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excomandante del Frente OWC y actual gerente de Colectivos del Café, 2014). Así pues, desde los inicios de su proceso de reinserción, las acciones de rechazo y
estigmatización por parte de otros actores, incluyendo un sector de la comunidad
educativa de la UTP y el gremio transportador, fueron cada vez menos frecuentes
en la medida en se dieron cada vez más espacios de encuentro, como los procesos
de formación dentro del campus y la interacción en la terminal de transporte, lo
cual contribuyó a la transformación mutua de las interpretaciones y a una mayor
disposición basada en las relaciones cotidianas. 157 Aprendizajes para la reconciliación El nivel de animadversión y/o legitimidad existente
hacia un grupo de excombatientes puede afectar la
disposición de la comunidad receptora y también la
generación de espacios de encuentro Los casos Pereira y Cesar muestran
las particularidades de un proceso de
reintegración de excombatientes en una comunidad que no fue víctima de su
accionar, es decir, en la que el proceso de reconciliación estaría más enfocado en las
dimensiones social y política, abandonando casi por completo una interpersonal.
Por el contrario, la presencia de víctimas directas en interacción con sus victimarios,
como ocurre en la experiencia del sur de Bolívar, genera desafíos impresionantes en
términos de la reconciliación interpersonal, en la cual el papel de la reconstrucción
de la memoria colectiva ha sido un factor vital en la recomposición del tejido
social y los derechos de las víctimas, así como un cimiento para las garantías de no
repetición. A partir de esta diferenciación, surgen
interrogantes acerca de
la
relación
existente entre el nivel de victimización de la comunidad receptora con respecto
a los excombatientes que se reintegran en ella y las posibilidades de alcanzar una
reconciliación no solo política y social, sino también interpersonal. Al respecto,
pesará también el nivel de animadversión, desprestigio y legitimidad del grupo
excombatiente en un territorio específico, como una variable que puede afectar
la disposición de la comunidad receptora y también la generación de espacios
dirigidos a la reconciliación121. Respecto a las dinámicas de poblamiento y segregación social, el caso de Cali
muestra paradojas que la ubican en una situación intermedia entre las experiencias
de sur de Bolívar, por un lado, y Pereira y Cesar, por el otro. La ciudad de Cali, así como
Medellín y Bogotá, suele ser un destino preferente para las personas en proceso de
reintegración. Tal decisión tiene que ver fundamentalmente con un cálculo sobre
las ventajas para el restablecimiento, materializado en acceso a oportunidades,
oferta institucional de los programas de DDR y la mimetización que ofrecen las
grandes urbes para los individuos. Paradójicamente, estas motivaciones suelen
ser casi las mismas para las víctimas del conflicto armado, en particular personas
en situación de desplazamiento forzado, que buscan escapar de
la violencia,
restablecerse y mimetizarse para evitar su revictimización. Desde esta lógica, la complejidad de los procesos de urbanización y sus dinámicas de
marginalización y segregación social a través de la historia confluyen con la configuración
en las ciudades de zonas periféricas en las que cohabitan excombatientes, víctimas de 121 En este sentido, Fernán González (2014) ha señalado que dentro de los mayores desafíos para la reinserción de
las Farc, refiriéndose a las posibilidades de su desempeño electoral, está la animadversión y desprestigio creciente
en el conjunto de la sociedad colombiana. Tal animadversión ha sido alimentada durante las últimas décadas por sus
hostigamientos en los centros urbanos, el frustrado proceso de negociación en el Caguán, su inclusión en la lista de
grupos terroristas del Departamento de Estado de los Estados Unidos después de los ataques del 11 de septiembre y
la fuerte campaña contrainsurgente de los dos períodos presidenciales de Álvaro Uribe Vélez. 158 Experiencias de reconciliación entre excombatientes y comunidades receptoras El desplazamiento interno y el cambio de lugar
de residencia tanto de excombatientes como de
víctimas son sumamente frecuentes por distintos
aspectos, entre ellos, la seguridad la violencia y establecidos . A esta situación se suman otros escenarios en los que se
tejen las relaciones entre estos tres grupos: el primero es el de coincidencia física
entre desmovilizados y sus víctimas directas, lo cual puede parecer poco probable,
pero ocurre, tal como se corroboró en la experiencia de Cali; el segundo se da entre
víctimas y excombatientes, quienes por su pasado se ubican en bandos opuestos;
y el tercero, y más común, es aquel en el que nadie (o pocos) saben quién es quién
o quién fue quién. En este último escenario, las comunidades receptoras que hacen parte de periferias
urbanas suelen estar caracterizadas por la poca cohesión social. Estos asentamientos
urbanos se encuentran marcados por una limitada interacción debido a brechas
que han sido determinadas por la temporalidad en el arribo de los individuos a
estos territorios y que suelen tener como consecuencia la discriminación entre
grupos establecidos y marginados (Elias, 1998 y Heinich, 1991). De la misma forma, el desplazamiento interno y el cambio de lugar de residencia
tanto de excombatientes como de víctimas son sumamente
frecuentes por
distintos aspectos, entre ellos, el de seguridad. En consecuencia, las relaciones
son muy cortas e inestables, lo cual reduce las posibilidades de concurrencia en
espacios de encuentro y la disposición para la reconciliación. Finalmente, es importante señalar como factor característico de estas dinámicas de
integración y segregación social, las lógicas de focalización de las políticas de DDR
y justicia transicional, que suelen exacerbar las diferencias entre población víctima,
población desmovilizada y comunidad receptora vulnerable. El alivio de estas
tensiones y de las percepciones de inequidad por parte de los grupos involucrados
son un requisito sine qua non para favorecer la disposición de estos actores de cara
a un verdadero proceso de reconciliación. El mecanismo de reformas institucionales derivadas de acuerdos de paz y los
procesos de DDR se materializó en las transformaciones políticas emanadas de
los procesos de desmovilización, desarme y reinserción/reintegración ocurridos en
el país en los 90 y en el primer lustro del 2000, con la desmovilización de algunas
estructuras paramilitares. Aunque esta repercusión pueda parecer muy obvia, es
importante reconocer que una transformación institucional no opera de manera
automática en los territorios y que no todo proceso de reintegración deriva en una
iniciativa colectiva que conduce a la convivencia pacífica o a la reconciliación entre
excombatientes y sus comunidades de llegada. Podemos afirmar, tal y como sostuvimos en el recuento histórico del segundo
capítulo, que los procesos de reintegración de excombatientes en Colombia han 159 Aprendizajes para la reconciliación estado constreñidos a la lógica de la guerra. Adicionalmente, aseveramos que la
fluctuación de la política de reintegración obedeció a la existencia de procesos
de paz parciales que dieron pie a reformas institucionales constantes, lo cual
se tradujo en una ausencia de estabilidad y sostenibilidad de los programas de
reintegración, dándole tintes distintos a cada engranaje institucional y diferentes
énfasis determinados por las coyunturas políticas y sociales del momento histórico. A pesar de que las desmovilizaciones del EPL y de las AUC tienen en común que
se han dado en medio de las hostilidades de la guerra, cada proceso ha estado
acompañado por un entramado institucional distinto. El programa de los años 90
le dio un énfasis más fuerte a la reintegración política, en contraste con el énfasis
dado a la reintegración económica individual de la política pública del PRVC y la
ACR hasta el año 2010. A pesar de estos distintos énfasis, ambos procesos de DDR
implementaron medidas de reintegración económica que propiciaron, individual
o colectivamente,
la consolidación de proyectos productivos y programas de
empleabilidad. En este contexto
institucional se gestaron tres de
las cuatro
estrategias analizadas en esta
investigación, cuya naturaleza era