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víctimas solamente en el año 2007 (es decir 3 víctimas por día durante ese año)8. Las |
modalidades dominantes en este período estaban asociadas con la práctica sistemática de |
los falsos positivos, los cuales a partir del 2009 se han reducido notoriamente hasta el presente. Esta reducción drástica en el número de los casos de falsos positivos y la dispersión |
de los mismos no nos permite afirmar que se mantenga dentro del Estado una política |
para perpetrar ejecuciones extrajudiciales en la modalidad de falsos positivos de manera |
sistemática, y en este sentido no es muy clara la persistencia de patrones que pudieran con |
certeza apuntar a la sistematicidad en la perpetración de estos crímenes. Sin embargo, un escrutinio de las modalidades bajo las cuales se han llevado a cabo |
las prácticas de ejecuciones en los últimos 5 años, y especialmente durante el 2015 si nos |
permiten delinear al menos unas pautas o tendencias de comisión que si se mantienen, |
y no son severamente reprimidas y sancionadas, podrían llegar a configurar patrones de |
sistematicidad. Las tendencias observadas a partir de este estudio son las siguientes: 3.1. Ejecuciones en el contexto del conflicto armado y ejecuciones no directamente relacionadas con el conflicto armado. Teniendo en cuenta los hallazgos |
con respecto a las presuntas ejecuciones cometidas por agentes estatales se constata que |
menos de la tercera parte de las mismas durante el año 2015 muestran una relación directa con el conflicto armado (30.7%) mientras que más de dos terceras partes (69,3%) |
se perpetraron en contextos que no muestran una relación directa con la situación del |
conflicto armado interno. Dentro de las primeras predominan los casos de “falsos positivos”, mientras que en los segundos predominan ampliamente las ejecuciones por abuso |
de autoridad, o las producidas por móviles de intolerancia social y en menor grado de |
persecución política. Un claro ejemplo de las ejecuciones extrajudiciales directamente relacionadas con la |
situación de conflicto armado interno fue la ejecución de los líderes comunales Ismael |
García y Salomón Escobar y las heridas a otros que fueron atacados por el Ejército mientras estaban reunidos luego que habían sido citados por las FARC-EP a una reunión en la |
zona rural de San Vicente del Caguán, los cuales murieron como consecuencia del ataque |
de la Brigada Móvil 36, del Comando Conjunto N° 3 del Ejército que dirigía un operativo en contra del guerrillero Raúl González, alias ‘Jaimito’, miembro de la columna móvil |
Teófilo Forero, contra quien dicen que se dirigía el ataque. Según los testigos, los muertos |
y heridos fueron atacados con granadas, mientras que uno de los habitantes sostiene que |
murieron mientras gritaban para pedir protección. Voceros de Caguán Vive informaron |
que “en la corporación estamos sorprendidos por lo que sucedió el sábado porque atacaron sin ningún tipo de precaución por los civiles que estaban allí. Fue indiscriminado”. |
En total, 20 víctimas de las 65 documentadas murieron en hechos relacionados con el |
conflicto armado interno. Un caso claro de una ejecución no relacionada con el conflicto armado interno es la |
ocurrida en Bogotá el 17 de junio del señor Ramiro Llanos, funcionario de la Cámara |
de Comercio, quien fue muerto a balazos por policías de la SIJIN que reaccionaron ante |
el airado reclamo que les formuló este ciudadano, pues según cuentan los testigos, los |
miembros de la policía judicial que iban en un taxi, le lanzaron el vehículo al señor Llanos |
intentando atropellarlo porque se encontraba orinando a orillas de la vía pública, luego de |
salir de un establecimiento de diversión en compañía de otros amigos, hecho que motivó |
el reclamo que fue respondido con disparos por los policías, los cuales le costaron la vida |
a la víctima. De los 65 casos relacionados en este informe, 45 corresponden a casos de |
víctimas no directamente relacionados o aparentemente no relacionados con el contexto |
de conflicto armado. 3.2. Continuidad de los falsos positivos Una gran discusión se ha presentado en el país sobre la ocurrencia o no de nuevos |
casos de “falsos positivos”, motivada en parte por el debate sobre la definición comprendida bajo esta modalidad de ejecuciones extrajudiciales. Amnistía Internacional define las |
ejecuciones extrajudiciales como “homicidios ilegítimos y deliberados, perpetrados por |
orden de un gobierno o con su complicidad o consentimiento”. Es decir, requiere como |
sujeto activo de esta violación a agentes estatales o personas o estructuras criminales que |
actúen con su complicidad o aquiescencia, aunque en este informe solo se da cuenta de |
las perpetradas directamente por agentes estatales y no las perpetradas por paramilitares, |
con los cuales perviven alianzas de complicidad o aquiescencia. No se incluyen tampoco en la definición las muertes producidas por un uso legítimo |
y razonable de la fuerza por parte de los funcionarios estatales en su misión de hacer |
cumplir la ley ni tampoco los homicidios perpetrados por agentes estatales por motivos |
privados o razones personales, a no ser que cuenten con la complicidad o encubrimiento |
de sus superiores o el Estado no cumpla con su obligación de investigar los hechos por |
medio de un tribunal independiente e imparcial. Sin embargo la destinación generalizada que en los últimos años se está haciendo de las investigaciones por homicidios de agentes |
estatales a la justicia penal militar, no idónea para investigar violaciones a los derechos |
humanos o infracciones al derecho internacional humanitario, como lo siguen constatando diversos órganos internacionales de protección de los derechos humanos, constituyen |
un factor de peso para derivar responsabilidad estatal por estos crímenes, los que en esta |
instancia, por lo general, están destinados a permanecer impunes. El informe sobre la situación de derechos humanos en el 2015 del Cinep/Programa |
por la Paz documenta que los grupos paramilitares durante el 2015 fueron responsables |
de 99 ejecuciones extrajudiciales perpetradas como violaciones a los derechos humanos y |
89 homicidios intencionales en persona protegida perpetrados como violaciones al DIH. |
Es casos aumentan los niveles de violencia socio-política de responsabilidad estatal. Pero |
del seguimiento de estas ejecuciones extrajudiciales no se ha ocupado hasta ahora la Coordinación Colombia – Europa – Estados Unidos. La definición de la modalidad de ejecución extrajudicial conocida como “falso positivo” es mucho más problemática. A pesar del origen periodístico de esta noción, la cual |
fue inicialmente rechazada como imprecisa por organizaciones de derechos humanos y |
de víctimas, ha entrado con fuerza en el lenguaje de organismos internacionales, especialmente en los informes preliminares de la Fiscalía de Corte Penal Internacional que la |
incluye como unas de las categorías de los crímenes objeto de su observación en el caso |
colombiano, al tener entre las 5 prioridades de observación “v.) los procedimientos relativos a asesinatos y desapariciones forzadas, habitualmente conocidos como casos de falsos |
positivos” y de los cuales dice en su último informe de 2015 que “la Fiscalía General de |
la Nación está investigando más de 3.000 casos contra miembros de las fuerzas armadas |
por casos de presuntos falsos positivos cometidos desde 1985”, aunque “Según la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, el número de víctimas |
de falsos positivos entre 2002 y 2010 podría llegar a 5.000”. Para la Fiscalía de la Corte Penal Internacional los falsos positivos están relacionados |
con la práctica de los agentes del Estado, en particular miembros del ejército colombiano, |
de haber “matado deliberadamente a miles de civiles para reforzar las tasas de éxito en el |
contexto del conflicto armado interno y para obtener beneficio económico por parte de |
los fondos del Estado”. En esta definición el elemento definitorio se enfatiza en la motivación de realzar indicadores de éxito operacional y/o la obtención de beneficios. El Banco de Datos de DD.HH y Violencia Política del CINEP/PPP define los falsos |
positivos como ejecuciones extrajudiciales arbitrarias y sumarias contra civiles inermes |
que además fueron “legalizados” y presentados ante la opinión pública a través de comunicados oficiales de las FF.MM y medios de comunicación privados y públicos como |
muertos en combate y que por acomodarse a las normas del Ius in Bello serían acciones |
legítimas de guerra”. Sin embargo, en su relación de casos se incluyen diferentes eventos |
de personas que fueron reportada como extorsionistas, presuntos consumidores de drogas |
o incluso a casos de presunto hurto, y que por ello se deduce que la definición incluye también casos no directamente relacionados con el conflicto armado, aunque aquí el elemento determinante es que hubieran sido falsamente presentados y “legalizados” como |
muertos en enfrentamientos con agentes estatales. La Fiscalía define los falsos positivos de manera mucho más restringida al caracterizarlos como “la muerte de civiles inocentes a quienes después hacían pasar por integrantes |
de las FARC muertos en combate”, mientras que en otras ocasiones los define como |
“muertos en falsos operativos oficiales contra la guerrilla para hacer pasar a los miles de |
“reclutados” como integrantes de grupos armados ilegales”. Más amplia en cuanto al sujeto pasivo de este delito es la definición que ofrece el |
Relator de Naciones Unidas sobre Ejecuciones Arbitrarias, el Profesor Philip Alston quien |
definió los falsos positivos como “ejecuciones ilegales de civiles manipuladas por las fuerzas de seguridad para que parezcan bajas legítimas de guerrillero o delincuentes ocurridas |
en combate”. Para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en el informe que decretó la |
admisibilidad de los casos de 64 víctimas de ejecuciones extrajudiciales en Colombia en la |
modalidad de falsos positivos, las características esenciales de esta práctica estarían dadas |
por “la detención de las presuntas víctimas, seguidos de su presunta ejecución extrajudicial y una orquestación para hacerlas pasar por subversivos muertos en combate”. Mas |
exactamente los falsos positivos se definirían por sus características como casos en que |
las “muertes eran presuntamente presentadas y registradas por el ejército como resultados |
positivos en el marco del combate contra-guerrillero y anti-mafia que realizaban, cuando |
…, dichas personas asesinadas eran en realidad civiles que fueron detenidos desarmados, |
y sin haber estado en combate”. Es decir, el elemento definitorio central estaría dado por |
la orquestación de la escena o la manipulación de las circunstancias para hacer pasar a |
civiles desarmados como muertos en combate. El Alto Comisionado de los Derechos Humanos reconoce que no existen definiciones |
técnicas acordadas sobre la noción de falsos positivos, aunque parece decantarse por |
definirla como aquella modalidad de ejecuciones extrajudiciales motivas por el ánimo de |
captar incentivos o recompensas. En su informe sobre la situación en Colombia durante el |
año 2012 dice que “Las Naciones Unidas utilizan el término “ejecuciones extrajudiciales, |
sumarias o arbitrarias” para incluir una amplia gama de violaciones del derecho a la vida, |
entre ellas, aunque no exclusivamente, los “falsos positivos”. No existe una definición técnica común de falsos positivos. En 2012 la Oficina en Colombia no recibió ningún informe |
de homicidios cometidos por militares con el propósito de inflar las estadísticas”. Con base en esta definición, el Presidente Santos afirmaba con satisfacción que “por |
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