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Gogol, Nicolai
Rusia
1809-1852
La calesa
Cuento
I En ningún sitio se detenía tanto público, en el mercado de Schukin, como ante la tienda de cuadros, que en verdad ofrecía la más variada colección de curiosidades. La mayoría de los cuadros eran óleos, recubiertos con un barniz verde oscuro y con dorados marcos de estilo. Paisajes invernales con árboles blancos, anoc...
Gogol, Nicolai
Rusia
1809-1852
La feria de Sorochinetz
Cuento
Esta historia tiene su propia historia: nos la contó Stepán Ivánovich Kúrochka, que había venido de Gadiach. Debo decirles que tengo una pésima memoria: poco importa que me digan una cosa o que no me la digan. Es lo mismo que pasar agua por un tamiz. Conociendo ese defecto mío, le pedí que me escribiera el relato en un...
Gogol, Nicolai
Rusia
1809-1852
La nariz
Cuento
Con la llegada del regimiento de caballería de *** el villorrio de B. se tomó muy alegre. Hasta entonces había sido tremendamente aburrido. A veces, cuando lo cruzabas y veías las casuchas de adobe, que miran hoscas a la calle… sentías en el alma, no sé, una angustia terrible, como si anduvieras extraviado o hubieras d...
Gogol, Nicolai
Rusia
1809-1852
La noche de San Juan
Cuento
I ¡Qué embriagador y espléndido es un día de verano en Ucrania!… ¡Qué languidez y qué bochorno el de sus horas cuando el mediodía fulge entre el silencio y el sopor, y el azul e inconmensurable océano, inclinado sobre la tierra como un dosel voluptuoso, parece dormir sumergido en ensueños mientras ciñe y estrecha a la ...
Gogol, Nicolai
Rusia
1809-1852
La Nochebuena
Cuento largo
I En marzo, el día 25, sucedió en San Petersburgo un hecho de lo más insólito. El barbero Iván Yákovlevich, domiciliado en la Avenida Voznesenski (su apellido no ha llegado hasta nosotros y ni siquiera figura en el rótulo de la barbería, donde sólo aparece un caballero con la cara enjabonada y el aviso de «También se h...
Gogol, Nicolai
Rusia
1809-1852
La perspectiva Nevski
Cuento
Historia verdadera narrada por el sacristán de la iglesia de *** Fomá Grigórievich tenía una rara particularidad: aborrecía contar dos veces la misma historia. Cuando en ocasiones se le convencía para que volviera a narrar un relato, el oyente advertía que introducía en él algún elemento nuevo o lo transformaba hasta e...
Gogol, Nicolai
Rusia
1809-1852
La terrible venganza
Cuento
El día previo a la Navidad había pasado. Llegó la noche, una clara noche de invierno. Lucían las estrellas. La luna se elevaba majestuosamente en el cielo, iluminando a las gentes de bien y al universo entero, para que todos pudieran glorificar a Cristo y cantar alegres koliadki. El frío era más intenso que por la maña...
Gogol, Nicolai
Rusia
1809-1852
Noche de mayo o la ahogada
Cuento largo
No hay nada mejor, por lo menos para Petersburgo, que la perspectiva Nevski1. Ella allí lo significa todo. ¡Con qué esplendor refulge esta calle, ornato de nuestra capital!… Yo sé que ni el más mísero de sus habitantes cambiaría por todos los bienes del mundo la perspectiva Nevski… No sólo el hombre de veinticinco años...
Gogol, Nicolai
Rusia
1809-1852
Por qué se pelearon los dos Ivanes
Cuento largo
En el oscuro sótano de la casa del amo Danilo, y bajo tres candados, yace el brujo, preso entre cadenas de hierro; más allá, a orillas del Dnieper, arde su diabólico castillo, y olas rojas como la sangre baten, lamiéndolas, sus viejas murallas. El brujo está encerrado en el profundo sótano no por delito de hechicería, ...
Gogol, Nicolai
Rusia
1809-1852
Taras Bulba
Novela corta
I GANNA Una sonora canción fluía como un río por las calles del pueblo… Era el momento en que los mozos y las mozas, fatigados por los trabajos y preocupaciones del día, se reunían ruidosamente formando un corro bajo los fulgores de una límpida noche, para volcar toda su alegría en sonidos habitualmente inseparables de...
Gogol, Nicolai
Rusia
1809-1852
Un lugar embrujado
Cuento
Considero mi deber advertir al lector de que la historia que se narra en este relato se refiere a un tiempo muy antiguo. Además, es completamente inventada. En la actualidad Mírgorod es muy diferente. Los edificios son distintos. El charco del centro de la ciudad se ha secado hace tiempo y todos los dignatarios, el jue...
Gogol, Nicolai
Rusia
1809-1852
Vi
Cuento largo
I —A ver vuélvete… ¡Tiene gracia! ¿Qué significa ese hábito sacerdotal? ¿Así visten ustedes, tan mal pergeñados, en su academia? Con estas palabras acogió el viejo Bulba a sus dos hijos que acababan de terminar sus estudios en el seminario de Kiev y que entraban en este momento en el hogar paterno, después de haberse a...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
A veces el beso
Minicuento
Historia verdadera narrada por el sacristán de la iglesia de *** Les juro que empiezo a estar harto de contarles historias. ¿Qué se creen ustedes? Les doy mi palabra de que estoy aburrido. Me paso el día cuenta que te cuenta. ¡No hay manera de que le dejen a uno tranquilo! Bueno, voy a narrarles una historia más, pero ...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
A veces sentimos
Minicuento
Vi es una creación colosal de la imaginación popular. Los ucranianos designan con ese nombre al jefe de los gnomos, cuyos párpados llegan hasta el suelo. Todo este relato es una leyenda popular. No he querido cambiar nada y la refiero casi con la misma sencillez con que la oí contar. (N. del A.) En cuanto la campana d...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Abrir un paraguas
Minicuento
A veces el beso no es más que un chewing-gum compartido. FIN
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Al dar a la llave
Minicuento
A veces sentimos un apretón de manos en el corazón.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Al inventarse el cine
Minicuento
Abrir un paraguas es como disparar contra la lluvia.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Al oír
Minicuento
Al dar a la llave de la luz se despierta a las paredes.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Al ombligo
Minicuento
Al inventarse el cine, las nubes paradas en las fotografías comenzaron a andar.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Al sentirnos mal
Minicuento
Al oír que dice el bruto “Yo solo me he hecho a mí mismo”, pensamos en lo mal escultor que ha sido.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Algo se juega
Minicuento
Al ombligo le falta el botón. FIN
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Amor
Minicuento
Al sentirnos mal tenemos sudor frío de botijos.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Antes que buscar
Minicuento
Algo se juega uno al echar los dados de hielo en el vaso.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Aparición del tritón
Minicuento
Amor es despertar a una mujer y que no se indigne.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Aquella muerta
Minicuento
Antes que buscar una palabra en el diccionario, es preferible inventar otra.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Brujería del gato
Minicuento
La bella joven se reía tanto después del baño a la orilla del mar, que como la risa es la mayor provocadora de la curiosidad, asomó su cabeza un tritón para ver lo que pasaba. -¡Un tritón! -gritó ella, pero el tritón tranquilo y sonriente la serenó con la pregunta más inesperada: -¿Quieres decirme qué hora es? FIN
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Burbujas
Minicuento
Aquella muerta me dijo: -¿No me conoces?… Pues me debías conocer… Has besado mi pelo en la trenza postiza de la otra. FIN
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Capitalista
Minicuento
Por complicidad con la bruja había sido enjaulado el gato. Los inquisidores sospechaban que podía haber diablo escondido bajo la piel del gato y fue sentenciado a arder en pira aparte, porque podía haber pecado de bestialidad al quemar en la misma hoguera persona humana y animal. Bien maniatado con cadenas, el gato bru...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Como daba
Minicuento
Burbujas: momento en que el agua entrega su alma a Dios.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Como la luna
Minicuento
Capitalista: gimnasta de muchos teléfonos.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Cuando bostezamos
Minicuento
Como daba besos lentos duraban más sus amores.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Cuando el martillo
Minicuento
Como la luna se pone más allá del horizonte, nadie sabe si cae cara o cruz.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Cuando recogemos
Minicuento
Cuando bostezamos frente al espejo, nos tragamos a nosotros mismos.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Cuando se retrasa la luna
Minicuento
Cuando el martillo pierde la cabeza, los clavos se ríen. FIN
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Cuando se vierte
Minicuento
Cuando recogemos el guante caído, damos la mano a la muerte.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Cuando una mujer
Minicuento
Cuando se retrasa la luna en el amanecer, lleva los zapatos en la mano para que no la sientan llegar a su casa.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Debía de haber
Minicuento
Cuando se vierte un vaso de agua en la mesa se apaga la cólera de la conversación.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Diez millones de automóviles
Minicuento
Cuando una mujer chupa un pétalo de rosa, se da un beso a sí misma.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Donde el tiempo
Minicuento
Debía de haber unos prismáticos de oler para percibir el perfume de los jardines lejanos.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Dos en un auto
Minicuento
El orgullo de la gran ciudad se había cumplido por fin. Ya tenía diez millones de automóviles. Casi nadie pasaba por las calles y las aceras se habían suprimido. A lo más en algunas vías de la ciudad habían dejado una especie de alero para peatones desgraciados. Pero aquella tarde de un domingo estival, caracterizado p...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El acento
Minicuento
Donde el tiempo está más unido al polvo es en las bibliotecas.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El agua
Minicuento
Dos en un auto: idilio. Tres: adulterio. Cuatro: secuestro. Cinco: crimen. Seis: tiroteo con la policía.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El amor a primera vista
Minicuento
El acento es la vacuna de la palabra.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El amor nace
Minicuento
El agua se suelta el pelo en las cascadas.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El arco iris es la cinta
Minicuento
El amor a primera vista no necesita gafas.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El arcoíris
Minicuento
El amor nace del deseo repentino de hacer eterno lo pasajero.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El baño
Minicuento
El arco iris es la cinta que se pone la naturaleza después de haberse lavado la cabeza.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El bebé
Minicuento
El arcoíris es como el anuncio de una tintorería.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El beso
Minicuento
El baño, al desaguarse, protesta de lo sucedido.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El burro zancón
Minicuento
El bebé se saluda a sí mismo dando la mano a su pie.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El café
Minicuento
El beso nunca es singular.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El camello tiene
Minicuento
Recuerdo mi entrada buscando algo en un corral, ya tarde, cuando había oscurecido, en aquel pueblo de Castilla. Había pisado las piedras puntiagudas, los morrillos puntiagudos, que son los que más sensación de la realidad me han dado en la realidad, y fui a aquella casa a buscar a Lucio, un criado patudo, al que le sal...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El cometa
Minicuento
El café con leche es una bebida mulata. FIN
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El desterrado
Minicuento
El camello tiene cara de cordero jorobado. FIN
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El día 32
Cuento
El cometa es una estrella a la que se le ha deshecho el moño.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El disfraz inaudito
Minicuento
¿A qué le podían condenar después de todo? A destierro. Valiente cosa. Cumpliría la pena alegremente en un país extranjero en que viviría una nueva vida y recordaría con un largo placer su ciudad y su vida pasada. En efecto, la sentencia fue el destierro. ¡Pero qué destierro! El tribunal, amigo de aquel hombre autorita...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El espantapájaros
Minicuento
Ya no van a quedar más hojas del almanaque. Era nuestra última fortuna. Dentro de un rato estaremos arruinados. Nos detendremos antes de arrancar la última hoja. ¿Qué habrá dentro? ¿Un consejo? ¿Una máxima? ¿Una promesa? Hay quienes dejan pegada esa hoja en el cartón. Mal hecho. Esos se quedan sin algo, han dejado pren...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El espejo
Minicuento
Martina siempre estaba planeando su nuevo traje de máscara desde que se acababa de consumir el último carnaval hasta que comenzaba el otro. Era para ella el carnaval como el momento para sus grandes iniciativas y sus grandes locuras. Martina se había vestido un carnaval de aeroplano, otro carnaval de «Cortesana de Alej...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El estanque
Minicuento
El espantapájaros semeja un espía fusilado.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El etc.
Minicuento
El espejo se cansó de que le enseñase la lengua y un día fue él el que la sacó.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El extraño panadero
Minicuento
El estanque es una isla de agua.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El fanático de Dios
Minicuento
El etc., etc., etc. es la trenza de lo escrito.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El filósofo antiguo
Minicuento
En París, en el principio de la mañana, cuando los panaderos pasan con sus cestas de pan a la cabeza, cruza entre ellos un extraño panadero, cuya cesta también humea y huele a vida fresca y tiene el tipo de las cestas del pan reciente y temprano. ¿Pero sabéis qué cesta es la que lleva en la cabeza tan temprano ese rene...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El fotógrafo
Minicuento
Leía todas las oraciones de todas las biblias, de todos los libros sagrados, rezaba a todos los dioses y era zoólatra, idólatra, politeísta y monoteísta… Todo el día lo dedicaba a todos los cultos. Y murió, y al entrar en el reino de las sombras se encontró con un Dios que no estaba citado en ninguna de sus teogonías, ...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El gato que vuela
Minicuento
El filósofo antiguo sacaba la filosofía ordeñándose la barba.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El gato rubrica
Minicuento
El fotógrafo nos coloca en la postura más difícil con la intención de que salgamos más naturales.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El hielo
Minicuento
El gato que vuela no lo suelen ver más que los trasnochadores impenitentes, y eso si no pierden de vista la perspectiva de los tejados. El gato que vuela no es que vuele seguido en el cielo de la madrugada, porque entonces sería un gran murciélago, sino solo hace una cosa: que salta de alero a alero atravesando la call...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El ilusionista
Minicuento
El gato rubrica todos sus pensamientos con la cola. FIN
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El ladrido
Minicuento
El hielo se derrite porque llora de frío. FIN
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El ladrido dura
Minicuento
En el despacho de la Dirección del Circo se presentó una tarde un hombre flacucho, con tipo de cesante y de gato disecado. El director le preguntó que qué hacía. Él dijo que era ilusionista, y que hacía desaparecer los objetos y las personas. El gordo director, que jugaba con la moneda de un dije, como si con ella en l...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El langostino
Minicuento
El ladrido es una risa al revés.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El lápiz
Minicuento
El ladrido dura hasta que el perro no varía de idea.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El lector de reojo
Minicuento
El langostino huele a todo el mar.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El león
Minicuento
El lápiz solo escribe sombra de palabras.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El mapamundi
Minicuento
Al que lee nuestro diario de reojo no le importa que le miremos con estrábica iracundia. No es que seamos egoístas, es que ese segundo lector desconocido retarda nuestra lectura, nos hace tropezar o patinar en lo que vamos leyendo, y como además tiene ideas contrarias a las nuestras, lee de otra manera lo que lee y nos...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El más pequeño
Minicuento
El león tiene en la punta de la cola la brocha de afeitar.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El murciélago
Minicuento
El mapamundi nos sirve el mundo como un par de huevos fritos.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El negro condenado a muerte
Minicuento
El más pequeño ferrocarril del mundo es la oruga.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El pasado
Minicuento
El murciélago es el espíritu santo del demonio.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El pensador de Rodin
Minicuento
Aquel negro había tenido la avilantez de amar a una blanca y eso, en la pulcra yanquilandia, no se perdona. Los jueces, que por algo se lavaban los dientes cuatro veces al día, pronunciaron una terrible sentencia condenatoria. El negro sería ejecutado por tres veces con macabra saña. La noche de capilla fue aterradora ...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El perro
Minicuento
El pasado hubiera querido ser el porvenir, pero vino demasiado pronto al mundo.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El pez
Minicuento
El pensador de Rodin es un ajedrecista a quien le han quitado la mesa.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El primer beso
Minicuento
El perro que se acaba de levantar de dormir la siesta no sabe si es perro o es hombre. FIN
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El que bebe en taza
Minicuento
El pez más difícil de pescar es el jabón dentro del agua. FIN
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El que pide
Minicuento
El primer beso es un robo.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El que se los comió
Minicuento
El que bebe en taza, hay un momento en que sufre eclipse de taza.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El que veía en la obscuridad
Minicuento
El que pide un vaso de agua en las visitas es un conferenciante fracasado.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El sicoanálisis
Minicuento
Parece que ha habido un hombre de instintos temerarios que se ha comido unos senos de mujer, como se comen unas naranjas sin mondarlas ni repartirlas en gajos, sino mordiéndolas y chupando. Quizá unos senos comidos con el valiente apetito con que se podría realizar ese acto, sepan a ancas de rana o cosa por el estilo. ...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El sostén
Minicuento
Aquel joven veía en la obscuridad porque le había mordido un gato, siendo niño, en el centro más nervioso del ser, en el codo. Primero se creyó que aquello sería una ventaja para él; pero poco a poco fue volviéndose un misántropo. Por ver en la obscuridad había visto antes de tiempo la verdad de la vida, la escena que ...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El sueño del violinista
Minicuento
El sicoanálisis es el sacacorchos del inconsciente.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El sueño y la muerte
Minicuento
El sostén es el antifaz de los senos.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El tiovivo
Minicuento
Siempre había sido el sueño del gran violinista tocar debajo del agua para que se oyese arriba, creando los nenúfares musicales. En el jardín abandonado y silente y sobre las aguas verdes, como una sombra en el agua, se oyeron unos compases de algo muy melancólico que se podía haber llamado “La alegría de morir”, y des...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El vapor
Minicuento
Al sentirse envarado por el sueño y la muerte, se apresuró a irse a la cama. Quería saber quién iba a llegar antes, si el sueño o la muerte, pero en mitad del pasillo cayó dormido para siempre. El sueño y la muerte habían empatado en él su eterna jugada. FIN
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El ventilador
Minicuento
El tiovivo cree que está dando la vuelta al mundo en su plaza de feria.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
El viejo marino
Minicuento
El vapor es el fantasma del agua.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Él y él mismo
Minicuento
El ventilador afeita el calor.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
En el diccionario
Minicuento
Al agonizar el viejo marino pidió que le acercasen un espejo para ver el mar por última vez. FIN
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
En los hilos del telégrafo
Minicuento
Detenido por la policía, sostenía ante todos que se había ido a América en el vapor Suntanton. Se telegrafió al puerto de Dakar, y de allí contestaron que, en efecto, a bordo iba un caballero con aquel nombre y aquellas señas personales. “Devuélvanlo península”, fue el telegrama de la policía. Así la expectación que ha...
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Entre los carriles
Minicuento
En el diccionario todas las palabras juegan al escondite con uno.
Gómez de la Serna, Ramón
España
1888-1963
Era tan celoso
Minicuento
En los hilos del telégrafo quedan, cuando llueve, unas lágrimas que ponen tristes los telegramas.