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el ferroníquel de la mina del Cerro Matoso, Córdoba, con una historia
de producción sobre tres décadas, una tendencia creciente a largo plazo Stefan Indermühle 83 departamentos y a 60 municipios y perciben el 95% de las regalías. Esta
alta concentración se deriva del criterio de asignación de las regalías
ligado a la producción. Por consecuencia, los principales beneficiarios
de estos recursos han sido los departamentos y municipios receptores
por explotación de hidrocarburos correspondientes a Casanare, Meta,
Arauca y Huila y de carbón principalmente a La Guajira. Para el
periodo 1994 a 2009, estos cinco departamentos recibieron el 64 % de
las regalías directas.3
A pesar de
las
regalías, precisamente estos departamentos
presentan índices de desarrollo social que se encuentran muchas veces
por debajo del promedio nacional, lo que ofrece otro argumento para
relativizar el impacto del sector minero al desarrollo. En el índice del
desarrollo departamental, de las necesidades básicas insatisfechas y de
pobreza, solamente el Meta alcanza el promedio nacional, mientras que
los otros tienen indicadores mucho peores; la mortalidad infantil es en
estos 5 departamentos considerablemente más alta. 4
Las estadísticas socio-demográficos muestran que el beneficio de
este sector no alcanza a gran parte de la población, o por lo menos
no en cantidades suficientes. La
ineficiencia y
las
irregularidades
en el uso de las regalías son problemas importantes. Hay efectos
económicos también que ponen en duda los logros de la minería. La
riqueza generada se queda a menudo en pocas manos, muchas veces
de actores extranjeros. Otra razón limitante importante es, que no
requiere muchos obreros, argumento que es válido particularmente en
la minería a gran escala. La actividad petrolera muestra ser el subsector
más intensivo en capital (97%, significa que requiere mucho dinero,
pero poca gente). Para el mismo período (2003-2007), la producción
de carbón y de minerales presentó también una alta participación del
capital, que osciló alrededor del 84%. 5 Por lo tanto no es una sorpresa, 3 4
5 Regla fiscal para Colombia, Comité Interinstitucional Banco de la República,
Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Departamento Nacional de Planeación,
Bogotá Julio 2010, página 60.
Proyecto de ley sobre regalías, 2010, páginas 35-50.
Regla fiscal para Colombia, Comité Interinstitucional Banco de la República,
Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Departamento Nacional de Planeación,
Bogotá Julio 2010, página 60. 84 Transnacionales mineras en Colombia que en el corredor minero del Cesar haya un desempleo superior al
70%. Incluso cuando se puede suponer que la minería tiene un impacto
positivo para el desarrollo económico regional y local, la minería no
ofrece una perspectiva para alcanzar rápidamente al desarrollo, ni para
los departamentos ni para el país.
Por último,
la
importancia para
el desarrollo no parece
impresionante, cuando tomamos en cuenta el gasto público también
y no solamente los logros del sector. El gobierno gastó desde el año
2002 más de 5.000 millones de dólares $-US en el acondicionamiento
de infraestructura vinculada a los sectores de la minería y la energía: (cid:2)5
veces más que sus gastos en la infraestructura del transporte, 10 veces
más que las sumas gastadas en vivienda y 20 veces más que en la red de
telecomunicaciones.6
Donde el sector minero si tiene una importancia clave es en
la inversión extranjera directa (IED) y en las exportaciones, donde
tuvo lugar un fuerte auge en los últimos años. La tasa de la inversión
extranjera en la minería se duplicó de 20,8% a 43% del total nacional
y superó los 3 mil millones de $-US en el año 2009 (véase Tabla 1).
El sector petrolero juega otra vez un papel dominante: Paralelo a la
inversión extranjera crecieron las exportaciones, entre 2002 y 2009
de 4,5 a 16,6 mil millones $-US, implicando un auge en la tasa de las
exportaciones nacionales de 38,0% a 50,6%. Colombia es ahora el
tercer exportador del mundo más grande de carbón termal. Desarrollo del sector minero y proyecciones Con la segunda presidencia de Álvaro Uribe empezó una nueva
bonanza minera en Colombia, convirtiendo este sector en el más
dinámico del país. Además, el presidente Álvaro Uribe Vélez flexibilizó
en 2009 el código minero para facilitar la obtención y el registro de las
concesiones de exploración. Su duración se extendió de 5 a 11 años y
el impuesto por la utilización de los terrenos bajó
Se supone que el crecimiento persista. Actualmente, según el
Ministro de Minas y Energía (Portafolio, julio 23, 2010) existen 8.750
títulos mineros que cubren cinco millones de hectáreas. Además hay
otro tanto que está en solicitud. Como muestra el mapa 1 de una
presentación del Ministerio de Ambiente del año 2008 , los territorios
mineros están cada vez más en conflicto con zonas protegidas (Parques
Nacionales, Reservas Forestales, Humedales y Páramos). En este año
(cid:2)15% de las zonas protegidas ya eran afectadas por la minería y existían
1’ 071 solicitudes para 7.959.567 hectáreas más, cubriendo 14% del total
de zonas protegidas. Estas solicitudes no solamente representan una
amenaza para estos ecosistemas vulnerables y el medioambiente, sino
también para las comunidades locales que viven en estas zonas. Donde
existen derechos comunitarios en la tierra (resguardos indígenas, etc.),
se asoman futuros conflictos legales también.
El diferendo entre la protección y la producción existe especial-
mente en los páramos y en los humedales. De estos ecosistemas
protegidos en octubre 2008 eran 46,8%
respectivamente 45,9%
en conflicto con zonas mineras. El 9 de febrero de 2010, se votó la 86 Transnacionales mineras en Colombia Ley 1.382 para proteger los páramos así como 500.000 hectáreas de
reservas forestales estratégicas amenazadas por nuevos solicitudes y
títulos mineros. Pero el texto carece de efecto retroactivo sobre las
concesiones que ya se hayan obtenido. Mapa 1: Zonas protegidas, títulos mineros y solicitudes Parque Nacional
Títulos mineros
Zona de reserva forestal
Solicitudes mineros Stefan Indermühle 87 Las previsiones del sector minero-energético a mediano plazo
contemplan nuevos proyectos de generación de gas, energía eléctrica
e hidrocarburos, así como
la expansión de otras materias como