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46 classes
Años ha, Carrizo hermano, que de España a Italia fuimos, donde hasta agora estuvimos sirviendo y viviendo en vano,
19redondilla
Después que pasa la laguna muerta y las malvadas tres rastrilladeras, llega al honrado can, sobre la puerta, que con tres bocas guarda crudas, fieras. De dos panes que trae, el uno acierta a dar al mostruo, y guarda muy de veras el otro para darle a la tornada, como fue de la torre amaestrada
4octava
Sus miembros lastimosamente opresos del escollo fatal fueron apenas, que los pies de los árboles más gruesos calzó el liquido aljófar de sus venas. Corriente plata al fin sus blancos huesos, lamiendo flores y argentando arenas, a Doris llega, que, con llanto pío, yerno lo saludó, lo aclamó río.
2octava_real
¡qué diligencia tan viva tuviéramos toda hora, y tan presta, en componer la cautiva, dejándonos la señora descompuesta!
12sextilla
Por el mes era de mayo cuando hace la calor, cuando canta la calandria y responde el ruiseñor, cuando los enamorados van a servir al amor, sino yo, triste cuitado, que vivo en esta prisión, que ni sé cuándo es de día, ni cuándo las noches son, sino por una avecilla que me cantaba al albor. Matómela un ballestero ¡Dele Dios mal galardón! Cabellos de mi cabeza lléganme al corvejón, los cabellos de mi barba por manteles tengo yo; las uñas de las mis manos por cuchillo tajador. Si lo hacía el buen rey, hácelo como señor, si lo hace el carcelero, hácelo como traidor. Mas quien ahora me diese un pájaro hablador, siquiera fuese calandria, o tordico, o ruiseñor, criado fuese entre damas y avezado a la razón, que me lleve una embajada a mi esposa Leonor: que me envíe una empanada, no de trucha, ni salmón, sino de una lima sorda y de un pico tajador: la lima para los hierros y el pico para el torreón. Oídolo había el rey, mandóle quitar la prisión.
1romance
A la muerte yamo, no quiere bení; que hasta la muerte tiene, compañera, lástima e mí.
26seguidilla_gitana
Oh río —le decía—, que al tronco menos verde lo guarnecen de perlas tus espumas: si la enemiga mía pasos por aquí pierde, calzada el fugitivo pie de plumas, por que no vuele tanto deténganla tu música o mi llanto.
4octava
aquel que con su Nombre imitó los ejemplos de quien murió enclavado en la cruz por salvar al universo.
17endecha_real
Verdugos de ideales afligieron la tierra, en un pozo de sombra la humanidad se encierra con los rudos molosos del odio y de la guerra.
42terceto_monorrimo
ejército de oro, que por campañas de zafir marchando, guardáis el trono del eterno coro con diversas escuadras militando; Argos divino de cristal y fuego, por cuyos ojos vela el mundo ciego;
45sexteto_lira
Vamos al templo. Hoy es fiesta. Tulipán dirá el sermón; en la misa, gran orquesta; y en la tarde, procesión.
5cuarteta
En túmulo de oro vago cataléptico fakir se dio el tramonto a dormir la unción de un Nirvana vago.. Objetívase un aciago suplicio de pensamiento, y como un remordimiento pulula el sordo rumor de algún pulverizador de músicas de tormento.
13espinela
¿Por qué te vas, di pastor, por qué me quieres dejar? ¿Dónde el tiempo y el lugar, y el gozo de nuestro amor , no se me podrá olvidar? ¿Qué sentiré desdichada llegando a este valle ameno, cuando diga, a tiempo bueno, aquí estuve yo sentada hablando con mi Sireno?
6copla_real
SOL de la tarde, hermoso patriarca del cielo, Que la cima del monte besas como un abuelo Que va a morir: La tarde, Bella Samaritana, Te unge de aromas para resucitar mañana. Y a la sonrisa de la brisa, un laurel rosa Da como una oración su rosa más hermosa.
39sexteto
Fuego sutil dentro mi cuerpo todo Presto discurre; los inciertos ojos Vagan sin rumbo; los oídos hacen Ronco zumbido.
36estrofa_sáfica
Nunca lozana a su primer contento La planta vuelve que truncó el arado, Por más que al cielo le merezca agrado Y que amoroso la acaricie el viento.
24cuarteto
Y cuando Cristo murió por la general querella, so la tierra se entró ella porque en ella no halló manos dignas de tenella; y ha se estado así enterrada doscientos y tantos años por no ser menospreciada, ni verse mal empleada. En poder de sus extraños.
6copla_real
Yo no sé lo que me pasa cuando me acuesto contigo y me píes pa la plasa.
30soleá
Y los otros dos hermanos, maestres tan prosperados como reyes, que a los grandes y medianos trajeron tan sojuzgados a sus leyes;
12sextilla
ya tan alto principio, en tal jornada, os muestra el fin de nuestro santo celo y anuncia al mundo, para más consuelo, un Monarca, un Imperio y una Espada.
24cuarteto
Vengo desde el olvido toro serrano Pa’ ver si mato penas carnavaleando
22seguidilla
Por las mal enjutas sendas delante el ganado baja, que a un mismo tiempo paciendo come yelo y bebe escarcha. Por otra parte venía de sus tristezas la causa, hermosa como ella misma, pues ella sola se iguala.
4octava
Es un joven, y la vida Llena de sueños de oro, Pasó ya, cuando aun el lloro De la niñez no enjugó: El recuerdo es de la infancia. ¡Y su madre que le llora, Para morir así ahora Con tanto amor le crió!
15octavilla
Abajo, frescas irídeas cubren la arena del piso, y forman árido friso en los muros las orquídeas.
19redondilla
En la parte adversa, bien como señora o reina de todos, era la bandera, la cual contenía la devoradora bicha milanesa, fiera y temedera. Y luego cercana como compañera, que era la cruz, señal genovesa; águilas y flores en la gran empresa honraban las proas por la delantera.
41copla_arte_mayor
Deja las ondas, deja el rubio coro de las hijas de Tetis, y el mar vea, cuando niega la luz un carro de oro, que en dos la restituye Galatea. Pisa la arena, que en la arena adoro cuantas el blanco pie conchas platea, cuyo bello contacto puede hacerlas, sin concebir rocío, parir perlas.
2octava_real
La tristeza no es buena ni vos tampoco, no me des tanta pena, quereme un poco.
22seguidilla
Díxome: "Non rresceledes de penar, maguer veades en las letras que leedes estrafias contrariedades: ca el título que mirades al ánima se dirije; tanto quel cuerpo la rrige de sus penas non temades.
15octavilla
Noche de primavera. Solitario, como rosa amarilla en manto negro, destácase ya el disco de la Luna en la negrura azul del firmamento, y hasta la Tierra, en dilatados haces, envía sus purísimos reflejos que flotan en la atmósfera ambarina, esplendiendo en los montes gigantescos, erguidos en las áridas estepas, y a cuyas faldas, con fragor horrendo, quiebra la mar sus ondas espumantes o arroja de los náufragos los restos. Hosco el semblante, torva la mirada, abierta la nariz, alzado el pecho, flacias las piernas, rígidos los brazos, encadenados los robustos miembros por manos de potencias infernales, en lo más alto de peñón escueto donde sólo la espuma llegar puede, tendido está el doliente Prometeo, y sobre él, con las alas entreabiertas, desciende airado el buitre carnicero nacido un día de Tifón y Echydna y enviado por Árbitro Supremo para hacerle expiar eternamente, con el dolor de bárbaro tormento, la grave culpa de robar osado sagrada chispa del celeste fuego
18romance_arte_mayor
Hora de ocaso y de discreto beso; hora crepuscular y de retiro; hora de madrigal y de embeleso, de «te adoro», y de «¡ay!» y de suspiro.
7serventesio
A la sombra van muchos de ñarbol frondoso; cayó en tierra, secóse, le pisan todos. Así es el hombre: rico, consigue aplausos, desprecios, pobre.
27seguidilla_compuesta
Son macizos eslabones que abrazan los elementos, conductos y ligamentos de las anales sazones. Porque el minuto y momento y los átomos instables no fueron considerables hasta llegar a su aumento.
28copla_castellana
De las que han gran locura galanes nunca os fieis sabed que gran amargura se torna según veréis. Que yo en esperar debía de mi deseo alcanzar pero toda mi alegría me fue tornada en pesar en la triste canción mía ya no soy quien ser solía.
25décima_antigua
¿Será verdad que, cuando toca el sueño con sus dedos de rosa nuestros ojos, de la cárcel que habita huye el espíritu en vuelo presuroso?
21silva_arromanzada
Al bello resplandor de vuestros ojos mi pecho abrasó Amor en dulce llama y desató el rigor de fría nieve, que entorpecía el juego de mi alma, y en los estrechos lazos de oro y hebras sentí preso y sujeto al yugo el cuello.
39sexteto
Nace el bruto, y con la piel Que dibujan manchas bellas, Apénas signo es de estrellas (Gracias al docto pincel), Cuando, atrevido y cruel, La humana necesidad Le enseña á tener crueldad, Monstruo de su laberinto: ¿Y yo, con mejor instinto; Tengo menos libertad?
13espinela
Vienen tras este jinete, sobre potros jerezanos, de lanceros hasta siete, y en la adarga y coselete diez peones castellanos.
29quintilla
Con su lacayo en Castilla se acomodó una casada; no se le dio al señor nada, porque no es gran maravilla que el amo deje la silla, y que la ocupe el lacayo. Allá darás, rayo, en cas de Tamayo.
4octava
Estos dos personajes el palacio Recorren en silencio, aunque se oían En sus labios ahogados los suspiros. Mas de pronto el primero los piés fija E n medio de un salón, á todos lados Torna l a ciega faz, cual si l a vista No le faltase, y conocer pudiera El sitio aquel y luego en abatida Voz prorrumpió, lanzando un ay profundo: “Es sueño?… es ilusión?…mis plantas piaN “El palacio de Sálas?…Estoy libre “De la larga prisión, donde las iras,"
18romance_arte_mayor
Tú lo eres ¡oh Lolio!, afortunado cumplidor del deber y justo y probo, que al pueblo haces feliz. ¡Pueda mi lira eternizar tu nombre!
37estrofa_francisco_de_la_torre
Blanca, como la hostia consagrada que, entre vapores de azulado incienso y al áureo resplandor de ardientes cirios, eleva el sacerdote con sus dedos desde las gradas del altar marmóreo, mientras que se difunden por el templo los cánticos del órgano; fragante como los ramos de azahares frescos que, en los rizos de joven desposada, esparcen sus aromas a los vientos de la noche de nupcias; soñadora cual la princesa de lejanos tiempos que, en la alta torre de feudal castillo, aguardaba el cruzado caballero a quien jurara amor eterno; casta como las heroínas que sin sexo, miró el pálido Poe deslizarse en la bruma argentada de sus sueños, llevando las pupilas deslumbradas por la luz de los astros que, a lo lejos mostrábanle el palacio de la Dicha, abierto para siempre a los anhelos de sus dolientes corazones; cándida como las almas de los niños tiernos que, radiantes de júbilo profundo, suspenden en sus brazos los abuelos al abrirles los párpados el día, para colmarlos de sonoros besos y hundirlos en el mar de la ternura; tal es, ¡oh, Dios!, el alma que tú has hecho vivir en la inmundicia de mi carne, como vive una flor presa en el cieno.
18romance_arte_mayor
Ni aún agora he dispertado; Que, según, Clotaldo, entiendo, Todavía estoy durmiendo; Yo no estoy muy engañado. Porque, si ha sido soñado Lo que vi palpable y cierto. Lo que veo será incierto; Y no es mucho que rendido, Pues veo estando dormido, Que sueñe estando despierto.
13espinela
Mil veces el delincuente, sin entender quién le lleva, quiere que vaya y se atreva a poner entre la gente
19redondilla
Se quebró el jarrito pintao del querer. ¡Cómo plateros ni artistas joyeros lo puen componer!
26seguidilla_gitana
La muerte que nos acerca viendo ya el tiempo que pasa de la vida; con bien la otra vida merca en aquesta vida escasa y afligida.
31estrofa_manriqueña
Y dije á la amada de un día: -¿No viste De pronto ponerse la noche tan triste? ¿Acaso la Reina de luz ya no existe?
42terceto_monorrimo
Vuelas, oh tortolilla, y al tierno esposo dejas en soledad y quejas; vuelves después gimiendo, recíbete arrullando, lasciva tú, si él blando; dichosa tú mil veces, que con el pico haces dulces guerras de amor y dulces paces.
38novena
Roja y verde, eché a tu cuerpo la capa de mi talento.
3couplet
Gloria de la virtud, pena del vicio son sus acciones, dando al mundo en ellas de su alto ingenio y su bondad indicio».
33terceto
Conserva del obscuro seminario el talante modesto y la costumbre de mirar á la tierra ó al breviario.
33terceto
Porque me hiere un dolor quiero saber de vos, cierto, quando matastes Amor si lo dexastes bien muerto; o si havía más amores para dar pena y cuydado, o si ha ressucitado, porque, según mis dolores, Amor me los ha causado.
38novena
Al joven le mantiene en fuerte madurez; disimula en el viejo mucho de su vejez, hace blanco y hermoso al negro como pez; al Amor da prestancia a quien vale una nuez.
9cuaderna_vía
«El vivir que es perdurable no se gana con estados mundanales, ni con vida delectable donde moran los pecados infernales; mas los buenos religiosos gánanlo con oraciones y con lloros; los caballeros famosos, con trabajos y aflicciones contra moros.
31estrofa_manriqueña
Dicen que la verdad rompe las amistades, pero por no decirla nacen enemistades; entended del proverbio las sabias claridades; lisonja de enemigo no guarda lealtades
9cuaderna_vía
Iban las tranquilas olas las riberas azotando bajo las murallas solas, musgo, espigas y amapolas ligeramente doblando.
29quintilla
Y cuando el champaña me cantó su canto, Por una ventana ví que un negro manto De nube, de Febo cubría el encanto.
42terceto_monorrimo
Nieve en la cima los pájaros descansan y todo canta
8haiku
A poco tiempo celebró sus bodas El noble Ruy-Velázquez, un hermano De la esposa de Gústios, y orgulloso Ostentó en ellas su grandeza y fausto." <l Era el tal Ruy-Velázquez el caudillo, Que falto de experiencia, aunque bizarro Llevó á la muerte al conde don García, De Castilla el valor desperdiciando Pues joven, sin consejo ni experiencia, A Gústios antepuesio, el sumo mando Logró obtener en la poslrer campaña^ Por ser lucido y diestro cortesano.1' " Y como al mismo ejercito y pendones, Que él con todo el poder de los cristianos Ko pudo resistir, venció en seguida. Con tan escasa hueste su cufiado ;" <De envidia lleno el corazón maligno Le detesta feroz, pues los aplausos Que tributó Castilla á la alta hazaña, Los juzga de su honor en menoscabo." " A l verle con doña Ava y el Uíema El cetro gobernar del conde Sancho, Premio digno al valor con que á su patria Salvó glorioso del postrer estrago " Arde en saña su pecho, y solo anhela Bien que escondiendo su furor insano, Al héroe derribar, que á su derrota Dió noble enmienda con robusto brazo." "Trató su enlaze pues con doña Lamhra, Dama de gran linaje y rico estado, íVunqué hermosa y gallarda, altiva y fiera, Y no en la flor de los primeros años En el templo de Búrgos fué la boda, Con pompa y con magnífico aparato, Y magníficos fueron los convites, Los festejos, las danzas y saraos." " Gústios de Lara con los siete Infantes Asistió, de Velázquez siempre al lado, Y él, y sus hijos, y sus deudos todos Ricamente á los novios regalaron." u Las extremas caricias, los obsequios, Los elogios sin cuento y los abrazos. Que estaban Ruy-Velázquez y los suyos A Gústios y á sus hijos prodigando," Fueron entonces tales, que mi pecho Con sospecha y temor atribularon; Pues los que aborreciendo, tanto halagan, De saciar su furor están cercanos." " Los deudos de la novia una gran justa En la plaza de Búrgos convocaron. Empresas y ropajes dispusieron, Cotas, paveses, lanzas y caballos. ' ''De doñaLambraprimo Alvaro Sánchez, El montañés gigante apellidado Por su vigor y procer estatura, Era el mantenedor con otros cuatro ; De lanza á lanza sostener debiendo Con cuanto guerreador viniese al paso, Que ninguna á la novia aventajaba En sangre ilustre, en hermosura y garbo.' " Publicóse el cartel á media noche, Y se fijó en las puertas del palacio, De cien antorchas á la roja lumbre, Al son de trompas y a la voz de heraldos." " Hirvió la sangre juvenil, ardieron Los nobles pechos de los siete hermanos, Y ya gozosos entre sí trataban De armaduras^ divisas y penachos," " Guando el sesudo padre en mi presencia, Y del discreto Ñuño aconsejado. Los reunió y abrazó, y afable y tierno Así les dijo con prudente labio :" €í Hijos, templad vuestros fogosos pechos No requiráis Las armas y caballos. Que no es para vosotros esta justa, Y no debéis en ella presentaros. Sostener de su esposa la belleza Y la alcurnia, d vosotros no ha encargado, Vuestro lio Ruy-Velázquez : los parientes De ella, la empresa toman d su cargo. Ajeno es de vosotros combatirla. Dejad que la combatan los extraños: Sed solo espectadores de una lucha , En que fuera perder, ganar el lauro." '' No, no es para vosotros hijos mios.... A y ! . . . aquel peregrino!... los presagios!.... Parte no tomaréis en la tal fiesta : Si no basta mi ruego,yo os lo mando." " Dijo el padre, y quedáronlos mancebos Con la impaciencia de corcel gallardo, Que va suelto á arrojarse á la carrera, Y le contiene la prudente mano."
18romance_arte_mayor
En fin, la union de todos Fué tan notable, Que algunos preguntaban : ¿Son estos frailes! Como dudando Que siéndolo, pudieran Unirse tanto.
27seguidilla_compuesta
Cerca de Tajo, en soledad amena, de verdes sauces hay una espesura, toda de hiedra revestida y llena, que por el tronco va hasta el altura, y así la teje arriba y encadena, que el sol no halla paso a la verdura; el agua baña el prado con sonido alegrando la vista y el oído.
2octava_real
En Búrgos fué terrible aquella noche : Del arzobispo el conde acompañado Y de su madre, se encerró en su alcázar- Levado el puente, los rastrillos bajos," " Y llenos de hombres de armas decididos, De fieles caballeros y de hidalgos, A defender á su señor resueltos, Los torreones, pórticos y patios Ardían fogatas en diversos sitios, A las que se arrimaban embozados Rezelosos, con armas escondidas, Aun no resueltos á seguir un bando." " Mas á pocas palabras, los puñales Y las ocultas dagas en sus manos. Defendiendo uno ú otro, relucían, Por amistad y deudo atrepellando." " F i v a el señor de Salas, resonaba En algún arrabal; en otro barrio, F i v a el de Barbadillo. Aquí una trompa, Allá de espadas el rumor lejano ;" "Tal vez las luengas calles recorría O piedra ó flecha rápida, silbando Entre las sombras, sin saberse á dónde, Ni qué ballesta la tiró, ó qué mano." " Tal vez reinaba hondísimo silencio, Roto por el galope de un caballo ; Y ya en las torres los reflejos daban De algún incendio en los vecinos campos.' " Tremenda noche! La primera aurora Mayores sustos y congojas trajo Y los siguientes dias todos fueron A cual mas angustioso y mas amargo Uno y otro partido en rabia ardían-, Enfurecidos se aprestaban ambos A guerra de exterminio, y se engrosaban Con armas y con nuevos partidarios." ''Los de Velázquez á talar salieron De Salas rica los feraces campos : Defendieron valientes los de Lara Sus arboledas, mieses y ganados." " Un mar corrió de sangre. ¡ Áy de Castilla, Si audaz entonces enemigo extraño La hubiese acometido !.... [Ay de los reinos Que de discordias tales son teatro !
18romance_arte_mayor
¡ O sabia Tesaliana! Si la virgen Atalante de nuestra vida mundana puede ser que se levante, quina ser demandante, guardante su cirimonia, si el puerco de Calidonia se mostró tan admirante.
15octavilla
Temblaban en los tejados farolillos de hojalata. Mil panderos de cristal herían la madrugada.
11cantar
¿Oyes, oyes el ruïdo del aquilón que en la selva entre los alzados robles con rápidas alas vuela? ¡Oh!, ¡cuál silba!, ¡cómo agita las ramas! Sus hojas tiernas en torbellinos violentos desparce con rabia fiera. Una nube le acompaña de negro polvo; la niebla se lanza en un mar undoso del cóncavo de las peñas, y cubre el cielo. La llama del sol desperece envuelta en caliginosas nubes, y la noche a reinar entra. Las aves huyen medrosas; de espanto inmóvil se queda el tardo buey, y el establo azorado a hallar no acierta. Crece el huracán; del trueno la imperiosa voz resuena, que al Omnipotente anuncia a la congojada tierra. Ya llega; otra vez horrible el trueno la voz aumenta, y los relámpagos hacen del cielo una inmensa hoguera. ¡Señor!, ¡Señor!, compasivo mi albergue mira, tu diestra no lo aniquile, perdona a un ser que te adora y tiembla. Tú eres, Señor; te descubro entre el manto de tinieblas con que misterioso al mundo tu faz y tu gloria velas. Tú eres, Señor, poderoso sobre los vientos te llevan tus ángeles; de tu carro retumba la ronca rueda. Tu carro es de fuego. El trueno, el trueno otra vez; se acerca el Señor; su trono en medio de la tempestad asienta. La desolación le sigue, y el rayo su voz espera, prestas las alas; lo manda, y el monte abrasado humea. Arden las nubes; veloces los relámpagos serpean del Eterno en torno. Impíos, ¡ay!, temblad, que Jehová llega. Jehová la cóncava nube retumba; las hondas vegas, Jehová; sonoras responden Jehová las altas esferas. Despavorido, al estruendo el libertino despierta, y confundido el ateo, su inefable ser confiesa. De miedo y horror transidos, al Dios que insultaron ruegan temblando; y ante sus iras aniquilarse quisieran. Él, entre tanto, imperioso domina: la frente excelsa mueve; la tormenta crece, y los montes titubean. Llama al áspero granizo, y que anonade le ordena de la vid el dulce fruto y las ricas sementeras. Le obedece, y con funesto estrépito se despeña al bajo suelo y lo tala. ¡Señor!, tus iras modera. Mira al labrador que inmóvil de espanto la obra contempla de tu poder; sus hijuelos y su esposa le rodean. Todos lloran, todos tienden a ti las manos, y esperan el pan de ti que hoy les robas. ¡Buen Dios!, ¿dó está tu clemencia? ¿Vienes a asolarnos?, ¿vienes a mover al hombre guerra? ¿No hay un justo que te implore?, ¿o a las súplicas te niegas? Tú, en quien un padre oficioso hasta el vil insecto encuentra, que a millones de vivientes abres la mano y sustentas, ¿olvidas hoy a tus hijos?, ¿o dejarás que perezca sin pan el pobre? Tus iras ya desarma la inocencia. Del justo el humilde ruego prevaleció: Jehová reina sobre el trueno, su alto cetro pasó sobre mi cabeza. Ledo pasó; yo, asombrado, no osé alzar la frente. ¡Oh!, deja, Señor, que, humilde, en el polvo adore tu providencia, que ya la benigna lluvia de tu bendición recrea la árida tierra; ya baja, y blanda el aura refresca. Con júbilo la reciben las aves, y en dulces lenguas por el mundo agradecido tu inmensa bondad celebran. Pasó el nublado; la mano del Señor, la ardiente fuerza del rayo imperiosa calma, y el viento y el trueno arredra. Quiérelo, y las torvas nubes bajo sus pies se congregan; mándalo, y rápidas parten de su trono mil centellas. Oyonos, y a la montaña la tempestad voló presta. ¿No veis el hórrido estruendo, y cuál el bosque se anega? Ya, Padre, ya nos indultas; y el iris de paz nos muestras en señal de la alianza que has jurado con la tierra. Al cielo el Excelso torna, mortales, su omnipotencia cantad, y que el universo un himno a su gloria sea.
1romance
Compañera, si me muero, la casiya e los locos ha e sé tu paraero.
30soleá
Dile a tu mare que caye; que te tengo tapaíta una fartita mu grande.
30soleá
Mostrose en vos tan sutil, naturaleza, y tan diestra, que una sola facción vuestra hará hermosas cien mil. La que llega a pareceros en lo menos que en vos vi, ni puede pasar de allí ni el que os mira sin quereros.
28copla_castellana
El cuerpo de Lulú sin par en siglos, será un manjar de dioses cuyo guiso hará recordar la terrestre vida, aun en el seno de la negra muerte, que si en el orbe sólo existe hambre, grato es el sueño de mudar las sobras.
39sexteto
Tornó al esquivo planto, como de cabo, diziendo: "Venid, non vos deteniendo; e resuene vuestro llanto en los [cóncavos] pe[ñe]dos; e tornad tristes los ledos amadores, en espanto
43copla_mixta
¡Benditos aquellos que siguen las fieras con las gruesas redes y canes ardidos, y saben las trochas y las delanteras y hieren del arco en tiempos debidos! Que si estos por saña no son conmovidos, ni vana codicia los tiene sujetos; ni quieren tesoros ni tienen tercetos, ni turban temores sus libres sentidos.
41copla_arte_mayor
Atención que ha salido la luna clara desterrando tinieblas dando esperanzas. Lo dice la librea que viste, de tarde, saca galas la madre, decían Dios te salve María.
16chamberga
Alguno hay en esta vida, que sé yo que es menester que a su querida mujer (nunca fuera tan querida) tomen, antes, la medida, que a él le corten el sayo. Allá darás, rayo, en cas de Tamayo.
4octava
Los dos sombreros sobre aquellas piedras cansancio y sol
8haiku
¿Y aún asimismo acertaré a decirlo? ¿Saldré de tanto enredo en que me he puesto? ¿Ya que en mi cuento entré, podré seguirlo, y el término tocar que me he propuesto? Y aunque en mi empeño logre concluirlo, ¿a ti no te será nunca molesto, ¡oh caro comprador!, que con zozobra imploro en mi favor, comprar mi obra?
2octava_real
De día el sol te adora y a sus rayos se duermen tus recuerdos vagarosos, te anjalbega la Luna por las noches y se despiertan.
36estrofa_sáfica
¿Qué por lo que quieras pase?... He repasaíto mis libros; me tiene cuenta dejarte.
30soleá
Ya el o t o ñ o espiraba, y rebramando Arrebataba el a q u i l ó n violento Las hojas de los á r b o l e s , con ellas De parda alfombra entapizando el suelo ; Cuando t u r b ó las fiestas de l a corte De la africana costa un mensajero, Que vino á demandar presto socorro Para aquellas provincias del imperio. ü n impostor sagaz nuevas doctrinas P r e d i c ó en ellas con feliz suceso : Los incautos que fueron á escucharle, F a n á t i c o s audaces se v o l v i e r o n ; Y cuando vió el h i p ó c r i t a l a turba Inflamada y sumisa á sus acentos, Alzó de r e b e l i ó n el estandarte. De escondida a m b i c i ó n tronando el fuego. Tal vez s e r í a miserable aborto, O principio infeliz de los proyectos Por que Giafar el pérfido ajustara De K e r i m a y Zeir el himeneo. A l m a n z o r , que seguro de su g l o r i a, De su saber y de su heroico esfuerzo, Conoce que es bastante su presencia Para apagar el peligroso incendio j Dispone su partida sin tardanza, Y prepara bajeles y guerreros, Que con él de las playas de Tarifa Lleven quietud al africano suelo. Del augusto monarca se despide. Con la sultana madre sus secretos Planes combina, instruye á sus amigos, Con ricos dones se asegura el pueblo; Y al tiempo de p a r t i r , aunque á disgusto Dando á Giafar las riendas del gobierno. Con amarga sonrisa le promete Pronto l i b r a r l e de tan grave peso. T a m b i é n abraza al H u é r f a n o , y aparte Le dice a c a r i c i á n d o l e r i s u e ñ o: '* Q u é ? . . . . ¿ n o me pides el venir conmigo, " Como otras veces con fervor has h e c h o ?" " Cuando apenas l a lanza sostenías, Ni avasallabas el corcel soberbio, Quisiste a c o m p a ñ a r m e á l a frontera, Y un T a r i f te juzgabas en esfuerzo j Y ahora que en la destreza y lozanía Eres de nuestros j ó v e n e s m o d e l o— Mas olvido que te hallas encantado, Y de un c í r c u l o mágico en el centro." Del generoso j ó v e n las mejillas Con ruborosa grana se encendieron, Y una l á g r i m a pronta á derramarse A u m e n t ó el b r i l l o de sus ojos negros. Siente el H a g i b el verle tan turbado, Y de sus burlas el penoso efecto , Y le dice amoroso : ' ' Se que anhelas " A t u patria servir, l i d i a r cual bueno. " E s t a empresa, que al A f r i c a me llama, E x i g i r á mas que valor, consejo, Y en Alá espero, que mi corvo alfanje No b r i l l a r á desnudo n i un momento." " Otras empresas de valor y gloria Pronto me o c u r r i r á n ; y t ú el primero A mi lado v e n d r á s , donde t u b r io Tu frente adorne de l a u r e l eterno ; " " Y cuando ufano y victorioso tornes, R e c i b i r á s por merecido premio L a mano que eligiere t u c a r i ñ o, Aunque alta sea yo te lo prometo. Quédate pues, y rinde á l a hermosura E l homenaje que envidioso apruebo, Porqué sé que de amor la ardiente fragua Da el mejor temple á un corazón guerrero." " Pero entre tanto que mi ausencia dura, Retirarte á la A l b a i d a te aconsejo, Donde con Zaide v i v i r á s seguro Del oculto furor de los perversos. " E l c o r a z ó n palpita de Mudarra, La perspectiva hermosa recorriendo Que las palabras de Almanzor ofrecen A sus enamorados pensamientos; Y de su bienhechor la mano besa. A abrazarle el Hagib torna de nuevo, Y ocupando el a r z ó n , deja el a l c á z ar De taciturna muchedumbre en medio ; De Córdova saliendo acompañado Con seis ancianos jeques, cuyo esfuerzo, Experiencia y lealtad aseguraban De todas sus empresas el acierto.
18romance_arte_mayor
El alma, que ambiciona un paraíso, buscándolo sin fe; fatiga, sin objeto, ola que rueda ignorando por qué.
23cuarteto_lira
Y entonces era la dulzaina un juego de misteriosas gamas cristalinas, un renovar de gotas del Pan griego y un desgranar de músicas latinas.
7serventesio
Porque si es verdad que llora mi captiverio en tu arena, bien puedes al mar del Sur vencer en lucientes perlas.
11cantar
La casa dais por San Juan y por agosto se arrienda pero haceisle en esta prenda que en trigo la renta os dan. Hoy la hacéis casa de pan nombre de Belén, mas siento que del trigo al nacimiento si le aposentaron mal vos no le dais el portal sino el mejor aposento.
13espinela
La pólvora y el amor marchan sobre las ciudades deslumbrando, removiendo la población de la sangre.
11cantar
Quiero creer que nuestro mal gobierno es un vulgar negocio de los hombres y no una metafísica, que España debe y puede salir de la pobreza, que es tiempo aún para cambiar su historia antes que se la lleven los demonios.
39sexteto
Si piensas de aburrido desesperarte, sabe que te acreditas de muy cobarde: que está lo fuerte en sufrir las desgracias con rostro alegre
27seguidilla_compuesta
Y que, pues tiene, de quien ella sabe, Mil Cupidillos, que nos dé de tantos Uno que rija su amoroso imperio, Menos infame.
36estrofa_sáfica
«¡Santo Luque, yo te pido que ruegues a Dios por mí; y no pongas en olvido de me dar vino de ti!»
5cuarteta
Y otros que hubo en Grecia que la tal vida siguieron y según hizo Lucrecia por castidad perecieron: los cuales todos vinieron en este lugar que vedes, y con sus canes y redes hacen lo que allá hicieron.
15octavilla
En el aire flotáis como el perfume De algo que fue el aroma de la vida: ¡De ese algo que se esparce y se consume En cada amor pasado que se olvida, En el aire flotáis como el perfume!...
32quinteto
¿Qué más gloria que miraros, si os entiende el que os miró? Porque nadie os entendió que canse de contemplaros. Y aunque no pueda entenderos, como yo no os entendí, estará fuera de sí cuando no muera por veros.
28copla_castellana
¿Por qué afanarnos con tan corta vida? ¿Y por qué recorrer países que alumbran Astros distintos? ¿Con huir su patria Quién se evita a sí mismo?
37estrofa_francisco_de_la_torre
Estrellas hay que saben mi cuidado y que se han regalado con mi pena; que, entre tanta beldad, la más ajena de amor tiene su pecho enamorado.
24cuarteto
Bernardo del Carpio soy, espanto de los paganos, honra y prez de los cristianos, pues que de mi esfuerzo doy tal ejemplo con mis manos. Fama, no es bien que las calles mis hazañas singulares, y si acaso las callares pregunten a Roncesvalles qué fue de los doce Pares.
6copla_real
En la cama muy loca, en la casa muy cuerda; no olvides tal mujer, sus ventajas recuerda. Estos que te aconsejo con Ovidio concuerda y para ello hace falta mensajera no lerda.
9cuaderna_vía
Mas [pues] yo vos he contado el mi fecho enteramente, querría ser informado, señor, si vos es plaziente, a por qual ynconviniente venistes, o qué fortuna vos traxo sin causa alguna a este siglo presente.
15octavilla
¿Qué vas a hacer esta tarde? Ligarte. ¿Traes rosas y chocolates? Y hojaldres. ¿Es tu intención camelarme? Y holgarme. Así que punto y aparte, que, aunque te falte el anillo, ya tienes bastante brillo con ligue, hojaldres y holgarte.
0ovillejo
El universo me entrega su virtud sin menosprecio.
8haiku
De flecha un t i ro apenas estaría, Cuando Mudarra por camino opuesto Llegó al sepulcro, p á l i d o , turbado, Marchito el rostro, el alma sin aliento. Un bulto blanco cerca de la tumba Ha visto entre los troncos desde lejos : No le ha engañado, no, l a fantasía 5 Y á nadie encuentra á su l l e g a d a . . . . " Cielos" " ¿ E r a la sombra de Zahira, " exclama, u Que de estas flores que s e m b r ó mi esmero, " Viene á gozar ?....A.mada sombra, vuelve, " Mis l á g r i m a s acoge y m i respeto." í£ A y ! — h u y ó . . . d i s i p ó s e al acercarme?.... ¿ Y q u é otra cosa, m í s e r o ! merezco, Y o , que casi en olvido su memoria Por una pasión loca ingrato tengo?" " S í , de un d e l i r io en pos, que en m i alma débil Reina, aunque á m i pesar, me arrojo ciego; Y de saber l a o b l i g a c i ó n sagrada, Que á otra r e g i ó n me e s t á llamando, tiemblo. Enmudeció su labio, y en l a yerba Sentóse, fallos de vigor sus miembros, y lanzando suspiros y sollozos, Que reprodujo en voz sumisa el eco. Oh Mudarra i n f e l i z ! tres largos días Privado ha estado de los ojos bellos De su í d o l o . R e r i m a , y esta ausencia Ha acrecentado el amoroso incendio. E l pensar que el destino inexorable Le llama misterioso acia otro suelo, Do no e s t a r á K e r i m a , s u m e r g i ó le En el mar borrascoso del despecho. A h ! . . . . d e Guadalquivir nunca alejarse. Ni jamas indagar el gran secreto, Casi ha j u r a d o — y hora en aquel s i t i o . . .. ¡ Qué horroroso contraste está sufriendo I Así al tierno laurel en la montaña, En noche oscura de s a ñ u d o invierno, Combaten con furor por todos lados Lluvias, granizos, terremoto y vientos. Desahoga al fin su c o r a z ó n mezquino Derramando sus ojos l l o r o acerbo ; Poco á poco las auras de la noche Nueva vida le dan y refrigerio, Y ya la luna en el zenit brillaba, Bajel íle plata, que en el mar inmenso Del espacio navega ; cuando el joven Se a l z ó , con su aflicción treguas haciendo. D i r i g i ó s e á u n arroyo cristalino, Que sobre guijas Cándidas no lejos Serpenteaba con murmurio manso, Entre adelfas y frágiles heléchos ; Y robando al raudal p e q u e ñ a parte, T o r n ó á las flores que s e m b r ó su anhelo, Y con la actividad cobrando fuerzas. Les dió socorro de abundante riego. Después registra la preciosa banda, P o r ver si ultraje r e c i b i ó del viento; Y al apretar las ramas con los lazos. Hiere sus ojos un e x t r a ñ o objeto. H a l l a el collar de perlas; se sorprendef Aunque pronto le dice el pensamiento. Que será á l a memoria de Z a h i ra Un don de g r a t i t u d y de respeto. No es la primera vez, no, que sus ojos Han visto aquel collar : reconocerlo Quiere lo alcanza, atento lo examina, Ve caracteres en el broche puestos Va cuidoso á leer, cuando sus luces Robó á l a luna n u b a r r ó n espeso, Y en la sombra no puede distinguirse Escrito en filigrana aquel letrero. Vuela por fin la inoportuna nube, Torna la luna á esclarecer el cielo, Y el nombre de KERIMA lee M u d a r r a , Y otra vez y otra vez torna á l e e r l o. E l c o r a z ó n le late sorprendido,. De agitación inexplicable lleno, Apenas se sostiene, tiembla todo, Y queda en un e s t ú p i d o silencio. Mas pronto r e c o b r á n d o s e , " ¿ Q u é , " exclama, " K e r i m a ha estado a q u í ?... . K e r i m a ! . . . .Cierto, " E l l a fué l a que v i j u n to a esta t u m b a . . .. " ¿ P o r q u é t a r d é en llegar tan largo t i e m p o ' ' . . . .? I n c l í n a s e en la yerba venturosa Las huellas á buscar de los pies bellos, Y dónde se estamparon, le demuestra Recientemente ajada trecho á trecho. Enajenado b é s a l a m i l veces, Y el collar apretando contra el seno, Se a l z a , y , " ¡ O h prenda, oh cara prenda!" dice, " Que has enlazado aquel divino c u e l l o Signo de esclavitud, enlaza el m i ó , Formando nudo que jamas romperlo Pueda el ciego Deslino, n i l a ausencia. N i los rigores del airado tiempo." Y de u n amor f r e n é t i c o embriagado, Va á ponerse el c o l l a r , cuando violento A g i t ó un soplo raudo y repentino Las cimas de los á r b o l e s funestos ; Y un c á r a b o , que acaso entre los ramos Anidaba, g r i t ó y e x t e n d i ó el vuelo. E l sxíbito rumor h e l ó á M u d a r r a, Su acción apasionada suspendiendo. Recuerda que en l a tumba de Z a h i ra Tiene en u n loco amor el pensamiento ; Que va á robar un. don, un don precioso, Que l a v i r t u d á l a v i r t u d ha hecho 5 Y que una prenda pura sin mancilla. Que l a inocencia c o n s a g r ó al respeto Debido de Z a h i r a á l a memoria, Prenda l a quiere hacer de amor siniestro. De terror se estremece, se le erizan E n l a ardorosa frente los cabellos, Y la i m a g i n a c i ó n acalorada Le presenta en reedor torvos espectros. Sobre l a losa helada del sepulcro Deja el collar precioso, y huye lejos Del sitio aquel, que profanado juzga, De aquel s i t i o , do siempre h a l l ó consuelo. — O h M u d a r r a ! oh K e r i m a ! . . . desdichados ! ¿Qué e x t r a ñ o instinto habita en vuestros pecho5» Que os descubre fantasmas espantosos A l esplendor del amoroso incendio? Parece que l a voz del otro mundo Os está inexorable repitiendo : Que un mar de sangre entre vosotros brama, Que se alza un muro de insepultos huesos.
18romance_arte_mayor
No gastes mal tantas perlas, no llores más, no me mates, que pienso que tus estrellas se están dividiendo en partes. Baste el enojo, Amarilis, sal por tu vida a escucharme, que a las niñas de tus ojos quiero cantar por que callen:
4octava
Verde que te quiero verde. Grandes estrellas de escarcha, vienen con el pez de sombra que abre el camino del alba.
11cantar
¡Ay!, en el mar del mundo, en ansia ardiente de mayor volaba, el sol de la mañana llevaba yo sobre mi tersa frente, y el alma pura de su dicha ufana. Dentro de ella el amor, cual rica fuente que entre frescuras y arboledas mana, brotaba entonces abundante río de ilusiones y dulce desvarío.
2octava_real