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|---|---|---|---|---|---|
Onetti, Juan Carlos | Uruguay | 1909-1994 | Nuestra Señora | Cuento | Cuando en casa de María Rosa, Jorge Michel contó una vez más, ante varios testigos, la historia o sucedido a Atilio Matías y María Pupo, sospeché que el narrador había llegado a un punto de perfección admirable, amenazado sin dudas por la declinación y la podredumbre en previsibles, futuras reiteraciones.
Por eso, sin ... |
Onetti, Juan Carlos | Uruguay | 1909-1994 | Nueve de julio | Cuento | Todos habíamos recibido el mismo mensaje, la misma oferta increíble. Y allí estábamos; éramos seis y, claro, él, porque la reunión era en su departamento. Las invitaciones de Charlie, epistolares o telefónicas, nos decían que el viernes, a las siete de la tarde —no quiero estropearles el domingo— empezaré a suicidarme.... |
Onetti, Juan Carlos | Uruguay | 1909-1994 | Presencia | Cuento | Investigar, si valiera el trabajo, si al principio de la historia hubo la nieve. Y si la hubo en el año 90, y una débil muestra organizada, tan linda de ver y arrojarse a sufrir, en el 24.
O puede ser otra, ni registrada, apenas vista, querida en el año actual o conveniente.
Pero igualmente real, sí o no, para los much... |
Onetti, Juan Carlos | Uruguay | 1909-1994 | Regreso al sur | Cuento | Aurora habló de la historia del país fabuloso la noche en que aceptó subir tarde a la habitación de Grandi a tomar té y cruzó el gran patio de la terraza, dilatado por la luna, para rascar la persiana de la puerta. Él la vio sonreír, el cuerpo encogido, y entrar con paso rápido y silencioso, arrastrando los pies con bl... |
Onetti, Juan Carlos | Uruguay | 1909-1994 | San José | Cuento | Había pasado días con el dinero sucio que me habían hecho llegar por la venta impuesta del diario. Para mí ya no había ni habría Santa María reconstruida ni El Liberal. Todo estaba muerto, incinerado y perdido sobre el río, sobre la nada. Comía con los amigos, me emborrachaba con ellos, me aislaba días en mi piso. Siem... |
Onetti, Juan Carlos | Uruguay | 1909-1994 | Tan triste como ella | Cuento | Cuando estuvo solo en el rincón del café, Oscar volvió a pensar en la cabeza pálida de tío Horacio en la camilla, que parecía haber aceptado definitivamente la expresión de leve interés y cortesía con que se enmascaraba al escudar hablar de personas y cosas que habían estado o atravesado el sur de Buenos Aires, la zona... |
Onetti, Juan Carlos | Uruguay | 1909-1994 | Tu me dai la cosa me, io te do la cosa te | Cuento | Era un buen carpintero y era José para los amigos. Cuando iba a la taberna, en la noche de los viernes, solo bebía un vaso de vino y jamás participaba de las charlas maliciosas, o amargas, o de sujeto frenesí sobre los romanos, cónsules y césares. Tampoco tocaba los dados.
Tal era su bondad que un día su amigo Francisc... |
Onetti, Juan Carlos | Uruguay | 1909-1994 | Un sueño realizado | Cuento | Querida Tantriste:
Comprendo, a pesar de ligaduras indecibles e innumerables, que llegó el momento de agradecernos la intimidad de los últimos meses y decirnos adiós. Todas las ventajas serán tuyas. Creo que nunca nos entendimos de veras; acepto mi culpa, la responsabilidad y el fracaso. Intento excusarme —solo para no... |
Örkény, István | Hungría | 1912-1979 | El conductor | Minicuento | Los muros de ladrillo de naves interminables y de un pequeño y cuidado cementerio judío era todo el París que les permitía la mezquindad de la ventana.
Un sol apático alrededor del mediodía y luego el frío, la débil llovizna velada y el viento lagrimeando en los ojos.
Norberto Coriani, el Canario de los Pueblos, pulsab... |
Örkény, István | Hungría | 1912-1979 | El hogar | Minicuento | La broma la había inventado Blanes —venía a mi despacho en los tiempos en que yo tenía despacho y al café cuando las cosas iban mal y había dejado de tenerlo— y parado sobre la alfombra, con un puño apoyado en el escritorio, la corbata de lindos colores sujeta a la camisa con un broche de oro y aquella cabeza —cuadrada... |
Örkény, István | Hungría | 1912-1979 | Hogar dulce hogar | Minicuento | József Pereszlényi, desplazador de materiales, se detuvo con su coche Wartburg, matrícula número CO 75–14, junto al quiosco de periódicos de la esquina.
–Deme un Noticias de Budapest.
–Lamentablemente se agotó.
–Deme uno de ayer, entonces.
–También se acabó. Pero casualmente tengo ya uno de mañana.
–¿También ahí aparec... |
Örkény, István | Hungría | 1912-1979 | In memoriam Dr. KHG | Minicuento | La niña solo tenía cuatro años. Sus recuerdos, probablemente, ya se habían desvanecido, y su madre, para concienciarle del cambio que las esperaría, la llevó a la cerca de alambre de espino; desde allí, de lejos, le enseñó el tren.
-¿No estás contenta? Ese tren nos llevará a casa.
-Y entonces ¿qué pasará?
-Entonces ya ... |
Örkény, István | Hungría | 1912-1979 | Pensamientos en el sótano | Minicuento | Tenía cuatro años. A esa edad, los recuerdos son imprecisos. Además, cuando su madre la tomó de la mano y la condujo cerca de la salida del campo, la pequeña no tuvo una reacción muy clara.
–¿Para qué hacer qué cosa? –preguntó.
–Para acercarnos a lo nuestro.
–¿Qué es lo nuestro, mamá?
–Es la dirección en donde vivíamos... |
Örkény, István | Hungría | 1912-1979 | Sin perdón | Cuento | —Hölderlin ist ihnen unbekannt?* —preguntó el Dr. KHG mientras cavaba el foso para el cadáver de un animal reventado.
—¿De quién habla? —preguntó el centinela alemán.
—Él escribió el Hiperión —explicó el Dr. KHG, que le gustaba mucho explicar—. La figura cumbre del romanticismo alemán. Y a Heine, por ejemplo, ¿lo conoc... |
Ortega y Gasset, José | España | 1883-1955 | Dan-Auta | Cuento | La pelota cayó al sótano por un cristal roto.
Una niña de catorce años, la hija del conserje, bajó a buscarla cojeando. Un tranvía le había cortado una pierna a la pobrecita, y se ponía muy contenta cuando podía hacer algún favor a alguien.
El sótano estaba en penumbra, pero se dio cuenta de que en un rincón se había m... |
Palacio, Pablo | Ecuador | 1906-1947 | El antropófago | Cuento | Les di veinte forintos a los dos enfermeros que lo colocaron en la camilla y lo bajaron a la ambulancia. También en la clínica di veinte a cada una de las enfermeras, a la diurna y a la de noche, y les pedí que lo cuidaran. Dijeron que no me preocupara, que ellas cada media hora se iban a asomar a verlo, aunque por sue... |
Palacio, Pablo | Ecuador | 1906-1947 | La doble y única mujer | Cuento | Una vez, hace mucho tiempo, en un tiempo que está en la espalda del tiempo, se casó un hombre con una mujer. Solos se fueron al bosque, cultivaron la tierra y se hicieron cuanto necesitaban. Tuvieron una hija que llamaron Sarra. Pasaron soles y soles, y cuando Sarra era ya moza, tuvieron otro hijo, tan pequeño, que le ... |
Palacio, Pablo | Ecuador | 1906-1947 | Revolución | Minicuento | Allí está, en la penitenciaría, asomando por entre las rejas su cabeza grande y oscilante, el antropófago.
Todos lo conocen. Las gentes caen allí como llovidas por ver al antropófago. Dicen que en estos tiempos es un fenómeno. Le tienen recelo. Van de tres en tres, por lo menos, armados de cuchillas, y cuando divisan s... |
Palacio, Pablo | Ecuador | 1906-1947 | Señora | Cuento | (Ha sido preciso que me adapte a una serie de expresiones difíciles que solo puedo emplear yo, en mi caso particular. Son necesarias para explicar mis actitudes intelectuales y mis conformaciones naturales, que se presentan de manera extraordinaria, excepcionalmente, al revés de lo que sucede en la mayoría de los “anim... |
Palacio, Pablo | Ecuador | 1906-1947 | Un hombre muerto a puntapiés | Cuento | Pesas, pesas tanto.
Pues salta sobre un platillo de la balanza para ver si nos das el gusto de elevar a los monigotes del otro platillo. Les placería volar.
Ya ves cómo hablan, cómo bracean, cómo juran, cómo se hurgan las narices.
FIN |
Palacio, Eduardo de | España | 1835-1930 | El premio grueso | Cuento | –Usted fue, sí, usted fue.
–¿Señora…?
–Le digo que fue usted; no sea sinvergüenza.
–Pero… ¡señora!… perdone: no sé de lo que se trata.
–¡Ah! Cínico… Devuélvame enseguida lo que ha cogido.
El hombre sintió un crujido en el armatoste de su buen juicio y se quedó viendo la cara de la rabiosa con ojos desencajados.
–¿Fue u... |
Palacio Valdés, Armando | España | 1853-1938 | El sueño de un reo de muerte | Cuento | “Anoche, a las doce y media próximamente, el celador de policía No.451, que hacía el servicio de esa zona, encontró, entre las calles Escobedo y García, a un individuo de apellido Ramírez casi en completo estado de postración. El desgraciado sangraba abundantemente por la nariz, e interrogado que fue por el señor celad... |
Palacio Valdés, Armando | España | 1853-1938 | Los puritanos | Cuento | En buena hora lo diga, nunca me ha tocado el gordo, como llaman al primer premio de la lotería de navidad, aun cuando él no responde generalmente. O el premio grueso, según una señora vecina mía sumamente fina, que habla casi tan bien como escribe.
Verdad es que usa falsilla literaria, invento nuevo para «escribir del ... |
Palacio Valdés, Armando | España | 1853-1938 | Polifemo | Cuento | Una mañana, al salir de casa, hirió mis oídos el repique agudo y estridente de una campanilla. Llevé la mano al sombrero y busqué con la vista al sacerdote portador de la sagrada forma; pero no le vi. En su lugar tropezaron mis ojos con un anciano, vestido de negro, que llevaba colgada al cuello una medalla de plata; a... |
Palacio Valdés, Armando | España | 1853-1938 | ¡Solo! | Cuento | Era un caballero fino, distinguido, de fisonomía ingenua y simpática. No tenía motivo para negarme a recibirle en mi habitación algunos días. El dueño de la fonda me lo presentó como un antiguo huésped a quien debía muchas atenciones: si me negaba a compartir con él mi cuarto, se vería en la precisión de despedirle por... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | ¡A nadar, peces! | Cuento | El coronel Toledano, por mal nombre Polifemo, era un hombre feroz, que gastaba levita larga, pantalón de cuadros y sombrero de copa de alas anchurosas, reviradas; de estatura gigantesca, paso rígido, imponente; enormes bigotes blancos, voz de trueno y corazón de bronce. Pero aun más que esto, infundía pavor y grima la ... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Aceituna, una | Cuento | Fresnedo dormía profundamente su siesta acostumbrada. Al lado del diván estaba el velador maqueado, manchado de ceniza de cigarro, y sobre él un platillo y una taza, pregonando que el café no desvela a todas las personas. La estancia, amueblada para el verano con mecedoras y sillas de rejilla, estera fina de paja, y la... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Oficiosidad no agradecida | Cuento | Posible es que algunos de mis lectores hayan olvidado que el área en que hoy está situada la estación del ferrocarril de Lima al Callao constituyó en días no remotos la iglesia, convento y hospital de las padres juandedianos.
En los tiempos del virrey Avilés, es decir, a principios del siglo, existía en el susodicho co... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Por beber una copa de oro | Cuento | Acabo de referir que uno de los tres primeros olivos que se plantaron en el Perú fue reivindicado por un prójimo chileno, sobre el cual recayó por el hurto nada menos que excomunión mayor, recurso terrorífico merced al cual, años más tarde, restituyó la robada estaca, que a orillas del Mapocho u otro río fuera fundador... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | D. Dimas de la Tijereta | Cuento | Cuentan las crónicas, para probar que el arzobispo Loayza tenía sus ribetes de mozón, que en Lima había un clérigo extremadamente avaro, que usaba sotana, manteo, alzacuello y sombrero tan raídos, que hacía años pedían a grito herido inmediato reemplazo. En arca de avariento, el diablo está de asiento, como reza el ref... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Dos millones | Cuento | El pueblo de Tintay, situado sobre una colina del Pachachaca, en la provincia de Aymaraes, era en 1613 cabeza de distrito de Colcabamba. Cerca de seis mil indios habitaban el pueblo, de cuya importancia bastará a dar idea el consignar que tenía cuatro iglesias.
El cacique de Tintay cumplía anualmente por enero con la o... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | El Cristo de la Agonía | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Cuento de viejas que trata de cómo un escribano le ganó un pleito al diablo
I
Érase que se era y el mal que se vaya y el bien se nos venga, que allá por los primeros años del pasado siglo existía, en pleno portal de Escribanos de las tres veces coronada ciudad de los Reyes del Perú, un cartu... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | El Nazareno | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
El 16 de julio de 1826 fue día de gran agitación en Lima y el Callao. Por todas partes se encontraban grupos en animada charla. No era en verdad un cataclismo ni un gran acontecimiento político lo que motivaba esta excitación, sino la noticia de haber desaparecido del fondeadero el bergantín... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Justos y pecadores | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
I
San Francisco de Quito, fundada en agosto de 1534 sobre las ruinas de la antigua capital de los Scyris, posee hoy una población de 70.000 habitantes y se halla situada en la falda oriental del Pichincha o monte que hierve.
El Pichincha descubre a las investigadoras miradas del viajero dos ... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | La casa de Pilatos | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
De cómo el cordero vistió la piel del lobo
I
El 30 de marzo de 1763 dio fondo en la bahía del Callao el navío San Damián, portador de pliegos de la corona para el Excmo. Sr. D. Manuel de Amat y Juniet, caballero de la orden de San Juan y virrey del Perú. Por entonces era acontecimiento de gr... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | La fiesta de San Simón Garabatillo | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
De cómo el lobo visitó la piel del cordero
I
Cuchilladas
Allá por los buenos tiempos en que gobernaba estos reinos del Perú el Excmo. Sr. D. Gaspar de Zúñiga y Acevedo, conde de Monterrey, arremolinábase a la caída de una tarde de junio del año de gracia 1605, gran copia de curiosos a la pue... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Las cayetanas | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Frente a la capilla de la Virgen del Milagro hay una casa de especial arquitectura, casa sui géneris y que no ofrece punto de semejanza con ninguna otra de las de Lima. Sin embargo de ser anchuroso su patio, la casa es húmeda y exhala húmedo vapor. Tiene un no sé qué de claustro, de castillo... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Los endiablados | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Faustino Guerra habíase encontrado en la batalla de Ayacucho en condición de soldado raso. Afianzada la independencia, obtuvo licencia final y retirose a la provincia de su nacimiento, donde consiguió ser nombrado maestro de escuela de la villa de Lampa.
El buen Faustino no era ciertamente h... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Mujer y tigre | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Arma atroz es el ridículo, y tanto que, hasta tratándose de las cosas buenas, puede ser matadora.
Por los años de 1704, un clérigo filipense, nombrado D. Gregorio Cabañas, empleó ochenta mil pesos, de su peculio y limosnas de los fieles, en la fundación de un beaterio, mientras conseguía de ... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Palla-Huarcuna | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Pepo Irasusta y Pancho Arellano eran amigos de uña y carne, de cama y rancho.
De repente, el pueblo dio en decir que habían hecho pacto con el demonio; y hoy mismo, al hablar de ellos, los llama los Endiablados.
¿Por qué? Esto es lo que el relato popular va a explicarnos.
Entretanto, lector,... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Predestinación | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Siempre es grato elevar nuestro pensamiento a los días de la infancia, esa edad de ilusiones color de rosa, en que libres de toda zozobra sobre el mañana, creemos que el mundo no se extiende mas allá de nuestros juguetes y del espacio que abarcan nuestros ojos. ¡Bienaventuradas horas en las ... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | ¡Pues bonita soy yo, la Castellanos! | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
¿Adónde marcha el hijo del Sol con tan numeroso séquito?
Tupac-Yupanqui, el rico en todas las virtudes, como lo llaman los haravicus del Cuzco, va recorriendo en paseo triunfal su vasto imperio, y por dondequiera que pasa se elevan unánimes gritos de bendición. El pueblo aplaude a su soberan... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Un litigio original | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
I
El siglo XIX estaba aún en mantillas (lo que importa, lector amigo, decirte que la acción de este capítulo pasa en 1801) y perdona lo alambicado de la frase. Salamanca, la de la famosa Universidad, ardía de entusiasmo, en cierta noche de aquel año, porque un gallardo mozo de la chusma estu... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Un predicador de lujo | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Mariquita Castellanos era todo lo que se llama una real moza, bocado de arzobispo y golosina de oidor. Era como para cantarla esta copla popular:
«Si yo me viera contigo,
la llave a la puerta echada,
y el herrero se muriera,
y la llave se quebrara…».
¿No la conociste, lector?
Yo tampoco; per... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | De potencia a potencia | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Tradición en que el autor halaga pantorrillas o vanidades como candidato que anda a pesca de votos para calzarse una diputación al próximo congreso
Entre el segundo marqués de Santiago D. Dionisio Pérez Manrique y Villagrán y el primer conde de Sierrabella D. Cristóbal Mesía y Valenzuela hab... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | El encapuchado | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
El padre Samamé, de la orden dominica, en treinta años que tuvo de conventual no predicó más que una vez; pero esa bastó para su fama. De lo bendito poquito.
Lo que voy a contar pasó en la tierra donde el diablo se hizo cigarrero, y no le fue del todo mal en el oficio.
Huacho era, en el sigl... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | El Peje chico | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica de la época del decimotercio virrey del Perú
I
Gran animación reinaba en la plaza mayor de Lima el domingo 27 de abril de 1625. El Cabildo quería festejar con una corrida de toros y juego de cañas y alcancías la llegada al Perú y posesión de palio del ilustrísimo señor arzobispo D. G... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | El tamborcito del pirata | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica de la época del decimosexto virrey del Perú
I
Por el mes de noviembre del año 1651 era preciso estar curado de espantos para atreverse a pasar, después del toque de queda, por el callejón de San Francisco. Entonces, como ahora, una de las aceras de esta calleja, larga y estrecha como... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | El virrey de los milagros | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica de la época del quinto virrey del Perú
I
Por los años de 1575 existió en Trujillo, ciudad amurallada que fundó Francisco Pizarro, un indio conocido entre los conquistadores con el nombre de D. Antonio Chayhuac, y entre los naturales como el heredero de Chimu-Chumamanchu, último gran ... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | La monja de la llave | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica del undécimo virrey del Perú
I
Hablando de cosas que se repelen o de cualidades que no armonizan, se ha dicho siempre: «Esto cuadra tanto como a un crucifijo un par de pistolas o como un tambor a un altar mayor».
Pues el que inventó el segundo refrancito no supo lo que dijo; porque s... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | La muerte del factor | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica de la época del décimo virrey del Perú
I
Donde el autor echa un cuarto a espadas sobre historia
El Excmo. Sr. D. Gaspar de Zúñiga Acevedo y Fonseca, conde de Monterrey, mereció el apodo de Virrey de los milagros, no porque fuese facedor de ellos (aunque no falta panegirista que se lo... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Las orejas del alcalde | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica de la época del sexto y séptimo virreyes del Perú
I
Corría el mes de mayo del año de gracia 1587.
Media noche era por filo cuando un embozado escalaba, en la calle que hoy es plaza de Bolívar, un balcón perteneciente a la casa habitada por el conquistador Nicolás de Ribera el Mozo, a... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Las querellas de Santo Toribio | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica de la época del primer virrey del Perú
Cuando en 1534 regresó de España Hernando Pizarro, trayendo para su hermano el título de marqués, vino con él un hidalgo, natural de Talavera, nombrado por el rey factor del Perú. Llamábase el hidalgo Illán Suárez de Carbajal, era hombre de poco... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Los caballeros de la capa | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica de la época del segundo virrey del Perú
I
La villa imperial de Potosí era, a mediados del siglo XVI, el punto adonde de preferencia afluían los aventureros. Así se explica que cinco años después de descubierto el rico mineral, excediese su población de veinte mil almas.
«Pueblo miner... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Los duendes del Cuzco | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica de la época del octavo virrey del Perú
I
-Señor excelentísimo: un español ha asesinado a otro con marcada alevosía.
-Que entierren al muerto y que se juzgue al vivo.
-Juzgado está y sentenciado.
-Pues que se cumpla la pena, y el que se queme que sople.
-Ello es, con venia de V. E., q... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Los malditos | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica de una Guerra Civil
I
Quiénes eran los caballeros de la capa y el juramento que hicieron
En la tarde del 5 de junio de 1541 hallábanse reunidos en el solar de Pedro de San Millán doce españoles, agraciados todos por el rey por sus hechos en la conquista del Perú.
La casa que los albe... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Los polvos de la condesa | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica que trata de cómo el virrey poeta entendía la justicia
Esta tradición no tiene otra fuente de autoridad que el relato del pueblo. Todos la conocen en el Cuzco tal como hoy la presento. Ningún cronista hace mención de ella, y sólo en un manuscrito de rápidas apuntaciones, que abarca d... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Un pronóstico cumplido | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica de la época del noveno virrey del Perú
I
San Pedro-Mama
Por los años de 1601 existían, a pocas leguas de Lima, dos magníficas villas habitadas por una población indígena, que excedía de doce mil almas, villas que hoy son miserables villorrios, de desmanteladas casucas y poquísimos ha... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Una carta de indias | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica de la época del decimocuarto virrey del Perú
I
En una tarde de junio de 1631 las campanas todas de las iglesias de Lima plañían fúnebres rogativas, y los monjes de las cuatro órdenes religiosas que a la sazón existían, congregados en pleno coro, entonaban salmos y preces.
Los habitan... |
Palma, Ricardo | Perú | 1833-1919 | Una vida por una honra | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica de los virreyes marqués de Cañete y conde de Nieva
I
Ni la tragedia de Saxahuamán, en que se levantó el cadalso para el muy magnífico D. Gonzalo Pizarro y su bravo maese de campo Francisco de Carbajal, ni el sangriento fin del capitán Francisco Girón, ahorcado algunos años después en... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | Cuatro perros hicieron justicia | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
El licenciado D. Cristóbal Vaca de Castro, nacido en Mayorga en 1492, hallábase en 1540 ejerciendo el cargo de oidor en la Audiencia de Valladolid, cuando llegó a España la nueva del triste fin de D. Diego de Almagro el Viejo y de las turbulencias habidas en el nuevo reino de Granada entre B... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | Dos imágenes en un estanque | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Crónica de la época del decimoquinto virrey del Perú
I
Doña Claudia Orriamún era por los años de 1640 el más lindo pimpollo de esta ciudad de los reyes. Veinticuatro primaveras, sal de las salinas de Lima y un palmito angelical han sido siempre más de lo preciso para volver la boca agua a lo... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | El día no restituido | Cuento | Después de dos embajadas, después de una carta escrita a máquina en papel de hilo y de tres o cuatro sobresaltos de teléfono, tuve que decidirme a decir que sí.
Por la tarde, a las seis, el coche se detuvo a mi puerta y antes que yo tuviera tiempo de ponerme los puños limpio. ¡Qué fastidio! Los gemelos no entran; el pa... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | El espejo que huye | Cuento | ¿Solo para volver a ver mi rostro en un estanque muerto, lleno de hojas muertas, en un jardín estéril, me detuve después de tanto tiempo en la pequeña capital? Cuando me aproximaba a ella no pensaba tener otro motivo que este.
Regresando del mar y de las grandes ciudades de la costa, sentía el deseo de las cosas ocult... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | El hombre de mi propiedad | Cuento | Conozco muchas viejas y hermosas princesas, pero solamente a aquellas que son tan pobres que apenas tienen una pequeña sirvienta vestida de negro y que están reducidas a vivir en alguna degradada villa toscana, una de esas escondidas villas donde dos cipreses polvorientos montan guardia junto a un portal de rejas murad... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | El hombre que se ha perdido a sí mismo | Cuento | Una imposible mañana de invierno, en una estación muy conocida, un hombre que no conozco -de sobretodo, con dos violetas en el ojal- quería demostrarme que los hombres son felices, que la vida es grande, que el mundo es hermoso. Yo lo escuchaba con interés, sacudiendo a cada momento la ceniza de mi cigarrillo que el vi... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | El mendigo de almas | Cuento | Como hace muchos años he dejado de escribir un Diario, no puedo decir con exactitud cuánto tiempo hace que me encontré el cuerpo y el alma del Amigo Dité. Probablemente, dada mi distracción, no me di cuenta en qué día preciso mi segunda sombra -aquella sólida y relativamente viva- se decidió a entrar en la escena poco ... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | El prisionero de sí mismo | Cuento | 1
Nunca he tenido pasión por los bailes o por los disfraces, y no sé cómo dije que sí al señor Secco, que me invitó a una fiesta que daba la última noche de carnaval. La única razón, creo, fue ésta: que todos teníamos que ir vestidos con un dominó blanco y un antifaz negro y bailar sin hablar. Para ver lo que sería, fu... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | El que no pudo amar | Cuento | Había gastado, en las primeras horas de la noche, los últimos cinco céntimos que me quedaban para un café sin que la habitual bebida me hubiese dado la inspiración que buscaba y de la cual tenía urgente necesidad. En aquellos tiempos padecía casi siempre de hambre, hambre de pan y de gloria, y ningún padre ni hermano e... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | El retrato profético | Cuento | I
El castigo no me parecería completo si no contase a los demás, antes de morir, una parte de mi vida. Por inverosímil que pueda parecer a los hombres sanos, creo que será leída con provecho por aquellos que no sientan repugnancia a estudiar el alma humana.
Cuando cometí el primer delito tenía poco menos de veinticuatr... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | El suicida sustituto | Cuento | Desde que don Juan se ha casado es casi imposible encontrarlo fuera de su casa, sobre todo por la noche. Los cabellos ralos y grises, los hombros un poco curvados y también -¿por qué no decirlo?- un catarro obstinado, ya crónico, lo tienen apartado del mundo y de sus pompas. Sin embargo, una noche, a mediados de marzo,... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | El tres de septiembre | Cuento | Siempre he tenido pasión por los retratos, y, para satisfacerla, he procurado conocer a cuantos pintores he podido. Desde hace casi quince años frecuento los estudios y poso, en pie o sentado, ante mis amigos.
En los primeros tiempos, cuando era todavía más pobre de lo que soy ahora, hacía lo imposible para llegar pron... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | El último deseo | Cuento | Era inútil. Cada esfuerzo parecía agravar el inconveniente. El sombrerito de paño no quería cubrir adecuadamente aquella vergonzosa calvicie, surcada por escasos cabellos estirados que el peluquero extendía tres veces por semana a través del cráneo, última barrera de toda ilusión absalónica. Los manotazos que llevaban ... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | Esperanza | Cuento | El 3 de septiembre salí de casa. Delante de mi casa había campos, viñas, árboles, terrones secos y manchas de hierba. Las vides, cargadas de racimos violados, se apoyaban en los álamos voluptuosamente reclinadas, igual que las mujeres, con el pecho hinchado de juventud, se apoyan contra el hombre que aman. Todo el ciel... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | Historia completamente absurda | Cuento | Si te miro y pienso que podrías morirte y que no sentiría más el dolor de mirarte, ni el fastidio de escuchar tu llanto tranquilo, ni el deseo de ahogarte con mis manos, entonces tus ojos se empañan y caes como muerta y te vuelves, de repente, fría como quien ha perdido el alma desde hace largas horas de lluvia y de os... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | La buena educación | Cuento | Se llamaba Esperanza, pero ya no esperaba nada. Oscura de piel, negra de cabellos, negrísima de ojos, hasta sus pensamientos, patéticamente nocturnos, fúnebres y sepulcrales, parecían nacer entre avenidas de cipreses en un ventoso crepúsculo de febrero. Alma de otros tiempos; alma perdida entre demasiados cuerpos enemi... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | La compra de la República | Cuento | Hace ya cuatro días, mientras me hallaba escribiendo con una ligera irritación algunas de las páginas más falsas de mis memorias, oí golpear levemente a la puerta pero no me levanté ni respondí. Los golpes eran demasiado débiles y no me gusta tratar con tímidos.
Al día siguiente, a la misma hora, oí llamar nuevamente;... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | La plegaria del buzo | Minicuento | El invierno pasado, todas las mañanas, menos el domingo, tenía la costumbre de regresar a casa a mediodía. No siempre era mediodía exacto: es más, la mayoría de las veces faltaban algunos minutos, o bien pasaban. Costumbre muy corriente, muy burguesa, y en absoluto poética, pensando en su finalidad que todo el mundo sa... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | La Primera y la Segunda | Cuento | [Cuento - Texto completo.]
Nueva York, 22 de marzo.
En este mes he comprado una República. Capricho costoso que no tendrá continuaciones. Era un deseo que tenía desde hace mucho tiempo y del que he querido librarme. Me imaginaba que eso de ser el amo de un país daba más gusto.
La ocasión era buena y el negocio quedó c... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | La última visita del Caballero Enfermo | Cuento | 1
El mismo día en que cumplí dieciocho años mi padre me llamó dulcemente y me dijo con la debida gravedad:
-El Señor, Dios, quiere que todo hombre haga, en la tierra, un trabajo. Él no quiere a los que miran, sentados al borde de los campos, la obra de los sembradores y de los labradores. Es preciso, pues, que elijas s... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | Las almas permutadas | Cuento | Había amado a la Primera y ya no la amaba. Había empezado a amar a la Segunda, y la Primera seguía amándome. Historia corriente y estúpida. ¿Quién podía pensar que tuviera que acabar tan misteriosamente? Yo mismo, el culpable, no consigo todavía explicarme el inesperado desarrollo del sencillísimo tema.
Ni siquiera rec... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | No quiero más ser el que soy | Cuento | Nadie supo jamás el verdadero nombre de aquel a quien todos llamaban el Caballero Enfermo. No ha quedado de él, después de su impensada desaparición, más que el recuerdo de sus sonrisas y un retrato de Sebastianbo del Piombo, que lo representa envuelto en una chaqueta, con una mano enguantada que cae blandamente como l... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | Profundidad china | Minicuento | Tanto Uno como Otro eran sanos y tenían unos treinta años. Habían comido en las mismas tabernas, se habían sentado juntos en los conciertos y se habían prestado libros. Muchas veces Uno había ofrecido cigarros a Otro y éste había aceptado, pasándole, a cambio, la última revista que tenía en el bolsillo.
Pero, si no me ... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | ¿Quién eres? | Cuento | Y tan alta vida espero
Que muero porque no muero.
-Santa Teresa
Tan solo hace diez horas que me he dado cuenta de mi horrible condición. Hasta entonces no sabía aún lo espantoso que puede ser el mundo. Desde hace unos años creía ser un graduado en terribilidad. Había experimentado, pensado, imaginado, soñado todo lo q... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | Quien me ama, muere | Cuento | Pekín, 28 de marzo.
He leído en un libro chino algunos pensamientos tan hermosos, justos y profundos, que quiero transcribirlos aquí para tenerlos más a mano:
FIN |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | Soliloquios de Belén | Cuento | El asunto empezó de un modo muy sencillo. Una mañana no recibí ni siquiera una carta. Hacía muchísimos años que no me ocurría eso y quedé sorprendido y amoscado. Me importaba enormemente la correspondencia, ya que es una de las pocas posibilidades de lo imprevisto que permanecen en nuestra existencia, y todos los días ... |
Papini, Giovanni | Italia | 1881-1956 | Una muerte mental | Cuento | 1
Todos los que me hablaron de Gherardo Solingo antes que yo lo conociera me dijeron las mismas cosas. Me lo imaginé, a través de las palabras de mis insulsos informadores, como una bestia inquieta, escapada de su dueño, rabiosa contra sí misma y contra todos, enemiga de la faz de los hombres. Me reí un poco, y un poco... |
Pardo Bazán, Emilia | España | 1851-1921 | Accidente | Cuento | EL POSADERO
Aunque me hubiera quedado una habitación libre, desde luego no se la hubiera dado a esa pareja. Gente sospechosa. Han dicho que eran marido y mujer, pero yo no me chupo el dedo y a mí no me la pegan.
Él es demasiado viejo y ella demasiado joven. Y como está encinta… Tal vez es el padre que la ha sacado de s... |
Pardo Bazán, Emilia | España | 1851-1921 | Adriana | Cuento | De uno de los más recientes suicidios en los últimos años no se conocería la verdadera historia si yo no tuviese el vicio de andar en busca de los raros con la esperanza -casi siempre superflua- de hallarme con un grande.
Todos nosotros sabemos qué defectuosas son las estadísticas; digo a propósito defectuosas, en el ... |
Pardo Bazán, Emilia | España | 1851-1921 | Agravante | Cuento | Bajo el sol -que ya empieza a hacer de las suyas, porque estamos en junio-, los tres operarios trabajan, sin volver la cara a la derecha ni a la izquierda. Con movimiento isócrono, exhalando a cada piquetazo el mismo ¡a hum! de esfuerzo y de ansia, van arrancando pellones de tierra de la trinchera, tierra densa, compac... |
Pardo Bazán, Emilia | España | 1851-1921 | Al buen callar… | Cuento | Dejé caer el periódico, exclamando con sorpresa dolorosa:
-Pero ¡esa pobre Adriana! Morirse así, del corazón, casi de repente… ¡Nadie estaba enterado que padeciese tal enfermedad!
-Yo sí lo sabía -declaró el vizconde de Tresmes-, y aún sabía más: sabía cuándo y cómo adquirió el padecimiento, y es cosa curiosa.
-Entéren... |
Pardo Bazán, Emilia | España | 1851-1921 | Apostasía | Cuento | Ya conocéis la historia de aquella dama del abanico, aquella viudita del Celeste Imperio que, no pudiendo contraer segundas nupcias hasta ver seca y dura la fresca tierra que cubría la fosa del primer esposo, se pasaba los días abanicándola a fin de que se secase más presto. La conducta de tan inconstante viuda arranca... |
Pardo Bazán, Emilia | España | 1851-1921 | Ardid de guerra | Cuento | No tenían más hijo que aquel los duques de Toledo, pero era un niño como unas flores; sano, apuesto, intrépido, y, en la edad tierna, de condición tan angelical y noble, que le amaban sus servidores punto menos que sus padres. Traíale su madre vestido de terciopelo que guarnecían encajes de Holanda, luciendo guantes de... |
Pardo Bazán, Emilia | España | 1851-1921 | Arena | Cuento | Cuando Diego Fortaleza visitó la ciudad de Villantigua, sus amigos y admiradores le tributaron una ovación que dejó memoria. Es de notar que a la ovación se asociaron todas las clases sociales, distinguiéndose especialmente las señoras y el clero. Y nada tiene de extraño que despertase entusiasmo y cosechase fervientes... |
Pardo Bazán, Emilia | España | 1851-1921 | Argumento | Cuento | ¡Aquellas elecciones iban a ser sonadas! Las de más sona desde hacía muchos años, y cuenta que el distrito de Eiguirey siempre da que hablar en casos tales. Pero acrecía la resonancia dramática del presente el que luchasen dos hermanos, últimos vástagos de la antigua estirpe de Landrey Lousada, el señorito Jacinto y el... |
Pardo Bazán, Emilia | España | 1851-1921 | Armamento | Cuento | No le había visto en un año, y me lo encontré de manos a boca al salir del café donde almuerzo cuando vengo a Madrid por pocos días desde mi habitual residencia de El Pardo.
Apenas fijé en él los ojos, comprendí que algo grave le pasaba. Su mirar tenía un brillo exaltado, y una especie de ansia febril animaba su sembla... |
Pardo Bazán, Emilia | España | 1851-1921 | Aventura | Cuento | ¿Quién no conoce a aquel médico no sólo en la ciudad, sino en la provincia, y aun en Madrid, al que desdeña profundamente? Son muchas las cosas que desdeña, y entre ellas, el dinero. Lo desdeña con sinceridad, sin alharacas. Podría ser rico; su fama de mago, más que de hombre de ciencia, le permitiría exigir fuertes su... |
Pardo Bazán, Emilia | España | 1851-1921 | Banquete de boda | Cuento | Fue en una noche de invierno, ni lluviosa ni brumosa, sino atrozmente fría, en que por la pureza glacial del ambiente se oía aullar a los lobos lo mismo que si estuvisen al pie de la solitaria rectoral y la amenazasen con sus siniestros ¡ouu… bee!, cuando el cura de Andianes, a quien tenía desvelado la inquietud, oyó f... |
Pardo Bazán, Emilia | España | 1851-1921 | Barbastro | Cuento | La señora de Anstalt, mujer de un banquero opulentísimo, nerviosa y antojadiza, agonizaba de aburrimiento el domingo de Carnaval, después del almuerzo, a las dos de la tarde. ¡Qué horas de tedio iba a pasar! ¿En qué las emplearía? No tenía nada que hacer, y la idea de mandar que enganchasen para dar vueltas a la noria ... |
Pardo Bazán, Emilia | España | 1851-1921 | Benito de Palermo | Cuento | Una noche de Carnaval, varios amigos que habían ido al baile y volvían aburridos como se suele volver de esas fiestas vacías y estruendosas, donde se busca lo imprevisto y lo romancesco y sólo se encuentra la chabacana vulgaridad y el más insoportable pato, resolvieron, viendo que era día clarísimo, no acostarse ya y d... |
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