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87
Ana Istarú
Hoy llevo puesto mi vestido tierno. Y la casa está dorada como un jarro de miel. Hoy, cuando el cielo ascendía de nuevo sobre mi árbol he arrancado de un soplo el único pájaro que tenía. Cuando se alejaba, parecía que el alma se me llenaba de plumas. Y un solo pájaro atravesó la mañana. ...
MI ÚNICO PÁJARO
Víctor Botas
Esta noche, Francesca, tus ojos son dos pájaros y van en vuelo delicado hacia un silencio verde de hondas ramas sin nadie. Vuelo quieto del ibis impasible, del ibis mayestático sobre un Nilo ya apócrifo. Ojos en los que siempre siempre está soñando cosas raras una esmeralda líquida en peligro. Esta noche, Francesca,...
Paolo y Francesca
Antonio Colinas
Esperar junto a este mar (en el que nacieron las ideas) sin ninguna idea. (Y así tenerlas todas). Ser sólo la brisa en la copa del pino grande, el aroma del azahar, la noche de orquídeas en las calas olvidadas. Sólo permanecer viendo el ave que pasa y no regresa; quedar esperando a que el cielo amarillo arda...
FE DE VIDA
Manuel Altolaguirre
A Federico García Lorca Las barcas de dos en dos, como sandalias del viento puestas a secar al sol. Yo y mi sombra, ángulo recto. Yo y mi sombra, libro abierto. Sobre la arena tendido como despojo del mar se encuentra un niño dormido. Yo y mi sombra, ángulo recto. Yo y mi sombra, libro abierto. Y más allá, pesca...
PLAYA
Nicanor Parra
Qué es un antipoeta: Un comerciante en urnas y ataúdes? Un sacerdote que no cree en nada? Un general que duda de sí mismo? Un vagabundo que se ríe de todo Hasta de la vejez y de la muerte? Un interlocutor de mal carácter? Un bailarín al borde del abismo? Un narciso que ama a todo el mundo? Un bromista sangriento Deli...
TEST
Jaime Sabines
Es la sombra del agua y el eco de un suspiro, rastro de una mirada, memoria de una ausencia, desnudo de mujer detrás de un vidrio. Está encerrada, muerta -dedo del corazón, ella es tu anillo-, distante del misterio, fácil como un niño. Gotas de luz llenaron ojos vacíos, y un cuerpo de hojas y alas se fue al rocío. Tóm...
Es la sombra del agua
Lope de Vega
87 Pasando el mar el engañoso toro, volviendo la cerviz, el pie besaba de la llorosa ninfa, que miraba perdido de las ropas el decoro. Entre las aguas y las hebras de oro, ondas el fresco viento levantaba, a quien con los supiros ayudaba del mal guardado virginal tesoro. Cayéronsele a Europa de ...
DE EUROPA Y JÚPITER
Pablo Neruda
EN las arenas de Magallanes te recogimos cansada navegante, inmóvil bajo la tempestad que tantas veces tu pecho dulce y doble desafió dividiendo en sus pezones. Te levantamos otra vez sobre los mares del Sur, pero ahora fuiste la pasajera de lo oscuro, de los rincones, igual al trigo y al me...
A una estatua de proa (elegía)
Luis de Góngora
Diez años vivió Belerma Con el corazón difunto Que le dejó en testamento Aquel francés boquirrubio. Contenta vivió con él, Aunque a mí me dijo alguno Que viviera más contenta Con trescientas mil de juro. A verla vino doña Alda, Viuda del conde Rodulfo, Conde que fue en Normandía Lo que a Jesu Cristo plugo; Y hallá...
Diez años vivió Belerma
Claribel Alegría
Sólo cuando me amas se me cae esta máscara pulida y mi sonrisa es mía y la luna la luna y estos mismos árboles de ahora este cielo esta luz presencias que se abren hasta el vértigo y acaban de nacer y son eternos y tus ojos también nacen con ellos tu mirada tus labios que al nombrarme me descubren. Sólo cuando te amo...
TIEMPO DE AMOR
Juan Ramón Jiménez
¡Su desnudez y el mar! Ya están, plenos, lo igual con lo igual. La esperaba, desde siglos el agua, para poner su cuerpo solo en su trono inmenso. Y ha sido aquí en Iberia. La suave playa céltica se la dio, cual jugando, a la ola del verano. (Así va la sonrisa ¡amor! a la alegría) ¡Sabedlo,...
AHOGADA
Dámaso Alonso
Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas). A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro, y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros, o fluir blandamente la luz de la luna. Y paso largas horas gimi...
INSOMNIO
Luis de Góngora
La desgracia del forzado, Y del corsario la industria, La distancia del lugar Y el favor de la Fortuna, Que por las bocas del viento Les daba a soplos ayuda Contra las cristianas cruces A las otomanas lunas, Hicieron que de los ojos Del forzado a un tiempo huyan Dulce patria, amigas velas, Esperanzas y ventura. Vuelv...
La desgracia del forzado
Nicolás Guillén
Con el círculo ecuatorial ceñido a la cintura como a un pequeño mundo, la negra, la mujer nueva, avanza en su ligera bata de serpiente. Coronada de palmas como una diosa recién llegada, ella trae la palabra inédita, el anca fuerte, la voz, el diente, la mañana y el salto. Chorro de sangre joven bajo un pedazo de pi...
MUJER NUEVA
Antonio Machado
Leyendo un claro día mis bien amados versos, he visto en el profundo espejo de mis sueños que una verdad divina temblando está de miedo, y es una flor que quiere echar su aroma al viento. El alma del poeta se orienta hacia el misterio. Sólo el poeta puede mirar lo que está lejos dentro del alma, en turbio ...
Introducción a los sueños
David Escobar Galindo
Verdinegra es la piedra, como siempre. Transparente es el agua, como nunca. ¿Podría imaginarse algún riachuelo que se olvidara en la sed del día? Entre el nunca y el siempre hay una alianza. Entre el siempre y el nunca está el abismo.
Verdinegra es la piedra
Antonio Colinas
Dejadme dormir en estas laderas sobre las piedras del tiempo, las piedras de la sangre helada de mis antepasados: la piedra-musgo, la piedra-nieve, la piedra-lobo. Que mis ojos se cierren en el ocaso salvaje de los palomares en ruinas y de los encinares de hierro. Sólo quiero poner el oído en la piedra para escuchar ...
REGRESO A PETAVONIUM
José Ángel Buesa
Quizás estando sola, de noche, en tu aposento oirás que alguien te llama sin que tu sepas quién y aprenderás entonces, que hay cosas como el viento que existen ciertamente, pero que no se ven... Y también es posible que una tarde de hastío como florece un surco, te renazca un afán y aprenderás entonces que hay cosas...
POEMA DE LAS COSAS
Ángel González
Yo lo noto: cómo me voy volviendo menos cierto, confuso, disolviéndome en aire cotidiano, burdo jirón de mí, deshilachado y roto por los puños. Yo comprendo: he vivido un año más, y eso es muy duro. ¡Mover el corazón todos los días casi cien veces por minuto! Para vivir un año es necesario morirse muchas veces much...
CUMPLEAÑOS
Juan Liscano
Buda se equivocó. La causa del dolor no es el deseo sino la carencia que motiva el deseo. JUAN EDUARDO CIRLOT ¡Sí! es necesidad, por eso tan real, surtiendo adentro, recreando lo creado, persistencia indefinible juntando expectación y carencia, algo abstracto, fuera de consumo, inconsumible, llamada confundida con...
CARENCIA
Juan de Salinas
El que eligió en el jardín el jazmín, no fue discreto, que no tiene olor perfeto si se marchita el jazmín. Mas la rosa hasta su fin, porque aun su morir se alabe, tiene olor más dulce y suave, fragancia más olorosa: luego mejor es la rosa y el jazmín menos süave. Tú, que rosa y jazmín ves, eliges la pompa breve del ...
EN ALABANZA DE LA ROSA
Jorge Luis Borges
Lunas, marfiles, instrumentos, rosas, lámparas y la línea de Durero, las nueve cifras y el cambiante cero, debo fingir que existen esas cosas. Debo fingir que en el pasado fueron Persépolis y Roma y que una arena sutil midió la suerte de la almena que los siglos de hierro deshicieron. Debo fingir las armas y l...
El enamorado
Juan Ramón Jiménez
¡Cuánto infinito abarcado desde esta piedra del mundo! No estoy en el «desde aquí», sino en el «ya de lo último».
FRENTE
Gabriela Mistral
Esta agua medrosa y triste, como un niño que padece, antes de tocar la tierra desfallece. Quieto el árbol, quieto el viento, ¡y en el silencio estupendo, este fino llanto amargo cayendo! El cielo es como un inmenso corazón que se abre, amargo. No llueve: es un sangrar lento y largo. Dentro del hogar, los h...
La lluvia lenta
Octavio Paz
Bajo las rotas columnas, entre la nada y el sueño, cruzan mis horas insomnes las sílabas de tu nombre. Tu largo pelo rojizo, relámpago del verano, vibra con dulce violencia en la espalda de la noche. Corriente oscura del sueño que mana entre rüinas y te construye de nada: amargas trenzas, olvido, húmeda co...
Monólogo
José María Gabriel y Galán
¿Qué tendrá la hija del sepulturero que con asco la miran los mozos, que las mozas la miran con miedo? Cuando llega el domingo a la plaza y está el bailoteo como el Sol de alegre, vivo como el fuego, no parece sino que una nube se atraviesa delante del cielo; no parece sin...
¿QUÉ TENDRÁ?
Julio Herrera y Reissig
LA DANZA DE LOS MESES Y DE LAS HORAS GALANTERÍAS ETERNAS Decoración: La sala semeja una floresta Unos faunos sensuales persiguen a una driada, Cantos de aves sinfónicas hace vibrar la orquesta. (Pajes, Arqueros, Duendes y gente uniformada.) Los Dioses del Olympo todos se hallan presentes. (Emblemas, jeroglífi...
LA GRAN SOIRÉE DE LA ELEGANCIA
Carlos Edmundo de Ory
He vuelto ahora sin saber por qué a estar triste más triste que un tintero Triste no soy o si lo soy no sé la maldita razón porque no quiero He vuelto ahora sin saber por qué a estar triste en las calles de mi raza He vuelto a estar más triste que un quinqué más triste que una taza Estoy sentado ahora en un café y ...
EN UN CAFÉ
Pablo Neruda
Cien sonetos de amor Ay de mí, ay de nosotros, bienamada, sólo quisimos sólo amor, amarnos, y entre tantos dolores se dispuso sólo nosotros dos ser malheridos. Quisimos el tú y yo para nosotros, el tú del beso, el yo del pan secreto, y así era todo, eternamente simple, hasta que el odio entró por la ventana. O...
Cien sonetos de amor
Infantiles
Madre, madre, tú me besas, pero yo te beso más, y el enjambre de mis besos no te deja ni mirar... Si la abeja se entra al lirio, no se siente su aletear. Cuando escondes a tu hijito ni se le oye respirar... Yo te miro, yo te miro sin cansarme de mirar, y qué lindo niño veo a tus ojos asomar... El estanque copia todo l...
Caricia
Pablo Neruda
20 poemas de amor y una canción desesperada Juegas todos los días con la luz del universo. Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua. Eres más que esta blanca cabecita que aprieto como un racimo entre mis manos cada día. A nadie te pareces desde que yo te amo. Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas. Q...
20 poemas de amor y una canción desesperadaPoema 14
Toni García Arias
Nos volvemos ciegos el día que no nace para nosotros y en la oscuridad de ese incierto amanecer la sed y el agua serán la misma cosa. Habrán de saberse por un igual la pasión y la agonía, la huella y el pie que traza rutas en cada paso, se perderán también tu blusa y mis manos, mi boca y tu risa. Amaneceremos en a me...
Ciegos
Blanca Andreu
Cinco poemas para abdicar, para que sean un destello terrestre en mi tránsito mientras el vaivén de mi cuerpo me dote de viejo sueño y tenga un altar adornado, mientras mis ojos suspendan la aspersión del líquido más breve, abandonen su aire lacustre y ...
CINCO POEMAS PARA ABDICAR
Miguel de Unamuno
Corral de muertos, entre pobres tapias, hechas también de barro, pobre corral donde la hoz no siega, sólo una cruz, en el desierto campo señala tu destino. Junto a esas tapias buscan el amparo del hostigo del cierzo las ovejas al pasar trashumantes en rebaño, y en ellas rompen de la vana historia, como las ol...
En un cementerio de lugar castellano
Genaro Ortega Gutiérrez
Un buen día, las cosas se fueron por otros derroteros, y el vientre se te quedó tapizado de polvo y de desidia. Las circunstancias que envolvieron tu embelesamiento te colocan en el umbral de un prodigioso y complejo retablo, donde las palabras curan la pasión como cualquier otra deformación profesional. Acaso la extra...
Erupción nasal
Juan Ramón Jiménez
Tira la piedra de hoy, olvida y duerme. Si es luz, mañana la encontrarás ante la aurora, hecha sol.
EL RITMO
Delfina Acosta
¿Faltar a mi deber? Jamás, amado, pues si te fuera infiel ¿con cuál marido tendría yo las bodas más hermosas, que no sean ésas que pasé contigo? He puesto petición en boca mía, y tú con pronto sí me has respondido aquella noche en que cayó el sereno y había un cielo, y un primer rocío. Fue desde entonces nuestro amor ...
Las bodas con Jesús
Delfina Acosta
¿Te acuerdas de la vida, la otra vida de pasos espantados, de los huesos de aquel ciprés creciendo con nosotros? ¡Cuán niños en la niebla de otros reinos! Volver a aquella edad, reír a costa de nuestro susto en tantos cementerios. Hallar morada en boca de aquel lobo, que aquella nana de imposibles cuentos, para dormir,...
La otra vida
Felipe Benítez Reyes
Hay algo de inexacto en los recuerdos: una línea difusa que es de sombra, de error favorecido. Y si la vida en algo está cifrada, es en esos recuerdos precisamente desvaídos, quizás remodelados por el tiempo con un arte que implica ficción, pues verdadera no puede ser la vida recor...
VALOR DEL PASADO
Rafael Alberti
Adonde el viento, impávido, subleva torres de luz contra la sangre mía, tú, billete, flor nueva, cortada en los balcones del tranvía. Huyes, directa, rectamente liso, en tu pétalo un nombre y un encuentro latentes, a ese centro cerrado y por cortar del compromiso. Y no arde en ti la...
MADRIGAL AL BILLETE DE TRANVÍA
Gonzalo Rojas
Me arranco las visiones y me arranco los ojos cada día que pasa. No quiero ver ¡no puedo! ver morir a los hombres cada día. Prefiero ser de piedra, estar oscuro, a soportar el asco de ablandarme por dentro y sonreír a diestra y siniestra con tal de prosperar en mi negocio. No tengo otro negocio que estar aquí dicien...
CONTRA LA MUERTE
Juan Ramón Jiménez
¿Cómo era, Dios mío, cómo era? —¡Oh corazón falaz, mente indecisa!— ¿Era como el pasaje de la brisa? ¿Como la huida de la primavera? Tan leve, tan voluble, tan lijera cual estival villano... ¡Sí! Imprecisa como sonrisa que se pierde en risa... ¡Vana en el aire, igual que una bandera! ¡Bandera, sonreír, vilano, alad...
RETORNO FUGAZ
Ángel González
La lágrima fue dicha. Olvidemos el llanto y empecemos de nuevo, con paciencia, observando a las cosas hasta hallar la menuda diferencia que las separa de su entidad de ayer y que define el transcurso del tiempo y su eficacia. ¿A qué llorar por el caído fruto, por el fracaso de ese deseo hondo, compacto como un gran...
NADA ES LO MISMO
Rubén Darío
Margarita está linda la mar, y el viento, lleva esencia sutil de azahar; yo siento en el alma una alondra cantar; tu acento: Margarita, te voy a contar un cuento: Esto era un rey que tenía un palacio de diamantes, una tienda hecha de día y un rebaño de elefantes, un kiosko de malaquita, un gran manto de t...
A Margarita Debayle
Fray Luis de León
Aquí yacen de Carlos los despojos: la parte principal volvióse al cielo, con ella fue el valor; quedóle al suelo miedo en el corazón, llanto en los ojos.
EPITAFIO AL TÚMULO DEL PRÍNCIPE DON CARLOS
Lope de Vega
Pastor que con tus silbos amorosos me despertaste del profundo sueño, Tú que hiciste cayado de ese leño, en que tiendes los brazos poderosos, vuelve los ojos a mi fe piadosos, pues te confieso por mi amor y dueño, y la palabra de seguirte empeño, tus dulces silbos y tus pies hermosos. Oye, pastor, pues por amores m...
Pastor que con tus silbos amorosos
Luis de Góngora
Cosas, Celalba mía, he visto extrañas: Cascarse nubes, desbocarse vientos, Altas torres besar sus fundamentos, Y vomitar la tierra sus entrañas; Duras puentes romper, cual tiernas cañas; Arroyos prodigiosos, ríos violentos, Mal vadeados de los pensamientos, Y enfrenados peor de las montañas; Los días de Noé, gentes...
Cosas, Celalba mía, he visto extrañas
José Antonio Labordeta
de Emilio Gastón Hoy me he dado de bruces con tu ángel, borracho en una tasca: Olivitas rellenas, chorizo riojano, tinto de Cariñena. Burocráticamente hablando, tu ángel se ha hecho ficha de señor que revienta en los tranvías, mientras tú, soldado de hace años, marivioleas por el campo con tus hijos. Duélete todo, ...
Tercer recuerdo
Gabriela Mistral
Me encontré a este niño cuando al campo iba: dormido lo he hallado en unas espigas... O tal vez ha sido cruzando la viña: al buscar un pámpano topé su mejilla... Y por eso temo, al quedar dormida, se evapore como la helada en las viñas...
Hallazgo
Toni García Arias
En todos los puertos habita una prolongación de mí –ojos, piel, sístole, diástole, labios para un beso- que nace o muere cada día. Son ojos, piel, puerto, travesía, de los pequeños dioses indígena...
Todos los puertos II
Rubén Izaguirre Fiallos
Ya para dormir, Rubén ha puesto sus sueños sobre la cama y, muy serio, me ha dicho: -Papá, cuídelos, que nadie me los toque, mire que aún no los termino. Yo, ya vengo, sólo voy a tomar un poco de agua, porque esta noche, les he prometido, llevarlos a conocer el mar.-
II
Mario Benedetti
1 La caricia es un lenguaje si tus caricias me hablan no quisiera que se callen 2 La caricia no es la copia de otra caricia lejana es una nueva versión casi siempre mejorada 3 Es la fiesta de la piel la caricia mientras dura y cuando se aleja deja ...
Informe sobre caricias
Paz Díez Taboada
Por un largo camino en donde el viento aúlla, hace tiempo que arrastro el fardo de los sueños rotos y apolillados, que me eché sobre el hombro como un viejo mantón de enmarañados flecos. Aunque ya hinchado, engrosa sin cesar devorando tesoros, locuras y proyectos que nunca se alzarán hasta la altura de la ola inestable...
El fardo
Teresa Domingo Català
Es la oscuridad asentada por los resquicios de la sombra, con esos peces que siembran pan de pétalos noctámbulos. Los peces rodean el istmo de las manos candentes. Extrañan la ausencia de los cuerpos.
Los peces
Fa Claes
Todo el proscenio fuera de Rijmenam, por todas partes salpicones, proyectil de flores taladradoras, luminosas, sacacorchos hecho de estallido tras estallido, cielo lleno de piel restallante, salpicadura de sangre. Bala, cohete, misil, alto, más alto, altísimo, a codazos y patadas encarna estridentemente el cliché: com...
Proscenio
Pablo Neruda
NUESTRA tierra, ancha tierra, soledades, se pobló de rumores, brazos, bocas. Una callada sílaba iba ardiendo, congregando la rosa clandestina, hasta que las praderas trepidaron cubiertas de metales y galopes. Fue dura la verdad como un arado. Rompió la tierra, estableció el deseo, hundió sus propagandas germi...
América insurrecta (1800)
Marilina Rébora
Madre, ¿puedo pintar la luna de escarlata? ¿O con vestido rosa, orlado de violeta? ¡Pues, noche a noche, sale insulsa y timorata, sin nada de color que la avive, coqueta! ¿Por qué será la luna, siempre luna de plata, camafeo de hielo, el pálido planeta, la doncella de nieve a la que se retrata en blanco, si pintor, ...
QUIERO PINTAR LA LUNA
Garcilaso de la Vega
Clarísimo marqués, en quién derrama el cielo cuanto bien conoce el mundo; si el gran valor en que el sujeto fundo, y al claro resplandor de nuestra llama arribare mi pluma, y do la llama la voz de vuestro nombre alto y profundo, seréis vos solo eterno y sin segundo, y por vos inmortal quien tanto os ama. Cuanto del...
SONETO XXI
Luis de Góngora
Undosa tumba da al farol del día Quien ya cuna le dio a la hermosura, Al Sol que admirará la edad futura, Al esplendor augusto de María. Real, pues, ave, que la región fría De Arcturo corona, esta luz pura Solicita no sólo, más segura A tanta lumbre vista y pluma fía. Bebiendo rayos en tan dulce esfera, Querrá el A...
DEL CASAMIENTO QUE PRETENDIÓ EL PRÍNCIPE DE GALES
Ángel González
Mientras tú existas, mientras mi mirada te busque más allá de las colinas, mientras nada me llene el corazón, si no es tu imagen, y haya una remota posibilidad de que estés viva en algún sitio, iluminada por una luz—cualquiera... Mientras yo presienta que eres y te l...
MIENTRAS TÚ EXISTAS
Julia de Burgos
¿Qué es lo que esperan? ¿No me llaman? ¿Me han olvidado entre las yerbas, mis camaradas más sencillos, todos los muertos de la tierra? ¿Por qué no suenan sus campanas? Ya para el salto estoy dispuesta. ¿Acaso quieren más cadáveres de sueños muertos de inocencia? ¿Acaso quieren más escombros de más goteadas primaveras,...
Dadme mi número
Roque Dalton
Para B. H. El último vagón ha matado al cisne… Su mayor enemigo fue la mancha de barro y he aquí que hoy sus estertores anegan de suciedad los trajes de los traseúntes. Los niños ríen y traen varitas agudas para rematarlo a estocadas.
BALLET
Ángel González
Deja para mañana lo que podrías haber hecho hoy (y comenzaste ayer sin saber cómo). Y que mañana sea mañana siempre; que la pereza deje inacabado lo destinado a ser perecedero; que no intervenga el tiempo, que no tenga materia en que ensañarse. Evita que mañana te deshaga todo lo que tu mismo pudiste no haber hech...
QUÉDATE QUIETO
David Escobar Galindo
Las aguas pasan bajo el puente, sin recordar a Heráclito. Han fluido así desde que el río es río, sin cesar de medirse con la fatalidad del mar que las aguarda. Desde lo alto del puente, un niño de la mano de un anciano contempla el tránsito del agua. El anciano imagina que son las mismas aguas de su infancia. El niñ...
Las aguas pasan bajo el puente
Rubén Darío
Jesús, incomparable perdonador de injurias, óyeme; Sembrador de trigo, dame el tierno pan de tus hostias; dame, contra el sañudo infierno, una gracia lustral de iras y lujurias. Dime que este espantoso horror de la agonía que me obsede, es no más de mi culpa nefanda, que al morir hallaré la luz de un nuevo día ...
Spes
Marilina Rébora
Alguien dijo que recuerdas un niñito de Murillo, y en verdad que lo pareces por tu gracia y por tus rizos. Tienes cabellos castaños, ensortijados y finos con algo de oro en las sienes, como si fuera rocío. La tez pálida y morena, negros ojos expresivos que miran llenos de asombro, como miran los del niño. Estabas con...
A MI HIJO
Juan Ramón Jiménez
La muerte es sólo un reposo, más que el sueño. De ella, un día —¡aurora augusta y completa!—, saldremos fuertes, exactos, para un vivir tan eterno como ella, para un trabajo inmortal.
La muerte es sólo un reposo
Aurelio González Ovies
Y es que aunque nada puede detenerse, he sido tan feliz que es suficiente. Bajo la tarde, aquí, recuerdo ahora la vida transcurriendo como fruta brillante. Las fieles golondrinas girando hasta la cuadra y el olor de la hierba. -Mi madre era tan joven...- Existió todo en mí. El cariño y la infancia como un pan abundant...
Escena de casa
Federico García Lorca
A las cinco de la tarde. Eran las cinco en punto de la tarde. Un niño trajo la blanca sábana a las cinco de la tarde. Una espuerta de cal ya prevenida a las cinco de la tarde. Lo demás era muerte y sólo muerte a las cinco de la tarde. El viento se llevó los algodones a las cinco de la tarde. Y el óxido sembr...
La cogida y la muerte
Gonzalo Rojas
Siempre estará la noche, mujer, para mirarte cara a cara, sola en tu espejo, libre de marido, desnuda con la exacta y terrible realidad del gran vértigo que te destruye. Siempre vas a tener tu noche y tu cuchillo, y el frívolo teléfono para escuchar mi adiós de un solo tajo. Te juré no escribirte. Por eso estoy llam...
RETRATO DE MUJER
Iván Tubau
Lo que eres me distrae de lo que dices. PEDRO SALINAS Lo descubrí hace años en Ibiza: no eres la que habla conmigo como las profesoras, la que dice palabras como estratigrafía, sobredimensionar y propósitos lúdicos, sino la que recorre mis recovecos tibios con una mano sabia y amable siempre húmeda, la que impreg...
NO ERES LO QUE DICES
Miguel Hernández
Alza, toro de España: levántate, despierta. Despiértate del todo, toro de negra espuma, que respiras la luz y rezumas la sombra, y concentras los mares bajo tu piel cerrada. Despiértate. Despiértate del todo, que te veo dormido, un pedazo del pecho y otro de la cabeza: que aún no te has despertado como despierta un...
LLAMO AL TORO DE ESPAÑA
Nacho Buzón
no sé que me da más pena la muerte o la pena de muerte
hay pena penita pena
Sor Juana Inés de la Cruz
¿En perseguirme, mundo, qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas? Yo no estimo tesoros ni riquezas, y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi entendimiento que no mi entendimiento en las riquezas. Y no estimo hermo...
QUÉJASE DE LA SUERTE
Blanca Andreu
A Miguel Lodeiro Navego sobre trigo celeste entre hierbas azules por los campos marinos. Aquí son gaviotas las tórtolas y el mirlo, cormorán. Los que labran estos húmedos surcos de color verde o índigo recogen plata si siembran sueños o deseos de volver al hogar.
HOMBRES DE LOS OCÉANOS
Pablo Neruda
HOY que es el cumpleaños de mi hermana, no tengo nada que darle, nada. No tengo nada, hermana. Todo lo que poseo siempre lo llevo lejos. A veces hasta mi alma me parece lejana. Pobre como una hoja amarilla de otoño y cantor como un hilo de agua sobre una huerta: los dolores, tú sabes cómo me caen todos como al camino ...
Hoy, que es el cumpleaños de mi hermana
Delfina Acosta
Si tú a morir te fueras, si las mantas muy frías se quedaran en tu lecho, yo no te llevaría flores tristes en donde estés. Le pediré a los cuervos y al ruiseñor que no me condenaran a ir desolada y pálida a tu encuentro. Pañuelo de cenizas cubriría la forma sin color de mis cabellos. Llegabas a la cita apresurado en b...
Hipótesis
Hilario Barrero
Para Susana Reisz ...es un querer saber todo lo tuyo X. Villaurrutia Lo más que acertarán, después de haber sabido de este amor, será que hubo dos nombres que se amaban mordisco y dentellada, nieve y niebla floridas, dos cuerpos belicosos en constante batalla por ser uno, tu pupila cazando mi ca...
Cors e cor"
Dulce María Loynaz
No era bueno quererla; por los ojos le pasaban a veces como nieblas de otros paisajes: No tenían color sus ojos; eran fríos y turbios como ventisqueros... No era bueno quererla... Adormecía con su voz lejana, con sus palabras quietas que caían sin ruido, semejantes a escarcha ligera de marzo en las primeras rosas, s...
LA EXTRANJERA
Julio Herrera y Reissig
Un gran salón. Un trono. Cortinas. Graderías. (Adonis ríe con Eros de algo que ha visto en Aspasia) Las lunas de los espejos muestran sus pálidos días, Y hay en el techo y la alfombra mil panoramas de Asia. Las lámparas se consumen en amarillas lujurias, Y las estufas se encienden en pubertades de fuego; (Entran Sát...
FIESTA POPULAR DE ULTRATUMBA
Manuel Acuña
DOLORA A Lola Iba llorando la Ausencia con el semblante abatido cuando se encontró en presencia del Olvido, que al ver su faz marchitada, le dijo con voz turbada: sin colores, —«Ya no llores niña bella, ya no llores, que si tu contraria estrella te oprime incansable y ruda, yo te prometo mi ayuda contra tu mal y...
LA AUSENCIA DEL OLVIDO
Gonzalo Rojas
Bonito el color del pelo de esta señorita, bonito el olor a abeja de su zumbido, bonita la calle, bonitos los pies de lujo bajo los dos zapatos áureos, bonito el maquillaje de las pestañas a las uñas, lo fluvial de sus arterias espléndidas, bonita la physis y la metaphysis de la ondulación, bonito el metro setenta de...
ORQUÍDEA EN EL GENTÍO
Luis Benítez
Azules, de bárbaro. Hoy cantan para ti los suaves trinos y en el taller literario adelgaza la voz el papagayo: conmovida endulza las Grandes Miradas su lección de confitero. De este lado rezamos por ti hincados ante un lobo: que la bella ciencia es una habitación que da a lo oscuro y el hombre, ese acertado inconstante...
Los ojos de Rimbaud
Francisco Álvarez
Ah, las manos, tus manos, cómo extraño la suavidad, la firme contextura, su roce de caderas y cintura, y los sondeos íntimos del baño. Intento duplicar cada peldaño trepando palmo a palmo mi estatura, y al ver que no eres tú quien lo procura me siento causa de mi propio engaño. Vuelvan tus manos, ráfagas febriles...
TUS MANOS
Manuel Gutiérrez Nájera
(1884) En dulce charla de sobremesa, mientras devoro fresa tras fresa, y abajo ronca tu perro Bob, te haré el retrato de la duquesa que adora a veces al duque Job. No es la condesa de Villasana caricatura, ni la poblana de enagua roja, que Prieto amó; no es la criadita de pies nudosos, ni la que sueña con ...
LA DUQUESA JOB
Lope de Vega
Dulce Señor, mis vanos pensamientos fundados en el viento me acometen, pero por más que mi quietud inquieten no podrán derribar tus fundamentos. No porque de mi parte mis intentos seguridad alguna me prometen para que mi flaqueza no sujeten, ligera más que los mudables vientos. Mas porque si a mi voz, Señor, se inc...
Dulce Señor, mis vanos pensamientos
Xavier Villaurrutia
En medio de un silencio desierto como la calle antes del crimen sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte en esta soledad sin paredes al tiempo que huyeron los ángulos en la tumba del lecho dejo mi estatua sin sangre para salir en un momento tan lento en un interminable descenso sin brazos que tender sin de...
NOCTURNO EN QUE NADA SE OYE
Blas de Otero
Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte, al borde del abismo, estoy clamando a Dios. Y su silencio, retumbando, ahoga mi voz en el vacío inerte. Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando solo. Arañando sombras para verte. Alzo la mano, y...
HOMBRE
Lope de Vega
Cuando en mis manos, Rey eterno, os miro, y la cándida víctima levanto, de mi atrevida indignidad me espanto y la piedad de vuestro pecho admiro. Tal vez el alma con temor retiro, tal vez la doy al amoroso llanto, que arrepentido de ofenderos tanto con ansias temo, y con dolor suspiro. Volved los ojos a mirarme hum...
TEMORES EN EL FAVOR
José Gautier Benítez
¡Borinquen!, nombre al pensamiento grato como el recuerdo de un amor profundo; bello jardín de América el ornato, siendo el jardín América del mundo. Perla que el mar de entre su concha arranca al agitar sus ondas placenteras; garza dormida entre la espuma blanca del níveo cinturón de tus riberas. Tú que das a la b...
CANTO A PUERTO RICO
Jorge Riechmann
Me han hablado del poeta que se arroja ácido a la cara durante los recitales y escribe en el cielo preprogramado de California con humo de aeroplanos y me impresiona la calidad de esta ética laboral tan a la altura de nuestros tiempos de paleocapitalismo posmoderno: todo por la patria por el patrón por el poder por...
VERWISCH DIE SPUREN
en español
En nuestro Aniversario de Bodas en reconocimiento a ti, mi Amor: Por ser así tan especial para mí. Por llenar mi existencia de dicha. Por enseñarme que el verdadero amor se compone de tristezas y alegrías. Tú eres y serás siempre el verdadero amor de mi vida.
Aniversario de bodas
Antonio Machado
La tarde caía triste y polvorienta. El agua cantaba su copla plebeya en los cangilones de la noria lenta. Soñaba la mula ¡pobre mula vieja!, al compás de sombra que en el agua suena. La tarde caía triste y polvorienta. Yo no sé qué noble, divino poeta, unió a la amargura de la eterna rueda la dulce arm...
La noria
Carmen Conde Abellán
¡Qué sorpresa tu cuerpo, qué inefable vehemencia! Ser todo esto tuyo, poder gozar de todo sin haberlo soñado, sin que nunca un ligero esperar prometiera la dicha. Esta dicha de fuego que vacía tu testa, que te empuja de espaldas, te derriba a un abismo que no tiene medida ni fondo. ¡Abismo y solo abismo de ti hasta l...
PRIMER AMOR
Pablo Neruda
El viento es un caballo: óyelo cómo corre por el mar, por el cielo. Quiere llevarme: escucha cómo recorre el mundo para llevarme lejos. Escóndeme en tus brazos por esta noche sola, mientras la lluvia rompe contra el mar y la tierra su boca innumerable. Escucha como el viento me llama galopando para llevar...
El viento en la isla
Gerardo Diego
Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes. Duermes. No. No lo sabes. Yo en desvelo, y tú, inocente, duermes bajo el cielo. Tú por tu sueño, y por el mar las naves. En cárceles de espacio, aéreas llaves te me encierran, recluyen, roban. Hielo, cristal de aire en mil hojas. No. No hay vuelo que alce hasta ti las alas de mis...
INSOMNIO
Atahualpa Yupanqui
Si una guitarra triste me dijera que no quiere morir entristecida, me pondría a rezar sobre su herida con tal de recobrar su primavera. Si un triste trovador hoy me pidiera un poquito de luz para su vida, toda la selva en fuego convertida para su corazón yo le ofreciera. Mas, de poco valió la proclamada pujanza de mi...
Si una guitarra triste...
Gerardo Diego
Torerillo en Triana, frente a Sevilla. Cántale a la sultana tu seguidilla. Sultana de mis penas y mi esperanza. Plaza de las Arenas de la Maestranza. Arenas amarillas, palcos de oro. Quién viera a las mulillas llevarme el toro. Relumbrar de faroles por mí encendidos. Y un ...
TORERILLO EN TRIANA
Federico García Lorca
Por la calle brinca y corre caballo de larga cola, mientras juegan o dormitan viejos soldados de Roma. Medio monte de Minervas abre sus brazos sin hojas. Agua en vilo redoraba las aristas de las rocas. Noche de torsos yacentes y estrellas de nariz rota aguarda grietas del alba para derrumbarse toda. De cua...
Romance Histórico I
Gustavo Adolfo Bécquer
Cuando entre la sombra oscura, perdida una voz murmura turbando su triste calma, si en el fondo de mi alma la oigo dulce resonar, dime: ¿es que el viento en sus giros se queja, o que tus suspiros me hablan de amor al pasar? Cuando el sol en mi ventana rojo brilla a la mañana, y mi amor tu sombra evoca, si e...
Rima XXVIII