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los grupos paramilitares ocuparon prácticamente |
la |
totalidad del territorio, Rodrigo Tovar Pupo, alias «Jorge 40», al mando del Bloque |
Norte, contó bajo su mando el frente Mártires del Valle de Upar, cuya influencia |
cubrió tanto el norte como el centro del Departamento, incluyendo los municipios |
de Valledupar, El Copey, Manaure, Pueblo Bello, La Paz, La Jagua de Ibirico y San |
Diego. Bajo el mando de alias «39», este frente ejerció una clara influencia en el |
corregimiento de La Mesa; los integrantes de EMPAGROC no fueron ajenos a su |
accionar, y en junio de 2002 tuvieron que salir de la finca Las Marías. En el sur del departamento se dio la presencia de las Autodefensas Campesinas del |
Sur del Cesar (AUSC), lideradas por Juancho Prada y Roberto Prada, alias «Junior». 107 Aprendizajes para la reconciliación Su accionar contó con el beneplácito de las grandes agroindustrias, principalmente |
la palmera. Se caracterizaron por la desaparición de sus víctimas, varios pobladores |
coinciden en que la mayoría de los cuerpos fueron arrojados al río Magdalena (Verdad |
Abierta, 2010), golpearon el movimiento sindical y sentaron las primeras bases de |
apoyo de los grupos de autodefensa en las partes planas (Oppdh DIH, 2006). El Bloque Norte y su comandante Rodrigo Tovar Pupo, alias «Jorge 40», se |
desmovilizaron en marzo de 2006 en el corregimiento de La Mesa, que había sido |
históricamente su base de operaciones. Según fuentes de la Procuraduría, en ese |
mismo corregimiento surgen las primeras bandas criminales que con constantes |
cambios de mando, debido a |
la ofensiva de |
las Fuerzas Militares, pretenden |
dominar los corredores estratégicos del narcotráfico que dejaron libres las AUC |
tras su desmovilización. El OPDDR de la Universidad Nacional señala que en el |
departamento hacen presencia Los Paisas, Los Rastrojos y Los Urabeños66. Como |
bien señala el Oppdh DIH en la región existen varios corredores de movilidad que |
le permiten a los grupos armados irregulares comunicarse entre los departamentos |
de Bolívar, Cesar, Magdalena y La Guajira, así como entre Cesar, Norte de Santander |
y la frontera con Venezuela. Institucionalidad y movilización social Dentro de la institucionalidad, según se pudo apreciar, son característicos los |
vínculos de la clase política con la llegada del paramilitarismo. Muchos de estos |
vínculos se dieron luego de la presión de las guerrillas a las familias de tradición |
política del departamento67. Así se comienza por la presión sobre las candidaturas |
legislativas en el año 2002, que derivarían años después en la condena del senador |
Mauricio Pimiento, por nexos con el Bloque Norte. Al respecto la Corte Suprema de |
Justicia señaló: «Los resultados electorales examinados, la evidente intimidación |
sobre |
la población y demás actores políticos, |
la eliminación de eventuales |
opositores, la no admisión de candidaturas distintas a las acordadas por el grupo |
paramilitar y la imposibilidad del libre ejercicio de actividades proselitistas» son |
situaciones reveladoras del concierto para delinquir imputado al senador Pimiento |
(El Espectador, 2008). Dicha captura se extendió por juntas de acción comunal, |
alcaldías e |
incluso |
la Gobernación del departamento (Misión de Observación |
Electoral, 2011). Además, en la región existieron alianzas entre fuerzas militares del 108 66 Ver al respecto Observatorio de Procesos de Desarme, Desmovilización y Reintegración de la Universidad Nacional |
de Colombia, DDR y acciones violentas. Enero 2010. |
67 Monografía político electoral, Departamento de Cesar, Misión de Observación Electoral y Corporación Nuevo Arco |
Iris, de 1997 a 2007, publicada en el 2011. Experiencias de reconciliación entre excombatientes y comunidades receptoras Estado y paramilitares, que se ilustran en la condena al oficial del Ejército, el coronel |
Hernán Mejía Gutiérrez por este tipo de vínculos68. Es de destacar que, para las décadas de los 70 y los 80 el departamento presentó |
una alta presencia de luchas campesinas e indígenas, concentrando el 5,8 % del |
total de las movilizaciones en el país. Se destacaron los municipios de Valledupar |
y El Copey (Prada, 2002). En las décadas posteriores, el liderazgo campesino se |
ve mitigado en gran medida por la arremetida paramilitar en la región, así como |
por la apertura económica de la década del 90. Las movilizaciones sociales y las |
acciones colectivas por la paz en el departamento del Cesar han correspondido |
con las múltiples causas del conflicto que se han presentado: los conflictos por la |
tierra entre campesinos y grandes propietarios, los derechos humanos y el respeto |
a la población civil, así como la lucha por los intereses laborales y empresariales. |
A estos podría añadirse, siguiendo a Gutiérrez (2014), el suministro de servicios |
públicos básicos, el desarrollo regional, el aprovechamiento de recursos acuíferos |
y el poder político y electoral. Luego fueron víctimas de los paramilitares (especialmente en los 90 y los primeros |
años del siglo XXI), quienes de manera directa se empeñaron en reducir liderazgos |
para que no |
interfirieran con sus proyectos políticos y económicos. En estos |
procesos, líderes campesinos, políticos, estudiantiles, sindicales, indígenas y de |
barrios populares han sido silenciados, asesinados y obligados a desplazarse, a |
exiliarse o a marginarse de toda actividad, lo que ha terminado por debilitar la |
organización social y fragmentar el tejido social del territorio69 (PNUD, 2010). La gran mayoría de las acciones colectivas por la paz registradas en las últimas |
décadas correspondieron a marchas y movilizaciones, con 24 registros. En segundo |
lugar se registran los encuentros, foros o seminarios con un total de diez hechos. La |
tercera modalidad fueron los procesos de concertación ciudadana con 5 hechos. |
Es evidente la significativa participación de Valledupar, el ser centro administrativo |
departamental así como su tradición de movilización (Datapaz, 2014)70. 68 El Coronel Hernán Mejía Gutiérrez fue sentenciado a 19 años de prisión por colaborar con paramilitares desde inicios |
de los 2000, cuando estuvo como comandante del Batallón La Popa, en la ciudad de Valledupar. Sostuvo encuentros |
con cabecillas de los paramilitares como Rodrigo Tovar Pupo, alias «Jorge 40», y otros como David Hernández, alias |
«39». Diario el País, Judicial, “Condenan a oficial del Ejército por vínculos con paramilitares” Cali, Colombia. Septiembre |
9 del 2013. |
69 Las masivas marchas campesinas que se realizaron entre 1985 y 1987 mostraron a esta población como un actor |
de Cesar dispuesto a reclamar sus derechos. Las marchas tuvieron el respaldo de A Luchar, una corriente política legal |
nacida en el ELN, el Movimiento Cívico Causa Común y otros movimientos del Cesar. En la marcha de junio de 1987, por |
ejemplo, más de 10.000 hombres y mujeres campesinos se reunieron en Valledupar y se quedaron días negociando con |
el Gobierno nacional y departamental la defensa de derechos. PNUD, Cesar: Análisis de la Conflictividad, Colombia, 2010. |
70 Datapaz, Participación departamental en las Acciones Colectivas por la Paz, Región Caribe 1975-2014, CINEP/PPP, 2014. 109 Aprendizajes para la reconciliación Experiencia rural del Cesar: |
episodios y mecanismos Tal y como había sido esbozado anteriormente en este documento, la experiencia |
que se describirá a continuación llamada «Proyectos Agropecuarios del Cesar» |
se compone de tres empresas derivadas del proceso de desmovilización del EPL. |
Las tres empresas se gestaron en el marco del programa de reincorporación, y |
constituyeron escenarios de experiencias productivas rurales. A continuación se |
hace una descripción de cada una de ellas: La Empresa Comunitaria Agropecuaria del Cesar |
(EMPAGROC) |
surge con |
la participación de dieciocho desmovilizados |
con |
sus |
respectivas |
familias. |
EMPAGROC obtuvo la personería jurídica a finales de 1992, con el fin de adelantar |
un proyecto productivo bovino. Como parte de la política del Programa Nacional |
para la Reinserción, el INCORA adjudicó el predio conocido como Las Marías a |
finales de 1993, este cuenta con aproximadamente 288 hectáreas y se ubica en |
el corregimiento de La Mesa a diez kilómetros del municipio de Valledupar, Cesar. |
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