text
stringlengths
0
143k
pertenecían a los bloques Calima y Metro de las Autodefensas Unidas de Colombia
(AUC), y cuatro son desertores de la guerrilla de las Farc. Estos excombatientes
asociados son los dueños de la empresa, han ejercido progresivamente mayores
funciones técnicas y se han involucrado activamente en las decisiones gerenciales.
De los diez integrantes, nueve han culminado satisfactoriamente el proceso de
reintegración con la Agencia Colombiana para la Reintegración (en adelante ACR). La Fundación Carvajal ha sido una de las entidades más cercanas al proyecto de
generación de empleo para excombatientes en el Valle del Cauca. Concretamente,
ha sido vital para el surgimiento y sostenimiento de Ganchos y Amarras, pues
realizó los estudios de viabilidad y estableció una serie de acuerdos con la ACR
para la selección de los desmovilizados beneficiarios del proyecto35. Igualmente, ha
actuado como prestamista garantizando el sostenimiento de la iniciativa. Por otro lado, la decisión de los integrantes de Ganchos y Amarras de asentarse
en Cali estuvo fundamentada en las posibilidades y facilidades que ofrecía la
ciudad en cuanto a la mayor probabilidad de mejoras en los niveles de calidad de
vida, y en términos de seguridad por la condición de anonimato proporcionada
por las grandes urbes. Adicionalmente, el asentamiento de algunas familias de
los desmovilizados que ya vivían en dicha ciudad y la facilidad para el acceso a 33 La Fundación Carvajal surgió de la donación de un porcentaje de las acciones del grupo Carvajal S.A que hizo la
familia Carvajal (hoy el 23,5 %) convirtiéndola en su mayor accionista (Fundación Carvajal).
34 Actualmente, uno se encuentra retirado temporalmente por motivos personales.
35 Los criterios de selección se construyeron conjuntamente entre la ACR y la Fundación Carvajal (Gerente Ganchos y
Amarras, junio 2014). 53 Aprendizajes para la reconciliación los programas de reintegración ofrecidos por
la ACR36 fueron razones vitales
para ubicarse allí, pues permitieron la reintegración efectiva de la mayoría de
excombatientes participantes en esta experiencia. Hay que tener en cuenta que el carácter filantrópico de la élite valluna, con arraigos
profundos en la religión católica, y el contexto histórico de la sociedad caleña son
factores culturales que han facilitado la emergencia de este tipo de experiencias
(Escorcia, 1981). El hecho mismo de que la Fundación Carvajal —creada por una
de las familias más adineradas del Valle— haya decidido invertir en la generación
de alternativas de empleo para desmovilizados en el departamento es una
manifestación de las preocupaciones ante problemáticas tales como la atención
y generación de oportunidades para este sector poblacional. Asimismo, en Cali se
encuentran otro tipo de iniciativas sociales provenientes de sectores adinerados
de la sociedad, por ejemplo, Vallenpaz37. La convergencia de actores privados y estatales que se ha generado a partir de este
tipo de experiencias es una muestra de acciones concretas de corresponsabilidad
para asumir los retos de la reintegración económica de excombatientes en los
territorios. La mediación y el acompañamiento de las instituciones estatales y de
sectores de la sociedad, en este caso de un sector del empresariado, han sido clave
para el sostenimiento de la experiencia de Ganchos y Amarras. Sin embargo, más allá de la reintegración económica que se evidencia claramente
en esta experiencia, se plantean retos en la construcción de relaciones entre
excombatientes y de estos con sus comunidades receptoras. Igualmente, se deja
entrever la idea de que la «comunidad receptora», lejos de ser un conjunto social
claramente definido, está constituida por un grupo heterogéneo de actores, en la
cual los excombatientes establecen relaciones diferenciadas y, en esa medida, se
dan o no se dan acciones hacia la reconciliación. La anterior situación expone, en el
caso de Cali, unas amplias brechas entre las concepciones de reconciliación entre
comunidades receptoras y los excombatientes que allí habitan. 36 Estos criterios fueron comentados durante el taller de retrospectiva con los miembros de Ganchos y Amarras.
37 Rodrigo Guerrero Velasco alcalde de Cali para el periodo 2012-2015 fue director de la Fundación Carvajal y asesoró
directamente el diseño de Vallenpaz. Asimismo, ha asesorado iniciativas como el Programa de Desarrollo y Paz del
Magdalena Medio y el Plan Colombia. Para mayor información sobre Vallenpaz revisar: http://bibliotecadigital.icesi.
edu.co/biblioteca_digital/bitstream/10906/68307/1/vallenpaz_convergencia_acciones.pdf 54 Experiencias de reconciliación entre excombatientes y comunidades receptoras La experiencia de Ganchos y Amarras demuestra los alcances diferenciados de
la reconciliación entre un grupo de desmovilizados y los diversos sectores de su
comunidad receptora: una reintegración económica atravesada por un proceso de
reconciliación con un sector del empresariado caleño; una reconciliación interpersonal
entre un grupo de excombatientes, que anteriormente eran adversarios, y una mera
coexistencia con la comunidad receptora en los barrios de residencia. El contexto caleño: violencia,
conservadurismo y filantropía Santiago de Cali es la capital del Valle del Cauca, departamento ubicado en el
suroccidente del país con costas sobre el Océano Pacífico. La ciudad cuenta
con 560,3 km2 de extensión y topográficamente está rodeada por tres regiones
naturales: la región montañosa dominada por las cordilleras Central y Occidental;
la región del valle del Río Cauca que se extiende a ambos costados del mismo.
Por último, la región de la Costa Pacífica sede del principal puerto de Colombia,
Buenaventura. Según el Censo de 2005, en ese año la ciudad tenía 2.068.386
habitantes, lo que la hacía la tercera ciudad más poblada de Colombia. Del mismo
modo, el DANE asegura en sus proyecciones de población que para el año 2015 Cali
contará con cerca de 2.369.829 habitantes. De este total 1.115.019 son hombres,
es decir el 48,04 %, y 1.218.194 son mujeres, lo que corresponde al 51,4 % de la
población total (DANE, Boletín Censo General 2005 Perfil Cali, 2010). Al respecto se
puede observar el Mapa 2 expuesto a continuación: 55 Aprendizajes para la reconciliación Mapa 2
Experiencia de Ganchos y Amarras del Valle 56 Experiencias de reconciliación entre excombatientes y comunidades receptoras Cali es una ciudad caracterizada por una dinámica
social históricamente estratificada y jerarquizada,
lo que podría considerarse como una herencia de
la economía esclavista de la Colonia Cali presenta altos índices de pobreza, problemáticas sociales complejas como
discriminación racial38, violencia e
inseguridad, y, actualmente, es uno de
los
grandes centros receptores de población desplazada del país. Al respecto, el
Informe de Riesgo N°002- 14 de la Defensoría del Pueblo, correspondiente a febrero
de 2014, asegura que en Cali han confluido distintos factores que inciden en el
recrudecimiento de la violencia ligada al conflicto armado interno. La presencia
de milicias de la guerrilla en sus sectores aledaños, así como la presencia de
estructuras armadas después de la desmovilización de las AUC, hacen parte de una
«situación que ha mantenido en un nivel alto los índices de violencia y la afectación
sobre la población, particularmente de aquella ubicada en las zonas hondamente
vulnerables donde se concentran los mayores índices de pobreza y de presencia de
víctimas de la violencia […]» (Personería Municipal Santiago de Cali, 2014). Adicionalmente, Cali es una ciudad caracterizada por una dinámica
social
históricamente estratificada y
jerarquizada,
lo que podría considerarse como
una herencia de la economía esclavista de la Colonia. Esta dinámica social estuvo
fuertemente
influenciada por elementos
ideológicos y
legales calcados de
la
sociedad española: Esta sociedad colonial, al igual que la de su metrópolis era una sociedad de
jerarquías sociales basadas en la existencia de estamentos cuya característica
era
la desigualdad jurídicamente reconocida y sancionada […] pero en
América se hacía presente un
importante elemento de estratificación