author
stringlengths
4
32
country
stringlengths
4
20
years
stringlengths
4
24
title
stringlengths
2
204
category
stringclasses
13 values
content
stringlengths
9
369k
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
El mundo del niño
Cuento
La embarcación del botero Madhu está atracada en el muelle de Rangún. Guarda una inútil carga de yute y desde hace muchísimo tiempo permanece allí, ociosa. Si Madhu me prestara su barco, yo lo equiparía con cien remeros e izaría cinco, seis o incluso siete velas. Nunca lo llevaría a los estúpidos mercados. Navegaría lo...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
El niño ángel
Cuento
Imagínate, madre, que vas a quedarte en casa y que yo viajaré por países desconocidos. Mi barco me espera en el puerto, ya cargado y completamente aparejado. Y ahora piénsalo bien, madrecita, antes de decirme qué quieres que te traiga cuando vuelva. ¿Quieres un enorme montón de oro, madre? Allí, en las orillas de los r...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
El oficio de autor
Cuento
¡Ah, si yo pudiera entrar hasta el mismo centro del mundo de mi niño para elegir allí un placentero refugio! Sé que ese mundo tiene estrellas que le hablan, y un cielo que desciende hasta su rostro y lo divierte con sus arcoiris y sus fantásticas nubes. Esos que parecen ser mudos e incapaces de un solo movimiento, se d...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
El país de las hadas
Cuento
Gritan y luchan, vacilan y se desesperan, y nunca acaban sus querellas. Que tu vida, hijo mío, aparezca en medio de ellos como la llama de una luz intensa y pura, y maravillándoles, les haga callar. Son crueles, codiciosos y envidiosos, y sus palabras son traidores puñales que piden sangre. Ponte en medio de esos coraz...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
El principio
Cuento
Me dices que papá escribe muchos libros, pero no entiendo nada de lo que escribe. Se pasó toda la noche leyendo para ti, ¿pero has podido descubrir realmente el significado de todo aquello? ¡Tú sí, madre; tú sí que sabes contar bonitas historias! No entiendo por qué papá no puede escribir cuentos como los tuyos. ¿Es qu...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
El regalo
Cuento
Si alguien descubriera dónde está el palacio de mi rey, el palacio se desvanecería en el aire. Sus muros son de plata y su techo de oro resplandeciente. La reina vive en un edificio de siete patios y ostenta una joya que ha costado siete reinos. Pero escúchame, madre, voy a decirte al oído dónde está el palacio de mi ...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
El último trato
Cuento
-¿De donde venía yo cuando me encontraste? -preguntó el niño a su madre. Ella, llorando y riendo, le respondió apretándolo contra su pecho: -Estabas escondido en mi corazón, como un anhelo, amor mío: estabas en las muñecas de los juegos de mi infancia, y cuando, cada mañana, formaba yo la imagen de mi Dios con barro, ...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
Juguetes
Cuento
Quiero hacerte un regalo, hijo mío, pues la vida nos arrastra a la deriva. El destino nos separará, y nuestro amor será olvidado. Ya sé que sería demasiada ingenuidad creer que puedo comprar tu corazón con mis regalos. Tu vida es aún joven, tu camino largo. Bebes de un sorbo la ternura que te ofrecemos, luego te vuelve...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
La escuela de las flores
Cuento
-¡Estoy por alquilar, contrátenme! -gritaba yo una mañana andando por la carretera. El rey pasó en su carroza, la espada en la mano. Me cogió de la mano y me dijo: -Te tomo a mi servicio; a cambio, tendrás parte de mi poder. Pero yo no sabía qué hacer de su poder y le dejé partir en su carroza. En el ardiente mediodía ...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
La flor de champa
Cuento
¡Qué feliz eres, niño, sentado en el polvo, divirtiéndote toda la mañana con una ramita rota! Yo sonrío al verte jugar con ese trocito de madera. Yo estoy ocupado haciendo cuentas, y me paso horas y horas sumando cifras. Tal vez me miras con el rabillo del ojo y piensas: “¡Qué necedad perder la tarde con un juego como ...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
La higuera
Cuento
Cuando el cielo tempestuoso ruge sordamente y caen los chubascos de junio, el húmedo viento del este camina a través de los brezales para tocar la cornamusa entre los bambúes. Entonces, innumerables flores se abren de súbito; nadie sabe de dónde han salido, y se las ve bailar locamente sobre la hierba. Madre, estoy seg...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
La ladrona del sueño
Cuento
Si por divertirme me convirtiera en una flor de champa… Si creciera allí arriba, en una rama de este árbol, y sacudido por el viento sintiera deseos de reír y bailara entre las hojas tiernas ¿me reconocerías, madrecita? Me llamarías: -Niño, ¿dónde estás? Y yo reiría en silencio sin moverme. Entreabriría mis pétalos y t...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
La llamada
Cuento
Higuera que te yergues como un gigante desmelenado junto al estanque, ¿te olvidaste del niño, como olvidaste los pájaros que anidaban en tus ramas y ya se fueron? ¿No te acuerdas de él, de cuando se sentaba a la ventana y admiraba tus retorcidas raíces que se hundían en el suelo? Las mujeres vienen a llenar sus cántaro...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
La otra orilla
Cuento
¿Quién ha robado el sueño de los ojos del niño? Yo lo descubriré. La madre había ido al pueblo vecino a buscar agua, con el cántaro abrazado a la cintura. Era mediodía. Los niños habían interrumpido sus juegos, y los patos, en la charca, habían callado. El pastorcillo dormía a la sombra de la higuera. La grulla, grave ...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
La patria del proscrito
Cuento
La noche era oscura y todos dormían, cuando ella se fue. También ahora la noche es oscura, y la llamo: ‘Vuelve, tesoro mío, el mundo está dormido; si vienes un momento, mientras las estrellas se miran largamente, nadie se dará cuenta’. Los árboles reverdecían y la primavera era joven, cuando ella se fue. Ahora todo ha ...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
Las razones del niño
Cuento
¡Ah, cómo me gustaría ir allá, a la otra orilla del río, donde hay la fila de barcas amarradas a las estacas de bambú! Allí los campesinos cruzan el río en sus barcas, y van a trabajar en lejanos campos con el pequeño arado al hombro. Allí los pastores hacen pasar a nado a sus rebaños mugientes, para conducirlos a los ...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
Los barcos de papel
Cuento
Madre, la luz palidece en el cielo gris. ¿Qué hora es? Ya me cansa el juego y vengo a tu lado. Es sábado, nuestro día de fiesta. Deja tu trabajo, madre, ven a sentarte a la ventana y dime dónde está el desierto de Tepantar de que habla el cuento. La sombra de la lluvia ha cubierto el cielo de punta a punta. El feroz re...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
Los primeros jazmines
Cuento
Si quisiera, el niño podría volar ahora mismo al cielo. Pero tiene sus razones para no dejarnos. Toda su felicidad consiste en descansar su cabeza en el seno de su madre; por nada del mundo dejaría de verla. La sabiduría del niño se expresa en sutiles palabras. ¡Qué pocos son los que pueden comprender su sentido! Si no...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
Mala fama
Cuento
Todos los días echo mis barcos de papel al río, donde flotan y, uno tras otro, son arrastrados por la corriente. En ellos he escrito, con grandes letras negras, mi nombre y el nombre de mi pueblo. Confío en que alguien los encontrará, en un país lejano, y así sabrá quién soy. Cargo mis barquitos con flores de shiuli co...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
Mediodía
Cuento
¡Ah, estos jazmines! ¡Estos blancos jazmines! Recuerdo aún el primer día en que cubrí mis brazos con estos jazmines, con estos blancos jazmines. He amado la luz del sol, el cielo y la verde tierra. He oído el cristalino murmullo del río en la oscuridad de medianoche. En el recodo de un camino, el crepúsculo otoñal ha v...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
Mi canción
Cuento
¿Por qué lloras, hijo mío? ¡Qué malos son, pues siempre te regañan sin motivo! Mientras escribías, te has manchado de tinta la cara y las manos; ¿por esto te han llamado sucio? ¡Cómo se atreven! ¿Se les ocurrirá decir que la luna nueva es sucia porque tiene la cara negra de tinta? Te acusan por cualquier tontería, hijo...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
Nubes y olas
Cuento
Mamá, me gustaría muchísimo dejar mis lecciones. No me he separado de mi libro en toda la mañana. Dices que sólo son las doce. Bueno, aunque efectivamente no sea más tarde, ¿no podemos suponer que, aun siendo mediodía, ha empezado ya la tarde? A mí me es muy fácil imaginar que el sol ha llegado ya al otro extremo del a...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
Si yo fuera
Cuento
Como los brazos conmovidos del amor, hijo mío, la música de mi canción te envolverá. Mi canto besará tu frente como una bendición. Cuando estés solo, vendrá a tu lado y, dulcemente, repetirá su música en tu oído. Cuando estés entre la multitud, te mantendrá aislado en tu soledad. Mi canción será una luz en tus pupilas ...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
Superioridad
Cuento
Madre, los que viven allá arriba, en las nubes, me llaman: -Nosotros jugamos desde que despertamos hasta el anochecer -dicen-. Jugamos con el alba de oro y con la luna de plata. Yo les pregunto: -Pero ¿cómo subiré hasta ustedes? Y me contestan: -Ven hasta el borde de la tierra, levanta entonces las manos al cielo y te ...
Tagore, Rabindranath
India
1861-1941
Vocación
Cuento
Si yo fuera un perrito, y no tu hijo, madre mía, y si quisiera comer en tu plato, ¿me dirías ‘no’ entonces? ¿Me rechazarías diciendo: ‘Vete, chucho entrometido’ ¿Pues vete, madre, vete,. Ya no vendré más cuando me llames, ni dejaré que me des de comer. Si yo fuera sólo un lorito verde, y no tu hijo, madre mía, ¿me tend...
Tanizaki, Jun'ichirō
Japón
1886-1965
El guapo
Cuento
¡Mamá, tu niña es tonta! ¡Qué ridícula es! No acierta a distinguir las luces de la calle y las estrellas. Cuando jugamos a comer piedrecillas, se cree que son buenas para masticar e intenta metérselas en la boca. Cuando abro un libro ante sus ojos y le pido que aprenda el abecé, rompe las hojas y se echa a reír sin mot...
Tanizaki, Jun'ichirō
Japón
1886-1965
El odio
Cuento
Todas las mañanas, a las diez, cuando suena el gong, por el camino de la escuela encuentro al vendedor que grita: -¡Brazaletes de cristal! Nunca tiene prisa, ni está obligado a seguir ningún camino ni llegar a ninguna parte, ni volver, ni volver a una hora fija. ¡Cómo me gustaría ser un vendedor y pasarme el día por la...
Tanizaki, Jun'ichirō
Japón
1886-1965
El secreto
Cuento
Hará unos diez años que conocí a K. Por aquel entonces yo tenía un amigo llamado Kubomura, hijo de un hombre adinerado, el cual me puso al corriente de los rumores que corrían sobre K: «En mi instituto hay un chico guapísimo que se llama K. No te puedes imaginar la cantidad de alumnas y geishas que están enamoradas de ...
Tanizaki, Jun'ichirō
Japón
1886-1965
Tatuaje
Cuento
Me encanta ese sentimiento llamado “odio”. Creo que es el sentimiento más directo y absoluto, el más sugestivo que puede existir. Nada me parece tan divertido como odiar, odiar a alguien hasta más no poder. Supongamos que entre mis amigos hay uno al que odio en particular. Jamás rompo de manera directa mi relación con ...
Tapia y Rivera, Alejandro
Puerto Rico
1826-1882
La Palma del Cacique
Leyenda
En aquel tiempo me venció el capricho de alejarme del ambiente deslumbrante que hasta ese momento me había rodeado y de retirarme discretamente de las mujeres y de los hombres con quienes acostumbraba a relacionarme. Busqué un lugar adecuado donde refugiarme. Al final encontré un templo budista de la escuela Shingon en...
Tapia y Rivera, Alejandro
Puerto Rico
1826-1882
Un alma en pena
Cuento
Esta historia aconteció cuando la sociedad gozaba de la insigne virtud de la frivolidad y no vivía en el estado de tensión que impera ahora. En el ambiente se respiraba tal placidez y alegría que los nobles no dejaban de exhibir su elocuencia, mientras que los sirvientes se afanaban por que la tristeza no aflorara en e...
Tario, Francisco
México
1911-1977
El mico
Cuento
– I – Era el año de 1511, y gobernaba la isla de Puerto Rico D. Juan Ponce de León, por otro nombre el capitán del Higüey, que tan luego como obtuvo del monarca su reposición, envió a España, acusándoles de excesos, a su antecesor Juan Cerón y al alguacil mayor Miguel Díaz. Habían formado los nuevos pobladores, junto a...
Tario, Francisco
México
1911-1977
La desconocida del mar
Cuento
Cuento fantástico – I – Alfredo había cumplido los 33 años; edad que el Dante llamó il mezzo del cammin di nostra vita y en que el rey de los mártires apuró en el Gólgota, la copa envenenada, que ofrece el mundo a los que pretenden su bien. -Alfredo no era rico y esto es ya un desengaño en ciertos mundos. Es verdad que...
Tario, Francisco
México
1911-1977
La noche de la gallina
Cuento
Me hallaba yo en el cuarto de baño, afeitándome, y deberían ser más o menos las diez de la noche, cuando tuvo lugar aquel hecho extravagante que tantas desventuras habría de acarrearme en el curso de los años. Un cielo impenetrable y negro, salpicado de blancas estrellas, asomaba por la pequeña ventana entreabierta, a ...
Tario, Francisco
México
1911-1977
La noche de los cincuenta libros
Cuento
Ha transcurrido un tiempo y Aurelia, a instancias de su marido, consiente al fin en abandonar la finca, en busca de aires más propicios y saludables, instalándose, al cabo de varios días de viaje, en un pequeño chalet alquilado a orillas del mar. No lejos existe un balneario de moda y la estación veraniega se encuentra...
Tario, Francisco
México
1911-1977
La noche del féretro
Cuento
—Los hombres son vanos y crueles como no tienes idea —me decía hace casi un siglo una gallina amiga, cuando todavía era yo joven y virgen, y habitaba un corral indescriptiblemente suntuoso, poblado de árboles frutales. —Lo que ocurre —objeté yo, sacudiendo mi cola blanca— es que tú no los comprendes; ni siquiera te has...
Tario, Francisco
México
1911-1977
La noche del perro
Cuento
De pequeño era yo esmirriado, granujiento y lastimoso. Tenía los pies y las manos desmesuradamente largos; el cuello, muy flaco; los ojos, vibrantes, metálicos; los hombros, cuadrados, pero huesosos, como los brazos de un perchero; la cabeza, pequeña, sinuosa. Mis cabellos eran ralos y crespos y mis dientes amarillos, ...
Tario, Francisco
México
1911-1977
La noche del traje gris
Cuento
Entró un señor enlutado, con los zapatos muy limpios y los ojos enrojecidos por el llanto. Se aproximó al empleado y dijo: —Necesito un féretro. Oí distintamente su voz ronca y amarga seguida por una tos irritante que, de estar yo dormido, me hubiera hecho despertar. Oí también, en aquel preciso momento, el timbre de l...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Arcilla mortal
Cuento
Mi amo se está muriendo. Se está muriendo solo, sobre su catre duro, en esta helada buhardilla, adonde penetra la nieve. Mi amo es un poeta enfermo, joven, muy triste, y tan pálido como un cirio. Se muere así, como vivió desde que lo conozco: silenciosamente, dulcemente, sin un grito ni una protesta, temblando de frío ...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Cenizas para el viento
Cuento
Sonaban en el reloj del hall las once, cuando mi dueño cerró el libro que leía desde la tarde y se encaminó rumbo a su alcoba. Una vez allí dio dos vueltas a la llave, entreabrió un poco la ventana —puesto que es primavera— y comenzó a desnudarse con mayor calma que de costumbre. Mi dueño es un hombre hercúleo, algo in...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Debajo de las estrellas
Cuento
Hemos vivido juntos 17 años. Nuestro hijo mayor cumplirá dentro de pocos días quince años. Para entonces estaremos solos, él, yo y los dos pequeños. Será una situación extraña y difícil de explicarles, aun cuando el mayor ha entendido algo, ha presentido vagamente los primeros síntomas de la ausencia. “¿Y papá no va a ...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Dirección desconocida
Cuento
El hombre tenía un aire cordialmente siniestro. Hacía por lo menos un cuarto de hora que trataba de explicarse, sin conseguirlo. Estaba sentado sobre un gran tronco de árbol, a la entrada de la casa. No se había quitado el sucio sombrero, un fieltro barato de color carmelita, y mantenía los ojos bajos, al hablar. Juan ...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
El regalo
Cuento
Se acercó lentamente. Como yo estaba tirado en el suelo, bajo el camión, ocupado en reparar el daño, no podía ver sino sus pies, sin medias, metidos entre un par de zapatillas de baño, y una parte de sus piernas, que la bata de delgada, casi transparente tela, descubría a cada paso. Solté la llave inglesa que tenía ent...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Espuma y nada más
Cuento
Esta noche, mientras afuera sopla el viento, el buen Jacques ha tomado una resolución. Hace días viene meditándola y, por fin, se dispone a cumplirla. Escribirá una carta, una larga carta a papá, pues tiene muchas cosas que decirle. Bob y Lissete están dormidos en la pieza contigua. Mamá vela en la alcoba. Jacques se h...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Genoveva me espera siempre
Cuento
“¿Por qué corres tanto?”, le gritaron cuando pasó frente a la venta de la señora Petra, en la primera vuelta del camino. “Voy para el pueblo a vera papá”, respondió sofocado. Llevaba los cabellos al aire, y los pies descalzos. El sudor le humedecía la frente y la camisa y todo el cuerpo. “Si corres tanto no llegarás pr...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
La canción de mamá
Cuento
No saludó al entrar. Yo estaba repasando sobre una badana la mejor de mis navajas. Y cuando lo reconocí me puse a temblar. Pero él no se dio cuenta. Para disimular continué repasando la hoja. La probé luego sobre la yema del dedo gordo y volví a mirarla contra la luz. En ese instante se quitaba el cinturón ribeteado de...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
La primera batalla
Cuento
Aparecía a esa hora del lado oscuro de la calle. ¿Esperas a alguien?, le decía yo. Y ella me respondía: yo siempre espero a alguien. Tenía los cabellos químicamente rubios y los ojos verdaderamente glaucos. ¿Cuál es el color auténtico de tu pelo?, le preguntaba yo. Y ella me respondía: negro. Y yo pensaba siempre que ...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Lección de domingo
Cuento
¿Saben ustedes que soy un criminal? No. No es esta la palabra. Soy menos que un criminal: un homicida. Un criminal, un asesino, es diferente. Yo no quería matar a nadie. Pero maté. ¿Para qué negarlo? Por eso soy un hombre desgraciado. ¡Y hace tantos años! ¿Sabían ustedes lo que es un hombre desgraciado? Probablemente h...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Libertad incondicional
Cuento
El gato llegó pequeñito, friolento, a la casa. Venía hambreado y quejumbroso. Evidentemente había sido abandonado por la madre antes de tiempo. Cabía en una mano y miraba con ojos tristes y brillantes el mundo. Pablo oyó las quejas del animal y corrió al jardín. Allí estaba. El niño dio un rodeo para caer por detrás. P...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Preludio
Cuento
Los tres hombres entraron como una tromba al pequeño salón de clases donde la señorita Marta Amaya, nuestra maestra, leía el texto: “Plantó un hombre una viña, y la cercó con seto, y cavó un lagar y edificó una torre, y la arrendó a labradores y se partió lejos…” La voz cadenciosa y monótona se quebró súbitamente. “¿Qu...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Rosario dijo que sí
Cuento
El juez leyó el veredicto. Los cinco jurados permanecimos de pie y el acusado también, pero entre dos guardias. No había público, a excepción del que formaban algunos parientes del “asesino” y de la víctima. En total, unas veinte personas. El veredicto era absolutorio: “no es responsable”, “no es responsable” y “no es ...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Sangre en los jazmines
Cuento
Primero fue un grito. Después miles de gritos. Después un tumulto. Después la revolución. —Oiga, usted, joven, aquí tiene el arma. Me entregaron un machete grande y nuevecito. Brillaba la hoja contra la pálida luz, al voltearla. —Gracias. Pesaba el machete. En la empuñadura de madera podían descansar con amplitud mis c...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Tiempo de verano
Cuento
Claro está que Rosario no quería engañar a Carlos. Y, desde luego, lo amaba. Verdad, sí, que los años, no muchos pero los suficientes como para que se advirtiera la transformación, lograron alterar, con la insidiosa complicidad del hígado, las líneas de ese rostro. Carlos no era ya, evidentemente, lo que fuera diez, on...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Un corazón fiel
Cuento
Cuando los guardias rurales llegaron a la granja de mamá Rosa, hacía ya una semana que Pedrillo estaba tirado en la cama, hecho una miseria de dolor y de ira. Las heridas del brazo habían tomado una escandalosa coloración de tomate maduro y el brazo abultaba hasta reventar. La infección y la fiebre devoraban a Pedrillo...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Victoria al atardecer
Cuento
Cuando llegamos a la orilla del río, Roberto me dijo: —Quítese el vestido. Nadaremos en la parte menos honda. Recuerdo —de esto hace veinte años— que el calor era sofocante, y que el aire brillaba, estremecido, a través de los arbustos. Yo estaba empapada en sudor, pues habíamos corrido los últimos cien metros del cami...
Téllez, Hernando
Colombia
1908-1966
Visita al juez supremo
Cuento
Al morir el escritor Gerardo Salvani, después de casi veinte años de constantes éxitos, su viuda resolvió abandonar la casa en donde vivieran juntos largo tiempo. Esa casa se le aparecía ahora llena de la ausencia de quien le había colmado hasta los últimos rincones, con el prestigio y el atractivo de su presencia. Le ...
Thomas, Dylan
Gales
1914-1953
Brember
Cuento
Había llegado a ese tranquilo país, como uno de tantos náufragos de la tragedia bélica. Era un país de sol y de lluvias, helado y triste en las cumbres, ardiente, sofocante en las llanuras. No se parecía al suyo. Hablaban otro idioma. Las costumbres eran distintas. Pero se gozaba todavía de libertad, de paz. La civiliz...
Thomas, Dylan
Gales
1914-1953
Después de la feria
Cuento
La explosión fue terrible. Exactamente como había sido prevista por la Gran Central de Control. Las ondas letales se difundieron sin obstáculo por todo el haz de la tierra. Eva Rodríguez —lo refirió a Dios un poco más tarde— se encontraba lista para salir a la calle. En el saloncito del pequeño departamento que ocupaba...
Thomas, Dylan
Gales
1914-1953
El limón
Cuento
Las sombras descendieron suavemente por las escaleras hasta llegar al vestíbulo. Vio el perfil oscurecido de la balaustrada reflejarse en el espejo, el arco del candelabro que proyectaba la luz. Pero eso era todo. Las sombras se alargaban más hacia la puerta. Luego se perdían en la oscuridad del suelo y del techo. Rebu...
Thomas, Dylan
Gales
1914-1953
El mapa del amor
Cuento
Ya estaba cerrada la feria, habían apagado las luces de los tenderetes de coco y los caballitos de madera, inmóviles en la obscuridad, aguardaban las músicas y el zumbido de maquinaria que volviera de nuevo a hacerlos trotar. En las casetas, las lamparillas de nafta se habían ido difuminando una a una y sobre cada uno ...
Thomas, Dylan
Gales
1914-1953
El vestido
Cuento
Una mañana, bajo el arco de una lámpara, cuidadosa y silenciosamente, el doctor, con batín y guantes de goma, injertó en un tronco de pollo una cabeza de gato. La criatura gaticéfala parecía tambalearse dentro de su urna, intentó aguzar la vista por las ranuras oculares pero nada distinguía. Solo bajo la piel y las plu...
Thomas, Dylan
Gales
1914-1953
Los enemigos
Cuento
-Aquí viven -dijo Sam Rib- las bestias de dos espaldas. Señaló su mapa del Amor, cuadrátula de mares, islas y continentes extraños con una selva oscura en cada extremo. La isla de las dos espaldas, en la línea del ecuador, se encogía a su tacto como piel afectada de lupus y el mar de sangre que la rodeaba encontraba un...
Thomas, Dylan
Gales
1914-1953
Navidades infantiles en Gales
Cuento
Llevaban ya dos días siguiéndole por todo el contorno: al pie de las colinas, sin embargo, había logrado despistarlos y ahora, acurrucado tras unos matorrales amarillentos, les oía vocear mientras rastreaban con torpeza los hondos del valle. Apostado tras un árbol y desde los altos del horizonte, les había visto batir ...
Thurber, James
Estados Unidos
1894-1961
El lugar del pájaro maullador
Cuento
Ya había amanecido en los verdes acres del valle de Jarvis y el señor Owen arrancaba la mala hierba de su jardín. Un poderoso viento le tiraba de la barba y a sus pies parecía bramar el mundo vegetal. Un grajo perdido en el cielo graznaba en busca de compañía. Al fin, su vuelo enfiló solitario el Oeste con un lamento e...
Thurber, James
Estados Unidos
1894-1961
El señor Preble se deshace de su mujer
Cuento
Las Navidades eran tan parecidas unas a las otras, en aquellos años en torno a la esquina del pueblo junto al mar, de golpe despojado de toda sonoridad, excepto por las voces que hablaban a lo lejos y que oigo a veces un instante antes de quedarme dormido, que nunca consigo recordar si la nieve cayó durante seis días s...
Thurber, James
Estados Unidos
1894-1961
La mosca medio inteligente
Cuento
El señor Martin compró el paquete de Camel el lunes por la noche en el estanco más atestado de Broadway. Era la hora de entrada al teatro y había siete u ocho hombres comprando tabaco. El dependiente ni siquiera echó un vistazo al señor Martin, que se metió el paquete en el bolsillo de su abrigo y se fue. Cualquier emp...
Thurber, James
Estados Unidos
1894-1961
La última flor
Cuento
El señor Preble era un abogado de Scarsdale, regordete y de mediana edad. A veces le proponía en broma a su taquígrafa que se fugaran. —Fuguémonos —le decía en una pausa del dictado. —Ahora mismito —contestaba ella. Un lunes lluvioso, por la tarde, el señor Preble se lo propuso más en serio de lo habitual. —Fuguémonos ...
Thurber, James
Estados Unidos
1894-1961
La vida secreta de Walter Mitty
Cuento
Una gran araña tejió en una casa vieja una bonita telaraña para cazar moscas. Cada vez que una mosca caía en la trampa, quedaba atrapada en ella y entonces la araña se apresuraba a devorarla, para que la siguiente mosca que pululara por allí creyera que se trataba de un lugar tranquilo y seguro donde descansar. Cierto ...
Thurber, James
Estados Unidos
1894-1961
¿Qué es armar julapio?
Cuento
La duodécima guerra mundial, como todo el mundo sabe, trajo el hundimiento de la civilización. Pueblos, ciudades y capitales desaparecieron de la faz de la tierra. Hombres, mujeres y niños quedaron situados debajo de las especies más ínfimas. Libros, pinturas y música desaparecieron, y las personas solo sabían sentarse...
Thurber, James
Estados Unidos
1894-1961
Remembranzas del gas Buggy
Cuento
-¡Estamos pasando! La voz del comandante se oía como cuando se quiebra una capa delgada de hielo. Llevaba el uniforme de gala, con la gorra blanca, cubierta de bordados de oro, inclinada con cierta malicia sobre uno de sus fríos ojos grises. -No lo lograremos, señor. Según mi opinión está por desencadenarse un huracán....
Tizón, Héctor
Argentina
1929-2012
El traidor venerado
Cuento
Hace unas semanas, estaba yo sentado ante mi máquina de escribir, contemplando un folio de impoluto papel blanco, cuando entró Della. —Ya están aquí con las costillas —me dijo. No me sorprendió la noticia. Con una mujer de color como Della en la casa, no me sorprendería siquiera que se presentaran en casa con los colla...
Tizón, Héctor
Argentina
1929-2012
Mazariego
Cuento
(Notas a pie de página de una era, para el futuro historiador) Ahora, cuando a las revistas humorísticas les da por publicar dibujos de caballos que se encabritan a la vista de un automóvil, y de niños que exclaman al paso de un coche: «¿Qué es eso, mamá? Mamá, ¿qué es esta cosa, eh, mamá?», acaso no esté de más prepar...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
¿Cuánta tierra necesita un hombre?
Cuento
Aquella sería la última comida juntos. El que era indigno de ajustarle el cordón de los zapatos estaba ebrio. Toda esa noche la pequeña campana de la estación ferroviaria sonó incesantemente, a lo lejos, sacudida por el viento. Llovía a ratos. El Chaguanco abrió una lata de picadillo, lo fue untando con su cortaplumas ...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Demasiado caro
Cuento
La anciana Lambra levantábase mucho antes del alba y permanecía en el umbral de su casa, justo a la entrada del pueblo, mirando hasta el cielo, como adivinando la luz que ya vendría. Por estas razones (por vivir a la entrada del callejón y por madrugadora) fue la primera en observar la llegada de Mazariego, ocurrida un...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Después del baile
Cuento
Érase una vez un campesino llamado Pahom, que había trabajado dura y honestamente para su familia, pero que no tenía tierras propias, así que siempre permanecía en la pobreza. “Ocupados como estamos desde la niñez trabajando la madre tierra -pensaba a menudo- los campesinos siempre debemos morir como vivimos, sin nada ...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Dios ve la verdad pero no la dice cuando quiere
Cuento
[Cuento - Texto completo.] Existe un reino pequeñito, minúsculo, a orillas del Mediterráneo, entre Francia e Italia. Se llama Mónaco y cuenta con siete mil habitantes, menos que un pueblo grande. La superficie del reino es tan pequeña que ni siquiera tocan a una hectárea de tierra por persona. Pero, en cambio, tienen ...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
El ahijado
Cuento
-Usted sostiene que un hombre no puede comprender por sí mismo lo que está bien y lo que está mal, que todo es resultado del ambiente y que éste absorbe al ser humano. Yo creo, en cambio, que todo depende de las circunstancias. Me refiero a mí mismo. Así habló el respetable Iván Vasilevich, después de una conversación ...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
El origen del mal
Cuento
En la ciudad de Vladimir vivía un joven comerciante, llamado Aksenov. Tenía tres tiendas y una casa. Era un hombre apuesto, de cabellos rizados. Tenía un carácter muy alegre y se le consideraba como el primer cantor de la ciudad. En sus años mozos había bebido mucho, y cuando se emborrachaba, solía alborotar. Pero desd...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
El padre Sergio
Cuento largo
I Un pobre mujik1 tuvo un hijo. Se alegró mucho y fue a casa de un vecino suyo a pedirle que apadrinase al niño. Pero aquél se negó: no quería ser padrino de un niño pobre. El mujik fue a ver a otro vecino, que también se negó. El pobre campesino recorrió toda la aldea en busca de un padrino, pero nadie accedía a su pe...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
El perro muerto
Minicuento
En medio de un bosque vivía un ermitaño, sin temer a las fieras que allí moraban. Es más, por concesión divina o por tratarlas continuamente, el santo varón entendía el lenguaje de las fieras y hasta podía conversar con ellas. En una ocasión en que el ermitaño descansaba debajo de un árbol, se cobijaron allí, para pasa...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
El poder de la infancia
Cuento
I Alrededor del año 1840, en Petersburgo, tuvo lugar un suceso que sorprendió a cuantos de él tuvieron noticias: un oficial de coraceros del regimiento imperial, guapo joven de aristocrática familia en quien todo el mundo veía al futuro ayudante de campo del emperador Nicolás I y a quien todos auguraban una brillantísi...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
El primer destilador
Cuento
Jesús llegó una tarde a las puertas de una ciudad e hizo adelantarse a sus discípulos para preparar la cena. Él, impelido al bien y a la caridad, internose por las calles hasta la plaza del mercado. Allí vio en un rincón algunas personas agrupadas que contemplaban un objeto en el suelo, y acercose para ver qué cosa pod...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
El prisionero del Cáucaso
Cuento
-¡Que lo maten! ¡Que lo fusilen! ¡Que fusilen inmediatamente a ese canalla…! ¡Que lo maten! ¡Que corten el cuello a ese criminal! ¡Que lo maten, que lo maten…! -gritaba una multitud de hombres y mujeres, que conducía, maniatado, a un hombre alto y erguido. Éste avanzaba con paso firme y con la cabeza alta. Su hermoso r...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
El salto
Cuento
Un pobre mujik1 se fue al campo a labrar, sin haber almorzado. Llevó un pedazo de pan. Después de haber preparado su arado, escondió su mendrugo debajo de un matorral, y lo cubrió todo con su caftán. El caballo se había cansado; el mujik tenía hambre. Desenganchó su caballo y lo dejó pacer; luego se acercó para comer. ...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
El sueño
Cuento
1 Servía en el Cáucaso como oficial un noble llamado Zhilin. Una vez recibió una carta de casa. Le escribía su anciana madre: «Me he hecho vieja, y antes de morir querría ver a mi querido hijo. Ven a despedirte de mí, entiérrame, y después vuelve con Dios al servicio. Incluso te he buscado una novia: inteligente, buena...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Gente pobre
Cuento
Un navío regresaba al puerto después de dar la vuelta al mundo; el tiempo era bueno y todos los pasajeros estaban en el puente. Entre las personas, un mono, con sus gestos y sus saltos, era la diversión de todos. Aquel mono, viendo que era objeto de las miradas generales, cada vez hacía más gestos, daba más saltos y se...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Ilia
Cuento
I -No la considero hija mía, compréndelo. Pero, de todos modos, no soy capaz de dejarla a cargo de personas extrañas. Arreglaré las cosas de manera que pueda vivir como se le antoje; mas no quiero saber nada de ella. Nunca hubiera imaginado una cosa así… ¡Es terrible!… ¡terrible…! Se encogió de hombros, sacudió la cabe...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Jodynka
Cuento
En una choza, Juana, la mujer del pescador, se halla sentada junto a la ventana, remendando una vela vieja. Afuera aúlla el viento y las olas rugen, rompiéndose en la costa… La noche es fría y oscura, y el mar está tempestuoso; pero en la choza de los pescadores el ambiente es templado y acogedor. El suelo de tierra ap...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
La camisa del hombre feliz
Cuento
Vivía en la región de Ufim un bachir llamado Ilia. Hacía apenas un año que lo había casado su padre, cuando éste murió, dejándole poca cosa. Ilia tenía en aquel entonces siete yeguas, dos vacas y veinte carneros. Pero era un muchacho trabajador y ahorrativo; en poco tiempo se acrecentó su patrimonio. Todo el día trabaj...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
La mimbrera
Cuento
No comprendo esa terquedad. ¿Por qué te obstinas en madrugar y mezclarte con la gente del pueblo, cuando puedes ir mañana con la tía Viera, directamente a la tribuna? Desde allí lo verás todo. Ya te he dicho que Behr me ha prometido que entrarás. Además, tienes derecho, por ser dama de honor. Así habló el príncipe Pave...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
La muerte de Iván Ilich
Cuento largo
En las lejanas tierras del norte, hace mucho tiempo, vivió un zar que enfermó gravemente. Reunió a los mejores médicos de todo el imperio, que le aplicaron todos los remedios que conocían y otros nuevos que inventaron sobre la marcha, pero lejos de mejorar, el estado del zar parecía cada vez peor. Le hicieron tomar bañ...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
La muñeca de porcelana
Cuento
Durante la Semana Santa, un mujik fue a ver si la tierra ya se había deshelado. Se dirigió al huerto y tanteó la tierra con un palo. La tierra ya se había ablandado. El mujik fue al bosque. Allí, las yemas de las mimbreras ya se habían hinchado. Y el mujik pensó: “Plantaré mimbreras alrededor del huerto y cuando crezca...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Las tres preguntas
Cuento
1 Durante una pausa en el proceso Melvinski, en el vasto edificio de la Audiencia, los miembros del tribunal y el fiscal se reunieron en el despacho de Iván Yegorovich Shebek y empezaron a hablar del célebre asunto Krasovski. Fyodor Vasilyevich declaró acaloradamente que no entraba en la jurisdicción del tribunal, Iván...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Los tres ermitaños
Cuento
21 de marzo de 1863 ¿Por qué te has vuelto tan fría, Tania? Ya no me escribes, y me gusta tanto saber de ti… Aún no has contestado a la alocada carta de Levochka (Tolstoi), de la que no entendí una palabra. 23 de marzo Aquí ella empezó a escribir y de pronto dejó de hacerlo, porque no pudo seguir. ¿Sabes por qué, queri...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Los tres staretzi
Cuento
Cierto emperador pensó un día que si conociera la respuesta a las siguientes tres preguntas, nunca fallaría en ninguna cuestión. Las tres preguntas eran: ¿Cuál es el momento más oportuno para hacer cada cosa? ¿Cuál es la gente más importante con la que trabajar? ¿Cuál es la cosa más importante para hacer en todo moment...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Melania y Akulina
Cuento
El arzobispo de Arkangelsk navegaba hacia el monasterio de Solovki. En el mismo buque iban varios peregrinos al mismo punto para adorar las santas reliquias que allí se custodian. El viento era favorable, el tiempo magnífico y el barco se deslizaba sin la menor oscilación. Algunos peregrinos estaban recostados, otros c...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Pobre gente
Cuento
El arzobispo de Arkangelsk navegaba hacia el monasterio de Solovki. En el mismo buque iban varios peregrinos al mismo punto para adorar las santas reliquias que allí se custodian. El viento era favorable, el tiempo magnífico y el barco se deslizaba sin la menor oscilación. Algunos peregrinos estaban recostados, otros c...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Pobres gentes
Cuento
Aquel año llegó pronto la Semana Santa. Apenas se había terminado de viajar en trineo, la nieve cubría aún los patios y por la aldea fluían algunos riachuelos. En un callejón, entre dos patios, se había formado una charca. Dos chiquillas de dos casas distintas -una pequeña y la otra un poco mayor- se encontraban en la ...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Sin querer
Cuento
En una choza, Juana, la mujer del pescador, se halla sentada junto a la ventana, remendando una vela vieja. Afuera aúlla el viento y las olas rugen, rompiéndose en la costa… La noche es fría y oscura, y el mar está tempestuoso; pero en la choza de los pescadores el ambiente es templado y acogedor. El suelo de tierra ap...
Tolstoi, León
Rusia
1828-1910
Tres muertes
Cuento
En una choza, Juana, la mujer del pescador, se halla sentada junto a la ventana, remendando una vela vieja. Afuera aúlla el viento y las olas rugen, rompiéndose en la costa… La noche es fría y oscura, y el mar está tempestuoso; pero en la choza de los pescadores el ambiente es templado y acogedor. El suelo de tierra ap...