[ { "article": "Información para el paciente\nUn hombre de 27 años y fumador estuvo involucrado en un accidente de tráfico; se cayó de su motocicleta sin casco. El hombre llevó la motocicleta al hospital e informó de un dolor de cabeza y heridas hemorrágicas en la frente.\n\nEl paciente no tiene antecedentes patológicos y trabaja en una zona rural.\n\nHallazgos clínicos\nTras su ingreso en urgencias, perdió el conocimiento y sufrió dos convulsiones. En la exploración física, la escala de coma de Glasgow fue de 6/15 (no abrió los ojos, se retiró al sentir dolor, no respondió verbalmente) con midriasis bilateral, dificultad hemodinámica y buena saturación. Se identificó una lesión craneal penetrante con una profusa hemorragia intracraneal.\n\nLínea de tiempo\nTras caerse de la motocicleta, el paciente volvió a montarse en ella e inmediatamente fue al hospital, quejándose de dolores de cabeza y de una herida en la frente por la que sangraba. Recibió tratamiento de urgencia para estabilizar sus funciones respiratorias y hemodinámicas. Ese mismo día, fue trasladado inconsciente a un centro mejor equipado, donde se le realizó un TAC y se sometió a una operación quirúrgica con éxito.\n\nEvaluación diagnóstica\nSu nivel de hemoglobina era de 6 g/dL y su grupo sanguíneo era O positivo. El hospital no tenía ni una unidad de cuidados intensivos ni un escáner. El único diagnóstico sugerido fue el de traumatismo agudo en la cabeza, complicado por hemorragia intracraneal que provocó shock y convulsiones. El pronóstico vital, basado en la presentación clínica, era malo.\n\nIntervención terapéutica\nUna intervención inicial consiste en un relleno intracraneal a través de la fractura craneal, seguido de un vendaje cefálico que ayuda a detener el sangrado. El tratamiento involucró la estabilización de la columna cervical, intubación orotraqueal con oxígeno a 6 L por minuto y la inserción de un catéter Foley. Se usaron dos puertos venosos periféricos para administrar NaCl 0.9 % 1000 CC, Geloplasma* 500 CC, Manitol 20 % 250 CC; Phenobarbital inj 40 mg/2 ml: 100 mg, luego Thiopental 250 mg: bolo de 100 mg × 2 debido a otras convulsiones; Amoxicillin + Clavulanic Acid injection 2 g; Gentamycin 160 mg intramuscularmente. Se realizó un suero antitetánico de 1500 IU y una transfusión de 450 CC de sangre.\n\nEl paciente fue trasladado inconsciente a un equipo en un hospital de primera categoría, sin intubación y en un estado hemodinámico estable.\n\nEl primer día después de la transferencia, el paciente evolucionó bien; estaba consciente y podía caminar, sin problemas neurológicos, hemodinámicos o respiratorios. La tomografía computarizada reveló un edema bifrontal agudo, una contusión hemorrágica del parénquima predominantemente en el lado derecho, una capa de hematoma subdural agudo (3 mm) en la región fronto-parieto-temporo-occipital izquierda, una hernia subfalcular izquierda de 5 mm, una compresión discreta del ventrículo lateral derecho, una hemorragia subaracnoidea superior bifrontal aguda, una fractura frontal deprimida con rotura osteomeníngea y una fractura de la tercera vértebra cervical con compresión de la médula espinal. El paciente se sometió a una operación exitosa en el hospital de primera categoría.\n\nSeguimiento y resultados\nEl período postoperatorio estuvo marcado por convulsiones, para las cuales se le administró anticonvulsivos al paciente, con un buen resultado.\n", "gold_summary": "Un hombre de 27 años, fumador sin antecedentes patológicos, estuvo involucrado en un accidente de tráfico, al caerse de una motocicleta sin casco. En el ingreso al hospital de nuestro distrito rural, la escala de coma de Glasgow durante el examen físico fue de 6/15 con midriasis bilateral, distrés hemodinámico y buena saturación. Se identificó una lesión penetrante en la cabeza con profusa hemorragia intracraneal. Se usó el relleno intracraneal conocido en la neurocirugía de control de daños para taponar la hemorragia intracraneal grave y que es una maniobra neuroquirúrgica que salva vidas. El paciente fue trasladado inconsciente a un hospital de primera categoría, libre de intubación y en un estado hemodinámico estable. El período postoperatorio estuvo marcado por convulsiones, por lo que el paciente fue puesto en anticonvulsivos con un buen resultado.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 27 años se cayó de su moto sin casco y se lastimó la cabeza. Llegó al hospital con mucho dolor y sangrado. Tenía una herida grave en la cabeza y perdió el conocimiento. Lo llevaron a otro hospital donde le hicieron una operación para detener la sangre. Después, tuvo convulsiones, pero con medicinas mejoró mucho y pudo estar estable.", "B2": "Un hombre de 27 años sufrió un accidente al caerse de su motocicleta sin casco y llegó al hospital con dolor de cabeza y una herida sangrante en la frente. Al ingresar, perdió el conocimiento y tuvo convulsiones; su nivel de conciencia era muy bajo y presentaba una lesión grave en la cabeza con hemorragia dentro del cráneo. Recibió tratamiento urgente para controlar el sangrado y estabilizar su estado, luego fue trasladado a un hospital mejor equipado. Allí, se le realizó una cirugía para tratar las fracturas y el daño cerebral. Después de la operación, tuvo convulsiones que se controlaron con medicamentos. Gracias a estos cuidados, el paciente mejoró y pudo recuperarse sin problemas neurológicos graves.", "B3": "Un hombre de 27 años sufrió un accidente al caer de su motocicleta sin casco y presentó una lesión penetrante en la cabeza con hemorragia intracraneal grave. Al llegar al hospital rural, estaba inconsciente con una escala de coma de Glasgow de 6/15, midriasis bilateral y signos de inestabilidad hemodinámica. Se realizó un relleno intracraneal para controlar la hemorragia, una técnica neuroquirúrgica que ayuda a salvar vidas en casos graves. Posteriormente, fue trasladado a un hospital de mayor nivel, donde se confirmó mediante tomografía lesiones cerebrales múltiples, incluyendo edema, hematoma subdural y fracturas craneales y cervicales. Tras una cirugía exitosa, el paciente presentó convulsiones en el postoperatorio, las cuales fueron controladas con medicamentos anticonvulsivos. En consecuencia, su evolución fue favorable, recuperando la conciencia y la movilidad sin déficits neurológicos significativos. Este caso resalta la importancia de la intervención rápida y especializada en traumatismos craneales severos para mejorar el pronóstico." } }, { "article": "La paciente era una madre de 54 años que provenía de una zona rural y que llegó al Hospital Especializado de Compresión de Nekemte con la queja de una masa en su vagina de 3 años de duración. Hace tres años, encontró una protuberancia de masa a través de su vagina, que gradualmente creció en tamaño con el tiempo. Había tenido dos bebés, el último hace 12 años. Ambos partos fueron en casa, ya que el centro de salud está demasiado lejos de su área de residencia, y fue asistida por una comadrona tradicional. Ella afirmó que todo había sido sin problemas. Inicialmente, hace tres años, hubo sangrado y una descarga ofensiva de la masa, pero eso se detuvo en el último año. Desarrolló laceraciones en la masa hace seis meses. Por esta razón, se divorció y se aisló de toda la vida social durante este largo período de tiempo. Ahora, su hermana mayor y otro familiar la trajeron al hospital específicamente por la laceración de la masa. No tenía ninguna otra enfermedad médica crónica conocida.\n\nHallazgo pertinente del PE\nSigno vital: PA = 100/60 mm hg, FC = 84 lpm, FR = 20 lpm, T° = 36.5°C, peso = 47 kg.\n\nGUS: hay una masa rosada en la vagina que se encuentra a unos 7 cm del anillo del himen.\n\nEl fondo uterino es la parte principal de la masa.\n\nHabía una laceración longitudinal de unos 5 cm en el lado derecho de la masa.\n\nNo hubo sangrado ni secreción de la masa ni del área de la laceración.\n\nLaboratorio\nCBC: hemoglobina = 12 g/dl, PLT = 285 mil, neutrófilos = 74%.\n\nAnálisis de orina: resultado normal.\n\nGrupo sanguíneo = A, RH = positivo.\n\nPrueba de VIH = negativa.\n\nHBSAg = negativo.\n\nEcografía: vejiga parcialmente llena visible en el abdomen, útero no visible en el abdomen. Por lo demás, no se observaron otros hallazgos pertinentes.\n\nRadiografía de tórax: radiografía de tórax normal.\n\nPor este motivo, se le diagnosticó una inversión uterina crónica. Se tomaron imágenes preoperatorias y postoperatorias, el fondo uterino era el punto principal de la masa que sobresalía completamente a través de la vagina y había una laceración crónica desarrollada en la superficie endometrial. Después de la operación, se observó un canal vaginal normal. Después de revisar las opciones de tratamiento con ella y su familia, se programó una cirugía y se realizó una histerectomía abdominal al día siguiente. Era una cirugía abdominal y era fácil introducir el útero en el abdomen. Como el tejido era redundante y distorsionado, es difícil identificar la referencia anatómica y los puntos de referencia quirúrgicos. Debido a esto, la cirugía fue difícil y hubo una lesión ureteral derecha transaccional intraoperatoria y se realizó una anastomosis de extremo a extremo. Se dio de alta el décimo día de la operación y se encontró que estaba mejorando. Se le dio una cita de seguimiento dos semanas después y cuando se evaluó se encontró que estaba bien.\n", "gold_summary": "Una mujer de 54 años de edad acudió a nuestro hospital con la queja de una masa indolora en su vagina de 3 años de duración. Hace tres años, encontró una protuberancia de masa a través de su vagina, que gradualmente creció en tamaño con el tiempo. En el examen físico, el fondo uterino fue el punto principal de la masa y sobresalía 7 cm por debajo del anillo del himen. Como resultado, se le diagnosticó inversión uterina crónica y se le sometió a una histerectomía abdominal. Fue dada de alta en casa mejorada. Presentamos este caso debido a un factor no identificado que provocó la inversión uterina, la presentación tardía de la enfermedad y la dificultad en el tratamiento quirúrgico.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 54 años tenía una bolita en su vagina desde hace tres años. Esa bolita era parte de su útero que salió hacia afuera. Los doctores hicieron una operación para quitar esa parte y ayudarla. Después de la cirugía, ella mejoró y está bien. Este caso fue especial porque la enfermedad apareció de forma rara y fue difícil de tratar.", "B2": "Una mujer de 54 años llegó al hospital con una masa en la vagina que creció durante tres años. La masa era el fondo del útero que sobresalía, llamada inversión uterina crónica, una condición rara. Tenía una herida en la masa, pero no sangraba ni tenía secreción. La paciente no tenía otras enfermedades y sus análisis de sangre y orina fueron normales. Se decidió hacer una cirugía para quitar el útero, llamada histerectomía abdominal. La operación fue difícil porque el tejido estaba dañado y se lesionó un uréter, que se reparó en la cirugía. Después, la mujer mejoró y salió del hospital con seguimiento. Este caso muestra la importancia de tratar temprano para evitar problemas.", "B3": "Una mujer de 54 años, procedente de una zona rural, acudió al hospital con una masa vaginal que había notado durante tres años y que había ido creciendo progresivamente. La paciente había tenido dos partos en casa sin complicaciones y presentó inicialmente sangrado y secreción maloliente, que cesaron hace un año. En el examen físico se observó que la masa, cuyo centro era el fondo uterino, sobresalía 7 cm por debajo del himen y presentaba una laceración crónica. Los estudios de laboratorio y radiografía no mostraron alteraciones significativas. El diagnóstico fue inversión uterina crónica, una condición en la que el útero se invierte y protruye hacia la vagina, aunque la causa exacta no fue identificada. Se realizó una histerectomía abdominal, procedimiento complicado por la distorsión anatómica, que causó una lesión en el uréter derecho, reparada durante la cirugía. La paciente evolucionó favorablemente y fue dada de alta con seguimiento posterior sin complicaciones. Este caso destaca la presentación tardía y la dificultad en el manejo quirúrgico de una inversión uterina crónica en un contexto rural con acceso limitado a servicios de salud." } }, { "article": "Varón de 20 años, HIV negativo, con TB pulmonar y tratamiento irregular en 2020-2021. Se internó por síndrome de impregnación bacilar, dolor e impotencia funcional del hombro derecho. Presentaba mal estado general, adelgazado, hipotrofia muscular grave, lesiones tumorales frías fluctuantes fistulizadas en dorso, calota craneana y tórax anterior con secreción caseosa, sin presentar déficits motores ni sensitivos. El examen molecular rápido (GeneXpert Mtb/Rif) de secreción del tórax fue positivo para Mycobacterium tuberculosis, sensible a rifampicina (el antibiograma fenotípico mostró una cepa pansensible). La TC demostró consolidaciones pulmonares y árbol en brote, junto con el compromiso óseo de columna cervical, dorsal y lumbar con imágenes líticas y colecciones pre y paraespinales. En la RMN se observaron imágenes infiltrativas desde C4 a C6; D4 a D6, D9 a D12; fractura patológica de D6 y D10 e infiltración en L1, L2 y L3. Inició tratamiento anti-TB con esquema estándar de primera línea (isoniacida, rifampicina, pirazinamida, etambutol). Dada la extensa destrucción y el peligro de cuadriplejía/paraplejía por el compromiso cervical y/o dorsal, se indicó posición decúbito dorsal permanente, collar de Filadelfia, asistencia kinésica y conducta neuroquirúrgica en forma programada en los niveles cervicales, D6 y D10. Previo a la cirugía programada presentó un cuadro agudo de paraplejía con nivel sensitivo D8, con compromiso vesical. Se interpretó como nivel de compresión aguda en D6. Se indicó neurocirugía de urgencia con descompresión medular vía posterior con laminectomía dorsal 6 y parcialmente D5 y 7 y evacuación de una colección epidural. Fue recuperando la función motora y sensitiva en forma progresiva. Posteriormente se realizó la cirugía programada cervical vía anterior con corporectomía de C4, C5, C6 y C7 más artrodesis de C3 a D1 con reemplazo de cuerpo vertebral más injerto autólogo, placa y tornillos. En la TC de control se evidenció luxación posterior de D6 con compresión del canal espinal y deterioro neurológico por compresión medular. Se reconsideró la táctica quirúrgica debido a la inestabilidad mecánica y neurológica. Se realizó descompresión y alineación del nivel luxado con artrodesis posterior de los tres niveles espinales no adyacentes, cervical, dorsal 6 y dorsal 10 en un solo tiempo quirúrgico. Se fijó desde C3 hasta D12 con tornillos poliaxiales y barra de transición cervicodorsal. En cada tiempo quirúrgico se evidenció evacuación espontánea de material caseoso, BAAR positivo, y se realizaron lavados profusos. Presentó mejoría clínica, bacteriológica y resolución de las lesiones pulmonares. Recuperó movilidad con rehabilitación kinésica sumada al tratamiento específico (3 meses de primera fase e indicación de continuación con isoniacida y rifampicina hasta completar los 12 meses). Egresó caminando por sus propios medios, luego de una prolongada internación de 5 meses.", "gold_summary": "Se presenta el caso de un varón de 20 años con espondilitis tuberculosa multinivel no contigua (cervical, dorsal 6, dorsal 10 y lumbar). Se trata de un paciente HIV negativo con tuberculosis diseminada con grave compromiso de su estado general y múltiples localizaciones de la enfermedad. Algunas tenían fistulas que secretaban caseum. El paciente presentó paraplejía aguda que requirió, teniendo en cuenta el nivel sensitivo a nivel dorsal 6, una primera cirugía urgente de descompresión por vía posterior. Luego se efectuó la cirugía programada. En primera instancia, la región cervical por vía anterior, con corporectomía, colocación de reemplazo de cuerpo vertebral más injerto autólogo y placa con tornillos. Posteriormente se evidenció luxación del nivel dorsal 6 hacia atrás comprimiendo la médula espinal y, dada la inestabilidad mecánica, se indicó un tercer tiempo quirúrgico por vía posterior que comprendió reducción, descompresión y fijación, resolviendo los tres niveles por vía posterior con barras y tornillos. El tratamiento quirúrgico, médico y kinésico de esta forma poco frecuente del mal de Pott fue exitoso, con recuperación de su estabilidad mecánica y progresiva recuperación de su estado neurológico.", "synthetic_summary": { "B1": "Un joven de 20 años tenía tuberculosis que afectaba sus huesos y pulmones. Tenía mucho dolor y dificultad para mover el hombro. La infección dañó varias partes de su columna y causó debilidad en sus piernas. Recibió medicinas, fisioterapia y varias cirugías para quitar la presión en su médula y arreglar sus huesos. Poco a poco mejoró y pudo caminar al salir del hospital.", "B2": "Un joven de 20 años con tuberculosis pulmonar tuvo una infección grave que afectó varias vértebras de su columna, causando daño y pérdida de fuerza en sus piernas. Aunque no tenía VIH, su tuberculosis estaba muy avanzada y provocó heridas que secretaban material infectado. Cuando perdió movilidad en las piernas, le hicieron una cirugía urgente para aliviar la presión en la médula espinal. Después, le realizaron otras cirugías para estabilizar la columna y evitar más daños. Además, recibió tratamiento con medicamentos específicos contra la tuberculosis y rehabilitación física. Gracias a estas intervenciones, mejoró su estado general, recuperó fuerza y pudo caminar al salir del hospital después de cinco meses.", "B3": "Un joven de 20 años con tuberculosis pulmonar, sin infección por VIH, presentó una forma grave y diseminada de tuberculosis ósea que afectó múltiples niveles de su columna vertebral, incluyendo regiones cervical, dorsal y lumbar. Su estado general estaba muy deteriorado, con pérdida muscular y lesiones tumorales que secretaban material caseoso, característico de la tuberculosis. Durante la hospitalización, desarrolló una paraplejía aguda causada por compresión medular en la región dorsal, lo que requirió una cirugía urgente para descomprimir la médula espinal. Posteriormente, se realizaron cirugías programadas para estabilizar la columna, que incluyeron la extracción de cuerpos vertebrales afectados y la colocación de injertos óseos y dispositivos de fijación. Sin embargo, se detectó una luxación en el nivel dorsal 6 que comprometía nuevamente la médula, por lo que se llevó a cabo una tercera intervención para corregir esta inestabilidad. Gracias a un tratamiento combinado con fármacos antituberculosos, cirugía y rehabilitación kinésica, el paciente logró una mejoría significativa, recuperando movilidad y estabilidad vertebral. Este caso ilustra la complejidad y gravedad del mal de Pott cuando afecta múltiples niveles vertebrales, así como la importancia de un manejo multidisciplinario para prevenir secuelas neurológicas graves." } }, { "article": "Un hombre japonés de 23 años fue admitido en nuestro hospital debido al empeoramiento de la disnea de esfuerzo. Había mostrado dificultad para correr a los dos años y se le diagnosticó EDMD con una mutación genética de LMNA (Lamin A/C) en el exón 1 de leucina 102 a prolina. De acuerdo con las manifestaciones típicas de EDMD, sus codos, rodillas y tendones de Aquiles se habían contraído a los cinco años, y sus músculos cervicales posteriores se habían vuelto rígidos; sin embargo, continuó con su vida diaria habitual, aunque con una leve restricción de ejercicio. Su padre también había sido diagnosticado con EDMD y murió repentinamente a los 40 años.\n\nCuando el paciente tenía 19 años, fue admitido en un hospital por primera vez debido a una insuficiencia cardiaca congestiva. Los signos de insuficiencia de la RV, tales como edema de las piernas y congestión hepática, fueron prominentes, como lo indica el alto nivel de bilirrubina en sangre (2,5 mg/dL). La ecocardiografía mostró que la excursión sistólica del plano anular tricúspide (TAPSE) era de 5,7 mm, la velocidad de la RV de 5,1 cm/s y el cambio del área fraccional de la RV (RVFAC) del 19 %, lo que indica una marcada disfunción de la RV. Se introdujeron diuréticos de alta dosis además de carvedilol (10 mg/día) y enalapril (2,5 mg/día). A pesar de esos medicamentos, fue readmitido debido al empeoramiento de la insuficiencia de la RV.\n\nA los 22 años, se le implantó un desfibrilador cardioversor implantable (ICD) debido a su taquicardia ventricular no sostenida (VT) y a la historia familiar de muerte súbita cardiaca. En este momento, el cateterismo cardiaco derecho (RHC) mostró una presión de la cuña de la arteria pulmonar (PAWP) de 22 mmHg, presión auricular derecha (RAP) de 17 mmHg, e índice de trabajo de accidente cerebrovascular ventricular derecho (RVSWI) de 6.47, lo que sugiere una disfunción severa sostenida del RV. Como tal, el fallo del RV probablemente fue la principal condición patológica a lo largo de su curso clínico.\n\nTenía insuficiencia cardiaca sintomática con la clasificación III de la New York Heart Association con dosis máximas de medicación guiada por directrices, y su electrocardiograma mostraba un ritmo sinusal regular y bloqueo de rama izquierda con ancho QRS (150 ms). Su fracción de eyección del ventrículo izquierdo (LVEF) era ≤35 % en la ecocardiografía. Por lo tanto, se consideró que estaba indicado para CRT y se le actualizó a ICD a los 23 años.\n\nAl ingreso, su presión arterial era de 106/65 mmHg y su frecuencia cardíaca de 60 latidos/min con un ritmo regular. El examen físico reveló un tercer sonido cardíaco y un soplo pan sistólico (Levine II/VI) en la región apical. Los sonidos respiratorios eran claros, mientras que una vena yugular distendida y un edema de miembros inferiores eran evidentes. La radiografía de tórax indicó un aumento de la relación cardiotorácica (59%) sin congestión pulmonar.\n\nEl electrocardiograma mostró un ritmo biventricular debido a la TRC. La ecocardiografía reveló una ligera dilatación en ambos ventrículos (diámetro final diastólico del LV: 54 mm, diámetro del RV: 50 mm) con una reducción de la LVEF (30%). La función del RV también se redujo, como lo indican una reducción de la RVFAC (11%) y un bajo TAPSE (8 mm). Ambos ventrículos agrandados causaron una pérdida de sujeción y coaptación de las valvas que resultó en una regurgitación mitral moderada y una regurgitación tricuspídea severa. La vena cava inferior se dilató a 23 mm con una reducción de la fluctuación respiratoria.\n\nEn los hallazgos histológicos de los músculos cervicales posteriores realizados más tarde en la autopsia, se observó un aumento en la variación del tamaño de la fibra muscular con una infiltración moderada de tejido conectivo, lo que fue compatible con la EDMD. Los análisis de sangre revelaron péptido natriurético cerebral (BNP) 196.1 pg/mL, bilirrubina total 1.4 mg/dL, aspartato aminotransferasa (AST) 39 U/L, alanina aminotransferasa (ALT) 43 U/L, y gamma glutamil transpeptidasa (gamma-GTP) 451 U/L, lo que sugirió una disfunción hepática. Aunque las arterias coronarias estaban intactas en la angiografía, una biopsia endocárdica del VD reveló una hipertrofia cardiaca con un aumento de la magnitud del núcleo y el miocardio.\n\nLa microscopía electrónica demostró hallazgos típicos de la EDMD: un número reducido de miofibrillas, necrosis y la formación de pseudo- o verdaderas inclusiones. Dado que se descartaron otras cardiomiopatías secundarias mediante estos hallazgos clínicos e histológicos, diagnosticamos una cardiomiopatía relacionada con la EDMD.\n\n\nEl curso clínico del paciente. El cateterismo cardiaco derecho (RHC) en el día 11 mostró disfunción y congestión severa del LV/RV, y se iniciaron algunos inótropos. Aunque la hemodinámica del paciente mejoró, su función renal empeoró progresivamente en el día 38. Preocupados por el empeoramiento de su función renal debido a la disminución de la presión arterial, se iniciaron la dopamina y el soporte mecánico (IABP y CRRT), y la función renal y la hemodinámica del paciente mejoraron. Sin embargo, desarrolló insuficiencia hepática aguda junto con insuficiencia severa del RV indicada por los datos del RHC en el día 68. Aunque se introdujo ECMO veno-atrial en el día 71, la disfunción hepática y la DIC causaron diátesis hemorrágica sistémica, y el paciente falleció por fallo multiorgánico en el día 100. CRRT: terapia de reemplazo renal continua, DIC: coagulación intravascular diseminada, ECMO: oxigenación por membrana extracorpórea, IABP: bombeo de globo intraaórtico, LV: ventrículo izquierdo, RV: ventrículo derecho\n\nEl RHC en el día 11 mostró que el índice cardiaco (IC) era de 2,0 L/min/m2 (método de Fick), y la PAP era de 15 mmHg, lo que indicaba un subgrupo IV de Forrester. La presión arterial pulmonar (PAP) era de 29/12 (18) mmHg, y la RAP era de 15 mmHg. El RVSWI, uno de los parámetros hemodinámicos para la función del RV, se calculó con la siguiente fórmula: RVSWI (g·m/m2/latido)=[presión arterial pulmonar media (mPAP)-presión atrial derecha media (mRAP)]×índice de volumen de latido (SVI)×0.0136. Su RVSWI era de 1.36 g·m/m2/latido, lo que indicaba una disfunción severa del RV. Para compensar el síndrome de baja producción del paciente y la congestión, comenzamos una infusión continua de dobutamina (3.0 μg/kg/min) y añadimos milrinona (0.125 μg/kg/min) en el día 16.\n\n\nEn el día 32, los datos de RHC mejoraron, con un aumento del IC (2,48 L/min/m2), una reducción de la PAWP (13 mmHg) y un aumento de la RVSWI (2,8 g·m/m2/latido). Sin embargo, en el día 38, la función renal del paciente empeoró progresivamente, posiblemente debido a una presión venosa central alta (CVP) e hipotensión, ya que la presión arterial había sido de alrededor de 70/40 mmHg varios días antes del empeoramiento de la función renal. Para aumentar su presión arterial, se inició una infusión continua de dopamina (2,0 μg/kg/min); se redujo la milrinona y se interrumpieron el enalapril y la eplerenona. Además, se necesitaron temporalmente el bombeo de globo intraaórtico (IABP) y la terapia de reemplazo renal continuo (CRRT). A medida que la hemodinámica del paciente mejoró en respuesta al aumento de la saturación de oxígeno venoso mixto (SvO2, 70-80%) y el IC (3,0-3,5 L/min/m2), se retiraron el IABP y la CRRT en el día 45.\n\nSin embargo, el día 68, el IC volvió a disminuir a 1,25 l/min/m2 y la congestión pulmonar y la retención de fluidos del paciente se deterioraron; la PAWP era tan alta como la RAP, a 22 mmHg. Además, los niveles de bilirrubina en suero y las transaminasas hepáticas del paciente aumentaron drásticamente, lo que sugiere el desarrollo de insuficiencia hepática. El día 71, se inició la ECMO VA a través de una vena femoral a la arteria subclavia, pero debido a la diátesis hemorrágica sistémica acompañada por la coagulación intravascular diseminada (CID), el paciente falleció de insuficiencia multiorgánica el día 100.\n\nUna autopsia realizada con el consentimiento informado de la familia del paciente reveló un agrandamiento eferente en ambos ventrículos con un espesor de pared delgado. El examen histopatológico reveló que la hipertrofia miocárdica leve a moderada y la fibrosis severa eran evidentes en el RV y el LV. El peso del hígado aumentó significativamente a 2298 g, y se detectaron congestión hepática macroscópica y colestasis. En las imágenes microscópicas, el área de la vena porta apenas cambió, y se observó atrofia o pérdida de hepatocitos alrededor de las venas centrales, lo que indica un «hígado de shock». En los pulmones, se observó una hemorragia alveolar extensa, y se observó una colección de macrófagos que habían ingerido hemosiderina, lo que refleja una diátesis hemorrágica sistémica.\n\nMH - Adulto\nMH - Insuficiencia cardiaca/*etiología/fisiopatología/terapia\nMH - Humanos\nMH - Lamin tipo A/genética\nMH - Hombre\nMH - Distrofia muscular, Emery-Dreifuss/*complicaciones/diagnóstico/genética/terapia\nMH - Mutación\n", "gold_summary": "Un hombre de 23 años tenía debilidad muscular progresiva y distrofia muscular de Emery-Dreifuss (EDMD) debido a una mutación de LMNA (lamina A/C). Insuficiencia cardiaca congestiva diagnosticada a los 19 años de edad. El tratamiento farmacológico máximo/resincronización cardiaca no logró mejorar la función cardiaca. Por lo tanto, fue hospitalizado debido a insuficiencia cardiaca. A pesar de la oxigenación por membrana extracorpórea, desarrolló una disfunción cardiaca derecha grave y falleció (fallo multiorgánico).\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un joven de 23 años tenía una enfermedad llamada distrofia muscular de Emery-Dreifuss, que afecta los músculos y el corazón. Desde niño, tuvo problemas para moverse y luego su corazón comenzó a fallar. Aunque recibió medicinas y un aparato para ayudar al corazón, su salud empeoró. Finalmente, el corazón derecho dejó de funcionar bien y falleció.", "B2": "Un joven de 23 años tenía distrofia muscular de Emery-Dreifuss, una enfermedad genética que afecta los músculos. Desde niño, presentó rigidez y contracturas musculares. A los 19 años, comenzó a tener problemas en el corazón, especialmente en el ventrículo derecho, que es una de sus cámaras. Los medicamentos y un dispositivo para sincronizar el latido no mejoraron su condición. A pesar de tratamientos avanzados, como la oxigenación por membrana extracorpórea (una máquina que ayuda a respirar), su corazón empeoró. Luego, sufrió insuficiencia hepática y renal, que son fallos en el hígado y los riñones. Finalmente, falleció por fallo multiorgánico. Este caso muestra la gravedad de esta enfermedad y la importancia de un seguimiento cuidadoso.", "B3": "Un hombre japonés de 23 años con distrofia muscular de Emery-Dreifuss (EDMD), causada por una mutación en el gen LMNA, presentó insuficiencia cardiaca congestiva desde los 19 años. A pesar de recibir tratamiento farmacológico máximo y terapia de resincronización cardiaca, su función ventricular derecha se deterioró progresivamente, manifestando síntomas graves y signos evidentes de congestión. Durante la hospitalización, se detectó disfunción severa del ventrículo derecho junto con insuficiencia renal y hepática, lo que requirió soporte mecánico avanzado, incluyendo oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO). Sin embargo, el paciente desarrolló coagulación intravascular diseminada y fallo multiorgánico, que finalmente condujeron a su fallecimiento. La autopsia reveló fibrosis cardiaca extensa, hipertrofia miocárdica y daño hepático por congestión, confirmando la gravedad de la cardiomiopatía asociada a EDMD. Este caso ilustra la complejidad y el pronóstico desfavorable de la insuficiencia cardiaca derecha en pacientes con EDMD, subrayando la necesidad urgente de estrategias terapéuticas más efectivas para esta condición." } }, { "article": "Mujer de 65 años sin antecedentes patológicos destacables que en 2004 inició paroxismos lancinantes en los territorios V2 y V3 derechos, con desencadenantes clásicos, por lo que se le diagnosticó una neuralgia del trigémino derecho. En las resonancias magnéticas cerebrales hasta 2021 no se habían realizado las secuencias que permiten identificar si hay un cruce neurovascular. Desde el inicio, el control del dolor con carboxamidas fue difícil. En 2021 presentó exacerbación de los paroxismos previos que aparecieron en V1. La neuralgia se volvió refractaria, sin respuesta a las carboxamidas y la lamotrigina, y muy escasa al clonacepam, por lo que requirió perfusiones de fenitoína y/o lidocaína en las exacerbaciones graves. Simultáneamente inició paroxismos lancinantes en la parte posterior de la lengua y la pared lateral derecha de la orofaringe, que se exacerbaron con la deglución y que aumentaron progresivamente en intensidad y frecuencia. Se orientó como el inicio de una neuralgia del nervio glosofaríngeo derecho. Se repitió la resonancia magnética cerebral con secuencia CISS (del inglés, constructive interference in steady state), que mostró un contacto arterial significativo entre la arteria cerebelosa superior derecha y el origen del V par craneal derecho, y de la arteria cerebelosa anteroinferior con el origen de los pares craneales bajos derechos. Ante un caso de neuralgia del nervio trigémino y neuralgia del nervio glosofaríngeo clásicas, concomitantes y refractarias, se planteó una doble descompresión microvascular en un tiempo como mejor opción terapéutica.\n\nEn marzo de 2021 se realizó una craniectomía retrosigmoidea derecha con exposición de la cisterna perimesencefálica y las cisternas basales. Se procedió a la liberación del V par craneal, y se apreció un íntimo contacto con la arteria cerebelosa superior en su parte sensitiva y adelgazamiento en la zona de entrada de la raíz nerviosa. Se procedió a la colocación de teflón entre la arteria cerebelosa superior y el V par craneal en todo su trayecto. Posteriormente, se exploró la cisterna basal y se apreció loop vascular de la arteria cerebelosa anteroinferior en íntimo contacto con el IX par craneal, donde se colocó teflón y sellante dural encima. El postoperatorio cursó sin incidencias, con resolución completa de la neuralgia del nervio trigémino y reducción >50% de la intensidad de los paroxismos en el territorio glosofaríngeo. A los dos años continúa sin paroxismos trigeminales y presenta <1 paroxismo/mes de intensidad tolerable en el territorio glosofaríngeo desencadenado con la deglución. El tratamiento farmacológico continúa en pauta descendente sin que ello haya supuesto la reaparición de los paroxismos.", "gold_summary": "Mujer de 65 años con NT derecho (inicialmente en V2-V3) desde 2004 con control regular con carboxamidas. Diecisiete años después empeoraron los paroxismos en V2-V3, aparecieron también en V1 y en el territorio del nervio glosofaríngeo derecho (oído derecho y fosa amigdalar al hablar y deglutir). La resonancia magnética cerebral mostró contacto arterial significativo entre arteria cerebelosa superior (ACS) con origen del V par craneal derecho y de la arteria cerebelosa antero-inferior (AICA) con el origen de pares craneales bajos derechos. Se realizó DMV de ambos pares craneales en un mismo tiempo quirúrgico mediante craniectomía retrosigmoidea, y se procedió a la liberación del V par craneal, en contacto íntimo con la ACS, y del IX par craneal en contacto con la AICA derecha, para lo que se puso teflón entre ellas. La paciente tuvo una resolución inmediata de los paroxismos trigeminales y una mejoría considerable en intensidad y frecuencia de los glosofaríngeos. A los 2 años de la intervención continúa la desescalada de tratamiento neuromodulador con buena respuesta.", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 65 años tenía dolores fuertes en la cara desde 2004. Con el tiempo, los dolores empeoraron y aparecieron en otras zonas, como la lengua y la garganta. Un estudio mostró que unas arterias tocaban nervios importantes en su cabeza. Los médicos hicieron una cirugía para separar las arterias de los nervios con un material especial. Después de la operación, los dolores mejoraron mucho y ella sigue bien dos años después.", "B2": "Una mujer de 65 años tenía un dolor fuerte en la cara desde 2004. Este dolor fue causado por la neuralgia del nervio trigémino, que controla la sensibilidad de la cara. Con el tiempo, el dolor empeoró y apareció en la lengua y la garganta, indicando un problema en otro nervio llamado glosofaríngeo. Las imágenes del cerebro mostraron que unas arterias presionaban estos nervios. Se hizo una cirugía para separar las arterias de los nervios usando teflón, un material especial. Después de la operación, el dolor en la cara desapareció y el de la garganta mejoró mucho. Dos años después, la paciente tiene pocos episodios de dolor y reduce su medicación poco a poco.", "B3": "Una mujer de 65 años presentó desde 2004 episodios de dolor intenso en el territorio del nervio trigémino derecho, inicialmente en las ramas V2 y V3, que se controlaban con dificultad mediante medicamentos. En 2021, el dolor empeoró y se extendió a la rama V1, además de aparecer nuevos episodios dolorosos en la lengua y la garganta, relacionados con el nervio glosofaríngeo derecho. Una resonancia magnética con secuencias especiales reveló que arterias cerebelosas estaban en contacto estrecho con los nervios afectados, lo que sugería una compresión vascular. Por ello, se realizó una cirugía de descompresión microvascular para liberar ambos nervios, colocando material de teflón para separar las arterias de los nervios. Tras la intervención, la paciente experimentó una desaparición completa del dolor trigeminal y una reducción significativa del dolor glosofaríngeo. Dos años después, mantiene un control adecuado del dolor con una reducción progresiva de la medicación, sin reaparición de los episodios intensos. Este caso muestra la efectividad de la cirugía en neuralgias craneales refractarias causadas por compresión vascular." } }, { "article": "Hombre de 36 años, bisexual, en profilaxis antirretroviral de pre-exposición al HIV, sin antecedentes de viaje, que refirió haber asistido a un evento donde tuvo contactos con parejas ocasionales cuya identidad y antecedentes se desconocen. Diez días después comenzó con fiebre, odinofagia y dolor cervical por lo que consultó en varias oportunidades, hasta que a los siete días del inicio de los síntomas se internó por persistencia de los mismos a pesar del tratamiento antibiótico indicado. Al ingreso presentó exudado faríngeo, adenopatías cervicales bilaterales dolorosas y pápulas umbilicadas en escroto y pene y pústulas en cara de cinco días de evolución. Se realizó tomografía computarizada de cuello con contraste endovenoso que descartó colección, ecografía abdominal con leve hepatoesplenomegalia, e inició tratamiento empírico con ceftriaxona y azitromicina. Se tomaron muestras para cultivo, para serologías, y escarificación de dos lesiones de la cara que se enviaron al Laboratorio Nacional de Referencia, INEI-ANLIS Dr. Carlos G. Malbrán, para PCR de punto final para Orthopoxvirus, con resultado DETECTABLE, confirmando así el diagnóstico de viruela símica. La secuenciación arrojó un alto porcentaje de homología con secuencias del clado de África Occidental (MPV-ARG003-2022, Genbank_ID ON800897). Otros diagnósticos diferenciales fueron descartados. El paciente evolucionó con aparición de una úlcera en lengua y nuevas lesiones asincrónicas en glúteos, región perianal, inguinal derecha, umbilical, frontal, cuello, mano derecha y dorso de pie en un total de no más de 25. En el laboratorio se constató un aumento de transaminasas en 2.2 veces el valor normal, sin otros datos significativos. Por persistencia del dolor cervical se solicitó nueva tomografía computarizada a los 14 días del inicio de los síntomas que evidenció adenomegalias con centro hipodenso de aspecto necrótico, que no requirieron drenaje quirúrgico. Al día 17 se realizó PCR en muestras de exudado de fauces y semen las que también resultaron positivas para virus de viruela símica. Se externó con franca mejoría clínica dos días después. El paciente dio su consentimiento informado escrito para la publicación de este informe de caso y las imágenes que lo acompañan.", "gold_summary": "Se trata de un hombre joven, bisexual, en profilaxis antirretroviral de pre-exposición al HIV, cuya forma de presentación fue faringitis exudativa sin otra etiología documentada y adenopatías que evolucionaron a la necrosis, presencia de lesiones asincrónicas características en cara, cuello, abdomen, extremidades y genitales. El diagnóstico fue por detección de ADN viral por reacción en cadena de la polimerasa en lesiones de piel, exudado de fauces y semen. El compromiso faríngeo con presencia de exudado luego del descarte de otras infecciones, podría ser una rareza para la forma epidémica de la enfermedad. El hallazgo del virus en semen ya reportado en otras publicaciones no es suficiente aún para confirmar la vía sexual como forma de trasmisión.", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre joven tuvo fiebre, dolor de garganta y ganglios inflamados en el cuello. También apareció con pequeñas heridas en la piel del cuerpo y los genitales. Los médicos hicieron pruebas y encontraron un virus llamado viruela símica. El virus estaba en la saliva y en el semen. Poco a poco, el hombre mejoró con tratamiento, aunque tuvo algunas heridas nuevas. No se sabe con certeza cómo se contagió.", "B2": "Un hombre de 36 años, bisexual y en prevención contra el VIH, tuvo fiebre y dolor de garganta. También presentó ganglios inflamados en el cuello y lesiones en la piel, como pápulas y pústulas. Se descartaron otras infecciones y confirmaron viruela símica, un virus detectado en lesiones, garganta y semen. La inflamación en el cuello empeoró, con áreas dañadas, pero no requirió cirugía. Aunque el virus apareció en el semen, no se sabe si se transmite por vía sexual. Después del tratamiento, mejoró y fue dado de alta. Este caso muestra que la viruela símica puede afectar la garganta y la piel de forma inusual.", "B3": "Un hombre de 36 años, bisexual y en profilaxis antirretroviral para prevenir el VIH, presentó fiebre, dolor de garganta y dolor cervical tras un evento con contactos sexuales ocasionales. A pesar del tratamiento antibiótico, sus síntomas persistieron y desarrolló lesiones cutáneas características en varias zonas del cuerpo, incluyendo genitales y cara. Las pruebas confirmaron la presencia del virus de la viruela símica mediante PCR en muestras de piel, garganta y semen. Además, presentó adenopatías cervicales que evolucionaron a necrosis, detectadas por tomografía, sin requerir intervención quirúrgica. El compromiso faríngeo con exudado, tras descartar otras infecciones, es poco común en esta enfermedad. Aunque se detectó el virus en semen, esto no confirma que la transmisión sea exclusivamente sexual. El paciente mejoró clínicamente y fue dado de alta tras dos semanas. Este caso resalta la importancia de considerar la viruela símica en pacientes con síntomas faríngeos y lesiones cutáneas, especialmente en contextos de riesgo, y subraya la necesidad de seguir investigando las vías de transmisión del virus." } }, { "article": "Paciente de sexo masculino de 23 años, natural de Itagüí - Colombia, antecedente familiar de muerte súbita de etiología no clara en abuelo a los 50 años, sin otros antecedentes familiares o personales de importancia. Venía en seguimiento externo por episodios sincopales a repetición con diagnóstico desde la infancia de disfunción del nodo sinusal sintomática por lo que se le implantó un marcapaso.\n\nDurante controles posteriores no hay reporte de deterioro de clase funcional hasta el año 2012 en Guayaquil-Ecuador. Durante su hospitalización se realiza el cambio de generador; en el primer mes postoperatorio presenta como complicación temprana una infección de bolsillo de marcapaso por lo que requirió el explante de la unidad generadora con posterior abandono de electrodo ventricular previamente implantado. Se realiza un nuevo implante de marcapaso en el lado contralateral sin complicaciones ni registro de nuevos eventos sincopales en los siguientes 10 años de seguimiento.\n\nSeis meses antes del ingreso presentaba deterioro de clase funcional NYHA III, sin otros síntomas y sin reportes de evaluaciones por servicio de electrofisiología desde el último implante de generador de marcapaso en 2012. Durante controles ambulatorios se reportó la suspensión del tratamiento con beta bloqueador debido a la pobre tolerancia.\n\nAl examen físico se encontró soplo sistólico en foco aórtico II/VI sin irradiación, no presentó signos de congestión central o periférica. Dentro de los laboratorios no se evidenció alteración en función renal, electrolítica ni del perfil hematológico. Se programó el marcapaso con evidencia de agotamiento de la batería de generador. Se realizó un ecocardiograma transtorácico donde se encontró hipertrofia concéntrica severa del septum interventricular a nivel medio ventricular, de 26 mm con gradiente intracavitario pico de 117 mmHg y movimiento sistólico anterior del velo mitral (SAM) el cual generaba una regurgitación mitral leve.\n\nFue evaluado por Heart Team, debido al score de riesgo de muerte súbita (16,8%) además de tener antecedentes familiares de muerte súbita considerando EUROSCORE II 0,67%; en cuanto a los electrodos abandonados previamente y la contraindicación de realización de resonancia magnética cardiaca, dado a la incompatibilidad del marcapaso, se realiza un estudio tomográfico y se consideró la realización de miectomía por sintomatología y variante documentada.\n\nFue programado para realización de miectomía medio ventricular por abordaje transapical con retiro de electrodos; se realizó la ventriculotomía izquierda en el ápex, con posterior resección del septum desde el parte medio ventricular hasta la base, con posterior retiro de electrodos adheridos a velo septal tricúspideo. No hubo complicaciones intraoperatorias y posteriormente se presentó disminución del gradiente intracavitario sin presencia del fenómeno SAM. Durante su estancia en Unidad de Cuidados Intensivos el paciente cursó con dos episodios documentados de taquicardia ventricular con inestabilidad hemodinámica por lo cual se le colocó un cardiodesfibrilador implantable (CDI) compatible con resonancia magnética (MRI) ST Jude sin presentar nuevos episodios de TV. El paciente cursó sin nuevas intercurrencias y se iniciaron los estudios ambulatorios de estudio genético debido a sus antecedente familiares.\n\nEl paciente presentó una evolución posoperatoria favorable luego del implante de CDI. En los estudios genéticos se encontró una variante, probablemente patogénica, en heterocigosis del FLNC, c 4636G>A consistente con miocardiopatía familiar hipertrófica tipo 26 autosómica dominante.\n\nActualmente, el paciente se encuentra en clase funcional I, sin arritmias evidenciadas en la telemetría y en tratamiento regular con Bisoprolol 5 mg. Se inició ampliación de estudio genético a familiares directos, sin embargo, debido al difícil acceso a servicios de salud su ejecución fue limitada.", "gold_summary": "A continuación, se presenta el caso de un paciente sexo masculino de 23 años con diagnóstico de cardiomiopatía hipertrófica variante medio apical, en quien se documenta variante de la filamina C, ante la inadecuada respuesta y persistencia de sintomatología frente al manejo médico, se realizó el procedimiento de miectomía con abordaje transapical, con posterior mejoría de sintomatología clínica y obstrucción al tracto de salida.", "synthetic_summary": { "B1": "Un joven de 23 años tenía problemas en el corazón desde niño y usaba un marcapasos. Con el tiempo, su corazón se hizo más grueso y tuvo dificultad para que la sangre saliera bien. Le hicieron una operación para quitar parte del músculo grueso y mejoró mucho. También le pusieron un aparato para cuidar su ritmo del corazón. Ahora está bien y sigue con medicinas para cuidar su salud.", "B2": "Un joven de 23 años con antecedentes familiares de muerte súbita tenía cardiomiopatía hipertrófica, una enfermedad del corazón que causa engrosamiento del músculo. A pesar de tener un marcapasos y tratamiento médico, presentaba síntomas graves y obstrucción en el corazón. Se le realizó una cirugía llamada miectomía para reducir el grosor del músculo y mejorar el flujo de sangre. Después, tuvo episodios de taquicardia ventricular, por lo que le implantaron un desfibrilador para prevenir problemas graves. Los estudios genéticos mostraron una variante en el gen FLNC, relacionada con su enfermedad. Actualmente, está estable, sin síntomas y con tratamiento, aunque el acceso a estudios para su familia ha sido difícil.", "B3": "Un hombre de 23 años con antecedentes familiares de muerte súbita fue diagnosticado en la infancia con disfunción del nodo sinusal, lo que motivó la implantación de un marcapasos. Tras una infección del dispositivo y el reemplazo del generador, presentó deterioro funcional y síntomas persistentes a pesar del tratamiento médico. El ecocardiograma evidenció hipertrofia severa del septum interventricular con un gradiente intracavitario elevado y movimiento anómalo de la válvula mitral. Debido al alto riesgo de muerte súbita y la contraindicación para resonancia magnética, se optó por una miectomía medio ventricular vía transapical, retirando además electrodos antiguos. Posteriormente, el paciente desarrolló episodios de taquicardia ventricular que requirieron la implantación de un cardiodesfibrilador compatible con resonancia magnética. Los estudios genéticos identificaron una variante probablemente patogénica en el gen FLNC, asociada a miocardiopatía hipertrófica familiar. Actualmente, el paciente se encuentra estable en clase funcional I, sin arritmias y en tratamiento con bisoprolol, mientras se intenta ampliar el estudio genético a sus familiares directos, aunque con dificultades por el acceso limitado a servicios de salud." } }, { "article": "Varón de 32 años, con antecedentes de infección por VIH en terapia anti-retroviral (carga viral indetectable y recuento de CD4 de 454 céls/mm3) y consumo de tabaco y drogas (marihuana, éxtasis y ketamina). Consultó en nuestra unidad de salud sexual por una historia de dos semanas de secreción uretral de aspecto mucoso con escaso ardor local, asociado a una úlcera eritematosa indurada en el surco balanoprepucial de 1,5 cm de diámetro, dolorosa y exudativa. Al examen físico presentaba una adenopatía inguinal izquierda de 2 cm, sensible a palpación, blanda, no adherida a planos profundos ni asociada a signos inflamatorios cutáneos. No presentaba fiebre ni otros síntomas asociados. En la anamnesis dirigida, refirió 20 parejas sexuales hombres en el último año, con relaciones sexuales orales y anales insertivas y receptivas, con uso ocasional de preservativo. No tenía antecedente de viajes fuera de Chile. Cuatro semanas antes del inicio de los síntomas, había tenido un contacto sexual de riesgo sin preservativo con una pareja contactada mediante una aplicación de telefonía móvil. Con el diagnóstico presuntivo de una sífilis primaria y uretritis en estudio, se tomaron muestras de sangre y secreción uretral para estudio microbiológico. Por la conducta sexual de alto riesgo, se tomó también un hisopado anorrectal para tinción de Gram y cultivo. De acuerdo con la norma vigente en Chile, se administraron tres dosis de 2,4 millones de UI de penicilina benzatina intramuscular separadas por una semana, además de 250 mg de ceftriaxona intramuscular y 1 g de azitromicina oral, ambas por una vez. El estudio de laboratorio confirmó el diagnóstico de sífilis, con un VDRL (Venereal disease research laboratory) reactivo con dilución de 1:2 y MHA-TP (Microhemagglutination assay for antibody to Treponema pallidum) reactivo. La tinción de Gram y los cultivos de secreción uretral (agar sangre y Thayer Martin) fueron negativos. La muestra anorrectal mostró escasos diplococos gramnegativos en la tinción de Gram, con desarrollo abundante de N. meningitidis y microbiota comensal en el cultivo corriente. La identificación bacteriana se realizó a través de espectrometría de masas MALDI-TOF MS. El paciente evolucionó favorablemente, sin secreción uretral y con regresión de la lesión ulcerada genital y la adenopatía inguinal a las dos semanas de seguimiento. Las tinciones de Gram y los cultivos de control de secreción uretral, faríngea y anorrectal resultaron negativos. Se citó al contacto sexual reciente para estudio y tratamiento. Sin embargo, éste se encontraba asintomático y los cultivos faríngeo, anorrectal y uretral realizados fueron negativos.", "gold_summary": "Presentamos el caso de un HSH con infección por VIH, que consultó por un cuadro de uretritis y sifilis primaria, en el cual se aisló N. meningitidis en una muestra anorectal. Fue tratado en forma empírica con ceftriaxona y azitromicina, realizándose un cultivo de control post-tratamiento que fue negativo.", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre con VIH tuvo una herida roja y dolorosa en el pene y un poco de líquido en la orina. También tenía un bulto en la ingle. Los médicos pensaron que tenía sífilis, una enfermedad que se pasa con el contacto sexual. Le dieron medicinas para curar la infección. Después de dos semanas, la herida y el bulto desaparecieron y ya no tenía líquido. También encontraron una bacteria llamada N. meningitidis en una muestra, pero después del tratamiento no apareció más.", "B2": "Un hombre de 32 años con VIH controlado consultó por secreción en el pene y una úlcera dolorosa. Tenía inflamación en la ingle y muchas parejas sexuales sin protección. Se sospechó sífilis primaria, una infección de transmisión sexual, y uretritis, inflamación de la uretra. Se hicieron análisis de sangre y cultivos para confirmar el diagnóstico. Encontraron sífilis y una bacteria llamada N. meningitidis en una muestra del ano. Recibió tratamiento con penicilina, ceftriaxona y azitromicina. Después de dos semanas, mejoró y los cultivos fueron negativos. Su pareja fue estudiada, pero no tenía infección. Este caso muestra la importancia de buscar y tratar infecciones en personas con conductas sexuales de riesgo.", "B3": "Un hombre de 32 años con VIH controlado y antecedentes de consumo de drogas consultó por secreción uretral, úlcera dolorosa en el pene y adenopatía inguinal. Reportó múltiples parejas sexuales y prácticas de riesgo sin protección, lo que orientó hacia sífilis primaria y uretritis como diagnósticos iniciales. Se tomaron muestras para diagnóstico microbiológico y se inició tratamiento empírico con penicilina, ceftriaxona y azitromicina para cubrir posibles coinfecciones. Los análisis confirmaron sífilis, mientras que los cultivos uretrales resultaron negativos para patógenos comunes. No obstante, en la muestra anorrectal se aisló Neisseria meningitidis, una bacteria poco habitual en esta localización. Tras completar el tratamiento, el paciente mostró mejoría clínica significativa y las pruebas de control fueron negativas. Se realizó seguimiento del contacto sexual, quien no presentó infección ni síntomas, lo que refuerza la importancia del control epidemiológico. Este caso resalta la necesidad de considerar infecciones atípicas en pacientes con conductas sexuales de alto riesgo y la utilidad de un tratamiento amplio para cubrir posibles coinfecciones. Además, subraya la importancia del seguimiento y control de parejas sexuales para prevenir la transmisión." } }, { "article": "Un paciente hispanoparlante de 63 años de edad se presentó en el hospital como una emergencia con inicio repentino de dificultad respiratoria severa, palpitaciones y sudoración profusa. Estaba en su estado habitual de salud y podía deambular con actividades independientes de la vida diaria hasta 30 minutos antes de su llegada a la sala de urgencias. Tenía un historial de 20 años de hipertensión, un historial de 15 años de diabetes mellitus, enfermedad de la arteria coronaria que requería la inserción de un stent de la arteria coronaria cinco años antes, un historial de diez años de insuficiencia cardiaca de la clase II de la New York Heart Association (NYHA) con una fracción de eyección reducida (EF) del 35 %, enfermedad renal crónica (CKD) en estadio 3B. Al ingresar en el hospital, sus medicamentos incluían carvedilol (25 mg dos veces al día), lisinopril (20 mg diario), espironolactona (25 mg diario), furosemida (20 mg diario), insulina glargina (20 unidades al acostarse), inyección de insulina lispro (7 unidades tres veces al día), atorvastatina (40 mg diario), y aspirina (81 mg diario), sin alergias a medicamentos conocidas.\n\nAl examen, su presión arterial era de 205/110 mmHg, su frecuencia respiratoria de 29 respiraciones/min, su frecuencia cardíaca de 118 latidos/min, la oximetría de pulso era de 82% (en aire ambiente) y su temperatura de 36.2°C. Su peso era de 72 kg y su estatura de 68 pulgadas, lo que resultó en un índice de masa corporal (IMC) de 24.13 kg/m2. Al examen físico, el paciente estaba en grave dificultad respiratoria, sudaba y no podía hablar con claridad. Su presión venosa yugular era elevada, como se muestra por la distensión de la vena yugular (3+). Al auscultar el tórax, se observaron crepitaciones bilaterales en todos los campos pulmonares. La auscultación cardíaca fue notable por un galope con una frecuencia regular y un murmullo sistólico 3/6 que se oía en la línea medioclavicular izquierda, al nivel del quinto espacio intercostal. El punto de impulso cardíaco máximo se desplazó hacia la izquierda (en la línea medioaxilar anterior) y no se observó distensión abdominal ni ascitis, con edema de los miembros inferiores (1+) hasta el nivel de la mitad de la pantorrilla.\n\nEl paciente fue trasladado a la zona de reanimación cardiopulmonar (RCP), donde se midieron los gases sanguíneos en el aire y se solicitaron pruebas de laboratorio. El paciente fue tratado con oxígeno al 100% utilizando una máscara no reanadora y se le colocó en posición de 90°, lo que produjo una mejora en la oximetría de pulso, que aumentó hasta el 90%. Un electrocardiograma (ECG) mostró taquicardia sinusal, depresión del ST del conductor lateral (de 1 mV), desviación del eje izquierdo e hipertrofia del ventrículo izquierdo. Se obtuvo una radiografía de tórax portátil que fue notable por una silueta cardiaca agrandada, señal de asta de ciervo de desviación venosa pulmonar del lóbulo superior (cefalización), y líneas B de Kerley, que indican edema intersticial.\n\nAunque se solicitaron pruebas de laboratorio, debido a que el paciente estaba gravemente enfermo y no se podía demorar el tratamiento, se inició un tratamiento inicial basado en los hallazgos clínicos, el historial clínico, el ECG, los gases arteriales en sangre y los hallazgos de rayos X. En vista de los hallazgos de las investigaciones iniciales y la ausencia de fiebre, se descartó la neumonía y se realizó un diagnóstico de edema pulmonar cardiogénico hipertensivo. Se inició un tratamiento intravenoso (IV) con nitroglicerina, comenzando a 30 mcg/min y aumentando en 15 mcg/min cada 3 minutos, con oximetría de pulso continua y monitoreo de los signos vitales cada 3 minutos. Después de 18 minutos, se tituló la nitroglicerina hasta 120 mcg/min y su presión arterial disminuyó a 148/82 mmHg, su presión arterial sistólica se redujo en un 29%, su presión arterial diastólica se redujo en un 25%, y su frecuencia cardíaca disminuyó a 87 latidos por minuto. Se hizo una rápida mejora clínica y el paciente pudo comunicarse con oraciones completas y pudo respirar sin el uso de músculos accesorios. La oximetría de pulso mostró una saturación de oxígeno >97%, y la suplementación de oxígeno continuó con el uso de una cánula nasal a 3 L/min y la medición de la oximetría de pulso del paciente fue >96%.\n\nDespués de 25 minutos, el paciente fue tratado con enalapril (2,5 mg IV) combinado con furosemida (20 mg IV). La nitroglicerina se redujo a una tasa de 10 mcg/min cada 5 minutos hasta que se interrumpió, seguido de una dosis oral de isosorbida dinitrato (30 mg). Después de la estabilización clínica completa, los resultados de los laboratorios mostraron un recuento de glóbulos blancos (WBC) de 11,43 × 109/uL, hemoglobina de 10,9 g/dl, hematocrito de 31,8%, plaquetas de 74 × 109/L, sodio de 144 mmol/L, potasio de 3,9 mmol/L, cloruro de 107 mmol/L, dióxido de carbono (CO2) de 25 mmol/L, nitrógeno ureico en sangre (BUN) de 27 mg/dL, creatinina de 1,4 mg/dL, péptido natriurético cerebral (BNP) de 3,452 pg/ml, y troponina I <0,05 ng/ml. Las mediciones de gases en sangre en aire incluyeron pH de 7,381, pCO2 de 44,8 mmHg, pO2 de 57 mmHg, HCO3 de 25,8 mmol/L, y saturación de oxígeno de 84%.\n\nSe evaluó al paciente para detectar la presencia de una posible embolia pulmonar (EP) subyacente, utilizando los criterios de estratificación de riesgo de EP de Wells, y se lo estratificó como de bajo riesgo, con una evaluación posterior con un nivel de dímero D de 340 ng/ml, que se interpretó como negativo. La evaluación para detectar hipertiroidismo mostró un valor normal de la medición ultrasensible del ensayo de la hormona estimulante de la tiroides en plasma (usTSH) de 2,56 μU/mL y tiroxina libre (T4) de 6,87 μU/mL.\n\nEl paciente fue admitido en la sala de hospital de medicina interna con un diagnóstico de edema pulmonar cardiogénico hipertensivo y fue dado de alta 48 horas después. Al momento del alta hospitalaria, su medicación incluía furosemida (40 mg diarios), carvedilol (12.5 mg dos veces al día), sacubitril/valsartan (24 mg/26 mg dos veces al día), espironolactona (25 mg diarios) e isosorbida mononitrato (60 mg diarios). El paciente fue sometido a seguimiento semanal por su cardiólogo, quien optimizó la terapia medicinal. No se registraron visitas a urgencias ni hospitalizaciones, al menos durante los siguientes 60 días.\n\nMH - Insuficiencia cardiaca/*complicaciones\nMH - Humanos\nMH - Hipertensión/*complicaciones\nMH - Infusiones, intravenosas\nMH - Hombre\nMH - Edad Media\nMH - Nitroglicerina/*administración y dosificación\nMH - Edema pulmonar/*terapia farmacológica/etiología\nMH - Insuficiencia respiratoria/*terapia farmacológica/etiología\nMH - Agentes vasodilatadores/*administración y dosificación\n", "gold_summary": "Paciente: Hombre, 63 años\n\nDiagnóstico final: Edema pulmonar cardiovenoso hipertensivo\n\nSíntomas: falta de aire\n\nMedicación: —\n\nProcedimiento clínico: —\n\nEspecialidad: Medicina general e interna\n\nUn hombre hispano de 63 años con antecedentes de hipertensión, enfermedad de las arterias coronarias, insuficiencia cardiaca con una fracción de eyección reducida del 35 %, enfermedad renal crónica (ERC) y diabetes mellitus, se presentó como una emergencia con disnea aguda y grave. El paciente fue tratado inicialmente con 100 % de oxígeno suplementario y nitroglicerina intravenosa (IV) en dosis altas (30 mcg/min), que se ajustó cada 3 minutos, aumentando en 15 mcg/min hasta que se alcanzó una dosis de 120 mcg/min. Después de 18 minutos de terapia agresiva, la condición del paciente mejoró y ya no necesitaba ventilación mecánica.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 63 años llegó al hospital con mucha dificultad para respirar y sudoración. Tenía problemas del corazón, presión alta y diabetes. Le dieron oxígeno y un medicamento llamado nitroglicerina para ayudar su corazón. Después de un rato, empezó a sentirse mejor y pudo respirar mejor. Luego, siguió con medicinas para cuidar su corazón y estuvo bien en los días siguientes.", "B2": "Un hombre de 63 años con hipertensión, diabetes y problemas del corazón llegó al hospital. Tenía dificultad grave para respirar y palpitaciones. Presentaba edema pulmonar cardiogénico, que es líquido acumulado en los pulmones por un mal bombeo del corazón. Lo trataron con oxígeno y nitroglicerina, un medicamento que baja la presión arterial. Después de unos minutos, su respiración mejoró mucho y pudo respirar sin ayuda. También recibió otros medicamentos para el corazón y los riñones. Fue hospitalizado dos días y luego dado de alta con seguimiento médico. No tuvo más problemas durante los siguientes dos meses.", "B3": "Un hombre de 63 años con antecedentes de hipertensión, diabetes, enfermedad coronaria e insuficiencia cardíaca acudió a urgencias por dificultad respiratoria severa, palpitaciones y sudoración. A su llegada, presentó signos característicos de edema pulmonar cardiogénico hipertensivo, incluyendo presión arterial elevada, crepitaciones pulmonares y distensión venosa yugular. Se inició tratamiento inmediato con oxígeno al 100 % y nitroglicerina intravenosa, ajustando la dosis para reducir la presión arterial y mejorar la función cardíaca. En menos de 20 minutos, la saturación de oxígeno y la capacidad respiratoria mejoraron notablemente, permitiendo al paciente comunicarse con normalidad. Posteriormente, se administraron enalapril y furosemida para continuar el manejo farmacológico. Los estudios complementarios descartaron infecciones pulmonares y embolia pulmonar, confirmando el diagnóstico de edema pulmonar cardiogénico. Tras la estabilización clínica, el paciente fue ingresado en medicina interna y dado de alta en 48 horas con medicación optimizada para insuficiencia cardíaca e hipertensión. En el seguimiento posterior, no se registraron nuevas complicaciones ni hospitalizaciones, lo que indica un adecuado control clínico. Este caso subraya la importancia de un diagnóstico rápido y un tratamiento agresivo en pacientes con múltiples comorbilidades y edema pulmonar cardiogénico." } }, { "article": "Historial clínico\nUn niño de 12 años se presentó en nuestro hospital con un mes de historia de sensación de cuerpo extraño y una masa conjuntival pedunculada carnosa que creció con el tiempo. No había historia de trauma o lesiones similares en el otro lado del cuerpo. Se descubrió una masa pedunculada carnosa rosácea de 15 mm de la conjuntiva palpebral derecha durante un examen oftalmológico. La agudeza visual estaba dentro de los límites normales. Se diagnosticó al niño como papiloma de células escamosas pedunculadas y se le realizó una biopsia excisional de la lesión.\n\nHallazgos macroscópicos y microscópicos\nRecibimos un fragmento de tejido blanco grisáceo, pequeño, firme, ovoide, fijado en formalina, de 1,5 x 1 cm, para su análisis patológico. En las secciones microscópicas se encontró una lesión poliopóidea hiperplásica con múltiples quistes globulares en la submucosa conjuntival, junto con una importante infiltración inflamatoria constituida por linfocitos, células plasmáticas y neutrófilos, así como enormes esporangios de paredes gruesas con numerosas endosporas. Las endosporas se liberaron después de que algunos de los esporangios maduros se rompieran. La rinosporidiosis conjuntival se diagnosticó histopatológicamente. No hubo recurrencia ni signo de rinosporidiosis en el ojo ni en ninguna otra área del cuerpo en el último examen del paciente, que fue 7 meses después de la escisión quirúrgica.\n", "gold_summary": "Un niño de 12 años con una masa conjuntival pedunculada carnosa fue llevado al Centro Médico de la Universidad de Jimma con un historial de un mes de sensación de cuerpo extraño. Al paciente se le diagnosticó un papiloma pedunculado de células escamosas y se le realizó una biopsia excisional de la lesión. Se encontró que la masa era una lesión polipoide hiperplásica con numerosos quistes globulares dentro de la submucosa conjuntival, rodeados por un infiltrado inflamatorio pesado de linfocitos, células plasmáticas y neutrófilos, así como grandes esporas de paredes gruesas con numerosas endosporas en secciones microscópicas. Se diagnosticó histopatológicamente rinosporidiosis conjuntival.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un niño de 12 años tenía una masa rosa en el ojo que le causaba molestias. Los doctores pensaron que era un tipo de bulto llamado papiloma y le sacaron la masa para verla mejor. Al estudiar la masa, encontraron que tenía muchas células inflamadas y unas esporas especiales. La enfermedad se llama rinosporidiosis y no volvió a aparecer después de la operación. El niño está bien y su vista no se dañó.", "B2": "Un niño de 12 años tenía una masa en el ojo derecho que le molestaba desde hace un mes. Los médicos pensaron que era un papiloma, un tumor benigno, y lo quitaron para analizarlo. Al estudiar el tejido, encontraron inflamación con muchas células del sistema inmunitario y estructuras llamadas esporangios con endosporas. Estas son características de una infección llamada rinosporidiosis, que afecta la conjuntiva, la membrana que cubre el ojo. Después de la cirugía, el niño no tuvo signos de que la infección volviera en siete meses. Por eso, el tratamiento fue exitoso y no hubo complicaciones.", "B3": "Un niño de 12 años acudió al hospital con una masa carnosa pedunculada en la conjuntiva del ojo derecho, acompañada de sensación de cuerpo extraño durante un mes. La agudeza visual era normal y no había antecedentes de trauma. Inicialmente se diagnosticó un papiloma de células escamosas, por lo que se realizó una biopsia excisional. El análisis microscópico reveló una lesión polipoide con múltiples quistes en la submucosa conjuntival, junto a una inflamación intensa compuesta por linfocitos, células plasmáticas y neutrófilos. Además, se observaron grandes esporangios con paredes gruesas que contenían numerosas endosporas, características típicas de rinosporidiosis conjuntival, confirmando así el diagnóstico. No se detectaron signos de recurrencia ni afectación en otras áreas del cuerpo durante el seguimiento a los siete meses después de la cirugía. Este caso destaca la importancia de considerar infecciones poco comunes en lesiones conjuntivales pedunculadas para un diagnóstico y tratamiento adecuados." } }, { "article": "Presentamos el caso clínico de un varón de quince años, sin antecedentes médicos ni intervenciones previas, que acude al servicio de urgencias de pediatría con clínica de vómitos y dolor abdominal epigástrico de cuatro días de evolución, manteniéndose afebril durante la evolución del cuadro.\n\nInicialmente fue manejado como gastroenteritis, pero ante la ausencia de mejoría, con persistencia del dolor abdominal de tipo cólico a nivel epigástrico y de los vómitos de aspecto bilioso, acude a urgencias para nueva valoración.\n\nA la exploración física el paciente presentaba aceptable estado general, se encontraba afebril, con signos leves de deshidratación. El abdomen se encontraba distendido, sin datos de peritonismo y con ruidos hidroaéreos disminuidos. La analítica no presentaba hallazgos significativos, realizándose una radiografía de abdomen con hallazgos sugestivos de obstrucción intestinal.\n\nDada la evolución se decide realizar una tomografía computarizada urgente, en la que se observó presencia de ascitis e importante dilatación de asas de intestino delgado, sugiriendo la interposición de un asa de intestino delgado en el inicio de la transcavidad de los epiplones, con cambio de calibre a nivel del hiato de Winslow.\n\nSe realizó intervención quirúrgica urgente, realizando inicialmente una laparoscopia exploradora. Se observaban asas de intestino delgado dilatadas, e íleon terminal, ciego y colon ascendente de calibre normal pero localizados en hipocondrio derecho, con el ciego muy móvil y sin presentar adherencias al espacio parietocólico derecho. Siguiendo proximalmente el íleon terminal, se observaron asas de intestino delgado de distinto calibre desde la profundidad de la teórica localización del hiato de Winslow. Se consiguió traccionar de ciego e íleon terminal hasta desplazarlos a fosa iliaca derecha, pero sin llegar a identificar correctamente el punto de cambio de calibre, ya que la interposición del borde inferior del hígado y la distensión de asas de intestino delgado dificultaban la técnica. Se intentó mejorar la visualización mediante punción percutánea de un asa dilatada para vaciar el gas, sin mejoría. Para asegurar la resolución del cuadro obstructivo se decidió realizar una laparotomía media supraumbilical. Al acceder a cavidad se evidenciaba el cambio de calibre en íleon, a unos 40 centímetros de la válvula ileocecal, con signos compatibles con herniación de un tramo de unos cinco centímetros de íleon a través de hiato de Winslow. En ambos extremos del asa herniada observamos la impronta congestiva del hiato sobre el asa (Fig. 3). Se identificó el hiato de Winslow, de calibre normal, por lo que no se realizó ninguna técnica preventiva para disminuir el riesgo de recidiva.\n\nDurante los primeros días del postoperatorio el paciente presentó un íleo paralítico, pudiendo retirar la sonda nasogástrica a los cinco días de la cirugía e iniciando tolerancia oral con buena respuesta. Simultáneamente desarrolló una colección pélvica que se manejó de forma conservadora con antibióticos, con buena evolución. Finalmente, el paciente fue dado de alta a los diez días de la intervención, con tránsito conservado, manteniéndose afebril y con buen estado general.\n\nActualmente el paciente está en seguimiento en consultas externas de cirugía pediátrica.", "gold_summary": "Presentamos el caso clínico de un varón adolescente de 15 años sin antecedentes quirúrgicos previos, con clínica de dolor abdominal y vómitos, en el que la tomografía computarizada sugería un cuadro de obstrucción intestinal a causa de hernia interna a nivel del hiato de Winslow. Precisó de intervención quirúrgica mediante laparoscopia exploradora, reconvertida por mala visualización a laparotomía media supraumbilical, para reducción del asa de íleon herniada. Esta presentaba buen aspecto y no fue necesaria la resección intestinal. No se realizó ninguna técnica preventiva para disminuir el riesgo de recidiva. Postoperatoriamente, el paciente presentó una colección pélvica manejada de manera conservadora con antibióticos. Actualmente se encuentra en seguimiento en consultas externas de cirugía pediátrica.", "synthetic_summary": { "B1": "Un niño de 15 años tuvo dolor de barriga y vómitos por varios días. Los médicos hicieron una prueba y vieron que parte de su intestino estaba atrapada en un lugar raro dentro de su cuerpo. Lo operaron para sacar esa parte y estaba bien, sin daño. Después de la operación, tuvo una pequeña infección que mejoró con medicinas. Ahora el niño está bien y los doctores lo revisan para que siga sano.", "B2": "Un chico de 15 años llegó al hospital con dolor en la parte superior del abdomen y vómitos durante cuatro días. No tenía fiebre, por eso pensaron que tenía gastroenteritis, una inflamación del estómago. Como no mejoró, le hicieron una tomografía, un examen que usa rayos X para ver el interior del cuerpo. Este examen mostró que tenía una obstrucción en el intestino delgado causada por una hernia en el hiato de Winslow, una abertura cerca del hígado. Fue necesario operarlo; empezaron con cirugía por laparoscopia, que usa pequeñas cámaras, pero tuvieron que hacer una abertura más grande para liberar el intestino atrapado. No fue necesario quitar ninguna parte del intestino. Después, tuvo una infección en la pelvis que trataron con antibióticos y mejoró. Ahora está bien y sigue en control médico para asegurar su recuperación.", "B3": "Un adolescente de 15 años sin antecedentes médicos previos acudió con dolor abdominal y vómitos biliosos que persistieron durante cuatro días. Inicialmente tratado como gastroenteritis, la falta de mejoría y los hallazgos radiológicos sugirieron una obstrucción intestinal. La tomografía mostró dilatación de asas del intestino delgado y una posible hernia interna en el hiato de Winslow, un espacio anatómico detrás del hígado. Se realizó cirugía urgente, comenzando con laparoscopia que se convirtió en laparotomía para mejorar la visualización y reducir el asa intestinal herniada. No fue necesaria la resección del intestino ni se aplicaron técnicas para prevenir recurrencias. En el postoperatorio, el paciente presentó un íleo paralítico y una colección pélvica, esta última tratada con antibióticos de forma conservadora. Tras diez días, fue dado de alta en buen estado y sin fiebre. Actualmente, continúa en seguimiento en consultas externas de cirugía pediátrica para vigilar su recuperación y prevenir posibles complicaciones. Este caso destaca la importancia de considerar hernias internas en adolescentes con obstrucción intestinal y la necesidad de intervención quirúrgica oportuna para evitar daños mayores." } }, { "article": "Un niño de 23 meses de edad con encefalopatía isquémica hipóxica al nacer, con buen potencial motor cerebral y desarrollo psicomotor normal. Tenía antecedentes personales de miocardiopatía restrictiva y fue incluido en un programa de trasplante cardiaco cuando tenía 16 meses de edad. También fue necesario implantarle un dispositivo de asistencia biventricular Berlin Heart externo. Para evitar eventos embólicos, se le administró un tratamiento antiplaquetario doble y anticoagulante. Cuando tenía 23 meses de edad, presentó desconexión y hemiparesia derecha. Una tomografía computarizada (TC) mostró una arteria cerebral media (ACM) izquierda hiperdensa, así como un infarto parietotemporal derecho crónico. Su análisis de sangre mostró: glóbulos rojos 4.16 × 106 µ/L; hemoglobina 11.4 g/gL; tiempo de tromboplastina parcial activada (TTPA) 93 segundos y relación internacional normalizada (INR) 1.08.\n\nEl tratamiento trombolítico intravenoso estaba contraindicado debido al doble tratamiento antiplaquetario y anticoagulante a la dosis completa con heparina, por lo que se realizó una trombectomía intraarterial. Aunque el paciente tenía 23 meses de edad, se encontraba en el tercer percentil de la curva de peso (10 kg). Bajo anestesia general, se perforó la arteria femoral derecha y se colocó una funda 4F de 11 cm de largo (Cordis, Irlanda). Se usó un catéter vertebral Radiofocus 4F (Glidecath de Terumo, Bélgica) para confirmar la oclusión del segmento M1 de la MCA izquierda. La arteria se recanalizó mediante trombectomía mecánica con un stentriever utilizando el catéter vertebral 4F como tutor, colocándolo en el segmento petroso de la arteria carótida. Se usó un dispositivo Trevo XP Pro Vue de 3 mm x 20 mm (Stryker, Países Bajos), con un microcatéter Rapid Transit recto (Codman Neurovascular, Reino Unido), abriendo la arteria en una sola pasada. Se retiró todo el sistema (catéter tutor, microcatéter y stentriever) simultáneamente. En la prueba de control, se detectó una disección iatrogénica de la arteria carótida interna izquierda, que no tuvo importancia clínica, ya que el hemisferio izquierdo se irrigaba a través de la arteria comunicante anterior.\n\nUn mes después, se realizó con éxito el trasplante de corazón. La única secuela neurológica a largo plazo que surgió como resultado del accidente cerebrovascular fue la espasticidad del miembro superior derecho.\n\nMH - Cardiomiopatía, Dilatada/complicaciones/cirugía\nMH - Cardiomiopatía, restrictiva/complicaciones/cirugía\nMH - Angiografía cerebral\nMH - Procedimientos/métodos endovasculares\nMH - Mujer\nMH - Estudios de seguimiento\nMH - Insuficiencia cardiaca/*complicaciones/tratamiento\nMH - Trasplante de corazón\nMH - *Dispositivos de asistencia cardíaca\nMH - Humanos\nMH - Infantil\nMH - Hombre\nMH - Arteria cerebral media/imágenes diagnósticas\nMH - Estudios Retrospectivos\nMH - Ictus/complicaciones/diagnóstico por imágenes/cirugía\nMH - Resultado del tratamiento\n", "gold_summary": "Un niño de 16 meses de edad con cardiomiopatía restrictiva que fue incluido en una lista para un trasplante cardiaco. A los 20 meses de edad, requirió un implante de un dispositivo de asistencia biventricular externo (Berlin Heart) y tuvo un accidente cerebrovascular en el hemisferio izquierdo a los 23 meses. Se utilizó un enfoque intraarterial y produjo buenos resultados clínicos. Un mes después, se realizó con éxito un trasplante cardiaco.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un niño de casi dos años tenía un problema en su corazón y necesitaba un trasplante. Le pusieron un aparato para ayudar a su corazón a latir. Luego, tuvo un problema en el cerebro que le hizo perder fuerza en un brazo. Los médicos usaron un método especial para limpiar la arteria bloqueada y le ayudaron mucho. Un mes después, le dieron un nuevo corazón y mejoró bastante.", "B2": "Un niño de 23 meses tenía una enfermedad del corazón llamada miocardiopatía restrictiva, que limita su función. Para ayudar su corazón, le pusieron un dispositivo externo llamado Berlin Heart. A esa edad, sufrió un accidente cerebrovascular, que ocurre cuando falta sangre en una parte del cerebro. No pudo recibir el tratamiento común porque tomaba medicinas para evitar coágulos. Por eso, le hicieron una trombectomía, que consiste en sacar el coágulo con un catéter. La arteria se abrió bien, aunque quedó una pequeña lesión sin problemas. Un mes después, recibió un trasplante de corazón exitoso. Solo quedó una rigidez en el brazo derecho como secuela del accidente.", "B3": "Un niño de 23 meses con antecedentes de encefalopatía isquémica neonatal y cardiomiopatía restrictiva fue incluido en un programa de trasplante cardiaco, recibiendo un dispositivo de asistencia biventricular externo para soporte hemodinámico. A pesar de la anticoagulación y terapia antiplaquetaria, desarrolló un accidente cerebrovascular isquémico con hemiparesia derecha, contraindicado para tratamiento trombolítico. Se realizó una trombectomía mecánica intraarterial que permitió la recanalización de la arteria cerebral media izquierda en una única intervención, detectándose una disección arterial sin consecuencias clínicas graves debido al mantenimiento del flujo colateral cerebral. Un mes después, el paciente fue sometido con éxito a trasplante cardiaco, presentando como secuela neurológica persistente únicamente espasticidad en el miembro superior derecho. Este caso evidencia que la trombectomía mecánica puede constituir una estrategia terapéutica eficaz en pacientes pediátricos con alto riesgo y tratamientos complejos, facilitando el manejo exitoso del ictus isquémico y la posterior realización del trasplante cardiaco." } }, { "article": "Una mujer de 23 años de edad se presentó al departamento de urgencias con pérdida de conciencia y exceso de secreciones orales 2 horas después de la ingestión de un veneno no especificado. No tenía movimientos corporales anormales, fiebre, diarrea, vómitos o sudoración. Inicialmente la habían llevado a un hospital primario cercano, donde fue tratada por posible intoxicación por OP con atropina y cimetidina durante 3 días, antes de ser trasladada al hospital Saint Peter. Después de un interrogatorio exhaustivo, se descubrió que la paciente había consumido unos 30 ml de 2,4-D en un intento de suicidio, precipitado por problemas financieros. No tenía antecedentes conocidos de enfermedad psiquiátrica, intentos de suicidio, episodios depresivos o abuso de sustancias. No se observaron trastornos cardíacos, renales o metabólicos previos.\n\nAl llegar al departamento de urgencias, la paciente estaba inconsciente. Sus constantes vitales eran PR 110/min, BP 120/70 mmHg, RR 21/min, y SPO2 96% en aire ambiente. Los resultados del examen físico fueron notables: un GCS de 6 sobre 15, pupilas dilatadas y reactivas, extremidades inferiores hipertónicas e hiperreflexivas, y reflejo plantar ascendente. Tras la investigación inicial, el recuento completo de células sanguíneas, la prueba de la función renal, la prueba de la función hepática, y la glucosa en sangre aleatoria fueron normales. Su electrocardiograma mostró taquicardia sinusal, mientras que la radiografía de tórax no fue notable. El análisis de gases en sangre arterial y el nivel sérico de la toxina no pudieron determinarse, ya que ninguno de los medios de prueba estaba disponible en el hospital.\n\nLa paciente fue trasladada a la unidad de cuidados intensivos (UCI), se le introdujo una sonda para proteger las vías respiratorias y se le inició inmediatamente una diuresis alcalina forzada. Su evolución en la UCI fue notable por el desarrollo de una insuficiencia renal (creatinina 3,1 ml/dL [intervalo de referencia 0,5-1,2 mg/dL], BUN 133 mg/dL [intervalo de referencia 16,6-48,5 mg/dL], análisis de orina 3+ hemoglobina y muchos glóbulos rojos), debido a una rabdomiolisis inducida por toxinas (nivel de creatina fosfocinasa de 1330 µg/L). Posteriormente, la paciente se volvió hipotensa y se le inició un tratamiento con vasopresores. La ecocardiografía y la ecografía abdominal no fueron significativas. A pesar de estos esfuerzos, falleció por colapso circulatorio el tercer día de estancia en la UCI.\n", "gold_summary": "Aquí se informa sobre el caso de una joven granjera de la zona rural de Etiopía que fue internada en un hospital local tras perder el conocimiento y presentar exceso de secreciones orales 2 horas después de haber ingerido, de manera suicida, un agente tóxico desconocido. Originalmente, se la trató por intoxicación con organofosforados y luego se la trasladó al Hospital Saint Peter's en Addis Abeba para recibir atención médica más intensiva. Allí, se confirmó la ingesta de 2,4-D y se le brindó atención médica de apoyo, ventilación mecánica y diuresis alcalina forzada. A pesar de estas intervenciones, falleció varios días después.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una joven de 23 años tomó un veneno para intentar hacerse daño. Perdió el conocimiento y tenía mucha saliva. La llevaron a dos hospitales, donde le dieron medicinas y cuidados. Aunque trataron de ayudarla con máquinas y medicinas, su cuerpo se enfermó mucho y murió después de tres días.", "B2": "Una mujer de 23 años perdió el conocimiento y tuvo exceso de saliva dos horas después de tomar un veneno para suicidarse. Al principio, la trataron pensando que era una intoxicación por organofosforados, pero luego se supo que había ingerido 2,4-D, un herbicida tóxico. Al llegar al hospital, estaba inconsciente y con reflejos anormales. Sus análisis de sangre y órganos fueron normales al inicio, pero luego desarrolló daño renal por destrucción muscular causada por el veneno. Recibió tratamiento en cuidados intensivos, incluyendo protección de las vías respiratorias y diuresis alcalina para eliminar el tóxico. Sin embargo, su condición empeoró con baja presión arterial y colapso circulatorio, y falleció al tercer día. Este caso muestra lo grave que puede ser la intoxicación con 2,4-D y la importancia de un diagnóstico rápido.", "B3": "Una mujer de 23 años fue ingresada en urgencias tras perder el conocimiento y presentar secreciones orales abundantes, dos horas después de ingerir un veneno en un intento de suicidio. Inicialmente fue tratada como intoxicación por organofosforados, pero luego se confirmó que había consumido 2,4-D, un herbicida tóxico. Al llegar al hospital, estaba inconsciente con signos neurológicos graves y sin alteraciones en pruebas básicas. Fue trasladada a la unidad de cuidados intensivos, donde recibió ventilación mecánica y diuresis alcalina para eliminar la toxina. Sin embargo, desarrolló insuficiencia renal causada por daño muscular grave (rabdomiólisis) y presentó hipotensión que requirió vasopresores. A pesar del tratamiento, su estado empeoró hasta sufrir un colapso circulatorio que causó su fallecimiento al tercer día. Este caso refleja la gravedad de la intoxicación por 2,4-D y la dificultad para manejar sus complicaciones, subrayando la importancia de un diagnóstico rápido y un tratamiento especializado para mejorar el pronóstico." } }, { "article": "Una paciente etíope de 35 años de edad se presentó en el departamento de urgencias del Colegio Médico del Hospital Yekatitit 12 con síntomas de falta de aire en reposo, ortopnea, disnea paroxística nocturna significativa, dolor torácico, tos productiva teñida de sangre y vómitos de materia ingerida (2-3 episodios por día) durante 2 semanas. Presentaba una hinchazón progresiva del cuerpo que comenzó en las extremidades inferiores y luego afectó a todo el cuerpo, fatigabilidad fácil, pérdida de apetito, fiebre intermitente de alto grado y sensación de ardor epigástrico durante la misma semana y con la misma duración. La paciente también experimentó una pérdida de peso y fatiga no especificadas durante los últimos 2 meses. Por lo demás, no tenía comorbilidades conocidas, ni comportamientos de riesgo, como fumar o beber alcohol, medicamentos o antecedentes familiares de neoplasia. Estaba casada, tenía cuatro hijos y no tenía antecedentes obstétricos negativos. Su ocupación era la agricultura y había vivido en una zona rural. Nunca había sido admitida por una queja similar.\n\nLa escala de coma de Glasgow (GCS) de la paciente fue de 15 sobre 15, y no había anormalidades de memoria, potencia o tono. La paciente estaba en grave dificultad respiratoria con saturación de oxígeno del 70% con aire atmosférico, frecuencia respiratoria de 30-35 latidos/minuto, y frecuencia del pulso de 120 por minuto. Tenía registros de fiebre de alto grado hasta el nivel de 39.5 0C y puede mantener su presión arterial. El examen de mama con ultrasonido y mamografía fue supuestamente normal. No se detectó linfadenopatía en áreas accesibles.\n\nEl examen del tórax reveló signos de derrame pleural que también se observaron en las imágenes y se analizaron. Una tomografía computarizada (TC) del tórax con contraste mostró derrame pericárdico y neumonía multifocal. La angiografía por TC mostró un defecto de llenado arterial pulmonar segmentario del lóbulo inferior en ambos lados, lo que sugiere embolia pulmonar y derrame pleural en ambos lados. Los frotis citológicos se informaron con láminas de células mesoteliales, neutrófilos y grupos dispersos de células grandes atípicas con nucleolos prominentes que sugieren derrame maligno. El análisis del líquido pleural mostró un líquido con predominio linfocítico con glucosa normal (82 mg/dl), proteínas (2,2 g/dl) y lactato deshidrogenasa (LDH) de 592 mg/dl.\n\nLa presión venosa yugular aumentó con los sonidos cardiacos apagados. La ecocardiografía mostró derrame pericárdico masivo con características de taponamiento cardiaco, fracción de eyección preservada (65%), y excursión sistólica del plano anular tricuspídeo (TAPSE) mayor a 18 mm. Un electrocardiograma (ECG) reveló solo taquicardia sinusal y desviación del eje. Se realizó una pericardiocentesis inmediata, se extrajo un drenaje de aproximadamente 250 ml de fluido hemorrágico y se aseguró la ventana pericárdica. La repetida ecocardiografía reveló una reducción del tamaño. El informe de citología del fluido pericárdico mostró numerosos linfocitos junto con células malignas atípicas que tenían prominentes nucleolos, lo que sugería un derrame maligno.\n\nEn el examen abdominal, mostró signos positivos de acumulación de fluidos sin órgano hinchable. La tomografía computarizada abdominal y pélvica mostró un aumento en el tamaño del hígado con múltiples lesiones hepáticas hipointensas que sugerían metástasis. Los órganos pélvicos, incluidos los ovarios y el útero, no presentaron lesiones identificadas. Se realizó una biopsia con aguja de la lesión hepática y los resultados revelaron un adenocarcinoma secundario.\n\nSe realizó un diagnóstico de insuficiencia cardíaca causada por una efusión pericárdica masiva maligna secundaria a un adenocarcinoma diseminado y un carcinoma de origen primario desconocido que afectaba al pulmón, la pleura, el pericardio y el tracto gastrointestinal. Se le diagnosticó a la paciente una trombosis venosa profunda extensa en la extremidad superior izquierda, una embolia pulmonar bilateral y segmentaria, posiblemente debido a la CUP diseminada. Los hallazgos también mostraron una neumonía multifocal superpuesta y una anemia leve de enfermedad crónica.\n\nEl recuento sanguíneo completo inicial reveló leucocitosis con un recuento de glóbulos blancos de 24 × 103 por ml, neutrófilos predominantes (91%), recuento de glóbulos rojos de 3.7 × 106 por µl, anemia normocítica leve (hemoglobina (Hgb) 11.2 mg/dl), volumen corpuscular medio (MCV) de 81.2 fl, y trombocitopenia severa (66 × 103/µl). Después del tratamiento antibiótico para neumonía, el recuento sanguíneo completo volvió a la normalidad (excepto para Hgb). Con niveles normales de bilirrubina, la aspartato aminotransferasa (AST) aumentó más de siete veces (263 U/L), mientras que la alanina transaminasa (ALT) aumentó más de nueve veces (332 U/L). Los electrolitos séricos (excepto para Na + con hiponatremia leve, 129 mEq/L) y las pruebas de función renal fueron normales. La albúmina era baja (2.12 g/dl). Los niveles de lactato deshidrogenasa (LDH) aumentaron casi dos veces desde el inicio (592 U/L). Los virus del virus de inmunodeficiencia humana, hepatitis B y hepatitis C no fueron reactivos. La sangre y el cultivo del líquido pleural no tuvieron crecimiento. Un antígeno carcinoembrionario (CEA) aumentó más de 400 veces (1000 µg/L) del inicio.\n\nLa paciente fue admitida en la sala general. Se realizó una ventana pericárdica y una inserción de un tubo torácico derecho con un cirujano cardiotorácico junto con un cardiólogo (ver la cantidad de aspirado antes). Se realizó una aspiración pleural terapéutica intermitente para el derrame pleural maligno. Una vez que la dosis de carga (60 mg) de frusemida produjo suficiente producción de orina, esta dosis se mantuvo tres veces (TID) al día. Esto se redujo y se dio de alta a la paciente con una dosis oral de 20 mg dos veces al día (BID). Se inició una dosis estándar de enoxaparina para el tromboembolismo pulmonar y la trombosis venosa profunda aguda extensa en la extremidad superior izquierda. Se administró enoxaparina por vía subcutánea 40 mg BID durante la hospitalización, que se cambió a 5 mg de warfarina oral diaria durante el alta debido a problemas financieros. La neumonía multifocal se trató con ceftazidima (1 g intravenoso TID) y vancomicina (1 g intravenoso BID) según el protocolo de tratamiento estándar nacional. El dolor se controló con un potente medicamento contra el dolor (morfina 5 mg intravenosa TID) y se redujo y suspendió. También estaba en la profilaxis de la úlcera. La paciente fue dada de alta de la sala médica con una mejora significativa después de 14 días de hospitalización y fue asignada a la unidad de oncología del hospital. Por lo tanto, para el cáncer de origen primario desconocido, se le dio un ciclo de quimioterapia (carboplatino/paclitaxel). Se perdió el seguimiento debido a problemas financieros, y la paciente murió en su casa cuatro meses después del alta.\n\nMH - Humanos\nMH - Mujer\nMH - *Insuficiencia cardiaca/etiología\nMH - Adulto\nMH - *Neoplasias, complicaciones/primaria desconocida", "gold_summary": "Una mujer negra de 35 años se presentó con falta de aire en reposo, ortopnea, disnea paroxística nocturna, dolor torácico, tos productiva teñida de sangre y fiebre durante 2 semanas. También tenía hinchazón progresiva del cuerpo, fatigabilidad fácil, pérdida de apetito y dolor abdominal durante la misma semana. La imagen corporal reveló grandes derrames pleurales y pericárdicos, lesiones hepáticas metastásicas y defectos de llenado segmentarios y subsegmentarios vasculares pulmonares bilaterales. La citología de los fluidos pericardio y pleural sugieren derrame maligno. Las lesiones hepáticas y la biopsia con aguja indicaron adenocarcinoma de origen desconocido, y el nivel de antígeno carcinoembriónico también aumentó significativamente.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 35 años tenía dificultad para respirar, tos con sangre y fiebre por dos semanas. Su cuerpo se hinchó y se cansaba fácil. Los médicos encontraron líquidos en su pecho y alrededor del corazón, y manchas en el hígado. Las pruebas mostraron que tenía un cáncer que se había extendido, pero no sabían de dónde empezó. La trataron en el hospital, pero la enfermedad era grave.", "B2": "Una mujer de 35 años llegó al hospital con dificultad para respirar y dolor en el pecho. También tenía tos con sangre, fiebre y hinchazón en el cuerpo desde hacía dos semanas. Las pruebas mostraron líquido acumulado en el corazón y los pulmones, además de lesiones en el hígado. Estas lesiones indicaban un cáncer que se había extendido a otras partes del cuerpo. El análisis del líquido del corazón y los pulmones mostró células cancerosas. La biopsia confirmó un adenocarcinoma, un tipo de cáncer, pero no se pudo saber dónde comenzó. La paciente recibió tratamiento para la infección, el cáncer y los problemas del corazón y pulmones. Aunque mejoró al principio, falleció cuatro meses después por la enfermedad avanzada.", "B3": "Una mujer etíope de 35 años acudió al hospital con dificultad respiratoria grave, tos con sangre, dolor torácico y fiebre persistente durante dos semanas, además de hinchazón progresiva y fatiga. Los estudios por imágenes revelaron derrames pleurales y pericárdicos extensos, lesiones hepáticas sospechosas de metástasis y signos de embolia pulmonar bilateral. El análisis del líquido pleural y pericárdico mostró células malignas, indicando derrames de origen canceroso. La biopsia hepática confirmó un adenocarcinoma metastásico, aunque no se identificó el tumor primario. La paciente también presentó trombosis venosa profunda y neumonía multifocal, complicaciones que se trataron con anticoagulantes y antibióticos. Se realizó una pericardiocentesis para aliviar el taponamiento cardíaco, y se inició quimioterapia con carboplatino y paclitaxel. A pesar de la intervención, la paciente falleció cuatro meses después del alta, debido a la progresión de un cáncer avanzado de origen desconocido que afectaba múltiples órganos. Este caso destaca la complejidad del diagnóstico y manejo de neoplasias metastásicas con presentación clínica grave y compromiso cardiopulmonar." } }, { "article": "Paciente del sexo femenino de 17 años con diagnóstico de enfermedad de Graves con bocio difuso, la cual negó otros antecedentes de importancia.\n\nSu cuadro comenzó seis meses antes con pérdida de peso progresiva, episodios de ansiedad y agitación, temperaturas de 37.4 a 37.9 ºC, palpitaciones, dolor abdominal y diarrea intermitente. A los dos meses se agregó como síntoma el crecimiento de la cara anterior del cuello; al tercer mes presentó taquicardia de hasta 130 latidos por minuto. Al ser valorada por Endocrinología se le administró tiamazol de 15 mg cada 8 horas, el cual fue suspendido por cuadro de agranulocitosis. Por lo tanto, se le comenzó a administrar lugol y propanol de 20 mg cada 8 horas, sin respuesta adecuada. Por ende, se decidió aplicar una dosis terapéutica de yodo 131 (I-131) 10 mcU.\n\n\nExploración física\nA la exploración física, la paciente presentó como signos basales una presión arterial no invasiva (PANI) 137/75 mmHg, frecuencia cardiaca (FC) 105 lpm, frecuencia respiratoria (FR) 16 rpm, SpO2 95%, temperatura 37.4ºC. La paciente ingresó deambulando, con agitación leve, con actitud cooperadora; estaba hidratada y sin datos clínicos de vía aérea difícil, pero no se valoró movilidad de tráquea por crecimiento tiroideo de aproximadamente 7.5 x 7 x 10 cm). La superficie del cuello era regular y su movilidad tenía una adecuada extensión. A la auscultación cardiopulmonar no hubo ruidos agregados y la paciente tenía ruidos cardiacos aumentados en frecuencia; asimismo, abdomen blando, depresible, no doloroso, con peristalsis presente. Extremidades integras, sensibilidad con aumento de la percepción del calor, hiperhidrosis palmar, fuerza 5/5, y temblor fino.\n\nSe empleó la escala de Burch y Wartofsky y se obtuvieron 40 puntos con elevada probabilidad de tormenta tiroidea, por lo cual se decidió manejo con anestesia multimodal.\n\nEn la monitorización tipo 2 la paciente presentó signos vitales iniciales PANI 137/75 mmHg, frecuencia cardiaca 96 latidos por minuto, frecuencia respiratoria 16 respiraciones por minuto, 95% Spo2, monitoreo invasivo de tensión arterial.\n\nPor inducción endovenosa se le administraron a la paciente 2 mg de midazolam; 150 mcg de fentanilo; 5 mg de cisatracurio y 50 mg de propofol.\n\nEl abordaje de la vía aérea se hizo con videolaringoscopía Glide Scope con hoja hiperangular 3 sin complicaciones. La ventilación mecánica invasiva modo volumen presentó flujos bajos FIO2 (40%).\n\nSe llevó a cabo bloqueo cervical superficial bilateral ecoguiado con 4 mL de ropivacaina al 0.2% en cada lado (16 mg en total).\n\nPara el mantenimiento se empleó sevoflorano CAM 0.8, infusión de dexmedetomedina 0.7 a 0.4 mcg/kg/hora, infusión de lidocaína 25 mcg/kg/hora, concentración plasmática de fentanilo 0.001 mcg/mL.\n\nEn cuanto a los adyuvantes se empleó paracetamol 750 mg + parecoxib 40 mg + ketorolaco intravenoso 30 + sulfato de magnesio 1250 g en infusión para una hora. El balance de líquidos fue negativo. El tiempo anestésico fue de 215 minutos. En el transoperatorio, la paciente estuvo hemodinámicamente estable, con presión arterial media de 67 a 75 mmHg, que se considera adecuada para la perfusión de órganos.\n\nEn el postoperatorio la paciente presentó analgesia durante 12 horas. Rescate con 1 g de metamizol por razón necesaria, utilizando un solo rescate. Disfonía postoperatoria persistente, sin presencia de odinofagia.", "gold_summary": "Adolescente de 17 años con enfermedad de Graves con manifestaciones clínicas descontroladas, la cual no respondió a tratamiento médico y se programó para tiroidectomia radical. Se obtuvieron 35 puntos en la Escala de Burch y Wartofsky. Se manejó con anestesia general y fueron disminuyendo los estímulos para control de vía aérea y regional a fin de disminuir los estímulos quirúrgicos. Se usaron medicamentos adyuvantes como sulfato de magnesio para la estabilidad transoperatoria.", "synthetic_summary": { "B1": "Una niña de 17 años tenía una enfermedad en la tiroides. Tenía pérdida de peso, nervios y su corazón latía rápido. Las medicinas no la ayudaron, por eso la operaron. En la cirugía, cuidaron su corazón y respiración con medicinas. Después, ella estuvo tranquila y sin mucho dolor.", "B2": "Una joven de 17 años tenía enfermedad de Graves, que agranda la tiroides y causa síntomas. Ella perdió peso, sentía ansiedad y tenía palpitaciones, pero los medicamentos no funcionaron. Por eso, decidieron operarla para quitarle la tiroides. Durante la cirugía, usaron anestesia general para que no sintiera dolor ni se moviera. También cuidaron su respiración y le dieron medicinas para mantenerla estable. La operación duró más de tres horas y la paciente estuvo bien todo el tiempo. Después, tuvo un poco de dolor y dificultad para hablar, pero podía tragar sin problema. Este caso muestra lo importante que es cuidar bien a pacientes con problemas graves en la tiroides.", "B3": "Una paciente de 17 años con enfermedad de Graves presentó síntomas graves como pérdida de peso, ansiedad, taquicardia y crecimiento del cuello debido a un bocio difuso, sin mejoría con tratamiento médico inicial. Debido a la falta de respuesta y complicaciones con medicamentos, se decidió realizar una tiroidectomía radical. Durante la cirugía, se aplicó anestesia general combinada con técnicas para reducir la estimulación de la vía aérea y bloqueo regional para controlar el dolor y la respuesta al estrés quirúrgico. Se emplearon fármacos adyuvantes, incluyendo sulfato de magnesio, para mantener la estabilidad hemodinámica. La paciente permaneció estable durante el procedimiento y experimentó analgesia prolongada en el postoperatorio, con solo un rescate analgésico necesario. No obstante, presentó disfonía persistente sin dolor al tragar. Este caso resalta la importancia de un manejo anestésico cuidadoso en pacientes con tormenta tiroidea y bocio voluminoso, buscando minimizar riesgos y optimizar la recuperación." } }, { "article": "Una mujer de 30 años de edad, embarazada de 3, para 3, se presentó con disminución de la micción, dolor en el flanco izquierdo y fiebre durante 2 días después de una cesárea de emergencia por primera vez, indicada debido a la angustia materna y fetal secundaria al trabajo de parto prolongado y sangrado vaginal prolongado en el hospital Al-Thora, Ibb, Yemen. A pesar de los esfuerzos de reanimación, su recién nacido falleció después de 45 minutos. Durante la cesárea, se identificaron severas adherencias uterinas (ya que había lesiones de endometriosis y adherencias entre la pared posterior del útero y el colon sigmoide), y una pérdida de sangre estimada de 1500 cc, según el informe del ginecólogo. La paciente no recibió atención prenatal durante su embarazo. No es fumadora y negó condiciones médicas crónicas, abuso de drogas, intoxicación accidental o antecedentes quirúrgicos previos.\n\nEn el examen físico, el paciente se veía pálido, enfermo y febril durante la evaluación inicial, con una temperatura oral de 38 °C, pulso de 80 latidos por minuto y presión arterial de 95/70 mm Hg. El abdomen del paciente estaba levemente distendido, con sensibilidad moderada, principalmente en el cuadrante inferior izquierdo.\n\nLos datos de laboratorio fueron los siguientes: el recuento de glóbulos blancos (WBC) fue de 15,3 × 103/mL, con 90% de neutrófilos polimórficos (leucocitosis con predominio neutrofílico), la hemoglobina fue de 7,5 g/dL, el recuento de plaquetas fue de 200 × 103/µL, el nitrógeno ureico en sangre (BUN) fue de 23 mg/dl y la creatinina fue de 3,8 mg/dl. Otros análisis de sangre, como los de la función hepática y los de coagulación, estuvieron dentro de los rangos normales. La ecografía (US) mostró una hidronefrosis izquierda grave y un fluido libre moderado en la cavidad abdominal. Se realizó la aspiración de la punción abdominal y la creatinina en el punto fue de 52 mg/dL, lo que indica que el fluido era orina.\n\nLa paciente fue resucitada con glóbulos rojos concentrados y una amplia cobertura antibiótica. Después de esto, se le realizó una ureteroscopia urgente que mostró una oclusión total del uréter izquierdo. Se tomó la decisión de realizar una exploración quirúrgica, dada la inestabilidad hemodinámica, la falta de equipos de nefrostomía percutánea y la evidencia de contaminación intraabdominal. Durante la operación, se encontró fluido libre moderado en la cavidad abdominal. El uréter izquierdo fue aplastado y ligado con una sutura Vicryl (5 agujas) a unos 5 cm de su parte distal. Después de evacuar el fluido, se extirpó el segmento lesionado del uréter y se realizó una ureteroneocistostomía de forma refluyente tras distender la vejiga con solución salina a través del catéter. Además, diseccionamos el uréter, con cuidado, de los tejidos circundantes en dirección cefálica, espatulamos el extremo distal del uréter e insertamos un stent doble. Se implantó el uréter en la cúpula posterior de la vejiga urinaria con anastomosis sin tensión y se suturó con Vicryl 4-0 a través del uréter de espesor completo, luego la capa mucosa de la vejiga y la capa detrusora. Se insertó un drenaje Jackson-Pratt (JP) cerca de la anastomosis y se cerró la pared abdominal tras evaluar el contenido intraperitoneal.\n\n\nSeguimiento y resultado\nSe iniciaron líquidos transparentes el segundo día postoperatorio. La paciente tenía distensión abdominal leve, dolor y náuseas. El tercer día postoperatorio, tenía una distensión abdominal creciente y dejó de expulsar flatos. La ecografía abdominal mostró una gran cantidad de acumulación en la cavidad peritoneal. Los datos de laboratorio de sangre mostraron una leucocitosis (WBC de 22 × 103/mL con un cambio a la izquierda).\n\nUna tomografía computarizada (TC) del abdomen y la pelvis con contraste reveló una cantidad significativa de aire libre y líquido en todo el abdomen y la pelvis adyacente a la pared abdominal anterior. También se observaron múltiples localizaciones de gas libre en el mesenterio, con realce de contraste de múltiples bucles intestinales pequeños, sin evidencia de extravasación de contraste. Los hallazgos sugirieron una víscera perforada. Después de consultar al equipo de cirugía general, la paciente fue llevada inmediatamente al quirófano para una laparotomía exploratoria, que reveló una pequeña perforación en la parte rectosigmoidea con algo de derrame, peritonitis con edema del asa intestinal y alteración de la anastomosis ureteral. La complejidad de este caso nos obligó a realizar intervenciones en varias etapas de manera multidisciplinaria. En primer lugar, el ginecólogo realizó una histerectomía debido a endometritis (confirmada histopatológicamente), supuración severa y alteración de la sutura del útero. En segundo lugar, un urólogo realizó una derivación ureterocutánea del uréter izquierdo y se creó una urostomía en el lado izquierdo. Por último, el cirujano general realizó el procedimiento de colostomía después de reparar la lesión del colon y se creó una colostomía en el lado izquierdo. En el quinto día postoperatorio, se produjo retracción de la colostomía con infección de la herida y se observó comunicación entre la colostomía y la urostomía. Se decidió realizar una reexploración para reubicar la colostomía sigmoidea y se realizó una colostomía transversal derecha. Una semana después de la operación, la paciente experimentó una infección superficial de la pared abdominal complicada con dehiscencia de la herida e hipoalbuminemia (albúmina: 2 g/dL) que requirió tratamiento con varios desbridamientos, irrigación de la herida, antibióticos y terapia de apoyo. Los antibióticos recomendados fueron linezolid (600 mg IV cada 12 horas durante 7 días), luego cambiaron a ceftriaxona (1 g IV cada 12 horas durante 5 días) más metronidazol (500 mg IV cada 12 horas durante 5 días) y cambiaron a ciprofloxacina oral (500 mg cada 12 horas por vía oral durante 7 días). Gradualmente, reanudó su dieta normal y fue dada de alta 30 días después en condiciones estables. Requería atención domiciliaria para ayudarla con la colostomía, la ureterostomía y la deambulación.\n\nSeis meses después, se cerró la colostomía y se anastomosó el uréter mediante el procedimiento de colgajo de vejiga tabular de Boari (la vejiga se abrió en su superficie anterior y se volteó un colgajo de vejiga de espesor completo caudalmente y se tabularizó para anastomosis al segmento ureteral proximal después de la inserción de la endoprótesis doble J). Después de una recuperación postoperatoria sin incidentes, se dio de alta a la paciente el séptimo día postoperatorio. El seguimiento de un mes mediante ecografía y cistouretrografía miccional mostró un aspecto normal de la vejiga con capacidad vesical adecuada y un sistema del tracto urinario superior normal. Tres meses después, la ureteroscopia retrógrada mostró un calibre adecuado del uréter. Se hizo un seguimiento regular de la paciente con ecografía durante 3 meses durante un año. La paciente no tuvo síntomas irritativos o gastrointestinales en los 2 años de seguimiento.\n", "gold_summary": "Una mujer de 30 años presentó disminución de la micción durante 2 días después de una cesárea. La ecografía mostró una hidronefrosis izquierda grave y un fluido abdominal libre moderado. Una ureteroscopia reveló una oclusión total del uréter izquierdo y, posteriormente, se realizó una ureteroneocistostomía. Dos días después, la paciente presentó complicaciones con distensión abdominal que requirieron una nueva exploración. La exploración reveló lesiones en el colon (recto-sigmoide), peritonitis, endometritis y alteración de la anastomosis ureteral. Se realizó una colostomía, reparación de lesiones en el colon, histerectomía y derivación ureterocutánea. La estancia hospitalaria de la paciente fue complicada, con retracción estomal que requirió revisión quirúrgica y dehiscencia de la herida, que se trató de forma conservadora. Después de 6 meses, se cerró la colostomía y se anastomosó el uréter mediante el procedimiento de colgajo de Boari.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 30 años tuvo problemas para orinar y dolor después de una operación para sacar a su bebé. Los médicos encontraron que un tubo que lleva la orina estaba bloqueado y le hicieron una cirugía para arreglarlo. Luego tuvo dolor y el abdomen se le hinchó, por lo que hicieron otra operación. En esa cirugía, arreglaron partes del intestino y el útero. Después de varios cuidados, la mujer mejoró y volvió a la normalidad.", "B2": "Una mujer de 30 años tuvo problemas para orinar y dolor tras una cesárea de emergencia. La ecografía mostró un riñón inflamado y líquido en el abdomen, que era orina. Los médicos encontraron que un conducto llamado uréter, que lleva la orina, estaba bloqueado y lo repararon con cirugía. Sin embargo, la paciente tuvo complicaciones como infección en el abdomen y daño en el colon y el útero. Por eso, le hicieron una colostomía, que es una abertura para evacuar heces, le quitaron el útero y crearon una nueva salida para la orina. Después de varios tratamientos y cirugías, cerraron la colostomía y repararon el uréter. La paciente mejoró y no tuvo problemas en dos años de seguimiento.", "B3": "Una mujer de 30 años, tras una cesárea de emergencia por complicaciones en el parto, presentó disminución de la micción, dolor en el flanco izquierdo y fiebre. La ecografía reveló hidronefrosis severa y líquido libre en el abdomen, que resultó ser orina, indicando una lesión ureteral. Se realizó una ureteroneocistostomía para reparar el uréter afectado. Sin embargo, días después, la paciente desarrolló distensión abdominal y signos de infección, y una tomografía mostró aire libre en el abdomen, sugiriendo perforación intestinal. En la cirugía exploratoria se identificaron una perforación en el colon, peritonitis, endometritis y falla en la reparación del uréter. Se realizaron una colostomía, histerectomía y derivación ureterocutánea. La recuperación fue complicada por infección y dehiscencia de la herida, que se manejaron con antibióticos y cuidados locales. Seis meses después, se cerró la colostomía y se reconstruyó el uréter mediante un colgajo vesical. El seguimiento mostró una función urinaria y digestiva adecuada sin complicaciones a largo plazo. Este caso destaca la complejidad de las lesiones urinarias y abdominales postquirúrgicas y la necesidad de un manejo multidisciplinario cuidadoso." } }, { "article": "Mujer de 43 años, con antecedente de hipertensión arterial con tratamiento con losartán, dos cesáreas y oclusión tubaria bilateral. Ingresó a nuestro hospital y refirió dolor de 24 horas de evolución, tipo cólico en hipogastrio e irradiación a fosa iliaca izquierda, además de náusea y vómito en dos ocasiones. Se agregaron evacuaciones semilíquidas en forma inicial y posteriormente cese en las evacuaciones y en la canalización de gases. A la exploración física, la paciente presentó dolor en el abdomen, así como distensión, especialmente hacia el flanco izquierdo. En el mesogastrio y el flanco izquierdo hubo la presencia de timpanismo. La peristalsis estaba presente, mínima, abolida en flanco izquierdo y mesogastrio. La irritación peritoneal estuvo ausente. Se colocó sonda nasogástrica, con gasto mínimo gástrico y sin mejoría en la sintomatología. Los estudios de laboratorio demostraron: 9700 leucocitos con un 87% de neutrófilos, creatinina de 0.7 mg/dL, urea de 22 mg/dL y proteína C reactiva de 5.0 mg/L. En la radiografía simple de abdomen presentó dilatación importante del lado izquierdo del colon, con niveles hidroaéreos. La tomografía muestra la dilatación del colon del lado izquierdo, con imagen que simula grano de café en el corte coronal.\n\nAnte estos hallazgos clínicos y de imagen, se decidió hacer laparotomía de urgencia ante la sospecha de la presencia de vólvulo de sigmoides o de síndrome adherencial complicado. Durante la cirugía se evidenció un ciego flexionado hacia adelante y a la izquierda, carente de fijación retroperitoneal. El punto de flexión fue producido por una banda de adherencia colocada sobre el colon ascendente. Se realizó liberación de la adherencia y se corroboró continuidad adecuada hacia el colon distal. No se evidenció la presencia de isquemia, necrosis o perforación del ciego. Se realizó apendicectomía con descompresión del ciego a través de base apendicular y posteriormente ligadura de esta. Se llevó a cabo cecopexia hacia pared de fosa iliaca derecha. Después de la cirugía, hubo mejoría clínica de la paciente, que tuvo evacuaciones presentes normales. La paciente siguió controles correctos en consulta externa de cirugía y se mantuvo asintomática.", "gold_summary": "Mujer de 43 años que ingresó a un servicio de urgencias con datos de obstrucción intestinal. Se realizó tomografía simple de abdomen donde se identificó dilatación del colon e imagen que semejaba un grano de café invertido. Se hizo laparotomía exploradora y se identificó vólvulo cecal del tipo báscula, sin compromiso vascular. Se realizó desvolvulación, descompresión a través de apendicectomía, y cecopexia. Posterior a evento quirúrgico, la paciente se recuperó sin incidentes y fue dada de alta con controles adecuados por consulta externa.", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 43 años llegó al hospital con dolor fuerte en el abdomen y vómitos. Las imágenes mostraron que una parte del intestino estaba muy hinchada y torcida. Los médicos hicieron una operación para corregir el problema y quitar una parte pequeña del intestino llamada apéndice. Después de la cirugía, ella mejoró mucho y pudo ir a casa sin problemas. Ahora sigue revisándose con los doctores y está bien.", "B2": "Una mujer de 43 años llegó al hospital con dolor abdominal, náuseas y vómitos. También tenía dificultad para evacuar y expulsar gases. En el examen, el abdomen estaba hinchado y doloroso, sobre todo en el lado izquierdo. Las imágenes mostraron que el colon estaba dilatado con una forma llamada “grano de café”, que indica una torsión del intestino llamada vólvulo. En la cirugía urgente, se encontró que el ciego, una parte del intestino, estaba doblado y atrapado por una banda de tejido. Se liberó esta banda, se descomprimió el intestino y se fijó para evitar que volviera a torcerse. La paciente mejoró después y no tuvo complicaciones.", "B3": "Una mujer de 43 años con hipertensión y antecedentes quirúrgicos ingresó con dolor abdominal tipo cólico, náuseas, vómitos y cambios en sus evacuaciones. La exploración física mostró distensión y dolor en el abdomen, especialmente en el lado izquierdo, junto con signos de obstrucción intestinal. Los estudios de laboratorio indicaron inflamación leve y la radiografía reveló dilatación del colon izquierdo con niveles hidroaéreos. La tomografía confirmó la dilatación y mostró una imagen característica en forma de grano de café, sugerente de vólvulo. Ante estos hallazgos, se realizó una cirugía urgente donde se encontró un ciego desplazado y flexionado debido a una banda de adherencias, sin daño vascular ni necrosis. Se liberó la adherencia, se descomprimió el ciego mediante apendicectomía y se fijó el ciego a la pared abdominal (cecopexia). La paciente evolucionó favorablemente, recuperando la función intestinal normal y permaneció asintomática en controles posteriores. Este caso resalta la importancia de un diagnóstico rápido y tratamiento quirúrgico oportuno para evitar complicaciones graves en la obstrucción intestinal causada por vólvulo cecal." } }, { "article": "Paciente de sexo femenino de 10 años, sin historia familiar de enfermedad tiroidea, portadora de bocio diagnosticado a los 9 años (ecografía tiroidea con sig nos compatibles de tiroiditis crónica) con presencia de anticuerpos antitiroideos positivos. Sin tratamiento al momento del ingreso hospitalario. Consultó por orina de aspecto espumoso de 5 días de evolución, asociado a dolor abdominal, vómitos profusos y diarrea. Evo lucionó con edema palpebral y de extremidades, disminución de la diuresis, decaimiento y fiebre de 38° C el día previo a su ingreso. Al momento de su eva luación en el servicio de urgencia destacó una pacien te con edema palpebral bilateral y pretibial, con bocio evidente (indoloro y sin nódulos palpables) y presen cia de soplo sistólico eyectivo en foco pulmonar IV/VI sin irradiación. Resto del examen sin alteraciones de significancia. Presión arterial 120/78 mmHg (percentil 95), temperatura 38,1°C, peso: 33.9 Kg, talla: 131,5 cm (p7), IMC 19,8 (p83).\n\nDentro de sus exámenes de admisión destacaron examen de orina completa con proteinuria +++, sin bacterias, sin nitritos, leucocitos 7 cel/uL (VN: 0-10 cel/uL), eritrocitos 4 cel/uL (VN: 0-15 cel/uL), índice proteinuria/creatininuria (IPC) 2 mg/mg, proteínas totales de 3.8 g/dL, hipoalbuminemia de 2,1 g/dL, hipercolesterolemia de 416 mg/dL, hipertrigliceridemia de 127 mg/dL y creatinina plasmática de 0,46 mg/dL (aclaramiento de creatinina calculado por fórmula de Schwartz: 125 ml/min/1,73 m2). Gases venosos, elec trolitos plasmáticos y hemograma dentro de rangos normales. En cuanto al estudio inmunológico destacó: inmunoglobulina A 181 mg/dL (VN 45-236), inmunoglobulina M 131 mg/dL (VN 52-242), inmunoglobulina G 208 (VN 608-1572) mg/dL, C3 125 mg/dL (VN 80-150), C4 37,3 mg/dL (VN 12-36). Ecografía renal normal. Se ingresó a la paciente con diagnóstico de SN y tiroiditis autoinmune.\n\nEn el contexto de SN se inició tratamiento con prednisona (60 mg/m2/día), con buena respuesta, logrando fundir edema y disminuir progresivamente la proteinuria hasta alcanzar rangos normales previo al egreso (IPC de egreso: 0.09, a los 6 días).\n\nDel punto de vista de función tiroidea su estudio mostró hormona tiroestimulante (TSH) 4,4 UI/ml (VN: 0,67-4,16 UI/ml), tiroxina (T4) libre 0,80 ng/ dL (VN: 0,86-1,4 ng/dL), anticuerpos antiperoxidasa (Anti Tpo) 120 U/ml (VN: 0-60 U/ml), anticuerpos antitiroglobulina (Anti-Tg) 82 U/ml (VN: 0-60 U/ ml), por lo que se inició terapia de sustitución con levotiroxina (25 mcg/día). La ecografía tiroidea descri bió tiroides de tamaño normal con leve aumento de vascularización difusa al Doppler, sin lesiones focales sólidas ni quísticas, siendo estos hallazgos sugerentes de tiroiditis. Resto del estudio (PCR para SARS CoV-2, anticuerpos anti citoplasma de neutrófilos, anticuer pos anti nucleares, anticuerpos anti DNA, anticuerpos anti estreptolisina O, anticuerpos anticardiolipinas, anticuerpos anti mieloperoxidasa y anticuerpos anti proteinasa 3) resultó negativo.\n\nA los 6 días de ingresada la paciente se encontraba en buenas condiciones, siendo dada de alta con prednisona (60 mg al día) y levotiroxina (25 ucg al día). En el seguimiento a los 12 meses la paciente se encontraba asintomática, con su patología tiroidea bajo control (TSH 1,11 UI/ml) con tratamiento de sustitución. No ha presentado recaídas del SN (examen de orina sin proteinuria y creatinina 0,44 mg/dL).", "gold_summary": "Paciente de 10 años que se presenta con síndrome nefrótico y bocio. Se pesquisa antecedente de tiroiditis autoinmu ne e hipotiroidismo no tratado. Se inicia terapia corticoidal y hormonal de sustitución (levotiroxina), logrando buena respuesta clínica y de laboratorio.", "synthetic_summary": { "B1": "Una niña de 10 años tenía hinchazón en los ojos y piernas, y orina con espuma. También tenía un bulto en el cuello llamado bocio, por un problema en la tiroides. Los médicos le dieron medicinas para el riñón y para la tiroides. Con el tratamiento, mejoró mucho y después de un año estaba bien y sin síntomas.", "B2": "Una niña de 10 años llegó al hospital con hinchazón, orina espumosa y dolor abdominal. Tenía bocio, que es un aumento de la glándula tiroides, y no recibía tratamiento para su tiroiditis autoinmune, una enfermedad que afecta la tiroides. Los análisis mostraron proteínas altas en la orina, baja albúmina en sangre y colesterol elevado, signos de síndrome nefrótico, que daña los riñones. Le dieron prednisona, un medicamento para reducir la inflamación, y levotiroxina para la tiroides. Después de seis días, mejoró mucho y pudo salir del hospital. Al año, seguía bien, sin síntomas ni problemas en los riñones, y con la tiroides controlada gracias al tratamiento.", "B3": "Una niña de 10 años con bocio y tiroiditis autoinmune no tratada consultó por síntomas compatibles con síndrome nefrótico, incluyendo orina espumosa, edema y disminución de la diuresis. Al ingreso, se encontró proteinuria significativa, hipoalbuminemia y alteraciones lipídicas, junto con signos de hipotiroidismo y anticuerpos antitiroideos elevados. El diagnóstico fue síndrome nefrótico asociado a tiroiditis autoinmune. Se inició tratamiento con prednisona para controlar la proteinuria y levotiroxina para la función tiroidea, logrando rápida mejoría clínica y normalización de los parámetros urinarios. La ecografía tiroidea mostró signos compatibles con tiroiditis sin nódulos. Tras seis días de hospitalización, la paciente fue dada de alta en buenas condiciones y, al seguimiento de un año, permaneció asintomática, con función tiroidea estable y sin recaídas del síndrome nefrótico. Este caso resalta la importancia de evaluar la función tiroidea en pacientes pediátricos con síndrome nefrótico, ya que la coexistencia de enfermedades autoinmunes puede influir en el manejo y pronóstico. Por lo tanto, el control conjunto de ambas patologías fue clave para el éxito terapéutico." } }, { "article": "La exploración neurológica exhaustiva puso de manifiesto una apariencia facial característica: mirada fija con los ojos muy abiertos, fruncimiento de la frente con una expresión de ceño fruncido (signo del procerus) y expresión fija de la parte inferior de la cara. La paciente presentaba hipocinesia-rigidez simétrica de predominio axial con postura retrocólica del tronco y el cuello. El examen de la deambulación reveló un patrón de la marcha del nivel superior caracterizado por una llamativa vacilación inicial que requería ayuda de objetos/personas cercanas. Una vez que comenzaba a caminar, los pasos mejoraban relativamente, pero volvía a aparecer una marcha inefectiva cuando intentaba girar. Exhibía zancadas cortas, congelación, base amplia de sustentación, desequilibrio, movimiento lento de los miembros inferiores, arrastre de los pies y pérdida de la fluidez normal del tronco y las extremidades. Los reflejos posturales estaban alterados. Asimismo, existía una dificultad grave para la bipedestación tras la sedestación y dificultad para darse la vuelta en la cama. Sin embargo, los signos frontales, como la rigidez paratónica, los reflejos de prensión, la incontinencia urinaria y las características de los déficits cognitivos frontales (por ejemplo, cambios disejecutivos y de personalidad e impulsividad) estaban ausentes, excepto por un estado apático progresivo. Los movimientos oculares sacádicos verticales estaban alterados, con amplitudes relativamente normales y movimientos sacádicos horizontales. Se evidenciaron sacadas de onda cuadrada y una oftalmoplejía supranuclear. La resonancia magnética del cerebro reveló atrofia del mesencéfalo, dilatación del acueducto de Silvio y del III ventrículo y atrofia de los lóbulos frontales, y los signos típicos del colibrí y de la gloria de la mañana. Finalmente, la paciente fue diagnosticada de una PSP probable.", "gold_summary": "Mujer de 58 años sana que consultó por un trastorno de la marcha con caídas. La exploración neurológica mostró una apariencia facial característica (mirada fija, ojos muy abiertos, ceño fruncido y expresión fija hemifacial inferior), e hipocinesia-rigidez simétrica de predominio axial (postura retrocólica del tronco y el cuello). La exploración de la marcha reveló un trastorno de la marcha del nivel superior, caracterizado por una significativa vacilación inicial, que precisaba ayuda de objetos/personas cercanos. Al iniciar la marcha, los pasos mejoraban relativamente, pero reaparecía una deambulación inefectiva al girar. Presentaba zancadas cortas, congelación, base amplia de sustentación, desequilibrio, movimiento lento de las piernas, arrastre de los pies, y pérdida de la cadencia normal del tronco y las extremidades. Los reflejos posturales estaban alterados. La resonancia magnética cerebral desveló atrofia mesencefálica, dilatación de acueducto de Silvio y III ventrículo, atrofia frontal bilateral y el signo típico del colibrí. Finalmente, la paciente fue diagnosticada de una PSP probable.", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 58 años tenía problemas para caminar y se caía. Su cara parecía fija, con los ojos muy abiertos y ceño fruncido. Caminaba con pasos cortos, se detenía al girar y necesitaba ayuda para empezar a andar. Un estudio del cerebro mostró que algunas partes estaban más pequeñas de lo normal. Los médicos dijeron que tenía una enfermedad llamada PSP, que afecta el movimiento y el equilibrio.", "B2": "Una mujer de 58 años consultó por problemas para caminar y caídas frecuentes. En la exploración, se observó una expresión facial fija con los ojos muy abiertos y ceño fruncido, junto con rigidez y movimiento lento del tronco y cuello. Su forma de caminar mostraba vacilación al comenzar, pasos cortos, dificultad para girar y pérdida del equilibrio. También tenía reflejos posturales alterados. La resonancia magnética mostró desgaste en partes del cerebro, como el mesencéfalo y los lóbulos frontales, además de cambios en los ventrículos cerebrales. Estos hallazgos, junto con los síntomas, llevaron al diagnóstico probable de parálisis supranuclear progresiva (PSP), una enfermedad que afecta el control del movimiento y el equilibrio. Por eso, es importante un seguimiento médico para manejar sus síntomas y evitar caídas.", "B3": "Una mujer de 58 años consultó por dificultades para caminar y caídas frecuentes. En la evaluación neurológica se observó una expresión facial característica, con mirada fija, ojos muy abiertos y ceño fruncido, además de rigidez y lentitud en movimientos del tronco y cuello. Su forma de caminar mostraba vacilación al inicio, necesidad de apoyo, pasos cortos, congelación, desequilibrio y dificultad para girar, junto con reflejos posturales alterados. No se detectaron signos frontales típicos como cambios en la personalidad o incontinencia, salvo apatía progresiva. Los movimientos oculares verticales estaban afectados, evidenciando una parálisis supranuclear. La resonancia magnética reveló atrofia en el mesencéfalo y lóbulos frontales, dilatación ventricular y signos característicos como el del colibrí. Estos hallazgos indicaron un diagnóstico probable de parálisis supranuclear progresiva (PSP), una enfermedad neurodegenerativa que afecta el control motor y el equilibrio. Por lo tanto, se requiere seguimiento neurológico para manejar síntomas y evaluar posibles tratamientos." } }, { "article": "Una mujer de 36 años, previamente sana, fue picada una vez por un insecto Hymenoptera desconocido, lo que le provocó hinchazón y eritema en la parte dorsal de la mano derecha. La fiebre punzante apareció en un plazo de 6 horas, a pesar de que el sitio de la picadura se volvió irreconocible gradualmente. Acudió a una clínica local donde le recetaron esteroides orales (prednisolona 20 mg/día) y antibióticos. Tres días después, acudió a nuestro departamento de urgencias por una fiebre intermitente. Presentaba una temperatura elevada (38,9°C), taquicardia e hipotensión (presión arterial 80/52 mmHg) en el momento de la clasificación. La electrocardiografía mostró fibrilación auricular con una frecuencia ventricular rápida de alrededor de 130 latidos por minuto y elevación difusa del ST. La radiografía de tórax mostró una relación cardiotorácica normal sin signos de infiltración o congestión. El hemograma no mostró eosinofilia, leucocitosis, leucopenia o desviación a la izquierda. La isoenzima MB de creatina cinasa (CK-MB) y la troponina cardíaca I se elevaron a 96,0 ng/mL y 8,0 ng/mL, respectivamente. La proteína C reactiva fue de 10,5 mg/L y la procalcitonina fue de 0,32 ng/mL. El NT-proBNP fue de 20 700 pg/mL. La ecocardiografía mostró una hipocinesia global del ventrículo izquierdo con una fracción de eyección del 30,6% y sin derrame pericárdico. El cateterismo cardíaco emergente no reveló lesiones de las arterias coronarias o vasospasmo. Se insertó un globo intraaórtico durante el procedimiento para el shock cardiogénico. La hipotensión progresó acompañada de taquicardia ventricular y fibrilación ventricular, y luego se produjo un paro cardíaco intrahospitalario. La reanimación cardiopulmonar manual no tuvo éxito durante 25 minutos y se usó el soporte cardiopulmonar percutáneo (PCPS, CAPIOX® Centrifugal Pump Controller SP-200, Terumo). La circulación espontánea se estableció 25 minutos después con una recuperación total de la conciencia.\n\nLa prueba rápida de antígeno de influenza (Directigen EZ Flu A+B; BD, Franklin Lakes, NJ, EE. UU.), los cultivos de esputo, los cultivos de sangre y los exámenes serológicos para los virus respiratorios recolectados al ingreso fueron negativos. En el día 2 del ingreso, los niveles séricos de CK-MB y troponina I alcanzaron un máximo de >303 ng/ml y >81 ng/ml, respectivamente. La ecocardiografía de seguimiento 24 horas después del inicio del PCPS mostró deterioro de la función ventricular izquierda, cierre persistente de las válvulas aórticas y trombos intracardiacos en la aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo, aproximadamente 24 horas después del inicio del soporte mecánico. En el día 3, el shock progresó con falla multiorgánica. Se aplicó hemodiálisis venovenosa continua debido a la acidosis metabólica y oliguria. En el día 4, la función ventricular derecha también se deterioró gravemente y la actividad eléctrica del corazón desapareció gradualmente. El PCPS se cambió a soportes mecánicos bi-ventriculares a través de canalizaciones hacia la aurícula derecha, el tronco pulmonar, el ápex del ventrículo izquierdo y la aorta ascendente. Ambos sistemas se establecieron utilizando bombas de sangre centrífugas MEDTRONIC Affinity CP. Debido a la hemorragia pulmonar con consolidación bilateral severa de los pulmones, se usó un oxigenador de membrana para lograr una oxigenación adecuada. El flujo sanguíneo se estableció a 3.5 L/minuto, lo que podría mantener la presión arterial media en torno a 65 mmHg. Se realizó una biopsia endomiocárdica del ventrículo izquierdo y la patología reveló una inflamación significativa compuesta principalmente por linfocitos y algunos eosinófilos. El daño miocárdico con necrosis estuvo presente, pero no extenso. En términos de ajustes de ventilador, la presión de conducción y la presión de meseta se establecieron en torno a 15 y 30 cmH2O respectivamente para la protección pulmonar. Se usó la fibra broncoscopia repetidamente para eliminar los coágulos de sangre que obstruían las vías respiratorias principales. En el día 13 del ingreso, la actividad eléctrica del corazón del paciente permaneció ausente y ambas bombas de sangre se cambiaron a los sistemas de asistencia ventricular Levitronix Centri-Mag (Levitronix LLC, Waltham, MA, EE. UU.) para un mejor soporte. El paciente fue trasladado a un centro de trasplantes y se registró como candidato para un trasplante de corazón. En el día 14 se insertó otra cánula en la vena femoral común izquierda para aumentar el flujo de entrada del VAD derecho. Desde el día 14 hasta el día 48, el paciente sufrió episodios de sangrado masivo del mediastino y la vagina, infección de la herida esternal con formación de abscesos, infecciones por úlceras de presión y progresiva hiperbilirrubinemia. Su condición se estabilizó después de desbridamiento, hemostasia quirúrgica y uso de antibióticos fuertes. Se sometió a 5 cursos de intercambio de plasma terapéutico para evitar el rechazo mediado por anticuerpos y recibió un trasplante de corazón ortotópico el día 49. El estudio patológico del corazón del paciente mostró pancarditis de ambos ventrículos y ninguna alteración específica de las 3 arterias coronarias. La ECMO de VA se mantuvo hasta el día 58 para el apoyo postoperatorio del fallo cardiaco. La biopsia endomiocárdica repetida después del trasplante no mostró evidencia de rechazo celular o humoral. La paciente experimentó episodios de shock séptico bajo inmunosupresión y se sometió a una laparoscopia exploratoria y apendicectomía el día 93. La extubación se realizó el día 96 y se dio de alta el día 101. La paciente permaneció clínicamente estable en el seguimiento de 3 meses.\n\nMH - Adulto\nMH - Animales\nMH - Abejas\nMH - Picaduras y mordeduras/*complicaciones\nMH - Oxigenación por membrana extracorpórea\nMH - Mujer\nMH - Paro cardiaco/*etiología/tratamiento\nMH - Insuficiencia cardiaca/*etiología/terapia\nMH - *Trasplante de corazón\nMH - Dispositivos de asistencia cardiaca\nMH - Humanos\nMH - Hipersensibilidad/*diagnóstico\nMH - Miocarditis/*diagnóstico\nMH - Shock, Cardiogénico/*etiología/terapia\n", "gold_summary": "Paciente: Mujer, 36 años\n\nDiagnóstico final: Shock cardiogénico • miocarditis\n\nSíntomas: Fiebre\n\nMedicación: —\n\nProcedimiento clínico: soporte circulatorio mecánico\n\nEspecialidad: Cirugía\n\n\nInforme del caso:\n\nReportamos el caso de una mujer de 36 años que desarrolló fiebre y shock cardiogénico 3 días después de una picadura de abeja. La angiografía cardíaca mostró arterias coronarias permeables y una función ventricular izquierda gravemente comprometida. Su hemodinámica permaneció inestable bajo una dosis alta de agentes inotrópicos y apoyo con un balón intraaórtico. El paro cardíaco intrahospitalario ocurrió 4 horas después del ingreso y recibió reanimación cardiopulmonar extracorpórea. Su oxigenación de membrana extracorpórea venosa periférica (VA ECMO) se cambió a dispositivos de asistencia ventricular bilateral (VAD) debido a una insuficiencia cardíaca derecha progresiva. El resultado de la biopsia endomiocárdica fue compatible con el cuadro de miocarditis por hipersensibilidad. Su corazón entró en paro persistente bajo apoyo circulatorio mecánico. Se sometió a un trasplante de corazón el día 49 del ingreso y permaneció clínicamente estable 6 meses después del alta.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 36 años se enfermó después de que un insecto la picó en la mano. Tres días más tarde, tuvo fiebre y problemas graves en el corazón. Los médicos usaron máquinas para ayudar a su corazón a latir y luego le pusieron un corazón nuevo. Después de la operación, ella mejoró y estuvo estable al pasar el tiempo. Este caso muestra que una picadura puede causar problemas serios en el corazón.", "B2": "Una mujer de 36 años sufrió una picadura de abeja que causó hinchazón y fiebre. Tres días después, desarrolló shock cardiogénico, una condición grave donde el corazón no puede bombear suficiente sangre. Los exámenes mostraron que sus arterias coronarias estaban normales, pero su corazón tenía una función muy baja. A pesar del tratamiento con medicamentos y dispositivos mecánicos para ayudar al corazón, sufrió un paro cardíaco. Fue necesario usar soporte mecánico avanzado y, finalmente, un trasplante de corazón. La biopsia reveló una inflamación del corazón llamada miocarditis por hipersensibilidad, causada probablemente por la picadura. Después del trasplante, la paciente mejoró y se mantuvo estable durante meses. Este caso muestra la gravedad que puede tener una reacción alérgica en el corazón.", "B3": "Una mujer de 36 años, sin antecedentes médicos relevantes, desarrolló fiebre y shock cardiogénico tres días después de una picadura de abeja. A pesar del tratamiento con esteroides y antibióticos, presentó taquicardia, hipotensión y fibrilación auricular, acompañadas de elevación de marcadores cardíacos que indicaban daño miocárdico. La ecocardiografía reveló una función ventricular izquierda gravemente disminuida, mientras que el cateterismo descartó obstrucción coronaria. Tras un paro cardíaco intrahospitalario, se implementó soporte circulatorio mecánico mediante oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) y posteriormente dispositivos de asistencia ventricular bilateral debido a la progresión de la insuficiencia cardíaca. La biopsia endomiocárdica confirmó el diagnóstico de miocarditis por hipersensibilidad, una inflamación inmunomediada del músculo cardíaco. Debido a la falla cardíaca persistente, la paciente fue sometida a trasplante cardíaco en el día 49 de hospitalización. Posteriormente, presentó complicaciones infecciosas y hemorragias, pero logró estabilizarse y fue dada de alta con buena evolución clínica a los tres meses. Este caso subraya la gravedad de la miocarditis inducida por reacciones alérgicas a picaduras y la relevancia del soporte mecánico avanzado y trasplante en insuficiencia cardíaca severa." } }, { "article": "Un hombre de 24 años con complicaciones cardiovasculares relacionadas con MFS fue admitido en nuestro departamento de medicina interna debido a 3 episodios consecutivos de insuficiencia cardiaca aguda descompensada con fracción de eyección reducida (ADHFrEF) de 2014 a 2017. Su historia médica restante incluye hipertensión arterial, dislipidemia, hipertiroidismo, shock anafiláctico debido a flecainida y hábito tabágico previo.\n\nEl diagnóstico de MFS se realizó en 2010, cuando se llevó a cabo la sustitución de la aorta ascendente y la válvula aórtica con prótesis mecánica debido a una disección aórtica aguda tipo A en presencia de antecedentes familiares (madre, padre y 3 hijos con MFS). Durante el período intraoperatorio, se produjo un síndrome coronario agudo inferior y se trató con cirugía de injerto de derivación de la arteria coronaria.\n\nEn mayo de 2014, se realizó la implantación de una prótesis mecánica de aorta descendente y arco aórtico debido a un aneurisma disecante crónico. El hematoma peri-aórtico y la isquemia medular complicaron la cirugía y causaron paraplejia de las extremidades inferiores, dolor y hipoestesia térmica, e incontinencia rectal. Después de 2 meses, durante su primera admisión por ADHFrEF, las pruebas de laboratorio fueron notables para N-terminal pro-BNP (NT-proBNP) de 12,000 pg/mL y el ecocardiograma transtorácico mostró una función de la prótesis normal, dilatación de todas las cámaras cardiacas (principalmente las izquierdas) con insuficiencia mitral y tricuspídea moderada, hipertrofia ventricular izquierda, acinesia de la pared inferior, discinesia septal e hipocinesia de las paredes restantes con reducción severa de la fracción de eyección ventricular izquierda (LVEF) −20%. Se le trató con diuréticos intravenosos y desfibrilador cardiaco interno (St. Jude Ellipse DR, modo DDD) sin terapia de resincronización cardiaca (criterios de electrocardiograma no cumplidos) y se le dio de alta con la máxima terapia médica (furosemida, carvedilol, ramipril, espironolactona, digoxina y amlodipina).\n\nEn agosto de 2017, se produjo un nuevo episodio de ADHFrEF. Los valores de laboratorio de admisión notables incluían NT-proBNP de 2719 pg/mL y midregional-proadrenomedullin (MR-proADM) de 1.61 nmol/L, mientras que el ecocardiograma transtorácico y transesofágico mostró un LVEF de 35%, función de prótesis normal, severa regurgitación tricuspídea, y ruptura de la valva anterior de la chorda tendineae con severa regurgitación mitral. Los pacientes fueron tratados con diuréticos intravenosos y digoxina y dados de alta con una terapia médica óptima (furosemida, carvedilol, ramipril, espironolactona, digoxina, y amlodipina).\n\nPor último, volvió a ser admitido en nuestro departamento de medicina interna en noviembre de 2017 debido a un tercer episodio de ADHFrEF y una acumulación de líquido mediastinal infectado secundaria a una corrección quirúrgica de insuficiencia valvular severa un mes antes con implantación de prótesis mecánica mitral (31 mm ST Jude) y anuloplastia tricúspide De Vega.\n\nEl examen físico reveló una presión arterial de 120/80 mm Hg, pulso de 82 bpm, frecuencia respiratoria de 26 apm, saturación de O2 de 87% en aire ambiente con posición ortopneica obligatoria, y un habitus marfanoide (peso de 147 kg, altura de 2.2 m). La evaluación cardiopulmonar reveló un segundo sonido cardíaco metálico, percusión opaca con reducción del frémito vocal táctil y crepitaciones en la base de los pulmones, disminución amplia de los sonidos respiratorios vesiculares, presencia de ascitis abundante e hinchazón de las piernas.\n\nLos valores de laboratorio notables incluyeron NT-proBNP de 10,132 pg/mL y MR-proADM de 2,36 nmoL/mL.\n\nEl análisis de gases arteriales reveló una hipoxemia grave con alcalosis respiratoria y metabólica (pH 7,56, pO2 46 mm Hg, pCO2 24,8 mm Hg, HCO3− 21,9 mm mol/L, gradiente alveolar-arterial 31 mm Hg). Aunque el electrocardiograma resaltó fibrilación auricular con frecuencia ventricular de 80 bpm, hipertrofia ventricular izquierda e isquemia subepicárdica infralateral, el ecocardiograma transtorácico mostró las mismas características que el anterior, excepto por una FEVI de 30 %, presencia de prótesis mecánicas mitrales con fuga paravalvular y gradiente medio de 9 mm Hg, e insuficiencia tricuspídea leve.\n\n\nEn la radiografía de tórax y en la tomografía computarizada de alta resolución se observa una congestión hilar con cardiomegalia, consolidación pulmonar en el lóbulo superior derecho y acumulación de líquido mediastínico infectado.\n\nEl paciente fue tratado con 250 mg de furosemida intravenosa por día, 100 mg de canrenona por día, 4,5 g de piperacilina/tazobactam cada 6 horas y 12 mg/kg de teicoplanina por día, y luego 12 mg/kg por día. El día 9, una vez alcanzada la estabilización hemodinámica, se agregó una dosis intermedia de sacubitril/valsartan de 49/51 mg por día a 3,125 mg de carvedilol por día, 100 mg de espironolactona por día, 250 mg de furosemida por día y 0,25 mg de digoxina por día.\n\nEn el seguimiento de 1 mes, sacubitril/valsartan se aumentó a 97/103 mg b.i.d. para la buena condición clínica del paciente, lo que permitió una reducción persistente y progresiva de los parámetros clínicos, de laboratorio (reducción de NT-proBNP e incremento de MR-proADM), de los parámetros ecocardiográficos (aumento del EFV final del ventrículo izquierdo (42 % vs 30 %), del diámetro final del ventrículo izquierdo, del diámetro diastólico final del ventrículo izquierdo, de la masa del ventrículo izquierdo y del índice de masa del ventrículo izquierdo) y una mejora de la calidad de vida sin nuevos episodios de ADHFrEF hasta el seguimiento de 9 meses (Fig. (Fig.1B1B y D; Tabla 1).1). Debido a la falta de un régimen de dosificación específico para sacubitril/valsartan en la miocardiopatía relacionada con la EM, utilizamos el esquema terapéutico recomendado.\n\nMH - Aminobutiratos/uso terapéutico\nMH - Antagonistas de los receptores de la angiotensina/*uso terapéutico\nMH - Compuestos de bifenilo\nMH - Combinaciones de fármacos\nMH - Insuficiencia cardiaca/*terapia farmacológica/*etiología\nMH - Humanos\nMH - Hombre\nMH - Síndrome de Marfan/*complicaciones\nMH - Tetrazoles/uso terapéutico\nMH - Resultado del tratamiento\nMH - Valsartán\nMH - Adultos jóvenes\n", "gold_summary": "Preocupaciones de los pacientes:\nUn hombre de 24 años fue admitido en nuestro departamento de medicina interna debido a disnea, ascitis e hinchazón de las piernas. El análisis de gases en sangre arterial reveló una hipoxemia grave con alcalosis respiratoria y metabólica. La radiografía de tórax mostró una congestión hilar.\n\nDiagnósticos:\nInsuficiencia cardíaca aguda descompensada recurrente con fracción de eyección reducida a pesar de la terapia médica óptima en la cardiomiopatía relacionada con el síndrome de Marfan.\n\nIntervenciones y resultados:\nSe agregó sacubitril/valsartan a la terapia médica óptima después de la estabilización hemodinámica, lo que permitió una mejora clínica, de laboratorio y ecocardiográfica progresiva. El paciente mantuvo una supervivencia libre de insuficiencia cardiaca y una buena calidad de vida hasta el seguimiento de 9 meses.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un joven de 24 años con síndrome de Marfan tuvo problemas graves del corazón. Tenía dificultad para respirar, hinchazón en las piernas y líquido en el abdomen. Los médicos le dieron varios medicamentos y una nueva medicina llamada sacubitril/valsartan. Gracias a esto, su corazón mejoró y pudo vivir bien sin nuevos problemas durante nueve meses.", "B2": "Un hombre de 24 años con síndrome de Marfan, que afecta el corazón y los vasos sanguíneos, sufrió tres episodios de insuficiencia cardíaca grave entre 2014 y 2017. A pesar de recibir tratamiento médico completo, su corazón funcionaba mal, con reducción en la capacidad de bombeo. En noviembre de 2017, ingresó con dificultad para respirar, hinchazón y líquido en el pecho. Se añadió un medicamento llamado sacubitril/valsartán tras estabilizarlo, lo que mejoró su estado clínico, los análisis de sangre y el funcionamiento del corazón. Después de nueve meses, el paciente mostró una mejor calidad de vida y no tuvo nuevos episodios de insuficiencia cardíaca. Este caso muestra que, aunque el síndrome de Marfan puede causar problemas graves, un tratamiento adecuado puede mejorar la salud y la supervivencia.", "B3": "Un hombre de 24 años con síndrome de Marfan y antecedentes de múltiples cirugías aórticas ingresó por episodios recurrentes de insuficiencia cardíaca aguda con fracción de eyección reducida. A pesar del tratamiento médico óptimo y la implantación de prótesis mecánicas valvulares, desarrolló complicaciones como regurgitación valvular, paraplejia y acumulación de líquido mediastinal infectado. Durante su última hospitalización, presentó hipoxemia grave, congestión pulmonar y deterioro funcional cardíaco, lo que requirió estabilización intensiva. Tras la estabilización, se incorporó sacubitril/valsartán a la terapia habitual, logrando una mejoría significativa en parámetros clínicos, ecocardiográficos y bioquímicos, incluyendo aumento de la fracción de eyección y reducción de marcadores de insuficiencia cardíaca. En consecuencia, el paciente experimentó una mejora en su calidad de vida y permaneció libre de nuevas descompensaciones durante nueve meses de seguimiento. Este caso ilustra la complejidad del manejo de la cardiomiopatía asociada al síndrome de Marfan y sugiere que sacubitril/valsartán podría ser una opción terapéutica eficaz en insuficiencia cardíaca avanzada con fracción de eyección reducida en este contexto." } }, { "article": "Paciente masculino de 41 años de edad quien ingresó en 2016 al servicio de urgencia con politraumatismo producto de accidente de tránsito; con trauma en miembros inferioA B res, en los rayos X se observa fractura de platillos tibiales izquierdos y fractura subtrocanteriana derecha, trauma toracoabdominal y trauma craneoencefálico leve.\nSe le practica osteosíntesis de fémur con clavo cefalomedular largo a foco cerrado corrigiendo la fractura subtrocanteriana y se le aplica tutor externo transarticular de rodilla como medida de control de daño local provisional; 15 días después se realiza osteosíntesis definitiva de su fractura de platillos tibiales. Evolución adecuada y satisfactoria de platillos tibiales.\nEntre 2016 y 2019 tuvo episodios esporádicos de dolor en cadera derecha que cedían fácilmente al manejo con antiinflamatorios y analgésicos sin limitar las actividades de la vida diaria y en la toma de rayos X se observaba fatiga de los bloqueos distales con dudas de la consolidación de la fractura.\nEn 2020 se incrementa el dolor en la cadera que no cede con el tratamiento médico y se acompaña de limitación funcional. En los rayos X de control se evidencia ruptura del clavo cefalomedular en su tercio proximal y no unión de la fractura subtrocantérica.\nEn Febrero de 2020 intento fallido de extracción de material de osteosíntesis (extrainstitucional), por lo que es remitido a nuestra institución. Se lleva a cirugía el 8 de Febrero, se realiza retiro de material de osteosíntesis, curetaje y toma de cultivo de foco de no unión. Cultivo positivo para Klebsiella pneumoniae recibiendo tratamiento con meropenem intravenoso por 10 días. Posteriormente se le realizó un lavado quirúrgico con drenaje de hematoma para el 20 de Febrero realizar nueva osteosíntesis con clavo cefalomedular + injerto óseo autólogo (tomado de ambas crestas iliacas) en foco de no unión.\nReactivación de la infección en Marzo de 2020, requiriendo nuevamente cirugía para lavados y desbridamiento quirúrgicos seriados (#5). Se aísla nueva bacteria Enterobacter que es manejada con vancomicina y meropenem. A f inales de Abril completa tratamiento médico y se le da salida en condiciones estables.\nEn Mayo de 2020 por persistencia de la infección se retira el material de osteosíntesis, se deja un clavo TENS endomedular recubierto de cemento con antibióticos (gentamicina).\nA finales de Mayo después de dos lavados quirúrgicos se retiró el clavo TENS, resección de bordes de fractura (hasta hueso sano) injerto óseo endomedular con un segmento de 10 cm de peroné no vascularizado (autólogo) y fijación de la fractura con una placa de soporte condíleo de fémur distal; colocación de sistema VAC y cierre definitivo de la herida en un segundo tiempo el 28 de Mayo de 2020. El paciente evolucionó adecuadamente, la herida quirúrgica cicatrizó por completo hasta el día de hoy con infección en remisión y evidencia radiológica de consolidación de la fractura, además paciente asintomático con función preservada de la extremidad.", "gold_summary": "Masculino de 41 años de edad que sufre fractura subtrocantérica derecha producto de un accidente de tránsito que requirió manejo de osteosíntesis. Con posterior ruptura del clavo cefalomedular en su tercio proximal, no unión de la fractura e infecciones en sitio de la fractura. Fue tratado con múltiples lavados quirúrgicos, antibioticoterapia y un procedimiento ortopédico y quirúrgico poco convencional como el uso de una placa de soporte condíleo de fémur distal y un injerto óseo endomedular con un segmento de 10 cm de peroné no vascularizado. Paciente con evolución satisfactoria y favorable.", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 41 años tuvo un accidente y se rompió un hueso de la cadera. Le pusieron un clavo para arreglarlo, pero se rompió y el hueso no sanó bien. Además, tuvo una infección que necesitó varias cirugías y medicinas para curar. Le pusieron un injerto de hueso y una placa para ayudar a que el hueso se uniera. Ahora está bien, sin dolor y el hueso está sanando.", "B2": "Un hombre de 41 años se fracturó la parte superior del fémur derecho en un accidente. Primero, le pusieron un clavo para unir el hueso, pero se rompió y la fractura no sanó bien. Además, tuvo infecciones en la zona de la fractura causadas por bacterias, que necesitaron varios antibióticos y cirugías para limpiar la herida. Finalmente, le hicieron una cirugía especial con un injerto de hueso, que es un pedazo de hueso tomado de otra parte del cuerpo, y una placa para sostener el hueso. Gracias a estos tratamientos, la fractura sanó, la infección desapareció y recuperó la función de su pierna sin dolor.", "B3": "Un hombre de 41 años sufrió múltiples fracturas tras un accidente de tránsito, incluyendo una fractura subtrocantérica en la cadera derecha tratada inicialmente con un clavo cefalomedular. Sin embargo, presentó ruptura del clavo y pseudoartrosis, complicadas por infecciones causadas por Klebsiella pneumoniae y Enterobacter, lo que dificultó la consolidación ósea. Durante varios meses, se realizaron múltiples cirugías para retirar el material de osteosíntesis, desbridar la infección y administrar antibióticos dirigidos a los microorganismos identificados. Finalmente, se llevó a cabo un procedimiento reconstructivo complejo que incluyó la colocación de una placa de soporte en el fémur distal y un injerto óseo autólogo no vascularizado de peroné para estimular la consolidación. Gracias a este abordaje integral y multidisciplinario, la herida cicatrizó completamente, la infección se resolvió y la fractura mostró signos evidentes de consolidación ósea. En consecuencia, el paciente recuperó la función de la extremidad afectada sin dolor ni limitaciones funcionales. Este caso resalta la importancia de un tratamiento adaptado y coordinado ante complicaciones graves en fracturas infectadas." } }, { "article": "Una adolescente de 17 años se presentó en nuestra clínica con una historia de dos meses de dolor torácico en el lado izquierdo y una historia de una semana de dolor en la espalda en el nivel de T7. El dolor torácico se acompañaba de palpitaciones y disnea que ocurrían de tres a cuatro días por semana. Una semana antes de la primera visita, las palpitaciones y la disnea se hicieron menos frecuentes, y desarrolló un dolor sordo diario intermitente en el lado izquierdo del pecho y la parte media de la espalda sin radiación, en la mayoría de los casos. El dolor ocurría tanto con el ejercicio como en reposo, y duraba horas, sin factores agravantes o atenuantes. Informó una intensidad del dolor de 2 a 6 en una escala de 10 puntos. La intensidad cambiaba durante un ataque, y el promedio era 4. Estaba sana por lo demás. No había limitación en la vida diaria. Visitó a un médico local un mes antes de visitar nuestra clínica. Los resultados de los exámenes electrocardiográficos y de laboratorio de Holter fueron normales. Su historial médico incluía migraña durante tres años. Sus medicamentos regulares eran lomerizina, loxoprofen y naratriptan para la prevención y el tratamiento agudo de la migraña. Su migraña estaba bien controlada, y rara vez experimentaba ataques. Negó trauma o cirugías previas. Negó síntomas sospechosos o antecedentes familiares de afecciones autoinmunes o inflamatorias.\n\nSu presión arterial era de 107/60 mmHg y su pulso de 62 latidos/min. Medía 162 cm de altura y pesaba 43 kg, con un índice de masa corporal de 16,4 kg/m2. No se escuchaba ningún murmullo ni arritmia en su examen cardiovascular. Los pulmones estaban limpios a la auscultación bilateral. La palpación del tórax provocó un dolor local no reproducible en las articulaciones inferiores esterno-costales; la maniobra de tracción del brazo horizontal y la maniobra del gallo cantando no provocaron dolor. No había sensibilidad en los músculos y huesos de la parte superior del cuerpo.\n\nLos hallazgos electrocardiográficos y de laboratorio, incluida la función tiroidea, fueron normales. El examen radiográfico torácico y torácico mostró el enderezamiento de la columna torácica superior y una pérdida de la curvatura cifótica normal. Las radiografías de las costillas inferiores no revelaron fractura ni neumotórax. Sospechamos un síndrome de la espalda recta, de acuerdo con los dos criterios diagnósticos diferentes propuestos por Davies et al. y DeLeon et al. La distancia entre la mitad del borde anterior de T8 y una línea vertical que conecta T4 a T12 fue de 0.91 cm. El diámetro anteroposterior fue de 74.0 cm, y el diámetro transversal fue de 243.2 cm. Le aconsejamos que comenzara y continuara la terapia quiropráctica para aumentar la cifosis torácica. Procedimos con una espera vigilante durante un mes en atención ambulatoria.\n\nDespués de esta primera visita, el dolor de pecho y de espalda se alivió gradualmente. Las palpitaciones y la disnea apenas se produjeron. Todos los síntomas desaparecieron en tres semanas. En la visita de seguimiento de un mes, se realizó una ecocardiografía, que reveló una regurgitación mitral trivial sin prolapso. Confirmamos el diagnóstico de síndrome de espalda recta. Reaseguramos a la paciente de que la enfermedad es benigna y le aconsejamos que continuara con la terapia quiropráctica. No ha tenido recaída de síntomas graves ni necesidad de visitar el hospital. Nunca volvió a visitar nuestra clínica en el año siguiente.\n", "gold_summary": "Una adolescente de 17 años se presentó con su madre en nuestra clínica con un historial de dos meses de dolor en el pecho izquierdo y un historial de una semana de dolor en la parte media de la espalda. Diagnosticamos el síndrome de la columna vertebral basado en los hallazgos radiográficos del pecho y la columna vertebral y los síntomas de dolor en el pecho, palpitaciones y disnea. Tranquilizamos a la paciente de que la enfermedad era benigna y le aconsejamos que iniciara y continuara con la terapia quiropráctica. Todos los síntomas, incluido el dolor de espalda, desaparecieron en tres semanas.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una niña de 17 años tenía dolor en el pecho y en la espalda. Los doctores vieron que su columna estaba un poco recta y eso causaba el dolor. Le dijeron que no era grave y le dieron un tratamiento para mejorar la columna. Después de unas semanas, el dolor desapareció y se sintió mejor. Ahora está bien y sigue cuidando su espalda.", "B2": "Una adolescente de 17 años tuvo dolor en el pecho izquierdo durante dos meses. También sentía dolor en la parte media de la espalda por una semana. Tenía palpitaciones y dificultad para respirar, pero estos síntomas mejoraron antes de la consulta. Los exámenes del corazón y la sangre fueron normales. Sin embargo, la radiografía mostró que su columna torácica estaba más recta de lo normal, causando el síndrome de la espalda recta. Este problema puede provocar dolor en el pecho y la espalda. Se le recomendó terapia quiropráctica para mejorar la curvatura de la columna. En tres semanas, sus síntomas desaparecieron y una ecocardiografía mostró solo un problema leve en la válvula mitral, sin gravedad. La paciente mejoró sin complicaciones y no volvió a tener síntomas.", "B3": "Una adolescente de 17 años acudió a la clínica con dolor en el pecho izquierdo durante dos meses y dolor en la parte media de la espalda desde hace una semana, acompañado de palpitaciones y dificultad para respirar. Los exámenes iniciales, incluyendo electrocardiogramas y análisis de laboratorio, fueron normales. Sin embargo, las radiografías mostraron una pérdida de la curvatura normal de la columna torácica, lo que llevó a diagnosticar un síndrome de espalda recta, una condición benigna relacionada con la postura. Se recomendó terapia quiropráctica para mejorar la cifosis torácica y se realizó un seguimiento cuidadoso. Tras un mes, los síntomas mejoraron progresivamente y desaparecieron completamente en tres semanas. Una ecocardiografía posterior mostró una regurgitación mitral trivial sin complicaciones graves. La paciente fue tranquilizada sobre la naturaleza benigna de su condición y se le indicó continuar con la terapia. No presentó recaídas ni necesidad de atención médica adicional durante el año siguiente. Este caso resalta la importancia de considerar alteraciones posturales en adolescentes con dolor torácico y síntomas asociados, y el beneficio de un tratamiento conservador y seguimiento adecuado." } }, { "article": "Una mujer de 59 años con urolitiasis bilateral recurrente se presentó con dolor en el flanco derecho, fiebre y fatiga. Se le había colocado un stent doble J derecho un año antes para una piedra pélvica sintomática, pero no se le dio seguimiento. Tenía insuficiencia cardíaca derecha, diabetes tipo 2 mal controlada y enfermedad renal crónica (nadir de creatinina: 18 mg/L).\nEstable clínicamente, tenía una escala de coma de Glasgow de 14/15 (respuesta verbal ligeramente alterada), fiebre (38,3 °C), sensibilidad en el flanco derecho y una producción de orina de 800 cc en 24 horas.\nLos resultados de laboratorio revelaron una lesión renal aguda, con un nivel de creatinina sérica de 107 mg/L (normal: 6-12 mg/L) y urea sanguínea de 3 g/L (normal: 0.15-0.45 g/L). Los marcadores inflamatorios estaban elevados, con un nivel de proteína C reactiva de 300 mg/L (normal: <5 mg/L) y un recuento de glóbulos blancos de 17,000/mm3 (normal: 4000-10,000/mm3). Además, el paciente exhibió anemia normocítica (hemoglobina: 7.6 g/dL; normal: 12-16 g/dL) e hipercalemia leve (potasio sérico: 5.4 mEq/L; normal: 3.5-5.1 mEq/L). El análisis de orina y el cultivo de orina fueron negativos para infección bacteriana.\nUna tomografía computarizada abdominal y pélvica sin contraste reveló una hidronefrosis del lado derecho, un stent de doble J calcificado en espiral en ambos extremos y una piedra en la pelvis derecha de 35 × 28 mm (588 UH). El riñón izquierdo está reducido en tamaño, con hidronefrosis y una piedra en la pelvis de 12 × 7 mm (531 UH).\n\nDebido a la obstructiva severa de la pielonefritis, en particular causada por la endoprótesis incrustada, se realizó una nefrostomía percutánea bilateral urgente, lo que produjo una importante mejora clínica y normalización de los marcadores inflamatorios y la función renal.\nTres días después, la paciente experimentó una convulsión generalizada asociada con disartria. Una tomografía computarizada urgente del cerebro mostró lesiones isquémicas en los lóbulos occipitales izquierdo y frontal derecho, lo que indicaba un accidente cerebrovascular embólico. Se le inició un tratamiento con enoxaparina (0,4 cc diarios) y Kardegic (160 mg diarios) para la prevención de accidentes cerebrovasculares.\nA pesar de la mejora neurológica, cuatro días después, la paciente desarrolló palidez mucocutánea progresiva, taquicardia (110 latidos por minuto), hipotensión (80/50 mmHg) y hematuria macroscópica por el catéter urinario. Los niveles de hemoglobina descendieron de 7,5 g/dL a 4,4 g/dL, lo que levantó sospechas de hemorragia activa. Se administró fluidoterapia, vasopresores intravenosos y transfusiones de sangre, estabilizando su estado para una exploración de angiografía por TAC con contraste.\nLa tomografía computarizada reveló una colección polar media heterogénea de 17 mm de espesor con extravasación de contraste en las fases arterial y portal, lo que indica una hemorragia activa de las arterias del polo superior y medio. También había coágulos intraluminales en la pelvis renal y la vejiga. Se hizo un diagnóstico de fístula arteriovenosa postnefrostomía, exacerbada por la terapia anticoagulante para el accidente cerebrovascular.\nSe realizó una arteriografía renal urgente a través del acceso a la arteria femoral derecha, utilizando un catéter de diagnóstico de calibre 5. La angiografía selectiva reveló una FAV en el polo inferior del riñón con drenaje venoso temprano hacia la vena cava inferior, junto con un pequeño pseudoaneurisma. La embolización superselectiva con microespirales de 3 mm y 5 mm logró ocluir con éxito la fístula, y se usaron partículas de Gelfoam para evitar el sangrado retrógrado. Una inyección final de contraste confirmó la oclusión completa de la fístula, restaurando la integridad arterial y deteniendo la hemorragia.\n\nDespués de la embolización, se vigiló de cerca al paciente en la UCI. La hemodinámica se mantuvo estable y se tomó la decisión colegiada de reintroducir la anticoagulación con monitorización del INR para controlar el accidente cerebrovascular isquémico mientras se equilibraba el riesgo de hemorragia. La hematuria se resolvió, la función renal se normalizó y la nefrostomía siguió siendo funcional.\nSe adoptó un enfoque multidisciplinario para el tratamiento definitivo. La primera etapa involucró la litotripsia endoscópica con láser del bucle inferior calcificado del stent de JJ, la inserción de un segundo stent de JJ en paralelo con el incrustado y la extracción de la nefrostomía, que se completó con éxito. La segunda etapa, programada seis semanas después, incluyó una ureteroscopia derecha flexible para liberar el bucle superior del stent de JJ calcificado, la fragmentación de la piedra pélvica derecha mediante litotripsia con láser y la extracción completa del stent incrustado. Lamentablemente, la salud del paciente se deterioró debido a múltiples factores, entre ellos, insuficiencia cardíaca, diabetes mal controlada, enfermedad renal crónica y un accidente cerebrovascular previo, lo que demoró la finalización de la segunda etapa del tratamiento planificado.\n", "gold_summary": "Una mujer de 59 años con urolitiasis bilateral recurrente, insuficiencia cardiaca derecha, diabetes tipo 2 mal controlada y enfermedad renal crónica se presentó con dolor en el flanco derecho, fiebre y fatiga. Previamente se le había colocado un stent doble J derecho, pero se perdió su seguimiento. Una tomografía computarizada reveló una hidronefrosis, un stent calcificado y una piedra pélvica de 22 mm, lo que llevó a la realización de una nefrostomía percutánea. La paciente desarrolló un accidente cerebrovascular embólico tres días después y posteriormente presentó hematuria, hipotensión y anemia significativa. La angiografía por TC confirmó una FAV con sangrado activo, que se trató con éxito con embolización.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 59 años tenía piedras en los riñones y un tubo llamado stent que se había calcificado. Ella sentía dolor, fiebre y cansancio. Los doctores le pusieron un drenaje para aliviar el riñón. Después, tuvo un problema en el cerebro llamado accidente cerebrovascular y sangró en el riñón. Los médicos usaron un tratamiento especial para detener el sangrado y mejorar su salud.", "B2": "Una mujer de 59 años con piedras en ambos riñones y diabetes mal controlada llegó con dolor y fiebre. Tenía un stent, un tubo para ayudar al riñón derecho, pero no se le hizo seguimiento. Un examen mostró inflamación y una piedra grande en ese riñón, por eso le hicieron un drenaje urgente. Tres días después, sufrió un accidente cerebrovascular, que afecta el cerebro. Luego presentó sangrado en el riñón, anemia y presión baja. Un estudio confirmó una conexión anormal entre una arteria y una vena, causando la hemorragia. Se trató con una técnica para cerrar esa conexión y detener el sangrado. La paciente mejoró, aunque su salud seguía delicada por otras enfermedades.", "B3": "Una mujer de 59 años con antecedentes de cálculos renales recurrentes, insuficiencia cardíaca derecha, diabetes mal controlada y enfermedad renal crónica acudió por dolor en el costado derecho, fiebre y cansancio. Tenía un stent doble J colocado un año antes sin seguimiento, y la tomografía mostró hidronefrosis, un stent calcificado y una piedra grande en el riñón derecho. Se realizó una nefrostomía percutánea urgente que mejoró su estado y función renal. Sin embargo, tres días después sufrió un accidente cerebrovascular embólico, por lo que inició tratamiento anticoagulante. Posteriormente presentó hemorragia activa con anemia grave y hematuria, detectándose una fístula arteriovenosa renal causada por la nefrostomía y agravada por la anticoagulación. La embolización superselectiva detuvo el sangrado con éxito. Tras la estabilización, se planificó un tratamiento escalonado para eliminar el stent calcificado y las piedras, aunque la recuperación se complicó por sus múltiples enfermedades crónicas y el accidente cerebrovascular. Este caso destaca la importancia del seguimiento en pacientes con stents y la necesidad de un manejo multidisciplinario ante complicaciones graves." } }, { "article": "Un hombre de 52 años fue admitido en un hospital debido a palpitaciones repentinas y fatiga general. La electrocardiografía reveló taquicardia ventricular con una frecuencia cardíaca de 180 lpm. Su ritmo cardíaco volvió a un ritmo sinusal después de una cardioversión inmediata y luego fue derivado a nuestra institución para una investigación adicional. Su historial médico pasado incluía reconstrucción del tracto de salida del ventrículo derecho utilizando un injerto homólogo y cierre de un defecto septal ventricular para TOF, que se realizó 47 años antes. Sin embargo, se perdió su seguimiento posterior. Tras ser derivado a nuestra institución, su presión arterial era de 116/70 mmHg, frecuencia cardíaca de 80 lpm, y saturación de oxígeno del 99% (con aire ambiente). Al inspeccionar la pulsación de la vena yugular, se observaron claramente una onda prominente y un descenso profundo, que eran consistentes con el aumento de la presión de llenado del ventrículo derecho y la compensación del aumento de la contracción de la RA. Cabe destacar que la auscultación reveló un murmullo diastólico regurgitante agudo en el tercer espacio intercostal izquierdo, un primer sonido cardíaco ampliamente dividido (S1) y un segundo sonido cardíaco (S2), lo que indicaba un ventrículo derecho severamente dilatado debido a la liberación de PR libre y la presencia de una válvula pulmonar no funcional. Además, se auscultó un tercer sonido cardíaco (S3) en el cuarto borde paraesternal, que era consistente con un S3 derecho. El electrocardiograma reveló bloqueo completo del haz de rama derecha, con una duración de QRS de 200 lpm. La radiografía de tórax mostró cardiomegalia con dilatación de las arterias pulmonares bilaterales. La ecocardiografía transtorácica reveló una regresión completa de la válvula pulmonar, que resultó en PR libre y una dilatación prominente del ventrículo derecho. La evaluación volumétrica del ventrículo derecho se realizó utilizando una resonancia magnética cardíaca, que reveló un volumen final diastólico del ventrículo derecho de 428 ml (índice de volumen final diastólico del ventrículo derecho de 240 ml/m2), una fracción de eyección del ventrículo derecho del 36% y una fracción de eyección de PR del 74%. Además, la tomografía computarizada multidetector mostró claramente una regresión completa de la válvula pulmonar del injerto homólogo.\n\nEl paciente se sometió a un examen con catéter para investigar más a fondo su estado hemodinámico. Su forma de onda de presión RA fue particularmente notable, ya que consistía en una onda a prominente y un descenso y, que coincidían con el cuarto sonido cardiaco (S4) y S3 en un fonocardiograma, respectivamente. Además, se reveló que la presión arterial pulmonar final diastólica y la presión final diastólica del VD eran casi idénticas debido al PR libre. Por lo tanto, la evaluación clínica del «quinteto de sonidos cardiacos», que incluye un murmullo diastólico regurgitante agudo, un S1 ampliamente dividido, un S2 único y la presencia de un S3 y un S4 derechos, se confirmó mediante una evaluación hemodinámica y anatómica multimodal como insuficiencia cardiaca derecha grave concomitante con un VD significativamente dilatado debido a la regresión completa de la válvula pulmonar y el PR libre resultante.\n\nDespués del reemplazo de la válvula pulmonar, el «quinteto de sonidos del corazón» se resolvió por completo.\n\nMH - Insuficiencia cardiaca/*etiología\nMH - Murmullos cardiacos/*diagnóstico\nMH - *Sonidos del corazón\nMH - Humanos\nMH - Hombre\nMH - Edad Media\nMH - Insuficiencia de la válvula pulmonar/*complicaciones/diagnóstico\nMH - Taquicardia, ventricular/etiología\nMH - Tetralogía de Fallot/*cirugía\nMH - Disfunción ventricular, derecha/etiología\n", "gold_summary": "Un hombre de 52 años fue derivado a nuestra institución para la evaluación de una taquicardia ventricular de inicio súbito. Su historia clínica incluía una reconstrucción del tracto de salida del ventrículo derecho a los 5 años de edad. La auscultación reveló un murmullo diastólico regurgitante agudo, un primer sonido cardiaco (S1) ampliamente dividido y un segundo sonido cardiaco (S2) único, lo que indicaba un ventrículo derecho severamente dilatado debido a una regurgitación pulmonar (RP) grave y la presencia de una válvula pulmonar no funcional. Además, el tercer sonido cardiaco (S3) y el cuarto sonido cardiaco (S4) del lado derecho estaban presentes, lo que era coherente con una presión de llenado del ventrículo derecho elevada y la presencia de un ventrículo derecho no conforme. Finalmente, el mencionado «quinteto de sonidos cardiacos» se confirmó mediante una evaluación multimodal como insuficiencia cardiaca del lado derecho con un ventrículo derecho concomitantemente severamente dilatado debido a la regresión completa de la válvula pulmonar y la consiguiente RP libre.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 52 años tuvo un problema en su corazón que hizo que latiera muy rápido. Cuando los doctores lo revisaron, vieron que una parte de su corazón estaba muy grande y no funcionaba bien porque una válvula no cerraba bien. Esto causaba que la sangre volviera hacia atrás. Después de cambiar la válvula, su corazón mejoró mucho. Los sonidos que escucharon en su corazón ayudaron a entender lo que pasaba.", "B2": "Un hombre de 52 años llegó al hospital por palpitaciones y fatiga. Tenía antecedentes de cirugía en el corazón cuando era niño, pero no había recibido seguimiento. Los médicos encontraron que su ventrículo derecho, una de las cámaras del corazón, estaba muy dilatado porque la válvula pulmonar no funcionaba bien, causando que la sangre regresara al corazón (regurgitación pulmonar). Escucharon varios sonidos anormales en su corazón que indicaban problemas graves en el lado derecho. Las pruebas confirmaron que tenía insuficiencia cardíaca derecha por esta razón. Después de reemplazar la válvula pulmonar, los sonidos anormales desaparecieron y su condición mejoró. Este caso muestra la importancia de un seguimiento continuo tras cirugías cardíacas.", "B3": "Un hombre de 52 años fue ingresado por taquicardia ventricular súbita y fatiga, con antecedentes de cirugía por tetralogía de Fallot en la infancia. La exploración física mostró un murmullo diastólico regurgitante agudo, un primer ruido cardíaco (S1) ampliamente dividido y un segundo ruido (S2) único, lo que sugería un ventrículo derecho severamente dilatado debido a regurgitación pulmonar grave y una válvula pulmonar no funcional. Además, se identificaron los sonidos cardíacos derechos S3 y S4, que se asocian con elevada presión de llenado ventricular y disfunción del ventrículo derecho. Los estudios de imagen y hemodinámicos confirmaron la ausencia completa de la válvula pulmonar y una insuficiencia cardíaca derecha significativa con dilatación ventricular marcada. Tras el reemplazo valvular pulmonar, desaparecieron los sonidos cardíacos anormales, evidenciando una mejoría clínica notable. Este caso destaca la importancia de una evaluación multimodal para diagnosticar y tratar complicaciones tardías en pacientes con cirugía previa de tetralogía de Fallot, especialmente cuando presentan arritmias y signos de insuficiencia cardíaca derecha." } }, { "article": "Un hombre de 62 años con antecedentes médicos de cardiopatía no isquémica que derivó en insuficiencia cardíaca, en estado postoperatorio de un dispositivo de asistencia ventricular izquierdo, se sometió a un trasplante cardíaco ortotópico. Mientras se recuperaba en la UCI quirúrgica, desarrolló un empeoramiento de la distensión abdominal, sensibilidad y leucocitosis, lo que motivó la evaluación por el equipo de cirugía general 6 días después del trasplante. El paciente no había evacuado ni expulsado gases desde su cirugía y no había respondido a los enemas administrados ni a la metoclopramida oral por un presunto íleo posoperatorio. Se realizó una tomografía computarizada del abdomen y la pelvis, que reveló múltiples bucles intestinales dilatados con niveles de aire-líquido y un punto de transición en el intestino delgado proximal en el cuadrante superior izquierdo, lo que generó preocupación por una obstrucción. En función de estos hallazgos y del hecho de que el paciente no había sido sometido a cirugías abdominales previas, lo que hacía que la obstrucción intestinal fuera secundaria a las adherencias, se llevó al paciente al quirófano para una laparotomía exploratoria. En el quirófano, se encontró que el intestino estaba dilatado de forma difusa sin ninguna área de isquemia aparente. Se encontró que una porción del intestino delgado estaba adherida a la pared abdominal anterior en el cuadrante superior izquierdo. Tras una exploración adicional, se encontró que una línea motriz de LVAD retenida estaba tunelizada en la cavidad peritoneal, estrangulando un bucle de intestino delgado en el cuadrante superior izquierdo. La línea motriz se liberó de la pared abdominal y se retiró, y se liberó el bucle de intestino afectado. Se encontró que era viable después de unos minutos de reperfusión. Se examinó el intestino delgado en su totalidad, desde el ligamento de Trietz distalmente hasta el intestino ciego, y se encontró que estaba dilatado pero en general era normal. Se reparó una pequeña área de desgarro seroso en el punto de adhesión a la línea motriz, principalmente. Se devolvió el intestino a la cavidad abdominal y se cerró la fascia y la piel con suturas corrientes y grapas cutáneas.\n\nMH - *Eliminación de dispositivo\nMH - Migración de cuerpos extraños/*complicaciones\nMH - Insuficiencia cardiaca/*terapia\nMH - *Trasplante de corazón\nMH - Dispositivos de asistencia cardíaca/*efectos adversos\nMH - Humanos\nMH - Obstrucción intestinal/diagnóstico por imágenes/*etiología\nMH - Laparotomía\nMH - Hombre\nMH - Edad Media\nMH - Tomografía computarizada por rayos X\nMH - Estados Unidos\n", "gold_summary": "Un hombre de 62 años con antecedentes de insuficiencia cardiaca inducida por cardiomiopatía no isquémica, post-puente de asistencia ventricular izquierda y trasplante cardiaco ortotópico, presentó distensión abdominal, dolor y leucocitosis seis días después del trasplante. La TAC de abdomen y pelvis reveló bucles intestinales dilatados, niveles de aire-líquido y un punto de transición en el intestino delgado proximal. Se diagnosticó al paciente una obstrucción intestinal y se le realizó una laparotomía exploratoria. Se encontró que tenía un conducto de LVAD intraabdominal retenido que estrangulaba un bucle de intestino delgado en el cuadrante superior izquierdo. Se retiró el conducto y se liberó la sección de intestino con el retorno de la perfusión.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 62 años tuvo una operación de corazón y luego tuvo dolor y hinchazón en la barriga. No podía hacer caca ni expulsar gases. Los doctores hicieron una foto especial y vieron que su intestino estaba muy hinchado y bloqueado. En la operación, encontraron un tubo que apretaba su intestino. Quitaron el tubo y el intestino volvió a funcionar bien. Ahora está mejor.", "B2": "Un hombre de 62 años con insuficiencia cardíaca y trasplante de corazón presentó dolor y distensión abdominal seis días después de la cirugía. No había evacuado ni expulsado gases, y los tratamientos para un posible íleo no funcionaron. Una tomografía mostró que partes del intestino delgado estaban dilatadas y bloqueadas. En la cirugía, encontraron que un cable de un dispositivo cardíaco llamado LVAD estaba dentro del abdomen y apretaba el intestino, causando la obstrucción. Retiraron el cable y liberaron el intestino, que recuperó su función normal. El paciente no tenía daño intestinal grave, y se cerró la herida. Este caso muestra que dispositivos médicos pueden causar problemas inesperados que requieren atención rápida.", "B3": "Un hombre de 62 años con insuficiencia cardíaca no isquémica, tras recibir un dispositivo de asistencia ventricular izquierdo y un trasplante cardíaco, presentó distensión abdominal, dolor y aumento de glóbulos blancos seis días después de la cirugía. No había evacuado ni expulsado gases, y no respondió a tratamientos para un posible íleo posoperatorio. Una tomografía mostró intestinos dilatados con un punto de obstrucción en el intestino delgado. Debido a la ausencia de cirugías abdominales previas, se descartaron adherencias como causa y se decidió realizar una cirugía exploratoria. Durante la operación, se encontró que una línea motriz del dispositivo de asistencia ventricular estaba dentro de la cavidad abdominal, atrapando y estrangulando un segmento del intestino delgado. Se retiró esta línea y se liberó el intestino, que recuperó su circulación normal tras la intervención. No se observaron áreas de daño irreversible en el intestino y se reparó una pequeña lesión en la pared intestinal. Este caso resalta la importancia de considerar complicaciones mecánicas relacionadas con dispositivos cardíacos en pacientes con síntomas abdominales tras trasplante." } }, { "article": "Un paciente de 13 años de edad, del sexo masculino, fue admitido en el Hospital de Niños de Damasco tras notar una masa palpable agrandada en la región inguinal izquierda. Su historial médico no fue notable, excepto por una intervención quirúrgica en su columna vertebral 6 años atrás, debido a un accidente, que resultó en la pérdida de la función motora y la sensación en ambas extremidades inferiores.\n\nDebido al largo período que había pasado en la cama, el paciente desarrolló úlceras de decúbito en su pie izquierdo. El único hallazgo en el examen clínico fue una masa en el área inguinal izquierda, que era móvil en las estructuras profundas y también lo era la piel que la cubría. La masa no era sensible a la palpación y no se observaron signos de inflamación local.\n\nLos exámenes de laboratorio revelaron una ESR elevada (119 mm/h en la primera hora). Se solicitaron otros exámenes básicos de laboratorio, que incluían (recuento sanguíneo completo, pruebas de función hepática, electrolitos, urea, creatinina y LDH) y estaban dentro de los rangos normales para la edad. La realización de estos exámenes fue esencial para descartar enfermedades sistémicas. Dada la ausencia de hallazgos físicos indicativos de trastornos sistémicos o inmunodeficiencias, se consideró innecesario realizar exámenes adicionales como los de VIH o antiglobulina directa.\n\nLa tomografía computarizada del abdomen, el tórax y la pelvis mostró ganglios linfáticos agrandados por debajo del ligamento inguinal, el más grande de aproximadamente 3,5 por 2,4 cm. Otros órganos y ganglios estaban dentro de los límites normales.\n\nTodas las investigaciones mencionadas fueron esenciales para descartar otros diagnósticos de alto riesgo, como linfoma y leucemia. Sin embargo, no fueron suficientes para llegar al diagnóstico definitivo, por lo que se tomó la decisión de realizar una resección quirúrgica de los ganglios.\n\nPara confirmar los diagnósticos y descartar otras posibles diferencias que pudieran presentarse con ganglios linfáticos agrandados, se realizó la extirpación quirúrgica de todos estos ganglios agrandados bajo anestesia general y se enviaron biopsias para su estudio microscópico.\n\nLa biopsia mostró una arquitectura ganglionar hiperplásica con proliferación de histiocitos y células plasmáticas con proliferación vascular, lo que es compatible con el subtipo de enfermedad de Castleman de células plasmáticas.\n\nEl paciente fue dado de alta del hospital después de 14 días, tras comprobar que no había ganglios linfáticos agrandados. La única recomendación fue prednisolona oral. El paciente se sometió a un seguimiento mediante TAC de cuerpo entero cada tres meses. Durante cada visita al hospital, se realizó un examen clínico exhaustivo y pruebas de laboratorio (por ejemplo, análisis de sangre completo, VSG, proteína C reactiva, pruebas de función hepática, pruebas de función renal), además del TAC. Después de un período de seguimiento de 12 meses, el paciente no informó de nuevos síntomas o ganglios linfáticos agrandados. Además, no se observaron anomalías durante el examen clínico o en las pruebas de laboratorio.\n", "gold_summary": "Reportamos un caso único de un niño de 13 años que presentó una masa palpable agrandada en la región inguinal izquierda sin ningún síntoma constitucional. La extirpación quirúrgica de esta masa fue esencial para descartar causas preocupantes. El examen patológico reveló cambios proliferativos consistentes con el tipo de célula plasmática de la enfermedad de Castleman, que es una de las formas más raras de la enfermedad en niños. Hasta donde sabemos, este caso es el primer caso reportado de enfermedad de Castleman unicéntrica (UCD) en el área inguinal. Durante un período de seguimiento de 12 meses, no se reportaron agrandamientos adicionales de los ganglios linfáticos u otros síntomas.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un niño de 13 años notó un bulto en la ingle izquierda. No tenía dolor ni fiebre, pero los médicos hicieron estudios para entender qué era. Le quitaron el bulto con una operación y descubrieron que tenía una enfermedad rara llamada Castleman, que afecta los ganglios. Después de un año, el niño está bien y no tiene más bultos ni síntomas.", "B2": "Un niño de 13 años encontró una masa en la ingle izquierda sin dolor ni inflamación. Tenía parálisis en las piernas por un accidente, lo que causó heridas en el pie. Los análisis mostraron inflamación, pero no indicaron enfermedades graves. La tomografía mostró ganglios linfáticos agrandados, que son glándulas del sistema inmunitario, en la zona inguinal. Para saber qué era, se quitó la masa y se analizó en el laboratorio. El estudio reveló enfermedad de Castleman, una enfermedad rara que afecta los ganglios. Después de la cirugía, el niño recibió un medicamento llamado prednisolona y tuvo controles cada tres meses. Tras un año, no presentó nuevos síntomas ni ganglios inflamados, y su salud se mantuvo estable.", "B3": "Un niño de 13 años fue ingresado tras notar una masa en la región inguinal izquierda, sin otros síntomas. Su historial incluía una lesión medular previa que causaba inmovilidad, lo que complicaba su estado general. Los análisis mostraron una inflamación elevada, pero sin alteraciones sistémicas. La tomografía reveló ganglios linfáticos aumentados de tamaño en la zona afectada, sin compromiso de otros órganos. Ante la sospecha de enfermedades graves como linfoma, se decidió extirpar quirúrgicamente los ganglios para un diagnóstico definitivo. El estudio microscópico confirmó la enfermedad de Castleman unicéntrica, subtipo de células plasmáticas, una condición rara en niños y especialmente inusual en la región inguinal. Tras la cirugía, el paciente recibió prednisolona y fue monitoreado con tomografías y análisis periódicos durante un año, sin evidenciar recurrencias ni nuevos síntomas. Este caso resalta la importancia de la biopsia para identificar esta enfermedad poco común y la necesidad de un seguimiento cuidadoso para prevenir complicaciones futuras." } }, { "article": "Un hombre asiático de 55 años de edad, que había estado recibiendo tratamiento irregularmente (el paciente no cumplía con el tratamiento) para DCMP durante los últimos 6 meses, acudió con quejas de disnea al hacer ejercicio durante 1 semana y disminución de la producción de orina durante 2 días. El paciente aparentemente estaba bien hace 1 semana cuando empezó a desarrollar disnea, inicio insidioso, gradualmente progresiva, inicialmente de grado II de la New York Heart Association (NYHA) pero progresó a grado IV de la NYHA asociada con pesadez en el pecho. La historia de ortopnea y disnea nocturna paroxística estuvo presente. Esto estuvo asociado con tos con una cantidad moderada de expectoración espumosa, no purulenta. El paciente también se quejó de hinchazón de las extremidades inferiores bilaterales. No hubo historia de hinchazón periorbital, orina espumosa o hematuria. No hubo historia de palpitación, síncope, dolor de pecho o hemoptisis. El paciente también dio una historia de una sensación de hormigueo en ambas manos y pies durante 1 mes.\n\nEl paciente había tenido un episodio similar 6 meses atrás, por el que fue hospitalizado y tratado de manera conservadora como un caso de DCMP. Se le había practicado una cirugía de cataratas en ambos ojos 15 años atrás.\n\nEn el examen físico general, el paciente estaba consciente y orientado en cuanto al tiempo, el lugar y la persona, y afebril con una presión arterial de 90/60 mmHg en el brazo derecho en posición supina y una frecuencia de pulso de 110/min, que era de bajo volumen y todos los pulsos periféricos eran palpables. Presentaba taquipnea con una frecuencia respiratoria de 28/min y palidez. Tenía un edema de pedal B/L, que era de tipo lento con presión venosa yugular elevada (JVP). No se observó ictericia, cianosis, clubbing ni linfadenopatía. Mientras se medía la presión arterial, el paciente empezó a tener espasmos en la muñeca, lo que nos dio una pista para examinar más a fondo y revelar un signo de Chvostek positivo. El signo de Trousseau también fue positivo a los 10 segundos.\n\nEl examen del sistema cardiovascular reveló un latido apical localizado en el sexto espacio intercostal izquierdo, a 1 cm fuera de la línea medioclavicular, de carácter hiperdinámico. Se escucharon S1 y S2 con normalidad en todas las áreas.\n\nEl examen del sistema respiratorio reveló una reducción de la entrada de aire en las bases pulmonares bilaterales con crepitación fina al final de la inspiración bilateral. El examen del sistema nervioso abdominal y central no reveló nada de interés.\n\n\nInvestigaciones\n\nEn el momento del ingreso, el ECG mostró bloqueo completo de rama izquierda (B-R) con un intervalo QT prolongado. La hemoglobina era de 58 g/l (133-162) con un cuadro dimórfico. El volumen corpuscular medio era de 110 fL (80,0-100,0 fL), la hemoglobina corpuscular media era de 34 pg/mL (27,0-32,0 pg/mL), la concentración media de hemoglobina corpuscular era de 36,2 g/dL (32,0-35,0 g/dL). Otros análisis revelaron niveles séricos de vitamina B12 de 135 pg/mL (211-911 pg/mL). El nivel sérico de ácido fólico era de 5,40 ng/mL (>5,38 ng/mL). El nitrógeno ureico en sangre era de 53 mg/dL (10-50) con creatinina de 0,8 mg/dL (0,7-1,3). Los resultados de las pruebas de función hepática (LFT) estaban dentro de los límites normales. El perfil de calcio mostró 4,3 mg/dL de S.calcium (8,5-10,5), fosfato 7,1 mg/dL (2,5-4,5), 3,06 g/dL de S.albumin (3,5-5,5). En vista de la hipocalcemia e hiperfosfatemia, se realizó un estudio del nivel de hormona paratiroidea intacta, que resultó ser <0,23 ng/mL (14-72). El S.magnesium era de 2,0 mg/dL (1,7-2,2). El análisis de gases en sangre arterial (ABG) fue sugestivo de una acidosis metabólica leve. El perfil tiroideo y los niveles de IgAtTG estaban dentro de los límites normales. Los niveles de ferritina y ceruloplasmina séricos estaban dentro de los límites normales. El ultrasonido abdominal y torácico mostró derrame pleural bilateral en posición supina. La vena cava inferior (IVC) y las venas hepáticas eran prominentes. El reposo dentro de los límites normales. La radiografía de tórax mostró un aplanamiento de los ángulos costofrénicos bilaterales que sugería derrame pleural bilateral. La ecocardiografía reveló un ventrículo izquierdo dilatado (LV) con una fracción de eyección del ventrículo izquierdo del 15 %, que sugería DCMP con disfunción severa del LV. Se realizó un arteriograma coronario basal que fue normal. La TC sin contraste de la cabeza mostró calcificación simétrica bilateral (B/L) en el hemisferio cerebeloso B/L, ganglios basales B/L y calcificación cortical/subcortical en la región B/L fronto-parieto-occipital. El reposo dentro de los límites normales.\n\n\nTratamiento\n\nPara el CHF, se inició al paciente con dobutamina intravenosa a una dosis de 6 µg/kg y furosemida intravenosa 20 mg BD para la descongestión. Sin embargo, el paciente no mostró una mejora significativa con el tratamiento anterior. En vista de la hipocalcemia con hiperfosfatemia y bajos niveles de hormona paratiroidea, se consideró un diagnóstico de cardiomiopatía hipocalcemica con hipoparatiroidismo y se inició al paciente con inyección de gluconato de calcio 1 g (90 mg de calcio elemental) administrado por vía intravenosa seguido de infusión de gluconato de calcio en 500 ml de dextrosa al 5% a una velocidad de 37,5 mg/hora de calcio elemental. El paciente mostró una mejora significativa después de iniciar el gluconato de calcio. El paciente fue dado de alta en condiciones estables con comprimidos de calcio por vía oral 3 g/día junto con calcitriol 0,5 µg/día. También se inició con benzotiazida con triamtereno (25/50 mg) OD, ramipril 5 mg una vez al día y carvedilol 3,125 mg dos veces al día. Para la anemia megaloblástica, se administraron inyecciones de cianocobalamina según el protocolo.\n\n\nResultado y seguimiento\n\nAl cabo de tres meses, el paciente había mejorado notablemente.\n\nLas investigaciones mostraron S.calcium 7.7, S.phosphate 6.0 y albúmina 3.6. La hemoglobina fue de 10.1 g/dL. El eco mostró una mejora en la función del LV con una fracción de eyección del 25%. Se planificó una biopsia endomiocardial, pero el paciente se negó, por lo que no pudo realizarse.\n\nMH - Gluconato de calcio/administración y dosificación/uso terapéutico\nMH - Cardiomiopatía, Dilatada/*complicaciones/diagnóstico\nMH - Ecocardiografía/métodos\nMH - Insuficiencia cardiaca/terapia farmacológica/*etiología/fisiopatología\nMH - Humanos\nMH - Hipocalcemia/*complicaciones/diagnóstico/terapia farmacológica/fisiopatología\nMH - Hipoparatiroidismo/*complicaciones/terapia farmacológica\nMH - Hombre\nMH - Edad Media\nMH - Volumen de carrera\nMH - Resultado del tratamiento\nMH - Disfunción ventricular izquierda/diagnóstico por imágenes\n", "gold_summary": "Presentamos el caso de un hombre asiático de 55 años que había tenido un caso conocido de miocardiopatía dilatada durante 6 meses, que se presentó con las principales quejas de falta de aire al hacer ejercicio y disminución de la producción de orina. En el examen físico general, se observaron características que sugerían una ICC. El signo de Chvostek y Trousseau fue positivo. El paciente tenía antecedentes de cirugía de cataratas en ambos ojos 15 años atrás. Otras investigaciones revelaron una hipocalcemia. La ecografía mostró una grave hipocinesia global del ventrículo izquierdo con una fracción de eyección del ventrículo izquierdo del 15%. Esta ICC fue refractaria al tratamiento convencional, aunque, con la suplementación de calcio, el paciente mejoró sintomáticamente. En el seguimiento después de 3 meses, se observó una mejora en los parámetros ecocardiográficos con una fracción de eyección que mejoró al 25%.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 55 años tenía problemas para respirar y orinar. Tenía una enfermedad del corazón llamada miocardiopatía dilatada. También tenía poco calcio en la sangre, lo que causaba otros signos en su cuerpo. El tratamiento con calcio ayudó mucho y su corazón mejoró después de tres meses. Ahora está mejor y sigue tomando su medicina.", "B2": "Un hombre de 55 años con miocardiopatía dilatada, una enfermedad del músculo del corazón, tuvo dificultad para respirar al hacer ejercicio. También notó que orinaba menos de lo normal. En la revisión médica, se encontraron signos de insuficiencia cardíaca y síntomas de hipocalcemia, que es bajo calcio en la sangre. Los análisis mostraron niveles bajos de calcio y de hormona paratiroidea, indicando hipoparatiroidismo, una enfermedad que afecta el calcio. La ecocardiografía mostró que el ventrículo izquierdo del corazón funcionaba muy mal, con una fracción de eyección del 15%. El paciente no mejoró con el tratamiento común, pero al recibir calcio por vía intravenosa, su estado mejoró mucho. Después de tres meses, la función cardíaca subió al 25%, mostrando una recuperación parcial gracias al calcio y vitamina D.", "B3": "Un hombre asiático de 55 años con miocardiopatía dilatada conocida presentó disnea de esfuerzo y oliguria, lo que motivó su consulta médica. En el examen físico se evidenciaron signos de insuficiencia cardíaca congestiva y manifestaciones neuromusculares positivas, como los signos de Chvostek y Trousseau, indicativos de hipocalcemia. Las pruebas de laboratorio mostraron hipocalcemia y niveles bajos de hormona paratiroidea, sugiriendo un cuadro de hipoparatiroidismo, mientras que la ecocardiografía reveló una fracción de eyección ventricular izquierda severamente reducida, del 15%. A pesar del tratamiento estándar para insuficiencia cardíaca, el paciente no presentó mejoría clínica hasta que se inició la administración intravenosa de gluconato de calcio, lo que produjo una recuperación significativa. Tres meses después, la función cardíaca mejoró con un aumento de la fracción de eyección al 25%, y los niveles de calcio se normalizaron parcialmente. Este caso resalta la importancia de identificar causas metabólicas reversibles, como el hipoparatiroidismo, en pacientes con miocardiopatía dilatada y síntomas refractarios, dado que el manejo adecuado puede modificar favorablemente el pronóstico." } }, { "article": "Una mujer de 54 años de edad, libanesa, en hemodiálisis (HD) de mantenimiento tres veces por semana para glomeruloesclerosis segmentaria focal (GSF) fue admitida en el departamento de urgencias, luego de haber sido sometida a su HD programada la noche anterior, debido al inicio repentino de un dolor lumbar agudo en el lado izquierdo, náuseas y vómitos. El dolor había comenzado repentinamente cerca de 12 horas antes de su presentación y se agravó rápidamente. En una nota al margen, un hiperparatiroidismo secundario grave con calcificación cutánea vascular fue tratado con cinacalcet durante 3 años sin respuesta, lo que demandó una paratiroidectomía (hiperplasia de cuatro glándulas) 8 meses antes de su presentación actual. Cinco días antes de su presentación, fue admitida en el hospital debido a anemia grave y rectorragia. Su evaluación por ultrasonido renal mostró riñones bilaterales pequeños con parénquima delgado que contenía quistes de hasta 3 cm y calcificaciones vasculares sin hidronefrosis. Cuatro días antes de su presentación, la colonoscopia a través del íleo terminal reveló un pólipo de 7 mm en el colon descendente izquierdo, que fue removido por mucosectomía. La microscopía volvió como adenoma tubular sésil con displasia de bajo grado. La paciente negó fiebre o antecedentes de trauma. No hubo antecedentes previos de uso de antiplaquetarios. En la emergencia, su presión arterial y pulso fueron de 112/65 mmHg y 96 bpm, su temperatura fue de 36.8°C y presentaba abdomen levemente distendido, con dolor importante en el ángulo costovertebral izquierdo. Los hallazgos de laboratorio mostraron hemoglobina de 9.0 g/dL mientras que el hematocrito fue de 29.7%, recuento total de leucocitos 12.2 × 1000/microlitro, creatinina de 6.06 mg/dL, y nivel de proteína C reactiva de 6 mg/L. Además, el TP fue de 83% y el INR fue de 1.13. En el día de la presentación (es decir, 4 días después de la colonoscopia), se realizó una tomografía computarizada (TC) multifásica del tórax, abdomen y pelvis con y sin contraste intravenoso. El examen reveló un gran quiste y enormes hematomas intraparenquimatosos perirrenales izquierdos con una colección subcapsular de hasta 1,8 cm de espesor con colección hemática en todo el compartimiento renal que alcanzaba un diámetro de más de 9 × 4 cm, hidronefrosis izquierda y edema alrededor de la grasa en todo el flanco y calcificaciones en el hilo. Para la descompresión del sistema pélvico renal y drenaje, optamos por tratarla con inserción retrógrada de doble stent ureteral a la izquierda, que identificó un coágulo en la parte media del uréter izquierdo. Se realizaron cultivo de orina y citología y los resultados fueron negativos. Una simple radiografía del abdomen mostró el doble J en su lugar. La paciente permaneció hemodinámicamente estable, pero presentó una nueva caída en la hemoglobina (6.1 g/dL) la misma noche, lo que exigió una transfusión de una unidad de concentrado de eritrocitos leucodepleados para estabilización. Se tomó la decisión de explorar quirúrgicamente con diagnóstico presuntivo de hematoma perirrenal izquierdo subagudo y para excluir una malignidad subyacente. Se sometió a una sesión de HD sin heparina. En el tercer día, se sometió a una nefrectomía radical abierta a la izquierda con conservación de la glándula suprarrenal. Recibió 2 unidades más de concentrado de eritrocitos leucodepleados durante la intervención. El parénquima renal fue casi totalmente reemplazado por un hematoma que medía 9 × 9 × 7 cm y se extendía hasta la grasa perirrenal. Una pequeña masa papilar fue enviada por separado para análisis. La evaluación histopatológica detallada reveló un parénquima renal con lesiones de nefritis crónica mutilada por grandes áreas hemorrágicas que se extendían hasta la grasa perirrenal. Además, había una proliferación neoplásica de 2 mm, con arquitectura papilar cubierta por pequeñas células cúbicas atípicas y macrófagos espumosos en el eje, compatibles con adenoma papilar. Al día siguiente de la operación, la paciente fue sometida a HD y recibió un paquete de eritrocitos leucodepleados. El período postoperatorio fue sin intercorrerencias. El nivel de hemoglobina se mantuvo alrededor de 10 g/dL. La paciente se recuperó sin signos o síntomas de sangrado. La paciente permanece bien y asintomática y actualmente se encuentra en HD de mantenimiento regular.\n", "gold_summary": "A continuación, se describe un caso inusual de una paciente con HD de 54 años de edad que presentó HPE pocos días después de una colonoscopia. La causa de la HPE fue la ruptura de un quiste de DRCA. Consideramos que la colonoscopia fue un factor desencadenante y planteamos hipótesis sobre su etiopatogenia. La paciente se sometió a una nefrectomía izquierda exitosa.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 54 años que recibe diálisis tuvo un dolor fuerte en el lado izquierdo de la espalda y vómitos. Esto pasó pocos días después de un examen del colon. Los médicos encontraron un gran sangrado en su riñón izquierdo por un quiste roto. Ella fue operada para quitar ese riñón y se recuperó bien. Ahora sigue con su diálisis sin problemas.", "B2": "Una mujer de 54 años que recibe hemodiálisis tuvo dolor fuerte en la espalda y vómitos. Esto ocurrió 12 horas después de su sesión habitual de diálisis, que limpia su sangre. Ella tenía una enfermedad grave en los riñones y una cirugía reciente por un problema hormonal. Cinco días antes, le quitaron un pólipo, que es un pequeño bulto, en el colon. En el hospital, tenía anemia y dolor en el lado izquierdo del cuerpo. La tomografía mostró un hematoma, que es sangre acumulada, alrededor del riñón izquierdo y un quiste roto. Le pusieron un stent, un tubo para aliviar la presión, pero luego fue necesaria una cirugía para quitar el riñón. El estudio del riñón mostró un tumor pequeño y benigno, que no es canceroso. La paciente se recuperó bien y sigue con su diálisis sin problemas.", "B3": "Una mujer de 54 años en hemodiálisis por glomeruloesclerosis segmentaria focal presentó un dolor lumbar agudo izquierdo, náuseas y vómitos poco después de una colonoscopia. Su historial incluía hiperparatiroidismo secundario tratado quirúrgicamente y enfermedad renal crónica con quistes renales. La tomografía mostró un gran hematoma perirrenal izquierdo y un quiste roto, lo que causó compresión y sangrado. Se colocó un stent ureteral para aliviar la obstrucción, pero la paciente requirió transfusiones por caída de hemoglobina. Debido a la sospecha de malignidad y el hematoma, se realizó una nefrectomía radical izquierda. El estudio histológico reveló un adenoma papilar pequeño y extensa hemorragia renal. Tras la cirugía, la paciente se recuperó sin complicaciones y continúa en hemodiálisis. Este caso sugiere que la colonoscopia pudo haber desencadenado la ruptura del quiste renal, causando el hematoma perirrenal, un evento poco común en pacientes con enfermedad renal crónica avanzada. Por lo tanto, se destaca la importancia de evaluar riesgos en procedimientos invasivos en este grupo." } }, { "article": "Se evaluó a una mujer de 30 años de edad con antecedentes de dos meses de dolor progresivo y disminución de la visión OD. Dos semanas antes del desarrollo de los síntomas oculares, la paciente comenzó a disminuir la prednisona como tratamiento para sus síntomas inflamatorios sistémicos. Los antecedentes médicos incluyen artritis inflamatoria, síntomas gastrointestinales que sugieren enfermedad intestinal inflamatoria y pérdida de peso de 20 libras antes de la presentación. Los detalles completos del caso de la paciente se informaron previamente y se resumen aquí junto con análisis adicionales de quimiocina y citoquina de fluido ocular.13\n\nEn el examen, las BCVAs fueron 20/40 OD y 20/20 OS, y las pupilas fueron 9 mm y akinéticas OD y 5 mm con una rápida reactividad a la luz OS. Las presiones intraoculares fueron 65 mmHg OD y 21 mmHg OS. El examen con lámpara de hendidura mostró precipitados queráticos granulomatosos pigmentados (KP) dentro de la córnea inferior, 3+ células de la cámara anterior, atrofia difusa del iris con pigmento en las zónulas, y ectropion uvea OD, y OS fue normal. La gonioscopia mostró 3+ células pigmentadas dentro del ángulo inferior OD. El examen del fondo fue normal en ambos ojos. Una paracentesis anterior diagnóstica fue positiva para ADN de VZV mediante pruebas de PCR, y las pruebas serológicas fueron positivas para anticuerpos IgG de VZV. Posteriormente, se le diagnosticó uveítis anterior hipertensiva asociada a VZV, lo que provocó el inicio de acetazolamida oral y timolol oftálmico, dorzolamida, y brimonidina para la hipertensión ocular, así como valaciclovir 1 g TID y acetato de prednisolona 1% cada 2 horas. El curso de la enfermedad de la paciente y otros detalles de su tratamiento se describieron previamente.13\n\nLa paciente fue diagnosticada con un accidente cerebrovascular (ACV), que se cree que se debe a una vasculopatía del SNC asociada al VVZ, y fue hospitalizada durante 2 semanas, durante las cuales sus síntomas oculares mejoraron gradualmente. Sin embargo, dos meses después de su ACV, desarrolló un empeoramiento del dolor y la visión en el ojo derecho, y su BCVA disminuyó a 20/100 con una PIO elevada de 39 mmHg OD. El examen reveló una inyección ciliar 1+ y 3+ células de la cámara anterior, y se cambió de prednisolona a difluprednato con una mejora mínima. Posteriormente, se sometió a un procedimiento de filtración de glaucoma con una derivación de Ahmed debido a su PIO elevada persistente a pesar de la máxima tolerancia de la terapia ocular hipertensiva. Se obtuvo una muestra de humor acuoso del ojo derecho durante la cirugía de filtración para un análisis de perfil de quimiocina/citoquina. Se estimaron los niveles de 22 citoquinas y quimioquinas, incluidos IFN-Y, IL-10, IL-12p70, IL-17A, IL-1B, IL-2, IL-5, IL-6, IL-8, TNF-a, IL-18, IL-1RA, IL-1a, IL-1a, IP-10, MCP-1, MIP-1a, MIP-1B, SDF-1a, IL-21, IL-22, IL-23 e IL-27, utilizando la técnica de inmunoensayo de perlas múltiplex. Se detectaron niveles de concentración de 7 citoquinas/quimioquinas, incluidos IL-6, IL-8, IL-18, MIP-1b, IP-10, MCP-1, e IL-1RA. La IL-1RA fue la citoquina más abundante (1000 pg/mL), mientras que IP-10 y MCP-1 fueron las segundas citoquinas más abundantes (150–200 pg/mL). Se detectaron niveles de 10–20 pg/mL de IL-18 y MCP-1b, pero a niveles mínimos en esta muestra de AqH. Se detectaron niveles de IL-6 e IL-8, pero se encontró que eran las citoquinas menos abundantes, cada una con niveles de <10 pg/mL.\n\n", "gold_summary": "El caso 2 fue el de una mujer de 30 años con antecedentes de dos meses de dolor progresivo y disminución de la visión en el ojo derecho. Se le diagnosticó uveítis anterior hipertensiva tras una paracentesis diagnóstica de la cámara anterior. A pesar de la terapia exitosa para la uveítis anterior, su presión intraocular se mantuvo elevada y requirió un procedimiento de filtración de glaucoma. Se recolectó una muestra de fluido ocular en el momento de la cirugía para el análisis de perfiles de citoquinas/quimioquinas, y se detectaron niveles de 7 citoquinas/quimioquinas, entre ellas, IL-6, IL-8, IL-18, MIP-1B, IP-10, MCP-1 e IL-1RA, siendo IL-1RA la citoquina más abundante.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 30 años tuvo dolor y visión baja en un ojo. Le encontraron inflamación y presión alta en ese ojo. Usó medicinas, pero la presión no bajó y tuvo que operarse. Durante la operación, se tomó un líquido del ojo para estudiar unas sustancias llamadas citoquinas. Encontraron varias citoquinas, siendo una llamada IL-1RA la que más había.", "B2": "Una mujer de 30 años tuvo dolor y pérdida de visión en su ojo derecho durante dos meses. Le diagnosticaron uveítis anterior hipertensiva, que es inflamación del ojo con presión alta dentro de él. Aunque recibió tratamiento para la inflamación, la presión ocular siguió alta y necesitó cirugía para controlarla. Durante la operación, tomaron una muestra del líquido del ojo para analizar proteínas llamadas citoquinas y quimioquinas, que indican inflamación. Encontraron siete tipos de estas proteínas, siendo la IL-1RA la más abundante. Este análisis puede ayudar a entender mejor la enfermedad y mejorar el tratamiento en el futuro.", "B3": "Una mujer de 30 años presentó dolor progresivo y pérdida de visión en el ojo derecho durante dos meses, tras reducir la prednisona usada para tratar síntomas inflamatorios sistémicos. Se le diagnosticó uveítis anterior hipertensiva asociada al virus varicela zóster (VZV), confirmada por PCR en fluido ocular. A pesar del tratamiento con medicamentos para reducir la presión intraocular y antivirales, su presión ocular permaneció elevada, requiriendo una cirugía de filtración de glaucoma. Durante esta intervención, se analizó el fluido ocular para identificar citoquinas y quimioquinas, sustancias que regulan la inflamación. Se detectaron siete de estas moléculas, destacando la IL-1RA como la más abundante, seguida por IP-10 y MCP-1. Estos hallazgos sugieren una respuesta inflamatoria compleja en el ojo afectado. Además, la paciente sufrió un accidente cerebrovascular probablemente relacionado con la vasculopatía causada por el VZV, complicando su cuadro clínico. En consecuencia, este caso resalta la importancia de monitorear la inflamación y la presión ocular en pacientes con uveítis por VZV, y la necesidad de intervenciones quirúrgicas cuando el tratamiento médico no es suficiente para controlar la presión intraocular." } }, { "article": "Un varón negro de 2021 g de peso nació a las 35 semanas y tres días de edad gestacional estimada por repetición de cesárea debido a la preocupación por la disminución del movimiento fetal en el contexto de una puntuación de perfil biofísico baja (basada en el tono muscular, la frecuencia cardíaca, el movimiento, la respiración y el volumen de líquido amniótico). La historia materna fue notable por el rasgo de células falciformes, la edad materna avanzada y la obesidad. La historia del embarazo fue notable por oligohidramnios observados por ultrasonografía a las 31 semanas. La ecografía fetal también mostró distensión de la vejiga, hidroceles bilaterales, dilatación de la uretra y ascitis abdominal preocupantes por la obstrucción del tracto urinario inferior y la posible ruptura de la vejiga. La ruptura de membranas ocurrió al momento del parto.\n\nAl nacer, el bebé experimentó dificultad respiratoria y fue tratado con ventilación con presión positiva, oxígeno suplementario e intubación. Las puntuaciones de Apgar fueron de dos y siete a un minuto y cinco minutos de vida, respectivamente. El examen mostró hematomas sustanciales y oscurecimiento de la extremidad superior izquierda. El bebé fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos neonatales para el tratamiento de la dificultad respiratoria y sospecha de obstrucción del tracto urinario inferior. En la evaluación realizada dentro de la hora posterior al nacimiento por especialistas en ortopedia y cirugía plástica, el tercio distal del antebrazo y la mano estaban cianóticos, y una gran ampolla y área circundante de descamación eran evidentes en el dorso de la mano. No se observó movimiento espontáneo de la extremidad superior izquierda, y no se provocó la retirada o respuesta a los estímulos. La ecografía Doppler mostró flujo arterial al nivel de la fosa antecubital, pero no se detectaron pulsos radiales o cubitales. Los hallazgos del examen físico fueron consistentes con NCS, probablemente debido a la compresión de la pared uterina debido a oligohidramnios durante el embarazo.\n\nDespués de aproximadamente 5 horas de exámenes en serie, así como una amplia discusión con los equipos de ortopedia, cirugía plástica, neonatología y anestesia pediátrica, así como con los padres del bebé, se tomó la decisión de realizar una fasciotomía descompresiva del antebrazo, la mano y el túnel carpiano para permitir el rescate de la extremidad. La fasciotomía se realizó aproximadamente 6 horas después del nacimiento. El bebé fue monitoreado de cerca durante los siguientes días. La apariencia de la extremidad superior izquierda mejoró gradualmente. Al tercer día de vida, el antebrazo y la mano habían mejorado notablemente en color y parecían bien vascularizados. Las señales Doppler estaban presentes en todo momento, desde la arteria braquial hasta cada dedo. Se permitió que las heridas de la fasciotomía se curaran por intención secundaria, y se aplicó una férula personalizada con la muñeca en posición neutra y los dedos extendidos. No hubo signos de infección o isquemia en curso. Las heridas se curaron bien a las seis semanas de edad. En la visita de seguimiento a los cuatro meses de edad, las heridas se curaron por completo. El paciente tenía un rango de movimiento pasivo completo de la muñeca y los dedos. Se observó que tenía una ligera flexión y extensión del dedo anular y meñique, pero por lo demás, un movimiento activo mínimo de la muñeca o la mano en este momento. Tenía un movimiento activo del hombro y el codo. El paciente continuará recibiendo terapia ocupacional, así como férulas y masaje de cicatrices para prevenir/minimizar las contracturas. Los equipos multidisciplinarios continuarán siguiendo su progreso y recuperación de cerca.\n", "gold_summary": "Presentamos un caso de NCS diagnosticado y tratado en base a los hallazgos del examen físico. La ecografía fetal mostró distensión de la vejiga, hidroceles bilaterales, dilatación de la uretra y ascitis abdominal que preocupaban por la obstrucción del tracto urinario inferior y posible ruptura de la vejiga. Una hora después del nacimiento, el examen de la extremidad superior izquierda del lactante no mostró movimiento espontáneo, la mano y el antebrazo parecían oscuros y la mano tenía una gran ampolla con descamación. No se detectó pulso distal a la fosa antecubital mediante ecografía Doppler. Se diagnosticó al lactante con NCS y se le practicó una fasciotomía urgente. La apariencia clínica y la perfusión de la extremidad superior izquierda mejoraron gradualmente. A los cuatro meses de edad, las heridas se habían curado y el paciente tenía un rango de movimiento pasivo completo de la extremidad superior izquierda. La recuperación del movimiento activo está en curso.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un bebé nació un poco antes de tiempo y tuvo problemas para moverse en un brazo. Los doctores vieron que la mano estaba oscura y sin pulso, por eso hicieron una operación para ayudar. Poco a poco, el brazo mejoró y la sangre volvió a circular bien. A los cuatro meses, las heridas estaban curadas y el bebé podía mover un poco los dedos y el brazo. Los doctores seguirán ayudándolo con terapias para que mejore más.", "B2": "Un bebé nació prematuro a las 35 semanas debido a problemas detectados en el embarazo, como poco líquido amniótico y signos de obstrucción en el tracto urinario. Al nacer, presentó dificultad para respirar y una mano y antebrazo izquierdos con color oscuro, sin movimiento ni pulso en la parte distal. Los médicos diagnosticaron un síndrome de compresión neonatal (NCS), causado probablemente por la presión en el útero. Se realizó una cirugía llamada fasciotomía para aliviar la presión en la extremidad. Después de varios días, la mano y el antebrazo mejoraron en color y circulación. A los cuatro meses, las heridas estaban sanadas y el bebé tenía buen movimiento pasivo, aunque el movimiento activo seguía en recuperación. Continuará con terapia para mejorar su función.", "B3": "Un recién nacido prematuro de 35 semanas presentó signos prenatales de obstrucción urinaria y posible ruptura vesical, evidenciados por ecografía fetal que mostró distensión vesical, hidroceles y ascitis. Al nacer, el bebé presentó dificultad respiratoria y una extremidad superior izquierda con coloración oscura, ampolla y ausencia de movimiento, además de pulsos distales no detectables mediante Doppler, lo que condujo al diagnóstico de síndrome compartimental neonatal (NCS), probablemente secundario a compresión uterina asociada a oligohidramnios. Se realizó una fasciotomía descompresiva seis horas después del parto para preservar la viabilidad de la extremidad afectada. Tras el procedimiento, la perfusión y la apariencia de la mano y el antebrazo mejoraron progresivamente, confirmándose la recuperación vascular mediante Doppler. A los cuatro meses, las heridas estaban completamente cicatrizadas y el paciente exhibía rango de movimiento pasivo completo, aunque con limitación en el movimiento activo de muñeca y dedos, excepto en hombro y codo. El seguimiento multidisciplinario y la terapia ocupacional continuarán para optimizar la función y prevenir complicaciones como contracturas. Este caso resalta la importancia del diagnóstico temprano y tratamiento quirúrgico oportuno para preservar la funcionalidad en el NCS neonatal." } }, { "article": "Una mujer de 38 años de edad fue admitida en la sala de cirugía en noviembre de 2022 con la principal queja de una hinchazón abdominal progresiva que se asoció con un dolor abdominal leve y una saciedad precoz durante cinco meses. No tenía síntomas sistémicos como pérdida de peso, estreñimiento, diarrea, deseo de alimentos salados, fatigabilidad fácil o dolor de cabeza.\nEn el examen, parecía estar bien alimentada, pero presentaba una gran distensión abdominal, un leve palidez, afebril y con un tinte de ictericia en la esclerótica.\nLa palpación abdominal reveló una gran masa intraabdominal, no dolorosa, que ocupaba todo el abdomen inferior y se extendía hacia el superior, sin signos de irritación peritoneal u organomegalia.\nLos análisis de sangre mostraron un recuento de glóbulos blancos (5,7 × 109/l), hemoglobina (9,8 g/dl), bilirrubina (103 mg/dl) con recuentos normales de plaquetas (393 × 109/l). Las enzimas hepáticas, AST (24,0 U/l), ALT (21,0 U/l), albúmina 42,7 g/l. Creatinina sérica (53 μmol/l) y ESR (80 mm/h). Todos los demás análisis de sangre fueron normales. Una ecografía abdominal reveló un complejo quiste abdominal, ambos riñones eran de tamaño normal y con una ecografía normal, el hígado parecía normal. La TC abdominal y pélvica de contraste, vistas axiales y coronales, demostraron un gran quiste suprarrenal de paredes delgadas (flechas azules) que medía aproximadamente 23,5 cm (AP) x 20,3 cm (T) x 32,2 cm (CC) con un volumen de 8 l. El gran quiste desplaza el riñón derecho (flechas rojas) inferomedial a través de la línea media y ejerce presión sobre el hígado, la vesícula biliar, el páncreas y los intestinos delgados. Se extiende hasta la fosa ilíaca derecha. Como había un tinte de esclerosis ictérica, pero la masa era separada del hígado, el páncreas, los conductos biliares y el riñón derecho. Dado el tamaño del quiste y sus efectos compresivos, se planificó una intervención quirúrgica. Se eligió un enfoque quirúrgico abierto.\n\nSe le practicó una laparotomía al paciente. Se le hizo una incisión abdominal en la línea media, bajo anestesia general, y tras abrir las capas de la pared abdominal, se identificó un enorme quiste retroperitoneal que ocupaba toda la cavidad abdominal.\n\nSe abrió el quiste para acceder al fluido que se aspiraba, como se demostró en la cistectomía que se realizó con éxito. Se aspiraron unos 8 l de fluido de color marrón de la masa. Se enviaron muestras de la pared quística y del fluido para su análisis histológico.\n\nLa paciente se recuperó sin incidentes y fue dada de alta el día 7 después de la operación. El seguimiento a los 6 y 12 meses no mostró recurrencia ni complicaciones. El examen citológico de la muestra informó la presencia de material amorfo, no hubo evidencia de malignidad. Los resultados histológicos indicaron que la pared quística contenía tejido suprarrenal sin atipia, había infiltración de la pared quística por células inflamatorias mononucleares. La superficie interna de la pared no estaba revestida por células específicas reconocibles. En cuanto a los hallazgos clínicos intraoperativos, donde el origen del quiste era incierto, los hallazgos fueron más sugerentes de un quiste gigante idiopático retroperitoneal.\n\n", "gold_summary": "Una mujer de 38 años se presentó con distensión abdominal progresiva. Las imágenes revelaron un quiste retroperitoneal gigante. Debido a los recursos limitados, se realizó una laparotomía abierta y se extirpó completamente un quiste de 33 cm que contenía 8 l de líquido transparente. La histopatología confirmó un quiste retroperitoneal idiopático gigante.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 38 años tenía la barriga muy hinchada y un poco de dolor. Los médicos encontraron un quiste muy grande dentro de su abdomen, que es una bolsa llena de líquido. Le hicieron una operación para sacar el quiste, que tenía 8 litros de líquido. Después, la mujer se recuperó bien y no volvió a tener problemas. El quiste no era peligroso ni un tumor.", "B2": "Una mujer de 38 años tuvo hinchazón abdominal que aumentó durante cinco meses. También sentía dolor leve y llenura rápida al comer. En el examen, se encontró una masa grande en el abdomen y un poco de ictericia, que es color amarillo en los ojos. Las pruebas mostraron anemia leve y un quiste muy grande cerca de la glándula suprarrenal, que mide más de 30 cm. Este quiste presionaba otros órganos, por eso se decidió operar con cirugía abierta para quitarlo. Se sacaron 8 litros de líquido marrón del quiste y el análisis confirmó que no había cáncer. La paciente se recuperó bien y no tuvo problemas después de un año. El quiste fue considerado gigante y sin causa clara.", "B3": "Una mujer de 38 años acudió por una hinchazón abdominal progresiva durante cinco meses, acompañada de dolor leve y sensación de llenura rápida. En la exploración se detectó una gran masa abdominal y un ligero tinte de ictericia, sin otros síntomas sistémicos. Los estudios de imagen mostraron un quiste retroperitoneal gigante de aproximadamente 33 cm, que desplazaba órganos vecinos sin afectarlos directamente. Debido al tamaño y la compresión que causaba, se decidió realizar una cirugía abierta para extirpar el quiste. Durante la operación, se aspiraron 8 litros de líquido marrón y se removió la masa sin complicaciones. El análisis histológico reveló tejido suprarrenal inflamado, sin signos de malignidad, y un origen idiopático del quiste. La paciente evolucionó favorablemente y no presentó recurrencias ni complicaciones en el seguimiento a un año. Este caso destaca la importancia de la intervención quirúrgica en quistes retroperitoneales grandes que causan síntomas por compresión, así como la necesidad de un diagnóstico histológico para descartar malignidad." } }, { "article": "Un hombre de 71 años con diabetes y enfermedad de Chagas había perdido recientemente mucho peso (60 kg). La investigación clínica dio lugar a un diagnóstico de megaesófago asociado a una obstrucción significativa a nivel del cardias. Se realizó una dilatación esofágica con balón, recuperando con éxito el tránsito digestivo. Mientras tanto, durante la evaluación del riesgo quirúrgico, el paciente también presentó dolor torácico con el mínimo esfuerzo. La angiografía por tomografía computarizada coronaria realizada tres años antes mostró una enfermedad multivascular muy calcificada que afectaba a la arteria coronaria izquierda; en ese momento no se había realizado ninguna otra investigación. Esta vez, se lo derivó a nosotros para un cateterismo cardíaco.\nEl examen realizado el 16 de febrero de 2016 mostró: arteria coronaria derecha (RCA) con importante calcificación y una lesión del 50% en el tercio medio; arteria descendente posterior (PDA) y arteria posterolateral derecha (RPLA), con severa calcificación y lesiones del 80% y 70%, respectivamente; LM con 80% de lesiones calcificadas en el tercio distal; arteria descendente anterior izquierda (LAD) con significativa calcificación y 90% de lesión en el tercio medio; ramas diagonales (DG1 y DG2) con lesiones calcificadas del 70% y 80%, en el origen y en el tercio proximal, respectivamente; y arteria circunfleja izquierda (LCx) ocluida y calcificada, recibiendo colaterales grado II de múltiples orígenes. El volumen ventricular izquierdo y la contractilidad se conservaron.\n\nCon esta imagen angiográfica, una puntuación de riesgo de la Society of Thoracic Surgeons del 15,8 % para morbilidad o mortalidad, una puntuación EuroSCORE II del 4,67 %, y una debilidad significativa debido a una pérdida de peso importante y reciente, el equipo cardiaco decidió realizar una intervención coronaria percutánea (ICP) de la LM, LAD, DG1 y DG2 inicialmente y, en un segundo procedimiento después de 30 días, una ICP de las ramas de la RCA. En ambos procedimientos, también se indicó una RA debido a una calcificación significativa. No se abordaría la LCx, ya que angiográficamente el vaso no estaba tan gravemente afectado y también considerando la dificultad técnica de la recanalización, debido a la longitud del CTO y también a las paredes muy calcificadas (puntuación J-CTO 4). La LCx ya estaba recibiendo una circulación collateral de grado II.\nEl 19 de febrero de 2016, tras comenzar una terapia antiplaquetaria dual con aspirina y clopidogrel, el paciente se sometió a una angioplastia de la arteria descendente anterior, la arteria circunfleja y la arteria descendente derecha con una fresa de 1,5 mm, seguida de una predilatación con un balón de 3,0 mm x 20 mm a 14 atm y la implantación de stents liberadores de fármacos en la arteria descendente derecha y la arteria circunfleja, utilizando una técnica de mini-aplastamiento y un balón de contacto al final. Se realizó un balón de contacto en la bifurcación de la arteria descendente derecha/arteria circunfleja y, finalmente, se implantó el tercer stent liberador de fármacos desde el origen de la arteria descendente derecha para superponerse con el stent de la arteria descendente derecha. Se logró un éxito procedimental con un flujo TIMI de 3 y sin complicaciones clínicas o angiográficas.\nEl 22 de marzo de 2016, el paciente volvió para una PCI con un RotaWire PCI en el PDA y RPLA con una fresa de 1,5 mm, seguido por la implantación de dos DES de 2,75 mm x 20 mm y 2,75 mm x 16 mm a 12 atm en el PDA y RPLA, respectivamente, sin ninguna predilatación adicional. También observamos la presencia de una disección larga y severa en el tercio medio del RCA, sin duda causada por un manejo excesivo e intentos de remover la fresa, lo que causó una penetración profunda por el catéter guía 7F. Esta disección se corrigió rápidamente con la implantación de un tercer DES de 4,0 mm x 32 mm, y se obtuvo un flujo TIMI 3 final sin complicaciones clínicas o electrocardiográficas. Los dos sitios de punción femoral se ocluyeron con dispositivos AngioSeal 8F y 6F, respectivamente. El paciente permaneció en la unidad de cuidados intensivos durante 48 horas, la única anormalidad fue la elevación de CK-MB (el doble del valor de referencia). Fue dado de alta el día 3 en excelentes condiciones generales. El ecocardiograma de control mostró una contractilidad ventricular izquierda normal.\n", "gold_summary": "Un hombre de 71 años con enfermedad de Chagas y angina estable en esfuerzo mínimo se sometió a una angiografía por tomografía computarizada y cineangiografía que reveló una enfermedad multivascular muy calcificada que afectaba a la arteria descendente anterior izquierda (LM). Debido al grado de calcificación, se decidió realizar una rotablation. La primera etapa de la intervención coronaria percutánea (ICP) con rotablation se realizó en la arteria descendente anterior izquierda (LM), la arteria descendente anterior izquierda y la segunda rama diagonal sin complicaciones. Casi 30 días después, volvió para una ICP de la arteria coronaria derecha (RCA). La estrategia propuesta fue la aterectomía rotativa en la arteria descendente anterior posterior (PDA) y la arteria posterolateral derecha (RPLA) con una fresa de 1,5 mm, seguida por la implantación de dos stents liberadores de fármacos (DES). A través del acceso a la arteria femoral derecha, la lesión de la RPLA se extirpó con éxito. Como no había signos de disección y se mantuvo el flujo TIMI 3, se reposicionó el RotaWire de 0,009″ para cruzar la lesión de la PDA y se realizó la extirpación de la lesión. Después de dos intentos, logramos cruzar la lesión con la fresa de 1,5 mm, sin embargo, se produjo el atrapamiento de la misma. El sistema se retiró hasta que el catéter guía penetró profundamente en la RCA, y se hicieron intentos para liberar el Rotablator moviéndolo hacia adelante y hacia atrás, pero la fresa ni siquiera giró. La arteria femoral contralateral se perforó y se insertó un catéter guía 6F JR, con el fin de mover un alambre guía y un pequeño globo de angioplastia tangencialmente a la fresa, pero sin éxito. Finalmente, avanzamos el alambre guía utilizando la técnica de «nudillo», aprovechando la torsión de la porción distal del alambre guía PT2, realizando una disección subintimal y reentrada, y pudimos cruzar fácilmente el globo, inflarlo y liberar la fresa atrapada. A través del sistema 6F, se implantaron dos DES programados y uno de rescate con éxito en la PDA, RPLA y RCA, obteniendo un flujo TIMI 3 final sin complicaciones.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 71 años tenía el corazón muy duro y con calcio. Le hicieron dos tratamientos para limpiar sus arterias. Usaron una máquina para quitar el calcio y pusieron tubos pequeños llamados stents. En el segundo tratamiento, la máquina tuvo un problema. Pero lo arreglaron con cuidado y todo salió bien. Al final, el hombre estuvo bien y su corazón funcionó normal.", "B2": "Un hombre de 71 años con enfermedad de Chagas y dolor en el pecho fue diagnosticado con una enfermedad grave en las arterias del corazón, con muchas calcificaciones. Para tratarlo, se realizó una intervención llamada angioplastia con rotablación, que usa una fresa para eliminar las calcificaciones antes de colocar stents, que son pequeños tubos para mantener las arterias abiertas. La primera intervención fue exitosa en las arterias principales. Un mes después, se hizo una segunda intervención en otras arterias, donde la fresa se quedó atrapada. El equipo usó una técnica especial para liberar la fresa y luego colocaron los stents con éxito. El paciente tuvo buena recuperación y el corazón funcionaba normalmente tras el tratamiento.", "B3": "Un hombre de 71 años con enfermedad de Chagas y diabetes presentó una pérdida de peso significativa y fue diagnosticado con megaesófago y obstrucción en el cardias. Durante la evaluación para cirugía, mostró dolor torácico al mínimo esfuerzo, y estudios previos revelaron enfermedad coronaria multivascular severamente calcificada. Se decidió realizar una intervención coronaria percutánea (ICP) en dos etapas, utilizando rotablation para tratar las lesiones calcificadas en las arterias principales. La primera intervención en la arteria descendente anterior y ramas diagonales fue exitosa y sin complicaciones. Un mes después, se realizó la segunda ICP en las ramas de la arteria coronaria derecha, donde se implantaron stents liberadores de fármacos tras la rotablation. Durante este procedimiento, se presentó una disección arterial que fue rápidamente corregida con un stent adicional. El paciente evolucionó favorablemente, sin complicaciones clínicas ni electrocardiográficas, y fue dado de alta en buen estado. El ecocardiograma de control mostró función ventricular izquierda normal. Este caso destaca la complejidad del manejo de enfermedad coronaria severa en pacientes con comorbilidades y la utilidad de técnicas avanzadas como la rotablation para mejorar el flujo coronario y la calidad de vida." } }, { "article": "Una paciente de 29 años se presentó al departamento de urología con dolor intermittent en el flanco derecho durante un año y sensación de ardor urinaria ocasional sin hematuria; su estado general era estable. La paciente no mostró signos de tos, fatiga, pérdida de peso, no había tenido cirugías previas, pero había estado expuesta frecuentemente a ovejas. A pesar de los exámenes de laboratorio normales, el examen de anticuerpos de equinococos arrojó un resultado positivo. El ultrasonido abdominal posterior reveló una lesión quística grande en el riñón derecho, que medía aproximadamente 63 mm con paredes gruesas y sin flujo de doppler significativo. La tomografía computarizada con contraste, tanto en vista transversal como coronal, reveló una masa quística con septos en el lado lateral del riñón derecho, que presentaba una pared gruesa y regular que se intensificaba con el contraste. Esta lesión se clasificó como categoría 4 de Bosniak, con imágenes de tomografía computarizada en vista coronal que mostraban la participación del sistema colector y el contacto con el hígado. Se sospechó de HC en base a las evaluaciones clínicas y radiológicas. Los hallazgos de la radiografía de tórax no fueron significativos, sin evidencia de quistes pulmonares. Después de un régimen de tres meses de albendazol 400 mg administrado dos veces al día, la paciente se sometió a una intervención quirúrgica. Se realizó un procedimiento abierto a través de una incisión subcostal derecha de Kocher, lo que resultó en una nefrectomía derecha y una resección hepática parcial debido a las adherencias. El espécimen, que pesaba 372 g y medía 13 × 8 × 6 cm, mostró un gran quiste blanco con paredes delgadas que contenían una membrana desprendida, que afectaba los cálices renales y la pelvis. El diagnóstico final fue HC del riñón acompañado de pielonefritis crónica. Los exámenes de laboratorio posteriores al procedimiento mostraron resultados normales, con una producción urinaria estable y signos vitales. El catéter urinario se retiró después de 24 horas debido a una producción urinaria adecuada (2 L). El drenaje renal se retiró después de 3 días, con volúmenes de drenaje de 200 ml, 100 ml y ninguno en días consecutivos. La paciente volvió a sus actividades normales sin complicaciones.\n", "gold_summary": "Se diagnosticó a una mujer de 29 años con dolor intermitente en el flanco derecho y ardor urinario un quiste hidatídico (HC) de categoría 4 de Bosniak, tras dar positivo en anticuerpos de equinococo. Las imágenes confirmaron el diagnóstico, lo que derivó en un tratamiento de tres meses con albendazol, seguido de una nefrectomía derecha y una resección hepática parcial. El análisis histopatológico confirmó un HC y una pielonefritis crónica. La paciente se recuperó sin incidentes y volvió a sus actividades normales.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 29 años tuvo dolor en el lado derecho y ardor al orinar. Los médicos encontraron un quiste grande en su riñón, causado por un parásito llamado equinococo. Ella tomó medicina por tres meses y luego tuvo una operación para quitar el quiste y parte del hígado. Después, se recuperó bien y volvió a hacer su vida normal sin problemas.", "B2": "Una mujer de 29 años tuvo dolor en el costado derecho y ardor al orinar durante un año. Sus análisis de sangre fueron normales, pero tenía anticuerpos contra equinococos, un parásito que causa quistes llamados hidatídicos. Las imágenes mostraron un quiste grande en su riñón derecho, clasificado como Bosniak 4, lo que indica riesgo. Después de tomar albendazol, un medicamento para el parásito, le hicieron una cirugía para quitar el riñón afectado y parte del hígado. El examen del quiste confirmó la infección y una inflamación crónica en el riñón. Tras la operación, la paciente se recuperó bien y pudo volver a su vida normal.", "B3": "Una mujer de 29 años acudió al hospital por dolor intermitente en el costado derecho y ardor al orinar, sin sangre en la orina. Aunque sus análisis de laboratorio fueron normales, dio positivo en anticuerpos contra equinococos, parásitos que pueden causar quistes. Las imágenes por ultrasonido y tomografía mostraron un quiste grande en el riñón derecho, clasificado como categoría 4 de Bosniak, lo que indica un alto riesgo de malignidad o complicación. Tras un tratamiento con albendazol durante tres meses, se realizó una cirugía para extirpar el riñón afectado y parte del hígado debido a adherencias. El examen del tejido confirmó un quiste hidatídico, una infección parasitaria, junto con inflamación crónica del riñón. Después de la operación, la paciente tuvo una recuperación sin complicaciones, con función urinaria estable y retorno a sus actividades habituales. Este caso resalta la importancia de considerar infecciones parasitarias en pacientes con quistes renales y antecedentes de exposición a animales, así como la necesidad de un manejo combinado médico y quirúrgico para un tratamiento efectivo." } }, { "article": "Una paciente de 46 años de edad fue admitida en nuestro hospital debido a opresión en el pecho y falta de aire que había durado más de un mes. Su historial médico incluía una tiroidectomía parcial, y no tenía antecedentes de tabaquismo o consumo de alcohol. Fue tratada con medicamentos regulares (comprimidos de liberación prolongada de succinato de metoprolol, comprimidos de sacubitril valsartán sodio, espironolactona, comprimidos de dapagliflozina) para la IC, pero la respuesta fue pobre. Durante el examen físico, la paciente estaba consciente y bien orientada. Su frecuencia cardíaca era de 68 latidos por minuto, la presión arterial era de 150/98 mm Hg, la frecuencia respiratoria era de 20 latidos por minuto. No había signos de sangrado o ictericia en la piel o membranas mucosas, y no se observó distensión de la vena yugular. La glándula tiroides no estaba agrandada. Los sonidos respiratorios eran gruesos en ambos pulmones, con roncus húmedos presentes en las bases pulmonares. La frecuencia cardíaca era de 68 lpm con un ritmo regular. El abdomen era suave, sin sensibilidad o sensibilidad de rebote, y el hígado y el bazo no eran palpables por debajo de la caja torácica. El signo de reflujo hepatoyugular fue negativo, pero había edema en ambas extremidades inferiores.\n\nLa paciente fue hospitalizada y se le realizaron los exámenes pertinentes. Los análisis bioquímicos mostraron una hormona estimulante de la tiroides (TSH) de 7,190 uIU/mL, triglicéridos de 0,81 mmol/L, colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL-C) de 2,61 mmol/L, lipoproteína (a) de suero de 435 mg/L y NT-proBNP de 6245 pg/mL. Un examen de electrocardiograma (ECG) mostró bradicardia sinusal, anomalías de la onda T-U y duración del QRS de 90 ms. Un examen ecocardiográfico transtorácico posterior reveló un diámetro de la aurícula izquierda (LA) (anteroposterior) de 41 mm, un diámetro del ventrículo izquierdo (LVD) (anteroposterior) de 54 mm, un espesor del tabique interventricular en diástole (IVSD) de 9 mm, un espesor de la pared posterior del ventrículo izquierdo en la fase final de la diástole (LVPWd) de 9 mm, una fracción de eyección del ventrículo izquierdo (LVEF) del 28% (M-mode), una fracción de acortamiento (FS) del 13% y una presión de la arteria pulmonar de 29 mm Hg. No se observaron lesiones coronarias significativas en la angiografía coronaria computarizada (CCA). Se diagnosticó a la paciente con cardiomiopatía dilatada, insuficiencia cardiaca de clase III con LVEF reducida según la New York Heart Association (NYHA). En combinación con los parámetros, se puede observar que los volúmenes de la aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo se reducen gradualmente, lo que indica que la función diastólica del ventrículo izquierdo está mejorando. El tratamiento con CCM revierte la remodelación miocárdica. Además, E/e′ refleja la presión de llenado ventricular izquierdo. El valor normal debe ser inferior a 8. Se puede observar que en este caso, E/e′ vuelve al valor normal tres meses después de la implantación de CCM. Estos dos puntos reflejan el papel de CCM en la mejora de la función diastólica miocárdica en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca. En resumen, la paciente tenía las siguientes características: (1) LVEF mejoró pero se mantuvo tan bajo como el 30% después de la terapia óptima para la insuficiencia cardiaca; (2) opresión en el pecho y malestar con ligera actividad, grado de función cardiaca III; (3) ECG muestra QRS estrecho. Teniendo en cuenta el resultado positivo de la prueba preoperatoria de levosimendan, después de una discusión general y una comunicación completa con el paciente y su familia, se decidió realizar el tratamiento con CCM.\n\nEl procedimiento de implantación del CCM fue similar al de la implantación de un marcapasos tradicional. El paciente se colocó en posición supina, se desinfectó con una toalla y se perforó la vena subclavia izquierda dos veces bajo anestesia local, y se hizo la bolsa capsular después de insertar el alambre guía. Bajo la guía del alambre guía, se introdujeron dos vainas de desprendimiento, y se introdujeron dos cables de estimulación ventricular (Medtronic 3830-69) a través de la vaina, y se ajustó la posición de los cables a la superficie del tabique ventricular derecho con una distancia de 3 cm. Durante la operación, se probó el electrodo de campo cercano (RV), que mostró un umbral de estimulación de 0,5 V, una amplitud de la onda R detectada mayor de 10 mV, y una impedancia del cable de 1080 Ω; el electrodo de campo lejano (LS) mostró un umbral de estimulación de 0,5 V, una amplitud de la onda R detectada mayor de 15 mV, y una impedancia del cable de 900 Ω. Estas mediciones cumplieron los criterios para una implantación exitosa del electrodo. Ambos cables se anclaron de forma segura en el tabique ventricular derecho. Después de asegurarse de que no había estimulación diafragmática palpable con un pulso de estimulación de 10 V y una anchura de pulso de 0,4 ms, se conectaron los cables al generador de impulsos Optimizer Smart. Posteriormente, se ajustaron los impulsos de salida y se programaron y optimizaron los parámetros.\n\nLa monitorización del ECG postoperatorio inmediato indicó un suministro normal de impulsos CCM (Figura 1C). Observamos la respuesta de los pacientes al CCM al adherirnos a un protocolo de seguimiento estandarizado. Utilizando una amplia variedad de herramientas de evaluación, que incluían ultrasonografía Doppler cardiaca a color, análisis de sangre NT-ProBNP, pruebas de caminata de seis minutos (6MW) y el Cuestionario de Minnesota para Vivir con Insuficiencia Cardiaca (MLHFQ), evaluamos sistemáticamente el estado clínico de los pacientes. El paciente no experimentó opresión en el pecho ni falta de aire, y hubo una marcada mejora en la tolerancia al ejercicio y la calidad de vida.\n", "gold_summary": "Presentamos a una paciente de 46 años que fue admitida en nuestro hospital debido a opresión torácica y falta de aire que duró más de un mes. La ecocardiografía reveló un diámetro del ventrículo izquierdo (anteroposterior) de 54 mm, el electrocardiograma mostró bradicardia sinusal y duración del QRS de 90 ms. La paciente no experimentó opresión torácica o falta de aire, y hubo una marcada mejora en la tolerancia al ejercicio y calidad de vida después de la implantación de la modulación de la contractilidad cardiaca.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 46 años tenía dolor en el pecho y le costaba respirar por más de un mes. Su corazón no funcionaba bien y estaba cansada al hacer ejercicio. Le pusieron un aparato llamado CCM para ayudar a su corazón a latir mejor. Después del tratamiento, se sintió mucho mejor y pudo hacer más cosas sin dolor ni falta de aire.", "B2": "Una mujer de 46 años llegó al hospital con opresión en el pecho y dificultad para respirar. Estos síntomas duraban más de un mes y afectaban su vida diaria. Tenía insuficiencia cardiaca, que significa que su corazón no bombeaba sangre bien. Su fracción de eyección, que mide la fuerza del corazón, era del 28%, un valor bajo. El electrocardiograma mostró un ritmo cardíaco lento, pero sin alteraciones graves en la señal eléctrica. A pesar del tratamiento con medicamentos, sus síntomas no mejoraron. Por eso, le implantaron un dispositivo llamado modulación de la contractilidad cardiaca (CCM), que ayuda a que el corazón funcione mejor. Después del procedimiento, la paciente dejó de sentir opresión y dificultad para respirar, y su calidad de vida mejoró mucho.", "B3": "Una mujer de 46 años ingresó al hospital por opresión en el pecho y dificultad para respirar que persistieron más de un mes, a pesar del tratamiento para insuficiencia cardíaca. Su examen físico mostró signos de edema en las piernas y ruidos pulmonares anormales, mientras que pruebas complementarias indicaron una fracción de eyección del ventrículo izquierdo muy baja (28%) y niveles elevados de NT-proBNP, marcador de insuficiencia cardíaca. El electrocardiograma reveló bradicardia sinusal y un QRS estrecho, y la angiografía descartó enfermedad coronaria significativa. Se diagnosticó cardiomiopatía dilatada con insuficiencia cardíaca clase III. Debido a la respuesta insuficiente al tratamiento convencional, se decidió implantar un dispositivo de modulación de la contractilidad cardíaca (CCM), procedimiento similar a la colocación de un marcapasos, que mejoró la función diastólica y redujo la presión de llenado ventricular. Tras la implantación, la paciente mostró una notable mejoría clínica, con desaparición de la opresión torácica y la disnea, además de un aumento significativo en la tolerancia al ejercicio y calidad de vida. Este caso destaca el potencial de la CCM como opción terapéutica en insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida y QRS estrecho." } }, { "article": "Paciente de sexo femenino, 61 años, caucásica, casada, dos hijos, informó empeoramiento de los síntomas de la psoriasis tras el inicio de L-metilfolato 15 mg al día para tratamiento coadyuvante de la depresión. Informó depresión y psoriasis desde los 20 años. Desde los 41 años, la paciente no había tenido recidivas de las lesiones psoriáticas.\n\nPor su historial de depresiones, se le indicó carbonato de litio, pero no lo tomó debido a la psoriasis. En 2000, su cuadro depresivo mejoró con venlafaxina 225 mg al día. En 2016, debido a las oscilaciones de humor, se le agregó lamotrigina 100 mg al día y, para mejorar el sueño, se le sumó quetiapina 50 mg al día.\n\nEstas fueron las dosis actuales, con una mejora en la depresión, la calidad de vida y sin efectos adversos significativos.\n\nEn enero de 2019, se detectó polimorfismo en el gen MTHFR, con una mutación heterozigótica en C677T, y se le recetó a la paciente 15 mg diarios de L-metilfolato. Antes de que finalizara la primera semana de uso de L-metilfolato, aparecieron lesiones psoriáticas que no se habían manifestado en 20 años. Se informó lo ocurrido al psiquiatra, quien retiró la medicación y, 4 días después, las lesiones psoriáticas comenzaron a remitir, desapareciendo por completo al cabo de unas semanas. La paciente no volvió a registrar manifestaciones hasta principios de 2020.\n", "gold_summary": "Paciente de sexo femenino, de 61 años, que había estado en remisión de psoriasis durante 20 años. Sufrió una recaída de psoriasis en forma de placa pocos días después de comenzar el tratamiento con L-metilfolato a una dosis diaria de 15 mg.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 61 años tenía psoriasis, una enfermedad de la piel, pero no tuvo problemas por 20 años. Empezó a tomar un medicamento llamado L-metilfolato para la depresión. Después de unos días, la psoriasis volvió a aparecer. Cuando dejó de tomar ese medicamento, la piel mejoró y las manchas desaparecieron en unas semanas. Ahora está bien y sin problemas de psoriasis.", "B2": "Una mujer de 61 años con psoriasis en remisión durante 20 años empezó a tomar L-metilfolato para tratar su depresión. Poco después de iniciar este medicamento, aparecieron lesiones de psoriasis que no tenía desde hace mucho tiempo. La paciente había mejorado su depresión con otros medicamentos y no presentaba problemas de piel. Al notar las lesiones, el psiquiatra suspendió el L-metilfolato, y en pocos días las lesiones comenzaron a desaparecer hasta desaparecer por completo en semanas. Este caso muestra que el L-metilfolato podría empeorar la psoriasis en algunas personas, por eso es importante vigilar la piel cuando se usa este tratamiento.", "B3": "Una mujer de 61 años con antecedentes de psoriasis y depresión controlada desde hace décadas presentó una recaída tras iniciar L-metilfolato. Su depresión, manejada eficazmente con venlafaxina, lamotrigina y quetiapina, no había mostrado efectos adversos ni brotes de psoriasis en 20 años. En 2019, tras identificar una mutación en el gen MTHFR, se le prescribió L-metilfolato a 15 mg diarios para potenciar su tratamiento antidepresivo. Sin embargo, pocos días después de comenzar el suplemento, reaparecieron lesiones psoriáticas que no había experimentado en mucho tiempo. Al suspender el L-metilfolato, las lesiones mejoraron notablemente en cuatro días y desaparecieron completamente en semanas. Este caso sugiere que el L-metilfolato podría actuar como desencadenante de la psoriasis en pacientes con antecedentes de esta enfermedad. Por lo tanto, es fundamental que los médicos valoren cuidadosamente los riesgos y beneficios antes de indicar este tratamiento en personas con psoriasis previa. Además, se recomienda un seguimiento estrecho para detectar posibles reactivaciones." } }, { "article": "Se diagnosticó osteoartritis bilateral de las articulaciones de la cadera en un paciente de 61 años de edad con tratamiento con esteroides para la artritis reumatoide y dolencias en la ingle bilateral. [9] Recibió una inyección intraarticular bilateral de ácido hialurónico y se presentó doce semanas después en nuestro departamento de urgencias con fiebre, un estado general reducido y un dolor cada vez más incapacitante. Las radiografías de la pelvis mostraron una destrucción progresiva y rápida de ambas articulaciones de la cadera con una osteólisis extensa, subluxación concomitante y un defecto óseo acetabular del lado izquierdo. La aspiración de la articulación mostró pus en ambas articulaciones de la cadera y se hizo el diagnóstico de artritis séptica bilateral progresiva rápida. Se realizó una resección bilateral de ambas cabezas femorales con desbridamiento de la articulación de la cadera y la implantación de espaciadores de PMMA cargados con antibióticos a través de un enfoque anterolateral mínimamente invasivo.\n\nSe inició un tratamiento antibiótico sistémico empírico con vancomicina y ampicilina por vía intravenosa. Se detectó E. coli en muestras de tejido de ambas articulaciones de la cadera y se adaptó el tratamiento antibiótico sistémico a meropenem por vía intravenosa. Se realizaron dos procedimientos quirúrgicos de seguimiento con intercambio de los espaciadores de PMMA cargados con antibiótico para controlar la infección debido al drenaje persistente.\n\nDoce semanas después de la resección de la cabeza femoral y el control exitoso de la infección, el paciente recibió una artroplastia total de cadera con el uso adicional de un revestimiento multicapa de plata (HyProtect®, Bio-Gate, Nürnberg, Alemania). Este revestimiento consiste en una capa de siloxano ultrafina directamente sobre la superficie del implante (10 a 30 nm), de la que se liberan iones de plata.\n\n12 semanas después de la resección de la cabeza femoral, se realizó una artroplastia total de cadera en el lado derecho con una copa estándar sin cemento (Allofit®, ZimmerBiomet, Varsovia, EE. UU.) y un vástago femoral sin cemento (Avenir®, ZimmerBiomet, Varsovia, EE. UU.) a través del enfoque anterolateral mínimamente invasivo previamente utilizado con este revestimiento multicapa de plata ultrafino. Tanto la superficie posterior de la copa como todo el eje femoral se revistieron con plata.\n\nLa cadera izquierda se trató 18 semanas después de la resección de la cabeza femoral con una jaula de refuerzo recubierta de plata (Burch-Schneider®, ZimmerBiomet, Varsovia, EE. UU.) para un defecto acetabular tipo IIB de Paprosky y una copa de polietileno cementada (Durasul®, ZimmerBiomet, Varsovia, EE. UU.). El vástago femoral sin cemento (Avenir®, ZimmerBiomet, Varsovia, EE. UU.) también se recubrió de plata en toda su parte intramedular. Esta intervención también se realizó mediante el enfoque anterolateral mínimamente invasivo utilizado previamente. El paciente se sometió a una terapia antibiótica sistémica durante un período de tratamiento total de 18 semanas después de la implantación del lado derecho. Se aplicó ertapenem 1 g por vía intravenosa durante este período de tiempo una vez al día, después de la descarga en un entorno ambulatorio. Esto permitió una cobertura antibiótica del lado derecho de 18 semanas y del lado izquierdo de 12 semanas de tratamiento antibiótico.\n\nSe recomendó el uso parcial de peso con 20 kg en el lado operado y el uso de muletas durante 6 semanas después de las intervenciones.\n\nLas heridas de ambos lados se curaron sin incidentes. El paciente fue visto regularmente para un seguimiento clínico y radiológico. Se logró el apoyo total del peso sin el uso de muletas 7 semanas después de la operación en ambos lados. No hubo signos de PIJ y no fue necesaria una cirugía de revisión adicional.\n\nEn un seguimiento final tres años después de la implantación de las prótesis recubiertas de plata, la paciente mostró un aspecto normal de la piel con mínimas cicatrices después de enfoques antero-laterales mínimamente invasivos en ambos lados sin signos de argiria. Hubo un excelente resultado funcional de ambas caderas con marcha normal y una puntuación WOMAC de 6 en ambos lados (dolor: 0, rigidez: 0, función física: 6). El recuento de leucocitos en sangre fue de 7,29/nl (referencia: 4,23-9,1) y el nivel de proteína C reactiva (PCR) fue de 12,4 mg/l (referencia: <5 mg/l). El nivel ligeramente elevado de PCR es atribuible a la artritis reumatoide subyacente de la paciente. Las radiografías revelaron componentes protésicos de cadera bien integrados y no sueltos en ambos lados tres años después de la implantación con una articulación correcta.\n", "gold_summary": "Este informe de caso se refiere a un paciente de 61 años con destrucción rápida de ambas articulaciones de la cadera debido a una artritis séptica que se trató con éxito con una implantación por etapas de prótesis de cadera recubiertas con plata con un recubrimiento ultrafino multicapa de plata. En un seguimiento de tres años, no hubo signos de infección, se observó un buen estado de todos los componentes protésicos y el resultado funcional fue excelente.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 61 años tenía mucho dolor en las caderas por una infección grave. Los doctores le pusieron prótesis nuevas cubiertas con plata para ayudar a sanar y evitar más infecciones. Después de tres años, el hombre caminaba bien y no tenía dolor. Las radiografías mostraron que las prótesis estaban en buen lugar. La plata ayudó a que no volviera la infección.", "B2": "Un paciente de 61 años con artritis reumatoide y osteoartritis en ambas caderas desarrolló una infección grave llamada artritis séptica. Esta infección causó dolor intenso y daño rápido en las articulaciones. Se realizó una cirugía para quitar las cabezas femorales infectadas y se colocaron espaciadores con antibióticos. Luego, se implantaron prótesis de cadera recubiertas con una capa muy fina de plata para evitar nuevas infecciones. El paciente recibió antibióticos durante varias semanas y pudo caminar sin muletas en poco tiempo. Tres años después, las radiografías mostraron que las prótesis estaban bien integradas y el paciente tenía una función normal sin dolor ni signos de infección.", "B3": "Un paciente de 61 años con artritis reumatoide y osteoartritis bilateral de cadera desarrolló una artritis séptica que provocó rápida destrucción ósea en ambas articulaciones. Se realizó la extracción de las cabezas femorales infectadas y se colocaron espaciadores impregnados con antibióticos, seguidos de un tratamiento intravenoso dirigido tras identificar Escherichia coli como agente causal. Posteriormente, se implantaron prótesis totales de cadera recubiertas con una capa ultrafina de plata, diseñada para liberar iones antimicrobianos y prevenir nuevas infecciones, mediante un abordaje quirúrgico mínimamente invasivo. El paciente recibió un tratamiento antibiótico prolongado y recomendaciones para limitar la carga sobre las caderas durante la fase de recuperación. A los tres años, las prótesis mostraron una adecuada integración ósea sin signos de infección ni complicaciones, y el paciente recuperó una marcha funcional con cicatrices mínimas. Este caso evidencia la eficacia del recubrimiento de plata en prótesis articulares para controlar infecciones graves y lograr resultados funcionales satisfactorios en infecciones articulares complejas." } }, { "article": "Una niña africana de raza negra, con 1000 g de peso, nacida a las 32 semanas de gestación, de madre viva, fue derivada a nuestra unidad de cuidados intensivos neonatales debido a múltiples anomalías congénitas y dificultad respiratoria moderada. La madre tiene 32 años y está en un matrimonio no consanguíneo. La madre no buscó atención médica hasta el inicio del tercer trimestre de embarazo, debido a un desprendimiento de placenta. El primer ultrasonido prenatal reveló oligohidramnios severos. No era diabética (la glucosa en sangre aleatoria fue de 5.1 mmol/L) y no recibió suplementos de ácido fólico durante el embarazo.\n\nAl ingreso, la bebé estaba alerta con características leves del síndrome de dificultad respiratoria. Presentaba múltiples rasgos dismórficos, entre ellos, microcefalia (circunferencia de la cabeza < 10%), occipucio prominente, orejas bajas, paladar hendido y labio derecho, micrognatia, contractura bilateral de los codos e inferiores más cortos.\n\n\nEl peso al nacer fue de 1000 g, la longitud del bebé fue de 40 cm y la circunferencia occipitofrontal fue de 30 cm.\n\nInvestigaciones\nLa radiografía esquelética mostró aplanamiento de las costillas, aplasia del fémur derecho e hipoplasia del fémur izquierdo. Los análisis de laboratorio incluyeron: hemograma completo, proteína C reactiva, creatinina, urea en sangre y electrolitos, todos dentro de los valores normales. La ecografía craneal fue normal, pero la ecocardiografía reveló un pequeño conducto arterioso permeable.\n\nDiagnóstico diferencial\nLa paciente presentaba aplasia femoral bilateral y facies inusuales. Estas características clínicas llevaron al diagnóstico de síndrome femoro-facial.\n\nLa similitud en la etiopatogénesis hace que el síndrome de regresión caudal sea el diagnóstico diferencial común. Ambos pueden ser causados por una hiperglucemia materna mal controlada. Sin embargo, los defectos faciales están ausentes en el síndrome de regresión caudal, la característica diagnóstica clave.\n\nLa hipoplasia femoral focal proximal y las anomalías craneofaciales suelen estar ausentes.\n\nEntre las condiciones que pueden provocar el labio leporino se incluye el síndrome de banda amniótica grave.\n\nTratamiento\nEl bebé recibió asistencia respiratoria y antibióticos empíricos. Participaron un cirujano ortopédico, un otorrinolaringólogo y un fisioterapeuta. Está previsto reparar quirúrgicamente el paladar hendido a los 6 meses de edad. La rehabilitación funcional está prevista antes de que el paciente comience a deambular. La cirugía de alargamiento de extremidades no se realiza actualmente en nuestro entorno.\n\nResultado y seguimiento\nEl paciente falleció a la edad de un mes por complicaciones de una sepsis neonatal grave de inicio tardío.\n", "gold_summary": "Una niña africana de raza negra bantú de 1 día de vida fue admitida en la unidad neonatal debido a múltiples anomalías congénitas. La madre no buscó atención médica hasta el inicio del tercer trimestre, cuando tuvo un desprendimiento de placenta. La madre nunca recibió suplementos de ácido fólico prenatal. La niña tenía microcefalia, orejas bajas, paladar hendido derecho y labio, micrognatia, contractura y extremidades más cortas. Una radiografía esquelética mostró hipoplasia femoral. Presentamos este caso poco habitual y destacamos los retos en el diagnóstico y el tratamiento.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una niña nació con problemas en la cabeza y en sus piernas. Su mamá no fue al doctor hasta muy tarde en el embarazo y no tomó vitaminas. La niña tenía la cabeza pequeña, orejas bajas, y un labio y paladar partidos. Los huesos de sus piernas estaban débiles. Recibió ayuda para respirar y se planeó una cirugía, pero murió a un mes por una infección grave.", "B2": "Una niña prematura de 32 semanas y 1000 gramos fue ingresada por varias malformaciones y dificultad para respirar. La madre no recibió atención médica hasta el tercer trimestre y no tomó ácido fólico. La bebé tenía microcefalia (cabeza pequeña), orejas bajas, paladar y labio hendidos, mandíbula pequeña y extremidades cortas con contracturas. Las radiografías mostraron falta de desarrollo en los huesos del muslo. Los análisis de sangre y el ultrasonido cerebral fueron normales, pero el corazón tenía un pequeño defecto. Se diagnosticó síndrome femoro-facial, que afecta los huesos de las piernas y la cara. Recibió apoyo respiratorio y antibióticos, y se planificó cirugía para el paladar. Lamentablemente, falleció a un mes por una infección grave. Este caso muestra la dificultad para tratar malformaciones complejas en recién nacidos.", "B3": "Una recién nacida africana prematura de 32 semanas y bajo peso fue ingresada en cuidados intensivos debido a múltiples malformaciones congénitas y dificultad respiratoria moderada. La madre, sin control prenatal adecuado ni suplementación con ácido fólico, presentó desprendimiento placentario y oligohidramnios severo, factores que complicaron el embarazo. La bebé exhibía microcefalia, paladar hendido, labio leporino, micrognatia y contracturas en extremidades, además de hipoplasia y aplasia femoral evidenciadas en radiografías. Aunque la ecografía craneal resultó normal, se identificó un conducto arterioso permeable pequeño, lo que añadió complejidad al cuadro clínico. El diagnóstico principal fue síndrome femoro-facial, diferenciándose del síndrome de regresión caudal por la presencia de anomalías faciales características. La paciente recibió soporte respiratorio, tratamiento antibiótico y atención multidisciplinaria, con planes quirúrgicos para corregir el paladar hendido y rehabilitación funcional. No obstante, falleció a los 30 días debido a una sepsis neonatal grave, lo que subraya la dificultad en el manejo de neonatos con malformaciones múltiples, especialmente en entornos con recursos limitados para intervenciones quirúrgicas avanzadas." } }, { "article": "Paciente de sexo masculino de 18 años, con diag nóstico clínico de Neurofibromatosis tipo 1 desde el primer año de vida. Entre sus antecedentes destaca que tiene educación completa, sus padres no son consan guíneos, y no tiene antecedentes familiares de manchas café con leche. Desde el punto de vista neurológico desarrolló durante la infancia retraso del desarrollo psicomotor fino y grueso, trastorno del lenguaje de predominio expresivo, con alteración fonológica y semántica del lenguaje, por lo que fue manejado con fonoaudiología en Escuela de Lenguaje, además de ki- nesioterapia y terapia ocupacional durante la infancia. Durante la adolescencia se le diagnosticó Trastorno por Déficit Atencional e Hiperactividad, que fue manejado con metilfenidato, manteniendo regular rendimiento escolar. Tuvo desarrollo puberal normal. Oftalmológi camente presentó nódulos de Lisch desde los 4 años de edad, euriblefaron y astigmatismo. Se mantuvo en control anual en Oftalmología y Neuropediatría. Su última Resonancia Magnética de cerebro fue realiza da 6 meses previo a la consulta en Dermatología, sin hallazgos patológicos y en la Resonancia Magnética de columna se evidenció discopatía L5-S1 y realce perifacetario en T11-T12 y T12-L1. A los 16 años se reali zó estudio genético que demostró deleción de exones 5-47 del gen NF1.\n\nA los 18 años consultó en servicio de Dermatología del Centro de Referencia en Salud Peñalolén Cordille ra Oriente por aparición de nueva mancha en muslo izquierdo de 1 año evolución, asintomática. Además, refirió aparición de nódulos en muñeca derecha, su praciliar derecho y cuero cabelludo, de unos meses de evolución, asintomáticos.\n\nAl examen físico destacaba presión arterial normal, macrocefalia (CC: 60 cm) y múltiples manchas café con leche generalizadas, efélides en axilas, y en zona supraciliar derecha, occipital y muñeca derecha nódulos subcutáneos ovalados de 0,5 cm, bien delimitados, móviles. En muslo izquierdo lateral pre sentaba placa de 25 mm algo rosada, con pérdida de anexos, y de consistencia blanda. Por último, en zona lumbar y pectoral, múltiples máculas rojo- azuladas pequeñas, de menos de 5 mm cada una, algu nas levemente deprimidas.\n\nSe realizó biopsia cutánea de máculas azuladas en pecho y de placa muslo, resultando ambas compatibles con NF. Se realizó una ecografía de nódulos supraciliar y occipital que resultó compatible con NF nodular subcutáneo.\n\nUsando la clasificación clínica de García-Martínez et al.1 se diagnosticó al paciente con NF superficial sub cutáneo nodular en zona supraciliar derecha, occipital y muñeca derecha, NF superficial cutáneo pseudoatró fico en muslo izquierdo lateral y NF superficial cutáneo rojo azulado en zona lumbar y pectoral.", "gold_summary": "Paciente masculino de 18 años con diagnóstico desde la infancia de NF-1 que presenta múltiples nodulos ovalados en cara, zona occipital y muñeca, máculas rojo-azuladas en dorso y placa rosada atrófica en muslo. El estudio ecográfico de los nódulos fue compatible con neurofibromas y el estudio histopatológico de las lesiones de dorso y muslo compatibles con neurofibromas cutáneos.", "synthetic_summary": { "B1": "Un joven de 18 años tiene una enfermedad llamada neurofibromatosis desde pequeño. Tiene manchas café con leche en la piel y bultos suaves en la cara, la cabeza y la muñeca. También tiene manchas rojas y azules en la espalda y una mancha rosada en el muslo. Los médicos hicieron estudios y confirmaron que esos bultos y manchas son parte de su enfermedad. Él está bajo cuidado médico para controlar su salud.", "B2": "Un joven de 18 años tiene neurofibromatosis tipo 1, una enfermedad que afecta la piel y los nervios. Aparecieron nuevas manchas café con leche y bultos blandos en su cara, cabeza y muñeca. También tenía una mancha rosada en el muslo y manchas rojo-azuladas en el pecho y la espalda. Los estudios con ecografía y biopsia mostraron que estas lesiones son neurofibromas, tumores benignos de los nervios. Aunque no le causan dolor, es importante controlar estas lesiones para evitar problemas. Desde niño recibe atención por dificultades en el desarrollo y el lenguaje. Actualmente, su estado general es bueno.", "B3": "Un joven de 18 años con diagnóstico confirmado de Neurofibromatosis tipo 1 (NF-1) desde la infancia presenta múltiples lesiones cutáneas nuevas y preexistentes. A lo largo de su desarrollo, mostró retrasos psicomotores y del lenguaje, además de trastorno por déficit de atención e hiperactividad, para los cuales recibió tratamiento farmacológico y terapias específicas. En la evaluación dermatológica actual, se identificaron numerosas manchas café con leche, nódulos subcutáneos ovalados en la cara, occipucio y muñeca, junto con máculas rojo-azuladas pequeñas en regiones lumbar y pectoral, y una placa rosada con pérdida de anexos en el muslo izquierdo. Los estudios complementarios, que incluyeron biopsias y ecografías, confirmaron que estas lesiones corresponden a neurofibromas, tumores benignos característicos de la NF-1. Este caso ejemplifica la amplia variedad clínica de manifestaciones cutáneas en pacientes con NF-1 y resalta la necesidad de un seguimiento multidisciplinario para detectar nuevas lesiones y monitorear su evolución. Por lo tanto, se recomienda mantener controles dermatológicos y neurológicos periódicos para prevenir y manejar oportunamente posibles complicaciones asociadas." } }, { "article": "Un hombre de 38 años de edad fue ingresado en el hospital por traumatismo torácico contundente. El paciente estaba generalmente sano y no tenía factores de riesgo de enfermedad coronaria. Fue golpeado en el pecho por un tornillo de alta velocidad que tenía aproximadamente 6 cm de diámetro mientras trabajaba en una fábrica. Voló aproximadamente 4 metros de distancia debido a la fuerza y presión del tornillo de alta velocidad. Perdió el conocimiento de inmediato, pero recuperó la conciencia varios minutos después. Fue trasladado inmediatamente a la sala de urgencias de un hospital local. Su puntaje en la escala de coma de Glasgow fue de 15. Se quejó de dolor torácico intenso y persistente, opresión y disnea. La tomografía computarizada del tórax mostró derrame pleural bilateral y fracturas de esternón y costillas. Por lo tanto, se insertó un tubo torácico durante varios días. Luego, fue dado de alta sin someterse a un electrocardiograma (ECG) u otros exámenes cardiovasculares.\n\nTres meses después del alta hospitalaria, durante un chequeo de seguimiento de rutina, todavía había presencia de derrame pleural con síntomas acompañantes de opresión en el pecho, falta de aire después de la actividad física, e incluso disnea por la noche, lo que motivó su ingreso en nuestro hospital. Sus constantes vitales durante el ingreso fueron las siguientes: frecuencia cardíaca regular de 98 latidos/min, presión arterial de 110/70 mmHg, y frecuencia respiratoria de 20 respiraciones/min. El examen físico mostró una pulsación carotídea y yugular normal. El movimiento respiratorio torácico bilateral y la actividad fueron normales, la fibrilación del lenguaje táctil del pulmón derecho disminuyó, la percusión del pulmón derecho presentó un sonido sordo, y los sonidos respiratorios disminuyeron. No hubo roncus ni estertores evidentes durante la auscultación pulmonar. No hubo murmullos en la auscultación cardíaca. Los exámenes del abdomen y las extremidades revelaron hallazgos normales. El primer ECG mostró evaluación ST e inversión de la onda T en las derivaciones I, aVL y V2-V5 y en el bloqueo de rama anterior izquierdo. La prueba de troponina-I fue negativa, y el nivel de NT-proBNP fue de 706 pg/ml (rango normal: 0-104 pg/ml), lo que sugiere un infarto de miocardio anterior antiguo. La ecocardiografía transtorácica mostró una aurícula izquierda de 26,4 mm, un ventrículo izquierdo de 51,8 mm, y una fracción de eyección ventricular izquierda (EF) del 32% (modo M). La pared anterior del LV e interventricular septum mostraron adelgazamiento a 6,6 mm, con un eco de movimiento notablemente reducido.\n\nAl examinar las arterias carótidas, intracraneales y de las extremidades inferiores del paciente, no se encontraron placas ateroscleróticas evidentes. Todos los hallazgos apoyaron el diagnóstico de infarto de miocardio antiguo (OMI), en lugar de arteriosclerosis. Sin embargo, el paciente era hemodinámicamente estable. Después de someterse a una terapia diurética, se le administraron bloqueadores beta, estatinas y estimulantes cardíacos, lo que alivió su malestar. La angiografía por tomografía computarizada coronaria mostró una estenosis moderada en la arteria LAD proximal. Para confirmar la estenosis y examinar el estado de la íntima coronaria, se realizó CAG 3 meses después del traumatismo torácico, que mostró un estrechamiento aproximado del 70% del lumen en la LAD proximal y el segmento coronario tenía una lesión curva. La arteria circunfleja izquierda (LCX) y la arteria coronaria derecha (RCA) eran normales. Los resultados de CAG confirmaron el diagnóstico de OMI, pero debido a la carga de costos, el paciente rechazó el examen IVUS. El paciente se sometió a una terapia conservadora y fue dado de alta del hospital varios días después.\n\nUn mes después, el 9 de diciembre de 2014, volvió al hospital para someterse a una intervención coronaria percutánea (ICP). Después de someterse a una terapia con fármacos, sus condiciones habían mejorado ligeramente. El examen físico y el ECG revelaron resultados casi normales. La ecocardiografía transtorácica mostró una mejora en la función sistólica del LV y EF del 45%. Se sometió a otra CAG 4 meses después del traumatismo torácico, que mostró una ligera mejora de la estenosis. Había aproximadamente un 60% de estrechamiento del lumen. Se realizó un IVUS y reveló que la gravedad de la lesión era del 55.9%, y la placa de bajo eco apareció antes de la formación de trombos después de la rotura subintimal. Completamos el examen sin más intervención porque solo se encontró un 55.9% de estrechamiento del lumen y el paciente tenía una hemodinámica estable sin evidencia de isquemia miocárdica constante. Se le recetó al paciente la medicación óptima, y su incomodidad se alivió gradualmente. El 17 de julio de 2018, 4 años después del traumatismo, la evaluación de seguimiento reveló que el paciente todavía experimentaba dificultad para respirar después de trabajar, pero se alivió poco después de descansar. El examen físico mostró los siguientes resultados: presión arterial de 114/80 mmHg, frecuencia cardíaca de 66 latidos/min, ausencia de anomalías obvias en la auscultación pulmonar y cardíaca; y ausencia de edema obvio en ambas extremidades inferiores. El ECG de seguimiento reveló los siguientes hallazgos: rS en las derivaciones V2-V4, inversión de la onda T en las derivaciones I, AVL y V2-V5 y bloqueo de rama izquierda. La ecocardiografía transtorácica mostró agrandamiento del ventrículo izquierdo con una aurícula izquierda de 39 mm, un ventrículo izquierdo de 54.7 mm y una EF del LV del 41% (Simpson's). También se observó adelgazamiento de la pared anterior del LV y del tabique interventricular, con la parte más delgada de 4.7 mm; el movimiento casi había desaparecido y el eco se había mejorado. Sin embargo, las arterias carótidas, intracraneales y de las extremidades inferiores seguían siendo normales. Además, descubrimos que los medicamentos recetados para tratar la insuficiencia cardíaca no se tomaron religiosamente después del alta; por lo tanto, recetamos 23.75 mg de metoprolol, 2.5 mg de benazepril y 20 mg de espironolactona para tomar una vez al día, y coenzima para tomar cada 10 horas.\n\nMH - Adulto\nMH - Errores de diagnóstico\nMH - Insuficiencia cardiaca/etiología\nMH - Humanos\nMH - Hombre\nMH - Infarto de miocardio/complicaciones/*etiología\nMH - Lesiones torácicas/*complicaciones\nMH - Tiempo hasta el tratamiento\nMH - Heridas, no penetrantes/complicaciones\n", "gold_summary": "Preocupaciones de los pacientes:\nUn hombre de 38 años, previamente sano, fue admitido en nuestro hospital con una queja de disnea. Tenía un historial de haber sido golpeado en el pecho por un tornillo de alta velocidad mientras trabajaba en una fábrica 3 meses antes de ser admitido en el hospital.\n\nDiagnóstico:\nLuego de realizarse una angiografía coronaria y una ecocardiografía, finalmente se le diagnosticó un infarto de miocardio.\n\nIntervenciones:\nRecibió medicamentos optimizados, entre ellos, diuréticos, bloqueadores beta y estimulantes cardíacos.\n\nResultados:\nAl cabo de cuatro años de seguimiento, se le diagnosticó al paciente una insuficiencia cardíaca crónica con una fracción de eyección reducida.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 38 años recibió un fuerte golpe en el pecho con un tornillo mientras trabajaba. Tres meses después, tenía dificultad para respirar y dolor en el pecho. Los médicos descubrieron que había sufrido un daño en el corazón llamado infarto. Le dieron medicinas para ayudar a su corazón. Cuatro años después, sigue con problemas en el corazón, pero recibe tratamiento para sentirse mejor.", "B2": "Un hombre de 38 años recibió un fuerte golpe en el pecho por un tornillo mientras trabajaba. Esto le causó fracturas y acumulación de líquido en el pulmón, llamada derrame pleural. Tres meses después, tuvo dificultad para respirar y dolor en el pecho. Las pruebas mostraron un infarto antiguo, que es daño en el corazón por falta de sangre. Aunque estaba estable, le dieron medicamentos para mejorar su corazón. La angiografía, un examen de las arterias, confirmó una obstrucción en una arteria del corazón. Con el tiempo, su corazón mejoró, pero cuatro años después desarrolló insuficiencia cardíaca, cuando el corazón no bombea bien. Le recetaron medicamentos para controlar su enfermedad y aliviar sus síntomas.", "B3": "Un hombre de 38 años, sin antecedentes de enfermedad coronaria, sufrió un traumatismo torácico grave al ser golpeado en el pecho por un tornillo de alta velocidad en su trabajo. Inicialmente, presentó fracturas y derrame pleural, pero no se evaluó su corazón en ese momento. Tres meses después, acudió al hospital por dificultad para respirar y opresión en el pecho; los estudios revelaron signos de un infarto de miocardio antiguo y una función cardíaca disminuida. La angiografía coronaria mostró una estenosis significativa en la arteria coronaria izquierda, confirmando el diagnóstico. Recibió tratamiento con medicamentos como diuréticos y bloqueadores beta, mejorando su condición. Sin embargo, cuatro años después, persistió con insuficiencia cardíaca crónica y función ventricular reducida, atribuida a la lesión traumática inicial. No obstante, el paciente no siguió estrictamente la medicación prescrita, lo que pudo influir en la evolución. Este caso resalta la importancia de evaluar el daño cardíaco tras un trauma torácico severo y el seguimiento continuo para prevenir complicaciones a largo plazo." } }, { "article": "La paciente era una recién nacida de 0 días de edad, de etnia Han, que nació a las 36 semanas de gestación de una mujer embarazada de 3, para 2, con un peso de 2650 g. Se le practicó una cesárea de urgencia debido a la angustia fetal, con puntuaciones de Apgar de 6 a 1 min y 5 min. Su grupo sanguíneo era O y RhD positivo. Al nacer, presentaba palidez, equimosis dispersas en múltiples áreas del cuerpo, sangrado de las mucosas e insuficiencia respiratoria, con un leve flujo de sangre hemorrágica también observado en los sitios de punción venosa. El análisis de gases en sangre de la arteria umbilical mostró un hematocrito de 0.08 y una hemoglobina de 23 g/L. La paciente requirió intubación endotraqueal y ventilación mecánica. Después de la transfusión de una suspensión de glóbulos rojos, los recuentos sanguíneos iniciales revelaron una trombocitopenia severa (recuento de plaquetas de 12 × 109/L), anemia (hemoglobina de 46 g/L) y leucopenia (recuento de leucocitos de 1.11 × 109/L).\n\nLa paciente fue ingresada en la unidad de cuidados intensivos neonatales a las 3 horas de vida para recibir tratamiento adicional. Durante la hospitalización, se le diagnosticó coagulación intravascular diseminada (CID), con tiempo de tromboplastina parcial activada (TTPA) de 73,10 segundos, tiempo de protrombina (TP) de 25,4 segundos, fibrinógeno (FIB) de 1,01 g/L, razón internacional normalizada (INR) de 2,26 y dímero D > 20 mg/L. Se le administró ventilación mecánica, corrección de la acidosis y transfusión de plasma fresco congelado. A pesar de múltiples transfusiones de glóbulos rojos y plaquetas, los niveles de hemoglobina y plaquetas permanecieron por debajo de lo normal (hemoglobina 106 g/L y plaquetas 11 × 109/L el día 3). También recibió tratamiento antiinfeccioso, cardiotónico, vasopresor y otro tratamiento sintomático. Un frotis periférico mostró áreas de tinción pálida agrandadas de glóbulos rojos, con una proporción de reticulocitos del 1,5% y un resultado negativo en la prueba directa de Coombs. No se realizó aspiración de médula ósea debido a su grave estado. No hubo evidencia clínica o de laboratorio de sepsis neonatal, y las pruebas para toxoplasma, rubéola, citomegalovirus y virus del herpes simple (TORCH); virus de hepatitis; y Treponema pallidum fueron negativas. El examen físico de admisión reveló un estado mental deficiente, disminución del tono muscular en las extremidades y reflejo pupilar lento a la luz. Todos los demás hallazgos fueron normales. El ultrasonido craneal y electroencefalograma de cabecera revelaron hemorragia intracraneal grave y bajo voltaje, respectivamente. Los hallazgos del ecocardiograma sugirieron un conducto arterioso patente, foramen oval permeable e hipertensión pulmonar. El ultrasonido abdominal indicó hemorragia gastrointestinal. A pesar de todos los esfuerzos, la paciente falleció el tercer día de vida debido a falla multiorgánica y hemorragia intracraneal masiva (la información detallada se puede encontrar en el Informe Suplementario).\n\nLos padres de la paciente no eran consanguíneos y ambos tenían talasemia. La madre, que compartía el mismo tipo de sangre que la paciente, tuvo una anemia leve durante el embarazo (nivel de hemoglobina de 97 g/L) y un historial de aborto inducido. Los exámenes prenatales no mostraron anomalías, ni tampoco hidrops fetal, y no recibió ninguna medicación durante el embarazo que pudiera provocar una enfermedad hemorrágica de inicio temprano en el recién nacido. La paciente también tenía un hermano de 1 año que gozaba de buena salud. Su abuelo tenía un historial de anemia leve (detalles desconocidos).\n\nSe obtuvo el consentimiento informado de los padres del paciente y se realizó un secuenciamiento de Sanger para descubrir la causa de la enfermedad. Se detectó una nueva mutación de MECOM de desplazamiento de marco heterocigótica [NM_001105078: c.157_158del (p.Met53Glyfs*2)] en el probando. Esta variante cambió el aminoácido 53 de metionina (codón ATG) a glicina (codón GGT), seguido de una terminación temprana. La mutación no se encontró en los padres o en el hermano mayor. La variante se clasificó como patogénica según las directrices del Colegio Americano de Genética Médica (ACMG) [14]. El algoritmo “AutoPVS1” brindó un fuerte apoyo para la interpretación de PVS1 de p.Met53Glyfs*2, lo que indica patogenicidad. La variante no se ha informado previamente en la Base de Datos de Mutación Genética Humana (HGMD) o en Clinvar. El análisis de conservación mostró que el residuo Met53 está altamente conservado en todas las especies de mamíferos (incluidos humanos, ratones, ratas, chimpancés y bovinos) utilizando Clustal Omega. Se generaron modelos de estructura de proteínas tridimensionales de las proteínas MECOM de tipo salvaje y mutantes utilizando SWISS-MODEL, lo que indica que la mutación de desplazamiento de marco causó una terminación temprana de la síntesis de aminoácidos, alterando significativamente la estructura de la proteína.\n", "gold_summary": "Reportamos el caso de una neonata Han china de 0 días de vida que presentó trombocitopenia grave y hemorragia intracraneal, y que finalmente falleció por fallo multiorgánico e intracraneal el tercer día después del nacimiento. La secuenciación genética identificó una variante de cambio de marco heterocigótica, c.157_158del, dentro del gen MECOM. Esta variante condujo a una sustitución del 53.º aminoácido de metionina a glicina, terminando en el 54.º aminoácido. Una revisión exhaustiva de la literatura indicó que las mutaciones del gen MECOM incluían mutaciones sin sentido (68.3%), deleción (8.5%), sitio de empalme (8.5%), cambio de marco (7.3%) y sin sentido (7.3%). Las pacientes con mutaciones sin sentido frecuentemente presentaban sinostosis radiocubital, mientras que el fallo de la médula ósea se asociaba más comúnmente con los otros cuatro tipos de mutaciones.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una bebé nació con problemas graves en la sangre y sangraba mucho en la cabeza. Los médicos le hicieron pruebas y encontraron un cambio raro en un gen llamado MECOM. Este cambio causó que la proteína del cuerpo no funcionara bien. Aunque intentaron ayudarla, la bebé murió al tercer día. Este caso muestra que algunas mutaciones en el gen MECOM pueden causar problemas serios en la sangre y los huesos.", "B2": "Una recién nacida de etnia Han tuvo problemas graves al nacer, como bajo número de plaquetas, que son células que ayudan a detener el sangrado. También presentó sangrado en el cerebro. A pesar de varios tratamientos, murió al tercer día por fallo de órganos y hemorragia. Se encontró una mutación nueva en el gen MECOM, que afecta una proteína importante para la médula ósea, donde se forman las células sanguíneas. Esta mutación cambió la estructura de la proteína, causando los problemas de la bebé. No se detectaron infecciones ni causas externas. El caso muestra que mutaciones en MECOM pueden causar fallos graves en recién nacidos.", "B3": "Se describe el caso de una recién nacida de etnia Han que presentó trombocitopenia severa, anemia y hemorragia intracraneal grave desde el nacimiento, falleciendo a los tres días por fallo multiorgánico. La paciente nació a las 36 semanas por cesárea urgente debido a angustia fetal, con signos de sangrado y dificultad respiratoria que requirieron ventilación mecánica y múltiples transfusiones. Se diagnosticó coagulación intravascular diseminada, y a pesar del tratamiento intensivo, sus niveles de hemoglobina y plaquetas permanecieron bajos. No se detectaron infecciones ni causas externas, y el examen neurológico y cardiovascular mostró complicaciones graves. El análisis genético reveló una mutación heterocigótica de cambio de marco en el gen MECOM, que provocó una terminación prematura de la proteína, alterando su estructura. Esta variante no estaba presente en sus familiares y se clasificó como patogénica. Las mutaciones en MECOM están asociadas con fallos en la médula ósea y malformaciones óseas, lo que explica la gravedad del cuadro. Este caso subraya la importancia del diagnóstico genético temprano para comprender causas genéticas en neonatos con hemorragias graves y fallo hematológico, orientando posibles intervenciones futuras." } }, { "article": "La paciente es una mujer de 74 años de edad, físicamente activa, que practica senderismo y equitación. Un mes después del tratamiento con inyección de cortisona de la tendinopatía insercional de Aquiles, sufrió una rotura total del tendón de Aquiles insercional al intentar dar un paso mientras montaba en bicicleta. Esta rotura se trató de forma conservadora con una bota de Walker durante 8 semanas. Después, mientras montaba a caballo, un intento de dar un paso provocó una nueva rotura total del tendón de Aquiles en la inserción. La rotura se trató quirúrgicamente con reinserción del tendón de Aquiles en el calcáneo, utilizando anclajes de sutura. Esto fue seguido por inmovilización en un yeso. Después de la operación, la paciente sufrió una infección profunda que no respondía a los antibióticos, signos de sepsis, y se indicó exploración quirúrgica. Durante la cirugía, se encontró que todo el tendón de Aquiles estaba gravemente afectado por la infección, más o menos destruido, y hubo que retirar el tendón de Aquiles distal de 7 cm (todo el tendón libre de Aquiles). Esto dejó una gran herida sin tejido tendinoso, y la piel se suturó sobre la herida. Después de este procedimiento, la inmovilización y el tratamiento con antibióticos de cloxacilina curaron la infección y la herida se curó adecuadamente. El pie se inmovilizó en un yeso durante las primeras 10 semanas, desde la máxima flexión plantar inicialmente, y luego la flexión plantar disminuyó gradualmente hasta alcanzar la posición neutra. Esto fue seguido por inmovilización en un yeso dorsal, evitando la extensión del tendón de Aquiles en flexión plantar, durante otros 3 meses. Se le dijo que aumentara gradualmente la carga al caminar, pero que evitara la extensión durante un total de 6 meses. Después de 6 meses se le ofreció reconstrucción quirúrgica con un injerto de flexor hallucis longus, pero como entonces tenía una función satisfactoria, decidió esperar y ver. Su función mejoró gradualmente, y un año después de la operación, cuando buscó ayuda por el dolor en el otro tendón de Aquiles, se notó la buena función en el lado operado. La exploración por ultrasonido mostró sorprendentemente un tendón que se parecía mucho a un tendón de Aquiles ligeramente tendinopático.\n", "gold_summary": "Esta señora de 74 años padecía tendinopatía insercional de Aquiles. Después del tratamiento con una inyección local de cortisona, sufrió una rotura total del tendón de Aquiles insercional. Esta rotura se trató de forma conservadora y, después del tratamiento, el tendón de Aquiles volvió a romperse en la zona de inserción. La rotura se trató entonces con reinserción en la zona de inserción calcánea. Al poco tiempo del postoperatorio, la paciente sufrió una infección de herida quirúrgica profunda y sepsis. Debido al pobre efecto del tratamiento con antibióticos y a la destrucción total del tendón, se extirpó todo el tendón de Aquiles. Después de la extirpación, se inmovilizó en un yeso, seguido de movilización y aumento gradual de la carga. En un seguimiento de un año, la paciente caminaba sin cojera, podía levantar el talón hasta la mitad mientras estaba de pie sobre una pierna, había un tendón de Aquiles palpable y el escaneado por ultrasonido mostró una estructura muy similar a un tendón de Aquiles tendinopático y ligeramente engrosado. Había una regeneración evidente de todo el tendón de Aquiles y la función del tendón era sorprendentemente buena.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una señora de 74 años tuvo un problema en el tendón de Aquiles, que es un tejido que une el músculo al hueso del talón. Después de una inyección, el tendón se rompió dos veces. La segunda vez, la operaron y luego tuvo una infección grave. Por eso, le quitaron todo el tendón. Con el tiempo y cuidados, su pie mejoró mucho. Un año después, el tendón volvió a crecer y ella pudo caminar bien sin dolor.", "B2": "Una mujer de 74 años tenía problemas en el tendón de Aquiles, que conecta el músculo con el talón. Recibió una inyección de cortisona para aliviar el dolor, pero poco después se rompió el tendón al andar en bicicleta. La primera rotura se trató con una bota especial para inmovilizar la pierna. Sin embargo, el tendón se volvió a romper mientras montaba a caballo. Esta segunda rotura requirió una operación, pero la paciente sufrió una infección grave que dañó todo el tendón. Por eso, fue necesario quitar el tendón dañado. Después de la cirugía, la pierna se inmovilizó con yeso y recibió antibióticos para curar la infección. Con el tiempo, la paciente mejoró y pudo caminar sin problemas. Un año después, el ultrasonido mostró que el tendón había crecido otra vez, aunque con algunas alteraciones.", "B3": "Una mujer de 74 años, físicamente activa, sufrió una rotura completa del tendón de Aquiles tras recibir una inyección de cortisona para tratar una tendinopatía insercional. Inicialmente, la lesión se manejó con inmovilización, pero presentó una segunda rotura en la misma zona que requirió cirugía para la reinserción del tendón. Posteriormente, desarrolló una infección profunda que no respondió al tratamiento antibiótico, lo que provocó sepsis y destrucción del tendón, obligando a su extracción total. Después de la extirpación, se inmovilizó el pie durante varios meses y se administraron antibióticos, logrando controlar la infección y cicatrizar la herida. A pesar de la ausencia del tendón, la paciente mostró una mejoría progresiva en la función, y un año después caminaba sin cojera y podía realizar la elevación del talón. El ultrasonido reveló una estructura similar al tendón de Aquiles, aunque con cambios tendinopáticos, lo que sugiere una regeneración notable del tejido. Aunque se le ofreció una reconstrucción quirúrgica, la paciente decidió posponerla debido a su buena función actual. Este caso resalta la capacidad funcional que puede recuperarse incluso tras la pérdida total del tendón de Aquiles." } }, { "article": "Una mujer de 47 años con antecedentes de CHB congénita se presentó con quejas de dolor en el cuello del lado izquierdo y dolor en el oído izquierdo. Aproximadamente 30 meses antes de la presentación, la paciente había notado una pequeña masa en el lado izquierdo de su cuello, que había aumentado gradualmente de tamaño. El dolor se localizó inicialmente en la región del cuello, pero se intensificó con el tiempo y se extendió al área del oído izquierdo.\nInicialmente, debido al dolor en el oído izquierdo, el paciente consultó a varios otorrinolaringólogos y fue tratado por un diagnóstico preliminar de otitis media. Sin embargo, a pesar de los tratamientos, el dolor persistió. Finalmente, un otorrinolaringólogo derivó al paciente para una ecografía, que reveló una masa en el lado izquierdo del cuello, lo que llevó a una derivación quirúrgica. Después de las evaluaciones iniciales, se solicitó una angiografía por TC, que reveló una masa de forma ovalada que medía 30 por 50 mm en la bifurcación de la arteria carótida izquierda, lo que sugiere un CBT tipo II de Shamblin.\n\nEvaluaciones cardiovasculares preoperatorias\nDada la historia del paciente de CHB congénita, se realizó una evaluación cardiovascular preoperatoria exhaustiva. Esto incluyó un electrocardiograma (ECG) de 12 derivaciones, que confirmó la presencia de CHB con un ritmo de escape ventricular estable. Se realizó una ecocardiografía transtorácica para evaluar la estructura y función cardiaca, revelando una función sistólica ventricular normal sin evidencia de anormalidades estructurales. Además, se obtuvo una consulta de cardiología para evaluar la aptitud del paciente para la cirugía y optimizar el manejo perioperatorio.\n\nConsideraciones anestésicas\nDebido a la CHB congénita del paciente y al potencial de inestabilidad hemodinámica durante la cirugía, se formuló un plan anestésico detallado. El paciente fue clasificado como estado físico III de la Sociedad Estadounidense de Anestesiología (ASA). Preoperativamente, se le colocó un marcapasos externo temporal para garantizar un control adecuado de la frecuencia cardíaca y se le insertó un catéter arterial para el monitoreo continuo de la presión arterial. La inducción de la anestesia se realizó utilizando una combinación de etomidato (0,3 mg/kg) y fentanilo (2 μg/kg) para minimizar las fluctuaciones hemodinámicas. El mantenimiento se logró con sevoflurano (1-2 %) y rocuronio (0,6 mg/kg) para la relajación muscular. Los parámetros hemodinámicos, incluida la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la saturación de oxígeno, se controlaron de forma continua. Además, se le colocó un catéter venoso central para monitorear la presión venosa central y administrar medicamentos vasoactivos si fuera necesario. El equipo de anestesia mantuvo una comunicación estrecha con el equipo quirúrgico para abordar de forma inmediata cualquier cambio hemodinámico intraoperatorio.\n\nEnfoque quirúrgico\nEl paciente fue sometido a cirugía el 19 de mayo de 2024, después de la localización precisa de la TCC mediante angiografía por TC. El enfoque quirúrgico se eligió en base a la clasificación de Shamblin tipo II, que indica un encasamiento parcial de las arterias carótidas. Dada la proximidad del tumor a estructuras neurovasculares críticas, incluidos los nervios vago e hipogloso, se consideró que el enfoque quirúrgico abierto era el más apropiado para garantizar una resección completa y minimizar las complicaciones.\nTras la inducción de la anestesia general, se colocó al paciente en posición supina con el cuello extendido y rotado hacia la derecha. Se realizó una incisión oblicua paralela al músculo esternocleidomastoideo izquierdo, que se extendía desde la apófisis mastoidea hasta la escotadura esternal. Tras la incisión de la piel y la disección del platisma, se expuso con cuidado la vaina carotídea. Se identificaron la arteria carótida común y su bifurcación en las arterias carótidas internas y externas. Se observó el tumor, de 30 × 50 mm, en la bifurcación carotídea y se diseccionó con cuidado de los tejidos circundantes.\n\nManobras y precauciones específicas\n1.\nSe aplicaron pinzas vasculares temporales en las arterias carótidas internas y externas para controlar el flujo sanguíneo durante la disección del tumor. Esto minimizó el sangrado y proporcionó un campo quirúrgico despejado.\n2.\nSe utilizó neuromonitorización intraoperativa para evaluar la integridad de los nervios vago e hipogloso. La retroalimentación continua garantizó que las estructuras neurales se preservaran durante la disección.\n3.\nEl tumor se separó cuidadosamente de las arterias carótidas y las estructuras neurales circundantes, mediante una combinación de disección aguda y roma. Se logró la hemostasis mediante cauterización bipolar y pinzas quirúrgicas para minimizar el sangrado.\n4.\nEl marcapasos externo se monitoreó activamente durante todo el procedimiento para garantizar un ritmo cardíaco estable. El equipo de anestesia estaba preparado para administrar atropina o epinefrina si se producía una bradicardia o hipotensión significativas.\n2.5. Manejo postoperatorio\nTras asegurarse de que no había hemorragia activa y restablecer el flujo sanguíneo, se devolvieron los tejidos a su posición original y se cerró la herida en múltiples capas. Se aplicó un vendaje apropiado. La cirugía se completó sin complicaciones y con un sangrado mínimo en 2 h y 10 min. El paciente fue trasladado a la UCI vascular para una estrecha monitorización.\nDespués de la operación, se controló al paciente en la UCI durante 24 horas y, más tarde, se le trasladó a la planta general tras mejorar su estado clínico. El marcapasos externo se retiró el día 1 después de la operación, ya que el paciente mantenía un ritmo de escape ventricular estable. El paciente fue dado de alta en buenas condiciones generales el día 3 después de la operación, sin quejas específicas.\n2.6. Seguimiento y resultados a largo plazo\nEl examen histopatológico confirmó el diagnóstico definitivo de TCC en la paciente. Se realizaron evaluaciones de seguimiento a las 2 semanas, 1 mes, 6 meses y 1 año posteriores a la cirugía para evaluar los resultados quirúrgicos y cardíacos. En cada visita, la paciente se sometió a un ECG de 12 derivaciones para monitorear el CHB congénito, que permaneció sin cambios durante todo el período de seguimiento. Se repitió la ecocardiografía transtorácica a los 6 meses y un año, sin deterioro de la función cardíaca y con una función sistólica ventricular estable.\n\nPara evaluar el impacto de la extirpación del tumor en la función cardiaca, se realizó un análisis de la variabilidad de la frecuencia cardiaca (VFC) antes de la operación y a los 6 meses después de la misma. El análisis de la VFC antes de la operación demostró una reducción de la actividad parasimpática, probablemente debido a la compresión del nervio vago por el tumor. El análisis de la VFC después de la operación mostró una mejora significativa del tono parasimpático, lo que sugiere que la extirpación del tumor alivió la compresión del nervio vago y restauró la función autónoma normal.\nAsimismo, el paciente manifestó que el dolor en el cuello y en el oído había desaparecido por completo después de la cirugía, sin que se produjera una reaparición de los síntomas durante el período de seguimiento. Se realizaron estudios de imagen, que incluyeron ultrasonido Doppler y angiografía por TAC, a los 6 meses y al año, que no mostraron evidencia de reaparición del tumor o complicaciones vasculares.\n", "gold_summary": "Describimos el caso de una mujer de 47 años con antecedentes de dolor en el cuello izquierdo y en el oído, acompañado por una masa en el cuello que había ido aumentando gradualmente durante 2,5 años. Después de las evaluaciones iniciales y de múltiples diagnósticos diferenciales, la angiografía por TC reveló una masa ovalada de 30 × 50 mm en la bifurcación carotídea izquierda, lo que confirmó un CCT tipo II de Shamblin. Las evaluaciones preoperatorias demostraron CHB congénita en el electrocardiograma y la ecocardiografía. La paciente se sometió a una resección completa del tumor con todas las precauciones necesarias, incluida la colocación temporal de un marcapasos y un cuidadoso seguimiento.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 47 años tenía dolor en el cuello y en el oído izquierdo. También tenía una bolita en el cuello que creció poco a poco. Los doctores hicieron estudios y encontraron un tumor cerca de una arteria importante. La operaron con mucho cuidado y usaron un marcapasos para cuidar su corazón. Después de la cirugía, la mujer mejoró y el dolor desapareció.", "B2": "Una mujer de 47 años tenía dolor en el cuello y oído izquierdo, con una masa que creció por 2 años y medio. Un examen especial llamado angiografía por tomografía mostró un tumor de 30 × 50 mm en una arteria importante del cuello. Este tumor se llama CBT tipo II. La paciente también tenía un problema del corazón desde su nacimiento, confirmado con un electrocardiograma y ecocardiografía, que son pruebas del corazón. Antes de la cirugía, le pusieron un marcapasos temporal para controlar su ritmo cardíaco. La operación fue cuidadosa para no dañar nervios ni vasos cercanos y lograron sacar el tumor sin problemas. Después, el dolor desapareció y no hubo señales de que el tumor regresara. El seguimiento mostró que su corazón funcionaba bien y que mejoró la función nerviosa afectada.", "B3": "Una mujer de 47 años con bloqueo cardíaco completo (CHB) congénito presentó dolor progresivo en el cuello y oído izquierdo, junto con una masa creciente en el cuello durante 30 meses. Inicialmente tratada por otitis media sin mejoría, una ecografía y angiografía por tomografía computarizada (TC) identificaron un tumor carotídeo tipo II de Shamblin en la bifurcación de la arteria carótida izquierda. Antes de la cirugía, se realizó una evaluación cardiovascular completa que confirmó el CHB y una función cardíaca normal. Durante la operación, se usó un marcapasos externo temporal y neuromonitorización para proteger nervios importantes, logrando una resección completa del tumor sin complicaciones. En el postoperatorio, la paciente mostró una recuperación favorable, con desaparición del dolor y estabilidad cardíaca. El seguimiento a un año evidenció la ausencia de recurrencia tumoral y mejoría en la función del nervio vago, reflejada en una recuperación del tono parasimpático. Este caso destaca la importancia de un manejo multidisciplinario cuidadoso en pacientes con condiciones cardíacas congénitas sometidos a cirugía vascular compleja." } }, { "article": "Una mujer de 19 años de edad acudió al servicio de urgencias de nuestro hospital con una queja principal de dos días de historia de cefalea, acompañada de náuseas recurrentes, vómitos y fiebre de un día. En el ingreso, su examen físico reveló una fiebre alta de 39.1°C, presión arterial elevada de 189/120 mmHg y una frecuencia cardíaca de 148 latidos por minuto. Los resultados de laboratorio indicaron un recuento de glóbulos blancos elevado de 14.77×10^9/L y un recuento de neutrófilos de 13.55×10^9/L, lo que sugiere una posible infección o respuesta inflamatoria. Se administró un tratamiento empírico inicial con antibióticos debido a la sospecha de infección, pero sus síntomas persistieron. Dados sus signos vitales anormales, marcadores inflamatorios elevados y falta de mejora de los síntomas, la paciente fue admitida para una evaluación diagnóstica adicional y transferida a la unidad de cuidados intensivos para una estrecha monitorización. Un año antes, la paciente había presentado síntomas similares y se le diagnosticó miocarditis en un hospital local en base a los hallazgos clínicos en ese momento. Durante esa hospitalización, también se le diagnosticó hipertensión y se le prescribieron medicamentos antihipertensivos. Sin embargo, después del alta, la paciente no se adhirió al tratamiento antihipertensivo prescrito y no controló regularmente su presión arterial. Además, es notable que su padre tenía antecedentes de muerte súbita inexplicable.\n\nPara investigar la etiología subyacente de los síntomas del paciente, se realizó una tomografía computarizada (TC) de tórax. De forma incidental, esta exploración reveló una masa suprarrenal izquierda con densidad de tejido blando, que medía 43 mm × 36 mm. No se observaron hallazgos patológicos en las exploraciones de TC de cabeza y tórax. El electrocardiograma demostró taquicardia sinusal con un intervalo PR acortado y ondas P altas y puntiagudas en las derivaciones II, III y aVF. La ecocardiografía transtorácica no reveló ninguna anomalía significativa.\n\nEn el segundo día de ingreso, el paciente mostró niveles crecientes de péptido natriurético cerebral (BNP) y troponina I (TnI). El cardiólogo diagnosticó provisionalmente al paciente con miocarditis de etiología incierta, basándose en la presentación clínica, los biomarcadores cardiacos elevados (BNP y TnI) y los hallazgos del electrocardiograma de apoyo. Se inició el tratamiento con metilprednisolona (0,25 g diarios) para abordar la posible inflamación miocárdica debida a la sospecha de miocarditis. Se administraron furosemida (20 mg cada 12 horas) y espironolactona (20 mg cada 12 horas) como diuréticos para controlar la retención de líquidos y reducir la carga de trabajo cardiaco. Se prescribió perindopril amlodipina (10 mg: 5 mg diarios) como inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina y bloqueador del canal del calcio para controlar la presión arterial y reducir la poscarga. Se usó tartrato de metoprolol (25 mg cada 12 horas) para controlar la frecuencia cardiaca y disminuir la demanda de oxígeno miocárdico, mientras que se administró esmolol (0,2 g/hora por infusión intravenosa), un bloqueador beta de acción corta, para controlar la frecuencia cardiaca aguda adicional debido a la taquicardia sinusal. Debido a la preocupación por una posible infección, se agregó moxifloxacina como terapia antibiótica empírica.\n\nDada la presentación del paciente con una masa suprarrenal e hipertensión, el endocrinólogo recomendó una evaluación de la relación aldosterona/renina, cortisol plasmático, catecolaminas plasmáticas y catecolaminas urinarias de 24 horas, junto con sus metabolitos. En posición supina, los niveles de catecolaminas plasmáticas y urinarias estaban marcadamente elevados (Tabla 1), incluyendo dopamina plasmática a 524,5 pmol/L, norepinefrina a 83975 pmol/L y epinefrina a 10579,3 pmol/L. Además, los niveles urinarios de 24 horas mostraron adrenalina libre a 4368,89 nmol/24 horas, norepinefrina libre superior a 12697,60 nmol/24 horas, normetaneprina a 8312 nmol/24 horas, metaneprinas a 4078 nmol/24 horas y ácido vanilmandélico a 58,1 mg/24 horas. Estos hallazgos apoyaron un diagnóstico clínico de feocromocitoma. En el quinto día posterior al ingreso, se interrumpió la terapia glucocorticoide y se sustituyó perindopril amlodipina con terazosin para un control más dirigido de la presión arterial.\n\nUna tomografía computarizada abdominal mejorada confirmó una masa suprarrenal izquierda, muy sugestiva de feocromocitoma. Además, después de obtener el consentimiento informado, se realizó una secuenciación del exoma completo, que reveló una mutación sin sentido heterocigótica, c.1900T > C: p. Cys634Arg, en el gen RET, que conduce a una sustitución de cisteína por arginina en el codón 634. Esta mutación levantó sospechas de un síndrome de neoplasia endocrina múltiple, lo que impulsó una evaluación adicional de las glándulas tiroides y paratiroides. La ecografía Doppler en color de la tiroides identificó una masa hipoecoica que medía 6 mm × 4 mm en el lóbulo tiroideo izquierdo, y se observó una leve elevación en los niveles de calcitonina. No se detectaron anormalidades significativas adicionales.\n\nA medida que la condición del paciente mejoró gradualmente, los niveles de cortisol en plasma y ACTH volvieron a la normalidad. El paciente fue dado de alta con una prescripción de tartrato de metoprolol (100 mg cada 12 horas) e hidrocloruro de ivabradina (5 mg cada 12 horas) para el tratamiento en el hogar. Tres meses después, después de lograr un estado clínico estable, el paciente se sometió a una resección del tumor suprarrenal izquierdo, que medía 50 mm × 40 mm × 30 mm. El análisis inmunohistoquímico confirmó una tinción positiva para Vim, CD56, Syn, CgA y NSE, con S-100 positivo en las células de Sertoli, mientras que CKpan, CD10, MART-1/Melan-A y Melan-A fueron negativos. El índice Ki67 fue del 1 %, lo que llevó a un diagnóstico definitivo de feocromocitoma suprarrenal. El paciente fue dado de alta sin más medicamentos y desde entonces se le ha dado seguimiento regular postoperatorio sin recurrencia de síntomas. Durante un seguimiento postoperatorio de 15 meses, el paciente exhibió hipercalcinotemia persistente leve con un tamaño de nódulo tiroideo estable, mientras que los niveles de PTH y calcio en suero mostraron un aumento progresivo (Tabla 2). Se realizó una gammagrafía paratiroidea adicional utilizando 99mTc-MIBI, y la conclusión fue un resultado negativo para el adenoma paratiroideo.\n", "gold_summary": "Reportamos el caso de una mujer de 19 años que presentó feocromocitoma sin experimentar una crisis, a pesar de tener una masa suprarrenal significativa y someterse a un tratamiento glucocorticoide de alta dosis. Las pruebas genéticas revelaron una mutación de sentido erróneo heterocigótica en el gen RET (c.1900T > C: p. Cys634Arg), asociada con MEN2A. La evaluación endocrina adicional identificó un nódulo tiroideo con niveles de calcitonina levemente elevados, pero niveles normales de electrolitos y hormona paratiroidea. Durante un seguimiento postoperatorio de 15 meses, la paciente exhibió hipercalcitonemia persistente leve con tamaño de nódulo tiroideo estable, mientras que la PTH y los niveles de calcio sérico mostraron un aumento progresivo. Se realizó una gammagrafía paratiroidea adicional utilizando 99mTc-MIBI, que arrojó un resultado negativo para el adenoma paratiroideo.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una joven de 19 años tuvo dolor de cabeza, fiebre y vómitos. Le encontraron una masa en una glándula llamada suprarrenal, que produce hormonas. Los médicos descubrieron que tenía un tumor llamado feocromocitoma. También encontraron un cambio en un gen que puede causar problemas en otras glándulas. Después de una operación, la joven mejoró y sigue siendo revisada para cuidar su salud.", "B2": "Una mujer de 19 años llegó al hospital con dolor de cabeza, vómitos y fiebre, además de presión arterial muy alta y taquicardia. Los análisis mostraron signos de infección y una masa en la glándula suprarrenal izquierda. Se sospechó una miocarditis (inflamación del corazón) y se inició tratamiento con medicamentos para controlar la presión y la frecuencia cardíaca. Las pruebas hormonales revelaron niveles muy altos de catecolaminas, lo que indicó un feocromocitoma, un tumor que produce hormonas. Se confirmó con una cirugía para quitar el tumor. Además, se encontró una mutación genética relacionada con un síndrome que afecta varias glándulas endocrinas. Tras la operación, la paciente mejoró y sigue en control médico para vigilar otros posibles problemas hormonales.", "B3": "Una mujer de 19 años acudió al hospital con cefalea, náuseas, vómitos y fiebre, además de hipertensión severa y taquicardia. Los análisis mostraron una infección o inflamación, y se sospechó miocarditis, por lo que se inició tratamiento con glucocorticoides, diuréticos y control de la presión arterial. Sin embargo, una tomografía reveló una masa en la glándula suprarrenal, y los niveles elevados de catecolaminas confirmaron el diagnóstico de feocromocitoma, un tumor que produce hormonas que elevan la presión. Se identificó una mutación genética en el gen RET, vinculada al síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2A, lo que llevó a evaluar la tiroides, donde se encontró un pequeño nódulo con aumento leve de calcitonina. Tras estabilizar su estado, la paciente fue sometida a cirugía para extirpar el tumor suprarrenal, con confirmación patológica de feocromocitoma. En el seguimiento de 15 meses, persistió una ligera hipercalcitonemia y aumento progresivo de la hormona paratiroidea y calcio en sangre, aunque sin evidencia de adenoma paratiroideo. Este caso resalta la importancia de un diagnóstico integral y seguimiento en enfermedades endocrinas complejas." } }, { "article": "Una refugiada etíope embarazada de 39 años (Gravida 3 Para 2+0) fue derivada a nuestro departamento de urgencias de medicina interna en el Hospital Universitario de Gadarif, Gadarif State, Sudán, con hinchazón generalizada progresiva, falta de aire y fatiga durante 6 semanas y una revisión sistémica sin importancia. La paciente fue admitida en el sitio de admisión de casos críticos y su historia, tomada con la ayuda de un intérprete de idiomas más tarde en la admisión, reveló un episodio remoto inicialmente no revelado de tres convulsiones tónico-clónicas generalizadas no provocadas hace 21 años que se trataron tradicionalmente. Sin embargo, no había antecedentes de traumatismo craneal o antecedentes familiares de convulsiones. El examen general de la paciente reveló un PWS del lado izquierdo que involucraba la división oftálmica del nervio trigémino. Sin embargo, este hallazgo se perdió inicialmente en la inspección pero luego fue confirmado por el cónyuge de la paciente para estar presente desde el nacimiento. La paciente también estaba muy pálida y tenía derrames pleurales bilaterales, hepatomegalia blanda e hinchazón bilateral de las extremidades inferiores.\n\nLas investigaciones iniciales revelaron un nivel de hemoglobina de 8,84 g/dl. Por lo tanto, se diagnosticó insuficiencia cardíaca debido a anemia y se trató a la paciente en consecuencia. Sin embargo, ocho días después de su ingreso, la paciente había desarrollado aproximadamente seis episodios de convulsiones tónico-clónicas focales a bilaterales que respondieron bien a la fenitoína, pero que dejaron a la paciente en un estado comatoso profundo con un GCS de tres. Fue posteriormente admitida en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y se le insertó un tubo nasogástrico para ayudarla con su nutrición y administración de fármacos. Además, para evitar más convulsiones, se le inició un tratamiento con comprimidos de carbamazepina de 200 mg administrados a través del tubo nasogástrico.\n\nSe retrasó una tomografía computarizada (TC) sin contraste del cerebro para el día posterior a la estabilización, ya que solo había una máquina de tomografía computarizada en el estado de Gadarif y funcionaba de forma intermitente debido a la falta de un número suficiente de técnicos radiólogos. La tomografía computarizada reveló calcificaciones corticales en la parte posterior del área parietal izquierda, lo que planteó el diagnóstico diferencial de SWS. En consecuencia, se realizó un examen físico de repetición, que mostró la presencia de una lesión plana de color rojo púrpura en la frente y el ojo. Al interrogar al cónyuge, se confirmó la presencia de esta lesión y que no había cambiado desde el nacimiento, lo que nos ayudó a descartar el diagnóstico de una mancha salmón, ya que esta lesión no se desvaneció, por lo que se diagnosticó como PWS. Además, no tenía características de megalencefalia, síndrome de malformación capilar que por lo general incluye un gran tamaño de la cabeza o del cerebro, problemas en las articulaciones y malformaciones capilares en la piel. Tampoco tenía hipertrofia de extremidades, anomalías del drenaje linfático o excrecencias óseas o de tejidos blandos que sugieran el síndrome de Klippel-Trenaunay-Weber. Por lo tanto, en función de los hallazgos de la tomografía computarizada y la presentación típica, llegamos a la conclusión del diagnóstico de SWS.\n\nDos días después de ingresar en la UCI, la paciente experimentó un cambio fluctuante en su estado de conciencia y una nueva aparición de hemiparesia contralateral (contralateral al SPW), así como afasia y labilidad emocional. Desafortunadamente, cuatro días después de ingresar en la UCI, la paciente empezó a experimentar sangrado vaginal; por ello, se consultó al departamento de obstetricia y ginecología y se descubrió que la paciente tenía un embarazo no viable (28 semanas + 1 día) y se realizó una inducción sin incidentes. Durante el mismo período, la paciente se volvió combativa y poco cooperativa, lo que llevó a que se la inmovilizara físicamente. Tres días después, la paciente desarrolló nuevos ataques focales bilaterales que comenzaron como episodios mioclónicos faciales y, tras consultar con el departamento de neurología, se aumentó la dosis de carbamazepina de la paciente a 1000 mg diarios, lo que ayudó a prevenir la recurrencia de los ataques. Cabe mencionar que, en su segundo trimestre y antes de recibir el resultado de la tomografía computarizada, se exploró un diagnóstico de eclampsia, pero sus constantes lecturas de presión arterial con una presión sistólica superior a la normal de 139 la mayoría de los días y una presión diastólica con un máximo de 97 mmHg y un rango bajo de proteinuria, así como la ausencia de características sistémicas como deterioro renal o hepático, excluyeron este diagnóstico. Después de alcanzar el diagnóstico de SW, se puso en juego un enfoque multidisciplinario; por ello, se realizó una consulta oftalmológica para descartar glaucoma. Sin embargo, la paciente estaba muy irritable y era difícil realizar un examen de fondo de ojo. Además, la paciente fue trasladada a la sala de medicina interna tras la estabilización.\n", "gold_summary": "Presentamos el caso de una refugiada de 39 años, no diabética y no hipertensa, que inicialmente presentó insuficiencia cardiaca debido a anemia, por lo que recibió transfusiones de sangre. Más adelante, al ingresar, desarrolló convulsiones múltiples focales bilaterales, irritabilidad severa, afasia y hemiplejía derecha, lo que motivó su ingreso a la UCI. Un examen y un historial médico repetidos revelaron una mancha de vino de Oporto ocular izquierda leve que inicialmente pasó desapercibida y un historial remoto de convulsiones no provocadas 20 años atrás. Las imágenes revelaron calcificaciones parietales y confirmaron el diagnóstico de SWS. Por lo tanto, se adoptó un enfoque multidisciplinario para comprender plenamente el diagnóstico de la paciente y determinar una estrategia de tratamiento, que incluyó consultas con los departamentos de neurología, oftalmología, otorrinolaringología y fisioterapia. Se logró un control exitoso de las convulsiones mediante la administración de fenitoína IV durante 3 días y el aumento gradual de la carbamazepina oral a 1 g diario a través de una sonda nasogástrica. Lamentablemente, debido a la falta de personal o recursos, no se pudieron realizar otras evaluaciones importantes para pacientes con SWS, como evaluaciones avanzadas de neuroimagen, psiquiátricas, de cirugía plástica y neurocirugía, así como revisiones dentales.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer embarazada llegó al hospital con hinchazón y cansancio. También tenía dificultad para respirar y una mancha roja en la cara. Desde niña, ella tenía convulsiones. Los doctores dijeron que tenía síndrome de Sturge-Weber. Este problema afecta la piel y el cerebro. Le dieron medicinas para controlar las convulsiones y la cuidaron bien.", "B2": "Una mujer refugiada de 39 años llegó al hospital con hinchazón, fatiga y dificultad para respirar. Tenía anemia grave y fue tratada por insuficiencia cardíaca. Luego, presentó convulsiones repetidas y perdió la conciencia, por lo que fue ingresada en cuidados intensivos. Una tomografía mostró calcificaciones en el cerebro, y al revisar su piel, se encontró una mancha roja en la frente que estaba desde su nacimiento. Esto llevó al diagnóstico de síndrome de Sturge-Weber, una enfermedad que afecta los vasos sanguíneos del cerebro y la piel. La paciente recibió medicamentos para controlar las convulsiones y se consultó a varios especialistas. Aunque mejoró, no se pudieron hacer algunos exámenes importantes por falta de recursos.", "B3": "Una mujer refugiada de 39 años fue ingresada en un hospital en Sudán con hinchazón generalizada, dificultad para respirar y fatiga. Inicialmente se diagnosticó insuficiencia cardíaca causada por anemia, pero luego desarrolló convulsiones tónico-clónicas recurrentes que la llevaron a la unidad de cuidados intensivos. Tras una tomografía computarizada, se observaron calcificaciones cerebrales que, junto con la presencia de una mancha roja en la frente y el ojo izquierdo desde su nacimiento, permitieron diagnosticar el síndrome de Sturge-Weber (SWS), una enfermedad rara que afecta vasos sanguíneos y puede causar convulsiones y problemas neurológicos. La paciente presentó además hemiparesia, afasia y cambios en el estado de conciencia. Se descartó eclampsia como causa de sus síntomas durante el embarazo, que resultó no viable y fue inducido. El tratamiento incluyó fenitoína y un aumento progresivo de carbamazepina para controlar las convulsiones, y se implementó un abordaje multidisciplinario con neurología, oftalmología y otros especialistas. Sin embargo, la falta de recursos limitó la realización de estudios más avanzados y evaluaciones adicionales necesarias para el manejo completo del SWS." } }, { "article": "Una paciente de 69 años se quejaba de una pérdida progresiva de la visión. Sus padres eran primos hermanos. Le habían diagnosticado retinitis pigmentosa 27 años antes. La paciente había fumado durante 15 años. Tenía antecedentes de hiperlipidemia e hipotiroidismo.\n\nTras una evaluación oftalmológica completa, se determinó que el paciente tenía una agudeza visual corregida (AVC) de contar los dedos a 5’ y 3’ en los ojos derecho e izquierdo, respectivamente. La retinoscopia mostró una refracción de –1.00 + 0.50×70 y –2.00 + 1.00×5 en los ojos derecho e izquierdo, respectivamente. El paciente tenía discos ópticos pálidos con una atrofia profunda extensa de la mácula central, hiperplasia del pigmento epitelial y otras áreas de atrofia multifocal en el ojo derecho. Además, el paciente tenía atrofia macular en el ojo izquierdo. En la imagen de autofluorescencia del fondo del ojo (FAF) del paciente, había evidencia de una hipoautofluorescencia central de la mácula, con una extensión centrífuga difusa desde su centro hasta su periferia.\n\nLa tomografía de coherencia óptica macular (OCT) determinó que el espesor macular promedio era de 191 µM y 193 µM en los ojos derecho e izquierdo, respectivamente. El volumen macular era de 6.9 mm3 y 7.0 mm3 en los ojos derecho e izquierdo, respectivamente. No se encontró edema macular, quistes o fluido subretinal en ninguno de los ojos.\n\nUna prueba de campo visual reveló que el paciente tenía desviaciones medias de –23.75 dB y –24.56 dB en los ojos derecho e izquierdo, respectivamente. Las desviaciones estándar de patrón fueron de +3.69 dB y +4.69 dB en los ojos derecho e izquierdo, respectivamente. Los resultados de un electrorretinograma de campo completo (ERG) mostraron una respuesta normal de bastones y una respuesta de conos disminuida, bilateralmente. Por estas razones, se realizó un diagnóstico clínico de enfermedad STGD1.\n\nSe encontró una variante patogénica homocigótica intrónica c.5714+5G>A del gen ABCA4 tras el análisis de secuenciación y eliminación/duplicación utilizando secuenciación de próxima generación (Invitae Corporation, San Francisco, California). Tenía seis variantes adicionales de significación incierta (VUS) en los genes CACNA1F, EYS, KCNV2, KLHL7, MKKS y USH2A.\n", "gold_summary": "Una paciente de 69 años de edad se presentó en la clínica quejándose de una pérdida progresiva de la visión. La evaluación oftálmica fue notable para una mejor agudeza visual corregida de contar los dedos a 5' en el ojo derecho y 3' en el ojo izquierdo. Las imágenes revelaron una atrofia profunda y extensa de la mácula central, una hiperplasia del pigmento epitelial y otras áreas de atrofia multifocal en el ojo derecho. Además, las imágenes de autofluorescencia del fondo de la mácula mostraron una hipoautofluorescencia central con expansión bilateral a la periferia en ambos ojos. Un electrorretinograma de campo completo mostró una respuesta normal de los bastones, con una respuesta disminuida de los conos, bilateralmente. Las pruebas genéticas fueron positivas para una mutación inotrópica homocigótica en el gen ABCA4 de la variante c.5714+5G>A.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 69 años tenía problemas para ver mejor con el tiempo. Sus ojos mostraban daño en una parte llamada mácula, que ayuda a ver bien. Las pruebas dijeron que algunas células de sus ojos no funcionaban bien. También encontraron un cambio en un gen que puede causar esta enfermedad en la vista. Los doctores la están cuidando para ayudarla.", "B2": "Una mujer de 69 años tenía pérdida progresiva de la visión desde hace varios años. Su visión era muy baja y solo podía contar los dedos cerca de sus ojos. Las imágenes del fondo del ojo mostraron daño en la mácula, la parte central de la retina. Había áreas con desgaste y cambios en el color de la retina. La prueba eléctrica de la retina mostró que las células bastones funcionaban bien, pero las conos, que ayudan a ver colores y detalles, estaban dañadas. El análisis genético encontró una mutación en el gen ABCA4, que causa la enfermedad de Stargardt y afecta la visión central. Aunque no había inflamación ni líquido, el daño en la mácula explica su pérdida visual. Por eso, es importante hacer un seguimiento para controlar la enfermedad y buscar tratamientos.", "B3": "Una mujer de 69 años consultó por pérdida progresiva de la visión, con antecedentes familiares consanguíneos y diagnóstico previo de retinitis pigmentosa. La evaluación oftalmológica mostró una agudeza visual muy reducida, con atrofia macular profunda y multifocal, además de hiperplasia del pigmento epitelial en el ojo derecho. Las imágenes de autofluorescencia revelaron una hipoautofluorescencia central que se extendía hacia la periferia en ambos ojos. La tomografía de coherencia óptica indicó un espesor macular disminuido sin signos de edema o líquido. El electrorretinograma evidenció una función normal de los bastones, pero una respuesta disminuida de los conos en ambos ojos. El análisis genético identificó una variante patogénica homocigótica en el gen ABCA4 (c.5714+5G>A), asociada con enfermedad de Stargardt tipo 1 (STGD1). Este caso resalta la importancia de combinar hallazgos clínicos, imagenológicos y genéticos para un diagnóstico preciso, lo que podría orientar futuros tratamientos o asesoramiento genético." } }, { "article": "Un niño de 19 meses de edad fue admitido en el departamento de urgencias porque se cayó de la trona en la que comía. Esta caída ocurrió en un aparente bienestar, sin la presencia de signos o síntomas anticipados. Primero, se cayó sobre su glúteo y luego se golpeó la cabeza (occipucio) contra el suelo. Vomitó (tres episodios) y estaba muy irritable. Su frecuencia respiratoria y cardíaca eran >60 respiraciones y >150 latidos por minuto, mientras que la saturación de oxígeno era <80%. Tras el examen físico, el niño estaba hidratado y consciente, pero irritable. Más importante aún, observamos retracciones subcostal y, al auscultar, disminución de los sonidos respiratorios en la parte basal izquierda del tórax. El paciente fue ventilado con un balón de AMBU conectado a una fuente de oxígeno y monitorizado con un oxímetro de pulso. A pesar de nuestra intervención, la saturación de oxígeno cayó por debajo del 70% y cuanto más ventilábamos, más caía la saturación. La ecografía pulmonar mostró la ausencia de las típicas líneas A y la consolidación del pulmón, que se visualizó directamente como un parénquima sólido. Sobre la base del mal estado clínico, el paciente se sometió a intubación orotraqueal con un tubo endotraqueal con manguito. Después de que el bebé se estabilizó, se sometió a una tomografía computarizada (TC) de tórax que mostró una atelectasia completa del pulmón izquierdo con una interrupción del bronquio izquierdo principal a 12 cm de la bifurcación bronquial. Se sospechó un FBA ya que la madre también declaró que el bebé en los días anteriores había tenido un ataque de tos intenso y desapareció en 24 h sin ningún tratamiento. Por lo tanto, se realizó una broncoscopia rígida y se encontró y se eliminó rápidamente una almendra de 2 cm de diámetro en el bronquio izquierdo principal.\n\nEl paciente nunca había consumido antes almendras u otros frutos secos y, en esta ocasión, ingirió la almendra por accidente.\n\nEl bebé mostró una mejora clínica progresiva y, después de 24 horas, se le retiró la sonda y se le dio de alta de la unidad de cuidados intensivos para ser ingresado en la sala de pediatría general durante unos días, con una recuperación gradual y total de la función respiratoria.\n", "gold_summary": "Describimos el caso de un niño de 19 meses que llegó a la sala de urgencias por un traumatismo en la cabeza. La evaluación clínica, sin embargo, reveló una dificultad respiratoria grave inexplicable que requería intubación traqueal. Después de nuestra evaluación, planteamos la hipótesis de que la dificultad respiratoria grave determinó un estado alterado de conciencia con el consiguiente traumatismo en la cabeza. Los hallazgos radiológicos levantaron la sospecha de aspiración de cuerpo extraño por la presencia de una atelectasia de todo el pulmón izquierdo. La tomografía computarizada mostró una interrupción abrupta del bronquio principal a 12 mm del casco. La siguiente broncoscopia identificó una amígdala de 2 cm.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un niño de 19 meses se cayó y se golpeó la cabeza. Tenía problemas para respirar y su oxígeno estaba bajo. Los médicos encontraron que tenía un fruto seco atorado en un pulmón. Lo sacaron con un tubo especial y el niño mejoró mucho. Después de unos días, pudo respirar bien y salió del hospital.", "B2": "Un niño de 19 meses llegó al hospital tras caerse de la trona y golpearse la cabeza. Al principio parecía estar bien, pero vomitó varias veces y estaba muy irritable. Tenía dificultad para respirar y su oxígeno en sangre estaba muy bajo. Al examinarlo, notaron que su pulmón izquierdo no funcionaba bien. Una tomografía mostró que su bronquio izquierdo, una vía aérea del pulmón, estaba bloqueado. La madre recordó que el niño había tenido tos fuerte días antes. Al hacer una broncoscopia, que es mirar dentro de las vías respiratorias, encontraron y sacaron una almendra que el niño había tragado sin querer. Después de esto, el niño mejoró y pudo salir de la unidad de cuidados intensivos. Su respiración volvió a la normalidad con el tiempo.", "B3": "Un niño de 19 meses fue llevado a urgencias tras una caída desde una trona, inicialmente sin síntomas graves, pero luego presentó vómitos e irritabilidad. A su llegada, mostró dificultad respiratoria severa con saturación de oxígeno críticamente baja y disminución de los sonidos respiratorios en el pulmón izquierdo. A pesar de la ventilación asistida, la oxigenación empeoró, por lo que se realizó una intubación orotraqueal para asegurar la vía aérea. La tomografía computarizada de tórax evidenció atelectasia completa del pulmón izquierdo y una interrupción en el bronquio principal, sugiriendo la presencia de un cuerpo extraño. La broncoscopia confirmó y permitió la extracción de una almendra de 2 cm alojada en el bronquio izquierdo. La madre recordó un episodio previo de tos intensa, probablemente relacionado con la aspiración accidental del alimento. Tras la extracción, el paciente mostró mejoría progresiva y fue trasladado a pediatría para continuar su recuperación. Este caso resalta la importancia de considerar la aspiración de cuerpos extraños en niños con dificultad respiratoria súbita, incluso cuando la causa inicial parezca diferente." } }, { "article": "Una mujer nulípara de 35 años con antecedentes de infertilidad se presentó en la consulta externa. Informó de un antecedente de tres años de dolor sordo cíclico en el ombligo. El dolor se asoció a un nódulo umbilical que sangraba durante la menstruación. Cabe destacar que el dolor empeoraba durante la menstruación y se aliviaba con analgésicos. La paciente también informó de dismenorrea, menorragia y dispareunia. La paciente se había insertado un DIU de cobre 3 años antes y había estado usando Zinnia P (levonorgestrel y etinilestradiol) durante los últimos 3-4 meses para intentar aliviar el dolor. Su historial ginecológico previo no fue notable y tenía un ciclo menstrual regular. No había antecedentes médicos, quirúrgicos o sociales de importancia.\nAl examinarla, sus constantes vitales eran estables. Se observó una hinchazón hiperpigmentada (3 × 2 cm) en el ombligo al examinar el abdomen. La hinchazón era firme, inmóvil, no dolorosa, no reductible y no estaba ligada a estructuras subyacentes. Una resonancia magnética abdominal reveló una masa de mejora mal definida que medía 3 × 4 × 6 cm ubicada a lo largo de la pared abdominal anterior derecha y estaba conectada a un tracto sinusal que se extendía hacia la región suprapúbica, pero no se comunicaba con la cavidad peritoneal, hallazgos que sugieren endometriosis. El diagnóstico diferencial fue amplio, incluida una hernia umbilical, granuloma, cicatriz queloide, neoplasias malignas nodulares y anomalías embriológicas. Además, se observaron lesiones anexiales bilaterales, eran hiperintensas con áreas hipointensas focales y restricciones variables, la lesión del lado derecho medía 1,6 × 1,7 cm y la lesión del lado izquierdo medía 2,0 × 0,8 cm, hallazgos consistentes con endometriosis ovárica bilateral.\n\nSe programó al paciente para la extirpación quirúrgica del nódulo umbilical. La muestra se envió para un examen histopatológico. Los resultados revelaron una epidermis normal con glándulas endometriales dispersas y estroma dentro de la dermis. La fotomicroscopía resaltó la presencia de estroma endometrial y tejido graso subcutáneo. Esta morfología es consistente con la endometriosis. La recuperación postoperatoria de la paciente fue sin incidentes, y se la consideró apta para el alta el día 2 postoperatorio. Recibió asesoramiento sobre su fertilidad futura y la posibilidad de FIV, riesgo de recurrencia y se programó una visita de seguimiento en dos semanas. Se le inició con Dienogest, Visanne y un anticonceptivo oral combinado para el tratamiento de la endometriosis. Se la ha monitoreado clínicamente cada cuatro semanas, y no se han observado síntomas o signos de recurrencia local durante el período de seguimiento de 8 meses. Cabe destacar que, a pesar de que su condición permaneció estable después del tratamiento, no concibió en el transcurso del año siguiente.\n", "gold_summary": "Presentamos el caso de una mujer nulípara de 35 años de edad del norte de Tanzania con un historial de infertilidad de 10 años. Al presentarse, la paciente informó de un historial de tres años de dolor cíclico asociado a una masa umbilical. Una resonancia magnética abdominal reveló una masa mal definida que se intensificaba y medía 3 × 4 × 6 cm, localizada a lo largo de la pared abdominal anterior derecha. La masa estaba conectada a un tracto sinusal que se extendía hacia la región suprapúbica, pero no mostraba comunicación con la cavidad peritoneal, lo que sugería endometriosis. Además, las lesiones anexiales bilaterales demostraron señales hiperintensas con áreas hipointensas focales y restricciones variables, consistentes con endometriomas ováricos bilaterales. La paciente se sometió a la extirpación de la masa umbilical y el examen histopatológico confirmó el diagnóstico de endometriosis umbilical primaria. A pesar de su condición estable después del tratamiento, no concibió durante el año siguiente.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 35 años tenía dolor en el ombligo que empeoraba en su periodo. Tenía un bulto que sangraba durante la regla. Los médicos hicieron una imagen y vieron que tenía endometriosis, que es cuando un tejido parecido al de la regla crece fuera del útero. Le quitaron el bulto con cirugía y confirmó la enfermedad. Después del tratamiento, se sintió bien, pero no pudo quedar embarazada en un año.", "B2": "Una mujer de 35 años tenía problemas para quedar embarazada y dolor en el ombligo. El bulto en su ombligo sangraba y dolía más durante la menstruación. La resonancia mostró una masa en la pared del abdomen y lesiones en los ovarios. Estos hallazgos indicaban endometriosis, que es cuando tejido parecido al del útero crece fuera de él. Le quitaron el bulto con cirugía y confirmaron que era endometriosis en el ombligo. Después, recibió tratamiento hormonal para controlar la enfermedad. Aunque mejoró y no tuvo nuevos síntomas por ocho meses, no pudo quedar embarazada en un año. Por eso, le recomendaron opciones para tratar su fertilidad en el futuro.", "B3": "Una mujer de 35 años con infertilidad y dolor cíclico en el ombligo acudió a consulta, presentando un nódulo umbilical que sangraba durante la menstruación. La resonancia magnética mostró una masa en la pared abdominal derecha conectada a un tracto sinusal, sin comunicación con la cavidad peritoneal, lo que sugería endometriosis. Además, se detectaron lesiones en ambos ovarios compatibles con endometriomas. La paciente fue sometida a cirugía para extirpar el nódulo, y el análisis histopatológico confirmó endometriosis umbilical primaria. Tras la operación, recibió tratamiento hormonal y seguimiento regular, sin signos de recurrencia en ocho meses. Sin embargo, a pesar de la estabilidad clínica, no logró concebir en el año siguiente. Este caso destaca la importancia de considerar la endometriosis en pacientes con dolor umbilical cíclico y problemas de fertilidad, y la necesidad de un manejo integral que incluya cirugía, tratamiento médico y asesoramiento reproductivo." } }, { "article": "Presentamos a un recién nacido de 15 minutos de edad, hijo de una madre para-cuatro que no recordaba su LNMP pero que afirmaba haber estado amenorreica durante los últimos nueve meses. Su madre había recibido atención prenatal en el centro de salud cercano dos veces y no había tenido incidentes. Sin embargo, no se le había realizado un ultrasonido obstétrico temprano. Por lo demás, no tiene antecedentes de enfermedades crónicas como diabetes mellitus e hipertensión. Durante su embarazo actual, no tuvo fiebre, dolor de cabeza o visión borrosa. Nunca había usado ninguna droga aparte de sulfato ferroso durante este embarazo. Sus hijos anteriores están todos sanos y vivos. A su llegada a nuestro hospital, tuvo una hemorragia vaginal de dos horas de duración. Posteriormente, fue admitida con un diagnóstico de embarazo de tercer trimestre más multigravida más hemorragia anteparto secundaria a desprendimiento de placenta más oligohidramnios severo más presentación de nalgas.\n\nEn el examen pélvico, tenía un sangrado vaginal activo. Se le realizó una ecografía obstétrica al llegar. En consecuencia, la edad gestacional era de 34 semanas, la placenta estaba en el fondo con un coágulo retroplacentario y el líquido amniótico había disminuido significativamente con un único bolsillo más profundo de 1,5 cm. El peso fetal estimado era de 2,4 kg y presentación de nalgas. Otras investigaciones de la madre son grupo sanguíneo AB+, VDRL=negativo, RBS=120 mg/dL, en CBC, glóbulos blancos=9000, hemoglobina=11 gm/dL, plaqueta=180,000 y neutrófilo=60%.\n\nTras obtener el consentimiento informado por escrito, se realizó una cesárea de urgencia por las indicaciones ya mencionadas para extraer un neonato vivo de 2,01 kg de peso con puntuaciones de 5 y 6 en las pruebas de Apgar en el primer y el quinto minuto, respectivamente.\n\nEl neonato no lloró y fue reanimado durante cinco minutos. Luego fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos neonatales para recibir atención e investigaciones adicionales. Al llegar, el neonato estaba en dificultad respiratoria. Sus signos vitales eran de 160 latidos por minuto, 70 respiraciones por minuto, temperatura de 33,4 grados centígrados y saturación de oxígeno del 60%. La fontanela anterior del neonato medía 2 cm por 2 cm y tenía micrognatia y cuello corto. En el sistema respiratorio, había retracciones intercostales y subcostales, respiración trabajosa y gruñidos. En el examen precordial, se escucharon bien los sonidos s1 y s2, no había murmullo ni ritmo de galope. En el sistema musculoesquelético, había acortamiento bilateral de las extremidades superiores, la extremidad inferior derecha estaba normal en posición y estructura, la pierna izquierda giraba hacia adentro (flexión mediolateral) en la articulación de la rodilla y la estructura del pie era normal. En el examen neurológico, estaba letárgico, el tono era normotónico en la extremidad inferior derecha y el reflejo de Moro era difícil de evaluar. La investigación de laboratorio mostró grupo sanguíneo = A+, CRP = reactivo, WBC = 30,000, neutrófilos = 54%, linfocitos = 21.1%, HGB = 8 gm/dL y plaquetas = 150,000. Se realizó una radiografía que mostró un acortamiento extremo de las extremidades superiores. La extremidad inferior izquierda estaba internamente girada. La ecocardiografía fue normal. Con una evaluación de prematuro tardío (34-36 semanas por puntaje de Ballard) más bajo peso al nacer más apropiado para la edad gestacional más focomelia más asfixia perinatal más sepsis neonatal temprana, se manejó con apoyo de oxígeno, fluido de mantenimiento e antibióticos intravenosos. El neonato murió después de tres días de hospitalización.\n", "gold_summary": "Presentamos a un neonato de 15 minutos de vida, hijo de una madre para-cuatro que no recordaba su LNMP pero que afirmaba estar amenorreica desde hacía nueve meses. El modo de parto fue por cesárea para extraer al neonato vivo, que pesaba 2,01 kg y tenía puntuaciones APGAR de 5 y 6 en el primer y quinto minutos, respectivamente. El neonato no lloró y fue reanimado durante cinco minutos. Después se lo trasladó a la unidad de cuidados intensivos neonatales para continuar con el tratamiento y las investigaciones. Sus signos vitales eran: pulso de 160 latidos por minuto, frecuencia respiratoria de 70 respiraciones por minuto, temperatura de 33,4 grados centígrados y saturación de oxígeno del 60%. La fontanela anterior del neonato medía 2 cm por 2 cm y tenía micrognatia y cuello corto. En el sistema respiratorio había retracciones intercostales y subcostales, respiración trabajosa y gruñidos. En el sistema musculoesquelético había acortamiento bilateral de la extremidad superior, la pierna derecha tenía una posición y estructura normales, la pierna izquierda giraba hacia adentro (se doblaba hacia la parte media) en la articulación de la rodilla y el pie tenía una estructura normal.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un bebé nació por cesárea porque su mamá tuvo problemas en el embarazo. El bebé pesó poco y no lloró al nacer, por eso lo ayudaron a respirar. Tenía dificultades para respirar y partes de sus brazos eran más cortas de lo normal. También una pierna estaba doblada hacia adentro. Lo cuidaron en un hospital, pero estaba muy débil.", "B2": "Un recién nacido de 15 minutos llegó tras una cesárea urgente por problemas en el embarazo. Pesó 2,01 kg y tuvo bajas puntuaciones en la prueba de Apgar, que mide su estado al nacer. Fue reanimado y llevado a cuidados intensivos porque tenía dificultad para respirar y baja temperatura. Su saturación de oxígeno también era muy baja. Tenía la cabeza normal, pero la mandíbula era pequeña y el cuello corto. Además, sus brazos eran muy cortos y una pierna estaba girada hacia adentro, aunque el pie estaba normal. Los exámenes mostraron infección y anemia, una falta de glóbulos rojos. A pesar del tratamiento con oxígeno y antibióticos, el bebé falleció a los tres días. Este caso resalta la importancia del control prenatal temprano para detectar riesgos.", "B3": "Se presentó un recién nacido de 15 minutos, hijo de una madre con embarazo complicado por desprendimiento placentario, oligohidramnios severo y presentación de nalgas. La cesárea de urgencia permitió extraer un bebé vivo, con peso de 2,01 kg y puntuaciones Apgar bajas que requirieron reanimación inmediata. Al ingreso a la unidad de cuidados intensivos neonatales, el neonato mostraba dificultad respiratoria, temperatura baja y saturación de oxígeno reducida. Se observaron características físicas como micrognatia (mandíbula pequeña) y cuello corto, además de acortamiento severo de las extremidades superiores y deformidad en la rodilla izquierda, mientras que la pierna derecha y el pie izquierdo eran normales. Los exámenes revelaron signos de infección, anemia y elevación de glóbulos blancos. Se diagnosticó prematuridad tardía, focomelia (malformación de las extremidades), asfixia perinatal y sepsis neonatal temprana. A pesar del tratamiento con oxígeno, líquidos y antibióticos, el neonato falleció tras tres días hospitalizado. Este caso resalta la importancia de un control prenatal adecuado y la vigilancia perinatal para detectar y manejar complicaciones graves que pueden afectar la supervivencia neonatal." } }, { "article": "Mujer de 61 años con antecedente de carcinoma escamocelular de cuello uterino estadio FIGO IIB, diagnosticado en febrero de 2019, tratada en un hospital privado de cuarto nivel de atención, donde se ofrece cuidado ambulatorio y hospitalario para pacientes con condiciones complejas oncológicas y no oncológicas. Al momento del diagnóstico se realizó histerectomía radical con linfadenectomía pélvica, que descartó compromiso nodal. El tratamiento complementario de primera línea incluyó seis ciclos de quimioterapia con cisplatino, y braquiterapia y radioterapia, alcanzando una respuesta tumoral completa. En 2021, tras detectarse una recaída aislada en la región ilíaca, mediante tomografía, se administró cisplatino y 30 sesiones de radioterapia, logrando una nueva respuesta completa. En septiembre de 2022, una tomografía reveló otra recaída con compromiso del parametrio izquierdo, el uréter y la cadena ilíaca ipsilateral, por lo que se decidió primera línea para enfermedad recurrente con carboplatino, paclitaxel y pembrolizumab. Durante este régimen, la paciente presentó hipersensibilidad al platino en el quinto ciclo, gestionada con un protocolo de desensibilización, continuando con el pembrolizumab. En septiembre de 2023, ante la progresión en imágenes de una masa retroperitoneal única, debido a la falta de respuesta óptima, se inició gemcitabina, según guías de manejo, segunda línea de enfermedad recurrente, recibiendo una dosis acumulada de 8.544 mg/m2 hasta enero de 2024. Sin embargo, desarrolló síntomas de isquemia digital en manos, por lo que el tratamiento fue suspendido tras la segunda dosis del tercer ciclo, acumulando 11.744 mg/m2 de gemcitabina.\n\nEn febrero de 2024, la paciente ingresó al servicio de urgencias del mismo hospital donde era valorada de forma ambulatoria, remitida por oncología debido a progresión de los síntomas en sus extremidades. La paciente refería dolor lancinante y coloración azulada en dedos de manos; al examen físico se evidencia necrosis en el segundo dedo de la mano derecha, coloración ocre y fenómeno de Raynaud en los dedos de la mano izquierda. Las extremidades inferiores mostraban edema grado II en el miembro inferior izquierdo y pulsos presentes. Los estudios para autoinmunidad y vasculitis resultaron negativos, incluyendo anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos (ANCAS), anticuerpos antinucleares (ANAS), anticuerpos antidesoxirribonucleicos (anti-DNA), cardiolipinas, prueba confirmatoria de anticoagulante lúpico, perfil de anticuerpos contra antígenos nucleares extraíbles (ENAS), anticuerpos contra proteinasa 3, anticuerpos antimieloperoxidasa y anticuerpos dirigidos contra la ADN topoisomerasa I (antiSCL). Además, el factor reumatoide y los niveles de complemento 3 (C3) y complemento 4 (C4) también fueron normales. Prueba serológica para sífilis (VDRL - Venereal Disease Research Laboratory) negativa, ecocardiograma transtorácico sin hallazgos de un foco cardioembólico.\n\nSe inició anticoagulación con heparina de bajo peso molecular, junto con ácido acetilsalicílico, estatina y un calcioantagonista. El equipo de cirugía de mano realizó amputación del segundo dedo de la mano derecha, confirmando necrosis por licuefacción en el estudio histopatológico.\n\nDurante el posoperatorio se agregó sildenafil al tratamiento, logrando una mejoría progresiva en los signos de isquemia de los dedos restantes. Durante la hospitalización, la paciente presenta complicación por sangrado vaginal masivo, requiriendo embolización de arterias uterinas.\n\nEl servicio de reumatología aplicó la escala de causalidad de Naranjo para determinar el papel de la gemcitabina en la vasculitis, con un puntaje de 8, lo que indicó que el medicamento probablemente provocó la necrosis.\n\nPosteriormente, a los 20 días de ingreso a hospitalización desarrolló deterioro neurológico, sin hallazgos significativos en la tomografía de cráneo. Evaluada por cuidados paliativos, su estado funcional se clasificó con un Barthel de 0/30, ECOG de 4 y Karnofsky de 10 %, con pronóstico de vida inferior a tres semanas según el Índice Pronóstico de Paciente (PPI: + 6 puntos). En consenso con la familia, se suspendieron estudios adicionales y se implementó un manejo paliativo integral. La paciente falleció tras el alta hospitalaria.", "gold_summary": "Oaciente de 61 años tratada con gemcitabina (11.744 mg/m² acumulados) por enfermedad metastásica, en un hospital general de cuarto nivel, privado, no oncológico, donde venía siendo manejada de forma ambulatoria. Presentó necrosis distal del segundo dedo de la mano derecha, por lo que se suspendió el tratamiento y se requirió amputación de este dedo. Se realizó una búsqueda en Embase, Medline y Lilacs. Se buscaron estudios de reporte y series de casos sobre necrosis distal inducida por gemcitabina. Se extrajeron datos de dosis, diagnóstico y tratamiento.", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 61 años con cáncer recibió un medicamento llamado gemcitabina. Después de varias dosis, tuvo dolor y cambio de color en los dedos de las manos. Un dedo se dañó mucho y tuvieron que cortarlo. Los médicos pararon el medicamento y le dieron otros tratamientos para mejorar. Al final, su salud empeoró y recibió cuidados para estar tranquila.", "B2": "Una mujer de 61 años con cáncer de cuello uterino recibió varios tratamientos, incluyendo gemcitabina para una recaída. Después de acumular una dosis alta de este medicamento, presentó dolor y cambio de color en los dedos de las manos, con necrosis (muerte del tejido) en uno de ellos. Se suspendió la gemcitabina y se amputó el dedo afectado. Los exámenes descartaron otras causas como enfermedades autoinmunes o infecciones. El equipo médico inició tratamientos para mejorar la circulación y controlar el daño. Sin embargo, la paciente empeoró, con problemas neurológicos y un estado general muy deteriorado. Finalmente, se decidió cuidar su bienestar con un manejo paliativo, y falleció poco después. Este caso sugiere que la gemcitabina pudo causar la necrosis en sus dedos.", "B3": "Una mujer de 61 años con cáncer cervical avanzado recibió múltiples tratamientos, incluyendo cirugía, quimioterapia y radioterapia, logrando inicialmente respuestas completas. Tras varias recaídas, se le administró gemcitabina como segunda línea, acumulando una dosis considerable que posteriormente se asoció con isquemia digital y necrosis en un dedo de la mano. Esta complicación motivó la suspensión del fármaco y la amputación del dedo afectado, descartándose otras causas autoinmunes o vasculares mediante estudios complementarios. Durante la hospitalización, se implementó un tratamiento combinado con anticoagulantes, vasodilatadores y manejo quirúrgico, lo que permitió cierta mejoría en la circulación de los dedos restantes. No obstante, la paciente presentó complicaciones graves, como un sangrado vaginal masivo y deterioro neurológico, que condujeron a un enfoque paliativo integral. Finalmente, falleció poco después del alta hospitalaria. Este caso destaca la importancia de identificar efectos adversos poco frecuentes pero graves asociados a la gemcitabina, para ajustar el tratamiento y proporcionar un cuidado adecuado en pacientes con enfermedad avanzada." } }, { "article": "Mujer de 53 años, con antecedente de AR de 15 años de diagnóstico en tratamiento con metotrexato, resto de antecedentes sin datos de importancia, la cual presentó cuadro clínico 8 meses antes (de acudir a nuestro servicio) con astenia y adinamia de forma progresiva, palidez de tegumentos, alzas térmicas no cuantificadas de predominio nocturno, pérdida de peso no intencionada de 15 kg en 6 meses aproximadamente, sin valoración ni seguimiento médico, a lo que se agregó 3 meses después disnea de grandes a medianos esfuerzos, y cuya sintomatología se agudizó 5 días antes (de acudir a nuestro servicio), aunada a sangrado de tubo digestivo alto (STDA), caracterizado por evacuaciones melénicas abundantes, 3 evacuaciones en 24 horas, hematemesis en 2 ocasiones, escasas, sin causa aparente. La paciente negó consumo de analgésicos no esteroideos (AINE) y tuvo aumento de volumen en la pierna izquierda, la cual le dolía y tenía la presencia de edema y eritema, con limitación a la movilidad, motivo por el cual acudió a (nuestro) Servicio de Urgencias.\n\nDurante su hospitalización con anemia severa sin repercusión hemodinámica, se transfundieron 3 concentrados eritrocitarios sin complicaciones aparentes. Después de su estabilización, se inició abordaje diagnóstico para síndrome consuntivo. Por el cuadro clínico de miembro inferior izquierdo se hizo US Doppler que evidenció trombosis venosa profunda. Se realizó ultrasonido de abdomen por probable hepatopatía por metotrexato, el cual reportó infartos esplénicos y hepáticos, así como presencia de cambios crónicos hepáticos. Se llevó a cabo endoscopía con evidencia de varices pequeñas, sin sangrado activo. Debido a la sospecha de neoplasia por los antecedentes y el cuadro clínico de la paciente, se llevó a cabo tomografía axial simple y contrastada de tórax y abdomen y se encontró hepatoesplenomegalia y múltiples conglomerados ganglionares axilares, mediastinales y paraaórticos que sugerían actividad infiltrativa. Esto se valoró por el Servicio de Cirugía General para la realización de biopsia de ganglio axilar derecho, donde se reportó proliferación neoplásica de células linfoides. Posteriormente se valoró por el Servicio de Hematología de la unidad, se solicitaron estudios de laboratorio (cuadro I) y se realizó aspirado de médula ósea en el que se evidenciaron células plasmáticas displásicas y células reticulares, por lo cual se concluyó que había la presencia de infiltración linfoplasmocitaria. Con los antecedentes, el cuadro clínico y los estudios complementarios se diagnosticó LNH estadio IV y la paciente fue enviada a hospital de tercer nivel para realización de inmunohistoquímica, estadificación e inicio de tratamiento. En tercer nivel se identificó linfoma difuso de células B con inmunofenotipo B CD20 con sobrecrecimiento de células dendríticas, y la paciente fue valorada para inicio de tratamiento con quimioterapia.", "gold_summary": "Mujer de 55 años con antecedente de AR que ingresó a un servicio de medicina interna por sangrado de tubo digestivo; presentó datos clínicos de trombosis venosa profunda en miembro pélvico izquierdo y síndrome consuntivo en estudio. Durante su abordaje se identificó con infartos esplénicos y hepáticos, así como múltiples conglomerados ganglionares, por lo que se practicó biopsia de ganglio axilar que reportó proliferación neoplásica de células linfoides y aspirado de médula ósea con presencia de infiltración linfoplasmocitaria, con lo que se determinó diagnóstico de linfoma no Hodgkin estadio IV. La paciente fue enviada a un hospital de tercer nivel para inicio de tratamiento.", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 53 años tenía cansancio, palidez y pérdida de peso. También sangraba por la boca y tenía dolor y hinchazón en una pierna. Los médicos encontraron coágulos en la pierna y cambios en el hígado y el bazo. Después de hacer pruebas, descubrieron que tenía un tipo de cáncer llamado linfoma. La enviaron a otro hospital para empezar su tratamiento.", "B2": "Una mujer de 53 años con artritis reumatoide presentó cansancio, pérdida de peso y sangrado digestivo. También tuvo dolor, hinchazón y enrojecimiento en la pierna izquierda, que resultó ser una trombosis venosa profunda (coágulo en la vena). Se encontraron daños en el bazo y el hígado, además de ganglios inflamados en varias partes del cuerpo. La biopsia de un ganglio mostró células anormales, y el examen de médula ósea confirmó infiltración de células cancerosas. Con estos hallazgos, se diagnosticó un linfoma no Hodgkin en etapa avanzada. Por eso, la paciente fue enviada a un hospital especializado para recibir tratamiento con quimioterapia.", "B3": "Una mujer de 53 años con artritis reumatoide de larga evolución presentó síntomas progresivos como fatiga, pérdida de peso y palidez, acompañados de sangrado digestivo alto y dolor con edema en la pierna izquierda. Durante su ingreso hospitalario, se detectó anemia severa y trombosis venosa profunda en la pierna afectada. Estudios por imágenes revelaron infartos en el bazo y el hígado, además de múltiples ganglios linfáticos agrandados en distintas regiones del cuerpo. La biopsia de un ganglio axilar mostró proliferación anormal de células linfoides, y el aspirado de médula ósea confirmó infiltración linfoplasmocitaria. Estos hallazgos permitieron diagnosticar un linfoma no Hodgkin en estadio IV. Por lo tanto, la paciente fue remitida a un hospital especializado para realizar estudios adicionales, confirmar el tipo específico de linfoma y comenzar el tratamiento con quimioterapia. Este caso subraya la importancia de una evaluación exhaustiva ante síntomas sistémicos y complicaciones como trombosis y sangrado, especialmente en pacientes con enfermedades autoinmunes que reciben inmunosupresores." } }, { "article": "Un hombre de 56 años se presentó en el departamento de urgencias de nuestro hospital debido a una falta de aire repentina y un episodio de síncope mientras caminaba dentro de su casa. Se sometió a una prostatectomía laparoscópica asistida por robot para el carcinoma de próstata, 5 días antes de su presentación en el departamento de urgencias. Su curso postoperatorio en el hospital fue sin incidentes. En el departamento de urgencias, su presión arterial era de 94/54 mmHg, frecuencia cardiaca de 121 latidos por minuto, frecuencia respiratoria de 20 respiraciones por minuto, no tenía fiebre y su saturación de oxígeno era de 92% con 6 L por minuto de oxígeno a través de una cánula nasal. El examen cardiaco reveló S1S2, regular, taquicardia, sin murmullos/galopes/ruidos respiratorios. El examen respiratorio reveló ruidos respiratorios vesiculares normales bilaterales. Se observó que tenía edema de extremidad inferior izquierdo asimétrico. El electrocardiograma (ECG) reveló taquicardia sinusal, sin cambios en la onda ST-T. La troponina estaba levemente elevada a 0.120 ng/mL (rango de referencia: 0 a 0.020). La angiografía por tomografía computarizada (CTA) del tórax mostró embolia pulmonar bilateral extensa, con una gran carga de coágulos en ambas arterias pulmonares principales, evidencia de insuficiencia ventricular derecha aguda. El examen dúplex venoso mostró trombosis venosa profunda izquierda aguda. El ecocardiograma mostró fracción de eyección ventricular izquierda normal del 60% al 65%, movimiento septal anormal y aplanamiento del tabique interventricular, presión sistólica ventricular derecha de 49.7 mmHg, ventrículo derecho moderadamente dilatado, función ventricular derecha disminuida, excursión sistólica tricuspídea de 12.1 mm (normal 15 a 20 mm). Como la mayoría de la carga de coágulos era distal, no se consideró susceptible de extracción quirúrgica, ya que la cirugía reciente era una contraindicación importante para la trombólisis. El paciente comenzó con un goteo de heparina e inhaló óxido nítrico a 20 ppm junto con 40 mg de sildenafil oral cada 8 horas. Al día siguiente, el paciente estaba hemodinámicamente estable y su óxido nítrico inhalado se redujo. Repetir el ecocardiograma 48 horas desde la presentación inicial mostró un tamaño y función del ventrículo derecho mejorados. Su presión sistólica ventricular derecha disminuyó a 22.4 mmHg y su excursión sistólica tricuspídea mejoró a 17.8 mm. Recomendamos que continuara con sildenafil durante el mes siguiente después del alta junto con anticoagulación oral con un plan de seguimiento como paciente ambulatorio. El paciente dio su consentimiento por escrito para el tratamiento durante su hospitalización. El paciente y sus familiares estaban bien informados sobre el plan de atención completo y estuvieron de acuerdo con el plan de atención.\n\nMH - Insuficiencia cardiaca/*terapia farmacológica/etiología\nMH - Humanos\nMH - Hombre\nMH - Edad Media\nMH - Inhibidores de la fosfodiesterasa 5/*uso terapéutico\nMH - Embolismo pulmonar/*complicaciones\nMH - Agentes vasodilatadores/*uso terapéutico\nMH - Disfunción ventricular, derecha/terapia/etiología\n", "gold_summary": "Paciente: Hombre, 56 años\n\nDiagnóstico final: Insuficiencia cardíaca derecha por embolia pulmonar\n\nSíntomas: síncope\n\nMedicación: —\n\nProcedimiento clínico: —\n\nEspecialidad: Cardiología\n\nSe trata de un informe de caso en el que se utilizó sildenafil como agente de rescate para lograr una mejora en el tamaño y la función del ventrículo derecho en un caso de inicio agudo de embolia pulmonar masiva con insuficiencia aguda del ventrículo derecho en el escenario en el que la terapia trombolítica sistémica estaba contraindicada.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 56 años tuvo dificultad para respirar y se desmayó en su casa. Esto pasó después de una operación en la próstata. Los doctores encontraron coágulos en sus pulmones y una parte del corazón derecho estaba dañada. Le dieron un medicamento llamado sildenafil y oxígeno especial. Después, su corazón mejoró y pudo seguir su tratamiento en casa.", "B2": "Un hombre de 56 años tuvo dificultad para respirar y un desmayo cinco días después de una cirugía de próstata. En urgencias, su presión arterial estaba baja y su corazón latía rápido. Tenía hinchazón en una pierna y problemas en el corazón derecho, detectados por imágenes y ecocardiograma. Se encontró que tenía coágulos en los pulmones, lo que causó insuficiencia del ventrículo derecho. No se pudo hacer cirugía para quitar los coágulos por su operación reciente. Recibió tratamiento con heparina, óxido nítrico inhalado y sildenafil, un medicamento que ayuda a relajar los vasos sanguíneos. Después de dos días, su corazón mejoró y se le recomendó continuar el tratamiento con sildenafil y anticoagulantes en casa para evitar más coágulos.", "B3": "Un hombre de 56 años presentó falta de aire súbita y un episodio de síncope cinco días después de una prostatectomía laparoscópica. En urgencias, mostró taquicardia, hipotensión y saturación de oxígeno baja, además de edema en la pierna izquierda. Las pruebas revelaron una embolia pulmonar bilateral extensa con insuficiencia ventricular derecha aguda y trombosis venosa profunda en la pierna afectada. Debido a la reciente cirugía, la trombólisis no fue una opción viable. Por lo tanto, se inició tratamiento con heparina, óxido nítrico inhalado y sildenafil oral, un medicamento que relaja los vasos sanguíneos. Tras 48 horas, el paciente mejoró notablemente en la función y tamaño del ventrículo derecho, con estabilización hemodinámica. Se recomendó continuar con sildenafil y anticoagulación oral tras el alta para mantener la recuperación. Este caso destaca el uso exitoso de sildenafil como terapia alternativa en embolia pulmonar masiva cuando la trombólisis está contraindicada, mostrando una mejora significativa en la función cardíaca derecha y un manejo cuidadoso del paciente postoperatorio." } }, { "article": "Presentamos el caso de un hombre de 78 años con antecedentes conocidos de fibrilación auricular crónica, cardiopatía hipertensiva y miocardiopatía no isquémica. Tenía una reducción global de la fracción de eyección del ventrículo izquierdo del 40-45 %, y su ecocardiograma no mostraba anomalías significativas. El paciente había sido seguido en la clínica de cardiología ambulatoria, donde fue tratado por insuficiencia cardiaca crónica en estadio C del Colegio Americano de Cardiología (ACC) con síntomas de clase III de la Asociación del Corazón de Nueva York (NYHA). A pesar de varios cambios en sus diuréticos e intentos de controlar su estado de líquidos, ganó 40 libras de peso en un período de 3 meses, con un aumento significativo de la falta de aire. A medida que su descompensación de la insuficiencia cardiaca progresó, fue hospitalizado durante 8 días y tratado con furosemida intravenosa (IV). Debido a su clasificación de la NYHA y su ingreso al hospital por exacerbación de la insuficiencia cardiaca, se indicó y se realizó un monitoreo hemodinámico invasivo con implantación de CardioMEMS. La implantación de su CardioMEMS se realizó en Grand Blanc, Michigan, a una altitud de 837 pies con una presión atmosférica de 731.2 el 9 de abril de 2019. Las mediciones hemodinámicas iniciales del cateterismo cardiaco mostraron una presión sistólica PA de 45 mmHg, presión diastólica PA de 16 mmHg y una presión PA media de 30 mmHg. La presión auricular derecha fue de 21 mmHg, presión ventricular derecha de 44/17 mmHg y la presión media de la cuña pulmonar fue de 24 mmHg. El procedimiento se completó sin complicaciones y el paciente fue dado de alta el mismo día.\n\nTras la implantación de CardioMEMS, el paciente permaneció estable durante 4 semanas sin empeoramiento de los síntomas de insuficiencia cardiaca. Cumplió con las lecturas diarias de CardioMEMS con una PA media que osciló entre 27 y 31 mmHg, y una presión diastólica de PA de 17 a 21 mmHg. Estos hallazgos hemodinámicos globales fueron estables en comparación con los del momento de la implantación.\n\nEl paciente viajó a Denver, Colorado, durante cuatro días a una altitud de 5280 pies con una presión atmosférica de 596.8 atm el 5 de mayo de 2019. Las grabaciones del primer día de su visita mostraron un aumento de la presión sistólica de 44 mmHg a 73 mmHg, un aumento de la presión media de 30 mmHg a 53 mmHg y un aumento de la presión diastólica de 20 mmHg a 40 mmHg. Al mismo tiempo, notó un aumento significativo de la falta de aire y la hinchazón de las extremidades inferiores. No buscó atención médica, sino que se contactó con su cardiólogo primario en Michigan. Su oxígeno nasal de referencia se incrementó de 1 litro a 2 litros y su dosis de furosemida se duplicó de 40 mg diarios a dos veces al día. Afortunadamente, este tratamiento mejoró los síntomas del paciente y evitó la admisión hospitalaria. Debido a que se evitó la admisión hospitalaria, no se dispuso de valores de laboratorio, imágenes de diagnóstico y signos vitales clínicos.\n\nDurante su estancia hospitalaria de 4 días, sus presiones invasivas se mantuvieron altas, pero disminuyeron lentamente y se estabilizaron con una PA sistólica de 72 mmHg, una PA media de 49 mmHg y una PA diastólica de 35 mmHg el día previo a su regreso a Michigan. El quinto día, volvió a Michigan y sus mediciones de presión invasiva se normalizaron rápidamente, con una presión PA media de 29 mmHg y una presión PA diastólica de 20 mmHg. Ha seguido estando bien mientras estuvo en Michigan con diuréticos de mantenimiento continuos y un control diario de las presiones PA con su dispositivo CardioMEMS.\n\nMH - Envejecido\nMH - *Altitud\nMH - Monitoreo de presión arterial, ambulatorio\nMH - *Insuficiencia cardiaca/diagnóstico/etiología\nMH - Hospitalización\nMH - Humanos\nMH - Hombre\nMH - Arteria Pulmonar\n", "gold_summary": "Presentamos el caso de un hombre de 78 años con una exacerbación de la insuficiencia cardiaca mientras viajaba a gran altitud. Se detectó un aumento de sus presiones arteriales pulmonares (PA) mediante su dispositivo CardioMEMS implantado. La comprensión del cambio esperado en los registros de presión de la PA ayudó a identificar una verdadera exacerbación de la insuficiencia cardiaca en nuestro paciente. Esto llevó a un cambio rápido en la terapia médica, que en última instancia evitó la hospitalización.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 78 años con problemas del corazón tenía un aparato llamado CardioMEMS para medir la presión en sus pulmones. Cuando viajó a un lugar alto, su presión subió mucho y se sintió muy cansado y con falta de aire. Su doctor cambió su medicina y mejoró sin ir al hospital. El aparato ayudó a ver el problema a tiempo y cuidar mejor su salud.", "B2": "Un hombre de 78 años con insuficiencia cardiaca tenía un dispositivo llamado CardioMEMS. Este aparato mide la presión en las arterias pulmonares, que son vasos del corazón. Al viajar a una ciudad en altura, su presión pulmonar subió mucho. Entonces, tuvo más dificultad para respirar y sus piernas se hincharon. Gracias al dispositivo, su doctor ajustó su tratamiento con diuréticos y oxígeno. Así, evitó la hospitalización. Cuando volvió a su ciudad, la presión volvió a la normalidad y mejoró. Este caso muestra que el monitoreo continuo ayuda a tratar a tiempo cambios en pacientes con insuficiencia cardiaca.", "B3": "Un hombre de 78 años con insuficiencia cardiaca crónica y un dispositivo CardioMEMS implantado para monitorear la presión arterial pulmonar (PA) presentó una descompensación durante un viaje a Denver, a gran altitud. Antes del viaje, sus presiones pulmonares se mantenían estables, pero al llegar a 5280 pies, se observó un aumento significativo en las presiones sistólica, media y diastólica de la PA, acompañado de empeoramiento de la falta de aire y edema en las piernas. Sin embargo, el paciente no requirió hospitalización porque, tras comunicarse con su cardiólogo, se ajustó su tratamiento con oxígeno y diuréticos, lo que mejoró sus síntomas. Al regresar a menor altitud, sus presiones pulmonares volvieron a valores normales. Este caso muestra cómo el monitoreo continuo con CardioMEMS permitió detectar y manejar a tiempo una exacerbación real de insuficiencia cardiaca relacionada con el cambio de altitud, evitando complicaciones mayores. Además, resalta la importancia de adaptar el tratamiento en pacientes con insuficiencia cardiaca que viajan a altitudes elevadas, ya que la presión atmosférica puede influir en la función cardiopulmonar. Por lo tanto, el seguimiento remoto y la comunicación rápida con el equipo médico fueron claves para el buen manejo del paciente." } }, { "article": "Un hombre de 55 años, previamente sano, fue derivado al servicio de urgencias por su médico de cabecera, quejándose de una fiebre de 3 semanas de evolución, tos productiva, disnea y sibilancias. Tenía un historial de 80 paquetes-año de consumo de tabaco y un historial familiar positivo de cáncer de pulmón. Había sido tratado por su médico de cabecera con un ciclo de amoxicilina oral y prednisona oral, pero sus síntomas empeoraron. Cuando llegó al servicio de urgencias, su recuento de glóbulos blancos era de 16,4 × 109/L (rango normal: 4,0-10,0 × 109/L), el recuento de neutrófilos de 13,8 × 109/L (rango normal: 2,0-7,0 × 109/L), la proteína C reactiva era de 118 mg/L (normal: 0-5 mg/L) y el sodio sérico era de 112 mmol/L (rango normal: 136-145 mmol/L). Otros marcadores bioquímicos estaban dentro de los límites normales. Una radiografía de tórax mostró consolidación del lóbulo medio e inferior derecho con derrame pleural moderado asociado. Fue admitido y tratado como neumonía adquirida en la comunidad y el estudio confirmó el diagnóstico de SIADH.\n\nEl paciente empeoró a pesar de la administración intravenosa de piperacilina-tazobactam y de claritromicina oral, con empeoramiento de la consolidación en la repetición de la radiografía de tórax. El paciente fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos y, posteriormente, se le realizó una intubación y ventilación. Una tomografía computarizada (TC) de su tórax reveló una masa hilar derecha con afectación mediastinal y adenopatía hilar derecha con consolidación de espacio aéreo extenso superpuesta. Una biopsia realizada durante la broncoscopia reveló células pequeñas, histológicamente monótonas, con núcleos ovoides oscuros. No se observaron nucleolos, y varias figuras mitóticas estaban presentes. Las células tienen un citoplasma estrecho y mal definido. La inmunohistoquímica realizada en las células tumorales mostró negatividad a CD45, AE1/AE3, positividad a TTF1. También se observaron sinapsina mínima focal y positividad a cromogranina A. Este perfil inmunohistoquímico fue consistente con un diagnóstico de cáncer de pulmón de células pequeñas.\n\nLa estadificación completa, que consistió en una tomografía computarizada del cerebro y tórax-abdomen-pelvis, confirmó una enfermedad en estadio extenso con metástasis suprarrenales. El estado funcional ECOG de la paciente era deficiente debido a una combinación de SCLC y dificultad respiratoria que requería ventilación artificial. Como las tasas de respuesta con quimioterapia en SCLC son generalmente altas, se inició un tratamiento quimioterápico doble en forma de carboplatino y etopósido mientras la paciente estaba intubada en la UCI.\n\nEl paciente respondió bien al tratamiento y fue extubado y trasladado a la sala de ventilación no invasiva. Una nueva tomografía computarizada de tórax después de 1 ciclo mostró una buena respuesta parcial al tratamiento.\n\nEn el día 3 del ciclo 2 de quimioterapia, la paciente desarrolló dolor en la parte inferior de la espalda y debilidad bilateral en las extremidades inferiores. El examen identificó paresia motora bilateral en las extremidades inferiores (grado 3 del Consejo de Investigación Médica [MRC]) y paresia sensorial. El examen sensorial reveló ausencia de tacto ligero, pinchazo, coordinación y propiocepción en las extremidades inferiores. El día 3 de etopósido se retrasó como resultado de los nuevos hallazgos neurológicos.\n\nSe realizaron un TAC cerebral, resonancia magnética (RM) cerebral y resonancia magnética (RM) de la columna para investigar los nuevos hallazgos neurológicos. Todos los resultados radiológicos fueron normales, sin evidencia de metástasis intracerebrales, accidente cerebrovascular, mielitis o enfermedad leptomeníngea. Además, no hubo evidencia radiográfica obvia de compresión de la médula espinal, ya sea por compresión extrínseca por depósito metastásico óseo o depósitos intramedulares o leptomeníngeos.\n\nDos días después, un examen neurológico de seguimiento reveló tetraplejía, MRC grado 0 en las extremidades superiores e inferiores. Todos los reflejos tendinosos profundos estaban ausentes. Los músculos de la cabeza y el cuello, la cognición y el habla no se vieron afectados, y el examen de los nervios craneales fue normal.\n\nLos análisis de sangre de rutina, incluida la proteína C reactiva y la velocidad de sedimentación de eritrocitos, fueron normales. Los análisis de sangre específicos, incluidos los de vitamina B12 en suero, folato, serología del VIH, serología de la enfermedad de Lyme, serología del virus de Epstein-Barr, serología de Brucella, anticuerpos tiroideos, pruebas de función tiroidea, ANCA, ENA, ANA y electroforesis de proteínas séricas, fueron negativos o normales. Se enviaron anticuerpos para las pruebas de sangre Hu, Ri y Yo, y todos fueron negativos. En este momento, se sospechó un diagnóstico de polineuropatía simétrica ascendente aguda motora y sensorial y se realizó una punción lumbar. Los resultados del líquido cefalorraquídeo (LCR) revelaron una proteína total elevada de 3.32 g/L (normal 0.15–0.45), y otros parámetros fueron normales, con una repetición 3 días después que mostró resultados similares. La citología del LCR fue negativa para la malignidad y el cultivo del LCR también fue negativo.\n\nLa electromiografía fue consistente con una polineuropatía difusa predominantemente motora; los potenciales sensoriales se conservaron, pero fueron de pequeña amplitud. Las conducciones motoras mostraron características axonales/desmielinizantes mixtas, que no eran típicas del síndrome de Guillain-Barré.\n\nSe realizaron estudios de electromiografía y conducción nerviosa para investigar la polineuropatía motora y sensorial aguda del paciente. Los estudios de conducción nerviosa revelaron lo siguiente:\n\n•Nervios motores:\n◦Las amplitudes del potencial de acción muscular compuesto (CMAP) se redujeron notablemente en los nervios tibial y cubital de forma bilateral (tibial: 1,2 mV; normal > 4 mV; cubital: 0,8 mV; normal > 3 mV).\n◦Las velocidades de conducción motora (MCV) se desaceleraron en los nervios tibial y cubital (tibial: 30 m/s; normal > 40 m/s; cubital: 34 m/s; normal > 50 m/s), lo que es coherente con la desmielinización.\n◦Las latencias motoras distales se prolongaron, con un patrón mixto axonal y desmielinizante.\n•Nervios sensoriales:\n◦Las amplitudes del potencial de acción nerviosa sensorial (SNAP) se conservaron, pero fueron de poca amplitud en los nervios surales y medianos (sural: 4 μV; normal > 10 μV; mediano: 6 μV; normal > 15 μV).\n◦Las velocidades de conducción sensorial (VCS) se encontraban dentro de los límites normales.\nLos hallazgos electrofisiológicos revelaron una polineuropatía predominantemente motora con características axonales y desmielinizantes mixtas, atípicas para los síndromes paraneoplásicos clásicos, que generalmente son predominantemente sensoriales y se caracterizan por la ausencia de SNAP.\n\nMientras tanto, mientras estas investigaciones estaban en curso, se inició al paciente con dexametasona intravenosa y 0.4 g/kg/día de inmunoglobulina intravenosa sin ninguna mejora sintomática.\n\n3. Resultados y seguimiento\nA pesar de una importante respuesta oncológica inicial a la quimioterapia, el estado neurológico del paciente se deterioró rápidamente. Después de 1 ciclo de carboplatino y etopósido, las imágenes confirmaron una respuesta parcial con una reducción en el tamaño del tumor. Sin embargo, el inicio de una polineuropatía motora y sensorial grave y ascendente condujo a un compromiso respiratorio. Esta disociación entre las respuestas oncológicas y neurológicas destaca la naturaleza agresiva y refractaria del SNP, incluso cuando el tratamiento del cáncer es efectivo. Aunque la dexametasona intravenosa y la inmunoglobulina intravenosa se administraron rápidamente, no lograron mejorar los resultados neurológicos.\n\nSe llevaron a cabo largas y repetidas discusiones multidisciplinares con el paciente y su familia sobre la admisión en la unidad de cuidados intensivos para recibir apoyo ventilatorio. El paciente estaba bien informado y consciente de que era poco probable que sus síntomas neurológicos fueran reversibles y, por lo tanto, optó por el mejor tratamiento de apoyo. El paciente falleció 3 semanas después de los síntomas iniciales. La decisión del paciente de rechazar el apoyo ventilatorio invasivo en favor de los cuidados paliativos pone de relieve las consideraciones éticas que rodean la calidad de vida en los síndromes paraneoplásicos de progresión rápida.\n", "gold_summary": "Preocupaciones del paciente: Un hombre de 55 años con un historial de 80 años fumando presenta al hospital con un historial de 3 semanas de fiebres, tos productiva, disnea y sibilancias. No tenía comorbilidades significativas.\n\nDiagnóstico: Extensas investigaciones radiológicas revelaron una gran masa en el hilum derecho que comprimía el bronquio inferior derecho con depósitos suprarrenales metastásicos. Las investigaciones bioquímicas confirmaron el síndrome de secreción inadecuada de la hormona antidiurética, y la histología identificó un CPCP.\n\nIntervenciones: A pesar de iniciar una quimioterapia combinada con carboplatino y etopósido, el paciente desarrolló parálisis motora progresiva y pérdida sensorial en el transcurso de 4 días, lo que derivó en un diagnóstico de polineuropatía motora y sensorial aguda paraneoplásica.\n\nResultados: Su estado empeoró rápidamente y falleció 14 días después de la aparición de los síntomas debido a una insuficiencia respiratoria, lo que pone de relieve la agresividad de los síndromes paraneoplásicos.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 55 años con tos y fiebre por tres semanas fue al hospital. Le encontraron un tumor en el pulmón y le dieron quimioterapia. Luego, empezó a perder fuerza en las piernas y brazos, y no podía sentir bien. Aunque el tumor mejoró, su cuerpo se puso muy débil y falleció poco tiempo después. Esto muestra que algunas enfermedades pueden ser muy graves y difíciles de tratar.", "B2": "Un hombre de 55 años con un largo historial de fumar acudió al hospital con fiebre, tos y dificultad para respirar durante tres semanas. Las pruebas mostraron una masa en su pulmón derecho y metástasis en las glándulas suprarrenales, además de un síndrome llamado SIADH, que afecta el equilibrio de líquidos en el cuerpo. Fue diagnosticado con cáncer de pulmón de células pequeñas y comenzó quimioterapia. Sin embargo, desarrolló rápidamente debilidad y pérdida de sensibilidad en sus piernas, que empeoró hasta afectar sus brazos. Los estudios indicaron una polineuropatía, un daño en los nervios, relacionada con el cáncer. A pesar del tratamiento con esteroides e inmunoglobulinas, su condición neurológica empeoró y falleció pocas semanas después. Este caso muestra lo agresivos que pueden ser los efectos secundarios del cáncer, incluso cuando el tumor responde al tratamiento.", "B3": "Un hombre de 55 años con antecedentes de tabaquismo prolongado consultó tras tres semanas de fiebre, tos y disnea progresiva. Las imágenes radiológicas revelaron una masa pulmonar derecha con metástasis en glándulas suprarrenales, y el análisis histopatológico confirmó un carcinoma pulmonar de células pequeñas. Se inició quimioterapia combinada, pero el paciente desarrolló rápidamente una polineuropatía motora y sensorial paraneoplásica, manifestada por parálisis progresiva y pérdida sensitiva en extremidades. A pesar del tratamiento con corticosteroides e inmunoglobulinas intravenosas, no se observó mejoría clínica, y su estado neurológico se deterioró hasta provocar insuficiencia respiratoria. Finalmente, el paciente decidió recibir cuidados paliativos y falleció semanas después. Este caso ilustra la agresividad y el rápido empeoramiento que pueden presentar los síndromes paraneoplásicos, incluso cuando el tumor responde inicialmente a la terapia oncológica. Además, resalta la importancia de considerar las decisiones éticas relacionadas con la calidad de vida en pacientes con complicaciones neurológicas graves asociadas al cáncer." } }, { "article": "El paciente presentado firmó el Consentimiento Informado y se cumplieron los demás principios éticos, respetando la Resolución 466/12 del Consejo Nacional de Ética en Investigación. Este informe de caso fue aprobado por el Comité de Ética en Investigación de la Universidad Federal de São Paulo (UNIFESP), bajo el dictamen número 4.455.365.\n\nEl paciente, de 66 años de edad y sexo masculino, acudió a una consulta de otorrinolaringología por presentar disfagia tipo atragantamiento con sólidos y reflujo nasal de alimentos desde hacía un año. Había sufrido un accidente automovilístico 13 años atrás y era diabético. Se le realizó una videoendoscopia de la deglución (VED), en la que se observó, en la evaluación estructural, una protuberancia de la pared posterior de la hipofaringe con residuo salival sobre la lesión. En la evaluación funcional, tras la ingesta de alimentos sólidos, se observó una restricción de la retroflexión de la epiglotis, una limitación de la elevación de la laringe y un reflujo nasal de alimentos, con gran cantidad de residuo alimentario por encima de la lesión, en la pared posterior de la faringe. En la prueba de maniobras posturales, empeoró la disfagia al extender el cuello y mejoró la eliminación al flexionar la cabeza. Se le realizó una tomografía computarizada (TC) de la columna cervical, solicitada para evaluar la naturaleza de la lesión, que mostró la presencia de osteofitos cervicales anteriores entre las vértebras C3 y C6, el mayor de 12 milímetros (mm) de longitud, que estrechaba la columna aérea al nivel de la orofaringe e hipofaringe. Se descartaron otras causas de disfagia y se trató al paciente con terapia de deglución y omeprazol, dirigido al reflujo faringolaríngeo. Se realizaron 6 sesiones de terapia de deglución individualizada, con el objetivo de compensar el mecanismo de deglución ante un obstáculo mecánico en la región faríngea. Los principales aspectos trabajados fueron: modificación de la textura de la dieta, evitando alimentos sólidos y secos; maniobras posturales de deglución, probadas durante la VED, especialmente el chin tuck (“cabeza hacia abajo” o “flexión de la cabeza”), que aumenta el espacio de la válvula (“abre la válvula”) y mejora la presión de transferencia faríngea del alimento; y ejercicios de fortalecimiento de la lengua, para superar la barrera mecánica de la orofaringe durante la expulsión del alimento. Se recomendó, si fuera necesario, alternar la ingesta de alimentos sólidos con líquidos, ante la percepción de alimentos estancados en la faringe. Se le indicó que repitiera los ejercicios de lengua en el hogar, 2 a 3 veces al día. Después de las sesiones iniciales, el paciente presentó una respuesta satisfactoria, y se lo controló trimestralmente durante el primer año y semestralmente a partir del segundo año. Se lo derivó para una evaluación ortopédica para analizar la viabilidad quirúrgica, y se optó por un tratamiento conservador debido a la buena compensación con medidas clínicas. Sigue en seguimiento ambulatorio desde hace 2 años, y mantiene una deglución eficiente, sin incidencia de complicaciones relacionadas con la disfagia. Se optó por mantener reevaluaciones periódicas, al menos una vez al año, para detectar precozmente un posible nuevo desequilibrio de la homeostasis de la deglución relacionado con el deterioro gradual de las funciones en el contexto de la presbifagia o el surgimiento de un nuevo factor agresor.\n", "gold_summary": "Se describió el caso de un paciente de 66 años con disfagia por atragantamiento con sólidos y reflujo nasal de alimentos desde hacía un año. La videoendoscopia de la deglución mostró una protuberancia en la pared posterior de la faringe y, al ofrecer alimentos sólidos, una restricción de la retroflexión de la epiglotis, reflujo nasal de alimentos y una gran cantidad de residuos de alimentos sobre la lesión. La tomografía computarizada de la columna cervical identificó la presencia de osteofitos cervicales anteriores entre las vértebras C3 y C6, el más grande con una longitud anteroposterior de 12 milímetros, que estrechaba la columna aérea a nivel de la orofaringe e hipofaringe. El paciente fue tratado adecuadamente con fonoterapia para la deglución.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 66 años tenía dificultad para tragar alimentos sólidos y parte de la comida le subía por la nariz. Los médicos vieron una protuberancia en su garganta que bloqueaba el paso de la comida. Un estudio mostró que unos huesos en su cuello estaban muy grandes y apretaban su garganta. Con ejercicios para tragar y cambios en su dieta, mejoró mucho y sigue bien con controles médicos.", "B2": "Un hombre de 66 años tenía dificultad para tragar alimentos sólidos y reflujo nasal de comida. Al examinar su garganta con una cámara especial, se vio una protuberancia y problemas para mover la epiglotis, que ayuda a tragar. También había restos de comida acumulados en la garganta. Una tomografía mostró huesos extra en la columna cervical que estrechaban la vía aérea en la garganta. El tratamiento incluyó ejercicios para mejorar la deglución, cambios en la dieta y medicamentos para el reflujo. Después de varias sesiones, el paciente mejoró y no necesitó cirugía. Sigue en control médico para evitar que la dificultad para tragar empeore.", "B3": "Un hombre de 66 años acudió por dificultad para tragar sólidos y reflujo nasal de alimentos durante un año. La evaluación mediante videoendoscopia de la deglución reveló una protuberancia en la pared posterior de la hipofaringe, con acumulación de saliva y residuos alimentarios, además de una restricción en el movimiento de la epiglotis y elevación laríngea, lo que causaba reflujo nasal. La tomografía computarizada mostró osteofitos (crecimientos óseos) en la columna cervical entre las vértebras C3 y C6, que comprimían la vía aérea en la orofaringe e hipofaringe. Se descartaron otras causas de disfagia y se inició tratamiento conservador con terapia de deglución, que incluyó modificaciones en la dieta, maniobras posturales para facilitar el paso del alimento y ejercicios para fortalecer la lengua. Tras seis sesiones, el paciente mejoró notablemente y se mantuvo bajo seguimiento regular durante dos años, sin complicaciones. Se consideró la opción quirúrgica, pero se optó por continuar con el tratamiento clínico debido a la buena respuesta. Las revisiones periódicas son importantes para detectar posibles cambios relacionados con el envejecimiento o nuevos factores que afecten la deglución." } }, { "article": "Una paciente caucásica de 18 años de edad se presentó en nuestra clínica con quejas de múltiples bultos palpables en sus senos bilateralmente. En el examen físico, la paciente tenía múltiples lesiones pigmentadas lentigosas en su cara, cuerpo y esclerótica bilateralmente, nevos azules en su tronco y extremidades superiores y una cara redonda con forma de luna.\n\nTras la evaluación ultrasonográfica, se encontraron múltiples nódulos compactos (fibroadenomas) en ambos senos, siendo el más grande en el cuadrante superior externo del seno izquierdo, con un diámetro de 7,8 cm.\n\nEn 2018, se le había practicado una tiroidectomía total con el diagnóstico de adenoma folicular y la extirpación de un nódulo grande del seno izquierdo, debido a su gran tamaño y al dolor que causaba, con un informe de histopatología que sugería un fibroadenoma con estroma mixóide.\n\nSe realizó una biopsia por escisión de dos nódulos de la mama derecha con diagnóstico de fibroadenoma mixto, lo que respaldó nuestro diagnóstico de complejo de Carney.\n\nEn la resonancia magnética se encontraron múltiples fibroadenomas compactos en ambos senos, con alta intensidad de señal en las imágenes T2 y T2/FS, con tabiques internos sin restricción de difusión, compatibles con múltiples fibroadenomas mixoides.\n\nAdemás, había un par de ganglios linfáticos axilares y prominentes ganglios linfáticos mamarios internos bilaterales.\n\nAdemás, se observó una anomalía en la densidad de los tejidos blandos en el mediastino anterior, que medía 11 mm de espesor máximo, lo que sugería un timo prominente.\n\nTodos los hallazgos anteriores sugerían la posibilidad de un complejo de Carney. Se realizó una evaluación adicional en el laboratorio. Los análisis hormonales no mostraron anomalías en los niveles de testosterona, prolactina, PTH y DHEA-S.\n\nLuego se realizó un análisis genético que arrojó como resultado la mutación del gen PRHAR1A, heterocigótico para una variante sin sentido de significancia incierta en el exón 3 de este gen. Esta mutación nunca se había informado en la base de datos gnomAD.\n\nSe realizaron pruebas genéticas a los padres y se determinó que solo el padre era portador de la misma mutación genética.\n\nSe discutieron con la paciente varios planes de tratamiento conservadores, pero ninguno demostró proporcionar una solución/tratamiento definitivo. En el pasado se realizó la extirpación de los lóbulos grandes con alivio temporal de los síntomas de dolor de la paciente y las cirugías recurrentes estaban afectando su calidad de vida. La paciente también tuvo varias sesiones con la psicóloga de nuestra clínica y fue evaluada a fondo antes de decidir la solución final de una mastectomía bilateral.\n\nLa paciente se sometió a una mastectomía bilateral con conservación de la piel y colocación subcutánea de expansores de tejidos (suave, Motiva Flora®). La histopatología informó múltiples fibroadenomas mixóides en ambos senos, compatibles con el síndrome de Carney, con interrupción de la arquitectura normal del parénquima mamario. Las figuras muestran el fibroadenoma de forma macroscópica e histológica.\n\nEl cuidado de la herida fue mínimo, se le recomendó a la paciente usar un sujetador médico y visitas regulares a la clínica ambulatoria para seguimiento y rellenado adicional de los expansores de tejidos a intervalos regulares hasta que se alcanzó el tamaño deseado. Paciente antes y después de la mastectomía. Después de un año se realizó una segunda cirugía y los expansores se reemplazaron con implantes de silicona permanentes (suaves, Motiva Ergonomic®) submusculares, con los mismos requisitos mínimos de cuidado de la herida y colocación del sujetador.\n", "gold_summary": "Una paciente de 18 años de edad se presentó en nuestra clínica con múltiples bultos palpables en sus senos bilateralmente. En el examen físico, la paciente también tenía múltiples lesiones pigmentadas lentigosas en su cara, cuerpo y esclerótica, nevos azules en su tronco y extremidades superiores y un rostro redondo con forma de luna. El diagnóstico del síndrome de Carney se decidió mediante imágenes, biopsias y análisis genético. La paciente se sometió a una mastectomía bilateral como plan de tratamiento profiláctico con colocación de expansores de tejidos.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una joven de 18 años tenía muchos bultos en sus dos senos. También tenía manchas oscuras en la piel y lunares azules en su cuerpo. Los médicos hicieron estudios y encontraron que tenía un problema llamado síndrome de Carney. Para ayudarla, le quitaron los senos y pusieron unos dispositivos para que la piel se estire. Después, le pusieron implantes para que todo se vea bien.", "B2": "Una joven de 18 años llegó con varios bultos en ambos senos y manchas oscuras en la piel y ojos. Los estudios mostraron múltiples fibroadenomas, que son tumores benignos en los senos. También se sospechó el síndrome de Carney, una enfermedad rara, y se confirmó con una prueba genética. Ella ya había tenido una cirugía para quitar un tumor grande y doloroso, pero los bultos regresaron. Por eso, decidió hacerse una mastectomía bilateral, que es la extirpación de ambos senos, para evitar problemas futuros. Después, le colocaron expansores para preparar la piel y luego implantes de silicona. La paciente recibió seguimiento para cuidar las heridas y mejorar su recuperación.", "B3": "Una paciente de 18 años acudió por múltiples bultos en ambos senos, acompañados de lesiones pigmentadas en la piel y nevos azules, además de una cara redonda característica. Los estudios por imagen y biopsias confirmaron la presencia de múltiples fibroadenomas mixoides, y el análisis genético identificó una mutación en el gen PRHAR1A, asociada al complejo de Carney, un síndrome poco común que afecta varios tejidos. A pesar de intentos con tratamientos conservadores y cirugías previas para aliviar el dolor, la recurrencia de los tumores afectaba significativamente su calidad de vida. Por ello, se decidió realizar una mastectomía bilateral con conservación de piel y colocación de expansores de tejido para la reconstrucción mamaria. El seguimiento incluyó cuidados mínimos de la herida y ajustes periódicos de los expansores hasta alcanzar el volumen deseado, seguido de una segunda cirugía para implantar prótesis permanentes de silicona. Este enfoque permitió controlar la enfermedad y mejorar el bienestar de la paciente, quien también recibió apoyo psicológico durante el proceso. En consecuencia, el manejo integral fue clave para abordar las complejidades del síndrome y sus manifestaciones clínicas." } }, { "article": "Una adolescente femenino de 13 años sin antecedentes médico-quirúrgicos de interés acude a Urgencias por dolor e impotencia funcional en muñeca izquierda tras caída mientras patinaba. Diagnosticada de lesión en torus metafisaria con extensión fisaria de radio distal clasificada como lesión Peterson tipo I, es inmovilizada durante cuatro semanas con férula antebraquiopalmar. Dos semanas después de la retirada de la férula, acude nuevamente a Urgencias al sentir un crujido en la muñeca, sin sobreesfuerzo asociado e impotencia para movilizar el primer dedo de la mano izquierda. Clínicamente presenta déficit de extensión activa interfalángica, efecto tenodesis patológico, edema local y asimetría macroscópica a la comparación con la extremidad contralateral. Se estudia con resonancia magnética nuclear (RMN), identificando imagen de solución de continuidad del EPL. Con la paciente bajo anestesia general, se procede al tratamiento quirúrgico mediante transferencia tendinosa del extensor propio del índice (EPI) al remanente distal del EPL con sutura tipo Pulvertaft de monofilamento no absorbible. En el postoperatorio se inmovilizó la extremidad las cuatro primeras semanas.\n\nTras cuatro semanas, se autorizó movilidad evidenciando recuperación de extensión del primer dedo de la mano izquierda y cicatrices discretamente hipertróficas, sin dolor. El seguimiento a la sexta, duodécima semana y al año no reporta complicaciones, con una restitución completa de la función y una puntuación de 0 en la escala PRWE (Patient Rated Wrist Evaluation).", "gold_summary": "Se presenta el caso de una paciente adolescente femenino que, tras tratamiento conservador con férula de una fractura fisaria Peterson tipo I en radio, sufre a las seis semanas déficit agudo de extensión del pulgar, diagnosticada mediante examen clínico radiológico de rotura espontánea del extensor pollicis longus. Es tratada por medio de transferencia del extensor propio del índice (EPI) con resultados satisfactorios y recuperación de su actividad habitual al mes postoperatorio.", "synthetic_summary": { "B1": "Una niña de 13 años se cayó mientras patinaba y se lastimó la muñeca. Tenía una fractura en un hueso del brazo y usó una férula por cuatro semanas. Después, tuvo dolor y no pudo mover el dedo pulgar. Los doctores vieron que un tendón estaba roto y la operaron para arreglarlo. Luego de un mes, pudo mover bien el dedo y no tuvo problemas.", "B2": "Una niña de 13 años se cayó mientras patinaba y se fracturó la muñeca izquierda. Le pusieron una férula para inmovilizar la muñeca durante cuatro semanas. Dos semanas después de quitar la férula, sintió un crujido y no pudo mover el dedo pulgar. El examen y una resonancia, que es una imagen del cuerpo, mostraron que se rompió un tendón importante para mover el pulgar. La operaron para reparar el tendón usando otro tendón del dedo índice. Después de la cirugía, inmovilizaron la muñeca y, al mes, la niña recuperó el movimiento sin dolor. Un año después, no tuvo problemas y volvió a sus actividades normales.", "B3": "Una adolescente de 13 años sufrió una fractura en la muñeca izquierda tras una caída mientras patinaba, diagnosticada como lesión Peterson tipo I en el radio distal, y fue tratada inicialmente con inmovilización mediante férula durante cuatro semanas. Dos semanas después de retirar la férula, presentó un crujido en la muñeca y dificultad para mover el pulgar, acompañado de edema y asimetría en la mano. La resonancia magnética confirmó la ruptura del tendón extensor largo del pulgar (EPL). Bajo anestesia general, se realizó una cirugía para transferir el tendón extensor propio del índice (EPI) al remanente del EPL, seguido de inmovilización por cuatro semanas. Tras este periodo, la paciente recuperó la movilidad completa del pulgar sin dolor, con cicatrices mínimas. El seguimiento a corto y largo plazo mostró una recuperación total de la función, sin complicaciones y con una puntuación de 0 en la escala PRWE, que mide la discapacidad de la muñeca. Este caso destaca la efectividad de la transferencia tendinosa en la reparación de rupturas espontáneas del EPL tras fracturas tratadas conservadoramente, permitiendo la recuperación funcional completa en adolescentes." } }, { "article": "Se remitió a un hombre de 73 años para una SAVR para tratar la regurgitación valvular aórtica sintomática (AR). Dos años antes, había presentado múltiples lesiones exantématicas. Una biopsia de piel reveló infiltración de células plasmáticas, lo que motivó la derivación a un hematólogo. La tomografía computarizada reveló linfadenopatía sistémica y hepatoesplenomegalia. Una biopsia renal realizada por disfunción renal confirmó la amiloidosis AA; una biopsia de ganglios linfáticos mostró plasmocitosis interfolicular y un centro germinal hiperplásico, consistente con el subtipo plasmático de iMCD, apoyado por niveles elevados de IL-6 en plasma. Se administró al paciente TCZ intravenoso (640 mg cada 2 semanas), junto con prednisolona (10 mg diarios). La erupción cutánea y la linfadenopatía se resolvieron. La ecocardiografía reveló AR puro moderado y agrandamiento ventricular izquierdo. Dado que el paciente experimentó gradualmente disnea de esfuerzo con agrandamiento ventricular izquierdo progresivo, se consideró necesaria la SAVR.\n\nDebido al sangrado por hemorroides y a la hepatosplenomegalia, se consultó a un hepatólogo; se diagnosticó cirrosis hepática de Child-Pugh grado A y varices esofágicas. Se realizó una conferencia preoperatoria del equipo, en la que participaron un intensivista y un farmacéutico, en la que se revisaron los mecanismos de acción de TCZ, las posibles complicaciones y el tratamiento perioperatorio. La cirugía se realizó 26 días después de la última dosis de TCZ. Durante el período perioperatorio, se suspendió el tratamiento con TCZ, mientras que se continuó con los esteroides por vía oral o intravenosa. Las medidas preventivas para las infecciones del sitio quirúrgico (SSI) incluyeron la detección de portadores nasales de Staphylococcus aureus resistentes a la meticilina, la preparación antiséptica de la piel, la terapia antibiótica profiláctica y el control de la hiperglucemia. El cultivo nasal fue positivo para Staphylococcus coagulasa negativo. Se realizó el reemplazo de la válvula aórtica quirúrgica a través de una esternotomía media bajo circulación extracorpórea, con 65 minutos de tiempo de isquemia cardiaca y 128 minutos de tiempo de circulación extracorpórea. Se requirieron transfusiones de sangre, incluidos glóbulos rojos, plasma y plaquetas; el paciente fue extubado al día siguiente. Los hallazgos patológicos revelaron un espesamiento fibroso focal sin depósitos amiloides.\n\nLa herida quirúrgica no mostró signos de infección en el día 2 postoperatorio; se inició la terapia de presión negativa en la herida (NPWT) en la herida quirúrgica cerrada para evitar SSI. La terapia de presión negativa en la herida se interrumpió en el día 13 postoperatorio, sin aparente SSI. El paciente fue dado de alta en el día 17 postoperatorio sin ningún signo de infección.\n\nAunque los niveles de IL-6 aumentaron temporalmente los días 1 y 2 después de la operación, disminuyeron progresivamente hasta el día 24 después de la operación, y luego volvieron a aumentar al reanudarse el tratamiento con TCZ. Los niveles de proteína C reactiva (PCR) estaban ligeramente elevados, alcanzando un máximo de 0,56 mg/dL el día 2 después de la operación. Para el día 24 después de la operación, la PCR había aumentado a 1,06 mg/dL sin infección. Antes del aumento de la PCR, los niveles del factor de crecimiento endotelial vascular aumentaron el día 13 después de la operación.\n\nEl paciente no experimentó recurrencia de erupción cutánea o linfadenopatía durante el período perioperatorio. Los niveles de creatinina postoperatorios aumentaron temporalmente, pero volvieron a los niveles preoperatorios el día 24. Se reanudó el tratamiento con tocilizumab el día 30 postoperatorio tras confirmar la ausencia de infección, incluida la IFI.\n", "gold_summary": "Un hombre de 73 años con enfermedad de Castleman, tratado con TCZ, se sometió a un reemplazo de la válvula aórtica por medio de esternotomía mediana para la regurgitación de la válvula aórtica con falta de aire al hacer ejercicio. Se implementaron medidas integrales para prevenir la infección del sitio quirúrgico junto con un examen minucioso durante el período perioperatorio. Tocilizumab se interrumpió 26 días antes de la cirugía y se reanudó 30 días después de la cirugía, durante los cuales los niveles de IL-6 en plasma disminuyeron. No hubo evidencia de infección o exacerbación de la enfermedad de Castleman. Los niveles del factor de crecimiento endotelial vascular aumentaron antes de un aumento en los niveles de proteína C reactiva después del alta hospitalaria y antes de la reanudación de TCZ.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 73 años tenía problemas en el corazón y en la piel. Le hicieron una operación para cambiar una válvula del corazón porque le costaba respirar. Durante la operación, cuidaron mucho que no se le infectara la herida. Dejó de tomar un medicamento llamado TCZ antes de la cirugía y lo volvió a tomar después. Todo salió bien y no tuvo infecciones ni empeoró su enfermedad.", "B2": "Un hombre de 73 años con enfermedad de Castleman, que causa inflamación y problemas en órganos, necesitó un reemplazo de la válvula aórtica porque tenía dificultad para respirar y la válvula no funcionaba bien. Antes de la cirugía, se detuvo el tratamiento con tocilizumab (un medicamento que reduce la inflamación) para evitar infecciones. Durante y después de la operación, se tomaron muchas precauciones para prevenir infecciones en la herida. La cirugía fue exitosa y no hubo signos de infección ni empeoramiento de su enfermedad. El medicamento se volvió a dar 30 días después de la operación, cuando se confirmó que no había infecciones. Los análisis mostraron cambios en sustancias inflamatorias, pero el paciente se recuperó bien y fue dado de alta sin complicaciones.", "B3": "Un hombre de 73 años con enfermedad de Castleman, caracterizada por inflamación linfática y amiloidosis, fue tratado con tocilizumab (TCZ) y esteroides para controlar sus síntomas. Debido a una regurgitación valvular aórtica moderada y progresiva que causaba dificultad para respirar, se decidió realizar un reemplazo quirúrgico de la válvula aórtica. El TCZ se suspendió 26 días antes de la cirugía para reducir riesgos, y se aplicaron estrictas medidas para prevenir infecciones en el sitio quirúrgico, incluyendo control de bacterias resistentes y cuidado de la herida con terapia de presión negativa. La operación se realizó sin complicaciones infecciosas y el paciente se recuperó adecuadamente, sin signos de infección ni empeoramiento de la enfermedad. Los niveles de IL-6, una proteína relacionada con la inflamación, aumentaron temporalmente tras la cirugía pero luego bajaron, y el TCZ se reanudó 30 días después al confirmar la ausencia de infección. Este caso muestra que, con un manejo cuidadoso, es posible realizar cirugías mayores en pacientes con enfermedad de Castleman tratados con TCZ sin aumentar el riesgo de complicaciones infecciosas." } }, { "article": "Se trata de un paciente de sexo masculino de cuatro meses de edad, originario del centro de México y con dos hermanos hombres sanos. Durante el primer trimestre de gestación, su madre hipotiroidea consumió drogas. No obstante, el infante nació con peso y talla adecuados, fue alimentado con leche materna y recibió la vacuna del bacilo de Calmette-Guérin (BCG), sin desarrollo de cicatriz. La madre del paciente era prisionera en una cárcel y, junto con el bebé, compartían una celda insalubre con dos personas más.A los cuatro meses, el paciente fue valorado médicamente por un tumor doloroso en la región axilar izquierda. En la radiografía de tórax se observaron imágenes sugestivas de fracturas costales; se sospechó de maltrato infantil por parte de la madre, y el infante fue hospitalizado en un hospital pediátrico. Se determinó el peso (4.190 g) y la talla (58 cm) –por debajo del percentil tres–, saturación de oxígeno del 70 %, fiebre, tos, aumento de volumen en la región axilar izquierda, además de dolor, rubor y calor. En el cuadro hemático se encontró: hemoglobina de 8,8 g/dl (11,0 - 12,6), 29,3 × 109 leucocitos/L (6,0 - 17,5), 18,4 × 109 neutrófilos/L (1,0 - 8,5), 7,0 × 109 linfocitos/L (4,0 - 13,5), 3,5 × 109 monocitos/L, 459 × 109 plaquetas/L (150 - 350) y proteína C reactiva igual a 16 mg/L (< 3,0). En la primera tomografía toracoabdominal se observaron imágenes de un absceso en la región axilar izquierda, lesiones líticas en las costillas 3 a 6, neumonía apical izquierda, nódulos pulmonares en ambos pulmones y ganglios linfáticos cervicales y mediastinales incrementados de tamaño. En la biopsia del absceso axilar izquierdo se reportó miositis y paniculitis supurativa. Solo se hizo cultivo para bacterias del líquido broncoalveolar, el cual fue negativo, y la PCR para el complejo Mycobacterium tuberculosis fue negativa. Después de 41 días de hospitalización y de haber recibido dos esquemas de antimicrobianos –ceftriaxona-clindamicina y cefepima-vancomicina–, el paciente fue dado de alta.\n\nDos meses después, a los ocho meses de edad, reingresó al hospital por fiebre, irritabilidad y un absceso supurante en la escápula izquierda. En el cuadro hemático se encontró: hemoglobina de 10,8 g/dl (10,5 - 12), 21,2 × 109 leucocitos/L (6 - 17), 12,2 × 109 neutrófilos/L (1,5 - 8,5), 7,5 × 109 linfocitos/L (4 - 10,5), 1,2 × 109 monocitos/L (600), y 583 × 109 plaquetas/L (150 - 350); la prueba para la detección sérica de HIV fue negativa. En la tomografía de tórax se observó una consolidación apical izquierda, bronquiectasias, lesiones líticas en las costillas 2 a 7 y en las vértebras dorsales 2 a 7, además de una colección de líquido multiloculado; en el ultrasonido se encontró una fístula asociada con el absceso escapular. El paciente recibió piperacilina-tazobactam, que se sustituyó después por voriconazol al detectarse Aspergillus fumigatus en el cultivo de la muestra de secreción del absceso. Dada la recurrencia y la gravedad de la infección, se sospechó un error innato de la inmunidad. La prueba de dihidrorrodamina resultó sin producción de especies reactivas de oxígeno y la expresión de gp91phox en los neutrófilos fue nula, estableciéndose así el diagnóstico de enfermedad granulomatosa crónica ligada al cromosoma X. La variante patógena detectada por la secuenciación de nueva generación fue c.80_83del/Y (p.Val27Glyfs*33) en CYBB. La madre resultó portadora de la variante (c.80_83del/WT). No fue posible estudiar genéticamente a sus dos hermanos mayores, de sexo masculino, y aparentemente sanos. El paciente fue dado de alta después de 65 días de hospitalización y tratamiento con voriconazol por 28 días. Se inició profilaxis antibiótica diaria con trimetoprim-sulfametoxazol y profilaxis antifúngica con fluconazol dos veces a la semana. Dos meses después, al año de edad, el infante reingresó debido a una neumonía multifocal, por la cual requirió asistencia respiratoria mecánica. Se detectó el antígeno galactomanano en el suero y A. fumigatusen el cultivo del líquido del lavado broncoalveolar, por lo que se inició nuevamente tratamiento con voriconazol. El paciente sufrió una falla orgánica múltiple y falleció un mes después de su ingreso.\n", "gold_summary": "Se presenta el caso de un infante con enfermedad granulomatosa crónica y aspergilosis invasiva. Se trata de un lactante de sexo masculino de cuatro meses de edad, de madre hipotiroidea y con quien convive en la celda de la cárcel. El infante presentó tumores en la región axilar izquierda y la radiografía de tórax sugirió fracturas costales; fue hospitalizado ante la sospecha de maltrato infantil. En la tomografía de tórax se observó un absceso axilar, osteólisis de costillas, neumonía y nódulos pulmonares; el paciente recibió antibióticos de amplio espectro y fue dado de alta. A los ocho meses, reingresó por fiebre y extensión del absceso purulento hacia la región escapular izquierda; en la tomografía se observaron imágenes de empeoramiento de la condición. Se aisló Aspergillus fumigatus de la secreción del absceso y se diagnosticó aspergilosis invasiva; se inició tratamiento con voriconazol por 28 días. Mediante la prueba de dihidrorrodamina, se diagnosticó enfermedad granulomatosa crónica causada por la variante patógena c.80_83del/Y del gen CYBB, portada por la madre (c.80_83del/WT). A los 12 meses, el paciente reingresó nuevamente por aspergilosis invasiva, resistente al tratamiento, con desenlace fatal.", "synthetic_summary": { "B1": "Un bebé de cuatro meses tuvo un bulto doloroso en la axila y problemas en los huesos y pulmones. Los doctores pensaron que podía estar lastimado, pero luego encontraron una infección grave con un hongo llamado Aspergillus. Descubrieron que tenía una enfermedad que hace que su cuerpo no luche bien contra las infecciones. Aunque recibió medicinas, su salud empeoró y murió a los 12 meses. Su mamá tiene la misma enfermedad, pero no está enferma.", "B2": "Un bebé de cuatro meses tuvo un tumor doloroso en la axila izquierda y fracturas en las costillas. Al principio, se pensó que era maltrato, pero las pruebas mostraron una infección grave con abscesos (acumulación de pus) y neumonía (infección en los pulmones). Recibió antibióticos y salió del hospital. A los ocho meses regresó con fiebre y un absceso más grande. Se encontró un hongo llamado Aspergillus fumigatus, que causó una infección llamada aspergilosis invasiva. También se diagnosticó una enfermedad llamada granulomatosa crónica, que afecta el sistema inmunitario y fue causada por un problema genético heredado de su madre. A pesar del tratamiento con medicamentos antifúngicos, el bebé volvió a enfermar a los 12 meses y falleció por la infección grave y daño en varios órganos.", "B3": "Se reporta el caso de un lactante masculino de cuatro meses con enfermedad granulomatosa crónica (EGC), una condición genética que afecta la capacidad del sistema inmunitario para combatir infecciones. El niño, cuya madre era hipotiroidea y estaba en prisión, presentó inicialmente un absceso axilar y fracturas costales, lo que llevó a sospechar maltrato infantil. Sin embargo, estudios posteriores revelaron infecciones pulmonares y lesiones óseas, y se aisló Aspergillus fumigatus, un hongo que causó aspergilosis invasiva. La prueba de dihidrorrodamina confirmó la EGC ligada al cromosoma X, identificando una mutación en el gen CYBB, heredada de su madre. A pesar del tratamiento con antifúngicos y antibióticos, el paciente sufrió recurrencias graves y finalmente falleció a los 12 meses debido a una falla orgánica múltiple. Este caso destaca la importancia de considerar errores innatos de la inmunidad en lactantes con infecciones recurrentes y complicadas, especialmente cuando la respuesta a tratamientos convencionales es insuficiente. Por lo tanto, el diagnóstico temprano y la profilaxis adecuada son cruciales para mejorar el pronóstico en pacientes con EGC." } }, { "article": "Se trata de un hombre de 66 años de edad que vive en la ciudad de Juan Bautista Alberdi de la provincia de Buenos Aires, con antecedentes de hipertensión arterial y trastorno obsesivo compulsivo. Su medicación habitual incluía amlodipina, quetiapina, venlafaxina y ácido valproico. Consultó por presentar fiebre de 39ºC de cuatro días de evolución sin síntomas asociados y se internó para estudio en sala general. Al examen de ingreso se constató un paciente lúcido, sin foco motor, sin trastorno sensitivo ni rigidez de nuca (escala de coma de Glasgow (GCS) 15/15). El resto del examen físico y el laboratorio general no presentaron particularidades. Los cultivos de sangre y orina resultaron negativos, y la tomografía computarizada de encéfalo, tórax, abdomen y pelvis no mostró afecciones. A las 24 horas agregó episodios de desorientación témporo-espacial que alternaban con otros de somnolencia (GCS 13/15). Al examen físico se constató temblor grueso distal en los cuatro miembros. El examen del LCR informó: líquido incoloro, límpido, y aspecto post centrifugado también límpido. Recuento de leucocitos 310/mm3 (mononucleares 54%, polimorfonucleares 46%), hematíes < de 1000/mm3, proteínas 0.76 g/l, glucosa 54 mg/dl (glucemia 120 mg/dl), y ácido láctico 21 mg/dl. Se inició tratamiento empírico con aciclovir 10 mg/kg endovenoso cada 8 horas. Se solicitaron en LCR: PCR para virus de herpes simple (VHS) y para virus de encefalopatía equina del oeste (VEEO) que resultaron no reactivas. Sin embargo, la IgM (ELISA) para EEO resultó positiva en suero y en LCR a los diez días. La RMN de encéfalo evidenció aumento en la intensidad en secuencias FLAIR y T2 a nivel de la región dorsal del tronco encefálico (tanto protuberancial, como también bulbar y mesencefálico), ambos pedúnculos cerebrales y ganglios de la base, con afectación bilateral y ligero predominio ganglio basal derecho. También se observaron múltiples imágenes focales hiperintensas en la sustancia blanca de ambos hemisferios cerebrales. El paciente evolucionó con deterioro del sensorio (GCS 8/15), sin protección de la vía aérea, por lo que ingresó a UTI. Requirió intubación y ventilación mecánica, con utilización de sedación y analgesia. Al ingreso a UTI presentaba: estado ácido-base (EAB) arterial: pH 7.11, pCO2 136 mmHg, pO2 75 mmHg, bicarbonato 43 mEq/l, exceso de base 11 mEq/l, saturación 88% (Con FIO2 21%), ácido láctico 11.5 mg/dl. Se inició la ventilación mecánica con un volumen minuto respiratorio (VMR) de 9.8 litros (volumen tidal 490 ml que corresponde a 6 ml/kg de peso teórico, frecuencia respiratoria 20 por minuto, presión positiva al final de espiración (PEEP) 5 cmH2 O, fracción inspirada de oxígeno 30%) se extrajo sangre para EAB arterial: pH 7.40, pCO2 41 mmHg, pO2 65 mmHg, bicarbonato 28 mEq/l, exceso de base 0 mEq/l, saturación 93%, PAFI 216. Evolucionó sin fiebre, estable hemodinámicamente, con adecuada oxigenación y ritmo diurético. Al suspender sedantes presentó GCS de 3 puntos sobre 10 (correspondiente con evaluación ocular 1 y motor 2 puntos), con rigidez generalizada y reflejos osteotendinosos adecuados, con movimientos rítmicos linguales y peribucales. El electroencefalograma de 12 canales no evidenció descargas patológicas. Al décimo día de inicio de los síntomas presentó apertura ocular y menor rigidez, pero no toleraba la modalidad respiratoria espontánea por hipoventilación e hipercapnia que lo llevaron a hipoxemia transitoria. En el EAB arterial presentó: pH 7.31, pCO2 70 mmHg, pO2 76 mmHg, bicarbonato 35 mEq/l, exceso de base 8 mEq/l bajo asistencia ventilatoria en modalidad espontánea de presión soporte de 5 cmH2 O, frecuencia respiratoria 6 por minuto, PEEP 5 cmH2 O y volumen tidal entre 120-150 ml. Los siguientes días el paciente se conectó, respondiendo órdenes simples y complejas, y movilizó simétricamente los miembros con cierta debilidad. Por intolerancia a las pruebas ventilatorias espontáneas fue traqueostomizado. En la evaluación funcional respiratoria presentaba presión inspiratoria máxima menor a -40 cm de H2 O, presión espiratoria máxima mayor a 80 cm de H2 O, pero continuaba con hipercapnia en la prueba ventilatoria espontánea, por lo que requirió soporte ventilatorio con modalidad controlada. Se realizó ecocardiograma transtorácico que informó cavidades derechas normales, sin signos de hipertensión pulmonar. En la nueva RMN de encéfalo se evidenció disminución de las áreas hiperintensas en secuencias FLAIR y T2 visibles previamente.\n\nEl enfermo evolucionó con requerimiento de menor soporte ventilatorio en forma progresiva al momento del desarrollo de este informe.", "gold_summary": "Presentamos el caso de un varón de 66 años de edad oriundo de la ciudad Juan Bautista Alberdi de la provincia de Buenos Aires con antecedentes de hipertensión arterial y trastorno obsesivo compulsivo. Consultó por fiebre súbita de cuatro días de evolución, con desarrollo de encefalopatía durante su internación. La punción lumbar mostró un líquido cefalorraquídeo cristalino, aunque inflamatorio de predominio mononuclear. La RMN de encéfalo informó hiperintensidad en secuencias FLAIR y T2 en el dorso del tronco encefálico. Ingresó a terapia intensiva por deterioro neurológico y acidosis respiratoria grave, requiriendo asistencia ventilatoria mecánica. Luego de 10 días presentó mejoría neurológica, sin déficit motor pero con hipoventilación alveolar que dificultaron el destete del respirador.", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 66 años tuvo fiebre alta por cuatro días. Luego, se puso confundido y muy dormido. Los médicos vieron que su cerebro estaba inflamado. Estuvo en cuidados intensivos y usó una máquina para respirar. Después de diez días, mejoró y pudo moverse bien. Pero aún le cuesta respirar sin ayuda.", "B2": "Un hombre de 66 años con hipertensión y trastorno obsesivo tuvo fiebre alta durante cuatro días. Al llegar al hospital, estaba alerta, pero luego se volvió confundido y somnoliento. El análisis del líquido cefalorraquídeo, que protege el cerebro, mostró inflamación. La resonancia magnética reveló daño en el tronco encefálico, parte vital del cerebro. Fue llevado a cuidados intensivos por empeoramiento neurológico y problemas graves para respirar. Necesitó un respirador mecánico para ayudar a respirar. Después de diez días, mejoró su estado mental y movilidad, pero aún tenía dificultad para respirar sin ayuda. Este caso muestra la importancia de un diagnóstico rápido y tratamiento adecuado en infecciones del sistema nervioso que afectan la respiración.", "B3": "Un hombre de 66 años con antecedentes de hipertensión y trastorno obsesivo compulsivo presentó fiebre alta durante cuatro días sin otros síntomas asociados. Inicialmente permaneció lúcido, pero posteriormente desarrolló desorientación, somnolencia y temblor en las extremidades, lo que indicó deterioro neurológico. El análisis del líquido cefalorraquídeo evidenció inflamación, mientras que la resonancia magnética mostró alteraciones en el tronco encefálico y ganglios basales, sugiriendo una infección central. Se inició tratamiento empírico con aciclovir, aunque las pruebas confirmaron infección por virus de encefalitis equina del oeste. La condición neurológica del paciente empeoró, requiriendo ingreso a cuidados intensivos y ventilación mecánica debido a acidosis respiratoria severa. Tras diez días, mejoró el nivel de conciencia y la movilidad, pero persistió hipoventilación que dificultó la retirada del soporte ventilatorio. La evolución fue favorable, con reducción progresiva de las lesiones cerebrales en imágenes posteriores y disminución del soporte respiratorio. Este caso resalta la importancia de considerar infecciones virales poco comunes en pacientes con fiebre y alteración neurológica, así como la necesidad de cuidados intensivos para manejar complicaciones respiratorias graves." } }, { "article": "Mujer de 27 años de edad oriunda del interior de la Provincia de Buenos Aires sin antecedentes personales o familiares de relevancia, consultó por sangrado vaginal. El estudio colposcópico evidenció formación polipoide que protruía por el orificio cervical externo (OCE). Se arribó clínicamente al diagnóstico de mioma nascens y se tomó una muestra de biopsia para su evaluación. Ante el diagnóstico patológico de sarcoma, se instauró quimioterapia, con el fin de reducir la masa lesional. Una vez lograda la reducción del tamaño, se decidió derivarla a nuestra institución para realizar tratamiento quirúrgico. Se recibió una pieza de histerectomía total con anexos, f ijada en formol al 10%. Cuerpo de 5 × 5 × 3.2 cm, cuello de 3.5 × 3 × 2 cm, ambas trompas de 4.5 × 0.7 cm y ovarios de 4 × 2.5 × 2.5 cm. A la apertura de la pieza, se observó a nivel de la unión cérvico-ístmica una formación polipoide pediculada de 8.5 cm de diámetro, que emergía hacia el canal endocervical y se exteriorizaba por el OCE. La superficie externa era parda, lobulada, con sectores rojizos. Al corte, se observaba blanquecina, blanda, con sectores de aspecto gelatinoso y formaciones quísticas de hasta 0,6 cm de dimensión máxima. Luego del procesamiento de rutina, se efectuaron secciones histológicas y se colorearon con hematoxilina-eosina (H-E), las cuales evidenciaron sectores celulares alternados por áreas laxas, mixoides junto a glándulas ístmico-endometriales típicas. La proliferación, predominantemente fusocelular atípica se disponía en nidos, constituidos por células de amplio citoplasma eosinófilo y núcleos excéntricos con cromatina homogénea, algunos pleomórficos. Se apreciaron estriaciones citoplasmáticas transversales en dichas células. El estroma era ampliamente mixoide y ricamente vascularizado. Se destacaban focalmente áreas celulares densamente condensadas inmediatas y próximas al revestimiento epitelial intacto, pero separadas de él, por una fina capa de estroma laxo. Esto se conoce como cambium layer o capa cambial. Se realizaron técnicas de inmunohistoquímica para desmina, actina músculo específico (AME) y miogenina (MYF4), las cuales resultaron positivas, mientras que la actina músculo liso fue negativa. Esta inmunomarcación permitió comprobar la estirpe muscular estriada y en última instancia arribar al diagnóstico, junto al cuadro morfológico, de RMS embrionario. Asimismo, la presencia de rabdomioblastos agrupados constituyendo la capa cambial a nivel subepitelial resultó fundamental y necesario para tipificar al RMS embrionario como botrioide, independientemente de la presentación macroscópica en forma de racimos polipoides.", "gold_summary": "Presentamos el caso de una mujer de 27 años que consultó por sangrado vaginal y en quien se evidenció en la colposcopia, una lesión polipoide blanquecina que se exteriorizaba a través del orificio cervical externo. El estudio histológico reveló sectores celulares alternados por áreas laxas, mixoides, junto a glándulas ístmico-endometriales típicas. La proliferación fusocelular atípica, se disponía en nidos, constituidos por células de amplio citoplasma eosinófilo con estriaciones citoplasmáticas transversales y núcleos excéntricos con cromatina homogénea. Se exhibían áreas de células densamente condensadas inmediatas y próximas al revestimiento epitelial intacto, pero separadas de él, por una fina capa de estroma laxo (capa cambial). El perfil de inmunomarcación resultó positivo para desmina, actina músculo específico y miogenina, y negativo para actina músculo liso. Se realizó diagnóstico de rabdomiosarcoma embrionario botroide de cuerpo uterino.", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 27 años tuvo sangrado en la parte baja de su cuerpo. Los doctores encontraron un bulto que salía del cuello del útero. Al estudiar el bulto, vieron que tenía células raras que crecían mucho. Con pruebas especiales, supieron que era un tipo de tumor llamado rabdomiosarcoma. Ella recibió tratamiento para reducir el bulto y luego le hicieron una operación para quitarlo.", "B2": "Una mujer de 27 años consultó por sangrado vaginal y se encontró una masa que salía del cuello del útero. Al analizarla, los médicos vieron células anormales con características de músculo estriado, confirmadas por pruebas especiales. La masa tenía una capa llamada cambial, que es típica de un tipo raro de tumor llamado rabdomiosarcoma embrionario botrioide. Este tumor es maligno y se originó en el útero. Primero se trató con quimioterapia para reducirlo y luego se realizó una cirugía para extirparlo. Este caso muestra la importancia de estudiar bien las lesiones para dar un diagnóstico correcto y planear el mejor tratamiento.", "B3": "Una mujer de 27 años consultó por sangrado vaginal y se detectó una masa polipoide que sobresalía por el orificio cervical externo. Inicialmente se sospechó un mioma, pero la biopsia reveló un sarcoma, por lo que se inició quimioterapia para reducir el tumor. Tras la disminución del tamaño, se realizó una histerectomía total con anexos. El análisis macroscópico mostró una formación polipoide en la unión cérvico-ístmica, con áreas blanquecinas, gelatinosas y quísticas. El estudio histológico evidenció una proliferación celular fusocelular atípica con células que presentaban estriaciones citoplasmáticas y núcleos excéntricos, junto a una capa cambial, que es una zona de células densamente agrupadas bajo el epitelio. La inmunohistoquímica confirmó la presencia de marcadores de músculo estriado, como desmina, actina músculo específico y miogenina, descartando músculo liso. Estos hallazgos permitieron diagnosticar un rabdomiosarcoma embrionario botroide, un tumor maligno raro que afecta el cuerpo uterino. Este diagnóstico es clave para definir el tratamiento y pronóstico, que incluye cirugía y quimioterapia." } }, { "article": "Un hombre de 53 años de edad, que inició diálisis por disfunción renal en etapa terminal debido a nefropatía diabética o nefroesclerosis en nuestro departamento de nefrología 10 años antes, se sometió a una ecocardiografía de seguimiento anual para estenosis valvular aórtica progresiva (AVS) y regurgitación moderada con fracción de eyección ventricular izquierda (LVEF) normal. Un año antes, se observaron calcificaciones que sugerían MAC en el anillo mitral posterior, que no se habían visto dos años antes. En el último seguimiento, la ecocardiografía reveló una masa redonda de superficie lisa de 22 × 17 mm con alta ecogenicidad en el área circundante y un brillo interno ligeramente disminuido en el anillo mitral posterior del lado auricular izquierdo. El paciente no tenía síntomas significativos ni hallazgos físicos, excepto un soplo sistólico.\n\nLa ecocardiografía también reveló una VS moderada con un flujo de pico valvular transaórtico de 3,76 m/s y una regurgitación valvular aórtica moderada. Se observó una regurgitación mitral leve pero no estenosis. El patrón de velocidad de flujo de entrada del VI mostró un patrón pseudo-normal con un agrandamiento de la aurícula izquierda de 47 mm de diámetro. La ecocardiografía en serie durante dos años reveló un agrandamiento del VI y una disminución de la FEVI. El diámetro final diastólico/final sistólico del VI y la FEVI fueron de 50/33 mm y 64 %, respectivamente, hace dos años; 57/41 mm y 52 % hace un año; y 59/47 mm y 42 % en el último seguimiento.\n\nTeniendo en cuenta el estado de la hemodiálisis, predijimos la progresión a una AVS casi severa, con empeoramiento de la disfunción sistólica del LV, que se convertiría en una indicación para el reemplazo de la válvula aórtica (AVR) en un futuro cercano.\n\nLa tomografía computarizada (TC) reveló una masa de alta densidad sin realce de contraste. La resonancia magnética (MRI) mostró una masa bien definida de alta intensidad en el centro, con un borde hipointenso en la imagen T1 y una señal desprovista en T2. Se excluyeron los neoplasmas, incluidos los mixomas y los fibroelastomas papilares, en función de sus características de imagen. Los hallazgos de laboratorio no indicaron infección, y no se sospechó de vegetación con endocarditis infecciosa. Teniendo en cuenta la disfunción renal en etapa terminal en la hemodiálisis y los hallazgos de imagen, se sospechó CCMA. El rápido agrandamiento de la masa generó preocupación sobre una potencial embolia. En consecuencia, la masa se resecó con AVR.\n\nLa incisión del atrio izquierdo reveló una masa por debajo del endocardio auricular en el anillo de la válvula mitral (P1-2); se observaron sustancias cremosas en la incisión de la masa, lo que sugiere CCMA. Después de la extirpación y desbridamiento del tejido, el sitio de la incisión se suturó con prolina. Se realizó el reemplazo de la válvula aórtica utilizando una válvula SJM de 21 mm. La retirada del bypass cardiopulmonar fue relativamente suave. Al momento del alta, se prescribió warfarina y aspirina, junto con bisoprolol para la fibrilación auricular paroxística después de la cirugía.\n\nNo se observaron eventos embólicos antes o después de la cirugía.\n\nEl examen histopatológico reveló calcificaciones granulares y nodulares dispersas, que consistían principalmente en infiltración de células inflamatorias y proliferación vascular de neutrófilos, linfocitos, células espumosas, macrófagos tisulares y células plasmáticas, con osificación parcial compatible con CICM. La biopsia miocárdica LV para descartar cardiomiopatía secundaria y la válvula aórtica resecada mostraron células inflamatorias similares a las observadas en CICM. Por lo tanto, se diagnosticó CICM en base a la disminución del movimiento de la pared y la fibrosis miocárdica, con infiltración de células inflamatorias > 14 mm2, células T CD3 positivas > 7/mm2 y negatividad de tenascina C (4C8).7 Sin embargo, no se pudo determinar la causa de CICM.\n\nLa ecocardiografía 6 meses después de la resección no mostró recurrencia del tumor (ver material complementario en línea), ni progresión de la regurgitación mitral, función normal de la válvula aórtica protésica y ninguna mejora de la FEVI (41 %)\n\n", "gold_summary": "Un hombre de 52 años con insuficiencia renal en fase terminal que requería hemodiálisis se sometió a una ecocardiografía anual de seguimiento para detectar una disfunción valvular aórtica. La ecocardiografía reveló una masa circular bien definida de 22 × 17 mm en el anillo de la valva mitral posterior que no se había detectado 2 años antes. En función de las características de la imagen, se sospechó que la masa era un CCMA. Se había agrandado rápidamente y suponía un riesgo potencial de embolia; por lo tanto, se extirpó al mismo tiempo que la sustitución de la válvula aórtica. Aunque se sospechó un CCMA en función de los hallazgos intraoperativos, el diagnóstico histopatológico fue un CAT. Tras el análisis histológico de la muestra de miocardio del ventrículo izquierdo y la válvula aórtica extirpada, se observó una infiltración de células inflamatorias crónicas; por lo tanto, se diagnosticó una cardiomiopatía inflamatoria crónica.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre con problemas graves en sus riñones necesitaba un tratamiento especial llamado diálisis. En un examen del corazón, los doctores encontraron una masa redonda en una parte del corazón llamada válvula mitral. Esta masa creció rápido y podía causar problemas, por eso la quitaron junto con otra válvula que estaba dañada. Al estudiar la masa, vieron que había inflamación en el corazón. Después de la cirugía, el hombre mejoró y no hubo problemas nuevos.", "B2": "Un hombre de 53 años con insuficiencia renal avanzada en hemodiálisis fue controlado por problemas en sus válvulas del corazón. En una ecocardiografía anual, se detectó una masa nueva de 22 × 17 mm en el anillo mitral, que había crecido rápido y podía causar embolias. Se decidió extirparla junto con el reemplazo de la válvula aórtica. Las imágenes sugirieron que la masa era un depósito calcificado llamado CCMA, pero el examen del tejido mostró que era un tumor llamado CAT. Además, se encontró inflamación crónica en el músculo del corazón, diagnosticándose una cardiomiopatía inflamatoria crónica. Después de la cirugía, el paciente no tuvo complicaciones ni regreso del tumor, aunque la función del corazón no mejoró.", "B3": "Un hombre de 53 años con insuficiencia renal terminal en hemodiálisis presentó una masa de 22 × 17 mm en el anillo mitral posterior, detectada mediante ecocardiografía anual, que no estaba presente dos años antes. La masa mostró rápido crecimiento y se sospechó una calcificación caseosa del anillo mitral (CCMA), una lesión que puede aumentar el riesgo de embolias. Debido a esta preocupación, se decidió extirpar la masa junto con el reemplazo de la válvula aórtica, ya que el paciente también tenía estenosis valvular aórtica progresiva y disfunción ventricular izquierda. El examen histopatológico reveló calcificaciones con infiltración de células inflamatorias, lo que llevó al diagnóstico de una cardiomiopatía inflamatoria crónica, descartando tumores como mixomas. Tras la cirugía, no hubo eventos embólicos ni recurrencia de la masa en el seguimiento a seis meses, aunque la función ventricular izquierda no mejoró. Este caso destaca la importancia de un diagnóstico preciso mediante imágenes y análisis histológicos para guiar el tratamiento en pacientes con enfermedades renales avanzadas y complicaciones cardíacas complejas." } }, { "article": "Paciente masculino de 28 años, sin antecedentes de importancia, acude a consulta de dermatología con un cuadro cutáneo de 48 horas de evolución caracterizado por dos placas eritematosas con ampollas centrales más ulceración superficial localizadas en cara flexora de brazo y antebrazo derecho equidistantes del pliegue del codo, acompañadas de una sensación de ardor y prurito en el lugar de las lesiones. No presentó síntomas sistémicos ni se automedicó. Como antecedente refiere que se encontraba de vacaciones en la región costera de Ecuador al momento de aparecer las lesiones. Se realizó una biopsia incisional que reportó epidermis con acantosis, paraqueratosis y espongiosis, neutrófilos en estrato córneo e infiltrado linfocitario perivascular en dermis superficial, media y profunda. Por las características clínicas, el antecedente de viaje a una región tropical y los hallazgos histológicos se diagnosticó como dermatitis por Paederus. Se indicó tratamiento con antihistamínicos, esteroides tópicos y compresas frías. Después de 8 días de tratamiento, las lesiones remitieron dejando una hiperpigmentación postinflamatoria.", "gold_summary": "Se comunica el caso de un paciente masculino de 28 años, que acude a consulta de dermatología con cuadro de 48 horas de evolución de dos placas eritematosas con ampollas centrales más ulceración superficial localizadas en cara flexora de brazo y antebrazo derecho, acompañadas de una sensación de ardor y prurito en el lugar de las lesiones, sin síntomas acompañantes. Como antecedente refiere que se encontraba de vacaciones en la región costera de Ecuador al momento de aparecer las lesiones. Se realizó una biopsia incisional y por las características clínicas y el antecedente de viaje a una región tropical se diagnosticó como dermatitis por Paederus y se indicó tratamiento con antihistamínicos, esteroides tópicos y compresas frías. Después de 8 días de tratamiento, las lesiones remitieron dejando una hiperpigmentación postinflamatoria.", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 28 años tuvo en su brazo dos manchas rojas con ampollas y un poco de herida. Le dolían y picaban. Estaba de vacaciones en un lugar tropical cuando le salieron. Los doctores hicieron una prueba de piel y dijeron que era una irritación por un insecto llamado Paederus. Le dieron medicinas y después de 8 días, las heridas mejoraron, pero quedó una mancha oscura en la piel.", "B2": "Un hombre de 28 años fue al dermatólogo por dos manchas rojas en su brazo derecho. Las manchas tenían ampollas y una pequeña herida, y aparecieron hace dos días. Él sentía ardor y picazón en esas zonas. Estaba de vacaciones en la costa de Ecuador cuando comenzaron los síntomas. El médico tomó una muestra de piel para analizarla, llamada biopsia, que mostró inflamación. El diagnóstico fue dermatitis por Paederus, una reacción causada por un insecto tropical. Le dieron medicamentos para la picazón, cremas con esteroides y compresas frías. Después de ocho días, las heridas mejoraron, pero quedó una mancha oscura en la piel. Este caso muestra la importancia de conocer enfermedades en viajes a lugares cálidos.", "B3": "Un hombre de 28 años, sin antecedentes médicos relevantes, consultó por la aparición de dos placas eritematosas con ampollas y ulceración superficial en el brazo y antebrazo derecho, desarrolladas en un lapso de 48 horas y acompañadas de ardor y prurito. Durante sus vacaciones en la costa de Ecuador, surgieron estas lesiones cutáneas sin que presentara síntomas sistémicos ni se automedicara. La biopsia cutánea reveló cambios inflamatorios caracterizados por acantosis (engrosamiento de la epidermis) y un infiltrado inflamatorio celular. Considerando la presentación clínica, el antecedente de exposición en zona tropical y los hallazgos histopatológicos, se estableció el diagnóstico de dermatitis por Paederus, una reacción irritativa causada por el contacto con un insecto que libera una toxina vesicante. El tratamiento incluyó antihistamínicos, corticosteroides tópicos y aplicación de compresas frías para controlar la inflamación y el prurito. Después de ocho días de terapia, las lesiones mostraron mejoría significativa, aunque persistió una hiperpigmentación residual secundaria a la inflamación previa. Este caso subraya la relevancia de considerar factores ambientales y antecedentes de viaje en el diagnóstico diferencial de lesiones cutáneas, además de demostrar que un manejo oportuno puede prevenir complicaciones mayores." } }, { "article": "Un hombre de 35 años de edad, herido en un accidente de tráfico, fue trasladado a nuestro hospital, que está equipado con un ER híbrido. Había sufrido una lesión potencialmente mortal, con su pierna derecha acortada y girada. Los signos vitales del paciente a su llegada fueron los siguientes: frecuencia respiratoria de 24 respiraciones/min, saturación de oxígeno del 99 % con 12 L de administración de oxígeno, frecuencia cardiaca de 143 latidos/min, presión arterial de 80/40 mmHg, y puntuación de Glasgow Coma Scale de E4V4M6. Intentamos realizar un TAC y resucitar al paciente. El TAC reveló un hemotórax izquierdo, ensanchamiento del mediastino, y fractura pélvica. Como la presión arterial del paciente cayó rápidamente antes del TAC, se administraron procedimientos de salvamento, como intubación de emergencia, preperitoneal pelvic packing, y transfusión masiva, con un cuidadoso control de la presión arterial en el ER híbrido. Después de la estabilización de los signos vitales con estos procedimientos, el TAC con contraste reveló una fractura de BTAI de grado IV que se extendía hacia la cavidad torácica izquierda. La embolización arterial transcatéter (TAE) para la fractura pélvica y la fijación esquelética externa de la fractura del fémur derecho se realizaron primero, ya que el radiólogo y el cirujano cardiovascular, que realizan TEVAR en nuestro centro médico, no estaban disponibles en ese momento. Posteriormente, se realizó TEVAR utilizando un injerto de stent (GORE C-TAG 26 × 150 mm; WL Gore & Associates, Flagstaff, Arizona, EE. UU.) en el ER híbrido sin transferir al paciente. Se desplegó un injerto de stent justo distal de la arteria carótida común izquierda (zona II) y el extremo distal del injerto de stent se posicionó en el nivel de Th 8. Decidimos sacrificar LSCA ya que el flujo sanguíneo de la arteria vertebral izquierda fue suficiente según lo evaluado por angiografía. El paciente no tuvo síntomas que sugirieran isquemia después de TEVER. Durante la cirugía, se administraron 50 unidades/kg (3000 unidades) de heparina. El paciente fue trasladado a un hospital de rehabilitación el día 41 postoperatorio.\n", "gold_summary": "Un hombre de 35 años de edad sufrió múltiples lesiones tras un accidente de tráfico y fue trasladado a nuestro hospital en estado de shock. La tomografía computarizada reveló una fractura de TAI de grado IV que se extendía hasta la cavidad torácica y una fractura pélvica. Poco tiempo después de realizar un relleno pélvico preperitoneal y una embolización arterial transcatéter para la fractura pélvica, se realizó un TEVAR en el quirófano híbrido sin trasladar al paciente. El paciente fue trasladado a un hospital de rehabilitación el día 41 después de la operación.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 35 años tuvo un accidente y llegó al hospital muy grave. Tenía huesos rotos en la pierna y la pelvis, y una herida en una arteria del pecho. Los médicos usaron máquinas para ver sus heridas y le hicieron varias operaciones para salvarlo. Después de 41 días, pudo ir a otro hospital para seguir su recuperación.", "B2": "Un hombre de 35 años sufrió un accidente de tráfico con lesiones graves, incluyendo una fractura pélvica y una lesión en la arteria torácica. Al llegar al hospital, estaba en estado de shock con presión arterial baja y frecuencia cardíaca alta. Se realizaron varios procedimientos para estabilizarlo, como transfusiones, intubación y control de la fractura pélvica. Luego, se llevó a cabo una cirugía llamada TEVAR para reparar la arteria dañada, sin mover al paciente del quirófano híbrido. La arteria vertebral izquierda tenía buen flujo, por eso se decidió cerrar otra arteria sin problemas. Después de la operación, el paciente mejoró y fue enviado a rehabilitación 41 días más tarde.", "B3": "Un hombre de 35 años sufrió un accidente de tráfico que le causó lesiones graves, incluyendo una fractura pélvica y una lesión traumática aórtica (BTAI) de grado IV que se extendía hacia la cavidad torácica. Al llegar al hospital, presentó signos vitales inestables que requirieron intubación de emergencia, control de hemorragias mediante relleno pélvico preperitoneal y transfusión masiva. Tras estabilizarlo, se realizó una embolización arterial para controlar la fractura pélvica y se fijó externamente la fractura del fémur derecho. Posteriormente, se llevó a cabo una reparación endovascular de la aorta (TEVAR) en el quirófano híbrido, evitando el traslado del paciente, y se decidió sacrificar la arteria subclavia izquierda tras confirmar un flujo sanguíneo adecuado por la arteria vertebral. Durante la cirugía se administró heparina para prevenir coágulos. El paciente evolucionó sin signos de isquemia y fue dado de alta para rehabilitación el día 41 postoperatorio. Este caso muestra la importancia de un manejo multidisciplinario y el uso de tecnología avanzada para tratar lesiones complejas en situaciones críticas." } }, { "article": "Hombre de 31 años con antecedentes de consumo de alcohol, tabaco, cocaína inhalada, tuberculosis pulmonar tratada, nefrectomía izquierda y esplenectomía post-traumática. Consultó al servicio de urgencias por cuadro de una semana de evolución que inició inmediatamente posterior a la aplicación intramuscular de penicilina por contacto sexual con pareja con sífilis, caracterizado por dolor en región glútea derecha que irradiaba hasta pie, con posterior aparición de dermatosis purpúrica relacionada con sitio de inyección, siendo una lesión tipo placa configurada en forma anular, con bordes irregulares y distribución racemosa que medía 15 centímetros (cm), con piel sana en su interior. También presentaba una pequeña escara escrotal y una extensa lesión plantar derecha de aspecto livedoide desde la zona talar hasta la punta de los dedos que no respetaba margen estricto. Se realizó ecografía del glúteo mayor, que mostró pérdida del patrón fibrilar heterogéneo, aumento del espesor del mismo a nivel de su tercio medio de aspecto edematoso, además de edema del tejido celular subcutáneo (TCS); en región plantar homolateral y en escroto edema de TCS. En el laboratorio presentó leucocitosis de 13.7 × 109/L, proteína C reactiva de 3.2 mg/dL (normal hasta 0.5 mg/dL), que se interpretaron como reactantes de fase aguda, también aumento de transaminasas con aspartato aminotransferasa de 175 UI/L (normal hasta 32), alanino aminotransferasa de 245 UI/L (normal hasta 33), creatina kinasa con un valor de 2741 UI/L (normal hasta 170) y lactato deshidrogenasa de 2499 UI/L (normal hasta 250) representando compromiso muscular. Se realizaron serologías completas para sífilis, con venereal disease research laboratory (VDRL y anticuerpos treponémicos), virus de la inmunodeficiencia humana (HIV) hepatitis B, hepatitis C, con resultados negativos. La cronología, las manifestaciones clínicas y la posterior biopsia, respaldaron el diagnóstico de síndrome de Nicolau, para lo cual se inició anticoagulación con enoxaparina 1 mg/ kg c/12 hs vía subcutánea, cilostazol 100 mg cada 12 horas y tramadol, por 10 días. Se realizó biopsia de piel de glúteo que evidenció necrosis epidérmica y extensión a epitelio folicular, con formación de ampolla secundaria a reepitelización, sin vasculitis ni trombosis vascular, vinculable a embolia cutis medicamentosa en fase aguda, hubo franca mejoría con descenso de valores de transaminasas, con aspartato aminotransferasa de 39 UI/L, alanino aminotransferasa de 77 UI/L y creatin kinasa de 167 UI/L. No se solicitó perfil inmunológico, basados en que nuestro diagnóstico presuntivo inicial no justificaba la búsqueda de otras etiologías. Se otorgó alta con cilostazol y analgésicos, control ambulatorio a los 3 meses con mejoría del dolor y de las lesiones, quedando en glúteo derecho cicatriz discrómica con presencia de descamación fina y en pie derecho cicatriz discrómica con zonas de descamación gruesas en región de apoyo tarso metatarsiano asociado a mínimas lesiones livedoides en planta del mismo pie.", "gold_summary": "Se reporta el caso de un hombre de 31 años que presenta este síndrome luego de la aplicación de penicilina benzatínica intramuscular. La biopsia apoyó el diagnóstico. Recibió tratamiento con enoxaparina y cilostazol con posterior mejoría.", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 31 años tuvo dolor y una mancha grande en la piel después de recibir una inyección de penicilina. La piel se dañó, pero no hubo infección. Los médicos hicieron una biopsia y vieron que la piel estaba lastimada por la medicina. Lo trataron con medicinas para mejorar la sangre y el dolor. Después, el hombre mejoró y las heridas sanaron con cicatrices pequeñas.", "B2": "Un hombre de 31 años con antecedentes de consumo de drogas y cirugías tuvo dolor en la nalga derecha. Apareció una lesión grande en la piel tras recibir una inyección de penicilina. La lesión tenía bordes irregulares y piel sana en el centro. También tenía heridas en el escroto y el pie derecho. Los exámenes mostraron inflamación, daño en los músculos y aumento de glóbulos blancos, pero no había infecciones como sífilis. La biopsia de piel mostró muerte del tejido sin inflamación en los vasos, indicando síndrome de Nicolau, una complicación rara por la inyección. Se trató con anticoagulantes y analgésicos, mejorando las lesiones y el dolor. Al alta, quedó una cicatriz leve y la recuperación fue progresiva.", "B3": "Un hombre de 31 años con antecedentes de consumo de sustancias y cirugías previas consultó por dolor intenso en la región glútea derecha tras recibir una inyección intramuscular de penicilina por contacto con sífilis. Presentó una lesión cutánea purpúrica y livedoide en el glúteo, escroto y planta del pie derecho, acompañada de inflamación muscular y subcutánea evidenciada por ecografía. Los análisis mostraron inflamación sistémica y daño muscular, aunque las pruebas para sífilis y otras infecciones fueron negativas. La biopsia cutánea reveló necrosis epidérmica sin vasculitis ni trombosis, confirmando el diagnóstico de síndrome de Nicolau, una embolia cutánea inducida por la inyección. Se inició tratamiento con anticoagulantes y analgésicos, logrando mejoría clínica y bioquímica significativa. Al alta, el paciente presentó cicatrices con descamación en las zonas afectadas, y en el seguimiento a los tres meses persistieron lesiones mínimas y mejoría del dolor. Este caso destaca la importancia de reconocer esta rara complicación tras la administración intramuscular de medicamentos para evitar daños mayores y guiar un manejo adecuado." } }, { "article": "Un varón de cuatro días de edad, nacido a las 39 semanas y 4 días de gestación, acude a un servicio de urgencias con un empeoramiento de la dificultad respiratoria y el estridor, que se ve agravado por la alimentación y la posición supina.\n\nNació de una madre de 31 años con serología significativa para una prueba de Coomb positiva indirecta, con un parto vaginal sin complicaciones y puntuaciones de APGAR de ocho y nueve en el primer y quinto minuto, respectivamente. Su peso al nacer fue de 3050 g. La ecografía fetal mostró preocupación por un foco intracardíaco, con un embarazo sin complicaciones. El curso de enfermería fue significativo solo por una prueba de audición bilateral fallida y un ecocardiograma normal. El bebé fue dado de alta en el día dos de vida. Se observó que tenía congestión nasal en el momento de la descarga. Se instruyó a la familia para que le aspirara la nariz y usara gotas salinas según fuera necesario.\n\nEn el día cuatro de vida, la madre del lactante notó estridor asociado con dificultad para alimentarse y el pediatra lo derivó al servicio de urgencias. El examen en el servicio de urgencias es significativo para el estridor inspiratorio agudo con tirones traqueales y retracciones subcostal. Además, se observa que tiene pectus excavatum. El estridor y el aumento del trabajo respiratorio mejoran con la posición prona o lateral. La evaluación de laboratorio es significativa para la acidosis respiratoria en el gas sanguíneo venoso [pH 7.18 y CO2 73 mmHg (9,732 Pa)] y el análisis de orina que revela bacterias moderadas y 11-20 glóbulos blancos sin la presencia de nitrito urinario o esterasa leucocitaria. Un recuento sanguíneo completo es tranquilizador. Se le coloca una cánula nasal de alto flujo y se inicia con ampicilina y gentamicina después de obtener cultivos de sangre.\n\nSe le aumentó la presión positiva continua en la vía aérea (CPAP) y se lo trasladó a una unidad de cuidados intensivos neonatales de nivel III para continuar con el tratamiento y la evaluación de otorrinolaringología. Se le introdujo un tubo nasogástrico por las dos fosas nasales sin dificultad. La laringoscopia flexible mostró una cuerda vocal izquierda inmóvil y cavidades nasales estrechas con edema de los cornetes nasales, aritenoides bilaterales y cuerdas vocales. La broncoscopia no reveló ninguna otra anormalidad. El examen físico posterior se caracterizó por rasgos dismórficos sutiles, que incluían orejas de implantación baja, retromicrognatia, microftalmia y clinodactilia de los dedos de los pies. Se interrumpió el tratamiento antibiótico empírico tras un examen infeccioso tranquilizador. Se consultó a un equipo multidisciplinario.\n\nEl paciente finalmente requirió intubación a las dos semanas de vida debido al empeoramiento del fallo respiratorio. Se administraron ciprofloxacina nasal y dexametasona para el edema de las vías respiratorias superiores. Una resonancia magnética del cerebro, cuello y tórax mostró un curso normal de los nervios laríngeos recurrentes. La evaluación genética incluyó un análisis de microarreglo cromosómico normal (CMA). La prueba adicional del panel genético fue positiva para la variante patogénica en el gen CHD7, consistente con el síndrome CHARGE. En este caso, el VFP se atribuyó a la asociación conocida con el síndrome CHARGE. La evaluación continua reveló otras características consistentes con el síndrome CHARGE, incluidos colobomas bilaterales, glaucoma, pérdida auditiva confirmada y anomalías genitales.\n\nLa repetición de la broncoscopia en el día 42 de vida demostró una mejora en el edema laríngeo general, pero continuó con un edema leve de las cuerdas vocales bilaterales. El paciente fue extubado después de la broncoscopia en el marco de un edema de las vías respiratorias mejorado. Sin embargo, fue re-intubado el día 46 de vida debido al empeoramiento de la insuficiencia respiratoria. La repetición de la laringoscopia ese día mostró un edema continuado. En este momento, el paciente ya había recibido múltiples ciclos cortos de Dexamethasone en un intento de disminuir el edema de las vías respiratorias. Debido a la necesidad de re-intubación, fue tratado con Tobramycin tópico y Dexamethasone aplicado directamente a las cuerdas vocales mediante laringoscopia directa durante cinco días. Después de este tratamiento, fue extubado con éxito a los dos meses de edad y se le colocó un tubo de gastrostomía a los tres meses.\n\nEn el momento de la colocación del tubo de gastrotomía, se le realizó una broncoscopia y una microlaringoscopia adicionales que demostraron que la cuerda vocal izquierda afectada originalmente era totalmente móvil, pero que mostraba una nueva inmovilidad de la cuerda derecha; la etiología de esto no está clara. Ambas cuerdas vocales seguían estando ligeramente edematosas, pero habían mejorado mucho desde la evaluación anterior. El paciente fue dado de alta en aire ambiente a los cuatro meses de edad y continúa siendo seguido de cerca por el otorrinolaringólogo. En la laringoscopia ambulatoria de repetición a los cuatro meses de edad, ambas cuerdas aparecían móviles con un edema de las vías respiratorias continuado.\n\n", "gold_summary": "Un bebé de cuatro días de edad, a término, varón, nacido por parto vaginal sin complicaciones, con un curso de enfermería significativo para la falta de audición, se presentó en un departamento de emergencias (DE) con dificultad respiratoria y estridor en aumento. Fue trasladado a una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) de nivel III para una evaluación posterior y se le practicó una intubación debido a la hipercarbia progresiva. La laringoscopia reveló una parálisis unilateral de las cuerdas vocales (PCV) del lado izquierdo. Se le sometió a una evaluación posterior que incluyó un cerebro, cuello y tórax normales en una resonancia magnética. Se consultó a genética por la preocupación de los rasgos dismórficos en el examen físico. Después de las pruebas del panel de genes, la PCV se atribuyó a la asociación conocida con el síndrome CHARGE. Se observó un edema de las vías respiratorias en la laringoscopia que impidió la extubación hasta los dos meses de edad. Se identificaron otras características del síndrome CHARGE, incluidos los colobomas, el glaucoma, la pérdida auditiva neurosensorial y las anomalías genitales. Se le dio de alta con aire ambiente y después de la colocación de un tubo de gastrostomía con seguimiento de otorrinolaringología.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un bebé de cuatro días tenía problemas para respirar y un ruido raro al respirar llamado estridor. Fue llevado al hospital y le hicieron pruebas que mostraron que una cuerda vocal no se movía bien. También descubrieron que tenía un síndrome llamado CHARGE, que causa varios problemas de salud. El bebé recibió tratamiento y mejoró poco a poco. Después de dos meses, pudo respirar mejor y salió del hospital con cuidados especiales.", "B2": "Un bebé de cuatro días, nacido sin problemas, llegó al hospital con dificultad para respirar. Tenía un sonido agudo al inhalar llamado estridor, que empeoraba al alimentarse o estar boca arriba. En el hospital, vieron que una de sus cuerdas vocales no se movía, lo que dificultaba su respiración. Además, tenía rasgos físicos poco comunes, por eso hicieron pruebas genéticas. Estas pruebas confirmaron que tenía síndrome CHARGE, una enfermedad que afecta ojos, oídos y órganos genitales. El bebé necesitó un tubo para respirar durante dos meses y luego pudo hacerlo solo. También le pusieron un tubo para alimentarse directo al estómago y sigue siendo revisado por especialistas.", "B3": "Un recién nacido de cuatro días, nacido a término por parto vaginal sin complicaciones, acudió a urgencias por dificultad respiratoria y estridor que empeoraban con la alimentación y la posición supina. En la evaluación inicial, se detectó estridor inspiratorio, acidosis respiratoria y signos de infección urinaria, por lo que se inició tratamiento antibiótico y soporte respiratorio con CPAP. La laringoscopia reveló parálisis unilateral de la cuerda vocal izquierda y edema en las vías respiratorias superiores, mientras que la broncoscopia no mostró otras anomalías. Además, se identificaron rasgos dismórficos y, tras una evaluación genética, se confirmó el diagnóstico de síndrome CHARGE, una condición que afecta múltiples órganos y explica la parálisis vocal. Durante su evolución, el paciente requirió intubación prolongada y tratamiento con corticosteroides y antibióticos tópicos para reducir el edema laríngeo. Finalmente, fue extubado con éxito y se le colocó un tubo de gastrostomía para alimentación. Fue dado de alta con seguimiento cercano por otorrinolaringología, presentando mejoría en la movilidad de las cuerdas vocales y control del edema respiratorio. Este caso destaca la importancia de una evaluación multidisciplinaria en neonatos con síntomas respiratorios y características dismórficas." } }, { "article": "Mujer de 17 años oriunda de Tucumán, acudió a la consulta por cuadro de vías aéreas superiores y hemoptisis leve. La tomografía computarizada de tórax informó, en lóbulo superior derecho, una imagen redondeada de paredes regulares y lisas de 25x24x24 mm, rodeado de un tenue halo periférico en vidrio esmerilado. No se observaba realce ante la administración de contraste endovenoso. Se sugirió un posible quiste broncogénico, por lo que se realizó una RMN de tórax que informó imagen redondeada de paredes regulares y lisas que alcanzó un diámetro anteroposterior de 25 x 24 x 24.5 mm con intensidad de señal líquida. Debido a la localización central de la lesión, se realizó una lobectomía superior derecha videoasistida. Dado que el estudio anatomopatológico intraoperatorio fue indeterminado, se complementó la resección pulmonar con un vaciamiento ganglionar mediastínico. La anatomía patológica definitiva informó neumocitoma esclerosante de 2 x 1.7 cm. La inmunomarcación fue positiva para TTF1, CK, CK7 y napsina.", "gold_summary": "Describimos aquí el caso de una paciente de 17 años con diagnóstico de neumocitoma esclerosante con presentación infrecuente.", "synthetic_summary": { "B1": "Una joven de 17 años tenía tos y un poco de sangre al toser. Le hicieron una radiografía especial y vieron una bolita en el pulmón derecho. Los médicos pensaron que era un quiste y le sacaron esa parte del pulmón. Al revisar bien, encontraron que era un tumor llamado neumocitoma esclerosante, que es raro. Ahora está en tratamiento y bajo cuidado.", "B2": "Una joven de 17 años consultó por tos con sangre leve y síntomas respiratorios. La tomografía mostró una lesión redonda en el pulmón derecho, sin cambios con contraste, lo que sugirió un quiste broncogénico, una bolsa anormal con líquido. La resonancia confirmó que la lesión contenía líquido en su interior. Por la ubicación, se decidió extirpar la parte superior del pulmón derecho con cirugía asistida por video. Durante la operación, no se pudo identificar el tipo exacto de lesión, por eso se retiraron ganglios cercanos para análisis. El estudio final reveló un neumocitoma esclerosante, un tumor pulmonar raro y benigno. Los análisis mostraron que las células tenían marcadores específicos que confirmaron el diagnóstico.", "B3": "Una joven de 17 años consultó por síntomas respiratorios y hemoptisis leve. La tomografía mostró una lesión redondeada con bordes lisos en el lóbulo superior derecho del pulmón, sin realce tras contraste, lo que sugirió inicialmente un quiste broncogénico. La resonancia magnética confirmó una imagen con características líquidas y tamaño similar. Debido a la ubicación central de la lesión, se decidió realizar una lobectomía videoasistida y un vaciamiento ganglionar mediastínico, ya que el diagnóstico intraoperatorio no fue concluyente. El estudio anatomopatológico final identificó un neumocitoma esclerosante, un tumor pulmonar poco común, con marcadores inmunohistoquímicos positivos para TTF1, CK, CK7 y napsina. Este caso resalta la importancia de considerar diagnósticos poco frecuentes en lesiones pulmonares en jóvenes y la necesidad de un manejo quirúrgico cuidadoso para obtener un diagnóstico definitivo y tratamiento adecuado. Por lo tanto, el seguimiento y evaluación continua serán clave para asegurar un buen pronóstico." } }, { "article": "Una mujer asiática de 28 años fue admitida en el hospital para el tratamiento de «una masa pélvica durante 10 meses» el 11 de noviembre de 2018. La paciente solía tener menstruación regular, volumen menstrual moderado, dismenorrea y un G1P0L0A1. Examen ginecológico: la parte posterior del útero tenía aproximadamente 8 cm de diámetro con poca actividad y sensibilidad, pero no se observaron otras anomalías. La paciente no tenía una causa obvia de dolor abdominal durante los primeros 10 meses previos al ingreso. El examen de ultrasonido reveló una masa heterogénea en la parte superior derecha del útero con un diámetro de aproximadamente 4 cm, un nódulo del epiplón mayor con un diámetro de aproximadamente 2 cm y un nivel de CA125 sérico de 416 mU/mL. Se diagnosticó como «endometriosis, masas pélvicas inflamatorias». Se administró una terapia de rehidratación antiinfecciosa y se dio de alta a la paciente con alivio del dolor. Dos semanas después del alta, el nivel de CA125 sérico de la paciente disminuyó a 106 mU/mL y volvió a la normalidad después de 6 semanas. Sin embargo, la masa pélvica aumentó gradualmente. El reexamen de la ecografía pélvica realizada mostró una masa ecoica mixta de 7.7 cm x 7.4 cm x 8.2 cm en el lado derecho del útero con un límite claro, eco puntiforme fino en el quiste y derrame abdominal y pélvico. La ecografía de contraste mostró que la pared del quiste de la masa pélvica estaba significativamente mejorada, se sospechaba malignidad y se recomendó un tratamiento quirúrgico. El 14 de noviembre de 2018, la paciente se sometió a liberación de adherencias pélvicas e intestinales transabdominales, omento, ovarios bilaterales, peritoneo multipunto y múltiples adenomiosis y histerectomía. Durante la operación, se aspiraron aproximadamente 600 ml de ascitis hemorrágica. Tras la exploración, se observó una masa de color rojo grisáceo con un diámetro de aproximadamente 8 cm en la superficie del epiplón mayor, que era suave y se asemejaba a carne podrida. Se encontraron depósitos de celulosa marrón difusos en la superficie del útero, ovarios bilaterales, pared abdominal, tracto intestinal, surco lateral del recto y pared anterior del recto. Las lesiones no se eliminaron por completo y algunas áreas se electrocoagularon. El examen patológico de la muestra resecada mostró endometriosis del tejido retiniano con vasodilatación, ampollas, infiltración linfocítica difusa y focal, folículos ováricos císticos bilaterales, fibrosis peritoneal dentro de la necrosis del tejido adiposo, proliferación de fibroblastos, aumento de la infiltración de células espumosas y adenomiosis uterina. La patología de ascitis mostró muchos glóbulos rojos, un pequeño número de linfocitos y neutrófilos y ninguna célula tumoral. Después de la operación, la paciente se recuperó sin problemas y se trató con agonista de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH-α). Se inició leuprorelina una vez al mes durante 6 meses, seguido de dienogest oral (DNG) durante 3 años, después de lo cual se interrumpió la medicación durante 3 meses. La paciente concibió de forma natural y tuvo un embarazo normal. Se dio a luz a un bebé de 3300 g por vía vaginal a las 39 semanas + 3 días de gestación. Tanto la madre como el bebé estaban sanos, sin recurrencia ni reacciones adversas durante el seguimiento.\n\nMH - Humanos\nMH - Mujer\nMH - *Endometriosis/complicaciones/terapia\nMH - Adulto", "gold_summary": "Preocupaciones de la paciente: Una mujer de 28 años de edad vino a nuestro hospital para recibir tratamiento debido al descubrimiento de una masa pélvica 10 meses antes. Después de la admisión, la paciente se sometió a tratamiento quirúrgico y fue dada de alta en 1 semana. Recibió tratamiento médico durante 3 años después del alta. Después de la retirada de la medicación, la paciente quedó embarazada y dio a luz a un niño sin recurrencia durante el seguimiento.\n\nDiagnósticos: Los diagnósticos iniciales al ingreso fueron «¿masa pelviana inflamatoria?» y «¿endometriosis?». Después de 10 meses, la paciente volvió a ser internada en el hospital debido a un aumento gradual de la masa, y se le diagnosticó endometriosis.\n\nIntervenciones: El paciente fue tratado con terapia antiinfecciosa de rehidratación por primera vez, y el paciente fue tratado quirúrgicamente por segunda vez, seguido de agonista de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH-α) y tratamiento con dienogest (DNG) después de la cirugía.\n\nResultados: Después de 6 ciclos de tratamiento con GnRH-α y 3 años de tratamiento con DNG, un hijo nació con éxito tras la interrupción de la medicación y, hasta ahora, no se han producido reacciones adversas ni recurrencias durante el período de seguimiento.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 28 años tenía una masa en la parte baja de su barriga desde hace 10 meses. Los doctores le hicieron una operación para quitarla y luego le dieron medicinas por tres años. Después de dejar las medicinas, pudo tener un bebé sano sin problemas. La masa era por una enfermedad llamada endometriosis, que causa dolor y bultos en el útero. Ella se recuperó bien y está sana.", "B2": "Una mujer de 28 años tuvo una masa en la pelvis durante 10 meses con dolor leve. Su menstruación era regular, pero al llegar al hospital encontraron una masa en el útero. También tenía un nivel alto de CA125, una proteína que indica inflamación o enfermedad. Primero recibió medicamentos, pero la masa creció y parecía peligrosa, por eso la operaron. Durante la cirugía encontraron tejido inflamado y endometriosis, que es tejido del útero fuera de su lugar. Después, recibió tratamiento hormonal por tres años para evitar que la enfermedad volviera. Finalmente, pudo quedar embarazada y tuvo un bebé sano sin problemas. Su recuperación fue buena y no tuvo complicaciones.", "B3": "Una mujer de 28 años fue hospitalizada por una masa pélvica presente durante 10 meses, inicialmente diagnosticada como posible endometriosis o inflamación. Al ingreso, se detectó una masa en el útero y un nivel elevado de CA125, marcador asociado a procesos inflamatorios o malignos. Tras un tratamiento inicial con antibióticos y rehidratación, el nivel de CA125 volvió a la normalidad, pero la masa creció, lo que llevó a una intervención quirúrgica para extirpar adherencias y tejido afectado. Durante la operación se encontraron lesiones extensas y ascitis hemorrágica, y el análisis patológico confirmó endometriosis con inflamación y fibrosis. Posteriormente, la paciente recibió terapia hormonal con agonistas de GnRH y dienogest durante varios años. Tras la suspensión del tratamiento, logró un embarazo natural y dio a luz sin complicaciones. Durante el seguimiento, no se observaron recurrencias ni efectos adversos, lo que sugiere que el manejo combinado quirúrgico y médico fue efectivo para controlar la enfermedad y preservar la fertilidad. Este caso resalta la importancia de un diagnóstico cuidadoso y un tratamiento integral en pacientes jóvenes con masas pélvicas sospechosas." } }, { "article": "Presentamos una paciente de 76 años de edad, que es traída al servicio de urgencias por bajo nivel de conciencia con tendencia al sueño.\n\nComo antecedentes médicos de interés destaca una enfermedad pulmonar intersticial difusa, dislipemia e hipertensión arterial.\n\nA la exploración física el paciente se encuentra estuporosa, arreactiva, con atonía de las 4 extremidades y desviación conjugada de la mirada hacia la derecha, sin fiebre y con una leve sequedad en piel y mucosas. La analítica sanguínea no muestra alteraciones significativas.\n\nEl paciente es valorado por el servicio de neurología que considera la realización de una TC cerebral urgente ante la sospecha de patología intracraneal de evolución aguda. Las pruebas de imagen ponen de manifiesto la presencia de numerosas burbujas aéreas que se disponen en los surcos cerebrales, cuerpo calloso y ambos tálamos así como áreas hipodensas cortico-subcorticales de distribución parcheada en hemisferio cerebeloso izquierdo y parietooccipitales bilaterales, todo ello compatible con isquemia cerebral subaguda secundaria a embolismo gaseoso.\n\nAnte los antecedentes personales de enfermedad pulmonar intersticial difusa se decide también realizar una placa de tórax en proyección anteroposterior y una TC torácica que objetivan un neumotórax apical izquierdo y aire ectópico en mediastino superior.\n\nSe decide el ingreso en la Unidad de Ictus del centro para control estrecho de constantes, sin embargo, la paciente presenta una evolución tórpida con el fallecimiento el segundo día de ingreso debido a fracaso multiorgánico.", "gold_summary": "Paciente de 76 años con una enfermedad pulmonar intersticial difusa preexistente, que experimentó un ictus masivo debido a un neumomediastino espontáneo. Su presentación incluyó confusión, convulsiones y debilidad motora. Las pruebas de imagen revelaron burbujas de aire en los surcos cerebrales y áreas hipodensas en el cerebelo y parietooccipitales. Además, se observó neumotórax y aire en el mediastino superior en las radiografías de tórax y la tomografía torácica. A pesar de las medidas terapéuticas como el oxígeno hiperbárico, la paciente lamentablemente falleció debido al fallo multiorgánico.", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 76 años llegó al hospital muy dormida y con problemas para moverse. Tenía una enfermedad en los pulmones y presión alta. Las pruebas mostraron que había burbujas de aire en su cerebro y aire fuera del pulmón. Esto causó un daño en su cerebro. Aunque la cuidaron mucho, ella murió después de dos días por problemas en varios órganos.", "B2": "Una mujer de 76 años con enfermedad pulmonar crónica llegó al hospital muy somnolienta. Estaba adormecida, sin responder y con debilidad en brazos y piernas. Las imágenes del cerebro mostraron burbujas de aire que bloquearon vasos sanguíneos, causando daño por falta de sangre. También se encontró aire fuera del pulmón (neumotórax) y en la zona central del pecho (mediastino). La paciente fue ingresada para vigilancia, pero su estado empeoró. Finalmente, falleció por fallo de varios órganos. Este caso muestra que problemas pulmonares pueden causar daños graves en el cerebro por aire en la sangre.", "B3": "Una mujer de 76 años con enfermedad pulmonar intersticial difusa fue ingresada por bajo nivel de conciencia y tendencia al sueño. En la exploración, se encontró estupor, falta de respuesta y desviación ocular, sin fiebre ni alteraciones en análisis sanguíneos. La tomografía cerebral mostró múltiples burbujas de aire en áreas clave del cerebro, junto con lesiones compatibles con isquemia causada por embolismo gaseoso. Debido a sus antecedentes pulmonares, se realizó una radiografía y tomografía de tórax que revelaron un neumotórax apical izquierdo y aire en el mediastino superior. La paciente fue ingresada en la Unidad de Ictus para monitorización, pero su estado empeoró rápidamente, falleciendo al segundo día por fallo multiorgánico. Este caso resalta la gravedad de las complicaciones pulmonares que pueden desencadenar embolismos gaseosos cerebrales y la dificultad para su manejo clínico." } }, { "article": "Un hombre de 24 años de edad, de etnia persa, presentó una queja principal de mal olor bucal después de un período de recuperación de la enfermedad leve por coronavirus 2019 (COVID-19), que quería resolver lo antes posible. Su dentista notó pérdida ósea y sangrado al explorar el área interproximal de los dientes número 18 y 19 clínicamente. Se realizó un escalamiento y un aplanamiento radicular, y se ordenaron radiografías periapicales y panorámicas para la evaluación del paciente. Sin embargo, el paciente se negó a tomar radiografías. La halitosis del paciente disminuyó después de 1 semana de tratamiento. Después de 2 meses, el paciente volvió a su dentista con la queja principal de sensibilidad al frío en sus incisivos mandibulares. El dentista realizó una prueba de vitalidad, y los dientes eran vitales excepto los números 23 y 24. El dentista tomó una radiografía periapical, y una lesión radiolucente en la mandíbula anterior era evidente.\n\nEn la radiografía panorámica, se evidenció una lesión radiolúcida lítica grande y bien definida con bordes festoneados que se extendían desde el diente número 31 en el lado derecho hasta el ramus ascendente izquierdo. Un estudio posterior de tomografía computarizada de haz cónico (TCFC) reveló una lesión lítica multilocular grande, con un margen relativamente distinto, que causó adelgazamiento y perforación de los cortexes bucales y linguales y signos de festoneado.\n\nTras el examen, se remitió al paciente a un cirujano oral y maxilofacial. En la entrevista médica, el paciente explicó su prolapso de la válvula mitral; antecedentes de episodios recurrentes de otitis desde el primer año de vida; antecedentes de septicemia de origen desconocido cuando tenía un año de edad, tras episodios de diarrea y vómitos; antecedentes de uso de broncodilatadores para la alergia estacional; antecedentes de uso de levotiroxina, cabergolina, acetato de desmopresina (DDAVP) en spray y gel de testosterona durante 4 años tras el diagnóstico de síndrome de silla turca vacía, tras poliúria y polidipsia; y, por último, antecedentes de infección reciente por COVID-19 (3 meses antes). Su historia familiar reveló tiroiditis de Hashimoto en su familia materna; su abuelo, su madre y sus tres tías padecían este tipo de hipotiroidismo. El historial quirúrgico previo del paciente incluía una reparación de una hernia inguinal 10 años antes sin complicaciones. Además, el paciente era obeso, con un índice de masa corporal (IMC) de 34,5.\n\nEn el examen clínico, los hallazgos extraorales e intraorales no fueron relevantes. Los exámenes de laboratorio, incluido el recuento sanguíneo completo (CBC), fueron normales, excepto por un aumento en la velocidad de sedimentación globular (ESR) y los niveles de proteína C reactiva (CRP). Se realizó una biopsia incisional en la mandíbula anterior y la muestra se envió al departamento de patología oral y maxilofacial de la Universidad de Ciencias Médicas Shahid Beheshti. Las secciones mostraron una infiltración difusa de grandes células de tinción pálida, como los histiocitos, con eosinófilos dentados y numerosos en el fondo fibroso. Un examen de inmunohistoquímica (IHC) reveló un positivo disperso para el grupo de diferenciación 1a (CD-1a) (+ +), un positivo fuerte para Langerin (CD-207) (+ + +), y más del 50% positivo para S-100.\n\nDe acuerdo con los datos clínicos, radiológicos e histopatológicos, se llegó al diagnóstico de LCH. Los diagnósticos diferenciales fueron osteomielitis, granuloma eosinófilo y metástasis ósea. Sin embargo, debido a las pruebas de laboratorio, los datos radiológicos y el historial clínico, se confirmó el diagnóstico de LCH. Por lo tanto, para un examen más a fondo, el paciente fue derivado al departamento de medicina nuclear para una tomografía por emisión de positrones con fluor-2-desoxiglucosa y una tomografía computarizada (FDG PET/CT), que reveló lesiones líticas hipermetabólicas en la mandíbula, el parietal derecho, el frontal izquierdo y el esfenoidal izquierdo, y opacidad hipermetabólica en el seno etmoidal izquierdo. Además, se observó una actividad metabólica aumentada en la región sellar, hidrocefalia comunicante y amígdalas palatinas hipermetabólicas prominentes. Además, se evidenció una actividad metabólica heterogénea aumentada en las tibias y fémures bilaterales.\n\nUna resonancia magnética del cerebro reveló una notable ampliación de la intensidad del material del líquido cefalorraquídeo (LCR) que contiene la silla turca. La adenohipófisis apareció como una capa delgada en la base de la silla turca agrandada, y se observaron cambios homogéneos e inflamatorios en las células aéreas mastoideas izquierdas. Se observó la extensión de la inflamación hacia el oído medio izquierdo (es de destacar que el paciente había sufrido de otitis durante muchos años). De acuerdo con la implicación multifocal de la enfermedad y su pronóstico cuestionable, el paciente fue derivado al departamento de oncología para quimioterapia sistémica. Pruebas posteriores revelaron mutaciones en el oncogen BRAF y no se detectaron mutaciones en KRAS y NRAS. El oncólogo eligió un régimen de denosumab, vinblastina, etopósido, 6-mercaptopurina, metotrexato y pegfilgrastim; sin embargo, el seguimiento no fue posible ya que el paciente falleció tras un accidente.\n", "gold_summary": "Un paciente de 24 años de edad, de etnia persa, se presentó con una queja principal de halitosis tras recuperarse de la enfermedad por coronavirus 2019 en el consultorio de su dentista general. Los exámenes intraorales y extraorales no revelaron ningún problema específico. En la sesión de seguimiento tras el tratamiento periodontal de fase I, la sensibilidad de los dientes al estímulo frío era evidente, y las radiografías revelaron una gran lesión intraósea lítica en la mandíbula. Una biopsia incisional reveló células de Langerhans y una reacción positiva a Langerina y al grupo de diferenciación 1a, por lo que se le diagnosticó histiocitosis de células de Langerhans. Después de realizar una tomografía por emisión de positrones con fluoro-2-desoxiglucosa y una tomografía computarizada, una resonancia magnética y una tomografía computarizada de haz cónico, debido a la implicación generalizada de la enfermedad, el paciente fue derivado a un oncólogo. En última instancia, se descubrió que los problemas de salud infantil del paciente, incluidos los problemas endocrinos, probablemente fueron causados por una histiocitosis de células de Langerhans no diagnosticada. El oncólogo eligió un régimen de denosumab, vinblastina, etopósido, 6-mercaptopurina, metotrexato y pegfilgrastim. El seguimiento no fue posible ya que el paciente falleció tras un accidente.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un joven de 24 años tuvo mal olor en la boca después de recuperarse de COVID-19. Su dentista encontró problemas en los huesos de la mandíbula y le hizo un tratamiento. Más tarde, se descubrió una lesión grande en su mandíbula. Los médicos hicieron pruebas y encontraron una enfermedad llamada histiocitosis de células de Langerhans, que afecta los huesos y otros órganos. El paciente recibió tratamiento, pero murió en un accidente.", "B2": "Un hombre de 24 años consultó por mal olor en la boca después de recuperarse del COVID-19. Su dentista notó pérdida de hueso y sangrado entre dos dientes, y tras un tratamiento, la halitosis mejoró. Sin embargo, dos meses después, el paciente tuvo sensibilidad dental y se descubrió una lesión grande en la mandíbula mediante radiografías. Una biopsia confirmó que tenía histiocitosis de células de Langerhans, una enfermedad que afecta los huesos y otros órganos. Estudios adicionales mostraron que la enfermedad estaba en varias partes del cuerpo, por eso fue enviado a oncología para quimioterapia. El paciente tenía antecedentes de problemas de salud desde niño, posiblemente relacionados con esta enfermedad. Lamentablemente, no se pudo hacer un seguimiento porque falleció en un accidente.", "B3": "Un hombre de 24 años presentó mal olor bucal tras recuperarse de COVID-19, y su dentista detectó pérdida ósea y sangrado entre dos molares. Aunque inicialmente mejoró con tratamiento periodontal, luego desarrolló sensibilidad dental y se descubrió una lesión ósea grande en la mandíbula mediante radiografías. Una biopsia mostró células características de la histiocitosis de células de Langerhans (LCH), una enfermedad rara que afecta huesos y tejidos. Estudios de imagen adicionales revelaron que la enfermedad estaba extendida a varios huesos del cráneo y extremidades, así como inflamación en el cerebro y oído medio, vinculada a antecedentes de otitis recurrente y problemas endocrinos desde la infancia. Debido a la afectación múltiple, el paciente fue derivado a oncología para recibir quimioterapia con varios fármacos. Se identificó una mutación en el gen BRAF, relacionada con la enfermedad. Lamentablemente, no se pudo realizar seguimiento porque el paciente falleció en un accidente. Este caso destaca la importancia de considerar la LCH en pacientes jóvenes con síntomas óseos y antecedentes médicos complejos, ya que su diagnóstico temprano puede influir en el tratamiento y pronóstico." } }, { "article": "La paciente es una mujer de 66 años de edad que goza de buena salud. A mediados de la década de 1980, recibió varias sesiones de tratamiento con rayos grenz en el cuero cabelludo para aliviar el picor asociado con la psoriasis del cuero cabelludo. Con un tratamiento regular de aproximadamente una sesión al mes durante un período de 5 años, que se complementó de vez en cuando con alquitrán de hulla, ácido salicílico y prednisona, logró cierto alivio de su enfermedad. Con el tiempo, su cabello se adelgazó; la piel en toda el área del cuero cabelludo se volvió sensible al dolor y se produjo cicatrización. Los tratamientos con rayos grenz se habían administrado en una clínica privada; no se disponía de detalles del tratamiento, como la dosis única y acumulada. No había sufrido radiodermitis.\n\nEn un período muy breve en 2020, unos 35 años después de que cesara el tratamiento de radiación, aparecieron numerosos BCC y queratosis actínicas premalignas (AK) en su cuero cabelludo. Se inició un régimen de tratamiento de extirpación quirúrgica de BCC verificado por histología preoperatoria y crioterapia de AK por evaluación del médico. La terapia fotodinámica o los tratamientos tópicos no eran aplicables debido a la sensibilidad al dolor y las secuelas de la cirugía. De 2020 a 2022, recibió varios tratamientos de criocirugía y curetaje y un total de 13 extirpaciones quirúrgicas de BCC por cirugía de Mohs. Se estima que su número total de extirpaciones a lo largo del tiempo es de unos 30. Los BCC recalcitrantes y de novo en el cuero cabelludo cada vez más dañado, obviamente, son un desafío eterno; por lo tanto, los cirujanos plásticos y los dermatólogos buscaban otra modalidad de tratamiento con un mejor índice terapéutico.\n\nEn septiembre de 2022, aparecieron nuevos CCB confirmados histológicamente en el cuero cabelludo. La exploración por ultrasonido (DermaScan C, Cortex Technology ApS, Aalborg, Dinamarca) mostró tumores ecolucidos de 0,5-1,3 mm de espesor en ambos sitios analizados histológicamente, así como en algunas lesiones adicionales que pudieron identificarse en base al examen clínico y dermatoscópico. La paciente, tras ser informada, dio su consentimiento por escrito para el tratamiento con HIFU, con o sin biopsia de pretratamiento de las lesiones sospechosas.\n\nSe delinearon las lesiones elegibles para el tratamiento con un rotulador impermeable, incluyendo un margen perilesional de 2 mm. Se mapeó cada lesión seleccionada en una lámina transparente para ayudar a determinar la ubicación precisa en el seguimiento. Se usó el ultrasonido de 20 MHz para confirmar la profundidad de las lesiones identificadas al inicio y en las visitas de seguimiento posteriores. Debido al estado del cuero cabelludo conocido por ser sensible al dolor, se administró anestesia local (lidocaína 25 mg/ml + adrenalina 5 mg/ml, Amgros I/S, Copenhagen, Dinamarca) a todas las lesiones 10-15 minutos antes del tratamiento.\n\nLas lesiones fueron tratadas con HIFU utilizando la sonda de 1.3 mm; ajustes de 150 ms/dosis y energía acústica de 0.9 J/dosis. Se aplicaron 20-200 dosis a las lesiones, dependiendo de la extensión de la lesión. Las lesiones tratadas se curaron de forma espontánea sin complicaciones o necesidad de tratamiento especial. Se programaron visitas de seguimiento cada 3-6 meses para controlar la tasa de curación/recaída, tolerancia local y lesiones nuevas no identificadas anteriormente.\n\nDurante los 15 meses posteriores a la limpieza inicial con HIFU, se trataron con HIFU un total de 10 lesiones que, de acuerdo con las rutinas, hubieran requerido una biopsia seguida de una cirugía de escisión, en sesiones de unos 30 minutos. Las lesiones se curaron en unos pocos días sin complicaciones ni necesidad de intervención. Se observó una limpieza total en 7 de 8 lesiones de BCC tratadas y en ambas lesiones de AK. La única lesión recurrente de BCC de pequeño tamaño se observó después de 15 meses entre las primeras seis lesiones tratadas; la lesión se volvió a tratar con HIFU. Ejemplos de lesiones curadas 15 meses después del tratamiento con HIFU; el tumor con recurrencia.\n", "gold_summary": "Una mujer de 66 años que en la década de 1980 había recibido varios tratamientos de rayos gamma en el cuero cabelludo desarrolló múltiples carcinomas basocelulares en la zona. Se le habían realizado más de 30 cirugías de escisión, incluida la cirugía de Mohs, en el pasado, con muchas complicaciones locales, pero, no obstante, los cánceres recurrentes. Los tratamientos con HIFU aplicados a ocho carcinomas basocelulares y dos lesiones precancerosas dieron como resultado una limpieza completa en el control a los 12 meses, pero una recurrencia después de 15 meses.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 66 años tuvo problemas en su cuero cabelludo por un tratamiento con rayos hace muchos años. Aparecieron muchos bultos que eran cáncer de piel. Ella tuvo muchas cirugías para quitar esos bultos, pero algunos volvieron. Luego, le trataron con una máquina especial llamada HIFU, que usa calor para curar sin cortar. Después de un año, casi todos los bultos se curaron, pero uno volvió y lo trataron otra vez.", "B2": "Una mujer de 66 años recibió en los años 80 tratamientos con rayos en el cuero cabelludo para la psoriasis, lo que causó adelgazamiento y cicatrización de la piel. Treinta y cinco años después, aparecieron muchos carcinomas basocelulares (cáncer de piel) y lesiones precancerosas. Se realizaron más de 30 cirugías para eliminarlos, pero los tumores seguían apareciendo. En 2022, se usó un nuevo tratamiento llamado HIFU, que usa ultrasonido para destruir las lesiones sin cirugía. Después de 15 meses, siete de ocho cánceres y dos lesiones precancerosas desaparecieron sin complicaciones. Solo una lesión pequeña volvió a aparecer y se trató de nuevo con éxito. Este método parece una buena opción para casos difíciles.", "B3": "Una mujer de 66 años, que en los años 80 recibió tratamientos con rayos grenz en el cuero cabelludo para psoriasis, desarrolló décadas después múltiples carcinomas basocelulares (BCC) y queratosis actínicas (AK), lesiones premalignas. A pesar de más de 30 cirugías, incluyendo cirugía de Mohs, y tratamientos con crioterapia, las lesiones persistían y el cuero cabelludo estaba sensible y cicatrizado. En 2022 se empleó ultrasonido para evaluar las lesiones y se inició tratamiento con ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU), que permite destruir tumores mediante calor sin cirugía. Se aplicó anestesia local y se trataron 10 lesiones en sesiones breves. La mayoría de las lesiones curaron espontáneamente sin complicaciones y se observó una limpieza completa en 7 de 8 BCC y en ambas AK durante un seguimiento de 15 meses. Solo una lesión pequeña recurrió y fue tratada nuevamente con éxito. Este caso muestra que el HIFU puede ser una opción efectiva y menos invasiva para tratar BCC resistentes en un cuero cabelludo dañado y sensible, aunque se requiere seguimiento para detectar recurrencias. Por lo tanto, esta técnica podría ofrecer un mejor balance entre eficacia y tolerancia en pacientes con múltiples lesiones difíciles de manejar." } }, { "article": "Se realizó un trasplante cardíaco ortotópico a una niña de 12 años con insuficiencia cardíaca en fase terminal debido a una miocardiopatía restrictiva. Durante la operación, se presentó una disfunción primaria grave del injerto, que requirió el uso de oxigenación por membrana extracorpórea venosa arterial. La función cardíaca se recuperó completamente después de 4 días, y su período postoperatorio se complicó por una insuficiencia renal aguda transitoria y un bloqueo auriculoventricular completo que duró >3 semanas después de la operación. Para evitar la disincronía del ventrículo izquierdo y el posible daño de la derivación del ventrículo derecho debido a las biopsias endomiocárdicas de vigilancia de rechazo múltiple, se indicó un marcapasos biventricular transvenoso que utiliza un marcapasos del ventrículo izquierdo aislado a través de la vena coronaria.\n\nBajo anestesia local y sedación suave, se cortó la vena cefálica izquierda y se introdujo un catéter guía en la vena subclavia y se colocó en el seno coronario inicialmente para realizar un venograma cardiaco. Se implantó un electrodo de estimulación endocárdica de elución de esteroides unipolar con mecanismo de fijación activa (Attain StarFix® 4195, Medtronic, Minneapolis, MN) en la rama de la vena interventricular anterior. Las medidas en el momento del implante fueron las siguientes: umbral 2 V a 0,4 ms, onda R 6 mV e impedancia 300 Ω a 4,8 mA. Se implantó un segundo electrodo de estimulación endocárdica de elución de esteroides bipolar con fijación activa (2088T®, St. Jude Medical, Minneapolis, MN) en la aurícula derecha.\n\nAmbos cables se aseguraron y se conectaron a un marcapasos adaptable a la frecuencia (Accent DR®, St. Jude Medical, Minneapolis, MN) que se colocó en una bolsa muscular infraclavicular izquierda y se programó a VDD. Las mediciones de los cables electrofisiológicos fueron estables después del implante: umbral ventricular 1.5 V a 0.7 ms, onda R 4.5 mV, onda P 4.3 mV (bipolar), impedancia ventricular 260 Ω y vida útil estimada de la batería de 5 años.\n\nEl electrocardiograma posterior al implante mostró complejos de morfología de bloqueo de rama derecha, y la evaluación ecocardiográfica mostró ausencia de disincronías auriculoventriculares, interventriculares e intraventriculares. En el seguimiento a 5 años, el paciente permaneció en Clase Funcional I con el mismo sistema de estimulación y conservó la función ventricular.\n\nMH - Bloqueo auriculoventricular/etiología/*terapia\nMH - Niño\nMH - Sinus coronario\nMH - Mujer\nMH - Insuficiencia cardiaca/cirugía\nMH - Trasplante de corazón/*efectos adversos\nMH - Ventrículos del corazón\nMH - Humanos\nMH - *Marcapasos, artificial\nMH - Disfunción/complicaciones/tratamiento del injerto primario\n", "gold_summary": "Se sometió a un trasplante de corazón ortotópico a un niño de 12 años con insuficiencia cardiaca en fase terminal debido a una miocardiopatía restrictiva. La disfunción primaria del injerto precisó oxigenación con membrana extracorpórea venosa arterial. La función cardiaca se normalizó, pero el bloqueo auriculoventricular completo persistió después de 3 semanas. Se realizó un marcapaso bicameral con marcapaso transvenoso del ventrículo izquierdo a través del seno coronario. Tras 5 años de seguimiento, el paciente se encuentra estable con el mismo sistema de marcapaso y con la función ventricular preservada.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una niña de 12 años recibió un trasplante de corazón porque su corazón estaba muy enfermo. Durante la operación, su nuevo corazón tuvo problemas y usaron una máquina para ayudar a que el corazón funcionara. Después, le pusieron un marcapasos especial para ayudar a que su corazón latiera bien. Cinco años después, la niña está bien y su corazón funciona correctamente con el marcapasos.", "B2": "Una niña de 12 años con insuficiencia cardíaca grave recibió un trasplante de corazón. Durante la operación, el nuevo corazón tuvo problemas y usaron una máquina que oxigena la sangre. Después de cuatro días, su corazón mejoró, pero apareció un bloqueo en la señal eléctrica que duró más de tres semanas. Para tratarlo, le pusieron un marcapasos que estimula ambos ventrículos, con un cable en una vena llamada seno coronario. Cinco años después, la niña está estable, con buen funcionamiento del corazón y sin problemas con el marcapasos. Este caso muestra que, aunque hubo complicaciones, el tratamiento fue exitoso a largo plazo.", "B3": "Una niña de 12 años con insuficiencia cardíaca terminal por miocardiopatía restrictiva recibió un trasplante cardíaco ortotópico. Durante la cirugía, presentó una disfunción grave del injerto que requirió oxigenación por membrana extracorpórea, logrando recuperación completa en cuatro días. Sin embargo, desarrolló un bloqueo auriculoventricular completo que persistió más de tres semanas y una insuficiencia renal aguda transitoria. Para prevenir problemas de sincronía ventricular y daños por biopsias frecuentes, se implantó un marcapasos biventricular transvenoso con un electrodo en el ventrículo izquierdo a través del seno coronario. El procedimiento se realizó bajo sedación leve y anestesia local, y las mediciones eléctricas del marcapasos fueron estables. Tras cinco años de seguimiento, la paciente mantiene una función ventricular preservada y se encuentra en clase funcional I, sin disincronías cardíacas. Este caso muestra que el uso de marcapasos biventriculares transvenosos puede ser una opción efectiva y segura para manejar bloqueos auriculoventriculares prolongados tras trasplante cardíaco en niños, mejorando la calidad de vida y la función cardíaca a largo plazo." } }, { "article": "Una paciente de 20 años de edad se presentó con distensión abdominal progresiva asociada con calambres abdominales, incapacidad para expulsar flatos y heces, así como vómitos frecuentes de materia ingerida y biliar de un día de duración. El día anterior, dio a luz por cesárea por una indicación de bradicardia fetal severa. También tenía preeclampsia sin signos de gravedad y desnutrición de inicio en la edad adulta con un índice de masa corporal (IMC) de 16,5 kg/M2. No tenía antecedentes de cirugía abdominal previa. Negó cualquier queja similar en el pasado o antecedentes de cambio de hábitos intestinales o estreñimiento con paso de heces sanguinolentas. No tenía ninguna enfermedad médica crónica conocida.\n\nEn el examen físico, la paciente se veía enferma y con dolor. Su presión arterial era de 90/70 mmHg, su pulso oscilaba entre 116 y 120 latidos por minuto, y su frecuencia respiratoria era de 22 a 24 respiraciones por minuto. No se registró fiebre. Su abdomen estaba muy distendido y simétrico, con visibles movimientos intestinales peristálticos. Había una difusa sensibilidad directa en todo su abdomen, más en el cuadrante inferior derecho. Había un signo positivo de acumulación de fluido intraperitoneal con opacidad cambiante. Había una herida quirúrgica suprapúbica bien aproximada con un vendaje limpio. El examen rectal digital no mostró nada destacable. Tenía una herida superficial lineal de 3 cm de largo, orientada verticalmente, en su labio mayor izquierdo, que el equipo de obstetricia pensó inicialmente que era una quemadura de yodo en la piel.\n\nSe le introdujo un catéter y se le resucitó con dos bolsas de solución salina normal y produjo 200 ml de orina en una hora. Se le introdujo una sonda nasogástrica (NGT) pero no hubo una salida significativa. Se le realizó un hemograma completo y una radiografía abdominal simple. Su recuento de glóbulos blancos era de 1780 células/µl con predominio de neutrófilos del 88 %, hemoglobina de 12,7 mg/dl y un recuento de plaquetas de 78 x 103/ µl. Su prueba de función renal era normal y sus enzimas hepáticas estaban ligeramente elevadas por encima del rango normal pero no fue significativo. Su radiografía abdominal simple muestra múltiples niveles de aire-líquido ubicados centralmente con un bucle intestinal grande dilatado ubicado periféricamente y blanqueamiento del espacio pélvico que indica una acumulación de líquido. No se solicitó una tomografía computarizada abdominal (CT) porque trabajamos en un entorno con recursos limitados y para pacientes con obstrucción intestinal, solicitamos una tomografía computarizada cuando existe la posibilidad de un diagnóstico alternativo o cuando se sospecha una obstrucción tumoral.\n\nTras obtener el consentimiento informado por escrito, se exploró a la paciente bajo anestesia general con un diagnóstico de abdomen agudo secundario a obstrucción intestinal mixta secundaria a vólvulo del intestino delgado. El hallazgo intraoperatorio fue un íleon distal que rodeaba el ciego y el colon ascendente proximal, ambos móviles y no adheridos a la pared abdominal posterolateral derecha. Tanto el íleon como el ciego, así como el colon ascendente, eran viables. La punta del apéndice estaba enredada con el nudo ileal y estaba gangrenoso. El intestino delgado proximal y el intestino grueso distal estaban muy distendidos, pero en su ubicación normal. Había unos cuatro litros de líquido intraperitoneal seroso.\n\nDurante la operación, la paciente se mantuvo hipotensa (80/50 mmHg) desde que se le indujo la anestesia y se le administró un vasopresor. Debido a la inestabilidad de la paciente y a la viabilidad de los intestinos afectados por el nudo, se procedió a una hemicolectomía derecha. Se realizó una descompresión proximal y distal de los intestinos delgado y grueso distendidos, respectivamente. Se fijó el ciego y el colon ascendente a la pared abdominal posterolateral derecha con suturas seromusculares interrumpidas con hilo no absorbible (Silk 2-0).\n\nDespués del procedimiento, se le retiró la intubación y se le dio alimentación por vía oral (NPO) durante 24 horas y se le administró un fluido de mantenimiento con reposición de la pérdida. A pesar de la reanimación con fluidos y el apoyo con vasopresores, ella se encontraba persistentemente hipotensa, por lo que se le administró un tratamiento antibiótico doble con ceftriaxona 1 g, IV, BID y metronidazol 500 mg, IV, TID, en vista de un posible shock séptico de origen genitourinario. Su estado empeoró gradualmente y, tras una nueva evaluación el primer día postoperatorio, la herida superficial en su vulva se había extendido hacia la zona suprapúbica con signos clínicos de gangrena de Fournier. Por ello, revisamos su tratamiento antibiótico a meropenem 1 g, IV, BID, vancomicina 1 g, IV, BID y metronidazol 500 mg, IV, TID. Después de obtener el consentimiento informado por escrito, se la volvió a llevar al quirófano para un desbridamiento radical de la gangrena de Fournier y, posteriormente, se la trasladó a la unidad de cuidados intensivos quirúrgicos (ICU) intubada debido a un shock séptico persistente y un retraso en la recuperación de la anestesia. Lamentablemente, falleció con fallo multiorgánico debido a un shock séptico refractario en su segundo día postoperatorio, después de la exploración inicial.\n", "gold_summary": "Presentamos un caso de nudos ileocecales en una paciente posparto con distensión abdominal, vómitos y ausencia de heces y flatos. La radiografía abdominal simple reveló bucles intestinales dilatados con múltiples niveles de aire y fluidos. Se realizó una laparotomía exploratoria con hallazgo intraoperatorio de nudos ileocecales con intestino viable, ciego móvil y colon ascendente y punta gangrenosa del apéndice. Deshicimos el nudo y realizamos una apendectomía. Debido a la inestabilidad intraoperatoria de los signos vitales de la paciente, se aplazó la hemicolectomía derecha y se fijaron el ciego y el colon ascendente a la pared abdominal posterolateral derecha.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una joven tuvo dolor y su barriga muy hinchada después de tener un bebé. No podía ir al baño ni sacar gases y vomitaba mucho. Los doctores vieron que su intestino estaba torcido y con problemas. La operaron para arreglarlo, pero luego se enfermó más y tuvo una infección grave. Aunque intentaron ayudarla, no pudo mejorar y falleció.", "B2": "Una joven de 20 años, recién operada por cesárea, llegó con dolor y distensión abdominal. No podía expulsar gases ni heces y tenía vómitos frecuentes. La radiografía mostró intestinos dilatados con niveles de aire y líquido, señal clara de obstrucción intestinal. En la cirugía, encontraron un nudo en el intestino cerca del ciego y colon, con el apéndice inflamado y sin sangre. Deshicieron el nudo y quitaron el apéndice enfermo. Como la paciente estaba inestable, no hicieron cirugía mayor, sino fijaron partes del intestino para evitar movimientos. Después, la paciente desarrolló una infección grave llamada gangrena de Fournier y falleció por shock séptico y fallo de órganos. Este caso muestra la importancia de un diagnóstico y tratamiento rápido tras el parto.", "B3": "Una mujer de 20 años, recién dada a luz por cesárea, presentó distensión abdominal progresiva, dolor, vómitos y ausencia de evacuación. Su examen mostró abdomen distendido con sensibilidad y signos de acumulación de líquido en el abdomen. La radiografía evidenció dilatación intestinal con niveles de aire y líquido. Durante la cirugía, se encontró un nudo formado por el íleon alrededor del ciego y colon ascendente, con la punta del apéndice gangrenosa. Aunque los intestinos eran viables, la paciente se mantuvo inestable, por lo que se realizó una hemicolectomía derecha y se fijaron el ciego y el colon a la pared abdominal para evitar recurrencias. Posteriormente, desarrolló una infección grave llamada gangrena de Fournier, que requirió desbridamiento quirúrgico y tratamiento antibiótico intensivo. A pesar de las intervenciones, la paciente sufrió un shock séptico refractario que llevó a un fallo multiorgánico y su fallecimiento. Este caso resalta la complejidad de manejar complicaciones posparto con obstrucción intestinal y la importancia de un diagnóstico y tratamiento oportunos para evitar desenlaces fatales." } }, { "article": "Un hombre de 38 años se presentó en el hospital con opresión en el pecho y falta de aire. Tres años antes, había experimentado síntomas similares después de la actividad y recibió tratamiento en nuestro hospital. La ecocardiografía ambulatoria indicó una masa de eco del corazón izquierdo que sugería un mixoma, lo que llevó a su ingreso para una evaluación adicional. El examen físico reveló pigmentación de las orejas del paciente caracterizada por múltiples puntos pequeños de color café y negro. La tomografía computarizada abdominal (TC) mostró múltiples hígados y pequeños quistes en el riñón izquierdo. Las pruebas genéticas identificaron mutaciones en los genes TTN y PRKAR1A. El diagnóstico de CNC se confirmó mediante examen clínico, imágenes y pruebas genéticas. Después del tratamiento sintomático, la condición del paciente mejoró; sin embargo, rechazó la intervención quirúrgica. El 20 de septiembre de 2023, el paciente se presentó en nuestro hospital con opresión en el pecho y falta de aire exacerbadas. Informó dificultad para permanecer acostado boca arriba y necesidad de sentarse erguido para respirar. El examen físico reveló distensión de la vena yugular, desplazamiento hacia la izquierda y hacia abajo del límite del corazón, ritmo cardíaco irregular en la auscultación y un murmullo de la válvula mitral de intensidad 2/6-3/6 en el cuarto espacio intercostal a lo largo del margen izquierdo del esternón. Se escucharon estertores húmedos en ambos campos pulmonares medio e inferior. La palpación reveló un hígado firme que se extendía tres dedos por debajo del proceso xifoides y dos dedos por debajo de la caja torácica, junto con un edema de pitting leve en ambas extremidades inferiores. Las imágenes ecocardiográficas indicaron un agrandamiento global del corazón, dilatación del seno aórtico y arteria pulmonar, regurgitación mitral pequeña a moderada y una masa ecógena irregular que medía 54 mm × 43 mm en la cámara izquierda unida al tabique auricular. La fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) fue del 23,1 %, con acortamiento fraccional (FS) del 10,9 %. La electrocardiografía demostró fibrilación auricular (frecuencia ventricular promedio, 150 latidos/min) y ondas Q anormales en las derivaciones V1-V3. Basándose en la historia del paciente, el diagnóstico incluyó DCM y CNC con mixoma cardíaco. Dada la presencia de insuficiencia cardíaca en etapa terminal y mixoma cardíaco concurrente, el paciente fue hospitalizado y se consideró el trasplante de corazón como una opción terapéutica viable para abordar ambas afecciones simultáneamente. Un corazón de donante adecuado estuvo disponible para su trasplante inmediato el 1 de octubre de 2024.\n\n\nProcedimiento quirúrgico\n\nLa piel y los tejidos subcutáneos se incisionaron cuidadosamente capa por capa a través de una esternotomía media. El esternón se abrió longitudinalmente y se controló el sangrado mediante electrocoagulación y cera ósea. La exploración extracardíaca reveló un agrandamiento global del corazón, más prominente en el ventrículo izquierdo. El corazón mostró una disminución de la fuerza contráctil. La aorta y la arteria pulmonar principal (AP) se diseccionaron desde la región supravalvular. Algunos tejidos se conservaron para suturarlos posteriormente, mientras que la mayor parte de la aurícula derecha enferma, la aurícula izquierda (AL), el ventrículo derecho y el ventrículo izquierdo se extirparon. La resección reveló una masa mucoide de color blanco grisáceo. Los tejidos de la aurícula izquierda del donante y del receptor se suturaron utilizando hilos Prolene 3/0 dobles continuos. La anastomosis se inspeccionó meticulosamente varias veces y no se observó sangrado significativo. De forma similar, la anastomosis término-terminal de la aorta ascendente del donante y la arteria pulmonar del receptor se realizó utilizando suturas Prolene 5/0 continuas, y una inspección cuidadosa no reveló sangrado.\n\nAdemás, la LA del donante y la PA del receptor se cerraron de forma segura utilizando suturas Prolene 5/0 dobles y continuas. Los tejidos de la vena cava inferior tanto del donante como del receptor se suturaron de forma similar con suturas Prolene 5/0, y se realizaron varias inspecciones para confirmar que no había presencia de sangrado significativo. El lado izquierdo del corazón se desinfló y, a medida que comenzó el recalentamiento, se restableció la oxigenación, se soltó la aorta ascendente y el corazón volvió espontáneamente al ritmo sinusal. Se aplicó sutura continua con Prolene 5/0 tanto a la vena cava superior del donante como del receptor y se inspeccionó de forma diligente para garantizar la ausencia de sangrado significativo. Después de la interrupción exitosa de la circulación asistida, se descanuló la cavidad venosa. Se recogieron muestras de tejido del corazón izquierdo y de la materia gris del paciente para un examen histopatológico, y se confirmó el diagnóstico de DCM y mixoma cardiaco.\n\n\nManejo postoperatorio\n\nEl primer día después del trasplante de corazón, el paciente produjo 1200 ml de orina. Los exámenes de laboratorio revelaron un nivel de troponina T hipersensible de 796.70 ng/L y un nivel de NT-proBNP de 10798 pg/ml. El recuento completo de sangre mostró un recuento de glóbulos blancos de 17.15 × 109/L, sin anomalías significativas en otros resultados de exámenes. El ecocardiógrafo mostró un EFV del 65 %, FS del 35 %, un espesor de la pared ventricular normal y ecogenicidad, y no se observaron anomalías discernibles en la morfología y estructura de la válvula. Después del trasplante de corazón, se administró una terapia hormonal intravenosa de succinato sódico de metilprednisolona (0.25 g) para mejorar la inmunidad, y se proporcionó un tratamiento intravenoso antiinfeccioso con cefoperazona y sulbactam sódico (2 g). El paciente recibió una solución nutriente y tiopronina en el primer día después de la cirugía. En el día tres postoperatorio, se reemplazó el succinato sódico de metilprednisolona con acetato de prednisona oral (25 mg). Se administraron cápsulas de micofenolato de mofetilo (0.5 g) por vía oral para minimizar el rechazo del corazón, y se administró acetato de carpofénico intravenoso (50 mg) para prevenir infecciones fúngicas. La producción de orina del paciente fue de 2000 ml, con niveles de troponina T hipersensible de 390 ng/L, niveles de NT-proBNP de 7877 pg/ml, y un recuento de leucocitos de 12.15 × 109/L. En el día siete postoperatorio, se introdujeron cápsulas de tacrolimus a una dosis oral de (1 mg) para minimizar el rechazo del paciente al corazón del donante, con un cuidadoso monitoreo de las concentraciones sanguíneas. Subsiguientemente, la dosis oral de acetato de prednisona se redujo gradualmente a (10 mg) mientras se ajustaba la concentración sanguínea de tacrolimus a 10.90 ng/L. La recuperación del paciente mejoró. El 20 de octubre de 2023, la ecocardiografía de seguimiento (Fig. 6) no mostró anomalías, con niveles de troponina T de 85 ng/L, NT-proBNP de 210 pg/ml, y todos los demás resultados de exámenes dentro de los rangos normales. El paciente exhibió una excelente recuperación postoperatoria y fue dado de alta. Las visitas regulares de seguimiento a nuestro departamento después del alta mostraron que el paciente permanece en buen estado.\n\nMH - Humanos\nMH - *Cardiomiopatía, Dilatada/cirugía/etiología/diagnóstico/diagnóstico por imágenes\nMH - Hombre\nMH - *Complejo de Carney/genética/diagnóstico/cirugía/complicaciones\nMH - Adulto\nMH - *Trasplante de corazón\nMH - *Mixoma/complicaciones/cirugía/diagnóstico por imágenes/diagnóstico/genética\nMH - *Insuficiencia cardiaca/etiología/diagnóstico/cirugía\nMH - *Neoplasias cardiacas/cirugía/complicaciones/diagnóstico por imágenes/diagnóstico/genética\nMH - Resultado del tratamiento\nMH - Subunidad/genética de la proteína quinasa Rlalpha dependiente de AMP cíclico\n", "gold_summary": "Aquí, reportamos un caso de insuficiencia cardiaca debido al síndrome de Carney que resultó en mixoma cardiaco combinado con cardiomiopatía dilatada. Un hombre de 35 años de edad fue admitido en el hospital hace tres años debido a opresión torácica repentina y falta de aire. La ecocardiografía indicó mixoma, y una combinación de cribado genético y examen físico confirmó el síndrome de Carney con mixoma cardiaco. Después del tratamiento sintomático, fue dado de alta. Las intervenciones quirúrgicas no fueron consideradas en ese momento. Sin embargo, la opresión torácica y los síntomas de falta de aire del paciente empeoraron, y volvió al hospital. Se confirmó una función cardiaca de grado IV de la New York Heart Association, y la ecocardiografía indicó la presencia de cardiomiopatía dilatada acompañada de mixoma cardiaco. En última instancia, la insuficiencia cardiaca del paciente fue tratada con éxito con un trasplante cardiaco.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 35 años tenía problemas en el corazón que le causaban dolor en el pecho y dificultad para respirar. Los médicos encontraron un bulto llamado mixoma en su corazón y una enfermedad llamada síndrome de Carney. Con el tiempo, su corazón se hizo más débil y grande. Para ayudarlo, le hicieron un trasplante de corazón, y después de la operación, se recuperó muy bien. Ahora está sano y sigue en control con los doctores.", "B2": "Un hombre de 38 años sentía opresión en el pecho y dificultad para respirar. Tres años antes, le detectaron un mixoma cardíaco, un tumor benigno en el corazón. También le diagnosticaron síndrome de Carney, una enfermedad genética que causa tumores y manchas en la piel. Aunque mejoró con tratamiento, no quiso operarse. Después, sus síntomas empeoraron y le diagnosticaron insuficiencia cardíaca grave con cardiomiopatía dilatada, que es cuando el corazón se agranda y no bombea bien. Le hicieron un trasplante de corazón para tratar estas enfermedades. Tras la operación, su función cardíaca mejoró mucho y se recuperó sin problemas. Ahora sigue controles médicos y está estable.", "B3": "Un hombre de 38 años con síndrome de Carney, una enfermedad genética rara que causa tumores en el corazón, presentó opresión en el pecho y dificultad para respirar. Inicialmente, se detectó un mixoma cardíaco, un tumor benigno, y se confirmó el diagnóstico mediante pruebas genéticas y clínicas. A pesar del tratamiento sintomático, el paciente rechazó la cirugía y su condición empeoró, desarrollando insuficiencia cardíaca avanzada y cardiomiopatía dilatada, que afecta la capacidad del corazón para bombear sangre. La ecocardiografía mostró un corazón agrandado con una masa tumoral significativa y función ventricular gravemente reducida. Debido a la gravedad de su estado, se optó por un trasplante de corazón, que se realizó con éxito. El procedimiento quirúrgico incluyó la extirpación del corazón enfermo y la implantación del órgano donante, con cuidados postoperatorios que evitaron el rechazo y las infecciones. Tras la cirugía, el paciente mostró una recuperación notable, con mejoría en la función cardíaca y sin complicaciones importantes. Este caso destaca la importancia del diagnóstico temprano y el manejo adecuado del síndrome de Carney con mixoma cardíaco y cardiomiopatía dilatada, donde el trasplante cardíaco puede ser una opción vital en etapas avanzadas." } }, { "article": "Un paciente de 52 años de edad con un diagnóstico inicial de arteria pulmonar fue admitido en el departamento de cardiología para una evaluación médica y una decisión sobre el tratamiento posterior. El paciente tenía un historial de neumotórax espontáneo del lado derecho, tratado con toracocentesis y drenaje por vacío 35 años antes. El paciente sentía una disnea creciente al hacer ejercicio. También se quejaba de signos de insuficiencia ventricular derecha y cianosis. Cuatro años antes, el paciente fue hospitalizado tres veces por fibrilación auricular paroxística que se convirtió en ritmo sinusal por cardioversión eléctrica, además de que el examen electrocardiográfico era normal.\n\nEn ese mismo año, la angiografía coronaria indicó arterias coronarias normales. La ecocardiografía reveló una hipertensión pulmonar leve con una presión sistólica calculada en el ventrículo derecho de 36 mmHg sin dilatación de ese ventrículo.\n\nEn los años siguientes, se observó insuficiencia cardiaca progresiva con aumento de la presión arterial pulmonar en la ecocardiografía. Se realizó angio-CT en dos ocasiones y se excluyó la hipertensión pulmonar tromboembólica crónica en cada ocasión. La tomografía computarizada de alta resolución excluyó la patología pulmonar intersticial. La espirometría fue normal. La detección de enfermedades autoinmunes y la infección por VIH fue negativa.\n\n\nLínea de tiempo: historia, curso de la enfermedad, diagnóstico y tratamiento\n\n1976 neumotórax derecho\n2007 Hospitalizado tres veces por fibrilación auricular e insuficiencia cardiaca. Se le realizaron ecocardiografías, cardioversiones y coronografías. En cada ocasión, fue dado de alta de los servicios con diagnósticos de fibrilación auricular, insuficiencia cardiaca e insuficiencia cardiaca de clase II de la NYHA.\n2010-2011: Aumento de la falta de aire y síntomas de insuficiencia cardiaca. El paciente fue hospitalizado tres veces. Se detectaron características indirectas de hipertensión pulmonar en ecocardiografía. Se realizó tres veces un examen de tórax por TAC; se excluyó la embolia pulmonar o la hipertensión arterial pulmonar tromboembólica crónica (2 x angio-TAC) o la fibrosis pulmonar (tomografía computarizada de alta resolución).\nSe estableció el diagnóstico de hipertensión pulmonar, clase III de la OMS.\nDEC-2011 Admisión a la clínica de cardiología – ecocardiografía (TTE, TEE), prueba de caminata de 6 minutos, NT-proBNP, cateterización cardiaca derecha, prueba de vasoreactividad pulmonar.\nSe estableció el diagnóstico de hipertensión pulmonar arterial irreversible.\nSe ha iniciado el tratamiento con iloprost y sildenafil\nEn enero de 2012, visita de control: mejora en la clase de la OMS, disminución de la concentración de NT-proBNP e incremento de la distancia en la prueba de 6 minutos.\nMAY-2012. Control RHC. La SaO2 de las muestras de sangre obtenidas durante el RHC de la arteria del lóbulo superior del pulmón derecho fue del 87 %.\nEl diagnóstico angiográfico de las arterias pulmonares reveló fístulas de HAP entre las arterias subclavianas y el lóbulo superior del pulmón derecho.\nJUN 2012 angiografía por TC de las arterias sistémicas reveló la presencia adicional de fístulas arteriales bronquiales en el lóbulo superior de las arterias del pulmón derecho\nIII-2013 Embolización de fístulas\nVI-2013. Muerte como resultado del empeoramiento de la insuficiencia cardiaca, combinado con neumonía.\n\n\n\nEn el ingreso a nuestra clínica, la clase funcional del paciente fue evaluada como OMS III. En el examen físico, el segundo sonido cardiaco (S2) fue acentuado con S2 dividido ensanchado. Además, la auscultación cardiaca indicó un murmullo holosistólico de regurgitación tricuspídea. La auscultación del tórax no mostró un murmullo vascular. La cianosis periférica y central fue marcada. Se examinaron la hepatomegalia, el edema periférico y las venas varicosas bilateralmente.\n\nLa SaO2 obtenida por el método de oximetría de pulso se redujo al 88 %. La electrocardiografía reveló fibrilación auricular, desviación del eje derecho y onda T negativa en las derivaciones precordiales v1-v3. Las pruebas adicionales fueron las siguientes: concentración de NT-proBNP - 3383 pg/ml, distancia de la prueba de caminata de seis minutos - 373 m con 7/10 puntos en la escala de disnea de Borg.\n\nLa ecocardiografía mostró características de hipertensión pulmonar grave: agrandamiento del ventrículo derecho a 44 mm (cuatro cámaras), con función deprimida del TAPSE del ventrículo derecho de 9 mm, agrandamiento del área de la aurícula derecha a 40 cm2, regurgitación tricuspídea grave (++++), aumento del PSVR calculado a 112 mmHg, acortamiento del tiempo de aceleración de la arteria pulmonar a 60 ms y derrame pericárdico leve. No hubo defecto en el tabique interventricular. La ecocardiografía transesofágica tampoco mostró un defecto en el tabique auricular, lo que se confirmó más tarde con angio-TAC.\n\n\nLa SaO2 de la sangre obtenida de la arteria radial se redujo al 87,8%. Se realizó un cateterismo cardiaco derecho. La SaO2 de las muestras de sangre obtenidas durante el RHC de la vena cava superior, la vena cava inferior, la aurícula derecha, el tronco pulmonar, la arteria del lóbulo medio del pulmón derecho y la arteria pulmonar izquierda ascendieron respectivamente a: 64,8%; 77,4%; 73,2%; 70,2%; 69,3%; 71,2% y no indicaron la presencia de un shunt de izquierda a derecha.\n\nLas mediciones hemodinámicas mostraron una hipertensión pulmonar precapilar grave, irreversible en las pruebas de vasoreactividad con óxido nítrico inhalado (80 ppm) y una combinación de sildenafil oral (50 mg) y óxido nítrico inhalado (80 ppm).\n\nEn base a todos los datos clínicos y los resultados de la RHC, se estableció un diagnóstico de hipertensión pulmonar idiopática irreversible.\n\nSe inició el tratamiento con iloprost inhalado (Ventavis) 6 × 5 µg y sildenafil (Revatio) por vía oral 3 × 20 mg. Además, se administraron digoxina (0,1 mg diarios), warfarina (INR rango: 2-3), furosemida (40 mg por vía oral diarios) y espironolactona (100 mg diarios).\n\nUn mes después se realizó un seguimiento no invasivo. El paciente manifestó una mejoría en la capacidad física, clase II según la OMS, concentración de NT-proBNP: 1014 pg/ml. Distancia en la prueba de caminata de seis minutos: 471 m.\n\nCinco meses después se realizó una evaluación invasiva. La RHC mostró valores de PAP más elevados que en las mediciones iniciales [75,4/51,8 (59,7) mm Hg] y PVR (13,4 WU) (Tabla 22 – control RHC).\n\nLa saturación de oxígeno de las muestras de sangre obtenidas durante la RHC de la arteria lobular superior del pulmón derecho fue elevada y ascendió al 89.7%.\n\nEn la angiografía pulmonar se detectó la reducción del trazo vascular periférico típico de la hipertensión arterial pulmonar y la falta de contraste de la arteria del lóbulo superior derecho. Además, se encontró evidencia de flujo sanguíneo retrógrado visible como un contraste negativo en la arteria pulmonar derecha. Después, se realizó una arteriografía de la arteria subclavia derecha y se detectó una enorme malformación vascular que se comunicaba con la arteria del lóbulo superior derecho.\n\nLa angio-TC de las arterias sistémicas confirmó la presencia de las fístulas previamente descritas y reveló la presencia adicional de fístulas de la arteria bronquial en el lóbulo superior de las arterias del pulmón derecho.\n\nSe realizó embolización selectiva de las fístulas (mezcla al 50% de Lipiodol y pegamento monomérico de n-butil-2-cianoacrilato). La embolización no produjo ningún cambio clínico en el estado del paciente.\n\nMH - Fístula arterio-arterial/*complicaciones\nMH - *Cateterización cardiaca\nMH - Angiografía por tomografía computarizada\nMH - Hipertensión pulmonar primaria familiar/*diagnóstico/terapia farmacológica\nMH - Resultado fatal\nMH - Insuficiencia cardiaca/fisiopatología\nMH - Humanos", "gold_summary": "Un paciente caucásico de 52 años de edad con hipertensión pulmonar (HP) confirmada por ecocardiografía fue admitido en el departamento de cardiología debido a disnea de esfuerzo y signos de insuficiencia ventricular derecha. La exploración rutinaria para detectar causas de HP secundaria fue negativa. El cateterismo cardiaco derecho (CCR) confirmó una HP arterial de alto grado [presión arterial pulmonar media (PAPm); 50,6 mmHg, presión de enclavamiento pulmonar (PWP); 11,3 mmHg, resistencia vascular pulmonar (PVR); 11,9 unidades de Wood (UW)] irreversible en la prueba con óxido nítrico inhalado. La saturación de oxígeno (SaO2) de las muestras de sangre obtenidas durante el primer CCR osciló entre 69,3 y 73,2%. Se diagnosticó hipertensión arterial pulmonar idiopática. Se inició el tratamiento con iloprost inhalado y sildenafil.\n\nEl control RHC, realizado 5 meses después, mostró valores de mPAP (59,7 mmHg) y PVR (13,4 WU) más altos en comparación con la medición inicial. El SaO2 de sangre obtenida durante el RHC de la arteria del lóbulo superior del pulmón derecho fue elevado y ascendió al 89,7 %.\n\nLuego se realizó una arteriografía pulmonar. Se encontró falta de contraste en la arteria del lóbulo superior derecho con evidencia de flujo sanguíneo retrógrado visible como contraste negativo en la arteria pulmonar derecha. Después, una arteriografía de la arteria subclavia derecha detectó una enorme malformación vascular que se comunicaba con la arteria del lóbulo superior derecho. Después, un angiograma por tomografía computarizada (angio-CT) reveló adicionalmente el agrandamiento de las arterias bronquiales que se originaban en las fístulas hacia la arteria pulmonar del lóbulo superior derecho.\n\nA pesar del tratamiento farmacológico intensivo, que incluyó la terapia de la hipertensión pulmonar y la embolización percutánea de las fístulas, el estado del paciente siguió deteriorándose. Falleció tres meses después de la embolización debido a una insuficiencia cardiaca grave complicada por neumonía.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 52 años tenía dificultad para respirar. Su corazón derecho no funcionaba bien. Los médicos vieron que tenía presión alta en las arterias del pulmón. Le dieron medicinas, pero su salud empeoró. Encontraron vasos raros en su pulmón derecho y trataron de cerrarlos. No mejoró y murió por problemas del corazón y una infección.", "B2": "Un hombre de 52 años con hipertensión pulmonar (presión alta en las arterias del pulmón) tenía dificultad para respirar y signos de insuficiencia del lado derecho del corazón. Tras varias pruebas, se confirmó que su hipertensión pulmonar era grave y no reversible. Se inició un tratamiento con medicamentos para mejorar la circulación pulmonar. Sin embargo, cinco meses después, una nueva prueba mostró que su presión pulmonar había aumentado y se descubrió una malformación en las arterias del pulmón derecho. Se intentó tratar esta malformación con un procedimiento llamado embolización, pero no mejoró su condición. Lamentablemente, el paciente murió tres meses después debido a una insuficiencia cardiaca grave y una infección pulmonar. Este caso muestra lo difícil que puede ser tratar algunas formas de hipertensión pulmonar.", "B3": "Un hombre de 52 años con hipertensión pulmonar (HP) presentó dificultad para respirar y signos de insuficiencia ventricular derecha. Tras descartar causas secundarias, el cateterismo cardiaco confirmó una HP arterial grave e irreversible. Inicialmente, la saturación de oxígeno en sangre fue baja, pero cinco meses después aumentó en la arteria del lóbulo superior derecho. La angiografía reveló una malformación vascular con fístulas entre arterias sistémicas y pulmonares en ese mismo lóbulo. A pesar del tratamiento con iloprost y sildenafil, y la embolización de las fístulas, la función cardiaca empeoró. El paciente falleció tres meses después debido a insuficiencia cardiaca y neumonía. Este caso resalta la complejidad de la HP idiopática cuando se asocia a malformaciones vasculares, lo que dificulta el manejo y empeora el pronóstico, incluso con terapias avanzadas." } }, { "article": "Paciente de 73 años, diagnosticada de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), hipertensión arterial (HTA), trastorno bipolar, ansiedad, depresión, hipotiroidismo y artritis reumatoide, condiciones para las cuales tiene prescrito el tratamiento reflejado en el Anexo I.\n\nRealiza una llamada telefónica a la farmacia comunitaria para solicitar información sobre una nueva medicación prescrita para el tratamiento de una infección de orina y un déficit de vitamina D, diagnosticados tras la realización de una analítica completa en el servicio de urgencias de un hospital privado.\n\nLa paciente es totalmente dependiente y no sale de casa, siendo su cuidadora la persona que siempre va a retirar su medicación y elabora los pastilleros semanales.\n\nLos fármacos prescritos para el tratamiento de la infección de orina fueron cefuroxima 250 mg (1 comprimido cada 12 horas durante 5 días) y butilescopolamina 10 mg (1 comprimido en la mañana si presentaba molestias).\n\nPara el déficit de vitamina D se le prescribió colecalciferol 50.000 U.I. (1 cápsula una vez al mes durante dos meses) y colecalciferol 25.000 UI (1 cápsula una vez al mes tras finalizar el envase de 50.000 U.I.).\n\nESTUDIO Y EVALUACIÓN\nSe lleva a cabo el servicio de dispensación (SD) sin incidencias, siguiendo la metodología expuesta en la Guía práctica para los Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales en la Farmacia Comunitaria. Posteriormente, la paciente contacta con la farmacia comunitaria, preocupada porque la nueva medicación le ha generado confusión, ya que ella tomaba unas cápsulas naranjas para su déficit de vitamina D prescritas por su médico de Atención Primaria hace unos meses y en la parte del informe de urgencias en la que figura el tratamiento venía reflejado una medicación nueva para ese mismo problema de salud. Además, coincidió con que su cuidadora habitual ya no podrá trabajar más con ella y no la podrá ayudar con su medicación. Por ello, se le propone a la paciente el servicio de Revisión del Uso del Medicamento (RUM) con el objetivo de evaluar el grado de conocimiento que tienen la paciente con respecto a sus patologías y su tratamiento, a la par que poder resolver posibles errores en la administración de los distintos fármacos que forman parte del mismo. Se le explica en qué consiste todo el procedimiento y decide aceptar.\n\nTras esto, se procedió a citar a la cuidadora en la farmacia con la tarjeta sanitaria de la paciente, su bolsa de medicación para hacer una revisión exhaustiva de su botiquín y el último informe de urgencias con el objetivo de recopilar toda la información necesaria para realizar el servicio asistencial vía telefónica. Durante la llamada con la paciente, se procede a cumplimentar el formulario RUM, el cual se volcó posteriormente en la plataforma SEFAC e_XPERT ®. Además, para poder evaluar correctamente todo el tratamiento farmacológico, se emplearon herramientas como el CIMA (donde se consultaron las fichas técnicas de los medicamentos) y el BotPlus (donde se consultaron las posibles interacciones farmacológicas).\n\nINTERVENCIÓN\nTras la primera toma de contacto a través de la entrevista telefónica y hacer revisión del botiquín, se pudo detectar que la paciente y su cuidadora no estaban haciendo una gestión apropiada de la medicación. Tras la revisión de su botiquín, se hallaron envases caducados y con anotaciones erróneas sobre su uso, blísteres con comprimidos partidos que no deberían de estarlo y acúmulo de varios envases de un mismo fármaco. Al tratarse de una paciente dependiente, polimedicada y con problemas para gestionar correctamente su tratamiento antes y durante la ausencia de su cuidadora habitual se decidió con el fin de garantizar la seguridad farmacoterapéutica y mejorar la adherencia al tratamiento derivar al servicio de sistema personalizado de dosificación (SPD). A través de la plataforma de SEFAC e_XPERT ® se procedió a redactar un informe de derivación a su médico de Atención Primaria (MAP) del Sistema Nacional de Salud (SNS) (ver Anexo II), donde se detallaba la inclusión de la paciente en el servicio de Revisión del Uso de la Medicación y su posterior derivación al servicio de SPD. Además, quedaron recogidas las siguientes propuestas de intervención:\n\nRevisión de la pauta posológica de tramadol 50 mg de liberación retardada por la existencia de un posible error en la prescripción.\n\nRevisión del tratamiento prescrito para el déficit de vitamina D por la existencia de una duplicidad terapéutica.\n\nCambio del absorbente de incontinencia de tipo pants a elástico alegando la situación de dependencia de la paciente y las dificultades para realizar una correcta colocación por parte de la cuidadora al pasar encamada la mayor parte del tiempo. Se aportaron los Códigos Nacionales (CN) correspondientes.\n\nRevisión del tratamiento para la EPOC por dificultades de empleo del inhalador y falta de adherencia terapéutica.\n\nRESULTADOS\nDurante la cita médica, la médico de atención primaria recibe el informe de derivación entregado a la cuidadora donde, además, se solicita contacto con la farmacia comunitaria para poder iniciar de forma correcta el servicio de SPD. Tras hablar con ella vía telefónica, se realizaron los siguientes cambios en su tratamiento:\n\nDéficit de vitamina D: anulación de calcifediol y sustitución por colecalciferol prescrito en el Servicio de Urgencias.\n\nArtritis reumatoide: modificación de pauta de tramadol de liberación prolongada a 1-0-1 y empleo de paracetamol 1000 mg 1-1-1 si precisa.\n\nIncontinencia urinaria: sustitución de absorbente tipo pants por elástico.\n\nEPOC: no se realizó un cambio de tratamiento. La médico de atención primaria consideró oportuno llevar a cabo una supervisión diaria por parte de la cuidadora en cada una de las tomas del inhalador.", "gold_summary": "Paciente 73 años, dependiente, polimedicada y pluripatológica contacta telefónicamente con la farmacia comunitaria para solicitar información sobre un tratamiento de nueva prescripción para una infección de orina y un déficit de vitamina D. La dispensación de la medicación a su cuidadora deriva en mayores dudas a la paciente, por lo que se le ofrece el servicio de revisión del uso del medicamento (RUM). Durante la prestación del servicio se detectan varias incidencias en su tratamiento, por lo que se decide realizar un informe de derivación al médico de atención primaria para una revisión completa del tratamiento y poder así derivar a la paciente al servicio de Sistema Personalizado de Dosificación (SPD) con el fin de garantizar la seguridad farmacoterapéutica de la paciente y mejorar su adherencia al tratamiento.", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 73 años pidió ayuda para sus medicinas. Tenía dudas sobre nuevos medicamentos y vitamina D. La farmacia revisó sus pastillas y encontró errores. Hablaron con su doctor para cambiar algunas medicinas. Así, ella podrá tomar todo bien y estar segura.", "B2": "Una mujer de 73 años, con varias enfermedades y que depende de su cuidadora para tomar medicamentos, pidió ayuda en la farmacia sobre un nuevo tratamiento para una infección de orina y falta de vitamina D. La paciente estaba confundida porque tenía medicamentos similares antes y su cuidadora ya no podía ayudarla. Por eso, la farmacia revisó todos sus medicamentos y encontró errores, como pastillas vencidas y dosis mal anotadas. Se informó al médico para que revisara el tratamiento y se propuso un sistema personalizado para organizar mejor las medicinas. Así, se busca que la paciente tome sus medicamentos de forma segura y correcta, mejorando su salud y evitando problemas.", "B3": "Una paciente de 73 años, con múltiples enfermedades y dependiente, solicitó información en la farmacia sobre un nuevo tratamiento para una infección urinaria y déficit de vitamina D. La confusión surgió porque ya tomaba otro suplemento para la vitamina D y su cuidadora habitual dejó de asistirla. Se ofreció un servicio de revisión del uso del medicamento (RUM) para evaluar su conocimiento y corregir errores en la administración. Durante la revisión, se encontraron medicamentos caducados, dosis incorrectas y duplicidades, lo que llevó a derivarla al sistema personalizado de dosificación (SPD) para mejorar la seguridad y adherencia. Se informó al médico de atención primaria, quien ajustó el tratamiento, eliminando duplicidades y modificando dosis, además de cambiar el tipo de absorbente para la incontinencia y supervisar el uso del inhalador para la EPOC. Este enfoque integral permitió optimizar el manejo farmacológico y garantizar un seguimiento adecuado, adaptado a las necesidades de la paciente y su situación de dependencia." } }, { "article": "Nuestra paciente era una mujer japonesa de 83 años con insuficiencia cardiaca crónica (fracción de eyección: aproximadamente 30 %) que inició un tratamiento con empagliflozina 10 mg diarios unos 8 meses antes de su ingreso. Nunca se le había diagnosticado diabetes mellitus (HbA1c 5.9 % antes de iniciar el tratamiento con empagliflozina). Unos 6 meses antes de su ingreso, su tratamiento se cambió a dapagliflozina 5 mg. Sus diuréticos y otros medicamentos cardiacos no se ajustaron durante ese tiempo. Dos semanas antes de su ingreso, tropezó y cayó, sufriendo fracturas vertebrales y de costillas. La paciente se debilitó significativamente por el dolor de las fracturas, lo que le causó dificultad para caminar y anorexia. Solo podía comer el 50-70 % de su ingesta dietética habitual. Esto empeoró en la semana siguiente, cuando también desarrolló náuseas y vómitos y redujo aún más su ingesta de alimentos a solo el 10-20 % de la cantidad habitual. Durante este período, continuó tomando dapagliflozina. Fue ingresada en el hospital.\nAl ingreso, la paciente estaba consciente con una temperatura corporal de 37.4°C, presión arterial de 124/68 mmHg, frecuencia cardiaca de 91 bpm y saturación de oxígeno de 98% en aire ambiente. Los análisis de sangre revelaron un nivel de glucosa en sangre de 124 mg/dL, pH de 7.3, concentración de HCO3– de 14 mmol/L, exceso de base de -10 mEq/L, brecha aniónica de 20 mEq/L y concentración de b-hidroxibutirato de 5150 umol/L (Tabla 1). Estos hallazgos fueron consistentes con el diagnóstico de cetoacidosis normoglucémica. La paciente no tenía antecedentes de consumo de alcohol, tabaquismo o uso de drogas.\nSe descartaron otras causas de acidosis con alto déficit aniónico. Su nivel de péptido C era coherente con los niveles de glucosa en sangre en el ingreso, lo que indicaba que tenía una secreción de insulina adecuada; por lo tanto, no se inició la administración de insulina. Se interrumpió el uso de inhibidores de SGLT2 y la paciente se trató inicialmente con solución salina isotónica y una infusión de mantenimiento de aproximadamente 170 g de glucosa diarios.\nA pesar de no haber iniciado la insulina, su pH (7.418), concentración de HCO3– (20.7 mmol/L) y brecha aniónica (13.3 mEq/L) mejoraron al día siguiente de su ingreso. Se inició la dieta Carb 60, pero se continuaron las infusiones intravenosas de glucosa porque la ingesta de alimentos de la paciente era escasa. La cantidad de infusión de glucosa administrada se ajustó según su ingesta de alimentos. En el cuarto día de hospitalización, las cetonas urinarias desaparecieron.\nLa infusión de glucosa se interrumpió el día 12 de la hospitalización, una vez que el paciente pudo comer comidas completas. Aunque el nivel de glucosa en sangre del paciente estaba dentro del rango normal, la excreción de glucosa en la orina fue de 3+ (>500 mg/dL) durante 8 días después de la última dosis de dapagliflozina.\nAl ingreso, la paciente no podía caminar debido al dolor de la fractura, la fatiga general y el síndrome de desuso, pero después de la rehabilitación pudo hacerlo de forma independiente. Fue dada de alta el día 19 de hospitalización, tras someterse a rehabilitación.\nLos inhibidores de SGLT2 no se reiniciaron.\n\nMH - Humanos\nMH - Mujer\nMH - *Insuficiencia cardiaca/inducida químicamente\nMH - *Inhibidores del transportador de glucosa y sodio 2/efectos adversos\nMH - Edad 80 años y más\nMH - Cetosis/químicamente inducida\nMH - glucósidos/efectos adversos\nMH - Cetoacidosis diabética/inducida químicamente\n", "gold_summary": "A continuación, describimos un caso de cetoacidosis en una mujer japonesa de 83 años sin diabetes a la que se le administraron inhibidores de SGLT2 para la insuficiencia cardiaca (fracción de eyección: aproximadamente 30 %). Dos semanas antes de su ingreso, había sufrido una fractura vertebral y una fractura de costilla debido a una caída, a la que siguió una anorexia, pero continuó tomando inhibidores de SGLT2. En el momento del ingreso, los resultados de los análisis de sangre revelaron un nivel de glucosa en sangre de 124 mg/dL, un nivel de hemoglobina A1C del 5,9 %, un pH de 7,329, una concentración de HCO₃⁻ de 14,3 mmol/L y una concentración de β-hidroxibutirato de 5150 μmol/L, lo que condujo a un diagnóstico de cetoacidosis euglucémica. El nivel de péptido C de la paciente coincidía con los niveles de glucosa en sangre en el momento del ingreso, lo que indicaba que tenía una secreción de insulina adecuada. La paciente fue tratada únicamente con administración de glucosa sin insulina y fue dada de alta tras la interrupción del inhibidor de SGLT2.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 83 años con problemas del corazón tomó un medicamento para su enfermedad. Se cayó y se lastimó, lo que le causó mucho dolor y dejó de comer bien. Aunque no tenía diabetes, su cuerpo hizo algo llamado cetoacidosis, que es un problema con la energía. En el hospital, la cuidaron con líquidos y azúcar, y mejoró sin usar insulina. Luego pudo caminar y salir del hospital.", "B2": "Una mujer japonesa de 83 años con insuficiencia cardíaca tomó medicamentos llamados inhibidores de SGLT2 para tratar su corazón, aunque no tenía diabetes. Después de una caída, sufrió fracturas y dejó de comer bien, pero siguió tomando estos medicamentos. Al ingresar al hospital, sus análisis mostraron niveles normales de azúcar en sangre, pero tenía una acidosis llamada cetoacidosis euglucémica, que es un problema grave con ácidos en la sangre. Su cuerpo producía insulina normalmente, por eso no recibió insulina, solo glucosa por vía intravenosa y se suspendió el medicamento. Con tratamiento y rehabilitación, mejoró y pudo caminar de nuevo. Los inhibidores de SGLT2 no se volvieron a usar para evitar riesgos.", "B3": "Una mujer japonesa de 83 años con insuficiencia cardiaca y sin diabetes desarrolló cetoacidosis normoglucémica tras sufrir fracturas que le causaron anorexia y debilidad, mientras continuaba con inhibidores de SGLT2 para su tratamiento cardiaco. Al ingresar al hospital, sus análisis mostraron niveles normales de glucosa, acidosis metabólica y elevación de β-hidroxibutirato, confirmando el diagnóstico. La secreción de insulina era adecuada, por lo que no se administró insulina; solo se suspendió el inhibidor de SGLT2 y se inició tratamiento con glucosa intravenosa y líquidos. Su condición mejoró rápidamente, con normalización del pH y desaparición de cetonas en orina en pocos días. Aunque la glucosa en sangre permaneció normal, la excreción urinaria de glucosa continuó elevada después de suspender el fármaco. La paciente pudo caminar tras rehabilitación y fue dada de alta sin reiniciar el inhibidor de SGLT2. Este caso resalta la importancia de vigilar la cetoacidosis en pacientes con insuficiencia cardiaca que reciben estos medicamentos, incluso sin diabetes, especialmente ante situaciones de estrés o ingesta reducida." } }, { "article": "Una recién nacida fue evaluada en la sala de neonatos poco tiempo después del parto debido a la presencia de extensas lesiones similares a cicatrices en sus flancos y muslos superiores. La bebé, nacida de una madre asiática de 28 años a las 39 semanas de gestación, formaba parte de un embarazo gemelar espontáneo. Su madre, que ya había tenido cinco hijos, había tenido un aborto espontáneo en el primer trimestre durante su segundo embarazo.\n\nLos padres eran primos hermanos y no habían tenido problemas de salud en sus tres hijos vivos. La ecografía a las 13 semanas confirmó un embarazo bicorial y diacítico y la ausencia de actividad cardíaca en uno de los gemelos. Las ecografías posteriores mostraron un feto que se desarrollaba con normalidad junto a un gemelo no viable.\n\nDurante el embarazo, la madre no informó sobre el uso de medicamentos o síntomas como fiebre y erupción cutánea. Dio negativo para estreptococo del grupo B y fue admitida en el departamento de urgencias obstétricas con dolores de parto. La niña fue entregada por vía vaginal, pesando 2,83 kg, y fue vigorosa al nacer. A la placenta se le unió un remanente fetal no viable comprimido que medía 6 × 2 cm. La placenta pesaba 460 g y parecía normal al examen.\n\nLa niña presentaba lesiones cutáneas extensas e irregulares, que se caracterizaban por un aspecto estrellado en ambos flancos, que se extendían lateralmente sobre la zona glútea y el muslo superior. Las lesiones eran simétricas en ambos flancos. No obstante, las lesiones en los muslos eran notablemente más leves en el lado izquierdo. Sus constantes vitales eran estables y no presentaba otras anomalías externas. El examen clínico de sus sistemas respiratorio, cardiovascular, gastrointestinal y neurológico reveló resultados normales, y no se observaron otras anomalías cutáneas, incluida la ausencia de lesiones ampollosas.\n\nDada la naturaleza simétrica de las anomalías cutáneas y el contexto de embarazo de mellizos con FP, se realizó un diagnóstico de aplasia cutis congénita grupo V. Los exámenes de laboratorio, que incluían hemograma completo, electrolitos y pruebas de función renal e hepática, arrojaron resultados normales. Los exámenes de detección de toxoplasmosis, rubéola, citomegalovirus, herpes simple y VIH (TORCH) arrojaron resultados negativos. La ecografía del cerebro, abdomen y corazón no reveló anomalías.\n\nDado que las lesiones se curaron en el útero, solo se prescribieron emolientes locales. Después de 48 horas de observación, el bebé fue dado de alta en su casa, con derivaciones a clínicas de dermatología pediátrica y cirugía plástica. En el seguimiento de 2 semanas, no se observaron cambios en las lesiones de la piel ni nuevos síntomas. Su análisis de microarreglo cromosómico fue reportado como normal.\n", "gold_summary": "Informamos sobre un neonato al que se le diagnosticó ACC de grupo G-V asociado con fetus papyraceus de un embarazo gemelar di-coriónico y di-amniótico. Nacida de una madre asiática de 28 años, esta niña presentaba lesiones extensas, cicatrizadas, similares a las cicatrices en sus flancos y muslos superiores. Estas lesiones eran consistentes con la distribución en forma de «H» comúnmente descrita en ACC ligada a fetus papyraceus. A pesar de las manifestaciones dermatológicas significativas, la niña no mostró otras anormalidades externas o implicación sistémica, y las evaluaciones exhaustivas, incluidos los ultrasonidos y el microarray cromosómico, fueron normales.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una bebé nació con marcas en la piel que parecían cicatrices en sus costados y muslos. Estas marcas se deben a un problema llamado aplasia cutis, que ocurre cuando la piel no se forma bien en el embarazo. La niña estaba sana y no tenía otros problemas en su cuerpo. Los médicos revisaron su cuerpo y todo estaba normal. Ella recibió un tratamiento suave para cuidar su piel y está bien.", "B2": "Una recién nacida presentó cicatrices en la piel en los lados del cuerpo y muslos. Estas lesiones, con forma de «H» y simétricas, son típicas de aplasia cutis congénita grupo V, una condición donde un gemelo no viable afecta al otro durante el embarazo. La bebé nació sana y sin otros problemas de salud. Las pruebas médicas, como ecografías y análisis de sangre, no mostraron anomalías. Las lesiones se curaron dentro del útero, por eso solo se aplicaron cremas para hidratar la piel. Después de dos semanas, las cicatrices no cambiaron. La niña sigue bajo control en dermatología y cirugía plástica para vigilar su evolución.", "B3": "Se presentó el caso de una recién nacida con lesiones cutáneas extensas en forma de cicatrices en ambos flancos y muslos superiores, nacida de un embarazo gemelar donde uno de los fetos no era viable. Estas lesiones, simétricas y con un patrón en “H”, fueron diagnosticadas como aplasia cutis congénita (ACC) grupo V, una condición relacionada con la presencia del fetus papyraceus, que es un feto muerto y comprimido en embarazos múltiples. A pesar de la apariencia notable de la piel, la bebé no mostró otras anomalías físicas ni problemas en sus órganos, confirmados mediante ecografías y análisis cromosómicos normales. Los exámenes para infecciones comunes en el embarazo resultaron negativos, y sus signos vitales se mantuvieron estables. El tratamiento consistió en cuidados locales con emolientes para favorecer la cicatrización, sin necesidad de intervenciones más invasivas. Después de 48 horas de observación, la niña fue dada de alta y seguida en consultas especializadas, sin que se observaran cambios adversos en las lesiones ni nuevos síntomas en las semanas posteriores. Este caso destaca la importancia de reconocer la ACC grupo V en contextos de embarazo gemelar con fetus papyraceus, ya que puede presentarse con lesiones cutáneas significativas pero sin afectación sistémica." } }, { "article": "Información para el paciente\nUn hombre de 44 años de edad fue ingresado en nuestro hospital con quejas principales de neumaturia y cistitis repetida. El paciente también tenía antecedentes de hipotiroidismo.\n\nLa tomografía computarizada con contraste mejorado reveló múltiples divertículos del colon sigmoide, y el límite entre el divertículo y la vejiga no estaba claro. La endoscopia gastrointestinal inferior reveló una fístula en el colon rectosigmoide aproximadamente a 15 cm del borde anal. La cistoscopia reveló una fístula en la pared posterior izquierda de la vejiga. Se diagnosticó una fístula vesicovaginal y se planificó una cirugía laparoscópica. Los hallazgos intraoperatorios revelaron una inflamación severa alrededor de la fístula vesicovaginal, y también se habían formado adhesiones severas entre el íleon y la vejiga. El íleon y la vejiga eran difíciles de exfoliar debido a las adhesiones severas. Por lo tanto, decidimos realizar una resección intestinal combinada. El colon rectosigmoide, incluida la fístula, se movilizó y se resecó. La fístula vesical se seccionó y se cerró con una sutura de púas sin nudos (V-LocTM 180, Covidien, Mansfield). La anastomosis sigmoide-rectal se reconstruyó utilizando la técnica de doble grapado. La resección parcial del íleon se reconstruyó con una anastomosis funcional de extremo a extremo (FEEA). Además de la presencia de una anastomosis de 2 sitios, había una inflamación severa en el área circundante, y considerando el riesgo de fuga anastomótica, se creó una ileostomía de derivación 30 cm proximal a la anastomosis ileo-ileal.\n\nLos procedimientos quirúrgicos incluyeron resección anterior alta laparoscópica, resección parcial del intestino delgado, cistectomía parcial y derivación en forma de asa. La operación duró 236 minutos y la pérdida de sangre fue de 50 ml. El curso postoperatorio fue sin incidentes y el cierre de la ileostomía se planificó 1 mes después de la cirugía inicial. Con ayuda laparoscópica, se eliminaron las adherencias entre el omento y la pared abdominal alrededor del estoma. Se realizó una movilización completa alrededor del estoma y el intestino se sacó hacia afuera. El íleon se reconstruyó utilizando FEEA. El procedimiento quirúrgico implicó el cierre de la ileostomía asistida por laparoscopia. La operación duró 100 minutos y la pérdida de sangre fue de 30 ml.\n\nHallazgos clínicos\nAl día siguiente de la cirugía, se produjo un shock sintomático debido a la presión arterial baja (<80 mm Hg) y la taquicardia. Los análisis de sangre mostraron que la hemoglobina disminuyó de 15.3 antes de la cirugía a 8.6 g/dL después de la cirugía.\n\nEvaluación diagnóstica\nLa tomografía computarizada abdominal (TC) reveló una gran cantidad de fluido de alta densidad en la cavidad abdominal. El diagnóstico fue sangrado posoperatorio y shock hemorrágico. Se insertó un catéter venoso central y se administraron 8 unidades de glóbulos rojos y 8 unidades de plasma fresco congelado para estabilizar los signos vitales. Los signos vitales se estabilizaron y no se observó progresión de la anemia después de eso. Aunque se logró la hemostasia, la distensión abdominal severa y los altos niveles de respuesta inflamatoria (proteína C reactiva [CRP] a 42.9 mg/dL y recuento de glóbulos blancos [WBC] de 18,500/uL) persistieron 7 días después de la cirugía.\n\nLa TC con contraste reveló que el hematoma intraabdominal se localizaba en el abdomen inferior izquierdo y derecho, y se consideró posible el drenaje percutáneo. En el día 8 posoperatorio, se insertaron tubos de drenaje de 18 Fr en el abdomen inferior izquierdo y derecho a través de una punción guiada por TC, y se drenó una gran cantidad de sangre antigua. Después del drenaje, la reacción inflamatoria y la distensión abdominal causadas por la infección del hematoma residual mejoraron (CRP a 1,9 mg/dL y WBC de 5000/μL). No se observó progresión de la anemia. En el día 14 posoperatorio, el drenaje en el abdomen inferior derecho cambió de sangre antigua a jugo intestinal. Una angiografía de drenaje reveló fuga anastomótica tardía en el sitio de cierre de la ileostomía. No hubo signos de peritonitis con buen drenaje, pero el drenaje fue de aproximadamente 100 a 200 ml, y el flato del drenaje continuó. No se observó disminución del drenaje durante los siguientes 14 días.\n\nIntervención terapéutica\nAunque se consideró la posibilidad de una nueva operación, se esperaban adhesiones intraabdominales severas debido a la historia de cirugías anteriores, sangrado postoperatorio y fuga anastomótica. Por lo tanto, se consideró que la nueva operación era un procedimiento de alto riesgo. La tomografía computarizada con contraste mostró que un hematoma organizado permanecía en el mesenterio del intestino delgado y el íleon en el lado distal de 10 cm de la anastomosis estaba comprimido cerca del hematoma restante. Teniendo en cuenta la estenosis del íleon en el lado anal de la anastomosis debido a un hematoma residual como la causa de fuga anastomótica, se intentó la dilatación radioscópica del área de estenosis a través del drenaje en el día 24 postoperatorio. Se colocó un introductor de funda Cordis BRITE TIP® (8 Fr × 23 cm) en la fístula donde ocurrió la fuga anastomótica después del drenaje angiográfico. Se usó un hilo radioscópico GT (0.016 pulgadas, 180 cm, 90°) (Terumo, Tokio, Japón) y un microcatéter Renegade HI-FLO (135 × 20 cm) (Boston Scientific, Tokio, Japón) para alcanzar el íleon terminal. Usando el catéter Selecon MP II (6 Fr, 80 cm, φ20 mm) (Terumo), se identificó el área de estenosis en el íleon debido a la compresión del hematoma donde el globo no podía pasar.\n\nSe realizó dilatación con globo fluoroscópica en la estenosis del íleo utilizando un globo guiado por alambre CRE PRO GI (180 cm, 15-18 mm) (Boston Scientific), inflado a 16,5 mm de diámetro a 4,5 atm durante 3 minutos.\n\nSeguimiento y resultados\nDesde el día posterior a la dilatación con globo, la cantidad de drenaje disminuyó notablemente, y se observaron flatos y defecaciones desde el ano. Una semana después de la dilatación con globo, el drenaje fue casi nulo, y se determinó que la fuga anastomótica se había resuelto. El drenaje se eliminó gradualmente. La ingesta oral fue buena, y tuvo movimientos intestinales regulares. Fue dado de alta el día 45 posterior a la operación. Desde entonces, no se ha informado de ninguna recurrencia de la estenosis o fuga anastomótica.\n", "gold_summary": "Preocupaciones del paciente: Presentamos el caso de un hombre de 44 años con fuga anastomótica tardía después del cierre de la ileostomía, causada por la compresión de un hematoma intraabdominal que se curó rápidamente después de la dilatación fluoroscópica con globo del área de la estenosis intestinal.\n\nDiagnósticos: Se produjo sangrado postoperatorio y shock hemorrágico el día 1 postoperatorio tras el cierre de la ileostomía. Los signos vitales se estabilizaron tras la transfusión de sangre, y se realizó con éxito un drenaje guiado por tomografía computarizada para reducir el volumen del hematoma. Sin embargo, el hematoma residual comprimió el íleon en el lado anal de la anastomosis, lo que provocó una fuga anastomótica tardía.\n\nIntervenciones/resultados: Se realizó con éxito la dilatación con balón fluoroscópico del área estenótica a través del drenaje y la fuga anastomótica se curó rápidamente.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 44 años tuvo una operación en el intestino y la vejiga. Después, sufrió una hemorragia y se formó un coágulo grande en su abdomen. Este coágulo apretó una parte del intestino y causó una fuga. Los médicos usaron un globo especial para abrir esa parte apretada. Después del tratamiento, la fuga se curó y el hombre mejoró mucho.", "B2": "Un hombre de 44 años tuvo una cirugía para reparar una fístula entre el colon y la vejiga. Después del cierre de una ileostomía (una abertura temporal en el intestino), sufrió sangrado y shock, pero se estabilizó con transfusiones y drenaje de un hematoma (acumulación de sangre). Sin embargo, el hematoma restante presionó el intestino delgado, causando una estenosis (estrechamiento) y una fuga en la zona de la anastomosis (unión quirúrgica). Para tratarlo, se realizó una dilatación con un globo especial guiado por imágenes, lo que abrió el estrechamiento. Después de este procedimiento, la fuga se cerró rápidamente, el drenaje disminuyó y el paciente mejoró, siendo dado de alta sin complicaciones posteriores.", "B3": "Un hombre de 44 años ingresó con neumaturia y cistitis recurrente, diagnosticándose una fístula entre el colon sigmoide y la vejiga. Se realizó una cirugía laparoscópica que incluyó resección intestinal y cierre de la fístula, seguida de una ileostomía de derivación para prevenir complicaciones. Tras el cierre de la ileostomía, el paciente presentó shock hemorrágico por sangrado postoperatorio, que se controló con transfusiones y drenaje guiado por tomografía. Sin embargo, un hematoma residual comprimió el íleon cerca de la anastomosis, causando una fuga tardía. Debido al alto riesgo quirúrgico para una nueva operación, se optó por una dilatación con globo guiada por fluoroscopia a través del drenaje, logrando aliviar la estenosis intestinal. Esta intervención permitió la rápida resolución de la fuga anastomótica, con disminución del drenaje y recuperación de la función intestinal. El paciente fue dado de alta sin recurrencias, lo que sugiere que la dilatación con globo puede ser una alternativa efectiva y menos invasiva para tratar fugas anastomóticas causadas por estenosis secundaria a hematomas postoperatorios." } }, { "article": "Paciente femenino de 23 años, ASA I, acude al Centro de Salud de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (CUS-UPC) para colocarle un implante en la zona edéntula de la pieza 1.6. Durante la evaluación, la paciente refiere que hace unos meses se le fracturó la primera molar superior derecha y, como consecuencia, le realizaron la exodoncia atraumática de dicha pieza dentaria.\n\nTras la inspección clínica, se observó la ausencia de la pieza dentaria 1.6, fenotipo gingival delgado y disminución en altura de reborde edéntulo Seibert tipo II 13. Tomográficamente, se registraron medidas de la altura del reborde óseo residual en relación con el piso del seno maxilar (6 mm) y el ancho de la cresta ósea a nivel cervical (11,20 mm), medio (11,80 mm) y apical (12,40 mm), con lo que se identifica la presencia de un seno maxilar ovoide, según Nie et al. Se realizó la planificación quirúrgica para la realización de una elevación del seno maxilar con abordaje transcrestal y la colocación de un implante dental de 4,8 x 8 mm.\n\nSe inició el procedimiento quirúrgico, que consistió en lo siguiente:\n\n• Asepsia y antisepsia\n\n• Técnica anestesia infiltrativa por vestibular y palatino de la zona edéntula 1.6 utilizando 2 cartuchos de lidocaína al 2% con epinefrina 1:80.000.\n\n• Incisión supracrestal en la zona edéntula 1.6 e incisiones sulculares en mesial de la pieza dentaria 1.7 y en distal de la pieza dentaria 1.5.\n\n• Decolado del colgajo a espesor parcial y, luego, se procedió a probar la guía quirúrgica para realizar la secuencia de fresado hasta una longitud de 6 mm, dejando 1 mm de distancia al piso del seno maxilar, el cual fue comprobado con los calibradores de profundidad, según el diámetro de la fresa que se utilizó durante la osteotomía. La secuencia de fresado se realizó hasta la fresa 3,5 mm de diámetro y luego se procedió a realizar el levantamiento de 2 mm del seno maxilar con la técnica de abordaje transcrestal mediante el uso de un osteótomo, hasta llegar a una longitud de 8 mm.\n\n• Colocación del implante φ 4,8 x 8 mm (Bone Level tapered, Straumann®) y tornillo de cierre, ambos con un torque de inserción de 20 N.\n\n• Sutura con puntos interrumpidos con ácido poliglicólico 5/0 y lavado de la zona quirúrgica con suero fisiológico al 0,09%.\n\n• Radiografía posquirúrgica del implante en zona edéntula 1.6.\n\n• Indicación de tomar amoxicilina de 500 mg + ácido clavulánico 125 mg cada 8 horas durante 7 días, ketorolaco de 10 mg cada 8 horas por 3 días, cetirizina de 10 mg cada 24 horas por 3 días y clorhexidina al 0,12%, 2 veces al día, por 10 días. Entre las indicaciones posquirúrgicas se le indicó a la paciente reposo absoluto, sin esfuerzo físico, dieta blanda, no sonarse la nariz, no succionar líquidos por dos semanas, no sumergir la cabeza en agua, tampoco estornudar o toser con la boca abierta, mantener la cabeza elevada y aplicarse compresas de hielo durante las primeras 4 horas.\n\nSe realizó un control posquirúrgico a los 7 días, el cual evidenció tejidos blandos en proceso de cicatrización, por lo que se procedió al retiro de puntos y lavado con suero fisiológico al 0,9%, y se realizó una tomografía de control que evidenció la elevación de seno maxilar, con 2,83 mm aproximadamente. Asimismo, se realizaron controles posquirúrgicos a los 35 y 56 días, en los cueles se hallaron tejidos blandos en completo proceso de cicatrización.", "gold_summary": "Se realizó un levantamiento de seno maxilar sin injerto óseo en una paciente de sexo femenino de 23 años que requería la colocación de un implante dental en la zona edéntula de la pieza 16. La evaluación clínica y tomográfica permitieron planificar y realizar la elevación de seno maxilar mediante el abordaje transcrestal y sin la necesidad de injerto óseo. El reborde residual de 6 mm permitió la colocación de un implante dental simultáneo. Luego de 6 meses de seguimiento tomográfico, antes de la carga protésica, se consiguió una altura ósea vertical de 8,83 mm, lo que dio como resultado una ganancia ósea vertical de 2,83 mm. Adicionalmente, se observa una adecuada integración del implante dental sin complicaciones posoperatorias.", "synthetic_summary": { "B1": "Una joven de 23 años necesitaba un diente nuevo porque se le rompió uno. Los doctores revisaron su boca y vieron que faltaba hueso donde iba el diente. Hicieron una cirugía para levantar el suelo del seno maxilar, que es un espacio en la cara, y pusieron un implante. Después de la operación, la zona sanó bien y el implante quedó firme sin problemas.", "B2": "Una mujer de 23 años necesitaba un implante dental por un molar faltante. Los exámenes mostraron que había suficiente hueso, pero el seno maxilar estaba muy cerca. Por eso, se hizo una cirugía para levantar el seno maxilar, que es una cavidad cerca de los dientes. Usaron una técnica especial llamada abordaje transcrestal, sin poner injerto óseo. Durante la misma operación, colocaron el implante dental. Después de seis meses, las imágenes mostraron que el hueso creció 2,83 mm. Esto permitió que el implante estuviera bien integrado y estable. La paciente se recuperó sin problemas y los tejidos cicatrizaron correctamente.", "B3": "Una paciente de 23 años acudió para la colocación de un implante dental en la zona donde se había extraído la primera molar superior derecha. La evaluación clínica mostró un reborde óseo residual de 6 mm y un fenotipo gingival delgado, mientras que la tomografía confirmó las medidas óseas y la forma del seno maxilar. Se planificó una elevación del seno maxilar mediante abordaje transcrestal, sin necesidad de injerto óseo, para permitir la colocación simultánea de un implante de 4,8 x 8 mm. El procedimiento incluyó anestesia local, fresado cuidadoso para evitar perforar el seno, elevación de 2 mm del piso sin complicaciones y la inserción del implante con un torque adecuado. El postoperatorio fue controlado con medicación antibiótica, analgésicos y cuidados específicos para evitar presión en el seno maxilar. A los 7 días se observó una cicatrización favorable y la tomografía de control mostró una ganancia ósea vertical de aproximadamente 2,83 mm. En los controles posteriores, la paciente presentó tejidos blandos bien cicatrizados y una correcta integración del implante, lo que indica un resultado exitoso sin complicaciones. Por lo tanto, esta técnica demostró ser efectiva para la rehabilitación ósea y la colocación segura del implante." } }, { "article": "Una paciente de 42 años de edad fue remitida a nuestro centro terciario de cáncer con antecedentes de seroma recurrente del seno izquierdo. La paciente se había sometido a una extracción bilateral de implantes mamarios con una capsulotomía parcial 11 meses antes de su primera visita a nuestro centro. La paciente no presentaba ninguna comorbilidad notable y tenía antecedentes de aumento bilateral de senos con implantes mamarios en el plano submuscular en 2003, a la edad de 21 años. No se pudo localizar ninguna información sobre el tipo de implantes que había recibido originalmente. La paciente volvió a consultar al mismo cirujano en 2008, quejándose de seroma bilateral, para someterse a un primer reemplazo bilateral de implantes mamarios con implantes mamarios anatómicos texturados de 425 cc (Sebbin LSA TF 425). En 2013, se sometió a un segundo procedimiento de reemplazo de implantes para aumentar el tamaño con implantes mamarios de 480 cc del mismo fabricante (Sebbin LSA TF 480). En 2017, la paciente volvió para una revisión en la que se quejaba de dolor y aumento del volumen del seno bilateralmente. En ese momento, se le realizó una exploración por ultrasonido que identificó efusiones periprostéticas bilaterales sin linfadenopatía o masas palpables en las regiones mamarias. Las efusiones se drenaron sin análisis, pero reaparecieron a lo largo de los años, cuando la paciente buscó ayuda del mismo cirujano y se sometió a un tercer procedimiento de revisión en 2022, con un reemplazo bilateral de implantes mamarios y una toma de muestras de la cápsula anterior. El cirujano envió dos especímenes desde el lado derecho (9 x 1 cm y 3 x 3 cm) y uno desde el lado izquierdo (2 x 1 cm). El informe histopatológico del espécimen encontró «material proteico amorfo celular acellular» en el lado derecho y «tejido fibroso escleroso con inflamación de linfocitos-monocitos, que requiere correlación con la presentación clínica» en el lado izquierdo. A pesar de la extracción, el seroma reapareció en el lado izquierdo, y se envió para pruebas citopatológicas que identificaron «una población de células pleomórficas atípicas irregulares con contornos irregulares que sugieren un proceso linfoproliferativo con CD30+ elementos» para los que se recomendaron pruebas diagnósticas adicionales. Por esta razón, la paciente buscó tratamiento en nuestra institución, donde el caso fue gestionado por un equipo multidisciplinario (MDT) que incluía a un cirujano plástico, un hematopatólogo, un hematólogo, un oncólogo, un radioterapeuta, un oncólogo quirúrgico y un radiólogo de mama. El espécimen histopatológico original de la toma de la cápsula se revisó por un hematopatólogo de nuestro centro de referencia, que identificó células CD30+ grandes y escasas atípicas con contornos irregulares que se consideraron compatibles con el diagnóstico de BIA-ALCL. Las células presentaron el siguiente fenotipo: CD30+, CD3-, CD7-, CD5-, CD4-, CD8-, Granzima B+/-, TIA1-, ALK1-, PAX5-, CD79a-, CD68-, CD15-/+. La paciente recibió una exploración por ultrasonido con aspiración por aguja fina y citopatología de la efusión recurrente que confirmó un proceso CD30+ linfoproliferativo atípico con captación de 18F-FDG (fluorodeoxiglucosa) (SUV máx. 1,8). No se pudieron localizar otras áreas de captación en todos los demás segmentos corporales explorados. La paciente también recibió una exploración por resonancia magnética de ambos senos con medio de contraste para completar la estadificación preoperativa, confirmando el seroma del lado izquierdo. Los portaobjetos del espécimen de la cirugía anterior se revisaron por el hematopatólogo que consideró los hallazgos suficientes para identificar BIA-ALCL con infiltración temprana de la cápsula periprostética (pT2 según el sistema de estadificación MD Anderson-TNM). Tres semanas después de la visita inicial, la paciente se sometió a cirugía radical con capsulotomía en bloque que contenía solo 150 cc de efusión serosa sin implante. El contenido líquido se envió para cultivo y citopatología, mientras que el espécimen sólido se envió para examen histopatológico. Además, la paciente se sometió a biopsia de ganglio linfático centinela de 2 ganglios axilares identificados preoperativamente a través de linfografía segmentaria. Los ganglios linfáticos presentaron una linfadenopatía silicona-asociada reactiva crónica sin signos de linfadenopatía metastásica. El informe histopatológico de la cápsula reveló agregados celulares infiltrantes en la cápsula periprostética, pero márgenes de resección claros y sin signos de infiltración más allá de la cápsula. Como tal, la paciente recibió un estadio IC (pT3pN0M0). El curso postoperatorio fue sin incidentes, y no se consideraron necesarios más tratamientos adyuvantes por el MDT. La paciente continuó su estricto protocolo de seguimiento, con PET/CT de 6, 12 y 18 meses posteriores a la cirugía que no mostró signos de recurrencia de enfermedad local o distante. Como está, la paciente continúa sus visitas de seguimiento y exploraciones, con supervivencia libre de enfermedad más allá de 18 meses.\n", "gold_summary": "Describimos el caso de una mujer de 42 años con antecedentes de aumento de senos bilateral con fines cosméticos 21 años antes, que desarrolló seroma recurrente del lado izquierdo. Buscó ayuda de su primer cirujano, quien realizó 2 procedimientos de intercambio de implantes mamarios, colocando dispositivos texturados y, finalmente, una extracción bilateral de implantes mamarios en el transcurso de dos décadas. La paciente no recibió capsulectomías en los intercambios de implantes anteriores y recibió una muestra de la cápsula anterior en el último procedimiento, donde se diagnosticó BIA-ALCL en el lado izquierdo. Fue derivada a un centro de cáncer terciario donde el examen preoperatorio confirmó la presencia de enfermedad residual local. Después de la gestión del equipo multidisciplinario, se sometió a una revisión de capsulectomía en bloque del lado izquierdo sin necesidad de tratamientos adicionales. El curso postoperatorio fue sin incidentes y sin signos de recurrencias locales a los 18 meses de seguimiento.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 42 años tuvo problemas con sus implantes de seno que le causaban líquido acumulado. Cambió sus implantes varias veces y luego se los quitó. Al revisar una muestra, los médicos encontraron un tipo raro de enfermedad llamada BIA-ALCL. Fue tratada en un hospital especial con una operación para quitar la parte afectada. Después de la cirugía, está bien y no ha tenido problemas en más de un año.", "B2": "Una mujer de 42 años tuvo líquido acumulado (seroma) en su seno izquierdo tras varios cambios de implantes mamarios. Aunque le quitaron los implantes, el líquido volvió a aparecer. Al analizar una muestra de tejido, encontraron un cáncer raro llamado BIA-ALCL, que se relaciona con implantes mamarios. En un hospital especializado, confirmaron que el cáncer estaba solo en la cápsula que rodea el implante. Le hicieron una cirugía para quitar toda la cápsula afectada y no necesitó más tratamientos. Después de 18 meses, no hay señales de que el cáncer haya regresado. Ella sigue en control médico para asegurarse de que todo esté bien.", "B3": "Una mujer de 42 años con antecedentes de aumento mamario bilateral desde los 21 años presentó un seroma recurrente en el seno izquierdo. A lo largo de casi dos décadas, se sometió a varios reemplazos de implantes texturados y, finalmente, a la extracción bilateral de implantes sin capsulectomía completa. En el último procedimiento, se detectó un linfoma anaplásico de células grandes asociado a implantes mamarios (BIA-ALCL) en la cápsula del lado izquierdo. Tras su derivación a un centro especializado, un equipo multidisciplinario confirmó la enfermedad residual local mediante estudios de imagen y análisis histopatológicos. La paciente fue tratada con una capsulectomía en bloque radical sin necesidad de quimioterapia ni radioterapia. El postoperatorio transcurrió sin complicaciones y los controles con tomografía por emisión de positrones y resonancia magnética no mostraron recurrencia a los 18 meses. Este caso resalta la importancia de un diagnóstico precoz y un manejo integral en pacientes con seromas persistentes tras implantes mamarios, ya que el tratamiento quirúrgico adecuado puede lograr una supervivencia libre de enfermedad sin tratamientos adicionales." } }, { "article": "Se trata de un paciente de 50 años que se presentó con una queja de dolor e hinchazón de la lengua de tres días de duración. Asociado a esto, tenía dolor al tragar, dificultad para abrir la boca, falta de aire y babeo. Asimismo, tenía fiebre alta y un tipo de dolor de cabeza global. Por lo demás, no tenía traumatismo en la lengua, ni procedimientos dentales u orales recientes, ni antecedentes de tabaquismo ni de enfermedad médica crónica como diabetes mellitus, enfermedad cardiaca e hipertensión. Históricamente, había tenido un dolor dental agudo en los últimos seis meses antes de su queja actual. Había masticado khat desde su niñez y tenía una mala higiene oral.\n\nEn el examen físico, se veía muy enfermo y sus signos vitales eran: presión arterial 115 por 70 mmHg, pulso 120 latidos por minuto, frecuencia respiratoria 20, temperatura 39 grados centígrados y saturación de oxígeno 92% de oxígeno. En el examen HEENT, había una hinchazón significativa de la lengua en el área anterolateral izquierdo, fluctuante a la palpación, y tenía un borde eritematoso. Hay múltiples caries en las áreas maxilares y mandibulares. No hubo hallazgos pertinentes en los sistemas restantes.\n\nTras obtener el consentimiento informado, el paciente fue trasladado al quirófano con el diagnóstico de absceso lingual. Posteriormente, se realizó la incisión y el drenaje bajo anestesia general, y se drenaron unos 30 ml de pus espeso. La bolsa se lavó con solución salina normal y peróxido de hidrógeno al 2 %. El paciente fue trasladado a la sala de cirugía con signos vitales estables y había tomado ceftriaxona 1 g por vía intravenosa dos veces al día y metronidazol 500 mg por vía intravenosa tres veces al día durante dos días. Fue dado de alta después de dos días de estancia en el hospital con mejoría y Augmentin 625 mg por vía oral tres veces al día durante cinco días.\n", "gold_summary": "Se trata de un paciente de 50 años que se presentó con una queja de dolor e hinchazón de la lengua de tres días de duración. Asociado a esto, tenía dolor al tragar, dificultad para abrir la boca, falta de aire y babeo. Asimismo, tenía fiebre alta y un tipo de dolor de cabeza global. En el examen físico, había una hinchazón significativa de la lengua en el área anterolateral izquierda, fluctuante a la palpación, y tenía un borde eritematoso. Después de que se tomó el consentimiento informado, el paciente fue trasladado al quirófano con el diagnóstico de absceso de la lengua. Posteriormente, se hizo una incisión y drenaje bajo anestesia general, y se drenaron unos 30 ml de pus espeso. El bolsillo se lavó con solución salina normal y peróxido de hidrógeno al 2%. El paciente fue trasladado a la sala de cirugía con signos vitales estables y había estado tomando antibióticos. Fue dado de alta después de dos días de estancia en el hospital.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 50 años tenía dolor e hinchazón en la lengua desde hacía tres días. También le dolía tragar, tenía dificultad para abrir la boca y fiebre alta. Los médicos vieron que su lengua estaba muy hinchada y con pus. Le hicieron una pequeña operación para sacar el pus y le dieron medicinas para la infección. Después de dos días en el hospital, mejoró y pudo irse a su casa.", "B2": "Un hombre de 50 años llegó con dolor e hinchazón en la lengua desde hacía tres días. También tenía dificultad para tragar, abrir la boca y falta de aire, además de fiebre alta y dolor de cabeza. En el examen, se observó una gran hinchazón en el lado izquierdo de la lengua, con enrojecimiento y líquido al tocarla. Los médicos diagnosticaron un absceso, que es una acumulación de pus por infección. El paciente fue operado bajo anestesia general para abrir y drenar el pus, limpiando la zona con soluciones especiales. Recibió antibióticos por vía intravenosa y mejoró en dos días. Luego continuó con antibióticos orales en casa y fue dado de alta. Este caso muestra la importancia de tratar rápido las infecciones para evitar problemas graves.", "B3": "Un hombre de 50 años acudió al hospital presentando dolor e inflamación en la lengua desde hacía tres días, junto con dificultad para tragar y abrir la boca. Además, refería disnea y sialorrea, acompañadas de fiebre alta y cefalea generalizada. En la exploración física se evidenció una tumefacción notable en el lado izquierdo de la lengua, con una zona blanda y eritematosa al tacto. No había antecedentes de traumatismos ni enfermedades crónicas, aunque el paciente mostraba mala higiene oral y episodios recientes de dolor dental. Se diagnosticó un absceso lingual, por lo que se realizó una incisión y drenaje bajo anestesia general, extrayendo aproximadamente 30 ml de pus purulento. La cavidad se irrigó con solución salina y peróxido de hidrógeno al 2%, y el paciente recibió tratamiento antibiótico intravenoso durante su hospitalización. Su estado clínico mejoró progresivamente, y tras dos días fue dado de alta con indicaciones para continuar la terapia antibiótica por vía oral. Este caso subraya la importancia de un diagnóstico precoz y un manejo adecuado para prevenir complicaciones severas en infecciones linguales." } }, { "article": "Hombre de 73 años de edad de origen latinoamericano, con antecedente de madre con diagnóstico de demencia tipo Alzheimer con panel genético negativo; hermano con diagnóstico de ELA; hermana con diagnóstico de enfermedad de Parkinson. La sintomatología progresiva comenzó desde el año 2016 y se caracterizó por síntomas progresivos de hiposmia, hipoacusia, estreñimiento e insomnio, los cuales ameritaron valoración por otorrinolaringología y audiología, sin conclusión diagnóstica. En el año 2020 los familiares notaron que el paciente presentaba problemas en la memoria episódica, olvidos de objetos de la vida cotidiana, problemas de ganancias en su negocio (de comercio). Estos síntomas fueron progresivos hasta que el paciente empezó a tener limitación en las tareas diarias, como al manejar y al cambiar las velocidades, además de al salir de su casa. A finales de ese año el paciente comenzó a presentar debilidad muscular distal, manifestada al abrir botellas, cepillarse los dientes, lo cual progresó de forma insidiosa, no fluctuante, sin predominio de horario.\n\nEn enero de 2021 el paciente comenzó con alteraciones de la marcha, las cuales condicionaron caídas frecuentes hasta más de 6 veces a la semana, esto debido a inestabilidad postural. El paciente acudió a valoración en mayo. Se le hizo test de MoCA de 16 puntos con alteraciones en la fluidez del lenguaje y repetición de oraciones; en la abstracción, recuerdo diferido y problemas visuoespaciales y disejecutivos. El test de Luria dio positivo. El paciente presentó facie hipomímica, emitió con hipofonía, entrecortado y lento, y presentó reflejo nauseoso disminuido, rigidez generalizada de predominio izquierdo, hipotrofia generalizada, bradicinesia de predominio izquierdo, fuerza 4/5 generalizada, reflejos de estiramientos musculares 3/4, reflejos abdominocutáneos abolidos, signos de Hoffmann y Trömner presentes de forma bilateral, respuesta plantar extensora bilateral, fasciculaciones en extremidades inferiores evocadas al tacto, marcha con pasos cortos, congelamiento de la marcha al giro, pull test positivo (inestabilidad postural). Se manejó con levodopa carbidopa a una dosis gradual. Al seguimiento a los 3 meses el paciente había presentado nula mejoría en cuanto a los síntomas parkinsónicos, aumento de la debilidad muscular y persistieron los datos de motoneurona inferior y superior. Con estos hallazgos se realizó resonancia magnética (RM) del encéfalo. La velocidad de neuroconducción (VCN) presentó neuropatía axonal motora de miembros torácicos en relación con atrofia y neuroconducción sensitiva sin alteraciones. La electromiografía (EMG) presentó datos de denervación activa (aumento de actividad insercional, potenciales de fibrilación, fasciculación) y reinervación crónica (potenciales de acción de la unidad motora polifásicos, y bajo reclutamiento a la contracción máxima) en los 5 segmentos corporales, lo cual es compatible con enfermedad de motoneurona.\n\n\nLa EMG mostró un aumento de actividad insercional en músculos deltoides, bíceps, tríceps, extensor digital común bilateral y músculos linguales de forma bilateral. Se observaron abundantes potenciales de fibrilación y predominó la fasciculación en los músculos de los miembros torácicos. Durante la contracción, se observó una activación del potencial de acción de la unidad motora (PAUM) de forma polifásica y de gran amplitud. Y a máxima contracción se observó una disminución del reclutamiento en la mayoría de los músculos evaluados.\n\nEl paciente perdió seguimiento un año. Al vover a valoración se encontraba con postración en cama, afásico, aumento de los datos de parkinsonismo y síndrome de motoneurona. Se decidió realizar panel genético que resultó negativo para C9ORF72, así como para 143 genes más involucrados en enfermedades neuromusculares y neurodegenerativas, incluidos los genes VCP, MAT3, asociados a ELA, NOTCH3, asociado a demencia frontotemporal, sin alteraciones. Se reportó resultado de variante patogénica para el gen POLG: C.2209G>C, p.(Gly737Arg), relacionado con síndrome de depleción mitocondrial autosómico dominante y recesivo. Se realizó sesión de asesoramiento genético y el paciente fue informado. En mayo de 2022, el paciente presentaba disfagia y acudió en silla de ruedas, por lo que fue enviado a que se le practicara una gastrostomía.", "gold_summary": "Presentamos un caso de origen latinoamericano que inicialmente se manifestó con síntomas sistémicos de más de 6 años de evolución, con posteriores alteraciones cognitivas. Después presentó alteraciones de la marcha y síntomas motores sugestivos de parkinsonismo con datos atípicos y datos de enfermedad de motoneurona. Se hicieron estudios de extensión que confirmaron hallazgos compatibles con afectación en motoneurona superior e inferior. Observamos mutación en gen POLG, relacionada con síndrome de depleción mitocondrial.", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 73 años empezó con problemas para oler, oír y dormir. Luego tuvo olvidos y dificultad para hacer tareas diarias. También perdió fuerza en sus manos y se cayó muchas veces al caminar. Los doctores encontraron que tenía problemas en las neuronas que controlan los músculos. Además, descubrieron un cambio en un gen llamado POLG, que puede afectar la energía de las células. Su estado fue empeorando con el tiempo.", "B2": "Un hombre de 73 años comenzó hace más de seis años con pérdida del olfato, audición baja, estreñimiento e insomnio. Luego, presentó problemas de memoria y dificultad para realizar tareas diarias. Más tarde, tuvo debilidad muscular y problemas para caminar, con caídas frecuentes. Los exámenes mostraron signos de enfermedad de motoneurona, que afecta las células nerviosas que controlan los músculos, y síntomas similares al Parkinson. Se encontró una mutación en el gen POLG, que puede causar problemas en las mitocondrias, las partes de las células que producen energía. A pesar del tratamiento con levodopa, no mejoró y su estado empeoró hasta necesitar una gastrostomía para alimentarse. Este caso muestra una enfermedad compleja con síntomas neurológicos variados.", "B3": "Un hombre de 73 años presentó desde 2016 síntomas progresivos como anosmia, hipoacusia, estreñimiento e insomnio, seguidos de deterioro cognitivo y dificultades funcionales. En 2021, desarrolló alteraciones de la marcha con caídas frecuentes, rigidez, bradicinesia, debilidad muscular, reflejos anormales y fasciculaciones, sugiriendo compromiso motor. Estudios neurofisiológicos evidenciaron afectación de motoneuronas superiores e inferiores, compatibles con enfermedad de motoneurona. La resonancia magnética y análisis genéticos descartaron mutaciones comunes, pero identificaron una variante patogénica en el gen POLG, relacionada con un síndrome de depleción mitocondrial. A pesar del tratamiento con levodopa, no se observó mejoría en los síntomas parkinsonianos y la debilidad muscular progresó. Un año después, el paciente presentó afasia, mayor discapacidad motora y disfagia, que requirieron gastrostomía para soporte nutricional. Este caso ilustra una enfermedad neurodegenerativa compleja con manifestaciones atípicas de parkinsonismo y motoneuronopatía, vinculada a una mutación genética poco frecuente, lo que resalta la importancia de estudios genéticos en cuadros neurológicos progresivos y atípicos." } }, { "article": "Mujer de 33 años, previamente sana, presentó disnea progresiva, fiebre alta, sudores nocturnos y pérdida de peso en diciembre de 2017. Después de un mes de evolución, fue ingresada en un hospital general con insuficiencia respiratoria aguda y shock séptico con infiltrados alveolares difusos, ictericia, hemoptisis y petequias en las extremidades inferiores. Fue intubada y necesitó soporte hemodinámico. Se detectó un soplo sistólico mitral a la ausculta del precordio. Había leucocitosis acentuada con desviación a la izquierda, plaquetopenia, disfunción hepática y renal asociada a proteinuria subnefrótica y consumo de complemento. El resultado de los anticuerpos antinucleares fue de 1/80, a pesar de los niveles normales de anti-DNA de doble cadena, anti-SM y anti-PR3. Después de la administración de ceftriaxona, mejoró clínicamente. Fiebre amarilla, dengue, chikungunya, leptospirosis, VIH y hepatitis virales fueron descartados. Las hemoculturas fueron positivas para Haemophilus spp. en las seis muestras recolectadas. El ecocardiograma transtorácico (ETT) demostró una masa ecogénica amorfa con superficie irregular y algunos elementos móviles que envolvían ambos folletos de la válvula mitral, midiendo 20x17 mm en el folleto anterior y 19 mm en su mayor diámetro en los folletos posteriores, resultando en regurgitación grave por flail mitral y perforación. La resonancia magnética mostró pequeños abscesos esplénicos, tratados de manera conservadora. Un aneurisma micótico no complicado de la arteria cerebral media izquierda fue tratado por embolización percutánea. Treinta días después de la hospitalización, se sometió a un reemplazo de la válvula mitral con éxito por una prótesis valvular biológica de tamaño 29 mm y después de una extensa resección del tumor. Se evidenció regurgitación aórtica moderada debido a lesión de la fibrosa intervalvar mitroaórtica y retracción de la cúspide no coronaria, tratada de manera conservadora. El examen patológico confirmó la presencia de un mixoma valvular mitral infectado. La paciente completó 28 días de ceftriaxona y gentamicina, recibiendo el alta hospitalaria asintomática. En el seguimiento de un año, no hubo evidencia de recurrencia y se constató solamente regurgitación aórtica leve. Los mixomas infectados presentan mayor riesgo de eventos embólicos, aunque las manifestaciones clínicas son indistinguibles de tumores no infectados.2 El presente caso parece ser el sexto de mixoma valvular mitral infectado relatado en la literatura, llenando criterios definitivos para el diagnóstico, y el tercero causado por un microorganismo del grupo HACEK.3 - 8 De los 64 mixomas valvulares mitrales publicados de 2006 a 2012, los síntomas eran cardiovasculares en 36,7%; 9,5 a 21,6% de los mixomas de la válvula mitral fueron sometidos al cambio de válvula y el tiempo del diagnóstico hasta la cirugía varió de algunas horas a 42 días.2 , 9 La mortalidad operatoria y general fue relatada como siendo, respectivamente, 2,6 a 3% y 5,1 a 21%.2 , 10 En la presente serie, la mayoría de los pacientes presentó insuficiencia cardiaca sintomática, fueron sometidos al cambio de válvula mitral y todos presentaron buenos resultados en el seguimiento.\n", "gold_summary": "Una mujer de 33 años de edad, con antecedentes de fiebre y disnea de unos pocos días de evolución, fue hospitalizada con un síndrome lupoide, con hemocultivos positivos para Haemophilus spp. El ecocardiograma reveló una masa gigante que involucraba ambas valvas mitrales, con una severa regurgitación mitral que requería un reemplazo valvular mitral biológico. La microscopía reveló un mixoma infectado y la paciente fue dada de alta asintomática tras finalizar la terapia con antibióticos. Ella tuvo un buen seguimiento.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 33 años tuvo fiebre, dificultad para respirar y perdió peso. En el hospital, los médicos encontraron una masa en su corazón que dañaba una válvula llamada mitral. Ella recibió antibióticos y después le pusieron una válvula nueva. La masa era un tumor llamado mixoma infectado. Después del tratamiento, la mujer mejoró mucho y se sintió bien.", "B2": "Una mujer de 33 años llegó al hospital con dificultad para respirar y fiebre alta. También había perdido peso sin razón aparente. Tenía una infección grave causada por bacterias llamadas Haemophilus. La infección afectó la válvula mitral, que controla el flujo de sangre en el corazón. Un ecocardiograma, que es un examen del corazón con ultrasonido, mostró una masa grande en esa válvula. Esta masa causaba una fuga grave de sangre. Por eso, la paciente necesitó un reemplazo de la válvula mitral con una prótesis biológica. El examen confirmó que la masa era un mixoma infectado, un tumor raro en la válvula. Recibió antibióticos durante 28 días y mejoró sin síntomas. Un año después, estaba bien, con solo una leve fuga en otra válvula. Este caso es muy raro y muestra la importancia de un diagnóstico y tratamiento rápidos para evitar problemas graves.", "B3": "Una mujer de 33 años, sin antecedentes previos, presentó síntomas progresivos como dificultad para respirar, fiebre alta y pérdida de peso, que evolucionaron a insuficiencia respiratoria y shock séptico. En el hospital, se detectó una masa en la válvula mitral mediante ecocardiograma, que causaba una regurgitación grave y daño valvular. Los hemocultivos confirmaron infección por Haemophilus spp., un microorganismo del grupo HACEK, y se diagnosticó un mixoma valvular mitral infectado, un tumor cardíaco raro y grave. La paciente recibió tratamiento antibiótico con ceftriaxona y gentamicina, además de un reemplazo quirúrgico exitoso de la válvula mitral. También se trataron complicaciones como abscesos esplénicos y un aneurisma cerebral micótico. Tras completar el tratamiento, la paciente fue dada de alta sin síntomas y, en un seguimiento de un año, no se observaron recurrencias, solo una leve regurgitación aórtica. Este caso destaca la importancia de un diagnóstico temprano y manejo integral para evitar complicaciones graves en mixomas infectados, que aunque son poco comunes, presentan alto riesgo de eventos embólicos y requieren tratamiento quirúrgico y antibiótico." } }, { "article": "Mujer de 71 años, que fue atendida en urgencias del Hospital de Mataró (Barcelona, España) el 9 de septiembre de 2020 con debilidad progresiva, por lo que se decidió su ingreso en neurología. Como antecedentes patológicos destacaban hipertensión arterial, temblor esencial, artrosis y trastorno de ansiedad leve, en tratamiento con gabapentina, sertralina y tramadol. La paciente había consultado a su médico de cabecera el 1 de septiembre de 2020 por dolor abdominal, junto con diarrea leve que duró 24 horas. Al día siguiente comenzó a sentirse débil y, a lo largo de los días siguientes, apareció disnea y disfagia, por lo que se sospechó laringitis y se le recetó prednisona. El 8 de septiembre de 2020 fue visitada nuevamente por su médico de cabecera por empeoramiento global de la debilidad; presentaba, además, disartria, disfagia y ptosis bilateral, por lo que fue derivada a urgencias del hospital.\n\nA su llegada no presentaba fiebre, la presión arterial y la frecuencia cardíaca eran normales, y la exploración física era normal, a excepción de taquipnea moderada. El examen neurológico mostró ptosis palpebral bilateral, parálisis facial bilateral, midriasis bilateral arreactiva a la luz y a la acomodación, oftalmoparesia bilateral tanto para la suprainfraversión como para la mirada horizontal bilateral, tetraparesia moderada en las extremidades (3/5), y disfonía y disfagia graves. Ella estaba consciente y el contenido del lenguaje era normal, al igual que los reflejos miotáticos, la sensibilidad y la coordinación. Las maniobras de fatigabilidad no fueron concluyentes y se realizó la prueba del hielo, que resultó positiva, mejorando –transitoriamente– la ptosis.\n\nLa reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para el SARS-CoV-2 fue repetidamente negativa (en su ambulatorio y en el hospital). La gasometría arterial mostró hipoxemia: 75, con SO2 al 95%, y el resto de las exploraciones realizadas en urgencias resultaron normales (radiografía de tórax, análisis de sangre de rutina, electrocardiograma).\n\nSe inició tratamiento de soporte con oxígeno, sueroterapia, nutrición por sonda nasogástrica y medidas encaminadas a la prevención de complicaciones. El cuadro se estabilizó el tercer día del ingreso en planta, sin requerir soporte ventilatorio avanzado, y comenzó una mejoría lenta a partir del octavo día, iniciando tolerancia a la dieta adaptada de disfagia. Durante la primera semana presentaba hipotensión arterial, que fue corrigiéndose con la sueroterapia. A partir de la segunda semana, pudo iniciar rehabilitación física, con buena evolución, por lo que fue trasladada a un centro específico de rehabilitación al 19.º día, y entonces fue capaz de deambular con ayuda bilateral. En la visita de control en consultas externas de neurología seis semanas después, la paciente estaba completamente recuperada.", "gold_summary": "Describimos el caso confirmado de botulismo alimentario en una paciente atendida en nuestro hospital en septiembre de 2020. La instauración en pocos días de una afectación bilateral de pares craneales, incluyendo disfagia, disnea y disartria, junto con midriasis y tetraparesia graves, precedida de diarrea, constituyó la presentación clínica en el primer caso; mientras que en su familiar cursó con síntomas inespecíficos y transitorios. Constatamos disautonomía consistente en hipotensión arterial. Teniendo en cuenta la situación pandémica en aquel momento, se descartó repetidamente la infección por SARS-CoV-2 antes de plantear alternativas diagnósticas. La neurotoxina B de C. botulinum fue detectada en las heces de la paciente, confirmando el diagnóstico de botulismo, que relacionamos con la ingesta de una conserva casera de alubias. Se completó el diagnóstico diferencial del cuadro descartando otras posibles etiologías.", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 71 años se enfermó después de comer unas alubias en conserva. Tenía mucha debilidad, dificultad para hablar y tragar, y sus ojos no respondían bien a la luz. Los médicos buscaron y no encontraron coronavirus. Luego, dijeron que tenía botulismo, una enfermedad causada por una toxina que puede venir de alimentos en mal estado. Con tratamiento y cuidado, ella mejoró y pudo caminar otra vez.", "B2": "Una mujer de 71 años llegó al hospital con debilidad progresiva y dificultad para tragar. También tenía problemas para respirar y antes sufrió diarrea leve con dolor abdominal. En la revisión, tenía parálisis en varios nervios de la cara y pupilas dilatadas que no reaccionaban a la luz. Además, mostraba debilidad en brazos y piernas, y dificultad para hablar. Se descartaron infecciones como COVID-19 y otras causas comunes. Finalmente, se confirmó botulismo, una intoxicación causada por una toxina bacteriana, relacionada con comer conservas caseras. Recibió oxígeno y alimentación por sonda, mejorando poco a poco. Después de seis semanas de rehabilitación, se recuperó completamente. Este caso muestra la importancia de pensar en botulismo ante síntomas neurológicos graves y alimentos caseros.", "B3": "Una mujer de 71 años ingresó en un hospital tras presentar debilidad progresiva, dificultad para tragar y respirar, así como caída de los párpados y problemas en el habla. Estos síntomas aparecieron después de un episodio de diarrea leve y dolor abdominal. En la exploración neurológica se observaron parálisis facial, debilidad en las extremidades y pupilas dilatadas que no respondían a la luz. Se descartó infección por COVID-19 y otras causas comunes. La paciente recibió tratamiento de soporte, incluyendo oxígeno y nutrición por sonda, y mejoró lentamente tras una semana, iniciando rehabilitación física. Se confirmó el diagnóstico de botulismo alimentario al detectar la neurotoxina de Clostridium botulinum en sus heces, relacionada con el consumo de una conserva casera. Durante su evolución, presentó hipotensión que se corrigió con líquidos intravenosos. Se completó el diagnóstico descartando otras enfermedades. Seis semanas después, la paciente había recuperado completamente su movilidad y funciones. Este caso destaca la importancia de considerar botulismo en cuadros neurológicos agudos tras síntomas digestivos, especialmente cuando se descartan infecciones virales prevalentes." } }, { "article": "Un hombre de 52 años presentó pérdida de agudeza visual en su ojo derecho (OD) dos días después de una inyección intravenosa no complicada de ranibizumab con una aguja de 30 G. Su historial médico incluía PE, miopía alta y vitrectomía pars plana en el OD debido a desprendimiento de retina. Recibía tratamiento mensual con ranibizumab debido a neovascularización coroidea secundaria a estrías angioides, con 78 inyecciones previas en el OD. En el momento de la presentación, su BCVA era de 6/18 y la presión intraocular (IOP) era de 3 mmHg. El examen con lámpara de hendidura del segmento anterior no mostró nada de particular. El examen de fondo de ojo y los escaneos OCT revelaron pliegues corio-retinianos posteriores. En conjunto, la baja presión intraocular y los hallazgos del fondo de ojo llevaron al diagnóstico de hipotensión maculopatía. Se prescribió dexametasona tópica y atropina para mejorar la función del cuerpo ciliar. La IOP se normalizó en tres días con recuperación de la agudeza visual y resolución de los pliegues corio-retinianos. Cuatro meses después, se realizó una nueva inyección intravenosa anti-VEGF en el cuadrante inferolateral y el paciente informó disminución de la agudeza visual en el día siguiente a la inyección. La BCVA era contar los dedos y la IOP era de 2 mmHg. Los pliegues corio-retinianos en el polo posterior estaban presentes, incluso más prominentemente esta vez. El examen con lámpara de hendidura reveló una herida abierta en la esclerótica en el sitio de la inyección. La herida se suturó con monofilamento 10-0 y se prescribió dexametasona tópica y atropina. El paciente se recuperó bien y presentó una BCVA de 6/12 y una IOP de 12 mmHg.\n", "gold_summary": "Un hombre de 52 años se quejó de pérdida de visión en el ojo derecho (OD) dos días después de un IVI anti-VEGF sin complicaciones para el tratamiento de la neovascularización coroidea secundaria a estrías angioides. Su historial médico incluía PE, miopía patológica y una vitrectomía pars plana (PPV) previa debido a un desprendimiento de retina. La agudeza visual mejor corregida (BCVA) en el OD disminuyó de 6/12 a 6/18 después del IVI. La presión intraocular (IOP) era de 3 mmHg y se observaron pliegues corio-retinianos en el polo posterior. Se prescribió dexametasona tópica y atropina, y se observó una recuperación completa después de tres días. Cuatro meses después, el paciente desarrolló un nuevo episodio de pérdida de visión después de otro IVI. Su BCVA era contar los dedos, la IOP era de 2 mmHg, y se observaron pliegues corio-retinianos más evidentes. Esta vez, una herida escleral abierta en el sitio de inyección era evidente y fue necesaria una sutura escleral. Una vez más, el paciente se recuperó bien.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 52 años perdió visión en su ojo derecho después de una inyección para tratar su ojo. Tenía problemas en ese ojo por una cirugía y una enfermedad. Su presión en el ojo estaba baja y se vieron arrugas en la parte de atrás del ojo. Le dieron un medicamento en gotas y mejoró en tres días. Más tarde, tuvo otro problema tras otra inyección y le cosieron una herida en el ojo. Luego, volvió a mejorar.", "B2": "Un hombre de 52 años perdió la visión en su ojo derecho dos días después de una inyección para tratar la retina, que es la parte del ojo que recibe la luz. Tenía miopía alta, que es dificultad para ver de lejos, y había tenido una cirugía por desprendimiento de retina antes. Su visión empeoró y la presión dentro del ojo bajó mucho, causando pliegues en la retina. Le dieron gotas para subir la presión y mejorar la función del ojo, y mejoró en tres días. Cuatro meses después, tras otra inyección, volvió a perder visión y la presión bajó aún más. Esta vez encontraron una herida abierta en el lugar de la inyección, que cerraron con puntos. Después del tratamiento, su visión y presión ocular mejoraron otra vez.", "B3": "Un hombre de 52 años con antecedentes de miopía alta, vitrectomía previa y neovascularización coroidea secundaria a estrías angioides presentó pérdida de visión en su ojo derecho tras una inyección intravenosa de ranibizumab. Dos días después del procedimiento, su agudeza visual disminuyó y la presión intraocular fue muy baja, acompañada de pliegues corio-retinianos, lo que llevó al diagnóstico de hipotensión maculopatía. Se trató con dexametasona tópica y atropina, logrando normalizar la presión y recuperar la visión en tres días. Sin embargo, cuatro meses más tarde, tras una nueva inyección, sufrió otra caída de la agudeza visual y presión intraocular aún más baja, con pliegues corio-retinianos más marcados. En esta ocasión, se detectó una herida abierta en la esclerótica en el sitio de la inyección, que requirió sutura. Tras el tratamiento, el paciente mejoró notablemente su visión y presión ocular. Este caso destaca la importancia de vigilar complicaciones como la hipotensión ocular y lesiones escleral postinyección, para actuar rápidamente y evitar daños permanentes." } }, { "article": "Una mujer de 82 años acudió al servicio de urgencias por dolor abdominal, diarrea, confusión y deterioro de su estado general de varios días de evolución. Entre sus antecedentes médicos destacaban hipertensión arterial tratada e hipotiroidismo en tratamiento sustitutivo. No se recogieron antecedentes quirúrgicos ni hábitos tóxicos de interés. A la exploración física, la frecuencia cardíaca era de 84 lpm, tensión arterial de 105/82 mmHg, temperatura de 38 °C y saturación de oxígeno de 95% en aire ambiente. Las mucosas estaban secas y el abdomen era difusamente doloroso a la palpación sin masas palpables ni reacción peritoneal. La analítica realizada mostró una hemoglobina de 13.1 g/dL, proteína C reactiva a 122.9 mg/L sin leucocitosis (8.9 × 10^9/L), hiponatremia (130 mmol/L), hipopotasemia (2.9 mmol/L), pruebas de función renal, hepáticas, lipasa y enzimas cardiacas normales. El frotis para SARSCoV-2 fue negativo. La orina era maloliente con presencia de nitritos positivos, hematíes (+++) y leucocitos (+) por lo que se envió la muestra para cultivo microbiológico. Ante estos hallazgos se inició antibioticoterapia probabilista con ceftriaxona ante la sospecha de una posible infección urinaria y se decidió realizar una tomografía tóraco-abdomino-pélvica para descartar la presencia de un foco infeccioso profundo. Este examen reveló la presencia de signos de broncopatía crónica y una neumatosis vesical parietal a nivel abdominal compatible con una cistitis enfisematosa. El cultivo de orina reveló la presencia de Escherichia coli (> 100 000 UFC/m) sensible a la antibioticoterapia prescrita empíricamente y los hemocultivos fueron positivos al mismo germen. Se decidió el ingreso de la paciente en servicio de medicina interna y se continuó el tratamiento antibiótico durante 7 días con una evolución favorable desde el punto de vista clínico y analítico, permitiendo el alta hospitalaria.", "gold_summary": "Una mujer de 82 años con antecedentes de hipertensión arterial e hipotiroidismo acudió al servicio de urgencias por dolor abdominal, diarrea, confusión y deterioro de su estado general de varios días de evolución. A su admisión, la paciente se encontraba febril y la analítica mostró una elevación de la proteína C reactiva sin leucocitosis (8.9 × 10^9/L). En ese contexto se realizó exudado nasofaríngeo para SARS-CoV-2 que fue negativo. Con estos resultados, la sospecha inicial era la de un cuadro infeccioso de origen digestivo. La muestra de orina era maloliente con presencia de leucocitos y nitritos enviándose a cultivo microbiológico. Se inició tratamiento antibiótico empírico con una cefalosporina de tercera generación ante la sospecha de une posible infección urinaria. Se decidió la realización de una tomografía tóraco-abdomino-pélvica con el objetivo de evaluar la presencia de otros focos infecciosos en una paciente de edad avanzada. Este estudio mostró una cistitis enfisematosa, una enfermedad poco frecuente en una paciente sin ninguno de los factores de riesgo clásicos para esta entidad. Los cultivos de orina y sangre fueron positivos para Escherichia coli sensible al antibiótico empírico por lo que se continuó para completar 7 días de tratamiento. La evolución clínica fue favorable.", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 82 años llegó al hospital con dolor de barriga, diarrea y confusión. Tenía fiebre y su orina olía mal, con señales de infección. Los médicos hicieron una prueba y encontraron una infección rara en la vejiga llamada cistitis enfisematosa. Le dieron un antibiótico que funcionó bien. Después de una semana, la mujer mejoró y pudo salir del hospital.", "B2": "Una mujer de 82 años llegó al hospital con dolor abdominal, diarrea y confusión durante varios días. Tenía fiebre y signos de inflamación en la sangre, pero no aumentaron sus glóbulos blancos. La prueba para COVID-19 fue negativa. La orina tenía mal olor y mostraba infección, por eso comenzaron un antibiótico mientras esperaban el resultado del cultivo. Una tomografía mostró una infección rara en la vejiga llamada cistitis enfisematosa, que produce gas en la pared. Los cultivos confirmaron que la bacteria Escherichia coli causaba la infección y respondía al antibiótico. La paciente recibió tratamiento por siete días y mejoró, por eso pudo salir del hospital sin problemas.", "B3": "Una mujer de 82 años con hipertensión e hipotiroidismo acudió a urgencias por dolor abdominal, diarrea, confusión y deterioro general. Presentaba fiebre y análisis con proteína C reactiva elevada, pero sin aumento de glóbulos blancos. Se descartó infección por SARS-CoV-2. La orina maloliente con leucocitos y nitritos positivos sugirió infección urinaria, por lo que se inició tratamiento con ceftriaxona. La tomografía reveló una cistitis enfisematosa, una infección rara caracterizada por la presencia de gas en la pared de la vejiga, sin factores de riesgo habituales en esta paciente. Los cultivos de orina y sangre confirmaron infección por Escherichia coli sensible al antibiótico. La paciente fue ingresada y recibió tratamiento durante siete días, con mejoría clínica y analítica, lo que permitió su alta hospitalaria. Este caso destaca la importancia de considerar infecciones urinarias graves en pacientes mayores, incluso sin factores de riesgo clásicos, y la utilidad de estudios de imagen para identificar complicaciones." } }, { "article": "Varón nacido a las 38 semanas de gestación y sin controles obstétricos prenatales, producto de un parto eutócico sin complicaciones con un peso de 2.678 g y Apgar 7 y 8 al minuto y a los cinco minutos de vida, respectivamente; derivado por sospecha de enterocolitis necrotizante a los siete días de vida. Al nacimiento, en su hospital de origen, se descartaron malformaciones congénitas externas y se colocó una sonda orogástrica para verificar la permeabilidad esofágica, obteniendo 200 mL de líquido amniótico. Posteriormente inició alimentación vía oral pero debido a succión débil y vómitos biliosos fue ingresado en la unidad de cuidados intensivos neonatales. A las 4 horas de vida se realizó radiografía abdominal observando una imagen de doble burbuja atípica, por lo cual realizaron un control radiológico 48 horas después identificando gas intestinal aparentemente distal, y presentó meconiorrexis a las 50 horas de vida. Dos días después reinició la alimentación oral, tras lo cual presentó nuevamente vómitos de aspecto biliar y distensión abdominal que mejoró con el ayuno y sonda orogástrica; por lo cual se sospechó enterocolitis necrotizante indicándose dieta absoluta, nutrición parenteral total y antibioterapia con ampicilina y amikacina. A los siete días de vida y debido a la persistencia de los síntomas pese al tratamiento instaurado, fue derivado a nuestro centro. A su llegada presentaba distensión abdominal, sin ruidos intestinales ni signos de irritación peritoneal, por lo que se realizó tránsito intestinal sin progresión distal y colon por enema con hallazgo de microcolon, todo ello sugestivo de atresia intestinal yeyunoileal. Tras la realización de los estudios de imagen y con la sospecha de atresia intestinal se realizó una laparotomía exploradora mediante abordaje supraumbilical transverso, observando adherencias hepatoileales, una hernia interna a través de un defecto mesentérico con incarceración de un asa yeyunal y atresia yeyunoileal tipo IV. Se identificaron dos sitios de atresia a 56 cm del ángulo de Treitz y a 36 cm de la válvula ileocecal, con un segmento interatrésico de 10 cm con meconio intraluminal y cambios de coloración con aspecto violáceo pero sin perforación; la diferencia de diámetros intestinales proximal a distal tenía una relación 3:1. Se decidió disecar el mesenterio y resecar el asa ciega (10 cm) para realizar una anastomosis término-oblicua yeyunoileal, corroborando la permeabilidad distal con sonda intraluminal y administración de solución fisiológica hasta que presentó evacuación rectal. El reporte de histopatología confirmó una atresia yeyunoileal tipo IV con enteritis crónica leve. El paciente evolucionó favorablemente y al 5º día postoperatorio inició alimentación oral con adecuada tolerancia progresiva y descenso paulatino de la nutrición parenteral total con retirada al 8º día postoperatorio. Al 6° día de la intervención presentó deposiciones espontáneas y a los 20 días de vida fue dado de alta sin complicaciones. Doce meses después el paciente continúa asintomático con adecuada ganancia ponderal y tolerancia a la alimentación complementaria con deposiciones diarias de características normales.", "gold_summary": "Recién nacido de sexo masculino, nacido a término, derivado por vómitos, evacuaciones escasas y distensión abdominal. A los 8 días de vida y tras excluir diversas causas de distensión abdominal se sometió a laparotomía exploradora, identificando una hernia transmesentérica y dos sitios de atresia intestinal. Se realizó resección del segmento atrésico y anastomosis primaria, con buena evolución.", "synthetic_summary": { "B1": "Un bebé nació sin problemas pero empezó a vomitar y tener la barriga hinchada. Los doctores le hicieron estudios y encontraron que su intestino tenía dos partes bloqueadas. Le hicieron una operación para quitar esas partes y unir el intestino. Después de la cirugía, el bebé mejoró mucho y pudo comer bien. Ahora está sano y crece feliz.", "B2": "Un bebé nacido a término presentó vómitos con bilis, distensión abdominal y pocas evacuaciones. Al principio, se sospechó una infección intestinal grave llamada enterocolitis necrotizante, pero los síntomas no mejoraron con el tratamiento. Las radiografías mostraron problemas en el intestino, y se realizó una cirugía para explorar el abdomen. Durante la operación, se encontró una hernia interna y dos áreas donde el intestino estaba bloqueado (atresia intestinal). Se quitó la parte dañada y se unieron los extremos sanos del intestino. Después de la cirugía, el bebé mejoró, comenzó a alimentarse bien y fue dado de alta sin complicaciones. Un año después, sigue sano y crece adecuadamente.", "B3": "Un recién nacido a término, sin controles prenatales, presentó desde sus primeros días vómitos biliosos, succión débil y distensión abdominal. Inicialmente se sospechó enterocolitis necrotizante, pero ante la persistencia de síntomas se realizaron estudios que sugirieron atresia intestinal yeyunoileal, una obstrucción congénita del intestino delgado. Durante la cirugía se encontró una hernia interna con encarcelamiento de un asa intestinal y dos sitios de atresia, que fueron corregidos mediante resección y anastomosis. El diagnóstico se confirmó por histopatología, que mostró atresia tipo IV con inflamación leve. Tras la intervención, el paciente mejoró progresivamente, toleró la alimentación oral y fue dado de alta sin complicaciones. Un año después, el niño continúa asintomático, con crecimiento adecuado y buena digestión. Este caso resalta la importancia de un diagnóstico oportuno y tratamiento quirúrgico en atresias intestinales para evitar complicaciones severas y asegurar un buen pronóstico." } }, { "article": "Se remitió a un hombre de 86 años para que se le implantara una válvula aórtica transfemoral.\n\nLa historia significativa incluyó el hecho de fumar 40 cajetillas al año (hasta fines de la década de 1980) y la fibrilación auricular paroxística que requería anticoagulación con Coumadin desde 1999, seguida poco después por la implantación de un marcapasos ventricular debido a bradicardia. Fue admitido por síncope en mayo de 2011 y se le diagnosticó una estenosis aórtica calcificada severa. Era eupneico y no mostraba signos de insuficiencia cardiaca o retención de líquidos. La ecocardiografía transtorácica reveló una estenosis aórtica severa (gradiente medio: 58 mmHg, área de la válvula aórtica: 0,4 cm2) con hipertrofia ventricular izquierda, fracción de eyección ventricular izquierda deteriorada (29%), acinesia inferior apical y obstrucción septal subvalvular (septum: 18 mm) con dilatación biauricular e hipertensión pulmonar con dilatación de la vena cava.\n\nLa angiografía coronaria mostró una estenosis del 75% de la arteria descendente anterior izquierda. El examen de eco-Doppler encontró vasos normales en el cuello. Se agregó aspirina 80 mg diariamente a su tratamiento; el paciente fue programado para un reemplazo de la válvula aórtica, pero no llegó hasta agosto, cuando fue readmitido en urgencias por disnea aguda y confusión. Había ganado 6 kg de peso, con edemas en las piernas y signos clínicos de derrame pleural. En ese momento, su SpO2 era del 92% y la proteína B-natriurética estaba elevada a 2336 pg·mL−1 (normal < 100 pg·mL−1).\n\nTras la terapia diurética y la eliminación de 850 ml de derrame pleural, se realizó una valvuloplastia de balón percutáneo aórtico de emergencia (Cristal Balloon, 23 mm) e inmediatamente después se le implantó un stent de metal desnudo (Biotronik-Pro-Kinetic 2.74 × 10.0) en la arteria descendente anterior izquierda. El gradiente medio transvalvular disminuyó de 59 a 38 mmHg. Se observaron algunas torsades de pointe el día 6 después de la intervención, que desaparecieron cuando la frecuencia más baja del marcapasos se aceleró a 80 latidos/min. Su estado mejoró drásticamente y se le dio el alta con furosemida, aldactazina y clopidogrel. Tras una revisión cuidadosa del expediente del paciente por parte del equipo cardiaco, se consideró que el riesgo de una cirugía valvular era demasiado alto (Euroscore logístico: 51%), y se propuso al paciente un implante de válvula aórtica transfemoral.\n\nLas notas de las enfermeras mencionan la hiperventilación nocturna y las crisis de ansiedad. El paciente era semiautónomo y vivía con su hija.\n\nLa implantación de la válvula aórtica transfemoral se programó para octubre de 2011. En el ingreso, 2 días antes del procedimiento, el paciente se describió como «ansioso e hiperventilante»; su peso era de 67 kg para una altura de 168 cm; el volumen espiratorio forzado en 1 s (FEV1) era de 1,1 L (50% del valor previsto) y la capacidad vital forzada de 1,7 L (55%); la presión arterial sistémica era de 120/60 mmHg; la concentración de hemoglobina era de 167 g·L−1; la creatinina era de 12,7 g·L−1; la tasa de filtración glomerular se calculó en 54 ml·min−1·m−2; el potasio era de 3,7 mEq·L−1; el sodio era de 141 mEq·L−1; el bicarbonato era de 22 mEq·L−1; y la proteína B natriurética era de 2.073 pg·mL−1. La ecografía describió un área de superficie de la válvula aórtica de 0,5 cm2 con un gradiente aórtico medio de 55 mmHg y acinesia inferoapical en el ventrículo izquierdo. La fracción de eyección se midió en 27% por el método Simpson biplano con regurgitación mitral moderada con dilatación biauricular y se estimó la presión pulmonar sistólica en >69 mmHg. La radiografía de tórax no mostró derrame pleural significativo. El paciente era totalmente dependiente del marcapasos.\n\nDos horas antes de la intervención, el paciente recibió 1 g de acetaminofeno por vía oral. Al llegar al quirófano, el paciente, plenamente consciente, presentaba respiración de Cheyne-Stokes periódica; cada ciclo duraba unos 85 s, con apneas de entre 15 y 20 s y grandes oscilaciones de la SpO2 entre el 88 % y el 99 %. Se le colocó dos catéteres intravenosos periféricos y uno arterial. El trazado arterial también mostraba oscilaciones de 85 s y una presión sistólica de 130 a 150 mmHg. Se le aplicó una máscara facial de oxígeno al 40 % con ventilación no invasiva; la SpO2 alcanzó un rango más estable (92 %-99 %). Diez minutos después, los análisis de gases en sangre mostraron un pH de 7,39, Pao2 de 108 mmHg, Paco2 de 40 mmHg, SaO2 del 97 %, y oscilaciones de lactato de 1,2 mEq·L−1. Se instaló una línea de muestreo capnógrafo dentro de la máscara facial para monitorizar la frecuencia respiratoria (Carescape Monitor B650, GE Healthcare, Helsinki, Finlandia). La monitorización también incluía un ECG de 12 derivaciones, oximetría de pulso, y oximetría cerebral regional (rSO2) mediante espectroscopia infrarroja cercana en el frente (INVOS, Somanetics). La capnografía reveló que las oscilaciones de la presión arterial eran sincrónicas con el ritmo de la respiración y que la presión disminuía durante los períodos apneicos e hipopneicos y aumentaba durante la hiperventilación; la rSO2 seguía el mismo patrón, a pesar de que la SpO2 del dedo permanecía a un nivel constante de 99 %. Se inició una infusión de propofol a una concentración objetivo de 0,2 µg·mL−1; se administraron 2,5 µg de sufentanilo antes de que los operadores infiltraran cada ingle con 200 mg de mepivacaína; el paciente se quedó dormido pero se mantuvo despierto al menor contacto con su cara o cuando su nombre se susurraba al oído; se administraron otros 2,5 µg de sufentanilo antes de la dilatación femoral de la arteria, un procedimiento requerido antes del reemplazo de la válvula. Los ciclos de ventilación se desaceleraron a un máximo de 120 s con 24 s de apneas centrales. Cuando la angiografía y los catéteres operativos estaban en su lugar en la aorta ascendente y se introdujo un marcapasos temporal en el ventrículo derecho, se indujo un ritmo rápido de 200 latidos/min para permitir una nueva dilatación de la válvula calcificada. Este procedimiento duró <25 s, durante el cual el paciente permaneció consciente y continuó respirando de la forma habitual, el ritmo se indujo justo después del final de un período apneico. Se preparó una válvula de 26 mm (SAPIEN, Edwards Lifesciences) y se introdujo en el orificio aórtico. Se dio una señal a los operadores una vez que la respiración se reanudó al final de un período apneico; se inició un ritmo ventricular rápido que llevó a la asistolia a una presión arterial media de 45 mmHg, y la válvula se expandió con balón y la angiografía confirmó la ausencia de fuga paravalvular. El balón se desinfló justo antes de que se detuviera el ritmo rápido, y el corazón volvió a latir a 80 latidos/min bajo la estimulación del marcapasos implantado. La secuencia completa se filmó; duró 31 s, durante los cuales el paciente siguió respirando regularmente (8 veces durante la detención circulatoria, es decir, una tasa de 16 veces por minuto) y no se despertó. Las expulsiones de sangre se reanudaron inmediatamente después de la deflación del balón, con una presión sistólica de 80 mmHg. Después de unas respiraciones profundas, la respiración se hizo regular; no se produjeron nuevos períodos apneicos ni oscilaciones de la presión arterial o rSO2. La hipertensión sistémica se desarrolló rápidamente, culminando después de 1 min a 190 mmHg y se controló con 40 mg de urapidil intravenoso durante los siguientes 15 min. La ecografía transtorácica midió el área valvular a 1,6 cm2 y el gradiente transvalvular máximo a 15 mmHg. La estimación de la presión arterial pulmonar mediante ecografía transtorácica mostró un gradiente sistólico de la presión ventricular derecha-aurícula derecha de 69 mmHg 1 día antes del procedimiento y 45 mmHg 2 días después. Un mes después, era de 28 mmHg. La evolución posterior no tuvo incidentes, y el paciente fue dado de alta 72 h después sin haber vuelto a la respiración periódica.\n\nMH - Edad 80 años y más\nMH - Cirugía de la válvula aórtica\nMH - *Estenosis/cirugía de la válvula aórtica\nMH - *Respiración de Cheyne-Stokes\nMH - Ecocardiografía\nMH - *Insuficiencia cardiaca\nMH - *Implantación de prótesis valvulares cardíacas\nMH - Hemodinámica\nMH - Humanos\nMH - Hombre\nMH - Resultado del tratamiento\n", "gold_summary": "Se remitió a un hombre de 86 años para la implantación de una válvula aórtica transfemoral. La ecocardiografía transtorácica reveló una estenosis grave (gradiente medio: 58 mmHg, área de la válvula aórtica: 0,4 cm2), y después de una discusión multidisciplinaria, se consideró que el riesgo de la cirugía era demasiado alto (Euroscore logístico: 51%), y se propuso al paciente para la implantación de una válvula aórtica transfemoral (TAVI). Al llegar al quirófano, se observó que el paciente, completamente consciente, tenía respiración de Cheyne-Stokes (CSB), que persistió después de la administración de oxígeno al 40%. El procedimiento TAVI fue exitoso, y el patrón CSB se interrumpió en 8 s.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 86 años tenía un problema en su corazón llamado estenosis aórtica, que hace difícil que la sangre salga bien. Su operación era muy riesgosa, así que los doctores le pusieron una válvula nueva sin abrir el pecho. Antes de la operación, respiraba de una forma rara llamada Cheyne-Stokes, que es cuando la respiración cambia mucho. Después de poner la válvula, su respiración volvió a la normalidad y la operación fue un éxito.", "B2": "Un hombre de 86 años con estenosis aórtica grave fue considerado de alto riesgo para cirugía tradicional, por lo que se propuso implantarle una válvula aórtica transfemoral (TAVI). Al llegar al quirófano, el paciente estaba consciente y presentaba respiración de Cheyne-Stokes, un patrón irregular con pausas y oscilaciones en la respiración. Se le administró oxígeno, pero la respiración anormal persistió. Durante el procedimiento TAVI, que fue exitoso, la respiración de Cheyne-Stokes se interrumpió rápidamente. Después de la intervención, la función cardíaca mejoró y no se observaron nuevos episodios de respiración irregular. El paciente fue dado de alta sin complicaciones. Este caso muestra que el TAVI puede ser una opción segura para pacientes con alto riesgo quirúrgico y problemas respiratorios asociados.", "B3": "Un hombre de 86 años con estenosis aórtica severa y múltiples comorbilidades, como fibrilación auricular y enfermedad coronaria, fue considerado de alto riesgo para cirugía convencional, por lo que se planificó un implante de válvula aórtica transfemoral (TAVI). Antes del procedimiento, se identificó un patrón respiratorio anormal denominado respiración de Cheyne-Stokes, caracterizado por ciclos alternantes de hiperventilación y apnea, que persistió incluso con oxígeno suplementario. Durante el TAVI, realizado bajo sedación consciente, el paciente mantuvo este patrón respiratorio, aunque se interrumpió brevemente tras la implantación de la válvula. El procedimiento resultó exitoso, evidenciándose una mejoría significativa en la función valvular sin complicaciones respiratorias posteriores. La desaparición del patrón de Cheyne-Stokes después de la intervención sugiere una mejora hemodinámica sustancial. Este caso resalta la viabilidad del TAVI en pacientes ancianos con alto riesgo quirúrgico y la importancia de monitorear patrones respiratorios complejos, que reflejan la gravedad de la insuficiencia cardiaca y pueden mejorar tras el tratamiento." } }, { "article": "Una mujer árabe tunecina de 62 años, diagnosticada con la enfermedad de Von Hippel-Lindau en 2021, presentó varias manifestaciones relacionadas con la enfermedad. Tenía antecedentes de múltiples cirugías, principalmente por tumores renales, suprarrenales y pancreáticos, con hallazgos incidentales de masas ováricas.\n\nLa paciente no presentaba síntomas desde el punto de vista ginecológico, pero se quejaba principalmente de dolores de cabeza antes de someterse a una cirugía cerebral. No tenía antecedentes familiares o psicosociales significativos.\n\nSu historial quirúrgico incluye\n2021: Un tumor no operable (6 cm) del saco endolinfático del hueso petroso izquierdo, tratado con radioterapia.\n\n2021: Adrenalectomía izquierda por un feocromocitoma de 6 cm. El examen patológico reveló un feocromocitoma.\n\n2021: Nefrectomía izquierda por un tumor renal izquierdo roto. La microscopía mostró un carcinoma renal multifocal de células claras de grado nuclear 2.\n\n2022: Duodenopancreatectomía cefálica por una masa en el páncreas. El examen histológico confirmó tres cistadenomas serosos y dos tumores neuroendocrinos bien diferenciados.\n\nEn enero de 2021, durante la vigilancia posoperatoria con una tomografía computarizada (TC) abdominal-pélvica, se descubrió incidentalmente una masa anexial izquierda sólida de 4 cm, lo que levantó sospechas de malignidad. La masa se confirmó mediante ultrasonido transvaginal e IRM pélvica, clasificada como Sistema de Reporte y Datos Ováricos-Anexiales (O-RADS) 5 (alta sospecha de malignidad).\n\nExamen ginecológico e historial quirúrgico\nExamen físico: No se detectó masa abdominal-pélvica.\n\nExamen con espéculo: cuello uterino sano.\n\nSe observaron cicatrices quirúrgicas de una nefrectomía izquierda y una duodenopancreatectomía cefálica anteriores.\n\nUna reunión multidisciplinaria del personal concluyó que era necesaria la cirugía. Se realizó una laparotomía a través de una incisión en la línea media por debajo del ombligo, que reveló una masa quística sólida bien definida en el anexo izquierdo. No había ascitis ni signos de carcinomatosis peritoneal, y el anexo derecho parecía normal, sin signos macroscópicos de malignidad observados intraoperatoriamente, incluida la ausencia de vegetaciones exocísticas.\n\nSe realizó una citología junto con una anexectomía izquierda y la muestra se envió para un examen de sección congelada. Los resultados no fueron concluyentes, lo que planteó la posibilidad de tumores de margen o específicos del síndrome de Von Hippel-Lindau. Teniendo en cuenta el estado posmenopáusico de la paciente, se realizó una anexectomía derecha y una histerectomía total.\n\nEl examen histológico posterior reveló cistadenomas papilares de células claras bilaterales de las trompas de Falopio y el ligamento ancho, característicos de la enfermedad de Von Hippel-Lindau (0,5 cm en el lado derecho y 4 cm en el lado izquierdo). Los tumores consistían en papilas densamente compactadas con núcleos fibrosos, cubiertos por un epitelio monocapa.\n\nEl período postoperatorio inmediato transcurrió sin incidentes y, en el seguimiento de 1 mes, no se detectaron anomalías. Desde entonces, se ha hecho un seguimiento al paciente cada 4 meses con ecografías pélvicas normales. Durante estos 2 años de seguimiento, no han surgido complicaciones, pero el paciente fue readmitido recientemente en el departamento de neurocirugía por la recurrencia de un tumor cerebral.\n", "gold_summary": "Una mujer blanca norteafricana de 62 años de edad, diagnosticada con la enfermedad de Von Hippel-Lindau en 2021, presentó múltiples manifestaciones, entre ellas, un tumor del hueso petroso izquierdo, feocromocitoma izquierdo, carcinoma de células renales izquierdo, riñón derecho con múltiples quistes y masas pancreáticas. Se sometió a varios tratamientos, entre ellos, radioterapia, adrenalectomía, nefrectomía y duodenopancreatectomía cefálica. Los exámenes de ultrasonografía y resonancia magnética revelaron una masa quística sólida en la región anexial izquierda. La laparoscopia identificó tumores quísticos en la mesosalpinx derecha e izquierda. Después de una histerectomía con anexectomía bilateral, el examen histológico reveló cistadenomas papilares de células claras bilaterales de la mesosalpinx y el ligamento ancho, compatibles con la enfermedad de Von Hippel-Lindau.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 62 años tiene una enfermedad llamada Von Hippel-Lindau que causa tumores en varias partes del cuerpo. Ella tuvo tumores en el riñón, el páncreas y el hueso, y recibió varias cirugías. Se encontró una masa en la zona de los ovarios que parecía peligrosa. Le hicieron una operación para quitar esa masa y parte del útero. Los exámenes mostraron que los tumores estaban relacionados con su enfermedad. Después de la cirugía, está bien y sigue en control médico.", "B2": "Una mujer de 62 años con enfermedad de Von Hippel-Lindau tenía varios tumores en órganos como riñones y páncreas. En 2021, detectaron una masa sospechosa cerca del ovario izquierdo, aunque no tenía síntomas. Por eso, decidieron hacer una cirugía para quitar esa masa. Durante la operación, encontraron tumores también en las trompas de Falopio y en el ligamento ancho. Los análisis mostraron que eran cistadenomas papilares de células claras, un tipo de tumor relacionado con su enfermedad. Después de la cirugía, la paciente estuvo bien y no tuvo problemas en los controles. Sin embargo, volvió a aparecer un tumor cerebral, por eso sigue en vigilancia médica constante.", "B3": "Una mujer tunecina de 62 años con diagnóstico previo de enfermedad de Von Hippel-Lindau en 2021 presentó múltiples tumores en riñones, páncreas y glándulas suprarrenales, tratados mediante cirugía y radioterapia. Durante el seguimiento, se identificó una masa sólida en el anexo ovárico izquierdo, sospechosa de malignidad, confirmada por ultrasonido y resonancia magnética. A pesar de la ausencia de síntomas ginecológicos y masas palpables, se decidió realizar laparotomía, encontrando una masa quística sólida sin evidencia de diseminación tumoral. La biopsia intraoperatoria resultó inconclusa, por lo que se completó con histerectomía y anexectomía bilateral debido al estado posmenopáusico de la paciente. El análisis histológico confirmó la presencia de cistadenomas papilares de células claras en ambas trompas de Falopio y el ligamento ancho, lesiones típicas de esta enfermedad genética. La paciente evolucionó sin complicaciones inmediatas y, tras dos años de seguimiento con ecografías pélvicas normales, no se observaron recurrencias ginecológicas. No obstante, fue readmitida por recurrencia de un tumor cerebral, lo que refleja la naturaleza multisistémica y compleja de esta patología." } }, { "article": "Una mujer embarazada de 31 años que había sido sometida a una cesárea fue derivada a la unidad de ultrasonido de nuestro departamento para un examen de ultrasonido morfológico de segundo trimestre. La paciente no tenía antecedentes familiares destacables y no había tomado medicamentos ni había estado expuesta a teratógenos durante el primer trimestre del embarazo. Los exámenes serológicos para diversas enfermedades infecciosas fueron negativos y un examen de ultrasonido previo a las 14 semanas fue normal. El triple examen para anomalías fetales también fue negativo a las 16 semanas.\n\nDurante la ecografía de la semana 20, se observó un feto masculino con una edad sonográfica compuesta de 20 semanas y 2 días que presentaba un edema significativo de las extremidades inferiores y líquido amniótico normal. Se recomendó un examen de seguimiento en 2 semanas, junto con pruebas de TORCH y pruebas de Coombs indirectas.\n\nSin embargo, se observó nuevamente edema subcutáneo en ambas extremidades inferiores durante la ecografía morfológica de la semana 23, lo que sugiere un posible diagnóstico de EM. Debido al linfedema persistente en las extremidades inferiores, se realizó una amniocentesis.\n\nLos exámenes posteriores revelaron que el cariotipo masculino era normal (46, XY), y el análisis molecular para el síndrome de Noonan fue negativo. Se realizó la secuenciación de nucleótidos del líquido amniótico con la secuenciación Illumina de 150 bases. Se aplicó el sistema de bioinformática (North-Oehler Aligarh, GATX) mientras se verificaba adicionalmente la existencia de deleciones/duplicaciones/CNV (Copy Number Variations) en el gen FLT4. El análisis identificó una mutación c.3116C>A p. (Ala1039Asp), que es una variante patogénica no conocida en el gen FLT4, lo que confirma el diagnóstico de linfedema hereditario tipo 1A – enfermedad de Milroy. El análisis de sangre materno confirmó la mutación materna y se realizó el asesoramiento genético.\n\nLa cesárea se realizó a las 38 semanas y 6 días de gestación y nació un neonato de sexo masculino que pesaba 3850 g y medía 46 cm con una puntuación de Apgar de 9/10. Después del parto se reconoció un edema en la extremidad inferior. El examen histopatológico de la placenta, el cordón umbilical y el saco amniótico no mostró signos de corioamnionitis u otra patología.\n", "gold_summary": "Presentamos un informe de caso de una primera mutación descrita de un feto masculino diagnosticado prenatalmente con síndrome de Milroy a través de amniocentesis. El feto tenía edema bilateral de miembros inferiores, y las pruebas genéticas confirmaron el diagnóstico de síndrome de Milroy. La paciente fue monitoreada de cerca durante todo el embarazo, y después del parto, el lactante fue tratado con terapias apropiadas, incluyendo prendas de compresión y drenaje linfático manual. Los padres recibieron asesoramiento y apoyo apropiados.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer embarazada fue revisada con ultrasonido y se vio que su bebé tenía hinchazón en las piernas. Se hicieron pruebas y encontraron un cambio en un gen que causa el síndrome de Milroy, una enfermedad que afecta el líquido en el cuerpo. La mamá y el bebé recibieron ayuda y cuidados especiales. El bebé nació sano y con apoyo para mejorar su salud.", "B2": "Una mujer embarazada fue evaluada con ultrasonido en la semana 20 y se detectó edema en las piernas del feto, un signo anormal que se confirmó en la semana 23. Se realizaron pruebas genéticas que encontraron una mutación en el gen FLT4, lo que indicó que el bebé tenía síndrome de Milroy, una enfermedad hereditaria que causa linfedema (hinchazón por problemas en los vasos linfáticos). La madre también tenía esta mutación. El bebé nació por cesárea a término con buen estado general, pero con edema en una pierna. Después del nacimiento, recibió tratamientos para controlar la hinchazón, y los padres recibieron asesoramiento genético para entender la condición. El seguimiento durante el embarazo fue cuidadoso para asegurar la salud del bebé.", "B3": "Una mujer embarazada fue evaluada mediante ecografías durante el segundo trimestre, donde se detectó edema en las extremidades inferiores del feto, lo que sugirió un problema linfático. Los análisis genéticos realizados a partir del líquido amniótico identificaron una mutación en el gen FLT4, confirmando el diagnóstico de síndrome de Milroy, una forma hereditaria de linfedema. La madre también portaba esta mutación, por lo que recibió asesoramiento genético. El embarazo continuó bajo vigilancia cuidadosa y el bebé nació por cesárea a término, presentando edema en las piernas desde el nacimiento. No se encontraron otras complicaciones placentarias ni infecciones. Tras el parto, el recién nacido fue tratado con medidas específicas para el linfedema, como prendas de compresión y drenaje linfático manual. Este caso destaca la importancia de la detección prenatal y el manejo multidisciplinario para mejorar el pronóstico en enfermedades genéticas raras que afectan el sistema linfático." } }, { "article": "Un paciente de 50 años con antecedentes médicos conocidos de diabetes mellitus (DM) e hipertensión (HTN), que se manejaba de manera irregular, se presentó en nuestro hospital en la ciudad de Sana’a, Yemen, el 25 de mayo de 2022, a las 5:30 p. m. El paciente fue derivado a otro hospital y manifestó un dolor abdominal agudo que había durado una semana antes del ingreso. El dolor se localizaba en la región epigástrica, de inicio repentino, empeoramiento progresivo y radiación hacia la espalda. Además, el paciente experimentó distensión abdominal generalizada, náuseas, vómitos y fatiga significativa. También se informó un historial de melena y vómitos relacionados con los alimentos durante el mes pasado. Dos días antes del ingreso, el paciente había recibido una transfusión de sangre de 2 unidades. No había antecedentes de cirugías previas ni antecedentes familiares de neoplasias.\n\nAl examinar al paciente, se constató que estaba consciente y alerta, pero que presentaba un aspecto pálido. La presión arterial era de 90/60 mmHg y el pulso de 120 latidos por minuto. Se observó distensión abdominal generalizada, particularmente prominente en la región supraumbilical con desplazamiento hacia abajo del ombligo. Se constató una leve sensibilidad en la zona epigástrica, junto con sonidos intestinales positivos, el examen rectal digital reveló un tono normal del esfínter anal y no se detectó ninguna masa palpable.\n\nLos exámenes hematológicos y bioquímicos revelaron anemia microcítica hipocrómica con un nivel de hemoglobina de 6 g/dL (rango normal: 12-15.5 g/dL), un recuento de glóbulos blancos de 16,000 (rango normal: 4-10,000), y un recuento de plaquetas de 303. El nivel de nitrógeno ureico en sangre fue de 7 mg/dL (rango normal: 10-20 mg/dL), la creatinina fue de 0.49 mg/dL (rango normal: 0.7-1.5% / dL), el índice internacional normalizado fue de 1.34 (rango normal: 0.62-1.3), el tiempo de protrombina (PT) fue de 16.9, el tiempo de tromboplastina parcial (PTT) fue de 30, el calcio fue de 8.0 mg/dL (rango normal: 8.5-10.1 mg / dL) y el ácido láctico fue de 1.9 mmol/L (rango normal: 0.5-2.2% / L). Los niveles de enzimas hepáticas y amilasa estuvieron dentro de los límites normales.\n\nSe realizaron estudios de diagnóstico por imágenes, que incluyeron una radiografía de tórax y una ecografía abdominal. La radiografía de tórax no reveló aire subdiafragmático, pero se observó una elevación en el diafragma izquierdo. La ecografía abdominal demostró la presencia de una acumulación de líquido intraabdominal. Posteriormente, se realizó una angiografía por TC abdominal, que reveló un hematoma de aproximadamente 14,3 × 8,8 cm en la región paraumbilical. En el interior del hematoma, se identificó un aneurisma arterial de 3,4 × 2,2 cm conectado a la arteria gastroduodenal, acompañado de cambios edematosos circundantes. Estos hallazgos sugieren la presencia de un aneurisma trombosado grande en la arteria gastroduodenal. Además, se observó la evisceración del diafragma izquierdo, que contiene el bazo y parte del estómago, junto con una acumulación de líquido intraperitoneal leve a moderada. No se detectó evidencia de un aneurisma aórtico.\n\nPara estabilizar al paciente, se inició la reanimación con 1000 ml de lactato de Ringer y se transfundieron tres unidades de sangre fresca. Se obtuvo el consentimiento informado para la intervención de alto riesgo y el paciente fue llevado inmediatamente al quirófano. Bajo anestesia general, en posición supina y con estricta adhesión a las técnicas asépticas, se realizó una incisión de laparotomía en la línea media. Cuando se abrió el peritoneo, se evacuó aproximadamente 2000 ml de sangre, revelando una masa pulsátil ocluida en el duodeno. Se logró una exposición adecuada utilizando un retractor auto-reforzado. La flexión del hígado y el colon transverso se movilizaron inferiormente desde la cabeza del páncreas y se eliminó la sangre coagulada del intestino delgado. Se realizó una disección meticulosa sobre el gran aneurisma ocluido pulsátil en la arteria gastroduodenal abriendo el ligamento gastrohepático. La movilización del píloro y el duodeno lejos de la cabeza del páncreas expuso una fístula que conectaba el duodeno y el aneurisma, sin contenido digestivo. Después de la heparinización, se realizó un pinzamiento proximal y distal de la arteria gastroduodenal. Posteriormente, se abrió el pseudoaneurisma y se evacuó una cantidad significativa de trombo. Se realizó una aneurismorrafía utilizando suturas de prolina 7.0. La perforación en la primera parte del duodeno se reparó en dos capas y se insertó una sonda nasogástrica más allá de la perforación. Se logró una irrigación exhaustiva con solución salina normal y una hemostasia meticulosa. Se colocó un drenaje abdominal y se cerró la incisión abdominal en capas. El paciente fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos (UCI) para una estrecha monitorización y observación.\n\nDurante el período postoperatorio, el drenaje abdominal recolectó aproximadamente 100 ml de fluido seroso, que se eliminó el tercer día después de la operación. La recuperación de la paciente progresó sin complicaciones. Diez días después de la cirugía, la paciente fue dada de alta en condiciones favorables. Se programaron citas de seguimiento en el departamento ambulatorio y se mantuvo una comunicación regular por teléfono, con la condición de la paciente reportada como satisfactoria.\n", "gold_summary": "Un hombre de 50 años se presentó con dolor abdominal agudo, anemia y signos de inestabilidad hemodinámica. Las imágenes de diagnóstico, incluida la CTA, revelaron un aneurisma de la arteria gastroduodenal grande y trombosado con evidencia de ruptura. El paciente se sometió a exploración y reparación quirúrgica abierta para abordar tanto el aneurisma como la perforación duodenal. La recuperación del paciente fue satisfactoria y fue dado de alta en condiciones estables.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 50 años tenía dolor fuerte en la barriga y estaba muy cansado. Los doctores encontraron una bolsa grande y peligrosa en una arteria cerca del estómago, que estaba rota. Él tuvo una operación para arreglar la bolsa y un agujero en el estómago. Después de la cirugía, se recuperó bien y pudo salir del hospital sin problemas.", "B2": "Un hombre de 50 años con diabetes e hipertensión mal controladas llegó al hospital con dolor fuerte en el abdomen. Tenía anemia y presión arterial baja, lo que indicaba un problema grave. Las pruebas mostraron un aneurisma grande, que es una dilatación en una arteria, con coágulos y ruptura en la arteria gastroduodenal. Además, tenía una perforación en el duodeno, que es la primera parte del intestino delgado. Fue operado de urgencia para reparar el aneurisma y cerrar la perforación. Durante la cirugía, se retiró la sangre acumulada y se arreglaron las lesiones. Después, el paciente mejoró sin complicaciones y salió del hospital diez días después. Se programaron controles para asegurar que su recuperación siga bien.", "B3": "Un hombre de 50 años con diabetes e hipertensión mal controladas llegó al hospital con dolor abdominal intenso, distensión y síntomas de sangrado digestivo. Los estudios por imágenes mostraron un hematoma grande y un aneurisma trombosado en la arteria gastroduodenal, además de una hernia diafragmática que contenía el bazo y parte del estómago. Debido a la gravedad, se realizó una cirugía urgente para evacuar la hemorragia, reparar el aneurisma y cerrar una perforación en el duodeno. Durante la operación, se retiró el coágulo y se suturó cuidadosamente la arteria afectada y el duodeno. El paciente recibió soporte con líquidos y transfusiones sanguíneas, y fue monitoreado en la unidad de cuidados intensivos. La evolución postoperatoria fue favorable, sin complicaciones, y fue dado de alta diez días después en buen estado. Este caso resalta la importancia de un diagnóstico rápido y un tratamiento quirúrgico oportuno para aneurismas viscerales complicados, especialmente en pacientes con factores de riesgo como diabetes e hipertensión." } }, { "article": "Una mujer de 60 años fue admitida en el departamento de nefrología con dolor epigástrico, hematemesis y edema en la pierna. La presión arterial era de 90/50 mmHg, dentro del rango normal para esta paciente.\nLos resultados de laboratorio fueron notables para las enzimas hepáticas alteradas con un patrón colestático: los niveles de alanina amino transferasa (ALT) y aspartato amino transferasa (AST) fueron ligeramente elevados a 28 U/L y 61 U/L, respectivamente, mientras que los niveles de fosfatasa alcalina (388 U/L) y gamma glutamiltransferasa (291 U/L) fueron muy elevados. Los niveles de albúmina en suero fueron de 24 g/L y el índice internacional normalizado fue normal a 1.02.\nOtros resultados de laboratorio, incluidos la bilirrubina total (0,32 mg/dL), la bilirrubina directa (0,26 mg/dL), el recuento total de plaquetas (176 000 plaquetas por microlitro) y el recuento de glóbulos blancos (8400 células por microlitro), se encontraban dentro de los valores normales.\nEl paciente tenía un extenso historial de enfermedades cardiacas y renales. A los 11 años, se le diagnosticó estenosis congénita de la válvula pulmonar, por lo que se le practicó una valvulotomía. Más adelante, desarrolló fibrilación auricular y aleteo auricular, que no toleró bien y para los que se intentó, sin éxito, la ablación del aleteo. Como el paciente seguía teniendo síntomas, se le practicó una ablación del nódulo auriculoventricular con colocación de un marcapasos.\nSe inició anticoagulación oral con fenprocoumon debido a una puntuación CHA2DS2-Vasc de 3 (mujer, insuficiencia cardiaca y enfermedad vascular periférica). A la edad de 55 años, se desarrolló una insuficiencia cardiaca derecha manifiesta y la paciente continuó luchando con ascitis y edemas periféricos que requerían múltiples ingresos hospitalarios. Además, también desarrolló un problema de efusiones pleurales transudativas recurrentes de etiología poco clara.\nLa ecocardiografía en ese momento mostró una severa regurgitación pulmonar y tricuspídea con un ventrículo derecho moderadamente dilatado y una aurícula derecha. El ventrículo izquierdo estaba ligeramente dilatado con una regurgitación mitral moderada. El cateterismo cardiaco derecho demostró presiones arteriales pulmonares de 74/30 mmHg con una presión venosa central de 28 mmHg. Se colocó un homotransplante pulmonar cuando el paciente tenía 57 años y se realizó una anuloplastia tricuspídea concomitante. A pesar de una presión venosa central más baja de 13 mmHg, el paciente seguía siendo readmitido varias veces por signos y síntomas de insuficiencia cardiaca derecha. La congestión venosa sistémica persistente finalmente dio lugar a una enfermedad renal en fase terminal para la que se inició una terapia de reemplazo renal a través de hemodiálisis intermitente. El caso se complicó por hemorragias gastrointestinales graves recurrentes, que requerían transfusiones de sangre frecuentes con hasta 60 unidades de glóbulos rojos por año. A pesar de esto, en combinación con la sustitución intravenosa de hierro, los niveles de hemoglobina variaron entre 5.3-8.8 g/dL. Debido a estos problemas de sangrado intratables, la anticoagulación oral con fenprocoumon se detuvo a la edad de 59 años.\nUna gastroscopia mostró una gastropatía erosiva con una mucosa difusa congestiva y friable. Como prevención de primera línea de las hemorragias gástricas recurrentes en el marco de la cirrosis, se inició el propranolol a una dosis de 5 mg por vía oral dos veces al día (el paciente no toleró una dosificación superior debido a la presión arterial baja). Además, se realizó una coagulación endoscópica de un angioma fúndico y un recorte de una lesión de Dieulafoy.\nSe creía que estas lesiones eran causadas por una gastropatía hipertensiva. Sin embargo, las hemorragias intractables persistieron.\nEl gradiente de presión venosa hepática se midió a 16 mmHg (27 mmHg-11 mmHg). Aunque hubo cierta reticencia debido al temor de empeorar la insuficiencia cardiaca derecha, se tomó la decisión de crear un TIPS. El procedimiento fue sin incidentes. Después de la colocación del TIPS, el gradiente de presión venosa hepática disminuyó a 4 mmHg (14 mmHg-10 mmHg). Por lo tanto, aunque el TIPS redujo considerablemente el gradiente venoso hepático, la presión portal se mantuvo alta debido a la elevada presión venosa central.\nDespués de la colocación del TIPS, el paciente desarrolló signos de encefalopatía hepática y se midieron niveles de amoniaco de 77 umol/L. Se inició el tratamiento con lactulosa oral y enemas, con poca mejora. En ese momento, se produjo otro episodio de sangrado gástrico.\nLa ecografía abdominal mostró buena permeabilidad del TIPS con flujo Doppler normal. Se detectó sangrado gástrico de una úlcera antral con endoscopia, a pesar de que la hiperemia gástrica disminuyó visualmente en comparación con la situación antes del TIPS. Se realizó una biopsia que mostró una mucosa foveolar edematosa, lo que sugiere isquemia de la mucosa. El sangrado fue demasiado difuso para una ligadura endoscópica adicional. No se encontró empeoramiento de la función hepática en los resultados de laboratorio, con el índice internacional normalizado 1.01 en este momento. La ecocardiografía no mostró cambios significativos en comparación con la situación antes de la colocación del TIPS. El ventrículo derecho permaneció moderadamente dilatado con una función longitudinal deficiente y una regurgitación tricuspídea severa persistente. Sin embargo, el estado general del paciente se deterioró y se desarrolló fiebre con consolidaciones pulmonares bilaterales.\nSe produjo una falla multiorgánica y, en ese momento, la familia del paciente decidió retirar el tratamiento. El paciente falleció finalmente 43 días después del procedimiento TIPS.\n\nMH - Resultado fatal\nMH - Mujer\nMH - Insuficiencia cardiaca/*complicaciones/fisiopatología\nMH - Encefalopatía hepática/etiología\nMH - Humanos\nMH - Hipertensión, Portal/etiología/fisiopatología/*cirugía\nMH - Cirrosis hepática/*complicaciones\nMH - Edad Media\nMH - Presión del portal\nMH - *Derivación portosistémica, intrahepática transyugular\nMH - Fracaso del tratamiento\n", "gold_summary": "Una mujer de 60 años con antecedentes de estenosis congénita de la válvula pulmonar desarrolló insuficiencia cardíaca derecha, cirrosis hepática y enfermedad renal en fase terminal que requería terapia de reemplazo renal. La cirrosis hepática se complicó con hipertensión portal, lo que provocó hemorragias gastrointestinales intratables a pesar del tratamiento óptimo con betabloqueantes y la ligadura endoscópica de la banda. Debido al temor de que empeorara la insuficiencia cardíaca derecha, inicialmente se rechazó la colocación de una derivación intrahepática transyugular (TIPS). Sin embargo, como los problemas de hemorragia intratables persistieron y causaron grandes necesidades de transfusión, la TIPS se realizó finalmente como un procedimiento de rescate. Aunque la TIPS redujo con éxito el gradiente de presión venosa hepática de 16 mmHg a 4 mmHg, la presión portal se mantuvo alta a 14 mmHg debido a la persistencia de la insuficiencia cardíaca derecha con presión venosa central elevada. La encefalopatía hepática se desarrolló poco después de la colocación de la TIPS y culminó en una falla multiorgánica después de otro episodio de hemorragia gastrointestinal. En este punto, la familia del paciente decidió retirar la atención y el paciente falleció posteriormente.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 60 años tenía problemas en el corazón, el hígado y los riñones. Su hígado estaba dañado y tenía sangrados en el estómago que no paraban. Le pusieron un tubo especial llamado TIPS para ayudar a bajar la presión en el hígado. Aunque esto ayudó, siguió teniendo problemas y se enfermó más. Al final, su familia decidió dejar el tratamiento y ella falleció.", "B2": "Una mujer de 60 años tenía problemas del corazón desde niña. Desarrolló insuficiencia cardíaca derecha, cirrosis hepática (daño grave en el hígado) y enfermedad renal grave. La cirrosis causó hipertensión portal, que es presión alta en las venas del hígado. Esto provocó sangrados en el estómago difíciles de controlar, aunque usaron medicamentos y procedimientos endoscópicos. Por miedo a empeorar su corazón, dudaron en hacer una derivación llamada TIPS, que baja la presión en el hígado. Finalmente, hicieron la TIPS, pero la presión en la vena central siguió alta por la insuficiencia cardíaca. Después, la paciente tuvo encefalopatía hepática (problemas cerebrales por el hígado) y otro sangrado, causando falla de varios órganos. La familia decidió retirar el tratamiento y la paciente falleció.", "B3": "Una mujer de 60 años con estenosis congénita de la válvula pulmonar y múltiples complicaciones cardíacas desarrolló insuficiencia cardíaca derecha, cirrosis hepática e insuficiencia renal terminal que requirió hemodiálisis. La cirrosis se complicó con hipertensión portal, provocando hemorragias gastrointestinales recurrentes difíciles de controlar a pesar de tratamientos con betabloqueantes y procedimientos endoscópicos. Inicialmente, se descartó la colocación de una derivación portosistémica intrahepática transyugular (TIPS) debido al riesgo de empeorar la insuficiencia cardíaca. Sin embargo, ante la persistencia del sangrado y la necesidad frecuente de transfusiones, se decidió realizar la TIPS como medida de rescate. El procedimiento logró reducir el gradiente de presión venosa hepática, aunque la presión portal permaneció elevada debido a la insuficiencia cardíaca derecha persistente. Posteriormente, la paciente desarrolló encefalopatía hepática y sufrió un nuevo episodio hemorrágico, seguido de falla multiorgánica. Ante el deterioro progresivo, la familia optó por retirar el soporte terapéutico, y la paciente falleció 43 días después del procedimiento. Este caso evidencia la complejidad del manejo de la hipertensión portal en pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada y las limitaciones terapéuticas en estos escenarios." } }, { "article": "Una mujer tailandesa de 62 años presentó pérdida visual bilateral súbita y cefalea durante 5 días. Negó antecedentes de traumatismo craneal. Su historia clínica era significativa por presentar hipertensión mal controlada.\n\nLos signos vitales fueron normales, excepto por la presión arterial de 200/105 mmHg. La agudeza visual fue de no percepción de luz (NLP) con pupilas fijas en ambos ojos. La motilidad ocular de ambos ojos fue limitada en todas las direcciones. Ambas párpados fueron difíciles de abrir. Las medidas del exoftalmómetro de Hertel fueron de 16 mm en el ojo derecho y 14 mm en el ojo izquierdo. Había quemosis significativa y vasos de sacacorchos episclerales en ambos ojos. Ambas córneas mostraron un edema estromal leve y difuso sin infiltración. Las cámaras anteriores fueron profundas y tranquilas en ambos ojos. Las presiones intraoculares fueron de 45 mmHg y 48 mmHg en los ojos derecho e izquierdo, respectivamente. La gonioscopia reveló sangre en el canal de Schlemm en el ángulo nasal del ojo derecho. El examen del fondo de ojo mostró venas de la retina ligeramente dilatadas y tortuosas con discos ópticos de apariencia normal en ambos ojos. La relación taza-disco fue de 0.3 bilateralmente. La tomografía de coherencia óptica demostró un espesor normal de la mácula en cada ojo. No hubo ruido audible. Otros exámenes neurológicos fueron normales.\n\nLa resonancia magnética (MRI) con gadolinio del cerebro y las órbitas demostró la dilatación de las venas oftálmicas superiores bilaterales (SOVs) y un grado marcado de congestión orbital y periorbital bilateralmente. Sin embargo, no se observó ni compresión ni estiramiento de los nervios ópticos bilaterales. Es interesante destacar que la restricción de la difusión, con la correspondiente reducción del coeficiente de difusión aparente (ADC), en todo el segmento orbital de los nervios ópticos bilateralmente se reveló en la resonancia magnética ponderada en difusión (DWI). Esto es consistente con el PION bilateral. La angiografía por resonancia magnética (MRA) del cerebro y las órbitas reveló arterialización de los senos cavernosos bilaterales y de las SOVs.\n\nLa angiografía cerebral confirmó el diagnóstico de CCF durales bilaterales de drenaje anterior. La CCF dural derecha se alimentaba de las ramas durales de la ICA (tronco meningo-hipofisario derecho). La CCF dural izquierda se alimentaba de las ramas durales de la ECA (arteria meningo-hipofisaria izquierda y la arteria izquierda del foramen redondo y las ramas durales de la ICA (tronco meningo-hipofisario izquierdo). Cada lado de la CCF dural contribuía con flujo sanguíneo arterial a los SOV bilaterales (SOV contralateral a través de la comunicación inter-cavernosa). No se observó reflujo venoso cortical del flujo sanguíneo arterial. Basándose en estos hallazgos, se realizó una embolización transvenosa de la bobina. Los senos cavernosos bilaterales se embolizaron utilizando bobinas para ocluir los vasos de alimentación de las ramas durales de la ICA y la ECA. La angiografía cerebral inmediata posterior a la embolización mostró el cierre completo de las fístulas.\n\nTres meses después de la embolización, el examen oftálmico demostró una mejora progresiva de los signos oftálmicos antes mencionados; no obstante, la agudeza visual del paciente se mantuvo en NLP en ambos ojos.\n", "gold_summary": "Reportamos el caso de una mujer de 62 años de edad con antecedentes de hipertensión arterial mal controlada que presentó pérdida visual bilateral súbita y cefalea durante 5 días. Negó antecedentes de traumatismo craneal. En el examen, sus agudezas visuales eran de no percepción de luz (NLP) con pupilas fijas en ambos ojos. La motilidad ocular de ambos ojos era limitada en todas las direcciones. Era difícil abrir ambos párpados. El examen del segmento anterior reveló quemosis bilateral y vasos del sacacorchos episclerales. La presión intraocular era de 45 y 48 mmHg en los ojos derecho e izquierdo, respectivamente. La gonioscopia reveló sangre en el canal de Schlemm en el ángulo nasal del ojo derecho. El examen del fondo de ojo mostró venas retinianas ligeramente dilatadas y tortuosas con discos ópticos de apariencia normal en ambos ojos. Las relaciones entre la copa y el disco eran de 0,3 bilateralmente. Otros exámenes neurológicos no presentaron anormalidades. La resonancia magnética demostró dilatación de las venas oftálmicas superiores bilaterales (SOV) y congestión orbital y periorbital bilateral marcada. Sin embargo, no hubo compresión o estiramiento de los nervios ópticos bilaterales. Se reveló una restricción de la difusión en la difusión ponderada por la difusión, con la correspondiente reducción del coeficiente de difusión aparente, en todo el segmento orbital bilateral de los nervios ópticos, consistente con PION bilateral. La angiografía por resonancia magnética reveló arterialización de los senos cavernosos bilaterales y las SOV. La angiografía cerebral confirmó el diagnóstico de CCF bilaterales de drenaje anterior. El tratamiento con embolización de bobina transvenosa fue exitoso. Tres meses después de la embolización, el examen oftálmico demostró una mejora progresiva de los signos oftálmicos antes mencionados; sin embargo, sus agudezas visuales permanecieron como NLP en ambos ojos.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 62 años tuvo pérdida de la vista en ambos ojos y dolor de cabeza por cinco días. Tenía la presión alta sin control. Los médicos vieron que sus ojos estaban inflamados y con mucha presión dentro. Un estudio mostró que las venas cerca de sus ojos estaban muy hinchadas. Le hicieron un tratamiento para cerrar unas venas que estaban mal y mejoraron los signos, pero no recuperó la vista.", "B2": "Una mujer de 62 años con presión alta mal controlada perdió la visión en ambos ojos de forma súbita. También tuvo dolor de cabeza durante cinco días. Al examinarla, no podía ver nada y sus pupilas no respondían a la luz. Sus ojos estaban inflamados, con vasos sanguíneos anormales y presión ocular muy alta. La resonancia mostró venas dilatadas y congestión alrededor de los ojos, sin daño directo a los nervios ópticos. Sin embargo, había daño en los nervios que transmiten la visión (PION bilateral). Se confirmó que tenía fístulas carotídeo-cavernosas, conexiones anormales entre arterias y venas del cerebro. La trataron con embolización para cerrar estas conexiones. Tres meses después, mejoraron los signos en los ojos, pero la pérdida de visión siguió.", "B3": "Una mujer de 62 años con hipertensión mal controlada presentó pérdida visual súbita en ambos ojos y cefalea durante cinco días, sin antecedentes de traumatismo. Al examen, no percibía luz y tenía pupilas fijas, con movilidad ocular limitada y dificultad para abrir los párpados. Se observaron signos inflamatorios en la superficie ocular, presión intraocular elevada y sangre en el canal de Schlemm. La resonancia magnética mostró venas oftálmicas superiores dilatadas y congestión orbital, sin daño directo a los nervios ópticos, aunque se detectó un tipo de lesión llamada neuropatía isquémica del nervio óptico posterior (PION) en ambos ojos. La angiografía cerebral confirmó fístulas carotídeo-cavernosas (CCF) bilaterales, que son conexiones anormales entre arterias y venas en la base del cráneo. Se realizó una embolización transvenosa para cerrar estas fístulas, logrando su oclusión completa. Tres meses después, los signos inflamatorios mejoraron, pero la pérdida visual persistió sin recuperación. Este caso resalta la importancia de un diagnóstico rápido y tratamiento adecuado para evitar daños irreversibles en la visión." } }, { "article": "Un paciente de 15 años de edad (altura = 161 cm; peso = 66 kg; superficie corporal = 1,70; grupo sanguíneo = B positivo) con cardiomiopatía dilatada fue derivado a la Universidad de Ankara con pérdida de conciencia y shock cardiogénico en julio de 2016. El apoyo de oxigenación de membrana extracorpórea venosa arterial se realizó aproximadamente 1 semana después. Su fracción de eyección ventricular izquierda fue del 22%. Ocho días después, el paciente recibió un implante de corazón artificial total SynCardia (50 ml; SynCardia Systems, Inc., Tucson, AZ, EE. UU.). En el día 131 postoperatorio después de la cirugía TAH, el paciente se quejó de pérdida de audición bilateral y fue derivado al departamento de oído, nariz y garganta.\n\nLos antecedentes médicos previos no revelaron evidencia de pérdida auditiva, antecedentes familiares de sordera o cualquier anomalía adicional en su niñez. Sus registros médicos no revelaron evidencia de meningitis. Sin embargo, había recibido amikacina (15 mg/kg), un antibiótico ototóxico, contra patógenos gramnegativos importantes durante su estancia en la unidad de cuidados intensivos. El paciente fue incluido en la lista de espera de trasplantes de corazón de alta urgencia y era móvil en el Freedom Driver portátil (SynCardia).\n\nEl examen otoscópico del paciente fue normal. La audiometría de tonos puros y la respuesta auditiva del tronco encefálico revelaron una pérdida auditiva profunda bilateral. La timpanometría mostró timpanogramas normales de tipo A bilaterales. Tanto la tomografía computarizada como la resonancia magnética confirmaron la morfología normal del laberinto y nervios cocleares intactos.\n\nFue examinado por un equipo multidisciplinario (cirugía cardiovascular, cuidados intensivos pediátricos, cardiología pediátrica, psiquiatría de consulta y enlace, fisioterapia y rehabilitación, enfermedades infecciosas y microbiología clínica, anestesiología, audiología y otorrinolaringología) para realizar un implante coclear. Después de analizar las posibles opciones con el paciente y sus padres, se decidió que se beneficiaría de un implante coclear debido a la pérdida auditiva y la reducción de la función cognitiva y la adaptación necesaria para el trasplante de corazón. Después de analizar su caso con el equipo multidisciplinario, se decidió un implante coclear del lado derecho (Nucleus CI24RE con Contour Advance Electrode; Cochlear, Macquarie University, Australia).\n\nEl paciente tomaba warfarina (10 mg/día), que se interrumpió tres días antes de la cirugía, y se inició la heparinización (dosis de carga de 50 U/kg y dosis de mantenimiento de 20 U/kg/h) cuando el tiempo de protrombina (cociente internacional normalizado [INR]) era inferior a 1,5. Dos horas antes de la cirugía, se interrumpió la heparinización. En el quirófano, se disponía de un dispositivo de reserva para un posible fallo del dispositivo TAH. El equipo de anestesia y el perfusionista controlaron de cerca los resultados del flujo para el TAH. El flujo sanguíneo no pulsátil afecta de forma negativa al control de los signos vitales, y la presión arterial no invasiva no fue suficiente en nuestro paciente. Bajo anestesia local, se realizó un cateterismo radial arterial invasivo. Además, se dejó la vena yugular interna izquierda en su lugar, lo que permitió el control de la presión venosa central y su uso como reemplazo de fluidos de gran volumen cuando fue necesario. Después de iniciar el control, se administraron con precaución 2 mg/kg de propofol, 1 mg/kg de bromuro de rocuronio y 1 µg/kg de fentanilo, y se intubió al paciente por vía oral. Se utilizó sevoflurano con una concentración alveolar mínima de 1 a 1,5 en oxígeno al 40 % para el mantenimiento. El óxido nítrico inhalado también estaba listo para usarse en caso de una posible crisis hipertensiva pulmonar.\n\nEl día 250 después del implante TAH, se realizó la cirugía de implante coclear con abordaje de ventana redonda sin complicaciones perioperatorias; el paciente tuvo una pérdida de sangre mínima (solo 50 ml). La duración de la operación fue de 120 minutos. El paciente fue extubado en el quirófano sin problemas circulatorios y respiratorios. La heparinización se inició a la hora 6 posoperatoria. Comenzamos con la warfarina el día 1 posoperatorio, y la heparinización se detuvo después de alcanzar un INR de 2.0. No se observaron complicaciones (infecciones, hematoma) en el seguimiento posoperatorio.\n\nEl implante coclear se activó en la semana 4 después de la operación. El equipo de audiología lo revisó 4 y 8 semanas después; mostró una mejora continua en su audición, con impedancias normales. Sus resultados de percepción del habla mejoraron significativamente 3 meses después del implante coclear.\n\nMH - Adolescente\nMH - Niño\nMH - *Implantación coclear\nMH - *Insuficiencia cardiaca/diagnóstico/etiología/cirugía\nMH - *Efectos adversos del trasplante de corazón\nMH - *Corazón, Artificial\nMH - Humanos\nMH - Hombre\nMH - Resultado del tratamiento\n", "gold_summary": "Describimos el caso de un niño de 15 años con pérdida auditiva total bilateral postlingual tras la administración de medicamentos ototóxicos durante su estancia en la unidad de cuidados intensivos pediátricos. El paciente recibió el implante de corazón artificial total SynCardia (50 ml; SynCardia Systems, Inc., Tucson, AZ, EE. UU.) para la insuficiencia cardiaca biventricular en fase terminal como puente para el trasplante cardiaco. Durante su estancia en la lista de espera de trasplantes cardiacos urgentes, se sometió a una implantación coclear satisfactoria tras optimizar el estado de coagulación y hemostasis y una preparación anestésica adecuada.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un niño de 15 años tuvo problemas graves en su corazón y usó un corazón artificial. Durante su tratamiento, perdió la audición en los dos oídos por un medicamento. Los doctores le pusieron un implante coclear, que es un aparato para ayudar a oír. La operación fue segura y después el niño pudo escuchar mejor poco a poco.", "B2": "Un adolescente de 15 años con insuficiencia cardiaca grave recibió un corazón artificial total. Este dispositivo ayuda a mantener su vida mientras espera un trasplante de corazón. Durante su tratamiento, tomó un antibiótico llamado amikacina, que puede dañar el oído y causó pérdida auditiva profunda en ambos oídos. Se confirmó que sus oídos y nervios auditivos estaban normales antes de decidir implantarle un implante coclear, un dispositivo que mejora la audición. La cirugía se realizó con cuidado, controlando su coagulación y estado general, y no tuvo complicaciones. Después de activar el implante, el paciente mejoró mucho en la audición y en la comprensión del habla. Esto mejora su calidad de vida mientras espera el trasplante.", "B3": "Un adolescente de 15 años con cardiomiopatía dilatada avanzada recibió un corazón artificial total SynCardia como puente para un trasplante cardíaco. Durante su estancia en la unidad de cuidados intensivos, se le administró amikacina, un antibiótico aminoglucósido conocido por su ototoxicidad, lo que provocó una pérdida auditiva profunda bilateral. Los estudios audiológicos confirmaron que las estructuras cocleares permanecían intactas, descartando otras etiologías para la hipoacusia. Debido a esta pérdida auditiva y a la necesidad de preservar su función cognitiva para el trasplante, se optó por la colocación de un implante coclear. La cirugía se realizó sin complicaciones, tras una cuidadosa gestión del tratamiento anticoagulante y monitorización hemodinámica, considerando el soporte del corazón artificial. En los meses posteriores, el implante coclear mejoró significativamente la audición y la percepción del habla del paciente. Este caso evidencia la relevancia de un abordaje multidisciplinario en pacientes con dispositivos cardíacos complejos y complicaciones secundarias, facilitando una mejor calidad de vida mientras esperan el trasplante." } }, { "article": "Se encontró a un hombre de 25 años de edad recostado por familiares después de una noche de fiesta, con vómitos, agresión y dolor localizado en la región glútea e inferior derecha. La evaluación inicial en el departamento de urgencias no reveló lesiones traumáticas; sin embargo, el empeoramiento de los síntomas llevó a una nueva evaluación al día siguiente. Los resultados de laboratorio revelaron un recuento sanguíneo completo sin alteraciones, niveles elevados de CPK sérica (42 527 IU/l), creatinina sérica (735 µmol/l), urea (44,3 mmol/l) y potasio (5,7 mmol/l). El análisis de orina reveló orina de color rojo-marrón sin glóbulos rojos, proteinuria (+1), glucosuria (+1) y WBC (9-10/hpf). Estos resultados confirmaron la RM y la IRA. La toxicología estableció la administración de 1796 µg/l de heroína (> 5 veces el nivel basal) sin detección de ninguna otra sustancia. Aunque inicialmente negó haber tomado medicamentos, después del análisis toxicológico, el paciente admitió que había administrado heroína una vez por vía intramuscular en la región glútea derecha la noche del incidente.\n\nUna tomografía computarizada demostró edema muscular glúteo y miositis localizada en la región glútea derecha. Al comenzar el tratamiento convencional con resucitación de fluidos intravenosos (IV), el tratamiento de la IRA fracasó, lo que hizo necesario el TRR con hemodiálisis debido a la progresión de la azotemia con un aumento de la creatinina sérica a 1052 µmol/l. La función renal mejoró tras el cese del TRR con una duración total de la estancia (LOS) de 9 días. El seguimiento posterior del paciente fue incompleto debido a la falta de asistencia.\n", "gold_summary": "Este informe de caso describe a un hombre de 25 años que desarrolló una RM grave y lesión renal aguda (LRA) después de la administración intramuscular (IM) de heroína como usuario por primera vez. El uso de la heroína IM puede inducir niveles más altos de CPK debido a la toxicidad directa de los miocitos y el trauma mecánico. Los músculos glúteos altamente vascularizados con fibras tipo 1 en el sitio de la inyección probablemente exacerbaron la gravedad. Los factores adicionales incluyeron una menor densidad mitocondrial en los hombres y la exposición al alcohol. A pesar de la reanimación agresiva con líquidos, se requirió la terapia de reemplazo renal (RRT) y el paciente respondió bien a la hemodiálisis.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Un hombre de 25 años se sintió mal después de usar heroína en el glúteo una vez. Tuvo dolor, vómitos y problemas en los músculos y los riñones. Los médicos le dieron líquidos y tratamiento para ayudar a sus riñones, pero necesitó una máquina para limpiar su sangre. Después de varios días, mejoró y salió del hospital. Es importante cuidar el cuerpo y no usar drogas peligrosas.", "B2": "Un hombre de 25 años llegó con vómitos, agresividad y dolor en el glúteo derecho. Los análisis mostraron daño muscular grave, con niveles altos de CPK, una enzima que indica lesión en músculos. También tenía problemas en los riñones, confirmando una lesión renal aguda. Encontraron heroína en su sangre, aunque al principio negó usarla. Luego admitió haberse inyectado la droga en el glúteo derecho. La tomografía mostró inflamación en el músculo de esa zona. Recibió líquidos por vía intravenosa, pero su función renal empeoró y necesitó diálisis para limpiar su sangre. Después del tratamiento, mejoró y estuvo nueve días en el hospital. Este caso muestra que inyectar heroína puede causar daño muscular y renal grave, por eso requiere seguimiento médico.", "B3": "Un hombre de 25 años fue encontrado tras una noche de fiesta con vómitos, agresividad y dolor en la región glútea derecha. Inicialmente no se detectaron lesiones traumáticas, pero al empeorar sus síntomas se realizaron análisis que mostraron elevación marcada de la creatina fosfoquinasa (CPK), creatinina y potasio, indicando daño muscular severo y lesión renal aguda. El paciente admitió después haber usado heroína por vía intramuscular en el glúteo derecho, lo que explicó la toxicidad muscular observada. La tomografía evidenció inflamación y daño local en el músculo glúteo. A pesar del tratamiento con líquidos intravenosos, la función renal empeoró, requiriendo hemodiálisis para reemplazo renal. Tras nueve días de hospitalización, la función renal mejoró y se suspendió la diálisis; sin embargo, el seguimiento fue limitado por la falta de asistencia del paciente. Este caso resalta que la inyección intramuscular de heroína puede causar daño muscular grave y complicaciones renales, lo que requiere atención médica inmediata y tratamiento intensivo." } }, { "article": "Una mujer de 63 años con antecedentes de obesidad e hipertensión arterial acudió a la sala de urgencias de un hospital de nivel secundario con un historial de siete días de fiebre, tos seca, hiposmia y mialgia. Al momento del ingreso, se encontraba alerta, con una frecuencia respiratoria de 22 ciclos por minuto, pulso de 90 latidos por minuto y saturación de oxígeno de 90 %. Los análisis de laboratorio revelaron linfopenia (1,55 x 109) y niveles elevados de proteína C reactiva (10,62 mg/dL). Se realizó una prueba de reacción en cadena de la polimerasa para COVID-19 a partir de un hisopado nasofaríngeo y de la garganta, que resultó positivo para el coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2 (SARS-CoV-2).\n\nLa situación evolucionó rápidamente con fiebre, postración y empeoramiento de la disnea. La gasometría arterial reveló una insuficiencia respiratoria grave, mientras que la radiografía de tórax evidenció infiltrados pulmonares bilaterales. La paciente fue intubada y sometida a ventilación mecánica, pero su condición respiratoria continuó deteriorándose, a pesar de los mejores cuidados críticos, incluyendo ventilación en posición prona y bloqueo neuromuscular. Su examen de tomografía computarizada del tórax, tras la intubación, reveló extensas opacificaciones multifocales bilaterales en vidrio molido, sin signos de embolia pulmonar. Los ajustes iniciales del ventilador fueron: ventilación controlada por volumen con volumen corriente de 360 ml (6 ml/kg de peso corporal ideal), frecuencia respiratoria de 14 respiraciones por minuto, presión espiratoria positiva final (PEEP) de 14 cmH2O y complacencia estática de 44 cmH2O.\n\nEn el segundo día de internación, la gasometría arterial mostró pH de 7,34, presión parcial de dióxido de carbono (PaCO2) de 53 mmHg, presión parcial de oxígeno (PaO2) de 102 mmHg y bicarbonato (HCO3) de 29,7 mmol/L, con una proporción presión parcial de oxígeno/fracción inspirada de oxígeno (PaO2/FiO2) de 98. Ella cumplía los criterios para indicación de VV-ECMO y fue transferida a la unidad de terapia intensiva (UTI), que disponía de un programa establecido para VV-ECMO. El procedimiento fue realizado con seguridad, no habiendo ocurrido complicaciones. El análisis de la gasometría arterial 3 horas después del inicio de la VV-ECMO mostró pH de 7,386, PaCO2 de 43 mmHg, PaO2 de 94,3 mmHg y HCO3 de 25,4 mmol/L, sin cualquier variación abruta de la PaCO2. Tuvieron inicio la nutrición y la rehabilitación precoces tras la introducción de la VV-ECMO. En el 14º día de internación, la paciente desarrolló neumonía asociada al ventilador causada por Pseudomonas aeruginosa, siendo sometida a 7 días de antibioticoterapia con ceftazidima y vancomicina, con respuesta favorable. En el 20º día de internación, su radiografía del tórax y la complacencia mejoraron, y la paciente fue retirada de la VV-ECMO con éxito tras 455 horas de soporte, siendo traqueostomizada 7 días después. La paciente mantuvo buena función renal durante toda la internación.\n\nEn el día 34 de internación, luego de 7 días de destete de la sedación, con evolución positiva de su cuadro neurológico, ocurrió una crisis epiléptica generalizada limitada, que llevó a la investigación diagnóstica.\n\nInvestigación\nLos análisis de sangre de laboratorio revelaron una disminución de los niveles de proteína C reactiva (6,11 mg/dL), procalcitonina (0,07 ng/mL), fibrinógeno (307 ng/mL) y ferritina (2802 ng/mL), pero un aumento en los niveles de dímero D (18021 ng/mL) e interleucina 6 (10,4 pg/mL) en el día anterior al inicio de los síntomas. No se asoció ninguno de los fármacos administrados a la paciente con el SEPR, es decir, fármacos inmunosupresores, inmunomoduladores y quimioterápicos.\n\nSe realizó una resonancia magnética (RM) del cerebro y las imágenes de recuperación de inversión atenuada por fluidos (FLAIR) demostraron una hiperintensidad simétrica y confluente que afectaba a la sustancia blanca justa y subcortical, principalmente en las regiones occipital y parietal, pero también en la región frontal, temporal y cerebelosa izquierda. Los núcleos grises profundos se conservaron y no había presencia de ninguna área con restricción del contraste. Las imágenes ponderadas por susceptibilidad mostraron múltiples microhemorragias puntiformes que afectaban a la sustancia blanca superficial y profunda, pero que no afectaban al área con hiperintensidad en FLAIR. Las microhemorragias puntiformes involucraban predominantemente a la sustancia blanca justacortical y al cuerpo calloso (especialmente el codo y el esplenio). Además, había tres hemorragias subagudas de menos de 1 cm en las cápsulas externas, con hiperintensidad en T1.\n\nLa muestra de líquido cefalorraquídeo dio negativo para SARS-CoV-2 y los niveles de proteínas (31 mg/dL), glucosa (74 mg/dL) y lactato (1,89 mmol/L) se encontraban dentro de los parámetros normales.\n\nDesvelado\nLa paciente logró una recuperación casi total de los déficits neurológicos, a pesar de la miopatía de la enfermedad crítica, y fue dada de alta después de 44 días en el hospital. Se la derivó a un hospital secundario para su rehabilitación y prácticamente recuperó su estado mental previo.\n", "gold_summary": "Una mujer de 63 años de edad acudió a la sala de urgencias con un historial de fiebre aguda, postración y disnea. Se le diagnosticó un caso grave de COVID-19 y síndrome de dificultad respiratoria aguda. A pesar de recibir atención médica intensiva, cumplía con los requisitos para someterse a una oxigenación por membrana extracorpórea. El día 34, luego de siete días de haber suspendido la sedación y de que su cuadro neurológico hubiera evolucionado de manera positiva, presentó una crisis tónico-clónica generalizada limitada, que no guardaba relación con un desequilibrio hidroelectrolítico o metabólico, lo que hizo necesario realizar una investigación diagnóstica. Los estudios de imágenes cerebrales revelaron un síndrome de encefalopatía posterior reversible.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 63 años llegó al hospital con fiebre y tos. Tenía COVID-19 grave y necesitó una máquina para respirar. Luego mejoró, pero tuvo convulsiones. Los médicos encontraron un problema en su cerebro que se puede curar. Al final, la mujer se recuperó casi por completo y volvió a casa.", "B2": "Una mujer de 63 años con obesidad e hipertensión llegó al hospital con fiebre y tos seca. Tenía dificultad para respirar y fue diagnosticada con COVID-19 grave y daño pulmonar severo. Necesitó ventilación mecánica y un tratamiento especial llamado oxigenación por membrana extracorpórea. Después de mejorar, al día 34 tuvo una crisis epiléptica, sin problemas metabólicos. Las imágenes del cerebro mostraron un síndrome reversible que afecta la parte posterior del cerebro. Este síndrome puede mejorar con tratamiento adecuado. La paciente recibió atención y casi recuperó su estado mental antes de ir a rehabilitación.", "B3": "Una mujer de 63 años con antecedentes de obesidad e hipertensión ingresó con fiebre, tos seca y dificultad respiratoria, diagnosticándose COVID-19 grave con síndrome de dificultad respiratoria aguda. A pesar de la ventilación mecánica avanzada, su función respiratoria empeoró, por lo que se indicó oxigenación por membrana extracorpórea venovenosa (VV-ECMO), procedimiento que se realizó sin complicaciones. Durante la hospitalización, desarrolló neumonía asociada al ventilador, la cual fue tratada con antibióticos, y mostró mejoría progresiva que permitió retirar la VV-ECMO. Sin embargo, al día 34, tras suspender la sedación y con evolución neurológica favorable, presentó una crisis epiléptica generalizada. La resonancia magnética cerebral reveló alteraciones compatibles con síndrome de encefalopatía posterior reversible, caracterizado por lesiones en sustancia blanca y microhemorragias. El análisis del líquido cefalorraquídeo no evidenció infección viral ni alteraciones significativas. Finalmente, la paciente recuperó casi por completo sus funciones neurológicas y fue dada de alta para continuar rehabilitación, demostrando una evolución positiva tras un cuadro crítico complejo. Este caso subraya la importancia de vigilar complicaciones neurológicas tardías en pacientes con COVID-19 grave." } }, { "article": "Mujer de 65 años, originaria y residente de la Ciudad de México, con antecedente de infección por VIH de 20 años de diagnóstico con carga viral indetectable desde 2020 y con cuenta de CD4 de 1220 células por mililitro en febrero de 2022, hipotiroidismo de 29 años, cardiopatía isquémica de 9 años de diagnóstico, osteoporosis y dislipidemia, en tratamiento y bajo control médico.\n\nSu dermatosis problema se inició 10 años atrás, después de un cuadro de herpes zóster localizado en la extremidad inferior derecha y se complicó con una infección de tejidos blandos, referida como celulitis. Como secuela de este evento la paciente desarrolló úlcera, la cual ameritó corrección del defecto con 4 injertos cutáneos en diferentes tiempos quirúrgicos por cirugía plástica, con acompañamiento por parte de la clínica de heridas. Durante el seguimiento y a pesar de las medidas tomadas, no logró resolución completa y persistió con una úlcera asociada a dolor local, motivo de su envío a nuestro servicio.\n\nA la exploración física presentaba una dermatosis localizada en la extremidad inferior derecha, en la cara lateral del muslo, caracterizada por una neoformación aplanada sobre la que se asentaba una úlcera de 1.5 cm de diámetro, con fondo limpio, con costra sero-amarillenta, bordes sobreelevados, piel perilesional hiperpigmentada y queratósica, una cicatriz atrófica e hiperpigmentada. Se inició abordaje de la dermatosis mediante biopsia de piel, con reporte histopatológico de carcinoma verrugoso, por lo que se concluyó como úlcera de Marjolin asociada a carcinoma verrugoso en paciente portadora de VIH. Se canalizó al hospital de oncología para manejo con radioterapia.", "gold_summary": "mujer de 65 años con el antecedente de ser portadora de infección por virus de inmunodeficiencia humana (VIH), que presentó un carcinoma verrugoso asociado a una úlcera de Marjolin secundaria a herpes zóster e infección de tejidos blandos en pierna derecha, con un periodo de latencia de 10 años desde el proceso infeccioso inicial hasta la confirmación histopatológica.", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 65 años tuvo una infección en la pierna derecha hace 10 años. Esa infección dejó una herida que no sanó bien y se convirtió en una úlcera. Los médicos hicieron una prueba y encontraron un tipo de cáncer llamado carcinoma verrugoso. Ella tiene VIH, pero está controlado. Ahora recibe tratamiento con radioterapia para mejorar su salud.", "B2": "Una mujer de 65 años con VIH controlado tenía una úlcera en la pierna derecha desde hace 10 años. La úlcera comenzó después de un herpes zóster, una infección viral, que se complicó con una infección bacteriana. A pesar de varios injertos de piel y tratamientos, la herida no sanó y causaba dolor. Al examinarla, se vio una lesión con bordes elevados y piel oscura alrededor. La biopsia mostró que era una úlcera de Marjolin, una herida crónica que puede volverse cancerosa. Además, estaba asociada a un carcinoma verrugoso, un tipo de cáncer de piel. Por eso, la paciente fue enviada a un hospital para radioterapia y tratar el cáncer. Este caso destaca la importancia de cuidar heridas que no sanan bien.", "B3": "Una mujer de 65 años con infección por VIH controlada desde hace varios años presentó una úlcera crónica en la pierna derecha, que se originó tras un herpes zóster complicado con infección de tejidos blandos hace una década. A pesar de múltiples injertos cutáneos y seguimiento médico, la lesión no sanó completamente y persistió con dolor local. La exploración mostró una úlcera con bordes elevados y piel circundante alterada, lo que llevó a realizar una biopsia. El estudio histopatológico confirmó la presencia de un carcinoma verrugoso, un tipo de cáncer de piel, asociado a una úlcera de Marjolin, que es una lesión maligna que puede desarrollarse en heridas crónicas o cicatrices. Esta complicación en una paciente con VIH resalta la importancia de un seguimiento cuidadoso de lesiones cutáneas crónicas. En consecuencia, la paciente fue referida a oncología para recibir tratamiento con radioterapia, buscando controlar la enfermedad y mejorar su calidad de vida. Este caso muestra cómo infecciones previas y heridas persistentes pueden evolucionar a procesos malignos, especialmente en personas con condiciones inmunológicas especiales." } }, { "article": "Una mujer de 90 años con hepatitis C y un historial de tabaquismo de 60 años proveniente de una zona rural presentó una hinchazón en la cara posteromedial del muslo izquierdo justo por encima de la rodilla. La hinchazón se notó por primera vez hace 3 años y aumentó gradualmente de tamaño durante este período. Ella sintió un leve malestar, pero niega cualquier síntoma asociado de dolor, picazón, secreción, fiebre o inmovilidad articular. Como provenía de una zona rural, también tenía un historial de exposición a animales.\nEn el examen físico, la hinchazón tenía una forma esférica de 14 × 10, era firme, fija y no sensible, con márgenes bien definidos en el aspecto posteromedial del muslo izquierdo, justo por encima de la rodilla. La piel que la recubría era pellizcable y mostraba venas prominentes, y la temperatura era comparable a la de la piel circundante.\nLa ecografía reveló una lesión quística grande con varios quistes pequeños en su interior, que medían 13,2 × 11 × 13,6 cm y un volumen de 1046 ml. Se originaba en la articulación de la rodilla izquierda y se extendía hasta la mitad del muslo. La ecografía Doppler en color no mostró vascularización en su interior. Se realizó una resonancia magnética que mostró una lesión quística grande (21 × 9,9 × 8,1 cm) con múltiples lesiones pequeñas dispersas, con extensión intramuscular e intermuscular que afectaban al aductor largo y al gracilis de manera medial y al bíceps femoral de manera posterior. Todas estas características eran indicativas de un quiste hidatídico. El diagnóstico se confirmó mediante una prueba de hemaglutinación para Echinococcus. La radiografía de tórax y la ecografía abdominal fueron normales.\nSe planificó la escisión quirúrgica de la tumefacción quística y se realizó una incisión en forma de S en la piel, seguida de una disección cuidadosa a través del tejido subcutáneo para acceder al quiste. La lesión estaba bien definida dentro de los planos intermuscular e intramuscular. Se realizó una disección meticulosa para aislar y extraer el quiste intacto, asegurando que no se derramara su contenido. Para minimizar el riesgo de contaminación, se irrigó a fondo el sitio quirúrgico con solución salina normal después de la escisión.\nLos hallazgos intraoperatorios revelaron una gran hinchazón quística intermuscular de 22 × 14 cm, que involucraba los compartimentos posterior y medial del muslo izquierdo. El quiste demostró extensión intramuscular hacia el aductor largo y el gracilis medialmente y hacia el bíceps femoral posteriormente, extendiéndose hasta la fosa poplítea. Cabe destacar que no había comunicación entre el quiste y la articulación de la rodilla. Una biopsia enviada al laboratorio confirmó aún más el diagnóstico. El examen histopatológico de la muestra extirpada reveló una pared quística fibrocondrogénica revestida por epitelio atenuado con infiltración inflamatoria. La presencia de material queratinoso focal caracterizó aún más la lesión. Estos hallazgos, junto con las características macroscópicas, favorecieron el diagnóstico de un quiste hidatídico. El curso postoperatorio fue sin complicaciones y el paciente fue dado de alta con una terapia antihelmíntica durante seis semanas. Se programaron visitas de seguimiento a la semana, tres semanas, seis semanas, nueve semanas y doce semanas. Durante estas visitas, el paciente no mostró signos de recurrencia o complicaciones.\n", "gold_summary": "Una mujer de 90 años de edad, proveniente de una zona rural, presentó una hinchazón de crecimiento lento en el muslo posteromedial durante tres años. No tenía antecedentes de traumatismos ni síntomas sistémicos. El examen clínico reveló una masa firme y no dolorosa. Las imágenes sugieren una lesión quística, y la serología confirmó la infección por Echinococcus. Se realizó la extirpación quirúrgica, y la histopatología confirmó un quiste hidatídico. La paciente recibió un tratamiento posoperatorio de albendazol durante seis semanas. Su recuperación fue sin incidentes, sin recurrencia en el seguimiento.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una mujer de 90 años tenía una hinchazón en el muslo que creció poco a poco durante tres años. La hinchazón no dolía ni causaba otros problemas. Los médicos hicieron estudios y encontraron un quiste causado por un parásito llamado Echinococcus. Le quitaron el quiste con una operación y luego tomó medicinas para curarse. La mujer mejoró bien y no tuvo problemas después.", "B2": "Una mujer de 90 años de una zona rural tenía una hinchazón en el muslo izquierdo. La hinchazón creció lentamente durante tres años y no le causaba dolor. Al examinarla, se encontró una masa firme que no dolía al tocarla. Las imágenes por ecografía y resonancia mostraron un quiste con varias partes pequeñas dentro. La prueba de sangre confirmó que era un quiste hidatídico, una infección causada por un parásito llamado Echinococcus. La mujer fue operada para quitar el quiste sin romperlo y evitar infecciones. Después, recibió medicamentos para eliminar el parásito. La recuperación fue buena y no hubo problemas ni regreso del quiste en las revisiones.", "B3": "Una mujer de 90 años, con antecedentes de hepatitis C y exposición a animales en zona rural, presentó una hinchazón creciente durante tres años en la parte posterior interna del muslo izquierdo, sin dolor ni otros síntomas asociados. La exploración física mostró una masa firme, fija y sin sensibilidad, mientras que la ecografía y resonancia magnética revelaron una lesión quística grande con múltiples quistes pequeños, compatible con un quiste hidatídico, confirmado por pruebas serológicas. La cirugía consistió en la extirpación cuidadosa del quiste sin romperlo, evitando la contaminación, y el análisis histopatológico confirmó el diagnóstico. No se encontró comunicación con la articulación de la rodilla ni afectación de órganos torácicos o abdominales. El postoperatorio transcurrió sin complicaciones, y la paciente recibió tratamiento antihelmíntico durante seis semanas. En el seguimiento, no se observaron signos de recurrencia ni complicaciones, lo que indica un buen pronóstico tras la intervención. Este caso resalta la importancia de considerar infecciones parasitarias en masas quísticas en pacientes con exposición rural, y la necesidad de un manejo quirúrgico cuidadoso para evitar complicaciones." } }, { "article": "Una paciente de 21 años de edad, soltera, con antecedentes de hipertensión y feocromocitoma metastásico, se presentó en nuestro hospital. Su cáncer se ha metastatizado en la vejiga, los huesos y los pulmones. También tiene un fuerte historial familiar de neoplasias, en particular de feocromocitoma. La paciente fue admitida debido a la hipertensión no controlada y los síntomas crónicos relacionados con su enfermedad.\n\nEn el ingreso (09/06/2024), la paciente era normotensa (PA: 104/66 mmHg), su frecuencia cardiaca era de aproximadamente 90 latidos por minuto, afebril a 36.9°C, y tenía una saturación de oxígeno de 99% en aire ambiente. El examen físico indicó un estado de desempeño del Grupo Cooperativo de Oncología del Este (ECOG) de 2, palidez consistente con anemia crónica, latido cardiaco regular sin murmullos o sonidos adicionales. El examen abdominal no fue notable, y no se observó edema o equimosis en las extremidades inferiores.\n\nLa paciente tiene antecedentes de hipertensión y paraganglioma, su medicación incluye (Doxazosin 2 mg, Labetalol 100 mg, Oxibutinina 5 mg, Aceite de parafina, Nifedipina 30 mg). Su historial quirúrgico incluye una adrenalectomía derecha a los diez años, y ha recibido varios tratamientos, incluidos análogos de somatostatina y radioterapia paliativa. El historial familiar revela una mutación familiar de la subunidad B de la deshidrogenasa del succinato (mutación SDBH) con un importante historial de tumores malignos endocrinos, incluidos feocromocitomas en su padre y hermana y cáncer de páncreas en su abuela.\n\nLas investigaciones de laboratorio, incluido el recuento sanguíneo completo, revelaron anemia significativa, con un nivel de hemoglobina de 7.5 g/dl. Había evidencia de hemólisis, como lo indican el alto recuento de reticulocitos, la bilirrubina indirecta y la lactato deshidrogenasa. La haptoglobina era baja. Los resultados de laboratorio se muestran en. El perfil de coagulación excluyó la coagulación intravascular diseminada (DIC), que muestra (PT: 15.6, PTT: 23.3, fibrinógeno: 489, dímero D: 0.63). La prueba de Coombs directa para excluir la anemia hemolítica autoinmune fue negativa. Los frotis de sangre periférica mostraron la presencia de esquistocitos, equinocitos y algunas células en forma de lágrima, además de trombocitopenia, todo lo cual apuntaba a la anemia hemolítica microangiopática (MAHA). Dado el contexto del cáncer metastásico, el paciente fue diagnosticado con anemia hemolítica microangiopática paraneoplásica en marzo/2024.\n\nEl paciente fue programado para el protocolo CVD (ciclofosfamida, vincristina y doxorrubicina), pero sin ciclofosfamida debido al efecto inductor de anemia de los agentes alquilantes. El paciente recibió un total de 5 ciclos. Como indicador de respuesta clínica, el paciente ya no experimentó anemia o trombocitopenia. Un nuevo frotis de sangre periférica reveló células normales, lo que sugiere una respuesta clínica al MAHA que coincide con la mejora de la neoplasia subyacente. Esto se alinea con la definición de MAHA como un síndrome paraneoplásico.\n\nLos medicamentos que se le suministran al paciente al momento del alta son: comprimidos de dexametasona de 2 mg, 4 mg por vía oral (PO) una vez al día (OD) durante 3 días, comprimidos de ondansetrón de 8 mg por vía oral (PO) una vez al día (OD) durante 3 días, comprimidos de metoclopramida de 10 mg por vía oral (PO) tres veces al día durante 3 días, calcio de 600 mg con vitamina D por vía oral (PO) una vez al día (OD) durante 1 día, comprimidos de labetalol de 100 mg por vía oral (PO) dos veces al día durante 1 día, comprimidos de doxazocina de 2 mg por vía oral (PO) dos veces al día durante 1 día, comprimidos de citalopram de 20 mg por vía oral (PO) durante 1 día, comprimidos de omeprazol de 20 mg, 40 mg por vía oral (PO) durante 1 día, comprimidos de paracetamol de 500 mg, 1000 mg por vía oral (PO) dos veces al día durante 1 día, cápsulas de aprepitant de 125 mg/80 mg, 1 cápsula por vía oral (PO) dos veces al día durante 3 días (con prescripción médica).\n\nEl paciente fue objeto de seguimiento el 01/07/2024, y su aspecto clínico era bueno y activo. El paciente se sometió a exámenes de laboratorio que incluían un recuento sanguíneo completo (WBC 6.59 10e3/ul, RBC 4.47 × 10^6/ul, HGB 13.2 g/dl, 40.0%, MCV 89.4 fL, PLT 41.5 10e3/ul), nitrógeno ureico en sangre 33.8 mg/dl, creatina cinasa-MB 36.1 u/l, creatinina sérica 0.97 mg/dl, cloruro 101.5 mmol/l, potasio 4.52 mmol/l, sodio 135 mmol/l.\n", "gold_summary": "En este informe de caso, presentamos a una mujer soltera de 21 años con un fuerte historial familiar de neoplasia endocrina. Fue derivada a nuestro hospital para quimioterapia debido a un diagnóstico de feocromocitoma maligno, que había hecho metástasis en la vejiga urinaria, los huesos y los pulmones. Además, desarrolló anemia hemolítica microangiopática como un síndrome paraneoplásico.\n", "synthetic_summary": { "B1": "Una joven de 21 años tiene un tipo de cáncer llamado feocromocitoma que se ha extendido a varios órganos. También tiene anemia, que es cuando hay pocas células rojas en la sangre. Su anemia fue causada por su cáncer y mejoró con el tratamiento. Ahora está mejor y sus exámenes de sangre están normales.", "B2": "Una mujer de 21 años con antecedentes familiares de tumores endocrinos llegó al hospital por un cáncer llamado feocromocitoma, que se había extendido a su vejiga, huesos y pulmones. Tenía anemia grave causada por la destrucción de sus glóbulos rojos, llamada anemia hemolítica microangiopática, que está relacionada con su cáncer. Recibió un tratamiento de quimioterapia que mejoró su anemia y la cantidad de plaquetas en su sangre. Al alta, estaba estable y activa, con análisis de sangre normales. Este caso muestra cómo un cáncer puede causar problemas en la sangre y cómo el tratamiento adecuado puede ayudar a mejorar la salud del paciente. Es importante seguir controlando su estado para evitar complicaciones.", "B3": "Una mujer de 21 años con antecedentes familiares de tumores endocrinos y feocromocitoma metastásico en vejiga, huesos y pulmones, ingresó por hipertensión no controlada y síntomas crónicos. Presentaba anemia grave con signos de destrucción de glóbulos rojos, confirmando anemia hemolítica microangiopática (MAHA) como síndrome paraneoplásico asociado a su cáncer. Se le administró un tratamiento quimioterapéutico adaptado, excluyendo agentes que pudieran empeorar la anemia, con buena respuesta clínica evidenciada por la normalización de su sangre y mejoría del estado general. Durante el seguimiento, mostró estabilidad clínica y parámetros sanguíneos mejorados, lo que indica control tanto de la neoplasia como de la anemia. Este caso resalta la importancia de reconocer la MAHA en pacientes con cáncer avanzado para ajustar el tratamiento y mejorar el pronóstico. Por lo tanto, el manejo integrado de la enfermedad tumoral y sus complicaciones hematológicas es fundamental para optimizar la calidad de vida y la evolución del paciente." } } ]