{ "id": "multiclinsum_gs_es_396.txt", "original_text_language": "es", "source_topic": "Luxación de cadera traumática en deportista joven con tratamiento quirúrgico y retorno al deporte", "readability_versions": { "easy": { "readability_level": "easy", "fernandez_huerta_range": "73-100", "target_audience": "Estudiantes de primaria/media (5º a 7º grado)", "text": "Un jugador de fútbol americano de 20 años se lesionó la cadera derecha durante un partido. Su cadera se salió de lugar y los médicos tuvieron que acomodarla varias veces. Más tarde, le hicieron una cirugía para arreglar los huesos rotos y asegurar que la cadera quedara firme. Después de la operación, tuvo que caminar con cuidado y hacer ejercicios para recuperar la fuerza. Poco a poco mejoró y, después de varios meses, pudo volver a correr, entrenar y jugar sin dolor. Diez meses después de la lesión, volvió a ser el mariscal de campo titular de su equipo." }, "intermediate": { "readability_level": "intermediate", "fernandez_huerta_range": "50-67", "target_audience": "Secundaria/Bachillerato (8º a 12º grado)", "text": "Un mariscal de campo universitario de 20 años sufrió una luxación de cadera derecha durante un partido tras recibir un impacto. Aunque la cadera fue recolocada en el campo, seguía inestable y los estudios posteriores revelaron una fractura compleja. Fue sometido a una cirugía en la que se repararon la cabeza del fémur, el acetábulo y el labrum utilizando tornillos y placas. Después de la operación, tuvo restricciones de movimiento y apoyo de peso durante varias semanas, además de recibir medicación para prevenir coágulos. Con rehabilitación progresiva, comenzó a cargar peso gradualmente y realizó ejercicios de fortalecimiento. Cuatro meses después, las imágenes mostraban una cadera estable sin signos de necrosis avascular. A los seis meses ya trotaba y entrenaba sin dolor, y al décimo mes volvió a competir como titular, completando la temporada sin complicaciones." }, "hard": { "readability_level": "hard", "fernandez_huerta_range": "0-45", "target_audience": "Profesionales / Universidad o posgrado", "text": "Jugador universitario de 20 años con luxofractura posterior de cadera derecha (Pipkin IV) secundaria a traumatismo de alta energía durante actividad deportiva. Tras múltiples intentos de reducción cerrada, fue derivado a centro de trauma para evaluación definitiva. TC post-reducción evidenció conminución de la cabeza femoral y fractura de pared acetabular posterior. Se realizó abordaje Gibson con osteotomía trocantérica, desbridamiento de partes blandas, dislocación quirúrgica anterior, extracción de fragmentos condrolábiles y fijación de la fractura cefálica con tornillos de compresión. Se emplearon placa de resorte y placa de reconstrucción para estabilización acetabular, además de reparación labral y reinserción de rotadores externos. El protocolo posoperatorio incluyó descarga parcial con pie plano, restricción de flexión y rotación por 6 semanas y profilaxis tromboembólica con enoxaparina y AAS. La evolución radiográfica mostró consolidación del trocánter, congruencia articular y ausencia de necrosis avascular. A los 10 meses retomó la actividad deportiva completa sin dolor, manteniéndose asintomático al año de seguimiento." } } }