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A través del espejo - Lewis Carroll
Capítulo 1: LA CASA DEL ESPEJO
Desde luego hay una cosa de la que estamos bien seguros y es que el gatito blanco no tuvo absolutamente nada que ver con todo este enredo... fue enteramente culpa del gatito negro. En efecto, durante el último cuarto de hora, la vieja gata hab ía sometido al minino blanco a una operación de aseo bien rigurosa (y ha...
A través del espejo - Lewis Carroll
Capítulo 2: EL JARDIN DE LAS FLORES VIVAS
–Veré mucho mejor c ómo es el jard ín –se dijo Alicia – si puedo subir a la cumbre de aquella colina; y aqu í veo un sendero que conduce derecho all á arriba...; bueno, lo que es derecho, desde luego no va... –aseguró cuando al andar unos cuantos metros se encontró con que daba toda clase de vueltas y revueltas–...
A través del espejo - Lewis Carroll
Capítulo 3: INSECTOS DEL ESPEJO
Naturalmente, lo primero que ten ía que hacer era lograr una visión panorámica del país por el que iba a viajar. –Esto se va a parecer mucho a estar aprendiendo geograf ía –pensó Alicia mientras se pon ía de puntillas, por si alcanzaba a ver algo m ás lejos–. R íos principales... no hay ninguno. Monta ñas pr...
A través del espejo - Lewis Carroll
Capítulo 4: TWEEDDLEDUM Y TWEEDLEDEE
Ambos estaban parados bajo un árbol, con el brazo por encima del cuello del otro y Alicia pudo percatarse inmediatamente de cuál era qui én porque uno de ellos llevaba bordado sobre el cuello «DUM» y el otro «DEE». –Supongo que ambos llevar án bordado «TWEEDLE» por la parte de atrás –se dijo Alicia. Estaban ahí ...
A través del espejo - Lewis Carroll
Capítulo 5: AGUA Y LANA
Y mientras decía esto cogió el mantón al vuelo; mir ó alrededor suyo para ver si encontraba a su due ña: al momento apareció la Reina blanca, corriendo desalada por el bosque, con los brazos abiertos en cruz, como si viniera volando; y Alicia se acercó muy cortésmente a su encuentro para devolverle el mantón. ...
A través del espejo - Lewis Carroll
Capítulo 6: HUMPTY DUMPTY
Sin embargo, lo único que le ocurri ó al huevo es que se iba haciendo cada vez mayor y m ás y más humano: cuando Alicia llegó a unos metros de donde estaba pudo observar que ten ía ojos, nariz y boca; y cuando se hubo acercado del todo vio claramente que se trataba nada menos que del mismo Humpty Dumpty. – ¡No pu...
A través del espejo - Lewis Carroll
Capítulo 7: EL LEON Y EL UNICORNIO
Al momento comenzaron a acudir soldados c orriendo desde todas partes del bosque, primero de a dos y de a tres, luego en grupos de diez y veinte, y finalmente en cohortes tan numerosas que parec ían llenar el bosque entero. Alicia se refugi ó tras un árbol por miedo a que fueran a atropellarla y estuvo as í viénd...
A través del espejo - Lewis Carroll
Capítulo 8: "ES MI PROPIA INVENCION"
Después de un rato, el estr épito fue amainando gradualmente hasta quedar todo en el mayor silencio, por lo que Alicia levantó la cabeza, un poco alarmada. No se veía a nadie por ningún lado, de forma que lo primero que pensó fue que debía de haber estado soñando con el le ón y el unicornio y esos curiosos men...
A través del espejo - Lewis Carroll
Capítulo 9: ALICIA REINA
–¡Vaya! ¡Esto s í que es bueno! –exclamó Alicia–. Nunca s upuse que llegaría a ser una reina tan pronto..., y ahora le dir é lo que pasa, Majestad –continuó con severo tono (siempre le hab ía gustado bastante regañarse a sí misma)–. Simplemente, ¡qué no puede ser esto de andar rodando por la hierba as í no ma...
A través del espejo - Lewis Carroll
Capítulo 10: SACUDIENDO
Mientras hablaba, Alicia la retiró de la mesa y empezó a sacudirla hacia atrás y hacia adelante con todas sus fuerzas. La Reina roja no ofreció la menor resistencia: tan sólo ocurrió que su cara se fue empeque ñeciendo mientras que los ojos se le agrandaban y se le iban poniendo verdes; y mientras Alicia continu...
A través del espejo - Lewis Carroll
Capítulo 11: DESPERTANDO
..., y..., ¡en realidad era un gatito, después de todo!
A través del espejo - Lewis Carroll
Capítulo 12: ¿QUIEN LO SOÑÓ?
–Su Roja Majestad no debiera de ronronear tan fuertemente –dijo Alicia, f rotándose los ojos y dirigi éndose al gatito, respetuosamente pero con alguna severidad –. Me has despertado y, ¡ay, lo que estaba so ñando era tan bonito! Y has estado conmigo, gatito, todo este tiempo, en el mundo del espejo, ¿lo sabías, q...
A Margarita Debayle - Rubén Dar Río
A Margarita Debayle
Margarita, está linda la mar, y el viento lleva esencia sutil de azahar; yo siento en el alma una alondra cantar: tu acento. Margarita, te voy a contar un cuento Este era un rey que tenía un palacio de diamantes, una tienda hecha de día y un rebaño de elefantes. Un kiosco de malaquita, un gran manto de tisú, y una gen...
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll
Capítulo 1 - EN LA MADRIGUERA DEL CONEJO
Alicia empezaba ya a cansarse de estar sentada con su hermana a la orilla del río, sin tener nada que hacer: había echado un par de ojeadas al libro que su hermana estaba leyendo, pero no tenía dibujos ni diálogos. «¿Y de qué sirve un libro sin dibujos ni diálogos?», se preguntaba Alicia. Así pues, estaba pensando (y...
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll
Capítulo 2 - EL CHARCO DE LÁGRIMAS
— ¡Curiorífico y curiorífico! —exclamó Alicia (estaba tan sorprendida, que por un momento se olvidó hasta de hablar correctamente)—. ¡Ahora me estoy estirando como el telescopio más largo que haya existido jamás! ¡Adiós, pies! —gritó, porque cuando miró hacia abajo vio que sus pies quedaban ya tan lejos que parecía fu...
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll
Capítulo 3 - UNA CARRERA LOCA Y UNA LARGA
HISTORIA El grupo que se reunió en la orilla tenía un aspecto realmente extraño: los pájaros con las plumas sucias, los otros animales con el pelo pegado al cuerpo, y todos calados hasta los huesos, malhumorados e incómodos. Lo primero era, naturalmente, discurrir el modo de secarse: lo discutieron entre ellos, y a lo...
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll
Capítulo 4 - LA CASA DEL CONEJO
Era el Conejo Blanco, que volvía con un trotecillo saltarín y miraba ansiosamente a su alrededor, como si hubiera perdido algo. Y Alicia oyó que murmuraba: — ¡La Duquesa! ¡La Duquesa! ¡Oh, mis queridas patitas! ¡Oh, mi piel y mis bigotes ! ¡Me hará ejecutar, tan seguro como que los grillos son grillos ! ¿Dónde demonio...
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll
Capítulo 5 - CONSEJOS DE UNA ORUGA
La Oruga y Alicia se estuvieron mirando un rato en silencio: por fin la Oruga se sacó la pipa de la boca, y se dirigió a la niña en voz lánguida y adormilada. — ¿Quién eres tú? —dijo la Oruga. No era una forma demasiado alentadora de empezar una conversación. Alicia contestó un poco intimidada: — Apenas sé, señora, l...
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll
Capítulo 6 - CERDO Y PIMIENTA
Alicia se quedó mirando la casa uno o dos minutos, y preguntándose lo que iba a hacer, cuando de repente salió corriendo del bosque un lacayo con librea (a Alicia le pareció un lacayo porque iba con librea; de no ser así, y juzgando sólo por su cara, habría dicho que era un pez) y golpeó enérgicamente la puerta con lo...
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll
Capítulo 7 - UNA MERIENDA DE LOCOS
Habían puesto la mesa debajo de un árbol, delante de la casa, y la Liebre de Marzo y el Sombrerero estaban tomando el té. Sentado entre ellos había un Lirón, que dormía profundamente, y los otros dos lo hacían servir de almohada, apoyando los codos sobre él, y hablando por encima de su cabeza. «Muy incómodo para el Li...
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll
Capítulo 8 - EL CROQUET DE LA REINA
Un gran rosal se alzaba cerca de la entrada del jardín: sus rosas eran blancas, pero había allí tres jardineros ocupados en pintarlas de rojo. A Alicia le pareció muy extraño, y se acercó para averiguar lo que pasaba, y al acercarse a ellos oyó que uno de los jardineros decía: — ¡Ten cuidado, Cinco! ¡No me salpiques a...
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll
Capítulo 9 - LA HISTORIA DE LA FALSA TORTUGA
— ¡No sabes lo contenta que estoy de volver a verte, querida mía! —dijo la Duquesa, mientras cogía a Alicia cariñosamente del brazo y se la llevaba a pasear con ella. Alicia se alegró de encontrarla de tan buen humor, y pensó para sus adentros que quizá fuera sólo la pimienta lo que la tenía hecha una furia cuando se ...
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll
Capítulo 10 - EL BAILE DE LA LANGOSTA
La Falsa Tortuga suspiró profundamente y se enjugó una lágrima con la aleta. Antes de hablar, miró a Alicia durante bastante tiempo, mientras los sollozos casi la ahogaban. — Se te ha atragantado un hueso, parece —dijo el Grifo poco respetuoso—. Y se puso a darle golpes en la concha por la parte de la espalda. Por fi...
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll
Capítulo 11 - ¿QUIEN ROBO LAS TARTAS?
Cuando llegaron, el Rey y la Reina de Corazones estaban sentados en sus tronos, y había una gran multitud congregada a su alrededor: toda clase de pajarillos y animalitos, así como la baraja de cartas completa. El Valet estaba de pie ante ellos, encadenado, con un soldado a cada lado para vigilarlo. Y cerca del Rey es...
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll
Capítulo 12 - LA DECLARACION DE ALICIA
— ¡Estoy aquí! —gritó Alicia. Y olvidando, en la emoción del momento, lo mucho que había crecido en los últimos minutos, se puso en pie con tal precipitación que golpeó con el borde de su falda el estrado de los jurados, y todos los miembros del jurado cayeron de cabeza encima de la gente que había debajo, y quedar...
Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll
Intro
A través de la tarde color de oro el agua nos lleva sin esfuerzo por nuestra parte, pues los que empujan los remos son unos brazos infantiles que intentan, con sus manitas guiar el curso de nuestra barca. Pero, ¡las tres son muy crueles! ya que sin fijarse en el apacible tiempo ni en el ensueño de la hora presente, ¡ex...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO III
De vuelta Maese Gepeto en su casa, comienza sin dilación a hacer el muñeco, y le pone por nombre Pinocho. Primeras monerías del muñeco. La casa de Gepeto era una planta baja, que recibía luz por una claraboya. El mobiliario no podía ser más sencillo: una mala silla, una mala cama y una mesita maltrecha. En la pared de...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO IV
De lo que sucedió a Pinocho con el grillo-parlante, en lo cual se ve que los niños malos no se dejan guiar por quien sabe más que ellos. Pues, señor, sucedió que mientras el pobre Gepeto era conducido a la cárcel sin culpa alguna, el muñeco de Pinocho, libre ya de las garras del guardia, escapó a campo traviesa; corrí...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO V
Pinocho tiene hambre, y buscando encontró un huevo el cual pensaba preparar; pero cuando menos los pensaba se encontró con que salió volando por la ventana. Mientras tanto se iba haciendo de noche. Pinocho se acordó de que no había comido nada, Y empezó a sentir en el estómago un cosquilleo que se parecía muchísimo al...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO VI
Pinocho se duerme junto al brasero, y al despertarse a la mañana siguiente se encuentra con los pies carbonizados. Hacía una noche infernal: tronaba horriblemente y relampagueaba como si todo el cielo fuera de fuego; un ventarrón frío y huracanado silbaba sin cesar, levantando nubes de polvo y zar andeando todos los á...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO VII
Gepeto vuelve a su casa, y le da al muñeco el desayuno que el buen hombre tenía para sí. El pobre Pinocho, que aún tenía los ojos hinchados del sueño, no había notado que sus pies estaban hechos; carbón, por lo cual apenas oyó la voz de su padre, quiso levantarse en seguida para quitarle la llave a la puerta ; pero al...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO VIII
Gepeto arregla los pies a Pinocho, y vende su chaqueta para comprarle una cartilla. Apenas el muñeco se sintió satisfecho, empezó a llorar y a lamentarse, porque quería que le hiciesen un par de pies nuevos. Para castigarle por sus travesuras, Gepeto le d ejó llorar y desesperarse hasta mediodía. Después le dijo: —¿Y ...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO IX
Pinocho vende su cartilla para ver una función en el teatro de muñecos. Cuando ya cesó de nevar, tomó Pinocho el camino de la escuela, llevando bajo el brazo su magnífica cartilla nueva. Por el camino iba haciendo fantásticos proyectos y castillos en el aire, a cuál más espléndidos. Decía para sí mismo: —Hoy mismo qui...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO X
Los muñecos del teatro reconocen a su hermano Pinocho y le reciben con las mayores demostraciones de alegría; pero en lo mejor de la fiesta aparece el amo de los muñecos, Tragalumbre, y Pinocho corre peligro de terminar sus aventuras de mala manera. Cuando entró Pinocho en el teatro de los muñecos, ocurrió algo que pr...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XI
Tragalumbre estornuda y perdona a Pinocho, el cual, después salva la vida de su amigo Arlequín. Tragalumbre (que éste era el nombre del dueño del teatro, parecía a primera vista un hombre terrible, sobre todo por aquellas barbazas negra s que le tapaban el pecho y las piernas; pero en el fondo no era ma lo. La prueba ...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XII
Tragalumbre regala a Pinocho cinco monedas de oro para que se las lleve a su padre Gepeto; pero Pinocho se deja engañar por la zorra y el gato y se marcha con ellos. Al día siguiente Tragalumbre llam ó aparte a Pinocho y le preguntó: —¿Cómo se llama tu padre? —Gepeto. —¿Qué oficio tiene? —El de pobre. —¿Gana mucho? —L...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XII
La posada de El Cangrejo Rojo. Andando, andando, llegaron al terminar la ta rde, rendidos de cansancio y de fatiga, a la posada de El Cangrejo Rojo. —Detengámonos aquí un poco —dijo la zo rra—. Tomaremos un bocadillo y descansaremos unas cuantas horas. A media noche nos pondremos de nuevo en camino hacia el Campo de ...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XII
Por no haber hecho caso a los consejos del grillo- parlante, se encuentra Pinocho con unos ladrones —¡Verdaderamente que los niños somos bien desgraciados! —se decía el m uñeco al emprender de nuevo su viaje. —¡Todo el mundo nos grita, todos nos regañan y se meten a darnos consejos! Si les hiciéramos caso, todos haría...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XIV
Los ladrones continúan persiguiendo a Pinocho y cuando al fin consiguen darle alcance, le cuelgan del encino grande Entonces el muñeco, habiendo perdido ya toda esperanza de salvación, estuvo tentado de arrojarse al suelo y darse por vencido; pero al dirigir en torno suyo una mirada, vio a lo lejos blanquear una casi...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XV
La hermosa niña de los cabellos azules hace recoger el muñeco; le mete en la cama, y manda llamar a tres médicos para saber si está vivo o muerto. En el momento en que el pobre Pinocho, colgado por los ladrones en una rama de la Encina grande, parecía más muerto que vivo, la hermosa niña de los cabellos azules apareci...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XVI
Pinocho se come el azúcar sin querer purgarse; pero al ver que llegan los enterradores para llevárselo, bebe toda la purga. Después le crece la nariz por decir mentiras. Apenas salieron los tres médicos de la habitaci ón, se acercó el Hada a Pinocho, y al tocarle la frente notó que tenía una gran fiebre. Entonces diso...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XVII
Pinocho vuelve a encontrarse con la zorra y el gato, y se va con ellos a sembrar sus cuatro monedas en el Campo de los Milagros. Como podéis suponer, el Hada dejó que el muñeco llorase y gritase durante más de media hora porque con aquellas nariz otas no podía salir de la habitación. Lo hizo así para darle una lección...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XIX
Libre ya de la prisión, trata de volver a la casa del Hada; pero encuentra en el camino una terrible serpiente y después queda preso en un cepo. Figuraos la alegría de Pinocho al encontrarse en libertad. Sin detenerse un momento salió corriendo de la ciudad , y tomó el camino que debía conducirle a la casita del Hada....
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XX
Cae Pinocho en poder de un labrador que le obliga a servir de perro para custodiar un gallinero. ¡Pobre muñeco! Empezó a llorar, a gritar y a lamentarse; pero sus llantos y gritos eran inútiles, porque en todo el contorno no se veía ca sa alguna, y por el camino no pasaba alma viviente. Se hizo de noche. En parte por ...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXI
Pinocho descubre a los ladrones, y en recompensa de su fidelidad queda libre. Hacía ya cerca de dos horas que dormía profundamente, y debía de ser poco más o menos la media noc he, cuando le despertó un rumor de voces extrañas que parecían venir de a fuera. Asomó la punta de la nariz a la puerta de la perrera, y vio r...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXIII
Pinocho llora la muerte de la hermosa niña de los cabellos azules; después encuentra una paloma que los lleva a la orilla del mar, y ahí se arroja al agua para ir a salvar a su papá. Apenas se vio Pinocho libre de aquel collar molestísimo, escapó a todo correr por el campo, y no paró un momento hasta llegar al camino ...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXIII
Arriba Pinocho a la Isla de las Abejas industriosas y encuentra al Hada. Animado Pinocho por la esperanza de llegar a tiempo para salvar a su pobre papá , estuvo nadando sin cesar todo el día hasta que se le hizo de noche. ¡Y qué noche tan terrible fue! Diluvió, granizó, tronó, y eran tales los relámpagos, que parecía...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXIV
Pinocho promete al Hada ser bueno y estudiar Al principio la mujercita negaba que fuese el Hada de los cabellos azules; p ero después, viéndose descubier ta y no queriendo c ontinuar más tiempo la comedia, terminó por darse a conocer, y dijo a Pinocho: —¡Bribón de muñeco! ¿Cómo has podido acertar que era yo? —¡Es por ...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXV
Pinocho va con sus compañeros de escuela a la orilla del mar para ver al terrible dragón Al día siguiente fue Pinocho a la escuela. ¡Figuraos lo que ocurriría entre aquella caterva de muchachos traviesos al ver que entraba en la escuela un muñeco! Aquello fue una de risotadas que no tenía fin. Uno le hacía una mueca, ...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXVI
Gran pelea entre Pinocho y sus compañeros. Uno de estos cae herido, y Pinocho es preso por la guardia civil. Apenas llegaron a la playa, comenzó Pinocho a mirar ansiosamente por toda la extensión del mar, pero no vio ningún dragón. El agua estaba tan tranquila y clara, que parecía un inmenso espejo. —¿Dónde está el dr...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXVII
Pinocho corre peligro de ser frito en una sartén como un pez Durante aquella desesperada carrera hubo un momento en que Pinocho se creyó perdido, porque Chato (que así se llamaba el perro de presa) casi le daba alcance; de tal modo, que el muñeco no sólo; sentía la jadeante respiración del animal, sino el mismo calor ...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXVIII
Vuelve Pinocho a casa del Hada. Gran merienda de café con leche para solemnizar el éxito de Pinocho en sus exámenes. Cuando el pescador se disponía a echar a Pinocho en la sartén, entró en la gruta un enorme perro, atraído por el olor del pescado frito. —¡Largo de aquí! — gritó el pescador amenazándole, y teniendo sie...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXIX
Pinocho, se escapa con su amigo Espárrago al país de los juguetes. Pinocho pidió al Hada que le permitiese dar una vuelta por la población, a fin de invitar a sus compañeros, y el Hada le dijo: —Vete, pues, a invitar a todos tus amigos y compañeros para la merienda de mañana; pero ten cuidado de volver a casa antes d...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXX
Después de cinco meses de vagancia, Pinocho nota con gran asombro que le ha salido un magnífico par de orejas de asno, y acaba por convertirse en un burrito, con cola y todo. Poco después llegó la diligencia sin hacer el menor ruido, porque las ruedas llevaban gruesas llantas de goma. Tiraban de ella doce pares de bur...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXXII
Convertido Pinocho en un burrito verdadero, es llevado al mercado de animales y comprado por el director de una compañía de titiriteros para enseñarle a bailar y a saltar por el aro. Viendo que la puerta seguía cerrada, el hombrecillo la abrió de una fuerte patada, y entrando en la habitación, dijo con su eterna sonri...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXXIII
Pinocho, es arrojado al mar y devorado por los peces. Vuelve a su primitivo estado de muñeco; pero mientras nada para salvarse, se lo traga el terrible dragón marino. Ya llevaba el burro más de cincuenta minutos en el mar, cuando el que lo había comprado dijo para sí: —Ya debe estar ahogado y más que ahogado. ¡Ea! Voy...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXXIV
Pinocho encuentra en el cuerpo del dragón... ¿A quién encuentra? Cuando leas este capítulo y lo sabrás. Apenas hubo dicho adiós a su buen amigo el bacalao, Pinocho se puso en marcha, andando a tientas en aquella oscuridad por el cuerpo del dragón, y dando con cuidado un paso tras otro en dirección de aquel pequeño res...
Las Aventuras de Pinocho - Carlo Collo
CAPÍTULO XXXV
Por fin Pinocho deja de ser un muñeco y se transforma en un muchacho. Mientras Pinocho nadaba velozmente hacia la playa, notó que su padre, siempre a caballo sobre su espalda y con las piernas dentro del agua, temblaba sin cesar como si estuviese con fiebres tercianas. ¿Temblaba de frío o de miedo? ¡Vaya usted a saber...