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Dina Posada
Cuando me tiene vista como presa segura avanza tu falo descubriendo sus virtudes trae en su médula néctar de un principio y palpitar de un fin Tímido meñique adormecido al rozarme gallardo índice certero Voz erguida articulando callada conquista Devoto a la vigilia arrastra por los pliegues de mi sombra rumor de ...
CONQUISTADOR
Ramón de Campoamor
Velas de amor en golfos de ternura vuela mi pobre corazón al viento y encuentra, en lo que alcanza, su tormento, y espera, en lo que no halla, su ventura, viviendo en esta humana sepultura engañar el pesar es mi contento, y este cilicio atroz del pensamiento no halla un linde entre el genio y la locura. ¡Ay! en la ...
LA VIDA HUMANA
Nicolás Guillén
¡De qué callada manera se me adentra usted sonriendo, como si fuera la primavera! (Yo, muriendo.) Y de qué modo sutil me derramó en la camisa todas las flores de abril. ¿Quién le dijo que yo era risa siempre, nunca llanto, como si fuera la primavera? (No soy tanto.) En cambio, ¡qué espiritual que usted me brinde u...
CANCIÓN
Xavier Villaurrutia
Pongo el oído atento al pecho, como, en la orilla, el caracol al mar. Oigo mi corazón latir sangrando y siempre y nunca igual. Sé por qué late así, pero no puedo decir por qué será. Si empezara a decirlo con fantasmas de palabras y engaños al azar, llegaría, temblando de sorpresa, a inventar la verdad: ¡Cuando fingí...
INVENTAR LA VERDAD
Luciano Castañón
Está su cielo azul en la taberna. Vino tinto se llama su Dios —desbrozador de telarañas— porque es barato y alivia no sólo las gargantas. Un reguero de palabras discurre sinovial en términos marineros que se desalan. En prosa y proa siempre el mar y lo marino: —mentirosos peces, ahítas nasas, redes rotas por la plétor...
Cielo de los marinos
Luis Cañizal de la Fuente
(paisaje pasoliniano) Se colmulga también en templos de la sordidez: has de reconocerlos por los ojos de arcadas aturdidos que tienen en las plazas los patios de caballos y, en sus puertas, montantes con el cristal de medio real saltado al modo guerra de la independencia por turbas que convierten estaci...
PADRE DE TODAS LAS CRISMAS
Ramón López Velarde
A los hijos de Jerez, Zac. En la amplitud benigna del contorno y rompiendo el mutismo del paisaje flotan como poema de consuelo las estrofas metálicas de las torres parleras; retratan el matiz de la llanura en su inmóvil pupila las vacadas dispersas en la margen del río que abandona en su corriente sus vellones de a...
EL SUELO NATIVO
Delfina Acosta
Te rezo Jesús mío en largas tardes estando florecidas las estrellas. Y cuando a ti te rezo, vela en mano, el fósforo se apaga en su pureza, se enfrían como cierzos mis costillas, y la mirada se me vuelve tierra. “Amén”, me oigo decir y ya el silencio me envuelve como carta nunca abierta. Jesús, el de la cruz, que das l...
Sueños
Gabriela Mistral
Es la noche desamparo de las sierras hasta el mar. Pero yo, la que te mece, ¡yo no tengo soledad! Es el cielo desamparo si la Luna cae al mar. Pero yo, la que te estrecha, ¡yo no tengo soledad! Es el mundo desamparo y la carne triste va. Pero yo, la que te oprime, ¡yo no tengo soledad!
Yo no tengo soledad
Bartolomé Leonardo de Argensola
Filis, naturaleza pide la ostentación y los olores para sus nuevas flores a la fértil verdad de tu belleza y que en meses ajenos pródigas abran su temor los senos. De tu cerviz reciba cándido lustre el de la rosa pura, como animar procura su carmesí en tu rostro la más viva; den tus labios crueles púrpura más soberb...
FILIS NATURALEZA
Luis Palés Matos
Cuando puedas leer lo que hoy te escribo, Ya yo estaré muy lejos Por remotos caminos, En el último viaje sin regreso... Para entonces te digo: —Toma a tu hermosa madre de modelo; Ella es aire y es luz y es melodía, Y es levedad, ternura y sentimiento. De su mano, ligera cual la nube, Alada como el céfiro, Irás por cl...
A GLORIA MARÍA MADRAZO
José Martí
Cuando, oh Poesía, ¡Cuando en tu seno reposar me es dado!? Ancha es y hermosa y fúlgida la vida: ¡Que éste o aquél o yo vivamos tristes, Culpa de éste o aquél será, o mi culpa! Nace el corcel, del ala más lejano Que el hombre, en quien el ala encumbradora Ya en sus ingentes brazos se diseña: Sin más brida el c...
Estrofa nueva
Blanca Andreu
A Beatriz de Laiglesia y Werner Aspenström Dicen que murió un caballo. Contaron que pasó como una sombra, que galopaba como noticia que va corriendo todos los días hasta la fuente -agua y sonidos blancos, jaurías blancas y galgo crepitar- todos los días entre la nieve y en el deshielo, sobre la hierba de mayo, año t...
FÁBULA DE LA FUENTE Y EL CABALLO
René Chacón Linares
(A Claudia Hérodier) Ella hace llover fuego del cielo Y con madeja de nubes entrelaza los sonidos. Esculpe la palabra con fragua y martillo, En un ángel demoníaco que adora su libertad. Bálsamo que florece en mayo, Cáscara inexpugnable de las dudas, Guarida de pájaros heridos, Ciclón de cabellos largos Señalada por ...
Un ángel demoníaco
Iacyr Anderson Freitas
Durante incontables noches durante días tan numerosos como las leguas de viento en su geografía o espanto navego ese mar que me entierra busco la isla prometida la constelación de islas o incluso la tierra - esa que regresará sobre mi cuerpo cual ciudad de cosas muertas o vencidas cosas nacidas del limbo crecidas del l...
Constelación
Bartolomé Leonardo de Argensola
Aunque Ovidio te dé más documentos para reírte, Cloe, no te rías, que de pez y de boj en tus encías tiemblan tus huesos flojos y sangrientos; y a pocos de esos soplos tan violentos, que con la demasiada risa envías, las dejarás desiertas y vacías, escupiendo sus últimos fragmentos. Huye, pues, de teatros, y a congo...
AUNQUE OVIDIO
Pablo Neruda
Cien sonetos de amor Amor, amor, las nubes a la torre del cielo subieron como triunfantes lavanderas, y todo ardió en azul, todo fue estrella: el mar, la nave, el día se desterraron juntos. Ven a ver los cerezos del agua constelada y la clave redonda del rápido universo, ven a tocar el fuego del azul instantáneo...
Cien sonetos de amor
Ramón López Velarde
De la mañana el resplandor incierto, cuando el órgano eleva sus cantares, te he visto comulgar entre azahares de la iglesia en el ángulo desierto. Así también mi corazón ya muerto llega de tu piedad a los altares, implorando les des a mis pesares la comunión de tu cariño yerto. Pero tú te resistes, hostia ingrata, ...
EUCARÍSTICA
Carmen Conde Abellán
Porque el cuerpo, todo el cuerpo albergándole a la vida su oscura aunque preclara omnipotencia, siempre está aquí, estará siempre. Y quien ama y quien desea, quiere poseer y entregarse poseyendo. Tarde y noche, amanecer o mañana, al amor, el amar reclama al cuerpo en tenue caminar, o alborotado por de lavas repleto ...
LA ENTREGA
Ramón López Velarde
Hoy que la indiferencia del siglo me desola sé que ayer tuve dones celestes de contino, y con los ejercicios de Ignacio de Loyola el corazón sangraba como al dardo divino. Feliz era mi alma sin que estuviese sola: había en torno de ella pan de hostias, el vino de consagrar, los actos con que Jesús se inmola y tesis ...
DEL SEMINARIO
Claudio Rodríguez
Veo que no queréis bailar conmigo y hacéis muy bien. ¡Si hasta ahora no hice más que pisaros, si hasta ahora no moví al aire vuestro estos pies cojos! Tú siempre tan bailón, corazón mío. ¡Métete en fiesta; pronto, antes de que te quedes sin pareja! ¡Hoy no hay escuela! ¡Al río, a lavarse primero, que hay que estar ...
EL BAILE DE ÁGUEDAS
Federico García Lorca
Me he perdido muchas veces por el mar con el oído lleno de flores recién cortadas. Con la lengua llena de amor y de agonía muchas veces me he perdido por el mar, como me pierdo en el corazón de algunos niños. No hay nadie que al dar un beso no sienta la sonrisa de la gente sin rostro, ni nadie que al tocar un r...
Gacela de la huida
Jorge Guillén
Dije: Todo ya pleno. Un álamo vibró. Las hojas plateadas Sonaron con amor. Los verdes eran grises, El amor era sol. Entonces, mediodía, Un pájaro sumió Su cantar en el viento Con tal adoración Que se sintió cantada Bajo el viento la flor Crecida entre las mieses, Más altas. Era yo, Centro en aquel instante De tanto a...
LAS DOCE EN EL RELOJ
Dina Posada
Ajeno a mis pensamientos huiste a un casto silencio Hoy que sedienta mi sangre te busca ni a golpes ni a ruegos te insinúas enajenado prosigues riguroso y oprimido y largamente oscuro como pasillo de convento desolado Tú ángel de dura delicia apático orgasmo rebelde erizado temblor pólvora vulnerable regresa a mí...
PLEGARIA AL ORGASMO
Roxana Popelka
¿Qué significa la cuestión del dispositivo? Entonces sí que no entiendo nada. Creo en los comienzos de una historia. En una mesa amarilla, teñida para asustarme. En cuatro rotuladores; verde, marrón, rojo y negro. Creo también en los papeles esparcidos sobre mi mesa, y en la botella semivacía que dejé olvidada no sé cu...
Por allí se ve el desierto
Federico García Lorca
Arbolé, arbolé seco y verdé. La niña del bello rostro está cogiendo aceituna. El viento, galán de torres, la prende por la cintura. Pasaron cuatro jinetes sobre jacas andaluzas con trajes de azul y verde, con largas capas oscuras. «Vente a Córdoba, muchacha». La niña no los escucha. Pasaron tres torerillos...
Arbolé Arbolé
Manuel Altolaguirre
Mi soledad llevo dentro, torre de ciegas ventanas. Cuando mis brazos extiendo abro sus puertas de entrada y doy camino alfombrado al que quiera visitarla. Pintó el recuerdo los cuadros que decoran sus estancias. Allí mis pasadas dichas con mi pena de hoy contrastan. ¡Qué juntos los dos estábamos! ¿Quién el cuerpo? ...
SEPARACIÓN
Oliverio Girondo
Con cresta o candor niño o envión varón habría que osar izar un yo flamante en gozo o autoengendrar hundido en el propio ego pozo un nimio virgo vicio un semi tic o trauma o trac o toc novicios un novococo inédito por poco un mero medio huevo al menos de algo nuevo e inmerso en el subyo intimísimo volver a ver reverd...
HABRÍA
Oliverio Girondo
Son los trasfondos otros de la in extremis médium que es la noche al entreabrir los huesos las mitoformas otras aliardidas presencias semimorfas sotopausas sosoplos de la enllagada líbido posesa que es la noche sin vendas son las grislumbres otras tras esmeriles párpados videntes los atónitos yesos de lo inmóvil ante...
NOCHE TÓTEM
Pablo Neruda
En la noche, en tu mano brilló como luciérnaga mi reloj. Oí su cuerda: como un susurro seco salía de tu mano invisible. Tu mano entonces volvió a mi pecho oscuro a recoger mi sueño y su latido. El reloj siguió cortando el tiempo con su pequeña sierra. Como en un bosque caen fragmentos de madera, mínimas gotas, trozos ...
Oda a un reloj en la noche
Julia de Burgos
Soy ola de abandono, derribada, tendida, sobre un inmenso azul de sueños y de alas. Tú danzas por el agua redonda de mis ojos con la canción más fresca colgando de tus labios. ¡No la sueltes, que el viento todavía azota fuerte por mis brazos mojados, y no quiero perderte ni en la sílaba ! Yo fui un día la gaviota más ...
Donde comienzas tú...
cristianos
(Daniel Nuño)Dios es Amor, Verdad inconfundible. Dios es Amor. Y es tal su inmensidad, que ante su Amor no existe el imposible, y al pecador le ofrece eterna Paz. Indigno soy de que El en mí pensara. Yo sé que no merezco su perdón. Mas con su Amor me limpia y fiel me ampara. Su Gracia tengo cual precioso don. Dios es ...
Dios es amor (Daniel Nuño)
Pablo Neruda
QUÉ esperanza considerar, qué presagio puro, qué definitivo beso enterrar en el corazón, someter en los orígenes del desamparo y la inteligencia, suave y seguro sobre las aguas eternamente turbadas? Qué vitales, rápidas alas de un nuevo ángel de sueños instalar en mis hombros dormidos para seguridad perpetua, de tal m...
Significa sombras
Antonio Fernández Lera
Superficie partida, invisibles triángulos dispuestos para su entrada en el ojo. Lástima que debajo del triángulo principal que forman los pezones y el ombligo, centro mismo de un esplendoroso campo de carne, se oculte la selva de su pubis, el sexo imaginado, su olor y su pelo revuelto y satisfecho ahora, en el descans...
Amor sagrado y amor profano
Oliverio Girondo
Absorto tedio abierto ante la fosanoche inululada que en seca grieta abierta subsonríe su más agrís recato abierto insisto insomne a tantas muertesones de inciensosón revuelo hacia un destiempo inmóvil de tan ya amargas manos abierto al eco cruento por costumbre de pulso no mal digo pero mero nimio glóbulo abierto a...
LAS PUERTAS
Miguel de Unamuno
Me voy de aquí, no quiero más oírme; de mi voz toda voz suéname a eco, ya falta así de confesor, si peco se me escapa el poder arrepentirme. No hallo fuera de mí en que me afirme nada de humano y me resulto hueco; si esta cárcel por otra al fin no trueco en mi vacío acabaré de hundirme. Oh triste soledad, la del e...
En horas de insomnio
Pablo Neruda
De qué sirve un ciervo sin cierva, de qué sirve un perro sin perra, una abeja sin su abejo, una tigresa sin su tigre, o una camella sin camello, o una ballena sin balleno o un rinoceronte soltero ? De que sirve un gato sin gata, un ruiseñor sin ruiseñora, una paloma sin palomo, un caballito sin caballa, una cangreja s...
Bodas
Oliverio Girondo
Lo palpable lo mórbido el conco fondo ardido los tanturbios las tensas sondas hondas los reflujos las ondas de la carne y sus pistilos núbiles contráctiles y sus anexos nidos los languiformes férvidos subsobornos innúmeros del tacto su mosto azul desnudo cada veta cada vena del sueño del eco de la sangre las somniloc...
HASTA MORIRLA
Jesús Hilario Tundidor
Desde una tierra donde España yace como en siglos arropada injustamente y dormida. Bajo mi juventud de potro y hombre triste, Alberti, amigo, compañero en la orilla de la esperanza, oh, bajo mi corazón te nombro este silencio y esta durísima ceniza de la patria: ¿Quién puso la palabra comercio, o sangre, o muerte, un...
EPÍSTOLA A RAFAEL ALBERTI
Vicente Huidobro
La barca se alejaba Sobre las olas cóncavas De qué garganta sin plumas brotaban las canciones Una nube de humo y un pañuelo Se batían al viento Las flores del solsticio Florecen al vacío Y en vano hemos llorado ...
DEPART
Mario Benedetti
Se me ocurre que vas a llegar distinta no exactamente más linda ni más fuerte ni más dócil ni más cauta tan solo que vas a llegar distinta como si esta temporada de no verme te hubiera sorprendido a vos también quizá porque sabes cómo te pienso y te enumero después de todo la nostalgia existe aunq...
Bienvenida
Federico García Lorca
Los mozos de Monleón se fueron a arar temprano, ay, ay, para ir a la corrida, y remudar con despacio, ay, ay. Al hijo de la "Velluda", el remudo no le han dado, ay, ay. ?Al toro tengo que ir aunque vaya de prestado, ay, ay. Permita Dios, si lo encuentras, que te traigan en un carro, las albarcas y el som...
Los mozos de Monleón
Rubén Darío
¡Helena! La anuncia el blancor de un cisne. ¡Makheda! La anuncia un pavo real. ¡Ifigenia, Electra, Catalina! Anúncialas un caballero con un hacha. ¡Ruth, Lía, Enone! Anúncialas un paje con un lirio. ¡Yolanda! Anúnciala una paloma. ¡Clorinda, Carolina! Anúncialas un paje con un ramo de viña. ¡Sylvia! Anúnc...
Heraldos
Lope de Vega
178 Mi bien nacido de mis propios males, retrato celestial de mi Belisa, que en mudas voces y con dulce risa, mi destierro y consuelo hiciste iguales; Ciego, llorando, niña de mis ojos, segunda vez de mis entrañas sales, mas pues tu blanco pie los cielos pisa, ¿por qué el de un hombre en tierra ...
A LA SEPULTURA DE TEODORA DE URBINA
Juan Ramón Mansilla
Queden estas palabras que no sé si resistirán íntegras al tiempo. Y con ellas, una visión del mundo donde el recuerdo, si quiere, descifre los antiguos mensajes ofrecidos día a día por la vida. Palabras que hablan con voces diversas, como si al vaivén de cada momento personajes distintos concitaran sueños tornados rea...
Invocación
Santiago Montobbio
Demasiados modos de interpretar la lluvia ofrecen las películas; demasiados modos, demasiados ojos y del todo excesiva esa facilidad como de postal ridícula con que a medias entre copa y cigarrillo los maquillados gestos de una imagen sopesan, trituran, absorben y administran distancia de muchacha; excesiva y también r...
Vida sentimental
Luis Cañizal de la Fuente
“No soy yo ni el otro soy, sino ¨ alguien intermedio: pilar del puente de tedio que va del ayer al hoy”. (Enmienda de plana a Mário de Sá-Carneiro.) (He soñado que era otro más joven y más alegre, descubridor de amigos de ronco pico de pato, perdedor de papeles y de tiempo, comedor de hortalizas a la noche de juer...
AVE DE PASO
Julia de Burgos
Aquí estoy, desenfrenada estrella, desatada, buscando entre los hombres mi víctima de luz. A ti he llegado. Hay algo de universo en tu mirada, algo de mar sin playa desembocando cauces infinitos, algo de amanecida nostalgia entretenida en imitar palomas... Mirarte es verme entera de luz rodando en un azul sin barcos y...
Víctima de luz
Fray Luis de León
Aquí la envidia y mentira me tuvieron encerrado. Dichoso el humilde estado del sabio que se retira de aqueste mundo malvado, y con pobre mesa y casa en el campo deleitoso con sólo Dios se compasa y a solas su vida pasa ni envidiado ni envidioso.
ODA XXIII - A LA SALIDA DE LA CÁRCEL
Miguel de Unamuno
No me preguntes más, es mi secreto, secreto para mí terrible y santo; ante él me velo con un negro manto de luto de piedad; no rompo el seto que cierra su recinto, me someto de mi vida al misterio, el desencanto huyendo del saber y a Dios levanto con mis ojos mi pecho siempre inquieto. Hay del alma en el fondo oscura ...
Nuestro secreto
José Luis Piquero
Los discípulos se miraban unos a otros, pues no sabían de quién hablaba. Mt. 13, 22 Largamente adiestrados en la sospecha, y hartos de mentirnos los unos a los otros, canallas que sonríen mientras sorben sus whiskys. Tiempo de contrición: nos hemos hecho daño. Y hoy, si intento mirarnos como quien desde fuera alcanz...
Lo que dijo Judas esa noche
David Escobar Galindo
en el que hablando con Dios desvive su secreto valimiento Ábreme, dios, el juego de tus venas, la voz de tus cartílagos contusos, la animación floral de tus abusos, tu cariñoso abismo de sirenas. No ese estupor de luz en que te entrenas, ni el salar de tus mares inconclusos, no, porque pese a crédulos ilusos, ...
SONETO
José Asunción Silva
Soñaba en ese entonces en forjar un poema, de arte nervioso y nuevo obra audaz y suprema, escogí entre un asunto grotesco y otro trágico llamé a todos los ritmos con un conjuro mágico Y los ritmos indóciles vinieron acercándose, juntándose en las sombras, huyéndose y buscándose, ritmos sonoros, ritmos potentes, ri...
UN POEMA
Delfina Acosta
Te celo de las niñas imposibles, rostros de brasa y lágrimas de nieve. Me encuentras a tu madre parecida, y de razón mudable cuando llueve. Te quiero y tú me quieres, mas no basta, ni esta promesa de quererse siempre. Mi amor lleva mi letra simple y triste. El tuyo es una carta que se enciende. A veces miras sin nota...
Yo, Otelo
Ángel González
I Sí: la realidad propone siempre sueños, mas sólo uno entre muchos elige la mirada. De quien madruga a verla, y no del sol, procede —aunque él no se lo crea— la luz que ordena y fija el mundo en sus formas más bellas: ...
GLOSAS EN HOMENAJE A J.G.
Alfredo Buxán
La silenciosa cosecha de todos estos años se agosta en los cajones, envejece conmigo. De tarde en tarde, mi mano se distrae quitándoles el polvo a esos vestigios de emoción que se niegan a morir. Vuelven siempre, sumisos, al anónimo reposo de la espera. Se alinean al azar bajo inseguros rótulos que alivian, como huella...
La espera
San Juan de la Cruz
1 Un pastorcico solo está penado ageno de plazer y de contento y en su pastora puesto el pensamiento y el pecho del amor muy lastimado. 2 No llora por averle amor llagado que no le pena verse así affligido aunque en el coraçón está herido mas llora por pensar que está olbidado. 3 ...
EL PASTORCICO
José Asunción Silva
(De Lord Tennyson.) ¡Oh voces silenciosas de los muertos! Cuando la hora muda y vestida de fúnebres crespones, desfilar haga ante mis turbios ojos sus fantasmas inciertos, sus pálidas visiones... ¡Oh voces silenciosas de los muertos! En la hora que aterra no me llaméis hacia el pasado oscuro, ...
LAS VOCES SILENCIOSAS
Federico García Lorca
Sólo tu corazón caliente, Y nada más. Mi paraíso, un campo Sin ruiseñor Ni liras, Con un río discreto Y una fuentecilla. Sin la espuela del viento Sobre la fronda, Ni la estrella que quiere Ser hoja. Una enorme luz Que fuera Luciérnaga De otra, En un campo de Miradas rotas. Un reposo claro Y allí nue...
Deseo
Garcilaso de la Vega
Escrito está en mi alma vuestro gesto, y cuanto yo escribir de vos deseo; vos sola lo escribisteis, yo lo leo tan solo, que aun de vos me guardo en esto. En esto estoy y estaré siempre puesto; que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo, de tanto bien lo que no entiendo creo, tomando ya la fe por presupuesto. Yo no ...
SONETO V
Vicente García
A veces, te preguntas Qué será de tu vida En caso de que sigas Y sigas solo. Asomado al balcón De la plaza desierta Las horas no son horas, Los días no son días Si nadie los comparte Contigo, si no sientes El calor de otra mano Junto a la tuya. Pero Cómo abrir esa puerta. La que quizá no ...
Solo
Pablo Neruda
Sucede que me canso de ser hombre. Sucede que entro en las sastrerías y en los cines marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro navegando en un agua de origen y ceniza. El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos. Sólo quiero un descanso de piedras o de lana, sólo quiero no ver establecimientos ni jardine...
Walking around
Jorge Luis Borges
Mirar el río hecho de tiempo y agua y recordar que el tiempo es otro río, saber que nos perdemos como el río y que los rostros pasan como el agua. Sentir que la vigilia es otro sueño que sueña no soñar y que la muerte que teme nuestra carne es esa muerte de cada noche, que se llama sueño. Ver en el día o en el...
Arte poética
José Ángel Valente
Entró y se inclinó hasta besarla porque de ella recibía la fuerza. (La mujer lo miraba sin respuesta) Había un espejo humedecido que imitaba la vida vagamente. Se apretó la corbata, el corazón, sorbió un café desvanecido y turbio,explicó sus proyectos para hoy,sus sueños para ayer y sus d...
EL ADIÓS
Pedro Salinas
Quietas, dormidas están, las treinta, redondas, blancas. Entre todas sostienen el mundo. Míralas, aquí en su sueño, como nubes, redondas, blancas, y dentro destinos de trueno y rayo, destinos de lluvia lenta, de nieve, de viento, signos. Despiértalas, con contactos saltarines de dedos rápidos, leves, como a músicas a...
UNDERWOOD GIRLS
Alfredo Lavergne
En las tontas ciudades vírgenes De cada instinto surge una ley... El por fin creo en algo La puerta del psicólogo La cola más coca Los festivales estivales Las melenas analíticas del ferrocarril subterráneo Los hombres imaginados que van a la guerra Los ángeles que nacen para perdonar al soldado. En esas bobas regiones...
Aeropuerto colectivo
Salvador Díaz Mirón
¡Qué radiosa es tu faz blanca y tranquila bajo el dosel de tu melena blonda! ¡Qué abismo tan profundo tu pupila, pérfida y azulada como la onda! El fulgor soñoliento que destella en tus ojos donde hay siempre un reproche viene cual la mirada de la estrella de un cielo ennegrecido por la noche. Tu rojo labio en que ...
A MARGARITA
Odette Alonso
A Dora Al extremo del puente la luz es más intensa enceguece la luz cambia nociones. Las brújulas atrofian su certeza los mapas desdibujan sus contornos la noche apaga la verdad del firmamento. Sólo queda un camino lleva al final del puente. Basta extender las manos y preparar el salto caer hacia el abismo l...
EN EL PUENTE
José Ángel Buesa
Decir adiós... La vida es eso. Y yo te digo adiós, y sigo... Volver a amar es el castigo de los que amaron con exceso. Amar y amar toda la vida, y arder en esa llama. Y no saber por qué se ama... Y no saber por qué se olvida... Coger las rosas una a una, beber un vino y otro vino, y andar y andar por un camino que ...
LA SED INSACIABLE
Luis Cañizal de la Fuente
Alegre y errabundo sales de pozos lóbregos, entras al pañuelo del aire, que te torea, muy considerado, con flámula de seda ligeramente húmeda. Y cuando lo respiras, cuando embistes hacia adentro, bebiendo su sabor a placenta, a plaza lenta, a pureza corrupta, percibes que es verdad, que ahí está el toro ensabanado ...
CARRER DEL POU DOLÇ
Gabriela Mistral
Tú no oprimas mis manos. Llegará el duradero tiempo de reposar con mucho polvo y sombra en los entretejidos dedos. Y dirías: «No puedo amarla, porque ya se desgranaron como mieses sus dedos». Tú no beses mi boca. Vendrá el instante lleno de luz menguada, en que estaré sin labios sobre un mojado suelo. Y dir...
Íntima
Juan Ramón Jiménez
Cada hora mía me parece el agujero que una estrella atraída a mi nada, con mi afán, quema en mi alma. Y ¡ay, cendal de mi vida, agujereado como un paño pobre, con una estrella viva viéndose por cada májico agujero oscuro!
Cada hora mía me parece
Mario Meléndez
Caperucita nunca imaginó que El Lobo la dejaría por otra. Nunca hizo caso de los consejos que en materia amorosa le daba La Abuelita. Por lo que una mañana El Lobo le dijo: "Caperucita, quiero terminar contigo. Ya no me excita perseguirte por el bosque; ya no me agrada disfrazarme de abuelita para que tú me digas tus t...
La otra
Bertolt Brecht
Escapé de los tigres alimenté a las chinches comido vivo fui por las mediocridades.
Epitafio
Gustavo Adolfo Bécquer
Dos rojas lenguas de fuego que a un mismo tronco enlazadas se aproximan y, al besarse, forman una sola llama. Dos notas que del laúd a un tiempo la mano arranca, y en el espacio se encuentran y armoniosas se abrazan. Dos olas que vienen juntas a morir sobre una playa y que al romper se coronan con un penach...
Rima XXIV
Mario Benedetti
Ya sos mayor de edad tengo que despedirte pesimismo años que te preparo el desayuno que vigilo tu tos de mal agüero y te tomo la fiebre que trato de narrarte pormenores del pasado mediato convencerte de que en el fondo somos gallardos y leales y también que al mal ...
Chau pesimismo
José Luis Piquero
Verla partir y amarla como nunca Nicolás Guillén La quise sin querer, sin elegir, contra mí mismo, y ahora que se ha ido saber que está en el mundo no me deja dormir. Estoy perdido. Y recorro su calle a ver si hay suerte, que no me atrevo a llamarla y me juego la tarde en encontrarla, qué sé yo, casualmente. Y no la ...
Canción
Manuel Machado
A Silvio Rebello El hada pequeñita de las piedras preciosas que vive en un coral busca al gnomo que habita la corteza rugosa de un antiguo nogal. Y, juntos, de la mano para hacer travesuras, aquella noche van, como hermana y hermano, por las sendas oscuras de la selva ideal... Detrás va su cortejo de dudas y sospe...
FANTASÍA DE PUCK
Rubén Darío
El alba aún no aparece en su gloria de oro. Canta el mar con la música de sus ninfas en coro y el aliento del campo se va cuajando en bruma. Teje la náyade el encaje de su espuma y el bosque inicia el himno de sus flautas de pluma. Es el momento en que el salvaje caballero se ve pasar. La tribu aúlla y el ligero...
Epitalamio bárbaro
Juan Ramón Mansilla
Levantarse y oír correr el agua en la ducha, el hervor del café. Subir la persiana y ver huir dos pájaros. Salir a la calle y notar el viento en el rostro. No es diferente lo que hallas afuera: un vallado, rosales que rebrotan, una fila de moreras en la acera contraria. Algo que tú ya conoces, nada que presagie pelig...
Amanecer
Dina Posada
Tus manos siempre encuentran en mi piel una senda inexplorada para zarpar con rabiosa gana a la apetecida boca del relámpago carnal tus manos saben evadir la rutina cuando las pienso se humedece mi memoria e impaciente las aguardo
EXPLORADORAS
Claribel Alegría
Cada vez que te amo vida y muerte están presentes: amanecer y noche paraíso sepulcro.
CADA VEZ
Luis de Góngora
Si ya la vista, de llorar cansada, De cosa puede prometer certeza, Bellísima es aquella fortaleza Y generosamente edificada. Palacio es de mi bella celebrada, Templo de Amor, alcázar de nobleza, Nido del Fénix de mayor belleza Que bate en nuestra edad pluma dorada. Muro que sojuzgáis el verde llano, Torres que defe...
A UNA CASA DE CAMPO
Rosalía de Castro
Hora tras hora, día tras día, Entre el cielo y la tierra que quedan Eternos vigías, Como torrente que se despeña Pasa la vida. Devolvedle a la flor su perfume Después de marchita; De las ondas que besan la playa Y que una tras otra besándola expiran Recoged los rumores, las quejas, Y...
HORA TRAS HORA, DÍA TRAS DÍA
Carlos Edmundo de Ory
Si canto soy un cantueso Si leo soy un león Si emano soy una mano Si amo soy un amasijo Si lucho soy un serrucho Si como soy como soy Si río soy un río de risa Si duermo enfermo de dormir Si fumo me fumo hasta el humo Si hablo me escucha el diablo Si miento invento una verdad Si me hundo me Carlos Edmundo
FONEMORAMAS
Justo Braga
¿Recuerdas la playa de Poniente?. Tú, distante de mis ojos, contemplabas los músculos atroces de aquel negro. Esperabas expectante la caída de la tarde. Absorta, mirabas, las olas de la playa de Poniente. El negro, en la distancia, contemplaba a otras bañistas. Eran sirenas varadas en la arena negra de occidente. Hay...
El horizonte
Dámaso Alonso
Tú le diste esa ardiente simetría de los labios, con brasa de tu hondura, y en dos enormes cauces de negrura, simas de infinitud, luz de tu día; esos bultos de nieve, que bullía al soliviar del lino la tersura, y, prodigios de exacta arquitectura, dos columnas que cantan tu armonía. Ay, tú, Señor, le diste esa lad...
ORACIÓN POR LA BELLEZA DE UNA MUCHACHA
Gonzalo Rojas
El dragón es un animal quimérico, yo soy un dragón y te amo, es decir amo tu nariz, la sorpresa del zafiro de tus ojos, lo que más amo es el zafiro de tus ojos; pero lo que con evidencia me muslifica son tus muslos longilíneos cuyo formato me vuela sexo y cisne a la vez aclarándome lo perverso que puede ser la rosa,...
INSTANTÁNEA
Julio Flórez Roa
Cantaba el ruiseñor su serenata. En el nocturno piélago se hundía detrás de la imponente serranía la luna como góndola de plata. Cantaba el ruiseñor su melodía. En mi mente el recuerdo de la ingrata mujer que en llanto mi dolor desata, como un rayo de sol resplandecía. Cantaba el ruiseñor bajo la umbría. Así como l...
SONETO RONDEL
Vicente Aleixandre
Negros de sombra. Caudales de lentitud. Impaciente se esfuerza en armar la luna sobre la sombra sus puentes. (¿De plata? Son levadizos cuando, bizarro, de frente, de sus puertos despegado cruzar el día se siente.) Ahora los rayos desgarran la sombra espesa. Reciente, todo el paisaje se muestra abierto y mudo, evident...
POSESIÓN
Pablo Neruda
Llega el invierno. Espléndido dictado me dan las lentas hojas vestidas de silencio y amarillo. Soy un libro de nieve, una espaciosa mano, una pradera, un círculo que espera, pertenezco a la tierra y a su invierno. Creció el rumor del mundo en el follaje, ardió después el trigo constelado por flores rojas como...
Jardín de invierno
Antonio Machado
La venta de Cidones está en la carretera que va de Soria a Burgos. Leonarda, la ventera, que llaman la Ruipérez, es una viejecita que aviva el fuego donde borbolla la marmita. Ruipérez, el ventero, un viejo diminuto ?bajo las cejas grises, dos ojos de hombre astuto?, contempla silencioso la lumbre del hogar. Se...
Al maestro "Azorín" por su libro Castilla
Juan Ramón Jiménez
Todas las frutas eran de su cuerpo, las flores todas, de su alma. Y venía, y venía entre las hojas verdes, rojas, cobres, por los caminos todos de cuyo fin con árboles desnudos pasados en su fin a otro verdor, ella había salido y eran su casa llena natural. ¿Y a qué venía, a qué venía? Venía sólo a no acabar, a pers...
MENSAJERA DE LA ESTACIÓN TOTAL
Federico García Lorca
Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña. Con la sombra en la cintura ella sueña en su baranda, verde carne, pelo verde, con ojos de fría plata. Verde que te quiero verde. Bajo la luna gitana, las cosas le están mirando y ella no puede mirarlas....
Romance sonámbulo
Byron Espinoza
Yo amaestré a las criaturas que desde el suelo se levantaban hasta tus ojos y permití que inventaras nuevas formas de usar mi cuerpo. Yo puse sobre tu frente al padre al hijo y al espíritu santo pero aun así necesitaba este poema.
Yo amaestré a las criaturas...
Pablo Neruda
Todos me piden que dé saltos, que tonifique y que futbole, que corra, que nade y que vuele. Muy bien. Todos me aconsejan reposo, todos me destinan doctores, mirándome de cierta manera. Qué pasa? Todos me aconsejan que viaje, que entre y que salga, que no viaje, que me muera y que no me muera. No importa. Todos ven l...
El miedo
Marilina Rébora
¡Madre!, clama en voz queda mi ferviente mensaje; ¡madre, mi madre, acude porque te necesito! La voz, primero tierna, va haciéndose salvaje: si al comenzar fue ruego, termina siendo grito. Todo ansias de amor el son de mi lenguaje, salvando las alturas en pos del infinito, desesperante, alcanza, tras impetuoso viaje...
EL MUÑECO
Luis Cernuda
Eras, instante, tan claro. Perdidamente te alejas, dejando erguido al deseo con sus vagas ansias tercas. Siento huir bajo el otoño pálidas aguas sin fuerza, mientras se olvidan los árboles de las hojas que desertan. La llama tuerce su hastío, sola su viva presencia, y la lámpara ya duerme sobre mis ojos en vela. Cuán ...
Eras, instante, tan claro...
Antonio Machado
Anoche cuando dormía soñé ¡bendita ilusión! que una fontana fluía dentro de mi corazón. Dí: ¿por qué acequia escondida, agua, vienes hasta mí, manantial de nueva vida en donde nunca bebí? Anoche cuando dormía soñé ¡bendita ilusión! que una colmena tenía dentro de mi corazón; y las doradas abejas iban fabricando en él,...
Anoche cuando dormía
Octavio Paz
Torre de muros de ámbar, solitario laurel en una plaza de piedra, golfo imprevisto, sonrisa en un oscuro pasillo, andar de río que fluye entre palacios, dulce cometa que me ciega y se aleja... Puente bajo cuyos arcos corre siempre la vida.
Salvas