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de El Castillo y cuyo cadáver apareció al día siguiente, con heridas |
de arma blanca (Cinep y otros, 2009). 3.2. Creación de nuevos grupos paramilitares en alianza |
con las Fuerzas Militares y oficialización de su llegada |
al territorio Mientras todos esos hechos ocurrían en las operaciones militares regulares de las Fuerzas Militares, los miembros del Estado |
Mayor del Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), por solicitud de algunos líderes de la región, entre ellos Euser Rondón Vargas y Arnulfo Velásquez, alias Pereque, |
tomaron la decisión de conformar un nuevo grupo paramilitar, |
cuyo principal objetivo era contrarrestar el dominio y la influencia |
que ejercía el Frente 26 de las FARC en los municipios El Castillo, |
El Dorado, Lejanías, San Luis de Cubarral, San Martín, Acacías y |
Granada (Fiscalía General de la Nación, s.f.). |
Según manifestó Daniel Rendón Herrera, alias Don Mario, en |
diligencia de versión libre, para la conformación de este Frente fue |
decisiva la intervención de Víctor Carranza Niño, quien por entonces se consideraba como el dueño de la región del Alto Ariari y tenía |
bajo sus órdenes un grupo armado ilegal que prestaba seguridad 107 a las minas de caliza de su propiedad. Una vez obtenida la autorización de Carranza, se realizaron varias reuniones en las zonas rurales del municipio de San Martín y se comenzó a reunir personal, |
armas y logística. Mauricio de Jesús Roldán Pérez, alias Julián, fue |
encargado del grupo inicialmente conformado por 80 u 85 hombres provenientes de diferentes grupos de autodefensa y que, por lo |
tanto, contaban ya con experiencia y entrenamiento. Con ellos se |
conformó el Frente Alto Ariari que llegó a tener un pie de fuerza |
cercano a los trescientos hombres divididos en cuatro compañías. |
La base principal de este Frente o su centro de operaciones, que |
era el lugar donde permanecía el comandante, fue situado en la vereda La Meseta del municipio de El Dorado. También fueron ubicadas otras dos bases en el municipio de El Castillo, una en la vereda |
Puerto Esperanza y la otra en un sitio conocido como El Once, en |
la vereda Brisas de Yamanes. El Frente también dispuso de una Escuela Móvil que funcionaba en varios lugares del municipio, como |
Puerto Unión, Caño Embarrado, Caño Leche y Brisas de Yamanes, |
y contó con dos antenas de comunicación. (Fiscalía General de la |
Nación, s.f). |
Para operar el Frente Alto Ariari realizó alianzas con miembros |
de las Fuerzas Militares, en especial de la Brigada 7. Alias Chatarro |
y alias Julián se reunieron en una finca ubicada en el corregimiento de Pueblo Sánchez, en El Dorado, con miembros del Batallón |
XXI Vargas, entre ellos el coronel Héctor Alejandro Cabuya, un |
capitán de apellido Rivera y tres oficiales más. En esa reunión, |
alias Chatarro les presentó a alias Julián a los oficiales y, a partir de |
ese momento, paramilitares y militares construyeron una estrecha relación que les permitió, en los meses y años siguientes, planear |
operaciones conjuntas contra la guerrilla, comunicarse sobre las |
posiciones de las tropas y coordinar los llamados “falsos positivos” |
con el Ejército (Verdad Abierta, 2010). El fenómeno paramilitar ha tenido varias fases, pero ha tenido |
una misma lógica de actuación, en un principio ligada a estructuras |
de narcotraficantes, a la estructura de Víctor Carranza y otros. Uno |
que ha visto los crímenes y el material probatorio que existe de esas |
investigaciones, todo apunta a la Brigada 7, porque los veían salir |
o los veían entrar, o porque cambiaban de uniforme, o por las expresiones de estigmatización de los comandantes de las brigadas a |
los campesinos, las lógicas de ejecuciones extrajudiciales o llamados |
falsos positivos. Aquí tenemos datos desde 1990 de jovencitos presentados como guerrilleros muertos en combate cuando no lo son, |
entonces uno ve toda la lógica de actuación y represión de la Brigada |
7 (CNMH, entrevista con hombre, Medellín del Ariari, 2012). En sus versiones libres, alias Don Mario señaló que el coronel |
Cabuya y varios oficiales de la Policía Nacional ubicados en Puerto Lleras, Puerto Rico, Mesetas, Lejanías, Granada, Vistahermosa, |
San Juan de Arama y El Castillo llegaron a formar parte de la nómina de las autodefensas, hasta el punto de que estas les giraban |
más de 120 millones de pesos mensuales. Además, el exparamilitar confesó que, entre 2002 y 2004, las autodefensas del Bloque |
Centauros le entregaron personas asesinadas a algunos miembros |
de la fuerza pública para que fueran presentados como guerrilleros muertos en combate (Verdad Abierta, 2010). |
También entre las tropas de la Brigada 7 militaron reconocidos |
paramilitares, como alias Pecas, alias Chispiado, alias Omar, alias Dumar, alias Rugel, alias El Político, alias Cara de Garra (o Elver Acosta |
Nieto), alias Comandante Andrés (quien era informante del Ejército |
y vivió en Medellín del Ariari) y alias Colacho (Cinep y otros, 2009). |
Esta alianza y actuación conjunta entre las Fuerzas Militares y los |
paramilitares fue percibida claramente por la comunidad y surgió |
en varias de las entrevistas y talleres de la memoria realizados. El Ejército estaba en el municipio de El Castillo, en Puerto Esperanza y estaban los señores paramilitares. Había un operativo |
que se denominó Plan Conquista y ese operativo era un operativo |
mixto. Cuando nosotros llegamos aquí, y denunciamos, e hicimos |
las declaraciones pertinentes para que nos hicieran el reconocimiento del desplazamiento (…) Acción Social y los medios de |
comunicación de una vez se dieron fue a la tarea de conocer los |
nombres de nosotros, porque lo primero que dijeron era que a |
nosotros nos habían sacado de allá era la gente del monte con la |
conciencia ya comprada para difamar de la fuerza pública. Entonces les dijimos que no, que era una total falsedad, porque la subversión no nos había obligado a tener que difamar de un ejército |
constituido en Colombia, sino que a nosotros nos tenía atemorizados era la guerra que se estaba librando desde las mismas instituciones encargadas para protegernos a nosotros en compañía de |
las instituciones al margen de la ley (…) como son los señores paramilitares (…) que fueron creados por el Estado, pero que dicen |
estar al margen de la ley, y que ellos los estaban apoyando. Porque |
primero ingresó la aviación y ametralló, bombardeó, y más detrasito (sic) seguían los señores paramilitares, y más detrás el Ejército |
(CNMH, entrevista con abuelo, Villavicencio, 2013). Entonces uno ve que hay una lógica y una política de Estado |
en este arrasamiento. Además esta región de El Castillo está a |
noventa kilómetros de la capital, entonces cómo se explica que |
semejante barbarie se haya podido cometer tan cerquita de las |
autoridades. Incluso en esta misma cancha vieron jugar a paramilitares, con los militares en la puerta, o paramilitares repartiendo |
las boleticas para reclamar los bonos para la comida de los desplazados con el sello de la Alcaldía. O sea, en la práctica uno vio que |
estaban trabajando juntos o simplemente al Ejército a diez minutos del pueblo y los paramilitares aquí adentro. O estando aquí |
en el mismo pueblo, militares y paramilitares (CNMH, entrevista |
con abuelo, Medellín del Ariari, 2013). Al romperse las negociaciones de paz, la región sufrió una fuerte militarización acompañada de una paramilitarización del territorio. |
El nuevo frente paramilitar incursionó primero en el municipio de El Dorado, luego en Medellín del Ariari y avanzó después |
hacia las veredas de la parte alta de El Castillo. Hacia las 2:00 p. |
m. del 15 de mayo de 2002 entró a Medellín del Ariari con sus |
hombres vestidos de camuflado, encapuchados y portando armas. |
Su presencia se oficializó sacando a los pobladores de las casas y |
obligándolos a asistir a una reunión en el parque principal, en la |
cual afirmaron que estaban ahí para quedarse y que toda la población tendría que trabajar con ellos (Cinep y otros, 2009). Ese |
día detuvieron al campesino Delfín Espinel quien fue hallado posteriormente en un sitio conocido como aguas claras, torturado y |
con un tiro de fusil en la cabeza (Comisión Intereclesial de Justicia |
y Paz, 2002). Estos hechos fueron puestos en conocimiento de las |
autoridades inmediatamente entre otras personas por el personero del municipio, Mario Castro Bueno, pero el Estado no tomó |
cartas en el asunto. Mario, eso ya se entera uno después viendo expedientes, ese |
mismo día informa a las autoridades. Las autoridades tuvieron |
conocimiento de la incursión paramilitar, o sea, las autoridades |
judiciales supieron que habían entrado y de hecho nunca se abrió |
una investigación, ni siquiera de oficio, por esta situación. Lo que |
hicieron fue volverle a remitir un oficio a Mario para preguntarle que más hicieron, pero hasta donde entiendo, la función del |
personero no es de investigador, sino de protección de derechos |
humanos y creo que toda la carga de material probatorio por recoger se lo ponían al personero (CNMH, entrevista con hombre, |
Medellín del Ariari, 2014). 3.3. Violaciones a los DDHH e infracciones graves al DIH. |
Contraste entre las cifras oficiales y las memorias de |
las comunidades El arrasamiento ocurrido en el municipio El Castillo fue resultado del accionar paramilitar, de las actuaciones de la guerrilla, |
de las operaciones contrainsurgentes de las Fuerzas Militares y de |
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