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años transcurren y la impunidad se mantiene (la mayoría de los |
crímenes no han sido investigados y los pocos que sí lo han sido |
no presentan avances significativos o se encuentran ya en archivo) se busca que, cuando menos, en el plano simbólico, se establezcan |
responsabilidades y jerarquías diferenciadas entre los ejecutores. [N]os duele mucho hablar de nuestros familiares, pero es importante hablar para que la sociedad conozca lo que sucedió, lo |
que pasó con nuestros compañeros, lo que pasó con nuestros familiares. Es necesario hacerlo en estos escenarios, en otros escenarios, donde nos corresponde hablar, conocer la verdad, para |
que se haga justicia y se haga reparación. Claro que reparar un |
daño es muy difícil, pero la reparación a las víctimas que es lo |
que hemos venido trabajando desde el movimiento de víctimas |
(CNMH, entrevista con funcionario público, Villavicencio, 2012). La memoria y los recuerdos son vistos como un instrumento |
político que puede contribuir a que un día se ajusticie a los responsables y se reparen los daños causados. Al impulsar este tipo |
de ejercicios se parte de la base de que cuando una persona reconstruye su historia despierta al sujeto político que estaba dormido, existiendo una mayor probabilidad de que se involucre en |
escenarios de exigencia y garantía de derechos (Comité de Impulso al Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política |
Suroriente Colombiano 2013, páginas 19 y 20). Por otra parte, si se |
olvidan las graves injusticias ocurridas y los crímenes cometidos, |
se corre el riesgo de volverse tolerante con el abuso a seres humanos; si se ignoran los abusos, se extingue cualquier posibilidad de |
construir una democracia. |
Por razones como estas, las víctimas que sufrieron con mayor |
rigor la violencia de los paramilitares y el Ejército reclaman con vehemencia que, además de recordar los ataques de las FARC al casco urbano, cuando se haga memoria sobre El Castillo se recuerde |
también la barbarie militar y paramilitar. Señalan la imposibilidad ética, política y jurídica de olvidar que el Estado participó |
activamente en algunos de los hechos victimizantes, y que, contrariando su mandato de proteger a todas las personas residentes en |
Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias y demás derechos y |
libertades; robaron, mataron, torturaron, amenazaron y cometieron otros crímenes por los que debe responder. Cada vez que yo iba a El Castillo [el Personero] comentaba lo |
que hacía el Ejército, que iban a varias veredas, y algunos soldados eran muy duros con la sociedad civil, los maltrataban (…) me |
comentó de la presencia del Ejército y, desafortunadamente, él decía que el Ejército andaba acompañado con personas no uniformadas, personas de civil (…) andaba con personas encapuchadas |
(…) que pasaban así encapuchados, indicaban (…) y señalaban |
casas (CNMH, entrevista con hombre adulto, El Castillo, 2012). Uno ha visto que los crímenes y el material probatorio que existe de esas investigaciones, todo apunta a la Brigada 7, porque los |
veían salir o los veían entrar o porque cambiaban de uniforme, o |
por las expresiones de estigmatizaciones de los comandantes a las |
brigadas de los campesinos, las lógicas de ejecuciones extrajudiciales o llamados falsos positivos. Aquí tenemos datos desde 1990 |
de jovencitos presentados como guerrilleros muertos en combate |
cuando no lo son, entonces uno ve toda la lógica de actuación y |
represión de la brigada 7ª (CNMH, entrevista con hombre adulto, |
Medellín del Ariari, 2013). Además de lo que le corresponde al Estado, se convoca a la memoria para señalar a otros grupos y personas cuya responsabilidad |
tampoco ha sido esclarecida. El narcotráfico ofrece la gente (…) contratada para su protección, al servicio de la estrategia de ejecución de ese proyecto |
político. Ahí estaban (…) retirados del Ejército, (…) estaban coroneles, y pensionados, y estaba la burguesía de alto nivel, ahí estaba |
Hernando Durán Dussán metido, el mismo Alfonso López Michelsen, que tenía como quinientas hectáreas acá abajo (CNMH, |
entrevista con hombre adulto, Bogotá, 2013). De esta forma se exige la búsqueda de la verdad sobre el vínculo |
de miembros de la clase política tradicional, narcotraficantes, miembros activos y retirados de la Fuerza Pública, entre otros actores, por |
las violaciones a los derechos humanos ocurridas en El Castillo. Lo cual es también una forma de revivir y dignificar la memoria |
de personas que, como Josué Giraldo, fueron asesinadas mientras |
exigían respuestas de la justicia frente a las atrocidades ocurridas |
en el territorio. 5.10. Memoria para romper el velo de la estigmatización La estigmatización ha sido un elemento central en el conflicto |
armado y la violencia sociopolítica que se ha padecido en el municipio El Castillo. El establecimiento de marcas y señalamientos ha |
servido como excusa para el aniquilamiento de los movimientos de |
izquierda y para atacar de manera indiscriminada a la población |
civil acusada de ser auxiliadora o “base social” de la insurgencia. [M]e acuerdo una vez que decían que venían los grupos armados, pero no la guerrilla, sino los otros, entonces una vez me |
acuerdo tanto que (…) él me dijo: mija (sic), con pesar y todo, vaya |
sáqueme los libros que los tengo en tal parte (…) libros importantes, libros políticos y mucha cosa de eso, y la verdad yo quemé todo |
eso (CNMH, entrevista con hombre adulto, Villavicencio, 2012). Por su parte, la guerrilla y las comunidades también capitalizaron el poder del señalamiento. Rencillas personales, conflictos |
pasados o simples sospechas fueron suficientes para que campesinos, campesinas, comerciantes y todo tipo de castillenses fueran |
señalados de ser colaboradores o miembros de grupos paramilitares, principalmente en el casco urbano de El Castillo. Tras el |
señalamiento vino la extorsión, las amenazas, el secuestro, el desplazamiento o el homicidio. |
En este contexto, la memoria se ha convertido en un territorio |
donde se libran batallas simbólicas para reinvindicar la licitud y |
legitimidad de proyectos políticos, económicos, ambientales y sociales, individuales y colectivos, que fueron cubiertos con el manto |
de la ilegalidad y golpeados hasta lograr su desestructuración. En |
suma, se convierte en mecanismo para remover el velo con el que se ha pretendido legitimar el arrasamiento, y a la vez contribuye |
a recuperar el valor supremo de la diferencia y el disenso en una |
democracia. |
Finalmente, existe la esperanza de obtener también la restauración del estatus de muchas de las personas afectadas, buscando |
que se diga la verdad sobre ellas y se les permita pasar de criminales a víctimas. Las familias esperan que se dignifique a sus seres |
queridos, quedando claro que la gran mayoría de las personas victimizadas no eran guerrilleras ni se encontraban involucradas en |
ningún tipo de actividades ilegales. También se resisten a que la |
comunidad siga siendo designada como guerrillera. Si nosotros no reconstruimos la historia de El Castillo para |
que la gente la conozca, pues El Castillo seguirá siendo lo que es: |
un pueblo guerrillero, y para que se den cuenta de que El Castillo sí fue y sigue siendo un pueblo de gente sana, que vean un |
conjunto de cosas buenas, excelentes, de un manantial de aguas, |
de nacedero de buenos ríos, pero que fuimos víctimas de eso; del |
atropello, de un abandono del Estado (CNMH, entrevista con mujer adulta, El Castillo, 2013). 5.11. Listado de algunas iniciativas de la memoria Los sentidos y fines de la memoria se expresan, en muchos casos, a través de creaciones materiales y simbólicas; en iniciativas de |
memoria que son abundantes en El Castillo. El CNMH rastreó algunas de estas iniciativas individuales y colectivas de memoria que |
por supuesto no se agotan en la siguiente tabla, que sin embargo |
expresa algunas de las nociones del para qué recordar. 5.12. Memorias en tensión y construcción de un Centro |
Regional de la Memoria La Gobernación del Meta y el CNMH acordaron la creación |
y puesta en marcha de un centro de memoria en El Castillo. La |
iniciativa fue recibida con beneplácito por algunos de los habitantes, para quienes constituye una oportunidad para reconstruir y |
resignificar el espacio que quedó vacío tras la detonación de los |
cilindros de gas por parte de las FARC y la destrucción de varias |
manzanas en el casco urbano. Sin embargo, otras personas manifestaron su preocupación porque sentían que la iniciativa podía |
constituir un mecanismo de ocultamiento de la violencia paramilitar y de la responsabilidad estatal. Por esta razón exigieron que |
existiera participación de las víctimas y de la comunidad en general durante todo el proceso para garantizar una visión plural. Volvemos a lo mismo, las cosas se quieren hacer sin contar con |
la participación de las víctimas de todo el territorio. ¿Dónde va |
a quedar la responsabilidad del Estado por haber permitido la |
entrada de los paramilitares y por haber violado los derechos humanos? Aquí no solo entró la guerrilla, y eso se lo hemos dicho a |
ustedes desde que vinieron. La guerrilla acabó con edificios (…) |
los paramilitares acabaron con vidas y nos desplazaron (CNMH, |
entrevista con hombre adulto, Villavicencio, 2012). Las observaciones realizadas permitieron reajustar metodológicamente el proceso, e iniciar un proceso de concertación entre las |
autoridades nacionales, regionales y locales, y las comunidades. |
Frente al riesgo de generar un nuevo proceso de revictimización |
y profundizar la desintegración, se convocó un escenario de planeación con la presencia de personas del casco urbano y de la |
zona rural, víctimas y resilientes, representantes de organizaciones, investigadores y otros actores estratégicos, para realizar una |
construcción colectiva de una propuesta que contribuya a la formulación de una iniciativa plural, integradora, responsable con |
las víctimas y con toda la población en general. Hoy en día esta iniciativa se encuentra en marcha y tiene el |
gran reto de constituirse en un espacio para articular y reconciliar |
las diferentes memorias, así como para convertirse en un espacio |
de consolidación de la paz en el territorio. En el parque central se construye el Centro Regional de la Memoria, espacio donde se |
deben articular y conciliar las diferentes memorias. |
Respuesta institucional Los conflictos no se solucionan cubriéndolos de un manto de |
impunidad y olvido. La no atención integral a personas afectadas (…) es caldo de cultivo a nuevas violencias o a la prolongación del conflicto. Es posible que una sola víctima que quede mal |
negociada, que tenga que guardarse su dolor y resentimiento, se |
convierta en alguien que quiera expresar de forma violenta su |
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