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Octavio Paz
A través de la noche urbana de piedra y sequía entra el campo a mi cuarto. Alarga brazos verdes con pulseras de pájaros, con pulseras de hojas. Lleva un río de la mano. El cielo del campo también entra, con su cesta de joyas acabadas de cortar. Y el mar se sienta junto a mí, extendiendo su cola blanquísima en ...
Visitas
Belén Reyes
Sucede que mi boca es una herida Los ojos de las monjas son medallas. Mirando al mar de espaldas a la vida. La espuma es una novia destrozada. Sucede que es muy tarde para todo Los niños saben cosas y se callan Mirar el mar sin ti, me da tristeza. Soy la costra de un sueño, si me levanto sangro. Sucede que me duele...
SIN TÍTULO
José Albi
Estrella de alta mar, márcame el rumbo. Puerta del corazón, dame cobijo. Enamorada miel, tenme en tus labios. Arrebatada luz, ponme en tus ojos. Paloma en libertad, cédeme el vuelo. Palmera, cielo al fin, hazme a tu imagen. Ámbito de mi fe, cólmame el gozo. Mujer y nada más, sé toda mía. Tú, mi dolor, mi sed, mi sobr...
ESTRELLA DE ALTA MAR
Corina Bruni
“¿Qué tal, cómo has estado?” El tono de tu voz, un tanto indiferente heló mi corazón. Subió mi pensamiento por la cuesta empinada del olvido y la ausencia…, y me costó trabajo echar una mirada a la curva vereda que ya, para nosotros, permanece cerrada. Ya más serena, al fin, te respondí: “Muy bien, ¿y tú…, qué tal, có...
¿Qué tal, cómo has estado?
Nicanor Parra
HAY QUE PAVIMENTAR la cordillera pero no con cemento ni con sangre como supuse en 1970 hay que pavimentarla con violetas hay que plantar violetas hay que cubrirlo todo con violetas humildad igualdad fraternidad hay que llenar el mundo de violetas ...
A PROPÓSITO DE LA ESCOPETA
Nimia Vicéns
A mis padres en la eternidad Ciales... casi cielo Cuenca de tierramante de luceros entraña y corazón de Puerto Rico Corazón de la Patria nido y vuelo Desde la austera meseta castellana esta ocre luz en grises tamizando velo de oro en la otoñal nostalgia ...
CIALES... CASI CIELO
Mario Benedetti
Pongo estos seis versos en mi botella al mar con el secreto designio de que algún día llegue a una playa casi desierta y un niño la encuentre y la destape y en lugar de versos extraiga piedritas y socorros y alertas y caracoles.
Botella al mar
José Ángel Buesa
Sólo tú y yo sabemos lo que ignora la gente al cambiar un saludo ceremonioso y frío, porque nadie sospecha que es falso tu desvío, ni cuánto amor esconde mi gesto indiferente. Sólo tú y yo sabemos por qué mi boca miente, relatando la historia de un fugaz amorío; y tú apenas me escuchas y yo no te sonrío... Y aún nos...
CANCIÓN DEL AMOR PROHIBIDO
Macedonio Fernández
Poema a la memoria en lo astral (Yo todo lo voy diciendo para matar la muerte en "Ella") TESIS: Es más Cielo la Luna que el Cielo, si una Cordialidad de la Altura es lo que buscamos. Astro terranalicio de la luz segunda astro terranalicio de la luz dulce que con aventura extraña visitas las noches de la tierra, u...
POEMA AL ASTRO DE LUZ MEMORIAL
Vicente García
Como el primer poema Quebrando El blanco de la página y la vida Tantos años atrás, Como el primer amor Que por completo Fue pasto del olvido y se mantiene Tan sólo en un rincón de la memoria, Como el primer amigo, Como el primer regalo, Como el primer encuentro Con el rumor del mar, ...
Como el primer poema
Alfonsina Storni
Por diez centavos lo compré en la esquina y vendiómelo un ángel desgarbado; cuando a sacarle punta lo ponía lo vi como un cañón pequeño y fuerte. Saltó la mina que estallaba ideas y otra vez despuntólo el ángel triste. Salí con él y un rostro de alto bronce lo arrió de mi memoria. Distraída lo eché en el bolso...
Un lápiz
Luis de Góngora
Florido en años, en prudencia cano, Riberas del Sebeto, río que apenas Obscurecen sus aguas sus arenas, Gran freno moderó tu cuerda mano; Donde mil veces escuchaste en vano Entre los remos y entre las cadenas, No ya ligado al árbol, las sirenas Del lisonjero mar napolitano. Quede en mármol tu nombre esclarecido, Fi...
AL CONDE DE LEMUS, VINIENDO DE SER VIRREY
Octavio Paz
Dos cuerpos frente a frente son a veces dos olas y la noche es océano. Dos cuerpos frente a frente son a veces dos piedras y la noche desierto. Dos cuerpos frente a frente son a veces raíces en la noche enlazadas. Dos cuerpos frente a frente son a veces navajas y la noche relámpago. Dos cuerpos frente a fr...
Dos cuerpos
Vicente Gerbasi
Te amo, infancia, te amo porque aún me guardas un césped con cabras, tardes con cielos de cometas y racimos de frutas en los pesados ramajes.
TE AMO INFANCIA
Mario Benedetti
Amiga la calle del sol tempranero se transforma de pronto en atajo bordeado de muros vegetales el rascacielos de la visión despiadada de un acantilado de poder los colectivos pasan raudos como benignos rinocerontes y en un remoto bastidor de cielo las nubes son sencillamente nubes la muchacha cargada de paquetes es una...
Vaya uno a saber
Víctor Botas
Una mujer de ojos verdes irá en estos momentos por Tottenham Court, hacia Oxford Street. Otra, de negra cabellera, estará ahora mismo cruzando la Via dei Fori Imperiali, el Coliseo al fondo. Una tercera, sale seguramente de la boca del metro de París, justo frente a l’Etoile. En Madrid, habrá una jovencita que ligue em...
Ahora
Baldomero Fernández Moreno
Ved en sombras el cuarto, y en el lecho desnudos, sonrosados, rozagantes, el nudo vivo de los dos amantes boca con boca y pecho contra pecho. Se hace más apretado el nudo estrecho, bailotean los dedos delirantes, suspéndese el aliento unos instantes... y he aquí el nudo sexual deshecho. Un desorden de sábanas y alm...
LOS AMANTES
Ramón López Velarde
Ingenuas provincianas: cuando mi vida se halle desahuciada por todos, iré por los caminos por donde vais cantando los más sonoros trinos y en fraternal confianza ceñiré vuestro talle. A la hora del Angelus, cuando vais por la calle, enredados al busto los chales blanquecinos, decora vuestros rostros —¡oh rostros per...
DEL PUEBLO NATAL
Pablo Neruda
Cien sonetos de amor El mes de Marzo vuelve con su luz escondida y se deslizan peces inmensos por el cielo, vago vapor terrestre progresa sigiloso, una por una caen al silencio las cosas. Por suerte en esta crisis de atmósfera errabunda reuniste las vidas del mar con las del fuego, el movimiento gris de la nave ...
Cien sonetos de amor
Leopoldo Panero
Desde mi vieja orilla, desde la fe que siento, hacia la luz primera que toma el alma pura, voy contigo, hijo mío, por el camino lento de este amor que me crece como mansa locura. Voy contigo, hijo mío, frenesí soñoliento de mi carne, palabra de mi callada hondura, música que alguien pulsa no sé dónde, en el viento, ...
HIJO MÍO
José Albi
Abro, de par en par, el viento, la ventana y te contemplo, amor, voy contemplando todo lo que fue mío: los almendros alegres todavía, y el mar en los almendros, la luz en los almendros, y más mar todavía allá a lo lejos. Quizá piense en tu piel, quizá vaya pasando la mano por la corteza de los pinos, quizá los años v...
AMOR LEJANO
Pablo Neruda
No voy al mar en este ancho verano cubierto de calor, no voy más lejos de los muros, las puertas y las grietas que circundan las vidas y mi vida. En qué distancia, frente a cuál ventana, en qué estación de trenes dejé olvidado el mar y allí quedamos, yo dando las espaldas a lo que amo mientras allá seguía la batalla d...
Llama el océano
Fa Claes
"No sé si puedo hablar, no sé si puedo pensar. No sé donde está África o Rijmenam, no sé que la tierra es esférica, ni que el sol no se levanta, ni que el agua es H2O, y tampoco que E es igual a m multiplicado por c al cuadrado. Siento lo que es hambre y sed. Saboreo las raíces que como, las nueces y las bayas. Le hu...
Lucy
Francisco Álvarez
Recórreme la ruta del recuerdo, tan desierta sin ti que nadie ha impreso huellas sobre tus huellas, y me pierdo en la niebla que impide tu regreso. El ángel del olvido contra mi mente alzó espada de hielo, y amanecí en las sombras, abatido, mi pasado filtrándose en el suelo. ¿En qué color tus ojos se perdían? ¿Tu c...
PÉRDIDA
Luis de Góngora
Vencidas de los Montes Marïanos Las altas cumbres, con rigor armadas De calvos riscos, de hayas levantadas, Cunas inaccesibles de milanos, Y el río que a piratas africanos Espadañas opone en vez de espadas, Testigos son las torres coronadas De Lepe, cuando no lo sean los llanos. Pisado el yugo al Tajo y sus espumas...
AL MARQUÉS DE AYAMONTE, PARTIENDO
Víctor Jiménez
Como raudas torcaces invisibles uniendo con sus alas lejanías, sobre la mar brumosa del olvido mis pensamientos cada noche cruzan el tiempo que separa, para siempre, nuestras islas hundiéndose en las olas. En sus anillas llevan temblorosos mensajes que son brasas, que son labios, que son besos soñados hondamente. Si al...
Puente aéreo
Federico García Lorca
La luna pudo detenerse al fin por la curva blanquísima de los caballos. Un rayo de luz violeta que se escapaba de la herida proyectó en el cielo el instante de la circuncisión de un niño muerto. La sangre bajaba por el monte y los ángeles la buscaban, pero los cálices eran de viento y al fin llenaba los zapatos. ...
Crucifixión
David Escobar Galindo
Vivimos en la violencia verde, disfrazada, como tranquilos visitantes de un pueblo sujeto en el primer hervor del desafío; dignatarios sin plumas se pierden en las páginas; encomenderos, comerciantes, jueces, plenamente juiciosos, nos ahogan el juicio; por las veredas del país, las sombras son verdes y encendidas tam...
LAS LLAVES DEL SUBSUELO
Infantiles
Mariposa del aire, qué hermosa eres, mariposa del aire dorada y verde. mariposa del aire, ¡quédate ahí, ahí, ahí!... No te quieres parar, pararte no quieres. Mariposa del aire dorada y verde. Luz de candil, mariposa del aire, ¡quédate ahí, ahí, ahí!... ¡Quédate ahí! Mariposa, ¿estás ahí?
Mariposa
Gustavo Adolfo Bécquer
Dejé la luz a un lado, y en el borde de la revuelta cama me senté, mudo, sombrío, la pupila inmóvil clavada en la pared. ¿Qué tiempo estuve así? No sé; al dejarme la embriaguez horrible del dolor, expiraba la luz y en mis balcones reía al sol. Ni sé tampoco en tan horribles horas en qué pensaba o qué pasó po...
Rima XLIII
Juan Ramón Jiménez
Que yo estoy en la tierra, que yo soy calle oscura y mala, jaula fría y mohosa, campo cerrado siempre ¿quién lo podrá negar? Que tú estás por el cielo, que tú eres nube de colores, pájaro errante y libre, brisa de última hora, ¿quién lo podrá negar?
ENTRESUEÑO
Manuel Alcántara
Una vez más reaparece el día de ayer, ya dado por muerto y por enterrado. Otra vez desaparece el silencio y me amanece otra vez a nuestro lado. No sé si será pecado. A mí no me lo parece. En este día cualquiera párate a ver cómo canta, antes que me vaya fuera, mi corazón en tu mano y tu boca en mi garganta por la ...
AMANECER
Ana Istarú
Vida: sella mi pacto contigo. Hunde tus brazos azules por el arco de mi boca, derrámate como un río por las salobres galerías de mi cuerpo, llega como un ladrón, como aquel al que imprimen en la frente de improviso el impacto quemante de la dicha, como quien no puede esconder más bajo el abrigo una noticia magnífica ...
VIDA
Santiago Montobbio
La caligrafía del amor está hecha de mariposas y de sangre, mientras se redondea una o masculla un lobo, en el palito de la t un tonto jazmín suspira, y asimismo hay que decir que la caligrafía del amor se parece a la de la vida porque es bastante más que extraña, que la caligrafía y el amor son peores que la tristeza ...
La caligrafía del amor
Roque Dalton
El Ché Jesucristo fue hecho prisionero después de concluir su sermón en la montaña (con fondo de tableteo de ametralladoras) por rangers bolivianos y judíos comandados por jefes yankees-romanos. Lo condenaron los escribas y fariseos revisionistas cuyo portavoz fue Caifás Monge mientras Poncio Barrientos trataba de l...
CREDO DEL CHÉ
Gil Vicente
Muy graciosa es la doncella, ¡cómo es bella y hermosa! Digas tú, el marinero que en las naves vivías, si la nave o la vela o la estrella es tan bella. Digas tú, el caballero que las armas vestías, si el caballo o las armas o la guerra es tan bella. Digas tú, el pastorcico que el ganadico guardas, si el ganado o lo...
MUY GRACIOSA ES LA DONCELLA
Luis Antonio Chávez
a Nicolás Chávez "...también fue necesario escribir la historia con el proyectil de la palabra" L.A.CH. Es un jilguero posando en nuestros pechos como aroma de duraznos esparcidos por doquier. Es una copla endulzando ...
La paz
Luciano Castañón
Ahora es diferente. Las tabernas genuinas quedaron desbordadas por bares de paredes decoradas y asientos para incomodar las piernas. En la noche, parejas nada eternas perseguidas por las ciegas miradas de otros, presentidamente envidiadas por el futuro goce. Las alternas canciones culebrean las gargantas mientras las...
Otros bares
César Vallejo
De todo esto yo soy el único que parte. De este banco me voy, de mis calzones, de mi gran situación, de mis acciones, de mi número hendido parte a parte, de todo esto yo soy el único que parte. De los Campos Elíseos o al dar vuelta la extraña callejuela de la Luna, mi defunción se va, parte mi cuna, y, rodeada...
París, Octubre 1936
Ramón López Velarde
A Alejandro Quijano En la cúspide radiante que el metal de mi persona dilucida y perfecciona, y en que una mano celeste y otra de tierra me fincan sobre la sien la corona; en la orgía matinal en que me ahogo en azul y soy como un esmeril y central y esencial como el rosal; en la gloria en que melifluo soy activament...
EL CANDIL
José Ángel Valente
Oscuros, en la desierta noche por la sombra, habíamos llegado hasta el umbral. La mujer era un haz de súbitas serpientes que arrebataba el dios. Oh virgen, dime dónde está en el corazón del anegado bosque el muérdago. Volaron las palomas a la rama dorada. Habíamos llegado hasta el umbral...
ENEAS, HIJO DE ANQUISES
Gerardo Diego
A mi primo Rosendo Agua verde, verde, verde, agua encantada del Júcar, verde del pinar serrano que casi te vio en la cuna —bosques de san sebastianes en la serranía oscura, que por el costado herido resinas de oro rezuman—; verde de corpiños verdes, ojos verdes, verdes lunas, de las colmenas, palacios menores de l...
ROMANCE DEL JÚCAR
Garcilaso de la Vega
Como la tierna madre, que el doliente hijo le está con lágrimas pidiendo alguna cosa, de la cual comiendo, sabe que ha de doblarse el mal que siente. Y aquel piadoso amor no le consiente que considere el daño que, haciendo lo que le pide hace, va corriendo y aplaca el llanto y dobla el accidente, así a mi enfermo y...
SONETO XIV
Rubén Izaguirre Fiallos
Mi vida es un espacio en blanco; en ella sólo cabe el dorso de una hormiga o el rostro miope de mi hermano diciéndome adiós.
XXX
Luis de Góngora
¡Oh qué bien que baila Gil, Con las mozas de Barajas, La chacona a las sonajas, Y el villano al tamboril! Fue a Madrid por san Miguel Y el demonio se soltó, Que chaconera volvió, Si iba villano él. Salgan cuatrocientas mil Que con todas se hará rajas. La chacona a las sonajas Y el villano al tamboril. Un olmo, qu...
La chacona a las sonajas
Luis de Góngora
¡Oh claro honor del líquido elemento, Dulce arroyuelo de corriente plata, Cuya agua entre la yerba se dilata Con regalado son, con paso lento!, Pues la por quien helar y arder me siento (Mientras en ti se mira), Amor retrata De su rostro la nieve y la escarlata En tu tranquilo y blando movimiento, Vete como te vas;...
¡Oh claro honor del líquido elemento
Jaime Sabines
Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O cuando menos un buen poeta. O un poeta decente, valioso. O simplemente, pero realmente, un poeta. Le llega la noticia a Jaime y éste se alegra: ¡qué maravilla! ¡Soy un poeta! ¡Soy un poeta im...
El peatón
Mario Benedetti
Lento pero viene el futuro se acerca despacio pero viene hoy está más allá de las nubes que elige y más allá del trueno y de la tierra firme demorándose viene cual flor desconfiada que vigila al sol sin preguntarle nada iluminando viene la...
Lento pero viene
Vicente Aleixandre
A Manuel Altolaguirre Sí, sí, es verdad, es la única verdad; ojos entreabiertos, luz nacida, pensamiento o sollozo, clave o alma, este velar, este aprender la dicha, este saber que el día no es espina, sino verdad, oh suavidad. Te quiero. Escúchame. Cuando el silencio no existía, cuando tú eras ya cuerpo y yo la mue...
VERDAD SIEMPRE
Pablo Neruda
EN Cajamarca empezó la agonía. El joven Atahualpa, estambre azul, árbol insigne, escuchó al viento traer rumor de acero. Era un confuso brillo y temblor desde la costa, un galope increíble -piafar y poderío- de hierro y hierro entre la hierba. Llegaron los adelantados. El Inca salió de la música rodeado por los señore...
Las agonías
Rafael Alberti
... calzó de viento ... GÓNGORA Rubios, pulidos senos de Amaranta, por una lengua de lebrel limados. Pórticos de limones, desviados por el canal que asciende a tu garganta. Rojo, un puente de rizos se adelanta e incendia tus marfiles ondulados. Muerde, heridor, tus dientes desangrados, y corvo, en vilo, al viento ...
AMARANTA
Amado Nervo
¡Oh, Siddharta Gautama!, tú tenías razón: las angustias nos vienen del deseo; el edén consiste en no anhelar, en la renunciación completa, irrevocable, de toda posesión; quien no desea nada, dondequiera está bien. El deseo es un vaso de infinita amargura, un pulpo de tentáculos insaciables, que al par que se cortan, ...
Renunciación
Rafael Pombo
No ya mi corazón desasosiegan las mágicas visiones de otros días. ¡Oh Patria! ¡oh casa! ¡oh sacras musas mías!... Silencio! Unas no son, otras me niegan. Los gajos del pomar ya no doblegan para mí sus purpúreas ambrosías; y del rumor de ajenas alegrías sólo ecos melancólicos me llegan. Dios lo hizo así. Las quejas, e...
De noche
Lope de Vega
Por las ondas del mar de unos cabellos un barco de marfil pasaba un día que, humillando sus olas, deshacía los crespos lazos que formaban de ellos; iba el Amor en él cogiendo en ellos las hebras que del peine deshacía cuando el oro lustroso dividía, que éste era el barco de los rizos bellos. Hizo de ellos Amor esco...
CELSO AL PEINE DE CLAVELIA
Melchor de Palau
SONETO Mantos de lumbre tiendes por los mares; guías la nave al suspirado puerto, y, abandonando el líquido desierto, por ti el marino encuentra sus hogares. Mas ¡qué miro! millares y millares de hermosas aves a tus pies han muerto; atrájolas tu foco en vuelo incierto, y no verán los patrios palomares. ¡Oh Faro colo...
Al faro el de Nueva-York, la libertad iluminando el mundo
Luis de Góngora
Mientras Corinto, en lágrimas deshecho, La sangre de su pecho vierte en vano, Vende Lice a un decrépito indïano Por cient escudos la mitad del lecho. ¿Quién, pues, se maravilla deste hecho, Sabiendo que halla ya paso más llano, La bolsa abierta, el rico pelicano, Que el pelícano pobre, abierto el pecho? Interés, oj...
A CIERTA DAMA QUE SE DEJABA VENCER
Rafael Pombo
Sobre tema de Ella Wheeler, dedicado a mi amigo C. M. S. Como Fray Luis tras de su largo encierro «Decíamos ayer...» también digamos. ¿Han pasado años? En la cuenta hay yerro, O nosotros con ellos no pasamos. Donde ayer lo dejamos, dulce dueño. Recomencemos. Recogiendo amantes. Los rotos hilos del antiguo sueño. Si...
Decíamos ayer
Luis Benítez
“Si yo fuera otro animal, ¿qué animal sería?” no dijo ella, nunca. Tú serías un cisne y por el camino del cisne se abrirían las aguas donde los hombres lloran abismos verticales. Si tú fueras un cisne, tal vez aquellos que conozco no morirían jamás, y estaría saciada esta sed memorable de presentir en las sombras el ...
The swan
Luis Alberto de Cuenca
Carmen en estos casos se supera. Se dispone a sufrir sin una lágrima. No se golpea el pecho con la manos, ni gime, ni los ojos se le nublan. A su lado se sientan sus amigas, todas muy maquilladas, con modelos exclusivos y oscuros, lamentando la muerte de Ricardo entre sollozos, Carmen está tan triste que no llora. Ta...
GUDRÚNARKVIDA
Blanca Andreu
Entre tú y yo no hay ningún no.
ENTRE TÚ Y YO
Ramón López Velarde
Delinquiría de leso corazón si no anegara con mi idolatría, en lacrimosa ablución, la imagen de la párvula sombría. Retrato para quien mi llanto mana a la una de la mañana, reflejando en su sal, que va sin brida, la minúscula frente desmedida... Cejas, andamio del alcázar del rostro , en las que ondula mi tragedia ...
LA NIÑA DEL RETRATO
Amado Nervo
Me dejaste -como ibas de pasada- lo más inmaterial que es tu mirada. Yo te dejé -como iba tan de prisa- lo más inmaterial, que es mi sonrisa. Pero entre tu mirada y mi risueño rostro quedó flotando el mismo sueño.
Lo más natural
Juan José Vélez Otero
SIEMPRE FUISTE VIAJERA golondrina de tardes que cruzaba mi calle con sus alas de libros, la mirada perdida y la blusa celeste de colegio de monjas. Golondrina de tardes, te miraba asomado por los vidrios de enero. Se imantaba mi pecho en aquellas ventanas apagadas de luces, telegramas de lluvias. Siempre fuist...
Siempre fuiste viajera
Gustavo Adolfo Bécquer
Nuestra pasión fue un trágico sainete en cuya absurda fábula lo cómico y lo grave confundidos risas y llanto arrancan. Pero fue lo peor de aquella historia que al fin de la jornada a ella tocaron lágrimas y risas y a mí, sólo las lágrimas.
Rima XXXI
Toni García Arias
Y aunque parezco un hombre como tantos otros y el aire que respiro parece ser suficiente para llenar mis pulmones y cobrar vida, en realidad, vida, no soy más que un paisaje de ropas al que le falta tu cuerpo.
Cuerpo
Amado Nervo
Amiga, mi larario está vacío: desde qu'el fuego del hogar no arde, nuestros dioses huyeron ante el frío; hoy preside en sus tronos el hastío las nupcias del silencio y de la tarde. El tiempo destructor no en vano pasa; los aleros del patio están en ruinas; ya no forman allí su leve casa, con paredes convexas d...
Perlas negras XXXIII
Juan Ramón Jiménez
¡Qué tranquilidad violeta por el sendero a la tarde! A caballo va el poeta... ¡Qué tranquilidad violeta! La dulce brisa del río, olorosa a junco y agua, le refresca el señorío... La brisa leve del río. A caballo va el poeta... ¡Qué tranquilidad violeta! Y el corazón se le pierde, doliente y embalsamado, en la madr...
EL POETA A CABALLO
Infantiles
Con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, no corta el mar, sino vuela, un velero bergantín: bajel pirata que llaman, por su bravura el Temido, en todo mar conocido del uno al otro confín. La luna en el mar riela, en la lona gime el viento, y alza en blando movimiento olas de plata y azul; y ve el capitán...
Canción del pirata
José María Hinojosa
Quedó la noche vacía y no obstante estaba llena de siluetas y misterios. Fuimos palpando en su frente todos nuestros pensamientos. Quedó la noche vacía aún con los barcos del puerto, ¿de dónde será este barco y quiénes sus marineros? Quedó la noche vacía, ¿y dónde irá este velero? ¿qué mares desgarrará, y qué vien...
PUERTO
Pablo Neruda
A ti, manzana, quiero celebrarte llenándome con tu nombre la boca, comiéndote. Siempre eres nueva como nada o nadie, siempre recién caída del Paraíso: plena y pura mejilla arrebolada de la aurora! Qué difíciles son comparados contigo los frutos de la tierra, las celulares uvas, los mangos tenebrosos, las huesudas ciru...
Oda a la manzana
Gabriela Mistral
Hay países que yo recuerdo como recuerdo mis infancias. Son países de mar o río, de pastales, de vegas y aguas. Aldea mía sobre el Ródano, rendida en río y en cigarras; Antilla en palmas verdi-negras que a medio mar está y me llama; ¡roca lígure de Portofino, mar italiana, mar italiana! Me han traído a país ...
Agua
Luis de Góngora
Verso ajeno: Ardiendo en aguas muertas llamas vivas GLOSA En tenebrosa noche, en mar airado Al través diera un marinero ciego, De dulce voz y de homicida ruego, De sirena mortal lisonjeado, Si el fervoroso celador cuidado Del grande Ignacio no ofreciera luego (Farol divino) su encendido fuego...
A LA RIGUROSA ACCIÓN CON QUE SAN IGNACIO REDUJO UN PECADOR
Luis de Góngora
Sella el tronco sangriento, no lo oprime, De aquel dichosamente desdichado, Que de las inconstancias de su hado Esta pizarra apenas le redime; Piedad común, en vez de la sublime Urna que el escarmiento le ha negado, Padrón le erige en bronce imaginado, Que en vano el tiempo las memorias lime. Risueño con él, tanto ...
EN LA MUERTE DE DON RODRIGO CALDERÓN
Juan Ramón Jiménez
Todas las rosas son la misma rosa, amor, la única rosa. Y todo queda contenido en ella, breve imajen del mundo, ¡amor!, la única rosa.
LA ÚNICA ROSA
José Zorrilla
Dueña de la negra toca, la del morado monjil, por un beso de tu boca diera a Granada Boabdil. Diera la lanza mejor del Zenete más bizarro, y con su fresco verdor toda una orilla del Darro. Diera la fiesta de toros, y si fueran en sus manos, con la zambra de los moros el valor de los cristianos. Diera alfombras ori...
ORIENTAL
Luis de Góngora
Purpúreo creced, rayo luciente Del Sol de las Españas, que en dorado Ya trono el Tíber os verá sagrado Leyes dar algún día a su corriente. De coronas entonces vos la frente, Vuestro Padre de orbes coronado, Deba el mundo un redil, deba un cayado A vuestras llaves, a su espada ardiente. Creced a fines tan esclarecid...
AL SERENÍSIMO INFANTE CARDENAL
René Chacón Linares
Fatuos de la noche, Sierpe de lo desconocido, Provisorio de emociones. Los ángeles amantes, Llegan justo a la hora Exacta de la soledad. La voz entrecortada del deseo Y su órgano mudo de proezas, Es un valiente guerrero Dispersando al enemigo, Enredándose hasta escuchar La dulce melodía del vientre. Y en ese inciert...
Los ángeles amantes
Ángel González
Aquello. No eso. Ni —mucho menos— esto. Aquello. Lo que está en el umbral de mi fortuna. Nunca llamado, nunca esperado siquiera; sólo presencia que no ocupa espacio, sombra o luz fiel al borde de mí mismo que ni el viento arrebata, ni la lluvia disuelve, ni el s...
DEIXIS EN FANTASMA
Víctor Botas
El ciego Amor se me posó en los ojos y te vi como sólo puede él ver a sus hijos: coronada en la noche de fragantes guirnaldas y danzando en silencio a la luz de la luna, en un temblor de sistros que agitaban tus manos. Tú misma te encargaste de romper el hechizo; tú misma, tú, esa magia, ese encanto, los dones que el a...
Palabras para una despedida
Fa Claes
¿Las dimensiones de Rijmenam? ¿Qué piensas? Mira por mi ventana un instante y dónde termina haz el favor de decírmelo. Siglos hace que miro por mi ventana: Nuevo México, Manila, Moscú, Londres; veo lo insignificante, Rijmenam, las aguas de la Dila, el océano. ¿Y qué, cuando subo las montañas, las montañas desnudas y ...
Magnitud
Pablo Neruda
Si me preguntáis en dónde he estado debo decir "Sucede". Debo de hablar del suelo que oscurecen las piedras, del río que durando se destruye: no sé sino las cosas que los pájaros pierden, el mar dejado atrás, o mi hermana llorando. Por qué tantas regiones, por qué un día se junta con un día? Por qué una negra noche se ...
No hay olvido (Sonata)
Federico García Lorca
Amigo, levántate para que oigas aullar al perro asirio. Las tres ninfas del cáncer han estado bailando, hijo mío. Trajeron unas montañas de lacre rojo y unas sábanas duras donde estaba el cáncer dormido. El caballo tenía un ojo en el cuello y la luna estaba en un cielo tan frío que tuvo que desgarrarse su mon...
Paisaje con dos tumbas y un perro asirio
Lupercio Leonardo de Argensola
Esos cabellos en tu frente enjertos (por más que disimules y los rices) en otros cuerpos dejan las raíces, y por ventura en otros cuerpos muertos. ¿Por qué pueblas, o Gala, los desiertos de la Libia? ¿Por qué con tus barnices ofendes nuestros ojos y narices, cual si viesen sepulcros descubiertos? Que aunque vuelvas...
Esos cabellos en tu frente enjertos
José Martí
Aquí estoy, solo estoy, despedazado. Ruge el cielo: las nubes se aglomeran, Y aprietan, y ennegrecen, y desgajan: Los vapores del mar la roca ciñen: Sacra angustia y horror mis ojos comen: A qué, Naturaleza embravecida, A qué la estéril soledad en torno ¿De quién de ansia de amor rebosa y muere? ¿Dónde, Cristo...
Isla famosa
Belén Reyes
Gloria Fuertes que estás en los cielos Con el Dios del anciano del parque, con el Dios que tejiste en tus versos... Con el dios que te hizo payaso Gloria Fuertes que estás en los cielos... Gloria Fuertes que estás en los niños En los hombres y mujeres del pueblo. Gloria Fuertes que un mes de noviembre Te escapaste s...
GLORIA FUERTES QUE ESTÁS EN LOS CIELOS
Alberto Girri
Que la finalidad sea provocar el sentimiento de las palabras, y alcanzar el desafío de la expresión, perseguir objetos que se ajustan al sentimiento, hundirse en objetos hasta la emoción adecuada, está probado, y tanto, probado y probado, como no lo está el que en esos tránsitos la tendencia mad...
EL POEMA COMO IDEA DE LA POESÍA
Claribel Alegría
No te pierdas, Teseo vuelve a mí. La playa está desierta tengo los pies sangrientos de correr en tu busca ¿será que me engañaste dejándome dormida en esta isla? Perdóname, Teseo ¿Recuerdas nuestro encuentro? amor eterno me juraste y yo te di el ovillo y volviste a la luz después de haber destruido al minotauro. ¿Te s...
LAMENTACIÓN DE ARIADNA
Mario Benedetti
Quién iba a prever que el amor, ese informal se dedicara a ellos tan formales mientras almorzaban por primera vez ella muy lenta y él no tanto y hablaban con sospechosa objetividad de grandes temas en dos volúmenes su sonrisa, la de ella, era como un augurio o una fábula su mirada, la de él, tomaba nota de có...
Los formales y el frío
César Vallejo
Pienso en tu sexo. Simplificado el corazón, pienso en tu sexo, ante el hijar maduro del día. Palpo el botón de dicha, está en sazón. Y muere un sentimiento antiguo degenerado en seso. Pienso en tu sexo, surco más prolífico y armonioso que el vientre de la sombra, aunque la muerte concibe y pare de Dios mismo. Oh Conci...
Pienso en tu sexo...
Rafael de León
«Y me bendijo a mi mare; y me bendijo a mi mare. Diez séntimos le di a un pobre y me bendijo a mi mare. ¡Ay! qué limosna tan chiquita, qué recompensa tan grande. ¡Qué limosna tan chiquita, qué recompensa tan grande!» ¿A dónde vas tan deprisa sin desirme ni ¡con Dió!? Me puedes mirá de frente, que estoy enterao de tó...
PROFECÍA
Jorge Luis Borges
Afuera hay un ocaso, alhaja oscura engastada en el tiempo, y una honda ciudad ciega de hombres que no te vieron. La tarde calla o canta. Alguien descrucifica los anhelos clavados en el piano. Siempre, la multitud de tu hermosura. A despecho de tu desamor tu hermosura prodiga su milagro por el tiempo. Esta en ti la ven...
Sábados
Genaro Ortega Gutiérrez
Lo mires por donde lo mires el fenómeno es siempre el mismo: muros ante la soledad que corren riesgo de hundimiento en los días plañideros. Ruina, araña y polvo. Noches trazadas con líneas borrachas, en las maderas que sopesan lo ofrecido con lo tomado y velan. A veces, sin embargo, aparecen minúsculas invenciones, -ll...
Con las cejas pobladas
Luis Gonzaga Urbina
Miré, airado, tus ojos, cual mira agua un sediento mordí tus labios como muerde un reptil la flor; posé mi boca inquieta, como un pájaro hambriento, en tus desnudas fromas ya trémulas de amor. Cruel fue mi caricia como un remordimiento; y un placer amargo, con mezcla de dolor, se deshacía en ansias de muerte y de to...
LUBRICA NOX
cristianos
(Zaida C. de Ramón)Cual águila es el cristiano, es fiel la comparación; se deleita en las alturas en Aquel que lo creó. Si alguna vez intentara elevarse y no pudiera, es tiempo de renovar todas sus plumas ya viejas. A la Roca se dirije, contra ella se quebranta, voluntariamente sufre pero sale renovada. Si el ma...
Como el águila (Zaida C. de Ramón)
Claribel Alegría
No pienses en mañana ni me hagas promesas ni tú serás el mismo ni yo estaré presente. Vivamos juntos la cima de este amor sin engaños sin miedo transparentes.
NO PIENSES EN MAÑANA
Ramón López Velarde
(Alfonso Camín) Alfonso, inquisidor estrafalario: te doy mi simpatía, porque tienes un aire de murciélago y canario. Tu capa de diabólicos vaivenes brota del piso, en un conjunto doble de Venecias y de Jerusalenes. Equidistante del rosal y el roble trasnochas, y si busco en la floresta de España un bardo de hoy, t...
AGUAFUERTE
Carmen Conde Abellán
Sobre la eterna piedra del mundo tan compacto la traza débil, fresca, de tu desnudo cuerpo. Todo es muy duro y agrio, se rebela enemigo, y te alzas tan joven y segura, tan tierna... No es verdad que las flores luchen siempre calladas. Ellas gritan su olor y se mueren temprano, cuando tú, que eres más, sufres doble q...
ADOLESCENTES
Oscar Acosta
Tu cabello es de humo dorado, una copa con un jugo encendido, un caracol de ondeado vidrio, una flor de bronce tímido. Tu pelo existe, tiembla suavemente cuando mi mano llega a su rocío, cuando lo beso entusiasmado, cuando llora como los niños. Tu cabello es un odre con frío, una estrella dulce, un pistilo que luch...
CABELLO DE MUCHACHA
Federico García Lorca
Hay una raíz amarga y un mundo de mil terrazas. Ni la mano más pequeña quiebra la puerta de agua. ¿Dónde vas? ¿adónde? ¿dónde? Hay un cielo de mil ventanas ?batalla de abejas lívidas? y hay una raíz amarga. Amarga. Duele en la planta del pie, el interior de la cara y duele en el tronco fresco de noche reci...
Gacela de la raíz amarga
Ángeles Carbajal
Pero, ¿alguien ha existido alguna vez que no se retorciera de dolor por la dicha pasada? John Keats Bien lo sé, somos criaturas del aire, de las corrientes aguas, puras, cristalinas, de los árboles que se están mirando en ellas. En un instante sube por nuestros brazos, salvaje y espléndida, la inmediatez de la vida; ...
La sombra de otros días