author
stringlengths
6
37
content
stringlengths
2
21.7k
title
stringlengths
1
87
David Escobar Galindo
La rosa muerta mira a través del cristal el grávido paisaje La rosa viva observa a través del cristal la estancia sola. La rosa muerta sigue viva en la cruz de las nubes. La rosa viva está encerrada en la celosa paz del tiempo. La rosa muerta sueña con su fuerza viviente. La rosa viva asume la devoción del salmo. Por...
La rosa muerta mira
Jordi Doce
Abro la puerta, y el olor del agua al horadar la tierra entra en la sala: lento vapor que liga el aire y deja una semilla de alegría en la piel: pasan las horas, la lluvia no remite, la semilla se ha vuelto tallo y se enrosca en torno a mi cuerpo; afuera llueve, pero un sol se alza ante mis ojos...
Árbol
José Asunción Silva
Era un poeta lírico, grandioso y sibilino que le hablaba a la tierra una tarde de invierno, frente a una posada y al volver de un camino: —¡Oh madre, oh tierra! —díjole—, en tu girar eterno nuestra existencia efímera tal parece que ignoras. Nosotros esperamos un cielo o un infierno, sufrimos o gozamos en nuestras bre...
LA RESPUESTA DE LA TIERRA
Salvador Díaz Mirón
Si en tus jardines, cuando yo muera, cuando yo muera, brota una flor; si en un celaje ves un lucero, ves un lucero que nadie vio; y llega una ave que te murmura, que te murmura con dulce voz, abriendo el pico sobre tus labios, lo que en un tiempo te dije yo: aquel celaje y el ave aquella, y aquel lucero y aquella flo...
MÍSTICA
Antonia Álvarez Álvarez
Se ha de cruzar el puente para alcanzar la orilla donde la vida arde, se ha de matar la sombra con la espada del labio... ¡Y te nombro cobarde! Se ha de cegar la noche para alumbrar el alba donde el amor se expande, se ha de cubrir el llanto con ternura infinita... ¡Y te nombro cobarde! Se ha de mirar la vida, para v...
Pasiva refleja
Federico García Lorca
Camina Don Boyso mañanita fría a tierra de moros a buscar amiga. Hallóla lavando en la fuente fría. ?¿Qué haces ahí, mora, hija de judía? Deja a mí caballo beber agua fría. ?Reviente el caballo y quien lo traía, que yo no soy mora ni hija de judía. Soy una cristiana que aquí estoy cativa. ?Si fueras cr...
Romance de Don Boyso
Garcilaso de la Vega
Hermosas ninfas, que, en el río metidas, contentas habitáis en las moradas de relucientes piedras fabricadas y en columnas de vidrio sostenidas; agora estéis labrando embebecidas o tejiendo las telas delicadas, agora unas con otras apartadas contándoos los amores y las vidas: dejad un rato la labor, alzando vuestra...
SONETO XI
María Eugenia Caseiro
“Hay un lugar que yo me sé en este mundo, nada menos...” Vallejo Se le fueron los zapatos a perecer en el afán y por el uso perdieron por el uso no encontraron señales, y e...
A la vida soñada quemando el sol de los espejos
José Antonio Labordeta
Acuérdate de cuando fuimos niños los turbios niños de cuando fuimos vivos por pura complacencia del destino. Mudos. Turbios niños Callados cuando fuimos niños Creciendo silenciosamente educados. Nunca fuimos realmente niños en mitad del dolor amargo de las...
Acuérdate
José María Hinojosa
Este brazo de fuego quemaba mi costado recubierto de brotes plenos de savia verde cuando tu cabellera fue de piedra en el viento y mis sueños se abrían en pétalos de carne. Estos aires de fuego derretirán la nieve lejana de los polos al cuajar en el árbol nuestros dos corazones.
EL FUEGO CALCINA NUESTRAS CARNES
Andrés Bello
I Ve a rezar, hija mía. Ya es la hora de la conciencia y del pensar profundo: cesó el trabajo afanador y al mundo la sombra va a colgar su pabellón. Sacude el polvo el árbol del camino, al soplo de la noche; y en el suelto manto de la sutil neblina envuelto, se ve temblar el viejo torreón. ¡Mira su ruedo de cambiante ...
La oración por todos
Antonio Machado
Al fin, una pulmonía mató a don Guido, y están las campanas todo el día doblando por él: ¡din-dan! Murió don Guido, un señor de mozo muy jaranero, muy galán y algo torero; de viejo, gran rezador. Dicen que tuvo un serrallo este señor de Sevilla; que era diestro en manejar el caballo y un maestro en refres...
Llanto de las virtudes y coplas...
Rubén Darío
El ave azul del sueño sobre mi frente pasa: tengo en mi corazón la primavera y en mi cerebro el alba. Amo la luz, el pico de la tórtola, la rosa y la campánula, el labio de la virgen y el cuello de la garza. !Oh, Dios mío, Dios mío!... Sé que me ama... Cae sobre mi espíritu la noche negra y trágica; busco ...
Rimas XIV
Luis Cernuda
Donde habite el olvido, En los vastos jardines sin aurora; Donde yo sólo sea Memoria de una piedra sepultada entre ortigas Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios. Donde mi nombre deje Al cuerpo que designa en brazos de los siglos, Donde el deseo no exista. En esa gran región donde el amor, ángel terrib...
Donde habite el olvido
Miguel Rasch Isla
En medio a mis congojas, en mitad de mi hastío, tu recuerdo lejano, tu recuerdo clemente, vino, desde las sombras, a posarse en mi frente y a decirme que aún vive nuestro amor, amor mío. ¡Perdóname! La culpa del injusto desvío fue del hombre que sueña, no del hombre que siente. Mira: puede en su rumbo desviarse la c...
ECLIPSE
Alfonsina Storni
Buscando raíces de alas la frente se le desplaza a derecha e izquierda. Y sobre el remolino de la cara se le fija, telón del más allá, comba y ancha. Una alimaña le grita en la nariz que intenta aplastársele enfurecida... Irrumpe un griego por sus ojos distantes. Un griego que sofocan de enredaderas ...
Retrato de García Lorca
Rafael de León
I Apoyá en er quisio de la mansebía miraba ensenderse la noche de mayo; pasaban los hombres y yo sonreía hasta que a mi puerta paraste el caballo. «Serrana, ¿me das candela?» Y yo te dije: «Gaché, ven y tómala en mis labios que yo fuego te daré». Dejaste er caballo y lumbre te di, y fueron d...
OJOS VERDES
Mario Benedetti
1 Quién hubiera creído que se hallaba sola en el aire, oculta, tu mirada. Quién hubiera creído esa terrible ocasión de nacer puesta al alcance de mi suerte y mis ojos, y que tú y yo iríamos, despojados de todo bien, de todo mal, de todo, a aherrojarnos en el mismo silencio, a inclinarnos sobre la misma fuente...
Asunción de tí
Fray Luis de León
Recoge ya en el seno el campo su hermosura, el cielo aoja con luz triste el ameno verdor, y hoja a hoja las cimas de los árboles despoja. Ya Febo inclina el paso al resplandor egeo; ya del día las horas corta escaso; ya Éolo al mediodía, soplando espesas nubes nos envía; ya el ave vengadora del Íbico navega los nub...
ODA XI - AL LICENCIADO JUAN DE GRIAL
María Eugenia Caseiro
[1] Enraizada la costumbre confluye sin reposo en ti, en mi, en nosotros verso adentro no te busca el letargo en otro cuerpo en lo que ha quedado de todo en ti en lo que ha quedado de ti en lo que ha quedado sin ti. [2] desde el tiempo imperdonable no saben cómo mis manos cosen gris a la costumbre ...
Nadas
Dulce María Loynaz
Desmodus rufus (Murciélago Común) Recortado del raso con que forran las cajas de los muertos; gustador de óleos místicos y sangre de corderos. Tú sabes los caminos de la noche y en tu menudo cuerpo caben dos glorias que jamás se unen en otro ser: alas y pecho.
LECCIÓN DECIMOQUINTA
Ramón López Velarde
A Jesús Villalpando Mi madrina invitaba a mi prima Águeda a que pasara el día con nosotros, y mi prima llegaba con un contradictorio prestigio de almidón y de temible luto ceremonioso. Águeda aparecía, resonante de almidón, y sus ojos verdes y sus mejillas rubicundas me protegían contra el pavoroso luto... ...
A MI PRIMA ÁGUEDA
Gustavo Adolfo Bécquer
¡Cuántas veces, al pie de las musgosas paredes que la guardan, oí la esquila que al mediar la noche a los maitines llama! ¡Cuántas veces trazó mi silueta la luna plateada, junto a la del ciprés, que de su huerto se asoma por las tapias! Cuando en sombras la iglesia se envolvía, de su ojiva calada, ¡cuántas v...
Rima LXX
Juan Liscano
Entre los agostadores los que mantienen abiertos los ojos del cuchillo, entre los crueles, los monstruos del relámpago, entre los animales humanos de la guerra, entre las patas, heridas, llamas, alaridos, brotando de la sangre, despunta al fin Bolívar. Más joven que su muerte andante y próxima tan joven para los año...
BOLÍVAR
Francisco Álvarez
Vino primero tenue y acarició su pelo, nube de mariposas rozando sus mejillas; era el beso de un ángel flotando en las orillas de sus ojos azules con reflejos de cielo. Y se agitó en ligeros y suaves remolinos trepando dulce y ágil en torno a su figura, cubriendo en un abrazo la flor de su cintura, llevando su perfu...
EL VIENTO
Gerardo Diego
A caballo en el quicio del mundo un soñador jugaba al sí y al no Las lluvias de colores emigraban al país de los amores Bandadas de flores Flores de sí Flores de no Cuchillos en el aire que le rasgan las carnes forman un puente Sí No Cabalgaba el soñador ...
COLUMPIO
María Eugenia Caseiro
Recorto pedazos de paisaje en el tiempo preciso para darles esa emoción del ave de alegre corola que aleteaba perdida en el tronco de aquel árbol cuajado de majaguas este juego de volver… Y la serena compostura de esos pájaros de ayer posados en el agua perfectas criaturas que soñaron sus vuelos de hoy en la temprana ...
Del tiempo aquel
Ramón López Velarde
A la cálida vida que transcurre canora con garbo de mujer sin letras ni antifaces, a la invicta belleza que salva y que enamora, responde, en la embriaguez de la encantada hora, un encono de hormigas en mis venas voraces. Fustigan el desmán del perenne hormigueo el pozo del silencio y el enjambre del ruido, la harin...
HORMIGAS
Rubén Darío
¿Qué signo haces, oh Cisne, con tu encorvado cuello al paso de los tristes y errantes soñadores? ¿Por qué tan silencioso de ser blanco y ser bello, tiránico a las aguas e impasible a las flores? Yo te saludo ahora como en versos latinos te saludara antaño Publio Ovidio Nasón. Los mismos ruiseñores cantan los mis...
Los cisnes
Oliverio Girondo
Y para acá o allá y desde aquí otra vez y vuelta a ir de vuelta y sin aliento y del principio o término del precipicio íntimo hasta el extremo o medio o resurrecto resto de éste a aquello o de lo opuesto y rueda que te roe hasta el encuentro y aquí tampoco está y desde arriba abajo y desde abajo arriba ávido asqueado...
DESTINO
Justo Braga
Me has escrito Fabián esta mañana preguntando por los viejos camaradas. Yo te he dicho, viejo colega, que nada sé del Pigarra, ya sabes, el pope del partido. Mis hijos, sobre todo el mayor, se parte de risa con estas batallitas. Ya sabes que soy de pocas palabras. Tengo, eso sí, cierta retranca, cuando hablo del pesoe....
Primera carta a Fabián
Tomás de Iriarte
Ello es que hay animales muy científicos en curarse con varios específicos y en conservar su construcción orgánica, como hábiles que son en la botánica, pues conocen las hierbas diuréticas, catárticas, narcóticas, eméticas, febrífugas, estípticas, prolíficas, cefálicas también y sudoríficas. En esto era gran práctic...
EL GATO, EL LAGARTO Y EL GRILLO
Oliverio Girondo
Abra casa de gris lava cefálica y confluencias de cúmulos recuerdos y luzlatido cósmico casa de alas de noche de rompiente de enlunados espasmos e hipertensos tantanes de impresencia casa cábala cala abracadabra médium lívida en trance bajo el yeso de sus cuartos de huéspedes difuntos trasvestidos de soplo metapsíqui...
RADA ANÍMICA
Delfina Acosta
Melancolía: el sauce sin sepulcros, la tierra que no alcanza a ser magnolia, los ojos del crepúsculo, el adiós de aquel borroso marinero a solas. Y qué melancolía aquella rama sin flores, sin hormigas, sin alondra. Mi corazón desesperado busca al extranjero infiel que no me nombra. La tarde se ha poblado de distancia...
Paloma
Toni García Arias
Barcos como olas, como alas. Barcos que buscan barcos como labios, como besos. Barcos que regresan como infancias, como ayeres como pinceles de nuevo color sobre el pasado. Barcos que zarpan y que se alejan, que derriten en los ojos su distancia. Barcos que naufra...
Barcos
Nacho Buzón
a Patrícia, en ese día 9 de enero de 2001 si quieres llorar sobre mi hombro no te preocupes llora así trasvasaremos el mar de tus ojos al estanque de mi corazón
lágrimas negras
Jorge Guillén
Sí, más verdad, Objeto de mi gana. Jamás, jamás engaños escogidos. ¿Yo escojo? Yo recojo La verdad impaciente, Esa verdad que espera a mi palabra. ¿Cumbre? Sí, cumbre Dulcemente continua hasta los valles: Un rugoso relieve entre relieves. Todo me asombra junto. Y la verdad Hacia mí se abalanza, me atropella. Más...
MÁS VERDAD
Rubén Darío
Puede una gota de lodo sobre un diamante caer; puede también de este modo su fulgor oscurecer; pero aunque el diamante todo se encuentre de fango lleno, el valor que lo hace bueno no perderá ni un instante, y ha de ser siempre diamante por más que lo manche el cieno.
La calumnia
Xavier Villaurrutia
A Ricardo de Alcázar I ¡Qué prueba de la existencia habrá mayor que la suerte de estar viviendo sin verte y muriendo en tu presencia! Esta lúcida conciencia de amar a lo nunca visto y de esperar lo imprevisto; este caer sin llegar es la angustia de pensar que puesto que muero existo. II Si en todas ...
DÉCIMA MUERTE
Rafael Alberti
Gentes de las esquinas de pueblos y naciones que no están en el mapa comentaban. —Ese hombre está muerto y no lo sabe. Quiere asaltar la banca, robar nubes, estrellas, cometas de oro, comprar lo más difícil: el cielo: Y ese hombre está muerto. Temblores subterráneos le sacuden la frente. Tumbos de tierra des...
EL ÁNGEL AVARO
Rubén Darío
¿Qué barco viene allá? ¿Es un farol o una estrella? ¿Qué barco viene allá? Es una linterna tan bella ¡y no se sabe adónde va! ¡Es Venus, es Venus la bella! ¿Es un alma o es una estrella? ¿Qué barco viene allá? Es una linterna tan bella... ¡y no se sabe adónde va! ¡Es Venus, es Venus, es Ella! Es un fanal y ...
La canción de la noche en el mar
Blanca Andreu
Así, en pretérito pluscuamperfecto y futuro absoluto voy hablando del trozo de universo que yo era, de subcutáneas estrellas de sangre cazadas por el ángel de la anemia en el cielo arterial, diciendo leucocitos del alba y rio de linfa, o bien de lo que quise: el ligero Mediterr...
ASÍ, EN PRETÉRITO PLUSCUAMPERFECTO
Gustavo Adolfo Bécquer
Sacudimiento extraño que agita las ideas, como huracán que empuja las olas en tropel. Murmullo que en el alma se eleva y va creciendo como volcán que sordo anuncia que va a arder. Deformes siluetas de seres imposibles; paisajes que aparecen como al través de un tul. Colores que fundiéndose remedan en el a...
Rima III
Gustavo Adolfo Bécquer
Hoy la tierra y los cielos me sonríen, hoy llega al fondo de mi alma el sol, hoy la he visto... La he visto y me ha mirado... ¡Hoy creo en Dios!
Rima XVII
Santiago Montobbio
El papel en blanco jamás es sólo el papel en blanco: hablar de eso es hablar fácil, mas no el decir –y es cierto- que la página en la soledad más profunda consumida es la vida sin versos o llena de los poemas que nadie, de los que eres tú, ha de poder escribir nunca. Porque puede quedarme un amor, una sombra y un olvid...
Hospital de inocentes
Pablo Neruda
Cien sonetos de amor Oh amor, oh rayo loco y amenaza purpúrea, me visitas y subes por tu fresca escalera el castillo que el tiempo coronó de neblinas, las pálidas paredes del corazón cerrado. Nadie sabrá que sólo fue la delicadeza construyendo cristales duros como ciudades y que la sangre abría túneles desdichad...
Cien sonetos de amor
Mario Benedetti
Cada cuerpo tiene su armonía y su desarmonía. En algunos casos la suma de armonías puede ser casi empalagosa. En otros el conjunto de desarmonías produce algo mejor que la belleza.
Teoría de conjuntos
Antonia Álvarez Álvarez
Cuando el instante mismo se diluye en su propia amargura y ya no queda cielo de qué color, nube a qué rumbo, toda la pena salta a la mirada, la incertidumbre salta a la mirada, la soledad sin nombre a la mirada, la desnuda tristeza a la mirada, y el asombro también, todo el asombro, el cansancio de...
En la mirada
Lope de Vega
¿Qué ceguedaz me trujo a tantos daños? ¿Por dónde me llevaron desvaríos, que no traté mis años como míos, y traté como propios sus engaños? ¡Oh puerto de mis blancos desengaños, por donde ya mis juveniles bríos pasaron como el curso de los ríos, que no los vuel[v]e atrás el de los años! Hicieron fin mis locos pensa...
Qué ceguedaz me trujo a tantos daños
Consuelo Hernández
Dame la palabra para llegar a la belleza de tu crin crispada al universo que sale de tu piel en vuelo para arriesgar un minuto de felicidad en la certeza decisiva de tu paso. Libera de bridas tus afanes Y tu corazón brillará como sol íntimo en tu carne porque no hay tiempo ni espacio para los que no saben jugarse la v...
En el hipódromo (Kentucky)
Gustavo Adolfo Bécquer
Al brillar un relámpago nacemos, y aún dura su fulgor cuando morimos; ¡tan corto es el vivir! La Gloria y el Amor tras que corremos sombras de un sueño son que perseguimos; ¡despertar es morir!
Rima LXIX
Luis Barahona de Soto
¿A quién me quejaré de mi enemiga? ¿Al tiempo? No es razón, que me ha burlado. ¿Al cielo? No es juez de mi cuidado. Ni al fuego, pues el fuego me castiga. ¿Al viento? Ya no escucha mi fatiga, que está en mis esperanzas ocupado. ¿A Amor? Es mi enemigo declarado y en condenarme piensa que me obliga. Ya, pues ninguno ...
A quién me quejaré de mi enemiga
Omar García Ramírez
Animal de piedra me miro. Animal de piedra me mira desde un espejo rayado por la luz de una mañana porteña. Agua fría dentro de las manos Áspera la barba, dura la sonrisa. En el espejo de la pensión veo al viejo animal de piedra que acaba de bajar del insomnio de la piel de mulata de t...
Marinero de piedra
Amado Nervo
Siento que algo solemne va a llegar a mi vida. ¿Es acaso la muerte? ¿Por ventura el amor? Palidece mi rostro, mi alma está conmovida, y sacude mis miembros un sagrado temblor. Siento que algo sublime va a encarnar en mi barro en el mísero barro de mi pobre existir. Una chispa celeste brotará del guijarro, y la púrpura...
Expectación
Justo Braga
Te escribo Fabián nuevamente sorprendido por tu ultima carta. En ella me preguntas, -ya sé que molesto- , por Aurora, la abogada. Y no sé que decirte, viejo amigo. No sé si Aurora se ha muerto. Lo cierto es que está perdida, desaparecida de mi vida por completo. Ya sabes, Fabián, que nunca la he echado de menos. Es má...
Segunda carta a Fabián
Santiago Montobbio
Una mujer se hace así: sobre las espinas del sueño, con un poco de luna y como escogida cárcel donde la luz se amanse. Una mujer se hace así, y si no debería hacerse de un modo parecido.
Una mujer
José Luis Piquero
Déjate enseñar, déjate mandar, déjate sujetar y despreciar y serás perfecta. S. Juan de la Cruz, “Dichos de Luz y Amor” “El amor es un miedo: una moneda, un bien de cambio” -susurraba su voz de borracho creíble, y sonriendo añadía: “Cualquier amante es sólo un chantajista”. Y en las noches aquellas, como extraños lib...
Historia de G.
Claribel Alegría
Es simple nuestro amor sin estallidos como una de esas casas con helechos y alguna que otra rana intempestiva.
NUESTRO AMOR
Claribel Alegría
Una mirada a veces un gesto entorpecido una frase un olor el beso que al unirnos nos separa.
SIEMPRE HAY UN INTRUSO
Claribel Alegría
Estimado señor: Esta carta la escribo en mi cumpleaños. Recibí su regalo. No me gusta. Siempre y siempre lo mismo. Cuando niña, impaciente lo esperaba; me vestía de fiesta y salía a la calle a pregonarlo. No sea usted tenaz. Todavía lo veo ...
CARTA AL TIEMPO
Pablo Neruda
Soy el tigre. Te acecho entre las hojas anchas como lingotes de mineral mojado. El río blanco crece bajo la niebla. Llegas. Desnuda te sumerges. Espero. Entonces en un salto de fuego, sangre, dientes, de un zarpazo derribo tu pecho, tus caderas. Bebo tu sangre, rompo tus miembros uno a uno. Y me quedo ve...
El tigre
Ángeles Carbajal
Al final caemos solitarios junto a otros solitarios. Sobre el puente levadizo de la noche cruza la luna y parece esconder su cara de exilio y contrabando; cruza la luna y se lleva tus ojos, y de repente tus ojos son disparos al aire, pero yo, que ya soy apenas nada más que aire, no muero. Áspera ciudad de angustia, in...
Últimos auxilios
Nicomedes Santa Cruz
¿Quién es aquel pajarillo que canta sobre el limón? Anda y dile que no cante, Que me duele el corazón... (Folklore) Surge mi voz, y el invierno se convierte en primavera: florece la enredadera y brota el narciso tierno. Baja mi voz al averno y el fuego se torna frío. Al Dios del Cielo le envío unas décimas de amor ...
VOZ
Porfirio Barba Jacob
El hombre es una cosa vana, variable y ondeante... MONTAIGNE Hay días en que somos tan móviles, tan móviles, como las leves briznas al viento y al azar. Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonríe. La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar. Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles, como en abril...
CANCIÓN DE LA VIDA PROFUNDA
Gonzalo Rojas
Lihn sangra demasiado todavía para hablar de Lihn ido Lihn, «defunctus adhuc loquitur», preferible el cuerpo que no hay de su figura, no importa lo del sepelio ni la parábola de la corrupción del sepelio: algo que no más él y yo, cada uno en su U-Bahnc bajo otro Spree irreal, ...
SIN LIHN
Victoriano Crémer
Un día puro, alegre, libre quiero. Fray Luis de León No me dejéis así: Sorbido por la tierra hondísima y vibrante como el clamor penúltimo; con este olor maduro de soles y horizontes abriéndome en el pecho un surco luminoso. No es que el cuerpo me suene a cristal derramado ni que diez corazones me alanceen las ye...
CANCIÓN SERENA
Juan Ramón Jiménez
Sí, esta tarde no es imajen, las nubes son rosas, sí, las rosas son vida, sí. Esta tarde tú eres tú, no es nube el amor en mí, es vida la rosa en mí.
EL DESCENSO
Toni García Arias
Zarparon un día hacia el gran sol. En el muelle las mujeres encendieron una enorme luminaria con cajas de pescado y cartones para despedir a los marineros con un poco de luz que llevarse a los ojos. Partículas de ceniza se elevaban como gaviotas y luego se dejaban caer sobre nuestras ropas humedecidas. Memoria del fueg...
El gran sol
Luis de Góngora
Restituye a tu mundo horror divino, Amiga Soledad, el pie sagrado, Que captiva lisonja es del poblado En hierros breves pájaro ladino. Prudente cónsul, de las selvas dino, De impedimentos busca desatado Tu Claustro verde, en valle profanado De fiera menos que de peregrino. ¡Cuán dulcemente de la encina vieja Tórto...
ALEGORÍA DE LA PRIMERA DE SUS SOLEDADES
José de Espronceda
HIMNO Para y óyeme ¡oh sol! yo te saludo y extático ante ti me atrevo a hablarte: ardiente como tú mi fantasía, arrebatada en ansia de admirarte intrépidas a ti sus alas guía. ¡Ojalá que mi acento poderoso, sublime resonando, del trueno pavoroso la temerosa voz sobrepujando, ¡oh sol! a ti llegara y en medio de...
EL SOL
Francisco Álvarez
92 Sentirás una noche de repente tibio temblor que sobre ti resbala. No es el roce de un ángel con el ala, sino mis labios al besar tu frente. 97 ¡Cómo me sorprendió la mansedumbre de tus manos rozando mis mejillas! Haz de esa iniciativa una costumbre, yo seré el río, y tú las...
BREVERÍAS
Alfredo Buxán
Llégate a mí, sombra segura, anuncia la postrera conjunción. Polvo dócil seré en tu seno infinito, mudo polvo. Acógeme: te esperaré sin pánico en el umbral que elijas, te miraré a los ojos con el temblor prendido en la humedad del gesto. No hallarás lamentos en mi rostro, ni perdón, ni un aleteo de mi mano vibrará cont...
La promesa
Mario Benedetti
La verdad es que grietas no faltan así al pasar recuerdo las que separan a zurdos y diestros a pequineses y moscovitas a présbites y miopes a gendarmes y prostitutas a optimistas y abstemios a sacerdotes y aduaneros a exorcistas y maricones a baratos e insobornables a hijos pródigos y detectives a Borges ...
Grietas
Mario Meléndez
En el lecho vacío de Dios todas las putas son vírgenes por última vez
Revelaciones
Toni García Arias
Cada uno de nosotros encierra un barco que sueña travesías y playas y un puerto cercano donde pasar la noche. Hay latitudes que recogen nuestra infancia y curan nuestra piel de salitre con devoción de madre, hay otras latitudes que aguardan nuestra visita con piel desconocida. Hay travesías que nos conducen al horizont...
Todos los puertos I
Rubén Darío
¡Día de dolor, aquel en que vuela para siempre el ángel del primer amor!
Día de dolor
Xavier Villaurrutia
Soñar, soñar la noche, la calle, la escalera y el grito de la estatua desdoblando la esquina. Correr hacia la estatua y encontrar sólo el grito, querer tocar el grito y sólo hallar el eco, querer asir el eco y encontrar sólo el muro y correr hacia el muro y tocar un espejo. Hallar en el espejo la estatua asesinada, s...
NOCTURNO DE LA ESTATUA
Rubén Izaguirre Fiallos
-¿Papá, verdad que la luna está llena?- Sí, mi amor, la luna está llena. -¿Será por eso que no podemos entrar?-
I
Roque Dalton
Claro es que no tengo en las manos el derecho a morirme ni siquiera en las abandonadas tardes de los domingos. Por otra parte se debe comprender que la muerte es una manufactura inoficiosa y que los suicidas siempre tuvieron una mortal pereza de sufrir. Además, debo la cuenta de la luz…
EL CÍNICO
Nimia Vicéns
No escribo sin vivir, por eso cuando escribo —si es que se forma en verso lo vivido— verso de vida es que no lo escribo. Mas en la esencia fina que mana de la flor sobre la espiga ya no está la raíz que le dio vida.
ARS
Lope de Vega
Esto de imaginar si está en su casa, si salió, si la hablaron, si fue vista; temer que se componga, adorne y vista, andar siempre mirando lo que pasa; temblar del otro que de amor se abrasa, y con hacienda y alma la conquista; querer que al oro y al amor resista, morirme si se ausenta o si se casa; celar todo galán...
Esto de imaginar
Antonio Machado
Un año más. El sembrador va echando la semilla en los surcos de la tierra. Dos lentas yuntas aran, mientras pasan la nubes cenicientas ensombreciendo el campo, las pardas sementeras, los grises olivares. Por el fondo del valle del río el agua turbia lleva. Tiene Cazorla nieve, y Mágina, tormenta, su montera...
Noviembre 1913
Jaime Sabines
Mi corazón emprende de mi cuerpo a tu cuerpo último viaje. Retoño de la luz, agua de las edades que en ti, perdida, nace. Ven a mi sed. Ahora. Después de todo. Antes. Ven a mi larga sed entretenida en bocas, escasos manantiales. quiero esa arpa honda que en tu vientre arrulla niños salvajes. Quiero esa tensa humedad ...
Mi corazón emprende...
Antonio Machado
Nunca perseguí la gloria ni dejar en la memoria de los hombres mi canción; yo amo los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles como pompas de jabón. Me gusta verlos pintarse de sol y grana, volar bajo el cielo azul, temblar súbitamente y quebrarse.
Proverbios y cantares I
Juan Ramón Mansilla
Algo de ti, aun cambiado, queda conmigo. Viene con el mar, en el idioma extraño de personas que desconozco y sin embargo cada día me rodean, tras el repetido batir de lo vivo y el deseo de vivirlo. Tal vez también algo de mí quede contigo. Si es así, como un perro que husmea callejones, podré seguir el rastro y hallar...
Algo
Juan de Mena
IX ¿Pues, cómo, Fortuna, regir todas cosas con ley absoluta sin orden te plaze? ¡Tú non farías lo qu'el cielo faze, e fazen los tiempos, las plantas e rosas? O muestra tus hobras ser siempre dañosas, o prósperas, buenas, durables, eternas; non nos fatigues con vezes alternas, alegres agora e ago...
CONCLUYE CONTRA LA FORTUNA
Pablo Neruda
AHORA ES CUBA Y luego fue la sangre y la ceniza. Después quedaron las palmeras solas. Cuba, mi amor, te amarraron al potro, te cortaron la cara, te apartaron las piernas de oro pálido, te rompieron el sexo de granada, te atravesaron con cuchillos, te dividieron, te quemaron. Por los valles de la dulzura bajaron los...
Ahora es Cuba
Gabriel Celaya
No cojas la cuchara con la mano izquierda. No pongas los codos en la mesa. Dobla bien la servilleta. Eso, para empezar. Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece. ¿Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes? Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero. Eso, para seguir. ¿Le parece a us...
BIOGRAFÍA
Luis de Góngora
De ríos soy el Duero acompañado Entre estas apacibles soledades, Que despreciando muros de ciudades, De álamos camino coronado. Este, que siempre veis alegre, prado Teatro fue de rústicas deidades, Plaza ahora, a pesar de las edades, Deste edificio, a Flora dedicado. Aquí se hurta al popular rüido El Sarmiento real...
DE UNA QUINTA DEL CONDE DE SALINAS
José Luis Piquero
Siempre las cabalgatas me pillaron yendo hacia alguna parte y en constante lucha con el gentío. Verbigracia: en el 92 quedé con Cuesta cerca de Riego, en el 91 iba a la biblioteca, en el 90 algo en la calle Uría..., y siempre el mismo molesto rebrincar y los ahogos entre niños pasmados y vejetes que tienen frío y padre...
Cabalgata de reyes
Marilina Rébora
Juntas, bajo el cristal, amoroso capricho, la Virgen de la Linda Vidriera de Colores, atavío en azul sobre encarnado nicho, como ascuas centelleantes los vivos resplandores; Nefertiti, la reina, que muestra de perfil tan alargado cuello —por fino, más esbelto—, y que el rostro parece esculpido en marfil, el cabello ...
LA ANTORCHA
Vicente Gerbasi
Áspero cuero de tigre, estrellada lentitud de arqueado lomo, fuerte cabeza insomne, dientes detenidos en la sombra. El viento vegetal lame las peñas, húmedas lumbres vagan por el río, y tensos pasos hunden las flores de la noche en la memoria.
CANTO XIV
Luis de Góngora
Al tramontar del Sol, la ninfa mía, De flores despojando el verde llano, Cuantas troncaba la hermosa mano, Tantas el blanco pie crecer hacía. Ondeábale el viento que corría El oro fino con error galano, Cual verde hoja de álamo lozano Se mueve al rojo despuntar del día. Mas luego que ciñó sus sienes bellas De los v...
Al tramontar del Sol
Juan Boscán
Nunca de amor estuve tan contento, que en su loor mis versos ocupase: ni a nadie consejé que se engañase buscando en el amor contentamiento. Esto siempre juzgó mi entendimiento, que deste mal todo hombre se guardase; y así porque esta ley se conservase, holgué de ser a todos escarmiento. ¡Oh! vosotros que andáis tr...
SONETO XXIX
Manuel Machado
A Rubén Darío La hora cárdena... La tarde los velos se va quitando... El velo de oro..., el de plata. La hora cárdena... «Aún es temprano». «Nada veo sino el polvo del camino...» «Aún es temprano». «¿Gritaron, madre?» ...
MARIPOSA NEGRA
Rafael Alberti
¡No pruebes tú los licores! ¡Tú no bebas! ¡Marineros, bebedores, los de las obras del puerto, que él no beba! ¡Qué él no beba, pescadores! ¡Siempre sus ojos despiertos, siempre sus labios abiertos a la mar, no a los licores! ¡Que él no beba!
GRUMETE
Luis Benítez
Armonía primera allí te vi, no era necesario mirar las partes de tu reino entero pero allí te vi y no quise detenerme en tu orilla, tu orilla que está en las simples cosas llenas de tu ondulante sombra. Qué delicadamente, luz en la luz, centro del día, te corporizas o elijes una sencilla forma cuando nos prestas tus oj...
Júbilo y caída
Fray Luis de León
Los que tenéis en tanto la vanidad del mundanal ruïdo, cual áspide al encanto del Mágico temido, podréis tapar el contumaz oído. Porque mi ronca musa, en lugar de cantar como solía, tristes querellas usa, y a sátira la guía del mundo la maldad y tiranía. Escuchen mi lamento los que, cual yo, tuvieren justas quejas,...
DEL MUNDO Y SU VANIDAD
Rubén Darío
Este vetusto monasterio ha visto, secos de orar y pálidos de ayuno, con el breviario y con el Santo Cristo, a los callados hijos de San Bruno. A los que en su existencia solitaria con la locura de la cruz, y al vuelo místicamente azul de la plegaria, fueron a Dios en busca de consuelo. Mortificaron con las dis...
La cartuja
Lope de Vega
Hermosas alamedas deste prado florido por donde entrar el sol pretende en vano; fuentes puras y ledas, que con manso rüido a las aves lleváis el canto llano; monte de nieve cano, a quien te mira plata, hasta que el sol en agua te desata; con diferentes ojos os miran mis cuidados, pareciéndome espejos diferentes, pue...
Hermosas alamedas