author
stringlengths
6
37
content
stringlengths
2
21.7k
title
stringlengths
1
87
Rafael de León
Hubiera podido ser hermoso como un jacinto con tus ojos y tu boca y tu piel color de trigo, pero con un corazón grande y loco como el mío. Hubiera podido ir, las tardes de los domingos, de mi mano y de la tuya, con su traje de marino, luciendo un ancla en el brazo y en la gorra un nombre antiguo. Hubiera salido a ti ...
ROMANCE DE AQUEL HIJO QUE NO TUVE CONTIGO
Pablo Neruda
Cien sonetos de amor No sólo por las tierras desiertas donde la piedra salina es como la única rosa, la flor por el mar enterrada, anduve, sino por la orilla de ríos que cortan la nieve. Las amargas alturas de las cordilleras conocen mis pasos. Enmarañada, silbante región de mi patria salvaje, lianas cuyo beso mo...
Cien sonetos de amor
San Juan de la Cruz
I En el principio morava el Verbo y en Dios vivía en quien su felicidad infinita posseýa. El mismo Verbo Dios era que el principio se dezía él morava en el principio y principio no tenía. Él era el mismo principio por eso dél carecía el Verbo se llama Hijo que del principio nacía. Ale siempre concevido y ...
ROMANCES SOBRE EL EVANGELIO
Ramón López Velarde
No he buscado poder ni metal, mas viví en una marcha nupcial... Me parece que por amar tanto voy bebiendo una copa de espanto. Claroscuro de noche y de día; corazón y cabeza y hombría, los tres nudos que tiene mi ser a la buena y la mala mujer. En mi pecho feliz no hubo cosa de cristal, terracota o madera, que abra...
EN MI PECHO FELIZ
Antonio Machado
Francisco a Pedro Salinas: Si el arte es fuego, será con sombras divinas, juego de manos de ciego.
Por el libro "Presagios"
Alfredo Lavergne
Cuando Dios desaparece contigo O cuando Dios se te aparece O cuando la tierra nos siente partir En estos países que se disputan La materia y no el espíritu. Cuando dejamos estas regiones del absurdo Siempre construidas En la arista de otro siglo de cosas Con su masa Con el hombre La existencia La soledad La vejez...
1994
Manuel Alcántara
Cuando yo me haya ido -qué triste que me vaya- de esta madera mía que me hagan una guitarra. Cuando termine la muerte, si dicen: "¡A levantarse!", a mí que no me despierten. Que por mucho que lo piense, yo no sé lo que me espera cuando termine la muerte. Que yo me conformo siempre, y una vez acostumbrado a mí que ...
DE MÍ, UNA GUITARRA
Luis Benítez
¡Oh! ¡Y luego estar con uno mismo! ¡Estos enmudecimientos! ¡Este andar a la deriva! Gottfried Benn Cuando la tomamos demasiado en serio, la poesía empieza a tomarnos en broma: Dónde es el papel, en qué otro cielo vuela este insecto porque yo lo escribo. Por qué cadencias la madurez de su ausencia se troca en lo que ...
El Hudson
Luis de Góngora
¡Oh, de alto valor, de virtud rara Sacro esplendor, en toda edad luciente, Cuya fama los términos de Oriente Ecos los hace de su trompa clara! Vuestro cayado pastoral, hoy vara, Dará flores, y vos gloriosamente, Del pellico a la púrpura ascendiente, Subiréis de la mitra a la tiara. No es voz de fabulosa deidad ésta...
A DON ANTONIO VENEGAS
Julio Herrera y Reissig
¡Frío, frío, frío! Pieles, nostalgias y dolores mudos. Flotan sobre el esplín de la campaña una jaqueca sudorosa y fría, y las ranas celebran en la umbría una función de ventriloquía extraña. La Neurastenia gris de la montaña piensa, por singular telepatía, con la adusta y claustral monomanía del convento senil de ...
JULIO
Pablo Neruda
VALPARAÍSO, qué disparate eres, qué loco, puerto loco, qué cabeza con cerros, desgreñada, no acabas de peinarte, nunca tuviste tiempo de vestirte, siempre te sorprendió la vida, te despertó la muerte, en camisa, en largos calzoncillos con flecos de colores, desnudo con un nombre tatuado en la barriga, y con sombrero, t...
Oda a Valparaíso
Tirso de Molina
Segadores, afuera, afuera, dejen llegar a la espigaderuela. Quién espiga se tornara y costara lo que costara porque en sus manos gozara los rosas que hacen su cara por agosto primavera. Segadores, afuera, afuera, dejen llegar a la espigaderuela. Si en las manos que bendigo fuera yo espiga de trigo, que me hiciera ...
Segadores, afuera, afuera
Ángel González
Debajo del poema —laborioso mecánico—, apretaba las tuercas a un epíteto. Luego engrasó un adverbio, dejó la rima a punto, afinó el ritmo y pintó de amarillo el artefacto. Al fin lo puso en marcha, y funcionaba. —No lo toques ya más, se dijo. ...
J.R.J.
Mario Benedetti
Oh marine oh boy una de tus dificultades consiste en que no sabes distinguir el ser del estar para ti todo es to be así que probemos a aclarar las cosas por ejemplo una mujer es buena cuando entona desafinadamente los salmos y cada dos años cambia el refrigerador y envía mensualmente su perro al analista y sólo enfren...
Ser y estar
Salvador Díaz Mirón
I La joven madre perdió a su hijo, se ha vuelto loca y está en su lecho. Eleva un brazo, descubre un pecho, suma las líneas de un enredijo. El dedo en alto y el ojo fijo, cuenta las curvas que ornan el techo y muestra un rubro pezón, derecho como en espasmo y ardor de rijo. En la vidriera, cortina rala, t...
CINTAS DE SOL
Pablo Neruda
VENTANA de los cerros! Valparaíso, estaño frío, roto en un grito y otro de piedras populares! Mira conmigo desde mi escondite el puerto gris tachonado de barcas, agua lunar apenas movediza, inmóviles depósitos del hierro. En otra hora lejana, poblado estuvo tu mar, Valparaíso, por los delgados barcos del orgullo,...
Ventana de los cerros! Valparaíso, estaño...
Gustavo Adolfo Bécquer
¿Quieres que de ese néctar delicioso no te amargue la hez? Pues aspírale, acércale a tus labios y déjale después. ¿Quieres que conservemos una dulce memoria de este amor? Pues amémonos hoy mucho, y mañana digámonos: ?¡Adiós!
Rima LVIII
Jorge Luis Borges
Nadie rebaje a lágrima o reproche esta declaración de la maestría de Dios, que con magnífica ironía me dio a la vez los libros y la noche. De esta ciudad de libros hizo dueños a unos ojos sin luz, que sólo pueden leer en las bibliotecas de los sueños los insensatos párrafos que ceden las albas a su afán. En va...
Poema de los dones
Luis de Góngora
Servía en Orán al Rey Un español con dos lanzas, Y con el alma y la vida A una gallarda africana, Tan noble como hermosa, Tan amante como amada, Con quien estaba una noche Cuando tocaron al arma. Trescientos Cenetes eran De este rebato la causa, Que los rayos de la luna Descubrieron sus adargas; Las adargas avisar...
Servía en Orán al Rey
Ramón López Velarde
¡Oh qué gratas las horas de los tiempos lejanos en que quiso la infancia regalarnos un cuento! Dormida por centurias en un bosque opulento, despertaste a la blanda caricia de mis manos. Y después, sin que fueran los barbudos enanos o las almas en pena a turbar el contento del señorial palacio, en dulce arrobamiento ...
COLOR DE CUENTO
cristianos
(Elvira Vila Massana)Los cielos cuentan la gloria Y la majestad de Dios, Haciendo de El memoria Aunque no se oiga su voz. El sol que tanta alegría Da a toda la humanidad, ¿No nos muestra cada día Su clemencia y su bondad? La Ley de Dios es perfecta, Que vuelve el alma hacia El, Y la cambia en pura y recta Aunque haya ...
A la Biblia (Elvira Vila Massana)
David Escobar Galindo
Como los dioses en su audaz vigilia, me asombro de estar vivo y de estar muerto. La palabra revienta en el silencio y el silencio se nutre de palabras. ¿Cuál es la diferencia entre estar vivo y estar muerto? —Los dioses son balanzas.
Como los dioses en su audaz vigilia
amistad
Gracias por todos los momentos que hemos compartido momentos llenos de sentimientos y pensamientos compartidos, sueños y anhelos, secretos, risas y lágrimas, y sobre todo, amistad. Cada preciado segundo quedará atesorado eternamente en mi corazón. Gracias por dedicarme tiempo tiempo para demostrar tu preocupación por ...
Muchas gracias por tu amistad
Ismael Enrique Arciniegas
Ya aspiro los aromas de su huerto; Las brisas gimen y las hojas tiemblan. Cuán bella ¡oh luna! a nuestra cita vienes... Sueña, alma mía... ¡sueña! Herido traigo el corazón... ¿Deliro? ¿Es el canto del ave que se queja? Es su voz... ¡y me llama! ¿Por qué tardas? Ven, mis brazos te esperan. ¿Son men...
EN SUEÑOS
Mario Benedetti
De vez en cuando hay que hacer una pausa contemplarse a sí mismo sin la fruición cotidiana examinar el pasado rubro por rubro etapa por etapa baldosa por baldosa y no llorarse las mentiras sino cantarse las verdades.
Pausa
Gustavo Adolfo Bécquer
Lo que el salvaje que con torpe mano hace de un tronco a su capricho un dios, y luego ante su obra se arrodilla, eso hicimos tú y yo. Dimos formas reales a un fantasma, de la mente ridícula invención, y hecho el ídolo ya, sacrificamos en su altar nuestro amor.
Rima L
Antonio Machado
El hada más hermosa ha sonreído al ver la lumbre de una estrella pálida, que en hilo suave, blanco y silencioso se enrosca al huso de su rubia hermana. Y vuelve a sonreír porque en su rueca el hilo de los campos se enmaraña. Tras la tenue cortina de la alcoba está el jardín envuelto en luz dorada. La cuna, cas...
Los sueños
Gustavo Adolfo Bécquer
Fatigada del baile, encendido el color, breve el aliento, apoyada en mi brazo, del salón se detuvo en un extremo. Entre la leve gasa que levantaba el palpitante seno, una flor se mecía en compasado y dulce movimiento. Como en cuna de nácar que empuja el mar y que acaricia el céfiro, tal vez allí dormía al s...
Rima XVIII
Mario Benedetti
Por la memoria vagamos descalzos seguimos el garabato de la lluvia hasta la tristeza que es el hogar destino la tristeza almacena los desastres del alma o sea lo mejorcito de nosotros mismos digamos esperanzas sacrificios amores. A la tristeza no hay quien la despoje es transparente como un rayo de luna fiel a determi...
Triste nº1
Nicolás Guillén
POINTRE-À-PITRE Los negros, trabajando junto al vapor. Los árabes, vendiendo, los franceses, paseando y descansando, y el sol, ardiendo. En el puerto se acuesta el mar. El aire tuesta las palmeras... Yo grito: ¡Guadalupe!, pero nadie contesta. Parte el vapor, arando las aguas impasibles con espumoso estruendo. Al...
GUADALUPE W.I.
Pablo Neruda
SI pudiera llorar de miedo en una casa sola, si pudiera sacarme los ojos y comérmelos, lo haría por tu voz de naranjo enlutado y por tu poesía que sale dando gritos. Porque por ti pintan de azul los hospitales y crecen las escuelas y los barrios marítimos, y se pueblan de plumas los ángeles heridos, y se cubren de esc...
Oda a Federico García Lorca
Vicente Aleixandre
No te olvides, temprana, de los besos un día. De los besos alados que a tu boca llegaron. Un instante pusieron su plumaje encendido sobre el puro dibujo que se rinde entreabierto. Te rozaron los dientes. Tú sentiste su bulto, En tu boca latiendo su celeste plumaje. Ah, redondo tu labio palpitaba de dicha. ¿Quién no...
LOS BESOS
José Ángel Valente
No detenerse. Y cuando ya parezca que has naufragado para siempre en los ciegos meandros de la luz, beber aún en la desposesión oscura, en donde sólo nace el sol radiante de la noche. Pues también está escrito que el que sube hacia ese sol no puede detenerse y va de comienzo en comienzo por comienzos que no tienen fi...
ANTECOMIENZO
Jaime Sabines
Codiciada, prohibida, cercana estás, a un paso, hechicera. Te ofreces con los ojos al que pasa, al que te mira, madura, derramante, al que pide tu cuerpo como una tumba. Joven maligna, virgen, encendida, cerrada, te estoy viendo y amando, tu sangre alborotada, tu cabeza girando y ascendiendo, tu cuerpo horizontal sobr...
Codiciada, prohibida...
Delfina Acosta
Aunque sopló tus párpados la muerte el aire de tus odas sigue puro, por eso te converso en esta tarde Neruda, hermano, y traigo en mi saludo la letra titilante de la brisa, la hiedra vigorosa de los muros, las siete vanidades del zafiro, y las pestañas de mi amor desnudo. La paja de las cosas más sencillas subió por tu...
Aunque sopló tus párpados...
Juan Ramón Jiménez
¿Qué me copiaste en ti, que cuando falta en mí la imagen de la cima, corro a mirarme en ti?
AGUA MUJER
José Lezama Lima
En el chisporreo del remolino el guerrero japonés pregunta por su silencio, le responden, en el descenso a los infiernos, los huesos orinados con sangre de la furiosa divinidad mexicana. El mazapán con las franjas del presagio se iguala con la placenta de la vaca sagrada. El pabellón de la vacuidad oprime una brisa a...
OCTAVIO PAZ
Ramón López Velarde
El viejo pozo de mi vieja casa sobre cuyo brocal mi infancia tantas veces se clavaba de codos, buscando el vaticinio de la tortuga, o bien el iris de los peces, es un compendio de ilusión y de históricas pequeñeces. Ni tortuga, ni pez; sólo el venero que mantiene su estrofa concéntrica en el agua y que dio fe del ós...
EL VIEJO POZO
Gustavo Adolfo Bécquer
Si al mecer las azules campanillas de tu balcón, crees que suspirando pasa el viento murmurador, sabe que, oculto entre las verdes hojas, suspiro yo. Si al resonar confuso a tus espaldas vago rumor, crees que por tu nombre te ha llamado lejana voz, sabe que, entre las sombras que te cercan, te llamo yo. Si...
Rima XVI
Alfredo Lavergne
Un pasajero de este viaje Me solicita Una hoja. Quiere hacer No respondo. Se entierra en el asiento... Recoge sus pies Y queda en su lugar. No me inquieta no contestar Cuando es ficción Cuando no hay evolución Y no siento nada cuando recreo a un desconocido.
Inspiración
Ramón López Velarde
Ya no puedo dudar... Diste muerte a mi cándida niñez, toda olorosa a sacristía, y también diste muerte al liviano chacal de mi cartuja. Que sea para bien... Ya no puedo dudar... Consumaste el prodigio de, sin hacerme daño, sustituir mi agua clara con un licor de uvas... Y yo bebo el licor que tu mano me depara. Me ...
QUE SEA PARA BIEN
Rubén Darío
Buey que vi en mi niñez echando vaho un día bajo el nicaragüense sol de encendidos oros, en la hacienda fecunda, plena de la armonía del trópico; paloma de los bosques sonoros del viento, de las hachas, de pájaros y toros salvajes, yo os saludo, pues sois la vida mía. Pesado buey, tú evocas la dulce madrugada q...
XL Allá lejos
amistad
Vuestro amigo, es la respuesta a vuestras necesidades. Es vuestro campo, que sembrais con amor, y cosechais con gratitud. Y es vuestra mesa, y el fuego de vuestro hogar. Porque acudís a él para saciar vuestra hambre. y lo buscais en procura de paz. Cuando vuestro amigo revela sus pensamientos, no temeis el " no " en v...
Amistad
Federico García Lorca
La hoguera pone al campo de la tarde, unas astas de ciervo enfurecido. Todo el valle se tiende. Por sus lomos, caracolea el vientecillo. El aire cristaliza bajo el humo. ?Ojo de gato triste y amarillo?. Yo en mis ojos, paseo por las ramas. Las ramas se pasean por el río. Llegan mis cosas esenciales. Son estri...
De otro modo
Garcilaso de la Vega
Estoy continuo en lágrimas bañado, rompiendo el aire siempre con sospiros; y más me duele el no osar deciros que he llegado por vos a tal estado; que viéndome do estoy, y lo que he andado por el camino estrecho de seguiros, si me quiero tornar para huiros, desmayo, viendo atrás lo que he dejado; y si quiero subir a...
SONETO XXXVIII
Luis Benítez
Si no tienes nada que decir cállate deja que hable Ezra Pound desde las sombras el espléndido anciano desde la fina línea de agua el magnífico anciano te muestra los genuinos billetes de su fortuna y todos brillan legítimos peces de un río infinito que sí ése nunca se detiene. Si no tienes nada que decir cállate los al...
Deja que hable Ezra Pound
Claribel Alegría
Cuando el amor se aja se marchita se te vuelve amarillo no hay remedio sólo te queda la sonrisa. Cuando te sientes sola entre sus brazos y tu piel es frontera y no te brota el llanto sólo te queda la sonrisa. Cuando te sientes sola entre sus brazos y tu piel es frontera y no te brota el llanto sólo te queda la sonris...
EL MURO DE LAS SONRISAS
César Vallejo
Al fin de la batalla, y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!» Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. Se le acercaron dos y repitiéronle: «¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!» Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos m...
Masa
Gustavo Adolfo Bécquer
Si de nuestros agravios en un libro se escribiese la historia, y se borrase en nuestras almas cuanto se borrase en sus hojas. ¡Te quiero tanto aún! ¡Dejó en mi pecho tu amor huellas tan hondas, que sólo con que tú borrases una, las borraba yo todas!
Rima XXXVI
Luis de Góngora
¡Oh excelso muro, oh torres coronadas De honor, de majestad, de gallardía! ¡Oh gran río, gran rey de Andalucía, De arenas nobles, ya que no doradas! ¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas, Que privilegia el cielo y dora el día! ¡Oh siempre glorïosa patria mía, Tanto por plumas cuanto por espadas! Si entre aquellas...
A CÓRDOBA
Luis de Góngora
Árbol de cuyos ramos fortunados Las nobles moras son quinas reales, Teñidas en la sangre de leales Capitanes, no amantes desdichados; En los campos del Tajo más dorados Y que más privilegian sus cristales, A par de las sublimes palmas sales, Y más que los laureles levantados. Gusano, de tus hojas me alimentes, Paja...
A DON CRISTÓBAL DE MORA
Víctor Botas
Un día me verás, en la distancia de los años ya idos, como siempre sentado en mi escritorio o dedicado a comentarte cosas. A mi lado también te verás tú, perenne niña de avizorados ojos sonrientes. Pero no seré yo, ni tu mirada tendrá el calor de antaño: serás vieja y, en torno a ti, otros niños de insondables miradas ...
A Paula
Gloria Fuertes
Aunque no nos muriéramos al morirnos, le va bien a ese trance la palabra: Muerte. Muerte es que no nos miren los que amamos, muerte es quedarse solo, mudo y quieto y no poder gritar que sigues vivo.
AUNQUE NOS MURIÉRAMOS AL MORIRNOS
Mariano Brull
Su cuerpo resonaba en el espejo vertebrado en imágenes distantes: uno y múltiple, espeso, de reflejo reverso ahora de inmediato antes. Entraba de anterior huida al dejo de sí mismo, en retornos palpitantes, retenido, disperso, al entrecejo de dos voces, dos ojos, dos instantes. Toda su asencia estaba —en su presenc...
DESNUDO
Juan Ramón Jiménez
¿Te cojí? Yo no sé si te cojí, pluma suavísima, o si cojí tu sombra.
GRÁCIL
Francisco de la Torre
Doliente cierva, que el herido lado de ponzoñosa y cruda yerba lleno, buscas el agua de la fuente pura, con el cansado aliento que en el seno bello de la corriente sangre hinchado, débil y decaída tu hermosura; ¡ay!, que la mano dura que tu nevado pecho ha puesto en tal estrecho, gozosa va con tu desdicha cuando cier...
LA CIERVA
Luis Cernuda
Aquella noche el mar no tuvo sueño. Cansado de contar, siempre contar a tantas olas, quiso vivir hacia lo lejos, donde supiera alguien de su color amargo. Con una voz insomne decía cosas vagas, barcos entrelazados dulcemente en un fondo de noche, o cuerpos siempre pálidos, con su traje de olvido viajando hacia nada....
No intentemos el amor nunca
Alfredo Lavergne
De nuevo escucho que cantan Y veo venir de los cerros los bailarines. Ya nos asombrarán... El frenético carnaval de golpes Los autoritarios estilistas de futuras culturas Los misioneros que planifican una estatua al mestizaje. Ya nos buscarán Ya no será lo mismo E intentaremos alejarnos De Valparaíso De Vancouver ...
Madre a sí misma
Paz Díez Taboada
Si nombras este fuego, el límite es el margen, pero no se han quemado las hojas ni la pluma. Si nombras este llanto, no se moja la mesa ni se esfuma la tinta en lágrimas de luto. Pero si no clamaras al cielo, a grito abierto, un azote continuo de varillas metálicas arañará tu piel, sembrando arrugas. Si no dices a...
Alerta
Luciano Castañón
Dicen: La Barquera, y ya se sabe, es la solana del ocio; marineros a la espera, conjeturas, casi nada, calafates que entretienen a jubilados caducos con la boina comiendo su mirada porque el neto sol de Junio resbala más allá. La Barquera: barcas sobre las losas, agua próxima y menestrales de la ciudad. Allí están —cot...
La barquera
Fray Luis de León
Las selvas conmoviera, las fieras alimañas, como Orfeo, si ya mi canto fuera igual a mi deseo, cantando el nombre santo Zebedeo; y fueran sus hazañas por mí con voz eterna celebradas, por quien son las Españas del yugo desatadas del bárbaro furor, y libertadas; y aquella Nao dichosa, del cielo esclarecer merecedora...
ODA XX - A SANTIAGO
Teresa Domingo Català
Acalla ya la voz de los traidores, que nunca más musiten en tu seno grandes palabras con que armar la historia. Redúcelos a polvo, a destino, a ceniza intangible y dislocada, a sombra entre tinieblas permanentes. Tuya es la poderosa senda inmóvil que se ancla en la verdad más primigenia, desnuda de motivos y arrebato...
Verdad
Luis de Góngora
De la Merced, Señores, despedido, Pues lo ha querido así la suerte mía, De mis deudos iré a la Compañía, No poco de mis deudas oprimido. Si haber sido del Carmen culpa ha sido, Sobra el que se me dio hábito un día: Huélgome que es templada Andalucía, Ya que vuelvo descalzo al patrio nido. Mínimo, pues, si capellán ...
DETERMINADO A DEJAR SUS PRETENSIONES
Juan de Mena
III Tú, Calïope, me sey favorable, dándome alas de don virtuoso, y por que discurra por donde non oso, conbida mi lengua con algo que fable. Levante la Fama su boz inefable, por que los fechos que son al presente vayan de gente sabidos en gente; olvido non prive lo que es memorable.
INVOCACIÓN
Pablo Neruda
ARAUCANÍA, ramo de robles torrenciales, oh Patria despiadada, amada oscura, solitaria en tu reino lluvioso: eras sólo gargantas minerales, manos de frío, puños acostumbrados a cortar peñascos: eras, Patria, la paz de la dureza y tus hombres eran rumor, áspera aparición, viento bravío. No tuvieron mis padres arauca...
Se unen la tierra y el hombre
Pablo Neruda
AMIGA, no te mueras. Óyeme estas palabras que me salen ardiendo, y que nadie diría si yo no las dijera. Amiga, no te mueras. Yo soy el que te espera en la estrellada noche. El que bajo el sangriento sol poniente te espera. Miro caer los frutos en la tierra sombría. Miro bailar las gotas del rocío en las hierbas. En...
Amiga, no te mueras...
Mario Meléndez
No estoy, no soy, no pertenezco vago de lado a lado como un gran gusano negro Mi corazón tiene sus propios piojos mi historia es un collage de perros viejos que no ladran por temor a desaparecer Mi infancia me persigue con un cuchillo me persigue con un palo sin golpearme me persigue con retratos y con flores que se pe...
Confesiones
José Asunción Silva
Anoche, estando solo y ya medio dormido, mis sueños de otras épocas se me han aparecido. Los sueños de esperanzas, de glorias, de alegrías y de felicidades que nunca han sido mías, se fueron acercando en lentas procesiones y de la alcoba oscura poblaron los rincones hubo un silencio grave en todo el aposento y en ...
MIDNIGHT DREAMS
Félix María de Samaniego
A una Culebra que, de frío yerta, en el suelo yacía medio muerta un labrador cogió; mas fue tan bueno, que incautamente la abrigó en su seno. Apenas revivió, cuando la ingrata a su gran bienhechor traidora mata.
EL HOMBRE Y LA CULEBRA
Juan Luis Panero
Avanzan solos gris andrajo de nubes gris pesadilla bronce herido llamaradas grises terco pedernal de fantasmas tierra terracota mineral insomnes avanzan furor helado bronce herrumbre ira petrificada cuerpos sombras sombras cuerpos ballet de muerte astillas de sueños avanzan solitarios remotos ciegos árboles andando a...
ALBERTO GIACOMETTI
Mario Benedetti
No puede ser. Esta ciudad es de mentira. No puede ser que las palmeras se doblen a acariciar la crin de los caballos y los ojos de las putas sean tiernos como los de una Venus de Lucas Cranach no puede ser que el viento levante las polleras y que todas las piernas sean lindas y que los consejales vayan en bicicleta del...
Esta ciudad es de mentira
Salvador García Ramírez
Estimado Hóspede: Temos ao seu dispor mesas antigas, cuadros brumosos de pasado idílico, alfombras de anudado sopor tras los visillos, calmas imprevistas y para cada ofuscación una vidriera, o algún pavo real entre los ficus. Temos também pontes que vuelan sobre el faro estremecido de las cúpulas, miradores al Tejo, ...
Jau, 54
Infantiles
La oveja bala, (a base de balidos las ovejas se comunica con sus vecinos). La oveja es torpe, sólo se sabe una letra la be. Me dice: -Be, Be, Be.
La oveja
Nicomedes Santa Cruz
Para coger un pan sobre el morrillo Dando pecho y axila a los pitones, Juan, anónimo Juan, Juan Torerillo No recibiste clásicas lecciones. Para llevar a casa veinte duros Entre la chifla de inhumano coro Bebiste golpes, aspiraste apuros Y al aire al suelo al aire y siempre al toro. Del miedo, que es ingénito en el ...
A LA MUERTE DE DON JUAN BELMONTE
Carlos Edmundo de Ory
Verdad que la mujer tiene siempre deseos ¡Oh rito infranqueable la mujer tiene brazos! Con frecuencia la miro deseando comprenderla cuando zumba el ataúd diurno del amor. La corriente de sed se aplaca en sus dos pechos La mujer con su costra de silencio se embarca en una triste y lenta marejada de olvido La noche es ...
SERENATA
Gertrudis Gómez de Avellaneda
Suspende, mi caro amigo, tus pasos por un instante: no está la ermita distante, y apenas las cinco son. Ven a admirar —bajo el toldo de aquellos verdes ramajes— los pintorescos paisajes de esta encantada región. Mira a tus pies ese río, cuyas herbosas orillas millones de florecillas cubren, difundiendo olor; y desde...
PAISAJE GUIPUZCOANO
Alfredo Lavergne
Valparaíso espera Amarrado a la ilusión de la lluvia Y a la greda que lavará su contaminación. Si una vez más aprendí En Sololá En Misiones En Cienfuegos En La Paz Fue luchando contra mi memoria. Si no te leo en Montreal es porque duele Si te leo es porque te sospecho de desafecto Es porque ya demasiadas veces he...
Barro primordial
Nicolás Guillén
Esta mujer angélica de ojos septentrionales, que vive atenta al ritmo de su sangre europea, ignora que lo hondo de ese ritmo golpea un negro al parche duro de roncos atabales. Bajo la línea escueta de su nariz aguda, la boca, en fino trazo, traza una raya breve, y no hay cuervo que manche la solitaria nieve de su ca...
EL ABUELO
Juan Ramón Jiménez
¿Mar desde el huerto, huerto desde el mar? ¿Ir con el que pasa cantando, oírlo desde lejos cantar?
EL NOSTÁLGICO DOBLE
Juan Ramón Mansilla
Un sueño: cargas cajas en un coche. Otro más: peldaños que nos alejan y aproximan. Un tercero: en algún lugar me abrazas mientras dices “tranquilo, tranquilo”. ¿Cuál de los tres inicia la secuencia? Busco interpretarlos. Nada. Nada. Tengo treinta y nueve años, muchas dudas y no es lo mismo ir al adiós o al encuentro. N...
No es lo mismo
Luis de Góngora
¿Son de Tolú, o son de Puertorrico, Ilustre y hermosísima María, O son de las montañas de Bujía La fiera mona y el disforme mico? Gracioso está el balcón, yo os certifico; Desnudadle de hoy más de celosía. Goce Cuenca una y otra monería, Den a unos de cola, a otros de hocico. Un papagayo os dejaré, señora (Pues ya ...
¿Son de Tolú, o son de Puertorrico
Nicomedes Santa Cruz
Talara, no digas “yes”, Mira al mundo cara a cara; soporta tu desnudez ... y no digas “yes”, Talara. Mi raza, al igual que tú tiene sus zonas ajenas: tú por petróleo en tus venas, yo por ser como Esaú. A veces no es el Perú lo que está bajo tus pies. Yo a veces cojo la mies para que otro se la coma. Si sólo es nues...
TALARA
Manuel Machado
Es noche. La inmensa palabra es silencio... Hay entre los árboles un grave misterio... El sonido duerme, el color se ha muerto. La fuente está loca, y mudo está el eco. ¿Te acuerdas?... En vano quisimos saberlo... ¡Qué raro! ¡Qué oscuro! ¡Aún crispa mis nervios, pasando ahora mismo tan sólo el recuerdo, como si roza...
EL JARDÍN NEGRO
cristianos
(Zaida C. de Ramón)Señor, ¡qué bueno es amarte! Oh, ¡qué bueno es serte fiel! ¡Qué bueno es en todo tiempo una alabanza tener! Quiero alabarte, adorarte en espíritu y verdad y así poder compartir tu amor con la humanidad. Es necesario entregarse sin reservas, mi Señor para poder conocer ese verdadero Amor. Aquel...
El verdadero amor (Zaida C. de Ramón)
Vicente Gerbasi
Venimos de la noche y hacia la noche vamos. Atrás queda la tierra envuelta en sus vapores, donde vive el almendro, el niño y el leopardo. Atrás quedan los días, con lagos, nieves, renos, con volcanes adustos, con selvas hechizadas donde moran las sombras azules del espanto. Atrás quedan las tumbas al pie de los cipre...
CANTO I
Dionisio Ridruejo
Como la nieve fluye y va sonora de haber sido silencio, así mi olvido de las cumbres del ser en que ha dormido baja al tiempo natal y fluye ahora. Ya es celeste el hollín en la herrería y el chirriar de la rueda con estopa del cordelero y riza la garlopa una miel inmortal de todavía. Vuelve la yunta de ganar el val...
EL BURGO DE OSMA
Rafael Pombo
Mirringa Mirronga, la gata candonga va a dar un convite jugando escondite, y quiere que todos los gatos y gatas no almuercen ratones ni cenen con ratas. "A ver mis anteojos, y pluma y tintero, y vamos poniendo las cartas primero. Que vengan las Fuñas y las Fanfarriñas, y Ñoño y Marroño y Tompo y sus niñas. "Ahora veamo...
Mirringa Mirronga
Claribel Alegría
Todos lo que amo están en ti y tú en todo lo que amo.
AMOR
Pedro Miguel Lamet
Hay una luz en el claustro. Es un aliento del sol en las rendijas del ánimo. La sombra se alarga hundida en los arcos ojivales, dejando el alma colgante de la tarde lacerada, roja y malva en los cristales. Vago con Dios a mi espalda.
PASEO
Ángel González
Milagro de la luz: la sombra nace, choca en silencio contra las montañas, se desploma sin peso sobre el suelo desevelando a las hierbas delicadas. Los eucaliptos dejan en la tierra la temblorosa piel de su alargada silueta, en la que vuelan fríos pájaros que no cantan. Una sombra más leve y más sencilla, que nace de ...
MILAGRO DE LA LUZ
Gil Vicente
Cuando la virgen bendita lo parió, todo el mundo lo sintió. Los coros angelicales todos cantan nueva gloria; los tres reyes, la vitoria de las almas humanales. En las tierras principales se sonó cuando nuestro Dios nasció.
VILLANCICO
Antonio Plaza Llamas
Tú despertaste el alma descreída Del pobre que tranquilo y sin ventura, en el Gólgota horrible de la vida agotaba su cáliz de amargura. Indiferente a mi fatal castigo me acercaba a la puerta de la parca Más infeliz que el último mendigo, más orgulloso que el primer monarca. Pero te amé; que a tu capricho plugo ennegr...
HOJAS SECAS
Ángel García Aller
Sigue en pie la ciudad. Sólo pudiera decirte que las piedras endurecen el silencio más hondo y sin embargo hay árboles aún cerca de casa, un estruendo vegetal cuando los niños corren a la escuela y se disputan el dominio primero de las cosas. Es cierto que no estás y que llegabas como ...
Carta a Esteban Carro, amigo, en esta ausencia
José Ángel Buesa
Mon ame a son secret... ARVERS Pasarás por mi vida sin saber que pasaste. Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar, fingiré una sonrisa como un dulce contraste del dolor de quererte... y jamás lo sabrás. Soñaré con el nácar virginal de tu frente, soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar, soñaré con tus labios d...
POEMA DEL RENUNCIAMIENTO
Amado Nervo
«Ya no hay un dolor humano que no sea mi dolor; ya ningunos ojos lloran, ya ningún alma se angustia sin que yo me angustie y llore; ya mi corazón es lámpara fiel de todas las vigilias, ¡oh Cristo! »En vano busco en los hondos escondrijos de mi ser para encontrar algún odio: nadie puede herirme ya sino de piedad...
¡Oh Cristo!
cristianos
(Zaida C. de Ramón)Nunca olvidaré aquel día cuando a mi vida llegaste en tinieblas yo me hallaba, mas Tú mi senda alumbraste. Entre multitud de gente vagaba sin esperanza como un barco a la deriva naufragando, iba mi alma. A inquirir comencé un día ¿qué pasaba? no sabía entre temores y dudas, existía mas no viv...
Encuentro con Jesús (Zaida C. de Ramón)
Ramón López Velarde
Lluvia eterna ¡cómo azotas el cristal de mi ventana! si parece que tus gotas son el llanto de una pena sobrehumana!
FRAGMENTO
Gonzalo Rojas
Ya no se dice oh rosa, ni apenas rosa sino con vergüenza; ¿con vergüenza a qué? ¿a exagerar unos pétalos, la hermosura de unos pétalos? Serpiente se dice en todas las lenguas, eso es lo que se dice, serpiente para traducir mariposa porque también la frágil está proscrita del paraíso. Computador se dice con soltura e...
ADIÓS A HÖLDERIN
José Albi
¿Oyes el mar? Eternamente estaremos escuchándolo. Lo llevaremos dentro como la sangre, como la paz como te llevo a ti misma. Todo, todo irá acabando: la tristeza, la vida, la soledad tan grande en que me has dejado. Sólo el mar, amor mío, el mar sigue existiendo. Me asomo: lo contemplo desde esta tarde lenta, desde e...
DEFINITIVA SOLEDAD
Luis Benítez
Juan Arturo Nicolás Rimbaud: ¿junto a qué sagrado terror por lo entrevisto, navegó por tu alma la certeza atroz de perder para siempre la visión, al abandonar la Ciencia? Ya no hubo tiempo, ni otra oportunidad de contemplar aturdido el incendio de las estrellas, para traducirlo al hombre ya no hubo tiempo.
Epitafios