text
stringlengths
0
143k
les
impide cumplir con
la
intensidad horaria del programa
mientras tienen que dejar solos a sus hijos. Este aspecto fue muy evidente en
la experiencia de Pereira, en la cual las entrevistas a mujeres participantes de 165 Aprendizajes para la reconciliación Aspectos como la escasa participación de las
mujeres en los espacios de visibilización y decisión
de las organizaciones suelen ser comunes en las
cuatro experiencias de reconciliación procesos de reintegración de los 90 y de las AUC, de la actualidad, coincidieron en
este obstáculo. La división sexual del trabajo, en la que los hombres suelen tener más dominio
sobre tareas en el espacio público y
la política, y
las mujeres en el espacio
doméstico y privado, es una contante que se repite, aunque con matices, en
las cuatro experiencias. La característica de tener más responsabilidades en
las tareas domésticas y de sostenimiento económico del hogar puede limitar el
involucramiento y nivel de compromiso de las mujeres en espacios comunitarios
públicos. En los casos de sur de Bolívar y Cesar, esta división sexual del trabajo fue reforzada
en los episodios del predominio de los grupos paramilitares, quienes advertían que
«quienes no caminaran derechito tendrían problemas, que las mujeres chismosas
y las casadas que fueran infieles serían castigadas» (Verdad Abierta, 2013). Los
castigos proporcionados a las mujeres tenían que ver con oficios domésticos y
escarnio público, como barrer las calles con un letrero o raparles la cabeza (Memoria
Histórica, 2011). La mirada histórica permite hacer diferenciaciones respecto a los roles asumidos
por las mujeres en los dos grandes períodos de reinserción/reintegración de cara a
acciones de reconciliación considerados en la presente investigación: los 90 y 2005
y siguientes124. En las iniciativas analizadas, las mujeres desempeñan una variedad
de roles como pobladoras, excombatientes, víctimas, liderezas, formadoras, madres,
apoyo psicosocial y pareja, los cuales se han venido transformando y combinando
de acuerdo a los distintos episodios de las experiencias. Aspectos como la escasa participación de las mujeres en los espacios de visibilización
y decisión de las organizaciones suelen ser comunes en las cuatro experiencias: a
pesar de que tres de las cuatro experiencias (Pereira, sur de Bolívar y Cesar) cuentan
con la participación directa de mujeres, son los hombres quienes tienen mayor
visibilidad y se desempeñan en la dirección de la organización. Un contraste de
los cuatro estudios de caso, con base en un análisis diferencial de las acciones
desarrolladas, muestra que dentro de
las experiencias
las mujeres estuvieron
involucradas de manera particular en los mecanismos específicos de mediación y
formación. Este análisis surge de una identificación de cómo la relación de género
fue determinante para la activación de determinados mecanismos. 166 124 Estas diferencias parecen estar anidadas en el avance en la reivindicación de los derechos y las libertades de
las mujeres y de acciones institucionales de cara a la equidad entre géneros. No obstante, las brechas son aún muy
amplias. Experiencias de reconciliación entre excombatientes y comunidades receptoras Es importante destacar que los mecanismos específicos y ambientales incidieron
en la transformación de los roles de las mujeres. En este sentido, puede señalarse
cómo los episodios de interacción e irrupción de actores armados determinan su
cambio a estatus de víctimas (viudas, huérfanas), combatientes/excombatientes
o liderezas. Tal transformación en el rol respecto el conflicto sitúa también su
disposición frente a un proceso de reconciliación. En la experiencia de Cesar, en el episodio de la irrupción paramilitar, solo las mujeres
lograron una interlocución efectiva con los jefes paramilitares hasta persuadirlos
para que respetaran la vida de los líderes y demás miembros de la comunidad a
quienes venían hostigando. Esta acción mediadora en un momento de cruenta
violencia frenó varias persecuciones, permitió la continuación de su proyecto
productivo y fortaleció los liderazgos femeninos, que hasta entonces eran muy
débiles. Con ello, la comunidad evidenció que la mediación de las mujeres solía
ser más efectiva que la de los hombres, en la medida en que estos seguían siendo
considerados como una amenaza para los paramilitares. El mecanismo de mediación, como lo vimos anteriormente, se activa entre partes
en conflicto. Lo que es clave manifestar aquí es que esta acción es direccionada por
las mujeres de las experiencias y que su efectividad reside tanto en capacidades
subjetivas como en su condición de género. Este mecanismo, además, fue visible
en las experiencias de sur de Bolívar y Cali. Asimismo este mecanismo ha podido
identificarse en otros territorios como en el Cauca, en los que si bien los actores
armados suelen perpetrar todo tipo de violencias contra las mujeres, incluyendo
la sexual, suelen también ser persuadidos por ellas para que respeten la vida de
sus comunidades y familias. Esta relación basada en género ha sido identificada
en investigaciones nacionales (Hernández, 2012) e internacionales (Klein, 2011),
que coinciden en el potencial de mediación de las mujeres para la solución del
conflicto. En cuanto al mecanismo de formación, se identificó que las mujeres participantes
de
las experiencias con
frecuencia asumieron
funciones relacionadas con
la
transferencia de conocimientos y desarrollo de habilidades emocionales en
los individuos y sus comunidades. Estas funciones ocurrieron recurrentemente
en varios de
los episodios de
las experiencias. Por ejemplo, en
los procesos
de reinserción y reintegración de excombatientes en los 90 y desde Justicia y
Paz, ha sido muy común que el componente formativo estuviera orientado por
mujeres y que además fueran los mismos desmovilizados los que preferían que
el acompañamiento a su proceso individual y familiar lo llevara una de ellas,
manifestando que estas suelen ser más empáticas y generarles mayor confianza
(Taller Ganchos y Amarras, 2014). Por su parte, el caso del sur de Bolívar destaca 167 Aprendizajes para la reconciliación que
iniciativas de formación para
la prevención del reclutamiento de niños,
niñas y adolescentes han sido lideradas por las mujeres, quienes manifiestan la
preocupación sobre la creciente utilización y vinculación de esta población por
parte de los actores armados. La función educadora desarrollada por las mujeres de las experiencias, que si bien
es posible interpretarla como una división sexual tradicional del trabajo, puede
tener una explicación adicional y es la de su conexión natural con la preservación
de la vida. Tal manifestación ha tenido un correlato en el movimiento nacional de
mujeres por la paz y su consigna de la paz entendida como defensa y cuidado de la
vida, el cual ha sido un motor en la génesis y fortalecimiento del Movimiento por la
Paz en Colombia (García-Durán, 2006). 168 Reconciliación entre excombatientes y comunidades
receptoras en Colombia: algunas
conclusiones y claves para la acción El proceso de investigación llevado a cabo reveló la importancia de analizar y
comprender cuatro experiencias con avances en reconciliación, tanto en su nivel
micro, como en relación con el entorno en el cual se enmarcan. Se pudo observar
que el acompañamiento e intermediación de actores estatales y de actores privados