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Pita Rodríguez, Félix
Cuba
1909-1990
Cosme y Damián
Cuento
Probablemente Jacob Shwarb no pensaba hacer nada malo. Quizá tan solo volar con dinamita el mundo entero. Pero sería un error para hacer estallar solo una persona. El mundo entero, con la dinamita, no significa nada. Cuando urdía un buen plan creía conveniente tener la frente escondida bajo un gran y alborotado mechón ...
Pita Rodríguez, Félix
Cuba
1909-1990
El despojado
Cuento
Unos días antes de morirse, la marquesa Borghi había querido consultar, más por cargo de conciencia que por otras razones, también al doctor Giunio Falci con respecto a su hijo Silvio, ciego desde hacía alrededor de un año. Lo había hecho visitar por los oculistas más ilustres de Italia y del extranjero y todos le habí...
Pita Rodríguez, Félix
Cuba
1909-1990
La pipa de cerezo
Cuento
Desde el maizal lo podía ver todo, gracias a la fogata que habían hecho al pie de los árboles. Los tenían en tierra, bien atados con sogas de animales y las llamas no les llegaban. Josuá —Matías rió entre dientes— se había erigido en cabecilla. ¿Por qué? A él no le habían quemado su maíz. Ni siquiera tenía maíz y vivía...
Pita Rodríguez, Félix
Cuba
1909-1990
La recompensa
Cuento
Todo empezó por aquel cacharro de cerámica que vi en el tenderete de la india. Yo no sé si para los demás será igual: para mí, la cerámica es la cosa más misteriosa del mundo. Como está hecha con toda la fuerza de un hombre saliendo por las yemas de los dedos, la siento como una cosa viva, a pesar de su apariencia, la ...
Pita Rodríguez, Félix
Cuba
1909-1990
Tobías
Cuento
Stanislaw Pawlesky dio por redondeada su vida, en perfección sin mácula, el día 19 de abril, cuando al salir de Jacob’s Store llevaba en su mano derecha un paquete de quince centímetros por cinco, conteniendo una admirable pipa de cerezo. Stanislaw nació en Cracovia, último vástago de una larga dinastía de sastres, el ...
Pitol, Sergio
México
1933-2018
Amelia Otero
Cuento
Los ojos de Marta se clavaron en el cuerpecito arrugado y empequeñecido por la fiebre. ¿Dónde estaría aquella bolita que corría por dentro y era el mal? Nicolasa había vuelto a ponerle en el costado la mano grande y obscura, como quemada. —Cuando el mal se encarama por encima se en la enjundia de las costillas, ya una ...
Pitol, Sergio
México
1933-2018
Ícaro
Cuento
Uno puede clavarse las cosas en la cabeza o en el corazón. De las dos maneras está bien y son ya de uno, le pertenecen. Hay, sin embargo, una pequeña diferencia: las que se clavan en la cabeza, aquí dentro, donde la luz de Dios se mete en palabras y nos sirve para comprender un poco lo que nos rodea, ésas, pueden afloj...
Pitol, Sergio
México
1933-2018
La pantera
Cuento
Deberías verla ahora, ¡ay, Cata, sencillamente le deshace a uno el corazón! Sabrás que la pobre se mantiene dando clases de música; y eso, ahora que ni pianos quedan en este miserable pueblo, significa medio morirse de hambre. ¿Recuerdas el suyo? Lo habían traído de Viena, o de París, qué sé yo. ¿Te acuerdas de su pequ...
Pitol, Sergio
México
1933-2018
Semejante a los dioses
Cuento
El narrador ha visto esa tarde, en una sesión del Festival Cinematográfico de Venecia, un film japonés que revela, de un modo en apariencia inequívoco, aunque la acción transcurra en Japón (y un episodio esté situado en Macao), la vida de un amigo muerto unos años atrás en condiciones extrañas en una pequeña ciudad de ...
Pitol, Sergio
México
1933-2018
Victorio Ferri cuenta un cuento
Cuento
Ninguna de las magias que atravesaron mi niñez puede equipararse con su aparición. Nada de lo hasta entonces concebido logró confundir tan soberbiamente refinamiento y fiereza. En las noches siguientes imploré, divertido, al final impaciente, casi con lágrimas, su presencia. Mi madre repetía que de tanto jugar a los ba...
Platónov, Andréi
Rusia
1899-1951
Al alba de la nebulosa juventud
Cuento
La celadora observó que sus ojos —¡y acostumbrada como estaba al paciente e incesante escrutinio del fluir de la descomposición, no logró reprimir la mueca de repugnancia que invariablemente le producían!— se posaban en la hoja amarillenta y sucia de un periódico dificultosamente levantado de la banca sobre la cual yac...
Platónov, Andréi
Rusia
1899-1951
El peso de los caídos
Cuento
Sé que me llamo Victorio. Sé que creen que estoy loco (versión cuya insensatez a veces me enfurece, otras tan solo me divierte). Sé que soy diferente a los demás, pero también mi padre, mi hermana, mi primo José y hasta Jesusa, son distintos, y a nadie se le ocurre pensar que están locos; cosas peores se dicen de ellos...
Platónov, Andréi
Rusia
1899-1951
El río Potudán
Cuento
I Una noche sus padres murieron de tifus durante la guerra civil. Olga tenía en aquel entonces catorce años y se quedó sola, sin nadie que la ayudara entre los habitantes del caserío junto a la estación ferroviaria en la que su padre había trabajado formando trenes de carga. Después de enterrar a sus padres con la ayud...
Platónov, Andréi
Rusia
1899-1951
Nikita
Cuento
Una madre regresó a su casa. Había estado fuera, refugiada de los alemanes, pero no pudo acostumbrarse a vivir en otro lugar que no fuera su pueblo natal, por lo que regresó a casa. Dos veces debió atravesar por tierra de nadie, cerca de las fortificaciones alemanas, porque el frente por allí era desigual y ella había...
Platónov, Andréi
Rusia
1899-1951
Ulia
Cuento
La hierba volvió a crecer en los caminos de tierra apisonados en la guerra civil porque la guerra había terminado. En el mundo, en las provincias, de nuevo había silencio y poca gente: algunos murieron en el frente, muchos se curaban las heridas y descansaban con sus parientes en un largo sueño olvidando el trabajo dur...
Platónov, Andréi
Rusia
1899-1951
Yushka
Cuento
Por la mañana temprano su madre se marchaba a las labores del campo. Vivían sin padre; hacía mucho que éste se había marchado a un trabajo más importante, a la guerra, y seguía sin volver. Día tras día su esposa esperaba en vano su regreso. Al frente de la casa había quedado Nikita, un niño de cinco años. Antes de irse...
Pocaterra, José Rafael
Venezuela
1889-1955
De cómo Panchito Mandefuá cenó con el Niño Jesús
Cuento
Vivía una vez en este mundo una criatura maravillosa. Hoy todos la han olvidado, y también olvidaron su nombre y hasta su rostro. Tan sólo mi abuela recuerda a esa criatura maravillosa y me contó sobre ella, sobre cómo era. Según mi abuela, la criatura se llamaba Ulia y era una niña. Todos los que veían a la pequeña Ul...
Pocaterra, José Rafael
Venezuela
1889-1955
La casa de la bruja
Cuento
Hace mucho ya, en tiempos pasados, vivía en nuestra calle un hombre que aparentaba tener muchos años y que trabajaba en una herrería junto a la carretera grande que iba a Moscú. Era ayudante auxiliar del herrero principal, que tenía mal la vista y poca fuerza en las manos. Cargaba agua, arena y carbón para la herrería,...
Pocaterra, José Rafael
Venezuela
1889-1955
Redención
Cuento
I A ti que esta noche irás a sentarte a la mesa de los tuyos, rodeado de tus hijos, sanos y gordos, al lado de tu mujer que se siente feliz de tenerte en casa para la cena de Navidad; a ti que tendrás a las doce de esta noche un puesto en el banquete familiar, y un pedazo de pastel y una hallaca y una copa de excelente...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Berenice
Cuento
I Cuando pasaba el alegre grupo de muchachos a remontar cometas —a los que dicen pintorescamente “papagayos” en mi país— por las colinas de Agua Blanca, veíamos con horror aquella casucha de adobes rojos techada de palmas y de pedazos de latón, con el único agujero de su ventana mirando como un ojo siniestro hacia lo m...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Bon Bon
Cuento
I De lo que ella fue para mí, la vida no me había devuelto sino un despojo: el naufragio de su belleza y de sus sentimientos en aquellos ocho años pasados sobre el cojín de todos los carruajes, en los reservados de todas las cantinas, cayendo una, seis, cien veces entre esplendores de fuego fatuo y días tristísimos sin...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Conversación con una momia
Cuento
La desdicha es diversa. La desgracia cunde multiforme sobre la tierra. Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco iris, sus colores son tan variados como los de éste y también tan distintos y tan íntimamente unidos. ¡Desplegada sobre el ancho horizonte como el arco iris! ¿Cómo es que de la belleza he derivado un ...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Cuatro bestias en una: El hombre camaleopardo
Cuento
No creo que ninguno de los parroquianos que, durante el reino de… frecuentaban el pequeño café en el cul-de-sac Le Febre, en Rúan, esté dispuesto a negar que Pierre Bon-Bon era un restaurateur de notable capacidad. Me parece todavía más difícil negar que Pierre Bon-Bon era igualmente bien versado en la filosofía de su ...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Cuento de Jerusalén
Cuento
El symposium de la noche anterior había sido un tanto excesivo para mis nervios. Me dolía horriblemente la cabeza y me dominaba una invencible modorra. Por ello, en vez de pasar la velada fuera de casa como me lo había propuesto, se me ocurrió que lo más sensato era comer un bocado e irme inmediatamente a la cama. Habl...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Del agua de la isla
Minicuento
Chacun a ses vertus. -Crebillon, Jerjes Por lo general, se considera a Antíoco Epifanes como el Gog del profeta Ezequiel. Cabe sin embargo atribuir con más propiedad este honor a Cambises, hijo de Ciro. De todos modos, el carácter del monarca sirio no necesita ningún embellecimiento suplementario. Su acceso al trono, ...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Descenso al Maelstrón
Cuento
Intensos rigidam in frontem ascendere canos Passus erat.–Lucano,De Catone …un hirsuto pelmazo.-Traducción Corramos a las murallas -dijo Abel-Phittim a Buzi-Ben-Levi y a Simeón el Fariseo, el décimo día del mes de Tammuz del año del mundo tres mil novecientos cuarenta y uno-. Corramos a las murallas, junto a la puerta ...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El alce
Cuento
Primero nos negamos a probarla, suponiéndola corrompida. Ignoro cómo dar una idea justa de su naturaleza, y no lo conseguiré sin muchas palabras. A pesar de correr con rapidez por cualquier desnivel, nunca parecía límpida, excepto al despeñarse en un salto. En casos de poco declive, era tan consistente como una infusió...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El ángel de lo singular
Cuento
Habíamos alcanzado la cumbre del despeñadero más elevado. Durante algunos minutos, el anciano pareció demasiado fatigado para hablar. -Hasta no hace mucho tiempo -dijo, por fin- podría haberlo guiado en este ascenso tan bien como el más joven de mis hijos. Pero, hace unos tres años, me ocurrió algo que jamás le ha ocur...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El barril de amontillado
Cuento
Con frecuencia se ha opuesto el escenario natural de Norteamérica, tanto en sus líneas generales como en sus detalles, al paisaje del Viejo Mundo -en especial de Europa-, y no ha sido más profundo el entusiasmo que mayor la disensión entre los defensores de cada parte. No es probable que la discusión se cierre pronto, ...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El coloquio de Monos y Una
Cuento
Era una fría tarde de noviembre. Acababa de dar fin a un almuerzo más copioso que de costumbre, en el cual la indigesta trufa constituía una parte apreciable, y me encontraba solo en el comedor, con los pies apoyados en el guardafuegos, junto a una mesita que había arrimado al hogar y en la cual había diversas botellas...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El corazón delator
Cuento
Lo mejor que pude había soportado las mil injurias de Fortunato. Pero cuando llegó el insulto, juré vengarme. Ustedes, que conocen tan bien la naturaleza de mi carácter, no llegarán a suponer, no obstante, que pronunciara la menor palabra con respecto a mi propósito. A la larga, yo sería vengado. Este era ya un punto e...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El cuento mil y dos de Scheherazade
Cuento
Μέλλοντα ταύτα Cosas del futuro inmediato. Sófocles, Antígona Una.-¿Resucitado? Monos.-Sí, hermosa y muy amada Una, «resucitado». Ésta era la palabra sobre cuyo místico sentido medité tanto tiempo, rechazando la explicación sacerdotal, hasta que la muerte misma me develó el secreto. Una.-¡La muerte! Monos.-¡De qué ext...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El demonio de la perversidad
Cuento
¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el inf...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El diablo en el campanario
Cuento
La verdad es más extraña que la ficción Antiguo adagio En el curso de ciertas investigaciones sobre el Oriente tuve hace poco oportunidad de consultar el Tellmenow Isitsöornot,obra que, a semejanza del Zohar, de Simeón Jochaides, es muy poco conocida aún en Europa, y que, según tengo entendido, no ha sido citada jamás...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El dominio de Arnheim
Cuento
En la consideración de las facultades e impulsos de los prima mobilia del alma humana los frenólogos han olvidado una tendencia que, aunque evidentemente existe como un sentimiento radical, primitivo, irreductible, los moralistas que los precedieron también habían pasado por alto. Con la perfecta arrogancia de la razón...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El duque de l’Omelette
Cuento
¿Qué hora es?  -Antiguo adagio Todo el mundo sabe, de una manera general, que el lugar más hermoso del mundo es -o era, ¡ay!- la villa holandesa de Vondervotteimittiss. Sin embargo, como queda a alguna distancia de cualquiera de los caminos principales, en una situación en cierto modo extraordinaria, quizá muy pocos de...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El engaño del globo
Cuento
Desde la cuna a la tumba un viento de prosperidad impulsó a mi amigo Ellison. Y no uso la palabra prosperidad en un sentido meramente mundano. La empleo como sinónimo de felicidad. La persona de quien hablo parecía nacida para ejemplificar las doctrinas de Turgot, Price, Priestley y Condorcet, para representar en un ca...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El entierro prematuro
Cuento
Y pasó al punto a un clima más fresco. -Cowper Keats sucumbió a una crítica. ¿Quién murió de una Andrómaca?.¡Almas innobles! El duque de l’Omelette pereció de un verderón. L’historie en est brève. ¡Ayúdame, espíritu de Apicio! Una jaula de oro llevó al pequeño vagabundo alado, enamorado, derretido, indolente, desde su...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El escarabajo de oro
Cuento
¡Asombrosas noticias por expreso, vía Norfolk! ¡Travesía del Atlántico en tres días! ¡Extraordinario triunfo de la máquina volante del señor Monck Mason! ¡Llegada a la isla Sullivan, cerca de Charleston, Carolina del Sur, del señor Mason, el señor Robert Holland, el señor Henson, el señor Harrison Ainsworth y otros c...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El gato negro
Cuento
Hay ciertos temas de interés absorbente, pero demasiado horribles para ser objeto de una obra de mera ficción. Los simples novelistas deben evitarlos si no quieren ofender o desagradar. Sólo se tratan con propiedad cuando lo grave y majestuoso de la verdad los santifican y sostienen. Nos estremecemos, por ejemplo, con ...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El hombre de la multitud
Cuento
¡Hola, hola! ¡Este hombre baila como un loco! Lo ha picado la tarántula. (Todo al revés) Hace muchos años trabé íntima amistad con un caballero llamado William Legrand. Descendía de una antigua familia protestante y en un tiempo había disfrutado de gran fortuna, hasta que una serie de desgracias lo reduj...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El misterio de Marie Rogêt
Cuento
No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma. Mi propósito inmediato consiste en...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El poder de las palabras
Cuento
(La Bruyère) Bien se ha dicho de cierto libro alemán que er lässt sich nicht lesen -no se deja leer-. Hay ciertos secretos que no se dejan expresar. Hay hombres que mueren de noche en sus lechos, estrechando convulsivamente las manos de espectrales confesores, mirándolos lastimosamente en los ojos; mueren con el coraz...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El pozo y el péndulo
Cuento
Aun entre los pensadores más sosegados, pocos hay que alguna vez no se hayan sorprendido al comprobar que creían a medias en lo sobrenatural -de manera vaga pero sobrecogedora-, basándose para ello en coincidencias de naturaleza tan asombrosa que, en cuanto meras coincidencias, el intelecto no ha alcanzado a aprehender...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El retrato oval
Cuento
Oinos.-Perdona, Agathos, la flaqueza de un espíritu al que acaban de brotarle las alas de la inmortalidad. Agathos.-Nada has dicho, Oinos mío, que requiera ser perdonado. Ni siquiera aquí el conocimiento es cosa de intuición. En cuanto a la sabiduría, pide sin reserva a los ángeles que te sea concedida. Oinos. -Pero yo...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
El tonel de amontillado
Cuento
Sentía náuseas, náuseas de muerte después de tan larga agonía; y, cuando por fin me desataron y me permitieron sentarme, comprendí que mis sentidos me abandonaban. La sentencia, la atroz sentencia de muerte, fue el último sonido reconocible que registraron mis oídos. Después, el murmullo de las voces de los inquisidore...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Eleonora
Cuento
El castillo en el cual mi criado se le había ocurrido penetrar a la fuerza en vez de permitirme, malhadadamente herido como estaba, de pasar una noche al ras, era uno de esos edificios mezcla de grandeza y de melancolía que durante tanto tiempo levantaron sus altivas frentes en medio de los Apeninos, tanto en la realid...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Hop Frog
Cuento
Había yo soportado hasta donde me era posible las mil ofensas de que Fortunato me hacía objeto, pero cuando se atrevió a insultarme juré que me vengaría. Vosotros, sin embargo, que conocéis harto bien mi alma, no pensaréis que proferí amenaza alguna. Me vengaría a la larga; esto quedaba definitivamente decidido, pero, ...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
La caída de la Casa Usher
Cuento
Vengo de una raza notable por la fuerza de la imaginación y el ardor de las pasiones. Los hombres me han llamado loco; pero todavía no se ha resuelto la cuestión de si la locura es o no la forma más elevada de la inteligencia, si mucho de lo glorioso, si todo lo profundo, no surgen de una enfermedad del pensamiento, de...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
La caja oblonga
Cuento
Jamás he conocido a nadie tan dispuesto a celebrar una broma como el rey. Parecía vivir tan sólo para las bromas. La manera más segura de ganar sus favores consistía en narrarle un cuento donde abundaran las chuscadas, y narrárselo bien. Ocurría así que sus siete ministros descollaban por su excelencia como bromistas. ...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
La carta robada
Cuento
Son coeur est un luth suspendu;Sitôt qu’ on le touche, il résonne.-De Béranger Durante todo un día de otoño, triste, oscuro, silencioso, cuando las nubes se cernían bajas y pesadas en el cielo, crucé solo, a caballo, una región singularmente lúgubre del país; y, al fin, al acercarse las sombras de la noche, me encontr...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
La cita
Cuento
Hace años, a fin de viajar de Charleston, en la Carolina del Sur, a Nueva York, reservé pasaje a bordo del excelente paquebote Independence, al mando del capitán Hardy. Si el tiempo lo permitía, zarparíamos el 15 de aquel mes (junio); el día anterior, o sea el 14, subí a bordo para disponer algunas cosas en mi ca...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
La conversación de Eiros y Charmion
Cuento
Nil sapientiae odiosius acumine nimio.Séneca Me hallaba en París en el otoño de 18… Una noche, después de una tarde ventosa, gozaba del doble placer de la meditación y de una pipa de espuma de mar, en compañía de mi amigo C. Auguste Dupin, en su pequeña biblioteca o gabinete de estudios del n.° 33, rue Dunot, au trois...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
La máscara de la muerte roja
Cuento
¡Espérame allá! Yo iré a encontrarte en el profundo valle. (Henry King, obispo de Chichester, Funerales en la muerte de su esposa) ¡Hombre misterioso, de aciago destino! ¡Exaltado por la brillantez de tu imaginación, ardido en las llamas de tu juventud! ¡Otra vez, en mi fantasía, vuelvo a contemplarte! De...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
La verdad sobre el caso del señor Valdemar
Cuento
Te traeré el fuego.Eurípides, Andrómaca Eiros.-¿Por qué me llamas Eiros? Charmion.-Así te llamarás desde ahora y para siempre. A tu vez, debes olvidar mi nombre terreno y llamarme Charmion. Eiros.-¡Esto no es un sueño! Charmion.-Ya no hay sueños entre nosotros; pero dejemos para después estos misterios. Me alegro de v...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Ligeia
Cuento
La “Muerte Roja” había devastado el país durante largo tiempo. Jamás una peste había sido tan fatal y tan espantosa. La sangre era encarnación y su sello: el rojo y el horror de la sangre. Comenzaba con agudos dolores, un vértigo repentino, y luego los poros sangraban y sobrevenía la muerte. Las manchas escarlata en el...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Los crímenes de la calle Morgue
Cuento
De ninguna manera me parece sorprendente que el extraordinario caso del señor Valdemar haya provocado tantas discusiones. Hubiera sido un milagro que ocurriera lo contrario, especialmente en tales circunstancias. Aunque todos los participantes deseábamos mantener el asunto alejado del público -al menos por el m...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Manuscrito hallado en una botella
Cuento
Juro por mi alma que no puedo recordar cómo, cuándo ni siquiera dónde conocí a Ligeia. Largos años han transcurrido desde entonces y el sufrimiento ha debilitado mi memoria. O quizá no puedo rememorar ahora aquellas cosas porque, a decir verdad, el carácter de mi amada, su raro saber, su belleza singular y, sin embargo...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Metzengerstein
Cuento
Las características de la inteligencia que suelen calificarse de analíticas son en sí mismas poco susceptibles de análisis. Sólo las apreciamos a través de sus resultados. Entre otras cosas sabemos que, para aquel que las posee en alto grado, son fuente del más vivo goce. Así como el hombre robusto se complace en su de...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Morella
Cuento
Qui n’a plus qu’un moment à vivre N’a plus rien à dissimuler. Auinault – Atys Sobre mi país y mi familia tengo poco que decir. Un trato injusto y el paso de los años me han alejado de uno y malquistado con la otra. Mi patrimonio me permitió recibir una educación poco común y una inclinación contemplativa permiti...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Revelación mesmérica
Cuento
Pestis eram vivus-moriens tua mors ero.Martín Lutero El horror y la fatalidad han estado al acecho en todas las edades. ¿Para qué, entonces, atribuir una fecha a la historia que he de contar? Baste decir que en la época de que hablo existía en el interior de Hungría una firme aunque oculta creencia en las doctrinas de...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Silencio
Cuento
El mismo, sólo por sí mismo, eternamente Uno y único. Platón, El banquete Un sentimiento de profundo pero singularísimo afecto me inspiraba mi amiga Morella. Llegué a conocerla por casualidad hace muchos años, y desde nuestro primer encuentro mi alma ardió con fuego hasta entonces desconocido; pero el ...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Sombra
Cuento
Aunque la teoría del mesmerismo esté aún envuelta en dudas, sus sobrecogedoras realidades son ya casi universalmente admitidas. Los que dudan de éstas pertenecen a la casta inútil y despreciable de los que dudan por pura profesión. No hay mejor manera de perder el tiempo que proponerse probar en la actualidad que el ho...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
Un cuento de las Montañas Escabrosas
Cuento
ΕÞδουσιν δ’ όρκων κορυφαˆ τε καˆ φαράγες Πρώονες τε καˆ χαράδραι Las crestas montañosas duermen; los valles, los riscos y las grutas están en silencio. (Alcmán [60(10),646]) Escúchame -dijo el Demonio, apoyando la mano en mi cabeza-. La región de que hablo es una lúgubre región en Libia, a orillas del río Zaire. Y all...
Poe, Edgar Allan
Estados Unidos
1809-1849
William Wilson
Cuento
Sí, aunque marcho por el valle de la Sombra.(Salmo de David, XXIII) Vosotros los que leéis aún estáis entre los vivos; pero yo, el que escribe, habré entrado hace mucho en la región de las sombras. Pues en verdad ocurrirán muchas cosas, y se sabrán cosas secretas, y pasarán muchos siglos antes de que los hombres vean ...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
Antiguas muertes
Cuento largo
Durante el otoño del año 1827, mientras residía cerca de Charlottesville (Virginia), trabé relación por casualidad con Mr. Augustus Bedloe. Este joven caballero era notable en todo sentido y despertó en mí un interés y una curiosidad profundos. Me resultaba imposible comprenderlo tanto en lo físico como en lo moral. De...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
Aquel árbol
Cuento
¿Qué decir de ella?¿Qué decir de la torva conciencia,ese espectro en mi camino?-Camberlayne, Pharronida Permitan que, por el momento, me presente como William Wilson. La página inmaculada que tengo ante mí no debe mancharse con mi verdadero nombre. Éste ya ha sido el exagerado objeto del desprecio, horror y odio de mi ...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
Calabazas para la abuelita Weatherall
Cuento
Primera parte: 1885-1902 Era una mujer joven de aspecto resuelto, su cabello era oscuro, rizado y corto con raya a un lado, la cara como un breve óvalo con las cejas rectas y la boca grande y curvada. Un cuello blanco redondo sobresalía de la chaquetilla ajustada y abotonada, y unos puños blancos y redondos resaltaban ...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
El espejo agrietado
Cuento
En realidad, le habría gustado ser un alegre vagabundo echado bajo un árbol en un buen clima y escribir poemas. Escribía muchísimos poemas, pero no eran buenos y él lo sabía, incluso mientras escribía. La certeza de que sus poemas no eran buenos no le restaba demasiado placer al hecho de escribirlos. Habría disfrutado ...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
El Mártir
Cuento
Zafó su muñeca de entre los dedos regordetes y cuidadosos del doctor Harry y subió la sábana hasta su barbilla. ¡El mocoso debería andar con pantalones cortos, en vez de pasar por doctor en toda la región usando anteojos sobre la nariz! —Váyase ahora, tome sus libros escolares y váyase. No tengo nada. El doctor Harry p...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
Él
Cuento
Dennis oyó a Rosaleen hablando en la cocina y una voz de hombre respondiéndole. Se sentó con las manos entre las rodillas y pensó por centésima vez que, en ocasiones, la voz de Rosaleen le hacía muy buena compañía, pero otros días deseaba que no fuera tan parlanchina. Poco a poco, los años van acabando con un hombre; e...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
El robo
Cuento
Rubén, el pintor más ilustre de México, estaba profundamente enamorado de su modelo Isabel, quien a su vez estaba unida sentimentalmente a un artista rival cuyo nombre no tiene importancia. Isabel solía llamar a Rubén su pequeño “Churro”, que es una especie de pastelillo dulce y, además, un nombre popular entre los mex...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
El vino del mediodía
Cuento largo
La vida de los Whipples era dura. Resultaba difícil alimentar tantas bocas hambrientas; difícil vestir a los niños con ropas abrigadas durante el invierno, aunque este durara poco. “Dios sabe lo que hubiéramos sido de habernos quedado en el norte”, pensaban frecuentemente. En verdad, era complicado mantener a los mucha...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
Hacienda
Cuento
Tenía el bolso en la mano cuando entró. Parada en medio de la habitación, sujetándose el albornoz y arrastrando una toalla húmeda con una mano, examinó el momento inmediatamente anterior y recordó todo con claridad: sí, lo había abierto y lo había vaciado esparciendo su contenido sobre el banco, después de secarlo con ...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
Judas en flor
Cuento
Época: 1896-1905 Lugar: una pequeña granja del sur de Texas Los dos chiquillos mugrientos de pelo color estopa que estaban escarbando entre la ambrosía en el patio delantero se quedaron plantados y dijeron «Hola» cuando el hombre alto y huesudo de pelo pajizo apareció en su puerta. No tuvo que detenerse en la puerta: h...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
La cuerda
Cuento
Ver a Kennerly tomar el tren rodeado de personas de piel oscura de clase inferior bien valía el precio de un billete. A falta de otro plan, Andreiev y yo seguimos la estela de su avance de gigante (era un hombre de estatura descomunal, pues aunque físicamente tal vez fuera solo una cabeza más alto que el indio más cerc...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
Magia
Cuento
Braggioni está sentado en el borde de una silla de respaldo recto, demasiado pequeña para él, y le canta a Laura con una sedosa pero lúgubre voz. Laura ha empezado a encontrar excusas para eludir su propia casa hasta el último momento posible, porque Braggioni está allí casi cada noche. No importa cuán tarde sea, él es...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
María Concepción
Cuento
A los tres días de haberse instalado en el campo, él regresó del pueblo andando, con una cesta de provisiones y un rollo de cuerda de veintidós metros. Ella, secándose las manos en su delantal verde, salió a su encuentro. Tenía el pelo revuelto y la nariz escarlata por el sol; él le dijo que su aspecto ya era el de una...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
Pálido caballo, pálido jinete
Cuento largo
Y, madame Blanchard, sepa que me siento muy feliz de estar aquí con usted y su familia, pues todo me resulta tan tranquilo, ya que antes trabajé mucho tiempo en un burdel… quizá usted no sepa qué es un burdel… Desde luego, todo el mundo debe de haberlo oído más de una vez. Bien, madame, yo trabajo siempre donde hay fae...
Porter, Katherine Anne
Estados Unidos
1890-1980
Violeta virgen
Cuento
María Concepción andaba cautelosamente, manteniéndose en el centro del blanco camino polvoriento, donde las espinas del maguey y las traicioneras púas curvas de los cactus eran menos abundantes. Habría disfrutado de un momento de descanso en la sombra oscura junto al camino, pero no podía perder tiempo quitándose espin...
Potocki, Jan
Polonia
1761-1815
Historia del comendador de Toralva
Cuento
En sueños, ella sabía que estaba en su cama, pero no en la cama en la que se había acostado hacía unas horas, y sabía que la habitación tampoco era la misma, pero aquella habitación le resultaba conocida. Su corazón era una piedra que descansaba fuera de ella, sobre su pecho; su pulso se demoraba y se detenía; ella sab...
Potocki, Jan
Polonia
1761-1815
Historia del endemoniado Pacheco
Cuento
Violeta, una joven de casi quince años, se sentó en un cojín, abrazándose las rodillas y mirando a Carlos, su primo, y a su hermana Blanca, que leían por turnos poesía en voz alta ante la larga mesa. De vez en cuando se miraba los pies, calzados con sandalias marrones de suela gruesa que le dejaban al aire los dedos li...
Prévost, Marcel
Francia
1862-1941
El paso castellano
Cuento
Entré en la orden de Malta antes de haber salido de la niñez, pues pertenecía a la Escuela de Pajes. A los veintiséis años, gracias a las protecciones que tenía en la corte, el gran maestre me confirió la mejor comendadoría de la lengua de Aragón. Podía pues, y puedo aún, aspirar a las primeras dignidades de la orden. ...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
Dubrovsky
Novela corta
Finalmente, desperté de verdad. El sol quemaba mis párpados, que apenas si podía abrir. Entreví el cielo y me di cuenta de que me hallaba al aire libre. Pero el sueño pesaba aún sobre mis ojos, y aunque ya no dormía, todavía no estaba despierto del todo. Veía desfilar ante mí imágenes de suplicios, sucediéndose unas tr...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
El disparo memorable
Cuento
El viejo y pequeño castillo de Vornay, en los tiempos en que Margarita y Pedro se hablaron por primera vez, no tenía ya más moradores que a la misma Margarita y a su padre, a quien en la comarca unos llamaban el vizconde y otros el baroncillo. Vizconde Vornay era su título: los segundones de esta antigua familia del Be...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
El fabricante de ataúdes
Cuento
LIBRO PRIMERO I Hace algunos años vivía en una de sus haciendas un señor ruso a la antigua usanza, Kirila Petróvich Troyekúrov. Su riqueza, su rancio abolengo y sus amistades le daban gran peso en las provincias donde se hallaban sus posesiones. Los vecinos se complacían en satisfacer sus menores caprichos; los funcion...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
El jefe de posta
Cuento
Estábamos acantonados en el pequeño pueblo de X. Todo el mundo sabe cómo es la vida de un oficial de tropa de guarnición. A la mañana, estudio y picadero; la comida en casa del comandante del regimiento o en una fonda judía; a la noche, ponche y naipes. En X no había ningún lugar donde reunirse, ni una muchacha; íbamos...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
El negro de Pedro el Grande
Novela corta
Los últimos enseres del fabricante de ataúdes Adrián Prójorov se cargaron sobre el coche fúnebre, y la pareja de rocines se arrastró por cuarta vez de la Basmánnaya a la Nikítinskaya, calle a la que el fabricante se trasladaba con todos los suyos. Tras cerrar la tienda, clavó a la puerta un letrero en el que se anuncia...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
El pescador y el pez dorado
Cuento
¿Quién no ha maldecido a los jefes de posta, quién no los ha colmado de improperios? ¿Quién en un arranque de cólera no les ha exigido el libro fatal para dejar en él constancia de su inútil reclamación contra las vejaciones, la zafiedad y el desorden? ¿Quién no los considera monstruos del género humano semejantes a lo...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
Historia del pueblo de Goriújino
Cuento
I Entre los jóvenes enviados por Pedro el Grande a países extraños con el fin de adquirir conocimientos, imprescindibles para un estado modernizado, figuraba su ahijado, el negro Ibrahim. Estudió en una escuela militar de París, se licenció como capitán de artillería distinguiéndose en la guerra de España y regresó gr...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
Kirdzhali
Cuento
Érase una vez un pescador anciano que vivía con su también anciana esposa en una triste y pobre cabaña junto al mar. Durante treinta y tres años el anciano se dedicó a pescar con una red y su mujer hilaba y tejía. Eran muy pero que muy pobres. Un día, se fue a pescar y volvió con la red llena de barro y algas. La sigui...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
La Dama de Espadas
Cuento
Si Dios me mandara lectores tal vez tendrían curiosidad por saber cómo decidí escribir la historia del pueblo de Goriújino. Para explicarlo debería entrar en algunos pormenores previos. Nací de padres nobles y honrados en el pueblo de Goriújino el 1 de abril del año 1801 y recibí la primera educación de nuestro diácono...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
La hija del capitán
Novela corta
Kirdzhali era de origen búlgaro. Kirdzhali en turco significa “paladín, intrépido”. No conozco su verdadero nombre. En toda Moldavia sembraba el terror con sus atracos. Voy a relatar una de sus hazañas para dar una idea de cómo era Kirdzhali. Una noche él y el arnaúte Mijailaki atacaron entre los dos un poblado búlgaro...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
La señorita campesina
Cuento
I Un día en casa del oficial de la Guardia Narúmov jugaban a las cartas. La larga noche de invierno pasó sin que nadie lo notara; se sentaron a cenar pasadas las cuatro de la mañana. Los que habían ganado comían con gran apetito; los demás permanecían sentados ante sus platos vacíos con aire distraído. Pero apareció el...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
La tempestad de nieve
Cuento
I El sargento de la guardia Mi padre, Andrey Petróvich, de joven sirvió con el conde Münnich y se jubiló en el año 17… con el grado de teniente coronel. Desde entonces vivió en su aldea de la provincia de Simbirsk , donde se casó con la joven Avdotia Vasílevna Yu., hija de un indigente noble de aquella región. Tuvieron...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
La zarevna muerta y los siete guerreros
Cuento folclórico
En una de nuestras provincias alejadas se encontraban las propiedades de Iván Petróvich Bérestov. De joven sirvió en la guardia, se retiró a principios del año 1797, se marchó a su pueblo y desde entonces no había salido de allí. Se casó con una noble de familia pobre que murió al dar a luz, mientras él se encontraba e...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
Róslavlev
Cuento
A finales de 1811, en tiempos de grata memoria, vivía en su propiedad de Nenarádovo el bueno de Gavrila Gavrílovich R**. Era famoso en toda la región por su hospitalidad y carácter afable; los vecinos visitaban constantemente su casa, unos para comer, beber, o jugar al boston a cinco kopeks con su esposa, y otros para ...
Puchkin, Alexandr
Rusia
1799-1837
Viaje a Arzrum durante la campaña de 1827
Cuento
El zar se despidió de la zarina. Emprendía un largo viaje. La zarina se sentó junto a la ventana a esperar el regreso de su amado esposo. Así pasaban todos los días. Se cansaron sus ojos de tanto mirar. Solo veía caer la nieve sobre la blanca llanura. Transcurrieron nueve meses. La víspera de Navidad Dios le concedió u...
Queen, Ellery
Estados Unidos
1905-1982 y 1905-1971
El enamorado invisible
Cuento
Leyendo Róslavlev descubrí asombrada que su intriga está basada en un acontecimiento verídico demasiado familiar para mí. En tiempos fui amiga de la desdichada mujer elegida por el señor Zagoskin como heroína de su novela. Ha vuelto a fijar la atención del público en un suceso olvidado, ha despertado sentimientos de in...
Queen, Ellery
Estados Unidos
1905-1982 y 1905-1971
La hechicera de Times Square
Cuento
Durante la guerra entre Rusia y Turquía, el ejército ruso ocupó importantes territorios en el noreste de Turquía, en particular la antigua ciudad-fortaleza armenia Arzrum (Erzerum). Introducción Hace poco cayó en mis manos un libro publicado en París el pasado año de 1834 y titulado Voyages en Orient entrepris par ord...