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los diversos actores de la comunidad receptora. Esto se aprecia, por ejemplo,
en el caso de Cali, donde los integrantes de la empresa Ganchos y Amarras han
restablecido las relaciones con un sector del empresariado, pero se encuentran
en una situación de mera coexistencia en sus barrios de residencia, o en el caso
del Comité Cívico, que es una experiencia en la que de manera simultánea se dan
avances en las tres dimensiones de la reconciliación: interpersonal, social y política. Lo anterior conduce a que la reconciliación no puede ser entendida ni como
un proceso lineal ni como una totalidad, pues, tal como se señaló en el primer
capítulo, es dinámica, parcial y espontánea. Asimismo,
la reconciliación como
proceso y como meta sugiere una comprensión compleja que obedece al juego
de
interacciones entre mecanismos ambientales y específicos de
la acción
colectiva, los cuales afectan las variables de espacios de encuentro y disposición.
Tal afectación conduce a la recepción de argumentos, lo cual puede generar un
cambio de posturas, paso que es una condición sine qua non hacia la reconciliación
(ver modelo analítico expuesto en el capítulo 1). Los mecanismos potencian o frenan, directa o
indirectamente, el proceso de
construcción y reconstrucción de relaciones no violentas y de confianza entre
excombatientes y comunidades receptoras. Los mecanismos
identificados en
las cuatro experiencias se presentan como un conjunto de acciones recurrentes
y transformadoras que han emergido desde el contexto de cada experiencia
(mecanismos ambientales) o como resultado de una interacción que se origina
dentro de ella (mecanismos específicos). A continuación se expone cómo cada
uno de ellos puede ayudar u obstaculizar acciones hacia la reconciliación entre
excombatientes y comunidades receptoras. 146 Experiencias de reconciliación entre excombatientes y comunidades receptoras ¿Cómo funcionan los mecanismos
de cara a la reconciliación? En
las experiencias de Cali, Pereira, Cesar y sur de Bolívar, acciones como
la
intermediación, la difusión, la mediación y el cambio de identidad constituyeron
mecanismos específicos muy recurrentes. La actuación independiente o combinada
de dichos mecanismos
logró sentar
las bases para procesos de construcción
o reconstrucción de relaciones, es decir, de reconciliación, entre comunidades
receptoras y excombatientes. En algunas de las experiencias se fomentó además la disposición de los actores y
la generación y sostenimiento de espacios de encuentro; asimismo, se cimentaron
argumentos que fueron acogidos por distintos sectores sociales. Todo lo anterior
no solo permitió el fortalecimiento de las experiencias en sí mismas, sino también
procesos de
reconciliación entre sectores de
las comunidades
receptoras y
excombatientes en sus dimensiones interpersonal, social y política. La siguiente
tabla enuncia los mecanismos que inciden en la creación de espacios de encuentro,
la disposición y la generación o influencia en el cambio de posturas, modelo
referenciado anteriormente. De esta manera, a partir de las experiencias analizadas
se observa que un mecanismo puede incidir en una o más variables del modelo. Respecto a la variable de espacio de encuentro se observa que esta se ha visto
afectada por mecanismos como los de intermediación, mediación y apropiación
social. En primer lugar, el mecanismo de intermediación ha sido desarrollado por
distintos actores clave de los territorios tanto en el surgimiento de las experiencias
como en el sostenimiento de las mismas; y ha sido activado por actores externos a
las experiencias, como por ejemplo el Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena
Medio en el caso del Comité Cívico o la Fundación Carvajal en el caso de Ganchos
y Amarras, quienes a través de acciones concretas fomentaron la coordinación y
convergencia de actores e intereses diversos. Los actores intermediadores resultan clave en las experiencias porque proporcionan
recursos físicos, económicos, cognitivos o de relaciones, que potencian la acción
colectiva y su incidencia en la reconciliación, ya sea en una dimensión de tipo
individual, social o política. La acción de intermediación de estos confluyó en la
generación de espacios de encuentro, como, por ejemplo, reuniones de trabajo en
la empresa o encuentros de pobladores. La labor de intermediación tiene que ver menos con la naturaleza del actor que
con el rol que desempeña. En
las experiencias observadas, el mecanismo de
intermediación lo pudo desarrollar tanto una organización de la sociedad civil o
de excombatientes como una empresa privada o una institución del Gobierno:
el PDPMM es una organización de la sociedad civil, la Fundación Carvajal, una
entidad privada de origen empresarial y la Fundación Progresar, una ONG de
excombatientes del EPL. En todos los casos, estos actores facilitaron la creación
y el fortalecimiento de la experiencia y la confluencia de esta hacia espacios
de encuentro que, de manera
intencionada o no, permitían una
interacción
constructiva entre excombatientes, comunidades receptoras y, en el caso del
Comité Cívico, víctimas. Si bien muchos de los espacios de encuentro y las metodologías propiciadas
por los intermediarios no se crearon con el fin de reconciliar a sus miembros, la 114 Los espacios de encuentro pueden ser de carácter físico o inmaterial. Los espacios físicos son observables y están
mediados por la interacción presencial de los actores que confluyen en estos. En cambio, los espacios inmateriales son
corredores del lenguaje, la comunicación y lo simbólico. Como ejemplo de espacios físicos de encuentro hallados en las
experiencias están las asambleas comunitarias, las jornadas de capacitación, la planeación participativa y de agendas
locales, así como actividades deportivas, culturales, económicas y sociales. Por su parte, los contenidos educativos en
las campañas de sensibilización y los medios de comunicación comunitarios, que promueven una imagen positiva
de las comunidades receptoras o excombatientes, pueden ser ejemplos de los espacios inmateriales de encuentro. 148 Experiencias de reconciliación entre excombatientes y comunidades receptoras La mediación actúa directamente en los
espacios, ya sean concretos o inmateriales,
y permite un diálogo entre los actores que
confluyen en ellos exposición a los mutuos argumentos y la frecuencia de encuentro con los otros
ha tenido relevancia en la transformación de las posturas entre las comunidades
receptoras y los excombatientes115. El uso del mecanismo de intermediación ha sido transversal a las experiencias
y ha estado ligado al mecanismo de formación. Algunos de los actores que
han
intermediado en
las experiencias han
facilitado ejercicios de
formación
técnica y política, los cuales han incidido en el surgimiento de las experiencias y
su sostenimiento. Igualmente, la intermediación de actores de la sociedad civil
ha estado fuertemente acompañada de la activación indirecta del mecanismo
de difusión, que ha fortalecido los espacios de encuentro (al invitar a nuevos
actores a participar del espacio) y ha fomentado una apertura y propagación de la
experiencia, que al tiempo que refuerza su identidad en aspectos como un «sujeto
colectivo de paz» o un modelo de «reintegración exitosa», promueve un mayor