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46 classes
Giraldo hizo enemiga, matose con su mano; tendrá que ser juzgado de Judas por hermano. Bajo todas las luces es nuestro parroquiano: Iago, contra nosotros no quieras ser villano.»
9cuaderna_vía
Un viejo estanque; se zambulle una rana, ruido de agua
8haiku
Oigan, oigan los mortales, oigan e prendan espanto, oigan este triste canto de las batallas campales, quel amor tan desiguales ordenó, por me prender: oigan, si quieren saber los mis ynfinitos males.
15octavilla
Franco, fue, Inés, este toque, pero arrójame la bota; vale un florín cada gota de aqueste vinillo aloque. ¿De qué taberna se trajo? Mas ya..., de la del Castillo diez y seis vale el cuartillo, no tiene vino más bajo.
28copla_castellana
Mas, Revulgo, pára mientes que no vayas por atajos: farás una salsa de ajos por miedo de las serpientes. Sea morterada cruda bien machada y bien aguda que te faga estortijar, que no puede peligrar quien con esta salsa suda.
38novena
los ojos tengo en agua noche y día y en fuego el corazón y el alma mía.
3couplet
Mece las hojas de la caña frágil, Débil moviendo la nudosa palma, Triste suspira sobre tiernas rosas Fresco Favonio.
36estrofa_sáfica
Mas no veo en ti temor de congoja y pena tanta; que bien sé por mi dolor, que a quien no teme el amor ningún peligro le espanta. Guarte pues de un gran cuidado, que el vengativo Cupido viéndose menospreciado, lo que no hace de grado suele hacerlo de ofendido.
6copla_real
¿Adónde voy? El más sombrío y triste de los páramos cruza; valle de eternas nieves y de eternas melancólicas brumas. En donde esté una piedra solitaria sin inscripción alguna, donde habite el olvido, allí estará mi tumba.
21silva_arromanzada
En su boca ardiente yo bebí los vinos, Y pinzas rosadas, sus dedos divinos, Me dieron las fresas y los langostinos.
42terceto_monorrimo
y en tierra como ceniza sembráis claveles, y luego sacáis cabellos que el fuego o el cordel quiebra y enriza,
19redondilla
¿Que te pasa, amado mío? El frío. ¿No te calienta mi beso? No es eso. ¿Entonces qué, prenda mía? La tía. Que me ha dejado la arpía para ventilar abierta la puerta que da a la huerta. ¡No es eso, hace frío, tía!
0ovillejo
Él dijo: «No nos cayan en el chiste, llégate a mí, dirételo al oído, pero creo que hay más de los que viste:
33terceto
y a mí, necio, que dejé por el viejo lodo el oro, y por lo que es propio mío lo que siempre fue de todos.
11cantar
¡Ah! ¡tiempos!... era un orgullo ver ginetiar un paisano- Cuando era gaucho vaquiano aunque el potro se boliase no había uno que no parase con el cabresto en la mano.
12sextilla
Que, aunque así, sin alegría, me veis rico de pesar abaxado a desear lo que desechar solía; aunque me veis sin estima, en un rincón olvidado, yo me vi ser bien amado, mi deseo en alta cima.
28copla_castellana
que mis vanos pensamientos, que paz no saben hallar, mejor supieran trovar la invención de mis tormentos. La de la Cruz de alegría mal parece en mi poder; porque yo no sé traer a cuestas sino la mía.
28copla_castellana
¿Quién publica mi tormento? ¿Será tal mi presunción que perderé el sentimiento que tengo de mi pasión?
5cuarteta
¡Ay!, que por callar padezco y por fino me maltratan, siendo la mayor de todas mis finezas el callarlas.
11cantar
Estaba el gaucho en su pago con toda siguridá: pero aura... ¡barbaridá! la cosa anda tan fruncida, que gasta el pobre la vida en juir de la autoridá.
12sextilla
Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho? te he buscado y no te hallé; y ¿qué tienes en el pecho que encendido se te ve?».
5cuarteta
¡ay!, aquella mujer, tan sólo aquélla, tanto delirio a realizar alcanza, y esa mujer tan cándida y tan bella, es mentida ilusión de la esperanza. Es el alma que vívida destella tu luz al mundo cuando en él se lanza. Y el mundo con su magia y galanura es espejo no más de su hermosura.
2octava_real
Los altos corajes, reina venerable, mayormente aquellos que naturaleza formó del comienzo de sangre notable, no debe sobrarlos ninguna aspereza; ca los que pacientes sostienen graveza han de la Fortuna loable victoria, y de estos hicieron los sabios memoria, a quien no sojuzga dolor ni tristeza.
41copla_arte_mayor
Ambos a dos se abrazaron; y esta fue la vez primera, y pienso fue la postrera, porque los tiempos mudaron el amor de otra manera. Y aunque a Diana le dio pena rabiosa y mortal la ausencia de su zagal, en ella misma halló el remedio de su mal.»
6copla_real
El ajenuz, por fuera, negro es más que caldera y por dentro muy blanco, más que la peñavera blanca, la harina yace so negra tapadera, lo dulce y blanco esconde la caña azucarera.
9cuaderna_vía
Pero véate yo y muera; Que no sé, rendido ya. Si el verte muerte me da. El no verte qué me diera. Fuera, mas que muerte fiera, Ira, rabia y dolor fuerte; Fuera muerte: desta suerte Su rigor he ponderado. Pues dar vida á un desdichado Es dar á un dichoso muerte.
13espinela
Y, volviéndome a Apolo con denuedo mayor del que esperaba de mis años, con voz turbada y con semblante acedo
33terceto
La mujer más estulta ¡con qué artificio el artificio oculta!
3couplet
Combatís su resistencia y luego, con gravedad, decís que fue liviandad lo que hizo la diligencia. Parecer quiere el denuedo de vuestro parecer loco al niño que pone el coco y luego le tiene miedo.
28copla_castellana
Lo que el salvaje que con torpe mano hace de un tronco a su capricho un dios, y luego ante su obra, se arrodilla, eso hicimos tú y yo.
23cuarteto_lira
Del coro bajo en las rejas, absortas en sus plegarias, se agrupan las trinitarias, que tienen caras de viejas.
19redondilla
La mayor cuita que haber puede ningún amador es membrarse del placer en el tiempo del dolor; e maguer que el ardor del fuego nos atormenta mayor dolor nos aumenta esta tristeza y langor.
15octavilla
Maresita mía, ígaselo osté; que tan siquiea una horita ar día que me benga a be.
26seguidilla_gitana
De lo que da testimonio: por tus frescos, San Antonio; por tus brujas, el demonio.
42terceto_monorrimo
La edad presente es de lucha: es preciso, pues, luchar; no se puede descansar entre el ruido que se escucha; la vacilación es mucha, ya está muy crecido el mal; se consume el ideal; se va Dios: ¡esto es horrible! contener es imposible esa gangrena moral.
13espinela
A mil gentes que agraviadas tenéis con vuestra porfía, dejaréis en aquel día alegras y bien vengadas. Y por mil partes, volando, publicando el amor dirá este cuento, para aviso y escarmiento de quien huye de su bando.
38novena
O vaya por la arena ardiente de la Libia ponzoñosa, o vaya por do suena de Hidaspes la corriente fabulosa, o por la tierra cruda de nieve llena y de piedad desnuda.
45sexteto_lira
Aquellos cazadores, que en l a sierra Quedaron á buscar rastros ó indicios De quien m a t ó al W a c i r , al fin tornaron A Córdoba alterada, al tiempo mismo Que e n t r ó en ella del Carpió el mensajero, Y refieren el viaje repentino De Mudarra con Zaide, y las palabras Y muerte de M u l e y en el aprisco. Y cuentan vagas nuevas, que en la selva A varios l e ñ a d o r e s han oido, De como hallaron á l a media noche E l cuerpo helado en el lugar s o m b r í o. De un solitario, que de luengos años Habita de la sierra entre los riscos, Dicen, que oyó t a m b i é n el sordo estruendo De dos alfanjes, que bajó á aquel sitio, H a l l ó muerto al W a c i r , y oyó los pasos De alguien que se alejaba fugitivo A c i a l a Albaida 5 y sobre todo afirman Que hay un pastor, que del A m i r á visto E n la fuente á Mudarra, cuando el dia Se ocultaba en ocaso.—En los c o r r i l l os Del pueblo estas noticias se difunden, Y se aumentan con cuentos y prodigios ; Y toda la ciudad, con fundamento Sospecha ya q u i é n de Giafar ha sido E l matador, y en su enlutado alcázar Se asegura por cierto y positivo, Que es M u d a r r a . F u r i o s a con t a l nueva Lanzando la nodriza roncos gritos, Y maldiciendo al H u é r f a n o infelice, Y á Zaide, y á A l m a n z o r , y á los i m p í o s, Sube á m a r t i r i z a r con l a noticia. Con sus imprecaciones y delirios A K e r i m a inocente. E n su aposento La halla tendida en t i e r r a , sin sentido. La hermosa faz helada, las mejillas Sin color y sin l u z , secos, marchitos Los ojos, y en sus labios anhelantes Sonando apenas sepulcral quejido ; Y la que á procurar iba imprudente Con su cólera necia el d a ñ o mismo. Hecho hallándolo ya, de horror se pasma, G r i t a , llama á las siervas, su c a r i ño Por l a i n f e l i z exhala en tierno l l o r o, E s t r é c h a l a en su seno, el rostro frió Le sella con los labios, y l a nombra Con maternal amor. De sus gemidos Asustadas acorren con presura Las esclavas, colocan sobre el rico Lecho á su yerta e x á n i m e señora, Y danle los socorros mas precisos. Sobre l a alfombra en tanto alguna de ellas Ve acaso de Mudarra el pergamino. Curiosa lo recorre, y asombrada A l encontrar en él tan buen testigo De aquel suceso, y claros y patentes Tan e x t r a ñ o s secretos al proviso Corre al s a l ó n , donde aun estaba el cuerpo Cercado de parientes y de amigos, Guardias y esclavos y m o s t r ó la carta, Que de horror y sorpresa en un abismo H u n d i ó los corazones, descubriendo Misterios tales. Que Mudarra es hijo De L a r a y de Zahira, se difunde Pronto por la ciudad 5 y los antiguos Sucesos recordando, admiran todos Del cielo inescrutable los juicios.
18romance_arte_mayor
¿Que necesita el amor? Ardor ¿Qué más de la misma hechura? Ternura ¿Y para ser más completo? Respeto. No será baladí el reto que sirve a cualquier edad. Para un amor de verdad: Ardor, ternura y respeto.
0ovillejo
TAÑÍA una campana En el azul cristal De la paz aldeana.
10tercetillo
Y jamás del claro Tajo vuelva a ver la orilla y soto, ni a ver enramar sus vides por los brazos de los olmos;
11cantar
Pues el otro, su heredero, Don Enrique, ¡qué poderes alcanzaba! ¡Cuán blando, cuán halaguero el mundo con sus placeres se le daba! Mas verás cuán enemigo, cuán contrario, cuán crüel se mostró; habiéndole sido amigo, ¡cuán poco duro con él lo que dio!
31estrofa_manriqueña
De cuantas cosas me cansan, fácilmente me defiendo; pero no puedo guardarme de los peligros de un necio.
11cantar
Cruza callada, y son sus movimientos silenciosa armonía; suenan sus pasos, y al sonar, recuerdan del himno alado la cadencia rítmica.
21silva_arromanzada
A la vendimia, niños vendimiadores. A la vendimia, niño, van mis amores. Mas con el cuido de no perder las hojas de los racimos.
27seguidilla_compuesta
¡Habla, Señor, rompa tu boca eterna el sello del misterio con que callas, dame señal, Señor, dame la mano, dime el camino!
36estrofa_sáfica
¿O cuál es de más culpar, aunque cualquiera mal haga; la que peca por la paga o el que paga por pecar?
19redondilla
El recuerdo descansa, dormita, cabecea, habita el pensamiento al límite del sol, glacial testigo mudo, eficiente albacea del alambique interno, del humano crisol.
7serventesio
Que salga del corazón de los hombres jornaleros, que antes de ser hombres son y han sido niños yunteros.
5cuarteta
Yo voy por un camino, ella por otro; pero al pensar en nuestro mutuo amor, yo digo aún: «¿Por qué callé aquel día?» Y ella dirá: «¿Por qué no lloré yo?»
21silva_arromanzada
¡Mi crimen acaso ven Con turbios ojos inciertos, Y me abominan los muertos, Alzando la hedionda sien De los sepulcros abiertos!
29quintilla
Sol de la tarde, buen amigo de los viejos Aldeanos, que dan a los mozos consejos Y dirimen contiendas de riegos y forales, Sentados en los poyos que hay bajo los parrales, Como jueces del tiempo en que jueces no había, Y era la tradición toda sabiduría.
39sexteto
Mula de viaje andino Tendido frailejón de suave mano, Llanada con molino Y en caballo aldeano dos y dos, pasitrote y pasollano.
14lira
Traía al su diestro lado una muy fermosa dama, de las que toca la fama en superlativo grado: un capirote chapado a manera bien extraña, a fuer del alta Alimaña donosamente ligado.
40copla_arte_menor
Y fuera de banco en banco siguiendo siempre el extremo y con la fuerza del remo tornara prieto lo blanco pues mirad como yo atranco la razón punto por punto con materia y forma junto maguer parezco difunto que cuando no canta el punto el sano se falla manco.
25décima_antigua
¡Oh los hondos caminos con cruces y consejas, Por donde atardecido van trenqueando las viejas, Cargadas con la leña robada en los pinares, La leña que de noche ha de ahumar en los llares, Mientras cuenta una voz los cuentos seculares Y á lo lejos los perros ladran en los pajares!
34sexta_rima
El decoro y la grandeza De mi patria, y su fe pura, Se eclipsaron; Sus vergeles son maleza, Que su pompa y hermosura Desnudaron.
31estrofa_manriqueña
La agilidad, el tino, la gracia, la destreza, más que la voluntad, la fuerza, la grandeza...
3couplet
Turbando la quietud de los espacios, de la Luna a los fúlgidos destellos, como de un cofre azul joyas brillantes, surgen de pronto del marino seno ejércitos de oceánidas hermosas de garzos ojos y rosados cuerpos que, con ramos de algas en las manos y perlas en los húmedos cabellos color de oro verdoso, quieren todas subir a consolar a Prometeo hasta el alto peñón, donde el heroico titán por levantarse hizo un esfuerzo y al mirarlas, después de oír sus cantos, así les dijo con viril acento.
18romance_arte_mayor
Agora verá, don Viejo, conservar la fama casta; quí te veré do basta tu saber y tu consejo. Porque con sobervia y riña me diste contradición, seguirás estrecha liña en amores de una niña de muy duro coraçón.
38novena
El misal en donde rezaba aquel santo, Que oía en su rezo el canto de encanto, Del ave celeste, del celeste Abril: Del ave que sabe la áurea letanía, De Nuestra Señora la Virgen María ¡Azucena Mística! ¡Torre de Marfil!
34sexta_rima
Hay algunos devotos de ciertos santos, que la devocian dura lo que el milagro: Quien necesita pide y ofrece a todos, y luego olvida.
27seguidilla_compuesta
Decidme: los males fieros Que sobre España han caído, ¿No os conmueven? ¿Será que los mensajeros La noticia a vuestro oído Nunca lleven?
31estrofa_manriqueña
¿Qué es el hombre? Un misterio. ¿Qué es la vida? ¡Un misterio también...! Corren los años su rápida carrera, y escondida la vejez llega envuelta en sus engaños. Vano es llorar la juventud perdida, vano buscar remedio a nuestros daños. Un sueño es lo presente de un momento, ¡muerte es el porvenir, lo que fue, un cuento...!
2octava_real
Mis retóricos suspiros no te dijeron la causa, mas, quien sin cuidado vive, poco en acciones repara.
11cantar
Y cantará la poesía plena en sus arpegios de brillantes alas y lucirá su rozagantes galas ¡Mi poesía!
36estrofa_sáfica
¡Llora! No te avergüences de confesar que me quisiste un poco. ¡Llora! Nadie nos mira. Ya ves; yo soy un hombre... ¡y también lloro!
23cuarteto_lira
Asi prise mi camino por vereda que ynorava, esperando en el divino misterio, a quien ynvocava socorro. Yo que mirava en torno por el salvaje vi venir por el boscaje un puerco que se ladrava
15octavilla
¡Oh cuán bien habéis cantado, Virgen y Madre bendita, con un tiple que nos quita cuanto tormento y cuidado nos daba la ley escrita! Con lengua dulce y discreta nos mostráis que sois eleta de la luz que viene ya, por la cual se nos dará la ley de gracia perfeta.
6copla_real
mas los buenos religiosos gánanlo con oraciones y con lloros; los caballeros famosos, con trabajos y aflicciones contra moros.
12sextilla
Llamaremos si tú quieres por excusarnos de nombres, tíos a todos los hombres y tías a las mujeres: columpio en que nos mezcamos, colchones en que trepemos, nueces para que juguemos, y algunas que comamos.
28copla_castellana
Entre la muerte y el frío se queda un espacio roto como un recuerdo en la foto del antepasado mío, frente a la muerte sonrío sin temor a su tropel y no dudo que por él afán de talar mi vida escoja para una herida cualquier sitio de mi piel.
13espinela
Dulce más que el arroyuelo que las azucenas pisa, llegó Belisa: de rayos se bordó el suelo; y el zagal, aunque es águila real, su luz apenas sostiene, que un sol con dos soles viene.
4octava
Mi intelecto libré de pensar bajo, bañó el agua castalia el alma mía, peregrinó mi corazón y trajo de la sagrada selva la armonía.
7serventesio
Tengo un querer y una pena. La pena quiere que viva; el querer quiere que muera.
30soleá
Pues si bien sé conoceros, ¡oh Princesa celestial! Vos sois de sangre real, y la con quien vais a veros persona muy principal. Fuera pues más cierta cuenta, por no recibir afrenta, que un gran señor o perlado llevara vuestro mandado a cas de vuestra parienta.
6copla_real
No tardes; del encanto que te asombra Es hora ya: la trémula enramada Con voz de arrullo sin cesarte nombra Y es que hay almas ocultas en las sombras Que esperan impacientes tu llegada
32quinteto
Ojos, ya no hay qué mirar; mirad solamente al cielo, que en aquel hermoso velo hay mucho que contemplar.
19redondilla
«Siempre la he visto envuelta en pobres paños», le repliqué; «jamás la vi compuesta con adornos tan ricos y tamaños;
33terceto
Manantial vivo refresca con dulzura mis pies cansados.
8haiku
Estaba el triste pastor, en cuanto no parecía, imaginando aquel día en que el falso dios de Amor dio principio a su alegría. Y dice viéndose tal: "El bien que el amor me ha dado imagino yo cuitado, porque este cercano mal lo sienta después doblado."
6copla_real
Me ha herido recatándose en las sombras, sellando con un beso su traición. Los brazos me echó al cuello, y por la espalda partióme a sangre fría el corazón.
21silva_arromanzada
Mirad: el arco de la vida traza el iris sobre el campo que verdea. Buscad vuestros amores, doncellitas donde brota la fuente de la piedra. En donde el agua ríe y sueña y pasa, allí el romance del amor se cuenta. ¿No han de mirar un día, en vuestros brazos, atónitos, el sol de primavera, ojos que vienen á la luz cerrados, y que al partirse de la vida ciegan? ¿No beberán un día en vuestros senos los que mañana labrarán la tierra? ¡Oh, celebrad este domingo claro, madrecitas en flor, vuestras entrañas nuevas! Gozad esta sonrisa de vuestra ruda madre. Ya sus hermosos nidos habitan las cigüeñas y escriben en las torres sus blancos garabatos. Como esmeraldas lucen los musgos de las peñas. Entre los robles muerden los negros toros la menuda hierba, y el pastor que apacienta los merinos su pardo sayo en la montaña deja.
35unknown
su natural ingenio con la ciencia y ciencias aprendidas le levanta al grado que le nombra la excelencia.
33terceto
Como nave conbatida de los adversarios vientos que dubda de su partida por los muchos movimientos, iva con mis pensamientos que yo mismo non sabía qual camino siguiría de menos contrastamientos.
15octavilla
Muy bien. Es el caso, digo, que ya es preciso variar, y es preciso se mostrar al enemigo, enemigo; darle con rostro de amigo muchas flores, mucha miel; y dentro de eso, la hiel ponzoñosa; y ya embriagado, traer el cuchillo afilado para arrancarle la piel.
13espinela
No es raro en una almohada ver dos frentes que maduran dos planes diferentes.
3couplet
Todo eso por mantener esta cintura de avispa tan gallarda, pues ya dejé de comer y no bebo ni una chispa, aunque arda.
31estrofa_manriqueña
El Amor, con mesura, diome respuesta luego: —“Arcipreste, enojado no estés, yo te lo ruego; no hables mal del Amor ni en serio ni por juego porque a veces poco agua hace bajar gran fuego.
9cuaderna_vía
¡Oh campos verdaderos! ¡Oh prados con verdad frescos y amenos! ¡Riquísimos mineros! ¡Oh deleitosos senos! ¡Repuestos valles, de mil bienes llenos!
14lira
Mas, como fuese mortal, metiole la Muerte luego en su fragua. ¡Oh, juicio divinal, cuando más ardía el fuego, echaste agua!
12sextilla
De la su gran hermosura no conviene que más fable, y por bien que la escritura quisiese lo razonable recontar, inestimable era su cara, luciente, como el sol en oriente hace su curso agradable.
15octavilla
La mayor legalidad, si el preso tiene dinero, salvadera hace el tintero, salvando su libertad, que mentira es la verdad del que es litigante pobre; gato, aun con tripas de cobre, no habrá gato que no venza
4octava
cuyos estudios, con perpetua gloria, libraron del olvido su memoria;
3couplet
Me aproximé a los hierros que defienden la entrada y de las dobles rejas en el fondo, la vi confusa y blanca.
21silva_arromanzada
Cuando la Fortuna quiso señora, que vos amase ordenó que yo acabase como el triste de Narciso; no de mí mismo pagado, más de vuestra catadura hermosa, neta criatura por quien vivo y soy penado.
28copla_castellana
En el árbol es muy linda la guinda. Licor que a mí me desvela la canela Prefiero mejor que el té el café. Felicito a Don José y agradezco sus primores que me ofrezca estos licores guinda, canela y café.
0ovillejo
Pendolista, si enemigos granjeó su pluma tantos, uno más o menos, cuantos su bella mujer amigos, deje de inducir testigos y conduzga infantería: vendiendo la escribanía, quédese con el tintero,
4octava
Tierna gacela, embriagadora luz prende tus luces en mi valle blanco, quiero elevarme hacia los cielos pronto, ¡Ven, mi princesa!
36estrofa_sáfica
¡hoy! vivo preso en este mundo donde el cielo se cae a pedazos, el aire purpura contamina mis pupilas, agónicas lágrimas resbalan como ríos caudalosos entre los surcos ya imborrables de la faz de mi cara. el manto albo de pureza idílica que habitaba en ¡mi! ya no existe. Naufrago entre penas, intento no obrar mal, sigo buscando entre níveos algodones la redondez de tus auroras. Mis noches quedan ciegas, mis días ya no son tus días, mi mundo ya no es tu mundo, mi cielo ya no es azul, mis sueños indiferencia tallada de tu alma, tus sueños, exequias de tu olvido, mi vida, una lágrima mustia que resbala sumisa por el nacarado velo de tu idilio.
35unknown