suchirsalhan commited on
Commit
3661f29
·
verified ·
1 Parent(s): c1c981c

Create 35283.txt

Browse files
Files changed (1) hide show
  1. 2/35283.txt +182 -0
2/35283.txt ADDED
@@ -0,0 +1,182 @@
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
1
+ Marco el Rico y Basilio el Desgraciado
2
+
3
+
4
+
5
+
6
+ En cierto país vivía un comerciante llamado Marco, al que pusieron el
7
+ apodo de el Rico porque poseía una fabulosa fortuna. A pesar de sus
8
+ riquezas, era un hombre avaro y sin caridad para los pobres, a los que no
9
+ quería ver ni aun en los alrededores de su casa; apenas alguno se acercaba
10
+ a su puerta, ordenaba a sus servidores que lo echasen fuera y lo
11
+ persiguiesen con los perros.
12
+
13
+ Un día, ya al anochecer, entraron en su casa dos ancianos de cabellos
14
+ blanquísimos y le pidieron refugio.
15
+
16
+ -¡Por Dios, Marco el Rico, danos alojamiento para no tener que pasar
17
+ la noche a campo raso!
18
+
19
+ Le suplicaron tanto y con tanta insistencia, que Marco, sólo para que
20
+ no lo molestasen más, dio orden de que los dejasen dormir en el cobertizo
21
+ del corral, donde también dormía una mujer pariente suya y gravemente
22
+ enferma.
23
+
24
+ A la mañana siguiente vio que ésta, perfectamente buena y sana, lo
25
+ saludaba dándole los buenos días.
26
+
27
+ -¿Qué te ha pasado? ¿Cómo has recobrado la salud? -le preguntó.
28
+
29
+ -¡Oh Marco el Rico! -exclamó la mujer-. Yo misma lo ignoro. He visto,
30
+ no sé si en sueños o en la realidad, que han pasado la noche en mi choza
31
+ dos viejos con cabellos blancos como la nieve; a eso de la medianoche
32
+ alguien llamó y dijo: «En la aldea vecina, en casa de un pobre campesino,
33
+ acaba de nacer un niño. ¿Qué nombre queréis darle y qué dote le
34
+ concedéis?» Y los ancianos contestaron: «Le damos el nombre de Basilio, el
35
+ apodo de el Desgraciado, y lo dotamos con todas las riquezas de Marco el
36
+ Rico, en casa del cual pasamos ahora la noche.»
37
+
38
+ -¿Y nada más? -preguntó Marco.
39
+
40
+ -Para mí fue bastante lo que obtuve, porque apenas desperté me
41
+ levanté sana y fuerte como antes.
42
+
43
+ -Bien -dijo el comerciante-; pero los tesoros de Marco no logrará
44
+ poseerlos el hijo de un pobre campesino; serían demasiado para él.
45
+
46
+ Púsose a meditar Marco el Rico y quiso ante todo asegurarse de si era
47
+ verdad que había nacido Basilio el Desgraciado. Mandó enganchar el coche,
48
+ se fue a la aldea, y dirigiéndose a casa del pope, le preguntó:
49
+
50
+ -¿Es verdad que ayer nació aquí un niño?
51
+
52
+ -Sí, es verdad -le contestó el pope-; nació en casa del más pobre
53
+ campesino de estos lugares; yo le puse el nombre de Basilio y el apodo de
54
+ el Desgraciado; pero aún no ha podido bautizársele, porque nadie quiere
55
+ ser su padrino.
56
+
57
+ Entonces Marco se ofreció como padrino, rogó a la mujer del pope que
58
+ fuese la madrina y mandó preparar una abundante comida. Trajeron al niño,
59
+ lo bautizaron y después tuvieron fiesta hasta la noche.
60
+
61
+ Al día siguiente, Marco el Rico llamó al pobre campesino, lo trató
62
+ con gran afabilidad y le dijo:
63
+
64
+ -Oye, compadre, tú eres un hombre pobre y no podrás educar a tu hijo;
65
+ cédemelo a mí, que le haré un hombre honrado, aseguraré su porvenir y te
66
+ daré a ti mil rublos para que no padezcas miseria.
67
+
68
+ El padre reflexionó un poco; pero al fin consintió, pues creía hacer
69
+ la felicidad de su hijo. Marco tomó al niño, lo tapó bien con su capote
70
+ forrado de pieles de zorro, lo puso en el coche y se marchó.
71
+
72
+ Después de haber corrido unas cuantas leguas, el comerciante hizo
73
+ parar el coche, entregó el niño a su criado y le ordenó:
74
+
75
+ -Cógelo por los pies y tíralo al barranco.
76
+
77
+ El criado cogió al niño e hizo lo que su amo le mandaba. Marco,
78
+ riéndose, dijo:
79
+
80
+ -Ahí, en el fondo del barranco, podrás poseer todos mis bienes.
81
+
82
+ Tres días después, y por el mismo camino por donde había pasado
83
+ Marco, pasaron unos comerciantes que llevaban a Marco el Rico doce mil
84
+ rublos que le debían; al aproximarse al barranco oyeron el llanto de un
85
+ niño; se pararon y escucharon un rato y mandaron a uno de sus dependientes
86
+ que se enterase de la causa de aquello. El empleado bajó al fondo del
87
+ barranco y vio que había una pequeña pradera verde en la cual estaba
88
+ sentado un niño jugando con las flores; volviendo atrás, contó lo que
89
+ había visto a su amo y éste bajó en persona apresuradamente para verlo.
90
+ Luego cogió al niño, lo arropó cuidadosamente, lo colocó en el trineo y
91
+ todos se pusieron de nuevo en camino.
92
+
93
+ Llegados a casa de Marco el Rico, éste preguntó a los comerciantes
94
+ dónde habían encontrado al niño. Le contaron lo ocurrido y Marco
95
+ comprendió en seguida que el niño era su ahijado Basilio el Desgraciado.
96
+
97
+ Convidó a los comerciantes con manjares delicados y gran abundancia
98
+ de vinos generosos, terminando por rogarles que le dieran al niño
99
+ encontrado. Rehusaron los comerciantes un buen rato; pero al decirles
100
+ Marco que les perdonaba todas las deudas, le entregaron el niño sin
101
+ vacilar más.
102
+
103
+ Pasó un día, luego otro, y al fin del tercero tomó Marco a Basilio el
104
+ Desgraciado, lo puso en un tonel, que tapó y embreó cuidadosamente, y lo
105
+ echó desde el embarcadero al agua. El tonel flotó durante mucho tiempo por
106
+ el mar, y por fin llegó a una orilla en donde se elevaba un convento. En
107
+ aquel momento salía un monje a coger agua, y oyendo un llanto infantil que
108
+ partía del tonel salió en una barca, pescó el tonel, lo destapó, y al ver
109
+ en el interior un niño sentado lo cogió en sus brazos y se lo llevó al
110
+ convento. El abad, creyendo que no estaría bautizado, le puso al niño el
111
+ nombre de Basilio y el apodo de el Desgraciado; desde entonces Basilio el
112
+ Desgraciado vivió en el convento, y así transcurrieron dieciocho años, en
113
+ los cuales aprendió a leer, a escribir y a cantar en el coro de la
114
+ capilla. El abad tomó gran cariño a Basilio y lo utilizaba como sacristán
115
+ en el servicio de la iglesia del convento.
116
+
117
+ Un día Marco el Rico se dirigía a otro país para cobrar sus deudas, y
118
+ al pasar por el convento se detuvo en él. Se fijó en el joven sacristán y
119
+ empezó a preguntar a los monjes de dónde había venido y cuánto tiempo
120
+ hacía que estaba en el convento. El abad le contó todo lo que recordaba
121
+ acerca del hallazgo de Basilio. Que hacía dieciocho años un tonel que
122
+ venía flotando por el mar se había acercado a la orilla no lejos del
123
+ convento y que en el tonel había un niño, al que él había puesto el nombre
124
+ de Basilio.
125
+
126
+ Marco, después de haber oído esto, comprendió que el sacristán era su
127
+ ahijado. Entonces dijo al abad:
128
+
129
+ -Si yo hubiese dispuesto de un hombre tan listo como parece vuestro
130
+ sacristán, lo habría nombrado mi ayudante principal en los negocios de mi
131
+ casa. ¡Cedédmelo!
132
+
133
+ El abad se negó al principio; pero Marco el Rico, a pesar de su
134
+ avaricia, ofreció una donación de veinticinco mil rublos para el convento
135
+ a cambio de Basilio; el abad, después de haber pedido consejo a los demás
136
+ frailes, decidió, con la aprobación de todos, aceptar la donación y dejar
137
+ marchar a Basilio el Desgraciado.
138
+
139
+ Marco envió al joven a su casa con una carta cerrada que decía:
140
+ «Mujer: En cuanto recibas esta carta ve con el dador a nuestra fábrica de
141
+ jabón y ordena a los obreros que lo echen en una de las calderas de aceite
142
+ hirviendo; cuida de no faltar en cumplir lo que te digo, porque se trata
143
+ de mi más temible enemigo.»
144
+
145
+ Se puso en marcha Basilio el Desgraciado sin sospechar la suerte que
146
+ le esperaba, y en el camino tropezó con un viejo de cabellos blancos como
147
+ la nieve, que le preguntó:
148
+
149
+ -¿Adónde vas, Basilio el Desgraciado?
150
+
151
+ -Voy a casa de Marco el Rico, donde me envía su dueño con una carta
152
+ para su mujer.
153
+
154
+ -Déjame ver la carta.
155
+
156
+ Basilio le entregó la carta y el viejo rompió el sello y se la
157
+ mostró, diciendo:
158
+
159
+ -¡Toma, léela!
160
+
161
+ Basilio la leyó y comenzó a llorar, diciendo:
162
+
163
+ -¿Qué le he hecho yo a ese hombre para que me condene a muerte tan
164
+ cruel?
165
+
166
+ -No te entristezcas ni temas nada -le dijo el anciano para
167
+ tranquilizarle-. Dios no te abandonará.
168
+
169
+ Y soplando sobre la carta, se la devolvió con el sello intacto, como
170
+ si no la hubiese abierto.
171
+
172
+ -Ahora, vete con Dios y entrega la carta de Marco el Rico a su mujer.
173
+
174
+ Basilio el Desgraciado llegó a la casa del comerciante, preguntó por
175
+ el ama y le entregó la carta. La mujer la leyó, llamó a su hija y le
176
+ enseñó la carta, que decía: «Mujer: En cuanto recibas esta carta, prepara
177
+ todo para casar al día siguiente a Anastasia con el dador de ésta; y cuida
178
+ de no faltar en cumplir lo que te digo, porque tal es mi voluntad.»
179
+
180
+ Los ricos, como de todo tienen en su casa en abundancia, organizan
181
+ rápidamente fiestas cuando les parece; así que inmediatamente vistieron a
182
+ Basilio con un riquísimo vestido y le presentaron ...