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87
Julia de Burgos
Con los ojos cerrados amplia de voces íntimas me detengo en el siglo de mi pena dormida. La contemplo en su sueño... Duerme su noche triste despegada del suelo donde arranca mi vida. Ya no turba la mansa carrera de mi alma ni me sube hasta el rostro el dolor de pupilas. Encerrada en su forma, ya no proyecta el f...
Canción de mi pena dormida
Gerardo Diego
Giralda en prisma puro de Sevilla, nivelada del plomo y de la estrella, molde en engaste azul, torre sin mella, palma de arquitectura sin semilla. Si su espejo la brisa enfrente brilla, no te contemples —ay, Narcisa—, en ella, que no se mude esa tu piel doncella, toda naranja al sol que se te humilla. Al contraluz ...
GIRALDA
Pedro Salinas
Aquí en esta orilla blanca del lecho donde duermes estoy al borde mismo de tu sueño. Si diera un paso mas, caerla en sus ondas, rompiéndolo como un cristal. Me sube el calor de tu sueño hasta el rostro. Tu hálito te mide la andadura del soñar: va despacio. Un soplo alterno, leve me entrega ese tesoro exactamente: el r...
Aquí en esta orilla blanca...
José Luis Piquero
Mientras anochecía, los cristales estaban empañados. Se levantó y miró por la ventana, la frente en el cristal. Sus nalgas de muchacho y su espalda aún brillaban en la sombra mucho, mucho después. Dónde estamos, qué ha sido de los dos, de nosotros.
Escorzo de ella
Federico García Lorca
Duérmete, niñito mío, que tu madre no está en casa; que se la llevó la Virgen de compañera a su casa.
Nana
José de Espronceda
ELEGÍA ¡Cuán solitaria la nación que un día poblara inmensa gente! ¡La nación cuyo imperio se extendía del Ocaso al Oriente! Lágrimas viertes, infeliz ahora, soberana del mundo, ¡y nadie de tu faz encantadora borra el dolor profundo! Oscuridad y luto tenebroso en ti vertió la muerte, y en su furor el ...
A LA PATRIA
Lope de Vega
Nace el alba María y el sol tras ella, desterrando la noche de nuestras penas. Nace el alba clara, la noche pisa, del cielo la risa su paz declara; el tiempo se para por sólo vella, desterrando la noche de nuestras penas. Para ser señora del cielo, levanta esta niña santa su luz aurora; él canta, ella llora divinas...
Nace el alba María
Rubén Izaguirre Fiallos
Mire papá, alguien puso una hamaca blanca en medio de aquellas dos estrellas.
Cuarto menguante
Teresa Domingo Català
Me conmueven las horas de la noche, el vibrante rotar de sus aletas, el singular acento de sus párpados. Como un niño, rescatan la inocencia transgredida entre soledad y nieve, la libertad del mundo de los sueños. ¿O esclavos son los sueños, la memoria que nos dirige atrás sin pasaporte, y nos revela a cámara encendi...
La escalera
Santiago Montobbio
Pues si huérfano estuvo del aire y fue quien le cercó la noche y no la sangre y por ser roja cruz el miedo y crepúsculo espeso ya su arte ya no guardaba fuerzas para levantar sobre el papel aspiraciones de ventana las tierras del suicida no han de ser jamás las tierras muertas.
Tierras
Pablo Neruda
Los animales fueron imperfectos, largos de cola, tristes de cabeza. Poco a poco se fueron componiendo, haciéndose paisaje, adquiriendo lunares, gracia, vuelo. El gato, sólo el gato apareció completo y orgulloso: nació completamente terminado, camina solo y sabe lo que quiere. El hombre quiere ser pescado y pájaro, la ...
Oda al gato
Gustavo Adolfo Bécquer
Podrá nublarse el sol eternamente; Podrá secarse en un instante el mar; Podrá romperse el eje de la tierra Como un débil cristal. ¡todo sucederá! Podrá la muerte Cubrirme con su fúnebre crespón; Pero jamás en mí podrá apagarse La llama de tu amor.
Amor eterno
Miguel Florián
Estas aguas no son aquellas aguas, ni es esta la ribera. Y mis manos ¿son las mismas que antaño acariciaron la estela de su cuerpo? Otro fulgor de acero incendió las pupilas. Que al fin todo es efímero. En el agua la muerte me reclama. En sus reflejos adivino un arrullo de sirenas. Pasan blancas muchachas, con su a...
LEJOS DE CÓRDOBA
Iván Tubau
Hoy llueve todo el día y el termómetro marca fuera dos grados sobre cero. Seguramente vale la pena que la humanidad, recorriendo a través de los siglos, las abominaciones y los millones de años luz en el camino que lleva a la calefacción central pueda ofrecer a un estornino posado en la ventana, justo encima del radi...
THE SANDPIPER
Luis de Góngora
Dineros son calidad ¡Verdad! Más ama quien más suspira ¡Mentira! Cruzados hacen cruzados, Escudos pintan escudos, Y tahúres muy desnudos Con dados ganan condados; Ducados dejan ducados, Y coronas majestad, ¡Verdad! Pensar que uno sólo es dueño De puerta de muchas...
Dineros son calidad
Gustavo Adolfo Bécquer
Solitario, triste y mudo hállase aquel cementerio; sus habitantes no lloran... ¡Qué felices son los muertos!
Rima LXXXIII
Francisco de Quevedo
A vosotras, estrellas, alza el vuelo mi pluma temerosa, del piélago de luz ricas centellas; lumbres que enciende triste y dolorosa a las exequias del difunto día, güérfana de su luz, la noche fría; ejército de oro, que por campañas de zafir marchando, guardáis el trono del eterno coro con diversas escuadras m...
Himno a las estrellas
Luis Álvarez Piner
MUNDO completo: Mirada entendida. La obra mayor consiste en dejar claro el espacio intermedio: dejar posible el beso. Si no asumiera su función letal la memoria intermedia, tendería a quedarse en su forma, no a escaparse para repostar cielo en otros cuerpos y conservar más tiempo la fe que le da el vuelo. Pero necesi...
Encontrar soledad para entenderse
Pablo Neruda
Uno a uno hablaré con ellos está tarde. Uno a uno, llegáis en el recuerdo, esta tarde, a esta plaza. Manuel Antonio López, camarada. Lisboa Calderón, otros te traicionaron, nosotros continuamos tu jornada. Alejandro Gutiérrez, el estandarte que cay...
Los llamo
Santiago Montobbio
En los ojos y otros muertos lento pesa el mundo o el cansancio. Y quisiera ya olvidarlo simple, cegarme fiero y un todo adiós decir lleno de noches o de ahogadas piedras o mendigos que no guardasen rabia hacia los infames engaños con que en las mañanas del sonido ingenuos habitable creímos esta vida. Pero del último ad...
Los trabajos que me ha dado el despedirme
José de Espronceda
Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar!!! I Reclinado sobre el suelo con lenta amarga agonía, pensando en el triste día que pronto amanecerá; en silencio gime el reo y el fatal momento espera en que el sol por vez postrera en su frente lucirá. Un altar y un crucifijo y la enlutada ca...
EL REO DE MUERTE
Genaro Ortega Gutiérrez
La rosa es real; la rosa es el mismo ser de la sombra, pues lo duradero es fondo, y ese fondo que recogen los labios es la memoria, la figura, las cicatrices de la rosa. Ella no se agota en la calidad de los vientos que destrozan coronas: se alimenta, insaciable, de la fragilidad que anida en la hora augural de la nuev...
Redención de la lengua
Delfina Acosta
Pero también cantaste a las muchachas de boca roja como una ciruela; tus versos las pintaba azucaradas, en el balcón, soplando una candela. De sus mejillas se nutrió la gota, la sal y la pleamar de tus poemas. Sus ojos eran lámparas en noches cuando no había espejos ni luciérnagas. Ninguno, como tú, cantó al amor. Ning...
Pero también cantaste...
Amado Nervo
¿Quién es esa sirena de la voz tan doliente, de las carnes tan blancas, de la trenza tan bruna? ?Es un rayo de luna que se baña en la fuente, es un rayo de luna... ¿Quién gritando mi nombre la morada recorre? ¿Quién me llama en las noches con tan trémulo acento? ?Es un soplo de viento que solloza en la torre, e...
Viejo estribillo
Ángel García Aller
He aquí el hombre que acontece cotidiano como el pan o como el aire alfarero de la luz, el que renace de su propia simiente hasta la eterna condición de la palabra. El hombre vertebrado de esperanza que encuentra de repente entre las manos auroras boreales, la evidencia primera de la...
El hombre, la palabra y el recuerdo
Alfredo Lavergne
En otro poema El salvaje Y el civilizado Recorren el vasto territorio De nuestros 90.000 años. En ese mundo y en el mío Existen Una mala respuesta y una pregunta mal expuesta El sentimiento y el reflejo El instinto animal y el sentido del honor Los hombres que prefieren la patria a la humanidad La provincia Que des...
Multilateral
Antonio Machado
Está la plaza sombría; muere el día. Suenan lejos las campanas. De balcones y ventanas se iluminan las vidrieras, con reflejos mortecinos, como huesos blanquecinos y borrosas calaveras. En toda la tarde brilla una luz de pesadilla. Está el sol en el ocaso. Suena el eco de mi paso. ?¿Eres tú? Ya te esperab...
Los sueños malos
Vicente García
Con Borges y Miguel d´ Ors Es esta misma lluvia. La lluvia de las calles de Calcuta. La lluvia de Gijón en la distancia. La lluvia que salpica el Capitolio, la Plaza de San Pedro y los tejados del Kremlin Es esta misma lluvia interminable. La lluvia de después de tantos años. La lluvia que acompaña a tu recuerdo. La l...
La lluvia
Blanca Andreu
a Marta I Ahora me pregunto qué sería de aquel fuego y de su noche, la ceniza. II El fuego es dios de nada, dijo el poeta, es nada aunque a veces sople por las chimeneas un aire alemán. III Ahora me pregunto qué fue de aquellos fuegos y de su norte, la ceniza. IV El fuego es dios de nada -...
CINERARIO
Leopoldo Lugones
Cabe una rama en flor busqué tu arrimo. La dorada serpiente de mis males circuló por tus púdicos cendales con la invasora suavidad de un mimo. Sutil vapor alzábase del limo sulfurando las tintas otoñales del Poniente, y brillaba en los parrales la transparencia ustoria del racimo. Sintiendo que el azul nos impelía ...
PARADISÍACA
César Vallejo
Esta tarde llueve, como nunca; y no tengo ganas de vivir, corazón. Esta tarde es dulce. Por qué no ha de ser? Viste de gracia y pena; viste de mujer. Esta tarde en Lima llueve. Y yo recuerdo las cavernas crueles de mi ingratitud; mi bloque de hielo sobre su amapola, más fuerte que su "No seas así!" Mis violentas flor...
Heces
Pablo Neruda
TRENES del Sur, pequeños entre los volcanes, deslizando vagones sobre rieles mojados por la lluvia vitalicia, entre montañas crespas y pesadumbre de palos quemados. Oh frontera de bosques goteantes, de anchos helechos, de agua, de coronas. Oh territorio fresco recién salido del lago, del río, del mar o de la lluvia co...
Oda a los trenes del sur
Rubén Darío
Tú, que estás la barba en la mano meditabundo, ¿has dejado pasar, hermano, la flor del mundo? Te lamentas de los ayeres con quejas vanas: ¡aún hay promesas de placeres en los mañanas! Aún puedes casar la olorosa rosa y el lis, y hay mirtos para tu orgullosa cabeza gris. El alma ahíta cruel inmola lo que l...
Poema del otoño
Andrés Bello
¿Sabes, rubia, qué gracia solicito cuando de ofrendas cubro los altares? No ricos muebles, no soberbios lares, ni una mesa que adule al apetito. De Aragua a las orillas un distrito que me tribute fáciles manjares, do vecino a mis rústicos hogares entre peñascos corra un arroyito. Para acogerme en el calor estivo, que...
Rubia
Roque Dalton
Hoy cuando se me mueren los amigos sólo mueren sus nombres. ¿Cómo aspirar, desde el violento pozo, abarcar más que las tipografías, resplandor de negruras delicadas, flechas hasta las íntimas memorias? Sólo quien vive fuera de las cárceles puede honrar los cadáveres, lavarse del dolor de sus muertos con abrazos, ra...
MALA NOTICIA EN UN PEDAZO DE PERIÓDICO
Gustavo Adolfo Bécquer
Como en un libro abierto leo de tus pupilas en el fondo. ¿A qué fingir el labio risas que se desmienten con los ojos? ¡Llora! No te avergüences de confesar que me quisiste un poco. ¡Llora! Nadie nos mira. Ya ves; yo soy un hombre... y también lloro.
Rima XLIV
Ismael Enrique Arciniegas
Leía y meditaba. Era la hora En que el alma en la carne se agiganta. El sol caía en la naciente sombra; La tarde se apagaba. Meditaba, y mi espíritu subía, Subía como al cielo se alza el águila; Me asomé al infinito, y vi tinieblas, Y me perdí en la nada. Sentí hervidero de astros en la sombra, Y pregunté al vacío ...
ÉXTASIS
Aurelio González Ovies
Me ha costado mis años llegar a escribir soy siento. Estoy aquí y percibo la grandeza del día, su dimensión azul, mi transparencia. Se lo debo a los nombres que tanto me llamaron. Se lo debo a la infancia y a su fosforescencia. Se lo debo a los árboles que crecieron conmigo. Y a los versos que un hombre, pastor en Orih...
Acción de gracias
Antonio Colinas
Il vostro passo di velluto E il vostro sguardo di vergine violata. Dino Campana Escuchadme, Señor, tengo los miembros tristes. Con la Revolución Francesa van muriendo mis escasos amigos. Miradme, he recorrido los países del mundo, las cárceles del mundo, los lechos, los jardines, los mares, los conventos, y he vist...
GIACOMO CASANOVA ACEPTA EL CARGO DE BIBLIOTECARIO
Nacho Buzón
nunca olvidaré aquel día que amanecí a tu lado recuerdo que sin decir palabra nos besamos nos fundimos fuimos dos en uno uno en dos nunca olvidaré aquel día que amanecí a tu lado máxime si se vuelve a repeti
buenos días
Pablo Neruda
20 poemas de amor y una canción desesperada Ebrio de trementina y largos besos, estival, el velero de las rosas dirijo, torcido hacia la muerte del delgado día, cimentado en el sólido frenesí marino. Pálido y amarrado a mi agua devorante cruzo en el agrio olor del clima descubierto, aún vestido de gris y sonidos...
20 poemas de amor y una canción desesperadaPoema 9
Federico García Lorca
Esquilones de plata Llevan los bueyes. —¿Dónde vas, niña mía, De sol y nieve? —Voy a las margaritas Del prado verde. —El prado está muy lejos Y miedo tiene. —Al airón y a la sombra Mi amor no teme. —Teme al sol, niña mía, De sol y nieve. —Se fue de mis cabellos Ya para siempre. —Quién eres, blanca niña. ...
Balada de un día de Julio
Mario Benedetti
La soledad es nuestra propiedad más privada viejo rito de fuegos malabares en ella nos movemos e inventamos paredes con espejos de los que siempre huimos la soledad es tiempo / veloz o detenido / reflexiones de noria / espirales de humo / con amores in vitro / desamores in pectore / y repaso metódico de la buena lujur...
Las soledades de Babel
Gustavo Adolfo Bécquer
Este armazón de huesos y pellejos, de pasear una cabeza loca se halla cansado al fin, y no lo extraño, pues, aunque es la verdad que no soy viejo, de la parte de vida que me toca en la vida del mundo, por mi daño he hecho un uso tal, que juraría que he condensado un siglo en cada día. Así, aunque ahora muriera...
Rima LVII
Amado Nervo
¡Si una espina me hiere, me aparto de la espina, ...pero no la aborrezco! Cuando la mezquindad envidiosa en mí clava los dardos de su inquina, esquívase en silencio mi planta, y se encamina, hacia más puro ambiente de amor y caridad. ¿Rencores? ¡De qué sirven! ¡Qué logran los rencores! Ni restañan heridas, ni co...
Si una espina me hiere...
Juan Ramón Jiménez
La muerte es una madre nuestra antigua, nuestra primera madre, que nos quiere a través de las otras, siglo a siglo, y nunca, nunca nos olvida; madre que va, inmortal, atesorando —para cada uno de nosotros sólo— el corazón de cada madre muerta; que esta más cerca de nosotros, cuantas más madres nuestras mueren; para q...
La muerte es una madre nuestra antigua
Ramón López Velarde
Fuensanta: dame todas las lágrimas del mar. Mis ojos están secos y yo sufro unas inmensas ganas de llorar. Yo no sé si estoy triste por el alma de mis fieles difuntos o porque nuestros mustios corazones nunca estarán sobre la tierra juntos. Hazme llorar, hermana, y la piedad cristiana de tu manto inconsútil enjúgue...
HERMANA, HAZME LLORAR
Ángeles Carbajal
Que no hayas existido, que no existas, que no hayas de existir jamás, nada importa; nunca sabré perderte.
Tú, otra vez
Gabriela Mistral
Ojitos de las estrellas abiertos en un oscuro terciopelo: de lo alto, ¿me veis puro? Ojitos de las estrellas, prendidos en el sereno cielo, decid: desde arriba, ¿me veis bueno? Ojitos de las estrellas, de pestañitas inquietas, ¿por qué sois azules, rojos y violetas? Ojitos de la pupila curiosa y trasnocha...
Promesa a las estrellas
Fray Luis de León
Amor casi de un vuelo me ha encumbrado adonde no llegó ni el pensamiento; mas toda esta grandeza de contento me turba, y entristece este cuidado, que temo que no venga derrocado al suelo por faltarle fundamento; que lo que en breve sube en alto asiento, suele desfallecer apresurado. mas luego me consuela y asegura ...
AMOR CASI DE UN VUELO
Fray Luis de León
¿Cuándo será que pueda, libre desta prisión volar al cielo, Felipe, y en la rueda, que huye más del suelo, contemplar la verdad pura sin duelo? Allí a mi vida junto, en luz resplandeciente convertido, veré distinto y junto lo que es y lo que ha sido, y su principio propio y ascondido. Entonces veré cómo la soberana...
ODA X - A FELIPE RUIZ
Pablo Neruda
Están así hasta hoy nuestras banderas. El pueblo las bordó con su ternura, cosió los trapos con su sufrimiento. Clavó la estrella con su mano ardiente. Y cortó, de camisa o firmamento, azul para la estrella de la patria. El rojo, gota a gota, iba naciendo.
Cómo nacen las banderas
Rubén Izaguirre Fiallos
Yo digo, que esa agua es oscura, porque está triste.
Un café
Lope de Vega
No sabe qué es amor quien no te ama, celestial hermosura, esposo bello, tu cabeza es de oro, y tu cabello como el cogollo que la palma enrama. Tu boca como lirio, que derrama licor al alba; de marfil tu cuello; tu mano el torno y en su palma el sello que el alma por disfraz jacintos llama. ¡Ay Dios!, ¿en qué pensé ...
No sabe qué es amor quien no te ama
Julia de Burgos
1 Se recogió la vida para verme pasar. Me fui perdiendo átomo por átomo de mi carne y fui resbalándome poco a poco al alma. Peregrina en mí misma, me anduve un largo instante. Me prolongué en el rumbo de aquel camino errante que se abría en mi interior, y me llegué hasta mí, íntima. Conmigo cabalgando seguí por la so...
Íntima
Francisco Álvarez
Si tú fueras agua, yo quisiera ser la copa de plata que te abrazaría; o en tus humedades me sumergiría, íntima, adaptable, profunda mujer. Si tú fueras tierra, yo sería el pie descalzo y ligero que no te oprimiera; y en tu surco haría ardiente sementera que me diera un día lo que en ti sembré. Si tú fueras aire, yo...
LOS CUATRO ELEMENTOS
Lope de Vega
LXVIII Buscaba Madalena pecadora un hombre, y Dios halló sus pies, y en ellos perdón, que más la fe que los cabellos ata sus pies, sus ojos enamora. De su muerte a su vida se mejora, efecto en Cristo de sus ojos bellos, sigue su luz, y al occidente dellos canta en los cielos y en peñascos llora....
A LA SANTÍSIMA MADALENA
Justo Braga
Vivo en una calle con nombre de Académico mundano, pero fino. Arriba, en la azotea, anidan todavía sus versos que jamás he leído.
Mi calle
Fa Claes
Procura, Dios Bueno, que existas: procura que seas grande y bueno, tan grande y bueno que puedas ocuparte un poco de los hombres, que puedas ocuparte un poco de mí, mira, allá por abajo en Rijmenam; recógeme de la dispersión de pensamientos, sentimientos, instintos, -tú sabes- de toda la psicología; juntos recógenos ...
Plegaria
Mario Benedetti
Colecciono pronósticos anuncios y matices y signos y sospechas y señales imagino proyectos de promesas quisiera no perderme un solo indicio ayer sin ir más lejos ese ayer que empezó siendo aciago se convirtió en buen día a las nueve y catorce cuando vos inocente dijiste así al pasar que no hallabas factib...
Todo lo contrario
Nicolás Guillén
No sé. Lo ignoro. Desconozco todo el tiempo que anduve sin encontrarla nuevamente. ¿Tal vez un siglo? Acaso. Acaso un poco menos: noventa y nueve años. ¿O un mes? Pudiera ser. En cualquier forma, un tiempo enorme, enorme, enorme. Al fin, como una rosa súbita, repentina campánula temblando, la noticia. Saber de pront...
UN POEMA DE AMOR
Ángeles Carbajal
A veces nada ocurre y todo pasa, y la vida es débil música mojada por la lluvia -quizá tan sólo desconsuelo-; ella misma me tiende no sé si una mano o una trampa; un papel en el que escribo un poema para huir de las manos oscuras del miedo.
A veces
Luis de Góngora
Las que a otros negó piedras Oriente, Émulas brutas del mayor lucero, Te las expone en plomo su venero, Si ya al metal no atadas más luciente. Cuanto en tu camarín pincel valiente, Bien sea natural, bien extranjero, Afecta mudo voces, y parlero Silencio en sus vocales tintas miente. Miembros apenas dio al soplo má...
AL CONDE DE VILLAMEDIANA
Federico García Lorca
El Mascarón. ¡Mirad el mascarón! ¡Cómo viene del África a New York! Se fueron los árboles de la pimienta, los pequeños botones de fósforo. Se fueron los camellos de carne desgarrada y los valles de luz que el cisne levantaba con el pico. Era el momento de las cosas secas, de la espiga en el ojo y el gato lamina...
Danza de la muerte
Delfina Acosta
Ay, mis esposos, todos mis esposos se fueron a la mar, ayer, mañana. Guardé sus blancas ropas, la fortuna de pobres con que hicimos las moradas. Viuda me quedé. Vestí de luto y fui por pueblo esquivo saludada. Un perro, la comida justa, un lecho, es todo cuanto tengo por cordura, porque al romperse el viento de la noch...
Poema a mis esposas
José Antonio Labordeta
Cuando el cierzo desciende y se alza la niebla, toda la ciudad –mi Zaragoza amada- se cubre de palabras que surgen del silencio hacia la nada. Es entonces –el enorme Paseo se hace suave y hermoso- cuando veo las cosas como fueron: El niño, la explanada, la vieja que vendía cacahue...
Cesaraugusta dos
Gabriela Mistral
Niñita de pescadores que con viento y olas puedes, duerme pintada de conchas, garabateada de redes. Duerme encima de la duna que te alza y que te crece, oyendo la mar-nodriza que a más loca mejor mece. La red me llena la falda y no me deja tenerte, porque si rompo los nudos será que rompo tu suerte... Duér...
Canción de pescadoras
Sor Juana Inés de la Cruz
Miró Celia una rosa que en el prado ostentaba feliz la pompa vana y con afeites de carmín y grana bañaba alegre el rostro delicado; y dijo: Goza, sin temor del hado, el curso breve de tu edad lozana, pues no podrá la muerte de mañana quitarte lo que hubieres hoy gozado. Y aunque llega la muerte presurosa y tu fraga...
MUESTRA SE DEBE ESCOGER ANTES MORIR
Lope de Vega
Sentado en esta peña, donde mis tiernas lágrimas se imprimen, a imitación pequeña de las que el alma y corazón me oprimen, presumo enternecella con soledades de mi Celia bella. ¡Ay Dios!, si el Tormes fuera a dar a Manzanares sus despojos, y llevarle pudiera las lágrimas amargas de mis ojos, ¡qué alegre las llorara ...
Sentado en esta peña
Pablo Neruda
Oh dama sin corazón, hija del cielo, auxíliame en esta solitaria hora con tu directa indiferencia de arma y tu frío sentido del olvido. Un tiempo total como un océano, una herida confusa como un nuevo ser abarcan la tenaz raíz de mi alma mordiendo el centro de mi seguridad. Qué espeso latido se cimbra en mi corazón c...
Tiranía
Julio Aumente
Son ya las seis y media y es domingo. Febrero trae uno de sus días soleados y dulces en los que ya se siente rozar la Primavera. Desde este mirador veo Córdoba: sus torres y sus casas bañadas en el sol de la tarde, con un silencio apenas roto por unos pájaros o por llantos de niños en las casas cercanas. A veces toda...
Paisaje con campanas
Gustavo Adolfo Bécquer
No dormía: vagaba en ese limbo en que cambian de forma los objetos, misteriosos espacios que separan la vigilia del sueño. Las ideas que en ronda silenciosa daban vueltas en torno a mi cerebro, poco a poco en su danza se movían con un compás más lento. De la luz que entra al alma por los ojos los párpados vel...
Rima LXXI
José Gautier Benítez
Por fin corazón, por fin alienta con la esperanza, que entre nubes de carmín, del horizonte la confín, ya la tierra a ver se alcanza. Luce la aurora en oriente rompiendo pardas neblinas, y la luz, como un torrente, se tiende por la ancha frente de verdísimas colinas. Ya se va diafanizando de la mar la espesa bruma;...
A PUERTO RICO (Regreso)
Rubén Darío
I Madame Lugones, J'ai commencé ces vers en écoutant la voix d'un carillon d'Anvers... ¡Así empecé, en francés, pensando en Rodenbach cuando hice hacia el Brasil una fuga... de Bach! En Río de Janeiro iba yo a proseguir, poniendo en cada verso el oro y el zafir y la esmeralda de esos pájaros-moscas que melific...
Epístola
Jordi Doce
¿Cómo ignorar, al fin, los avisos del día, el genio especular del día al trazar nuestro fiel retrato de nada o nadie, si el frío de esta mar al juntar noche tiene lugar para nosotros, viene como mano de sombra al corazón, atraviesa la destrucción que fuimos, que nunca hemos dejado de ser?
Cerro de Santa Catalina
José Cadalso
Pierde tras el laurel su noble aliento el héroe joven en la atroz milicia; supúltase en el mar por su avaricia el necio, que engañaron mar y viento. Hace prisión su lúgrube aposento el sabio por saber; y por codicia el que al duro metal de la malicia fio su corazón y su contento. Por su cosecha sufre el sol ardient...
SOBRE EL ANHELO CON QUE CADA UNO TRABAJA PARA LOGRAR SU OBJETO
Juan Ramón Jiménez
Ya viene la primavera. ¡Lo ha dicho la estrella! La primavera sin mancha. ¡Lo ha dicho la agua! Sin mancha y viva de gloria ¡Lo ha dicho la rosa! De gloria, altura y pasión. ¡Lo ha dicho tu voz!
YA LA TÚ
Lope de Vega
137 Noche fabricadora de embelecos, loca, imaginativa, quimerista, que muestras al que en ti su bien conquista, los montes llanos y los mares secos; habitadora de celebros huecos, mecánica, filósofa, alquimista, encubridora vil, lince sin vista, espantadiza de tus mismos ecos; la sombra, el mie...
A LA NOCHE
Paz Díez Taboada
Hacía ya algún tiempo que el reloj era sombra. Tras los visillos caminaba el vértigo y el crepúsculo echaba los cerrojos. Cuando ya las paredes retorcían, entre gruñidos tiernos, sus espaldas -a punto de perderse los perfiles-, las columnas del sueño se alzaron luminosas y rebotaron entre las tinieblas. En la somb...
Entresueños
Rubén Darío
I La tigre de Bengala con su lustrosa piel manchada a trechos, está alegre y gentil, está de gala. Salta de los repechos de un ribazo, al tupido carrizal de un bambú; luego a la roca que se yergue a la entrada de su gruta. Allí lanza un rugido, se agita como loca y eriza de placer su piel hirsuta. La fiera ...
Estival
Rubén Izaguirre Fiallos
Veo una mujer a través del vidrio. Va abrigada y no hace frío. Intento besarla a través del vidrio, pero el vidrio, está frío.
La puerta de la oficina
Mario Benedetti
Bajé al mercado y traje tomates diarios aguaceros endivias y envidias gambas grupas y amenes harina monosílabos jerez instantáneas estornudos arroz alcachofas y gritos rarísimos silencios página en blanco aquí te dejo todo haz lo que quieras espabílate ...
Página en blanco
Victoriano Crémer
Sueño, luego existo. Pienso que sueño tan hondo y cierto que el sueño me despierta en mitad del pensamiento. Y me duele este soñar, pensando que es tan sin sueño, que los sueños se me rompen —espumas del pensamiento— en las arenas del mar en que soñando, navego. ¿Pero existo? ¿Dónde y cómo? Aquí, encerrado, me encu...
SUEÑO, PORQUE VIVO EN MÍ
Roxana Popelka
Los viernes por la tarde en la autopista de la Y griega siempre hay colapso. Y ahora han puesto neones que indican el número de muertos que hubo tal día como hoy hace un año. 53 MUERTOS EL 15 DE OCTUBRE DE 2003 –dice un luminoso-. Y me da por pensar, hoy que es viernes y que voy por la autopista de la Y griega, en muc...
Viajando por la autopista
Mario Benedetti
Alguien limpia la celda de la tortura que no quede la sangre ni la amargura alguien pone en los muros el nombre de ella ya no cabe en la noche ninguna estrella alguien limpia su rabia con un consejo y la deja brillante como un espejo alguien piensa hasta cuando alguien camina suenan lejos las risas una bocina y un g...
Alguien
Luis de Góngora
Oh tú, cualquiera que entras, peregrino, Si mudo admiras, admirado para En esta bien por sus cristales clara, Y clara más por su pincel divino, Tebaida celestial, sacro Aventino, Donde hoy te ofrece con grandeza rara El cardenal heroico de Guevara Freno al deseo, término al camino. Del yermo ves aquí los ciudadanos...
DE LAS PINTURAS Y RELICARIOS DE UNA GALERÍA
Santiago Montobbio
Si el hombre tuviera tiempo de sobras es posible que hiciera grandes cosas. Pero tras su espesa piel el tiempo alienta una sutil maraña de trampas y estrategias; tras su espesa piel o en su disperso puzzle ocasionalmente brinda adoquín de besos para que torpes como somos nos demos menos cuenta de que a través de ajedre...
Ese tácito rito que me he impuesto
Corina Bruni
¿Fue verdad o mentira? ¿Fue realidad o fue tan sólo un sueño? ¿Fue un sentimiento vago…, indefinible? ¿O fue un amor profundo? No sabría decirlo…, pero fue.
Fue
Lope de Vega
Vengada la hermosa Filis de los agravios de Fabio a verle viene al aldea enfermo de desengaños. A ruego de los pastores baja de su monte al prado, que como se ve querida da a entender que la forzaron. Eso mismo que desea, quiere que la estén rogando, que sube al gusto los precios amor conforme a los años. Huyóse F...
GUZMÁN EL BRAVO
Cristóbal de Castillejo
Garcilaso y Boscán, siendo llegados al lugar donde están los trovadores que en esta nuestra lengua y sus primores fueron en este siglo señalados, los unos a los otros alterados se miran, con mudanza de colores, temiéndose que fuesen corredores espías o enemigos desmandados; y juzgando primero por el traje, pareciér...
GARCILASO Y BOSCÁN
Mario Benedetti
Tengo una soledad tan concurrida tan llena de nostalgias y de rostros de vos de adioses hace tiempo y besos bienvenidos de primeras de cambio y de último vagón. Tengo una soledad tan concurrida que puedo organizarla como una procesión por colores tamaños y promesas por época por tacto y por sabor. Sin temblor de más m...
Rostro de vos
Oliverio Girondo
Más zafio tranco diario llagánima masturbio sino orate más seca sed de móviles carnívoros y mago rapto enlabio de alba albatros más sacra carne carmen de hipermelosas púberes vibrátiles de sexotumba góndola en las fauces del cauce fuera de fértil madre del diosemen aunque el postedio tienda sus cangrejales lechos ant...
MASPLEONASMO
Juan Liscano
A Reinaldo Pérez Só Inmóviles mujeres vegetales en torno al lecho mueven sus grandes abanicos. El niño mira el mapa del muro empapelado, cuenta una y otra vez las vigas hasta confundirse, hasta perderse y quedarse dormido entre las húmedas sábanas de su fiebre. Hojas flabeladas, laciniadas. Seis palmeras para el jue...
NIÑO
Juan Ramón Jiménez
Las nubes y los árboles se funden y el sol les trasparenta su honda paz. Tan grande es la armonía del abrazo, que la quiere gozar también el mar, el mar que está tan lejos, que se acerca, que ya se oye latir, que huele ya. El cerco universal se va apretando, y ya en toda la hora azul no hay más que la nube, que el á...
SU SITIO FIEL
Nicanor Parra
En Santiago de Chile Los días son interminablemente largos: Varias eternidades en un día. Nos desplazamos a lomo de luma Como los vendedores de cochayuyo: Se bosteza. Se vuelve a bostezar. Sin embargo l...
CRONOS
Mario Benedetti
(Seré curioso) En una exacta foto del diario señor ministro del imposible vi en pleno gozo y en plena euforia y en plena risa su rostro simple seré curioso señor ministro de qué se ríe de qué se ríe de su ventana se ve la playa pero se ignoran los cantegriles tienen sus hijos ojos de mando pero otros tienen mirada...
¿De qué se ríe?
José Luis Piquero
Yo aprendí en el hogar en que se funda la dicha más perfecta... Gabriel y Galán Aquí donde no tienen cabida los maricas y a cometer los propios errores se prefiere cometer los errores tranquilos de los padres, uno es merecedor de este legado: seguridad y pan, paz y severidad y algún consejo. Y, piénsalo, no es poc...
Defensa de la familia
Luis Cañizal de la Fuente
Acércate a la Locura de la España para que sepas lo que es en el mundo clamar por la pared a golpes de hueso ilíaco usado como llana hasta dejarla en puro pecado original, hacer vibrar por todo el valle de la vida los quijarazos de hueso afilado hasta el extremo de navaja barbera o cuerda de viola: para que sepas l...
DIFERENCIAS SOBRE LA FOLÍA
Pablo Neruda
MÁS tarde levantó la fatigada mano el monarca, y más arriba de las frentes de los bandidos, tocó los muros. Allí trazaron la línea colorada. Tres cámaras había que llenar de oro y de plata, hasta esa línea de su sangre. Rodó la rueda de oro, noche y noche. La rueda del mar...
La línea colorada
Juan Luis Panero
En Madrid, donde me dieron la noticia de tu muerte, en Sevilla, años después, en una extraña primavera, en Londres, repitiendo tantas veces el sonido de tu voz, el roce de tu mano. En New York, mirando caer la nieve —junto a aquel cuerpo que tanto quise—, y en México, bajo la lluvia, frente a la piedra rajada, que na...
LUIS CERNUDA