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Jorge Luis Borges
Si el sueño fuera (como dicen) una tregua, un puro reposo de la mente, ¿por qué, si te despiertan bruscamente, sientes que te han robado una fortuna? ¿Por qué es tan triste madrugar? La hora nos despoja de un don inconcebible, tan íntimo que sólo es traducible en un sopor que la vigilia dora de sueños, que bie...
El sueño
Juan Boscán
Tristeza, pues yo soy tuyo, tú no dejes de ser mía; mira bien que me destruyo sólo en ver que el alegría presume de hacerme suyo. ¡Oh, tristeza! que apartarme de contigo es la más alta crueza que puedes usar conmigo. No huyas ni seas tal que me apartes de tu pena; soy tu tierra natural, no me dejes por la ajen...
A LA TRISTEZA
José Martí
Odio el mar, sólo hermoso cuando gime Del barco domador bajo la hendente Quilla, y como fantástico demonio, De un manto negro colosal tapado, Encórvase a los vientos de la noche Ante el sublime vencedor que pasa:? Y a la luz de los astros, encerrada En globos de cristales, sobre el puente Vuelve un hombre impa...
Odio el mar
José Luis Piquero
En mi familia no se dijo nunca “te quiero”. Jamás oí decir “lo siento” a mi padre o a mi madre. No sé si era vergüenza: una ternura demasiado estridente para enser cotidiano. ¡Incluso leer poemas! Eso sí que era algo sospechoso, tanto como una mancha repentina o un suspiro o una puerta cerrada con dem...
Retiro sentimental
Federico García Lorca
Virgen con miriñaque, virgen de Soledad, abierta como un inmenso tulipán. En tu barco de luces vas por la alta marea de la ciudad, entre saetas turbias y estrellas de cristal. Virgen con miriñaque tú vas por el río de la calle, ¡hasta el mar!
Paso
Álvaro García
Aquí en el ascensor, la torre arriba y abajo, fuera y dentro –extraños-, yo amo que nuestros cuerpos vayan al reclamo de este azar de botón y pasión viva. Mecánica carnal a la deriva descendente, ascendente, tramo a tramo, en la que me proclamas, te proclamo divinidad de sexo y de saliva. Fuera y dentro del mundo, ard...
El acero
Teresa Palazzo Conti
Mis zapatos rotosos hoy andan por la casa explorando una estela de su euforia. En cada cosa hay puntos vigilantes y un olor a presencia desgastada. Yo sé que volverá con dureza en las manos y en los ojos, un tributo de estrellas. Buscará otras fronteras donde agotar caminos. Será más alto el eje de su cuerpo fibros...
Agonía
Carlos Bousoño
Confusa la historia y clara la pena. ANTONIO MACHADO Aquí estás, camino de siempre, hacia adelante, rota la aspiración rosada, luna que empalidece toda cosa. Aquí estás y debes andar, caminar como el agua absorta por el torcido cauce, altos los muros rojos, y a deshora. Como el agua inmóvil transcurres hacia un ...
CAMINO
Rubén Darío
En la tranquila noche, mis nostalgias amargas sufría. En busca de quietud bajé al fresco y callado jardín. En el obscuro cielo Venus bella temblando lucía, como incrustado en ébano un dorado y divino jazmín. A mi alma enamorada, una reina oriental parecía, que esperaba a su amante bajo el techo de su camarín, o ...
Venus
César Vallejo
En el rincón aquel, donde dormimos juntos tantas noches, ahora me he sentado a caminar. La cuja de los novios difuntos fue sacada, o talvez que habrá pasado. Has venido temprano a otros asuntos y ya no estás. Es el rincón donde a tu lado, leí una noche, entre tus tiernos puntos un cuento de Daudet. Es el rincón amado....
En el rincón aquel
Gloria Fuertes
El corazón de la Tierra tiene hombres que le desgarran. La Tierra es muy anciana. Sufre ataques al corazón —en sus entrañas—. Sus volcanes, laten demasiado por exceso de odio y de lava. La Tierra no está para muchos trotes está cansada. Cuando entierran en ella niños con metralla le dan arcadas.
EL CORAZÓN DE LA TIERRA
Nicomedes Santa Cruz
Mi cuate Mi socio Mi hermano Aparcero Camarado Compañero Mi pata M´hijito Paisano... He aquí mis vecinos. He aquí mis hermanos. Las mismas caras latinoamericanas de cualquier punto de America Latina: Indoblanquinegros Blanquinegrind...
AMÉRICA LATINA
Lope de Vega
Desde que viene la rosada Aurora hasta que el viejo Atlante esconde el día, lloran mis ojos con igual porfía su claro sol que otras montañas dora; y desde que del caos adonde mora sale la noche perezosa y fría, hasta que a Venus otra vez envía, vuelvo a llorar vuestro rigor, señora. Así que ni la noche me socorre, ...
Desde que viene la rosada Aurora
Antonio Machado
Pasan las horas de hastío por la estancia familiar el amplio cuarto sombrío donde yo empecé a soñar. Del reloj arrinconado, que en la penumbra clarea, el tictac acompasado odiosamente golpea. Dice la monotonía del agua clara al caer: un día es como otro día; hoy es lo mismo que ayer. Cae la tarde. El vient...
Hastío
Ramón López Velarde
Oh novia imposible, tan casta y hermosa, tan pura y tan buena, que tarde por tarde en la muda ventana me esperas y envejeces ansiando que pronto termine mi ausencia, me verás cuando pasen los años, retornar por la mustia vereda y con inquietudes llamar a tu puerta; que en ...
PROMESA
Jaime Sabines
Soy mi cuerpo. Y mi cuerpo está triste, está cansado. Me dispongo a dormir una semana, un mes; no me hablen. Que cuando abra los ojos hayan crecido los niños y todas las cosas sonrían. Quiero dejar de pisar con los pies desnudos el frío. Échenme encima todo lo que tenga calor, las sábanas, las mantas, algunos papele...
Soy mi cuerpo
Nicanor Parra
A los amantes de las bellas letras Hago llegar mis mejores deseos Voy a cambiar de nombre a algunas cosas. Mi posición es ésta: El poeta no cumple su palabra Si no cambia los nombres de las cosas. ¿Con qué razón el sol Ha de seguir llamándose sol? ¡Pido que se llame Micifuz El de las botas de cuarenta leguas! ¿Mis...
CAMBIOS DE NOMBRE
José Asunción Silva
¡Poeta!, ¡di paso los furtivos besos!... ¡La sombra! ¡Los recuerdos! La luna no vertía allí ni un solo rayo... Temblabas y eras mía Temblabas y eras mía bajo el follaje espeso, una errante luciérnaga alumbró nuestro beso, el contacto furtivo de tus labios de seda... La selva negra y m...
POETA, DI PASO
Marilina Rébora
He querido querer, Señor, y no he podido, tal vez habré pecado por débil o indecisa, mas lo que sé de cierto es el deber cumplido y que a tu Ley por siempre me mantuve sumisa. He querido morir, Señor, pero he vivido; harto pausadamente sin darme a loca prisa, pensando en los que estaban y en los que habían partido, ...
SER CONTIGO, SEÑOR
Bertolt Brecht
La primera mirada por la ventana al despertarse, el viejo libro vuelto a encontrar, rostros entusiasmados, nieve, el cambio de las estaciones, el periódico, el perro, la dialéctica, ducharse, nadar, música antigua, zapatos cómodos, comprender, música nueva, escribir, plantar, viajar, cantar, ser amable.
Satisfacciones
Luis Cañizal de la Fuente
Y parados en pie. Tocan el clave como el que elige con sonrisa y manos entre la vasta gama de la pesebrera. Lo que escogen es prisma de anisados, lascivo desperezo de humo azul en pijama, niebla constituida y olor de lumbre abril. Mientras tanto, ya el clave rompe a trotar...
TOCAN EL CLAVE CON EL CARRICK PUESTO
Santiago Montobbio
No es bueno apretar el alma, por ver si sale tinta. El papel sigue siendo el asesino –el asesino de ti- y quizá es mejor que la sombra y que sus dagas por antiguas voces descalzas vayan. Por antiguas voces, muy lejos del número y sus cárceles, entre nieblas olvidadas. Pero también pienso que con todo esto tal vez pueda...
Ex libris
Omar García Ramírez
(una historia verdadera) Cuando nos pasamos por vez primera Nos pareció un poco grande. No, hay que decirlo, muy grande... Era en realidad un aparta-estudio pequeñito, de cincuenta metros cuadrados y dijimos,...no tenemos nada, solo un colchón y dos maletas viejas, pero nos amábamos y eso era suficiente. Comíamos le...
American dreams
Ángeles Carbajal
Desengañémonos: aquellos que más nos quieren no nos convienen nunca. Acaban siempre por tener que tomar alguna decisión muy grave; nos dejan. Cuando unos días más tarde nos caemos en medio de la calle, de dolor, de debilidad, de desamparo, alguien a quien ni siquiera conocemos es quien nos ayuda, y al despertar en cua...
Los ojos más dulces de la tierra
Vicente García
La vida No volverá a ser sombra o paraíso, Sino tan sólo un orden En el que no serás feliz ni desdichado, Acorde con los años que te quedan. Como una biblioteca arrinconada Cuyos últimos libros Verás casi por alto, Sin esperar ningún deslumbramiento. Aunque tal vez en eso Esté lo que tú buscas, en la paz De la rutina...
Canción de otoño en primavera
Víctor Botas
Con la tarde se alejan hacia lugares últimos solemnes lentas naves anónimas que guardan esa misma certeza ineludible de los astros inmunes y la muerte. La desnuda fragancia...
Lentas naves anónimas
Aurelio González Ovies
Esta mañana -julio, sol, silencio-, amargamente hermosa, la he vivido hace tiempo. No sé dónde ni cuándo. Los gatos a la sombra del castaño, espejismos de fuego en los caminos, la vida inabarcable y el eco intermitente de un tractor a lo lejos. No sé dónde ni cuándo. O todo era más hondo o yo no soy el mismo.
Repetición de un día
Federico García Lorca
Entre italiano y flamenco, ¿cómo cantaría aquel Silverio? La densa miel de Italia con el limón nuestro, iba en el hondo llanto del siguiriyero. Su grito fue terrible. Los viejos dicen que se erizaban los cabellos, y se abría el azogue de los espejos. Pasaba por los tonos sin romperlos. Y fue un creador...
Retrato de Silverio Franconetti
Carmen Conde Abellán
He vuelto por el camino sin yerba. Voy al río en busca de mi sombra. Qué soledad sellada de luna fría. Qué soledad de agua sin sirenas rojas. Qué soledad de pinos ácidos, errantes... Voy a recoger mis ojos abandonados en la orilla.
AUSENCIA DEL AMANTE
Gerardo Diego
A Fernando Villalón Venid a oír de rosas y azucenas la alborotada esbelta risa Venid a ver las rosas sin cadenas las azucenas en camisa Venid las amazonas del instinto los caballeros sin espuelas aquí al jardín injerto en laberinto de girasoles y de bielas Una música en níquel sustentada cabellos cu...
AZUCENAS EN CAMISA
Luis Cañizal de la Fuente
También hay un silencio enamorado. Existe entre las cosas. Existe entre nosotros. En un patio con luz hipnotizada (las dos del día) yendo hacia septiembre. En el suspiro misericordioso del pecho de un enfermo. En lo que hablan en voz baja los amantes: cuando callan y no se oye ni pasar el vi...
DEFINICIÓN
Amado Nervo
Mi alma es una princesa en su torre metida, con cinco ventanitas para mirar la vida. Es una triste diosa que el cuerpo aprisionó. y tu alma, que desde antes de morirte volaba, es un ala magnífica, libre de toda traba... Tú no eres el fantasma: ¡el fantasma soy yo! ¡Qué entiendo de las cosas! Las cosas se me ofrecen, n...
El fantasma y yo
José Ángel Valente
Singbarer rest PAUL CELAN QUEDAR en lo que queda después del fuego, residuo, sola raíz de lo cantable. (Fénix)
QUEDAR
Juan Ramón Jiménez
¡Venid, siglos venideros, tened! Y ahora, huid, volad, que ya os volveré a cojer antes de vuestro final.
A LOS SIGLOS
Luis Cernuda
¿Volver? Vuelva el que tenga, Tras largos años, tras un largo viaje, Cansancio del camino y la codicia De su tierra, su casa, sus amigos, Del amor que al regreso fiel le espere. Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas, Sino seguir libre adelante, Disponible por siempre, mozo o viejo, Sin hijo que te busque, co...
Peregrino
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita
Quiero abreviarvos, señores, la mi predicación, ca siempre me pagé de pequeño sermón e de dueña pequeña e de breve rrasón: ca lo poco e bien dicho finca en el coraçón. Del que mucho fabla rríen, quien mucho rríe es loco, tyene la dueña chica amor grand e non de poco: dueñas dy grandes por chicas, por grandes chicas ...
DE LAS PROPIEDADES QUE LAS DUEÑAS CHICAS HAN
Vicente Gerbasi
Lo que siento en mi sangre como un reloj de arena, cerca de algún retrato, del hilo y del salero; lo que escucho en mi sangre como un rumor del día, cuando una mariposa de la noche viene a besar la sombra de nuestro corazón; lo que escucho en mi sangre como acordes de luto, cuando todo se apaga y todo es un ayer, con...
CANTO IV
Fray Luis de León
Alargo enfermo el paso, y vuelvo, cuanto alargo el paso, atrás el pensamiento; no vuelvo, que antes siempre miro atento la causa de mi gozo y de mi llanto. Allí estoy firme y quedo, mas en tanto llevado del contrario movimiento, cual hace el extendido en el tormento, padezco fiero mal, fiero quebranto. En partes, p...
ALARGO ENFERMO EL PASO
Manuel Gutiérrez Nájera
Las novias pasadas son copas vacías; en ellas pusimos un poco de amor; el néctar tomamos... huyeron los días... ¡Traed otras copas con nuevo licor! Champán son las rubias de cutis de azalia; Borgoña los labios de vivo carmín; los ojos obscuros son vino de Italia, los verdes y claros son vino del Rhin. Las bocas de g...
PARA UN MENÚ
Luciano Castañón
Con qué precisión de troquel me hablas, hombre Sabes de la mar salada más que el Emperador Celeste, más que los Coleccionistas, más que los Catedráticos, más que los Buzos y Directores de Museos; también más que las gaviotas que en el mar deyectan, comen, duermen. Continúa, continúa transvasándome tu sabiduría mariner...
Un hombre
Víctor Botas
Las manos de la diosa no prodigan calor. Vale mil veces más la humilde ternura de esas otras, comunes y encontradas en la noche del puerto, que toda la destreza de Praxíteles.
Venus de Cnido
Marilina Rébora
Llévame nubecita a lo alto contigo y cúbreme amorosa con tu cendal de gasa; que tu orla de tul me sirva, leve abrigo, para que no me falte el amor de la casa. Llévame tú que eres, de mis ansias testigo, ceniciento vigía, fino polvo de brasa, incansable viajera detrás de mi postigo; llévame pero pronto, que tu moment...
LA NUBECITA
Luis Benítez
“Duda como un griego pero actúa como un romano”, acaba de decir hace un rato, perdido entre los pliegues del pasado, a un niño poderoso que domina su suerte y la del mundo que lo escucha. Hace un rato, apenas: el tiempo es el tiempo que repite las voces de Catón y otras maneras. Sobre el eco del aplauso se ha enrosc...
Catón, el censor
Santiago Montobbio
Yo nunca he estado en Praga, pero le sueño jardines, escaparates llenos de temblorosos misterios y también que los tranvías se alejan justo con la extraña forma que cursi como soy siempre me ha hecho llorar por los falsos recuerdos. Si llega la noche populoso soy y la atravieso o me pierdo en una fiesta y no entiendo p...
Praga
David Escobar Galindo
Estoy sentado frente a un vaso de agua. Es igual que sentarse ante un océano. La eternidad se ahoga en una gota, pero el tiempo es un pálido velero. Sentado en popa miro el sol que nace. Sentado en proa miro el sol que muere.
DEVOCIONARIO
Pablo Neruda
El poeta entra a contar su condición y predilecciones/ Entre morir y no morir me decidí por la guitarra y en esta intensa profesión mi corazón no tiene tregua, porque donde menos me esperan yo llegaré con mi equipaje a cosechar el primer vino ...
Testamento de otoño
Juan Ramón Jiménez
La fuente trueca su cantata. Se mueven todos los caminos... Mar de la aurora, mar de plata, ¡qué nuevo estás entre los pinos! Viento del sur ¿vienes sonoro de granas? Ciegan los caminos... Mar de la siesta, mar de oro, ¡qué loco estás sobre los pinos! Dice el verdón no sé qué cosa. Mi alma se va por los caminos... ...
EL MAR LEJANO
José María Gabriel y Galán
Deja la charla, Consuelo, que una moza casadera no debe estar en la era si no está el Sol en el cielo. Tu hogar tendrás apagado, y al mozo que habla contigo le está devorando el trigo la yunta que ha abandonado. Mira que está oscureciendo, que en las riberas lejanas ya están cantando las ranas, ya están las aves du...
DEL VIEJO, EL CONSEJO
Paz Díez Taboada
Avanzan, con los árboles que escoltan los raíles, los perros ululantes de la ira. Como avanzan las olas, se estrellan en los vidrios las calimas tozudas que ocultan el paisaje. Rueda, rueda y, rodando, se remejen, con maletas y bolsas, los proyectos perdidos en la estación de la ciudad de piedra, donde el humo luc...
Túnel
Antonio Colinas
Hace ya tiempo que habito este palacio. Duermo en la escalinata, al pie de los cipreses. Dicen que baña el sol de oro las columnas, las corazas color de tortuga, las flores. Soy dueño de un violín y de algunos harapos. Cuento historias de muerte y todos me abandonan. Iglesias y palacios, los bosques, los poblados, so...
ESCALINATA DEL PALACIO
Dionisio Ridruejo
Tu soledad de nieve reclinada, virginal y sencilla, en mi memoria, como agua fiel de fatigada noria viene a regar mi voz enamorada. ¡Cómo recrea el alma sosegada la penumbra y dulzor de aquella historia con resplandores de tardía gloria entre abejas y frutos constelada! ¡Oh, delicada llama, ardor primero velado en ...
NOSTALGIA DEL PRIMER AMOR
Alfredo Buxán
¿Qué bien echas en falta si respiras, si cuelga en tu mirada la memoria de aquel fuego? No todos tuvieron en las manos la dádiva del gozo que dejaste escapar, torpe mortal, a sabiendas de que una vez tan sólo apoya su tibieza en nuestra puerta. ¿Qué desgracia te aturde si viviste?
El resentido
Bertolt Brecht
1 Marie Farrar, nacida en abril, menor, sin señas particulares, raquítica, huérfana, hasta el presente no fichada, dice haber asesinado a un niño de la siguiente manera: Que ya en el segundo mes intentó en lo de una mujer que vivía en un sótano abortarlo con dos inyecciones, que declara fueron dolorosas. Pero no quiso...
La infanticida Marie Farrar
Antonio Machado
Tus ojos me recuerdan las noches de verano negras noches sin luna, orilla al mar salado, y el chispear de estrellas del cielo negro y bajo. Tus ojos me recuerdan las noches de verano. Y tu morena carne, los trigos requemados, y el suspirar de fuego de los maduros campos. Tu hermana es clara y débil como l...
Inventario galante
Jorge Luis Borges
¿Dónde está la memoria de los días que fueron tuyos en la tierra, y tejieron dicha y dolor y fueron para ti el universo? El río numerable de los años los ha perdido; eres una palabra en un índice. Dieron a otros gloria interminable los dioses, inscripciones y exergos y monumentos y puntuales historiadores; de t...
A un poeta menor de la antología
Amado Nervo
El que sabe que es uno con Dios, logra el Nirvana: un Nirvana en que toda tiniebla se ilumina; vertiginoso ensanche de la conciencia humana, que es sólo proyección de la Idea Divina en el Tiempo... El fenómeno, lo exterior, vano fruto de la ilusión, se extingue: ya no hay pluralidad, y el yo, extasiado, abísmas...
Identidad
Juan del Encina
Yo me estava reposando, durmiendo como solía. Recordé, triste, llorando con gran pena que sentía. Levantéme muy sin tiento de la cama en que dormía, cercado de pensamiento, que valer no me podía. Mi passión era tan fuerte que de mí yo no sabía. Conmigo estava la Muerte por tenerme compañía. Lo que más me fatigava no ...
ROMANCE
Andrés Bello
¿Qué nuevas esperanzas al mar te llevan? Torna, torna, atrevida nave, a la nativa costa. Aún ves de la pasada tormenta mil memorias, ¿y ya a correr fortuna segunda vez te arrojas? Sembrada está de sirtes aleves tu derrota, do tarde los peligros avisará la sonda. ¡Ah! Vuelve, que aún es tiempo, mientras el mar las co...
A la nave
Federico García Lorca
He cerrado mi balcón porque no quiero oír el llanto pero por detrás de los grises muros no se oye otra cosa que el llanto. Hay muy pocos ángeles que canten, hay muy pocos perros que ladren, mil violines caben en la palma de mi mano. Pero el llanto es un perro inmenso, el llanto es un ángel inmenso, el llanto ...
Casida del llanto
Pablo de Rokha
El mundo está llorando RECIÉN nacido, oh! divinidad del sueño, y tú arrullas maternalmente, maternalmente al pequeño idiota RUBIO, con el problema azul de las últimas canciones... * * * A compas del minuto evolucionas, y eres eterna e INMUTABLE; tu actitud asciende al PULPITO ideal de las estrellas y SANTIFICA los ...
ORACIÓN A LA BELLEZA
Roque Dalton
Encallecido privilegio este orgulloso sufrir, no se rían. Yo, que he amado hasta tener sed de agua, luz sucia; yo que olvidé los nombres y no las humedades, ahora moriría fieramente por la palabrita de consuelo de un ángel, por los dones cantables de un murciélago triste, por el pan de la magia que me arrojara un br...
ALGUNAS NOSTALGIAS
Justo Braga
Belisa enmudece. Recibe la noticia que ya espera. Ahuyenta su mirada con natural destreza. Aparta de su vista la hoguera que detesta, el fuego que la mira, la luz que la ilumina. Belisa palidece, sin matices. Belisa se desmaya, sin desorden. Belisa exhala estéril el invierno. Indómita e infecunda ofrece su boca y sus...
Belisa
perdón
El que perdona restaura aunque solo parezca serlo en pequeña escala, la integridad de ser... La historia de cada persona sin duda parte de la historia mundial, es historia mundial. En otras palabras, cualquier cosa que un hombre o una mujer hace, aunque fuera en secreto, toca, más aún, modela a la humanidad completa.
El perdón
Blanca Andreu
Qué bandada de horas hacia nunca más aprovecha el viento a favor, qué brusco aleteo cuando todas las aves han callado, cuando de las acacias risas secas escapan huyendo hacia el ...
MANTUA
Antonio Machado
Recuerdo que una tarde de soledad y hastío, ¡oh tarde como tantas!, el alma mía era, bajo el azul monótono, un ancho y terso río que ni tenía un pobre juncal en su ribera. ¡Oh mundo sin encanto, sentimental inopia que borra el misterioso azogue del cristal! ¡Oh el alma sin amores que el Universo copia con un ir...
Elegía de un madrigal
José Asunción Silva
Junto a la cuna aún no está encendida la lámpara tibia, que alegra y reposa, y se filtra opaca, por entre cortinas de la tarde triste la luz azulosa. Los niños cansados suspenden los juegos, de la calle vienen extraños ruïdos, en estos momentos, en todos los cuartos, se van despertando los duendes dormidos. La somb...
Junto a la cuna
Mario Benedetti
¿Cuánto me queda? ¿siete? ¿diez? ¿quince setiembres? ¿le pregunto al azar acaso porque sé que el azar no responde? y así y todo el azar ¿es realmente un azar? aún no he movido el rey y la torre está quieta o sea que hasta aquí puedo enrocar mis riesgos ...
Preguntas al azar
César Vallejo
He soñado una fuga. Y he soñado tus encajes dispersos en la alcoba. A lo largo de un muelle, alguna madre; y sus quince años dando el seno a una hora. He soñado una fuga. Un "para siempre" suspirado en la escala de una proa; he soñado una madre; unas frescas matitas de verdura, y el ajuar constelado de una aurora. A l...
Medialuz
Francisco de Quevedo
«A los moros por dinero; a los cristianos de balde.» ¿Quién es ésta que lo cumple? Dígasmelo tú, el romance. Yo, con mi fe de bautismo, tras ella bebo los aires; por moro me tienen todas: dinero quieren que gaste. En lenguaje de mujeres, que es diferente lenguaje, de balde es dos veces dé, cosa que no enten...
Romance
Lope de Vega
De hoy más las crespas sienes de olorosa verbena y mirto coronarte puedes, juncoso Manzanares, pues excedes del Tajo la corriente caudalosa. Lucinda en ti bañó su planta hermosa; bien es que su dorado nombre heredes, y que con perlas por arenas quedes, mereciendo besar su nieve y rosa. Y yo envidiar pudiera tu fort...
De hoy más las crespas sienes de olorosa
Luis de Góngora
No vayas, Gil, al Sotillo Que yo sé Quien novio al Sotillo fue, Que volvió después novillo. Gil, si es que al Sotillo vas, Mucho en la jornada pierdes; Verás sus álamos verdes, Y alcornoque volverás; Allá en el Sotillo oirás De algún ruiseñor las quejas, Yo en tu casa a las cornejas, Y ya tal vez al cuclillo. No va...
No vayas, Gil, al Sotillo
Lope de Vega
Vivas memorias, máquinas difundas, que cubre el tiempo de ceniza y hielo, formando cuevas, donde el eco al vuelo sólo del viento acaba las preguntas. Basas, colunas y arquitrabes juntas, ya divididas oprimiendo el suelo, soberbias torres, que al primero cielo osastes escalar con vuestras puntas. Si desde que en tan...
Vivas memorias
Ramón López Velarde
PROEMIO Yo que sólo canté de la exquisita partitura del íntimo decoro, alzo hoy la voz a la mitad del foro a la manera del tenor que imita la gutural modulación del bajo para cortar a la epopeya un gajo. Navegaré por las olas civiles con remos que no pesan, porque van como los brazos del correo ch...
LA SUAVE PATRIA
Gerardo Diego
Déjame acariciarte lentamente, déjame lentamente comprobarte, ver que eres de verdad, un continuarte de ti misma a ti misma extensamente. Onda tras onda irradian de tu frente y mansamente, apenas sin rizarte, rompen sus diez espumas al besarte de tus pies en la playa adolescente. Así te quiero, fluida y sucesiva, m...
SUCESIVA
María Eugenia Caseiro
Tu lengua es el país de fuego donde no hay relojes, donde la palabra dura y difícil, da vueltas y vueltas peregrinando a trancos donde el salivajo mancha los manteles sin cortarle el paso. Cuando un solo de tripas la sorprende en el deseo de ahorcarse envuelta en una tira de bacon, queso horadado suizo y un pedazo ...
Tu lengua
Nacho Buzón
¿que te has enamorado de mí? bueno eso me hace sentir bien pero yo no estoy enamorado de ti vaya eso me hace sentir mal lo siento por ti
hay que darle a cada cosa la importancia que se merece
Luis de Góngora
Cisnes de Guadiana, a sus riberas Llegué, y a vuestra dulce compañía, Cuya suave métrica armonía Desata montes y reduce fieras; No a escuchar vuestras voces lisonjeras, Sino al segundo ilustrador del día Consagralle la humilde Musa mía, Que cantó burlas y eterniza veras, Al Apolo de España, al de Ayamonte Culto hon...
CONVOCA LOS POETAS DE ANDALUCÍA
Juan Liscano
La memoria sorprende en la blancura de corredores enfilados y es un salto la sombra; precisa, ahondando los lugares, en esta mansión tan diurna, tan joven y ya ausente. No hay ruido y el pasar de la doncella única, dura, todo se agita, las palmas, el agua de la pila, los destellos en el piso, la luz en las vidrieras...
DURACIÓN
Julia de Burgos
Yo fui estallido fuerte de la selva y el río, y voz entre dos ecos, me levanté en las cuestas. De un lado me estiraban las manos de las aguas, y del otro, prendíanme sus raíces las sierras. Cuando mi río subía su caricia silvestre en aventuras locas con el rocío y la niebla, con el mismo amor loco que impulsaba m...
Agua, vida y tierra
Salvador García Ramírez
Pudiera parecer, y aquí confluyen, coetáneos de la misma convulsión la cantiga y la Praça da República, la mar y el puerto, desacoplados como están en su estridencia íntima. Antes de que aterrice el avión sobre la ría habremos incendiado la ciudad y en terremoto el pulso del atlántico habrá deshecho sus calzadas. Ante...
Mosaico
José Ángel Valente
Ah soledad, Mi vieja y sola compañera, Salud. Escúchame tú ahora Cuando el amor Como por negra magia de la mano izquierda Cayó desde su cielo, Cada vez más radiante, igual que lluvia De pájaros quemados, apaleado hasta el quebranto, y quebrantaron Al fin todos sus huesos, Por una diosa adversa y amarilla Y tú, oh alm...
ODA A LA SOLEDAD
Pablo Neruda
ALLÁ voy, allá voy, piedras, esperen! Alguna vez o voz o tiempo podemos estar juntos o ser juntos, vivir, morir en ese gran silencio de la dureza, madre del fulgor. Alguna vez corriendo por fuego de volcán o uva del río o propaganda fiel de la frescura o caminata inmóvil en la nieve o polvo derribado en las provincia...
Allá voy, allá voy, piedras, esperen!
Paz Díez Taboada
Cuando me lleve mi contraria estrella lejos de ti, me soñaré contigo... Carolina Coronado Esta tinta olorosa me retorna, con su aroma dulzón, a aquellos tiempos de latines ingenuos y azulados, de desinencias y conjugaciones: lupus, lupi, vederunt o vedere, ego nominor Leo... -¡qué difícil!-. A punto estaban ...
Clase de latín en la calle de la Troya
para la familia
Tu mirada de amor descubre lo que otros no quieren ver. Tu nobleza te hace apreciar lo que los demás desprecian. Tu amor desinteresado te hace defender a los pequeños que otros atacan o menosprecian. Tu presencia despierta confianza, amor a la vida y esperanza en un futuro mejor.
Madre
Juan Ramón Jiménez
¡Madre mía, tierra, otra vez más verde, más plena, más bella! (Y yo, mientras, hijo tuyo, con más secas hojas en las venas). ¡Madre mía, tierra, sé tú siempre joven, y que yo me muera! (Y tú, mientras, madre mía, con más frescas hojas en las piernas).
PRIMAVERA MADRE
Lope de Vega
Como si fuera cándida escultura en lustroso marfil de Bonarrota, a Paris pide Venus en pelota la debida manzana a su hermosura. En perspectiva Palas su figura muestra por más honesta, más remota; Juno sus altos méritos acota en parte de la selva más escura; pero el pastor a Venus la manzana de oro le rinde, más gal...
LO QUE HICIERA PARIS SI VIERA A JUANA
Claudio Rodríguez
Aún no pongáis las manos junto al fuego. Refresca ya, y las mías están solas; que se me queden frías. Entonces qué rescoldo, qué alto leño, cuánto humo subirá, como si el sueño, toda la vida se prendiera. ¡Rama que no dura, sarmiento que un instante es un pajar y se consume, nunca, nunca arderá bastante la lumbre, au...
AL FUEGO DEL HOGAR
Ramón López Velarde
En los claros domingos de mi pueblo es costumbre que en la Plaza descubran las gentiles cabezas las mozas, y sus ojos reflejan dulcedumbre y la banda en el kiosko toca lánguidas piezas. Y al caer sobre el pueblo la noche ensoñadora, los amantes se miran con la mejor mirada y la orquesta en sus flautas y violín ateso...
DOMINGOS DE PROVINCIA
Juan Ramón Jiménez
¡Qué difícil es unir el tiempo de frutecer con el tiempo de sembrar! (El mundo jira que jira, ruedas que nunca se unen en una rueda total) ¡Un solo día de vida, un día completo y todo, que no se acabe jamás!
AJUSTE
Manuel Gutiérrez Nájera
Los pájaros que en sus nidos mueren, ¿a dónde van? ¿Y en que lugar escondidos están, muertos o dormidos, los besos que no se dan? Nacen, y al punto traviesos hallar la salida quieren; ¡pero como nacen presos, se enferman pronto mis besos y, apenas naces, se mueren! En vano con raudo giro éste a mis labios llegó. Si...
RESUCITARÁN
Jesús Hilario Tundidor
Como un andar. Tal vez igual que un súbito y lejano parpadeo o temblor de mies madura. Como esta tierra puesta al sol, al aire, a la mañana. Es nuestra vida, Mas, ¿quién llueve, quién es el que deshace la esperanza de junio? Como un andar. Como una germinación que perderá su grano desvanecida, inútilmente, en el tie...
VIDA
Juan Ramón Mansilla
Nieve. Toda la tarde ha nevado. Empezó primero por manchar la verja, la acera, las ventanas. Ha cubierto después los rosales, los peldaños, las macetas. Una sucesión precisa, matemática casi, como las migrañas en la tarde: pulsos en las sienes, dolor, aplastamiento. Hasta que un calmante lo droga y quedo inmóvil como ...
Nevada
Teresa Domingo Català
La noche circuncinda madrugadas con un afán caníbal, encantado. Es la fiera que arrancará las flores con la espuma de las nubes y las bestias, asolando la yema de la lluvia, en un zigzag de escalofrío y caras miserables. Caerá su aurora en redes escarlatas, junto al humo donde arden las estrellas, y su hambre será mu...
Las mariposas
Rafael Alberti
A embestidas suaves y rosas, la madrugada te iba poniendo nombres: Sueño equivocado, Ángel sin salida, Mentira de lluvia en bosque. Al lindero de mi alma, que recuerda los ríos, indecisa, dudó, inmóvil: ¿Vertida estrella, Confusa luz en llanto, Cristal sin voces? No. Error de nieve en agua, tu nombre.
EL ALBA DENOMINADORA
Rafael Alberti
Se equivocó la paloma, se equivocaba. Por ir al norte fue al sur, creyó que el trigo era el agua. Creyó que el mar era el cielo que la noche la mañana. Que las estrellas rocío, que la calor la nevada. Que tu falda era tu blusa, que tu corazón su casa. (Ella se durmió en la orilla, tú en la cumbre de...
LA PALOMA
Gutierre de Cetina
Ojos claros, serenos, si de un dulce mirar sois alabados, ¿por qué, si me miráis, miráis airados? Si cuanto más piadosos, más bellos parecéis a aquel que os mira, no me miréis con ira, porque no parezcáis menos hermosos. ¡Ay tormentos rabiosos! Ojos claros, serenos, ya que así me miráis, miradme al menos.
Ojos claros, serenos
Claribel Alegría
Has entrado al otoño me dijiste y me sentí temblar hoja encendida que se aferra a su tallo que se obstina que es párpado amarillo y luz de vela danza de vida y muerte claridad suspendida en el eterno instante del presente.
OTOÑO
Francisco de Quevedo
Érase un hombre a una nariz pegado, Érase una nariz superlativa, Érase una alquitara medio viva, Érase un peje espada mal barbado; Era un reloj de sol mal encarado. Érase un elefante boca arriba, Érase una nariz sayón y escriba, Un Ovidio Nasón mal narigado. Érase el espolón de una galera, Érase una pirámide ...
A un hombre de gran nariz
César Vallejo
Vengo a verte pasar todos los días, vaporcito encantado siempre lejos... Tus ojos son dos rubios capitanes; tu labio es un brevísimo pañuelo rojo que ondea en un adiós de sangre! Vengo a verte pasar; hasta que un día, embriagada de tiempo y de crueldad, vaporcito encantado siempre lejos, la estrella de la tard...
Bordas de hielo
Jesús Hilario Tundidor
Como quien bajo un árbol se guarece de la lluvia. Y se cala. Y así la lluvia entra lloviendo en el paisaje de su espíritu y hace su carne lo existente: el mundo. Luego, al lucir del sol, su pensamiento en íntimo arcoiris lo deslumbra más poderoso que la luz de fuera, y translúcido siente que le acosa la realidad y la...
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