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|---|---|
Kid el Liliputiense ya no sobras
comerá por primera vez en siglos,
cuando aplaque su cavernario hambre
con el condimentado dorso en guiso
de su Lulú la Belle hasta la muerte,
que idolatrara aún antes de la vida.
| 39sexteto
|
Más me valiera el campo lisonjero
correr de la política, y revista
pasar con tanto sabio y financiero,
bibliógrafo, letrado y alquimista,
orador, diplomático, guerrero,
filósofo, erudito y periodista.
¡Que honran el siglo; espléndidos varones,
dicha no, pero honor de las naciones!
| 2octava_real
|
«Descubres», respondió, «tu bobería;
que ha que la tratas infinitos años,
y no conoces que es la Poesía».
| 33terceto
|
Mirá, mirá
hay un preste cagando
en el baldío.
| 8haiku
|
Soy gaucho, y entiendanló
como mi lengua lo esplica,
para mí la tierra es chica
y pudiera ser mayor,
ni la víbora me pica
ni quema mi frente el Sol.
| 12sextilla
|
¿Y el poeta? El que eso es
puede salvarse; que aliente;
que haga la luz en su mente
y la dé al mundo después;
que de la sombra al través
sople como el huracán;
y que diga a los que están
ya sin vida:"¡levantaos!";
y que redima del caos
la descendencia de Adán.
| 13espinela
|
Son sus obras heroicas inmortales;
las líricas, süaves de manera
que vuelven en divinas las mortales.
| 33terceto
|
Trepan estimuladas de la ardiente
Indómita luxuria al encumbrado
Peñalara, y al soplo de Poniente,
Sin otro algún consorte han engendrado
Potro veloz , que al viento ha de igualarse:
Cosa por cierto estraña de contarse!
| 34sexta_rima
|
Y allí iremos los cantores
Falsas flores del Edén
Que en vez de santos loores
Cantamos himnos de amores
A las puertas de un harén.
| 29quintilla
|
Aunque muy poco a poco,
ya llegué al gran saber: ¡Sé que estoy loco!
| 3couplet
|
por el siniestro lado
cada qual era ferido
en el pecho, muy llagado,
de grand golpe dolorido;
por el cual fuego encendido
salía, que los quemaba;
presumid quien tal pasava
si debiera ser nacido.
| 15octavilla
|
Esta escuadra volante
en todas horas vela,
a todos tiempos gira,
despojando al Averno de sus presas.
| 17endecha_real
|
Mil veces me vi de suerte,
que quise volver por ella,
aunque de volver a vella
me resultara la muerte.
| 19redondilla
|
Cúbrome toda de sudor helado;
Pálida quedo cual marchita yerba;
Y ya sin fuerzas, sin aliento, inerte,
Muerte parezco.
| 36estrofa_sáfica
|
Viéndose tan bizarra
su valor supo
aun mejor que Alejandro
vencer el mundo
con esto
conquistar quiso el cielo
dispuesta
para entrarle por fuerza
y en tanto
le valió mucho el saco.
| 16chamberga
|
Casados sin empleo
comen y visten
yo no sé en qué demonios
esto consiste
sin duda alguna
que, aunque no haya vergüenza
tendrá fortuna.
| 27seguidilla_compuesta
|
Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene
por un anfibio sendero
de cristales y laureles.
El silencio sin estrellas,
huyendo del sonsonete,
cae donde el mar bate y canta
su noche llena de peces.
En los picos de la sierra
los carabineros duermen
guardando las blancas torres
donde viven los ingleses.
Y los gitanos del agua
levantan por distraerse,
glorietas de caracolas
y ramas de pino verde.
| 1romance
|
Como agua de mayo
recorres mis campos
como agua de abril
haces florecer mi jardín.
Es tu amor mi sustento
tu felicidad mi vida
como agua de mayo
riegas mis pupilas,
como agua de abril
florece mi pecho.
Es tu amor el que
me hace seguir viviendo
como flor sedienta
regada por ti.
| 35unknown
|
Quiera mi alma escoger
de los dones que le ofreces
los que enaltecen tu ser
y no el mío, pues mereces
que en ti reviertan tus preces.
"Autocrítico" me quieres...
Puedo ver
que prefieres
revisar bien cómo eres.
| 38novena
|
Yo soy gentil góndola que llégase henchida
de fe y de optimismo al fondo del mar;
yo soy copa llena de ardiente bebida;
yo soy del gran libro que forma la Vida
la página de oro que puede mostrar.
| 32quinteto
|
De muy grave la viudita
llama padre al capellán
con quien sus hijos están,
y Amor, que la solicita,
hace que por padre admita
al que recibió por ayo.
Allá darás, rayo,
en cas de Tamayo.
| 4octava
|
¡Oh, Señor, mi Señor; no, nunca, nunca!
¿Qué es ante ti verdad? ¿Cómo saberlo?
¡MEjor que yo tú me conoces, sabes
Tú mi congoja!
| 36estrofa_sáfica
|
Tu pupila es azul, y cuando ríes,
su claridad suave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja.
| 21silva_arromanzada
|
«No se apresure, hermano»,
le dijo por burlarse
del paso que llevaba,
añadiendo otras pullas bien picantes.
| 17endecha_real
|
Y al eco que va formando
El arroyuelo saltando
Tan sonoro,
Le dice Delio a su hermosa
En cantilena amorosa:
«Yo te adoro».
| 31estrofa_manriqueña
|
¡Cuántas veces trazó mi triste sombra
la luna plateada
junto a la del ciprés que de su huerto
se asoma por las tapias!
| 21silva_arromanzada
|
La nueva antorcha que encendiste apaga,
y mi constante corazón respire.
¡Haz que no tire tu invencible brazo
otra saeta!
| 36estrofa_sáfica
|
Pondérenos la experiencia,
lo que es el dinero hoy,
porque yo dosel le doy,
y tarima, a su excelencia;
tomando mayor licencia,
pues el cuño me perdona,
le daré también corona,
y difinir más no quiero
| 4octava
|
Que ni entonces una vez
La virtud se manchará
Del vicio con la hediondez,
Ni la ramera soez
Junto a la virgen irá.
| 29quintilla
|
así que no hay cosa fuerte,
que a papas y emperadores
y prelados,
así los trata la Muerte
como a los pobres pastores
de ganados.
| 12sextilla
|
¿Qué fue de su ser subido?
¿Qué fue de tanto mandar
cual mandara?
De todo es desposeído
y en morir vino a acabar
ya pasara.
| 31estrofa_manriqueña
|
Mi verso es como un puñal
que por el puño echa flor:
mi verso es un surtidor
que da un agua de coral.
| 19redondilla
|
Mira que el tiempo corre
rápidamente,
y que el tiempo pasado
ya no lo tienes;
y así, aprovecha
las horas, los instantes
del que te queda.
| 27seguidilla_compuesta
|
En dulce charla de sobremesa,
mientras devoro fresa tras fresa
y abajo ronca tu perro Bob,
te haré el retrato de la duquesa
que adora a veces el duque Job.
| 32quinteto
|
Derribó tu señorío
el alfaque del desvío.
| 3couplet
|
Son tantas las palabras que podría escribir,
que el cielo quedaría cubierto,
ni un solo rayo de sol acariciaría tu cara,
ni la mía,
por eso, dejare un hueco,
un hueco que alumbre
tu huerto,
ese donde nacen las flores más hermosas
cultivadas con amor,
regadas con las lágrimas de tu desconsuelo.
| 35unknown
|
Sobre una alfombra, que imitara en vano
el tirio sus matices (si bien era
de cuantas sedas ya hiló, gusano,
y, artífice, tejió la Primavera)
reclinados, al mirto más lozano,
una y otra lasciva, si ligera,
paloma se caló, cuyos gemidos
-trompas de amor- alteran sus oídos.
| 2octava_real
|
De Jesús en el nombre,
alistó la prudencia
del invencible Ignacio,
a los fuertes de Israel para la guerra.
| 17endecha_real
|
La vidriera mejor
en sus brazos de cristal
entra al Sol hoy celestial
en la capilla mayor;
a cuyo resplandor,
sin que más luz espere,
Simeón fénix arde y cisne muere.
| 44septeto
|
Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,
y con pobre mesa y casa,
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa,
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso.
| 6copla_real
|
Con Marfisa en la estacada
entrastes tan mal guarnido,
que su escudo, aunque hendido,
no lo rajó vuestra espada.
¿Qué mucho, si levantada
no se vio en trance tan crudo,
ni vuestra vergüenza pudo
cuatro lágrimas llorar,
siquiera para dejar
de orín tomado el escudo?
| 13espinela
|
¿Adónde te escondiste,
amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras tu, clamando, y eras ido.
| 14lira
|
escuchad vos mis quejas, que mi llanto
no es indicio de no rabiosa pena;
no vayan tan perdidas como siempre
tan bien lloradas lágrimas.
| 37estrofa_francisco_de_la_torre
|
Lo que gusto no gustáis,
Señora, de la hermosura
Que tenéis.
Porque todo lo matáis,
Pues que sois mata figura
De quien veis.
| 31estrofa_manriqueña
|
¡Maldita, hermosa, mi estrella!
¿Qué ha de valerme la vida,
Si no he de hallarte con ella
Ni en Granada la florida
Ni en mi Córdoba la bella?
| 29quintilla
|
Has e bení a buscarme
con el corasón partío,
yorando gotas e sangre.
| 30soleá
|
Vesla aquí con cuchillo y lumbre ardiente
sobre el dormido Amor, con saña rea;
mas viendo su beldad clara, eminente,
deja de ejecutar obra tan fea.
Una flecha tocando el ardor siente,
y a mirar vuelve el hijo de la dea:
la lucerna lo quema, y despertando
huye, y ella de un pie lo ase llorando.
| 4octava
|
Al espadachín que en vano
ambicioso de opinión
más se arroja
viéndole un pobre gusano
la fabricáis la prisión
por la hoja.
| 31estrofa_manriqueña
|
Abujitas y arfileres
le clabaran a mi nobia
cuando la yamo y no biene.
| 30soleá
|
Mar sesgo, viento largo, estrella clara,
camino, aunque no usado, alegre y cierto,
al hermoso, al seguro, al capaz puerto
llevan la nave vuestra, única y rara.
| 24cuarteto
|
Ya no sé qué contaros
Virgen sagrada
mi lengua ha enmudecido
con tanta gracia.
Tu vuelo
se eleva hacia los cielos
decires
canten los serafines
razón
que sois madre de Dios.
| 16chamberga
|
Para los que no han querido
más detalle que la ciencia,
la muerte es “la consecuencia
lógica de haber nacido”
Ante su afán concluido
mito es la celeste gloria;
mas, si hay alta ejecutoria,
hay un modo de quedarnos
vivos, y es el de sembrarnos
en el surco de la historia.
| 13espinela
|
¡Sois en los vitrales
de las catedrales,
soles musicales!
| 10tercetillo
|
Pues mi servicio no ves
contrastar a las virtudes
manifiestas que posees,
ni demanda, según crees,
que tu buen deseo mudes,
ni lo contrario desees,
no te sea cosa fuerte
en grado lo recibir
de quien piedad o muerte
no te cesa de pedir.
| 25décima_antigua
|
(Las rosas francesas, porque fué allá en Francia
Donde en el retiro de la dulce estancia
Esas frescas rosas dieron su fragancia.)
| 42terceto_monorrimo
|
¡Las figuras del campo sobre el cielo!
Dos lentos bueyes aran
en un alcor cuando el otoño empieza,
y entre las negras testas doblegadas
bajo el pesado yugo,
pende un cesto de juncos y retama,
que es la cuna de un niño;
y tras la yunta marcha
un hombre que se inclina hacia la tierra,
y una mujer que en las abiertas zanjas
arroja la semilla.
Bajo una nube de carmín y llama
en el oro fluído y verdinoso
del Poniente las sombras se agigantan.
| 21silva_arromanzada
|
La ninfa, pues, la sonorosa plata
bullir sintió del arroyuelo apenas,
cuando, a los verdes márgenes ingrata,
segur se hizo de sus azucenas.
Huyera; mas tan frío se desata
un temor perezoso por sus venas,
que a la precisa fuga, al presto vuelo,
grillos de nieve fue, plumas de hielo.
| 2octava_real
|
Y como, así las cosas, yo con ella no hablaba,
puse de mensajero, por ver si la ablandaba,
a un compañero mío; ¡buena ayuda me daba!
Él se comió la carne en tanto yo rumiaba.
| 9cuaderna_vía
|
Ya se han acabado
los tiempos alegres.
Las florecitas que hay en tu ventana
para mí no huelen.
| 26seguidilla_gitana
|
Si tu deidad en escoger se engaña,
y yo sólo aprobé lo que él me dijo,
¿por qué este simple contra mí se ensaña?
| 33terceto
|
Antes que tú me moriré escondido;
en las entrañas ya
el hierro llevo con que abrió tu mano
la ancha herida mortal.
| 23cuarteto_lira
|
Llueve sobre tus dos ojos
negros, negros, negros, negros,
y llueve como si el agua
verdes quisiera volverlos.
| 11cantar
|
tras tanto acá y allá yendo y viniendo,
cual sin aliento inútil peregrino,
¡oh Dios!, tras tanto error del buen camino,
yo mismo de mi mal ministro siendo,
| 24cuarteto
|
divisé seis personas religiosas,
al parecer de honroso y grave aspecto,
de luengas togas, limpias y pomposas.
| 33terceto
|
¡Oh! ¡Quién así, pensaba,
dejar pudiera deslizarse el tiempo!
¡Oh, si las flores duermen,
qué dulcísimo sueño!
| 21silva_arromanzada
|
Donde lo deba yo poner
Mi corazón no ha de querer.
| 3couplet
|
Piedad y paz notoria
la oliva nos representa,
en la cual sus pies asienta,
y la palma la vitoria,
do sus brazos aposenta;
pompa del rey se figura
por el cedro do se arrima,
por el ciprés el altura
de la divina natura,
que se levanta por cima.
| 6copla_real
|
Me anda faltando plata
chicha, coraje
y un empujón del diablo
pa’ enamorarte
| 22seguidilla
|
Bien quisiera tener para agradarte
Aquel vigor antiguo y aquel fuego
Que animaban mi pluma en otros dias
Y algunos lauros á mi frente dieron,
Cuando del mar en la tendida playa
Canté la gloria y el poder inmenso,
Alternando los sones de mi lira
Con el son de las ondas y los vientos,
Ó cuando rayos sin cesar lanzaba
Contra el poder del Déspota europeo,
Dando en defensa de la patria mia
Ecos de libertad, entónces nuevos
| 18romance_arte_mayor
|
Arenas amarillas,
palcos de oro.
Quién viera a las mulillas
llevarme el toro.
| 22seguidilla
|
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
| 33terceto
|
Si al fuego natural no se le pone
materia que en la tierra le sustente,
volverase a su esfera fácilmente,
que así naturaleza lo dispone.
| 24cuarteto
|
Hombre entero y sin revés.
¡Ese es
Que le da lustre al gotán
don Sebastián
y a la milonga engalana.
Piana!
La música ciudadana
sin grupo le debe mucho.
Voy “Silbando” “Sobre el pucho”:
¡Ese es don Sebastián Piana!
| 0ovillejo
|
El penitente alzó los ojos
Inclinados sobre el misal
Y saludó haciendo tres cruces
Con reverente cortedad.
En sueños le fuera anunciado
El retorno de San Gundián.
| 39sexteto
|
Si supiera er sitio
aonde la enterraron
yo sacara tóos sus güesesitos
para embalsamarlos.
| 26seguidilla_gitana
|
Dimos formas reales a un fantasma,
de la mente ridícula invención,
y hecho el ídolo ya, sacrificamos
en su altar nuestro amor.
| 21silva_arromanzada
|
Respondí: "De la partida
soy do[nde] nasgió Trajano;
e Venus, que non olvida
el [nuestro] siglo mundano,
me dio se[ñ]or[a] tenprano
en la jovenil hedat,
do perdí mi libertad,
e me fize sofragano.
| 15octavilla
|
Estábase una molinera
de su molino en el umbral:
En la cinta tiene la rueca
Y en los labios tiene un cantar.
Aquel molino el ermitaño
No lo había visto jamás.
| 39sexteto
|
En el tiempo que me vi
más alegre y placentero,
encontré con un palmero
que me habló y dijo así:
¿Dónde vas, el caballero?
¿Dónde vas, triste de ti?
Muerta es tu linda amiga,
muerta es, que yo la vi;
las andas en que ella iba
de luto las vi cubrir,
duques, condes la lloraban
todos por amor de ti;
dueñas, damas y doncellas
llorando dicen así:
¡Oh triste del caballero
que tal dama pierde aquí!
| 1romance
|
Pues las banderas de Apolo
asoman por todas partes
y fuyen los estandartes
con las escuadras de Yolo,
e su capitán Netuno
no tiene poder ninguno
para más nos combatir,
debemos ya convenir,
sobrinos, todos en uno.
| 38novena
|
Aquí en este libro tengo
dichas que me satisfacen,
dolores que me deshacen,
ilusiones que mantengo.
Ignoro de dónde vengo
ni a dónde voy a parar;
he empezado a navegar
ignota playa buscando,
y voy bogando, bogando
sobre las aguas del mar.
| 13espinela
|
¡Jesús mío, yo pequé!
¡Terrible fue mi pecado!
Vos sabéis lo que he llorado
en esta esperanza y fe.
| 19redondilla
|
Mostrábasele clara la espaciosa
vía por donde el sol hace contino
su natural carrera y la forzosa.
| 33terceto
|
Pensaste tené alegría,
y estás bibiendo en er mundo
de la gente aborresía.
| 30soleá
|
¡Infantil por edad y estatura,
sorprende ostentando sazón prematura;
elásticos bultos de tetas opimas;
y a juzgar por la equívoca traza,
no semeja sino una rapaza
que reserva en el seno dos limas!
| 39sexteto
|
Dicha es soñar cuando despierto sueña
el corazón del hombre su esperanza,
su mente halaga la ilusión risueña,
y el bien presente al venidero alcanza.
Y tras la aérea y luminosa enseña
del entusiasmo, el ánimo se lanza
bajo un cielo de luz y de colores,
campos pintando de fragantes flores.
| 2octava_real
|
Virtud, hija del cielo,
la más ilustre empresa de la vida,
en el escuro suelo
luz tarde conocida,
senda que guía al bien, poco seguida;
| 14lira
|
Vos sois la que yo elegí
Por soberana maestra,
Más hermosa que muestra,
Señora de cuantas vi.
Vos sois la por quien perdí
Todo mi franco albedrío,
Doncella de honesto brío,
De cuyo amor me vencí.
| 40copla_arte_menor
|
Entre dos fuegos lançado,
donde amor es repartido,
del uno soy encendido,
del otro cerca quemado;
y no sé yo bien pensar
quél será mejor hazer:
dexame más encender
o acabarme de quemar:
dezid qué devo tomar.
| 38novena
|
Antes de irme
voy a colgar la ropa
en una percha
| 8haiku
|
Necio, dirán, tu espíritu altanero.
¿Dónde te arrastra, que insensato quiere
en un mundo infeliz, perecedero,
vivir eterno mientras todo muere?
¿Qué hay inmortal, ni aun firme y duradero?
¿Qué hay que la edad con su rigor no altere?
¿No lo ves que todo es humo, y polvo y viento?
¡Loco es tu afán, inútil tu lamento...!
| 2octava_real
|
Las nobles sirvientes las ricas cortinas
corrieron del lecho, y me demostraban
cómo ya las lumbres, al alba confinas,
los cultivadores al campo llamaban;
y sentí compañas que me murmuraban
por todo el palacio en son de tristeza,
y yo sospechosa, pospuesta pereza,
temiendo inquiría de lo que tractaban.
| 41copla_arte_mayor
|
el licenciado fue JUAN DE VERGARA
el que llegó, con quien la turba ilustre
en sus vecinos miedos se repara,
| 33terceto
|
Viajando en tierra lejana
Buscando de mi, sentido,
Sus ojos vi y de un latido
Mi alma renació lozana.
| 19redondilla
|
Vos sola sois el remedio
de mi mal y perdimiento,
y sin vos no sé qué medio
ponga medio en mi tormento.
| 5cuarteta
|
Esta áspid envidiosa,
entre densas tinieblas,
mandó que sus sectarios
ocultasen el rostro, no la lengua.
| 17endecha_real
|
Yo moriré tan ufano
si tu merced lo consiente,
que sentiré solamente
no auer muerto más temprano
| 19redondilla
|
Estando yo en la mi choza
pintando la mi cayada
las cabrillas altas iban
y la luna rebajada;
mal barruntan las ovejas;
no paran en la majada.
Vide venir siete lobos
por una oscura cañada.
Venían echando suertes
cuál entrará en la majada;
le tocó a una loba vieja
patituerta, cana y parda,
que tenía los colmillos
como puntas de navaja.
Dio tres vueltas al redil
y no pudo sacar nada;
a la otra vuelta que dio
sacó la borrega blanca,
hija de la oveja churra,
nieta de la orejisana,
la que tenían mis amos
para el domingo de Pascua.
—¡Aquí, mis siete cachorros;
aquí, perra trujillana
aquí, perro el de los hierros,
a correr la loba parda!
Si me cobráis la borrega
cenaréis leche y hogaza
y si no me la cobráis
cenaréis de mi cayada.
Los perros tras de la loba
las uñas se esmiga jaban;
siete leguas la corrieron
por unas sierras muy agrias.
Al subir un cotarrito
la loba ya va cansada.
Tomad, perros, la borrega
sana y buena como estaba.
No queremos la borrega
de tu boca alobadada,
que queremos tu pelleia
pa' el pastor una zamarra,
el rabo para correas
para atacarse las bragas,
de la cabeza un zurrón
par a meter las cucharas,
las tripas para vihuelas
para que bailen las dama.
| 1romance
|
Te es infiel ¿y la quieres? No me extraña;
yo adoro a la esperanza, aunque me engaña.
| 3couplet
|
Es que en el pecho han nacido,
Con pensamientos de amores,
Tantos sueños, tantas flores,
Tanto vigor comprimido,
Que al cabo en paz he vivido
Con la vida que me arredra:
Es que creciendo la yedra
Al tronco y muro se prende,
Y ¡en luz de amores enciende
Tronco, arbusto, sol y piedra!
| 13espinela
|
Subsets and Splits
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