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Melchor de Palau
ODA Aun cuando es gigantesca la Natura, a paso de gigante no camina; desde la sombra oscura al sol, que los espacios ilumina; desde la ingente mole de granito, al aire, que en su falda juguetea; desde el cristal de roca al aerolito; del caos a la idea; desde la esponja al ruiseñor alado; ¡cuántas imperceptibles transi...
Las plantas insectívoras
Juan de Arguijo
Viví, y en dura piedra convertida, labrada por la mano artificiosa de Praxíteles, Niobe hermosa, vuelvo segunda vez a tener vida. A todo me dejó restituida, mas no al sentido, l'arte poderosa; que no le tuve yo, cuando furiosa los altos dioses desprecié atrevida. ¡Ay triste! Cuán en vano me consuelo, si ardiente ll...
A UNA ESTATUA DE NIOBE
Pedro Salinas
Y esa Nada, ha causado muchos llantos, Y Nada fue instrumento de la Muerte, Y Nada vino a ser muerte de tantos. FRANCISCO DE QUEVEDO Ya maduró un nuevo cero que tendrá su devoción. ANTONIO MACHADO I Invitación al llanto. Esto es un llanto, ojos, sin fin, llorando, escombrera adelante...
CERO
Genaro Ortega Gutiérrez
Como continentes inexplorados, transfigurados por la mirada, los ojos visten, hasta el infinito, la dialéctica desnuda de la nostalgia. Embates de deseo que a veces te acercan al borde de la sima, a esa pulpa iluminada donde resucitan los temblores más inverosímiles. Huecos solemnes, jardines destartalados, edificios a...
Pálida pupila
Antonio Machado
Mirad: el arco de la vida traza el iris sobre el campo que verdea. Buscad vuestros amores, doncellitas, donde brota la fuente de la piedra. En donde el agua ríe y sueña y pasa, allí el romance del amor se cuenta. ¿No han de mirar un día, en vuestros brazos, atónitos, el sol de primavera, ojos que vienen a la l...
Pascua de resurrección
María Eugenia Caseiro
Finalmente data en el abrazo una tonelada de papel sin nombre y tus pies corren blandos ejercicios de mañanas tan viejas de tan nuevas mañanas que ya son el fin del mundo en el infierno desde el árbol no sembrado en el acoso. ...
¿Adónde?
Gabriela Mistral
Tengo la dicha fiel y la dicha perdida: la una como rosa, la otra como espina. De lo que me robaron no fui desposeída; tengo la dicha fiel y la dicha perdida, y estoy rica de púrpura y de melancolía. ¡Ay, qué amante es la rosa y qué amada la espina! Como el doble contorno de dos frutas mellizas tengo la ...
Riqueza
Juan Ramón Jiménez
No me mirarán diciendo: «¿Qué eres?», sino sin curiosidad y noblemente. Porque yo seré también de los quietos, y ya no tendré difíciles los pensamientos. Mis ojos serán, tranquilos, los suyos. Los miraré sin preguntas, uno en lo uno.
EL LLEGADO
Delfina Acosta
Saldrán de mis costillas las violetas, hijas mejores de mi propio fin. Se curará mi muerte en las raíces. Se apagarán las llamas de arboledas. Yo dormiré cantando en el silencio del camposanto que olvidó la gente. “Es una voz muy negra y muy lejana que a medianoche en el lugar se oye”, dirá el sepulturero a los amantes...
Tumbas
Mario Benedetti
La esperanza tan dulce tan pulida tan triste la promesa tan leve no me sirve no me sirve tan mansa la esperanza la rabia tan sumisa tan débil tan humilde el furor tan prudente no me sirve no me sirve tan sabia tanta rabia el grito tan exacto si el tiempo lo permite alarido tan pulcro no me sirve no me sirve tan bu...
Me sirve no me sirve
Manuel Machado
A M. Leo Rouanet El lobo blanco del invierno, el lobo blanco viene, con los feroces ojos inyectados en sangre helada, fijos y crueles. ¡Maldito lobo invierno, que te llevas los viejos y los débiles! ¡Reunámonos, que todos tengan una familia, un libro y fuego alegre! Y mientras, fuera, el hacha el tronco seco hiend...
LOS DÍAS SIN SOL
Blanca Andreu
Es la hiedra negra, en las raíces, entre las hojas del invierno, caídas hojas bajo la nieve, en las estrellas del invierno, estrellas gastadas. Yo lo recuerdo de la misma manera que el invierno cuando con sus grandes botas pisotea la tierra, como la sombra que divide así yo lo recuerdo entre arbotantes y grandes made...
ELPHISTONE
Lope de Vega
«—Amada pastora mía, tus descuidos me maltratan, tus desdenes me fatigan, tus sinrazones me matan. A la noche me aborreces y quiéresme a la mañana; ya te ofendo a medio día, ya por la tarde me llamas; agora dices que quieres, y luego que te burlabas, ya ríes mis tibias obras, ya lloras por mis palabras. Cuando te ...
Amada pastora mía
Delfina Acosta
Se llega a mil, señora, con la verja que cerca a su jardín, de doce metros. Las estrellas que el ojo no ha contado nada quitan ni añaden a estos versos. Porque casada cambia de maridos: un Dios te salve y nueve Padrenuestros. A tanta cifra agrego aquí los guiños romances, citas, y piropos cientos. Es siempre doce el ...
Mil
León Felipe
Así es mi vida, piedra, como tú. Como tú, piedra pequeña; como tú, piedra ligera; como tú, canto que ruedas por las calzadas y por las veredas; como tú, guijarro humilde de las carreteras; como tú, que en días de tormenta te hundes en el cieno de la tierra y luego centelleas bajo los cascos y bajo las ruedas; como t...
COMO TÚ...
César Vallejo
Pureza amada, que mis ojos nunca llegaron a gozar. ¡Pureza absurda! Yo sé que estabas en la carne un día, cuando yo hilaba aún mi embrión de vida. Pureza en falda neutra de colegio; y leche azul dentro del trigo tierno a la tarde de lluvia, cuando el alma ha roto su puñal en retirada, cuando ha cuajado en no sé qué pr...
Deshora
Carlos Bousoño
A Jorge Guillén 1 Dejad que la palabra haga su presa lóbrega, se encarnice en la horrenda miseria primaveral, hoce del destino, cual negra teología corrupta. Súbitas, algunas formas mortales, dentro del soplo de aire permanente e invicto. La palabra del hombre, honradamente pronunciada, ...
SALVACIÓN EN LA PALABRA
Amado Nervo
Me besaba mucho, como si temiera irse muy temprano... Su cariño era inquieto, nervioso. Yo no comprendía tan febril premura. Mi intención grosera nunca vio muy lejos ¡Ella presentía! Ella presentía que era corto el plazo, que la vela herida por el latigazo del viento, aguardaba ya..., y en su ansiedad quería dejarme ...
Me besaba mucho
Manuel Acuña
A Ch.... ¿Quieres oír un sueño?... Pues anoche vi la brisa fugaz de la espesura que al rozar con el broche de un lirio que se alzaba en la pradera grabó sobre él un «beso», perdiéndose después rauda y ligera de la enramada entre el follaje espeso. Este es mi sueño todo, y si entenderlo quieres, niña bella, une tus l...
UN SUEÑO
Luis Benítez
El astuto animal fue ingenuo dos horas por la casa: antes del polvo de las cosas tocó los helechos salvajes, los gruesos valles del jardín diminuto, la piedra que es llanura de lava para su ojo infinito: un viajero aprensivo por las habitaciones casi desiertas alentó inútilmente las plantas prisioneras, rondó la cabez...
Una avispa cruzó el himen de la ventana
Carlos Bousoño
A Antonio Carvajal Mar en calma. Con energía desafiante asume el reto de entender la sabiduría inmortal de quedarse quieto. Más allá de pena y de goce, ¡infinitud en que te enrolas!, el corazón, al fin, conoce la ciencia de no tener olas. La ciencia en que no vuela un ave ni se escucha un sonido leve. (Luego, sin ...
REFLEXIONES ÚLTIMAS
en español
Un año más... Pasa sin casi darnos cuenta... La vida va pasando poco a poco y llega un día en que recordamos el momento en que comenzó un largo camino: en este caso, el matrimonio. No es fácil ni sencillo una relación tan especial y complicada como es el la del esposo y la esposa. Pero cada vez que llega ese día de an...
Aniversario de bodas
Luis de Góngora
Con diferencia tal, con gracia tanta Aquel ruiseñor llora, que sospecho Que tiene otros cien mil dentro del pecho Que alternan su dolor por su garganta; Y aun creo que el espíritu levanta —Como en información de su derecho— A escribir del cuñado el atroz hecho En las hojas de aquella verde planta. Ponga, pues, fin ...
Con diferencia tal, con gracia tanta
Pablo Neruda
Color azul de exterminadas fotografías, color azul con pétalos y paseos al mar, nombre definitivo que cae en las semanas con un golpe de acero que las mata. Qué vestido, qué primavera cruza, qué mano sin cesar busca senos, cabezas? El evidente humo del tiempo cae en vano, en vano las estaciones, las despedidas donde c...
Josie Bliss
José Martí
Tengo un huésped muy inquieto Del lado del corazón.? ¡Muy celoso, muy celoso!? Dormir no sabe mi huésped: no.? Como una sierpe se enrosca Mas no como sierpe, no:? Como hoguera que consume El lado donde está mi corazón!?
Tengo un huésped...
Mario Benedetti
Ahora en buena hora con cielo transparente y suave clima el mundo conmemora aunque el pasado oprima estos cuarenta agostos de Hiroshima. Los nipones hicieron un survey escolar de varios usos y los niños dijeron sin mostrarse confusos la bomba fue arrojada por los rusos. Si se atiende al alcalde de la misma ciudad a ...
Cuadragésimo aniversario
Hilario Barrero
Diciembre herido se congela entre algodones sucios de una nieve extranjera, mientras el viejo Bill se muere en Brooklyn. Perros de soledad ladran a su mirada de cartón mordiendo envenenados los cristales vidriados de su vida. Renegando ser viejo, Bill, tirita y el zumo de manzana le condecora su...
Visitante
Pablo Neruda
SE llamaba Miguel. Era un pequeño pastor de las orillas de Orihuela. Lo amé y puse en su pecho mi masculina mano, y creció su estatura poderosa hasta que en la aspereza de la tierra española se destacó su canto como una brusca encina en la que se juntaron todos los enterrados ruiseñores, todas las aves del sonoro cielo...
El pastor perdido
Gabriela Mistral
 
La maestra rural
Luis Benítez
Muchos son los rostros que habitan el enorme país de la distancia. Largas caravanas han partido y luego otras, las guiadas por dioses imprevistos, han colocado extranjeros a nuestro lado: ellos nos han mostrado sus telas multicolores, sus palabras, los exóticos animales de la infancia y algunos, sólo algunos, flores ...
Las vidas asombrosas
Antonia Álvarez Álvarez
Salpiqué los rincones de gotas de esperanza, y a la alcándara muda encadené los trinos del pájaro encantado. Sólo allí renacía, allí sólo, en silencio, la mágica certeza de la vida que canta. Emborroné las horas de luces y de espigas, y en los huecos del aire dejé escurrir la lava del oro del poniente. Sólo allí se r...
Sólo allí
José García Nieto
A tu orilla he venido. Tengo un otoño, un pájaro y una voz desusada. Tú me esperas: un río, una pasión y un fruto. Y tiene nuestro encuentro el vuelo, la corriente, seguros, proclamados. He venido a tu orilla con los brazos tendidos y ahora ya soy la hierba que no termina nunca, el barro donde el agua sujeta sus men...
XIII
Melchor de Palau
Arrojáronlos, sí, pero en sus ojos quedó impreso el hermoso panorama del Paraíso, y la siniestra llama de aquella espada, fulminando enojos. Por eso al contemplarse todo amante en las pupilas de su dueño amado, ve en el fondo el Paraíso reflejado, y chispas de la espada fulgurante.
Por ley de herencia
Lope de Vega
151 Gaspar, si enfermo está mi bien, decidle que yo tengo de amor el alma enferma, y en esta soledad desierta y yerma, lo que sabéis que paso persuadilde. Y para que el rigor temple, advertilde que el médico también tal vez enferma, y que segura de mi ausencia duerma, que soy leal cuanto present...
AL CONTADOR GASPAR DE BARRIONUEVO
Jaime Sabines
La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas. Es buena como hipnótico y sedante y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía. Un pedazo de luna en el bolsillo es mejor amuleto que la pata de conejo: sirve para encontrar a quien se ama, para ser rico sin que lo sepa nadie ...
La luna
Gerardo Diego
A Pedro Garfias En este río lácteo los navíos no sueñan sobre el álveo Como un guante famélico el día se me escapa de los dedos Me voy quedando exhausto pero en mi torso canta el mármol Una rueda lejana me esconde y me suaviza las antiguas palabras Cae el líquido fértil de mi estatua y los navíos cabecea...
REFLEJOS
Alfredo Lavergne
Porque la palabra, la libertad y el espectáculo de las cosas, se deciden en secreto.
Geógrama II
José Gautier Benítez
Puerto Rico, Patria mía, la de los blancos almenares, la de los verdes palmares, la de la extensa bahía: ¡Qué hermosa estás en las brumas del mar que tu playa azota, como una blanca gaviota dormida entre las espumas! En vano, patria, sin calma, muy lejos de ti suspiro: yo siempre, siempre te miro con los ojos de mi...
A PUERTO RICO
Miguel de Cervantes y Saavedra
A la guerra me lleva mi necesidad; si tuviera dineros no fuera en verdad.
A LA GUERRA ME LLEVA
Juan Liscano
Estaba allí, exacto, sin hora, a toda hora, en el sitio asignado, existiendo en la existencia pasajera. ¿Dónde está ahora, cuando vencido el tiempo de tocar corriendo, deslumbrado por el sol del juego, acosa el tiempo de escribir su nombre? —Nombres y cosas pertenecen a países diferentes. —Nac...
CANCEL
Jaime Sabines
Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos. Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o...
Me encanta Dios
Carlos Edmundo de Ory
Cuando estos labios míos pegados a la luna dejen ya de ser poma voz de arena y misterio bailaré como un ángel sabe solo bailar ¿Qué hago aquí tanto tiempo? Gran deshollinador Sobre esta luz dorada del día que lamento ¿A quién debo ofrecer el manto de mis llantos? ¿A quién la lamedura que me lacra la voz? Dolor cuando...
ODA DEL DOLOR
Vicente García
Leopardi : un tronco Que siente y sufre, Evocando en silencio la retama. Keats : una sombra apenas Que erraba por Europa Con los mejores versos de su tiempo. Bécquer : tan sólo el huésped Eterno de las nieblas Perdido entre el dolor y la miseria. Vidas vanas, insulsas. Qué extraño que sus libros Ahora formen parte d...
Voces
José Ángel Buesa
Hoy hace un año, justamente un año. Y llueve como entonces en el atardecer. Y es una lluvia lenta, tan lenta que hace daño, porque casi no llueve ni deja de llover. Mi pena es una pena sin tamaño, en el tamaño triste de un nombre de mujer, aunque la gente pasa sin saber que hace un año, y aunque la lluvia ignora que...
ANIVERSARIO
Ramón López Velarde
Éstos, amada, son sitios vulgares en que en el ruido mundanal se asusta el alma fidelísima, que gusta de evocar tus encantos familiares. Añoro dulcemente los lugares en donde imperas cual señora justa, tu voz real y tu mirada augusta que ungieron con su gracia mis pesares. Y recuerdo que en época lejana, por tus ra...
A UNA AUSENTE SERÁFICA
Santiago Montobbio
Tras los llantos o el último gesto del sol nada queda. Nada tras los llantos, los versos, los retratos. Y una sombra dice que fue ella. (Las sombras, ya se sabe, no quieren tener la culpa de ser sombras y por eso buscan amantes, asesinas). Una sombra dice que fue ella, sin cesar lo dice. Al mismo sol, al papel mismo, a...
Sombra
Ramón López Velarde
La vida mágica se vive entera en la mano viril que gesticula al evocar el seno o la cadera, como la mano de la Trinidad teológicamente se atribula si el Mundo parvo, que en tres dedos toma, se le escapa cual un globo de goma. Idolatremos todo padecer, gozando en la mirífica mujer. Idolatría de la expansiva y rútila...
IDOLATRÍA
Miguel Hernández
Para el muro de un hospital de sangre. I Por los campos luchados se extienden los heridos. Y de aquella extensión de cuerpos luchadores salta un trigal de chorros calientes, extendidos en roncos surtidores. La sangre llueve siempre boca arriba, hacia el cielo. Y las heridas suenan, igual que...
EL HERIDO
Rubén Darío
Gaita galaica, sabes cantar lo que profundo y dulce nos es. Dices de amor, y dices después de un amargor como el de la mar. Canta. Es el tiempo. Haremos danzar al fino verso de rítmicos pies. Ya nos lo dijo el Eclesiastés: tiempo hay de todo: hay tiempo de amar, tiempo de ganar, tiempo de perder, tiempo de pl...
Gaita galaica
Manuel Acuña
A mi hermano Juan de Dios Peza. Cuando todo era flores tu camino, cuando todo era pájaros tu ambiente, cediendo de tu curso a la pendiente todo era en ti fugaz y repentino. Vino el invierno con sus nieblas, vino el hielo que hoy estanca tu corriente, y en situación tan triste y diferente ni aún un pálido sol te da ...
A UN ARROYO
Luis de Góngora
Sobre unas altas rocas, Ejemplo de firmeza Que encuentra noche y día El mar, estando quedas, Aquel pescadorcillo, A quien su ninfa bella Dejó el año pasado, La red sobre la arena, ¡Oh, cómo se lamenta! De una parte las aguas, De otra parte las fieras, Y de entrambas el viento Le escuchan y se enfrenan; Que a todas e...
Sobre unas altas rocas
Víctor Botas
Ciertos andares levemente hombrunos; un diente que ahí está… descolocado; la nariz regordeta, o bien, alzado su arco un poco más de lo que algunos puristas (pienso en Fidias) aconsejan. Aquella piel tan pálida que muertos ya sus pies te parecen; los inciertos pasos adolescentes que se alejan (¡y, oh Dios, con qué torpe...
Soneto de los misterios dolorosos
Mario Benedetti
Padre nuestro que estás en los cielos con las golondrinas y los misiles quiero que vuelvas antes de que olvides cómo se llega al sur de Río Grande Pdre nuestro que estás en el exilio casi nunca te acuerdas de los míos de todos modos dondequiera que estés santificado sea tu nombre no quienes santifican en tu nombre cerr...
Un Padrenuestro Latinoamericano
Delfina Acosta
Mis mujercitas pensadoras, mustias, que llevan por sombreros dos palomas: un taciturno verso las persigue porque los lirios por su herida aroman. Yo sé la nada pálida que cantan y la estrellada noche que no nombran. Sus versos son relámpagos quebrados y flores arrancadas como bocas. Yo sé, yo supe que se van muriendo ...
Poetisas
Vicente García
Lo más duro de esta vida Todavía no ha llegado. Que lo peor ha pasado Jamás lo podrás decir, Jamás lo podrás sentir Aunque te duela lo andado. Que sólo viniste aquí Al arte de caminar, Al juego de deambular Sin ruta, y sin más destino Que las piedras del camino. Cuánto queda por andar. No pienses que es solución Lo d...
La última canción de Martín Fierro
Víctor Botas
¿A qué ese vano afán? ¿Es que no sabes el fin para el que estás determinado?: andar, andar sin rumbo, andar en cierto modo como si ciego, por lugares que nunca podrás ver. Piensa un instante: ¿de qué te sirve el oro? No te quiso.
Memento
Luis de Góngora
Generoso esplendor, sino luciente, No sólo es ya de cuanto el Duero baña Toro, mas del Zodíaco de España, Y gloria vos de su murada frente. ¿Quién, pues, región os hizo diferente Pisar amante? Mal la fuga engaña Mortal saeta, dura en la montaña, Y en las ondas más dura de la fuente: De venenosas plumas os lo diga C...
A DON LUIS DE ULLOA
Rubén Darío
En medio del camino de la Vida... dijo Dante. Su verso se convierte: En medio del camino de la Muerte. Y no hay que aborrecer a la ignorada emperatriz y reina de la Nada. Por ella nuestra tela esta tejida, y ella en la copa de los sueños vierte un contrario nepente: ¡ella no olvida!
Thanatos
Ricardo Dávila Díaz Flores
Estábamos tan bien ahí... el árbol, el agua y nosotros tres. Comíamos juntos toda la semana, nos reíamos repartiendo disparates en la mesa. A ellas las vi desde niño... jugábamos a brincar en las camas y a escuchar detrás de las paredes. El árbol hacía magias que nosotros descubríamos: “Ya vimos la moneda, cayó detrás...
Balada de la casa II
Juan Ramón Jiménez
Por un camino de oro van los mirlos... ¿Adónde? Por un camino de oro van las rosas... ¿Adónde? Por un camino de oro voy... ¿Adónde, otoño? ¿Adónde, pájaros y flores?
IDA DE OTOÑO
Francisco Álvarez
"Muchas cosas sabe Onán que nunca supo Don Juan" ( A. Machado ) Me despierta el crujido de la seda liberando la piel efervescente, y entre mis dedos el temblor se enreda de una suave atrevida mano ausente. Dedos que saben recorrer caminos que ignora el más experto viajero, y en espiral de lentos remolinos fabrica e...
MANOS LEJANAS
Octavio Paz
Cantan los pájaros, cantan sin saber lo que cantan: todo su entendimiento es su garganta.
Retórica
María Eugenia Caseiro
El haber sido, la duda al menos; pizca, señal, asomo, idea... la muerte que tuvo sus rasgos de vida la pisada que no ha dejado huellas, aún la palabra que nunca se dijo o la humedad de cuando en una misma ansia de dejarse acompañar la oscuridad y el tiempo se colmaron franqueando el perfil de la luz que no había muerto...
Las cosas en su vacío
Alfredo Buxán
Nada tienes que decir, después de tantos años de inútiles esfuerzos por nombrar lo indeciso. Te ayudan a saberlo un puñado de libros, la atroz benevolencia que adiestra tu mirada, los continuos achaques, la soledad y los amigos. Tu corazón pervive como aguardan las piedras en la orilla del río. So...
Elogio de la quietud
José Luis Piquero
La mitad de las chicas con las que me he acostado eran lesbianas. He querido a mujeres con las que días antes no me hubiera atrevido ni a soñar. No sé, les atraía mi aspecto de vampiro que bebe la sangre entre sus piernas, de adolescente enfermo que mira fijamente, tiene oscuras costumbres y el pulso tembloros...
Don Juan en el jardín
Alfonso X el sabio
[ESTA É DE LOOR DE SANTA MARÍA, COM'É FREMOSA E BÕA E Á GRAN PODER] Rosa das rosas et Fror das frores, Dona das donas, Sennor das sennores, Rosa de beldad' e de parecer e Fror d'alegria e de prazer, Dona en mui piadosa seer, Sennor en toller coitas e doores. Rosa das rosas et Fror das frores... Atal Sennor...
CANTIGA X
María Eugenia Caseiro
"En la distancia inabarcable se funden los adioses" Teodoro Lecman En el adiós se moldeaba el desafecto con blancura terrible... No supimos naufragar en la distancia con el vuelo apagado y la noche cubierta de banderas reclamando el paisaje de los cuerpos la luz por donde debió pasar el rostro alegre ...
Borradores X
Guillermo Valencia
Lo triste es así... Peter Altenberg Dos lánguidos camellos, de elásticas cervices, de verdes ojos claros y piel sedosa y rubia, los cuellos recogidos, hinchadas las narices, a grandes pasos miden un arenal de Nubia. Alzaron la cabeza para orientarse, y luego el soñoliento avance de sus vellosas piernas —bajo el ro...
LOS CAMELLOS
Rafael Pombo
Michín dijo a su mamá: "Voy a volverme Pateta, y el que a impedirlo se meta en el acto morirá. Ya le he robado a papá daga y pistolas; ya estoy armado y listo; y me voy a robar y matar gente, y nunca más (¡ten presente!) verás a Michín desde hoy". Yéndose al monte, encontró a un gallo por el camino, y dijo: "A ver qué ...
El gato bandido
Ángeles Carbajal
Habrá un día en mi vida un espacio para ti al que siempre podrás volver sin que te haga daño; allí donde yo te haya olvidado y tú no me recuerdes. Entretanto, no temas. Ya sabes que el invierno es solamente un sortilegio de aire y lluvia sobre los días y en esas noches en las que pasa de largo nuestra soledad.
Un espacio para tí
Rubén Darío
Una selva suntuosa en el azul celeste su rudo perfil calca. Un camino. La tierra es de color de rosa, cual la que pinta fra Doménico Cavalca en sus Vidas de santos. Se ven extrañas flores de la flora gloriosa de los cuentos azules, y entre las ramas encantadas, papemores cuyo canto extasiara de amor a los bulbu...
El reino interior
Rubén Darío
Se desgrana un cristal fino sobre el sueño de una flor; trina el poeta divino... ¡Bien trinado, Ruiseñor! Bottom oye ese cristal caer, y bajo la brisa se siente sentimental. Titania toda es sonrisa. Shakespeare va por la floresta, Heine hace un lied de la tarde... Hugo acompaña la Fiesta Chez Thérèse. Verla...
Dream
Rafael Alberti
Por amiga, por amiga. Sólo por amiga. Por amante, por querida. Sólo por querida. Por esposa, no. Sólo por amiga.
MADRID
Antonio Machado
Extracto de Proverbios y cantares (XXIX) Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar.
Caminante no hay camino
Luis Benítez
Por los corredores de la imaginación ir caminando, libre y solo para siempre, como cuando era y no sabía que era un niño, hasta olvidar que estoy imaginando. Que esta carne pesada, que orina y suda, en una o dos ideas se resuma o vuelva bien atrás, a esa casi nada que casi nada ve en su cielo nublado. Devuélveme al chi...
César Vallejo
Nacho Buzón
sobre la mesa un cenicero con siete colillas sobre las colillas siete marcas rojas de lápiz de labios sobre las siete marcas rojas el recuerdo de algún beso
fumar es bueno
Fa Claes
Cuando es de noche, expulso mis pensamientos, mis sueños, y me duermo... al alba me despierto otra persona. Llegan al rato, llegan uno por uno y los reconozco, no los reconozco. Tengo que arreglarlos. Los arreglo. Se adaptan a mí o no, y ocurre que entiendo. Vuelvo a acogerlos, los animo con una palabra, con un gest...
Pensar soñando
Federico García Lorca
Solamente por oír la campana de la Vela te puse una corona de verbena. Granada era una luna ahogada entre las yedras. Solamente por oír la campana de la Vela desgarré mi jardín de Cartagena. Granada era una corza rosa por las veletas. Solamente por oír la campana de la Vela me abrasaba en tu cuerpo sin sa...
Gacela del amor que no se deja ver
Toni García Arias
No necesito bellas sirenas deslumbrantes y desnudas que conduzcan con sus cantos de espuma mi débil embarcación hacia las rocas: yo solo me basto para fracasar en el intento. Navego con un trozo de mar bajo los brazos, con una llave de salitre que abre mi infancia y me roba el sueño, recojo con celo los pedazos de geo...
Geografía
Vicente Aleixandre
(COMPOSTELA) Una vieja llama y pide: ruega. Nadie escucha. Sólo el agua suena. Agua impura que se escurre ciega. Agua muda o agua ronca. Besa lo que duerme o lo que sigue: tierra. Una sombra, una pisada. Piedra. Piedra o siglos, siglos lentos. ¡Ea!
MENDIGA EN ATRIO ROMÁNICO
Federico García Lorca
La muchacha dorada se bañaba en el agua y el agua se doraba. Las algas y las ramas en sombra la asombraban y el ruiseñor cantaba por la muchacha blanca. Vino la noche clara, turbia de plata mata, con peladas montañas bajo la brisa parda. La muchacha mojada era blanca en el agua, y el agua, llamarada. Vin...
Casida de la muchacha dorada
Paz Díez Taboada
Después de la nevada, entre la nieve, quizá se abra una rosa, de improviso, como milagro súbito de amor o de belleza que sobrevuele el aire del invierno de este nuestro vivir menesteroso. Cuando ya todo ardor nos haya abandonado y el frío nos imponga sus perfiles azules, la rosa encenderá la hoguera última, y se a...
De improviso
Alfredo Lavergne
Que viajo Que pasa el tiempo. Que existe el agua y el hombre Que firman la paz Que no duermen Que chocan Que se preparan para la posguerra. Mientras la orilla se transforma en continente Y nuestro germen se desvanece.
Aleta anal
Federico García Lorca
Se ven desde las barandas, por el monte, monte, monte, mulos y sombras de mulos cargados de girasoles. Sus ojos en las umbrías se empañan de inmensa noche. En los recodos del aire, cruje la aurora salobre. Un cielo de mulos blancos cierra sus ojos de azogue dando a la quieta penumbra un final de corazones. ...
San Miguel
José Asunción Silva
Cuando enferma la niña todavía salió cierta mañana y recorrió, con inseguro paso la vecina montaña, trajo, entre un ramo de silvestres flores oculta una crisálida, que en su aposento colocó, muy cerca de la camita blanca... Unos días después, en el momento en que ella expiraba, y todos la veían, con l...
CRISÁLIDAS
Juan Boscán
Soy como aquel que vive en el desierto, del mundo y de sus cosas olvidado, y a descuido veis donde le ha llegado un gran amigo, al cual tuvo por muerto. Teme luego de un caso tan incierto; pero, después que bien se ha asegurado, comienza a holgar pensando en lo pasado, con nuevos sentimientos muy despierto. Mas cua...
SONETO CXI
Tomás de Iriarte
(Tonadilla pastoril) Ya alegra la campiña la fresca primavera; el bosque y la pradera renuevan su verdor. Con silbo de las ramas los árboles vecinos acompañan los trinos del dulce ruiseñor. Este es el tiempo, Silvio, el tiempo del amor. Escucha cual susurra el arroyuelo manso; al sueño y al descanso ...
LA PRIMAVERA
Jaime Sabines
Lento, amargo animal que soy, que he sido, amargo desde el nudo de polvo y agua y viento que en la primera generación del hombre pedía a Dios. Amargo como esos minerales amargos que en las noches de exacta soledad ?maldita y arruinada soledad sin uno mismo? trepan a la garganta y, costras de silencio, asfixi...
Horal
Luis de Góngora
Peinaba al sol Belisa sus cabellos Con peine de marfil, con mano bella; Mas no se parecía el peine en ella Como se escurecía el sol en ellos. En cuanto, pues, estuvo sin cogellos, El cristal sólo, cuyo margen huella, Bebía de una y otra dulce estrella En tinieblas de oro rayos bellos. Fileno en tanto, no sin armoní...
DE LOS MISMOS
Manuel Acuña
¡Y bien! Aquí estás ya..., sobre la plancha donde el gran horizonte de la ciencia la extensión de sus límites ensancha. Aquí, donde la rígida experiencia viene a dictar las leyes superiores a que está sometida la existencia. Aquí, donde derrama sus fulgores ese astro a cuya luz desaparece la distinción de esclavos ...
ANTE UN CADÁVER
Luis de Góngora
Cuantas al Duero le he negado ausente, Tantas al Betis lágrimas le fío, Y, de centellas coronado, el río Fuego tributa al mar de urna ya ardiente. Volcán desta agua y destas llamas fuente Es, ingrata señora, el pecho mío; Los suspiros lo digan que os envío, Si la selva lo calla, que lo siente. Cenefas de este Erída...
Cuantas al Duero le he negado ausente
Jorge Luis Borges
Somos el río que invocaste, Heráclito. Somos el tiempo. Su intangible curso acarrea leones y montañas, llorado amor, ceniza del deleite, insidiosa esperanza interminable, vastos nombres de imperios que son polvo, hexámetros del griego y del romano, lóbrego un mar bajo el poder del alba, el sueño, ese pregusto ...
El hacedor
Gabriela Mistral
Árbol hermano, que clavado por garfios pardos en el suelo, la clara frente has elevado en una intensa sed de cielo; hazme piadoso hacia la escoria de cuyos limos me mantengo, sin que se duerma la memoria del país azul de donde vengo. Árbol que anuncias al viandante la suavidad de tu presencia con tu amplia s...
Himno al árbol
Pablo Neruda
Cien sonetos de amor Amor, ahora nos vamos a la casa donde la enredadera sube por las escalas: antes que llegues tú llegó a tu dormitorio el verano desnudo con pies de madreselva. Nuestros besos errantes recorrieron el mundo: Armenia, espesa gota de miel desenterrada, Ceylán, paloma verde, y el Yang Tsé separand...
Cien sonetos de amor
Luis de Góngora
En villa humilde sí, no en vida ociosa, Vasallos riges con poder no injusto, Vasallos de tu dueño, si no augusto, De estirpe en nuestra España generosa. Del bárbaro ruido a curïosa Dulce lección te hurta tu buen gusto; Tal del muro abrasado hombro robusto De Anquises redimió la edad dichosa. No invidies, oh Villega...
A JUAN DE VILLEGAS
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita
Cerca de Tablada, la sierra passada, falléme con Alda, a la madrugada. Ençima del puerto cuydéme ser muerto de nieue e de frío e dese rruçío e de grand' elada. Ya a la decida dy una corrida: fallé una sserrana fermosa, loçana e byen colorada dixel' yo a ella: «Omíllome, bella.», Diz': «Tú, que bien corres, aquí no...
CANTICA DE SSERRANA
Mario Benedetti
El silencio del mar brama un juicio infinito más concentrado que el de un cántaro más implacable que dos gotas ya acerque el horizonte o nos entregue la muerte azul de las medusas nuestras sospechas no lo dejan el mar escucha como un sordo es insensible como un dios y sobrevive a los sobrevivientes nunc...
El silencio del mar
Mara Romero
La niña se sienta en la orilla de la noche, no hay fronteras claras entre la realidad y el sueño, su piel muestra marcas de fatiga, enfebrecida le pesa el tiempo que retarda su fuga de vida. Triste llora bajo una higuera desnuda, y se acompaña de voces que parecen salir de entre las ramas… Ella sabe de quien se t...
La niña se sienta en la orilla de la noche
Pablo Neruda
YO soy el constructor de las estatuas. No tengo nombre. No tengo rostro. El mío se desvió hasta correr sobre la zarza y subir impregnando las piedras. Ellas tienen mi rostro petrificado, la grave soledad de mi patria, la piel de Oceanía. Nada quieren decir, nada quisieron sino nacer con ...
Los constructores de estatuas (Rapa Nui)
Javier Alvarado
36 La mortal lluvia se propaga; no puedo detener el lenguaje sangriento de las aguas, un patriarca muy viejo introduce su bastón en el cuenco del destino; hay asfixia en los boscajes de la roca, un animalillo estrangulado yace con los ojos primaverales hacia el cielo, el filo de la nube corta el sistema nervioso de lo...
Poemas para caminar bajo un paraguas