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violencia basada en género. mujer trans asesinada por un agente
de policía, cartagena El 13 de marzo de 2014, en el barrio Canapote de la ciudad de Cartagena, fue asesinada Angelina Lucía Martínez, de 19 años de edad, por un agente de la Policía
Metropolitana de Cartagena. Angelina iba saliendo de una discoteca cuando se presentó una riña ante la cual intervinieron agentes de la Policía. No obstante, testigos
aseguran que uno de los uniformados disparó de manera indiscriminada durante la
riña, hiriendo a varias personas, entre ellas a Angelina, a quien una de las balas le
impactó la cabeza. Fue trasladada a un centro asistencial, pero falleció a las pocas
horas. Un mes después del crimen fue capturado César Antonio Delima Granados,
quien presuntamente disparó el arma que le causó la muerte a Angelina, de acuerdo
con las prueba periciales en balística.11 8 9 Las lesiones personales se encuentran tipificadas en el artículo 111 del Código Penal de
Colombia y tiene como agravantes: incapacidad para trabajar (art. 112), deformidad (art.
113), perturbación funcional (art. 114), psíquica (art. 115) o anatómica (art. 116).
Art. 119 Código Penal: “cuando con las conductas descritas en los artículos anteriores
concurra alguna de las circunstancias señaladas en el artículo 104 las respectivas penas se
aumentarán de una tercera parte a la mitad.”.
10 El Universal, “Mujer trans muere en una riña en el barrio Canapote”, edición digital, 3 de
marzo de 2014; Q’Hubo, “Un tiro para Angelina”, edición impresa, 4 de marzo de 2014; 64 » Violencia policial hacia población LGBT « Los hechos más frecuentes se materializan a través de objeto contundente,
arma de dotación o incluso uso de sustancias químicas. Se pudo determinar
que la gran mayoría de las veces estas agresiones por parte de la Policía son
ejercidas contra población LGBT en altas horas de la noche o de la madrugada,
en el espacio público o incluso dentro de las patrullas o vehículos de la
Policía.11 Además, la violencia física que ejerce la Policía hacia las personas
LGBT generalmente va acompañada de otras formas de violencia como la
verbal y el uso de las amenazas, es decir, de violencia psicológica. mujer trans trabajadora sexual es agredida dos veces por el
mismo policía, bucaramanga El 21 de septiembre de 2014 en la calle 31, Carrera 20 del Barrio Centro en Bucaramanga, Shirley Dayanna Ramírez fue agredida físicamente por un policía, identificado con el alias “Harry Potter” según la información suministrada por la Personería de
Bucaramanga. Dos meses después Shirley Dayanna Ramírez fue agredida nuevamente por el mismo uniformado en el mismo lugar del centro de Bucaramanga. Shirley
denunció lo ocurrido ante la Personería Municipal. En la primera oportunidad que se presentó el anterior caso a la Personería
de Bucaramanga, esta “procedió a comunicarse con la Oficina de Atención
al Usuario de la Policía Nacional (sic). Nos manifiestan que es necesario
tener el nombre y el apellido del presunto agresor para efectos de iniciar
investigación disciplinaria, y quedamos a la espera de que (sic) la peticionaria
nos indicara el nombre o apellido. Le manifestamos a la peticionaria que
instaure el denuncio en la fiscalía por las presuntas lesiones que causó el
agente de la Policía”.12
En la segunda ocasión, la Personería de Bucaramanga “procede a enviar
oficio al comandante de Policía del Área Metropolitana de Bucaramanga,
manifestando el presunto abuso de autoridad por parte de uno de los
agentes”13. Como consecuencia, la oficina de control interno disciplinario Fiscalía General de la Nación, “Detención preventiva para patrullero por el homicidio de un
homosexual”, 20 de marzo de 2015.
11 Colombia Diversa, entrevista a mujer trans, Bogotá, 3 de febrero de 2015.
12 Personería de Bucaramanga, respuesta a derecho de petición enviado por Colombia Diversa
en enero de 2015.
13 Personería de Bucaramanga, respuesta a derecho de petición enviado por Colombia Diversa
en enero de 2015. 65 abrió un proceso disciplinario por los hechos expuestos. No tenemos más
información sobre el particular. No obstante lo anterior, la Personería, en
coherencia con el deber de debida diligencia, debió remitir el caso ante la
Fiscalía General de la Nación, en la medida en que se trata de una agresión
física que tiene efectos penales (lesiones personales) y falta disciplinaria.
La violencia física por parte de policías trae efectos legales en materia
disciplinaria y penal que no son excluyentes entre sí, es decir, los policías
están
llamados a
responder en ambas
jurisdicciones. Sin embargo,
en la práctica no existen garantías para acceder a sanciones
justas y
proporcionales al daño causado a personas que han sido discriminadas por
su orientación sexual e identidad de género. Las defensorías del pueblo y
las personerías están también llamadas a brindar ayuda legal con el fin
de dar a conocer las rutas de protección y denuncia en relación con la
violencia hacia la población LGBT. hombre gay víctima de múltiples episodios de violencia
por parte de la policía, valle del cauca El 3 de marzo de 2013, Carlos, un hombre gay, estaba sentado en un andén con algunos amigos cuando unos miembros de la Policía Metropolitana de Santiago de Cali,
adscritos a la estación La Flora, lo detuvieron, amenazaron, torturaron e hirieron.
Posteriormente, llegó otro policía y “colocándome su mano sobre mi cuello, como si
me fuera a ahorcar, me arrincona sobre la pared, y subiéndome a 4 centímetros por
encima del piso me dice: mariquita, que por mi bienestar me quede callado, que allí sí
me enseñarán a ser hombrecito, (…) Cállese maricón, cállese que aquí no vale nada”14. De igual forma, por falta de ruta especial en la atención y denuncia,
las personas LGBT generalmente no acuden a Medicina Legal para
que determinen a través de un dictamen pericial el grado de la lesión
(permanente, transitoria, grave o leve). Por consiguiente, ante la ausencia de
dictamen médico-legal es más difícil probar el daño causado y, por tanto, que
el proceso penal o disciplinario culmine con una sanción adecuada y justa. 14 CINEP, Informe Noche y Niebla, enero-junio 2013; Web Noticias, “Joven perteneciente a la
comunidad LGBTI denuncia agresiones por parte de las autoridades”, edición digital, 11 de
marzo de 2013. 66 » Violencia policial hacia población LGBT « 2.3.2 Violencia verbal La violencia verbal es una práctica frecuente por parte de la Policía. Este
tipo de violencia genera graves consecuencias contra las personas LGBT al
reafirmar institucionalmente un mensaje de rechazo, odio o exclusión. Una
palabra agresiva o violenta por un policía tiene un efecto directo contra la
víctima: disminuirla, excluirla y menospreciarla como ser humano. De igual
forma, la violencia verbal tiene un efecto indirecto y simbólico frente al
contexto donde sucede por el mensaje de rechazo que envía a la comunidad.
Las formas más frecuentes de violencia verbal apelan a reproducir
estereotipos negativos en torno a las orientaciones sexuales e identidades
de género no heterosexuales. Así, encontramos que los hombres gay son
llamados
“mujercitas”,
“locas”,
“mariquitas” o
les dicen:
“hable como
hombre”, “sea varón”. De igual forma, esto ocurre con las mujeres lesbianas
que son llamadas “machorras” o “areperas”. joven gay insultado y forzado a recoger sus documentos
en el cai, bogotá El 19 de noviembre de 2014, Cristian estaba esperando el bus en la avenida Suba en
Bogotá, cuando unos agentes de Policía se le acercaron y le pidieron los papeles. Los
policías le quitaron la cédula y le dijeron que tenía que ir a recogerla al CAI Andes.
Cuando se dirigió allá, los agentes le dijeron “mariquita loca, ya lo tenemos identificado por las porquerías que hace en el humedal”. Cristian no tomó ninguna acción
legal contra los policías por desconfianza en las instituciones y temor a retaliaciones
por parte de los agentes que lo detuvieron.15 En el trabajo de campo logramos documentar que las mujeres trans son
víctimas de violencia verbal por prejuicios directamente relacionados con
su identidad y expresiones de género en el espacio público. En algunos
casos, la violencia verbal es bastante explícita a través de expresiones como
“escoria de la sociedad”, “personas enfermas” o “que dan asco”.16 En otros