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46 classes
¡Amar y no ser amado! ¡Sentir y no consentir! ¡Morir viviendo olvidado! ¡Ay! ¡Morir de enamorado Y no poderlo decir!
29quintilla
Pero para qué es esto de pensamientos tristes! A ti menos que a nadie debe afligir mi voz! Después de todo nada de esto que digo existe... No vayas a contárselo a mi madre, por Dios!
7serventesio
Fuerza da tanta, y valor, este Pan, que en virtud de él, huyendo de Jezabel, llegó al monte del Señor profeta en cuyo favor fuego llovió el cielo airado, y escuadrón de acero armado resistencia hizo, de plomo.
4octava
Beldad, como por depojo, van en copla a vos las vidas que defiendo con enojo. y ¿quién puede, sino un cojo, abogar por las caídas?
29quintilla
Hipólito fue llamado y morí según murieron otros, no por su pecado, que por fenbras padecieron. Y los dioses, que sopieron como yo no fui culpable, danme siglo deletable como a los que dignos fueron
15octavilla
A rey muerto, rey puesto, dice mi miadre; no pases, hija mía, penas por nadie.
22seguidilla
Cogednos las raposas, que está ya florecida nuestra viña, en tanto que de rosas hacemos una piña, y no parezca nadie en la montiña.
14lira
En los mismos almimbares Suele del leño brotar Tierno llanto. Los domésticos altares Suspiran para mostrar Su quebranto.
31estrofa_manriqueña
Fuiste envidioso, descuidado y tardo, y a las Ninfas de Henares y pastores como a enemigos les tiraste un dardo;
33terceto
Premita Dios que te beas sacando agüita e un poso, y con er cubo no pueas.
30soleá
Ponlo por obra, porque no me hagas Que ande el azote. Mas, si no me ngaño, Destos azotes, y aun de mí, te ríes, Fiero tirano.
36estrofa_sáfica
Enojada estaba Roma de ese pueblo Soriano; envía que le castigue a Cipión el Africano. Sabiendo los de Numancia que en España había llegado, con esfuerzo varonil lo esperaban en el campo. A los primeros encuentros Cipión se ha retirado; mas volviendo a la batalla, reciamente ha peleado. Romanos son vencedores, sobre los de Soria han dado; matan casi los más de ellos, los otros se han encerrado. Metidos en la ciudad, Cipión los ha cercado, púsoles estancias fuertes y un foso desaforado; y tanto les tuvo el cerco, que el comer les ha faltado. Púsolos en tanto estrecho, que al fin han determinado de matar toda la gente que no tome arma en mano. Ponen fuego a la ciudad, ardiendo de cabo a cabo, y ellos dan en el real con ánimo denodado; pero al fin todos murieron, que ninguno no ha escapado. Veinte días ardió el fuego, que dentro ninguno ha entrado. Ya que entrar dentro pudieron, cosa viva no han hallado, sino un mochacho pequeño, que a trece años no ha llegado, que se quedó en una cuba, do el fuego no le ha dañado Vuélvese Cipión a Roma, sólo el mochacho ha llevado; pide que triunfo le den, pues a Soria había asolado. Visto lo que Cipión pide, el triunfo le han denegado, diciendo no haber vencido, pues ellos lo habían causado. Lo que Roma determina por sentencia del senado, que Cipión vuelva a Soria, y que al mozo que ha escapado le ponga sobre una torre, la más alta que ha quedado, y allí le entregue las llaves, teniéndolas en su mano, y se las tome por fuerza como a enemigo cercado, y en tomarlas de esta suerte, el triunfo le será dado. A Soria vuelve Cipión, según que le fué mandado; puso el mochacho en la torre del arte que era acordado; allí las llaves le pide; mas él se las ha negado. Dijo: No quieran los dioses que haga tan mal recaudo, ni por mí te den el triunfo habiendo solo quedado, pues que nunca lo ganaste de los que ante mi han pasado Estas palabras diciendo, con las llaves abrazado, se echó de la torre abajo con ánimo muy osado, y así quedó Cipión sin el triunfo deseado.
1romance
Y bien como el que por yerro de crimen es condenado a muerte de cruel fierro, y por su ventura o fado de lo tal es delibrado, y retorna en su salud, así fizó mi virtud como en mi primero estado.
15octavilla
¿Qué caváis en este suelo, gran Reina, tan deseosa? Busco la Cruz gloriosa en que el alto Rey del cielo vertió su sangre preciosa. Y con ansia de amor quiero que cojan polvo mis haldas, por sacar aquel madero en que el divino Cordero tuvo puestas sus espaldas.
6copla_real
Si la vida se acabara do se acabó la ventura, aun la mesma sepultura de dulce carne gozara; Mas quedando lastimado, viviendo vida doliente, ¿Quién es aquel que no siente lo que ventura ha quitado?
28copla_castellana
Siempre tan necios andáis que, con desigual nivel, a una culpáis por cruel y a otra por fácil culpáis.
19redondilla
Hay noches y días y madrugadas también en que nos salva del abismo sin fin del sacrificio la voz quebrada y rota que entona una taranta la queja lastimera de alguna siguiriya y ese vaso de vino que lentamente apuro con la vida lentamente y suena una guitarra luz y sangre cobijo y compasión —tantas fatigas— en esta noche de cieno y fuente clara.
35unknown
¿Con que cortes tan lucidas, Del Yemen los claros reyes Dónde están? ¿En dónde los Sasánidas, Que dieron las sabias leyes Al Irán?
31estrofa_manriqueña
Entre la leve gasa que levanta el palpitante seno una flor se mecía en compasado y dulce movimiento.
23cuarteto_lira
Apartar pueden a mí Señora de vos mirar Mas no de vos desear y seré por siempre así Por vos servir lealmente A vos fui a obedecer y de mi humilde querer En que a vos soy obediente Que el amor me hace pensar que yo no os podré olvidar.
25décima_antigua
Amor le ofrece su venda, mas ella sus velos rompe para ligar sus heridas: los rayos del Sol perdonen.
11cantar
Y como raíz se hunde en la tierra lentamente para que la tierra inunde de paz y panes su frente.
5cuarteta
Pues de mi mal sois contenta y de mi pena servida, pues vuestro amor me atormenta, pláceme de daros cuenta de mi vida tan sin vida, tan sin vida que se olvida de saber cuál es vivir. ¡Oh, quién la viese perdida por matar con tal herida mil muertes con un morir!
25décima_antigua
el valor y la fe de caballero, del trovador el arpa y los cantares, del gótico castillo, el altanero antiguo torreón, do sus pesares cantó tal vez con eco lastimero, ¡ay!, arrancada de sus patrios lares, joven cautiva, al rayo de la luna, lamentando su ausencia y su fortuna.
2octava_real
Pollos y gallinas merma Chelma. Agota cabo sin fin Chorrín Cose en el duro taburete churrete No se ponen en un brete estos maestros de viejo al apurar un pellejo Chelma, Chorrín y Churrete.
0ovillejo
vos, con quien la divina Virgen hija del Rector del Olimpo inmenso pasa los espaciosos ratos de la vela nocturna que le cabe,
37estrofa_francisco_de_la_torre
Vía Sireno llegar el grave dolor de ausencia, ni allí le basta paciencia ni alcanza para hablar de sus lágrimas licencia. A su pastora miraba, su pastora mira a él, y con un dolor crüel la habló, mas no hablaba, que el dolor habla por él:
6copla_real
No dudéis en mi presión pues amores me prendieron tan forzosos que vencieron sin dejarme defensión; ninguna consolación me consuela sin miraros y en mirar vuestra ocasión y en ver tanto mal penaros y no poder remediaros crece más mi perdición.
25décima_antigua
Del altar que le alcé en el alma mía la voluntad su imagen arrojó, y la luz de la fe que en ella ardía ante el ara desierta se apagó.
21silva_arromanzada
Para que encuentren en tu pecho asilo y les des juventud, vida, calor, tres cosas que yo ya no puedo darles, hice mis versos yo.
21silva_arromanzada
¡Ay!, nube, envidïosa aun deste breve gozo, ¿qué te aquejas? ¿Dó vuelas presurosa? ¡Cuán rica tú te alejas! ¡Cuán pobres y cuán ciegos, ay, nos dejas!
14lira
Gonzalo Gústios, el señor de Lara, Que tiene la atención de todos fija. En el silencio universal conoce, Y así dice con voz desfallecida: " No hablaré de mis penas y desastres. Ni de aquellas desgracias inauditas Que destrozaron mi infelice pecho, Allá en la capital de Andalucía." "Fueron de tal grandeza, que en el mundo No habrá quien las ignore, y repetirlas Renovara el horror en los presentes, Aumentando el rigor de mis desdichas." " Ahí qué digo?... infeliz !¿ pueden acaso Mas aumento tener?....Aunqué resista Mi lengua el recordarlas, ¿su memoria Destrozándome el alma no está viva? Basta, basla.... oh dolor! Ay' que mis labios Nombres y circunstancias no repitan, Que á la naturaleza estremeciendo. De escándalo y terror al orbe sirvan." " De mi larga prisión hablaré solo : Será mi relación breve y sucinta. Pues poco hay que decir, si en veinte años Uniformes han sido horas y diasj" " Y siempre de dolor. Como de un sueño, Tal estaba mi mente oscurecida : Recuerdo que al llegar á los confines Del imperio andaluz y de Castilla," La escolta silenciosa sarracena En escolta no menos enemiga Se cambió de cristianos, que en silencio, Y con crueldad mayor y mayor prisa " " Al castillo de Lerma me llevaron, Y con fiero ademan y faz altiva Me recibió su alcalde, que al momento En una estancia lóbrega y sombría " Me encerró, redoblando los cerrojos De la ferrada puerta. Ay!..t.de mi vida La flor y robustez entre las garras De la miseria y aflicion continuas Se quedaron allí, y allí de arrugas Se han cubierto mi frente y mis mejillas : Que la vejez allí vino á buscarme, Desnudó mi cabeza, y en ceniza" ¿' Tornó mi fuego, cual mi barba en nieve^ Dejando al corazón y al alma mia Solo vigor y juventud robusta, Para el rigor sentir de las desdichas." " Todas mis facultades perecieron A.1 lento curso de pesados dias. Que veinte años eternos completaron, Y mis penas no mas aun quedan vivas." ' ' Un zafio endurecido carcelero, Eternamente mudo, en la mezquina Prisión cada mañana entraba solo. Tomando precauciones exquisitas " "Para no verse nunca sorprendido; El sustento abundante me traía, Cuidaba el lecho, y dábame las ropas. Que según la estación eran precisas," "Pues los que allí con tan horrenda furia Sepultado por siempre me tenían, Para que no acabasen mis tormentos, Con cruel piedad cuidaban de mi vida. Mas para que ni el sueño treguas diese A mi dolor, desde el primero dia Hasta el último, siempre á media noche.... ¡ Oh bárbara crueldad, de hombres indigna!" " Siete piedras á la alta claraboya De mi prisión tirando, interrumpían Con siete golpes claros y distintos De la noche el silencio—Al alma mia, " " Y no á la claraboya las tiraban, Y el corazón y el pecho me rompían, Recordando que tuve siete prendas. Que eran pasto á las aves de rapiña," " Siete insepultos cuerpos; y que siete " Cabezas adornaban la mezquita " Y el alcázar deCórdoba—Hijos mios!".... Aquí la voz del viejo, convertida En ásperos sollozos, confundióse Con un grito de horror, que las distintas Personas que escuchaban en silencio, Al oir ferocidad tan inaudita, A un tiempo levantaron. Giistios Lara Convulso, apenas tiénese en la silla, Y en su faz, en su pecho y en sus manos Se ve el dolor agudo que le agita.
18romance_arte_mayor
¿Qué tienes del pasado tiempo sino dolor? ¿cuál es el fruto que tu labor te ha dado, si no es tristeza y luto, y el alma hecha sierva a vicio bruto?
14lira
Doncella, set vos la lanza De Aquiles, que si me hería, Prestamente convertía La dolor en bienandanza. Mi bien y mi contemplanza, Si hirió con vuestra presencia, No tarde vuestra clemencia Con saludable esperanza.
40copla_arte_menor
En mi jardín se vio una estatua bella; se juzgó mármol y era carne viva; una alma joven habitaba en ella, sentimental, sensible, sensitiva.
7serventesio
No sé lo que te decía, si va a decir la verdad. Llego a tal temeridad, que he de matarme este día.
19redondilla
Ya me olvidaba de los que dicen "¡ole!" y tocan palmas.
8haiku
Si alguna vez a mi dolor se presta benigno el sueño con amigas alas, hijo de la callada, húmida noche, al fatigado espíritu aparece de mi partida el infeliz instante. Miro los ojos de esplendor divino, que en lágrimas se inundan amorosas, la trenza ondosa deslazada al viento, suelta la veste cándida, y escucho la conocida voz, las dulces quejas, que serenar el ímpetu espantoso pueden del mar en tempestad oscura. Tiemblo, y en vano la funesta imagen quiero de mí apartar. Ya me parece que con halagos, de pasión nacidos, la linda Isaura mi partida estorba; ya que indignada a su amador acusa de ingrato y desleal; ya, que rendida a su aflicción, la voz y el llanto cesan... Yo, ¡mísero!, ciñendo el cuello hermoso y a su labio tal vez uniendo el mío, juro a los cielos que primero falte mi aliento débil, que en ajenos brazos llegue a mirarla que la pierda y viva antes que olvide mi pasión primera. Mas ya se acerca el trance aborrecido: late oprimido el corazón... Entonces al violento pesar de mí se aparta leve la imagen de la muerte triste más que la muerte inexorable y dura.
35unknown
Aunque sin verme desfiles a mi lado, huracán ignorante, estrella que roza mi mano abandonada su eternidad, sabes bien, recuerdo de siglos, cómo el amor es lucha donde se muerden dos cuerpos iguales.
39sexteto
¡Oh árbol bello, hermoso, resplandeciente, sagrado, de la púrpura adornado de nuestro Rey glorioso! Escogido por señales de tronco digno sin par, que mereciste tocar tan santos miembros y tales.
28copla_castellana
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde? Ella sigue en su baranda, verde carne, pelo verde, soñando en la mar amarga.
11cantar
Si por pensar enojaros pensase no aborresceros, pensaría en no quereros por no poder desamaros; mas pensando en mi tormento, sin pensar por dónde vo, pienso que mi pensamiento no piensa que pienso yo.
28copla_castellana
Porque en sueños los bienes y los males, Dorados en la loca fantasía, Al ánima dormida son iguales: El desdichado canta su agonía, Y lamenta el feliz bienes mortales,
32quinteto
Y aunque este verbo no mengua mi lengua, harto adorarte hasta hoy yo voy. Ergo, tu amor sin matarme, cortarme. Y si no puedo callarme te juro por tu abuelita que con tu última cartita ¡la lengua voy a cortarme!
0ovillejo
Si ese duro corazón se ablanda para llorar, ¿no se podría ablandar para ver la sinrazón qué haces en me dejar? ¡Oh, no llores, mi pastor, que son lágrimas en vano, y no está el seso muy sano de aquel que llora el dolor si el remedio está en su mano!
6copla_real
Pues, siendo esto verdad, saber querría, entre los de la carda, cómo se usa este miedo, o melindre, o hipocresía.
33terceto
A zaga de tu huella, las jóvenes discurran al camino; al toque de centella, al adobado vino, emisiones de bálsamo divino.
14lira
Hidrópico de mis penas, solicita mis desgracias, pues cuando el daño me avisa, el remedio me embaraza.
11cantar
Qué congoja, amor, tu huerto un muerto, nada me llena, hay un zueco y es hueco! Ay, tristeza sin aliento, qué cuento… Y advierto cuando te miento que más que huerto es desastre, todo son hierbas. Pillastre: tus muertos ¿huecos ? ¡Qué cuento!
0ovillejo
Y serás tú, Ponza, jamás memorada por esta lid fiera, cruel y sanguinosa, y habrá de tu nombre perpetua durada, y de todas islas serás más famosa. En ti fue cridada con voz pavorosa en los dos estoles, ¡batalla! ¡batalla!... Viril fue la vista que pudo morralla sin temor de muerte, y más que animosa.
41copla_arte_mayor
Y sepan cuantos me escuchan de mis penas el relato que nunca peleo ni mato sino por necesidá; y que a tanta alversidá sólo me arrojó el mal trato.
12sextilla
De todas esas cosas que a veces nos rodean yo prefiero sin duda las que menos importan, aquellas que guardamos en armarios perdidos, antiguas alacenas, aquellas que olvidadas regresarán un día, después de mucho tiempo tanto dolor cuanta ternura pondrán en nuestras manos, nos dirán que son ellas, esas cosas humildes que a veces nos rodean, las que hicieron posible el recuerdo constante, la mirada furtiva, el paso de los días, la voz de la existencia, esas cosas sencillas de tanto cotidiano manejo en las palabras después de este camino, al fin sobre el ocaso, serán la voz sincera y el eco del pasado.
35unknown
Cántaro que a la fuente va y viene mucho, que salga con victoria, lo dificulto.
22seguidilla
Canta el cuclillo: un bosque de bambú filtra la luna.
8haiku
A mí me incita y me mueve tan vivo desasosiego, que es nieve, y me abrasa en fuego, y es fuego, y me hiela en nieve.
19redondilla
Más con amor que con vicio he preguntado, Señora; quiero responder agora, pues seréis de mi servicio muy abonada deudora. Segura vais de cansaros, a lo menos de enojaros, por cansada que os veáis; que el cuidado que lleváis basta para descuidaros.
6copla_real
¿Qué quieres que yo le jaga? Ya no puée ser er cuerbo más negro que son las alas.
30soleá
Y en el balcón de piedra, Una niña sonríe Detrás de los cristales, Entre los matinales Oros, que el sol deslíe. ¡Detrás de la vidriera, La niña se sonríe!...
20septilla
Queítos los gorpes; queítos por Dios: como está mala la batita mía der mío corasón.
26seguidilla_gitana
Si ellas salen a las nueve con un manteo bordado de entre el cambray delicado, como unos copos de nieve;
19redondilla
En el oloroso atrio de la ermita, Donde penitente vivió un cenobita, La fontana late como un corazón. Y pone en el agua yerbas olorosas, Una curandera, murmurando prosas Que rezo y conjuro juntamente son.
34sexta_rima
Y bien posó tu amargura Al traerte a esta mansión, Dando al hombre en su locura Una soñada ventura Que no está en tu corazón.
29quintilla
No penséis que es un libro necio, de devaneo, ni por burla toméis algo de lo que os leo, pues como buen dinero custodia un vil correo así, en feo libro está saber no feo.
9cuaderna_vía
¡Vuelve ¡María! y sin cesar mi lengua Torna ¡María! a pronunciar despacio, Siempre ¡María! y cada vez más dulce Hállalo el alma!
36estrofa_sáfica
¡Ay, levantad los ojos aquesta celestial eterna esfera! burlaréis los antojos de aquesa lisonjera vida, con cuanto teme y cuanto espera.
14lira
Salgamos: la muda selva derrama dulce beleño, y esparce la madreselva su apacible olor de sueño.
5cuarteta
lo que impaciente estuve yo escuchando, porque vi sus razones ser saetas que iban mi alma y corazón clavando.
33terceto
Del cabezal de piedra sentados en el filo, dos ángeles, el dedo sobre el labio, imponían silencio en el recinto.
21silva_arromanzada
En la noche profunda, como dormida caricia que sorprende y sigue a más, sombras con el calor de la materia, mordiéndose los labios, mal quitado el pijama y ardiendo de loca oscuridad entre los brazos.
44septeto
A través de la noche de luna llena te veía, yo lloraba y tú reías no era un desdén era que tú en paloma te convertías. La luna me quitaba las penas aunque ¡yo! seguía llorando mi agonía. Llego la aurora y de tanto llorar mi corazón se transformo en arena. Al fin el sol se coló por mi ventana, las azucenas desprendieron su olor dulzón, pero los tallos de los nardos ya cubrían mi corazón amortajado. Qué pena, tú ya no reías tu corazón de tanto llorar también se convirtió en arena.
35unknown
Surge la bailarina y sus tacones rojos rompen el vidrio de las copas y lenta sorbe el ascua del deseo su imputa sangre.
36estrofa_sáfica
Tendida la blanca vela casi vuela mi barquilla, y va dejando su quilla sobre las ondas la estela; y mientras mi barca vuela y espumas hace saltar, soy al viento mi cantar viendo bellos espejismos que decoran los abismos de los vielos y del mar.
13espinela
Pues, ¡sus!, encójase y entre que es algo estrecho el camino. No eches agua, Inés, al vino, no se escandalice el vientre. Echa de lo trasañejo, porque con más gusto comas, Dios te guarde, que así tomas, como sabia mi consejo.
28copla_castellana
Zagala del alma mía, vuelve por tu vida a verme; mas ninguna obligación te traiga si me aborreces, que yo me sabré morir desesperado y ausente porque me debas matarme, porque no te canse el verme.
4octava
Descendía la noche en el camino y, extinta ya la vespertina lumbre, agobiado de inmensa pesadumbre vióse subir a un viejo peregrino del Moriah negro la arenisca cumbre.
32quinteto
Cuando por la caye bas, tienes carita e santo y partías e charrán.
30soleá
Si fuese en nuestro poder tornar la cara hermosa corporal, como podemos hacer el alma tan gloriosa angelical, ¡qué diligencia tan viva tuviéramos cada hora, y tan presta en componer la cautiva, dejándonos la señora descompuesta!
31estrofa_manriqueña
Delia linea animada Divide recta Estrellas al principio y al fin mosquetas.
22seguidilla
Verdadera relación hirió las orejas mías que en vuestros ancianos días oyó Dios la petición de vos y de Zacarías, y en fin os ha consolado con el fruto deseado, otorgado en senectud, que os ha sido en juventud no sin misterio negado.
6copla_real
Este infortunio a ser viene Cifra de tanta aflicción Y horror tanto; Ni fin, ni término tiene El duelo del corazón Y el quebranto.
31estrofa_manriqueña
En vano ansiosa tu amistad procura adivinar el mal que me atormenta, en vano, amigo, conmovida intenta revelarlo mi voz a tu ternura.
24cuarteto
La última fija no pienso la prea o griega rapina fuese más fermosa, ni la fugitiva y casta Penea tan lejos de vicios, ni más virtuosa; la su clara fama es tan muy gloriosa que bien es difícil en tan nueva edad vencer las pasiones de la humanidad, y ser en bondades tanto más copiosa.
41copla_arte_mayor
Cuando me vino el honor De la tierra generosa, No pensé en Blanca ni en Rosa Ni en lo grande del favor. Pensé en el pobre artillero Que está en la tumba, callado; Pensé en mi padre, el soldado; Pensé en mi padre, el obrero.
28copla_castellana
K e r i m a , desdichada ! de sus siervas Y nodriza en los brazos, los sentidos Poco á poco cobro j mas, ay! hundida E n m o r t í f e r a fiebre, que el maligno Influjo en sus e n t r a ñ a s ejerciendo, Entregando su mente á atroz d e l i r i o, Y el c o r a z ó n q u e m á n d o l e , postrada Dejóla y en g r a v í s i m o peligro. Confusión nueva en el doliente alcázar Este nuevo desastre repentino, Y en Córdoba e s p a r c i ó 5 pues l a doncella E r a con gran respeto y gran c a r i ño Adorada, no solo en su palacio, Sinó t a m b i é n en l a ciudad. Reunidos Fueron todos los físicos mas doctos, Y los mas poderosos y exquisitos Remedios practicados. A h ! diez veces E l sol b a j ó al ocaso sin que alivio Hallase l a i n f e l i z . . . . ¡ Cuántos trastornos Empeoraron en tanto su destino ! L a pompa funeral con que el c a d á v er Del Wacir fué al sepulcro conducido, Se v i ó atacada por furiosa plebe, Que en el cuerpo insensible saciar quiso E l odio y el rencor, que le inspirara Con sus atrocidades cuando vivo.; Y dispersando el f ú n e b r e conejo, Despedazó feroz los restos frios. De alcaide y de W a c i r los graves cargas A A b d i m e l i k , el sucesor y el hijo Del Hagib A l m a n z o r , al punto fueron P o r H i x c e n y Sabeya conferidos : Ú l t i m o golpe al poderoso bando De Giafar, y á su excelso p o d e r í o , Pues los primeros cargos del i m p e r io R e u n i é r o n s e por fin en su enemigo. E l opulento a l c á z a r sin cabeza F u é escena de desorden inaudito, Y su inmenso tesoro saqueado P o r una turba v i l de advenedizos. Que deudos se llamaban y parientes, S i n haber quien pudiese r e p r i m i r l o s ; A la par que dé esclavos y libertos Codicioso e s c u a d r ó n , roto el prestigio De obediencia y temor, dio larga rienda A escándalo, insolencia y latrocinio. La fiel nodriza y un liberto honrado, De la familia servidor antiguo. Sin poder oponerse á tal torrente De iniquidad, l l o r á b a n l o , y aviso Dieron á Osman, un respetable anciano, Aunque contrario de Giafar, su primo. Este, que retirado de la corte Habitaba de Estepa en el castillo, A mirar por la h u é r f a n a infclice, Y á remediar tanto desorden, vino.
18romance_arte_mayor
¡Cuántas veces te me has engalanado, clara y amiga noche! ¡Cuántas, llena de oscuridad y espanto, la serena mansedumbre del cielo me has turbado!
24cuarteto
Yo, triste amador insano de una mujer, que desprecia mis amorosos suspiros y mis ardientes querellas, y que, fina, al mismo tiempo su más puro afecto empeña en otro, quizá más digno, y no más amante della, ¿qué he de hacer? ¿Por qué no muero? Violenta pasión, sal fuera, sal, ¿por qué me despedazas el corazón? ¿Por qué aquejas tanto un infeliz? ¿Por qué no haces que apagada sea esta llama abrasadora que discurre por mis venas?
1romance
Es la poesía lo que me hace sobrevivir, le doy forma de verso a todo lo que siento por ti, es tanto lo que te deseo que no hay suficiente tiempo para que yo pueda escribir. Todo lo que siento, lo escribo aquí, en miles de líneas en verso solo para ti. Cada día escribo y escribo no puedo dejar de escribir, plasmar en mi cuaderno de notas todo el amor que hay en mí y el día que ya no escriba será porque deje de existir, pues nada hay en el mundo que haga que me olvide de ti. La gente me pregunta por mi musa, no saben que mi musa eres tú amor que nace y crece, es lo único en el mundo que me hace sobrevivir.
35unknown
En esto estaba, cuando por las bellas ventanas de jazmines y de rosas (que Amor estaba, a lo que entiendo, en ellas),
33terceto
De Dios vos fue otorgada La muy linda castidad, La cual siempre fue hallada En vos con gran honestad: Hijadalgo bien criada, Hermosa sin fealdad, Vuestro soy siempre y seré.
20septilla
Tu sonrisa tan soñada: ¡Morada! La certeza de quererte: ¡Mi suerte! Tus labios en noche oscura: ¡Ventura! Es una dulce locura el amor cuando nos ciega y nos deja como entrega: morada, suerte y ventura.
0ovillejo
Las fatigas de un Dibé, subí por una escalera y abajá por un cordé.
30soleá
El primer gozo de amor Que siente el enamorado Donde ama. Verse en honra el amador, Por estar bien empleado Puesto en fama.
31estrofa_manriqueña
Torre de Monterrey, soñada torre, que mis ensueños madurar has visto, tú me hablas del pasado y del futuro Renacimiento.
36estrofa_sáfica
Ni sé tampoco en tan terribles horas en qué pensaba o qué pasó por mí; sólo recuerdo que lloré y maldije, y que en aquella noche envejecí.
21silva_arromanzada
¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas, que privilegia el cielo y dora el día! ¡Oh siempre glorïosa patria mía, tanto por plumas cuanto por espadas!
24cuarteto
los carrillos de Eolo desinflados, digamos junto al laurel ilustre de florecidos ramos
3couplet
Yo sueño que estoy aquí Destas prisiones cargado, Y soñé que en otro estado Mas lisonjero me vi. ¿Qué es la vida? — Un frenesí. ¿Qué es la vida? — Una ilusión, Una sombra, una ficción, Y el mayor bien es pequeño: Que toda la vida es sueño, Y los sueños sueño son.
13espinela
En un pastoral albergue que la guerra entre unos robles lo dejó por escondido o lo perdonó por pobre.
11cantar
Y gozoso de verdad el mi espíritu y memoria, en Dios mi salud y gloria, porque miró la humildad de esta su sierva notoria. Por la cual me llamarán bendita, y acertarán, todas las generaciones, cuantas hembras y varones en el siglo nacerán.
6copla_real
No me parece, señor, vuestro esfuerzo cual fingisteis cuando vos me requeristeis a tener con vos amor; vos, que habéis de dar favor, media muerte ya os espanta; ved que quedo en gran dolor y el cuchillo a la garganta, que el vivir no se adelanta por tener mucho temor.
25décima_antigua