author
stringlengths
4
32
country
stringlengths
4
20
years
stringlengths
4
24
title
stringlengths
2
204
category
stringclasses
13 values
content
stringlengths
9
369k
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Las tapias del Campo Santo
Cuento
Había un hombre muy perseguido, no tanto por la suerte como por los demás hombres, sus prójimos y, especialmente, por los que debieran profesarle cariño y tenerle ley. No parecía sino que, por negra fatalidad, a Zenón -que así se llamaba- toda la miel se le volvía hiel o mejor dicho, ponzoña. Sus hermanos, que eran dos...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Las tijeras
Cuento
La jardinera, al pasar arremolinando una nube de polvo, justificaba su nombre: hacía el efecto de enorme ramillete. Los trajes borrosos de los hombres desaparecían bajo los de percal rosa, azul y granate de las mujeres, y las pamelas de paja y las amplias sombrillas eran otros tantos cálices de gigantesca flor, abierto...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Las veintisiete
Cuento
Entre todas las tiendas de que se compone el comercio marinedino, la más humilde, anticuada y estacionaria es la de Bonaret, el quincallero. Increíble parece que el patrón de aquel zaquizamí sea un mestizo de francés y catalán, dos razas tan mercantiles y emprendedoras. Acaso la explicación del problema consista en que...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Las vistas
Cuento
El matrimonio -decía el padre Baltar, terciando sin asomos de intransigencia en una discusión asaz profana-, el matrimonio se parece a las tijeras. -¿A las tijeras, padre?… -exclamó uno de los presentes manifestando extrañeza-. ¿Sabe usted que es una comparación original? -Más que original, adecuada -declaró el padre, ...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Leliña
Cuento
Había oído hablar Ramiro Nozales de cierto filósofo, el cual no era de estos metafísicos sutiles consagrados día y noche a la investigación de las causas y orígenes, relaciones y sustancialidades de lo creado y lo increado, sino que, al contrario, complaciéndose en bajar a la tierra, aplicaba su inteligencia ejercitadí...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Ley natural
Cuento
Ya terminaba la faena de la instalación de los trajes, galas, joyas y ropa interior y de mesa y casa, lo que nuestros padres llamaban las vistas y nosotros llamamos el trousseau, cometiendo un galicismo y tomando la parte por el todo. En el gran salón, forrado de brocatel azul, retirados los muebles, se había erigido, ...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Linda
Cuento
Siempre que salían los esposos en su cesta, tirada por jacas del país, a entretener un poco las largas tardes de primavera en el campo, encontraban, junto al mismo matorral formado por una maraña de saúcos en flor, a la misma mujer de ridículo aspecto. Era un accidente del camino, cepo o piedra, el hito que señala una ...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Los de entonces
Cuento
Voy a escribir una historieta de amores. A pesar de la ciencia, de la economía política, de la política contra la economía, de los problemas militares, de las huelgas y las manifestaciones, el amor conserva aún su atractivo pueril, su gracia patética o sonriente. Es el amor todavía un angélico revoltoso, salado y dulce...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Los hilos
Cuento
Después de una larga carrera literaria de trabajo y lucha, Argimiro Rosa no había conseguido, ya no digamos la gloria, ni siquiera asegurar el cotidiano sustento. La extrañeza de su nombre y apellido, que juntos parecían formar caprichoso seudónimo, le fue útil al principio, en esos años juveniles en que brotan reputac...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Los huevos arrefalfados
Cuento
Nos detuvimos ante la iglesia ojival, abierta al culto, pero agrietada de un modo amenazador, ruinosa por el abandono de las generaciones, indiferentes a tanta hermosura. El sol iluminaba oblicuamente los canecillos de la imposta, prolongando las graciosas caricaturas del imaginero antiguo en sombras grotescamente eleg...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Los Magos
Cuento
Mucho se comentó la repentina «zambullida» de un hombre tan joven, festejado, rico, e ilustre como Jorge Afán de Rivera. En la flor de sus años, Jorge, tipo de sociabilidad entre los vagos de Madrid, se retiró a una finca que poseía en lo más selvático y bronco de los montes de Extremadura, negándose a ver a nadie, a r...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Los padres del Santo
Cuento
¡Qué compasión de señora Martina, la del tío Pedro el carretero! Si alguien se permitiese el desmán de alzar la ropa que cubría sus honestas carnes, vería en ellas un conclave, un sacro colegio, con cardenales de todos los matices, desde el rojo iracundo de la cresta del pavo, hasta el morado oscuro de la madura berenj...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Madre
Cuento
En su viaje, guiados día y noche por el rastro de luz de la estrella, los Magos, a fin de descansar, quisieron detenerse al pie de las murallas de Samaria, que se alzaba sobre una colina, entre bosquetes de olivo y setos de cactos espinosos. Pero un instinto indefinible les movió a cambiar de propósito: la ciudad de Sa...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Madre gallega
Cuento
¿Usted cree que las almas están sujetas a leyes fisiológicas? -me preguntó el médico rancio y anticuado, de quien se burlaban sus jóvenes colegas-. ¿No le parecen mojigangas esas pretendidas leyes de la herencia, del atavismo y demás? ¿Usted supone que por fuerza, por fuerza, hemos de salir a la casta, como si fuésemos...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Mansegura
Cuento
Cuando me enseñaron a la condesa de Serená, no pude creer que aquella señora fuese, hará cosa de cinco años, una hermosura de esas que en la calle obligan a volver la cabeza y en los salones abren surco. La dama a quien vi con un niño en brazos y vigilando los juegos de otro, tenía el semblante enteramente desfigurado,...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Miguel y Jorge
Cuento
Era el tiempo en que las víboras de la discordia, agasajadas en el cruento seno de la guerra civil, bullían en cada pueblo, en cada hogar tal vez. El negro encono, el odio lívido, la encendida saña encarnando en el cuerpo de aquellas horribles sierpes, relajaban los vínculos de la familia, separaban a los hermanos y le...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Morrión y Boina
Cuento
Siempre que ocurría algo superior a la comprensión de los vecinos de Paramelle, preguntaban, como a un oráculo, al tío Manuel el Viajante, hoy traficante en ganado vacuno. ¡Sabía tantas cosas! ¡Había corrido tantas tierras! Así, cuando vieron al señorito Roberto Santomé en aquel condenado coche que sin caballos iba com...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Náufragas
Cuento
Encontráronse a orillas de un río del Paraíso, muy azul y muy manso, y complacidos de encontrarse, a un mismo tiempo se pararon y se saludaron cortésmente, mirándose con singular gozo. Y a fe que los dos tenían que ver, y aun en qué regocijar la vista. Miguel llevaba descubierta su cara imberbe, de facciones enérgicas ...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Nieto del Cid
Cuento
¡La casa número 16 de la calle de la Angustia, en Marineda, trae a mi memoria tantos recuerdos! Y no de esos que producen melancolía, sino de los que infunden cierta nostalgia regocijada y benévola; algo como el ritornello de una sana explosión de risa al acordarse de un castizo sainete. Hace ya ocho años que los inqui...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Nochebuena del jugador
Cuento
Era la hora en que las grandes capitales adquieren misteriosa belleza. La jornada del trabajo y de la actividad ha concluido; los transeúntes van despacio por las calles, que el riego de la tarde ha refrescado y ya no encharca. Las luces abren sus ojos claros, pero no es aún de noche; el fresa con tonos amatista del cr...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Nube de paso
Cuento
El anciano cura del santuario de San Clemente de Boán cenaba sosegadamente sentado a la mesa, en un rincón de su ancha cocina. La luz del triple mechero del velón señalaba las acentuadas líneas del rostro del párroco, las espesas cejas canas, el cráneo tonsurado, pero revestido aún de blancos mechones: la piel roja, sa...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Nuestro Señor de las Barbas
Cuento
El vicio del juego me dominaba. Cuando digo el vicio del juego debo advertir que yo no lo creía tal vicio, ni menos entendía que la ley pudiese reprimirlo sin atentar al indiscutible derecho que tiene el hombre de perder su hacienda lo mismo que de ganarla. «De la propiedad es lícito usar y abusar», repetía yo desdeños...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Ocho nueces
Cuento
Jamás lo hemos averiguado -declaró el registrador, dejando su escopeta arrimada al árbol y disponiéndose a sentarse en las raíces salientes, a fin de despachar cómodamente los fiambres contenidos en su zurrón de caza-. Hay en la vida cosas así, que nadie logra nunca poner en claro, aunque las vea muy de cerca y tenga, ...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
«Omnia Vincit»
Cuento
La riqueza de don Gelasio Garroso era un enigma sin clave para los moradores de Cebre. No podían explicarse cómo el pobrete hijo del sacristán de Bentroya había ido a la callada fincando, apandando todas las buenas tierras que salían y redondeando una propiedad tan pingüe, que ya era difícil tender la vista por los alr...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Oscuramente
Cuento
Todas las noches, después de cenar, venían fielmente a hacerle la partida de tresillo al señor de las Baceleiras los tres pies fijos de su desvencijada mesa: el médico, don Juan de Mata; el cura, don Serafín, y el maestro de escuela, don Dionisio. Llegaban los tres a la misma hora y saludaban con idénticas palabras, tr...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Padre e hijo
Cuento
Esteban llevaba, no con buen ánimo, sino con regocijo, el peso de sus votos. Era de los que ingresan en el seminario por pura vocación y de éstos no hay muchos, pues si hogaño el clero en general tiene quizá mejores costumbres que antaño, no cabe duda que el gran impulso religioso va extinguiéndose y escaseando las voc...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Página suelta
Cuento
La casuca, al borde del camino, separada de la cuneta por un jardín no mayor que un pañuelo, era simpática, enyesada, con ventanas pintadas de azul ultramar rabioso, y un saledizo de madera que decoraban pabellones de rubias espigas de maíz. En el jardín no dejaban cosa a vida gallinas y el gallo, escarbando ellas con ...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Paracaídas
Cuento
Cuando al año nuevo de 1914 entró a saludar filialmente al de 1913, que estaba poco menos que dando las boqueadas, el médico, reservado y grave, secreteó a la niñera que acompañaba al nene: -El pobre señor apenas puede resollar… Pero, como tendrá que aconsejar a su sucesor, vamos a administrarle una buena dosis de cafe...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Pena de muerte
Cuento
El destacamento había marchado toda la mañana, y, después de un breve alto, fue preciso seguir la caminata emprendida para acampar, ya anochecido, como Dios dispusiese, en la linde del bosque. La lluvia (rara en aquel clima durante el mes de diciembre) no había cesado de caer en hilos oblicuos, apretados y gruesos. Sor...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Piña
Cuento
¡Es tan vulgar el caso! Al tratarse de infortunios, asaz comunes, corrientes y usuales, ocurre, naturalmente, desenlaces previstos también: el disgusto momentáneo en la familia, un período de rencillas y desazones, y, al cabo, la reconciliación, que cicatriza más o menos en falso la herida, pero siquiera ataja la sangr...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Planta montés
Cuento
Casualmente la víspera -empezó a contar el sargento de guardias civiles, apurado el vaso de fresco vino y limpios los bigotes con la doblada servilleta- había ya caído en la tentación, ¡cosas de chiquillos!, de apropiarme unas manzanas muy gordas, muy olorosas, que no eran mías, sino del señorito; como que habían madur...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Poema humilde
Cuento
Hija del sol, habituada a las fogosas caricias del bello y resplandeciente astro, la cubana Piña se murió, indudablemente, de languidez y de frío, en el húmedo clima del Noroeste, donde la confinaron azares de la fortuna. Sin embargo, no omitíamos ningún medio de endulzar y hacer llevadera la vida de la pobre expatriad...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Por dentro
Cuento
Hubo larga deliberación, y se celebró una especie de consejo de familia para decidir si era o no conveniente traerse a aquel indígena de la más enriscada sierra gallega a servir en la capital de la región. Ello es que emprendíamos la doma de un potro; tendríamos que empezar enseñando al neófito el nombre de los objetos...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Por el arte
Cuento
Lo que voy a contaros es tan vulgar, que ya no pertenece a la poesía, sino a la bufonada en verso: ni al arte serio, sino a la caricatura grotesca, de la cual diariamente hace el gasto. Sed indulgentes y no me censuréis, porque donde suele verse risa he visto una lágrima. Lo que voy a contaros son los amoríos del solda...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Por otro
Cuento
Vistiendo el negro hábito de los Dolores, en el humilde ataúd -de los más baratos, según expresa voluntad de la difunta-, yacían los restos de la que tan hermosa fue en sus juventudes. La luz de los cuatro cirios caía amarillenta sobre el rostro de mármol, decorado con esa majestad peculiar de la muerte. Aquella calma ...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Posesión
Cuento
Mientras residí en la corte desempeñando mi modesto empleo de doce mil en las oficinas de Hacienda, pocas noches recuerdo haber faltado al paraíso del teatro Real. La módica suma de una peseta cincuenta, sin contrapeso de gasto de guantes ni camisa planchada -porque en aquella penumbra discreta y bienhechora no se echa...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Prejaspes
Cuento
Mi profesora de francés era una viejecita con espejuelos de aro reluciente, «falla» de encaje negro decorado por lazos de cinta amaranto, bucles grises a lo reina Amelia y manos secas y finas, prisioneras en mitones que ella misma calcetaba. Sus ojos, de un azul desteñido por la edad, se encadilaban al recuerdo de la j...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Que vengan aquí…
Cuento
El fraile dominico encargado de exhortar a la mujer poseída del demonio, para que no subiese a la hoguera en estado de impenitencia final, sintió, aunque tan acostumbrado a espectáculos dolorosos, una impresión de lástima cuando al entrar en el calabozo divisó, a la escasa luz que penetraba por un ventanillo enrejado y...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Recompensa
Cuento
Pensamos los occidentales haber inventado la lealtad monárquica, y atribuimos el desarrollo de este singular sentimiento a las ideas cristianas, confundiendo los efectos que debe inspirarnos Dios, suma Causa y Bien sumo, con los que tienen por objeto a un hombre nacido de mujer. Yo no sé si un sentimiento se califica o...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Reconciliación
Cuento
En una de esas conversaciones de sobremesa, comparando a las diferentes regiones españolas, en que cada cual defiende y pone por las nubes a su país, al filo de la discusión reconocimos unánimes un hecho significativo: que en Galicia no se han visto nunca gitanos. -¿Cómo se lo explica usted? -me preguntaron (yo sostení...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Rosquilla de monja…
Cuento
Al pie del bosque consagrado a Apolo, allí donde una espesura de mirtos y adelfas en flor oculta el peñasco del cual mana un hilo transparente, se reunieron para lavar sus pies resecos por el polvo Demodeo y Evimio, que no se conocían, y habían venido por la mañana temprano, con ofrendas al numen. Demodeo era arquitect...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Saletita
Cuento
Yo la aborrecía como el que más -dijo el semifilósofo-, ¡y cuidado que la aborrecen los mortales! Pero se me figura que mi odio revestía un carácter especial de violencia y desprecio. No sólo me parecía horrible, sino antipáticamente ridícula, y me burlaba de sus gestos, del aparato que la rodea, de los versos y artícu...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
«Santiago el Mudo»
Cuento
Las quintas de don Florencio Abrojo y don Eladio Paterno tenían una tapia común, de suerte que cuanto se hacía y decía en alguno de los dos jardines había de oírse por fuerza en el otro. Mientras don Florencio, solterón y solitario impenitente, entregado a su única manía, regaba, podaba o acodaba arbustos raros, las ni...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Santos Bueno
Cuento
Cuando doña Maura Bujía, viuda de Pez, vio incrustarse en el marco de la puerta a aquel vejete de piernas trémulas y desdentada boca, apoyado en un imponente bastón de caña de Indias con borlas y puño de oro, no pudo creer que tenía en su presencia al novio de sus juventudes, al que, por ser pobre, no se había casado c...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Sedano
Cuento
¡Qué oscura, pero qué dulce y tranquila se deslizaba en el vetusto pazo de Quindoiro la existencia de Santiago! Llamábanle en la aldea Santiago el Mudo no porque lo fuese, sino porque el mutismo voluntario equivale a la mudez, y Santiago acostumbraba a callar. Taciturno, reconcentrado, vegetaba en el pazo como la parie...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Semilla heroica
Cuento
Hacía tiempo -muchos meses- que no le veía yo por ninguna parte: ni en la calle, ni en el Casino de la Amistad, ni en la Pecera, ni siquiera en la barriada nueva que se está construyendo. Porque Santos Bueno es de los que tienen afición a ver edificar y gustan de plantarse delante de los andamios con las manos a la esp...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Sequía
Cuento
Dos años hacía que despachábamos juntos en la misma oficina, mesa con mesa, y aún no había yo podido averiguar gran cosa respecto al buen Sedano, viejecillo flaco, temblón, de labio colgante, con los ojos siempre turbios y húmedos, pero tan exacto, tan asiduo, tan formal, tan complaciente hasta con el último meritorio ...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Siglo XIII
Cuento
Si la santidad de la causa es la que hace al mártir, lo mismo podremos decir del héroe -declaró Méndez Relosa, el joven médico que desde un rincón de provincia empezaba a conquistar fama envidiable-. Sólo es héroe el que se inmola a algo grande y noble. Por eso aquel pobre arrapiezo, a quien asistí y que tanto me conmo...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Sin respuesta
Cuento
El ilustre sabio Marín Pujol vivía persuadido de que su existencia era sumamente útil a la Humanidad. Esta persuasión siempre es grata, siempre contribuye a que nos reclinemos satisfechos en la almohada, y a que la comida siente bien. Marín Pujol, en nombre de la ciencia, se reconocía digno de los encomios de sus admir...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Sobremesa
Cuento
Era esa hora en que, sin espesarse aún las sombras de la noche, se levanta un soplo frío y se ve ya la luna, como arco pálido, en el oro verdoso de cielo donde se apagan las últimas claridades solares, cuando encontré al ciego y a la niña que le sirve de lazarillo sentados en un ribazo del camino, descansando. Me inter...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Sueños regios
Cuento
He aquí la relación que hizo el viudo -uno de los poquísimos inconsolables que se encuentran: De Águeda Salas corría un rumor: que no se casaría jamás, y que si por caso improbable llegase a encontrar marido, sería infinitamente desgraciada, abandonada al día siguiente. Quien la viese en la calle o en el teatro no se e...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Suerte macabra
Cuento
El café, servido en las tacillas de plata, exhalaba tónicos efluvios; los criados, después de servirlo, se habían retirado discretamente; el marqués encendió un habano, se puso chartreuse y preguntó a boca de jarro al catedrático de Economía política, ocupado en aumentar la dosis de azúcar de su taza: -¿Qué opina usted...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Sustitución
Cuento
Es de noche. Temperatura, veinte bajo cero. Fuera no se escucha el menor ruido. La nevada, cayendo en finos copos delicadísimos que mullen la atmósfera, contribuye a sostener el silencio absoluto, ahogado, que pesa sobre los jardines blancos con blancura fantástica. La nieve ha perfilado primorosamente la traza de las ...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Tiempo de ánimas
Cuento
¿Queréis saber por qué don Donato, el de los carrillos bermejos y la risueña y regordeta boca se puso abatido, se quedó color tierra y acabó mu riéndose de ictericia? Fue que -oídlo bien- le cayó el premio gordo de Navidad, los millones de pesetas… Antes de ese acontecimiento, don Donato era un hombre que podía llamars...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Tío Terrones
Cuento
No hay nadie que no se haya visto en el caso de tener que dar, con suma precaución y en la forma que menos duela, una mala noticia. A mí me encomendaron por primera vez esta desagradable tarea cuando falleció repentinamente la viuda de Lasmarcas, única hermana de don Ambrosio Corchado. Yo no conocía a don Ambrosio; en ...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Travesura Pontificia
Cuento
No cuento ni conseja, sino historia. La costa de L*** es temible para los navegantes. No hay abra, no hay ensenada en que puedan guarecerse. Ásperos acantilados, fieros escollos, traidoras sirtes, bajíos que apenas cubre el agua, es cuanto allí encuentran los buques si tuercen poco o mucho el derrotero. Y no bien se ac...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Un destripador de antaño
Cuento
En el pueblo de Montonera, por espacio de dos meses, no se habló sino del ejemplar castigo de Petronila, la hija del tío Crispín Terrones. Al saber el desliz de la muchacha, su padre había empezado por aplicarle una tremenda paliza con la vara de taray -la de apalear la capa por miedo a la polilla-, hecho lo cual, la m...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Un duro falso
Cuento
La gente rutinaria que piensa por patrón, medida y compás, suele imaginarse a los Papas como a unos hombres abstraídos, formalotes, serios, encorvados y agobiados, a manera de cariátides bajo el peso de la Cristiandad entera que gravita sobre sus espaldas; hombres, en fin, que se pasan la vida en la actitud hierática d...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Vampiro
Cuento
La leyenda del «destripador», asesino medio sabio y medio brujo, es muy antigua en mi tierra. La oí en tiernos años, susurrada o salmodiada en terroríficas estrofas, quizá al borde de mi cuna, por la vieja criada, quizá en la cocina aldeana, en la tertulia de los gañanes, que la comentaban con estremecimientos de temor...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Vengadora
Cuento
-No te vengas sin cobrar, ¿yestú? La orden repercutía con martilleo monótono en la cabeza, redonda y rapada, del aprendiz de obra prima. ¿Sin cobrar? De ningún modo. En primer término, le obligaba el punto de honra, el deseo de acreditar que servía para algo -¡le habían r...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Vida nueva
Cuento
No se hablaba en el país de otra cosa. ¡Y qué milagro! ¿Sucede todos los días que un setentón vaya al altar con una niña de quince? Así, al pie de la letra: quince y dos meses acababa de cumplir Inesiña, la sobrina del cura de Gondelle, cuando su propio tío, en la iglesia del santuario de Nuestra Señora del Plomo -dist...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Vidrio de colores
Cuento
En aquellos días de angustia y zozobra, surcados por relámpagos de entusiasmo a los cuales seguía el negro horror de las tinieblas y la fatídica visión del desastre inmenso; en aquellos días que, a pesar de su lenta sucesión, parecían apocalípticos, hube de emprender un viaje a Andalucía, adonde me llamaban asuntos de ...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Viernes Santo
Cuento
Ángela entró: llegóse al espejo, dejó resbalar el rico abrigo de pieles; quedó en cuerpo, escotada, arrebolada aún la tez por la sofoquina del sarao, y se miró, y expresó en la cara esa rápida, indefinible satisfacción de la mujer que piensa: «¡No estoy mal! Lo que es hoy parecí bien a muchos.» Fue, sin embargo, un rel...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Vitorio
Cuento
Esto sucedía en los tiempos en que la Fe, extendiendo sus alas de azur oceladas de vívidos rubíes, cubría y abrigaba con ellas el corazón de los mortales; en que la Esperanza, desparramando generosamente las esmeraldas que bordean su regia túnica, al punto hacía renacer otras más limpias y transparentes; en que la Cari...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Vivo retrato
Cuento
Fue el cura de Naya, hombre comunicativo, afable y de entrañas excelentes, quien me refirió el atroz sucedido, o por mejor decir, la serie de sucedidos atroces, que apenas creería yo, a no aclararse y explicarse perfectamente por el relato del párroco, las veladas indicaciones de la prensa y los rumores difundidos en e...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Vocación
Cuento
Sí, señores míos -dijo el viejo marqués, sorbiendo fina pulgarada de «cucarachero», golpeando con las yemas de los dedos la cajita de concha, lo mismo que si la acariciase-. Yo fui, no sólo amigo, sino defensor y encubridor de un capitán de gavilla. ¿No lo creen ustedes? ¡Histórico, histórico! A mi ladrón le ahorcaron ...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Voz de la sangre
Cuento
Los sentimientos más nobles pueden pecar por exceso; lo malo es que esta verdad a duras penas la aprende el corazón…, y la razón sirve de poco en conflictos de orden sentimental. Oíd un caso…, no tan raro como parece. Gonzalo de Acosta era modelo de hijos buenos, amantes, fanáticos. Huérfano de padre desde muy niño, se...
Pardo Bazán, Emilia
España
1851-1921
Zenana
Cuento
Román subía la escalera de casa de su novia con la alegre presteza habitual. Sus ágiles piernas de veintiséis años salvaban dos a dos los escalones, cuando gritos salvajes de dolor, seguidos de otros agudísimos, que traducían infinito espanto, le hicieron dispararse en galope loco al descanso del inmediato piso. El cua...
Parker, Dorothy
Estados Unidos
1893-1967
El banquete de palabras
Cuento
Si hubo matrimonios felices, pocos tanto como el de Sabino y Leonarda. Conformes en gustos, edad y hacienda; de alegre humor y rebosando salud, lo único que les faltaba -al decir de la gente, que anda siempre ocupadísima en perfeccionar la dicha ajena, mientras labra la desdicha propia- era un hijo. Es de advertir que ...
Parker, Dorothy
Estados Unidos
1893-1967
Estuviste perfectamente bien
Cuento
Alejandro Magno es de esos caracteres históricos que se prestan igualmente a severa censura y a hiperbólica alabanza. Atrae en virtud de un contraste vigoroso. Es ya luz, ya tinieblas, pero grande siempre. La complejidad de su alma extraordinaria se explica por antecedentes de familia y de educación. Era hijo de Filipo...
Parker, Dorothy
Estados Unidos
1893-1967
Una llamada telefónica
Cuento
Aquel fue un año de locos, un año en que las cosas que debían haber ocurrido a su debido tiempo salieron de cualquier manera. Fue un año en que la nieve cayó copiosa y duradera en pleno abril, y los periódicos sensacionalistas publicaron fotos de chicas vestidas con pantalones cortos tomando baños de sol en el Parque C...
Parra, Teresa de la
Venezuela
1889-1936
El genio del pesacartas
Cuento
El joven pálido se acomodó cuidadosamente en la silla y movió la cabeza a un lado para que el tapiz fresco le aliviara la sien y la mejilla. -Ay, mi amor -dijo-. Ay, ay, ay, mi amor. Ay. La muchacha de ojos claros, sentada en el sofá erguida y tranquila, le sonrió vivamente. -¿Ya no te sientes tan bien como ayer? -dijo...
Parra, Teresa de la
Venezuela
1889-1936
Historia de la señorita grano de polvo, bailarina del sol
Cuento
Por favor, Dios, que llame ahora. Querido Dios, que me llame ahora. No voy a pedir nada más de ti, realmente no lo haré. No es mucho pedir. Sería tan poco para ti, Dios, una cosa tan, tan pequeña. Solo deja que llame ahora. Por favor, Dios. Por favor, por favor, por favor. Si no pienso en eso, tal vez el teléfono suene...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
Amigos
Cuento
Esta era una vez un gnomo sumamente listo e ingenioso: todo él de alambre, paño y piel de guante. Su cuerpo recordaba una papa, su cabeza una trufa blanca y sus pies a dos cucharitas. Con un pedazo de alambre de sombrero se hizo un par de brazos y un par de piernas. Las manos enguantadas con gamuza color crema no dejab...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
Años
Cuento
Era una mañana de fines del mes de abril. El buen tiempo en delirio, contrastaba irónicamente con un pobre trabajo de escribanillo que tenía yo entre manos aquel día. De pronto como levantara la cabeza vi a Jimmy, mi muñeco de fieltro que se balanceaba sentado frente a mí, apoyando la espalda en la columna de la lámpar...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
Casa en el mar
Cuento
Desde el patio de cemento, un mocetón vociferaba a grito pelado al tercer piso de sombras y haces de luz: —Tranquilos, estoy en paro. Chillaban niños en el patio y por las escaleras, y en los seis pisos de balcones hormigueaban ventanas iluminadas en los reflejos de las barandillas. En el tercer piso, inmóvil en medio ...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
Despertar
Cuento
De lo que era yo entonces no queda nada: apenas hombre, era aún un crío. Lo sabía hacía tiempo, pero todo ocurrió a finales del invierno, una tarde y una mañana. Vivíamos juntos, casi escondidos, en una habitación que daba a una avenida. Silvia me dijo esa noche que tenía que irme, o irse ella: ya no teníamos nada que ...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
Don Pietro
Cuento
Nota: El autor dejó este cuento sin terminar Aquel trozo de mar violáceo delante de la ventana refrescaba todo el cuarto. Ocurrió que me desperté de madrugada, un poco inquieta, y sentada contra la almohada contemplé un momento la ventana abierta, luego recuerdo que me dio la risa y encendí un cigarrillo. Que estaba nu...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El campo de trigo
Cuento
Aquella noche yo había sufrido una gran humillación, de esas que se reciben en medio de la gente sin que la gente se dé cuenta. Seguimos sonriendo, mis interlocutores y yo, como si nada hubiera ocurrido, y en realidad para ellos nada había ocurrido: simplemente se había dicho una frase que para todos, incluido yo, era ...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El capitán
Cuento
Mi padre murió cuando yo tenía seis años y llegué a los veinte sin saber cómo se comporta un hombre en casa. A los dieciocho años continuaba escapándome a los prados, convencido de que sin una carrera y una travesura el día era un día perdido. Mi madre había tratado de criarme duramente como hubiera hecho un hombre, y ...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El Castello
Cuento
Mientras duró el entretiempo, nadie hizo caso de aquella hierba más tierna y más alta de lo normal, pero ahora que los crepúsculos se alargaban y la gente salía a las calles a tomar el fresco, la cosa saltaba a la vista. El trigo se pondría aún más alto, amarillo y susurrante, y a lo mejor con alguna amapola, y un buen...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El chalet en la colina
Cuento
Borrador sin terminar I Subía yo aquella escalera semioscura en ciertas tardes silenciosas, después de haber dejado en la esquina a mi chica, y a medio subir miraba por un ventanuco que daba al cielo desnudo. No me paraba; hacía una caricia mental al gran cielo que llegaba hasta allí dentro y llamaba a la puerta. Ahora...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El coloquio del río
Cuento
Bañistas los ha habido siempre por estos pagos, y en verano asoman por la carretera de la colina, entre los cañaverales, y se vuelven a mirar el mar. Puede ocurrir incluso que con el tiempo llenen la ciudad, y en el muelle se vean montones de casetas. Si es cierto que el puerto se ciega y que un día será una playa, ver...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El ermitaño
Cuento
Volvía a subir por la carretera de la colina y los viejos escenarios de verde y de muretes, a medida que asomaban en los recodos, me parecían falsos. Tanto tiempo había vivido lejos de ellos recordándolos apenas en ciertos instantes de distracción que su actualidad material me hacía ahora solamente el efecto de un símb...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El fugitivo
Cuento
Tras el último encuentro a orillas del río vagabundeé por los prados como hacía de niño. El día no quería acabar. Yo sabía que un día recordaría aquellas horas como recuerdo las tardes desamparadas de hace muchos años. Me había quedado como una criatura, demasiado magullado para sentir otra cosa que mi cuerpo, y las an...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El grupo
Cuento
Nino era un chiquillo huraño —siempre había creído eso—, pero ahora me daba cuenta de que sus hosquedades no eran caprichos, o al menos no como los míos. Empezaba a entender que aquella casa no era para él lo mismo que para mí. El pasillo que la cruzaba toda, desde el portal de entrada hasta la puerta del huerto —llená...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El ídolo
Cuento
En los heniles y en los establos hacía tiempo que no querían a nadie porque luego ocurría que venían los otros a tomar represalias. Daban un plato de sopa y pan con solo pedirlo, pero decían que fuéramos a comer lejos: era preciso mucho palique para retenerlos en la puerta. De vez en cuando llovía y había que refugiars...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El intruso
Cuento
Ya no éramos jóvenes y, sin embargo, se nos ocurría hacer cosas inexplicables. Nos encontrábamos los domingos por la tarde en aquella escalera oscura, encerrada entre dos paredes, y subíamos y subíamos hasta el descansillo que una ventana abierta sobre el cielo desnudo iluminaba. El Capitán nos recibía impasible, abría...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El maizal
Cuento
Todo volvió a empezar una tarde de agosto. Ahora, con cualquier cielo, me basta con alzar la cabeza entre las casas para recobrar aquel día inmóvil. Yo estaba sentado en aquella salita que no he vuelto a ver, donde se filtraba, me parece, una penumbra amarilla. Iba allá a aquella hora muerta para estar solo. Recuerdo a...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El mar
Cuento
I Mi compañero de celda soltaba tortuosos discursos en un refunfuño que no salía de las cuatro paredes. Nada nos hubiera impedido reñir, a lo mejor, o cantar, con ciertas precauciones; y yo, que era joven, lanzaba de vez en cuando suspiros de pena que terminaban en un gemido. Pero a mi compañero nunca le oí más que ref...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El nombre
Cuento
El día que me detuve al pie de un maizal y escuché el crujido de los largos tallos secos movidos por el aire, recordé algo que había olvidado hacía tiempo. Detrás del maizal, una tierra en pendiente, estaba el cielo vacío. “Este es un sitio al que hay que volver”, dije, y escapé casi al punto, en bicicleta, como si deb...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El prado de los muertos
Cuento
A veces pienso que si hubiera tenido el valor de subir a la cima de la colina no me habría escapado de casa después. Debía de ser poco después de la noche de San Juan, porque ya varias veces habíamos ido por la carretera del valle y subíamos hasta los avellanos a buscar el lecho de las fogatas. Sabíamos que en la cima ...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El tiempo
Cuento
No recuerdo quiénes eran mis compañeros de aquellos días. Vivían en una casa del pueblo, me parece, frente a la nuestra, unos muchachos desharrapados —dos—, quizá hermanos. Uno se llamaba Pale, de Pasquale, y puede ser que atribuya su nombre al otro. Pero eran muchos los muchachos que conocía por aquí y por allá. Este ...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
El verano
Cuento
La ventana desde donde se podían presenciar los crímenes daba a un paseo herboso, cerrado al fondo por unos barracones de madera. Bajo la ventana corría un canal, de esos desbordantes aunque lentos, que salen de debajo de las casas por una reja negra. En tiempos el canal servía para los suicidios, pero ahora ya no se c...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
En el café de la estación
Cuento
Desde joven tuve una sospecha, la de que quien no durmiera nunca no envejecería. O acaso el tiempo afloraba en los recuerdos, en las pausas en las que me detenía sorprendido de mí mismo, cuando me parecía despertarme como uno se despierta por la mañana, y sabía que otro día había pasado, otra vida, otro encuentro. La p...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
Fidelidad
Cuento
De todo el verano que pasé en la ciudad medio vacía no sé qué decir. Si cierro los ojos, la sombra ha recobrado su función de frescura, y las calles son justamente eso, sombra y luz, en una alterna transición que embiste y devora. Nos gustaba el atardecer, las nubes tórridas que pesan sobre las casas, la hora tranquila...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
Final de agosto
Cuento
Una mañana entré antes de ser de día en el café de la estación y, como mi tren no salía enseguida, me senté junto a dos jovenzuelos rodeados de bolsas de viaje. —Hay luz —dijo uno. —Hay luz. —Esta noche estaba sereno. —Será un día sereno. Las paredes acristaladas del café de la estación no permiten divisar cielo, y ni ...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
Gafe
Cuento
I Cuando trajeron a Amelio del hospital y lo metieron en la cama, los otros dejaron de ir a verlo, pero Garofolo empezó entonces. Antes no se había decidido porque, aunque Amelio había entrado en el hospital más manchado de gasolina que de sangre, decían que en aquella cama dormía ensangrentado, enyesado y atado como e...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
Granujas
Cuento
Una noche de agosto, de esas agitadas por un viento tibio y tempestuoso, caminábamos por la acera demorándonos e intercambiando escasas palabras. El viento que nos hacía caricias imprevistas me imprimió en mejillas y labios una oleada aromática, después continuó con sus torbellinos entre las hojas ya secas de la avenid...
Pavese, Cesare
Italia
1908-1950
Historia secreta
Cuento
Un día oí decir a la cajera: —Ahí lo tienes, parece un enfermo. ¡Qué odioso es! Y me volví muy sorprendido. Hablaban de mi compañero, que asomaba lentamente por la escalera con una brazada de libros. En el momento en que me volví solo emergía del suelo su cabeza calva; luego aparecieron los hombros encorvados, el largo...