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|---|---|
Irá el audaz pendenciero
Con el muerto en desafío;
Acuchillado el primero,
Y el otro en el pecho impío
Escondido el rojo acero. | 29quintilla |
Ya pasaste el creciente,
como la luna,
ahora estás en el lleno
de la fortuna:
vete con tiento;
cuidado que al menguante
no mude el tiempo. | 27seguidilla_compuesta |
Miras poco, i robas
los corazones;
i aunque te retiras,
(tiras)
flechas de amores. | 22seguidilla |
¿Eres tú la bien prendida,
aunque es mejor que te llamen
la que cuanto mira prende
y tiene celos del aire?
Si no puede tu belleza
de ti misma asegurarte,
¿qué hará mi amor, Amarilis,
que para tus celos baste? | 4octava |
¡Mi amado, las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos; | 14lira |
Los reinos y las cortes
ocupa con la idea
de informarla, influyendo
en las coronas celos y sospechas. | 17endecha_real |
Yo siento ahora que en mi ser se agita
grandiosa inspiración, cual fuego hirviente
que se resuelve en el profundo seno
de combusto volcán, y rudamente
a las rocas conmueve. Se levanta
y se eleva mi ardiente fantasía
en alas de lo ideal y mi voz canta. | 44septeto |
Y llegada a su presencia,
con dulce rostro riendo,
la gravedad no perdiendo,
con amor y reverencia
la saludaste diciendo:
«Dios os salve, Madre mía;
la gracia del que me envía
tanta parte os dé de sí,
cuanta gloria me da a mí
con miraros este día. | 6copla_real |
A Pales su viciosa cumbre debe
lo que a Ceres, y aún más, su vega llana;
pues si en la una granos de oro llueve,
copos nieva en la otra mil de lana.
De cuantos siegan oro, esquilan nieve,
o en pipas guardan la exprimida grana,
bien sea religión, bien amor sea,
deidad, aunque sin templo, es Galatea. | 2octava_real |
-SAN GUNDIÁN, padre maestro,
Todo el saber en eso da:
Cuando es misterio, en el misterio
Ha de ser por siempre jamás,
Hasta que el cirio de la muerte
Nos alumbre en la Eternidad. | 39sexteto |
Pero en esto es engañada
en pensar por tal razón
que yo faga mi morada
donde no es mi entengión,
ca de cuerpo e coracón
me soy dado por syrviente
a quien dize que non siente
mi trabajo e perdición." | 15octavilla |
Siempre en los rincones
te encuentro yorando;
mala puñalá me den, compañera,
si te doy mar pago. | 26seguidilla_gitana |
Águila, si en la pluma no, en la vista,
el togado es legista,
atento al pleito de su litigante,
si no a la rutilante
bolsa, de cuatro mil soles esfera.
¡Ciego de aquel que espera
vista, aunque no sea poca,
de un aguileño! ¡Cósanme esta boca! | 4octava |
Deja la seca ribera
do está el agua infructuosa,
guarda que no salga fuera
alguna marina fiera
enroscada y escamosa.
Huye ya, y mira que siento
por ti dolores sobrados,
porque con doble tormento
celos me da tu contento
y tu peligro cuidados. | 6copla_real |
Prefiere el fuego estar guardado entre ceniza,
pues antes se consume cuanto más se le atiza;
el hombre, cuando peca, bien ve que se desliza,
mas por naturaleza, en el mal profundiza. | 9cuaderna_vía |
ven, y movida a mi ardoroso llanto,
envuelve y llena en tu tiniebla fría
el malicioso resplandor del día,
testigo y causador de mi quebranto. | 24cuarteto |
Vuelve paloma
a volar por el monte,
sin tus cadenas. | 8haiku |
Y a su movimiento enorme
Rueda en el cóncavo hueco
De la bóveda el informe
Postrer quejido del eco
Con vibración uniforme. | 29quintilla |
Mi marido no es sabio
pero es prudente
no es hombre de fortuna
pero es de suerte
tengoe speranza
que a la ocasión primera
salga a la plaza. | 27seguidilla_compuesta |
Rendida, al fin, la reina no consiente
que la muerte le den, que ya esperaba,
y a su palacio la conduce esclava
donde la cuida tierna y diligente. | 24cuarteto |
Alta estaba la peña
nace la malva en ella. | 3couplet |
E dormi, maguer con pena,
fasta en aquella sazón
que comienga Filomena
la triste lamentación
de Teseo e Pandión,
quando ya demuestra el polo
la gentil cara de Apolo
e diurna enflamación. | 15octavilla |
Así, después del viaje,
sorprendidos y mudos delante del fantasma,
mientras surgen despacio con el puerto
los antiguos letreros y las luces,
oiremos la canción de los que llegan,
de los que pisan tierra cuando han sido
durante muchos días esperados. | 44septeto |
Árbitro de montañas y ribera,
aliento dio, en la cumbre de la roca,
a los albogues que agregó la cera,
el prodigioso fuelle de su boca;
la ninfa los oyó, y ser más quisiera
breve flor, hierba humilde, tierra poca,
que de su nuevo tronco vid lasciva,
muerta de amor, y de temor no viva. | 2octava_real |
Presa soy de vos solo, y por vos muero
(mi bella Luz me dijo dulcemente),
y en este dulce error y bien presente,
por vuestra causa sufro dolor fiero. | 24cuarteto |
De claridad tal que encante
Aurora dotar vos quiso,
ca vivo sol coruscante
es centro del vuestro viso.
La gentil hija de Niso,
del rey de Creta enartada,
nunca fue tan adornada,
ni tan hermoso Narciso. | 40copla_arte_menor |
Maresita'r Carmen,
guiarme los pasos,
pa que me aparte de la mala senda
que vengo pisando. | 26seguidilla_gitana |
Más agradable y menos zahareña,
al mancebo levanta venturoso,
dulce ya concediéndole y risueña,
paces no al sueño, treguas sí al reposo.
Lo cóncavo hacía de una peña
a un fresco sitïal dosel umbroso,
y verdes celosías unas hiedras,
trepando troncos y abrazando piedras. | 2octava_real |
Fuelles de seda calzado,
calzones digo, un cencerro,
que ascendió de edad de hierro
a siglo más que dorado,
menos ahora tiznado
con terciopelado estruendo,
va por las calles diciendo,
hoy tratante, ayer herrero, | 4octava |
Las huestes innumerables,
los pendones, estandartes
y banderas,
los castillos impugnables,
los muros y baluartes
y barreras,
la cava honda, chapada,
o cualquier otro reparo,
¿qué aprovecha?
Cuando tú vienes airada,
todo lo pasas de claro
con tu flecha. | 31estrofa_manriqueña |
Las culebras y serpientes
y las cosas enconadas
son muy blandas y pintadas
y a la vista muy plazientes;
mas un secreto venino
dexando pueden llegar,
cual, según que yo adevino,
dexarías en el camino
que comigo quies llevar. | 38novena |
No te quiero por la ropa,
te quiero por tus partías,
que me están gorbiendo loca. | 30soleá |
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer... | 7serventesio |
¿Qué es bueno sin desatino?
¡El vino!
¿Y es del hombre gran placer?
¡La mujer!
¿Y qué cumple en su presencia?
¡Prudencia!
Pues si no cabe en su ausencia
la felicidad lograr
tampoco se ha de olvidar:
¡con vino y mujer, prudencia! | 0ovillejo |
Saliste de tu casa por venir a la mía,
cuando salir quisiste hiciste una folía:
piensas sin penitencia cumplir tal romería;
no te agradecerá esto Santa María.» | 9cuaderna_vía |
La soledad, que el campo le presenta
Para entregarse á sus delirios, mueve
Al mancebo gentil enamorado,
A anhelar cada instante recorrerle;
Y el primero que en él tuvo por guia,
Que le indicó las sendas y vertientes,
Y los sitios do acaso se encamaban
El jabalí cerdoso, el gamo y liebre.
Fué su acompañador, el podenque... | 18romance_arte_mayor |
Busca mujer hermosa, atractiva y lozana,
que no sea muy alta, pero tampoco enana;
si pudieres, no quieras amar mujer villana,
pues de amor nada sabe, palurda y chabacana. | 9cuaderna_vía |
Con cada vez que te veo
Nueva admiración me das,
Y cuando te miro más.
Aun más mirarte deseo.
Ojos hidrópicos creo
Que mis ojos deben ser;
Pues cuando es muerte el beber,
Beben más; y desta suerte.
Viendo que el ver me da muerte,
Estoy muriendo por ver. | 13espinela |
Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando
con sed insacïable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando. | 14lira |
Tañen las esquilas lentas, soñolientas.
Las ovejas madres acezan sedientas
Por la fuente clara de claro cristal.
Y ante el sol que muere, con piafante brío
Se yergue en dos patas el macho cabrío,
Y un epitalamio dice el maizal. | 34sexta_rima |
Entre el discorde estruendo de la orgía
acarició mi oído,
como nota de música lejana,
el eco de un suspiro. | 21silva_arromanzada |
Con tus ojos me seduces;
y luces
con ese brillo y matiz,
feliz,
e impregnas con esplendor
rubor.
Eres el grato candor
en mi dulce amanecer
eres como el rosicler
que luce feliz rubor. | 0ovillejo |
Antes con sana doctrina
y término composado,
conforme soy obligado
por ley humana y divina.
Mas pues la vida es incierta
y no ser por ser mortal
si al entrar tú por su umbral
saldré yo por la otra puerta. | 28copla_castellana |
Madre divina del alado niño,
Oye mi ruego, que jamás oíste
Otra tan triste lastimosa pena
Como la mía. | 36estrofa_sáfica |
No sabes cómo se llora
Con ese llanto que quema,
Con la noche y con la aurora,
Con ese sol que colora
En la frente un anatema. | 29quintilla |
Guárdase mi buena suerte
para dar fin a mi gloria,
porque después de mi muerte
quede mi mal por memoria; | 5cuarteta |
Apóstoles que echasteis en el mundo
de la Iglesia el cimiento poderoso:
al que es de la verdad depositario
Rogadle por nosotros. | 21silva_arromanzada |
Y no faltó una vieja que en el torno
dijese, a la mañana,
que de algún sacristán muerto en pecado
acaso era yo el alma. | 21silva_arromanzada |
Carga después sobre la diestra mano
la ya rugosa y abrumada frente,
y un pensamiento fúnebre, tirano,
fija y domina, al parecer, su mente.
Borrarlo intenta en su ansiedad en vano;
vuelve a leer, y en tanto, que obediente
se somete su vista a su porfía
lánzase a otra región su fantasía. | 2octava_real |
Sacuden al surgir las crenchas blondas
Áureos velos de espaldas de alabastro
Y del estanque en las revueltas ondas,
Espejo de los cielos y las frondas,
Es flor de luz entre el ramaje el astro. | 32quinteto |
De amos guiada, y pena,
penetra el techo estraño, y atrevida
ofrécese a la ajena
presencia, y sabia olvida
el ojo mofador; buscó la vida; | 14lira |
Uno no sabe cómo va hilvanando mentiras,
y uno dice por ellas, y ellas hablan por uno.
Piensa que tengo el alma toda llena de risas,
y no te engañarás, hermana, te lo juro. | 7serventesio |
Amarrado al duro banco
de una galera turquesca,
ambas manos en el remo
yambos ojos en la tierra, | 11cantar |
Sin pleito, sin disgusto,
la muerte nos divorcia;
¡ay de la pobre barca
que en lágrimas se ahoga!
Quedad sobre la arena,
inútiles escotas,
que no ha menester velas
quien a su bien no torna. | 4octava |
¿ Mas q u é pueden presagios y terrores,
De la r a z ó n q u é alcanzan los esfuerzos,
Los mayores o b s t á c u l o s q u é s i r v en
Contra el A m o r , que es rey del universo?
A y ! K e r i m a después de aquella tarde
Solamente dirige sus paseos
De Zahira á l a tumba, y nunca en ella
Pasó mas largas horas el manc... | 18romance_arte_mayor |
No sarga la luna
que no tiée pa qué;
con los ojitos e mi compañera
yo m'alumbraré. | 26seguidilla_gitana |
Si el oído te disculpa,
la vista te desengaña,
que con los ojos se oye
adonde los ojos hablan. | 11cantar |
Era una linda rosa, brillante enredadera,
Tan pura, tan graciosa, espléndida y gentil.
Que era el mejor adorno de la feliz pradera,
La joya más valiosa del floreciente abril. | 7serventesio |
Y un mundo inmaterial, todo de sueño,
de libertad, de amor, sin ley de piedra,
mundo de luz de luna confidente
soñar me hiciste. | 36estrofa_sáfica |
Cyerto, soy nieto de Egeo,
fijo del duque de Athenas
aquel que vengó á Tideo,
ganando tierras ajenas;
e soy el que las cadenas
de Cupido quebranté,
e mis naves levanté
sobre sus fuertes entenas | 15octavilla |
Anda vete a la lamea,
que e noche pasa tóo;
jasta la farsa monea. | 30soleá |
Espérame, que ya voy,
do te veré y me verás,
puesto que conmigo estás,
adonde quiera que estoy.
Mas al fin desta jornada
espero sin falta alguna
a pesar de la fortuna
que seremos camarada. | 28copla_castellana |
De músico instrumento yo, libro, soy pariente;
si tocas bien o mal te diré ciertamente;
en lo que te interese, con sosiego detente
y si sabes pulsarme, me tendrás en la mente. | 9cuaderna_vía |
Uno de los del número hambriento
se puso en esto al borde de la nave,
al parecer mohíno y malcontento; | 33terceto |
Reclinado sobre el suelo
Con lenta amarga agonía,
Pensando en el triste día
Que pronto amanecerá;
En silencio gime el reo
Y el fatal momento espera
En que el sol por vez postrera
En su frente lucirá. | 15octavilla |
Estrellitas del cielo
son mis quereres,
¿dónde hallaré a mi amante
que vive y muere? | 22seguidilla |
Estábase alegrando
del mal ajeno el pecho empedernido
cuando, abajo mirando,
el cuerpo muerto vido
del miserable amante allí tendido, | 14lira |
Los árabes ginetes conocieron,
Al salir á lo llano desde al monte,
El gran terror que su presencia daba;
Y la llanura atravesar á trote,
Para abreviar su marcha, dispusieron ;
Y ya en la villa entraban, cuando en orden
Los treinta hidalgos vieron. Asustados
A su turno, detiénense, y á voces
P a z amistad repiten; blanc... | 18romance_arte_mayor |
de más de cuatro mil salmas pasaba
(que otros suelen llamarlas toneladas),
ancho de vientre y de estatura brava: | 33terceto |
Claras lumbres del cielo y ojos claros
del espantoso rostro de la noche,
corona clara y clara Casiopea,
Andrómeda y Perseo, | 37estrofa_francisco_de_la_torre |
Monjes que de la vida en el combate
pedisteis paz al claustro silencioso:
al que es iris de calma en las tormentas
rogadle por nosotros. | 21silva_arromanzada |
Este Pensil tranquilo
nunca se ciega
blandos céfiros siempre
le lisonjean.
El Cierzo
causa su desconcierto
y el Noto
fiero atruena en sus cotos
Abrego
mete ruido en su pecho.
| 16chamberga |
Nadie se queje de mí,
si le quise y no es querido,
que yo jamás he podido
querer otro, sino a ti,
y aun fuera tiempo perdido.
Y si algún tiempo miré,
miraba pero no vía,
que yo, pastor, no podía
dar a ninguno mi fe,
pues para ti la tenía. | 6copla_real |
Invidia de las ninfas y cuidado
de cuantas honra el mar deidades era;
pompa del marinero niño alado
que sin fanal conduce su venera.
Verde el cabello, el pecho no escamado,
ronco sí, escucha a Glauco la ribera
inducir a pisar la bella ingrata,
en carro de cristal, campos de plata. | 2octava_real |
Yo sé cuál el objeto
de tus suspiros es;
yo conozco la causa de tu dulce
secreta languidez. | 23cuarteto_lira |
y los deleites de acá
son, en que nos deleitamos,
temporales,
y los tormentos de allá,
que por ellos esperamos,
eternales. | 12sextilla |
A vos, famose hijo
de las musas, que sólo
a vos, de polo a polo,
para su centro elijo;
a vos, asilo sacro,
soberano de Apolo simulacro. | 45sexteto_lira |
Los pobrecillos hambrientos
hinchó con sus largas manos
de los bienes soberanos,
y a los ricos avarientos
dejó desiertos y vanos.
Israel, que triste estaba
porque tanto se tardaba
la vista de su Mesías,
recibió ya en nuestros días
el niño que deseaba. | 6copla_real |
Que los reyes justicieros
y verdaderos y francos,
facen llanos los barrancos,
y los castillos roqueros;
que a justicia con franqueza
y con verdad esmaltada,
nunca fue tal fortaleza,
tal constancia, tal firmeza,
que no fuese sojuzgada. | 38novena |
Todo suscita el cansancio
de algún país psicofísico
en el polo metafísico
de silencio y de cansancio...
Un vaho de tiempo rancio
historia la unción plenaria,
y cunde, ante la arbitraria
lógica de la extensión
la materialización
del ánima planetaria. | 13espinela |
Entrad en hora buena, excelso Carlos,
del popular aplauso precedido,
en ese regio alcázar que os previene
de larga edad felices vaticinios.
Entrad en hora buena, pues sus puertas,
movidas por sí mismas de sus quicios,
en fe de ser su dueño ya os franquean
en augustos salones solio digno.
Aquí do... | 18romance_arte_mayor |
Vamonos, dijo mi tío,
a París, esa ciudad,
en figura de romeros,
no nos conozca Galván,
que si Galván nos conoce
nos mandaría matar.
Encima ropas de seda
vistamos las de sayal;
llevemos nuestras espadas
por más seguros andar;
llevemos sendos bordones
por la gente asegurar.
Ya se parten los romeros,
ya se parten, ya se ... | 1romance |
Los padres con el pueblo y con gran llanto
y con fúnebre pompa, extraña, oscura
la llevan al lugar que el ídol santo
le dijo, destinado a su ventura.
Con cera y triste son, con bajo canto,
con luto, cual se va a la sepoltura,
juntos del monte a la más alta parte
la dejan sola y cada cual se parte. | 4octava |
Con vïolencia desgajó infinita,
la mayor punta de la excelsa roca,
que al joven, sobre quien la precipita,
urna es mucha, pirámide no poca.
Con lágrimas la ninfa solicita
las deidades del mar, que Acis invoca;
concurren todas, y el peñasco duro
la sangre que exprimió, cristal fue puro. | 2octava_real |
¡Ay de quien sus mieles y frases recoja!
¡Ay de quien el canto de su amor se fie!
Con sus ojos lindos y su boca roja,
La divina Eulalia rie, rie, rie. | 7serventesio |
Suave Patria: te amo no cual mito,
sino por tu verdad de pan bendito,
como a niña que asoma por la reja
con la blusa corrida hasta la oreja
y la falda bajada hasta el huesito. | 32quinteto |
Desde el indio apartado del remoto
mundo, llegó mi amigo MONTESDOCA,
y el que anudó de Arauco el nudo roto; | 33terceto |
Esto da fuerza a mi fe
a que su intento prosiga,
y vuesa merced no diga
desta agua no beberé.
Podrá ser que lo que fue
torne a ser como primero,
que en vuestra clemencia espero,
y no he de desesperar,
que no será justo echar
la soga tras el caldero. | 13espinela |
De Arrizafa en los campos desiguales,
Donde hoy descuella un santo monasterio, '
E n un bosque de adelfas y naranjos,
Un corto espacio circundaba un seto5
Y allí un cuadrado m á r m o l custodiaba
De la princesa los mortales restos.
Cuatro cipreses l ú g u b r e s en torno
Sus puntas elevaban por el viento :
Un lozano ... | 18romance_arte_mayor |
Y sabe que te revelo
una dolorisa nueva,
do sabrás cómo se ceva
quien se mete en mi señuelo.
Amarás más que Macías,
hallarás esquividad,
sentirás las plagas mías,
y fenescerán tus días
en ciega catividad. | 38novena |
Al mover tu abanico con gracejo
quitas el polvo al corazón más viejo. | 3couplet |
Mas que todas las arias
y los tercetos,
vale de una bolera
un taconeo | 22seguidilla |
Luna en el horno tibio de aburridas
bien inflada de un gas que silba apenas
contempla mis rodillas doloridas
así no estallen tus mejillas llenas
contempla y dime si hay otro infortunio
comparable al desdén y al plenilunio | 34sexta_rima |
Era Acis un venablo de Cupido,
de un fauno, medio hombre, medio fiera,
en Simetis, hermosa ninfa, habido;
gloria del mar, honor de su ribera.
El bello imán, el ídolo dormido,
que acero sigue, idólatra venera,
rico de cuanto el huerto ofrece pobre,
rinden las vacas y fomenta el robre. | 2octava_real |
Para el mal de la ausencia
Dicen que sirve
De alivio el ser mudable;
Mas yo soy firme.
Ausencia es aire
Que apaga el fuego corto,
Y enciende el grande | 27seguidilla_compuesta |
A obscuras conocía los rincones
del atrio y la portada;
de mis pies las ortigas que allí crecen
las huellas tal vez guardan. | 21silva_arromanzada |
A desafíos del sol
salió Amarilis una tarde,
mas, si ella no, ¿quién pudiera
con el sol desafiarse? | 11cantar |
A Córdoba llegamos, do la fama
Ya divulgara la aventura nuestra,
Y la ciudad ardió, y ardió el imperio
En justa indignación, al ver desheclias"
De modo tan atroz solemnes paees,
De embajador la inmunidad suprema
Profanada, y vertida alevemente
Por cristianos la sangre sarracena."
" Gritó el pueblo muslímico venganza,
A... | 18romance_arte_mayor |
Estas que me dictó rimas sonoras,
culta sí, aunque bucólica Talía,
¡oh excelso conde!, en las purpúreas horas
que es rosas la alba y rosicler el día,
ahora que de luz tu niebla doras,
escucha, al son de la zampoña mía,
si ya los muros no te ven, de Huelva,
peinar el viento, fatigar la selva. | 2octava_real |
Atrás dejé las águilas que miran
con ojo audaz al sol, atrás quedaron
las nubes que relámpagos respiran,
los soles mil que por espacios giran,
donde mortales ojos no llegaron. | 32quinteto |
Subsets and Splits
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