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Para determinar cuáles casos se podían registrar, establecimos el siguiente
criterio de verificación: si fueron reportados en una sola fuente, debía ser en
una fuente oficial para tomarlos como casos certeros; si fueron reportados
en dos o más fuentes, aunque ninguna de las dos fuera oficial, también los
tomamos como confirmados. Para los casos de violencia policial y amenazas,
se buscó triangular la información de distintas fuentes cuando fuera posible,
pero no se tomó como condición para incluirlos en los listados ya que la
información sobre estos hechos de violencia es más escasa y difícil de cruzar
entre distintas fuentes.
En la tercera etapa se realizó el análisis a partir de los casos confirmados. En
primera instancia se organizaron según departamento y según la orientación
sexual y la identidad de género; se compararon estas distribuciones con
las correspondientes a
los años anteriores. Después, examinamos
la
información disponible para cada caso sobre
las circunstancias y
los
hechos, así como las características de la víctima y del presunto victimario
para establecer, tentativamente, cuáles pudieron haber estado motivados
por prejuicio y cuáles no. Por último, analizamos la información sobre los
procesos judiciales abiertos para cada caso, con el fin de evaluar el proceder
institucional en materia de investigación, identificación de responsables y
sanción. A partir de este examen de los procesos abiertos para cada caso
elaboramos las recomendaciones finales.
Liliana, una mujer trans de 24 años, fue asesinada en febrero de 2013 en el
municipio de Rionegro. Se encontraba en compañía de un hombre cuando
fueron atacados por un grupo de personas en horas de la madrugada. A
ella la golpearon en repetidas ocasiones en la cabeza. Al parecer, el ataque
estuvo mediado por insultos y burlas por la identidad de género de Liliana
y de su acompañante. Fue hospitalizada de urgencias, pero murió a los
pocos días debido a la gravedad de las heridas. Al año siguiente, en
septiembre de 2014, Marcela, una mujer trans de 46 años, murió apedreada
en Medellín. Se encontraba en compañía de un hombre en inmediaciones
de la Universidad de Antioquia cuando fueron atacados por un grupo de
personas hacia la 1:30 am. El joven logró escapar y corrió a alertar a las
autoridades. Cuando llegaron al lugar de los hechos, encontraron el cuerpo
de Marcela tendido en la calle.
Estos dos casos resultan ilustrativos de la violencia que sufren las personas
LGBT en Colombia: las víctimas fueron mujeres trans, quienes año tras año
están entre las principales víctimas de homicidios y de violencia policial.
Los dos hechos tuvieron lugar en el departamento de Antioquia, de donde
se tienen algunos de los mayores registros de homicidios de personas LGBT
en el país. Ambas fueron atacadas por personas desconocidas, sin motivo
aparente y en espacio público. Esta violencia pasa desapercibida la mayor
parte de las veces y tiende a borrar la identidad de las víctimas. Así, por ejemplo, muchas de las notas de prensa que hablaban de las muertes de
Liliana y de Marcela se referían a ellas en masculino. Hasta la fecha no
se conoce ningún avance sobre las investigaciones penales para lograr la
sanción de los responsables.
El objetivo principal de este apartado es sistematizar y analizar la información sobre homicidios de personas LGBT en Colombia entre los años
2013 y 2014. Para esto la primera parte presenta el número de homicidios
reportados en el país y los datos diferenciados por departamento, por categoría identitaria de género y sexualidad, y su evolución en relación con las
cifras reportadas en los informes anteriores. La segunda parte consiste en
analizar los móviles de los homicidios con el fin de establecer hasta qué punto influyó el prejuicio en ellos. La tercera parte examina otros factores que
pueden aumentar la vulnerabilidad de las personas LGBT ante la violencia y
la relación entre la discriminación y el suicidio. 1.1 Homicidios de personas LGBT 2013-2014:
hallazgos generales Vivir en Puerto Boyacá no era fácil para ningún niño y menos si era
gay. Muchos nacieron, pero pocos se criaron.3 Entre los años 2013 y 2014 se registraron 164 homicidios hacia población
LGBT en Colombia (véase tabla 1). Para el año 2013 se confirmaron
83 homicidios en 18 departamentos del país. Al igual que en los años
anteriores, en el 2013 el departamento de Antioquia presentó el mayor
número de homicidios, seguido por Valle del Cauca y Bogotá D. C. Según
los informes de Colombia Diversa, esta ha sido la tendencia desde el año
2008, con excepción del año 2011, cuando el Valle del Cauca concentró el
mayor número de reportes. Además, en el 2013 tuvimos por primera vez
un registro de homicidio de una persona LGBT en Putumayo. 3 Declaración de Papuchina, mujer trans, víctima de las Autodefensas Campesinas de Puerto
Boyacá. En Verdad Abierta, “Los ‘paras’ nos mataban por ser homosexuales”, edición digital,
25 de noviembre de 2014. » Homicidios de personas LGBT En el 2014, el número de homicidios registrados fue de 81 y tuvieron
lugar en 21 departamentos. Antioquia, Bogotá D. C. y Valle del Cauca
continuaron a la cabeza, de manera similar a la distribución territorial
del total de homicidios en el país.4 Además, en dicho año obtuvimos el
primer registro del homicidio de una persona LGBT en el departamento
de Amazonas. Sin embargo no podemos afirmar que antes no hayan
sido asesinadas personas con orientaciones sexuales o identidades de
género diversas en estos departamentos. Queda el interrogante sobre si
esa ausencia de registros (al igual que en el Archipiélago de San Andrés
y Providencia, Guainía, Vaupés y Vichada) se debe a limitaciones en los
sistemas de información de las instituciones encargadas de proteger y
garantizar los derechos de esta población o de capacidades organizativas
para la documentación y denuncia de estos hechos de violencia.
Del total de homicidios registrados en el 2013, 16 correspondieron
a mujeres trans, 9 a hombres gay, 2 a mujeres lesbianas y 56 a personas
LGBT de las cuales no se pudo obtener suficiente información sobre su
identidad de género u orientación sexual específica. De los 81 verificados
para el 2014, 21 correspondieron a mujeres trans, 8 fueron hombres gay, 1
mujer lesbiana, 1 mujer bisexual y 50 personas LGBT de quienes no se tiene
información suficiente sobre su orientación sexual o identidad de género.
Al igual que en años anteriores, las mujeres trans y los hombres gay fueron
las principales víctimas de homicidio. De igual forma, durante el 2013 y el
2014 tampoco obtuvimos registro de homicidios de hombres trans. De ahí
que todos los registros de homicidios de personas trans hagan referencia a
mujeres trans. Esto no quiere decir que no se hayan presentado, sino que
la información disponible no permite hacer este tipo de cruces o inferir
la orientación sexual o la identidad de género de muchas de las víctimas,
ya sea por ausencia de protocolos en Medicina Legal u otras fuentes de
información que permitieran llenar ese vacío. Lo mismo sucede con las
mujeres lesbianas, ya que en la mayoría de registros de víctimas de sexo
femenino no tenemos información adicional sobre su orientación sexual.
Análisis según los móviles: el lugar
de los prejuicios El prejuicio como móvil de los crímenes radica en al menos tres ámbitos