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en estaciones de policía se reflejaron en la muerte del joven Juan David Osorio Rodas,
supuesto consumidor de drogas, a quien en enero del 2015 en el CAI de Bolívar en el
centro de Medellín le hicieron consumir la totalidad de las papeletas que le habrían encontrado en el bolsillo de su pantalón en una requisa, por lo que se puso mal y murió de
un paro respiratorio a poca distancia del CAI, de donde fue retirado cuando comenzó a
convalecer. 3.6. Muertes por supuesto ahorcamiento En 7 de los 12 casos de muertes de bajo custodia policial documentados en el 2015 se
adujo por parte de las autoridades que las muertes se habrían dado por suicidio mediante
ahorcamiento de las personas que estaban bajo control policial en dichos centros de detención, a pesar de que sus familiares frecuentemente desmienten los hechos, y denuncian
que las víctimas murieron a causa de golpizas que les habrían cortado la vida, o que el
En Bogotá el 5 de diciembre de 2012,
agentes de policías habrían dado muerte a Paula Alejandra Torres, a una joven obrera de 28 años
de edad, luego de ser detenida y golpeada por los policías que terminaron aliados con un taxista
que la habría agredido previamente, y la trasladaron a la UPJ de Puente Aranda. Respecto a este
hecho el director de la policía metropolitana dijo que se trató de un suicidio, pues se habría ahorcado con el cordón del pantalón. “el policía que estaba de servicio se dio cuenta que había intentado ahorcarse, los policías en su afán de salvarle la vida la subieron a un vehículo de la policía
y en ese vehículo fue trasladada al hospital San José, donde falleció”. Paula (que se hacía llamar
Carlos), era una joven transgénero que el día de su muerte, luego de celebrar y tomar unos tragos
con unos amigos, había tomado un taxi para ir a casa de su novia en el barrio 20 de Julio. Al
ver que Paula se estaba demorando y no contestaba su teléfono, su pareja llamó al taxista para
saber dónde venían. El hombre respondió que estaba en el almacén Metro, en la carrera 10 con
calle 30b sur, muy cerca del lugar de destino. De inmediato, ella se dirigió hasta allá y encontró a
Paula enfrentada con el taxista, porque al parecer le estaba cobrando más de lo debido. La joven
intentó calmar la situación, pero a la escena llegaron dos policías. El taxista les aseguró que Paula
lo quería robar y de inmediato los uniformados la tiraron al suelo, le pusieron una rodilla sobre
su cabeza para ponerle unas esposas. Para levantarla, la halaron de la pretina del pantalón. “No
les importó que ella les hubiera dicho: ojo que soy mujer y me están lastimando. Paula medía
1,50 mt y pesaba 50 kilos. No era necesario usar tanta fuerza” contó una testigo. En ese momento los padres de Paula recibieron una llamada telefónica desde donde se encontraban Paula
y su pareja, ahí escuchan que su hija grita desesperada, me están golpeando, el policía me está
cacheteando, me está arrastrando. Paula fue subida a la camioneta de la policía a las 9.15 p.m.
y extrañamente ingresada a la UPJ a las 9.50 p.m. para un recorrido que normalmente no dura
más de 10 minutos, pero curiosamente el ingreso no registra la casilla de su particular condición
de integrante de la comunidad LGBTI, ni los golpes que recibió y tampoco está su firma, datos
de contacto, ocupación, etc. No se sabe que pasó en el lapso entre su detención y su ingreso a
la UPJ o si realmente llegó viva a este lugar. Cuando sus padres acuden a la UPJ les informan
que fue sacada para el hospital San José, pues se habría intentado suicidar con el cordón de su
pantalón, versión que consideran imposible pues este no medía más de 30 centímetros. Cuando
ingresó al hospital 20 minutos más tarde estaba muerta, por lo cual sus familiares afirman que
pudo haber muerto por las golpizas recibidas al momento de su detención, dentro de la patrulla
de conducción y posiblemente también al interior de la UPJ, por lo que lo más probable es que
haya sido sacado muerta de este lugar y traslada al hospital para desviar la evidencia. La madre,
quien también es policía, pudo conocer el informe que hicieron los uniformados luego de detener
a Paula, el cual según ella siembra más dudas sobre su muerte. En el formato, que es lo único que
han recibido de las autoridades, dice: “La ciudadana se encuentra en alto grado de exaltación en la carrera 10 con 31 sur. Por su estado, se conduce a la UPJ para que se evite daños a su propia
identidad y a terceros”. Los padres de Paula conservan la fotografía que le tomaron ese día en el
hospital, en donde se evidencian golpes en su rostro y en la parte izquierda del torso. Además, de
una marca en su cuello que denota asfixia, pero no por suicidio, como asegura la Policía. 3.7. Muertes pretextando problemas de salud En 3 de los 12 casos de muertes bajo custodia policial, los agentes afirmaron que las
muertes se habrían producido por “problemas de salud” de los detenidos, a pesar de que
los familiares denunciaron que murieron a causa de los maltratos recibidos en las estaciones de policía
Es el caso de Mauricio Guerra Zalabarría, muerto según sus familiares, tras una golpiza
que recibió al interior de la estación de Nuevo Bosque en Cartagena el 13/09/2015. Es
también el caso del menor de 15 años de edad Juan Carlos Urieles, muerto en la estación
de policía de La Gloria (Cesar) el 4 de junio de 2015, a quien su madre encontró en la
estación esposado y amarrado de pies, y fuertes golpes en su cara, pero una hora más
tarde le informaron que su hijo había muerto, ya que “se complicó y al parecer, por una
convulsión inesperada falleció en las instalaciones policiales”, según informó el comandante Operativo de la Policía Cesar, coronel Jorge Urquijo. Razones similares ofreció el
coronel Luis Benavides, comandante operativo del sector sur de la capital al dar cuenta de
la muerte de uno de los 3 jóvenes que fueron recapturados luego de haberse fugado de
la estación de policía de Tunjuelito, al sur de Bogotá, y quien murió uno minutos después
haber recibió una golpiza tras su recaptura: “Presenta afectación física, lo que obliga llevarlo hasta un centro médico. Desafortunadamente, falleció” fue la peregrina razón que
ofreció el coronel Benavides (ver Recuadro). CASO DAVID LAVERDE GUTIÉRREZ. El joven David Laverde, de 22 años murió el 18
de mayo de 2015, presuntamente a causa de la golpiza que recibió en la Estación de Policía de
Tunjuelito, en el Sur de Bogotá. Juan David había sido detenido previamente pero logró fugarse,
junto con otros dos jóvenes, pero en la persecución fue recapturado y conducido nuevamente
a la Estación. Luego de ser recapturado, el joven habría sido golpeado dentro del sitio de reclusión. Familiares de la víctima dice que los tres jóvenes recapturados fueron golpeados, pero solo
David murió. El coronel Luis Benavides, comandante operativo de la Zona Sur de Bogotá dijo
que luego de su recaptura “Fueron trasladados nuevamente aquí a las instalaciones, estando aquí
uno de estos sujetos presenta afectación física, lo que obliga llevarlo a un centro médico donde
lamentablemente falleció”. El reporte oficial demuestra que el joven llegó al hospital con múltiples lesiones y laceraciones craneoencefálicas, golpes en la nariz y la cara, y que cuando ingresó
ya no tenía signos vitales.
Muertes por golpizas Por los menos en 5 de los 12 casos de muertes bajo custodia policial conocidos por el
Observatorio de Derechos Humanos de la CCEEU se denunció que las víctimas habrían
recibido golpizas que les habrían causado la muerte. Como se ha visto, es la causa de la
mayoría de las muertes en estaciones de policía, pero no solo en estaciones de policía han
muerto civiles por golpizas de los agentes de la Policía
También, como producto de golpizas han muerto ciudadanos en vías públicas, como
se denunció en el caso del señor Jeison Stiven Soto en el sur de Bogotá en junio del 2015,
quien fue abandonado en un caño luego de golpizas que lo llevaron a la muerte (ver recuadro). CASO JEISON STIVEN SOTO. El 11 de agosto de 2015 luego de permanecer cerca de 2
meses hospitalizado en el hospital de Kennedy (Bogotá), debido a la atroz golpiza que recibió
de agentes de la Policía, murió el joven Jeison Stiven Soto, de 33 años de edad, guardia de
seguridad y padre de una niña. De acuerdo a la versión de los familiares y amigos, el joven fue
víctima de una golpiza por parte de la policía que lo detuvo el pasado 15 de junio luego de una
riña que se presentó al interior de un bar de la famosa “Cuadra Alegre”. Un amigo de la víctima
fatal, quién ese día estuvo en el lugar de los hechos, relató que “Nosotros creímos que nos iban
a llevar a una UPJ como es el procedimiento legal, pero no, lo que hicieron fue llevarnos en dos
patrullas a un caño que queda cerca a la avenida de Las Américas, el conductor de una de ellas se
baja y bajan a Jeison y le empiezan a propinar unos golpes”, dijo. “Los golpes fueron muchos, en
este caño le dieron patadas hasta que lo dejaron inconsciente y después lo dejaron abandonado.
A nosotros nos llevaron hasta la 1 con 68 y ahí nos dejaron. Ellos decían que no querían hacer
el procedimiento porque al otro día tenían descanso y si nos capturaban eso significaba que se
les dañaba”. 3.9. Homicidios en retenes o puestos de control militar o policial 6 de las víctimas fueron ejecutadas en retenes militares o puestos de control, de las
cuales 4 fueron cometidas por tropas del Ejército y 2 por miembros de la Policía Nacional
En algunos casos, los testigos afirman que, en contra de lo afirmado
por las tropas, no había ningún retén, ninguna señalización, o que no hicieron ninguna
señal de pare. En otros casos los agentes del estado dicen que la víctima “no atendió la
orden de pare”, añadiendo en ocasiones otros pretextos para disparar, que luego se han
comprobado falsos, como en el caso del campesino Faiber Antonio Erazo, asesinado por
tropas del Ejército en Argelia (Cauca) en enero de 2015 (
FAIBER ANTONIO ERAZO CUÉLLAR. El 18 de enero del 2015, militares adscritos al Batallón de Infantería 56 Coronel Francisco Javier González adscrito a la División 3 del Ejército
Nacional ejecutaron al campesino Faiber Antonio Erazo Cuéllar de 25 años de edad, en el sitio
El Café, corregimiento El Plateado, municipio de Argelia (Cauca). Faiber transitaba en motocicleta por la vía que conduce de El Plateado al corregimiento La Emboscada, y sin que mediara
ninguna orden varios militares le dispararon con sus fusiles, sin que ningún militar hiciera señal
de pare, gritando que se les escapaba. Un campesino que había sido detenidos minutos antes por