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auxilios, ni la atención hospitalaria ni mucho menos
la rehabilitación física (provisión de prótesis y órtesis)
o la rehabilitación psicológica. En Colombia existen instituciones especializadas y competentes para realizar
estas acciones y ellas pueden cumplir con sus responsabilidades respectivas en la atención integral de las
víctimas de MAP y MUSE.
Por consiguiente, el papel de la CCCM consiste
en generar los mecanismos y las dinámicas entre las
entidades competentes para que las víctimas de MAP
y MUSE tengan el acceso efectivo a una atención
entendida como integral. En ese sentido, la CCCM se constituye como un enlace entre las víctimas, las
instituciones de salud, los centros de rehabilitación,
las autoridades locales, regionales, nacionales e internacionales propiciando que la Ley 418 de 1997 se
cumpla a cabalidad. Adicionalmente, la CCCM brinda
apoyo a las víctimas civiles de MAP y MUSE y a sus
familiares en el proceso de reclamación de sus derechos (ayudas humanitarias e indemnizaciones por los
daños y los perjuicios causados por el accidente), ofreciendo una orientación acerca de sus derechos y un
acompañamiento para realizar los trámites legales.
A raíz de las acciones locales de sensibilización
que ha venido desarrollando la CCCM en los municipios contaminados por estas armas, los coordinadores departamentales han podido percibir la dramática
situación de los sobrevivientes y de sus familias y
visibilizarla. Para contrarrestarla, la CCCM suscribió
un acuerdo de cooperación con Moviment per la Pau
–MxP-, organización no gubernamental de Cataluña,
que ha buscado el apoyo de la Fundación la Caixa,
la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona para cubrir los gastos de transporte, alimentación y hospedaje de 150 sobrevivientes y de sus
acompañantes durante el tiempo que dure su proceso de rehabilitación inicial. Más de la mitad de los
sobrevivientes beneficiados provienen de Antioquia,
departamento con el mayor registro de accidentes y
de víctimas de Colombia. También la CCCM y MxP
vienen realizando el acompañamiento de víctimas
en los departamentos de Cauca, sur de Bolívar, Nariño, Santander, Caquetá, Antioquia, Caldas, Norte
de Santander, Meta y Cesar.
El acompañamiento en la atención de las víctimas tiene como propósito principal lograr que las
víctimas por MAP y MUSE puedan acceder a una
rehabilitación física y psicológica como parte de la
atención integral a la cual tienen derecho por ley y a
la que no habían podido acceder. Esas víctimas son acompañadas por un familiar o un amigo que les brinda
su apoyo durante todo el tiempo de su estadía y rehabilitación. Paralelamente, se busca fortalecer la relación
entre las víctimas y su entorno para que sean ellos los
que en un futuro lideren la exigencia del cumplimiento
de sus derechos.
Es importante reconocer que la CCCM, a través
de sus coordinadores regionales, se hace cada vez
más presente en el momento en que la víctima llega
al hospital, después del accidente. El coordinador de
la CCCM ofrece todo su apoyo a las víctimas y a su
familias para que sus derechos no sean vulnerados,
informándolos de éstos. Un ejemplo de esto es el
caso de los tres niños en el Caquetá; ellos sufrieron
un accidente con una mina en Cartagena del Chairá
y cuando llegaron al Hospital de Florencia para que
los atendieran, el coordinador de la CCCM estuvo
ahí prestándoles toda la asesoría a los padres y articulando el apoyo con otras organizaciones, como
el Comité Internacional de la Cruz Roja –CICR-. El acompañamiento es una necesidad urgente La gran mayoría de las víctimas civiles por MAP y
MUSE en Colombia son campesinos de escasos recursos, con poco nivel de educación o analfabetas.
Ellos viven en las zonas rurales del país, en las regiones
alejadas de los centros urbanos de difícil acceso y que
presentan problemas de orden público como combates, retenes, paros armados e influencia de los actores
armados, entre otros. Al sufrir un accidente por una
MAP o una MUSE, los civiles, a diferencia de los militares, tienen que conseguirse los medios para llegar con
vida al primer centro de salud y luego ser remitidos a un
hospital que cuenta con un mayor nivel de atención y
que les puede ofrecer los tratamientos hospitalarios
necesarios. Por lo general, la atención que se le brinda
a una víctima civil por MAP y MUSE termina en este
punto, rompiendo la cadena de la atención entendida como integral. Cuando una víctima sale sin una remisión para un centro de rehabilitación para que continúe
con su tratamiento, se pierde la posibilidad de seguimiento, ya que la persona regresa a su municipio sin
contar con los recursos para poder volver a acceder en
el futuro a los tratamientos médicos brindados que en
su mayoría están en los centros urbanos. En efecto, la
Ley 418 de 1997 no contempla este aspecto fundamental para que las víctimas civiles puedan continuar
con su tratamiento, teniendo un acceso efectivo a la
rehabilitación física y psicológica. Esta situación se
traduce en un estado generalizado de abandono de
los sobrevivientes de accidentes por MAP y MUSE.
Los coordinadores departamentales de la CCCM
se encargan de identificar a los sobrevivientes, localizarlos y asegurarse de que tengan su documento de
identidad, su historia clínica y el certificado del alcalde que asegura su condición de víctima por MAP o
MUSE. Estos tres requisitos permiten su remisión a
un centro de rehabilitación, en coordinación con la
oficina nacional de la CCCM.
Por otro lado, la CCCM realiza un acompañamiento a las víctimas y a sus acompañantes durante el
proceso de rehabilitación, asegurándose de que sus derechos en la etapa de atención de urgencia se cumplan
y que tengan el beneficio de una atención adecuada y
de calidad. Igualmente, informa a las víctimas y a sus
familias sobre los derechos que tienen y les brinda una
orientación para efectuar los trámites de reclamación.
Es clave entender que el papel de la CCCM es acompañar a los sobrevivientes en el proceso, por esta
razón, no hace tutelas ni presenta demandas.
Toda acción frente a la problemática de las víctimas por MAP y MUSE tiene una razón de ser si es
articulada con las autoridades competentes, desde
el nivel local hasta el nivel nacional e internacional.
En ese sentido, la CCCM trabaja buscando la articulación y el compromiso de los personeros, los alcaldes, las instituciones de salud, la gobernación, los comités
de acción contra minas, la Defensoría del Pueblo,
Acción Social –mejor conocida como Red de Solidaridad Social RSS-, el Instituto Colombiano de Bienestar
Familiar –ICBF-, el Servicio Nacional de Aprendizaje
–SENA-, etc. para que cumplan con las responsabilidades que les competen y para encaminar acciones y
dinámicas que conlleven la sostenibilidad de la atención
de las víctimas. (Remitirse al glosario al final de la publicación para mayor información sobre las entidades). La clave es el trabajo articulado Desde octubre de 2004 hasta noviembre de 2005 se
han visto beneficiadas directamente por el proyecto