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|---|---|
Sol de la tarde, que ponías el reflejo
De tu lumbre lejana, como un reir de viejo,
En la torre de aquella casa, nido de hidalgos,
Con aroma de mosto en el zaguán y galgos
Atados en la puerta: La casa que fué mía,
De donde peregrino y pobre, salí un día. | 39sexteto |
El último y el primero:
rincón para el sol más grande,
sepultura de esta vida
donde tus ojos no caben. | 11cantar |
Escapa, mi ave,
que los espantapájaros
son, vivos, hombres. | 8haiku |
Mas no cabe presunción
en toda vuestra morada;
que aunque os veis ya declarada
de tan alta condición,
no sois por eso mudada.
Si os alteran los favores
de los divinos amores,
por la respuesta parece,
la mi ánima engrandece
al señor de los señores. | 6copla_real |
Que mucho hayas llamado
lo dificulto
pues pobre porfiado
saca mendrugo;
y si te cansas,
de conseguirlo pierdes
las esperanzas. | 27seguidilla_compuesta |
En lo alto del cielo
suenan clarines,
coronando a María
los serafines | 22seguidilla |
Ah Mingo Revulgo, Mingo,
Ah Mingo Revulgo, ahao
¿qué eso de tu sayo de blao?
¿no le vistes en domingo?
¿Qué es de tu jabón bermejo?
¿por qué tras tal sobrecejo?
Andas esta madrugada
la cabeza desgreñada
¿no te llotras de buen rejo? | 38novena |
Y se cierra, como la sensitiva,
si la llega a tocar la mano viva. | 3couplet |
Por las calle en cuesta, por los arcos,
por la libre baranda el heliotropo
de la voz va enredando su caliente
melancolía. | 36estrofa_sáfica |
No pienses, poeta, que ciertas señales
y sueños diversos no me demostraron
los daños futuros y vinientes males
de la real casa según que pasaron;
que las tristes voces del búho sonaron
por todas las torres de nuestra morada,
do fue vista Iris, deesa indignada,
de quien perecieron los que la miraron. | 41copla_arte_mayor |
Los placeres y dulzores
de esta vida trabajada
que tenemos,
no son sino corredores,
y la muerte, la celada
en que caemos:
No mirando a nuestro daño,
corremos a rienda suelta
sin parar;
des que vemos el engaño
y queremos dar la vuelta,
no hay lugar. | 31estrofa_manriqueña |
Cantando estaba una vez
en una gran diversión;
y aprovechó la ocasión
como quiso el Juez de Paz...
se presentó, y ahí no más
hizo una arriada en montón. | 12sextilla |
Si me quitas la vida,
tú te lo pierdes
porque quedas entonces
sin alfileres;
porque el morirme
puede que me acomode
por verme libre. | 27seguidilla_compuesta |
Clama en su auxilio al cielo
y pronto lo consuela,
siendo, en carro de luces,
Elias arrebatado de la tierra. | 17endecha_real |
Mas no pudiendo ya más sustenerse,
en tierra con dolor cae, y se queja;
de allí, cuanto el mirar puede extenderse,
mira el airado Amor que se le aleja.
Desesperada al fin, deja caerse
de un gran río, el cual salva la deja
de la otra parte. Allí, mientra recela,
el dios Pan con palabras la consuela. | 4octava |
Todo es abstracto, la esperma:
eclipses de fuego lento
enseña el último aliento
para que la sombra duerma.
Hay quietud, el llanto merma
tras los minutos, florece
el olvido, se humedece
de dolor en cada paso.
La tierra le da un abrazo
a lo que le pertenece. | 13espinela |
Aurelio Alejandro fue
en disciplina y rigor
de la guerra;
un Constantino en la fe,
Camilo en el gran amor
de su tierra. | 12sextilla |
Todo eran apariciones,
raros acontecimientos,
secretas conversaciones,
todo ruidos y visiones
y diabólicos portentos. | 29quintilla |
¿Qué importa, si con el manto
están haciendo caireles
y mostrando por canceles
eso que encarecen tanto? | 19redondilla |
Estos chopos del río, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.
¡Alamos del amor que ayer tuvisteis
de ruiseñores vuestras ramas llenas;
álamos que seréis mañana l... | 21silva_arromanzada |
Me detuve en la senda,
Y respire el ingenuo
Aire de la leyenda. | 10tercetillo |
Yo hice el mundo en mi lengua castellana
y aprendí el nombre exacto de las cosas
—madre, tierra, silencio,
hermano y compañía—,
supe entonces que sólo las palabras
eran de cuanto existe la medida.
El mundo se hizo en mí
a fuerza de palabras
y el verbo transformado en realidades
fue de pronto madera, ... | 35unknown |
la sombra de una haya
estava el moro Galvar
mirando el castillo fuerte
do vio Morïana estar.
El yelmo tiene quitado
por poder mejor mirar,
de rienda tiene el caballo,
que no lo quiere soltar,
con la mano en la mejilla
no cesando de llorar;
cuando con solloços tristes,
entre llanto y sospirar,
començo el moro quejando
d... | 1romance |
Sobre el arena sentada
de aquel río, la vi yo,
do con el dedo escribió:
"Antes muerta que mudada".
¡Mira el amor lo que ordena,
que os viene a hacer creer
cosas dichas por mujer,
y escritas en el arena! | 28copla_castellana |
Días ha que me prendiste
y sabéis que yo soy vuestro;
días ha que yo os demuestro
la llaga que vos me hiciste.
Desde aquel día tan triste,
cuando primero yo os vi,
días ha que me vos di,
ya sea que lo encubriste.
| 40copla_arte_menor |
Si tú haces que oya
debajo desta hiedra
mis lágrimas, que siguen tu armonía,
octavo muro a Troya
renacer piedra a piedra
hará tu son de su ceniza fría,
que es más posible caso
convocar piedras que enfrenalle el paso. | 4octava |
Dichosos los que baña
el Miño, los que el mar monstruoso cierra,
dende la fiel montaña
hasta el fin de la tierra,
los que desprecia de Eume la alta sierra. | 14lira |
¿Me das, pues, tu asentimiento?
Consiento.
¿Complácesme de ese modo?
En todo.
Pues te velaré hasta el día.
Sí, Mejía.
Páguete el cielo, Ana mía,
satisfacción tan entera.
Por que me juzgues sincera
consiento en todo, Mejía. | 0ovillejo |
estando conmigo a solas
me viene un antojo loco
de burlar con causa un poco
de las trovas españolas
al presente;
de aquellas principalmente
muy altas, encarecidas,
excellentes y polidas,
que mucho estima la gente. | 38novena |
Vuelvo la vista, a MANTÜANO veo,
que tiene al gran VELASCO por mecenas,
y ha sido acertadísimo su empleo; | 33terceto |
Almas cándidas, Santos Inocentes
que aumentáis de los ángeles el coro:
al que llamó a los niños a su lado
rogadle por nosotros. | 21silva_arromanzada |
¡Que hube yo de ser agora
destas monjas sacristán!
Enloquecido me han.
Pues ¡es que el son empeora! | 19redondilla |
Al ocioso y muy amigo
de vivir sin trabajarlo
si lo hallás
no se le tarda el castigo
bien que sea el castigarlo
por demás. | 31estrofa_manriqueña |
Libre la frente que al casco rehúsa,
casi desnuda en la gloria del día,
alza su tirso de rosas la Musa
bajo el gran sol de la eterna armonía. | 7serventesio |
También quiero deseoso
saber de vuestra excelencia,
por eso tened paciencia,
pues tenéis, Señora, esposo,
si venís con su licencia;
que no la debió dar él,
siendo sabio y tan fiel,
para ir sola una doncella;
y ya que vengáis con ella,
¿cómo viniste sin él? | 6copla_real |
Busca a tu complementario
que marcha siempre contigo
y suele ser tu contrario. | 10tercetillo |
¡Y qué jugadas se armaban
cuando estábamos riunidos!
Siempre íbamos prevenidos
pues en tales ocasiones,
a ayudarles a los piones
caiban muchos comedidos. | 12sextilla |
Un clima de oro maduraba apenas
las diurnas longitudes de su cuerpo
llenándolo de frutas extendidas
y oculto fuego. | 36estrofa_sáfica |
Muy grande fué mi favor,
grande mi prosperidad;
a sola mi voluntad
reconoscí por señor;
en mis brazos se acostaron
esperanzas, y no vanas;
tiempo fué y horas ufanas
las que mi vida gozaron. | 28copla_castellana |
Regalo y amor mío, a quien más quiero,
si muriéramos ambos juntamente,
poco dolor tuviera, pues ausente
no estaría de vos, como ya espero. | 24cuarteto |
Me embriagan las mujeres de otoño.Tienen flores
mustias bajo su brazos, y son como la tarde...;
estrellas tristes abren sus ojos en amores,
cual un fuego rosado que arde y que no arde... | 7serventesio |
No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera. | 14lira |
Sobre la terraza, junto a los ramajes,
diríase un trémolo de liras eolias,
cuando acariciaban los sedosos trajes
sobre el tallo erguidas las blancas magnolias. | 7serventesio |
Las dádivas desmedidas,
los edificios reales
llenos de oro,
las vajillas tan fabridas,
los enriques y reales
del tesoro;
los jaeces, los caballos
de sus gentes y atavíos
tan sobrados,
¿dónde iremos a buscallos?
¿qué fueron sino rocíos
de los prados? | 31estrofa_manriqueña |
Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.
| 5cuarteta |
Las crueles hermanas, envidiosas
de tal prosperidad, sin reposarse,
habiendo con maneras cautelosas
pensado cómo a Psique han de mostrarse,
volviendo a verla, entre mil otras cosas,
le aconsejan que quiera asigurarse
matando al invisible y fiero esposo,
el cual es un dragón muy venenoso. | 4octava |
Está la perra Justilla
que viste tan denodada,
muerta, flaca, trasijada,
juro a diez que habrás mancilla:
con su fuerza y corazón
cometíe al bravo leon
y mataba el lobo viejo:
hora un triste de un conejo
te la mete en un rincón. | 38novena |
¿Entre qué manos, dime,
duerme la noche,
la música en la brisa,
mi amor en dónde? | 22seguidilla |
Puede esplicarse el ansia, la locura
con que el amor sus fuegos alimenta,
puede el dolor, la pena mas violenta
exhalar por el labio su amargura.
| 24cuarteto |
Han querido enturbiarnos la memoria
—rastrojo y cuenta nueva—
desteñir nuestra sangre
con el color azul de las infamias
nuestra sangre encarnada
y rebelde y bravía
como un vaso de vino
con regusto de madre
con sabor de madera
con la dulce añoranza
del trujal y la lluvia. | 35unknown |
Es el campo undulado, y los caminos
ya ocultan los viajeros que cabalgan
en pardos borriquillos,
ya al fondo de la tarde arrebolada
elevan las plebeyas figurillas
que el lienzo de oro del ocaso manchan.
Mas si trepáis á un cerro y véis el campo
desde los picos donde habita el águila,
son tornasoles de ... | 35unknown |
Fortuna no discrepante
a sabia naturaleza,
tales dos vuestro semblante
fabricaron sin pereza:
De su perfeta belleza,
Con voluntad muy sincera,
Venus os hizo heredera,
y Palas, de su destreza. | 40copla_arte_menor |
Desbordadamente sorda
la leche alumbra tus huesos.
Y la casa se desborda
con ella, el hijo y los besos. | 5cuarteta |
¡Mística oración!
¡Dulce posesión!
¡Tetragrámaton! | 10tercetillo |
Delio a las rejas de Elisa
Le canta en noche serena
Sus amores.
Raya la luna, y la brisa
Al pasar plácida suena
Por las flores. | 31estrofa_manriqueña |
Lo que esta mi trova reza
no fue, señora, escusado,
pues sirve de haber mostrado
a do llega mi simpleza.
Ya no dejará de ser
invención de alguna cosa,
pues os será nueva glosa
de mi poquito saber. | 28copla_castellana |
Almanzor, que benigno y despojado
Dal aparato y gravedad, andaba
Acalorando entre el gozoso pueblo
E l general contento, cerca pasa.
E n tan triste actitud j u n to á aquel tronco
Descubre acaso al Huérfano^ se para,
Y se acerca j y asiéndole la mano.
Cariñoso le dice estas palabras :
¿ Q u é es esto, c a p i t á n de ... | 18romance_arte_mayor |
A dó iré triste, que alegre me halle,
pues tantos peligros me tienen en medio,
que llore, que ría, que grite, que calle,
ni tengo, niquiero, ni espero remedio.
No quiero que quiere, ni quiero querer,
pues tanto me quierer tan rabiosa plaga,
ni ser yo vencido, ni quiero vencer,
ni quiero pesar, ni quiero placer,
ni sé q... | 38novena |
Triste cosa es el sueño
que llanto nos arranca;
mas tengo en mi tristeza una alegría...
¡Sé que aún me quedan lágrimas! | 21silva_arromanzada |
Los bienes son males,
los males son bienes...
Las mis alegrías, ¡cómo se me han vuelto
fatigas de muerte! | 26seguidilla_gitana |
El hombre está entregado
al sueño, de su suerte no cuidando;
y, con paso callado,
el cielo, vueltas dando,
las horas del vivir le va hurtando. | 14lira |
A pasar fatigas
estoy ya tan hecho
que las alegrías se me vuelven penas
dentro de mi pecho. | 26seguidilla_gitana |
Anda y que te den un tiro...
con pórbora e mis ojos
y balas e mis suspiros. | 30soleá |
El alcázar en que mora
la bella ninfa oriental,
es alcázar sin igual
por lo mucho que atesora;
y cuando el cielo colora
el sol claro en mil reflejos,
se ven brillar desde lejos
en los muros, incrustados,
los arabescos dorados
y bruñidos como espejos. | 13espinela |
Las visiones acabaron,
y olvidadas las consejas,
los mozos las despreciaron,
las muchachas se casaron,
y se murieron las viejas. | 29quintilla |
El nuevo soberano de Castilla,
Fernán-González de glorioso nombre,
A gozar de aquel dia delicioso.
Tregua del crudo invierno, por los bosques
Y llanuras que Salas señorea,
Corriendo galgos y volando azores,
Con sus pajes andaba y ballesteros,
Y con lo mas granado de su corte.
Rui-Velázquez también le acompañaba ;
Pues ... | 18romance_arte_mayor |
¿No te bastan los rayos de tus ojos,
de tu mejilla la purpúrea rosa,
la planta breve, la cintura airosa,
ni el suave encanto de tus labios rojos? | 24cuarteto |
Lástima causen a tu pecho, ¡oh niño!
las voces mías, mis dolientes voces.
¡Ay! si conoces el dolor que causas,
¡lástima ténme! | 36estrofa_sáfica |
Lo mismo que un olivo
con una encina,
me juntaré contigo,
morena mía.
¡ Mayo de olor,
me mueven en tus aires
vientos de amor! | 27seguidilla_compuesta |
que fulge y huele a vida, con el vino
que guardaste en los odres de las pieles
caminadas, translúcidas y suaves,
embriágalos con vino puro y claro,
úngelos en lo alto de la noche:
la Memoria embalsama nuestros cuerpos. | 39sexteto |
El sudor mi rostro quema,
Y en ardiente sangre rojos
Brillan inciertos mis ojos,
Se me salta el corazón.
Huye, mujer; te detesto,
Siento tu mano en la mía,
Y tu mano siento fría,
Y tus besos hielos son. | 15octavilla |
esplendente claridad
de brillo santo y fecundo
que derrama sobre el mundo
fe, esperanza y caridad;
celeste felicidad,
creación gigante que asombra;
Dios, que el diablo no le nombra
sin una oraión bendita;
la luz, la gloria infinita;
y... de repente, la sombra. | 13espinela |
citarista, dulce hija
del Archipoeta rubio,
si al brazo de mi instrumento
le solicitas el pulso, | 11cantar |
Allí va el dios en celo tras la hembra,
y la caña de Pan se alza del lodo;
la eterna vida sus semillas siembra,
y brota la armonía del gran Todo. | 7serventesio |
Voz que incesante con el mismo tono
canta el mismo cantar;
gota de agua monótona que cae,
y cae sin cesar. | 21silva_arromanzada |
El niño de María
No tiene cuna;
Su padre es carpintero,
Y le hará una. | 22seguidilla |
Ya de los temores cesaba el combate
al ánimo aflicto, y yo reposaba
segura y tan quieta; de ningún rebate
ni otro infortunio ya me demoraba.
Y como la lumbre fatal se acostaba,
levánteme leda con mi compañía,
y por la floresta hicimos la vía
del real palacio donde yo habitaba. | 41copla_arte_mayor |
De tan probados enemigos tuyos
ni esperes bien, ni temas lo distinto;
que aquella fortaleza de tu pecho
ha de amansar tu daño, | 37estrofa_francisco_de_la_torre |
«Y pues vos, claro varón,
tanta sangre derramasteis
de paganos,
esperad el galardón
que en este mundo ganasteis
por las manos;
y con esta confianza,
y con la fe tan entera
que tenéis,
partid con buena esperanza,
que esta otra vida tercera
ganaréis.» | 31estrofa_manriqueña |
Brinca la rana
a su bello estanque,
brinca contenta. | 8haiku |
y sentadas en damasco,
piden con grande mesura
el cofre de la hermosura,
que abierto puede dar asco | 19redondilla |
Y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
la otra fue más sensitiva
cual no pensé encontrar jamás. | 7serventesio |
A este escuadrón tan santo,
Compañía guerrera
de Jesús, acomete
del abismo la envidia más sangrienta. | 17endecha_real |
En esto, otro milagro, otro estupendo
prodigio se descubre en la marina,
que en pocos versos declarar pretendo. | 33terceto |
El eco de un suspiro que conozco,
formado de un aliento que he bebido,
perfume de una flor, que oculta crece
en un claustro sombrío. | 21silva_arromanzada |
Parece como las flores
en el tiempo del estío,
a quien fallece rocío
y fatigan las calores:
perdió todos sus valores,
perdiendo vuestra presencia,
cuya imagen y prudencia
vence buenas y mejores.
| 40copla_arte_menor |
Escribió sus hazañas
oh gran Teresa
que si tu pecho es julio
tu mano es César:
Doctora,
fue esta divina monja,
y muchas
hay que serlo presuman,
más ellas,
solo son bachilleras. | 16chamberga |
Yo vi de Macrobio, de Guido y Valerio
escritos los sueños que algunos soñaron,
los cuales denotan insigne misterio,
según los efectos que de sí mostraron;
oían atentos los que se admiraron
y de tales casos hicieron mención,
ca no será menos la mi narración,
mediante las musas, que a ellos guiaron. | 41copla_arte_mayor |
Levantándose el griego, tendió la palma llana
y volviose a sentar, tranquila su alma sana;
levantose el bellaco con fantasía vana,
mostró el puño cerrado, de pelea con gana. | 9cuaderna_vía |
Nace el arroyo, culebra
Que entre flores se desata,
Y, apenas, sierpe de plata.
Entre las flores se quiebra,
Cuando, músico, celebra
De las flores la piedad,
Que le da la majestad
Del campo abierto á su huida:
¿Y, teniendo yo mas vida,
Tengo menos libertad? | 13espinela |
Me acuso de no amar sino muy vagamente
una porción de cosas que encantan a la gente | 3couplet |
¡Digno presente por cierto
se deja a la amarga vida!
¡Abandonar un desierto
y darle a la despedida
la fea prenda de un muerto! | 29quintilla |
Después la noche
del dolor de la estrella
que fue fugaz | 8haiku |
y la musa de Bécquer del ensueño es esclava
bajo un celeste palio de luz escandinava. | 3couplet |
¿Con qué luz a Dios veré?
Con luz de fe.
¿Quién me dará confianza?
La esperanza.
¿Quién me asegura favor?
El amor.
Entraré ya sin temor
a gozar el bien perfeto,
pues sólo Dios es objeto
de fe, esperanza y amor | 0ovillejo |
Pues ni opulencia, ni haces consulares
Lanzan del pecho la aflicción penosa,
Ni las inquietas cuitas que revuelan
Por los techos dorados. | 37estrofa_francisco_de_la_torre |
De amor por su Reina ciega,
Brihuega.
No hay nombre que mejor cuadre,
Madre.
Pues la perla que atesora
adora.
El día de la Señora
la más solemne función
por la tarde en procesión
Brihuega a su madre adora. | 0ovillejo |
El aire se embalsama con aromas de heno,
Y los surcos abiertos esperan el centeno,
Y en el húmedo fondo de los verdes herbales,
Pacen vacas bermejas, entre niños zagales,
Cuando en la santidad azul de la mañana,
Canta húmeda de aurora la campana aldeana. | 39sexteto |
Un paleto en la corte
preguntó a un tuno
¿Qué cosa son los celos,
que no hallo uno?
Y dijo el majo:
ya de esas frioleras
nadie hace caso. | 27seguidilla_compuesta |
Adondequiera que la vista clavo,
torno a ver tus pupilas llamear;
mas no te encuentro a ti; que es tu mirada:
unos ojos, los tuyos, nada más. | 21silva_arromanzada |
Subsets and Splits
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