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{"text": "Soy un fue y un será y un es cansado. Francisco de Quevedo. Capítulo 1", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000001.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "Barcelona, 27 de septiembre de 1933. ¿Ha escuchado alguna vez silbar a los árboles en Tramoléns?", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000002.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "Carmen se escondió bajo el ala de su gorro de fieltro granate y negó con la cabeza. «Algún día la llevaré».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000003.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Cuando alzó la mirada para buscar la suya, él ya no estaba allí.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000004.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Había desaparecido del andén. Y con él, las dos parejas de mozos y ese hombre que se había cuadrado de forma disciplinada cuando bajaron del tren, como si hubiera sido un sueño, como si nada hubiera ocurrido en realidad.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000005.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "Como si aquella persona solo fuera producto de un delirio, de una imaginación, solo un deseo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000006.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "Cuánto hacía que no le hablaban con esa ternura. Cuánto que un hombre no apreciaba su rostro. Cuánto que alguien no se detenía un minuto a observar su inquietud y, como si la sintiera propia, se preocupaba por ella.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000007.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "Carmen pensó que quizá, de ahora en adelante, serían los extraños los que se detuvieran en su tristeza. Ahora serena. Ayer, agitada y soberbia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000008.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "La vida. Así es. Solo eso.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000009.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "La Manola, Rosalía y los niños la esperaban en casa.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000010.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Alguna vez había hecho el trayecto con José María. Al principio, pensó.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000011.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "Tía Esther siempre había sentido predilección por su sobrino médico, José María. Era, sin duda, una predilección interesada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000012.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "Fue José María quien la encontró en la cama sin vida. El médico nunca se lo perdonó. Ni a sí mismo ni a la criada que no tuvo el acierto de reparar en lo tarde que se le había hecho a la señora.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000013.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "La familia tampoco le preguntó si había advertido algún signo inequívoco del acecho de la muerte, porque, la verdad sea dicha, la vieja no dio señales.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000014.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "Cuando leyeron el testamento de tía Esther, José María sintió algo de pudor al comprobar que había ordenado entregarle el dinero en efectivo que resultara de multiplicar el precio del alquiler de Villa María durante los siguientes veinte años de vida de su sobrino.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000015.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "El pudor le duró apenas unos días, el tiempo que tardó en recomponerse de la muerte de tía Esther y en recibir la suculenta cantidad que aseguraba sus veraneos en aquella torre de principios del siglo XX de casi dos mil metros cuadrados de terreno.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000016.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "Al poco de todo esto, Carmen pasó a ser señora de Ascardó y nueva inquilina de Villamaría.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000017.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "Tampoco pasó mucho tiempo hasta que la pareja se mudó al número 253 de Rosellón, principal segundo, entre Paseo de Gracia y Rambla de Cataluña.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000019.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "La vivienda era tan grande que pudieron dedicar una zona amplia y luminosa a la consulta, otra a la sala de espera y a la de reconocimiento, y otra más para el ayudante, Conrado, un joven licenciado que aprendió allí más que en toda su vida.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000020.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "José María era un brillante observador con un ojo clínico elogiado por sus pacientes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000021.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "que vivía instalado en el dolor sin saber que lo que realmente necesitaba era una caricia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000022.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "Entonces, su cuerpo, su rostro, su cuello, se convirtieron en territorios abandonados por las manos de José María. De eso habían pasado ya años.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000023.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "Los tacones de Carmen rebotaban ahora sobre la arena camino a Villa María. Discurría por el paseo entre frondosa vegetación y casonas que nada tenían que envidiar a la de tía Esther.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000024.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "La Garriga siempre le provocaba la impresión de que el tiempo se había detenido en algún momento impreciso de la historia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000025.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000607.wav"}
{"text": "Carmen la prefería a Barcelona. Le gustaba su silencio en las noches de verano, el sonido de los grillos, el olor de los prados, el cántico armónico de las aves. El pueblo acababa de celebrar la fiesta de la Virgen de la Marse, que marcaba el fin del verano.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000026.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Muchas de las casas, propiedad de familias de pomposo apellido, habían cerrado ya sus puertas hasta el año siguiente.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000027.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "Cada mes de septiembre se repetían las idas y venidas. De los de siempre que se marchaban devolviendo a las calles de la Garriga su cadencia y una calma que aquel día a Carmen le pareció impostada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000028.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "Una a una, fue revisando las ventanas que, hasta hacía solo unos días, habían estado abiertas con sus cortinas descorridas, dejando que el aire se colara en los dormitorios, en los baños y en la cocina.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000029.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "Pensó. No había dejado de pensar desde que abandonó la estación y se sintió una extranjera en ese paseo tantas veces recorrido sola o en compañía.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000030.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "Capítulo 2", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000032.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "«Sí, señora», contestó el hombre sin apenas despegar los labios, en los que colgaba una colilla apagada y consumida. «Tenía prisa por abandonar Barcelona».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000034.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
{"text": "Tenía prisa y pena y unas ganas de llorar que contuvo por vergüenza, por decencia o por mantener intacta la dignidad ante cualquier conocido con el que pudiera cruzarse.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000035.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "Giró la cara hacia la ventana en un gesto de deliberada displicencia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000036.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "El cristal le devolvió su mirada, enmarcada en unas cejas finas y delineadas, sobre sus ojos maquillados con sombra azul.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000037.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "Apenas acababa de llegar a Barcelona, interrumpiendo su veraneo en la Garriga, para asistir a la cena de gala de los señores de Viana, una de las citas ineludibles de la burguesía barcelonesa.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000038.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Guiada por los desvelos y por la memoria que no había dejado de reproducir la imagen de la traición en plena calle,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000039.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "Decidió regresar a Villamaría antes de tiempo para recoger a los niños y a las criadas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000040.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Saltó de la cama al alba, en cuanto los pájaros empezaron a canturrear, decidida a poner, por fin, tierra de por medio.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000041.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
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{"text": "Al oír su nombre, Federico hizo el ademán de levantarse sin llegar a levantarse, cogió su mano derecha y se la acercó a los labios. Carmen la retiró como si el simple gesto fuera una indecencia. «¿Puedo saber a qué viaja la Garriga?» «Viajo a recoger a mi familia».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000043.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "«¿Veranean ustedes allí?». «Sí», contestó ella. «Vaya, ya es casualidad que nunca haya reparado en usted», exclamó.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000044.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "Desdobló el ejemplar de la vanguardia que llevaba bajo el brazo y empezó a leer.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000045.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "Tenía dieciocho años. Federico se detuvo en la esquela de la niña. ¿Qué le habría pasado? A sus treinta y cinco años él ya había tuteado a la muerte.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000046.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
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{"text": "Ese extraño sentimiento al que se le jura la misma lealtad que a la república o a la monarquía.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000048.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Capítulo 3 No conseguí arrancarse de la cabeza aquella frase.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000049.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "«No la esperábamos hasta mañana», exclamó la Manola. «Niñas, por favor, niñas». Carmen no atendió al comentario de la criada. «Os voy a comer a besos. ¡Qué guapas están mis gemelitas! Pero dejadme ver al nene. ¿Dónde está el niño?»", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000050.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "«Está en su dormitorio, señora. No ha pasado buena noche», contestó la Manola mientras recogía del suelo el bolso de Carmen.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000051.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "La madre volvió a abrazar a sus hijas durante unos minutos, en los que sintió que había llegado a Puerto, al faro que debía iluminar su vida.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000052.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
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{"text": "«Gracias, Manola». «¿Le preparo algo, señora?», preguntó la criada. «¿Ha desayunado?». «Ay, Manola, sí, por favor, preparemos un té y un baño caliente».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000055.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
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{"text": "«¿Un baño a estas horas, señora?». «Sí», contestó Carmen. La criada no perdió ni un segundo. Las mañanas en Villa María eran deliciosas. Olían a hierba mojada y a tierra húmeda.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000057.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "Antes de que el sol estuviera alto, Carmen disfrutaba paseando por la finca con las niñas y con Perucho, el caniche blanco que había muerto el verano pasado medio ciego e invadido por una dolorosa artritis.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000058.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "Aún se notaba el vacío del viejo perrillo, que había llegado a la familia antes que el primero de sus hijos, enfermizo desde que nació y al que la misma vida le reservaba poco tiempo y mucho sufrimiento.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000059.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "«¿Cómo estás, nene?», le preguntó. El niño entreabrió los ojos y sonrió con una mueca entre dolorida y esperanzada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000061.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "Carmen lo abrazó, lo besó y le mordisqueó los mofletes hasta que el nene dijo «Ya, mami, que me duele la espalda». «Maldita espalda».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000063.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "Ni José María ni los médicos que lo reconocieron cientos de veces supieron diagnosticar la enfermedad alguna. «Prueba con somatose», me decían, «a ver si así cambia ese color de piel».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000064.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "Pero el color no cambió, y ya se veía que aquel niño que nació sin llorar se guardaba las lágrimas para más adelante. «Te he echado de menos, mami».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000065.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "—Mi vida, ven aquí. Carmen se recostó a su lado y lo envolvió entre sus brazos. —Mami ya está aquí —le susurró. —¿Has hecho tus ejercicios?", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000066.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "«Sí, mamita». «Esta noche yo los haré contigo». «Contigo es mejor», suspiró el nene.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000067.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "Los estiramientos de la espalda le dolían hasta arrancarle las lágrimas, y solo Carmen sabía serenarlo con sus caricias y sus besos. Nada más que eso podía hacer por su hijo, acompañarlo en el sufrimiento y hacerlo suyo como si fuera su particular penitencia, por no haberlo parido sano.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000068.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "José María siempre había querido tener un hijo varón para que pudiera heredar su consulta de médico.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000069.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
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{"text": "Se resiste el varón. Contrariado por el alumbramiento, simuló una urgencia y abandonó la casa dejando a Carmen y a las niñas recién nacidas al cuidado de las mujeres. La mayor era inmaculada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000071.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "Con cinco minutos de diferencia nació Rosa María, moradita y asustada. Los nombres no los decidió ella, pero no puso pegas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000072.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "La Manola tenía razón, no eran horas para darse un baño, pero por algún motivo necesitaba hacerlo. El agua casi hirviendo relajó sus músculos y la espuma cubrió todo su cuerpo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000073.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "Le encantaba mirarlo e imaginar si esa mujer existió de verdad, si posó para el artista o solo estaba en su imaginación.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000074.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "«¿Estaría el pintor enamorado de ella?», pensó. «¿Me desnudaría yo para unos ojos distintos a los de José María?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000075.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Al salir de la bañera, el agua se deslizó por su cuerpo dejando un pequeño charco sobre las baldosas geométricas que cubrían toda la superficie. Se soltó el pelo y se vistió.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000076.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000607.wav"}
{"text": "«¿Qué es el amor?», se preguntó. «¿Nacemos predestinados para amar a una sola persona?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000077.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "¿Y si nos falla, somos capaces de perdonar una traición? ¿Qué pasa con el odio? ¿Dónde lo colocamos? No.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000078.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "El té aguardaba en la mesa del porche frente a la alberca.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000079.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
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{"text": "Rosalía era católica, mientras que la Manola era mujer de poca o ninguna fe religiosa. Solían discutir sobre el último sermón que Rosalía había escuchado en la iglesia y que reproducía casi literalmente para ver si convencía a la Manola. Pero la Manola era testaruda como ella sola.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000082.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "Y jamás dejó a Carmen tocar un ajo o una cebolla, no fuera a ser que entre las ortijas y los encajes del puño de una camisa quedara semejante rastro maloliente.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000083.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
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{"text": "Carmen asistía en silencio a la retaíla de reproches que salieron de la boca de su marido.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000085.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "«Sí, claro que sabía que la cena era importante para él». «¿Y?», se preguntó. «Todo estaba justificado después de saber la verdad de su matrimonio».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000086.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
{"text": "—¿Estás ahí? —preguntó el marido. —¿O me has colgado? —Contesta.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000087.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "Y volvió ella a preguntarse. «Tantas indecencias llevo yo aguantando. Di algo, por lo menos, di algo, no te quedes callada. Me lleva a los demonios, tu desidia».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000089.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "«No puedo decirte nada. Necesitaba ver a los niños. Tenía que verlos». «¿Qué niños ni qué niños? ¿Para qué tienes dos criadas? Teníamos una cita. ¿Lo entiendes o no? Ni la ropa me has dejado preparada. No son maneras de salir de una casa, Carmen. ¿Qué pensabas?»", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000090.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "Carmen no contestó. «Voy a colver, José María», dijo al fin. «Siempre has hecho lo que te ha venido en gana, pero esta vez, Carmen, has cruzado la línea roja». El marido colgó el teléfono y a Carmen le quedó un regusto amargo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000091.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "El colmo fue la reprimenda por la ropa que, desde que se casaron, Carmen elegía y colocaba en el galán de caoba. El traje, la camisa, la corbata, el pañuelo, los calcetines, la muda...", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000092.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "Pero no. Que fuera una sombra en el lecho conyugal no le daba licencia para tratarla de ese modo. Ella sabía que todo había empezado cuando nació el nene. Sí, fue ahí cuando la vida les enseñó los dientes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000093.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "La forma que tenía de canalizar ese odio que le recorría el cuerpo le salió por la cabeza y lo volvió calvo al año del nacimiento del niño.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000094.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Por entonces se dejó un bigote estrecho de puntas un poco afiladas que cambiaron de la noche a la mañana al hombre con el que Carmen se había casado. «Una desgracia, una verdadera desgracia», contestaba cuando le preguntaban por el pequeño.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000095.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "Las cuadras olían a Eno y a Orin de caballo recalentado bajo el techo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000097.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000274.wav"}
{"text": "Los ventanucos enrejados dejaban correr la brisa y agitaban ese olor agrio que le recordaba a sus años mozos en Alcazarquivir.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000098.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "Federico dedicó algunos minutos a inspeccionar los guadarneses.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000099.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "habían sido colocados siguiendo un orden geométrico sobre los tacos de madera atornillados a la pared.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000100.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "Firmes, los oficiales contenían la respiración mientras él pasaba el dedo índice por el cuero y el hierro de los bocados y se lo llevaba hasta los ojos para ver si había polvo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000101.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "Para Federico, la dignidad era lo último que un hombre podía perder. La dignidad y el honor.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000102.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "Solía decir cuando se refería a ella o cuando aún se le acercaban a darle el pésame.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000103.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Sin duda, doña Ana hubiera preferido que Federico continuara el legado de su marido, don Eladio Ascufet.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000104.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "El padre de Federico fabricaba de todo, desde objetos de escritorio hasta mesillas para máquinas de escribir pasando por tablas de planchar.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000105.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "Fue la exclusiva de cola líquida que suministró al ejército estadounidense desplegado en Francia durante la Primera Guerra Mundial.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000106.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "Don Eladio no perdía oportunidad de enseñarle a Federico todo lo que era capaz de hacer la competencia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000107.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Le ponía a montar y a desmontar el genial sistema de palanca ideado por Walter Schaefer,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000108.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "«Esto es inventar, y todo lo demás copiar», decía el padre. El caso es que ni don Eladio ni doña Ana consiguieron aplacar la vocación militar que embriagó a Federico y ante la que no tuvieron más remedio que ceder autorizando su ingreso en la Academia de Caballería de Valladolid.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000109.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000620.wav"}
{"text": "Cumplió a medias porque solo aprobó tres cursos en la Escuela Industrial de Terrassa.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000110.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "Flaqueaba ante las pasiones y los romances esporádicos que en alguna ocasión estuvieron a punto de costarle caro.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000111.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "Tan pronto como la comitiva salió del guadarnés, Loubet se acercó a él y lo llevó a una parte, lejos de oídos indiscretos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000112.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "«Mi capitán, deberíamos retornar a Barcelona en el siguiente tren». «¿A qué vienen estas prisas? ¿Ha pasado algo, Lluvet?» «Nada que deba saber en este momento».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000113.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "«Me gustaría despachar con el gobernador civil». «Sé lo que me digo, mi capitán».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000114.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "Se acercó al cuello de su uniforme y de puntillas le susurró. «He visto a Dolores Montánchez. Hágame caso, era ella. La vi en la puerta de las cuadras. No le quitaba ojo de encima».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000115.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "Ascufet no pudo reprimir la carcajada. «¿Aquí?», le preguntó. «Los fantasmas no existen, Lluvet».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000116.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "Pero Louvet no había visto un fantasma. No lo era aquella mujer de carne y hueso que había aparecido, precedida por su sombra, en las cuadras de la comisaría.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000117.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "Aunque conocía de sobra las artes de Dolores, ni en la peor pesadilla habría imaginado que llegaría hasta la Garriga. Sabedora de que Federico la frecuentaba y calculadora como siempre, había maquinado un encuentro.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000118.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "Uno más, que sería tan estéril como el anterior. Cuando se aseguró de que Lluvet la había descubierto, se fundió bajo los rayos de sol y desapareció.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000119.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "El fiel ayudante perdió el buen tono con el que siempre hablaba y gritó. «¡Mi capitán, vámonos!».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000120.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000033.wav"}
{"text": "Ascufet no reconoció en la desmesura de la orden al oficial de caballería que se había convertido en su mano derecha desde que se incorporó al cuerpo de los musus.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000121.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "No sin antes ordenar al caporal que informase al gobernador de su fugaz visita a la Garriga.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000122.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "En el tren de vuelta, Federico no dirigió la palabra a Gerardo Lluvet. El capitán podía permitirse esa licencia con su ayudante.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000123.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000274.wav"}
{"text": "Louvet sabía que Dolores alteraba a su superior hasta rozar la locura, así que lo dejó sumergirse en su silencio. «Maldita sea», dijo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000124.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "No había sido una visión, ni un desvarío. Era verdad. Dolores había dado con la manera de volver a encontrarse con él.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000125.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "No era la primera vez y aún se estremecía al recordar la última que supo de ella.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000126.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000620.wav"}
{"text": "Ocurrió durante una de esas tardes primaverales en las que los niños llenaban los parques. Ni corta ni perezosa, Dolores se presentó en el parque Güell, donde jugaban las hijas de Federico, y engatusándolas con unas golosinas, consiguió alejarlas de su tata. La pelusa la llamaban porque no era cuidadosa en la limpieza.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000127.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Cuando se percató de que no estaban, corrió como una exhalación hasta encontrarlas a las puertas del parque, de la mano de aquella mujer que a saber a dónde iba a llevarlas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000128.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "«¿Quién es usted?», gritó la pelusa fuera de sí. «Dígale a su señor que Dolores no ha muerto».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000129.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "Contestó sin alterarse. La pelusa agarró a las crías con virulencia, dio media vuelta y paró el primer taxi que pasó ante ellas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000130.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "Esa misma noche, la señora de Ascufet descubrió una notita que Dolores había prendido con un imperdible en la falda de una de ellas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000131.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "«¿Qué es esto, Federico?», preguntó la esposa. Al leerla, Federico casi se atraganta con su propia saliva.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000132.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "«Dolores no ha muerto», decía el escrito. No supo dar una explicación convincente, pero la señora, lejos de desconfiar de su marido, cargó contra la pelusa y la despidió de forma fulminante.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000133.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "«¿Cuántas más se reserva esta mujer bajo el refajo?», pensó Federico mientras el tren avanzaba por las vías rumbo a Barcelona.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000134.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "De esas que daban la talla en los conciertos de temporada a donde acudían los señores con sus señoras,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000135.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "como Dolores. Federico se dejó engatusar por su gracia natural, por el acento extremeño de Badajoz con el que aprendió a hablar y del que no había conseguido desprenderse pese a haber llegado a Barcelona con cuatro años.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000136.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "Su pecho rebosante era la mejor carta de presentación y el reclamo perfecto para las miradas de los hombres de la época, que quedaban embebidos como los toros en las plazas cuando van a recibir la estocada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000138.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "y la dejó estar sin ser consciente del alcance que tendrían sus reiterados desprecios y desplantes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000139.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "El sabio de Lluvet también se lo advirtió. «Mi capitán, tenga cuidado con esa mujer».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000140.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Pero Federico no escuchó o no quiso escuchar. Estaba viviendo su ascenso a los cielos de la Segunda República, proclamada el martes 14 de abril de 1931 tras unas elecciones municipales en las que el país dejó de querer a su rey Alfonso XIII.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000141.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "Federico se fundió en el paisaje que le devolvía la ventana del vagón y sintió vértigo al constatar lo veloz que había transcurrido el tiempo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000142.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "Habían pasado dos años y cinco meses, pero parecía que fue ayer, cuando España se acostó monárquica y se despertó republicana, como se dijo en la antesala del Consejo de Ministros.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000143.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "Cerró los ojos y volvió a sentir el entusiasmo de las gentes de Barcelona, que deseaban encauzar las ansias de cambio registradas por las urnas con precisión notarial.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000144.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "«Mi capitán, no pensé que algún día sentiría aquí», dijo llevándose la mano al pecho, «la emoción por la República. Yo que he sido...».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000145.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "Federico lo miró mientras recorrían a paso ligero la rambla de canaletas hasta el llano de la buquería. «No digas nada».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000146.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "Federico no quiso escuchar que Lluvet también había sido del rey y su padre de primo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000147.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Se hubiera caído a plomo al ver cómo el pueblo tomaba los tranvías por asalto y entonaba la marsellesa.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000148.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "Y la gente se subía a las farolas de San Jaume para estar cerca del balcón del ayuntamiento.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000149.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "El dirigente de Esquerra Republicana, que se había impuesto en Barcelona con veinticinco concejales,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000150.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "En aquellas horas nadie podía asegurar con precisión si el rey había resignado ya sus poderes, pero una mano anónima se apresuró a colgar un cartel de la balconada que daba a la plaza.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000151.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "El Rey Alfonso ha abdicado. Gobierno provisional. Viva la República.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000152.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "Un acuerdo que satisfizo a todos a partes iguales o en partes proporcionales.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000153.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "Masiá renunció a la República Catalana a cambio del compromiso de presentar el Estatuto de Cataluña en las futuras Cortes Constituyentes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000154.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "Nunca olvidarían los ojos humedecidos de aquel hombre de mirada cándida, profunda, en ocasiones perdida por la gravedad del momento, que anunció un acuerdo que para él era lo más parecido a una renuncia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000155.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "«Hoy», dijo Masiá con la voz temblorosa, «hago el mayor sacrificio de mi vida, pero lo hago sabiendo el alcance y la necesidad de realizarlo».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000156.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Veinticinco años de lucha diaria hoy nos son compensados, a pesar de todos los dolores y de todas las amarguras que hemos sentido. Desde hoy quedan perfectamente sentadas y declaradas las libertades de Cataluña, apoyadas por nuestros mismos hermanos de España.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000157.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000620.wav"}
{"text": "Viva la Federación de Pueblos Ibéricos. Y con este abrazo es Cataluña la que con todo amor abraza a España.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000158.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "Formalizado el nombramiento, Federico solo pidió que Gerardo Lubet siguiera cerca de él, consciente de que iniciaba el camino más importante de su vida.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000160.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "Y a partir de ahí se arrancó a Dolores, creyendo que lo había hecho de raíz. «Maldita sea», repitió. Capítulo cinco", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000161.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "Amaneció Barcelona envuelta en una neblina que desdibujaba los edificios, las farolas y la cara de las gentes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000162.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "atormentado por la vigilia de las pesadillas que no le dejaron pegar ojo desde que se metió en la cama.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000163.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "Tras el baño, se perfumó con unas gotitas de barón dandy, se fijó el cabello y se afeitó a cuchilla con jabón en barra de la toja.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000164.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "Todo formaba parte del mismo ritual antes de acudir al encuentro con Gerardo Lluvet, que cada mañana lo esperaba en la esquina de Canaletas con la Plaza de Cataluña.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000165.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "Las primeras decisiones del gobierno de Manuel Azaña no consiguieron resolver los problemas que desangraban a la nación por los cuatro costados. Las frágiles mayorías parlamentarias dieron lugar a una inestabilidad política que se plasmó en una sucesión de ejecutivos, a cual más breve.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000167.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "Aumentó la plantilla de los maestros, ordenó reducir la presencia de la Iglesia en el sistema educativo español.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000168.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000274.wav"}
{"text": "dimisiones, huelgas y golpes militares como la Sanjurjada de agosto de 1932.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000169.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "La depresión económica que asolaba Europa y Estados Unidos también hacía mella en una España plagada de obreros y campesinos en caminos y cunetas sin rumbo preciso, con miedo al olvido de la clase dirigente.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000170.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "Con todo, Cataluña había conseguido aprobar en septiembre de 1932 su Estatuto de Autonomía después de un intenso tira y afloja para ajustarlo a la legalidad constitucional, que Barcelona supo agradecer a Azaña.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000171.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "«Esto es revolución triunfante, catalanes», dijo el presidente desde el balcón de la Generalitat con motivo de su visita a la ciudad para celebrar la aprobación del texto.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000172.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "Ya no hay en España reyes que puedan declarar la guerra a Cataluña. Ya no hay en España reyes que te declaren la guerra, Cataluña. Hay una república que restaura la paz, que restablece el derecho, que funda la nueva España en la justicia, la igualdad y la libertad.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000173.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "«¡Catalanes, viva España!» Federico necesitaba otra vida para procesar lo vivido en esta. También Dolores era pasado, y sin embargo volvía a imponerse como una condena.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000174.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "Sobre la marcha resolvió sumarse a la partida de póker que cada dos semanas organizaban los amigos de su padre.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000175.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Pero pensó que conversar de los males que aquejaban a España le ayudaría a evaporar sus pensamientos envenenados.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000176.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "sastre del que decían que había cosido para Alfonso XIII aunque él nunca lo había confirmado,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000177.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "naviero y propietario de una flota de vapores rápidos de lujo que hacía las rutas a la Habana, Brasil y México,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000178.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "A hombros de sus camareros, el bueno de Zaldó fue despedido por una comitiva en la que no faltaron personalidades de renombre. Fue su último homenaje.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000179.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "«Sé que vas de farol. Yo llevo color», respondió mostrando sus cartas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000181.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "Federico se reclinó sobre la butaca con un gesto de arrogancia que se reservaba para los momentos previos a la victoria. «¡Ay, amigo, pierdes!» tiró sus cartas sobre el verde tapete mostrando un póker de ases.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000182.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "«¡Ascufet, eres insaciable!» Más que insaciable, Federico era un buen jugador de cartas y presumía de ello.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000183.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "Alberto Pallarols pidió una copa de Luis Felipe, sacó de un pastillero de oro una pastilla bonal para la tos y encendió un Montecristo. «No es mala combinación, Pallarols», espetó Federico.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000184.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "«Y dimos por sentado que ya habría caído en sus redes, Ascufet».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000185.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "—dijo entre risas. —El matrimonio acudirá a la cena de los señores de Viana. Tendrá oportunidad de conocerla. Las carcajadas de los hombres permitieron a Federico ganar unos segundos para meditar la respuesta.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000186.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "«Este año causo baja en esa cena». «Será una lástima», contestó Payarols. «Lluvet», dijo Federico dirigiéndose al ayudante.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000187.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "«¿Ha oído hablar o ha visto alguna vez a la esposa del doctor Ascardó?». Los hombres se giraron hacia Lluvet, que encogiéndose de hombros dijo con rotundidad. «Después de escuchar la descripción que de ella hacen estos señores, le habría reportado mi capitán».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000188.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "«La llaman la Greta Garbo de Barcelona», añadió Pallarols. «¿La llaman así, la Greta Garbo de Barcelona?», preguntó Federico con curiosidad.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000189.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "«Así se la conoce, pero quizá todo sea una invención de algún parlanchín».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000190.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "No quería seguir escuchando los dimes y diretes de aquellos vejetes chismosos que mataban el tiempo hablando de desgracias y amoríos ajenos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000191.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "Don Eladio, que no había escuchado nada de lo que allí se había hablado, despidió al hijo con un efusivo abrazo, lo besó en la mejilla y le pidió que saludara a su nuera.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000192.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Nada más atravesar la puerta del oro del rin, Loubet preguntó.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000193.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "No había podido dormir después de acostar a las niñas y leerles el último libro de Celia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000194.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Algo no iba bien. La casa de los guardeses, acondicionada para las dos criadas, estaba ya a oscuras. Buscó un pitillo en la tabaquera de plata de José María y se sentó en la mecedora del porche.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000195.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Aspiró la primera calada, saboreó el tabaco y sintió que la cabeza le daba un ligero respingo. Hacía meses que no encendía un cigarrillo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000196.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "«Pero hoy lo necesito», pensó para sus adentros tratando de justificarse ante sí misma, como si así aligerara el peso de lo sucedido en Barcelona.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000197.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000033.wav"}
{"text": "—No debe contarme nada que no quiera. Pero ya sabe que vergüenza solo da matar y robar. —No, Manola, no, no he robado. Pero a veces pienso en matarla.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000198.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "«Señora, no me asuste. ¿A quién quiere usted matar?» Carmen se echó a llorar como si las lágrimas contenidas necesitaran por fin brotar de sus ojos. «Ni siquiera sé cómo ha sido capaz, cómo ha podido hacerme esto».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000199.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "Su memoria volvió a Vallcarca dos meses y medio atrás.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000200.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "Caminaba por el puente del mismo nombre, cargada con bolsas de ropa vieja que llevaba a la hospedería de los leprosos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000201.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "Pero sus siluetas se hicieron nítidas según fue avanzando por el empedrado.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000202.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "Dejó caer las bolsas al suelo, paralizada por la impresión del descubrimiento. El grito de espanto quedó mudo en sus labios. Su cuerpo se heló ante los besos que se daban y las risas que le devolvía el aire.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000203.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Carmen sintió que le ardía la sangre al contemplar la pasión de Mercedes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000204.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "Una parte de ella gritaba «Ve y abofetéala hasta hacerla caer al suelo. Agárrala del pelo, arrástrala por la calle».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000205.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "pero su otro yo le impedía moverse. «Me has robado a mi marido».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000206.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "Carmen solo podía imaginar a su marido devorando a besos a Mercedes en cualquier hotel de la ciudad o sus alrededores, recorriendo su cuerpo ardiente, penetrándola hasta hacerla gemir de placer.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000207.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "Esa imagen turbadora alimentaba su cólera. Por un momento pensó que para arrancársela de cuajo debía enfrentarse a él. Sí, pensó que escuchando el relato del pecado en boca de su marido sanaría la herida.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000208.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "No tenía ninguna certeza de que la verdad fuera a presentarse ante ella, pero sentía la imperiosa necesidad de exigirla, como si así fuera a aliviar una necesidad primaria.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000209.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "Cuando consiguió calmarse, Carmen fue consciente de que no podía encararse con su marido. Estaba en juego la honra de toda la familia, la honra de sus propios hijos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000210.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000033.wav"}
{"text": "A partir de entonces, pidió un calvario de imposturas, de mentiras, de poses y de apariencias.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000211.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "Aparecía cada vez que compartía mantel frente a la traidora de su hermana, el marido infiel o la madre ignorante.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000212.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "Pese a todo, Carmen se tragó la deshonra para no manchar su apellido. Hasta aquel 27 de septiembre.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000213.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "Sentada en tela pacible jardín bajo los efectos del humo del pitillo, Carmen sintió el temblor de las manos. La Manola las tomó entre las suyas. «Manola».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000214.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "«Mi vida es una ruina. No hay forma de reconducir mi matrimonio». «¿Cómo has soportado todo este tiempo?», preguntó la criada abstraída en el dibujo de la escena.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000215.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "«¿Acaso tengo alternativas? Solo me importan mis hijos. Por ellos me trago este dolor. Por ellos vivo en silencio». «Pero la habría matado, Manola. Míreme a los ojos».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000216.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "La criada selló su mirada en la de su señora. Una fuerza superior me contuvo. Es una lástima que las mujeres ensañen a cuenta de las infidelidades de los hombres.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000217.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "Carmen no se sorprendió ante la sabiduría que encerraba la reflexión de la criada. En el fondo, ella también sentía que tan culpable era José María como su hermana Mercedes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000218.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "«Es peor aún, Manola. La habría matado solo por conservar el amor de un hombre que ya no me corresponde».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000219.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "La Manola sintió compasión por aquella mujer discreta y generosa, valiente, algo guerrera y poco amiga de los conflictos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000220.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Alguna vez le había confesado que iba a misa para no discutir, pero que tampoco creía en los santos. De no ser por la diferencia social que habría un abismo entre las dos, podrían haber sido mejores amigas. Solo la muerte las igualaría.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000221.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "Algún día, como a todos. Pero eso no lo dijo, ni siquiera para pensar en la muerte de tía Mercedes, que algún día y como a todos también le llegaría.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000222.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "«Lárguese. No soporte más ni más tiempo. La ley da alas a las mujeres».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000223.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "También abría la puerta a los hombres infieles que se enamoraban de jovencitas y que decidían, después de muchas mentiras, abandonar el hogar conyugal.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000224.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "—No se le habrá pasado por la cabeza hablar con don José María, ¿verdad? —No, no puedo hacer eso. ¿Qué pasaría con los niños? Me arriesgo a perderlos para siempre.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000225.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "Eso era lo importante y lo de menos, hablar con José María, que acabaría la conversación como todas con el último grito. Con él ya no había deseo ni amor, solo indiferencia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000226.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Carmen se enamoró de su marido cuando lo vio por primera vez en el Touró Park.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000227.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Las barras de labios, las sombras oscuras o los polvos faciales rosados que Elena Rubinstein empezaba a convertir en tendencia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000228.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "Carmen no había conocido a nadie antes que a José María, y no fue desde luego por falta de oportunidades. Siempre había provocado miradas en los hombres. Pero fue al médico Escardó a quien decidió devolverle hasta el último pestañeo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000229.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "Por entonces, José María tenía un brillante pelo negro y no llevaba bigote. Las patillas le llegaban hasta la mitad de la oreja y su sonrisa tenía un irresistible atractivo. Vestía de elegante paño inglés, pañuelo en el bolsillo de la chaqueta y borsalino de fieltro gris. Pose de galán de cine de mirada estoica.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000230.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "Se miraron tanto que acabaron mirándose siempre. Carmen fue la primera hija que salió vestida de blanco de la casa familiar de los señor Estrilla.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000231.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "Ella no tendría padre que la agarrara, ni madre con piedras preciosas, ni varón que la esperara en un altar.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000233.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "Entre otros motivos porque la Manola rara vez salía de casa y, cuando lo hacía, iba al mercado donde solo había fruteros y verduleros que a lo sumo le guiñaban un ojo cuando le entregaban las vueltas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000234.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000274.wav"}
{"text": "«Señora, ¿por qué se casó con don José María?», preguntó la criada. «¿Acaso necesitaba salir de casa de sus señores padres?». «No, no fue por eso. Lo hice porque quería a aquel hombre. Estaba enamorada de él».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000235.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
{"text": "José María aceptó que, pese a los convencionalismos, Carmen no fuera una muchacha ignorante, insegura y moldeada por un hombre.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000236.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "Sabía que ella no mataría las horas escuchando los consultorios sentimentales de la radio, ni pasaría las tardes en los salones cultivando chismes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000237.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "La dejaba leer hasta bien entrada la noche los libros de Zola que llegaban de Europa. Novelas como Nana, que había conseguido sortear el bochorno de la moralidad europea, agitaban a Carmen en lo más íntimo de sus entrañas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000238.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000274.wav"}
{"text": "El marido también permitió que aprendiera a conducir y la matriculó en la Academia Americana de Automovilismo para que obtuviera el permiso. Cuando aprobó, José María le regaló un Pontiac blanco.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000239.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "Fue su primer y único coche, un bólido de seis cilindros que le daba libertad en aquellos años de complicidad de su marido. Nunca olvidaría su entusiasmo por compartir con ella su afición a las cuatro ruedas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000240.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "¿Cómo no recordar aquel primer paseo por la diagonal? «Carmen», decía entre risas, «me maravilla tu destreza al volante. Sigue, sigue».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000241.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "Carmen y José María reían a la vez mientras recorrían el asfalto aún brillante de aquella diagonal que conectaba las barriadas, que escribía el futuro de una generación que había crecido con paseos limitados y descampados que se convertían en fronteras que nadie cruzaba.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000242.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "Carmen se retorcía de deseo ante la pasión de aquel hombre convertido ya en su marido.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000243.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "que tras la cesión por parte de Ausebi Güell a la corona como muestra de agradecimiento por su nombramiento como conde,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000244.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "ni terminaba de verse reflejado en la manera republicana de ser y estar en el mundo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000245.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "El médico entendió que una mujer embarazada al volante era un riesgo para la criatura que llevaba en sus entrañas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000246.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "Carmen cumplió con todos los mandamientos no escritos de su generación, como tantas mujeres.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000247.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
{"text": "Carmen había sido programada para estudiar literatura, historia, música e idiomas. Había sido bien educada, lo que equivalía a cumplir con la moral social y dar la espalda a la vida real. Las buenas maneras se demostraban al formar una familia y al consagrarse a ella en cuerpo y alma.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000248.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Como tantas y tantas. De haber sabido que el amor podía fracasar, no le habría sonado a maleficio la frase que Mercedes pronunció cuando cruzó por última vez el salón de su casa.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000249.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "«Siempre podrás volver», le dijo. Y recordó que fue su hermana quien le prestó los zarcillos que tenía guardados para su propia boda, la que llevaba esperando toda su vida, la que le correspondía por ser la mayor y la que Carmen le usurpó.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000250.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "Antes de que partiera el último tren, Federico llamó a Gerardo Lluvet a su despacho para anunciarle su visita a la Garriga.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000251.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "«Haré noche allí y volveré mañana», dijo sin mirarlo a los ojos, consciente de que Lluvet no aprobaría la escapada nocturna. «¿Ha ocurrido algo?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000252.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "«Ayer no firmamos el parte de inspección del destacamento. Me avisó el subcaporal. Fue todo un gesto por su parte. Ha sido una negligencia en toda regla. Y todo por las prisas».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000253.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "Lluvet guardó silencio, consciente de que parte de la responsabilidad era suya, y se ofreció a acompañarle. «No es necesario, Lluvet».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000254.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "Al ayudante se le cruzó en el pensamiento la figura de la Greta Garbo imaginaria que habían dibujado los jugadores de cartas, pero no dijo nada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000255.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "Llevaba tantos años guardando secretos de casino y salones de postín que era suficiente con saber que no pasaría la noche en Barcelona.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000256.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
{"text": "en las que la burguesía se daba cita para airear las apariencias de matrimonios bienavenidos,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000257.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "Pero nunca tuvo que mendigar compañía cuando se aburría entre las sábanas arrugadas de su matrimonio.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000258.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "Era cortés y educado, pero sobre todo era un gran conversador.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000259.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "Las señoras y los señores quedaban encandilados con la profusión de su parlamento.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000260.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "No se le conocían enemigos más allá de Dolores, pero hasta ella formaba parte de la leyenda que lo acompañaba en secreto.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000261.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "«Mi capitán haga el favor de guardarse de dolores», le dijo Lluvet, antes de que Federico pusiera rumbo a la Garriga, en el mismo tren en el que un día antes había conocido, sin saberlo, al último amor de su vida.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000262.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "El tren emprendió la marcha y con él se alejó la única certeza de su vida, su esposa. Al pensar en ella se estremeció y una sensación más poderosa que el miedo que ya conocía acabó por invadirlo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000263.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "«¿La sigo amando?», se preguntó. No era la primera vez que su conciencia se interesaba por el estado de aquel amor descolorido por los años.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000264.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "«No tengo nada que reprocharle», pensó. «Sólo eso». Eso era lo que justificaba sus escarceos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000265.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "De buenas a primeras, ella decidió darse la vuelta en el lecho cuando él la buscaba. Noche tras noche, la esposa fue dejando que el sueño evaporara el deseo permanente del marido hasta que él cedió a los antojos de su voluntad y recurrió a otros cuerpos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000266.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "A la primera le siguió la segunda, y luego llegó la tercera infidelidad, y después la cuarta y la quinta, hasta perder la cuenta.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000267.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "Lo que no terminaba de comprender era qué demonios se había apoderado de él en este caso, porque justo ahora la conciencia lo ponía de rodillas ante sí mismo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000268.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "Ya había anochecido cuando el tren echó el freno en la garriga. Nadie sabía de su llegada, así que nadie lo esperaba en el andén vacío que recorrió en silencio tratando de pasar inadvertido.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000269.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "Dirigió sus pasos hacia la casona donde solo los gatos huyeron asustados cuando descorrió los cerrojos del portón.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000270.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "Se sintió un poco extraño en aquellas estancias vacías que había compartido con su familia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000271.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "Prendió el candil de aceite y se sentó en el butacón de la sala de estar, esforzándose por no dejar que la nostalgia lo atormentara. De repente, Carmen volvió a merodearlo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000272.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "Ella le había dicho que viajaba a la Garriga a recoger a sus hijos. De tal forma que era previsible que aún no hubiera vuelto a Barcelona.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000273.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "Pero al instante ese pensamiento quedó sepultado bajo la verdadera obligación que lo había devuelto a la garriga.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000276.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "Tardó en dormirse más que cualquier otro día, y cuando abrió el ojo derecho para mirar la hora que marcaba el reloj, la garriga ya llevaba un tiempo despierta.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000277.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "El grito del párroco estremeció a toda la población pasadas las ocho de la mañana. Un grito hondo y lastimero que ahogó el bostezo del pueblo entero.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000278.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "Con parsimonia y sin ser consciente de lo que acontecía en la calle, Federico se aseó y bebió un trago de leche. Se vistió de civil con unos pantalones, una camisa y una chaqueta, y salió de la casona no sin antes volver a bajar las persianas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000279.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "«La desgracia se ceba con nosotros. Los demonios nos acechan», gritaba desconsolado don Gregorio Ledesma.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000280.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "El eco de las palabras sorprendió a Federico. No necesitó ni un minuto para reconocer en ellas la voz del cura, el cura más viejo de la comarca y el que más tiempo había desempeñado su ministerio.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000281.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Los vecinos corrían en bandada popular hacia la doma, a cuyos pies el cura se hacía cruces y ahuyentaba a los espíritus malos que, según él, se habían apoderado del pueblo y provocado la desgracia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000282.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "Federico no tuvo alternativa. Una mezcla de curiosidad y sentido del deber lo condujo hacia el lugar del suceso. Ignoraba qué y a quiénes iba a encontrarse. Y sobre la marcha pensó en la respuesta que daría cuando le preguntaran qué hacía allí sin la comitiva que siempre lo acompañaba.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000283.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "En eso andaba cuando el alcalde lo cogió del brazo y de forma brusca lo arrastró a las puertas de la iglesia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000284.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "Las versiones de lo sucedido iniciaron el recorrido habitual de los rumores.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000286.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "«Don Federico, el nido debía de medir más de tres metros de alto y unos dos de diámetro», dijo el cura entre hipos y gimoteos impropios de su edad. «¿Dónde vivirá ahora Rosita?». «No se preocupe por eso, ella misma hará otro».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000287.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "En vista de que el párroco no daba su brazo a torcer y seguía persignándose de forma compulsiva,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000288.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "Acostumbraba siempre a prevenir a los suyos de la rumorología interesada que trataba de agitar los ánimos. El oficial rió el comentario y se llevó la mano a la sien para despedir a su superior. Sin rastro de dolores, Federico respiró aliviado y volvió al camino que lo llevaría al paseo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000289.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "Adoraba recorrerlos en la presión de los veraneantes que lo asaltaban para preguntarle cualquier cuestión relacionada con la actualidad política.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000290.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Le gustaba admirar la imponente Torre Iris, obra del arquitecto Manuel Raspall, la bombonera y la casa Julie Barbey, deleitarse contemplando el modernismo de las construcciones que habían dado solera a ese paseo tantas veces recorrido.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000291.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "Su sombra se proyectó sobre la arena y, como si cobrara vida, se volvió hacia él y le preguntó por Carmen.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000292.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Se dio cuenta de que la mujer seguía ocupando un espacio en ese lugar de difícil acceso donde se alojan las emociones.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000293.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "Las ganas de volver a verla se avivaron. Pensó que la culpa de todo la tenían Pony y Pallarols. Si no hubieran nombrado a Carmen, a Federico no se le habría encendido el instinto.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000294.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "De repente, a lo lejos, oyó las risas de unas niñas que jugaban animosas junto a una mujer. Guiñó los ojos y, pese a la distancia, reconoció a la perfección el contorno de aquella figura.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000295.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "Era Carmen. Era ella. Federico se paró un instante para recrearse en la imagen. Carmen, dos niñas y un niño, recostado sobre el tronco de un árbol, se pasaban una pelota. Quien no la cogiera al vuelo era expulsado del corro.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000296.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "Tomía, no vale tirarla tan alto. Pero mamá es ella, ¿no lo ves? Cuyaya, si no sabes jugar, lo dejamos. A vuestro hermano se la tiráis a las manos, ¿de acuerdo?", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000297.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Federico dudó entre acercarse o contemplar la escena desde esa lejanía que le permitía pasar inadvertido.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000298.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "«Esa mujer es ante todo una madre entregada a sus hijos. No debería alterar su paz», pensó. Siguió observando.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000299.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "El niño sonreía y parecía divertirse. Las niñas eran dos granujillas que corrían con sus vestidos al aire y sus cabellos trenzados.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000300.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "La silueta de Carmen encendió el impulso, anuló la prudencia y, sin que la mujer lo advirtiera, Federico se acercó a ella.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000301.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "«Celebro verla sonreír, señora». Carmen dio un respingo y se volvió de forma abrupta. «Me ha asustado».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000302.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Notó que el corazón se le aceleraba bajo la ropa y sintió el sudor entre el oro de su anillo de boda. «Disculpe, Carmen, he oído a lo lejos las risas de unos niños y me he tomado la libertad de acercarme. Son sus hijos, ¿verdad?»", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000303.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "Las niñas se habían dispersado y una perseguía a la otra. El nene, en cambio, no quitaba ojo de encima a su madre. «Sí, lo son. Y él es Josito, mi hijo mayor».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000304.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "—apuntó titubeante. —Nene, saluda a este señor. —No quiero inmiscuirme en su familia. Quizá no sea el mejor momento para que charlemos. —Si usted...", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000305.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "Carmen bajó la mirada al suelo y las palabras quedaron interrumpidas. El nene sintió la tensión del momento.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000306.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "«Lo mejor será que la deje disfrutar de los juegos con sus hijos. Ha sido un verdadero placer volver a verla, pero debo irme». En ese momento las niñas se acercaron a su madre.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000307.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "«Son Tomía y Kuyaya», dijo Carmen mirándole con pudor. «Niñas, este señor es...» No pudo terminar. Las gemelas se pusieron sobre las puntillas de los pies para darle un beso en la mejilla.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000308.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "«Ella es Rosa María y ella es Inmaculada», señaló Carmen colocando la palma de la mano sobre las cabezas de sus hijas. «Son idénticas», exclamó Federico. «A ver, ¿quién es quién? Decídmelo vosotras».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000309.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "«Yo soy Kuyaya. Y yo soy Tomía. ¿Usted cómo se llama?», preguntó la pequeña. «Me llamo Federico. ¿Cómo hace vuestra madre para diferenciaros?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000310.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
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{"text": "Federico se arrodilló y las observó de cerca. «Sois muy guapas, extraordinarias».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000312.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "Carmen no pudo ocultar el rubor, y a Federico le pareció que estaba preciosa, con su vestido de talle bajo de seda salvaje beige y mangas montadas que dejaban al aire sus brazos. El cuello a la caja, ribeteado por una cenefa de encaje blanco, daba luz a su rostro.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000313.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "Tan sugerente la timidez de sus gestos, tan seductor el recato.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000314.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "Carmen contuvo la respiración y cerró los ojos como si necesitara desaparecer de allí, evaporarse, volverse invisible ante aquel hombre.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000315.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "«¡Manola, Manola! ¡Recoja a los niños, por favor!», gritó Carmen al descubrir a la criada junto a la puerta del jardín que se había quedado abierta cuando salió con sus hijos sin imaginar lo que acontecería poco después. «En modo alguno, Carmen, insisto, no quiero interrumpir sus juegos».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000316.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
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{"text": "«¿Puede dejarme en el porche?». «No tenía que haberlo hecho», le dijo Carmen sin llegar a reprocharle el gesto. «El niño necesita andar».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000321.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
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{"text": "«En ese caso, nadie mejor que el padre sabrá cómo proceder. Me voy ya. Nada me durba más que inmiscuirme en su rutina familiar».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000326.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
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{"text": "El niño lo miró con unos ojos desacostumbrados a esas maneras refinadas con las que hacía tiempo que nadie trataba a su madre.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000328.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "dijo cuando sus ojos lo perdieron de vista en el paseo de la Garriga. La Manola no perdió detalle de todo cuanto aconteció en Villa María.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000329.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
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{"text": "La criada analizó una a una las respuestas de su señora para casarlas con sus actitudes, y maldijo mil veces haber sido testigo de ese encuentro que solo podía desembocar en una tragedia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000331.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
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{"text": "«Dime, cariño», contestó Carmen mientras le estiraba la espalda. «¿Quién es ese señor que nos ha visitado esta mañana?» «Nadie, importante».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000333.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
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{"text": "Carmen se arrodilló frente a él y sujetándole el rostro con las manos le dijo «Vosotros sois lo más importante de mi vida. Ese señor solo es un militar que vino a interesarse por el bienestar de nuestra familia. Mamá,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000335.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "La voz de Tomía se coló en la habitación. «Tomía, ¿aún estás despierta?» «Yo también quiero saber quién es ese señor». «Niños, niños, venid aquí».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000336.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
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{"text": "Era un hecho objetivo que la presencia de Federico no había pasado inadvertida para sus hijos. «¿Por qué no has sido más contundente? ¿Por qué no le he prohibido volver mañana? ¿Qué pensarán mis hijos?»", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000341.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
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{"text": "Se levantó y abrió una rendija. La criada guardaba al otro lado con las manos entrelazadas. «Señora, tenemos que hablar».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000343.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "—¿Qué ha pasado, Manola? —Preferiría que lo hiciéramos donde nadie pudiera oírnos —contestó acercándose a Carmen como si temiera que alguien les robara la confidencia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000344.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
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{"text": "«¿Dónde conoció a ese hombre?», preguntó sin preámbulos ni contemplaciones. Los ojos cargados de lucidez de la manola se clavaron en los de Carmen.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000346.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
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{"text": "«Señora, no voy a andarme con rodeos. Ese hombre está interesado en usted. No hay más que ver cómo la miraba esta mañana. Ha venido hasta aquí para verla. Usted es una mujer casada, y por mucho que haya sufrido, no debe pagar con la misma moneda. ¡Basta, Manola! No invente ni retuerza la verdad».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000349.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "—gritó Carmen agitada por la precisión de los reproches de la criada. —No quiero seguir hablando. Puede retirarse.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000350.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "La manola gurruñó el mandil a la altura del vientre y, mirando a su señora, preguntó temerosa. «¿Volverá a verlo?» «Sí».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000351.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "—dijo Carmen sin miedo alguno. —No lo haga, olvídelo. Ese hombre lleva escrita su perdición —sentenció.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000352.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "Capítulo 8 Vaya colocando el equipaje de forma ordenada. Las maletas grandes al fondo, las pequeñas aquí.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000353.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "La Manola daba órdenes a Tomás, el chofer que conducía para la familia desde hacía años, tantos como tenía el matrimonio de su señora.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000354.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "Tomás era hijo de campesinos, nieto de campesinos y bisnieto de campesinos. Su vida habría sido tierra y azada en los campos de Lérida si no hubiera tenido el buen tino de buscarse la vida en Barcelona.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000355.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "Tomás era ya un hombre maduro de cuarenta y tres años, alegre a ratos, alto, pálido, meticuloso en la conducción y excesivo en su puntualidad.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000356.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "Al principio José María lo contrató para darse ínfulas, pero con el tiempo Tomás aprendió a ser imprescindible en esas noches de rayos y truenos en las que el médico debía atender a domicilio.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000357.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "En Villa María se advertía el revuelo de las mujeres y los niños.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000358.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Se había despertado con el regusto amargo de la advertencia pronunciada por la criada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000359.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
{"text": "De la taza de porcelana sorbió el té que de tanto removerlo,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000360.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "Se llevó el auricular al vientre y lo apretó con fuerza para que Mercedes no la oyera. «Señora, es su hermana. ¿Qué le digo?». «No quiero hablar con ella».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000362.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "«Señora, por favor, atienda la llamada. Manola, hágalo por sus hijos». Carmen cerró los ojos, respiró profundo y agarró con desgana el aparato.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000363.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "Carmena sentía con la cabeza como si las palabras de la hermana ya no tuvieran ningún valor.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000364.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000033.wav"}
{"text": "«Dígales a las niñas que lleven los gusanos de seda a la parroquia. El cura sabrá cuidarlos y cuando se conviertan en mariposas las echará a volar». «Pero, señora...» Carmen no la dejó terminar. «¿Ha entendido lo que le he dicho?» «Sí, señora».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000365.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "No se reconocía en aquellas órdenes ni en el tono empleado, pero el cansancio le impedía modular su comportamiento.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000366.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "que José María acababa de comprar para ahorrar a su conductor dos viajes cada vez que tenía que recoger a la familia en la Garriga.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000367.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "No pudo evitar fabular con la posibilidad de que el conductor hubiera llevado a su hermana y a su marido.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000368.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000620.wav"}
{"text": "Las niñas se dieron la mano y ni siquiera entre las dos consiguieron abrazarlo. «¿Y sabéis qué es esto?», dijo Federico cogiendo un fruto del suelo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000369.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "Tomía y Kukaya se acercaron a sus manos y observaron de cerca el garigolo que Federico sostenía entre los dedos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000370.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "«Parece que va a llover. Cucaya, Tomías, subid al coche», interrumpió la Manola con el gesto retorcido. Federico miró al cielo y comprobó que las nubes habían oscurecido, pero en absoluto permitían vaticinar el desplome de un aguacero.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000371.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "Aunque no parece que la lluvia vaya a descargar en este momento, debéis siempre obedecer a vuestros mayores. Subid al coche.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000372.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Cansada de esperar y contrariada por lo que tuvieron que ver sus ojos, la Manola entró de nuevo en la casa. Apenas necesitó cruzar la puerta de entrada para ver el rojo en los labios de su señora y comprender lo que se les venía encima. La criada se sentiguó ante ella para hacerle sentir su total reprobación y censura.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000373.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "Carmen respiró profundo y salió de Villa María. «Yo la ayudo», exclamó Tomás al ver que su señora no podía cerrar el portón. «Esa cerradura vuelve a dar problemas».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000374.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Siempre es solícito, se acercó a ella y empujó hacia sí la puerta hasta que la llave giró en la cerradura. «Ya está. ¿Podemos irnos?», preguntó dirigiendo la mirada hacia Federico.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000375.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "Carmen no contestó y, tímida, se acercó al coche. «Así que usted ha venido, Federico», dijo con un fino hilo de voz que nadie pudo oír.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000376.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "«No me diga que lo dudaba, Carmen. Pensé que se lo replantearía. Y bien podía haberlo hecho porque estoy jugándome mi posición. Créame que no es un farol». Y en efecto no lo era. Federico tuvo que inventar una buena excusa para justificar una noche más en la garriga.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000377.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "«Le prometí volver y aquí estoy. Solo quiero que compruebe que soy un hombre de palabra».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000378.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "Carmen se humedeció los labios en un vano intento de rebajar la intensidad del carmín.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000379.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Las mujeres de la ciudad decían que los hombres huían de aquellas que abusaban de la cosmética para parecer lo que no eran.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000380.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "«Dígame, ¿le ha gustado volver a verme?» Carmen entornó la mirada hacia el paseo infinito.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000381.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "Contestar aquella pregunta suponía expresar sus sentimientos más profundos con todos los matices. Y para eso necesitaría otra vida entera.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000382.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "Federico se quedó allí con la mano derecha a la altura del corazón. «Mamá, ¿por qué ese señor ha vuelto para despedirnos?». Apenas habían recorrido unos metros cuando el aguacero descargó por fin sobre la carriga y las niñas no preguntaron más.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000383.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "«No vuelvas a irte de ese modo». Las voces de José María inundaron el salón de la casa de Rossellón. Carmen se acercó a besarlo en la mejilla, pero él retiró la cara en un gesto de manifiesta displicencia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000384.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000033.wav"}
{"text": "«Manola, ¿por qué no salen a pasear?». Abrió su bolso, sacó unas monedas de la cartera y las puso en sus manos. «Parece que ha escampado».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000385.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000033.wav"}
{"text": "Carmen se sintió huésped en su propia casa frente a la colección de reproches de su marido.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000387.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "Carmen se retiró a su habitación mascando la rabia por todo y por tanto. Y por las ganas de vomitar lo que sabía y de lanzarle a la cara la traición consumada con su hermana.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000389.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "Se descalzó y se sentó en la butaca en la que, recién casados, le gustaba esperar a José María con la bata de seda cubriendo su cuerpo desnudo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000390.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "En aquel rincón, el presente transportaba las sensaciones de un pasado en el que jamás imaginó que una infidelidad fuera a robarle su amor para siempre. Y sin embargo,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000391.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "Ahora todo podía ser diferente. El recuerdo de Federico despertaba un extraño placer que marcaba el comienzo de algo que aún no tenía nombre.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000392.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "Se asustó al plantearse la vida con él. Un llanto silencioso se apoderó de ella en los días sucesivos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000393.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Carmen pensaba que José María utilizaría el incidente con los Viana como excusa perfecta para divorciarse.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000394.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "Se había cansado de su propia impostura. Sí, ya no podía seguir soportando el dolor inmenso de saber que se acostaba con su marido. «¿Por qué Mercedes no conoció a otro hombre?», se preguntó.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000395.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "—¿Cómo se dio cuenta Mercedes de que nuestro matrimonio se resquebrajaba? Si siempre nos hemos mostrado unidos y cómplices en la calle ante ese escrutinio público que tanto odio.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000397.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000274.wav"}
{"text": "Carmen no era capaz de asimilar cómo surgió el cortejo entre ellos, en qué comida familiar José María se equivocó de mirada y se cruzó con la de su hermana.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000398.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "Una mañana, sin que él hubiera dado muestras de acercamiento, entró en la habitación de las niñas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000399.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "Pero el guión de su vida continuaba escribiéndose en un nuevo capítulo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000400.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000607.wav"}
{"text": "Así que el matrimonio no se había acabado. No, al menos en la forma de divorcio que Carmen había imaginado.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000401.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "Le costaba aceptar que, una vez más, José María había decidido sin contar con ella.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000402.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "Descolgó los vestidos de las perchas y después de darle muchas vueltas,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000403.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "Mandó a Rosalía planchar, el que su costurera Adelina le había cortado a medida y aún no había estrenado.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000404.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Era un modelo de la MED drapeado alrededor del cuello, que dejaba la espalda y los hombros al descubierto. Se lo probó, y cuando la imagen del espejo la convenció, salió de la alcoba.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000405.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "Ni una que refrendara la decisión de perdonarla o que alabara su belleza y la sofisticación del tocado que había prendido en el cabello.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000406.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "«Nos está esperando Tomás». «Sí», musitó ella. La puerta de Rosellón se cerró y Carmen sintió algo de rabia por haber cedido, una vez más, al capricho de su marido. Cuando él quiso, como él quiso, porque él quiso.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000407.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000033.wav"}
{"text": "Lo pensó, y pensó que quizá llegara el día en el que ella se volviera caprichosa y tomara las riendas de su vida.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000408.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "Tomás estaba esperándolos a las puertas del edificio. «Señora», dijo al abrir su puerta.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000409.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "El Palau de la Música lucía con todo su esplendor en la inauguración de su temporada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000410.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "Las modas ejercían su particular dictadura sobre aquellas señoras que la consentían con gozo y sin reparar en la presión de sus cadenas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000411.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "Tampoco ellos se planteaban si les favorecía el sombrero o si la levita del frag le sentaba bien.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000412.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "Aquel día todos hablaban de la caída del efímero gobierno de Lerrux, que había durado apenas tres semanas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000413.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "El PSOE ganó una cuestión de confianza que derrocaba al primer gabinete radical y quinto de la República.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000414.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "En noviembre se celebrarían elecciones en medio de un clima de crispación y de descontento.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000415.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000033.wav"}
{"text": "En contra de lo establecido y en contra de los intereses de las señoras de la época,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000416.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "que cuestionaba el voto a la mujer por miedo a que los maridos acabaran torciendo la voluntad de sus esposas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000417.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "Dijo Catalina, tocando con disimulo la tela del vestido de Carmen, para comprobar que era satén.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000418.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "Un plan tan a largo plazo que el doctor Asgardó solo pudo aceptar con agrado.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000419.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "Y la viuda de Arnús y sus hijas abandonaron San Sebastián y ya están en Barcelona.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000420.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000033.wav"}
{"text": "Catalina podía estar horas recitando de memoria los nombres de los varones, varonesas, condes y condesas,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000421.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "Por suerte, José María la interrumpió a tiempo. «Debemos entrar, señoras».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000422.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "Carmen respiró aliviada. Pero José María se encargó de recordarle que en aquella cena en casa de los Viana todos hablaron de su ausencia. «Eres consciente, ¿no? Me gustaría poder perdonar lo que me hiciste, pero me doy cuenta de que siguen hablando de lo que ocurrió».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000423.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "«No me ha hecho ningún comentario sobre ese supuesto agravio que te maltrae. Solo se ha interesado por mi salud, José María», contestó ella sin amilanarse.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000424.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "Buscó su butaca y se sentó dispuesta a disfrutar de esos momentos previos al comienzo del concierto.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000425.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Se detuvo en la imponente vidriera que iluminaba aquel conjunto arquitectónico revestido de una hojarasca decorativa", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000426.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "A apasionados y recién estrenados en el arte musical que Carmen fue aprendiendo concierto tras concierto.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000427.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "Caminaron hacia el vestíbulo donde la gente se arremolinaba en corrillos para comentar la interpretación.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000428.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "La del primer día, la primera vez, el primer beso. Y después. Después llegó la boda y París consumó el amor en sus cuerpos, la ignorancia del placer, la entrega absoluta a él.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000429.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "y a nadie más. Y, sin embargo, ya no eran ellos dos. Lo peor era ella, su hermana.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000430.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "Relataban la infidelidad del doctor Ascardó y callaban de repente para que Carmen no descubriera que hablaban de ella.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000431.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "Le temblaban las rodillas, el corazón palpitaba acelerado, la boca seca.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000432.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Avanzó entre la gente midiendo cada paso hasta llegar al lugar exacto.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000433.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Carmen comenzó a sudar. Sí, seguía allí. No había sido una alucinación ni producto del delirio ante los acontecimientos que empezaban a tensar la línea de su cordura.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000434.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "«¡Santo cielo! ¿Cómo es posible que nos hayamos vuelto a encontrar?», se preguntó. Volvió a levantar la vista.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000435.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "Estaba rodeado de señores que querían saber qué había pasado con los indeseables.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000436.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "José María no se había molestado en cogerla del brazo. Subieron al coche y el silencio los acompañó durante el trayecto. Ni Tomás se atrevió a decir una palabra.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000437.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "Cuando paró frente al portal, Carmen se apresuró a entrar en la vivienda. Rosalía estaba esperándola con cuestiones domésticas pendientes de resolver. «A estas horas no, Rosalía. Acuéstese. Mañana será otro día».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000438.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "«Pero, señora, debemos comprar leche para los niños, huevos y…» Carmen no la dejó acabar. «Rosalía, mañana le daré dinero para que vaya al mercado, pero ahora debe acostarse. Es muy tarde».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000439.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "Dejó pasar un tiempo prudente hasta que decidió confirmar qué hacía su marido.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000441.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "Abrió la puerta del salón con sigilo. A través de los visillos se colaba la luz pálida de la luna que iluminó su cuerpo relajado en el sofá.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000442.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "Resuelta en sus pretensiones, volvió al dormitorio, abrió el armario, después el cajón, cogió el bolso y metió la mano hasta el fondo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000443.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "«Haga lo imposible por venir», había escrito en algún momento impreciso del entreacto. «Dios mío».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000445.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "que de tanto repetir los domingos y demás fiestas de guardar había perdido su significado.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000447.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "Si José María hubiera abierto los ojos en ese momento, habría concluido que Carmen estaba loca. El pelo enredado y revuelto, la cara pálida, los ojos asustados. Nada de lo que hasta entonces había vivido se asemejaba a lo que acontecería a partir de ese instante.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000448.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "Nada en su vida resultaba tan comprometedor. Nada tan urgente y desafiante como decidir, en cuestión de horas, si se encontraría con Federico.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000449.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Se oyó la voz de las gemelas al otro lado de la puerta. Era Cuyaya peleando con su hermana. «Niñas, niñas, el desayuno está preparado», gritó la Manola desde la cocina.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000450.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "«Iré a levantar al nene y después mandaré a las criadas al mercado», pensó Carmen sobre la marcha. «La maestra tendrá a los niños ocupados hasta el almuerzo y por la tarde quizá puedan ir al circo».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000451.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "La señorita Beatriz Usandizaga era la profesora particular de sus hijos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000452.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "Como el nene pasaba temporadas en camado y las niñas aún no habían empezado el segundo grado obligatorio de la educación básica,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000453.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "A las diez de la mañana, la señorita Usandizaga se encerraba con sus hijos en una amplia habitación que hacía las veces de aula escolar.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000454.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "El sol ya estaba suspendido en el cielo por encima de los tejados de los edificios de Barcelona cuando el timbre de rosellón sonó tres veces seguidas. «¡Va, va!», gritó Rosalía. «¡Qué prisas!».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000455.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Carmen estaba vistiendo a las niñas después del escaso desayuno a base de galletas sin leche. Solo quedaba un culín en una jarra de cristal que Carmen pidió que reservaran para el café de José María. «¿Es la señorita Usandizaga?», preguntó desde la habitación.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000456.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "Desmontaba y limpiaba en profundidad la fastuosa lámpara de araña que presidía el recibidor.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000457.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000607.wav"}
{"text": "Pese a la majestuosidad de la entrada, el rincón preferido de Carmen era la biblioteca de Nogal, que ocupaba diez metros lineales de pared con una altura de otros tres. Pasaba horas leyendo en el butacón de cuero. El nene solía acomodarse a su vera en un sofacito.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000458.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "Ella lo dejaba hacer, curiosear, sacar y meter libros de las baldas, abrirlos y cerrarlos. Todas las historias que puedas imaginar ya las imaginó alguien por ti y están en los libros.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000459.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Solía decirle para que creciera su interés por los cientos de volúmenes que la familia había ido coleccionando, como el feliz terrateniente que compra fincas que algún día dejará en herencia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000460.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "La rutina del hogar siempre le había parecido de una simpleza insoportable. En los buenos tiempos amanecía al lado del doctor Ascardó y desayunaba a solas con él en uno de los balcones acristalados.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000461.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "Juntos compartían el despertar de los sentidos con el olor del café recién hecho y el sabor del tomate en el pan caliente.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000462.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "La textura de la pulpa le recordaba a su infancia y a la cocina de su madre, siempre llena de mujeres que quitaban las semillas que su padre odiaba encontrar. Eran tomates de Montserrat, con forma de trébol de la suerte.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000463.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "Pero las felices mañanitas de Rosellón se acabaron y los amaneceres se quedaron desnudos. Las noches vacías, las lunas a medias, y la monotonía se instaló insolente.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000464.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Aquella mañana, además, su presente había empezado a deshacerse aventurando un futuro incierto.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000465.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "La señorita Usandizaga por fin llegó y las niñas y el nene comenzaron su clase con los cuadernos de caligrafía bajo el brazo. El doctor había abierto la consulta y Conrado, su ayudante, llamaba a los primeros pacientes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000466.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "Carmen todavía estaba en bata cuando Rosalía golpeó con la mano a la puerta de su dormitorio. «Señora Carmen, debo ir al mercado». «Oh, sí».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000467.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "—contestó ella desde dentro. —Puede pasar. No le importó que la criada la descubriera sin vestir.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000468.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "«Rosalía, vaya al Mercado de la Libertad y compre la fruta y el avío que haga falta. No tiene que pedirme permiso. Si necesita leche, compre también leche. Debe ser usted más autónoma. Dirija la casa según las necesidades».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000469.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "La irrupción de José María en el lecho conyugal solo consiguió reavivar la sensación del insulto y la ofensa.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000470.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Al sentir a su marido dentro de ella, Carmen no pudo evitar la otra escena, la escena con Mercedes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000471.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "Él sobre ella, sobre su hermana. O al revés, ella sobre él, besándole, agarrándole por el cuello, deshaciéndose de placer.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000472.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "«Oh, Mercedes, cuánto te deseo». Y ella. «Josemaría, ¿por qué hemos esperado tanto tiempo?». Y él. «En realidad siempre fuiste el amor de mi vida».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000473.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "Risas, sudores, abrazos. Y ella. Y tú. Y tú. Y él.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000474.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "«Mercedes, déjame besarte otra vez». Y ella «Soy tuya, José María». Y él", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000475.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "—Carmen no puede enterarse de esto. Lo comprendes, ¿verdad? No puede enterarse. Y entonces ella quedó muda, sin palabras. Todo estaba en su cabeza.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000476.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "José María necesitaba esa aventura para coger aire. ¿Por qué los matrimonios necesitan coger aire? ¿Hay fecha de caducidad para los amores formales? ¿Y ella? ¿Ella no necesitaba aire?", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000477.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "Los delirios se hicieron insoportables a solo unas horas de que decidiera hacer lo imposible por acudir a la cita con Federico.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000478.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "Miedo. Se llamaba miedo a lo que paralizaba a esa mujer.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000479.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "Se había despejado del todo cuando el señor de la lámpara acabó su tarea. La Manola y Rosalía volvieron del mercado y la señorita Usandizaga dio por finalizada la clase.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000480.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "La casa volvió a llenarse de los gritos de los niños, de los juegos infantiles y de las órdenes adultas que siempre llevaban el no por delante. «No cojas eso, no pises el suelo recién fregado, no te sientes así, no molestes a tu hermano».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000481.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "Carmen almorzó con sus hijos mientras que José María pidió que le sirvieran la comida en su despacho. Ordenó las citas de la tarde y después se echó su siesta de las tres sobre la camilla de la consulta.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000482.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "Cuando el reloj del salón marcó las cuatro y media de la tarde,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000483.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "Carmen la miró a los ojos. «¿Acaso cree que esa no es la verdad?» «¿Y si pregunta por qué no se ha llevado a los niños? Le dice que ellos preferían ir al circo. ¿Me ha entendido?» «Sí, señora».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000484.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "—contestó la Manola sin ofrecer a Carmen el mínimo gesto de complicidad que aliviar el peso de su decisión. La ciudad acababa de despertarse de la siesta.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000485.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Una brisa fresca soplaba las nubes, aligerando las digestiones de las gentes que llenaban las aceras.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000486.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "Barcelona le pareció una ciudad distinta, plagada de fantasmas, miradas amenazantes y pupilas extrañas que se clavaron en su espalda. Recorrió Rosellón a paso ligero hasta llegar a la esquina con Rambla de Cataluña. Después tomó diagonal hasta la calle Gerona y giró en Provenza.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000487.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "Para llegar al número cinco de Sicilia aún le quedaba un tramo, pero ya divisaba la imponente sagrada familia, ese poema modernista del Dante de la arquitectura, como llamó a Antonio Gaudí el nuncio apostólico Monseñor Ragonesi.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000488.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "Como Carmen, toda la ciudad había seguido con gran expectación el avance de las obras. La Sagrada Familia formó parte de su infancia y de su horizonte. Toda una generación creció con ella desde que se colocó la primera piedra en medio de un erial el día de San José de 1882.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000489.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "La Sagrada Familia era de todos, del óvulo de los humildes que nunca desesperaron pese a la lentitud con la que el templo fue cogiendo forma.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000490.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "No faltaron hasta legatarios que desde la otra vida continuaron entregando dinero a través de sus albaceas. Era tan de todos que había quien incluso se atrevió a pedir a Gaudí altares a la carta.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000491.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "Corría la leyenda urbana de la señora que se presentó ante el arquitecto para que dedicara un altar a Santa Isabel, reina de Hungría.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000492.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "Gaudí, aún consciente de la necesidad de financiación, rechazó el dinero porque la reina no era motivo de honra mística.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000493.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "Murió días después del accidente, fue enterrado en la capilla del Carmen de la cripta del templo expiatorio, y la Sagrada Familia quedó suspendida de un enorme signo de interrogación hasta que Domingo Sugrañas, su mano derecha y fiel escudero de planos y maquetas, asumió la dirección.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000494.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "Bajo su batuta finalizaron los cuatro campanarios de la fachada del nacimiento, que Carmen contempló en su particular camino hacia lo incierto, sintiendo la levedad de su cuerpo frente a la grandeza de piedra que se alzaba sobre la ciudad como testigo eterno del devenir de los tiempos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000495.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "En esa encrucijada de elementos arquitectónicos, Carmen aparcó las únicas certezas de su vida.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000496.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "«No hay nada escrito», se dijo. «Somos dueños de nuestra historia, por mucho que las circunstancias y los que nos prejuzcan se empeñen en escribirla por nosotros».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000497.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Le había costado muchas horas de íntimas reflexiones llegar a esa conclusión.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000498.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "por el pensamiento dominante que acribillaba a las mujeres condenándolas al ostracismo de los anaqueles del disfrute.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000499.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "—Es solo eso, Carmen. Miedo al que dirán. Miedo a lo desconocido. Miedo a que las señoras de, las viudas de y las solteronas carcoman tu honra.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000500.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "Carmen llegó al número cinco de Sicilia. Según se aproximaba al portal del edificio, descubrió a un hombre que con prudencia se acercó a ella y le preguntó.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000501.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "«¿Carmen?». «Sí, señor», contestó. «Venga conmigo». El hombre giró la llave en la cerradura del portón y, dejándola pasar primero, se dirigió hacia una escalera empinada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000502.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "«Son solo dos pisos», precisó. Carmen volvió a sentir el miedo paralizante que había resuelto consigo misma vencer a capa y espada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000503.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "«Perdone», dijo parándose en el primer peldaño. «¿El señor Federico Escufet?» «Sí, señora, la está esperando».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000504.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "El corazón le latió con fuerza como si fuera a estallar en mil pedazos. Tanto le temblaban las manos y las piernas que creyó que era la tierra la que se movía bajo sus pies.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000505.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "Necesitó apoyarse en la pared para recomponerse y seguir subiendo, escalón a escalón, como un ascenso pecaminoso que le secó la boca y le arrugó la mirada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000506.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "Entonces, ignorando que había llegado a la cima, apareció Federico. Estaba apoyado en el quicio de la puerta, vestido de uniforme, el pelo mojado y peinado hacia atrás, la tez bronceada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000507.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Olía a la banda. Sus fortuitos encuentros no habían sumado las suficientes palabras como para superar la sensación de pánico ante el amor prohibido y clandestino.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000508.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "—Carmen —dijo él. Solo pronunció su nombre y ella confirmó que aquel hombre tenía la voz más bonita del mundo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000509.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "Sintió lo que sienten los enamorados cuando uno pronuncia el nombre del otro. Ese extraño placer que marcaba el comienzo de algo aún por definir. Si no hubiera sido porque la compostura se impuso y porque había un testigo anónimo que seguía allí, Carmen se habría abalanzado sobre él.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000510.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "«¡Ámame!», le hubiera dicho. «Déjame confirmar que sigo viva». «Lubet puede retirarse», ordenó Federico. «De acuerdo», contestó el hombre con diligencia. «Es Gerardo mi ayudante. No tiene de qué preocuparse».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000511.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Louvet se retiró al instante, cerrando tras él la puerta de aquella vivienda amplia y luminosa. Pasaron al salón.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000512.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "Sobre la mesita de centro había una caja de bombones de Nelia atada con lazo rojo. Carmen adoraba ese chocolate, pero no lo dijo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000513.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Apenas se atrevió a dar un paso hasta que él extendió la mano con gentileza invitándola a seguir. «Siéntase, por favor».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000514.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "Tomó asiento en uno de los sofás entelados con estampado de flores. Federico lo hizo frente a ella. Justo a su lado había un mueble bar de madera maciza del que sacó dos copas y una botella de espumoso de Codorniu.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000515.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "—Carmen, pensé que no vendría, créame. —No ha sido fácil —contestó.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000516.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "Carmen sonrió como si necesitara escuchar aquellas palabras.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000517.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Sonó el cristal y el repiqueteo le recordó a la Navidad en familia o a las cenas de boato en las que los señores pedían un brindis para invocar a la fortuna.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000518.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "Cogió la caja de bombones, deshizo la lazada, la abrió y se la acercó. —No, gracias —se disculpó ella—. Me encantan, pero no...", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000519.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "Federico impostaba serenidad y normalidad en aquel ambiente que era todo menos sereno y normal.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000520.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "Carmen no sabía bien cómo colocar las piernas, dónde reposar la mano que no sostenía la copa,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000521.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "¿Qué hacer con el bolso que dejó sobre la mesa, ligeramente abierto el broche que servía para cerrarlo?", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000522.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "Había dedicado muchas horas a la decisión de ir, pero ninguna a recrear esa escena en la que ahora se miraban de cerca. Ella y él.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000523.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "«No hace falta que le diga que está usted bellísima esta tarde». «Me voy a sonrojar», contestó Carmen sin disimular el pudor.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000524.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "«Pero tiene otras dos hijas adorables. Tomía es Tomía la más resuelta, ¿verdad? Es tan simpática».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000525.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "«Son dos bendiciones. Disfruto tanto su compañía y su presencia. ¿Usted tiene hijos?»", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000526.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "«Dos niñas», contestó él. «Deben de ser casi de la misma edad. La mayor tiene ocho años y la pequeña seis. Son unas granujillas».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000527.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "«Una parte», contestó él. «Cuando mi madre murió, mi padre no pudo resistir su ausencia y se mudó. La hemos vaciado para proceder a su venta, pero el mercado está parado, así que esperaremos a que las cosas se encarrilen».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000528.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "Los minutos fueron pasando y Federico no paró de hablar. De nada hubiera servido que Carmen luchara contra lo que empezaba a crecer dentro de ella.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000529.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "Sintió alivio según las palabras fueron superando los obstáculos de la vergüenza, hasta que el «tú» sustituyó al «usted», y Carmen sintió que el amor del Turopark había vuelto a brotar en la mirada de otro hombre.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000531.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "Carmen fijó sus ojos en los de Federico y colocó el filo de la copa en los labios. «Desearía poder besarte».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000532.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "«Federico, ¿por qué no? ¿Qué nos impide amarnos? Dímelo».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000533.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "y que las distancias se acortaran lo suficiente como para oler el aroma de sus cuerpos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000534.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Con una ternura que ella había olvidado en las maneras de un hombre, Federico le acarició la mejilla. Cerró los ojos, respiró hondo y sonrió.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000535.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "—Mañana te esperaré aquí —susurró acercándose a su oído. —Haz lo imposible por volver, señora Trilla.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000536.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "Capítulo 11", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000537.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "Cuando Carmen intentó recomponer la escena del primer beso,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000538.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "Eran las ruedas del Plymouth de la colección de José María parado en la esquina de Sicilia con diputación.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000539.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Cosa poco habitual y menos a aquellas horas cuando estaban a punto de dar las ocho de la tarde.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000540.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "Tal fue su desconcierto que, sin dudarlo un minuto, paró un taxi y le rogó que condujera lo más rápido que le permitiera la circulación.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000541.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "«Corra, le pagaré más si es necesario, pero corra», le dijo Carmen al conductor, que reprimiendo las ganas de preguntarle si se encontraba indispuesta, si huía de un ladrón o a qué demonios venía aquella prisa, voló por las calles de la ciudad hasta llegar a su destino.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000542.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "Ni las caricias, ni los besos en la mejilla, ni las palabras cargadas de ternura de Federico.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000543.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "Le temblaban las piernas. La cabeza le dolía de tantos pensamientos, de tantas ideas que desfilaban con la rapidez y la fugacidad de los rayos en tardes de tormenta.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000544.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "No sabía bien cómo sentirse. Fantasma de carne y hueso. Sombra entre sombras. Ella. Ellos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000545.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Él, José María. El miedo, el miedo otra vez, trató de dominarla.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000546.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "Entró en el salón al oír las risas de las niñas y encontró al nene acurrucado sobre los brazos del sillón. Tomía y Cuyaya revoloteaban a su alrededor para desesperación de la Manola, que les pedía sin éxito que no molestaran al hermano.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000547.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000274.wav"}
{"text": "La criada la miró de soslayo. En sus ojos estaban expresadas la sospecha y la recriminación.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000548.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "«Los niños aún no han cenado, señora. La estamos esperando», dijo con tono firme. «No tenían por qué hacerlo. ¿Ha salido el señor?», preguntó Carmen. «Sí», contestó la criada con sequedad.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000549.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "Sus contradictorios sentimientos hicieron saltar por los aires las viejas vigas. Ya no era solo la infidelidad del esposo ni la traición de Mercedes. No.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000550.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "Deseó verlo, mirarlo, volver a escuchar su voz. Federico le había pedido una nueva cita y ella no le prometió nada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000551.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "pero estaba persuadida a volver. Aquella noche lo deseó con todas sus fuerzas. «¿Y para qué?», volvió a preguntarse.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000552.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "Su corazón y su cabeza habían tomado caminos dispares.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000553.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000607.wav"}
{"text": "Ese callejón del que con toda seguridad saldría herida de muerte y para siempre.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000554.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "Esa madrugada, cuando en la ventana del dormitorio comenzaron a aparecer las primeras claridades del día,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000555.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "Capítulo doce La segunda cita en el número cinco de la calle Sicilia acentuó en ambos el hambre y la necesidad de estar juntos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000557.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "Carmen apareció más hermosa que el día anterior. Había cuidado la elección de su vestido, el maquillaje de sus ojos, de sus labios, de sus mejillas. Había ondulado su cabello y esa imagen le devolvió el rostro que ella recordaba de adolescente, la estampa anterior a conocer a José María y a enamorarse de él.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000558.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Federico volvió a descorchar una botella de champán y a deshacer la lazada de la caja de chocolates que a ella tanto le gustaban. Esta vez tomó uno y lo saboreó con un gusto infantil, sonriendo con la inocencia con que lo hubieran hecho sus hijos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000559.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "«Federico, no sé nada de ti. ¿Por qué estamos aquí solos los dos?». Él la miró con insistencia, sus ojos clavados e inamovibles frente a los suyos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000560.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "«¿Qué sentido tiene todo esto?». Al cabo de unos segundos, él respondió con un hilo de voz. «No lo sé».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000561.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "No tengo una respuesta para eso, pero tengo la necesidad de estar a tu lado. No dejo de pensar ni un segundo del día en ti.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000562.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "Aquella tarde, Carmen y Federico se relataron sus vidas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000563.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "Él habló de política, de sus ocupaciones, del presidente Masiá, de Madrid y de la Segunda República. Habló de esos hombres del momento por los que Carmen siempre había sentido interés y a quienes seguía en el periódico que cada mañana llegaba a su casa.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000564.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "Él. Fue él quien señaló que las mujeres podrían votar en las próximas elecciones. Y Carmen esbozó una sonrisa cuando lo escuchó defender ese derecho sin fisuras, sin remilgos ni poses para conquistarla.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000565.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "«Se romperá la izquierda y os echarán la culpa a vosotras», dijo él entre risas mientras recordaba las trifulcas parlamentarias de las Cortes. «Me encanta lo que dices. Tienes razón. No os culparán si gobierna la derecha».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000566.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000274.wav"}
{"text": "A Federico le sorprendió la solidez del criterio de Carmen, tan poco habitual entre las damas con las que se codeaba.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000567.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "«Algún día gobernaréis el mundo y os resalciréis», contestó él. «Dime una cosa, ¿tu marido te dice que debes votar?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000568.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "Y aunque en cierto modo era así, Carmen ocultó que José María era estricto con el cumplimiento de las exigencias derivadas del matrimonio y ocultó la infidelidad que justificaba que ella estuviera allí.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000570.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "No fue prolífico en los detalles del cortejo, ni de la boda, ni de los años que sucedieron al enamoramiento.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000571.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "Federico acercó su mano a la de Carmen, la tomó con firmeza y se la llevó a los labios. La besó cerrando los ojos y ella sintió que su cuerpo flotaba en aquel salón. No lo evitó.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000572.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "Al contrario, dejó que sus labios se encontraran, que sus manos se entrelazaran, que la piel desnuda obrara el milagro, que la caricia fuera eterna.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000573.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "Se dejó besar y a su cuerpo le recorrió un escalofrío que concentraba todas las emociones.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000574.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "tratando de no perturbar la rutina de la vida familiar de ella y las obligaciones de Federico.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000575.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "que preceden al roce de la realidad.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000576.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Carmen se sentía tan infiel con su marido.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000577.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Ya no le importó que sus senos quedaran al descubierto ante los ojos de Tomás. «¿Qué sabes?», inquirió con angustia mientras peinaba con los dedos su cabello alborotado.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000578.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "Ayer por la tarde la vi en Paseo de Gracia. Andaba apresurada, como si tuviera prisa. No es que corriera, pero sí, iba a paso ligero. ¿Sola?", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000579.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "La Manola no quería dar crédito al relato del chofer, pero sabía que todo era verdad y que sus sospechas quedaban ahora confirmadas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000580.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Válgame Dios, qué desgracia, señor, válgame Dios.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000581.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000607.wav"}
{"text": "Los lamentos despertaron a Rosalía, que en vez de preocuparse por su compañera,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000582.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "Aquel día la Manola no atinó en sus quiaceres.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000583.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Carmen encaró la puerta. «¿A dónde te crees que vas?», preguntó el marido. «Voy a casa de mis padres», respondió ella. «De ningún modo. Esta tarde no sales. Te quedas con tus hijos. Que se ocupe tu hermana Mercedes de tus padres», ordenó.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000584.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "Carmen se dio la vuelta. Anduvo dos pasos hacia él, y a pocos centímetros de sus ojos, con un odio que brotaba del hueco más oscuro de su voz, dijo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000585.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "«¿Mi hermana? ¿Mi hermana, dices?». José María apartó la mirada. «Quédate en casa, no te lo diré más».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000586.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "Escondida en el probador del taller de costura, fue leyendo lo que Federico había escrito de su puño y letra. Le preguntaba qué había sucedido para que no acudiera la tarde acordada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000587.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "«¿Es que ya no deseas verme? ¿Es que no han significado nada para ti nuestros encuentros?» Carmen se emocionó al leer y se emocionó aún más al saber que la esperaría esa misma tarde.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000588.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "Improvisó una cita de café y paseo con algunas de las señoras habituales en la consulta de José María,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000589.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "Louvet la estaba esperando. Subió la escalera, llamó a la puerta y a los pocos segundos se reencontró frente a frente con Federico. «Bésame».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000590.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "imploró Carmen. Por un minuto olvidó que no eran transparentes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000591.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "Carmen estaba recostada sobre el pecho de Federico. Él fumaba un cigarrillo y de cuando en cuando alargaba el brazo para que la ceniza cayera en un cenicero de latón. Estaban en silencio.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000592.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Solo se oían las caladas en su boca. «Sé que ha ocurrido algo, Carmen. Te noto preocupada». «Lo estoy».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000593.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "contestó ella. Federico apagó el cigarrillo e hirguió su cuerpo, levantando a la vez el de Carmen. «Mírame. ¿Qué ocurre, Nina?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000594.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000607.wav"}
{"text": "A veces la llamaba Nina. Nina de muñequina. Cariñoso apelativo que él utilizaba en sus momentos de flojera.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000595.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "«La Manola, el ama de mis hijos, la conociste en la Garriga, ¿recuerdas?» «Sí», respondió él. «Está al tanto de nuestras citas».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000596.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "«¿Cómo lo sabes?», preguntó. El tono empleado, la pregunta directa, la mirada seria. Nunca antes era había visto.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000597.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "Suponía todo un descubrimiento, esa arista que desconocía y que creía que solo era patrimonio de los maridos apagados, de los otros. Me lo dijo ella, ella me lo dijo, cuando...", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000598.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "Se reclinó sobre el colchón y la meció entre sus brazos. «Carmen, no era mi intención hacerte llorar. Es por mí, por ti, por los dos. Nos jugamos mucho. Nos jugamos seguir viéndonos. Nuestra felicidad, nuestro amor».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000599.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Quizá. Pero esposa, en definitiva. Se lo había soltado como si el reproche hubiera estado aguardando en su boca ese preciso instante. Más de una vez, ella había pensado en el futuro y se había sentido con fuerzas de tomar decisiones que manifestaran la contundencia de sus sentimientos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000600.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "se veía ante el tribunal de turno dispuesto a romper el compromiso del 31 de octubre de 1927.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000601.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "Se desanudó el batín, se metió en la bañera y dejó que el agua se escurriera por su cuerpo. Minutos después volvió a vestirse con la misma rapidez con la que se había quitado la ropa y, apoyando las manos sobre el colchón, se acercó a Carmen.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000602.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "Millones de ejemplares de sus obras se habían vendido en España, en Europa y en Estados Unidos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000604.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "La voz de Federico había mudado. Había dejado de ser la de siempre. Ni siquiera la visó en la frente o en la comisura de los labios, como solía hacer antes de despedirse.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000605.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
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{"text": "Caminó lenta por las calles tantas veces recorridas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000609.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000620.wav"}
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{"text": "Rosellón era una colección de sombras que no necesitaba iluminar para saber a qué correspondía cada una. Al entrar en casa, se descalzó para no hacer ruido y recorrió el pasillo a paso ligero.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000612.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "Giró el pomo de la puerta de la habitación y, palpando la pared con la mano, encendió la luz. «¡Josemaría!», gritó presa del pánico. Su marido estaba sentado en la butaca con el gesto severo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000613.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "La mirada adusta y tenebrosa se clavó en Carmen. Le causó impresión encontrarlo allí, después de tantos días sin verlo en ninguna parte. «¡Qué susto me has dado!» exclamó dejando su bolso sobre la cómoda.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000614.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000607.wav"}
{"text": "«Ven aquí», ordenó él. Carmen se acercó a su marido con las manos cruzadas a la altura del vientre. «Hueles a tabaco». «¿De dónde vienes a estas horas?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000615.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "«Está bien que me fustigues. Lo acepto. Hasta puedo hacer mío el dolor de mi hijo, pero no voy a consentir que te acuestes con otra mujer». José María se quedó paralizado. «No, eso no lo voy a consentir, y el futuro te devolverá el daño que estás provocando a esta familia».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000616.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
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{"text": "Concluyó mordiéndose los labios para no pronunciar el nombre de Mercedes. José María no volvió a hablar. Entre ellos se había impuesto el afán destructor con su maquinaria imparable.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000618.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "Sin matices. La gravedad de la suma de los acontecimientos. El vacío.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000619.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "¿Cómo he sido capaz de caer en esta locura, Manola?", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000621.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "¿Cómo es posible que me haya dejado conquistar por un hombre cuya vida está tan alejada la mía? ¿Cómo he puesto en riesgo mi matrimonio y mi familia? Entre caricia y caricia, la criada ofreció a Carmen el perdón que necesitaba escuchar.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000622.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "Y juntas, igual que habían llorado, escribieron una nota tan breve como la de la primera cita. Cinco palabras.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000623.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "A Valencia llegó Federico cuando la misma luna de Barcelona", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000624.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "Jaime I se llamaba el que trasladó desde Francia los restos mortales del periodista, literato, novelista, político, agitador…", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000625.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "Al día siguiente, el pueblo republicano se echó a las calles de Valencia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000626.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000620.wav"}
{"text": "El cielo de la plaza de Castelar se llenó de miradas para admirar las acrobacias de los aviadores.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000627.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "Era algo más que la simple apuesta por conquistar a una Greta Garbo imaginaria cuya fama inundaba los salones.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000628.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Capítulo 15 Durante semanas, el tormento por la enfermedad del nene tuvo a las mujeres pendientes del mercurio.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000629.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "«Pase, pase, doña Mercedes». Faltaban quince minutos para las cuatro de la tarde, cuando la Manola voló por el pasillo para abrir la puerta.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000630.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "Carmen había intentado sumergirse en la lectura de un libro que le permitiera vivir otra vida para huir de la suya.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000631.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Aquella tarde su parecido con Carmen era extraordinario. Llevaba el pelo suelto, le había crecido hasta rozarle los hombros. Vestía una falda ceñida a la cintura y una blusa en color crudo anudada al cuello con un lazo de terciopelo. Estaba favorecida pese a la preocupación que asomaba en sus pupilas. «Al fondo, ¿no?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000632.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "«Sí, al fondo. El nene ha pasado muy buena mañana. Pensé que vendría con su señora madre», anotó la criada. «Iba a venir, pero se le ha complicado la tarde», contestó en voz muy baja.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000633.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "«Le da a usted el parte y arreglado, ¿verdad?». «¿El señor está en casa?», preguntó tía Mercedes, ignorando el comentario. «Ah», exclamó la manola, «que el señor no está al tanto de su visita».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000634.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "«Bueno», titubeó ella. «No». «¿Por qué iba a saberlo?». «Claro que tonta estoy». «¿Se la anunció a su hermana Carmen?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000635.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "«Ella no tiene por qué estar informada de todo, Manola. Con que se lo diga a usted es suficiente. Mujer es lo mínimo. Si viene a ver a su hijo, que menos que avise a la madre». «¿Qué más da, Manola?», replicó Mercedes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000636.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "«Estoy preocupada por mi sobrino y quiero verlo. Eso es lo importante». «Entiendo, entiendo. Pase», dijo la criada abriendo la puerta del dormitorio del nene.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000637.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000274.wav"}
{"text": "Estaba tumbado boca arriba con el pijama de franela blanco y la mirada perdida.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000638.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "No pensaba moverse de allí hasta que Mercedes se fuera. Pero, de repente, mientras la tía se deshacía en caricias hacia el sobrino, envueltos ambos entre las sábanas, con el olor y el sabor del azúcar en sus dedos y en sus labios, se oyó la voz de Carmen.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000639.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "«¡Manola! ¡Manola, por favor, venga!» Mercedes se paralizó al escuchar a su hermana. «Ya voy, señora», contestó la criada acercándose a la puerta. «Con permiso, doña Mercedes». Salió del dormitorio con el corazón encogido por el miedo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000640.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "«¿En qué piensa?», se atrevió a preguntar la criada. Su nerviosismo no había desaparecido. Estaba ligeramente elevada sobre las puntas de los pies, como solía hacer cuando algo la preocupaba.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000641.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "La mano la echó cuentas. Carmen llevaba casi dos meses sin ver a su hermana. Dos meses esquivándola. Dos meses en los que su madre, ignorándolo todo, insistía en organizar comidas familiares ante las que Carmen disculpaba su ausencia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000642.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Llevaba dos meses disculpándose. «Señora, usted lucha contra sus sentimientos cada día. No hay más que verla. Está reconcomida. Ha adelgazado mucho y si sigue así esto no acabará bien».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000643.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "—Concluyó Carmen, sin saber si su odio era por su hermana o por su marido. —Carmen, escúcheme —dijo la criada armándose de valor—. Escuche con atención lo que voy a decirle. —Mercedes está con el nene. Ha venido a verlo y... —¿Está en mi casa? —preguntó levantándose del sofá.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000644.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "«No he podido evitar que entrara, señora. Entiéndame. Le ruego que me perdone. Carmen», gritó al fin.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000645.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "Pero Carmen ya solo era el aire que dejó al irse, el golpe seco de la puerta al cerrarse, el sonido de sus zapatos por el pasillo. Carmen...", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000646.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Pero eso daría igual. Nadie iba a corregirla, porque quedó registrada para ella y dentro de ella, sin mediación de nadie.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000647.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "No pudo hablar, ni gritar, ni desembuchar la ira que la había invadido minutos antes. Cuando Carmen giró el pomo y dejó que su mirada se colara por la rendija,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000648.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "No necesito ver más, Manola. Es su hermana. ¿Qué clase de hermana roba a un marido? Me has robado a mi marido, Manola. Como un delincuente roba una cartera.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000649.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "«Ay, señora, qué difícil es perdonar». «No la he perdonado. Pero no quiero prohibirle que vea a mis hijos. Y no podré perdonarla en los días de mi vida, aunque me tenga que ir al otro mundo llena de odio».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000650.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "La vio en un estado de regencia en ese futuro que ninguna de las dos sabía qué dirección iba a tomar.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000651.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "Sus votos se abrazarían a los votos de los varones en las segundas elecciones convocadas por la República.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000652.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "Ellas ahogarían el pánico masculino que había hecho correr ríos de tinta en los periódicos y en los diarios de sesiones parlamentarias.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000653.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "Carmen lo había planificado todo al detalle. Las mujeres de Rossellón irían juntas a votar para disgusto de José María, que sin ningún pudor y sin importarle que las criadas pudieran oírle, dijo «No habrá horas en el día». Nadie le miró ni para recriminárselo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000654.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "Aunque no supieran qué pasaba, las niñas y el nene compartían el mismo entusiasmo. No era habitual que todos subieran juntos al coche de Tomás o que la Manola se hubiera quitado el mandil negro o que Rosalía vistiera un traje que le quedaba estrecho. A saber el tiempo que llevaba colgado en el armario.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000655.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "Costó, costó mucho convencerla, porque no veía razón para salir a la calle con tanto frío, niebla y lluvia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000656.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "«Rosalía, no me haga decirle que es una orden. Haga el favor de vestirse», le dijo Carmen al borde de la desesperación.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000657.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000607.wav"}
{"text": "Al final, la criada aceptó vestirse y aceptó votar. Ellas iban a hacer país en las papeletas dobladas entre sus nudillos en tensión.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000658.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "A la salida de misa, las mujeres de Rossellón llegaron a su colegio electoral. La cola daba la vuelta al edificio. Tuvieron que guardar paciente su turno, pero llevaban tanto esperando que aquello era lo de menos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000659.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "«Ley y orden», murmuraba José María, molesto por el tumulto que se había formado. Él creía que aquellas palabras eran exclusivas de un partido, monopolio de una ideología, y con un «tengamos la fiesta en paz» daba por concluida cualquier conversación política.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000660.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Pronunciaba aquellas palabras mirando fijamente a los ojos de su interlocutor, elevando la voz para que todos pudieran oírle.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000661.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "Era su particular aportación a esa derecha contra la que alertaban los anarquistas recordando que Hitler había llegado al poder tras unas elecciones.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000662.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "Barcelona era una fiesta en sus calles y en los centros electorales pese a haber amanecido lluviosa y sin tranvías a consecuencia de una huelga.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000663.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000607.wav"}
{"text": "Damas encopetadas, que nunca antes habían hecho cola ni sufrido empujones ni estrecheces como las de aquel día.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000664.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "Las niñas y el nene no paraban quietos ni un minuto bajo el frío húmedo que acabó por calarles la ropa.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000665.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "«Lléveselos a dar un paseo», ordenó José María a Tomás. «Ya vendrá usted luego a votar». Carmen no disimuló el enfado. Le hubiese gustado que Tomía y Cuyaya presenciaran ese momento decisivo en el que su madre votó lo que le dictó su conciencia y no lo que José María esperaba de ella.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000666.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "«¡Tome, tome!», gritó el señor Ascardó arañando del bolsillo unas monedas. «Vaya con ellos a tomar un refresco a canaletas».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000667.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "Los niños se soltaron de las manos de su madre y corrieron hacia el conductor.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000668.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "La rambla de canaletas era un ir y venir de transeúntes. Tomía agarró del brazo a su hermano mientras Tomás los protegía de la lluvia racheada que empezaba a caer sobre la ciudad, justo cuando llegaban al kiosco. El conductor ni les preguntó qué querían tomar, tal era el frío que tenía.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000669.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "«Póngame algo caliente y deme unos vasos de agua para estos chicos». Tomía protestó. «Yo quería chocolate, Tomás, no es justo». «No hay chocolate, niños. A ver si escampa. Vaya día de perros».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000670.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "Tomía trató de convencer a sus hermanos de que aquella desconsideración de Tomás merecía empezar una revolución en toda regla, pero Cuyaya parecía no oírla. «Hermana, ¿no me oyes? ¿Qué miras?»", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000671.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "—¿Has visto a ese señor? —preguntó. —Al fondo, fíjate, fíjate bien. Tomía olvidó el berrinche y se concentró en el paisaje de caballeros tocados con su sombrero y sus gabardinas, y de mujeres bien vestidas de domingo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000672.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "«Es Federico», susurró Tomía. «Eso, no me salía el nombre», repuso Cuyaya. «El señor de la Garriga. ¿Qué hacemos?» «Nada», exclamó Tomía.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000673.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "Sin contar con su hermana y sin pedir permiso a Tomás, que charlaba con el nene en la barra del kiosco de bebidas, decidió acercarse a Federico. Apenas lo separaban unos metros.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000675.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "«¡Hola!», exclamó. Federico se sorprendió al verla. Le costó reaccionar, pero enseguida recordó que era la hija de Carmen.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000676.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "«¡Qué sorpresa!», dijo él. Elevó el cuello para comprobar quién acompañaba a la pequeña. «Mamá no está», explicó Tomía sin tapujos. «Tampoco, papá. Estamos con Tomás. Solo quería decirle hola».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000677.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "Federico se agachó para hablar con ella a su altura, rozándole la mejilla con la palma de la mano. «Me ha hecho mucha ilusión volver a verte. Saluda a tu madre de mi parte. Ahora debes volver con tus hermanos».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000678.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "Tomía se dio la vuelta y se marchó como había llegado. Resuelta en sus intenciones y segura de que a su madre también le haría ilusión saber de aquel hombre.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000679.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "A poco más de 200 metros, Carmen votó en conciencia. Votó por Federico y pensando en Federico y en el porvenir de Federico.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000680.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Le tembló la mano como vio que le temblaba a la anciana que la precedía en la cola y a la monja y a la joven estudiante.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000681.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "También a la Manola, que votó por su madre y por su abuela. Y por todas las criadas de España para que dejaran de serlo. Y por las bibliotecas municipales y las aulas abiertas. Y por repetir otra vez.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000682.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "Los días pasaron pendientes del escrutinio general, hasta que las urnas anunciaron el triunfo de las derechas y dieron la razón a José María y a los que pensaban como José María.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000683.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "El resultado le devolvió el buen humor. Habían ganado los suyos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000684.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "Que Dios nos pilla confesadas. Y de la misma manera que cambió el país, le cambió el modo a José María.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000685.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Y una mañana se acercó a su mujer y al oído le susurró la palabra tregua.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000686.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "Capítulo 16", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000687.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "El 23 de noviembre de 1933, el Gran Teatro del Liceo abrió sus puertas para la temporada de invierno con un homenaje al compositor gaditano Manuel de Falla.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000688.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "Las calles seguían hirviendo tras las elecciones. La ciudad encaraba su séptimo día de huelga de transportes sin tranvías, sin metro y sin autobuses. Un completo desastre para las barriadas más extremas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000689.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "Precisamente la inauguración del liceo motivó que la empresa del Gran Metropolitano prolongara el servicio especial de la línea Le Seves Liceo hasta las 10 de la noche.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000690.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "La tregua de José María no sorprendió a Carmen. Sabía que las normas sociales acabarían imponiéndose. Mandaba a la casta y permanecer en ella requería mantener la apariencia de un matrimonio bien avenido.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000691.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "Le daba un aire regio y sofisticado. La tregua en la pareja suponía que José María le devolvía la palabra a su esposa.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000693.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "En silencio llegaron al liceo. Una fila de hombres con paraguas protegían a las damas y a los miembros de la sociedad de propietarios del chaparrón que descargó sobre la ciudad.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000694.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "A Carmen le pareció una metáfora perfecta. «Que llueva para que sanen las heridas», pensó para sus adentros cuando bajó del coche y se recogió con una mano el vestido para no empaparlo. «Buenas noches, doctor. Buenas noches, señora».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000695.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "y tiñendo el escenario con la sangre de veinte hombres y mujeres que quedaron fulminados.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000696.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
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{"text": "Playidez se sintió con la misma contundencia. «Sí, qué prisas». Pero Carmen ya no los escuchaba. Solo quería sentarse en su butaca, arroparse hasta taparse la cara con la piel del bisón y esperar a que todo pasara y concluyeran las despedidas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000700.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "La invadió el mismo pánico seco de otras veces, ese que le impedía pensar con claridad, que la emponzoñaba por dentro y la aturdía.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000701.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "Las luces bajaron su intensidad y en aquella herradura de cinco pisos de palcos extraordinarios se hizo la música.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000702.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "El drama vibrante del primer acto de la vida breve, con el perfume de los cármenes granadinos emanando a la vez de la orquesta dirigida por el maestro Lamotte de Griñón, se adueñaron del ánimo de los espectadores.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000703.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "Las manos, cruzadas sobre el vientre, solo se movieron para aplaudir antes del descanso que la llevó al salón de Elvergel, donde se fundió en la marabunta para no ser vista. Los liceístas hablaban de la jornada de votación, del triunfo de la derecha, que ilusionaba e inquietaba en idénticas proporciones a unos y a otros.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000704.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "Al fondo, en un nutrido corrillo de señores sin sus señoras, el presidente Masiá y el alcalde Ayguadé departían sobre las mismas cuestiones.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000705.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
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{"text": "Pero Barcelona vivía entre el miedo y la preocupación.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000707.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "No iba tan desencaminada la señorita Ken en sus argumentaciones parlamentarias.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000708.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "José María contestaba a los comentarios con una sonrisa de asentimiento.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000709.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "La penumbra inundó las calles y las voces de las gentes se fueron difuminando a medida que se alejaban.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000710.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "—¡Soy yo! ¡Soy Soledad! ¡Soledad! ¡Santo cielo! ¡Déjame que te vea bien! ¡Oh, Dios mío! Carmen se abrazó a la amiga. —Soledad, Soledad, ¡cuánto tiempo! ¡Josemaría, haz el favor de venir!", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000711.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "José María salió del coche con el gesto adusto, molesto por el imprevisto, pero tratando de disimularlo. «Soy el doctor José María Escardó, esposo de Carmen. ¿Ustedes?», preguntó llevándose con cortesía su mano a los labios para besarla.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000712.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "Cogidas del brazo, las mujeres entraron en el coche. José María se sentó al lado de Tomás y Carmen y Soledad ocuparon los asientos traseros. No pararon de hablar en todo el camino.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000713.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "«¿Por qué no me has llamado?», preguntó Carmen. «Mis padres siguen viviendo en Munkada. Habría sido fácil localizarme». «Han sido años convulsos. Volví de París sin ganas de nada, con la vida destrozada».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000714.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "«Tomás, por favor», dijo ella, «para el coche cuando pueda». «Señora, no puedo hacer eso», barbuceó el chofer buscando su mirada en el retrovisor.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000715.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
{"text": "«Siga a Tomás. ¿No ve que ha perdido el juicio? No haga ni caso y prosiga su camino», ordenó José María. «No te consiento que hables así de quien ha sido mi mejor amiga durante muchos años. No quiero que te burles de ella, que la trates como si fuera inferior».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000716.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "La rabia se convirtió en frustración por no poder abofetearlo allí mismo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000717.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "Si en los pocos instantes que la veía feliz, contenta, emocionada por un reencuentro inesperado,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000718.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "Una náusea de vergüenza le llegó a la boca. Aquello estaba roto. La tregua solo había sido un paréntesis para mantener la patraña de su matrimonio.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000719.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Le parecieron ojos cómplices ante la bravura de aquel hombre al que todos debían respeto y compostura. Con una voz apenas audible, Tomás pronunció un «buenas noches, señora», y a Carmen le pareció que de verdad se las deseaba.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000720.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Soledad Pumeau había sido una mujer deseada desde que le brotaron los pechos, que disimulaba bajo las blusas para evitar que las miradas cometieran un pecado.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000721.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "Había vuelto de París, a donde se marchó enamorada del primer hombre al que le dejó verlos y tocarlos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000722.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "Volvió antes, sin el marido y sin el amor que se prometieron como si fuera lo único por lo que lucharían.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000723.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "Y ella le contestó que si lo que quería era un hijo, se había equivocado de mujer.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000725.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "Él se lo tomó al pie de la letra, buscó a otra, y de la noche a la mañana, aún bajo los efectos de la cuarentena de soledad, el marido hizo sus maletas y se marchó del hogar en el que habían planeado ser felices.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000726.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "Todo era polvo, gris, ceniza. Todo olía a rancio. Sabían a viejo hasta las lágrimas que llegaban a sus labios.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000727.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "—Soledad —suspiró Carmen—, tu madre siempre fue una mujer de una dignidad insuperable. Aún la recuerdo cuando te recogía en el colegio. Impecable, elegante, bellísima.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000728.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "«Una lástima. Al menos he podido enterrarla». «¿Qué fue de tu hermana Cecilia?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000729.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "«Siempre fuiste muy valiente. Lo demostraste al irte de París. ¡Qué coraje!» Me fui, pero en realidad hacía tiempo que los dos nos habíamos ido, que habíamos dejado de mirar en la misma dirección.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000730.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "«Nos fuimos los dos», dijo Soledad desbordada ya por el relato de su vida. Carmen se removió en el sofá. Las palabras volvieron a ser pronunciadas en su cabeza. «Nos fuimos los dos».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000731.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "¿Se había ido José María mucho antes de cometer su infidelidad con Mercedes?", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000732.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "La manola terció enseguida para impedir que su señora acabara consumida en su propia confesión.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000733.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "«Lo fue, Carmen, pero hay veces que nos empeñamos y nos empeñamos y el destino no lleva escrito nuestros nombres».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000734.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "¿Por qué hubo una tercera vez? Y una cuarta. Creímos que ese hijo que tanto deseábamos acabaría llegando. Nos lo merecíamos. Pero de tanto intentarlo nos quedamos sin amor. Dejamos de querernos. Solo queríamos un hijo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000735.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
{"text": "Siete días después de que Carmen y Soledad se reencontraran en Rosellón, la amiga volvió.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000736.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Barcelona contuvo la respiración y a España le recorrió el miedo de norte a sur.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000737.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "La orden se hizo efectiva en la ciudad en forma de bando municipal del gobernador general de Cataluña, de quien Soledad hablaba como si lo conociera, aunque solo hubiera oído su voz en las llamadas que filtraba a su jefe en el despacho de la sede central de la emisora en la calle Caspe.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000738.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000620.wav"}
{"text": "Carmen nunca dejó de mostrar interés o de escuchar con atención las batallitas que la amiga le contaba.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000739.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "Acordaron merendar por San Esteban a sabiendas de que ella no acudiría a casa de sus padres", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000740.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "Las crónicas daban cumplida cuenta de los detalles más íntimos que precedieron a la muerte de Francesc Macià.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000741.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "En la edición de La Vanguardia del día 26 de diciembre de 1933.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000742.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "El presidente se dio perfecta cuenta de que la nueva lucha que iniciaba contra la naturaleza había de vencerlo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000743.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "Elevó en alto sus ojos y dirigiéndose a aquella de sus hijas que tenía más próxima, dijo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000744.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "El doctor Corachan explicó a los periodistas que la agonía había sido lenta y larga.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000745.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "Su muerte había sido plácida y serena, extinguiéndose poco a poco sin una queja ni un resto de dolor.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000746.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "A las diez y media, el señor Masía entreabrió de nuevo los ojos y los dirigió hacia los que le rodeaban. En un postrer esfuerzo, abrió en cruz los brazos buscando un aliento de vida.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000747.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "Poco después, cuando en el carrillón de la Generalitat sonaba la primera campanada de las once, el señor Masía entregaba su alma a Dios.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000748.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "Ventura Gasol cerró los ojos del presidente y besó su hombro. Humberto Torres se abrazó a su cuerpo. Rodeando el lecho mortuorio estaban su esposa, doña Eugenia, sus hijos, su hijo político, el señor Pérez Farrás, y el capitán señor Ascufet, ambos con sus esposas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000749.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "Se le cayó el periódico de las manos. El capitán señor Ascufet, ambos con sus esposas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000750.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "Un temblor le recorrió el cuerpo, un sudor frío y unas ganas irreprimibles de llorar, o de levantarse y aporrear las paredes, las puertas, las ventanas, abrir una y saltar al vacío, morir para siempre y de una vez para dejar de morir lentamente.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000751.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "Estremecida por haber encontrado el nombre de Federico en la crónica periodística y por haberse topado de bruces con la realidad más absoluta, Carmen enfermó aquel día de San Esteban, dejando los canelones fríos y las neulas en el plato ante la mirada censora de su marido.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000752.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "—¿Puede saberse a qué viene esto ahora, Carmen? —preguntó Josemaría. —Me siento sin fuerzas. El marido le tomó el pulso y comprobó que lo tenía muy débil. Se dirigió a la consulta, sacó del maletín de médico un bote de grajeas y la obligó a tomarse dos delante de él.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000753.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "«¿Qué me das?», preguntó ella al borde del llanto. «Tómatelas», gritó él, «y compórtate delante de tus hijos. Ten un ápice de vergüenza».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000754.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "Federico se giró enfurecido. «Para mí, Masía era como Dios». En los primeros días de enero de 1934, la prensa narró el estreno del nuevo presidente de Cataluña, Luis Cumpanj.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000755.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "Capitans Senyor Escofet i su esposa.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000756.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Pasaron los meses en Rosellón y en la vida de Carmen sin más noticias que las del periódico y la radio que Sole le regaló.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000757.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "Era un hermoso modelo en arce gris y ébano, valorado en 425 pesetas, que la amiga pagó a plazos. Desde entonces las tardes no volvieron a ser las mismas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000758.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "Aquellos hombres y mujeres llenaron las horas de Carmen y las de sus hijos, a quienes decidió entregar todo su tiempo. Con ellos practicaba caligrafía o jugaba a hacer exóticos peinados a las muñecas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000760.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000620.wav"}
{"text": "Como si nada hubiera ocurrido. Como si todo hubiera sido un sueño. Un devaneo irresponsable, pensaba entonces, del que debía apartarse para buscar la felicidad.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000761.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "La manola acudió rauda y veloz, seguida de Rosalía. Por último llegó Conrado y se arrodilló junto a su jefe para continuar con el infructuoso procedimiento.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000762.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "El tono de voz acabó por alertar a la señorita Usandizaga, que impartía sus clases en la habitación del fondo del pasillo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000763.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "«Es una sorpresa», contestó con alegría para restar gravedad al momento. Salieron de casa a toda prisa. «Señora, ¿qué hacemos nosotras?», preguntó la criada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000764.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "«Vayan a Sepo a comprar calcetines», respondió Carmen sin vacilar. «Pero, señora, Manola, no me replique, por favor. Tome», dijo sacando unas monedas del bolso.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000765.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "Cuando subieron al coche con Tomás, Carmen por fin respiró aliviada. «¿Está bien, señora?», preguntó el chofer.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000766.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "Un perfecto desconocido para el mundo, cuya muerte le dio fama en esos ambientes de ociosillos que tanto gustaban de comentar las desgracias.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000767.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Carmen improvisó su ruta. En la sastrería Rudot recogería los vestidos de las niñas. De ahí irían a por dulces al mostrador de Aviñón. Y por último, pararían en la sombrerería Mill. Hacía semanas que debería haber recogido el sombrero de paja negra de Rose Balloua, que pretendía estrenar ese verano.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000768.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "Le gustaba andar sin mirar el reloj, y aquel día tenía la excusa perfecta para enseñar la ciudad a sus hijos y detenerse en los escaparates de las sederías o en los expositores de objetos de arte y bronces que siempre despertaban el interés del nene.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000769.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "Barcelona era, subida de bullangas y serenatas, el folclore de los coros y la solemne procesión del corpus,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000770.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "a la que el matrimonio Oscar Doe nunca faltó hasta que dejó de celebrarse en el año 1931.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000771.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "Barcelona era sus guanterías, las joyerías, las armerías y las tiendas de libros.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000772.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "tanto como ella. Cuyaya era en apariencia más fría, pero cada vez que el nene tenía una recaída no se movía de su lado. De mayor quería ser enfermera.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000773.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Tomía, en cambio, quería ser médico como papá y como el nene, que a su edad ya leía los tomos de medicina que José María le prestaba para que se entretuviera.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000774.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000274.wav"}
{"text": "Desde que tuvo a sus hijos, Carmen se había prometido estar muy alerta para no actuar como su madre. No tenía nada que reprochar a doña Mercedes, salvo haber repetido demasiadas veces el consejo torticero de que se casara. «Cuanto antes mejor», decía la mujer.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000775.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "—A Carmen le habría gustado esperar, recorrer mundo, quizá estudiar en la universidad. Suspiró.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000776.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "Y ahora... Ahora pensaba en cómo serían las hermanas Kuyaya y Tomía. Si se querrían, si se harían sufrir, si quizá algún día se traicionarían. ¿Quién a quién? ¿Y por qué?", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000777.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "La agitación habitual de las calles de Barcelona con los tranvías, el humo de sus coches, las criadas de negro caminito del mercado,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000778.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "Retrataba una realidad que imperiosamente debía volver a ser la suya si no quería enloquecer.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000779.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000607.wav"}
{"text": "—¡Saludos al doctor Ascardó! —le gritó un señor vestido de traje y sombrero, que levantó un poco con la mano derecha para saludarla con respeto.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000780.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "Carmen lo miró de pasada. La sensación de ser identificada con esa facilidad le recordó que había sido descubierta en alguna de sus visitas furtivas a la calle Sicilia y que aún no había investigado cómo, cuándo ni quién la vio.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000781.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "«No vais a comer», reprendió Carmen a las gemelas, mientras ellas se relamían pasando la lengua por los labios para limpiarse el azúcar de las golosinas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000782.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "La sombrerería Mill tenía fama desde que su fundador, Jaume Antunes, de origen italiano, inauguró el primer establecimiento. Corría el año 1815.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000783.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "Empezó a fabricar sombreros de la época que, cuarenta años después, vendería al público en la tienda", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000784.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "Poco después, tras la remodelación que sufrió la ciudad, la familia cambió el local por otro más grande en Fontanella, y ahí seguía 17 años después.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000785.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Carmen empujó la puerta y sonaron unas campanillas que advirtieron de su presencia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000786.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "«¿Sí?», preguntó el nene al ver a Tomás. «¿Podemos, mami?». «Claro, claro», asintió Carmen.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000787.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "De la mano del chofer, los niños cruzaron la calle entre el tumulto de gentes, carros y carretas. Ya dentro de la tienda, Carmen se detuvo a contemplar la exposición de sombreros. «Señora Ascardó, ¿le vamos preparando su pedido?»", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000788.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "«Sí, por favor. Siento el retraso. Debería haberlo recogido hace semanas. En absoluto tiene que disculparse, señora. ¿Le gusta algún modelo?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000789.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "«Son todos preciosos», exclamó Carmen. «Tan femeninos». «Lo son. Ya sabe usted. Dígame qué lleva sobre la cabeza y le diré qué tiene dentro».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000790.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "Y justo cuando los dos empujaron la puerta, cuando ya habían traspasado el dintel y se disponían a enfilar fontanella, justo ahí, Carmen giró la cabeza y lo miró. «¿Conoce al matrimonio?», preguntó el dependiente.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000791.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "Llevaba la caja de su sombrero en la mano. «¿Está bien, señora Ascardó? Está usted muy pálida», insistió. «¿Sí?», preguntó ella llevándose las manos a la cara.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000792.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "«Es la primavera que la sangre altera», contestó el hombrecillo tandado al refranero. «¿Quiere un vasito de agua?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000793.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Cuando José María entró en la alcoba donde Carmen aguardaba a que se produjera ese momento.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000794.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "El marido la miró sin llegar a detenerse en la hermosura de sus formas ni en la sofisticación de las prendas que la cubrían. «¿Quieres?», preguntó ella buscando sus ojos en el reflejo del cristal.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000795.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "«Estoy cansado, Carmen. ¿Puedo hacer que te sientas mejor?», contestó. José María abrió el armario de su ropa, colgó la chaqueta del traje, se desanudó la corbata y se sentó sobre la cama.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000796.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "«¿Son los días?», preguntó sin inmutarse. «¿A qué días te refieres? ¿Dónde está tu calendario?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000797.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "Carmen abrió el cajón de la cómoda y sacó una pequeña libreta de anillas donde anotaba el día exacto de su menstruación. A partir de esa fecha, marcaba con un punto de tinta negra cada día que pasaba para saber con exactitud qué días era fértil.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000798.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "Se lo entregó y esperó a que él contara uno a uno los puntos. «Déjalo, Carmen. Vístete, que no son maneras». Se levantó y tiró con desgana la libreta en el cajón de la cómoda que se había quedado abierto.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000799.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "«José María». José María salió de la habitación sin dar tiempo a los argumentos de Carmen. No había margen. Ni lo habría nunca más, porque si algo tenía claro era que no volvería a engendrar un hijo de ese hombre.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000800.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "La invadió una horrible sensación de vacío. ¿Qué tenía que pasar para resucitar aquel amor escaso? ¿Estaba al alcance de su mano?", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000801.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "«La respuesta ya la sabes, Carmen». Se terminó de desvestir, dobló la enagua y el sostén y se puso el camisón de seda.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000802.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "El sol de junio calentaba los ánimos políticos en las calles. Los últimos acontecimientos anticipaban un otoño convulso que enaltecía todas las conversaciones.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000803.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "«¿Qué pasará, Sole?». Las amigas siguieron compartiendo las tardes en Rosellón a salvo de las revueltas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000804.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "—¿Y? —A él le molestó que yo no hubiera indagado, pero en realidad creo que tuvo miedo de que su mujer se enterara. —¿Está casado? —Sí, Soledad, y tiene dos hijas. —¡Oh, Dios mío!", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000805.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "La última vez que lo vi iba con su esposa. Salían de la sombrerería Mil, ella y él, los dos juntos. —¿Te vio? —preguntó Soledad.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000806.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "¿Cómo puedo ayudarte? Estoy perdida en el infierno. ¿Quieres mi consejo?", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000807.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "«Cualquier hombre, menos Federico». «Cualquier hombre», continuó la amiga sin prestar atención a Carmen, «mataría por estar contigo».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000808.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Carmen se quedó en silencio unos minutos, como si estuviera procesando el consejo de la amiga.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000809.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "«Reconquista a tu marido», le había dicho. Pero a ella le parecía imposible, después del último incidente nocturno. «Yo creo que la situación no es insalvable. En apariencia, José María se comporta como un buen marido». «Tú lo has dicho. En apariencia, pero luego».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000810.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "«Lo sé. Así que…», continuó la amiga, «tú tampoco deberías divorciarte. Somos mujeres, mujeres. Somos mujeres, eh», opuso Carmen, «pero algún día gobernaremos el mundo y nos resarciremos, Sole».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000811.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "—¿Me mantendrás informada? —¿De qué? —Ay, Soledad, ¿de qué va a ser? Tú siempre tienes información de primera mano, seguro que te llegan comentarios. ¿Y quieres que te los cuente? Te ruego que lo hagas, Soledad.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000812.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "Cuando se fue, apoyó la frente en la pared y se golpeó varias veces. «Tengo que tomar decisiones».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000814.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "Su tono no se parecía en nada al que había imaginado cuando se torturaba pensando en cómo hablaría, a qué sonaría.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000815.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Ahora que ya lo sabía, debía hallar el modo de borrar el registro de su memoria. «Empezar de cero», se dijo. «No te queda otra, Carmen».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000816.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "Al día siguiente se presentó en la consulta de José María sin previo aviso. No había pacientes esperando su turno cuando atravesó la sala de espera. «¿Tienes un minuto para mí?», le preguntó. El doctor elevó la mirada y con un gesto la invitó a sentarse.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000817.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000033.wav"}
{"text": "«He pensado que al nene le vendrá muy bien cambiar de aires este verano». «Es posible, pero ¿a qué te refieres con cambiar de aires?». «¿Qué te parece que visitemos a la familia Valls en comillas?», sugirió Carmen.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000818.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "«Podemos ir algún fin de semana de septiembre. Con eso será suficiente». «No será suficiente», contestó el marido. «Ese no debería ser el problema».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000819.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "A Carmen le molestaron las constantes evasivas de su marido, así que siguió relatando sus planes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000820.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "Carmen sabía que él aprovechaba los meses que pasaban en la garriga para volver al lecho de la hermana.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000821.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "A punto estuvo de volver atrás a reprocharle sus mentiras, sus falacias y los embustes,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000822.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "Asomó la nariz en el pasillo y la vio correr hacia su dormitorio, gritando como si estuviera poseída.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000823.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "«Al señor», contestó la criada. «Proceda, por favor, empiece por los niños», ordenó Carmen. José María entró en el comedor, apartó la silla y se colocó las servilletas sobre las rodillas. «Se te va a quedar la cena helada», le dijo Carmen sin mirarlo a la cara.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000824.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "«Con permiso», musitó la criada. «¿Qué hay de segundo?», preguntó el nene con cara de disgusto.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000825.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "«¿Y?», preguntó el padre. «¿Os apetece?». «No mucho», contestó la niña.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000826.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "Carmen le plantó dos besos en las mejillas y ordenó a sus hijos que hicieran lo mismo con Andrés, Antonio y Amaro, los hijos de Catalina, que esperaban junto a su madre, uno al lado del otro por orden de altura. «Niños, enseñad la casa a vuestros invitados».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000827.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Las gemelas y el nene saludaron con desgana a los tres hermanos y lo siguieron hasta su habitación, situada en la segunda planta.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000828.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "Era grande y espaciosa, con tres camas dispuestas en línea, colchas estampadas con enormes flores y separadas por unas mesillas de noche, sobre las que descansaban unas pequeñas lámparas. «Carmen», dijo Catalina, «tu servicio puede subir las maletas. ¿El chofer vuelve a Barcelona?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000829.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000274.wav"}
{"text": "Carmen dudó antes de contestar. Tomás estaba ahí plantado, estirado, como en él era habitual, aguardando la consigna.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000830.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "«Me gustaría que Manola durmiera cerca de las niñas. Yo dormiré con el nene. Ya conoce su delicado estado de salud. A veces se despierta con pesadillas y le cuesta levantarse de la cama. Además, debemos hacer juntos los estiramientos de espalda. Son muy dolorosos para él».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000831.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "«Oh, no, querida, eso no es posible. Las criadas deben estar con las criadas». La Manola lo oyó y la mueca se le torció.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000832.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "«No se preocupe, señora», repuso ésta interviniendo en la conversación de las damas, algo que a Catalina debió de parecerle de muy mal gusto.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000833.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "«Veremos cómo lo solucionamos. En cualquier caso, el nene dormirá conmigo», sentenció Carmen. «Y José María. Es verdad, no ha venido», exclamó al percatarse de su ausencia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000834.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "«Ay, no, Catalina. Olvidé decírtelo. Ayer mismo tuvo que atender a un paciente en estado muy grave y no podrá venir hasta que su estado mejore».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000835.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "«No puedo creerlo», dijo la señora Valls. «Gerardo lamentará mucho su ausencia. Debiste avisarme, mujer. Lo siento mucho. En cuanto el enfermo se reponga, vendrá, vendrá seguro».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000836.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "«No nos preocupemos», dijo volcando su melena sobre la espalda descubierta. «Gerardo tendrá que entenderlo».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000837.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "Las mujeres recorrieron las diferentes estancias de la residencia construida en la última década del siglo XIX a las órdenes de un montañés que había hecho fortuna en las islas del Caribe con el comercio de tabaco.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000838.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "Era amplia y soleada, de tres pisos, escaleras hechas en piedra, suelos de mármol y techos de madera tratada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000839.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "Catalina repetía con frecuencia el calificativo inolvidable. Todo debía ser así, como si ese fuera el fin último de la existencia humana.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000841.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "A la señora no se le podía negar una generosidad innata digna de todos los elogios.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000842.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "Innegable su capacidad para agradar y ejercer de excepcional anfitriona.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000843.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "Catalina no perdía ninguna oportunidad de destacar el valor incalculable de la vajilla,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000844.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Carmen ascendía mientras disfrutaba del zumo de naranja recién exprimido. Catalina no dejaba ni un segundo de silencio e hilaba una conversación con otra.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000845.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "Visitaron Santillana del Mar y sus calles decoradas de palacios y casonas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000846.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Ya cuando el mes agotaba sus días y el viento era más frío en las noches al aire libre.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000847.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000607.wav"}
{"text": "«Querida, sé que algo no funciona en tu matrimonio, pero no quiero meterme». «¿Por qué haces semejante afirmación, Catalina?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000848.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "«No seré yo quien te tire de la lengua, pero se nota que las cosas no marchan, Carmen. Catalina, por favor, solo dime una cosa. ¿De verdad ha estado atendiendo a un enfermo todas estas semanas?»", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000849.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "«No quiero que pienses que soy una chismosa, nada más lejos de mi intención. ¿Qué es de tu hermana? Hace tiempo que no la vemos».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000850.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "«Está muy bien, gracias», contestó ella. «Ha dejado de acompañaros a misa, ¿cierto? Ahora va con mis padres. Están haciéndose mayores, ya sabes, la edad, los achaques. ¿No encontró a ningún hombre?»", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000851.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
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{"text": "Las copas sonaron en aquella noche oscura llena de sombras amenazantes que acabó por consumirlos bajo las mismas sábanas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000857.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "A él y a ella. A José María y a Carmen, que volvieron a ser una pareja bien avenida para el mundo ordinario en el que habitaban.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000858.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "Los Ascardó abandonaron la morada palaciega pocos días después. Y apenas habían pasado veinticuatro horas desde que llegaron a Barcelona, cuando ocurrió todo lo que Carmen había dejado de imaginar.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000859.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "«Míreme, señora», contestó la criada. «¿Qué pasa?». Se levantó del suelo, aún con la pesadez en las piernas tras el viaje a Barcelona. «Tome».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000861.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "—Dijo la Manola extendiendo la mano y entregándole un sobre de tamaño grande en cuyo anverso leyó su nombre y su apellido, escritos a mano con tinta negra. —¿Qué me da, Manola?", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000862.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000620.wav"}
{"text": "No quise echar la vista atrás, no quise mirarte, no quise encontrarme con lo que pudo ser. He intentado que la paz del verano apaciguara mis deseos, pero no lo he conseguido. Aún así, reitero mi respeto sincero a tu decisión.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000863.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Recibe un saludo cordial. Federico. Cuando terminó de leer aquella carta, firmada con su puño y letra,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000864.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "Cuando leyó de nuevo su nombre y releyó algunas frases, «No he dejado de pensar en ti», Carmen se derrumbó sobre la cama. «¿Cómo es posible, Dios mío?», pensó.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000865.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "Se sentía ruborizada y halagada al mismo tiempo. Otra vez el vértigo, la pesadilla de los anhelos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000866.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "Lágrimas en los ojos, respiración entrecortada. «No puedo darte el ciento por ciento de seguridad que tú me pides».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000867.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Todos se habrían dado cuenta de que ese hombre te desea tanto como tú a él. Pero ahora todo podía cambiar. Si vuelves, volverá. Si le escribes, escribirá de vuelta. Si le propones un encuentro, os encontraréis.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000868.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000607.wav"}
{"text": "«Si quieres, querrá». Pasó días de zozobra sin saber cómo reaccionar ante ella misma.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000869.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "Por una parte quería dejarse llevar, por otra, el miedo la atosigaba hasta dejarla sin aire. Miedo a perder a sus hijos. Miedo a la desgracia que se cerniría sobre ellos cuando todos descubrieran que su madre era una adúltera.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000870.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000620.wav"}
{"text": "También miedo a su marido, a la violencia de sus palabras, a que la despojara de todo, de sus gemelas, de su nene enfermo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000871.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "El nene. ¿Qué sería del nene sin ella? Miedo al susurro censor de la sociedad y sus gentes. Miedo. Solo miedo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000872.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "Durante aquellas jornadas luchó contra los latidos de su corazón. Pero cada vez que cerraba los ojos, volvían el cuerpo y la voz de Federico.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000873.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "Se sentía sucia por querer más al amante que al marido. La invadía la vergüenza que fustigaba a las mujeres de su generación.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000874.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "Pero se sentía aliviada al haber certificado que su matrimonio estaba roto del todo y que lo suyo con escufet no había sido una aventura pasajera más.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000875.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "Así llegó el día en el que se preguntó «¿Seré capaz?». Se sentó ante el escritorio del salón, desenfundó una pluma y empezó a escribir la respuesta.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000876.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "Sabía que iniciaba un camino sin retorno. Sabía también que asumía el riesgo de convertir su existencia en algo frágil.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000877.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "Pero pesaba más la poderosa sensación de despojarse de las cadenas de su tiempo, de construir con sus manos un futuro por incierto que fuera, de revolverse contra su condición de mujer sin derecho a amar y a desamar.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000878.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "Silencio. Timbró de nuevo y aguardó. Y volvió a hacerlo, pero tampoco esa vez nadie atendió la llamada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000881.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Entonces sacó el sobre de su bolso y lo metió bajo la puerta. Luego respiró aliviada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000882.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "La Manola recibió el encargo de hacer de Celestina.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000883.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "Carmen necesitaba saber si había leído su carta. La criada aguardó durante horas de días distintos en la Plaza de la República, al sol y a la sombra, con los ojos fatigados de fijarlos, sin descansar un segundo, en la puerta del Palacio de la Generalitat.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000884.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "Desde su posición vio lo que nunca antes había podido observar con detalle, de aquel edificio monumental por el que había pasado mil veces, sin reparar en la belleza de su fachada medieval.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000885.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "Cuando menos lo esperaba, absorta en sus pensamientos, alejando los miedos que también la merodeaban, lo vio. Lo vio a lo lejos como una sombra entre las sombras.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000887.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "«Sí», pensó. «Es él». Se acercó con prudencia hasta confirmar que era Federico. Lo siguió unos metros y cuando lo tenía al alcance de la mano, tocó su hombro.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000888.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "Federico se dio la vuelta y la criada le dijo «tome», y le entregó un papelito con la hora convenida por su señora para volver a verse.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000889.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "«Acérquese», le conminó la criada. «Mi señora le dejó una carta en el piso de la calle Sicilia. ¿Ha podido leerla?». «La he leído esta misma mañana», contestó él.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000890.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "«Dígale a la señora Trilla que no he tenido tiempo de contestar». Federico desdobló el papel y asintió con la cabeza. «Dígale también que allí estaré».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000891.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "A Carmen se le mudó el ánimo cuando la Manola reprodujo sus palabras. «Señora, guárdese de correr riesgos. Por lo que más quiera, que yo sé que son sus hijos, ande con cuidado».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000892.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Carmen agarró con fuerza la mano de la criada. «Manola, nadie podrá suplantar a mis hijos. Créame que nunca los pondré en riesgo».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000893.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "Carmen salió de Rosellón repitiéndose a sí misma la frase que acababa de pronunciar, y las preguntas de siempre expresaron su pensamiento.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000894.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "¿A dónde vas? ¿A qué? ¿Con quién? ¿Para qué? Y, sobre todo, ¿por qué? Recorrió las avenidas que ya conocía.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000895.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "Pasó ante los mismos edificios, el horizonte de la Sagrada Familia al fondo, el olor de la sal, de los carruajes aparcados.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000896.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "Llegó a la calle Sicilia con la respiración acelerada. Quizá fuera la última oportunidad para recuperar un amor que ya no estaba dispuesta a perder.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000897.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "La tarde se había puesto negra, amenazando tormenta de rayos y truenos. «Vamos, vamos, abre». Apenas pasaron unos segundos hasta que, por fin, la puerta se abrió.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000898.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "Y entonces, entonces nada de lo que había imaginado se pareció al reencuentro con ese hombre. Con la urgencia de los besos contenidos, con el sabor de lo prohibido, Federico Ascufet y Carmen Trilla se amaron sin que nada ni nadie pudiera impedírselo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000899.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "En el silencio y la soledad de la vivienda de Sicilia, Federico fue desvistiéndola con suavidad, conteniendo las ganas y la excitación por sentirla tan cerca, su pecho tenso, sus piernas ligeramente separadas, su cuello perfumado, la lencería que vestía sus encantos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000900.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "Con sutiles movimientos, Federico fue guiando a Carmen a través de sus sensaciones. Hinchó el pecho, curvó la espalda y contuvo la respiración.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000901.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "—Federico, una y otra vez. Amame, quiéreme. No nos separemos nunca más, nunca más. El pecado convertido en placer", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000902.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "«No deseo a nadie más que a ti, y nada me hace más feliz que sentir tu aliento, besarte entera, recorrerte, mirarte, hundirme en ti».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000903.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "«Eres un sueño del que no quiero despertar. Déjame mirarte». Se apartó ligeramente y colocó los brazos de Carmen por encima de su cabeza para contemplar la desnudez de su cuerpo envuelto en un escalofrío continuo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000904.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
{"text": "«Déjame, déjame mirarte», repitió. El sudor brillaba en la frente de él, su pelo revuelto, la mirada hambrienta.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000905.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "Federico fue recorriendo sus curvas, desde la barbilla hasta los pies, rodeando sus pechos, continuando por el torso hasta el vientre y debajo de él, entre las piernas, los muslos, las rodillas, los tobillos y los dedos con las uñas pintadas de rojo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000906.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "No. Nunca. Nadie. «No dices nada, Nina». Ella sonrió al escucharle. «Eres mi Nina, ya lo sabes».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000907.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "«No sé cómo he sobrevivido al infierno de este tiempo. Aún no sé cómo he sido capaz de resistir».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000908.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "—respondió ella al fin. —Pero ahora estamos juntos a pesar de que las circunstancias no son favorables. No quiero mentirte. La inestabilidad política es una locura. La situación no se endereza.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000909.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "Carmen no quería hablar de política o que la política volviera a justificarle como si bajo una bandera copiara todo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000910.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "«Aprovechemos el tiempo que hoy tenemos. Mañana, quién sabe qué pasará mañana», se preguntó Federico con la mirada perdida. «Si pudiera contarte».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000911.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "«Todo mi tiempo es tuyo», dijo acercándose de nuevo a sus mejillas para besarlas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000912.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "No ha sido nada fácil, un contratiempo detrás de otro. A veces me siento la peor madre del mundo por dejarme guiar por un instinto que no sé a dónde me llevará o si acabará conmigo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000913.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "Federico se estremeció al escuchar aquella confesión. Entender a una madre sin necesidad de perdonarla. Nunca lo había pensado.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000914.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Los padres podían permitirse el lujo de la ausencia porque venía en su definición natural. Las mujeres, en cambio, abrigaban los hogares. Eran el pegamento de esas familias que nunca se rompían.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000915.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "—El amor —dijo entonces ella—. ¿Cómo se puede querer tanto y a la vez, Federico?", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000916.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "Él nunca se había detenido a pensar en el amor. «¿Qué es el amor?», se preguntó en silencio.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000917.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "Ella se debatía entre el amor de turbulencias al que se había entregado con Federico y el amor de las tardes de domingo a los pies del brasero, en las que no contemplaba más adversidad que la muerte.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000919.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "«¿Y luego? ¿Luego qué?», preguntó él secando las lágrimas que recorrían su rostro. «Verte en la sombrerería con tu esposa me produjo un dolor inmenso».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000920.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Él le selló sus labios con un dedo. «No hablemos de eso, por favor». «Sí, Federico, eso también ha sido parte de mi infierno. No puedo explicarlo sin detenerme en aquel día».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000921.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "«Ya pasó. ¿Crees que para mí ha sido fácil?». Federico no quiso rememorar su sufrimiento. No quiso volver a la sombrerería ni recordar la ciega tarde en la que todo saltó por los aires, con la sospecha de que alguien podía haberlos descubierto.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000922.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "«No quiero juzgar tus sentimientos», dijo ella. «Seguro que para ti tampoco ha sido fácil. Pero no puedo evitar que el recuerdo me asalte cada dos por tres, Federico. Me hace sentir lo que no quiero ser. La otra, la amante furtiva».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000923.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "una cualquiera que se acuesta con el capitán de caballería, al que todo el mundo conoce por su apellido y al que respetan por su vida decente, abnegada y entregada a una causa que no es la mía.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000924.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
{"text": "Carmen, ¿qué más puedo darte para que entiendas que no eres una cualquiera? Dime qué necesitas para sentirte segura.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000925.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "«¿A ti?». El silencio se impuso entre Federico Ascofet y Carmen Trilla.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000926.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "Un silencio elocuente que permitió a Federico olvidarse de la odiosa política, del ruido de sables, de las conspiraciones de los cuarteles, de la huelga general y de las espumosas advertencias del general Domingo Batet.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000927.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "Fueron solo unas horas de evasión que Federico saboreó en los labios de Carmen.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000928.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000166.wav"}
{"text": "Fue una maniobra de la derecha que los obreros entendieron como una provocación en toda regla.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000929.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000285.wav"}
{"text": "Barcelona se apagó el 5 de octubre de 1934.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000930.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "que desconectó las ciudades, paró las rotativas de los periódicos, los trenes y los tranvías,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000931.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "La noche cerrada olía a incertidumbre cuando Federico se dirigió al palacio de la Generalitat, acompañado por el recuerdo de Carmen. «Te quiero a ti», le había dicho. «¿Cómo era posible que ese amor hubiera germinado de tal forma?», se preguntaba su conciencia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000932.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000860.wav"}
{"text": "Y dudaba. Dudaba de si podría darse a esa mujer.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000933.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000386.wav"}
{"text": "Las calles eran un mal pronóstico en sí mismas. Federico sentía que su presente se estaba desvaneciendo, que quizá, ¿por qué no?, Carmen podría convertirse solo en un fantasma que lo merodeara allí donde él estuviera, en ese lugar que la historia quisiera reservarle.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000934.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Él también quería saber. La sede de Radio Barcelona fue incautada por orden del consejero de Gobernación, Josep Dankas. Soledad y el resto de los empleados vieron con sus propios ojos cómo una legión de hombres armados tomaban las oficinas de la calle Caspe.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000935.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "con el aliento espeso de las decisiones que tendría que tomar aquel sábado del calendario de 1934.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000936.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000274.wav"}
{"text": "Se estableció una línea de control a lo largo de Vía Lalletana, la calle Jaime I y la Plaza de la República.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000937.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "Batet intentó sin éxito que los musus se plegaran y evitaran el enfrentamiento.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000938.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "No tomaremos ninguna otra medida distinta a la orden que nos ha encomendado el presidente Kumpansk.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000939.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "Distribuiremos nuestras fuerzas conscientes de que el ejército puede desplegarse con la máxima virulencia.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000940.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "Federico no recordaba haber visto las ojeras negras que rodeaban la cuenca de sus ojos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000941.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "«Vaya a descansar», le dijo al ayudante. «No sabemos cómo acabará este día. Mi capitán, no hay descanso que valga».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000942.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "Las criadas habían corrido los cortinones para no ver el horizonte inflamado de la ciudad. La radio seguía encendida cuando Carmen se levantó a subir el volumen.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000943.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000880.wav"}
{"text": "«¡Shh! Manola, cállase, por favor!», exclamó. Una voz grave anunció la intervención en directo de Cumpanj.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000944.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "Los hombres colgaron cuando faltaban pocos minutos para la hora fijada. José María empujó la puerta del salón de Rossellón. Vestía la bata de médico desabotonada. El pelo revuelto, sus manos rígidas sostenían unas cuartillas y una pluma.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000945.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
{"text": "«Estos niños no deberían estar aquí», indicó. «Pero papá», dijo Tomía. «José María, por favor, no empecemos», suplicó Carmen.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000946.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "La estancia estaba iluminada por una lámpara de pie que emitía una luz tenue y suave.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000947.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001044.wav"}
{"text": "Y hasta Rosalía abandonó la cocina con el rosario entre las manos y el murmullo de un rezo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000948.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "Se oyeron algunas interferencias en los segundos previos a que la voz del presidente de la Generalitat sumergiera a los Ascardó en un silencio que jamás olvidarían.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000949.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "«Catalans?» «No serà capaç», «no serà capaç», mesculló José María. «Les forces monarquitzants i feixistes...» «Xxt!», exclamó Carmen.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000950.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "Las fuerzas monarquizantes y fascistas que de un tiempo a esta parte pretenden traicionar a la República han logrado su objetivo y han asaltado el poder. —¿Pero de qué fuerzas fascistas habla este chalado? —José María, quiero oírlo, queremos oírlo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000951.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000274.wav"}
{"text": "José María se levantó de la silla rumiendo sus palabras. Las criadas se frotaban las manos y Carmen arañaba con las uñas la tela de un cojín.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000952.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000361.wav"}
{"text": "«Nos lleva a la ruina. ¡Este hombre nos lleva a la ruina!» La voz de Gumpanche volvió a hacerse un hueco.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000953.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "Los partidos y los hombres que han hecho públicas manifestaciones contra las menguadas libertades.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000954.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "los núcleos políticos que predican constantemente el odio y la guerra a Cataluña", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000955.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "«¿Será?». José María se acercó con violencia hasta el aparato de radio. Iba a apagarlo cuando Carmen se abalanzó sobre él. «¿Qué pretendes hacer? Si no quieres escucharlo, vete. Nuestro futuro está en juego».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000956.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "Todas las fuerzas auténticamente republicanas de España y los sectores sociales avanzados, sin distinción ni excepción, se han levantado en armas contra la audaz tentativa fascista.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000957.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000840.wav"}
{"text": "—¿No lo oyes? ¿No oyes la disparatada batería de acusaciones que está saliendo por su boca? No te reconozco, Carmen. —¡Shh!", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000958.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "Catalanes, la hora és grave i gloriosa. El espíritu del presidente Macià, restaurador de la Generalitat, nos acompanya.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000959.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000918.wav"}
{"text": "cada uno en su lugar y Cataluña y la República en el corazón de todos. ¡Viva la República y viva la libertad!", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000960.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "En Barcelona, el 6 de octubre de 1934, quedó fechada esa declaración del Estado catalán que recorrió los salones de los hogares y voló a Madrid, a la Presidencia de la República y al despacho del presidente del Consejo de Ministros.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000961.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000031.wav"}
{"text": "Las ovaciones elevaron la intensidad del momento y la bandera catalana quedó izada en el Palacio de la Generalitat. «Batet actuará con toda la crudeza».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000962.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "Tras el presidente Kumpanj, el consejero Ventura Gasol se dirigió a los allí congregados para pedirles que marcharan por Barcelona a llevar la nueva histórica.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000964.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000997.wav"}
{"text": "Nada más escuchar la afrenta de Cumpanj comunicó a Madrid la ruptura de las relaciones con la Generalitat. Poco o nada le importó a su presidente, que sin alterar ni un ápice su hoja de ruta, descolgó el teléfono y ordenó a Batet que se pusiera a sus órdenes. El militar, lejos de obedecer, pidió tiempo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000965.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "«Deme una hora, presidente». Kumpansh aceptó, pero le informó de que ya no habría marcha atrás. Y añadió.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000966.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "«General Batet, tomes el tiempo que me solicita, pero sepa que recibirá la comunicación con el acto que acabo de realizar». Colgó el teléfono y pidió la comparecencia de Federico Ascufet en su despacho. «¡Que se persone de inmediato!», rugió contrariado por la negativa de Batet a obedecer.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000967.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "«No pierda detalle de cuanto vea en la sede de la Comandancia General». «Presidente», interrumpió Federico.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000968.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "Los oficiales ya habían empezado a repartir las copias del bando que declaraba el estado de guerra.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000969.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "En una de las salas colindantes con la calle San Severo y el bello patio de los Naranjos,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000970.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001017.wav"}
{"text": "Federico se pasó las manos por el cabello revuelto, se estiró la chaqueta y volvió a su posición, consciente de que el escalofrío que le recorrió el cuerpo llevaba escrita la palabra «sufrimiento». A las diez y media de la noche, Barcelona se encogió con el primer tiroteo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000971.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
{"text": "La situación se había descontrolado. Las fuerzas adversas habían conseguido llegar hasta las proximidades del Palacio de la Generalidad. «¿Qué está pasando?», preguntó Escufet entre la confusión y el desconcierto. «¿Por qué los nuestros no han podido parar el avance?». «Salgamos a la plaza», ordenó Pérez Farrás.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000972.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000232.wav"}
{"text": "Los dos hombres se dirigieron al centro de la Plaza de la República. Solo cuatro parejas de Mossus protegían las calles que desembocaban en ella.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000973.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "Bajo la luz escasa comprobó que solo tenía una herida menor, quizá producida por el rebote de una bala.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000974.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000975.wav"}
{"text": "«Capitán Escofet, le desinfectaremos la herida». «No es necesario, es superficial». Pese a la resistencia, el médico desinfectó y vendó la pierna a Federico. Lluvet le fue reportando la situación.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000976.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "«La crisis es general en los despachos, en los pasillos, por todas partes se respira la amenaza».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000977.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000620.wav"}
{"text": "Pérez Farrás iba y venía por el edificio, recolocando al personal en los distintos pisos y en las azoteas. El palacio estaba casi a oscuras cuando se cruzaron las miradas del comandante y el capitán. Farrás se acercó al oído de Federico, tratando de contener el temblor de sus manos para no desmoralizar a la tropa.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000978.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "«Nuestros adversarios actúan en virtud de la legalidad constitucional», susurró.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000979.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}
{"text": "«Esto marcha muy mal. Me temo que nadie atenderá la llamada del presidente Kumpansh. ¿Dónde se han metido los cuatro mil escamots? ¿Qué ha pasado con los doscientos guardias de seguridad y asalto?»", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000980.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "«Me temo que estamos solos. No podemos contar con ningún auxilio», añadió Federico. Llegaron las noticias de las primeras bajas de las que Lluvet le fue informando con un hilo de voz.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000981.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000062.wav"}
{"text": "«Nos han matado a Jaume Comta y a González Alba». «No hay tiempo para detenerse en lamentos, Lluvet. El general Batet controla ya todos los centros de resistencia de la ciudad».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000982.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000444.wav"}
{"text": "Entrada la madrugada y cuando ya solo esperaban el ataque al palacio, Batet dio la orden de silenciar los gatillos y cesar el estruendo de las armas hasta que la oscuridad de la noche cediera ante la luz del día.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000983.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "Federico peleaba contra el cansancio que rozaba el límite de sus fuerzas, mientras en Rosellón José María intentó sin éxito que Carmen se metiera en la cama, que se pusiera unos tapones y descansara. «¿Desde cuándo te importa tanto la política?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000984.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000180.wav"}
{"text": "—le preguntó ya con el pijama puesto. Carmen no contestó. Capítulo veinticuatro", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000985.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "Era noche cerrada cuando llegó la comunicación de las últimas deserciones, entre ellas las del comisario general de orden público y la mayoría de los oficiales a su cargo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000986.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "Pérez Farrás y el propio Cumpanj tomaron la precipitada decisión que cambiaría para siempre el signo del destino de Federico Ascufet. Los dos hombres concluyeron que sólo él podría hacerse cargo de la comisaría.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000987.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Pérez Ferraz lo llamó a capítulo y con voz profunda y algo impostada dijo «El presidente y yo hemos pensado que tú eres nuestra última esperanza. Queremos que aceptes la misión de hacerte cargo de la comisaría de orden público».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000988.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "dijo al fin asumiendo el control de las tropas catalanas. «Capitán, hace lo correcto», dijo Pérez Farrás.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000990.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "El presidente Kumpans le entregó un documento para que su autoridad fuera reconocida en la sede de la comisaría general. «Vaya e infórmeme de la situación. Cumpliré la orden, presidente».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000991.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000446.wav"}
{"text": "Federico se encaminó hacia Vía Lalletana presintiendo que el fracaso era inevitable, y no necesitó más que poner un pie en la sede de la comisaría para confirmar sus temores. El panorama era desolador, la desesperanza se podía palpar.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000992.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000088.wav"}
{"text": "Así que descolgó el primer teléfono que encontró y pidió hablar con el presidente Kumpansh.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000993.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "Entonces no hay más opción. Solo puedo rendirme.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000994.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "Federico percibió la emoción en la voz de su presidente. «Voy a comunicárselo a Batet». «Buena suerte, presidente».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000995.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "Se había reanudado el fuego de fusilería y los cañones dispararon sin piedad contra la puerta principal del palacio.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000996.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "«Sin condiciones», añadió. «Yo soy el único responsable». El general Batet respiró aliviado, pero no se detuvo en contemplaciones.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000998.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000692.wav"}
{"text": "«Ordene a los suyos que interrumpan sus hostilidades. Pongan la bandera blanca y salgan ustedes con los brazos en alto». Eran las seis y veinte de la mañana.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_000999.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000620.wav"}
{"text": "La munición debía descargar contra la fachada, pero alcanzó al joven. Lluvet se había protegido tras la balaustrada y se salvó de milagro, pero al levantar la vista sintió cómo la sangre se derramaba por su cabeza.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001000.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "«¡Hijos de puta!» gritó. «¡Hijos de puta!» repitió Lluvet arrastrándose como una culebra hasta llegar al cuerpo malherido e inconsciente del muchacho.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001001.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001009.wav"}
{"text": "El comandante Fernández Unzúe, al frente de una sección con bayoneta calada, entró en el palacio y el Gobierno en pleno fue detenido. También el alcalde y los concejales de Asquerra Republicana y Estat Catalá.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001002.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_001043.wav"}
{"text": "A pie, en fila y esposados, recorrieron Vialayetán hasta Capitanía General, donde el general Batet recibió al presidente Kumpans y al alcalde, Carlas Pisuñe.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001003.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000674.wav"}
{"text": "«¿Qué habéis hecho, compáñez? ¿No sabéis que por la violencia jamás se logran los ideales?». El presidente contestó con una sola frase que marcaba la distancia entre el vencedor y el vencido.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001004.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "«No hemos venido aquí para recibir consejos, general». Acto seguido, declararon ante la autoridad y ofrecieron una versión idéntica de los hechos con los matices que a cada uno le dictó el alma.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001005.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000096.wav"}
{"text": "Y todos, desde el presidente de la Generalitat hasta el último consejero, subieron al mismo autobús que los trasladó al puerto de Barcelona.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001006.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000060.wav"}
{"text": "A bordo del vapor Uruguay, convertido en prisión y amarrado en los diques, esperaron acontecimientos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001007.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "¿Quién le dirá que caí? Lo siento, le dijo Pérez Farrás al verlo entrar en las dependencias militares situadas en la Puerta de la Paz.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001008.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000569.wav"}
{"text": "Antes de que el juez iniciara el interrogatorio, Federico preguntó «¿Qué sabes de Lluvet?». «Ya te lo contaré, ahora no».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001010.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000137.wav"}
{"text": "«¡Guarden silencio!», replicó el magistrado. «¿Ha muerto?», preguntó Federico desatendiendo la orden del coronel Cañadas.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001011.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "Empezó a inquietarse al notar que los grilletes en las muñecas le apretaban los tendones. «¿Ha muerto? ¿Ha muerto? Enric, dime si Lluvet ha muerto». «Guarda en silencio», he dicho. «No».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001012.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000033.wav"}
{"text": "—Susurró el comandante. Pérez Farrás no le pudo ni mirar de frente, porque sabía que sus ojos le devolverían esa imagen vergonzosa y denigrante que se había producido en el balcón de los grandes acontecimientos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001013.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000275.wav"}
{"text": "Carmen se había quedado dormida con la radio encendida en el salón de Rossellón.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001014.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000855.wav"}
{"text": "Pero cuando las comunicaciones volvieron a fluir, se despertó sobresaltada.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001015.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "«Es lastimoso lo ocurrido. Yo lo siento como catalán primero y como español después».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001016.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "Federico lo había dicho sin saber que no habría mañana en su vida. «¿Le sirvo más leche, señora?», preguntó Rosalía. «No», contestó Carmen.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001018.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "«Esté muy pendiente de la puerta. Mi amiga Soledad está al caer». «Sí, señora, no se preocupe». Terminó de beber el café con leche, se vistió con desgana, como si ya nada le importara, y aguardó a que llegara Soledad.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001019.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "Habían conseguido hablar por teléfono. La conversación fue atropellada por el nerviosismo de su amiga. «Déjame que me duche, qué buena falta me hace, y voy para allá», le había dicho.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001020.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "Pero no lo hizo. Soledad entró precipitadamente en el salón. «¿Qué pasa? ¿Qué pasa?», preguntó Carmen alterada cuando la amiga cerró de un portazo la puerta del salón. «¿Pueden oírnos?», preguntó.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001021.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000440.wav"}
{"text": "Le faltaba el aire, la voz entrecortada, las palabras atropelladas por la ansiedad. «No, no, estamos solas. ¿Qué ocurre? Dame primero un abrazo, por favor. No sabes lo que he sufrido pensando en ti». Las amigas se abrazaron hasta que Soledad se separó de Carmen y, mirándola fijamente a los ojos, le dijo «¿Qué?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001022.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "Una sacudida recorrió su cuerpo. Su corazón se aceleró, oprimiendo con fuerza su pecho. «Se celebrará un consejo de guerra», continuó diciendo la amiga.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001023.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "«Espera lo peor, Carmen». «¿Qué es lo peor, Soledad?» «El fusilamiento». A Federico se le revolvieron las tripas cuando la camioneta escoltada por la Guardia Nacional Republicana llegó al castillo de Montjuic.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001024.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000018.wav"}
{"text": "Solo había sentido asco por aquella fortaleza que le recordaba lo peor del pasado. La semana trágica de 1909 o el conflicto de la canadiense diez años después, en 1919.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001025.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000556.wav"}
{"text": "Tres mil obreros fueron encerrados allí tras el conflicto laboral de la compañía que abastecía de luz a Barcelona.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001026.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "El coronel jefe de la fortaleza y los oficiales del grupo de observación de artillería", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001027.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "Los muros eran blancos por la cal, las celdas, estrechas y sin ventanas. Sin luz, sin agua, sin una letrina donde vaciar el cuerpo. Una cama y una silla. Eso era todo.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001028.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000620.wav"}
{"text": "La cantina del castillo les ofrecerá esta noche un par de huevos fritos. No hay más. Cuando la ciudad recupere la normalidad, el cantinero hará un nuevo aprovisionamiento. Mantengan la calma.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001029.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "Los tobillos y las muñecas pesadas, como si hubiera dormido con los grilletes.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001030.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000989.wav"}
{"text": "Lo recibe el coronel Cañadas. Le acompaña su secretario, el capitán Mola.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001031.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000603.wav"}
{"text": "El coronel les notificó el proceso y les preguntó si querían ampliar su primera declaración.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001032.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000963.wav"}
{"text": "Como saben, en toda causa militar el procesado puede escoger libremente a su defensor.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001033.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000324.wav"}
{"text": "Pérez Farrás no dudó ni un segundo en mencionar el nombre del letrado a quien encomendaba su defensa.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001034.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000724.wav"}
{"text": "Pero en aquel momento decidió que la defensa del comandante Pérez Farrás debía ser la misma que la suya.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001035.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Debería haberse comido las palabras, porque cuando a continuación preguntó por su ayudante de campo,", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001036.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000759.wav"}
{"text": "pensó Federico. «Que sea ya que nos juzguen, que nos fusilen, que nos maten». «¿Y Carmen?».", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001037.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000159.wav"}
{"text": "o del circo barcelonés que reanudó sus representaciones con los bailadores chavalillos sevillanos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001038.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000396.wav"}
{"text": "Tomates, cebollas, ajos, fruta mordisqueada a saber si por perros, gatos o gusanos.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001039.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000886.wav"}
{"text": "Todos aguardaban como agua de mayo el desembarco de un cargamento de 40.000 kilos de peces.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001040.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000388.wav"}
{"text": "La ciudad se preparó para las manifestaciones de duelo por los caídos en actos de servicio.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001041.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000879.wav"}
{"text": "En todos los centros oficiales se hizo la bandera nacional. Tardó en izarse la catalana. Tardó. Pero acabó ondeando con arreglo a la legislación.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001042.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000530.wav"}
{"text": "Eso significaba sustituir cañones por ametralladoras que apuntaban hacia las calles Fiballé y Jaime I.", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001045.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000813.wav"}
{"text": "Para Carmen era muy difícil incorporarse a esa normalidad, que solo pregonaban los periódicos, los noticieros de la radio y los políticos que visitaban", "audio": "es/s6/audio/es_s6_001046.wav", "voice_prompts": "es/s6/audio/es_s6_000081.wav"}