text stringlengths 0 143k |
|---|
dotación. 10. Debe hacerse utilización de medios tecnológicos modernos para control mediante cámaras de video y grabación, bajo control de las autoridades civiles y el Ministerio |
Público, de todas las actuación que se lleve a cabo en estaciones de policía y centros |
de detención transitoria utilizados por integrantes de la Fuerza Pública. 11. Debe concertarse la formulación de un Protocolo Nacional Unificado para la intervención estatal frente a la Protesta Social a nivel nacional, que limite la discrecionalidad |
de las autoridades locales y que contemple mecanismos efectivos de verificación social, prohibición del uso de armas de fuego en control de la protesta social y revisión |
de las disposiciones sobre uso de armas de “letalidad reducida”, que están entre las |
que mas muertes causan en contextos de protesta. 12. Revisar la figura del “traslado por protección” contenida en el nuevo Código de Policía. Reducción de los tiempos de traslado y de retención en los centros de detención |
transitoria, UPJ y Unidades de Reacción Inmediata. 13. Demandar de la Mesa de Diálogos entre el Estado y la Insurgencia la habilitación de |
mecanismos estables de verificación de las graves violaciones de derechos humanos |
para el posconflicto, incluidos las ejecuciones sumarias, que se presentan tanto en el |
proceso de implementación de los acuerdos como por fuera de situaciones relacionados con el contexto de conflicto armado. A mediados de julio de 2015 el Consejo de Estado hizo explícita su preocupación por |
la ocurrencia masiva de casos de ejecuciones extrajudiciales en el país, señalando que “es |
preocupante el número de casos en los cuales miembros de la Fuerza Pública encubren, |
bajo la apariencia de muertos en combate, los homicidios que se presentan bajo diversas |
circunstancias”. En este sentido, en el fallo sobre los campesinos ejecutados por el Ejército en la masacre de Cajamarca (Tolima) el Consejo de Estado condenó al Ministerio de |
Defensa al pago de una cuantiosa indemnización, ya que este tipo de hechos perpetrados |
por la Fuerza Pública “demuestran que existe una falla sistemática que ha permitido graves violaciones a los derechos humanos”, y en ese sentido le dio un plazo de dos meses al |
Ministerio de Defensa y las Brigadas y Batallones de todo el país “con el fin que se diseñe |
un plan integral de inteligencia dirigido a lograr un control estructural efectivo para evitar |
que se presenten los casos de ejecuciones extrajudiciales”. El diagnóstico contenido en este informe y las recomendaciones propuestas buscan |
aportar en la concreción de este plan, el cual es mucho más imprescindible en la medida |
en que la superación del conflicto armado que ha padecido el país durante los últimos |
60 años y la consolidación de una sociedad en paz demanda urgentemente que se lleven |
a cabo reformas y medidas de no repetición basadas en una transformación de las doctrinas, la estructura institucional y la dinámica operacional de todos los integrantes de la |
Fuerza Pública. La consolidación de un país en paz demanda que las actuaciones de las fuerzas de |
seguridad se sujeten de manera estricta al respeto y garantía de los derechos humanos |
de todas las personas, sin discriminación alguna. La paz sostenible será una paz donde 49 Ejecuciones extrajudiciales en Colombia en 2015: Continuidad y encubrimiento los jóvenes de los sectores marginados social y económicamente puedan vivir sin temor a |
perder la vida por causa de los abusos policiales y los habitantes de las zonas que soportan |
conflictos territoriales, étnicos o sociales tengan la certeza de que las armas oficiales no |
representan un riesgo cotidiano para sus vidas. La paz que esperan los colombianos es |
una paz donde los centros de detención y las estaciones de policía no signifiquen un riesgo |
para la vida de las mujeres, los miembros de las comunidades LGBTI y los jóvenes de los |
estratos empobrecidos. No habrá paz sostenible en Colombia mientras los defensores de derechos humanos |
y los líderes sociales sigan siendo asesinados por las estructuras sobrevivientes del paramilitarismo, por “autores desconocidos” o indeterminados, o peor aún, por modalidades |
de criminalidad estatal que buscan encubrir o desviar la responsabilidad o autoría de sus |
perpetradores. Para que la paz sea sostenible y creíble deben ponerse fin a la práctica de |
enfrentar la protesta social con las armas incluidas las equívocamente denominadas de |
“letalidad reducida” mediante la cual se mata frecuentemente a los manifestantes disparando a su rostro granadas lacrimógenas o aturdidoras o se mutilan ojos o extremidades |
con perdigones. Esperamos que lasas reformas o medidas propuestas contribuya a la urgente discusión nacional sobre la urgencia de adoptar transformaciones estructurales que ofrezcan |
garantías de no repetición de los falsos positivos, y las demás ejecuciones extrajudiciales, |
tanto las cometidas en el contexto del conflicto armado como por fuera de él, las cuales |
de manera preocupante se ha ido convirtiendo en una práctica extendida. Todas estas |
modalidades son deben tener la misma consideración tanto en su prevención como en su |
investigación y castigo. Las garantías para el ejercicio de la democracia y para una convivencia justa en el pos |
conflicto demandan una paz sin falsos positivos y sin ejecuciones extrajudiciales. |
El policía pone la mano con fuerza sobre el cuello del detenido. Lo pone |
contra la pared y lo levanta del suelo. Le dice: “Cállese maricón, cállese que |
aquí no vale nada”. Esta violencia contenida en la palabra y en el acto nos |
interroga: ¿cómo es posible que busquemos la igualdad ante la ley si en las |
calles somos violentados por sus mismos defensores? ¿No es la violencia |
relatada en estas páginas la derrota de los derechos? Leer este informe me |
recordó un poema de Wisława Szymborska: “Ved cuán activo está |
y qué bien se conserva |
el odio en nuestro siglo. |
Con qué ligereza salva obstáculos, |
y qué fácil le resulta saltar sobre su presa”. Es cierto que el odio y la violencia no desaparecen de ninguna sociedad, |
que están en lo más profundo de la condición humana. Pero la tragedia |
colombiana es que el prejuicio y el estigma adquieren fácilmente la forma |
de la muerte, el golpe, la amenaza y el insulto. |
El corazón de Colombia Diversa tiene un ventrículo derecho que trabaja |
por el cambio legal y un ventrículo izquierdo que trabaja contra la violencia. |
Por eso este informe es tan importante para nuestra lucha como nuestros |
casos ante la Corte Constitucional. Seríamos unos cínicos si trabajáramos |
solo por la igualdad formal cuando tenemos en frente la violencia material. |
No somos ingenuos: la fantasía de la ley pierde su magia con el odio |
cotidiano. El texto que tienen frente a sus ojos es frío y triste pero |
necesario. Es una narrativa del fracaso que corre paralelamente a una |
historia de triunfos. Colombia es cada vez más diversa y respetuosa, pero sigue siendo violenta y excluyente. Por eso el título de este informe recoge |
todas nuestras esperanzas políticas: Cuando la guerra se va, la vida toma su |
lugar. Al policía que nos grita “cállese maricón” mientras nos asfixia, vale |
la pena contestarle con un verso de Walt Whitman: “Y en cuanto a ti, muerte, y a ti, amargo abrazo |
mortal … es inútil que trates de asustarme”. No me queda más que agradecer la devoción con que Gustavo Pérez, |
Alejandro Lanz y Viviana Bohórquez hicieron este informe. Lograron |
mostrarnos aquello que los victimarios querían ocultar y dignificaron |
a quienes nos hablan en estas páginas desde lo más profundo de su |
humanidad. Mauricio Albarracín Caballero Director Ejecutivo |
Colombia Diversa |
Carolina es una mujer trans trabajadora sexual que ha sido agredida de |
forma física y verbal desde el año 2012 y hasta la actualidad por algunos |
agentes de Policía en Bogotá. Dos agentes de esta institución le rociaron el |
cuerpo con una sustancia desconocida, probablemente un gas pimienta, |
que le quemó los senos, el abdomen y parte del brazo. Además, ha sido |
conducida ocho veces al CAI sin justa causa. Los agentes que cometieron |
estos crímenes no han recibido una sanción penal ni administrativa que sea |
proporcional a la agresión. Carolina, al igual que muchas mujeres trans en |
Colombia, ha sido perseguida sistemáticamente por la Policía y violentada |
por los estereotipos asociados a su expresión e identidad de género. |
El caso de Carolina no es un hecho aislado. Por el contrario la violencia |
hacia lesbianas, gay, bisexuales y travestis, transexuales y transgénero (en |
adelante personas trans) es una manifestación de la discriminación y el |
prejuicio por orientación sexual e identidad de género, que es ejercida |
tanto por particulares como por agentes del Estado. Sin embargo, las |
prácticas de violencia no son sancionadas por problemas estructurales en |
la atención de las víctimas y sobrevivientes, en especial en relación con el |
acceso a la administración de justicia, las cuales reseñamos y analizamos |
en el presente informe. |
Colombia Diversa ha identificado las tres prácticas más frecuentes de |
violaciones de derechos humanos hacia las personas LGBT, y que en la |
mayoría de los casos existen factores de discriminación y prejuicios que |
funcionan como una suerte de detonantes de la violencia. De ahí que, por |
una parte, este informe recoja tres puntos fundamentales: en primer lugar, |
Subsets and Splits
No community queries yet
The top public SQL queries from the community will appear here once available.