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46 classes
las entrañas heladas tornaron poco a poco en piedra dura; por las venas cuitadas la sangre su figura iba desconociendo y su natura,
14lira
Muere por cazarla el Rey, y le ha costado el buscarla muchos pasos y sudor con el sol y con la escarcha.
11cantar
Ven, ceñida de rayos y de flores la rósea frente, ¡oh plácida mañana! Ve; ven, y ahuyenta con tu faz galana la perezosa noche y sus horrores.
24cuarteto
Emblema sois del sufrimiento humano, y brillando del joven en la frente o en las hondas arrugas del anciano, mi alma os venera, porque eternamente emblema sois del sufrimiento humano.
32quinteto
Las presas más rollizas de la vida, que satisfechos otros como sobras al desgaire dejaban tras la muerte, Kid por ser en ayunas desde siglos ni un trozo dejará de Lulú en guiso, como aplacando a fondo en viejo hambre.
39sexteto
O sabe naturaleza más que supo en otro tiempo, o tantos que nacen sabios es porque lo dicen ellos.
11cantar
Éstos por lo común son buena gente, son a los que llamamos infelices, hombres todo entusiasmo y poca mente, que no ven más allá de sus narices; raza que el pecho denodado siente antes que, ¡oh fiero mandarín!, atices uno de tus legales ramalazos, que les dobla ante el rey los espinazos.
2octava_real
Hoy, en obsequio de Carlos, compite por su fe heroica la Granada americana con la Granada española.
11cantar
«Esta, que es la Poesía verdadera, la grave, la discreta, la elegante», dijo Mercurio, «la alta y la sincera,
33terceto
¡Qué hermoso es, cuando hay sueño, dormir bien... y roncar como un sochantre... Y comer... y engordar!... ¡y qué desgracia que esto sólo no baste!
21silva_arromanzada
No me faltaba una guasca, esa ocasión eché el resto; bozal, maniador, cabresto, lazo, bolas y manea... ¡el que hoy tan pobre me vea tal vez no crea todo esto!
12sextilla
Cómo le devora eterno Ese esperar indeciso, Cómo abrasa el fuego interno De tener hoy un infierno Donde estuvo un paraíso.
29quintilla
El gallo de la Pasión vendrá luego tras aquesto, metido en un tinajón, bien cubierto con un cesto.
5cuarteta
¡Hay amor! estas en mi recuerdo como ave perdida en un cruel abismo de soledad. ¿Dónde está el amor de mi vida? si no regresas mi alma morirá, la eternidad se resquebrajara y ya no volverás a saber de mí. En el cielo llorare, ya nada podrás hacer mis caricias olvidaras, y mis besos morirán en un rincón gris de la eternidad.
35unknown
Al galápago solo tuvo por despreciable, pero a los diez unidos tuvo como a personas de carácter.
17endecha_real
Y tras la fortuna fiera son las vistas más suaves ver llegar a la ribera la destrozada madera de las anegadas naves. Ven a la dulce floresta, do natura no fué escasa, donde haciendo alegre fiesta la más calurosa siesta con más deleite se pasa.
6copla_real
Cansado estoy de la Corte, que tiene en breve confín buen cielo, malas ausencias, poco amor, mucho alguacil. Ahíto me tiene España, provincia, si antes feliz, hoy tan trocada, que trajes cuida y olvida la lid. No quiero ver ciertos godos, muy puestos a concebir que, trampeando la barba, la desmienten con barniz. Doncellas que en un instante hilarán a su candil con su huso y su costumbre el cerro de Potosí. Casadas que en la partida del marido becerril, a los Partos y a los Medos cubren con el faldellín. Maridito melecina que con ingenio sutil se retira cuando quiere chupar humor para sí. Contra bolsa remontada ver de un tintero civil salir la volatería de tanta pluma neblí. Un abogado, que quiere por barbado corregir con más zalea que leyes menos textos que nariz. Muy cordón y muy rosario un ropero Malgesí; tercero, que por un cuarto será segundo Caín. Una niña concebida en original pedir; para quien muere gusano, para quien vive arestín. Un obligado de aceite, que antaño fue volatín y ya regidor lechuza se llama Don Belianís. Ver al doctor Parce mihi, pestilencia de ormesí, fabricando calaveras a puro sen y pujín. Al resuello de la cárcel, al vaho del perseguir hecho siempre Juan de Espera no en Dios, sino en corchapín. No quiero ver la vïuda, entre cuaresma y monjil, hacer las tocas manteles y el plato de su vivir. Una vieja sempiterna, calavera carmesí, con más nietos que cabellos, orejón dado matiz. Ver arremedar privanzas un hablador y un malsín, encajando el despachamos y un poco de Arosteguí. Más lana hubiera en Segovia si desquilara Madrid los petos y pantorrillas de galán tanto arlequín. Con la barriga a la boca, anda en días de parir y sus tripas de pelota todo jubón varonil. Un ginovés a caballo ¿quién le ha de poder sufrir más guarismo que jinete, aunque lleve borceguí? Harto de ser castellano desde el dia en que nací, quisiera ser otra cosa por remudar de país. Si no mirara adelante, ya me hiciera florentín que, el tener sangre en el ojo, es calidad de por sí. Fuera alemán o tudesco; mas ¿de qué puede servir? Que ya los brindis de Tajo no le deben nada al Rhin. Sed a sed los españoles aguardaremos al Cid; que a pie bebemos a Toro, y a caballo a San Martín. Ser inglés no añade nada a nuestro ciego vivir; que la fe de las mujeres es ya Lutero y Calvín. Franceses son por la vida mis huesos de Antón Martín; mas mi flor es la del berro, antes que la flor de lis. Todo hoy ministro es Turquía en el español cenit, donde el zancarrón se adora y tiene templo y atril. A tener alma melosa fuera portugués machín, por hartarme de bayeta y para dar que reír. Mas no quiero llorar muerto al rey valiente y infeliz que de guitarra en guitarra quiso llegar al Sofí. Pero ya estoy antojado de irme a Galicia a vivir, por emplear en lugares catorce maravedís: Tierra donde el Sol influye esportillos y mandil; a todo ventero mozas, ayos a todo rocín: en donde cuatro vasallos valen un maravedí y es ajuar de titulado sardesco, choza y mastín. En donde, como el tocino, anda el hidalgo en pernil; ellos cargados de barba ellas tomadas de orín. Región copiosa de pueblos; pues en medio celemín parten términos un grajo, dos señores y una vid. Tierra donde las doncellas llaman hígado al rubí y andan hechas San Antones con su fuego y su gorrín. En donde las regaladas llevan su cuerpo gentil en talegos como cuartos, huyendo del caniquí: muy góticas de faciones y de pelo muy espín, virginidades monteses aman a lo jabalí. Pero, como fuere, sea; pues Santiago quedó allí, no debe de ser Galicia de todo punto ruin. Ribadavia, mi garganta la tengo ofrecida a ti, por el San Blas de sus secas, sin humedades del Sil. Si a mal me lo tienen todos, y bien, ¿qué se me da a mí? ¿Quien antes quiere ser chinche alto a no dejar dormir?
1romance
¿Es tu palabra de fe? -. - Te la daré. -. - A mí nadie me creyó.-. - Yo. -. - ¿Cómo debo comer eso? - - Con queso. -. - Pues por ser conmigo obseso, si tú me engañaste a mí, mi reto no es baladí: ¡Te la daré yo con queso!
0ovillejo
Al principio nos dejaron de haraganes criando sebo, pero después... no me atrevo a decir lo que pasaba- Barajo... si nos trataban como se trata a malevos.
12sextilla
Mas los niños no saben, ni tampoco las manos llueven como dicen; así el hombre, cansado de estar solo con sus sueños, invoca los bolsillos que abandonan arena, arena de las flores, para que un día decoren su semblante de muerto.
39sexteto
Yo al puerto delectodo, a la cola la mar calma, más llana que non la palma en todo tiempo reposo; sentí gentil amoroso, de las bandas de Poniente, un aire tanto plasiente, que de mis velas goçoso le fise rico presente.
38novena
Vi David y Salomón y Jacob, leal amante, Con sus fuerzas a Sansón, A Dalila más pujante: De los cristianos a Dante, Vi Tristán y Lanzarote y con él a Galeote, Discreto y sutil mediante.
40copla_arte_menor
¿Mas qué rumor á deshora Rompe el silencio? resuena Una alegre cantilena Y una guitarra á la par, Y gritos y de botellas Que se chocan el sonido, Y el amoroso estallido De los besos y el danzar.
15octavilla
Yo no sé lo que busco eternamente en la tierra, en el aire y en el cielo; yo no sé lo que busco; pero es algo que perdí no sé cuando y que no encuentro, aún cuando sueñe que invisible habita en todo cuanto toco y cuanto veo.
39sexteto
Que por mayo era, por mayo, cuando hace la calor, cuando los trigos encañan y están los campos en flor, cuando canta la calandria y responde el ruiseñor, cuando los enamorados van a servir al amor; sino yo triste, cuitado, que vivo en esta prisión, que ni sé cuándo es de día ni cuándo las noches son, sino por una avecilla que me cantaba el albor. Matómela un ballestero; déle Dios mal galardón.
1romance
Pero al siguiente día con lágrimas le vieron las flores, e ignorando su oculto padecer, «Tú lloras, pensamiento, tú lloras», le dijeron: «No es nada, contestoles, es llanto de placer».
7serventesio
EL camino aldeano Ondula entre dos lomas Mellizas y fragantes, Como dos arrogantes Senos, que fuesen pomas. Las ovejas pacían En lo alto de las lomas!
20septilla
porque puede en este almario, de ver por varias recetas tantos botes y cajetas, confundirse un boticario;
19redondilla
¿Tania sacó algún apaño? ¡Escaño¡ ¿Dina algún premio (y no módico)? ¡Periódico¡ ¿E Irene por su adhesión? ¡Casoplón¡ Cada hembra su galardón, pues Pablo, que no es tacaño, las compensa con escaño, periódico o casoplón.
0ovillejo
A veces despoja de choza y apero al mayor cabrero; y a quien se le antoja, la cabra más coja parió dos cabritos. Cuando pitos, flautas, cuando flautas, pitos.
4octava
Como se arranca el hierro de una herida su amor de las entrañas me arranqué, aunque sentí al hacerlo que la vida me arrancaba con él.
21silva_arromanzada
Y aunque mucho estés airada, no creo yo que te asombre tanto el verte allí pintada, como el ver que eres amada del que allí escribió tu nombre. No ser querida y amar fuera triste desplacer; más ¿qué tormento o pesar te puede, ninfa, causar ser querida y no querer?
6copla_real
En el tiempo en que solia yo coger d´aquestas flores, d´al cuidado non avia desde vi los sus amores; e non sen por qual ventura me vino a defalir, si lo fiz el mi pecado, si lo fizo el mal dicir. Yo con cuidado de amores...
38novena
Ven conmigo al bosque ameno, y al apacible sombrío de olorosas flores lleno, do en el día mas sereno no es enojoso el estío. Si el agua te es placentera, hay allí fuente tan bella, que para ser la primera entre todas, solo espera, que tú te laves en ella.
6copla_real
De un arte de bien comer, primera lección: No has de coger la cuchara con el tenedor
22seguidilla
Quise saber su viaje, y con toda diligencia abrevié por el boscaje el paso sin detenencia. Con retórica elocuencia vinieron de continente a saludar sabiamente, denotando su prudencia.
40copla_arte_menor
¡Quién lo había e desí, que una cosita tan durse tubiera amarguito er fin!
30soleá
Tú, que, por nuestra maldad, tomaste forma servil y bajo nombre; tú, que a tu divinidad juntaste cosa tan vil como es el hombre;
12sextilla
Si de nuestros agravios en un libro se escribiese la historia, y se borrase en nuestras almas cuanto se borrase en sus hojas;
21silva_arromanzada
Al fin la multitud llorosa calla : Lara deshecho en lágrimas suspira, Y torna á suspirar, y de este modo La narración anuda interrumpida : '< Una tansola vez acento humano, En tantos años de prisión prolija, He escuchado, y no mas. Hondo silencio Guardó por siempre con tenaz porfía" '' Mi duro carcelero : los malvados Que en tan horrible estado me tenían, Dispusiéronlo así. La vez que solo Permitieron hablarme oh gente inicua!" " Fué para dar el golpe postrimero A este infeliz, para en la horrenda sima Del último dolor por siempre hundirle, Para hacerle saber que no tenía" " Nada en la tierra, y que su mismo nombre Era nombre de afrenta y de ignominia. Sí 5 como al mes de hallarme en el encierro. Una mañana, con feroz sonrisa Entró el feroz alcaide, y, Gúsíios L a r a, Me dijo, el alto conde- de C a s t i l la Don Sancho, tu señor, con el acuerdo De sus hombres de guerra y de j u s t i c i a , " " R e o de a l t a t r a i c i ó n te ha declarado. Confiscando tus tierras y tus v i l l a s, Y mandando poner en tus solares Los signos viles que t r a i c i ó n i n d i c a n ." ' ' T a m b i é n te h a condenado d infame muerte'. Mas del g r a n Ruy Velázquez por l a amiga I n t e r c e s i ó n , que pases, te permite. E n esta torre el resto de tus dias. " " Dijo, y despareció : con alto estruendo, En losa de sepulcro convertida. Cerró la puerta, y barras y cerrojos, Cadenas y candados multiplica." '' Quedé yo como un mármol; por mis venas Hielo, no ardiente sangre, discurría : Sin respirar ahogábase mi pecho, Y espantados mis ojos no veían." " Estuve así gran rato; mas de pronto Retemblando mis nervios y mis fibras, Fuerzas, cual de gigante recobrando, Y fuego de volcan la sangre misma Que un momento fué nieve, tal exceso En mi sentí de actividad y vida, Tal rabia y tal furor, que engrandecido. Era á mi aliento aquella estancia chica." " Derribé el lecho, y esparcí en pedazos Los muebles por el suelo 5 las macizas Paredes desconché con mano dura 5 Di golpes en la puerta, que en astillas," " A no ser por las barras y cerrojos, Tornarla consiguieran ; llamas vivas Mi pecho respiró, y en roncas voces Tronó el volcan de mis furiosas iras." " A los hombres maldije, á las estrellas, La hora de horror en que salí á la vida; Pedí venganza hasta al infierno mismo.... O Dios!....Dios bondadoso'..... las impías" " Blasfemias que mis labios pronunciaron En aquella ocasión, benigno olvida. Perdónalas, gran Dios : al recordarlas. Se confunde mi pecho y se horroriza." " Tan negra furia y ceguedad culpable No fueron duraderas por mi dicha ; Y en tal abatimiento se trocaron, Que vine á tierra envuelto en sombra fria. Los siete golpes de las siete piedras, Que en la alta claraboya, cual solían, Dieron, del profundísimo letargo Sacáronme por fin.Torné á la vida," " O por mejor decir, cobré el sentido Para apurar las ansias y fatigas De una existencia atroz. Yerto, postrado Mi cuerpo en tierra, sin vigor yacía;" " Mas no postrada mi alma ni mi mente: Sueltas como jamas y ( nardecidas. Volaban por horrendos precipicios, Y en escenas terribles se perdían." "Las lóbregas tinieblas de la noche Que inundaban mi cámara mezquina. Llenas me aparecieron de prodigios, Y visiones tremendas. Ya veía " " Siete cabezas pálidas, sin cuerpo. Que de lóbregas nubes despedidas Y por ronco huracán arrebatadas, Contra mi pecho mismo se rompían-," " Y a de fuego una atmósfera, y de sangre Un mar rugiente en mi reedor tenía, Y en las llamas ardiendo mis palacios. Las armas y el pendón de mi familia Mientras que siete cuerpos sin eabezas En las hinchadas ondas purpurinas Nadaban, y pidiéndome socorro, A mí^ qué horror! los brazos extendían." " Y a la espantosa escena se mudaba, Y un llano presentábase á mi vista De ardiente arena, y alumbrado solo Por una niebla vaporosa y fria," " Y cruzaban por él, en sordos gritos, Venganza demandando, blanquecinas Siete fantasmas; y si huyendo acaso De cada cual de estas visiones, iba" A revolver la faz acia otra parte, Siempre á mi lado, siempre, ó Dios! tenía ün coloso infernal, que me alargaba Un hierro matador con fiera risa," " Y , Toma, no te queda oír o consuelo. Con penetrante voz me repetía. Oh, qué noche!.,..oh, qué noche! De la aurora El resplandor primero le dió cima." " De mi imaginación el desarreglo, P or mi atroz situación clavada y fija Siempre en mi mente, fuera de juicio Me tuvo, aunqué postrado, largos dias Siempre las noches espantosas eran Con escenas fantásticas continuas : Siempre eran de dolor y acerbo llanto Las mañanas y tardes. Persistía" " Siempre, que ni un momento me dejaba. Junto á mí, armando á mi constancia insidias, El infernal coloso, y ofreciendo La daga por consuelo á mis fatigas." " Era el maligno espíritu, encargado De procurar mi perdición. Benigna Empero del Señor la santa diestra Acorrióme piadosa, y compasiYa" " Me libró del furor de los infiernos» Me contuvo en el borde de la sima. ¡Tu omnipotencia y tu bondad. Dios mió. Los hombres y los ángeles bendigan!" "Mas donde claramente relucieron La providencia y la piedad divinas. Fué en la visión con que cobré el juicio, Y la razón mi mente oscurecida-," " Y que á mi corazón despedazado Todo el consuelo dió, que mis desdichas Capaces eran de tener, abriendo A la resignación ei alma mia. Después de algunos meses de espan tosos Accesos de furor y de vigilias Tenaces, de mi cuerpo apoderóse Con ardoroso afán fiebre maligna," '< Que consumió mis fuerzas y en el lecho Postrado me dejó por cinco dias. Pero en sudor copioso terminando, Despareció por fin; tan abatida" " Debilidad dejándome, que apenas Un momento tenerme en pié podía. En postración tan grande, de un profundo Sueño no interrumpido las delicias" " Conseguí disfrutar; y cuando estaba En su dulce descanso, ante mi vista Magnífico espectáculo ofrecióse, Que ni un momento mi memoria olvida." " Vime pues entre nubes y celajes, Que de oro el sol y de risueñas tintas Matizaba esplendente : en un abismo Bajo mis pies al mundo descubría," Envuelto en sombras densas; Y un torrente de purísimas luces difundían Sobre mí las estrellas. Luego escucho Son celestial de música divina Y abriéndose los cielos, entre un coro De ciérnales espíritus, divisan Mis ojos siete jóvenes gallardos, Que en esplendor al mismo sol vencían." f* Eran sus vestes como nieve puras; Azucenas que el tiempo no marchita, Coronaban sus frentes ^ en sus manos Palmas eternas, venerable insignia" " De los mártires santos ostentaban; Y en sus cuellos brillaba, como brillan De esposa en cuello virginal rubíes. La huella de una bárbara cuchilla." " Conocílos al punto : eran mis hijos, Mis hijos felicísimos que habitan La mansión celestial. Estremecíme De gozo, y despené. La luz del dia" ^'Llenaba mi prisión : salté del lecho. Arrójeme en el suelo de rodillas, Consoladoras lágrimas bañando Mi compungida faz. En voz sumisa" " Oré por largo rato ante el Eterno; Y al mismo tiempo en mi interior sentía ün bálsamo celeste difundirse, Y mi alma humilde descansar tranquila. Ya no vi mas al tentador coloso. Que hasta entonces las noches y los dias Me atormentó tenaz ; y aunque en mi pecho Siempre estaban grabadas mis desdichas," ''De Dios con los decretos resignado, Hallé constancia en mí para sufrirlas. Pasáronse los años ; presurosa Vino á mí la vejez 5 sus manos frias" *•< De mi vigor los restos me robaron, Y todos los achaques y fatigas. Que su cortejo forman, se reunieron Y descargaron sobre mí sus iras." " Inflamación terrible y dolorosa Con agudas punzadas, repentina Mis ojos atacó, debilitados Con mi largo llorar. La luz del dia," " Que fué hasta entónces mi mayor consuelo, Se tornó mi mas bárbara enemiga; Porqué sus penetrantes resplandores Destrozaban mis débiles pupilas." "Pedí á mi carcelero algún socorro ; El cual, feroz como las fieras mismas, Persistió en su silencio, sin mostrarme Ni siquiera la frente compasiva Abandonado así, con mis clamores El alcázar soberbio estremecía, Privado no tansolo de consuelo, Sino también de auxilio y medicinas." "Con tormentos de rabia me arrastraba Fuera del lecho por las losas frias, Buscando una postura que aliviase Mi punzante dolor, y la vasija" "Del agua derramaba sobre el rostro. Esto aumentó la enfermedad maligna. Que terminó por fin, en noclie eterna Sumergido dejándome sin vista," " Cual me miráis. Terrible fué este golpe! Mas para soportarlo, la divina Misericordia suficiente fuerza Me concedió también. Esta excesiva" Desgracia amortiguó completamente^ Y destruyó mi ansiosa fantasía ; Y falta de esperanzas y deseos. Carga ya inútil, arrastré la vida." " Los siete golpes de las siete piedras, Que la alta claraboya siempre herían. Me daban á entender que era de noche i De la puerta las barras y aldabillas Y la entrada del mudo carcelero Me daban á entender que era de dia^ Y por ambos estruendos computaba El tiempo perezoso. En mi mezquina" "Mente aun alguna vez cierta vislumbre De esperanza falaz y fugitiva Tornó á brillar^ pero extinguióse al punto, Y mi labio osa apenas referirla." "Guando salí de Córdoba, la tuve De dejar un sosten de mi familia, Y acaso un vengador.,..Mas, ay! el fruto De un afecto culpable, de una indigna" "Pasión para un cristiano hubiera sido; Y del cielo irritado la justicia ün consuelo, producto de las culpas. Por que tan sabiamente me castiga," " No me ha querido conceder.,..No existe.... Plegué á la Providencia....Me horroriza Que un pecho acaso, do mi sangre hierve, De Dios blasfeme ciego en la mezquita! "Piedad!....piedad. Señor!"—Aquí el anciano La voz ahogada, el alma confundida Con súbito terror, quedó en silencio; Y con las manos trémulas y frías La faz rugosa se cubrió. La turba, Que toda la atención clavada y fija Tiene en su rostro y en su labio, calla, Y de su mudo asombro participa. Nadie alentó : después de un corto rato De estar la narración interrumpida, Lanzando un profundísimo suspiro, El gran Gústios así tornó á seguirla.
18romance_arte_mayor
El líquido cristal que hoy de esta fuente admiras, caminante, el mismo es de Helicona; si pudieres, perdona al paso un solo instante: beberás (cultamente) ondas que del Parnaso a su Vega tradujo Garcilaso.
4octava
Al parece a las doncellas andar fuera de poblado, y tanto más es notado cuanto mayores son ellas en linaje y en estado. ¿Qué negocio puede haber en que sea menester por fuerza vuestra presencia, y hacer la diligencia tan excelente mujer?
6copla_real
Carmen del mar latino, mi Florentina, perdona que te cante por seguidillas.
22seguidilla
Ya que llevabas mi gloria cuando de mí te apartaste, dime ¿por qué no llevaste juntamente su memoria? ¿Por qué dejaste en mi seno rastro del bien que perdí que en acordarme de ti todo placer me es ajeno?
28copla_castellana
Adónde irás, ahora, si tu cuerpo se desvanece
8haiku
A los árboles blandeo, a un toro brabo lo amanso, y a ti, flamenca, no pueo.
30soleá
El amor no tiene esta o aquella forma, no puede detenerse en criatura alguna; todas son por igual viles y soñadoras. Placer que nunca muere beso que nunca muere, sólo en ti misma encuentro, tierra mía. Nimbos de juventud, cabellos rubios o sombríos, rizosos o lánguidos como una primavera, sobre cuerpos cobrizos, sobre radiantes cuerpos que tanto he amado inútilmente, no es en vosotros donde la vida está, sino en la tierra, en la tierra que aguarda, aguarda siempre con sus labios tendidos, con sus brazos abiertos.
35unknown
Mas, supuesto que muero, sin resistir a mi infeliz suerte, que me des sólo quiero licencia de que escoja yo mi muerte; deja la muerte a mi elección medida, pues en la tuya pongo yo la vida.
45sexteto_lira
Yo soy como las gentes que a mi tierra vinieron -soy de la raza mora, vieja amiga del sol-, que todo lo ganaron y todo lo perdieron. Tengo el ama de nardo del árabe español.
7serventesio
Blanda cara de alacrán finos fieros y rabiosos los optajes ponzoñosos en sabor dulce se dan; como el más blando licor es muy más penetrativo piensas tú con tu dulzor, penetrar el desamor en que me hallas esquivo
38novena
Pero monstruo ninguno con más ciega fiereza sus armas alevosas, como Jansenio, pertinaz maneja.
17endecha_real
Dice la lanzadera el olor del ropero, Donde se guarda el lino, el buen lino casero: Y el molino complica con la vid su entrada, Campesinos enigmas de la Historia Sagrada: Bajo la parra canta el esponsal divino De la sangre y la carne, de la Borona y el Vino.
39sexteto
Junto a la orilla los pies y la marea: ¿Quién se distancia?
8haiku
¿Quién con su guante me cita? Rita. ¿Tiene error lo que mantiene? Tiene. Mas yo le doy por pasión, la razón. Pues siento tal devoción que a pesar del menosprecio le ofrezco todo mi aprecio: “Rita tiene la razón”
0ovillejo
Con que, si hoy considerara que tiene a Dios tan presente como entonces, dignamente de uno y otro bien gozara. Y es la consecuencia clara, que estando, ¡oh Pan!, Dios en vos, aunque son los siglos dos, el distar este de aquel, no es porque Dios falta a él, sino porque él falta a Dios.”
13espinela
¡Pobre barquilla mía entre peñascos rota, sin velas desvelada y entre las olas sola! ¿Adónde vas perdida, adónde, di, te engolfas, que no hay deseos cuerdos con esperanzas5 locas?
4octava
Qué ruido tan triste el que hacen dos cuerpos cuando se aman, parece como el viento que se mece en otoño sobre adolescentes mutilados, mientras las manos llueven, manos ligeras, manos egoístas, manos obscenas, cataratas de manos que fueron un día flores en el jardín de un diminuto bolsillo.
44septeto
No más pedirte que tu blanca diestra en mi sombrero ponga el fino lazo, que en sus colores tu firmeza muestra, que allí le colocó tu airoso brazo; no más entre los dos un albedrío, tuyo mi corazón, el tuyo mío.
34sexta_rima
Quiero escarbar la tierra con los dientes, quiero apartar la tierra parte a parte a dentelladas secas y calientes.
33terceto
vino mi padre del solar de Vega: así a los padres la nobleza exhorta. Siguióle hasta Madrid, de celos ciega, su amorosa mujer, porque él quería una española Elena, entonces griega. Hicieron amistades, y aquel día fue piedra en mi primero fundamento la paz de su amorosa fantasía.
4octava
Al que se ve colmado de conveniencias, las agenas desgracias poco le inquietan: porque es muy cierto, que el harto no se acuerda del que está hambriento.
27seguidilla_compuesta
anciano en el ingenio y nunca mozo, humanista divino, es, según pienso, el insigne doctor ANDRÉS DEL POZO.
33terceto
En la aurora feliz de tus amores, sólo querías el dinero en flores;
3couplet
Formaron un contingente con los que del baile arriaron- con otros nos mesturaron que habían agarrao también- Las cosas que aquí se ven ni los diablos las pensaron.
12sextilla
De gentil seda amarilla eran aquellas dos hopas, tales que nunca vi ropas tan lindas a maravilla: el guarnimiento y la silla de aquella linda señora. ciertas después ni de ahora no lo vi tal en Castilla.
40copla_arte_menor
Si no te bienes conmigo, jaste cuenta que has cobrao en la tierra un enemigo.
30soleá
Alza Pedro la liebre, la saca del cubil, mas, si no la persigue, es un cazador vil; otro Pedro la sigue, la corre más sutil y la toma: esto pasa a cazadores mil.
9cuaderna_vía
Daba el menor divino, refulgente, con rayos de oro, luz a los mortales; daba el mayor los rayos orientales, cubiertos de una nube transparente.
24cuarteto
Yo no tengo en el amor quien me venga con querellas, como esas aves tan bellas que saltan de rama en rama- yo hago en el trébol mi cama, y me cubren las estrellas.
12sextilla
Yo os prometí, mi libertad querida, no cautivaros más, ni daros pena; pero promesa en potestad ajena, ¿cómo puede obligar a ser cumplida?
24cuarteto
Esos tristes caminan entre susto y recelo y entre peligros grandes, de que se hallan sembrados sus senderos.
17endecha_real
A vosotras, estrellas, alza el vuelo mi pluma temerosa, del piélago de luz ricas centellas; lumbres que enciende triste y dolorosa a las exequias del difunto día, güérfana de su luz, la noche fría;
45sexteto_lira
Tu que das lenguas a mudos, fazes los baxos sobir e alos altos decendir; tu que fazes conuertir los muy torpes en agudos, conuierte mi gran rudeza e ynorancia en una grande abundancia de sabieza.
38novena
Cuando en sombras la iglesia se envolvía, de su ojiva calada ¡cuántas veces temblar sobre los vidrios vi el fulgor de la lámpara!
21silva_arromanzada
Como la madreselva, florezco en mayo, y me crecen los ojos como los ramos. ¡ Mayo de pan, cómo me altera el aire de mi galán!
20septilla
En mi vida sígueme la quejumbre De que mi trabajo de nada vale; ¡Óiganme! Alcanzaré pronta cumbre, Ya veremos quién sí sobresale.
7serventesio
En otros siglos de ambiciones locas fundaron esta torre mis abuelos; diéronle base las gigantes rocas, y a sus almenas pabellón los cielos.
7serventesio
-«No tengamos tiempo ya en esta vida mezquina por tal modo, que mi voluntad está conforme con la divina para todo;
12sextilla
Llevaba un ciego al hombro los despojos de un cojo, cuyos ojos le guiaban, y andando y viendo, a un tiempo se prestaban, este al ciego los pies, y aquel los ojos.
24cuarteto
Si la nieve descansa sobre tu carne detrás de cada copo solloza un ángel.
22seguidilla
He venido para ver la muerte Y su graciosa red de cazar mariposas, He venido para esperarte Con los brazos un tanto en el aire, He venido no sé por qué; Un día abrí los ojos: he venido.
39sexteto
dalle con polvos al hueso y con la sangre de drago o aceite de azufre, en pago de algún hurtado suceso;
19redondilla
Siete gozos cantar quiero Que el amor me hace sentir, Por mostrar Que por más y más que muero, Siento gozo de sufrir Por amar.
31estrofa_manriqueña
Me asomé a la negra reja buscando tus verdes ojos y sólo encontré los rojos clavelitos de la queja. ¿A dónde huye tu mirada por esa abierta ventana? Ay, mi niña enamorada, rocío de la mañana sobre mi alma deshojada.
38novena
De allí los dos amantes deseosos a restaurar se van de sus tormentos al rico lecho, adonde, muy gozosos, despiden los pasados pensamientos. No seáis, pues, amantes, envidiosos ni presumáis más que ellos de contentos; que entre ellos dos nació la mayor parte del gozo que en el mundo se reparte.
4octava
Por cogé la sarsamora me clabaíto una espina que hasta er corasón me yora.
30soleá
Parece el altar brillante ascua de plata inflamada. ¡Ya levanta el oficiante la gardenia inmaculada!
5cuarteta
Mi vida es muda, ni novia ni amistades... ¡Ah, sí! La luna.
8haiku
Hay tres cosas que tengo miedo de descubrir, son faltas muy ocultas, de indiscreto decir: de ellas, pocas mujeres pueden con bien salir, cuando yo las mencione se echarán a reír.
9cuaderna_vía
Ya salimos de la mar y entramos en Barcelona, donde no hallamos persona que nos pudiese juzgar
19redondilla
Y si alguno hacer intenta ofensas a vuestra pluma repetidas dice cayendo en la cuenta que ajustáis muy bien en suma las partidas.
31estrofa_manriqueña
En el lugar de Pascual harás tu apacentadero porque en el sesteadero pueden bien lamer la sal. Con la cual, si no han rendido la grama y lo mal pascido, luego lo querrán gormar y podrán bien sosegar del rebello que han tenido.
38novena
Irá el amigo traidor Tras el amigo engañado, El semblante sin color, Como esclavo maniatado Que llevan a su señor.
29quintilla
Fontefrida, Fontefrida, Fontefrida y con amor, do todas las avecicas van tomar consolación, si no es la tortolica, que está viuda y con dolor. Por allí fuera a pasar el traidor del ruiseñor; las palabras que le dice llenas son de traición: Si tú quisieses, señora, yo sería tu servidor. Vete de ahí, enemigo, malo, falso, engañador, que ni poso en ramo verde ni en ramo que tenga flor, que si el agua hallo clara turbia la bebiera vo: que no quiero haber marido porque hijos no haya, no: no quiero placer con ellos ni menos consolación, iDéjame triste, enemigo, malo, falso, mal traidor; que no quiero ser tu amiga ni casar contigo, no!
1romance
Las dos niñas de sus cielos han hecho tanta mudanza, que la color de esperanza se me ha convertido en celos. Yo pienso, madre, que vi mi vida y mi muerte en vellos. ¡Ay, que me muero por ellos y ellos se burlan de mí!
4octava
Desciende de esa cumbre, niña, al instante, que no baja el que baja, sino el que cae: baja al momento, porque solo en los valles vive el sosiego.
27seguidilla_compuesta
Rojo temblor de frenos por la noche, así sueño el amor, así recuerdo, entre la madrugada olvidadiza, sensaciones de turbia intimidad, cuando tener pareja conocida es un alivio para los extraños.
39sexteto
Que ellas pregonando van Lo que sus clamores son, Que a veces tristes están Pidiendo por los que van A eterna condenación.
29quintilla
El uno, que surgía alegre ya en el puerto, salteado del bravo soplo, guía en alta mar lanzado, apenas el navío desarmado;
14lira
Pueda, asociado al último suspiro, Ser este nombre mi postrer acento... ¡Láncese el alma en su armonía envuelta Fuera del mundo!
36estrofa_sáfica