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Urea 77 mg/dL.
Portador de una ecografía revelando un riñón derecho de dimensiones algo reducidas (10,8 cm) y con aumento de ecogenicidad del parénquima, presentando un quiste simple en el polo superior.
El riñon izquierdo presenta quiste complejo voluminoso del polo superior (70 x 68 x 67 mm), presentando contenido sólido evidente y regiones asociadas con sombra acústica posterior.
Sometido a TAC abdominopélvica - voluminosa formación quística compleja que contenía calcificaciones groseras parietales y centrales, ocupando los dos tercios superiores del riñón izquierdo, así como finos septos en su interior, presentando valores de atenuación que variaban entre 10 y 20 unidades Housefield.
Posteriormente a la administración de contraste se evidencia captación del mismo por las paredes.
No fueron evidentes lesiones de órganos sólidos abdominales, presencia de adenopatías retroperitoneales o alteración morfológica de las glandulas suprarenales.
Radiografia de tórax sin alteraciones significativas, tales como lesiones quísticas o alteraciones compatibles con lesiones de naturaleza metastásica o de tuberculosis activa.
Mantoux (prueba de tuberculina) negativa.
Busqueda de bacilos acido-alcohol resistentes negativa.
Cultivos de orina (multiples muestras) en médio de Lowenstein negativas.
Serología para Echinococcos granulosis y multilocularis negativas.
Con el diagnóstico de masa quística compleja Bosniak clase IV y en ausencia de soporte para lesiones de naturaleza infecciosa especifica/parasitaria, fue sometido a nefrectomía radical izquierda por incisión de lumbotomía sobre el lecho de la 12ª costilla.
El examen anatomopatológico demostró neoplasia de 11,5 cm de mayor dimensión, constituida por glándulas de estructura simple y compleja, siendo el epitelio moderadamente diferenciado y centrado por material mucoide bajo la forma de grandes "pools" de mucina con fragmentos tumorales.
La lesión invadía el parénquima renal sin afectar la cápsula.
El restante parénquima mostraba señales de pielonefritis con discreta atrofia.
Márgenes quirúrgicas libres de tumor.
Conclusión: adenocarcinoma mucinoso de la pélvis renal PT3NxMx.
Después de disponer del resultado histológico fue sometido a endoscopia digestiva superior y colonoscopia, las cuales no evidenciaron alteraciones.
Se realizó seguimiento de 10 meses.
El paciente se encuentra totalmente asintomático, no existiendo evidencia de recurrencia de la enfermedad, localmente o a distancia.
Varón de 66 años Antecedentes personales: Adenomectomia prostática, cólicos nefríticos izquierdos, úlcus péptico.
No hipertensión previa.
Betatalasemia heterocigótica.
Litiasis úrica piélica de riñón izquierdo.
Portador de catéter doble J en el momento de la LEOCH.
Leoch inefectiva 4 semanas antes de la segunda, en la que se produjo el hematoma.
(4.000 impactos a intensidad 4 y 1.000 a 5).
Tuvo dolor intenso al final de la misma que requirió analgesia IV suplementaria, aunque sin alteración hemodinámica.
Se dio de alta tras Leoch y fue asistido de urgencia a los 5 días con mal estado general, astenia, dolor lumbar izquierdo y Hb de 8, comprobándose en eco y Tac el hematoma.
Elevación de creatinina hasta 1,8.
Diez días después de la Leoch con Hb estabilizada en 8 después de administración de 3 concentrados de hematíes, y ante la persistencia de dolor lumbar intenso y fiebre (38-39º C) se procedió a drenaje del hematoma mediante incisión lumbar, comprobando la existencia de hematoma subcapsular, no infectado, sin sangrado activo.
A las 48 h se había normalizado la función renal, desaparecido la fiebre y sólo refería dolor moderado típico de las lumbotomías.
Fue alta a los 4 días de la intervención.
A los 2 meses la ecografía renal, UIV y función renal eran normales.
Varón, 40 años Antecedentes personales: Leoch en 4 ocasiones anteriores.
5ª Leoch de litiasis renal izquierda, pielocalicial inferior úrica, de 2,5 cm.
Portador de catéter doble J por hidronefrosis.
Se aplicaron 5.000 impactos, a intensidad 3-4.
No HTA previa, ni mientras permaneció el hematoma, ni después de su evacuación.
Ingresa desde urgencias 9 días después de la Leoch por dolor lumbar, Hto de 27 y Hb de 9.
En ecografía y TAC se demuestra hematoma subcapsular de 15x9 cm.
Se transfundieron 3 concentrados de hematíes.
Evacuación del hematoma por vía lumbar 12 días después del ingreso, por dolor y persistencia del tamaño del hematoma en Tac de control.
Al 4º día postoperatorio fue alta con buena evolución clínica.
Posteriormente se trató con alcalinizantes urinarios hasta desaparecer los restos litiásicos que persistían tras la litotricia; varios controles posteriores con eco y UIV normales.
Paciente varón de 34 años.
Antecedentes Personales: Hepatitis en la infancia.
Ureterolitectomía derecha 10 años antes.
Cistinuria.
UIV previa a la Leoch con normal función renal bilateral pero con riñón derecho de menor tamaño que el izquierdo.
No HTA.
Leoch de litiasis de 1 cm en cáliz inferior de riñón derecho.3.500 impactos, intensidad 3.
A las 5-6 horas del tratamiento presentó dolor intenso en flanco derecho diagnosticándose con ecografía de discreto hematoma subcapsular.
En TAC tres días después, hematoma de 12 cm.
Se transfundieron dos concentrados de hematíes.
14 días después de la litotricia drenaje del hematoma con cirugía abierta.
Alta hospitalaria 7 días después.
Los controles mediante ecografía y UIV posteriores son similares a los previos a la Leoch.
Varón de 53 años.
Litiasis cálcica.
Localización de la litiasis y tamaño: calicial múltiple entre 1-1,5 cm; riñón izquierdo.
Antecedentes personales: en controles en nefrología por HTA y leve IRC.
Piohidronefrosis derecha secundaria a litiasis ureteral distal que precisó de nefrostomía percutánea recuperando parcialmente la función de riñón derecho.
Nueve litotricias, cinco del lado derecho (dos ureterales y tres renales) y tres sobre riñón izquierdo, aunque el hematoma se produjo tras la primera en este riñón.
Nº ondas e intensidad: 3.500 impactos, intensidad 3-4.
Clínica inmediata post-Leoch: dolor intenso a las pocas horas del procedimiento En TAC hematoma subcapsular izquierdo.
de 15 cm.
Tratamiento posterior: analgesia y controles analíticos.
Descenso de Hto hasta 32 y Hb 10.
No presentó alteraciones hemodinámicas.
No precisó de transfusiones.
Ingreso hospitalario durante 8 días.
Evolución del hematoma: No presentó dolores intensos salvo los 4-5 primeros días, por lo que junto a la estabilidad hemodinámica y el mantenimiento de la Hb, se decidió tratamiento conservador, reabsorbiéndose el hematoma casi completamente en 18 meses; en ecografía y TAC al año y medio se aprecian pequeños restos de hematoma.
Mujer de 58 años.
Litiasis cálcica calicial de riñón izquierdo.
Antecedentes personales: HTA severa de difícil control, pues en una ocasión previa se tuvo que suspender la Leoch hasta estabilizar las cifras tensionales con estudio y tratamiento por el servicio de Nefrología.
Moderada obesidad.
Primera Leoch.
Nº e intensidad de las ondas: 4.500 a 4.
Clínica: Ingresa dos días después de Leoch de riñón izquierdo con dolor lumboabdominal izquierdo y shock hipovolémico con Hb de 7 y Hto 24.
Se transfundieron 4 unidades de concentrado de hematíes a lo largo de los días del ingreso para estabilizar la Hb entre 9 y 9,5.
En TAC se comprobó la existencia del hematoma subcapsular con fragmentos litiásicos y derrame pleural izquierdos.
En UIV algunos días después, existía retraso funcional de riñón izquierdo y deficiente visualización de cálices e infundíbulos por compresión de los mismos con uréter normal.
Se efectuó toracocentesis con evacuación de 200 cc de líquido hemático.
Doce días después de producido el hematoma se procedió al drenaje del mismo por lumbotomía; cuatro días más tarde fue alta con buen estado general.
Los controles radiológicos y analíticos posteriores confirmaron la normal función renal bilateral.
Varón de 75 años que es encontrado accidentado en la vía pública, con trauma cráneo-encefálico, fracturas en extremidades superior e inferior derechas y costales, con enfisema subcutáneo intenso, y hematuria leve.
Ingresa en la Unidad de Cuidados Intensivos para soporte ventilatorio y en los estudios de imagen de la pelvis se le encuentra fractura cerrada de huesos pelvianos con esquirla ósea improntando en la vejiga.
Una reconstrucción de las imágenes de TAC parecía descartar la lesión vesical penetrante.
Sin embargo, una vez estabilizadas las constantes vitales, se realiza cistoscopia que demuestra perforación de la pared vesical anterior por la esquirla ósea.
Por un acceso suprapúbico se reparó la vejiga y extirpó el fragmento óseo, sin secuelas y con posterior buena curación de las fracturas.
Paciente de 65 años diagnosticado de adenocarcinoma de próstata Gleason 6/10 en ambos lóbulos prostáticos (Estadio TNM 2003 T1c).
PSA en el momento del diagnóstico de 9,43 ng/ml.
En enero de 2006 el paciente se realiza una prostatectomía radical retorpúbica (Informe anatomía patológica: Adenocarcinoma de próstata Gleason 6/10 pT2c con márgenes libres de tumor).
Durante la disección de la cara posterior de la próstata apertura de 2 cm en la cara anterior del recto.
Cierre directo de la pared rectal con puntos sueltos.
No otras complicaciones intraoperatorias.
El quinto día postoperatorio, el paciente presenta fiebre (37,6 ºC), dolor abdominal, fístula urinaria, fecaluria y signos de peritonitis en exploración física.
Se realizó CT abdominal evidenciando líquido libre retrohepático por lo que se practicó laparotomía urgente, visualizando peritonitis fecaloidea secundaria a perforación en sigma y abundante orina y heces en pelvis.
Se realizó nueva sutura vésico-uretral, resección de segmento de sigma perforado y colostomía de descarga.