{ "id": "multiclinsum_gs_es_368.txt", "original_text_language": "es", "source_topic": "Intoxicación por anticoagulante (Brodifacoum) con manejo de coagulopatía", "readability_versions": { "easy": { "readability_level": "easy", "fernandez_huerta_range": "73-100", "target_audience": "Estudiantes de primaria/media (5º a 7º grado)", "text": "Un hombre de 42 años, que estaba en tratamiento por depresión, tomó un veneno para ratas llamado Brodifacoum. Lo llevaron al hospital y le dieron vitamina K y plasma para ayudar a que su sangre pudiera coagular bien. Al principio mejoró y volvió a su casa, pero a los pocos días tuvo sangrado por la nariz y volvió al hospital. Allí vieron que su sangre no coagulaba correctamente. Le dieron más vitamina K varias veces al día hasta que su sangre volvió a estar en niveles normales. Después lo mandaron a casa con pastillas de vitamina K y controles diarios con el doctor. Cuatro meses después, el hombre seguía bien, sin sangrados, pero dijo que le costaba conseguir el medicamento porque era caro y difícil de encontrar." }, "intermediate": { "readability_level": "intermediate", "fernandez_huerta_range": "50-67", "target_audience": "Secundaria/Bachillerato (8º a 12º grado)", "text": "Un paciente de 42 años con depresión tratada con venlafaxina, clonazepam y mirtazapina ingirió 20 mg de Brodifacoum, un rodenticida anticoagulante. Inicialmente fue hospitalizado y tratado con vitamina K intravenosa y plasma fresco congelado, normalizando el INR y recibiendo el alta en 24 horas. Sin embargo, cinco días después presentó epistaxis y hematuria microscópica, con un INR extremadamente elevado, por lo que fue nuevamente hospitalizado. Durante los primeros días el INR se mantuvo entre 7 y 11.6, estabilizándose gradualmente con dosis variables de vitamina K entre 20 y 40 mg diarias, hasta alcanzar una dosis óptima de 10 mg cada 8 horas. Al ser dado de alta, continuó con vitamina K oral 10 mg cada 8 horas y controles diarios de INR con hematología, además de seguimiento con psiquiatría. A los cuatro meses, el paciente se mantenía estable y sin episodios de sangrado, aunque reportó dificultades para acceder al tratamiento por su costo y escasa disponibilidad." }, "hard": { "readability_level": "hard", "fernandez_huerta_range": "0-45", "target_audience": "Profesionales / Universidad o posgrado", "text": "Varón de 42 años, con antecedente de trastorno depresivo mayor en manejo farmacológico con venlafaxina, clonazepam y mirtazapina, cursó con reagudización del cuadro afectivo e ingesta autolítica de 20 mg de Brodifacoum, rodenticida perteneciente al grupo de las superwarfarinas con vida media prolongada y marcada potencia anticoagulante. Ingresó 24 horas post exposición, recibiendo fitomenadiona intravenosa asociada a transfusión de plasma fresco congelado, logrando transitoriamente normalizar el INR. Cinco días después presentó epistaxis anterior recurrente y microhematuria, objetivándose un INR incalculable y coagulograma con TP 9%, INR 7 y TTPA 73.2 s, evidenciando coagulopatía grave refractaria. La evolución intrahospitalaria mostró oscilaciones persistentes del INR entre 7 y 11.6 durante los tres primeros días, requiriendo ajuste dinámico de vitamina K en rangos de 20-40 mg/día hasta alcanzar estabilización en torno a INR 1.5-1.2 bajo administración de 10 mg EV cada 8 horas (30 mg/día). Se indicó alta con esquema equivalente por vía oral, controles hematológicos diarios y seguimiento multidisciplinario en unidades de anticoagulación y psiquiatría. A cuatro meses, el paciente permanecía sin eventos hemorrágicos, manteniendo INR en rango terapéutico, aunque refirió inadecuada adherencia potencial debido a la limitada accesibilidad económica y logística al fitofármaco." } } }