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|---|---|
las entrañas heladas
tornaron poco a poco en piedra dura;
por las venas cuitadas
la sangre su figura
iba desconociendo y su natura,
| 14lira
|
Muere por cazarla el Rey,
y le ha costado el buscarla
muchos pasos y sudor
con el sol y con la escarcha.
| 11cantar
|
Ven, ceñida de rayos y de flores
la rósea frente, ¡oh plácida mañana!
Ve; ven, y ahuyenta con tu faz galana
la perezosa noche y sus horrores.
| 24cuarteto
|
Emblema sois del sufrimiento humano,
y brillando del joven en la frente
o en las hondas arrugas del anciano,
mi alma os venera, porque eternamente
emblema sois del sufrimiento humano.
| 32quinteto
|
Las presas más rollizas de la vida,
que satisfechos otros como sobras
al desgaire dejaban tras la muerte,
Kid por ser en ayunas desde siglos
ni un trozo dejará de Lulú en guiso,
como aplacando a fondo en viejo hambre.
| 39sexteto
|
O sabe naturaleza
más que supo en otro tiempo,
o tantos que nacen sabios
es porque lo dicen ellos.
| 11cantar
|
Éstos por lo común son buena gente,
son a los que llamamos infelices,
hombres todo entusiasmo y poca mente,
que no ven más allá de sus narices;
raza que el pecho denodado siente
antes que, ¡oh fiero mandarín!, atices
uno de tus legales ramalazos,
que les dobla ante el rey los espinazos.
| 2octava_real
|
Hoy, en obsequio de Carlos,
compite por su fe heroica
la Granada americana
con la Granada española.
| 11cantar
|
«Esta, que es la Poesía verdadera,
la grave, la discreta, la elegante»,
dijo Mercurio, «la alta y la sincera,
| 33terceto
|
¡Qué hermoso es, cuando hay sueño,
dormir bien... y roncar como un sochantre...
Y comer... y engordar!... ¡y qué desgracia
que esto sólo no baste!
| 21silva_arromanzada
|
No me faltaba una guasca,
esa ocasión eché el resto;
bozal, maniador, cabresto,
lazo, bolas y manea...
¡el que hoy tan pobre me vea
tal vez no crea todo esto!
| 12sextilla
|
Cómo le devora eterno
Ese esperar indeciso,
Cómo abrasa el fuego interno
De tener hoy un infierno
Donde estuvo un paraíso.
| 29quintilla
|
El gallo de la Pasión
vendrá luego tras aquesto,
metido en un tinajón,
bien cubierto con un cesto.
| 5cuarteta
|
¡Hay amor!
estas en mi recuerdo
como ave perdida
en un cruel abismo
de soledad.
¿Dónde está el amor de mi vida?
si no regresas
mi alma morirá,
la eternidad se resquebrajara
y ya no volverás a saber de mí.
En el cielo llorare,
ya nada podrás hacer
mis caricias olvidaras,
y mis besos morirán
en un rincón gris de la eternidad.
| 35unknown
|
Al galápago solo
tuvo por despreciable,
pero a los diez unidos
tuvo como a personas de carácter.
| 17endecha_real
|
Y tras la fortuna fiera
son las vistas más suaves
ver llegar a la ribera
la destrozada madera
de las anegadas naves.
Ven a la dulce floresta,
do natura no fué escasa,
donde haciendo alegre fiesta
la más calurosa siesta
con más deleite se pasa.
| 6copla_real
|
Cansado estoy de la Corte,
que tiene en breve confín
buen cielo, malas ausencias,
poco amor, mucho alguacil.
Ahíto me tiene España,
provincia, si antes feliz,
hoy tan trocada, que trajes
cuida y olvida la lid.
No quiero ver ciertos godos,
muy puestos a concebir
que, trampeando la barba,
la desmienten con barniz.
Doncellas que en un instante
hilarán a su candil
con su huso y su costumbre
el cerro de Potosí.
Casadas que en la partida
del marido becerril,
a los Partos y a los Medos
cubren con el faldellín.
Maridito melecina
que con ingenio sutil
se retira cuando quiere
chupar humor para sí.
Contra bolsa remontada
ver de un tintero civil
salir la volatería
de tanta pluma neblí.
Un abogado, que quiere
por barbado corregir
con más zalea que leyes
menos textos que nariz.
Muy cordón y muy rosario
un ropero Malgesí;
tercero, que por un cuarto
será segundo Caín.
Una niña concebida
en original pedir;
para quien muere gusano,
para quien vive arestín.
Un obligado de aceite,
que antaño fue volatín
y ya regidor lechuza
se llama Don Belianís.
Ver al doctor Parce mihi,
pestilencia de ormesí,
fabricando calaveras
a puro sen y pujín.
Al resuello de la cárcel,
al vaho del perseguir
hecho siempre Juan de Espera
no en Dios, sino en corchapín.
No quiero ver la vïuda,
entre cuaresma y monjil,
hacer las tocas manteles
y el plato de su vivir.
Una vieja sempiterna,
calavera carmesí,
con más nietos que cabellos,
orejón dado matiz.
Ver arremedar privanzas
un hablador y un malsín,
encajando el despachamos
y un poco de Arosteguí.
Más lana hubiera en Segovia
si desquilara Madrid
los petos y pantorrillas
de galán tanto arlequín.
Con la barriga a la boca,
anda en días de parir
y sus tripas de pelota
todo jubón varonil.
Un ginovés a caballo
¿quién le ha de poder sufrir
más guarismo que jinete,
aunque lleve borceguí?
Harto de ser castellano
desde el dia en que nací,
quisiera ser otra cosa
por remudar de país.
Si no mirara adelante,
ya me hiciera florentín
que, el tener sangre en el ojo,
es calidad de por sí.
Fuera alemán o tudesco;
mas ¿de qué puede servir?
Que ya los brindis de Tajo
no le deben nada al Rhin.
Sed a sed los españoles
aguardaremos al Cid;
que a pie bebemos a Toro,
y a caballo a San Martín.
Ser inglés no añade nada
a nuestro ciego vivir;
que la fe de las mujeres
es ya Lutero y Calvín.
Franceses son por la vida
mis huesos de Antón Martín;
mas mi flor es la del berro,
antes que la flor de lis.
Todo hoy ministro es Turquía
en el español cenit,
donde el zancarrón se adora
y tiene templo y atril.
A tener alma melosa
fuera portugués machín,
por hartarme de bayeta
y para dar que reír.
Mas no quiero llorar muerto
al rey valiente y infeliz
que de guitarra en guitarra
quiso llegar al Sofí.
Pero ya estoy antojado
de irme a Galicia a vivir,
por emplear en lugares
catorce maravedís:
Tierra donde el Sol influye
esportillos y mandil;
a todo ventero mozas,
ayos a todo rocín:
en donde cuatro vasallos
valen un maravedí
y es ajuar de titulado
sardesco, choza y mastín.
En donde, como el tocino,
anda el hidalgo en pernil;
ellos cargados de barba
ellas tomadas de orín.
Región copiosa de pueblos;
pues en medio celemín
parten términos un grajo,
dos señores y una vid.
Tierra donde las doncellas
llaman hígado al rubí
y andan hechas San Antones
con su fuego y su gorrín.
En donde las regaladas
llevan su cuerpo gentil
en talegos como cuartos,
huyendo del caniquí:
muy góticas de faciones
y de pelo muy espín,
virginidades monteses
aman a lo jabalí.
Pero, como fuere, sea;
pues Santiago quedó allí,
no debe de ser Galicia
de todo punto ruin.
Ribadavia, mi garganta
la tengo ofrecida a ti,
por el San Blas de sus secas,
sin humedades del Sil.
Si a mal me lo tienen todos,
y bien, ¿qué se me da a mí?
¿Quien antes quiere ser chinche
alto a no dejar dormir?
| 1romance
|
¿Es tu palabra de fe? -.
- Te la daré. -.
- A mí nadie me creyó.-.
- Yo. -.
- ¿Cómo debo comer eso? -
- Con queso. -.
- Pues por ser conmigo obseso,
si tú me engañaste a mí,
mi reto no es baladí:
¡Te la daré yo con queso!
| 0ovillejo
|
Al principio nos dejaron
de haraganes criando sebo,
pero después... no me atrevo
a decir lo que pasaba-
Barajo... si nos trataban
como se trata a malevos.
| 12sextilla
|
Mas los niños no saben,
ni tampoco las manos llueven como dicen;
así el hombre, cansado de estar solo con sus sueños,
invoca los bolsillos que abandonan arena,
arena de las flores,
para que un día decoren su semblante de muerto.
| 39sexteto
|
Yo al puerto delectodo,
a la cola la mar calma,
más llana que non la palma
en todo tiempo reposo;
sentí gentil amoroso,
de las bandas de Poniente,
un aire tanto plasiente,
que de mis velas goçoso
le fise rico presente.
| 38novena
|
Vi David y Salomón
y Jacob, leal amante,
Con sus fuerzas a Sansón,
A Dalila más pujante:
De los cristianos a Dante,
Vi Tristán y Lanzarote
y con él a Galeote,
Discreto y sutil mediante.
| 40copla_arte_menor
|
¿Mas qué rumor á deshora
Rompe el silencio? resuena
Una alegre cantilena
Y una guitarra á la par,
Y gritos y de botellas
Que se chocan el sonido,
Y el amoroso estallido
De los besos y el danzar.
| 15octavilla
|
Yo no sé lo que busco eternamente
en la tierra, en el aire y en el cielo;
yo no sé lo que busco; pero es algo
que perdí no sé cuando y que no encuentro,
aún cuando sueñe que invisible habita
en todo cuanto toco y cuanto veo.
| 39sexteto
|
Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo triste, cuitado,
que vivo en esta prisión,
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba el albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.
| 1romance
|
Pero al siguiente día con lágrimas le vieron
las flores, e ignorando su oculto padecer,
«Tú lloras, pensamiento, tú lloras», le dijeron:
«No es nada, contestoles, es llanto de placer».
| 7serventesio
|
EL camino aldeano
Ondula entre dos lomas
Mellizas y fragantes,
Como dos arrogantes
Senos, que fuesen pomas.
Las ovejas pacían
En lo alto de las lomas!
| 20septilla
|
porque puede en este almario,
de ver por varias recetas
tantos botes y cajetas,
confundirse un boticario;
| 19redondilla
|
¿Tania sacó algún apaño?
¡Escaño¡
¿Dina algún premio (y no módico)?
¡Periódico¡
¿E Irene por su adhesión?
¡Casoplón¡
Cada hembra su galardón,
pues Pablo, que no es tacaño,
las compensa con escaño,
periódico o casoplón.
| 0ovillejo
|
A veces despoja
de choza y apero
al mayor cabrero;
y a quien se le antoja,
la cabra más coja
parió dos cabritos.
Cuando pitos, flautas,
cuando flautas, pitos.
| 4octava
|
Como se arranca el hierro de una herida
su amor de las entrañas me arranqué,
aunque sentí al hacerlo que la vida
me arrancaba con él.
| 21silva_arromanzada
|
Y aunque mucho estés airada,
no creo yo que te asombre
tanto el verte allí pintada,
como el ver que eres amada
del que allí escribió tu nombre.
No ser querida y amar
fuera triste desplacer;
más ¿qué tormento o pesar
te puede, ninfa, causar
ser querida y no querer?
| 6copla_real
|
En el tiempo en que solia
yo coger d´aquestas flores,
d´al cuidado non avia
desde vi los sus amores;
e non sen por qual ventura
me vino a defalir,
si lo fiz el mi pecado,
si lo fizo el mal dicir.
Yo con cuidado de amores...
| 38novena
|
Ven conmigo al bosque ameno,
y al apacible sombrío
de olorosas flores lleno,
do en el día mas sereno
no es enojoso el estío.
Si el agua te es placentera,
hay allí fuente tan bella,
que para ser la primera
entre todas, solo espera,
que tú te laves en ella.
| 6copla_real
|
De un arte de bien comer,
primera lección:
No has de coger la cuchara
con el tenedor
| 22seguidilla
|
Quise saber su viaje,
y con toda diligencia
abrevié por el boscaje
el paso sin detenencia.
Con retórica elocuencia
vinieron de continente
a saludar sabiamente,
denotando su prudencia.
| 40copla_arte_menor
|
¡Quién lo había e desí,
que una cosita tan durse
tubiera amarguito er fin!
| 30soleá
|
Tú, que, por nuestra maldad,
tomaste forma servil
y bajo nombre;
tú, que a tu divinidad
juntaste cosa tan vil
como es el hombre;
| 12sextilla
|
Si de nuestros agravios en un libro
se escribiese la historia,
y se borrase en nuestras almas cuanto
se borrase en sus hojas;
| 21silva_arromanzada
|
Al fin la multitud llorosa calla :
Lara deshecho en lágrimas suspira,
Y torna á suspirar, y de este modo
La narración anuda interrumpida :
'< Una tansola vez acento humano,
En tantos años de prisión prolija,
He escuchado, y no mas. Hondo silencio
Guardó por siempre con tenaz porfía"
'' Mi duro carcelero : los malvados
Que en tan horrible estado me tenían,
Dispusiéronlo así. La vez que solo
Permitieron hablarme oh gente inicua!"
" Fué para dar el golpe postrimero
A este infeliz, para en la horrenda sima
Del último dolor por siempre hundirle,
Para hacerle saber que no tenía"
" Nada en la tierra, y que su mismo nombre
Era nombre de afrenta y de ignominia.
Sí 5 como al mes de hallarme en el encierro.
Una mañana, con feroz sonrisa
Entró el feroz alcaide, y, Gúsíios L a r a,
Me dijo, el alto conde- de C a s t i l la
Don Sancho, tu señor, con el acuerdo
De sus hombres de guerra y de j u s t i c i a , "
" R e o de a l t a t r a i c i ó n te ha declarado.
Confiscando tus tierras y tus v i l l a s,
Y mandando poner en tus solares
Los signos viles que t r a i c i ó n i n d i c a n ."
' ' T a m b i é n te h a condenado d infame muerte'.
Mas del g r a n Ruy Velázquez por l a amiga
I n t e r c e s i ó n , que pases, te permite.
E n esta torre el resto de tus dias. "
" Dijo, y despareció : con alto estruendo,
En losa de sepulcro convertida.
Cerró la puerta, y barras y cerrojos,
Cadenas y candados multiplica."
'' Quedé yo como un mármol; por mis venas
Hielo, no ardiente sangre, discurría :
Sin respirar ahogábase mi pecho,
Y espantados mis ojos no veían."
" Estuve así gran rato; mas de pronto
Retemblando mis nervios y mis fibras,
Fuerzas, cual de gigante recobrando,
Y fuego de volcan la sangre misma
Que un momento fué nieve, tal exceso
En mi sentí de actividad y vida,
Tal rabia y tal furor, que engrandecido.
Era á mi aliento aquella estancia chica."
" Derribé el lecho, y esparcí en pedazos
Los muebles por el suelo 5 las macizas
Paredes desconché con mano dura 5
Di golpes en la puerta, que en astillas,"
" A no ser por las barras y cerrojos,
Tornarla consiguieran ; llamas vivas
Mi pecho respiró, y en roncas voces
Tronó el volcan de mis furiosas iras."
" A los hombres maldije, á las estrellas,
La hora de horror en que salí á la vida;
Pedí venganza hasta al infierno mismo....
O Dios!....Dios bondadoso'..... las impías"
" Blasfemias que mis labios pronunciaron
En aquella ocasión, benigno olvida.
Perdónalas, gran Dios : al recordarlas.
Se confunde mi pecho y se horroriza."
" Tan negra furia y ceguedad culpable
No fueron duraderas por mi dicha ;
Y en tal abatimiento se trocaron,
Que vine á tierra envuelto en sombra fria.
Los siete golpes de las siete piedras,
Que en la alta claraboya, cual solían,
Dieron, del profundísimo letargo
Sacáronme por fin.Torné á la vida,"
" O por mejor decir, cobré el sentido
Para apurar las ansias y fatigas
De una existencia atroz. Yerto, postrado
Mi cuerpo en tierra, sin vigor yacía;"
" Mas no postrada mi alma ni mi mente:
Sueltas como jamas y ( nardecidas.
Volaban por horrendos precipicios,
Y en escenas terribles se perdían."
"Las lóbregas tinieblas de la noche
Que inundaban mi cámara mezquina.
Llenas me aparecieron de prodigios,
Y visiones tremendas. Ya veía "
" Siete cabezas pálidas, sin cuerpo.
Que de lóbregas nubes despedidas
Y por ronco huracán arrebatadas,
Contra mi pecho mismo se rompían-,"
" Y a de fuego una atmósfera, y de sangre
Un mar rugiente en mi reedor tenía,
Y en las llamas ardiendo mis palacios.
Las armas y el pendón de mi familia
Mientras que siete cuerpos sin eabezas
En las hinchadas ondas purpurinas
Nadaban, y pidiéndome socorro,
A mí^ qué horror! los brazos extendían."
" Y a la espantosa escena se mudaba,
Y un llano presentábase á mi vista
De ardiente arena, y alumbrado solo
Por una niebla vaporosa y fria,"
" Y cruzaban por él, en sordos gritos,
Venganza demandando, blanquecinas
Siete fantasmas; y si huyendo acaso
De cada cual de estas visiones, iba"
A revolver la faz acia otra parte,
Siempre á mi lado, siempre, ó Dios! tenía
ün coloso infernal, que me alargaba
Un hierro matador con fiera risa,"
" Y , Toma, no te queda oír o consuelo.
Con penetrante voz me repetía.
Oh, qué noche!.,..oh, qué noche! De la aurora
El resplandor primero le dió cima."
" De mi imaginación el desarreglo,
P or mi atroz situación clavada y fija
Siempre en mi mente, fuera de juicio
Me tuvo, aunqué postrado, largos dias
Siempre las noches espantosas eran
Con escenas fantásticas continuas :
Siempre eran de dolor y acerbo llanto
Las mañanas y tardes. Persistía"
" Siempre, que ni un momento me dejaba.
Junto á mí, armando á mi constancia insidias,
El infernal coloso, y ofreciendo
La daga por consuelo á mis fatigas."
" Era el maligno espíritu, encargado
De procurar mi perdición. Benigna
Empero del Señor la santa diestra
Acorrióme piadosa, y compasiYa"
" Me libró del furor de los infiernos»
Me contuvo en el borde de la sima.
¡Tu omnipotencia y tu bondad. Dios mió.
Los hombres y los ángeles bendigan!"
"Mas donde claramente relucieron
La providencia y la piedad divinas.
Fué en la visión con que cobré el juicio,
Y la razón mi mente oscurecida-,"
" Y que á mi corazón despedazado
Todo el consuelo dió, que mis desdichas
Capaces eran de tener, abriendo
A la resignación ei alma mia.
Después de algunos meses de espan tosos
Accesos de furor y de vigilias
Tenaces, de mi cuerpo apoderóse
Con ardoroso afán fiebre maligna,"
'< Que consumió mis fuerzas y en el lecho
Postrado me dejó por cinco dias.
Pero en sudor copioso terminando,
Despareció por fin; tan abatida"
" Debilidad dejándome, que apenas
Un momento tenerme en pié podía.
En postración tan grande, de un profundo
Sueño no interrumpido las delicias"
" Conseguí disfrutar; y cuando estaba
En su dulce descanso, ante mi vista
Magnífico espectáculo ofrecióse,
Que ni un momento mi memoria olvida."
" Vime pues entre nubes y celajes,
Que de oro el sol y de risueñas tintas
Matizaba esplendente : en un abismo
Bajo mis pies al mundo descubría,"
Envuelto en sombras densas;
Y un torrente de purísimas luces difundían
Sobre mí las estrellas. Luego escucho
Son celestial de música divina
Y abriéndose los cielos, entre un coro
De ciérnales espíritus, divisan
Mis ojos siete jóvenes gallardos,
Que en esplendor al mismo sol vencían."
f* Eran sus vestes como nieve puras;
Azucenas que el tiempo no marchita,
Coronaban sus frentes ^ en sus manos
Palmas eternas, venerable insignia"
" De los mártires santos ostentaban;
Y en sus cuellos brillaba, como brillan
De esposa en cuello virginal rubíes.
La huella de una bárbara cuchilla."
" Conocílos al punto : eran mis hijos,
Mis hijos felicísimos que habitan
La mansión celestial. Estremecíme
De gozo, y despené. La luz del dia"
^'Llenaba mi prisión : salté del lecho.
Arrójeme en el suelo de rodillas,
Consoladoras lágrimas bañando
Mi compungida faz. En voz sumisa"
" Oré por largo rato ante el Eterno;
Y al mismo tiempo en mi interior sentía
ün bálsamo celeste difundirse,
Y mi alma humilde descansar tranquila.
Ya no vi mas al tentador coloso.
Que hasta entonces las noches y los dias
Me atormentó tenaz ; y aunque en mi pecho
Siempre estaban grabadas mis desdichas,"
''De Dios con los decretos resignado,
Hallé constancia en mí para sufrirlas.
Pasáronse los años ; presurosa
Vino á mí la vejez 5 sus manos frias"
*•< De mi vigor los restos me robaron,
Y todos los achaques y fatigas.
Que su cortejo forman, se reunieron
Y descargaron sobre mí sus iras."
" Inflamación terrible y dolorosa
Con agudas punzadas, repentina
Mis ojos atacó, debilitados
Con mi largo llorar. La luz del dia,"
" Que fué hasta entónces mi mayor consuelo,
Se tornó mi mas bárbara enemiga;
Porqué sus penetrantes resplandores
Destrozaban mis débiles pupilas."
"Pedí á mi carcelero algún socorro ;
El cual, feroz como las fieras mismas,
Persistió en su silencio, sin mostrarme
Ni siquiera la frente compasiva
Abandonado así, con mis clamores
El alcázar soberbio estremecía,
Privado no tansolo de consuelo,
Sino también de auxilio y medicinas."
"Con tormentos de rabia me arrastraba
Fuera del lecho por las losas frias,
Buscando una postura que aliviase
Mi punzante dolor, y la vasija"
"Del agua derramaba sobre el rostro.
Esto aumentó la enfermedad maligna.
Que terminó por fin, en noclie eterna
Sumergido dejándome sin vista,"
" Cual me miráis. Terrible fué este golpe!
Mas para soportarlo, la divina
Misericordia suficiente fuerza
Me concedió también. Esta excesiva"
Desgracia amortiguó completamente^
Y destruyó mi ansiosa fantasía ;
Y falta de esperanzas y deseos.
Carga ya inútil, arrastré la vida."
" Los siete golpes de las siete piedras,
Que la alta claraboya siempre herían.
Me daban á entender que era de noche i
De la puerta las barras y aldabillas
Y la entrada del mudo carcelero
Me daban á entender que era de dia^
Y por ambos estruendos computaba
El tiempo perezoso. En mi mezquina"
"Mente aun alguna vez cierta vislumbre
De esperanza falaz y fugitiva
Tornó á brillar^ pero extinguióse al punto,
Y mi labio osa apenas referirla."
"Guando salí de Córdoba, la tuve
De dejar un sosten de mi familia,
Y acaso un vengador.,..Mas, ay! el fruto
De un afecto culpable, de una indigna"
"Pasión para un cristiano hubiera sido;
Y del cielo irritado la justicia
ün consuelo, producto de las culpas.
Por que tan sabiamente me castiga,"
" No me ha querido conceder.,..No existe....
Plegué á la Providencia....Me horroriza
Que un pecho acaso, do mi sangre hierve,
De Dios blasfeme ciego en la mezquita!
"Piedad!....piedad. Señor!"—Aquí el anciano
La voz ahogada, el alma confundida
Con súbito terror, quedó en silencio;
Y con las manos trémulas y frías
La faz rugosa se cubrió. La turba,
Que toda la atención clavada y fija
Tiene en su rostro y en su labio, calla,
Y de su mudo asombro participa.
Nadie alentó : después de un corto rato
De estar la narración interrumpida,
Lanzando un profundísimo suspiro,
El gran Gústios así tornó á seguirla.
| 18romance_arte_mayor
|
El líquido cristal que hoy de esta fuente
admiras, caminante,
el mismo es de Helicona;
si pudieres, perdona
al paso un solo instante:
beberás (cultamente)
ondas que del Parnaso
a su Vega tradujo Garcilaso.
| 4octava
|
Al parece a las doncellas
andar fuera de poblado,
y tanto más es notado
cuanto mayores son ellas
en linaje y en estado.
¿Qué negocio puede haber
en que sea menester
por fuerza vuestra presencia,
y hacer la diligencia
tan excelente mujer?
| 6copla_real
|
Carmen del mar latino,
mi Florentina,
perdona que te cante
por seguidillas.
| 22seguidilla
|
Ya que llevabas mi gloria
cuando de mí te apartaste,
dime ¿por qué no llevaste
juntamente su memoria?
¿Por qué dejaste en mi seno
rastro del bien que perdí
que en acordarme de ti
todo placer me es ajeno?
| 28copla_castellana
|
Adónde irás,
ahora, si tu cuerpo
se desvanece
| 8haiku
|
A los árboles blandeo,
a un toro brabo lo amanso,
y a ti, flamenca, no pueo.
| 30soleá
|
El amor no tiene esta o aquella forma,
no puede detenerse en criatura alguna;
todas son por igual viles y soñadoras.
Placer que nunca muere
beso que nunca muere,
sólo en ti misma encuentro, tierra mía.
Nimbos de juventud, cabellos rubios o sombríos,
rizosos o lánguidos como una primavera,
sobre cuerpos cobrizos, sobre radiantes cuerpos
que tanto he amado inútilmente,
no es en vosotros donde la vida está, sino en la tierra,
en la tierra que aguarda, aguarda siempre
con sus labios tendidos, con sus brazos abiertos.
| 35unknown
|
Mas, supuesto que muero,
sin resistir a mi infeliz suerte,
que me des sólo quiero
licencia de que escoja yo mi muerte;
deja la muerte a mi elección medida,
pues en la tuya pongo yo la vida.
| 45sexteto_lira
|
Yo soy como las gentes que a mi tierra vinieron
-soy de la raza mora, vieja amiga del sol-,
que todo lo ganaron y todo lo perdieron.
Tengo el ama de nardo del árabe español.
| 7serventesio
|
Blanda cara de alacrán
finos fieros y rabiosos
los optajes ponzoñosos
en sabor dulce se dan;
como el más blando licor
es muy más penetrativo
piensas tú con tu dulzor,
penetrar el desamor
en que me hallas esquivo
| 38novena
|
Pero monstruo ninguno
con más ciega fiereza
sus armas alevosas,
como Jansenio, pertinaz maneja.
| 17endecha_real
|
Dice la lanzadera el olor del ropero,
Donde se guarda el lino, el buen lino casero:
Y el molino complica con la vid su entrada,
Campesinos enigmas de la Historia Sagrada:
Bajo la parra canta el esponsal divino
De la sangre y la carne, de la Borona y el Vino.
| 39sexteto
|
Junto a la orilla
los pies y la marea:
¿Quién se distancia?
| 8haiku
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¿Quién con su guante me cita?
Rita.
¿Tiene error lo que mantiene?
Tiene.
Mas yo le doy por pasión,
la razón.
Pues siento tal devoción
que a pesar del menosprecio
le ofrezco todo mi aprecio:
“Rita tiene la razón”
| 0ovillejo
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Con que, si hoy considerara
que tiene a Dios tan presente
como entonces, dignamente
de uno y otro bien gozara.
Y es la consecuencia clara,
que estando, ¡oh Pan!, Dios en vos,
aunque son los siglos dos,
el distar este de aquel,
no es porque Dios falta a él,
sino porque él falta a Dios.”
| 13espinela
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¡Pobre barquilla mía
entre peñascos rota,
sin velas desvelada
y entre las olas sola!
¿Adónde vas perdida,
adónde, di, te engolfas,
que no hay deseos cuerdos
con esperanzas5 locas?
| 4octava
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Qué ruido tan triste el que hacen dos cuerpos cuando se aman,
parece como el viento que se mece en otoño
sobre adolescentes mutilados,
mientras las manos llueven,
manos ligeras, manos egoístas, manos obscenas,
cataratas de manos que fueron un día
flores en el jardín de un diminuto bolsillo.
| 44septeto
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No más pedirte que tu blanca diestra
en mi sombrero ponga el fino lazo,
que en sus colores tu firmeza muestra,
que allí le colocó tu airoso brazo;
no más entre los dos un albedrío,
tuyo mi corazón, el tuyo mío.
| 34sexta_rima
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Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
| 33terceto
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vino mi padre del solar de Vega:
así a los padres la nobleza exhorta.
Siguióle hasta Madrid, de celos ciega,
su amorosa mujer, porque él quería
una española Elena, entonces griega.
Hicieron amistades, y aquel día
fue piedra en mi primero fundamento
la paz de su amorosa fantasía.
| 4octava
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Al que se ve colmado
de conveniencias,
las agenas desgracias
poco le inquietan:
porque es muy cierto,
que el harto no se acuerda
del que está hambriento.
| 27seguidilla_compuesta
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anciano en el ingenio y nunca mozo,
humanista divino, es, según pienso,
el insigne doctor ANDRÉS DEL POZO.
| 33terceto
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En la aurora feliz de tus amores,
sólo querías el dinero en flores;
| 3couplet
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Formaron un contingente
con los que del baile arriaron-
con otros nos mesturaron
que habían agarrao también-
Las cosas que aquí se ven
ni los diablos las pensaron.
| 12sextilla
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De gentil seda amarilla
eran aquellas dos hopas,
tales que nunca vi ropas
tan lindas a maravilla:
el guarnimiento y la silla
de aquella linda señora.
ciertas después ni de ahora
no lo vi tal en Castilla.
| 40copla_arte_menor
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Si no te bienes conmigo,
jaste cuenta que has cobrao
en la tierra un enemigo.
| 30soleá
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Alza Pedro la liebre, la saca del cubil,
mas, si no la persigue, es un cazador vil;
otro Pedro la sigue, la corre más sutil
y la toma: esto pasa a cazadores mil.
| 9cuaderna_vía
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Daba el menor divino, refulgente,
con rayos de oro, luz a los mortales;
daba el mayor los rayos orientales,
cubiertos de una nube transparente.
| 24cuarteto
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Yo no tengo en el amor
quien me venga con querellas,
como esas aves tan bellas
que saltan de rama en rama-
yo hago en el trébol mi cama,
y me cubren las estrellas.
| 12sextilla
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Yo os prometí, mi libertad querida,
no cautivaros más, ni daros pena;
pero promesa en potestad ajena,
¿cómo puede obligar a ser cumplida?
| 24cuarteto
|
Esos tristes caminan
entre susto y recelo
y entre peligros grandes,
de que se hallan sembrados sus senderos.
| 17endecha_real
|
A vosotras, estrellas,
alza el vuelo mi pluma temerosa,
del piélago de luz ricas centellas;
lumbres que enciende triste y dolorosa
a las exequias del difunto día,
güérfana de su luz, la noche fría;
| 45sexteto_lira
|
Tu que das lenguas a mudos,
fazes los baxos sobir
e alos altos decendir;
tu que fazes conuertir
los muy torpes en agudos,
conuierte mi gran rudeza
e ynorancia
en una grande abundancia
de sabieza.
| 38novena
|
Cuando en sombras la iglesia se envolvía,
de su ojiva calada
¡cuántas veces temblar sobre los vidrios
vi el fulgor de la lámpara!
| 21silva_arromanzada
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Como la madreselva,
florezco en mayo,
y me crecen los ojos
como los ramos.
¡ Mayo de pan,
cómo me altera el aire
de mi galán!
| 20septilla
|
En mi vida sígueme la quejumbre
De que mi trabajo de nada vale;
¡Óiganme! Alcanzaré pronta cumbre,
Ya veremos quién sí sobresale.
| 7serventesio
|
En otros siglos de ambiciones locas
fundaron esta torre mis abuelos;
diéronle base las gigantes rocas,
y a sus almenas pabellón los cielos.
| 7serventesio
|
-«No tengamos tiempo ya
en esta vida mezquina
por tal modo,
que mi voluntad está
conforme con la divina
para todo;
| 12sextilla
|
Llevaba un ciego al hombro los despojos
de un cojo, cuyos ojos le guiaban,
y andando y viendo, a un tiempo se prestaban,
este al ciego los pies, y aquel los ojos.
| 24cuarteto
|
Si la nieve descansa
sobre tu carne
detrás de cada copo
solloza un ángel.
| 22seguidilla
|
He venido para ver la muerte
Y su graciosa red de cazar mariposas,
He venido para esperarte
Con los brazos un tanto en el aire,
He venido no sé por qué;
Un día abrí los ojos: he venido.
| 39sexteto
|
dalle con polvos al hueso
y con la sangre de drago
o aceite de azufre, en pago
de algún hurtado suceso;
| 19redondilla
|
Siete gozos cantar quiero
Que el amor me hace sentir,
Por mostrar
Que por más y más que muero,
Siento gozo de sufrir
Por amar.
| 31estrofa_manriqueña
|
Me asomé a la negra reja
buscando tus verdes ojos
y sólo encontré los rojos
clavelitos de la queja.
¿A dónde huye tu mirada
por esa abierta ventana?
Ay, mi niña enamorada,
rocío de la mañana
sobre mi alma deshojada.
| 38novena
|
De allí los dos amantes deseosos
a restaurar se van de sus tormentos
al rico lecho, adonde, muy gozosos,
despiden los pasados pensamientos.
No seáis, pues, amantes, envidiosos
ni presumáis más que ellos de contentos;
que entre ellos dos nació la mayor parte
del gozo que en el mundo se reparte.
| 4octava
|
Por cogé la sarsamora
me clabaíto una espina
que hasta er corasón me yora.
| 30soleá
|
Parece el altar brillante
ascua de plata inflamada.
¡Ya levanta el oficiante
la gardenia inmaculada!
| 5cuarteta
|
Mi vida es muda,
ni novia ni amistades...
¡Ah, sí! La luna.
| 8haiku
|
Hay tres cosas que tengo miedo de descubrir,
son faltas muy ocultas, de indiscreto decir:
de ellas, pocas mujeres pueden con bien salir,
cuando yo las mencione se echarán a reír.
| 9cuaderna_vía
|
Ya salimos de la mar
y entramos en Barcelona,
donde no hallamos persona
que nos pudiese juzgar
| 19redondilla
|
Y si alguno hacer intenta
ofensas a vuestra pluma
repetidas
dice cayendo en la cuenta
que ajustáis muy bien en suma
las partidas.
| 31estrofa_manriqueña
|
En el lugar de Pascual
harás tu apacentadero
porque en el sesteadero
pueden bien lamer la sal.
Con la cual, si no han rendido
la grama y lo mal pascido,
luego lo querrán gormar
y podrán bien sosegar
del rebello que han tenido.
| 38novena
|
Irá el amigo traidor
Tras el amigo engañado,
El semblante sin color,
Como esclavo maniatado
Que llevan a su señor.
| 29quintilla
|
Fontefrida, Fontefrida,
Fontefrida y con amor,
do todas las avecicas
van tomar consolación,
si no es la tortolica,
que está viuda y con dolor.
Por allí fuera a pasar
el traidor del ruiseñor;
las palabras que le dice
llenas son de traición:
Si tú quisieses, señora,
yo sería tu servidor.
Vete de ahí, enemigo,
malo, falso, engañador,
que ni poso en ramo verde
ni en ramo que tenga flor,
que si el agua hallo clara
turbia la bebiera vo:
que no quiero haber marido
porque hijos no haya, no:
no quiero placer con ellos
ni menos consolación,
iDéjame triste, enemigo,
malo, falso, mal traidor;
que no quiero ser tu amiga
ni casar contigo, no!
| 1romance
|
Las dos niñas de sus cielos
han hecho tanta mudanza,
que la color de esperanza
se me ha convertido en celos.
Yo pienso, madre, que vi
mi vida y mi muerte en vellos.
¡Ay, que me muero por ellos
y ellos se burlan de mí!
| 4octava
|
Desciende de esa cumbre,
niña, al instante,
que no baja el que baja,
sino el que cae:
baja al momento,
porque solo en los valles
vive el sosiego.
| 27seguidilla_compuesta
|
Rojo temblor de frenos por la noche,
así sueño el amor, así recuerdo,
entre la madrugada olvidadiza,
sensaciones de turbia intimidad,
cuando tener pareja conocida
es un alivio para los extraños.
| 39sexteto
|
Que ellas pregonando van
Lo que sus clamores son,
Que a veces tristes están
Pidiendo por los que van
A eterna condenación.
| 29quintilla
|
El uno, que surgía
alegre ya en el puerto, salteado
del bravo soplo, guía
en alta mar lanzado,
apenas el navío desarmado;
| 14lira
|
Pueda, asociado al último suspiro,
Ser este nombre mi postrer acento...
¡Láncese el alma en su armonía envuelta
Fuera del mundo!
| 36estrofa_sáfica
|
Subsets and Splits
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