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abordar. Así, |
como |
consecuencia de la violencia y del desplazamiento forzado no solo se han |
vaciado territorios enteros (municipios, veredas, corregimientos, centros |
poblados, barrios, resguardos indígenas) sino que, en silencio y en una |
penosa impunidad, se han desestructurado proyectos sociales, políticos, |
económicos, familiares, espirituales, ambientales y culturales. El presente informe es una invitación a descubrir qué ocurre en los |
lugares que quedaron vacíos como consecuencia del conflicto armado, |
tanto desde el punto de vista de los daños y desestructuraciones, como de |
las resistencias y resiliencias ejercidas por las personas y comunidades que |
se han visto enfrentadas a este fenómeno. El objetivo es comprender que |
pasó y explicar cómo y por qué sucedió, con la esperanza de que hechos |
como estos jamás vuelvan a acontecer en Colombia. |
Yo he viajado por una parte y por otra. Es que nosotros no |
hemos tenido tranquilidad desde cuando mataron a Gaitán, de |
ahí para acá fue el sufrimiento… (CNMH, entrevista con abuela, 2012) En el año 2002, en Medellín del Ariari, más de la mitad de |
las casas del caserío estaban completamente vacías (…) y la poca |
gente que quedó vivía tan atemorizada que de hecho no podía |
(…) salir después de las seis de la tarde porque el temor era |
inmenso (…) (CNMH, entrevista con joven, 2012) Pero, además de los innumerables migrantes (…) que han sido |
desaparecidos o masacrados, hay violaciones que han destruido el |
arraigo de las comunidades residentes, sus proyectos comunitarios |
de desarrollo, sus proyectos políticos, sus organizaciones sociales, |
y esa memoria sí se puede recoger, estudiar, valorar. Banco de Datos de Violencia Sociopolítica (2013, página 7) |
A El Castillo, en el departamento del Meta, se llega desde Bogotá por un viaje terrestre que puede durar entre cuatro y cinco |
horas. Además de su estratégica ubicación, entre las estribaciones |
de la cordillera Oriental y la serranía de la Macarena, el municipio se encuentra enclavado en una región con un predominante |
potencial agrícola que la hizo merecedora del título de “despensa |
agrícola del país”. |
Las tres citas precedentes reflejan algunas características de la |
guerra que se ha desarrollado allí, en este escenario rural cercano a Bogotá, pero aislado de una presencia efectiva del Estado. |
Varias generaciones de sus habitantes han nacido y crecido en un |
destierro obligado que se remonta a mediados del siglo pasado, o |
incluso un poco antes, generado por la violencia en otras regiones |
del país que empujaron sucesivas oleadas de colonización a poblar |
este territorio. |
De la mano de estos procesos de colonización prosperaron, de |
manera relativamente armónica, una gran variedad de expresiones sociales y comunitarias, un buen número de ellas organizadas |
alrededor del Partido Comunista Colombiano. Prosperó también |
una economía esencialmente campesina sobre la cual se forjaron |
formas de asistencia y trabajo colectivo, una infraestructura comunitaria, así como expresiones culturales propias. |
Estas formas de organización cercanas al comunismo le valieron |
a El Castillo otros títulos menos honrosos como el de “república |
independiente” o “zona roja” y, posteriormente, cuando hicieron |
presencia en el territorio las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), el de “pueblo guerrillero” o “auxiliador de la |
guerrilla”. Esa estigmatización política, de la que ha sido víctima |
su población, ha sido una de las justificaciones utilizadas por narcotraficantes, paramilitares, militares y políticos regionales, sobre |
todo, después de la creación de la Unión Patriótica, para legitimar |
su ensañamiento en contra de los castillenses, como una forma de |
castigar e imponer un cambio frente a opciones políticas consideradas por ellos equivocadas, peligrosas o indeseables (Klein, 2008). |
Desde mediados de la década de 1980, la estigmatización política y el ensañamiento han implicado para los habitantes de El Castillo ser objeto de múltiples violencias por parte de actores legales |
e ilegales, así como convertirse en víctimas de un desplazamiento |
forzado que primero fue silencioso e invisible y luego se convirtió en un fenómeno generalizado y, cuando menos, escandaloso, |
como lo demuestra la ocurrencia del vaciamiento de por lo menos |
19 de sus veredas y cuatro de sus centros poblados. |
Un fenómeno que resultó funcional a una reconfiguración del |
territorio que ha implicado que esta “despensa agrícola” se haya |
convertido hoy en un espacio en disputa, donde las actividades económicas y el modo de vida campesino antes predominantes han |
sido reemplazados, o están en peligro de serlo, por otras actividades |
como la ganadería extensiva —que se generalizó después del vaciamiento— y la minería, que es identificada hoy por los pobladores |
como uno de los nuevos riesgos que se ciernen sobre el territorio. |
En El Castillo, las múltiples violaciones a los derechos humanos |
y la magnitud del desplazamiento forzado vividos se evidencian |
no solo en casas, fincas y calles vacías porque sus pobladores han |
huido o las han abandonado por temor a la persecución o masacres, en las escuelas bombardeadas o abaleadas, las obras públicas |
abandonadas y cuadras enteras destruidas, que producen “paisajes |
de miedo” (Oslender, 2008), sino que se expresan también, y sobre todo, en los daños colectivos generados, en la destrucción de |
los lazos comunitarios, en el rompimiento de relaciones familiares |
o vecinales, en la instalación del miedo y la desconfianza como |
forma de vida, así como en la eliminación o desestructuración de |
organizaciones sociales y políticas antes existentes en el territorio. |
Todo lo anterior ha permitido concluir al CNMH (Centro Nacional de Memoria Histórica), a través de las memorias de sus habitantes, que El Castillo experimentó un arrasamiento de diferentes expresiones de su vida en sociedad, lo cual se evidencia en especial |
en los daños colectivos sufridos por las poblaciones rurales que habitan la parte alta y los centros poblados que tuvieron que desplazarse y dejar vacíos lugares en los que habían forjado una historia |
común de construcción social del territorio y de identidad. Sin |
embargo, al igual que tuvieron lugar la destrucción de diversas |
expresiones sociales, políticas, familiares, culturales y económicas |
preexistentes, también se generaron múltiples formas de resistencia, individuales y colectivas que, de muchas formas y a muchas |
escalas, han venido siendo ejercidas por los castillenses para hacer |
frente al fenómeno. Múltiples procesos de organización y movilización han surgido, a pesar del terror causado por todos los actores armados, legales e ilegales, impulsados por hombres y mujeres |
que persisten en la idea de una vida digna ligada al territorio. |
La magnitud del desplazamiento forzado, el vaciamiento y el |
arrasamiento ocurridos en El Castillo comprometen al CNMH a |
reconstruir la historia de este municipio. Para tal fin, este libro |
se divide en siete capítulos, antecedidos por la presente introducción, en la que se esbozan además las categorías analíticas utilizadas en la investigación. |
Entendiendo que el arrasamiento es un proceso de mediana o |
larga duración, el capítulo 1 aborda el periodo 1948-1984 dentro |
del cual ocurrieron sucesivas oleadas de colonización que terminaron por delimitar “un tipo de distribución partidaria” del territorio que posteriormente se constituyó en el telón de fondo, en el |
cual cabalgó la violencia de la década de 1980 (Uribe y Vásquez, |
1995). Así es como, desde ese momento, se dibujaron en El Castillo y en el Alto Ariari, así como en el resto del departamento del |
Meta, zonas y patrones de colonización, cuya homogeneidad estuvo basada en la filiación partidista. |
De esta forma, el Ariari se dividió así: Alto Ariari-Partido Comunista y Ariari Medio y Bajo-Partido Liberal. Mientras que en |
el territorio que hoy pertenece a El Castillo, a partir de 1953, el |
poblado de Medellín del Ariari se convirtió en el centro de la colonización impulsada por el Partido Comunista y comenzó a ejercer |
una gran influencia sobre los campesinos de la parte alta del municipio mientras que la parte baja (donde se encuentra ubicado el |
casco urbano) fue mucho más influenciada por el Partido Liberal. |
De esta forma, se dio origen a unos pueblos heterogéneos y diversos, donde se construyeron identidades amarradas al territorio, |
pero donde también se sembraron las semillas de unos conflictos |
que posteriormente llevaron a la destrucción de los lazos y de las |
relaciones erigidas durante ese primer periodo. |
En el capítulo 2, se reconstruye un nuevo periodo en la cronología del arrasamiento (1984-2001), caracterizado por la creación |
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