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un homosexual y un indigente respectivamente.24 A lo largo del 2014, varias personas LGBT fueron asesinadas en algunas
de las comunas de Medellín más afectadas por la violencia. Unas de ellas
al parecer, fueron asesinadas durante
incursiones armadas a barrios
controlados por bandas rivales. Otras habrían muerto por cruzar “fronteras
invisibles”. Al menos dos
jóvenes trans trabajadoras sexuales fueron
asesinadas dentro de hoteles en el centro de la ciudad, mientras que a una
tercera la asesinaron frente a una peluquería. La Defensoría del Pueblo
también ha alertado que en algunas de estas comunas (particularmente la
10 y la 16) han sido recurrentes las vulneraciones contra personas LGBT 22 Fundación Ideas para la Paz, Los homicidios en 2013: qué dicen y qué no dicen las cifras, 27 de
enero de 2014; Fundación Ideas para la Paz, Lo que esconden las cifras: en 2014 bajaron los
homicidios pero persisten dinámicas criminales, 18 de febrero de 2015.
23 CINEP, Informe Noche y Niebla, enero-julio 2013.
24 Defensoría Regional de Nariño, respuesta a derecho de petición enviado por Colombia Diversa en enero de 2015. 36 » Homicidios de personas LGBT « y las amenazas contra esta población como parte de disputas territoriales
entre bandas criminales.25
En octubre de 2014 fueron asesinadas cuatro personas LGBT de manera
consecutiva en Caucasia.26 En los municipios del Bajo Cauca antioqueño,
las tasas de homicidio se dispararon en los años 2013 y 2014 por disputas
entre bandas criminales por el control del narcotráfico y la economía del
oro en la región (en Caucasia pasó de 8.6 homicidios por cada cien mil
habitantes en 2012 a 51.5 en 2013 y 52 en 2014 un incremento de más
del 600%).27 Para finales del 2014, la agudización de la violencia contra la
población civil incluyó múltiples asesinatos (líderes sociales, periodistas
y funcionarios públicos) y circulación de panfletos que amenazaban a
distintos grupos sociales, entre
los cuales figuraba población LGBT.28
Además de esto,
los
cuatro homicidios de personas LGBT
fueron
perpetrados bajo un mismo modus operandi (ataques sicariales con arma de
fuego) y al menos dos de las víctimas eran personas con una orientación
sexual o identidad de género diversa visible.
No todos
los homicidios de personas LGBT en zonas de conflicto
fueron clasificados como motivados por el prejuicio. Algunos fueron
resultado de incursiones armadas de bandas criminales en barrios bajo
el control de organizaciones enemigas. Otros se produjeron por riñas o
por cruzar “fronteras invisibles”. De otros no hay suficiente información
que permita inferir los posibles móviles. Sin embargo algunos presentan
rasgos similares que sugieren que el prejuicio hacia la orientación sexual o
la identidad de género de las víctimas fue determinante. En este sentido,
clasificamos uno de los homicidios cometidos en Tumaco, tres de los 25 Informe de Riesgo núm. 008-13, Defensoría Regional de Antioquia, respuesta a derecho de
petición enviado por Colombia Diversa en enero de 2015.
26 Departamento de Policía de Antioquia, respuesta a derecho de petición enviado por Colombia Diversa en enero de 2015; RCN Radio, “En el Bajo Cauca han sido asesinadas tres
personas de la comunidad LGBTI esta semana”, edición digital, 10 de octubre de 2014; El
Meridiano de Córdoba, “Alarma en Caucasia”, edición digital, 18 de octubre de 2014.
27 Fundación Ideas para la Paz, Lo que esconden las cifras, 18 de febrero de 2015.
28 Semana, “Terror en el Bajo Cauca”, edición 1689, septiembre de 2014; Las 2 Orillas, “Las
Bacrim: el infierno del Bajo Cauca”, edición digital, 16 de septiembre de 2014; Personería
de Medellín, respuesta a derecho de petición enviado por Colombia Diversa en enero de
2015. 37 ocurridos en las Comunas 10 y 16 de Medellín y dos de los ocurridos en
Caucasia como homicidios por prejuicio con ocasión del conflicto armado.
En primer lugar, cinco de las seis víctimas eran personas que tenían una
orientación sexual o una identidad de género diversa visible: cuatro de ellas
eran mujeres trans y uno más era un estilista con una relación de pareja con
una persona del mismo sexo. En segundo lugar, en los seis casos se pueden
identificar patrones de violencia sistemática de parte de actores armados
contra las personas LGBT en particular y contra poblaciones vulnerables
en general. Tanto en Caucasia como en las Comunas 10 y 16 de Medellín,
estos homicidios tuvieron lugar dentro de un corto periodo de tiempo.
En Tumaco, también en un corto periodo de tiempo, se registraron varios
homicidios selectivos de trabajadoras sexuales y habitantes de la calle
junto con el de una persona “homosexual”. Por último, en estas tres zonas
se han registrado también panfletos amenazantes e intimidaciones en las
cuales se ha señalado, entre otras, a la población LGBT.
En estos casos se observan otros factores que probablemente aumentaron
la vulnerabilidad de las personas LGBT que fueron asesinadas. Según el
Centro Nacional de Memoria Histórica, “el uso de una violencia masiva e
indiscriminada o de una violencia selectiva recurrente” de parte de grupos
armados contra la población civil, ha obedecido a “cálculos estratégicos
[…] según el grado de disputa o de hegemonía territorial”.29 La Defensoría
del Pueblo y la Personería de Medellín han señalado que algunos de
estos intereses estratégicos tienen que ver con la generación de recursos
económicos o con el apoyo que la población civil pueda brindar a las
actividades delictivas de estos grupos y bandas.
Algunas amenazas, agresiones
contra
la
integridad y homicidios
selectivos buscan asegurar el pago de extorsiones, el desvío de recursos
públicos e incluso la prostitución de mujeres, niños, niñas y adolescentes.
En otros casos, buscan involucrar a la población civil en labores de apoyo,
como por ejemplo prestar servicios a los integrantes de las bandas y grupos
armados, servir de informantes, transportar drogas o armas e incluso 29 Centro Nacional de Memoria Histórica, ¡Basta ya! Colombia: memorias de guerra y dignidad,
Bogotá, 2013, 38. 38 » Homicidios de personas LGBT « reclutar combatientes activos.30 Estas formas de coacción y violencia
hacia la población civil afecta principalmente a la población joven, aunque
también a mujeres, niños, niñas y adolescentes que son obligadas a
prostituirse, a mujeres trabajadoras sexuales que trabajan en sectores bajo
el control de estos grupos, entre otros.
Algunas de las personas LGBT víctimas de homicidio en estos contextos
se dedicaban al trabajo sexual o presuntamente al expendio de drogas. Tres
de ellas, además, eran jóvenes (19 y 20 años de edad). Estos perfiles, en
los cuales se cruzan la vulnerabilidad por orientación sexual o identidad de
género diversas con vulnerabilidad por edad o por ocupación, implicarían
un mayor grado de exposición a
la violencia de
los grupos armados.
Algunas porque pudieron ser objeto de prostitución forzada o extorsiones