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acompañamiento que incluía a sus familias a partir de un enfoque de reintegración
comunitaria en el que ellos prestaron un servicio social a la comunidad. Pero a decir
verdad, no hubo un establecimiento de relaciones con las comunidades en las que
vivían, debido a la preferencia del anonimato por parte los excombatientes. La consolidación de una reconciliación entre excombatientes Desde el comienzo de las capacitaciones técnicas que recibieron los desmovilizados
en proceso de
reintegración que harían parte de Ganchos y Amarras,
fue
propiciado un espacio de encuentro que resultó en un proceso de reconciliación
entre excombatientes. Este proceso de convivencia y reconciliación se comenzó a
gestar a comienzos de 2011. Los socios de Ganchos y Amarras del Valle aseguran
que entre marzo y diciembre de ese año hubo prevenciones entre ellos ya que,
debido a sus precedentes personales, se sentían inseguros. Dichas desconfianzas
estaban fundamentadas en el hecho de haber pertenecido a grupos armados
ilegales antes enfrentados, lo cual incrementaba los temores y las inseguridades de
retaliaciones entre ellos. Al respecto, uno de los reintegrados que hizo parte de un
grupo paramilitar aseguró que al comienzo durante las capacitaciones: «Siempre 65 Aprendizajes para la reconciliación La construcción de una cotidianidad compartida ayudó a la
superación de prevenciones, a la apertura y la construcción
de nuevas relaciones en el marco del fortalecimiento de la
experiencia de Ganchos y Amarras del Valle decíamos en qué momento estos manes planean atacar» (Entrevista 1) refiriéndose
a aquellos reintegrados que habían pertenecido a grupos insurgentes y que hacían
parte de los 10 beneficiarios del proyecto. Esta situación se transformó durante el transcurso de los días de las capacitaciones
y la consolidación de la experiencia, debido en gran parte al acompañamiento de
la asesora psicosocial de la ACR y la asesora psicosocial de la Fundación Carvajal,
y por medio de talleres de integración y afianzamiento de confianza en el otro.
Asimismo, la construcción de una cotidianidad compartida ayudó a la superación
de prevenciones y a la apertura a la construcción de nuevas relaciones en el marco
del fortalecimiento de la experiencia de Ganchos y Amarras del Valle. A pesar de que al interior de Ganchos y Amarras las relaciones mejoraban día a
día entre excombatientes, con el gerente (persona externa contratada por
la
Fundación Carvajal) y con las asesoras psicosociales, las relaciones con cada una de
las comunidades receptoras en los barrios no han sido tan prolijas como al interior
de la empresa. Esta situación ha estado mediada por la preferencia del anonimato
por parte de los excombatientes como mecanismo de autoprotección ante una
posible estigmatización en sus comunidades, debido a que, entre los años 2008 y
2011, el contexto de violencia en Cali se intensificó drásticamente, particularmente
en el centro urbano, situación que afectó la percepción de seguridad que en 2010
cayó siete puntos —pasó de 37 a 30— (Acero Velásquez, 2011). Algunas corrientes de opinión44 aseguraban que este incremento en los niveles de
inseguridad se relacionaba con la concentración de excombatientes desmovilizados
durante los acuerdos de 2005 con grupos paramilitares radicados en Cali, que
decidieron reincidir en acciones criminales. Según el Centro de Memoria Histórica,
esto se fundamenta en que después de las desmovilizaciones colectivas de las
AUC en el Valle del Cauca, se fortalecieron o surgieron grupos armados como
Los Rastrojos, Los Machos, Las Águilas Negras y Nueva Generación, entre otros,
a la vez que las Farc y el ELN se desplegaron en varias zonas, redefiniendo así la
cartografía del conflicto armado (Hernández Mercado, 2014). A propósito, uno de
los miembros de Ganchos y Amarras afirmó: «uno trataba de controlarse un poco y
de no desviarse mucho, pero la mayoría de compañeros al ver que no había trabajo
y solamente recibían una ayuda, más de uno cogía y se iba. Entonces aquí en Cali
la delincuencia se ha desatado más por parte de los desmovilizados» (Participante 66 44 Incluso antes de la desmovilización este temor ya era expresado por organizaciones internacionales como el PNUD
que aseguraba que «Ante la falta de opciones y por los fracasos productivos, la población reinsertada es “mano de
obra calificada” para ser otra vez reclutada por grupos armados ilegales, por la delincuencia común o los carteles de la
droga» (Programa para el Desarrollo de las Naciones Unidas PNUD, 2005). Experiencias de reconciliación entre excombatientes y comunidades receptoras Se construyó un ambiente de convivencia entre los miembros
de la empresa y se generaron nuevas relaciones basadas en la
confianza que han desembocado en el surgimiento de relaciones
de trabajo en equipo y algunas relaciones de amistad grupo focal 1). Lo anterior no pretende generalizar y atribuir a desmovilizados
reincidentes toda la situación de inseguridad que se estaba proliferando en Cali
durante la época, pero sí establece un tipo de relación entre el rearme o reincidencia
de este segmento de la población y el aumento de violencia. A partir de esta etapa de consolidación de la empresa se evidencia el cambio
en el tipo de relaciones al interior de la experiencia y las pocas relaciones entre
excombatientes y otros sectores de su comunidad receptora. Durante el año 2010 y
2011, se construyó un ambiente de convivencia entre los miembros de la empresa y
se generaron nuevas relaciones basadas en la confianza que han desembocado en
el surgimiento de relaciones de trabajo en equipo y algunas relaciones de amistad.
Este es un
indicativo de
lo que podría reconocerse como una reconciliación
entre excombatientes. Este proceso de reconstrucción de relaciones ha pasado
por dinámicas en las que cada socio de Ganchos y Amarras ha compartido su
experiencia en el grupo armado, sus temores y sus percepciones sobre el proceso
de reintegración. Sin embargo, a lo largo de la experiencia han surgido conflictos
internos45 que han sido mediados por el gerente y las asesoras psicosociales
(ACR-Fundación Carvajal), quienes les han enseñado distintos mecanismos de
resolución pacífica de sus conflictos y promueven constantemente el respeto por
los estatutos internos de la empresa46. A partir de este proceso de convivencia y reconciliación interna, se ha fortalecido
la empresa y se ha consolidado no solo como una experiencia de reintegración y
reconciliación entre excombatientes, sino como una evidencia del establecimiento
de relaciones sólidas entre excombatientes y sectores empresariales. Se ha logrado
establecer relaciones comerciales sólidas, por ejemplo, con Eternit, que si bien
desde un comienzo ha apoyado la iniciativa, debido a la calidad de los productos
que fabrican
los desmovilizados, han designado a Ganchos y Amarras en
la
categoría de proveedor tipo A, es decir, proveedor único de cierto tipo de ganchos
y amarras para tejados a nivel nacional. Esta designación ha implicado que gran
parte del personal de Eternit conozca la experiencia y su procedencia, haciéndose
participe de este tipo de procesos de reintegración y reconciliación en el país. Por otra parte, las relaciones comerciales no han sido solamente con aquellos
actores (empresas) que han financiado
la
iniciativa. Actualmente, Ganchos y 45 Por ejemplo el cumplimiento de los turnos de trabajo, las horas de llegada y salida y las horas de descanso durante
el día eran algunas de las grandes discordias que se presentaba entre los desmovilizados.
46 Precisamente algunos conflictos han girado en torno a la aplicación exigente de los estatutos internos de la
empresa y a las diferencias sobre la forma en la que algunos miembros asumían el respeto por las normas acordadas
conjuntamente en los estatutos. 67 Aprendizajes para la reconciliación Amarras cuenta con un asesor comercial (financiado por Fundación Carvajal) que se
encarga de conseguir otro tipo de clientes como ferreterías medianas o pequeñas
que puedan comercializar sus productos. En este proceso de consecución de
nuevos clientes, el asesor comercial enfatiza el origen de la empresa y promueve
el apoyo a la empresa como un proceso de construcción de paz en el país: «claro…
yo les comento de dónde vienen estos muchachos y de dónde viene Ganchos y
Amarras» (Entrevista 2). Es importante anotar que el caso de Ganchos y Amarras evidencia acciones de
reconciliación entre los miembros de la experiencia con un sector del empresariado