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proyectados a proveer a las comunidades herramientas exigibilidad de derechos. Actualmente, EMPAGROC mantiene su proyecto productivo con seis familias, Tres
Estrellas en Becerril siguió el proyecto con una persona y SOPRASAR no pudo
continuar su proyecto agropecuario, seis de sus miembros fueron asesinados y
total de 28 familias fueron desplazadas en dos oportunidades (1997 y 2009), el
Estado aún no les reconoce su condición de víctimas y desplazados. 118 Experiencias de reconciliación entre excombatientes y comunidades receptoras Sectores de la comunidad receptora
transformaron su perspectiva y
sus relaciones con este grupo de
desmovilizados Aprendizajes La experiencia de proyectos agropecuarios del Cesar, constituye una evidencia
que sustenta el concepto de reconciliación expuesto en esta investigación. El
aspecto más revelador consiste en entender que la reconciliación entre personas
desmovilizadas y comunidades receptoras puede ser un proceso dinámico y
diferenciado en el tiempo. Asimismo, plantea la importancia que tienen las relaciones
previas de la comunidad receptora con el grupo de personas desmovilizadas,
como una variable que afecta la disposición de construir o reconstruir relaciones
pacíficas. Al igual que en la experiencia de Colectivos del Café, los desmovilizados del EPL
que llegaron a Chiriguaná, Becerril y La Mesa (Valledupar) contaban con mayor
empatía por parte de sus comunidades receptoras. Los lazos familiares y el bajo
nivel de victimización, incidieron no solo en la decisión del lugar de reinserción,
sino como factores que catalizaron la integración con la comunidad receptora y un
proceso de construcción de relaciones de confianza y cooperación. Se puede hablar de reconciliación en la medida en que sectores de la comunidad
receptora, incluyendo la institucionalidad de estas tres localidades, transformaron
su perspectiva y relaciones con este grupo de desmovilizados, a pesar de que la
zona se encontraba fuertemente golpeada por otra guerrilla, el ELN, y que entre
1993 y 1997 un total de 111 funcionarios públicos locales tuvieron que renunciar a
sus cargos por amenazas por parte de este grupo insurgente. Igualmente, se hizo
observable el papel de varias instituciones gubernamentales en el acompañamiento
al proceso de reinserción. La voluntad política de quienes estaban gobernando las alcaldías locales de alguna
forma fortalecía los espacios de encuentro entre desmovilizados y comunidades.
Otro hecho que quizás incide a nivel departamental es que la guerrilla del EPL
no afectó las finanzas de sectores representativos de la región. La presencia de
desmovilizados en la forma de concebir y hacer la política dentro de la legalidad
ayudó al proceso no solo de reinserción, sino de convivencia pacífica con
la
comunidad receptora. El balance de la experiencia muestra avances importantes en las dimensiones social
y política de la reconciliación, no obstante, tanto por la naturaleza del proceso
de negociación y desmovilización del EPL en la época, como por la ausencia de
víctimas directas dentro de la comunidad receptora, la reconciliación interpersonal
no logró relevancia. 119 Aprendizajes para la reconciliación Mecanismos como la interacción, la difusión, la formación y la intermediación,
sobresalieron en el primer episodio de la experiencia. Las actividades consideradas
dentro del programa de reinserción, que también estaban abiertas para
los
habitantes de la comunidad receptora, propiciaron espacios de encuentro con los
desmovilizados facilitando su disposición hacia el grupo de desmovilizados. Dentro de estos se destacan los proyectos agropecuarios que fueron fuente de
empleo para campesinos de la región y los procesos de formación adelantados por
la Fundación Progresar. De otro lado, la irrupción paramilitar no solo fracturó en sentido económico los
trayectos que traían cada una de las empresas que hacen parte de los proyectos
productivos del Cesar, también obstaculizó el camino que habían emprendido las
comunidades con los desmovilizados del EPL, proyectos sociales y educativos. La
incursión paramilitar marca una inflexión en la trayectoria de la experiencia, por
una parte, de manera paradójica, acelera su proceso de integración difuminando
las diferenciaciones bajo la identidad de comunidad víctima del paramilitarismo,
por otro lado, amenaza la continuidad de los proyectos productivos y, por supuesto,
las demás iniciativas de formación política. Sin embargo, dentro de un espacio de violencia armada se activó el mecanismo
de mediación y el liderazgo femenino específicamente en el caso de La Mesa
(EMPAGROC), generando un espacio de coexistencia con la estructura paramilitar
que actuaba en la zona. No obstante, se debe hacer la salvedad de que es una
coexistencia basada en la coerción ejercida por el poder paramilitar. Después del proceso de desmovilización paramilitar en el 2006, las comunidades
receptoras de Becerril, Chiriguaná y La Mesa han establecido un proceso de
coexistencia con
los excombatientes de dichas estructuras. Por otra parte, se
reactivaron
los mecanismos que
los desmovilizados del EPL en su momento
habían emprendido y que por el dominio paramilitar habían sido interrumpidos y
victimizados, un ejemplo de ello, es la creación de nuevos actores, la activación de
liderazgos, como la «Alianza Ciudadana Cesarense», una iniciativa de la sociedad
civil que nace de diversas corrientes sociales de la cual hacen parte miembros
de EMPAGROC y SOPRESAR; así como académicos y ciudadanos del común y
que buscan, entre otros propósitos, reivindicar los derechos de las comunidades
víctimas del conflicto armado. 120 Para varios de
los miembros consultados en
las comunidades de Becerril,
Chiriguaná y La Mesa, la reconciliación es posible solo si se encuentra acompañada Experiencias de reconciliación entre excombatientes y comunidades receptoras La reconciliación necesita
tiempo para crear confianzas
y para la construcción de lazos
comunitarios de verdad, justicia y reparación. Se pide ante todo que las comunidades estén
involucradas en el diseño e implementación de los procesos de DDR y en todo
aquello que
involucre acciones hacia
la reconciliación. Esta última no debe
ser un requisito, sino, como se ha señalado en esta investigación, un producto
espontáneo del encuentro entre comunidades receptoras y excombatientes. La
reconciliación desde esta perspectiva necesita tiempo para crear confianzas y para
la construcción de lazos comunitarios. En realidad la reconciliación es un proceso
de constante construcción. 121 Aprendizajes para la reconciliación Infograma 5 Proyectos agropecuarios Cesar Empresa Comunitaria
Agropecuaria del Cesar
EMPAGROC Empresa comunitaria de
producción agropecuaria
del Cesar SOPRASAR Agropecuaria
Tres Estrellas 1993 Proyecto productivo bovino. Parte del Programa
Nacional para la Reinserción. 18 desmovilizados del
EPL participaron. Corregimiento La Mesa, Valledupar. 1993-2009 Proyecto de producción agropecuaria. Municipio de
Chiriguaná. 28 desmovilizados del EPL participaron.
Tuvo vigencia hasta 2009. 1994 Experiencia empresarial sustentada en el trabajo
con silos de maíz y en la elaboración de concentrados.
Municipio de Becerril. Desmovilización del EPL Incursión paramilitar Desmovilización
del Bloque Norte – AUC Las estrategias contempladas
en el programa de reinserción
propiciaron una mejor
disposición de los exmiembros