000133_1378_000000 santa maría y valme éste no es tomé cecial mi vecino y mi compadre y cómo si lo soy respondió el ya desnarigado escudero tomé cecial soy 000133_1378_000001 y que por las señas que dél me habéis dado tan puntuales y ciertas no puedo pensar sino que sea el mismo que habéis vencido por otra parte veo con los ojos y toco con las manos 000133_1378_000002 y vio quién podrá decir lo que vio sin causar admiración maravilla y espanto a los que lo oyeren vio dice la historia el rostro mesmo la misma figura el mesmo aspecto la misma fisonomía la mesma efigie 000133_1378_000003 la verdad que diga respondió sancho las desaforadas narices de aquel escudero me tienen atónito y lleno de espanto y no me atrevo a estar junto a él 000133_1378_000004 donde se prosigue la aventura del caballero del bosque entre muchas razones que pasaron don quijote y el caballero de la selva dice la historia que el del bosque dijo a don quijote 000133_1378_000005 porque no se las lleve el aire media docena de guijarros lindos y pelados que pesen tanto los unos como los otros y desta manera nos podremos atalegar sin hacernos mal ni daño 000133_1378_000006 pero con los escuderos de los caballeros andantes ni por pienso a lo menos yo no he oído decir a mi amo semejante costumbre y sabe de memoria todas las ordenanzas de la andante caballería 000133_1378_000007 está bien replicó el del bosque amanecerá dios y medraremos en esto ya comenzaban a gorjear en los árboles mil suertes de pintados pajarillos y en sus diversos y alegres cantos parecía que daban la norabuena y saludaban a la fresca aurora 000133_1378_000008 volvió las riendas a su caballo que no era más ligero ni de mejor parecer que rocinante y a todo su correr que era un mediano trote iba a encontrar a su enemigo pero viéndole ocupado en la subida de sancho detuvo las riendas y paróse en la mitad de la carrera 000133_1378_000009 sosegaos señor caballero dijo don quijote y escuchad lo que decir os quiero habéis de saber que ese don quijote que decís es el mayor amigo que en este mundo tengo y tanto que podré decir que le tengo en lugar de mi misma persona 000133_1378_000010 una vez me mandó que fuese a desafiar a aquella famosa giganta de sevilla llamada la giralda que es tan valiente y fuerte como hecha de bronce y sin mudarse de un lugar es la más movible y voltaria mujer del mundo 000133_1378_000011 no ser posible ser el mesmo si ya no fuese que como él tiene muchos enemigos encantadores especialmente uno que de ordinario le persigue 000133_1378_000012 dígolo porque esté advertido que mientras nuestros dueños riñeren nosotros también hemos de pelear y hacernos astillas esa costumbre señor escudero respondió sancho allá puede correr y pasar con los rufianes y peleantes que dice 000133_1378_000013 y aun de todo el mundo no digo nada pero de que haya vencido a don quijote de la mancha póngolo en duda podría ser que fuese otro que le pareciese aunque hay pocos que le parezcan 000133_1378_000014 y con esta no vista furia llegó donde el de los espejos estaba hincando a su caballo las espuelas hasta los botones sin que le pudiese mover un solo dedo del lugar donde había hecho estanco de su carrera 000133_1378_000015 ha de saber hermano que tienen por costumbre los peleantes de la andalucía cuando son padrinos de alguna pendencia no estarse ociosos mano sobre mano en tanto que sus ahijados riñen 000133_1378_000016 don quijote y sancho volvieron a proseguir su camino de zaragoza donde los deja la historia por dar cuenta de quién era el caballero de los espejos y su narigante escudero 000133_1378_000017 al mismo caballero que yo vencí pero según vos decís que le persiguen encantadores no osaré afirmar si sois el contenido o no eso me basta a mí respondió don quijote para que crea vuestro engaño empero para sacaros de él de todo punto 000133_1378_000018 y más quiero pagar las tales libras que sé que me costarán menos que las hilas que podré gastar en curarme la cabeza que ya me la cuento por partida y dividida en dos partes hay más que me imposibilita el reñir el no tener espada pues en mi vida me la puse 000133_1378_000019 pero sin hablar palabra se fueron los dos escuderos a buscar su ganado que ya todos tres caballos y el rucio se habían olido y estaban todos juntos en el camino dijo el del bosque a sancho 000133_1378_000020 de la señora dulcinea del toboso que las barbas mal peinadas aunque limpias de casildea y prometo de ir y volver de su presencia a la vuestra y daros entera y particular cuenta de lo que me pedís 000133_1378_000021 y para confirmación desto quiero también que sepáis que los tales encantadores sus contrarios no ha más de dos días que transformaron la figura y persona de la hermosa dulcinea del toboso en una aldeana soez y baja 000133_1378_000022 como de berenjena bajábale dos dedos más abajo de la boca cuya grandeza color verrugas y encorvamiento así le afeaban el rostro que en viéndole sancho comenzó a herir de pie y de mano como niño con alferecía 000133_1378_000023 pero no se había apartado don quijote veinte pasos cuando se oyó llamar del de los espejos y partiendo los dos el camino el de los espejos le dijo 000133_1378_000024 aljófar los sauces destilaban maná sabroso reíanse las fuentes murmuraban los arroyos alegrábanse las selvas 000133_1378_000025 y en diciendo esto se fueron donde estaban sus escuderos y los hallaron roncando y en la misma forma que estaban cuando les salteó el sueño 000133_1378_000026 finalmente se quedaron con este engaño amo y mozo y el de los espejos y su escudero mohínos y malandantes se apartaron de don quijote y sancho con intención de buscar algún lugar donde bizmarle y entablarle las costillas 000133_1378_000027 que era tan grande que casi le hacía sombra a todo el cuerpo cuéntase en efecto que era de demasiada grandeza corva en la mitad y toda llena de verrugas de color amoratado 000133_1378_000028 segunda parte del ingenioso caballero don quijote de la mancha por miguel de cervantes saavedra 000133_1378_000029 ellas son tales dijo don quijote que a no ser yo quien soy también me asombraran y así ven ayudarte he a subir donde dices 000133_1378_000030 para que haga de vos lo que más en voluntad le viniere y si os dejare en la vuestra asimismo habéis de volver a buscarme que el rastro de mis hazañas os servirá de guía que os traiga donde yo estuviere y a decirme lo que con ella hubiéredes pasado 000133_1378_000031 vez también hubo que me mandó fuese a tomar en peso las antiguas piedras de los valientes toros de guisando empresa más para encomendarse a ganapanes que a caballeros 000133_1378_000032 que con quien he comido y he bebido trabe cuestión alguna por mínima que sea cuanto más que estando sin cólera y sin enojo quién diablos se ha de amañar a reñir a secas 000133_1378_000033 y dios bendijo la paz y maldijo las riñas porque si un gato acosado encerrado y apretado se vuelve en león yo que soy hombre dios sabe en lo que podré volverme 000133_1378_000034 y sacando la espada para poner en efecto el aviso y consejo de sancho llegó el escudero del de los espejos ya sin las narices que tan feo le habían hecho y a grandes voces dijo mire vuesa merced lo que hace señor don quijote que ese que tiene a los pies es el bachiller sansón carrasco 000133_1378_000035 porque sin duda alguna es el atrevido y mal aconsejado del bachiller sansón carrasco nuestro compatrioto en esto volvió en sí el de los espejos lo cual visto por don quijote le puso la punta desnuda de su espada encima del rostro y le dijo 000133_1378_000036 mirad cuerpo de mi padre respondió sancho qué martas cebollinas o qué copos de algodón cardado pone en las talegas para no quedar molidos los cascos y hechos alheña los huesos pero aunque se llenaran de capullos de seda sepa señor mío 000133_1378_000037 con esto acortando razones subieron a caballo y don quijote volvió las riendas a rocinante para tomar lo que convenía del campo para volver a encontrar a su contrario y lo mismo hizo el de los espejos 000133_1378_000038 temiendo que con solo un pasagonzalo con aquellas narices en las suyas sería acabada la pendencia suya quedando del golpe o del miedo tendido en el suelo y fuese tras su amo asido a una acción de rocinante 000133_1378_000039 despertáronlos y mandáronles que tuviesen a punto los caballos porque en saliendo el sol habían de hacer los dos una sangrienta singular y desigual batalla 000133_1378_000040 y héchole confesar que es más hermosa mi casildea que su dulcinea y en solo este vencimiento hago cuenta que he vencido todos los caballeros del mundo porque el tal don quijote que digo los ha vencido a todos 000133_1378_000041 mas porque no es bien que los caballeros hagan sus fechos de armas ascuras como los salteadores y rufianes esperemos el día para que el sol vea nuestras obras y ha de ser condición de nuestra batalla que el vencido ha de quedar a la voluntad del vencedor 000133_1378_000042 advertid señor caballero que la condición de nuestra batalla es que el vencido como otra vez he dicho ha de quedar a discreción del vencedor ya la sé respondió don quijote con tal que lo que se le impusiere y mandare al vencido han de ser cosas que no salgan de los límites de la caballería 000133_1378_000043 en esta buena sazón y coyuntura halló don quijote a su contrario embarazado con su caballo y ocupado con su lanza que nunca o no acertó o no tuvo lugar de ponerla en ristre 000133_1378_000044 sois caballero si no confesáis que la sin par dulcinea del toboso se aventaja en belleza a vuestra casildea de vandalia y demás de esto habéis de prometer si de esta contienda y caída quedárades con vida de ir a la ciudad del toboso y presentaros en su presencia de mi parte 000133_1378_000045 quizá matará en él a alguno de sus enemigos los encantadores no dices mal dijo don quijote porque de los enemigos los menos 000133_1378_000046 pues en tanto que subimos a caballo dijo don quijote bien podéis decirme si soy yo aquel don quijote que dijistes haber vencido a eso vos respondemos dijo el de los espejos que parecéis como se parece un huevo a otro 000133_1378_000047 con todo replicó el del bosque hemos de pelear siquiera media hora eso no respondió sancho no seré yo tan descortés ni tan desagradecido 000133_1378_000048 detuve el movimiento a la giralda pesé los toros de guisando despeñéme en la sima y saqué a luz lo escondido de su abismo y mis esperanzas muertas que muertas y sus mandamientos y desdenes vivos que vivos 000133_1378_000049 llegué vila y vencíla y hícela estar queda y a raya porque en más de una semana no soplaron sino vientos nortes 000133_1378_000050 ayudóle a levantar don quijote y tomé cecial su escudero del cual no apartaba los ojos sancho preguntándole cosas cuyas respuestas le daban manifiestas señales de que verdaderamente era el tomé cecial que decía 000133_1378_000051 para que haga dél todo lo que quisiere con tal que sea decente a caballero lo que se le ordenare soy más que contento desa condición y convenencia respondió don quijote 000133_1378_000052 todo lo confieso juzgo y siento como vos lo creéis juzgáis y sentís respondió el derrengado caballero dejadme levantar os ruego si es que lo permite el golpe de mi caída que asaz maltrecho me tiene 000133_1378_000053 mas la aprehensión que en sancho había hecho lo que su amo dijo de que los encantadores habían mudado la figura del caballero de los espejos en la del bachiller carrasco no le dejaba dar crédito a la verdad que con los ojos estaba mirando 000133_1378_000054 y diciendo esto se levantó en pie y se empuñó en la espada esperando qué resolución tomaría el caballero del bosque el cual con voz asimismo sosegada respondió y dijo 000133_1378_000055 condiciones que conforme a las que pusimos antes de nuestra batalla no salen de los términos de la andante caballería confieso dijo el caído caballero que vale más el zapato descosido y sucio 000133_1378_000056 pero reportóse lo mejor que pudo por hacerle confesar por su propia boca su mentira y así sosegadamente le dijo de que vuesa merced señor caballero haya vencido a los más caballeros andantes de españa 000133_1378_000057 desa manera sea en buena hora respondió sancho porque antes servirá la tal pelea de espolvorearnos que de herirnos no ha de ser así replicó el otro porque se han de echar dentro de las talegas 000133_1378_000058 don quijote que no miraba en estos inconvenientes a salvamano y sin peligro alguno encontró al de los espejos con tanta fuerza que mal de su grado le hizo venir al suelo por las ancas del caballo dando tal caída que sin mover pie ni mano dio señales de que estaba muerto 000133_1378_000059 cómo no replicó el del bosque por el cielo que nos cubre que peleé como don quijote y le vencí y rendí y es un hombre alto de cuerpo seco de rostro estirado y avellanado de miembros entrecano la nariz aguileña y algo corva 000133_1378_000060 otra vez me mandó que me precipitase y sumiese en la sima de cabra peligro inaudito y temeroso y que le trujese particular relación de lo que en aquella escura profundidad se encierra 000133_1378_000061 en el cual se sabe que no soy yo hombre que me dejo manosear el rostro de nadie y cada uno mire por el virote aunque lo más acertado sería dejar dormir su cólera a cada uno que no sabe nadie el alma de nadie y tal suele venir por lana que vuelve 000133_1378_000062 así que ya corren por mi cuenta y son mías las inumerables hazañas del ya referido don quijote admirado quedó don quijote de oír al caballero del bosque y estuvo mil veces por decirle que mentía y ya tuvo el mentís en el pico de la lengua 000133_1378_000063 pero no por eso temió como sancho panza antes con gentil denuedo dijo al caballero de los espejos si la mucha gana de pelear señor caballero no os gasta la cortesía por ella os pido que alcéis la visera un poco 000133_1378_000064 pero así se han ido eslabonando mis trabajos que no tienen cuento ni yo sé cuál ha de ser el último que dé principio al cumplimiento de mis buenos deseos 000133_1378_000065 y desta manera habrán transformado a don quijote y si todo esto no basta para enteraros en esta verdad que digo aquí está el mesmo don quijote que la sustentará con sus armas a pie o a caballo o de cualquiera suerte que os agradare 000133_1378_000066 sembradas por ella muchas lunas pequeñas de resplandecientes espejos que le hacían en grandísima manera galán y vistoso volábanle sobre la celada grande cantidad de plumas verdes amarillas y blancas 000133_1378_000067 al buen pagador no le duelen prendas el que una vez señor don quijote pudo venceros transformado bien podrá tener esperanza de rendiros en vuestro propio ser 000133_1378_000068 vengan nuestros caballos que en menos tiempo que el que tardárades en alzaros la visera si dios si mi señora y mi brazo me valen veré yo vuestro rostro y vos veréis que no soy yo el vencido don quijote que pensáis 000133_1378_000069 apenas le vio caído sancho cuando se deslizó del alcornoque y a toda priesa vino donde su señor estaba el cual apeándose de rocinante fue sobre el de los espejos y quitándole las lazadas del yelmo para ver si era muerto y para que le diese el aire si acaso estaba vivo 000133_1378_000070 tanto que le juzgó por algún monstro o por hombre nuevo y de aquellos que no se usan en el mundo sancho que vio partir a su amo para tomar carrera no quiso quedar solo con el narigudo 000133_1378_000071 pero de lo que yo más me precio y ufano es de haber vencido en singular batalla a aquel tan famoso caballero don quijote de la mancha 000133_1378_000072 finalmente señor caballero quiero que sepáis que mi destino o por mejor decir mi elección me trujo a enamorar de la sin par casildea de vandalia llámola sin par porque no le tiene así en la grandeza del cuerpo como en el estremo del estado y de la hermosura 000133_1378_000073 para eso dijo el del bosque yo daré un suficiente remedio y es que antes que comencemos la pelea yo me llegaré bonitamente a vuestra merced y le daré tres o cuatro bofetadas que dé con él a mis pies con las cuales le haré despertar la cólera aunque esté con más sueño que un lirón 000133_1378_000074 de lo que el caballo quedó agradecidísimo a causa que ya no podía moverse don quijote que le pareció que ya su enemigo venía volando arrimó reciamente las espuelas a las trasijadas ijadas de rocinante 000133_1378_000075 de donde podré ver más a mi sabor mejor que desde el suelo el gallardo encuentro que vuesa merced ha de hacer con este caballero antes creo sancho dijo don quijote que te quieres encaramar y subir en andamio por ver sin peligro los toros 000133_1378_000076 que no he de pelear peleen nuestros amos y allá se lo hayan y bebamos y vivamos nosotros que el tiempo tiene cuidado de quitarnos las vidas sin que andemos buscando apetites para que se acaben antes de llegar su sazón y término y que se cayan de maduras 000133_1378_000077 y si ahora no satisfago a vuestro deseo es por parecerme que hago notable agravio a la hermosa casildea de vandalia en dilatar el tiempo que tardare en alzarme la visera sin haceros confesar lo que ya sabéis que pretendo 000133_1378_000078 de bigotes grandes negros y caídos campea debajo del nombre del caballero de la triste figura y trae por escudero a un labrador llamado sancho panza oprime el lomo y rige el freno de un famoso caballo llamado 000133_1378_000079 y cuando le pareció que ya era tiempo que volviese le dijo suplico a vuesa merced señor mío que antes que vuelva a encontrarse me ayude a subir sobre aquel alcornoque 000133_1378_000080 en resolución últimamente me ha mandado que discurra por todas las provincias de españa y haga confesar a todos los andantes caballeros que por ellas vagaren que ella sola es la más aventajada en hermosura de cuantas hoy viven 000133_1378_000081 cuanto más que yo quiero que sea verdad y ordenanza expresa el pelear los escuderos en tanto que sus señores pelean pero yo no quiero cumplirla sino pagar la pena que estuviere puesta a los tales pacíficos escuderos que yo aseguro que no pase de dos libras de cera 000133_1378_000082 y le hizo aguijar de manera que cuenta la historia que esta sola vez se conoció haber corrido algo porque todas las demás siempre fueron trotes declarados 000133_1378_000083 pero notó que era hombre membrudo y no muy alto de cuerpo sobre las armas traía una sobrevista o casaca de una tela al parecer de oro finísimo 000133_1378_000084 fin del capítulo 000133_1378_000085 en lo que se detuvo don quijote en que sancho subiese en el alcornoque tomó el de los espejos del campo lo que le pareció necesario y creyendo que lo mismo habría hecho don quijote sin esperar son de trompeta ni otra señal que los avisase 000133_1378_000086 y que yo soy el más valiente y el más bien enamorado caballero del orbe en cuya demanda he andado ya la mayor parte de españa y en ella he vencido muchos caballeros que se han atrevido a contradecirme 000133_1378_000087 y finalmente tiene por señora de su voluntad a una tal dulcinea del toboso llamada un tiempo aldonza lorenzo como la mía que por llamarse casilda y ser de la andalucía yo la llamo casildea de vandalia 000133_1378_000088 para eso sé yo un buen remedio dijo el del bosque yo traigo aquí dos talegas de lienzo de un mesmo tamaño tomaréis vos la una y yo la otra y riñiremos a talegazos con armas iguales 000133_1378_000089 y que en su figura aquí me le han puesto mis enemigos para que detenga y temple el ímpetu de mi cólera y para que use blandamente de la gloria del vencimiento 000133_1378_000090 compadre y amigo sancho panza y luego os diré los arcaduces embustes y enredos por donde soy aquí venido y en tanto pedid y suplicad al señor vuestro amo que no toque maltrate hiera ni mate al caballero de los espejos que a sus pies tiene 000133_1378_000091 su amigo y yo soy su escudero y viéndole sancho sin aquella fealdad primera le dijo y las narices a lo que él respondió aquí las tengo en la faldriquera 000133_1378_000092 aguija hijo y advierte lo que puede la magia lo que pueden los hechiceros y los encantadores llegó sancho y como vio el rostro del bachiller carrasco comenzó a hacerse mil cruces y a santiguarse otras tantas 000133_1378_000093 y habiéndole yo vencido a él su gloria su fama y su honra se ha transferido y pasado a mi persona y tanto el vencedor es más honrado cuanto más el vencido es reputado 000133_1378_000094 así se entiende respondió el de los espejos ofreciéronsele en esto a la vista de don quijote las extrañas narices del escudero y no se admiró menos de verlas que sancho 000133_1378_000095 y enriquecíanse los prados con su venida mas apenas dio lugar la claridad del día para ver y diferenciar las cosas cuando la primera que se ofreció a los ojos de sancho panza fue la nariz del escudero del bosque 000133_1378_000096 y echando mano a la derecha sacó unas narices de pasta y barniz de máscara de la manifatura que quedan delineadas y mirándole más y más sancho con voz admirativa y grande dijo 000133_1378_000097 la lanza que tenía arrimada a un árbol era grandísima y gruesa y de un hierro acerado de más de un palmo todo lo miró y todo lo notó don quijote y juzgó de lo visto y mirado que el ya dicho caballero debía de ser de grandes fuerzas 000133_1378_000098 en todo esto no daba muestras de estar vivo el derribado caballero y sancho dijo a don quijote soy de parecer señor mío que por sí o por no vuesa merced hinque y meta la espada por la boca a este que parece el bachiller sansón carrasco 000133_1378_000099 contra ese corte sé yo otro respondió sancho que no le va en zaga cogeré yo un garrote y antes que vuestra merced llegue a despertarme la cólera haré yo dormir a garrotazos de tal suerte la suya que no despierte si no fuere en el otro mundo 000133_1378_000100 y propuso en su corazón de dejarse dar docientas bofetadas antes que despertar la cólera para reñir con aquel vestiglo don quijote miró a su contendor y hallóle ya puesta y calada la celada de modo que no le pudo ver el rostro 000133_1378_000101 porque yo vea si la gallardía de vuestro rostro responde a la de vuestra disposición o vencido o vencedor que salgáis de esta empresa señor caballero respondió el de los espejos os quedará tiempo y espacio demasiado para verme 000133_1378_000102 si todas estas señas no bastan para acreditar mi verdad aquí está mi espada que la hará dar crédito a la mesma incredulidad 000133_1378_000103 y así desde ahora intimo a vuestra merced señor escudero que corra por su cuenta todo el mal y daño que de nuestra pendencia resultare 000133_1378_000104 no haya alguno dellos tomado su figura para dejarse vencer por defraudarle de la fama que sus altas caballerías le tienen granjeada y adquirida por todo lo descubierto de la tierra 000133_1378_000105 también habéis de confesar y creer añadió don quijote que aquel caballero que vencistes no fue ni pudo ser don quijote de la mancha sino otro que se le parecía como yo confieso y creo que vos aunque parecéis el bachiller sansón carrasco no lo sois sino otro que le parece 000133_1378_000106 que ya por las puertas y balcones del oriente iba descubriendo la hermosura de su rostro sacudiendo de sus cabellos un número infinito de líquidas perlas en cuyo suave licor bañándose las yerbas parecía asimesmo que ellas brotaban y llovían blanco y menudo 000133_1378_000107 a cuyas nuevas quedó sancho atónito y pasmado temeroso de la salud de su amo por las valentías que había oído decir del suyo al escudero del bosque 000133_1378_000108 esta tal casildea pues que voy contando pagó mis buenos pensamientos y comedidos deseos con hacerme ocupar como su madrina a hércules en muchos y diversos peligros prometiéndome al fin de cada uno que en el fin del otro llegaría el de mi esperanza 001075_567_000000 queremos darle solaz y contento con hacer que cante un compañero nuestro que no tardará mucho en estar aquí el cual es un zagal muy entendido y muy enamorado 001075_567_000001 y aunque él quisiera en aquel mesmo punto ver si estaban en sazón de trasladarlos del caldero al estómago lo dejó de hacer porque los cabreros los quitaron del fuego y tendiendo por el suelo unas pieles de ovejas aderezaron con mucha prisa 001075_567_000002 y aun si va a decir verdad mucho mejor me sabe lo que como en mi rincón sin melindres ni respetos aunque sea pan y cebolla que los gallipavos de otras mesas donde me sea forzoso mascar despacio 001075_567_000003 para cuya seguridad andando más los tiempos y creciendo más la malicia se instituyó la orden de los caballeros andantes 001075_567_000004 y mirar a sus huéspedes que con mucho donaire y gana embaulaban tasajo como el puño acabado el servicio de carne tendieron sobre las zaleas gran cantidad de bellotas avellanadas 001075_567_000005 teresa de berrocal yo alabándote me dijo tal piensa que adora a un ángel y viene a adorar a un jimio merced a los muchos dijes y a los cabellos postizos y a hipócritas hermosuras que engañan al amor mismo 001075_567_000006 con lo que quizá iban tan pomposas y compuestas como van agora nuestras cortesanas con las raras y peregrinas invenciones que la curiosidad ociosa les ha mostrado 001075_567_000007 poco limpiarme a menudo no estornudar ni toser si me viene gana ni hacer otras cosas que la soledad y la libertad traen consigo 001075_567_000008 para defender las doncellas amparar las viudas y socorrer a los huérfanos y a los menesterosos de esta orden soy yo hermanos cabreros a quien agradezco el gasaje y buen acogimiento que hacéis a mí y a mi escudero 001075_567_000009 hacer aquel inútil razonamiento a los cabreros que sin respondelle palabra embobados y suspensos le estuvieron escuchando 001075_567_000010 que con facilidad vació un zaque de dos que estaban de manifiesto después que don quijote hubo bien satisfecho su estómago tomó un puño de bellotas en la mano y mirándolas atentamente soltó la voz a semejantes razones 001075_567_000011 antonio yo sé olalla que me adoras puesto que no me lo has dicho ni aun con los ojos siquiera mudas lenguas de amoríos 001075_567_000012 hizo sancho lo que se le mandaba y viendo uno de los cabreros la herida le dijo que no tuviese pena que él pondría remedio con que fácilmente se sanase 001075_567_000013 y su perdición nacía de su gusto y propia voluntad y agora en estos nuestros detestables siglos no está segura ninguna aunque la oculte y cierre otro nuevo laberinto como el de creta porque allí 001075_567_000014 más allá entre tus reproches y honestísimos desvíos tal vez la esperanza muestra la orilla de su vestido 001075_567_000015 sin más vestidos de aquellos que eran menester para cubrir honestamente lo que la honestidad quiere y ha querido siempre que se cubra 001075_567_000016 ansí que señor mío estas honras que vuestra merced quiere darme por ser ministro y adherente de la caballería andante como lo soy siendo escudero de vuestra merced conviértalas en otras cosas 001075_567_000017 que me sean de más cómodo y provecho que estas aunque las doy por bien recibidas las renuncio para desde aquí al final del mundo con todo eso te has de sentar porque a quien se humilla dios le ensalza 001075_567_000018 y de allí a poco llegó el que le tañía que era un mozo de hasta veinte y dos años de muy buena gracia preguntáronle sus compañeros si había cenado y respondiendo que sí el que había hecho los ofrecimientos le dijo 001075_567_000019 a nadie le era necesario para alcanzar su ordinario sustento tomar otro trabajo que alzar la mano y alcanzarle de las robustas encinas 001075_567_000020 no más que para defensa de las inclemencias del cielo todo era paz entonces todo amistad todo concordia 001075_567_000021 de esa manera antonio bien podrás hacernos placer de cantar un poco porque vea este señor huésped que tenemos quien también por los montes y selvas hay quien sepa de música hémosle dicho tus buenas habilidades y deseamos que las muestres y nos saques verdaderos 001075_567_000022 que el fin de mis esperanzas ha de ser cual imagino y si son servicios parte de hacer un pecho benigno algunos de los que he hecho fortalecen mi partido 001075_567_000023 entonces se decoraban los concetos amorosos del alma simple y sencillamente del mesmo modo y manera que ella los concebía sin buscar artificioso rodeo de palabras para encarecerlos 001075_567_000024 en las quiebras de las peñas y en lo hueco de los árboles formaban su república las solícitas y discretas abejas ofreciendo a cualquiera mano sin interés alguno la fértil cosecha de su dulcísimo trabajo 001075_567_000025 y tomando algunas hojas de romero de mucho que por allí había las mascó y las mezcló con un poco de sal y aplicándoselas a la oreja se la vendó muy bien asegurándole que no había menester otra medicina y así fue la verdad 001075_567_000026 a todos nos sabe bien bendito sea dios respondió sancho no lo niego replicó don quijote pero acomódate tú donde quisieres que los de mi profesión mejor parecen velando que durmiendo 001075_567_000027 dichosa edad y siglos dichosos aquéllos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados y no porque en ellos el oro que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna 001075_567_000028 pero con todo esto sería bien sancho que me vuelvas a curar esta oreja que me va doliendo más de lo que es menester 001075_567_000029 y juntamente pusieron un medio queso más duro que si fuera hecho de argamasa no estaba en esto ocioso el cuerno porque andaba a la redonda tan a menudo ya lleno ya vacío como arcaduz de noria 001075_567_000030 aún no se había atrevido la pesada reja del corvo arado a abrir ni visitar las entrañas piadosas de nuestra primera madre que ella sin ser forzada ofrecía por todas las partes su fértil y espacioso seno 001075_567_000031 no había la fraude el engaño ni la malicia mezcládose con la verdad y llaneza la justicia se estaba en sus proprios términos sin que la osasen turbar ni ofender los del favor y los del interese que tanto ahora la menoscaban 001075_567_000032 sancho asimesmo callaba y comía bellotas y visitaba muy a menudo el segundo zaque que porque se enfriase el vino le tenían colgado de un alcornoque 001075_567_000033 turban y persiguen la ley del encaje aún no se había sentado en el entendimiento del juez porque entonces no había qué juzgar ni quién fuese juzgado las doncellas y 001075_567_000034 ya te entiendo sancho le respondió don quijote que bien se me trasluce que las visitas del zaque piden más recompensa de sueño que de música 001075_567_000035 más tardó en hablar don quijote que en acabarse la cena al fin de la cual uno de los cabreros dijo para que con más veras pueda vuestra merced decir señor caballero andante que le agasajamos con pronta y buena voluntad 001075_567_000036 y así te ruego por tu vida que te sientes y cantes el romance de tus amores que te compuso el beneficiado tu tío que en el pueblo ha parecido muy bien 001075_567_000037 por los resquicios o por el aire con el celo de la maldita solicitud se les entra la amorosa pestilencia y les hace dar con todo su recogimiento al traste 001075_567_000038 su rústica mesa y convidaron a los dos con muestras de muy buena voluntad con lo que tenían sentáronse a la redonda de las pieles seis dellos que eran los que en la majada había 001075_567_000039 sancho panza porque estaba más para dormir que para oír canciones y ansí dijo a su amo bien puede vuestra merced acomodarse desde luego adonde ha de posar esta noche que el trabajo que estos buenos hombres tienen todo el día no permite que pasen las noches cantando 001075_567_000040 que me place respondió el mozo y sin hacerse más de rogar se sentó en el tronco de una desmochada encina y templando su rabel de allí a poco con muy buena gracia comenzó a cantar diciendo de esta manera 001075_567_000041 que aunque por ley natural están todos los que viven obligados a favorecer a los caballeros andantes todavía por saber que sin saber vosotros esta obligación me acogistes y regalastes es razón que 001075_567_000042 que más bueno es mi designio coyundas tiene la iglesia que son lazadas de sirgo pon tú el cuello en la gamella verás como pongo el mío 001075_567_000043 y asiéndole por el brazo le forzó a que junto dél se sentase no entendían los cabreros aquella jerigonza de escuderos y de caballeros andantes y no hacían otra cosa que comer y callar 001075_567_000044 que liberalmente les estaban convidando con su dulce y sazonado fruto las claras fuentes y corrientes ríos en magnífica abundancia sabrosas y transparentes aguas les ofrecían 001075_567_000045 desmentíla y enojóse volvió por ella su primo desafióme y ya sabes lo que yo hice y él hizo no te quiero yo a montón ni te pretendo y te sirvo por lo de barraganía 001075_567_000046 que todas las cosas iguala gran merced dijo sancho pero sé decir a vuestra merced que como tuviese bien de comer tan bien y mejor me lo comería en pie y a mis solas como sentado a par de un emperador 001075_567_000047 habiendo primero con groseras ceremonias rogado a don quijote que se sentase sobre un dornajo que vuelto del revés le pusieron sentóse don quijote y quedábase sancho en pie para servirle la copa que era hecha de cuerno viéndole en pie su amo le dijo 001075_567_000048 fue recogido de los cabreros con buen ánimo y habiendo sancho lo mejor que pudo acomodado a rocinante y a su jumento se fue tras el olor que despedían de sí ciertos tasajos de cabra que hirviendo al fuego en un caldero estaban 001075_567_000049 donde no desde aquí juro por el santo más bendito de no salir destas sierras sino para capuchino con esto dio el cabrero fin a su canto y aunque don quijote le rogó que algo más cantase no lo consintió 001075_567_000050 sino porque entonces los que en ella vivían ignoraban estas dos palabras de tuyo y mío eran en aquella santa edad todas las cosas comunes 001075_567_000051 porque si has mirado en ello más de una vez habrás visto que me he vestido en los lunes lo que me honraba el domingo como el amor y la gala andan un mesmo camino en todo tiempo a tus ojos quise mostrarme polido 001075_567_000052 abalánzase al señuelo mi fe que nunca ha podido ni menguar por no llamado ni crecer por escogido si el amor es cortesía de la que tienes colijo 001075_567_000053 quiero que aquí a mi lado y en compañía desta buena gente te sientes y que seas una mesma cosa conmigo que soy tu amo y natural señor que comas en mi plato y bebas por donde yo bebiere porque de la caballería andante se puede decir lo mesmo que del amor se dice 001075_567_000054 dejo el bailar por tu causa ni las músicas te pinto que has escuchado a deshoras y al canto del gallo primo no cuento las alabanzas que de tu belleza he dicho que aunque verdaderas hacen ser yo de algunas malquisto 001075_567_000055 los valientes alcornoques despedían de sí sin otro artificio que el de su cortesía sus anchas y livianas cortezas con que se comenzaron a cubrir las casas sobre rústicas estacas sustentadas 001075_567_000056 porque sé que eres sabida en que me quieres me afirmo que nunca fue desdichado amor que fue conocido bien es verdad que tal vez olalla me has dado indicio que tienes de bronce el alma y el blanco pecho de risco 001075_567_000057 la honestidad andaban como tengo dicho por dondequiera sola y señora sin temor que la ajena desenvoltura y lascivo intento le menoscabasen 001075_567_000058 con la voluntad a mí posible os agradezca la vuestra toda esta larga arenga que se pudiera muy bien excusar dijo nuestro caballero porque las bellotas que le dieron le trujeron a la memoria la edad dorada y antojósele 001075_567_000059 lo que pudiese hartar sustentar y deleitar a los hijos que entonces la poseían entonces sí que andaban las simples y hermosas zagalejas de valle en valle y de otero en otero en trenza y en cabello 001075_567_000060 y que sobre todo sabe leer y escribir y es músico de un rabel que no hay más que desear apenas había el cabrero acabado de decir esto cuando llegó a sus oídos el son del rabel 001075_567_000061 y no eran sus adornos de los que ahora se usan a quien la púrpura de tiro y la por tantos modos martirizada seda encarecen sino de algunas hojas verdes de lampazos y yedra entretejidas 001075_567_000062 porque veas sancho el bien que en sí encierra la andante caballería y cuán a pique están los que en cualquiera ministerio de ella se ejercitan de venir brevemente a ser honrados y estimados del mundo 001075_567_000063 mas a lo que se dice en fin se hará lo que ambrosio y todos los pastores sus amigos quieren y mañana le vienen a enterrar con gran pompa donde tengo dicho y tengo para mí que ha de ser cosa muy de ver a lo menos yo no dejaré de ir a verla si supiese no volver mañana al lugar 001075_567_000064 no parece sino que ahora la veo con aquella cara que del un cabo tenía el sol y del otro la luna y sobre todo hacendosa y amiga de los pobres por lo que creo que debe de estar su ánima a la hora de ahora gozando de dios en el otro mundo 001075_567_000065 y a fe que se dijo esto en más de un corrillo en el pueblo en alabanza del buen sacerdote que quiero que sepa señor andante que en estos lugares cortos de todo se trata y de todo se murmura 001075_567_000066 y encima de alguna una corona grabada en el mesmo árbol como si más claramente dijera su amante que marcela la lleva y la merece de toda la hermosura humana 001075_567_000067 a todo lo cual responde aquel gran su amigo ambrosio el estudiante que también se vistió de pastor con él que se ha de cumplir todo sin faltar nada como lo dejó mandado grisóstomo y sobre esto anda el pueblo alborotado 001075_567_000068 y todos los que la conocemos estamos esperando en qué ha de parar su altivez y quién ha de ser el dichoso que ha de venir a domeñar condición tan terrible y gozar de hermosura tan estremada 001075_567_000069 porque decía él y decía muy bien que no habían de dar los padres a sus hijos estado contra su voluntad pero hételo aquí cuando no me cato que remanece un día la melindrosa marcela hecha pastora y sin ser parte su tío ni todos los del pueblo que se lo desaconsejaban 001075_567_000070 que será muy de ver porque grisóstomo tiene muchos amigos y no está de este lugar a aquél donde manda enterrarse media legua en cuidado me lo tengo dijo don quijote y agradézcoos el gusto que me habéis dado con la narración de tan sabroso cuento 001075_567_000071 los más quedaban enamorados y perdidos por ella guardábala su tío con mucho recato y con mucho encerramiento pero con todo esto la fama de su mucha hermosura se estendió de manera que 001075_567_000072 de todo lo cual quedó el mozo señor desoluto y en verdad que todo lo merecía que era muy buen compañero y caritativo y amigo de los buenos y tenía una cara como una bendición 001075_567_000073 así es la verdad dijo don quijote y proseguid adelante que el cuento es muy bueno y vos buen pedro le contáis con muy buena gracia la del señor no me falte que es la que hace al caso 001075_567_000074 y los trata cortés y amigablemente en llegando a descubrirle su intención cualquiera dellos aunque sea tan justa y santa como la del matrimonio los arroja de sí como con un trabuco 001075_567_000075 y con esta manera de condición hace más daños en esta tierra que si por ella entrara la pestilencia porque su afabilidad y hermosura atrae los corazones de los que la tratan a servirla y a amarla 001075_567_000076 y si es señor que me habéis de andar zaheriendo a cada paso los vocablos no acabaremos en un año perdonad amigo dijo don quijote que por haber tanta diferencia de sarna a sarra os lo dije pero vos respondistes muy bien porque vive más sarna que sarra 001075_567_000077 y allí sin plegar los llorosos ojos embebecido y transportando en sus pensamientos le halló el sol a la mañana y cuál hay que sin dar vado ni tregua a sus suspiros en mitad del ardor de la más enfadosa siesta del verano 001075_567_000078 y proseguid vuestra historia que no os replicaré más en nada digo pues señor mío de mi alma dijo el cabrero que en nuestra aldea hubo un labrador aún más rico que el padre de grisóstomo 001075_567_000079 y digo que con esto que decía se hicieron su padre y sus amigos que le daban crédito muy ricos porque hacían lo que él les aconsejaba diciéndoles sembrad este año cebada no trigo 001075_567_000080 creció la niña con tanta belleza que nos hacía acordar de la de su madre que la tuvo muy grande y con todo esto se juzgaba que le había de pasar la de la hija 001075_567_000081 en irse al campo con las demás zagalas del lugar y dio en guardar su mesmo ganado y así como ella salió en público y su hermosura se vio al descubierto 001075_567_000082 asimesmo adevinaba cuándo había de ser el año abundante o estil estéril queréis decir amigo dijo don quijote estéril o estil respondió pedro todo se sale allá 001075_567_000083 sancho panza que ya daba al diablo el tanto hablar del cabrero solicitó por su parte que su amo se entrase a dormir en la choza de pedro hízolo así y todo lo más de la noche se le pasó en memorias de su señora dulcinea 001075_567_000084 dijo uno aunque no será menester usar de esa diligencia que yo me quedaré por todos y no lo atribuyas a virtud y a poca curiosidad mía 001075_567_000085 todos haremos lo mesmo respondieron los cabreros y echaremos suertes a quién ha de quedar a guardar las cabras de todos bien dices pedro 001075_567_000086 en éste podéis sembrar garbanzos y no cebada el que viene será de guilla de aceite los tres siguientes no se cogerá gota esa ciencia se llama astrología dijo don quijote no sé yo cómo se llama replicó pedro mas sé que todo esto sabía y aún más 001075_567_000087 y que sea al pie de la peña donde está la fuente del alcornoque porque según es fama y él dicen que lo dijo aquel lugar es adonde él la vio la vez primera y también mandó otras cosas tales que los abades del pueblo dicen que no se han de cumplir ni es bien que se cumplan porque parecen de gentiles 001075_567_000088 tanto que él hacía los villancicos para la noche del nacimiento del señor y los autos para el día de dios que los representaban los mozos de nuestro pueblo y todos decían que eran por el cabo 001075_567_000089 y en lo demás sabréis que aunque el tío proponía a la sobrina y le decía las calidades de cada uno en particular de los muchos que por mujer la pedían rogándole que se casase y escogiese a su gusto jamás ella respondió otra cosa sino que por entonces no quería casarse 001075_567_000090 después se vino a entender que el haberse mudado de traje no había sido por otra cosa que por andarse por estos despoblados en pos de aquella pastora marcela que nuestro zagal nombró denantes de la cual se había enamorado el pobre difunto de grisóstomo 001075_567_000091 tendido sobre la ardiente arena envía sus quejas al piadoso cielo y déste y de aquél y de aquéllos y de éstos libre y desenfadadamente triunfa la hermosa marcela 001075_567_000092 pero su desdén y desengaño los conduce a términos de desesperarse y así no saben qué decirle sino llamarla a voces cruel y desagradecida con otros títulos a éste semejantes que bien la calidad de su condición manifiestan y si aquí estuviésedes señor 001075_567_000093 sabéis lo que pasa en el lugar compañeros cómo lo podemos saber respondió uno dellos pues sabed prosiguió el mozo que murió esta mañana aquel famoso pastor estudiante llamado grisóstomo y se murmura que ha muerto de amores de aquella endiablada moza de marcela la hija de guillermo el rico 001075_567_000094 así por ella como por sus muchas riquezas no solamente de los de nuestro pueblo sino de los de muchas leguas a la redonda y de los mejores dellos era rogado solicitado e importunado su tío 001075_567_000095 capítulo doce de lo que contó un cabrero a los que estaban con don quijote estando en esto llegó otro mozo de los que les traían del aldea el bastimento y dijo 001075_567_000096 el cual se llamaba guillermo y al cual dio dios amén de las muchas y grandes riquezas una hija de cuyo parto murió su madre que fue la más honrada mujer que hubo en todos estos contornos 001075_567_000097 eclipse se llama amigo que no cris el escurecerse esos dos luminares mayores dijo don quijote mas pedro no reparando en niñerías prosiguió su cuento diciendo 001075_567_000098 por ser todo lo que he contado tan averiguada verdad me doy a entender que también lo es la que nuestro zagal dijo que se decía de la causa de la muerte de grisóstomo y así os aconsejo señor que no dejéis de hallaros mañana a su entierro 001075_567_000099 a imitación de los amantes de marcela sancho panza se acomodó entre rocinante y su jumento y durmió no como enamorado desfavorecido sino como hombre molido a coces 001075_567_000100 esta grabación fue realizada por carl moore de huston texas estados unidos primera parte del ingenioso caballero don quijote de la mancha por miguel de cervantes saavedra 001075_567_000101 a lo cual pedro respondió que lo que sabía era que el muerto era un hijodalgo rico vecino de un lugar que estaba en aquellas sierras el cual había sido estudiante muchos años en salamanca al cabo de los cuales había vuelto a su lugar con opinión de muy sabio y muy leído 001075_567_000102 aquélla que se anda en hábito de pastora por esos andurriales por marcela dirás dijo uno por ésa digo respondió el cabrero y es lo bueno que mandó en su testamento que le enterrasen en el campo como si fuera moro 001075_567_000103 cuando los del lugar vieron tan de improviso vestidos de pastores a los dos escolares quedaron admirados y no podían adivinar la causa que les había movido a hacer aquella tan extraña mudanza 001075_567_000104 oh replicó el cabrero aún no sé yo la mitad de los casos sucedidos a los amantes de marcela mas podría ser que mañana topásemos en el camino algún pastor que nos los dijese y por ahora bien será que os vais a dormir debajo de techado porque el sereno os podría dañar la herida 001075_567_000105 y juntamente se vistió con él de pastor otro su grande amigo llamado ambrosio que había sido su compañero en los estudios olvidábaseme de decir como grisóstomo el difunto fue grande hombre de componer coplas 001075_567_000106 decid sarra replicó don quijote no pudiendo sufrir el trocar de los vocablos del cabrero harto vive la sarna respondió pedro 001075_567_000107 y quiéroos decir agora porque es bien que lo sepáis quién es esta rapaza quizá y aun sin quizá no habréis oído semejante cosa en todos los días de vuestra vida aunque viváis más años que sarna 001075_567_000108 principalmente decían que sabía la ciencia de las estrellas y de lo que pasan allá en el cielo el sol y la luna porque puntualmente nos decía el cris del sol y de la luna 001075_567_000109 con que mira por su honra que de cuantos la sirven y solicitan ninguno se ha alabado ni con verdad se podrá alabar que le haya dado alguna pequeña esperanza de alcanzar su deseo que puesto que no huye ni se esquiva de la compañía y conversación de los pastores 001075_567_000110 finalmente no pasaron muchos meses después que vino de salamanca cuando un día remaneció vestido de pastor con su cayado y pellico habiéndose quitado los hábitos largos que como escolar traía 001075_567_000111 y tened para vos como yo tengo para mí que debía de ser demasiadamente bueno el clérigo que obliga a sus feligreses a que digan bien de él especialmente en las aldeas 001075_567_000112 aquí sospira un pastor allí se queja otro acullá se oyen amorosas canciones aquí desesperadas endechas cuál hay que pasa todas las horas de la noche sentado al pie de alguna encina o peñasco 001075_567_000113 de pesar de la muerte de tan buena mujer murió su marido guillermo dejando a su hija marcela muchacha y rica en poder de un tío suyo sacerdote y beneficiado en nuestro lugar 001075_567_000114 ya en este tiempo era muerto el padre de nuestro grisóstomo y él quedó heredado en mucha cantidad de hacienda ansí en muebles como en raíces y en no pequeña cantidad de ganado mayor y menor y en gran cantidad de dineros 001075_567_000115 y así fue que cuando llegó a edad de catorce a quince años nadie la miraba que no bendecía a dios que tan hermosa le había criado 001075_567_000116 y que por ser tan muchacha no se sentía hábil para poder llevar la carga del matrimonio con estas que daba al parecer justas excusas dejaba el tío de importunarla y esperaba a que entrase algo más en edad y ella supiese escoger compañía a su gusto 001075_567_000117 no os sabré buenamente decir cuántos ricos mancebos hidalgos y labradores han tomado el traje de grisóstomo y la andan requebrando por esos campos uno de los cuales como ya está dicho fue nuestro difunto del cual decían que la dejaba de querer y la adoraba 001075_567_000118 se la diese por mujer mas él que a las derechas es buen cristiano aunque quisiera casarla luego así como la vía de edad no quiso hacerlo sin su consentimiento sin tener ojo a la ganancia y granjería que le ofrecía el tener la hacienda de la moza dilatando su casamiento 001075_567_000119 sino a que no me deja andar el garrancho que el otro día me pasó este pie con todo eso te lo agradecemos respondió pedro y don quijote rogó a pedro le dijese qué muerto era aquél y qué pastora aquélla 001075_567_000120 algún día veríades resonar estas sierras y estos valles con los lamentos de los desengañados que la siguen no está muy lejos de aquí un sitio donde hay casi dos decenas de altas hayas y no hay ninguna que en su lisa corteza no tenga grabado y escrito el nombre de marcela 001075_567_000121 puesto que es tal la medicina que se os ha puesto que no hay que temer de contrario acidente 001075_567_000122 y no se piense que porque marcela se puso en aquella libertad y vida tan suelta y de tan poco o de ningún recogimiento que por eso ha dado indicio ni por semejas que venga en menoscabo de su honestidad y recato antes es tanta y tal la vigilancia 001227_567_000000 pues le han traído a términos que sea forzoso encerrarle en una jaula y traerle sobre un carro de bueyes como quien trae o lleva algún león o algún tigre de lugar en lugar para ganar con él dejando que le vean 001227_567_000001 todo puede ser respondió el canónigo pero por las órdenes que recibí que no me acuerdo haberla visto mas puesto que conceda que está allí no por eso me obligo a creer las historias de tantos amadises ni las de tanta turbamulta de caballeros como por ahí nos cuentan 001227_567_000002 y que yo he hecho mal en leerlos y peor en creerlos y más mal en imitarlos habiéndome puesto a seguir la durísima profesión de la caballería andante que ellos enseñan 001227_567_000003 que sucedió en el tiempo de carlomagno que voto a tal que es tanta verdad como es ahora de día y si es mentira también lo debe de ser que no hubo héctor ni aquiles ni la guerra de troya ni los doce pares de francia ni el rey artús de inglaterra 001227_567_000004 so pena de caer e incurrir en las penas contenidas en las leyes y premáticas de estos nuestros reinos y mandamos a los del nuestro consejo y a otras cualesquier justicias de ellos guarden y cumplan esta nuestra cédula y lo en ella contenido 001227_567_000005 de manera que contra el uso de los tiempos no hay que argüir ni de qué hacer consecuencias yo sé y tengo para mí que voy encantado 001227_567_000006 paréceme señor hidalgo que la plática de vuestra merced se ha encaminado a querer darme a entender que no ha habido caballeros andantes en el mundo y que todos los libros de caballerías son falsos mentirosos dañadores e inútiles para la república 001227_567_000007 y probase de nuevo a subir sobre su buen rocinante que también parece que va encantado según va de malencólico y triste y hecho esto probásemos otra vez la suerte de buscar más aventuras 001227_567_000008 y yo y todo dijo el canónigo y más si él me da la palabra como caballero de no apartarse de nosotros hasta que sea nuestra voluntad 001227_567_000009 que no sea verdad algo de lo que vuestra merced ha dicho especialmente en lo que toca a los caballeros andantes españoles y asimesmo quiero conceder que hubo doce pares de francia 001227_567_000010 confieso mi pecado que soy tan ignorante o tan corto de vista que aunque he visto la silla no he echado de ver la clavija y más siendo tan grande como vuestra merced ha dicho 001227_567_000011 el cual rogó al cura que permitiese que su señor saliese por un rato de la jaula porque si no le dejaban salir no iría tan limpia aquella prisión como requería la decencia de un tal caballero como su amo 001227_567_000012 y que puesto esto era así bien podían soltarle y más siendo tan en provecho de todos y del no soltarle les protestaba que no podía dejar de fatigarles el olfato si de allí no se desviaban 001227_567_000013 grabada por alejandro garcía en la ciudad de méxico la primera parte del ingenioso hidalgo don quijote de la mancha por miguel de cervantes saavedra capítulo cuarenta y nueve 001227_567_000014 un don manuel de león sevilla cuya lección de sus valerosos hechos puede entretener enseñar deleitar y admirar a los más altos ingenios que los leyeren 001227_567_000015 ni otro alguno para efecto de la dicha correción y tasa hasta que antes y primero el dicho libro esté corregido y tasado por los del nuestro consejo 001227_567_000016 dijo el canónigo pues yo replicó don quijote hallo por mi cuenta que el sin juicio y el encantado es vuestra merced pues se ha puesto a decir tantas blasfemias contra una cosa tan recebida en el mundo y tenida por tan verdadera 001227_567_000017 no tiene libertad para hacer de su persona lo que quisiere porque el que le encantó le puede hacer que no se mueva de un lugar en tres siglos y si hubiere huido le hará volver en volandas 001227_567_000018 será querer persuadir que el sol no alumbra ni el hielo enfría ni la tierra sustenta porque qué ingenio puede haber en el mundo que pueda persuadir a otro que no fue verdad lo de la infanta floripes y guy de borgoña y lo de fierabrás con la puente de mantible 001227_567_000019 tanto palafrén tanta doncella andante tantas sierpes tantos endriagos tantos gigantes tantas inauditas aventuras tanto género de encantamentos tantas batallas tantos desaforados encuentros 001227_567_000020 y dieron licencia para que a este precio se pueda vender y mandaron que esta tasa se ponga al principio del dicho libro y no se pueda vender sin ella 001227_567_000021 lo cual visto por los del nuestro consejo por cuanto en el dicho libro se hicieron las diligencias que la premática últimamente por nos fecha sobre la impresión de los libros dispone fue acordado que debíamos mandar dar esta nuestra cédula para vos en la dicha razón 001227_567_000022 digan que fueron burla las justas de suero de quiñones del paso las empresas de mosén luis de falces contra don gonzalo de guzmán caballero castellano con otras muchas hazañas hechas por caballeros cristianos de estos y de los reinos extranjeros tan auténticas y verdaderas 001227_567_000023 grabada por alejandro garcía en la ciudad de méxico la primera parte del ingenioso hidalgo don quijote de la mancha por miguel de cervantes saavedra capítulo cuarenta y nueve 001227_567_000024 pues allí está sin duda alguna replicó don quijote y por más señas dicen que está metida en una funda de vaqueta porque no se tome de moho 001227_567_000025 y aun tienen tanto atrevimiento que se atreven a turbar los ingenios de los discretos y bien nacidos hidalgos como se echa bien de ver por lo que con vuestra merced han hecho 001227_567_000026 un gonzalo fernández andalucía un diego garcía de paredes extremadura un garcí pérez de vargas jerez un garcilaso toledo 001227_567_000027 defraudando el socorro que podría dar a muchos menesterosos y necesitados que de mi ayuda y amparo deben tener a la hora de ahora precisa y extrema necesidad pues con todo eso replicó sancho 001227_567_000028 negándome que no ha habido en el mundo amadises ni de gaula ni de grecia ni todos los otros caballeros de que las escrituras están llenas todo es al pie de la letra como vuestra merced lo va relatando dijo a está sazón el canónigo 001227_567_000029 que torno a decir que el que las negase carecería de toda razón y buen discurso admirado quedó el canónigo de oír la mezcla que don quijote hacía de verdades y mentiras 001227_567_000030 de los que en él residen para saber si la dicha impresión está conforme el original o traigáis fe en pública forma de cómo por corrector nombrado por nuestro mandado se vio y corrigió la dicha impresión por el original y se imprimió conforme a él 001227_567_000031 entendióle el cura y dijo que de muy buena gana haría lo que le pedía si no temiera que en viéndose su señor en libertad había de hacer de las suyas y irse donde jamás gentes le viesen yo le fío de la fuga respondió sancho 001227_567_000032 y nos tuvímoslo por bien por la cual por os hacer bien y merced os damos licencia y facultad para que vos o la persona que vuestro poder hubiere y no otra alguna podáis imprimir el dicho libro 001227_567_000033 y lo primero que hizo fue estirarse todo el cuerpo y luego se fue donde estaba rocinante y dándole dos palmadas en las ancas dijo 001227_567_000034 a lo cual respondió don quijote añadió también vuestra merced diciendo que le habían hecho mucho daño tales libros pues me habían vuelto el juicio y puéstome en una jaula 001227_567_000035 intitulado el ingenioso hidalgo de la mancha que desuso se hace mención en todos estos nuestros reinos de castilla por tiempo y espacio de diez años que corran y se cuenten desde el dicho día de la data de esta nuestra cédula 001227_567_000036 tomóle la mano el canónigo aunque las tenía atadas y debajo de su buena fe y palabra le desenjaularon de que él se alegró infinito y en grande manera de verse fuera de la jaula 001227_567_000037 solamente venía a perder los estribos como otras veces se ha dicho en tratándole de caballería y así movido de compasión después de haberse sentado todos en la verde yerba para esperar el repuesto del canónigo le dijo 001227_567_000038 y quedan impresas las erratas por él apuntadas para cada un libro de los que así fueren impresos para que se tase el precio que por cada volumen hubiéredes de haber 001227_567_000039 en el colegio de la madre de dios de los teólogos de la universidad de alcalá en primero de diciembre de mil y seiscientos y cuatro años el licenciado francisco murcia de la llana 001227_567_000040 pero ya te he dicho que hay muchas maneras de encantamentos y podría ser que con el tiempo se hubiesen mudado de unos en otros y que agora se use que los encantados hagan todo lo que yo hago aunque antes no lo hacían 001227_567_000041 mirábalo el canónigo y admirábase de ver la extrañeza de su grande locura y de que en cuanto hablaba y respondía mostraba tener bonísimo entendimiento 001227_567_000042 y que me sería mejor hacer la enmienda y mudar de letura leyendo otros más verdaderos y que mejor deleitan y enseñan así es 001227_567_000043 y junto a la clavija está la silla de babieca y en roncesvalles está el cuerno de roldán tamaño como una grande viga de donde se infiere que hubo doce pares que hubo pierres que hubo cides y otros caballeros semejantes 001227_567_000044 disparatados casos como los libros de caballerías contienen de mí sé decir que cuando los leo en tanto que no pongo la imaginación en pensar que son todos mentira y liviandad me dan algún contento 001227_567_000045 pero de que hicieron las hazañas que dicen creo que la hay muy grande en lo otro de la clavija que vuestra merced dice del conde pierres y que está junto a la silla de babieca en la armería de los reyes 001227_567_000046 digo que para mayor abundancia y satisfacción sería bien que vuestra merced probase a salir de esta cárcel que yo me obligo con todo mi poder a facilitarlo y aun a sacarle della 001227_567_000047 tan lejos de ser verdaderas como lo está la misma mentira de la verdad y cómo es posible que haya entendimiento humano que se dé a entender que ha habido en el mundo aquella infinidad de amadises y aquella turbamulta de tanto famoso caballero tanto emperador de trapisonda tanto felixmarte de hircania 001227_567_000048 ni es razón que un hombre como vuestra merced tan honrado y de tan buenas partes y dotado de tan buen entendimiento se dé a entender que son verdaderas tantas y tan extrañas locuras como las que están escritas en los disparatados libros de caballerías 001227_567_000049 estos tales están encantados pero no aquellos que tienen la gana que vuestra merced tiene y que bebe cuando se lo dan y come cuando lo tiene y responde a todo aquello que le preguntan verdad dices sancho respondió don quijote 001227_567_000050 donde se trata del discreto coloquio que sancho panza tuvo con su señor don quijote ah dijo sancho panza cogido le tengo esto es lo que yo deseaba saber como al alma y como a la vida 001227_567_000051 nos fue fecha relación que había descompuesto un libro intitulado el ingenioso hidalgo de la mancha el cual os había costado mucho trabajo y era muy útil y provechoso 001227_567_000052 y estando hecho y no de otra manera pueda imprimir el dicho principio y primer pliego y sucesivamente ponga esta nuestra cédula y la aprobación tasa y erratas 001227_567_000053 pero cuando caigo en la cuenta de lo que son doy con el mejor de ellos en la pared y aun diera con él en el fuego si cerca o presente le tuviera bien como a merecedores de tal pena por ser falsos y embusteros y fuera del trato que pide la común naturaleza 001227_567_000054 a lo menos si no lo eran era razón que lo fuesen y era como una religión de las que ahora se usan de santiago o de calatrava que se presupone que los que la profesan han de ser o deben ser caballeros valerosos valientes y bien nacidos 001227_567_000055 que no parece sino que está encantado de donde se viene a sacar que los que no comen ni beben ni duermen ni hacen las obras naturales que yo digo 001227_567_000056 y como ahora dicen caballero de san juan o de alcántara decían en aquel tiempo caballero de los doce pares porque lo fueron doce iguales los que para esta religión militar se escogieron en lo de que hubo cid no hay duda ni menos bernardo del carpio 001227_567_000057 y las aventuras y desafíos que también acabaron en borgoña los valientes españoles pedro barba y gutierre quijada de cuya alcurnia yo deciendo por línea recta de varón venciendo a los hijos del conde de san polo 001227_567_000058 venga acá señor podría negar lo que comúnmente suele decirse por ahí cuando una persona está de mala voluntad no sé qué tiene fulano que ni come ni bebe ni duerme ni responde a propósito a lo que le preguntan 001227_567_000059 so pena que la persona o personas que sin tener vuestro poder lo imprimiere o vendiere o hiciere imprimir o vender por el mismo caso pierda la impresión que hiciere 001227_567_000060 y como a inventores de nuevas sectas y de nuevo modo de vida y como a quien da ocasión que el vulgo ignorante venga a creer y a tener por verdaderas tantas necedades como contienen 001227_567_000061 certifico y doy fe que habiéndose visto por los señores de él un libro intitulado el ingenioso hidalgo de la mancha compuesto por miguel de cervantes saavedra 001227_567_000062 ea don quijote duélase de sí mismo y redúzgase al gremio de la discreción y sepa usar de la mucha que el cielo fue servido de darle empleando el felicísimo talento de su ingenio en otra lectura que redunde en aprovechamiento de su conciencia y en aumento de su honra 001227_567_000063 pero tú sancho verás como te engañas en el conocimiento de mi desgracia en estas pláticas se entretuvieron el caballero andante y el mal andante escudero hasta que llegaron donde ya apeados los aguardaban el cura el canónigo y el barbero 001227_567_000064 tasaron cada pliego del dicho libro a tres maravedís y medio el cual tiene ochenta y tres pliegos que al dicho precio monta el dicho libro doscientos y noventa maravedís y medio en que se ha de vender en papel 001227_567_000065 que anda hasta ahora convertido en cuervo y le esperan en su reino por momentos y también se atreverán a decir que es mentirosa la historia de guarino mezquino 001227_567_000066 y mandamos al impresor que así imprimiere el dicho libro no imprima el principio ni el primer pliego dél ni entregue más de un solo libro con el original al autor o persona a cuya costa lo imprimiere 001227_567_000067 y esto me basta para la seguridad de mi conciencia que la formaría muy grande si yo pensase que no estaba encantado y me dejase estar en esta jaula perezoso y cobarde 001227_567_000068 pero no quiero creer que hicieron todas aquellas cosas que el arzobispo turpín de ellos escribe porque la verdad de ello es que fueron caballeros escogidos por los reyes de francia a quien llamaron pares por ser todos iguales en valor en calidad y en valentía 001227_567_000069 que fue a borgoña y se combatió en la ciudad de ras con el famoso señor de charní llamado mosén pierres y después en la ciudad de basilea con mosén enrique de remestán saliendo de entre ambas empresas vencedor y lleno de honrosa fama 001227_567_000070 aún espero en dios y en su bendita madre flor y espejo de los caballos que presto nos hemos de ver los dos cual deseamos tú con tu señor a cuestas y yo encima de ti ejercitando el oficio para que dios me echó al mundo 001227_567_000071 déstos que dicen las gentes que a sus aventuras van si no díganme también que no es verdad que fue caballero andante el valiente lusitano juan de merlo 001227_567_000072 esta sí será lectura digna del buen entendimiento de vuestra merced señor don quijote mío de la cual saldrá erudito en la historia enamorado de la virtud 001227_567_000073 yo juan gallo de andrada escribano de cámara del rey nuestro señor de los que residen en el su consejo 001227_567_000074 que el que la negase como vuestra merced la niega merecía la misma pena que vuestra merced dice que da a los libros cuando los lee y le enfadan porque querer dar a entender a nadie que amadís no fue en el mundo ni todos los otros caballeros aventureros de que están colmadas las historias 001227_567_000075 fecha en valladolid a veinte y seis días del mes de setiembre de mil y seiscientos y cuatro años yo el rey 001227_567_000076 yo soy contento de hacer lo que dices sancho hermano replicó don quijote y cuando tú veas coyuntura de poner en obra mi libertad yo te obedeceré en todo y por todo 001227_567_000077 de donde arguyo yo que la debió de conocer ella o por lo menos debió de alcanzar a ver algún retrato suyo pues quién podrá negar no ser verdadera la historia de pierres y la linda magalona 001227_567_000078 y para que de ello conste di el presente en valladolid a veinte días del mes de deciembre de mil y seiscientos y cuatro años juan gallo de andrada fin de tasa 001227_567_000079 y de ver la noticia que tenía de todas aquellas cosas tocantes y concernientes a los hechos de su andante caballería y así le respondió no puedo yo negar señor don quijote 001227_567_000080 pues aún hasta hoy día se vee en la armería de los reyes la clavija con que volvía el caballo de madera sobre quien iba el valiente pierres por los aires que es un poco mayor que un timón de carreta 001227_567_000081 testimonio de las erratas este libro no tiene cosa digna de notar que no corresponda a su original en testimonio de lo haber correcto di esta fe 001227_567_000082 y si no nos sucediese bien tiempo nos queda para volvernos a la jaula en la cual prometo a ley de buen y leal escudero de encerrarme juntamente con vuestra merced si acaso fuere vuestra merced tan desdichado o yo tan simple que no acierte a salir con lo que digo 001227_567_000083 enseñado en la bondad mejorado en las costumbres valiente sin temeridad osado sin cobardía y todo esto para honra de dios provecho suyo y fama de la mancha do según he sabido trae vuestra merced su principio y origen 001227_567_000084 y si todavía llevado de su natural inclinación quisiere leer libros de hazañas y de caballerías lea en la sacra escritura de los jueces que allí hallará verdades grandiosas y hechos tan verdaderos como valientes un viriato tuvo lusitania 001227_567_000085 tanta bizarría de trajes tantas princesas enamoradas tantos escuderos condes tantos enanos graciosos tanto billete tanto requiebro tantas mujeres valientes y finalmente tantos y tan 001227_567_000086 y diciendo esto don quijote se apartó con sancho en remota parte de donde vino más aliviado y con más deseos de poner en obra lo que su escudero ordenase 001227_567_000087 durante el tiempo de los dichos diez años le traigáis al nuestro consejo juntamente con el original que en él fue visto que va rubricado cada plana y firmado al fin dél de juan gallo de andrada nuestro escribano de cámara 001227_567_000088 el rey por cuanto por parte de vos miguel de cervantes 001227_567_000089 atentísimamente estuvo don quijote escuchando las razones del canónigo y cuando vio que ya había puesto fin a ellas después de haberle estado un buen espacio mirando le dijo 001227_567_000090 es posible señor hidalgo que haya podido tanto con vuestra merced la amarga y ociosa lectura de los libros de caballerías que le hayan vuelto el juicio de modo que venga a creer que va encantado con otras cosas deste jaez 001227_567_000091 sí doy respondió don quijote que todo lo estaba escuchando cuanto más que el que está encantado como yo 001227_567_000092 y es esto tan así que me acuerdo yo que me decía una mi abuela de partes de mi padre cuando veía alguna dueña con tocas reverendas aquélla nieto se parece a la dueña quintañona 001227_567_000093 desunció luego los bueyes de la carreta el boyero y dejólos andar a sus anchuras por aquel verde y apacible sitio cuya frescura convidaba a quererla gozar no a las personas tan encantadas como don quijote sino a los tan advertidos y discretos como su escudero 001227_567_000094 y la de la demanda del santo grial y que son apócrifos los amores de don tristán y la reina iseo como los de ginebra y lanzarote habiendo personas que casi se acuerdan de haber visto a la dueña quintañona que fue la mejor escanciadora de vino que tuvo la gran bretaña 001227_567_000095 y la otra tercia parte para nuestra cámara y la otra tercia parte para el juez que lo sentenciare con tanto que todas las veces que hubiéredes de hacer imprimir el dicho libro 002308_1378_000000 y todas las demostraciones que hacían eran al son de los tamborinos bailando y danzando concertadamente pusiéronlos en paz los salvajes los cuales con mucha presteza volvieron a armar y a encajar las tablas del castillo 002308_1378_000001 oyendo lo cual don quijote dijo entre sí bien parece que éstos no han visto a mi dulcinea del toboso que si la hubieran visto ellos se fueran a la mano en sus alabanzas desta su quiteria 002308_1378_000002 yo no me acuerdo sancho respondió don quijote del tal capítulo y puesto que sea así quiero que calles y vengas que ya los instrumentos que anoche oímos vuelven a alegrar los valles y sin duda los desposorios se celebrarán en el frescor de la mañana y no en el calor de la tarde 002308_1378_000003 que el amor según yo he oído decir mira con unos antojos que hacen parecer oro al cobre a la pobreza riqueza y a las lagañas perlas 002308_1378_000004 fiscal has de decir dijo don quijote que no friscal prevaricador del buen lenguaje que dios te confunda no se apunte vuestra merced conmigo respondió sancho pues sabe que no me he criado en la corte ni he estudiado en salamanca para saber si añado o quito alguna letra a mis vocablos 002308_1378_000005 mirad bachiller respondió el licenciado vos estáis en la más errada opinión del mundo acerca de la destreza de la espada teniéndola por vana 002308_1378_000006 poesía era el título de la primera el de la segunda discreción el de la tercera buen linaje y el de la cuarta valentía 002308_1378_000007 guiábalas un venerable viejo y una anciana matrona pero más ligeros y sueltos que sus años prometían hacíales el son una gaita zamorana y ellas llevando en los rostros y en los ojos a la honestidad y en los pies a la ligereza se mostraban las mejores bailadoras del mundo 002308_1378_000008 de ahí a poco comenzaron a entrar por diversas partes de la enramada muchas y diferentes danzas entre las cuales venía una de espadas de hasta veinte y cuatro zagales de gallardo parecer y brío 002308_1378_000009 tiene asimesmo maheridas danzas así de espadas como de cascabel menudo que hay en su pueblo quien los repique y sacuda por extremo de zapateadores no digo nada que es un juicio los tiene muñidos 002308_1378_000010 también le pareció bien otra que entró de doncellas hermosísimas tan mozas que al parecer ninguna bajaba de catorce ni llegaba a dieciocho años 002308_1378_000011 llegó el interés con las figuras de su valía y echándola una gran cadena de oro al cuello mostraron prenderla rendirla y cautivarla lo cual visto por el amor y sus valedores hicieron ademán de quitársela 002308_1378_000012 si todos los que bien se quieren se hubiesen de casar dijo don quijote quitaríase la eleción y juridición a los padres de casar sus hijos con quien y cuando deben 002308_1378_000013 derribóle el sombrero dos veces y cansóle de manera que de despecho cólera y rabia asió la espada por la empuñadura y arrojóla por el aire 002308_1378_000014 las liebres ya sin pellejo y las gallinas sin pluma que estaban colgadas por los árboles para sepultarlas en las ollas no tenían número los pájaros y caza de diversos géneros eran infinitos colgados de los árboles para que el aire los enfriase 002308_1378_000015 mas yo por te engrandecer de hoy más pródiga he de ser que aunque es vicio es vicio honrado y de pecho enamorado que en el dar se echa de ver 002308_1378_000016 yo he visto llover y hacer sol todo a un mesmo punto tal se acuesta sano la noche que no se puede mover otro día y díganme por ventura habrá quien se alabe que tiene echado un clavo a la rodaja de la fortuna 002308_1378_000017 duerme digo otra vez y lo diré otras ciento sin que te tengan en contina vigilia celos de tu dama ni te desvelen pensamientos de pagar deudas que debas ni de lo que has de hacer para comer otro día tú y tu pequeña y angustiada familia 002308_1378_000018 yo señores por mis pecados he estudiado cánones en salamanca y pícome algún tanto de decir mi razón con palabras claras llanas y significantes 002308_1378_000019 y es menester gran tiento y particular favor del cielo para acertarle quiere hacer uno un viaje largo y si es prudente antes de ponerse en camino busca alguna compañía segura y apacible con quien acompañarse 002308_1378_000020 y seis ollas que alrededor de la hoguera estaban no se habían hecho en la común turquesa de las demás ollas porque eran seis medias tinajas que cada una cabía un rastro de carne así embebían y encerraban en sí carneros enteros sin echarse de ver como si fueran palominos 002308_1378_000021 así es dijo el licenciado porque no pueden hablar tan bien los que se crían en las tenerías y en zocodover como los que se pasean casi todo el día por el claustro de la iglesia mayor y todos son toledanos 002308_1378_000022 no es nada asquerosa de todo come y a todo hace y de toda suerte de gentes edades preeminencias hinche sus alforjas no es segador que duerme las siestas que a todas horas siega y corta así la seca como la verde hierba 002308_1378_000023 aunque eso así suceda oh sancho respondió don quijote nunca llegará tu silencio a do ha llegado lo que has hablado hablas y tienes de hablar en tu vida y más que está muy puesto en razón natural que primero llegue el día de mi muerte que el de la tuya 002308_1378_000024 verá una de las mejores bodas y más ricas que hasta el día de hoy se habrán celebrado en la mancha ni en muchas otras leguas a la redonda preguntóle don quijote si eran de algún príncipe que así las ponderaba 002308_1378_000025 del modo mesmo venían señaladas las que al interés seguían decía liberalidad el título de la primera dádiva el de la segunda tesoro el de la tercera y el de la cuarta posesión pacífica 002308_1378_000026 pero ninguna de las cosas referidas ni otras muchas que he dejado de referir ha de hacer más memorables estas bodas sino las que imagino que hará en ellas el despechado basilio 002308_1378_000027 dos linajes solos hay en el mundo como decía una agüela mía que son el tener y el no tener aunque ella al del tener se atenía y el día de hoy mi señor don quijote antes se toma el pulso al haber que al saber 002308_1378_000028 quiero decir que allí quedásedes muerto por la despreciada destreza ahora se verá respondió corchuelo y apeándose con gran presteza de su jumento tiró con furia de una de las espadas que llevaba el licenciado en el suyo 002308_1378_000029 poco trecho se había alongado don quijote del lugar de don diego cuando encontró con dos como clérigos o como estudiantes y con dos labradores que sobre cuatro bestias asnales venían caballeros 002308_1378_000030 en dulcísimos conceptos la dulcísima poesía altos graves y discretos señora el alma te envía envuelta entre mil sonetos 002308_1378_000031 era anochecido pero antes que llegasen les pareció a todos que estaba delante del pueblo un cielo lleno de innumerables y resplandecientes estrellas 002308_1378_000032 acerca de la historia de basilio a lo que respondió el estudiante bachiller o licenciado como le llamó don quijote que de todo no me queda más que decir sino que desde el punto que basilio supo que la hermosa quiteria se casaba con camacho el rico 002308_1378_000033 a lo que el cocinero respondió hermano este día no es de aquellos sobre quien tiene juridición la hambre merced al rico camacho apeaos y mirad si hay por ahí un cucharón y espumad una gallina o dos y buen provecho os hagan 002308_1378_000034 el uno de los estudiantes traía como en portamanteo en un lienzo de bocací verde envuelto al parecer un poco de grana blanca y dos pares de medias de cordellate el otro no traía otra cosa que dos espadas negras de esgrima nuevas y con sus zapatillas 002308_1378_000035 y sólo tomó de memoria don quijote que la tenía grande los ya referidos y luego se mezclaron todos haciendo y deshaciendo lazos con gentil donaire y desenvoltura 002308_1378_000036 yo apostaré un brazo que puede camacho envolver en reales a basilio y si esto es así como debe de ser bien boba fuera quiteria en desechar las galas y las joyas que le debe de haber dado y le puede dar camacho por escoger el tirar de la barra y el jugar de la negra de basilio 002308_1378_000037 apeaos y usad de vuestro compás de pies de vuestros círculos y vuestros ángulos y ciencia que yo espero de haceros ver estrellas a mediodía con mi destreza moderna y zafia en quien espero después de dios 002308_1378_000038 juzgue vuesa merced señor de sus caballerías respondió sancho y no se meta en juzgar de los temores o valentías ajenas que tan gentil temeroso soy yo de dios como cada hijo de vecino 002308_1378_000039 que destos a quien llaman diestros he oído decir que meten una punta de una espada por el ojo de una aguja yo me contento respondió corchuelo de haber caído de mi burra y de que me haya mostrado la experiencia la verdad de quien tan lejos estaba 002308_1378_000040 oyeron asimismo confusos y suaves sonidos de diversos instrumentos como de flautas tamborinos salterios albogues panderos y sonajas 002308_1378_000041 y cuando pasaba el amor por delante del castillo disparaba por alto sus flechas pero el interés quebraba en él alcancías doradas finalmente después de haber bailado un buen espacio el interés sacó un bolsón que le formaba el pellejo de un gran gato romano 002308_1378_000042 hizo sancho lo que su señor le mandaba y poniendo la silla a rocinante y la albarda al rucio subieron los dos y paso ante paso se fueron entrando por la enramada 002308_1378_000043 mía fe señor bachiller si vuesa merced toma mi consejo de aquí adelante no ha de desafiar a nadie a esgrimir sino a luchar o a tirar la barra pues tiene edad y fuerzas para ello 002308_1378_000044 soy quien puede más que amor y es amor el que me guía soy de la estirpe mejor que el cielo en la tierra cría más conocida y mayor 002308_1378_000045 sí que válgame dios no hay para qué obligar al sayagués a que hable como el toledano y toledanos puede haber que no las corten en el aire en esto del hablar polido 002308_1378_000046 díjoles que se llamaba de nombre propio don quijote de la mancha y por el apelativo el caballero de los leones todo esto para los labradores era hablarles en griego o en jerigonza pero no para los estudiantes que luego entendieron la flaqueza del celebro de don quijote 002308_1378_000047 y otras veces clava los ojos en la tierra con tal embelesamiento que no parece sino estatua vestida que el aire le mueve la ropa en fin 002308_1378_000048 ambos para en uno aunque algunos curiosos que tienen de memoria los linajes de todo el mundo quieren decir que el de la hermosa quiteria se aventaja al de camacho pero ya no se mira en esto que las riquezas son poderosas de soldar muchas quiebras 002308_1378_000049 en efecto el tal camacho es liberal y hásele antojado de enramar y cubrir todo el prado por arriba de tal suerte que el sol se ha de ver en trabajo si quiere entrar a visitar las yerbas verdes de que está cubierto el suelo 002308_1378_000050 respondióle que un beneficiado de aquel pueblo que tenía gentil caletre para semejantes invenciones yo apostaré dijo don quijote que debe de ser más amigo de camacho que de basilio el tal bachiller o beneficiado 002308_1378_000051 y enseñóle el caldero lleno de gansos y de gallinas y asiendo de una comenzó a comer con mucho donaire y gana y dijo a la barba de las habilidades de basilio que tanto vales cuanto tienes y tanto tienes cuanto vales 002308_1378_000052 él da tales muestras de tener apasionado el corazón que tememos todos los que le conocemos que el dar el sí mañana la hermosa quiteria ha de ser la sentencia de su muerte 002308_1378_000053 en efecto no parecía sino que por todo aquel prado andaba corriendo la alegría y saltando el contento otros muchos andaban ocupados en levantar andamios de donde con comodidad pudiesen ver otro día 002308_1378_000054 en fin dijo don quijote bien se parece sancho que eres villano y de aquéllos que dicen viva quien vence no sé de los que soy respondió sancho pero bien sé que nunca de ollas de basilio sacaré yo tan elegante espuma como esta que he sacado de las de camacho 002308_1378_000055 y les pidió detuviesen el paso porque caminaban más sus pollinas que su caballo y para obligarlos en breves razones les dijo quién era y su oficio y profesión que era de caballero andante que iba a buscar las aventuras por todas las partes del mundo 002308_1378_000056 no más sancho dijo a este punto don quijote tente en buenas y no te dejes caer que en verdad que lo que has dicho de la muerte por tus rústicos términos es lo que pudiera decir un buen predicador 002308_1378_000057 a mi mujer con eso dijo sancho panza que hasta entonces había ido callando y escuchando la cual no quiere sino que cada uno case con su igual ateniéndose al refrán que dicen cada oveja con su pareja 002308_1378_000058 los otros dos labradores del acompañamiento sin apearse de sus pollinas sirvieron de aspetatores en la mortal tragedia las cuchilladas estocadas altibajos reveses y mandobles que tiraba corchuelo eran sin número 002308_1378_000059 duerme el criado y está velando el señor pensando cómo le ha de sustentar mejorar y hacer mercedes la congoja de ver que el cielo se hace de bronce sin acudir a la tierra con el conveniente rocío no aflige al criado sino al señor 002308_1378_000060 por ahora bendito sea dios no se ha herido nadie todos vamos sanos y luego comenzó a enredarse con los demás compañeros con tantas vueltas y con tanta destreza que aunque don quijote estaba hecho a ver semejantes danzas ninguna le había parecido tan bien como aquélla 002308_1378_000061 y todos vestidos de regocijo y fiestas los cuales en concertado tropel corrieron no una sino muchas carreras por el prado con regocijada algazara y grita diciendo vivan camacho y quiteria él tan rico como ella hermosa y ella la más hermosa del mundo 002308_1378_000062 las especias de diversas suertes no parecía haberlas comprado por libras sino por arrobas y todas estaban de manifiesto en una grande arca finalmente el aparato de la boda era rústico pero tan abundante que podía sustentar a un ejército 002308_1378_000063 y si a la voluntad de las hijas quedase escoger los maridos tal habría que escogiese al criado de su padre y tal al que vio pasar por la calle a su parecer bizarro y entonado aunque fuese un desbaratado espadachín 002308_1378_000064 por esa sola gracia dijo a esta sazón don quijote merecía ese mancebo no sólo casarse con la hermosa quiteria sino con la mesma reina ginebra si fuera hoy viva a pesar de lanzarote y de todos aquellos que estorbarlo quisieran 002308_1378_000065 con tanta fuerza que uno de los labradores asistentes que era escribano que fue por ella dio después por testimonio que la alongó de sí casi tres cuartos de legua 002308_1378_000066 y la doncella se encerró en él como de nuevo y con esto se acabó la danza con gran contento de los que la miraban preguntó don quijote a una de las ninfas que quién la había compuesto y ordenado 002308_1378_000067 capítulo xx donde se cuentan las bodas de camacho el rico con el suceso de basilio el pobre 002308_1378_000068 desvióse la poesía y de la parte del interés salió la liberalidad y después de hechas sus mudanzas dijo llaman liberalidad al dar que el estremo huye de la prodigalidad y del contrario que arguye tibia y floja voluntad 002308_1378_000069 delante de todos venía un castillo de madera a quien tiraban cuatro salvajes todos vestidos de yedra y de cáñamo teñido de verde tan al natural que por poco espantaran a sancho 002308_1378_000070 despertó en fin soñoliento y perezoso y volviendo el rostro a todas partes dijo de la parte desta enramada si no me engaño sale un tufo y olor harto más de torreznos asados que de juncos y tomillos 002308_1378_000071 apenas la blanca aurora había dado lugar a que el luciente febo con el ardor de sus calientes rayos las líquidas perlas de sus cabellos de oro enjugase cuando don quijote sacudiendo la pereza de sus miembros se puso en pie y llamó a su escudero sancho que aún todavía roncaba 002308_1378_000072 el lenguaje puro el propio el elegante y claro está en los discretos cortesanos aunque hayan nacido en majalahonda dije discretos porque hay muchos que no lo son y la discreción es la gramática del buen lenguaje que se acompaña con el uso 002308_1378_000073 sin poderlo sufrir ni ser en su mano hacer otra cosa se llegó a uno de los solícitos cocineros y con corteses y hambrientas razones le rogó le dejase mojar un mendrugo de pan en una de aquellas ollas 002308_1378_000074 y déjeme vuestra merced despabilar esta espuma que lo demás todas son palabras ociosas de que nos han de pedir cuenta en la otra vida y diciendo esto comenzó de nuevo a dar asalto a su caldero con tan buenos alientos que despertó los de don quijote 002308_1378_000075 todo lo miraba sancho y todo lo contemplaba y de todo se aficionaba primero le cautivaron y rindieron el deseo las ollas de quién él tomara de bonísima gana un mediano puchero 002308_1378_000076 dígote sancho que si como tienes buen natural y discreción pudieras tomar un púlpito en la mano y irte por ese mundo predicando lindezas bien predica quien bien vive respondió sancho y yo no sé otras tologías 002308_1378_000077 que ha de sustentar en la esterilidad y hambre al que le sirvió en la fertilidad y abundancia a todo esto no respondió sancho porque dormía ni despertara tan presto si don quijote con el cuento de la lanza no le hiciere volver en sí 002308_1378_000078 que está por nacer hombre que me haga volver las espaldas y que no le hay en el mundo a quien yo no le haga perder tierra en eso de volver o no las espaldas no me meto replicó el diestro aunque podría ser que en la parte donde la vez primera clavásedes el pie allí os abriesen sepultura 002308_1378_000079 es este basilio un zagal vecino del mesmo lugar de quiteria el cual tenía su casa pared y medio de la de los padres de quiteria de donde tomó ocasión el amor de renovar al mundo los ya olvidados amores de píramo y tisbe 002308_1378_000080 y morían por saber qué hombre fuese aquél tan fuera del uso de los otros hombres saludóles don quijote y después de saber el camino que llevaban que era el mesmo que él hacía les ofreció su compañía 002308_1378_000081 los quesos puestos como ladrillos enrejados formaban una muralla y dos calderas de aceite mayores que las de un tinte servían de freír cosas de masa que con dos valientes palas las sacaban fritas y las zabullían en otra caldera de preparada miel que allí junto estaba 002308_1378_000082 y sé que no he dicho muchas necedades en lo que he dicho sino que vuesa merced señor mío siempre es friscal de mis dichos y aun de mis hechos 002308_1378_000083 acabó la copla disparó una flecha por lo alto del castillo y retiróse a su puesto salió luego el interés y hizo otras dos mudanzas callaron los tamborinos y él dijo 002308_1378_000084 la de la propia mujer no es mercaduría que una vez comprada se vuelve o se trueca o cambia porque es accidente inseparable que dura lo que dura la vida 002308_1378_000085 ni las has menester dijo don quijote pero yo no acabo de entender ni alcanzar cómo siendo el principio de la sabiduría el temor de dios tú que temes más a un lagarto que a él sabes tanto 002308_1378_000086 ni la ambición te inquieta ni la pompa vana del mundo te fatiga pues los límites de tus deseos no se estienden a más que a pensar tu jumento que el de tu persona sobre mis hombros le tienes puesto contrapeso y carga que puso la naturaleza y la costumbre a los señores 002308_1378_000087 más espesas que hígado y más menudas que granizo arremetía como un león irritado pero salíale al encuentro un tapaboca de la zapatilla de la espada del licenciado que en mitad de su furia le detenía y se la hacía besar como si fuera reliquia 002308_1378_000088 yo soy el dios poderoso en el aire y en la tierra y en el ancho mar undoso y en cuanto el abismo encierra en su báratro espantoso 002308_1378_000089 no quiso entrar en el lugar don quijote aunque se lo pidieron así el labrador como el bachiller pero él dio por disculpa bastantísima a su parecer ser costumbre de los caballeros andantes dormir por los campos y florestas antes que en los poblados 002308_1378_000090 y no parece que masca sino que engulle y traga cuanto se le pone por delante porque tiene hambre canina que nunca se harta y aunque no tiene barriga da a entender que está hidrópica y sedienta de beber solas las vidas de cuantos viven como quien se bebe un jarro de agua fría 002308_1378_000091 si no os picáredes más de saber más menear las negras que lleváis que la lengua dijo el otro estudiante vos llevárades el primero en licencias como llevastes cola 002308_1378_000092 luego le aficionaron la voluntad los zaques y últimamente las frutas de sartén si es que se podían llamar sartenes las tan orondas calderas y así 002308_1378_000093 que parecía estar lleno de dineros y arrojole al castillo con el golpe se desencajaron las tablas y se cayeron dejando a la doncella descubierta y sin defensa alguna 002308_1378_000094 oh pues si no me entienden respondió sancho no es maravilla que mis sentencias sean tenidas por disparates pero no importa yo me entiendo 002308_1378_000095 aquel adornado de alas arco aljaba y saetas este vestido de ricas y diversas colores de oro y seda las ninfas que al amor seguían traían a las espaldas en pergamino blanco y letras grandes escritos sus nombres 002308_1378_000096 y así jamás pienso verte mudo ni aun cuando estés bebiendo o durmiendo que es lo que puedo encarecer a buena fe señor respondió sancho que no hay que fiar en la descarnada digo en la muerte la cual también come cordero como carnero 002308_1378_000097 pues por qué no hará lo mesmo el que ha de caminar toda la vida hasta el paradero de la muerte y más si la compañía le ha de acompañar en la cama en la mesa y en todas partes como es la de la mujer con su marido 002308_1378_000098 bodas que por tales olores comienzan para mi santiguada que deben de ser abundantes y generosas acaba glotón dijo don quijote ven iremos a ver estos desposorios por ver lo que hace el desdeñado basilio 002308_1378_000099 no ha de ser así dijo a este instante don quijote que yo quiero ser el maestro desta esgrima y el juez desta muchas veces no averiguada cuestión y apeándose de rocinante y asiendo de su lanza se puso en la mitad del camino 002308_1378_000100 en la frontera del castillo y en todas cuatro partes de sus cuadros traía escrito castillo del buen recato hacíanles el son cuatro diestros tañedores de tamboril y flauta 002308_1378_000101 por quien dios es sancho dijo a esta sazón don quijote que concluyas con tu arenga que tengo para mí que si te dejasen seguir en las que a cada paso comienzas no te quedaría tiempo para comer ni para dormir que todo le gastarías en hablar 002308_1378_000102 el cual testimonio sirve y ha servido para que se conozca y vea con toda verdad cómo la fuerza es vencida del arte sentóse cansado corchuelo y llegándose a él sancho le dijo 002308_1378_000103 lo que yo quisiera es que ese buen basilio que ya me le voy aficionando se casara con esa señora quiteria que buen siglo hayan y buen poso iba a decir al revés los que estorban que se casen los que bien se quieren 002308_1378_000104 dios lo hará mejor dijo sancho que dios que da la llaga da la medicina nadie sabe lo que está por venir de aquí a mañana muchas horas hay y en una y aun en un momento se cae la casa 002308_1378_000105 el aparato con que se han de hacer es extraordinario y nuevo porque se han de celebrar en un prado que está junto al pueblo de la novia a quien por excelencia llaman quiteria la hermosa y el desposado se llama camacho el rico ella de edad de diez y ocho años y él de veinte y dos 002308_1378_000106 vestidas todas de palmilla verde los cabellos parte trenzados y parte sueltos pero todos tan rubios que con los del sol podían tener competencia sobre los cuales traían guirnaldas de jazmines rosas amaranto y madreselva compuestas 002308_1378_000107 no pareciéndole ser bien casarla con basilio que no tenía tantos bienes de fortuna como de naturaleza pues si va a decir las verdades sin invidia él es el más ágil mancebo que conocemos gran tirador de barra luchador estremado y gran jugador de pelota 002308_1378_000108 no veo ninguno respondió sancho esperad dijo el cocinero pecador de mí y qué melindroso y para que poco debéis de ser y diciendo esto asió de un caldero y encajándole en una de las medias tinajas sacó en él tres gallinas y dos gansos y dijo a sancho 002308_1378_000109 las representaciones y danzas que se habían de hacer en aquel lugar dedicado para solemnizar las bodas del rico camacho y las exequias de basilio 002308_1378_000110 aunque fuese debajo de dorados techos y con esto se desvió un poco del camino bien contra la voluntad de sancho viniéndosele a la memoria el buen alojamiento que había tenido en el castillo o casa de don diego 002308_1378_000111 deste modo salieron y se retiraron todas las dos figuras de las dos escuadras y cada uno hizo sus mudanzas y dijo sus versos algunos elegantes y algunos ridículos 002308_1378_000112 los labradores traían otras cosas que daban indicio y señal que venían de alguna villa grande donde las habían comprado y las llevaban a su aldea y así estudiantes como labradores cayeron en la misma admiración en que caían todos aquellos que la vez primera veían a don quijote 002308_1378_000113 y a nuestro cura le he oído decir que con igual pie pisaba las altas torres de los reyes como las humildes chozas de los pobres tiene esta señora más de poder que de melindre 002308_1378_000114 sobre un buen tiro de barra o sobre una gentil treta de espada no dan un cuartillo de vino en la taberna habilidades y gracias que no son vendibles mas que las tenga el conde dirlos 002308_1378_000115 comed amigo y desayunaos con esta espuma en tanto que se llega la hora del yantar no tengo en qué echarla respondió sancho pues llevaos dijo el cocinero la cuchara y todo que la riqueza y el contento de camacho todo lo suple 002308_1378_000116 corre como un gamo salta más que una cabra y birla a los bolos como por encantamento canta como una calandria y toca una guitarra que la hace hablar y sobre todo juega una espada como el más pintado 002308_1378_000117 plega a dios sancho replicó don quijote que yo te vea mudo antes que me muera al paso que llevamos respondió sancho antes que vuestra merced se muera estaré yo mascando barro y entonces podrá ser que esté tan mudo que no hable palabra hasta la fin del mundo o por lo menos hasta el día del juicio 002308_1378_000118 y levantándose abrazó al licenciado y quedaron más amigos que de antes y no queriendo esperar al escribano que había ido por la espada por parecerle que tardaría mucho y así determinaron seguir por llegar temprano a la aldea de quiteria de donde todos eran 002308_1378_000119 todos vestidos de delgado y blanquísimo lienzo con sus paños de tocar labrados de varias colores de fina seda y al que los guiaba que era un ligero mancebo preguntó uno de los de las yeguas si se había herido alguno de los danzantes 002308_1378_000120 porque basilio se enamoró de quiteria desde sus tiernos y primeros años y ella fue correspondiendo a su deseo con mil honestos favores tanto que se contaban por entretenimiento en el pueblo los amores de los dos niños basilio y quiteria 002308_1378_000121 y cuando llegaron cerca vieron que los árboles de una enramada que a mano habían puesto a la entrada del pueblo estaban todos llenos de luminarias a quien no ofendía el viento que entonces no soplaba sino tan manso que no tenía fuerzas para mover las hojas de los árboles 002308_1378_000122 en lo que faltaba del camino les fue contando el licenciado las excelencias de la espada con tantas razones demostrativas y con tantas figuras y demostraciones matemáticas que todos quedaron enterados de la bondad de la ciencia y corchuelo reducido de su pertinacia 002308_1378_000123 nunca más le han visto reír ni hablar con razón concertada y siempre anda pensativo y triste hablando entre sí mismo con que da ciertas y claras señales de que se le ha vuelto el juicio 002308_1378_000124 que el amor y la afición con facilidad ciegan los ojos del entendimiento tan necesarios para escoger estado y el del matrimonio está muy a peligro de errarse 002308_1378_000125 no son respondió el estudiante sino de un labrador y una labradora él el más rico de toda esta tierra y ella la más hermosa que han visto los hombres 002308_1378_000126 has acabado tu arenga ya sancho dijo don quijote habréla acabado respondió sancho porque veo que vuestra merced recibe pesadumbre con ella que si esto no se pusiera de por medio obra había cortada para tres días 002308_1378_000127 come poco y duerme poco y lo que come son frutas y en lo que duerme si duerme es en el campo sobre la dura tierra como animal bruto mira de cuando en cuando al cielo 002308_1378_000128 retiróse el interés y hízose adelante la poesía la cual después de haber hecho sus mudanzas como los demás puestos los ojos en la doncella del castillo dijo 002308_1378_000129 uno dellos fue que me había de dejar hablar todo aquello que quisiese con que no fuese contra el prójimo ni contra la autoridad de vuesa merced y hasta agora me parece que no he contravenido contra el tal capítulo 002308_1378_000130 mas que haga lo que quisiere respondió sancho no fuera él pobre y casárase con quiteria no hay más sino tener un cuarto y querer alzarse por las nubes a la fe señor yo soy de parecer que el pobre debe contentarse con lo que hallare y no pedir cotufas en el golfo yo 002308_1378_000131 tras esta entró otra danza de artificio y de las que llaman habladas era de ocho ninfas repartidas en dos hileras de la una hilera era guía el dios cupido y de la otra el interés 002308_1378_000132 para mí no es opinión sino verdad asentada replicó corchuelo y si queréis que os lo muestre con la experiencia espadas traéis comodidad hay yo pulsos y fuerzas tengo que acompañadas de mi ánimo que no es poco os harán confesar que yo no me engaño 002308_1378_000133 a tiempo que ya el licenciado con gentil donaire de cuerpo y compás de pies se iba contra corchuelo que contra él se vino lanzando como suele decirse fuego por los ojos 002308_1378_000134 lo cual visto por don quijote antes que le despertase le dijo oh tú bienaventurado sobre cuantos viven en la haz de la tierra pues sin tener invidia ni ser invidiado duermes con sosegado espíritu ni te persiguen encantadores ni sobresaltan encantamientos 002308_1378_000135 aunque no con tanta devoción como las reliquias deben y suelen besarse finalmente el licenciado le contó a estocadas todos los botones de una media sotanilla que traía vestida haciéndole tiras los faldamentos como colas de pulpo 002308_1378_000136 comenzaba la danza cupido y habiendo hecho dos mudanzas alzaba los ojos y flechaba el arco contra una doncella que se ponía entre las almenas del castillo a la cual desta suerte dijo 002308_1378_000137 contó sancho más de sesenta zaques de más de a dos arrobas cada uno y todos llenos según después pareció de generosos vinos así había rimeros de pan blanquísimo como los suele haber de montones de trigo en las eras 002308_1378_000138 soy el interés en quien pocos suelen obrar bien y obrar sin mí es gran milagro y cual soy te me consagro por siempre jamás amén 002308_1378_000139 lo primero que se le ofreció a la vista de sancho fue espetado en un asador de un olmo entero un entero novillo y en el fuego donde se había de asar ardía un mediano monte de leña 002308_1378_000140 pero con todo eso le miraban con admiración y con respeto y uno de ellos le dijo si vuestra merced señor caballero no lleva camino determinado como no le suelen llevar los que buscan las aventuras vuestra merced se venga con nosotros 002308_1378_000141 pero cuando las tales gracias caen sobre quien tiene buen dinero tal sea mi vida como ellas parecen sobre un buen cimiento se puede levantar un buen edificio y el mejor cimiento y zanja del mundo es el dinero 002308_1378_000142 los cocineros y cocineras pasaban de cincuenta todos limpios todos diligentes y todos contentos en el dilatado vientre del novillo estaban doce tiernos y pequeños lechones que cosidos por encima servían de darle sabor y enternecerle 002308_1378_000143 en tanto pues que esto pasaba sancho estaba don quijote mirando cómo por una parte de la enramada entraban hasta doce labradores sobre doce hermosísimas yeguas con ricos y vistosos jaeces de campo y con muchos cascabeles en los petrales 002308_1378_000144 adónde vas a parar sancho que seas maldito dijo don quijote que cuando comienzas a ensartar refranes y cuentos no te puede esperar sino el mesmo judas que te lleve dime animal qué sabes tú de clavos ni de rodajas ni de otra cosa ninguna 002308_1378_000145 nunca conocí qué es miedo todo cuanto quiero puedo aunque quiera lo imposible y en todo lo que es posible mando quito pongo y vedo 002308_1378_000146 y que debe de tener más de satírico que de vísperas bien ha encajado en la danza las habilidades de basilio y las riquezas de camacho sancho panza que lo escuchaba todo dijo el rey es mi gallo a camacho me atengo 002308_1378_000147 si vuestra merced tuviera buena memoria replicó sancho debiérase acordar de los capítulos de nuestro concierto antes que esta última vez saliésemos de casa 002308_1378_000148 es un lazo que si una vez le echáis al cuello se vuelve en el nudo gordiano y si no le corta la guadaña de la muerte no hay desatarle muchas cosas más pudiera decir en esta materia si no lo estorbara el deseo que tengo de saber si le queda más que decir al señor licenciado 002308_1378_000149 no por cierto y entre el sí y el no de una mujer no me atrevería yo a poner una punta de alfiler porque no cabría denme a mí que quiteria quiera de buen corazón y de buena voluntad a basilio que yo le daré a él un saco de buena ventura 002308_1378_000150 fue creciendo la edad y acordó el padre de quiteria de estorbar a basilio la ordinaria entrada que en su casa tenía y por quitarse de andar receloso y lleno de sospechas ordenó de casar a su hija con el rico camacho 002308_1378_000151 los músicos eran los regocijadores de la boda que en diversas cuadrillas por aquel agradable sitio andaban unos bailando y otros cantando y otros tocando la diversidad de los referidos instrumentos 002592_1378_000000 cuando era caballero andante atrevido y valiente con mis obras y con mis manos acreditaba mis hechos y agora cuando soy escudero pedestre 002592_1378_000001 él y sancho se sentaron sobre la hierba verde y en buena paz compaña despabilaron y dieron fondo con todo el repuesto de las alforjas con tan buenos alientos que lamieron el pliego de las cartas sólo porque olía a queso dijo tosilos a sancho 002592_1378_000002 que con el tiempo venga después a brotar y a echar frutos venenosos en españa ya limpia ya desembarazada de los temores en que nuestra muchedumbre la tenía 002592_1378_000003 pues ni él ni las armas replicó don quijote quiero que se ahorquen porque no se diga que a buen servicio mal galardón 002592_1378_000004 lo que te sé decir es que no hay fortuna en el mundo ni las cosas que en él suceden buenas o malas que sean vienen acaso sino por particular providencia de los cielos y de aquí viene lo que suele decirse que cada uno es artífice de su ventura 002592_1378_000005 del ungüento que molifica y así con prudencia con sagacidad con diligencia y con miedos que pone ha llevado sobre sus fuertes hombros a debida ejecución el peso desta gran máquina 002592_1378_000006 que no alcanzaba a más le dijo con muestras de mucha alegría oh mi señor don quijote de la mancha y qué gran contento ha de llegar al corazón de mi señor el duque cuando sepa que vuestra merced vuelve a su castillo que todavía se está en él 002592_1378_000007 y si no fuese contra caridad diría que nunca sane don quijote porque con su salud no solamente perdemos sus gracias sino las de sancho panza su escudero que cualquiera de ellas puede volver a alegrar a la misma melancolía 002592_1378_000008 con no sé cuántas rajitas de queso de tronchón que servirán de llamativo y despertador de la sed si acaso está durmiendo 002592_1378_000009 desafió a correr a otro su vecino que no pesa más que cinco fue la condición que habían de correr una carrera de cien pasos con pesos iguales y habiéndole preguntado al desafiador cómo se había de igualar el peso 002592_1378_000010 lo mejor es que no corran respondió otro porque a flaco no se muela con el peso ni el gordo se descarne y échese la mitad de la apuesta en vino y llevemos estos señores a la taberna de lo carro y sobre mí la capa cuando llueva 002592_1378_000011 aquella noche la pasaron amo y mozo en mitad del campo al cielo raso y descubierto y otro día siguiendo su camino vieron que hacia ellos venía un hombre de a pie 002592_1378_000012 y pues deste suceso vuestra merced tiene la culpa castíguese a sí mesmo y no revienten sus iras por las ya rotas y sangrientas armas 002592_1378_000013 volvámonos a nuestra casa y dejémonos de andar buscando aventuras por tierras y lugares que no sabemos y si bien le considera yo soy aquí el más perdidoso aunque es vuestra merced el más mal parado 002592_1378_000014 y no mi cobardía se llevó mis alcanzadas glorias aquí usó la fortuna conmigo de sus vueltas y revueltas aquí se escurecieron mis hazañas aquí finalmente cayó mi ventura para jamás levantarse oyendo lo cual sancho dijo 002592_1378_000015 que todo es burla sino estudiar y más estudiar y tener favor y ventura y cuando menos se piensa el hombre se halla con una vara en la mano o con una mitra en la cabeza 002592_1378_000016 pero en cualquiera que viniera mostrara ser persona para ser codiciada servida y estimada porque era hermoso sobremanera y la edad al parecer de diecisiete o dieciocho 002592_1378_000017 contó don antonio al visorrey todo lo que carrasco le había contado de lo que el visorrey no recibió mucho gusto porque en el recogimiento de don quijote se perdía el que podían tener todos aquellos que de sus locuras tuviesen noticia 002592_1378_000018 hubo lágrimas hubo suspiros desmayos y sollozos al despedirse don gregorio de ana félix ofrecióle ricote a don gregorio mil escudos 002592_1378_000019 y ocupando yo las espaldas del rucio levantados los pies del suelo haremos las jornadas como vuestra merced las pidiere y midiere que pensar que tengo de caminar a pie y hacerlas grandes es pensar en lo escusado 002592_1378_000020 siguió don antonio moreno al caballero de la blanca luna y siguiéronle también y aun persiguiéronle muchos muchachos hasta que le cerraron en un mesón dentro de la ciudad 002592_1378_000021 ni por las mansedumbres de rocinante ni por la blandura de mis pies queriendo que caminen más de lo justo en estas razones y pláticas se les pasó todo aquel día 002592_1378_000022 de valientes corazones es señor mío tener sufrimiento en las desgracias como alegría en las prosperidades y esto lo juzgo por mí mismo 002592_1378_000023 no dijo ricote que se halló presente a esta plática hay que esperar en favores ni en dádivas porque con el gran don bernardino de velasco conde de salazar a quien dio su majestad cargo de nuestra expulsión 002592_1378_000024 seis días estuvo don quijote en el lecho marrido triste pensativo y mal acondicionado yendo y viniendo con la imaginación en el desdichado suceso de su vencimiento 002592_1378_000025 acreditaré mis palabras cumpliendo la que di de mi promesa camina pues amigo sancho y vamos a tener en nuestra tierra el año del noviciado con cuyo encerramiento cobraremos virtud nueva para volver al nunca de mi olvidado ejercicio de las armas 002592_1378_000026 quiero decir que se deje desmayar sin cobrar nuevos bríos para nuevas pendencias y levántese vuestra merced agora para recibir a don gregorio que me parece que anda la gente alborotada y ya debe de estar en casa 002592_1378_000027 con esta licencia dijo sancho a los labradores que estaban muchos alrededor de él la boca abierta esperando la sentencia de la suya 002592_1378_000028 y así era la verdad porque habiendo ya dado cuenta don gregorio y el renegado al visorrey de su ida y vuelta deseoso don gregorio de ver a ana feliz vino con el renegado a casa de don antonio 002592_1378_000029 sancho a pie por ir el rucio cargada con las armas capítulo sesenta y seis que trata de lo que verá el que lo leyere o lo oirá el que lo escuchare leer 002592_1378_000030 era que se volviese a su lugar y que no saliese de él en todo un año en el cual tiempo podría ser curado pero la suerte lo ordenó de otra manera porque él me venció a mí y me derribó del caballo y así no tuvo efecto mi pensamiento 002592_1378_000031 no vee lo que hace ni sabe a quién derriba ni a quién ensalza muy filósofo estás sancho respondió don quijote muy a lo discreto hablas no sé quién te lo enseña 002592_1378_000032 segunda parte del ingenioso caballero don quijote de la mancha por miguel de cervantes saavedra y no 002592_1378_000033 y así es mi parecer que el gordo desafiador se escamonde monde entresaque pula y atilde y saque seis arrobas de sus carnes 002592_1378_000034 dejando el ejercicio de su caballería y así vienen a volverse en humo más esperanzas calla sancho pues ves que mi reclusión y retirada no ha de pasar de un año que luego volveré a mis honrados ejercicios 002592_1378_000035 reincorporóse y redújose el renegado con la iglesia y de miembro podrido volvió limpio y sano con la penitencia y el arrepentimiento 002592_1378_000036 no veis señor que no podrá llegar el provecho que cause la cordura de don quijote a lo que llegue al gusto que da con sus desvaríos pero yo imagino que toda la industria del señor bachiller no ha de ser parte para volver cuerdo a un hombre tan rematadamente loco 002592_1378_000037 como le dejen las sandeces de la caballería oh señor dijo don antonio dios os perdone el agravio que habéis hecho a todo el mundo en querer volver cuerdo al más gracioso loco que hay en él 002592_1378_000038 bien has dicho sancho respondió don quijote cuélguense mis armas por trofeo y al pie dellas o alrededor dellas grabaremos en los árboles lo que en el trofeo de las armas de roldán estaba escrito nadie las mueva que estar no pueda con roldán a prueba 002592_1378_000039 ricote y su hija salieron a recibirle el padre con lágrimas y la hija con honestidad no se abrazaron unos a otros porque donde hay mucho amor no suele haber demasiada desenvoltura 002592_1378_000040 voto a tal dijo un labrador que escuchó la sentencia de sancho que este señor ha hablado como un bendito y sentenciado como un canónigo pero a buen seguro que no ha de querer quitarse el gordo una onza de sus carnes cuanto más seis arrobas 002592_1378_000041 y aunque don gregorio cuando le sacaron de argel fue con hábitos de mujer en el barco los trocó por los de un cautivo que salió consigo 002592_1378_000042 alegróse algún tanto don quijote y dijo en verdad que estoy por decir que me holgara que hubiera sucedido todo del revés porque me obligara a pasar en berbería 002592_1378_000043 válame dios dijo don quijote es posible que sois vos el que los encantadores mis enemigos transformaron en ese lacayo que decís por defraudarme de la honra de aquella batalla 002592_1378_000044 y no me ha de faltar reino que gane y algún condado que darte dios lo oiga dijo sancho y el pecado sea sordo que siempre he oído decir que más vale buena esperanza que ruin posesión 002592_1378_000045 al salir de barcelona volvió don quijote a mirar el sitio donde había caído y dijo aquí fue troya aquí mi desdicha 002592_1378_000046 sin duda este tu amo sancho amigo debe de ser un loco cómo debe respondió sancho no debe nada a nadie que todo lo paga y más cuando la moneda es locura 002592_1378_000047 dijo que el desafiado que pesa cinco arrobas se pusiese seis de hierro a cuestas y así se igualarían las once arrobas del flaco con las once del gordo 002592_1378_000048 y creyendo que está su salud en su reposo y en que se esté en su tierra y en su casa di traza para hacerle estar en ella y así habrá tres meses que le salí al camino como caballero andante 002592_1378_000049 y hecho liar sus armas sobre un macho luego al mismo punto sobre el caballo con que entró en la batalla se salió de la ciudad aquel mismo día y se volvió a su patria sin sucederle cosa que obligue a contarla en esta verdadera historia 002592_1378_000050 yo que dejé con el gobierno los deseos de ser más gobernador no dejé la gana de ser conde que jamás tendrá efecto si vuesa merced deja de ser rey 002592_1378_000051 don gregorio se irá conmigo a consolar la pena que sus padres deben tener por su ausencia ana félix se quedará con mi mujer en mi casa o en un monasterio y yo sé que el señor visorrey gustará se quede en la suya el buen ricote hasta ver cómo yo negocio 002592_1378_000052 muy bien dice vuestra merced respondió sancho porque según opinión de discretos la culpa del asno no se ha de echar a la albarda 002592_1378_000053 responde en buen hora dijo don quijote sancho amigo que yo no estoy para dar migas a un gato según traigo alborotado y trastornado el juicio 002592_1378_000054 y así dando de las espuelas a rocinante pasó adelante dejándolos admirados de haber visto y notado así su extraña figura como la discreción de su criado que por tal juzgaron a sancho y otro de los labradores dijo 002592_1378_000055 sí diré por cierto respondió don quijote con toda rectitud si es que alcanzo a entenderla es pues el caso dijo el labrador señor bueno que un vecino deste lugar tan gordo que pesa once arrobas 002592_1378_000056 en fin dijo don quijote tú eres sancho el mayor glotón del mundo y el mayor ignorante de la tierra pues no te persuades que este correo es encantado y este tosilos contrahecho quédate con él y hártate 002592_1378_000057 yo pensé casarme sin pelear por haberme parecido bien la moza pero sucedióme al revés mi pensamiento pues así como vuestra merced se partió de nuestro castillo el duque mi señor me 002592_1378_000058 pues qué prometo de qué me alabo si antes me conviene usar de la rueca que de la espada déjese deso señor dijo sancho viva la gallina aunque con su pepita 002592_1378_000059 con mi señora la duquesa no os conozco amigo respondió don quijote ni sé quién sois si vos no me lo decís yo señor don quijote 002592_1378_000060 donde con la fuerza de mi brazo diera libertad no solo a don gregorio sino a cuantos cristianos cautivos hay en berbería pero qué digo miserable no soy yo el vencido no soy yo el derribado no soy yo el que no puede tomar arma en un año 002592_1378_000061 sin que nuestras industrias estratagemas solicitudes y fraudes hayan podido deslumbrar sus ojos de argos que contino tiene alerta porque no se le quede ni encubra ninguno de los nuestros que como raíz escondida 002592_1378_000062 hermanos lo que el gordo pide no lleva camino ni tiene sombra de justicia alguna porque si es verdad lo que se dice que el desafiado puede escoger las armas no es bien que éste las escoja tales que le impidan ni estorben el salir vencedor 002592_1378_000063 viendo pues el de la blanca luna que aquel caballero no le dejaba le dijo bien sé señor a lo que venís que es a saber quién soy y porque no hay para qué negároslo en tanto que este mi criado me desarma os lo diré sin faltar un punto de la verdad del caso 002592_1378_000064 eso no dijo a esta sazón sancho antes que don quijote respondiese y a mí que ha pocos días que salí de ser gobernador y juez como todo el mundo sabe toca averiguar estas dudas y dar parecer en todo pleito 002592_1378_000065 entró el don antonio con deseo de conocerle salió un escudero y recibirle y a desarmarle encerróse en una sala baja y con él don antonio que no se le cocía el pan hasta saber quién fuese 002592_1378_000066 todo eso me parece de perlas respondió sancho y si no fuera por la falta que para el camino nos había de hacer rocinante también fuera bien dejarle colgado 002592_1378_000067 si los quería pero él no tomó ninguno sino solos cinco que le prestó don antonio prometiendo la paga dellos en la corte con esto se partieron los dos y don quijote y sancho después como se ha dicho don quijote desarmado y de camino 002592_1378_000068 el cual respondió que ya una por una estaba en buen punto aquel negocio de quien esperaba feliz suceso y habiéndose ofrecido don antonio de hacer lo que él más le mandase se despidió dél 002592_1378_000069 consolábale sancho y entre otras razones le dijo señor mío alce vuestra merced la cabeza y alégrese si puede y dé gracias al cielo que 002592_1378_000070 yo señores respondió don quijote os lo agradezco pero no puedo detenerme un punto porque pensamientos y sucesos tristes me hacen parecer descortés y caminar más que de paso 002592_1378_000071 sabed señor que a mí me llaman el bachiller sansón carrasco soy del mismo lugar de don quijote de la mancha cuya locura y sandez mueve a que le tengamos lástima todos cuantos le conocemos y entre los que más se la han tenido he sido yo 002592_1378_000072 don antonio se ofreció venir a la corte a negociarlo donde había de venir forzosamente a otros negocios dando a entender que en ella por medio del favor y de las dádivas muchas cosas dificultosas se acaban 002592_1378_000073 con unas alforjas al cuello y una azcona o chuzo en la mano propio talle de correo de a pie el cual como llegó junto a don quijote adelantó el paso y medio corriendo llegó a él y abrazándole por el muslo derecho 002592_1378_000074 del de la blanca luna no podía resistir la flaqueza de rocinante atrevíme en fin hice lo que puede derribáronme y aunque perdí la honra no perdí ni puedo perder la virtud de cumplir mi palabra 002592_1378_000075 heroica resolución del gran filipo tercero y inaudita prudencia en haberla encargado al tal don bernardino de velasco una por una yo haré puesto allá las diligencias posibles y haga el cielo lo que más fuere servido dijo don antonio 002592_1378_000076 en esto estaban cuando entró don antonio diciendo con muestras de grandísimo contento albricias señor don quijote que don gregorio y el renegado que fue por él está en la playa qué digo en la playa ya está en casa del visorrey y será aquí al momento 002592_1378_000077 de allí a dos días trató el visorrey con don antonio qué modo tendrían para que ana félix y su padre quedasen en españa pareciéndoles no ser de inconveniente alguno que quedasen en ella hija tan cristiana y padre al parecer tan bien 002592_1378_000078 llamándome el caballero de los espejos con intención de pelear con él y vencerle sin hacerle daño poniendo por condición de nuestra pelea que el vencido quedase a discreción del vencedor y lo que yo pensaba pedirle porque ya le juzgaba por vencido 002592_1378_000079 calle señor bueno replicó el cartero que no hubo encanto alguno ni mudanza de rostro ninguna tan lacayo tosilos entré en la estacada como tosilos lacayo salí della 002592_1378_000080 hizo dar cien palos por haber contravenido a las ordenanzas que me tenía dadas antes de entrar en la batalla y todo ha parado en que la muchacha es ya monja y doña rodríguez se ha vuelto a castilla 002592_1378_000081 esto es señor lo que pasa sin que tenga que deciros otra cosa alguna suplícoos no me descubráis ni le digáis a don quijote quién soy porque tengan efecto los buenos pensamientos míos y vuelva a cobrar su juicio un hombre que le tiene bonísimo 002592_1378_000082 si el criado es tan discreto cuál debe ser el amo yo apostaré que si van a estudiar a salamanca que a un tris han de venir a ser alcaldes de corte 002592_1378_000083 rogóle tosilos le contase lo que le había sucedido pero sancho le respondió que era descortesía dejar que su amo le esperase que otro día si se encontrasen 002592_1378_000084 señor respondió sancho no es cosa tan gustosa el caminar a pie que me mueve e incite a hacer grandes jornadas dejemos estas armas colgadas de algún árbol en lugar de un ahorcado 002592_1378_000085 respondió el correo soy tosilos el lacayo del duque mi señor que no quise pelear con vuestra merced sobre el casamiento de la hija de doña rodríguez 002592_1378_000086 y aun otros cuatro sin sucederles cosa que estorbase su camino y al quinto día a la entrada de un lugar hallaron a la puerta de un mesón mucha gente que por ser fiesta se estaba allí solazando 002592_1378_000087 el visorrey consintió en todo lo propuesto pero don gregorio sabiendo lo que pasaba dijo que en ninguna manera podía ni quería dejar a doña ana félix pero teniendo intención de ver a sus padres y de dar traza de volver por ella vino en el decretado concierto 002592_1378_000088 con todo esto callaré y no le diré nada por ver si salgo verdadero en sospechar que no ha de tener efecto la diligencia hecha por el señor carrasco 002592_1378_000089 y yo voy ahora a barcelona a llevar un pliego de cartas al virrey que le envía mi amo si vuestra merced quiere un traguito aunque caliente puro aquí llevo una calabaza llena de lo caro 002592_1378_000090 que yo me iré adelante poco a poco esperándote a que vengas rióse el lacayo desenvainó su calabaza desalforjó sus rajas y sacando un panecillo 002592_1378_000091 contó el renegado la industria y medio que tuvo para sacar a don gregorio contó don gregorio los peligros y aprietos en que se había visto con las mujeres con quien había quedado 002592_1378_000092 yo lo he sido de la mía pero no con la prudencia necesaria y así me han salido al gallarín mis presunciones pues debiera pensar que al poderoso grandor del caballo 002592_1378_000093 cuando llegaba a ellos don quijote un labrador alzó la voz diciendo alguno destos dos señores que aquí vienen que no conocen las partes dirá lo que se ha de hacer en nuestra apuesta 002592_1378_000094 que si cuando era gobernador estaba alegre agora que soy escudero de a pie no estoy triste porque he oído decir que esta que llaman por ahí fortuna es una mujer borracha y antojadiza y sobre todo ciega y así 002592_1378_000095 no con largo razonamiento sino con breves palabras donde mostró que su discreción se adelantaba a sus años finalmente ricote pagó y satisfizo liberalmente así que renegado como a los que habían bogado al remo 002592_1378_000096 quedóse ana félix con la mujer de don antonio y ricote en casa del visorrey llegóse el día de la partida de don antonio y el de don quijote y sancho que fue de allí a otros dos que la caída no le concedió que más presto se pusiese en camino 002592_1378_000097 ya que le derribó en la tierra no salió con alguna costilla quebrada y pues sabe que donde las dan las toman y que no siempre hay tocinos donde hay estacas dé una higa al médico pues no le ha menester para que le cure en esta enfermedad 002592_1378_000098 no valen ruegos no promesas no dádivas no lástimas porque aunque es verdad que él mezcla la misericordia con la justicia como él vee que todo el cuerpo de nuestra nación está contaminado y podrido usa con él antes del cauterio que abrasa que 002592_1378_000099 y como él es tan puntual en guardar las órdenes de la andante caballería sin duda alguna guardará la que le ha dado en cumplimiento de su palabra 002592_1378_000100 las dos bellezas juntas de don gregorio y ana félix admiraron en particular a todos juntos los que presentes estaban el silencio fue allí el que habló por los dos amantes y los ojos fueron las lenguas que descubrieron sus alegres y honestos pensamientos 002592_1378_000101 quiero el envite dijo sancho y échese el resto de la cortesía y escancie el buen tosilos a despecho y pesar de cuantos encantadores hay en las indias 002592_1378_000102 capítulo lsesenta y cinco donde se da noticia quién era el de la blanca luna con la libertad de don gregorio y de otros sucesos 002592_1378_000103 que hoy por ti y mañana por mí y en estas cosas de encuentros y porrazos no hay tomarles tiento alguno pues el que hoy cae puede levantarse mañana si no es que se quiere estar en la cama 002592_1378_000104 él prosiguió su camino y yo me volví vencido corrido y molido de la caída y fue además peligrosa pero no por esto se me quitó el deseo de volver a buscarle y a vencerle como hoy se ha visto 002767_1378_000000 también sancho no has de mezclar en tus pláticas la muchedumbre de refranes que sueles que puesto que los refranes son sentencias breves muchas veces los traes tan por los cabellos que más parecen disparates que sentencias 002767_1378_000001 sé templado en el beber considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra ten cuenta sancho de no mascar a dos carrillos ni de erutar delante de nadie 002767_1378_000002 y vuestra merced sabe bien que más sabe el necio en su casa que el cuerdo en la ajena eso no sancho respondió don quijote que el necio en su casa ni en la ajena sabe nada a causa que sobre el aumento de la necedad no asienta ningún discreto edificio 002767_1378_000003 de conocerte saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey que si esto haces vendrá a ser feos pies de la rueda de tu locura la consideración de haber guardado puercos en tu tierra 002767_1378_000004 mas yo tendré cuenta de aquí adelante de decir los que convengan a la gravedad de mi cargo que en casa llena presto se guisa la cena y quien destaja no baraja y a buen salvo está el que repica y el dar y el tener seso ha menester 002767_1378_000005 erutar sancho que no regoldar dijo don quijote erutar diré de aquí adelante respondió sancho y a fe que no se me olvide 002767_1378_000006 arguye una de dos cosas o que fue hijo de padres demasiado de humildes y bajos o él tan travieso y malo que no pudo entrar en el buen uso ni la buena doctrina 002767_1378_000007 y aunque no sean cordales como sean muelas no importa y a lo que dijere el gobernador no hay que replicar como al salíos de mi casa y qué queréis con mi mujer 002767_1378_000008 dásela honesta y provechosa más que vistosa y bizarra y repártela entre tus criados y los pobres quiero decir que si has de vestir seis pajes viste tres y otros tres pobres y así tendrás pajes para el cielo y para el suelo 002767_1378_000009 gran falta es la que llevas contigo y así querría que aprendieses a firmar siquiera bien sé firmar mi nombre respondió sancho que cuando fui prioste en mi lugar aprendí a hacer unas letras como de marca de fardo que decían que decía mi nombre 002767_1378_000010 por dios señor nuestro amo replicó sancho que vuesa merced se queja de bien pocas cosas a qué diablos se pudre de que yo me sirva de mi hacienda que ninguna otra tengo ni otro caudal alguno sino refranes y más refranes 002767_1378_000011 infinitas gracias doy al cielo sancho amigo de que antes y primero que yo haya encontrado con alguna buena dicha te haya salido a ti a recibir y a encontrar la buena ventura 002767_1378_000012 y así habiendo dado la traza y órdenes que sus criados y sus vasallos habían de guardar con sancho en el gobierno de la ínsula prometida otro día que fue el que sucedió al vuelo de clavileño 002767_1378_000013 que así cuadran con lo que vamos tratando como por los cerros de úbeda mira sancho no te digo yo que parece mal un refrán traído a propósito pero cargar y ensartar refranes a troche moche hace la plática desmayada y baja 002767_1378_000014 y aquí entra y encaja bien el decir que hay buena y mala fortuna en las pretensiones tú que para mí sin duda alguna eres un porro sin madrugar ni trasnochar y sin hacer diligencia alguna con solo el aliento que te ha tocado de la andante caballería 002767_1378_000015 pues lo de la piedra en el cántaro un ciego lo verá así que es menester que el que vee la mota en el ojo ajeno vea la viga en el suyo porque no se diga por él espantóse la muerta de la degollada 002767_1378_000016 y siendo yo gobernador que es más que ser alcalde llegaos que la dejan ver no sino popen y calóñenme 002767_1378_000017 capítulo xliii de los consejos segundos que dio don quijote a sancho panza quién oyera el pasado razonamiento de don quijote que no le tuviera por persona muy cuerda y mejor intencionada 002767_1378_000018 dispuesto pues el corazón a creer lo que te he dicho está oh hijo atento a este tu catón que quiere aconsejarte y ser norte y guía que te encamine y saque a seguro puerto de este mar proceloso donde vas a engolfarte 002767_1378_000019 sancho se le humilló y le dijo después que bajé del cielo y después que desde su alta cumbre miré la tierra y la vi tan pequeña 002767_1378_000020 lo segundo has de poner los ojos en quien eres procurando conocerte a ti mismo que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse 002767_1378_000021 que yo ando recorriendo la mía que la tengo buena y ninguno se me ofrece qué mejores dijo sancho que entre dos muelas cordales nunca pongas tus pulgares y a idos de mi casa y qué queréis con mi mujer no hay responder y 002767_1378_000022 y yo espero que seréis tal gobernador como vuestro juicio promete y quédese esto aquí y advertid que mañana en ese mesmo día habéis de ir al gobierno de la ínsula 002767_1378_000023 así es verdad replicó don quijote por lo cual los no de principios nobles deben acompañar la gravedad del cargo que ejercitan con una blanda suavidad que guiada por la prudencia los libre de la murmuración maliciosa de quien no hay estado que se escape 002767_1378_000024 que a mi parecer no había más en toda la tierra si vuestra señoría fuese servido de darme una tantica parte del cielo aunque no fuese más de media legua la tomaría de mejor gana que la mayor ínsula del mundo 002767_1378_000025 eso sí sancho dijo don quijote encaja ensarta enhila refranes que nadie te va a la mano castígame mi madre y yo trómpogelas estoyte diciendo que escuses refranes y en un instante has echado aquí una letanía dellos 002767_1378_000026 a buen seguro que cuando vuestro dueño llegue a ser emperador que lo será sin duda según van encaminadas sus cosas que no se lo arranquen comoquiera y que le duela y le pese en la mitad del alma del tiempo que hubiere dejado de serlo 002767_1378_000027 que con esto satisfarás al cielo que gusta que nadie se desprecie de lo que él hizo y corresponderás a lo que debes a la naturaleza bien concertada 002767_1378_000028 y dejemos esto aquí sancho que si mal gobernares tuya será la culpa y mía la vergüenza mas consuélome que he hecho lo que debía en aconsejarte con las veras y con la discreción a mí posible con esto salgo de mi obligación y de mi promesa 002767_1378_000029 al que has de castigar con obras no trates mal con palabras pues le basta al desdichado la pena del suplicio sin la añadidura de las malas razones 002767_1378_000030 y esta tarde os acomodarán del traje conveniente que habéis de llevar y de todas las cosas necesarias a vuestra partida vístanme dijo sancho como quisieren que de cualquier manera que vaya vestido seré sancho panza 002767_1378_000031 y en todo cuanto fuere de tu parte sin hacer agravio a la contraria muéstratele piadoso y clemente porque aunque los atributos de dios todos son iguales más resplandece y campea a nuestro ver el de la misericordia que el de la justicia 002767_1378_000032 en lo que toca a cómo has de gobernar tu persona y casa sancho lo primero que te encargo es que seas limpio y que te cortes las uñas sin dejarlas crecer como algunos hacen a quien su ignorancia les ha dado a entender que las uñas largas les hermosean las manos como si aquel excremento y añadidura 002767_1378_000033 si acaso enviudares cosa que puede suceder y con el cargo mejorares de consorte no la tomes tal que te sirva de anzuelo y de caña de pescar 002767_1378_000034 yo te aseguro que estos refranes te han de llevar un día a la horca por ellos te han de quitar el gobierno tus vasallos o ha de haber entre ellos comunidades 002767_1378_000035 capítulo cuarenta y dos de los consejos que dio don quijote a sancho panza antes de que fuese a gobernar la ínsula con otras cosas bien consideradas 002767_1378_000036 sea moderado tu sueño que el que no madruga con el sol no goza del día y advierte oh sancho que la diligencia es madre de la buena ventura y la pereza su contraria jamás llegó al término que pide un buen deseo 002767_1378_000037 con el felice y gracioso suceso de la aventura de la dolorida quedaron tan contentos los duques que determinaron pasar con las burlas adelante viendo el acomodado sujeto que tenían para que se tuviesen por veras 002767_1378_000038 esto que hasta aquí te he dicho son documentos que han de adornar tu alma escucha ahora los que han de servir para adorno del cuerpo fin de capítulo cuarenta y dos 002767_1378_000039 y del no quiero de tu capilla porque en verdad te digo que de todo aquello que la mujer del juez recibiere ha de dar cuenta el marido en la residencia universal donde pagará con el cuatro tanto en la muerte las partidas de que no se hubiere hecho cargo en la vida 002767_1378_000040 otras cohechan importunan solicitan madrugan ruegan porfían y no alcanzan lo que pretenden y llega otro y sin saber cómo ni cómo no se halla con el cargo y oficio que otros muchos pretendieron 002767_1378_000041 inumerables son aquellos que de baja estirpe nacidos han subido a la suma dignidad pontificia e imperatoria y de esta verdad te pudiera traer tantos ejemplos que te cansaran 002767_1378_000042 ese sancho no eres tú dijo don quijote porque no sólo no eres buen callar sino mal hablar y mal porfiar y con todo eso querría saber qué cuatro refranes te ocurrían ahora a la memoria que venían aquí a propósito 002767_1378_000043 no sino haceos miel y paparos han moscas tanto vales cuanto tienes decía una mi agüela y del hombre arraigado no te verás vengado 002767_1378_000044 vos sancho iréis vestido parte de letrado y parte de capitán porque en la ínsula que os doy tanto son menester las armas como las letras y las letras como las armas 002767_1378_000045 si estos preceptos y estas reglas sigues sancho serán luengos tus días tu fama será eterna tus premios colmados tu felicidad indecible casarás tus hijos como quisieres títulos tendrán ellos y tus nietos 002767_1378_000046 anda despacio habla con reposo pero no de manera que parezca que te escuchas a ti mismo que toda afectación es mala come poco y cena más poco que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago 002767_1378_000047 lo que puedo dar os doy que es una ínsula hecha y derecha redonda y bien proporcionada y sobremanera fértil y abundosa donde si vos os sabéis dar maña podéis con las riquezas de la tierra granjear las del cielo 002767_1378_000048 al culpado que cayere debajo de tu jurisdicción considérale hombre miserable sujeto a las condiciones de la depravada naturaleza nuestra 002767_1378_000049 y ahora se me ofrecen cuatro que venían aquí pintiparados o como peras en tabaque pero no los diré porque al buen callar llaman sancho 002767_1378_000050 que yo no sé más de gobiernos de ínsulas que un buitre y si se imagina que por ser gobernador me ha de llevar el diablo más me quiero ir sancho al cielo que gobernador al infierno 002767_1378_000051 y este nuevo modo de dar librea no la alcanzan los vanagloriosos no comas ajos ni cebollas porque no saquen por el olor tu villanería 002767_1378_000052 si trujeres a tu mujer contigo porque no es bien que los que asisten a gobiernos de mucho tiempo estén sin las propias enséñala doctrínala 002767_1378_000053 de manera que a cada paso desacreditaban sus obras su juicio y su juicio sus obras pero en ésta de estos segundos documentos que dio a sancho mostró tener gran donaire y puso su discreción y su locura en un levantado punto 002767_1378_000054 este último consejo que ahora darte quiero puesto que no sirva para adorno del cuerpo quiero que le lleves muy en la memoria que creo que no te será de menos provecho que los que hasta aquí te he dado 002767_1378_000055 no entienden estos términos importa poco que el uso los irá introduciendo con el tiempo que con facilidad se entiendan y esto es enriquecer la lengua sobre quien tiene poder el vulgo y el uso 002767_1378_000056 porque siempre favorece el cielo los buenos deseos y vámonos a comer que creo que ya estos señores nos aguardan capítulo 002767_1378_000057 y así será menester que se me den por escrito que puesto que no sé leer ni escribir yo se los daré a mi confesor para que me los encaje y recapacite cuando fuere menester 002767_1378_000058 desde aquí le suelto que más quiero un solo negro de la uña de mi alma que a todo mi cuerpo y así me sustentaré sancho a secas con pan y cebolla como gobernador con perdices y capones 002767_1378_000059 tu vestido será calza entera ropilla larga herreruelo un poco más largo gregüescos ni por pienso que no les están bien ni a los caballeros ni a los gobernadores 002767_1378_000060 no te ciegue la pasión propia en la causa ajena que los yerros que en ella hicieres las más veces serán sin remedio y si le tuvieren será a costa de tu crédito y aun de tu hacienda 002767_1378_000061 y desbástala de su natural rudeza porque todo lo que suele adquirir un gobernador discreto suele perder y derramar una mujer rústica y tonta 002767_1378_000062 que los oficios y grandes cargos no son otra cosa sino un golfo profundo de confusiones primeramente oh hijo has de temer a dios porque en el temerle está la sabiduría y siendo sabio no podrás errar en nada 002767_1378_000063 eso de erutar no entiendo dijo sancho y don quijote le dijo erutar sancho quiere decir regoldar y éste es uno de los más torpes vocablos que tiene la lengua castellana 002767_1378_000064 atentísimamente le escuchaba sancho y procuraba conservar en la memoria sus consejos como quien pensaba guardarlos y salir con ellos a buen parto de la preñez de su gobierno prosiguió pues don quijote y dijo 002767_1378_000065 cuando subieres a caballo no vayas echando el cuerpo sobre el arzón postrero ni lleves las piernas tiesas y tiradas y desviadas de la barriga del caballo 002767_1378_000066 dijo el duque a sancho que se adeliñase y compusiese para ir a ser gobernador que ya sus insulanos le estaban esperando como el agua de mayo 002767_1378_000067 por dios sancho dijo don quijote que por solas estas últimas razones que has dicho juzgo que mereces ser gobernador de mil ínsulas buen natural tienes sin el cual no hay ciencia que valga 002767_1378_000068 si alguna mujer hermosa veniere a pedirte justicia quita los ojos de tus lágrimas y tus oídos de sus gemidos y considera de espacio la sustancia de lo que pide si no quieres que se anegue tu razón en su llanto y tu bondad en sus suspiros 002767_1378_000069 sino que des gracias al cielo que dispone suavemente las cosas y después las darás a la grandeza que en sí encierra la profesión de la caballería andante 002767_1378_000070 cuanto más que fingiré que tengo tullida la mano derecha y haré que firme por otro por mí que para todo hay remedio si no es para la muerte y teniendo yo el mando y el palo haré lo que quisiere cuanto más que el que tiene el padre alcalde 002767_1378_000071 mirad amigo sancho respondió el duque yo no puedo dar parte del cielo a nadie aunque no sea mayor que una uña que a solo dios están reservadas esas mercedes y gracias 002767_1378_000072 cuando pudiere y debiere tener lugar la equidad no cargues todo el rigor de la ley al delincuente que no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo 002767_1378_000073 en verdad señor dijo sancho que uno de los consejos y avisos que pienso llevar en la memoria ha de ser el de no regoldar porque lo suelo hacer muy a menudo 002767_1378_000074 con tan buena memoria dijo el duque no podrá sancho errar en nada en esto llegó don quijote y sabiendo lo que pasaba y la celeridad con que sancho se había de partir a su gobierno con licencia del duque le tomó por la mano y se fue con él a su estancia 002767_1378_000075 ah pecador de mí respondió don quijote y qué mal parece en los gobernadores el no saber leer ni escribir porque has de saber oh sancho que no saber un hombre leer o ser zurdo 002767_1378_000076 segunda parte del ingenioso caballero don quijote de la mancha por miguel de cervantes saavedra y no 002767_1378_000077 diciéndole que toda esa gordura y esa personilla que tienes no es otra cosa que un costal lleno de refranes y de malicias señor replicó sancho si a vuestra merced le parece que no soy de pro para este gobierno 002767_1378_000078 y es que jamás te pongas a disputar de linajes a lo menos comparándolos entre sí pues por fuerza en los que se comparan uno ha de ser el mejor y del que abatieres serás aborrecido y del que levantares en ninguna manera premiado 002767_1378_000079 haz gala sancho de la humildad de tu linaje y no te desprecies de decir que vienes de labradores porque viendo que no te corres ninguno se pondrá a correrte y préciate más de ser humilde virtuoso que pecador soberbio 002767_1378_000080 sin más ni más te vees gobernador de una ínsula como quien no dice nada todo esto digo oh sancho para que no atribuyas a tus merecimientos la merced recebida 002767_1378_000081 y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale siendo esto así como lo es que si acaso viniere a verte cuando estés en tu ínsula alguno de tus parientes no le deseches ni le afrentes antes le has de acoger agasajar y regalar 002767_1378_000082 y más que mientras se duerme todos son iguales los grandes y los menores los pobres y los ricos y si vuestra merced mira en ello verá que sólo vuestra merced me ha puesto en esto de gobernar 002767_1378_000083 verdad sea que aquello de no dejarme crecer las uñas y casarme otra vez si se ofreciere no se me pasará del magín pero esotros badulaques y enredos y de revoltillos no se me acuerda ni acordará más dellos que de las nubes de antaño 002767_1378_000084 si da el cántaro en la piedra o la piedra en el cántaro mal para el cántaro todos los cuales vienen a pelo que nadie se tome con su gobernador ni con el que le manda porque saldrá lastimado como el que pone el dedo entre dos muelas cordales 002767_1378_000085 así es verdad dijo el duque pero los trajes se han de acomodar con el oficio o dignidad que se profesa que no sería bien que un jurisperito se vistiese como soldado ni un soldado como un sacerdote 002767_1378_000086 que vendrán por lana y volverán trasquilados y a quien dios quiere bien la casa le sabe y las necedades del rico por sentencias pasan en el mundo y siéndolo yo siendo gobernador y juntamente liberal como lo pienso ser no habrá falta que se me parezca 002767_1378_000087 señor replicó sancho yo imagino que es bueno mandar aunque sea a un hato de ganado con vos me entierren sancho que sabéis de todo respondió el duque 002767_1378_000088 ni tampoco vayas tan flojo que parezca que vas sobre el rucio que el andar a caballo a unos hace caballeros a otros caballerizos 002767_1378_000089 yo que en mi buena suerte te tenía librada la paga de tus servicios me veo en los principios de aventajarme y tú antes de tiempo contra la ley del razonable discurso te vees premiado de tus deseos 002767_1378_000090 si acaso doblares la vara de la justicia no sea con el peso de la dádiva sino con el de la misericordia cuando te sucediere juzgar algún pleito de algún tu enemigo aparta las mientes de tu injuria y ponlas en la verdad del caso 002767_1378_000091 así es la verdad respondió sancho pero fue cuando muchacho pero después algo hombrecillo gansos fueron los que guardé que no puercos pero esto paréceme a mí que no hace al caso que no todos los que gobiernan vienen de casta de reyes 002767_1378_000092 con intención de aconsejarle cómo se había de haber en su oficio entrados pues en su aposento cerró tras sí la puerta y hizo casi por fuerza que sancho se sentase junto a él y con reposada voz le dijo 002767_1378_000093 ni de levantarme a mayores sino por el deseo que tengo de probar a qué sabe el ser gobernador si una vez lo probáis sancho dijo el duque comeros heis las manos tras el gobierno por ser dulcísima cosa el mandar y ser obedecido 002767_1378_000094 encomiéndate a dios y procura no errar en la primera intención quiero decir que siempre tengas intento y firme propósito de acertar en cuantos negocios te ocurrieren 002767_1378_000095 ahora bien respondió sancho venga esa ínsula que yo pugnaré por ser tal gobernador que a pesar de bellacos me vaya al cielo y esto no es por codicia que yo tenga de salir de mis casillas 002767_1378_000096 si ya la descompostura y flojedad no cae debajo de socarronería como se juzgó en la de julio césar toma con discreción el pulso a lo que pudiere valer tu oficio y si sufriere que des librea a tus criados 002767_1378_000097 oh maldito seas de dios sancho dijo a esta sazón don quijote sesenta mil satanases te lleven a ti y a tus refranes una hora ha que los estás ensartando y dándome con cada uno tragos de tormento 002767_1378_000098 letras respondió sancho pocas tengo porque aún no sé el a b c pero bástame tener el christus en la memoria para ser buen gobernador de las armas manejaré las que me dieren hasta caer y dios delante 002767_1378_000099 dime dónde los hallas ignorante o cómo los aplicas mentecato que para decir yo uno y aplicarle bien sudo y trabajo como si cavase 002767_1378_000100 señor respondió sancho bien veo que todo cuanto vuestra merced me ha dicho son cosas buenas santas y provechosas pero de qué han de servir si de ninguna me acuerdo 002767_1378_000101 por ahora esto se me ha ofrecido sancho que aconsejarte andará el tiempo y según las ocasiones así serán mis documentos como tú tengas cuidado de avisarme el estado en que te hallares 002767_1378_000102 se templó en parte en mí la gana que tenía en grande de ser gobernador porque qué grandeza es mandar en un grano de mostaza o qué dignidad o imperio el gobernar a media docena de hombres tamaños como avellanas 002767_1378_000103 eso dios lo puede remediar respondió sancho porque sé más refranes que un libro y viénenseme tantos juntos a la boca cuando hablo que riñen por salir unos con otros pero la lengua va arrojando los primeros que encuentra aunque no vengan a pelo 002767_1378_000104 pero como muchas veces en el progreso desta grande historia queda dicho solamente disparaba en tocándole en la caballería y en los demás discursos mostraba tener claro y desenfadado entendimiento 002767_1378_000105 dios te guíe sancho y te gobierne en tu gobierno y a mí me saque del escrúpulo que me queda que has de dar con toda la ínsula patas arriba cosa que pudiera yo excusar con descubrir al duque quién eres 003473_1378_000000 famoso testigo dijo don quijote el rebuzno conozco como si le pariera y tu voz oigo sancho mío 003473_1378_000001 se vuelven a ella y dejan allá sus mujeres y sus hijos desamparados tanto es el amor que la tienen y agora conozco y experimento lo que suele decirse que es dulce el amor de la patria 003473_1378_000002 y dios sabe lo mejor y lo que le está bien a cada uno y cual el tiempo tal el tiento y nadie diga de esta agua no beberé que a donde se piensa que hay tocinos no hay estacas y dios me entiende y basta y no digo más aunque pudiera 003473_1378_000003 y vieron todos nuestros ancianos que aquellos pregones no eran sólo amenazas como algunos decían sino verdaderas leyes que se habían de poner en ejecución a su determinado tiempo 003473_1378_000004 y allí comerás con ellos que son muy apacible gente yo tendré lugar de contarte lo que me ha sucedido después que me partí de nuestro lugar por obedecer el bando de su majestad que con tanto rigor a los desdichados de mi nación amenazaba según oíste 003473_1378_000005 dejóle don quijote y fue al castillo a contar a los duques el suceso de sancho panza de que no poco se maravillaron aunque bien entendieron que debía de haber caído por la correspondencia de aquella gruta que de tiempos inmemoriales estaba allí hecha 003473_1378_000006 no hemos conocido el bien hasta que le hemos perdido y es el deseo tan grande que casi todos tenemos de volver a españa que los más de aquellos y son muchos que saben la lengua como yo 003473_1378_000007 y se prometió a sí mismo de hacer maravillas en el caso y tuvo a gran ventura habérsele ofrecido ocasión donde aquellos señores pudiesen ver hasta dónde se extendía el valor de su poderoso brazo y 003473_1378_000008 pero yo sin ventura falto de consejo y menoscabado de ánimo a cada paso pienso que debajo de los pies de improviso se ha de abrir otra sima más profunda que la otra que acabe de tragarme bien vengas mal si vienes solo 003473_1378_000009 de modo que en poco espacio hizo lugar donde con facilidad pudiese entrar el asno como lo hizo y cogiéndole del cabestro comenzó a caminar por aquella gruta adelante por ver si hallaba alguna salida por otra parte 003473_1378_000010 hízolo así sancho y hablando ricote a los demás peregrinos se apartaron a la alameda que se parecía bien desviados del camino real 003473_1378_000011 allí vio él visiones hermosas y apacibles y yo veré aquí a lo que creo sapos y culebras desdichado de mí y en qué han parado mis locuras y fantasías 003473_1378_000012 todos traían alforjas y todas según pareció venían bien proveídas a lo menos de cosas incitativas y que llaman a la sed de dos leguas 003473_1378_000013 dando un repelón o arremetida a rocinante llegó a poner los pies tan junto a una cueva que a no tirarle fuertemente las riendas fuera imposible no caer en ella en fin le detuvo y no cayó 003473_1378_000014 cómo no replicó sancho dígote ricote amigo que esta mañana me partí della y ayer estuve en ella gobernando a mi placer como un sagitario pero con todo eso la he dejado por parecerme oficio peligroso el de los gobernadores 003473_1378_000015 bien puede ser eso replicó ricote pero yo sé sancho que no tocaron a mi encierro porque yo no les descubrí dónde estaba temeroso de algún desmán 003473_1378_000016 oh compañero y amigo mío qué mal pago te he dado de tus buenos servicios perdóname y pide a la fortuna en el mejor modo que supieres que nos saque deste miserable trabajo en que estamos puestos los dos 003473_1378_000017 oyendo lo cual don quijote se le dobló la admiración y se le acrecentó el pasmo viniéndosele al pensamiento que sancho panza debía de ser muerto y que estaba allí penando su alma y llevado desta imaginación dijo 003473_1378_000018 y así con alborozo y contento esperaba los cuatro días que se le iban haciendo a la cuenta de su deseo cuatrocientos siglos dejémoslos pasar nosotros como dejamos pasar otras cosas 003473_1378_000019 con cuya claridad y resplandor vio sancho que era imposible de toda imposibilidad salir de aquel pozo sin ser ayudado y comenzó a lamentarse y dar voces por ver si alguno le oía 003473_1378_000020 espérame iré al castillo del duque que está aquí cerca y traeré quien te saque desta sima donde tus pecados te deben haber puesto 003473_1378_000021 que creo que vas en balde a buscar lo que dejaste encerrado porque tuvimos nuevas que habían quitado a tu cuñado y a tu mujer muchas perlas y mucho dinero en oro que llevaban por registrar 003473_1378_000022 vio que por el camino por donde él iba venían seis peregrinos con sus bordones de esos extranjeros que piden la limosna cantando los cuales en llegando a él se pusieron en ala 003473_1378_000023 faltaban hombres en el mundo más hábiles para gobernadores que tú eres calla sancho y vuelve en ti y mira si quieres venir conmigo como te he dicho a ayudarme a sacar el tesoro que dejé escondido 003473_1378_000024 esta que para mí es desventura mejor fuera para aventura de mi amo don quijote él sí que tuviera estas profundidades y mazmorras por jardines floridos y por palacios de galiana y esperar a salir de esta escuridad y estrecheza a algún florido prado 003473_1378_000025 viole un estudiante y dijo desta manera habrían de salir de sus gobiernos todos los malos gobernadores como sale este pecador del profundo del abismo muerto de hambre descolorido y sin blanca a lo que yo creo 003473_1378_000026 que en verdad que es tanto que se puede llamar tesoro y te daré con que vivas como te he dicho ya te he dicho ricote replicó sancho 003473_1378_000027 quién está allá bajo quién se queja quién puede estar aquí o quién se ha de quejar respondieron 003473_1378_000028 parecióle a don quijote que oía la voz de sancho panza de que quedó suspenso y asombrado y levantando la voz todo lo que pudo dijo 003473_1378_000029 comenzaron a comer con grandísimo gusto y muy despacio saboreándose con cada bocado que le tomaban con la punta del cuchillo y muy poquito de cada cosa y luego al punto todos a una levantaron los brazos y las botas en el aire 003473_1378_000030 puestas las bocas en su boca clavados los ojos en el cielo no parecía sino que ponían en él la puntería y de esta manera meneando las cabezas a un lado y a otro señales que acreditaban el gusto que recebían 003473_1378_000031 y todos pensamos que iba tras ella para robarla pero hasta ahora no se ha sabido nada siempre tuve yo mala sospecha 003473_1378_000032 tomada casa en un pueblo junto a augusta juntéme con estos peregrinos que tienen por costumbre de venir a españa muchos dellos cada año a visitar los santuarios della que los tienen por sus indias y por certísima granjería y conocida ganancia ándanla casi toda 003473_1378_000033 vaya vuesa merced dijo sancho y vuelva presto por un solo dios que ya no lo puedo llevar el estar aquí sepultado en vida y me estoy muriendo de miedo 003473_1378_000034 adonde en unos corredores estaban ya el duque y la duquesa esperando a don quijote y a sancho el cual no quiso subir a ver al duque sin que primero no hubiese acomodado al rucio en la caballeriza 003473_1378_000035 ellos lo recibieron de muy buena gana y dijeron guelte guelte no entiendo respondió sancho qué es lo que me pedís buena gente 003473_1378_000036 pero como era verano no le dio mucha pesadumbre y así se apartó del camino con intención de esperar la mañana y quiso su corta y desventurada suerte que buscando lugar donde mejor acomodarse 003473_1378_000037 estaba el rucio boca arriba y sancho panza le acomodó de modo que le puso en pie que apenas se podía tener y sacando de las alforjas que también habían corrido la mesma fortuna de la caída un pedazo de pan lo dio a su jumento que no le supo mal 003473_1378_000038 de aquí sacarán mis huesos cuando el cielo sea servido que me descubran mondos blancos y raídos y los de mi buen rucio con ellos por donde quizá se echará de ver quienes somos 003473_1378_000039 fin del capítulo cuarenta y cuatro capítulo cincuenta y cinco de cosas sucedidas a sancho en el camino y otras que no hay más que ver 003473_1378_000040 pero no podían pensar cómo había dejado el gobierno sin tener ellos aviso de su venida finalmente como dicen llevaron sogas y maromas y a costa de mucha gente y de mucho trabajo sacaron al rucio y a sancho panza de aquellas tinieblas a la luz del sol 003473_1378_000041 porque sus habitadores no miran en muchas delicadezas cada uno vive como quiere porque en la mayor parte della se vive con libertad de conciencia 003473_1378_000042 porque decía que había pasado muy mala noche en la posada y luego subió a ver a sus señores ante los cuales puesto de rodillas dijo 003473_1378_000043 sucedió pues que saliéndose una mañana a imponerse y ensayarse de lo que había de hacer en el trance en que otro día pensaba verse 003473_1378_000044 y así por esto como por parecerme haría traición a mi rey en dar favor a sus enemigos no fuera contigo si como me prometes docientos escudos me dieras aquí de contado cuatrocientos 003473_1378_000045 y no hay pueblo ninguno de donde no salgan comidos y bebidos como suele decirse y con un real por lo menos en dineros y al cabo de su viaje salen con más de cien escudos de sobra 003473_1378_000046 en ninguna parte hallamos el acogimiento que nuestra desventura desea y en berbería y en todas las partes de áfrica donde esperábamos ser recebidos acogidos y regalados allí es donde más nos ofenden y maltratan 003473_1378_000047 que pues es mi profesión favorecer y acorrer a los necesitados deste mundo también lo seré para acorrer y ayudar a los menesterosos del otro mundo que no pueden ayudarse por sí propios 003473_1378_000048 resolviéronse el duque y la duquesa de que el desafío que don quijote hizo a su vasallo por la causa ya referida pasase adelante y puesto que el mozo estaba en flandes adonde se había ido huyendo por no tener por suegra a doña rodríguez 003473_1378_000049 que daba indicio de tener fin abierto aquel para él camino de la otra vida aquí le deja cide hamete benengeli y vuelve a tratar de don quijote 003473_1378_000050 dios lo haga respondió sancho que a entrambos les estaría mal y déjame partir de aquí ricote amigo que quiero llegar esta noche adonde está mi señor don quijote 003473_1378_000051 que yo prometo de ponerte una corona de laurel en la cabeza que no parezcas sino un laureado poeta y de darte los piensos doblados de esta manera se lamentaba sancho panza y su jumento le escuchaba sin responderle palabra alguna 003473_1378_000052 y sustentaría como la doncella mentía por mitad de la barba y aun por toda la barba entera si se afirmaba que él le hubiese dado palabra de casamiento don quijote recibió mucho gusto con las tales nuevas 003473_1378_000053 ahora es mi intención sancho sacar el tesoro que dejé enterrado que por estar fuera del pueblo lo podré hacer sin peligro y escribir o pasar desde valencia a mi hija y a mi mujer que sé que está en argel y dar traza como traerlas a algún puerto de francia 003473_1378_000054 y hay más que no parece sino que el jumento entendió lo que sancho dijo porque al momento comenzó a rebuznar tan recio que toda la cueva retumbaba 003473_1378_000055 principalmente se mostró más apasionado don pedro gregorio aquel mancebo mayorazgo rico que tú conoces que dicen que la quería mucho y después que ella se partió nunca más él ha parecido en nuestro lugar 003473_1378_000056 con esto dio fin a su larga plática sancho temiendo siempre don quijote que había de decir en ella miles de disparates y cuando le vió acabar con tan pocos dio en su corazón gracias al cielo 003473_1378_000057 en ese traje de moharracho que traes dime quién te ha hecho franchote y cómo tienes atrevimiento de volver a españa donde si te cogen y conocen tendrás harta mala ventura 003473_1378_000058 y levantando las voces todos juntos comenzaron a cantar en su lengua lo que sancho no pudo entender si no fue una palabra que claramente pronunciaba limosna 003473_1378_000059 conjúrote por todo aquello que puedo conjurarte como católico cristiano que me digas quién eres y si eres alma en pena dime qué quieres que haga por ti 003473_1378_000060 y mi hija que a lo que yo creo atendía a ser más cristiana que enamorada no se curaría de las solicitudes de ese señor mayorazgo 003473_1378_000061 a lo menos de los que tuvieren noticia que nunca sancho panza se apartó de su asno ni su asno de sancho panza otra vez digo miserables de nosotros 003473_1378_000062 bien sabes oh sancho panza vecino y amigo mío como el pregón y bando que su majestad mandó publicar contra los de mi nación puso terror y espanto en todos nosotros 003473_1378_000063 sino de todo el mundo y con este presupuesto besando a vuestras mercedes los pies imitando el juego de los muchachos que dicen salta tú y dámela tú 003473_1378_000064 y así antes que diese conmigo al través el gobierno he querido yo dar con el gobierno al través y ayer de mañana dejé la ínsula como la hallé con las mismas calles casas y tejados que tenía cuando entré en ella 003473_1378_000065 respondió sancho y séte decir que salió tu hija tan hermosa que salieron a verla cuantos había en el pueblo y todos decían que era la más bella criatura del mundo 003473_1378_000066 sucedió pues que no habiéndose alongado mucho de la ínsula del su gobierno que él nunca se puso a averiguar si era ínsula ciudad villa o lugar la que gobernaba 003473_1378_000067 tal era el aprieto y angustia en que el pobre se hallaba finalmente habiendo pasado toda aquella noche en miserables quejas y lamentaciones vino el día 003473_1378_000068 y yo que lo solicitaré con ella por mi parte con cuanto mi hacienda alcanzare por eso acaba de declararte y dime quién eres 003473_1378_000069 salí como digo de nuestro pueblo entré en francia y aunque allí nos hacían buen acogimiento quise verlo todo pasé a italia y llegué a alemania y allí me pareció que se podía vivir con más libertad 003473_1378_000070 arriba hay algún cristiano que me escuche o algún caballero caritativo que se duela de un pecador enterrado en vida o un desdichado desgobernado gobernador 003473_1378_000071 el haberse detenido sancho con ricote no le dio lugar a que aquel día llegase al castillo del duque puesto que llegó media legua dél donde le tomó la noche algo escura y cerrada 003473_1378_000072 salí como digo de la ínsula sin otro acompañamiento que el de mi rucio caí en una sima víneme por ella adelante hasta que esta mañana con la luz del sol vi la salida pero no tan fácil que a no depararme el cielo a mi señor don quijote allí me quedara hasta la fin del mundo 003473_1378_000073 no porque todos fuésemos culpados que algunos había cristianos firmes y verdaderos pero eran tan pocos que no se podían oponer a los que no lo eran y no era bien criar la sierpe en el seno teniendo los enemigos dentro de casa 003473_1378_000074 y así si tú sancho quieres venir conmigo y ayudarme a sacarlo y a encubrirlo yo te daré doscientos escudos con que podrás remediar tus necesidades que ya sabes que sé yo que las tienes muchas 003473_1378_000075 don quijote soy replicó don quijote el que profeso socorrer y ayudar en sus necesidades a los vivos y a los muertos por eso dime quién eres que me tienes atónito porque si eres mi escudero sancho panza y te has muerto 003473_1378_000076 cómo y es posible sancho panza hermano que no conoces a tu vecino ricote el morisco tendero de tu lugar entonces sancho le miró con más atención y comenzó a rafigurarle 003473_1378_000077 finalmente con justa razón fuimos castigados con la pena del destierro blanda y suave al parecer de algunos pero al nuestro la más terrible que se nos podía dar doquiera que estamos lloramos por españa que en fin nacimos en ella y es nuestra patria natural 003473_1378_000078 que no ha querido nuestra corta suerte que muriésemos en nuestra patria y entre los nuestros donde ya que no hallara remedio nuestra desgracia no faltara quien dello se doliera y en la hora última de nuestro pasamiento nos cerrara los ojos 003473_1378_000079 así que mis señores duque y duquesa aquí está vuestro gobernador sancho panza que se ha granjeado en solos diez días que ha tenido el gobierno a conocer que no se le ha de dar nada por ser gobernador no que de una ínsula 003473_1378_000080 yo no te entiendo sancho dijo ricote pero paréceme que todo lo que dices es disparate que quién te había de dar a ti ínsulas que gobernases 003473_1378_000081 dijo ricote de que ese caballero adamaba a mi hija pero fiado en el valor de mi ricota nunca me dio pesadumbre el saber que la quería bien que ya habrás oído decir sancho que las moriscas poca o ninguna vez se mezclaron por amores con cristianos viejos 003473_1378_000082 ni he tenido lugar de hacer cohechos ni de cobrar derechos y siendo esto así como lo es no merecía yo a mi parecer salir de esta manera pero el hombre pone y dios dispone 003473_1378_000083 y no fue así porque a poco más de tres estados dio fondo el rucio y él se halló encima dél sin haber recebido lisión ni daño alguno 003473_1378_000084 y apartando ricote a sancho se sentaron al pie de una haya dejando a los peregrinos sepultados en dulce sueño y ricote sin tropezar nada en su lengua morisca en la pura castellana le dijo las siguientes razones 003473_1378_000085 y agazapándose se entró por él y vio que por de dentro era espacioso y largo y púdolo ver porque por lo que se podía llamar techo entraba un rayo de sol que lo descubría todo 003473_1378_000086 acometiéronnos enemigos de noche y habiéndonos puesto grande aprieto dicen los de la ínsula que salieron libres y con vitoria por el valor de mi brazo que tal salud les dé dios como ellos dicen verdad 003473_1378_000087 arrojaron los bordones quitáronse las mucetas o esclavinas y quedaron en pelota y todos ellos eran mozos y muy gentileshombres excepto ricote que ya era hombre entrado en años 003473_1378_000088 y el duque abrazó a sancho y le dijo que le pesaba en el alma de que hubiese dejado tan presto el gobierno pero que él haría de suerte que se le diese en su estado otro oficio de menos carga y de más provecho 003473_1378_000089 y al pasar habiéndole estado mirando uno dellos con mucha atención arremetió a él echándole los brazos por la cintura en voz alta y muy castellana dijo 003473_1378_000090 eso no debió estar en su mano porque las llevó juan tiopieyo el hermano de tu mujer y como debe de ser fino moro fuese a lo más bien parado y séte decir otra cosa 003473_1378_000091 yo lo hiciera respondió sancho pero no soy nada codicioso que a serlo un oficio dejé yo esta mañana de las manos donde pudiera hacer las paredes de mi casa de oro y comer antes de seis meses en platos de plata 003473_1378_000092 y desde allí llevarlas a alemania donde esperaremos lo que dios quisiere hacer de nosotros que en resolución sancho yo sé cierto que la ricota mi hija y francisca ricota mi mujer son católicas cristianas 003473_1378_000093 y vamos a acompañar a sancho que entre alegre y triste venía caminando sobre el rucio a buscar a su amo cuya compañía le agradaba más que ser gobernador de todas las ínsulas del mundo 003473_1378_000094 y finalmente le vino a conocer de todo punto y sin apearse del jumento le echó los brazos al cuello y le dijo quién diablos te había de conocer ricote 003473_1378_000095 oyólo sancho y dijo ocho o diez días ha hermano murmurador que entré a gobernar la ínsula que me dieron en los cuales no me vi harto de pan siquiera un hora en ellos me han perseguido médicos y enemigos me han brumado los huesos 003473_1378_000096 cuatro veces dieron lugar las botas para ser empinadas pero la quinta no fue posible porque ya estaban más enjutas y secas que un esparto cosa que puso mustia la alegría que hasta allí habían mostrado 003473_1378_000097 bien así como el que sabe que para tal tiempo le han de quitar la casa donde vive y se provee de otra donde mudarse ordené digo de salir yo solo sin mi familia de mi pueblo y ir a buscar donde llevarla con comodidad y sin la priesa con que los demás salieron porque bien vi 003473_1378_000098 pero todas sus voces eran dadas en desierto pues por todos aquellos contornos no había persona que pudiese escucharle y entonces se acabó de dar por muerto 003473_1378_000099 y disparaba con una risa que le duraba un hora sin acordarse entonces de nada de lo que le había sucedido en su gobierno porque sobre el rato y tiempo cuando se come y bebe poca jurisdición suelen tener los cuidados 003473_1378_000100 tendiéronse en el suelo y haciendo manteles de las hierbas pusieron sobre ellas pan sal cuchillos nueces rajas de queso huesos mondos de jamón que si no se dejaban mascar no defendían el ser chupados 003473_1378_000101 doy un salto del gobierno y me paso al servicio de mi señor don quijote que en fin en él aunque como el pan con sobresalto hártome a lo menos y para mí como yo esté harto eso me hace que sea de zanahorias que de perdices 003473_1378_000102 y díjole sancho como si lo entendiera todos los duelos con pan son buenos en esto descubrió a un lado de la sima un agujero capaz de caber por él una persona si se agobiaba y encogía acudió a él sancho panza 003473_1378_000103 son a costa de perder el descanso y el sueño y aun el sustento porque en las ínsulas deben de comer poco los gobernadores especialmente si tienen médicos que miren por su salud 003473_1378_000104 entonces uno de ellos sacó una bolsa del seno y mostrósela a sancho por donde entendió que le pedían dineros y él poniéndose el dedo pulgar en la garganta y estendiendo la mano arriba les dio a entender que no tenía ostugo de moneda y picando al rucio rompió por ellos 003473_1378_000105 sin haber persona alguna que le remedie ni criado ni vasallo que acuda a su socorro aquí habremos de perecer de hambre yo y mi jumento si ya no nos morimos antes él de molido y quebrantado y yo de pesaroso 003473_1378_000106 que no quiero conténtate que por mí no serás descubierto y prosigue en buena hora tu camino y déjame seguir el mío que yo sé que lo bien ganado se pierde y lo malo ello y su dueño 003473_1378_000107 pero lo que más campeó en el campo de aquel banquete fueron seis botas de vino que cada uno sacó la suya de su alforja hasta el buen ricote que se había transformado de morisco en alemán o en tudesco sacó la suya que en grandeza podía competir con las cinco 003473_1378_000108 y dónde está esa ínsula preguntó ricote adónde respondió sancho dos leguas de aquí y se llama la ínsula barataria 003473_1378_000109 no quiero porfiar sancho dijo ricote pero dime hallástete en nuestro lugar cuando se partió dél mi mujer mi hija y mi cuñado sí 003473_1378_000110 y es querer atar las lenguas de los maldicientes lo mismo que querer poner puertas al campo si el gobernador sale rico de su gobierno dicen de él que ha sido un ladrón y si sale pobre que ha sido un para poco y un mentecato 003473_1378_000111 admiróse sancho de verse nombrar por su nombre y de verse abrazar del extranjero peregrino y después de haberle estado mirando sin hablar palabra con mucha atención nunca pudo conocerle pero viendo su suspensión el peregrino le dijo 003473_1378_000112 se estuvieron un buen espacio trasegando en sus estómagos las entrañas de las vasijas todo lo miraba sancho y de ninguna cosa se dolía 003473_1378_000113 y cuán no pensados sucesos suelen suceder a cada paso a los que viven en este miserable mundo quién dijera que el que ayer se vio entronizado gobernador de una ínsula mandando a sus sirvientes y a sus vasallos hoy se había de ver sepultado en una sima 003473_1378_000114 a veces iba a escuras y a veces sin luz pero ninguna vez sin miedo válame dios todopoderoso decía entre sí 003473_1378_000115 que alborozado y contento esperaba el plazo de la batalla que había de hacer con el robador de la honra de la hija de doña rodríguez a quien pensaba enderezar el tuerto y desaguisado que malamente le tenían fecho 003473_1378_000116 y aunque yo no lo soy tanto todavía tengo más de cristiano que de moro y ruego siempre a dios me abra los ojos del entendimiento y me dé a conocer cómo le tengo de servir 003473_1378_000117 tentóse todo el cuerpo y recogió el aliento por ver si estaba sano o agujereado por alguna parte y viéndose bueno entero y católico de salud no se hartaba de dar gracias a dios nuestro señor de la merced que le había hecho porque sin duda pensó que estaba hecho mil pedazos 003473_1378_000118 dios vaya contigo sancho hermano que ya mis compañeros se rebullen y también es hora que prosigamos nuestro camino y luego se abrazaron los dos y sancho subió en su rucio y ricote se arrimó a su bordón y se apartaron 003473_1378_000119 voto a tal respondieron y por el nacimiento de quien vuesa merced quisiere juro señor don quijote de la mancha que yo soy su escudero sancho panza y que nunca me he muerto en todos los días de mi vida 003473_1378_000120 y forzábame a creer esta verdad saber yo los ruines y disparatados intentos que los nuestros tenían y tales que me parece que fue inspiración divina la que movió a su majestad a poner en efecto tan gallarda resolución 003473_1378_000121 y qué has ganado en el gobierno preguntó ricote he ganado respondió sancho el haber conocido que no soy bueno para gobernar si no es un hato de ganado y que las riquezas que se ganan en los tales gobiernos 003473_1378_000122 tentó asimismo con las manos por las paredes de la sima por ver si sería posible salir della sin ayuda de nadie pero todas las halló rasas y sin asidero alguno de lo que sancho se congojó mucho especialmente cuando oyó que el rucio se quejaba tierna y dolorosamente 003473_1378_000123 por donde entendió que era limosna la que en su canto pedían y como él según dice cide hamete era caritativo además sacó de sus alforjas medio pan y medio queso de que venía proveído y dióselo diciéndoles por señas que no tenía otra cosa que darles 003473_1378_000124 desta manera y con estos pensamientos le pareció que habría caminado poco más de media legua al cabo de la cual descubrió una confusa claridad que pareció ser ya de día y que por alguna parte entraba 003473_1378_000125 antes por cumplir con el refrán que él muy bien sabía de cuando a roma fueres haz como vieres pidió a ricote la bota y tomó su puntería como los demás y no con menos gusto que ellos 003473_1378_000126 cayeron él y el rucio en una honda y escurísima sima que entre unos edificios muy antiguos estaba y al tiempo del caer se encomendó a dios de todo corazón pensando que no había de parar hasta el profundo de los abismos 003473_1378_000127 de cuando en cuando juntaba alguno su mano derecha con la de sancho y decía español y tudesqui tuto uno bon compaño y sancho respondía bon compaño jura di 003473_1378_000128 no te enojes sancho ni recibas pesadumbre de lo que oyeres que será nunca acabar ven tú con segura conciencia y digan lo que dijeren 003473_1378_000129 no he pedido prestado a nadie ni metídome en granjerías y aunque pensaba hacer algunas ordenanzas provechosas no hice ninguna temeroso no se habían de guardar que es lo mesmo hacerlas que no hacerlas 003473_1378_000130 y a fe que muchos tuvieron deseos de esconderla y salir a quitársela en el camino pero el miedo de ir contra el mandado del rey los detuvo 003473_1378_000131 sino que habiendo dejado mi gobierno por cosas y causas que es menester más espacio para decirlas anoche caí en esta sima donde yago el rucio conmigo que no me dejará mentir pues por más señas está aquí conmigo 003473_1378_000132 como no te hayan llevado los diablos y por la misericordia de dios estés en el purgatorio sufragios tiene nuestra santa madre la iglesia católica romana bastantes a sacarte de las penas en que estás 003473_1378_000133 finalmente el acabársele el vino fue principio de un sueño que dio a todos quedándose dormidos sobre las mismas mesas y manteles solos ricote y sancho quedaron alerta porque habían comido más y bebido menos 003473_1378_000134 yo señores porque lo quiso así vuestra grandeza sin ningún merecimiento mío fui a gobernar vuestra ínsula barataria en la cual entré desnudo y desnudo me hallo ni pierdo ni gano si he gobernado bien o mal testigos he tenido delante que dirán lo que quisieren 003473_1378_000135 y no era mucho ni se lamentaba de vicio que a la verdad no estaba muy bien parado ay dijo entonces sancho panza 003473_1378_000136 a lo menos no seré yo tan venturoso como lo fue mi señor don quijote de la mancha cuando decendió y bajó a la cueva de aquel encantado montesinos donde halló quien le regalase mejor que en su casa que no parece sino que se fue a mesa puesta y a cama hecha 003473_1378_000137 en resolución en este tiempo yo he tanteado las cargas que trae consigo y las obligaciones el gobernar y he hallado por mi cuenta que no las podrán llevar mis hombros ni son peso de mis costillas ni flechas de mi aljaba 003473_1378_000138 de esa manera respondieron vuestra merced que me habla debe de ser mi señor don quijote de la mancha y aun en el órgano de la voz no es otro sin duda 003473_1378_000139 si tú no me descubres sancho respondió el peregrino seguro estoy que en este traje no habrá nadie que me conozca y apartémonos del camino a aquella alameda que allí parece donde quieren comer y reposar mis compañeros 003473_1378_000140 pusieron asimismo un manjar negro que dicen que se llama cavial y que es hecho de huevos de pescados gran despertador de la colambre no faltaron aceitunas aunque secas y sin adobo alguno pero sabrosas y entretenidas 003473_1378_000141 y qué oficio es el que has dejado sancho preguntó ricote he dejado de ser gobernador de una ínsula respondió sancho y tal que a buena fe no hallen otra como ella tres tirones 003473_1378_000142 iba llorando y abrazaba a todas sus amigas y conocidas y a cuantos llegaban a verla y a todos pedía la encomendasen a dios y a nuestra señora su madre y esto con tanto sentimiento que a mí me hizo llorar que no suelo ser muy llorón 003473_1378_000143 calla sancho dijo ricote que las ínsulas están allá dentro de la mar que no hay ínsulas en la tierra firme 003473_1378_000144 a buen seguro respondió sancho que por esta vez antes me han de tener por tonto que por ladrón en estas pláticas llegaron rodeados de muchachos y de otra mucha gente al castillo 003473_1378_000145 vio también que se dilataba y alargaba por otra concavidad espaciosa viendo lo cual volvió a salir adonde estaba el jumento y con una piedra comenzó a desmoronar la tierra del agujero 003473_1378_000146 ordenaron de poner en su lugar a un lacayo gascón que se llamaba tosilos industriándole primero muy bien de todo lo que había de hacer de allí a dos días dijo el duque a don quijote como de allí a cuatro vendría su contrario y se presentaría en el campo armado como caballero 003473_1378_000147 y lo que me tiene admirado es no saber por qué se fue mi mujer y mi hija antes a berbería que a francia adonde podía vivir como cristiana a lo que respondió sancho mira ricote 003473_1378_000148 y llegándose algo más cerca sin apearse miró aquella hondura y estándola mirando oyó grandes voces dentro y escuchando atentamente pudo percebir y entender que el que las daba decía 003473_1378_000149 válame dios qué es lo que veo es posible que tengo en mis brazos a mi caro amigo al mi buen vecino sancho panza sí tengo sin duda porque yo ni duermo ni estoy ahora borracho 003473_1378_000150 a lo menos en mí le puso de suerte que me parece que antes del tiempo que se nos concedía para que hiciésemos ausencia de españa ya tenía el rigor de la pena ejecutado en mi persona y en la de mis hijos ordené pues a mi parecer como prudente 003678_1378_000000 abre los ojos deseada patria y mira que vuelve a ti sancho panza tu hijo si no muy rico muy bien azotado abre los brazos y recibe también tu hijo don quijote que si viene vencido de los brazos ajenos viene vencedor de sí mismo 003678_1378_000001 mi nombre es don álvaro tarfe respondió el huésped a lo que replicó don quijote sin duda alguna pienso que vuestra merced debe de ser aquel don álvaro tarfe 003678_1378_000002 prosigue sancho amigo y no desmayes le dijo don quijote que yo doblo la parada del precio dese modo dijo sancho a la mano de dios y lluevan azotes 003678_1378_000003 parece que había madrugado el sol a ver el sacrificio con cuya luz volvieron a proseguir su camino tratando entre los dos del engaño de don álvaro y de cuán bien acordado había sido tomar su declaración ante la justicia y tan auténticamente 003678_1378_000004 llegóse en esto la hora de comer comieron juntos don quijote y don álvaro entró acaso el alcalde del pueblo en el mesón con un escribano ante el cual alcalde pidió don quijote por una petición 003678_1378_000005 estas dos señoras fueron desdichadísimas por no haber nacido en esta edad y yo sobre todos desdichado en no haber nacido en la suya 003678_1378_000006 ellos respondió sancho son tres mil y trescientos y tantos de ellos me he dado hasta cinco quedan los demás entren entre los tantos estos cinco y vengamos a los tres mil y trecientos que a cuartillo cada uno 003678_1378_000007 apeáronse en un mesón que por tal le reconoció don quijote y no por castillo de cava honda torres rastrillos y puente levadiza que después que le vencieron con más juicio en todas las cosas discurría como agora se dirá 003678_1378_000008 no perdió el engañado don quijote un solo golpe de la cuenta y halló que con los de la noche pasada era tres mil y veinte y nueve 003678_1378_000009 y ese sancho que vuestra merced dice señor gentilhombre debe de ser algún grandísimo bellaco frión y ladrón juntamente que el verdadero sancho panza soy yo 003678_1378_000010 pues yo les voto a tal que si me traen a las manos otro algún enfermo que antes que le cure me han de untar las mías que el abad de donde canta yanta y no quiero creer que me haya dado el cielo la virtud que tengo para que yo la comunique con otros de bóbilis bóbilis 003678_1378_000011 que anda impreso en la segunda parte de la historia de don quijote de la mancha recién impresa y dada a la luz del mundo por un autor moderno el mismo soy respondió el caballero y el tal don quijote sujeto principal de la tal historia 003678_1378_000012 y buena patria replicó don quijote pero dígame vuestra merced por cortesía su nombre porque me parece que me ha de importar saberlo más de lo que buenamente podré decir 003678_1378_000013 del rucio un poderoso y flexible azote se retiró hasta veinte pasos de su amo entre unas hayas don quijote que le vio ir con denuedo y con brío le dijo 003678_1378_000014 segunda parte del ingenioso caballero don quijote de la mancha por miguel de cervantes saavedra y no 003678_1378_000015 y aunque los sucesos que en ella me han sucedido no son de mucho gusto sino de mucha pesadumbre los llevo sin ella sólo por haberla visto 003678_1378_000016 notó en las dos historias que elena no iba de muy mala gana porque se reía a socapa y a lo socarrón pero la hermosa dido mostraba verter lágrimas del tamaño de nueces por los ojos viendo lo cual don quijote dijo 003678_1378_000017 que según él me ha dicho es el mayor vencimiento que desearse puede dineros llevo porque si buenos azotes me daban bien caballero me iba 003678_1378_000018 oh sancho bendito oh sancho amable respondió don quijote y cuán obligados hemos de quedar dulcinea y yo a servirte todos los días que el cielo nos diere de vida 003678_1378_000019 pero el socarrón dejó de dárselos en las espaldas y daba en los árboles con unos suspiros de cuando en cuando que parecía que con cada uno dellos se le arrancaba el alma 003678_1378_000020 sea en buena hora y écheme su ferreruelo sobre estas espaldas que estoy sudando y no querría resfriarme que los nuevos disciplinantes corren este peligro 003678_1378_000021 el caballero se apeó y frontero del aposento de don quijote la huéspeda le dio una sala baja enjaezada con otras pintadas sargas como las que tenía la estancia de don quijote 003678_1378_000022 causaba su tristeza el vencimiento y la alegría el considerar en la virtud de sancho como lo había mostrado en la resurreción de altisidora aunque con algún escrúpulo se persuadía a que la enamorada doncella fuese muerta de veras 003678_1378_000023 que pintó o escribió lo que saliere o habrá sido como un poeta que andaba los años pasados en la corte llamado mauleón el cual respondía de repente a cuanto le preguntaban y preguntándole uno que qué quería decir deum de deo respondió dé donde diere 003678_1378_000024 a vuestra merced suplico por lo que debe a ser caballero sea servido de hacer una declaración ante el alcalde deste lugar de que vuestra merced no me ha visto en todos los días de su vida hasta agora y de que yo no soy el don quijote impreso en la segunda parte 003678_1378_000025 tú tienes razón sancho amigo respondió don quijote y halo hecho muy mal altisidora en no haberte dado las prometidas camisas y puesto que tu virtud es gratis data que no te ha costado estudio alguno más que estudio es recibir martirios en tu persona 003678_1378_000026 no permita la suerte sancho que por el gusto mío pierdas tú la vida que ha de servir para sustentar a tu mujer y a tus hijos espere dulcinea mejor coyuntura que yo me contendré en los límites de la esperanza propincua 003678_1378_000027 tal era la riguridad con que se azotaba y alzando una vez la voz y dando un desaforado azote en una haya dijo aquí morirás sansón y cuantos con él son 003678_1378_000028 como si les importara mucho semejante declaración y no mostrara claro la diferencia de los dos don quijotes y la de los dos sanchos sus obras y sus palabras 003678_1378_000029 y deteniéndose un poco dijo a su amo que se llamaba a engaño porque merecía cada azote de aquéllos ser pagado a medio real no que a cuartillo 003678_1378_000030 yo apostaré dijo sancho que antes de mucho tiempo no ha de haber bodegón venta ni mesón o tienda de barbero donde no ande pintada la historia de nuestras hazañas pero querría yo que la pintasen manos de otro mejor pintor que el que ha pintado estas 003678_1378_000031 llegó la noche esperada de don quijote con la mayor ansia del mundo pareciéndole que las ruedas del carro de apolo se habían quebrado y que el día se alargaba más de lo acostumbrado bien así como acontece a los enamorados que jamás ajustan la cuenta de sus deseos 003678_1378_000032 y los trecientos hacen ciento y cincuenta medios reales que vienen a hacer setenta y cinco reales que juntándose a los setecientos y cincuenta son por todos ochocientos y veinte y cinco reales 003678_1378_000033 pero dejando esto aparte dime si piensas sancho darte otra tanda esta noche y si quieres que sea debajo de techado o al cielo abierto pardiez señor respondió sancho que para lo que yo pienso darme eso se me da en casa que en el campo 003678_1378_000034 pero con todo eso querría que fuese entre árboles que parece que me acompañan y me ayudan a llevar mi trabajo maravillosamente pues no ha de ser así sancho amigo respondió don quijote sino que para que tomes fuerzas lo hemos de guardar para nuestra aldea 003678_1378_000035 que no llevaré menos si todo el mundo me lo mandase montan tres mil y trecientos cuartillos que son los tres mil mil y quinientos medios reales que hacen setecientos y cincuenta reales 003678_1378_000036 que a lo más tarde llegaremos allá después de mañana sancho respondió que hiciese su gusto pero que él quisiera concluir con brevedad aquel negocio a sangre caliente y cuando estaba picado el molino porque en la tardanza suele estar muchas veces el peligro 003678_1378_000037 en verdad señor que soy el más desgraciado médico que se debe de hallar en el mundo en el cual hay físicos que con matar al enfermo que curan quieren ser pagados de su trabajo que no es otro sino firmar una cedulilla de algunas medicinas que no las hace él sino el boticario 003678_1378_000038 cuando el atrevido huésped se la llevó a menalao y en otra estaba la historia de dido y de eneas ella sobre una alta torre como que hacía señas con una media sábana al fugitivo huésped que por el mar sobre una fragata o bergantín se iba huyendo 003678_1378_000039 aquí puede vuestra merced señor don álvaro tarfe pasar hoy la siesta la posada parece limpia y fresca oyendo esto don quijote le dijo a sancho 003678_1378_000040 encontrara a aquestos señores ni fuera abrasada troya ni cartago destruida pues con sólo que yo matara a paris se escusaran tantas desgracias 003678_1378_000041 ni refrán que no me parezca razón pero yo me enmendaré si pudiere y con esto cesó por entonces su plática capítulo 003678_1378_000042 tierna la de don quijote temeroso de que no se le acabase la vida y no consiguiese su deseo por la imprudencia de sancho le dijo por tu vida amigo que se quede en este punto este negocio 003678_1378_000043 desnudóse luego de medio cuerpo arriba y arrebatando el cordel comenzó a darse y comenzó don quijote a contar los azotes hasta seis o ocho se habría dado sancho cuando le pareció ser pesada la burla y muy barato el precio della 003678_1378_000044 que todo puso en nueva admiración a don álvaro el cual abrazando a don quijote y a sancho siguió su camino y don quijote el suyo que aquella noche la pasó entre otros árboles por dar lugar a sancho de cumplir su penitencia 003678_1378_000045 y en verdad en verdad que le hice muchas amistades y que le quité de que no le palmease las espaldas el verdugo por ser demasiadamente atrevido 003678_1378_000046 cuándo replicó sancho esta noche sin falta procure vuestra merced que la tengamos en el campo al cielo abierto que yo me abriré las carnes 003678_1378_000047 antes por haberme dicho que ese don quijote fantástico se había hallado en las justas desa ciudad no quise yo entrar en ella por sacar a las barbas del mundo su mentira 003678_1378_000048 sin duda dijo sancho que vuestra merced debe de estar encantado como mi señora dulcinea del toboso y pluguiera al cielo que estuviera su desencanto de vuestra merced en darme otros tres mil y tantos azotes como me doy por ella 003678_1378_000049 favorézcate el cielo conforme tu buena intención merece al buen pagador no le duelen prendas respondió sancho yo pienso darme de manera que sin matarme me duela que en esto debe de consistir la sustancia deste milagro 003678_1378_000050 de lo que a don quijote le sucedió con su escudero sancho yendo a su aldea iba el vencido y asendereado don quijote pensativo además por una parte y muy alegre por otra 003678_1378_000051 mira amigo que no te hagas pedazos da lugar que unos azotes aguarden a otros no quieras apresurarte tanto en la carrera que en la mitad della te falte el aliento quiero decir 003678_1378_000052 a cuyos ofrecimientos abrió sancho los ojos y las orejas de un palmo y dio consentimiento en su corazón a azotarse de buena gana y dijo a su amo 003678_1378_000053 que yo me los diera sin interés alguno no entiendo eso de azotes dijo don álvaro y sancho le respondió que era largo de contar pero que él se lo contaría si acaso iban un mesmo camino 003678_1378_000054 no iba nada sancho alegre porque le entristecía ver que altisidora no le había cumplido la palabra de darle las camisas y yendo y viniendo en esto dijo a su amo 003678_1378_000055 con estos pensamientos y deseos subieron una cuesta arriba desde la cual descubrieron su aldea la cual vista de sancho se hincó de rodillas y dijo 003678_1378_000056 yo dijo don quijote no sé si soy bueno pero sé decir que no soy el malo para prueba de lo cual quiero que sepa vuesa merced mi señor don álvaro tarfe que en todos los días de mi vida no he estado en zaragoza 003678_1378_000057 y dígame vuestra merced señor don álvaro parezco yo en algo a ese tal don quijote que vuestra merced dice no por cierto respondió el huésped en ninguna manera y ese don quijote dijo el nuestro traía consigo a un escudero llamado sancho panza 003678_1378_000058 fin del capítulo veinte y 003678_1378_000059 el cual se dio a entender que debía de estar encantado pues tocaba con la mano dos tan contrarios don quijotes llegó la tarde partiéronse de aquel lugar y a obra de media legua 003678_1378_000060 acudió don quijote luego al son de la lastimada voz y del golpe del riguroso azote y asiendo del torcido cabestro que le servía de corbacho a sancho le dijo 003678_1378_000061 y esperaré que cobres fuerzas nuevas para que se concluya este negocio a gusto de todos pues vuestra merced señor mío lo quiere así respondió sancho 003678_1378_000062 y el verdadero don quijote de la mancha el famoso el valiente y el discreto el enamorado el desfacedor de agravios el tutor de pupilos y huérfanos el amparo de las viudas el matador de las doncellas el que tiene por única señora a la sin par dulcinea del toboso 003678_1378_000063 capítulo setenta y dos de cómo don quijote y sancho llegaron a su aldea todo aquel día esperando la noche estuvieron en aquel lugar y mesón don quijote y sancho el uno para acabar en la campaña rasa la tanda de su diciplina y el otro para ver el fin della 003678_1378_000064 alojáronle en una sala baja a quien servían de guadameciles unas sargas viejas pintadas como se usan en las aldeas en una dellas estaba pintada de malísima mano el robo de elena 003678_1378_000065 agora bien señor yo quiero disponerme a dar gusto a vuestra merced en lo que desea con provecho mío que el amor de mis hijos y de mi mujer me hace que me muestre interesado dígame vuestra merced cuánto me dará por cada azote que me diere 003678_1378_000066 si yo te hubiera de pagar sancho respondió don quijote conforme lo que merece la grandeza y calidad deste remedio el tesoro de venecia las minas del potosí fueran poco para pagarte toma tú el tiento a lo que llevas mío y pon el precio a cada azote 003678_1378_000067 y siguiendo su camino no topaba mujer ninguna que no iba a reconocer si era dulcinea del toboso teniendo por infalible no poder mentir las promesas de merlín 003678_1378_000068 tienes razón sancho dijo don quijote porque este pintor es como orbaneja un pintor que estaba en úbeda que cuando le preguntaban qué pintaba respondía lo que saliere y si por ventura pintaba un gallo escribía debajo éste es gallo 003678_1378_000069 y así me pasé de claro a barcelona archivo de la cortesía albergue de los extranjeros hospital de los pobres patria de los valientes venganza de los ofendidos y correspondencia grata de firmes amistades y en sitio y en belleza única 003678_1378_000070 déjate desas sandeces dijo don quijote y vamos con pie derecho a entrar en nuestro lugar donde daremos vado a nuestras imaginaciones y la traza que en la pastoral vida pensamos ejercitar con esto bajaron de la cuesta y se fueron a su pueblo 003678_1378_000071 tan conformes en los nombres como diferentes en las acciones y vuelvo a decir y me afirmo que no he visto lo que he visto ni ha pasado por mí lo que ha pasado 003678_1378_000072 que asimismo estaba allí presente y que no era aquél que andaba impreso en una historia intitulada segunda parte de don quijote de la mancha compuesta por un tal de avellaneda natural de tordesillas 003678_1378_000073 ni este sancho panza mi escudero es aquél que vuestra merced conoció eso haré yo de muy buena gana respondió don álvaro puesto que cause admiración ver dos don quijotes y dos sanchos a un mismo tiempo 003678_1378_000074 hízolo así don quijote y quedándose en pelota abrigó a sancho el cual se durmió hasta que le despertó el sol y luego volvieron a proseguir su camino a quien dieron fin por entonces en un lugar que tres leguas de allí estaba 003678_1378_000075 por dios que lo creo respondió don álvaro porque más gracias habéis dicho vos amigo en cuatro razones que habéis hablado que el otro sancho panza en cuantas yo le oí hablar que fueron muchas 003678_1378_000076 finalmente el alcalde proveyó jurídicamente la declaración se hizo con todas las fuerzas que en tales casos debían hacerse con lo que quedaron don quijote y sancho muy alegres 003678_1378_000077 en el cual consistía el de su deseo llegó en esto al mesón un caminante a caballo con tres o cuatro criados uno de los cuales dijo al que el señor dellos parecía 003678_1378_000078 de mí te sé decir que si quisieras paga por los azotes del desencanto de dulcinea ya te la hubiera dado tal como buena pero no sé si vendrá bien con la cura la paga y no querría que impidiese el premio a la medicina 003678_1378_000079 pero no sé qué me diga que osaré yo jurar que le dejo metido en la casa del nuncio en toledo para que le curen y agora remanece aquí otro don quijote aunque bien diferente del mío 003678_1378_000080 no no señor respondió sancho no se ha de decir de mí a dineros pagados brazos quebrados apártese vuestra merced otro poco y déjeme dar otros mil azotes siquiera que a dos levadas de estas habremos cumplido con esta partida y aún nos sobrará ropa 003678_1378_000081 con todo eso me parece que no se perderá nada en probarla mira sancho el que quieres y azótate luego y págate de contado y de tu propia mano pues tienes dineros míos 003678_1378_000082 si ella vuelve al ser perdido que no es posible sino que vuelva su desdicha habrá sido dicha y mi vencimiento felicísimo triunfo y mira sancho cuándo quieres comenzar la diciplina que porque la abrevies te añado cien reales 003678_1378_000083 finalmente se entraron entre unos amenos árboles que poco desviados del camino estaban donde dejando vacías la silla y albarda de rocinante y el rucio se tendieron sobre la verde yerba y cenaron del repuesto de sancho el cual haciendo del cabestro y de 003678_1378_000084 que tengo más gracias que llovidas y si no haga vuestra merced la experiencia y ándese tras de mí por los menos un año y verá que se me caen a cada paso y tales y tantas que sin saber yo las más veces lo que me digo hago reír a cuantos me escuchan 003678_1378_000085 adónde bueno camina vuestra merced señor gentilhombre y don quijote le respondió a una aldea que está aquí cerca de donde soy natural y vuestra merced dónde camina yo señor respondió el caballero voy a granada que es mi patria 003678_1378_000086 más tenía de comilón que de bien hablado y más de tonto que de gracioso y tengo por sin duda que los encantadores que persiguen a don quijote el bueno han querido perseguirme a mí con don quijote el malo 003678_1378_000087 pues tú te hallas con tan buena disposición dijo don quijote el cielo te ayude y pégate que yo me aparto volvió sancho a su tarea con tanto denuedo que ya había quitado las cortezas a muchos árboles 003678_1378_000088 y a dios rogando y con el mazo dando y que más valía un toma que dos te daré y el pájaro en la mano que el buitre volando no más refranes sancho por un solo dios dijo don quijote que parece que te vuelves al sicut erat 003678_1378_000089 que la cumplió del mismo modo que la pasada noche a costa de las cortezas de las hayas harto más que de sus espaldas que las guardó tanto que no pudieran quitar los azotes una mosca aunque la tuviera encima 003678_1378_000090 sí traía respondió don álvaro y aunque tenía fama de muy gracioso nunca le oí decir gracia que la tuviese eso creo yo muy bien dijo a esta sazón sancho porque el decir gracias no es para todos 003678_1378_000091 muchas de cortesías y ofrecimientos pasaron entre don álvaro y don quijote en las cuales mostró el gran manchego su discreción de modo que desengañó a don álvaro tarfe del error en que estaba 003678_1378_000092 porque no pensasen que era zorra desta manera me parece a mí sancho que debe de ser el pintor o escritor que todo es uno que sacó a luz la historia deste nuevo don quijote que ha salido 003678_1378_000093 fue grandísimo amigo mío y yo fui el que le sacó de su tierra o al menos le moví a que viniese a unas justas que se hacían en zaragoza adonde yo iba 003678_1378_000094 de que a su derecho convenía de que don álvaro tarfe aquel caballero que allí estaba presente declarase ante su merced como no conocía a don quijote de la mancha 003678_1378_000095 habla a lo llano a lo liso a lo no intrincado como muchas veces te he dicho y verás como te vale un pan por ciento no sé qué mala ventura es esta mía respondió sancho que no sé decir razón sin refrán 003678_1378_000096 finalmente señor don álvaro tarfe yo soy don quijote de la mancha el mismo que dice la fama y no ese desventurado que ha querido usurpar mi nombre y honrarse con mis pensamientos 003678_1378_000097 púsose el recién venido caballero a lo de verano y saliéndose al portal del mesón que era espacioso y fresco por el cual se paseaba don quijote le preguntó 003678_1378_000098 aquel día y aquella noche caminaron sin sucederles cosa digna de contarse si no fue que en ella acabó sancho su tarea de que quedó don quijote contento sobremodo y esperaba el día por ver si en el camino topaba ya desencantada a dulcinea su señora 003678_1378_000099 que no te des tan recio que te falte la vida antes de llegar al número deseado y porque no pierdas por carta de más ni de menos yo estaré desde aparte contando por este mi rosario los azotes que te dieres 003678_1378_000100 es este señor que está presente que es mi amo todo cualquier otro don quijote y cualquier otro sancho panza es burlería y cosa de sueño 003678_1378_000101 mira sancho cuando yo hojeé aquel libro de la segunda parte de mi historia me parece que de pasada topé allí este nombre de don álvaro tarfe bien podrá ser respondió sancho dejémosle apear que después se lo preguntaremos 003678_1378_000102 se apartaban dos caminos diferentes el uno que guiaba a la aldea de don quijote y el otro el que había de llevar a don álvaro en este poco espacio le contó don quijote la desgracia de su vencimiento y el encanto y el remedio de dulcinea 003719_1378_000000 en verdad respondió el de la yegua que no me pasara tan de largo si no fuera por temor que con la compañía de mi yegua no se alborotara ese caballo bien puede señor respondió a esta sazón sancho bien puede tener las riendas a su yegua porque nuestro caballo es el más honesto y bien mirado del mundo 003719_1378_000001 y así siguieron el mismo viaje que llevaba don quijote y llegaron casi a hallarse en la aventura del carro de la muerte y finalmente dieron con ellos en el bosque donde les sucedió todo lo que el prudente ha leído 003719_1378_000002 don quijote loco nosotros cuerdos él se va sano y riendo vuesa merced queda molido y triste sepamos pues ahora cuál es el más loco el que lo es por no poder menos o el que lo es por su voluntad 003719_1378_000003 cuando llegó a ellos el caminante les saludó cortésmente y picando a la yegua se pasaba de largo pero don quijote le dijo señor galán si es que vuestra merced lleva el camino que nosotros y no importa el darse priesa merced recibiría en que nos fuésemos juntos 003719_1378_000004 y así vencido don quijote le había de mandar el bachiller caballero se volviese a su pueblo y casa y no saliese della en dos años o hasta tanto que por él le fuese mandado otra cosa lo cual era claro que don quijote vencido cumpliría indubitablemente por no contravenir y faltar a las leyes de la caballería 003719_1378_000005 no invidiara a la mayor ventura que alcanzó o pudo alcanzar el más venturoso caballero andante de los pasados siglos en estas imaginaciones iba todo ocupado cuando sancho le dijo no es bueno señor que aun todavía traigo entre los ojos las desaforadas narices y mayores de marca de mi compadre tomé cecial 003719_1378_000006 y el rostro aguileño la vista entre alegre y grave finalmente en el traje y apostura daba a entender ser hombre de buenas prendas lo que juzgó de don quijote de la mancha el de lo verde fue que semejante manera ni parecer de hombre no le había visto jamás 003719_1378_000007 salí de mi patria empeñé mi hacienda dejé mi regalo y entreguéme en los brazos de la fortuna que me llevasen donde más fuese servida quise resucitar la ya muerta andante caballería y ha muchos días que tropezando aquí cayendo allí despeñándome acá y levantándome acullá 003719_1378_000008 pues así es dijo tomé cecial yo fui por mi voluntad loco cuando quise hacerme escudero de vuestra merced y por la misma quiero dejar de serlo y volverme a mi casa eso os cumple respondió sansón porque pensar que yo he de volver a la mía hasta haber molido a palos a don quijote es pensar en lo escusado 003719_1378_000009 y si ello es encantamento como vuestra merced ha dicho no había en el mundo otros dos a quien se parecieran todo es artificio y traza respondió don quijote de los malignos magos que me persiguen los cuales anteviendo que yo había de quedar vencedor en la contienda 003719_1378_000010 el aderezo de la yegua era de campo y de la jineta asimismo de morado y verde traía un alfanje morisco pendiente de un ancho tahalí de verde y oro y los borceguíes eran de la labor del tahalí 003719_1378_000011 a lo que respondió sansón la diferencia que hay entre esos dos locos es que el que lo es por fuerza lo será siempre y el que lo es de grado lo dejará de ser cuando quisiere 003719_1378_000012 esta figura que vuesa merced en mí ha visto por ser tan nueva y tan fuera de las que comúnmente se usan no me maravillaría yo de que le hubiese maravillado pero dejará vuesa merced de estarlo cuando le diga como le digo que soy caballero destos que dicen las gentes que a sus aventuras van 003719_1378_000013 y crees tú sancho por ventura que el caballero de los espejos era el bachiller carrasco y su escudero tomé cecial tu compadre no sé qué me diga a eso respondió sancho solo sé que las señas que me dio de mi casa mujer y hijos no me las podría dar otro que él mesmo 003719_1378_000014 y si no fuera por los pensamientos extraordinarios de don quijote que se dio a entender que el bachiller no era el bachiller el señor bachiller quedara imposibilitado para siempre de graduarse de licenciado por no haber hallado nidos donde pensó hallar pájaros 003719_1378_000015 y la cara quitadas las narices era la misma de tomé cecial como yo se la he visto muchas veces en mi pueblo y pared en medio de mi misma casa y el tono de la habla era todo uno 003719_1378_000016 en estremo contento ufano y vanaglorioso iba don quijote por haber alcanzado vitoria de tan valiente caballero como él se imaginaba que era el de los espejos 003719_1378_000017 de cuya caballeresca palabra esperaba saber si el encantamento de su señora pasaba adelante pues era forzoso que el tal vencido caballero volviese so pena de no serlo a darle razón de lo que con ella le hubiese sucedido 003719_1378_000018 y puesto que las propias alabanzas envilecen esme forzoso decir yo tal vez las mías y esto se entiende cuando no se halla presente quien las diga así que señor gentilhombre ni este caballo esta lanza ni este escudo ni escudero 003719_1378_000019 tenía en poco a los encantos y a los encantadores no se acordaba de los innumerables palos que en el discurso de sus caballerías le habían dado ni de la pedrada que le derribó la mitad de los dientes 003719_1378_000020 qué diremos señor respondió sancho a esto de parecerse tanto aquel caballero sea el que se fuere al bachiller carrasco y su escudero a tomé cecial mi compadre 003719_1378_000021 y no me llevaría ahora a buscarle el deseo de que cobre su juicio sino el de la venganza que el dolor grande de mis costillas no me deja hacer más piadosos discursos en esto fueron razonando los dos hasta que llegaron a un pueblo donde fue ventura hallar un algebrista con quien se curó el sansón desgraciado 003719_1378_000022 y el barbero sobre qué medio se podría tomar para reducir a don quijote a que se estuviese en su casa quieto y sosegado sin que le alborotasen sus mal buscadas aventuras de cuyo consejo salió por voto común de todos y parecer particular de carrasco 003719_1378_000023 admiróle la longura de su caballo la grandeza de su cuerpo la flaqueza y amarillez de su rostro sus armas su ademán y compostura figura y retrato no visto por luengos tiempos atrás en aquella tierra 003719_1378_000024 hele dado yo jamás ocasión para tenerme ojeriza soy yo su rival o hace él profesión de las armas para tener invidia a la fama que yo por ellas he ganado pues 003719_1378_000025 y si mucho miraba el de lo verde a don quijote mucho más miraba don quijote al de lo verde pareciéndole hombre de chapa la edad mostraba ser de cincuenta años las canas pocas 003719_1378_000026 y más que el perverso encantador que se atrevió a hacer una transformación tan mala no es mucho que haya hecho la de sansón carrasco y la de tu compadre por quitarme la gloria del vencimiento de las manos 003719_1378_000027 estemos a razón sancho replicó don quijote ven acá en qué consideración puede caber que el bachiller sansón carrasco viniese como caballero andante armado de armas ofensivas y defensivas a pelear conmigo he sido yo su enemigo por ventura 003719_1378_000028 notó bien don quijote la atención con que el caminante le miraba y leyóle en la suspensión su deseo y como era tan cortés y tan amigo de dar gusto a todos antes que le preguntase nada le salió al camino diciéndole 003719_1378_000029 pero uno pensaba don quijote y otro el de los espejos puesto que por entonces no era otro su pensamiento sino buscar donde bizmarse como se ha dicho 003719_1378_000030 detuvo la rienda el caminante admirándose de la apostura y rostro de don quijote el cual iba sin celada que la llevaba sancho como maleta en el arzón delantero de la albarda del rucio 003719_1378_000031 en estas razones estaban cuando los alcanzó un hombre que detrás dellos por el mismo camino venía sobre una muy hermosa yegua tordilla vestido un gabán de paño fino verde jironado de terciopelo leonado con una montera del mismo terciopelo 003719_1378_000032 he cumplido gran parte de mi deseo socorriendo viudas amparando doncellas y favoreciendo casadas huérfanos y pupilos propio y natural oficio de caballeros andantes y así por mis valerosas muchas y cristianas hazañas he merecido andar ya en estampa en casi todas o las más naciones del mundo 003719_1378_000033 se previnieron de que el caballero vencido mostrase el rostro de mi amigo el bachiller porque la amistad que le tengo se pusiese entre los filos de mi espada y el rigor de mi brazo 003719_1378_000034 las espuelas no eran doradas sino dadas con un barniz verde tan tersas y bruñidas que por hacer labor con todo el vestido parecían mejor que si fuera de oro puro 003719_1378_000035 armóse sansón como queda referido y tomé cecial acomodó sobre sus naturales narices las falsas y de máscara ya dichas porque no fuese conocido de su compadre cuando se viesen 003719_1378_000036 y templase la justa ira de mi corazón y desta manera quedase con vida el que con embelecos y falsías procuraba quitarme la mía para prueba de lo cual ya sabes oh sancho por experiencia que no te dejaré mentir ni engañar cuán fácil sea a los encantadores mudar unos rostros en otros 003719_1378_000037 y como él sabía que la transformación de dulcinea había sido traza y embeleco suyo no le satisfacían las quimeras de su amo pero no le quiso replicar por no decir alguna palabra que descubriese su embuste 003719_1378_000038 tomé cecial se volvió y le dejó y él quedó imaginando su venganza y la historia vuelve a hablar dél a su tiempo por no dejar de regocijarse ahora con don quijote fon del capítulo quince 003719_1378_000039 ni del desagradecimiento de los galeotes ni del atrevimiento y lluvia de estacas de los yangüeses finalmente decía entre sí que si él hallara arte modo o manera como desencantar a su señora dulcinea 003719_1378_000040 treinta mil volúmenes se han impreso de mi historia y lleva camino de imprimirse treinta mil veces de millares si el cielo no lo remedia finalmente por encerrarlo todo en breves palabras o en una sola digo que yo soy don quijote de la mancha por otro nombre llamado el caballero de la triste figura 003719_1378_000041 tomés cecial que vio cuán mal había logrado sus deseos y el mal paradero que había tenido su camino dijo al bachiller por cierto señor sansón carrasco que tenemos nuestro merecido con facilidad se piensa y se acomete una empresa pero con dificultad las más veces se sale de ella 003719_1378_000042 capítulo dieciséis de lo que sucedió a don quijote con un discreto caballero de la mancha con la alegría contento y ufanidad que se ha dicho seguía don quijote su jornada 003719_1378_000043 dice pues la historia que cuando el bachiller sansón carrasco aconsejó a don quijote que volviese a proseguir sus dejadas caballerías fue por haber entrado primero en bureo con el cura 003719_1378_000044 haciendo de lo hermoso feo y de lo feo hermoso pues no ha dos días que viste por tus mismos ojos la hermosura y gallardía de la sin par dulcinea en toda su entereza y natural conformidad y yo la vi en la fealdad y bajeza de una zafia labradora con cataratas en los ojos y con mal olor en la boca 003719_1378_000045 que dejasen salir a don quijote pues el detenerlo parecía imposible y que sansón le saliese al camino como caballero andante y trabase batalla con él pues no faltaría sobre qué y le venciese teniéndolo por cosa fácil y que fuese pacto y concierto que el vencido quedase a merced del vencedor 003719_1378_000046 imaginándose por la pasada vitoria ser el caballero andante más valiente que tenía en aquella edad el mundo daba por acabadas y a felice fin conducidas cuantas aventuras pudiesen sucederle de allí adelante 003719_1378_000047 jamás en semejantes ocasiones ha hecho vileza alguna y una vez que se desmandó a hacerla la lastamos mi señor y yo con las setenas digo otra vez que puede vuestra merced detenerse si quisiere que aunque se la den entre dos platos a buen seguro que el caballo no la arrostre 003719_1378_000048 y podría ser que en el tiempo de su reclusión se le olvidasen sus vanidades o se diese lugar de buscar a su locura algún conveniente remedio aceptólo carrasco y ofreciósele por escudero tomé cecial compadre y vecino de sancho panza hombre alegre y de lucios cascos 003719_1378_000049 y cuando los reyes y príncipes ven la milagrosa ciencia de la poesía en sujetos prudentes virtuosos y graves los honran los estiman y los enriquecen y aun los coronan con las hojas del árbol a quien no ofende el rayo 003719_1378_000050 como las mitras a los obispos o como las garnachas a los peritos jurisconsultos riña vuesa merced a su hijo si hiciere sátiras que perjudiquen las honras ajenas y castíguele y rómpaselas 003719_1378_000051 siendo tan venturoso el estudiante que le dio el cielo padres que se lo dejen sería yo de parecer que le dejen seguir aquella ciencia a que más le vieren inclinado y aunque la de la poesía es menos útil que deleitable no es de aquellas que suelen deshonrar a quien las posee 003719_1378_000052 esteus in nobis etcétera también digo que el natural poeta que se ayudare del arte será mucho mejor y se aventajará al poeta que solo por saber el arte quisiere serlo 003719_1378_000053 en fin todas sus conversaciones son con los libros de los referidos poetas y con los de horacio persio juvenal y tibulo que de los modernos romancistas no hace mucha cuenta 003719_1378_000054 yo lo dudo respondió don quijote y quédese esto aquí que si nuestra jornada dura espero en dios de dar a entender a vuesa merced que ha hecho mal en irse con la corriente de los que tienen por cierto que no son verdaderas de esta última razón de don quijote tomó barruntos el caminante 003719_1378_000055 mis ejercicios son el de la caza y pesca pero no mantengo ni halcón ni galgos sino algún perdigón manso o algún hurón atrevido tengo hasta seis docenas de libros 003719_1378_000056 que a trueco de decir una malicia se pondrán a peligro que los destierren a las islas de ponto si el poeta fuere casto en sus costumbres lo será también en sus versos la pluma es lengua del alma cuales fueren los conceptos que en ella se engendraren tales serán sus escritos 003719_1378_000057 y con todo el mal cariño que muestra tener a la poesía de romance le tiene agora desvanecidos los pensamientos el hacer una glosa a cuatro versos que le ha enviado de salamanca y pienso que son de justa literaria 003719_1378_000058 pero vuestro hijo a lo que yo señor imagino no debe de estar mal con la poesía de romance sino con los poetas que son meros romancistas sin saber otras lenguas ni otras ciencias que adornen y despierten y ayuden a su natural impulso 003719_1378_000059 a los padres toca el encaminarlos desde pequeños por los pasos de la virtud de la buena crianza y de las buenas y cristianas costumbres para que cuando grandes sean báculo de la vejez de sus padres y gloria de su posteridad 003719_1378_000060 y así el que con los requisitos que he dicho tratare y tuviere a la poesía será famoso y estimado su nombre en todas las naciones políticas del mundo y a lo que decís señor que vuestro hijo no estima mucho la poesía de romance doyme a entender que no anda muy acertado en ello y la razón es ésta 003719_1378_000061 la poesía señor hidalgo a mi parecer es como una doncella tierna y de poca edad y en todo extremo hermosa a quien tienen cuidado de enriquecer pulir y adornar otras muchas doncellas que son todas las otras ciencias y ella se ha de servir de todas y todas se han de autorizar con ella 003719_1378_000062 y siendo esto así razón sería se extendiese esta costumbre por todas las naciones y que no se desestimase el poeta alemán porque escribe en su lengua ni el castellano ni aun el vizcaíno que escribe en la suya 003719_1378_000063 ni gusto de murmurar ni consiento que delante de mí se murmure no escudriño las vidas ajenas ni soy lince de los hechos de los otros oigo misa cada día 003719_1378_000064 de que estaba lleno el mundo tan en daño de las buenas costumbres y tan en perjuicio y descrédito de las buenas historias hay mucho que decir respondió don quijote en razón de si son fingidas o no las historias de los andantes caballeros pues hay quien dude respondió el verde que no son falsas las tales historias 003719_1378_000065 y habiendo ya subido felicemente el primer escalón de las esencias que es el de las lenguas con ellas por sí mesmo subirá a la cumbre de las letras humanas las cuales tan bien parecen en un caballero de capa y espada y así le adornan honran y engrandecen 003719_1378_000066 de que don quijote debía de ser algún mentecato y aguardaba que con otras lo confirmase pero antes de que se divertiesen en otros razonamientos don quijote le rogó le dijese quién era pues él le había dado parte de su condición y de su vida a lo que respondió el del verde gabán 003719_1378_000067 bendito sea el cielo que con esa historia que vuesa merced dice que está impresa de sus altas y verdaderas caballerías se habrán puesto en olvido las innumerables de los fingidos caballeros andantes 003719_1378_000068 como en señal que no han de ser ofendidos de nadie los que con tales coronas veen honrados y adornadas sus sienes admirado quedó el del verde gabán del razonamiento de don quijote 003719_1378_000069 todo el día se le pasa en averiguar si dijo bien o mal homero en tal verso de la ilíada si marcial anduvo deshonesto o no en tal epigrama si se han de entender de una manera o otra tales y tales versos de virgilio 003719_1378_000070 soy devoto de nuestra señora y confío siempre en la misericordia infinita de dios nuestro señor atentísimo estuvo sancho a la relación de la vida y entretenimientos del hidalgo 003719_1378_000071 y en esto ya volvía a renovar la plática el hidalgo satisfecho en estremo de la discreción y buen discurso de don quijote cuando alzando don quijote la cabeza vio que por el camino por donde ellos iban venía un carro lleno de banderas reales 003719_1378_000072 volvió sancho a cobrar la albarda habiendo sacado a plaza la risa de la profunda melancolía de su amo y causando nueva admiración a don diego preguntóle don quijote que cuántos hijos tenía y díjole que una de las cosas en que ponían el sumo bien los antiguos filósofos que carecieron del verdadero conocimiento de dios 003719_1378_000073 cómo y es posible que hay hoy caballeros andantes en el mundo y que hay historias impresas de verdaderas caballerías no me puedo persuadir que haya hoy en la tierra 003719_1378_000074 fue en los bienes de la naturaleza en los de la fortuna en tener muchos amigos y en tener muchos y buenos hijos yo señor don quijote respondió el hidalgo tengo un hijo que a no tenerle quizá me juzgara por más dichoso de lo que soy 003719_1378_000075 quisiera yo que fuera corona de su linaje pues vivimos en siglo donde nuestros reyes premian altamente las virtuosas y buenas letras porque letras sin virtud son perlas en el muladar 003719_1378_000076 calló en diciendo esto don quijote y el de lo verde según se tardaba en responderle parecía que no acertaba a hacerlo pero de allí a buen espacio le dijo acertastes señor caballero a conocer por mi suspensión mi deseo pero no habéis acertado a quitarme la maravilla que en mí causa el haberos visto 003719_1378_000077 que puesto que como vos señor decís que el saber ya quién sois me lo podría quitar no ha sido así antes agora que lo sé quedo más suspenso y maravillado 003719_1378_000078 sea pues la conclusión de mi plática señor hidalgo que vuesa merced deje caminar a su hijo por donde su estrella le llama que siendo él tan buen estudiante como debe de ser 003719_1378_000079 a todo lo cual respondió don quijote los hijos señor son pedazos de las entrañas de sus padres y así se han de querer o buenos o malos que sean como se quieren las almas que nos dan vida 003719_1378_000080 déjenme besar respondió sancho porque me parece vuesa merced el primer santo a la jineta que he visto en todos los días de mi vida no soy santo respondió el hidalgo sino gran pecador vos sí hermano que debéis de ser bueno como vuestra simplicidad lo muestra 003719_1378_000081 quien favorezca viudas ampare doncellas ni honre casadas ni socorra huérfanos y no lo creyera si en vuesa merced no lo hubiera visto con mis ojos 003719_1378_000082 y tanto que fue perdiendo de la opinión que con él tenía de ser mentecato pero a mitad de esta plática sancho por no ser muy de su gusto se había desviado del camino a pedir un poco de leche a unos pastores que allí junto estaban ordeñando unas ovejas 003719_1378_000083 y cuando quise que pasase a estudiar otras ciencias halléle tan embebido en la de la poesía si es que se puede llamar ciencia que no es posible hacerle arrostrar la de las leyes que yo quisiera que estudiara ni de la reina de todas la teología 003719_1378_000084 pero esta tal doncella no quiere ser manoseada ni traída por las calles ni publicada por las esquinas de las plazas ni por los rincones de los palacios ella es hecha de una alquimia de tal virtud 003719_1378_000085 reparto de mis bienes con los pobres sin hacer alarde de las buenas obras por no dar entrada en mi corazón a la hipocresía y vanagloria enemigos que blandamente se apoderan del corazón más recatado procuro poner en paz los que sé que están desavenidos 003719_1378_000086 y aún en esto puede haber yerro porque según es opinión verdadera el poeta nace quieren decir que del vientre de su madre el poeta natural sale poeta y con aquella inclinación que le dio el cielo sin más estudio ni artificio compone cosas que hace verdadero al que dijo 003719_1378_000087 y en lo de forzarles que estudien esta o aquella ciencia no lo tengo por acertado aunque el persuadirlos no será dañoso y cuando no se ha de estudiar para pane lucrando 003719_1378_000088 que quien la sabe tratar la volverá en oro purísimo de un inestimable precio hala de tener el que la tuviere a raya o dejándola correr en torpes sátiras ni en desalmados sonetos 003719_1378_000089 no ha de ser vendible en ninguna manera si ya no fuere en poemas heroicos en lamentables tragedias o en comedias alegres y artificiosas no se ha de dejar tratar de los truhanes ni del ignorante vulgo incapaz de conocer ni estimar los tesoros que en ella se encierran 003719_1378_000090 cuáles de romance y cuáles de latín de historia algunos y de devoción otros los de caballerías aún no han entrado por los umbrales de mis puertas hojeo más los que son profanos que los devotos como sean de honesto entendimiento 003719_1378_000091 pero si hiciere sermones al modo de horacio donde reprehenda los vicios en general como tan elegantemente él lo hizo alábele porque lícito es al poeta escribir contra la invidia y decir en sus versos mal de los invidiosos y así de los otros vicios con que no señale persona alguna pero hay poetas 003719_1378_000092 yo señor caballero de la triste figura soy un hidalgo natural de un lugar donde iremos a comer hoy si dios fuere servido soy más que medianamente rico y es mi nombre don diego de miranda paso la vida con mi mujer y con mis hijos y con mis amigos 003719_1378_000093 el grande homero no escribió en latín porque era griego ni virgilio no escribió en griego porque era latino en resolución todos los poetas antiguos escribieron en la lengua que mamaron en la leche y no fueron a buscar las extranjeras para declarar la alteza de sus conceptos 003719_1378_000094 que deleiten con el lenguaje y admiren y suspendan con la invención puesto que de estos hay muy pocos en españa alguna vez como con mis vecinos y amigos y muchas veces los convido son mis convites limpios y aseados y no nada escasos 003719_1378_000095 ni todas juntas estas armas ni la amarillez de mi rostro ni mi atenuada flaqueza os podrá admirar de aquí adelante habiendo ya sabido quién soy y la profesión que hago 003719_1378_000096 y no porque él sea malo sino porque no es tan bueno como yo quisiera será de edad de dieciocho años los seis ha estado en salamanca aprendiendo las lenguas latina y griega 003719_1378_000097 la razón es porque el arte no se aventaja a la naturaleza sino perfecciónala así que mezcladas la naturaleza y el arte y el arte con la naturaleza sacarán un perfectísimo poeta 003796_2162_000000 pone nombre y cuerpo como si fuesen personas a todos los poderes y fuerzas que imagina y ése es poder de veras el que viene de lo feo del corazón y dice al hombre que viva para sus gastos más que para sus deberes cuando la verdad es que no hay gusto mayor 003796_2162_000001 no hay casa sin su ataúd que es allá un mueble de lujo con los adornos de nácar los hijos buenos le dan al padre como regalo un ataúd lujoso y la muerte es allá como una fiesta con su música de ruido y sus cantares de pagoda 003796_2162_000002 no nos parecen de cuerpo hermoso ni nosotros les parecemos hermosos a ellos ellos dicen que es un pecado cortarse el pelo porque la naturaleza nos dio pelo largo y es un presumido el que se crea más sabio que la naturaleza así que llevan el pelo en moño lo mismo que las mujeres 003796_2162_000003 tan hermoso que no podía ser hombre el que vivió y habló así mandó el rey juntar a los discípulos para que pusiesen en libros la historia y los sermones y los consejos de buda y puso a los discípulos a sueldo 003796_2162_000004 y se dejó morir de hambre a los pies de buda cuando no había remedio ya y habían entrado a miles en la tierra cobarde los extranjeros ambiciosos y mandaban en el oro y en las fábricas de seda y en el reparto de las tierras y en el tribunal de la justicia los extranjeros 003796_2162_000005 ellos dicen que el hombre no necesita ser de espaldas fuertes porque los cambodios son más altos y robustos que los anamitas pero en la guerra los anamitas han vencido siempre a sus vecinos los cambodios 003796_2162_000006 que dicen que la vida es toda de dolor y que el dolor viene de desear y que para vivir sin dolor es necesario vivir sin deseo y que el dulce nirvana que es la hermosura como de luz que le da al alma el desinterés no se logra viviendo como loco o glotón para los gustos de lo material 003796_2162_000007 van mucho a los teatros donde no les cuentan cosas de reír sino la historia de sus generales y de sus reyes ellos oyen encuclillados callados la historia de las batallas 003796_2162_000008 y otro como de ataque cuando viene un rey de ganar una batalla y otro como de procesión de mucha alegría cuando se casa la princesa y otro como de truenos y de ruido cuando entra con su barba blanca 003796_2162_000009 no hay delicia más grande que la vida de un hombre que cumple con su deber y que está lleno alrededor de espinas pero que es mas bello ni da más aromas que una rosa 003796_2162_000010 allá adentro en lo que no se ve del teatro hay como un mostrador con cajas de pintarse y espejos en la pared y un rosario de barbas de donde el que hace de loco toma la amarilla y la colorada el que hace de fiero y la negra el que hace de rey hermoso 003796_2162_000011 y en sus teatros quién hace de rey sino el que tiene la barba más larga y el mandarín no sale a las tablas con bigotes de tigre y los generales no llevan barba colorada y para qué necesitamos tener los ojos más grandes dicen los anamitas ni más juntos a la nariz 003796_2162_000012 sino de los colores de bronce de los anamitas y que los hombres no deben llevar barba que es cosa de fieras aunque los franceses que ahora son los amos de anam responden que esto de la barba no es más que envidia porque bien que se deja el anamita el poco bigote que tiene 003796_2162_000013 para figurar que están muertos o pasan la pierna derecha por sobre la espalda de una silla para decir que van a montar a caballo o entran por entre unas cortinas el novio y la princesa para que se sepa que se acaban de casar 003796_2162_000014 y no bebía más que para no morirse de sed y no dormía sino sobre la tierra de su cabaña y no andaba sino con los pies descalzos y cuando el demonio mara le venía a hablar de la hermosura de su mujer y de las gracias de su niño y de la riqueza de su palacio 003796_2162_000015 llegan a ser como si no fuesen de carne y hueso sino de claridad y al malo le tienen compasión como a un enfermo a quien se ha de curar y al bueno te dan fuerzas para que no se canse de animar y de servir al mundo 003796_2162_000016 no les parece que la vida es propiedad del hombre sino préstamo que le hizo la naturaleza y morir no es más que volver a la naturaleza de donde se vino y en la que todo es como hermano del hombre por lo que suele el que muere decir en su testamento 003796_2162_000017 pueblo a pueblo se ha estado defendiendo un siglo entero del francés huyéndole unas veces otras cayéndole encima con todo el empuje de los caballos y despedazándole el ejército china le mandó sus jinetes de pelea porque tampoco quieren los chinos al extranjero en su tierra y echarlo de anam era como echarlo de china 003796_2162_000018 ellos dicen que el sombrero es para que dé sombra a no ser que se le lleve como señal de mando en la casa del gobernador que entonces puede ser casquete sin alas de modo que el sombrero anamita es como un cucurucho con el pico arriba y la boca muy ancha 003796_2162_000019 sino pensar en la vida que tenía tantas penas y vivir solo donde se pudiera pensar y pedir limosna para los infelices como el monje tres veces le dio en su palacio la vuelta a la cama de su mujer y de su hijo como si fuera un altar y sollozó y sintió como que el corazón se le moría en el pecho 003796_2162_000020 y se lo dice al público o pone una mesa que quiere decir banquete o cuelga una lanza al fondo que quiere decir batalla o sopla el alcohol que trae en la boca sobre una antorcha encendida lo que quiere decir que hay incendio 003796_2162_000021 ese sí que es cielo y gusto divino pero los discípulos que estaban con el rey pudieron más y el rey les mandó hacer pagodas de muchas torres donde ponían a buda de dios en el altar y los discípulos se mandaron hacer túnicas de seda y mantos con mucho oro y bonetes de picos 003796_2162_000022 a eso llegan los pueblos que se cansan de defenderse a jalar como las bestias del carro de sus amos y el amo va en el carro colorado y gordo los anamitas están ahora cansados a los pueblos pequeños les cuesta mucho trabajo vivir el pueblo anamita se ha estado siempre defendiendo los vecinos fuertes el chino y el siamés 003796_2162_000023 y otra tarde vio a un moribundo y no quiso pasear más y otra tarde vio a un muerto y su tristeza fue ya mucha y otra vio a un monje que pedía limosnas y el corazón le dijo que no debía andar en carro de plata y de perlas 003796_2162_000024 y nada se parece tanto a la luz como los colores de nuestras túnicas de seda usamos moño y sombrero de pico y calzones anchos y blusón de color y somos amarillos chatos canijos y feos pero trabajamos a la vez el bronce y la seda y cuando los franceses nos han venido a quitar nuestro hanoi nuestro 003796_2162_000025 y los hijos mismos de la tierra ayudaban al extranjero a maltratar al que defendía con el corazón la libertad de la tierra la música entonces toca bajo y despacio y como si llorase y como si se escondiese debajo de la tierra y los actores como si pasase un entierro se cubren con las mangas del traje las caras 003796_2162_000026 y hubo otros que dijeron que eso era engaño de los discípulos y robo del rey y que la libertad de un pueblo pequeño es más necesaria al mundo que el poder de un rey ambicioso y la mentira de los sacerdotes que sirven al rey por su dinero 003796_2162_000027 el gran sacerdote y cada tono lo adornan los músicos como les parece bien inventando el acompañamiento según lo van tocando de modo que parece que es música sin regla aunque si se pone bien el oído 003796_2162_000028 buda es su gran dios que no fue dios cuando vivió de veras sino un príncipe bueno tan fuerte de cuerpo que mano a mano echaba por tierra a los leones jóvenes y tan hermoso que lo quería como a su corazón el que lo veía una vez 003796_2162_000029 que todavía sabía pelear sólo que los franceses vinieron luego con mucha fuerza y con cañones en sus barcos de combate y el anamita no se pudo defender en el mar con sus barcos de junco que no tenían cañones ni pudo mantener sus ciudades porque con lanzas no se puede pelear contra balas 003796_2162_000030 ni se ha de reposar hasta que el alma sea como una luz de aurora que llena de claridad y hermosura al mundo y llore y padezca por todo lo triste que hay en él y se vea como médico y padre de todos los que tienen razón de dolor 003796_2162_000031 ellos dicen que en su tierra caliente se ha de vestir suelto y ligero de modo que llegue al cuerpo el aire y no tener al cuerpo preso entre lanas y casimires que se beben los rayos del sol y sofocan y arden 003796_2162_000032 pero él francés es de otro mundo que sabe más de guerras y de modos de matar y pueblo a pueblo con la sangre a la cintura les ha ido quitando el país a los anamitas 003796_2162_000033 y este de la blusa que anda poniendo y quitando sale y entra entre los que hacen de príncipes de seda y generales de oro de mil años atrás cuando los parientes del príncipe ly tieng vuong querían darle a beber una taza de té envenenado 003796_2162_000034 nuestras ciudades de palacios de madera nuestros puertos llenos de casas de bambú y de barcos de junco nuestros almacenes de pescado y arroz todavía con estos ojos de almendra hemos sabido morir miles sobre miles para cerrarles el camino ahora son nuestros amos pero mañana quién sabe 003796_2162_000035 a los discípulos más famosos los fueron enterrando en las pagodas con sus estatuas sobre la sepultura y les encendían luces de día y de noche y la gente iba a arrodillarse delante de ellos 003796_2162_000036 los hombres que desean saber son santos los hombres deben aprenderlo todo por sí mismos y no creer sin preguntar ni hablar sin entender ni pensar como esclavos lo que les mandan pensar otros vayan los cuatro ciegos a ver con sus manos el elefante manso echaron a correr los cuatro como si les hubiera vuelto de repente la vista 003796_2162_000037 y que si buda hubiera vivido habría dicho la verdad que él no vino del cielo sino como vienen los hombres todos que traen el cielo en sí mismos y lo ven como se ve el sol cuando por el cariño a los hombres y la honradez 003796_2162_000038 porque el teatro es un salón abierto sin las bambalinas ni bastidores y sin aparatos ni pinturas sino que cuando la escena va a cambiar sale un regidor de blusa y turbante 003796_2162_000039 todos se equivocan todos el elefante es de figura de anillo y no se mueve decía el del asa de la fuente y así son los hombres que cada uno cree que sólo lo que él piensa y ve es la verdad y dice en verso y en prosa que no se debe creer sino lo que él cree 003796_2162_000040 y se pasean callados de paso igual y triste sin sorprenderse de nada aprendiendo lo que no saben con las manos en los bolsillos de la blusa de la blusa azul sujeta al cuello con un botón de cristal amarillo y por un zapato llevan una suela de cordón atada al tobillo con cintas 003796_2162_000041 con estos ojos de almendra que tenemos hemos fabricado el gran buda de hanoi el dios de bronce con cara que parece viva y alto como una torre hemos levantado la pagoda de angkor en un bosque de palmas con corredores de a dos leguas y lagos en los patios y una casa en la pagoda para cada dios 003796_2162_000042 y la gente a miles en los barcos y árboles y faroles y puentes y botes de pescadores todo tan menudo como si lo hubieran hecho con la uña la casa es como para enanos y tan bien hecha que parece casa de juguete toda hecha de piezas 003796_2162_000043 y de beber clarete y borgoña y del mucho comer se mueren colorados y gordos los que se dejan jalar en la djirincka echándose aire con el abanico los militares ingleses los empleados franceses los comerciantes chinos 003796_2162_000044 en anam el teatro no es de lo que sucede ahora sino la historia del país y la guerra que el bravo an yang le ganó al chino chau tu y los combates de las dos mujeres cheng che 003796_2162_000045 para que les consolaran las penas que da el mundo y les dieran lo que deseaban tener en la tierra y los recomendaran a buda en la hora de morir miles de años han pasado y hay miles de pagodas allí van los anamitas tristes que ya no encuentran en la tierra ayuda y la van a pedir a lo desconocido del cielo 003796_2162_000046 los anamitas se pasean callados a paso igual y triste con las manos en los bolsillos de la blusa azul trabajan parecen plateros finos en todo lo que hacen en la madera en el nácar en la armería 003796_2162_000047 y quitaban lo de anam para poner lo suyo hasta que anam vio que aquel amigo de afuera era peligroso y valía más estar sin el amigo y lo echó de una pelea de la tierra 003796_2162_000048 al salir del teatro los anamitas van hablando mucho como enojados como si quisieran echar a correr y parece que quieren convencer a sus amigos cobardes y que los amenazan de la pagoda salen callados con la cabeza baja con las manos en los bolsillos de la blusa azul y si un francés les pregunta algo en el camino le dicen en su lengua no sé 003796_2162_000049 se ve que la regla de ellos es dejarle la idea libre al que toca para que se entusiasme de veras con los pensamientos del drama y ponga en la música la alegría o la pena o la poesía o la furia que sienta en el corazón 003796_2162_000050 pero luego que entró en la tierra de anam lo quiso mandar como dueño hace como dos mil años y dos mil años hace que los anamitas se están defendiendo de los chinos y con los franceses les sucedió así también porque con esos modos de mando que tienen los reyes no llegan nunca los pueblos a crecer y más allá que es como en china 003796_2162_000051 y lo echaran por entrometido y alevoso que viene como amigo vestido de paloma y en cuanto se ve en el país se quita las plumas y se le ve como es tigre ladrón 003796_2162_000052 venimos señor rajá a que nos deje ver con nuestras manos que son los ojos de los pobres ciegos cómo es de figura un elefante manso los ciegos son santos dijo el rajá 003796_2162_000053 porque con la revolución que había en parís no lo podía luis dieciséis ayudar juntó a los franceses que había por la india de asia entró en anam quitó el poder al rey nuevo puso al rey de antes a mandar pero quien mandaba de veras eran los franceses que querían para ellos todo lo del país 003796_2162_000054 y así es la música de sus dramas de historia y de los de pelea y de los de casamiento mientras los actores gritan y andan delante de los músicos en el escenario y los generales se echan por la tierra 003796_2162_000055 detrás van los encapuchados que son sacerdotes menores con músicas y banderines coreando la oración en el altar con sus mitras brillantes ven la fiesta los dioses sentados 003796_2162_000056 y pasaron por sobre un torrente colgándose mano a mano de una cuerda que estaba a los dos lados levantada sobre una horquilla como la cuerda floja en que bailan los gimnastas en los circos 003796_2162_000057 también y tanto como los más bravos pelearon y volverán a pelear los pobres anamitas los que viven de pescado y arroz y se visten de seda allá lejos en asia por la orilla del mar debajo de china 003796_2162_000058 y entran por la puerta de la derecha y salen por la puerta de la izquierda y la música toca sin parar con sus platillos y su timbalón y su clarín y su violinete y es un tocar extraño que parece de aullidos y de gritos sin arreglo y sin orden pero se ve que tiene un tono triste cuando se habla de muerte 003796_2162_000059 y para amontonar a fuerza de odio y humillaciones el mando y la fortuna sino entendiendo que no se ha de vivir para la vanidad ni se ha de querer lo de otros y guardar rencor ni se ha de dudar de la armonía del mundo o ignorar nada de él o mortificarse con la ofensa y la envidia 003796_2162_000060 uno cayó de nariz sobre las gradas del trono del rajá otro dio tan recio contra la pared que se cayó sentado viendo si se le había ido en el coscorrón algún retazo de la cabeza los otros dos con los brazos abiertos se quedaron de repente abrazados 003796_2162_000061 del monte volvió buda porque pensó después de mucho pensar que con vivir sin comer y beber no se hacia bien a los hombres ni con dormir en el suelo ni con andar descalzo sino que estaba la salvación en conocer las cuatro verdades 003796_2162_000062 lo mismo que los cuatro ciegos del elefante cuando lo que se ha de hacer es estudiar con cariño lo que los hombres han pensado y hecho y eso da un gusto grande que es ver que todos los hombres tienen las mismas penas y la historia igual y el mismo amor y que el mundo es un templo hermoso donde caben en paz los hombres todos de la tierra 003796_2162_000063 así que en las peleas se gastó el país y los de afuera los chinos los de siam los franceses se juntaban con el caído para quitar el mando al vencedor y luego se quedaban de amos y tenían en odio a los partidos de la pelea para que no se juntasen contra el de afuera como se debían juntar 003796_2162_000064 y por saigón que fue por donde entró el francés hay poca piedra con que fabricar murallas ni estaba el anamita acostumbrado a ese otro modo de pelear sino a sus guerras de hombre a hombre con espada y lanza pecho a pecho los hombres y los caballos 003796_2162_000065 y el que hace de viejo toma la barba blanca y se pinta la cara el que hace de gobernador de colorado y de negro por encima de todo en lo más alto de la pared hay una estatua de buda 003796_2162_000066 y cheng urh que se vistieron de guerreras y montaron a caballo y fueron de generales de la gente de anam y echaron de sus trincheras a los chinos y las guerras de los reyes cuando el hermano del rey muerto quería mandar en anam en lugar de su sobrino o venía el rey de lejos a quitarle la tierra al rey hue 003796_2162_000067 en una de esas peleas de reyes andaba por anam un obispo francés que hizo creer al rey vencido que luis xvi de francia le daría con qué pelear contra el que le quitó el mando al de anam y el obispo se fue a francia con el hijo del rey y luego vino solo 003796_2162_000068 y salieron con el ejército del rey a quitarles a los países de los alrededores la libertad con el pretexto de que les iban a enseñar las verdades de buda que habían venido del cielo 003796_2162_000069 ese es el traje del pescador del que fabrica las casas de caña con el techo de paja de arroz del marino ligero en su barca de dos puntas del ebanista que maneja la herramienta con los pies y las manos y embute los adornos de nácar en las camas y sillas de madera preciosa 003796_2162_000070 por dentro es la pagoda como una cinceladura con encajes de madera pintada de colores alrededor de los altares y en las columnas sus mandamientos y sus bendiciones en letras plateadas y doradas y los santos de oro familias enteras de santos en el altar tallado 003796_2162_000071 la edad de oro por josé martí un paseo por la tierra de los anamitas cuentan un cuento de cuatro hindús ciegos de allí del indostán de asia que eran ciegos desde el nacer y querían saber cómo era un elefante 003796_2162_000072 delante van y vienen los sacerdotes con sus manteos de tisú precioso o de seda verde y azul y el bonete de tejido de oro uno con la flor de loto que es la flor de su dios por lo hermosa y lo pura y otro cargándole el manteo al de la flor y otros cantando 003796_2162_000073 y mil quinientas columnas y calles de estatuas hemos hecho en el camino de saigón a cholen la pagoda donde duermen bajo una corona de torres caladas los poetas que cantaron el patriotismo y el amor los santos que vivieron entre los hombres con bondad y pureza los héroes que pelearon por libertarnos de los cambodios de los siameses y de los chinos 003796_2162_000074 y un carretero de buen corazón les dijo que se subieran en su carreta porque su buey giboso de astas cortas era un buey bonazo que debió ser algo así como abuelo en otra vida y no se enojaba porque se le subieran los hombres encima sino que miraba a los caminantes como convidándoles a entrar en el carro 003796_2162_000075 lo han querido conquistar para defenderse del siamés entró en amistades con el chino que le dijo muchos amores y lo recibió con procesiones y fuegos y fiestas en los ríos y le llamó querido hermano 003796_2162_000076 y ese pueblo de hombres trotones es el que levantó las pagodas de tres pisos con lagos en los patios y casas para cada dios y calles de estatuas el que fabricó leones de porcelana y gigantes de bronce el que tejió la seda con tanto color que centellea al sol como una capa de brillantes 003796_2162_000077 y oyeron en el camino rugir a la pantera y graznar al faisán de color de oro que es como un pavo con dos plumas muy largas en la cola y durmieron de noche en las ruinas de piedra de la famosa jehanabad donde hubo antes mucho comercio y poder 003796_2162_000078 y así sucede con los teatros de anam que a un europeo le da dolor de cabeza y le parece odiosa la música que al anamita que está junto a él le hace reír de gusto 003796_2162_000079 que pongan un brazo o una pierna suya adonde lo puedan picar los pájaros y devorarlo las fieras y deshacerlo los animales invisibles que vuelan en el viento desde que viven en la esclavitud van mucho los anamitas a sus pagodas porque allí les hablan los sacerdotes de los santos del país que no son los santos de los franceses 003796_2162_000080 ya sé decía el de la pata el elefante es alto y redondo como una torre que se mueve no es verdad decía el de la trompa el elefante es largo y acaba en pico como un embudo de carne falso y muy falso decía el de la cola el elefante es como un badajo de campana 003796_2162_000081 djirincka que es el coche de dos ruedas de que va halando el anamita pobre trota trota como un caballo más que el caballo anda y más aprisa y dentro sin pena y sin vergüenza va un hombre sentado como los caballos se mueren después del mal de correr los pobres cargadores 003796_2162_000082 después sus discípulos que eran muchos empezaron a vivir de lo que la gente les daba porque les hablasen de las verdades de buda y de sus hazañas cuando era príncipe y de cómo vivió en el monte y el rey vio que en el nombre de buda había poder porque la gente miraba todo lo que buda como cosa del cielo 003796_2162_000083 y que la mirada no debe ser azul porque el azul engaña y abandona como la nube del cielo y el agua del mar y que el color no debe ser blanco porque la tierra que da todas las hermosuras no es blanca 003796_2162_000084 en los tejidos en las pinturas en los bordados en los arados no aran con caballo ni con buey sino con búfalo la tela de los vestidos la pintan a mano con los cuchillos de tallar labran en la madera dura pueblos enteros con la casa al fondo y los barcos navegando en el río 003796_2162_000085 y de tanto pensamiento que no podían los doctores discutir con él porque de niño sabía más que los doctores más sabios y viejos y luego se casó y quería mucho a su mujer y a su hijo pero una tarde que salió en su carro de perlas y plata a pasear vio a un hombre pobre vestido de harapos y volvió del paseo triste 003796_2162_000086 es como vivir en un azul que no se acaba con un gusto tan puro que debe ser lo que se llama gloria y con los brazos siempre abiertos así vivió buda con su mujer y con su hijo luego que volvió del monte 003796_2162_000087 para que el pueblo viese juntos el poder del rey y el del cielo de donde creía el pueblo que había venido al mundo buda hubo unos discípulos que hicieron lo que el rey quería 003796_2162_000088 sin olvidarse del tono de la música vieja que todos los de la orquesta tienen que saber para que haya una guía en medio del desorden de su invención que es mucho de veras porque el que no conoce sus tonos no oye más que los tamborazos y la algarabía 003796_2162_000089 el secretario del rajá los llevó adonde el elefante manso estaba comiéndose su ración de treinta y nueve tortas de arroz y quince de maíz en una fuente de plata con el pie de ébano 003796_2162_000090 las paredes las pintan los techos que son de madera los tallan con mucha labor como las paredes de afuera por todos los rincones hay vasos de porcelana y los grifos de bronce con las alas abiertas y pantallas de seda bordada con marcos de bambú 003796_2162_000091 donde dicen que el rey es hijo del cielo y creen pecado mirarlo cara a cara aunque los reyes saben que son hombres como los demás y pelean unos contra otros para tener más pueblos y riquezas y los hombres mueren sin saber porqué defendiendo a un rey o a otro 003796_2162_000092 los anamitas encuclillados oyen la historia que no cuentan los cómicos hablando o cantando como en los dramas o en las óperas sino con una música de mucho ruido que no deja oír lo que dicen los cómicos que vienen vestidos con túnicas muy ricas bordadas de flores y pájaros que nunca se han visto 003796_2162_000093 llorar de la pena según estén los músicos contando la historia del letrado pobre que a fuerza de ingenio se fue burlando de los consejeros del rey hasta que el consejero llegó a ser el pobre o la otra historia triste del príncipe que se arrepintió de haber llamado al extranjero a mandar en su país 003796_2162_000094 del tejedor que con los hilos de plata y de oro borda pájaros de tres cabezas y leones con picos y alas y cigüeñas con ojos de hombre y dioses de mil brazos ése es el traje del pobre cargador que se muere joven del cansancio de alar la 003796_2162_000095 porque todos han querido conocer la verdad y han escrito en sus libros que es útil ser bueno y han padecido y peleado por ser libres libres en su tierra libres en el pensamiento 003796_2162_000096 y así llegaron los cuatro ciegos al palacio del rajá que era por fuera como un castillo y por dentro como una caja de piedras preciosas lleno todo de cojines y de colgaduras y el techo bordado y las paredes con florones de esmeraldas y zafiros y las sillas de marfil y el trono del rajá de marfil y de oro 003796_2162_000097 pero se fue en lo oscuro de la noche al monte a pensar en la vida que tenía tanta pena a vivir sin deseos y sin mancha a decir sus pensamientos a los que se los querían oír a pedir limosna para los pobres como el monje y no comía más que lo que un pájaro 003796_2162_000098 y al teatro van para que no se les acabe la fuerza del corazón en el teatro no hay franceses en el teatro les cuentan los cómicos las historias de cuando anam era país grande y de tanta riqueza que los vecinos lo querían conquistar pero había muchos reyes y cada rey quería las tierras de los otros 004589_1378_000000 y a los bolos los domingos y fiestas que esas cazas ni cazos no dicen con mi condición ni hacen con mi conciencia 004589_1378_000001 vos tenéis razón razón sancho dijo la duquesa que nadie nace enseñado y de los hombres se hacen los obispos que no de las piedras 004589_1378_000002 y yo he oído decir que detrás de la cruz está el diablo y que no es oro todo lo que reluce y que de entre los bueyes arados y coyundas sacaron al labrador wamba para ser rey de españa 004589_1378_000003 por do más pecado había y según esto mucha razón tiene este señor en decir que quiere más ser más labrador que rey si le han de comer sabandijas 004589_1378_000004 llegando pues el carro a igualar al puesto se levantó de su alto asiento el viejo venerable y puesto en pie dando una gran voz dijo yo soy el sabio lirgandeo 004589_1378_000005 y va atenido a las vanas promesas suyas sin duda alguna debe de ser él más loco y tonto que su amo y siendo esto así como lo es 004589_1378_000006 y los tales no pueden mentir si no es cuando se les antoja o les viene muy a cuento así que no hay para qué nadie se tome conmigo 004589_1378_000007 que le he dado a entender que está encantada no siendo más verdad que por los cerros de úbeda rogóle la duquesa que le contase aquel encantamento o burla 004589_1378_000008 en dios y en mi conciencia respondió el diablo que no miraba en ello porque traigo en tantas cosas divertidos los pensamientos que de la principal a que venía se me olvidaba 004589_1378_000009 y con pasos quedos el cuerpo agobiado y el dedo puesto sobre los labios anduvo por toda la sala levantando los doseles y luego esto hecho se volvió a sentar y dijo 004589_1378_000010 y al rucio junto a él que no le desamparó en su calamidad y dice cide hamete que pocas veces vio a sancho panza sin ver al rucio ni al rucio sin ver a sancho tal era la amistad y buena fe 004589_1378_000011 maldito seas de dios y de todos sus santos sancho maldito dijo don quijote y cuándo será el día como otras muchas veces he dicho donde yo te vea hablar sin refranes una razón corriente y concertada 004589_1378_000012 par dios señora dijo sancho que ese escrúpulo viene con parto derecho pero dígale vuesa merced que hable claro o como quisiere que yo conozco que dice verdad que si yo fuera discreto días ha que había de haber dejado a mi amo 004589_1378_000013 y así habiendo dado orden a sus criados de todo lo que habían de hacer de allí a seis días le llevaron a caza de montería con tanto aparato de monteros y cazadores como pudiera llevar un rey coronado 004589_1378_000014 a deshora pareció que todo el bosque por todas cuatro partes se ardía y luego se oyeron por aquí y por allí 004589_1378_000015 que era en la mitad del verano pero un cierto claroescuro que trujo consigo ayudó mucho a la intención de los duques y así como comenzó a anochecer un poco más adelante del crepúsculo 004589_1378_000016 qué es esto que dice de la cueva de montesinos que gustaría saberlo entonces sancho panza le contó punto por punto lo que queda dicho acerca de la tal aventura oyendo lo cual la duquesa dijo 004589_1378_000017 que pensó que tenía en el vestido un mayorazgo en esto atravesaron al jabalí poderoso sobre una acémila y cubriéndole con matas de romero y con ramas de mirto le llevaron como en señal de vitoriosos despojos 004589_1378_000018 porque no tengo nada de hipócrita bebo cuando tengo gana y cuando no la tengo y cuando me lo dan por no parecer o melindroso o malcriado que a un brindis de un amigo qué corazón ha de haber tan de mármol que no haga la razón 004589_1378_000019 tocó el desaforado cuerno y volvió las espaldas y fuese sin esperar respuesta de ninguno renovóse la admiración en todos especialmente en sancho y don quijote 004589_1378_000020 y con un agudo venablo en las manos se puso en un puesto por donde ella sabía que solían venir algunos jabalíes apeóse asimismo el duque y don quijote 004589_1378_000021 pero con todo esto verdaderamente y sin escrúpulo a mí se me ha asentado que es un mentecato pues como yo tengo esto en el magín 004589_1378_000022 a lo que respondió el correo con voz horrísona y desenfadada yo soy el diablo voy a buscar a don quijote de la mancha la gente que por aquí viene son seis tropas de encantadores 004589_1378_000023 donde tomados los puestos paranzas y veredas y repartida la gente por diferentes puestos se comenzó la caza con grande estruendo grita y vocería 004589_1378_000024 tampoco donde hay luces y claridad respondió la duquesa a lo que replicó sancho luz da el fuego y claridad las hogueras como lo vemos en las que nos cercan y bien podría ser que nos abrasasen 004589_1378_000025 y encima del carro venía hecho un asiento alto sobre el cual venía sentado un venerable viejo con una barba más blanca que la mesma nieve y tan luenga que le pasaba de la cintura 004589_1378_000026 si vos fuérades diablo como decís y como vuestra figura muestra ya hubiérades conocido al tal caballero don quijote de la mancha pues le tenéis delante 004589_1378_000027 eso digo yo dijo sancho panza que si mi señora dulcinea del toboso está encantada su daño que yo no me tengo de tomar yo con los enemigos de mi amo que deben de ser muchos y malos 004589_1378_000028 el temeroso ruido de los carros formaban todos juntos un son tan confuso y tan horrendo que fue menester que don quijote se valiese de todo su corazón para sufrirle 004589_1378_000029 y lo primero que digo es que yo tengo a mi señor don quijote por loco rematado puesto que algunas veces dice cosas que a mi parecer 004589_1378_000030 mal que nos pese y a buenas noches y torno a decir que si vuestra señoría no me quisiere dar la ínsula por tonto yo sabré no dárseme nada por discreto 004589_1378_000031 tomaron motivo de la que don quijote ya les había contado de la cueva de montesinos para hacerle una que fuese famosa pero de lo que más la duquesa se admiraba 004589_1378_000032 el cual haciendo que el carro se detuviese con voz no menos grave que el otro dijo yo soy el sabio alquife el grande amigo de urganda la desconocida 004589_1378_000033 sin duda dijo sancho que este demonio debe de ser hombre de bien y buen cristiano porque a no serlo no jurara en dios 004589_1378_000034 solo sancho en viendo al valiente animal desamparó al rucio y dio a correr cuanto pudo y procurando subirse sobre una alta encina no fue posible antes estando ya a la mitad del 004589_1378_000035 que entre los dos se guardaban llegó don quijote y descolgó a sancho el cual viéndose libre y en el suelo miró lo desgarrado del sayo de monte y pesóle en el alma 004589_1378_000036 y tripas llevan pies que no pies a tripas quiero decir que si dios me ayuda y yo hago lo que debo con buena intención sin duda que gobernaré mejor que un gerifalte no sino pónganme el dedo en la boca y verán si aprieto o no 004589_1378_000037 y pasó adelante poco desviados de allí hicieron alto estos tres carros y cesó el enfadoso ruido de sus ruedas y luego se oyó otro no ruido sino un son de una suave y concertada música formado 004589_1378_000038 que entre las garras dellos te vea yo me envía el desgraciado pero valiente caballero montesinos mandándome que de su parte te diga que le esperes en el mismo lugar que te topare 004589_1378_000039 a unas grandes tiendas de campaña que en la mitad del bosque estaban puestas donde hallaron las mesas en orden y la comida aderezada tan sumptuosa y grande que se echaba bien de ver en ella la grandeza y magnificencia de quien la daba 004589_1378_000040 todo cuanto aquí ha dicho el buen sancho dijo la duquesa son sentencias catonianas o por lo menos sacadas de las mesmas entrañas del mismo micael verino florentibus occidit anis 004589_1378_000041 la luz del fuego el son de los bélicos instrumentos casi cegaron y atronaron los ojos y los oídos de los circunstantes y aun de todos los que en el bosque estaban luego se oyeron infinitos lelilíes 004589_1378_000042 al uso de moros cuando entran en las batallas sonaron trompetas y clarines retumbaron tambores resonaron pífaros casi todos a un tiempo tan contino y tan apriesa 004589_1378_000043 que con tan flaca y magra persuasión como la mía creyese una cosa tan fuera de todo término pero señora no por esto será bien que vuestra bondad me tenga por malévolo 004589_1378_000044 y en viéndole embrazando su escudo y puesta mano a su espada se adelantó a recebirle don quijote lo mesmo hizo el duque con su venablo pero a todos se adelantara la duquesa si el duque no se lo estorbara 004589_1378_000045 no pudo la duquesa tener la risa oyendo la simplicidad de su dueña ni dejó de admirarse en oír las razones y refranes de sancho a quien dijo 004589_1378_000046 pues consiste en matar a un animal que no ha cometido delito alguno antes os engañáis sancho respondió el duque 004589_1378_000047 las razones de sancho renovaron en la duquesa la risa y el contento y enviándole a reposar ella fue a dar cuenta al duque de lo que con él había pasado y entre los dos dieron traza y orden de hacer una burla a don quijote que fuese famosa 004589_1378_000048 y aun de todos aquellos que le escuchan son tan discretas y por tan buen carril encaminadas que el mesmo satanás no las podría decir mejores 004589_1378_000049 que después hablaremos más largo y daremos orden como vaya presto a encajarse como él dice aquel gobierno de nuevo le besó las manos sancho a la duquesa y le suplicó le hiciese merced de que se tuviese buena cuenta con su rucio 004589_1378_000050 de manera que unos a otros no podían oírse así por el ladrido de los perros como por el son de las bocinas apeóse la duquesa 004589_1378_000051 y para mi santiguada que no me han de echar dado falso soy perro viejo y entiendo todo tus tus y sé despabilarme a sus tiempos 004589_1378_000052 y por acá y por acullá infinitas cornetas y otros instrumentos de guerra como de muchas tropas de caballería que por el bosque pasaban 004589_1378_000053 era que la simplicidad de sancho fuese tanta que hubiese venido a creer ser verdad infalible que dulcinea del toboso estuviese encantada habiendo sido él mesmo el encantador y el embustero de aquel negocio 004589_1378_000054 pero volviendo a la plática que poco ha tratábamos del encanto de la señora dulcinea tengo por cosa cierta y más que averiguada que aquella imaginación que sancho tuvo de burlar a su señor 004589_1378_000055 a causa que trae consigo a la que llaman dulcinea del toboso con orden de darte la que es menester para desencantarla y por no ser para más mi venida 004589_1378_000056 pero la duquesa le dijo que se sentase como gobernador y hablase como escudero puesto que por entre ambas cosas merecía el mismo escaño del cid ruy díaz campeador 004589_1378_000057 porque el ejercicio de la caza de monte es el más conveniente y necesario para los reyes y príncipes que otro alguno la caza es una imagen de la guerra hay en ella estratagemas astucias insidias para vencer a su salvo al enemigo 004589_1378_000058 llévele dijo la duquesa sancho al gobierno y allá le podrá regalar como quisiere y aun jubilarle del trabajo 004589_1378_000059 y pusiéronse a sus lados sancho se puso detrás de todos sin apearse del rucio a quien no osara desamparar porque no le sucediese algún desmán y apenas habían sentado el pie y puesto en ala con otros muchos criados suyos 004589_1378_000060 de este suceso se puede inferir que pues el gran don quijote dice que vio allí a la mesma labradora que sancho vio a la salida del toboso sin duda es dulcinea y que andan por aquí los encantadores muy listos y demasiadamente curiosos 004589_1378_000061 yo no sé qué gusto se recibe de esperar a un animal que si os alcanza con un colmillo os puede quitar la vida yo me acuerdo haber oído cantar un romance antiguo que dice 004589_1378_000062 donde dice que vio a la señora dulcinea del toboso en el mesmo traje y hábito que yo dije que la había visto cuando la encanté por solo mi gusto 004589_1378_000063 y en mi conciencia ahora yo tengo para mí que aun en el mesmo infierno debe de haber buena gente luego el demonio sin apearse encaminando la vista a don quijote dijo a ti el caballero de los leones 004589_1378_000064 que aunque dice mi señor que en las cortesías antes se ha de perder por carta de más que de menos en las jumentiles y así niñas se ha de ir con el compás en la mano y con medido término 004589_1378_000065 finalmente las cornetas los cuernos las bocinas los clarines las trompetas los tambores la artillería los arcabuces y sobre todo 004589_1378_000066 y cómo que no mienten dijo a esta sazón doña rodríguez la dueña que era una de las escuchantes que un romance hay que dice que metieron al rey rodrigo vivo vivo en una tumba llena de sapos culebras y lagartos 004589_1378_000067 y pues que tengo buena fama y según oí decir a mi señor que más vale el buen nombre que las muchas riquezas encájenme ese gobierno y verán maravillas que quien ha sido buen escudero será buen gobernador 004589_1378_000068 de los osos seas comido como favila el nombrado ése fue un rey godo dijo don quijote que yendo a caza de montería le comió un oso 004589_1378_000069 fin del capítulo veinte 004589_1378_000070 en fin en fin hablando a su modo debajo de mala capa suele haber buen bebedor en verdad señora respondió sancho que en mi vida he bebido de malicia con sed bien podría ser 004589_1378_000071 no piense vuesa merced señora duquesa que ha dicho mucho dijo sancho que yo he visto ir más de dos asnos a los gobiernos y que llevase yo el mío no sería cosa nueva 004589_1378_000072 la duquesa salió bizarramente aderezada y don quijote de puro cortés y comedido tomó la rienda de su palafrén aunque el duque no quería consentirlo y finalmente llegaron a un bosque que entre dos altísimas montañas estaba 004589_1378_000073 a gran priesa mandó que le echasen agua en el rostro hízose así y él volvió en su acuerdo a tiempo que ya un carro de las rechinantes ruedas llegaba a aquel puesto 004589_1378_000074 yo sé de buena parte que la villana que dio el brinco sobre la pollina era y es dulcinea del toboso y que el buen sancho pensando ser el engañador es el engañado 004589_1378_000075 pues don quijote de la mancha es loco menguado y mentecato y sancho panza su escudero lo conoce y con todo eso le sirve y le sigue 004589_1378_000076 aquí esperaré intrépido y fuerte si me viniese a embestir todo el infierno pues si yo veo otro diablo y oigo otro cuerno como el pasado así esperaré yo aquí como en flandes dijo sancho 004589_1378_000077 es que no es para todos como lo es el de los otros géneros de caza excepto el de la volatería que también es sólo para reyes y grandes señores 004589_1378_000078 pura y sencillamente sin enredos ni máquinas y créame sancho que la villana brincadora era y es dulcinea del toboso que está encantada como la madre que la parió 004589_1378_000079 cuenta pues la historia que sancho no durmió aquella siesta sino que por cumplir su palabra vino en comiendo a ver a la duquesa 004589_1378_000080 oyóse asimismo un espantoso ruido al modo de aquel que se causa de las ruedas macizas que suelen traer los carros de bueyes de cuyo chirrío áspero y continuado se dice que huyen los lobos y los osos si los hay por donde pasan 004589_1378_000081 y así es imposible que nos pueda apartar otro suceso que el de la pala y azadón y si vuestra altanería no quisiere que se me dé el prometido gobierno de menos me hizo dios 004589_1378_000082 que sobre un carro triunfante traen a la sin par dulcinea del toboso encantada viene con el gallardo francés montesinos a dar orden a don quijote de cómo ha de ser desencantada la tal señora 004589_1378_000083 cuando acosado de los perros y seguido de los cazadores vieron que hacia ellos venía un desmesurado jabalí crujiendo dientes y colmillos y arrojando espuma por la boca 004589_1378_000084 no por eso deja de ser caballero y así cumplirá la palabra de la prometida ínsula a pesar de la invidia y de la malicia del mundo 004589_1378_000085 mal contado te será señora duquesa si al tal sancho panza le das ínsula que gobierne porque el que no sabe gobernarse a sí cómo sabrá gobernar a otros 004589_1378_000086 el cual se puede llenar como suele decirse de paja y de heno y las avecitas del campo tienen a dios por su proveedor y despensero 004589_1378_000087 y pasó el carro adelante sin hablar más palabra tras este pasó otro carro de la misma manera con otro viejo entronizado 004589_1378_000088 me atrevo a hacerle creer lo que no lleva pies ni cabeza como fue aquello de la respuesta de la carta y lo de habrá seis o ocho días que aún no está en historia conviene a saber lo del encanto de mi señora doña dulcinea 004589_1378_000089 con estos y otros entretenidos razonamientos salieron de la tienda al bosque y en requerir algunas paranzas y presto se les pasó el día y se les vino la noche y no tan clara ni tan sesga como la sazón del tiempo pedía 004589_1378_000090 capítulo treinta y tres de la sabrosa plática que la duquesa y sus doncellas pasaron con sancho panza digna de que se lea y de que se note 004589_1378_000091 pero la música siempre es indicio de regocijos y de fiestas ello dirá dijo don quijote que todo lo escuchaba y dijo bien como se muestra en el capítulo siguiente 004589_1378_000092 de mí sé decir que me dan más gusto que otros aunque sean mejor traídos y con más sazón acomodados 004589_1378_000093 mía fe señor la caza y los pasatiempos más han de ser para los holgazanes que para los gobernadores en lo que yo pienso entretenerme es en jugar al triunfo envidado las pascuas 004589_1378_000094 sancho mostrando las llagas a la duquesa de su roto vestido dijo si esta caza fuera de liebres o de pajarillos seguro estuviera mi sayo de verse en este extremo 004589_1378_000095 verdad sea que la que yo vi fue una labradora y por labradora la tuve y por tal labradora la juzgué y si aquélla era dulcinea 004589_1378_000096 pero esta fue mi suerte y ésta mi malandanza no puedo más seguirle tengo somos de un mismo lugar he comido su pan quiérole bien es agradecido diome sus pollinos y sobre todo yo soy fiel 004589_1378_000097 diéronle a don quijote un vestido de monte y a sancho otro verde de finísimo paño pero don quijote no se le quiso poner 004589_1378_000098 porque se quedó en el libro de memoria en sierra morena cómo se atrevió a fingir la respuesta y aquello de que la halló ahechando trigo siendo todo burla y mentira y tan en daño de la buena opinión de la sin par dulcinea 004589_1378_000099 y todas que no vienen bien con la calidad y fidelidad de los buenos escuderos a estas razones sin responder con alguna se levantó sancho de la silla 004589_1378_000100 el cual al llegar levantándose en pie como los otros dijo con voz más ronca y más endiablada yo soy arcaláus el encantador enemigo mortal de amadís de gaula y de toda su parentela 004589_1378_000101 y de entre los brocados pasatiempos y riquezas sacaron a rodrigo para ser comido de culebras si es que las trovas de los romances antiguos no mienten 004589_1378_000102 a esta señora dueña le rogué cuando entré en este castillo tuviese cuenta con él y azoróse de manera como si la hubiera dicho que era fea o vieja 004589_1378_000103 plega a dios sancho que así sea porque del dicho al hecho hay gran trecho haya lo que hubiere replicó sancho que al buen pagador no le duelen prendas y más vale al que dios ayuda que al que mucho madruga 004589_1378_000104 sería algún villano dijo doña rodríguez la dueña que si él fuera hidalgo y bien nacido él las pusiera sobre el cuerno de la luna 004589_1378_000105 y estando elevado en estos pensamientos el duque le dijo piensa vuestra merced esperar señor don quijote pues no respondió él 004589_1378_000106 y viéndose así y que el sayo verde se le rasgaba y pareciéndole que si aquel fiero animal allí allegaba le podía alcanzar comenzó a dar tantos gritos y a pedir socorro con tanto ahínco 004589_1378_000107 de lo que el buen sancho me ha contado me anda brincando un escrúpulo en el alma y un cierto susurro llega a mis oídos que me dice 004589_1378_000108 selvas y prados montañas y riscos sin hallar una misericordia de vino si dan por ella un ojo yo lo creo así respondió la duquesa y por ahora váyase sancho a reposar 004589_1378_000109 esté sancho de buen ánimo que cuando menos lo piense se verá sentado en la silla de su ínsula y en la de su estado y empuñará su gobierno que con otro de brocado de tres altos lo deseche 004589_1378_000110 agora bien dijo la duquesa no haya más calle doña rodríguez y sosiéguese el señor panza y quédese a mi cargo el regalo del rucio que por ser alhaja de sancho le pondré yo sobre las niñas de mis ojos 004589_1378_000111 una de las cuales dudas es que pues el buen sancho nunca vio a dulcinea digo a la señora dulcinea del toboso ni le llevó la carta del señor don quijote 004589_1378_000112 con que sancho se alegró y lo tuvo a buena señal y así dijo a la duquesa de quien un punto ni un paso se apartaba señora donde hay música no puede haber cosa mala 004589_1378_000113 así que oh sancho mudad de opinión y cuando seáis gobernador ocupaos en la caza y veréis como os vale un pan por ciento 004589_1378_000114 eso es lo que yo digo respondió sancho que no querría yo que los príncipes y los reyes se pusiesen en semejantes peligros a trueco de un gusto que parece que no le había de ser 004589_1378_000115 hola hermano correo dijo el duque quién sois adónde vais y qué gente de guerra es la que por este bosque parece que atraviesa 004589_1378_000116 que en traje de demonio les pasó por delante tocando en voz de corneta un hueco y desmesurado cuerno que un ronco y espantoso son despedía 004589_1378_000117 pues no está obligado un porro como yo a taladrar los pensamientos y malicias de los pésimos encantadores yo fingí aquello por escaparme de las riñas de mi señor don quijote 004589_1378_000118 y no ocupa más pies de tierra el cuerpo del papa que el del sacristán aunque sea más alto el uno que el otro que al entrar en el hoyo todos nos ajustamos y encogemos o nos hacen ajustar y encoger 004589_1378_000119 guiábanle dos feos demonios vestidos del mesmo bocací con tan feos rostros que sancho habiéndolos visto una vez cerró los ojos por no verlos otra 004589_1378_000120 que todos los que le oían y no le veían creyeron que estaba entre los dientes de alguna fiera finalmente el colmilludo jabalí quedó atravesado de las cuchillas de muchos venablos que se le pusieron delante 004589_1378_000121 encogió sancho los hombros obedeció y sentóse y todas las doncellas y dueñas de la duquesa la rodearon atentas con grandísimo silencio a escuchar lo que diría pero la duquesa fue la que habló primero diciendo 004589_1378_000122 y aun podría ser que se fuese más aína sancho escudero al cielo que no sancho gobernador tan buen pan hacen aquí como en francia y de noche todos los gatos son pardos 004589_1378_000123 en sancho en ver que a despecho de la verdad querían que estuviese encantada dulcinea en don quijote por no poder asegurarse si era verdad o no lo que le había pasado en la cueva de montesinos 004589_1378_000124 ahora que estamos solos y que aquí no nos oye nadie querría yo que el señor gobernador me asolviese ciertas dudas que tengo nacidas de la historia que del gran don quijote anda ya impresa 004589_1378_000125 y no hay poner más duda en esta verdad que en las cosas que nunca vimos y sepa el señor sancho panza que también tenemos acá encantadores que nos quieren bien y nos dicen lo que pasa por el mundo 004589_1378_000126 lo que yo le encargo es que mire cómo gobierna sus vasallos advirtiendo que todos son leales y bien nacidos eso de gobernarlos bien respondió sancho 004589_1378_000127 la cual con el gusto que tenía de oírle le hizo sentar junto a sí en una silla baja aunque sancho de puro bien criado no quería sentarse 004589_1378_000128 y volviendo la cabeza don quijote a los gritos de sancho que ya por ellos le había conocido viole pendiente de la encina y la cabeza abajo 004589_1378_000129 no hay para qué encargármelo porque yo soy caritativo de mío y tengo compasión de los pobres y a quien cuece y amasa no le hurtes hogaza 004589_1378_000130 añadióse a toda esta tempestad otra que las aumentó todas que fue que parecía verdaderamente que a las cuatro partes del bosque se estaban dando a un mismo tiempo cuatro rencuentros o batallas 004589_1378_000131 que no tuviera sentido el que no quedara sin él al son confuso de tantos intrumentos pasmóse el duque suspendióse la duquesa admiróse don quijote tembló sancho panza 004589_1378_000132 no ha de ser más mi estada los demonios como yo queden contigo y los ángeles buenos con estos señores y en diciendo esto 004589_1378_000133 este libro de la segunda parte del ingenioso caballero don quijote de la mancha por miguel de cervantes saavedra y 004589_1378_000134 y todo debió de ser al revés como vuesa merced señora mía dice porque de mi ruin ingenio no se puede ni debe presumir que fabricase en un instante tan agudo embuste ni creo yo que mi amo es tan loco 004589_1378_000135 y no con intención de ofenderle y si ha salido al revés dios está en el cielo que juzga los corazones así es la verdad dijo la duquesa pero dígame agora sancho 004589_1378_000136 y en resolución es ejercicio que se puede hacer sin perjuicio de nadie y con gusto de muchos y lo mejor que él tiene 004589_1378_000137 diciendo que otro día había de volver al duro ejercicio de las armas y que no podía llevar consigo guardarropas ni reposterías sancho sí tomó el que le dieron con intención de venderle en la primera ocasión que pudiese 004589_1378_000138 grande era el gusto que recebían el duque y la duquesa de la conversación de don quijote y de la de sancho panza y confirmándose en la intención que tenían de hacerles algunas burlas que llevasen vislumbres y apariencias de aventuras 004589_1378_000139 eso no respondió sancho el buen gobernador la pierna quebrada y en casa bueno sería que viniesen los negociantes a buscarle fatigados y él estuviese en el monte holgándose así enhoramala andaría el gobierno 004589_1378_000140 porque era la lumbre de sus ojos qué rucio es este preguntó la duquesa mi asno respondió sancho que por no nombrarle con este nombre le suelo llamar el rucio 004589_1378_000141 y podría ser que el no dármele redundase en pro de mi conciencia que mangüera tonto se me entiende aquel refrán de por su mal le nacieron alas a la hormiga 004589_1378_000142 ahora señora mía que he visto que no nos escucha nadie de solapa fuera de los circunstantes sin temor ni sobresalto responderé a lo que se me ha preguntado y a todo aquello que se me preguntare 004589_1378_000143 como si sancho fuese algún quienquiera y no fuese el mismo sancho panza el que anda ya en libros por ese mundo adelante según me dijo sansón carrasco que por lo menos es persona bachillerada por salamanca 004589_1378_000144 debiendo ser más propio y natural de las dueñas pensar jumentos que autorizar las salas oh válame dios y cuán mal estaba con estas señoras un hidalgo de mi lugar 004589_1378_000145 y no consiento que me anden musarañas ante los ojos porque sé dónde me aprieta el zapato dígolo porque los buenos tendrán conmigo mano y concavidad y los malos ni pie ni entrada 004589_1378_000146 no ha de estar a mi cuenta ni ha de correr por mí o sobre ello morena no sino ándense a cada triquete conmigo a dime y direte sancho lo dijo sancho lo hizo sancho tornó y sancho volvió 004589_1378_000147 y viniese bien con el estilo caballeresco en el cual le hicieron muchas tan propias y discretas que son las mejores aventuras que en esta grande historia se contienen fin del capítulo treinta y tres 004589_1378_000148 y sancho se lo contó todo del mesmo modo que había pasado de que no poco gusto recibieron los oyentes y prosiguiendo en su plática dijo la duquesa 004589_1378_000149 y paréceme a mí que en esto de los gobiernos todo es comenzar y podría ser que a quince días de gobernador me comiese las manos tras el oficio y supiese más dél que de la labor del campo en que me he criado 004589_1378_000150 y cuando menos nos pensemos la habemos de ver en su propia figura y entonces saldrá sancho del engaño en que vive bien puede ser todo eso dijo sancho panza y agora quiero creer lo que mi amo cuenta de lo que vio en la cueva de montesinos 004589_1378_000151 los refranes de sancho panza dijo la duquesa puesto que son más que los del comendador griego no por eso son en menos de estimar por la brevedad de las sentencias 004589_1378_000152 en la caballeriza basta que esté respondió sancho que sobre las niñas de los ojos de vuestra grandeza ni él ni yo somos dignos de estar sólo un momento y así lo consintiría yo como darme de puñaladas 004589_1378_000153 en esto se cerró más la noche y comenzaron a discurrir muchas luces por el bosque bien así como discurren por el cielo las exhalaciones secas de la tierra que parecen a nuestra vista estrellas que corren 004589_1378_000154 y que de allí a dos días dijo el rey desde dentro de la tumba con voz doliente y baja ya me comen ya me comen 004589_1378_000155 padécense en ella fríos grandísimos y calores intolerables menoscábase el ocio y el sueño corrobóranse las fuerzas agilítanse los miembros del que la usa 004589_1378_000156 y darle a entender que la labradora era dulcinea y que si su señor no la conocía debía de ser por estar encantada toda fue invención de alguno de los encantadores que al señor don quijote persiguen porque real y verdaderamente 004589_1378_000157 llegado pues el esperado día armóse don quijote vistióse sancho y encima de su rucio que no le quiso dejar aunque le daban un caballo se metió entre la tropa de los monteros 004589_1378_000158 y finalmente aún hasta los mesmos sabidores de la causa se espantaron con el temor les cogió el silencio y un postillón 006223_5079_000000 después de ocupado el suntuoso alcázar de carlos quinto echóse mano de la casa de consejos y cuando ésta no pudo contener más gente comenzaron á invadir el asilo de las comunidades religiosas acabando á la postre por trasformar en cuadras hasta las iglesias consagradas al culto 006223_5079_000001 el cielo estaba cubierto de nubes de color de plomo el aire que zumbaba encarcelado en las estrechas y retorcidas calles agitaba la moribunda luz del farolillo de los retablos o hacía girar con un chirrido apagado las veletas de hierro de las torres 006223_5079_000002 que parece que oscila al compás de la llama y me provoca entreabriendo sus labios y ofreciéndome un tesoro de amor oh sí un beso sólo un beso tuyo podrá calmar el ardor que me consume 006223_5079_000003 se beberá vino del país y cantaremos una canción de ronsard y hablaremos de mujeres a propósito de la dama del anfitrión con que hasta la noche hasta la noche 006223_5079_000004 por aquí parte de una columnilla salomónica por allá la imagen de un santo abad el torso de una mujer ó la disforme cabeza de un grifo asomado entre hojarasca 006223_5079_000005 el metálico golpe de las espuelas que resonaban sobre las anchas losas sepulcrales del pavimento el ruido de los caballos que piafaban impacientes cabeceando y haciendo sonar las cadenas con que estaban sujetos á los pilares 006223_5079_000006 que se dibujaba confusamente en la penumbra de la capilla como esas vírgenes pintadas en los vidrios de colores que habréis visto alguna vez destacarse á lo lejos blancas y luminosas sobre el oscuro fondo de las catedrales 006223_5079_000007 crees que yo le hubiera dado el vino á no saber que se tragaba al menos el que le cayese en la boca oh no yo no creo como vosotros que esas estatuas son un pedazo de mármol tan inerte hoy como el día en que lo arrancaron de la cantera 006223_5079_000008 mientras los de más allá prorumpían en carcajadas batían las palmas en señal de aplausos o disputaban entre sí con blasfemias y juramentos el capitán bebía en silencio como un desesperado y sin apartar los ojos de la estatua de doña elvira 006223_5079_000009 no me determiné á hablarla porque estaba seguro de que no había de contestarme ni verme ni oirme era sorda era ciega era muda exclamaron á un tiempo tres ó cuatro de los que escuchaban la relación 006223_5079_000010 la varia fortuna de la guerra y los amigotes muertos ó ausentes rodando de uno en otro asunto la conversación vino á parar en el tema obligado esto es las penalidades del servicio la falta de distracciones de la ciudad y el inconveniente de los alojamientos 006223_5079_000011 los oficiales del ejército francés que a juzgar por los actos de vandalismo con que dejaron en ella triste y perdurable memoria de su ocupación de todo tenían menos de artistas o arqueólogos no hay para qué decir que se fastidiaban soberanamente en la vetusta ciudad de los césares 006223_5079_000012 cerca de una hora hacía que la conversación giraba alrededor de este asunto y ya comenzaba a interpretarse de diversos modos la ausencia del recién venido a quien uno de los presentes antiguo compañero suyo de colegio había citado para el zocodover cuando en una de las bocacalles de la plaza apareció al fin nuestro bizarro capitán 006223_5079_000013 los oficiales que advirtieron la taciturna tristeza de su camarada le sacaron del éxtasis en que se encontraba sumergido y presentándole una copa exclamaron en coro vamos brindad vos que sois el único que no lo ha hecho en toda la noche 006223_5079_000014 y arrebujándose como mejor pudo en su capote y echando la cabeza en el escalón a los cinco minutos roncaba con más tranquilidad que el mismo rey josé en su palacio de madrid los soldados haciéndose almohadas de las monturas imitaron su ejemplo y poco a poco fue apagándose el murmullo de sus voces 006223_5079_000015 así es que promoción al grado inmediato de nuestros camaradas la noticia del movimiento estratégico de una columna volante la salida de un correo de gabinete o la llegada de una fuerza cualquiera a la ciudad 006223_5079_000016 el asistente obedeciendo las órdenes de su capitán comenzó a descargar golpes en la sillería del coro y después que hubo reunido una gran cantidad de leña que fue apilando al pie de las gradas del presbiterio tomó la linterna y se dispuso a hacer un auto de fe con aquellos fragmentos tallados de riquísimas labores entre los que se veían 006223_5079_000017 no se ha de decir que te he dejado morir de sed viéndonos vaciar veinte botellas toma y esto diciéndole llevóle la copa a los labios y después de humedecérselos con el licor que contenía 006223_5079_000018 su rostro ovalado en donde se veía impreso el sello de una leve y espiritual demacración sus armoniosas facciones llenas de una suave y melancólica dulzura 006223_5079_000019 en lo alto del alcázar convertido en cuartel se oía el último toque de silencio de los clarines cuando diez ó doce oficiales que poco á poco habían ido reuniéndose en el zocodover tomaron el camino que conduce desde aquel punto al convento en que se alojaba el capitán 006223_5079_000020 iluminada por el rojizo resplandor de la hoguera y a través del confuso velo que la embriaguez había puesto delante de su vista parecíale que la marmórea imagen se trasformaba a veces en una mujer real 006223_5079_000021 el joven tomó la copa y poniéndose en pie y alzándola en alto dijo encarándose con la estatua del guerrero arrodillado junto a doña elvira brindo por el emperador y brindo por la fortuna de sus armas merced a las cuales hemos podido venir hasta el fondo de castilla 006223_5079_000022 este que caminaba a pie delante de su interlocutor llevando en la mano un farolillo parecía servirle de guía por entre aquel laberinto de calles oscuras enmarañadas y revueltas 006223_5079_000023 nada nada es preciso que la veamos decían los unos sí sí es preciso saber si el objeto corresponde a tan alta pasión añadían los otros cuándo nos reuniremos para echar un trago en la iglesia en que os alojáis exclamaron los demás 006223_5079_000024 bonito fuera que ya te tuviéramos hasta celoso celoso se apresuró á decir el capitán celoso de los hombres no mas ved sin embargo hasta dónde llega mi extravagancia junto á la imagen de esa mujer también de mármol grave y al parecer con vida como ella hay un guerrero su marido sin duda 006223_5079_000025 interrumpida la conversación en este punto los jinetes precedidos del guía siguieron en silencio el camino adelante hasta llegar a una plazuela en cuyo fondo se destacaba la negra silueta del convento con su torre morisca su campanario de espadaña 006223_5079_000026 de los cuales estos arrojaban a los monjes de granito adosados en los pilares los cascos de las botellas vacías y aquéllos cantaban a toda voz canciones báquicas y escandalosas 006223_5079_000027 los oficiales mudos y espantados ni se atrevían á dar un paso para prestarle socorro en el momento en que su camarada intentó acercar sus labios ardientes á los de doña elvira 006223_5079_000028 convertíanse en tema fecundo de conversación y objeto de toda clase de comentarios hasta tanto que otro incidente venía a sustituirle sirviendo de base a nuevas quejas críticas y suposiciones 006223_5079_000029 oh no dijo entonces el capitán nada menos que eso juro á fe de quien soy que no la conocía y que nunca creí hallar tan bella patrona en tan incómodo alojamiento es todo lo que se llama una verdadera aventura 006223_5079_000030 y ensordeciendo las estrechas y solitarias calles que conducen desde la puerta del sol de zocodover con el choque de sus armas y el ruidoso golpear de los cascos de sus corceles que sacaban chispas de los pedernales entraron en la ciudad hasta unos cien dragones 006223_5079_000031 formaban un rumor extraño y temeroso que se dilataba por todo el ámbito de la iglesia y se reproducía cada vez más confuso repetido de eco en eco en sus altas bóvedas 006223_5079_000032 lo era todo a la vez exclamó al fin el capitán después de un momento de pausa porque era de mármol al oír el estupendo desenlace de tan extraña aventura cuantos había en el corro prorrumpieron en una ruidosa carcajada 006223_5079_000033 como era de esperar entre los oficiales que según tenían de costumbre acudieron al día siguiente a tomar el sol y a charlar un rato en el zocodover no se hizo platillo de otra cosa que de la llegada de los dragones cuyo jefe dejamos en el anterior capítulo durmiendo a pierna suelta y descansando de las fatigas de su viaje 006223_5079_000034 por mi fe que si la copia se parece al original debió ser la mujer más notable de su siglo después de estas breves explicaciones los convidados que no perdían de vista el principal objeto de la reunión 006223_5079_000035 la mía es una verdadera dama castellana que por un milagro de la escultura parece que no la han enterrado en un sepulcro sino que aún permanece en cuerpo y alma de hinojos sobre la losa que la cubre inmóvil con las manos juntas en ademán suplicante sumergida en un éxtasis de místico amor 006223_5079_000036 entonces el beso de esas mujeres materiales me quemaba como un hierro candente y las apartaba de mí con disgusto con horror hasta con asco porque entonces como ahora necesitaba un soplo de brisa del mar para mi mente calurosa beber hielo y besar nieve 006223_5079_000037 indudablemente el artista que es casi un dios da á su obra un soplo de vida que no logra hacer que ande y se mueva pero que le infunde una vida incomprensible y extraña 006223_5079_000038 de aquellos altos arrogantes y fornidos de que todavía nos hablan con admiración nuestras abuelas mandaba la fuerza un oficial bastante joven el cual iba como a distancia de unos treinta pasos de su gente hablando á media voz con otro también militar a lo que podía colegirse por su traje 006223_5079_000039 con verdad decía el jinete á su acompañante que si el alojamiento que se nos prepara es tal y como me lo pintas casi casi sería preferible arrancharnos en el campo ó en medio de una plaza y qué queréis mi capitán contestóle el guía que efectivamente era un sargento aposentador 006223_5079_000040 y ahí a lo lejos en el fondo de las silenciosas capillas y a lo largo del crucero se destacaban confusamente entre la oscuridad semejantes a blancos e inmóviles fantasmas las estatuas de piedra que unas tendidas 006223_5079_000041 cuidado con lo que hacéis mirad que esas bromas con la gente de piedra suelen costar caras acordaos de lo que aconteció á los húsares del cinco el en el monasterio de poblet 006223_5079_000042 al llegar a este punto uno de los de la reunión que por lo visto tenía noticia del mal talante con que el joven oficial se había resignado a acomodar su gente en la abandonada iglesia le dijo con aire de zumba 006223_5079_000043 los oficiales volvieron los ojos al punto que les señalaba su amigo y una exclamación de asombro se escapó involuntariamente de todos los labios en el fondo de un arco sepulcral revestido de mármoles negros arrodillada delante de un reclinatorio con las manos juntas y la cara vuelta hacia el altar 006223_5079_000044 vieron en efecto la imagen de una mujer tan bella que jamás salió otra igual de manos de un escultor ni el deseo pudo pintarla en la fantasía más soberanamente hermosa 006223_5079_000045 miradla miradla no veis esos cambiantes rojos de sus carnes mórbidas y transparentes no parece que por debajo de esa ligera epidermis azulada y suave de alabastro circula un fluido de luz color de rosa queréis más realidad 006223_5079_000046 a la media hora sólo se oían los ahogados gemidos del aire que entraba por las rotas vidrieras de las ojivas del templo el atolondrado revolotear de las aves nocturnas que tenían sus nidos en el dosel de piedra de las esculturas de los muros 006223_5079_000047 dejando en el aire y en pos de sí la azulada estela que desde el alto ajimez bajaba verticalmente hasta el pie del opuesto muro rompiendo la oscura sombra de aquel recinto lóbrego y misterioso 006223_5079_000048 en esta conformidad se encontraban las cosas en la población donde tuvo lugar el suceso que voy á referir cuando una noche ya á hora bastante avanzada envueltos en sus oscuros capotes de guerra 006223_5079_000049 diseminados por las naves veíanse algunos retablos adosados al muro sin imágenes en las hornacinas en el coro se dibujaban con un ribete de luz los extraños perfiles de la oscura sillería de alerce 006223_5079_000050 animados más con la esperanza de apurar las comprometidas botellas que con el deseo de conocer la maravillosa escultura la noche había cerrado sombría y amenazadora 006223_5079_000051 ó menos acostumbrado á ver estos sacrilegios como la cosa más natural del mundo hubiéranle bastado dos adarmes de imaginación para no pegar los ojos en toda la noche en aquel oscuro é imponente recinto donde las blasfemias de los soldados que se quejaban en voz alta del improvisado cuartel 006223_5079_000052 de tal modo te explicas que acabarás por probarnos la verosimilitud de la fábula de galatea por mi parte puedo deciros que siempre la creí una locura mas desde anoche comienzo a comprender la pasión del escultor griego 006223_5079_000053 mientras uno de ellos dijo al narrador de la peregrina historia que era el único que permanecía callado y en una grave actitud acabáramos de una vez lo que es de ese género tengo yo más de un millar 006223_5079_000054 en el alcázar no cabe ya un grano de trigo cuanto más un hombre de san juan de los reyes no digamos porque hay celda de fraile en la que duermen quince húsares 006223_5079_000055 los guerreros del claustro dicen que pusieron mano una noche a sus espadas de granito y dieron que hacer a los que se entretenían en pintarles bigotes con carbón 006223_5079_000056 y á propósito del alojamiento qué tal se ha pasado la noche en el que ocupáis ha habido de todo contestó el interpelado pues si bien es verdad que no he dormido gran cosa el origen de mi vigilia merece la pena de la velada el insomnio junto a una mujer bonita no es seguramente el peor de los males 006223_5079_000057 le arrojó el resto á la cara prorumpiendo en una carcajada estrepitosa al ver cómo caía el vino sobre la tumba goteando de las barbas de piedra del inmóvil guerrero capitán exclamó en aquel punto uno de sus camaradas en tono de zumba 006223_5079_000058 la causa de mi susto era el primer golpe que oía de esa endiablada campana gorda especie de sochantre de bronce que los canónigos de toledo han colgado en su catedral con el laudable propósito de matar a disgustos a los necesitados de reposo 006223_5079_000059 pero nuestro héroe aunque joven estaba ya tan familiarizado con estas peripecias de la vida de campaña que apenas hubo acomodado á su gente mandó colocar un saco de forraje al pie de la grada del presbiterio 006223_5079_000060 verdadero champagne restos de un regalo hecho á nuestro general de brigada que como sabéis es algo pariente bravo bravo exclamaron los oficiales a una voz prorrumpiendo en alegres exclamaciones 006223_5079_000061 oh sí seguramente dijo uno de los que le escuchaban quisiéramos que fuese de carne y hueso carne y hueso miseria pobredumbre exclamó el capitán 006223_5079_000062 el joven ni oyó siquiera las palabras de sus amigos y tambaleando y como pudo llegó a la tumba y aproximose a la estatua pero al tenderle los brazos resonó un grito de horror en el templo arrojando sangre por ojos boca y nariz había caído desplomado y con la cara deshecha al pie del sepulcro 006223_5079_000063 efectivamente dijo otro nos traes a conocer a una dama y apenas si con mucha dificultad se ven los dedos de la mano y con todo hace un frío que no parece sino que estamos en la siberia añadió un tercero arrebujándose en el capote 006223_5079_000064 su intensa palidez las purísimas líneas de su contorno esbelto su ademán reposado y noble su traje blanco y flotante me traían a la memoria esas mujeres que yo soñaba cuando era casi un 006223_5079_000065 no creas que te tengo rencor alguno porque veo en tí un rival al contrario te admiro como un marido paciente ejemplo de longaminidad y mansedumbre y á mi vez quiero también ser generoso tú serías bebedor á fuer de soldado 006223_5079_000066 a la luz del farolillo cuya dudosa claridad se perdía entre las espesas sombras de las naves y dibujaba con gigantescas proporciones sobre el muro la fantástica sombra del sargento aposentador que iba precediéndole 006223_5079_000067 á lo que he podido colegir pertenece á un título de castilla famoso guerrero que hizo la campaña con el gran capitán su nombre lo he olvidado mas su esposa que es la que veis se llama doña elvira de castañeda 006223_5079_000068 ella permanecía inmóvil antojábaseme al verla tan diáfana y luminosa que no era una criatura terrenal sino un espíritu que revistiendo por un instante la forma humana había descendido en el rayo de la luna 006223_5079_000069 recorrió la iglesia de arriba abajo y escudriñó una por una todas sus desiertas capillas hasta que una vez hecho cargo del local mandó echar pie á tierra á su gente y hombres y caballos revueltos fue acomodándola como mejor pudo 006223_5079_000070 lo mismo que al presente para los que no sabían apreciar los tesoros de arte que encierran sus muros la ciudad de toledo no era más que un poblachón destartalado antiguo ruinoso é insufrible 006223_5079_000071 su cúpula ojival y sus tejados de crestas desiguales y oscuras he aquí vuestro alojamiento exclamó el aposentador al divisarle y dirigiéndose al capitán que después que hubo mandado hacer alto a la tropa echó pie a tierra tomó el farolillo de manos del guía y se dirigió hacia el punto que éste le señalaba 006223_5079_000072 renegando entre dientes de la campana y del campanero que la toca disponíame una vez apagado aquel insólito y temeroso rumor acoger nuevamente el hilo del interrumpido sueño cuando vino a herir mi imaginación y a ofrecerse ante mis ojos una cosa extraordinaria 006223_5079_000073 en el pavimento destrozado en varios puntos distinguíanse aún anchas losas sepulcrales llenas de timbres escudos y largas inscripciones góticas 006223_5079_000074 según dejamos dicho la iglesia estaba completamente desmantelada en el altar mayor pendían aún de las altas cornisas los rotos girones del velo con que le habían cubierto los religiosos al abandonar aquel recinto 006223_5079_000075 todos penetraron juntos en la iglesia en cuyo lóbrego recinto la escasa claridad de una linterna luchaba trabajosamente con las oscuras y espesísimas sombras por quien soy exclamó uno de los convidados tendiendo á su alrededor la vista que el local es de los menos á propósito del mundo para una fiesta 006223_5079_000076 ya hacía un largo rato que los pacíficos habitantes de toledo habían cerrado con llave y cerrojo las pesadas puertas de sus antiguos caserones la campana gorda de la catedral anunciaba la hora de la queda 006223_5079_000077 contadla contadla exclamaron en coro los oficiales que rodeaban al capitán y como éste se dispusiera a hacerlo así todos prestaron la mayor atención a sus palabras mientras él comenzó la historia en estos términos 006223_5079_000078 apenas le vio su camarada salió á su encuentro para saludarle y con él se adelantaron casi todos los que á la sazón se encontraban en el corrillo en quienes habían despertado la curiosidad y la gana de conocerle los pormenores que ya habían oído referir acerca de su carácter original y extraño 006223_5079_000079 el capitán sin atender al efecto que su narración producía continuó de este modo no podéis figuraros nada semejante á aquella nocturna y fantástica visión 006223_5079_000080 dadas las especiales condiciones de tu nueva dama creo que no tendrás inconveniente en presentarnos á ella de mí sé decir que ya no vivo hasta ver esa maravilla pero qué diantre te pasa diríase que esquivas la presentación jaja 006223_5079_000081 dormía esta noche pasada como duerme un hombre que trae en el cuerpo trece leguas de camino cuando he aquí que en lo mejor del sueño me hizo despertar sobresaltado e incorporarme sobre el codo un estruendo horrible un estruendo tal 006223_5079_000082 a cortejarle su mujer en su misma tumba a un vencedor de cerinola los militares acogieron el brindis con una salva de aplausos y el capitán balanceándose dio algunos pasos hacia el sepulcro no prosiguió dirigiéndose siempre a la estatua del guerrero y con esa sonrisa estúpida de la embriaguez 006223_5079_000083 apenas los oficiales dieron vista á la plaza en que se hallaba situado el alojamiento de su nuevo amigo éste que les aguardaba impaciente salió á encontrarles y después de cambiar algunas palabras á media voz 006223_5079_000084 capitán exclamaron algunos de los oficiales al verle dirigirse hacia la estatua como fuera de sí extraviada la vista y con pasos inseguros qué locura vais a hacer basta de bromas y dejad en paz a los muertos 006223_5079_000085 yo he sentido en orgía arder mis labios y mi cabeza yo he sentido este fuego que corre por las venas hirvientes como la lava de un volcán cuyos vapores caliginosos turban y trastornan el cerebro y hacen ver visiones extrañas 006223_5079_000086 vida que yo no me explico bien pero que la siento sobre todo cuando bebo un poco magnífico exclamaron sus camaradas bebe y prosigue el oficial bebió y fijando los ojos en la imagen de doña elvira prosiguió con la exaltación creciente 006223_5079_000087 nieve teñida de suave luz nieve coloreada por un dorado rayo de sol una mujer blanca hermosa y fría como esa mujer de piedra que parece incitarme con su fantástica hermosura 006223_5079_000088 después de los estrechos abrazos de costumbre y de las exclamaciones plácemes y preguntas de rigor en estas entrevistas después de hablar largo y tendido sobre las novedades que andaban por madrid 006223_5079_000089 los jóvenes acogieron con grandes carcajadas esta ocurrencia pero el capitán sin hacer caso de sus risas continuó siempre fijo en la misma idea 006223_5079_000090 si gustáis pasaremos al buffet sus camaradas afectando la mayor gravedad respondieron á la invitación con un cómico saludo y se encaminaron á la capilla mayor precedidos del héroe de la fiesta 006223_5079_000091 pero exclamó interrumpiéndole su camarada de colegio que comenzando por echar a broma la historia había concluido interesándose con su relato cómo estaba allí aquella mujer no le dijiste nada no te explicó su presencia en aquel sitio 006223_5079_000092 como quiera que la iglesia del convento estaba completamente desmantelada los soldados que ocupaban el resto del edificio habían creído que las puertas le eran ya poco menos que inútiles 006223_5079_000093 en esta situación de ánimo la más insignificante novedad que viniese á romper la monótona quietud de aquellos días eternos é iguales era acogida con avidez entre los ociosos 006223_5079_000094 que al llegar a la escalinata se detuvo un instante y extendiendo la mano en dirección al sitio que ocupaba la tumba les dijo con la finura más exquisita tengo el placer de presentaros a la dama de mis pensamientos creo que convinieseis conmigo en que no he exagerado su belleza 006223_5079_000095 pues bien lo voy á decir todo aunque os moféis de mi necedad si no hubiera temido que me tratasen de loco creo que ya lo habría hecho cien veces pedazos una nueva y aún más ruidosa carcajada de los oficiales saludó esta original revelación del estrambótico enamorado de la dama de piedra 006223_5079_000096 el convento á donde voy á conduciros no era mal local pero hará cosa de tres ó cuatro días nos cayó aquí como de las nubes una de las columnas volantes que recorren la provincia y gracias que hemos podido conseguir que se amontonen por los claustros y dejen libre la iglesia 006223_5079_000097 en verdad que es un ángel exclamó uno de ellos lástima que sea de mármol añadió otro no hay duda que aunque no sea más que la ilusión de hallarse junto á una mujer de este calibre es lo suficiente para no pegar los ojos en toda la noche 006223_5079_000098 a los pocos minutos una gran claridad que de improviso se derramó por todo el ámbito de la iglesia anunció a los oficiales que había llegado la hora de comenzar el festín el capitán que hacía los honores de su alojamiento con la misma ceremonia que hubiera hecho los de su casa exclamó dirigiéndose a los convidados 006223_5079_000099 otras de hinojos sobre el mármol de sus tumbas parecían ser los únicos habitantes del ruinoso edificio a cualquier otro menos molido que el oficial de dragones el cual traía una jornada de catorce leguas en el cuerpo 006223_5079_000100 y no sabéis quién es ella preguntaron algunos de los que contemplaban la estatua al capitán que sonreía satisfecho de su triunfo recordando un poco del latín que en mi niñez supe he conseguido á duras penas descifrar la inscripción de la tumba contestó el interpelado 006223_5079_000101 que me ensordeció un instante para dejarme después los oídos zumbando cerca de un minuto como si un moscardón me cantase á la oreja como os habréis figurado 006223_5079_000102 y un tablero hoy otro mañana habían ido arrancándolas pedazo a pedazo para hacer hogueras con que calentarse por las noches nuestro joven oficial no tuvo pues que torcer llaves ni descorrer cerrojos para penetrar en el interior del templo 006223_5079_000103 una mujer repitió su interlocutor como admirándose de la buena fortuna del recién venido eso es lo que se llama llegar y besar el santo será tal vez algún antiguo amor de la corte que le sigue a toledo para hacerle más soportable el ostracismo añadió otro de los del grupo 006223_5079_000104 parecíale que entreabría los labios como murmurando una oración que se alzaba su pecho como oprimido y sollozante que cruzaba las manos con más fuerza que sus mejillas se coloreaban en fin como si se ruborizase ante aquel sacrilego y repugnante espectáculo 006223_5079_000105 calma señores calma interrumpió el anfitrión calma que a todo se proveerá eh muchacho prosiguió dirigiéndose a uno de sus asistentes busca por ahí un poco de leña y enciéndenos una buena fogata en la capilla mayor 006223_5079_000106 habían visto al inmóvil guerrero levantar la mano y derribarle con una espantosa bofetada de su guantelete de piedra fin de la leyenda el beso de gustavo adofo bécquer 006223_5079_000107 en fin exclamó el oficial después de un corto silencio y como resignándose con el extraño alojamiento que la casualidad le deparaba más vale incómodo que ninguno de todas maneras si llueve que no será difícil según se agrupan las nubes estaremos a cubierto y algo es algo 006223_5079_000108 despojado de su ancho capotón de guerra luciendo un gran casco de metal con penacho de plumas blancas una casaca azul turquí con vueltas rojas y un magnífico mandoble con vaina de acero que resonaban arrastrándose al compás de sus marciales pasos y del golpe seco y agudo de sus espuelas de oro 006223_5079_000109 castañas y celestes imágenes quimérico objeto del vago amor de la adolescencia yo me creía juguete de una adulación y sin quitarle un punto los ojos ni aún osaba respirar temiendo que un soplo desvaneciese el encanto 006223_5079_000110 y el alternado rumor de los pasos del vigilante que se paseaba envuelto en los anchos pliegues de su capote a lo largo del pórtico en la época que se remonta la relación de esta historia tan verídica como extraordinaria 006223_5079_000111 procedieron á destapar algunas de las botellas y sentándose alrededor de la lumbre empezó á andar el vino á la ronda a medida que las libaciones se hacían más numerosas y frecuentes y el vapor del espumoso champagne comenzaba á trastornar las cabezas crecían la animación el ruido y la algazara de los jóvenes 006223_5079_000112 un verdadero serrallo en san juan de los reyes serrallo que desde ahora pongo á vuestra disposición ya que á lo que parece tanto os da de una mujer de carne como de piedra oh no continuó el capitán sin alterarse en lo más mínimo por las carcajadas de sus compañeros estoy seguro de que no pueden ser como la mía 006671_9310_000000 pensó que sin duda había parido juré la pérdida de ese niño si alguna vez la casualidad me hacia encontrarlo mi madre no se había engañado tuve la ocasión de verle 006671_9310_000001 en mi vida no lo he visto replicó mr bumble ni le habéis vendido nunca cosa alguna no nunca respondió la señora ni habéis tenido en poder vuestro cierto medallón y cierto anillo no es así 006671_9310_000002 este paquete encerral a una caria asaz insignificante para inés fleming y tambien un testamento á favor de esajoven qué conlenia esa carta preguntó 006671_9310_000003 de llosa de la señora bedwin y del buen doctor en direccion á su ciudad natal dentro otra silla y un poco atrás venian mr 006671_9310_000004 añadió despues de un silencio prolongado y solo desde ayer sé todo lo que os concierne sin duda no ignorais 006671_9310_000005 no podia recoger esta herencia sino con condicion de que durante su menor edad nb deshonraría 006671_9310_000006 bella señorita dadme vuestra mano dijo mr brownlow volviéndose á llosa no tembleis asi nada tenéis que temer por las pocas palabras que quedan para decir si se refieren á mi 006671_9310_000007 apretando fuertemente el sombrero entre sus manos la ley es una necia la ley no es mas que una vieja solterona si fuera casada pensaria de modo muy diferente 006671_9310_000008 qué se ha hecho la más joven cuando murió su padre bajo nombre y supuesto sin dejar papel alguno que pudiera darla á conocer á sus amigos 006671_9310_000009 tomándola por el brazo conocéis á esta señorita continuó dirigiéndose a monks si 006671_9310_000010 agobiado de dolor aquel bravo militar huyó con sus hijas á una aldea retirada del pais de gales 006671_9310_000011 y cambió de nombre á fin de que sus amigos no supiesen el lugar de su retiro despues de algunos meses de estancia en aquel sitio se le encontró muerto en su cama habiendo abandonado su hija el pais quince 006671_9310_000012 a los ojos de la ley más culpable que vuestra esposa porque es razonable suponer que ella ha obrado segun vuestras órdenes si la ley se mete en semejantes suposiciones dijo monsieur 006671_9310_000013 el resto dé sus bienes estaba dividido en dos partes iguales la una para inés fleming la otra para el ñiño que debia dar á lu en el caso que naciera y 006671_9310_000014 asi debeis esperarlo os juro que yo no entro para nada en ello replicó monsieur bumb le despues de haberse asegurado de que la matrona habia salido de la sala esto no es una escusa vos sois 006671_9310_000015 repuso la primeray á la mañana siguiente os espiábamos cuando fuisteis al monte pío y nosotras sabemos más que vos en este asunto 006671_9310_000016 es en fin su bastardo habiendo mi padre caido enfermo de gravedad en orna donde fuera para asuntos como sabeis mi madre que desde largo tiempo estaba separada de él 006671_9310_000017 porque se le dijo que era su hermano y le reconoció por el mismo sugelo que habia encontrado al salir de la 006671_9310_000018 chertsey habiéndola visto casualmente tuvo compasion de ella y la adoptó es necesario que exisla un deslino contrario á nosotros porque á pesar de todos nuestros esfuerzos 006671_9310_000019 despues de haber tenido lugar los acontecimientos que hemos leido en el capitulo anterior y cerca las tres de la tarde oliverio se encontró dentro una silla de posta en compañia de la señora 006671_9310_000020 aldea donde habia ido á llevar una caria de la señora maylie y que viera tambien con fagin á la ventana de su pequeño gibinete de estudio 006671_9310_000021 y que residia en paris en aquella época se dirijió al momento conmigo á su lado para su interés propio el nada supo porque cuando llegamos habia perdido 006671_9310_000022 monks la mas joven que no era mas que una niña fué adoptada por unos pobres aldeanos que la criaron como hija suya content from 006671_9310_000023 les contó á su modo la historia de la hermana diciéndoles que si no ponian mucho cuidado la muchacha que mantenian de seguro llegaria á ser como ella porque procedia de padres sin principios 006671_9310_000024 no es menos mi querida niña no quisiera perderla ahora por todos los tesoros del mundo mi dulce compañera mi hija de adopcion 006671_9310_000025 parroquial cuándo le veo rodeado de señoras y caballeros de alto rango no puedo ser sorprendido superlativamente 006671_9310_000026 esta mujer padecia una enfermedad incurable que la iba llevando lentamente hacia la tumba ella murió al cabo de algunos meses repuso monks después de haberme revelado todos sus secretos 006671_9310_000027 permanecia en casa de aquella señora y fué feliz hace dos ó tres años que la habia perdido de vista y no volvía á verla hasta hace algunos meses 006671_9310_000028 y lo llevara sobre su pecho como antes en cuanto al testamento dijo mr brownlow yo me encargo de manifestaros su contenido estaba dictado por el mismó espiritu de la carta vuestro padre se lamentaba en él 006671_9310_000029 jamás su nombre for cualquiera aclo de bajeza ó de felonia en caso contrario el dinero debia ser vuestro mi madre 006671_9310_000030 amistad amenudo el odio triunfa mi madre acabó por descubrir la niña despues de un año de pesquisas y se apoderó de ella no es cierto no aquellos honrados labriegos eran muy pobres 006671_9310_000031 dijo una de las dos mujeres levantando su mano trémula pero no por esto nosotras hemos oido menos vuestra conversación al través de la rendija de la puerta 006671_9310_000032 viendo que su estado de miseria no era motivo suficiente para indisponerles contra aquella niña 006671_9310_000033 mas caras esperanzas v vos sois la única amiga que tengo en el mundo esclamó rosa pasando sus brazos alrededor del cuello de la sonora vos fuisteis para mi 006671_9310_000034 apoyada en vuestro brazo pero por eso no es menos mi sobrina esclamó la señora maylie estrechando la joven sobre su corazon 006671_9310_000035 le decia en aquella carta lo que habia hecho para ocultar su deshonra y la suplicaba que en el caso de morir no maldijera su memoria ni creyera que su hijo ni ella debiesen ser víctimas de su falta 006671_9310_000036 despues de haber pronunciado estas palabras con tono enfático hundió el sombrero en su cabeza metió las manos en las faltriqueras del redingote 006671_9310_000037 y que me haréis preferir mil veces á todas las dignidades á que he renunciado tal es el rango que ocupo en el mundo y que tendré una felicidad inmensa en compartir con vos 006671_9310_000038 era hija ilegitima aquellas buenas gentes dieron crédito á lodo lo que ies dijo mi madre y la niña arrastró una existencia miserable hasta que una señora viuda que habitaba en 006671_9310_000039 donde ciertas preocupaciones hacen ruborizar á la misma inocencia qué queréis decir esclamó rosa con voz entrecortada higo 006671_9310_000040 tregua a los sentimientos voy a hacer lo posible para contenerme replicó monsieur bumble cómo va de salud caballero esta cortesía amistosa iba dirigida a mister braunlo 006671_9310_000041 porque solo él era la causa de todo el mal le recordaba el dia en que le habia dado el medallon y el anillo sobre el que habia hecho grabar su nombre de pila reservándose unir 006671_9310_000042 jamás os he visto antes de ahora dijo rosa con voz débil pero yo os he visto amenudo contestó monks el padre do la infortunada inés tenia dos hijas 006671_9310_000043 qué he sabido dios mio que el sentimiento de su deshonra ha obrado con tal fuerza sobre mi desdichado padre que no ha podido soportar su desgracia no 006671_9310_000044 dijo el forastero volviéndose agitado este niño es vueslro hermano dijo mr brownlow atrayendo á 006671_9310_000045 de los disgustos que su esposale había causado os dejabaá vos y a vuestra madre para cada uno una pension vitalicia de ochocientas libras 006671_9310_000046 que he venido para recordaros vuestra promesa un momento dijo rosa lo sabéis todo ah rosa sois para mi asas cruel 006671_9310_000047 enriq ue maylie lo sé todo dijo sentándose al lado de la joven no es la casualidad la que me conduce á este sitio 006671_9310_000048 quien salió y volvió incontinenti acompañado de los esposos bumble no me engañan mis ojos exclamó mr bumble con un entusiasmo afectado sí 006671_9310_000049 y su semejanza con mi padre me hizo adivinar que era él sostuve fielmente mi promesa había ya empezado con el mejor éxito 006671_9310_000050 haciend señal á la señora maylie de que se acercara vos no pudisteis saber el sitio en que se habia retirado aquel hombre pero alli donde fracasa la amistad 006671_9310_000051 respondió la matrona puesto que el caballero ha sido bastante infame para confesar y vosotros habeis sabido arrancar los gusanos de la nariz de esas viejas brujas nada mas tengo que decir 006671_9310_000052 habia recorrido todos los alrededores á pié andando noche y dia para buscarla algunos años despues la madre de eduardo leedfort aqui presente vino á encontrarme interrumpió 006671_9310_000053 la confesion de su falta y votos de prosperidad para la joven respondió monks nada mas en aquel entonces ella se hallaba en cinta de algunos meses 006671_9310_000054 en fin cuando dieron las nueve de la noche mr losberne y mr grimwig entraron seguidos de mr brownlow y de un forastero á la vista del cual oliverio lanzó una esclamacion de sorpresa 006671_9310_000055 espero que esta desagradable circunstancia que nada puede ser en si misma no me privará de mi cargo 006671_9310_000056 el conocimiento y permaneció en este estado hasta la mañana siguiente en que murió entre sus papeles había un paquete bajo carpeta 006671_9310_000057 y de haberme legado el odio que tenía a esa inés jamás quiso creer que esa joven hubiese destruido el fruto de su vientre sino que muy al contrario 006671_9310_000058 una módica suma de dinero que no debia durar mucho tiempo y prometiéndoles otra mayor que no tenia la intencion de enviarles 006671_9310_000059 replicó el joven reteniendo a rosa por el brazo cuando iba a retirarse mis deseos mi porvenir todo en fin menos mi amor a vos 006671_9310_000060 ha esperrmentado un cambio al presente no os ofrezco ya un rango distinguido en el mundo 006671_9310_000061 y tal accion de humanidad les puso aun mas sobre aviso el hombre acabó por caer enfermo lo que visto por mi madre les dejo la niña remitiéndoles 006671_9310_000062 permanecieron solos por mucho tiempo un golpe ligero en fa puerta del aposento anunció que alguien deseaba entrar oliverio corrió á abrir y apartóse al memento para dar paso 006671_9310_000063 tengo siempre tanto amor á ese niño como si fuera mi mi mi abuelo dijo mr bumble buscando en su caletre una justa comparacion pobre ovilerito ea interrumpió míster 006671_9310_000064 no ciertamente mr brownlow hizo una nueva señal á mr grimwig que desapareció gallardamente y volvió á aparecer del mismo talante acompañado esta vez 006671_9310_000065 y un individuo cuyo nombre ignoraban a medida que se acercaban á la ciudad le fué iniaf posible á oliverio dominar su emocion 006671_9310_000066 pero quedó en manos de mi madre junto con otras pruebas para el caso en que la joven inés osara negar so deshonra el padre de esa joven supo toda la verdad por boca de mi madre 006671_9310_000067 llegara i la mayor edad si era una niña debia disfrutar de su parte sin restriccion alguna pero si al contrario era uu muchacho 006671_9310_000068 que acercándose a la respetable pareja preguntó señalando con el dedo a monks conocéis a ese caballero no contestó con sequedad la señora bumble con qué no le conocéis 006671_9310_000069 sintiendo que no podría soportar sus infortunios se dirigía a roma cuando los primeros dolores del parto la obligaron a detenerse aquí resuelta a dejarse morir allí sobre la tumba de su amante 006671_9310_000070 a pesar de que ignoro en lo que pueden concernirme dijo rosa dispensadme hoy de oirlas en este momento no tengo para ello fuerza ni valor teneis mas firmeza de la que creeis repuso 006671_9310_000071 que me pertenece rosa y de la que soy el pastor cerca de esta iglesia está el presbiterio habitacion rústica que vos embelleceréis con vuestra presencia 006671_9310_000072 de dos viejas medio paralíticas que le seguían con paso vacilante tuvisteis buen cuidado de cerrar la puerta la noche en que murió la vieja slali 006671_9310_000073 los compré a esas personas de que os he hablado respondió este mr brownlow hizo una señal a mr 006671_9310_000074 sí es el pequeño oliverio callaos viejo loco dijo en voz baja la señora bumble no puedo dominarme señora bumble yo que lo he educado de una manera completamente 006671_9310_000075 añadió la segunda porque la vieja sally nos repetía a menudo que aquella joven había dicho que 006671_9310_000076 rosa amada rosa clamó oliverio fuisteis para mi una buena hermana quiero consideraros en adelante no como una tia sino como una hermana 006671_9310_000077 la mejor de las amigas la más tierna de las madres tranquilizaos ángel mío dijo la señora maylie abrazándola con la mayor ternura y acordaos que hay otros a quienes sois también querida 006671_9310_000078 enrique enrique continuó rosaprorumpienrdo en llanto quisiera hacer lo contrario y evitarme estos dolores pues bien entonces reflecsionad sobre lo que habeis sabido esta noche 006671_9310_000079 el cual estaba fechado del primer dia de su enfermedad y dirijido á vos con encargo espreso escrito de su puño al reverso de la carpeta de no remitirlo hasta despues de su muerte 006671_9310_000080 es el hijo natural de mi mejor amigo ricardo leefort vuestro padre y de la joven y desdichada inés fleming si replicó monks es el fruto ilegitimo do su comercio criminal 006671_9310_000081 prosiguió enrique que en una de los condados más bellos de la inglaterra en medio de risueñas colinas y verdes praderas existe una pequeña iglesia de aldea 007331_6706_000000 así es afirmó la abeja pues bien dijo la culebra vamos a verlo vamos a hacer dos pruebas la que haga la prueba más rara esa gana si gano yo te como 007331_6706_000001 y cuando era de madrugada todavía el director del jardín zoológico vio llegar a una tortuga embarrada y sumamente flaca que traía acostado en su lomo y atado con enredaderas para que no se cayera a un hombre que se estaba muriendo 007331_6706_000002 cada vez más débil y cerró entonces los ojos para morir junto con el cazador pensando con tristeza que no había podido salvar al hombre que había sido bueno con ella 007331_6706_000003 miró arriba abajo a todos lados recorrió los rincones la plantita tanteó todo con la lengua inútil la abeja había desaparecido 007331_6706_000004 había una vez un hombre que vivía en buenos aires y estaba muy contento porque era un hombre sano y trabajador pero un día se enfermó y los médicos le dijeron que solamente yéndose al campo podría curarse él no quería ir porque tenía hermanos chicos a quienes daba de comer 007331_6706_000005 tuvo fiebre y le dolía todo el cuerpo después no pudo levantarse más la fiebre aumentaba siempre y la garganta le quemaba de tanta sed 007331_6706_000006 la había llevado arrastrando porque la tortuga era inmensa tan alta como una silla y pesaba como un hombre la tortuga quedó arrimada a un rincón y allí pasó días y días sin moverse 007331_6706_000007 no se entra le dijeron fríamente yo quiero entrar clamó la abejita esta es mi colmena esta es la colmena de unas pobres abejas trabajadoras le contestaron las otras no hay entrada para las haraganas 007331_6706_000008 hacía mucho frío además y adentro reinaba la oscuridad más completa de cuando en cuando la culebra sentía impulsos de lanzarse sobre la abeja y ésta creía entonces llegado el término de su vida 007331_6706_000009 perdón gimió la abeja déjenme entrar ya es tarde le respondieron por favor hermanas tengo sueño es más tarde aún 007331_6706_000010 no es cuestión de que lo hagas uno de estos días le respondieron sino mañana mismo acuérdate de esto y la dejaron pasar al anochecer siguiente se repitió la misma cosa antes de que le dijeran nada la abejita exclamó si sí hermanas ya me acuerdo de lo que he prometido 007331_6706_000011 esto es lo que voy a hacer dijo la culebra fíjate bien atención y arrollando vivamente la cola alrededor del trompito como un piolín la desenvolvió a toda velocidad con tanta rapidez que el trompito quedó bailando y zumbando como un loco 007331_6706_000012 la culebra se reía y con mucha razón porque jamás una abeja ha hecho ni podrá hacer bailar a un trompito pero cuando el trompito que se había quedado dormido zumbando como les pasa a los trompos de naranjo cayó por fin al suelo la abeja dijo 007331_6706_000013 la abeja temblando exclamo entonces no es justo eso no es justo no es justo que usted me coma porque es más fuerte que yo los hombres saben lo que es justicia 007331_6706_000014 la abejita contestó yo ando todo el día volando y me canso mucho no es cuestión de que te canses mucho respondieron sino de que trabajes un poco es la primera advertencia que te hacemos y diciendo así la dejaron pasar 007331_6706_000015 y como él no podía tenerla en su casa que era muy chica el director del zoológico se comprometió a tenerla en el jardín y a cuidarla como si fuera su propia hija 007331_6706_000016 me he cansado tanto volando de aquí para allá como trabajando lo que me faltaba era la noción del deber que adquirí aquella noche trabajen compañeras pensando que el fin a que tienden nuestros esfuerzos la felicidad de todos es muy superior a la fatiga de cada uno 007331_6706_000017 compañeras por piedad tengo frío imposible por última vez me voy a morir entonces le dijeron no no morirás aprenderás en una sola noche lo que es el descanso ganado con el trabajo vete y la echaron 007331_6706_000018 como las abejas son muy serias comenzaron a disgustarse con el proceder de la hermana haragana en la puerta de las colmenas hay siempre unas cuantas abejas que están de guardia para cuidar que no entren bichos en la colmena 007331_6706_000019 la tortuga cargada así caminó caminó y caminó de día y de noche atravesó montes campos cruzó a nado ríos de una legua de ancho atravesó pantanos en que quedaba casi enterrada siempre con el hombre moribundo encima 007331_6706_000020 ay mi dios clamó la desamparada va a llover y me voy a morir de frío y tentó entrar en la colmena pero de nuevo le cerraron el paso 007331_6706_000021 a veces se quedaba tendida completamente sin fuerzas y el hombre recobraba a medias el conocimiento y decía en voz alta voy a morir estoy cada vez más enfermo y sólo en buenos aires me podría curar pero voy a morir aquí solo en el monte 007331_6706_000022 pero llegó un día un atardecer en que la pobre tortuga no pudo más había llegado al límite de sus fuerzas y no podía más no había comido desde hacía una semana para llegar más pronto no tenía más fuerza para nada 007331_6706_000023 el hombre tenía otra vez buen color estaba fuerte y tenía apetito precisamente un día que tenía mucha hambre porque hacía dos días que no cazaba nada 007331_6706_000024 y así pasó en efecto la culebra dijo rápidamente uno dos tres y se volvió y abrió la boca cuan grande era de sorpresa allí no había nadie 007331_6706_000025 exclamó la culebra enroscándose ligero tú crees que los hombres que les quitan la miel a ustedes son más justos grandísima tonta no no es por eso que nos quitan la miel respondió la abeja y por qué entonces 007331_6706_000026 al ver al hombre el tigre lanzó un rugido espantoso y se lanzó de un salto sobre él pero el cazador que tenía una gran puntería le apuntó entre los dos ojos y le rompió la cabeza después le sacó el cuero tan grande que él solo podría servir de alfombra para un cuarto 007331_6706_000027 la abejita se asomaba a la puerta de la colmena veía que hacía buen tiempo se peinaba con las patas como hacen las moscas y echaba entonces a volar muy contenta del lindo día 007331_6706_000028 vio a la orilla de una gran laguna un tigre enorme que quería comer una tortuga y la ponía parada de canto para meter dentro una pata y sacar la carne con las uñas 007331_6706_000029 no me vas a hacer nada dijo la voz puedo contar con tu juramento sí respondió la culebra te lo juro dónde estás aquí respondió la abejita apareciendo súbitamente de entre una hoja cerrada de la plantita qué había pasado 007331_6706_000030 pues bien hazlo y si no lo haces te como en seguida dijo la culebra el caso es que mientras el trompito bailaba la abeja había tenido tiempo de examinar la caverna y había visto una plantita que crecía allí 007331_6706_000031 a esto los hombres llaman ideal y tienen razón no hay otra filosofía en la vida de un hombre y de una abeja 007331_6706_000032 cuando cayó del todo la noche vio una luz lejana en el horizonte un resplandor que iluminaba el cielo y no supo qué era se sentía 007331_6706_000033 cuando estaban arriba de los árboles y sentían un gran ruido se tiraban al suelo de cabeza y salían corriendo con la cola levantada una vez que los coaticitos fueron un poco grandes su madre los reunió un día arriba de un naranjo y les habló así 007331_6706_000034 pero el veinte de abril pasó en vano como todos los demás con la diferencia de que al caer el sol el tiempo se descompuso y comenzó a soplar un viento frío 007331_6706_000035 pero la abeja haragana no se corregía de modo que a la tarde siguiente las abejas que estaban de guardia le dijeron hay que trabajar hermana y ella respondió en seguida uno de estos días lo voy a hacer 007331_6706_000036 coaticitos ustedes son bastante grandes para buscarse la comida solos deben aprenderlo porque cuando sean viejos andarán siempre solos como todos los coatís 007331_6706_000037 después de ocho o diez horas de caminar se detenía deshacía los nudos y acostaba al hombre con mucho cuidado en un lugar donde hubiera pasto bien seco 007331_6706_000038 y se echó atrás para lanzarse sobre la abeja pero ésta exclamó usted hace eso porque es menos inteligente que yo yo menos inteligente que tú mocosa se rió la culebra 007331_6706_000039 entonces temblando de frío con las alas mojadas y tropezando la abeja se arrastró se arrastró hasta que de pronto rodó por un agujero cayó rodando mejor dicho al fondo de una caverna 007331_6706_000040 no es nuestra inteligencia sino nuestro trabajo quien nos hace tan fuertes yo usé una sola vez de mi inteligencia y fue para salvar mi vida no habría necesitado de ese esfuerzo si hubiera trabajado como todas 007331_6706_000041 es cierto murmuró la abeja no trabajo y yo tengo la culpa siendo así agregó la culebra burlona voy a quitar del mundo a un mal bicho como tú te voy a comer abeja 007331_6706_000042 era un arbustillo casi un yuyito con grandes hojas del tamaño de una moneda de dos centavos la abeja se arrimó a la plantita teniendo cuidado de no tocarla y dijo así 007331_6706_000043 porque son más inteligentes así dijo la abejita pero la culebra se echó a reír exclamando ja bueno con justicia o sin ella te voy a comer apróntate 007331_6706_000044 ahora me toca a mí señora culebra me va a hacer el favor de darse vuelta y contar hasta tres cuando diga tres búsqueme por todas partes y ya no estaré más 007331_6706_000045 vivía solo en el bosque y él mismo se cocinaba comía pájaros y bichos del monte que cazaba con la escopeta y después comía frutos dormía bajo los árboles 007331_6706_000046 salió un instante afuera tan velozmente que la abeja no tuvo tiempo de nada y volvió trayendo una cápsula de semillas de eucalipto de un eucalipto que estaba al lado de la colmena y que le daba sombra los muchachos hacen bailar como trompos esas cápsulas y les llaman trompitos de eucalipto 007331_6706_000047 ja ja zonza zonza dijo riendo el ratoncito nunca vi una tortuga más zonza si ya has llegado a buenos aires la luz que ves allá es buenos aires 007331_6706_000048 iba entonces a buscar agua y raíces tiernas y le daba al hombre enfermo ella comía también aunque estaba tan cansada que prefería dormir 007331_6706_000049 el cazador comió así días y días sin saber quién le daba la comida y un día recobró el conocimiento miró a todos lados y vio que estaba solo pues allí no había más que él y la tortuga que era un animal y dijo otra vez en voz alta 007331_6706_000050 cuando llegó el día y salió el sol porque el tiempo se había compuesto la abejita voló y lloró otra vez en silencio ante la puerta de la colmena hecha por el esfuerzo de la familia 007331_6706_000051 así anduvo días y días semana tras semana cada vez estaban más cerca de buenos aires pero también cada día la tortuga se iba debilitando cada día tenía menos fuerza aunque ella no se quejaba 007331_6706_000052 nunca jamás creyó la abejita que una noche podría ser tan fría tan larga tan horrible recordaba su vida anterior durmiendo noche tras noche en la colmena bien calentita y lloraba entonces en silencio 007331_6706_000053 y si gano yo preguntó la abejita si ganas tú repuso su enemiga tienes el derecho de pasar la noche aquí hasta que sea de día te conviene 007331_6706_000054 el hombre comprendió entonces que estaba gravemente enfermo y habló en voz alta aunque estaba solo porque tenía mucha fiebre voy a morir dijo el hombre estoy solo ya no puedo levantarme más y no tengo quien me dé agua siquiera 007331_6706_000055 al oír esto la tortuga se sintió con una fuerza inmensa porque aún tenía tiempo de salvar al cazador y emprendió la marcha 007331_6706_000056 solamente que esta aventura pasaba en misiones donde la vegetación es muy rica y por lo tanto muy grandes las hojas de las sensitivas de aquí que al contacto de la abeja las hojas se cerraran ocultando completamente al insecto 007331_6706_000057 mañana sin falta voy a trabajar insistió la abejita no hay mañana para las que no trabajan respondieron las abejas que saben mucha filosofía y diciendo esto la empujaron afuera 007331_6706_000058 y así se enfermaba cada día más hasta que un amigo suyo que era director del zoológico le dijo un día usted es amigo mío y es un hombre bueno y trabajador por eso 007331_6706_000059 pero también esta vez la tortuga lo había oído y se dijo si queda aquí en el monte se va a morir porque no hay remedios y tengo que llevarlo a buenos aires 007331_6706_000060 bueno exclamó por fin me doy por vencida dónde estás una voz que apenas se oía la voz de la abejita salió del medio de la cueva 007331_6706_000061 estas abejas suelen ser muy viejas con gran experiencia de la vida y tienen el lomo pelado porque han perdido todos los pelos al rozar contra la puerta de la colmena 007331_6706_000062 no es cuestión de que te acuerdes de lo prometido le respondieron sino de que trabajes hoy es diecinueve de abril pues bien trata de que mañana veinte hayas traído una gota siquiera de miel y ahora pasa y diciendo esto se apartaron para dejarla entrar 007331_6706_000063 creyó que no iba a concluir nunca de bajar al fin llegó al fondo y se halló bruscamente ante una víbora una culebra verde de lomo color ladrillo que la miraba enroscada y presta a lanzarse sobre ella 007331_6706_000064 y adónde vas con ese hombre añadió el curioso ratón voy voy quería ir a buenos aires respondió la pobre tortuga en una voz tan baja que apenas se oía pero vamos a morir aquí porque nunca llegaré 007331_6706_000065 una cosa muy sencilla la plantita en cuestión era una sensitiva muy común también aquí en buenos aires y que tiene la particularidad de que sus hojas se cierran al menor contacto 007331_6706_000066 el mayor de ustedes que es muy amigo de cazar cascarudos puede encontrarlos entre los palos podridos porque allí hay muchos cascarudos y cucarachas 007331_6706_000067 pero en vez de conservarlo para convertirlo en miel se lo tomaba del todo era pues una abeja haragana todas las mañanas apenas el sol calentaba el aire 007331_6706_000068 y así pasó la tortuga feliz y contenta con el cariño que le tienen pasea por todo el jardín y es la misma gran tortuga que vemos todos los días comiendo el pastito alrededor de las jaulas de los monos 007331_6706_000069 hizo muchas pruebas para acomodar bien la escopeta los cueros y el mate con víboras y al fin consiguió lo que quería sin molestar al cazador y emprendió entonces el viaje 007331_6706_000070 la culebra no dijo nada pero quedó muy irritada con su derrota tanto que la abeja pasó toda la noche recordando a su enemiga la promesa que había hecho de respetarla 007331_6706_000071 así fue en efecto en adelante ninguna como ella recogió tanto polen ni fabricó tanta miel y cuando el otoño llegó y llegó también el término de sus días tuvo aún tiempo de dar una última lección antes de morir a las jóvenes abejas que la rodeaban 007331_6706_000072 la abejita haragana voló apresurada hacia su colmena pensando en lo calentito que estaría allá adentro pero cuando quiso entrar las abejas que estaban de guardia se lo impidieron 007331_6706_000073 las abejas de guardia la dejaron pasar sin decirle nada porque comprendieron que la que volvía no era la paseandera haragana sino una abeja que había hecho en solo una noche un duro aprendizaje de la vida 007331_6706_000074 fue una noche larga interminable que las dos pasaron arrimadas contra la pared más alta de la caverna porque la tormenta se había desencadenado y el agua entraba como un río adentro 007331_6706_000075 en verdad aquella caverna era el hueco de un árbol que habían trasplantado hacía tiempo y que la culebra había elegido de guarida las culebras comen abejas que les gustan mucho por eso la abejita al encontrarse ante su enemiga murmuró cerrando los ojos 007331_6706_000076 dicho esto cortó enredaderas finas y fuertes que son como piolas acostó con mucho cuidado al hombre encima de su lomo y lo sujetó bien con las enredaderas para que no se cayese 007331_6706_000077 la inteligencia de la culebra no había alcanzado nunca a darse cuenta de este fenómeno pero la abeja lo había observado y se aprovechaba de él para salvar su vida 007331_6706_000078 dijo el ratón nunca he visto una tortuga tan grande y eso que llevas en el lomo qué es es leña no le respondió con tristeza la tortuga es un hombre 007331_6706_000079 el hombre no me comió la otra vez aunque tenía mucha hambre y me curó yo le voy a curar a él ahora fue entonces a la laguna buscó una cáscara de tortuga chiquita 007331_6706_000080 esa prueba es muy linda y yo nunca podré hacer eso entonces te como exclamó la culebra un momento yo no puedo hacer eso pero hago una cosa que nadie hace qué es eso desaparecer 007331_6706_000081 la culebra comprendió entonces que si su prueba del trompito era muy buena la prueba de la abeja era simplemente extraordinaria qué se había hecho dónde estaba no había modo de hallarla 007331_6706_000082 él creía que estaba siempre en la ramada porque no se daba cuenta de nada la tortuga se levantaba entonces y emprendía de nuevo el camino 007331_6706_000083 ay adiós mi vida esta es la última hora que yo veo la luz pero con gran sorpresa suya la culebra no solamente no la devoró sino que le dijo qué tal abejita no has de ser muy trabajadora para estar aquí a estas horas 007331_6706_000084 cómo exclamó la culebra dando un salto de sorpresa desaparecer sin salir de aquí sin salir de aquí y sin esconderte en la tierra sin esconderme en la tierra 007331_6706_000085 la abejita sin saber qué hacer voló un rato aún pero ya la noche caía y se veía apenas quiso cogerse de una hoja y cayó al suelo tenía el cuerpo entumecido por el aire frío y no podía volar más 007331_6706_000086 el hombre comía sin darse cuenta de quién le daba la comida porque tenía delirio con la fiebre y no conocía a nadie todas las mañanas la tortuga recorría el monte buscando raíces cada vez más ricas para darle al hombre y sentía no poder subirse a los árboles para llevarle frutas 007331_6706_000087 a veces tenía que caminar al sol y como era verano el cazador tenía tanta fiebre que deliraba y se moría de sed gritaba agua agua a cada rato y cada vez la tortuga tenía que darle de beber 007331_6706_000088 y después de limpiarla bien con arena y ceniza la llenó de agua y le dio de beber al hombre que estaba tendido sobre su manta y se moría de sed se puso a buscar enseguida raíces ricas y yuyitos tiernos que le llevó al hombre para que comiera 007331_6706_000089 y sin embargo estaba ya en buenos aires y ella no lo sabía aquella luz que veía en el cielo era el resplandor de la ciudad e iba a morir cuando estaba ya al fin de su heroico viaje 007331_6706_000090 aceptado contestó la abeja la culebra se echó a reír de nuevo porque se le había ocurrido una cosa que jamás podría hacer una abeja y he aquí lo que hizo 007331_6706_000091 voy a morir aquí de hambre y de sed y al poco rato la fiebre subió más aún y perdió el conocimiento pero la tortuga lo había oído y entendió lo que el cazador decía y ella pensó entonces 007331_6706_000092 un día pues detuvieron a la abeja haragana cuando iba a entrar diciéndole compañera es necesario que trabajes porque todas las abejas debemos trabajar 007331_6706_000093 y cuando hacía mal tiempo construía en cinco minutos una ramada con hojas de palmera y allí pasaba sentado y fumando muy contento en medio del bosque que bramaba con el viento y la lluvia 007331_6706_000094 ahora se dijo el hombre voy a comer tortuga que es una carne muy rica pero cuando se acercó a la tortuga vio que estaba ya herida y tenía la cabeza casi separada del cuello y la cabeza colgaba casi de dos o tres hilos de carne 007331_6706_000095 a pesar del hambre que sentía el hombre tuvo lástima de la pobre tortuga y la llevó arrastrando con una soga hasta su ramada y le vendó la cabeza con tiras de género que sacó de su camisa porque no tenía nada más que una sola camisa y no tenía trapos 007331_6706_000096 quiero que se vaya a vivir al monte a hacer mucho ejercicio al aire libre para curarse y como usted tiene mucha puntería con la escopeta cace bichos del monte para traerme los cueros y yo le daré plata adelantada para que sus hermanitos puedan comer bien 007331_6706_000097 zumbaba muerta de gusto de flor en flor entraba en la colmena volvía a salir y así se lo pasaba todo el día mientras las otras abejas se mataban trabajando para llenar la colmena de miel porque la miel es el alimento de las abejas recién nacidas 007331_6706_000098 pero un ratón de la ciudad posiblemente el ratoncito pérez encontró a los dos viajeros moribundos qué tortuga 007331_6706_000099 el hombre la curaba todos los días y después le daba golpecitos con la mano sobre el lomo la tortuga sanó por fin pero entonces fue el hombre quien se enfermó 007331_6706_000100 estoy solo en el bosque la fiebre va a volver de nuevo y voy a morir aquí porque solamente en buenos aires hay remedios para curarme pero nunca podré ir y voy a morir aquí 007331_6706_000101 arrastrándose entonces por el suelo trepando y bajando de los palitos y piedritas que le parecían montañas llegó a la puerta de la colmena a tiempo que comenzaba a caer frías gotas de lluvia 007331_6706_000102 el hombre enfermo aceptó y se fue a vivir al monte lejos más lejos que misiones todavía y hacía allá mucho calor y eso le hacía bien 007331_6706_000103 el caso es que se llamó diecisiete le dieron pan uvas chocolate carne langostas huevos riquísimos huevos de gallina lograron que en un solo día se dejara rascar la cabeza 007331_6706_000104 y pensó en la recomendación de su madre por qué no querrá mamá se dijo que vaya a buscar nidos en el campo estaba pensando así cuando oyó muy lejos el canto de un pájaro 007331_6706_000105 al verlo así su madre y sus hermanos lloraron un largo rato después como nada más tenían que hacer allí salieron de la jaula se dieron vuelta para mirar por última vez la casa donde tan feliz había sido el coaticito y se fueron otra vez al monte 007331_6706_000106 vamos a buscar las herramientas del hombre los hombres tienen herramientas para cortar fierro se llaman limas tienen tres lados como las víboras de cascabel se empuja y se retira vamos a buscarla 007331_6706_000107 qué nombre le pondremos preguntó la nena a su hermano ya sé respondió el varoncito le pondremos diecisiete por qué diecisiete nunca hubo bicho del monte con nombre más raro pero el varoncito estaba aprendiendo a contar y tal vez le había llamado la atención aquel número 007331_6706_000108 papá no lo mates dijeron las criaturas es muy chiquito dánoslo para nosotros bueno se lo voy a dar respondió el padre pero cuídenlo bien y sobre todo no se olviden de que los coatís toman agua como ustedes 007331_6706_000109 hasta que una noche muy oscura en que hacía mucho calor y tronaba los coatís salvajes llamaron al coaticito y nadie les respondió 007331_6706_000110 como estaban enterados de muchos secretos de la casa por los cuentos del coaticito los chicos no desconocerían nada extrañarían un poco algunas cosas pero nada más 007331_6706_000111 el coaticito les daba pan por entre el tejido de alambre y los coatís salvajes se sentaban a comer frente a la jaula al cabo de quince días el coaticito andaba suelto y él mismo se iba de noche a su jaula 007331_6706_000112 qué zonzo soy ahora ya sé qué pájaro es este es un gallo mamá me lo mostró un día de arriba de un árbol los gallos tienen un canto lindísimo y tienen muchas gallinas que ponen huevos si yo pudiera comer huevos de gallina 007331_6706_000113 vio a la luz de la luna tres sombras que se acercaban con gran sigilo el corazón le dio un vuelco al pobre coaticito al reconocer a su madre y a sus dos hermanos que lo estaban buscando 007331_6706_000114 pensó un instante en dejarlo para el final como postre porque era un huevo muy grande pero la boca se le hizo agua y clavó los dientes en el huevo 007331_6706_000115 hablaron un largo rato y al fin decidieron lo siguiente el segundo de los coatís que se parecía muchísimo al menor en cuerpo y en modo de ser iba a quedarse en la jaula en vez del difunto 007331_6706_000116 el padre se caía también con gran alegría de los chicos dejaron por fin de jugar porque ya era de noche y el hombre dijo entonces voy a poner la trampa para cazar a la comadreja que viene a matar los pollos y robar los huevos y fue y armó la trampa 007331_6706_000117 fueron al taller del hombre y volvieron con la lima creyendo que uno solo no tendría fuerzas bastantes sujetaron la lima entre los tres y comenzaron el trabajo 007331_6706_000118 ha caído la comadreja en la trampa tuké está ladrando nosotros también queremos ir papá el padre consintió pero no sin que las criaturas se pusieran las sandalias pues nunca los dejaba andar descalzos de noche por temor a las víboras 007331_6706_000119 de modo que al caer la tarde el coaticito tenía tanta hambre como de mañana y se sentó muy triste a la orilla del monte desde allí veía el campo 007331_6706_000120 detrás de los perros vienen siempre los hombres con un gran ruido que mata cuando oigan cerca este ruido tírense de cabeza al suelo por alto que sea el árbol si no lo hacen así los matarán con seguridad de un tiro 007331_6706_000121 después comieron y se acostaron pero las criaturas no tenían sueño y saltaban de la cama del uno a la del otro y se enredaban en el camisón el padre que leía en el comedor los dejaba hacer pero los chicos de repente se detuvieron en sus saltos y gritaron papá 007331_6706_000122 lo llevaron despacio al monte y la cabeza colgaba balanceándose y la cola iba arrastrando por el suelo al día siguiente los chicos extrañaron efectivamente algunas costumbres raras del coaticito 007331_6706_000123 los chicos le querían muchísimo y ellos los coatís querían también a los cachorritos rubios así es que los tres coatís tenían el mismo pensamiento y era evitarles ese gran dolor a los chicos 007331_6706_000124 así habló la madre todos se bajaron entonces y se separaron caminando de derecha a izquierda y de izquierda a derecha como si hubieran perdido algo porque así caminan los coatís 007331_6706_000125 y así pasó en efecto volvieron a la casa y un nuevo coaticito reemplazó al primero mientras la madre y el otro hermano se llevaban sujetos de los dientes el cadáver del menor 007331_6706_000126 los coatís salvajes quedaron muy tristes pero se resignaron prometiendo al coaticito venir todas las noches a visitarlo efectivamente todas las noches lloviera o no su madre y sus hermanos iban a pasar un rato con él 007331_6706_000127 en balde los coatís salvajes lo movieron lo lamieron en balde por todo el cuerpo durante un cuarto de hora el coaticito abrió por fin la boca y dejó de respirar porque estaba muerto 007331_6706_000128 el mayor que quería comer cascarudos buscó entre los palos podridos y las hojas de los yuyos y encontró tantos que comió hasta quedarse dormido 007331_6706_000129 con toda seguridad el coaticito había sido mordido en una arteria o una vena porque entonces la sangre se envenena en seguida y el animal muere esto le había pasado al coaticito 007331_6706_000130 los coatís son casi refractarios como se dice al veneno de las víboras no les hace casi nada al veneno y hay otros animales como la mangosta que resisten muy bien el veneno de las víboras 007331_6706_000131 pero como éste era tan bueno y cariñoso como el otro las criaturas no tuvieron la menor sospecha formaron la misma familia de cachorritos de antes y como antes los coatíes salvajes venían noche a noche a visitar al coaticito civilizado 007331_6706_000132 lejos vio la casa de los hombres y vio a un hombre con botas que llevaba un caballo de la soga vio también un pájaro muy grande que cantaba y entonces el coaticito se golpeó la frente y dijo 007331_6706_000133 mamá mamá murmuró el prisionero en voz muy baja para no hacer ruido estoy aquí sáquenme de aquí no quiero quedarme mamá 007331_6706_000134 pero que no vaya nunca a buscar nidos al campo porque es peligroso coaticitos hay una sola cosa a la cual deben tener miedo son los perros yo peleé una vez con ellos y sé lo que les digo por eso tengo un diente roto 007331_6706_000135 el segundo que es gran comedor de frutas puede encontrarlas en este naranjal hasta diciembre habrá naranjas el tercero que no quiere comer sino huevos de pájaros puede ir a todas partes porque en todas partes hay nidos de pájaros 007331_6706_000136 y se entusiasmaron tanto que al rato la jaula entera temblaba con las sacudidas y hacía un ruido terrible tal ruido hacía que el perro se despertó lanzando un ronco ladrido 007331_6706_000137 qué canto tan fuerte dijo admirado qué huevos tan grandes debe tener ese pájaro el canto se repitió 007331_6706_000138 pero lo iban a vengar bien en un segundo entre los tres enloquecieron a la serpiente de cascabel saltando de aquí para allá y en otro segundo cayeron sobre ella deshaciéndole la cabeza a mordiscones 007331_6706_000139 mientras el coatí esperaba en la orilla del monte que cerrara bien la noche para ir al gallinero el hombre de la casa jugaba sobre la gramilla con sus hijos dos criaturas rubias de cinco y seis años que corrían riendo se caían se levantaban riendo otra vez y volvían a caerse 007331_6706_000140 los coatís comprendieron enseguida que el coaticito había sido mordido al entrar y no había respondido a su llamado porque acaso estaba ya muerto 007331_6706_000141 se acercaron muy inquietos y vieron entonces en el momento en que casi la pisaban una enorme víbora que estaba enroscada en la entrada de la jaula 007331_6706_000142 mamá yo no quiero irme más de aquí me dan huevos y son muy buenos conmigo hoy me dijeron que si me portaba bien me iban a dejar suelto muy pronto son como nosotros son cachorritos también y jugamos juntos 007331_6706_000143 es sabido que nada gusta tanto a los bichos chicos de monte como los huevos de gallina durante un rato el coaticito se acordó de la recomendación de su madre pero el deseo pudo más y se sentó a la orilla del monte esperando que cerrara bien la noche para ir al gallinero 007331_6706_000144 la noche cerró por fin y entonces en puntas de pie y paso a paso se encaminó a la casa llegó allá y escuchó atentamente no se sentía el menor ruido 007331_6706_000145 pero los tres coatís sin embargo iban muy preocupados y su preocupación era ésta qué iban a decir los chicos cuando al día siguiente vieran muerto a su querido coaticito 007331_6706_000146 el coaticito loco de alegría porque iba a comer cien mil dos mil huevos de gallina entró en el gallinero y lo primero que vio bien en la entrada fue un huevo que estaba solo en el suelo 007331_6706_000147 y lloraba desconsolado pero a pesar de todo estaban contentos porque se habían encontrado y se hacían mil caricias en el hocico 007331_6706_000148 fueron qué vieron allí vieron a su padre que se agachaba teniendo al perro con una mano mientras con la otra levantaba por la cola a un coatí un coaticito chico aún que gritaba con un chillido rapidísimo y estridente como un grillo 007331_6706_000149 se trató en seguida de hacer salir al prisionero probaron primero cortar el alambre tejido y los cuatro se pusieron a trabajar con los dientes mas no conseguían nada entonces a la madre se le ocurrió de repente una idea y dijo 007331_6706_000150 apenas lo mordió trac un terrible golpe en la cara y un inmenso dolor en el hocico mamá mamá gritó loco de dolor saltando a todos lados pero estaba sujeto y en ese momento oyó el ronco ladrido de un perro 007331_6706_000151 durante dos noches seguidas el perro durmió tan cerca de la jaula que la familia del prisionero no se atrevió a acercarse con gran sentimiento cuando a la tercera noche llegaron de nuevo a buscar la lima para dar libertad al coaticito éste les dijo 007331_6706_000152 en consecuencia pusieron al coatí en la misma jaula del gato montés que estaba cerca del gallinero y se acostaron todos otra vez y cuando era más de medianoche y había un gran silencio el coaticito que sufría mucho por los dientes de la trampa 007331_6706_000153 y entonces el coatí se puso a correr por entre el monte cortando camino porque el canto había sonado muy a su derecha el sol caía ya pero el coatí volaba con la cola levantada llegó a la orilla del monte por fin y miró al campo 007331_6706_000154 mas los coatís no esperaron a que el perro les pidiera cuenta de ese escándalo y dispararon al monte dejando la lima tirada al día siguiente los chicos fueron temprano a ver a su nuevo huésped que estaba muy triste 007331_6706_000155 esto lo decía porque los chicos habían tenido una vez un gatito montés al cual a cada rato le llevaban carne que sacaban de la fiambrera pero nunca le dieron agua y se murió 007331_6706_000156 salvo algunos tirones de orejas que se llevaba por andar muy cerca del gallinero todo marchaba bien él y las criaturas se querían mucho y los mismos coatís salvajes al ver lo buenos que eran aquellos cachorritos de hombre habían concluido por tomar cariño a las dos criaturas 007331_6706_000157 el segundo que prefería las frutas a cualquier cosa comió cuantas naranjas quiso porque aquel naranjal estaba dentro del monte como pasa en el paraguay y en misiones y ningún hombre vino a incomodarlo 007331_6706_000158 el tercero que era loco por los huevos de pájaros tuvo que andar todo el día para encontrar únicamente dos nidos uno de tucán que tenía tres huevos y uno de tórtolas que tenía solo dos total cinco huevos chiquitos que era muy poca comida 008630_7613_000000 el veneno comenzaba a irse no había duda se hallaba casi bien y aunque no tenía fuerzas para mover la mano contaba con la caída del rocío para reponerse del todo 008630_7613_000001 no había nada que hacer se echó en la cama tiritando de frío doblado en gatillo bajo el poncho mientras los dientes incontenibles castañeaban a más no poder 008630_7613_000002 así en constantes derroches de nuevos adelantos necesidad irresistible de compensar con siete días de gran señor las miserias del obraje el silex volvió a remontar el río 008630_7613_000003 el tercer ataque comenzó una hora después quedando podeley aplomado en una profunda falta de fuerzas y la mirada fija y opaca como si no pudiera ir más allá de uno o dos metros 008630_7613_000004 movía la pierna con dificultad una metálica sequedad de garganta seguida de sed quemante le arrancó un nuevo juramento 008630_7613_000005 el mayordomo contempló aquella ruina y no estimó en gran cosa la vida que quedaba allí cómo está tu cuenta preguntó otra vez debo veinte pesos todavía el sábado entregué me hallo muy enfermo 008630_7613_000006 cayé y podeley bajaron tambaleantes de orgía pregustada y rodeados de tres o cuatro amigas se hallaron en un momento ante la cantidad suficiente de caña para colmar el hambre de eso de un mensú 008630_7613_000007 la muchacha deslumbraba efectivamente con su traje de raso falda verde y blusa amarilla luciendo en el cuello sucio un triple collar de perlas zapatos luis quince 008630_7613_000008 al día siguiente el acceso no esperado hasta el crepúsculo tornó a mediodía y podeley fue a la comisaría a pedir quinina 008630_7613_000009 un dolor agudo nacía de los dos puntitos violeta y comenzaba a invadir todo el pie apresuradamente se ligó el tobillo con su pañuelo y siguió por la picada hacia su rancho 008630_7613_000010 tal vez no no tanto dos años y nueve meses acaso ocho meses y medio eso sí seguramente 008630_7613_000011 la exploración en descubierta de madera el desayuno a las ocho harina charque y grasa el hacha luego a busto descubierto cuyo sudor arrastraba tábanos barigüís y mosquitos 008630_7613_000012 saltó adelante y al volverse con un juramento vio una yararacusú que arrollada sobre sí misma esperaba otro ataque 008630_7613_000013 pero volvían por fin y el hachazo aún doliente de la vida del obraje era apenas un roce de astilla ante el rotundo goce que olfateaban allí 008630_7613_000014 al atardecer sin embargo su belleza sombría y calma cobra una majestad única el sol había caído ya cuando el hombre semi tendido en el fondo de la canoa tuvo un violento escalofrío 008630_7613_000015 a la cabeza a los dos y un momento después surgían de un recodo de la picada el capataz y tres peones corriendo la cacería comenzaba cayé amartilló su revólver sin dejar de avanzar 008630_7613_000016 repleta la ropa de cigarrillos que deshacían torpemente entre los dientes dejando caer de cada bolsillo la punta de un pañuelo acompañábanlos dos muchachas orgullosas de esa opulencia cuya magnitud se acusaba en la expresión un tanto hastiada de los mensú 008630_7613_000017 los dos mensú devoraban con los ojos la capital del bosque jerusalem y gólgota de sus vidas nueve meses allá arriba año y medio 008630_7613_000018 anoche se han escapado tres eso es lo que te gusta no esos también eran cumplidores como vos pero antes vas a reventar aquí que salir de la planchada y mucho cuidado vos y todos los que están oyendo ya saben 008630_7613_000019 y podeley encendió fuego no obstante los mil inconvenientes en un país donde fuera de los pavones hay otros seres que tienen debilidad por la luz sin contar los hombres 008630_7613_000020 otra vez vos lo recibió el mayordomo eso no anda bien no tomaste quinina tomé no me hallo con esta fiebre no puedo trabajar si querés darme para mi pasaje te voy a cumplir en cuanto me sane 008630_7613_000021 pero si tuviera un cuarenta y cuatro la fortuna llególe esta vez en forma bastante desviada la compañera de cayé que desprovista ya de su lujoso atavío lavaba la ropa a los peones 008630_7613_000022 el descanso absoluto a que se entregó por tres días bálsamo específico para el mensú por lo inesperado no hizo sino convertirle en un bulto castañeteante y arrebujado sobre un raigón 008630_7613_000023 ambos se miraron con expresión que pudiera haber sido de espanto si un mensú no estuviera perfectamente curado de ese malestar no recordaban haber gastado ni la quinta parte añá murmuró cayé no voy a cumplir nunca 008630_7613_000024 el silex que pasó por allí al atardecer recogió al mensú ya casi moribundo su felicidad transformóse en terror al darse cuenta al día siguiente de que el vapor remontaba el río 008630_7613_000025 la corriente del río se precipitaba ahora hacia la costa brasileña y el hombre pudo fácilmente atracar se arrastró por la picada en cuesta arriba pero a los veinte metros exhausto quedó tendido de pecho 008630_7613_000026 una gritería aguda respondióles mientras otra bala de winchester hacía saltar la corteza del árbol entregáte o te voy a dejar la cabeza 008630_7613_000027 recomenzó automáticamente sus días de obraje silenciosos mates al levantarse de noche aún que se sucedían sin desprender la mano de la pava 008630_7613_000028 andá no más instó cayé a podeley yo voy a y tras nueva descarga entró en el monte los perseguidores detenidos un momento por las explosiones 008630_7613_000029 lavaba entonces su ropa y el domingo iba al almacén a proveerse era este el real momento de solaz de los mensú olvidándolo todo entre los anatemas de la lengua natal 008630_7613_000030 y durante veinte horas la lluvia transformó al paraná en aceite blanco y al paranaí en furiosa avenida todo imposible 008630_7613_000031 vos también le dijo este mirándolo y van cuatro los otros no importa poca cosa vos sos cumplidor cómo está tu cuenta 008630_7613_000032 sabés bien que mientras tu cuenta no esté pagada debés quedar abajo podés morirte cúrate aquí y arreglás tu cuenta enseguida 008630_7613_000033 cayé mensualero llegaba en iguales condiciones mas al año y medio tiempo necesario para chancelar su cuenta 008630_7613_000034 hecho a ella domada su aspiración de estricta justicia en el cubicaje de la madera compensando las rapiñas rutinarias con ciertos privilegios de buen peón su nueva etapa comenzó al día siguiente una vez demarcada su zona de bosque 008630_7613_000035 impotentes para contener la alzaprima que bajaba a todo escape rodaban unas sobre otras dando tumbos vigas animales carretas todo bien mezclado raramente se lastimaban las mulas pero la algazara era la misma 008630_7613_000036 llovió aún toda la noche sobre el moribundo la lluvia blanca y sorda de los diluvios otoñales hasta que a la madrugada podeley quedó inmóvil para siempre en su tumba de agua 008630_7613_000037 en todo el día siguiente comieron dos chipas último resto de provisión que podeley probó apenas las tacuaras taladradas por los tambús se hundían y al caer la tarde la jangada había descendido a una cuarta del nivel del agua 008630_7613_000038 ya deslumbraba el sol cuando despertaron el pajonal se extendía veinte metros tierra adentro sirviendo de litoral a río y bosque a media cuadra al sur el riacho paranaí que decidieron vadear cuando hubieran recuperado las fuerzas 008630_7613_000039 tan claramente se denunciaba el chucho en el aspecto del mensú que el dependiente bajó los paquetes sin mirar casi al enfermo quien volcó tranquilamente sobre su lengua la terrible amargura aquella al volver al monte halló al mayordomo 008630_7613_000040 el hombre que iba en ella se sentía cada vez mejor y pensaba entretanto en el tiempo justo que había pasado sin ver a su expatrón dougald tres años 008630_7613_000041 viviría aún su compadre gaona en tacurú pucú acaso viera también a su ex patrón míster dougald y al recibidor del obraje llegaría pronto 008630_7613_000042 el sol estaba muy alto ya cuando a la mañana siguiente encontraron al riacho primera y última esperanza de los escapados cayé cortó doce tacuaras sin más prolija elección 008630_7613_000043 falta poco pero no voy a poder trabajar bah curate bien y no es nada hasta mañana hasta mañana se alejó podeley apresurando el paso porque en los talones acababa de sentir un leve cosquilleo 008630_7613_000044 la mujer corrió otra vez volviendo con la damajuana el hombre tragó uno tras otro dos vasos pero no sintió nada en la garganta 008630_7613_000045 de cien peones sólo dos llegan a posadas con haber para esa gloria de una semana a que los arrastra el río aguas abajo 008630_7613_000046 arrastrando consigo mañana y tarde por las calles caldeadas una infección de tabaco negro y extracto de obraje la noche llegaba por fin 008630_7613_000047 por lo demás los tiros errados hoy habían hecho lindo blanco la noche del jueves el peligro había pasado los fugitivos se sentaron rendidos 008630_7613_000048 un instante después estaban borrachos y con nueva contrata sellada en qué trabajo en dónde lo ignoraban ni les importaba tampoco 008630_7613_000049 dorotea alcanzó a lanzar en un estertor dame caña su mujer corrió con un vaso lleno que el hombre sorbió en tres tragos pero no había sentido gusto alguno 008630_7613_000050 podeley cuya fiebre anterior había tenido honrado y periódico ritmo no presagió nada bueno para él de esa galopada de accesos casi sin intermitencia 008630_7613_000051 no obstante esta sencillez el trato estuvo a punto de romperse porque a última hora cayé pidió se agregara un metro de tabaco en cuerda lo que pareció excesivo al mensú 008630_7613_000052 calculó que antes de tres horas estaría en tacurú pucú el bienestar avanzaba y con él una somnolencia llena de recuerdos no sentía ya nada ni en la pierna ni en el vientre 008630_7613_000053 cambió un día de domicilio cayé esperó dos noches y a la tercera fue a casa de su reemplazante donde propinó una soberbia paliza a la muchacha 008630_7613_000054 y sin abrir casi los ojos cegados por el agua murmuró cayé caray frío muy grande 008630_7613_000055 es un desprendimiento brutal de su dinero por su parte cayé adquirió muchos más extractos y lociones y aceites de los necesarios para sahumar hasta la náusea su ropa nueva 008630_7613_000056 cayé entre risa y risa meditaba siempre su fuga harto ya de revirados y yoparás que el pregusto de la huída tornaba más indigestos deteníase aún por falta de revólver y ciertamente ante el winchester del capataz 008630_7613_000057 no tenía ánimo para nada volvió a su cobertizo y en el camino sintió un ligero cosquilleo en la espalda sabía muy bien qué eran aquel desgano y aquel hormigueo a flor de estremecimiento 008630_7613_000058 y desde ese momento tuvo sencillamente como justo castigo de su despilfarro la idea de escaparse de allá la legitimidad de su vida en posadas era sin embargo tan evidente para él 008630_7613_000059 los dedos lívidos temblaban sobre el gatillo cayé obedeció dejóse llevar por la corriente y desapareció tras el pajonal al que pudo abordar con terrible esfuerzo 008630_7613_000060 y mulas enfermas que durante cuatro días remontó con él para podeley labrador de madera cuyo diario podía subir a siete pesos la vida de obraje no era dura 008630_7613_000061 las mejillas brutalmente pintadas y un desdeñoso cigarro de hoja bajo los párpados entornados cayé consideró a la muchacha y su revolver cuarenta y cuatro era realmente lo único que valía de cuanto llevaba con él 008630_7613_000062 el agua llegábales ya al pecho cuando tocaron tierra dónde no sabían un pajonal pero en la misma orilla quedaron inmóviles tendidos de espaldas 008630_7613_000063 cayé pues construyó solo la jangada diez tacuaras atadas longitudinalmente con lianas llevando en cada extremo una atravesada 008630_7613_000064 por favor te pido lloriqueó ante el capitán no me bajen en puerto equis me van a matar te lo pido de veras 008630_7613_000065 esto era económico y bastante juicioso pero como el mensú parecía gustar realmente de la dama cosa rara en el gremio cayé ofreciósela en venta por un revólver con balas que él mismo sacaría del almacén 008630_7613_000066 entrá gritó cayé a su compañero y parapetándose tras un árbol descargó hacia allá los cinco tiros de su revólver 008630_7613_000067 el dolor en el pie aumentaba con sensación de tirante abultamiento y de pronto el hombre sintió dos o tres fulgurantes puntadas que como relámpagos habían irradiado desde la herida hasta la mitad de la pantorrilla 008630_7613_000068 curarse de una fiebre perniciosa allí donde se la adquirió no por cierto pero el mensú que se va puede no volver y el mayordomo prefería hombre muerto a deudor lejano 008630_7613_000069 podeley se incorporó de pronto chorreando agua apoyándose en el revólver para levantarse y apuntó volaba de fiebre 008630_7613_000070 sentóse en la popa y comenzó a palear hasta el centro del paraná allí la corriente del río que en las inmediaciones del iguazú corre seis millas lo llevaría antes de cinco horas a tacuru pucu 008630_7613_000071 que sintió celos del mayor adelanto acordado a podeley vos tenés suerte dijo grande tu anticipo vos traés compañera objetó podeley eso te cuesta para tu bolsillo 008630_7613_000072 flacos despeinados en calzoncillos la camisa abierta en largos tajos descalzos como la mayoría sucios como todos ellos 008630_7613_000073 y podeley cuyas últimas fuerzas fueron dedicadas a cortar los isipós tuvo apenas tiempo de hacerlo antes de enroscarse a tiritar 008630_7613_000074 después el almuerzo esta vez porotos y maíz flotando en la inevitable grasa para concluir de noche tras nueva lucha con las piezas de ocho por treinta con el yopará del mediodía 008630_7613_000075 el hombre con sombría energía pudo efectivamente llegar hasta el medio del río pero allí sus manos dormidas dejaron caer la pala en la canoa 008630_7613_000076 y en el mismo pajonal sitiado siete días por el bosque el río y la lluvia el mensú agotó las raíces y gusanos posible 008630_7613_000077 cayé miró a su mujer y aunque la belleza y otras cualidades de orden más moral pesan muy poco en la elección de un mensú quedó satisfecho 008630_7613_000078 cayé llevó compañera y ambos borrachos como los demás peones se instalaron en el puente donde ya diez mulas se hacinaban en íntimo contacto con baúles atados perros mujeres y hombres 008630_7613_000079 de pronto sintió que estaba helado hasta el pecho qué sería y la respiración también al recibidor de maderas de míster dougald lorenzo cubilla lo había conocido en puerto deseado un viernes santo viernes 008630_7613_000080 y aún lo último corría el riesgo de naufragar tras el anticipo por minúscula que fuera su tentación de tallar a dos metros de él sobre un baúl de punta los mensú jugaban concienzudamente al monte cuanto tenían 008630_7613_000081 ocupábanse entonces los mensú en la planchada tumbando piezas entre inacabable gritería que subía de punto cuando las mulas 008630_7613_000082 el otoño finalizaba y el cielo fijo en sequía con chubascos de cinco minutos se descomponía por fin en mal tiempo constante cuya humedad hinchaba el hombro de los 008630_7613_000083 podeley se envolvió en el poncho y recostado en la espalda de su compañero sufrió con dos terribles horas de chucho el contragolpe de aquel esfuerzo 008630_7613_000084 allá abajo sobre el río de oro la canoa derivaba velozmente girando a ratos sobre sí misma ante el borbollón de un remolino 008630_7613_000085 la piel parecía adelgazada y a punto de ceder de tensa quiso llamar a su mujer y la voz se quebró en un ronco arrastre de garganta reseca la sed lo devoraba 008630_7613_000086 pero estas no volvían tan rápidamente como era de desear dado que los cogollos y gusanos de tacuara son tardos fortificantes 008630_7613_000087 cuentan con el anticipo de una nueva contrata como intermediario y coadyuvante espera en la playa un grupo de muchachas alegres de carácter y de profesión ante las cuales los mensú sedientos lanzan su ahijú de urgente locura 008630_7613_000088 en el silencio de la selva no se oyó un sólo rumor el hombre tuvo aún valor para llegar hasta su canoa y la corriente cogiéndola de nuevo la llevó velozmente a la deriva 008630_7613_000089 concluyóse por fin el mercado y mientras el fresco matrimonio se instalaba en su rancho cayé cargaba concienzudamente su cuarenta y cuatro para dirigirse a concluir la tarde lluviosa tomando mate con aquellos 008630_7613_000090 desde las orillas bordeadas de negros bloques de basalto asciende el bosque negro también adelante a los costados detrás 008630_7613_000091 sabían sí que tenían cuarenta pesos en el bolsillo y facultad para llegar a mucho más en gastos babeantes de descanso y dicha alcohólica dóciles y torpes siguieron ambos a las muchachas a vestirse 008630_7613_000092 y si esta ambición no estaba en todos los pechos todos los peones comprendían esa mordedura de contra justicia que iba en caso de llegar a clavar los dientes en la entraña misma del patrón 008630_7613_000093 este por su parte llevaba la lucha a su extremo final vigilando día y noche a su gente y en especial a los mensualeros 008630_7613_000094 pero de todos modos una hora después lanzaban a un coche descubierto sus flamantes personas calzados de botas poncho al hombro y revólver cuarenta y cuatro en el cinto desde luego 008630_7613_000095 sí oh jueves el hombre estiró lentamente los dedos de la mano un jueves y cesó de respirar 008630_7613_000096 el hombre cortó la ligadura y abrió el pantalón con su cuchillo el bajo vientre desbordó hinchado con grandes manchas lívidas y terriblemente dolorido 008630_7613_000097 el cielo al poniente se abría ahora en pantalla de oro y el río se había coloreado también desde la costa paraguaya ya entenebrecida 008630_7613_000098 llegó por fin al rancho y se echó de brazos sobre la rueda de un trapiche los dos puntitos violeta desaparecían ahora en la monstruosa hinchazón del pie entero 008630_7613_000099 perdió poco a poco sus fuerzas hasta quedar sentado muriéndose de frío y hambre con los ojos fijos en el paraná 008630_7613_000100 construyó con hojas de palmera su cobertizo techo y pared sur dió nombre de cama a ocho varas horizontales nada más y de un horcón colgó la provista semanal 008630_7613_000101 el hombre pensó que no podría jamás llegar él solo a tacurú pucú y se decidió a pedir ayuda a su compadre alves aunque hacía mucho tiempo que estaban disgustados 008630_7613_000102 cuando pretendió incorporarse un fulminante vómito lo mantuvo medio minuto con la frente apoyada en la rueda de palo pero el hombre no quería morir y descendiendo hasta la costa subió a su canoa 008630_7613_000103 podeley jamás había dejado de cumplir nada única altanería que se permite ante su patrón un mensú de talla no me importa que hayas dejado o no de cumplir replicó el mayordomo pagá tu cuenta primero y después veremos 008630_7613_000104 fuera de algún incidente con sus colegas labradores que invadían su jurisdicción del hastío de los días de lluvia que lo relegaban en cuclillas frente a la pava la tarea proseguía hasta el sábado de tarde 008630_7613_000105 el monte dejaba caer sobre el río su frescura crepuscular en penetrantes efluvios de azahar y miel silvestre una pareja de guacamayos cruzó muy alto y en silencio hacia el paraguay 008630_7613_000106 la decisión de huir y sus peligros para los que el mensú necesita todas sus fuerzas es capaz de contener algo más que una fiebre perniciosa 008630_7613_000107 a los diez segundos de concluída se embarcaron y la hangadilla arrastrada a la deriva entró en el paraná las noches son esa época excesivamente frescas 008630_7613_000108 y los dos mensú con los pies en el agua pasaron la noche helados uno junto al otro la corriente del paraná que llegaba cargado de inmensas lluvias retorcía la jangada en el borbollón de sus remolinos y aflojaba lentamente los nudos de isipó 008630_7613_000109 y con ahijús y terribles invectivas en guaraní bien que alegres todos despidieron al vapor que debía ahogar en una baldeada de tres horas la nauseabunda atmósfera de desaseo pachuli 008630_7613_000110 sobre el río salvaje encajonado en los lúgubres murallones de bosque desierto del más remoto ay los dos hombres sumergidos hasta la rodilla derivaban girando sobre sí mismos 008630_7613_000111 los dos mensú quedaron solos charlando resultas de lo cual convinieron en vivir juntos a cuyo efecto el seductor se instaló con la pareja 008630_7613_000112 volvé o te tiro llegó otra voz cuando estén más cerca comenzó cayé una bala de winchester pasó silbando por la picada 008630_7613_000113 el paraná corre allí en el fondo de una inmensa hoya cuyas paredes altas de cien metros encajonan fúnebremente el río 008630_7613_000114 bueno esto se pone feo murmuró entonces mirando su pie lívido y ya con lustre gangrenoso sobre la honda ligadura del pañuelo la carne desbordaba como una monstruosa morcilla 008630_7613_000115 podeley labrador de madera tornaba a los nueve meses la contrata concluída y con pasaje gratis por lo tanto 008630_7613_000116 cayé observó un rato riéndose como se ríen siempre los peones cuando están juntos sea cual fuere el motivo y se aproximó al baúl colocando a una carta y sobre ella cinco cigarros 008630_7613_000117 añá cayé vió que poco podía esperar de aquel delirio y se inclinó disimuladamente para alcanzar a su compañero de un palo pero el otro insistió andá al agua vos me trajiste bandeá el río 008630_7613_000118 y con ella la bailanta donde las mismas damiselas avisadas inducían a beber a los mensú cuya realeza en dinero de anticipo les hacía lanzar diez pesos por una botella de cerveza para recibir en cambio uno cuarenta que guardaban sin ojear siquiera 008630_7613_000119 y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral pero el machete cayó de plano dislocándole las vértebras el hombre se bajó hasta la mordedura quitó las gotitas de sangre y durante un instante contempló 008630_7613_000120 podeley ganó tras infinito cambio de dueño el collar en cuestión y una caja de jabones de olor que halló modo de jugar contra un machete y media docena de medias quedando así satisfecho 008630_7613_000121 desde allí y de atrás acechó a su compañero recogiendo el revólver caído pero podeley yacía de nuevo de costado con las rodillas recogidas hasta el pecho bajo la lluvia incesante al aproximarse cayé alzó la cabeza 008630_7613_000122 y tras un nuevo vómito de sangre esta vez dirigió una mirada al sol que ya trasponía el monte la pierna entera hasta medio muslo era ya un bloque deforme y durísimo que reventaba la ropa 008630_7613_000123 y de pronto con asombro enderezó pesadamente la cabeza se sentía mejor la pierna le dolía apenas la sed disminuía y su pecho libre ya se abría en lenta inspiración 008630_7613_000124 al día siguiente ya despejadas las cabezas podeley y cayé examinaron sus libretas era la primera vez que lo hacían desde la contrata 008630_7613_000125 detenidos un momento inmóviles ante un remolino siguiendo de nuevo sosteniéndose apenas sobre las tacuaras casi sueltas que se escapaban de sus pies en una noche de tinta que no alcanzaban a romper sus ojos desesperados 008630_7613_000126 alves gritó con cuanta fuerza pudo y prestó oído en vano compadre alves no me niegue este favor clamó de nuevo alzando la cabeza del suelo 008630_7613_000127 mientras no se sintieran perseguidos no abandonarían la picada podeley caminaba mal y aún así la resonancia peculiar del bosque trájoles lejana una voz ronca 008630_7613_000128 hay fiebre y fiebre si la quinina no había cortado a ras el segundo ataque era inútil que se quedara allá arriba a morir hecho un ovillo en cualquier vuelta de picada y bajó de nuevo al almacén 008630_7613_000129 prosiguieron la fuga siempre a la vista de la picada y cuando la noche llegó por fin acamparon cayé había llevado chipas 008630_7613_000130 mientras podeley más juicioso insistía en un traje de paño posiblemente pagaron muy cara una cuenta entreoída y abonada con un montón de papeles tirados al mostrador 008630_7613_000131 la eterna muralla lúgubre en cuyo fondo el río arremolinado se precipita en incesantes borbollones de agua fangosa el paisaje es agresivo y reina en él un silencio de muerte 008630_7613_000132 podeley libre hasta entonces sintióse un día con tal desgano al llegar a su viga que se detuvo mirando a todas partes qué podía hacer 008630_7613_000133 sentóse filosóficamente a tomar mate y media hora después un hondo y largo escalofrío recorrióle la espalda bajo la camisa 008630_7613_000134 habían llegado por fin los peones treparon la interminable cinta roja que escalaba la barranca desde cuya cima el silex aparecía mezquino y hundido en el lúgubre río 008630_7613_000135 el hombre echó una veloz ojeada a su pie donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente y sacó el machete de la cintura la víbora vio la amenaza 008630_7613_000136 lanzáronse rabiosos adelante fusilando golpe tras golpe de winchester el derrotero probable de los fugitivos a cien metros de la picada y paralelos a ella cayé y podeley se alejaban doblados hasta el suelo para evitar las lianas 008630_7613_000137 modesto principio que podía llegar a proporcionarle el dinero suficiente para pagar el adelanto en el obraje y volverse en el mismo vapor a posadas a derrochar un nuevo anticipo 008630_7613_000138 pero en una u otro las muchachas renovaron el lujo detonante de sus trapos anidáronse la cabeza de peinetones ahorcáronse de cintas robado todo con perfecta sangre fría al hidalgo alcohol de su compañero pues lo único que el mensú realmente posee 008630_7613_000139 el mismo fatalismo que aceptaba esto con un añá y una riente mirada a los demás compañeros le dictaba en elemental desagravio el deber de huir del obraje en cuanto pudiera 008630_7613_000140 el domingo por lo demás había ya llegado y con falsas maniobras de lavaje de ropa simulados guitarreos en el rancho de tal o cual la vigilancia pudo ser burlada y podeley y cayé se encontraron de pronto a mil metros de la comisaría 008630_7613_000141 los dolores fulgurantes se sucedían en continuos relampagueos y llegaban ahora a la ingle la atroz sequedad de garganta que el aliento parecía caldear más aumentaba a la par 008630_7613_000142 los perseguidores lo presumían pero como dentro del monte el que ataca tiene cien probabilidades contra una de ser detenido por una bala en mitad de la frente el capataz se contentaba con salvas de winchester y aullidos desafiantes 008630_7613_000143 pedí caña no agua rugió de nuevo dame caña pero es caña paulino protestó la mujer espantada no me diste agua quiero caña te digo 008630_7613_000144 al día siguiente recuperó las botas pero nada más mientras la muchacha compensaba la desnudez de su pescuezo con incesantes cigarros despreciativos 008630_7613_000145 esta injusticia para con él creó lógica y velozmente el deseo de desquite fué a instalarse con cayé cuyo espíritu conocía bien y ambos decidieron escaparse el próximo domingo 008630_7613_000146 sobrellevando con fatalismo indígena la suba siempre creciente de la provista que alcanzaba entonces a cinco pesos por machete y ochenta centavos por kilo de galleta 008630_7613_000147 las avisadas doncellas condujéronlos a una tienda con la que tenían relaciones especiales de un tanto por ciento o tal vez al almacén de la casa contratista 008630_7613_000148 el silex volvió a posadas llevando con él al mensú empapado aún en pesadillas nocturnas pero a los diez minutos de bajar a tierra estaba ya borracho con nueva contrata y se encaminaba tambaleando a comprar extractos 010367_10282_000000 y á los hijos de los extranjeros que se allegaren á jehová para ministrarle y que amaren el nombre de jehová para ser sus siervos á todos los que guardaren el sábado de profanarlo y abrazaren mi pacto 010367_10282_000001 que me busquen cada día y quieren saber mis caminos como gente que hubiese obrado justicia y que no hubiese dejado el derecho de su dios pregúntanme derechos de justicia y quieren acercarse a dios por qué dicen ayunamos y no hiciste caso humillamos nuestras almas y no te diste por entendido 010367_10282_000002 no es antes el ayuno que yo escogí desatar las ligaduras de impiedad deshacer los haces de opresión y dejar libres a los quebrantados y que rompáis todo yugo 010367_10282_000003 del trabajo de su alma verá y será saciado con su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos y él llevará las iniquidades de ellos por tanto yo le daré parte con los grandes y con los fuertes repartirá despojos por cuanto derramó su vida hasta la muerte y fue contado con los perversos 010367_10282_000004 mas él herido fué por nuestras rebeliones molido por nuestros pecados el castigo de nuestra paz sobre él y por su llaga fuimos nosotros curados todos nosotros nos descarriamos como ovejas cada cual se apartó por su camino mas jehová cargó en él el pecado de todos nosotros 010367_10282_000005 el hablar calumnia y rebelión concebir y proferir de corazón palabras de mentira y el derecho se retiró y la justicia se puso lejos porque la verdad tropezó en la plaza y la equidad no pudo venir 010367_10282_000006 y mamarás la leche de las gentes y el pecho de los reyes mamarás y conocerás que yo jehová soy el salvador tuyo y redentor tuyo el fuerte de jacob 010367_10282_000007 porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve y no vuelve allá sino que harta la tierra y la hace germinar y producir y da simiente al que siembra y pan al que come así será mi palabra que sale de mi boca no volverá á mí vacía antes hará todo lo que yo quiero 010367_10282_000008 entrará en la paz descansarán en sus lechos todos los que andan delante de dios mas vosotros llegaos acá hijos de la agorera generación de adúltero y de fornicaria 010367_10282_000009 sus telas no servirán para vestir ni de sus obras serán cubiertos sus obras son obras de iniquidad y obra de rapiña está en sus manos sus pies corren al mal y se apresuran para derramar la sangre inocente sus pensamientos pensamientos de iniquidad destrucción y quebrantamiento en sus caminos 010367_10282_000010 y subirá cual renuevo delante de él y como raíz de tierra seca no hay parecer en él ni hermosura verlo hemos mas sin atractivo para que le deseemos 010367_10282_000011 y será a jehová por nombre por señal eterna que nunca será raída isaías cincuenta y seis así dijo jehová guardad derecho y haced justicia porque cercana está mi salud para venir y mi justicia para manifestarse 010367_10282_000012 si alguno conspirare contra ti será sin mí el que contra ti conspirare delante de ti caerá he aquí que yo crié al herrero que sopla las ascuas en el fuego y que saca la herramienta para su obra y yo he criado al destruidor para destruir 010367_10282_000013 si retrajeres del sábado tu pie de hacer tu voluntad en mi día santo y al sábado llamares delicias santo glorioso de jehová y lo venerares no andando en tus caminos ni buscando tu voluntad ni hablando tus palabras 010367_10282_000014 porque los montes se moverán y los collados temblarán mas no se apartará de ti mi misericordia ni el pacto de mi paz vacilará dijo jehová el que tiene misericordia de ti 010367_10282_000015 no conocieron camino de paz ni hay derecho en sus caminos sus veredas son torcidas cualquiera que por ellas fuere no conocerá paz por esto se alejó de nosotros el juicio y no nos alcanzó justicia esperamos luz y he aquí tinieblas resplandores y andamos en oscuridad 010367_10282_000016 el sol nunca más te servirá de luz para el día ni el resplandor de la luna te alumbrará sino que jehová te será por luz perpetua y el dios tuyo por tu gloria 010367_10282_000017 habiendo él llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores 010367_10282_000018 porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos ni vuestros caminos mis caminos dijo jehová como son más altos los cielos que la tierra así son mis caminos más altos que vuestros caminos y mis pensamientos más que vuestros pensamientos 010367_10282_000019 pues de justicia se vistió como de loriga con capacete de salud en su cabeza y vistióse de vestido de venganza por vestidura y cubrióse de celo como de manto 010367_10282_000020 entonces te delelitarás en jehová y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra y te daré á comer la heredad de jacob tu padre porque la boca de jehová lo ha hablado 010367_10282_000021 pobrecita fatigada con tempestad sin consuelo he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo y sobre zafiros te fundaré tus ventanas pondré de piedras preciosas tus puertas de piedra de carbunclo y todo tu término de piedras de buen gusto 010367_10282_000022 he aquí llamarás a gente que no conociste y gentes que no te conocieron correrán a ti por causa de jehová tu dios y del santo de israel que te ha honrado buscad a jehová mientras pueda ser hallado llamadle en tanto que está cercano 010367_10282_000023 no es que partas tu pan con el hambriento y a los hombres errantes metas en casa que cuando vieres al desnudo lo cubras y no te escondas de tu carne entonces nacerá tu luz como el alba y tu salud se dejará ver presto e irá tu justicia delante de ti y la gloria de jehová será tu retaguardia 010367_10282_000024 quiénes son estos que vuelan como nubes y como palomas a sus ventanas ciertamente a mí esperarán las islas y las naves de tarsis desde el principio para traer tus hijos de lejos y su plata y su oro con ellos al nombre de jehová tu dios y al santo de israel que te ha glorificado 010367_10282_000025 porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros porque con nosotros están nuestras iniquidades y conocemos nuestros pecados el prevaricar y mentir contra jehová y tornar de en pos de nuestro dios 010367_10282_000026 alza tus ojos en derredor y mira todos estos se han juntado vinieron a ti tus hijos vendrán de lejos y tus hijas sobre el lado serán criadas 010367_10282_000027 porque así dijo jehová a los eunucos que guardaren mis sábados y escogieren lo que yo quiero y abrazaren mi pacto yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros y nombre mejor que el de hijos e hijas nombre perpetuo les daré que nunca perecerá 010367_10282_000028 bienaventurado el hombre que esto hiciere y el hijo del hombre que esto abrazare que guarda el sábado de profanarlo y que guarda su mano de hacer todo mal y el hijo del extranjero allegado á jehová no hable diciendo apartaráme totalmente jehová de su pueblo ni diga el eunuco he aquí yo soy árbol seco 010367_10282_000029 y esos perros ansiosos no conocen hartura y los mismos pastores no supieron entender todos ellos miran á sus caminos cada uno a su provecho cada uno por su cabo venid dicen tomaré vino 010367_10282_000030 y los hijos de los extranjeros edificarán tus muros y sus reyes te servirán porque en mi ira te herí mas en mi buena voluntad tendré de ti misericordia 010367_10282_000031 e hiciste con ellos alianza amaste su cama donde quiera que la veías y fuiste al rey con ungüento y multiplicaste tus perfumes y enviaste tus embajadores lejos y te abatiste hasta el profundo 010367_10282_000032 despreciado y desechado entre los hombres varón de dolores experimentado en quebranto y como que escondimos de él el rostro fue menospreciado y no lo estimamos ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores y nosotros le tuvimos por azotado por herido de dios y abatido 010367_10282_000033 nunca más se oirá en tu tierra violencia destrucción ni quebrantamiento en tus términos mas a tus muros llamarás salud y a tus puertas alabanza 010367_10282_000034 alégrate oh estéril la que no paría levanta canción y da voces de júbilo la que nunca estuvo de parto porque más son los hijos de la dejada que los de la casada ha dicho jehová 010367_10282_000035 mas vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro dios y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros para no oir porque vuestras manos están contaminadas de sangre y vuestros dedos de iniquidad vuestros labios pronuncian mentira habla maldad vuestra lengua 010367_10282_000036 yo los llevaré al monte de mi santidad y los recrearé en mi casa de oración sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar porque mi casa casa de oración será llamada de todos los pueblos dice el señor jehová el que junta los echados de israel aun juntaré sobre él sus congregados 010367_10282_000037 mas los impíos son como la mar en tempestad que no puede estarse quieta y sus aguas arrojan cieno y lodo no hay paz dijo mi dios para los impíos 010367_10282_000038 y todos tus hijos serán enseñados de jehová y multiplicará la paz de tus hijos con justicia serás adornada estarás lejos de opresión porque no temerás y de temor porque no se acercará a ti 010367_10282_000039 tus puertas estarán de continuo abiertas no se cerrarán de día ni de noche para que sea traída a ti fortaleza de gentes y sus reyes conducidos porque la gente o el reino que no te sirviere perecerá 010367_10282_000040 porque nunca hizo él maldad ni hubo engaño en su boca con todo eso jehová quiso quebrantarlo sujetándole á padecimiento cuando hubiere puesto su vida en expiación por el pecado verá linaje vivirá por largos días y la voluntad de jehová será en su mano prosperada 010367_10282_000041 y como manadero de aguas cuyas aguas nunca faltan y edificarán los de ti los desiertos antiguos los cimientos de generación en generación levantarás y serás llamado reparador de portillos restaurador de calzadas para habitar 010367_10282_000042 angustiado él y afligido no abrió su boca como cordero fue llevado al matadero y como oveja delante de sus trasquiladores enmudeció y no abrió su boca 010367_10282_000043 en vez de cobre traeré oro y por hierro plata y por madera metal y en lugar de piedras hierro y pondré paz por tu tributo y justicia por tus exactores 010367_10282_000044 sobre el monte alto y empinado pusiste tu cama allí también subiste á hacer sacrificio y tras la puerta y el umbral pusiste tu recuerdo porque á otro que á mí te descubriste y subiste y ensanchaste tu cama 010367_10282_000045 porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra y oscuridad los pueblos mas sobre ti nacerá jehová y sobre ti será vista su gloria y andarán las gentes á tu luz y los reyes al resplandor de tu nacimiento 010367_10282_000046 no hay quien clame por la justicia ni quien juzgue por la verdad confían en vanidad y hablan vanidades conciben trabajo y paren iniquidad ponen huevos de áspides y tejen telas de arañas y el que comiere de sus huevos morirá y si lo apretaren saldrá un basilisco 010367_10282_000047 y del todo serán asoladas la gloria del líbano vendrá á ti hayas pinos y bojes juntamente para decorar el lugar de mi santuario y yo honraré el lugar de mis pies y vendrán á ti humillados los hijos de los que te afligieron y á las pisadas de tus pies se encorvarán todos los que te escarnecían 010367_10282_000048 isaías cincuenta y ocho clama a voz en cuello no te detengas alza tu voz como trompeta y anuncia á mi pueblo su rebelión y á la casa de jacob su pecado 010367_10282_000049 no he yo disimulado desde tiempos antiguos y nunca me has temido yo publicaré tu justicia y tus obras que no te aprovecharán cuando clamares líbrente tus allegados empero á todos ellos llevará el viento un soplo los arrebatará 010367_10282_000050 porque así dijo el alto y sublime el que habita la eternidad y cuyo nombre es el santo yo habito en la altura y la santidad y con el quebrantado y humilde de espíritu para hacer vivir el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los quebrantados 010367_10282_000051 porque esto me será como las aguas de noé que juré que nunca más las aguas de noé pasarían sobre la tierra así he jurado que no me enojaré contra ti ni te reñiré 010367_10282_000052 quién ha creído á nuestro anuncio y sobre quién se ha manifestado el brazo de jehová 010367_10282_000053 entonces invocarás y oirte ha jehová clamarás y dirá él heme aquí si quitares de en medio de ti el yugo el extender el dedo y hablar vanidad 010367_10282_000054 grabado por rodrigo hinojosa isaías cincuenta y nueve he aquí que no se ha acortado la mano de jehová para salvar ni hase agravado su oído para oír 010367_10282_000055 multitud de camellos te cubrirá dromedarios de madián y de epha vendrán todos los de seba traerán oro e incienso y publicarán alabanzas de jehová 010367_10282_000056 no se pondrá jamás tu sol ni menguará tu luna porque te será jehová por luz perpetua y los días de tu luto serán acabados y tu pueblo todos ellos serán justos para siempre heredarán la tierra 010367_10282_000057 toda herramienta que fuere fabricada contra ti no prosperará y tú condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio esta es la heredad de los siervos de jehová y su justicia de por mí dijo jehová 010367_10282_000058 en la multitud de tus caminos te cansaste mas no dijiste no hay remedio hallaste la vida de tu mano por tanto no te arrepentiste y de quién te asustaste y temiste que has faltado á la fe y no te has acordado de mí ni te vino al pensamiento 010367_10282_000059 porque tu marido es tu hacedor jehová de los ejércitos es su nombre y tu redentor el santo de israel dios de toda la tierra será llamado porque como á mujer dejada y triste de espíritu te llamó jehová 010367_10282_000060 palpamos la pared como ciegos y andamos á tiento como sin ojos tropezamos al medio día como de noche estamos en oscuros lugares como muertos aullamos como osos todos nosotros y gemimos lastimeramente como palomas esperamos juicio y no lo hay salud y alejóse de nosotros 010367_10282_000061 ensancha el sitio de tu cabaña y las cortinas de tus tiendas sean extendidas no seas escasa alarga tus cuerdas y fortifica tus estacas porque a la mano derecha y a la mano izquierda has de crecer y tu simiente heredará gentes y habitarán las ciudades asoladas 010367_10282_000062 grabado por rodrigo hinojosa isaías cincuenta y cinco a todos los sedientos venid a las aguas y los que no tienen dinero venid comprad y comed venid comprad sin dinero y sin precio vino y leche 010367_10282_000063 de quién os habéis mofado contra quién ensanchasteis la boca y alargasteis la lengua no sois vosotros hijos rebeldes simiente mentirosa que os enfervorizáis con los ídolos debajo de todo árbol umbroso que sacrificáis los hijos en los valles debajo de los peñascos 010367_10282_000064 grabado por rodrigo hinojosa isaías cincuenta y siete perece el justo y no hay quien pare mientes y los píos son recogidos y no hay quien entienda que delante de la aflicción es recogido el justo 010367_10282_000065 embriaguémonos de sidra y será el día de mañana como este o mucho más excelente fin del capítulo cincuenta y seis del libro de isaías grabado por rodrigo hinojosa 010367_10282_000066 visto he sus caminos y le sanaré y le pastorearé y daréle consolaciones a él y a sus enlutados crío fruto de labios paz paz al lejano y al cercano dijo jehová y sanarélo 010367_10282_000067 todas las bestias del campo todas las bestias del monte venid á devorar sus atalayas ciegos son todos ellos ignorantes todos ellos perros mudos no pueden ladrar soñolientos echados aman el dormir 010367_10282_000068 como para retribuir como para retornar ira á sus enemigos y dar el pago á sus adversarios el pago dará á sus islas y temerán desde el occidente el nombre de jehová y desde el nacimiento del sol su gloria porque vendrá el enemigo como río mas el espíritu de jehová levantará bandera sobre él 010367_10282_000069 no temas que no serás avergonzada y no te avergüences que no serás afrentada antes te olvidarás de la vergüenza de tu mocedad y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria 010367_10282_000070 y si derramares tu alma al hambriento y saciares el alma afligida en las tinieblas nacerá tu luz y tu oscuridad será como el medio día y jehová te pastoreará siempre y en las sequías hartará tu alma y engordará tus huesos y serás como huerta de riego 010367_10282_000071 he aquí que en el día de vuestro ayuno halláis lo que queréis y todos demandáis vuestras haciendas he aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir con el puño inicuamente no ayunéis como hoy para que vuestra voz sea oída en lo alto 010367_10282_000072 y la verdad fué detenida y el que se apartó del mal fué puesto en presa y viólo jehová y desagradó en sus ojos porque pereció el derecho y vió que no había hombre y maravillóse que no hubiera quien se interpusiese y salvólo su brazo y afirmóle su misma justicia 010367_10282_000073 deje el impío su camino y el hombre inicuo a sus pensamientos y vuélvase a jehová el cual tendrá de él misericordia y al dios nuestro el cual será amplio en perdonar 010367_10282_000074 es tal el ayuno que yo escogí que de día aflije el hombre su alma que encorve su cabeza como junco y haga cama de saco y de ceniza llamaréis esto ayuno y día agradable a jehová 010367_10282_000075 y llamarte han ciudad de jehová sión del santo de israel en lugar de que has sido desechada y aborrecida y que no había quien por ti pasase ponerte he en gloria perpetua gozo de generación en generación 010367_10282_000076 y vendrá el redentor a sion y a los que se volvieren de la iniquidad en jacob dice jehová y este será mi pacto con ellos dijo jehová el espíritu mío que está sobre ti y mis palabras que puse en tu boca no faltarán de tu boca ni de la boca de tu simiente dijo jehová 010367_10282_000077 en las pulimentadas piedras del valle está tu parte ellas ellas son tu suerte y a ellas derramaste libación y ofreciste presente no me tengo de vengar de estas cosas 010367_10282_000078 entonces verás y resplandecerás y se maravillará y ensanchará tu corazón que se haya vuelto á ti la multitud de la mar y la fortaleza de las gentes haya venido á ti 010367_10282_000079 renuevos de mi plantío obra de mis manos para glorificarme el pequeño será por mil el menor por gente fuerte yo jehová a su tiempo haré que esto sea presto 010367_10282_000080 inclinad vuestros oídos y venid a mí oíd y vivirá vuestra alma y haré con vosotros pacto eterno las misericordias firmes a david he aquí que yo lo di por testigo a los pueblos y por jefe y por maestro a las naciones 010367_10282_000081 ni de la boca de la simiente de tu simiente desde ahora y para siempre isaías sesenta levántate resplandece que ha venido tu lumbre y la gloria de jehová ha nacido sobre ti 010367_10282_000082 mas el que en mí espera tendrá la tierra por heredad y poseerá el monte de mi santidad y dirá allanad allanad barred el camino quitad los tropiezos del camino de mi pueblo 010367_10282_000083 de la cárcel y del juicio fue quitado y su generación quién la contará porque fue cortado de la tierra de los vivientes por la rebelión de mi pueblo fue herido y dipúsose con los impíos su sepultura mas con los ricos fue en su muerte 010367_10282_000084 por qué gastáis el dinero no en pan y vuestro trabajo no en hartura oidme atentamente y comed del bien y deleitaráse vuestra alma con grosura 011670_10604_000000 nacer fué mi delito nacer á la conciencia sentir el mar en mí de lo infinito y amar á los humanos pensar es mi castigo dale dale de firme cruel amigo 011670_10604_000001 es lo seguro hundido para siempre en el sueño profundo habrás vencido al tiempo tu implacable enemigo ayer hoy y mañana cadena del dolor con eslabones de ansia 011670_10604_000002 lo que es en mí dolor en ti es delicia mi desgracia tu triunfo mientras tu corvo pico me acaricia con lo que sufro gozas para henchirte de vida me destrozas 011670_10604_000003 tupido hasta el gañote a la modorra abatirás tu brío y alicaído lacio te acostarás para dormir tu hartazgo colchón tendrás en mí sobre esta roca en que á merced de tus furores yazgo dormirás para siempre aquí mi buitre en mí sobre tu presa y yo tu pábulo hoy seré tu huesa 011670_10604_000004 pero no no te apartes de mi seno que a tu falta me duermo para siempre escarba en mis entrañas pensamiento mejor que no el vacío tu tormento 011670_10604_000005 el pábulo del fuego no era leña de bosque no sangraba como suele sangrar la leña lágrimas de jugo cuando la escarba el fuego por las entrañas 011670_10604_000006 interrogué á mi huésped con los ojos me comprendió y rompiendo su mutismo son los restos me dijo de naufragios que el mar en sus tormentas echa á la playa 011670_10604_000007 me abrazas y me estrechas en tus garras como en espasmo de fusión suprema tiembla mi cuerpo de dolor entre ellas palpitantes amarras pero mi alma mi alma a ti se vuelve mi verdugo pues que te debe de su vida el jugo 011670_10604_000008 vamos traga con calma y poco á poco deja que mis entrañas se renueven y escarba en mis redaños somos viejos amigos mi verdugo pasan los años y tú á tu faena destructora la tela de mi vida desgarrando 011670_10604_000009 suena el regato entre las frescas flores acompañando al canto de los pájaros y si este es de dolor y si es de júbilo igual el órgano 011670_10604_000010 una de tantas me decís se anega su luz del cielo en el inmenso coro no sabéis ver la inmensidad os ciega con polvo de oro vosotros no tenéis estrella propia la polar a su vez se os oscurece tenéis que caminar sobre la copia que en mí florece 011670_10604_000011 eres digno de mí yo de ti digno pero los cuervos los que aman la carroña aléjalos mi buitre a picotazos que sepan que estoy vivo lejos lejos de mí sepultureros nos bastamos tú y yo sin compañeros 011670_10604_000012 así nuestras pasiones arrastran a tu lecho sueño manso perdidas ilusiones que a favor del remanso entretejen en ti una isla vaga isla de libertad y de descanso 011670_10604_000013 la conciencia deshecha de la serie del tiempo qué es lo que queda qué de la luz si se rompió el espejo feroz saturno oh tiempo tiempo señor del mundo de tus hijos verdugo de nuestra esclavitud lazo supremo 011670_10604_000014 es torrente que corre de la nada a la nada toda dulce esperanza no bien la tocas cual por magia o encanto en recuerdo se torna recuerdo que se aleja y al fin se pierde se pierde para siempre 011670_10604_000015 será tu fin el fin de tu reinado sobre ti manda incontrastable el hado y después cuando cese el pensamiento de regir a los mundos y después 011670_10604_000016 graves y profundas palabras que recuerdan tiernas tardes languidecidas oh dejadme dormir y repetidme la letanía del dormir tranquilo dejad caer en mi alma las palabras sonoramente 011670_10604_000017 al débil das escudo robusto y bien ceñido para el combate rudo el escudo compacto del olvido fortificas al fuerte dando a su vida fuerzas de la muerte 011670_10604_000018 y al fuego me acerqué mientras el madero me daba su calor y pensativo vi sobre él extenuado y moribundo crispándose las manos al pobre náufrago 011670_10604_000019 quisiera no saber lo que dijese nada decir hablar hablar tan solo con palabras uncidas sin sentido verter el alma 011670_10604_000020 dejándole á la copa que entre nieblas busque la luz del cielo el que es hijo de luz es tu follaje que al sol se mece y al sol viste de gala su ropaje de ancha verdura y en la noche y la sombra languidece de honda tristura 011670_10604_000021 con las manos crispadas te agarras a la crin del caballo no quieres soltarla y él corre y más corre corre desbocado cuanto tú más le aprietas con más loco paso 011670_10604_000022 retiro de la maga soberana señora fantasía que da cuerpo y figura a cuanto el pecho ansía sacando de tu hondura en la dulce visión sin consistencia consuelo de la mísera existencia 011670_10604_000023 el sol de la vigilia engañadora oh sueño mar sin fondo y sin orilla mundos sin cuento surgen de tu seno en que palpita y brilla la creación del alma soñadora en campo tan sereno 011670_10604_000024 dale dale mi buitre sin cuidado no temas que me muera manjar tendrás en mí por largos siglos común es nuestra vida y en tanto me devores se mantendrá mi vida con dolores 011670_10604_000025 nunca alma desdeñosa tú cobarde buscaste adormecerte en el sosiego deje tu corazón que en sangre arde rastro de fuego 011670_10604_000026 quieto y pico a la presa que mi sangre la vista te oscurece y qué te importa no tienes que comer fiera insaciable según comes mi carne ella se acrece 011670_10604_000027 de las pálidas sombras en el gremio sea inmortal dolor mi eterno buitre y no placer efímero mi premio arrímate así más sobre mí hundido al calor de tu pecho arda mi pecho 011670_10604_000028 la huerta del pueblo la huerta formada de retazos de todos colores que se acerquen al verde la capa parece la capa del pueblo parece la huerta si la ves desde el cerro el sol y la lluvia le han dado ese tono ese tono tan suave y tan dulce 011670_10604_000029 te es tenderte del lago del misterio á las orillas fuera del remolino de las formas esclavas del destino y allí hundir tus raicillas y se miren tus frondas de sus aguas dormidas al espejo 011670_10604_000030 ved cómo a quien debéis vuestro sendero no es si no a ella fin del poema grabado por antonio soto patiño 011670_10604_000031 vamos quieto y devórame con calma yo te doy carne y sangre pensamiento y jove sólo luz luz sólo y aire y qué no estás contento aún pides más te has vuelto acaso loco te emborrachó mi sangre 011670_10604_000032 cuando en verano encone mis heridas el sol por el que vemos y él es ciego haz de tus recias alas abanico y oréame con ellas al compás de los golpes de tu pico 011670_10604_000033 jadeantes se tienden las pasiones á dormir á tu sombra bienhechora en tu divina escuela neta y desnuda y sin extraño adorno la verdad se revela 011670_10604_000034 no lograrás llegar te abate a tierra el buche con mi carne perinchido es muy alta la sierra que se te gasta el pico lo puedes afilar en mis costillas que pusiste al desnudo 011670_10604_000035 de mi sangre podéis seguir el hilo por donde voy sangrando es la vereda y allí donde yo muera es vuestro asilo allí la queda 011670_10604_000036 me hizo sentar junto a la llama viva de una hoguera atizola cuidadoso y en silencio arrimó luego a la llama el casco renegrido de una olla rota 011670_10604_000037 qué os importa el sentido de las cosas si su música oís y entre los labios os brotan las palabras como flores limpias de fruto palabras virginales dulces castas monorrítmicas 011670_10604_000038 al alba con sus llaves de oro encendido cantan las tinieblas canta la noche arrulla el sueño dulce de los rendidos hijos de la vida y en su regazo los acoge a todos bajo una sola manta negra y suave 011670_10604_000039 y un dia desde el monte en radiosa alborada muñéndose de viejo les muestre en lontananza brillar á nuestros nietos la tierra deseada les muestre bajo el cielo nacer por fin la patria 011670_10604_000040 oh no busquéis la letra la que mata lo que vida nos da buscad espíritu qué ha querido decir prosigue déjalo busca lo íntimo 011670_10604_000041 y allí cerca en oscuro camarote guardaba el solitario de la costa viejas tablas maderos carcomidos por los revueltos mares con dejo humano 011670_10604_000042 canta la noche y con su canto lava las visiones que al alma congojosa le metió bajo el sol que el cielo cierra el silencio mortal del medio día 011670_10604_000043 desde los bordes de tu córnea boca á mi abierto regazo mi propia sangre escurre como el orvallo cae sobre la grieta que guarda el manantial do nace el río río de que la nube luego brota nube que vuelve al río gota a gota 011670_10604_000044 se retratan los álamos del margen que en ellas tiemblan y ni un momento a la temblona imagen la misma agua sustenta qué es el pasado nada nada es tampoco el porvenir que sueñas y el instante que pasa transición misteriosa del vacío al vacío otra vez 011670_10604_000045 si os dejara en el alma un vago trémolo como el que baja de esa vieja torre que á la oración nos llama os dejaría mi alma toda acabo ya y continuad vosotros si os limpié de conceptos el espíritu por pagado me doy de estas estrofas tan sin sentido 011670_10604_000046 quien su estrella no ve si se hace día ni de su dulce luz siente la brasa dentro el pecho no puede ese ser guía quédese en casa os dejo de mi sangre en el reguero la luz cernida en mí de esa mi estrella 011670_10604_000047 creyéndose á seguro con agua soterraña que se remansa en el regazo oscuro quieren las raíces en lo oscuro riego sin luz alguna quieren sorber en íntimo sosiego dentro en su cuna las aguas que a favor de las tinieblas se aduermen bajo el suelo 011670_10604_000048 dueño amoroso y fuerte en los reveses de la ciega suerte y en los combates del amor abrigo del albedrío dueño del alma enferma cariñoso amigo fiel y discreto sueño 011670_10604_000049 y ahuyéntame las moscas las moscas asquerosas tercas blandas enjambre de gangrena mandaderas de sangre y podredumbre no envilezcas mi pena a ellas es imposible me acostumbre 011670_10604_000050 la alta verdad augusta la fuente de la calma que nos consuela de la adversa suerte la fe viva y robusta de que la vida vive de la muerte 011670_10604_000051 cogió un tablón con restos de pintura y echolo al fuego que subió de pronto al sentir del aceite que aún vivía deshacerse en su seno la dulce lágrima 011670_10604_000052 lejos del mundo de la luz y el ruido lejos de su tumulto que poco á poco el alma nos agota en el rincón oculto en que la fuente de la calma brota 011670_10604_000053 donde el recuerdo dulce se junta a la esperanza y con ella se funde donde en lago sereno se eternizan de los ríos que pasan las nunca quietas linfas donde el alma descansa sumida al fin en baño de consuelo donde saturno muere donde es vencido el tiempo 011670_10604_000054 mientras duermen los campos el rocío vivifica a las flores soñadoras duerme mi alma que el rocío dulce de la palabra caerá sobre tus flores tus sentires que luego beberán esa celeste esencia de la noche cuando el beso del sol les dore 011670_10604_000055 cual se lanzan ruidosos los torrentes de escarpadas montañas por abruptas vertientes á descansar del lago en las entrañas donde en mullido lecho los despojos que arrastran de desecho son de vidas innúmeras la cuna 011670_10604_000056 porque la luz mi alma es enemiga de la entrañada entraña en que vuelve el espíritu á sí mismo cuando la toca sin piedad la hostiga dentro el abismo en que en el seno de su dios se baña 011670_10604_000057 que el buen dios se lo pague hermanito que dios le bendiga dice á quien le paga y en limosna le da dios la vida la vida es limosna déjale al corazón que te diga qué es lo más hermoso déjale al corazón que en la vida el sabe sólo sólo él sabe la dicha 011670_10604_000058 voy sembrándome yo todo y entero por llano monte piedras polvo y lodo yo yo mismo yo soy vuestro sendero tomadme todo 011670_10604_000059 es la elegía que el silencio entona el silencio lenguaje de lo eterno mientras esclava vive la eternidad del tiempo hiciste añicos el reloj no basta acuéstate a dormir 011670_10604_000060 qué me cuentas qué viste allá en las nubes tu cuello acariciando el vil tirano le temblaba la mano era más suave y blanda que esta mía ay ay ay que me arrancas el sentido quieto quieto despacio déjame que te sienta pues te sacio 011670_10604_000061 pero es que aquí nada tengo ahora a mano nada con qué marcaros vuestro rumbo habréis de caminar al azar vano de tumbo en tumbo pero sí esperad traigo un cuchillo 011670_10604_000062 gota a gota mi sangre va mellando estos férreos lazos que hércules y la fuerza remacharon gota a gota las roe con la herrumbre y ha de quebrar al fin su pesadumbre 011670_10604_000063 tengo en ti compañero mi amigo y carnicero la soledad es la nada el dolor de pensar es ya un remedio mejor tus picotazos que no el tedio 011670_10604_000064 con el jugo inmortal de sus entrañas arrasar puede el hombre las montañas y tú verdugo te has de hartar un día llegarás á las bascas y al hastio 011670_10604_000065 esos son embrollos ve ahí te lo digo una limosnita por dios pide el pobre y se le contesta hermano perdone y él perdona la deuda para que dios le perdone 011670_10604_000066 y el mar no cesa su cantar prosigue devora nuestras vidas y á la orilla lanzando destrozados sus despojos nos dice consolándonos encendeos con ellos el hogar 011670_10604_000067 guárdamelo del duro aire serrano de su arreciente hostigo más cruel no me seas que el tirano y al cumplir su sentencia compasivo con tus alas protégeme y enjuga con tu redondo pecho mis heridas sea bizma su pluma blanda esponja sedeña como espuma 011670_10604_000068 oh tiempo tiempo duro tirano oh terrible misterio el pasado no vuelve nunca ya torna antigua historia antigua sí pero la misma siempre aterradora siempre presente 011670_10604_000069 un trozo de timón ardió enseguida y el leño que guio a la pobre barca por los revueltos mares en pavesas fue pronto a calentarme del fuego pasto 011670_10604_000070 cuna en que el cielo un niño dormido nos mandara y es el moisés que á todos nos finge la esperanza el moisés que nos saque de esta tierra encantada y nos lleve al desierto donde dios nos aguarda 011670_10604_000071 aquí al pié del sauce veré correr las aguas mientras en ellas pescan los pobres su mañana y esperaré que el cielo la patria al fin nos abra 011670_10604_000072 quieto quieto y devora vamos pasando sientes morriña de tu patria el cielo quieres volar á la escarpada roca que cobija tu nido sirviéndole las nubes de cortina 011670_10604_000073 de sus aguas sencillas de sus aguas sin ondas en que nacen de noche las estrellas meditando al reflejo que del cielo y de tí se junta en ellas 011670_10604_000074 sombra no se hacen entre sí los seres ni luchan por la luz todos se abrazan en el regazo de la buena madre canta la noche arrulla el sueño dulce de los rendidos hijos de la vida canta la noche y con su canto vierte un dulce olvido en los llagados pechos 011670_10604_000075 desgraciado si no encuentras gracia oh si el juez soberano tan solo justicia te diera justicia tan solo esas son monsergas son cosas de libros 011670_10604_000076 oh tiempo tiempo repite mi alma sí vuelve y repite la cantinela la letanía triste la inacabable endecha la elegía de siempre de cómo el tiempo corre y no remonta curso la corriente 011670_10604_000077 asomándose al cielo de la selva escuchan las estrellas en silencio del ruiseñor el canto voz alada de las entrañas de la noche augusta cantan amores al abierto cielo que cierra el sol 011670_10604_000078 estorban del lamento la desnudez profunda ahogan en floreos la solitaria nota honda y robusta pero imágenes sí acordes varios que el motivo melódico atenúen 011670_10604_000079 existir existir pensar sufriendo más bien que no dormir libre de penas el sueño sin ensueños que no acaba benditas tus cadenas ya que sin ellas pronto me hundiría 011670_10604_000080 y vi cómo las olas al navio tragaban de las llamas contemplando el ardoroso abrazo en que moría del timón confidente lo que duraba así pensé se queman los recuerdos á calentarnos en las noches tristes 011670_10604_000081 cual el del cielo en noche recojida que á la oración convida y brotan á lo lejos de remotas estrellas ideales los pálidos reflejos envolviéndose en malla soberana el fondo eterno de la vida humana 011670_10604_000082 eran tablas maderas que sirvieron a los hombres en ellas al quemarse señales se veían de algún clavo y el clavo mismo a veces que se encendía 011670_10604_000083 quiero dormir del tiempo quiero por fin rendido derretirme en lo eterno donde son el ayer hoy y mañana un solo modo desligado del tiempo que pasa 011670_10604_000084 a la roca del mundo prometeo que es de los hombres el mejor amigo con divinas cadenas atado y preso se alimenta de penas y al buitre acariciando su castigo al buitre pensamiento asi le dice 011670_10604_000085 la vida es limosna limosna del cielo te vendrá tu hora la vida es muy dura es como el mendrugo la vida es muy dura es como el mendrugo que echaron al pobre bésala piadoso antes de guardarla besa ese mendrugo antes de meterlo al zurrón de tu alma 011670_10604_000086 eres el lago silencioso y hondo de reposada orilla el lago en cuyo fondo descansa del desgaste el sedimento 011670_10604_000087 mira que volando las lleva en el pico migas del mendrugo se las lleva al nido hay que dar limosnan o hay más remedio que dar limosna el no darla es tan feo que no sirve de nada qué importa qué importa es tan feo 011670_10604_000088 el insondable mar del firmamento en que esta pobre tierra se pierde en la infinita muchedumbre de los mundos sin cuento al disiparse así en tu regazo 011670_10604_000089 sobre él luchó penó y oró aterido sobre él muerto de sed bebió el océano con la mirada viendo remolona acercarse la muerte sobre él muriose 011670_10604_000090 verás si miras bien cómo se asienta y como en el vacío la tierra sobre el cielo se sustenta el cielo está a tus pies corazón mío 011670_10604_000091 llegué empapado en agua de tormenta el mar bramando por sus miles de olas buscaba presa y allá arriba el cielo fruncía oseo su frente de soberano 011670_10604_000092 seguidme qué no veis la ruta acaso no oís mi voz tembláis ante el desierto las estrellas no veis van a vuestro paso sin rumbo cierto 011670_10604_000093 con sus rayos el sol ciego verdugo las raíces te seca de sus hebrillas rechupando el jugo y así te vas quedando mustia enteca poquito a poco huye mi corazón no seas loco 011670_10604_000094 y qué dice qué dice si dijera lo que decís que dice no diría lo que queréis que diga y al decirlo no le oirías 011670_10604_000095 oh qué pan tan duro no le ablandan los besos de fijo los besos del pobre hoy lo besa mañana lo muerde lo besa y lo guarda al zurrón se lo mete se guarda el mendrugo 011670_10604_000096 oh la primaveral verde tibieza que en mi pecho metiéndose susurra secretos a mi oido y misteriosa nada me dice 011670_10604_000097 no así me masculles en tu boca feroz saturno acaba acaba presto de tus horas implacable enemigo cesa el moler continuo acaba ya 011670_10604_000098 oh tiempo tiempo duro tirano del humano espíritu qué pobres las palabras la sed de eternidad para decirnos el lenguaje no basta es muy mezquino 011670_10604_000099 tú le sirves de atenta compañía tú con voz silenciosa le aconsejas y en horas de tristeza le das tu soledad por fortaleza 011670_10604_000100 de la divina estrella que es mi norte la luz toda en mi sangre aquí os dejo no la véis cómo brota no os importe yo soy su espejo 011670_10604_000101 mírale como viene tan dulce tan dulce y tan quedo mírale como viene tan dulce es el pordiosero parece su capa la huerta del pueblo 011670_10604_000102 viva es la sangre muertas las cadenas la guardo como arroyo de una savia perenne que en las venas tiene su cauce estrecho y vosotras innobles ligaduras que me surcáis el pecho sois solo hierro inerte y a la larga el que vive es el más fuerte 011670_10604_000103 y a la luz de la hoguera embravecida pude leer que la tabla agonizante que su calor nos daba en blancas letras decía en fondo negro firme esperanza 011670_10604_000104 una vez más la queja una vez más el sempiterno canto que nunca acaba de cómo todo se hunde y nada queda que el tiempo pasa irreparable irreparable irreparable lo oyes irreparable irreparable sí nunca lo olvides 011670_10604_000105 es hermoso y basta caridad no justicia me dices esas son monsergas son cosas de libros esos son embrollos ve ahí te lo digo es tan hermoso 011670_10604_000106 tú con tierno cariño nos meces en tu seno como la madre al niño cantándonos canciones con suave ritmo de caricias lleno y cuando llega tu hora 011670_10604_000107 dónde está respondéis dónde el camino no bien pasas se borran de él tus huellas y no hemos de esperar nuestro destino de las estrellas siembra algo en él pues vas tú muy de prisa clava de trecho en trecho piedra de hito buscárnoslo equivale a la requisa del infinito 011670_10604_000108 donde toda mancilla se purga a curso lento y en que por magia de sutil mudanza se convierte en recuerdo la esperanza 011670_10604_000109 agua sacó moisés de seca roca yo quiero con mi sangre marcar hierra fuego quiero que caiga de mi boca sobre la tierra sangre de fuego que la roca escalda la montaña os estorba mi trabajo de dolor me costó mas ved su falda quebrada en tajo 011670_10604_000110 todo todo devóralo no arrojes piltrafas a los cuervos no soy manjar de echar bajo la mesa nada nada de sobras a los siervos toda entera resérvate la presa 011670_10604_000111 te metiste alma mía en las corrientes revueltas de la vida perdido el tino y así te fue con furia los torrentes en recia acometida de torbellino te arrancaron la tierra mollar y grasa y rica en que la savia del vivir se encierra 011670_10604_000112 lo malo es cuando viene de soslayo cautelosa tapada y sin sentirla su violencia no temo sí su dolo gracias a ti mi buitre no estoy solo 011670_10604_000113 en él de sus dientes dejó un niño la marca y después de morderlo tuvo que dejarlo rendido de sueño rendidito el pobre mira un pajarito cómo allí se posa a coger las migajas del pan de limosna 011670_10604_000114 bebe en los caminos agua cristalina agua que dios llueve limosna divina es que acaso somos más que unos mendigos de limosna y de gracia de mendrugos vivimos otra vez otra vez lo repites justicia tan sólo 011670_10604_000115 terrible sed sed que marchita para siempre al alma que el océano contempla inmenso océano que nuestra sed no apaga sólo la vista llena océano inmenso de ondas amargas imágenes 011670_10604_000116 no busques otro pasto mira mi vida cómo yo te basto bajo tus picotazos las entrañas muriendo me renacen de contínuo cuando la muerte viene así de cara sin vil disfraz ni engaño se puede combatirla 011670_10604_000117 acójenos con paz entre tus brazos rompe con puño fuerte del sentido los lazos apóstol de la muerte pon tu mano intangible y redentora sobre el pecho que llora y danos á beber en tu bebida 011670_10604_000118 cuando empapado el corazón en agua de tempestad del mundo tiembla de frío así con pobres restos de naufragios encendemos hogueras en las costas y a sus llamas soñamos melancólicos del mundo la tragedia que nos acaba 011670_10604_000119 y esto se acabará todo se acaba en la más dura peña gota a gota el hilo de agua su sepulcro excava y desde el pétreo y funerario cáliz en vapor invisible va a derretirse al cielo 011670_10604_000120 cuando al que sirve sin rencor ni dolo del ideal en el combate duro puesta la vista en el confín futuro a la verdad tan solo le dejan solo en la tenaz porfía tú no le dejas 011670_10604_000121 paz derramando en torno al oscuro calor de tu regazo contenta y recogida como el ave en su nido libre de ajeno lazo desnuda alienta la callada vida acurrucada en recatado olvido 011670_10604_000122 remedio contra el sueño de la vida 011670_10604_000123 dale limosna que es tan hermoso mira el sol que es tan bueno su luz soberana le da de limosna sin negarle nada y el aire le envuelve le besa y le abraza y con tanto ahínco que por eso se pone la capa 011670_10604_000124 a donde volver quieres la cabeza a ver tu patria el cielo por ventura buscas leer de júpiter la frente no te doy carne carne hasta la hartura 011670_10604_000125 mira el pordiosero es el de siempre pobrecito que viene deshecho cómo resiste parece imposible mírale cómo besa el mendrugo que de allí le echaron 011670_10604_000126 vencido á pesadumbre sin tener cura mas tu raigambre siente sed de agua y de tierra siente hambre mas no de lumbre 011670_10604_000127 cuando se acuesta el sol en el ocaso deja tras su carrera vibrando luminoso en la alta esfera el áureo polvo de su augusto paso polvo que lento posa en las faldas oscuras de la noche callada y tenebrosa 011670_10604_000128 mejor que junto al río que de pronto se sale de su cauce lleno de brío y como a pobre sauce de su ribera te desnuda las raíces de manera que te es la luz del sol ofensa y muerte mucho mejor mi alma 011670_10604_000129 y tus pobres raíces descubiertas perdieron el sustento y quedaron al aire libre abiertas y al duro hostigo sin apoyo ni fuerza ni alimento faltas de todo abrigo recio castigo 011670_10604_000130 brotan las melodías de los nidos y la armonía surge de las aguas el coro en el follaje y entre el césped concierta el órgano y no calla de día ni de noche nos canta sin cesar su canto eterno que como no empezó á nuestros oídos tampoco acaba 011670_10604_000131 huye la luz y busca el secreto del tenebroso asilo que con agudas púas alto seto guarda de asaltos para tus ansias un lugar tranquilo 011670_10604_000132 buscas cobrar de su sonrisa brío toma toma y bebe mi sangre deja deja al tirano eres ya mío y no has de leer su frente el claro cielo pues el vaho de la sangre en que te abrevas es de tus ojos velo 011670_10604_000133 y allá por las alturas del infinito abriéndose encendida la creación augusta se revela en campo sin medida que con engaño el sol de día cela al mostrarnos cual sólida techumbre que a nuestro mundo encierra 011670_10604_000134 podéis cortar donde queráis el cuento nunca se acaba y por lo tanto acaba donde se quiera fluye el regato entre las frescas flores y es el órgano vivo cuya música sirve de fondo al canto polifónico que alzan los pájaros 011670_10604_000135 de tu apartado hogar en el asilo como una madre tierna da en su pecho tranquilo al hijo dulce leche nutritiva tú nos das la verdad eterna y viva que nos sostiene el alma 011670_10604_000136 sección cuarenta y tres de poesías por miguel de unamuno esta grabación de librebox está en el dominio público grabado por antonio soto patiño meditaciones no busques luz mi corazón sino agua 011670_10604_000137 eres tú de la paz eterna y honda del último reposo el apóstol errante y misterioso que en torno nuestro ronda y que nos mete al alma cuando luchando por vivir padece la dulce y santa calma que á la par que la aquieta la enardece 011670_10604_000138 el ay con que se queja el que padece de antigua pena es siempre el mismo el lamento de siempre repetirlo es consuelo es rosario incesante como lluvia una vez y otra y ciento 011670_10604_000139 esa estrella que allá desde la cumbre frío apagado os manda su destello metióme al corazón toda su lumbre sangra por ello 011670_10604_000140 enfrente en la otra orilla un pescador de caña me da cumplida imagen de eso que llaman masa del desdichado pueblo que ni odia ya ni ama aquí al pié del sauce veré correr las aguas por si ellas una cuna trajeran de pasada 011670_10604_000141 no busques luz mi corazón sino agua de los abismos y allí hallarás la fragua de las visiones del amor eterno allí donde no llegan del invierno los temporales ni llegan cataclismos allí están las visiones cardinales 011670_10604_000142 no no esos desgarrones come pausado la cabeza hundida mira que esos tirones me hacen desfallecer y no te siento dame un lento dolor sordo apacible dame un dolor de vida pensamiento 011670_10604_000143 claras mañanas de esperanza henchidas serenas tardes del vivir desnudo noches calladas de sosiego dulce cual vuestra lengua y luego qué no sé y eso qué importa 011670_10604_000144 su señal dejó en ella algún ángel antes de dormirse ha de despertarse cuando tú te duermas duermas para siempre la vida es limosna limosna la muerte 011670_10604_000145 aquí al pié del sauce viendo correr las aguas apuraré en mi pecho las penas de mi patria aquí al pié del sauce la historia de mi españa recorreré en olvido de lo que en ella hoy pasa 011670_10604_000146 queréis que acabe ya bueno ahí os queda ese zumbar que deja la campana muñéndose en el ámbito sereno de blanca tarde ese sagrado trémolo que muere derretido en la luz que se derrite cuando al angelus nacen las estrellas y se abre el cielo 011670_10604_000147 sangre en el corazón fuerza en el brazo señalaros sendero me es sencillo con firme trazo lo véis con él me rasgo las entrañas las derramo fundidas por el suelo conmigo irá la huella a las montañas subirá al cielo 011670_10604_000148 dueño amoroso y fuerte en los reveses de la ciega suerte y en los combates del amor abrigo del albedrío dueño del alma enferma cariñoso amigo fiel y discreto sueño 011670_10604_000149 y esta misma agua mansa que de roer los duros peñascales jamás se cansa sustancia es de los cielos de que llueve y el cielo mismo el cielo en que se mueve el coro de las luces siderales 011670_10604_000150 vamos vamos verdugo sumerge tu cabeza aquí en mi seno y engulle mis entrañas pero no alces el pico quedo aprende a comer sin feas mañas ni así me lo sacudas te suplico 011670_10604_000151 y tú impasible júpiter celeste razón augusta idea soberana buitre del universo que devoras mundos soles y estrellas tú a quien los siglos son como las horas harto también un día la cabeza almenada de centellas doblegarás de la modorra al peso 011670_10604_000152 cuánto me quieres buitre mío cuánto con que voraz cariño me devoras encendido en deseo de mi cebo sangre eres de mi sangre y es tu carne de mi carne renuevo 013257_11991_000000 cuánto tiempo lleva con isabel la señora de clay es que no piensa marcharse creo que cuando ella deje libre su habitación podrán invitarnos a nosotros 013257_11991_000001 tenía el sentimiento de decirte que no me encuentro bien ni mucho menos me dice jacoba que sabe por el mayordomo que anda por aquí una verdadera epidemia de 013257_11991_000002 han llegado a bath los croft los arrendatarios de kellynch qué es lo que te han traído una carta de 013257_11991_000003 corrían los primeros días de febrero y ana que llevaba ya un mes en bath deseaba vivamente recibir noticias de uppercross y de lyme 013257_11991_000004 que luego fué puesta en el sobre con una segunda casi tan larga como la precedente concebida en estos términos dejé la carta sin cerrar por esperar a poderte decir cómo ha sentado a luisa el viaje 013257_11991_000005 dime qué piensas tú de esto claro que no me hago la ilusión de que nos digan que nos llevemos a los chiquillos pero los puedo dejar en la casa grande por un mes o mes y medio en este instante me entero de que los croft piensan ir enseguida a 013257_11991_000006 te chocará bastante que te diga que no han ido a su casa una sola vez en todo este tiempo la señora de harville debe ser una madre muy a la antigua cuando puede estar separada de ellos tantos días 013257_11991_000007 no pudo ana escuchar más ni siquiera explicarse cómo en esta ocasión no se cebaba la crítica paterna en la curtida tez del almirante 013257_11991_000008 era una esquela atentísima y dirigida a mí misma como debía ser esto me proporciona la ocasión de escribirte tan largo como quería parece que lo del almirante no es de importancia me alegraré que le pruebe va 013257_11991_000009 inaguantable desde mediados de enero no he tenido una sola visita salvo la de carlos hayter el cual ha venido a casa mucho más de lo que yo deseara 013257_11991_000010 que enriqueta estaba ya en su casa y que luisa aunque mejoraba rápidamente permanecía aún en lyme en estos pensamientos hallábase absorta una tarde cuando llegó a sus manos una carta de maría más voluminosa que las que de 013257_11991_000011 carlos te envía con los míos mis afectos y me encarga te exprese todo lo que ya puedes suponer tu afectísima marian 013257_11991_000012 a causa de la gota del almirante por casualidad lo ha sabido carlos ni siquiera han tenido la cortesía de advertirlo por si se me ofrecía 013257_11991_000013 tan bien como desea quisiera que ya estuvieran de vuelta porque realmente esta vecindad ha de echar mucho de menos a una familia tan agradable 013257_11991_000014 no intento siquiera excusar mi silencio porque serán muy pocos los que pueden sentir interés por las cartas en un sitio como bath dichoso 013257_11991_000015 yo también tendría sumo gusto en conocerle pero este es mi sino nunca me tocan las cosas agradables siempre soy la última de la familia 013257_11991_000016 aquella carta que la intrigaba y conmovía había sido escrito varios días antes y decía así primero de febrero mi querida ana 013257_11991_000017 tú si te preocupa lo que ocurra en uppercross donde como sabes no es fácil hallar materia para escribir hemos pasado unas pascuas bien aburridas míster musgrove y su señora no han tenido gente a comer ni una sola vez 013257_11991_000018 no lo entiendo por supuesto que los tales niños son poco encantadores lo cual no quita para que a la señora de musgrove le gusten tanto como sus nietos si no más 013257_11991_000019 y me alegro bastante de haberlo hecho así porque ahora tengo muchísimas cosas que contarte en primer lugar he de decirte que ayer recibí unas líneas de la señora de croft ofreciéndose por si quería encargarle alguna cosa para ti 013257_11991_000020 urinario le escribiera y para colmo de su alegría llegaba con la carta un cariñoso saludo de los croft los croft en bath 013257_11991_000021 mañana a luisa y a los harville no se nos ha invitado a comer con ellos hasta pasado mañana por temer míster musgrove que luisa venga muy fatigada del viaje cosa improbable 013257_11991_000022 y ahora te voy a hablar de luisa tengo una cosa que comunicarte que te va a dejar estupefacta luisa y los harville llegaron el martes perfectamente por la tarde fuimos nosotros a saber cómo se encontraba luisa 013257_11991_000023 hacerles algún encargo la verdad es que como vecinos dejan bastante que desear no se les ve jamás lo cual constituye una desatención incalificable 013257_11991_000024 catarros malos seguramente lo pescaré y ya sabes que en mí son peores los catarros que en cualquier otra persona así terminaba la primera parte de la carta 013257_11991_000025 y nos sorprendió que no hubiese venido con ellos el capitán benwick que también había sido invitado y no sabes cuál es la explicación pues ni más ni menos que el estar en amores con luisa y no querer venir a 013257_11991_000026 interesante acontecimiento para ella por ser personas hacia las cuales se le escapaba su corazón qué es eso preguntó sir walter 013257_11991_000027 porque han de traerla con todo género de cuidados y precauciones a mí me convendría más ir a comer mañana me alegro mucho de que os haya agradado tanto mister eliot 013257_11991_000028 de ti para mí te diré que ha sido lástima que enriqueta no se haya quedado con luisa en lyme para que hubiera estado más distanciada de él hoy ha salido para 013257_11991_000029 las que maría solía comunicarle eran raras y incompletas hacía ya tres semanas que no sabía nada de allá sólo había llegado a su conocimiento 013257_11991_000030 qué tiempo tan detestable hemos tenido claro que en bath apenas si se echará de ver con ese magnífico pavimento pero aquí en el campo 013257_11991_000031 oh esas cartas son buenos pasaportes para la entrada en esta casa de todos modos yo hubiera visitado al almirante sé bien lo que se debe a un inquilino 013257_11991_000032 si todos se llamasen sofía o cosa por el estilo pues bien esta luisa que todos pensábamos que había de casarse con federico él ha estado haciéndole el amor semanas y semanas solo nos preguntábamos qué podrían esperar cuando sobrevino el suceso 013257_11991_000033 de algún encargo o acompañarla podría servirla de algo no señor gracias como no quiera usted proporcionarme el gusto de hacerme compañía mientras coincidan nuestros caminos yo voy a casa sí que lo haré con mucho gusto y más lejos que fuera sí sí 013257_11991_000034 usted me diga el nombre de la muchacha de quien voy a hablarle esa muchacha por la que tanto nos hemos interesado todos la miss musgrove a quien le ocurrió aquello su nombre siempre se me olvida ana se habría ruborizado de dar 013257_11991_000035 se presentó tan oportuna y propicia que no quiso ana desaprovecharla y dijo en vista de ello supongo almirante supongo que no se advertirá en la carta del capitán wentworth nada que haya podido inquietar a usted ni a su señora 013257_11991_000036 del capitán wentworth no se traducirá nada que le haga a usted vislumbrar que se sienta él herido por la conducta de su amigo cosa que podría sospecharse aunque no aparezca de un modo explícito yo lamentaría muy de veras que un 013257_11991_000037 de un modo perfectamente natural su esperanza de que sean felices y en eso no puede hallarse ni una sombra de enojo aunque las anteriores razones del almirante no lograron disipar por completo los recelos de ana se contentó con ellas ángela 013257_11991_000038 cuadro de ventura seguíalos siempre con la mirada se complacía al presumir lo que irían diciéndose durante aquellos paseos de dichosa independencia y se deleitaba al ver el cordial apretón de manos con que saludaba el almirante 013257_11991_000039 una atracción de una ligereza o de algo que se pareciese a una mala partida jugada a wentworth por su amigo era imposible que la amistad entre aquellos dos hombres sufriese tan afrentoso quebranto el capitán benwick y luisa musgrove la 013257_11991_000040 alojábanse los croft en la gay street lugar muy de agrado de sir walter y lejos de avergonzarse éste de tratarlos hablaba y se ocupaba del almirante mucho más de lo que croft se preocupaba de él 013257_11991_000041 creo que hubo este otoño algo como un comienzo de amores entre luisa musgrove y él pero no me parece aventurado sospechar que a los dos se les ha pasado del mismo modo y sin que hayan tenido que imponerse la menor violencia me figuro que 013257_11991_000042 reflexiones y si el capitán wentworth no perdía un amigo en la demanda nada había que lamentar nada y no era precisamente el pesar lo que hacía latir con violencia el corazón de ana y teñía de rosa sus mejillas al pensar en que 013257_11991_000043 no era su esposa no tenía más remedio que dejarlo a su arbitrio no bien comenzaron a subir pausadamente la cuesta de belmont empezó de esta suerte el almirante bien pues va usted a oír una cosa que le va a sorprender pero ante todo quiero que 013257_11991_000044 ser creída y sólo a costa de ímprobos esfuerzos logró ana dominarse bastante para no salir de la estancia adoptar un aire de tranquila indiferencia y contestar 013257_11991_000045 no en vano presumía maría que ana estuviera muy distante de esperar tales noticias en su vida había experimentado mayor asombro el capitán benwick con luisa musgrove era demasiado sorprendente la noticia para que debiera 013257_11991_000046 primo suyo un joven pastor no opina usted miss elliot que debemos intentar hacerle venir a bath fin del capítulo dieciocho 013257_11991_000047 un punto respecto del cual no había dejado ana de concebir ciertas sospechas y en vez de acompañar a maría en sus deducciones movíala el curso de los sucesos a confirmar sus presunciones de haber inspirado a benwick sentimientos de ternura 013257_11991_000048 y montañas que les rodean como si no fueran a volcar de un momento a otro dónde se habrá construido este barquichuelo preguntaba riéndose con toda su alma no me metería en él no bueno dijo volviéndose hacia ella a dónde va usted puedo hacerle 013257_11991_000049 no en eso se equivoca usted sir nunca deduje de las maneras del capitán benwick que fuera pusilánime las formas de su carácter son muy agradables y estoy segura de que a todos han de encantar bien bien para eso no hay mejor juez que las mujeres 013257_11991_000050 más vale dejar que ellos mismos se relacionen con los de su condición aquí acuden muchos señores de aspecto bastante decrépito que según me han dicho son marinos que se reúnen con ellos los de croft este fue todo interés que la carta logró inspirar 013257_11991_000051 ella confiaba en que su curiosidad quedaría satisfecha cuando se aclarase la concurrencia de milson street pero tuvo que armarse de paciencia porque él no quería empezar hasta llegar a la amplia y despejada avenida de belmont y como 013257_11991_000052 la carta no trascenderá nada que pueda traducirse como el estado de ánimo de un hombre resentido absolutamente nada no hay en ella ni un juramento ni se manifiesta del principio al fin la más tímida censura ana miró al suelo 013257_11991_000053 secreto de aquella atracción no tardó en acertar con la respuesta todo había consistido en la situación de ambos habían permanecido juntos varias semanas viviendo en el estrecho círculo de aquella familia y entregados por completo el uno al otro desde la 013257_11991_000054 a eduardo cuando no otros volvíamos de minehead se iba él con eduardo y allí sigue desde noviembre no sabemos nada de él la misma sofía no se lo explica pero ahora la cuestión ha tomado un giro inesperado porque resulta que esta muchacha 013257_11991_000055 hasta contar con la anuencia de míster musgrove palabra de honor que es verdad no te maravillas mucho me extrañaría que tú lo hubieras sospechado porque a mí no se me ha pasado por la imaginación 013257_11991_000056 al encontrarse con algún antiguo camarada y cuando observaba la viva charla que sostenía en los grupos de marinos que a veces se formaban y entre los cuales se producía la señora de croft tan discreta y avezada como uno cualquiera de aquellos oficiales 013257_11991_000057 bien natural era que carlos se intrigase ante los secretos pensamientos del capitán wentworth tal vez había abandonado el campo desdeñado a luisa disipado su amorosa ilusión o comprendido que no la amaba no podía ana admitir la posibilidad de una 013257_11991_000058 por afecto a la memoria de su hermana pero los dos quieren mucho a luisa la señora de harville y yo convenimos en que el haber cuidado a luisa nos la ha hecho adorable carlos se pregunta qué es lo que dirá de todo esto el capitán wentworth 013257_11991_000059 con las manos atrás y tan absorto en la contemplación de algunos de ellos que no sólo podía haber pasado ana inadvertida sino que le fue preciso dirigirse a él y tocarle para que advirtiera de su presencia al reconocerla el almirante 013257_11991_000060 no es que llegara a encontrar en ello motivo para lisonjear su vanidad más de lo que maría parecía consentirle cualquier otra mujer medianamente agradable que le hubiese escuchado y acompañado en sus melancólicas reflexiones 013257_11991_000061 ni siquiera dice algo así como me extraña mucho o tengo mis razones para que me choque no del sentido de cuanto escribe no puede deducirse que hubiera concebido proyecto alguno relacionado con miss musgrove cómo es su nombre al contrario 013257_11991_000062 de prolongar su interrogatorio por su parte se limitó a llenar con lugares comunes y deferencias vulgares aquel diálogo que el almirante conducía según su capricho pobre federico dijo por fin el almirante ahora 013257_11991_000063 condujo con su afabilidad y buen humor acostumbrados ah es usted gracias gracias esto es tratarme como a un amigo pues aquí me tiene usted mirando este cuadro no paso una vez por aquí que no me detenga a contemplarlo pero qué es esto que quiere para 013257_11991_000064 nave de menos en nuestra actual casita es porque nos recuerda la primera que vivimos en yarmouth hasta el detalle de colarse el viento por una de las ventanas al avanzar un poco más se aventuró ana a reordarle su promesa de comunicarle algo interesante 013257_11991_000065 a las preguntas que se le hacían no fueron muchas por fortuna lo que quería saber sir walter era si los croft viajaban en carroza de cuatro caballos y si 013257_11991_000066 de su amiga en la parte baja de la ciudad para regresar sola a camden place cuando al subir por milson street tuvo la buena estrella de encontrarse con el almirante se hallaba este parado frente al escaparate de una tienda de cuadros y graba 013257_11991_000067 daremos juntos un delicioso paseo y además tengo que decirle a usted algo mientras vamos andando cójase usted de mi brazo eso es no me hallo satisfecho si no voy así con una mujer pues señor vaya un barco dijo mirando por última vez el cuadro al 013257_11991_000068 la marcha de enriqueta luisa favorecida con la poética disposición que le prestara su convalecencia debía haber ofrecido un aspecto interesante y conmovedor y por último el capitán benwick no era inconsolable era 013257_11991_000069 tiempos para medrar mas no encuentro otro pero que ponerle un muchacho excelente y bondadoso sin duda además es un oficial celoso y activo cosa que tal vez no le haya usted juzgado porque sus hábitos y sus modales no abonan ciertamente esta opinión 013257_11991_000070 ya entonces no había más remedio que aguardarle a que recobrase sus facultades pues en aquellos días se adivinó que algo extraño ocurría entre ellos en vez de quedarse federico en lyme se marcha a plymouth y luego se encamina a ver 013257_11991_000071 pero si no tienes mala memoria recordarás que yo nunca le creí enamorado de luisa jamás se me ocurrió semejante cosa ya ves cómo viene a desvanecerse la sinrazón de aquella supuesta admiración por ti del capitán benwick 013257_11991_000072 crees tú isabel que será bien presentarlos en laura place oh no creo que no dada nuestra situación con la señora de 013257_11991_000073 hubiesen tomado derrotero el día de lyme y la caída en el cobb debían haber influído en su salud sus nervios su audacia y en la modalidad definitiva de su carácter tanto como parecían haber afectado al rumbo de su futura existencia 013257_11991_000074 en su propio beneficio ana los veía por todas partes salía con la señora de rusell en el coche todas las mañanas y nunca dejaba de pensar en los croft ni de verlos tampoco como conocía el modo de sentir de ambos resultábale sumamente atractivo aquel 013257_11991_000075 el capitán wentworth se hallaba ya desligado y libre no quiso profundizar en el análisis de las sensaciones que la embargaban eran demasiado risueñas eran locas ana deseaba vivamente ver a los croft pero cuando tuvo lugar la primera 013257_11991_000076 no se me ha ocurrido ni por un momento establecer un parangón entre los dos amigos cuando la interrumpió el almirante en esta forma y la cosa es bien cierta no es ningún chisme nosotros lo hemos sabido por el mismo federico su hermana 013257_11991_000077 la pobre no puede salir por tener un pie enfermo tiene una llaga en un tobillo del tamaño de una moneda de tres chelines por la otra acera baja el almirante brand con su hermano mala gente me alegro de que no vengan por ese lado sofía no 013257_11991_000078 además de besar a usted la mano cree que es usted mi esposa ah la paz ha venido demasiado pronto para ese pollastre pobre sir archibald qué le parece a usted bath miss elliot a nosotros nos va muy bien siempre nos encontramos con algún amigo todas las 013257_11991_000079 recibido de él el mismo homenaje tenía benwick un corazón inflamable y se hubiera enamorado de cualquiera después de todo no había razón para que se dejaran de ser felices por de pronto luisa ya se hallaba poseída de un tenso 013257_11991_000080 el solo se había propuesto impugnar la opinión vulgar que supone incompatibles la entereza y la dulzura pero nunca pensó en diputar las condiciones del capitán benwick como las mejores posibles después de una corta vacilación ya empezaba a decir 013257_11991_000081 hábitos campestres de no separarse un instante se había prescrito al almirante por razón de su gota los paseos largos y su mujer le acompañaba en ellos poniendo en el bien de su marido el mismo afán que si lo hiciese en 013257_11991_000082 había venido de la mano de la poesía aunque se sonreía ana interiormente al figurarse transformada a luisa en una persona imbuída del gusto literario y aficionada a la meditación sentimental no vacilaba en opinar que las cosas 013257_11991_000083 tiene que ir pensando en otra yo creo que lo mejor es traerle a bath sofía tiene que escribirle suplicándole que venga aquí hay lindas muchachas no tiene para qué volver a uppercross porque según tengo entendido la otra miss musgrove está ya comprometida a un 013257_11991_000084 que la rodeaban notábase ana demasiado ligada a la señora de rusell para vagar a su arbitrio con frecuencia así es que cierta mañana ocho o diez días después de la llegada de los croft le dió la ventolera de dejar a su amiga o de dejar 013257_11991_000085 como primos suyos tenemos que cuidar de no importunarla con presentaciones que pueden no serle gratas si no fuésemos parientes nada importaría pero siendo sus primos la cohibiría una indicación de nuestra parte 013257_11991_000086 darse por entendida tan pronto pero el giro que tomaba el diálogo le permitió emitir con soltura el nombre de luisa esa esa miss luisa musgrove ese es su nombre yo quisiera que no hubiera entre las muchachas tantos nombres distintos no saldría tantos 013257_11991_000087 los puede ver en cierta ocasión me jugaron una mala partida me quitaron a uno de los mejores hombres que yo tenía otra vez le contaré a usted este episodio por ahí diviso al anciano sir archibald dren y a su nieto mire ya nos ha visto hace 013257_11991_000088 lo que esperan el capitán benwick me parece un hombre muy simpáticodijo ana y he creído advertir que tiene un carácter excelente oh sí sí no es que tenga yo que decir nada contra jaime benwick es verdad que no es más que comandante y que corren malos 013257_11991_000089 y de su profesión tenga algunas amistades en un sitio como éste me parece arguyó sir walter con aire desdeñoso que será más conocido en bath como morador de 013257_11991_000090 de ese género viniese a entibiar o a romper una amistad como la que existe entre él y el capitán benwick sí sí ya comprendo lo que usted quiere dar a entender pero nada de eso se deja adivinar en la carta no hace alusión ninguna al capitán 013257_11991_000091 mister musgrove ha escrito ya su conocimiento y se espera hoy mismo al capitán benwick la de harville dice que su marido se duele de ello 013257_11991_000092 naval y no tardarían en llegar a conciliar sus aficiones él ganaría en jovialidad y aprendería ella a entusiasmarse con scott y lord byron si es que ya no lo había aprendido porque no debía dudarse de que el amor 013257_11991_000093 echar a andar decía usted que tenía que decirme algo sí es verdad en seguida pero aquí se acerca mi amigo el capitán bregden no voy a decirle más que qué tal al pasar no nos pararemos qué tal amigo bregden se intriga de verme con una mujer que no es la mía 013257_11991_000094 la misma miss musgrove en vez de casarse con federico va a casarse con jaime benwick conoce usted a jaime benwick un poco conozco algo al capitán benwick bien pues con él se va a casar es decir puede que estén ya casados porque no sé si no que 013257_11991_000095 la señora de musgrove declara solemnemente que no sabía una palabra pero a todos nos ha producido gran satisfacción porque si bien es verdad que no es lo mismo que si se casara con el capitán wentworth es infinitamente mejor partido que carlos 013257_11991_000096 las amistades de los croft en bath eran más numerosos de lo que a su comodidad hubiera convenido y consideraban la de los elliot como una relación superficial que no les atraía lo más mínimo observaban en la ciudad su 013257_11991_000097 que es demasiado suave para mi gusto y aunque se nos juzgue de apasionados sofía y yo no podemos menos de estimar como más atractivo el carácter de federico hay algo en federico se aviene más con nuestros gustos ana se encontró cogida ella 013257_11991_000098 entrevista comprendió que no había llegado a oídos de ellos el más leve rumor cruzándose las visitas de rúbrica y hablóse en ellas de luisa musgrove y del capitán benwick pero no se dibujó en sus rostros la menor sonrisa 013257_11991_000099 no sé de donde pudo mi marido sacarlo ahora me figuro que se hará más afable y comunicativo claro que no es un gran partido para luisa musgrove pero es cien mil veces mejor que casarse con cualquiera de los 013257_11991_000100 ocultar una sonrisa no no federico no es hombre capaz de llorar ni de quejarse tiene un temple muy fuerte para eso si la chica prefiere a otro es muy natural que se case con él sin duda pero lo que quiero yo decir es que confío en que en el estilo 013257_11991_000101 el juicio definitivo inspirado en la marcha de los acontecimientos debía ser que si la muchacha que se había dejado hechizar por las prendas y cualidades del capitán wentworth se rendía ahora a la seducción de otro hombre no merecía el caso la 013257_11991_000102 o sin aguardar la respuesta qué es lo que trae a los croft vienen por el almirante creen que padece de gota gota y decrepitud dijo sir 013325_14016_000000 sí tiíto duerme duerme dijeron a un tiempo manolita y paquito echándole los brazos al cuello y cubriéndole de caricias 013325_14016_000001 al observar la maestría con que iba venciendo las dificultades de la obra se comunicaron en voz bajo su sorpresa y dejaron algunos cuartos en el sombrero que había colgado del brazo 013325_14016_000002 llegó un día no obstante en que el cielo y la tierra le desampararon arrojado de todas partes sin tener un pedazo de pan que llevarse a la boca ni ropa con que preservarse del frío comprendió el cuitado con terror que se acercaba el instante de pedir limosna 013325_14016_000003 el defensor de su debilidad contra los ataques de los demás chicos y que siempre le hablaba con dulzura la voz de santiago al entrar por la mañana en su cuarto diciendo hola juanito arriba hombre no duermas tanto 013325_14016_000004 pero todavía quiso el infeliz disfrazar la humillación y decidió cantar por las calles de noche solamente poseía una voz regular y conocía a la perfección el arte del canto mas tropezó con la dificultad de no tener medio de acompañarse 013325_14016_000005 solo la voz de juan vibraba en el silencio de la noche saludando la madre de los desamparados y su canto más que himno de salutación parecía un grito de congoja algunas veces otras un gemido triste y resignado 013325_14016_000006 que helaba el corazón más que el frío de la nieve en vano clamó el ciego largo rato pidiendo favor al cielo en vano repitió el dulce nombre de maría un sinnúmero de veces acomodándolo a los diversos tonos de la melodía 013325_14016_000007 pronto divisé un grupo de niñas de su misma edad que se aproximaba en el centro venía una completamente enlutada morenita con grandes ojos negros y profundos que debía de ser la causante de los temores de asunción 013325_14016_000008 ya ves que le pasó en seguida sí pero esto es muy distinto ya lo sé que es distinto pero debes decírselo no me mandes eso por dios luisa de seguro no me vuelve a decir adiós y se lo cuenta en seguida a sus papás 013325_14016_000009 y todo el día siguió nevando sin cesar un instante lo cual les tenía sin cuidado a la mayoría de la gente y fue motivo de regocijo para muchos aficionados a la estética 013325_14016_000010 así que pasados los primeros quince días nuestro ciego vendió por algunos cuartos muy pocos por cierto el humilde ajuar de su morada despidió a la criada y se fue de pupilo a una casa de huéspedes pagando ocho reales los seis restantes le bastaban para atender a las demás necesidades 013325_14016_000011 seguía cayendo la nieve pausada y copiosamente decidida a prestar asunto al día siguiente a todos los revisteros de periódicos para encantar a sus aficionados con una docena de frases delicadas 013325_14016_000012 el semblante pálido y las cejas fruncidas por último se levantó repentinamente y fue a reunirse con sus amigas que estaban algo apartadas formando un grupo 013325_14016_000013 y se durmió en efecto y despertó en el cielo al amanecer del día siguiente un agente de orden público tropezó con su cadáver entre la nieve el médico de la casa de socorro certificó que había muerto por la congelación de la sangre 013325_14016_000014 paco de parte de luisa que sí y a la otra vuelta luisa le dijo a pepito pepito de parte de asunción que sí y quedamos novios 013325_14016_000015 el sol aún seguía bañando una parte no insignificante del paseo los chiquillos resaltaban sobre la arena como un enjambre de mosquitos en una mesa de mármol 013325_14016_000016 llegó un momento en que el frío y el dolor le apretaron tanto que se sintió casi desvanecido creyó morir y elevando el espíritu a la virgen del carmen su protectora exclamó con voz acongojada madre mía socórreme 013325_14016_000017 utilizándolo para los juegos del aro de la rueda de la pelota pío campo escondite y otros no menos respetables 013325_14016_000018 y me pareció cómica pero observando mejor me convencí de que algo serio pasaba entre ellas y como no tenía otra cosa que hacer cambié de silla disimuladamente y me acerqué cuanto pude a fin de averiguarlo 013325_14016_000019 juan no podía persuadirse de ello y le buscaba un millón de disculpas unas veces achacaba la falta al correo otras se le figuraba que su hermano no quería escribir hasta que pudiera mandar mucho dinero 013325_14016_000020 únicamente cuando éste exasperado lanzaba algún amargo apóstrofe contra el hijo ausente se atrevía a decirle no se desespere usted padre santiago es bueno me da el corazón que ha de escribir uno de estos días 013325_14016_000021 vamos niñas que nos están mirando dijo luisa enjugad las lágrimas y vamos a pasear y en efecto llevándose el pañuelo a los ojos 013325_14016_000022 como el ministerio entrante no estaba dispuesto según había afirmado en el congreso por boca de uno de los miembros más autorizados a tolerar imposiciones de nadie procedió inmediatamente y con saludable energía a dejar cesante a juan buscándole un sustituto 013325_14016_000023 sabes lo que estoy pensando asunción qué que debías decírselo todo lola es buena niña aunque tenga el genio vivo no te acuerdas cuando nos pegamos y nos arañamos porque le quité de ser la mamá 013325_14016_000024 visto lo cual por su amiga tomó asiento al lado y la instó con mucha viveza para que le contase lo que la ponía tan triste mira lola 013325_14016_000025 y bajó por la carrera de san jerónimo caminando torpemente sobre la nieve cubierto ya de un blanco cendal y con los pies chapoteando agua el frío se le iba metiendo por los huesos el hambre le producía un fuerte dolor en el estómago 013325_14016_000026 el padre algún tiempo antes de morir había conseguido que le diesen una plaza de organista en una de las iglesias de madrid retribuida con catorce reales diarios no era bastante como se comprende para sostener una casa abierta por modesta que fuese 013325_14016_000027 pues era cosa averiguada para los agentes de orden público que las personas que se reúnen en la calle a escuchar a un ciego demuestran por este hecho instintos peligrosos de rebelión 013325_14016_000028 yo no me enfado con nadie y mucho menos contigo yo me puse colorada y él también todos los días por la tarde iba a esperarme a la salida del colegio se estaba paseando por delante hasta que yo salía y después me seguía hasta casa 013325_14016_000029 está la pobre en camisa ji ji me hago como que no la veo se va a creer que estoy loco ji ji adelante juanillo adelante juan obedecía a su hermano aunque sin gusto ya porque deseaba conocer a su cuñada y besar a sus sobrinos 013325_14016_000030 ya no tenía guitarra la había vendido por tres pesetas en un momento parecido de apuro la nieve caía con la misma constancia puede decirse con el mismo encarnizamiento 013325_14016_000031 no lo tenía porque ya no cobraba en la iglesia fue necesario que llevase a empeñar el reloj de su padre para pagar la casa después se quedó otra vez tan tranquilo y siguió trabajando sin preocuparse de lo porvenir 013325_14016_000032 llamó desde luego la atención de los transeúntes un ciego que no cantaba peteneras o malagueñas y muchos hicieron círculo en torno suyo y no pocos 013325_14016_000033 adelante adelante si no quiere usted ir a la prevención es realmente consolador el ver con qué esmero procura la autoridad gubernativa que las vías públicas se hallen siempre limpias de ciegos que canten 013325_14016_000034 después de cambiadas las primeras impresiones observé que luisa hacía señas a asunción en ademán de pedirle algo y que asunción lo negaba también por señas pero con energía 013325_14016_000035 fueron inútiles cuantas gestiones hizo para averiguar su paradero afortunadamente la providencia se encargó de llevarlo a sus brazos santiago reía unas veces lloraba otras mostrando siempre el carácter franco generoso y jovial de cuando niño 013325_14016_000036 los transeúntes como si viniesen perseguidos de cerca por la pulmonía no osaban detenerse al fin ya no pudo cantar más la voz expiraba en la garganta las piernas se le doblaban iba perdiendo la sensibilidad en las manos 013325_14016_000037 y el poco o ningún efecto que les causaba la alegría de los demás muchachos al principio creí que aquella circunspección procedía de considerarse ya demasiado formales para corretear 013325_14016_000038 pues vamos a dar un susto a mi mujer y a mis hijos ven al salón y le condujo hasta sentarle delante del piano después levantó la tapa para que se oyera mejor 013325_14016_000039 y pensó vagamente en que había llegado el último instante de su vida y volvió a rezar fervorosamente implorando la misericordia divina 013325_14016_000040 la voz salía débil y enronquecida de la garganta nadie se acercaba a él ni siquiera por curiosidad vamos a otra parte se dijo 013325_14016_000041 la una estaba pálida y tenía la vista fija constantemente en el suelo la otra miraba de vez en cuando con inquietud y tristeza 013325_14016_000042 otras veces llamaban imperiosamente al que se desmandaba y le residenciaban ante el consejo de doncellas y amas de cría amonestándole suavemente o recriminándole con dureza y administrándole algún leve correctivo en la parte posterior 013325_14016_000043 abrió con cuidado las puertas y ejecutó todas las maniobras conducentes a producir una sorpresa en la casa pero todo ello con tal esmero andando sobre la punta de los pies 013325_14016_000044 pasó el día acurrucado sobre el colchón recordando los días de la infancia y acariciando la dulce manía de la vuelta de su hermano al llegar la noche apretado por la necesidad desfallecido bajó a la calle a implorar una limosna 013325_14016_000045 ambas rubias y ambas vestidas con singular gracia y elegancia en madrid esta última no tiene nada de extraordinario porque las mamás que han renunciado a ser coquetas para sí 013325_14016_000046 entonces por consideración a su debilidad le tuvieron algunos días más de cortesía muy pocos y después le pusieron en la calle gloriándose mucho de dejarle libre el baúl y la ropa ya que con ella podían cobrarse de los pocos reales que les quedaba a deber 013325_14016_000047 y siguieron caminando en silencio al cabo este se detuvo un instante y le preguntó con voz alterada cómo se llama usted juan juan qué juan martínez 013325_14016_000048 y que en concluyendo la carrera de abogado que era la que pensaba seguir nos casaríamos a mí me daba mucha vergüenza contestarle pero como a luisa le había escrito también paco núñez declarándose yo por encargo de ella le dije un día en el paseo 013325_14016_000049 otras pensaba que iba a darles una sorpresa el mejor día presentándose cargado de millones en el modesto entresuelo que habitaban pero ninguna de estas imaginaciones se atrevía a comunicar a su padre 013325_14016_000050 los poetas que gozaban de una posición desahogada muy particularmente pasaron gran parte del día mirando caer los copos al través de los cristales de su gabinete y meditando lindos e ingeniosos símiles de esos que hacen gritar al público en el teatro bravo bravo 013325_14016_000051 luisa sin embargo se resolvió a hacer lo que pretendía a despecho de su amiga y llegándose a lola le dijo mira asunción tiene que decirte una cosa ve a sentarte junto a ella 013325_14016_000052 y los dos hermanos quedaron abrazados y sollozando algunos minutos en medio de la calle la nieve caía sobre ellos dulcemente santiago se desprendió bruscamente de los brazos de su hermano 013325_14016_000053 juan no lo supo sino tarde y con daño el nuevo gabinete pasados algunos días juzgó que juan era un organista peligroso para el orden público 013325_14016_000054 arrimose a la pared de una casa descansó algunos instantes y repuesto un tanto empezó a cantar la romanza de tenor del primer acto de la favorita 013325_14016_000055 pero por qué me decías que después de contármelo no iba a darte más besos y todas aquellas cosas al contrario ahora te quiero más mira cómo te quiero y lolita al decir esto le daba apasionados besos espera espera no me beses 013325_14016_000056 aunque anduviese todavía por las ramas de los árboles y las fachadas de las casas la estatua de apolo que corona la fuente del centro recibía su postrera caricia los lejanos palacios del paseo de recoletos resplandecían en aquel instante como si fuesen de plata 013325_14016_000057 los domingos cuando bailábamos en tu casa o en la mía me sacaba más veces que a las demás pero no se atrevía a decirme nada a pesar de eso una vez bailando como estaba triste y hablaba poco le pregunté si estaba enfadado y él me contestó 013325_14016_000058 retirose a su zahurda el pobre juan pesaroso porque tenía buen corazón de haber comprometido por un instante la paz intestina y dado pie para una intervención del poder ejecutivo 013325_14016_000059 una melodía a la cual siempre había tenido mucha afición pero nadie se acercaba tampoco los habitantes de la villa estaban todos recogidos en los cafés y teatros o bien en sus hogares haciendo bailar a sus hijos sobre las rodillas al amor de la lumbre 013325_14016_000060 al cabo como era de esperar venció el hambre después de pasar muchas horas sollozando y pidiendo fuerzas a dios para soportar su desdicha resolviose a implorar la caridad 013325_14016_000061 las niñeras guardianas fieles de aquel rebaño con sus cofias blancas y rizadas las trenzas del cabello sueltas las manos coloradas y las mejillas rebosando una salud que yo para mí deseo 013325_14016_000062 dio algunos pasos y se sentó en la acera al pie de la verja que rodea el jardín apoyó los codos en las rodillas y metió la cabeza entre las manos 013325_14016_000063 hizo que le escribiesen a la habana sin poner señas a la carta porque no las sabía procuró informarse si le habían visto aunque sin resultado y todos los días se pasaba algunas horas pidiendo a dios de rodillas que le trajese en su auxilio 013325_14016_000064 dicho sea en honor suyo los inquietos y menudos objetos de su vigilancia tal vez que otra se levantaban corriendo para ir a socorrer a algún mosquito infeliz que se había caído boca abajo y que se revolcaba en la arena con horrísonos chillidos 013325_14016_000065 yo no quiero manolita no quiere tampoco ni papá ni mamá a que no le das tu cama paquito dijo santiago pasando a la alegría inmediatamente si no quepe en ella papá en la sala hay otra muy grande muy grande muy grande 013325_14016_000066 el padre se murió sin ver carta de su hijo mayor entre un sacerdote que le exhortaba y el pobre ciego que le apretaba convulso la mano como si tratase de retenerle a la fuerza en este mundo 013325_14016_000067 nada de morirse no hable usted de eso ya lo que importa ahora es dar pronto con un simón vamos adelante qué es eso tropieza usted 013325_14016_000068 porque le estremecía más que la muerte la idea de infringir los mandatos de la autoridad y turbar aunque fuese momentáneamente el orden de su país 013325_14016_000069 no toques más juan no toques más cesó el estrépito infernal vamos adela manolita paquito abrigaos un poco y venid a dar un abrazo a mi hermano juan este es juan de quien tanto os he hablado a quien acabo de encontrar en la calle a punto de morirse helado entre la nieve 013325_14016_000070 era en el mes de noviembre el pobre juan que siempre había guardado en el pensamiento la quimera de la venida de su hermano ahogado ahora por la desgracia comenzó a alimentarla con afán 013325_14016_000071 su oído le decía que no cruzaba apenas ningún transeúnte los coches no hacían ruido y estuvo expuesto a ser atropellado por uno en una de las calles céntricas se puso al fin a cantar el primer pedazo de ópera que acudió a sus labios 013325_14016_000072 asunción permaneció sentada con la cabeza baja y ocultando el rostro entre las manos en el grupo de lolita hubo acalorada deliberación las amigas se esforzaban en convencerla para que otorgase su perdón a la culpable 013325_14016_000073 a ver retírese usted a su casa inmediatamente y no se pare usted en ninguna calle pero yo no hago daño a nadie está usted impidiendo el tránsito 013325_14016_000074 vamos andando a ver si llegamos pronto a casa para que usted se seque y tome algo caliente dios se lo pagará a usted caballero la virgen se lo pagará creí que iba a morirme en ese sitio 013325_14016_000075 se agrupaban a la sombra sentadas en algún banco desahogando con placer sus respectivos pechos henchidos de secretos domésticos sin que por eso perdiesen de vista un momento 013325_14016_000076 u obligan a exclamar cuando se leen en un tomo de versos qué talento tiene este joven juan no había tomado más alimento que una taza de café de ínfima clase y un panecillo 013325_14016_000077 no no me querrás dame un beso ahora después que te lo diga no me darás ningún otro lolita se manifestó sorprendida pero le dio algunos besos sonoros 013325_14016_000078 y no será peor que se lo cuente otra persona hay niñas más mal intencionadas elvira lo sabe ya no sé quién se lo ha dicho 013325_14016_000079 santiago se golpeaba la cabeza su esposa lloraba los chicos atónitos le decían estrechándole la mano no volverás a tener hambre ni salir a la calle sin paraguas verdad tiíto 013325_14016_000080 pasó dos días metido en su cuarto recorriéndolo de una esquina a otra como un lobo enjaulado sin probar alimento la criada ayudada por una vecina compasiva consiguió al cabo impedir aquel suicidio volvió a comer y pasó la vida desde entonces rezando y tocando el piano 013325_14016_000081 que en sus maniobras musicales ofreciese más garantías o fuese más adicto a las instituciones cuando le notificaron el cese nuestro ciego no experimentó más emoción que la sorpresa 013325_14016_000082 al fin otro desgraciado que no lo era tanto como él le facilitó una guitarra vieja y rota y después de arreglarla del mejor modo que pudo y después de derramar abundantes lágrimas salió cierta noche de diciembre a la calle 013325_14016_000083 vamos vestíos pronto la noble familia de santiago vino inmediatamente a abrazar al pobre ciego la voz de la esposa era dulce y armoniosa juan creía escuchar la de la virgen notó que lloraba cuando su marido relató de qué modo le habían encontrado 013325_14016_000084 según el sistema y el temperamento de cada juez esperando la llegada de la gente me senté en una silla metálica de las que dividen el paseo y me puse a contemplar con ojos distraídos el juego de los chicos 013325_14016_000085 los transeúntes que casualmente cruzaban lo hacían apresuradamente arrebujados en sus capas y tapándose con el paraguas los faroles se habían puesto el gorro blanco de dormir y dejaban escapar melancólica claridad 013325_14016_000086 se negaba a ello con una mímica lo único que yo percibía altiva y violenta luisa no cesaba de ir y venir consolando a su triste amiga y procurando calmar a la otra el sol se había retirado ya del paseo 013325_14016_000087 los únicos momentos felices del desdichado eran los que pasaba en oración en el ángulo de alguna iglesia solitaria oculto detrás de un pilar aspirando los acres olores de la cera y la humedad 013325_14016_000088 y después de pronunciar estas palabras se sintió un poco mejor y marchó o más propiamente se arrastró hasta la plaza de las cortes 013325_14016_000089 el padre indignado mientras vivió de la ingratitud del hijo no quería oír su nombre pero el ciego le guardaba todavía mucho cariño no podía menos de recordar que aquel hermano mayor que él había sido su sostén en la niñez 013325_14016_000090 los niños revoloteaban en torno de la butaca acariciándole y dejándose acariciar de su tío todos escucharon en silencio y embargados por la emoción el breve relato que de sus desgracias les hizo 013325_14016_000091 pero dónde me lleva usted a ningún sitio malo tiene usted miedo ah no el corazón me dice que es usted una persona caritativa 013325_14016_000092 ni uno sólo cruza por aquí allá lejos veo uno gracias a dios se aleja el maldito aquí está otro ésta ya es mío a ver cochero 013325_14016_000093 en el vasto salón del prado aún no había gente era temprano las cinco y media nada más a falta de personas formales los niños tomaban posesión del paseo 013325_14016_000094 entonces yo le ayudaré vamos arriba el caballero cogió a juan por los brazos y le puso en pie era un hombre vigoroso ahora apóyese usted bien en mí y vamos a ver si hallamos un coche 013325_14016_000095 hablando en falsete y haciendo tantas y tantas graciosas muecas que juan al notarlo no pudo menos de reírse exclamando siempre el mismo santiago 013325_14016_000096 tenía un hermano en américa que no daba cuenta de sí sin embargo sabía por referencias que estaba casado que tenía dos niños muy hermosos y ocupaba buena posición 013325_14016_000097 pero fue para despedirle a los pocos días la música de juan no agradaba a los parroquianos del café de la cebada no tocaba jotas ni polos ni sevillanas ni cosa ninguna flamenca ni siquiera polkas pasaba la noche interpretando sonatas de beethoven y conciertos de chopín 013325_14016_000098 sin amigos sin ropa sin dinero no hay duda que se pasa muy mal en el mundo mas si a esto se agrega el no ver la luz del sol y hallarse por lo mismo absolutamente desvalido apenas si alcanzamos a divisar el límite del dolor y la miseria 013325_14016_000099 los pequeños retrocedían ante la invasión de los grandes a los parajes más apartados donde establecían nuevamente sus juegos un chico rubio vestido de marinero con cara de desvergonzado se quedó fijo delante de nuestras niñas contemplándolas con insistencia 013325_14016_000100 entonces comenzó para el ciego una época tan miserable y angustiosa que pocos se darán cuenta cabal de los dolores mejor aún de los martirios que la suerte le deparó 013325_14016_000101 de qué murió tu hermano no dijeron los médicos que había muerto de una mojadura que había cogido sí pues esa mojadura lola la cogió por causa mía 013325_14016_000102 ella la primera con rostro sereno y risueño se mezclaron agrupadas entre la muchedumbre y las perdí muy pronto de vista 013325_14016_000103 tan respetables por lo menos y por de cantado más saludables que los del ajedrez tresillo ruleta y siete y media con que los hombres se divierten 013325_14016_000104 pepito nos siguió a descubierto llovía atrozmente y yo en vez de ofrecerle el paraguas y taparme con el de la criada le dejé ir mojándose hasta casa pero no fue por gusto mío lola por dios no lo creas fue que me daba vergüenza 013325_14016_000105 y si no temiera ofender las instituciones me atrevería a ponerlos en parangón con los del salón de conferencias del congreso y de la bolsa seguro de que tampoco habían de desmerecer 013325_14016_000106 en seguida le sirvieron en el mismo gabinete donde ardía un fuego delicioso una taza de caldo confortador y después algunas viandas aunque con la debida cautela por la flojedad en que debía hallarse su estómago subieron además de la bodega el vino más exquisito y añejo 013325_14016_000107 pero qué soledad la suya ni padre ni madre ni parientes ni amigos hasta el sol le faltaba el amigo de todos los seres creados 013325_14016_000108 lo continúan siendo en sus hijas y han convenido en hacerse una competencia poco favorable a los bolsillos de los papás me llamó la atención desde luego la gravedad que las dos mostraban 013325_14016_000109 paró el coche al fin un criado vino a abrir la portezuela llevaron a juan casi en volandas hasta su casa al entrar percibió una temperatura tibia el aroma de bienestar que esparce la riqueza 013325_14016_000110 sonaba en los oídos del ciego más grata y armoniosa que las teclas del piano y las cuerdas del violín cómo se había trasformado en malo aquel corazón tan bueno 013325_14016_000111 mañana hace un mes que murió tu hermano pepito yo sé que has tenido una convulsión por haber visto la caja a mí no me han dejado ir a tu casa porque decían que me iba a impresionar pero toda la tarde la pasé llorando 013325_14016_000112 de posada en posada arrojada de todas poco después de haber entrado metiéndose en la cama para que le lavasen la única camisa que tenía el calzado roto los pantalones con hilachas por debajo sin cortarse el pelo y sin afeitarse rodó juan por madrid 013325_14016_000113 me escribió una carta y me la dio un día al entrar en tu casa salió de un cuarto de repente me la dio y echó a correr me decía que desde la primera vez que me había visto le había gustado que podríamos ser novios si yo le quería 013325_14016_000114 no se oía ruido alguno si no era el rumor vago y lejano de los coches y el caer incesante de los copos como un crujido levísimo y prolongado de sedería 013325_14016_000115 unos le dijeron que se había muerto también otros que reducido a la última miseria había ido por el mundo cantando y tocando la guitarra 013325_14016_000116 y siempre pensando en tornar a españa al año siguiente dejó de hacer averiguaciones proponiéndose darles una agradable sorpresa después se casó y este acontecimiento retardó mucho su vuelta 013325_14016_000117 al fin lolita volvió lentamente la cabeza hacia asunción la pobre niña seguía en la misma postura abatida ocultando siempre el rostro con las manos 013325_14016_000118 sí sí es ella continuó luisa viene con pepita y con concha y eugenia es el primer domingo que viene después de la muerte de su hermano 013325_14016_000119 dejaba claro y nítido el ambiente en el cual resaltaban con admirable pureza el obelisco del dos de mayo y las agujas del museo de artillería y de san jerónimo 013325_14016_000120 los concurrentes se desesperaban al no poder llevar el compás con las cucharillas otra vez volvió a rodar el mísero por los sitios más hediondos de la capital 013325_14016_000121 pero si iba adelante no ganaba un cuarto porque los transeúntes no podían escucharle sin embargo juan marchaba marchaba siempre 013325_14016_000122 no quiero cama ahora interrumpió juan me encuentro tan bien aquí te duele el estómago como antes preguntó manolita abrazándole y besándole no hija mía no bendita seas no me duele nada 013325_14016_000123 había compuesto en honor suyo algunos himnos y plegarias y no se dormía jamás sin besar devotamente el escapulario del carmen que llevaba al cuello 013325_14016_000124 en el portal de enfrente no traía paraguas cuando salimos yo me tapé perfectamente porque la criada había traído uno para mí y otro para ella 013325_14016_000125 no tardó sin embargo en observar que se le iba recibiendo cada vez con menos amabilidad y dejó de ir por allá al poco tiempo le echaron de la nueva casa pero esta vez quedándose con el baúl en prenda 013325_14016_000126 comía lo preciso para no morirse de hambre en alguna taberna de los barrios bajos y dormía por cuatro cuartos entre mendigos y malhechores en un desván destinado a este fin en cierta ocasión le robaron mientras dormía los pantalones y le dejaron otros de dril remendados 013325_14016_000127 y esta esperanza mejor dicho esta quimera era lo único que le daba fuerzas para soportar la vida llegó otro día no obstante en que la angustia y el dolor no conocieron límites 013325_14016_000128 por qué repuso la segunda de todos modos algún día os habíais de encontrar la primera no replicó nada a esta observación y callaron un buen rato al cabo la segunda dijo poniéndole una mano sobre el hombro 013325_14016_000129 pero al pronunciar estas palabras lloraba también la cabecita rubia y la morena estuvieron un instante confundidas rodeáronla las amigas y ni una sola dejó de verter lágrimas 013325_14016_000130 tenía la devoción de la virgen profundamente arraigada en el corazón desde la infancia como apenas había conocido a su madre buscó por instinto en la de dios la protección tierna y amorosa que solo la mujer puede dispensar al niño 013325_14016_000131 luisa se levantó a recibirlas y echó una carrerita para cambiar con ellas buena partida de besos cuyo rumor llegó hasta mis oídos 013325_14016_000132 mas otra vez volvió la patrona a pedirle dinero y otra vez se vio precisado a empeñar un objeto de la escasísima herencia paterna era un anillo de diamantes al cabo ya no tuvo qué empeñar 013325_14016_000133 y todavía quiso añadir más cuidados a los de santiago mandó traer un calorífero y ella misma se lo puso debajo de los pies después le envolvió las piernas en una manta y le puso en la cabeza una gorra de terciopelo 013325_14016_000134 sí diremos que se entregaba a ella con alma y vida el cambio de ministerio le sorprendió cuando aún no la había terminado no sé si entraron los radicales o los conservadores o los constitucionales pero entraron algunos nuevos 013325_14016_000135 en la noche anterior no había ganado más que seis cuartos había estado tan fría como que amaneció madrid envuelto en una sábana de nieve de media cuarta de espesor 013325_14016_000136 este punto luminoso era la llegada de su hermano santiago todas las noches al salir de casa con la guitarra colgada del cuello se le ocurría el mismo pensamiento si santiago estuviese en madrid y me oyese cantar me conocería por la voz 013325_14016_000137 había ganado cinco reales y un perro grande con este dinero comió al día siguiente y pagó el alquiler del miserable colchón de paja en que durmió 013325_14016_000138 el cochero arreó a la bestia y el carruaje se deslizó velozmente y sin ruido sobre la nieve mientras caminaban santiago teniendo siempre abrazado al pobre ciego le contó rápidamente su vida 013325_14016_000139 cinco duros si usted nos lleva volando al hotel número diez de la castellana y cogiendo a su hermano en brazos como si fuera un chico lo metió en el coche y detrás se introdujo él 013325_14016_000140 el cielo y la virgen estaban lejos al parecer y no le oyeron los vecinos de la plaza estaban cerca pero no quisieron oírle nadie bajó a recogerlo ningún balcón se abrió siquiera para dejar caer sobre él una moneda de cobre 013325_14016_000141 por la noche tornó a salir y a cantar trozos de ópera y piezas de canto vuelta a reunirse la gente en torno suyo y vuelta a intervenir la autoridad gritándole con energía adelante adelante 013325_14016_000142 cuando me acerqué guardaban silencio pero no tardó en romperlo la primera exclamando en voz baja y con acento melancólico si lo hubiera sabido no saldría hoy a paseo 013325_14016_000143 detrás de mí estaban sentadas dos niñas de once a doce años de edad cuyos perfiles lo único que veía de ellas eran de una corrección y pureza encantadoras 013325_14016_000144 era ciego de nacimiento le habían enseñado lo único que los ciegos suelen aprender la música y fue en este arte muy aventajado su madre murió pocos años después de darle la vida su padre músico mayor de un regimiento hacía un año solamente 013325_14016_000145 profunda debió ser la impresión que esta noticia causó en el ánimo de asunción porque no volvió a despegar los labios y siguió escuchando consternada las razones de su amiga que las amontonaba de un modo incoherente pero con resolución 013325_14016_000146 luisa te lo puede decir lloraba porque pepito y yo éramos novios no lo sabías no pues lo éramos desde hacía dos meses 013325_14016_000147 las notas se atropellaban al salir del piano pero siempre con ritmo belicoso santiago exclamaba de vez en cuando más fuerte juanillo más fuerte y el ciego golpeaba el teclado cada vez con mayor brío ya veo a mi mujer detrás de las cortinas adelante juanillo adelante 013325_14016_000148 algún alma caritativa que por casualidad se enteraba de su estado socorríale indirectamente porque juan se estremecía a la idea de pedir limosna 013325_14016_000149 no te pongas así niña no te asustes verás yo lo voy a arreglar todo asunción en efecto había empalidecido y estaba clavada e inmóvil en la silla como una estatua 013325_14016_000150 el chico se alejó llorando al cabo de un rato cuando ya me disponía a dejar la silla para dar algunas vueltas oí exclamar a luisa calla calla me parece que ahí viene lola asunción se estremeció la cabeza vivamente 013325_14016_000151 no pudo entretener el hambre contemplando la hermosura de la nieve en primer lugar porque no tenía vista y en segundo porque aunque la tuviese era difícil que al través de la reja de vidrio empañada y sucia de su desván pudiera verla 013325_14016_000152 los pies se le hundían en mullida alfombra por orden de santiago dos criados le despojaron inmediatamente de sus harapos empapados de agua y le pusieron ropa limpia y de abrigo 013325_14016_000153 y escuchó en su oído una voz temblorosa que exclamó dios mío qué horror y qué felicidad soy un criminal soy tu hermano santiago 013325_14016_000154 pero hacía cuatro meses que estaba en madrid donde supo por registro parroquial que su padre había muerto de juan le dieron noticias vagas y contradictorias 013325_14016_000155 asunción no se movió al llegar todas la saludaron con efusión no siendo por cierto la menos expansiva la enlutada lolita 013325_14016_000156 terminada la romanza empezó el aria del cuarto acto de la africana pero se había reunido demasiada gente a su alrededor y la autoridad temió que esto fuese causa de algún desorden 013325_14016_000157 soy muy feliz lo único que tengo es sueño se me cierran los ojos sin poderlo remediar pues por nosotros no dejes de dormir juan dijo santiago 013325_14016_000158 trabose una lucha desesperada en el fondo de su espíritu el dolor y la vergüenza disputaron palmo a palmo el terreno a la necesidad las tinieblas que le rodeaban hacían aún más angustiosa esta batalla 013325_14016_000159 santiago no dejaba de moverse dictando las órdenes oportunas acercándose a cada instante al ciego para preguntarle con ansiedad cómo te encuentras ahora juan estás bien quieres otro vino necesitas más ropa 013325_14016_000160 su padre de usted manuel verdad músico mayor del tercero de artillería no es cierto sí señor en el mismo instante el ciego se sintió apretado fuertemente por unos brazos vigorosos que casi le asfixiaron 013325_14016_000161 al cabo de un rato percibió que un transeúnte se paraba delante de él y se sintió cogido por el brazo levantó la cabeza y sospechando que sería lo de siempre preguntó tímidamente es usted algún guardia 013325_14016_000162 durante algunos meses vivió el ciego sin salir a la calle más que para cumplir su obligación de casa a la iglesia y de la iglesia a casa la tristeza le tenía dominado y abatido de tal suerte que apenas despegaba los labios 013543_11991_000000 siempre fué hombre de suerte y seguiría siéndolo esta fe inspirada en tan poderoso ardimiento era tan sugestiva por la viveza con que frecuentemente la manifestaba que podía ser suficiente para ana mas la señora de rusell juzgábala de muy distinto modo 013543_11991_000001 en fin que reprobaba los amores por todos conceptos la oposición levantada por estas convicciones era demasiado poderosa para que ana se sintiese con los arrestos necesarios para combatirla 013543_11991_000002 no podía ser la intervención de la amistad o los consejos de quien le profesaba todo el cariño de una madre y que asumía casi los derechos de tal habrían de impedirlo 013543_11991_000003 a pesar de su juventud y de su condición dócil y sumisa en lo posible estaba que osara afrontar la malquerencia de su padre aun aguzada por tal cual observación o mirada corteses de su hermana 013543_11991_000004 muchas veces repitióse a sí misma que era una bobada antes de llevar a sus nervios la calma suficiente para no escuchar como un tormento las discusiones continuas que a su lado se ventilaban acerca de los croft y de sus asuntos 013543_11991_000005 pues si en vez de consultar a su bondad hubiera pedido consejo a sus propios anhelos difícilmente lo dejara la creencia de que su abnegada y prudente resolución redundaba principalmente en ventaja del muchacho era el consuelo único para el dolor de aquella ruptura de aquella ruptura definitiva 013543_11991_000006 y rindiéndose a un sentimiento de orgullo más perdonable lo consideró como el mayor de los infortunios ana elliot con todos sus timbres de cuna belleza y discreción lanzarse a los diecinueve años comprometerse en un noviazgo con un muchacho que no tenía a nadie más que a sí mismo 013543_11991_000007 no culpaba a la señora de rusell ni se reprochaba a sí misma el haberse dejado persuadir mas bien se le alcanzaba que si alguna joven en circunstancias análogas venía a pedirle consejo no le daría ninguno que le proporcionara tan inmediata desdicha ni tan incierta felicidad en lo futuro 013543_11991_000008 no fué concedido a ana a la verdad otro consuelo que el del tiempo fuera de un corto viaje a bath después de la separación le faltó por completó el remedio calmante del cambio de lugar y del que suele prestar una renovación y ensanchamiento del círculo social 013543_11991_000009 como no vivían sus padres buscó un hogar en monkford y allí permaneció medio año era por aquel tiempo federico un guapo mozo de gran entendimiento animoso y brillante y ana una linda criatura modesta gentil delicada y sensible 013543_11991_000010 mas no dudaba que fuera rico y haciendo honor a su constancia no tenía razón alguna para sospechar que se hubiera casado cuánto hubiera podido decir ana elliot 013543_11991_000011 la hermana de federico la señora de croft habíase encontrado fuera de inglaterra y residido en el extranjero en compañía de su marido su hermana maría elliot hallábase en aquella sazón en el colegio y finalmente el orgullo de los unos y la delicadeza de los otros impedirían seguramente que se supiera nada de lo ocurrido 013543_11991_000012 no pensaba lo mismo respecto del fogoso temperamento y atrevida fantasía de wentworth sólo veía en ella una condición peligrosa del carácter era un hombre ofuscante y terco la señora de rusell gustaba muy poco de los temperamentos ingeniosos o temerarios y horrorizábala cualquier tendencia imprudente 013543_11991_000013 y huyó para siempre la alegría de su espíritu hasta entonces animoso y optimista siete años habían transcurrido desde que se cerrara aquella breve historia de amor desventurado y si el tiempo parecía haber actuado sobre el capitán como pacificador y eficaz lenitivo casi hasta el punto de borrar en su alma toda inclinación 013543_11991_000014 y qué elocuencia desplegar en favor de una decidida inclinación temprana de una confianza optimista en el porvenir y en contra de esas precauciones excesivas que parecen desdeñar el esfuerzo propio y la fe en la ayuda providencial 013543_11991_000015 ni una ni otra sabían si sus opiniones persistían o habían cambiado respecto al punto fundamental de la existencia de ana porque no se volvió a aludir entre ellas al asunto pero lo cierto es que a los veintisiete años pensaba ana de muy otra manera que a los diecinueve 013543_11991_000016 sin que en ella se despertaran antiguos sufrimientos y fueron necesarios muchos paseos solitarios y muchos suspiros para disipar la inquietud excitada por aquellos pensamientos 013543_11991_000017 confiaba sin embargo en ser rico pronto en la plenitud de su vida y lleno de entusiasmo presentía que no tardaría en tener un barco y hallarse en situación de llegar adonde deseaba 013543_11991_000018 y este hombre establecido ya lejos del país y siendo bondadoso además de soltero fiaba ella en que no habría dicho nada a persona viviente 013543_11991_000019 con la mitad de los atractivos que a cada uno adornaban hubiera bastado para que ni él tuviera que declarar su anhelo ni encontrara ella otro a quien amar pero tal coincidencia de circunstancias favorables era imposible que fallara 013543_11991_000020 pero dió la negativa expresando un gran asombro una gran frialdad guardando un gran silencio e insinuando una firme resolución de no hacer nada por su hija lo estimaba como un enlace desproporcionado y humillante y la señora de rusell con actitud más templada más caritativa 013543_11991_000021 complacíase grandemente al recapacitar en que sólo se hallaban al tanto de lo ocurrido tres personas a quienes no habría de escaparse ni una sílaba por parte de federico sólo el hermano con quien viviera había tenido conocimiento de las cortas relaciones 013543_11991_000022 pero la constante predicación tenaz y de dulces tonos a un tiempo mismo de la señora de rusell a la que siempre amara y en la que confiaba ciegamente no podía tener efecto vano 013543_11991_000023 menos mal que vería en su ayuda la aparente indiferencia de las tres únicas personas que poseían el secreto del pasado y que adrede o inconscientemente eludían toda remembranza acerca de ello hacía justicia a los motivos que para ese olvido tenía la señora de rusell mucho más nobles que los de isabel y de su padre 013543_11991_000024 pero ana en esta ocasión nada cedió al consejo ajeno y aunque la señora de rusell siempre satisfecha de su propia discreción no llegara a desear de restaurar el pasado comenzaba a ser invadida por una inquietud rayana en la desesperanza 013543_11991_000025 no era hombre de fortuna el capitán wentworth es verdad que la suerte habíale favorecido en el ejercicio de su carrera mas habiendo gastado liberalmente lo que liberalmente viniera a sus manos nada había consolidado hasta la fecha 013543_11991_000026 acabó pues persuadiéndose de que aquel noviazgo era una cosa disparatada indiscreta improcedente y de muy dudoso éxito al darlo por terminado sin embargo no atendió a un sentimiento de espontánea cautela 013543_11991_000027 que promovido a comandante después de la acción de santo domingo y aprovechando un breve período de excedencia llegara a somerset en el verano de mil ochocientos seis 013543_11991_000028 ana elliot una mujercita tan joven a la que tan pocos conocían ser arrancada por un extraño sin posición ni fortuna o hundida por él en obligaciones de las más fatigosas y absorbentes que habían de malograr y destruir su juventud 013543_11991_000029 poco a poco fueron conociéndose y lo que tardaron en conocerse tardaron en enamorarse profundamente difícil sería decir cuál de los dos había visto en el otro más altas perfecciones o cual había sido más feliz si ella al escuchar sus declaraciones y proyectos o él al verlos aceptados 013543_11991_000030 mediaron pocos meses entre el comienzo y el desenlace de aquellas relaciones pero el dolor de ana fué mucho más duradero la melancolía del amor contrariado ensombreció todas las ilusiones de su juventud y como efecto definitivo de aquel sacrificio pasional quedó agostada su lozanía 013543_11991_000031 aunque las apariencias sugieran conjeturas maliciosas él no era wentworth el antiguo pastor de monkford sino un hermano suyo el capitán federico wentworth 013543_11991_000032 de ver a ana solicitada por un hombre de valer e independiente que la condujera a un estado para el que se hallaba especialmente dotada por sus cálidos afectos y sus preciosas aptitudes domésticas 013543_11991_000033 sin otra esperanza de medro que las posibilidades de una de las carreras más azarosas sin parientes sin contar siquiera con el apoyo de un padre que garantizase su prosperidad sería realmente un arrebato en el que le apenaba pensar 013543_11991_000034 pero ya con veintidós hubiérala complacido en extremo verla tan dignamente arrebatada a las preferencias e injustas predilecciones de la casa paterna y establecida definitivamente cerca de ella 013543_11991_000035 todas las vehementes esperanzas de él toda su confianza viéronse plenamente confirmadas su entusiasmo y su habilidad parecían haber previsto y dirigido su próspero camino poco después de terminadas las relaciones tomó un empleo y cuanto soñara que iba a ocurrir cumplióse punto por punto 013543_11991_000036 cuando tenía veintidós años fué requerida para cambiar su apellido por el de un muchacho que poco después encontró más favorable acogida en su hermana menor y la señora de rusell lamentó la repulsa porque carlos musgrove era el primogénito de un señor cuya fincabilidad y significación sólo tenían por rivales en la comarca a las de sir walter 013543_11991_000037 a más de ser bondadoso y de poseer una figura aventajada es cierto que soñó algo mejor la señora de rusell cuando ana contaba solo con diecinueve años 013543_11991_000038 se distinguió bastante ganó un ascenso y gracias a varias capturas sucesivas debía haber hecho ya una bonita fortuna sólo disponía ella para saber de estas cosas de las listas navales y de algunos periódicos 013543_11991_000039 siguió un período de suprema ventura pero fué muy breve pronto vinieron los disgustos al enterarse sir walter no negó su aquiescencia de un modo rotundo y categórico ni profirió la amenaza de que aquello jamás habría de realizarse 013543_11991_000040 en qué me habré estado fijando tanto tiempo pues miraba unos visillos de que me hablaron anoche lady alicia y la señora de frankland me han ponderado los visillos de un gabinete que hay en una casa de esta parte de la calle y en este lado como los más bonitos y mejor colgados de bath 013543_11991_000041 pronto volvió a unírseles triunfante por supuesto la señora de dalrymple tendría mucho gusto en llevarles a casa y pasaría a recogerlos dentro de unos minutos 013543_11991_000042 tan cerca se hallaban el uno del otro que parecía natural que reinase en su conversación la más completa calma pero él ni acertaba a fingirla el tiempo o luisa habíanle cambiado observaba la actitud del que no sabe a ciencia cierta si es inocente o culpable 013543_11991_000043 suplico a usted que haga uso de él si desea ir a pie pero creo mejor que me permita avisar un coche de nuevo le expresó ella su gratitud y rechazó el ofrecimiento repitiéndole que apenas llovía por último añadió 013543_11991_000044 mucho se lo agradezco respondió pero no voy con ellas no hay sitio en el coche para todas iré a pie prefiero pasear pero si está lloviendo 013543_11991_000045 estos consumían las tardes en la elegante estupidez de las reuniones privadas que poco a poco iban absorbiéndolos hastiada ana de aquella incierta situación martirizada por no saber a qué atenerse y sintiéndose animosa quizá porque las circunstancias no habían puesto a prueba sus energías 013543_11991_000046 solo espero a míster elliot que seguramente estará al llegar no había acabado de pronunciar estas palabras cuando entraba míster elliot 013543_11991_000047 lo único que deseo es que cuando vengas me lo cuentes todo dijo quiénes vais hízole ana una completa enumeración que no sugirió a su interlocutora comentario alguno pero al despedirse díjole entre seria y maliciosa 013543_11991_000048 oh no eso está bien claro no hay que calentarse la cabeza para adivinar lo que ahí va a ocurrir siempre está con ellas casi estoy por decir que vive en la casa qué buen tipo tiene él sí 013543_11991_000049 de pronto volvió la cabeza la señora del brazo cómo hablaría ahora de él tú te preguntarás dijo 013543_11991_000050 miss elliot esgrimió el argumento de hallarse constipada la señora de clay y míster elliot decidió en última instancia que las botas de su prima ana eran las más fuertes sin disputa 013543_11991_000051 no volvió a ver nada en varios minutos se trataba sin duda de una confusión estaba ofuscada y cuando logró recobrar sus sentidos vio a los otros que aun se hallaban esperando al carruaje y a mister elliot que siempre galante había salido para hacer un encargo de la señora de clay en 013543_11991_000052 la lluvia era insignificante y ana prefería sinceramente regresar a pie a su casa acompañada de mister elliot mas también a la señora de clay antojábasele la lluvia ligera apenas si la sentía caer y las botas suyas eran tan fuertes 013543_11991_000053 caminaba él en compañía de otros muchos marchaban por allí numerosos grupos mas no había error posible instintivamente miró a la señora de rusell pero sin recelar por supuesto que pudiera ésta reconocerle tan pronto como ella no 013543_11991_000054 diferencia que debía atribuírse a aquellos breves instantes que llevábale ella de ventaja los primeros efectos de sorpresa ofuscación y maravilla habían ya pasado para ella 013543_11991_000055 alabanzas sin tasa a las virtudes y al criterio de la señora de rusell y discretísimas insinuaciones enderezadas contra la señora de clay pero en aquellos momentos no podía ella pensar en otra cosa que en el capitán wentworth 013543_11991_000056 por fin al bajar la calle de pulteney le distinguió en la acera de la derecha y a distancia bastante para tenerle delante de sus ojos al recorrer gran parte de la calle 013543_11991_000057 oh es muy poco no me importa al cabo de una breve pausa dijo el capitán aunque he llegado ayer mismo ya ve usted que estoy perfectamente equipado para bath y señalaba su paraguas 013543_11991_000058 el capitán wentworth le recordó inmediatamente ninguna diferencia encontraba entre él y el caballero que se paró en la escalera de lyme a ver pasar a ana sólo podía advertirse como nuevo rasgo el aire y continente que le prestaba su afortunada posición de amigo y pariente privilegiado de ana 013543_11991_000059 no podía ella estimarlo como frialdad o confianza era simplemente confusión volvió a acercársele a poco y de nuevo empezó a hablar con ella 013543_11991_000060 y miss atkinson que ha comido con él una vez en la casa de wallis dice que es el hombre más simpático que ha tratado pues ella ana elliot es muy linda mirándola bien se ve que es muy bonita creo que no es ésta la opinión general pero a mí me gusta más que su hermana 013543_11991_000061 que se hallaba parado no lejos de allí ana isabel y la señora de clay entraron de nuevo en la casa de molland mientras que míster elliot se dirigía a transmitir la súplica a la dalrymple 013543_11991_000062 nadie más que ella percibió el estremecimiento que conmoviera todo su ser mas se repuso al punto persuadida de que aquello había sido una bobada incomprensible y absurda 013543_11991_000063 nada tendría de extraño que la señora de rusell le viese en alguna parte le recordaría qué ocurriría entonces ya se había visto ana obligada a participar a la señora de rusell el proyectado matrimonio de luisa musgrove con el capitán benwick 013543_11991_000064 sin embargo no estaba tranquilo ni lograba por más que hacía dar la impresión de que lo estuviera no sorprendió a ana pero sí hubo de enojarla el que isabel no quisiera reconocerle 013543_11991_000065 al alejarse la pareja empezaron a hablar de ella las señoras que venían en el grupo del capitán wentworth parece que a míster elliot no le disgusta su prima 013543_11991_000066 a la mañana siguiente salieron juntas ana y la señora de rusell y durante la primera hora de paseo no cesó aquélla de explorar el horizonte aunque en vano temerosa de descubrirle 013543_11991_000067 a poco salió ana dando su brazo a míster elliot y sólo pudo al pasar por delante del capitán decirle buenos días y dirigirle una mirada dulce y furtiva 013543_11991_000068 lo que más la enojaba era que por haber desplegado aquel lujo de previsión y cautela había perdido la ocasión propicia de comprobar si él las pudo advertir el círculo de amistades que el capitán wentworth frecuentaba no era bastante distinguido para los elliot 013543_11991_000069 cruzáronse entre ellos vulgares frases de amable interés cuyo sentimiento pasaba completamente inadvertido para ambos y ana observaba que su turbación aún excedía a la delos primeros momentos 013543_11991_000070 el coche de la señora era una carretela en la que no cabían cómodamente más de cuatro personas como ya venían en ella miss carteret y su madre no era lógico pensar que pudieran subir las tres señoras de camden place 013543_11991_000071 empezaba a llover de nuevo pero aún hubo retraso alboroto y charloteo bastantes para que la escasa concurrencia que en la tienda había se enterase de que la señora de dalrymple venía de llevarse a miss elliott 013543_11991_000072 mucho más que las de ana en fin que su amabilidad parecía impulsarla tanto como a ana a desear que se la dejara volver con míster elliot y que se debatió el caso entre las dos con abnegación y empeño tales que no hubo más remedio que imponerles la solución 013543_11991_000073 si pudiera hablarle otra vez aunque sólo fuera unos minutos confiaba en sacar partido de la entrevista y en cuanto a la presencia de ánimo necesaria para dirigirse a él segura estaba de que había de sobrarle cuando llegase el momento 013543_11991_000074 no estaba serena sin embargo se hallaba sobrecogida por una impresión a un tiempo inquietante y dulce que fluctuaba entre la dicha y la amargura se aproximó a ella federico para hablarle mas fué breve el diálogo sus ademanes denotaban profunda alteración 013543_11991_000075 sobre isabel no podía haber duda si alguien habría de molestarse no iba a ser ella así es que se empleó algún tiempo en resolver la cuestión de etiqueta que entre las otras dos se suscitaba 013543_11991_000076 y no era poco lo que había tenido que luchar para moderar la sorpresa causada por la noticia si ahora la casualidad hacíala aparecer acompañada por wentworth podía caer sobre él por conocer el asunto de modo deficiente la sombra de un nuevo prejuicio 013543_11991_000077 o no se lo había dicho o lo había olvidado ella tal vez solo estuviera de paso pero lo más probable era que hubiera venido para quedarse algún tiempo y en tal caso siendo tan fácil encontrarse en bath 013543_11991_000078 por fin miss elliot y su amiga tan solo escoltadas por el lacayo pues aún no había venido su primo salieron de la tienda después de clavar en ellas su mirada el capitán wentworth miró hacia ana y se le ofreció cortésmente con el gesto sino con palabras 013543_11991_000079 aguardaba impaciente la tarde del concierto celebrábase éste a beneficio de una persona que era protegida de la señora de dalrymple ni que decir tiene que los elliot habían de asistir prometía ser un buen concierto y el capitán wentworth era amante de la música 013543_11991_000080 ella quería simplemente enterarse de si llovía o no mas se quedó en la mitad del camino inmovilizada por la entrada del capitán wentworth que llegaba en compañía de varios caballeros y varias señoras a los que debía haber encontrado poco antes en milsom street 013543_11991_000081 la confusión que wentworth denotó al verla fué más intensa de la que parecía haber demostrado en otras ocasiones se puso como la grana por primera vez en la segunda etapa de su trato con el capitán notaba ser ella la que experimentaba menor turbación 013543_11991_000082 confiaba en que con el tiempo se haría juiciosa mas por ahora tenía que confesarse a sí misma que no lo era otra incertidumbre que importábale despejar era el tiempo que el capitán wentworth se proponía pasar en bath 013543_11991_000083 el capitán wentworth debía ya haberse perdido de vista abandonó pues su asiento para poner por obra su deseo las dos mitades de su ser debían poseer distintos grados de reflexión o tal vez desconfiaban excesivamente la una de la otra 013543_11991_000084 pudo cerciorarse de que los ojos de la señora de rusell se dirigían hacia federico más aún de que le miraban intencionalmente figurábase ana la poderosa fascinación que en estos momentos ejercería el capitán sobre la señora de rusell 013543_11991_000085 dióse cuenta de que éste había visto a isabel de que ella habíase apercibido de su presencia de que ambos se habían conocido mutuamente bien claro veía ana que el capitán se hallaba esperando que isabel le saludase como a un antiguo conocido 013543_11991_000086 el que isabel le hubiese vuelto la espalda y la señora de rusell mirádole sin apercibirle contribuía a envalentonarla considerábase obligada a prestarle más atención 013543_11991_000087 estas palabras intrigaron a ana y le produjeron cierta confusión mas tenía prisa y con esta venturosa disculpa después de una corta vacilación salió a buen paso 013543_11991_000088 entraba solícito y afanoso parecía no ver a nadie más que a ella ni pensar en otra cosa que en ella deshízose en excusas por su tardanza mostróse enojado consigo mismo por haberle hecho esperar y le suplicaba con vehemente anhelo que se pusiera en movimiento sin perder un instante antes de que arreciase la lluvia 013543_11991_000089 en días anteriores había prometido a la señora de smith ir a pasar la tarde con ella pero se escapó un momento para pedirle que la dispensara ofreciéndole que la visitaría sin falta al día siguiente la señora de smith se conformó de muy buen grado 013543_11991_000090 pero tuvo que sufrir la impresión dolorosa de verla desviar su mirada con glacial indiferencia llegó al fin el coche de la señora de dalrymple que isabel esperaba impaciente un lacayo entró para anunciarlo 013543_11991_000091 no le era posible descubrir la verdadera naturaleza de sus actuales sentimientos ni si sufría o no los rigores de un desengaño y hasta que hubiera desvanecido su incertidumbre en este punto no habría de recobrar la serenidad 013543_11991_000092 no era presumible que la señora de rusell le advirtiera hasta el momento en que se cruzaran mirábala sin embargo inquieta de vez en vez y al acercarse el instante preciso sin atreverse a volver la cabeza que no estaba su rostro para exhibiciones 013543_11991_000093 sintió ana un afán invencible de asomarse a la otra puerta para comprobar si llovía aún por qué había ella misma de suponer que fuera otro el motivo 013543_11991_000094 su aspecto era por otra parte inmejorable sin que fuera posible adivinar en él huella de enfermedad o de preocupación moral hablaba de uppercross de los musgrove y hasta de luisa con la mayor naturalidad aun dibujó en su rostro al pronunciar este nombre un ceño malicioso 013543_11991_000095 la señora de clay iría por tanto en el coche y en este punto se hallaban de la discusión cuando al asomarse ana a una de las ventanas divisó al capitán wentworth bien distintamente que venía por la calle abajo 013543_11991_000096 oh y a mí y a mí también no hay comparación posible pero los hombres andan locos detrás de miss elliot ana es muy delicada para ellos 013543_11991_000097 antes de que la señora de croft se dispusiera a escribirle había llegado y la primera vez que ana salió de paseo tuvo ocasión de verle míster elliot acompañaba a sus primas y a la señora de clay por milsom street 013543_11991_000098 pero no me acuerdo bien del número y he estado buscándolos atentamente mas confieso que no he podido ver ninguno que corresponda a tanto como me han dicho suspiró ana ruborizándose y asomó a sus labios una sonrisa de compasión y desdén 013543_11991_000099 la imposibilidad en que ésta se hallaba de desprender su mirada de él y el asombro que debía causarle el que habiendo transcurrido ocho o nueve años y vivido el capitán en climas lejanos e inclementes conservase indemnes todas sus ventajas personales