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46 classes
Una nave a la tierra tan vecina llegó, que desde el sitio donde estaba se ve cuanto hay en ella y determina;
33terceto
Con su pluma de fuego triunfar nunca pudieran, aunque empapada en sangre de los dragones que la Libia engendra.
17endecha_real
Quiéreme como te quiero; luego me berás morí como Cristo en er maero.
30soleá
Parecer quiere el denuedo de vuestro parecer loco, al niño que pone el coco y luego le tiene miedo.
19redondilla
Baje tu carro desde el alto Olimpo Entre las nubes del tranquilo cielo, Rápido vuelo traiga tu querida Blanca paloma.
36estrofa_sáfica
Jamás vencido el ánimo, Su cuerpo ya rendido, Sintió desfallecido Faltarle, Montemar; Y á par que mas su espíritu Desmiente su miseria La flaca, vil materia Comienza á desmayar.
15octavilla
La llaga cierto ya es mía, aunque, ojos, vos no queráis; mas si la muerte me dais, el morir me es alegría. Y así digo que acabéis, oh ojos, ya de matarme; mas muerto, volvé á mirarme, porque me resucitéis.
28copla_castellana
El viejo padre de Zela no ve la llama encendida y así se pasa la vida sin temor y sin cautela; jamás una noche en vela temeroso se pasó; porque ¿quién fue aquel que osó arrugarle el sobrecejo, si cruel como ese viejo ningún Bajá se miró?
13espinela
¡Soria fría, Soria pura, cabeza de Extremadura, con su castillo guerrero arruinado, sobre el Duero; con sus murallas roídas y sus casas denegridas!
12sextilla
Me rodeas en tu abrazo con lazo que me ciñe presuroso, hermoso; y me brindas tu calor de amor. Tus manos de bello albor que caricias proporcionan, suavemente me aprisionan con lazo hermoso de amor.
0ovillejo
Desdeñado y sin corona Cayó el soberbio Darío Muerto a tierra. ¿A quién la muerte perdona? ¿Del tiempo el andar impío Qué no aterra?
31estrofa_manriqueña
Quejoso de la fortuna. Yo en este mundo vivia, Y, cuando entre mí decía: ¿Habrá otra persona alguna De suerte más importuna? Piadoso me has respondido; Pues, volviendo en mi sentido. Hallo que las penas mias. Para hacerlas tú alegrías, Las hubieras recogido.
13espinela
y de nuestra carne ligera imaginar siempre un Edén, sin pensar que la Primavera y la carne acaban también...
7serventesio
Dejó uno a su mujer (te contaré la hazaña; si la estimas en poco, cuéntame otra tamaña). era don Pitas Payas un pintor de Bretaña, casó con mujer joven que amaba la compaña
9cuaderna_vía
Ecos que acoja con placer el mundo, Ecos que se alcen a tu augusto solio, ¡Reina del cielo, y en la tierra triste Madre del pobre!
36estrofa_sáfica
Anda que te den un tiro, que te jases mu persona y a la cara no te miro.
30soleá
Con dos prisiones nos ata el amor cuando se enciende hermosura es la que prende, y la gracia es la que mata. Ya mi alma está en pasión; los miembros tengo difuntos en ver dos contrarios juntos contra un triste corazón.
28copla_castellana
Muchas noblezas tiene quien sirve a la mujer, lozano y hablador y sincero ha de ser; quien es bueno no debe a las damas temer, que, si causan pesares, también causan placer.
9cuaderna_vía
Mas a tanta perfección altos premios no limita Dios jamás y aquí da fin mi oración aunque mal rimada escrita que no hay más.
31estrofa_manriqueña
Se dejó el balcón abierto y el alba por el balcón desembocó todo el cielo.
30soleá
Y con el buche bien lleno era cosa superior irse en brazos del amor a dormir como la gente, pa empezar al día siguiente las faenas del día anterior.
12sextilla
Porque hizo el que serví, que es muy alto y poderoso, y su nombre glorioso, muy grandes cosas por mí, pues se me dio por esposo, y en edades venideras para siempre duraderas, será su misericordia, que gozarán en concordia los que le temen de veras.
6copla_real
Dicha es soñar, porque la vida es sueño, lo que fingió tal vez la fantasía, cuando embriagada en lánguido beleño a las regiones del placer nos guía. Dicha es soñar, y el riguroso ceño no ver jamás de la verdad impía. Dicha es soñar y en el mundano ruido vivir soñando y existir dormido.
2octava_real
A cada paso vas hundiendo los pies en otra carne
8haiku
No contiene el bosque gruta, ni tronco ha roído el tiempo, que no penetre el cuidado, que no escudriñe el deseo. La diligencia, calzada, en vez de abarcas, el viento, los montes huella, y las nubes, turbantes de sus cabezos.
4octava
Aspire luego de Pegaso al monte el dulce traductor de Anacreonte.
3couplet
De ese famoso Lugar que es pepitoria del mundo en donde pies y cabezas todo está revuelto y junto, salí, señor, a la hora que ya el Sol, mascarón rubio, de su caraza risueña mostraba el primer mendrugo. Iba en Escoto, mi jaca, a quien tal nombre se puso porque se parece al mismo en lo sutil y lo agudo. Llegué a Toledo y posé contra la ley y estatutos siendo poeta, en mesón, habiendo casa de Nuncio. Ví una ciudad de puntillas y fabricada en un huso que, si en ella bajo, ruedo; y trepo en ella si subo. Vi el artificio espetera, pues en tantos cazos pudo mecer el agua Juanelo como si fuera en columpios. Flamenco dicen que fue, y sorbedor de lo puro: muy mal con el agua estaba, que en tal trabajo la puso. Vi en procesion de Terceros ensartado todo el vulgo y si yo comprara algo, no hallara bueno ninguno. En fin, la imperial Toledo se ha vuelto, por mudar rumbo, república de botargas en donde todos son justos. Vi la Puerta del Cambrón, que, a lo que yo me barrunto, a faltar la primer eme, fuera una puerta de muchos. Al fin, salí de Toledo para La Mancha, confuso, cuando la alba llora duelos gime los egidos mustios. En esta tierra el verano va hecho un picaro suelo sin árboles y sin flores, que aun no se harta de juncos. Allí primavera ahorra lo que en Madrid gastó a bulto anda abril lleno de andrajos y el propio mayo desnudo. Partí desde aquí derecho antes sospecho que zurdo a Segura de la Sierra, que es un corcovo del Mundo. Los vecinos de este pueblo viven todo el año junto y un mes batido con otro gozan a diciembre en junio. Las viñas para no helarse tienen los meses adustos a las cepas con cacheras, con tocadores los grumos. Es gusto ver un castaño de miedo de los diluvios con su fieltro y su gabán por agosto muy ceñudo. Un peral con sabañones cuando en Aranjuez maduros recelando que los rapen ya han puesto en cobro su fruto. De aquí volví a mis estados: este sí que es lindo punto, pues me mido como pozo y aun de esos no tendré muchos. Aquí cobro enfermedades, que no rentas ni tributos y mando todos mis miembros y aun de estos no mando algunos. De Madrid salí y de juicio; y sin dinero y sin gusto vuelvo triste y enlutado como misa de difuntos.
1romance
Leyendo viene una letra que a sus estrellas con alma compuso Lisardo un día con más amor que esperanza. Viole admirado de verla y de unas cintas moradas, para matalle a lisonjas el instrumento desata
4octava
Obejitas blancas, y er praíto berde; er pastorcito, mare, que las guarda e ducas se muere.
26seguidilla_gitana
La carnavalesca noche luminosa Dió á mi triste espíritu la mujer hermosa, Sus ojos de fuego, sus labios de rosa.
42terceto_monorrimo
Respondiole: "¡Oh mi Sireno!, si algún tiempo te olvidare, las hierbas que yo pisare por aqueste valle ameno se sequen cuando pasare; Y si el pensamiento mío en otra parte pusiere, suplico a Dios que si fuere con mis ovejas al río se seque cuando me viere.
6copla_real
Con engaños, lisonjas y sutiles mentiras emponzoñas las lenguas, envenenas tus viras, hiere a quien más te sirve tu flecha cuando tiras; separas de las damas a los hombres, por iras.
9cuaderna_vía
En vano, descuidado pensamiento, una loca altanera fantasía, un no sé qué, que la memoria cría, sin ser, sin calidad, sin fundamento;
24cuarteto
Venus, hija del mar, diosa de Gnido, y tú, ciego rapaz, que revolante sigues el carro de tu madre hermosa, la aljaba de marfil pendiente al lado: Si hay piedad en el cielo, si el humilde ruego de un infeliz no vos ofende, ¡oh!, basten ya las padecidas penas. Vuelva yo a ver aquel agrado honesto, aquel dulce reír, y la süave voz de sirena escuche, y sus favores gozando, tornen las alegres horas. Pero si acaso mi destino fuere tan enemigo a la ventura mía, que en larga ausencia padecer me manda: Alma Citeres, flechador Cupido, tal rigor estorbad. Falte a mis ojos la luz pura del sol en noche eterna, y del cuerpo mi espíritu desnudo, fugaz descienda, en vana sombra y fría, a la morada de Plutón terrible.
35unknown
El alma en primavera tiene flores; Y aquellos versos míos, los primeros, Eran la floración de mis amores, Brotaron espontáneos y sinceros... El alma en primavera tiene flores.
32quinteto
Como se arranca el hierro de una herida su amor de las entrañas me arranqué, aunque sentí al hacerlo que la vida me arrancaba con él.
23cuarteto_lira
Mira lo que andan jablando; sin tené naíta contigo, la bía m'están quitando.
30soleá
Pues vivía la mamajuana siempre bajo la carreta, y aquel que no era chancleta en cuanto el goyete vía, sin miedo se le prendía como güérfano a la teta.
12sextilla
Esperanzas y deseo son en tan gran división que según la perfección de tu gran bondad, yo creo, aunque Dios te perdonase, y la gente no lo pudiese creer, que tu merced no pecase, solamente por tu virtud mantener.
25décima_antigua
Y así es bravo en campo abierto, y no hay quien con él resista cuando huyen ante su vista los beduinos del desierto; cuando de sudor cubierto pelea con furia y tino; y no hay cuello de beduino que a sus alcances se allegue, que no lo humille o lo siegue con su alfanje damasquino.
13espinela
Arquero luminoso, desde el Zodíaco llegas; aun presas en las crines tienes abejas griegas;
3couplet
De tu bera no m'aparto, aunque a puñalás me maten y me yeben entre cuatro.
30soleá
Glorioso tu gran nombre, a la edad venidera pasará con asombro, grabado en el diamante de una estrella.
17endecha_real
De madrugada, en la ciudad desierta, los barrenderos.
8haiku
Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña.
11cantar
La azul diafanidad de la distancia en el cuadro los términos reparte; aquí mi juventud, allá mi infancia y entre las dos, la pátina del arte... La azul diafanidad de la distancia.
32quinteto
De hoy me será el claro sol Una lámpara importuna; Hija del suelo español: Tú eres mi sol y mi luna. La aurora y el arrebol.
29quintilla
Noche lunar un ajedrez de sombras en la terraza
8haiku
Potro sin freno se lanzó mi instinto, mi juventud montó potro sin freno; iba embriagada y con puñal al cinto; si no cayó, fue porque Dios es bueno.
7serventesio
Frente al sagrario se hinca, el agudo pico tiende y, lámpara azul, se enciende, tremulante, la pervinca.
19redondilla
Alta y envejecida planta, cuando se encastillan en Pindo y Apenino Bóreas y Noto, con sus hojas solas resiste su potencia.
37estrofa_francisco_de_la_torre
¿Tu verdad? No, la Verdad, y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela.
10tercetillo
El cuarto gozo finando sin fin a ver mis cuidados, mas siempre multiplicando, el quinto ya discordando, mis sentidos trabajados en sus males contemplando, es poder en la señora el servidor entender sus servicios cualquier ora, ofreciéndole placer,
25décima_antigua
Soy melancólico sauce Que su ramaje doliente Inclina sobre la frente Que arrugara el padecer; Y aduerme al hombre, y sus sienes Con fresco jugo rocía, Miaptras el ala sombría Bate el olvido sobre él.
15octavilla
Y a quien quiso, llevado del odio injusto degollarle mil veces pero no pudo. Y guarda que el degüello le mata, y fuera cortarle la cabeza pues muerto olería más presto.
16chamberga
Dos años al fin pasaron en esperar y gemir, y las guerras acabaron, y los de Flandes tornaron a sus tierras a vivir.
29quintilla
Salta del árbol con la gracia de un dios caca de mosca.
8haiku
La hierba cubre en silencio el valle gris de tu cuerpo.
3couplet
Renacer me he sentido a tu presencia, torre de Monterrey, cuando la Luna de tus piedras los sueños libertaba y ellas cedían.
36estrofa_sáfica
Medio gitano y medio parisién -dice el vulgo-, Con Montmartre y con la Macarena comulgo...
3couplet
¡Oh, canas de los viejos soñadores caminando en tropel hacia el olvido bajo el áspero fardo de dolores que habéis de la existencia recibido!, ¡oh, canas de los viejos soñadores!
32quinteto
Mi nuevo nacimiento de la muerte viaja en el firmamento y en la tierra, brilla el sol en la noche del silencio mostrando la grandeza de tu gesto. Mi humana arquitectura en ti palpita y se viste con flores de tu senda.
39sexteto
Yo me levantara, madre, mañanica de San Juan, vide estar una doncella ribericas de la mar. Sola lava y sola tuerce, sola tiende en un rosal; mientras los paños se enjugan dice la niña un cantar: ¿Dó los mis amores, dó los, ¿dó los andaré a buscar? Mar abajo, mar arriba, diciendo iba el cantar, peine de oro en las sus manos por sus cabellos peinar: Dígasme tú, el marinero, sí, Dios te guarde de mal, si los viste mis amores, si los viste allá pasar.
1romance
Por sueño...¡El alma enamora! Por encanto ¡Azul parece! Por estrella ¡No anochece! Y por sol¡Alumbra y dora! Y tanto os amo, señora, Por lo gallarda y lo bella, Que hasta en la mísera huella Que imprimís a vuestro paso, Ve este amor en que me abraso Sueño, encanto, sol y estrella.
13espinela
En mi vida sígueme la quejumbre De que mi trabajo de nada vale; ¡Óiganme! Alcanzaré pronta cumbre, Ya veremos quién sí sobresale.
7serventesio
Borrosa gravedad del parabrisas en la despreocupada seducción. Porque los coches saben su camino y van como animales en querencia a la casa, sin dudas, entre besos que nos duran el tiempo de un semáforo y un poco más; porque decir mañana es casi discutir el más allá, y hablamos del dolor de los horarios, alejados, cayendo en la imprudencia, como los vivos hablan de la muerte.
35unknown
Suelta la venda, sucio y asqueroso; lava los ojos llenos de legañas; Cubre las nalgas y el lugar opuesto, Hijo de Venus.
36estrofa_sáfica
Allí vi a magno Ponpeo e a Chipión el Africano, [a] Menbrot e [a] Perseo, París, Etor el troyano, Aníbal, Urbio Trajano Ar[qu]iles, Pir[r]o, Jasón, Ercoles, Craso, Sansón, [e] Cesar Otaviano.
15octavilla
La color tienes marrida, el corpanzon regibado, andas de valle en collado como res que va perdida, y no oteas si te vas adelante o caratrás, zanqueando con los pies, dando trancos al través que no sabes dó te estás.
38novena
No perseveran frailes, ni se hacen caballeros, ni de sus amos logran mercedes ni dineros: pues, si tal acontece, estimo verdaderos, según naturaleza, a aquellos estrelleros.
9cuaderna_vía
A cada ráfaga Se desplaza en el suace la mariposa
8haiku
Pastores, los que fuerdes allá, por las majadas, al otero, si por ventura vierdes aquél que yo más quiero, decidle que adolezco, peno y muero.
14lira
Severo juez a la maldad y el crimen, perseguidor de la avaricia, y sordo a la atracción de la riqueza fuiste egregio ciudadano.
37estrofa_francisco_de_la_torre
Voy, pues, a referiros una sencilla historia, Que en mi alma desolada, honda impresión dejó; Me la contaron... ¿Dónde?... es frágil mi memoria... Acaso el héroe de ella... o bien, la soñé yo.
7serventesio
El dueño fui de mi jardín de sueño, lleno de rosas y de cisnes vagos; el dueño de las tórtolas, el dueño de góndolas y liras en los lagos;
7serventesio
Y lo que más grave siento es que, teniendo pasiones, me fuerzan las ocasiones a mostrar contentamiento. Que el mayor mal que hay aquí es que sólo sé que peno; y pues se tiene por bueno, bien puedo decir así:
28copla_castellana
la que le puso de suerte que los grandes de su reino, diz que se maravillaron como tan otro le vieron;
11cantar
De nuestra simiente y generación conviene que sepas y sus cualidades, que fijos y fijas de gran discreción tuvimos, y amigos de todas bondades. Dotolos Fortuna en nuevas edades así de sus dones que por justas leyes en muy poco tiempo vi los cuatro reyes, y dos titulados de asaz dignidades.
41copla_arte_mayor
servía el postillón de pregonero, mucho más que de guía, a cuyas voces en pie se puso el escuadrón entero.
33terceto
¡Oh padres! ¡Oh tutores! ¡Oh maestros! ¡Los que educáis la juventud sencilla! Sigan senda mejor los hijos vuestros donde la antorcha de las ciencias brilla. Tenderos ricos, abogados diestros, del foro y de la bolsa maravilla, pueden ser, y si no, sean diputados graves, serios, rabiosos, moderados.
2octava_real
Poco mas de mil pasos de la Albaida, Acia poniente, entre árboles espesos, Una rambla de arena se conserva. Madre de claro arroyo en otro tiempo. Ün solitario risco la corona, De pardo musgo entapizado á trechos, En torno hay hondas quiebras y barrancos, Desnudas peñas y frondosos fresnos. Allí la fuente del Amir estaba (Hoy es un sitio temeroso y seco) Y allí llegó Mudarra, cuando el dia Retiraba sus últimos reflejos. La perspectiva hermosa que se ofrece A la curiosa vista en aquel puesto, Girando mudo en derredor los ojos, Parado el joven contemplo un momento. Ve al frente la ciudad majestuosa, Que sobre el fondo del oscuro cielo Aun mas oscuras sus excelsas torres Dibuja, y sus alcázares soberbios. Vio á su diestra de Zahara los jardines, Los pórticos, palacios y liceos; Y hoy un desnudo llano solo viera, Pues hasta las ruinas perecieron. Ve á la siniestra la tranquila Albaida, Que pudiera llamar su hogar paterno, Y á la espalda la sierra que se encumbra De poniente á levante, al fírmamenlo Pronto las sombras tan soberbia escena Delante de su vista confundieron, Y junto al tronco de acopada encina, Sobre la yerba se asentó el mancebo. Aun de la gran ciudad á sus oidos Llega el ronco bullicio de gran pueblo, Y desde Zahara por el viento cunde Son confuso de suaves instrumentos. Una luz relucir mii'a en la Álbaida, La que alumbra de Zaide el aposento ; Y oyó en el llano pastoriles voces. Fieles ladridos y balar corderos. Era una nocbe de la fin de otoño : La luna se elevaba á paso lento, Pero oculta entre espesos nubarrones. Rotos por partes, y por partes densos. El reposo del orbe se aumentaba Turbando solo el general silencio De las áridas hojas el murmurio, O de nocturnos pájaros el vuelo. Recostado en el tronco de la encina, Agitado de varios pensamientos, Y aun de terror oculto poseído, Pasó el jóven Mudarra largo tiempo ; Cuando el veloz galope de un caballo, Que se paro de pronto, oyó á lo lejos : Después moverse jaras y malezas, Cual si alguien se acercara acia aquel puesto; Y pasos, y....Mas cesa de repente Todo rumor, y el estridor violento Le sucede de un arco sacudido Y de flecha veloz el silbo horrendo, De una flecha, que rauda resbalando Por el turbante de Mudarra, el hierro Clavó en el tronco á que la espalda apoya, Toscas cortezas derribando al suelo. Alzase el jóven sorprendido, helado : Grita : "traición ! " y le responde el eco. El albornoz á la siniestra envuelve, Y con la diestra desnudó el acero; Y oye cerca á una voz áspera, airada : " E s esta tu destreza?.... toma el premio : '' No errarás otro golpe — te lo j uro.... " Y o solo basto.... Muere , infame negro." Un ay profundo, y el pesado golpe Sonó en seguida de quien cae al suelo, Y un bulto blanco ante Mudarra sale, Y de un desnudo alfanje el centelleo. Asesino ! asesino ! " el joven grita, Y al fantasma se arroja con denuedo, Pues fantasma parece su enemigo, De pié á cabeza en un barnuz envuelto. Trábase horrenda lid : solo retumba De ambas cuchillas el sonoro encuentro : El incógnito pone gran cuidado En encubrirse y en guardar silencio. Fuerte en las armas es, y ágil pelea Con ira tal y con furor tan ciego, Que mas que defenderse, herir procura, Y tiene al joven en terrible aprieto. Mas este que ocupado en su defensa. Ve que reputación pierde y terreno, Pára con la siniestra un tajo, y pone La aguda punta del contrario al pecho ; . Del contrario tenaz, que furibundo Se arroja sin pensar sobre el acero, De negra sangre cálido torrente Del traspasado corazón vertiendo. Súbito el hierro matador retira Asustado Mudarra : hondo silencio Reinó un instante : un hórrido alarido Lanzó el feroz fantasma, y cayó muerto. El j oven retrocede horrorizado; Mas su noble valor recobra luego, Y quiere conocer al enemigo Que en tal peligro y trance tal le ha puesto. Se acerca palpitante, desenvuelve El rostro que el barnuz tiene aun cubierto, Y á un rayo de la luna que resbala Por rotas nubes, reconoce.... oh cielos! Al cruel Giafar, al padre de Kerima, Al primer personaje del imperio. No sabe dónde está, torna á mirarle; De su cabeza erízase el cabello ; Queda cual joven escolar de un mago, Que ignorante en los libros del maestro. Halla un conjuro, y sin pensarlo evoca Sombra infernal ó aterrador espectro. Alzase de repente, y á la Albaida Huye veloz, como cobarde ciervo, Que estando descuidado en el arroyo, Ve aparecer al tigre carnicero.
18romance_arte_mayor
Y aunque, en desdichas tan graves, La política he estudiado, De los brutos enseñado. Advertido de las aves, Y de los astros suaves Los círculos he medido: Tú solo, tú, has suspendido La pasión á mis enojos. La suspensión á mis ojos. La admiración á mi oído.
13espinela
Pero el niño que en hombros pasar intenta, como hay Cielo le hizo ver las estrellas; que es Cielo, ya se cae de su peso, y él piensa que le cae el Cielo a cuestas, lo siente, mas si es Dios no le pese.
16chamberga
Esiendo e buena sepa; no quiero que por mi causa ninguna serrana pierda.
30soleá
Muaron los tiempos, me he muao yo; aonde no hay escritura jecha no hay obligación.
26seguidilla_gitana
Perdóname, Fray luan, si profano tu lira un tañido, un compás para corresponderte y anularme. Que tu lámpara era la que me relumbraba en noche fria, la que ardia a mi vera y no se consumía. Y ya me iba a dormir. Y amanecía.
35unknown
Dos veces al justo son las que el sol ha declinado hasta el Capricornio helado desde el ardiente León, después que, hijo querido, puse tanta tierra en medio, más por buscar tu remedio que mi descanso cumplido.
28copla_castellana
¡Aire, Santelmo, aire! para la avienta, que se lleve las pajas a la pajera. ¡Aire, Señor!, que sin aire las eras, eras no son.
20septilla
De la luz que entra al alma por los ojos los párpados velaban el reflejo; mas otra luz el mundo de visiones alumbraba por dentro.
21silva_arromanzada
Procura mensajera de esas negras pacatas que tratan mucho a frailes, a monjas y a beatas, son grandes andariegas, merecen sus zapatas: esas trotaconventos hacen muchas contratas.
9cuaderna_vía
Adoro la hermosura, y en la moderna estética corté las viejas rosas del huerto de Ronsard; mas no amo los afeites de la actual cosmética, ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
7serventesio
Hoy sentí tu amor como nunca, como cada noche, me acosté solo, sin nadie a mi lado, con un vacío que eriza la piel, no sé si me dormí o fue realidad, la verdad sentí que tú estabas junto a mí, sentí tus besos en mi nuca, mi piel se erizo, abrí los ojos y ahí estabas ¡tú! hermosa, radiante como siempre, tus cabellos parecían moverse al son del aire que entraba por la ventana, susurrabas a mi oído un te amo mientras yo te acariciaba la espalda. Tú esencia, el perfume de las rosas se esparció por la habitación, mientras, podía percibir el reflejo de la luna que a través de mi ventana reflejaba el vaivén de las olas del mar, perfume de rosas mezcladas con el aroma del mar belleza que gozo con tu dulce recuerdo que me hace vibrar. ¿Cuándo a mi volverás? mi niña bonita ¿cuándo podre de nuevo disfrutar? de la magnánima belleza de tu cuerpo, me refugio en mis sueños esperando un día poderte acariciar, siente mis besos, siente mis caricias, siente mis manos sobre tus pechos siente mi corazón palpitar por el deseo que provocas tan solo en mis sueños. ¿Imaginas amor? si un sueño provoca todo esto ¿que puede provocar nuestro rencuentro? ya en mi vida solo existen sueños sueños que deseo se hagan realidad.
35unknown
Si vas a la vendimia, mi niña, sola, volverás con la saya de cualquier forma. y a pocos meses te rondarán el talle sandías verdes.
27seguidilla_compuesta
Y es amor fuego tenaz, Y ansia y congoja tan fiera, Que no hay, Teresa, manera De que yo goce de paz. Es pensamiento que audaz Todo el pensar me domina, Y sueño que me fascina, Y encanto que me seduce, Y estrella que me conduce, Y ¡hasta sol que me ilumina!
13espinela
Este los salvajes siguió de Diana, y sabe los colles de Monte Rafeo; corrió las planizas de toda Espartana, y los hondos valles del gran Perineo. La selva nombrada en que venció Teseo el saturnal toro, terror de las gentes, este la ha follado con pies diligentes, y sobra en trabajos al muy gran Oteo.
41copla_arte_mayor
Mientras por competir con tu cabello, oro bruñido al sol relumbra en vano, mientras con menosprecio en medio el llano mira tu blanca frente el lilio bello;
24cuarteto
Le dijo a su marido una mozuela eres bravo espantajo para una higuera mala persona que de nada me sirves sino de sombra
27seguidilla_compuesta
Aunque dientes no tengas como no pidas será para mi genio tu boca linda pero en pidiendo diré que es propiamente boca de infierno.
27seguidilla_compuesta
Entonces el sol brillante Que a las ventanas asoma, Su fogosa luz gigante En la llama agonizante De las lámparas desploma.
29quintilla
¡Oh! cesa; no, yo no quiero Ver mas, ni saber ya nada: Harta mi alma y postrada, Solo anhela descansar. En mí muera el sentimiento, Pues ya murió mi ventura, Ni el placer ni la tristura Vuelvan mi pecho á turbar.
15octavilla