text
stringlengths
0
143k
tiene una cobertura superior al ciento por ciento”,
según anota el informe, aunque preocupan los niveles de analfabetismo en Medellín.15
Pues bien, la respuesta específica y directa a la
problemática antes descrita, se podría inscribir en
el marco del Proyecto Comunidades Protectoras,
que a su vez contiene en su interior los protocolos
de seguridad para aquellos momentos en que a
escuela es afectada por el conflicto armado.
El documento señala que “el concepto de Comunidad Protectora se refiere a aquella agrupación
de personas de un territorio determinado, que
consciente de su realidad social atiende aspectos
como la comunicación, el liderazgo, la toma de
decisiones y los orientan hacia la transformación
de las prácticas, condiciones y hábitos, para mejorar las relaciones humanas en el marco de un
interés común: la protección de sus habitantes”.
El objetivo es contribuir a la conformación de
Comunidades Protectoras que reconozcan y asuman el conflicto como un fenómeno que incide
negativamente en la transformación social, para que definan acciones tendientes a atenuarlo y
a promover dinámicas personales y sociales de
empoderamiento ciudadano que
fortalezcan
la
confianza y la convivencia entre sus habitantes.
En consecuencia, las Comunidades Protectoras
se hacen garantes de la formación en el respeto
a la vida y a los demás derechos humanos, a la
paz, a los principios democráticos, de convivencia,
pluralismo, justicia con equidad y solidaridad.
Metodológicamente se conforman Equipos Gestores Territoriales que al inicio están integrados
por funcionarios públicos, encargados de promover en el territorio la propuesta de Comunidades
Protectoras. Estos equipos tienen presencia permanente en el territorio y son los responsables
del diseño e implementación de las estrategias de
intervención que están contenidas en cuatro fases
y un eje transversal. x
x
x
x Fase 1. Identificación y movilización.
Fase 2. Concentración.
Fase 3. Intervención y sostenimiento.
Fase 4. Seguimiento y evaluación. Como eje transversal están los corredores protectores. Desarrollo y activación de recorridos y actividades lúdico-recreativas y pedagógicas dirigidas
a la comunidad para su empoderamiento (comité
de convivencia, padres y madres de familia, consejos de estudiantes, escuelas de padres, personeros, entidades prestadoras del servicio, centros
culturales, líderes y lideresas).
En relación con los protocolos de seguridad y a
partir de los elementos de diagnóstico presentados, el Comité de Seguridad y Convivencia caracteriza las situaciones de acuerdo con su gravedad
en tres niveles: x Amarillo: corresponde a las IE con situaciones manejables a través de acciones preventivas.
x Azul: incumbe a las IE con situaciones que
ameritan intervención en el mediano plazo
para su mitigación. 15 Medellín tiene unos datos de 43.585 analfabetos mayores de 15 años, afectando en mayor medida a las mujeres. Datos
DANE y Medellín Cómo Vamos, MVC (2010). 42 x Rojo: atañe a las IE con situaciones que requieren intervención inmediata, integral y
con acompañamiento permanente, plan de
mejoramiento y seguimiento. Ante esto, se han creado los llamados protocolos de seguridad, con el fin de “tomar medidas
que se deben tener en cuenta en cada institución
para mitigar el riesgo en caso de enfrentamientos de grupos armados en zonas cercanas a los
colegios”. Este proceso se inició con las diferentes instituciones educativas localizadas en Belén
(Comuna 16) y el corregimiento de San Antonio de
Prado, zonas en las que durante el primer semestre de 2011 se agudizó el conflicto armado urbano. Para construir los protocolos se hace un plano
y un análisis para identificar factores de riesgo y
protectores, y ejercicios de criptografía, que sirven
como medios de comunicación alterna. La propuesta incluye: x Estrategias de comunicación interna y externa
en situaciones de riesgo (contactos, medios y
códigos de comunicación –criptogramas–).
x Orientaciones para las actuaciones de docentes y estudiantes en situaciones de tensión: enfrentamientos armados mientras se
desarrollan actividades académicas, descansos o a la salida del recinto escolar.
x Manejos de alertas: rumores o discursos
encontrados.
x Ubicación de rutas de evacuación y espacios
de concentración de los estudiantes, espacios de protección y de riesgo – Planimetría.
x Manejo de situaciones de pánico y atención
primaria en caso de lesiones.
x Utilización del lenguaje con padres de familia, manejo de la angustia.
x Estrategias de difusión del protocolo con la IE. “La presencia
de la Policía en
las instituciones
educativas,
bien haciendo
rondas o las
llamadas requisas
pedagógicas,
lo único que
expresa es la
deslegitimación
de la escuela”. Los protocolos de seguridad establecen además
las llamadas rutas seguras, que consisten en un
nivel de acompañamiento que la fuerza pública
hace a grupos de estudiantes que por condiciones de amenaza o fronteras invisibles han visto
afectada su participación en las actividades educativas. La duración de estas rutas depende de los
análisis de riesgo que se efectúan.
En ocasiones y de acuerdo a los contextos en
las
instituciones educativas,
la misma Policía
actúa para las requisas o los llamados registros
pedagógicos a las y los estudiantes, con el fin de
detectar si portan armas o drogas.
Así pues, en síntesis, en los diferentes elementos de diagnóstico asumidos por la Secretaría de
Educación y demás dependencias que participan
del Comité de Seguridad y Convivencia, hay un
reconocimiento de
la situación y del contexto,