{ "id": "multiclinsum_gs_es_219.txt", "original_text_language": "es", "source_topic": "Caso clínico: inversión uterina crónica tratada con histerectomía abdominal", "readability_versions": { "easy": { "readability_level": "easy", "fernandez_huerta_range": "73-100", "target_audience": "Estudiantes de primaria/media (5º a 7º grado)", "text": "Una mujer de 54 años fue al hospital porque tenía desde hacía tres años una masa que salía por su vagina. Al principio sangraba y tenía mal olor, pero después eso se detuvo. La masa fue creciendo con el tiempo y hace seis meses se le abrió una herida en un lado. Esto la llevó a sentirse mal y separarse de la gente. En el examen se vio que lo que sobresalía era el útero, que estaba invertido y salía por completo a través de la vagina. El diagnóstico fue inversión uterina crónica. Se decidió operarla y se realizó una histerectomía abdominal (quitar el útero). La cirugía fue difícil y durante ella se lesionó un uréter, que los doctores repararon. La paciente salió del hospital al décimo día en buenas condiciones y en la revisión de dos semanas seguía bien." }, "intermediate": { "readability_level": "intermediate", "fernandez_huerta_range": "50-70", "target_audience": "Secundaria/Bachillerato (8º a 12º grado)", "text": "Una mujer de 54 años, procedente de una zona rural y con antecedentes de dos partos domiciliarios, consultó por una masa vaginal progresiva de tres años de evolución. Inicialmente cursó con sangrado y secreción fétida, luego con ulceración crónica de la superficie tumoral, lo cual tuvo repercusiones sociales severas como su divorcio y aislamiento. Al examen se evidenció masa rosada protruyente, correspondiente al fondo uterino invertido, con laceración longitudinal de aproximadamente 5 cm. Estudios de laboratorio y de imagen fueron normales salvo la imposibilidad de visualizar al útero en la ecografía abdominal. El diagnóstico fue inversión uterina crónica. Se realizó histerectomía abdominal; durante la cirugía existió dificultad para orientarse anatómicamente por distorsión de tejidos, lo que produjo lesión ureteral derecha que debió repararse con anastomosis término-terminal. El postoperatorio inmediato fue estable y la paciente fue dada de alta al décimo día. En el control a las dos semanas, evolucionaba favorablemente." }, "hard": { "readability_level": "hard", "fernandez_huerta_range": "0-45", "target_audience": "Profesionales / Universidad o posgrado", "text": "Se reporta el caso de una mujer de 54 años, multípara de partos domiciliarios, con presentación de tres años de masa vaginal, inicialmente sangrante y fétida, posteriormente complicada con ulceración crónica de 5 cm, que derivó en consecuencias psicosociales significativas (divorcio, aislamiento social). La exploración evidenció fondo uterino protruyendo íntegramente a través del introito, sin sangrado activo, compatible con inversión uterina crónica completa. Estudios de laboratorio (hemograma, coagulación, serologías) y de imagen (ecografía y radiografía) fueron normales, excepto la no visualización uterina en la ecografía abdominal. Se procedió a histerectomía abdominal electiva. Intraoperatoriamente se logró reducción, constatándose marcada redundancia y distorsión anatómica de planos pélvicos, con dificultad en la identificación de referencias anatómicas, circunstancia que condicionó una lesión ureteral derecha transaccional, resuelta mediante uretero-ureterostomía término-terminal. Anatomía patológica: útero invertido sin signos de malignidad, mucosa endometrial ulcerada e inflamación crónica. La evolución postoperatoria fue satisfactoria, con alta al décimo día y adecuada recuperación clínica en seguimiento ambulatorio. Este caso enfatiza la rareza de la inversión uterina crónica no puerperal, su asociación con complicaciones quirúrgicas complejas y el impacto psicológico-social derivado de la presentación prolongada sin acceso temprano a servicios de salud." } } }