text stringlengths 21 422k |
|---|
Compartir un espacio geográfico y unas experiencias históricas no implica comulgar con ideas y creencias ni adoptar el modo de vida de una comunidad.
Uno puede sentirse más cercano a un asiático o a un americano residente en el otro extremo del mundo que a los vecinos de su mismo barrio.
Pero nada tienen que ver las afinidades electivas con el empeño en ignorar, moda reciente, que España es una realidad histórica.
Justo es reprobar las páginas negras de nuestra historia, parecidas en sordidez a las épocas de expansión y dominio de otras naciones, y abominar de los gobernantes tiránicos que oprimieron a su propio pueblo, tan semejantes a los déspotas de cualquier otro país.
Sin embargo, sorprende que incluso los extranjeros críticos con España tengan una idea más amplia, precisa y nítida de nuestro país que algunos españoles de hoy.
La moda de tergiversar los datos históricos ha adquirido tanto glamour intelectual que algunos escritores y articulistas sostienen que España como nación data del siglo XIX o, como mucho, del XVIII.
Para promover sus fines ideológicos, no siempre confesos, distorsionan los hechos del pasado al reflejarlos en los espejos convexos o cóncavos de sus intereses partidistas.
Cierto que, al grito de ¡Vive la nation!, las milicias de la Revolución Francesa organizadas por la Convención Nacional vencieron a los realistas en la batalla de Valmy.
Pero cuando el movimiento romántico dio en sacralizar la nación, que encarnaba el espíritu del pueblo (Volkgeist), inoculó el virus nacionalista -ostentación patológica de superioridad-en el organismo sano de cualquier pueblo interracial asentado en un territorio a lo largo del tiempo.
En todo caso, la nación concebida como pueblo es una realidad cultural que no debe identificarse con una determinada estructura jurídica del Estado.
El hecho de que la España política actual provenga de la Constitución de Cádiz de 1812, no significa que antes del siglo XIX España careciera de identidad nacional, porque la nación
El autor aporta argumentos en favor de la realidad histórica que llamamos España.
Sostiene que reconocer a la Constitución de Cádiz de 1812 como origen de la España política actual no implica que nuestro país careciera de identidad nacional antes del siglo XIX.
Y expone la controversia de Américo Castro y de Claudio Sánchez-Albornoz sobre la génesis histórica de España para concluir que, si bien antes de la invasión árabe no había "españoles", vocablo provenzal del siglo XI como advierte Castro, también es cierto que durante la dominación romana y goda los peninsulares eran "hispani", como alega con sorna Sánchez-Albornoz.
Además, se recogen citas de autores latinos, godos y españoles tanto medievales como renacentistas que testimonian su sentimiento de pertenecer a un viejo país llamado Hispania o España.
PALABRAS CLAVE: Constitución de Cádiz; España; españoles; Hispania; hispani; invasión árabe; Américo Castro; Claudio Sánchez-Albornoz; Alfonso X.
a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas".
No es una cláusula ornamental, sino la piedra angular de la convivencia democrática de los ciudadanos.
Sin embargo, en estos últimos años, la vida política en España parece marchar por el carril contrario de las sociedades avanzadas.
Según los ideólogos de la España autonómica, somos de hecho un Estado plurinacional, mientras que Estados Unidos, Canadá, México, Argentina, Brasil, Alemania y muchos otros países se han estructurado como una Nación pluriestatal, lo que les ha permitido descentralizar los órganos de poder sin menoscabar la unidad básica de una sociedad plural.
El debate sobre la nación remite a la cuestión de qué entendemos por España y los españoles.
Y mientras que la nación es un impulso y la patria una evocación, España es además una noción histórica y una concreción geográfica.
Incluso José Álvarez Junco, cuyo ensayo histórico Mater Dolorosa, editado a principios de este siglo, ha suscitado no pocas interpretaciones torticeras, reconoce que las fronteras de la estructura política llamada España "se han mantenido básicamente estables a lo largo de los últimos quinientos años, fenómeno digno de estudio y aun extraordinario si se tiene en cuenta la enorme fluidez fronteriza del continente europeo durante ese período.
Por muchos que hayan podido ser sus problemas en el siglo XX, la española ha sido la identidad política de mayor éxito de las surgidas en la península Ibérica durante, digamos, el último milenio" (Álvarez Junco, 2001, 20).
que, en el siglo VIII, mantuvieron el Beato de Liébana y el arzobispo Elipando de Toledo.
Acabó como el rosario de la aurora: el monje llamó testículo del Anticristo al prelado, y éste al monje, borracho y farsante.
Así se las gastaban ya los piadosos hispani.
Es de suponer que entre los canes y lobos no incluya al autor de La formación de los dominios lingüísticos en la Península ibérica, puesto que es obra de un sabio lingüista alemán, así calificado por Castro en la "Nota final" de Los españoles: cómo llegaron a serlo.
Su autor sostiene, según el propio Castro, que "la reaparición en los siglos medievales de las viejas características temperamentales de los españoles anteriores a Cristo... permite conjeturar que la acción del señorío romano sobre la personalidad arriscada y vehemente de los peninsulares no debió ser sino un sedante pasajero que no logró cambiar esencialmente el carácter y el destino de los hispanos" (Ibídem, 371).
Ante refutación tan contundente de sus tesis, Castro sólo acierta a balbucear que "el señor [Kurt] Baldinger no dice de dónde salieron los españoles anteriores a Cristo" (Ídem).
La objeción se las trae, por decirlo suavemente.
En todo caso, el agua hispana que sigue moviendo los molinos peninsulares viene de muy lejos.
La realidad geográfica e histórica llamada España arranca de la dominación romana, cuyos historiadores y escritores de otras partes del Imperio llamaban hispanus al habitante o al oriundo de Hispania, topónimo de origen fenicio.
La misma península que los griegos llamaron Iberia por el río Íber, hoy Ebro.
Quien desee conocer el gran número de topónimos y gentilicios griegos de Iberia que han llegado hasta nuestros días, no tiene más que leer el libro III de la Geografía escrita por Estrabón en el siglo I anterior a nuestra era.
En cuanto a hispano, la primera mención aparece en un fragmento del latino Ennius, quien hacia el año 200 antes de J.C. escribió: "Hispane, non Romane memoretis loqui me".
Antonio García y Bellido, que aporta en sus Veinticinco estampas de la España antigua esta cita, la traduce así: "Acordaos de que me habéis oído hablar como hispano, no como romano" (García y Bellido, 1977, 214).
Y conjetura que quizá se trate de un embajador hispano en Roma.
García y Bellido señala que esta mención del vocablo etnicogeográfico implica que ya se empleaba el nombre de Hispania.
Por su parte, Sánchez-Albornoz atribuye la irritación de Castro contra "la cantilena de ser españoles En otro ensayo editado cinco años después, "Español", palabra extranjera: razones y motivos, Castro sostuvo en el capítulo "Cómo comenzó a haber españoles" que la traducción del vocablo latino hispani por españoles en la Primera Crónica General, compilada por orden de Alfonso X a fines del siglo XIII, tuvo "desastrosas consecuencias para la historiografía española", porque "ambas palabras fueron dotadas de la misma dimensión espacio-temporal" (Castro, 1973, 79).
Sinonimia que se oponía a su tesis de que antes del siglo VIII no había españoles en la Península.
Estos dos ensayos de Américo Castro se reeditaron juntos en Taurus con el título Sobre el nombre y el quién de los españoles.
Más ceñido a la realidad hubiera sido aunarlos bajo el rótulo Cómo los hispani pasaron a llamarse españoles.
Sin embargo, empeñado en que los hechos del ayer rimaran con sus afecciones e ideas personales, la ambición ontológica le exigió ocuparse de cómo empezó a haber españoles o de cómo llegaron a serlo a raíz de la invasión islámica que, según él, actuó como partera, aunque la criatura ya llevaba muchos siglos en el mundo.
Tantos llevaba que su idioma, el latín corrupto o romance, lo hablaban todos en Al-Ándalus, incluso el califa Abderramán III y los nobles de estirpe oriental que eran bilingües, como anotó Sánchez-Albornoz en su España, un enigma histórico.
Y en el mismo pasaje, Sánchez-Albornoz cita al arabista Emilio García Gómez: "Hoy empezamos a entrever con claridad la importancia que tenía el bilingüismo en la España musulmana y la esfera reducida a que dentro del país se hallaba confinado el árabe puro" (Sánchez- Albornoz, 1956, I, 143).
No es de extrañar que, además de Sánchez-Albornoz, refutaran las tesis de Castro un buen número de eruditos desde posiciones historiográficas diversas y aun opuestas entre sí.
Castro las rechazó con expresiones dictadas por su ancestral temperamento español que, mal que le pese, había heredado de los hispanos, de los iberos y demás integrantes de la población interracial de la Península e islas Baleares.
En "Peculiaridad del tema español", páginas publicadas entre los "Últimos escritos" incluidos en Sobre el nombre y el quién de los españoles, se quejó de que su "nueva visión del pasado español ha sido acogido con reacciones más propias de jauría de canes o de manada de lobos que de seres humanos" (Castro, 1973, 401).
Improperios que traen a la memoria la disputa teológica
Séneca, Lucano, Marcial, Prudencio, etc.", a su obstinación "en dar un corte tajante en la historia de España" (Sánchez-Albornoz, 1956, I, 123).
Y le recuerda que Séneca profesaba un estoicismo con rasgos hispanos: "escribía en primera persona, refería obscenidades y porquerías y hablaba de sí mismo" (Ibídem, 127), propensiones compartidas por Marcial.
Características, me permito añadir, que no provienen de ninguna "esencia" previa de lo hispano, sino de la "existencia" prolongada de grupos étnicos diversos en el mismo ámbito geográfico.
En mis lecturas más placenteras también he encontrado testimonios de la peculiaridad hispana en el Ática romanizada bajo el gobierno de Marco Aurelio.
En la segunda mitad del siglo II de nuestra era, el romano Aulo Gelio cuenta en sus Noches áticas que el retórico Antonio Juliano, a quien "se le reconocía como hispano por su acento" (Gelio, 1952, 140), "había traído de Hispania una declamación gritona, una facundia furiosa y disputante".
Y como Antonio Juliano tenía escuela pública de elocuencia, concluye Aulo Gelio "¿qué podía esperar de sus ejercicios en una lengua sin voluptuosidad, que lejos de agradar, asustaba a Venus y a las Musas?"
Espero que nuestros amigos mexicanos sean indulgentes con nuestro hablar "golpeado", vicio español de lejano y clásico arraigo.
Los visigodos asumieron la concepción unitaria de Hispania, como reseñó San Isidoro de Sevilla en el primer tercio del siglo VII y no sólo en su muy citada "De laude Spaniae", que sirve de introducción a su Historia de regibus Gothorum, Vandalorum et Sueborum.
En sus menos frecuentadas Etymologiae especifica en latín que Hispania "está situada entre África y Galia, cerrada al septentrión por los montes Pirineos y rodeada del mar por todas partes.
Es riquísima por la salubridad de su cielo, por su fecundidad en todo género de frutos y por la abundancia de gemas y metales" (Isidoro, 1951, 347).
Luego menciona sus ríos principales -el Betis, el Miño, el Ebro y el Tajo-y las seis provincias establecidas por los romanos: Tarraconense, Cartaginense, Lusitania, Galecia, Bética y, en la región de África, la Tingitania.
Y más adelante precisa: "Gades, isla (hoy península) situada al final de la provincia bética y que separa Europa de África; en ella están las columnas de Hércules" (Ibídem, 350).
También los límites de Europa están señalados por San Isidoro de Sevilla en sus Etymologiae: "Europa, tercera parte del orbe, empieza en el río Tanais (el actual Don), desciende al ocaso por el mar Septentrional hasta los fines de Hispania; sus partes oriental y meridional, destacándose del Ponto, están bañadas por el Mare Magnum (el Mediterráneo); y termina en la isla de Gades" (Ibídem,(343)(344).
Y en lengua castellana hay múltiples testimonios del sentimiento que prevalecía entre la gente común de pertenecer a un viejo país llamado España.
En el siglo XII hay cinco menciones expresas a España en el Poema de Mío Cid.
Valga de ejemplo la del verso 453: "D 'aqueste acorro fablará toda España".
En la primera mitad del siglo siguiente, Gonzalo de Berceo cita a España en tres versos de los Milagros de Nuestra Señora y en seis de su Vida de San Millán.
El más significativo de estos últimos quizá sea el de la estrofa 371 al quejarse del tributo impuesto por Abderramán: "Yacié toda España en esta servidumbre".
Y más adelante, en la estrofa 431, llama a San Millán "padrón de los españoles" junto con Santiago.
Otro gran escritor medieval, el Arcipreste de Hita menciona, en la primera mitad del siglo XIV, cuatro veces a España en el Libro de Buen Amor, una de ellas en el verso de la estrofa 304: "más orgullo e más brío tienes que toda España".
Antes, en la segunda mitad del XIII, terminó de compilarse por orden de Alfonso X, rey de Castilla y de León, la Primera Crónica General, más conocida por Estoria de España.
Ese texto incluye un pasaje de elogios a España inspirados en los encomios que, seis siglos antes, le había dedicado San Isidoro de Sevilla.
Y lo que es más importante, en esta Primera Crónica General se lee que, antes de la batalla de Las Navas de Tolosa (1212), Alfonso VIII, rey de Castilla, se apartó "con los de Aragón et portogaleses et gallegos et asturianos"; y les dijo: "Amigos, todos nos somos españoles, et entráronnos los moros la tierra por fuerza et conquiriéronnosla, et en poco estidieron los cristianos que a essa sazón eran que non fueran derraygados et echados della" (Castro, 1973, 77).
Al rey de Castilla y al rey de Aragón se les unió pronto el rey de Navarra.
La idea de España como nación no se había olvidado cuando los reyes Isabel y Fernando enlazaron las coronas de Castilla y Aragón con el propósito de restaurar la unidad peninsular.
Y se abstuvieron de titularse reyes de España por no ofender al rey de Portugal, quien también se consideraba monarca de una parte de España.
Pero, con el establecimiento en 1480 del Consejo Supremo de la Inqui-RUBÉN CABA sición, aparato represivo con que la Europa medieval había combatido las herejías, los Reyes Católicos esparcieron las semillas de la decadencia que, desde el subsuelo de las grandezas imperiales, brotaría un siglo y medio después en la nación española.
Durante el reinado de Isabel y Fernando, Antonio de Nebrija compuso la primera Gramática Castellana (1492), y también un Vocabulario latino-español (1492), al que siguió otro español-latino (1495) y un libro de temas arqueológicos: Antigüedades de España (1499).
Nada tiene de particular, pues, que Colón llamara La Española a la isla que luego se conocería por Santo Domingo.
Y que Hernán Cortés, antes de iniciar el asedio de México-Tenochtitlán, solicitara de Carlos I la designación de Nueva España para el país que se proponía conquistar.
En las crónicas de Indias hay frecuentes referencias a los españoles y a España como nación.
Valga de muestra la dedicatoria de Francisco López de Gómara en su Historia General de las Indias a "Don Carlos, Emperador de Romanos, Rey de España, Señor de las Indias y Nuevo Mundo".
Pocas líneas después menciona a "vuestros españoles", quienes "toman alegremente [el trabajo el peligro], así en predicar y convertir como en descubrir y conquistar".
Y añade: "Nunca nación extendió tanto como la española sus costumbres, su lenguaje y armas, ni caminó tan lejos por mar y tierra, las armas a cuestas" (López de Gómara, 1979, 7).
Alarde tan reprobable para la sensibilidad actual como admirable para los europeos de entonces.
A mediados del siglo XVI, Luis de Camoens, quien también compuso en castellano poemas y fragmentos de algunas comedias, en el canto I de Os Lusíadas llama a los portugueses "una gente fortísima de España".
También de Camoens es la expresión: "Portugueses y castellanos, porque españoles lo somos todos", según recoge Claudio Sánchez-Albornoz en su España, un enigma histórico (Sánchez-Albornoz, 1956, II, 478, 497).
En pleno apogeo de las letras españolas, las mentes más alertas percibieron el declive imperial.
Cervantes plasmó su tristeza risueña en el Quijote.
Y Quevedo su desánimo en el soneto que acaba: "Y es más fácil, ¡oh, España!, en muchos modos, / que lo que a todos les quitaste sola / te puedan a ti sola quitar todos".
Años antes, Lope de Vega había criticado en La Arcadia un hábito nacional que aún perdura: "¡Ay, dulce y cara España, / madrastra de tus hijos verdaderos! / ¡Y con piedad extraña, / piadosa madre y huésped de extranjeros!"
Quienes reducen la existencia de España a una organización estatal que nace a principios del siglo XIX o finales del XVIII pueden profesar la ideología que prefieran, pero no ignorar los testimonios que, a lo largo de los siglos, han recogido los textos literarios en latín y en román paladino.
En el siglo XIX el poeta épico Jacint Verdaguer cantó La batalla de Lepant conducida por el castellano Juan de Austria y por su lugarteniente general el barcelonés Lluís de Requesens.
"¡Naus d'Espanya, sempre avant!", escribió Verdaguer en su poema.
Por cierto que Lluís de Requesens murió en Bruselas siendo el gobernador general de los Países Bajos, tras haber sustituido al Duque de Alba.
Y en la segunda mitad del siglo pasado, el escritor José Bergamín, antes de retirarse en sus postrimerías a Hondarribia (en español, Fuenterrabía), había pregonado que San Ignacio, nada castellano, era muy español.
También la conducta de Bergamín, errática, temperamental, extremosa, tenía no poco de española.
Aunque cualquier ciudadano de la España actual puede defender por la vía democrática la absoluta independencia de su región -o nación, si lo prefiere-, sus deseos no lo facultan para distorsionar la realidad histórica.
Los vecinos de la ciudad de Reus, digamos, pueden abogar por la independencia política y administrativa de su comarca, pero faltarían a la verdad si negaran que ellos son tarraconenses, catalanes, españoles y europeos.
Ya en el siglo XIII los reinos de Castilla y León habían conocido un prerrenacimiento cultural bajo Alfonso X, con razón llamado el Sabio, que se titulaba Rey de las Tres Religiones como hubiera podido declararse de todas las religiones y creencias a las que se acoge la indefensión humana.
No es de extrañar que la clerecía de su tiempo lo tildara de blasfemo por haber dicho, según refiere Diego de Colmenares en su Historia de la insigne ciudad de Segovia, "en secreto y en público que si asistiera a la creación del mundo, algunas cosas se hicieran diferentes" (Colmenares, 1969, I, 405).
Y cuando un monje le pidió en el Alcázar de Segovia que se retractara de sus irreverentes palabras, el Rey le "respondió airado teniendo el aviso por atrevimiento a la majestad real" (Ibídem,405,420).
Como cabía esperar, la maliciosa ignorancia de su tiempo, que siempre consi- |
El auge de los medios masivos de comunicación, desde el siglo XX, ha inaugurado, sin duda alguna, un nuevo orden en cuanto a las posibilidades comunicativas entre los pueblos.
El desarrollo tecnológico coincidente con la consecución de unos cambios positivamente apreciables en materia de libertades de expresión ha contribuido al nacimiento de unos fenómenos lingüísticos y sociolingüísticos importantes y muy significativos en países como Costa de Marfil.
Resaltan dos hechos: la libertad en el proceso de creación lingüística referente al léxico sexual y la transformación de las costumbres, planteamientos culturales, psicológicos o mentales respecto al mismo.
Puede decirse que las distintas modalidades de expresión del sexo y las conductas sujetas a ello evidencian la diversidad y la complejidad de los grupos humanos.
Cada pueblo tiene un concepto particular y desarrolla una forma de expresión particular en cuanto a las formas de manifestar su sexualidad.
De hecho, en cada punto del planeta, la valoración del sexo está basada en unas creencias de origen ancestral.
Este trasfondo sociocultural lo convierte en parte importante de la tradición y de los pueblos.
En este sentido y a modo de ejemplo, las culturas gitanas al igual que las musulmanas recomiendan que la novia vaya virgen al matrimonio.
Este estado de pureza, concede honor y la dignidad tanto a la novia y a su familia.
Su ausencia se percibe como una afrenta que puede tener consecuencias graves, hasta la repulsa de la novia como miembro de su familia.
Dentro del mismo marco, mencionaremos a los bété (pertenecientes al grupo krou al suroeste de Costa de Marfil), pueblo que también se caracteriza por la peculiaridad de sus costumbres y hábitos sexuales.
Según la tradición bété, es obligado que la mujer permanezca en la familia de su difunto marido y se case con un pariente como puede ser el hermano.
Entre los akan (baulé, anyi, etc.) de este mismo país, se practica este mismo rito pero la mujer tiene el derecho a permanecer en la familia del difunto, si tal es su deseo, y puede elegir libremente casarse o no con un pariente de dicha familia.
RESUMEN: Este estudio trata del proceso de creación léxica referente al sexo y a la vida sexual en Costa de Marfil.
Mediante los géneros musicales: el "zouglou", el "couper décaler" y el lenguaje "nouchi", el habla de los marfileños se verá sembrada de palabras y expresiones tales como: "pinhou"; "gnangni"; "Kpètou"; "casser le kpètou"; "laver le gléi"; etc. En suma, son estos fenómenos lingüísticos que se recogen en esta investigación.
Las diferencias se observan de manera destacada entre la población de quince a treinta y cinco (15-35) años y la que rodea los cincuenta años (50).
Son generaciones muy diferenciadas tanto por la edad como por el contexto socioeducativo en el que se formaron.
Ante este planteamiento, nos preguntamos qué hechos pudieron motivar este fenómeno que consideramos una verdadera revolución en el tratamiento sexual en Costa de Marfil.
De hecho, el sexo ha dejado de ser el objeto prohibido de antaño.
Está presente en casi todo lo que se dice y todo lo que se hace entre los marfileños.
Frente a estos cambios generacionales y socioculturales consideramos necesario analizar las transformaciones que se han operado al nivel lingüístico y sociolingüístico.
Por consiguiente, queremos dar a conocer y analizar los hechos lingüísticos junto con la conducta sexual de los marfileños.
Así, nuestro objetivo es entender cómo se expresa y cómo se practica el sexo en Costa de Marfil; es decir, comprender cómo se manifiesta el paso del tabú lingüístico a la expresión de la sexualidad en su dimensión verbal y conductual.
Desde el punto de vista cultural, los intelectuales desempeñaron un papel destacado en los cambios que se han ido operando en la sociedad marfileña.
Son los precursores de la novela sentimental (Binton Coulibaly, 2000) quienes rompieron el hielo y sin rodeos hablan de las relaciones matrimoniales y extramatrimoniales de los marfileños.
Lo cual representa ya un cambio psicológico y moral importante en la sociedad.
Desde este momento, se inicia una nueva forma de reflexionar y de abordar las cuestiones sexuales al margen de las obras musicales sexistas del "zouglou" en los años 1990.
Su conocimiento del fenómeno y la nueva lectura que propone tuvieron un impacto decisivo en la sociedad marfileña.
Trató de romper claramente las barreras intelectuales y culturales mediantes unas historias breves y una crítica abierta de las relaciones sentimentales, sexuales o íntimas desarrolladas por los jóvenes.
Junto a esta enorme fuente de información que representó esta novela, recurrimos a la investigación de campo para alimentar nuestro glosario.
Elegimos, por un lado, un gran centro urbano que es la ciudad de Abiyán, capital de Costa de Marfil, donde procedimos a la recogida de datos lingüísticos recorriendo diferentes barrios muy representativos de las clases sociales como: Adjamé, Yopougon y Cocody.
Elegimos otra fuente muy importante como la prensa, y luego escogimos la música y especialmente los géne-Así, las prácticas sexuales pueden resultar unas extrañas, otras curiosas y escandalosas según los pueblos y sociedades.
Por encima de este conjunto de costumbres, nos interesa particularmente entender el lugar que ocupa el sexo y el tratamiento general que se le concede en términos de educación y por lo tanto de comunicación.
A lo largo de las observaciones efectuadas en base a los datos recopilados sobre numerosos pueblos, tal como lo indicamos en líneas anteriores, nos pareció llamativa la actitud refractaria de los pueblos a la hora de hablar de sexo.
Durante la realización de las encuestas, entre los mayores, nos enfrentamos a mucho escrúpulo o cierta timidez en cuanto se evocaba la cuestión del sexo.
Siempre ha parecido un tema tabú mantenido en silencio.
Al parecer, a pesar del lugar tan importante que ocupa el sexo entre las poblaciones africanas, el sexo fue, durante largo tiempo, el gran ausente de los debates.
Tiene nombre, pero no se nombra el sexo por no transgredir la tradición.
Ni se habla de sexo, por no parecer vulgar e indigno ante el grupo social.
Representa el auténtico tema tabú; y como tal se convierte en un misterio.
Entre los akan de Costa de Marfil, es parte importante de los múltiples "prohibidos" de los cuales no procede hablar, ni nombrar bajo ningún precepto.
Por ejemplo, en las conversaciones, se suelen eludir ciertas palabras que nombran el sexo.
Frente al término "twa", se prefieren unas expresiones eufemísticas que aludan al sexo: "yasua lika" (parte masculina); y para el sexo femenino "kôh", se prefiere "bla lika" (parte femenina).
Se supone así que el hecho de eludir el tema en la conversación está ligado al tipo de conducta y la mentalidad desarrollada respecto a ello.
Denota toda la seriedad que estas tradiciones otorgan al sexo para lo cual exigen una conducta modélica, saludable y responsable.
En otros términos, y según esa percepción, hablar del sexo en público, sin miramientos, sobretodo, ante los jóvenes constituye una conducta vulgar que refleja la decadencia en cuanto a las prácticas sexuales.
En la actualidad, se puede observar un cambio de conducta respecto a la forma de percibir y tratar del sexo a nivel lingüístico y comunicativo.
Notamos un hecho muy significativo relacionado con el cambio generacional; es decir, si durante largo tiempo pudo imperar la tradición, hoy en día, entre los marfileños, observamos el resurgimiento de una nueva conducta sexual desarrollada por la nueva generación; al menos muy diferente de lo que se prodiga-YAO KOFFI óptica crítica, puede decirse que, al contrario de lo que se pudo pretender, la ausencia de información debida a las prohibiciones lingüísticas (tabúes) fue más bien perjudicial para la sociedad.
Hasta hace poco, los padres seguían sin informar ni educar a los jóvenes sobre el sexo.
Por no caer en lo vulgar o por no sufrir el castigo del juicio popular se prefirió borrar el tema del sexo de la relaciones padreshijos.
En este mismo sentido, entendemos la práctica de la ablación como una expresión manifiesta de la negación de derecho al sexo entre la mayoría de los pueblos de cultura musulmana y animistas.
Nuestro análisis nos lleva a considerar estas prácticas como una manifestación de la ausencia de libertad de expresión que caracterizó las costumbres de diversos grupos sociales.
Los pueblos, por lo general, se encontraban cautivos en unas sociedades que, por ignorancia o por servidumbre cultural, rehuían ciertos objetos y fenómenos de la vida, como ha sido el caso de la sexualidad.
Este período de ceguedad cultural, desde nuestro punto de vista, afortunadamente tiende a desaparecer a favor de una nueva era donde los hombres empiezan a enfocar la realidad con una mirada distinta.
Del tabú, ya pasamos a experimentar, desde hace algunos años, las formas más abiertas de expresión sexual.
No obstante, a continuación, desde la observación crítica y la experiencia de lo vivido, procede analizar, junto a las conductas sexuales, el lenguaje o la expresión de la sexualidad tal como se vive en la actualidad en la sociedad marfileña.
LAS EXPRESIONES DE LA SEXUALIDAD
Antes de exponer los datos registrados, quisiéramos hacer hincapié en las bases histórico-culturales y las creencias en las que se sustentan la vida sexual de la mayoría de los pueblos considerados.
De hecho, las parejas están, inevitablemente, influidas por las expectativas culturales sobre las conductas que deben tener los hombres y las mujeres respecto de la sexualidad.
En algunas sociedades se adquiere esta conciencia de forma abierta mediante la educación sexual; mientras que en otras se recibe esta educación de manera intuitiva puesto que apenas se aborda la cuestión sexual entre padres e hijos.
Sea cual sea el método de aprendizaje o de educación sexual, crecemos dentro de un medio familiar y cultural que valida y estimula, en alguna ros "zouglou" y el "couper décaler" que representan dos principales vías de expresión de los fenómenos referidos a la sexualidad.
Por otro lado, nos pareció determinante segmentar a los informantes según dos grupos de edades.
Así, seleccionamos a la población de entre treinta y cinco y sesenta (35 y 60) años; y la de quince a treinta y cinco (15-35) años, por ser, al parecer, una fuente de información importante; la que más interés tiene y más habla abiertamente de sexo.
Para ello, nuestros informantes fueron los alumnos y los estudiantes.
Todos nos ofrecieron unos datos enriquecedores y altamente significativos que se apreciarán en este trabajo.
Hablaremos del sexo desde las creencias y tradiciones mitológicas hasta las prácticas a las que está siendo sometido entre los marfileños.
I. ÉTICA SOCIAL, TABÚES LINGÜÍSTICOS Y SEXO
La cuestión del sexo ha sido un tema tabú en la mayor parte de las culturas del mundo.
Era algo oculto y sagrado que muchas tradiciones ya prohibían nombrar públicamente.
El nombrarlo exponía a sufrir ciertas represalias cuando no una condena por violar el espíritu de unas tradiciones ancestrales.
Hoy en día, en diversas comunidades, se sigue tildando de vulgar a quienes nombran sin rodeos el sexo.
Los baulé procuran eludir siempre que se puede el término "twa" (órgano genital masculino) o "kôh" (sexo femenino).
Por ejemplo, el empleo de este término "twa", en la expresión "kalè twalè" (pagar una deuda) resulta indecente ante los mayores; sobre todo en los pueblos donde se vela todavía por el lenguaje pulcro.
Se suele sustituir por la forma de expresión: "kalè tanilè", cuyo empleo es preferido al primero.
Los anyi de Sikensi usan únicamente la forma "kalè twalè", por ello se les considera como un pueblo de habla vulgar y seco.
La referencia al sexo se hace esencialmente por alusiones.
La percepción del sexo tal como se acaba de presentar sigue teniendo, en muchos lugares, unas consecuencias socio-educativas importantes.
En primer lugar, mirándolo por el buen lado, las reglas sociales tradicionales junto con las creencias, se plantean como una institución por la que, mediante la norma lingüística, se asesora y se educa a los individuos desde la valoración del sexo, llevando, por consiguiente, a una conducta sexual sana y responsable.
En segundo lugar, considerándolo desde una
medida, el desarrollo de la sexualidad, enseñando, por lo general, todos los aspectos del erotismo y la vida sexual.
Antiguamente, los pueblos solían consagrar un culto profundo al sexo, puesto que se asociaba, generalmente, esta parte de la anatomía humana con la esencia de la humanidad.
Representaba la vida misma en todas sus dimensiones física y metafísica y, como tal, era objeto de diversas creencias y simbologías mitológicas.
Este concepto prevalece todavía entre muchas tribus que le conceden hasta la actualidad un valor sagrado.
En la cultura occidental existe una serie de creencias y clichés culturales en relación con la sexualidad.
Tuvo en ella una enorme influencia la cultura judeo-cristiana y más específicamente la iglesia católica.
Ello ha derivado en una particular forma de "ver" la sexualidad, más bien asociada a la reproducción, en contraposición con la de oriente que vincula la sexualidad con la realización personal y trascendental.
En efecto, en la mayoría de las antiguas culturas orientales, como la china, hindú y japonesa, la sexualidad es considerada como uno de los caminos posibles hacia la trascendencia y el desarrollo espiritual.
Entre los pueblos de África, el sexo ocupa también un lugar importante en los cultos ancestrales.
Los mitos, en este mismo sentido, abundan entre las tribus de Costa de Marfil.
Una de sus formas de expresión más consolidada, se refleja en la idea del "blôlôbian" (del baulé; significa: marido del más allá).
Casi todos los marfileños comparten la creencia generalizada, según la cual existe para ciertas mujeres un "marido de noche", o "blôlôbian", que se percibe como un espíritu masculino que mantiene relaciones sexuales o viola a la mujer mientras duerme.
Suele decirse que dichas relaciones místicas son la causa de la infertilidad y diversas patologías sexuales que padecen algunas mujeres.
Entre las tribus akan, en particular, se considera el sexo como símbolo de vida y, a la vez, de muerte.
La mayoría de las representaciones simbólicas de la procreación y la vida humana, aluden casi siempre, y de modo específico, al órgano genital femenino.
Es costumbre entre los attié, baulé, abidji conjurar los maleficios por el sexo femenino.
Por ejemplo, en tiempos de crisis, de desgracia, de epidemia, o cuando surge una plaga o un mal generalizado que azota a la comunidad, las mujeres se reúnen para conjurar el mal, en horas tardías de la noche, ejecutando el "gbéka-niyan" (ritual attié) o el "adjanu" (ritual baulé) que son bailes sagrados, o rituales de exorcismo, exclusivamente reservados a las mujeres.
A la hora de ejecutarse, las mujeres se desprenden de sus ropas, recorriendo desnudas el pueblo mientras los hombres se mantienen recluidos a cal y canto en las casas.
Así, el sexo protege y salva.
Pero, el sexo femenino sirve también para dar muerte.
Una muerte espiritual que puede desembocar en la muerte física de las personas.
De hecho, en muchas tradiciones, las madres invocan esta parte de su anatomía para echar el mal de ojo o maldecir a sus parientes más cercanos como pueden ser el marido y los hijos, cuando ella se siente profundamente ofendida o por otros diversos motivos: deslealtad, humillación y falta de consideración hacia ella, etc.
Los usos lingüísticos referentes a las partes íntimas varían según las tradiciones y los pueblos.
La experiencia nos enseña que el léxico sexual se transforma, se adapta a las épocas y a las representaciones culturales del momento.
Hoy en día podemos observar que el lenguaje de la sexualidad se expresa bajo nuevas formas.
En las culturas africanas, y la marfileña en particular, tal como se indicó arriba, en el apartado 1 de estas páginas, las creencias derivadas de los mitos llevaban a los pueblos a desarrollar una actitud religiosa, es decir, una forma altamente sagrada de representar moral y espiritualmente el sexo en tanto objeto de culto.
Este concepto del sexo acarrea por consiguiente una forma de expresión decorosa.
Lo cual se ejemplifica en el uso de una serie de términos eufemísticos a los que aludimos anteriormente.
En el margen opuesto, la experiencia lingüística nos permite afirmar sin lugar a dudas que el decoro ha cedido frente a la vulgaridad; vean los ejemplos que se proponen a continuación.
MÚSICA Y SEXO EN COSTA DE MARFIL
La música, en tanto como género artístico, se ha convertido en el medio de expresión y de comunicación, por excelencia, con las masas o las poblaciones de Costa de Marfil.
En efecto, en sus manifestaciones más mediatizadas y conocidas bajo las denominaciones "zouglou" y "couper décaler", estilos musicales marfileños, la sexualidad representa una temática destacada y casi siempre presente.
En este sentido, elegimos, por un lado, el "zouglou" porque según sus iniciadores y sus actuales animadores, es el YAO KOFFI medio de expresión apropiada de las realidades, así como de las aspiraciones profundas de la juventud.
Además, con solo considerar los repertorios y las letras, uno se percata enseguida de que el "zouglou" constituye una auténtica fuente de creación en cuanto al lenguaje sexual entre los marfileños.
Siguiendo un proceso de lexicogénesis, unos basados en neologismos, metáforas, y otros sin esquemas sistemáticos, este género proporciona una cantidad ingente de expresiones muy ilustrativas de la problemática lingüística que deseamos poner de realce en esta investigación.
Por otro lado, habrá que considerar el "couper décaler" también desde la riqueza verbal que produce en cuanto a este mismo lenguaje.
Propondremos a continuación unos cuantos usos y expresiones fraseológicas que someteremos a un estudio pormenorizado.
Antes, procede recalcar el proceso de transformación profundo que afecta en el cambio generacional a la sociedad marfileña.
Al parecer, se han desarrollado en Costa de Marfil unos fenómenos socio-culturales y psicológicos bastante apreciables, que ponen en la escena pública el sexo como un modo de expresión y de actuación abierta, contrario al decoro y a las discretas conductas antiguamente contempladas.
De modo evidente, el sexo ya no es un objeto tabú.
Se habla de sexo en todos los medios y en todos los ámbitos sociales sin molestarse de modo alguno; lo cual nos muestra que el pueblo marfileño ha roto las barreras mentales y culturales tradicionales.
Esta transformación se manifiesta en la conducta y un modo de expresión general.
Así, bajo diversas terminologías (formales, vulgares y viciosas, etc.) analizaremos cómo desde el lenguaje popular y vulgar hasta las lenguas nativas se manifiesta este fenómeno lingüístico y socio-lingüístico nuevo.
Veamos de entrada este término tan popularizado, en boca de todos los hablantes nativos como extranjeros: "kpètou", sexo femenino (en "nouchi", jerga popular de Costa de Marfil).
Es un neologismo nacido del "nouchi" que alude al sexo femenino.
Ha ido extendiéndose para inspirar un estilo de baile sensual muy popularizado hoy en día entre los nativos: le "kpètou".
De allí derivan expresiones como: "danser le kpètou", es decir, bailar el "kpètou".
Esta expresión polisémica lleva dos significados: a) significa bailar al ritmo "kpètou" ejecutando los pasos, movimientos y otros gestos muchas veces obscenos del mismo; b) significa vulgarmente: hacer el amor.
En este sentido se dan, en la música zouglou, las letras: "je veux goûter à ton kpètou"; "ton kpètou est doux"; etc. Literalmente, pueden traducirse al español como: quiero probar tu coño (sexo); está bueno tu coño (sexo).
Son expresiones muy usuales que se emplean en todos los ambientes, especialmente en los registros familiares e informales.
El fenómeno sexual alimenta la imaginación produciendo así un volumen de unidades léxicas como muestra de la ingeniosidad o la creatividad lingüístico-artística que caracteriza a jóvenes artistas.
Otros artistas "zouglou" como Yode y Siro, en "Signe zodiaque", su producción del 2008, para aludir al sexo, emplean la palabra: "sous-sol" (del francés) que significa sótano.
Se trata de una metáfora basada en este término que alude a espacios cerrados y enterrados a imagen del sexo femenino.
De allí aparecen frases como: "Il faut rentrer ou pénétrer le sous-sol" o "le sous-sol est doux", etc., que significan: hay que penetrar el sótano; el sótano está bueno, etc.
Cuanto más neologismo o creación léxica referida al sexo, más ingeniosos parecen los llamados artistas-creadores.
Asimismo, las obras más valoradas y vendidas son las que hablan de sexo, al proponer palabras nuevas para alimentar el fenómeno.
Cuando no se refieren al sexo literalmente, siempre aluden a las partes íntimas o sensuales, las de la mujer en particular.
Suelen ser los pechos, las caderas, las nalgas, etc. En este grupo de palabras, hallamos los términos como "bobara", nalgas (del diula, lengua marfileña); llamado también "botcho", en nouchi.
De allí, proceden palabras como: "bobaraba", nalgas resaltadas y grandes o el contrario, "bobarafitini", nalgas pequeñas; convertidos en conceptos que, a su vez, se han convertido en otro estilo de baile que se centra en movimientos sensuales de la cadera y del trasero.
Cuando Claire Bahi, artista moderna marfileña, dio a conocer el concepto de bobarafitini, lo quiso contraponer al primero (bobaraba), resaltando las virtudes de las nalgas pequeñas o llanas.
Desde el punto de vista conceptual e "ideológico", defendía la competencia en el acto sexual cuando una tiene un tipo delgado y una forma de nalgas llanas.
Así, nos dice: "Qui a dit que quand c 'est petit ça cogne pas" o "C 'est petit mais ça mousse"; es decir: es pequeño pero matón; o pequeño pero que suda, etc.
Al transgredir los tabúes, desde este proceso, se desmitifica la sexualidad al punto de aparecer, según las prácticas,
como un objeto vulgar o una realidad más entre las prácticas sociales y humanas.
Otro aspecto de la vulgaridad se nota en la manera de denominar el acto sexual.
En una de sus canciones el artista zouglou Petit Denis, para aludir a la práctica sexual, utiliza el verbo "laler": "arriver à l' otro, je n 'ai pas encore lalé j' ai commencé à dja".
Este término, en su origen, aludía al teléfono móvil, "lalé", en nouchi.
Se transpone al acto sexual por considerarlo como un objeto comercial barato.
Los artistas marfileños, Yode y Siro, también nos dan esta imagen del sexo degradado y vulgar al nombrar el ano mediante otros términos como: "pays-bas" (países bajos), para representar esta parte íntima del hombre como un mundo localizado en las partes bajas.
En este mismo sentido y desde esta misma creatividad en cuanto a lo sexual utilizan el verbo "grê" del "nouchi" para designar el acto sexual.
Así, lo emplean en frases como: "s' il la laisse là, c 'est toi il va grê dè", es decir, si la deja, tú te acuestas con ella.
Los neologismos sexuales son abundantes.
Ningún aspecto de la vida sexual queda ajeno a este fenómeno sexual que aparece como un hecho social de moda.
También tienen en su punto de mira a los homosexuales a los que se aluden como "lélé".
Cabe reconocer que la mayoría de los neologismos empleados son peyorativos.
La mujer suele aparecer representada como: "wolosso"; "wohouwa"; "azoubaguéhi", etc. Son otras tantas denominaciones que aparecen con el fenómeno Dj (Disk joker) en Costa de Marfil, que hace una caricatura despectiva de la mujer representada como un ser perverso, sin escrúpulo alguno.
Son numerosos los procedimientos perifrásticos que usan los hablantes en los tratos habituales para aludir al sexo ya sea masculino, ya sea femenino, o a las actitudes sexuales de los mismos.
Pero antes de proponer algunas de estas expresiones, es importante considerar las motivaciones profundas que subyacen al concepto; o sea, entender el pensamiento que acompaña sustancialmente las formas de expresión referidas.
Al examinar el contenido semántico de la mayor parte de las denominaciones, pudimos notar la presencia de un trasfondo sentimental y conceptual que los jóvenes desarrollan acerca de la sexualidad.
En efecto, unas veces, estas denominaciones ponen al descubierto el comportamiento sexual o el tipo de relación que se mantiene.
Otras veces, informan sobre el acto o la práctica efectiva del acto sexual.
Se habla de relaciones extra-matrimoniales, relaciones lésbicas u homosexuales, la prostitución, etc. Sin embargo, para comprenderlo mejor, estructuraremos los campos según se trate del género femenino o masculino, por una parte, y de la denominación del sexo (masculino o femenino), del acto sexual, por otra parte.
DESIGNACIONES DEL SEXO Y LAS PRÁCTICAS
La categorización terminológica y verbal que caracteriza el glosario sexual de los marfileños es bastante amplia.
Observen que, aunque mayormente constituyan palabras sinónimas, cada una de las designaciones presenta, casi todas, un matiz o una sustancia sémica que toma en cuenta la particularidad de la unión o de relación que mantienen los hombres con las mujeres.
Así, para designar a los hombres o a los amantes, los marfileños suelen recurrir a expresiones muy matizadas entre ellas, tales como: "mon payeur" (mi pagador); "mon allumeur" (mi encendedor); "mon bailleur de fond" (mi financiero); "mon vieux djo" (mi viejo marchoso); "mon gaou" (mi pánfilo, pueblerino), etc.
Frente al proceso de creatividad en cuanto al lenguaje sexual, las múltiples denominaciones (Tchak, 1999), las justificaciones son diversas y, muchas veces, van sujetas al concepto de libertad, tal como se percibe en la sociedad moderna.
Antes de ilustrar tales especificaciones en términos mayores, veamos algunos ejemplos.
Propondremos a continuación los términos referidos a la mujer.
Designaciones de la mujer
Paralelamente a unos pocos términos no marcados o neutros como "go", para designar a la mujer amante, abundan los nombres como: "la côcôti", (cerdo, en baulé); "la kotokoli"; "la daï"; "la djag"; "le kplo" (del baulé, significa piel; metonimia que asimila el sexo a la piel, por su textura elástica).
Le "bovin" (significa buey; metáfora animal o animalización de la mujer); "mon bois" (significa literalmente bosque o coto privado); "les mange-mil", (gorrión, se aplica a las chicas y significa: aprovechada); "freshnie" (neologismo basado en la palabra francesa: fraîche) significa chica joven.
En la denominación "freshnie" se resalta la YAO KOFFI frescura de la mujer, frente a la llamada "gnangni", señora de edad avanzada que mantiene a un chico joven a cambio de sexo.
La mujer aparece también como: "élément" o "dérivée", designaciones basadas en la Biblia según la cual la mujer sería fabricada a partir de una costilla del primer hombre, Adán.
De allí que se la llama: elemento o derivado.
Es apreciable en el trasfondo de esta percepción religiosa la percepción machista del hombre implícitamente considerado como el creador de la mujer.
Desde este proceso de creación léxica, se procede a ciertas caracterizaciones como aparece en el siguiente glosario para designar a la mujer prostituta o supuestamente indigna: "pinhou"; "djantra"; "djandjou"; "gazeuse"; "gbako" (voz del dida; significa equipaje.
Alude a la mujer que es considerada como un bulto pesado y agobiante), etc.
Para designar el sexo femenino se emplean diversos nombres: "kpètou"; "bas-fond"; "le gléi"; "le sous_sol"; "le fourreau"; "la zone"; "le kotokoli"; "le gnrin" (voz del bété); "le trou"; "le pot"; "le kôkôbou" (voz del boulé que traduce el recto, quizá por su apariencia lo asimilan al sexo femenino), "le zaza" (en la telenovela: "faut pas fâcher").
Términos que designan el sexo masculino
Al igual que al sexo femenino, para designar el sexo masculino, abundan las palabras: "le zizi"; "la taule"; "bangala"; "bakary"; "la bite"; "la queue"; etc.
El acto sexual o coito
Para designar el acto sexual los jóvenes entre quince y treinta y cinco años (15-35) utilizan expresiones tales como: "tatali"; "grêure"; "wessage"; "grêli"; "la danse du va et vient"; "bouêli" (voz del baoulé), "enjaillement" (del inglés: enjoyment, disfrute); "mougouli" (del diula: molido, destrozo).
Prescindimos de traducir la mayoría de tales términos por falta de equivalencias en español, al proceder generalmente del nouchi (jerga popular marfileña) que no siempre coincide con palabras del lenguaje coloquial y callejero español.
Ya recordemos que para recoger estos datos, fuimos al encuentro de los informantes residentes en el barrio de Yopougon.
No sin reticencia se pudo efectuar esta encuesta donde los estudiantes nos aportaron valiosos datos, durante los intercambios que tuvimos en su residencia universitaria como durante los viajes en autobús del campus a la residencia.
El análisis sémico comparado de la mayoría de los datos que se ofrecen aquí nos ha llevado a percatarnos de la existencia, frente a los semantemas (semas comunes), de unos clasemas que especifican el significado de los términos.
O sea, la mayoría de las denominaciones sexuales registradas según los paradigmas son sinónimos parciales.
Cada una de ellas presenta un matiz por el que se resalta un hecho o un aspecto particular referido a la vida sexual de los marfileños.
Denotan el tipo de relación entre los amantes.
Tomemos a modo de ejemplo términos como: "petit pompier" (pequeño bombero, que se aplica a un chico joven, sexualmente activo, cuya función es la de apaciguar los deseos sexuales de la mujer); "gnangni" (señora mayor, supuestamente indeseada que solicita los favores sexuales de un chico joven a cambio de dinero); "mon bailleur de fond" (significa literalmente: el financiero.
Se aplica al amante con alto poder económico del que se aprovechan sólo para satisfacer la necesidades materiales de la mujer); etc. Hemos observado a lo largo de nuestra encuesta que las expresiones más vulgares y degradantes se aplican más a la mujer que al varón; lo cual denota en cierto modo la imagen que se tiene de la mujer en este país.
No es más que el reflejo del machismo vigente entre estas poblaciones para las que la mujer sigue siendo el sexo débil y marginado.
Verbos y expresiones que significan: hacer el amor
Propondremos a continuación unos cuantos verbos que son sinónimos de la expresión: hacer el amor.
V. LENGUAJE Y EDUCACIÓN SEXUAL EN COSTA DE MARFIL
Los seres humanos se definen como unos seres libres en su forma de pensar y en su forma de actuar.
La libertad es, en principio, uno de nuestros valores más preciados y la meta más elevada con que uno puede soñar; pues contribuye al equilibrio emocional de modo general.
Su ausencia puede resultar perjudicial y dañina ya que suele acarrear unas frustraciones personales y de tipo social.
Fue ésta la circunstancia, durante largo tiempo, de muchos individuos cohibidos bajo las tiranías culturales que les impidieron manifestar libremente su sexualidad.
Desde el siglo XX, se podría fechar, con la revolución de los medios masivos de comunicación (incluyendo las nuevas tecnologías de la información y la comunicación) y la consecución de las libertades fundamentales mediante las luchas sociales por diversos y comunidades de muchas partes, el mundo vive unas experiencias nuevas en su conducta sexual de manera general.
Observen, tan sólo, la vida de personas con otras tendencias sexuales como es el caso de los homosexuales.
No sólo han conseguido unos valiosos derechos que les permiten incluso casarse, sino que también disponen de unas plataformas y soportes mediante los cuales expresan, sin grandes riesgos ni temores, su sexualidad.
Es cierto que mucho camino queda por recorrer, pero también se puede reconocer que en muchas partes del mundo -España, Francia, Inglaterra, etc.-, los homosexuales han logrado un espacio y unos derechos dentro de la sociedad, que les permiten tener el equilibrio emocional y social al que nos referíamos anteriormente.
En Costa de Marfil, también se observan unos cambios cualitativos que se traducen en la conducta y el lenguaje.
Desde esta experiencia, nos preguntamos: ¿Cómo se practica y cómo se habla de sexualidad en Costa de Marfil?
Durante mucho tiempo el sexo fue silenciado al ser objeto tabú.
Desde esta consideración, los intercambios y comunicaciones respecto a la vida sexual eran prácticamente nulos.
Sin embargo, existe la tesis contraria, según la cual el sexo ocupa un lugar tan importante en las sociedades antiguas que las mujeres se reunían discretamente para hablar de su sexualidad e intercambiar consejos para mejorar su rendimiento.
Hay sociólogos que sostienen esta postura.
No lo podemos negar a falta de documentos fehacientes.
Los trabajos sobre el sexo son muy escasos o casi inexistentes en nuestro país; por lo que nos resulta muy difícil contrastar opiniones sobre el tipo de educación sexual que se pudo llevar a cabo antaño.
Para entender la conducta comunicativa acerca del sexo optaremos por un examen, bien sea tradicional y cultural, bien sea sociolingüístico del comportamiento sexual de los marfileños con el fin de sacar a la luz los fundamentos de los distintos comportamientos según las épocas y las edades.
Empleo y usos de los informantes mayores de cincuenta años
A lo largo de esta investigación, nuestros intentos para cosechar información de las personas mayores analfabetos (sin formación escolar) con más de cincuenta años resultaron infructuosos.
Solían eludir cualquier tema relacionado con el sexo.
Esta actitud es explicable por la mentalidad que se tenía del sexo en su tiempo, el contexto histórico y socio-cultural en el que se educaron.
Tan sólo unos pocos de esta edad se arriesgaron a decir muy poco.
Lo cual no nos sirvió estadísticamente de nada.
Sin embargo, con los mayores de cincuenta años con formación escolar, pudimos entablar alguna que otra conversación abierta pero limitada.
Hablan de sexo eludiendo ciertos términos que consideran perversos y degradantes.
Solían limitarse a los usos habituales y las palabras moral y socialmente adecuadas.
Empleo y usos de los informantes entre quince y treinta y cinco años
Según queda dicho en líneas anteriores, es la población comprendida entre quince y treinta y cinco años (15-35) la que más habla de sexo.
Desde esta consideración ponemos que las expresiones de la vulgaridad sexual y del erotismo en Costa de Marfil tienen sus máximos exponentes en la población aludida.
Ahora bien, ¿cómo se hizo el paso del decoro a la vulgaridad sexual?
En las sociedades africanas en general, entre las que incluimos la sociedad marfileña en particular, la educación, por lo general, iba sujeta a unos valores culturales a la vez morales y religiosos.
La educación sexual, muy distinta de la moderna (Lallemand, 1985), consistía en unos rituales tanto públicos como secretos durante los que se prodiga-
ban unas informaciones sobrias y necesarias a los jóvenes cuando alcanzaban, según las consideraciones tradicionales, la madurez para mantener relaciones sexuales.
Por grupo generacional, tanto las chicas como los chicos por separado recibían una formación sexual específica en su momento.
Se les informa y se les prepara a una vida sexual sana y responsable.
En las sociedades norteñas, como entre los sénoufo (pueblo marfileño del grupo voltaico) por ejemplo, se reserva el derecho de educar a los hijos durante la iniciación al "poro"; una tradición ancestral sagrada de integración social, de aprendizaje de las normas en tanto como persona adulta y madura.
A la vez, los individuos reciben un reconocimiento público y el derecho a tener una vida sexual.
Así, a lo largo de la ceremonia del "poro", que dura cierto tiempo, se mantiene a los hijos en el llamado bosque sagrado para enseñarles todo lo que respecta a la vida adulta.
El sexo y todos los misterios que entraña.
Respecto a las chicas, se observa también que, al margen de la ablación que se está combatiendo, la ceremonia de iniciación a la vida matrimonial es también una auténtica plataforma de educación sexual de las chicas.
Entre los akan, también se practica cierta educación sexual basada en la prohibición de toda relación sexual a las chicas antes de que se les someta al ritual conocido como "lavar a las chicas".
Al transgredir esta norma, se somete a la chica al ritual llamado: "aya bah"; que es una práctica consistente en quitar la vida a todo recién nacido cuya madre ha violado la regla de madurez que reglamenta la vida sexual.
Por añadidura, para reglamentar la conducta sexual, los baulé tienen instituido el ritual del "plôplô" que prohíbe las relaciones sexuales consanguíneas.
¿Cuál es, frente a los pueblos con ritual iniciática, la situación que se da en las regiones donde no existen las mismas prácticas?
Es lamentable que en la mayoría de las sociedades marfileñas no exista ninguna oportunidad, como las que acabamos de exponer, para educar sexualmente a los hijos.
Hay tribus que no contemplan para nada los intercambios padres-hijos sobre el sexo.
Como tal, los niños en su gran mayoría se ven despojados de uno de sus derechos: la educación y la información sexual.
Son pues víctimas de la tradición y la cultura del tabú.
Dado este contexto, los niños frente al reto de la universalización del conocimiento saldrán al encuentro de la información sobre el sexo, dado que es un paso obligatorio para todos los seres humanos.
El aprendizaje de las cosas de la vida no puede detenerse; pues todos han de experimentarlo.
Pero, a pesar del interés manifiesto por estar al tanto de todo cuanto al sexo atañe, los jóvenes marfileños no siempre consiguen la información o la formación adecuada.
Aun cuando lo consiguen, sus conocimientos son pocos o casi nulos.
Así es, por consiguiente, como en ese afán inagotable de conocerlo lo encuentran de modo brutal e inconexo.
El modo de entender y expresar el sexo tal como lo hemos descrito en este proceso de libertad de expresión y de creatividad lingüística es la máxima consecuencia de la ausencia de una verdadera educación sexual tal como hemos señalado.
El drama está en que todos los simbolismos lexicológicos para aludir al sexo se orientan hacia un denominador común: la vulgaridad o, lo que es lo mismo, la perversidad.
Cuando hablamos de vulgaridad y de perversidad, no es que estemos enfocando un punto de vista unívoco y subjetivo.
Estamos, en realidad, dando una opinión generalizada en este país.
Cuando, al preguntar a un vecino en el autobús sobre el lenguaje sexual de los marfileños, nos contesta con estas palabras: "no tengo ni idea de eso porque son cosas que considero perversas y que por lo tanto no me interesan", se entiende, en pocas palabras, el grado de peligrosidad que alcanza el comportamiento sexual de los marfileños en estos tiempos de pandemias sexuales como el sida y otras enfermedades venéreas.
Por encima de las formas y las palabras, hay que percibir el resurgimiento de una consciencia colectiva; o sea, que en estos procesos de creación lingüística, los hablantes ponen al desnudo consciente o inconscientemente su condición y su realidad.
Al cerrar estas páginas, notemos que en Costa de Marfil lo vulgar ha vencido a la decencia en lo que respecta al lenguaje y la conducta sexual o el erotismo divulgados a través de la música.
Al perderse la valoración moral y espiritual, el hombre desvirtúa el sexo -con todo lo que acarrea como violencia sexual, embarazos indeseados, enfermedades, etc.-, convirtiendo a las jóvenes marfileñas en la primera víctima.
Figúrense que Costa de Marfil se sitúa entre los países de África occidental con el mayor índice de violación, de embarazos en edad baja -suelen quedarse embarazadas numerosas chicas entre doce y quince años-; lo que obliga a dejar la escuela.
Tampoco hay que perder de vista la implantación del turismo sexual en este país.
Aun- que no se puede achacar todos estos hechos sociológicos a la música, no faltan razones para sostener que frente al fenómeno lingüístico o de creación lingüístico-artística derivado de la música "zouglou" y "el couper décaler" tal como se ha analizado, los hablantes y los jóvenes en particular han de darse cuenta de que la libertad de expresión, junto al derecho a disfrutar libremente del sexo, ni se opone a los valores morales y éticos que caracterizan al ser humano, ni impiden la práctica de un sexo sano y responsable.
Hay necesidad, por lo tanto, de reconvertir, junto a los medios tradicionales de comunicación, la función del "zouglou" y el "couper décaler" -por su capacidad creativa y divulgativa-en unas plataformas de educación de la sociedad y de la nueva generación, en particular.
Por fin, y desde la misma óptica, no quisiéramos terminar sin dejar de llamar la atención de los marfileños sobre fenómenos lingüísticos coetáneos derivados de la prensa rosa.
Notamos que los semanales, Mousso, Go, Visage, etc., de la prensa rosa marfileña, muy al alcance de un público infantil vulnerable, han recuperado, en los últimos tiempos, este lenguaje sexual de los géneros musicales referidos, contribuyendo así a sembrar la indecencia en boca de todos los marfi-leños.
Evidentemente, no hace falta, ni se puede ahogar el arte y la creatividad lingüística.
Lo que sí consideramos necesarias son unas medidas educativas.
Es aconsejable, por lo tanto, que en los centros educativos y sanitarios se eduque a los ciudadanos para conocer el sexo y todo lo que entraña.
Pero, como personas, hemos de tener ciertas consideraciones por los valores que conlleva para la sociedad.
No se puede hablar de sexo sin usar las palabras que lo designan.
Sin embargo no todas las palabras valen, pues la representación despectiva y el tratamiento lingüístico despreciativo mediante la creación verbal en el "zouglou" y el "couper décaler" es algo degradante e innecesario desde el punto de vista ético y moral-social.
Además, al considerar que la vida intelectual de los individuos se forja mediante los conceptos que reciben en su educación, las representaciones tanto de la sexualidad como de la mujer, tal como se ha observado en este lenguaje, plantean un verdadero problema sociocultural importante que se debería solventar.
Para ello, se debería poner coto al lenguaje vulgar, mediante la sensibilización y la educación sexual basadas en un lenguaje y un vocabulario, más bien, valorativo al nivel ético y humano. |
En los últimos años han aparecido una serie de reflexiones sobre qué representan las Humanidades en la sociedad en general y en las universidades en particular, en las que se explica el sentido que tiene estudiar Humanidades en la actualidad así como el provecho personal y el beneficio que obtiene la sociedad como consecuencia de que alguien estudie Humanidades 1.
En el marco del Espacio Europeo de Educación Superior (abreviando, Plan Bolonia) se han cometido y se cometen numerosos desmanes contra la universidad pública europea: comités evaluadores de la investigación del profesorado; comités que reparten la financiación para obtener proyectos de investigación; agencias de evaluación de licenciaturas, grados, másters y doctorados cada vez más desmenuzados en especialidades que no permiten tener una visión global de la complejidad; la pesada losa del personal de pedagogía, creadores de un lenguaje incomprensible y demandantes de una cantidad ingente de documentación burocrática que nunca nadie leerá...
Y las Humanidades son, quizás, quien más padecen esta situación, ya que como no ofrecen un beneficio económico inmediato ni tangible, ni cumplen con la empleabilidad explícita que exige el EEES, no disfrutan de los -escasos, si es que no nulos-beneficios que puedan existir en el nuevo sistema universitario.
Frente a esta situación aparece el libro editado por Carme de-la-Mota y Gemma Puigvert.
Es un libro en el que han participado 27 personas de campos diversos (Economía, Filología, Filosofía, Física, Historia, Historia del Arte, Humanidades e Ingeniería), con enfoques distintos (de la máxima especialización a la transdisciplinariedad total) y que ofrece 23 capítulos.
Una parte importante de estas 27 personas imparte o ha impartido docencia en la licenciatura y/o en el grado de Humanidades de la Universitat Autònoma de Barcelona, o bien ha participado en los ciclos de conferencias que se han organizado desde esta licenciatura.
A pesar de que no hay una introducción de las editoras que presente el libro, una aproximación humanista, a saber, interesada y curiosa por parte de quien lo lea permite ver que el objetivo del libro es presentar algunos campos de investigación en Humanidades.
La selección podría haber sido otra, pero lo que se ofrece es más que suficiente para tener una visión amplia y diversificada sobre las humanidades en la actualidad desde una perspectiva catalana, española, europea, global 2.
El libro tiene un prólogo, cinco partes y un epílogo.
El prólogo está escrito por Victoria Camps, quien en unas breves seis páginas y media escribe de la necesidad de "El cultivo de lo humano" a partir del pensamiento elaborado por personas (humanistas, intelectuales) que son los "guardianes de una cultura que es la suya y la de todos" (p.
19), y que en la última media página (p.
21) presenta muy brevemente la estructura del libro.
La primera parte, "Humanidades y Studia humanitatis" trata de la formación y evolución del concepto "Humanidades" en la cultura occidental.
Gemma Puigvert hace un breve repaso de las principales referencias del término humanitas desde el "Círculo de los Escipiones" de la república romana hasta Heidegger.
Francisco Rico presenta una revisión de sus ideas, ya conocidas y publicadas anteriormente, y posiblemente redactada con excesiva prisa sobre diversos aspectos de las Humanidades.
No sucede lo mismo con las "Glosas sobre el humanismo" de José Enrique Ruiz-Domènec, quien reflexiona con una extraordinaria lucidez sobre cómo el Humanismo del siglo XV crea "cuatro importantes rasgos de la cultura europea: el significado del saber; la función del sexo; el ordenamiento del espacio; los principios sociales que hacen posible la obra de arte" (p.
Joan Carbonell presenta el caso específico de un cenáculo humanista de mediados del siglo XVI en Roma, mostran-No 994 RESEÑAS do las relaciones personales, científicas y políticas de los miembros del grupo.
La segunda parte, "Muros, manuscritos, libros e historia", forma parte de la ya larga tradición de la historia del libro.
J. Antoni Iglesias presenta el inicio de una línea de investigación que puede dar mucho de sí: el uso de documentación notarial para mostrar el trabajo de libreros, copistas, encuadernadores y miniaturistas, así como el negocio económico que se desarrolla a partir de estas actividades en el ambiente tardomedieval de Barcelona.
Antonio Castillo hace un interesante análisis de pasquines, carteles, edictos e inscripciones de todo tipo en las paredes de las ciudades altomodernas europeas.
Castillo muestra el ejercicio de poder por parte de las autoridades, así como la contestación disidente a las injusticias acaecidas a partir de textos colgados y grabados en paredes y muros.
Sin duda alguna, sugiere muchas ideas para analizar el uso de paredes en las ciudades del siglo XXI por parte de grafiteros y de propagandas de consumo, culturales y, como no, políticas.
Javier Antón Pelayo hace un repaso de "Los buenos libros y los malos libros (siglos XVI-XIX)" a partir de las opiniones de diversos personajes (me resisto a calificarlos como humanistas) sobre qué se puede y/o debe leer y qué no: en determinados momentos los libros de entretenimiento (fábulas, novelas de caballerías o pastoriles) y los libros de los enciclopedistas franceses presentan una muestra de lo prohibido.
También hace referencia a la preocupación que tienen los moralistas españoles al, a todas luces excesivo, afán de lectura de las mujeres de estos libros perjudiciales.
Sin duda alguna, una interesante reflexión sobre la dificultad de la difusión de ideas innovadoras.
En la tercera parte, "Palabras, voces, letras y literatura", encontramos una muestra de estudios lingüísticos y literarios.
M. Carme Picallo presenta de manera didáctica una introducción a las interrelaciones entre la lingüística y las ciencias cognitivas, y con unos ejemplos -creo que muy bien escogidos-enseña a los legos (entre los que me encuentro) las principales ideas sobre el tema.
Jaume Medina hace un estudio pormenorizado de cómo San Agustín trata la teoría lingüística en su obra De Trinitate.
Carme de-la-Mota presenta un capítulo que debería convertirse en un libro de texto en un futuro no demasiado lejano, ya que resume los trabajos más recientes sobre la fonética y fonología del lenguaje oral, y muestra un interesante programa de investigación futura sobre el tema.
Las nuevas tecnologías aplicadas al habla aparecen en el capítulo de Juan María Garrido, quien trata de las aplicaciones informáticas para los servicios automáticos de información, servicios de atención telefónica, sistemas de dictado automático y la ayuda a discapacitados.
Neus Rotger presenta una fecunda reflexión transdisciplinar sobre la idea de la literatura europea: en estas brillantes páginas se encuentra una guía para trabajar la(s) identidad(es) de la Europa de los últimos 80 años interrelacionando literatura con las otras disciplinas de las Humanidades.
Neus Samblancat y Beatriz Ferrús presentan, desde la perspectiva de los estudios postcoloniales, cómo se debería estudiar la escritura de las mujeres de dos épocas (siglos XVI y XVII; exilio republicano español) y ámbitos (conventos de monjas en el primero; los lugares de exilio en el segundo) para rescatar su visión del mundo vivido y perdido.
La cuarta parte, "Edición, gestión, consumo y cultura", aborda uno de los campos de trabajo más claros para las Humanidades: la transmisión y difusión de la cultura mediante la edición de textos en distintos soportes.
Gonzalo Pontón presenta las dificultades y las posibilidades de la edición de textos clásicos, tanto desde una perspectiva estrictamente comercial como para establecer las ediciones "definitivas" a partir de un trabajo de investigación y erudición arduo y necesario.
Pere Rovira muestra "el impacto de los contenidos digitales en las formas tradicionales de producir, distribuir y consumir productos culturales" (p.
221), y explica las propiedades económicas, las consecuencias sociales del uso de la información digital, las amenazas y oportunidades para las industrias culturales; en suma, una reflexión de los cambios culturales provocados por el uso de las tecnologías de información digitales.
Es un texto escrito que da la impresión de tener un origen oral (y acompañado de alguna imagen de powerpoint): lo que oralmente sería una presentación fresca y atractiva, en un texto para leer parece a menudo en exceso esquemático.
Es lo mismo que ocurre con el texto de Natàlia Molero, quien presenta las normas básicas y esenciales para gestionar el patrimonio cinematográfico: archivos, inventarios, infraestructuras para la conservación y consulta, las posibilidades de uso...
En el último capítulo de esta cuarta parte, Ercilia García Álvarez y Jordi López Sintas presentan algunos resultados de sus investigaciones sobre las pautas de consumo cultural en España y de cómo las políticas culturales deberían actuar a partir de la información obtenida de cuestionarios sobre el consumo audiovisual, música grabada, artes escénicas y musicales, asistencia a actividades culturales diversas.
Los resultados que se presentan son primarios (realización o no de las actividades) y deberían ser cruzados con otras variables sociodemográficas (sexo, edad, nivel de estudios...) para desarrollar las ideas que sugieren en el texto a partir de un análisis estadístico bivariable y multivariable.
El conjunto de los textos de la quinta parte, "Ciencia, valores, ética y filosofía", son los más transdisciplinarios del libro, RESEÑAS y muestran la necesidad de las interrelaciones entre las disciplinas científicas y humanísticas para tener una visión global de la complejidad del pensamiento humano.
El capítulo del físico y poeta David Jou, "Perplejidades y valores de la ciencia", debería ser de lectura obligatoria para todo el profesorado que imparte docencia en Humanidades (y no sólo): las dudas, remordimientos y exultaciones que explica deberían de acompañarnos en nuestro quehacer universitario cotidiano.
Carles Solà presenta un alegato contra el mal uso de la ciencia y la tecnología por parte de los militares, y expone cómo se debe actuar para impedir esta nefasta relación.
Jordi Vallverdú propone una nueva manera de investigar en Humanidades, la E-Ciencia, utilizando las nuevas tecnologías de información para trabajar globalmente los temas habituales de las Humanidades, dejando atrás lo que él considera que ya no lleva a ninguna parte, como "la concepción romántica del genio aislado" o el "trabajo en la mesa del despacho de la universidad o la biblioteca con investigadores próximos físicamente" (p.
El texto escrito por Elena Carbonell, Daniel Rico y Joan Rovira debería ser también de lectura obligatoria para humanistas (y no sólo): lamentan, y yo con ellos, "que se haya pasado de una Europa del humanismo a una Europa de las multinacionales y del gran mercado" (p.
310) y confían, y yo con ellos, "en que cada vez más hombres enfurecidos con la sociedad del espectáculo se apoderen de las armas de Internet para desvelar el tupido simulacro que cubre el globo terrestre" (p.
Guillermo Serés ha redactado el epílogo, "Las Humanidades en el tercer milenio", que sirve de colofón de un libro en el que Gemma Puigvert escribe lo siguiente: "Y llegamos a un nuevo Humanismo, a una forma integral del hombre, posible a través de las titulaciones de Humanidades creadas en el siglo XX.
Estos estudios se fundamentan sobre las mismas disciplinas que abarcaban los studia humanitatis, bien que bajo los nombres de filología, historia, filosofía y ciencias sociales.
Con ellos debemos reivindicar la necesidad de formar auténticos ciudadanos, dotados de criterio propio, y no simplemente trabajadores útiles para un mercado cada vez más competitivo y globalizado" (p.
El libro reseñado persigue esta idea.
Es un libro casi siempre interesante y provocador, algunas pocas veces un manual universitario para un alumnado no excesivamente aventajado, muy a menudo un libro que obliga a pensar y reflexionar, que a veces es especialista en exceso e incomprensible para los no iniciados, y muchas más veces ofrece textos que deberían ser de lectura obligada para las personas que dirigen la universidad española.
Si usted, lectora o lector, se considera humanista o con suficiente interés por el tema y es de la opinión de Terencio, quien afirma "Homo sum: humani nihil a me alienum puto", este es su libro: hágame caso y léalo de principio a fin.
No obstante, ¿qué ha ocurrido con el estudio de los prolegómenos de este suceso tan importante para la historia de la ciencia hispanoamericana?
Lo anterior, ha llevado a que la estancia de Humboldt en España (1799), en la que realizó todos los preparativos necesarios para su gran proyecto científico a tierras americanas, haya sido tratada con cierta indiferencia por la historiografía.
El libro de Sandra Rebok que ahora reseñamos, Una doble mirada.
Alexander von Humboldt y España en el siglo XIX, viene a hacerse cargo de este incomprensible vacío.
Poco a poco, y aunque la historia de la ciencia es una disciplina bastante reciente en España, su desarrollo ha venido a rescatar como objeto de estudio el tema de la estancia española de Humboldt.
Una doble mirada es un libro completamente diferente a esfuerzos anterior-mente realizados sobre el estudio de la estancia española de Humboldt en los que la propia autora ha participado 1.
Rebok establece grandes distancias en lo temático, interpretativo y metodológico.
La obra que ahora la autora nos ofrece, fruto de su tesis doctoral defendida con éxito en la Universidad de Heildelberg, es un claro e interesante ejemplo de una investigación multidisciplinar.
Debido a la formación en antropología que Rebok posee, nos entrega una perspectiva de la estancia de Humboldt en España completamente novedosa.
El estudio es un análisis de percepción mutua de la relación recíproca entre Humboldt y España.
La propuesta de reconstrucción histórica que Sandra Rebok nos ofrece está basada en un presupuesto teórico bastante claro que maneja a lo largo de todo el libro a modo de hipótesis crítica: la percepción de lo otro siempre se encuentra fuertemente condicionado por la posición que ocupa lo propio (pp. 110 y 222).
Tal como el título lo indica, y si se nos permite utilizar una categoría de las ciencias sociales, la obra de Rebok es un doble trabajo de análisis comparativo de tipo relacional.
Por una parte, analiza la visión que Humboldt tuvo de España y, por otra, del proceso de recepción de la persona y obra de Humboldt en España a lo largo del siglo XIX.
En palabras de la autora, la investigación busca indagar en "cómo conceptualiza Humboldt lo otro, en oposición a lo propio, qué técnicas y métodos posibilitaron la percepción por ambas partes, qué factores la condicionaron, así como los paralelismos y discrepancias de las estrategias de representación manifiestas en cada caso" (pp. 38-39).
Si bien el libro está dividido en cuatro capítulos principales ("Introducción", "La visión humboldtiana de España", "La recepción de Humboldt en España" y "Consideraciones Finales"), en una exposición simétrica de acuerdo a la hipótesis que sostiene la autora, los dos capítulos centrales (II y III) concentran casi por completo el análisis propuesto en el estudio.
Al analizar las dos partes por separado -Humboldt y Españala autora distingue una serie de factores en cada una de ellas.
Los aspectos que la autora analiza de la visión que Humboldt tiene de España (capítulo II) son dos: a) la percepción que Humboldt tiene de España en el momento de su llegada y la imagen que resulta de este proceso y, b) la visión humboldtiana de la historia colonial española fruto del estudio que Humboldt hizo de los documentos españoles en archivos americanos.
En este último aspecto, destaca particularmente el análisis que Rebok realiza de la influencia del "modelo bimembre" de la Historia Natural y Moral de las Indias (1599) del jesuita José de Acosta en la visión holística del mundo que tiene Humboldt.
Tal como se apunta en el libro, Humboldt y Acosta parten de supuestos similares en la que presuponían la unidad de todos los fenómenos y seres de la naturaleza (entre los que incluían al hombre) para "así poder reconocer y analizar el encadenamiento de los distintos elementos" (p.
Alexander von Humboldt y España en el siglo XIX
Lo anterior representa un valor en la explicación que Rebok nos propone sobre los acontecimientos que rodearon el paso de Humboldt por España.
Además de permitirnos un buen acercamiento al texto, las aproximaciones templadas de la autora a los hechos nos descubren una serie de elementos que, sin duda, no aparecerían en un análisis puramente factual o excesivamente teórico.
En esta línea de trabajo, el libro refleja con claridad los desafíos para la investigación, pues el ejercicio de recopilación que ha hecho la autora es bastante importante.
Uno de los tantos ejemplos de este esfuerzo es la detallada búsqueda que Rebok realizó de las (pocas) anotaciones "explícitas" que Humboldt dejó de España dispersas por muchos tipos de documentos.
La autora puntualiza que el artículo que publicó en 1825 en la Revista Hertha, las descripciones encontradas en su Relation Historique y algunas valoraciones en sus escritos privados, como diarios y algunas cartas que envió a amigos y colegas científicos, entregan algunos elementos para la construcción de la visión que Humboldt tuvo de España.
En este tipo de referencias aparecen algunas noticias sobre la admiración de Humboldt por la cultura de las Islas Canarias (particularmente Tenerife), la visión positiva que tenía de la ciencia española y su opinión sobre el colonialismo.
Rebok sostiene que el silencio de Humboldt sobre España se debe, además de su agradecimiento por la ayuda en los preparativos de su viaje al Nuevo Mundo (particularmente el generoso pasaporte dado por Carlos IV), a dos cosas: a) los estudios que Humboldt realizó en España eran sólo una preparación de su viaje a América con el fin de probar los instrumentos científicos traídos de París y, en una explicación más personal de la cuestión, b) Humboldt jamás contempló a España como parte de su pro-yecto científico americano.
Por tal motivo, nunca llegó a aplicar en España el método holístico en el estudio de la naturaleza que caracteriza sus trabajos.
Por ello, y de manera bien inteligente en cuanto a la elección de la metodología utilizada, Rebok intenta llegar a la imagen que Humboldt se formó de España optando por seguir otros caminos y así no caer en explicaciones frívolas y apresuradas: la comparación de algunos aspectos del viaje de Humboldt con los de su hermano Wilhelm y el análisis que realiza de la imagen que predominaba en la élite intelectual alemana durante el período ilustrado que estaba caracterizado por cierta hispanofilia.
Con ello, Rebok pone de relieve un interesante matiz en la aproximación que el sabio prusiano tiene hacia España y el Nuevo Mundo: Humboldt refleja una perspectiva europea y no eurocéntrica (p.
Por tanto, lo que destaca en toda la exposición hecha por la autora es el interregno histórico-cultural que representa Humboldt y cómo eso influye en la visión que construye de España.
Humboldt, no prefigura la realidad española sino que la configura de acuerdo al enfrentamiento entre el vínculo que tenía con su lugar de origen (un lazo más intelectual que emocional según Rebok) y las experiencias que vivió en España.
Los "mecanismos de percepción" de Humboldt que identifica la autora, reflejan un estado intermedio entre la Ilustración y el Romanticismo.
Para el análisis de la visión hispana (capítulo III), la autora reconoce que es un trabajo mucho más complejo, pues requiere un estudio amplio de diversos aspectos de la realidad española que condicionaron esta mirada.
Para ello diferencia cinco espacios en los que se pueden pesquisar la recepción española.
Para comenzar, Rebok estudia la imagen que la prensa española configura de Humboldt.
Una de las conclusiones interesantes a las que llega la autora, luego de la confrontación que hace de la prensa moderada y de corte español con la prensa liberal organizada en torno al exilio londinense, es que los trabajos científicos del prusiano tuvieron mayor repercusión que su persona y que dicha recepción tuvo diversas fases.
Para profundizar en la tesis anterior, Rebok se sumerge en el estudio de las diferentes percepciones que científicos e intelectuales formaron de Humboldt hasta los inicios del siglo XX.
El hipotético apoyo que éste dio a las independencias americanas marcó negativamente, en una clara actitud que refleja el nacionalismo ideológico del período, la visión de intelectuales como Ramón de Majarrés.
No obstante, personajes como Marcelino Menéndez y Pelayo, Miguel Rodríguez Ferrer, José Rodríguez Carracedo y Ramón de la Sagra evidencian una recepción positiva de la actuación y la obra de Humboldt.
Por último, el estudio que Rebok hace de Marcos Jiménez de la Espada sirve para mostrar cómo también hubo personajes que realizaron aproximaciones críticas y objetivas a la obra de Humboldt.
Por tanto, lo interesante de esta segunda parte (III) es cómo la autora revela la disparidad de la recepción de Humboldt en la intelectualidad española.
La relación entre ciencia y política manifiestan la constante "instrumentalización" de la que Humboldt es objeto especialmente en la primera mitad del siglo XIX (p.
Rebok continúa con el análisis de las diversas ediciones de las obras de Humboldt en España, especialmente las del siglo XIX.
Poniendo énfasis en la reconstrucción de los diferentes momentos editoriales muestra cómo la crítica y la recepción de las obras humboldtianas estaba condicionada por las temáticas y el contexto socio-polí-
Por ejemplo, la autora pone de relieve que el Ensayo político sobre la isla de Cuba (1827), traducido inmediatamente en París, recién contó con una traducción publicada en España en 1998.
La publicación del Ensayo provocó diversas polémicas e inmediatas reacciones en Cuba prohibiéndose por ser peligroso para el mantenimiento del orden colonial.
Con esto, Rebok quiere mostrar que las fechas en las que aparecieron las traducciones españolas de las diversas obras de Humboldt están vinculadas con los períodos de mayor libertad política (p.
El período absolutista de Fernando VII (1814-1833) dificultó su divulgación provocando que las diversas obras fueran publicadas en el exilio parisino.
En parte, esto explicaría, según Rebok, que a Humboldt se le negara el permiso en 1830, tras la polémica con el embajador Luis Fernández de Córdova en Berlín, para realizar un segundo viaje a España.
Lo interesante de la hipótesis de Rebok, es decir, el condicionamiento político en los procesos de recepción de Humboldt en España, es que esta dinámica intelectual se refleja en las estrategias de percepción de las instituciones científicas.
Claro ejemplo de la censura vivida por el prusiano a "nivel oficial" se reflejó en su contacto personal con el Real Jardín Botánico.
El generoso pasaporte que le fue conferido por Carlos IV antes de realizar su viaje al Nuevo Mundo estipulaba, entre otras cosas, el envío periódico de muestras para el Real Gabinete de Historia Natural en Madrid.
Rebok observa que durante cinco años Humboldt envió diversas muestras de minerales y semillas al Real Gabinete y que, para su pesar, nunca obtuvo respuesta alguna (tanto de Cavanilles como de Clavijo).
De esta manera, la percepción de Hum boldt que tuvieron los científicos, las autorida-des de gobierno y la sociedad española fue absolutamente dirigida y condicionada.
Rebok explica que el descubrimiento de nueva documentación demuestra que las ideas liberales del prusiano eran sobradamente conocidas y debatidas al interior de la administración española.
La censura a Humboldt, de la cual era consciente, llevó a que hasta su correspondencia fuera interceptada (como la carta recientemente descubierta que fue enviada a Cavanilles en 1803 además del intenso intercambio epistolar que mantenía con Felipe Bauzá).
En consecuencia, el objetivo de Rebok en esta parte del libro es establecer la diferencia entre la percepción que se tuvo de Humboldt durante su estancia en España y su recepción posterior cuyo proceso no fue lineal, ni homogéneo ni mucho menos definitivo.
Ahora bien, a pesar de la innegable novedad del estudio y la sistematicidad con la que la autora desarrolla su exposición, consideramos que Una doble mirada adolece de ciertos problemas.
El libro parece algo descompensado en cuanto al tratamiento que se hace de los acontecimientos históricos en el análisis de ambas partes.
Ése es el riesgo de los análisis que optan por la simetría histórica.
En la incorporación de los hechos históricos, el tercer capítulo es mucho más consistente que el segundo.
Gracias a una serie de nuevos documentos encontrados en el Archivo Histórico Nacional de Madrid (como los referidos a la concesión por Isabel II de la Gran Cruz de Carlos III por su destacado servicio a la Monarquía) la reconstrucción histórica necesaria para el estudio de la percepción política española está muy bien desarrollada.
Sin embargo, las ironías que conlleva el hacer del historiador, algo casi imposible de evitar, hacen que la explicación de la gran cantidad de información que repasa la autora en esta parte del libro sea menos analítica y propositiva que la primera (particularmente en el apartado "Historia de la edición y recepción de las obras de Humboldt").
A su vez, por momentos, la autora cae en una redundancia de ideas y en un excesivo esquematismo en la organización de los contenidos del libro.
Por ejemplo, y si bien es un paso previo (muy) necesario en la elaboración del conocimiento histórico, el repaso de fuentes y trabajos relacionados con la estancia de Humboldt en España parece demasiado para un libro de la envergadura que Rebok nos ofrece.
Recién en la página 52 la autora enuncia el tema del análisis de la percepción que el prusiano hace de España.
Sin embargo, la rigurosidad en el hacer histórico de Rebok la llevan a asumir estos riesgos y reconocerlos sin ningún tipo de ego científico.
Con aproximaciones templadas y juicio equilibrado, por ejemplo, frente a la dificultad de encontrar referencias sobre Humboldt en la prensa española de la primera mitad del siglo XIX, Rebok no duda en advertir lo siguiente: "Ante la falta de información al respecto, no pueden ofrecerse aquí más que interpretaciones de carácter especulativo" (p.
Para quienes buscan nuevas aproximaciones y ensanchar la realidad histórica, el correr riesgos representa, sin duda, el valor más importante en un libro de historia.
Y Rebok lo logra con recursos modernos y argumentos claros.
Eso lleva a que la autora, incluso en el colofón del libro ("Consideraciones Finales"), se dé maña para introducirnos en un aspecto tan desconocido como es la presencia simbólica de Humboldt en pleno siglo XX en España.
Quien además reseñó irónicamente que Miguel Sawa fue un defensor a ultranza de la mujer, pues denunció la violencia de género en su vida y en sus cuentos: "Toda mujer era para el buen Miguel una dama... aun después de demostrarse lo contrario".
Los diecinueve cuentos breves de Historias de locos son, en su mayoría, relatos en primera persona, salpicados de ironía, en los RESEÑAS que se disecciona de manera inquietante la mente humana.
Están protagonizados por criminales, necrófilos, asesinos, suicidas y, sobre todo, como bien indica su título, locos.
La muerte tiene una presencia importante en ellos, unida, en algunos casos a lo sobrenatural, a los fantasmas o aparecidos, por ejemplo La máscara del dominó negro, y en otros asociada a la locura, que lleva a los protagonistas a suicidarse o a matar, sobre todo a mujeres, tal es el caso de La muerte de María Antonieta o de alguno de los locos de La buena crianza.
En algún caso las víctimas son hombres, como en Manuela, relato ambientado en la guerra de la Independencia en los momentos previos a los fusilamientos del 3 de mayo de 1808 acaecidos en la montaña del Príncipe Pío, en el que la mujer que le da título asesina a dos guardias polacos en venganza por la inminente muerte de su padre y de su marido a manos de los franceses.
Otro tema es la maldad femenina, que enloquece tanto a los hombres que éstos terminan matando a las mujeres causantes de su sufrimiento.
Normalmente esa vileza va asociada al amor: en El suicidio se afirma que "Decir mujer, es decir engaño y falsía y traición; decir amor, es decir tormento y pena y desesperación y muerte" (p.
La dama enigmática del ya citado La máscara del dominó negro es un alma condenada a reaparecer la noche del aniversario de su muerte para purgar su delito (su marido la asesinó junto con su amante al descubrirlos en su cuarto); uno de los locos de La buena crianza mató a navajazos a su novia porque la descubrió hablando con otro de noche.
En otros casos esa perfidia desemboca en locura rayana con la adoración religiosa, como le ocurre al protagonista de La tentación, que pasa de la pureza más absoluta a caer en el mayor de los pecados y vagar por ello buscando encontrar de nuevo un imposible, aquella mujer impura que lo corrompió.
Y en un caso esa maldad es, en parte, involunta-ria, pues en La sirena, el ser mitológico que le da nombre no hace nada aparentemente malvado para que el protagonista se lance al mar hacia ella con el consiguiente riesgo de ahogarse, simplemente se muestra hermosa y sonriente ante él.
Dos son los elementos presentes en todos estos cuentos: la locura, como tema, y la ironía, como enfoque.
Relatos de suma brevedad, condensan en unas pocas páginas aspectos fundamentales de la mente humana, que giran, sobre todo, alrededor de los sentimientos amorosos, y que convierten en locos, en mayor o menor grado, a sus protagonistas, que además suelen resistirse a aceptar tal consideración por parte de quienes los rodean: "¡No, no crea usted que estoy loco!
¡Los locos son ellos!", dice el protagonista de La muerte, frase que con variantes de redacción leemos en muchos de estos relatos.
Por Julia María Labrador Ben Universidad Complutense de Madrid |
Es licenciada en Musicología por la Universidad de Oviedo y doctora por la Universidad de Barcelona, ha sido Fulbright Visiting Scholar y profesora invitada en Columbia University y New York University (1999)(2000)(2001)(2002).
En la actualidad trabaja en el CSIC, aunque imparte cursos regularmente en EE.UU. Con numerosos trabajos dedicados a los estudios de las culturas populares, emigradas e híbridas, ha publicado obras de carácter pionero en España, como Música y emigración (1997), así como otras sobre las fuentes y fronteras disciplinares: Música en España y música española: identidades y procesos transculturales (monográfico, edición con Josep Martí Pérez, 2004), Cuentos populares recogidos de la tradición oral de España, de Aurelio M. Espinosa (edición con Luis Díaz Viana, 2009), o Fuentes para el estudio de la música popular asturiana.
Nació en Madrid, donde se licenció en Derecho y en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense, y se diplomó en Sociología por el Instituto de Estudios Políticos.
Además de colaborar en publicaciones periódicas y dar cursos sobre el Quijote, el Libro de Buen Amor y En busca del tiempo perdido, ha sido coordinador y coautor de la obra colectiva Rutas literarias de España (1990, y una edición en inglés el mismo año).
Doctor en Sociología, investigador, especialista en problemas urbanos en las áreas de Desechos Sólidos, Abasto Alimentario, Caciquismo, Desarrollo Social Comunitario, Cultura y Juventud.
Es autor de varios libros y numerosos artículos en revistas nacionales e internacionales, columnista regular del Periódico Metro, y conductor de programas radiofónicos.
Actualmente es investigador del IISUNAM, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, director del Proyecto "Juventud y Cultura Popular en la Cd. de México" (Circo Volador) y Coordinador de la Unidad de Estudios sobre la Juventud (UNESJUV) en la UNAM.
En 2004, su proyecto "Circo Volador" fue seleccionado por la ONU HABITAT como una de las 10 mejores Prácticas Sociales en el mundo (UN HABITAT y Municipalidad de Dubai).
Antropólogo y escritor, ha sido Profesor de la Universidad de Salamanca, Investigador Asociado del Departamento de Antropología de la Universidad de Berkeley y es, en la actualidad, Profesor de Investigación en el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Entre otros reconocimientos, le han sido concedidos el Premio "Numancia de Periodismo" (1983), el Premio Nacional de Investigación Cultural "Marqués de Lozoya" del Ministerio de Cultura al mejor artículo (1987), el Premio Nacional de Folkore "Agapito Marazuela" (2006) y el premio de novela "Ciudad de Salamanca" (2010) por su primera novela.
Especializado en la investigación de la cultura popular y la literatura oral dedica a menudo su interés a los usos políticos del folklore, así en obras pioneras como Canciones populares de la Guerra Civil (1984) marfil"; "La representación de la individualidad y de la pluralidad en el indefinido: UNO"; "Interrencias y transferencias lingüísticas entre le francés y lenguas nativas de Costa de Marfil", etc.)
Es profesora del Departamento de Música de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
Sus investigaciones se han centrado en las relaciones entre música, cultura y sociedad dentro del ámbito español y europeo.
A partir de enfoques de carácter interdisciplinario, ha publicado diversos libros y artículos relacionados con la construcción musical de estereotipos, imaginarios colectivos y relaciones interculturales, entre los que cabe destacar: Aproximación al fenómeno orfeonístico en España (Valladolid: Diputación: 1987) María NAGORE FERRER.
Es doctora en Musicología.
Desde 1994 ha impartido clases en las licenciaturas de Historia y Ciencias de la Música e Historia del Arte en las universidades de Valladolid, Salamanca y Complutense de Madrid (desde 2002), donde trabaja en la actualidad como Profesora Titular.
Es coordinadora del Programa de Doctorado "La música en España e Hispanoamérica" y directora del Grupo de Investigación "Música española de los siglos XIX y XX".
Su principal área de investigación es la música española de los siglos XIX y XX.
Entre sus publicaciones destacan los libros La revolución coral, Madrid, ICCMU, 2001, y Pablo Sarasate, el violín de Europa, Madrid, ICCMU, en prensa.
Ha publicado además diversos artículos en libros y revistas especializados.
Ha llevado a cabo diversas actividades de coordinación de proyectos y cursos nacionales e internacionales y ha impartido conferencias y cursos en España y en el extranjero.
Ha participado en proyectos de investigación sobre música coral, teatro lírico, música pianística, pensamiento musical y nacionalismo en los siglos XIX y XX.
Doctor Ingeniero de Caminos, hoy presidente de una sociedad de análisis financiero.
Ha desarrollado trabajos de crítica e investigación en el campo de la literatura fantástica, específicamente de la proto ciencia ficción española, dando a conocer autores y textos prácticamente desconocidos.
Hizo una aportación significativa a los volúmenes de Robel sobre La ciencia ficción española y La novela popular en España 2, ha publicado en revistas como Nueva Dimensión, BEM, Galaxia, Asimov, The New York Review of Science Fiction y la argentina Cuasar, a más de artículos en periódicos y dar conferencias.
Ha logrado varios premios Ignotus al mejor artículo del año y el especial a toda una vida.
Tiene una página web en construcción, www.auguribe.com.
Estudios doctorales realizados en Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid (España) en la especialidad de Lingüística Hispánica.
Trabaja en la siguientes áreas de investigación: Morfosintaxis, Lexicosemántica y socilingüística.
Es Profesor titular en la Universidad de Abidjan-Cocody (Costa de Mafil) y Traductor en la misma universidad.
Conferenciante y autor de varios artículos ("El Tukpè o la aianza intertétnica en Costa de
intereses de investigación abarcan temas de historia social y cultural de la ciencia, ciencia jesuita, la conformación de redes de conocimiento y la historia del mundo atlántico con particular atención en la historia natural entre los siglos XVII y XIX.
En estos momentos, se encuentra desarrollando su tesis doctoral en el Departamento de Historia Moderna de la UCM en conjunto con el CSIC, cuya investigación se centra en el estudio de la obra científica del naturalista y jesuita chileno exiliado en Bologna tras la expulsión de la Compañía de Jesús de los territorios españoles en 1767.
Para ello ha realizado estancias de investigación en la Accademia delle Scienze dell'Istituto di Bologna (Italia) y en la Escuela de Estudios Hispanoamericanos de Sevilla (EEHA).
Es doctora en Historia del Arte (Musicología) (Tesis doctoral: La música en España durante el franquismo a través de la legislación, 1936-1951) y Profesora Titular de la Universidad de Granada.
Se ha especializado en el análisis de los vínculos entre música, ideología y política durante la Segunda República, Guerra Civil y Franquismo.
También ha trabajado otros aspectos de la música en España durante el primer tercio del siglo XX como la crítica musical y el fenómeno asociacionista.
Ha potenciado la orientación interdisciplinar en publicaciones y proyectos en los que ha participado y dirigido.
Actualmente es responsable del Grupo de Investigación "La música en España durante los siglos XIX y XX" (PAI) e investigadora principal del I+D "Música, ideología y política en la cultural artística durante el franquismo )" (Ministerio de Ciencia e Innovación). |
La historieta constituye un objeto de estudio singular, en cierta medida caso único, por el escaso interés que hasta épocas recientes ha suscitado.
Debido, quizá, al tono satírico y al sesgo caricatural que cultivó en el siglo XIX o al carácter infantil, a menudo moralizante, que revistió en el XX, o a la popularidad -no exenta de vulgaridad-que alcanzó entre 1930 y 1960, ha quedado relegada por todas las disciplinas.
Y ello a pesar de participar de muchas, pues guarda relación con la literatura, el dibujo, la pintura, el grabado, el periodismo y el cine, incluso, si bien se mira, con el teatro, el diseño o la arquitectura.
Tan prestigiosa familia no la ha librado -más bien ha propiciado-su prolongada orfandad conceptual.
Solo en los años sesenta del siglo pasado se inicia en Europa un movimiento de reivindicación, recuperación y primera catalogación de un patrimonio que se descubre vastísimo y, sobre todo, influyente, pues configura el imaginario de varias generaciones de niños y adolescentes.
Independientemente de su cuestionada calidad, al menos ofrece cantidad.
Así pues, el carácter masivo de su difusión justificó, condicionó y, de alguna manera, todavía condiciona el estudio de la historieta.
En estos cincuenta años de esporádica tradición teórica se ha avanzado lo suficiente para comprobar que el objeto de estudio es más complejo de lo que sus populares avatares permiten suponer.
De hecho, el desconocimiento de algunas de sus claves, hasta de sus propios ingredientes constitutivos, motiva encendidos debates, propicia la discrepancia, a veces el sectarismo, y dificulta el asentamiento de modelos de análisis.
Muchos "especialistas" seguimos sin saber qué es, cómo funciona, ni siquiera dónde empieza o dónde termina.
¿Qué diferencia la historieta de un relato literario generosamente ilustrado?
¿Pueden considerarse historietas las viñetas de humor gráfico que aparecen en la prensa?
¿Y un mural compuesto por una secuencia de imágenes?
¿Y una colección de tapices que desarrolla un tema o cuenta una historia?
¿Y el retablo de una iglesia que escenifica la vida de un santo?
¿Y las muy narrativas iluminaciones de un códice medieval?
¿Y las inscripciones prehistóricas de una cueva...?
De hecho, se mantiene desde décadas una discusión, con importantes desacuerdos, acerca de sus orígenes.
Aunque no solo su cronología se presta al disenso.
Abundan quienes se refieren a la historieta como un "género", incluso como un "subgénero".
Suelen provenir del ámbito filológico y, sin duda, pretenden encajarla como un apartado más de la literatura, quizá entre el teatro y la narrativa o entre la comedia y la picaresca o, peor, entre la novela policíaca, la ciencia ficción y cualquier otra forma narrativa de gran consumo.
Lo primero que hay que afirmar al respecto es que nos encontramos ante una forma de expresión específica, un medio de comunicación perfectamente diferenciado, como el cine, la pintura o la literatura.
Dentro de él existen -al igual que en el cine, la pintura o la literatura-géneros, subgéneros, registros, tonos, estilos...
Y así tenemos historietas de humor, eróticas, sentimentales, de aventuras, de terror, de fantasía...
Pero también poéticas, históricas, filosóficas, periodísticas, biográficas, autobiográficas, experimentales o, simplemente, inclasificables.
Todas ellas están contadas siguiendo un código, una gramática pictográfica, una retórica escripto-icónica, un combinado léxico-gráfico, que las dota de originalidad al tiempo que las hace legibles.
Utilizados e implicados de muy diversas maneras, estos elementos constitutivos de su lenguaje son, como venimos diciendo, motivo de discordia y confusión.
La mixtura de palabra e imagen que parece presidir su origen se combina en proporciones variadas, cada una cargada de
matices y, además, declinable en función de obras o autores.
El "sistema" de la historieta se halla lejos de ser repertoriado.
Más aun de estar conceptualmente consensuado.
La imprecisión teórica conlleva la histórica.
Si no sabemos qué es, difícilmente podremos determinar cuándo empieza o cómo evoluciona.
Y no cabe duda de que estamos todavía lejos de conocer su esencia o de establecer la rigidez o la elasticidad de sus límites.
Porque ni siquiera una definición simple de historieta como "relato en imágenes dibujadas" queda exenta de objeciones.
¿Y si las imágenes no están dibujadas sino esculpidas en piedra, grabadas en madera, bordadas en tela, inscritas en cerámica, forjadas en hierro, recortadas en cristal, pintadas en lienzo...?
La lista de grandes narraciones contadas en bajorrelieves, vidrieras, crateras, murales, series de tapices o cuadros es abundante, rica en cualidades plásticas y en logros expresivos.
Sin embargo, salvo excepciones, no suele ser tenida en cuenta.
De manera paradójica para un medio en busca de reconocimiento artístico, los estudiosos de la historieta han acotado su campo con criterios restrictivos, dejando fuera obras que, independientemente del prestigio que puedan aportar, enriquecerían el medio, al menos ayudarían a entenderlo.
La mejor prueba del carácter restrictivo de estos criterios la aporta el origen que, todavía mayoritariamente, se suele dar a la historieta.
No basta con que sea un relato en imágenes "dibujadas".
Tiene que ser reproducido de forma impresa.
Debe organizarse secuencialmente en espacios figurativos contiguos dentro de un espacio global (viñetas en una página).
El texto tiene que venir incorporado de manera autógrafa dentro de la viñeta.
Los diálogos deben presentarse en bocadillos, la narración resultar autosuficiente, el "raccord" entre viñetas ofrecer unas comprensibles relaciones de causa-lidad...
Y aun hay quienes añaden condiciones complementarias como la difusión masiva o el protagonista fijo en las diferentes entregas.
Todo este entramado de requisitos lleva a la hipótesis -injusta más que absurda-de que la historieta nació el 25 de octubre de 1896 cuando el dibujante Richard Felton Outcault puso a su personaje Yellow Kid a hablar en bocadillos en las páginas de un periódico norteamericano, New York Journal.
Y ello -véase el ejemplo "The Yellow Kid and his New Phonograph"-a imitación de un fonógrafo que, en realidad y como gag final, escondía un loro.
El establecimiento de una fecha tan precisa y de un recurso tan concreto como acto fundador se hace aún más discutible cuando descubrimos que un grupo de once "expertos" (Claudio Bertieri, Javier Coma, Álvaro de Moya, Luis Gasca, Denis Gifford, Vasco Granja, Maurice Horn, Richard Marschall, Claude Moliterni, David Pascal y Rinaldo Traini) rubricaron esta partida de nacimiento.
El documento, redactado y firmado como si de un acta notarial se tratara, parece querer imponer su dictamen por el principio de autoridad y, sobre todo, dar el pistoletazo de salida para la celebración de un eventual centenario que, al final, resultó menos festejado y menos rentable, tanto económica como culturalmente, de lo que se pretendía.
De hecho, desde entonces los derroteros historiográficos de la historieta se han ido relativizando y también han ido retrasando la fecha de su posible nacimiento.
En 1994, Thierry Groensteen y Benoît Peeters en L'invention de la bande dessinée, aun teniendo en cuenta antecedentes y consecuentes, otorgan un papel fundacional a la figura del suizo Rodolphe Töpffer y sitúan el invento en torno a 1830.
En 2009, Thierry Smolderen en Naissances de la bande dessinée -obsérvese el plural "nacimientos"-parte de William Hogarth para hacer su recorrido historietístico, que arranca así de 1732.
Y la revisión de los orígenes no se detiene ahí.
En los últimos años la obra del estudioso norteamericano David Kunzle está convirtiéndose en referencia cada vez más aceptada.
Y en el primer volumen de su The History of the Comic Strip, publicado ya en 1973, establece 1450 como punto de partida de la narrativa gráfica.
A pesar de las diferencias cronológicas y conceptuales que separan estos puntos de vista, sorprenden ciertas similitudes argumentativas.
Todas las hipótesis encuentran fundamento en un contexto social, cultural o, simplemente, técnico más amplio.
Como si la historieta no tuviera su propio cauce evolutivo, como si careciera de una dinámica propia que explicara sus diferentes manifestaciones, los mencionados teóricos cuelgan, al menos apoyan, el origen del medio en acontecimientos de mayor envergadura o históricamente más estructurantes.
Así, 1896 correspondería al momento culminante del "melting pot", la caldera étnica de la que va a surgir la potencia dominante del siglo XX.
La historieta cobra, desde esta perspectiva, una dimensión eminentemente norteamericana y contribuye a cohesionar, con sus historias sencillas y visuales, una población de origen y lenguas diversas.
Töpffer y 1830 colocan el invento ARBOR CLXXXVII 2EXTRA 2011 9-14 ISSN: 0210-1963 en la confluencia con el de la fotografía, en la crisis de la representación figurativa en pintura y, más genéricamente, al amparo de la revolución industrial.
Hogarth en 1732 se encuentra bajo el impulso de una ascendente clase burguesa y del muy crítico espíritu de la Ilustración.
¿Y qué decir de 1450, la fecha propuesta por Kunzle?
No solo es el arranque de la modernidad en Europa sino el inicio de la imprenta.
La línea abierta por Gérard Blanchard en su Histoire de la bande dessinée (1969) sigue, de momento, inexplorada.
Aunque las nuevas tendencias críticas la convierten en opción cada vez más tentadora.
Como ya sugiere el subtítulo (Une histoire des histoires en images de la préhistoire à nos jours, "Una historia de las historias en imágenes desde la prehistoria hasta nuestros días"), el periodo cronológico contemplado aumenta considerablemente.
Con las diferencias temáticas y materiales propias de cada época, Blanchard sigue un hilo continuo que le lleva desde las pinturas rupestres hasta la actualidad.
De hecho, la cronología con la que se cierra el libro arranca hacia el 30.000 a.C. y termina en 1968 con La Saga de Xam de Nicolas Devil.
La anexión de una buena parte de las artes plásticas al ámbito de la historieta -parece menos disparatado si hablamos de "narración figurativa", "pictografía narrativa", "relatos iconográficos"...-plantea numerosos problemas.
No solo implica una colisión de "estatus" entre obras y formas de análisis -la columna de Trajano/Asterix, la tapicería de Bayeux/Príncipe Valiente, Boticelli/Hergé, Goya/Milton Caniff...-. También la adquisición de las competencias necesarias para un estudio riguroso de tan inabarcable campo.
Los teóricos de la historieta deberían añadir la arqueología, la epigrafía, la iconografía, la emblemática, la estética, la historia del arte a sus ya abundantes saberes -semiología, sociología, historia, comunicación y medios...-. Y en el otro sentido -desde la historia del arte hacia el cómic-el trayecto se antoja igualmente complicado.
La actual constitución de campos culturales, incluso las áreas de conocimiento tal y como vienen clasificadas por la UNESCO no dan cabida a una disciplina que estudie "el relato en imágenes" en toda su variedad.
A pesar de su abundancia y de su persistencia a lo largo de la historia, cualquier acercamiento se antoja parcial, fragmentario, de alguna manera viciado, al menos mutilado, y, por supuesto, sin encaje en una perspectiva global.
Sin embargo, la interdisciplinariedad y la constante ampliación del horizonte investigador no han supuesto obstáculo para otras formas de expresión.
La literatura abraza amorosa y armoniosamente la épica, la lírica, la narrativa, la dramaturgia, pero, además o dentro de ellas, el libelo, la intriga policíaca, la poesía amorosa, el ensayo...
Y todo ello -y mucho más-servido en la salsa de la sátira, la ironía, el esperpento...
Por si fuera poco, cada vez son más los críticos que se interesan por ese "tercer sector" en el que se agruparían refranes, chistes, pintadas, epitafios...
Poco les importa si esta extraordinaria diversidad de "textos" se presenta de forma escrita u oral, manuscrita o impresa, sobre pergamino o sobre papel, en rollo, en libro o en pantalla, si se vende masivamente o se distribuye de forma confidencial...
Soporte, formato, técnica de reproducción, tiradas son cuestiones secundarias para el teórico de la Literatura.
La palabra en todas sus utilizaciones creativas constituye su objeto de estudio y, en último término, apenas importa que esté publicada o no. El manuscrito perdido, el paquete de cuartillas condenado al cajón, el cuaderno de notas inédito forman parte de la casuística -un tanto mítica, eso sí-del quehacer literario.
De manera hipotética pero profundamente arraigada, todos sabemos que algunas de las obras maestras de la narrativa o de la lírica nunca vieron la luz.
¿Se le ocurriría a algún teórico negar carácter literario a la resma de cuartillas recién descubierta en un archivo, una maleta, un contenedor de basura o en cualquier otro improbable lugar?
Pues bien, casi ningún historietista vacilará a la hora de afirmar que unos originales inéditos no constituyen un cómic.
No, si no están publicados y debidamente difundidos.
Los avatares de la reproducción cuentan aquí tanto o más que los de la producción.
De hecho, casi todos los historiadores de la historieta toman en cuenta sus diferentes variantes impresas para otorgarle -o negarle-carta de nacimiento.
La imprenta en el caso de Kunzle, la serie de grabados con Hogarth, el álbum con Töpffer, la prensa diaria con Outcault...
El proceso de estampación parece importar más que el hecho, evidente y en principio más decisivamente definitorio, de que se trate de un relato en imágenes.
Y esta fijación en la mecánica reproductora revela la profunda contradicción de la crítica historietística.
Reivindica la condición artística al tiempo que necesita su carácter industrial -las peripecias técnicas de su reproductibilidad-para reconocerla.
Un original -en papel, en pantalla o en otra superficiecompartimentado en viñetas dibujadas es ya una historieta.
Los ojos del lector le darán sentido en función de las circunstancias de la recepción, pero su esencia historietística está inscrita desde el momento de la creación.
Porque, por mucho que algunos lo reivindiquen, aquí el medio -menos aún la técnica de impresión-no es el mensaje.
Y, si no necesita audiencia masiva -la mayor parte de los títulos se mantienen en tiradas reducidas-, ni siquiera reproducción impresa el campo de estudio se abre enriquecedoramente.
En último término, todo depende del acuerdo al que lleguemos los desorientados, al menos divididos, "expertos".
Independientemente de materiales, soportes y cantidad de difusión, una historia en imágenes siempre vendrá constituida por una figuración reconocible en su identidad y en su expresividad que evoluciona según un proceso secuenciado en uno o varios espacios.
Ahí se fragua su capacidad comunicativa.
Es todo lo que necesita para que la narración fluya por trazos, formas y colores.
Y no hay que asustarse por la ingente, bulliciosa -y también selecta-parentela que, con semejante apertura de criterio, nos viene encima.
Es más, al hilo de esta reivindicación de la saga visual en su sentido más amplio, podríamos asegurar que en el principio no fue el Verbo.
Las primeras representaciones del mundo se construyeron a partir de un impulso mimético y pretendían imitar, de manera realista y progresivamente esquemática, los diferentes aspectos del mundo.
En el principio, por lo tanto, fue el icono, quizá en aquellos remotos tiempos percibido como ídolo.
Nuestra voluntad inscriptiva cuajó primero en imágenes.
Es más, la escritura obedeció a este mismo planteamiento mimético y se presentó cuneiforme, jeroglífica, ideogramática, en cualquier caso figurada.
Los fenicios, una civilización más comercial que agrícola, fueron los primeros en inventar un alfabeto fonético.
Desde entonces la escritura representa los sonidos de la palabra en lugar del aspecto de la cosa.
Ingresamos así en una cultura logocéntrica que nos ha hecho olvidar la primacía icónica.
Pero contar historias en imágenes ha sido la primera y principal manera de dejar constancia de nuestra experiencia o de nuestros deseos, en cualquier caso de ese indicio básico de humanidad que es nuestra capacidad de representación simbólica.
Es cierto que una apertura tan amplia de criterios coloca a la historieta en una posición metodológica un tanto incómoda.
Desde esta perspectiva toda figuración, desde los cuadros de tema religioso, mitológico o histórico hasta los retratos, contiene un mayor o menor grado de narratividad.
Resulta evidente en la figuración que escenifica un acontecimiento.
Desarrollando un guión culturalmente implícito para el público al que va destinado y, por lo tanto, perfectamente legible, lienzo, tapiz, grupo escultórico, bajorrelieve construyen las figuras de manera que, por rasgos, atributos o gestualidad resulten identificables tanto en lo que son como en lo que hacen.
Y el conjunto se organiza de acuerdo con una secuencialidad interna que permite adivinar las fases del evento escenificado.
Por disposición de las imágenes, por su expresividad, hasta por su cromatismo se crea la condensación temporal necesaria para que el episodio quede perfectamente narrado.
Incluso la figuración más sobria y estática cuenta un carácter, una textura o, como ocurre con las naturalezas muertas, el lento e insoslayable paso del tiempo.
Reconozcamos pues que la mayor parte de nuestra plástica tiene alma de viñeta.
Y a la recíproca, que el dibujante de cómic hereda de la pintura, la escultura, el grabado una serie de recursos identificativos-expresivos-compositivos que dotan a su trabajo de la imprescindible narratividad.
En un único espacio figurativo o en varios se constituye así un contiguum, una especie de contigüidad cronificada en la que los valores plásticos se mezclan indiscerniblemente con los narrativos.
Formas y figuras devienen escenario y personajes.
El espacio de la representación es consumido como tiempo para la sucesión o, en último término y por ilusión representativa, como suceso.
El cuadro esta ahí, extensión admirable pero también intención interpretable, para disfrute de nuestros ojos y evocación de nuestras referencias culturales.
Porque la plástica es geometría pero también historia, deslumbramiento de las formas pero también reconocimiento del hecho.
Una vez asumida la amplia familia en la que se integra y a la espera de la genética que permita establecer vínculos y grados de parentesco entre las distintas -aunque en el fondo fraternales-manifestaciones de la narración figurativa, habrá que estudiar la historieta a partir de los antecedentes existentes y con las mencionadas limitaciones cronológicas y conceptuales.
También con la esperanza del creciente interés por esta forma de expresión y las prometedoras investigaciones en curso.
En los últimos años se han multiplicado las publicaciones teóricas, las tesis doctorales y los cursos o talleres especializados.
Son, en general, iniciativas individuales, algunas provisionalmente agrupadas, pero sin muchas conexiones conceptuales y, desde luego, sin ningún horizonte teórico de convergencia.
Tres áreas suelen repartirse el objeto de estudio desde perspectivas en origen distintas pero, al final, con evidentes paralelismos.
En las facultades de bellas artes se suele abordar la historieta desde una perspectiva estética, en las de ciencias de la comunicación desde una perspectiva mediática y en las de letras desde una perspectiva semiótico-narratológica.
Pero empiezan a ser frecuentes los acercamientos socio-históricos, psicológicos, de género...
La investigación sobre historieta aumenta y se diversifica, todavía insuficientemente conectada, sin constituir equipos de trabajo o grupos de investigación, en algunos casos sin ser conscientes de los nexos conceptuales que las agrupa o del ámbito global en el que se integran.
Pero los progresos son rápidos.
El estudio de la historieta en España, por iniciativas individuales o de grupos con gran motivación, ha alcanzado estándares homologables a los de países pioneros en este campo como Francia, Italia, Argentina o Estados Unidos.
Impulsada por un patrimonio rico y original, inició desde finales de los años sesenta una tarea de reivindicación, análisis y catalogación que todavía está lejos de haber culminado.
Pero ha contribuido no solo a mantener vivo el pasado sino también a impulsar el futuro.
Adolece, como en otros lugares, de comunicación interna, de reconocimiento de las referencias ajenas o de consenso teórico suficiente.
Lo cual condena a la fluctuación de datos, a la repetición de argumentos y al enquistamiento de algunos debates.
Pero en los últimos años y con la ayuda de las nuevas tecnologías una nueva generación de críticos y divulgadores hace pensar en estimulantes progresos.
El presente número de Arbor se integra, al tiempo que da cuenta, en este panorama.
Responde al nuevo interés que la historieta está despertando y al descubrimiento ya no de sus cantidades sino de sus calidades.
El hecho mismo de que la revista del CSIC se haga eco por primera vez de esta forma de expresión constituye un síntoma más de este interés.
A su vez, para quienes aquí colaboramos, la empresa supone al tiempo un reconocimiento y un desafío.
Una situación muy similar a la que se produce en estos momentos en el ámbito editorial y en el creativo.
El medio se crece con las expectativas que genera, expandiendo así una espiral difícil de calibrar habida cuenta de la cantidad de factores que inciden en ella, crisis incluida.
Los firmantes de los diversos artículos, como la mayor parte de los agentes implicados en la actualidad de la historieta, procuran no solo estar a la altura, sino, a ser posible, llegar un poco más alto.
Las páginas que siguen han sido concebidas de manera que ofrezcan un recorrido, si no exhaustivo, muy completo de la Historia de nuestra historieta.
Con importantes aportaciones, como la de la propia fecha de sus inicios, que Manuel Barrero sitúa en 1857.
A partir de aquí, el lector podrá reconstruir los muy peculiares avatares de nuestras viñetas, desde los balbuceos temáticos y expresivos de finales del siglo XIX y principios del XX, la utilización propagandística durante la guerra o el papel solo relativamente moralizante durante el franquismo hasta la radicalidad de la transición, la experimentación de los años ochenta, el intimismo de la última década...
Y, además del relato completo de sus peripecias durante el último siglo y medio, el número se completa con otras perspectivas imprescindibles para una buena comprensión de los mecanismos que utiliza este medio.
Mecanismos formales como los que Jesús Jiménez Varea analiza en su estudio comparativo entre el tratamiento de ciertos temas y el desarrollo de los recursos expresivos que permiten contarlos.
Mecanismos de alienación como los que denuncia Rosario Jiménez en su análisis de la historieta sentimental dirigida a las niñas.
Arrebatos críticos como el estallido underground de los primeros setenta que describe Pablo Dopico.
La proyección de los autores españoles en los mercados extranjeros que expone Viviane Alary.
El despertar de una conciencia femenina que Adela Cortijo pone de relieve.
Y otras muchas aportaciones que convierten este número en panorámica completa de la Historia de la historieta y en radiografía sintomática de la encrucijada en la que se encuentra.
En ese sentido, resultan especialmente reveladores los artículos de Santiago García y de Álvaro Pons.
El primero pone el foco en la más reciente producción, se moja haciendo su selección, exponiendo sus criterios y diseccionando el alcance de las tendencias y formatos más recientes.
Pons, por su parte, nos ofrece algo tan esencial como insistentemente ocultado o insuficientemente estudiado, las cifras de nuestra industria y su evolución en los últimos años.
La historieta española está más viva que nunca.
Como ARBOR CLXXXVII 2EXTRA 2011 9-14 ISSN: 0210-1963 siempre, pero realizada con mayor compromiso autorial y, sobre todo, consumida con menos prejuicios estéticos por un público abierto a nuevas formas narrativas.
Así, un medio que era para muchos espacio de la nostalgia se ha convertido en fuente de innovación, seña de modernidad, lectura sorpresiva y altamente gratificante.
Todo a partir de la reinversión, la exploración infinitamente actualizable, de una habilidad o, más bien, de una estrategia vieja como la humanidad, al menos como el arte, la de contar historias en imágenes.
Las páginas que siguen dan cuenta de esta efervescencia y la explican en sus causas históricas, en su evolución temática y en sus resortes formales.
El lector podría verificar todo ello yendo, simplemente, a una librería y comprando un cómic, un tebeo, una novela gráfica, un álbum de historietas...
Pero, sin la lectura de este número de Arbor, no lo entendería tan bien ni lo disfrutaría tanto.
En cualquier caso, lo uno no quita lo otro. |
Aunque no es el motivo central de este artículo hacer énfasis en la historia pasada de la astronomía en España, conviene reseñar que, al igual que otras ciencias, la astronomía ha estado presente, y con éxito, en nuestro país en diversas etapas de su historia, pero de manera intermitente y sin la continuidad necesaria.
Así, conviene destacar el auge de la astronomía Arábigo-Española, desarrollada fundamentalmente en Al Andalus, hasta el siglo XIII y aquella del Medievo llevada a cabo bajo los auspicios de Alfonso X el Sabio, y que perduró entre los siglos XVI y XVII.
La expulsión de árabes y judíos, entre otras vicisitudes, rompe esta tradición y crea un vacío, lo que unido a la sucesión de guerras, dificultades socio-económicas y al desprecio de los gobiernos por las ciencias en general, sume a España en unos siglos de atraso y sombras de todos conocido.
Sólo la influencia de la navegación y la necesidad de mantener el predominio en el transporte marítimo y la defensa naval, hace que la Armada, a propuesta de Jorge Juan, propugne la creación en 1753 del Real Observatorio de Cádiz (actual Real Instituto y Observatorio de la Armada de San Fernando), quizás la institución científica más antigua de España.
A esta institución le sigue el Observatorio Astronómico Nacional, fundado por iniciativa de Carlos III, también a sugerencia de Jorge Juan, en 1790.
Pero, tras este auge y unos años de florecimiento, surge de nuevo la desidia de las autoridades y sólo es posible destacar algunas pocas individualidades que no consiguen crear "escuelas" que perduren en el tiempo.
Y eso hasta los primeros años del siglo XX en los que el empuje y buen hacer de la Compañía de Jesús logra la creación de dos nuevos observatorios, Cartuja (1902) y Ebro (1904), con una vocación científica clara.
Pero no es hasta mediados del siglo XX cuando empiezan a aflorar tímidamente algunos estudios en las Universidades donde se crean algunas cátedras, básicamente dedicadas a Astronomía de posición, al mismo tiempo que se instalan nuevos pequeños observatorios a lo largo de todo el Estado y España estabiliza y refuerza su pertenencia a la Unión Astronómica Internacional.
Es imposible entender el estado actual de la investigación en Astronomía en España, sin hacer referencia a una serie EL ESPECTACULAR AUGE DE LA ASTRONOMÍA EN ESPAÑA de hechos ocurridos a partir de la década de los setenta en el siglo pasado.
Estos hechos ocurrieron en distintos lugares de la geografía española, pero no estuvieron en principio conectados directamente entre sí, ni formaron parte de un "plan maestro".
Muchos de estos hechos tuvieron que ver con la instalación de telescopios y centros relacionados con Astronomía, en muchos casos por organismos ajenos al sistema español.
Las razones para la coincidencia temporal en el despliegue de esta batería de instalaciones internacionales en España probablemente haya que asignarlas, aparte de a la calidad del cielo desde el punto de vista astronómico, al hecho de que la transición de una dictadura a una democracia en España se condujo por cauces pacíficos y en condiciones de gran estabilidad institucional, así como al hecho de que los costes laborales en esa época eran mucho más asequibles que en otros países de nuestro entorno.
El primero de los hechos reseñables fue la creación de Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) en 1975.
Este centro se crea -y se mantiene en la actualidad-como un consorcio público participado por el Ministerio de Educación y Ciencia (MEC), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universidad de La Laguna y el Cabildo Insular de Tenerife.
Su sede está en La Laguna, nutriéndose de profesores de dicha Universidad, investigadores del CSIC, también en la actualidad de funcionarios del Gobierno de Canarias y finalmente de investigadores del MEC para constituir una plantilla estable propia.
La creación del IAC en las islas Canarias respondía sin duda a la posibilidad de explotar su cielo de gran calidad con fines Astronómicos.
Así en 1972, antes de la creación del IAC, el Imperial College de Londres pone en marcha un telescopio infrarrojo de 1,55 metros de apertura en el Observatorio del Teide, hoy conocido como Telescopio "Carlos Sánchez" en honor a este investigador del IAC fallecido en 1985.
La firma de los "Acuerdos Internacionales" para la explotación científica de los observatorios astronómicos del Teide y del Roque de los Muchachos en 1979 proporcionó el marco apropiado para consolidar la presencia de instrumentos de observación del cielo de la máxima calidad en Canarias.
Los países firmantes de estos Acuerdos fueron en un principio el Reino Unido, Dinamarca, Suecia y España, a los que se han añadido Alemania, Francia, Holanda e Italia.
En dichos Acuerdos Internacionales destaca el hecho de que un 20 % del tiempo de observación en los telescopios que se instalen en los observatorios de Canarias, deberán dedicarse a proyectos de observación para la (entonces incipiente) comunidad española que investiga en Astronomía administrándose dicho porcentaje por el IAC.
Un 5 % adicional del tiempo de observación se reserva para proyectos de ámbito cooperativo entre los países participantes en los acuerdos.
Destaca en aquel momento el traslado del Telescopio "Isaac Newton" de 2,5 metros de apertura desde Herstmonceux, al Sureste de Inglaterra, hasta el Observatorio del Roque de los Muchachos en la isla de La Palma, donde las condiciones de observación por la calidad del cielo le convierten en una herramienta enormemente productiva.
Fruto de aquellas semillas, vinieron más tarde una gran cantidad de instalaciones de observación del cielo (telescopios solares, telescopios ópticos e infrarrojos de observación nocturna, telescopios CÖ erenkov para la detección de rayos gamma de muy alta energía, instrumentos de observación de la Radiación Cósmica de Fondo en la banda de radio, etc.).
Muy en paralelo a lo que sucedía en Canarias, el CSIC decide crear también en 1975 un centro de investigación en Granada denominado "Instituto de Astrofísica de Andalucía" (IAA).
Inicialmente ubicado en el Palacio de La Madraza, antigua Universidad árabe.
En efecto, en 1972 la Comisión Nacional de Astronomía (CNA), órgano asesor del Gobierno español en temas de Astronomía, firma con la Sociedad Max-Planck de Alemania un convenio para la creación de un "Centro Astronómico Hispano-Alemán" (CAHA) que contempla la instalación de un observatorio en Calar Alto, en la Sierra de los Filabres y cerca de Sierra Nevada.
En 1976 se pone en marcha el primero de una serie de telescopios en dicho observatorio, de 1,23 metros de apertura.
Al igual que en Canarias, España se reserva un porcentaje de la utilización de los telescopios de Calar Alto, en este caso un 10 % administrado por la propia CNA.
El IAA también crea su propio observatorio en Sierra Nevada, en la actualidad uno de los más altos en los que se realiza operación humana (su altitud es de 2.896 m), y cuya calidad del cielo en términos de vapor de agua precipitable, lo sitúan entre los más competitivos del mundo para la observación en el infrarrojo medio.
Finalmente, en 1982, el consorcio IRAM ("Institut de Radio-Astronomie Millimetrique") instala en Pico Veleta una antena de 30 m de diámetro para la observación del cielo en banda milimétrica, que complemente el interferómetro de "Plateau de Bure" operando a longitudes de onda similares en los Alpes.
IRAM es a su vez un consorcio internacional participado por la Sociedad Max-Planck (MPG) por parte de Alemania, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) por parte de Francia y el Instituto Geográfico Nacional (IGN) por parte de España.
Otro hecho de capital importancia para la Astronomía española fue la instalación en Villafranca del Castillo, cerca de Madrid, de una estación de seguimiento de satélites de la Agencia Espacial Europea (ESA, de sus siglas en inglés) en 1977.
Dicha estación, conocida popularmente como VILSPA, fue un ingrediente importante de la participación española en la ESA, Organismo Internacional del que España fue miembro fundador en 1975.
Las actividades de ESA cubren todo el espectro de actividades civiles en el espacio, siendo su Programa Científico el único de obligada suscripción para todos sus estados miembros.
A pesar de que el peso presupuestario de este programa en la ESA no alcanza en la actualidad el 15 %, desde sus inicios fue una de las banderas de la Agencia, abonada por el éxito de sus misiones.
El "International Ultraviolet Explorer" (IUE) fue una de esas misiones, fruto de una colaboración con NASA y con el Reino Unido.
IUE, que fue diseñado y construido para estar operando durante unos pocos años, terminó sus operaciones después de 19 años de éxitos.
El Centro de Operaciones Científicas Europeo de IUE, lo más parecido a un observatorio en una misión de observación astronómica en el espacio, fue instalado en VILSPA.
En todos los casos (Canarias, Andalucía y Madrid) la presencia de investigadores internacionalmente reconocidos en los respectivos observatorios, ayudó de forma decisiva al crecimiento de la Astronomía española.
Algunos astrónomos procedentes de otros países se quedaron en España y continuaron aquí una labor importantísima de investigación y formación.
Otros, que regresaron a sus países de origen, contribuyeron sin embargo a formar nuevas generaciones de astrónomos profesionales, en un contexto y un ambiente internacional donde la calidad y la competencia eran y son la costumbre.
Estas divisas afianzaron de forma muy importante el nivel de nuestros centros.
Ya más metidos en la década de los ochenta, las Universidades empezaron también a dar el salto.
Aquellas donde la Astronomía ya formaba parte de su actividad docente e investigadora desde hacía años, crecieron en general ampliando su espectro de temas de investigación para incluir aspectos más cercanos al estudio Físico de los astros, y no solamente su posición (lo que se ha dado en llamar Astrofísica).
En otras Universidades donde la Astronomía no existía, fueron nuevamente iniciativas de profesores universitarios las que terminaron fundando grupos de investigación, a menudo de tamaño modesto, pero igual de competitivos.
Estos grupos Universitarios empezaron o bien muy cercanos a los estudios teóricos, o bien aprovechando las oportunidades de realizar observaciones astronómicas en los telescopios instalados en suelo español (o en el espacio) a través de los convenios correspondientes.
Con el paso del tiempo la actividad de investigación y desarrollo en Astronomía desarrollada en las Universidades españolas difiere poco de la realizada en los Centros de investigación, existiendo además importantes colaboraciones entre ambas.
Las semillas que sembraron la Astronomía española durante los setenta y los ochenta crecieron en prácticamente todos los frentes posibles.
Aunque sin una relación directa entre las distintas iniciativas, sí es cierto que hubo sinergias positivas.
Así, el afianzamiento de los observatorios de Canarias y Calar Alto con la instalación de numerosos telescopios fruto de la colaboración internacional (ver Tabla 4), contribuyó sin duda a la creación de plazas de investigador en los Centros más cercanos a las mismas y también de forma indirecta en otros lugares, Universidades incluidas.
El IAC ha pasado con el tiempo a ser el mayor centro de investigación en prácticamente todas las disciplinas de la Astronomía en España y también un importante referente en Europa y el mundo.
Su producción científica (ver Tabla 5) supera el 25 % de la producción científica total de la Astronomía española, en línea con la cantidad de investigadores que contiene.
El IAC es un centro de investigación en prácticamente todos los temas de Astronomía, pero entre los que domina la escena española cabe destacar la
Física Solar, la búsqueda y caracterización de exoplanetas y todo lo referente al diseño y desarrollo de telescopios e instrumentación óptica e infrarroja.
La Física estelar, la Astronomía extragaláctica y la cosmología forman parte también del amplio espectro de temas en los que el IAC mantiene una importante actividad.
También el IAA ha experimentado un espectacular crecimiento, acelerado si cabe en la última década.
En línea con este crecimiento, su producción científica no está lejos del 20 % del total de la Astronomía española.
También el IAA es un centro donde se trabaja en prácticamente todos los temas de Astronomía, pero sin duda los estudios del Sistema Solar es el área en que el IAA encabeza el esfuerzo en España.
Otros centros del CSIC, de tamaño más modesto, se han ido abriendo camino en los últimos 12 años en Cantabria, Barcelona y Madrid, cubriendo también importantes áreas de la investigación en Astronomía moderna, como la Astronomía Infrarroja y Molecular, la Astrofísica Nuclear, la Cosmología, la Radioastronomía o la Astronomía con rayos X.
El Observatorio Astronómico Nacional (OAN) se ha convertido con el tiempo en un centro de referencia mundial en Radioastronomía.
Al igual que el IAC y el IAA, además de una importantísima labor investigadora, el OAN lleva a cabo importantes proyectos de desarrollo tecnológico e instrumentación dentro del campo de la Radioastronomía.
El Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), dependiente del Ministerio de Defensa, ha tenido desde siempre un protagonismo muy importante en el desarrollo de cargas útiles para misiones espaciales y en general en la instrumentación.
Además de los equipos técnicos, el INTA tiene también un Laboratorio en Villafranca del Castillo, junto a la estación de la ESA, en la que se realiza sobre todo investigación en Astronomía y desarrollos relacionados con bases de datos.
El INTA también comparte con el CSIC la titularidad del Centro de Astrobiología.
En paralelo a esto, la actividad investigadora en Astronomía también ha ido floreciendo en las Universidades, tanto las que poseían Cátedras de Astronomía, como en otras a las que investigadores en activo en esta disciplina han ido ensamblando grupos de investigación muy competitivos.
Una herramienta que ha tenido una gran influencia en el apoyo al crecimiento de los grupos de investigación en Astronomía han sido los Planes Nacionales de Investigación y Desarrollo.
Durante largos años sin embargo, la Astronomía no tuvo un Programa Nacional propio y la financiación -más bien escasa-venía a través del Programa Sectorial de Promoción General del Conocimiento.
Si bien ésa no era claramente la forma adecuada de financiar esta actividad, lo cierto es que el nivel de exigencia que había en dicho Plan, donde el criterio único para la financiación de la investigación era la calidad (independientemente del tema) curtió a los grupos y sentó las bases para que la calidad fuera la enseña de todos los proyectos en esta disciplina.
Ya con el Programa Nacional de Astronomía y Astrofísica en funcionamiento desde el año 2000, es muy de destacar que la evaluación de los proyectos que realiza la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva arroja una calificación generalmente muy alta de prácticamente todas las solicitudes a este programa.
Mención aparte merece el Programa Nacional de Investigación Espacial o de Espacio, según la época.
Este Programa, por su peculiar temática, ha pasado por distintas fases, habiendo tenido en distintas etapas el INTA y el CDTI la encomienda de gestión.
Sus objetivos han tenido siempre un fuerte énfasis, en lo que respecta a la Astronomía, hacia la contribución a misiones científicas espaciales, particularmente en misiones de la ESA.
La explotación científica, obtenida como retorno de estas contribuciones por los grupos correspondientes, también ha formado parte de las prioridades de este Programa Nacional actualmente en manos de la Dirección General de Investigación del Ministerio de Educación y Ciencia, y que posee un equivalente enfocado para la industria en el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.
Desde su inicio, el Programa Nacional de Astronomía y Astrofísica ha tenido cuatro objetivos fundamentales:
Investigación básica en Astronomía y Astrofísica.
Diseño y desarrollo de instrumentación astronómica.
Explotación científica de los recursos existentes.
I+D en tecnologías relacionadas con la Astronomía.
Uno de los retos de la Astronomía española ha sido el activar los objetivos 2 y 4, algo que se ha ido consiguiendo XAVIER BARCONS Y RAFAEL RODRIGO en los últimos años, pero que todavía debe crecer más y diseminarse más entre distintos centros.
Pero sin duda ha sido en la última década donde la Astronomía española ha tenido, al amparo de los Planes Nacionales, su más espectacular expansión.
Por un lado, se ha acometido la construcción de grandes infraestructuras que suponían un reto importantísimo para la capacidad de nuestro país.
Cabe destacar aquí la antena de 40 metros del Centro Astronómico de Yebes, diseñada y construida íntegramente en España, bajo el liderazgo del IGN.
También es importante mencionar el cambio de estatus del Centro Astronómico Hispano Alemán, que en 2004 pasó a ser copropiedad al 50 % de la Sociedad Max-Planck y el CSIC.
Desde entonces, la Sociedad Calar Alto, AIE, coparticipada por ambos Organismos, es la encargada de mantener el observatorio en operación.
Pero el proyecto estrella en España es el Gran Telescopio Canarias (GTC).
Se trata de un telescopio con un espejo primario segmentado de 10,4 metros de diámetro (en 36 piezas hexagonales de poco más de un metro de diámetro), cuya construcción está terminándose en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en la isla de La Palma.
Cuando se concluya, el GTC será el mayor telescopio óptico del mundo, aportando un nuevo "ojo gigante" al cielo desde el hemisferio Norte.
El proyecto GTC está participado por España, la Universidad de Florida y México, a través de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica.
La empresa pública Grantecan, S.A., formada por los Gobiernos español y canario, es la encargada de construir, caracterizar y operar este telescopio.
Hay que concluir este repaso por el camino seguido por la Astronomía española con posiblemente el hito más importante de su historia y que ha sido la adhesión al Observatorio Europeo Austral (ESO) en 2006.
ESO es el mayor organismo de Astronomía terrestre del mundo, y aglutina a la mayoría de países europeos con actividad en este campo.
La entrada de España en ESO ha sido una reivindicación científica de los investigadores en este campo desde hace mucho tiempo.
En la creación de la Sociedad Española de Astronomía (SEA) -sociedad de astrónomos profesionales a la que pertenecen más de tres cuartas partes de los astrónomos españoles-en 1992, ya se planteó esta adhesión como uno de los objetivos fundamentales, y no era ni de lejos la primera vez.
En 1996, la asamblea de la SEA decidió apoyar sin reservas la construcción de GTC y la entrada en ESO.
El Gobierno español decidió al poco tiempo que debía darse prioridad a la construcción de GTC, y en el Plan Nacional de Investigación, Desarrollo e innovación tecnológica 2004-2007 se incluyó explícitamente la entrada de España en ESO como objetivo.
Después de muchos intentos fallidos, en esta ocasión se contaba con el apoyo no sólo de los propios investigadores, sino también de la administración, y del propio convencimiento del Consejo de ESO de la necesidad de incorporar a España en su seno.
Concluidas las negociaciones a finales de 2005, el Gobierno y las Cortes Españolas aprobaron la adhesión de España a ESO en 2006, que ha pasado así a ser el duodécimo Estado miembro de ESO (junto a Alemania, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Holanda, Italia, Portugal, Reino Unido, Suecia y Suiza).
Las Instituciones y los centros
En la actualidad la investigación en Astronomía ha proliferado en multitud de centros y Departamentos Universitarios.
A través del Programa Nacional de Astronomía y Astrofísica, se han financiado proyectos en un total de 26 organismos (Organismos Públicos de Investigación, Consorcios, Fundaciones y Universidades), con participación de más de 40 centros distintos.
A éstos habría que añadir algunos más en los que han desarrollado o desarrollan su investigación, al menos en parte, otras personas al amparo de dichos proyectos.
En una gran mayoría de estos casos, el encadenamiento de proyectos financiados por el Plan Nacional en régimen de concurrencia competitiva ha sido constante, lo que indica la presencia de grupos de investigación bien establecidos (Tabla 1).
Los temas en los que se realiza investigación de calidad en España, cubren prácticamente todo el espectro temático de la Astronomía moderna.
Como ha ido ocurriendo en todos los países de nuestro entorno, la Astronomía ha pasado a ser una ciencia definida por sus objetivos científicos más que por sus herramientas.
Progresivamente, los grupos de investigación y los propios investigadores individuales han pasado a ir utilizando -y dominando-varias técnicas para obtener un enfoque más completo de los objetos celestes que se estudian.
Así la tradicional Astronomía de Posición ha pasado a ser, además de un tema básico, una herramienta usada en Mecánica Celeste, pero también en el estudio de los movimientos de las estrellas y de la formación de nuestra galaxia.
A las observaciones ópticas tradicionales, realizadas con telescopios convencionales, se les ha añadido una dimensión "física", mediante sofisticada instrumentación que permite descomponer la luz recibida en longitudes de onda (obteniendo espectros), viendo sus variaciones temporales hasta escalas minúsculas, o incluso estudiando la polarización de dicha luz.
A su vez estas técnicas se han ido ampliando a todo el rango del espectro electromagnético, desde las ondas de Radio, Milimétricas, Submilimétricas, Infrarrojo Lejano, Infrarrojo Medio e Infrarrojo Cercano, Óptico, Ultravioleta, Rayos X, Rayos Gamma y Rayos Gamma de muy alta energía.
Dado que la envoltura terrestre es opaca a la mayoría de estas radiaciones, muchos de los observatorios están en el espacio.
Desde tierra se puede observar cómodamente en ondas de Radio, en el Infrarrojo Cercano, y en el Óptico.
En lugares particularmente altos y secos, hay también ventanas en el Infrarrojo Medio, la banda Milimétrica y Submilimétrica.
El Infrarrojo Lejano, el Ultravioleta, los Rayos X y los Rayos Gamma son hoy en día competencia del espacio.
Los Rayos Gamma de muy alta energía, se pueden capturar indirectamente desde tierra, gracias a la cascada de luz (llamada luz CÖ erenkov) que producen al penetrar en la atmósfera.
En un futuro no lejano, además de recibir y analizar luz en todas las bandas del espectro electromagnético, habrá detectores de partículas elementales como neutrinos u observatorios de ondas gravitatorias.
La cantidad de información que se puede recoger en la actualidad sobre los objetos celestes mediante la observación remota, permite por tanto determinar no sólo su posición y velocidad en el cielo, sino también el estudio de los fenómenos físicos que ocurren en el mismo, sus abundancias químicas e incluso es previsible que se puedan observar trazadores directos de actividad biológica.
De ahí la proliferación, en España y en el resto del mundo, de denominaciones como Astrofísica, Astroquímica (o Cosmoquímica) o más recientemente Astrobiología.
Estas disciplinas son por tanto aspectos de la Astronomía que han prosperado gracias al progreso en las técnicas de observación, la instrumentación y la capacidad de los investigadores para interpretar y entender estas observaciones.
Hay otra componente fundamental entre las herramientas de estudio del Cosmos y que también ha tenido un importante afianzamiento en España, y es la exploración "in situ" de cuerpos del Sistema Solar.
El envío de sondas que acaban orbitando alrededor de planetas del Sistema Solar o sus lunas, o que incluso acaban posándose en su superficie es otra técnica de estudio de los cuerpos celestes más próximos que ha permitido realizar verdaderos estudios geológicos o meteorológicos fuera de la tierra.
Armados con estas herramientas, los Astrónomos españoles están abordando estudios del Cosmos de toda naturaleza.
Sirva como ejemplo el siguiente listado incompleto, que se cita más para ilustrar el tipo de investigación que se hace que para dar un compendio exhaustivo de todas las actividades que tienen lugar en los grupos españoles.
• Atmósferas planetarias de cuerpos del Sistema Solar.
• Estudio de Cometas y Asteroides.
• Estudio del interior solar (mediante, por ejemplo, heliosismología), de la fotosfera y de la corona del Sol. • Viento solar y medio interplanetario.
• Formación de estrellas y medio interestelar.
• Estructura estelar, últimos estadios de la vida de una estrella. • Novas, Supernovas y restos de Supernova.
• Enanas blancas, estrellas de neutrones y agujeros negros en sistemas binarios. • Búsqueda y caracterización de enanas marrones y planetas fuera del sistema solar. • Estructura y cinemática de nuestra Galaxia y de galaxias externas.
• Formación estelar en galaxias externas.
• Galaxias activas y cuásares.
• Formación y Evolución de galaxias.
• Estructura a gran escala en el Universo: cúmulos, supercúmulos y vacíos. • La Radiación Cósmica de Fondo, parámetros cosmológicos. • El Universo primitivo, inflación.
Es difícil precisar el número total de investigadores en Astronomía en España en la actualidad, entre otras cosas por las fronteras "difusas" que existen con distintas áreas de la Física, la Matemática, la Química e incluso la Geología y la Biología.
Por un lado hay que contabilizar la plantilla de investigadores del CSIC que trabajan en Astronomía y Ciencias del Espacio.
Similarmente los profesores universitarios del área de Astronomía y Astrofísica, así como aquellos que estando en áreas próximas (como Física Teórica o Matemática aplicada) realizan su labor investigadora en Astronomía y Astrofísica.
Además de la Universidad y el CSIC, otros Organismos aportan investigadores de sus plantillas a la investigación en Astronomía.
Tal es el caso del IAC, el OAN (perteneciente al IGN del Ministerio de Fomento) y el INTA del Ministerio de Defensa.
En los últimos años ha sido importantísimo el crecimiento en el número de investigadores en activo, a través de los programas I3P en el CSIC, y "Juan de La Cierva" y "Ramón y Cajal" en el MEC.
Al igual que en otras áreas de la investigación en España, esto ha supuesto un cambio importante en el panorama, al incorporar a los equipos investigadores personal joven, a la par que muy competente.
Finalmente, el número de investigadores en formación ha crecido también espectacularmente en los últimos años, y los centros españoles cuentan en nuestros días con más de un centenar de ellos en activo.
Las estimaciones apuntan a que incluyendo los investigadores en formación, hay más de 500 profesionales investigando activamente en Astronomía en centros españoles.
En este conteo no se incluyen los investigadores adscritos a centros internacionales o extranjeros, como ESA o los Organismos que operan los telescopios en suelo español.
La enseñanza de la Astronomía en la Universidad
En el contexto de la enseñanza Universitaria, la Astronomía forma parte principalmente de las licenciaturas de Física y Matemáticas, aunque no en todas las Universidades.
Las asignaturas relacionadas con la Astronomía están impartidas habitualmente (aunque no siempre) por profesores adscritos al área de conocimiento Universitaria de "Astronomía y Astrofísica".
A diferencia de otros países europeos, no existe sin embargo una licenciatura en "Astronomía" o en "Física y Astronomía".
Es de destacar que en países como el Reino Unido o Alemania, las Universidades (particularmente las más nuevas) se han dotado a menudo de una plantilla de profesores de Astronomía, con lo que la oferta docente ha pasado a incluir esta disciplina.
A menudo esto ha mantenido el nivel de demanda por parte de los alumnos en los estudios de Física o Matemáticas.
En España, sin embargo, los conocimientos en Astronomía no se han considerado de suficiente entidad dentro de las Licenciaturas de Física o Matemáticas para merecer ser troncales en los planes de estudio vigentes.
En el mejor de los casos, algunas Universidades han incluido asignaturas de Astronomía como obligatorias.
En paralelo, las asignaturas troncales que formalmente están capacitados para impartir los Profesores del área de Astronomía y Astrofísica son bastante limitadas en su ámbito natural como es la Licenciatura en Física.
Así, los Profesores de esta área pueden impartir Física General en varias Licenciaturas e Ingenierías, pero incomprensiblemente no pueden impartir esta asignatura en la Licenciatura en Física.
A pesar de esto, la demanda que hay entre los jóvenes universitarios de conocimientos en Astronomía, ha motivado la existencia de especialidades y orientaciones relacionadas con esta disciplina, y que acostumbran a recibir una importante fracción de las exiguas cifras de alumnos de la licenciatura de Física.
En particular, se está haciendo un importante esfuerzo en los programas de postgrado y doctorado.
Las Universidades Complutense y Autónoma de Madrid ofertan un Máster de Astrofísica conjunto, y también la Universidad de La Laguna.
Otras Universidades han incluido una fuerte componente de Astronomía en programas de Máster o Doctorado en Física o temas afines.
En la Tabla 2 se da un listado de dichos programas, en marcha a principios de 2007.
Un producto fundamental de esta actividad formativa es sin duda el número de doctores que todos los años realizan su tesis doctoral en temas relacionados con la Astronomía.
Nuevamente, debido a las fronteras difusas con la Física y la Matemática es difícil obtener un cálculo estricto de este número, pero una estimación aproximada da cuenta de que se leen alrededor de 25 tesis doctorales por año.
Esta cifra es en la actualidad todavía algo inferior al número total de becas de Formación de Personal Investigador que inyectan los Programas Nacionales de Astronomía y Astrofísica y de Espacio, más otros agentes, por lo que es de esperar que este número esté creciendo.
Las herramientas para la investigación en Astronomía
En la actualidad los investigadores en Astronomía radicados en centros españoles, disponen de acceso a una completa batería de observatorios astronómicos.
En primer lugar, y gracias a la pertenencia de España a ESA y ESO, se dispone de acceso en régimen de concurrencia competitiva a observatorios espaciales como el Hubble Space Telescope (óptico), XMM-Newton (rayos X) e INTEGRAL (rayos g), así como a los telescopios que ESO mantiene en operación en la actualidad y que se recogen en la Tabla 3.
A estas instalaciones hay que añadir otros observatorios que pertenecen a instituciones determinadas, como por ejemplo el Observatorio de Sierra Nevada del Instituto de Astrofísica de Andalucía, que dispone de dos telescopios ópticos de 0,9 y 1,5 metros, o una multitud de telescopios robóticos ubicados en distintos lugares.
Otro ingrediente muy importante de la investigación en Astronomía moderna es todo lo que tiene que ver con eciencia, que en este caso se puede desglosar en dos componentes: la Astronomía numérica -que requiere en general la utilización de grandes recursos de computación-y el archivo de datos, cuya versión más moderna se conoce con el nombre de "Observatorio Virtual".
En el primero de estos campos existe en España una pujante actividad en prácticamente todos los temas, desde el estudio de la estructura del Sol, las galaxias o la Cosmología.
Los códigos numéricos que se están desarrollando -por ejemplo para simulaciones-y que permiten estudiar problemas muy complejos imposibles de abordar por otras técnicas, hacen trabajar siempre al límite los recursos de computación de que se dispone.
Así está teniendo cada vez un peso mayor la utilización del computador "Mare Nostrum" en muchos proyectos de Astronomía, como también lo tienen equipos distribuidos más modestos pero dedicados en su totalidad a proyectos concretos.
En cuanto al Observatorio Virtual, la comunidad Española se ha sumado al esfuerzo internacional, amparado por la International Virtual Observatory Alliance, por el que todos los datos recogidos por todos los telescopios terrestres y espaciales se archivan electrónicamente en unos determinados formatos que facilitan su utilización posterior por la comunidad.
Este importante esfuerzo está empezando a dar sus primeros frutos científicos, ya que permite que desde cualquier rincón del mundo un investigador pueda acceder de forma inmediata a datos utilizables sobre un determinado astro de los que ni tan siquiera conocía su existencia.
Producción científica: las publicaciones
El número de publicaciones científicas en Astronomía ha crecido en paralelo al despliegue de los grupos de investigación.
En la Figura 1 se muestra el espectacular crecimiento de las publicaciones internacionales recogidas en el ISI Web of Science, desde 1973 hasta 2006, año en el que España se acerca ya a las 900 publicaciones catalogadas como Astronomía y Astrofísica.
En el ISI Essential Science Indicators, se recogen dentro de la categoría "Space Sciences" un total de 6.149 publicaciones de autores en España durante el período que va del 1 de enero de 1996 a 31 de diciembre de 2006.
España es el octavo mayor contribuyente a las publicaciones de esta categoría, después de Estados Unidos de América, Alemania, Inglaterra, Francia, Italia, Rusia y Japón.
En citas, España ocupa el décimo lugar por detrás de los mismos países a excepción de Rusia, pero también detrás de Canadá y Australia.
Es interesante comparar estos números con los que comprenden todas las áreas científicas, en los que con 263.469 publicaciones y 2.200.683 citas recibidas durante el mismo período de 11 años, España ocupa el décimo lugar en cuanto a países generadores de publicaciones científicas y el undécimo lugar como receptor de citas.
En este notable incremento de la producción científica de la Astronomía española a lo largo de las últimas décadas, tampoco hay que olvidar que la investigación en España ha experimentado un importantísimo crecimiento general.
Aun así, es importante destacar (como se muestra en la Figura 2) que las publicaciones en Astronomía y Astrofísica han crecido a un ritmo mucho mayor que las de otras disciplinas.
La fracción de publicaciones en Astronomía y Astrofísica con autores españoles ha subido desde el 0,5 % en los setenta hasta alrededor del 2,5 % en los últimos años.
Número de publicaciones ISI con autor en España dentro de la categoría de Astronomía y Astrofísica.
Así, mientras que la producción española se cifra en el 3,18 % de la producción mundial en el período 2001-2005, esta fracción llega hasta el 6,1 % para el caso de las ciencias del espacio en el mismo período.
Hemos analizado también la contribución de las distintas instituciones del sistema español de I+D a estas publicaciones en el momento presente.
En la Tabla 5 se presentan los resultados para aquellas instituciones con más de 10 publicaciones recogidas por ISI en dicho trienio.
Otro importante indicador de la actividad de la Astronomía española es su creciente implicación y liderazgo en desarrollos tecnológicos relacionados con esta disciplina.
A diferencia de otras disciplinas, la mayoría de los instrumentos que se usan en Astronomía para efectuar las mediciones científicas son en realidad prototipos para un solo uso.
Aunque obviamente en un telescopio existen componentes que pueden comprarse a proveedores especializados, cada equipo requiere un diseño y desarrollo único y -salvo excepciones-irrepetible.
La implicación de este hecho es que los avances importantes en el conocimiento del Universo vienen precedidos de un importante esfuerzo en la concepción, diseño, desarrollo y construcción de nuevos instrumentos.
Así, los centros más competitivos de la Astronomía en el mundo,
acostumbran a combinar la actividad investigadora con un importante esfuerzo en desarrollo, al amparo de equipos que combinan investigadores y técnicos.
Durante los primeros años del desarrollo de la Astronomía en España, no se sintió en exceso la necesidad de acometer este tipo de labor de producción tecnológica, gracias a que la incipiente comunidad de investigadores en Astronomía en España disponía de acceso suficiente a infraestructuras en suelo español o en el espacio.
Con el paso del tiempo y el crecimiento de la actividad, la necesidad de desarrollar instrumentación propia se fue haciendo patente.
No hay que olvidar que el esfuerzo que requiere este tipo de actividad es muy alto, tanto en términos de financiación como de dedicación de personal -particularmente personal técnico-, y que los réditos científicos de estos desarrollos sólo se visualizan a medio o largo plazo.
Quizás por la pertenencia de España a la ESA desde su fundación y por la existencia de un Programa Nacional de Investigación Espacial, la participación en instrumentación científica para misiones espaciales cuenta con una actividad más dilatada y extendida que su equivalente para observatorios terrestres.
En la Tabla 6 se da un listado de las misiones espaciales de Astronomía (incluyendo tanto las de observación remota como las de exploración científica in-situ) de la ESA en las que los centros españoles de I+D en España han tenido participación.
Hay que destacar dos hechos: que la calidad y relevancia de estas contribuciones ha ido creciendo con el tiempo y que en la actualidad los centros españoles participan en todas las misiones científicas de la ESA.
Solamente en un caso un español ha sido investigador principal de un instrumento embarcado: el OMC (Optical Monitor Camera) en INTEGRAL.
Pero sin duda los mayores retos tecnológicos para la Astronomía española han venido de la mano de la concepción, diseño, desarrollo y construcción de las grandes infraestructuras en sí.
En particular, la antena de 40 metros del Centro Astronómico de Yebes y el telescopio óptico-infrarrojo de 10,4 metros de diámetro GTC en el Observatorio del Roque de los Muchachos han supuesto una auténtica aventura para todo el sistema español.
Ambas instalaciones están culminando su construcción o caracterización y a la espera de comenzar a operar científicamente en un futuro muy próximo.
Todas estas actividades de desarrollo tecnológico en los centros españoles de Astronomía, han ido en paralelo a un crecimiento de la actividad en la industria.
La estrecha relación entre los centros de I+D y la industria ha sido y es la clave para la realización de estos ambiciosos proyectos.
La industria espacial, de comunicaciones o la muy directamente involucrada en proyectos de Astronomía han contribuido de forma sustancial a los instrumentos de observación y a la vez han adquirido unas capacidades que le permitirán abordar otros proyectos todavía más ambiciosos en el futuro.
El importante despegue de la Astronomía en España en las últimas décadas, ha situado esta rama de la investigación en los primeros lugares entre todas las ramas del saber en nuestro país.
Coincidiendo con la entrada de España en ESO, y junto a la entrada en funcionamiento de grandes infraestructuras diseñadas y construidas por España, como GTC, se puede afirmar que la Astronomía española ha alcanzado su madurez.
En todos los aspectos, por tanto, esta aventura se puede considerar culminada con éxito, siempre y cuando esto no se considere como un punto final sino más bien como un punto de partida.
Si la ciencia actual está totalmente globalizada, gracias a que el intercambio de información entre investigadores de todo el mundo se realiza de forma instantánea, en el caso de la Astronomía esta globalización viene motivada por otro factor adicional que es el elevadísimo coste de las infraestructuras que se necesitan para el futuro.
Esto obliga a planificar el futuro de forma coordinada con otros países, óptimamente dentro de nuestro contexto Europeo natural.
Así, una serie de agencias financieras de la Astronomía europea (entre ellas el Ministerio de Educación y Ciencia de España) se han unido en una Red de tipo ERA-NET llamada ASTRONET, cofinanciada por la Comisión Europea, con el objetivo principal de determinar cuáles van a ser los objetivos científicos de la Astronomía en las próximas dos décadas y cuáles son las infraestructuras necesarias para poder conseguirlos.
En el momento de escribir este artículo (marzo de 2007), ASTRONET ha concluido el primero de estos pasos, identificando los grandes objetivos científicos.
En 2008 se espera contar con una "hoja de ruta" de cara a priorizar la construcción de las infraestructuras que Europa necesita para mantener su perfil.
No es sorprendente que los dos proyectos en tierra que aparecen como más necesarios sean un telescopio europeo extremadamente grande en el óptico e infrarrojo (E-ELT) y el Square Kilometre Array (SKA), ya que ambos fueron también priorizados por el European Science Forum for Research Infrastructures (ESFRI) en el área de Astronomía.
El E-ELT es un proyecto que forma parte de los objetivos inmediatos de ESO, y se ha empezado ya una fase de diseño detallado que se espera concluir en 2009.
Se trata de un telescopio de unos 40 m de diámetro cuya ubicación se va a discutir también en un futuro próximo y para el que España ofrece el ORM.
SKA es un proyecto global, con contribuciones de todos los continentes, y que consiste en un conjunto de antenas sumando un kilómetro cuadrado de área, y distribuidas en multitud de ubicaciones para poder observar el cielo en ondas de radio centimétricas Echando la vista atrás y analizando con un poco de sentido crítico lo ocurrido en estas décadas con la Astronomía en España, queremos ofrecer unas pocas reflexiones que podrían ser de utilidad de cara al futuro desarrollo de esta disciplina en nuestro país:
• La planificación a largo plazo es fundamental.
Los larguísimos tiempos de desarrollo que requieren las infraestructuras en Astronomía, obligan a que se estudien y decidan los objetivos y estrategias al menos a 10 años vista (preferiblemente más), lo cual es obviamente muy superior al ciclo de vigencia de los Planes Nacionales.
Esta planificación debe seguir un ejercicio de prospectiva serio, con participación de los propios investigadores, pero también de paneles de expertos internacionales. • Deben planificarse las actuaciones teniendo en cuenta el contexto nacional, europeo y mundial.
No tendría sentido a día de hoy plantearse la construcción de ninguna infraestructura en Astronomía sin tener en cuenta las que están en consideración por otros países con los que compartimos objetivos, por ejemplo en ESA y ESO. • Deben tomarse medidas que incentiven la mejora de la calidad de la investigación en Astronomía.
A pesar de los impresionantes números en producción científica que arroja el balance actual de la Astronomía Española, no hay un liderazgo de calidad suficiente.
Por ejemplo, no hay ningún artículo liderado por investigadores en centros españoles y que esté entre los 100 más citados del área en los últimos 10 años según el ISI Essential Science Indicators (de hecho hay que ir hasta el lugar 203 para encontrar el primer artículo con primer autor en un centro español).
Teniendo en cuenta que España produce más del 6 % del total de los artículos, éste es un indicador de una carencia importante. • Debe mejorarse muy sustancialmente el apoyo a los proyectos de desarrollo tecnológico, concretamente los de instrumentación científica.
El hecho de que sólo en un instrumento de una misión científica de la ESA, el investigador principal haya sido español es un fiel reflejo de las dificultades con las que se deben enfrentar nuestros grupos para este tipo de aventuras.
Las limitadísimas plantillas de personal técnico y de apoyo en Centros y Departamentos, así como la ausencia de una carrera profesional para este tipo de personal, hacen que sea prácticamente imposible competir en igualdad de condiciones con nuestros colegas europeos en el liderazgo de proyectos instrumentales.
A ello hay que añadir la rigidez administrativa a la que se ven sometidas nuestras instituciones con una falta de flexibilidad y capacidades que dificulta aún más asumir ese liderazgo.
EL ESPECTACULAR AUGE DE LA ASTRONOMÍA EN ESPAÑA TABLA 1: ORGANISMOS, CON SUS CORRESPONDIENTES CENTROS, EN LOS QUE EL PROGRAMA NACIONAL DE ASTRONOMÍA Y ASTROFÍSICA HA FINANCIADO PROYECTOS DESDE SU CREACIÓN EN 2000 HASTA 2006
TABLA 2: UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS CON PROGRAMAS DE POSGRADO QUE CONTIENEN UNA COMPONENTE IMPORTANTE DE ASTRONOMÍA
TELESCOPIOS OPERADOS POR ESO EN LA ACTUALIDAD Y A LOS QUE ESPAÑA TIENE ACCESO EN RÉGIMEN DE CONCURRENCIA COMPETITIVA Lugar Telescopio Descripción
TABLA 6: CONTRIBUCIONES DE LOS CENTROS ESPAÑOLES DE I+D A MISIONES DEL PROGRAMA CIENTÍFICO DE LA AGENCIA EUROPEA DEL ESPACIO, YA LANZADAS O EN FASE DE CONSTRUCCIÓN |
LA HISTORIETA, OBJETO CULTURAL IDENTIFICADO
La primera dificultad que hay que sortear para localizar el nacimiento de la historieta en España es definir el objeto de estudio.
Si bien nuestros primeros manualistas ya aportaron una definición coherente de historieta como "relato gráfico en imágenes o viñetas que captan diferentes y sucesivos momentos de su acción" (De Laiglesia, 1964: 9), nunca se ha precisado el significado que se le daba al concepto "relato", haciendo depender la articulación de las narraciones historietísticas de los elementos estructurales, como las viñetas recuadradas, los globos de texto, las tiras o las páginas con viñetas.
Muchos teóricos han basado sus planteamientos sobre el cómic partiendo de historietas modernas, aparecidas ya en el siglo XX, y no de los hitos en la evolución de este medio de siglos anteriores, amén de que lo desligaron por completo de esa otra forma de expresión conocida como "humor gráfico".
Nosotros entenderemos aquí por historietas las narraciones dibujadas con imágenes fijas, e impresas para su difusión múltiple, que contienen elementos verboicónicos articulados entre sí con el propósito de emitir un relato autónomo 1.
La impresión y, sobre todo, la difusión son condiciones necesarias para admitir la existencia de este medio, aunque no para admitir el modelo expresivo, que puede difundirse por otras vías (en versión digital, por ejemplo).
Los elementos verbales existen siempre en una construcción de este tipo, si bien pueden estar elididos; los icónicos son condición necesaria y deben ser gráficos, aunque se admiten los fotográficos y el uso de otros materiales.
La autonomía citada indica que no se trata de obras supeditadas a una construcción lingüística aneja, como un texto u otra ilustración, y que podrían emitir similar mensaje aun siendo trasvasadas a otro soporte (incluso a otro medio).
La dificultad máxima para la identificación de las historietas subyace en los conceptos "articulación" y "relato", que son los implicados en la génesis de la narración, cuyo significado adoptamos a partir de propuestas narratológicas 2.
Narrar es referir lingüística o visualmente una sucesión de hechos en un marco temporal, obteniendo como resultado una transformación de la situación de partida, y para ello deben usarse signos de tipo lingüístico en disposición secuencial.
Esta tesis desprovee de carácter narrativo a las representaciones pictóricas o escultóricas y a las ilustraciones meramente descriptivas, por más que en estas composiciones se atisbe una posible secuencia de tipo espacial o de tipo temporal.
Es decir, en ellas puede anidar una historia, pero no una narración de esta historia.
Finalmente, aclaramos que tomamos la noción de relato de Genette: como un enunciado que implica un universo narrativo en el cual intervienen al menos un narrador, quien relata una acción, y un personaje focalizado, a través del cual se comprenden los hechos, aunque ambos puedan coincidir en la misma entidad (1989: 75-90).
Nuestra definición no contempla como unidad narrativa la "viñeta" porque puede darse la circunstancia de que una narración quede bien articulada con una sola viñeta, si bien se exijan varias imágenes para generar el relato.
Por ejemplo, en la evolución del cartoon británico hallamos viñetas que comunican un relato completo, pero es más difícil dar con esta posibilidad en el caso español, y por ello prescindiremos de este planteamiento en el presente ensayo, en el cual buscaremos historietas a partir de la articulación de relatos mediante al menos dos viñetas adyacentes.
A lo largo de la historia, artesanos, pintores e ilustradores, por este orden, han querido esbozar historias mediante el recurso de fragmentar la realidad en porciones, ofreciendo así secuencias de imágenes representativas de un acontecimiento o representando a un mismo personaje sobre la superficie pintada más de una vez.
Durante los siglos XV a XVII, tras el advenimiento de la imprenta, se hizo popular un modo nuevo de narrar escripto-icónico que recurría a la sucesión apretada de imágenes en un mismo impreso, lo cual obligaba al autor a simplificar el contenido de cada una de ellas 3.
Esta imaginería popular se fue desarrollando durante el siglo XVIII, germinando en ella un nuevo lenguaje escripto-icónico por tres vertientes.
Una, las hojas o pliegos con historias en estampas consistentes en agrupaciones de viñetas con textos al pie, rimados, unidas por un hilo temático o con muestras de diferentes estados de un acontecimiento histórico, momentos biográficos, del folclor o anecdotarios.
Estas "hojas volanderas" no eran piezas únicas, eran múltiples, los moldes de impresión (tacos o piedras) eran utilizados muchas veces para obtener mayor difusión, y eran efímeras, difíciles de preservar.
Al tiempo que la caricatura se asentaba en la prensa ilustrada, las aleluyas contribuyeron a configurar un panorama en el que coexistían las obras artísticas con otras más breves ilustradas y apenas sin virtuosismo en su realización, y que difundían mensajes de tipo moral o edificante entre el pueblo llano, más interesado ahora por reordenar hechos, reconstruir momentos o plantear secuencias vitales; no en vano a las aleluyas se las terminó conociendo también como "vidas" (Álvarez Barrientos, 2000: 17).
En paralelo, algunos pintores diseñaron series de cuadros con los que transmitir vivencias o ficciones.
William Hogarth, con sus grabados en sucesión, mostraba los azares de la vida del burgués, los males del matrimonio o la amenaza de la muerte 4.
De este tipo de secuencia "progresiva" de hechos hubo más ejemplos a lo largo del siglo XVIII, sobre todo en Inglaterra y Alemania 5.
Y en tercer lugar, se fue operando una sofisticación de las viñetas satíricas británicas al calor del agitado clima bélico entre Francia y Gran Bretaña, que a partir de 1790 mostró ejemplos sorprendentes en las obras de James Gillray, Thomas Rowlandson, George Moutard Woodward, Lewis Marks, Charles Williams o George Cruikshank 6.
Estos autores hacían composiciones gráficas saturadas de personajes sobre los cuales pendían globos con textos, lo que implicaba una mínima secuencia durativa dentro de la viñeta, amén de que algunos descomponían la sátira en dos viñetas para establecer un contraste o para significar una transformación, como el habitual "beforeafter" de George Cruikshank.
Algunos autores británicos construyeron historias en estampas, casi cómics primitivos, inspirados por la producción de Cruikshank, autor de esmerada caracterización caricaturesca, excelente en la composición de grupos de personajes y en el uso del diálogo mediante globos de texto para dirigir la lectura y estimular la temporalidad de lo representado.
En sus trabajos para los Comic Almanack avanzó en la concepción de la diagramación típica de la historieta moderna y demostró que una publicación de estas características podía ser explotada comercialmente hasta casi alcanzar difusiones de 20.000 copias entre 1835 y 1855 (Patten, 1996: 2-9).
En sus series de grabados desarrolló grupos de imágenes para generar secuencias narrativas de tipo progresivo de gran expresividad gráfica o con innovaciones estructurales 7.
Autores coetáneos y seguidores de Cruikshank (BAT, William Elmes, Charles Williams o especialmente Thomas Rowlandson) ensayaron secuencias de imágenes que generalmente reproducían historias de vida o anécdotas cómicas hasta 1820 8.
Llegados a este punto es cuando podemos arriesgarnos a concretar el nacimiento de la historieta en las obras de un grupo de autores publicadas en Londres entre 1829 y 1830: las dos viñetas con bocadillos con vinculación narrativa "'Ab-n-hy' and the Barrister", firmadas por Robert Seymour en 1829; el anecdotario médico que el versátil C. J. Grant dibujó para la revista médica The Lancet, con bocadillos incluso, en 1830 9; o la denuncia social en cuatro viñetas totalmente modernas "White-Bait", de William Heath, aparecida en la revista The Looking Glass, no 7 (julio de 1830).
Todo esto dicho sin desatender lo que ocurría al otro lado del mundo, en el ámbito de la estampa japonesa 10.
Los ejemplos indicados no restan mérito a la aportación del profesor suizo Rodolphe Töpffer, que publicó su primer libro de historietas en 1833, si bien no se distribuyó comercialmente hasta 1835.
Se considera al suizo como "padre de la historieta" porque no solo generó narraciones verboicónicas densas, extensas y sobre un soporte concreto (el libro apaisado), también demostró ser consciente de que estaba produciendo un tipo de narración distinta en un medio nuevo.
Hay quien sostiene que en realidad Töpffer creó los cimientos del cómic en 1819, cuando describió -y dibujó-en una carta dirigida a Michel Demergues su idea de generar "literatura mediante imágenes" (Groensteen, 1994: 83-84), aparte de que había comenzado a dibujar sus libros en 1827 (Mr. Vieux Bois aquel año, en 1829 dibujó la primera versión de Voyages et Aventures du Dr. Festus, y en 1830, Histoire de Mr. Cryptogame).
El suizo, sin embargo, no creó el nuevo medio de la nada.
Reconoció el influjo del británico Hogarth, de Daumier y otros dibujantes de L'Illustration, y parece claro que también se inspiró en las obras de los británicos Gillray, Rowlandson y Cruikshank, dado que su padre (pintor y caricaturista) acudió a Londres a estudiar a esos autores y transmitió lo aprendido a su hijo, y existen puntos de concordancia estilísticos claros, evidentes en varias composiciones (Kunzle, 2007: 60).
Töpffer opinaba que las labores de Hogarth no pasaban de la construcción de sucesiones de estampas, sin aproximarse a lo que él denominaba "littérature en stampes".
Esta fue su aportación más importante al medio: reflexionar sobre las posibilidades del signo y del trazado de las caricaturas, de la gestualidad de los personajes y de la evolución de la narración mediante dibujos a través de la interpretación intericónica y la distinción entre signos permanentes y variables.
En fecha tan temprana como 1845, este autor ya teorizaba sobre la estructura semiótica de una historieta, planteando el fundamento del medio: que los dibujos conducen la narrativa (Töpffer, 1845: 5-6).
Varias de estas obras se distribuyeron conservando el formato de libro por Suiza, Países Bajos, Reino Unido, Alemania y Estados Unidos (Groensteen, 1998: 110), es decir, que el acontecimiento no fue aislado, sino que obtuvo seguimiento por varios autores en esos países en la década siguiente 12.
Por lo que respecta a España, no hemos hallado rastro de la difusión de sus libros de historietas ni de su conocimiento por los editores, grabadores o dibujantes coetáneos o posteriores 13.
El siguiente gran avance que se produjo en el medio lo protagonizó el alemán Wilhelm Busch durante los años sesenta del siglo XIX, junto a otros autores de la revista Fliegende Blätter, que construían historietas repartidas en varias páginas, diagramadas en grupos de cuatro, seis o más viñetas por página, de gran expresividad y fluidez narrativa.
Busch fue un punto de referencia para todos los autores de historietas a partir de ahí durante todo el siglo XIX en Europa.
Se ha postulado que la historieta fue surgiendo a lo largo del siglo XVIII en paralelo al avance de la industrialización como una suerte de decantado de diferentes "dialectos" discursivos (Smolderen, 2009: 20) y en comunión con la simultánea transformación gradual que experimentó la literatura popular, que evolucionó desde el costumbrismo hasta el realismo.
Lo que no está aclarado es por qué en el Reino Unido hubo tan amplio desarrollo de la sátira en viñetas únicas pero con gran floración verbal en globos sobre los personajes, mientras que en casi toda Europa continental las historias se fragmentaban en múltiples imágenes con los textos depositados al pie, evitando los diálogos hasta bien avanzado el siglo.
La tradición iconográfica de la cultura anglosajona pudo ser una razón de peso.
EL ILUSTRADOR QUE NO ERA ARTISTA.
No fue hasta la llegada de la Ilustración que los creadores comenzaron a generar nuevos relatos, no solo plasmaciones o recreaciones de dogmas o tradiciones, como espoleados por el sapere aude de Immanuel Kant y ávidos por utilizar la razón en la construcción de nuevas representaciones que, a la postre, servían para afirmar la posición del hombre en el mundo a la luz de los llamados filósofos naturales y de la recién inaugurada revolución científica.
En la evolución de la cultura impresa hubo un momento en el que los autores de las imágenes comenzaron a preguntarse sobre la vinculación entre lo textual y lo gráfico, puesto que la imprenta homologaba la representación del tiempo (asignado a lo literario) y la del espacio (estimado en lo pictórico).
Puestos en común ambos elementos, surgió el debate sobre la preeminencia del texto sobre la imagen, o viceversa, intensificado cuando se decidió que la imagen, que hasta el momento ha servido para representar creencias, dogmas e hitos religiosos (esencialmente estáticos, fijados icónicamente incluso), ahora permitía mostrar gráficamente razones, hechos y actividades públicas, necesariamente dinámicas y en constante transformación.
Para los artistas del siglo XIX que abrazaron el Romanticismo, lo importante no fue tanto representar el mundo de forma reglada, como se había hecho bajo el Antiguo Régimen, como interpretarlo.
Y esta interpretación era distinta de todas las anteriores porque se alejaba del elitismo para buscar una visión colectiva del entorno según se reconfiguraba la sociedad.
El naciente interés de los ciudadanos por la intervención política en los asuntos cercanos y frente a la restricción moral añadió nuevas temáticas en la narración y en las artes, más relacionadas con la clase urbana, y esto conllevó una reorganización del trabajo, sobre todo a partir de 1830.
Fue en Francia donde este enfoque preocupó más a la burguesía ascendente, consciente de su importancia en la construcción de la nueva sociedad, esa que la aristocracia o la realeza querían controlar mediante ordenanzas y restricciones.
No en vano el encarcelamiento de Daumier por sus caricaturas del rey Louis Philippe I fue visto como ejemplo del peligro que entrañaba la libertad de prensa, a la par que como un detonante de la necesidad de preservar y alimentar esa misma libertad (Lévêque, 1999: 38).
La historia del grabado y la estampa europeos entre 1775 y 1825 refleja la transformación de la actividad de los dibujantes y grabadores.
Primero, por la regulación del trabajo dependiente de los avances en la imprenta, que fue organizándose jerárquicamente al tiempo que se especializaban las tareas.
Segundo, por la necesidad de los autores por significarse, deseosos de mostrar su ideología, retratar sus costumbres y firmar sus obras, todo ello en función de hacer patente una identidad de clase al tiempo que ansiaban ver reconocida su obra.
No obstante, los dibujantes eran conscientes de que su trabajo impreso perdía espontaneidad tras pasar por las manos de un intermediario, el grabador, porque eso le restaba originalidad y autenticidad a la obra.
Además del evidente desdén que la tradición académica mostraba hacia el croquis litográfico, calificado como vulgar con respecto a la excelencia pictórica.
Todo se agravó, hasta la anomia, cuando los ilustradores tuvieron que enfrentarse al nuevo paradigma de la fotografía, que modificó por espacio de pocos años los intereses de las artes y la prensa en general (Kaenel, 2005: 558-559).
En Inglaterra, en 1750, ya se había consolidado una pequeña industria de prints, por empresas como Sumpter, M. Darly o Townshend's, que en muchos casos contenían filacterias o globos con textos en su interior.
Su calidad y abundancia creció en consonancia con su popularidad, hasta el punto de que se abrieron en Londres algunas "Caricature Shop" a finales de siglo, comercios que también se inauguraron en Alemania, Francia, Suiza o Italia.
Las imágenes allí expendidas, producidas con ritmo semiindustrial, se enfocaban al entretenimiento de una población entre la que se iba afirmando la naciente burguesía como clase social paulatinamente más alejada de la aristocracia (Donald, 1996: 93-141).
Esta semiótica del dibujo antiacadémico, un dibujo más orientado a la intención creativa o crítica que a la imitativa, sirvió, en sentido lato, para abandonar la mímesis y abrazar la diégesis a través de la imagen.
Precisamente Töpffer coincidía en esto con su coetáneo Charles Baudelaire al rechazar ambos que el arte debía imitar la naturaleza, anticipando la idea modernista de que el arte debía transformarla, o al menos proclamar su independencia de ella, lo cual hizo Töpffer en particular para escapar de la realidad política de su entorno (Kunzle, 2007: 113).
En el siglo XIX, la explotación de la novela y el periodismo, junto con las industrias de las artes gráficas, permitirían forjar nuevas modalidades receptivas y de representación de la sociedad, siendo entonces cuando los ilustradores pasaron de simbolizar el mito, el santo o el noble a dibujar al hombre común, al burgués, a través de la ridiculización del poder.
Según establecía Bozal, tuvo lugar una lucha contra el clasicismo barroco (que defendía la perfección de lo ideal o lo esencial) avecindada en lo deforme o en lo caricaturesco, que representaban a lo humano (1989: 11).
Tengamos presente que lo grotesco de las imágenes satíricas se debía en parte a las pobres condiciones de los establecimientos de impresión, a la mala calidad del papel y a la periclitada distribución.
De ahí que sean comunes, como rasgos "estilísticos" de este medio (el humorismo gráfico y luego la historieta), las figuras resueltas con siluetas, las líneas sin matices y los rasgos infantilizados.
Un acontecimiento capital para los profesionales que participaron en la génesis del cómic fue el advenimiento de la técnica de reproducción litográfica, más ágil y rápida, a principios del siglo XIX, que permitía practicar un grabado casi espontáneo de lo dibujado, pudiendo los autores salir de los talleres de reproducción incluso para tomar apuntes a mano alzada.
Esto trajo aparejada una renovación de los temas a representar: la cotidianidad y el pintoresquismo, por ejemplo.
Precisamente este repertorio de temas contribuyó más a la baja consideración de estos autores, que además estuvieron siempre supeditados a los vaivenes de la vida política, que ceñía sus temas al ritmo de los acontecimientos o que reprimía sus posibilidades de desarrollo temático debido a la normativa restrictiva que no permitía el mantenimiento de una prensa duradera en la que ensayar nuevas fórmulas narrativas.
La consideración del dibujo como labor aparte de la pintura no existió en España hasta finales del siglo XVII, heredada de los profesionales florentinos antes que de los alemanes o los franceses.
Durante los siglos XVII y XVIII se fue imponiendo aquí el uso funcional del dibujo como objeto de aplicación práctica para las artes llamadas "industriales", lo que implicaría aún mayor dificultad de reconocimiento para los ilustradores, no ya como arte, pero al menos sí como oficio (Pérez Sánchez, 1986: 18-21).
Pero esta dedicación fue sobre todo dependiente de las condiciones de vida de sus artífices, los trabajadores ligados a la imprenta y a la prensa, que sufrieron una evolución política y social en España muy diferente a la del resto de países europeos durante el siglo XIX.
De lo establecido por los historiógrafos y los sociólogos de la prensa podemos resumir, de forma muy panorámica, las razones que explican este gran contraste:
• España fue inestable políticamente debido a una sucesión de gobiernos turnantes, conservadores y liberales, con intervalos de periodos revolucionarios (1854-1856, 1868-1874), de alzamientos antiliberales tradicionalistas (1833-1840, 1846-1849, 1872-1876) y de otros conflictos (guerra de África, insurrecciones en Cuba), que propulsaron el desarrollo de la sátira política, pero no de la historieta, hasta la Restauración de 1875. • En este marco político fue constante el estrangulamiento de la libertad de prensa, desde el reglamento de 1788, pasando por varios más en diferentes momentos, hasta la Constitución de 1876, lo cual dejó un marco jurídico muy angosto para el desarrollo de periódicos y revistas, y para el uso de la caricatura en sentido lato 14.
Por otro lado, los periodistas no atisbaron la posibilidad de asociarse en cooperativas como así ocurrió en Europa o Estados Unidos desde los años treinta. • Otros sometimientos de la prensa, en general, fueron a la Iglesia, que aún tenía el "cometido histórico" de fijar la cultura, y a una burguesía incapaz de culminar la primera revolución industrial en el país.
Por ello se ha estimado que el Antiguo Régimen pervivió hasta 1833 y no se pudo alcanzar una cota de desarrollo razonable hasta entrado el siglo XX (Valls, 1988: 16). • El limitado crecimiento demográfico español, sumado a la explotación agrícola no modernizada y a la carencia de capitales, solo permitió planteamientos empresariales minúsculos entre 1830 y 1870, cuando en otros estados europeos triunfaba la burguesía capitalista, la revolución industrial o crecían en potencia militar.
Para el caso de las empresas periodísticas españolas, el crecimiento fue ridículo a lo largo de casi todo el siglo, de ahí el escaso interés por parte de los directores de periódicos que publicaban viñetas o historietas por convertir una célula básica de producción en una empresa propiamente dicha, aunque fuese de índole familiar. • Los niveles de alfabetización crecieron a un ritmo bajo durante todo el siglo, y unas exigencias mínimas de instrucción eran necesarias tanto para confeccionar obras impresas como para su consumo, algo que la burguesía alemana, francesa o inglesa sí lograron tempranamente.
Esto desembocó en una famélica estadística de tiradas de la prensa española hasta el último cuarto de siglo, en ascenso tras la Restauración, pero a un ritmo mucho menor que en otros países europeos, con la única salvedad de Cataluña, que comenzó a constituir un mercado de alcance nacional durante la Renaixença. • Finalmente, el Romanticismo llegó tardíamente a España, y fue utilizado en la confrontación de la burguesía -que no había logrado tomar posiciones de poder en la sociedad-con los representantes del Antiguo Régimen, lo que conllevó un intento (no exento de escepticismo) de ampliar el marco social de lo burgués con llamadas al gusto popular a través del costumbrismo.
Esto fue en parte responsable del afianzamiento de la sátira basada en el dibujo y de la agregación a la prensa de formas de comunicación como las aleluyas.
El carácter efímero de las publicaciones satíricas no dio tiempo ni razones a los autores españoles para experimentar con la narrativa gráfica, pues es de suponer que recibirían un pago mínimo tras el reparto de beneficios.
CARICATURAS, ALELUYAS Y 'PROTOHISTORIETAS'
En España fue tras el fin del absolutismo cuando los trabajadores barceloneses comenzaron a agruparse en talleres que funcionaban como unidades de producción, como los franceses Pellerin o los italianos Soliani, aunque sin llegar a constituir una estructura industrial (Galí Boadella, 1999: 214).
Desde finales del siglo XVIII ya era habitual en España la venta de todo tipo de estampas, de santos (sants en Cataluña), gozos o gogs, aucas o auques, romances o romanços y otros surtidos de imágenes, que tenían a los adultos como público destinatario (aunque las usaran los niños para jugar).
Muchas eran importadas, sobre todo de Francia e Inglaterra, y eran denominadas comúnmente caricaturas o aleluyas.
Esta forma de construir historias en estampas estaba en parte motivada por la organización del trabajo a la hora de imprimir, puesto que el dibujante se limitaba a servir las imágenes al grabador y este era quien incorporaba los textos, sin existir una vinculación entre ellos orientada a generar relatos.
Es decir, todavía no había un "autor" de una obra narrativa en imágenes consciente de estar creándola así.
Se produjeron ingentes emisiones de este tipo de estampas en España, vendiéndose tanto en imprentas o en librerías expresamente de aleluyas como en traperías o por las calles, estimándose en millones los ejemplares de cartas u hojas de este tipo difundidos a lo largo de los siglos XVIII y XIX (Martín, 2005: 49).
Todo ello sirvió para ir construyendo una iconosfera inédita en las urbes, en la que algunos estereotipos se afirmaron, la caricatura se aceptó como normal y la percepción de la realidad representada se fue organizando más coherentemente.
Y no solo con la estampa española, también con pliegos traídos de Europa, sobre todo Alemania, Francia y Reino Unido por emigrantes catalanes (Galí Boadella, 1999: 62-66), haciéndose común su exhibición en los escaparates de las llamadas estamperías, donde se colgaban tanto aucas como litografías sueltas o páginas arrancadas de las revistas francesas finamente ilustradas (Bori, 1945: 35).
En el repaso a la prensa española decimonónica se observa cómo la iconosfera generada en el siglo anterior fue nutriendo los periódicos, primero tímidamente con estampas xilográficas, luego abiertamente con láminas litográficas de mayor calidad, sobre todo en los grandes núcleos urbanos de Barcelona, Madrid, Sevilla o Valencia, por este orden.
Las imágenes asociadas a relatos fueron mostrándose en función del interés de los dibujantes y grabadores, pero también por el aprecio que de la ilustración tenían algunos editores, los verdaderos impulsores de la presencia de viñetas, historias en estampas y aleluyas en nuestros periódicos, como Wenceslao Ayguals de Izco en la década de los cuarenta en Madrid, Juan Martínez Villergas en los cincuenta en Madrid y en Cuba, e Inocencio López Bernagosi en los sesenta en Barcelona.
Las historias en estampas o de vida incorporadas a la prensa fueron del gusto de una ciudadanía que posiblemente vio en estas nuevas grafías un vehículo para la legitimación de un modelo de vida que en sus aspiraciones se iba alejando paulatinamente del poder inalcanzable que dimanaba de los privilegios de sangre, del linaje o de la legitimación divina.
El deseo de enrasar con igualdad a la burguesía se iría potenciando con el correr del siglo en las publicaciones satíricas (Bozal, 1988: 11 y ss.;Valls, 1988: 12 y ss.).
Recíprocamente, las aleluyas se beneficiarían de la difusión que la prensa experimentó en este periodo, como ocurrió con la reedición de antiguas aleluyas en varios periódicos (Díaz, 2002: 28).
La otra fuente de imágenes para nuestra prensa fueron las revistas extranjeras, inspiración germinal de nuestra historieta.
Una de las publicaciones más citadas por los redactores y los dibujantes en la prensa satírica española durante el XIX fue Le Charivari 15, periódico satírico fundado en 1830 por Charles Phillipon.
Aunque en menor medida, también fueron tomadas como referencia por los editores y dibujantes españoles la revista inglesa Punch, en circulación desde 1841, y la alemana Fliegende Blätter, desde 1845.
El formato de Le Charivari fue muy imitado: diario de cuatro páginas (luego de más), con cabeceras e imágenes primorosamente reproducidas de Traviés, Cham, Doré, Gavarni, Grandville, Daumier y otros, con textos sobre temas políticos, pero también humorísticos y pendientes de las modas u otros asuntos de interés para la burguesía.
Lo interesante es que los franceses ensayaron ahí historietas al menos desde 1833, que se hicieron populares durante la siguiente década.
Más interés tuvo que despertar Fliegende Blätter, revista magníficamente ilustrada, pero más orientada a un público infantil, con 16 páginas por número, casi todas ellas ilustradas y con historietas desde su arranque.
PIONEROS DE LA HISTORIETA ESPAÑOLA.
LOS SINGULARES CASOS DE LANDALUZE Y MARIANI
El gentilicio se matiza porque las primeras historietas españolas se han localizado en La Habana, cuando Cuba todavía era colonia española, y por lo tanto parte de España, como lo había sido desde 1512 salvo por los once meses de la ocupación británica durante la guerra de los Siete Años.
La prensa en Cuba evolucionó de modo distinto a la española, sobre la base de una mayor riqueza de la colonia fundamentada en la explotación del tabaco y la caña de azúcar.
El país contaba con imprentas avanzadas y gran cantidad de revistas, ilustradas muchas de ellas (desde las que se hacían constantes alusiones a la prensa francesa coetánea, por añadidura).
Este modelo de prensa, creada para la alta burguesía y la poderosa clase militar asentada en la isla, era dirigida, redactada e ilustrada por españoles afincados en Cuba, nunca por los naturales de la isla.
De los directores de publicaciones destacó en el ámbito satírico el escritor y editor satírico Juan Martínez Villergas, que comenzó a escribir en prensa cubana desde 1856 y a dirigir periódicos allí desde 1857.
Fue su revista La Charanga la primera publicación española en la que aparecieron historietas, firmadas por Landaluze, que fue ayudado por el grabador José Robles (Trujillo, 1969: 186), si bien Villergas llegó a afirmar que este era uno de los seudónimos del dibujante 17.
Víctor Patricio de Landaluze había nacido en 1828 en Bilbao y se había formado como pintor en Francia entre 1840 y 1850, década en la que la prensa satírica e ilustrada francesa había difundido las primeras historietas de Cham y de Doré.
El pintor compaginó su carrera artística con la militar, establecido a partir de 1850 en Cuba, durante veinte años al menos.
Su obra pictórica fue netamente costumbrista, como lo fue su obra ilustrada desarrollada en La Charanga, un periódico de gorgoritos, cavatinas y folletones por entregas de carácter cómico y/o amoroso.
Tras dibujar algunas semblanzas de las costumbres de la isla, en agregados de imágenes sin relación entre sí salvo la temática, Landaluze incorporó desde La Charanga no 6 (20 de septiembre de 1857) primitivas historietas, con cuatro viñetas en sucesión, con textos al pie y con protagonismo de un único personaje (que recordaba a los de Töpffer), vinculadas de número en número por un aviso colocado en la viñeta final: "(continuará)".
Contaban la historia de un hombre en busca de posición social que termina suicidándose tras haber probado el matrimonio, todo ello en tono humorístico a lo largo de los números 6, 7 y 13 (imagen 1).
El autor bilbaíno siguió elaborando parecidos juegos de cuatro imágenes sobre asuntos amorosos en los números 30, 31 a 33 (con personajes perfectamente identificables de una entrega a la otra) y 36, de 1858.
Otro aporte del autor fue un primer ideograma, en el no 9 (11 de julio de 1858), en dos imágenes que mostraban los deseos de un burgués en la veintena y en la treintena de edad a través de símbolos dibujados flotando en nubes sobre su cabeza.
Los "experimentos" gráficos de Landaluze prosiguieron desde 1859 en El Moro Muza, periódico con ocho páginas de cuidadosa impresión y diseño que llevó litografías suyas junto con dibujos tomados de semanarios franceses.
La prensa francesa había influido claramente en este periódico, ya no solo por el diseño de capitulares y de la maqueta, muy similares a los de Le Charivari, también porque en Cuba aún entraba abundante prensa francesa, por la formación del dibujante en Francia y por saber que Villergas vivió en Autiel entre 1852 y 1858 (Alonso Cortés, 1913: 78).
No hubo nuevas historietas en la primera etapa, y en la segunda, iniciada el 5 de octubre de 1862, solo se atisbaron algunas protohistorietas o historietas simples, como en el no 3 ("¿A quién quieres más, á papá ó á mamá?", de dos viñetas), atribuida al autor Bayaceto 18.
Landaluze, firmando como Bayaceto, continuó elaborando páginas con viñetas en secuencia para siguientes números en los que tan pronto adaptaba óperas como describía costumbres locales.
A partir de marzo de 1863 inauguró la sección "Espectáculos", en la que fue adaptando funciones de teatro u ópera a modo de protohistorietas.
En el no 52 (27 de septiembre de 1863), poco antes de que Villergas cerrase la publicación, hallamos dos protohistorietas de cuatro viñetas cada una.
Landaluze dirigió y dibujó en solitario un nuevo semanario satírico titulado Don Junípero desde el 5 de octubre de 1862, similar a El Moro Muza en su factura y contenidos.
Como antes, la mayor parte de sus noticias, relatos y caricaturas se centraban en las actividades de la aristocracia habanera, con especial detenimiento en la ópera y el matrimonio.
En el primer número, Bayaceto dibujó imágenes en secuencia en la adaptación de un cuento popular cubano "Pues señor...", que además se imprimieron en color.
Sin embargo, hasta el no 42 (18 de julio de 1863) no volvimos a ver otra historieta del autor: "La rebelión de la pulga", obra en seis viñetas que fue continuada en los números 44 y 45 del semanario, con planos fijados, textos narrados de modo omnisciente y siempre con la llamada "se continuará" al final de todas las páginas.
Parece indudable que Landaluze copió esta obra de la historieta "Die gestörte, aber glücklich wieder errungene Nachtruhe", del alemán Wilhelm Busch, publicada en Fliegende Blätter no 37 (en 1862), que narraba el mismo trance pero contra un mosquito.
Son remarcables las similitudes que guardaba la obra de Landaluze con este dibujante alemán (por la elección de la perspectiva, la descomposición del movimiento o la modulación de los contornos de las figuras), pero más parece que Landaluze se fijara en las versiones francesas de estas historietas, debido a la disposición de los personajes y a la factura del grabado, y por el hecho diferencial de que Busch orientaba sus argumentos más hacia la humorada infantil que a la chanza basada en la cotidianeidad burguesa (Gourdet y Kruse, 1980: 10-11 y 13).
La última historieta que vimos en Don Junípero tuvo lugar tras el anuncio del cierre de la publicación por causa del enrarecimiento político tras la insurrección de Santo Domingo.
De ello dejó constancia Landaluze en el no 30, y último, de 24 de abril de 1864, que contuvo una expresiva historieta titulada "Estudios sobre el mareo" (imagen 2) en la cual se narraba su futuro viaje en barco tras dejar La Habana (cosa que no hizo), con texto al pie traduciendo los pensamientos del personaje y con el uso de encuadres ladeados para transmitir al lector la sensación de mareo.
En algunos de los periódicos citados Mariani dibujó y publicó elementales historietas.
Periódico satírico-político, chismoso, entremetido y pendenciero, el periodista y dibujante incorporó viñetas satíricas con ingenio y temeridad, puesto que aquel mismo año fue multado.
Su estilo de dibujo era similar al de Gavarni -salvando las distancias-, a quien imitaba en la aplicación de grises y las tramas para los elaborados fondos, en la apostura de los personajes y en la caligrafía manual de los textos sitos al pie, que Mariani trufaba con densos diálogos.
Esta costumbre de disponer tanto diálogo confería a sus viñetas un carácter más durativo de lo que era costumbre en la prensa española.
El aprecio por la obra de Gavarni no solo se extrae de un análisis de sus estilemas, el mismo autor declaraba en el no 1 que la publicación se inspiraba en la parisina Le Charivari, y siguió aludiendo a esa revista en sucesivos números de El Tío Clarín y en otras de sus publicaciones.
El Tío Clarín estaba muy por debajo de la calidad de la revista francesa, pero tomarla como referente pudo influir en que ya en el no 7 (15 de febrero de 1864) hallemos una historieta de dos viñetas en la lámina central (imagen 3).
Las imágenes, sin firmar, narraban bajo el título "En el guano" cómo un hombre con bigote postizo (es carnaval) intenta cazar un perro callejero, que es advertido por otro cánido que habla desde una ventana.
En la segunda viñeta, el mismo tipo -ahora sin mostacho-entrega el perro a los operarios que, al parecer, tratan estos animales sumergiéndolos en calderas hirvientes.
En esa misma segunda viñeta, un asno increpa a los hombres: "¡Dejad que los muertos descansen tranquilos!
No le quitéis el pellejo".
En esta secuencia de viñetas se criticaba a los individuos que por entonces cazaban perros callejeros en Sevilla con el fin de usar su piel para fabricar calzado, tema que denunciaba El Tío Clarín en los textos del mismo número, señalando a los basureros como culpables.
Posiblemente el autor vio imposible resolver esta denuncia gráfica mediante una sola imagen y separó la acción en dos viñetas, nutriendo la historia con otros personajes que clamaban contra los desaprensivos.
Con tal reparto de papeles, la comprensión de las imágenes no resultaba posible sin leer los textos, pues no se entiende la presencia del perro en la ventana y la del burro en las calderas.
Los textos reproducían pensamientos o diálogos de los personajes y la secuencia de imágenes venía conducida por un asunto concreto, iniciado en la primera viñeta y resuelto en la segunda, con el protagonismo central de un mismo personaje.
Por rudimentaria que fuese estamos ante una historieta.
Mariani era afín a la ideología e interés artístico-expresivo de otros editores y autores satíricos coetáneos, como revela su anuncio de viaje a Madrid para reunirse con sus colegas de Gil Blas, El Cascabel y La Trompeta (El Tío Clarín, no 53, 2 de enero de 1865, 1).
Esta vinculación con los editores y autores de Madrid nos indica que pudo mantener con ellos un intercambio de opiniones y publicaciones, y acaso alguna impresión sobre historietas, pues en esos títulos aparecerían poco más adelante.
Mariani no volvió a elaborar otra historieta hasta el no 105 de El Tío Clarín (29 de enero de 1866), que fue una protohistorieta titulada "La vida de Juan Soldado", integrada por nueve viñetas con texto al pie.
El autor aclaraba en ese mismo número que era "una aleluya que ha de leerse de izquierda a derecha", lo cual resulta significativo, pues aunque este tipo de estampas eran bien conocidas, su autor la concibió como algo "distinto" en cuya lectura debía ser instruido el lector.
El gusto de Mariani por construir historias con imágenes prosiguió en una protohistorieta en el no 127 y en la historieta de dos viñetas, con mucho diálogo, del no 135 (27 de agosto de 1866), en la que unas mujeres que tomaban un baño en un espacio vallado huían de la avidez de un En su periódico La Campana también incorporó el autor estructuras narrativas similares, al menos en el no 2, de 16 de septiembre de 1867, donde hallamos otra primitiva historieta de dos viñetas en la página 3, sobre un hombre que trata de asaltar a mujeres por los caminos, y en el no 16 (23 de diciembre de 1867), en la aleluya parcialmente censurada "Aguinaldos", de nueve viñetas.
Por entonces, sus afanes creativos y narrativos se vieron interrumpidos por nuevas denuncias a su republicanismo en el seno de la revolución septembrina 20.
Pero Mariani prosiguió con su oficio.
En el delicioso periódico El Padre Adam, nacido en diciembre de 1868 en Sevilla, Mariani ofició también como director y como dibujante para servir ocho páginas impresas cada cuatro días, con litografías encartadas (una en cada ejemplar) que fueron numeradas como "visitas".
En este periódico, el sevillano siguió disponiendo largos textos dialogados al pie de sus imágenes, hasta el punto de usar más de una imagen para dar sentido al hecho relatado.
Así ocurrió con la "visita" 11 (10 de enero de 1869), donde se ve cómo un representante del gobierno provisional se halla sentado en un volcán que erupciona bajo sus posaderas, redundando en ello el texto al pie.
No insistió con este modelo narrativo en esta publicación, pero el autor fue sofisticando su trazo hasta situarse a un nivel comparable al de los humoristas gráficos de su tiempo, en nervio satírico y en expresividad cómica.
Mariani siguió trabajando como dibujante, y no solo en sus periódicos, durante este convulso periodo de la historia de España.
Mariani también impulsó una nueva época de El Tío Clarín desde diciembre de 1871, con redacción en Madrid, donde incorporó alguna historieta, como la aparecida en el no 1.048 (20 de febrero de 1871), entre otras imágenes de la composición "El Carnaval" (imagen 4): tres viñetas con textos dialogados que narraban cómo un marido se ocupaba del niño mientras su esposa salía de juerga con otro hombre y, a su vuelta, ella le mentía.
En Barcelona, los directores y dibujantes de prensa satírica se mostraron igualmente interesados por publicar historias con imágenes o protohistorietas.
En La Víbora hallamos la aleluya "Historia de Perlin Plin" en 1864.
En el nuevo periódico de I. López Un Tros de Paper se publican durante 1865 cuentos muy ilustrados y "croquis", o conjuntos de viñetas relacionadas temáticamente, de T. Padró.
Este autor fue paulatinamente enjalbegando con más viñetas las páginas, con mucho texto al pie y dialogado, hasta aleluyas con 48 viñetas comprimidas en una página, con personaje fijo y cierta secuencialidad entre varias viñetas: "Historia de un viajero terrible" (no 17, 10 de septiembre de 1865), "Historia de un sombrero" (no 41, 25 de febrero de 1865).
En los números finales de este periódico hallamos una deliciosa protohistorieta con un señor en transformación según se le eriza el pelo hasta que pierde su sombrero, firmada por Teruel y N. Illustré (no 67, 2 de septiembre de 1866); al pie y en catalán se expresaban los pensamientos del protagonista.
En junio de 1865 nació Lo Noy de la Mare, periódico en catalán de I. López, con el formato habitual de pliego de cuatro páginas, con imágenes en página 3, generalmente de T. Padró y con Labielle como grabador.
Padró dibujaba costumbres de los catalanes como baños o acampadas (no 6 y 7) mediante agrupaciones de seis u ocho viñetas sin personajes comunes ni continuidad narrativa entre ellas, aunque compartían un tema común.
En el no 15 (16 de septiembre de 1866) hallamos este mismo esquema en "Actualitats", con dos viñetas superiores que comparten personajes y que podría entenderse como una historieta, puesto que viene dialogada para poder exponer el problema de la falta de agua en la capital, con una escena localizada en el estudio de un fotógrafo.
Por citar otros casos, Lo Xanguet publicó auques en sus almanaques y La Campana Eulalia sirvió una obra teatral en aleluyas (no 10, 20 de mayo de 1866).
En Valencia hallamos una historieta en 1866, insular y sorprendente: la de Asenjo para una revista literaria valenciana titulada El Museo Literario.
Salustiano Asenjo Arozarena nació en 1834 en Pamplona, pero trabajó y vivió en Valencia, alternando la pintura y la ilustración con su oficio de profesor de escuela.
Asenjo ha sido descrito como detallista y meticuloso, y calificado por encima de los ilustradores valencianos coetáneos Ramón Cilla o Folchi en la ejecución de caricaturas (Peláez Malagón, 2003: 1).
El caso de este autor es singular, pues únicamente hemos hallado una aportación al medio, obra espectacular para su tiempo, publicada además en una revista dedicada a la literatura.
Los días 8 de mayo y 25 de junio de 1864, El Museo Literario ofreció a sus lectores la historieta en dos partes titulada "Viaje por el país del amor" (imagen 5), resuelta en ocho viñetas, con diálogos pareados al pie y con una obvia continuidad temporal (el protagonista conoce a una dama, la reconoce posteriormente, le escribe, es contestado por ella y, finalmente, va a verla), que por lo depurado de su línea y el nivel de sofisticación en el encuadre no halla comparación con lo producido en España hasta entonces, lo cual nos hace pensar que su autor pudo copiarla de una obra francesa, a juzgar por los atuendos de los personajes y el diseño del conjunto de imágenes (Giner, 2003: 1) 21 ).
Es un libro de 48 páginas, con una estampa por página, que narra mediante pies dialogados la historia de una mujer ligera de cascos que se relaciona con diferentes burgueses de alta alcurnia.
La obra se situaba a caballo de las historias en estampas y las historietas porque no existía una sucesión narrativa continuada entre las imágenes aunque mediaba diálogo.
También se trataba de una imitación de obras francesas, pues este tipo de albums sicalípticos proliferaron en el país vecino a mediados del siglo XIX.
Los siguientes ejemplos de historietas que hemos podido ver ralearon en la prensa combativa del Sexenio revolucionario, una prensa exaltada y temeraria que alcanzó, según las últimas estimaciones, los 2.700 títulos (Checa Godoy, 2006: 16), una edad dorada del periodismo satírico en España en la que circularon por Madrid hasta 18 semanarios satíricos simultáneamente durante 1872.
Esta prensa penetraba entre la población aún analfabeta española en parte gracias a las ilustraciones que llevaba, pero fue extremadamente volátil, sujeta a suspensiones y multas por las caricaturas publicadas, llegando algún dibujante a ingresar en prisión por esa razón (Ángel Gamayo, por lo publicado en Juan Palomo, en 1871).
La siguiente firma a tener en cuenta sería la de SEM, seudónimo de un grupo de dibujantes de Gil Blas, entre los que estaban Urrabieta, Perea, Giménez y Valeriano Bécquer al menos.
SEM aportó muchas viñetas agrupadas temáticamente, varias protohistorietas y verdaderas historietas desde 1865.
La primera que hemos hallado se publicó a finales de 1865 en la página 50 del Almanaque de Gil Blas para 1866, obra presuntamente de Valeriano Bécquer (aunque pudo ser de Perea) titulada "Una conquista en capellanes", de cuatro viñetas con diálogos al pie (imagen 7).
En el no 60 de la revista Gil Blas (20 de enero de 1866), entre un grupo de imágenes firmadas por SEM, se publicó una tira que narraba la historia de un burgués maltrecho por la fortuna, "Primera entrada en capellanes de un joven inexperto que desea conocer el mundo", donde se informaba de que había que leer la historia al revés para entenderla, pues de hecho la secuencia se había construido a la inversa.
Otra protohistorieta de SEM la hallamos en El Trancazo, cuyo no 8 (23 de febrero de 1868) llevaba cinco viñetas de SEM en una página sobre el tema de "El Carnaval".
Ortego fue el dibujante encargado de iluminar los siguientes almanaques de Gil Blas, y en ellos siguió ensayando sus típicas construcciones de dos o cuatro imágenes (las hubo en el Almanaque de Gil Blas para 1867), pero no historietas.
Lo más cercano a una historieta fue la publicada en el Almanaque de Gil Blas para 1870: "El sueño de un Neo", aleluya repartida entre las páginas 24 y 28 de la revista, con texto rimado al pie.
Fueron escasos los ejemplos de protohistorietas e historietas hasta el final de la revolución.
En El Cascabel, de Madrid, dirigida por Carlos Frontaura, hallamos en su no 24 (3 de enero de 1867) la curiosa composición titulada "La mitología cómica", que era un relato presuntamente dirigido a los niños sobre el hijo de Júpiter y Juno, que deambula por dos páginas del semanario sobre bloques de texto con diálogos.
Hallamos otras protohistorietas en cabeceras como Sancho Panza, periódico malicioso, no 2 (20 de noviembre de 1872), de Eduardo Sojo, o en La Flaca, acaso el periódico satírico más relacionado con "la Gloriosa", nacido en 1869 y que publicó imágenes en color de T. Padró, algunas de ellas ordenadas como aucas sin llegar a ser historietas, en los números 14, 20, 25 22 y 44, este último (de 8 de mayo de 1870) con un mismo personaje protagonizando cuatro imágenes en secuencia, aunque era una extensión de la fórmula antes-después para ejercitar un mismo gag.
Los autores barceloneses de historietas destacados de este periodo tenían en común que eran hijos de una burguesía en ascenso.
Algunos fueron hijos de artistas, todos estudiaron artes, todos desearon ser pintores y todos pasaron periodos de formación en el extranjero (Londres, Roma, París) y seguramente conocían la prensa extranjera que publicaba historietas.
Tomás Padró siempre fue un aficionado a las publicaciones con imágenes y quiso convertirse en dibujante tras conocer la obra de Gavarni, y luego la de Grandville, Bertoll o Doré, pero escogió la temática costumbrista para sus trabajos publicados en Barcelona, en Estuvo en París, fue corresponsal de guerra y prosista, y se mostró convencido de que como dibujante, incluso de caricaturas, también se podía ser artista, postura insólita para la época (Bori, 1945: 74).
El título que marcó un punto de inflexión en la publicación de historietas en España fue la revista humorística El Mundo Cómico.
El primer investigador en advertir que había historietas en esta revista nacida en octubre de 1872 fue David Kunzle, en su obra magna sobre la historieta en el siglo XIX, indicando las similitudes de la publicación madrileña con dos francesas, una de ellas titulada Monde Comique, y los débitos de sus dibujantes con Busch y con Cham (Kunzle, 1990: 339) 23.
El Mundo Cómico fue dirigido por Manuel Matoses y por José Luis Pellicer como director artístico, y contó con gran número de dibujantes: Arnoldo, Bordillo (Bordalo) Pinheiro, Cubas, Eriz, Giménez, Jorreto, Luque, Martínez, Perea, Ponzano, Rabean (Ravena), Sojo, Urrabieta, Urrutia y algún otro.
Se trataba de una revista más manejable, con ocho páginas, que dedicaba casi en un 75 por ciento a la imagen, centrándose en sus chistes sobre las costumbres de los vecinos de Madrid, pero sin ensayar historietas en un principio.
Pellicer actuó como un cronista gráfico de la vida cotidiana de la burguesía, mientras que Luque se caracterizó por retratar a los tipos de la gleba.
La primera historieta que se publicó en El Mundo Cómico apareció en 1872, en el no 4: dos viñetas de Pellicer sobre un limpiabotas al que deslumbran los zapatos de su cliente, un argumento simple pero cuya secuencia no se comprende sin acudir al texto al pie.
En el no 13 (26 de enero de 1873) apareció una protohistorieta con ilustraciones de Pellicer, una suerte de relato ilustrado con diálogo en las viñetas finales, y en el no 22 (30 de marzo de 1873), la historieta "Por un coracero.
Historia triste contada por Pellicer", de 17 viñetas.
Pellicer no había ensayado hasta este momento más allá de dos viñetas seguidas y por lo tanto sorprende este nuevo modelo narrativo, que de hecho estuvo inspirado en otra historieta anterior británica (Martín, 2000: 11) 24.
Pellicer no volvería a publicar historietas tan largas en esta revista, de ahí que fuera un hecho singular esa obra, por más que luego algún editor quiso convertirla en una aleluya, titulada "Historia de un cigarro".
En la misma revista se publicó la historieta de tres viñetas "A buen pagador...", de Cubas.
Una nueva historieta de Pellicer que narra la persecución de una dama por un pollo, titulada "Escenas matritenses", apareció en las páginas 4 y 5 del no 24.
Por lo visto hasta aquí, lo característico de la prensa satírica, festiva o pedagógica con historietas de los primeros tres cuartos de siglo fue la fragilidad.
La mutable situación política generaba normativas tan pronto restrictivas como flexibles sobre los contenidos de los periódicos, y la oferta gráfica fluctuaba en función de la necesidad de sátira o del rescate de la placidez social.
El tejido empresarial no se consolidó a lo largo de todo el siglo, ni se generó una estructura profesional bien gestionada en la que editor/director, redactores, y grabadores/dibujantes trabajaran en equipo con una mínima cimentación profesional.
Los afanes personalistas de los dibujantes se antepusieron siempre a las iniciativas renovadoras en la narrativa gráfica, salvo por casos aislados, ninguno de ellos reflexionó sobre si sus historietas eran creaciones de diferente signo que las aleluyas, las viñetas o las caricaturas.
Todos los autores que aportaron historietas durante este periodo tuvieron en común que fueron burgueses pudientes (del estamento militar, con familiares bien relacionados), hijos de artistas o formados como artistas, autores cuya subsistencia no dependía de la creación de sus dibujos (o bien tenían otras fuentes de ingresos) y desinteresados por completo por llegar a un gran público con sus obras; antes bien, pretendían significarse antes como artistas o como ciudadanos, al igual que ocurría en todo el espectro social de la burguesía emergente.
HISTORIETISTAS DURANTE LA RESTAURACIÓN
Venimos hablando de "historietas", pero hasta esta altura del sigo XIX no se había utilizado el término para designarlas, ni existía la noción de un dibujante de historietas o, menos aun, un "historietista".
Para identificar estas obras, editores y dibujantes asimilaron los viejos conceptos "caricatura" y "aleluya" para los ejemplos de una sola imagen o de varias, respectivamente, luego emplearían indistintamente "historias en caricaturas/en estampas", y más tarde los coloquialismos "monos", "monitus" o "monigotes", de tono más peyorativo.
No hemos hallado ningún uso del término "comic" para referirse a estas publicaciones u obras a lo largo del siglo XIX, que sí se utilizaba ya en el Reino Unido desde los años treinta.
Los autores alemanes utilizaron denominaciones tradicionales para las obras de este tipo, respetando las asociadas a la imaginería popular: Bilderbogen significa "pliegos cuadriculados/con cuadros", y la traducción del título de la más popular publicación alemana con historietas, Fliegende Blätter, es "hojas volanderas".
Bande dessinée, término francés para la historieta, no llegó a su lengua hasta las primeras décadas del siglo XX, pero "historieta" se aplicó en España a las obras de este tipo en el último cuarto del siglo XIX.
El término se recogía desde el comienzo del siglo en los diccionarios como "cuento o fábula mezclada de alguna aventura ó cosa de poca importancia" 25.
En la prensa española de la segunda mitad de la centuria se siguió usando la palabra para describir los relatos vanos o los hechos inventados o fabulísticos (en la prensa que hemos consultado entre 1850 y 1890), y también algunos actos teatrales.
A partir de 1875 ya usan los editores y/o autores este término para referirse no a las aleluyas, sino a las historietas que publican en sus revistas (partiendo de El Mundo Cómico, no 135, de 30 de mayo de 1875: "Las cinco chaquetas.
Historieta en 12 dibujos" por Perea), si bien la denominación convivió con la anterior en la prensa de espectáculos y literaria, e incluso en la satírica.
Fue así al menos hasta la aparición de una publicación que llevó el vocablo en su título: Historietas Ilustradas, publicación con obra de W. Busch de la que daba cuenta el Diari Català el día 19 de marzo de 1881, usando este término el periodista también para describir las caricaturas agrupadas y no solo las historietas.
A final de siglo, la denominación era habitual ya en ciertas publicaciones, y comprobamos el uso de este término aplicado convenientemente en varios casos a partir de 1890:
desde 1891 en el semanario catalán La Tomasa (aunque referido a estructuras mínimas de dos viñetas o, en ocasiones, a una sola viñeta), en La Campana de Gràcia en 1893 (para indicar un grupo de viñetas relacionadas), en La Ilustración Nacional en 1893 (para describir historietas publicadas en otros diarios) o también a partir de 1894 en esa misma revista (para las propias, del autor Navarrete), y en La Correspondencia de España desde 1894 (en sus extraordinarios indicaba: "con cromos, grabados e historietas"), aunque a veces en estas publicaciones se usaba para describir tanto la obra literaria como la dibujada.
A partir de 1895 se aplicó el término más apropiadamente, muchas veces con la indicación de "Historieta muda", y hallamos abundantes casos desde 1896 en Flores y Abejas, durante 1897 en el diario ilustrado La Clave y en 1898 en La Revista Moderna.
Su uso fue habitual desde 1898 en Madrid Cómico o en La Ilustración Artística, sobre todo para designar las obras del autor Velasco, y desde 1900 en varias cabeceras aparte de las mencionadas, como Gedeón, Pluma y Lápiz, y otras.
En Cataluña se utilizaba el término ninots popularmente, que llegó a formar parte del título de alguna publicación festiva ilustrada.
Los términos aleluyas e historietas convivieron durante el último cuarto de siglo en la prensa, al igual que se siguieron imprimiendo aleluyas para su difusión por separado, pero no evolucionaron, demostrando con ello cierto anquilosamiento en sus posibilidades expresivas, puesto que se limitaban a la reiteración de valores tradicionales, moralinas e historias, sin duda desfasadas, pero recalcitrantes en busca de una suerte de "segundo costumbrismo" (Bozal, 1979: 139).
Esta comunión de historias en estampas e historietas también se mantuvo en los periódicos de provincias, de fuera de Madrid y Barcelona, pero en todos los casos de manera anecdótica.
En Andalucía no se volvieron a ver historietas hasta la década de 1880, por ejemplo en los periódicos humorísticos sevillanos El Alabardero, Perecito o Serio y Broma, publicación esta en la que colaboró Cilla; tambien aparecieron historietas en Sevilla en la década siguiente, en títulos como Sevilla en Broma o Mari-Clara (en este caso algunas fueron tomadas de publicaciones londinenses como Pick-me Up).
En Valencia, ciudad en la que los cantares de ciego, las auques y el pliego impreso autóctono denominado col•loqui fueron especialmente abundantes, no se han hallado otras historietas similares a la de Asenjo hasta 1889, cuando se publicó "Historia de Milá", más pobre que la anterior en su narratividad, y luego de nuevo se dio un vacío hasta el siglo XX, según ha descrito Pedro Porcel (2002: 20-30).
Con el arancel de 1862 se favoreció en la zona cantábrica el establecimiento de la industria, basada en la explotación carbonífera asturiana, ligada a la industria siderúrgica de las provincias vascongadas, pero esto no favoreció la implantación de una prensa abundante, y la presencia de historietas en estas regiones fue escuálida.
Por lo que se refiere al País Vasco, J. M. Unsain ha documentado agrupaciones de viñetas que compartían tema obra de R. Bay o Galop en la prensa de 1868 y 1869, pero las primeras historietas vascas fueron obras mudas aparecidas en el año 1890, en La Galerna, de Juan García y del excelente Efea (Federico Álvarez).
Otro destacado autor vasco fue Federico Guevara, que hizo avances en la disposición de los textos (aparentemente sobre las cabezas de los personajes, aunque pudo no ser esa su intención) y en el contorneado de viñetas en sus aportaciones para La Semana Euskara en 1894 (Unsain, 2005: 108-117).
El verdadero y definitivo desarrollo de la historieta en España tuvo lugar en Madrid y en Barcelona en los últimos veinticinco años del siglo XIX a través de ciertas personalidades artísticas descollantes, lo cual ha sido perfectamente descrito por Antonio Martín en sus libros (1978: 34-54; 2000: 5-23).
Nosotros no podemos añadir gran cosa a esos detallados estudios historiográficos y sociológicos, salvo facilitar una síntesis y hacer algunos insertos.
Tras la Restauración, en un periodo más calmado, los editores satíricos y los de prensa de espectáculos y variedades comenzaron a publicar más historietas, surgiendo nuevos autores ante un negocio más seguro.
De nuevo eran individuos, no grupos, los que destacaban en estas labores, con Apeles Mestres, Cilla, Mecáchis o Xaudaró a la vanguardia, y muchos en el pelotón: Domingo Muñoz, Urrutia, Redondo, Moya, Velasco, Pando, Rojas, Luque, Pahissa, Verdugo, Cuchy, el estupendo Melitón González, más una retaguardia de desperdigados y pobres dibujantes en los periódicos efímeros y en los de provincias.
Los referentes para estos autores seguían siendo los dibujantes franceses, británicos y alemanes, con especial aprecio por las historietas de línea simplificada de Caran d'Ache o Busch.
T. Padró aportó ahora ejemplos interesantes de historietas en prensa en catalán, como en Lo Nunci, que publicó una historieta suya en su primer número, de 28 de octubre de 1877, titulada "Lo mal de caxal" (sobre un hombre que padece un dolor de muelas y que nos transmite en textos al pie sus pensamientos y, al final, su diálogo con el dentista) y otra en el no 2, "Una mala nit" (de nueve viñetas, con mucho diálogo), pero aparte de eso no hizo otra cosa salvo aleluyas (no 7, 19, 31), grabadas por Crospis.
En 1879 se incorporó el elegante dibujante Vilanova, excelente en el modulado de la línea, en el recuadrado de viñetas y en la plasmación de gestos, que se sumó al gusto por dibujar aucas en el no 111 (12 de octubre de 1879).
A partir del no 215 de Lo Nunci fueron más habituales las historietas, y comenzaron a traducirse y acreditarse las auténticas historietas de Guillermo (Wilhelm) Busch, excelentes trabajos que por fuerza tuvieron que influir sobre otros dibujantes del momento, como el que elaboró "Tribulacions d' un gefe de bomberos.
Otras publicaciones catalanas de este periodo siguieron alternando las historias de vida con las historietas en sus páginas, fueran de índole satírica o de variedades: La Llumanera de Nova York, en los no 8 y 19, esta por Apeles Mestres (noviembre de 1876); La Mosca, en su no 52 (25 de marzo de 1882), o El Busilis (luego El Fusilis), en el no 80 (1 de agosto de 1884), o en el no 110 (27 de febrero de 1885).
En realidad, las historietas no eran publicadas como algo diferente del humor gráfico o de las rígidas aleluyas hasta la década de los ochenta del siglo XIX, en tiempos en los que se seguían buscando ideas o "inspiración" en los modelos foráneos, fundamentalmente franceses, como los albumes de cromolitografías o revistas del tipo de Le Monde Comique o la nueva La Caricature, que desde 1880 ofreció delicadas historietas de Jean Quidam.
Con todo, los dibujantes parecían preferir el modo de hacer historietas del alemán Wilhelm Busch, a quien muchos seguían los pasos en función del dinamismo plástico que imprimía a sus figuras, como Cilla, Apeles Mestres, Mecáchis y Xaudaró.
En Madrid, tras la promulgación de la Ley de Policía de Imprenta de 1883, aparecieron publicaciones orientadas hacia un público en general menos interesado en la política y más en el entretenimiento mundano.
El humorismo fue la tónica habitual en las revistas en las que dibujó Cilla, Mundo Cómico (1880) o La Caricatura (1884), que incluyó historietas también.
Cilla, pese a sus limitaciones estéticas o expresivas, se las arregló para convertirse en uno de los caricaturistas y humoristas más prolíficos y populares del país en su momento, y sobre la base de su celebridad se generaron una suerte de "sucursales" de prensa humorística, y con historietas, de forma radial partiendo de la popularidad de Madrid Cómico, periódico ingenioso y de buena intención que tiraba 35.000 ejemplares por número, según nos recordó Eduardo de Guzmán (1982: 183) Empero, la historieta no se inscribía en estas publicaciones como su soporte natural, pues el interés de los editores seguía siendo el informativo o el literario.
De hecho, el sostenimiento de la industria editorial comenzó a apoyarse más en los libros, siendo la novela por entregas la que proporcionaba beneficios a los dibujantes con potencial de ilustradores, y que se sentían menos interesados por hacer historieta en ese tiempo, situación que se mantendría hasta 1920.
Por lo que respecta a la evolución del lenguaje, en España fue lenta y torpe.
Los globos de texto no aparecieron en España hasta muy tarde, hasta el comienzo del siglo XX, y esquinados en revistas de variedades o prospectos editados en Barcelona.
En España encontramos sígnica cinética madura en la historieta de Cilla sobre chinos aparecida en Los Madriles en 1888, hallamos un despliegue icónico inaudito (y angulaciones forzadas) en la obra "Del cielo a la tierra" de Apeles Mestres en La Semana Cómica aparecida en 1891, y encontramos los primeros burdos bocadillos en la historieta de Ramón Escaler publicada en La Semana Cómica no 18, en abril de 1892.
Desde 1890, Xaudaró incorporó a sus historietas elipsis y diálogos, desiconizó a sus personajes, alargó los argumentos y fragmentó los relatos con llamadas de "continuará", mostrándose muy interesado por lo fantástico, pues de ese género fueron sus obras para La Aventura Dominical.
Mecáchis fue uno de los que inventaron nuevos recursos expresivos en la prensa de Madrid, como por ejemplo la extraordinaria "Incubadora artificial" publicada en el no 6, en 1894, en la revista Oro y Azul, donde Mecáchis y Robber publicaban historietas habitualmente, pero parte de sus hallazgos procedían de la prensa francesa de la época.
Sin duda el gran innovador de nuestra historieta fue Apeles Mestres, siempre siguiendo a Antonio Martín, que ya incorporaba planos cenitales y contrapicados en su obra desde 1892 ("Nochebuena en Cataluña", en La Velada) y era un maestro del encuadre, de la caracterización y de la narrativa en general, también con débitos claros a Busch.
Aunque Apeles Mestres fue antes un ilustrador literario que un historietista, aportó al medio: mejoras en focalización, planificación y dinamismo, si bien avanzó poco en la integración del texto con las imágenes.
La evolución de los temas en las historietas del momento respondía al planteamiento inicial: se pasó de una constante mirada hacia el universo deseado por la burguesía (partiendo de los ejemplos galantes usados en sus historietas por Landaluze o Asenjo) para sobrevolar el gusto por lo popular (demostrado por Mariani o SEM) hasta llegar a una ciudadanía heterogénea, pequeñoburguesa, que es la que dibujaban Cilla, Xaudaró o Apeles Mestres, y con escasa relación con la significación de la clase obrera.
Las revistas seguían siendo para los burgueses, y no comenzarían a dirigirse al pueblo llano hasta entrar en el siglo XX.
ÁLBUMES CON HISTORIETAS DE ENTRESIGLOS.
HACIA UN MODELO DE TEBEO
En la evolución de la prensa española con historieta se observan dos fenómenos en el final de siglo: la especialización de los autores y la reubicación de los contenidos.
Con respecto a la reubicación de contenidos, la historieta se mudó desde la menguante prensa satírica para instalarse en la humorística, pero también en la festiva, en la de espectáculos y modas o en la de información general.
Asimismo, comenzaron a aparecer en este periodo álbumes de imágenes de estos medios: los libros recopilatorios de viñetas, historias en estampas o historietas, como el Album.
Y también hemos de mencionar los álbumes cromolitográficos (o "álbumes de cromos") que contuvieron historias de vidas libertinas, con la característica de que algunos llevaban textos al pie dialogados, como Historia de una mujer.
Los autores se especializaron lenta y escasamente.
Dibujantes como Pellicer, Apeles Mestres, Mecáchis o Xaudaró hacían historietas atractivas si las comparamos con el resto de la producción española, pero no eran narradores especializados, ni se planteaban una metodología de trabajo ni un futuro concreto para sus producciones.
Abundaba mucho su firma en historietas, al tiempo que seguían oficiando como ilustradores, caricaturistas y humoristas, mas no hicieron de la historieta un oficio pertinaz y concreto (tanto Apeles Mestres como Xaudaró abandonaron el medio con el cambio de siglo).
Otro valor de la especialización radicó en la intervención de los autores en la dirección de las revistas, lo cual ocurrió con Mecáchis, fundador de La Caricatura; con Xaudaró, cofundador de The Monigoty; con Cilla, que participó como director artístico en varias cabeceras del país, y, tangencialmente, con Apeles Mestres, que se implicó como autor completo en publicaciones como Granizada.
Cilla fue el primer autor industrioso, como hemos comentado.
El segundo fue Mecáchis, fundador de La Caricatura en 1884, que, pese a su precariedad, aportó historias de "continuará" de larga extensión, con uso de metáforas gráficas, sensogramas y, en general, con una gran expresividad y movilidad en las figuras, si bien hay que recalcar que algunas de sus obras se acercaron más al concepto de historias de vida que al de verdaderas historietas (imagen 8).
Mecáchis no pudo sostener la revista más allá de 1887, pero siguió dibujando en La Semana Cómica y fue director literario de Blanco y Negro, donde se publicaron muchas historietas.
Apeles Mestres fue uno de los primeros autores implicados en el lanzamiento de álbumes, con la colección de cuadernos Granizada, publicada por Librería Española en enero de Ninguno de los anteriores libros podría tenerse por un "tebeo", un concepto que se acuñaría entre los españoles cincuenta años después; de hecho, Granizada más bien respondería a una extensión del concepto de calendari, por su adscripción a los meses del año y su surtido de caricaturas, chistes e historietas centrados en ese tema.
Por lo tanto, y pese al loable intento de Verdaguer con Historietas Ilustradas, que sí podría considerase un "primer tebeo", no surgió en nuestro país un soporte distinto y nuevo para la inserción del medio historieta hasta el cambio de siglo, y lo hizo con ciertos antecedentes localizados en publicaciones creadas para servir caricaturas e historietas exclusivamente, como The Monigoty, Monos, Mamarrachos o, ya iniciado el siglo XX, Dominguín.
The Monigoty, revista fundada en Barcelona en 1897 por Francisco Navarrete y Joaquín Xaudaró, representó un paso adelante en la normalización del medio.
Ambos editores eran autores que iniciaron la aventura de la edición inaugurando un nuevo modelo de publicación que contenía exclusivamente caricaturas, viñetas e historietas en sus ocho páginas impresas a dos tintas.
Xaudaró publicó una historieta seriada en varios números, con "continuará" al final de cada página, "Un viaje al Polo Norte" (imagen 10), aunque la mayoría de los contenidos eran chistes gráficos o caricaturas.
Similar a la anterior en filosofía editorial fue Monos, semanario humorístico madrileño casi totalmente integrado por historietas durante gran parte de su andadura (aunque no toda, y nunca las denominó así, sino "grabados").
Al contrario que The Monigoty, la publicación incluía gran cantidad de obras extranjeras, algunas de EE UU, a veces manipuladas para su remontaje, más las de autores patrios como Márquez, que denominó a su serie "Las aventuras de Bebé" como "primera novela gráfica que se publica en España".
No se trataba de un avance con respecto a obras anteriores porque eran historietas simples, independientes entre sí pese a la llamada al "continuará", y protagonizadas por un bebé claramente inspirado en series estadounidenses (Martín, 1978: 40).
Otro que podría considerarse como tebeo pionero sería Mamarrachos, revista festiva e ilustrada publicada en Barcelona por La Iberia en 1906, que iba integrada también por historietas al completo, con el aliciente de que iba impresa en color.
Tanto The Monigoty como Monos fueron publicaciones de corta vida y compuestas en una redacción mínima, por lo que todavía no se puede hablar de una "edición" de tebeos debido a la inconsistencia de estas empresas.
Mamarrachos pudo contener historietas en todos sus números o no, pero su difusión o su popularidad no fueron amplias 29.
El considerado primer tebeo español, Dominguín, también fue un lanzamiento con periclitados cimientos editoriales, pues no alcanzó a publicar más allá de 20 números, aunque en sus páginas, muy similares a los suplementos dominicales estadounidenses o a los nuevos semanarios galos, dibujaron los grandes renovadores del lenguaje de la historieta en España: Opisso, Junceda, Donaz, Apa, Llaverías y otros, la mayor parte de ellos ahora influidos por los dibujantes de las historietas de EE UU.
Por supuesto, la historieta prolongó su presencia en revistas ilustradas destinadas al burgués medio al comienzo del Los autores que surgieron ahora eran de otra índole, verdaderos historietistas deseosos por experimentar: Cornet, Apa, Junceda, Gascón, Atiza, Bagaría o el excepcional Méndez Álvarez.
Estrenado el siglo, las cotas de alfabetización iban subiendo en España, aunque solamente en las grandes ciudades, estimándose que una tercera parte de la población estaba alfabetizada hacia el año 1910.
Al mismo ritmo que ascendía el número potencial de lectores, crecía el gusto de los niños por acercarse a las historietas de estas publicaciones, ahora mejor editadas, más difundidas y asequibles.
Un grupo contado de editores vio en el público infantil un nuevo objetivo comercial antes vedado debido a las imposiciones de acceso a la cultura, todavía bajo la moral restrictiva de la Iglesia y las tesis moralistas de los educadores decimonónicos, según los cuales el niño estaba despojado de especificidad.
Con el proceso de escolarización surgió el "descubrimiento" de la infancia en nuestra sociedad, y a continuación su identificación como susceptible grupo consumidor (maticemos que los niños de clases altas o medias accedieron a modelos de socialización y de educación distintos de la masa general de infantes).
Los pedagogos y moralistas fueron retrayéndose en sus posiciones, permitiendo de este modo que los más pequeños pudieran acceder a los contenidos de las revistas, que fueron trivializándose en consonancia; todo lo cual, en coalición con la evolución de las técnicas de fotograbado, concluyó en una rápida traslación de las historietas desde la prensa satírica y dirigida a adultos hacia la prensa dirigida a la infancia (Martín, 2000: 32-33).
Sería, pues, en revistas como En Patufet, Los Muchachos e Infancia, o en suplementos como Gente Menuda donde se acomodarían perfectamente las historietas, en una prensa especializada para la infancia que logró buena acogida, hasta el punto de instaurar modismos, como "patufets", o inspirar lanzamientos similares en contextos muy distintos 30.
En estas publicaciones floreció un modo de hacer historietas más suelto, libre y expresivo, obra de autores como Atiza, que ya usaban globos de texto en sus viñetas desde el año 1903, y Donaz o Robledano, entendido este como el iniciador de un lenguaje gráfico más definido, dirigido a un público más específico (el infantil) y sin los lastres de las historietas que habían ido apareciendo a cuentagotas a lo largo del siglo XIX (Martín, 1978: 48).
La historieta es un medio que nació en Europa tras una evolución de los relatos articulados con imágenes en Londres y en Ginebra alrededor de 1830.
La conflictiva historia de España durante el siglo XIX no permitió el desarrollo de la ilustración y de las artes gráficas como en otros países.
Los autores españoles de caricatura e historietas, con futuro profesional siempre incierto y dependiente de los vaivenes políticos, no se detuvieron a reflexionar sobre la narración mediante imágenes y recurrieron generalmente a la copia de modelos foráneos, sobre todo franceses y, luego, británicos y alemanes.
Las aleluyas y las historietas convivieron juntas en la prensa durante casi todo el siglo, pues los autores pioneros (Landaluze, Mariani, Asenjo, SEM) entendían las historietas como una extensión de la sátira o como un aditamento a sus cuadros de costumbres.
Los escasos ejemplos de historietas que hallamos en la prensa entre 1850 y 1870 fueron esfuerzos puntuales, con escasa difusión e influencia posterior y sin interés por generar relatos de manera expresa utilizando el nuevo lenguaje.
Solamente cuando los dibujantes aspiraron a cierta especialización en su oficio, como Pellicer, Cilla, Apeles Mestres, Mecáchis o Xaudaró, se estimó la calidad de las historietas en relación con otros medios y con las artes.
No hubo modelos originales de historieta en España, expresivamente valiosos, hasta la llegada de estos autores, que junto con otros de menor valía produjeron historietas -ya con este nombre-de forma regular para revistas humorísticas, de espectáculos o de información general en el último cuarto de siglo.
Asimismo, participaron en los primeros ensayos de publicaciones exclusivamente integradas por viñetas e historietas hasta 1906, creadas ahora para un público consumidor más definido, el infantil.
La historia de nuestros tebeos comenzaría poco después, a partir de 1915 con Dominguín, y claramente desde 1917 con TBO, que terminaría dando nombre a todas las publicación con historietas españolas durante el siglo XX.
La vida d'una donna, cuadros cromolitográficos de las páginas 7 a 10, con personajes centrales y diálogos, firmada por Wool en 1866. |
Con sus altos y sus bajos, con sus muchas fatigas y algunas alegrías, errores y aciertos, la historia de la historieta española es rica, poseedora de la clase de riqueza que tiene mucho que ofrecer a quienes se acerquen a su investigación desde una variedad de perspectivas.
Y tanto es así que basta leer el título del presente artículo para hacerse una idea de lo difícil que sería agotar el objeto de estudio, por falta de espacio, de tiempo, de capacidad analítica, de lecturas, de datos minuciosos para trazar detenidamente la intrincada red de influencias y transformaciones, unas productivas y otras truncadas, que habría de constituir el mapa de la evolución del lenguaje y de los argumentos de la historieta española desde sus orígenes hasta la actualidad.
Afortunadamente, no es ese mi propósito, pues no me he planteado hacer una crónica de las pruebas y errores en distintos ámbitos, de cada variación estilística y de cada nuevo giro argumental, de cada nuevo rasgo de un personaje, de cada autor que se hace eco de una corriente de éxito ni de cada ensayo de formato editorial.
En su lugar, las páginas siguientes constituyen más bien un esbozo de proyecto para lo que tal vez podría ser un estudio razonable y organizado de la historia de la historieta española con la atención centrada en su lenguaje y sus contenidos, pero sin desatender las condiciones de contorno que actúan decisivamente sobre sus ejercicios particulares.
Por razones de espacio y por la importancia que entrañan esas décadas como periodo de gestación, he preferido centrarme en el tramo histórico que culmina con una cierta normalización del lenguaje de la historieta española a mediados de los años treinta.
EVOLUCIÓN DEL LENGUAJE Y DE LOS ARGUMENTOS EN LA HISTORIETA ESPAÑOLA
Prof. Dr. en el Departamento de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Literatura, Universidad de Sevilla RESUMEN: El siguiente artículo trata de plantear la premisa para un estudio organizado del desarrollo del medio de la historieta en España, atendiendo tanto a sus aspectos formales como a sus contenidos.
En primer lugar se establece la necesidad de imponer algún tipo de principio(s) que dote(n) de estructura lógica a la diacronicidad inherente de la historia, de tal modo que emerja una red de conexiones genealógicas de lo que, de otro modo, sería la enumeración puramente empírica de sucesos históricos.
A continuación, la distinción clásica entre forma y contenido en un modelo se articula en un modelo que distingue sustancia vs. forma en tres planos diferentes: contenido, expresión abstracta y expresión física.
Además, se propone la superposición de una creciente multiplicidad de códigos visuales como la meta transhistóricamente esencial del lenguaje formal (forma de la expresión abstracta) de la historieta.
Finalmente, estas reflexiones teóricas se aplican a la conformación del medio en España, con especial atención a las siete primeras décadas de su historia, en tanto son consideradas el periodo fundamental de su gestación, tanto formal como temática.
PALABRAS CLAVE: Contenido; estructuralismo; expresión; historia; historieta, narratología.
LA HISTORIA DE LA HISTORIETA ESPAÑOLA: ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE SU ESTUDIO
Cabe empezar por reflexionar sobre qué hacer cuando se trata de acometer un objeto de estudio complejo desde una perspectiva histórica y circunscrito por cotas de espacio y tiempo tan amplias que abarcan todo un país y alcanzan el siglo y medio, sin contar las conexiones de diversa índole que trascienden tanto el lugar como el periodo señalados.
En tales circunstancias, se hace necesario adoptar una óptica macrohistórica, imprescindible si aspiramos a embutir un recorrido tan largo en una veintena de páginas y muy aconsejable si se desea dotar de un sentido profundo y organizador a una historia susceptible de desarrollarse con la extensión que requiera sin caer en la enumeración de datos sucesivos propia de una crónica puramente empírica.
Se trata, pues, de establecer un principio axial, ordenador y dador de sentido a la historia, que frente a la diacronía de los acontecimientos se presente como una estructura sincrónica a modo de una gramática cultural.
Así, por ejemplo, Antonio Martín, referencia imprescindible en este terreno, encuentra uno de tales ejes organizadores del discurso histórico en la integración de texto e imagen dentro del espacio de la viñeta, fundamentalmente a través de la utilización del bocadillo, lo que, en combinación con otras características que se consideran de algún modo definitorias del sistema expresivo de la historieta, actúa a modo de vector indicador de los avances y retrocesos en la evolución de los lenguajes dentro de su Historia del cómic español: 1875-1939: "Así, una historia del cómic español será en realidad la historia del progresivo perfeccionamiento de su lenguaje expresivo [...]" (1978: 11) 1.
Esta clase de planteamiento distingue la labor del historiador de la del mero anotador de hitos, enfrascado en lo que no es sino una cacería ociosa, en tanto sus descubrimientos no se pongan en relación con otros para deseablemente formar parte de un orden mayor.
Así, desde el punto de vista de su importancia en la evolución del medio y a falta de una interconexión, podemos reducir a un carácter anecdótico los hallazgos aislados que hacen cada vez más temprana la aparición primera de algo razonablemente asimilable a una historieta española.
En el momento de escribir este texto, dicho acontecimiento está localizado en 1859 (Barrero, 2004), pero sin que aún haya evidencia alguna para soportar la repercusión de esa historieta en el desarrollo sostenido del lenguaje o cualesquiera otros aspectos relativos al medio en España.
Mientras no se tracen nexos entre ellos siguiendo alguna lógica superpuesta a la cronología, los datos históricos suman tan solo una constelación de acontecimientos, necesaria como producto del trabajo de campo desde luego, pero no constituyentes en sí mismos de un auténtico saber histórico, resultado del procesamiento inteligente de aquellos.
De nuevo, hallamos en la obra de Martín ejemplo de esta distinción cuando señala las que fueron durante algún tiempo consideradas primeras historietas españolas, halladas por él mismo 2, pero establece claramente el comienzo en propiedad de la historieta española en los trabajos de Apeles Mestres y Mecáchis: "Ellos son los que abren la puerta al uso común y a la edición regular de la historieta, ellos la dotan de gran parte de sus recursos expresivos, y prácticamente la 'inventan' en toda su modernidad en España" (2000b: 14).
De este modo se establece la necesidad de abordar la historia de un fenómeno cultural, como lo es la historieta en España, a partir de unos presupuestos teóricos que vertebren la masa amorfa del empirismo en bruto.
Una de las opciones más habituales a la hora de abordar la Historia ha sido hacerlo desde una perspectiva teleológica que proyecte los acontecimientos con un cierto orden hacia la consecución de una meta que se sitúa en el horizonte del presente, o tal vez del futuro, del historiador.
En el caso concreto del estudio de la historia del cómic, ese finalismo se respira con frecuencia en los muchos acercamientos al actual auge, construido o real, de la llamada novela gráfica, que hacen de esta una especie de meta en la que han madurado y culminado todos los esfuerzos anteriores del medio.
Frente a esas posturas, encuentro más razonables los interrogantes con que han cerrado sus volúmenes autores como Altarriba (2000), otra vez Martín 3 o, más recientemente, Santiago García, con su augurio machadiano a los autores que pudieren hacer progresar el medio: "Porque el terreno que tienen que descubrir en realidad no existe.
Y en la evolución de la historieta española, como en la de otros fenómenos dinámicos naturales o culturales, han sido muchos los recorridos, ya se tratara de unas pocas pisadas titubeantes o de largas travesías, que aparentemente no han conducido a lugar alguno, si se juzgan exclusivamente desde la óptica de su continuidad aparente hasta la actualidad.
Por ello, entiendo más interesante plantear el estudio de este proceso evolutivo como una suerte de genealogía a través de la cual redescubrir relaciones olvidadas y establecer líneas de conexión entre editoriales, escuelas, corrientes, discursos e iniciativas que, de otra manera, podrían ser tomadas por carentes de parentesco alguno.
Este es el modo en que han trabajado, aun sin hacerlo explícito, los autores mencionados más arriba, situando los desarrollos en el ejercicio de la narrativa gráfica más cercanos al momento de sus respectivos estudios como parte de una intrincada red de precedentes, que muchas veces lo son más por afinidad de alguna naturaleza que por una causalidad superficial 4.
SUSTANCIA Y FORMA, CONTENIDO Y EXPRESIÓN, LENGUAJE Y OBJETO: ESBOZO DE UN MODELO TEÓRICO
Considero fundamental basar el estudio de los lenguajes y los contenidos de la historieta española a lo largo de su historia en un modelo estructural que distinga los primeros de los segundos y que, por otra parte, no debería resultar novedoso pues ha sido aplicado a diversos medios, desde la literatura hasta el cine y el propio cómic.
Inspirado en la simple distinción forma vs. contenido, convertida en pilar de la semiótica por su análogo saussureano significante vs. significado, el sistema articulado por Hjelmslev (1961: 47-60) a partir de la multiplicación de los niveles de expresión y contenido por los planos de sustancia y forma se presenta como un presupuesto teórico y una plataforma para el análisis mucho más precisos, dando lugar a un modelo cuatripartito 5.
Obviamente, la expresión despojada de contenido pertenece al mundo de las ideas exclusivamente, pero constituye un presupuesto potente a la hora de teorizar sobre un medio, pues solo al plano expresivo corresponde en rigor el lenguaje del mismo, entendido como su sistema de significación.
Así, si hablamos de un lenguaje aplicado a la narración -numerosas definiciones del medio encuentran imprescindible el carácter narrativo del discurso en el caso del cómic-, los principios de organización correspondientes al punto de vista y la voz deben encontrarse dentro de la forma del contenido, junto con otros como la espacialización y la temporalización, susceptibles todos ellos de ser expresados de distintas maneras según el lenguaje del medio e incluso de diversas maneras a través de un mismo lenguaje.
En definitiva, apuesto por asignar el par clásico de historia y discurso -entendido como una manera particular de organizar el modo de contar la historia, pero sin entrar en recursos específicos del lenguaje expresivo-a la sustancia y la forma del contenido, respectivamente.
Además, prefiero entender la historia o fábula como ese tipo de constructo mental que David Herman, abanderado de la narratología cognitiva, ha llamado mundo de la historia (storyworld) 6.
Esta sustancia del contenido que es el mundo de la historia será dada forma a través de una serie de operaciones de revelación, obstrucción, ordenación y filtración de datos sobre ese mundo hasta constituir el discurso, ajeno aún al medio que vaya a expresarlo.
Tal como yo la concibo, la construcción del relato sí se verifica ya al nivel del medio de expresión concreto, si bien estimo necesario introducir una distinción entre la expresión en un sentido abstracto frente a la concreción material de la misma, entendida como el objeto físico real.
Asumiendo esta división, sustancia y forma se estratifican en tres planos: contenido, expresión abstracta (lenguaje) y expresión material (objeto).
En el caso particular de la historieta, la sustancia de la expresión abstracta sería la imagen fija -con una inmovilidad objetiva, pero no necesariamente estática en cuanto puede albergar dinamismo formal-bidimensional, creada 7 y susceptible de ser secuenciada, mientras que la sustancia de la expresión material vendría dada por los elementos constructivos empleados para hacer física su contrapartida abstracta, esto es, tinta sobre papel -imagen producida por adición-en la acepción tradicional del cómic, o bien, si hablamos de cómic sobre un soporte digital, los píxeles de una pantalla radiante o los gránulos de tinta electrónica en un e-book.
Podría incluso matizarse en la sustancia del objeto si se trata de una imagen única o de una múltiple, resultado de la reproducción aproximadamente idéntica a partir de una misma matriz, caracterizando así la clase de agencia tecnológica que realmente puede hacer que un medio sea potencialmente masivo, lo que numerosos teóricos exigen al cómic para que sea tal, como fruto de la nueva era de la imagen que se gesta entre los siglos XV y XVIII a partir de la combinación de la imprenta de tipos móviles con diversas técnicas de grabado 8.
En ese doble paso del original a la matriz y de ahí al ejemplar que llegará al lector, es importante observar cómo los sucesivos avances tecnológicos de la reproducción han hecho posible partir de originales creados por técnicas artísticas cada vez más diversas y con mayor fidelidad del resultado final.
En cuanto a la forma, la de la expresión abstracta correspondería al ejercicio particular del lenguaje de la historieta, concebido como cada uso de lo que podría llamarse, con una intención más figurada que rigurosa, el léxico de la historieta: los diversos modos de significación visual -icónicos, simbólicos, normalizados-que pueden integrarse en el cómic como texto.
La articulación de los mismos, todavía dentro de la forma de la expresión abstracta implica una gama de operaciones que guardan una fuerte interrelación en la realidad, pero pueden descomponerse a efectos teóricos, como han hecho R. C. Harvey o Scott McCloud 9.
Se hayan elaborado con fines analíticos o como protocolos de creación, ambos modelos explicitan de algún modo lo que, de nuevo figuradamente, sería la sintaxis de la historieta y sobre la que cabría extenderse mucho más en otra ocasión.
Interesa también reparar en que la forma de la expresión abstracta de una historieta particular sería una parole respecto a la langue del cómic, por expresarlo en los términos estructuralistas heredados de Saussure.
Al desposeerla de su concreción física, podría entenderse como una suerte de descripción total o de guión técnico ideal, imposible de ser trascrito ni ejecutado respectivamente por guionistas o artista reales algunos.
Ese guión total encerraría toda la información sobre una historieta que tuviese que ver exclusivamente con lo expresivo, desprovisto de contenidos, incluyendo la relativa a la técnica y al tipo gráfico del dibujante, que quedaría reducido en este plano de las ideas a un mero instrumento de plasmación del concepto de ese guionista implícito.
Esta noción del guión ideal o total serviría para calibrar sobre las colaboraciones reales de equipos creativos el grado de control ejercido por el guionista empírico según se encontrase más o menos cercano a esa figura de guionista ideal.
Insisto en que se trata tan solo de una noción teórica, existente también en los casos en que no hay un guionista real pues el dibujante desempeña también esa función 10, o incluso cuando el historietista avanza improvisando la historieta sin atenerse a un guión previo 11.
Incluso entonces, la historieta encerraría ese guión intrínseco que no es sino la organización estructural del modo en que ha sido expresada.
La forma de la expresión material abarca todo aquello que tiene que ver con la configuración del objeto concreto que permite al lector consumir la historieta.
Estaríamos hablando, pues, del formato en cuanto a sus propiedades espaciales -sus dimensiones, proporciones y otras-, así como a las características temporales de acuerdo con las cuales ha sido diseñada su publicación: singular o periódica, y, de encontrarse en este segundo caso, con una determinada cadencia.
El desarrollo de este apartado da pie a discutir todos los tipos de vehículos susceptibles de albergar historietas, desde las revistas satíricas o los suplementos de diarios hasta las novelas gráficas y los webcomics u otras historietas sobre soporte digital -para quienes los consideramos parte del cómic, dado que su lenguaje es el mismo-pasando por los cuadernos de aventuras, los álbumes o los tebeos de contenido variado.
Asimismo, habría que tener en cuenta dentro de la forma de la expresión material las relaciones que se establecen entre las propias historietas y los diversos elementos contextuales y paratextuales que lo acompañan como parte de las publicaciones: otras historietas, secciones de diversa naturaleza, cubiertas, diseño de la maqueta...
Por último, resta mencionar el peso de las condiciones ambientales en que se gesta la manifestación del modelo anterior, de tal modo que, si bien los niveles de este han sido establecidas como teóricamente independientes entre sí, las influencias de la tradición histórica, de la legislación, de las culturas o de la lógica de la industria editorial en que se insertan hacen que se generen asociaciones entre ciertos contenidos y ciertas formas.
Sobre todo, es interesante tener en cuenta el factor ambiente a la hora de abordar el estudio del nivel del contenido, ya que al ser por definición inespecífico del sistema de expresión -y por tanto del medio del que se está hablando-a él se debe atribuir la concentración de la historieta, en determinados temas, tipos de personajes y estructuras narrativas.
Tampoco es en absoluto despreciable el papel determinante de estas presiones externas sobre el desarrollo de los aspectos expresivos, tanto en lo abstracto -por ejemplo, el perfeccionamiento de ciertas estrategias y recursos convencionales-como en lo material -por ejemplo, la herencia de ciertos formatos y su evolución, desechando unos e incorporando otros-.
La exposición de estos elementos ambientales tal como se dan y afectan a la configuración del medio en el caso español corresponde ya al propio estudio histórico de la historieta.
EVOLUCIÓN DE LA EXPRESIÓN Y LOS CONTENIDOS EN LA HISTORIETA ESPAÑOLA
De acuerdo con lo expuesto más arriba, la esencia del lenguaje del medio se encuentra en la suma de la sustancia y la forma de su expresión abstracta, y de su exploración debería poder surgir alguna definición satisfactoria del medio.
No es mi propósito aportarla aquí, pues más que marcar los límites que excluyen a lo que no es historieta, prefiero establecer en qué sí consiste el lenguaje de la historieta: como sistema expresivo, la historieta es un texto visual constituido exclusivamente sobre el espacio bidimensional fijo, pero con el potencial de usar todas las herramientas significativas que este puede alojar -secuenciación, abstracción, figuración, convenciones generales y específicas, etc.-para actuar como interfase capaz de hacer que el lector evoque en alguna medida un mundo de la historia (o un modelo mental genérico si renunciamos a la narratividad) tanto en sus propiedades visuales inmutables y planas (afines a las de su espacio físico de representación) como en las que no lo son (profundidad y volumen, tiempo y movimiento, sonido y demás percepciones correspondientes a los otros sentidos, emociones, pensamientos, atmósferas...).
Como tantos intentos de definir el medio en el pasado, mi formulación puede resultar demasiado amplia como para lograr el cometido de una definición, por lo que, de entrada, ni siquiera la propongo como tal 12.
Sin embargo, en lo que llega a abarcar, me resulta útil para apoyar lo que considero la aspiración ontológica de la historieta: la máxima integración de todos esos distintos tipos de signos y sistemas de significación que pueden operar sobre la superficie de representación; y por integración me refiero al acercamiento espacial de los distintos signos hasta el punto de que unas mismas partes de la imagen puedan significar de varios modos a la vez.
El grado de integración de los diversos modos de significación implicados en este sistema actuará como un vector de la evolución del lenguaje de la historieta.
Una parte de mi inspiración para el párrafo anterior se encuentra en el texto de André Bazin "Ontologie de l 'image photographique" 13, donde este pensador de la fotografía y el cine ubicaba estos sistemas de producción de imágenes en la culminación de una querencia humana por preservar su existencia efímera de la muerte que se remontaría hasta la práctica egipcia de embalsamamiento de los difuntos.
No comparto con Bazin la trascendencia cuasireligiosa -o directamente religiosa-de sus reflexiones ni me encuentro próximo a su aparente convicción en la objetividad de la lente fotográfica, pero me parece oportuna su siguiente afirmación: "La photographie, en achevant le baroque, a libéré les arts plastiques de leur obsession de la resemblance.
Car la peinture s'efforçait au fond en vain Este fenómeno que, desde distintas perspectivas teóricas ha sido percibido como una liberación de las artes plásticas de una hipotética obligación de reproducir la realidad, tuvo lugar bien entrado lo que Valeriano Bozal ha llamado "el siglo de los caricaturistas" (1989).
En opinión de este historiador del arte, los practicantes de la caricatura fueron unos avanzados en la emancipación de los dictados de la tradición artística imperante que equivocadamente pretendía crear una versión mejorada de la realidad:
Los teóricos del clasicismo barroco siempre consideraron que la empírica era una realidad deforme y que la tarea de los artistas consistía precisamente en mejorarla, en sus imágenes, eliminando deformidades e imperfecciones.
De otro modo: lo real percibido por los sentidos era deforme, caricaturesco, cómico.
Mas ese real percibido por los sentidos es el tema de estamperos e ilustradores gráficos, caricaturescos o no. Desde aquel punto de vista [...] todas estas imágenes son caricaturas (Bozal, 1989: 14).
Impulsados por la agilidad que confería la innovación litográfica aportada por Alois Senefelder, los caricaturistas pusieron a punto unos recursos gráficos en los que la expresividad se anteponía a la iconicidad y la distorsión se prestaba a la codificación de significados culturales, todo lo cual nutriría en unas décadas a los historietistas que estaban por llegar.
No solo nacería la historieta libre de replicar analógicamente la realidad, tarea que recaería en la imagen fotográfica, sino también de devolverla embellecida, una vez puesto en cuestión el marco sociocultural que había servido de premisa al barroco.
De este modo, el repertorio de lo que habría de ser la forma de la expresión historietística comenzaría a gestarse como consecuencia de unos cambios culturales que se reflejaron en otros medios con los que compartía la sustancia expresiva.
A la hora de describir a grandes rasgos la evolución histórica del lenguaje de la historieta, resulta útil observar cómo se ha abordado dicha tarea en el ámbito de otros medios.
Así, tratando la historia de las escrituras fílmicas, Noël Burch propone la noción de un Modo de Representación Primitivo (MRP) anterior al Modo de Representación Institucional (MRI) normalizado por la hegemonía de la cinematografía hollywoodense y que había dado en considerarse la manera natural de hacer cine.
Burch critica esta concepción que sitúa al cine en una trayectoria hacia la reproducción fidedigna de la realidad de evidente parentesco con los pensamientos de Bazin: "A lo largo del siglo XIX, asistimos a la 'apertura' por etapas muy distintas [...] de una gran aspiración que viene a ser la portadora de la ideología burguesa de la representación [...] la Re-creación de la Realidad [...] la realización de una ilusión perfecta del mundo perceptual" (1991: 21).
Mientras que el lenguaje de la historieta, de acuerdo con la caracterización de que la doté antes, aspira a expresar una realidad -no la realidad-en todas sus propiedades por medio solo del espacio bidimensional fijo, en cambio el cine se plantea como un medio progresivamente acaparador en su afán de llegar al mismo punto 14.
Pese a sus diferencias y enfatizando la entidad propia del lenguaje de la historieta respecto al cinematográfico -entre las cuales ha habido un rico flujo de préstamos culturales, expresivos y temáticos en ambos sentidos-no se puede dejar de reparar en los paralelismos, incluso temporales, entre la evolución de ambos hacia sus propias versiones de un MRI.
Para el medio que le ocupa, Burch se centra en los casos de tres países, Estados Unidos, Reino Unido y Francia, y observa cómo hasta aproximadamente 1912 su cinematografía se basa en un lenguaje que deja al espectador "fuera" del universo diegético.
En los años siguientes, el cine estadounidense inicia un proceso de transformación destinado a sumergir al público en lo que se le está narrando a través de unas ciertas formas de poner en escena, realizar y montar que le hagan viajar por ese mundo de la historia sin moverse de su butaca.
Se establece así a cada lado del Atlántico una forma de hacer cine que tiene sus equivalentes en el campo de la historieta y que en ambos medios va a incluir un retroceso progresivo del modelo europeo frente al estadounidense como consecuencia de un fenómeno común de globalización de la cultura del entretenimiento procedente del país norteamericano.
Puede decirse que, mediados los años treinta, el cómic español -el europeo en generalestá en camino de establecerse en la versión historietística del MRI propagado por el material estadounidense, que entra masivamente en España a través de las series sindicadas que publican revistas como Yumbo (1934), Aventurero (1935), Mickey (1935), Cine Aventuras (1935) y La Revista de Tim Tyler (1936).
Naturalmente, como en tantos otros aspectos de la vida y la cultura españolas, unos factores ambientales de tremenda trascendencia como fueron la guerra civil y la posterior dictadura franquista trastornaron el rumbo previsible, provocando incluso un retorno a modelos anteriores.
De vuelta a los inicios de un MRP historietístico español, la temprana "Por un coracero", de Pellicer, refleja la libertad respecto a la imposición de envolver las figuras en un espacio de referente real: en su lugar, la imagen se limita a representar la figura central, a modo del primitivo sujeto frontal, pero acompañada por los elementos accesorios indispensables para situarla en un marco coherente con la acción que desarrolla; en varias de las viñetas, la estrategia de emplazamiento espacial de la figura se reduce al mínimo indispensable en la forma de un esbozo de sombra que ancla al personaje a los hipotéticos suelo o muro sobre los que se proyecta (véase la reproducción en Martín, 2000b: 30-31) 15.
Historietas posteriores del mismo Pellicer (imagen 1), de Apeles Mestres, de Mecáchis, de Ramón Cilla o de Ángel Pons, por nombrar a unos pocos pioneros, muestran cómo esta primera medida de desentendimiento de la necesidad de insertar a las figuras en un espacio gráficamente explícito se constituye en norma ya en los primeros años de la historieta corta humorística.
Otra muestra de la libertad con que los creadores de las primeras historietas se comienzan a plantear la representación del mundo en sus viñetas la ofrecen ejemplos como "Últimas horas del carnaval" (Granizada, no 2, febrero de 1880; en Martín, 2000b: 42-43).
En ella Apeles Mestres somete dicha representación a las impresiones alucinadas que experimenta el ebrio protagonista, abriendo así una vía de comunicación desde la forma de la expresión visual hacia la focalización del relato sobre la psicología de un personaje, que reside en la forma del contenido.
Progresando en este sentido, la entrega de "El aguijón de los celos", del 7 de septiembre de 1886 (La Caricatura, no 87, en Martín, 2000b: 59), constituye todo un catálogo de tentativas de recursos visuales fijos para expresar el movimiento y el estado interior de un personaje.
Y, por destacar el atrevimiento de algunas de estas experiencias pioneras, con la historieta "Todo lo vence el amor ó Una estocada al marido" (La Semana Cómica, año V, no 14, 17 de abril de 1891; en Martín, 2000b: 68), su autor, Figuer (imagen 2), se adelantó en más de nueve décadas a la estilización Imagen 1.
Como ya hiciera en "Por un coracero", Pellicer centra la composición de sus viñetas en uno o más sujetos, mientras sugiere el emplazamiento espacial a través de unos pocos indicios visuales.
minimalista de la figuración que caracteriza a la célebre serie El bueno de Cutlass: no solo el fondo en que se inserta la acción se manifiesta nada más que en unas pocas ocasiones con el propósito exclusivo de situar concisamente a los personajes, sino que estos mismos tienen su corporeidad reducida a unos pocos trazos que en poco se diferencian de los rebordes que delimitan los marcos de las viñetas.
Naturalmente, todo el desarrollo del lenguaje y los temas que ha tenido lugar desde entonces permite a la serie de Imagen 2.
El autor crea un temprano ejemplo de minimalismo gráfico consciente, en el que los personajes se reducen a configuraciones elementales, casi carentes de superficie.
Calpurnio funcionar como un juego constante sobre las convenciones de lenguaje y géneros, gracias en buena medida al propio esquematismo de los personajes: en el contenido, los existentes y los acontecimientos se ven reducidos a componentes elementales, susceptibles de pintorescos malabarismos narrativos; mientras que, desde el punto de vista del lenguaje, la semejanza que guarda el signo ligeramente icónico que es Cutlass con los signos de diversas naturalezas que constituyen el léxico de la historieta pone de manifiesto que comparten la misma sustancia y conduce con naturalidad a los frecuentes juegos de trasgresión de las convenciones expresivas.
En este sentido, entre el ejemplo de Figuer y la obra de Calpurnio puede trazarse una línea genealógica que necesariamente ha de pasar por los ejercicios de K-Hito y creadores polifacéticos como Tono y Mihura, anunciando las características del llamado "humor nuevo": "un humor neo-vanguardista [que] se propone, junto a la catarsis cómica, formular un juicio crítico sobre la realidad y el lenguaje tal y como habían sido interpretados por la tradición" (Llera, 2007: 314).
En una forma más costumbrista el humorismo descomprometido, en contraste con el pragmatismo ácido de la sátira 16, también se había encontrado en el propio caldo de cultivo de las primeras historietas españolas:
[...] la prensa satírica desaparece con la Restauración, dando paso a una prensa humorística en la que la caricatura ha perdido el carácter rabiosamente satírico del periodo anterior, y a una prensa general muy ilustrada.
Va a ser en esta nueva prensa y para la sociedad de la Restauración donde crecerá y se afianzará la historieta española, alcanzando su verdadera razón de ser (Martín, 2000b: 9).
En el origen del cómic se produce ya, como consecuencia de ese linaje caricaturesco en el que se inscribe, una temprana asociación entre los teóricamente independientes planos de la expresión y el contenido al vincularse la historieta al humor, de cuya variedad gráfica será un apéndice casi en exclusividad durante mucho tiempo.
Así ocurre en España, donde las primeras historietas surgen con el propósito de hace reír, en publicaciones periódicas con una importante presencia de humor gráfico, como El Mundo Cómico.
En el mismo número de esta publicación que contiene la historieta "Por un coracero", mencionada más arriba, encontramos también la más breve "Al buen pagador...", por Francisco Cubas (Martín, 2000b: 33).
Consistente en tan solo tres viñetas, esta historieta da pie a plantearse la posibilidad de que los propios mecanismos intrínsecos del humor forzaran a los autores, con mayor o menor consciencia de ello, a descomponer sus chistes en viñetas para mejorar su eficacia (imagen 3).
Junto a las variadas explicaciones del humor que apelan a motivos psicoanalíticos y emocionales, existe un conjunto de modelos de índole cognitiva que se agrupa bajo la denominación de "teorías de la incongruencia", en función de las cuales la comicidad del chiste radica en un cierto desenlace del proceso de resolución de un problema lógico: (1) planteamiento del chiste;
(2) predicción del desenlace; (3) desenlace; (4.a) si el desenlace es el previsto no provoca sorpresa ni humor, pero (4.b) si no lo es provoca sorpresa; (4.b.1) si del planteamiento no puede extraerse una regla para el desenlace imprevisto, la sorpresa se traduce en perplejidad, mientras que (4.b.2) si se puede encontrar esa regla, el efecto final es cómico (Suls, 1972).
En la citada historieta de Cubas no es difícil localizar la secuencia que conduce de (1) a (4.b.2), haciendo natural su articulación en forma de historieta para, al mismo tiempo que las fases se dosifican al lector, vehicular una parte esencial del minirelato que es este chiste -la pose adoptada por el cliente a la hora de "pagar" su cuenta en el desenlace-a través del dibujo, consiguiendo de esta manera un efecto cómico que no se habría podido lograr tan eficazmente solo por la palabra ni por una combinación de texto escrito y dibujado en una imagen única.
En resumen, la estructura de procesado de la información que algunos psicólogos postulan para lo que solemos considerar una sustancia de contenido como es el humor se traduce en una cierta estructura narrativa (forma del contenido) que, a su vez, favorece una cierta forma de la expresión.
Y básicamente esta estructura narrativa es la que sigue repitiéndose en los chistes desarrollados en forma de cómic que han poblado la historia de la historieta española, haciendo que en el género de humor haya imperado durante mucho tiempo el relato de muy corta extensión: la tira, la media página, la página completa o la doble página a lo sumo.
Se trataría de una confluencia de afinidades entre la propia naturaleza del chiste y la cultura editorial en cuyo seno se gestan estas historietas, que se incorporarán al surtido de secciones habituales de los diarios, las revistas y los tebeos de contenido variado, desde el primigenio Dominguín hasta el actual El Jueves (cuya oferta es en gran medida de historieta), pasando por los fundamentales TBO, Pulgarcito o Jaimito.
El chiste en forma de historieta constituye un ejemplo de relato completo, pues el lector recibe en una sola entrega: presentación, nudo y desenlace, por mínimos que sean.
Por dilatación de este esquema -al narrativo me refiero y no al lógico, que está ligado específicamente al resorte del chistela historieta avanza hacia relatos de mayor complejidad que requieren varias páginas para su desarrollo, como las que comenzara a realizar Apeles Mestres en 1878 para sus Imagen 3.
La secuencia de viñetas surge por articulación de los mecanismos fundamentales del chiste.
En este caso, incluso en las historietas que pueden considerarse cómicas, se produce un alejamiento del chiste singular como motivo de unidad de la narración, superados los límites acostumbrados de su extensión, y la sustancia del contenido deriva hacia otras temáticas, a la vez que el incremento de espacio permite sofisticar las formas.
Es fácil comprender que los usos y costumbres de la cultura editorial supusieron un freno al aumento del número de páginas de la original historieta autoconclusiva, puesto que para los editores y la mayoría de los propios autores no se trataba más que de una variedad del chiste gráfico.
Como tal, su cometido no era acumular el espacio, sino compartirlo con el mayor número posible de congéneres o de materiales de otro tipo, número tras número de la cabecera que los alojase.
Precisamente, el hecho de que las historietas españolas nacieran dentro de publicaciones periódicas hizo posible dos fenómenos que, por separado o en combinación, moldearían profundamente su contenido: por una parte, la reutilización de uno o varios personajes de una historieta autoconclusiva breve de un número en otra de un número posterior; y, en segundo lugar, el aumento del número de páginas del relato por medio de la dosificación del mismo en entregas sucesivas, cada una de ellas de poca extensión, hasta completarlo.
La primera estrategia introduce en la cultura de la historieta española la serie episódica y a los personajes fijos que la protagonizan, mientras que la segunda abre las puertas a la serialidad.
Una vez más, el linaje de la cultura popular y progresivamente de masas en que se inscribe la historieta explica la adopción de tales tácticas, desarrolladas para otros medios de manera intuitiva tal vez, pero con una eficacia sólidamente fundada en el refuerzo de la identificación del lector con los personajes a causa de su recurrencia 17 y en el efecto Zeigarnik provocado por la suspensión del relato 18.
Si bien un ejemplo tan temprano como el serial de Mecáchis "El día de la boda" (La Caricatura, mayo a diciembre de 1885) relata unos hechos absolutamente costumbristas (imagen 4), la serialidad en la historieta demostró su adecuación a las temáticas aventureras a partir de la obra de Xaudaró.
Al mismo tiempo, este autor perfeccionó los criterios de elección de momentos significativos para su desglose secuencial, desarrollando una forma de la expresión especialmente adecuada para un tipo de relato cuyos requisitos narrativos de ritmo y velocidad difieren de los del chiste.
Pero, sobre todo al principio, el moderno resultado de sus dibujos está lastrado por unos pesados textos descriptivos al pie que no se encuentran en sus historietas breves y a cuyo respecto reflexiona Martín: "Nos queda la duda sobre las causas de este fallo, que puede deberse a una imposición editorial, pero que más bien parece responder a vacilación del autor ante los problemas de guión y planificación que presenta una historia de gran extensión" (Martín, 1978: 35).
También en el terreno de la especulación, esta divergencia de las formas expresivas en un mismo autor entre la agilidad del lenguaje aplicado a la historieta corta frente a la presencia de pesados textos en sus narraciones prolongadas de aventuras pone de manifiesto cómo estas sufren la asimilación a modelos de expresión preexistentes para las mismas temáticas (imágenes 5 y 6).
Así, si la historieta breve con una fuerte unidad estructural parece surgir por secuenciación del chiste gráfico, la historieta seriada -tal vez desde su origen o quizá más tarde por precipitación dentro de unas categorías culturales conocidas-se concibe a partir del folletín o de la novela por entregas.
Progresivamente, el dibujo asumiría mayor responsabilidad en la transmisión del relato, pasando su relación con el texto escrito desde la mera redundancia propia de las ilustraciones de un folletín hasta el relevo, más propio de la integración Imagen 5.
Ejemplo de historieta humorística autoconclusiva por Xaudaró, donde la información es vehiculada esencialmente por la representación icónica y cabe destacar el uso de bocadillos, poco habitual en la obra de este autor.
entre texto e imagen en una historieta.
Desde esa perspectiva y a efectos de una genealogía de la historieta, se trataría de dos ramas diferentes de la narrativa gráfica que llegarán a converger en un mismo sistema expresivo, pero, hasta entonces, los seriales de aventuras se asemejarán aún durante muchos años a folletines ilustrados.
Esta circunstancia, según Antonio Lara, estuvo determinada sobre todo por la escasa valoración de la imagen figurativa respecto del texto escrito dentro de los esquemas culturales europeos: "[...] yo creo que llegó a ser más importante, si cabe, este otro prejuicio cultural de considerar que la imagen era una realidad menos valiosa que el texto y, por consiguiente, para evitar el menosprecio de los cultos se subordinaba o esclavizaba a él necesariamente en la mayoría de los casos" (1996: 36).
Además del serial, Xaudaró fue pionero de la estructura episódica con "Vida y milagros del hijo de Gedeón" (Blanco y Negro, enero a septiembre de 1908), donde cuenta con un personaje fijo que protagoniza en cada entrega un pequeño relato completo.
Esta sería -lo era ya a esas alturas en Estados Unidos-una de las fórmulas más explotadas en el cómic mundial, aunque se ha de puntualizar que, en esta variante de Xaudaró, nos encontramos con un protagonista, al menos en la primera fase de la serie, que experimenta el paso del tiempo de una entrega a otra: cada uno de esos episodios recoge alguna ocurrencia desde la niñez hasta la edad adulta del personaje.
Si hubiera que buscar en toda la historia de la historieta española un ejemplo del seguimiento de un personaje a lo largo de su vida, tal vez el mejor ejemplo serían las series conectadas por Pablo Gómez, el trasunto autobiográfico de Carlos Giménez, cuyas vivencias testimoniales de la España de varias décadas arrancan con la etapa infantil de "Paracuellos" en la revista Muchas Gracias (1976), avanzan por la adolescencia de "Barrio" y por la juventud adulta de "Los profesionales" y "Rambla arriba...
Rambla abajo" hasta la madurez del narrador representado de "Los cuentos del tío Pablo".
Al mismo tiempo, el desarrollo de estas series a través de distintos formatos, desde las páginas únicas dentro de revistas antológicas hasta los álbumes, donde escoge también una estructura capitular de pequeñas historias, ofrece un valioso corpus para el estudio de los condicionamientos que imponen los usos editoriales en cada momento y cómo puede responder a ellos un autor -en el caso de Giménez-de indudable talento.
Sin embargo, lo común será que los personajes fijos se mantengan congelados en un presente que se reinicia desde el final de una entrega hasta el principio de la siguiente, manifestando lo que Umberto Eco describiera en referencia al clásico Superman de la era Weisinger como "una trama sin consumo" (1997: 235).
Este concepto es especialmente interesante en relación con aquellos personajes que, convertidos en valiosos activos para sus propietarios, han disfrutado de existencias prolongadas en función del rédito que generase su popularidad y a través de periodos históricos con distintas características socioculturales.
En tales casos han tenido que transformar muchos de sus elementos narrativos y figurativos para adaptarse a los nuevos tiempos, sin que la llegada de estos afectara a su edad ficcional, pero contando con el conocimiento acumulado por los lectores sobre sus peculiaridades.
Muestra de que los personajes fijos son una fórmula editorial de probado éxito es el hecho de que apostase por ella Bruguera, editorial que desde finales de los años cuarenta mostró unos claros planteamientos industriales en la publicación de hsitorietas.
Las observaciones de Ramírez respecto a "Don Pío" (José Peñarroya, 1947) pueden extrapolarse a otras series episódicas con protagonista(s) fijo(s) de Bruguera y otras editoriales: "[...] cuentan siempre la misma historia modular con una pequeña serie de variaciones [...] todo en un 'tiempo intemporal' para los personajes y en un 'tiempo temporal' para las cosas y para las circunstancias" (1975: 148).
Varias décadas antes de las creaciones sobre las que escribía Ramírez, José Robledano demostraba con "El suero maravilloso" (Infancia, 1910) la flexibilidad entre estructuras seriales y episódicas propias de un sistema editorial que aún carece de las categorizaciones rígidas de una industria especializada.
Así la mencionada creación de Robledano no solo supone un hito expresivo por su uso sistemático del bocadillo, sino que exhibe una interesante mutabilidad según los criterios de interés de su autor: comienza como serie de episodios hilados por unos protagonistas fijos y por la sustancia animadora de objetos que genera la pequeña trama de cada entrega; y se torna más adelante en relato serial, de desenlace suspendido, que deriva en una temática aventurera de tono humorístico (Martín, 1978: 45-48).
El contraste entre la modernidad expresiva de esta obra de Robledano y el anquilosamiento de las historietas-folletines que se desarrollaban al mismo tiempo -e imperarían aún durante años-no oculta el hecho de que la aventura parece requerir un desarrollo que desborda la brevedad de la historieta corta.
Tal vez deba buscarse la clave en el patrón profundo de esta clase de relato, reducible en la visión de Joseph Cambell a un monomito que consiste en el viaje del héroe y su superación de pruebas sucesivas hasta la consecución de una victoria final (Cambell, 2004: 28-37).
Como quiera que pueda explicarse su afinidad con la serialidad, el hecho es que el primer atisbo de diversificación de sustancias de contenidos que se produce en la incipiente industria de la historieta más allá de lo cómico -y no es exclusivo del caso españolimplica el establecimiento de dos grandes macrogéneros, el humor y la aventura, cada uno de ellos asociado preferentemente con unas ciertas estructuras formales de los contenidos: la historieta singular o la serie episódica de personajes fijos en el caso del humor; y el serial de historietas en el caso de la aventura 19.
La definición ulterior de estos perfiles hasta los primeros años treinta se produce en el marco de un sistema de fuerzas en el que la inercia de ciertos modos expresivos de las culturas gráficas y literarias españolas junto con las prácticas editoriales al uso coexisten con dos modelos de historieta en pugna, el europeo y el estadounidense.
Lara (1996: 36) y Martín (1978: 52) coinciden en caracterizar el primero por la subordinación del dibujo al texto escrito como consecuencia de una concepción cultural reaccionaria, mientras que en el otro se integran con agilidad imágenes de diverso tipo, gracias al uso normalizado del bocadillo y al desarrollo de nuevos recursos expresivos.
Ambos focos de influencia se hicieron notar durante décadas a través de los materiales importados, legalmente o no, reproducidos con calidad o calcados, hasta que las grandes revistas de los años treinta, hermanas de similares cabeceras italianas y francesas, sirvieron para el desembarco de una nueva generación de historietas llegadas de Estados Unidos.
Su aspecto más innovador es el cultivo de temáticas genéricamente adscribibles a la aventura en combinación con un estilo de dibujo cuyo antepasado directo es la ilustración, como demuestran los dos máximos exponentes de esta nueva tendencia: Hal Foster y Alex Raymond.
Con sus respectivas peculiaridades estilísticas, ambos dibujantes practican un realismo idealizado que se encontraba ausente de otras incursiones previas y contemporáneas en el terreno de la aventura 20, 1930) rápidamente dejó atrás la comicidad absoluta de sus raíces cinematográficas para introducirse por los senderos de la aventura, por más que el cliffhanger y el gag se alternaran e incluso se fundiesen en cada entrega.
Sus equivalentes y casi coetáneos españoles pueden localizarse en obras de José Cabrero Arnal -creador de "Pif et Hercule" en su posterior exilio francés-como la historieta larga "Guerra en el país de los insectos" (Ediciones Pocholo, 1933), muy próxima en el tiempo a la primera aparición del insecto disneyano Bucky Bug (Silly Symphonies, Earl Duvall, 1932).
En cuanto al realismo idealizado, probablemente los mejores ejemplos españoles sean Emilio Freixas y Jesús Blasco, quienes produjeron algunas de las mejores muestras de esta tendencia desde la segunda mitad de los años treinta.
Marcada también en sus inicios por autores como Riera Rojas o Jaime Tomás, el amplio y ambiguo espectro estilístico llamado realista se fijaría como el indicado por defecto para las historietas del igualmente amplio y ambiguo género de la aventura.
Como se adelantó más arriba, aparte de la asociación entre unas ciertas temáticas y unos determinados estilos de dibujo, la edición de cómics estadounidenses en España a mediados de los años treinta actuó como catalizador del progreso hacia un MRI del lenguaje historietístico.
Es el resultado de una homogeneización de alcance internacional de las formas expresivas del cómic, vehiculada por el éxito y la distribución sistemática de estas historietas de prensa, merced a la organización industrial de los syndicates que las manejan.
Martín describe del modo siguiente el advenimiento de esta normalización:
[...] bastará con que el cómic norteamericano se imponga en los quioscos para que el edificio editorial, hecho de prudencia, contenidos moralizantes refritos y pesadas historietas, se estremezca y vacile.
No se derrumba, pero la tendencia es irreversible ya que el público lector y la competencia la imponen y, aunque se den muchos pasos atrás y adelante, la historieta española entra en una fase en la que las necesidades de mercado imponen a los editores su modernización (1978: 122).
La perturbación trágica a todos los niveles de la guerra civil hace dudar de esa reversibilidad al menos en sus consecuencias inmediatas sobre la producción de historietas durante la contienda, particularmente en el bando insurrecto, y después en muchas de las publicaciones de la primera posguerra, sobre todo en las que tienen periodicidad autorizada por sus lazos directos con el régimen franquista.
En ese sentido, Lara ha leído en el retroceso del lenguaje de la historieta y el aferramiento a modelos expresivos obsoletos un síntoma de la ideología impuesta en aquel periodo: "En la España de la posguerra además, de forma especial y reivindicatoria, esta supervivencia de los densos paquetes tipográficos en el interior de las viñetas o fuera de ellas se presentaba como señal orgullosa y diferenciadora de lo autóctono, frente a lo americano " (1996: 36).
No obstante, la tendencia ya había sido marcada y pronto comenzaron a retomarse los modos más modernos de hacer historieta, tanto desde algún excepcional tebeo protegido como Chicos, como desde las iniciativas comerciales que se enfrentaban a las duras condiciones de publicación con colecciones no declaradas de cabecera cambiante.
Cuando, a finales de los años cuarenta, la situación se volvió algo más propicia y a principios de los cincuenta se concedieron permisos de publicación periódica con regularidad, editoriales como Bruguera, el grupo de Germán Plaza o en cierta medida la Editorial Valenciana tenían engrasadas sus maquinarias industriales para producir con relativa normalidad los contenidos que habían estado probando hasta entonces.
El proceso de ensayo y error no cesaría mientras existiese una demanda masiva de historietas y así se consagrarían diversas fórmulas genéricas con sus correspondientes características del contenido y de las expresiones abstracta y material.
CONCLUSIONES: A MODO DE 'CONTINUARÁ'
Ya anunciaba al principio del presente artículo que no tenía la intención ni la capacidad para agotar el tema propuesto y que me conformaba con apuntar algunas ideas que pudieran servir para organizar su estudio en extensión y profundidad suficientes.
Como parte de mi idea de relacionar acontecimientos, obras y autores por coincidencias temáticas, expresivas y/o culturales, he realizado saltos adelante y atrás en el tiempo, así como dentro y fuera de las fronteras estrictas del territorio nacional.
No obstante, el centro de mi ensayo en el tercer bloque del artículo se ha encontrado aproximadamente en los primeros sesenta o setenta años de la historieta española, pues lo considero el periodo fundamental de gestación de un cierto sistema clásico de expresar a través de la historieta.
Asimismo, en esas décadas se comienzan a definir ciertas categorías genéricas y sus correspondientes tratamientos gráficos, que serán refinados por la industria del tebeo de los años de la posguerra, para ser después madurados por algunos de los nuevos autores de los años sesenta y setenta, y radicalmente subvertidos por la línea chunga o cariñosamente comentados por la línea clara en los ochenta.
De un modo u otro, salvo por la presencia sempiterna del humor en alguna de sus variantes, los géneros clásicos parecerían haberse diluido progresivamente en la producción nacional, ocupado ese lugar por las historietas importadas, mientras los historietistas españoles, en un país carente de tejido industrial para su medio, se entregaban a temáticas intimistas, autobiográficas, reivindicativas de la memoria histórica, sociales y, en general, más personales que comerciales, al amparo en tiempos recientes del ascendente formato de la novela gráfica.
No obstante, estas redundancias temáticas acaban constituyendo ellas mismas nuevos géneros e incluso parece haberse producido una resurrección reciente de los géneros ortodoxos, tal vez por impregnación de las propiedades de que estos se han revestido en el actual panorama internacional completamente globalizado.
En caso de no considerar la narración como una premisa fundamental del medio de la historieta -u otro, pues el plano del contenido es independiente del medio-podría considerarse el modelo mental en general, en lugar de la variedad narrativa que es el storyworld.
Por otra parte, el recurso a la vertiente cognitivista del estudio narratológico abre una puerta a la consideración desde una perspectiva internalista de cuestiones pragmáticas como la inmersión narrativa, que difícilmente pueden tratarse desde el estructuralismo riguroso y que tan importantes han llegado a ser en la relación de los lectores con gran parte del cómic, tal como se ha desarrollado la cultura del medio.
7 Por ampliar el concepto de dibujo o pintura, para abarcar también la manipulación de fotografías u otras imágenes de procedencia indéxica.
Recibido: 14 de septiembre de 2010 Aceptado: 22 de noviembre de 2010 8 Por ejemplo, David Kunzle, al comienzo de su History of the Comic Strip (1973: 2) o Juan Antonio Ramírez, que aporta la siguiente definición de historieta en su Medios de masas e historia del arte: "un relato icónico-gráfico o iconográfico-literario destinado a la difusión masiva en copias mecánicas idénticas entre sí, sobre soporte plano y estático, y cuyos códigos (icónico y eventualmente literario) tienden a integrarse en sentido diegético-temporal" (1997: 198).
9 En The Art of the Funnies, Harvey distingue de cara a su análisis cuatro aspectos visuales de la historieta: el desglose narrativo (narrative breakdown), el diseño de página (page layout), la composición interna de la viñeta (panel composition) y el estilo (style) (1994: 14-15).
En el manual Making Comics, McCloud considera que el historietista debe realizar cinco grandes elecciones (moment, frame, image, word, flow), cada una de las cuales implica a su vez muchas otras opciones (2006: 10-36).
10 Son muchos los historietistas que dibujan sus propios guiones y, al principio, ni siquiera existía la figura del guionista de historietas, pues, si el dibujo de historietas tardó en concretarse como actividad profesional distinta, aún tardó más en hacerlo la guionización.
Solo se comenzó a emplear a guionistas a partir de la serialización de historietas largas, que exigían un cierto sostén de contenidos y, aun así, aquellos primeros autores de guiones solían ser "periodistas, novelistas populares y escritores de segunda o tercera fila [...] siguiendo el dictado editorial y pensando más en la creación de novelitas cortas que de guiones específicos de historietas" (Martín, 1978: 70).
11 Como en el caso de Manuel Vázquez transmitido por José Peñarroya: "Yo le he visto hacer una historieta sin guión, sobre la marcha, y terminarla bien en la última viñeta" (Ramírez, 1997: 195).
12 Es evidente que si no se acota, exigiendo unos mínimos de distintos sistemas de significación, el modelo conduce a un continuo en alguno de cuyos extremos se encontraría, por ejemplo, el texto exclusivamente escrito.
1943), ambas publicadas por Editorial Valenciana.
Cada una se estructura de manera distinta en cuanto a la completitud del relato que constituye cada entrega y a la relación entre entregas sucesivas: la primera presenta una estructura episódica con personajes fijos, de modo tal que cada uno de los cuadernillos ofrece una aventura completa; por su parte, los cuadernos del Guerrero del Antifaz se acogen a la serialidad, culminando cada entrega en un final de "continuará", pero sin que haya final total previsto a la vista, dado que la serie se prolongaría tanto como hubiera un público dispuesto a comprarla.
20 En cierto modo, estos autores conectan la historieta con el afán barroco por embellecer la realidad a que se hacía referencia más arriba.
Aplicada en este caso a una temática costumbrista, la serialidad permitió prolongar los relatos a lo largo de sucesivas dosis de escasa extensión individual.
Primeras viñetas del serial "En busca de países desconocidos", por Xaudaró (publicado en su totalidad en los números 33 a 45 de La Hormiga de Oro, en 1897; reproducido de Remesar, 1984: 9).
Frente a la dominancia comunicativa de lo icónico en sus historietas cortas de humor (véase la imagen 5), Xaudaró apoya sus narraciones seriadas de aventuras sobre textos de apoyo de relativa densidad. |
etc., quienes sentaron las bases de la historieta en España.
Con un ojo puesto en lo que se hacía en Francia y Alemania, caracterizaron personajes y tipos y desarrollaron la gestualidad, descubrieron y perfeccionaron la elipsis narrativa, la concatenación de las viñetas, hasta crear un sistema de signos convencionales propios, y establecer que la secuencia narrativa era fundamental hasta en la historieta más intrascendente.
En resumen, dieron forma a la historieta española y la llevaron hasta los lectores adultos.
Gracias a ellos el nuevo medio logró ocupar un espacio propio, lateral en cierta medida, pero claramente distinguible del chiste y de la ilustración.
Es cierto que muy pocos autores de las primeras generaciones de la historieta española lograron vivir de su trabajo.
Dibujantes e ilustradores de toda condición trabajaron tanto en la prensa como en el libro, algunos cultivaron el humor gráfico y la mayoría tuvo otros trabajos, alejados de la profesión de dibujante, de los que vivir, pero muchos de ellos serían consecuentes y dibujarían historietas a lo largo de toda su vida.
Desde ahí, cada autor por separado y todos mirando la obra de todos, establecieron las estructuras básicas de la historieta y, al experimentar con la historieta sin palabras, llegaron a comprender la importancia que el guión tiene en la construcción del relato en viñetas.
Las historietas se estructuraron como narraciones secuenciales en las que el dibujo hacía progresar una acción mediante la selección de momentos significativos, recurriendo a la elipsis para eludir los momentos que el lector había de cubrir mediante la lectura activa y participativa.
Los dibujos venían reforzados por breves textos que se colocaban al pie de las viñetas.
Estos textos no debían ser descriptivos ni explicativos, su función era expresar verbalmente lo que los personajes pensaban y hablaban, siendo los diálogos la fórmula más habitual.
Al producirse la estrecha relación entre la imagen y el texto ambos lenguajes se integraban perfectamente en un único discurso narrativo.
Ahora bien, esta fórmula convencional con la que se representaba en un mismo plano la acción y la palabra funcionaba cuando el dibujante era un buen narrador o contaba con un buen guión.
Pero en muchas historietas fallaban en los textos, que eran descriptivos, con lo que se producía una repetición escrita de los que los dibujos ya mostraban.
Y ello se agravaba en la historieta dirigida expresamente a los niños, no ya solo en la española sino en toda la europea, que soportó desde su inicio un exceso de textos que acababan disociando la imagen de la palabra.
Los dibujantes norteamericanos dieron el paso definitivo para la integración de los textos en el interior de la viñeta mediante la convención del bocadillo o balloon.
Se trata de un recurso propuesto por los realizadores y aceptado por los lectores, según el cual los textos de los diálogos se encierran en un espacio con forma de globo o nubecilla que apunta a la boca del personaje que habla.
La solución era de una total eficacia y progresivamente se fue incorporando a la historieta europea, si bien el proceso de aceptación fue largo, especialmente en la prensa infantil de inicios del siglo XX.
Así entramos en los primeros años del siglo XX, momento en que el medio se disgregó en función de los lectores.
La historieta para adultos continuó su camino ascendente, aunque sin apenas eco en el conjunto de la edición española.
Mientras que las revistas infantiles, que hasta entonces habían rechazado las historietas, se convirtieron en el soporte preferente de las mismas.
Entre las revistas españolas que publicaron los primeros cómics americanos hay que destacar especialmente la revista Monos que comenzó a publicarse en Madrid en 1904, con la pretensión declarada de ser el semanario "que más millares de ejemplares vende y el ilustrado por los más ingeniosos caricaturistas del mundo", y la revista Los Sucesos, que también se editó en Madrid desde 1904 y que, de acuerdo con su título, pretendía ser un semanario sensacionalista que alternaba en sus páginas el último crimen sangriento con el descarrilamiento de un tren o un brote bélico en los Balcanes, dedicando semanalmente un espacio fijo a publicar una o más series de cómics, según las circunstancias y las épocas.
La revista Monos en su primera etapa era y parecía enteramente una revista de cómics, tantos fue los que publicó en sus primeros cincuenta números.
Entre ellos, la serie Foxy Grandpa, de Charles Edward "Bunny" Schultze, que la revista rebautizó como Las travesuras de Bebé y atribuyó a un tal Márquez con el subtítulo Primera novela gráfica que se publica en España.
También publicó la serie The Upside Downs of Little Lady Lovekins and Old Man Muffaroo, de Gustav Verbeek, con el título español de Aventuras de Mufaro y Lorekins.
Junto a los cómics norteamericanos, la revista publicó numerosas historietas de Méndez Álvarez, autor español que en los siguientes treinta años fue casi omnipresente en una mayoría de revistas españolas con sus historietas y chistes, Arveras, Ramírez, Robert y Karikato, cuya historieta "Un viaje al infierno" llevaba gigantescos bloques de texto al pie de las viñetas que desvirtuaban por completo la obra.
La revista Los Sucesos publicó semanalmente, durante sus casi siete años de vida, una página de la serie Buster Brown, de Outcault, rebautizada como Juanito y su perro, a la que se añadieron más tarde y con menor regularidad las series The Katzenjammer Kids, de Dirks y And Her name was Maud!, de Frederick Burr Opper.
La buena acogida que la serie de Outcault tuvo en la revista puede valorarse por el hecho de que en 1916 se continuó publicando calcada o dibujada por un autor español, quizá por carecer de los materiales originales.
El que Buster Brown se publicase siempre con los diálogos encerrados en bocadillos hubo de influir en los dibujantes españoles, por ejemplo en los experimentos que entre 1903 y 1909 realizó Atiza para integrar el bocadillo en sus historietas.
También Robledano resolvió totalmente con bocadillos su serie de "continuará" El suero maravilloso, publicada en 1910-1911 en la revista Infancia.
La importancia que la empresa editora de Los Sucesos concedió a la serie se reflejó en que publicó aparte varios cuadernitos de historietas de Buster/Juanito, en formato cuadrado, impresos a todo color.
Tenían la peculiaridad de que, para dar en cada cuaderno una única historieta del personaje la desmontaban viñeta a viñeta y se imprimía en una larga tira de papel plegada en acordeón, con una viñeta en cada una de las páginas resultantes del plegado, y con los diálogos resueltos en bocadillos.
Esta publicación, que podemos considerar el primer tebeo español, se vendía al precio de 10 céntimos y se publicaron al menos once números.
El mejor ejemplo de la influencia de estos primeros cómics norteamericanos sobre los autores españoles lo encontramos en la que hasta ahora es la primera historieta española localizada totalmente "hablada".
Se trata de la serie titulada "Tolin y Picks", que protagonizaban dos personajes fijos, un niño y su perro, y se publicó semanalmente en historietas autoconclusivas de una página, con los bocadillos de diálogo perfectamente integrados dentro de las viñetas.
La serie arrancó en fecha tan temprana como enero de 1906 -apenas un año y medio después que Los Sucesos lanzara Buster Brown-en la revista El Omnibus Suplemento Ilustrado, a partir de su no 69, y durante el año 1906.
El autor firmaba con el acróstico QMel, que muy probablemente correspondía al dibujante Robert, quien años más tarde publicó una serie similar, también con bocadillos y también protagonizada por un niño y su perro, que en este caso se llamaban "Tito y Tiquet", en el tebeo Totó de El Gato Negro.
Para cerrar este apartado, hay que destacar la publicación a partir de 1907 de la serie Little Nemo in Slumberland, de Winsor McCay, en varias revistas españolas, especialmente en La Semana Ilustrada que se publicaba en Madrid.
Así y con el título castellanizado de Los Sueños de Manolín la serie se publicó durante varios años en la última página de la revista, unas veces a todo color -la revista recalcaba: "Impreso en máquina rotativa especial para colores", consciente de la novedad que estaba ofreciendo-y otras a dos tintas.
Siempre con la mención explícita de: "Originales propiedad del New York Herald" 1.
La progresiva, aunque lenta, implantación de la historieta que se inició a partir de 1915 se debió a su conversión en negocio.
En aquellos momentos el país vivía un cambio sociológico que se acentuó cuando España se declaró neutral en la guerra de 1914-1918, lo que permitió al mundo de los negocios beneficiarse con la venta de materias primas y suministros a los dos bandos.
Ello favoreció el auge de la imprenta y de la prensa, tanto por la mayor circulación de dinero como por la guerra de propaganda que ambos bandos combatientes libraban y que tuvo uno de sus principales escenarios en España.
Teniendo todo ello en cuenta, no parece coincidencia el que en este periodo se produzca el nacimiento de los primeros tebeos, todavía sin este nombre, como soportes editoriales a través de los que se comercializaría mayoritariamente la historieta durante varias décadas.
En estas circunstancias fueron muchos los pequeños editores que buscaron una oportunidad de hacer negocio, los impresores que tenían libre parte del tiempo de trabajo de sus máquinas, los especuladores a la caza de oportunidades y los simples aventureros que decidieron probar suerte.
Sin ideas claras, sin experiencia, sin proyectos definidos, con escasos recursos económicos y muy escasas posibilidades de financiación, los nuevos editores buscaron, a través de un proceso de tanteo, repetición y acumulación, un nuevo modelo de prensa entre la revista de humor y la revista infantil, utilizando como gancho comercial la historieta.
La prensa de humor estaba formada a principios de siglo por una serie de revistas gráficas dirigidas a un público general, con textos breves, caricaturas de los personajes y figuras de actualidad, chistes más o menos cotidianos y algunas historietas costumbristas, a veces cercanas al sainete, con interesantes logros en el retrato de la vida cotidiana y unas escasas pinceladas exóticas.
Por su parte, la prensa infantil del XIX había permanecido de espaldas a la historieta, por su propia condición de publicaciones instructivas.
En estas circunstancias fue fundamental la concentración industrial producida en Barcelona, sus muchas imprentas y la existencia de un amplio mercado potencial de lectores.
Hay que sumar el avance de la imagen, el lento pero constante aumento de los niveles de alfabetización, el crecimiento de las ciudades y las nuevas propuestas que comenzaban a plantearse a favor de la lectura voluntaria y recreativa.
Todo ello, sumado a las nuevas tecnologías aplicadas a la imprenta, que hacían posible una prensa más barata, llevó a la aparición, después de diversos intentos fallidos, de un nuevo tipo de publicaciones ilustradas en el que la historieta se desarrolló de forma muy primaria, con planteamientos expresivos lineales, guiones pobres y excesivamente inmediatos 2.
Los beneficiarios inmediatos de este proceso fueron los nuevos pequeños editores de las dos primeras décadas del siglo, que hoy conocemos: Navarrete, Baguñá, Buigas, Heras, Ediciones Populares, Bauzá, El Gato Negro, Barbany, Vincit, Granada, Editorial Aurora, Magín Piñol, Marco, más los muchos que por la falta de documentación han quedado en el olvido.
Dichos editores se lanzaron a la edición de publicaciones populares baratas, a veces de calidad muy baja, impresas en mal papel y con contenidos mediocres, dirigidas a la población urbana más popular.
Entre la abundante producción hay que destacar varias especies de impresos.
Las novelas por entregas que, desde la herencia del folletín decimonónico, se convirtieron en aventuras publicadas en cuadernillos de pocas páginas, cubierta colorida, dirigidas poco a poco desde los adultos al público juvenil e infantil.
Los juguetes y juegos de papel y cartulina.
Los cuentos infantiles de todo modelo y condición, siempre muy baratos.
Muy importantes fueron también las ediciones que podríamos llamar de carácter "divulgativo", por llegar más allá del público infantil hasta los adultos escasamente alfabetizados.
Muy pronto estos editores extendieron su negocio a la publicación de un nuevo tipo de prensa infantil con historietas, que simultanearon con sus restantes ediciones en un totum revolutum.
Así, la historieta penetraría en la sociedad española hasta ocupar un espacio propio.
La creación del modelo editorial del tebeo y sobre todo su estandarización como soporte preferente de la historieta española fue fruto de un proceso de muchos años, con varios momentos en los que los tebeos avanzaron a impulsos crecientes hacia el establecimiento de una cultura de masas basada en la historieta.
Los primeros títulos no aparecieron claramente definidos como revistas de historietas.
Eran revistas con historietas, pero aún se publicaron como extensiones derivadas de las revistas de humor fin de siglo.
Con la aparición de Dominguín, publicada en Barcelona en 1915 con el subtítulo Semanario cómico, con cuatro páginas de historietas a tamaño gigante en la línea de los suplementos dominicales en color de la prensa americana, podemos hablar con certeza de la primera revista española considerable como tebeo, por más que el subtítulo sea similar al de otras revistas de humor adultas y no parezca dirigirse a los niños (imagen 1).
Dos meses después apareció Charlot, editado por Navarrete, 1916, con el subtítulo de Semanario festivo, y en cuyas páginas el principal protagonista era el personaje procedente del cine cómico estadounidense, sin que tampoco el editor pensara en los niños como público preferente.
En 1917 apareció el semanario cómico Max Linder, con historietas protagonizadas por el popular actor del cine francés.
En marzo de 1917 apareció Charlotín, como prolongación de Charlot, con el subtítulo Semanario festivo peliculero infantil.
Y, por fin, en marzo de 1917, apareció el primer número de TBO (imagen 2), cuyo editor, el impresor Arturo Suárez, lo subtituló Semanario festivo infantil, dando así el paso definitivo desde la revista de humor a la revista para niños con historietas.
En un plazo de dos años y siempre en Barcelona se configuró formalmente la existencia de revistas de contenidos variados con historietas y dirigidas a los niños, todo ello con el precio mínimo posible en aquellos momentos, 5 céntimos de peseta.
Título a título surgía el modelo editorial de los tebeos.
Es así como, de la deriva cultural de las revistas de humor y de la introducción de la historieta en la prensa infantil, se llegó al nuevo modelo de los tebeos.
Un modelo de prensa que, si inicialmente era indefinido -y al que llamamos tebeo por comodidad semántica y como generalización del título TBO-, con el paso de los años, durante la década de 1920 y a inicios de los treinta, acabó por instalarse de pleno derecho en el mercado de la prensa española con una presencia importante.
Por la suma de los títulos publicados y el análisis de sus características más comunes, podemos resumir que el modelo más habitual de los primeros tebeos de los años veinte tenía formato vertical, con ocho páginas de 35 x 25 cm, que se obtenían al plegar en cruz un pliego de papel, tamaño 70 x 50 cm. Para imprimir se utilizaban máquinas planas de pequeño formato, que a veces permitían imprimir los tebeos de dos en dos.
Una cara del pliego solía estar impresa en negro y la otra a dos tintas, si bien progresivamente se pasó a imprimir la portada a tres tintas para obtener el todo color.
La impresión se realizaba en tipografía, por lo que las historietas, chistes, ilustraciones, etc. se reproducían mediante fotograbados.
Generalmente estos tebeos no se guillotinaban ni grapaban.
Fue relativamente frecuente el que algunos editores, como El Gato Negro, dando un pliegue más al papel, presentasen tebeos a la mitad de tamaño y con doble número de páginas.
A la inversa fue más raro, pero también algunos editores publicaron tebeos que superaban las medidas estándar.
En portada del tebeo aparecía impreso el logotipo del título y generalmente también la dirección postal de la redacción y la administración editoriales, así como el año de publicación y el número de orden correlativo; más raramente se publicaba el pie editorial y la fecha de edición.
Este modelo de publicación fue el más común durante la mayor parte de los años veinte, aunque debe tomarse como un esquema tipo, sobre el que los editores realizaban todas las variables que pudieran financiar, en tamaño, número de hojas, color, etc.
Fue así, a través de un público lector infantil, popular e indiscriminado, como el medio se implantó definitivamente.
Si bien ello ofreció la contrapartida de que durante décadas la mayor parte de la historieta española fuese excesivamente infantil y adoleciera de una temática trivial, que inicialmente cargó sobre los lectores y que a la larga limitaría a los propios autores.
En paralelo se desarrolló durante este periodo una historieta adulta, publicada en la prensa adulta, en la que los autores innovadores experimentaron con los límites expresivos del medio llevándolos siempre más allá, en la búsqueda de un lenguaje que integrase con mayor eficacia la palabra escrita y la imagen dibujada en un único lenguaje más y más perfecto 3.
CONTENIDOS Y MODELOS DE LOS PRIMEROS TEBEOS
Los primeros tebeos circulaban en una economía de mercado, que lógicamente había de llevar a la competencia entre títulos.
La imitación, la copia y el plagio fueron muy frecuentes en estas décadas.
Ello vino propiciado por la pequeñez del mercado editorial, la relativa escasez de dibujantes, la casi inexistencia de guionistas y la falta de mercados estatales.
En los tebeos de estos años las temáticas más importantes fueron las derivadas de la vieja novela folletinesca, que se "modernizó" siguiendo el modelo de las novelas de aventuras exóticas para niños que los editores del momento publicaban por entregas.
En paralelo, las primeras historietas publicadas en aquellos tebeos partían de guiones basados en los temas y personajes más frecuentes de las novelitas de aventuras seriadas, o bien se estructuraban sobre guiones procedentes del folclore popular y tomaban por personajes a gigantes, hadas, gnomos, brujas, reyes y príncipes, caballeros valerosos, etc. Estas historietas, con pretensiones de dibujo "realista", eran muy primitivas y a veces ni siquiera llegaban a ser historietas sino series de ilustraciones con grandes textos descriptivos situados al pie de las viñetas.
A las primitivas historietas "realistas" les daban el contrapunto las historietas cómicas, que muchas veces no eran sino simples gags estirados hasta dar la medida-unidad de una página.
Este tipo de historieta partía del humor popular más chocarrero y se basaba generalmente en personajes comunes, extraídos de la vida diaria y convertidos en arquetipos.
Hacia mediados de los años veinte se incorporaron diversos animales antropomórficos, siguiendo la influencia del cómic inglés de Amalgamated Press.
Y también una caterva de seres fantásticos como extensión del folclore más extremo, en su mayoría creados por dibujantes españoles.
Añadamos a ello que varios dibujantes y editores -no importa de quien fuera la idea, ya que la decisión última fue claramente editorial-, tomaron como personajes a los protagonistas del cine de humor, primero francés y después norteamericano.
Se trataba de un movimiento inicialmente espontáneo, derivado del éxito que dicho cine había alcanzado en los primeros barracones y salas en las que se proyectó.
Polidor, Salustiano, Max Linder y otros personajes del cine francés, pasaron así a las historietas.
Casi inmediatamente lo hicieron Charlot, Buster Keaton, Harold Lloyd, Fatty..., que habían sido popularizados por el cine norteamericano, del que pasaron a los cómics de las revistas infantiles británicas y desde ellas fueron publicados, copiados, plagiados o calcados en muchos tebeos españoles 4.
Y es que este periodo de la historieta española se encuentra atravesado por una corriente de cómics ligados al cine.
Baste con recordar algunos títulos de tebeos, como Charlot, 1916; Max Linder, 1917; Suplemento del semanario Charlot, 1917; Charlotin, 1917; Aventuras Cómicas de los Reyes de la Risa, Fatti, Charlot y otros, Madrid (s.a.); Fatty, 1919; El y Ella, 1921; Aleluyas de Charlot, 1921; Chiribito, 1922; Aventuras de Charlot, el rey de la risa, 1923; Mary Osborne y su negrito, 1923; Chiquilín, 1924; y ya doblada la mitad de la década: Chiquitin, Periquito, Rin Tin Tin, Charlot el rey de la risa, Tom Mix, La Pandilla, Nuevo Tom Mix, Alegría Infantil-Shirley Temple, etc. Después, las películas por episodios enlazaron con la tradición editorial española del folletín y así se generaron sinergias en el sector editorial, tanto con nuevas y abundantes colecciones de novelistas por entregas para niños como en la temática de nuevas series de historietas, cultivadas por todas las editoriales de tebeos que tomaron temas y arquetipos tanto de la novela por entregas como del cine de aventuras, especialmente de los seriales norteamericanos.
Sin que debamos descuidar la influencia que el cine por episodios pudo tener en la tradición del "continuará" narrativo en la historieta.
Alternativamente al modelo editorial del tebeo con contenidos y temas variados, los editores españoles crearon una variante de tebeos que solo publicaban historietas, sin más añadidos ni otros materiales.
Se trataba de un nuevo formato con las características de un cuaderno o cuadernillo formado inicialmente por un pliego de 12 o 16 páginas incluyendo las cubiertas, que solían imprimirse en el mismo papel del pliego, cada número era auto conclusivo y contenía una única historieta.
Los temas se basaron inicialmente en el folclore tradicional, en personajes tópicos de la novela por entregas, en acontecimientos históricos, en personajes tomados de los sucesos contemporáneos y más tarde en la temática de aventuras.
Las primeras colecciones basadas en este nuevo modelo editorial fueron publicadas por Editorial Heras con la colección Cuentos y Aventuras de Periquín, 1918, cuadernos de historietas en formato vertical, con 16 páginas impresas en color y al precio de 10 céntimos.
En 1919, Joaquín Buigas, nuevo propietario de TBO, comenzó a editar la colección gráfica TBO, cuadernos de historietas en formato grande apaisado, con 16 páginas impresas en bicolor más cubierta a todo color y al precio de treinta céntimos, con espléndidas cubiertas ilustradas por Opisso aunque las páginas interiores fuesen obra de diversos dibujantes.
A estos dos títulos, que marcaban un nuevo camino para el tebeo español, se sumaron las colecciones La Novela en láminas de Periquín, 1920.
Historias y Cuentos TBO, 1920; Aleluyas de Pulgarcito, 1921; El Cuento Infantil Semanal, 1923; El Cuento en imágenes, 1923; La Novela Gráfica Infantil, 1924, estas cuatro últimas publicadas por El Gato Negro; Mary Osborne y su negrito, publicada en formato de cuaderno apaisado pequeño en 1923 por Navarrete; La Novela Gráfica Infantil publicada en 1924 por El Gato Negro; Cuentos de Pierrot, 1927, etc. Estas colecciones se encontraban formadas por series de cuadernos de historietas, en cada uno de los cuales se desarrollaba una única historia larga, generalmente de aventuras y con dibujo realista, bien que las historietas continuaron siendo primitivas con extensos textos descriptivos al pie de las viñetas.
Este conjunto de publicaciones marcó la contraposición a los tebeos de contenido variado y así, desde los años veinte, comenzaron a prefigurarse sucesivos formatos y modelos alternativos de nuevas publicaciones de historietas de distinta extensión.
No obstante y pese a la novedad que estos tebeos presentaban, con su contenido único de historieta, dejaron de publicarse sin que en base a la documentación existente podamos encontrar una explicación suficiente y válida, más allá de refugiarnos cómodamente en las leyes del mercado, según las cuales parece que se impuso el modelo del tebeo de contenidos variados.
LA PRENSA DE MADRID Y LA HISTORIETA
En los mismos años, en Madrid se publicaron las revistas infantiles El pequeño Séneca y Los Muchachos, ambas en 1915; ABC Infantil y Pulgarcito, ambas en 1916; La moda infantil, 1917; Recreo escolar, 1920, todas las cuales estaban muy lejos de ser tebeos.
Hasta 1924 y 1925, en plena dictadura del general Primo de Rivera, no aparecieron en Madrid los primeros verdaderos tebeos, en los que la historieta jugaba un papel importante.
Fueron títulos como Caperucita, 1924, realizado por dibujantes españoles; Pinocho, Chiribitas, los dos publicados por la editorial Calleja en 1925, y en los que junto a escritores y dibujantes españoles de primera línea tuvieron especial importancia los cómics de prensa norteamericanos 5.
Pinocho, para los niños (imagen 3), y Chiribitas, para adultos, publicaron, junto a las historietas de los dibujantes K-Hito, Salvador Bartolozzi, Francisco López Rubio, Echea, o Barradas, las series de cómics americanos The Gumps, Winnie Winkle, Felix the cat, Orphan Annie, The katzenjammmer kids, Polly and her Pals, Bringing up father, Tillie the toiler, Barney Google and Spark Plug, Moon Mullins, Toots and Casper, etc. Se trataba de cómics de humor producidos por King Features Syndicate y por Chicago Tribune-New York News Syndicate, que llegaban a España en la que podríamos llamar enfáticamente la "segunda oleada" del cómic USA.
La valoración más importante de la historieta editada en Madrid durante este periodo hay que hacerla a través de las revistas de humor de adultos que se publicaron en los años de la dictadura del general Primo de Rivera, 1923Rivera, -1930.
De entre la mucha prensa de humor que apareció en Madrid durante la década de 1920, hay que destacar tres títulos de especial importancia.
Son las revistas Buen Humor (imagen 4) que aparece en 1921, Muchas Gracias, 1924, y Gutiérrez, 1927 (imagen 5), en las que se reunieron los escritores y dibujantes más modernos, que mejor conectaban con los vientos de cambio artístico quea soplan desde Europa.
En torno a estas revistas, y por extensión desde ellas a muchos otros títulos, se agruparon los nuevos dibujantes españoles de la ilustración, la pintura, el humor gráfico, el cartel, el diseño de libros...
En el núcleo formado por estas tres revistas encontramos a Bosch, Bagaría, Federico Ribas, Joaquín Xaudaró, Garrido, Sirio, Menda, Salvador Bartolozzi, Francisco Lopez Rubio, Echea, K-Hito, Robledano, Penagos, Pérez Muñoz, Márquez, Bellón, Linage, Demetrio, Díaz-Antón, Serny Miguel Mihura, Tono, Bluff, Moreno, De Diego, Alfaraz, Jubera, Galindo, Roberto, etc., etc., autores de una versatilidad artística que los hacía capaces de dibujarlo todo y de trabajar para distintos medios según diversas técnicas.
Y si bien todos ellos fueron importantes y dejaron una fuerte impronta en el dibujo y el arte, para la historia del cómic español hay que destacar los nombres de las figuras decisivas, aquellos dibujantes con una obra mayor en la prensa de adultos y cuyos planteamientos estéticos y la renovación del grafismo y del concepto del humor que llevaron a cabo supuso, al mismo tiempo, una ruptura radical con la historieta española de épocas anteriores.
Estos dibujantes son K-Hito (Ricardo García) y Miguel Mihura, principalmente, y junto a ellos Tono (Antonio Lara), Francisco López Rubio y Bluff (Carlos Gómez Carrera).
Hay que señalar a K-Hito como el gran creador, que marca un tiempo y un espacio con su innovador tratamiento de la composición y de la figura y sobre todo con su desarrollo de la gramática narrativa de la historieta.
Entre sus obras mayores en la historieta es obligatorio señalar sus series de personaje fijo "De cómo pasan el rato Currinche y Don Turulato", en el tebeo Pinocho, "Dorotea o la suerte de la fea", en la revista Por esos mundos, "Gutiérrez", en la revista del mismo nombre, "Macaco y Macaquete" en el tebeo Macaco, "Desventuras del Rata primero", en la revista Nuevo Mundo, "Desventuras de Paco el Feo", en el diario El Debate, etc., con el interés añadido de que K-Hito utiliza ya el bocadillo de forma consciente y con excelentes resultados expresivos en historietas de una rara modernidad.
Lo que le convierte no solo en maestro del humor gráfico sino también en un adelantado de la historieta española, con obras de una rara perfección escasamente lograda en el resto de Europa en los mismos años.
El éxito de K-Hito repercutió sobre los dibujantes contemporáneos, que llevaron más lejos su estilo haciendo posible no solo el cambio estético sino también la evolución del lenguaje narrativo de la historieta española.
Ello se reflejó especialmente en la obra de Miguel Mihura, que prolongó y desarrolló los logros alcanzados por K-Hito, de manera que allí donde las historietas de este eran absolutamente lógicas y coherentes, dentro de la deformación propia del tratamiento humorístico, Mihura fue aún más lejos: simplificó el dibujo, esquematizó la figura humana y llevó el humor al absurdo, en una serie de historietas antológicas, que carecen de personaje fijo y ganan en variedad por eso mismo.
Por su parte, Francisco López Rubio aprovechó los avances expresivos de K-Hito y Mihura.
Bluff, Tono, Alfaraz, y algunos otros desarrollaron las enseñanzas de K-Hito y confirmaron el giro expresivo del humor gráfico y de la historieta para adultos de los años veinte, prefigurando así los grandes cambios de la década siguiente.
El seguimiento de este hilo conductor muestra cómo la historieta adulta española realizada hasta la guerra civil ofreció las obras más importantes.
Mientras que las historietas publicadas en los tebeos y en la prensa infantil acumularon un enorme retraso expresivo, por su rechazo del bocadillo, y estético en general, salvo historietas concretas publicadas en tebeos de Madrid.
LA PRENSA INFANTIL IDEOLÓGICA DE LOS AÑOS VEINTE
No fue casual que la historieta publicada en los tebeos y en las revistas dirigidas a un público infantil entre 1915 y 1930 fuese primitiva y en muchas ocasiones ni siquiera mereciera el nombre de historieta por el exceso de texto y a la subordinación de las viñetas a funciones ilustrativas.
No hay que atribuirlo a la incapacidad de los editores.
Solo cabe aventurar las razones que llevaron a esta realidad.
De un lado, sin duda, la de que el tebeo "durase" más por ser mayor el tiempo de lectura que exigían los textos.
Cabe también pensar en el prestigio achacado al texto escrito en una sociedad que aún no había salido del analfabetismo..
Tampoco puede descartarse la posible presión sobre los editores de los educadores, y al fondo la Iglesia, que no veían con buenos ojos la existencia de una prensa puramente recreativa dirigida a los niños y aún menos basada en la imagen.
De ello quedan abundantes referencias en las acciones de los grupos católicos, que en estos años entraron en la vida pública española y muy especialmente en el campo de la prensa, impulsados por los papas León XIII y Pío X 6.
El siguiente paso fue iniciar la edición de revistas para niños desde el ámbito eclesiástico para oponerlas a los tebeos comerciales.
Estas revistas estaban inspiradas en la doctrina emanada de los papas y en la política más conservadora de la dictadura.
Sobre los antecedentes de El Amigo de la Juventud, 1912, editado De estos títulos, el más importante fue Alegría, por su perfecta sincronía con los planteamientos ideológicos de la dictadura de Primo de Rivera y porque al editarse en Cataluña se pretendía que fuese una alternativa española a En Patufet (imagen 6).
La revista fue obra de la maestra Magdalena Rosell Matlléu, quien se movía en la órbita monárquica y anticatalanista.
En 1924, Rosell asistió a una reunión convocada por el delegado gubernativo de Terrassa, teniente coronel Jorge Villamide.
En esta reunión, Rosell planteó la utilidad de crear un "periódico infantil, ameno, que interesase al niño de todas las edades, labor que debía desarrollar el Estado [...] [para hablar al niño] en tono elevado, incluso en los temas infantiles, y esta misión por lo difícil, solo debe confiarse a personas aptas [...]" 7.
La revista atravesó varias etapas, tuvo diferentes formatos y distintos colaboradores y más tarde trasladó su redacción a Barcelona.
A nuestros efectos, su etapa más importante es la inicial por ajustarse más estrechamente a los principios patrióticos invocados por el general Primo de Rivera, y por ofrecer, junto con unos contenidos religiosos, espacios recreativos y de historietas, haciendo bueno el lema de la dictadura: "Patria, Religión y Monarquía".
Alegría desarrolló su misión de apostolado hasta el año 1933, último del que hemos podido manejar ejemplares, con la revista editada en Tortosa bajo la égida de la Editorial Católica.
Su ejemplo marcaría el camino a seguir en la ideologización de los niños durante la guerra civil, por la alianza entre la cruz y la espada.
Entre sus colaboradores estaban los dibujantes Urda, Farell, Rapsomanikis, Boix, Martínez Surroca, y el pintor uruguayo Rafael Barradas, que realizó ilustraciones, cubiertas e historietas.
También incluyó en sus páginas cómics ingleses de humor.
Entre los colaboradores literarios contó con José María Huertas Ventosa, años más tarde director de los tebeos Pocholo y Mickey, Luis G. Manegat y el canónigo José Montagut Roca.
No hay que olvidar que una de las medidas de la dictadura de Primo de Rivera fue la instauración de la censura.
Pero no la censura ocasional, que siempre había existido durante la Restauración por medio de las leyes de Policía de Imprenta, ya fuera a manos de los gobiernos conservadores o liberales, sino una censura institucional, permanente, con un cuerpo de funcionarios, con una estructura capilar que llegaba hasta el último punto de España y sometía a control cualquier impreso, incluso las letras de las canciones o los argumentos y diálogos teatrales.
Una censura que, como tantas otras instituciones de la dictadura, funcionó bajo el mando militar.
JOAQUÍN BUIGAS, EDITOR DE HISTORIETAS EN LOS AÑOS VEINTE
La actividad de los editores de tebeos comerciales se centró en la producción de impresos de carácter popular y barato sobre los que estructuraban una economía basada en la acumulación de muchos pequeños beneficios.
Dada la escasa financiación de estos editores, estas medidas eran obligadas para poder permanecer en el mercado.
Al estudiar el funcionamiento de la Casa Editorial TBO, nombre que dio a su empresa Joaquín Buigas, falla la documentación, parcial y escasamente respaldada por datos verificados.
Por todo ello, el análisis se ha de basar en el estudio directo de los ejemplares editados.
A partir de ellos podemos hacer el seguimiento de los diferentes domicilios sociales del TBO.
Sabemos que Joaquín Buigas no tuvo taller de imprenta propio y que trabajó con diferentes impresores, siendo el principal José Baguñá -que editaba En Patufet y publicaciones derivadas-.
El cuerpo de redacción de los primeros años lo formaban el periodista Joaquín Arqués, con cierta experiencia editorial y que había asesorado a Arturo Suárez en la inicial creación de TBO, el italiano Tomassetti y el propio Buigas como inspirador de la revista y principal guionista de la misma.
Y según se menciona en el propio tebeo, el director artístico fue durante varios años el dibujante Opisso, creador del logotipo clásico que TBO llevó en portada a partir del no 10.
Del estudio de los ejemplares de TBO desde su aparición hasta finales de los años treinta y aceptando que la revista gustase a los lectores infantiles de aquel tiempo por su novedad respecto a los anteriores modelos, debemos concluir que las historietas publicadas fueron globalmente mediocres.
Tanto por el dibujo como por su rígido lenguaje expresivo.
Y estamos hablando de las historietas de Donaz, Urda, Nit, Méndez Álvarez, Opisso, Yorick, Tinez (Juan Martínez), Rapsomanikis y más tarde Mestre, Serra Massana, un primerizo Benejam, etc. Con las colaboraciones de dos dibujantes franceses muy populares en aquellos años: Maurice Cuvillier y Louis Forton, creador de la serie "Les Pieds Nickéles".
Hemos visto algunos guiones escritos por Joaquín Buigas así como sus anotaciones en los originales indicando al dibujante qué debía cambiar.
En todos los casos fue él quien personalmente marcó la línea a seguir.
Hay pues que pensar que los resultados objetivos no son fruto de la impericia de los dibujantes sino que responden a los criterios de su director.
Inicialmente Buigas diversificó su oferta: TBO, colección gráfica TBO, BB, Historias y Cuentos TBO, etc., con aciertos importantes como publicar la primera revista de historietas dirigida específicamente a las niñas -adelantándose en más de veinte años al boom del tebeo femenino-.
Pero, al desaparecer estos títulos y concentrar su esfuerzo en TBO, incurrió en una especialización tan absoluta que generó fragilidad empresarial.
Esto permite valorar el férreo control que Joaquín Buigas ejerció sobre los contenidos de TBO.
Sobre todo cuando, con el paso de los años, la revista se singularizó por la extensión de su título para designar todos los tebeos, momento en que Buigas congeló el modelo editorial sin permitir prácticamente que evolucionase.
Ignoramos el año exacto en que Juan Bruguera Teixidor creó El Gato Negro.
Utilizó este pie editorial tiempo antes del lanzamiento de la revista Pulgarcito, 1921, sin poder concretar más.
Lo poco que sabemos de las primeras actividades editoriales de Juan Bruguera es que, tras una primera etapa incierta correspondiente a su juventud -en la que se le relaciona con los jóvenes bárbaros de Lerroux y con la Semana Trágica de Barcelona-, se inició editorialmente a comienzos de la década de 1910 ligado a dos revistas sicalípticas de Barcelona, El Don Juan y El pobrecito Valvuena.
Más tarde se estableció como editor de novelas de folletín con su propio nombre y después continuó en sociedad con pequeños editores y a veces con impresores.
Finalmente, a finales de la década de 1910, creó su propia empresa, El Gato Negro, con varios domicilios en Barcelona, hasta que en los primeros años veinte se radicó definitivamente en Vallcarca, entonces prácticamente en las afueras de Barcelona.
Durante sus primeros años de editor, su escasa economía obligó a Juan Bruguera a trabajar en el límite de lo posible, comprando para cada título la cantidad mínima de papel en función de la edición prevista y llevándolo personalmente en un carretón a la imprenta para recogerlo una vez impreso y, ayudado por su mujer, plegarlo y encuadernarlo manualmente para formar los ejemplares de colecciones de novelas por entregas, manteniendo una economía casi de subsistencia.
Fue ya con el nombre de El Gato Negro cuando Juan Bruguera, sin abandonar la edición de novelas por entregas, de folletos variados, de todo tipo de cuentos infantiles, recortables y otros impresos, inició en 1921, con Pulgarcito (imagen 7), la publicación de revistas infantiles.
El subtítulo de este primer tebeo: Periódico infantil de cuentos, historietas, aventuras, entretenimientos, etc., definía sus planteamientos editoriales, en los que la historieta solo ocupaba un papel secundario.
Entre sus colaboradores estaban los dibujantes Donaz, Urda, Vinaixa, Pasarell, Clapera, Robert, otros de los que no consta el nombre y más tarde Moreno, Niel (Melchor Niubó), Salvador Mestres, Emilio Boix, etc. Y, entre los escritores, Tomassetti, que pasó de TBO a El Gato Negro aportando conocimientos y muchos datos útiles, Donaz, que escribió los guiones de sus historietas y cientos de episodios de novelas por entregas, Emili Graell Castells, Agustín Piracés, Antonio Ollé y Bertran, etc. 8.
Juan Bruguera encontró en la revista infantil de contenidos variados el modelo editorial que le facilitaba la presencia semanal en los puntos de venta.
Esto suponía una ventaja, ya que las colecciones de novelas podían tener 8, 20, 30, 48 entregas y, al finalizar, había que lanzar una nueva colección, acreditar su título y afianzarla en el mercado.
En cambio un tebeo tenía una duración ilimitada, tan larga como el favor del público decidiese, y podía ser un magnífico soporte para narraciones y hasta novelas por entregas.
En cambio, la historieta se abrió paso muy lentamente y aún en los primeros años treinta no tuvo otra función que la de simple material complementario entre los múltiples contenidos.
Tras lanzar Pulgarcito, Juan Bruguera aumentó de forma constante y rápida su fondo editorial de tebeos y publicó una serie de títulos que eran simples prolongaciones de otros ya existentes: Aleluyas de Pulgarcito, El Cuento Infantil Semanal, de 1921; Crispín, 1922; La Alegría Infantil, 1923; La Novela Gráfica Infantil y AEI, de 1924, y en el mismo año el tebeo catalán Sigronet, Totó, 1925; La Aventura infantil y Charlot, de 1928; Picolín y Miau, de 1929, etc. Una de las cualidades comerciales de Bruguera fue su sentido práctico, por lo que cuando un tebeo no alcanzaba los beneficios mínimos para mantener su continuidad lo suprimía y sustituía por otro.
La concurrencia de varios editores con productos similares acabó a mediados de la década con la desaparición de alguno de ellos, como Heras, Magín Piñol, Aurora y otros.
Hay casos realmente interesantes, como el de Magín Piñol, quien habiendo comenzado en 1922 a editar tebeos, novelas por entregas y otros productos populares, en 1925 abandonó la edición, pese a que sus tebeos tenían mejores dibujantes y una calidad técnica más alta que los de sus competidores.
Juan Bruguera aprovechó la ocasión, compró sus marcas y continuó editando sus tebeos, Colorín, Pierrot y ¡Hay que ver!, pero con una calidad más baja.
Al cerrarse los años veinte, cercanos ya los tiempos de la República, los planteamientos comerciales de Juan Bruguera, su continua dedicación así como la constante reinversión de los beneficios, hicieron crecer la empresa: construcción de nuevos edificios -levantados por el propio Bruguera y familiares-, compra de maquinaria de imprenta, contratación de más personal y el lanzamiento de más productos, probando nuevos formatos, aumentando las tiradas y desarrollando una creciente red de corresponsales en provincias para potenciar las ventas 9.
Los primeros tebeos españoles se dirigían a "todos los públicos" sin distinción de sexo ni edad.
Inicialmente las niñas leían los tebeos de humor y los de sus hermanos hasta que surgió un nuevo tipo de tebeos para niñas, que se centraban en una temática "sentimental".
La codicia de los editores, siempre ansiosos por captar nuevo público, dio nacimiento a los tebeos para niñas.
El primer título "femenino" fue BB, 1920, que Joaquín Buigas lanzó como un suplemento de TBO.
Se trataba del modelo tradicional de los tebeos de los años veinte: un pliego de papel plegado en cruz, que daba ocho páginas, cuatro de las cuales se imprimían en negro y las otras cuatro en bicolor.
La novedad, inspirada en similares publicaciones francesas, radicaba en que por primera vez se ofrecía una publicación de historietas pensadas y dibujadas en función de las niñas, acompañadas de cuentos, manualidades, pasatiempos y juegos.
Los autores eran Opisso, Urda, Yorick, Rapsomanikis, etc., y la "feminidad" radicaba en que los protagonistas de las historietas eran niñas o mujeres y en las labores y patrones de costura que ofrecía.
Buigas tan solo pretendía explorar y explotar el nicho sociológico de las posibles lectoras.
La aparición de BB hay que valorarla en el contexto de los primeros años de siglo, cuando se quería potenciar un público consumidor femenino sin ninguna pretensión de cambio en su condición.
Buigas era consciente de la novedad que tal publicación suponía, ya que intentó reforzar su lanzamiento con la creación del personaje "la niña BB", paralelo al "niño TBO", ambos dibujados por Opisso, llegando a crear recortables de BB, con su ropa, guantes, sombrero, etc.
Los sucesivos intentos que otros editores realizaron en la misma línea, antes de 1936, fueron: La Nuri, 1925, en catalán y dirigido por la gran ilustradora Lola Anglada; La Chiquilla, 1927; Mari-Luz, 1934 y varios suplementos para niñas en la prensa.
Ninguno de estos títulos aportaba nada nuevo a las lectoras, pero asentaron una prensa específica para las niñas.
Fueron: Miniatura "Sección especial para las niñas" en la revista El Hogar y la Moda, 1934; Pocholina "Página femenina" en el tebeo Pocholo, 1934; Marujita "Sección para las niñas" en el tebeo Mickey, 1935, que no era sino una extensión de la colección de cuentos Marujita, que Molino había comenzado a publicar en 1934, en libritos de pequeño tamaño, con interiores ilustrados e impresos en negro y cubiertas en color, encuadernados con grapa.
La guerra civil hizo que los primeros tebeos femeninos quedasen en simples ejercicios editoriales sin continuidad, ya que no parecían haber arraigado en el mercado.
No es posible saber lo que habría ocurrido si no se hubiese producido el golpe de Estado de julio de 1936, pero es un hecho que la idea estaba en el aire y que los años treinta eran más adecuados para que fructificara al calor de los derechos que la mujer iba conquistando bajo el régimen republicano.
LA EDICIÓN DE TEBEOS A FINALES DE LOS AÑOS VEINTE
Los años finales de la década, mientras la dictadura de Primo de Rivera se agota y los problemas económicos, políticos y sociales se incrementan, se cerraron con una abundante producción de tebeos, editados por El Gato Negro, Casa Editorial TBO, Luis Montiel, La Casa de Pichi, Lotario Vecchi, Federico González Plaza primer editor de Jeromín, Ramón Vives, Diario Mercantil Valenciano, Marco, Baguñá, etc., que en conjunto publicaban medio centenar de cabeceras, en los que ya comenzaban a ser mayoría las páginas dedicadas a la historieta.
El estudio de los tebeos permite analizar cómo los editores populares de Barcelona y Madrid, si bien se iniciaron en la publicación de historietas con un absoluto desconocimiento del medio, al borde de los años treinta habían dado un gran paso, tanto por asumir su función de intermediarios entre lectores y autores, como por el conocimiento de que esta función repercutía en una nueva forma del negocio editorial, que no podía plantearse ya como una simple aventura comercial de toma el dinero y corre.
Los editores más representativos 10 se plantearon que para permanecer era necesario reconvertir sus empresas desde el negocio casi amateur a formas industriales.
Para finales de la década hay que destacar varios aspectos: el casi monopolio del mercado popular que habían conseguido los editores de Barcelona con sus tebeos de carácter más popular, sobre todo El Gato Negro que, con menor calidad, ponía sin embargo muchos más títulos en el mercado.
La debilidad estructural que mostraba la empresa de TBO ante la dura competencia y la imitación mejorada de su modelo editorial con tebeos como Pocholo.
El afianzamiento de Madrid como capital editorial con títulos de la calidad de Titirimundi, Chiquilín, Pinocho, Pifa, Macaco, El Perro, el ratón y el gato.
Y al mismo tiempo la apertura de una línea de tebeos populares madrileños, con títulos como Jeromín, Pichi y Macaquete.
La aparición de los primeros tebeos valencianos como Boby y Los Chicos, suplemento semanal del Diario Mercantil Valenciano.
La comprensión por parte de La Iglesia de la necesidad de dar sus batallas de apostolado con revistas más modernas, con su mejor ejemplo en el tebeo Jeromín.
La entrada en el mercado de editores italianos afincados en España como fueron Lotario Vecchi y más tarde Enrique Guerri.
Hay que señalar también la entrada ocasional de los grandes grupos de prensa en la edición de tebeos.
Los ejemplos para el periodo estudiado pueden ser el pool de empresas de Luis Montiel, que editó los tebeos Macaco y Macaquete.
O el de Prensa Española, de Luca de Tena, cuando editó en diferentes momentos el suplemento Gente Menuda (imagen 8).
O la empresa CIAP al editar la revista infantil de lujo El perro, el ratón y el gato.
Ante la fuerte competencia y las contracciones del mercado, estas empresas dejaron caer sin ningún problema los tebeos, que tan solo constituían un parte ínfima de su negocio editorial, y pasaron a otra cosa sin ningún interés por permanecer en el mercado y si ningún problema por los dibujantes que dejaban sin trabajo.
Podemos concluir que el conjunto de miles de páginas de historietas publicadas en los tebeos y revistas españoles para niños de 1910 a 1930 no ofrece calidad, son malas historietas, muy primitivas, mal narradas y con solo casos excepcionales publicados en Madrid.
Por el contrario, el cómic aparecido en la prensa general, no infantil, especialmente en las revistas de humor, pero también en la prensa diaria y en las revistas semanales de todo tipo, dio un giro completo a los planteamientos de la historieta español para adultos -si cabe utilizar esta categorización por grupos de edad-, llevándolo más lejos, tanto temáticamente como en su lenguaje y desarrollo expresivo, respecto a los grandes clásicos españoles de 1880 a 1915.
Los años treinta supusieron un tiempo de crisis, crisis de crecimiento.
Fue entonces cuando por vez primera la cultura llegó hasta las masas.
Por supuesto, se trataba de una cultura eminentemente urbana, que penetraba con dificultades en el mundo campesino.
La II República, proclamada el 14 de abril de 1931, supuso un tiempo de mayores libertades, que se reflejó en el campo editorial en el aumento de títulos, en la rápida renovación de los géneros, en la variedad temática y en la apertura intelectual y moral.
Y aún más, en la apetencia del público por leer y abrirse a los nuevos temas y géneros que llegaban sobre todo desde Estados Unidos.
En aquellos años el cine se hizo más moderno y más glamouroso, es el momento en que el star system de Hollywood causa furor en España y ello se reflejó en la prensa, en las novelas, en los tebeos 11.
En nuestro campo de trabajo, los años de la República supusieron un tiempo de transición, ya que si bien muchos de los editores de los años veinte mantuvieron los viejos modelos editoriales, caso de TBO, En Patufet, Pulgarcito y la mayoría de tebeos de El Gato Negro, Jeromín, etc., otros empresarios lograron que sus tebeos despegasen gracias a la modernización de sus páginas de historietas, caso de Pichi en Madrid y de Pocholo en Barcelona.
Pero, los resultados mejores se concretaron en los títulos publicados a partir de 1934, que rompieron definitivamente la fórmula tradicional de la historieta europea a partir de la nueva línea de cómics de aventuras que se había iniciado en Estados Unidos en 1929 con las series Tarzan y Buck Rogers.
Sin olvidar las historietas que comenzaron a crear los autores jóvenes españoles, integrando el bocadillo en la viñeta y agilizando la dinámica narrativa, además de abrirse a temáticas más modernas.
Es así como, además de mantenerse la mayoría de editores de la década anterior, en los años republicanos hubo empresas editoriales que se dedicaron a los tebeos, por ejemplo la Editorial Guerri, especializada en la novela por entregas, que publicó en Valencia el tebeo KKO, 1932 (imagen 9), después titulado KKO Perragorda, dirigido por el dibujante Arturo Moreno (véase nota 11).
En Barcelona Lotario Vecchi, editor de novelas por entregas, se inició como editor de tebeos, para algo más tarde cambiar el nombre de su empresa por el de Hispano Americana de Ediciones con la publicación de Yumbo, 1934, su primer gran título.
En paralelo, la empresa de Pablo Molino, editor desde 1933 de novelas populares más cercanas al modelo norteamericano del pulp que al español de la novela por entregas, lanzó en 1934 su tebeo Mickey (imagen 10), que supuso, junto con Yumbo, el inicio de la gran oleada de los cómics de prensa estadounidenses.
Por su parte, Germán Plaza pasó en estos años de vendedor callejero de libros a editor con pequeños folletos, algún almanaque de tebeos y las colecciones de libros Teatro Selecto y Vidas Extraordinarias que publicó con el pie Editorial Cisne.
También hay que contar los tebeos barceloneses Cholito,, clara imitación de Pocholo, y Boliche, donde un joven Jesús Blasco creó la primera versión de su personaje Cuto, la revista para niñas María Luz.
Y varios suplementos infantiles de diarios y revistas como El Rincón de los Niños, del Diario de Madrid, En Xaneta del diario El Matí, Mapa Mundi suplemento de El Día Gráfico, etc.
Al hablar de la publicación de historietas en la prensa española de los años treinta, hay que señalar que muchos diarios y revistas semanales abrieron sus páginas a la historieta.
Una historieta que no se dirigía a los niños y que tocaba todos los géneros: humor, satírico, política, erotismo, aventuras, costumbrismo, etc. Baste recordar las historietas publicadas en los diarios El Sol y La Voz, donde junto a López Rey y K-Hito publicó Martínez de León; La Vanguardia, que publicó las tiras de Mickey; El Debate, con las tiras de Felix the Cat; Libertad, Ya, con las tiras de Mihura, López Rubio y Alfaraz; Luz, donde colaboraron Tono, Climent y Echea; El Día Gráfico con Popeye, Crisol, La Voz Gallega y La Correspondencia de Valencia; Ahora donde publicó Bartolozzi, y un larguísimo etcétera.
En Madrid fue fundamental la revista Gutiérrez que pasó del humor por el humor a la sátira política, y Gracia y Justicia, de extrema derecha y antigubernamental, que hizo un uso eficaz de la historieta satírica.
Y en Valencia es obligatorio señalar la revista La Traca, de humor rabiosamente antirreligioso y al mismo tiempo casi pornográfico, que renació con la República, desapareció con el gobierno de derechas de 1934 y volvió con el Frente Popular.
Estas, junto con otras muchas revistas de aquellos años, fueron una de las plataformas en las que las izquierdas y las derechas dirimieron sus diferencias antes de llegar a la violencia de julio de 1936.
Igualmente destacaron en Madrid las revistas Estampa, con la serie "Las aventuras de Pipo y Pipa" de Salvador Bartolozzi, Mundo Gráfico, con la serie "La vuelta al mundo de Colás y Barullo" de Emilio Ferrer, Crónica, con las series "Lolín y Bobito" de Demetrio y más tarde "Canito y su gata Peladilla" de Pitti Bartolozzi, todas dirigidas a los niños.
Y en Barcelona hay que señalar por la atención que prestaron a la historieta Algo, El Hogar y la Moda y Lecturas.
Algo se presentaba como una revista de curiosidades en línea con los magazines de divulgación creados en otros países, en sus páginas dedicó constantemente espacio a la historieta y publicó numerosas páginas auto conclusivas y algunas series, como "Alejandro y Napoleón, Sociedad General de Grandes Aventuras", de Serra Massana.
Su logro más importante fue la publicación de "Los Aventureros del Espacio", de Hal Colson, posiblemente la primera serie de cómic de auténtica ciencia ficción publicada en España.
Lecturas, además de publicar los chistes e historietas de Arturo Moreno, Kim (Muntañola), Guasp, Cabrero Arnal, Opisso, D'Oc, Niu, Xirinius (Jaime Juez), Urda, Martí Bas, etc., convocó dos concursos de historieta con la intención de descubrir nuevos dibujantes.
Por su parte, la revista El Hogar y la Moda, publicó varias series de autores españoles, "El retorno del Marqués de Bolamayor", de Castanys, "Aventuras de un faraón en el siglo XX", de Arturo Moreno.
A partir de enero de 1931 comenzó a publicar la serie "Zig et Puce", creada en 1926 por Alain Saint-Ogan, dibujante francés que llevó la historieta a su máxima altura en la composición por página, en el ritmo de lectura, en las elipsis narrativas y, sobre todo, en el uso total del bocadillo, con una obra que fue un modelo para el primer Hergé.
LA EVOLUCIÓN DE LOS TEBEOS ESPAÑOLES
Al iniciarse los años treinta la historieta aún arrastraba las carencias expresivas de la etapa anterior, habituales en los tebeos infantiles, si bien al avanzar los años pasaría por grandes cambios.
El ejemplo más importante de estos cambios, y quizá el más perfecto, es Pocholo, que Ramón Vives comenzó a editar en Barcelona en 1930, primero en la línea marcada por TBO, en secciones, páginas, color, tratamiento expresivo.
Después, número a número, este tebeo definió su propia línea editorial, siempre basada en la publicación de autores españoles: Longoria, Nit, Becquer, Opisso, Cabrero Arnal, Salvador Mestres, Arturo Moreno, Xirinius, con la apertura de sus páginas a dibujantes jóvenes y la incorporación del bocadillo a sus historietas.
La evolución de Pocholo se aceleró a partir de 1935 alcanzando niveles de calidad muy altos e incorporando a autores como Jaime Tomás, Celemín, Escobar, Benejam, Antoni Clavé, Riera Rojas... hasta llegar a la generación más joven con Jesús Blasco.
Pocholo se convirtió rápidamente en uno de los tebeos más populares y dejó atrás a los clásicos TBO y Pulgarcito, siendo el título decisivo para conocer y comprender la historieta española de los años treinta.
La función de su editor, Ramón Vives, fue decisiva, ya que mostró amplitud de miras y dejó atrás los viejos modelos para aceptar nuevas ideas.
Pero lo más decisivo fue la existencia de la figura de un director de la revista, que hasta estos momentos apenas si se había dado en la edición de tebeos donde el propietario y editor se desdoblaba también en director.
En el caso de Pocholo hubo dos, el primer director fue el periodista Diego Jiménez de Letang, a quien sustituyó más tarde el escritor y también periodista José María Huertas Ventosa.
Ambos se plantearon con ambición el proyecto editorial.
Hay que recordar las historietas largas seriadas, como "Guerra en el País de los Insectos" de Cabrero Arnal, "Vida, dimes y diretes del Mago de los Penetes" que dibujó Jaime Tomás con guión de Huertas Ventosa, "Punto Negro en el País del Juego" de Arturo Moreno, que junto con otros personajes fijos, un humor moderno y secciones activas formaron un conjunto que conectó con los lectores y dio una amplia difusión a Pocholo.
El caso contrario nos lo ofrece TBO, ya que Joaquín Buigas se aferró a la fórmula que en la década anterior le había dado éxito y ofreció una resistencia total a las innovaciones, por lo que las historietas publicadas en estos años continuaron llevando al pie de las viñetas densos textos explicativos, con páginas recargadas y una diagramación nada atractiva.
La entrada de nuevos dibujantes, Salvador Mestres, Benejam, Utrillo, Soriano Izquierdo, Cabrero Arnal, Ramón Sabatés, no pudo salvar la brecha que se abría entre la revista y el público.
Pese a los alardes auto promocionales de Buigas, afirmando en la prensa de la época, incluso mediante publicidad de pago, que TBO alcanzaba tiradas semanales de 150.000 ejemplares en 1933, ello no es creíble.
Algunos editores intentaron resistir la competencia buscando soluciones que adaptasen sus tebeos a los nuevos tiempos.
El modelo editorial de estos tebeos era el tradicional del pliego plegado en cruz dando cuatro páginas.
La mayoría de los contenidos eran historietas inglesas y francesas calcadas o imitadas mal que bien por anónimos dibujantes, con algunas historietas propias, en todos los casos mal dibujadas y abundantes pies de texto bajo las viñetas.
La necesidad hizo que Marco diese trabajo a muchos dibujantes noveles, de los que nos quedan los nombres de Yrandi, Samibel, Nyébit, Regúlez, Boix, Farell, Robert, Tínez, etc.
Entre las soluciones que Marco buscó para poder competir en el mercado de los años treinta, la primera fue la renovación de los contenidos, lo cual supuso un proceso de varios años, sobre todo porque implicaba la mejora del grafismo, dejar de calcar las historietas inglesas y comenzar a crear materiales propios, así como modernizar el lenguaje expresivo.
Para lo primero, contó con la colaboración de José Canellas Casals, que no siendo profesional de la historieta ni buen escritor resultó ser un colaborador irrepetible por sus vuelos literarios en los que se mezclaban elementos tradicionales del folletín con la más disparatada imaginación.
Canellas partió de la recomendación del propio Marco para que diera a su guiones y novelas "[...] mucho movimiento, mucha acción y misterio ]...]" 13.
Complementariamente, se buscaron nuevos dibujantes y se reciclaron algunos de los ya existentes dándoles trabajos más creativos, como Emilio Boix, Albert Mestre, Francisco Darnís y Marc Farell quien también firmó con el seudónimo Kif.
EL GATO NEGRO EN LA CRISIS DE LOS AÑOS TREINTA
Los años treinta fueron decisivos para El Gato Negro, cuya segura pero conservadora política editorial dejó a la empresa a la zaga de los editores más modernos.
Bruguera era sin duda el editor que mayor número de publicaciones ponía mensualmente en el mercado: novelas por entregas, cuadernillos de chistes y pasatiempos y canciones, folletos de todo tipo y hasta cromos y recortables, además de tebeos, pero todo ello mantenía aún el estilo y las formas de los años veinte.
La empresa había crecido en ediciones, edificios, maquinaria, almacenes, personal y facturación, pero su posición en el mercado se veía comprometida ante el rápido crecimiento de varios competidores.
El mayor volumen de la empresa aumentaba el riesgo al no existir un tejido industrial suficiente como base del negocio del tebeo.
Juan Bruguera Teixidor incorporó a la empresa a finales de los años veinte a su hijo mayor Pantaleón y más tarde haría lo mismo con su hijo Francisco.
Progresivamente fueron teniendo participación directa en las decisiones, bien que sujetos a la autoridad última de Juan Bruguera.
Ello se reflejó en una serie de tanteos formales: cambios de formatos editoriales, nuevas secciones, mayor uso del color, nuevas temáticas y la concesión progresiva de una mayor importancia a la historieta, aunque aún se resistían al uso del bocadillo en el interior de la viñeta.
Se agilizó la diagramación de los tebeos y también se renovaron los colaboradores y, aunque El Gato Negro nunca prescindió de dibujantes como Urda, Vinaixa, Pasarell, Donaz, sí concedió cada vez mayores oportunidades a Arturo Moreno, Salvador Mestres, Emilio Boix y especialmente a Niel (Melchor Niubó).
Enfermo desde hacía años, Juan Bruguera murió tempranamente en 1933, cuando El Gato Negro estaba publicando los tebeos Pulgarcito, Charlot, La aventura infantil, Pierrot, ¡Miau!, Picolín, La alegría infantil, Boy, Bobin.
A partir de su muerte, los hermanos Bruguera tomaron totalmente en sus manos la editorial, Pantaleón en las tareas administrativas y Francisco en la parte editorial y más creativa.
Los cambios introducidos por los hermanos Bruguera se reflejaron de forma más evidente en la renovación de las temáticas, en el lanzamiento de títulos más modernos, en la renovación en función de las caídas de ventas y en la búsqueda de personajes actuales.
Es así como se convirtió a varios actores del cine -Stan Laurel y Oliver Hardy, Clark Gable, Shirley Temple-en protagonistas de múltiples historietas, con su propio nombre o no, habitualmente dibujados por Salvador Mestres.
Se experimentó con los formatos y, por fin, se incorporó el bocadillo en las historietas, si bien no en todas.
La lectura de sus tebeos de este periodo, Aventuras, Aventuras y emociones, Cine Color, La Alegría Infantil Shirley Temple, Detective, ¡Ja...
Ja!, AEI en su nueva época, La Pandilla y siempre con Pulgarcito como buque insignia, produce una sensación contradictoria.
Y es que los nuevos títulos muestran que, si bien los hermanos Bruguera lavaron la cara de los tebeos aparecidos hasta 1933 y lanzaron nuevos, en realidad la filosofía editorial no varió, ya que los nuevos títulos respondían a planteamientos que no se correspondían en profundidad con los cambios que estaba experimentando el mercado, y las historietas, aún las habladas mediante bocadillos, seguían construidas sobre modelos de guión arcaicos.
Cuando se cierra este periodo, en julio de 1936, El Gato Negro continuaba siendo una empresa familiar, cuyas estructuras no se habían modernizado.
Es cierto que la facturación crecía, las ventas iban bien, el negocio funcionaba y había equilibro entre inversiones y beneficios.
Además, contaban con un fondo editorial con centenares de entradas correspondientes a productos de todo tipo, siempre populares, a veces populacheros, que parecían ajustarse a los gustos de un público fiel.
Pero todo ello no era bastante, era preciso pasar de la empresa familiar a la industrial.
LA 'REVOLUCIÓN' QUE TRAJO EL CÓMIC AMERICANO
En los años treinta se produjo la tercera y más importante entrada de cómic norteamericano.
En realidad fue una auténtica invasión de la cultura norteamericana a todos los niveles.
La agencia Opera Mundi contrató los derechos de los cómics de Disney para Europa.
Al mismo tiempo adquirió los derechos de los nuevos cómics de aventuras que habían comenzado a producirse en Estados Unidos desde 1929.
Fueron estos materiales los que provocaron una auténtica revolución en el mercado español, al igual que ocurrió en Italia y Francia.
La entrada masiva del cómic estadounidense influye poderosamente sobre los gustos de los lectores infantiles y sobre los dibujantes más jóvenes a partir de 1934.
Este cómic no solo sería un poderoso competidor que rompió el equilibrio del mercado sino que, además, actuó como revulsivo sobre los dibujantes españoles, mientras que las empresas editoriales comprendieron cómo la edición de tebeos podía convertirse en un negocio millonario.
El primer paso lo dio Lotario Vecchi, que se había establecido en Barcelona en 1910 procedente de Roma y durante veinte años había publicado novelas de folletín con el nombre de Casa Editorial Vecchi, iniciando su actividad con el novelón María, el hada del bosque.
Durante esos años pasó por diversos altibajos pero siempre siguiendo una línea ascendente, hasta el punto de tener imprenta propia en Barcelona y crear nuevas casas editoriales en Italia, Francia, Alemania, Portugal y Brasil, siempre dedicado a la publicación de novelas del más rancio estilo folletinesco.
Siguiendo una política habitual en muchas editoriales, se rodeó de familiares en los puestos directivos de la empresa, como su hermano Arturo Vecchi o su primo Otelo Parenti.
Para ampliar su negocio Vecchi lanzó sus primeros tebeos, Mundo Infantil en Portugal y Nuevo Tom Mix en España, que funcionaron mediocremente.
Aprendiendo de sus errores se interesó por el modelo de las revistas inglesas para niños de Amalgamated Press, contrató en exclusiva los derechos de sus cómics y lanzó en el mercado italiano la revista Jumbo en 1932, obteniendo un gran éxito que le llevó a publicar Rin Tin Tin, 1933; Tigre Tino, 1933;L'Audace, 1934, etc. Lotario Vecchi inició en noviembre de 1934 la publicación de la revista Yumbo en España, que aún partía de los cómics ingleses.
Pero consciente del éxito que La Casa Editrice Nerbini estaba teniendo en Italia con las revistas L'Avventuroso y Il Giornale de Cino e Franco, Vecchi decidió copiarlas, para lo que compró los derechos de los nuevos cómics de King Features Syndicate y lanzó las revistas Aventurero, mayo de 1935 (imagen 11) y La Revista de Tim Tyler, abril de 1936.
Podemos valorar la importancia que tuvieron en el mercado español los nuevos tebeos de Vecchi -que en 1935 había cambiado el nombre de su empresa por el de Hispano Americana de Ediciones, S.A.-con solo enumerar algunos de los cómics que publicaban: Flash Gordon de Alex Raymond, Tarzan de Hal Foster, Brick Bradford de Clarence Gray, Mandrake the Magician de Lee Falk y Phil Davis, Tim Tyler's Luck de Lyman Young, Radio Patrol de Charlie Schmidt, Red Barry de Will Gould, Buck Rogers de Phil Nowlan y Dick Calkins, Popeye de Segar, etc. Con el interés añadido de que los episodios semanales se publicaban en los tebeos españoles pocos meses después de su primera aparición en Estados Unidos.
La sacudida que estos cómics supusieron para los lectores españoles, ofreciéndoles nuevas historias, nuevas formas de dibujar, un lenguaje expresivo totalmente basado en la interrelación del texto y la imagen por medio del bocadillo, escenarios exóticos, vino acentuada por la edición de Mickey, marzo de 1935, por la Editorial Molino.
Este tebeo estaba dirigido por Huertas Ventosa, que dejó Pocholo y trasladó su forma de trabajar, estimulando la participación de los lectores para así lograr la fidelización de los mismos.
Mickey aportó nuevos incentivos a los lectores españoles, pues además de publicar los cómics de Mickey, Donald, Pluto y restantes personajes de Disney, también publicó Jungle Jim de Alex Raymond, Terry and the Pirates de Milton Caniff, Ace Drumond de Rickenbacker y Clayton Knight, Pete the Tramp de Clarence D. Russell, etc. Con el añadido de las historietas de los dibujantes españoles Arturo Moreno, Riera Rojas, Emilio Freixas, Longoria, Mondragón y, más tarde, Jaime Tomás, Cabrero Arnal, Jesús Blasco y Xirinius.
El desafío comercial que planteaban los novísimos tebeos de Hispano Americana y de Molino repercutió sobre la historieta española y su modernización.
El Gato Negro prescindió de sus dibujantes más antiguos, aumentó los formatos y el uso del color y añadió exotismo y acción a sus historietas.
Por su parte, Marco luchó por no quedar fuera de juego, para ello introdujo nuevas historietas de aventuras fantástiscas, totalmente "habladas" mediante bocadillos, que realizaron Mestre, Darnís y Farrel sobre guiones de Canellas Casals, con argumentos delirantes, artefactos de ciencia ficción diabólicos, poderosos guerreros, bellas mujeres más desvestidas que muchas de las heroínas de Flash Gordon.
Y aún dio Marco un paso más al crear el tebeo Cine Aventuras-Betty Boop, en 1936, que dedicó a publicar cómics norteamericanos, como Betty Boop (imagen 12), de los estudios Fleischer, The Pussycat Princess de Ruth Carroll, Polly and Her Pals de Cliff Sterrett, Skippy de Percy Brosby, Johnny Round-the-World de William LaVarre, etc.
LAS HISTORIETAS DE MADRID EN TIEMPOS
Madrid, otrora capital editorial del reino, también en la edición de revistas para niños, fue perdiendo tal condición a lo largo de los años veinte de manera que al proclamarse la República solo se publicaban los tebeos Jeromín, aparecido en 1929, y Pichi, aparecido en 1930, que continuaron durante los años republicanos.
También en 1930 se publicó Macaquete, dirigido por K-Hito y editado por Luis Montiel, pero su vida fue breve.
Y en 1930 se inició la publicación de la gran revista El perro, el ratón y el gato, dirigida por Antonio Robles y editada por CIAP, que desapareció al quebrar la empresa en 1931.
De entre los varios suplementos de la prensa adulta, hay que destacar por su interés Gente Menuda, que en 1932 volvió a publicarse como suplemento de la revista Blanco y Negro.
En 1934 comenzó a publicarse la revista Iván de España, de marcada tendencia derechista.
Y en 1935 el Diario de Madrid lanzó su suplemento infantil El rincón de los niños.
Igualmente importantes fueron las historietas dirigidas expresamente a los niños que publicaban las revistas Estampa, Mundo Gráfico y Crónica.
Mucho más importante que historieta para niños fue la edición de historietas en la prensa de adultos, en mayor cantidad cuando no era meramente informativa sino que tenía una tendencia política, pues entonces la historieta, gracias a su capacidad como medio, se prestaba a ser utilizada como soporte para la crónica, la información, la burla, sin olvidar los casos en los que se combinaban la sátira y el humor verde.
Hemos citado los diarios de Madrid El Sol, La Voz, El Debate, Libertad, Ya, Luz, El Día Gráfico, Crisol, Ahora y las revistas Gutiérrez y Gracia y Justicia..
Pero son muchos más los títulos de revistas que se multiplicaron gracias a la situación política, alternando sus golpes satíricos a izquierda y derecha, como ejemplos podemos recordar Cascarrabias, Fray Lazo, La chunga, El gorro frigio, Bartolo, ¡El Straperlo!, Manos limpias, etc. En esta prensa, en la que menudearon los ataques contra políticos de todas las ideologías, encontramos obras de los dibujantes Galindo, Alfaraz, Bluff, Mihura, Jubera, Orbegozo, Soravilla, Kin (Joaquín de Alba), Demetrio, Morán, Alfaraz, Fersal, Méndez Álvarez, Moisés, K-Hito, Carnicero, Estebita, Bigre (Opisso), Matamala, Blas, Bellón, Cuesta, Jubera, Karikato, Tovar, Barciales, Antequera Azpiri, Nelo, etc.
La aceptación que la historieta alcanzó como medio de comunicación durante los años republicanos se hace más evidente en su creciente uso en la prensa de adultos.
La urgencia de la prensa diaria y semanal impuso la rapidez del trazo, el esquematismo gráfico, el predominio de lo gestual y el uso frecuente del bocadillo.
Las revistas editadas en Madrid, que como capital se convirtió en el epicentro político de un Estado asediado desde la derecha y la izquierda, requerían cada vez más ilustradores, lo que ofreció trabajo abundante a los nuevos dibujantes que, unidos a los profesionales de la década anterior, dieron lugar a uno de los momentos más brillantes alcanzados en España por la prensa gráfica, por más que en tal abundancia se produjera también mucho material oportunista de escaso valor iconográfico.
En cuanto a los tebeos madrileños que se editaron durante los años treinta, el más importante fue Jeromín, creado en 1929 por el sacerdote Federico González Plaza, con la pretensión de lograr un tebeo de inspiración católica que le permitiese llegar hasta los niños.
El resultado fue un producto barato, que seguía el modelo habitual del pliego plegado en cruz para obtener cuatro hojas, con una cara impresa en negro y la otra a dos tintas con la cubierta en color, y con un contenido de chistes, ilustraciones e historietas de diverso formato, aún primitivas con los textos al pie de las viñetas.
Y todo ello al mismo precio que el más barato de los tebeos, 10 céntimos.
Los principales colaboradores del tebeo fueron Manuel G. Bengoa como autor literario y los dibujantes Cristino Soravilla y Teodoro Delgado que buscaron realizar historietas sencillas, construidas en torno a gags humorísticos.
El tebeo fue tomando forma y atrayendo nuevos colaboradores, popularizándose en los ambientes escolares y entre las familias católicas.
En 1931, Jeromín pasó a depender de la Editorial Católica, importante grupo de presión de la derecha española.
Pronto las mejoras introducidas en Jeromín dieron fruto y en 1932 declaraba una tirada de 100.000 ejemplares, cifra quizá exagerada pero posible desde el momento en que la impresión en rotativa exigía unas tiradas mínimas.
En momentos en que los católicos españoles militaban activamente en partidos políticos, como la CEDA, cabe creer que muchos padres de familia eligirían como lectura para sus hijos este tebeo, editado con exigencia moral y educativa.
Así, en su no 142 se afirmaba: "Jeromín tiene un plan pedagógico completo, cosa de que carecen los demás.
Por ello, no solo tiene la preferencia de los niños sino también la de los padres y maestros".
Que su éxito era real lo demuestra el que llegase hasta julio de 1936.
El suplemento infantil más importante de prensa en estos años fue Gente Menuda, que reapareció en 1932 como encarte de la revista Blanco y Negro de Prensa Española, grupo editor del diario ABC.
Con una larga historia, en este nuevo lanzamiento era, más que un suplemento, una auténtica revista y como tal se presentaba, como una publicación con cubierta propia, grapada para poder extraerla de la revista madre y conservarla aparte, con fecha de aparición en cubierta, correspondencia con los lectores y una multiplicidad de secciones.
Del conjunto gráfico de Gente Menuda destacaron Tauler, F. Ramírez, Orbegozo, Alfaraz, Areuger, Pitti Bartolozzi, Tilu, Galindo, Teodoro Delgado, etc. El dibujante fundamental fue Francisco López Rubio, que en sus historietas dio vida a una serie de personajes antológicos que han quedado en el imaginario popular de varias generaciones: el conejo Roenueces, el Mago Pirulo, Don Oppas, el Profesor Bismuto, etc. Pero la importancia mayor de López Rubio se centra en haber trasladado las enseñanzas de K-Hito y de la revista de humor Gutiérrez a los tebeos: predominio de la línea, preferencia por el trazo curvo, simplificación de la figura y los decorados y todo ello puesto al servicio de un humor del absurdo, resuelto en gags sumamente eficaces, en historietas auto conclusivas de una página; por otra parte López Rubio fue uno de los dibujantes que más y mejor jugaron con las convenciones gráficas de la historieta.
LOS TEBEOS DE LA GUERRA CIVIL
La guerra civil ha quedado inscrita en la memoria colectiva de la sociedad española tanto por su crueldad como por haber cambiado radical e irreversiblemente la Historia de España.
A las pocas semanas quedó claro que la sublevación militar había fracasado en su objetivo inmediato: conquistar la capital de España, Madrid, y los mecanismos del Estado.
Así, la sublevación llevó a la guerra civil.
La radicalización política dio lugar a un amplio despliegue propagandístico que se canalizó en una auténtica guerra de papel, paralela a los hechos de armas.
Del lado de los militares sublevados, esta guerra de papel se cifró especialmente en la multiplicación de revistas, diarios, libros, folletos y también en la edición de tebeos para niños.
Las fuerzas más politizadas que apoyaban a los militares sublevados eran la Comunión Tradicionalista -nuevo nombre de la vieja rama del carlismo-, con su brazo armado el Requeté.
Y la Falange Española de las JONS, de José Antonio Primo de Rivera, que en los años previos a la guerra había actuado como fuerza de choque de la extrema derecha española.
En la España leal la guerra de propaganda se cifró muy especialmente en los carteles, los periódicos y revistas, hojas volanderas y panfletos, romanceros de guerra y un gran despliegue de ilustraciones.
En cuanto a la edición de historietas, esta continuó en 1936 como si no ocurriera nada, ya que se continuaron publicando los mismos tebeos que antes del golpe militar.
En cambio, en las revistas y diarios de la guerra, dirigidos por los partidos políticos y los sindicatos a los adultos, sí que se publicaron abundantes historietas claramente militantes.
En el bando de los sublevados desaparecieron los tebeos, ya que las ciudades españolas que habían sido tradicionalmente centros editoriales -Madrid y Barcelona-permanecieron fieles al Gobierno de la España republicana y los tebeos editados dejaron de circular por el territorio bajo mando de los generales rebeldes.
Pero, según estos se afianzaban en Navarra, Aragón, Castilla la Vieja, Sevilla, etc., se inició en ellas la edición de toda clase de publicaciones dirigidas a los niños.
Falangistas y carlistas se plantearon desde el mismo año 1936 la captación de los niños, a los que se propusieron catequizar políticamente para encuadrarlos en las organizaciones infantiles paramilitares que ambos grupos crearon para este fin.
Flechas por los falangistas y Pelayos por los carlistas.
Los primeros tebeos de la guerra civil editados con una intencionalidad ideológica fueron Flechas, publicado por Falange en Zaragoza en noviembre de 1936 (imagen 13) y Pelayos, de los carlistas, editado en San Sebastián en diciembre de 1936 (imagen 14).
Ambos estuvieron politizados desde su primer número y en todos sus contenidos, conviritendo los tebeos en un terrible instrumento en la propaganda de guerra, tanto más mortífero por dirigirse a los niños y realizar en ellos un auténtico "lavado de cerebro" al servicio de la beligerancia.
Todo lo cual se acentuó en los años siguientes hasta alcanzar niveles panfletarios absolutos.
Por el contrario, en el primer año de la guerra y más allá de las convulsiones militares, políticas y sociales, los tebeos dirigidos a los niños de la España republicana mantuvieron su función recreativa.
Empresarialmente, las editoriales fueron colectivizadas por comités de obreros de CNT o UGT, pero sin que ello tuviese consecuencias sobre sus contenidos, salvo casos aislados que en los primeros meses de la guerra civil se concretaron en algunas cubiertas e historietas bufas alusivas a la guerra, sin auténtica trascendencia.
La edición de estos tebeos se concentró en Barcelona, con un título o dos en Valencia, mientras que en Madrid no se publicó ningún tebeo, fuera de las páginas de historietas que ya aparecían antes de la guerra en algunas de sus revistas informativas ilustradas.
El mismo año 1936 y pocas semanas después de iniciarse la guerra civil, la Editorial Molino suspendió la edición de Mickey y sus propietarios se trasladaron a Argentina.
El segundo año de la guerra fue el más importante en muchos sentidos.
Por parte de los carlistas y de los falangistas aumentó la actividad propagandística, reflejada en una fuerte ideologización de toda su prensa.
Ante la dispersión editorial, con varios tebeos falangistas que durante 1936 y parte de 1937 se editaron en Sevilla, Cádiz y Palma de Mallorca, Juan Manuel Hedilla, jefe nacional de Falange, decidió que solo se editase un único tebeo, que fue Flecha y apareció en enero de 1937, con mayor tirada y alcance.
La edición de tebeos, totalmente monopolizada por Falange de la JONS y la Comunión Tradicionalista, se concentró en San Sebastián donde existían los talleres de impresión offsset más importantes de España.
Los responsables de Pelayos, Mosén Rosell y el Canónigo Vilaseca, sacerdotes huidos de Barcelona, ante la falta de colaboradores tuvieron que improvisar nuevos dibujantes, ya que la mayoría permaneció en la España republicana.
Los dibujantes de Franco durante la guerra civil tenían muy diversas procedencias.
Estaban los artistas que unieron su suerte a la de los militares sublevados.
También estaban los simples profesionales del dibujo que no militaban en ningún partido.
Desde 1937 y para todo el tiempo de la guerra hay que destacar los nombres de Dorda, Miguel, Serra Massana, Tri-Tri, Rapsomanikis, Avelino Aróztegui, Máximo Ramos, Bora, Alcaide, Consuelo Gil, también dibujante y mucho más escritora, Teodoro Delgado, Ojeda, Mercedes Llimona, Carmen Parra, María Claret, AS (Valentín Castanys), Carmen Sert, el italiano Athos Cozzi, Salvador Ojeda, Chuchi (Jesús Fragoso del Toro), Santi, Usabiaga, etc., y entre los guionistas Alcapone (Álvaro de Laiglesia) y Benjamín (José Canellas Casals).
Todos ellos colaboraron indistintamente en Pelayos y en Flecha, por más que algunos lo hiciesen solo en uno de los dos tebeos por militancia.
Algunos eran dibujantes improvisados y apenas si tenían experiencia profesional; otros, como Rapsomanikis, Castanys, Serra Massana, Teodoro Delgado, eran profesionales reconocidos.
En la prensa de adultos destacó la revista de humor La Ametralladora, escrita, dibujada y realizada por Lilo (Miguel Mihura), dibujante de Gutiérrez, seguidor de K-Hito y gran escritor teatral, Tono (Antonio Lara), Castillo, Teodoro Delgado, Arre-Mete, etc. Mientras que en el conjunto de la prensa franquista, sobre todo en las revistas Fotos, Y, Vértice, etc., estaban, además de los ya citados, Carlos Sáenz de Tejada, Máximo Ramos, M. A. López Robert, Usa, Sánchez-Vázquez, José Caballero, Serny (Ricardo Summers), Julián Nadal, ATC, Josechu, etc.
El conjunto de los dibujantes de Franco contribuyó eficazmente a la propaganda de guerra, tanto desde el cartel como desde el tebeo, para crear el arquetipo negativo del "rojo", una imagen simbólica en la que se concentraban todos los males de la República: democracia, libre pensamiento, ateísmo, masonería, marxismo, etc. Carlistas y falangistas acuñaron una serie de tópicos que, repetidos semana tras semana, ofrecieron a los niños de la zona rebelde una imagen panfletaria de los combatientes republicanos, que en las páginas de Pelayos y de Flecha eran todos ladrones, asesinos y monstruos deformes.
Esta imagen representaba al enemigo por excelencia, el rojo, en una radical metáfora visual y literaria, milicianos mal encarados, con rasgos fisionómicos bestiales, a veces tuertos o con cicatrices, mal vestidos, tocados con los pañuelos rojinegros de los anarquistas o con gorros estrafalarios decorados con la estrella roja y siempre sucios, barbudos y desaseados.
Los rojos aparecían sedientos de sangre, babeantes, dispuestos a robar y asesinar, armados con toda clase de instrumentos mortales.
Eran la representación suprema del Mal, frente a la cual carlistas y falangistas se erigían en paladines del Bien, vencedores en todas las batallas.
Desde estos planteamientos, lo menos importante era el argumento o la credibilidad de lo narrado, pues todo se subordinaba al logro del efecto propagandístico.
El 19 de abril de 1937 Franco promulgó el Decreto de Unificación de todas las fuerzas políticas de la España nacional en un partido único bajo su mando: Falange Española Tradicionalista y de las JONS.
Ello repercutió en todos los niveles de la vida tanto cotidiana como política y militar.
En los tebeos para niños tuvo un reflejo sesgado, pues elevaron aún más el maniqueísmo y la beligerancia de sus contenidos, especialmente Pelayos.
Toda la prensa, incluidos los dos tebeos, funcionaron a partir de entonces como una enorme caja de resonancia de las virtudes personales y militares, de Franco, convertido en Generalísimo de todos los ejércitos, jefe del Estado de la Nueva España, jefe del Partido Único y cabeza visible de todo poder.
En la España republicana se mantuvo la edición de tebeos como un entretenimiento para los niños.
En ningún momento intentaron utilizar las publicaciones que tenían a su disposición para hacer propaganda, ello aparte de que varios comités que controlaban las editoriales de tebeos estaban infiltrados por gente afín a los patronos.
Algunos de estos tebeos, debido a los problemas de materias primas, tuvieron que reducir páginas, utilizar papeles de peor calidad, suprimir color, disminuir tamaños, etc., problema que se acrecentó al año siguiente.
En 1937 la Editorial Marco dejó de publicar sus tebeos.
En ese mismo año aparecieron nuevos títulos, algunos en catalán y uno de ellos bilingüe: Estel, Mirbal, Pervenir y Porvenir, este úlñtimo con ediciones, en castellano y en catalán.
Además comenzó a publicarse La Vanguardia de los Niños, suplemento del diario La Vanguardia, y YO, distribuido por la Sociedad General Española de Librería.
En los tebeos de Hispano Americana de Ediciones, Buigas y El Gato Negro, la guerra no repercutió en sus contenidos, fuera de algunas historietas burlescas, realizadas por Niel para Pulgarcito, en las que Stan Laurel y Oliver Hardy se veían convertidos en milicianos que luchaban con los moros de Franco.
Entre los tebeos de tipo popular, solo Pocholo, publicado por "CAM Empresa Colectivizada CNT", sacó una serie de corte propagandístico, titulada "El pueblo en armas.
Escenas de la revolución y la lucha antifascista", dibujada por Sacha.
El aspecto más interesante de la propaganda política en la historieta radicó en los materiales que se publicaron en las revistas de humor para adultos: L'Esquella de la Torratxa, Barcelona, La Traca, Valencia, No veas, Madrid.
Y en la utilización específica del medio en la prensa de trincheras para los soldados, con pretensiones tanto educativas como satíricas del enemigo.
En esta prensa para adultos se puede hablar concretamente de historieta política.
L'Esquella de la Torratxa destacó por sus textos, pero más y mejor por sus ilustraciones, chistes gráficos, historietas y hasta recortables.
En su primera etapa, 1936, los dibujantes que formaron la primera línea en esta guerra fueron Altimira, José Escobar, que ya se había hecho un nombre como historietista en Pulgarcito y en Pocholo, Goñi, Martí Bas, etc. Pero fue en La Traca donde se alcanzó el máximo nivel político gracias al trabajo combinado de Palmer (Enrique Pertegás), Juan Pérez del Muro, Bluff (Gómez Carreras), Carnicero, etc., quienes dirigían constantes y agudos ataques a Franco, Mola, Queipo de Llano, Hitler, Mussolini, el Comité de No Intervención, etc. La revista No Veas, dirigida por el extraordinario dibujante, ilustrador y cartelista Bardasano, fue la que ofreció menos historietas.
Durante la guerra civil y en el territorio de la República tan solo se publicaron dos tebeos beligerantes dirigidos a los niños.
El Pionero, editado en 1937 por el Partido Comunista del País Vasco en el que colaboraron, entre otros, Ugarte y José Arrué, llegándose a dibujar un Popeye apócrifo que luchaba por la causa de la República.
Este tebeo, bastante correcto teniendo en cuenta las circunstancias, dejó de publicarse al caer Bilbao en poder del ejército franquista y las fuerzas italianas.
Por otra parte y en la primavera de 1937, la organización Juventud Comunista Ibérica, que dependía del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) publicó la revista infantil Pionero Rojo, con algunas historietas anónimas cercanas al "realismo socialista" y con ilustraciones, chistes y textos acordes con su subtítulo de Semanario de los niños obreros y campesinos.
Ambos títulos fueron significativamente rechazados desde la propia izquierda por los pedagogos, debido a que sus contenidos se consideraron inadecuados para los niños.
Como resumen de esta rápida revisión de las historietas republicanas de 1937, destracaremos los dibujantes José Escobar, Martí Bas, Bofarull, Ernest Guasp, Goñi, José Renau, Bardasano, Nyerra (Enric Clusellas), Subirats, Bluff (Gómez Carreras), Salvador Bartolozzi, Sancha, Castelao, Yes, Kalders, Alloza, Fontseré, Ley (Soriano Izquierdo), Desiderio Babiano, Altimira.
Lola Anglada, Juez, Puyol, Pitti Bartolozzi, Tísner (Avel. lí Artís Gener), Narro, Tona, Antoni Clavé, Porta, Martínez de León, Castillo Canedo, Rivero Gil, Becquer, Sim, Bagaría, Echea, Emilio Boix, Sacha, Cabrero Arnal, Niel, Batlle, Moreno, y un larguísimo etcétera.
No todos realizaron historietas, pero todos pusieron su dibujo al servicio de la República en guerra.
En 1938 se habían liquidado prácticamente los intentos de publicar cómic político en el bando republicano.
En Barcelona, ciudad frecuentemente bombardeada, solo algunos editores continuaron publicando sus tebeos, cada vez en peor papel, con tiradas más cortas y con una difusión limitada a su propio ámbito geográfico.
Aquel año los recursos disminuyeron drásticamente, sobre todo en una industria que no era estratégicamente útil para la guerra, y los editores encontraron dificultades para conseguir papel.
El mercado se contrajo hasta el punto que hay que preguntarse qué lógica podía mover a seguir editando para un territorio tan pequeño.
Por el contrario, en la España de Franco la vida diaria era más fácil, tanto por el control que los sublevados habían logrado de las mayores regiones cerealísticas como por las posibilidades de un abastecimiento exterior a través de Alemania e Italia.
En febrero de 1938 apareció Chicos, un nuevo tebeo fruto de la iniciativa personal del empresario Juan Baygual y de su directora Consuelo Gil Roësset (imagen 15).
Las publicaciones gozaron de todo tipo de facilidades materiales y progresivamente mejoraron técnicamente.
En paralelo aumentó el control del Estado sobre la edición, facilitado por la Ley de Prensa de abril 1938 que Serrano Suñer, ministro del Interior, había promulgado para someter la prensa de los distintos partidos y ponerla al servicio del Estado.
En el otoño de 1938, una Orden del Servicio Nacional de Prensa forzó a las revistas Pelayos y Flecha a unificarse y a depender directamente de la Delegación Nacional de Prensa y Propaganda de FET y de las JONS.
En diciembre de 1938 apareció la nueva revista Flechas y Pelayos, dirigida por Fray Justo Pérez de Urbel, monje benedictino, que por entonces era asesor religioso de la Sección Femenina de FET y de las JONS.
Con los mismos criterios, en noviembre de 1938 la Delegación Nacional se había incautado de Chicos, su propietario recibió una parca indemnización y se confirmó a Consuelo Gil en la dirección del tebeo.
Hasta finales de 1938 los hermanos Bruguera, a cuyas manos había vuelto el año anterior el control de El Gato Negro, probaron toda clase de formatos, utilizaron papel de ínfima calidad, redujeron los tamaños y el número de páginas y, sobre todo, imprimieron casi únicamente materiales de archivo.
Todo ello y el hecho de que, desde abril de 1938, lo posibles compradores habían quedado reducidos al territorio de Gerona, Barcelona y Tarragona, obliga a preguntarse por qué y para quién editaban o si lo hacían únicamente para mantener la empresa en marcha y permanecer en el mercado, pese a las dificultades.
Los tebeos de Hispano Americana de Ediciones redujeron su gran tamaño y también utilizaron papel de bajísima calidad, pero continuaron editando cómics americanos pese a que la situación de guerra debería hacer imposible la compra de los materiales extranjeros.
A finales de diciembre de 1938, un mes antes de que la ciudad cayera, se editaron en Barcelona los últimos números de Pulgarcito, En Patufet, Yumbo, Aventurero y la Revista de Tim Tyler..
Serían los últimos tebeos republicanos 14.
Cuando hacemos historia y no recuerdo sentimental, hemos de hablar de la larga década en que la guerra se prolongó en el destierro, la cárcel y la muerte violenta en una permanente represión.
Nunca se repetirá bastante cómo los años cuarenta estuvieron bajo el signo de la crueldad.
Se padecía hambre y frío, faltaban electricidad, transportes, medicinas, dinero.
Y el trabajo era incierto.
Pero lo peor, lo que rompía las voluntades era el miedo permanente y la alternativa "O nosotros o la guerra civil".
Los editores que llegaron a Madrid y a Barcelona incrustados en los ejércitos de Franco reclamaron y consiguieron una parte del botín, como vencedores.
Algunos ya eran parte del sistema durante la guerra como directores de los tebeos propiedad de la Delegación de Prensa y Propaganda de FET y de las JONS y se limitaron a seguir publicando los que ya editaban en San Sebastián.
Es el caso de Fray Justo Pérez de Urbel con Flechas y Pelayos y de Consuelo Gil Roësset con Chicos.
Otros fueron dibujantes que colaboraron en la guerra de papel de la propaganda, por lo que su fidelidad fue recompensada.
Los vencedores obtuvieron todo lo que pidieron y todas las ayudas legales y materiales que el nuevo régimen podía otorgarles.
Aparte, como una nueva clase de apestados, quedaron los editores que no estuvieron en las filas de los vencedores y siguieron editando en Barcelona.
Lo que importaba al régimen es que continuaron editando sus tebeos durante la guerra.
Y por ello fueron automáticamente metidos en el saco de los perdedores.
Del que solo podían salir los que conseguían avales políticos y los que testificaban su fidelidad al nuevo régimen y a Franco.
Entre los editores "republicanos", "no afectos al régimen", "catalanistas" o tan solo políticamente "tibios", estaban los hermanos Bruguera, Tomás Marco, José Baguñá, Germán Plaza, Joaquín Buigas, Enrique Guerri.
Pero, más que rojos o republicanos, eran empresarios que querían continuar con su negocio, y por ello, recién acabada la guerra, ya estaban planeando cómo rehacer sus empresas y seguir editando.
La Ley de Prensa de 1938 suponía el control total de la prensa, que quedaba sujeta al Estado como un servicio público, incluso en el caso de la prensa propiedad de empresas privadas.
La ley establecía la censura previa de todas las publicaciones impresas antes de su difusión.
Los directores serían nombrados por el Ministerio de Gobernación y tenían que jurar los principios fundamentales del Movimiento (nombre con el que se había bautizado el conglomerado político surgido de la guerra civil) y ser militantes de Falange Española Tradicionalista y de las JONS.
El control de la prensa por el Estado significaba también el control de las publicaciones infantiles, lo que se confirmó cuando en diciembre de 1940 se promulgó el Decreto por el que la infancia y la juventud españolas pasaban a ser competencia de FET y de las JONS.
De esta forma la realidad editorial se configuró conforme a la superestructura ideológica de los vencedores y fue la vicesecretaría de Educación Popular de FET y de las JONS, y en ella la Delegación Nacional de Prensa y Propaganda, la que regulaba la aparición de toda la prensa española.
De acuerdo con la legislación de prensa, se establecieron dos categorías fundamentales para las publicaciones que no fuesen libros.
De un lado quedaban las publicaciones periódicas, que se autorizaban como revistas, con título propio, periodicidad fija, fecha de salida, numeración correlativa, y la posibilidad de recibir del Estado cupos de papel "protegido" a precios más baratos que los de mercado.
Los permisos de edición de nuevas publicaciones periódicas solo se concedieron a los organismos oficiales y a las empresas que se habían hecho merecedoras de ellos por los servicios prestados durante la guerra.
Entre estos se encontraban los tebeos Flechas y Pelayos y Chicos, y los nuevos tebeos que tanto Fray Justo Pérez de Urbel como Consuelo Gil inventaron tras acabar la guerra.
También las publicaciones de la Iglesia.
Y las de las personas cercanas al régimen, como Teodoro Delgado con la revista-tebeo Leyendas Infantiles (imagen 16).
Y en la prensa adulta el caso de Miguel Mihura, con La Codorniz.
Los títulos que no entraban en la categoría de publicaciones periódicas se podrían autorizar como publicaciones unitarias o folletos, pero para ello tenían que renovar el permiso de edición número a número, cada vez con un título diferente, no tenían periodicidad fija ni numeración y debían comprar el papel a los precios de mercado.
Entre 1939 y 1951 solo se autorizaron con la categoría de prensa periódica las siguientes revistas infantiles y tebeos: Flechas y Pelayos, Maravillas y Biblioteca Maravillas y más tarde Clarín, todas bajo la férula de Fray Justo Pérez de Urbel, Chicos, Mis Chicas, Chiquitito y El Gran Chicos controlados por Consuelo Gil Roësset, Pepe y Mari dirigido por Maruchi de la Mora de la Sección Femenina, Bazar de la Sección Femenina de FET y de las JONS, ¡Zás! y Trampolín de Acción Católica, Leyendas Infantiles de Teodoro Delgado, Junior Films de Baguña Hnos., editado gracias a la relación de Jaime Baguña con Chamartin Films, y algún título más de carácter religioso o político, además de varios suplementos infantiles de la Prensa del Movimiento como Peques, Pituso, Chaveas, Chaval, El Peque, Hoja del recreo, Centurias, etc.
Los procesos de autorización fueron muy poco trasparentes.
Una de las múltiples causas era que el interdicto impuesto en beneficio de la exclusividad de la prensa infantil cercana al régimen, pasaba por la decisión última de Fray Justo Pérez de Urbel, quien hizo lo posible para que en la etapa 1939-1945 se restringiese la autorización de nuevos títulos de revistas de historietas y así reducir la competencia con Flechas y Pelayos..
LOS EDITORES COMERCIALES ANTE LAS NUEVAS REGLAS DEL JUEGO
Los primeros pasos seguros los dieron los empresarios que mejor se adaptaron a los nuevos tiempos, los que supieron burlar los límites marcados por el régimen, los que contaban con mayores recursos económicos y los que supieron cómo estructurar sus empresas para obtener los mayores beneficios: Editorial Marco, Joaquín Buigas, Hispano Americana de Ediciones, Editorial Bruguera y Editorial Valenciana.
Estas empresas estuvieron en la base de la industria de la historieta española y generaron un frágil tejido industrial que soportó durante años la edición de tebeos, con diversos resultados.
Otras editoriales, que publicaron tebeos durante estos primeros años, como Ameller, Rialto, Publicaciones Cinema-Editorial Grafidea, hicieron aportaciones interesantes y alguna prolongó su actividad durante décadas, en una larga decadencia.
Y en menor grado las editoriales Marisal, SGEL, Germán Plaza y Proa, algunos de las cuales crecerían posteriormente, y algunos editores mínimos, oportunistas, como Esteller, Iberia, España, Aguilar, etc.
De forma similar a lo ocurrido en los años veinte, aunque ahora por razones bien diversas, fueron muchos los impresores y los pequeños empresarios que quisieron invertir en el negocio de los tebeos.
Los años cuarenta fue un tiempo confuso en el que, junto a los empresarios de siempre, surgieron numerosos editores casuales que pensaban hacer negocio con una inversión mínima, mal pagando a un dibujante, editores que no preveían la carga de la distribución y aún menos lo que suponía el publicar con continuidad.
Es así como en los años cuarenta y cincuenta se contabilizaron docenas de editores sin continuidad, que contribuyeron a la fragilidad del tejido industrial de la edición de historietas en España.
Los editores hicieron pruebas con diversos formatos para tantear el mercado.
A los graves problemas económicos se sumó el desconcierto que provocaba la política oficial de autorizaciones de nuevas publicaciones.
Al no poder editar con periodicidad y tener que solicitar el permiso de edición número por número, tuvieron que buscar soluciones alternativas.
Se trataba de encontrar el cómo, respetando la letra de la ley, se podían editar unos tebeos que los lectores pudiesen identificar e individualizar del resto de publicaciones existentes en el quiosco.
De esta forma, en los primerísimos años cuarenta, se "redescubrió" el modelo editorial del cuaderno de historietas, cuyos precedentes estaban en los cuadernos publicados en los años veinte por Heras, Buigas, El Gato Negro y otros editores.
En términos editoriales el cuaderno de historietas, de contenido monográfico, se ajustaba perfectamente al concepto de folleto previsto por la Ley de Prensa, ya que fuera cual fuera su contenido y tanto si formaba parte de una colección o no, se podía destacar de forma llamativa el título del episodio que se publicaba en cada cuaderno.
El nombre o título de colección quedaba relegado a un segundo término, en letras más pequeñas, los cuadernos no se numeraban o se hacía con una tipografía pequeña en la contracubierta.
Pura picaresca que contentaba a los funcionarios, permitía al editor publicar y facilitaba a los niños la identificación de su tebeo.
La solución era absolutamente inestable y siempre sujeta a las decisiones de las delegaciones provinciales de la Vicesecretaría de Falange.
Adoptado como la solución menos mala, el modelo del cuaderno de historietas, constituyó en términos comerciales y durante casi dos décadas la principal fuente de ingresos de los editores españoles de tebeos.
Dos empresas radicalmente contrapuestas fueron las primeras que en el mismo año 1939 comenzaron a editar cuadernos de historietas: la Editorial Española de mosén Rosell y El Gato Negro de los hermanos Bruguera.
Inmediatamente, en 1940, media docena de editores más se lanzaron a publicar este modelo de tebeo que para 1946 se convertiría en una auténtica avalancha de títulos, en manos de las treinta editoriales que para entonces ya funcionaban a pleno rendimiento.
La Editorial Española, creada en San Sebastián cuando la guerra daba sus últimos coletazos, sirvió de puente entre los años de la guerra civil y los de la posguerra.
El permiso para crear esta editorial, en 1939, fue una especie de pago a mosén Rosell, hombre fuerte de la revista Pelayos, en compensación por la incautación de esta.
La producción de la Editorial Española, en la que Rosell se asoció con el impresor barcelonés Mariano Blasi, se centró en una serie de cuadernos apaisados, precisamente para evitar todo problema con la administración del Estado, además de postales y de varios cuadernos coloreables, dibujados por Castanys bajo el título común de Álbum infantil para colorear motivos bélicos, alusivos a la guerra recién acabada.
El mismo año la editorial ya estaba instalada en Barcelona y a resultas de la entrada de Aguilar, gerente de la distribuidora cinematográfica Nueva Universal, cambió su nombre por el de Publicaciones Cinema.
Con este nombre comenzó a editar tebeos monográficos como La epopeya de Sagunto, El vampiro polar y la colección de cuadernos apaisados Bravo Español.
DE EL GATO NEGRO A LA EDITORIAL BRUGUERA
Con unos meses de diferencia, también en 1939, El Gato Negro retomó la edición.
Pantaleón y Francisco Bruguera habían seguido editando hasta los últimos momentos de la guerra y, tras finalizar esta, el mismo año 1939, publicaron diversos tebeos en números únicos, realizados siempre a partir de viejos materiales.
El primer tebeo localizado, aunque pueden aparecer otros, es Historietas para niños y niñas, un cuaderno de formato cuadrado, con cubierta impresa a dos tintas con un dibujo de Salvador Mestres, 16 páginas interiores impresas en negro con historietas dibujadas en su totalidad por Urda, procedentes del Pulgarcito de anteguerra y, como colofón en contracubierta el dibujo de la cara de un niño sonriente impresa a dos tintas, donde figuraba como único pie editorial: A.G.
El precio de 25 céntimos iba sellado con tampón en la cubierta.
Un paso siguiente es el número único, en formato vertical, Número Almanaque Infantil año 1940, en cuya cubierta impresa a tres tintas se veía un tranvía cargado de niños dibujado por Ormes (Salvador Mestres), con 16 páginas más cubiertas y precio de cubierta de 40 céntimos.
En contracubierta llevaba el viejo logotipo: el gato negro con chaqué y sombrero de copa en la mano izquierda mientras que en la derecha sujeta una pluma de ave y el texto: "Editorial El Gato Negro.
El baile de referencias en los pies editoriales señala que no sabían muy bien qué editar y cómo.
Lo confirma el tercer ejemplar que documentamos.
Se trata de un tebeo vertical de contenidos variados, Aventuras de Pulgarcito, con cubierta de fea cartulina gris con el dibujo de un niño vestido de cowboy que monta un caballo, lo firma Ormes, el precio 50 céntimos, 16 páginas de viejos materiales reciclados y en contracubierta un anuncio de la colección Tesoro de Cuentos Infantiles a toda página.
Y lo importante es que no lleva ningún pie editorial.
Este fue el momento, entre los meses finales de 1939 y los primeros de 1940, en el que los hermanos Bruguera, movidos sin duda por el cúmulo de circunstancias sobrevenidas desde que Barcelona se había convertido en ciudad conquistada y convencidos de que a la larga la marca El Gato Negro había de producirles más problemas que beneficios, decidieron cambiar el nombre por el de Editorial Bruguera.
El cambio de marca se documenta con la que fue la primera colección de cuadernos de historietas.
En 1939 Francisco Bruguera retomó el título de los años de guerra Miniaturas y creó la colección Miniaturas de cuadernos de historietas, tamaño 7 x 6 cm, con 16 páginas impresas a todo color.
Para crear cada tebeo, Francisco Bruguera tomaba una historieta del archivo y convertía cada una de las viñetas en una de las minúsculas páginas del nuevo tebeo.
La colección Miniaturas tuvo dos series: la de Bobito, con dibujos de Niel tomados de las historietas publicadas en el tebeo Bobín de 1930 y la de Mari-Pili y Toni, con dibujos de Salvador Mestres, tomados del tebeo La Alegría Infantil-Shirley Temple, 1930, transformando a Shirley Temple en Mari-Pili.
En la cabecera de todas las cubiertas aparecía impresa una línea con la mención: Editorial "El Gato Negro" Barcelona.
Cuando aún no habían publicado una docena de títulos, a principios de 1940, los hermanos Bruguera decidieron cambiar el nombre de la empresa.
Fue así como se publicaron tres nuevas series de la colección Miniaturas, con las mismas características de los números anteriores, pero con las nuevas series Morrofino y Rabilinda, Orejitas y Piruja y Guau Guau y Ricitos, con dibujos de Bataller.
En cubierta de cada número aparecía destacadamente Editorial Bruguera.
El Gato Negro había desaparecido.
EL CUADERNO DE HISTORIETAS, RECURSO Y NEGOCIO
Los editores comerciales de Barcelona optaron por dedicarse a la publicación de cuadernos de historietas, a la espera de tiempos mejores.
Los primeros fueron Editorial Grafidea, continuando las colecciones de Publicaciones Cinema, Editorial Bruguera, Hispano Americana de Ediciones, Marco y Editorial Valenciana.
Con una única variación en su formato, que podía ser apaisado, el más frecuente y abundante, o vertical, podemos agrupar las múltiples colecciones que comenzaron a editarse en 1940 en dos categorías absolutamente convencionales, derivadas de su tamaño, que llamaremos: Cuadernos Grandes, con unas medidas aproximadas de 24 x 34 cm, que posteriormente se ajustaron a 21,5 x 31,5 cm para aprovechar el papel y la entrada en máquina.
Y Cuadernos Pequeños, con medidas de 17 x 24,5 cm. Estas medidas se reajustaron según las editoriales y en función del papel utilizado y las máquinas de imprimir de que disponían.
Inicialmente y durante buena parte de los años cuarenta coexistieron los dos tamaños.
Aceptado a nivel oficial, el modelo del cuaderno de historietas constituyó la principal fuente de ingresos de los editores españoles de tebeos.
Entre 1939 y 1943 lo común fue que los cuadernos tuviesen ocho páginas de historietas impresas en negro, más cuatro de cubiertas en papel de mayor gramaje, impresas en color con el dorso en blanco.
El cuaderno se encuadernaba con una grapa a caballete, pudiendo ir guillotinado o no según los editores.
El resultado de estos primeros cuadernos, en los que se intentaba meter el máximo posible de viñetas por página, fue casi siempre mediocre.
El conjunto final presentaba dibujos muchas veces minúsculos y textos superabundantes.
Los dibujantes habían de pelear con los excesos de texto, atender las imposiciones de los editores y a su propia concepción de la historia para lograr planificarla correctamente, dibujarla atractivamente y procurar que por los resultados les encargasen dibujar otro cuaderno.
Publicaciones Cinema editó pocos tebeos con esta marca: La epopeya de Sagunto, El vampiro polar y la colección de cuadernos apaisados Bravo Español.
Suyo fue el mérito de "descubrir" al gran dibujante Lozano Olivares.
Poco más tarde, al entrar nuevos socios en la empresa, adoptó el nombre de Editorial Grafidea y como tal publicó durante años muchos cuadernos de historietas.
Editorial Marco se hizo presente inmediatamente en el mercado de posguerra y probó a sacar su revista de anteguerra La Risa Infantil.
Pero pronto hubo de cortar la edición y centrarse en los cuadernos de historietas, de los que en los primerísimos años cuarenta publicó la gran colección Aventuras Gráficas con varias series como Los Broncos, César el Hombre Relámpago, Jaime Bazán, Lucio Crin, Javier Montana, etc., la colección Los Vampiros del aire, así como números monográficos.
Después lanzó la colección Acrobática Infantil, con series de humor que se hicieron famosas en los años cuarenta, como Hipo, Monito y Fifí, Pirulo y Tontolote, Rabanito y Cebollita y también la colección Pipa, protagonizada por los detectives Cartapacio y Seguidilla.
Todas dibujadas por Emilio Boix.
La editorial Hispano Americana de Ediciones estuvo dirigida después de la guerra por Lotario Vecchi y su primo Otelo Parenti, a quien nombró apoderado debido a que Vecchi viajaba a menudo para supervisar la marcha de sus restantes editoriales europeas.
Hispano Americana lanzó en 1940 la colección Las Grandes Aventuras, que publicó sendas adaptaciones en historieta de Don Quijote y de la historia de Cristóbal Colón, para dar una imagen positiva de la editorial, según la cual esta ofrecería "[...] las gloriosas hazañas de los grandes conquistadores españoles, que con su bravura e inteligencia difundieron la cultura y la civilización hispana [...]".
En el mismo año publicó la colección Audaz, cuya primera y más importante serie fue la de Juan Centella, castellanización de la serie Dick Fulmine de la Italia fascista, 1940, la colección Aventuras y Misterio, con series como la de Ciclón el Superhombre que no era otro que el Superman o los cuadernos de Jorge y Fernando (Tim Tyler's Luck).
La editorial basó su economía en reciclar los materiales de los cómics americanos, publicados en los años treinta, en grandes cuadernos de historietas.
El formato apaisado obligó a hacer penosos remontajes con retoques del dibujo y añadidos llevados a cabo por dibujantes españoles, que también dibujaron las cubiertas.
Se rompía así la puesta en página y el ritmo narrativo de los autores americanos, además muchas de las viñetas llevaban más dibujo añadido que original para encajarlas en el nuevo formato y para evitar cuanto pudiese rozar la moral, y ello incluía hasta una pareja besándose.
Por otra parte, Hispano Americana de Ediciones buscó nuevos dibujantes para multiplicar sus ediciones, así dio trabajo a Sabatés, Bataller, Pedro Alférez, Torrent, F. Molina, R. Beyloc, Jiménez Arnalot, Ardel, Manuel Vázquez y a otros muchos.
Editorial Valenciana, que antes de la guerra había publicado solamente libros y folletines, se introdujo en el mercado del tebeo en los años cuarenta y a lo largo de la década logró ser una de las editoriales más importantes comercialmente.
En 1940 lanzó la colección Selección Aventurera, con muchos números únicos de contenido monográfico como "El Buque maldito", "Harka", "La conquista de un reino," "El abanderado", etc. La colección Aventuras Cómicas tuvo algunos de los primeros cuadernos dirigidos al público femenino, todo en 1941.
Su gran lanzamiento de este mismo año fue la colección de cuadernos de historietas policíacas Roberto Alcázar, que más tarde llevaría el subtítulo de Roberto Alcázar y Pedrín (imagen 17).
Esta colección exige un estudio que permita comprender su enorme éxito pese a los mediocres dibujos de Eduardo Vañó y los endebles guiones de sus varios escritores.
En 1943, Editorial Valenciana publicó algunas de sus colecciones de cuadernos míticas de los años cuarenta: El Capitán Maravillas, El misterioso Doctor Satán, Los tambores de Fu-Manchú.
Por su parte, Editorial Bruguera, tras su iniciación con los pequeños cuadernitos de la colección Miniaturas, diversificó sus acciones en todos los campos de la edición popular: Cuentos en distintos formatos y precios, como la colección Infancia, novelas, tebeos encuadernados en formato libro de tapa dura con historietas con textos al pie de las viñetas, como la colección Música de Risas, coloreables como la colección Colorín pinta, recortables, como la colección Para Ti, cromos, como la colección de Cromos Cultura, libros pedagógicos como la Colección Parvulino y cuadernos de historietas, como colección Cine Cómico, Sensacionales aventuras de Bala Certera, colección Querubín, colección Alegría Infantil, todas de 1942.
Y las siguientes colección Cine Aventuras y colección Gente Menuda.
LOS EDITORES DEL RÉGIMEN EN LOS PRIMEROS AÑOS
En 1939, finalizada la guerra civil, Fray Pérez de Urbel creó una nueva revista, Maravillas, que apareció como suplemento de Flechas y Pelayos.
Su propósito era el de ser "[...] la biblioteca en la que encontraréis las grandes revelaciones, las grandes sorpresas, los grandes tesoros con que un niño español debe enriquecer su espíritu [...]", para ello dedicó la mayor parte de sus páginas a publicar relatos literarios, cuentos, reportajes y otras secciones de texto, que venían complementadas por algunas historietas.
Pese a que Flechas y Pelayos se autonombraba "Semanario Nacional" y en su cubierta campeaba el lema "Por el Imperio hacia Dios", no podemos calificarla como una auténtica revista de "agit-prop" dirigida a la captación de los niños.
Lo cierto es que esta revista se difundía básicamente por los canales oficiales, entre los niños convencidos del Frente de Juventudes o entre quienes se afiliaban al mismo para conseguir unas botas y comida gratis, mientras que en el quiosco se vendía mal.
Flechas y Pelayos y Maravillas acabaron por caer en la burocratización del Movimiento, que convirtió a los militantes en funcionarios.
Y estas revistas se convirtieron en un pequeño negocio editorial, cuyo posible déficit cubrían los presupuestos oficiales de manera que los beneficios se convertían en un dinero seguro para sus gestores.
Nada que ver con la extrema beligerancia de Flecha o con la sordidez panfletaria de Pelayos durante la guerra civil.
Pérez de Urbel y su equipo hicieron evolucionar las revistas y, ante la fuerte competencia de los tebeos comerciales, aumentaron su carácter recreativo a costa del doctrinal.
Como la revista tenía garantizada la continuidad, pudo mantener también la periodicidad y el número de páginas, salvo en momentos excepcionales.
Gracias a ello ofrecía abundante trabajo, barato y muchas veces pagado sin puntualidad, que atrajo a un gran número de colaboradores, sobre todo los residentes en Madrid.
Ejercieron de guionistas y colaboradores literarios de Flechas y Pelayos el propio Pérez de Urbel, Pilar Valle, Gloria Fuertes, Carmen Martel, Emilia Cotarelo y otros más que nos han quedado anónimos.
Entre los dibujantes podemos citar a Avelino Aróztegui, Penagos, Soravilla, Pena (Pedro Naval), Ardel (Juan Ernesto Vinardell), María Claret, Gabi (Gabriel Arnao), José Luis Moro, Alcaide, Santi, Titos, Mayo, Ángel Esteban y también Escudero, Senén, Manuel Zatarain, Cuesta, Celedonio Perellón, Tilu, Marculeta con varios seudónimos, Ángel Pardo, Carbonell, Vicente Roso, Ibarra, Luis Vigil, Huete, José y Carlos Laffond, Gordillo, etc. Con colaboraciones puntuales y breves de los dibujantes Manuel Gago, Antonio Hernández Palacios, Víctor de la Fuente y Manuel Vázquez.
Caso aparte fue el de Chicos, que fue una gran revista de historietas gracias a los excelentes colaboradores y a la capacidad de su directora para seleccionarlos y saber equilibrar los contenidos.
Consuelo Gil Roësset, de familia acomodada radicada en Madrid, tuvo una educación selecta, en su infancia y juventud escribía, tomó lecciones de dibujo del pintor López Mezquita, de ella se conservan varios libros de cuentos infantiles, en la universidad fue alumna y después discípula de Pedro Sainz Rodríguez.
En los años treinta formaba parte de la buena sociedad madrileña, y en la guerra civil y la posguerra se mostró como una gran dama de la derecha más civilizada de aquellos años.
En 1941 Consuelo Gil disminuyó el tamaño de la revista Chicos y con el "recorte" obtenido, una simple franja apaisada de papel, creó la revista para niñas Mis Chicas, que tenía un tamaño fuera de lo habitual y que después aumentó considerablemente.
Fue esta la primera revista infantil femenina de contenido variado publicada en la posguerra y su ejemplo despertó el interés de otros editores que seguirían el camino abierto con una gran cantidad de cuadernos de historietas, en formato apaisado, de tema sentimental.
El gran acierto de Consuelo Gil fue buscar a los mejores dibujantes españoles, como Jesús Blasco y Emilio Freixas, y abrir las puertas de sus revistas a nuevos autores que comenzaban por entonces, Ángel Puigmiquel, Alfonso Figueras, Pilar Blasco, Carlos Roca, Gabi (Gabriel Arnao), Iranzo, etc., así como la captación de algunos de los más importantes artistas portugueses como fue E. T. Coelho.
Todo ello ejerciendo con mano firme y conocimiento exacto de lo que quería lograr como directora.
Jesús Blasco, tras varias historietas de continuará, realizadas con una alta calidad, se centró en su personaje Cuto, del que dejó en Chicos (imagen 18) historietas de gran nivel como "Tragedia en Oriente, Cuto en el país de los sioux" hasta la magistral, contradictoria y definitiva "Hombres muertos en la isla".
También hay que destacar algunas de sus historietas cortas en los almanaques de la revista como "Cuto en Nápoles", "Cuto en el Lago de la Muerte", "Cuto en el Castillo del Terror".
Asimismo, la saga de Anita Diminuta, publicada en Mis Chicas a lo largo de casi diez años, que Jesús Blasco realizó en un punto intermedio entre el folclore del cuento popular y las historias de miedo para niños.
Por su parte, Emilio Freixas, más ilustrador que historietista, dejó en Chicos obras magníficas como "Desfalco en Wall Street", "El misterio del murciélago humano", "Shadu", "Los dragones del Tibet" y las aventuras del Capitán Misterio.
Freixas había comenzado a dibujar para Consuelo Gil poco después de finalizar la guerra civil, movido por el miedo a haberse significado durante la guerra por algunas ilustraciones.
El guionista Huertas Ventosa, que tras la guerra trabajaba para Consuelo Gil, le ofreció un guión protagonizado por militares y falangistas uniformados, de manera que la historieta, "La ciudad de las tres murallas", blanquease su imagen.
A partir de aquí, Freixas se convirtió en el "otro" dibujante insustituible en Chicos.
Consuelo Gil Roësset se distinguió por su vocación, su claridad de planteamientos editoriales y su prioridad por lograr publicaciones de calidad.
Supo aunar la calidad tradicional madrileña con la popularidad de la historieta más comercial.
En su trabajo como editora fue totalmente pragmática, demostrando su habilidad para obtener las mejores condiciones para sus revistas, consiguiendo papel protegido más barato, regateando hasta el último céntimo y llegando a seguir prácticas comerciales no muy ortodoxas para el logro de sus fines.
El ejemplo más importante se produjo en 1944, cuando el dibujante Emilio Freixas, de acuerdo con su hijo Carlos, también dibujante, y con Ángel Puigmiquel, decidieron crear la Editorial Mosquito y la colección del mismo nombre de cuadernos de historietas.
Su intención era independizarse de Chicos, controlar sus propias creaciones y así recoger el total de los beneficios.
Por primera vez en España los dibujantes gestionarían su propia revista y sus propios personajes.
El problema surgió cuando los autores-editores entregaron al distribuidor los cuatro números que llegaron a publicar -protagonizados por El Capitán Misterio de Emilio Freixas, Pepe Carter de Puigmiquel y dos números de Pistol Jim de Carlos Freixas-.
Consuelo Gil hizo todo lo posible para que la colección no funcionase con la complicidad del distribuidor que era el mismo de sus tebeos.
Tras fracasar como editores, los autores volvieron a las páginas de Chicos, con el añadido de que su directora les hizo continuar en su revista los nuevos personajes que habían creado para independizarse.
Quede aquí y ahora el simple apunte de la importancia, menor pero real, que tuvieron en el panorama editorial de los primeros cuarenta las otras revistas publicadas por los editores del régimen: Pepe y Mari, Bazar, ¡Zás!, Trampolín, Leyendas Infantiles, etc.
LOS PRIMEROS EDITORES COMERCIALES DEL MADRID DE POSGUERRA
Algunos empresarios madrileños se interesaron por el negocio de la edición de tebeos desde fechas muy tempranas.
En este importante aumento de población cuenta tanto la inmigración del campo a la ciudad, que la guerra civil había precipitado, como el aumento de la natalidad que llegó a un 24 por ciento en 1940 y a un 20 por ciento en 1945.
Estas cifras significaban muchos niños en edad escolar y aptos para la lectura recreativa, si había quien se la ofreciese.
Ante la comprensión de que se encontraban ante un mercado creciente, los nuevos editores, sin formación en ese negocio, no conocían las imprentas, ni contaban con dibujantes, pero estaban dispuestos a ganar dinero, y a seguir el camino de los editores de Barcelona y Valencia.
Así, entre 1941, fecha del primer tebeo comercial localizado en Madrid, hasta 1944, surgieron empresas, casi siempre unipersonales, que improvisaron publicaciones, escritores y dibujantes y se lanzaron a la edición de cuadernos de historietas, ante la imposibilidad de publicar revistas regulares.
En 1941, la SGEL, que además de distribuir editaba, lanzó el que creemos primer tebeo comercial publicado en Madrid, La Corona de Hierro, de la colección Tres Pajaritas, en el clásico formato apaisado, versión de Sabatés de la película del mismo título.
En 1942, el mercadol madrileño comenzó a animarse y ofreció una alternativa a los tebeos de Barcelona con editoriales como Marisal, Proa, Editorial Tesoro, Ediciones Tritón y Atlántida.
Cuando Ediciones Marisal comenzó a publicar tebeos, 1942, tenía ya arraigo en la sociedad surgida de la guerra civil, pues durante la misma había estado publicando en Sevilla una novela por entregas con el título La Guerra, 1938, escrita por Fernando Cisneros.
Por supuesto la guerra a la que el título se refería era la guerra civil española, y estos "episodios novelados" demostraban por activa y por pasiva quiénes eran los "buenos" de la historia.
Tras acabar la guerra, Ediciones Marisal se instaló en Madrid.
Sus primeras colecciones de tebeos fueron Las Grandes Aventuras (imagen 19), formato vertical pequeño, y Los Grandes Viajes Científicos, "maravillosa colección gráfica de aventuras extraordinarias será la más amena, más instructiva y más emocionante de las de este género", cuando lo cierto es que las viñetas llevaban densos pies de texto y el conjunto era triste y aburrido.
En 1944, Marisal comenzó a publicar la colección Canguro, con ilustraciones e historietas de Vicente Roso, Jano (Fernández Zarza), Gallego, Huete, Luis Vigil (Álvarez Prieto) Villarejo, etc. Del mismo año es la colección Pelicano, con dibujos de Jano, Vicente Roso, José Laffond, etc. Y Aventuras de Abulkasen Basri, todas en cuadernos de historietas grandes.
Por el camino abierto por Marisal entraron a continuación la Editorial Proa, y acto seguido Tesoro, Tritón, Atlántida, y más tarde, mediados ya los años cuarenta, Losada, Ediciones Ángel Nieto, Ediciones Rialto y el Instituto Editorial Reus, además de Editorial Fantasía.
Entre los tebeos de Proa, que la editorial llamaba "álbumes", tenemos la colección de Aventuras Sorprendentes, 1943, en cuadernos de un tamaño intermedio, la colección se subdividía en varias series: "Las Aventuras de Buffalo Hill", "Nuevas aventuras de Robinson Crusoe" y "Las Aventuras de César y Alfonso".
Pero sus tebeos más importantes fueron, en tamaño grande apaisado, la colección Oro Fino.
El Profesor Magnus contra el Doctor Cicuta, 1943, y la colección Tajamontes, el caballero invencible, 1944, ambas obra del autor francés que firmaba Érik (André René Jolly).
En 1944, la Editorial Tesoro lanzó una colección de cuadernos grandes, Panchito, y la colección Narraciones Cascabel, en cuadernos pequeños.
En estos cuadernos publicaron muchos dibujantes, entre ellos Rafael Gordillo, Ibarra, J. Blanco, Manuel Vázquez, Víctor de la Fuente, Cuesta, Gabi (Gabriel Arnao).
Sorprendentemente, en los tebeos de Tesoro encontramos a Manuel Gago, quien un año antes ya ha iniciado en Editorial Valenciana El Guerrero del Antifaz, pero que aún se repartía por otras editoriales.
Ediciones Tritón colocó en el mercado dos colecciones tamaño grande, Gorgorito y Chorlito, al tiempo que recuperaba la vieja colección de novelas por entregas El Sheriff, de finales de los años veinte, que volvía a editar con nuevas cubiertas.
Y aún quedan en los primeros años cuarenta los tebeos de la Editorial Atlántida: Aventuras extraordinarias del Capitán Antorcha y La Legión del Espacio, tan malos que solo merecen la cita fugaz, sin más detenimiento.
En general el "look" de los tebeos madrileños se diferenciaba radicalmente de los producidos en Barcelona por la presentación de las cubiertas, el menor número de viñetas por página y por las peculiaridades de unos jóvenes dibujantes que aún estaban formando su estilo.
Se trataba de muchachos que apenas sabían dibujar, que lo desconocían todo acerca de la historieta, su técnica y su lenguaje y que para aprender copiaban a los grandes del cómic norteamericano.
Ellos fueron el germen de la escuela madrileña.
LOS PRIMEROS EDITORES DE HISTORIETAS DE VALENCIA
Editorial Valenciana logró reiniciar sus actividades en 1940, pero muy lejos de su producción de novelas folletinescas de anteguerra, ya que Juan B. Puerto la orientó hacia la edición popular de tebeos.
El primer lanzamiento fue una colección de cromos e inmediatamente después la colección de tebeos Roberto Alcázar, que alcanzaría un éxito pocas veces logrado por un tebeo español.
Dueña del mercado valenciano, y por extensión muy bien situada en el mercado estatal, Editorial Valenciana se planteó la edición de tebeos sin urgencias e intentando asegurar cada paso que daba.
Lógicamente, se acogió al modelo del cuaderno de historietas, pasando por los mismos trámites y problemas que el resto de editores de Barcelona y Madrid.
En los tres o cuatro primeros años de la posguerra, Valenciana lanzó varios tebeos para asegurarse un espacio en el mercado.
Fueron las colecciones Selección Aventurera, 1940; Carlos Ray, 1941; Bob Tailer; Aventuras de Mister Bluff; Jaimito cuadernos de historietas, Grandes Aventuras y Películas, 1942; Julio y Ricardo, 1943, etc. En torno a Valenciana se agrupó una serie de colaboradores sin los que no habría podido crear una empresa sólida, hasta llegar al autor y a la colección que daría fama y fortuna a la editorial y gracias a la cual pudo emprender una eficaz competencia en el mercado de los tebeos: El Guerrero del Antifaz, de Manuel Gago (imagen 20).
Manuel Gago fue uno de esos dibujantes privilegiados que parecen haber nacido para la historieta.
Trabajador incansable, tanto por vocación como por estricta necesidad, desde muy joven comenzó a publicar en cuantas editoriales le fue posible, así encontramos historietas suyas en los tebeos madrileños de Editorial Tesoro, en Flechas y Pelayos, en cuadernos de historietas de Hispano Americana de Ediciones, Marco, etc., y más tarde colaboró incluso con la Editorial Toray.
En sus primeros años de profesional realizó varios cuadernos para Valenciana y en 1943 creó la que ha de ser considerada la gran obra de su vida, El Guerrero del Antifaz, sin la cual no se puede comprender en su conjunto el "fenómeno del cuaderno de historietas".
La colección se inicia en el momento en que los Reyes Católicos asediaban el Reino de Granada.
El argumento es una mezcla de novela de aventuras históricas y cómic realista norteamericano, vista por un españolito de los años cuarenta.
Un cóctel explosivo que, servido a los niños de la posguerra, les ofrecía mucho más que la historieta tradicional.
Y es que las aventuras del guerrero tenían morbo, insinuaban más que lo que decían y permitían al lector fantasear más allá de lo evidente, gracias a un dibujo enérgico en cuyo trazo rasgueado se aprecia una influencia estilística de Alex Raymond.
Editorial Valenciana supo valorar lo mucho que Gago aportaba a la empresa, por lo que el autor inició en paralelo otras muchas colecciones de cuadernos, que si no alcanzaron la importancia de El Guerrero del Antifaz, sí dejaron obras importantes.
De ellas vale destacar El Pequeño Luchador, 1945; Purk, el hombre de piedra, 1950; El Espadachín enmascarado, 1952, entre casi el medio centenar de títulos que realizó a lo largo de su vida.
Y todo ello bajo contratos leoninos por los que el editor explotaba al dibujante y le robaba sus derechos más elementales.
Junto a Manuel Gago, los principales dibujantes de los cuadernos historietas de Editorial Valenciana fueron, hasta 1945: Soriano Izquierdo como guionista, dibujante y pronto director artístico, y los dibujantes Eduardo Vañó, Juan P. Muro, Palmer (Miguel Martínez Verchili), Edmundo Marculeta (que trabajó con varios seudónimos), Karpa (Rafael Miguel Catalá Lucas), Enrique Pertegás, Liceras, Ayné, Miguel Quesada, José Grau, etc. Y guionistas como Puerto, Jordán Jover, Amorós, Tartajada, Pedro Quesada, etc., de los que es necesario destacar especialmente a Federico Amorós.
La Editorial Valenciana fue dueña total del mercado de la historieta editada en Valencia durante muchos años.
La creación de varias pequeñas editoriales a lo largo de los años cuarenta apenas le supuso problemas, Editorial José Luis Aguilar y Cía, 1943, Ediciones Lerso, 1946, Editorial Ibérica de Publicaciones, en Villena, 1946, Ediciones Saturno, 1947, etc., pues la competencia que le hicieron fue mínima.
Al llegar al final de este periodo, el triángulo editorial de los tebeos españoles, Barcelona-Madrid-Valencia, era una realidad y Editorial Valenciana se encontraba perfectamente asentada como una de las más importantes.
PRIMEROS TEBEOS DE GÉNERO DE LOS AÑOS CUARENTA
Los nuevos planes de educación del régimen, bajo la directa supervisión de la Iglesia así como de los pedagogos, marcaron desde la primera hora la estricta separación por sexos entre niños y niñas, anulando el régimen de coeducación que se había seguido durante la República.
Ante esta situación, y en momentos en que comenzaron a publicarse numerosas revistas de información, modas, cocina, decoración y cotilleos dirigidas a las mujeres, parece sorprendente que los editores de tebeos no vieran el amplio campo que se les podía abrir con el público femenino infantil.
Fue Consuelo Gil, directora de Chicos quien, como ya hemos señalado, publicó en abril de 1941 la primera revista dirigida a las niñas, a la que, siguiendo el título que había dado a la sección para niñas que publicaba desde 1938 en Chicos, tituló Mis Chicas.
La revista, con su título fijo, numeración correlativa, fecha de salida impresa en cubierta, se publicaba bajo el paraguas protector de la Delegación de Prensa de FET y de las JONS y ofrecía a los padres y educadores una revista neutra, con licencia eclesiástica y sin signos partidistas, que unía lo formativo al entretenimiento.
En su primera etapa se imprimía al mismo tiempo y en el mismo papel que Chicos, y una vez impresa se guillotinaba la parte superior del papel separando ambas revistas.
Consuelo Gil encargó a Jesús Blasco una historieta que representase el espíritu de la revista, fue así como el dibujante creó a Anita Diminuta y sus amigos, que viven en el "País de la Ilusión", el oso de peluche Mateo, el Genio del bosque, el soldado cojo de Andersen, el Payaso, etc. y sus enemigos, la bruja Carraspia, el brujo Caralampio, el Diablo, etc. Las aventuras de Anita Diminuta fueron el eje sobre el que pivotó Mis Chicas durante diez años, una obra que dentro de su ingenuidad y contradicciones queda entre lo mejor de la historieta infantil española.
Junto a Blasco, la revista se nutrió de las historietas de Puigmiquel, Pili Blasco, Julián Nadal, Alfonso Figueras, Alcaide, Adriano Blasco, Moreno, Gordillo, Moro e ilustraciones de Blasco, Freixas, Riera Rojas, etc.
Ante la revista de Consuelo Gil, los editores comerciales despertaron y dado que la opción de las revistas periódicas estaba cerrada para ellos, el soporte editorial tenía que ser un cuaderno o una colección de cuadernos y, puesto que lo que se quería era diferenciar tajantemente a las niñas de los niños, los temas no podían ser en forma alguna los habituales de los tebeos que se estaban publicando ya.
Por reducción quedaba un solo tema, el sentimental que, más que un tema, era un enfoque diferente que podía aplicarse a historias de todo tipo.
Como posibles primeros cuadernos de historietas para niñas tenemos las colecciones Cuentos ilustrados, 1941, Editorial Marco, con varios números dirigidos a las niñas; colección Tulipán, 1941, Editorial Iberia A.G., Cuadernos Selectos, 1942, de Editorial Cisne, dedicada íntegramente a las niñas con versiones en historieta de cuentos clásicos, muchas de cuyas cubiertas las realizó Jesús Blasco, por entonces director artístico de Cisne; los cuadernos para niñas de Editorial Ameller, 1942, con gran cantidad de títulos dirigidos expresamente a las niñas: El pájaro de oro, El enanito bobalicón, La reina de la nieve, Las trenzas de seda, La princesa del cabello de oro, La hija del gigante, etc.; Historietas Gráficas "Pilarín", 1942, de Ameller; Las peripecias de Luisín y Chiquita, 1943, de Ameller; Cuentos de 1943, de Editorial Marco; Las Hadas, 1943, Marco; Cuentos de las mil y una noches, 1943, Marco, etc. A las que pronto siguió un verdadero alud de cuadernos de historietas para niñas: colección Princesita, de Ameller, Gisela, editada por Carmen H. Bastos, Cuentos de Hadas, de Ediciones Éxito, Cuentos de Hadas, de Publicaciones Ibero-Americanas, Cuentos de Hadas Sauce, de Editorial Éxito, etc., hasta llegar a la colección Azucena, de Ediciones Toray, que con el tiempo sería la colección bestseller de los cuadernos de historietas para niñas.
Entre los muchos dibujantes que trabajaron para las colecciones para niñas hay que contar con Jesús Blasco, Pili Blasco, Jesús Blasco, F. Batet, Tomás Porto, Marsenat, Bosch Penalva, Víctor Aguado, Enriqueta Bombón, Antonio Ayné, Vilella, Longoria, Juli, Nieto, Emilio Boix, P. Casio (Pedro Alférez), Francisco Macián, A. Badía, Juez, Sabatés, Rosa Galcerán, etc. Importa destacar que entre los nombres referenciados tan solo hay cuatro mujeres.
Será así, y hasta muy entrados los años cuarenta, como el mercado del tebeo se abrió a esta nueva línea editorial, cuya especificidad no venía del tema tratado sino por ir dirigida al gueto femenino.
Hasta que los editores comerciales pudieron, casi a finales de la década, lanzar tebeos de contenidos variados para las niñas, la mejor revista fue Mis Chicas -bien editada, conservadora, moralizadora y con censura eclesiástica-.
Y, alternativamente, las docenas y docenas de cuadernos de historietas de hadas, pastorcillas y príncipes, enanitos, animales parlanchines, niños redichos, magos, etc., resueltos casi siempre con un tratamiento almibarado y un proyecto cultural escapista.
En realidad, Mis Chicas y los muchos cuadernos para niñas que se editaron en aquellos años eran complementarios y difundían una imagen femenina discriminadora, que relegaba a la futura mujer a la cocina y la maternidad o bien le ofrecía un mundo irreal de fantasía que pretendía trascender la dura realidad de la posguerra con una falsa solución que fijaba el máximo objetivo en la obtención del amor.
EDITORIALES, LA DIFÍCIL ADAPTACIÓN AL PRESENTE
Algunas editoriales de tebeos de la posguerra sufrieron una especie de síndrome de pasividad.
Mientras que otras, por el contrario, no cesaron en sus constantes intentos por desarrollarse.
Ejemplo perfecto del primer caso sería la empresa de Joaquín Buigas, que en estos años trabajó bajo el nombre de Ediciones TBO.
Al acabar la guerra, Joaquín Buigas simplemente le lavó la cara a TBO, haciendo los cambios mínimos para intentar ponerlo al día, sin lograrlo.
Partícipe del mismo desconcierto que afectó a la mayoría de editores tanto por la política de autorizaciones editoriales como por los problemas de papel y por los cambios de los intereses lectores, Buigas no supo adaptar su revista, hasta el punto de que entre 1941y 1944 solo se publicaron un almanaque y quince números de este título, a todas luces insuficientes para poder mantener la empresa a pleno rendimiento.
En los mismos años Buigas recurrió a vender restos de ediciones y puso en el mercado productos tan heterogéneos como el Sobre Regalo para los Albumes TBO, así como juguetes en papel como El buque flotador.
Buigas también intentó entrar en el negocio del cuaderno de historietas con cuatro colecciones de cuadernos apaisados: Los castillos de España, Los grandes naufragios, Las tragedias del aire y Las tragedias del mar, sin éxito.
La editorial no logró recuperarse hasta que las circunstancias oficiales hicieron posible la publicación regular de TBO.
Por ello, las tiradas que se achacan a aquel TBO podrían corresponder, quizá, al número de lectores, pero nunca a los ejemplares vendidos.
Sin embargo, Joaquín Buigas hizo una aportación importante a la historieta española al crear la serie "La Familia Ulises", con él mismo como guionista y Marino Benejam como dibujante.
La primera historieta apareció en el ejemplar décimoprimero de su revista, publicado en 1944 bajo el título "Risa Continua.
Es muy posible que el autor y editor no fuera consciente de las posibilidades que su creación ofrecía, pues tardó varios números en publicar una segunda historieta.
Si examinamos la colección de TBO de los años cuarenta y cincuenta, no cabe duda de que la serie constituye una de las mejores crónicas de la sociedad española de la posguerra.
En el caso de Hispano Americana de Ediciones, el puente que enlaza los años de la posguerra con el pasado fueron los cómics norteamericanos en cuya edición se había especializado Lotario Vecchi en 1935-1936, estableciendo sólidas relaciones comerciales con King Features Syndicate, hasta el punto de convertirse prácticamente en su editor exclusivo en España.
Tras jugar las cartas de sus relaciones con el régimen y de hacer valer su condición de súbdito italiano, Vecchi consiguió que todos los elementos de su empresa retornasen a su poder, incluido el importante taller de imprenta que poseía antes de la guerra, equipado con una rotativa que imprimía a todo color.
Pero fracasó en lo que más deseaba, el permiso para volver a lanzar al mercado sus tebeos de anteguerra.
Centró entonces su solicitud solamente en la revista Aventurero y presentó año tras año, al menos en seis ocasiones, la petición para que le autorizasen la revista sin conseguirlo.
Las numerosas alegaciones y la mucha documentación que hemos revisado, presentada por Otelo Parenti -apoderado de la editorial y hombre de total confianza de Vecchi-ante las instancias que controlaban la prensa española, fueron inútiles.
Impotente para volver a publicar sus revistas, Hispano Americana de Ediciones rescató todo el material publicado en ellas: El Hombre Enmascarado (Phantom), Tarzán, Flas Gordon (Flash Gordon), Carlos el intrépido (Brick Bradford), Jorge y Fernando (Tim Tyler's Luck) y un largo etc. y, al remontarlo al nuevo formato, fue totalmente destrozado.
Pese a lo cual estos tebeos, agrupados en docenas de colecciones, se editarían durante varios años.
Sin embargo, no satisfecha con esto, Hispano Americana de Ediciones llegó a un acuerdo con el dibujante y editor Teodoro Delgado que le cedió la cabecera de su revista Leyendas Infantiles.
Durante la guerra, Teodoro Delgado había trabajado como ilustrador, cartelista, historietista y propagandista de las glorias de Franco.
Por ello, cuando solicitó en 1942 permiso para editar una revista infantil, recibió en pago a sus servicios la autorización necesaria.
El primer número se puso a la venta en Madrid el 9 de mayo de 1942, con el título de Leyendas Infantiles, bajo el pie de Editorial Senda.
Delgado diagramó la nueva revista siguiendo con bastante similitud el modelo del tebeo Jeromín, 1929, del cual había sido uno de los artífices.
Los dibujantes que hacían la revista formaban parte del grupo asentado en Madrid y que colaboraba con Flechas y Pelayos, Maravillas, Chicos y los tebeos de Marisal y Tesoro, más otros profesionales amigos personales de Teodoro Delgado como Pena, Soravilla, Ardel, Aróztegui, Joaquín Durán, Moro, Carmelo, Vicente Roso, Esteban, Ángel Pardo, Gabi.
En 1944 y a través de una negociación sobre la que no tenemos datos y cuyo importe económico ignoramos, Teodoro Delgado cedió la explotación de Leyendas Infantiles a Hispano Americana de Ediciones, quien publicó la revista a partir de su no 84, durante los años 1944, 1945 y posiblemente algún mes de 1946, hasta el no 182.
La editorial barcelonesa reconvirtió la revista en un tebeo semanal de gran tamaño, al precio de 50 céntimos, intentando revivir el éxito que años atrás había alcanzado con Aventurero, para ello publicó los cómics norteamericanos: Tarzan, de Hogarth, X-9, de Charles Flanders, Sergeant King, de Allen Dean, Popeye, de Segar, Flash Gordon, de Alex Raymond, Skyroads, de Russell Keaton, Radio Patrol, de Charlie Schmidt, etc. e historietas de los españoles Teodoro Delgado, Iranzo, Ripoll G., Ardel, Figueras, Castanys, etc. Hispano Americana de Ediciones mantuvo en la cabecera de la revista la dirección postal de la editorial de Teodoro Delgado en Madrid, si bien dio como dirección de la administración la suya de Barcelona en un pequeño recuadro en páginas interiores y, sin que en ningún momento constase su pie editorial.
A efectos oficiales, la revista fue siempre publicada por Editorial Senda.
Lo sorprendente es que esta operación mercantil, por la que un editor con permiso de revista periódica y cupo de papel la "alquilaba" a otro editor, no trascendió y no queda ninguna constancia de ella en los dosieres oficiales.
Lo cual, teniendo en cuenta que en aquellos momentos se vivía en un estado policíaco, tiene que significar o que nadie en los estamentos oficiales daba importancia a la prensa infantil, o que era relativamente fácil saltarse las normas, o que la corrupción era tal que pequeños "negocios" como este se toleraban.
En 1946, Hispano Americana de Ediciones retornó el uso de la cabecera y la publicación de la revista a su propietario, Teodoro Delgado.
Mientras editaba la citada revista, Hispano Americana de Ediciones comenzó a publicar en 1945 un nuevo tebeo de contenido variado y gran tamaño, con apariencia de revista aunque legalmente se publicaba como folleto.
Su título era Aventurero, y se incluían series de cómics americanos, como Phantom, Tim Tyler's Lucks y el Flash Gordon de la tira diaria, realizado por Austin Briggs, Gordo, de Gus Arriola.
Como complemento añadió alguna historieta española y materiales italianos y franceses, como Texas Hill, de Mario Uggeri, y el Caballero Tajamontes, de Erik.
Debido a su condición de folleto, la editorial se vio obligada a dar en la cabecera la mención genérica Ediciones Aventurero y a continuación dar de forma destacada, sobre un fondo de color amarillo, una mención diferente que, de acuerdo con la legislación, sirviese para diferenciar cada número.
Este tebeo fracasó, ya fuera porque su presentación y contenidos no convencieron a los lectores o a los poderes fácticos que controlaban la edición o, más simple, porque la competencia redujo su presencia en el mercado.
La editorial se concentró cada vez más en la edición de cuadernos de historietas, intentando diversificarla al máximo para lo que comenzó a publicar material de historietas italianas en número creciente.
LOS INTENTOS DE NUEVOS TEBEOS TOLERADOS
Cuando se inició la Segunda Guerra Mundial, Franco posicionó su régimen como neutral, una neutralidad benevolente hacia Alemania e Italia, a las que tanto debía en su victoria de 1939.
Pero, a raíz del vuelco que en 1943 dio la guerra con la derrota alemana en Stalingrado, Franco inició un giro hacia una neutralidad real, que se reflejó en la "desfalangización" del régimen -más aparente que cierta-, para blanquear su imagen ante los aliados.
Los ligeros ajustes en la fachada del régimen supusieron en el terreno editorial una cierta tolerancia formal, pese a que la legislación no se relajó en ningún momento.
Lo cierto es que en 1944-1945 se publicaron nuevos títulos de tebeos que iban más allá del simple modelo del cuaderno de historieta y estaban muy cercanos a la revista de contenidos variados.
Con ligeras variantes en el diseño, en la presentación y en los contenidos, la similitud entre estos tebeos fue muy grande y venía determinada en lo formal por los tamaños de las máquinas de imprimir disponibles en aquellos momentos y por el juego de la competencia entre editoriales.
El modelo promedio de estos tebeos fue el formato vertical, tamaño aproximado de 25 x 17 cm, ocho páginas interiores en negro -resultantes de imprimir un pliego y plegarlo en cruz-, a veces más si el editor se atrevía a dar dos pliegos de papel, más cubierta y contracubierta en color, predominio de las historietas humorísticas de una página y precios similares en proporción al número de páginas.
Los primeros en aparecer fueron ser los tebeos de Clíper, Germán Plaza que, pese a repetir de un número a otro el modelo, cambió el título en todos: Canela fina, Una semana feliz, Historietas amenas, Selecciones cómicas, etc., todos con el precio de 30 céntimos y tan solo ocho páginas, de las cuales cuatro estaban impresas en bicolor.
Editorial Marco publicó La Risa, con el subtítulo Biblioteca especial para niños, con tan solo cuatro páginas, con un precio de 30 céntimos, El Ciclón, con ocho páginas impresas a una tinta más cuatro páginas de cubiertas en color, con un precio de 50 céntimos y Cholito y Asta, este último con el subtítulo Cuadernos infantiles Rin-Tin-Tin, ambos con solo ocho páginas impresas en negro, además de cubiertas en color.
Todos los tebeos se componían de una extraña mezcla de materiales, ya que se recuperaron muchas viejas páginas de historietas de aventuras.
Y junto a ellas materiales nuevos dibujados por Jiménez Arnalot, Emilio Boix, Cañada, Ayné, Pedro Alférez, etc. En todos los casos, los tebeos eran simplemente, incluso por referencia a su precio, cuando otras editoriales estaban ofreciendo ya historietas más modernas y mejor dibujadas.
Por su parte, Editorial Bruguera lanzó tres tebeos que repetían las características generales de los antes citados: El As, con el subtítulo De los álbumes infantiles, AEI. y Niños, con ocho páginas, cubierta en color y con un mismo precio, 50 céntimos.
Las historietas las dibujaban los nuevos colaboradores que Bruguera estaba captando en estos momentos: Ayné, Guillermo Cifré, Bataller, Ángel Nadal, Boix, etc.; pero también había un alto porcentaje de páginas de archivo vueltas a publicar.
Los resultados, sin ser tan malos como los tebeos de Marco, fueron mediocres.
Al acabar la guerra y justo en el momento en que El Gato Negro pasaba a ser Editorial Bruguera, ya se habían publicado varios números únicos con el mismo título de Pulgarcito.
Y ahora, aprovechando que el momento parecía propicio, hicieron un nuevo intento, esta vez con continuidad, aunque fue de corta duración ya que solo se editaron ocho números.
La presentación de todos los números fue uniforme, con una cabecera fija con un logotipo idéntico de un número a otro.
El tebeo tenía 12 páginas incluidas las cubiertas, que estaban impresas a todo color, el precio de venta era de 1 peseta.
Pero, al no conseguir la autorización como revista periódica, el nuevo Pulgarcito se publicó con la categoría de folleto, por lo que en unos números llevaba como antetítulo la referencia Biblioteca infantil y en otros Cuadernos Infantiles (imagen 21) a mayor parte de los contenidos eran historietas de humor de una página, obra de los nuevos dibujantes que Francisco Bruguera había captado en otros tebeos y lugares de trabajo como Chamartín Films: José Escobar, Jiménez Arnalot, Guillermo Cifré dibujando tanto páginas de humor como páginas de estilo realista, José Peñarroya, Eugenio Giner, Ángel Nadal, etc. Este Pulgarcito presentaba aún muchos fallos: abundaban las páginas de historietas con textos al pie de las viñetas, que se publicaban junto a otras resueltas totalmente en bocadillos, muchas páginas llevaban demasiadas historietas muy pequeñas formando un conjunto abigarrado que recordaba los peores ejemplos de TBO.
Visto en perspectiva, este tebeo parece una especie de "ensayo general" de lo que poco después sería el modelo definitivo del Pulgarcito.
La competencia entre editoriales había hecho que la lucha por el mercado de los tebeos se hiciese más dura.
Editorial Valenciana potenció la edición de cuadernos de historietas de todos los temas, géneros y personajes, siempre con la gran baza comercial que le suponía el trabajo de Manuel Gago, dando poco a poco entrada a otros dibujantes que entonces comenzaban y aumentando el trabajo a otros de la primera hora.
Con una importante línea editorial de cuadernos de historietas, Valenciana podía competir en el mercado español en igualdad de condiciones con las editoriales más fuertes, y ello le permitió abrirse a otros proyectos, entre los que siempre contó el humor.
Pero el rendimiento económico no era suficiente.
Para que una editorial de tebeos funcionase bien era necesario contar con un profesional, o un equipo, que la gestionase a nivel creativo, buscando ideas, dibujantes y temas de interés para los lectores.
En los años cuarenta y en Editorial Valenciana la persona fundamental fue José Soriano Izquierdo, dibujante de historietas que había colaborado en los años treinta en TBO, Pocholo, KKO.
Al acabar la guerra comenzó a colaborar como dibujante con Editorial Valenciana y pronto se convirtió en el creativo de la empresa, con título o sin él, director artístico de la misma.
Soriano Izquierdo impulsó los proyectos más importantes de Valenciana.
Entre ellos, la recuperación de dibujantes como Juan Pérez Muro y la entrada de jóvenes a los que se solía poner por ejemplo y maestro a Manuel Gago.
También dio cabida a dibujantes ya clásicos, como Pertegás o Palmer (Enrique Martínez Verchili), siendo este último el realizador de una serie de cuadernos humorísticos, Aventuras de Jaimito y Periquete, 1943, que popularizarían el personaje Jaimito, un chico simpático y atrevido que vive aventuras cotidianas, más cerca del golfillo que del niño modélico.
A partir de este personaje se planteó la creación de la revista Jaimito, con historietas variadas, siendo las protagonizadas por Jaimito y su pandilla el elemento aglutinador (imagen 22).
Tras un inicio confuso en el que se editaron media docena de números sin referentes suficientes, se continuó con números sin periodicidad fija hasta que se consiguió la máxima regularidad en aquellos momentos.
Jaimito se convirtió en el buque insignia de la editorial junto con las colecciones Roberto Alcázar y El Guerrero del Antifaz 16.
Jaimito fue un tebeo vertical, con 16 páginas más cubiertas, de contenido predominantemente humorístico, la historieta principal estaba protagonizada por Jaimito, primero realizado por Liceras y Soriano Izquierdo y después y ya definitivamente por Karpa (Rafael Catalá Lucas).
El tebeo se componía de historietas de Soriano Izquierdo, Jesús Liceras, Alamar, Karpa, Pertegás, Palmer, Ángel Nadal, Palop, V. Maciá, Serafín, Sanchís, Alfonso Alamar, Martínez Osete, Serna, Ayné, Iranzo, la mayoría de ellos residentes en Valencia, con el añadido de algunas páginas de series de humor norteamericanas.
Además fue uno de los primeros tebeos de humor que añadieron a sus contenidos historietas dibujados en estilo realista, por dibujantes como Manuel Gago, Luis Bermejo, José Grau, Miguel Quesada, Claudio Tinoco, Frejo, etc.
El tebeo se publicaba con la categoría y autorización de folleto, por lo que su título era siempre cambiante -Amenidades de Jaimito, Risa fácil con Jaimito, Brotes festivos de Jaimito, Alegres inocentadas de Jaimito, etc.-y la numeración era inexistente al principio y más tarde minúscula y disimulada en la contracubierta.
En cualquier caso, este tebeo funcionó como una auténtica revista.
Su precio inicial era de 1 peseta, pero muy pronto subió a 1,20.
Jaimito sería imitado por otros editores valencianos con títulos como Cubilete, de Editorial Gong, o KChT, de Ediciones Saturno, así como por editores de Barcelona y Madrid, pero sin ser nunca igualado.
Todos estos tebeos estaban indicando que algo se movía en el panorama editorial, calladamente y sin cambiar ni una letra la Ley de Prensa.
Mediada la década de los cuarenta, los tebeos que a principios de siglo podían haberse considerado como una prolongación de la cultura popular, derivaban hacia la cultura de masas, que se desarrolló gracias al interés de quienes la consumían y, por ello, de espaldas a la cultura del régimen.
LA INVASIÓN DE LOS CUADERNOS DE HISTORIETAS
El giro estratégico que Franco había iniciado en 1943 acabó concretándose en la formación de un nuevo Gobierno en julio de 1945 que reflejaba la nueva correlación de fuerzas y grupos de presión del régimen, con el dato importante de la desaparición del cargo de ministro secretario general del Movimiento.
En el terreno de la prensa, a resultas del cambio de Gobierno, se traspasaron los servicios administrativos del control de la prensa desde la Vicesecretaría General de Educación Popular del Movimiento, dirigida por Gabriel Arias Salgado, a la Subsecretaría de Educación Popular del Ministerio de Educación Nacional, mediante un Decreto-Ley de julio 1945, que fue ratificado por la Jefatura del Estado el 31 de diciembre de 1945.
A partir de enero de 1946 el Ministerio de Educación se hizo cargo del control de la prensa española en todas sus formas, prensa diaria, revistas, folletos sin periodicidad fija, etc. Este simulacro de apertura del régimen se tradujo en una mayor tolerancia en la mecánica de la prensa, sobre todo en cuanto a la periodicidad, por lo que los editores de tebeos vieron cómo sus problemas se reducían.
En el panorama editorial y pese a la aparición de diversas revistas de historietas de contenido variado, el negocio de los editores españoles hasta mediados de los años cincuenta o algo más continuó centrado en la edición de cuadernos de historietas.
El cuaderno de historietas, en todas sus formas, modelos y tamaños y en todos los géneros existentes, se convirtió en el mejor vehículo de evasión para los niños de la segunda mitad de los años cuarenta.
Era relativamente barato de crear, técnicamente fácil de producir y editar y por ello la edición de tebeos se multiplicó, podemos rastrear colecciones aisladas e incluso grupos de dos, tres o más colecciones de un mismo editor en Bilbao, La Coruña, Vigo, Zaragoza, Alicante, Málaga, Córdoba, Sevilla, Logroño, Murcia, etc. Pero el grueso de la edición de cuadernos de historietas se concentró durante los últimos años cuarenta en Barcelona, Valencia y Madrid.
Por este camino lo que había comenzado siendo un simple recurso para poder editar en las difíciles circunstancias legales de aquellos años se convirtió en un gran negocio que exigía inversiones comparativamente bajas.
Las capacidades innovadoras y la experiencia de muchos editores quedó desviada y muchos dibujantes, que se acostumbraron a un trabajo continuado, pero generalmente tópico, se quedaron en ello en lugar de evolucionar y hacer evolucionar la historieta.
Como siempre, hay excepciones, con algún editor que transformó el soporte para convertirlo en el modelo mejor para contar una historia concreta, y con dibujantes que no se conformaron y que con los años dieron el gran salto adelante desde el cuaderno de historietas.
Barcelona fue el motor que arrastró en los años cuarenta y en las décadas siguientes la producción de cuadernos de historietas.
Junto a las editoriales que podemos llamar "históricas", que venían de los años de anteguerra, surgieron muchas editoriales, de las que con solo citar las más importantes podemos adquirir una vista panorámica abrumadora.
Recordemos una vez más la existencia de Editorial Bruguera, Editorial Grafidea, Hispano Americana de Ediciones, Editorial Marco, Cisne y Clíper, Editorial Ameller, Iberia A.G., Editorial 3 Pingüinos, Ediciones Éxito, Publicaciones Ibero-Americanas, Paidos, Baguñá.
Y añadamos, a partir de 1945-1946, Editorial Símbolo, Pellicer, Ediciones Toray, Fabregat, Editorial Bergis Mundial, Ediciones De Haro, Ediciones Fantasio, Cuqui, Ediciones Harpo, Ediciones Gráficas Ricart, Ediciones Hércules, A. Geniés, Jovi, Favencia, etc. Si a las anteriores añadimos las valencianas, tendremos que las ya existentes en la etapa anterior, Editorial Valenciana, Ediciones Guerri, Editorial José Luis Aguilar y Cia., más las que aparecen a partir de 1945-1946, Ediciones Lerso, Editorial Ibérica de Publicaciones, Ediciones Saturno, Ediciones de Dibujos Cort, Editorial Realce, Editorial Edeta, Editorial Garga, Editorial Editorial Gong, Ediciones Jovi, etc., nos dan un número total que vuelve a multiplicar la producción de cuadernos de historietas hasta límites notables.
Y aún habremos de sumar las editoriales de Madrid, las ya existentes antes de 1945, Ediciones Marisal, Ediciones Proa, Editorial Tesoro, Ediciones Tritón, Editorial Atlántida, más las que comienzan a editar a partir de 1945-1946, Ediciones Rialto, Editorial Losada, Ediciones Josán, Editorial Augusta, Instituto Editorial Reus, Editorial Fantasía, Ediciones Recreativas, etc.
Tan elevado número de editoriales obliga a preguntarse por los beneficios objetivos que ello reportó a la historieta española.
Pongamos en la cuenta del haber: muchos particulares metidos a editores, sin vocación de tales, ganaron sus buenos dineros.
Muchos dibujantes españoles, que quizá habrían malvivido, lograron vivir unos escalones por encima de la miseria gracias a la abundancia de trabajo mal pagado que pudieron conseguir.
Muchos lectores, cuya economía era mínima, pudieron tener acceso a la lectura a través de estos tebeos.
Muchos dibujantes sacaron de su etapa como autores de cuadernos de historietas un interesante repertorio de conocimientos prácticos y trucos profesionales, que después trasladaron a historietas de más importancia.
Al promediar los años cuarenta Editorial Bruguera logró superar la crisis generada por la guerra.
Los hermanos Bruguera habían reflotado económicamente la empresa siguiendo una política de estricta austeridad, acompañada por un continuo ensayar publicaciones, combinando los viejos materiales de archivo con las novedades.
Pantaleón Bruguera demostró ser un gestor eficaz, a la altura de su padre, y quizá aún más pragmático.
Durante varios años tuvo que asumir la representación oficial de la empresa para proteger tanto a esta como a su hermano.
Por su parte, Francisco Bruguera asumió las tareas creativas y lo intentó todo en la búsqueda de los soportes editoriales que mejor pudiesen conectar con el nuevo público.
El primer gran éxito comercial se produjo con el lanzamiento de la colección Cromos Cultura.
Es fama que el renacer de Bruguera vino impulsado por el extraordinario éxito que alcanzaron las muchas series de estos cromos culturales: Los Reyes de España, Zoología Mamíferos, Banderas del Mundo, Historia de la locomoción terrestre, etc. Sea cierto o exageración empresarial, a partir de los primeros años cuarenta y durante toda su historia, Bruguera dedicó especial atención a la edición de cromos: "Cromos Cultura Deportes", "Ases del Fútbol", "Campeones, Las grandes figuras del futbol español", "Álbum Foto Deporte", "Cromos Cinefoto", "Caperucita Roja" realizado por Sabatés, "Los siete enanitos" y el conejito "Thumper" de Walt Disney, "Los tres cerditos" y "Caperucita Roja contra el Lobo feroz", etc.
En los primeros años de posguerra el negocio se concentró en las colecciones de novela popular y en las de cromos, con un constante insistir en el lanzamiento de tebeos.
Primero como prueba y después ya como negocio seguro, lanzó continuas colecciones de cuadernos de historietas: Aventuras y Viajes de varios autores, Aventuras del Capitán Microbio de Sabatés, El Fantasma de Luis Poch, colección Gente Menuda de varios autores, colección Cine Aventura de varios autores, etc. El gran logro de Bruguera fue conseguir, 1944-1945, los derechos sobre los cómics de los Estudios Disney.
Ello permitió a la editorial lanzar cinco o más colecciones de cuadernos de historietas, subdivididos en varias series, unas protagonizados por Mickey Mouse, otras por el Pato Donald, con el resto de personajes Disney, unas en formato gigante como los antiguos tebeos de los años treinta, otras en formato muy pequeño.
Y ello en momentos en los que Hispano Americana de Ediciones era la única editorial que publicaba de forma regular cómics americanos.
Este lanzamiento, que Bruguera hizo a lo grande, desbordando todos los puntos de venta, en momentos en que los cortometrajes de Disney se daban como complemento de los programas de cine en toda España, contribuyó a consolidar la marcha de la editorial.
En aquellos momentos se incorporó a Editorial Bruguera un antiguo periodista, represaliado tras la guerra civil, Rafael González, como colaborador para todo, especialmente en los trabajos de redacción, además de escribir novelas, traducir libros y preparar guiones de historietas 18.
A partir de entonces, González trabajó mano a mano con Francisco Bruguera en la creación de nuevos títulos de tebeos.
Durante el verano y el otoño de 1946 prepararon la maqueta y los contenidos de un nuevo Pulgarcito y a finales del año apareció el primer número.
Se trataba de la versión definitiva de este tebeo, aunque posiblemente ni Bruguera ni González lo sabían.
Pulgarcito se editaba bajo la categoría legal de folleto, prevista por la Ley de Prensa.
Tenía formato vertical y un tamaño de 24 x 17 cm, con 16 páginas interiores en mal papel, impresas en negro, más cuatro páginas de cubiertas en papel alisado, con la cubierta y la contracubierta a todo color.
Su precio inicial fue de 1 peseta, aunque pronto subió a 1,20.
La periodicidad inicial era quincenal 19.
Del total de 20 páginas, 15 eran historietas, dos de ellas de aventuras.
Los dibujantes tenían que realizar historietas con seis calles, con un total de 17 a 24 viñetas diminutas, por página.
La sensación de producto compacto venía dada por las diminutas viñetas y aumentaba por el peso de los textos de los bocadillos, en general muy extensos.
Tras el lanzamiento de Pulgarcito, Bruguera puso en manos de González la sección -hoy diríamos la división-de revistas infantiles, con el cargo de supervisor o redactor jefe.
Sus ganas de trabajar y su inventiva hicieron que Rafael González se dedicase con total entrega a buscar nuevos modelos de tebeos que formaron familia con Pulgarcito.
Además de renovar los cuadernos de historietas con el lanzamiento de Brick Bradford, El caballero de las tres cruces, El hombre de la estrella, todos en 1947, y Aguila Negra, Juan el intrépido y El rey de la Jungla en 1948.
En definitiva, el origen de todo estaba en Pulgarcito, un tebeo muy diferente.
Los dibujantes eran mejores, las historietas más divertidas, con una carga crítica que aportaba Rafael González, los personajes tenían personalidad y el conjunto estaba bien equilibrado.
Comparado con los tebeos aparecidos hasta entonces, Pulgarcito resultaba innovador, brillante y un punto explosivo debido a sus contenidos, en los que, "sotto voce", se ajustaban las cuentas con el sistema.
LOS TEBEOS DESPUÉS DE 'PULGARCITO'
La creación del Pulgarcito definitivo marcó un momento importante en el desarrollo del tebeo español.
La obra de Francisco Bruguera y Rafael González demostraba que era posible hacer un tebeo diferente, más completo, con historietas bien dibujadas, con personajes sólidos, que al ser fijos retenían el interés de los lectores de un número al otro, en suma: una auténtica revista de historietas, fuese cual fuese su categoría legal.
Hasta los años cuarenta el tebeo de contenidos variados había quedado fijado en el modelo de TBO.
Pero, con el paso de los años, el tebeo creado por Arturo Suárez y mejorado por Buigas había quedado desfasado.
Pulgarcito demostraba que se podía ir más lejos.
En 1946, TBO se mantenía por tradición y también porque su raigambre popular había hecho que en Cataluña sustituyese de alguna forma a En Patufet, que tras la guerra había sido depurado por su pasado catalanista.
Durante esa década, Buigas probó diversos productos, solo o en sociedad con otros editores.
Movido posiblemente por el desafío que significaba la aparición del nuevo Pulgarcito, lanzó en 1947 dos nuevas publicaciones.
Una de ellas fue la colección de números extraordinarios titulada genéricamente Cuaderno Extraordinario de Ediciones TBO, monográficos dedicados a antologizar historietas publicadas anteriormente de Urda, Moreno, Opisso, Forton, Cuvillier, Perré, y Benejam.
En 1947 comenzó a publicar la colección S, un tebeo en formato vertical y con historietas de aventuras y humor, que al publicarse con la categoría de folleto obligó a añadir la mención Episodios y aventuras de S o Narraciones extraordinarias de S. El personaje que daba título al tebeo era S, el "superhombre universal inventor de la pistola atómica", según guión de Canellas Casals, que repetía sin cesar sus elucubraciones seudocientíficas y filosóficas.
Contemplado desde la perspectiva actual, el interés de este tebeo radica en que fue idea del dibujante Serra Massana, que formó sociedad con Joaquín Buigas para editarlo.
Fuera de ello, sus contenidos, dibujados por Athos Cozzi, Tínez, Mestre, Castellote, José Aroca, Urda, García Lorente, Batllori Jofré, y el mismo Serra Massana, resultan aburridos.
Por ello, su vida fue corta.
Buigas cerró el tebeo cuando le convino y Serra Massana quedó frustrado en su propósito de convertirse en partícipe de los beneficios que debería haber generado su trabajo e inversión.
En el mercado de los últimos años cuarenta ya no eran factibles los tebeos que nacían de planteamientos más propios de los años veinte.
El desconcierto con que se habían vivido los primeros años de la posguerra se estaba disipando y, prueba tras prueba, los editores comenzaban a encontrar nuevos caminos para convivir con el régimen y para llegar hasta los nuevos lectores que, pese a la pobreza de la sociedad española, aumentaban lenta pero constantemente.
La aparición de Pulgarcito supuso una sacudida, sobre todo entre los editores.
Inicialmente, su importancia se reflejó en cómo algunos se afanaron en imitar el nuevo modelo editorial.
Pero pocos editores tenían la suficiente solidez empresarial, fuera de Toray y Plaza, para competir con Pulgarcito.
Y no bastaba con copiar el esquema editorial.
En realidad nadie lo logró y, si es cierto que algunos tebeos que aparecieron en los últimos años cuarenta fueron igualmente importantes, también fueron muy diferentes.
Los lanzamientos de nuevos títulos entre 1947 y 1951 demuestra que las novedades más numerosas fueron nuevas colecciones de cuadernos de historietas más algunos, pocos, tebeos-revista: Azucena, 1947; El Coyote, 1951; El Capitán Marvel, 1947; El Jinete Fantasma, 1947; Dumbo, 1947; Rip Kirby, 1947; Dumbo, 1947; Hazañas Bélicas, 1948; Nicolás, 1948; Spirit, 1948; Episodios de guerra, 1948; El pequeño sheriff, 1948; Aguila Negra, 1948; El Campeón, 1948; Suchai, 1948; KKO, 1948; Super Pulgarcito, 1949; Florita, 1949; Trampolín, 1949; Historietas, 1949; Rayo Kit, 1950; Purk, "El hombre de piedra", 1950; Humor de bolsillo, 1950; Chicos, 1950; Topolino, 1950; Magos de la risa, 1950; El libertador, 1950; Pacho Dinamita, 1951; El DDT, 1951; Chispita, 1951; Detector, 1951; Inspector Dan;1951;S.O.S., 1951; Aventuras del FBI, 1951; Lupita, 1951; El Cachorro, 1951; etc. Estos tebeos fueron verdaderamente importantes, al margen de su comercialidad y de su permanencia en el mercado, debido al fuerte impacto que causaron en los lectores títulos como Azucena, El Jinete Fantasma, Purk "El Hombre de Piedra", Inspector Dan, El Cachorro, etc. También porque algunos de ellos significaron la entrada de nuevos cómics estadounidenses e italianos que aportaban conceptos nuevos para el desarrollo de la historieta española, como por ejemplo Rip Kirby, Spirit, El pequeño sheriff, Suchai, etc. O porque fueron modelos de revista-tebeo con lo que se ensanchaba el repertorio editorial, El Coyote, Nicolás, Florita, Super Pulgarcito, S.O.S., etc. O porque significaron la madurez de un dibujante que se confirmaba en una colección concreta, como por ejemplo Hazañas Bélicas, Aguila Negra, Rayo Kit, Inspector Dan, etc. O porque supusieron la puesta de largo de editoriales que a partir de entonces contarían de forma decisiva en el panorama de la historieta, como Toray, Maga y Plaza.
Es decir, el mercado no cambió de repente.
Sin embargo, basta recordar que en 1947 Germán Plaza lanzó bajo el pie editorial Clíper su revista El Coyote, a las que siguieron Nicolás y Florita.
Que Ediciones Toray dio su paso más sólido, con el lanzamiento de Hazañas Bélicas de Boixcar, para convertirse a partir de 1948 en una de las editoriales de referencia.
Y que la aparición en 1951 de Editorial Maga, propiedad de Manuel Gago y familia, rompió el monopolio de Editorial Valenciana, de la que a partir de entonces sería directa competidora.
LAS REVISTAS DE HISTORIETAS DE GERMÁN PLAZA
Falto de una tradición editorial similar a la de los editores que venían de los años veinte, Germán Plaza no se encontraba hipotecado sentimental y comercialmente por una obra pasada, por lo que tenía mayor libertad de planteamientos para entrar en el negocio de los tebeos.
Su actividad de anteguerra había sido mínima, pasó de vendedor de libros a editor prácticamente de un día para el otro e hizo dinero con pequeñas ediciones lejanas al mundo de la historieta.
Por ello, cuando acabó la guerra civil y ante los problemas legales de los permisos, eligió editar colecciones de cuentos infantiles de bajo precio, colecciones de cromos, colecciones de cuadernos de dibujos coloreables y sobre todo novelas tipo "pulp", en la línea abierta por Editorial Molino.
En estos primeros años de posguerra publicó con dos pies editoriales diferentes pero complementarios, Clíper y Cisne, comercializados a través de una tercera empresa, Comercial Gerpla.
En el campo de la novela popular, Plaza editó con el pie de Clíper varias colecciones, colección Novelas del Norte, colección Fred Custer, colección Mac Larry, siendo la más famosa la colección Novelas del Oeste, por haberse derivado de ella la colección El Coyote.
Situado firmemente como editor popular, Germán Plaza hizo una prueba en la edición de tebeos en 1942, siempre bajo la condición de folletos, razón por la que, además de publicar algunas colecciones genéricas, no le importó lanzar números sueltos sin continuidad, repitiendo los lanzamientos con diversos títulos.
Bajo el pie editorial Clíper publicó la colección Huracán, cuadernos de aventuras de formato vertical, colección el intrépido Arizona en películas del Oeste, en formato apaisado con algunos números dibujados por Jesús Blasco, Almanaque Aviación 1943 y Almanaque Deporte 1943.
Y con el pie editorial Cisne publicó en 1942: colección Aventuras Célebres, cuadernos de formato apaisado con adaptaciones de Verne, Stevenson, Dickens, etc., realizadas por Tomás Porto, Longoria, Jesús Blasco, José María Torrent, etc., colección Cuadernos Selectos formada por cuadernos de historietas de formato apaisado que adaptaban relatos de Andersen, Perrault, cuya obra quedaba aquí convertida en cuadernos sentimentales dirigidos particularmente a las niñas.
Además, con este pie, se editaron colección Películas Famosas y las Morrocotudas aventuras de Tontaina y Filetito, en formato vertical.
Germán Plaza no se precipitó y, tras la prueba realizada con estos tebeos, fue consciente de que la presencia de Bruguera, Hispano Americana de Ediciones, Grafidea, Valenciana y otras editoriales asentadas en el mercado, requería planteamientos innovadores y una buena financiación.
Aún hizo alguna prueba aislada en 1944-1945, con tebeos sueltos, pero en general permaneció a la expectativa.
Hasta que en 1947, cuando había cambiado la situación y Bruguera había demostrado que era posible un tipo de tebeo menos simplistas que los cuadernos de historietas y era más fácil conseguir las autorizaciones, decidió entrar de nuevo en el mercado de la historieta.
La estrategia de Plaza consistió en aprovechar su implantación en el campo de la novela popular para llegar hasta el tebeo.
Su baza más sólida era la colección de El Coyote, escrita por José Mallorquí, que en poco tiempo se convirtió en el mayor bestseller de la novela popular española.
Fue así como Plaza lanzó en 1947 el tebeo El Coyote, en el formato de la revista de contenidos variados, aunque la autorización oficial fuese como folleto.
Varios protagonistas de sus historietas provenían de novelas editadas por Plaza, como Máscara Negra, El Encapuchado, Billy el Niño, Mac Larry y el propio Coyote, con lo que se generaba una sinergia que favorecía igualmente al tebeo y a las novelas.
El resto de páginas lo ocupaban personajes de nueva creación, tanto de aventuras como de humor, y los principales dibujantes eran Francisco Batet, que llevaba a la historieta los guiones de El Coyote, teóricamente escritos por Mallorquí, Jesús Blasco y sus hermanos Pili, Alejandro y Adriano, Vicente Roso, que creó aquí un singular personaje femenino, Florita, una mujer de 18 a 20 años con un interesante "sex apeal", Francisco Darnís, que llegaba a la madurez y era capaz de dibujarlo todo, Manuel Urda, García Lorente, Alfonso Figueras, etc.
El éxito de El Coyote demostró la capacidad de Germán Plaza como empresario, su habilidad para moverse en un mercado que comenzaba a saturarse y su acierto al rodearse de colaboradores eficaces.
Animado por el éxito, comenzó a publicar en 1948 el tebeo Nicolás, formato vertical, básicamente de historietas de humor, en línea con la fórmula que Pulgarcito había potenciado.
El siguiente gran lanzamiento de Plaza fue el tebeo Florita en 1949, dirigido al público infantil femenino.
La protagonista era la misma Florita que Vicente Roso había creado en El Coyote dos años antes pero, ahora y posiblemente por imposición de la censura, el personaje pasó de ser una mujer joven, con formas de mujer, ropa de mujer y personalidad adulta, a niña de edad indefinida -¿13, 14 años? que, como tal, vivía aventuras más o menos infantiles.
Florita se convirtió en la revista de historietas femeninas mejor en aquellos años, un modelo de publicación que le comió el terreno a Mis Chicas, que por comparación resultaba muy infantil.
También elevó el nivel en que se movían los tebeos de hadas, tipo Azucena, y demostró que había una realidad que iba más allá de los edulcorados cuadernos de historietas para niñas.
En años anteriores Madrid se había constituido en feudo editorial de las publicaciones de la Delegación de Prensa y Propaganda de FET y de las JONS: Flechas y Pelayos, Maravillas, Chicos, Mis Chicas y Chiquitito.
Y por añadidura de los suplementos de historietas del Grupo de la Prensa del Movimiento, más los pocos tebeos que los clientes políticos del franquismo habían conseguido que les autorizasen como revistas periódicas: Pepe y Mari y Leyendas Infantiles, hasta donde llega nuestro conocimiento actual.
Sin olvidar la acción de la Iglesia en la formación de la infancia, que en los tebeos se concretó en la revista ¡Zás!.
En el margen de mercado que quedaba lograron asomar algunos pequeños editores comerciales, Marisal, Proa, Tesoro, Tritón, Atlántida, que concentraron sus esfuerzos en la publicación de cuadernos de historietas en competencia con Barcelona y Valencia.
Por este camino seguirían, mediados los años cuarenta, las editoriales Rialto, Losada, Ediciones Ángel Nieto, Rialto y el Instituto Editorial Reus, además de Editorial Fantasía que después se transformaría en Ediciones Recreativas.
De todas ellas, la más importante fue Ediciones Rialto, que inició su actividad en 1942 publicando novelas, novelizaciones de películas, novelas policíacas, etc. Ediciones que mantuvo hasta 1946, alternándolas a partir de 1944 con la edición de cuadernos de historietas y convirtiéndose así en eje sobre el que podemos promediar la década.
Rialto publicó varias colecciones de cuadernos de historietas en diferentes formatos, utilizando siempre al numeroso grupo de dibujantes residentes en Madrid.
Las colecciones fueron: Diamante Negro, que se inició en 1944 en formato grande apaisado, con 16 páginas en negro más cuatro de cubiertas, al precio de 1,75 pesetas.
La colección Diamante Amarillo, también de 1944 en formato pequeño apaisado, protagonizada por el joven actor del cine español Ginés Gallego, de sobrenombre artístico "Satanás", al precio de 1 peseta.
La colección Jauja Chuda, Taquito y Churrete, 1944, en formato pequeño apaisado, protagonizada por un niño, una niña y su perro, que se habían popularizado en las emisiones infantiles de Radio Madrid y que el dibujante Gros adaptó.
En la que consideramos que fue su etapa de decadencia editorial, Rialto publicó otras colecciones menores, como la colección Películas Policíacas y la colección Películas de Dibujos.
Más la colección Serie Azul.
Del total de tebeos de Ediciones Rialto, más de 200 números, destacan dos colecciones más por las circunstancias sociológicas que concurren en ellas que por la calidad de sus historietas.
Es el caso de la colección Diamante Amarillo, protagonizada por el actor Ginés Gallego.
La publicidad afirmaba en la contracubierta de los primeros números: "El más original y famoso protagonista infantil relatará semanalmente sus aventuras, interpretadas por el lápiz del genial dibujante López Rubio" y añadían "Un alarde de presentación ¡Emoción!
Adolfo López Rubio, que había trabajado en la escenografía de algunas películas, conoció a Ginés Gallego -quien intervino en películas como El destino se disculpa de Rafael Gil y Domingo de Carnaval de Edgar Neville-y le convirtió en personaje de sus tebeos.
La colección se inició con el número "Presentación de Satanás" y se mantuvo hasta al menos su no 22 con el nombre de Satanás en el título.
El personaje mereció la atención de la censura debido al apodo del protagonista, por lo que al menos en los tebeos debió pasar a llamarse Ginesito a partir del no 23, desapareciendo para siempre la mención a Satanás 20.
La colección se prolongó hasta su no 58 y se hicieron reediciones de algunos números.
El dibujo, que Rialto atribuía al genial López Rubio, estuvo realizado por Ibarra, Jano, Laffond, Cardona, Perellón, Gordillo, Blanco y otros historietistas del grupo madrileño, a los que coordinaba Adolfo López Rubio, que generalmente ilustraba las cubiertas.
La colección Diamante Negro, la más importante de Ediciones Rialto, estaba formada por cuadernos grandes de historietas con una historieta completa y autoconclusiva en cada número.
Comenzó con el cuaderno "La vuelta de Fu-Manchú", en cuya contracubierta la publicidad afirmaba "¡Atención!
Fu-Manchú, Dick Turpin, El Hombre invisible, vuelven presentados por Ediciones Rialto [...]
Personajes conocidos del mundo infantil irán saliendo del tintero mágico del dibujante A. López Rubio, quien regalará un estupendo dibujo original a todo color del personaje que deseéis, presentando los diez primeros cupones de esta colección".
Afirmación que se desmentía en la primera viñeta de la primera página donde ponía: "Original de A. López Rubio con ilustraciones del mismo en colaboración con M. Huete".
Interesa destacar cómo Adolfo López Rubio estaba adelantando lo que años más tarde sería la agencia productora de cómics.
López Rubio era un dibujante de poca monta, escenógrafo en algún momento, que llegó a estar muy bien relacionado con las editoriales Rialto, Marisal y Tesoro, a las que ofreció proveerlas de historietas originales, garantizando la entrega de cuadernos de historietas completos dibujados, rotulados y con su cubierta en color por un precio fijo alzado.
Es posible que en algún momento López Rubio pensara en realizar él mismo este trabajo pero pronto conoció a una serie de jóvenes dibujantes, chicos de 14 a 17 o 18 años, que solían pulular por Flechas y Pelayos y Chicos a la busca de pequeños trabajos, les habló de sus contactos con nuevos editores madrileños y pronto tuvo a un numeroso y variopinto grupo de dibujantes haciendo cola en su estudio.
Lo siguiente fue fácil, López Rubio conseguía los encargos de Marisal, Tesoro y Rialto, formaba equipos y ponía a trabajar a los jovencísimos dibujantes junto con aprendices de guionista, a los que echaba una mano de vez en cuando, aparte de reservarse el retocar los dibujos, corregir errores y, casi siempre, la realización de los originales en color de las cubiertas.
Fue así como en dos o tres años pudo suministrar más de 300 tebeos completos.
En lo económico era fácil, López Rubio cobraba por cada cuaderno entregado, se quedaba la parte principal y a los dibujantes les pagaba una pequeña cantidad más la satisfacción de ver su nombre impreso en los cuadernos publicados.
Los dibujantes que más se prodigaron en los tebeos de Rialto fueron José Laffond, Víctor de la Fuente, Ibarra Montilla, Manuel Cuesta y Blanco, si bien el total de dibujantes que formaban los equipos de López Rubio llegó al menos hasta 25.
Figuraron como guionistas Adolfo de Lara, L. Hernández, Bum, A. López Rubio, J. J. Gómez Soler, "Pipo"...
Junto a Rialto hay que destacar la Editorial Fantasía que en 1947 comenzó a publicar la colección Dumbo, que se nutría de los cómics de los Estudios Walt Disney, que tras haber estado en poder de Editorial Bruguera, pasaron a esta empresa que los editó durante los años 1947 y 1948.
Fantasía fue comprada o simplemente cambió de nombre en 1948 y a partir de entonces y durante varias décadas continuó la colección Dumbo Ediciones Recreativas, participada por la familia Luca de Tena, propietarios de Prensa Española.
Hay que señalar aquí, puesto que Madrid era el centro del universo franquista, la escasísima presencia de la historieta para adultos.
Cosa fácilmente explicable por la condición infantil que se había atribuido al medio por parte de los pedagogos, eclesiásticos y laicos, y por las élites políticas del régimen.
Todos ellos, autoridades, entidades y personas asimilaban niños con historieta, que así acabó efectivamente infantilizada.
Por otro lado, era realmente difícil que un dibujante de los años cuarenta pretendiese realizar una historieta expresamente dirigida a los adultos y más difícil aún que el director de un periódico o revista la publicase.
Si un diario publicaba historietas, lo hacía en un suplemento dedicado a las mismas que se dirigía a los hijos de los compradores del periódico.
No obstante, sí hubo historieta adulta, más como rareza que como norma.
Algún diario publicó tiras de prensa, habitualmente mudas y procedentes de agencias de prensa extranjeras.
También algún estudio y algún dibujante español lo intentaron, pero fue de manera excepcional.
Así, nos queda como ejemplo la tira "Don Celes Carovius", más conocida simplemente como "Don Celes", dibujada por Luis del Olmo Alonso, que se comenzó a publicar en 1945 en el diario La Gaceta del Norte.
Hay más tiras aisladas, pero rastrearlas ahora supondría pura arqueología.
El soporte idóneo para la historieta de humor para adultos debería haber sido las revistas de humor para adultos, pero La Codorniz, que casi monopolizó el ejercicio del humor gráfico, raramente publicó historietas y cuando lo hizo solían ser extranjeras.
Fue en la revista de humor Cu Cú, dirigida a lectores adultos, editada y dirigida por Cristino Soravilla en Madrid y cuyo primer número apareció en abril de 1944, donde sí se publicaron historietas absolutamente intrascendentes y de un humor muy aguado.
Pero eso es lo que daba el franquismo de sí.
LOS 'OTROS' TEBEOS DE MADRID
Los tebeos proselitistas del final de la década se editaron en Madrid, como ha ocurrido casi siempre.
Nos referimos por igual a los de carácter político, como Flechas y Pelayos y Maravillas, o a los doctrinales editados por la Iglesia católica, como ¡Zás!, Trampolín y Valentín.
Los tebeos del Movimiento se habían convertido en publicaciones menores cuya vida transcurría lánguidamente y sin lograr interesar al público lo suficiente como para que los comprase.
Ello se debía a la dinámica por la que los editores comerciales se habían apoderado del mercado, que generaba una competencia que expulsaba a los tebeos menos atractivos, sobre todo si además representaban al régimen.
Pero se debía también al escaso interés que Fray Justo Pérez de Urbel ponía en los tebeos que editaba y dirigía.
De ahí que, pese a la filiación falangista, sus contenidos, que habían dejado de ser rabiosamente militantes, fuesen tan aburridos.
Las secciones de texto repetían los viejos conceptos ideológicos pero sin convicción, y las historietas, pese a la calidad de algunos dibujantes, estaban construidas sobre guiones sin interés, solo para que la revista pudiese mantener su salida periódica.
Convertido en un personaje del régimen, Fray Justo Pérez de Urbel acumuló con el tiempo los cargos de asesor religioso y capellán de la Sección Femenina de FET y de las JONS, miembro del Consejo Nacional del Movimiento, procurador en Cortes, prior de la Iglesia de Montserrat de Madrid, consejero de honor del CSIC, director del Colegio Mayor Marqués de la Ensenada de Madrid y catedrático de Historia de la Edad Media de la Universidad de Madrid a partir de 1948.
Además escribía libros de historia y religiosos, para lo que contaba con varios "negros".
Cabe pensar que no dispondría de mucho tiempo para las revistas infantiles.
En estos años, 1945-1948, realizaban Flechas y Pelayos María Claret, Teodoro Delgado, Gila, Cristino Soravilla, Vicente Roso, Ardel, Carboneras, Gabi, Moro, Ángel Pardo, Estebita, Mayo, Avelino Aróztegui, José Laffond, F. Barrio, Titos, Pérez Vigo, Carbonell, Celedonio Perellón, Luis Vigil, T. Dominique, Raskolnicoff (Edmundo Marculeta), Santi, Víctor de la Fuente, Palacios (Antonio Hernández Palacios), Escudero, Manuel Zataraín, etc. Y escribían Gloria Fuertes, Duquesa de Medina Sidonia, Justo Pérez de Urbel, García Lago, García Verdugo, Julio Montañés, V. Franco, Francisco Fernández-Vegue, etc.
Vale preguntarse si estos dibujantes tenían algo que ver con la simbología del Frente de Juventudes, águilas imperiales, yugos y flechas, que la revista ostentaba en cubierta.
Puede ser que alguno de ellos se sintiese como una especie de dibujante-funcionario al servicio del sistema, pero, si se dieron dichos casos, fueron la excepción.
La mayor parte eran profesionales que tenían que ganarse la vida.
Y en los años cuarenta ganarse la vida sin caer en contradicciones era difícil.
Fray Justo Pérez de Urbel era consciente de la decadencia de Flechas y Pelayos y Maravillas y, siendo un hombre pragmático, intentó poner estos tebeos al amparo de otros órganos de prensa.
En 1948 transformó la revista Flechas y Pelayos en un suplemento de la revista Juventud, órgano de las Falanges Juveniles de Franco.
Fue así como en enero de 1949 apareció el tebeo Clarín, como "suplemento de Juventud para la legión de flechas".
La nueva publicación retrocedió a los planteamientos de la guerra civil y sus páginas se llenaron de referencias a la misma, con historietas de una virulencia política panfletaria 21.
En paralelo, Pérez de Urbel transformó la revista Maravillas en Suplemento infantil de Arriba, el diario más emblemático del régimen.
Por parte de la Iglesia Católica se dio siempre una sorda rivalidad con FET y de las JONS motivada por el conflicto de intereses sobre la educación de la infancia y la juventud.
Ello y los planteamientos que desde principios de siglo había tenido la Iglesia en favor de una prensa propia habían motivado las publicaciones confesionales de todo tipo y modelo dirigidas a los niños que habían editado diversas órdenes religiosas así como Acción Católica.
En el recuerdo están títulos como Titirimundi y Jeromín o el hecho de que Pelayos fuese obra de dos sacerdotes catalanes.
En los años cuarenta se planteó de nuevo la utilidad de publicar, además de las tópicas hojas parroquiales, revistas infantiles desde las que catequizar a los niños.
De estos títulos, los más importantes fueron los promovidos por Acción Católica.
En 1945, el Consejo Superior de los Jóvenes de Acción Católica comenzó a publicar la revistatebeo ¡Zás!.
Tenía por misión el apostolado entre los niños y lo intentaba con textos edificantes e historietas.
El resultado fue poco atractivo y la revista pasó sin lograr lo que pretendía y dejando como máxima realización historietas dibujadas por Ángel Pardo, Fernando Fernández, Vicente Roso, Gabi, Víctor de la Fuente, Zaragüeta, Madorell, etc. Varios años después, Acción Católica se planteó editar una nueva revista para los niños y jóvenes, que tituló Trampolín, cuyo primer número apareció en febrero de 1949, editado por El Consejo Superior de los Jóvenes de Acción Católica, con el subtítulo Semanario popular para los muchachos editado por la Sección de los Aspirantes de Acción Católica.
Trampolín se presentó con el aspecto de un periódico y en papel de periódico, con ocho páginas de gran tamaño y al precio de 1 peseta.
Su contenido lo formaban secciones de deportes, chistes, curiosidades científicas, crucigrama, ajedrez, cine y una sección religiosa dirigida a los aspirantes de Acción Católica.
La revista se completaba con chistes gráficos e historietas de Manuel Huete, Escudero, Gabi, José Laffond, Luis Vigil, Armando, Rafael Gordillo, Fernando, Francisco de la Fuente, Masán Algora, Eugenio, Vizcaino, Fernando Fernández, Mané y Ramón Sabatés e Iranzo.
Pese a que las historietas se apretujaban entre los textos sin apenas espacio para respirar, Trampolín era espectacular y su calidad bastante buena.
Pero la revista no funcionó y el último número fue el 53, que apareció en octubre de 1950.
En el mismo se anunciaba la inmediata aparición de un Nuevo Trampolín, que tendría las siguientes características: en color, con 20 páginas, tamaño normalizado, precio de 1,25 pesetas, con salida el 19 de noviembre de 1950.
Efectivamente, el nuevo Trampolín, que iniciaba numeración, apareció en 1950 con periodicidad quincenal y con el mismo pie editorial, el color solo estaba en la cubierta y contracubierta.
Por fin, los editores de Acción Católica se habían planteado un tebeo que podía competir con los que publicaban los editores comerciales y en el que las intenciones confesionales no eran visibles en texto alguno, salvo en una historieta de corte realista que se publicaba en cada número con guión de Eduardo Valdés.
Los principales dibujantes fueron Escudero, Sabatés, Vizcaíno, Karpa, Gabi, Iranzo, que aquí desarrollaba "Perico y Frescales, los dos iguales", una de sus mejores series de humor y peor conocidas, José Laffond, Enric, Iranzo, Serafín, Armando, Gordillo, Escobedo, Martín Mena, Rubio Cordón, Jordom, Marculeta, Palop, etc. Queda por revisar la evolución de los tebeos de Consuelo Gil Roësset.
En 1945 Consuelo Gil lanzó una nueva revista mensual, esta sí revista y no tebeo, El Gran Chicos, con muchas secciones de texto y pocas historietas.
También en 1945 creó una nueva empresa, Editorial Augusta, que publicó varios libros, entre ellos los de historietas en gran formato apaisado y con tapas duras: La princesa de las manos de oro, de Pili Blasco, Aventuras de Pikis en Burrilandia, de Adriano Blasco, Aventuras de Morronguito en el Río de Perlas, de Alejandro Blasco y Chispita en yo quiero la Luna, de Adriano Blasco.
Los años más brillantes de la actividad editorial de Consuelo Gil y por extensión de mayor calidad de Chicos y Mis Chicas, fueron los comprendidos entre 1945 y 1948.
Cuando la competencia se hizo más intensa, los negocios de Gil comenzaron a tener problemas.
En 1948 intentó luchar con los editores más comerciales en su propio terreno y decidió publicar también cuadernos de historietas.
Llegó a un acuerdo con el representante de Blasco, por el que el dibujante se asociaba con ella para publicar con el pie de Editorial Augusta una colección de cuadernos de historietas que se llamaría Episodios de Guerra.
La idea era buena y a priori todo parecía garantizar el éxito.
Jesús Blasco dibujó en equipo con sus hermanos Alejandro y Adriano media docena de cuadernos ambientados en la Segunda Guerra Mundial.
Se pusieron a la venta los tres primeros, Dunkerque, Abatió al "samurái" y La última defensa, y el resultado fue un total fracaso, que pudo deberse en parte al alto precio de venta, 2,50 pesetas, y en parte a la inexperiencia de Consuelo Gil en el peculiar mercado de los cuadernos de historietas.
La editora canceló la colección y los Blasco quedaron frustrados económicamente al fracasar el proyecto en el que eran socios.
A partir de 1949 se precipitó la decadencia comercial de los tebeos de Consuelo Gil.
El mercado estaba cambiando aceleradamente, cada vez había más colecciones de cuadernos de historietas, los gustos de los lectores evolucionaban y, aunque muy despacio, se comenzaba a salir de los años de plomo del franquismo.
En este cuadro Consuelo Gil realizó cambios radicales en sus tebeos.
En 1950 llevó a cabo una transformación total de Chicos, redujo el formato a casi de bolsillo, eliminó las secciones de texto y aumentó el número de historietas, con el error de no ser tan selectiva en la elección de dibujantes para reducir costes, algunos de sus autores de siempre comenzaron a recibir mejores ofertas y abandonaron sus revistas.
A estos errores se sumó el definitivo en 1951: llenar las páginas de Chicos con cómics norteamericanos de King Features Syndicate, Flash Gordon dibujado por Mac Raboy, Big Ben Bolt de Cullen Murphy, Brick Bradford de Clarence Gray y William Ritt, Rip Kirby de Alex Raymond, materiales que además se editaron a tamaño pequeño y mal reproducidos.
El resultado fue totalmente negativo y en 1952 Chicos fue sustituido por Chicos Deportivo, una revista deportiva para niños.
LOS TEBEOS FEMENINOS DESPUÉS DE 1946 Y HACIA EL FUTURO
La revista Mis Chicas supuso una auténtica aportación al mercado de la prensa recreativa por su calidad y por las buenas historietas que publicó.
Ahora bien, la simple En 1947, la Sección Femenina de FET y de las JONS pretendió salir al paso de este tipo de lecturas con una revista propia, Bazar, que erróneamente proponía como alternativa la otra cara de la misma moneda: una revista basada en consignas, gimnasia, mucho deporte, ropa sencilla, más propia de las marchas de campamento, con la propuesta de una feminidad basada en la camaradería de las niñas con las niñas.
Para lograr esta niña patriótica y cristiana que Bazar propugnaba, la Sección Femenina proponía campañas con las que lograr la "formación de las mujeres en el ámbito nacional, que abarca todas las manifestaciones de la actividad femenina, desde las enseñanzas del hogar, de puericultura y maternología, hasta los bailes y cantos regionales, pasando por toda una gama de preocupaciones religiosas, patrióticas y culturales".
Para hacer tragar todo esto, la revista llevaba historietas de Serny, Goñi, Jesús Bernal, Tauler, Picó, Tilu, etc., que volvían al viejo modelo de historieta con los textos al pie de las viñetas.
Por supuesto, tanto por sus planteamientos ideológicos como por el escaso interés de sus contenidos, Bazar quedó desbordada por los tebeos para niñas de los últimos años cuarenta, Cuentos de Hadas, 1947; Ediciones Ibero-Americanas, colección Princesita, 1947; Editorial Ameller, colección Azucena, 1948; Ediciones Toray, Cuentos Azucena, 1948; Ediciones Toray, colección Celeste, 1948; Editorial Grafidea, Aventura de Estrellita, 1948; Ediciones Toray, Cuentos de Hadas, 1948; Editorial Grafidea, colección Cuentos de Hadas, 1948; Ediciones Clíper, Betsy, 1949; Editorial Geniés, Cuentos de Hadas, colección Carmencita, 1949; Editorial Geniés, Cuentos de la abuelita, 1949; Ediciones Toray, colección Susy, 1949; Editorial Geniés, colección Ardillita, 1949; Ediciones Gráficas Ricart, Historietas cómicas de Merche, 1950; Editorial Marco, colección Margari, 1950; Ediciones Toray, Ardillitas, 1950; Ediciones Gráficas Ricart, colección Mari Lu, 1950; Editorial Marco, Mary-Luz Historia de un corazón, 1951, Ediciones Toray, etc. Así, hasta que Florita dio la vuelta a la situación.
Los cuadernos de historietas sentimentales continuaron los pasos dados en años anteriores y se impusieron hasta constituir una prensa peculiar, que en todos los casos se basaba en la distinción de género.
Florita, 1949, rompió muchos de los planteamientos anteriores al ofrecer a las niñas nuevos modelos sociológicos y una estética acorde con la España que había surgido de la posguerra.
Un país dominado por una nueva aristocracia del dinero, en el que el poder se vinculaba a las relaciones de interdependencia con el régimen y lo sentimental se encuadraba en la moral burguesa.
La propuesta que destilaba este tebeo no era precisamente modélica pero sí era real.
Hasta 1951 se mantuvo la política de prensa del régimen que separaba los tebeos con categoría de revistas periódicas de los tebeos que eran solo folletos.
Pero primero Bruguera con Pulgarcito y después Plaza lograron que de facto se tolerase la existencia de tebeos que, pese a estar autorizados como folletos, eran auténticas revistas.
Como último resultado positivo, a Florita le siguieron otros títulos que intentaban medrar a su sombra: Lupita, 1950; Ediciones Clíper, Estrellita, 1950; Editorial De Haro, Mariló, 1950, Editorial Valenciana.
El balance final de los tebeos para niñas de los años cuarenta es negativo.
Evolucionaron y ofrecieron nuevas temáticas, los dibujantes intentaron seguir en sus historietas los gustos de las lectoras, a veces solo reflejándolos y en ocasiones haciendo nuevas propuestas.
Pero las pautas más profundas desde las que se movía el grupo social no cambiaron y, si bien es cierto que las niñas de los años cincuenta gozarían de unas lecturas menos moralistas, por el momento las estructuras permanecieron y los componentes ideológicos de las mismas se estratificaron en la arcaica división entre sexos y en la sumisión obligada y legislada de la mujer al hombre.
LOS TEBEOS TRAS LA CREACIÓN DEL MINISTERIO DE INFORMACIÓN Y TURISMO
En julio de 1951, Franco realizó un nuevo cambio de Gobierno en el que se creó el Ministerio de Información y Turismo, siendo nombrado ministro del mismo Gabriel Arias Salgado.
Esto formaba parte de la estrategia de blanqueamiento del régimen que se había iniciado en 1945 y del proceso de acercamiento a Estados Unidos, que se aceleró a partir del inicio de la guerra fría en marzo de 1946, cuando Churchill certificó la existencia del Telón de Acero, y se confirmó por el inicio de la guerra de Corea en 1950.
Dos años después, la amistad hispano-norteamericana se concretaría en los Convenios de Ayuda Mutua.
El nuevo Ministerio llevaría todos los temas concernientes a la prensa, sin que por ello se derogase o cambiara la Ley de Prensa de 1938, vigente hasta 1966.
La Dirección General de Prensa del mismo inició una política de apertura por la que todas las publicaciones de historietas podrían reconvertirse en revistas, con título fijo, salida periódica y numeración correlativa, siempre que cumplieran la normativa oficial.
Gabriel Arias Salgado, falangista, fue nombrado al acabar la guerra vicesecretario de Educación Popular y, simultáneamente, delegado nacional de Prensa y Propaganda de FET y de las JONS.
Su nombramiento como ministro de Información no cambió en nada los planteamientos del régimen respecto a la prensa, ya que la normalización administrativa fue solo eso, administrativa, medida necesaria para mejorar la imagen del régimen ante la opinión pública internacional.
Fue así como en agosto de 1951 TBO recibió la autorización como revista infantil periódica, en noviembre del mismo año la consiguió Pulgarcito y en 1952 El Coyote, Nicolás y Florita.
De manera que a partir de 1951 comenzaron a aparecer numerosos tebeos nuevos: Pacho Dinamita, El DDT, La vuelta al mundo de dos muchachos, S.O.S., Humor de bolsillo, Aventuras del FBI, Valentín, El Cachorro, Los exploradores del Universo, Chispita, etc. Aparentemente lo más duro del franquismo había pasado.
Arias Salgado se había mostrado durante los años de plomo del franquismo como el máximo guardián de las esencias patrióticas.
Como ministro de Información sería, incluso, más duro, ya que como Antonio Izquierdo y Juan Blanco han recordado en su libro Elegía por la generación perdida "estaba convencido de que la implacable censura |
Cuenta Miguel Brieva en una de sus historietas más lúcidas 1 que el futuro ya ha sido: se desarrolló como idea perfecta durante los años cincuenta en Estados Unidos, una era teñida de optimismo, fe ciega en la ciencia y conquista económica del mundo.
Quien no estuviese allí en aquel momento, queda pues definitivamente sin posibilidad de disfrutarlo...
La reflexión, que el autor encamina acertadamente hacia la globalización subsiguiente de la cultura pop, viene como anillo al dedo para comprender la actitud mental que en buena parte se vive en España cuando comienza 1951: un país excluido por decreto del devenir de la modernidad, escasamente permeable a influencias exteriores y autárquico por decreto, cuya añoranza de integración en el mundo y el sueño que lo americano impone -símbolo de prestigio, desarrollo, innovación-van a marcar toda la década.
Un tiempo en que justamente los españoles pueden sentirse desgajados de ese brillante devenir que desde ámbitos más lejanos se adivina.
Si algo va a determinar ahora el rumbo de los ensueños colectivos va a ser una presencia lejana, como de promesa, de todo cuanto representan Estados Unidos de América.
En efecto, desde el fin de las cartillas de racionamiento en junio de 1952 a la visita de Eisenhower en 1959 -que marca el reconocimiento de facto de la "excepción española"-el país cambia muy poco a poco, revelándose solo en los últimos sesenta las contradicciones internas que el régimen arrastra, entre un escéptico abandono de las ideologías paradójicamente fomentado por él mismo y una asunción plena de la prosperidad que parecen prometer los nuevos tiempos.
Tales cambios, nada decisivos en cuanto a la esencia autoritaria del poder, influyen de variadas maneras en la vida cotidiana, y su eco ha de resonar por tanto en la historieta de forma muy significativa.
Los tebeos abandonan casi definitivamente la narración de gestas imperiales -en las que el cuaderno de aventuras nunca se sintió a gusto-para volcarse hacia fantasías más conexas con el momento presente.
El talante intensamente dramático antes predilecto se bate en retirada frente a los partidarios de la aventura por la aventura, necesariamente amantes de formas gráficas capaces de adaptarse a este cambio.
El exotismo debe sustituir la emoción pasional en el lector, la novela por entregas se bate en retirada frente al pulp.
Es el principio del fin de una manera de narrar, la más apegada a los clichés del melodrama decimonónico.
La perspectiva dramática del discurso cinematográfico, necesariamente más limitada por la duración de las películas, se contagia a una manera de ver que se inicia durante este periodo.
Se impone una narrativa más visual, menos centrada en el complejo entramado de relaciones y revelaciones en el que hasta entonces ha fiado su baza más segura.
De algún modo todo se simplifica.
Ya no es la palabra el motor fundamental de la historia, la imagen reclama cada vez más su capacidad de comunicación.
Para las nuevas generaciones de lectores, las referencias a los grandes clásicos nacidos durante la década de los treinta suenan en todos los sentidos demasiado lejanas.
El peso del pasado se relaja.
El cambio en las formas de ocio, el paso de una sociedad agraria a otra urbana, la nueva perspectiva en valores que aporta el desenlace de la Segunda Guerra Mundial, el nacimiento de generaciones a quienes la mística del sacrificio poco dice ya, son algunos de los múltiples factores que ayudan a comprender una mutación de la que los tebeos van a dejar constancia.
Ahora todo debe ser rápido, dinámico, optimista; los sentimientos antes hipertrofiados ceden su papel protagónico a la contemplación y disfrute de la propia peripecia aventurera.
Es en este sentido en el que el cine guía y muestra el camino.
Naturalmente respetando el fondo último, el triunfo de la justicia sobre la iniquidad mediante el enfrentamiento del héroe con el villano, casi siempre para salvar a la heroína.
Los arquetipos son eternos, solo sus formas varían.
1951 es un año decisivo en la evolución de nuestros tebeos.
La creación del Ministerio de Información y Turismo, del que en adelante van a depender las publicaciones dirigidas a la infancia y juventud, supone un importante cambio respecto a los años de la inmediata posguerra.
La norma cuyas consecuencias se detectan de modo más inmediato a partir de este nuevo marco legal es aquella que levanta la prohibición de lanzar al mercado publicaciones periódicas.
Hasta entonces, el permiso de edición es gestionado por el editor ejemplar a ejemplar de cada colección, disfrazándose de "folleto no periódico" lo que de hecho es una serie consecutiva.
Aunque se hallen ya consolidados títulos muy populares, solo once entre todos ellos han conseguido acceder al rango legal de publicaciones periódicas 2.
La simplificación administrativa que el reglamento trae consigo va a traducirse en un importante aumento del número de cabeceras lanzadas al mercado.
La lectura es entonces un medio de ocio masivo y barato, no se olvide, y por tanto representa un sector industrial susceptible de proporcionar grandes beneficios.
Las dos formas de publicación que dominan el mercado son la revista de contenido variado, volcada casi en su totalidad hacia la historieta de humor, y el cuaderno de aventuras protagonizado por un personaje fijo, que va a conocer una popularidad enorme antes de desaparecer casi por completo a partir de 1965.
El nuevo reglamento encargado de regular la publicación de revistas y folletos (como se denominan legalmente los cuadernos) destinados al público infantil y juvenil conlleva a la redacción de unas normas de censura específicas para los tebeos; la primera orden en este sentido es de enero de 1952, y en ella se crea una Junta Asesora de la Prensa Infantil, se divide al público lector por edades y por sexos y se detalla todo aquello que debe prohibirse, separado en dos apartados, los concernientes a la moral y a la religión.
Esta Junta Asesora debe elevar sus informes al Ministerio de Información y Turismo, constituyéndose como su secretario el jefe de la Sección de Papel y Revistas de la Dirección General de Prensa.
Lo primero que se expone en el reglamento es un listado de los temas que no deben abordarse en viñetas, en la que junto a afirmaciones de puro sentido común aparecen restricciones que hoy suenan desconcertantes, absurdas o anacrónicas.
Se proscriben en primer lugar los "cuentos de crímenes, suicidios y todos aquellos en que aparezcan entes repulsivos que puedan perjudicar el sistema nervioso de los niños" (lo que en la práctica implica la desaparición de las historietas de terror).
El segundo epígrafe censura los "cuentos en los que se invoque al diablo para obtener algún éxito"; sucesivamente se van enumerando hasta una docena de tabúes, reveladores de una mente más cercana a lo metafísico que al contenido real de las historietas del momento.
Hay que... "separar siempre ángeles y hadas, porque no son armónicos y crean confusión en las mentes infantiles", "huir del naturalismo de fondo panteísta", evitar "cuentos en que quede malparada la autoridad de padres, maestros, sacerdotes y en general todas las personas mayores", "los que alaban los malos actos", el "realismo excesivo o impropio de la relación entre los sexos, tanto si se trata de personajes humanos como de animales" o las "historietas que pongan en ridículo la vida familiar, como las que señalan engaños matrimoniales, la mujer que hace trabajar al marido en menesteres caseros mientras ella descansa, etc.".
Predominan las prohibiciones relacionadas con el sexo, verdadera obsesión católica: no se toleran "láminas o descripciones que puedan excitar la sensualidad", "efusiones o deslices, o argumentos en los que entre el adulterio", "las descripciones que puedan suscitar una curiosidad malsana en torno a los misterios de la generación"... la exaltación del crimen, el suicidio, la eutanasia, el alcoholismo o la pereza completan el catálogo de limitaciones.
Un nuevo decreto emitido en 1955 no hace sino abundar en este mismo sentido.
En la práctica se destina a crear un sistema que pueda llevar a ejecución las normas anteriormente descritas sin dejar de alcanzar ningún intento editorial por pequeño que sea.
Se añade además una clara intención proteccionista, al "obligar a los editores españoles a no incluir en cada publicación más del 25 por ciento de original literario o planchas de ilustraciones de procedencia extranjera" y se establece la censura previa.
Para ser autorizada, toda publicación debe ser inscrita en el nuevo Registro de Publicaciones Infantiles y Juveniles de la Dirección General de Prensa.
Su número ha de figurar en cubiertas, junto a la calificación de "revista para todos", "revista para los jóvenes" o "revista juvenil femenina", según el segmento de público al que se dirija; así mismo, al frente de cualquier publicación periódica debe figurar una persona inscrita en el Registro Oficial de Periodistas que se halle además en posesión del certificado de aptitud que avale su especialización en el terreno infantil.
Se forma pues un equipo de "expertos" en temas de moral y religión que van a ser quienes desde las sedes locales ejerzan la censura.
Por sus manos ha de pasar cuanta página aspire a ser publicada, siendo sus decisiones en la práctica difícilmente revocables y contando además con la facultad de imponer cuantiosas multas a los editores y hasta de ordenar la retirada de su licencia de actividad.
Por encima de las teorías de la piadosa Junta, el poder real lo detentan estos inspectores.
De ahí el distinto grado de tolerancia que, en proporción muy sutil, se percibe en ocasiones según sea la ciudad de origen de lo editado.
La mayor o menor dureza de un funcionario local puede dar al traste con toda una línea empresarial.
LOS CUADERNOS DE AVENTURAS
Las estructuras del cuaderno en este periodo siguen siendo, como en la década anterior, básicamente las mismas que guían al folletín o la novela decimonónica de aventuras dado que son relatos asimilables al romance, pero las formas que adoptan son en muchos casos reelaboraciones que pueden llegar a hacer al modelo casi irreconocible.
Por ejemplo, vemos cómo entre 1951 y 1956 las adaptaciones literarias van desapareciendo, o que lo mismo sucede con los monográficos de aventuras exóticas, o que la contextualización de los relatos -referida siempre a su inserción en universos familiares al lector-es mayor en la medida en que se apoya en referentes de ficción y se aleja del mundo real.
Por otra parte, una sociedad cada vez más urbana tiende a abrazar las fantasías ambientadas en la ciudad contemporánea en detrimento de las de épocas pretéritas, proceso que entonces se inicia y que culmina en los sesenta con la asimilación del lenguaje televisivo.
Cualquier lector de cuaderno de 1955 a 1965 puede aspirar a encontrar violencia, pero desde luego no en las dosis suministradas en la etapa anterior.
Es la época que inicia y ejemplifica El Capitán Trueno, con esa importante desdramatización que viene marcada tanto por el talante de los tiempos -que ya no hubiesen tolerado algunos aspectos de las aventuras de los cuarenta-como por el peso que ejerce la censura.
Es en estos años cuando el imaginario del cuaderno queda fijado definitivamente.
Desde 1951, que se revela como un año crucial, a 1956, en que con El Capitán Trueno surge el último gran héroe del medio, los arquetipos, la selección de temas, de personajes y de características narrativas cristalizan de forma definitiva.
Puede argumentarse, y con razón, que después de 1956 esta clase de tebeos conocen aún una época de difusión extraordinariamente masiva, y que aparecen publicaciones y personajes como El Jabato o Pequeño Pantera Negra llamados a perdurar durante mucho tiempo en el recuerdo de sus lectores, pero todos acusan, en mayor o menor medida, su asimilación temática, gráfica o narrativa a otros tipos de historietas ya publicadas; como si el cuaderno se nutriese de sus propios referentes antes que de influencias derivadas de otros medios.
En lo estrictamente estético ocurre lo mismo, con una serie de diferentes planteamientos a la hora de afrontar la elaboración de una colección compartidos por cuantos se atreven a ello y con la consolidación de diferentes tendencias en las que pueden agruparse casi todos los dibujantes.
A nivel literario existen también dos grandes escuelas en este tipo de tebeos, determinadas por la diferente manera de contar los seriales gráficos.
La primera es aquella que da preferencia al melodrama sobre la acción.
No quiere decir que desaparezcan, ni mucho menos, las continuas escenas de combates y peligros sin cuento, sino que estos quedan insertos en un asunto más amplio, determinado tanto por el pasado de los personajes como por las relaciones que entre ellos se establecen.
Son relatos necesariamente inscritos en el tiempo, en los que hay un ayer y un mañana, y una trama general que engloba todas las subtramas que van apareciendo, cuya resolución implica el final de la saga.
Guionistas como Manuel Gago o Pedro Quesada encarnan a la perfección esta tendencia, baste recordar El Guerrero del Antifaz y el enrevesado microcosmos en el que sus criaturas de papel literalmente viven, aman y mueren.
Su patrón es la novela por entregas decimonónica y su fijación por el honor, el enigma y lo sentimental; una forma de ficción que obliga a comulgar con el relato al requerir la completa implicación del lector, sin lugar para distanciamientos o ironías.
Decenas de colecciones pueden adscribirse a este esquema.
La otra forma podría calificarse como más actual y más visual.
La acción es lo que cuenta en primer lugar y, una vez esta concluye, los héroes desaparecen en un limbo hasta el siguiente episodio.
No hay dimensión temporal, los desplazamientos a países lejanos se efectúan sin apenas explicación, muy rara vez alguna figura del pasado, por crucial que haya sido, vuelve a aparecer en la narración y en todo caso si lo hace es invariablemente para repetir su primer papel.
Lo esencial es la anécdota, lo espectacular, el momento: solo existe el presente.
Con el mismo objetivo, provocar sensación en el lector, se cuenta más con la imagen que con la palabra.
Las relaciones entre personajes son muy simples, reduciéndose normalmente al pequeño círculo que rodea al héroe y a los imprescindibles secundarios que todo nuevo episodio comporta.
Víctor Mora y su "Capitán Trueno" pueden ejemplificar esta tendencia, más heredera del cine y de Stevenson que de Ramón Ortega y Frías o Pérez y Pérez.
Al estar apegada a modos más contemporáneos este es el modo narrativo que domina desde los últimos años cincuenta, cuando la sociedad española aspira a dar por superada la larga posguerra y conectar con el mundo actual.
Por descontado que la elección de una u otra manera de contar pocas veces se da en forma pura, y nada tiene que ver con la ideología sino con aspectos estructurales del relato.
Ateniéndose al aspecto puramente industrial del tema, es también a partir de 1951 cuando el mercado se estabiliza, con la consolidación de una serie de grandes editoras de Y junto a estos, cerca de 400 títulos más de menor entidad cuya existencia no puede obviarse.
Decenas de miles de páginas ilustradas, tal es la amplitud del fenómeno.
Ante un mercado prometedor, algunas empresas se convierten en auténticas factorías dedicadas a las diversas formas de la cultura popular impresa.
Novela de género, cuentos infantiles, libros divulgativos, cromos y una línea de tebeos cada vez más en alza componen su oferta.
En 1951, Bruguera no es todavía el gigante editorial en que va a convertirse durante esta década y las siguientes.
En el campo de los tebeos ha logrado estabilizar las ventas de su semanario Pulgarcito, igualando e incluso superando a las del veterano TBO.
Con ánimo de abarcar a un público más adulto, acaba de lanzar la cabecera DDT, con colaboraciones de los habituales dibujantes de humor de la casa, prodigioso grupo de profesionales que marcan toda una época de la historieta española.
Sin embargo en el campo de las colecciones de cuadernos no encuentra su sitio, cuando otras firmas han conquistado ya una buena parcela de fieles lectores de aventuras.
Es un mercado que se le escapa; con la idea de obtener su parte de un pastel que se presume cada vez mayor, prueba suerte con dos lanzamientos casi simultáneos, los cuadernillos del Inspector Dan, personaje de reconocida fama y popularidad nacido en las páginas de Pulgarcito, obra de Eugenio Giner, y los episodios de piratas que un dibujante acreditado por la relativa fortuna comercial de sus anteriores creaciones para ediciones Toray ofrece al director artístico de la casa, Rafael González.
Las pruebas que Juan García Iranzo presenta parecen satisfactorias y el primer número de El Cachorro aparece casi enseguida en los kioscos.
El éxito de la serie es inmediato.
Publicada sin interrupción durante nueve años, el tiempo ha hecho de ella uno de los grandes clásicos del género.
Pese a resultar un tebeo innovador en casi todos los sentidos, la creación de Iranzo demuestra conocer bien las apetencias del comprador que encuentra en cada fascículo aquello que va buscando: acción a raudales, triunfo del bien, iteración.
Pero también, aunque tal vez el lector no sepa expresarlo, agilidad narrativa, habilidad en la urdimbre de las tramas, emoción en cada una de las viñetas.
Y sin embargo El Cachorro es lo suficientemente rompedor entre la oferta de publicaciones que se hace al público como para que este lo hubiese rechazado sin comprenderlo.
En un panorama en el que el gusto hegemónico se decanta hacia el realismo épico, Iranzo ofrece un dibujo de líneas contundentes, de rasgos caricaturescos y en cualquier caso desentendido por completo de las tendencias dominantes en el mercado.
Intencionadamente rehúye el concepto realista tan perseguido desde las premisas de una u otra escuela por la totalidad de los autores de cuadernos.
Actitud única la de este artista, que le sitúa al margen de cualquier encasillamiento como explorador solitario de su particular camino estético.
primer paso para aburrir al lector es aburrirse uno mismo cuando escribe el guión.
Para evitarlo hay que cambiar: ¿Pasamos de África a la China?
¿De la magia a la ciencia ficción con los grandes robots tipo Brick Bradford?
¡Todo, menos aburrirse y aburrir!" 3.
Monstruos, prodigios y carnavalescas maravillas desfilan sin tregua, en una sucesión dramática que no da respiro al lector.
El gusto por lo puramente imaginativo queda reflejado en los innumerables pueblos exóticos, reales y ficticios, con los que Trueno y sus amigos van cruzándose, de los Hombres Tiburones a los Vikingos Prehistóricos, pasando por los Hombres Lobo, las Amazonas chinas o los Adoradores del Murciélago.
Tal querencia por el disfraz, la metamorfosis y la extravagancia lo emparenta con el folletín de los años treinta, del que rescata esquemas y lugares comunes dándoles nueva vida, otra demostración del poder del arquetipo y el lugar común a la hora de conectar con el público.
El profundo sentido de la justicia de Mora marca unos argumentos en los que la liberación colectiva aparece siempre como telón de fondo e intención última.
Este enfoque social de la aventura viene a sustituir al melodramático, en el que las relaciones individuales entre los personajes se constituyen motor de la acción.
El público agradece este giro de 180 grados, que propicia una lectura más rápida y visual, en sintonía con unos tiempos que se quieren dinámicos y en los que los valores de sacrificio e inmolación de los primeros años del franquismo han sido reemplazados por una exaltación optimista de la técnica y el progreso.
Nadie como Ambrós para captar la esencia de esta historieta.
Dibujante de criterio clásico, que apenas abandona los planos medios o generales, acierta como nadie a captar el gusto del lector.
Ambrós se centra en la figura descuidando fondos y entorno, mas sabe cómo dotar a sus creaciones de una humanidad que trasciende su realidad de papel: demiurgo capaz de insuflar vida hace que la aventura discurra veloz ante la mirada fascinada y cómplice de su público.
La resolución de las portadas es modélica y marca la pauta espectacular seña de identidad de la casa.
El trazo dramático, su puesta en escena, la estilización expresiva hasta lo grotesco desmienten un afán de realismo academicista: Ambrós es de los que han entendido que la función del dibujo de historieta es narrar, y eso lo convierte en uno de los grandes en su campo.
Su línea es pura y decidida, su dominio de la movilidad, inigualable, el manejo de la secuencia sabiamente funcional, eficaz en su misma sencillez.
Después de algún tiempo, el dibujante abandona Bruguera y el personaje es continuado por otros artistas, entre los que sobresale el trabajo sobrio y lleno de fuerza expresiva de Ángel Pardo.
El filón económico que la serie representa anima a la editorial a intentar repetir su éxito: el mismo Mora se encarga, junto al veterano Francisco Darnís, de crear un personaje que sigue fielmente el esquema de El Capitán Trueno.
El Jabato (1958) traslada la acción hacia un difuso Imperio Romano, susceptible de albergar toda clase de misterios y prodigios; la repetición de la fórmula -humor, fantasía, enigma, protagonismo grupal-se demuestra eficaz y prolonga la vida de este héroe durante años.
Los mismos pasos siguen otras series de la casa, como El Cosaco Verde (1960), de Mora y Fernando Costa, que recrea eficazmente el mundo de Verne y Salgari en exótico periplo decimonónico, El Mosquetero Azul, de M. Gago y F. González Ledesma (1962) y otros héroes menores que no consiguen imponerse.
La más sólida competidora de Bruguera es ediciones Toray, responsable de colecciones de tebeos y novela popular, que cuenta con el título Hazañas Bélicas (1950) para sostener su línea de cuadernos de aventuras.
Obra de Guillermo Sánchez Boix "Boixcar", estos cuadernos autoconclusivos, sin protagonista fijo, cautivan por sus brillantes portadas, sus argumentos de una gravedad poco frecuente, y sobre todo por una realización gráfica que recrea espectacularmente armas y combates, con una minuciosidad hasta entonces desconocida.
Realiza Boixcar, tras una estética realista de gran fuerza gráfica, una historieta heterodoxa susceptible de múltiples lecturas.
Los guiones son en su mayoría fábulas morales que se sirven de las maneras del melodrama clásico, casi a modo de los "exempla" medievales.
Como en estos, se atiende tanto a la recompensa del justo, muchas veces sacrificado, como al infalible y cruel castigo del malvado.
A menudo la acción comienza antes de la guerra, con un asunto más o menos complejo en el que se ven implicadas varias personas -padres e hijos, triángulos amorosos, amigos o socios-, normalmente con conflictos de conciencia añadidos y en cuyo desarrollo se produce una injusticia, un pecado que queda sin expiación.
En una segunda parte del cuaderno la guerra irrumpe, y en medio de una sucesión de escenas del frente, se resuelve el conflicto planteado con un definitivo triunfo del bien que no tiene por qué respetar la integridad física de los ocasionales protagonistas.
El mismo hecho de que estos mueran en numerosas ocasiones, casi siempre pronunciando un discurso ejemplarizante, da a los argumentos una seriedad de la que en ningún momento se quiere prescindir.
"Exempla", pues, destinados a glosar el triunfo del bien, un bien identificado por completo con la ortodoxia católica.
Nos hallamos ante un tebeo de fuerte contenido religioso, mayor y más explícito que en ningún otro, en sintonía con algunos títulos cinematográficos de la época, como Balarrasa (Nieves Conde, 1951) o La guerra de Dios (Rafael Gil, 1953).
En este sentido cabe hablar de ciertos episodios como cercanos a la propaganda, ya que van mucho más allá de lo exigido por la censura: basta hojear cualquier otra colección del periodo para comprobar que no existe énfasis alguno en comunicar, como aquí, mensajes explícitos.
No se trata del mero hecho de hacer de los alemanes paladines del bien: al fin y al cabo en un relato puramente genérico los papeles son intercambiables, y dentro de sus claves no reviste mayor importancia a quién corresponda el papel del héroe.
Caracteriza las Hazañas Bélicas un explícito adoctrinamiento nacional católico, así como un virulento anticomunismo que no figuran en otras series contemporáneas de distintos sellos, nacidas todas a imitación de Hazañas Bélicas: Selecciones de guerra (Ricart, 1951), Un episodio de guerra (Favencia, 1951), Aventuras de guerra (Favencia, 1952) del género.
Ricart es otra empresa radicada en Barcelona, que comparte con Marco lo modesto de sus planteamientos tanto a nivel artístico como comercial.
Un poco más allá va Ferma, que especializándose en este tipo de publicaciones agrupa en torno a sus tebeos a una serie de interesantes autores entre los que destacan Juan Giralt, Josep Martí o el escritor Joan Llarch...
Junto a estas empresas existen un sin número de firmas efímeras, intentos comercialmente frustrados, algún éxito esporádico de la mano de sellos como Grafidea, Símbolo, Favencia o Hispano Americana.
Y sobre todo miles de páginas que, si bien llegan a saturar de forma contraproducente un mercado que en los sesenta entra en franco declive, contribuyen a codificar un lenguaje y un producto, el cuaderno, que marca la producción de historietas en nuestro país.
Cuando comienza la década de los sesenta, en una España que tímidamente despierta al progreso después del prolongado letargo económico de los años de posguerra, la aventura de época, mundo en el que tenía cabida el héroe tradicional, ya no está de moda.
Se ha desvanecido de las grandes productoras de Hollywood, quienes le han dado sus mayores horas de gloria, recientes todavía en infinidad de títulos inocentes y optimistas.
Las últimas grandes producciones del género -Los vikingos (R. Fleischer, 1958), Espartaco (S. Kubrick, 1960)-están protagonizadas por perdedores, héroes a la fuerza preocupados por conflictos colectivos y personales, que mueren inmolados al final del filme.
Los nuevos protagonistas van a responder a esquemas más descreídos, con un comportamiento, unos modales y unas aspiraciones que nada tienen que ver con los de los caballeros andantes, corsarios, espadachines y otras criaturas hasta entonces abundantes en el mundo del género.
La televisión es un medio en rápida expansión.
Icono de la modernidad de estos nuevos tiempos, resulta escuela de nuevas formas de contar y entretener que va a marcar para siempre los gustos del público.
Es difícil minimizar el impacto cultural que en una sociedad cerrada como la nuestra provoca la difusión repentina de valores y modos tan radicalmente distintos a los tradicionales.
Vienen además envueltos en el prestigio de lo americano, ya que gran cantidad de telefilmes de esta nacionalidad van a dominar la programación durante su primera década de existencia.
Son tanto sus temáticas inéditas -policiales, judiciales, de espionaje, comedias de situación en hogares insólitamente confortables y bien equipados-como la manera misma de presentar tales ficciones al público, lo que este va a aprender a codificar en muy poco tiempo.
El modo de percibir toda fuente narrativa que el español medio, criado en un medio autárquico, sufre con la televisión marca un cambio irrevocable.
Las formas de los telefilmes, su universo de referencias y valores poco tienen que ver con los del folletín y el melodrama tal como han venido perpetuándose en España durante el último siglo.
Y no son otros sino estos quienes animan cuanto producto popular se ha editado durante los anteriores cincuenta años.
Resulta significativo que el pasado desaparezca como escenario en todos los telefilmes de los sesenta, sustituido por escenarios actuales o futuristas.
Así se pone de manifiesto en este medio, mientras que en el cine solo en las coproducciones europeas, y desde presupuestos harto más precarios, prolongan western y aventura tradicional su existencia desvinculada de los gustos mayoritarios y recluida en guetos subculturales.
En sintonía con esta sensibilidad, las grandes editoras dejan de publicar cuadernos hacia 1963.
Algunas, como Toray o Bruguera, orientan su actividad comercial hacia terrenos como la revista de humor o la novela gráfica, un nuevo formato nacido gracias a la forma de producción que las agencias de historietas -desde las que se producen páginas destinadas a multitud de mercados distintos, de Francia a Turquía, Holanda, Alemania o Gran Bretaña-han impuesto de cara a la más fácil comercialización internacional.
Gran parte de los profesionales del cuaderno van a nutrir la nómina de estas agencias, atraídos por los superiores ingresos que mercados foráneos prometen.
A cambio, deben facturar páginas susceptibles de agradar a una multitud de públicos de muy diferente entorno cultural y social, lo que obliga a una cierta despersonalización del producto.
Firmas como Maga abandonan por completo el cómic centrándose en la publicación de álbumes de cromos; Rollán hace lo propio afianzándose en el terreno nuevo de las fotonovelas; otras, como Ricart, Marco o Grafidea desaparecen sin más.
El mercado de la historieta entra en una crisis de la que nunca vuelve a recuperarse.
Los años de esplendor del tebeo español como producto popular de amplio consumo han pasado definitivamente.
Una censura más severa y vigilante que nunca, de claro corte clerical y ejercida férreamente a través de la recién creada Comisión de Información y Publicaciones Infantiles y Juveniles termina de dar la puntilla a un género desde entonces condenado.
Es en este marco de profundo cambio sociocultural, acontecido no solo en España, donde cabe situar la desaparición de los tebeos de aventuras.
Su apego a esquemas pasados, que de ser vigentes durante décadas se revelan caducos en un lapso de tiempo muy breve; su apariencia tosca y pobretona, contraria al signo que marcan tiempos de desarrollo; la ceguera de editores incapaces de advertir las profundas mutaciones del mercado; la imposibilidad de renovación demostrada por autores atrapados en rutinas de otros tiempos; la irrupción de nuevas formas de ocio... todo les revela como objetos identificados con unos modos obsoletos, destinados a desaparecer.
La forma de fantasear del cuaderno es conservadora y tradicional, deudora -y a su vez remitente-de un universo temático y de contenidos hechos de pasado, propios de una mentalidad decimonónica que en su espíritu expansivo y conquistador se siente heredera de su propia historia.
El orgullo de la gesta pretérita de la que las generaciones sucesivas se saben continuadoras es sustituido por un permanente cuestionamiento de la misma en los años escépticos de mediados del siglo XX.
Con la prosperidad económica naciente cobra enorme importancia la noción de actualidad, un "ir con los tiempos" que requiere para consumarse la ruptura con todo lo anterior, percibido desde entonces como rancio, indeseable.
LAS REVISTAS DE HISTORIETAS
Junto a las sagas de aventuras desarrolladas por entregas, la otra forma de tebeo que sustenta el mercado español durante los años cincuenta y sesenta es la revista de contenido vario, obra de un equipo variado de autores, generalmente de aparición semanal y en la que domina claramente la historieta de humor en forma de página, tira de viñetas o chiste.
Esta fórmula no exige del comprador la asiduidad fiel de quien decide seguir las andanzas de un personaje de cuadernos, contando con un número mucho mayor de lectores ocasionales que favorecen su viabilidad comercial.
La receta se sigue con éxito desde la aparición de los primeros cómics en España, con títulos tan veteranos como TBO (1917) o Pulgarcito (1921) que en esta etapa van a conocer nueva vida.
La autorización por parte de la administración del Estado de la publicación de revistas infantiles periódicas proporciona a cabeceras como las nombradas una estabilidad de la que durante los primeros años cuarenta no han gozado.
Aunque TBO, que publica desde Barcelona la editorial Buigas, ha venido apareciendo durante la década anterior esporádicamente en monográficos sin continuidad fija, es 2Extra 2011
Algunos de los colaboradores habituales de TBO aparecen en la portada de este número extraordinario publicado en 1967.
en 1952 cuando saca a la calle un nuevo no 1 haciendo tabla rasa con su trayectoria anterior.
Un corte más aparente que real, porque muchos de sus colaboradores -Benejam, Urda, Opisso...-provienen del TBO prebélico y en esta nueva andadura no hacen sino ahondar en el tipo de historieta que venían practicando.
Un humor que desconoce la fórmula de personajes fijos -que tanto éxito proporciona a los títulos de Bruguera-, volcado en una visión satírica de la realidad, la narración de una sencilla anécdota o el desarrollo de situaciones que ueden calificarse de surreales.
Amable mirada costumbrista la que se proyecta sobre la realidad: "La Familia Ulises", obra de Marino Benejam que ocupa las contraportadas del semanario, refleja las penurias, avatares, aspiraciones, valores morales... de una familia media española a lo largo de más de treinta años; las historietas de Juan Martínez "Tínez" cuentan una y otra vez la tragedia cotidiana y un poco ridícula del hombre corriente, víctima de un destino empeñado en aplastarle; las páginas de ilustración de Ricard Opisso constituyen por sí solas una crónica de costumbres; otro tanto puede decirse de gran parte de las historietas de F. Tur, Díaz, Valentín Castanys, etc. A veces se abandona esta temática cotidiana para desarrollar historietas absurdas, que llegan a constituir un subgénero dentro de la revista y en las que el lector puede enterarse de las ventajas de poseer un cuello de jirafa, cómo atravesar África metido en una bañera o averiguar las propiedaes fantásticas de un crecepelo, siempre desde un punto de vista que excluye la sátira más cruel.
A menudo se ha calificado el humor de TBO de blanco e inofensivo frente a la supuesta mayor acidez de que hacen gala los autores de las revistas de Bruguera; una atenta lectura de la obra de alguno de sus más asiduos colaboradores durante los años cincuenta desmiente por completo tal aseveración.
Es cierto que, adentrándose en los años sesenta y bajo una férrea vigilancia censorial, la publicación va abandonando su tono de crónica de lo cotidiano para acabar resultando apta únicamente para los lectores más pequeños.
Pero las historietas que dibujantes como Benejam o Tínez desarrollan durante los cincuenta se consagran a poner en evidencia el entramado de una sociedad -la pequeña burguesía del franquismo-que intenta desesperadamente proyectar sobre sí misma una imagen de normalidad, descubriendo cuánto hay de apariencia bajo una imagen de engañosa prosperidad defendida como real y definitiva.
Baste recordar en este sentido algunos episodios de La Familia Ulises en los que el fracaso acompaña invariablemente los intentos de demostrar un nivel social y económico muy alejado del verdadero.
La sensación de tranquilidad y comedimiento que la sujeción a las normas de etiqueta imponen a este colectivo social, basadas en hipócritas valores a través de los que aspira a reconocerse en una imagen del mundo como lugar de orden, es dinamitada por Tínez con un sarcasmo fiero que muestra el choque de tales pretensiones con la realidad.
La derrota a la que sus personajes están condenados ante los objetivos más modestos se impone una y otra vez, evidenciando la imposibilidad de acceder a una normalidad que constituye su más alta aspiración.
Es el retrato de una sociedad que todo lo fía a las formas, como si tal actitud fuese suficiente para que de una modo casi mágico se pudiese cambiar el fondo de las cosas; sociedad, pues, sustentada en el miedo y el prejuicio.
Un personaje como Melitón Pérez, que este último dibujante desarrolla en gags de tres o cuatro viñetas, basa su comicidad semana tras semana en la imperturbabilidad con que acoge las adversidades que le dejan en ridículo, como si el no darse por enterado de las mismas fuese bastante para que estas desapareciesen, como si pudiera de algún modo despegarse, de modo absoluto, de sus circunstancias.
Un humor pues el de TBO no tan inofensivo como otras veces ha sido conceptuado.
Gráficamente, y salvando las naturales distancias entre unos y otros creadores, el dibujo de este colectivo es sencillo, muy expresivo, de fácil lectura y desarrollado con gran economía de trazo y una forma de caricaturizar que rehúye lo grotesco.
Tal como sucede en la larga trayectoria del TBO del periodo anterior a la guerra civil, la publicación apenas sufre variación alguna desde sus inicios en 1952 hasta su transformación en un remozado semanario veinte años más tarde.
La política editorial de Buigas es siempre muy conservadora; si funciona el esquema sobre el que la revista se sustenta -historietas sin protagonista, muy breves, que atiborran las páginas proporcionando horas de lectura a bajo precio-, ¿por qué cambiarlo?
Así, la evolución del título deviene paralela a la trayectoria vital de muchos de sus colaboradores, sustituidos las más de las veces solo cuando se produce su fallecimiento.
Es el caso de Juan Martínez Buendía, "Tínez", muerto en 1957, artista habitual de la publicación desde sus comienzos, autor de historietas tanto de aventuras durante los años republicanos como de un humor desencantado y feroz desarrollado en la inmediata posguerra.
O el de Ricard Opisso, quien deja de existir en 1967, extraordinario ilustrador cuyo trazo retrata fielmente toda una época, responsable de cubiertas y páginas diversas desde los años veinte...
Varios números extraordinarios recuerdan a ambos autores; una fórmula que con el tiempo el semanario amplía y adopta, dedicando ejemplares monográficos a los más diversos temas, en sintonía con la actualidad del momento: al turismo, al fútbol, a la propia historia de la revista, que celebra así cada aniversario, a muchos de sus habituales dibujantes...
Entre los profesionales cuyos orígenes en el TBO provienen del periodo prebélico sobresale Marino Benejam, autor nacido en Menorca cuyo estilo viene a identificarse con el de la propia publicación.
A él se deben los más conocidos entre los escasos personajes fijos que alumbran sus páginas, La familia Ulises (1942), que durante décadas ocupa las contraportadas del semanario efectuando una crónica fiel e inmisericorde de la sufrida clase media de la posguerra española; Melitón Pérez, el hombre perpetuamente indiferente ante un destino adverso, o Eustaquio Morcillón, un cazador africano rechoncho y bonachón que ejemplifica la querencia por lo exótico.
Su trazo socarrón y detallista suele ponerse al servicio de un humor pausado, de regusto costumbrista, reflejo de una realidad en la que apariencias e intenciones se soslayan.
En fecha tan temprana como 1924 comienza sus trabajos para el editor Buigas Arturo Moreno, un dibujante que incorpora en sus páginas una modernidad y dinamismo gráfico ausentes hasta entonces en la cabecera.
Tras emigrar hacia tierras sudamericanas, Moreno reemprende su trabajo en TBO cuando regresa de Venezuela a comienzos de los años sesenta; a él se debe el más célebre largometraje español de dibujos animados, Garbancito de la Mancha (1945), primera cinta europea de este tipo.
Cierra esta nómina de veteranos Salvador Mestres, dueño de una línea clara y precisa, capaz de facturar tanto excelentes historietas de aventuras como portadas e ilustraciones de novelas o historietas de suave comicidad, como las publicadas en las páginas de TBO hasta su muerte en 1975.
De los numerosos autores que se incorporan a este TBO numerado que se distribuye desde 1952, y que van conformando el carácter e imagen de la revista destacan dos, los catalanes Josep Coll y Josep María Blanco.
Esteta de la secuencia y maestro de la línea, Coll es dibujante autodidacta, creador de un universo propio y singular, de un modo de hacer irrepetible que desarrolla a lo largo de casi treinta años de carrera.
Sus figuras estilizadas, sus historietas de plano fijo en que personajes y objetos irrumpen sobre un decorado invariable trastocando el orden natural de las cosas, transmiten un sentido poético peculiar que le vale con más derecho que a ninguno la consideración de auténtico artista plástico.
Aunque de trazo más convencional, también Blanco aspira a plasmar el mundo a través de su filtro gráfico mediante un dibujo preciso, casi geométrico, en el que la expresividad no está reñida con una preocupación por conseguir la más estricta economía de línea.
Creadores únicos, solo un semanario como TBO, de pretensiones atemporales, pudo acoger sus carreras brillantes y heterodoxas.
Logros que desde luego no encuentran traducción en el terreno económico: el mismo Coll regresa tras años de dibujar a su antiguo oficio de albañil por resultarle más rentable...
Bernet Toledano, autor de Altamiro de la Cueva; Ramón Sabatés, que desde los sesenta se consagra a los célebres Inventos del Profesor Franz de Copenhague; Valentí Castanys, humorista director de publicaciones deportivas como El Xut; Joaquín Muntañola, padre gráfico de Josechu el vasco y cronista gráfico de acertada ironía de los llamados años del desarrollo; Antonio Ayné, quien gusta siempre de dirigirse a los más pequeños a través de su dilatada trayectoria profesional; autores de estilo realista como Serra Massana, Alberto Mestre o Batllorí Jofré, que "dibujan en catalán", siguiendo la estela marcada desde comienzos de siglo por Joan G. Junceda... completan una nómina de colaboradores poco dada a variaciones, a la que hay que sumar nombres como el de Juan Rafart "Roldán" o Isabel Bas que se incorporan a la revista a finales de los sesenta, cuando la fórmula tantos años explotada comienza a mostrar los primeros signos de caducidad.
La revista es refundada desde nuevos presupuestos en 1972, intentando con ello una puesta al día que se revela eficaz durante un tiempo, aunque los años de esplendor de la cabecera no hayan de volver más.
La escuela Bruguera nace en los años cuarenta en torno al resucitado semanario Pulgarcito, que después del periodo bélico ha vuelto a los kioscos.
Supone la incorporación de una serie de jóvenes profesionales -al revés de lo que sucede en TBO, casi ninguno de los dibujantes de Bruguera cuenta con una carrera anterior a 1939-al terreno del humor gráfico, grupo que se revela cada vez más innovador y que termina por imponer una nueva forma de entender la comicidad en los tebeos.
La mirada crítica que su humor proyecta sobre la sociedad es menos sutil que la practicada entre los autores de TBO; la creación de personajes fijos, definidos por un acusado rasgo de carácter, supone una novedad y es su más significativa aportación: Don Pío, de Peñarroya; Apolino Tarúguez, de Conti; Carpanta, de Escobar... narran sin tapujos las miserias y servidumbres de la posguerra; otros tantos de Cifré, Vázquez, Ibáñez, Nadal o Segura, son justamente recordados por proporcionar una de las visiones más cáusticas que sobre la vida cotidiana han dado nuestros tebeos.
Se trata de personajes perdedores que repiten semana tras semana sus fracasos para regocijo del lector.
En sus historias hay violencia, las caricaturas tienden a ridiculizar groseramente las figuras, el ritmo del dibujo es vertiginoso, expresividad y dinamismo son sus reglas.
Prima la eficacia del gag puramente gráfico frente a un concepto más clásico de la planificación.
Esta resulta cercana a lo teatral, con la disposición de las figuras flotando en un primer plano ante los fondos situados tras ellas, como simples decorados.
Como colectivo, estos autores son los más actuales y modernos de su época, y por ello mismo los más adecuados para ser disfrutados por un público adulto.
Conocen una enorme popularidad durante décadas, aunque como en los casos de TBO y Jaimito al adentrase en los sesenta las publicaciones de Bruguera sufran una progresiva infantilización fruto de la acción implacable de la censura, perdiendo buena parte de su virulencia y capacidad crítica.
Hacia 1950 Bruguera ha consolidado las ventas semanales de Pulgarcito, que experimenta tiradas cada vez mayores.
Buscando ampliar sus mercados y explotar mejor el filón que representa su habitual grupo de colaboradores lanza una nueva cabecera, DDT (1951), basada también en historietas de personaje fijo, que en esta ocasión intenta un humor dirigido hacia un público más adulto dentro de los estrechos márgenes que las normas de censura imponen.
Grandes firmas, pertenecientes al más perdurable grupo de humoristas gráficos de los cincuenta, componen su equipo.
Manuel Vázquez, Josep Escobar, Carlos Conti, Guillermo Cifré, Miguel Bernet "Jorge", Ángel Nadal, José Peñarroya... todos ellos desarrollan en DDT un humor de tintes más crudos que el practicado en Pulgarcito, intentando, dentro de los límites permitidos, jugar un poco con los temas llamados "picantes", bien que hoy parezcan la inocencia personifica-da...
Incluso durante unos años, las portadas del semanario se ilustran con fotografías de bellas actrices y modelos.
Con estas mismas intenciones de conectar con lectores menos infantiles nace Can-Can (1958), realizado por un equipo redactor semejante al de otras revistas de la casa.
Se trata de un título plenamente dedicado a satirizar las relaciones entre los dos sexos en historietas eficaces e ingenuas, cuyas cubiertas son ocupadas por una galería de recatadas pin ups en perpetuo tour de force contra el criterio del censor.
Pese a lo difícil del empeño en tales circunstancias, la revista acaba por transformarse en una segunda etapa, presentando formato y modos parecidos a los exhibidos por semanarios de humor gráfico como La Codorniz, y abandonando el espíritu de puro tebeo que en un principio la anima.
La excelente acogida que recibe el DDT le convierte, junto a Pulgarcito y los incipientes éxitos del cuaderno de aventuras, en uno de los pilares de la política editorial de Bruguera.
Tan es así que algunos de sus dibujantes, hartos de la explotación a la que según su punto de vista les somete el empresario, abandonan la casa y fundan en régimen de cooperativa otro semanario semejante con el que pretenden hacer la competencia a DDT.
Bautizado como Tío Vivo (1956), dedican muchos de sus ejemplares a temas de actualidad y consiguen una publicación de gran interés, que llega a superar a cualquiera de las facturadas por Bruguera.
No deja esta que una situación que amenaza el monopolio del mercado al que hace tiempo aspira se prolongue demasiado, y tras poco más de tres años de ejercer sobre el díscolo grupo toda clase de presiones -ante el distribuidor, la imprenta, los mismos kiosqueros-consigue que este se rinda y regrese de nuevo al redil.
Bruguera adquiere la cabecera Tío Vivo y continúa publicándola durante varios años más.
La fuga de sus principales colaboradores deja a esta momentáneamente descolocada, pese a que todavía cuenta con el talento enorme de autores como Manuel Vázquez.
A él se suma pronto un dibujante que practicando un estilo similar parece ir un paso más allá en mordacidad y dinamismo gráfico.
Proviene de la publicación de ediciones Marco La Risa y está destinado a convertirse en la firma más popular del tebeo español.
Su nombre es Francisco Ibáñez, quien pronto se revela como autor preferido por el público gracias a una de sus series aparecida en enero de 1958 en las páginas de Pulgarcito: Mortadelo y Filemón, agencia de información.
"Fue al principio una especie de parodia de Sherlock Holmes y el doctor Watson, incluida parte de la indumentaria de los mismos, pero muy pronto abandonaron sombrero de fieltro y pipa y tomaron la forma y los ropajes por los que son reconocidos hoy en día: camisa blanca y pantalones rojos para Filemón; levita negra hasta el cuello para Mortadelo.
La serie, muy bien recibida por los lectores casi desde el principio, empezó a madurar su condición de mito popular a partir de 1969, con el nacimiento de la revista Gran Pulgarcito y la iniciativa de publicar por entregas historietas de 46 páginas.
Su primera historia larga, El sulfato atómico, muy bien planificada y dibujada, confirmó a Ibáñez como autor de éxito [...]
Una clara muestra del espectacular éxito de la serie fue el nacimiento en 1970 de la revista Mortadelo, a la que seguirían otras publicaciones como Mortadelo Especial, Mortadelo Gigante y Súper Mortadelo" 5.
La obra de Francisco Ibáñez marca la evolución de títulos y personajes de Bruguera, cada vez más codificados.
En mayor o menor medida buena parte de los autores de la casa acusan su influencia, no solo a través de Mortadelo y Filemón, sino de otras creaciones del autor que conocen larga vida.
Rompetechos es la estrella de un nuevo semanario dedicado al público infantil, Din-Dan (1965), de presupuestos similares a los de Pulgarcito; 13 Rúe del Percebe, Pepe Gotera y Otilio o El botones Sacarino son otras creaciones salidas de la pluma de Ibáñez destinadas a conocer enorme popularidad.
Durante los años sesenta las publicaciones de Bruguera copan unos kioscos en los que su única competencia proviene de los títulos de Valenciana y el veterano TBO de Buigas.
Su hegemonía respecto al público infantil, perseguida desde hace tiempo por la firma barcelonesa, se consuma.
Es importante en este sentido la aparición en 1969 de Gran Pulgarcito, una revista que intenta compaginar la idiosincrasia de los personajes españoles con la difusión de un modo europeo de hacer historietas que Asterix, El Teniente Blueberry o Aquiles Talón ejemplifican.
La costumbre francesa de editar en álbum monográfico las aventuras previamente seriadas en el semanario se generaliza, y a la lujosa colección Alegres Historietas (1971) -ocupada casi por completo por los sucesivos títulos de Mortadelo y Filemón-se suma el mismo año la longeva Olé! donde en volúmenes recopilatorios desfilan todos los personajes de la casa.
La fórmula se revela una vez más extraordinariamente eficaz; con ella Bruguera consolida el dominio del mercado en lo que a tebeo popular se refiere durante esta década y la siguiente, hasta su decadencia en la de los ochenta, cuando entra en una crisis creativa y comercial que deriva en la desaparición de la mayor factoría de la historieta que ha conocido nuestro país.
La tercera de las escuelas de autores humorísticos que alcanza su plenitud durante los años cincuenta está formada por el grupo de dibujantes de las revistas de Editora Valenciana, principalmente Jaimito y Pumby.
A lo largo de una producción que abarca varias décadas estas cabeceras reúnen una serie de características que las diferencian de otras propuestas similares.
Rasgos comunes a todas las revistas de Valenciana son el desarrollo de un humor amable, inofensivo, y en la gran mayoría de los casos, con una ausencia total de violencia y una base cómica más centrada en el absurdo chocante que en una interpretación paródica de la realidad.
Es un sentido del humor heredero del practicado en las décadas prebélicas, con características rastreables en creadores del primer tercio de siglo tanto españoles como extranjeros.
Los trabajos de esta escuela representan, tanto por sus características gráficas como por la preferencia por el humor blanco, la continuación sin rupturas de una línea que arranca de principios del siglo XX en publicaciones como TBO; madura en los años treinta en las páginas de muy diversos semanarios, con Pocholo (1930) a la cabeza -donde Cabrero Arnal, Jaime Tomás y Arturo Moreno son sus principales figuras-; y culmina con la labor de estos artistas, que en las décadas siguientes llevan un paso más adelante los presupuestos estéticos y argumentales de esta forma de entender lo humorístico en la historieta infantil.
Practicantes de una comicidad inocente, los autores valencianos utilizan convenciones más propias del dibujo realista que del cómico -profundidad de campo, perspectivas, variedad de enfoques-con unos resultados muchas veces excelentes, compartidos por todo el equipo de colaboradores.
Preocupados por la composición de la viñeta tanto como por lograr la máxima expresividad con el mínimo de líneas, siempre dentro de unos cánones clásicos que no suelen caer en lo grotesco, su trazo resulta más acabado de lo que es norma en esta clase de historietas, y en ocasiones resulta por eso mismo algo estático.
Pocos entre ellos se inclinan por el gag visual tan practicado por los autores de Bruguera, primando siempre en sus obras la creación de un clima inofensivamente falto de lógica que busca provocar antes la sonrisa que la carcajada.
Hacia 1950 la estabilidad conseguida por Jaimito es completa.
Su nómina de autores está casi del todo consolidada, sin que a lo largo de esta década y la siguiente se experimenten en el semanario cambios significativos en su contenido.
Destaca entre los colaboradores habituales Rafael Catalá "Karpa", de estilo limpio y elegante en sus equilibradas composiciones tanto de viñeta como de página.
Sus mejores logros se centran en la aventuras del personaje que da título a la revista, protagonista de episodios suavemente aventureros en los que frecuenta todos los lugares comunes del imaginario infantil del momento.
Alterna su labor en esta serie con Jesús Liceras, autor decisivo en las publicaciones de Valenciana en las que deja una obra extensa difundida a lo largo de treinta años.
Trabaja casi siempre con guiones ajenos a los que ilumina con un trazo depurado, con ricas descripciones gráficas del entorno en que se mueven sus personajes, a la busca siempre de la definición gráfica de cada objeto.
Ese interés por el detalle y la ambientación define el tipo de historieta que practica, en el que la peripecia personal o la pura comicidad ceden frente a su interés en la creación de creíbles mundos fantásticos.
José Palop es otro de los colaboradores de Jaimito presente en sus páginas desde los inicios de la publicación; durante años trabaja en historietas breves, de dos o tres tiras a lo sumo, en cuyo domino se revela un maestro.
Esta capacidad de síntesis para narrar una anécdota en el menor espacio posible es uno de los rasgos más atractivos de su obra; la desarrolla en personajes decisivos, no exentos en las páginas de Jaimito.
Creador de historietas dinámicas y festivas, desbordantes de humor vitalista y extraordinaria imaginación, su máxima creación son las aventuras del gato Pumby publicadas en la revista homónima durante décadas.
En ellas logra Sanchís una de las cumbres del cómic fantástico español, en páginas de ambiente onírico a través de las que se visitan todos los escenarios de la aventura clásica en un entorno en el que los límites entre lo real y lo imaginario se revelan difusos.
Pumby, historieta modélica, es una invitación constante al disfrute, a la libertad, a un mundo en el que las reglas de la lógica dejan de ejercer su tiranía sustituidas por un verdadero festín de alegres prodigios.
El niño al que van destinadas así sabe entenderlo y les muestra su preferencia durante muchos años.
Junto a Jaimito es precisamente la revista Pumby, difundida desde 1954 a 1981, la que proporciona estabilidad económica a las ediciones de Valenciana especialmente cuando a partir de los primeros sesenta los cuadernos de aventuras comiencen a desaparecer.
Además de los autores mencionados, firmas como las de Celedonio Frejo "Nin", Joaquín Carbó, Arturo Rojas, Soriano Izquierdo, Antonio Edo "Edgar" o Serafín Rojo son habituales en sus páginas, coloristas, sencillas, dirigidas a los lectores incipientes.
A las niñas se ofrece específicamente otra longeva publicación de la casa, Mariló (1950), una especie de Jaimito en femenino, excelentemente realizado y en cuyo favor hay que señalar la general ausencia de ideología, tan abundante en otras cabeceras destinadas a las jovencitas como Florita (1949), que desde Barcelona edita Germán Plaza.
Con la progresiva pérdida de inocencia que a partir de mediados de los sesenta sufre el lector medio, los presupuestos que inspiran al grupo de autores aglutinado en torno a las publicaciones de Valenciana van quedando desfasados hasta entrar en franco declive al finalizar los años setenta, cuando las revistas de Valenciana sufren una crisis semejante a la experimentada por los títulos de otras grandes empresas, que en poco tiempo va a traducirse en la desaparición definitiva de los semanarios de humor.
Una crisis tan profunda como la que afecta al mercado del tebeo a mediados de los sesenta se deja sentir en el modo de producción de las historietas, que se ve obligado a cambiar arrastrado por unas circunstancias muy distintas a las hasta entonces vividas.
Con poco más de media docena de editoriales en activo, entre las que destaca muy por encima de las demás Bruguera, al profesional no le queda otra posibilidad que no sea entrar a colaborar en alguna de ellas -difícil circunstancia dado que todas cuentan con una nómina de autores fijos desde hace varios años-o ser contratado por las agencias que comercializan de un modo diferente las páginas producidas.
Desde comienzos de los años cincuenta funcionan algunas de estas empresas, como Creaciones Editoriales, filial de Bruguera dedicada a facturar historietas para la exportación; la más modesta Ibergraf, radicada en Madrid; Bardon Art, especializada en el mercado británico; o la que pone en marcha el propietario de ediciones Toray, Torrecillas, junto al dibujante Josep Toutain, con el tiempo conocida como Selecciones Ilustradas.
Al negociar un precio con el comprador, normalmente firmas europeas, la agencia reserva un porcentaje que por elevado que sea permite hacer una oferta al autor que supera ampliamente los emolumentos percibidos cuando trabaja exclusivamente para el editor español.
Creaciones Editoriales entrega al trabajador aproximadamente un 20 por ciento del importe percibido, colocando el material en Gran Bretaña, Francia, Alemania, Suecia y otros países europeos, con incursiones en el ámbito sudamericano.
El sistema de producción es siempre el mismo.
Los guiones, destinados a ser publicados en forma de revista o novelita gráfica, llegan al dibujante con corto plazo de entrega y se ciñen a estereotipos y pautas muy concretas, repetidas hasta la saciedad para un lector que adora la certeza que la iteración proporciona.
Forzosamente neutros, pues han de resultar válidos en los distintos entornos sociales de los países en que se comercialicen, se trata invariablemente de historietas de género: episodios ambientados en la Segunda Guerra Mundial, insulsos romances -que en el caso de Bruguera son publicados previamente en España en su cabecera Sissi (1958)-o páginas policiales y del Oeste, generalmente monocordes, faltas de vida y visualmente adocenadas.
Tal es el tipo de ingrediente que nutre a unas (1965( ), Robot 76 (1967)), Aventuras (1968) o Hurón (1968) remiten en su temática y tratamiento al universo ficcional del bolsilibro, que conoce por entonces su auge; aunque se pretendan para adultos son leídos por toda clase de público.
Se trata de relatos estereotipados, de los que no cabe esperar sorpresas, historieta que no disimula su naturaleza de objeto de consumo rápido y desechable.
Los guiones suelen correr a cargo de escritores de novela popular que trabajan para la casa -Ma Victoria Rodoreda, Eugenio Sotillos, Ramón Ortiga, Luis García Lecha...-, lo que acentúa más aún el parentesco entre ambos medios.
Gráficamente dan cabida a una nueva generación de dibujantes, dueños en general de un grafismo moderno, con voluntad de sintonizar con las corrientes gráficas de su tiempo, lejos ya del esplendor kitsch del cuaderno.
Carles Prunés y José Bielsa son tal vez los más representativos entre este grupo de profesionales.
Otras editoriales optan también por la novela gráfica, aunque la mayoría lo hace adquiriendo material foráneo, a menudo realizado por profesionales españoles que trabajan para las agencias.
Es el caso de editorial Ferma, que difunde abundantes historietas inglesas de tema bélico; o de Vértice, que a través de la agencia Bardon Art comienza a publicar algunas de las series de temática fantástica de la británica IPC, en ediciones penosas que destrozan el material original.
Con todo, sirven para familiarizar al público con temáticas hasta entonces muy poco explotadas -el 2Extra 2011
Trinca o la modernidad primera de la historieta española.
terror, la ciencia ficción más disparatada, los superhéroesque preparan el terreno para los cómics norteamericanos de Marvel que a partir de 1969 van a difundirse en España en las mutiladas colecciones de Vértice.
Signo de una evolución en las preferencias y gustos del público que no hace sino acentuarse en la década siguiente.
En los últimos años sesenta se asiste a un lento cambio en la forma de percibir el medio que afecta a cuantos con él se relacionan.
España vive el tiempo esperanzador, bien que la represión continúe, del tardofranquismo; nacen en Francia los álbumes para adultos editados por Eric Losfeld, con Barbarella (1962) a la cabeza; aparecen libros de análisis, con autores tan prestigiosos como Umberto Eco, que consideran a la historieta al nivel de cualquier otro medio de expresión; surgen las primeras revistas de estudio y crítica; ávidos por integrarse en la modernidad y alejarse de su pasado pretendidamente subcultural, los tebeos españoles quieren desde entonces ser llamados cómics.
Colección emblemática de esta nueva sensibilidad son las novelas gráficas Delta 99 (1968), publicadas por la barcelonesa Ibero Mundial con material de la agencia Selecciones Ilustradas.
Delta 99 es obra de Carlos Giménez y Víctor Mora, y aún sin apartarse del mundo del género aporta un aire de renovación completa, con guiños a la cultura pop del momento y una forma de narrar hasta entonces desconocida en España.
Cinco por Infinito, de Esteban Maroto, se alterna con la serie de Giménez; su grafismo insólitamente moderno, sus tímidas audacias eróticas -naturalmente abortadas por la censura-y su concepción de la página y el montaje ejercen a la larga fuerte influencia sobre estéticas venideras.
La misma editorial saca a la calle un título de terror, Dossier Negro (1968), igualmente nutrido con historieta agencial procedente de Selecciones Ilustradas, primero de los muchos títulos que el género va a conocer en un futuro inmediato.
A las revistas cómicas de Bruguera que predominan en los kioscos durante estos años pronto se suman otros títulos que no tardan en convertirse en multitudinarios éxitos.
Es el caso de Trueno Color (1969) y Jabato Color (1969) que, alterando montaje y con numerosas correcciones de la censura, reeditan las series de cuaderno de la anterior década.
Una intención de explotación y continuismo muy lejana de la que guía algunos intentos de publicar magacines comparables a los que entonces se producen en Europa, con páginas de gran calidad gráfica y contenidos alejados del tópico.
Tintín (1967) es la versión castellana del semanario homónimo belga; Gaceta Junior (1968) contiene firmas y personajes europeos de prestigio, entre ellos la serie de ciencia ficción Dani Futuro que Carlos Giménez y Víctor Mora realizan para Francia; ambas cabeceras se fusionan algo más tarde, sin llegar a conquistar a un lector que es hijo de otra historia y de otros parámetros estéticos.
Es el mismo problema que sufre Strong (1969), aunque alterne en sus páginas las historietas franco-belgas con produccciones propias -algunas de Jan, el autor del futuro éxito Súper López-sin que llegue a alcanzar estabilidad comercial.
Una fórmula parecida sigue el semanario en catalán Cavall Fort (1961), impulsado por sectores cercanos al nacionalismo católico, que alterna en su dilatada existencia la narrativa juvenil con la historieta foránea y propia, y tiene en la línea precisa de Josep Ma Madorell su más genuino representante.
Este proceso de modernización del tebeo en nuestro país, llevado a cabo un poco a trancas y barrancas a lo largo de la década de los sesenta, conoce su intento más ambicioso paradójicamente de la mano de Doncel, una editorial dependiente del Movimiento Nacional.
Sin asomo alguno de la intención propagandística que acompaña tradicionalmente a los tebeos editados por el aparato del régimen, aparece en 1970 Trinca, una publicación que revoluciona el panorama del cómic pese a su tibia acogida inicial.
Con aire cosmopolita, presentación colorista, contenidos cien por cien autóctonos y precio asequible ven la luz en Trinca una serie de personajes cuya influencia va a resultar decisiva.
Es el caso de Peter Petrake, de Miguel Calatayud, con el que corrientes absolutamente contemporáneas como el pop art y el underground irrumpen por vez primera en nuestras viñetas; o de Haxtur, la parábola socio política que Víctor de la Fuente realiza camuflada de fantasía épica.
Con Trinca adquiere carta de naturaleza la historieta de autor, un concepto hasta entonces desconocido que es el que de algún modo va a guiar en lo sucesivo la evolución del medio.
La era de consumo masivo de tebeos ha tocado a su fin; viñetas más concienciadas y menos difundidas van a tomar definitivamente su lugar.
Pumby, fantasía en libertad para el lector más infantil.
Portada de José Sanchís. |
En los años cincuenta, todavía época de posguerra, surge en España lo que se denominó "historieta sentimental", un género dentro del tebeo destinado exclusivamente a las mujeres y caracterizado por el tono fuertemente melodramático de sus publicaciones.
Con la revista Mis Chicas, primera cabecera de este tipo fundada el 2 de abril de 1942 por Consuelo Gil, se le ofrece a la mujer un espacio propio dentro de un medio fundamentalmente masculino en el que la representación de la mujer era limitada.
Tras esta primera aproximación al universo femenino, la pregunta se hace obvia: ¿qué variaciones introduce el cambio de target en los contenidos?
¿De qué manera se transforma la creación simbólica de la mujer?
¿Empieza a pronunciarse, a superar la afasia, en lugar de ser hablada?
Más bien lo contrario.
Como afirma Juan Antonio Ramírez, en estas ficciones "ella es el ideal, la suprema perfección: espejo reductor-deformador que pretende contribuir a mantener la falsa opinión de que lo reflejado es y debe ser la realidad" (Ramírez, 1975: 159).
Reflejo y ser real se confunden porque no están tan lejos el uno del otro.
Ambos se retroalimentaban en un proceso de culturización de la mujer a través de signos que le eran impuestos.
El aparente acceso de las mujeres a la cultura a través de las formas populares devino un instrumento eficaz de transmisión de la ideología dominante, de los valores impuestos a la minoría; minoría, por otra parte, no cuantitativa, sino respecto a la capacidad de producción de discursos y del imaginario simbólico.
Estas obras lexipictográficas se utilizaron para perpetuar las relaciones asimétricas que se producían entre géneros, y frente a lo explícito surgió en términos frankfurtianos un contenido oculto destinado a reafirmar y perpetuar la situación de opresión en la que vivía la mujer.
La lectura de las obras, hegemónica en cuanto a que no se oponía resistencia en la decodificación, tenía una lógica subyacente impuesta a través de inferencias y mediante la cual se reforzaban los valores opresivos sociales.
Quedaban aún algunos años, más en el caso español, para que la deconstrucción colaborara con el feminismo en la desarticulación de los discursos emitidos desde las instituciones de poder.
Para asegurarse una recepción acorde con las intenciones emisoras, las distintas historietas de las diferentes colecciones mantenían una estructura y una estética muy similar entre ellas.
Cambiaban los personajes, pero el argumento se repetía incesantemente.
Es realmente llamativo que no se provocara un cansancio de las formas, ya que no había lugar para la sorpresa.
Las lectoras esperaban y conocían casi de forma apriorística el obligado y necesario happy ending (lo que Adorno llamaría el anhelo de un terreno seguro).
En pocas páginas y en un esquema reiterado ad infinitum las protagonistas cumplían su sueño de felicidad mediante el verdadero amor.
Habría que preguntarse: ¿por qué entonces consumían este tipo de lecturas?
No poco se ha hablado sobre la abolición de la novedad en los productos culturales de masas, de cómo estos simplifican la gnoseología repitiendo estereotipos fácilmente identificables por el consumidor.
Adorno y Horkheimer avisaron desde su postura neomarxista de los peligros de la insistencia de la masa en la ideología que la domina, en la interiorización de un mito del éxito difícilmente alcanzable en la realidad.
Situada la lectora en el plácido lugar de lo ya conocido, se evitaba la incómoda confrontación con lo nuevo, que se opone aquí a lo dominante.
La dicotomía se establecía entre elaborar un pensamiento propio o dejarse llevar por una necesidad afectiva que además coincidía con las expectativas que la sociedad había puesto en ellas.
Difícil elección, si es que existía, en la España de la posguerra.
Sin embargo, en toda representación siempre se pierde algo de lo representado en un proceso de construcción de significados que actuará de forma global.
En la representación de lo femenino en el tebeo sentimental se pierde a la mujer real, a la que se codifica con signos que sustituyen la propia realidad (el simulacro que sustituye a lo real por los signos de lo real, diría Baudrillard).
Se educaba así a la mujer a través de la percepción que de sí misma intuía en las historietas sentimentales.
Y es ahí donde entramos en el terreno de la ideología, en la imposición de unos valores a favor de una clase dominante que terminan por alienar al grupo dominado.
Mediante un proceso de identificación con las protagonistas se perpetúan esos valores dominantes, ya que "cualquier concepto ideológico de apariencia o alcance universal puede ser hegemonizado por un contenido específico que acaba "ocupando" esa universalidad y sosteniendo su "eficacia"" (Zizek, 2010a: 13).
Los valores y las ideas no ocupan un lugar autónomo, son construcciones abstractas que deben estar insertas en un discurso para permitir su perpetuación.
Al introducirlos en el relato, forman parte del proceso comunicativo.
Están listos para transmitirse y decodificarse.
Los estereotipos eran emitidos incluso por la propia mujer, pues en muchos de estos tebeos existía la participación femenina en las labores creativas.
De esta forma, se creaba un fenómeno paradójico: la mujer era hablada por ella misma a partir de un proceso de interiorización de la representación que el hombre había impuesto.
No realizaba un discurso libre sino que este surgía de las estructuras de poder.
Parece coherente si se analiza la transmisión del mensaje ideológico en la sociedad.
El primer paso en la dominación de un grupo sobre otro es la imposición que tras un periodo se convierte en aceptación de unas condiciones que por interés no le pertenecen (lo que Marx denominó falsa conciencia).
Es el propio grupo oprimido el que se encarga de perpetuar el pensamiento opresor y es igualmente entonces cuando se llega al momento álgido de la subordinación de un sexo a otro, cuando la parte oprimida expresa de sí misma:
Las mujeres, por suerte o por desgracia, tenemos fama de habladoras y de contar mentiras.
Tanto, que nuestros más antiguos refranes lo confirman.
Por ejemplo:'Yendo las mujeres al hilandero, van al mentidero (Mariló, no 50).
Así, la imposición maximiza su potencialidad al realizarse de forma horizontal entre semejantes, pues las relaciones verticales llevan implícito el germen de la sublevación.
El recurso al humor era además un instrumento sumamente eficaz para construir el modelo arquetípico femenino, ya que la capacidad de reacción ante el mensaje latente disminuía.
De esta forma, la revista Sissi tenía una sección denominada "La costilla de Adán" en la que eran frecuentes la reiteración de tópicos que conformaban la imagen femenina:
La verdad yo no creo en el flechazo; no se puede saber a primera vista si un hombre es rico o no (Sissi, no 168).
Me encantaría llevar tu retrato colgado del cuello dentro de un medallón de oro, adornado con perlas y brillantes (Sissi, no 182).
Me gusta venir a este restaurante, porque se come muy mal y mi línea no corre ningún peligro (Sissi, no 207).
Si, parafraseando al político y escritor francés Étienne de La Boétie, cualquier forma de servidumbre se realiza con la aceptación de los sometidos, es fácil vislumbrar una colaboración de las mujeres en la interiorización de los valores que les ofrecían estas publicaciones; colaboración que se realizaba de forma totalmente inconsciente, pues "una obra de arte de masas puede garantizar su efecto ideológico al instilar falsamente ideas comunes, al instilarlas de modo epistemológicamente defectuoso, pero con implicaciones favorables a prácticas de dominación" (Carroll, 2002: 338).
Lo artificial, lo impuesto, se percibe como lo per se, como lo perteneciente al orden lógico y casi biológico de las cosas.
Así, "el orden natural -que no es sino el artificial de la moral dominante-acabará imponiéndose por sí solo.
Ella no tiene nada que hacer.
Pero, ¿cuáles eran los principales valores -llamémosles principios de dominación-transmitidos por las historietas sentimentales?
En la revista Florita se podía encontrar una sección titulada "Pequeños defectos que debemos corregir", destinada a pulir las posibles aristas de la esposa futura e ideal en la que debería convertirse la mujer.
El uso de la palabra "deber" implicaba una obligación, un imperativo que había que cumplir si no se quería formar parte de las taradas, es decir, de las imperfectas.
Decir "defectos" llevaba implícita una búsqueda de la perfección, mientras que la utilización de "pequeños" contribuía a minimizar la posible preocupación de las lectoras.
Había que educar, pero no a través de la agresión explícita.
En la búsqueda de la perfección ha sido sin duda el género femenino el que más ha sufrido la imposibilidad intrínseca a la palabra.
Buena ama de casa, mejor amante, y, al incorporarse al trabajo, una profesional respetada.
La mujer debía y aun actualmente debe ser perfecta, a lo que cabe preguntarse, ¿para quién?
¿Perfecta en sí misma?
Perfecta para el hombre, para la imagen simbólica que el hombre quiere proyectar sobre ella.
La mujer es un ente desnudo que es necesario llenar a base de los atributos dictados desde el patriarcado.
De esta forma, se desubjetiviza, se convierte en objeto de deseo, y no meramente erótico, sino también en trofeo del matrimonio.
La mujer no elige, es elegida.
Citando la célebre sentencia de Simone de Beauvoir "On ne naît pas femme, on le devient", la mujer llega a serlo a través de un proceso de culturización y de anulación de su ser.
¿Y qué defectos debían corregir las lectoras de las historietas sentimentales?
No debían ser coquetas, sino sencillas y modestas, renunciando al adorno excesivo: "Es equivocado el concepto de que una habitación modesta no luce nunca.
A veces, un simple detalle, como cortinas o visillos, confeccionados por vosotras mismas, puede hacer interesante lo que era vulgar" (Florita, no 272).
El halago de la sencillez era tal que a menudo en las historias el desequilibrio económico entre los protagonistas se cubría si esa virtud estaba presente en la chica.
Así, un pretendiente pudiente podía expresar de la mujer deseada: "Silvia es una chica sencilla, lo reconozco.
Pero eso le hace más encantadora aún..."
Tampoco había que molestar cuando se estaba enferma, había que pasar desapercibida.
La limpieza era asimismo precepto de obligado cumplimiento: "La mujercita que, debido a su esfuerzo consigue hacer brillar semejantes cualidades, se encuentra preparada para que su futura casa sea un hogar modelo" (Florita, no 273).
Y para no descuidar las labores "propias" de la mujer, existían secciones que enseñaban a cocinar y a coser.
La sumisión se enmascaraba bajo la discreción; virtud muy halagada en estas historias y que aquí se convertía en un claro eufemismo.
Las representaciones eran además muy maniqueas.
Las protagonistas o se situaban en el lado de la bondad, dispuestas a una entrega máxima y con un halo virginal, o representaban todo aquello que se debía evitar.
A veces pasaban de un extremo al otro, sin transición ni metamorfosis con resultados híbridos.
El poco espacio que ocupaban estas historias provocaba unos cambios éticos bruscos.
Además, al estar destinado a un público amplio, los personajes estaban fuertemente codificados bajo unos signos que permitían una exégesis inmediata y simétrica respecto del proceso de enunciación.
El mensaje era claro: si querían ser aceptadas por la sociedad y formar un matrimonio (lo que venía a ser lo mismo), debían comportarse acorde a los buenos valores que allí se enseñaban.
Había que seguir todos sin excepción.
Se construía de esta forma un arquetipo femenino rígido; nada de identidades líquidas o poco estables.
Y si se ensalzaba la sumisión, se demonizaba por completo su contrario: la desobediencia, la cual constituía una evidente desviación.
Así sucedía en el no 50 de la revista Mariló, cuyo título, "Desobediencia castigada", resumía la semántica del relato.
Cuenta la historia de Teresina "una preciosa niña de unos trece años de edad, muy aficionada a asistir a toda clase de fiestas y figurar siempre en el puesto más destacado de las mismas".
Su madre le regañaba porque su comportamiento era "impropio de una niña que ha de ser modelo de sencillez y recato".
Teresina es invitada a un baile, pero desobedece a su madre al no ponerse la ropa adecuada.
A causa de las bajas temperaturas y de su empeño en mostrarse, enferma de una pulmonía que la lleva cerca de la muerte.
Solo los rezos piadosos de la madre logran salvarla.
A partir de entonces es obediente; obediencia a los padres que en la vida real se traducirá en un comportamiento similar frente al marido.
Resulta igualmente importante la mención al hecho religioso.
No es la madre la que perdona en última instancia la imprudencia a la niña sino Dios.
La obediencia no está impuesta por el ser humano sino por la divinidad.
Se instaura así en términos "foucaultianos" una voluntad de verdad inserta en el discurso y legitimada a través de una instancia superior.
No son dictados humanos los que obligan a la sumisión sino religiosos y, por lo tanto, incontestables.
El hombre ni puede ni debe intervenir en las leyes divinas.
Forman parte de una lógica construida históricamente y presentada como algo naturalizado.
Si Dios desea que la mujer obedezca, esta lo hará mediante un aprendizaje conductista basado en el binomio recompensa-castigo.
Este apoyo en la religión como fundamento de la ética era un recurso recurrente.
Se educaba a las mujeres en la misericordia, se les enseñaba a perdonar a través de los preceptos de la Biblia.
Entre las historias de ficción y los recortables de muñecas y vestidos, se insertaban parábolas como la del buen samaritano o las llamadas Gracias Actuales (auxilios e inspiraciones que da Dios para evitar las tentaciones).
La mujer debía ser pura, piadosa, debía saber perdonar.
En una España mayoritariamente católica, el discurso religioso tomaba el carácter de verdad de forma inmediata.
Era un argumento de autoridad indiscutible.
Pero no solo se utilizaba la ficción para inculcar valores, sino que también se educaba mediante el ejemplo de personas reales.
Eran frecuentes las secciones que describían las vidas ejemplares de mujeres influyentes: reinas, religiosas y sobre todo las dedicadas a las artes, aunque siempre ensalzando las cualidades morales.
Así, en el número especial de Navidades de Florita de 1955 se comenta la vida de Ana de Uzés, escultora y escritora, quien "a pesar de las reconocidas y alabadas cualidades escultóricas y literarias, su labor más digna de loa fue su caridad inagotable, el amor al prójimo doliente y menesteroso".
Ello unido a la frecuente mención a estrellas de cine, conformaba la figura del ídolo mediante la cual era más sencillo transmitir la carga ideológica.
Hay un destino al que la mujer se veía abocada, un sentido en su existencia.
Efectivamente, "ella solo ama y, cuando no lo hace, espera la llegada del amor que, si cumple con los requisitos de honestidad, dulzura, humildad y callada laboriosidad, no dejará de producirse" (Altarriba, 2001: 128).
Y mientras esperaban la llegada del amor, su vida aparecía como congelada, anulada en la inmovilidad.
Walter Benjamin denominaba al momento mesiánico como "dialéctica en suspenso" (dialektik im stillstand), es decir, mientras se anhela la llegada del Mesías todo permanece inmutable.
De la misma forma, la niña permanecía en su infancia hasta que el hombre en una acción mesiánica permitía que prosiguiera su vida como mujer, que es lo mismo que decir como persona entregada al amor.
Era entonces cuando comenzaba su propio y fugaz viaje "heroico" en el que "[...] descubrirá unos nuevos sentimientos, alcanzará la madurez afectiva, se hará realmente adulta.
En ese sentido, la historieta sentimental escenifica una ceremonia de iniciación, un rito de paso que se llevará a cabo cumpliendo con unos tránsitos emocionales, obligatorios para obtener la felicidad.
Porque llegar a ser mujer y casarse -ambas cosas coinciden en un mismo y maravilloso acto-no solo es garantía de felicidad sino la única posibilidad de conseguirla" (Altarriba, 2001, 135).
Y era el hombre el mentor y el guía que daba pie a la epifanía reveladora de la verdadera naturaleza de su ser.
Descubría así una teleología que le estaba destinada desde el nacimiento, un destino al que pocas escapaban.
Si para Heidegger el ser humano era un ser para la muerte, para la historieta sentimental y para la sociedad española de la época la mujer era un ser para el amor, un ser destinado a la entrega incondicional.
En el no 4 de la revista Blanca se narra la historia de Magdalena, una adolescente despreocupada por encontrar el amor, pero cuya opinión varía cuando un hombre se siente atraído por ella: "He dejado de ser una niña.
¡Él me ha dicho lo que toda mujer desea escuchar y sus palabras han despertado mi corazón!".
A partir del momento en que él la invita al baile y la ve como mujer, ella piensa que ha cambiado incluso físicamente.
Es por ello que inmediatamente va a mirarse en un espejo, pues las palabras del hombre parecen haber obrado milagros sobre el físico de la muchacha.
La percepción de la propia imagen se ha realizado a través del Otro.
Es el hombre el que aporta la identidad a la mujer, el que la rescata de la nada mediante la mirada.
Se convierte así en objeto observable y observado.
Está preparada para cumplir las expectativas del otro género perdiendo su subjetividad.
Ella nunca puede desear, siempre es deseada.
Por lo tanto, es normal que "no emita signos, pero sepa interpretarlos" (Altarriba, 2001: 141).
Es una mera figura de decodificación semiótica dedicada a una hermenéutica constante.
Si se considerara el acercamiento y seducción del otro en los términos dictados por Bataille, se diría que la mujer es siempre la receptora de ese acto de agresión, nunca la que agrede.
Así, se podría resumir el acto mesiánico de redención y salvación de las mujeres a través de los hombres citando tres niveles diferentes: un rescate físico, concerniente a situaciones donde la vida de ella peligra y el hombre demuestra su superioridad anatómica; una salvación económica (les ayudan a salir de la pobreza); y una intervención metafórica situada en el orden de lo simbólico (la transformación en mujer).
Son situaciones de inferioridad física, económica y personal; situaciones cuya perpetuación provocaba que las mujeres las aceptaran como normales en su vida cotidiana y se anulara su capacidad de resistencia a la lectura ideológica.
Es frecuente la siguiente exclamación entre las protagonistas de los romances: "¡Por fin he encontrado lo que mi corazón anhelaba desde que dejé de ser niña!"
La mujer que no era capaz de amar era vista como una niña, cuyo comportamiento infantil debía finalizar.
No era concebible la vida sin sentimientos románticos.
El rechazo no podía provenir de una decisión autónoma y adulta.
En el no 53 de Tu romance, una mujer joven enamorada de un hombre más adulto expresa su inmadurez burlándose y despreciando el amor: "Yo al menos sigo siendo una niña.
¡Me molesta la seriedad, el amor y todas esas zarandajas, Andrés!".
Sin embargo, su postura no será ni mucho menos firme.
Al final de la historia el personaje se habrá rendido finalmente al destino inexcusable del amor, y su crecimiento interior habrá acabado.
Paradójicamente, mientras la mujer se desarrollaba en la vivencia del amor romántico y más específicamente en el matrimonio, el hombre recuperaba su adolescencia en el mismo.
Resulta extraño ver exclamar al novio en uno de los relatos cuyo argumento gira alrededor del matrimonio de varias hermanas: "Ellas ya se han convertido en mujeres, y yo es como si volviese a tener quince años" (Sissi, no 272).
Sin embargo, la ausencia de Eros en las historias convertía la relación conyugal en una práctica materno-filial.
Desprovista de todo elemento sexual, la mujer ocupaba el lugar de la madre.
Era un amor sin erotismo, sin sexo.
De ahí que la mujer, aunque femenina, no debía mostrarse demasiado.
Eran relaciones que, aun dándose, se situaban en la esfera de lo platónico.
En definitiva, la felicidad de la mujer residía en la culminación del amor.
Así Ángela, al despedir a Luis cada mañana cuando este sale a pescar, afirma: "Otras esperan a un príncipe azul que llegue de muy lejos...
Y yo sé que mi príncipe azul es Luis.
Algún día dirá que me quiere y en su amor encontraré la dicha que presiento" (Blanca, no 12).
Y es que el silencio y la espera, incluso tras haber encontrado a la persona amada, era propio de la mujer.
Esta espera constituía otra forma encubierta de opresión, pues siguiendo a Barthes (2007: 45): "La ausencia amorosa va solo en un sentido y no puede suponerse sino a partir de quien se queda -y no de quien parte-: yo, siempre presente, no se constituye más que ante tú, siempre ausente.
Suponer la ausencia es de entrada plantear que el lugar del sujeto y el lugar del otro no se pueden permutar:'Soy menos amado de lo que amo'".
Y como era la mujer el sujeto de la espera, la que sufría la angustia de la ausencia, era ella la que sacrificaba cualquier otro aspecto de su vida a la intensidad del sufrimiento y la que se situaba a sí misma en una posición de inferioridad.
Como no podía ser de otra forma, toda esa entrega y paciencia se veía siempre recompensada con el matrimonio: "Te llevaré si tu mamá quiere acompañarnos y convertirse en mi esposa" (Sissi, no 207).
Incluso cuando con los años el género intenta adaptarse a la realidad profesional de la mujer, el matrimonio sigue siendo el objetivo fundamental e insistente.
Las aventuras y la autonomía se convierten en episodios inconsistentes y transitorios que deben dejar atrás una vez se decidan a entrar en el viaje de la autorrealización a través del amor.
Así, en Lilian, Azafata del Aire, una colección basada en las aventuras de una joven azafata, se dice a modo de epílogo: "Sí, Lilian parece verdaderamente enamorada de Marcel, el simpático muchacho que ha logrado abrir la ventanita de su corazón.
Pero antes ¡tendrán que compartir algunas otras aventuras!"
(Lilian, Azafata del Aire, no 42).
Sin embargo, tras la aparente independencia y frialdad sentimental de ella, la trama se sitúa alrededor de la derrota de Lilian ante su destino, de cuánto tiempo tardará en hacerlo suyo.
Es eso lo que las lectoras esperaban pacientemente número tras número.
El cambio se situaba en el orden temporal, no conceptual: podía posponerlo, pero no evitarlo.
Es igualmente subrayable las profesiones que aparecían representadas.
Eran dependientas, enfermeras, peluqueras, secretarias; trabajos hacia los que eran orientadas y que llevaban implícito un ser para el otro, es decir, extendían los valores imperantes más allá del ámbito privado del hogar.
Siguiendo a Bourdieu (2000,118): "En suma, a través de la experiencia de un orden social 'sexualmente' ordenado y los llamamientos explícitos al orden que les dirigen sus padres, sus profesores y sus condiscípulos, dotados a su vez de principios de visión adquiridos en unas experiencias semejantes del mundo, las chicas asimilan, bajo forma de esquemas de percepción y de estimación difícilmente accesibles a la conciencia, los principios de la división dominante que les llevan a considerar normal, o incluso natural, el orden social tal cual es y a anticipar de algún modo su destino, rechazando las ramas o las carreras de las que están en cualquier caso excluidas, precipitándose hacia aquellas a las que, en cualquier caso, están destinadas".
Esta tipología de mujer que surge a partir de los años sesenta ha sido denominada por Antonio Altarriba como "profesionales arriesgadas" (2001: 170), un personaje intermedio entre aquellas enamoradas de los números anteriores y las heroínas.
Tenían su propio trabajo y eran autónomas, pero bajo esta aparente modernidad se escondían de nuevo valores tradicionales.
En la jerarquía de preferencias, como venía siendo habitual, las aspiraciones profesionales no ocupaban el primer lugar.
Esta situación reflejaba la realidad de los años sesenta ya que entonces "la mayoría de las mujeres estaban satisfechas con sus bajos salarios y carecían de ambiciones profesionales" (Roig, 1982: 415).
No podía ser de otro modo que abandonaran el trabajo tras el matrimonio, pues "el hombre prefería trabajar doce y catorce horas diarias antes de que su mujer lo hiciera fuera del hogar" (Roig, 1982: 414).
Se creaba así una dependencia continua del hombre que convertía a la mujer en un ente inferior.
Siguiendo a Simone de Beauvoir: "La maldición que pesa sobre la mujer vasalla es que no le está permitido hacer nada: entonces se obstina en la persecución imposible del ser a través del narcisismo, el amor, la religión; productora, activa, reconquista su transcendencia; en sus proyectos se afirma concretamente como sujeto; por su relación con el objetivo que persigue, con el dinero y los derechos de los que se apodera, vive su responsabilidad" (De Beauvoir, 2005: 851).
Siendo esclava del hombre se le escapaba su propia identidad, entreteniendo al ser en lo intranscendente, en lo superficial y poco consistente.
Y como "el amor, que es el auténtico protagonista de estos tebeos, solo se vive una vez y, tal y como en ellos se presenta, resulta definitivo" (Altarriba, 2001: 132), era natural que las protagonistas estuvieran dispuestas a presentar batalla a aquellas que se cruzaran en su camino.
Mientras que los hombres eran nobles y aceptaban la elección de otro candidato, era frecuente la rivalidad entre mujeres.
Una prueba de amor solía ser el enfrentamiento (directo o no) entre ellas.
En realidad era una lucha metafórica entre la virtud y el vicio, aunque la primera no dudara en utilizar todo tipo de artimañas para hacerse con la victoria.
La didáctica es clara: el fin justifica los medios.
Ello se infiere en el no 49 de Tu Romance en las palabras de Daniel cuando descubre lo que Elisa le ha hecho a una de las clientes de la peluquería donde está haciendo prácticas: "¡No finjas más, chiquilla!
Solo una mujer celosa como tú es capaz de hacer lo que hiciste con los dorados cabellos de la tonta de Marta.
¡La he visto y está hecha una calamidad!
Elisa solicitará el perdón de la encargada, pero descubrirá que no había nada malo en una acción éticamente reprochable si se utiliza como instrumento al servicio del amor: "Nada tengo que perdonarte, muchachita.
¡Ha sido la reacción lógica de una mujer celosa!".
La lucha entre mujeres es lícita, pues ellas no controlan sus sentimientos.
"La donna è mobile" se dice en Rigoletto, pero también celosa y vengativa.
El hombre solo hace ostentación de agresividad cuando quiere demostrar la verdad de su amor.
Y ellas se mostrarán dichosas por esa muestra de superioridad física, por ser llevadas a la fuerza a un lugar apartado donde se les declarará y revelará el verdadero amor.
LA CRÍTICA DE LA FANTASÍA
Un elemento significativo en la estructura semántica de la historieta sentimental era la denuncia de la fantasía.
A las chicas les estaba vetado explorar nuevos caminos que se salieran de aquello a lo que estaban destinadas, normalmente a una vida de sencillez y de ausencia de aspiraciones.
Si la construcción de un universo onírico nos provee de las herramientas necesarias para ser conscientes de nuestros propios deseos, la eliminación de los mismos sitúa al sujeto en el plano de la conformidad, de la inmovilidad respecto a lo que desea.
Siguiendo a Zizek: "La fantasía no significa que cuando quiero pastel de fresa y no puedo conseguirlo, en realidad fantaseo acerca de comerlo; el problema más bien es: ¿cómo sé en primer lugar que quiero pastel de fresa?
Los mecanismos que rigen las fantasías nos proporcionan el objeto de deseo.
Eliminadas estas, el sujeto se encuentra desorientado, desasido y alienado de su propio deseo.
Así, la mujer privada del pensamiento fantástico, estaba desvinculada, desconectada también del conocimiento de sus propios anhelos.
Sin orientación autónoma, se dirigía hacia lo que le señalaban, se veía apegada al vacío de lo real eliminando cualquier posibilidad de cambio.
Las fantasías eran frecuentemente demonizadas a través de la virtud de lo recto.
Toda evasión de la realidad era castigada, cualquier impulso inconsciente rechazado, de manera que el individuo se perdía en favor del mantenimiento del statu quo social.
Eso provocaba inmovilidad, aceptación de lo ya visto e imposibilidad de rebeldía.
De ahí que cualquier tentativa de las mujeres de reforma fuera denunciada, que cualquier comportamiento desviado se intentara encauzar hacia el buen y hegemónico camino mediante un final moralizador.
Desde un punto de vista funcionalista, la historieta sentimental actuaba mostrando las desviaciones respecto a la opinión mayoritaria e intentando incorporarlas de nuevo al sentir general.
Y todo ello con el mismo esquema simplista y circular que evitaba posibles distintas lecturas: situación de comodidad y tranquilidad junto a un hombre tedioso pero bondadoso; expresión de un deseo de cambio y aparición de un sujeto más apetecible que desestabiliza la calma de la relación; intento de realización de la fantasía a través de un acercamiento a la aventura; y anagnórisis que revela no la propia identidad puesto que las mujeres de la historieta sentimental no tienen una propia, sino el valor de la persona despreciada; y regreso a la situación inicial pero con los valores reforzados por la experiencia empírica de riesgo-castigo.
Son frecuentes en el comienzo del relato las expresiones del tipo: "Con él la vida sería tranquila, segura, confortable...
¡Y a mí me gusta lo imprevisto!
Mientras que, tras la incursión fallida en lo nuevo, las protagonistas se lamentarán: "¡Qué loca he sido!
Me he dejado envolver en el loco tejido de los sueños, olvidando que es solo a Luis a quien verdaderamente quiero.
Ahora me he dado cuenta cuando ya nada tiene remedio" (Blanca, no 7).
Pero si algo tenía remedio en estas narraciones, y en apenas tres o cuatro viñetas e incluso en la misma, era el encuentro del verdadero amor y la redención a través del mismo.
Las palabras finales de la protagonista, una vez perdonada por la osadía de una existencia desapegada de las convenciones, eran: "¡No temas, cariño!
Ya me he curado de mis sueños gracias a mi dulce realidad que eres tú" (Blanca, no 7).
Porque de los sueños, qué duda cabe, había que curarse como si se tratara de una enfermedad.
Eran algo dañino, un virus que amenazaba la dulce estabilidad de las relaciones de poder.
Martin Luther King tuvo el sueño que posibilitó la revolución de las minorías oprimidas.
Había, pues, que evitar que la mujer soñara.
Sin embargo, sí había un lugar en el que la fantasía de las lectoras era posible, y estaba precisamente en las historias narradas del tebeo sentimental.
Así, en la colección Tu Romance las lectoras escribían una carta explicando su situación y la editorial les confeccionaba lo que denominaban un romance, idealizaban la situación para que tuviera un final feliz.
Aportaban una foto propia y junto a ella pedían el retrato del actor que pensaban se parecía a aquel a quien amaban.
Incluso revivían con un efecto catártico las relaciones ya acabadas y fracasadas mediante su transformación en una historia feliz.
Quizá la publicación llegara a manos del amado y a este se le revelara la verdad de su amor.
La estructura era siempre la misma: junto a la carta de la lectora con los datos básicos para la construcción de su relato comenzaba la historia con unas palabras de nexo entre esta y la carta, se desarrollaba el argumento, y se terminaba con un final feliz seguido del deseo expreso de que la fantasía narrada en la historieta y la realidad coincidieran.
Se producía así una aporía evidente: al mismo tiempo que se educaba a la mujer para que habitara el universo de lo real, se le permitía vivir a través de los personajes de la historieta una felicidad que probablemente no alcanzasen jamás en su vida cotidiana.
Como afirma Juan Antonio Ramírez: "Si la historieta femenina es el relato de una 'iniciación a la vida', una vez cumplido el rito viene el final del género y el inicio (para la lectora que cumple ese ciclo en su propia vida) de la rutina cotidiana, el principio de su muerte..."
Y nada podían hacer para cambiarlo, puesto que se les había educado en el conformismo.
El lugar de la aspiración y la fantasía se delimitaba al papel impreso del tebeo, jamás sucedía en la vida real.
Solo participando en ocasiones del poder, en este caso viviendo una falsa fantasía que en realidad era impuesta por la estructura dominante, podía asegurarse un sometimiento voluntario e inconsciente del grupo oprimido.
La vivencia de la fantasía a través de la ficción escondía así una lógica peligrosa: discapacitaba a la mujer para la acción, la aparente libertad la convertía en un ser sumiso y le desautorizaba para construir sus propias experiencias oníricas.
Teniendo ese espacio ya dado de ilusión, en la vida cotidiana no intentarían liberarse.
Y así es normal que Baudrillard exprese que "la mujer "tradicional" no estaba ni reprimida, ni incapacitada para el goce: se sentía bien en su estatuto, no estaba en absoluto vencida, no era en absoluto pasiva, y no soñaba forzosamente con su 'liberación' futura" (Baudrillard, 1981: 20).
Démosle ilusión de libertad al oprimido y cesará de intentar liberarse.
La feminidad, que en palabras de Freud constituye el mejor destino para la mujer, era un leitmotiv en todas las historias.
Puesto que "la mujer solo es apariencia" (Baudrillard, 1981: 12), debía cuidar específicamente de ella.
En las relaciones de poder, los individuos situados en la cúspide de la jerarquía no necesitan mostrarse.
Es la parte oprimida la que necesita vestirse para el otro.
Eso reduce las posibilidades de competir en otros ámbitos diferentes del estético.
Preocupadas por su aspecto y por encuadrarse dentro de lo femenino, las mujeres descuidan parcelas más importantes de sus vidas.
Así, "al preferir la feminidad al penoso desarrollo de la plena personalidad, al no acabar de realizar esa difícil personalidad que no se alcanza por medio de la fantasía, sino dominando la realidad, estas chicas están condenadas a soportar mientras vivan esa tediosa, difusa sensación de falta de iniciativa, de inexistencia, de falta de interés por el mundo que las rodea que podríamos denominar anemia (es decir, carencia de personalidad), o sentirlo solamente como el problema que no tiene nombre" (Friedan, 1974: 246).
El no 11 de Blanca cuenta la historia de Jane, una chica que se encarga de la barca de su padre cuando este enferma.
No es femenina, pero este hecho no le supone problema alguno hasta que un día su mirada se posa en el capitán de un barco y se lamenta de que no se fije en ella: "Es natural.
¿Por qué iba a fijarse en mí?
Voy siempre tan desaliñada...
¡Y esas señoritas que viajan en este barco son tan elegantes!".
Pero Jane no se rendirá y reforzará su feminidad como instrumento de seducción.
La conquista vendrá del aspecto exterior, no de la disposición interior.
La bondad es también una cualidad estética.
Y así el capitán expresará al final del relato: "¡Jane, vida mía!
¿Podrás perdonar mi orgullo?
Te he querido siempre.
Desde aquel día que te vi con aquel vestido.
¿Podrás tú también quererme ahora?".
Una vez más, las mujeres son objetos invisibles, inexistentes, hasta que un hombre las revela mediante su mirada y su atención.
Pero no es ni mucho menos un caso único.
Es frecuente que las protagonistas se expresen en los siguientes términos: "Es el complemento ideal a tu traje.
¡Qué ganas tengo de crecer un poco más, y poder lucir bonitos vestidos!"
Y, como sucedía con el amor, la feminidad se alcanza con la edad: "¡Pero, Bess, ese vestido no es adecuado para tu edad!
Eres demasiado niña para pensar en trajes como éste" (Blanca, no 21).
Simone de Beauvoir teorizó sobre las profesiones que refuerzan la feminidad.
Son las cantantes, actrices, bailarinas.
En ellas se mezcla de forma positiva el narcisismo y la aspiración profesional.
Sin embargo, se producen también trampas, lo que ella denomina como "seudoartistas", las que ejercen su profesión solo en busca de un hombre: "El deseo de un destino femenino -un marido, un hogar, unos hijos-y la embriaguez del amor no siempre se concilian fácilmente con la voluntad de llegar a un objetivo" (De Beauvoir, 2005: 874).
Feminidad que sirve para atraer pero que como objeto de deseo no puede mantenerse durante el matrimonio.
Así, en el no 47 de Tu Romance la protagonista abandona unas clases de ballet tras conocer que es posible que a su enamorado le disguste esa actividad.
Afirma: "Haré este sacrificio por él.
El arte puede llenar una parte de nuestra vida; pero no toda ella, como el matrimonio".
Paradójicamente, la madre de la chica intenta que entre en razón, a lo que ella responde: "Si a Marcos le gustase que me hiciese espeleóloga, bajaría a las simas más profundas de la tierra.
¡Si no le gusta que baile, no bailaré!".
Ante esa declaración, no queda más que rendirse a la evidencia del amor entregado, sacrificado, y expresar tópicos contundentes: "¡Dios mío!
Está visto que cuando el amor se apodera de las mujeres, ya podemos decir...
¡Adiós sosiego y tranquilidad!".
La experiencia del amor es vivida de forma diferente por los dos géneros.
Para el hombre, puesto que ocupa un espacio secundario en sus aspiraciones vitales, es un lugar de tranquilidad; mientras que para la mujer, al ser constitutivo de todo su ser, es un elemento convulsivo, desestabilizador.
Sin no hay que someter a la historieta sentimental a un proceso inquisitorial.
Eran producciones estéticamente muy valiosas que transmitían la ideología pero no la creaban, constituían meros instrumentos al servicio de...
Fomentaba una axiología existente ya en la estructura social de su época, contribuyendo a reforzarla con casos concretos.
Es lo que Noël Carroll ha denominado como "clarificacionismo", y se trata de una de las formas por la cuales el arte de masas incide en los espectadores a través del entendimiento y no solo del conocimiento.
No se adquiere una información nueva (conocimiento), sino que se relaciona lo ya sabido de forma general con situaciones particulares mediante un proceso de inducción.
Dice Carroll (2002: 278): "En la medida en que el entendimiento es a menudo una función para clasificar correctamente las cosas, las historias ficticias suelen presentarnos oportunidades para deliberar sobre cómo clasificar conductas y rasgos de carácter y, por tanto, pueden aumentar la capacidad para clasificar el entorno humano, invitándonos a unir conceptos abstractos con preceptos, de tal modo que nos hagamos más sensibles y adeptos a aplicarlos a los casos reales".
De esta forma, las mujeres leían aplicaciones particulares ficticias de los valores reales de la España de posguerra.
En términos marxistas, a través de la lectura de la historieta sentimental adoptaban una falsa conciencia respecto de sí mismas y del lugar que ocupaban en la sociedad, y que no se correspondía con sus verdaderos intereses.
Detrás del modelo arquetípico y canónico femenino, se ocultaban los intereses del patriarcado bajo una forma de verdad absoluta (recuérdese el control de los discursos a través del argumento de la verdad que tanto ha tratado Foucault en sus obras).
Así es como debía ser una mujer, y no existían fórmulas híbridas ni posibles subversiones siquiera en el orden teórico de lo real.
Se transmitía una gramática cultural que impedía lecturas aberrantes de los códigos jerarquizadores del poder y que contribuía a mantener las relaciones de opresión.
Libertad para seguir siendo esclavas; libertad ficticia que sustituía y enmascaraba la verdadera libertad. |
Para conocer el origen y desarrollo de la historieta española contemporánea, debemos adentrarnos en los suburbios de la cultura visual para descubrir la historia del cómic underground español, también llamado cómic contracultural, marginal, subterráneo o comix (terminado en x).
Analizaremos sus principales características, aspectos estéticos, sus novedades lingüísticas, sus principales autores, series y revistas, y su conexión con otras artes, como la pintura, el cine y la fotografía, sin olvidarnos de su relación con el mundo de las drogas y la música rock.
El movimiento underground 1 nació en los campus universitarios de EE UU en los años sesenta.
Con un espíritu inconformista, un grupo de jóvenes y filósofos desencantados con el modo de vida americano expresó su deseo de crear una cultura nueva al margen de la oficial.
Sus orígenes se remontan a las protestas de la beat generation estadounidense, el sentimiento trágico de la nueva filosofía francesa y el fenómeno hippie, que, con una nueva sensibilidad pacífica, enarbolaba la bandera de la liberación individual, el amor libre y la revolución psicodélica.
El comix underground nació ligado a la prensa contracultural que desarrollaron estos jóvenes inconformistas.
Un cómic que podemos definir literalmente como "subterráneo", si utilizamos el termino anglosajón que lo sitúa "bajo lo establecido", pero que también puede entenderse como marginal y alternativo.
Gracias a la relativa libertad de expresión que ofrecía, la contracultura encontró en el cómic un vehículo versátil con el que podía expresarse sin trabas de ningún tipo, convirtiéndose en una nueva forma de protesta y reivindicación social.
Su espíritu transgresor atravesó las fronteras y llegó a Europa y, unos años más tarde, ya en la década de los setenta, a España, donde estas publicaciones asombraron a una juventud rebelde que no dudó en copiarlas, creando modelos propios que después utilizaron como armas contra la dictadura franquista y la sociedad que deseaban cambiar.
Desde entonces, en apenas cuarenta años, la población española ha vivido enormes cambios en todos los ámbitos de la sociedad, incluido en el mundo de la historieta.
Se han implantado nuevas artes que reivindican un nuevo placer estético fundamentado en la ironía, el exceso, la distorsión, la crítica y la complicidad con el espectador, que buscan la belleza donde el buen gusto establecido determina que no la hay.
Una belleza alejada de cánones, proporciones y armonías, que se sitúa en los abismos del sistema.
Nuevos antihéroes callejeros, ácratas y de dudosa moral, como Anarcoma, Gustavo, Slober, Fermín y Piker, derrotaron y sustituyeron a los héroes tradicionales del cómic español como el Capitán Trueno, el Guerrero del Antifaz, Cuto, Roberto Alcázar y Pedrín, que encarnaban los ideales y valores oficiales del pasado.
Seres de papel que se convirtieron en los nuevos iconos de una juventud descontenta con la realidad que les había tocado vivir, que tenía enormes ganas de comunicarse, de gritar y de cambiar el mundo.
Jóvenes inquietos y creativos que utilizaron el cómic como medio de expresión y difusión de sus ideas contrarias al sistema.
CÓMO CREAR ENTRE LA CLANDESTINIDAD Y LA REPRESIÓN
Entre 1970 y 1975 encontramos las primeras creaciones artísticas del cómic underground español.
En los censores y dictatoriales primeros años de la década llegaron a España, clandestinamente, aires de libertad procedentes de otros países, como ilustró Max en las primeras páginas de "Gustavo contra la actividad del radio" (imagen 1).
La juventud descubría el alcohol, las drogas y el rock and roll y una creciente politización flotaba en el ambiente.
Pero, desgraciadamente, muchos jóvenes de esta "generación bífida" 2 vivieron tan deprisa que se quedaron en el camino.
En estos años se desarrollaron en España diversos movimientos de oposición al régimen franquista.
Un espíritu contestatario se introducía lenta pero paulatinamente en la sociedad española, que sufría la mordaza de unas estrictas normas de censura.
Barcelona era la ciudad más cosmopolita, abierta a las tendencias vanguardistas de la cultura y la contestación sociopolítica.
Las playas de Ibiza y Formentera, el Rastro madrileño y las Ramblas barcelonesas se convertían en centros de reunión de hippies y grupos juveniles automarginados que formaban parte del naciente underground ibérico.
Estos movimientos creativos también afectaron al mundo de los tebeos, que para marcar distancias respecto a las historietas destinadas al público infantil, comenzaban a llamarse cómics, emulando la nueva corriente del cómic adulto europeo.
Este acercamiento intelectual al mundo de la historieta promovió la revisión y el estudio de sus contenidos, formas expresivas, obras y autores clásicos, reivindicando el cómic como manifestación cultural popular digna de entrar en los museos.
Sus creaciones dejaban de ser concebida como un producto de entretenimiento infantil y juvenil para transformarse en un prestigioso producto de autor con nuevas posibilidades artísticas aún por explorar.
Junto a estos primeros balbuceos, la editorial Fundamentos publicó en abril de 1972 la primera antología del comix contracultural estadounidense, titulada Comix Underground USA, cuya portada recuperaba la de aquel no 0 de Zap Comix, de Robert Crumb.
Este tebeo con formato de libro recopilaba algunas obras de Crumb, Victor Moscoso y Gilbert Shelton, que fueron convenientemente retocadas y redibujadas para evitar problemas con la censura vigente.
Sus páginas abrieron el horizonte a muchos jóvenes dibujantes españoles, convirtiéndose en su libro de estilo e influyendo en el desarrollo de su obra gráfica posterior.
Sobre esta base floreciente nació el verdadero movimiento del cómic underground español.
En septiembre de 1973, tras varios meses de incubación, El Rrollo Enmascarado 3 (imagen 2) brotó igual que un forúnculo en las Ramblas barcelonesas.
Era la primera publicación underground del equipo de dibujantes de El Rrollo, integrado por Nazario, Mariscal y los hermanos Miguel y Josep Farriol, a los que se unieron Guillermo, Francesc Capdevilla (que más tarde se daría a conocer bajo el pseudónimo de Max), Antonio Pàmies, Roger e Isa.
Este fue el embrión de un grupo de artistas y dibujantes vanguardistas que presentaba unas inquietudes creativas diferentes a las establecidas, que creció y desarrolló su obra utilizando la historieta como medio de expresión, creando uno de los estilos más importantes e innovadores de nuestro cómic, renovando y marcando las pautas del tebeo español contemporáneo.
Tras conseguir el dinero necesario y encontrar un impresor que se atreviera a imprimir su revista, lanzaron una tirada de 1.000 ejemplares, declarando oficialmente solo 300 para no llamar la atención de las autoridades.
Pero, a los pocos días de hacer el obligatorio depósito previo del tebeo ante el Ministerio de Información y Turismo, las autoridades procedieron al secuestro de la publicación al ser considerada como atentatoria contra la moral pública.
Sobre su autor, Miguel Farriol Vidal, pesaban cargos por supuesto escándalo público, por lo que el Ministerio Fiscal pidió una pena de seis meses de arresto mayor, 15.000 pesetas de multa y nueve años de inhabilitación especial.
Nueve meses después, en mayo de 1974, la Audiencia Provincial de Barcelona absolvió al autor y editor de El Rrollo Enmascarado, autorizando su libre difusión.
Sin pérdida de tiempo, el equipo de El Rrollo comenzó a venderlo por las Ramblas, mercadillos y bares de Barcelona frecuentados por la progresía de la época, buscando el contacto directo con el público lector.
Tras el éxito alcanzado, en junio de 1974, los componentes de El Rrollo publicaron dos nuevas revistas, Catalina, que también fue sometida a juicio de faltas y condenada a pagar una multa de 4.000 pesetas; y Pauperrimus Comix, que sufrió la autocensura de sus autores, con vistas a su publicación como separata del no 56 de la revista Nueva Dimensión.
A finales de año lanzaron Diploma D'Honor, un tebeo musical que ilustraba las canciones de la emergente estrella de la música catalana Jaume Sisa; De Quommic, que presentaron en la sala Zeleste de Barcelona; y, ya en 1975, la editorial Mandrágora publicó el álbum Purita.
Javier Mariscal, regresó a Valencia para realizar el servicio militar, y mientras servía a su poco amada patria dibujó A Valènciaa, su primer tebeo unitario, que autoeditó en 1975 bajo el sello de El Rrollo.
En su interior incluía la historia "Un Diumenge Pel Matí", donde ofrecía su irónica y particular visión de Valencia, denunciaba la destrucción de la ciudad por el progreso e insinuaba su preocupación por los temas ecológicos.
Mariscal presentaba la capital del Turia habitada por sus principales edificios, que adquieren un peculiar aspecto antropomórfico y protagonizan acciones cotidianas que dan pie a narraciones gráficas costumbristas de gran detallismo.
Mientras tanto, nacía Star (1974-1980), una publicación decisiva para el desarrollo de la cultura marginal española.
Fundada por Juan José Fernández y Montesol, bajo el amparo de Producciones Editoriales, Star fue concebida como una revista de comix y prensa marginal que, durante seis años y 57 números, presentó al público español una muestra del cómic underground internacional junto a las creaciones de los nuevos dibujantes marginales españoles.
Mediante un soporte estable y relativamente profesional, pretendía acoger las tendencias innovadoras de aquella época, cumpliendo una importante función cultural al poner en contacto a sus lectores con formas de expresión contraculturales desconocidas en España, cometido que logró siempre que las multas y los secuestros se lo permitieron.
En sus páginas destacaba la historia "Tentación, Martirio y Triunfo de San Reprimonio, Virgen y Mártir" (imagen 4), en la que Nazario desarrolló una parodia contemporánea de las tentaciones de San Antonio, jugando con el nombre del santo y la utilización del desfasado lenguaje religioso del "bien" y el lenguaje popular y vulgar del "mal".
Los préstamos de la iconografía cristiana son evidentes y la tentación homosexual se manifiesta en el combate maniqueo entre Dios y el Diablo.
Nazario se supera a sí mismo y ofrece un magnífico ejemplo de la finalidad subversiva del comix underground, que, armado con pluma y papel, lucha contra la inanidad de los tradicionales valores eternos e inmutables de la sociedad franquista.
Tras el escándalo y después de varios meses de represión contra estas emergentes publicaciones contraculturales, los acontecimientos políticos que anunciaban el final de la dictadura parecían clarificarse en el horizonte.
Una nueva tolerancia censora parecía aceptar imágenes y temáticas que antes eran duramente reprimidas.
Los marginados salían de sus refugios para adoptar una postura crítica en su lucha contra el sistema.
El deseo de cambio animaba a gran parte de la juventud a buscar nuevos estilos de vida, nuevas músicas, nuevas publicaciones marginales y nuevos comix que parecían renacer con nuevos proyectos de la gente de El Rrollo, la revista Vibraciones, el emergente equipo Pastanaga, el colectivo Butifarra!, los madrileños de Carajillo y la deseada vuelta de Star y Ajoblanco.
Sus historietas se dirigían hacia un público joven, convirtiéndose en el portavoz y medio de expresión de una juventud descontenta, heredera en parte de una ideología hippie y pacifista, con tendencias políticas de izquierda, que vivía ahogada y frustrada por la represión franquista.
Con gran ingenio y un humor ácido y reflexivo, entre la sátira y la ironía, estos autores se convirtieron en testigos irrespetuosos y blasfemos que plasmaban las cosas que veían y expresaban lo que sentían a través de unos dibujos de aspecto sucio y recargado que no buscaban la belleza.
Recurrieron a los tópicos del underground, formados por el triángulo temático del sexo, la violencia y las drogas, que encontró otro vértice en la música rock, todo ello mezclado con una gran variedad de vivencias y frustraciones personales.
De esta forma, criticaron los valores tradicionales y los tabúes más sagrados de la sociedad española, como la patria, la religión, la familia, el sexo y el Ejército.
Gráficamente, presentaban una estética nueva para una sociedad nueva.
Desarrollaron nuevas posibilidades expresivas mediante el feísmo, la audacia en el tratamiento de planos y la interrelación con otras artes.
La imagen predomina sobre los textos; las tramas y rayados manuales llenan la página, realzando la sensación de profundidad y el volumen de las figuras; juegan con la forma de las viñetas; la perspectiva y la variación de planos es continua, saltando del plano general, que muestra numerosos detalles del escenario donde transcurre la acción, al primer plano, para mostrar unos rostros desbordantes de expresividad.
También recurren al uso de visuales onomatopeyas, líneas de velocidad, imágenes secuenciales dobles y elementos gráficos que sustituyen a los textos, todo ello dibujado con un detallismo minucioso de gran realismo.
DESARROLLO DEL 'COMIX' ESPAÑOL
Tras la muerte de Franco, el país avanzaba hacia la democracia, se iniciaba la reconciliación nacional y se vivía un nuevo espíritu liberal.
Una corriente de "hippismo tardío" parecía impregnar el espíritu de una nueva generación de españoles que no compartía la lucha política de sus hermanos mayores.
Muchos pensaron ingenuamente que por fin se resolverían todos los problemas de sus vidas y que serían más felices.
Pero fueron víctimas de un espejismo y la esperanzadora alegría del cambio pronto dejó paso a la frustrante perplejidad del desencanto.
Un desencanto que dio lugar al pasotismo, la apatía y la indiferencia de muchos jóvenes ante una sociedad que no ofrecía suficientes estímulos vitales para ellos.
Con la desaparición del franquismo y el relajamiento de la censura, se hacía factible el desarrollo de una historieta adulta en forma y contenidos.
Entre 1976 y 1979 se produce el crecimiento y desarrollo del comix español, en unos años de efervescencia política y creativa que vieron nacer numerosas revistas y fanzines underground.
Paralelamente, los aspectos teóricos y literarios de la contracultura eran tratados por revistas ácratas como Ajoblanco, El Viejo Topo y Ozono, y libros publicados por editoriales como Anagrama, Tusquets, Visor y Fundamentos.
Entre las revistas de estos años destaca Butifarra!, expresión catalana equivalente a un corte de mangas, que tras sus inicios en Hospitalet como modesto panfleto vecinal de combate, se convirtió en la revista de cómic comprometida por antonomasia.
Inmersa en los sueños de concienciación y participación popular que lideraban las asociaciones de vecinos de aquella época, sus historietas plasmaban en imágenes la problemática de los barrios y las preocupaciones del pueblo y la clase trabajadora.
Sus autores utilizaron el cómic como medio informativo independiente y desarrollaron el valor de la historieta como instrumento ideológico.
Otras publicaciones fueron Nasti de Plasti; los tres números de la colección Los Tebeos del Rollo, titulados Carajillo Vacilón, El Sidecar y A la Calle; y Picadura Selecta, un grueso tebeo editado por Iniciativas Editoriales en octubre de 1976.
En su interior destacaba por su extensión y calidad gráfica y narrativa la elaborada historia "Don Pixôt de l 'Eixampla" (imagen 5), de Antonio Pàmies.
Una peculiar versión de El Quijote, políticamente incorrecta, protagonizada por un hidalgo catalán del siglo XX, marxista, revolucionario e idealista, que en sus utópicas aventuras chocaba una y otra vez con la triste realidad social del país.
En general, la historia sigue la línea argumental de la obra de Cervantes, pero desde un punto de vista contemporáneo, en el que la parodia a los libros de caballería se convierte en una sátira de la literatura política y revolucionaria y una crítica ácida y mordaz de la sociedad española de los años setenta.
Pàmies utilizó su estilo caricaturesco habitual, a medio camino entre el comix underground estadounidense y el cómic humorístico español del TBO y la Escuela Bruguera.
Por otro lado, en junio de 1976 Star regresó a los quioscos para celebrar su segundo aniversario con la esperanza de que nada ni nadie se iba a oponer a su misión informativa y que los nuevos tiempos iban a ser propicios para quienes trataban de escapar del conformismo de la cultura oficial.
Pero su alegría duró poco y los problemas con las autoridades continuaron durante la transición democrática, ya que los no 16 y 24 (abril de 1977) también fueron secuestrados.
En esta segunda etapa la revista adquiere un aspecto más profesional y desarrolla un grafismo más moderno y amable, adaptado a los nuevos tiempos.
Sus llamativas portadas mostraban las últimas tendencias gráficas que llegaban al país, con influencias estéticas muy diversas, procedentes del collage y el pop art. Aunque el comix español pierde espacio frente a la historieta foránea, Star publicó algunas joyas como "Vicios modernos" (imagen 6), una obra de tintes postmodernos en la que Ceesepe mostraba la cara menos amable de Madrid y descubría su relación con la fotografía, al realizar sus dibujos a partir de instantáneas de Alberto García Alix, la Cochu, Vicky y Ouka Lele.
La historia entremezcla los tópicos de las drogas, el sexo y el rock 'n' roll, con un dibujo de estilo hiperrealista de línea clara y trazo sencillo, de gran expresividad y dinamismo, lleno de referencias y guiños al lector cómplice que también vivía al límite.
Como se puede comprobar, son muchas las afinidades y paralelismos existentes entre el comix y la música rock 4.
Los dibujantes de comix encontraron en el rock un espejo donde mirarse y un vivero de ideas donde desarrollar argumentos e historias protagonizadas por las emergentes tribus musicales.
Buena parte de la prensa marginal española se movía a su ritmo, reflejando su estética, pelos largos y forma de vida.
Surgieron numerosas revistas que fusionaron magistralmente las notas musicales con la tinta china y el papel, como La cara oculta de Monkey Billy, en la que Ceesepe rendía homenaje a los Rolling Stones; Ademuz Km 6, autoeditado por Sento y Micharmut, con motivo del primer festival de música rock que se celebró en esa localidad valenciana; y Rock Comix (1976), que publicó interesantes monografías sobre los rockeros más importantes del momento.
Pero, no solo de cómics vive el hombre, como demuestra la ilustración de portadas de discos, que se convirtió en un pequeño reducto gráfico y una importante fuente de ingresos para algunos dibujantes del comix español.
En 1983 Gallardo y Mediavilla ilustraron la portada del EP de Paraíso Makoki.
Años más tarde, Gallardo realizó en solitario la colorista portada del disco de Los Rebeldes Esto es rocanrol.
Ceesepe ilustró las portadas del EP de Golpes Bajos Malos tiempos para la lírica, Seré mecánico por ti, de Kiko Veneno, y el primer álbum de Ketama.
El Hortelano realizó una portada chulesca y castiza para el exitoso álbum de Gabinete Caligari Al calor del amor en un bar...
El alejamiento de algunos creadores del mundo del cómic, en busca de nuevos campos de expresión económicamente más rentables, como la ilustración y el diseño, ya era una realidad.
En esos años los comix se extendieron por todos los rincones del país, convirtiéndose en un medio de comunicación portador de un mensaje liberador y un instrumento de concienciación que posibilitó el análisis y la crítica de la realidad del momento.
Eran años de clandestinidad tolerada que permitían la aparición de numerosos fanzines realizados por artistas y dibujantes que editaban sus propias revistas de manera casi artesanal.
Fanzines formados por un puñado de páginas que eran fotocopiadas, grapadas y dobladas por el propio dibujante, que, a la vez, era quien las vendía en la calle a un público nuevo que demandaba un nuevo tipo de historietas.
Como ejemplo de este fenómeno, citaremos la prensa marginal realizada en Madrid 5, que todavía sufría las consecuencias de cuarenta años de intensa dictadura y frustrante represión.
Sus fanzines ofrecían una mentalidad propia de la contracultura española, de tintes ácratas y nihilistas, bañada por una enorme desconfianza hacia todo lo que representaba el poder.
Esta subcultura comenzó a manifestarse en diferentes núcleos de la capital, como algunas facultades de la Universidad Complutense, el Rastro y el Ateneo Politécnico del barrio de Prosperidad, que sirvió de foco de distintas actividades culturales independientes y catalizador de la prensa marginal madrileña a través de PREMAMA, una activa asociación que quería crear nuevos medios de comunicación al margen de la prensa oficial.
Las revistas que integraron PREMAMA reflejaron su interés por abordar nuevas temáticas y por la experimentación creativa, con títulos como Acera, El Alucinio, Catacumba, Schmurz, Uronia, Agra, El Cadáver de Mandrágora, Cerrus, MMM! y Bazofia.
Muchos españoles comenzaron a perder el miedo a la policía, a los vecinos, al ridículo y a uno mismo, y empezaron a vivir libremente, produciéndose una ruptura radical con el pasado.
Frente a la pana, el pelo largo, las barbas rizadas y la canción protesta, se imponían el destape, el porro, el rock 'n' roll y el deseo de disfrutar de la vida nocturna, el entretenimiento y la diversión.
El nuevo alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván, impulsó la creatividad y la agitación cultural en un movimiento sin precedentes que empezó como una imitación de la nueva ola londinense y desembocó en la llamada "movida madrileña".
Nuevos artistas, como Alberto García Álix, Pablo Pérez Mínguez, Ouka Lele, Eduardo Haro Ibars, Pedro Almodóvar, Kiko Feria, Fabio de Miguel, Alaska, el Zurdo, las Costus y Ceesepe, despuntaron con sus ideas vanguardistas y crearon una mitología gráfica provocadora que mostraba un nuevo espíritu de transgresión.
Camino de la postmodernidad, Madrid se convirtió en la capital lúdica de la diversión y la experimentación cultural española.
ACEPTACIÓN DEL 'COMIX' ESPAÑOL
Con la llegada de los democráticos ochenta la historieta española inició un periodo de expansión y una época dorada, abandonando el gueto infantil donde había permanecido arrinconada desde los años del franquismo para desarrollar una novedosa historieta para adultos, un nuevo concepto de cómic de autor y adquirir una nueva e importante consideración entre el gran público.
Progresivamente, se produce la aceptación del cómic underground español, que, en busca de la profesionalización de sus principales autores, alcanzó unos niveles artísticos inimaginables y pasó a formar parte de la industria del cómic español, al producirse su aceptación social y su explotación comercial.
El comix supo adaptarse a los nuevos tiempos, alcanzando su cota más elevada gracias a la revista El Víbora y a Cobi, un personaje de Los Garriris, creado por Mariscal, que, sin darse cuenta, se convirtió en la mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992.
Sus autores crearon nuevas historias que se oponían, satirizaban y atacaban el sistema establecido con temáticas inéditas, protagonizadas por personajes de la calle que plasmaban sus problemáticas cotidianas.
La historieta underground abandona la clandestinidad para alcanzar una mayor difusión y popularidad entre los lectores, como demuestra el éxito de Makoki 6 (imagen 7), que nació en junio de 1977 en la revista musical Disco-Express, de la mano de Gallardo, Mediavilla y Borrallo.
Símbolo de una época caótica e icono de la llamada línea chunga, se convirtió en uno de los personajes emblemáticos de la contracultura española.
Tras escapar de un manicomio, camisa de fuerza incluida, este loco de cables chispeantes y mirada enrabietada vivió numerosas aventuras en las que mostraba los bajos fondos de aquella España.
Sus calles, bares, gentes, lenguaje callejero y argot lumpen se desparramaban entre parodias e historias costumbristas poco convencionales.
El éxito de Makoki provocó que su imagen apareciera estampada en camisetas, cartas y tarjetas postales, protagonizó varios álbumes, tuvo una revista propia, recibió numerosos homenajes, se convirtió en tema de alguna exposición, y hasta Fernando Márquez "El Zurdo" le dedicó una canción.
El comix español reflejaba en sus abigarradas viñetas la temática de la contracultura, lo alternativo y todo aquello que estaba al margen de la oficialidad.
En el país, ni el cine, ni la literatura, ni la pintura, habían dado tanta importancia a lo que pasaba en la calle, y fue la historieta la primera en dirigir su mirada hacia esta nueva temática urbana marginal, donde encontró imágenes impactantes, ocultas entre lo ordinario y la realidad cotidiana, que despertaron nuevas inquietudes entre los lectores.
En la actualidad, estas obras se han convertido en documentos gráficos de excepcional interés que ofrecen un reflejo histórico de los acontecimientos ocurridos en España en aquella época.
Muchos habían sido los cambios registrados en España desde que Star lanzara su primer número, aunque estos no habían sido los cambios soñados por los más utópicos.
En su última etapa, Star disminuyó el número de páginas dedicadas al comix nacional, y hasta las portadas, que antes reproducían dibujos e ilustraciones, adquieren un aspecto más moderno, adaptándose a los nuevos tiempos con las fotografías de Ouka Lele, Jordi García y Montse Camping.
Pero, a pesar de los cambios, el no 57 (abril de 1980) fue el último de Star y su desaparición dejó un gran vacío en la prensa marginal española.
Bésame Mucho (1980Mucho ( -1983) ) recogió el testigo y buscó una nueva línea editorial a través de contenidos, temáticas y una estética diferentes, adaptadas a los nuevos tiempos.
Inmersa en la curiosidad y la experimentación formal de los años ochenta, esta revista se convirtió en la cantera de jóvenes autores españoles en vías de profesionalización, que tras su desaparición, acabarían publicando su obra en las páginas de Cairo.
En total fueron 30 números de gran calidad gráfica que cerraron la travesía editorial de Juan José Fernández, que así ponía fin a un ciclo vital dedicado a la difusión de la contracultura en nuestro país.
Inevitablemente, algo había cambiado en la sociedad española durante estos años: la ilusión había dejado paso al escepticismo, los pelos cortos y la alopecia acababan con las frondosas melenas y la modernidad se abría paso entre la progresía española.
Con este panorama de fondo, el comix underground español encontró su mejor soporte donde sobrevivir en la revista El Víbora (1979Víbora ( -2004) (imagen 8).
Fundada en diciembre de 1979 por Josep María Berenguer, con el apoyo de Josep Toutain, su creación dio lugar al nacimiento de la editorial La Cúpula.
Las páginas de El Víbora descubrieron una nueva forma de entender los comix, caminando por el lado más oscuro de la marginalidad con unas posturas adultas que admitían la experimentación gráfica y narrativa en sus viñetas.
Lo underground dejó de difundirse solo por medios subterráneos, y su consolidación comercial y la profesionalización de sus autores se hacía realidad.
En sus páginas se asentó una generación de dibujantes curtida en numerosos fanzines y revistas marginales, que hicieron de la crítica social y las nuevas actitudes de rebeldía su seña de identidad, reflejando como nadie el lado más salvaje y canalla de la España democrática de los ochenta.
Nazario, que por derecho propio se había convertido en el medidor de la tolerancia receptiva del público y las autoridades frente al comix, publicó a todo color las aventuras de Anarcoma, el detective transexual y ramblero más famoso del mundo del cómic.
Con un estilo propio de gran calidad gráfica, años antes de recibir el Premio Nacional de Cómic 7, Max publicó las aventuras de "Gustavo contra la actividad del Radio" (imagen 1), protagonizadas por un personaje caricaturesco y antropomórfico que representaba la conciencia social, combativa y radical de la contracultura española.
Gustavo es un progre español cualquiera, desilusionado con el pasado y reconvertido en un activista luchador ecologista y antinuclear.
Un reflejo de aquellos supervivientes que continuaban luchando contra el sistema.
Otros autores como Gallardo y Mediavilla, Alfredo Pons, Martí, Daniel Torres, Roger, Montesol, Sento, Pámies y Simónides, también publicaron sus obras en las páginas de El Víbora, lo que confirmaba el espíritu de la revista, abierta a las nuevas generaciones de dibujantes y las corrientes estéticas alternativas, que no tenían que ser provocadoras ni provocativas.
El comix demostraba que no era una simple moda pasajera fácil de emular y que, aunque repetía los manidos esquemas del underground, permanecía ajeno a la crítica y ofrecía un enfoque desenfadado y absurdo que había rebajando sus aspectos más agresivos.
El periodo inicial de asentamiento de la revista se vio reforzado por el intento de golpe de Estado de Tejero, el 23 de febrero de 1981, contra el que sacaron un número especial en el que manifestaron una postura radical que sorprendió a muchos.
Este número representó una especie de reconocimiento político de la publicación, que se puso de moda y se convirtió en un símbolo de modernidad entre muchos jóvenes, que, poco a poco, olvidaban la dictadura franquista.
Además, debido a su condición colectiva y gregaria, este número de compradores generaba un número aún mayor de lectores, que podía superar la cifra de 500.000 personas.
El Víbora se erigió en estandarte de la evolución cultural española y su éxito inusitado se convirtió en un fenómeno social difícil de explicar.
La revista había aglutinado una serie de autores y lectores, que, con el paso de los años fue cambiando; pero también evolucionó, aunque fue perdiendo parte del veneno que arrojaba cada mes, adaptándose a las nuevas posturas del país, más tolerantes e individualistas, y las nuevas estéticas, más experimentales e iconoclastas.
A pesar de todo, El Víbora publicó su último número, el 300, en diciembre de 2004, tras 25 años de historia en el cómic español.
Durante este cuarto de siglo El Víbora se convirtió en un importante icono y símbolo de la historieta española que ha contribuido a normalizar el cómic adulto en la industria editorial del país.
Mientras tanto, la lista de fanzines continuó creciendo, con la grata novedad de que muchos adquirieron elevados niveles de calidad, llenando sus páginas de ingenio e imaginación.
La crítica a los valores imperantes, la escenificación de la rebelión más radical, la exhibición explícita del sexo, la identificación con las últimas tendencias pictóricas y los guiños a la fotografía y el cine se hacen patentes en sus viñetas.
Muchos han suavizado sus contenidos y su estilo gráfico, en un intento de acercarse a un mayor número de lectores, pero otros han radicalizado aún más sus temáticas, al pensar que en estos momentos también hay muchas causas contra las que luchar.
Finalmente, la cultura vigente ha asimilado el movimiento contracultural, y la historieta underground ha pasado a formar parte del sistema a través de la moda, el lenguaje y el mimetismo formal.
El cómic underground se ha convertido en cómic alternativo.
Se ha producido un cambio generacional y han surgido nuevas actitudes e inquietudes vitales que necesitan nuevos medios de expresión.
Nuevos sentimientos que hacen que muchos símbolos de la modernidad, el pasotismo y la progresía del pasado queden desfasados y desbordados por una frenética actividad a medio camino entre la estética punk y el virtuosismo gráfico, la modernidad y el tono cutre y provocador.
Hoy son pocos los dibujantes underground o alternativos que pueden subsistir exclusivamente del noveno arte, y artistas como Max, Miguel Ángel Martín, Javier Olivares, Mauro Entrialgo, Álvarez Rabo, Paco Alcázar, Miguel Brieva y Ladrón, se han convertido en una especie en extinción que cada vez dilata más la aparición de sus nuevas historietas, mientras dirigen sus creatividad hacia otras actividades artísticas económicamente más rentables.
A pesar de todo, la marginalidad que les ofrece el cómic permite que estos autores gocen de más libertad creativa que en otros medios de expresión para continuar ofreciendo un impagable testimonio de la realidad española contemporánea, superior al que ofrecen otras artes coetáneas.
Nazario, "Tentación, martirio y triunfo de San Reprimonio, virgen y mártir", en La Piraña Divina, Barcelona, 1975.
4 Sobre la conexión entre comix y rock véase: Puchades, Juan, Cómic y Rock.
6 Sobre Makoki véase: Makoki integral.
Glénat, Barcelona, 2002; Altarriba, Antonio, La España del tebeo. |
Vivir cerca de 40 años en prácticamente el único Estado fascista de la Europa Occidental tras la Segunda Guerra Mundial es dar la espalda al mundo.
Pero la historieta fue globalizadora antes que la economía, y gracias a ello aportó indicios de libertades previas a nuestra democracia.
Vaya por delante que los tebeos en España siempre han sido considerados un producto menor, de consumo rápido y frágil, más apto para mentes tiernas que formadas.
Ese poso, que sigue activo, marcó especialmente a la industria de los años cuarenta a los sesenta; en cuanto el Estado dictatorial adivinó la popularidad del medio, actuó en consecuencia generando leyes que delimitaban de forma muy coercitiva los contenidos de los tebeos, asumidos exclusivamente como publicaciones infantiles y juveniles.
A finales de la década de los cincuenta, algunos editores sagaces esquivaron la presión legal aduciendo que lo suyo era historieta para mentes formadas, acercando el formato de sus cabeceras al del libro de bolsillo y bautizándolo como "novela gráfica para adultos".
Pero la evidencia era otra: aquellas historietas iban dirigidas al sector juvenil.
No es que la historieta para adultos fuera una novedad -véase las tiras norteamericanas de prensa, por ejemplo-, es que faltaba reflexión, teoría y pedagogía para revalidar el medio como herramienta icónica y narrativa con la que realizar historias realmente dirigidas a mentes maduras.
La teoría y la praxis de la historieta para adultos llegó tarde -pero llegó-, franqueando barreras geográficas y políticas gracias a la inquietud de ideólogos y autores.
De Francia e Italia arribó un aire entre intelectual y reivindicativo, que supo encontrar el significado semiótico o narrativo de las viñetas; la historieta era un medio de entretenimiento, sí, pero también una fórmula para vehicular todo tipo de ideas.
Nombres del prestigio de Alain Resnais, Francis Lacassin, Federico Fellini o Umberto Eco abanderaron la interpretación del mensaje, aportando claves académicas y científicas que trasladaron al cómic al altar de la gran cultura, descifrando su lenguaje y llevándolo a la universidad o a los museos.
Fue esa intelectualización de la historieta la que -tarde, repito-se asimiló a trancas y a barrancas en España, generando publicaciones teóricas que, reivindicando su estatus artístico, incidieron en el trabajo de una nueva generación de historietistas quienes, amén de su juventud, almacenaban ya experiencia en su trato con mercados foráneos.
El proceso de "adultización" de la historieta española iniciada poco antes de 1970 -que marcará para siempre el devenir de la industria-no puede entenderse pues sin la influencia externa y la confección de un modesto corpus teórico.
EQUILIBRANDO LA BALANZA DE PAGOS
El primer proceso migratorio de la mano de obra española de la viñeta es resultado de la guerra civil: algunos autores se exilan físicamente en Francia, deviniendo -como Cabrero Arnal o Luis García Gallo "Coq"-firmas importantes en aquella industria, que en los años cincuenta acogerá una segunda ola de emigrantes de la historieta, compuesta entre otros por Gabi, Julio Ribera, Francisco Hidalgo, Florenci Clavé, Antonio Parras o José Larraz.
Si la primera generación huyó por motivos políticos, la segunda lo hizo exactamente por la misma causa, solo que esta vez disfrazada de problemas económicos.
Aunque en 1956 España salía de una cruda posguerra y se encaminaba al desarrollismo económico, la miseria intelectual y moral seguía alimentando nuestras entrañas.
La industria del tebeo funcionaba gracias sobre todo al liderazgo de ciertas cabeceras periódicas en formato revista -TBO, Pulgarcito-o cuadernillo -El Guerrero del Antifaz, Roberto Alcázar y Pedrín, Hazañas Bélicas, El Capitán Trueno-, pero los precios percibidos por los autores -por viñeta o por página-eran mayoritariamente magros.
Para sobrevivir como historietista debías, en primer lugar, vender tu alma al editor, renunciando a unos derechos de autor legítimamente reconocidos en la vigente Ley de Propiedad Intelectual de 1789; en segundo término, era menester gastar coderas hasta la saciedad invirtiendo cientos de horas al mes para entregar el mínimo de páginas que garantizase una supervivencia digna y, por último, solo si eras autor de una serie muy popular o colaborador de Editorial Bruguera disponías de un buen estipendio fijo, siempre que, ojo, cumplieras a rajatabla las dos primeras premisas.
Todo ello explica que muchos historietistas de entonces compaginasen su dedicación al medio con trabajos fijos en empresas públicas y privadas estables.
Pero a mediados de los cincuenta la bonanza del mercado interno empezaba a ser relativa.
Las buenas e incluso excelentes ventas de algunos títulos eran indiscutibles, pero las editoriales -cuya aparición se multiplicaba por ósmosis-no cejaban en su empeño de producir la máxima cantidad de cabeceras posibles, trabajando a partir de la imitación del éxito ajeno y del ensayo-error tan poco científico y tan habitual en nuestro país.
En los últimos años se había forjado una considerable cantera de dibujantes -no tanto de guionistas, que escaseaban y, además, no firmaban sus trabajos en demasiadas ocasiones-, repartidos entre un grafismo más realista y figurativo y un estilo humorístico de raíces caricaturescas.
La oferta de mano de obra era amplia, lo que rebajaba sustancialmente las propuestas económicas, y para muchos dibujantes empezaba a ser compleja y agotadora la subsistencia.
La solución profesional para cientos de profesionales de la historieta fue entonces el trabajo de agencia o sindicación, la "historieta de encargo".
Desde principios de la década de los cincuenta, algunos dibujantes españoles contactaron con editores y agencias de prensa europeas -británicos, franceses, belgas-, que ante la falta de dibujantes en sus países de origen y/o los económicos precios por página aceptados, encontraron en aquellas manos una verdadera mina de oro.
Las dos partes salían ganando.
El editor extranjero se aseguraba material de calidad gráfica para llenar sus publicaciones a un precio relativamente módico; además, los guiones eran cosa de los autóctonos, por lo que la línea editorial estaba perfectamente controlada.
El agente español ofrecía trabajo a decenas o centenares de dibujantes -también, con el tiempo, a algunos guionistas-, que ponían todo su talento al servicio de guiones ajenos, renunciando a derechos de autor e incluso a sus originales 1, pero a cambio de un trabajo continuado, estable y, para ellos, bien o muy bien remunerado, sobre todo en comparación con los precios que se abonaban en España.
Coincidiendo con una incipiente crisis del mercado de la 1970-1995: UN RELOJ ATRASADO Y OTRO TREN PERDIDO historieta de aventuras en España desde finales de los años cincuenta, las agencias ganaban no solo clientes, sino mano de obra muy cualificada, lo que permitió a muchos dibujantes jóvenes una formación continuada y remunerada y a los veteranos estabilidad económica.
Las agencias españolas, instaladas en suelo propio -sobre todo en Madrid y Barcelona-garantizaban una nueva ola migratoria pero esta vez no física, sino estrictamente laboral; desde aquí las páginas llegaban a Francia, Italia, Bélgica, Gran Bretaña, Alemania, Holanda, Estados Unidos o Sudáfrica.
La paulatina incorporación de dibujantes muy jóvenes en el ínterin de las agencias -aprendices en el sentido más literal del término-, garantizaba la continuidad de una oferta que cada vez más adquiría fama de puntualidad y calidad entre los editores extranjeros.
Fueron muchos de estos dibujantes los que, al principio desde trabajos de encargo y luego ya por iniciativa propia, labrarían el terreno para la historieta de autor en España.
Y lo hicieron con el bagaje y la seguridad que les reportó la experiencia en el terreno de la historieta de género por encargo, pero también desde la curiosidad y la inquietud de unos profesionales que observaban de cerca la evolución del medio propiciada en Francia y en Italia.
Allí, sin el peso amoral de la dictadura, periodistas, sociólogos, semiólogos, autores y editores iban madurando otras formas de entender la historieta, ahora más compleja, más comprometida con la sociedad, aunque también más experimental, con todo lo bueno -hallazgos a desarrollar, enriquecimiento formal y narrativo-y lo malo -experiencias fallidas, falsa ampulosidad, predominio de la estética-que ello conlleva.
Por otra parte, el asentamiento de las agencias españolas en el mercado internacional favoreció la mayor participación de los guionistas españoles, que junto a dibujantes de los estudios y con el amparo del agente, producían series adaptadas a las exigencias del mercado en el que se movían.
Miquel Cussó, Carlos Echevarría, Flores Thies, Mariano Hispano, Andreu Martín, Manuel Medina, Víctor Mora, Francisco Pérez Navarro, Pedro Quesada, Enrique Sánchez Pascual, Enrique S. Abulí o JuanJo Sarto escribían historieta de género en algunos casos contaminada por una cierta ansia autoral, aspiración complementada por dibujantes como Josep Maria Beà, Jordi Bernet, Víctor de la Fuente, Fernando Fernández, Alfonso Font, Luis García, Carlos Giménez, Esteban Maroto, Suso Peña, Miguel Quesada, Enric Sió, Ramón Torrents o Adolfo Usero.
Es precisamente de algunas de estas experiencias que surgen los primeros títulos aparecidos en España de un cómic más inquieto e incluso experimental, no revolucionario pero sí más atento al desarrollo social y político, lo que se traduce en una revisión de los antiguos esquemas argumentales de la clásica historieta de aventuras española.
Si para una primera generación de dibujantes realistas las referencias estaban en la prensa diaria norteamericana -Milton Caniff, Stan Drake, Hal Foster, Clarence Gray, Alex Raymond-, aquellos nuevos valores forjados en las agencias, sin renunciar a los clásicos, bebían de otras estéticas más rompedoras y contemporáneas procedentes sobre todo de Francia y Bélgica -Guido Crepax, Dino Battaglia, Hugo Pratt, Jean-Claude Forest, Guy Peellaert, Philippe Druillet-, aunque también de Argentina -Alberto Breccia-.
Uno de los primeros en comprender la revolución estética y narrativa de aquella historieta fue Enric Sió, que ya en 1967, con guión del escritor Emili Teixidor, ilustró Lavínia 2016 o la guerra dels poetes, una fábula política de llamativa estética aparecida en la revista publicada en catalán Oriflama, que como otras iniciativas de la prensa en esta lengua vernácula -Cavall Fort, L'Infantiltuvo que asociarse a la Iglesia catalana para ver la luz en tiempos oscuros.
Sió no tardó en emigrar primero a Italia y luego a Francia, donde desarrolló una obra densa, compleja y muy personal que exigiría una merecida reivindicación.
PARTIENDO DE MODELOS FORÁNEOS
No es casual que las primeras publicaciones españolas teóricas de cómics surgidas a imitación de publicaciones francesas como Giff Wiff (1962) o Phenix (1966), aparezcan a finales de los años sesenta, justo cuando nuestro por entonces cansado y despistado mercado de la historieta ofrece visos de renovación.
Cuto (1967) o Bang! (1968) son fanzines, revistas confeccionadas de forma precaria por aficionados al medio cuya formación les lleva a profundizar en una historieta que ya se ha hecho adulta.
En realidad, en 1968 la industria del cuadernillo o tebeo apaisado ya es historia: títulos tan significativos como El Guerrero del Antifaz o Hazañas Bélicas habían desaparecido en 1966, y El Capitán Trueno cerraría su larga trayectoria precisamente en 1968; solo Roberto Alcázar y Pedrín, entre las cabeceras más longevas, llegaría hasta 1976.
Mientras los tebeos de humor sobrevivían con mayor o menor solvencia con TBO o las revistas de Bruguera y Valenciana, la historieta de aventuras languidecía, sustituida en parte por los llamativos colores y las fantásticas y bizarras páginas de los comic-book de origen norteamericano que la editorial mexicana Novaro importaba y distribuía en España.
Fue la editorial barcelonesa Íbero Mundial de Ediciones -especializada en cuadernos de romance y aventuras pero editora también de la revista de humor Mata Ratos-la primera en aprovechar la parca liberalización que ofrecía el sello "para adultos" en portada, y lo hizo con dos productos "de agencia" abiertamente inspirados por el auge del género fantástico.
Si la revista Dossier Negro (1968) presentaba material de una calidad gráfica más que digna aunque con un concepto del terror todavía bastante clásico, la aparición de la colección Delta 99 (1968) supuso el primer paso para la implantación de una historieta realmente adulta en España.
La inclusión de dos series producidas por la agencia Selecciones Ilustradas -Delta 99 y 5 por Infinito-dejan entrever que los jóvenes creadores se habían desposeído del clasicismo que había marcado nuestra historieta figurativa para entrar en una nueva dinámica.
Tanto Flores Thies, Víctor Mora, Carlos Giménez, Adolfo Usero con Delta 99 y Esteban Maroto, Ramón Torrents, Luis García y Suso Peña con 5 por Infinito evidenciaban que aquellas series de ciencia-ficción no respondían al canon habitual de una mera space-opera.
Mientras la primera actualizaba en España el concepto de cómic de aventuras con una narración muy dinámica y un concepto gráfico más sofisticado, la segunda iba un paso más allá, rompiendo la clásica estructura estética de la página con efectos visuales renovadores e incorporando un cierto misticismo en sus guiones.
En 1969, Mora y Giménez continuaron explorando el universo de la ciencia-ficción con Dani Futuro, serie aparecida en la revista juvenil Gaceta Junior, que dentro del terreno del humor aportó interesantes entregas de creadores como Chiqui de la Fuente, Bernet Toledano o Jan. Dani Futuro supone por un lado la madurez estilística de un Carlos Giménez de grafismo entre realista y caricaturesco, de trazo sintético y certero, que actualiza a la vez que renueva el clasicismo gráfico de la historieta de aventuras con una puesta en escena muy trabajada, y que se plantea el uso sintáctico de la narrativa analítica y de la composición de página.
Por otro lado, esta serie redescubre a un Víctor Mora concienciado política y socialmente, más libre y dinámico en sus planteamientos narrativos.
En 1971 Dani Futuro, tras la desaparición de Gaceta Junior, pasará a ser publicada en el semanario belga Tintin, aumentado la nómina de creadores españoles que trabajan desde España directamente para el mercado franco-belga, entre los que se hallaban Miquel Cussó, Jordi Bernet, Jesús Blasco, Tomàs Marco, Jaume Brocal Remohí o Claudio Tinoco, y a los que pronto se añadirá Luis García 2.
EL EJEMPLO DE 'TRINCA'
Muy lentamente, esa historieta firmada por autores del país, más contemporánea y en formación, más ambiciosa en sus planteamientos gráficos y literarios, iba afianzándose en España.
Hasta ahora hemos citado títulos más próximos a una historieta juvenil avanzada que dirigidos a lectores adultos; es el caso de la revista Trinca, aparecida en 1970 y publicada por la Editorial Doncel.
Pero Trinca aportó algo más a esta nueva historieta: aun dirigida a lectores jóvenes, forjó una filosofía propia, agrupando en sus páginas autores inquietos que unían a sus capacidades una aspiración autoral, de historieta más personal.
No deja de ser irónico que la publicación estandarte de un concepto de historieta más abierta -e incluso mínimamente comprometida a nivel social-, partiera de una editorial concebida por la Delegación Nacional de Juventudes.
Esta entidad, forjada en el Frente de Juventudes -constituido en 1940 como una sección del partido político Falange Española Tradicionalista y de las JONS-, tenía como principal objetivo el adoctrinamiento en la ideología fascista de los jóvenes españoles.
Algo menos politizada a partir de finales de los años cincuenta, en 1959 fundó Editorial Doncel, constituida para la edición y distribución de libros divulgativos y formativos.
Al aparcar -al menos parcialmente-la orientación política, Doncel constituyó un interesante fondo de libros de texto y de literaria infantil y juvenil, con una estupenda selección de escritores e ilustradores.
Cuando abordó la historieta -a la que ya había dedicado un par de libros teóricos en 1963 y 1964-, demostró de nuevo un alto nivel de exigencia, tomando como claro referente a un mensual de cómics nacido en Francia en 1959, que se había tornado en la exégesis de la renovación de las viñetas de género: Pilote.
Pilote recogió el testigo de ambiciosas y altamente cualificadas publicaciones infantiles franco-belgas como Spirou, Le Journal de Mickey o Tintin, cultivando una historieta juveniladulta que mantuvo fija la atención de las generaciones que habían crecido con aquellas revistas en este medio de comunicación.
Fue una revista-puente, abierta a series humorísticas -Astérix, Iznogoud-y realistas -Blueberry, Valerian-, que contribuyó a la "adultización" del medio con sus relecturas del humor y de la aventura, incorporando visiones más sociales y políticas así como secciones de texto divulgativas centradas en cuestiones ligadas a la realidad del momento.
Sin llegar a estos extremos, Trinca cumplió de alguna manera con ese objetivo, ya que recuperaba o mantenía en la historieta a los lectores de TBO, Bruguera o Valenciana.
Es más, la estructura de Trinca era muy semejante a la de Pilote -a excepción de los temas tratados en sus secciones divulgativas 3 -, y el espíritu de sus historietas respetaba los principios de calidad y modernidad de su precedente francés.
Trinca, siempre bajo el epígrafe de "producto juvenil", abría sus páginas a series humorísticas y realistas, potenciando a personajes fijos sin olvidar historietas cortas y completas o relatos más largos de argumento único.
También supo mezclar la renovación del clasicismo con aportaciones más rompedoras -tanto estéticamente como en sus contenidos-, y en su perfeccionista selección de colaboradores incorporó tanto a veteranos de otras lides como a jóvenes representantes de una historieta más actual, procedentes de la industria nacional y del cómic de agencia.
Y con material original de primera mano, realizado ex profeso para la revista, lo que recuperaba la esencia de la mayoría de cuadernillos y revistas autóctonas aparecidas entre los años treinta y sesenta.
Entre 1970 y 1973 Trinca rompía moldes en la industria de la historieta española con aportaciones de humoristas reconocibles en Bruguera, Valenciana y Ediciones TBO como Cubero, Rojas de la Cámara o Bernet Toledano; recuperaba del exilio firmas como las de Juan Arranz, José Bielsa, Víctor de la Fuente -en su primer acercamiento a una historieta autoral y densa con Haxtur-, Gabi o Carlos Cruz; abría sus páginas a jóvenes creadores que buscaban romper moldes acercándose a estéticas figurativas -Alfonso Azpiri-, caricaturescas -Ventura y Nieto, subversivos renovadores del humor surrealista con Es que van como locos o Maremágnum-e inclasificables -Miguel Calatayud, autor avanzado a su tiempo con una muy personal narración visual volcada en Peter Petrake y Los doce trabajos de Hércules-; asumía los nuevos trabajos de colaboradores de cuadernillos como Buylla o Antonio Hernández Palacios -dotado de una impactante puesta en escena con Manos Kelly y El Cid y futuro colaborador del mercado francés-o de animadores recién llegados del exilio cubano, como Jan -creador de Superlópez en 1973, serie posteriormente popularizada en las revistas de Bruguera-; publicaba autores extranjeros como el chileno Arturo del Castillo -maestro en la ambientación del western-, y dejaba una cierta libertad formal a inquietos dibujantes de agencia como Carlos Giménez, Adolfo Usero, Suso Peña, Esteban Maroto, Brocal Remohí o Leopoldo Sánchez, así como a guionistas especializados también en material de sindicación, como Sánchez Pascual, Sánchez Abulí, Mariano Hispano o Andreu Martín.
Otro importante revulsivo para asentar la creciente presencia de una historieta para adultos en un paupérrimo todavía mercado español de la historieta figurativa de género -de la humorística nos ocuparemos más tarde-, procede del mercado norteamericano, pero no del comic-book, sino del pequeño zulo ocupado por los magazines en blanco y negro.
Fue de nuevo la ya citada editorial Íbero Mundial de Ediciones la que adquirió los derechos para España de las revistas de cómics de terror, fantasía y ciencia-ficción del editor James Warren -Creepy (1964), Eerie (1966) y Vampirella (1969)-, publicando primero Vampus (1971) y, posteriormente, Rufus (1973) y Vampirella (1974, esta editada por Garbo).
Warren había sorteado en EE UU la censura previa ejercida por la propia industria por mediación del Comics Code, renunciando para ello al formato de comic-book y acogiéndose al de revista periódica, lo que le permitía publicar historietas para adultos.
Aunque con censura y recortes -básicamente en las formas femeninas-, la edición española de aquellas historietas no descubrió una fórmula más libre de abordar el medio, especialmente en su vertiente fantástica.
De paso, aquellas revistas permitieron a muchos jóvenes dibujantes españoles -que colaboraban en ellas desde 1970 por mediación de la agencia Selecciones Ilustradas-encontrar un espacio abierto a la experimentación, que además de exigir un alto nivel de dedicación y calidad les permitía crecer como profesionales, hasta el punto de que muchos de ellos serían la punta de lanza del boom de la historieta de autor para adultos iniciado en 1979.
El éxito comercial de estas publicaciones, más el de la ya citada Dossier Negro, provocó la aparición de incontables imitadoras publicadas por varias editoriales españolas, que junto a versiones de material producido por Marvel o DC Comics, aunó propuestas confeccionadas por historietistas del país que, en muchos casos, sirvieron para iniciar nuevas carreras profesionales.
Otro título importante para esta nueva historieta que, poco a poco, estaba empezando a aparecer en España fue Drácula, en realidad una colección de fascículos de 28 páginas que Imagen 2.
En "Karen", historieta perteneciente a la serie Mis miedos (Drácula, no 5, 1971), Enric Sió utiliza técnicas próximas a la fotografía quemada y un montaje analítico para narrar la acción.
aunque no consiguió superar los 12 números hizo de la experimentación estética y narrativa una de sus banderas.
Drácula fue publicada en 1971 por la editorial Buru Lan, fundada por uno de los más destacados teóricos de la historieta española, Luis Gasca, en 1970.
Aunque en su relativamente corta existencia -de 1970 a 1976-se ocupó sobre todo de editar versiones españolas de fumetto italiano -Tex, Zagor-, bande dessinée franco-belga -Rahan-, tiras británicas -James Bond y Modesty Blaise-o comic strips norteamericanas -El Hombre Enmascarado, Rip Kirby, Príncipe Valiente, Ben Bolt, Carlitos, BC, Johnny Hazard-, Buru Lan apostó con Drácula por la historieta española.
Aquellos fascículos eran decididamente lectura para adultos, con la escasa permisividad que permitía una dictadura que controlaba la Ley de Prensa e Imprenta de Fraga y que permanecía atenta a desmanes políticos y/o sexuales.
Drácula integró series concentradas en el género fantástico con, en algunos casos, atisbos de denuncia social y política.
Junto a relatos escritos por Juan Tébar, Luis Vigil, Carlos Buiza o José Luis Garci -sí, el director de cine-, aparecieron series como Drácula -parodia humorística de Alfons Figueras-, Mis miedos -historietas de compleja narración y estética experimental de Enric Sió-y trabajos de fantasía y terror psicológico de Esteban Maroto, Sadko, Alberto Solsona, Josep María Beà, Carlos Giménez, Manuel López Blanco, Vigil y Garci.
Solo fueron 12 números, pero ayudaron a evidenciar que la historieta española quería romper con el pasado de forma contundente, aunque todavía no poseía la infraestructura, experiencia y, por supuesto, libertad necesaria para explotar; 12 números en los que, por cierto, llamaba la atención la libertad cromática aplicada a las historietas, en ocasiones cercana al kitsch o al pop.
En 1972 Buru Lan volvió a lanzar la colección Drácula, reeditando estas doce entregas y ampliándola con una nueva edición de las historietas de Delta 99 y 5 por Infinito.
Pero Buru Lan no se contentó con publicar fascículos o colecciones monográficas, también importó un nuevo tratamiento en la edición de revistas, iniciado concretamente por la publicación italiana Linus (1965).
Originalmente, se trataba de, junto a obras de autores autóctonos emergentes, presentar series extranjeras de cómics de prestigio, tanto clásicas como contemporáneas.
El Globo y Zeppelin, las dos revistas de Buru Lan, distintas en tamaño pero idénticas en su filosofía, apenas se ocuparon de creadores españoles -algunos textos y la publicación de una historieta de aventuras de Antonio Carrillo-, pero fueron claves en el sentido de recuperar y divulgar algunas series clásicas de la prensa norteamericana -Little Alberto Breccia, Guido Crepax, Hugo Pratt -Corto Maltés-o Dino Battaglia.
Buru Lan, por tanto, comercializó por primera vez en España un compendio internacional de primera línea en lo que a la "nueva historieta" se refiere, una excelente selección de material apoyada por un cuerpo teórico complementario que revalorizaba el contenido social e intelectual que los cómics siempre habían poseído, pero que ahora se ordenaba, clasificaba y estudiaba para una mejor comprensión.
Y aunque algunos historietistas más maduros mostraban una cierta indiferencia a la "intelectualización" del medio, los más jóvenes tomaban nota de las enseñanzas de aquellos creadores franceses, italianos, americanos y británicos, aprendiendo técnicas gráficas y narrativas pero también imbuyéndose de una fórmula nueva de afrontar los contenidos de sus obras.
los colaboradores de Butifarra la toman como referencia para denunciar los abusos de ayuntamientos y otras instituciones públicas y privadas.
Con el apoyo de las asociaciones de vecinos en una Barcelona muy activa en sus reivindicaciones democráticas, Butifarra lidera esa historieta de denuncia que pone en solfa el sistema autárquico y a sus principales valedores.
Con humor, sarcasmo e ironía, pero también con espíritu divulgativo y con historietas de corte gráfico más realista, la ideología progresista se asienta en las viñetas de muchos creadores que ya hemos citado en otras de sus propuestas profesionales, como Carlos Giménez Adolfo Usero, Luis García, Jan, Carlos Vila, L'Avi, Alfonso López, Ricard Soler, Ventura, El Cubri, Gin, Max, Azagra, Carulla, Lluís Miracle, JuanJo Sarto, Montse Clavé o Marika.
Sin abandonar sus espíritus combativos y sabedores sus responsables del analfabetismo democrático del país, Butifarra iniciará en 1977 una nueva etapa como revista de distribución nacional con el sello de Iniciativas Editoriales, una etapa en que la historieta, amén de su valor ideológico, tomará un claro acento pedagógico.
En aquella inquieta trastienda de la transición y el nacimiento de la democracia en España, aparece precisamente en 1976 y en una revista humorística -Muchas Gracias-la serie Paracuellos, escrita y dibujada por Carlos Giménez.
De alguna manera, Giménez -dibujante de agencia pero también, como hemos visto, ambicioso creador de nuevas fórmulas historietísticas-, se avanza en la construcción de una historieta personal que recupera la memoria histórica con una serie que retrata la vida de los niños encerrados en el Auxilio Social del franquismo más duro.
Considerada por méritos propios como una de las obras cumbre de la historieta internacional contemporánea, Paracuellos transmite ternura, odio, rencor, amor, impotencia, miedo y humor en sus muy bien compuestas y desgarradoras páginas, gracias a la inteligencia de un autor que ha madurado narración, tempo, dibujo y capacidad literaria a partes iguales.
Y si Paracuellos fue publicada inicialmente en 1976 en un semanario de humor -luego en una revista erótica, Yes, y finalmente en libro-, fue porque la industria todavía no había madurado el formato con el que vehicular la historieta de autor, lo que aún tardaría dos años en llegar.
Precisamente, una de las primeras intentonas por asumir ese cómic más social y político enfocado en el costumbrismo, la sátira, la crítica, la reivindicación y hasta el marxismo histórico, se concentra en la iniciativa de otro grupo de historietista españoles, que con el nombre de Colectivo de la Historieta pone en marcha la revista Bang!
Ahora y aquí se trata de profesionales en plenas facultades artísticas conscientes del valor pedagógico y social de la historieta, que con su trabajo buscan revalidar la madurez del medio al tiempo que divulgar una forma de entender la sociedad abierta y plural, siempre desde una perspectiva progresista, reivindicando las taras y los problemas del día a día y de cómo estos inciden en las personas.
El grupo, heterogéneo, procedente del humor gráfico, la historieta por encargo o el cómic claramente politizado, está formado entre otros por guionistas y dibujantes como Perich, Alfonso López, Cánovas, Ventura, Alfonso Font, Usero, Nieto, Andreu Martín, JuanJo Sarto, Armonía Rodríguez, El Cubri (Felipe Hernández Cava, Pedro Arjona y Sarturio Alonso), Luis García, Jaume Marzal, Montse Clavé, Marika o Mariel Soria, con la incorporación de teóricos como Ludolfo Paramio o Antonio Martín.
La experiencia es relativamente efímera (ocho números, los seis últimos publicados como Bang!
Troya), debido sobre todo a las diferencias ideológicas internas, pero la experiencia autogestionaria sirve para evidenciar la trascendencia de un cómic de autor que busca su identidad propia.
De hecho, una historieta de clara raigambre izquierdista anida también en publicaciones de carácter general o cultural, como La Calle, donde en 1978 aparecerán series como Tequila Bang -de Víctor Mora y Alfonso Font-, que apuesta por un argumento de acción y aventuras crítico y progresista con protagonismo femenino, o las aportaciones de El Cubri, tres autores con vocación experimental que profundizan en las capacidades expresivas y sociopolíticas del medio.
Todas estas iniciativas encierran un hecho que a primera vista podría pasar desapercibido, pero que disfrutó de notables aportaciones a la lectura reivindicativa de la historieta: se trata de la presencia de autoras de cómics que utilizan su trabajo para evidenciar el rol impuesto a la mujer por la sociedad y también para ejercer una postura crítica respecto al machismo imperante.
Si hasta entonces las relativamente pocas historietistas -en comparación con los hombres-se habían tenido que contentar con la realización de tebeos sentimentales o trabajo de encargo para agencias, fue en aquel momento histórico de nuestro cómic cuando no solo por su trayectoria profesional, sino por su capacidad crítica y actitud personal, las autoras emergen con un mensaje crítico complementario al de sus homónimos masculinos.
Ya desde finales de los años sesenta Núria Pompeia había demostrado en publicaciones como Oriflama o Triunfo su inquietud por una historieta transgresora en formas y contenidos, denunciando la sumisión social de la mujer, un trabajo que sería continuado desde mediados los años setenta por creadoras como Marika, Montse Clavé, Mariel Soria o Laura.
(1977), revista de inspiración colectiva con historietas críticas de origen social y político, realizada por autores conscientes de la madurez del medio para narrar todo tipo de historias.
Otra fórmula para albergar aquella inquietud no revolucionaria pero sí abiertamente progresista de la sociedad y de la historieta la encontramos en El Jueves (1977), semanario que, a diferencia de sus precedentes satíricos en la transición, utilizará de forma más habitual la historieta.
Herederos directos del espíritu que habitaba el Pulgarcito que volvió a los quioscos en 1947, los responsables de El Jueves alternan su vocación crítica hacia la actualidad sociopolítica española transmutada en chistes gráficos, textos y montajes fotográficos, con la creación y asentamiento de series de cómics con personajes fijos.
Se trata de historietas de una o dos páginas protagonizadas por criaturas que responden a la sociología del momento, que revisan no la coyuntura instantánea sino la cotidianeidad del día a día, mostrando las tendencias, frustraciones y anhelos de la gente de la calle.
EN EL PRINCIPIO FUE 'TOTEM'
Coincidiendo con las primeras elecciones parlamentarias del retorno democrático, y poco antes de que la Constitución iniciase la regularización de la Ley de Propiedad Intelectual y se estableciese el fin definitivo de la censura, la industria de la historieta española acogerá una revista que marcará las pautas para la comercialización definitiva del cómic de autor.
Es por entonces cuando tácitamente divorciamos la palabra "tebeo" de "cómic".
Ya hacía años que a nivel teórico "tebeo" se identificaba con productos infantiles o, como mucho, juveniles, de méritos en ocasiones contrastados pero de contenidos considerados desfasados, erróneamente identificados de forma exclusiva con la más casposa ideología de la etapa franquista de nuestra historia.
"Tebeo" era el pasado, "cómic" el hoy y el futuro, y habría que romper definitivamente con lo pretérito para entrar en la modernidad, costase lo que costase.
A partir de 1977, pues, es "cómic" lo que identifica a la renovada historieta -término este infravalorado también por entonces-, considerada como medio de comunicación maduro para lectores instruidos y adultos; o al menos eso es lo que creímos entonces.
Pero la semántica, en este caso, provocó una confusión de la que todavía no hemos salido; en aquel momento lectores, profesionales y aficionados creímos en una división que facilitó olvidos y malas interpretaciones, olvidándonos de que todas las viñetas pertenecen al mismo universo y que la separación entre infantil-juvenil-adulto -o pasado-presente-no es una escala de valores y calidades, sino de intenciones y contenidos.
Fue un editor italo-argentino, Roberto Rocca, el primero que con su empresa Nueva Frontera instituyó la referencia para esa modernidad del cómic, plasmada en una revista periódica que llevaba el título de Totem (1977).
Atrás habían quedado definitivamente los cuadernos apaisados, las "novelas gráficas" de bolsillo o los fascículos, incluso la vieja acepción de tebeo o revista infantil-juvenil; Totem identificaba a la nueva revista de cómics por su formato cercano al Din A-4, por su considerable número de páginas y, sobre todo, por la publicación de una historieta para adultos, entendidos estos -ojo-como personas de entre 12 a 30 años: para los más jóvenes quedaban los tebeos de Bruguera, Valenciana y TBO; los mayores, con la desaparición de los cuadernos, habían perdido el tren de la historieta, que solo podían recuperar accediendo a nostálgicas reediciones.
Totem -como muy poco después Blue Jeans (1977) y Bumerang (1978), cabeceras editadas también por Nueva Frontera-fue como un fogonazo de libertad y descubrimientos para el lector español.
Con en ocasiones muchos años de retraso, el mensual recuperaba a los principales baluartes de la historieta adulta: en apenas dos o tres años, a toda prisa, recobramos una selección de las mejores viñetas aparecidas en Francia, Italia y Sudamérica, incluyendo el trabajo de creadores como Moebius, Caza, Druillet, Tardi, Lob, Bilal, Schuiten, Lauzier, Forest, Bretecher, Gotlib, Hermann, Crepax, Toppi, Battaglia, Pratt, Manara, Imagen 8.
Totem fue la primera revista que presentó un compendio de la mejor historieta adulta realizada en Europa; portada del no 1 (1977), realizada por Moebius.
Muñoz, Sampayo, Oesterheld, Breccia, Fontanarrosa o Arturo del Castillo.
A ellos se añadían obras inéditas o publicadas en Francia e Italia de autores españoles como Luis García, Carlos Giménez, Hernández Palacios, Alfonso Font, Enric Sió, Víctor de la Fuente, José Ortiz, Esteban Maroto o Víctor Mora.
En apenas un año Totem, Blue Jeans y Bumerang nos ofrecieron un compendio de más de cuatro lustros de cómics de autor que solo algunos privilegiados habían podido entrever en sus ediciones originales, y que amén de conceder una credibilidad insólita a la "nueva historieta", favorecieron un nuevo modelo de publicación entre otras cosas, no cabe engañarse, porque el éxito comercial sonrió a las propuestas de Nueva Frontera.
El contexto, pues, era perfecto: España estrenaba democracia y libertad; una nueva y amplia generación de posibles lectores, hijos del baby boom, llegaba a edades de inquietudes diversas, la industria española de la historieta no infantil agonizaba, buscando nuevos formatos, y, por fin, el trabajo de encargo de las agencias empezaba a flojear.
Este último aspecto es significativo en una doble vertiente: los agentes debían buscar nuevas vías de ingreso y aquellos jóvenes dibujantes formados en las agencias habían adquirido una experiencia notable.
Necesidad y ocasión se dieron la mano.
Los primeros en reaccionar fueron agentes como Josep Toutain -de Selecciones Ilustradas-y Rafael Martínez -de Norma Agency-.
Toutain, que ha Imagen 9.
Cimoc se convirtió en una de las mejores revistas de cómics de aventuras para adultos del boom de la historieta de los años ochenta; portada de Vicente Segrelles para el no 2 (1981).
había editado algunos libros con el nombre de Toutain Editor, estrenó en 1978 la revista de fantasía y ciencia-ficción 1984, inicialmente ocupada por material de origen o coproducción norteamericano; Martínez, que como agente abastecía de material la cabecera Cimoc (1979), acabó por adquirirla, relanzando esta revista como Norma Editorial en 1980 desde el no 1.
UN 'BOOM' QUE NO DEJA VER EL FUEGO
Ya hemos citado a muchos dibujantes españoles con inquietudes autorales que, mientras seguían manteniendo su estatus con historietas por encargo, abordaban material propio con la ambición de controlar su propio trabajo y narrar aquello que más les motivaba.
Otros habían encontrado en Francia o Italia a su mercado, atesorando también producciones más libres y personales.
De ese poso, del acicate que supuso la posibilidad de publicar en tu propio país tu propia obra, sin renunciar a tus derechos de autor ni a tus originales, de la necesidad de exponer en viñetas aquello que siempre quisiste narrar, de la oportunidad -en algunos casos-de encontrar trabajo y de la esperanza de, renunciando a encargos fijos y seguros, recibir la pecunia necesaria para la supervivencia, nace la historieta autoral española, que vendrá acompañada de lo que, en su momento, se llamó, equivocadamente, boom del cómic.
Los quioscos creaban un espacio propio para las decenas de revistas que aparecían y, en ocasiones, desparecían con cierta premura; el aumento de la producción de publicaciones regulares trajo consigo la edición de álbumes, bien recopilaciones de las series previamente aparecidas en revistas, bien con historietas aparecidas directamente en este formato; nacieron nuevas editoriales; para asumir sobre todo álbumes y libros de historieta, se intensificó la aparición de librerías especializadas en toda España; radios, televisión y prensa escrita acudieron a la llamada de la historieta de autor con fruición; aparecieron nuevas revistas teóricas y, sobre todo, muchos fanzines, publicaciones de aficionados en las que librar las primeras batallas artísticas; nacieron jornadas y salones del cómic por todo el Estado, casi siempre apoyados por las instituciones públicas; esas mismas instituciones vieron en el cómic motivo de afección política traducible en votos, y apoyaron también publicaciones regulares; aparecieron escuelas destinadas a la pedagogía de la historieta; incluso apareció una historia de los cómics en fascículos -formato de moda en los quioscos-, financiada por Toutain Editor.
Una locura que intensificó un cierto espejismo traducido en el citado boom del cómic, un boom que en efecto permitió un mayor desarrollo de la industria y unos incentivos en ventas que, en algunos casos -aunque sin llegar al extremo de ciertos cuadernillos de los años cuarenta o cincuenta-se tradujo en decenas de miles de ejemplares.
Pero para mantener viva y activa una industria de estas características hace falta algo más que un fogonazo coyuntural.
Toutain Comix Internacional y Cairo, en cambio, se convirtieron de alguna manera en las cabeceras "de prestigio" de Toutain y Norma, respectivamente.
La primera, con una complementaria dedicación a la ilustración como indica su título, apostó por obras clásicas y contemporáneas de algunos de los mejores autores norteamericanos -Will Eisner, Milton Caniff, Alex Toth-y sudamericanos -Alberto Breccia, Carlos Trillo, H. G. Oesterheld, Mandrafina-de todos los tiempos, así como por obras originales de creadores españoles inclasificables en principio en los géneros que trataban el resto de cabeceras -Carlos Giménez, Miguelanxo Prado, Das Pastoras-, pero sobre todo ambiciosas en sus planteamientos estéticos y narrativos.
Cairo, por su parte, buscó diferenciarse en el mercado con el epígrafe "el neotebeo", atento a algunas de las nuevas líneas estéticas de la historieta contemporánea, como la "línea clara" franco-belga marcada por Hergé pero desarrollada y versión española de una cabecera francesa básica en la historia del cómic para adultos, que a partir de su no 4 pasó a ser editada por Eurocomic.
En realidad, y a excepción de El Víbora y El Jueves, solo había dos fórmulas hábiles para sobrevivir en aquel maremágnum de publicaciones.
O, como Nueva Frontera y otras editoriales, concentrarse en la publicación de material foráneo de calidad contrastada, con lo que los costos editoriales eran mínimos, o, como hicieron Toutain y Norma, basarse en su negocio de la agencia para asegurar sus cabeceras.
Lo cierto es que, aunque el negocio funcionase, la producción de material original para las revistas por parte de los editores era costosa.
Por otro lado, y aunque los precios por página eran dignos en muchos casos, los autores difícilmente podían mantenerse económicamente hablando entregando ocho páginas al mes.
La supervivencia, tanto por parte de la editorial como del creador, pasaba por una operación doble.
Por un lado, asegurar la posterior recopilación de una serie prepublicada en revista en un álbum o libro, lo que significaba otra forma de comercializar el producto y sacarle rédito -lo que no siempre ocurría, bien porque no se editaba el álbum, bien por sus magras ventas-; por otro, el editor-agente tenía la ventaja de que al asegurarse que los autores le cedían los derechos de representación de su material creado para la editorial, podía vender esas series a otras editoriales europeas o americanas.
A medida que pasaba el tiempo, el editor-agente, que ya tenía sus contactos establecidos, era consciente de la importancia de esas transacciones para asegurar la rentabilidad de su primera inversión, por lo que a la hora de producir nuevo material cada vez más se movía por los intereses o consejos de los editores foráneos.
De alguna manera, se repetía la interacción entre cliente y vendedor de las agencias, entre demanda y oferta, solo que esta vez con historietas de autor cuya propiedad era de los creadores.
Por considerar que su colaboración no estaba suficientemente bien atendida en todos los sentidos, y por la sana ambición de controlar hasta el último aspecto de sus producciones, algunos autores decidieron mancomunar sus esfuerzos pecuniarios y creativos y constituir sus propias editoriales.
Así, aunque la revista Rambla nació con el sello de Distrinovel en 1982 -con la condición de una dirección ejercida por los propios creadores-, muy pronto quedó en manos de dos de ellos, pasando a ser publicada por García & Beà Editores.
Rambla era un proyecto muy ambicioso.
A diferencia del resto de cabeceras del momento, la intención era la de publicar única y exclusivamente material original realizado por historietistas españoles, con entera libertad por su parte y manteniendo el control creativo absoluto de su obra.
El primer consejo de redacción estuvo formado por autores como Josep María Beà, Alfonso Font, Luis García y Adolfo Usero, todos ellos colaboradores de Rambla junto, al principio, compañeros de la talla artística de Carlos Giménez, Ventura y Nieto, Víctor Mora, Kim, Enric Sió, Alfonso López, Tha, Marika o El Cubri.
La filosofía de Rambla no respondía a un ideario común o a un tratamiento de género concreto; primaba el talento del autor para concebir obras personales e intransferibles que debían responder únicamente Imagen 13.
Rambla, autogestionada por un grupo de autores de cómic, apostó por la historieta española desde su primer número (1982); montaje con imágenes de Beà, Luis García, Ventura y Nieto, Kim, Alfonso Font, Adolfo Usero y Carlos Giménez.
a sus ambiciones artísticas.
Solo así se entiende que en una misma publicación -salvo quizá en Comix Internacionalpudiéramos encontrar historietas de crítica social junto a cómics de aventuras, mezclados con narraciones surrealistas, piezas humorísticas, obras históricas, experimentos narrativos, argumentos policíacos o relatos políticos, y todo ello asumido por estéticas muy diversas que iban desde un tratamiento figurativo hasta estilos pictóricos casi impresionistas.
Luis García y Josep María Beà se hicieron cargo de la edición de Rambla con muchos esfuerzos -compaginar la gestión con su obra no era fácil-, teniendo pronto que renunciar a la exclusividad de colaboraciones específicas de autores del país para integrar material extranjero.
Con todo, y en sus últimos números editada solo por García, Rambla sobrevivió hasta 1986, llegando incluso a proponer otras cabeceras alternativas, como Rambla Quincenal, Rambla Rock o Rampa-Rambla.
Algo parecido, pero de forma más efímera y en otras circunstancias, ocurrió con Ediciones Metropol, forjada por un grupo de los autores más destacados de las revistas de Toutain y Norma y dirigida por el guionista Mariano Hispano y el dibujante Leopoldo Sánchez.
Su primer proyecto, concentrado en la revista Metropol (1983), era también muy vehemente; no solo utilizarían material original de autores españoles, sino que concentrarían argumentos y textos alrededor de una ciudad ficticia, Metropol, de forma que, de alguna manera, todas las historietas estaban interrelacionadas entre sí, todas ellas transcurrían en un entorno concreto que marcaba el devenir de sus personajes.
Hispano y Sánchez, junto a Antonio Segura, Jordi Bernet, Manfred Sommer, José Ortiz, Bartolomé Seguí, Saladrigas, Génies, Leopoldo Ortiz, Andreu Martín, Enrique S. Abulí, Carlos Echevarría, José Aguilar, Josep María Cardona y Mariel dotaron a esta iniciativa de una coherencia admirable y sorprendente, con argumentos que cruzaban la aventura con el policíaco o la crítica social con el humor.
Ediciones Metropol, además, publicó también dos números de la revista de aventuras Mocambo (1983) y cuatro de KO Comics (1984), un verdadero reto este último que Norma Editorial se tomó como una afrenta, ya que Sommer, Segura, Ortiz y Sánchez trasladaron a sus personajes fetiche -Frank Cappa, Hombre y Bogey, publicados hasta entonces en la revista Cimoc-a su propia publicación, amén de contratar una novela gráfica de Will Eisner para publicarla por entregas, haciendo suyo así un autor y una línea de trabajo que hasta entonces había sido publicada en España por Toutain.
El reto no salió bien;
Ediciones Metropol cerró todas sus publicaciones un año después de su nacimiento, en 1984, a pesar de la evidente calidad de sus propuestas.
Algunas de la series de Metropol y de KO Comics volvieron a Toutain Editor y Norma Editorial, pero aquella experiencia, lúcida en su origen pero ingrata por un final que sus gestores refieren a oscuros intereses comerciales, marcó el ánimo de sus protagonistas.
OTRAS LENGUAS, OTRAS FINANCIACIONES
La proliferación de publicaciones periódicas de esta etapa llega hasta ámbitos lingüísticos como el catalán y el euskera.
En 1982, Saco Roto, formada en su base por ex miembros del equipo Butifarra, edita la revista en formato periódico Cul de Sac en lengua catalana, que incluye una visión poco cómoda, muy crítica, de la realidad catalana del momento, complementada con historietas de géneros como la aventura o el policíaco.
El mismo año, Habe, organismo autónomo del Gobierno Vasco para la alfabetización en euskera, publica la cabecera de cómics Habeko Mik, que abre sus páginas a guionistas y dibujantes vascos que abordan todo tipo de tratamientos genéricos.
Dos años después, será el Ayuntamiento de Madrid quien -en español, claro-financie una revista de cómics que, en realidad, nada tiene que ver con el resto de publicaciones de historietas del momento.
La filosofía de Madriz, dirigida por el guionista y teórico Felipe Hernández Cava -miembro de El Cubri-, apuesta por la libertad absoluta de los autores, renunciando a cualquier atisbo de comercialidad en sus propuestas tanto estéticas como narrativas.
Este excelente planteamiento -idóneo para una revista de carácter público por abrir los ojos a otra formas de entender el medio-, permite a jóvenes y no tan jóvenes profesionales de la historieta emprender viajes a mundos experimentales que dotan de personalidad propia a la revista, al tiempo que convierte a ilustradores, pintores y otros artistas plásticos en historietistas que, ajenos a directrices previas, reinterpretan las esencia del medio a su manera.
Por otro lado, Madriz fue también hábitat de muchos nuevos y jóvenes historietistas con propuestas renovadores que, de no ser por esta publicación, no habrían encontrado hueco en el que publicar.
Entre sus principales colaboradores destacaremos a: Carlos Giménez, Ceesepe, El Cubri, LPO, Raúl, OPS, Fernando Vicente, Federico del Barrio, Arranz, Micharmut, Javier Olivares, Gallardo, Cifré o J. Gras.
EL EXCESO MATA EL HAMBRE
Aunque el mercado de revistas para adultos continuó relativamente vivo y activo hasta 1992, lo cierto es que en 1985, y salvo contadas excepciones, daba síntomas de hallarse en vías de agotamiento.
A propuestas interesantes pero muy breves -Complot!
(Ediciones Complot, 1985), HDiosO (Ediciones El Jueves, 1986), Luca Torelli es Torpedo (Makoki, 1991)-, se unían otras también efímeras que intentaban rescatar a fans de la historieta clásica -Gran Aventurero (Ediciones B, 1989) o Top Comics (Ediciones B, 1994)-, apostar por un cómic de calidad en una revista de cultura general -Co & Co (Ediciones B, 1993) 4 -, o recuperar la "vieja" fórmula de la revista de cómics para adultos con series de procedencia y tono muy distintos -Viñetas (Ediciones Glénat, 1994) 5 -.
También hubo un hueco para iniciativas peculiares, como Rumbo Sur (1985), cabecera de ocho números editada por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Sevilla, un producto de calidad técnica -papel, impresión-inhabitual entre las revistas de cómics, donde publicaron firmas como las de Jan, Antonio Hernández Palacios o Alfonso Font.
En 1986 aparece la penúltima propuesta en forma de revista de Toutain Editor, Totem el Cómic, que es, como indica su título, una nueva etapa de la ya clásica Totem, pero esta vez más concentrada en una historieta entre aventurera y erótica, y en 1989 Makoki pone a la venta una nueva versión de la revista que lleva el título de la editorial y del personaje, Makoki, uno de los últimos ejemplos -si no el último-de situar en el mercado una publicación de cómics alternativos y provocadores, que junto a un largo elenco de historietistas jóvenes incluyó material de veteranos como Manuel Vázquez, Jordi Bernet, Enrique S. Abulí o Juan García Iranzo.
En 1995, de todas las cabeceras mencionadas hasta ahora solo quedaban activas El Jueves, TMEO y El Víbora; Cimoc, Top Comics y Viñetas cerraron aquel mismo año, cuando además muchas de las editoriales citadas ya habían desaparecido.
De hecho, la crisis que rondaba a este mercado hacia mediados de los años ochenta ya era una cruda realidad en 1990, cuando la fórmula editorial de este tipo de revista estaba absolutamente agotada.
Un fenómeno que no fue exclusivo del mercado español; Francia e Italia sobre todo -quien más apuesta, más pierde-se resintieron, y muchas de sus cabeceras -incluidas algunas históricasdesaparecieron.
Pero la historieta se había asentado en sociedades como la francesa y la italiana como una herramienta cultural más, por lo que allí supieron y pudieron asumir la crisis y reinventarse para continuar generando mercado.
No fue así en nuestro país, que de nuevo volvió a evidenciar sus puntos débiles, tanto sociales como industriales, en este sentido: la historieta seguía siendo la pariente pobre de los medios de comunicación; no se había consolidado social ni culturalmente hablando, la escuela la había rechazado o ignorado, las nuevas generaciones la desconocían por no existir productos industriales pensados para niños, y ni "tebeo" ni "historieta" ni "cómic" significaban mucho más para la mayoría de la gente de la calle que la última aventura de Mortadelo y Filemón.
Ahora, permítaseme hacer una breve valoración de las posibles razones del fracaso de las publicaciones periódicas de cómics para adultos y de su incidencia en la profesión.
Ya dijimos hace bastantes líneas que el fenómeno del boom de la historieta para adultos en España afectaba, en realidad, a "jóvenes-adultos" de 12 a 30 años.
En realidad, los editores fueron descubriendo la edad de sus lectores con el tiempo, y a partir de ese momento concentraron sus esfuerzos en este segmento generacional.
No todas las obras publicadas en aquellas revistas iban dirigidas o estaban pensadas para jóvenes lectores adultos, pero muchas de ellas, de forma consciente o inconsciente, llevaban ese marchamo.
Por tanto, cuando aquel lector de 14 años que en 1977 empezó a comprarse Totem llegó a sus 30 años en 1993, se detuvo el reloj; no para él, que seguía con su pareja, piso y coche -y, por tanto, inmerso en otras realidades fuera de la viñeta-, sino para las revistas, incapaces de acompañar a su público en el avance madurativo que debería de suponer la acumulación de años y experiencia.
No hubo traspaso generacional, lo que fue aprovechado por otros formatos de edición, que poco a poco fueron desbancando a las revistas "para adultos" de los quioscos y las librerías especializadas.
En 1993 los más jóvenes andaban ocupados en el comic-book y en el manga.
Y es que tras unos años dando bandazos entre la reproducción en blanco y negro y los cambios de formato, el comic-book norteamericano empezó a asentarse en España en 1983, cuando Comics Forum, filial de Planeta DeAgostini, adquirió los derechos de Marvel Comics e inició unas excelentes ediciones españolas, donde traducción, rotulación, calidad de reproducción y atención al lector fueron un rito común, continuado desde 1984 por Ediciones Zinco con el material de DC Comics.
Los jóvenes hallaron "sus" tebeos en aquellos comic-books, hasta que unos años después, tras recibir el impacto del producto en las televisiones, los niños descubrieron en 1992 de la mano de Planeta DeAgostini los manga con Dragon Ball, iniciando así una relación sentimental con la historieta japonesa que pervive muy activa hoy en día.
Por otro lado, el concepto revista empezó a generar muchas dudas cuando los editores, por cuestiones comerciales, regularizaron la recopilación en álbum de algunas de las series de sus revistas.
Tampoco es que a este nivel hubiera una política coherente, pero lo cierto es que las consideradas series más comerciales acababan, casi siempre, recogidas en un libro -sobre todo en tapa blanda-, que por entonces llegaba incluso a los quioscos además de a las librerías especializadas.
Con el tiempo, muchos lectores, que aparte de sus autores favoritos no encontraban otros alicientes en aquellas revistas periódicas, decidieron esperar a la aparición del álbum.
Y es que el efecto catálogo de las cabeceras era cada vez más evidente; catálogo en cuanto a avance de las próximas novedades que iban a ser publicadas como libros -un apartado de la industria que por entonces funcionaba bastante bien-, y también en cuanto a muestrario para las editoriales foráneas de las series españolas que podían contratar.
Además, con el tiempo empezó una cierta deserción de creadores; algunos profesionales maduros estaban cansados de batallar con un mercado incierto y consideraban que sus méritos no eran reconocidos ni económica ni artísticamente hablando.
Otros volvieron a emigrar, esta vez contactando directamente con los editores franceses e italianos, en busca de ese reconocimiento que solo una industria bien asentada puede aportar.
Hubo quienes encontraron trabajo en otras lides relacionadas con la imagen -el diseño o la ilustración-y lo que tenían capacidad apostaron por la historieta humorística buscando la garantía que ofrecía El Jueves.
Hay un aspecto a mi modo de ver básico para entender todo lo expuesto hasta ahora: los guiones.
He estado hablando sobre todo de dibujantes -muy pocos guionistas he citado como colaboradores de revistas-, pero conviene remarcar algunos detalles que a veces pasan desapercibidos incluso para los propios profesionales.
El guión es la base de una historieta.
Sin un buen guión no existe la buena historieta.
Históricamente hablando, en España la figura del guionista es como seguir un vía crucis en Semana Santa.
Existieron en la época dorada del cuadernillo y de la revista, aunque casi nunca fueron identificados ni reconocidos en los créditos; trabajaron a destajo por unos precios irrisorios, conscientes, en muchos casos, de que su figura no era imprescindible, solo complementaria para que el dibujante tuviera más tiempo para dedicar a sus páginas y producir más.
Algo parecido les ocurrió a los pocos guionistas españoles que trabajaron para las agencias.
Pero cuando llegó la historieta para adultos pocos de esos profesionales, expertos en lides narrativas por experiencia, El caso es que desaparecidas las revistas, se cerró también un canal para la formación de autores de cómics.
Con las agencias resistiéndose a los cambios habidos en los países productores, que iban reduciendo títulos de forma alarmante, y contando con que muchos de los jóvenes aspirantes a profesional se habían reconocido en el cómic de autor y no querían sucumbir al trabajo de encargo, las cabeceras regulares eran la única escuela que les permitía ir avanzando con paso firme.
Pero la escuela se cerró, acabando con una generación nueva o limitándola a otras formas de difusión más peligrosas para alcanzar una maduración eficaz, como la autoedición o la edición no profesional, lo que implica libertad pero también falta de dirección, un trabajo que supuestamente debían de haber realizado los editores o los directores y coordinadores de publicaciones; lamentablemente, durante este espacio de tiempo al que nos referimos, estos tuvieron demasiado trabajo administrativo, por lo que la figura del "editor" como persona con ideas a desarrollar que ayuda a los creadores a confeccionar su trabajo e inventa líneas y colecciones, fue prácticamente inexistente en nuestro mercado.
Todo ello nos lleva a que sin prepublicación en revista difícilmente puede financiarse una obra que ha de ser editada directamente en formato de libro, lo que provoca que muchos profesionales deban buscar trabajo en otras lides.
Finalmente, y para cerrar el tema de este tipo de revistas y las causas de su desaparición, decir que transmitían algo consustancial a aquel mundillo de la historieta, que es una sensación de universo cerrado, de exceso de "ombliguismo", que los -que nos-permitía reconocernos como grupo estanco, distintos del resto del mundo, pero que también provocaba una imagen maniquea e incierta del medio, lo que sin duda no favoreció a la profesión.
Hasta la época que nos ocupa, el formato álbum -o libro de cómics-no era demasiado habitual en España, al menos para los autores nacionales.
Apenas hacía diez años que de forma más o menos regular aparecían álbumes en cartoné de series franco-belgas; fue precisamente en 1969 cuando una editorial se dispuso a recoger en este formato las aventuras de unos personajes españoles aparecidos previamente en una revista: Bruguera, concretamente, con El sulfato atómico, la primera aventura larga de Mortadelo y Filemón.
Antes hubo muy pocos ejemplos de tomos recopilatorios de historieta autóctona, y menos aun de
El formato comic-book -más manejable, más económico-, se convierte en el rey del mercado a principios de los años noventa, sustituyendo en el interés de los lectores -y de los autores españoles-, a la revista periódica.
Esta fórmula, que tiene algún precedente en 1989, cuando Norma Editorial publica la miniserie de seis números Opium, realizada por Daniel Torres con la colaboración de Factoría Acme, Incha, Paco Hernández y Ramón Marcos, empieza a establecerse en 1993 con la aparición de Camaleón Ediciones.
Pequeña editorial constituida por Álex Samaranch, Juan Carlos Gómez y José Ángel Cano, es la primera en apercibirse que este formato -muy popular en España gracias a los títulos superheroicos-, es idóneo para la producción de nuevas obras de jóvenes autores del país.
Su primer título como comic-book, Dragon Fall -parodia de Dragon Ball confeccionada por Nacho Fernández y Álvaro López-es un inesperado éxito de ventas que, por entonces, rivaliza incluso con algunos títulos del mercado comercial.
Consciente de sus limitaciones, Camaleón genera una distribuidora propia con la que llega exclusivamente a librerías especializadas, que a partir de entonces -con la creciente desaparición de productos de cómics de quiosco-, se convierte en el lugar casi único para la adquisición de cómics. ventas de sus productos; el sistema funcionó, siempre dentro de un orden que difícilmente sobrepasaba ventas de 2.000 o 3.000 ejemplares, excepto en el caso de Dragon Fall.
También Ediciones Glénat España, con Joan Navarro al mando, apostó por el comic-book a partir de 1994.
Al principio, básicamente con productos ya conocidos, con reediciones adaptadas a este formato, de títulos como, 1995).
El comic-book fue, a partir de 1995 y hasta la aparición de la novela gráfica, uno de los formatos más populares en la industria de la historieta española, con todas las ventajas e inconvenientes que ello conlleva.
Ventajas: formato comercial y de producción económica, tiradas ajustadas y por tanto pérdida menores, y punta de lanza para la promoción de autores jóvenes; inconvenientes: paginación limitada por número, difícil competencia con títulos de Marvel o DC, y escasas ganancias para los autores, por lo que como producto para generar material original estaba limitado a creadores sin demasiada experiencia y sin créditos previos para darse a conocer de cara al lector.
El mercado de la historieta infantil y juvenil, al menos hasta 1986, no tenía un solo nombre, pero casi.
Aunque revistas clásicas como TBO, Jaimito y Pumby aguantaron la agresiva política comercial de Editorial Bruguera hasta 1983 las dos primeras y 1984 la última, es esta empresa barcelonesa la que acapara los quioscos hasta su cierre.
Entre 1970 y 1986 hubo varios intentos de consolidar títulos por parte de editoriales como Tuc, Editoria Mundis, Ediciones Druida, Sarpe o Ediciones Junior, que se ocuparon tanto de versiones españoles de cabeceras franco-belgas -como Pif, Spirou Ardilla o Fuera Borda-, como de generar cabeceras "para niñas" -Jana-o revistas de calidad que mezclaban autorías foráneas con las de humoristas nacionales -Jauja o Guai!-.
Ninguna de ellas pasó de los dos años de vida, a excepción de Guai!, que forjada por Junior para asumir la presencia de un Francisco Ibáñez que había abandonado Bruguera en 1985, fue finalmente adquirida por Ediciones B, que asumió el legado de Bruguera en 1987.
Ninguna de ellas puso en apuros a las decenas de cabeceras generadas por Bruguera entre 1970 y 1986 -y no por falta de méritos-, pero la apisonadora empresarial de esta editorial no dejó huecos.
Fue precisamente en la década de los setenta cuando los tebeos de Bruguera alcanzaron sus tiradas más espectaculares -entre 150.000 y 300.000 ejemplares-, pero el exceso de títulos, en muchas ocasiones confeccionados con retales antiguos, la sensación de fabricación en serie de muchas páginas, el creciente desinterés de la empresa por sus revistas infantiles y juveniles, la crisis del petróleo y la interna de Bruguera y, sobre todo, el hecho de que los jóvenes lectores, ahítos de televisión, no encontraban en esas publicaciones historietas modernas hechas a su medida, acabó con el gigante empresarial en 1986.
Ediciones B recogió el testigo en 1987, volviendo a poner a la venta algunas de las cabeceras de Bruguera, y aunque hubo intentos serios de confeccionar historietas acordes a los tiempos, la sección de revistas echó el cierre en 1996.
Tal vez, de forma natural e irremediable, había finalizado una etapa porque así lo exigían los tiempos, pero lo cierto es que la desaparición de Bruguera fue un aviso claro de que la historieta infantil industrial estaba en peligro, lo que se confirmó diez años después.
Los quioscos se habían quedado sin revistas infantiles y juveniles, salvo excepciones distribuidas en otros ámbitos -como la valenciana Camacuc, aparecida en 1984, o las ya clásicas Cavall Fort y Tretzevents en Catalunya-, lo que supuso la pérdida de un lector básico para el futuro de la industria del medio.
El funeral de las revistas de cómics para adultos fue, en realidad, parcial.
Algunos profesionales inquietos intentaron devolver la gloria a este formato, esta vez con un planteamiento nuevo y casi revolucionario, con historietas cortas y completas de autores de diversos países, creadores personales e intransferibles que hallaban un hueco para manifestar sus inquietudes artísticas y personales.
Así lo hizo la breve Medios Revueltos (1988) y sobre todo Nosotros somos los muertos, a cuyo no 0, realizado por Max y Pere Joan en 1993, siguió un no 1 en 1995, esta vez con vocación de continuidad, en una publicación medida, elegante y sobre todo clarificadora en el sentido de que la historieta posee un sinfín de posibilidades estéticas y narrativas que están todavía por descubrir.
Y aunque el mercado español de la historieta, en 1995, no pasaba por sus mejores momentos al menos para los autores del país, con el tiempo ha sabido reinventarse, aunque sea parcialmente, dando síntomas de querer sobrevivir.
Un proceso que queda en manos, sobre todo, de autores y de editores. |
En la última década y media, la situación del cómic en España ha cambiado de forma notoria.
El lector se ha habituado a ver una amplia oferta de títulos a la venta en grandes superficies o en librerías generalistas y tiende a olvidar que hace poco solo asomaban a sus estanterías, si acaso, unas pocas series de consumo masivo, como Mortadelo y Filemón o Asterix.
Ya no es excepcional, sino poco menos que habitual, ver crítica de cómics en suplementos culturales de periódico o en revistas.
Y existe un consenso antes impensable que reconoce al medio capacidad para expresar ideas y sentimientos de interés general y para suscitar efectos estéticos tan eficazmente como otras formas de expresión, de modo que, aunque asoman periódicamente a los foros públicos opiniones denigratorias o descalificaciones globales, estas son percibidas ya no como reflejo de una opinión mayoritaria, sino casi como residuos arcaicos y miopes de formas de pensar ya periclitadas.
Esta nueva valoración social del medio, o de sus títulos más sobresalientes, acompaña a los nuevos formatos que predominan en él.
En este periodo, el cómic ha aproximado su presentación a la del libro, lo que ha contribuido sin duda a tal reconsideración de su valía estética.
Tales cambios no son, por supuesto, específicos del mercado español.
De hecho, parecen ligados a una internacionalización imparable, que asegura mayor permeabilidad que nunca de los mercados nacionales del cómic a formatos, recursos narrativos y argumentos foráneos.
Lo que no parece que haya cambiado de igual modo en este periodo es la situación del cómic español, es decir, del creado por autores españoles y publicado por sellos editoriales de aquí.
La industria local del cómic se dedica mayormente a traducir materiales importados de índole comercial y solo una parte menor de lo editado fue creado aquí.
En consecuencia, los historietistas españoles siguen siendo en lo fundamental creadores voluntariosos u obcecados de obras que rara vez proporcionan ingresos que permitan considerar siquiera la perspectiva de una profesionalización.
Solo unos pocos han logrado estatuto de profesionales o semiprofesionales del medio, por lo general haciendo humor de actualidad o trabajando para sellos editoriales foráneos, en particular norteamericanos y franceses.
La historia de este periodo es también la de los expedientes a que hubieron de acudir para poder dibujar historietas.
Documentar dichos cambios y tales rasgos permanentes, por mucho que parezcan claros al observador atento del mercado español, no es tarea sencilla.
La industria española del cómic es de pequeño tamaño y notablemente opaca.
Resulta imposible cuantificar con un mínimo rigor las cifras de venta o de negocio de cada sello.
Cuando Dude, una editorial pequeña, empezó a hacer públicas las ventas de cada uno de sus títulos, el hecho fue destacado como excepción a la regla, derivado de un deseo de sus editores "de que los lectores se den cuenta de que somos 'otra cosa'", es decir, de una política editorial intencionadamente contra corriente (García, 1999: 25).
Los análisis de la producción editorial que realizan anualmente estudiosos del cómic (por lo general publicados en Internet y solo excepcionalmente impresos) reúnen datos significativos sobre el número de títulos publicados, el origen geográfico de los materiales o el formato en que se publican, es decir, sobre informaciones al alcance de todo lector, pero no aportan ninguna acerca de las ventas o los resultados económicos de cada empresa, que estas suelen ocultar.
Los últimos informes publicados lamentan sistemáticamente que "las editoriales no suministran datos de ventas" (Harguindey, 2006: 79), su "secretismo" (Pons, 2008: 60) o su "oscurantismo en la información sobre ventas" (Pons, 2010; Guiral, 2006).
Por otro lado, los datos estadísticos que proporcionan otras fuentes, como el Informe sobre el comercio interior del libro que elabora la Federación de Gremios de Editores de España, presentan errores de bulto al cuantificar el número de títulos publicados, lo que suscita dudas razonables acerca de la exactitud de las cifras que ofrecen (Pons, 2008: 62-63).
Probablemente el pequeño porcentaje que representa el cómic en el negocio editorial español, en torno al 3 por ciento, según dicho informe, y su reparto entre un buen número de sellos editoriales a veces no profesionalizados explican tales inexactitudes o imprecisiones.
En consecuencia, cualquier aproximación a la producción de cómics en España se tiene que contentar con describir los fenómenos más notables, sin cuantificarlos, es decir, sin que sea posible medir su real significación económica.
Esto produce inevitablemente sesgos y malentendidos.
Es muy probable, por ejemplo, que en términos económicos la publicación semanal de la revista de humor El Jueves o las reediciones constantes de las historietas de Mortadelo y Filemón pesen mucho más que toda la producción de bastantes de los sellos editoriales que se dedican a publicar cómics, aunque ni una ni otras hayan contribuido a la diferente percepción del medio a que me referí arriba.
Conviene no perder de vista esta realidad.
Ha de añadirse a dicha precaución la obligada cuando se presta atención, como es el caso aquí, a fenómenos culturales o sociales tan próximos que resulta difícil ponderar adecuadamente la importancia o el alcance de cada dato.
El relato de estos últimos quince años que propongo no pasa de tentativa de aclarar algunos acontecimientos, en cuya descripción me han ayudado no poco algunos protagonistas o testigos amigos.
En 1995 coincidieron varios hechos sintomáticos de un cambio de ciclo en el mercado del cómic español.
Ese año, Norma dejó de publicar la revista Cimoc, tras 176 números aparecidos regularmente desde 1981.
Según la nota del editor en su último número, llevaba años siendo un agujero "que tapar" (Martínez, 1995b).
No fue la única cabecera cancelada en esa fecha, pues también dejó de aparecer, tras solo 14 números, la revista Viñetas, con la que Glénat España había intentado fijar para nuestro mercado su proyecto editorial.
Tampoco su pérdida fue más sensible para el lector que otros muchos cierres de revistas en fechas anteriores.
Pero Cimoc había sido una de las revistas que definió el periodo precedente, por la cualidad de sus contenidos y por el modelo de producción que representó.
Norma, agencia que luego se constituyó como editorial y, más adelante aún, como distribuidora, empleó Cimoc -y por un periodo más breve la revista Cairo-para la publicación seriada de historietas importadas o producidas aquí, que luego podía recopilar en álbum.
La colección de álbumes Cimoc extra color fue la más nutrida de las que reunieron las series populares de la revista, que de ese modo eran explotadas comercialmente en dos formatos de publicación sucesivos.
A los autores se les pagaba por lo general una cantidad fija por página al publicar las entregas en la revista y el porcentaje sobre el precio de venta fijado como derechos de autor cuando se editaba el álbum.
Tal modelo de publicación hizo crisis desde finales de los ochenta por un "cambio de hábitos" del lector (Martínez, 1995a), y no solo en el mercado español.
En el francés, mucho más robusto, desaparecieron cabeceras antaño famosas -Pilote, Á Suivre, Circus, Métal Hurlant, etc.-, que las ventas ya no sostenían.
Simplemente, a los lectores ya no les interesaba leer por entregas en revistas misceláneas y cuyos contenidos eran de interés variable las historias que pocos meses después podrían adquirir reunidas en álbum.
La crisis del mercado de la bande dessinée francófona, agudizada por las consecuencias económicas de la primera guerra del Golfo en 1991, redujo fuertemente las posibilidades de exportar cómics españoles.
Las consecuencias fueron devastadoras para los autores, que vieron desaparecer la posibilidad de unos ingresos previos por la publicación seriada.
En el mercado español, con este sistema se desvaneció en buena parte la posibilidad, ya muy pequeña, de hacer del cómic una profesión.
En los años que abren el periodo, la industria se mostró simplemente incapaz de proponer formatos de publicación económicamente viables y los autores de cómic, en su mayoría, dejaron de serlo o hubieron de buscar otros ingresos.
De la "avalancha editorial" (Altarriba, 2001: 317) de las revistas españolas de cómics en los ochenta solo quedaron en pie contadas cabeceras.
El Víbora, que desde su aparición en 1979 fue estandarte de la contracultura y permitió la consolidación de la editorial La Cúpula (Dopico, 2005: 317-334), se convirtió en escaparate del cómic alternativo internacional, en particular del norteamericano, y en menor medida del nacional, y siguió publicándose hasta el año 2005.
Desde 1991 la acompañó Kiss Comix, una revista de cómic pornográfico de la misma editorial, que aún se publica (en junio de 2010 ha alcanzado los 225 números), tuvo unas ventas que rondaban los 20.000 ejemplares mensuales (García y Muñoz, 1998: 20) e incluso editó versiones francesa y norteamericana (Serrano, 2009).
La relativa solidez comercial de Kiss Comix se debe obviamente a la índole de sus contenidos, para los que acaso resulta aliciente el lenguaje visual del cómic, pero su pervivencia apenas afecta al cómic español, aunque la revista haya servido a algunos dibujantes para probar el trabajo remunerado.
La revista El Jueves ofrece el ejemplo más notable de buen resultado comercial asociado a un género determinado, el humor de actualidad.
Fundada en 1977, es la única superviviente de entre las revistas satíricas que abundaron en el periodo de la transición a la democracia y, con oscilaciones, ha mantenido una cifra de ventas que envidia cualquier producto impreso del cómic, pues cambió de siglo vendiendo entre 80.000 y 90.000 ejemplares semanales (Trama, 2002: 5).
Esa sólida base le permitió ofrecer una serie de álbumes recopilatorios, Pendones del humor, vendidos en quiosco, y ampliarla con "ediciones más cuidadas, recopilaciones en tapa dura, los Magnums (libros de gran formato sobre temas o autores) y las ediciones de bolsillo, que alargan la vida de las obras" (Peonza, 2009: 193).
El humor de actualidad se ha probado capaz, en suma, de conservar un reducto editorial que mantiene las pautas de producción habituales antes del hundimiento generalizado del sistema de las revistas.
Una versión más modesta, local y agresiva del mismo humor la ofrece la revista TMEO, que ha publicado 110 números desde 1987 además de álbumes recopilatorios (Díaz de Guereñu, 2006: 29-31).
Estas contadas excepciones, mayormente ligadas a géneros de éxito, no desmienten, con todo, el dato fundamental.
El cierre de Cimoc en 1995 certificó que la revista había dejado de ser el "soporte fundamental" del cómic español (Altarriba, 2001: 320).
A cubrir el vacío que dejó acudieron diversas iniciativas que dibujaron el perfil del nuevo periodo.
EL RECURSO DE LA GRAPA
El mismo año 1995 adquirió hechuras de publicación impresa con su no 6 la revista Dolmen de información y crítica sobre el cómic, hasta entonces fanzine fotocopiado, la única que sigue publicándose quince años después (en mayo de 2010 llegó al no 175) y base de la editorial de igual nombre.
También apareció la revista Slumberland, que hasta 1998 publicó 38 números mensuales y cuatro extras sobre "el mundo de la historieta", según rezó su lema de cabecera (Díaz de Guereñu, 2006a: 92-93).
Camaleón comenzó a publicar en Barcelona en 1992.
Era propiedad del colectivo Estudio Phoenix, un equipo de producción técnica que trabajó para editoriales mayores, y, más que como editorial, operó como "proveedor de servicios editoriales" (Pons, Porcel y Sorni, 2007: 252) para autores de cómics y aficionados estudiosos del medio.
Así, hasta su cierre en 1998 publicó obras de Albert Monteys, David Muñoz y Luis Bustos, Javier Olivares, Santiago Sequeiros y Carlos Portela, entre otros, y un número sorprendente de revistas críticas simultáneamente, pues a las dos ya citadas se añadieron Neko y U.
El florecimiento de cabeceras críticas como las mencionadas y otras que las siguieron (Díaz de Guereñu, 2006a) es un fenómeno significativo.
A la falta de revistas profesionales de y sobre cómics respondieron numerosas iniciativas de aficionados al medio, que a menudo empeñaron en la labor algo más que las precarias posibilidades de la fotocopia y la grapa.
Dolmen y Slumberland coinciden además en formato y contenido.
Eran revistas de tamaño reducido (17 x 26 cm), impresas en blanco y negro salvo las cubiertas, grapadas y que se ocupaban de forma preferente, aunque no exclusiva, del cómic norteamericano, es decir, de los comic-books de superhéroes y sus variantes.
Formato y contenido de ambas revistas indican un cambio en los ejes de referencia de los nuevos lectores y críticos.
Estos ya no miraban esencialmente al mercado francófono o al cómic europeo, sino al norteamericano.
Posiblemente el cambio estaba ligado a la edad: a la generación de quienes estudiaron como segunda lengua el francés sucedía la de quienes estudiaron inglés y orientaron sus lecturas de cómics al mercado anglosajón.
Y desde luego lo fundamentaba la diferencia de precio de los respectivos formatos dominantes.
El comic-book, en cambio, se vendía a 175 pesetas y estaba mucho más al alcance de cualquier bolsillo juvenil.
A falta de estudios de mercado, la lógica induce a suponer que revistas y álbumes no supieron atraer a los lectores más jóvenes, que prefirieron lo que ofrecían los formatos más baratos del comic-book y luego del manga japonés, y 2Extra 2011
tampoco lograron retener a los de más edad en número suficiente para seguir.
Las editoras comerciales buscaron las licencias más rentables y hasta Norma privilegió al poco el material yanqui en lugar del europeo.
La aparición de dichas revistas críticas acompañó, pues, a un cambio en el formato preferido del lector.
El álbum cedió el paso al comic-book o "cuadernillo seriado" (Altarriba, 2001: 321).
Este se impuso además como "plataforma ideal de publicación para los jóvenes autores patrios" (Pons, Porcel y Sorni, 2007: 251).
De tamaño similar al de las revistas descritas, impreso en monocromía, con cubiertas a color y veintitantas páginas grapadas por lo general, era el soporte de producción más barata.
Podían costearlo incluso autores principiantes decididos a autoeditarse, a falta de editoras dispuestas a recibirlos, para quienes también era más fácil dibujar su contenido que el del álbum tipo de cuarenta y tantas páginas a color.
Camaleón fijó el modelo para un nuevo sistema de producción, que vino a sustituir precariamente a la edición comercial que habían sustentado revistas y álbumes.
El comic-book o cuadernillo grapado se lo costeaba a veces el propio autor.
O bien el editor se comprometía a pagarle tan solo el porcentaje por ejemplares vendidos, de modo que sumaba unos costes de producción bajos y un compromiso económico tasado con el autor.
Pequeñas editoriales como Dude, Subterfuge, Under Cómic o La Factoría de Ideas emplearon el mismo formato y el mismo sistema editorial.
Las editoriales de cómic más asentadas adoptaron también el formato de comic-book, que pasó a ser el de la mayor parte del material importado que comercializaban, para explorar las posibilidades de la producción propia.
Planeta DeAgostini inició en 1996 la efímera línea Laberinto, en la que publicó autores españoles.
Norma empleó el cuadernillo sobre todo para reeditar material, lo mismo que Glénat, que probó también el género erótico.
La Cúpula estableció el sello Brut, al que distinguió de los demás su cubierta más gruesa y en el que también publicó a algún autor español (Pons, Porcel y Sorni, 2007: 253-256).
El cuadernillo grapado fue, pues, el expediente a que acudieron de consuno quienes pese a todo seguían empeñados en dibujar cómics y quienes buscaban venderlos.
Por lo general lo emplearon autores jóvenes y principiantes, más interesados en publicar que en cobrar.
Pues dicho formato -de precio en portada notablemente menor que el de los álbumes y vendido en el reducido circuito de las librerías especializadas, más que en quioscos-y tales condiciones de edición no permitían al autor conseguir ingresos de profesional.
Los historietistas de generaciones precedentes, de mayor edad y menor entusiasmo, en muchos casos con responsabilidades familiares, abandonaron el cómic o buscaron opciones profesionales en otros mercados con una industria digna de ese nombre.
En el relevo de unos por otros tomó cuerpo lo que Altarriba ha descrito como un nuevo "ciclo" estanco de la historieta española:
Los autores que protagonizaron la renovación de los setenta y ochenta tampoco llegaron a atravesar el umbral de los noventa.
Nombres tan imprescindibles en aquella época como García, Beá, Font, Ortiz, Leopoldo Sánchez, Fernando Fernández, Antonio Segura, Segrelles, Garcés, Beroy, Negrete, Estrada, Espinosa, Pons, Nazario, Martí, Montesol, Sento y así hasta prácticamente todos, se distanciaron o se apartaron definitivamente de la historieta, a pesar de que todos Todo indica que la senda cada vez más estrecha en alicientes y rendimientos económicos por la que se encamina la historieta solo permite esa precaria relación de quienes fueron sus más firmes pilares y ahora tan solo pueden conservar un interés circunstancial y, sin duda, algo nostálgico (Altarriba, 2001: 323-324).
De la generosa nómina de revistas informativas y críticas de este periodo destaca por su ambición U (27 números, 1996-2004), que primero se llamó U, el hijo de Urich, por derivar del fanzine fotocopiado de dicho nombre, y que editaron sucesivamente varios sellos (Camaleón, La Factoría de Ideas) o sus propios responsables.
La dirigieron solos o conjuntamente Santiago García, David Muñoz y Óscar Palmer, y, como resultado de su creciente número de páginas (la última salida sumó 192), abandonó la grapa a favor del lomo encolado a partir de su no 14 (enero de 1999).
Destacaron entre sus contenidos las extensas entrevistas a autores, en particular españoles o hispanos, que fueron monopolizando dicho núcleo de la publicación (el último foráneo que ocupa portada es Kyle Baker, no 19, marzo de 2000) y a quienes dedicó además entrevistas breves, artículos, portafolios.
Prestó atención preferente, así, a Prado, Víctor Mora, Daniel Torres, Horacio Altuna, Juan Giménez, Hernéndez Cava, Jordi Bernet o Miguel Ángel Martín.
La importancia de las revistas críticas en este periodo no es menor, pues contribuyeron decisivamente a establecer el canon del cómic tal como lo entendía la nueva generación de aficionados y creadores.
Gustos e influencias de los autores, informaciones y opiniones de los críticos fueron dibujando las coordenadas actuales del medio.
Tras la desaparición de casi todas las cabeceras impresas, con la excepción ya anotada de Dolmen, dicha labor la vienen realizando los blogs a través de Internet.
Es imposible catalogarlos, dada su fugacidad, como lo es medir la influencia de las revistas impresas o de las compuestas en la red, pero es indudable que han servido para difundir nombres y obras que forman parte del paisaje de la historieta en estos inicios del siglo XXI.
Y la permeabilidad de estas revistas a los conceptos críticos que operaban en el mercado norteamericano marca la orientación del nuevo canon crítico, ya desligado de la preferencia por el formato álbum y la tradición europea.
Pero la modesta grapa no fue el único expediente.
En 1995 también se publicó el primer número de la revista Nosotros somos los muertos.
La cabecera nació como fanzine fotocopiado en 1993 de un arranque del dibujante Max, que, asqueado por la indiferencia general ante las masacres en los Balcanes, dibujó una historieta corrosiva de ese título (Max, 2007).
A él se sumó Pere Joan y ambos decidieron luego fundar su propia revista, que, con periodicidad insegura, soporte editorial cambiante (Inrevés, Sinsentido) y en diversos tramos, publicó 15 números hasta 2007, rotulados NSLM.
Como ella, NSLM procuró reunir lo más atrevido e interesante del cómic nacional e internacional.
De tamaño grande (23 x 30,5 cm), aspecto editorial cuidado -un centenar de páginas en buen papel, impreso en parte en color y encuadernado con lomo-y contenido experimental, publicó, junto a los grandes nombres del cómic de vanguardia internacional (los Spiegelman, Ware, David B., Doucet...), a muchos españoles: Javier Olivares, Martí, Santiago Sequeiros, Alex Fito, Miguel Brieva, Miguel B. Núñez, Sonia Pulido, Keko, Ágreda, Paco Alcázar, Santiago García y Pepo Pérez, entre otros.
NSLM trazó un camino al margen de las estrategias comerciales, definido tan solo por la voluntad expresiva de unos autores que daban el cómic por medio fallido en nuestro mercado editorial, pero lo reivindicaban aun así como lenguaje de posibilidades expresivas dignas de ser exploradas.
Quiso mostrar la vitalidad del arte del cómic ofreciendo una plataforma para las nuevas formas de entender la narración visual.
El nombre de cabecera, en el panorama de la historieta española, siempre en condición agónica, adquirió resonancias burlonas.
No era, desde luego, la primera vez que un grupo de autores españoles unía sus fuerzas para gestionar su propia publicación (Gálvez y Fernández, 2004: 31-36), pero sí la primera en que su propósito declarado fue proclamar su autonomía de artistas con respecto a los requerimientos del mercado.
Con un precio en portada que llegó a ser de 16 euros, la revista no proporcionó ganancias a sus editores, sino que les resultó habitualmente onerosa.
Las escasas ventas y el esfuerzo económico que representó fueron razones para que NSLM dejara de publicarse.
No obstante, añadió un nuevo modelo al bullente mundillo de la autoedición, por lo general tan ágil y precario como los fanzines o revistas de aficionados, resignados a fotocopia y grapa, a tiradas cortas y distribución local.
A tales recursos deben su vitalidad fugaz ese tipo de publicaciones, que proliferaron y se esfumaban con rapidez (solo para el ámbito del País Vasco y desde los setenta, el catálogo Fanzinoteka lista medio millar, censo sin duda incompleto).
En los últimos años, la apuesta por el mínimo gasto ha conducido estas formas efímeras de la autoedición a las páginas de Internet.
Max y Pere Joan concibieron NSLM de modo muy distinto, compartiendo sin duda el proyecto de RAW, que, según Spiegelman, fue un "intento de redefinir lo que un cómic puede ser" aprovechando la "tensión entre un formato elegante y un medio al que solemos considerar subliteratura" (2007: 25-26).
Se emparentó visiblemente más con la revista de arte que con el modesto fanzine, pues sus características editoriales por sí mismas constituyeron una reivindicación de la estatura estética y cultural del medio.
Abrió así la vía a revistas más o menos elegantes, aunque algunas de ellas retuvieron la denominación fanzine para subrayar su carácter no profesional (y en última instancia no comercial).
Las editaron autores de cómic que se cuidaron de poner la cualidad singular de los contenidos por encima de las ventas.
Juanjo el Rápido fue promotor incansable de cabeceras, en las que ejerció de autor y coordinador.
Tanto TOS como Humo, por su volumen y su encuadernación con lomo, se aproximaron más a formatos de libro que a los usuales de revista.
De dimensiones menores fue Fanzine Enfermo (solo 15 x 21 cm), que promovieron Alberto Vázquez, Dani García y Félix Díaz, y publicó y distribuyó un colectivo de dibujantes.
Miguel B. Núñez, Paco Alcázar y Miguel Brieva publicaron tres números de Recto (2002)(2003)(2004) al abrigo de tres editoriales diferentes (Undercomic, Doble Dosis y Astiberri).
Brieva, en fin, llevó a su límite lógico estas publicaciones de autor al dibujar y editar su propia revista, Dinero, que con el lema "Revista de poética financiera e intercambio espiritual" publicó cinco números (2001)(2002)(2003)(2004)(2005) coeditados con Doble Dosis (hay reedición íntegra, que añade color al bitono de la original: Brieva, 2008).
Estas cabeceras y otras han aportado al cómic español una terca voluntad de creación original y servido de vivero para autores decididos a explorar a su modo las fronteras expresivas del medio.
El tiempo dirá cuántos y cuáles entre ellos alcanzan a desplegar obra significativa, pero, independientemente de la fertilidad a largo plazo del fenómeno, es claro que revistas y fanzines como herramientas de afirmación de la autoría y reivindicación estética del medio caracterizan este periodo y marcan un nuevo desarrollo de la concepción del cómic como lenguaje artístico que germinó en periodos precedentes.
Un tipo de gestión similar, aunque una orientación menos experimental y características formales más próximas a las de las revistas de décadas pasadas tienen otras cabeceras surgidas en el periodo.
Dos veces breve, que edita José Vicente Galadí bajo el sello Ariadna, ha llegado al no 21 de su segunda época en mayo de 2010 ofreciendo entre 52 y 60 páginas en blanco y negro y color con historias cortas de autores españoles, habitualmente agrupadas en torno a un tema monográfico.
Dib-buks edita El Manglar, codirigida por el editor Ricardo Esteban y el dibujante Manuel Bartual.
Ha publicado 12 números de 98 páginas en color con historias largas por entregas e historias cortas de autores españoles y extranjeros, entrevistas y reseñas.
La periodicidad insegura y el no estar integradas en un sistema de producción editorial asentado en el que servir de primer escaparate de venta distinguen a estas revistas de las de los ochenta.
Por lo mismo, aunque prefieren materiales menos experimentales que las precedentes, se sitúan en un terreno medio entre el cómic de autor y el comercial.
Las revistas de cómics del periodo, en definitiva, ya no responden a una demanda lectora con materiales aderezados para el consumo mayoritario, sino que derivan bien de la propensión de los autores a laborar su propia expresión y a ofrecer búsquedas y hallazgos a un lector posible.
En este sentido, su función -como su funcionamiento-es más parecida a la de las revistas literarias o poéticas minoritarias que a la de las revistas de quiosco.
En definitiva, no organizan el campo de la historieta en términos económicos, aunque sí contribuyen a definir el medio como lenguaje, sus recursos y su valor.
En 1995, en fin, Paco Camarasa y MacDiego fundaron como por broma una editorial en Valencia, Joputa, que inesperadamente abrió otros caminos a la producción y edición de cómics en España.
Entonces como ahora dominaban el mercado del cómic en España Planeta DeAgostini y Norma, a las que se sumaron luego Glénat y Panini.
Los porcentajes del negocio que ha ocupado cada una durante estos años han variado de acuerdo con el peso de las respectivas licencias de publicación de material importado, es decir, según el éxito de tal comic-book características físicas procuraron hacer de cada título un objeto estéticamente apreciable por sí mismo, en contraste con el mal gusto y la incuria habituales en la edición de cómic comercial, lo que le ganó numerosos premios a la edición, nacionales e internacionales.
Ponent ha incluido en su catálogo obras de lo más sustantivo entre los autores españoles, consagrados o principiantes, en particular los procedentes de su área geográfica próxima.
Figuran en él Sento, Micharmut, Miguel Calatayud, Pere Joan, Max, Cifré, El Cubri, María Colino, Ricard Castells, Santiago Valenzuela, Mauro Entrialgo, Luis Durán, Pablo Auladell y muchos otros.
Constituyen el grueso de su producción.
Ponent edita con regularidad, un título por mes, a veces dos.
Las tiradas suelen ser cortas, de 1.000 ejemplares, y en consecuencia los ingresos de los autores, de poca monta.
Habitualmente reciben su porcentaje sobre ejemplares vendidos y en las colecciones de encargo, Mercat y El cuarto oscuro, o en otros casos de excepción, adelantos sobre los derechos de parte o toda la edición.
Tampoco los ingresos de la editorial permiten considerarla un negocio, sino más bien un proyecto motivado por amor al arte del cómic.
Pero, aunque no ha proporcionado base industrial para que el editor o los historietistas se profesionalicen, ha ofrecido a estos una salida editorial digna y una alternativa de calidad al formato del cuadernillo grapado para obras más extensas y de mayor ambición.
Se ha situado así en un terreno compartido con las revistas de autor del estilo de NSLM.
Ponent estableció en España un modelo editorial similar al de algunos independientes americanos y franceses (Fantagraphics, Drawn & Quarterly, L'Association) y mostró que era posible publicar cómics de otra manera, como se editan los buenos libros.
Siguieron su estela otros sellos que también se han señalado por buscar la dignidad o incluso la elegancia editorial, entre ellos Sinsentido (1999), Astiberri (2001), Ponent Mon (2003) o Apa-Apa (2008).
La labor conjunta de todos ellos ha modificado la percepción del cómic como producto editorial, alejándolo del cuadernillo barato y aproximándolo al libro -cuyos formatos de edición ha adoptadoe incluso a las versiones más cuidadas de este.
La relativa fortuna económica y de prestigio de tales prácticas ha cambiado las de las editoras comerciales en algunos de sus productos y ha propiciado que editoriales generalistas como Alfaguara, SM o Random House Mondadori emprendan también la edición de cómics de modo más o menos regular.
El éxito reciente de la denominación "novela gráfica", probablemente el fenómeno internacional más notable de la evolución del cómic en la última década, deriva de la conjunción de obras formal y temáticamente más ambiciosas, nacidas de una clara conciencia de autor, y de ediciones más acordes con tal ambición, conjunción que ha ganado para el medio un prestigio cultural que nunca antes había conocido (García, 2010).
El cómic español también participa de dicho fenómeno.
Signo de la nueva valoración del medio es desde 2007 el Premio Nacional del Cómic que otorga el Ministerio de Cultura.
Ha contribuido a asentar esta nueva percepción del cómic la incorporación de tales obras a otros puntos de venta en grandes superficies y librerías no especializadas y, con ella, la apertura a lectores no habituales de cómics.
Señaló el camino la cadena internacional Fnac, que en 1993 abrió su primera tienda en Madrid y que hoy dispone de una red de una veintena en todo el país.
Habituada a los modos de comercializar bande dessinée en el mercado francés, la Fnac incluyó muy pronto los cómics de formato equiparable al libro en su oferta, práctica que han seguido después otras cadenas de grandes superficies o librerías.
La Fnac convoca también desde 2007, con la editorial Sinsentido, un premio de novela gráfica a fin de "promover e incentivar la producción literaria en el ámbito del cómic".
Las nuevas prácticas editoriales han encontrado así acceso a un público lector más amplio, al que caracterizan un poder adquisitivo mayor que el del comprador habitual de tebeos de quiosco y un hábito de consumo regular de productos culturales.
Astiberri declara, por ejemplo, que su tarea editorial se dirige a "un público adulto independientemente de su edad, formado y no necesariamente habituado a la historieta" (Peonza, 2009: 186).
Todo indica que el mercado posible del cómic crece.
Sin embargo, a juzgar por lo que dicen los autores en entrevistas y entradas o comentarios de blog, no parece que este nuevo paradigma del cómic haya modificado todavía sustancialmente su situación.
Alcanzan el estatuto de profesionales si consiguen contrato asalariado en la industria norteamericana o trabajan de modo regular para revista o diario.
Si no, siguen creando historietas con la perspectiva de unos ingresos que no compensan la tarea, como autores empecinados en su tiempo libre, aunque el reconocimiento social y cultural de su obra ha mejorado de forma notoria.
Horacio Altuna constata que los dibujantes sufren un "deterioro económico" creciente "desde los ochenta" (Fadip, 2009: 46).
El análisis que hace Pepo Pérez en una entrada de blog de octubre de 2008 sobre las tarifas habituales en revistas, diarios y editoriales no deja lugar a cálculos optimistas para la gente del oficio (Pérez, 2008).
Con todo, el creador de cómics español de hoy conoce un campo de actividad más abierto que el de hace década y media.
Por un lado, aunque la inmensa mayor parte del cómic editado en el país es importado, los compatriotas que trabajan más allá de la frontera han logrado prestigio de buenos profesionales de la industria y abierto esa posibilidad.
Por otro, gracias a la tradición de las revistas y fanzines de autor y a la labor de las pequeñas editoriales, ha quedado asentada socialmente y reconocida culturalmente la noción de cómic de autor, que permite la creación de obras personales, formalmente más atrevidas y de contenido más denso.
El autor que se embarque en la aventura de crear cómics tiene, pues, algún horizonte de publicación, aunque la compensación económica por su trabajo sea bien magra.
En este periodo no han dejado de aparecer jóvenes talentos, como David Rubín, Miguel Brieva, J. M. Ken Niimura, Javier de Isusi, Pablo Auladell, Paco Roca, Alberto Vázquez, Jali, Santiago Valenzuela, Clara Tanit, Alfonso Zapico, Fermín Solís, Álvaro Ortiz y tantos otros que, pese a todo, no abandonan, conscientes de que el arte de contar y contarse en viñetas que se empeñan en practicar conoce hoy un periodo de esplendor.
Aunque la industria editorial apenas lo sostenga.
Puede que una retribución mísera sea condición de su libertad de creadores. |
Este artículo, de título tan genérico, no pretende ser un listado exhaustivo e historiográfico de autoras de historieta contemporánea española.
En esta aproximación se cuestionan a priori las deficiencias de la etiqueta global de "cómic femenino", y se muestra el trabajo representativo de una serie de dibujantes y guionistas mujeres, desde los años ochenta (desde Madriz, El Cairo y El Víbora
"Nuestro nombre ya no es María y nuestro príncipe ya no es azul" 1 Cuestionar hoy en día, en los últimos meses de 2010, la vigencia y operatividad de la etiqueta "cómic femenino" en España, así como la idea -aceptada, extendida y repetidade que la historieta es un medio varonil, hecho por autores y para lectores masculinos, tiene sentido, se impone y obedece a diversas causas.
La constatación, en este recién estrenado siglo XXI, de cambios importantes en la participación y en la producción femenina en la historieta no ha de interpretarse como una reacción posfeminista de rechazo a los postulados del feminismo de la Segunda Ola por considerarlos desfasados, o a una necesidad de reivindicar la igualdad de géneros que podría considerarse erróneamente "superada" o a una negación taxativa de todo aquello que recuerde al feminismo militante.
En ese sentido, coincido con la opinión de Rosa Montero que se burlaba en El País, el 12 de octubre, día del Pilar y de la Hispanidad, del empeño de los países modernos nuevos ricos por dejar atrás el tema del sexismo, por estimarlo obsoleto o trasnochado 2.
Sin querer conjeturar con la falsa asunción de que la igualdad está lograda -como señala Angela McRobbie en "Post-feminism and Popular Culture"-mi intención en este artículo no es la de establecer listas y estadísticas comparativas, ni enumerar a las dibujantes y guionistas del panorama actual con un único criterio genérico, ni presentar tampoco aquellos trabajos hechos por mujeres que exploren solo la construcción de la categoría "mujer".
O que recapaciten sobre la autoconciencia respecto a las cuestiones de género y sexualidad.
Me interesa, en cambio, observar las historietas hechas por dibujantes y/o guionistas españolas contemporáneas, con el fin de meditar, y quizás especular, acerca de sus convergencias y divergencias y replantear la expresión de "cómic femenino", de la que se ha hecho uso y abuso estos últimos años.
Formular preguntas como si fuera acertado creer en la existencia de unos trazos, un cromatismo, una sensibilidad o unas temáticas propias a las mujeres, o bien suponer que existe una literatura dibujada femenina, ya sea hecha por autores de un género u otro, hubiera sido quizás menos complicado en otro momento.
En cualquier caso, lo cierto es que partimos de una base irrefutable: las cifras y sondeos demuestran que, a diferencia de otros medios de expresión, el número de autoras de historieta es muy inferior al de autores 3, si bien el número de lectoras se equipara cada vez más en la actualidad al de lectores, en todas las franjas de edades 4.
Aun estando lejos de la situación de Japón, el consumo en España de shojo manga, yuri manga y yaoi manga son prueba de ello.
Por otro lado, aunque el mercado editorial europeo "tradicional" contemplaba con desconfianza las publicaciones de autoría femenina -como asegura Thierry Groensteen en Un objet culturel non identifié-por tratarse de obras más intimistas y alejadas de los parámetros genéricos comerciales, se constata que, como fenómeno contrario, ergo como indicador del problema, han proliferado colecciones y números recopilatorios de historietas de mujeres.
El mismo Groensteen creó en 2002, con actitud militante, la colección Traits féminins en sus Éditions de l'an 2, en la que seleccionó con criterios de calidad estética obras de Anne Herbauts, Simone Lia, Gabrielle Bell, Jeanne Puchol, Barbara Yelin, Sonia Pulido o Kati Kovacs.
Ese mismo año, 2002, el Salón del Cómic de Gijón estuvo dedicado al cómic femenino.
Editoriales como La Cúpula, Edicions de Ponent y Astiberri se han caracterizado también por apostar por la publicación de autoras, no tanto por poner de relieve su condición de mujer sino por estimar la calidad de sus trabajos 5.
Sins Entido creó la colección Sin Nosotras 6 dirigida por Héloïse Guerrer y Glénat lanzó Chix dirigida por Mar Calpena, en la que se aceptaban, además de autoras, autores que trataban una "temática femenina".
En 2007, Glénat publicó Sexy Chix, una antología de creadoras norteamericanas realizada, dos años antes, por Diana Schuzt para Dark Horse.
En la contraportada se anunciaba como "[...] un homenaje al poco reconocido contingente femenino de creadoras de cómic 7 ".
Además, las nostálgicas lectoras de Esther y su mundo se alborozaron cuando Glénat comenzó a reeditar, en 2005, la obra de Purita Campos 8 y dio continuidad a su famoso personaje Esther, que dejó de ser una pecosa con coletas bajas para convertirse en una treinteañera divorciada.
Muestra indiscutible de que los tiempos habían cambiado.
Desde finales de los años ochenta, junto con la creación de los Institutos de la Mujer y de la Juventud, se han realizado exposiciones, charlas, retrospectivas y coloquios en torno al cómic femenino.
Recordemos Papel de mujeres 9 (1988), el especial autoras de la revista Dos veces breve 10, no 6, la muestra "Mujeres creadoras en el cómic", relacionada con la programación del ciclo Crash Cómic, el álbum... de ellas 11 (2006, Edicions de Ponent), el coloquio "Literatura y Cómic.
Dibujos escritos-escritos dibujados: Visiones femeninas" (2007) organizado en la Universidad de Valencia 12 o la exposición "Mujeres creadoras en el mundo del cómic" con motivo de los actos previos al X Congreso Internacional Interdisciplinar sobre las Mujeres, "Mundos de Mujeres" ("Women 's Worlds") que tuvo lugar en Madrid en julio de 2008.
Todas estas manifestaciones resultan significativas puesto que alertan y son síntoma evidente de la carencia de una presencia y de una patente necesidad de visibilidad 13.
"Haberlas, haylas, como las meigas", pero no se encuentran con facilidad.
Y en este caso, todo proyecto de recopilación o agrupación va de la mano de una propuesta de reivindicación.
En este castizo país, el underground se empezó a concebir con la movida madrileña de Tierno Galván, en los ochenta de Almodóvar y García-Alix, de Alaska y "La Bola de cristal", de Nazario, Miquel Barceló y Juan Carlos Argüello, de El Víbora, el Cairo y Madriz.
Revistas emblemáticas 15 en las que las "chicas": Laura, Ana Juan, Ana Miralles, Asun Balzola, Marika o Victoria Martos, empezaron a publicar con libertad, alejadas por fin de la idea de un "lector modelo 16 " con trenzas y falda.
Era el momento en el que se hablaba de "cómic" y no de "tebeo".
Y en el que las Azucenas, Floritas y Marilós 17, así como las revistas de Consuelo Gil 18, habían quedado atrás en el tiempo, ligadas al machismo del régimen franquista.
En los años cicuenta y sesenta, las autoras de historieta en España participaron en colecciones, revistas y series destinadas a niñas y adolescentes, cuyo principal objetivo era el de aleccionar a las jovencitas y crear modelos de comportamiento adecuados para que la púber se convirtiera en una esposa hacendosa y una entregada madre, dentro del estrecho marco de actuación al que la sociedad la destinaba 19.
Las heroínas de belleza idílica y moral irreprochable de los tebeos de niñas se dibujaban con el fin de buscar la proyección de las lectoras, que no tardaban en identificarse con esas actualizaciones de cenicientas.
De ese modo, la niña o la adolescente era educada según los intereses sociales y editoriales de la época, incidiendo en una imagen de la mujer edulcorada que coincidía con el ejemplo de buena madre y esposa al que se pretendía abocar a la joven, dedicada a bordar el ajuar, a aprender a hacer sus labores y a suspirar -como en las primeras películas de Marisol o de Rocío Dúrcal-por un príncipe azul que demostrara no tener orígenes batracios.
Estos tebeos de niñas propagaban, eso sí, a pesar de su función didáctica, una imagen menos misógina que la que imperaba en el tebeo de aventuras para niños 20.
Y ellas contaban, además, con la ventaja de poder leer sus tebeos y los de sus hermanos.
En los años sesenta y setenta parecía que el fenómeno de la inmigración se extendiera a las dibujantes españolas que publicaron en revistas británicas y alemanas.
Ángeles Felices, Juliana Buch, Trini Tinturé o Purita Campos, con Patty's World, lo hicieron y esa apertura hacia el extranjero conllevó cambios en los contenidos y en el mensaje de las historietas femeninas; pero a finales de los setenta la fotonovela compitió y en muchos casos relevó a la historieta en la producción de intrigas románticas en las publicaciones femeninas 21.
El peligro de extinción de las autoras de historieta se mitigó con la eclosión cultural de los años ochenta en España.
Con la aparición de numerosos fanzines y de revistas con una línea editorial independiente y exigentes respecto a la innovación gráfica y la calidad estética de las aportaciones.
Para evitar perderme en tediosas enumeraciones de artistas destacaré solo el trabajo y la trayectoria de algunas autoras representativas de distintos periodos: Laura, Ana Juan, Ana Miralles, Sonia Pulido y Clara-Tanit.
El corpus es muy reducido -no están todas las que son, pero sí son todas las que están-aunque se trata de una selección lo suficientemente nutrida para exponer y desgranar la actual diversidad de un horizonte historietístico femenino.
Al final de esa experiencia publicó El Toro Blanco (1989) y La Trampa (1990), con guiones de Lo Duca, en La Cúpula y, a diferencia de otras autoras que abandonaron la historieta en los noventa, Laura continuó en el medio hasta la fecha 24, desde que firmaba con el pseudónimo Maracaibo hasta el Sarà servito de 2010.
Ilustradora, diseñadora e historietista de renombre -su obra ha sido objeto de varios estudios universitarios 25 -Laura posee un estilo inconfundible y con sus dibujos en tinta china actualiza y representa la temática erótica de una manera muy personal.
En una entrevista, en las III Jornadas de Unicómic de la Universidad de Alicante, Laura afirmaba: "Lo que interesa no es el cómic femenino o feminista sino lo que aporta la mujer como creadora.
Si hablan del cómic femenino parece que tengamos un tono edulcorado cuando mis obras son duras, abruptas y trato el erotismo con dureza" 26.
Ella pone de relieve en sus dibujos, transmitiendo con los cinco sentidos a los ojos de los lectores, el contacto erótico de los bellos cuerpos desnudos, masculinos y femeninos.
Unos cuerpos rotundos, que se alejan del hiperrealismo y de la abstracción idílica, y que por ello se antojan reales y al mismo tiempo divinos.
En sus viñetas desfilan, con contorsiones y poses sugerentes, miembros de una estatuaria que palpita, de cabellos que se enroscan, sonrisas etruscas y ojos eternos de kouroi y korai.
Con guiones de Joseph Marie Lo Duca, de Antonio Altarriba y de Felipe Hernández Cava, Laura ha dibujado historias con referentes literarios y algunos cinematográficos, ha trasladado al papel leyendas y mitos, contado en imágenes historias de pasiones desenfrenadas, de ésas en las que Eros y Thanatos van ligados y en las que de los cuerpos fluyen indistintamente el semen y la sangre.
Sus imágenes poseen toques de barroquismo preciosista o/y de feísmo y se entregan al hedonismo y a un refinamiento oriental.
Las habitaciones desmanteladas, recopilación publicada en 1999 en Edicions de Ponent, resumía veinte años de su trayectoria con 21 historias en las que Laura elegía un trazo, una técnica y un estilo plástico distintos de acuerdo con la diversidad de los relatos 27.
Algunas de ellas estaban basadas en obras de autores como Borges, Maupassant, Jung o Baldwin, otras eran con guión de Lo Duca o de Hernández Cava y había una, "The secret", de la que Laura era autora completa.
Para realizar El toro blanco, Laura se había documentado sobre la historia de Cnossos y sus dibujos se asemejaban a las pinturas prehelénicas de ánforas y vasijas.
El cuerpo de Pasifae, de largos cabellos negros, se retorcía de deseo por el toro blanco.
La pasión bestial se sublimaba a través de la figura de la reina de Creta con la ayuda racional de Dédalo y la caída libre en el espacio del joven Ícaro.
Con La trampa, Laura pasaba de la transgresión de la pasión sexual mitológica al retrato de una dominatrix, Madame Augusta, en una intriga casi justiniana, en la que una joven amenazada se veía obligada a dejarse azotar por una mujer araña, una dueña salvaje que vestía de leopardo y poseía una sierva.
El sadomasoquismo que ofrece Laura, como el resto de referentes de sus imágenes, entra dentro de un palimpsesto icónico en el que podrían participar los integrantes del grupo americano de Nutrix: Eneg (Gene Bilbrew), Eric Stanton y John Willie.
Así como los europeos George Richard, Guido Crepax y Máximo Rotundo.
Pero lo cierto es que Laura es una rara avis, su obra no se menciona en la Encyclopédie de la bande dessinée érotique (1999) de Filippini.
En la que, de hecho, entre un repertorio de unos 150 autores, solo aparece en una entrada la dibujante italiana Giovanna Casotto y las españolas Mónica y Beatriz que publicaban "Las pequeñas viciosas" en El Víbora.
Ninguna referencia a Laura.
Lo cual demuestra o bien que la temática erótica no es abordada por las autoras o bien que no se reconoce lo suficiente a las autoras femeninas en el cómic erótico.
Me inclino más por la segunda explicación, ya que la sexualidad, representada explícitamente o no, forma parte del imaginario de las autoras contemporáneas, máxime si se une a una construcción de identidad.
Y en cuanto a la calidad o efectos del erotismo del cómic femenino, me remito a las palabras de la propia Laura que afirmó en una entrevista que los hombres prefieren las imágenes de Anaïs Ninn antes que las de Henry Miller.
En La trampa, los cuerpos se ofrecen al placer, por voluntad propia o no, y son enmarcados por una ornamentación profusa: de tejidos floreados, paredes de dragones, motivos vegetales, salvajes leopardos (como las garras de la ama) o suelos ajedrezados, en los que destaca la desnudez límpida de los cuerpos.
Este estilo, en viñetas grandes y regulares, con bellos contrastes de blanco y negro, se reproducirá en las dos historias extraídas de Las mil y una noches, con el contexto narrativo formado por el triángulo amoroso de Schahriar, Schehrazade y su hermana Doniazade.
Donde, según Max, Laura "escribe" los cuerpos con su trazo.
Más aun, ella los entrelaza y participa así del encantamiento narrativo y de la temática principal de las La mil y una noches: la capacidad de contar y embelesar.
Las tres historias de amor desenfrenado de Amores locos, inspiradas en Las lágrimas de Eros de Georges Bataille y centradas en los sentidos del olfato "La gruta", o la sensualidad en la caza del oso, el tacto "El templo" o la locura por Asfasia, sacerdotisa de Afrodita y el gusto "El rascacielos" o el deseo que sube por el ascensor de un rascacielos en el Nueva York de los años treinta, están dotadas de un dibujo enérgico y preciosista, para expresar los viajes en el tiempo, en la historia y la continuidad del deseo.
De una exaltación del placer refinado, de la caricia del sexo de seda de Yuru en la legendaria China de El brillo del gato negro.
Álbum donde se completa el recorrido en el lejano oriente y en el Renacimiento italiano de la segunda historia, "El corazón de la serpiente".
Época que Laura retoma en su último trabajo, Sarà servito, cuya intriga se ambienta en la Venecia decadente del Carnaval, y en la que la protagonista, Marina, pinta paisajes durante el día y se convierte en cortesana, cual la bella Imperia, durante la noche.
Ana Juan (1961-) y Ana Miralles comenzaron a publicar en Madriz, junto a Victoria Martos y Asun Balzola.
Ana Juan, empezó en el no 3 de la revista 28 y en La Luna y su experiencia en la historieta se limitó a ese decenio de efervescencia madrileña ya que después se dedicó, con gran éxito, a la ilustración, la pintura y la escultura.
Sus historietas reflejaban la influencia de la publicidad -que en España gozaba también de su edad de oro-, del grafismo y el diseño de aquellos años ochenta.
Paisajes urbanos, contrastes acusados de claroscuros, con tintes de cine y novela negras, ángulos extremos con picados y contrapicados, figuras de trazos geométricos y volúmenes rotundos, picassianas, estética neoyorkina, revival de los años treinta y cuarenta...
En el no 9 de Madriz (septiembre-octubre de 1984), junto a Max, Federico del Barrio o Keko, Ana Juan presentaba "Lluvia, lluvia, lluvia" (8-11), con un dibujo que recordaba al de José Muñoz en Alac Sinner, para narrar la historia de un asesinato en una villa mexicana.
O bien, a doble página (28-29) en el no 16, Ana Juan presentaba cuatro viñetas verticales, en las que intercalaba picados y contrapicados de personajes que caían o ascendían de rascacielos, con el significativo título de "Abajo, arriba, abajo, arriba".
Abajo un gángster con dinero saliendo de un banco, arriba un pianista negro cayendo con su piano hacia un asfalto multicolor de diminutos coches, abajo un negro en un callejón atemorizado por la sombra amenazante de la caperuza de un KKK con un cuchillo y abajo, tras la pancarta de Tío Pepe en una terraza, el conde Drácula con su inconfundible capa rojinegra sobrevolando la ciudad.
En este caso usó el color e introdujo el motivo del negro que será recurrente en sus ilustraciones, con un estilo que recuerda al de la pintura afroamericana de la Harlem Renaissance, como la de Archibald Motley.
Pero en sus historias gráficas se impuso el expresionismo y el blanco y negro radical, como en esta plancha publicada en Papel de mujeres:
En ella se reproduce el monólogo escueto de un hombre derrotado, anciano, frente a la jaula de una inquieta pantera negra.
La situación -Guiño quizás a La mujer pantera (1942) de Jacques Tourneur y referencia a Lionel, el hombre león de Wisconsin que se exhibía en el circo Barnum-, daba pie a Ana Juan para jugar con la simetría perfecta de la disposición de las viñetas, y señalar así el vis-à-vis amoroso y el intercambio de focalizaciones o la correspondencia de miradas entre el hombre y la felina.
Las tres viñetas de la primera tira correspondían de manera circular a las tres viñetas de la última, con oposición de enfoques.
En las superiores el hombre de espaldas, con una cabeza que recordaba a la de un payaso -toque circense-, se dirigía a la pantera personificada, enmarcada por las líneas verticales de las rejas.
En las dos primeras viñetas el animal se dirigía a la derecha y en la última a la izquierda.
El paso del tiempo se marcaba gracias al deslizamiento del sol, con un fuerte contraste de luz y de sombra.
En la tira central, unos pájaros negros de mal agüero volaban desde la siniestra y las dos viñetas simétricas mostraban al hombre de frente, sombrero en mano, desde la perspectiva de la pantera, en el interior de la jaula.
Y en la última tira, con efecto zoom, el hombre confesaba a la mujer pantera su deseo de querer intentarlo de nuevo ya que nunca había vuelto a sentir la pasión.
Ella se introdujo también en el cómic en los años ochenta, concretamente en 1982 en la revista Rambla.
Y publicó en Madriz -"Bares de todo el mundo"-y en Cairo -"Marruecos, mon amour"-.
En 1990, publicó en la colección Papel mojado el relato erótico El brillo de una mirada, con guión de Emilio Ruiz 29, en el que la hermosa Clara subyugaba a los hombres con el poder de su enigmática mirada.
La seducción y la belleza del cuerpo de la actriz anunciaban el tema de Ave versus Eva que recorre la trilogía Eva medusa 30, con guión de Antonio Segura y la saga Djinn 31 con guión de Jean Dufaux 32.
Ana Miralles evoluciona del underground a las fantasías orientales o los misterios del vudú en el Amazonas, con mujeres fuertes y de encantos peligrosos, poseídas por espíritus ancestrales, sea el de un djinn o el de una anaconda.
Miralles muestra escenas eróticas y cuerpos de una gran hermosura, de un realismo sensual y exhibe una gran maestría en el uso de la acuarela y del color para recrear luces y atmósferas cálidas.
En ambas series, se entrecruzan dos planos cronológicos, en el primer tomo de Eva Medusa la joven María es poseída por el espíritu de la serpiente y se confunde con su madre Isabel, creando un eterno femenino.
Y en Djinn, la joven Kim Nelson que viaja a Estambul para conocer la oscura historia de Jade, la preferida del sultán, la mujer más bella, poderosa y cruel del harem, perpetúa el poder de su abuela.
La intriga avanza con desorden, y salta alternativamente del pasado: antes de la Primera Guerra Mundial, al año 1912 en el que Jade, como una auténtica odalisca, estaba orgullosa del poder de su cuerpo perfecto y vivió su gran esplendor, al presente de su nieta Kim.
En esta plancha del primer volumen de Djinn, la verticalidad de las viñetas superiores e inferiores contrasta con la viñeta central horizontal, en la que se extiende el cuerpo desnudo de Kim, al que sucede un primer plano de su rostro.
Y esta antítesis formal marca la oposición entre la sensualidad del masaje y la vejez corrompida de dame Fazila, que regenta el hammam y trata a sus mujeres como mercancía, creando así un eco con el pasado del harem del sultán.
Las protagonistas de las historias que dibuja y colorea Ana Miralles son mujeres raciales, más que Evas son Liliths que tiranizan y tetanizan a los hombres a los que privan de voluntad, con la belleza de sus curvas o con sus miradas de medusas.
Son heroínas que encarnan la llamada del pecado original, el anhelo del fruto prohibido, de la seducción mortífera de la anaconda que penetra a María o de los tatuajes ondulantes en el cuerpo de Jade.
Siguiendo con la exploración de las variadas aportaciones a la historieta de las autoras contemporáneas, me centraré, tras un salto generacional, en Sonia Pulido (1972-) que en 2006 publicó su primera historieta, Puede que esta vez, con guión de Xavi Doménech y en 2010, con guión de Pere Joan (co-autor, junto a Max del fanzine Nosotros somos los muertos), Duelo de Caracoles, ambas en Sins Entido.
Otras publicaciones: Cromos de luxe (Editorial Monográfico, 2007), Chromorama (Les éditions de la Cerise, 2008) o su participación con "Canto al crepúsculo", adaptación del poema Gesang zur Dämmerung, en el libro colectivo Pepsi-Weimar (2008) para la celebración de la Semana Negra de Gijón.
"Maybe this time" cantaba Liza Minelli en el Cabaret de Bob Fosse.
Puede que esta vez es un álbum de grises, fragmentario y agradablemente caótico, en el que la protagonista esperanzada, se deconstruye y se construye y cree ilusionada poder empezar de nuevo y que... esta vez, todo le salga bien.
Se trata de la puesta en imágenes de un recorrido vital y de una relación de pareja que transcurren a la par.
Es un canto a la esperanza y al renacimiento de las cenizas y es una búsqueda existencial que está construida de retazos de vida, de pequeños éxtasis líricos, visuales y textuales.
Como cuando aprieta el interruptor "on" en una pantalla con un corazón, y observamos en pequeñas viñetas, a cámara lenta, el brote de una rama y en la gran viñeta de la derecha la vemos sonriente con un gran corazón del que surgen ramas floridas que la invaden (40) o como cuando leemos en un recitativo "Tomos mis amores me han preguntado, cuestionado, encadenado a la realidad más pequeña para así desmenuzarme como al papel mojado cuando mis pies por fin tocan el suelo" (1) y vemos su cuerpo tocando el suelo de puntillas.
La colocación plástica de las figuras y las viñetas en la plancha para expresar los sentimientos y los pensamientos de la chica, son el reflejo de un rastreo formal que se equipara al emocional.
Así, los constantes cambios de ángulos, las alternancias de planos detalles y generales, para ir de lo infinitamente grande a lo infinitamente pequeño, las metáforas visuales, los motivos simbólicos -las llamas, como halos, que surgen de las bocas o las cabezas-, y los objetos simples y cotidianos representan aquellos inmateriales, inefables y difíciles de dibujar.
El reciente Duelo de caracoles es, de algún modo, otro trabajo poético, metafórico, en el que a través de un gesto, una conversación o un acontecimiento cotidiano que no anodino, como es una reunión de amigos un domingo para comerse un guiso de caracoles, se vehicula todo un mundo interior de conexiones impalpables, de reflexiones, deseos y sensaciones de bienestar o de nostalgia.
Es un álbum preñado de hermosa melancolía otoñal, en un día de otoño que aún huele a verano.
Duelo de caracoles consigue que el lector viaje hacia dentro, en la gidouille, en la espiral ubuesca del caracol-sidecar.
Una comida, su sobremesa y el consiguiente paseo de la tarde que acaba con los comensales sentados a la orilla del mar, es el marco en el que se desarrollan los tropismos verbales y visuales de esta historia rica en niveles de lectura.
Ana, la anfitriona, Vital sensata, Espiros, Ingenioso, Vital descolocada, Torpe moderado y El que calla, son los siete amigos, que se encuentran en una casa de campo y donde se suceden los entresijos de su relación y se opina, en monólogo interior o diálogo, sobre el buen hacer de las madres de Ana y Torpe moderado a la hora de guisar caracoles, sobre el duelo sónico de Vital descolocada, que prefiere el ambiente musical frente a El que calla que desea el silencio, sobre la sugerente forma helicoidal de las víctimas, sobre la capacidad de Espiros de abstraerse y mirar sin ser visto a Vital sensata, sobre el deseo de matar a alguien de esta última, sobre el estudio y elogio que plantea Vital descolocada de la naturaleza de Torpe moderado... todo ello con un magnífico tratamiento formal.
Con un montaje variado, de viñetas horizontales, de planchas de única viñeta, imágenes a doble página o muy fragmentadas.
Con elementos oníricos, imágenes visionarias que se corresponden a ideas que Félix Romeo asimila a greguerías como: "El salvavidas es un caracol de mar fuera del agua" o "El sentimiento en las películas engorda con el violín".
Al igual que en sus ilustraciones, Sonia Pulido reproduce ese aire retro y nostálgico de los años cincuenta y sesenta, y cita el universo de la publicidad, al estilo Mad men.
Como hiciera en su participación en Dos veces breve, con "Problemas vitales, soluciones vitales" (35)(36)(37)(38), donde irónicamente se proponían soluciones prácticas a los problemas del ser: "caramelos de bombillas con sabor eléctrico para brillar" o mochilas para amar con experiencias totalmente orgánicas con el fin de experimentar el amor verdadero, o tijeras extra-grandes para cortar la tensión, o megáfonos para gritar hasta el infinito y hacerse oír... estas y otras son las respuestas a las preguntas existenciales que ofrece la sociedad de consumo 33.
En Duelo de caracoles, así como en sus ilustraciones, Sonia Pulido hace uso del color con una paleta cromática propia, en la que abundan los tonos cálidos: del amarillo a los naranjas, tejas, salmón, bermellón y verdes, y en la que se aprecia la ausencia de los gélidos azules 34.
Y para acentuar el tono dramático combina el rojo con el verde, como en Canto al crepúsculo o La muerte y la doncella.
Color funcional, estructural y narrativo que llega a reificarse como en los filmes de Godard.
Sonia Pulido utiliza imágenes retóricas: prosopopeyas, metáforas, sinécdoques, enumeraciones e hipérboles visuales gracias a motivos como el confeti, las bocas-cabeza u ojoscabeza, los corazones desmedidos, los collages, los cromos, los referentes cinematográficos, los motivos religiosos que se vuelven profanos o las pin ups.
Finalizaré este breve itinerario en las sendas del paisaje historietístico femenino, haciendo alusión a Clara-Tanit Arqué (1981-), que junto a Lola Lorente (1981-) disfrutó de una estancia en La Maison des Auteurs de la CIBDI 35 en Angoulême.
Clara-Tanit ha publicado como autora completa Wassalon (2007) y ¿Quién ama a las fresas? (2010) en Astiberri, en blanco, negro y sepia, con un dibujo simbólico naif y una grafía de cuaderno escolar.
En ambos trabajos la protagonista femenina es un "bicho raro" o un ente extraño que representa morfológicamente al topos del extranjero.
En Wassalon es una lavadora y en ¿Quién ama a las fresas? una adolescente con cabeza de fresa 36.
Las historias de Wassalon, presentadas en capítulos, fueron escritas y dibujadas en Gante, donde las lavanderías llevan ese nombre.
La pequeña lavadora humanizada, que comienza despidiéndose de la lavandería en la que trabaja, posee el encanto de deshacer con simplicidad la extrañeza que produce gracias a sus palabras, sus gestos y a las relaciones que establece con sus amigos y sus parejas: el patoconejo y monstri -con quien habla en inglés-.
Con el primero vive situaciones prosaicas: discusiones, meriendas de galletas con nocilla con la madre, asesinato del gato... que se tornan poéticas e incluso conmovedoras con los actos o los silencios de la lavadora.
Cuando se pone triste, porque ella no tiene familia, patoconejo le miente y le promete que nacerá un híbrido de su tambor mientras que monstri le cuenta la cruenta vida sexual de las babosas.
Tras consideraciones metafísicas sobre la fabricación de lavadoras de tiempo limitado, pues ya existe la que no se estropea nunca, la historia de Wass acaba con un final feliz: en una carta dirigida al oso panda, que había lavado, contará que se ha mudado junto a monstri a un pueblo nudista que no le da casi trabajo y que han adoptado a un gato.
El oso panda reaparece en los sueños de la chica con cabeza de fresa en ¿Quién ama a las fresas?
Es una mochila de peluche en el plano real, en el de la vigilia, en el que vive su madre que la cuida en el hospital en el que ella permanece en coma y es un osito animado en el plano interior de fresa, en el espacio en el que, en su sueño de bella durmiente, ella se pasea, con el osito de la mano y un vestido de niña, por un espacio lunar y otro verde. "aquí soy sólo por dentro" "yo y el lugar somos una misma cosa" (118).
La chica fresa ha entrado en coma por desamor, por sentirse rechazada y diferente, por sentirse sola y sin identidad, por perseguir en su sueño a un chico con cabeza de manzana que siempre se le escapa.
La madre en el otro plano conoce al hombre momia que comparte habitación con su hija y tiene un encuentro amoroso con el médico.
Ambos poseen cuadros de Magritte.
El médico tiene en la pared de la clínica Los amantes (1928), con las cabezas vendadas en lugar de veladas y madre fresa tiene enmarcado en casa El hijo del hombre (1964), pero en lugar de cabeza con bombín tapada por una manzana su cabeza es sólo una manzana.
Las alusiones psicoanalistas y surrealistas son evidentes: el vacío existencial, el baño en el mar, la sexualidad encarnada por Marlene, el rechazo de la madre que se vuelve literalmente transparente...
¿Quién ama a las fresas? presenta esas problemáticas a través de una historia de frustración adolescente y a través de pura poesía visual.
Tras exponer de manera sucinta los intereses y el trabajo de estas autoras de historieta, el intento de sistematizar y exponer rasgos comunes se me antoja una ardua tarea.
No obstante, diversos teóricos del medio han especulado sobre cuáles podrían ser las líneas coincidentes del cómic femenino, en un intento quizás de definir idiosincrasias y sentirse resguardado bajo el manto de una recia etiqueta.
Una clara tendencia hacia la autobiografía o la autoficción y una aproximación directa o indirecta a la literatura, a los clásicos de la literatura escrita... son recurrentes, pero lo cierto es que se observa, cada vez más, que las inquietudes o las cuestiones planteadas por las autoras contemporáneas son muy variadas.
Ana Juan con Demeter y Bram Stoker o Laura con Amores locos y Bataille, Esther Gili en Lanza en astillero o María Colino con el Heptamerón, han hecho adaptaciones u homenajes con sus dibujos narrativos.
Pero no solo se interesan por las formas menos genéricas del medio o por un acercamiento a la novela gráfica y a la literatura.
Las autoras se adentran también en los mundos de la historieta genérica y adoptan, trasladan, modifican o actualizan el carácter dogmático y los estereotipos de los géneros de heroic fantasy, de western o de ciencia ficción.
Considerados como vehículos de fantasmas masculinos, han sido revisados desde los ejes temáticos al tratamiento gráfico por autoras y autores: Christophe Blain, Joann Sfar, Frederik Peeters, Guarnido y Díaz Canales... son un ejemplo de miradas masculinas individuales e innovadoras de los géneros clásicos en la historieta.
En ese sentido, Enkaru (Encarnita Robles) es autora de Triskel, una fantasía con estética manga.
Ester García Punzano dibuja a la ninja Electra, Maryam Naville acaba de ver publicada su primera novela gráfica Temet Nosce en la editorial norteamericana Heavy Metal Magazine o Lara Barón ha dibujado para Marvel y para DC.
Emma Ríos exponía en 1.000 cerezos una leyenda japonesa con dibujos extremadamente cinéticos, en planchas monocromáticas con alternancias rítmicas de planos generales y detalle de los ojos y del cabello.
Y en Tetsuro, presentaba en blanco y negro, de nuevo con trazos muy dinámicos, la violencia extrema de una heroína vengativa -ducha con la katana como la protagonista de Kill Bill-, con un cuerpo marcado por tatuajes y cicatrices, en una historia de honor y muerte, de sangre, dedos, manos y caras cortadas.
Las mujeres no desvinculan las imágenes que producen del sexo y la muerte.
Y demuestran que el filón de lo testimonial o del intimismo lírico no está reñido con lo maravilloso, lo fantástico, los argumentos de leyendas folclóricas y las pinceladas góticas.
Raquel Alzate (1972-) pinta, más que dibuja, las viñetas de Cruz del sur (Astiberri, 2004,) con guión de Luis Durán o el cuento "La ciudad de las luces" 37 o bien, a pesar de las sirenas, se acerca a la denuncia social en "Desencuentro".
Ella domina el encuadre de planos y la luz y crea ambientes luminosos, con color directo, para dar iconografía a una historia en la que la misteriosa protagonista es hija de una hechicera y de los árboles del bosque.
O las obras de la ilustradora Victoria Francés (1982-) -autora de El corazón de Arlene (2007)-, que combina el barroco y el romanticismo decimonónico, creando un universo imaginario de hadas, vampiros, brujas, cementerios, crucifijos, puntillas y sombrillas, con tintes melancólicos y siniestros, con damas cadavéricas de largos cabellos e indumentaria prerrafaelita, con camafeos y gargantillas de azabache alrededor de gráciles cuellos horadados.
Ambientes y seres rotundamente alejados de cualquier persecución de un efecto de lo real.
A pesar de esta pluralidad temática, cuando se hace uso del término "cómic femenino" se sigue ligando invariablemente la producción femenina con el concepto de "cómic de autor" y con una propensión al monólogo interior.
Un cierto arte del egotismo, del diario íntimo, de la confesión o del testimonio de vivencias se asimila a priori con la historieta hecha por mujeres, pero este no es solo un atributo insistente en las autoras contemporáneas, sino más bien propio del artista del siglo pasado y del presente.
Tras el éxito mundial de Persépolis (L' Association, 2000Association, -2003,),) de Marjane Satrapi, las historietas autobiográficas realizadas por mujeres, los "autobiocomics", han proliferado con distintas orientaciones, pero casi siempre con miradas retrospectivas a temas de la infancia y la familia, a las relaciones sentimentales, al sexo, a la enfermedad y la muerte.
Y las autoras en España participan también, con o sin autografemas, con o sin máscaras, de esa corriente cuyo caudal ha sido acrecentado o propiciado por ciertos sectores del mercado.
Clara-Tanit se convierte en una fresa y Sandra V. 38 (1972-) presenta con Los juncos (Astiberri, 2006) un diario en imágenes.
Según sus palabras: una ecografía hecha a lápiz o un diario formateado en cómic.
Con su estilo naif y un lettering manuscrito, similar al de Clara-Tanit, cuenta desde 1978 sus relaciones amorosas y su educación sentimental con el elemento reiterativo de los juncos.
Esos que, según la fábula, cuando arrecia el viento no se quiebran sino que permanecen porque se doblegan.
Los juncos salvajes a los que alude Techiné.
La tentación de contar retazos de vida, momentos de lo cotidiano y de lo sublime, de airear el corazón, -como decían los personajes de Broderies (2003) de Satrapi entorno al samovar-plantearía dos problemas.
El primero es que se haría casi imperativa la coincidencia entre narrador y grafiador.
Es decir, que para el pacto autobiográfico o el principio de identidad autora-narradora-personaje, la autora debiera ser una autora completa y en la historieta tradicional estas dos tareas creativas están dislocadas pues suele ser el fruto de dos artistas, guionista y dibujante 39.
El segundo es que la inclinación hacia el "autocómic" no es privativa de las autoras: Maus de Spiegelman, la obra de Robert Crumb, los Journaux (1996)(1997)(1998)(1999)(2000)(2001)(2002) de Fabrice Néaud, L'ascension du Haut-Mal (1996-2007) Por otro lado, existe un temor, en ocasiones puesto de manifiesto, a caer en el profundo pozo de la egolatría que puede, tras un recodo, derivar hacia la exposición obscena de las mayores fruslerías.
En ese sentido, la neerlandesa Gerrie Hondius se burlaba con humor de ese riesgo, al final de su álbum Habría que inventarme, cuando su autografema en la mesa de dibujo decía: "El problema con las historietas de mujeres es que son tan autobiográficas... y que ¡Yo tengo una vida de Mierda!".
Hipérbole de la expresión del Yo en la historieta femenina es la práctica de la publicación en blogs.
Las autoras españolas más jóvenes los utilizan como una plataforma en la que poder exponer y compartir sus obras y sus reflexiones.
Son espacios virtuales artísticos que se independizan del mercado, del coste de la impresión en papel y facilitan la conexión directa y la comunicación.
Esa posibilidad que ofrece Internet -sin olvidar las redes sociales-de ofrecer a los demás y de exorcizar creando un territorio de expresión artística online en el que la vida y la creación parecen conjugarse, es aprovechada por autoras como Sonia Pulido en su Diario visual de Sonia Pulido y dominguismos 40; Raquel Alzate, que presentaba una adaptación de un poema de Lorca; Olga Carmona; Lola Lorente o Clara-Tanit 41, que ofrece en su blog el vídeo del parto de Wassalon o la ilustración de las Nanas de la cebolla de Miguel Hernández.
En cambio, parece que en el país vecino, en el Hexágono, los críticos especializados alertan ya de la amenaza de la invasión de blogs de autoras y sobre todo del peligro de identificar el famoso blog de Pénélope Bagieu, "Ma vie est tout à fait passionnante", con un ente abstracto llamado "cómic femenino".
Groensteen y Montellier denuncian el peligro de esta reducción caricatural e incitan a las autoras a replicar respecto a esta exposición "nombrilista" a lo Bridget Jones.
En oposición a este fenómeno, los blogs de Melaka, Lovely goretta o Tanxxx... son de gran interés.
Aparte de la directriz autobiográfica, si existe una característica que se podría contemplarse como propia de todas las autoras de historieta en España es la propensión ineludible al dibujo y la ilustración.
Esto es, hasta la fecha hay más mujeres ilustradoras o/y dibujantes que exclusivamente guionistas o autoras completas 42.
Y sigue existiendo también una predisposición a adentrarse en el universo de la literatura infantil y juvenil ilustradas.
Que se combinen las facetas de ilustradora y dibujante de historieta -fenómeno no privativo de las autoras españolas: Marjane Satrapi Johanna Schipper, Anne Herbauts o la beligerante Nicole Claveloux de Ah nana! son prueba de ello-ha de ser percibido como un rasgo significativo en el caso que nos ocupa.
Clara-Tanit, ¿Quién ama a las fresas? |
Si queremos abordar la historieta española planteándonos cuál es el sitio que le corresponde en el ámbito internacional y cuál es su aportación al patrimonio mundial de la historieta, no podemos sino convocar el perspectivismo orteguiano: según se mire el objeto, tendremos aproximaciones diferentes y relatos diferentes.
Por lo tanto, seguiré en este estudio varios hilos que van desde el examen de tres grupos generacionales hasta el estudio de unas firmas relevantes, abarcando tanto los fenómenos ligados a la industria del cómic como los que le vinculan al arte y a la experimentación.
Me centraré en el periodo histórico que va de la posguerra a la actualidad, pues solo a partir de los años cuarenta se inicia un movimiento de mayor proyección hacia fuera.
Un retrato de la historieta española en el ámbito internacional no se puede valorar sin tomar en cuenta los enriquecedores intercambios, transferencias de modelos, estéticas, tendencias, experiencias, prácticas entre España y el resto del mundo.
Así pues, la perspectiva intercultural ayudará a entender la relación entre la historieta española, europea y mundial.
DESTINOS Y OBRA DE LOS HISTORIETISTAS AFECTADOS POR LA GUERRA CIVIL
Los contactos e intercambios entre España, Europa o América Latina fueron siempre fructíferos.
Muchos dibujantes y pintores, entre los cuales destacadas figuras de la historieta española, como Salvador Bartolozzi u Opisso, a principios del siglo XX emprendieron viajes artísticos por Francia, Italia o Alemania.
Algunos colaboraron con revistas europeas.
Tal es el caso, de Regino Bernad,
que se instala en Francia en 1924 y dibujó durante 15 años, en los años cincuenta y sesenta, la serie de gran éxito popular Chéri-Bibi 1 para el periódico France-Soir.
Pero nada tienen que ver esos movimientos migratorios con lo que aconteció después de la guerra civil.
Dentro del país, como señala Antonio Martín en sus estudios sobre la guerra civil, al finalizar la contienda, muchos encontraron un refugio en la historieta.
Aunque queda por determinar exactamente la amplitud del fenómeno, es cierto que la historieta se benefició de este exilio interior.
A esa realidad, conviene añadir otra.
La industria del tebeo se recuperó pero en unos momentos en que prevalecía una autarquía económica y política.
Lo hispánico debía prevalecer hasta en la contratación de colaboradores.
Ambos factores se aunaron haciendo que se constituyera un verdadero semillero en España y que se intensificara un movimiento hacia el extranjero.
El reconocimiento internacional no tardó en manifestarse en el caso de uno de los más grandes historietistas españoles, Emilio Freixas, a quien la National Cartoonist Society de Nueva York le otorgó ya en 1947 el premio al mejor dibujante.
Al igual que existe una literatura del exilio, existe también una historieta del exilio como consecuencia de la guerra civil y de la dictadura.
No obstante, es difícil distinguir lo que participa de un exilio político de lo que es simplemente emigración laboral.
Por razones ideológicas, económicas o simplemente existenciales, grandes nombres de la historieta se fueron de España, exiliados o simples emigrantes no podían aguantar el aire viciado de la posguerra o la falta de perspectivas en un país estancado.
Las tierras de acogida fueron: México, Chile, Estados Unidos, Venezuela, Francia, Argentina, Reino Unido; los soportes: la prensa cotidiana, revistas, editoriales franco-belgas, mercado agencial europeo o americano.
Para algunos, el exilio fue definitivo, muy a pesar suyo, y dramático en el caso de Salvador Bartolozzi.
Para otros, fue un intervalo más o menos largo, como para Ambrós, cuya estancia en Francia -unos cuatro años-no puede considerarse decisiva en su carrera.
Reconocidos como claros exponentes de un periodo de la historieta española, aunque escogieron marcharse y a veces volver para marcharse otra vez, recalcaré las diferentes caras de la proyección internacional de autores afectados por la guerra civil y la dictadura cuya obra se extendió de los años cuarenta hasta la actualidad en ciertos casos.
Después de una intensa colaboración en las revistas dirigidas por Consuelo Gil, el fracaso del intento de crear una editorial (Mosquito), ante un futuro profesional incierto y en un difícil contexto de posguerra (El ladrón de pesadillas y otras historias, 2006: 6), Ángel Puigmiquel permaneció en Venezuela durante doce años donde colaboró con otros españoles (Alfons Figueras, Arturo Moreno y Joaquín de Haro) en revistas y dibujos animados.
Es una de las figuras que gozó de reconocimiento internacional, aunque el sueño americano lo alejara de la historieta.
En este caso no podemos sino preguntarnos, vista la singularidad de su obra, ¿qué habría sido de este artista sin la etapa venezolana?
José Cabrero Arnal (1909Arnal ( -1982) ) ya tenía una importante producción en España (empezó en TBO, luego colaboró en KKO, pero fue en Pocholo -donde creó su perro Top-y en Mickey donde alcanzó la fama) cuando tuvo que exiliarse en 1939.
Se convirtió en uno de los creadores de la bande dessinée de posguerra que más popularidad ha tenido en Francia donde conoció la deportación, los campos de concentración franceses (Argelès, Saint-Cyprien, Agde) y alemanes (Mathausen).
Después de diez años de horror y miseria, reanudó con la historieta animalizada creando en 1946 Placid y Muzo para la revista Vaillant y luego Pif le chien, que aparece por primera vez en el periódico L'Humanité el 3 de marzo de 1948.
El personaje pasará luego a Vaillant antes de convertirse en mascota de la famosa revista Pif Gadget 2 (imagen 1).
Huyendo del franquismo y de una industria que no dejaba espacio para nuevos contenidos, la marcha a Francia de Julio Ribera o de Antonio Parras es representativa de un exilio tanto político como laboral.
Después de realizar unos trabajos para la prensa, colabora en Vaillant, Pilote (Dracurella, 1973), realizando varias series de ciencia ficción hasta la mítica Le vagabond des Limbes, patrimonio de la bande dessinée francesa.
Entre 2004 y 2006 publicó una trilogía, Montserrat (ed. Bamboo), donde cuenta sus recuerdos de la guerra civil y su juventud bajo el franquismo 3.
Esta recuperación de la memoria personal o colectiva por parte de los exiliados 4, entronca con una extensa e intensa producción dentro de España.
Como muchos españoles, colaboró en las revistas infantiles del momento (Spirou, en las famosas "Histoires de l 'Oncle Paul", Le journal de Tintin) antes de pasar al cómic más adulto en Pilote.
Dibujante discreto, se dio a conocer a un público más amplio en Francia gracias a Les inoxydables, sobre guión de Víctor Mora, prepublicado en Charlie Mensuel y después en álbum (Dargaud, 1984), a continuación con las series Le Lièvre de Mars (siete tomos a partir de 1993) con el guionista Patrick Cothias, y Le Méridien des Brumes con Erik Juszezak (dos tomos) en Dargaud.
A Julio Ribera y Antonio Parras se les reconoce como españoles, pero sus carreras se desarrollaron en el ámbito franco-belga, en un momento de gran florecimiento de revistas y colecciones que se dirigían cada vez más a un lector adulto.
Participaron en esa aventura editorial y contribuyeron a dar sus letras de nobleza a la bande dessinée a través de sus colaboraciones en las revistas y editoriales más prestigiosas.
Gilles Ratier en un artículo homenaje a Víctor de la Fuente (1927), que también falleció hace poco en Francia (julio de 2010), donde residía desde 1975, presenta a este dibujante como "uno de los más grandes artistas realistas españoles del siglo XX" (portal Bdzoom, de 6 de julio de 2010).
Su trayectoria personal es muy representativa de dos momentos de proyección internacional de los autores españoles (los años cincuenta-setenta).
Durante la posguerra su marcha a América parece más una emigración laboral.
Se desenvuelve entre Chile y Estados Unidos mientras sigue colaborando con revistas españolas (Maravillas, Chicos).
Regresa a España en 1959 para emprender una nueva carrera antes de partir, defraudado, hacia Francia en busca de un mercado más acogedor.
Este segundo exilio puede ser entendido como artístico.
La trayectoria de este gran dibujante, las idas y vueltas a España, implican inflexiones en su carrera.
Introdujo los temas de Heroic fantasy en Europa e influyó mucho en las generaciones de jóvenes dibujantes (Gilles Ratier, Bdzoom, 6 de julio de 2010).
Autor prolífico y consagrado 5 con títulos memorables como Sunday, Haxtur, Mathaï-Dor, editados por Hachette y Dargaud en los años setenta, su asentamiento en el ámbito franco-belga se traduce en una colaboración con los más prestigiosos guionistas del momento (Jean-Michel Charlier, Guy Vidal, Víctor Mora, Patrick Cothias...).
No deja de ser paradójico y al mismo tiempo significativo que lo que se considera su obra maestra Haggarth -que los franceses descubrieron en el n°4 de la mítica revista (À Suivre) en 1978-no fue nunca publicada en álbum.
Por su historia personal y profesional, por su vuelta al mundo del cómic -como profesional que trabaja para agencias o como autor-es el más internacional de la escuela realista ibérica.
Los reveses que sufrió -censura en España, dificultad para convertir en álbum lo prepublicado y encontrar sus lectores-resulta sintomático de los problemas que, aunque reconocidos, tendrán los autores españoles para publicar y defender sus derechos dentro o fuera de España.
Entre los que se quedaron, Jesús Blasco (1919Blasco ( -1995) ) es el de mayor reconocimiento tanto nacional como internacional 6.
Creador del más famoso personaje del tebeo español, Imagen 2.
Jesús Blasco, Ken Bulmer, portada de la reedición en formato "graphic novel", The steel Claw, The vanisching man, Titan Books, 2006. españoles constituyeron una cantera de profesionales para la industria europea y americana.
Entre la generación de mitad de siglo, algunos de ellos profesionales muy conocidos en España, muchos se exiliaron.
Francesc Batet Pellejero dejó Barcelona para instalarse en París en 1952 donde colaboró con France Dimanche y Hachette.
José Laffond y Díaz-Albo (1926-1971) eligió instalarse en Francia en 1956 donde realizó varias "Belles Histoires de l 'Oncle Paul" para Spirou con su hermano Carlos antes de desarrollar una intensa y prolífica actividad con la agencia Opera Mundi que colocó sus trabajos en los grandes periódicos franceses de aquel entonces (Le Parisien Libéré, L'Aurore, L'Humanité).
La contribución de dibujantes hispánicos a la prensa franco-belga es considerable y pasar lista sería siempre incompleto.
Migraron de una revista a otra utilizando seudónimos, como Francisco Hidalgo -Yves Roy para Pilote-o Juan Arranz -Jeandedieu para las ediciones Fleurus-, José Laffond -Jo Barque en sus adaptaciones de Julio Verne-, Jorge Domenech -Jor.
Dom, en la prensa católica-, Luis García-Gallo -que firmaba sus dibujos Coq 9 -... y resulta difícil seguirles la pista.
La implicación de los españoles en el mercado franco-belga empezó temprano en revistas infantiles y en la prensa, más tarde en revistas de historieta destinadas a adultos (Pilote, A suivre, Circus, Charlie Mensuel, Metal Hurlant l'Echo des Savanes, etc.).
Dejaron su impronta en obras más didácticas como la ilustración de la Biblia (Víctor de la Fuente, José Bielsa, Larousse, 1983) o la famosa Histoire de France en bandes dessinées en 24 álbumes (José Bielsa, Víctor Mora, Víctor de la Fuente, Julio Ribera, Enric Sió).
Francia empieza a darse cuenta de lo relevante que ha sido la aportación española, rindiendo homenaje a los recién fallecidos Antonio Parras y Víctor de la Fuente y tomando conciencia de que toda una generación española que contribuyó a dar sus letras de nobleza a la edición franco-belga está desapareciendo sin que se haya planteado ni su existencia ni el papel que desempeñaron.
Por parte de la investigación científica, historiadores de la cultura popular empiezan a interesarse por el tema como es el caso de Philippe Videlier que trabaja sobre el papel de un grupo de dibujantes españoles, que colaboraron en los famosos petits formats en Lyon, para Imperia (1953-1986, 613 números).
Este estudioso cruza el destino de Luis Ramos, Pedro Martínez Henares, Rossend Franch, Adolfo Bullya, José Marí Ortiz, Carlos Laffond, y también, Carlos Giménez que realizó Les Trackers entre 1969 y 1971 algunos episodios de la serie Buck John (Buck Jones).
En la España dictatorial del desarrollo económico, la rigidez del mercado nacional y la falta de perspectivas confirman la atracción por el mercado internacional (Francia, Italia, Inglaterra, Estados Unidos...).
Es un momento de intensa actividad profesional con la llegada de una nueva generación que se da cuenta, como es el caso del dibujante José Toutain, fundador de la agencia Selecciones Ilustradas, del interés en mirar hacia fuera.
Este movimiento concierne tanto a dibujantes como a guionistas, entintadores, coloristas o ilustradores de portadas y todo tipo de géneros: Oeste, ciencia ficción, historias románticas, género bélico, terror.
En sus Memorias ilustradas (Glénat, 2004), Fernando Fernández cuenta que, a finales de los años cincuenta, empieza para él y sus compañeros una intensa colaboración con las revistas inglesas quinceañeras.
A través de las agencias españolas, se difundían historietas románticas de Luis García, Mari Carmen Vila (Marika), Enric Sió, Esteban Maroto... por toda Europa.
La Fleetway Publications y sus revistas románticas Mirabelle, Valentine, Marilyn o Roxy tenían su núcleo de dibujantes españoles como Jorge Longarón, José María Miralles y José González (Pepe) cuyas figuras femeninas se convirtieron en modelo gráfico muy imitado.
Quizá uno de los mayores reconocimientos internacionales en este género recae en la serie Patty's World (Esther y su mundo en España) de Purita Campos (1937) con guión de Philip Douglas que a partir de 1971 hasta 1988 fue difundida por toda Europa.
Desde sus comienzos los dibujantes aprenden y se copian explorando gráficamente la figura femenina con soltura y cierta libertad.
Este intenso trabajo agencial repercutió en los estilos gráficos que cada historietista irá elaborando con el tiempo en sus obras más personales.
Resulta más evidente en el caso de Luis García, Fernando Fernández y en Marika.
Así pues, la implicación española en este género supuso una primera apertura -tan difícil en España por aquel entonces-hacia un lectorado de jóvenes adultos, hecho que se confirmó con las colaboraciones españolas en otros géneros: Oeste, historieta bélica y sobre todo terror y fantástico.
El género bélico constituyó con el del Oeste la segunda faceta de la proyección internacional de los años sesenta y setenta.
En el mercado inglés Fleetway produjo series basadas en la aviación o la infantería y solicitó a colaboradores de todos los países entre los cuales destacan numerosos españoles (Luis Bermejo, Fernando Fernández, Víctor de la Fuente, Luis García, Manfred Sommer, José Ortiz, Leopoldo Sánchez Ortiz...).
Como lo recuerda Fernando Fernández (Memorias Ilustradas, 296), esos jóvenes se codeaban con ingleses, italianos o argentinos de la talla de Breccia o Hugo Pratt 10.
Sin duda la renovación de la estética del blanco y negro heredada de los americanos como Milton Caniff, se ideó en esas producciones agenciales.
A los trabajos para las revistas sentimentales o de aventuras le siguió, en los años setenta, la ola de los géneros de terror, ciencia-ficción y fantástico para la industria americana y más en particular para la editorial Warren.
Esta experiencia trasatlántica fue también otra excelente escuela del blanco y negro y contribuyó a la difusión internacional del material español.
Se recuerda en España este momento como boom de los dibujantes españoles en Norteamérica (Jordi Costa, Cimoc, n°21, 1981).
En su momento, Antonio Martín dedicaba un suplemento de la revista Bang! (n°9, 1973) a resaltar la buena acogida que recibían los autores españoles publicados en Creepy, Eerie o Vampirella y la consecuente y merecida avalancha de premios: en 1971 Esteban Maroto fue "el primer dibujante español que logró triunfar en los Estados Unidos" (Koldo Azpitare, 2006: 22-24) ganando el Foreing Award de la Academy of Comic Book Arts.
En 1973 se otorgaron cuatro premios a españoles: Manuel San Julián, Víctor de la Fuente, Luis García y José María Beá.
También fueron premiados José González (en 1971 y en 1976) contratado para dibujar el personaje de Vampirella (imagen 3) o Leopoldo Sánchez Ortiz, dando así un reconocimiento internacional a lo que podríamos calificar de "escuela española Warren" cuyos nombres no podemos enumerar exhaustivamente pero cuentan con firmas como la de José Ortiz, Alfonso Font, el guionista Antonio Segura o Luis Bermejo.
Como lo afirma Vicente Sorní, esta escuela española Warren "contribuyó al fulgurante éxito de las revistas Warren" (El Tebeo valenciano, de Ponent, 2007: 207).
Desvinculados de España, conviene recordar en este apartado algunos españoles que decidieron marcharse.
José Luis García López fue a vivir a Argentina y luego a Estados Unidos.
Colaboró en Batman o Tarzan y adquirió reconocimiento internacional por sus colaboraciones para Superman en la segunda mitad de los años setenta.
Vicente Alcázar (1944) se estableció en Inglaterra donde sus personajes fueron muy populares en los años sesenta antes de marcharse por Estados Unidos.
Carlos Ezquerra (1947), procediendo de la agencia Bardon Art, vivió diez años en Londres, antes de afincarse en Estados Unidos.
Trabajó para Fleetways donde creó el famoso Judge Dredd (Juez Dredd).
La aventura agencial fue palpitante y supuso ingresos a corto plazo -los dibujantes sacaban ventaja del sistema de cambio de divisas sobre todo con Estados Unidos-y a veces reconocimiento internacional, pero dejó a más de uno sin porvenir profesional una vez estancado el filón de la exportación.
Miguel Fuster, uno de esos dibujantes agenciales, cuenta en Miguel, 15 años en la calle (Glénat, 2010), un verdadero descenso al infierno.
En los años sesenta era dibujante de cómics románticos para el norte de Europa.
No dio el paso hacia otro tipo de salida profesional y en los años ochenta lo perdió todo hasta encontrarse en la calle consumido por el alcohol.
En España la importación y traducción de cómics norteamericanos (historieta de género, superhéroes, terror y ciencia ficción) representaron un momento de transición hacia un cómic para adultos.
En las revistas Vampus-Creepy, Zona 84, Cimoc, o Comic Internacional, se podía leer el material norteamericano en el que destacaba la producción de los españoles que trabajaban para Warren.
Dibujantes, guionistas, se forjaron un estilo personal en la experiencia agencial, lo que les abrió las puertas hacia un cómic adulto y una producción de autor autóctona.
Fue así como la experiencia agencial, aunque anónima y reacia a relatos singulares, benefició a la historieta española.
Esa efervescencia del cómic español repercutió también en la buena acogida de las propuestas de los autores españoles por parte de las editoriales y revistas franco-belgas (Pilote, A suivre, Charlie Mensuel, l'Echo des Savanes, Circus, Metal Hurlant Pilote, Fluide Glacial).
En el género de la ciencia ficción, Le Lombard a principios de los años setenta recuperó la serie Dani Futuro de Carlos Giménez, Les Humanoïdes Associés publicó La Sphère cubique (imagen 4), Histoire de la taverne galactique de Josep María Beá, Campus editó Drácula de Fernando Fernández en 1985...
Los lectores de Pilote se acercaban a los autores españoles con cierta expectativa, viendo en ellos autores comprometidos leyendo Les chroniques de l'innommé (Las crónicas del sin nombre), de Luis García con guión de Víctor Mora publicada originalmente en 1973 y difundida luego en Italia y Norteamérica o Paracuellos de Carlos Giménez en Fluide Glacial en 1979, verdadera revelación para el lector francés por el contenido tan sobrecogedor y anclado en una realidad vivida por el propio autor.
El impacto fue y sigue siendo 11 considerable y puede ser comparado a A Contract whith God and other tenements stories de Will Eisner (1978).
Ante las circunstancias laborales y políticas, las opciones fueron muy diversificadas.
Enric Sió, que trabajó también para el mercado agencial inglés (historieta sentimental y temas bélicos), reivindicó luego una historieta de arte totalmente desvinculada de su forma popular.
Colaborador de Linus donde publicó su obra maestra, Mara en 1971, se exilió a Italia en 1974 y su narrativa fue muy rompedora desde el punto de vista formal.
Florenci Clavé (1936Clavé ( -1998)), dibujante español comprometido, colaborador de Selecciones Ilustradas, trabajó para el mercado inglés.
Se exilió a Francia a mediados de los años sesenta desarrollando una obra más personal y de autor en Pilote y en revistas europeas (Francia, Italia, Portugal, Suecia, Noruega) o latinoamericanas (Argentina, Cuba).
Ha dejado una extensa obra en Francia, de la cual solo mencionaremos Les Innocents d'El Oro, 1977, ambientado en el México prerrevolucionario y L'île aux chiens, 1979 (Imagen 5), rápidamente agotado y reeditado bajo el título Sang d'Arménie (1985), que recuerda la tragedia de los armenios, historia que se desarrolla justo antes del genocidio (ambas obras sobre guión de Guy Vidal).
En las antípodas de estas orientaciones, Esteban Maroto, después de publicar trabajos para diversos mercados (inglés, alemán, francés) y en diversos temas (románticos, aventurero o fantástico), siguió otro destino prefiriendo profundizar su colaboración con Warren a raíz del éxito internacional de Cinco por el infinito.
Dibujante de muchos recursos y muy talentoso, su implicación en el mercado americano (Warren, Marvel, DC) o italiano (Bonelli) modificó su trayectoria.
Evolucionó hacia un clasicismo exigido por la industria y muy del gusto del lector de fantasía erótica y heroica.
Si miramos con lucidez, la aportación de esos autores a la renovación de la historieta es significativa, aunque conviene mitigar este balance al recordar la deserción de autores defraudados que no pudieron vivir de su obra dentro de España ni tampoco confirmar su presencia en editoriales extranjeras refugiándose a finales de los ochenta, en la pintura, la ilustración, o la publicidad aunque algunos realizaron historietas de vez en cuando.
LA NUEVA HISTORIETA Y SU PROYECCIÓN
Esta aventura transnacional nutrió el caldo de cultivo del boom del cómic adulto que iba a suscitar numerosas vocaciones.
Aparecieron propuestas innovadoras en revistas tan diferentes como Madriz, Rambla, Rampa, Cairo, El Víbora, Makoki, El Jueves, Medios Revueltos...
Desgraciadamente a las promesas de un futuro abierto, sin trabas editoriales o ideológicas, le siguió un estado de crisis permanente, unas políticas editoriales erráticas y un desequilibrio entre las propuestas de los autores y la capacidad receptiva de un público que se apasionaba por la producción americana o, más tarde, por la japonesa.
No obstante, la fragilidad del mercado nacional no supuso un paro brutal de la actividad creadora sino todo lo contrario.
Nuevos autores, fanzines, colectivos ofrecieron propuestas estéticas sin parangón en Europa.
Eran los años ochenta, acaso los más interesantes desde el punto de vista cualitativo y experimental.
Quizá la violencia de la quiebra de la industria del tebeo y la falta de solidez de las estructuras editoriales expliquen las respuestas rompedoras y radicales, contraculturales y estéticas que siguieron y que aportaron mucho a la evolución del noveno arte.
Desde fuera la visión que se tenía del historietista español comprometido dejó paso a otra en apriencia contraria: un autor hedonista que ya no quería hablar del pasado, vuelto hacia el futuro y deseoso de innovación.
Aunque en parte falsa -el cuestionamiento estético y estilístico no significó una ausencia de análisis crítico-, es cierto que España fue en los ochenta un laboratorio de experimentos gráficos y narrativos del que se benefició la historieta mundial en diversos grados.
¿Cuáles fueron las principales aportaciones de esa generación que empezó a crear en los años setenta-ochenta?
Los exponentes de esta generación se formaron en fanzines y revistas, creando grupos conectados con colectivos extranjeros.
Convendría partir de las posturas de cada autor frente a un panorama muy alentador desde el punto de vista creativo pero deprimente si consideramos las posibilidades de ganarse la vida.
Me limitaré a distinguir tres categorías para valorar la aportación española a la creación contemporánea en historieta.
Algunos autores encontraron una vía económicamente viable en el extranjero, intentando hacerse un nombre en el mercado agencial.
Otros autores navegaron entre encargos, creaciones propias, trabajos para editoriales franco-belgas y mercado americano.
Y un tercer grupo privilegió el experimento, el transestetismo o nomadismo estético, los circuitos alternativos e independientes...
UN MERCADO AGENCIAL QUE NO CESA
Lectores que en su infancia leyeron los comic-book americanos soñaron con hacerse dibujantes de superhéroe y trabajar para las míticas editoriales Marvel o DC.
Apasionados y aficionados como Rafa Fronteriz (1961) o Carlos Pacheco (1962) empezaron colaborando con Forum de Planeta DeAgostini, sello español de Marvel, y a finales de los noventa, se incorporaron a la línea Laberinto de dicha editorial, siendo sendas colecciones dirigidas par Antonio Martín.
Estos sellos fueron un trampolín para alcanzar el mercado americano, base y escaparate para su proyección internacional.
En 2006 Koldo Azpitarte en un libro de entrevistas dedicado a dibujantes implicados en la industria norteamericana, registró unos 30 autores españoles (dibujantes, entintadores y coloristas) que trabajan de manera regular, a los que habría que añadir colaboraciones de Esteban Maroto u Oscar Jiménez.
Muchos pasaron por el mercado británico (Marvel UK), otro trampolín para acceder al mercado norteamericano de superhéroes.
Facilitaron los tratos los nuevos modos de comunicación vía Internet y los recursos infográficos.
Sería interesante ver cuáles fueron las motivaciones de los historietistas españoles y hasta qué punto hubo transvase de un modo de hacer europeo a un universo que tiene sus propios códigos y que no se deja contaminar fácilmente.
Algunos, como Salvador Larroca, conocido por su rapidez de ejecución, afirma "estoy cómodo en el cómic americano", aunque confiesa que instila una experiencia europea "trato de reproducir detalles (aunque a veces no sean muy reconocibles) que vienen del cómic europeo.
Por ejemplo, yo no introduzco prácticamente ninguna línea cinética en mi dibujo y en su lugar suelo meter tantos fondos que muchas veces se me ha acusado de sobrecargar el dibujo" (Azpitarte, 2006: 151).
Carlos Pacheco (1962), el más internacional y reconocido en Estados Unidos en el género de superhéroes (en DC, Marvel Comics Group) colaboró como muchos españoles en series como Fantastic Four, o X-men o en la inmarcesible Superman.
Afirma que, después de tantos años en este mercado, lo importante es sobrevivir, no hacer obra de arte (Azpitarte, 2006: 126-132).
Completamente inmerso en la cultura norteamericana de superhéroe y a pesar de su total entrega a la labor agencial, su cultura hispana aflora debido a que, con los años y el reconocimiento, la industria le deja más libertad creativa como en las series Inhumanos o Arrowsmith.
En Pascual Ferry, nacido en 1961, que se inició en el fanzine Zero en los años ochenta al lado de Beroy, Prado, Castells, Garcés, Das Pastoras..., la tensión entre dos mundos editoriales se hace más apremiante y se agudiza el eterno dilema artesano-artista.
Su irrupción en el mundo de los superhéroes es más circunstancial que la de Pacheco.
Lector en la infancia tanto de Astérix, Spirou como de los tebeos Marvel, "hijo del Marsipulami y de Spiderman" confiesa (Azpitarte, 2006: 199-259), la falta de perspectivas en España y la ausencia de un éxito comercial satisfactorio en Francia, le empujó a elegir la carrera de dibujante de agencia.
En la entrevista de Koldo Azpitarte se define como "narrador de historias" (Azpitarte, 2006: 203).
"A la larga, lo ideal sería poder fusionar mi labor profesional actual con esa necesidad de contar mis propias historias" (Azpitarte, 2006: 204).
Todo está dicho puesto que, visto el ritmo de trabajo que pide la industria de superhéroes, parece imposible llevar en paralelo dos carreras.
Ahora, como en los años cincuenta y setenta, el mercado nacional no logra ofrecer un espacio suficiente para que se retribuya de modo satisfactorio la creatividad en este sector.
Cuestiones de supervivencia obligan a exportarse y optar por ser artesano o artista.
Tal y como se pudo constatar en Francia, en la actualidad, España toma conciencia de la necesidad de dar cuenta y analizar este fenómeno de emigración, exilio físico o simplemente artístico tan afirmado desde los años cuarenta.
En un espíritu de recuperación del patrimonio nacional, Jesús Cuadrado señala en su diccionario el material extranjero que está todavía por recuperar.
Fernando Fernández en sus Memorias ilustradas (Glena, 2004) o Carlos Giménez en Los Profesionales (ed. de la Torre, 1983de la Torre, -1985) ) dieron testimonio de sus propias experiencias.
Existen ahora estudios documentados sobre la magnitud del fenómeno y de su penetración en el mercado anglosajón.
Sin embargo, escasean los estudios sobre la presencia de los autores y de la historieta española en el universo editorial franco-belga.
La crítica especializada se interesa más por el manga, de gran aceptación en España por parte del joven público.
Y es que una cultura manga está arraigando en el país como hace cuarenta años arraigó la del cómic de superhéroes.
Existen ahora colectivos y dibujantes autóctonos y influidos por el manga que interesan fuera: la editorial francesa Akileos edita desde ya hace tiempo el manga español Dragon Fall de Nacho Fernández y Álvaro López; Miguelanxo Prado fue uno de los escasos autores europeos en publicar en Japón (ed. Kodansha).
A pesar de todo, la industria nipona del manga sigue siendo un coto vetado a los españoles y a los europeos en general.
LA HISTORIETA DE AUTOR
En el mundo de las editoriales convencionales que acogieron a autores tan dispares como Vicente Segrelles, Das Pastoras, Ana Miralles, José María Beroy o Pascual Ferry, dos firmas me parecen representativas de la escuela española de los años ochenta y de su aportación a la historieta internacional de autor.
Daniel Torres (1958), cuyas series tuvieron un importante éxito tanto en España y en Francia como en Estados Unidos.
Procedente de la escuela valenciana, su grafismo aparece como una síntesis de la tendencia de la línea clara y del comic-book americano.
La nitidez del trazo, una imaginación desbordante aunque controlada por su arte del guión, cierta espectacularidad en las composiciones se combinan con un humor distanciado y un placer lúdico de manipulación de los estereotipos.
Colaboró con Alan Moore y Dave Gibbons en The Spirit: The New Adventures, Kitchen (Sink Press, 1998).
Publicó en las revistas francesas Metal Hurlant y A suivre y fue editado por Futuropolis y Magic Strip, así como por Les Humanoïdes Associés (serie Opium) o Casterman (serie Roco Vargas entre 1985 y 2006).
Aunque faltan datos para valorar su aportación, es cierto que su estilo marcó una generación y Paul Pope, uno de los autores americano más talentoso de los noventa, reconoce, entre otras herencias, su deuda hacia Daniel Torres.
Miguelanxo Prado es uno de los historietistas más importante, reconocido por la calidad y complejidad de sus relatos, por la creación de ambientes y atmósferas particulares, tanto a nivel gráfico, plástico como narrativo.
Si a eso añadimos una capacidad para pasar de una técnica y de un género a otro -humor, policíaco, crónica, ficción, relato ilustrado, relato infantil-, tenemos en este prodigioso autor una síntesis de lo que puede aportar la renovación española de los años ochenta que integra en su seno la herencia tebeística y la franco-belga.
Premiado en Estados Unidos, Francia, Alemania, España, su arte de narrar con imágenes oscila entre experimentación y clasicismo.
La pre-publicación de Trazo de Tiza en Á suivre, y su posterior edición en álbum (Casterman, 1993) (imagen 6) supuso un hito importante en la historia del noveno arte.
Este relato fue publicado en álbum en diferentes países europeos y en Estados Unidos, (ganador del Alph-art del mejor álbum extranjero en el Festival de Angulema, 1994), y seduce tanto por su aspecto de novela pictórica como por un modo de contar basado en un efecto de diz narración y en un sentido literal en suspenso.
Trazo de tiza, como en su tiempo Mara de Enric Sió, demuestran que la historieta española afrontó desde los años setenta el reto de aprender a elaborar una visión compleja de un mundo plural, quitándose ese maniqueísmo y seudo-realismo que parecían consubstanciales.
Los autores españoles contribuyeron a que la historieta, tradicionalmente pensada en términos de humor, acción y guiones lineales estandarizados para niños, conquistara nuevos territorios estéticos, lo que finalmente contribuyó a la renovación del álbum infantil como lo demuestran las obras realizadas por Miguel Calatayud, Ana Juan, Max y Miguelanxo Prado, publicadas ahora en España, Francia y Estados Unidos con gran éxito entre los niños.
LA HISTORIETA ESPAÑOLA EN LA CREACIÓN
Conviene por lo tanto explicar cómo la historieta española, tan identificada con el realismo, la industria, la serie, la concepción "cinematográfica y canónica" ofrece elementos de ruptura estilística que le permite participar y desempeñar un papel en las tendencias más renovadoras del noveno arte.
Si bien la vía experimental española no pesa nada en términos cuantitativos, representa mucho desde el punto de vista de la legitimación cultural del noveno arte y del cuestionamiento de los estándares.
Por eso es imprescindible dedicar la penúltima parte de este vasto recorrido a la aportación española a una nueva historieta alzada a nivel de arte que generó o, mejor dicho, reforzó un mercado con sus exposiciones individuales o colectivas de originales en galerías y museos.
Desde los años setenta, se observa una presencia continua de una narrativa gráfica de calidad en España.
Aunque desconocida por parte del lector tradicional, la confidencialidad de la difusión no impidió que gozara de fama internacional.
La actualidad demuestra que la experimentación llevada a cabo en los años ochenta en España hace de este país un precursor.
La "revolución de la forma" en la narrativa gráfica pasa por España que se adelantó a esos movimientos internacionales y participó luego en ellos en torno a editoriales independientes, "bande dessinée d 'art et d' essai", historieta alternativa, cuyo apogeo se sitúa más bien en los años 2000.
En una entrevista 12, Thierry Van Hasselt, de la editorial belga FREON 13, declaraba a propósito de su relato Gloria López (2000), que lo que se hacía en España en los años ochenta fue para él una revelación y una fuente de inspiración y citaba Berlín 1931 de Raúl y Felipe Hernández Cava (relatos cortos realizados entre 1985 y 1988 y editados en 1991 en España por Casset Ediciones y Amok en Francia en 1998).
Varios factores propiciaron el dinamismo creativo español.
En un momento de derrumbamiento de la industria editorial, los autores optaron por la libertad creativa, la expresión de su mundo interior, las experimentaciones con artes conexas (pintura, ilustración, diseño, novela...).
Esta actitud conecta con una realidad sociológica y cultural de la transición democrática.
La juventud española más inquieta tenía conciencia de las experiencias escamoteadas y de la importancia de la reconquista de una cultura democrática después de cuarenta años de dictadura.
Lo supo poner de relieve internacionalmente la exposición de 1989 en Angulema dedicada a la historieta española 14.
El nomadismo cultural, característico de las artes en general en los años ochenta en España, fue terreno fértil para que se constituyera una "imaginación nueva" (Calvo Serraller, 1990: 160).
La trayectoria de la dibujante Laura es muy representativa de este espíritu de nomadismo cultural.
Mediante la historieta nos invita a un viaje por el arte, la filosofía, la literatura, los mitos y el erotismo.
Modo de expresión al alcance de todos, la historieta se convirtió en un símbolo de la cultura democrática renaciente, un laboratorio de ideas y experimentos gráficos que luego nutrió los contenidos de artes como el grabado (Ceesepe), el diseño (Mariscal), la pintura (Javier de Juan, Nazario).
Aunque de difusión confidencial, Madriz (1984Madriz ( -1987) ) es la revista que ha gozado de mayor prestigio internacional.
Empresa colectiva donde se forjó el talento de autores reconocidos en sectores de la historieta o de la ilustración, Madriz promovió un nuevo modo de crear confrontando la historieta con las demás artes.
Sin salir de la asignación al noveno arte, abundaban en ella las experiencias plásticas, narrativas, gráficas límites.
El reconocimiento internacional de esta "nueva historieta" fue progresivo y lento, extendiéndose hasta la actualidad.
Laura goza ahora de cierto prestigio.
Aunque ausente del mundo editorial francobelga cuyas líneas aún demasiado predefinidas no entroncan con su universo, no para de publicar en revistas de todo el mundo (Suecia, Italia, Argentina, Inglaterra, Portugal, México...) y expone en galerías y centros dedicados a la historieta como Angulema.
Se urdieron en los años ochenta y luego noventa nuevas redes informales entre individuos y colectivos procedentes de España, Europa y América en torno a una historieta deseosa de valorar ante todo la calidad, alternativa a una visión industrial y puramente comercial 15.
Prueba de esta nueva dinámica, el voluminoso álbum Comix 2000 de 2.000 páginas publicado por la editorial independiente francesa L'Association (2000) que recogió producciones de autores de todo el mundo, entre los cuales se encontraban los españoles Calpurnio, Mauro Entrialgo y Max.
La revista NSLM estableció puentes con Fantagraphics.
Artistas españoles trabaron diálogo con revistas confidenciales pero no menos interesantes como Pelure Amère (Federico del Barrio, Felipe Hernández Cava), Le cheval sans tête (Manolo Hidalgo, Federico del Barrio), o Frigo (Raúl).
La trayectoria de Federico del Barrio es, en este sentido, bastante reveladora.
La aventura tebeística empezó para él en Pilote en 1979.
Dejó muy pronto esa vía, demasiado convencional, y adhirió a la línea de Madriz.
De ahí conectó con los círculos de la bande dessinée alternativa europea (la revista Pelure Amère, Le Cheval sans tête, la editorial Amok que editó su álbum Relaciones antes de su publicación en España y luego Simple, ambos bajo el seudónimo de Silvestre) y algunas revistas culturales o de arte ("Don Dinero" en la revista Autrement, "Présage" en la revista Beaux Arts) (imagen 7).
En la editorial FRMK, se editaron entre 2000 y 2004, sus álbumes Les mémoires d'Amoros con guiones de Felipe Hernández Cava.
Es cierto que la presencia de los españoles en esas micro-ediciones franco-belgas siempre fueron aventuras editoriales complejas con ingresos casi nulos.
El proyecto de edición de El artefacto perverso (del Barrio, Hernández Cava, Planeta DeAgostini, 1996) en FRMK nunca vio la luz y se tuvo que esperar hasta 2008 para que Les Editions de l'An 2, lo publicara (Le piège, 2008).
Aunque esta edición es muy posterior, se presenta en Francia como novedad.
Las revistas culturales o de historietas (Telerama, Neuvième art, Bodoï, Les Inrockuptible) hacen hincapié en la novedad de este relato, elogiando su audacia gráfica y narrativa, doce años después de su primera edición.
Podríamos preguntarnos por qué esas obras no fueron reconocidas en su día y por qué el éxito mediático de la nouvelle bande dessinée no alcanzó a la "nueva historieta", muy anterior.
Cabe recordar que lo que ahora se admite con naturalidad representaba en su tiempo (años ochenta) una verdadera ruptura que la crítica especializada dominante miraba con recelo.
Muchos autores, revistas y hasta editoriales, sufrieron una doble marginación: a la falta de legitimidad cultural de la historieta en general, se le añadía una marginación debida a contenidos juzgados como elitistas, herméticos, no canónicos.
Ello impidió una proyección internacional de esos experimentos que, conforme la historieta adquiere legitimidad cultural, se valoran de forma más adecuada.
Por otra parte, el interés por producciones españolas innovadoras se explica por las nuevas tendencias que valoran una historieta o una novela gráfica donde se privilegia el relato singular, no integrado en una serie así como la calidad literaria.
Gracias a la labor de redes culturales y artísticas transnacionales, los lectores franceses pudieron leer casi al mismo tiempo que los lectores españoles L'expiation de Ricard Castells y Felipe Hernández Cava (1998, de Ponent;2000, FRMK) o El Hepatmeron de María Colino (De Ponent, 1999;L'heptameron, CNBDI, 2001).
Otra relevante aventura editorial, representativa de este sector alternativo fue la publicación de Cahier perplexe, cuaderno perplejo, perplexed notebook (FRMK, 2002) en tres idiomas, recopilación de las ilustraciones de prensa de Raúl, entre 1986 y 2002.
En esta obra nos damos cuenta hasta qué punto Raúl usa todos los recursos del dibujo contemporáneo, del collage o, incluso, de la escultura para crear asociaciones entre verbo e imagen pocas veces igualadas.
Todo está en la imagen, una imagen, a menudo impenetrable sin la ayuda de esta chispa que es la palabra.
En el paisaje editorial franco-belga recompuesto, menos rígido y hasta deseoso de recuperar lo que procede de publicaciones independientes, la producción española se halla en posición favorable.
La prensa franco-belga saluda con artículos elogiosos la presencia renovada de autores y la vitalidad de la producción hispana 16.
La atracción por el mercado franco-belga y su política particular de "series" se confirma en personalidades que se integraron hace tiempo en él.
Tal es el caso de Ana Miralles, que ya desde la trilogía Eva Medusa con guión de Antonio Segura en los años noventa, tiene su fieles lectores que siguen siendo seducidos por su interpretación gráfica de la serie Djin con guión de Jean Dufaux en Dargaud.
En cuanto a José Luis Munuera, autor prolífico, está completamente integrado en el panorama franco-belga, a través de sus colaboraciones con Joann Sfar o Jean-Louis Morvan, sea en su creación delirante en torno a la figura del mago Merlín (serie publicada en Dargaud entre 1999 y 2003), sea al retomar la serie emblemática Spirou et Fantasio (Dupuis, 2004(Dupuis, -2008)).
En los últimos años, la salida de Blaksad de Juanjo Guarnido y Juan Díaz Canales ha constituido todo un evento.
Juanjo Guarnido ganó el premio del mejor dibujo en el Festival de Angulema de 2004.
Colaboró con Forum de Planeta DeAgostini, trabajó durante años como dibujante de animación en Madrid y en París (estudios Disney), antes de asomarse a una línea franco-belga que podríamos situar entre Bilal y Sokal.
El tomo 4 de Blaksad, L'enfer, le silence prepublicado en el portal del periódico L'Express, acaba de aparecer impreso en la editorial Dargaud.
Muy al gusto del lector francés, esta serie supone la consagración de un autor afincado en Francia, adepto de la historieta europea y ahora uno de los más reconocidos y mediatizados en Francia.
La ola de la novela gráfica permite a España relacionarse con el resto del mundo y seducir fuera por su narrativa gráfica diversificada (Plein les yeux de Keko, ed. El fortalecimiento, aunque siempre relativo, de las editoriales españolas, la normalización del juego de coproducciones, compra y venta de derechos, supone una mejora en la difusión internacional de obras españolas de autores pertenecientes a generaciones diferentes.
Por si fuera poco, en el último Festival de Angulema (2010), el Musée de la Cité Internationale de la Bande Dessinée expuso originales de los 100 más destacados autores del mundo que interpretaron una selección de las mejores obras que este museo posee.
Entre ellos figuraban los españoles Federico del Barrio, Laura, Max, Mauro Entrialgo, Miguel Ángel Martín, Ana Miralles, Rubén Pellejero, Paco Roca y Miguelanxo Prado 17.
La presencia efectiva y numerosa de los historietistas españoles en el tablero internacional no deja lugar a dudas.
A lo largo del siglo XX y, sobre todo, a partir de los años cuarenta, la historieta española mostró gran dinamismo fuera de sus fronteras, adaptándose o mostrando su disconformidad.
Las aportaciones a la historieta mundial son tan heterogéneas que el calificativo de escuela española parece inadecuado.
Entre un cómic español que se amoldó a un formato extranjero o lo reinterpretó, participando en su evolución y transformación, y las propuestas singulares -clásicas o más experimentales-que contribuyeron a la reconversión de un producto de consumo en un objeto de arte, los puntos comunes parecen escasos.
Sin embargo, siempre se mantuvo la paradoja de la historieta hispana:
una efervescencia cultural, social y artística nunca contradicha que corre pareja con un déficit simbólico que impide su total reconocimiento en el ámbito internacional.
Acaso herencia del pasado, solo se alcanzará un legítimo reconocimiento fuera de las fronteras cuando se tome en cuenta esa aportación internacional que aquí he intentado calibrar y cuando la historieta adquiera, dentro del país, una legitimidad cultural que se concrete, más allá de premios nacionales, en una política cultural transautonómica a la altura de los hechos. |
DE LAS ACCIONES DE POLÍTICA CIENTÍFICA
La Matemática es una ciencia venerable.
Acaso no tanto como la Medicina, porque antes y más perentoria fue la necesidad de mitigar el dolor que la de conocer con exactitud el número de miembros de la tribu.
Unos huesos hallados recientemente en África, a los que se atribuyen unos veinte milenios, muestran unos conjuntos de trazos que se interpretan como la primera evidencia documental de actividad matemática.
No es de extrañar tanta antigüedad pues ya desde mucho antes los miembros de la especie humana venían al mundo dotados de instrumentos de cálculo: dos manos y dos pies, de a cinco dedos como norma biológica.
Estos rudos ábacos con el tiempo y la práctica dieron nacimiento a sistemas decimales y vigesimales por el procedimiento más obvio, y también al invento de la docena, algo más laboriosa, contando tres veces los cuatro dedos que tocan sucesivamente el pulgar empleado como referencia fija; de ahí derivó el más científico sistema sexagesimal, con cinco docenas, esto es, una mano.
Hay numerosas pruebas de esta inquietud matemática de nuestra especie a lo largo del tiempo y a lo ancho del planeta.
Se infiere de esto que la unidad de tiempo que rige la actividad matemática ha de ser necesariamente grande.
Medir los progresos y éxitos de la misma requiere por tanto la consideración de un lapso dilatado.
Por lo que se refiere a España no nos remontaremos a Altamira, pero sí a unos siglos atrás, para poder valorar con suficiente perspectiva la situación actual.
A fin de cuentas, para la demostración de un buen teorema, por ejemplo el último y grande de Fermat, hacen falta unos siglos, y muchos de los conocimientos acumulados en ese tiempo.
Para echarle un vistazo en profundidad al programa de Hilbert, un siglo.
Y así hay muchos otros ejemplos que nos sugieren que la unidad de tiempo adecuada es del orden de un siglo para poder apreciar cambios realmente significativos en el progreso matemático.
Remontándonos a los tiempos en que una buena parte de la Península Ibérica aún se llamaba Al-Andalus, había en ésta numerosos y brillantes prácticos y teóricos dedicados a la Matemática, con mayúscula.
Acaso la que puede considerarse la primera acción de política científica reconocible de nuestra historia fue la promoción de la llamada Escuela de Traductores de Toledo por parte del Arzobispo don Raimundo.
Allí se tradujeron con su ayuda, del árabe al latín, el Almagesto ptolemaico, "el más grande" según sus admiradores, de amplio contenido matemático, los tratados de Al-Jwarizmi, los Elementos de Euclides, y muchas otras obras menos populares, que tuvieron un influjo enorme en el desarrollo de la matemática en Europa.
Alfonso X, como un siglo después, siguió apoyando la enjundiosa acción del arzobispo, y en lo que nos afecta, creó la Escuela de Murcia al mando de otro reconocido matemático, Al-Ricotí.
Estos breves ejemplos indican que pedigree matemático no nos falta.
Esto no fue siempre un Sáhara científico.
Una acción de política científica, en la jerga actual y en nuestro medio, es una acción de gobierno, central o autonómico, encaminada a la consecución de un fin de carácter científico-técnico-social, con una declaración programática, un calendario, una dotación presupuestaria, unos agentes ejecutores, y unos destinatarios o beneficiarios.
Generalmente es sancionada por un alto órgano de gobierno, consejo de ministros o parlamento, y finalmente, para información de los afectados, es publicada en un órgano de comunicación oficial, como el BOE, o sus equivalentes locales.
Definida así, parece tarea fácil valorar el grado de éxito conseguido por la iniciativa al cabo de tiempo suficiente.
Sin embargo, la acción de política científica no es, ni mucho menos, un acto elemental, sino la superposición de muchos de ellos con sus sutiles interacciones, tantas veces no evidentes para los observadores externos, y a veces tampoco para los internos.
En esta maraña suele residir la clave del éxito o del fracaso de la acción en su conjunto, o de alguna de las partes.
Otra dificultad para esa valoración es el calendario de la acción.
A primera vista parece sencillo determinar cuando comienza y cuando termina, o cuando se desliza, siguiendo la terminología adoptada en el primer Plan nacional de I+D, que se definió como deslizante.
Esos límites temporales son algo engañosos pues por paradójico que suene, la acción de política científica suele comenzar mucho antes de haber comenzado, y terminar mucho después de lo que su calendario indica...
El pasado condiciona el presente, y ambos, el futuro.
Para medir el éxito o no-éxito es menester una vara de medir adecuada.
Las estadísticas son muy socorridas, y muy apreciadas por políticos y gestores administrativos ya que con su presunta objetividad tienen la ventaja de ser maquillables y permitir soslayar el fondo de la cuestión si es desfavorable.
Aun reconociendo su utilidad y, a veces, su objetividad, no parece la mejor manera de valorar un caso particular: la evolución de la matemática en España en el contexto de la última gran acción de política científica de nuestro país, la Ley 13/86, coloquialmente conocida como "Ley de la Ciencia".
El desarrollo general de la actividad científica en España, y en particular el de las matemáticas, es un hecho que no ha pasado inadvertido a nuestros colegas extranjeros.
El autor de este ensayo, en sus muchos viajes de carácter científico, ha escuchado en los últimos años reiteradas alabanzas a la reciente evolución científica de nuestro país, alabanzas que pueden darse por genuinas, ya que el que las escuchaba tiene el hábito de ocultar su condición de ex gestor comprometido con algunos aspectos de la génesis y puesta en marcha de la Ley de la Ciencia.
En España tenemos el hábito histórico de disfrutar, o de sufrir, los efectos de algunas acciones de política científica significativas varias veces, no muchas, por milenio.
Así, después del inspirado arzobispo, sucesivos monarcas nos legaron con sus acciones de política científica algunas importantes Universidades y Estudios generales que sus sucesores, los Reyes Católicos, y los regentes como Cisneros, apoyaron y aumentaron con magnificencia a la que hoy no estamos ya acostumbrados.
A este último debe el autor remoto agradecimiento, pues en la Complutense se licenció y se doctoró siglos después, como tantos de su generación, en época mucho menos gloriosa de nuestra cultura.
Con el emperador Carlos y especialmente con su hijo Felipe, a veces alabado como "Príncipe del Renacimiento", comenzaros a cambiar las cosas.
Fueron ambos decididos paladines de la causa católica frente a amplios sectores de una Europa que bullía inquieta al albur de nuevos vientos y modos mentales, según los cuales cabía poner todo en cuestión, incluido el Papa.
En la lucha que se gestaba entre fe y razón, nuestros gobernantes decantaron preferentemente sus acciones de política científica del lado de la primera.
Ciertamente, con sus tomas de posición, evitaron aquí sangrientas guerras de religión que asolaron amplias áreas de Europa durante largo tiempo, pero no es menos SALVADOR MONTERO cierto que a cambio condicionaron la forma de razonar de este país, sustituyéndola por la forma de creer, a lo largo de varios siglos Fue Felipe II quien en su pragmática de 1557 prohibió a los estudiosos salir a universidades extranjeras, exceptuando las pontificias de Roma y Bolonia, y la de Nápoles, consideradas propias de la monarquía hispánica.
"Por que salir a estudiar fuera de estos reinos se ha visto por experiencia los daños que se han seguido y siguen en lo de la religión y costumbres..."
Esa acción de política científica, repatriando estudiosos, y el refuerzo de la Inquisición controlando con eficacia el movimiento de libros e ideas, nos separaron intelectualmente de Europa durante siglos.
Cabe preguntarse acerca de si había aquí por entonces buenas cabezas que pudieran haber acompañado la andadura científica de Europa en igualdad de condiciones.
Se puede conjeturar que sí, y que entre ellos había matemáticos de talento.
Pero se sometieron prudentemente a las indicaciones reales y más, si cabe, los anónimos matemáticos que por jugar con números y abstracciones recordaban a la Cábala, y por tanto a las prácticas judaizantes tan severamente prohibidas.
El Santo Oficio no se andaba con bromas.
Dos generaciones de silencio intelectual fueron suficientes para romper la sutil cadena de transmisión del conocimiento.
Cuando Descartes, Newton, Leibnitz, los Bernouilli, y otros muchos, publicaban sus grandes obras, aquí en España no había ya intelectual y matemático alguno capaz de participar en el juego.
Y si lo había a hurtadillas, por prudencia, no osaba demostrar sus habilidades.
Así, unas acciones de política científica nos dieron gloria y poder, y otras contribuyeron mucho a socavarlo.
Cierto es que uno de los primeros en experimentar los efectos fulminantes del conocimiento sobre la ignorancia fue el propio Felipe II, a quien F. Vieta, que ha pasado a la historia de la matemática por sus contribuciones al álgebra, le rompió los códigos secretos de comunicaciones diplomáticas que el rey (¿prudente?) juzgaba inviolables.
Hubo regocijo entre sus numerosos enemigos allende nuestras fronteras.
El rey perdió la batalla de la información, de la propaganda, y de la imagen, y con ello, el control de las provincias del Norte, hoy Holanda, heredadas de sus bisabuelos.
España entró en un régimen intelectual muy mediocre.
La grandeza del Siglo de Oro no debe encubrir la realidad de que la ciencia hubo poco que contar, y en matemáticas, menos aún.
Fue el advenimiento de la dinastía Borbón, más innovadora, lo que propició una tutela secular de la mano de Francia que ya era mucha Francia, en especial en el ámbito que nos ocupa.
Fermat ya había enunciado su gran teorema, si bien de forma un tanto atípica, en los márgenes de un libro.
Los buenos matemáticos han mostrado de antiguo un cierto desdén por los procedimientos habituales, incluso hasta hoy; G. Perelman ha dado ejemplo reciente en el Congreso Internacional de Matemáticos de Madrid, en 2006.
El ambicioso plan de modernización de la marina bajo Ensenada muestra bien el talante de la Ilustración.
Consciente de la gran brecha que separaba a España de las cada vez más pujantes Francia, Inglaterra y Holanda, la Ilustración propició importantes acciones de política científica creando diversas instituciones de orientación científica y Técnica [Observatorios de Cádiz (1753) y Madrid (1790), Jardín Botánico (1755), Gabinete de Máquinas (1972), Colegios de Cirujanos de Cádiz (1748), Barcelona (1764), y Madrid (1787), entre otras] algunas de las cuales han llegado hasta nuestros días.
Fomentó también ambiciosas expediciones científicas que el país no fue capaz de repetir a lo largo de los dos siglos siguientes.
Surge con los ilustrados, tan afines a la idea de lo útil, el primer indicio de un problema que hoy sigue vivo, y que afectó de modo importante al ámbito de las matemáticas: el falso dilema de la ciencia pura frente a la aplicada.
Nuestros ilustrados apoyaron fuertemente a la segunda en detrimento de la primera, que pensaban menos rentable en la creencia de que así acortarían distancias con la Europa culta de una forma más eficaz.
Se intentó levantar un gran edificio, pero con débiles cimientos.
Mientras Euler, Fourier, Gauss, Cauchy y otros muchos ilustres creadores sentaban las bases de lo que pronto sería el formidable desarrollo surgido de la Revolución Industrial, los escasos matemáticos hispanos del momento, ya muy desfasados de sus colegas europeos, estaban enfrascados en problemas de tipo práctico cuya solución, si bien era deseable en cuestiones muy concretas (náutica, balística, mecánica) poco contribuía al tejido intelectual imprescindible para ulteriores desarrollos.
Así, por ejemplo, la importante obra de Jorge Juan que, sin embargo poco o nada aportó a LA MATEMATIZACIÓN DE ESPAÑA la matemática.
Mientras Catalina la Grande fichaba al gran Euler para San Petersburgo, aquí trajimos a Proust para mejorar la factura de las pólvoras artilleras.
Huelga decir que la acción de política científica de la zarina, de la que derivó la gran escuela matemática rusa, pujante y rentable hasta nuestros días, fue harto más fecunda que la que se quedó en el modesto laboratorio de química de la Escuela de Artillería de Segovia.
Ciencia pura frente a ciencia aplicada, los ilustrados ignoraban, como hoy aún muchos, que la diferencia entre una y otra no es sino la escala de tiempo.
Con el, todo conocimiento suele devenir en aplicación práctica.
De los sueños de la Ilustración, que nunca cuajaron en la medida de lo deseable, tanto por las desfavorables condiciones del territorio como de la sociedad que lo ocupaba, quedó poco que pudiera competir intelectualmente y técnicamente con la Europa desarrollada de la época.
España perdió guerra tras guerra, colonia tras colonia, para ya entrado el siglo XIX quedar reducida a un erial cultural y, sobre todo, científico.
Las matemáticas no escaparon a este estado de cosas, bien al contrario, por considerarse ciencia más especulativa que otras, su grado de postración resultó aún mayor.
A lo largo del XIX hubo acciones de política científica, por ejemplo, se reorganizaron varias veces los estudios universitarios, se crearon escuelas de ingeniería, también facultades universitarias, pero con una voluntad política tan endeble como cambiante, y con un soporte económico aún más endeble, que no se logró nada que contribuyese significativamente a educir el enorme espesor y altura que los Pirineos habían alcanzado con el paso del tiempo.
España se había convertido en un país de mendigos intelectuales.
Los pocos científicos que quedaban en ejercicio, y que apenas se asomaban a Europa, eran los descendientes de aquellos a quienes, por la salvación de su alma, obligara a repatriar Felipe II.
De ahí el largo alcance de algunas acciones de política científica, y de sus profundos y, en este caso, negativos efectos.
Gracias a los esfuerzos de las últimas generaciones de historiadores de la ciencia, y en particular de Sánchez Ron, algunas de cuyas obras deberían ser de lectura recomendada para algunos de nuestros políticos, y para los estudiantes de las facultades de ciencias y escuelas técnicas, sabemos de las numerosas voces que en la segunda mitad del XIX clamaban por un acercamiento a Europa, conscientes del pozo en el que el país se encontraba.
También sabemos de las severas condiciones económicas y políticas, con gobiernos inestables y cambiantes, que hacían inviables las reclamaciones de los más informados.
Además, nos constan los nombres de un puñado de esforzados protocientíficos que intentaban luchar contra el secular aislamiento.
Eran grandes las penurias de las universidades, y de aquellos que pretendían ir un poco más allá de la simple docencia, intentando darle a la actividad científica algo de lo que la hace característica: la creatividad.
En el caso de las matemáticas sabemos de su actividad con cierto detalle, de sus esfuerzos por conocer las obras de los grandes matemáticos europeos, y por darlos a conocer.
Fueron loables esfuerzos que, sin embargo, no llegaron a producir frutos significativos.
No se conoce ni una sola contribución matemática hispana de relevancia a la bibliografía internacional 1 en la segunda mitad del XIX, cuando ya un gran número de obras de referencia y de revistas profesionales circulaban por amplias zonas de Europa y, también, por los EEUU que ya dejaban entrever su condición de potencia emergente.
Fue ésta la que amargamente despertó al país, terminando de una vez con los renqueantes restos del otrora inmenso Imperio hispano.
La ignorancia de nuestra clase política respecto del poder de la ciencia y la tecnología americana propició aquel final no-feliz.
Que allí operaba ya la American Mathematical Sociaty y que, entre otras circulaban revistas tan importantes como Annals of Mathematics.
Lo que es peor, tampoco sabían lo que esto significaba: que los que promocionaban y editaban aquella ciencia tan abstracta y básica, construían a la par unos barcos de guerra formidables y una artillería de precisión cuyos efectos pudieron comprobar consternadas las escuadras españolas en La Habana y en Cavite.
Nuevamente se pone de manifiesto el falso dilema de la ciencia básica frente a la aplicada.
El conocimiento puede asimilarse, en verdad, a una escala cuyos primeros peldaños los constituye la ciencia básica y los últimos la aplicada, pasándose de los primeros a los segundos sin solución de continuidad.
Y si falta el primer tramo, no hay forma de acceder al segundo.
Pero está bastante extendida la creencia (¿razón o fe?) de que esto no es así, de que hay fáciles atajos.
Sin duda, los EEUU disponían de una mucha más sólida y amplia escala de conocimientos científicos y técnicos que los atribulados peninsulares.
El desenlace de la guerra entre la potencia emergente y los desafortunados descendientes de Felipe II produjo una gran conmoción en España que, a fin de cuentas, a través del movimiento regeneracionista, propició la siguiente gran acción de política científica: la creación de la Junta de Ampliación de Estudios, meritoria iniciativa cuyo centenario celebramos ahora.
Además de por esa coincidencia cronológica, tenemos motivos adicionales para celebrar el nacimiento de la institución que fue el germen de buena parte de lo que hoy es el complejo de ciencia-tecnología nacional, incluido su sistema de gestión.
LA JUNTA PARA AMPLIACIÓN DE ESTUDIOS (JAE)
En el largo trayecto que contempla este escrito, al menos para el ámbito de la matemática hispana, se puede situar el cero, el origen de los tiempos, en el nacimiento del siglo XX sin temor a equivocarse en más de una década.
Es a partir de ahí cuando se comienza a conectar con la Europa culta y rica, y cuando nuestros matemáticos comienzan a cruzar los Pirineos.
Muy tímidamente al principio, con dificultades económicas, con contribuciones harto modestas, pero con voluntad de hacer eso que hoy llamamos investigación.
En un ambiente académico dominado por las preocupaciones de la docencia, esto era una importante novedad.
Surgen algunas asociaciones y revistas de matemáticas que dan fe de un nuevo ambiente.
Es la época de Echegaray, a quien la mayoría de los madrileños sólo conoce como titular de una calle de dudosa reputación años ha y, acaso, por su premio Nobel de Literatura y sus dramas de olvidado recuerdo.
Si algunos estudiantes tienen ojeriza a un tal Vandermonde, por los problemas de determinantes que les suelen amargar los exámenes de matemáticas, deberían saber que estos ingenios llegaron a España en el maletín de Echegaray.
Fue éste, además de introductor de numerosas novedades matemáticas, incansable animador del renovado ambiente científico, socio fundador y casi primer presidente de la Junta para Ampliación de Estudios, de no haberse impuesto el prestigio aun mayor de Cajal, con ser tanto el de Echegaray, que además había sido ministro de Fomento.
La JAE tuvo muy claro desde el principio que para nuestra ciencia Eldorado estaba en Europa, allende los Pirineos, y para su conquista inició una política de concesión de "pensiones", lo que hoy serían becas o bolsas de viaje, que facilitasen la movilidad de personal.
Comenzaron así de una forma algo sistemática algunas de las que, con minúscula, pese a su trascendencia, llamaríamos ahora acciones de política científica.
Esas diversas iniciativas que hacen viable y rentable la actividad científica.
Fue el embrión de los diversos programas y acciones que hoy gestiona el Plan nacional de I+D. Son los años en que unos pocos matemáticos españoles comienzan a participar en los Congresos Matemáticos.
Ahí estaban García de Galdeano, Terradas, Álvarez Ude, Plans, y algunos más.
Casi ninguno, salvo acaso Terradas, estaba en condiciones de presentar contribuciones de contenido matemático, tan sólo pedagógico o metodológico.
Pero participaron, viendo mundo y conociendo la obra y la propia persona de los grandes matemáticos del momento.
La JAE había comenzado a hacer "gestión" científica.
El Real Decreto fundacional de la Junta para Ampliación de Estudios, de 11 de enero de 1907, Gaceta del 18, no tiene desperdicio.
Presenta en pocas líneas una radiografía de nuestro raquítico medio académico harto certero, y propone los medios para comenzar a corregir tan dramático estado de cosas desde una política de estado.
Sus líneas maestras de actuación contemplan tanto el entrenamiento de los recursos humanos allende nuestras fronteras (¿Dónde si no?), como la creación de los embriones de lo que serían los futuros centros de investigación, algunos de los cuales han llegado hasta nuestros días, bien cierto que muy cambiados y evolucionados.
En el contexto que nos ocupa -las matemáticas-destacan entre sus primeras actuaciones las pensiones concedidas a algunos jóvenes de talento para estancias de estudio y asistencia a congresos en el extranjero.
De ahí surgen algunas personalidades que habrían de tener una influencia decisiva en nuestro naciente colectivo de matemáticos.
Destaca por su importancia Julio Rey Pastor, que pudo estudiar algunos semestres en Alemania con buenos maestros, y viajar por Europa para conocer de primera mano el trabajo de algunos profesionales de buen nivel.
De lo visto por Rey Pastor en Alemania nace al amparo de la Junta el laboratorio y Seminario Matemático (1915) que habría de tener una influencia decisiva en la difícil operación de transformar a nuestros matemáticos-docentes, en matemáticos-investigadores, es decir, en matemáticos capaces de crear, sin que esto suponga menoscabo de la imprescindible dimensión docente.
Procede aquí una digresión acerca de la esencia de la función investigadora, mal entendida por algunos incluso hasta nuestros días.
El primer mandamiento del científico es crear conocimiento.
El segundo, transmitir lo creado, y el tercero -no hay más-asimilar y transmitir lo creado por otros.
El tiempo personal se agota con cumplir bien estos tres preceptos.
Hay quienes consideran que el científico debe divulgar y debe aplicar.
Craso error, esa no es su función, pues detrae un valiosísimo y, además, lo suele hacer mal salvo excepciones.
Al verdadero científico se le identifica, entre otros rasgos por supuesto, por el déficit crónico de tiempo.
Divulgar la ciencia es en si una especialidad que requiere, además de unos buenos conocimientos científicos en la especialidad divulgada, otras artes y métodos de los que el verdadero científico suele carecer.
Y aplicar la ciencia, es lo que hoy describimos como tecnología, tarea a su vez de especialistas que deben tener, ciertamente, los adecuados conocimientos científicos, pero una formación específica y una mentalidad diferente de la de los científicos, generalmente poco inclinados a lo práctico.
Quijotes frente a Sanchos.
Viene a cuento esta divulgación por que hasta bien entrado el siglo XX nuestros matemáticos, en particular, y nuestros científicos, en general, salvo los dedicados a lo sanitario, solían practicar tan sólo el tercero de los mandamientos citados.
Fue obra de unos pocos, Echegaray, García de Galdeano, Terradas, y algunos más, pero en particular de Rey Pastor, intentar que nuestros matemáticos se convirtieran de simples docentes, más o menos inspirados, en matemáticos de verdad.
La distancia intelectual entre la Hispania Matemática de finales del siglo XIX y principios del XX, y la correspondiente Galia, Germania, Britannia, o Italia, era inconmensurable 2.
La tarea por hacer, ingente, los recursos, aun contando con soporte de la Junta, escasos; el medio social, donde toreros y devotas dominaban, poco propicio.
Estas circunstancias, otras de índole personal, y la lata viscosidad del medio académico, acabaron desanimando a Rey Pastor.
Se instaló en Argentina a partir de 1921, si bien retornó intermitentemente a la península.
Pero fue allí, que no aquí, donde gracias a su liderazgo floreció una gran escuela matemática.
No pudo, lamentablemente, cumplir su tarea al frente del Laboratorio y Seminario matemático, en la medida de lo esperado y necesitado.
Los Pirineos, aunque algo más lejos y estrechos que en décadas anteriores, hacia 1920 seguían siendo una barrera formidable.
No obstante, el Laboratorio y Seminario Matemático dio frutos impor-tantes, y contribuyó a formar algunos matemáticos que podríamos calificar de profesionales, cumplidores de los tres mandamientos, con obra propia.
En general modesta, pero respetable e importante para el país.
De ellos podemos rastrear en las implacables bases de datos 3 las primeras publicaciones de autores españoles en revistas internacionales profesionales.
Inicialmente animado por Rey Pastor, una figura destacada fue Luis A. Santaló (1911Santaló ( -2001)), que a partir de 1935 comenzó a mostrar una importante personalidad en el campo de la Geometría.
Rey Pastor destacó como matemático-educador, tanto por sus traducciones de obras relevantes aquí inéditas, como por sus libros, que dominaron la docencia matemática hasta cuatro décadas después.
El autor de este escrito, que no es matemático de carrera, aunque sí admirador de la actividad matemática y beneficiario profesional de muchas de sus técnicas, descubrió la fuerza y la belleza del rigor matemático en el Análisis Algebraico de Rey Pastor, aun antes de ingresar en la universidad.
Y ya en la misma, durante varios años, utilizó mucho como obra de referencia su monumental Análisis Matemático, con sus discípulos P. Pi Calleja y C. A. Trejo, en tres volúmenes, sin precedentes en nuestra lengua y, significativamente, editada en Argentina.
La guerra civil dio al traste con las actividades de la JAE, y más aún con su espíritu.
La guerra dispersó a la mayoría de los aún escasos, pero valiosos recursos humanos que el país había generado en las dos décadas precedentes en el ámbito de las ciencias y de las humanidades.
Las matemáticas no fueron excepción y, si el laboratorio y Seminario matemático, no había logrado cuajar en la preguerra, la situación en la postguerra fue peor.
Se perdieron líderes como Santaló, que refugiado en Argentina realizó una notable obra en el campo de la geometría y contribuyó también de forma importante al desarrollo de la escuela argentina, una de las más potentes del panorama internacional en las décadas siguientes.
El nuevo régimen vencedor en la contienda no renegó, en principio, de la ciencia, pero si de la Junta para Ampliación de Estudios que, según una terminología en boga en los pasillos ministeriales de la época, estaba "plagada de rojazos y masones".
En una grandilocuente acción de política científica de la que da testimonio la columnata y mármoles de su hoy sede central en Serrano, 117, creó una institución sustitutoria, al menos nominalmente, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Hizo, además, algo SALVADOR MONTERO ingenuo y muy nocivo: ocupar las vacantes que habían dejado los investigadores y catedráticos de universidad separados de sus cátedras, emigrados, asustados, o, simplemente muertos en la contienda, por personal docente e investigador improvisado, con escasa preparación en muchos casos, pero de acreditada lealtad al régimen.
Del esperpéntico discurso fundacional del CSIC "Hacia una Nueva Ciencia Española" perpetrado por el ministro Ibáñez Martín en presencia del jefe del nuevo Estado, general Franco, se puede entresacar entre otros muchos delirios, párrafos como el siguiente 4: "...
El árbol imperial de la ciencia española creció lozano en el jardín de la catolicidad y no se desdeñó de aposentar en su tronco como esencial fibra y nervio, la ciencia sagrada y divina, de cuyo jugo se nutrió al unísono todo el espeso ramaje..." ejemplos que no dejan lugar a dudas de que en lo científico se había conseguido la dudosa hazaña de retroceder cuatro siglos en el lapso de cuatro años.
Al menos Felipe II mostraba en sus decretos más concisión matemática, frente a la verborrea del lírico ministro.
Las matemáticas, que en la preguerra no habían logrado levantar el vuelo, quedaron en la posguerra en régimen de encefalograma plano al menos durante dos décadas.
Tanto es así que el conjunto de la obra original de los seis catedráticos de matemáticos que el autor tuvo en la década de los sesenta en la Facultad de Ciencias de la Universidad Central, acaso la principal del país, apenas ha dejado otro impacto en las bases de datos ISI-Thomson y MathSciNet que su mera publicación.
A duras penas daría para aspirar a un contrato del programa "Ramón y Cajal" de nuestros días.
En el mismo período, Santaló publicó desde Argentina una obra de mucha mayor influencia y profundidad.
Esto ilustra elocuentemente el estado de postración en que se hallaban las matemáticas hispanas en las décadas 1940-1960, lo que pudo haber sido, y lo que fue: otra vez en el cero.
El tiempo, que todo lo cura, o lo disimula, fue tapando los desastres de la guerra, de los gobernantes incompetentes, y de la autarquía, que si resultó mala para casi todo, para la ciencia fue letal.
Con una nueva generación el país comenzó a abrirse tímidamente al exterior.
Hubo cierta conciencia de que estaba en el fondo de un pozo del que había que intentar salir de algún modo.
Pero después de casi veinte años de posguerra y aislamiento, la economía del país estaba tan menguada que no hubo margen para política científica alguna, incluso suponiendo buena voluntad hacia ello.
Es en 1958, al albur de los planes de desarrollo de un gobierno de orientación tecnocrática cuando se retoman algunas de las líneas de actuación que había propiciado la JAE medio siglo atrás., 1982-1986, en el que el sistema se fue afianzando.
El decidido apoyo político del gobierno PSOE con dos ministros sucesivos, J. M. Maravall y J. Solana, comprometidos con la ciencia proveyó el marco adecuado para esta labor, y para la que siguió de inmediato con la aprobación y puesta en marcha de la Ley de la Ciencia.
La más ambiciosa acción de política científica de las últimas décadas ha sido la denominada "Ley de la Ciencia" (Ley 13/1986, de 14 de abril), dos de cuyas figuras centrales fueron el Plan Nacional de I+D, trienal y de carácter deslizante, y la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología (CICyT).
Entre los diversos programas del primer Plan nacional destacan dos de carácter horizontal de gran relevancia para el tema que nos ocupa: el de Formación de Personal Investigador (PFPI) y el de Promoción General del Conocimiento (PGC).
El primero estaba concebido para cubrir las necesidades de formación relacionadas con los distintos programas sectoriales del Plan, y de otras líneas de actuación orientadas al desarrollo cultural, científico y técnico del país.
El segundo, buscaba promover la investigación básica no cubierta por los programas sectoriales, con particular énfasis en la generación de conocimientos y en el entrenamiento intelectual de alto nivel bajo el lema "progreso, rigor, verdad, y transparencia".
El programa consideraba sus dos directrices como un bien social necesitado de especial protección y fomento, al no coincidir éstas en general con los intereses públicos o privados basados en la rentabilidad a corto plazo.
Es interesante constatar que los objetivos de estos dos programas, PFPI y PGC, coinciden bastante, aunque superándolos ampliamente, con los de la Junta de Ampliación de Estudios que, aparte de la concesión de "pensiones", en gran medida homologables a las actuales becas posdoctorales en el extranjero, contemplaba otras actuaciones tale como el envío de delegados a los congresos científicos internacionales, así como "el fomento de las investigaciones científicas dentro de España mediante pensiones, auxilios y publicaciones".
Con un desfase de ochenta años hemos de traducir "pensiones" por becas, y "auxilios" por subvenciones para proyectos de investigación.
En uno de sus apartados programáticos, la JAE menciona como actividad propia "la elección de los que deberán recibir pensión, teniendo en cuenta las condiciones individuales, de orden intelectual, moral, y el interés social de los diferentes trabajos".
Estamos aquí ante el embrión del concepto de "evaluación", de tan extraordinaria importancia en la reciente evolución del sistema de I+D a raíz de la entrada en vigor del Plan nacional de I+D de 1987 y siguientes.
Mientras la Junta operaba anualmente sobre conjuntos humanos de acaso decenas de individuos, el Plan Nacional contemplaba millares y un escenario más ambicioso y extraordinariamente más complejo.
Los mencionados programas, PFPI y PGC, han proporcionado el caldo de cultivo natural del conocimiento más básico y horizontal que puede concebirse: las Matemáticas.
El cómo y el porqué del importante desarrollo observado en este ámbito, llevando en pocas décadas a lo que bien podría calificarse como la matematización de España, depende de una serie de complejos factores que se intenta analizar en lo que sigue.
En el período 1960 a 1985 se dieron en España grandes cambios sociales, sin duda por el feliz agotamiento de un ciclo político de carácter restrictivo en casi todos los órdenes.
Un dato revelador es que en ese período se fundaron al menos dieciséis universidades públicas 6 cambiando radicalmente la concepción estática y centralista de la enseñanza superior y de la investigación.
Estas nuevas universidades ampliaron considerablemente la base de recursos humanos docentes y, potencialmente, investigadores en matemáticas dado su carácter de materia común insoslayable a diversas carreras científicas y técnicas.
Por los procedimientos de financiación más diversos, muchos recién licenciados de ese período comenzaron a salir al exterior.
Un número no pequeño de ellos se doctoró fuera, algunos en centros de excelencia.
Por otra parte, el crecimiento del Fondo Nacional para la investigación científica administrado por la CAICyT, aunque muy lento al principio se estructuró y gestionó muy en sintonía con la circunstancia anterior.
De crucial importancia fue el cambio interno de la CAICyT, cuyas "comisiones de evaluación", formadas hasta entonces por conspicuos catedráticos de universidad y miembros del CSIC, fueron reorganizadas en 1983, en un gabinete Técnico mejor estructurado.
En éste se produjo una importante renovación
generacional, con notorio rejuvenecimiento, muy acorde con los tiempos que soplaban en una sociedad que, entre sobresalto y sobresalto, estrenaba democracia.
El éxito de cualquier iniciativa de cierta complejidad depende en gran medida del factor humano, no sólo en términos genéricos sino con nombres y apellidos, virtudes, defectos, y limitaciones de los implicados.
Sobre todo en las etapas iniciales, cuando aún no está bien definido el modus operandi, son las actitudes y aptitudes de las personas las que marcan el rumbo futuro y condicionan el grado de éxito de la operación.
A riesgo de resultar indiscreto, dado que el autor le cupo en suerte ser partícipe, en buena medida accidental, del proceso previo y del inmediato a la entrada en vigor de la Ley de la Ciencia, comoquiera que han transcurrido un número suficiente de años, no encuentra inconveniente en relatar detalles poco conocidos que probablemente fueron relevantes para el desarrollo de la matemática en el país.
LA CONVOCATORIA DEL 83 DE LA CAICyT
El renovado Gabinete Técnico de la CAICyT, ya bajo la dirección del entonces joven catedrático de la Universidad Complutense, Juan Rolo, y en la nueva sede de la calle Rosario Pino, de Madrid, se estructuró por áreas de conocimiento.
Éstas, en número de doce, aspiraban a cubrir la totalidad del conocimiento científico concebible en el momento.
La convocatoria del BOE de 1983, que regulaba la financiación de proyectos de investigación con cargo al Fondo Nacional para la Investigación Científica, y encomendaba su gestión a la CAICyT, establecía la duración trienal de estos proyectos, y su asignación en régimen de competencia abierta entre todos los investigadores de las universidades y organismos públicos de investigación del país.
Esta competencia debía resolverse mediante el recurso a la "evaluación por pares", en vez de directamente por un comité de notables, con ulterior gestión de tales evaluaciones externas por parte de una ponencia por cada una de las áreas de conocimiento.
Cada ponencia estaba formada por un número de científicos cualificados, generalmente cinco, y era presidida casi siempre por el más senior de todos.
La mayor carga de trabajo, y responsabilidad de la ponencia recaía sobre uno de sus miembros, el llamado Coordinador del Área, figura que ha prevalecido hasta nuestros días en vista del éxito.
En parte, ha sido sustituida por la de Gestor de Programa cuando algunas de las Áreas de Conocimiento se han transformado años después total o parcialmente en Programas Nacionales.
Aquellas novedades, aparentemente neutras, tuvieron importantes repercusiones en la consolidación del naciente sistema de I+D, en particular en el ámbito de las matemáticas.
El Director del Gabinete Técnico de CAICyT proponía la formación de las Ponencias de Área, con debida renovación anual de parte de sus miembros, salvo el coordinador, que debía cubrir el ciclo trienal completo previsto para los proyectos de investigación de la convocatoria.
Un día de noviembre de 1983, el autor de este escrito recibió una inesperada llamada telefónica del nuevo Director del Gabinete de la CAICyT.
El motivo era la propuesta de hacerse cargo de la coordinación de la Ponencia de Física de la CAICyT para la convocatoria de proyectos de investigación en ciernes.
El autor tan sólo conocía de una remota relación profesional al nuevo Director del gabinete.
Éste explicó que se trataba de una tarea leve que acaso ocuparía un 20 % de jornada, sólo por unos meses, y que se trataba de un número reducido de proyectos.
Ofrecía, además de una pequeña gratificación, unas condiciones cómodas de trabajo en la nueva sede de CAICyT, con despacho suficiente, asistencia de una secretaria, parking, y ambiente agradable.
El autor lo creyó de buena fe y aceptó.
Sonaba interesante y en cierto modo era un halago, debilidad que le supuso la inmersión en el sistema de I+D durante siete largos años.
Pero no puede decir que esté arrepentido, porque ese giro en su vida profesional le permitió vivir las interioridades de un acontecimiento tan inusuales nuestra historia como la transición de un sistema de I+D apenas inexistente e inoperante en la práctica, a otro con una pujante comunidad científica crecientemente valorada y respetada entre sus homólogos foráneos.
Esta transformación ocurrida en el plazo de una generación ha afectado profundamente a la actividad profesional de los matemáticos que, sin duda, han sido protagonistas destacados de la misma.
Pero volvamos a la CAICyT que es donde está en alguna medida el origen de la mutación.
Cuando el autor fue personalmente a la sede de la CAICyT por primera vez, como un mes después de la referida conversa-
ción telefónica, con el fin de conocer in situ más detalles de la encomienda, fue de sobresalto en sobresalto.
No sin inquietud supo que estando limitado a doce el número de ponencias temáticas, la de Física tendría que hacerse cargo de la gestión de los proyectos de matemáticas, por ser la más afín.
De nada sirvió protestar alegando condición de físico y limitado conocimiento del ámbito matemático.
La convocatoria de proyectos estaba ya en marcha, publicada en el BOE, y en aquellos momentos miles de investigadores (y cientos de matemáticos) redactaban sus proyectos con entusiasmo derivado de los rumores que circulaban acerca del mucho dinero que se decía iba a repartir la renovada CAICyT.
Aquello no tenía vuelta atrás.
El único consuelo fue que en la ponencia, cuya composición estaba en curso, habría uno o dos matemáticos bien informados.
La secretaria de la ponencia de "Física, Matemáticas, Lógica y Astronomía", su nombre oficial al fin, Pilar Domínguez, parecía muy dispuesta.
Por increíble que parezca, en un país donde ha habido tantos cambios en veinticinco años, aún sigue siendo la secretaria de la ponencia homóloga en uno de los órganos surgidos de la antigua CAICyT, la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva, la ANEP.
A ella, los físicos y matemáticos, y en general a las demás secretarias de ponencia, deberían rendir homenaje los científicos españoles de la última generación.
Su extraordinaria actuación ha contribuido mucho a poner en marcha casi de la nada un eficaz sistema de gestión de I+D, aventura que en poco tiempo demostró ser harto compleja y delicada.
Ya en el nuevo despacho, ciertamente lujoso comparado con las estrecheces del habitual, compartido con cuatro colegas más en el edificio Rockefeller del CSIC, en Serrano, 119, preguntó el neófito coordinador por los antecedentes.
Le explicó la secretaria que hasta entonces, los escasos proyectos del área los había gestionado Armando Durán, catedrático de Óptica de la Universidad Complutense y, casualmente, miembro del tribunal de tesis del debutante, más de una década atrás.
La secretaria señaló los archivadores donde supuestamente se encontraba un imaginado banco de datos para hacer frente a las tareas de evaluación que se avecinaban.
Estaban vacíos, a estrenar, y precisamente estaban allí para que el nuevo coordinador los llenase de contenido práctico.
Realmente se comenzaba desde cero.
No repuesto aún el coordinador supo que el presidente de la ponencia sería un almirante.
El alma se le cayó a los pies para sólo remontar leve vuelo cuando le informaron que en calidad de coordinador sería completamente autónomo, y responsable por tanto, en sus decisiones de seleccionar evaluadores externos para los proyectos, y que esta información sería tan confidencial que ni siquiera los miembros de la ponencia, tampoco el presidente, debería conocerla.
Visto retrospectivamente, ésa parece una de las claves del éxito del sistema de evaluación que se desarrolló en la CAICyT entre 1983 y 1986, y que ha perdurado hasta hoy con general aceptación, no sólo por parte de la comunidad científica, sino de instituciones, fundaciones, organismos varios, y también comunidades autónomas: el anonimato riguroso en la evaluación por pares bajo la responsabilidad de una única persona, seguida de la discusión colectiva por un comité cualificado cuyas conclusiones, si no legalmente vinculantes, siempre lo fueron en la práctica a la hora de conceder o denegar subvenciones.
La ANEP lo heredó, ampliando considerablemente su rango de acción.
El nuevo coordinador pronto conoció a los que por unos años habrían de ser sus compañeros de fatigas, los coordinadores de las restantes áreas, todos igual de bisoños y desorientados.
Allí estaban Luis Oro, Javier Arce, Ana Crespo, Martín Pereda, César Dopazo, José A. Raussell, García Ballesta, Cocha LLaguno, y otros más cuyo nombre no acude a la memoria.
Varios de ellos tendrían años después un papel relevante en el sistema de I+D naciente.
La mayoría no había cumplido los cuarenta y tenía una visión juvenilmente radical de las responsabilidades que les incumbían, así como un cierto sentido justiciero respecto de quienes hasta entonces habían disfrutado de una buena parte de Fondo Nacional para la investigación, a veces con injustificados méritos.
Entre las bases de la comunidad científica había un cierto sentimiento de desconfianza.
En los meses siguientes el nuevo coordinador tuvo que aclarar en algunas ocasiones que para concurrir a las convocatorias de proyectos no era necesario ser catedrático de universidad, explicando de paso, que allí en la CAICyT la única vara de medir que se empleaba era la calidad del proyecto y del equipo investigador que lo presentaba, fuese quien fuese.
Algunos se mostraban escépticos de que esto fuera así.
Pero fue, y resultó ser otra de las claves para que un buen número de investigadores jóvenes, muchos de los cuales ya habían salido al exterior, se animasen a participar en las convocatorias sucesivas, particularmente en el campo de las
matemáticas en donde el sentido jerárquico parecía estar muy arraigado.
Muchos jóvenes matemáticos se lanzaron al ruedo.
Algunos resultaron de talento, como el tiempo demostraría.
Transcurrieron los primeros meses de 1984 con una inquietante sensación de calma chicha.
A la CAICyT no llegaban proyectos aún.
Claro está, sus redactores agotaban los plazos del BOE para pulir su presentación y aumentar las posibilidades de éxito.
Nadie sabía cuantos proyectos llegarían, se suponía que pocos.
Al área de Física y Matemáticas acaso no más de 30 ó 40.
La mayor preocupación del nuevo coordinador eran las matemáticas en donde el elenco de posibles evaluadores era reducido y existía el riesgo de que algunos de ellos hubiesen solicitado proyecto, con lo cual quedaban automáticamente descartados para la evaluación.
Entre tanto se completó la ponencia del área.
El presidente, almirante Alberto Orte, en contra de los prejuicios del coordinador, resultó ser una persona extraordinaria.
Era marino-astrónomo, hombre culto y ecuánime a la par que amable en grado superlativo, y director del Observatorio de la Armada fundado por el gran Jorge Juan (San Fernando, Cádiz, 1753), acaso la institución científica activa de más abolengo del país.
El resto de la ponencia lo constituían José Luis Álvarez-Rivas, jefe de la división de Fusión de la Junta de Energía Nuclear, reorganizada después como Centro de Investigaciones Energéticas y Medioambientales, CIEMAT (1986); Joan Martorell, catedrático de Física de la Universidad de Baleares; y Antonio Córdoba, catedrático de Análisis Matemático de la Universidad Autónoma de Madrid, que por ser el único matemático de la ponencia tenía todas las opciones para ser mirado con particular ojeriza por aquella fracción de solicitantes de proyectos de matemáticas que no resultasen elegidos para su financiación.
Los miembros de la ponencia fueron sugiriendo nombres de potenciales evaluadores que, junto a los que el coordinador tenía in mente, formaron el embrión del primer banco de datos de evaluación del área.
Hoy, pasadas más de dos décadas, no hay empacho en confesar que algunos, sobre todo en matemáticas, fueron captados como evaluadores a través de los comités editoriales, o como autores, de revistas importantes.
Desde el primer momento se aspiró a evaluar en el plano internacional y con criterios de calidad internacionales.
Mientras llegaban los proyectos, el coordinador se dedicó a escribir a potenciales evaluadores pidiéndoles su colaboración para revisar y opinar sobre los proyectos, indagando acerca de su especialidad, y cerciorándose de que conocían suficientemente el español como para leer y comprender un proyecto.
Un buen número declinó a causa del idioma, o alegando falta de tiempo, pero una fracción nada desdeñable aceptó colaborar, algunos incluso mostrando entusiasmo o curiosidad por aquella novedad.
El resultado fue que ya, en la convocatoria de 1983, la primera de la nueva era, resuelta en el verano de 1984, al menos el 25 % de los proyectos de matemáticas fueron evaluados total o parcialmente en el exterior (EEUU, Francia, Reino Unido, Holanda, Argentina, Brasil, Canadá, Alemania, Austria), y algunos lo fueron por matemáticos tan distinguidos que los autores de los proyectos hubieran quedado muy impresionados de haber podido averiguar quiénes fueron los evaluadores.
En sucesivas convocatorias, al perfeccionarse el funcionamiento de la ponencia, se evaluó en el exterior más del 50 % de los proyectos de matemáticas.
Al fin, un día de primavera de 1984 comenzaron a llegar los esperados proyectos a la ponencia de CAICyT.
Los coordinadores estaban muy expectantes.
El protocolo de recepción era algo laborioso.
Antes de que los proyectos llegasen a la mesa del coordinador, pasaba por registro y luego por una sección que verificaba la adecuación de la documentación presentada con cada proyecto a las normas de la convocatoria.
También se informatizaban algunos datos relevantes, como el título del proyecto, su clasificación temática, la composición y adscripción del equipo investigador, financiación solicitada, y otros.
Después de una preclasificación temática se iban repartiendo a las ponencias.
En aquella primera convocatoria el formato de los proyectos era cuasi-libre, lo que dio lugar a algunas situaciones pintorescas e hizo perder mucho tiempo en un proceso en que se trabaja contrarreloj, como enseguida se pudo comprobar.
Cada coordinador recibía tres ejemplares completos, dos para evaluación (se concebía dos evaluadores independientes por proyecto) y otro para estudio del coordinador y reserva.
Los primeros días los proyectos llegaban con cuentagotas, uno o dos por día y ponencia, y se podían leer con calma, y así decidir acerca de posibles evaluadores, tarea sencilla en algunos casos y problemática en los más pues aún no había indicios de cómo habrían de responder los evaluadores.
A poco, el ritmo de entrada de los proyectos se disparó de forma alarmante.
Los coordinadores de algunas ponencias, entre ella la de Física y Matemáticas, apenas daban abasto
a leer y seleccionar destinos de evaluación.
Llegaban muchos más proyectos de los previstos.
En poco más de un mes fueron 190 a la ponencia de Física y Matemáticas, más de un tercio de los cuales eran de matemáticas.
Evidentemente en el país había más gente con ansia de investigar de lo que se creía.
Sin embargo los proyectos fueron saliendo hacia sus destinos de evaluación a buen ritmo, acompañados de unos rudimentarios formularios de evaluación que se habían improvisado sobre la marcha y que fueron la base de los empleados hasta hoy por la ANEP.
Se rogaba encarecidamente a los evaluadores la devolución del proyecto evaluado en el plazo de dos semanas.
Las secretarias de ponencia empaquetaban material a ritmo vivo, en grandes, pero endebles sobres no imaginados para aquella función.
En muchos casos se enviaban por correo ordinario, ya que las empresas de paquetería no cubrían todas las necesidades.
Una incógnita era la fiabilidad del correo, sobre todo para los envíos al extranjero.
En general lo fue, pero hubo algún desaguisado.
Con varios meses de retraso en la ponencia se recibió un paquete, bolsa más bien, del Royal Mail con una amble carta pidiendo disculpas por el material triturado que venía en el interior, del cual una máquina clasificadora apenas había respetado alguna página.
Así reaparecían a veces proyectos dados por perdidos.
Pero todos, sin excepción, fueron debidamente evaluados.
En general el método funcionó y al cabo de unas semanas ya habían retornado un número apreciable de proyectos con sus evaluaciones.
Juntando un número suficiente, entre 20 y 30, el coordinador de acuerdo con el presidente, oídos los miembros de la ponencia, convocaba reunión de trabajo.
Solía ser complicado por las obligaciones de los más y por venir algunos lejos de Madrid.
Al fin se reunió la ponencia por primera vez en sesión de trabajo.
Se convino en que todos los miembros de la ponencia debían leer todos los proyectos a discutir, aunque no fuesen de su especialidad, y tratar de hacerse una idea acerca del contenido y valor de los mismos.
Hecho esto por tandas de a cinco proyectos, el coordinador leía las evaluaciones externas, sin desvelar la identidad de los evaluadores, y con esta información y los proyectos en la mano se discutían sus méritos o defectos, algunos tan obvios como presupuestos disparatados o equipos investigadores reclutados de cualquier manera.
Una de las pocas directrices recibidas del Gabinete Técnico de CAICyT era que si el presupuesto solicitado se consideraba artificialmente inflado, el proyecto debía denegarse.
Se aprecia desde un principio una intención pedagógica respecto a la elaboración de presupuestos realistas y honestos.
Se penalizaba la actitud de "pido tres, a ver si así me dan uno".
La medida dio buen resultado en convocatorias sucesivas.
No obstante, este proceder un tanto drástico se suavizaría en convocatorias siguientes, al introducirse la suerte de la "negociación" del presupuesto, casi siempre a la baja, entre el coordinador de la ponencia y el investigador principal del proyecto, siempre después de que el proyecto hubiese recibido el placet de la evaluación científica.
La ponencia tenía un gran sentido de la economía, conscientes de que había muchas más solicitudes de las esperadas, y un presupuesto global muy ajustado, y de que se trabajaba con fondos públicos provenientes de los impuestos recaudados a los ciudadanos.
En las sesiones de la ponencia, los proyectos y las evaluaciones se discutían con vehemencia, pero con un extraordinario sentido de la responsabilidad.
Se era consciente de que una denegación injusta podía ser muy perjudicial para la carrera científica, sobre todo de investigadores jóvenes.
De vez en cuando se daba el caso de algún proyecto presentado por algún conspicuo solicitante poco proclive a dejarse evaluar.
Más, si recibía un varapalo de los evaluadores y era propuesto para denegación, no sin inquietud del coordinador sobre suya cabeza recaerían las iras del denegado.
Así ocurrió en contadas ocasiones.
Las protestas fueron por elevación, pero la superioridad tuvo el acierto en confiar en el trabajo de la ponencia limitándose, a lo sumo, a sugerir alguna evaluación adicional.
Este detalle, y el hecho independiente de que ya en la primera convocatoria hubiera denegaciones sonadas, y se concedieran subvenciones a proyectos de juniors prometedores y bien evaluados tuvo trascendencia para la aceptación generalizada del sistema de evaluación por pares, motivando a los investigadores más jóvenes para competir en el campo de la calidad científica, al margen de las influencias personales.
Esta reacción fue notoria entre los matemáticos, donde en principio no son necesarios grandes equipos investigadores.
Además favoreció apreciablemente la descentralización de un sistema en que tradicionalmente la investigación matemática había estado concentrada en Madrid, Barcelona, Zaragoza, y poco más.
Hoy es perceptible este efecto descentralizador que se traduce en pu-
blicaciones de trabajos de investigación en las revistas del nivel más exigente procedentes de centros muy alejados de los núcleos tradicionales.
Las jornadas de trabajo de la ponencia eran duras, se comenzaba a las diez de la mañana y con frecuencia se prolongaban hasta las diez de la noche, así dos o tres días para intentar reducir el número de viajes de los residentes fuera de Madrid.
Los proyectos de la primera convocatoria eran sumamente engorrosos de manejar.
No estaban normalizados y eso restaba agilidad a su lectura y discusión.
Un proyecto concreto, cuyo peso fue de 1,8 kg por ejemplar fue el motivo: con el apoyo de la ponencia el coordinador sugirió al gabinete técnico la introducción de la normalización, incluida la de los curricula.
Ocurrió al proponente que hubo de apechugar y ocuparse de ello.
No hay duda de que en aquellos días algunos investigadores estaban firmemente convencidos de que cuanto más voluminoso fuera su currículo, tanto más impacto causaría en la CAICyT.
Pero en la CAICyT ya se hilaba bastante fino a la hora de valorar curricula.
Ciertamente, en la comunidad científica había muchos prejuicios.
Algunos investigadores se mostraban sorprendidos de que los proyectos se leyesen y de que no estuvieran concedidos a priori.
Y cuando se les informaba de que cada proyecto lo leían al menos siete profesionales independientes se mostraban incrédulos.
Por fin terminó la por tantos motivos novedosa convocatoria de 1983, que se resolvió en el verano de 1984.
Tarea de su incumbencia, lo más delicado para el coordinador fue la redacción de las causas de denegación de aquellos proyectos, como dos tercios del total, que no habían podido ser propuestos para financiación, unos por dudosa calidad científica, otros por limitaciones presupuestarias.
Esta tarea es una comprometida variante del género epistolar que requiere gran sensibilidad, pues los efectos de una carta de denegación de un proyecto pueden ser muy destructivos para un solicitante no curtido, y también para los más hechos.
La autoestima es sagrada.
En contrapartida, a poco de resolverse la convocatoria comenzaron a oírse unos peculiares gritos de júbilo ¡Tengo una "Asesora"!, ¡me han dado una "Asesora"!
A fuer de poco rigurosa con el idioma, era la sincera expresión de realización personal en el plano de la investigación.
El exclamante quería decir, acaso contra su pesimista pronóstico, que le habían concedido financiación para la realización de un proyecto de investigación bajo su exclusiva dirección por tres años.
Para no pocos eso representaba el lanzamiento profesional como investigadores.
Suponía mucho, en primer lugar la autonomía económica, por que esos fondos estaban blindados frente a las apetencias de algunos administradores institucionales.
No obstante, a veces conseguían imponer a los beneficiarios de los proyectos una impopular tasa del 15 %, el llamado impuesto revolucionario.
Los proyectos de la primera convocatoria permitieron consolidar un número inicialmente reducido de equipos investigadores, que fue creciendo paulatinamente en las siguientes convocatorias de CAICyT y luego del Plan Nacional hasta el día de hoy.
En el primer trienio gestionado por CAICyT, 1983 a 1985, se concedieron en el área de Física y Matemáticas 202 proyectos, de los cuales casi cien fueron de matemáticas.
Esto supuso la puesta en marcha o la consolidación de otros tantos equipos investigadores en matemáticas, generalmente jóvenes, muy repartidos geográficamente, y con unos doscientos cincuenta investigadores, computados en equivalente de jornada completa, que en perdonas físicas suponía una cifra algo mayor.
A eso hay que añadir unos cuarenta becarios matemáticos en los proyectos.
Éstas eran cifras sin duda modestas, pero muy por encima de las que había manejado la Junta de Ampliación de Estudios en sus mejores momentos en el ámbito de las matemáticas sesenta años atrás.
Las ponencias se fueron renovando parcialmente cada año, salvo los coordinadores, hasta 1987, en que la Ley de la Ciencia disolvió la CAICyT.
Esa ampliación de la base participativa de las ponencias, con una acertada descentralización geográfica pese a las incomodidades que suponía a los participantes, tuvo efectos positivos sobre la comunidad científica, que pudo conocer oficiosamente de los miembros que habían participado en las ponencias el rigor con que se gestionaba la evaluación de proyectos y la asignación de fondos.
En suma, se ganó la batalla de la confianza en el sistema de I+D naciente, con general aceptación por parte de la comunidad científica, pese a los descalabros a que obligaban las limitaciones presupuestarias.
A lo largo de 1984, 1985 y 1986, en paralelo con los proyectos de investigación se pusieron en marcha o se gestionaron desde la CAICyT otras importantes iniciativas.
En el caso de las matemáticas fueron de especial importancia las llamadas "Acciones Integradas" que aunque dependían
financieramente del Ministerio de Educación y Ciencia, su gestión recayó en la CAICyT.
Eran acciones de cooperación internacional bilaterales.
Las acciones integradas, acaso la más rentable de todas las iniciativas de promoción de la investigación en relación a la inversión requerida, estaban orientadas a erosionar la ancestral barrera pirenaica por el procedimiento de facilitar viajes de intercambio y estancias breves, unas pocas semanas al año, de investigadores de los dos países implicados en cada caso.
Con el tiempo, algunas desembocaron en proyectos de ámbito europeo de mayor calado.
Los matemáticos se beneficiaron de esta iniciativa, y aún más de otras dos que se pusieron en marcha entonces: las ayudas para estancias en centros de excelencia extranjeros por un período de tres a nueve meses, y su figura inversa, la incorporación de investigadores extranjeros en licencia de año sabático a equipos investigadores locales, que iban resultando cada vez más atractivos desde el punto de vista científico.
Aunque con metodología obligatoriamente diferente a la de los proyectos, la selección de candidatos se hizo dentro del mismo espíritu de trabajo concienzudo que caracterizó a la CAICyT.
Algo más que una simple anécdota es el recuerdo que el autor tiene de las numerosas reuniones bilaterales en que participó con las contrapartes evaluadoras de las Acciones Integradas en comités mixtos formados por expertos de ambos países.
Habitualmente eran algunos coordinadores y miembros de ponencias los que formaban el equipo técnico defensor de los intereses españoles.
Ante la sorpresa de las contrapartes extranjeras se fue poniendo de manifiesto que los informes de la CAICyT eran generalmente más rigurosos y completos que los foráneos, incluidos los de los países con mayor tradición evaluadora.
Otro indicio de que el incipiente sistema de gestión de I+D iba ganando solidez.
Su puesta en marcha fue laboriosa.
Factores que contribuyeron a su buen funcionamiento desde el principio fueron, por una parte, la práctica de gestión adquirida en CAICyT en los años precedentes, y también la buena sintonía personal entre los responsables de la gestión.
Casi todos se conocían, y se llevaban bien, salvo excepciones.
Se puede afirmar que aquello estaba en manos profesionales de la gestión científica con muchas horas de vuelo, que además trabajaban en equipo.
La puesta en marcha de la Ley de la Ciencia supuso un momento crítico.
Con la entrada en vigor de la ley, con un importante aumento de fondos a gestionar, y una gran diversificación de acciones y de actores, podía haber entrado el sistema de gestión en régimen caótico.
No fue así, acaso por el acierto que supuso la creación de la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva, la ANEP, como órgano independiente dedicado en exclusiva a la evaluación de los proyectos de investigación, becas, y otras acciones asociadas a los diverso programas del Plan Nacional, y en particular de los dos grandes programas horizontales, PFPY y PGC.
Su puesta en marcha recayó en Roberto Fernández de Caleya, que había ocupado la dirección del gabinete técnico de CAICyT en sustitución de Juan Rojo, ahora en la SEUI.
La doble participación de la DGICyT y de la ANEP en el proceso suponía un delicado engranaje.
La primera gestionaba preparando y resolviendo las convocatorias, y la segunda evaluaba.
Además, la primera determinaba el nombramiento de los miembros de las ponencias de evaluación de las diversas áreas temáticas, y la segunda determinaba bajo su exclusivo criterio la elección de los coordinadores de área que seguían teniendo importantes responsabilidades y autonomía.
Este encaje de bolillos, que implicaba dos sedes distintas y distantes, y un gran flujo de documentación, sin embargo funcionó con fluidez, sin duda por el logrado espíritu de equipo.
No menos importante fue el hecho de que el equipo de secretarias de ponencias de la ANEP era el mismo, con algunas nuevas incorporaciones, que había operado con gran eficacia en la CAICyT.
Este eficiente colectivo conocía al dedillo sus funciones y las ejecutó ejemplarmente, tanto que en la primera convocatoria de proyectos ya bajo el Plan Nacional se gestionaron miles de proyectos de investigación sin retraso alguno, a pesar de todos los cambios, incluidos los de sede de la DGICyT y de la ANEP en plena convocatoria.
¿Qué tiene que ver toda esta larga explicación con el progreso matemático?
Creemos que bastante, por que por primera vez la comunidad científica disponía de una financiación y de un sistema de gestión profesionalizado que permitía el ejercicio regular de la investigación básica, aquella que garantizaba por ley el Programa de Promoción General del Conocimiento, sin tener que competir contra natura con la investigación aplicada.
Se consolidó un calendario anual de acciones con su correspondiente dotación presupuestaria, en el que prácticamente quedaban cubiertas las necesidades de la investigación básica.
Estas acciones incluían además de los mencionados proyectos trienales, acciones integradas, y movilidad de personal, otras encaminadas a potenciar grupos de investigación precompetitivos, dotaciones de infraestructura, importantes en el caso de las bibliotecas de matemáticas, así como ayudas para la organización de reuniones científicas, publicación de revistas, y otras necesidades.
Los matemáticos sacaron buen partido de estos instrumentos.
Pero hubo más: la fructífera interacción entre gestores y ejecutores de ciencia.
Un buen ejemplo fue la reunión de Segovia (1987) a tres bandas entre DGICyT, ANEP, y una selección de matemáticos partícipes en las convocatorias previas, de 1983 a 1986, donde se discutió la tarea conjunta desde puntos de vista diferentes, y se aportaron sugerencias.
Una de éstas se plasmó en una importante mejora de la política de bibliotecas de matemáticas.
Un acicate adicional muy en consonancia con las iniciativas de promoción de la ciencia en el país fue la creación de la Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadores orientada a promocionar el rendimiento científico.
Creada por iniciativa de la SEUI en 1989, su organizador y primer director fue Pedro Pascual, también procedente del antiguo equipo de CAICyT y partícipe de su espíritu.
La concesión de suplementos retributivos por tramos de seis años, los llamados "sexenios", o más irreverentemente "gallifantes", asociados a resultados científicos objetivos, animó a muchos científicos a mejorar el nivel de sus publicaciones.
Su efecto sobre las matemáticas fue muy evidente.
En resumen, la Ley de la Ciencia y los sucesivos Planes Nacionales de I+D pusieron al servicio de los investigadores un potente instrumento sin precedentes a lo largo de nuestra lánguida historia científica.
Los resultados no tardaron en llegar.
Pero con ser mucho la importancia del instrumento, eso no basta para explicar el éxito.
Una razón fundamental es que estuvo en sintonía con una sociedad civil crecientemente dinámica, fenómeno que tampoco había tenido antecedentes históricos.
España, a diferencia de los países europeos desarrollados, fue en sus momentos de esplendor una gran potencia militar y religiosa, y en mucha menor medida, civil, comercial o manufacturera, para luego decaer hasta unos niveles increíbles de debilidad.
Afortunadamente, desde hace décadas se avanza hacia la normalización, y ésta incluye la de la ciencia.
¿Por qué las matemáticas han tenido desarrollo tan notorio respecto a otras ciencias?
Pueden sugerirse varias razones.
La primera es que partieron de una situación más deprimida que otras disciplinas cuyo desarrollo había comenzado un poco antes, como la física, bastante antes, como la química, o mucho antes, como las ciencias biomédicas.
Esa cronología parece claramente correlacionada con la sensación de creciente aplicabilidad que da ir de lo abstracto a lo concreto.
Las matemáticas, con el aura de inútil abstracción que percibía una sociedad inculta, fueron las menos favorecidas en etapas anteriores, en que los matemáticos eran vistos como los más raros entre los raros.
Otro factor que ha contribuido a remontar el vuelo con rapidez es la relativa independencia que tienen las matemáticas respecto de infraestructuras costosas y lentas de poner a punto, salvo las bibliotecas y los centros de computación, cuyas dotaciones han mejorado sensiblemente gracias, entre otras aportaciones, a las del programa de Promoción General del Conocimiento, que les dedicaba buena atención.
Nada desdeñable es la influencia que ha tenido la informática ligera en las últimas décadas, coincidiendo con el desarrollo del sistema de I+D. A partir de los ochenta comenzó a generalizarse el uso de ordenadores personales, los populares PC's, que a los matemáticos les permitió resolver unos de los problemas crónicos: el elevado coste de la mecanografía especializada para la preparación de los laboriosos manuscritos propios de sus revistas profesionales.
El hoy popular lenguaje tipográfico LATEX ha convertido a muchos matemáticos, y no sólo a matemáticos, en mecanógrafos a tiempo parcial, pero a cambio les ha permitido competir en igualdad de condiciones con los colegas extranjeros en cuanto a la elaboración de manuscritos bien presentados.
Quien haya pasado por ese proceso sabe bien cuánto anima ver el producto terminado y a punto de ser enviado al editor de una importante revista, envío que hoy se hace ya en muchos casos por vía telemática.
Muchos de los PC's empleados en ese menester proceden de los proyectos financiados en las convocatorias resueltas a partir de 1983, como las descritas más arriba.
La informática pesada, basada en grandes centros de computación es también reciente.
Ha ampliado de forma natural la base del quehacer matemático.
El cálculo numérico ha incrementado sensiblemente el número de investigadores adscritos al área de matemáticas, y muchas otras áreas de la ciencia y de la tecnología, han incorporado diversas técnicas numéricas a su panoplia habitual.
Basta examinar el listado del Mathematics Subject Classification (MSC) con sus 94 apartados para cerciorarse de cuantas novedades hay.
Hoy, hasta los fabricantes de electrodomésticos han incorporado a sus productos la lógica difusa, algo que produce un cierto desasosiego a los matemáticos de las áreas de más pedigree como el álgebra y la Teoría de Números, la Geometría, las Ecuaciones Diferenciales, el Análisis Matemático, o la Topología.
Pero todo esto es inevitable, y además es positivo pues llevará a que las matemáticas, que están en la base de casi todo, y no sólo del ejercicio de la razón abstracta, acaben perneando muchas áreas de la vida, con beneficio generalizado.
Estudios bibliométricos recientes (Bordons y col., 2005) indican que en el plazo de una generación España ha pasado en matemáticas de una producción del 0,3 % mundial, medida en número de documentos publicados, a casi el 5 % para el período 2000-2004.
En la década 1994-2004 ocupa ya en el ranking mundial la décima posición por número de artículos (NA=7933), y la decimocuarta por relación citas/artículo (CA=2,28), sólo ligeramente detrás de Italia, país de gran tradición matemática, que ocupa la posición anterior en ambos indicadores.
Un dato alentador es la tendencia a una mayor calidad de contenidos, marcada por el índice CA que ha crecido en la década a un ritmo del 1,4 % anual, situándose a partir de 2006 por encima de la media mundial.
De gran interés es el perfil temático de esa producción según la clasificación MSC, que no difiere significativamente de las de los países que encabezan el ranking.
De unos pocos grupos de investigación en matemáticas, se ha pasado en el curso de dos décadas a más de doscientos, con más de dos mil investigadores activos.
Unos cincuenta grupos pueden ser considerados de alto nivel, según criterios internacionales.
Los más han sido clientes de las primeras convocatorias de proyectos.
Publican con regularidad en un amplio abanico de revistas internacionales de la gama alta, y también en las de élite.
Organizan congresos y participan con asiduidad en congresos matemáticos de todo tipo.
Acaso la muestra de reconocimiento internacional más elocuente de este desarrollo sea la celebración en Madrid en 2006 de la gran fiesta de las matemáticas, el Congreso Internacional de Matemáticos, con unos 4.000 participantes, celebración cuatrienal organizada hasta ahora tan sólo por países de gran tradición matemática.
En él ha habido una nutrida participación local, impartiendo alguna conferencia plenaria, dato histórico, y varias más en las sesiones paralelas.
En Hyderabad (India), 2010, próximo congreso, no debería ser menos.
Es la puesta de largo de un colectivo que está siguiendo una trayectoria ejemplar de la que otro dato elocuente es que entre los científicos españoles más citados de los últimos años, cinco de ellos sean matemáticos 7, algo inimaginable veinticinco años atrás.
Los matemáticos han visto recompensado su esfuerzo culminando una vieja aspiración: el Programa Nacional de Matemáticas, explicitado en el marco del Plan Nacional de 2004-2007, que sin duda permitirá mejorar y consolidar lo SALVADOR MONTERO conseguido hasta ahora, eliminando la desventaja que en ocasiones suponía competir en marcos más desfavorables.
No es un secreto que el ritmo de producción en las matemáticas de altura es considerablemente más lento que en otras áreas, la física por ejemplo.
Las revistas de elite de matemáticas publican entre diez y cien veces menos artículos al año que las correspondientes de física, y sus criterios son ciertamente más exigentes.
El tiempo medio de edición es también más largo, años frente a meses.
Por último, cabe mencionar entre las diversas acciones novedosas que ha propiciado el vigente Plan nacional de I+D la concesión del proyecto Consolider-Ingenio MATHEMÁTICA, que promete el desarrollo de iniciativas entre las ya muy diversas disciplinas matemáticas.
A unos entusiasma tanto como a otros inquieta.
En suma, la conjunción de procedimientos de selección rigurosos, gestión con metas claras y sentido de equipo, decidido apoyo político, financiación regularizada y adaptada a las distintas necesidades de investigación matemática, con calendarios previsibles y razonable planificación, operando sobre un colectivo profesional bien dispuesto y con ambiciones, puede considerarse la clave del éxito en el proceso de matematización del país.
Pero, ¿en qué consiste ese éxito?
En su declaración de principios, el programa de Promoción General del Conocimiento aspiraba a ser "cantera de recursos humanos altamente entrenados, principal fuente de riqueza de un país desde los tiempos de Humboldt, y a proporcionar un semillero de conocimientos fundamentales al servicio la sociedad".
¿Hemos producido en estas últimas décadas algún Cantor, Hilbert, Courant, Göbel, o similares talentos?
¿Algún gran teorema o revolucionaria línea de investigación matemática?
Aún no, eso tardará probablemente una o dos generaciones en llegar si se sigue el ritmo actual, se logra superar la lacra quizás más dañina de nuestro sistema académico, la endogamia, y se mejora la educación matemática preuniversitaria.
Ya se habló del lento navegar de esta ciencia.
Pero no hay duda de que en las matemáticas, la Ley de la Ciencia y los sucesivos Planes Nacionales de I+D derivados de ella, han llevado al primer peldaño del éxito.
La primera aspiración del programa de Promoción General del Conocimiento se ha cumplido plenamente, al haber fomentado eficazmente la actividad de un colectivo profesional que proporcione el suelo de cultivo adecuado.
Su extensión y calidad hace concebible logros de mayor enjundia en un futuro no lejano.
El desierto queda atrás, afortunadamente, y si los promotores de la Junta de Ampliación de Estudios levantasen la cabeza seguramente exclamarán ¡Eso, eso es lo que nosotros queríamos!
Terminamos aquí, con una propuesta al organismo que heredó tantas de las funciones ejecutoras de la Junta de Ampliación de Estudios, el actual CSIC, que afronta una importante reforma en su estructura legal, pasando de OPI a Agencia Nacional.
En estos tiempos en que la cirugía permite casi todo, no estaría de más aprovechar ocasión tan señalada para operar el árbol luliano que sirve de logo a la institución, removiendo de su tronco la Teología y por la Matemática, verdadero fundamento de la ciencia y la tecnología, a las que la institución dedica su quehacer.
A quien esto suene a herejía, séale recordado que la historia del progreso humano no es sino la historia de la heterodoxia.
Trocar fe por razón debería ser vital leitmotiv de la nueva Agencia, y a ello debería contribuir en no pequeña medida el naciente Instituto de Ciencias Matemáticas, concebido como ambicioso centro mixto del CSIC y de las Universidades Complutense, Autónoma y Carlos III de Madrid, en reparación de una anomalía que ha tardado tantos años en corregirse.
ASESORA DE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA Y TÉCNICA (CAICyT) Y LA LEY DE LA CIENCIA
DE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA Y TÉCNICA (DGICyT) Y LA AGENCIA NACIONAL DE EVALUACIÓN Y PROSPECTIVA (ANEP) |
El pasado verano, el cómic español perdió a dos de sus dibujantes históricos, Víctor de la Fuente y Fernando Fernández.
Aunque no pertenecían exactamente a la misma generación -De la Fuente era 13 años mayor que Fernández-las trayectorias profesionales de ambos cubren de forma similar el trayecto que siguió el cómic español en uno de sus momentos de tránsito más importantes, entre finales de los años sesenta y principios de los ochenta.
Tanto Víctor de la Fuente como Fernando Fernández se iniciaron como profesionales de la vieja escuela, trabajando para agencias y editoriales extranjeras y rellenando innumerables páginas de series de género hechas por encargo para tebeos de consumo publicados en toda Europa.
A principios de los setenta, De la Fuente dio pinceladas de autoría a Haxtur, una serie de fantasía heroica publicada en la revista Trinca, cabecera juvenil que intentó poner algo de color al plomizo panorama editorial del franquismo tardío.
Fernández, por su parte, se mostraría activo durante el llamado boom del cómic adulto coincidente con la llegada de la democracia, momento en el que pudo plasmar sus inquietudes pictóricas en cómics como Zora y los hibernautas o Drácula sin tantas cortapisas editoriales como antaño.
En las biografías profesionales de ambos se descubre, pues, el mismo itinerario que realizó el conjunto del cómic español en esos años, es decir, el viaje desde el oficio al arte, desde el tebeo al cómic, palabra con la que se planteó el reconocimiento de un salto cualitativo en la historieta de la transición.
Pero la suya también es la historia del frustrante regreso a casa del emigrante, la historia de un quiero y no puedo, o de cómo las circunstancias y lo que en cada momento posibilitan son un factor limitativo para las ilusiones de cada creador individual en un instante dado.
Víctor de la Fuente y Fernando Fernández, como Josep María Beá, como El Cubri, como Enric Sió, como Luis García, como Adolfo Usero, como Carlos Giménez (sin duda el nombre que se ha mantenido más presente en el panorama contemporáneo) y como todos aquellos que se embarcaron en la renovación de nuestras viñetas en aquel momento crucial, no tienen apenas presencia en el cómic español contemporáneo.
Sus obras apenas se han reeditado, su camino no lo han seguido las generaciones posteriores.
Su historia murió en sí misma.
Y esta, sin duda, ha sido la gran tragedia repetida del cómic español contemporáneo.
El boom del cómic adulto de la transición vino precedido por este tránsito de un puñado de veteranos profesionales del tebeo de consumo hacia el terreno inexplorado del cómic de autor.
Sin embargo, la consagración de ese cambio y su puesta de largo ante la sociedad no se produjo hasta la aparición de una generación nueva de dibujantes jóvenes que, sin experiencia previa como profesionales y sin apenas haber aprendido el oficio, empezaron a hacer cómic con mentalidad de autor y dirigiéndose a un público expresamente adulto.
Esta corriente de nuevos historietistas, que se agrupó en torno a revistas como El Víbora, Madriz y Cairo, tenía sus focos en Barcelona, Madrid y Valencia y su inspiración en el comix underground americano y en el cómic adulto -tanto satírico como fantástico o de aventuras, casi siempre crítico-que había ido surgiendo en Francia desde principios de los setenta.
Dentro de su gran dispersión de estilos gráficos y narrativos, si algo caracterizó a aquella talentosa generación de veinteañeros fue su sintonía con el pulso del momento, su acercamiento a las preocupaciones e intereses de la sociedad de la que participaban, incluso cuando practicaron la revisión de géneros tradicionales, como fue el caso de muchos de los adscritos a la llamada línea clara.
Sin embargo, la mayoría de aquellos dibujantes dieron por concluida su carrera en las viñetas cuando apenas la estaban empezando.
Treinta años después de que apareciese el no 1 de El Víbora, solo Max y Gallardo tienen una presencia activa en la escena viñetera actual.
El primero se ha mantenido fiel al cómic contra viento y marea durante todos estos años, recurriendo cuando ha sido necesario a tácticas de guerrilla editorial y de autoedición.
El segundo ha regresado recientemente al panorama de la actualidad gracias a la novela gráfica.
Pero hemos perdido (o desubicado, para no ponernos dramáticos) muchos otros talentos antes de que llegasen a madurar realmente: Martí, Micharmut, Federico del Barrio, Raúl, Mique Beltrán, Keko, Montesol o Roger, entre otros.
Incluso valores comerciales que fueron seguros hace veinte años se han eclipsado ahora, como es el caso de Miguelanxo Prado o Daniel Torres.
El vínculo entre aquel nuevo cómic español y el actual está roto.
Y lo más triste es que la mayoría de aquellos autores apenas pasan de la cincuentena.
El autor de cómic en España empieza a la edad a la que empiezan las estrellas del pop y se retira a la edad a la que empiezan los novelistas.
¿EXISTE EL CÓMIC 'ESPAÑOL' CONTEMPORÁNEO?
Por supuesto que existen cómics realizados por autores españoles y por supuesto que existe cómic publicado en España.
Pero la pregunta que nos hacemos se refiere más a la posibilidad de encontrar una identidad propia en un cómic que, como hemos visto, no parece sino un discurso interrumpido desde que empezara el declive de las grandes maquinarias industriales del tebeo de masas del franquismo, con Bruguera a la cabeza.
Hoy en día, lo primero que se le dice a cualquier aspirante a historietista es que se plantee si su "producto" es conveniente para el mercado francés -"Los españoles están empeñados en dibujar los tebeos que ellos quieran y pretenden que esos tebeos se los publiquen los franceses, en lugar de pensar en qué quieren publicar los editores franceses y ofrecerles eso", me decía hace unos años un guionista argentino con tono sarcástico-, o si, por el contrario, sus habilidades artísticas y su inclinación personal le capacitan para dibujar superhéroes americanos.
Es la única forma de ganarse la vida.
El orgullo de verse publicado en España y triunfar en el terruño ya se verá satisfecho cuando sus obras se traduzcan al español, compradas por un editor (¿reeditor?) nacional.
Y mientras llega ese momento, bien es sabido que los españoles tenemos muy a orgullo no ser profetas en nuestra tierra, lo cual siempre ha sido considerada la más clara prueba de la ignorancia y la envidia de nuestros compatriotas, y nunca de nuestros propios defectos.
Por supuesto, en estos casos lo que se está produciendo no es tanto cómic español como cómic hecho por españoles.
La aplicación indiscriminada de las teorías autorales a cualquier producto que vaya firmado ha hecho que con demasiada frecuencia se identifique el nombre (o nombres) que aparecen en la portada junto al título con el de los creadores de la obra que tenemos en las manos, pero lo cierto es que en un esquema industrial de producción, guionistas y dibujantes (y rotulistas, coloristas, entintadores y demás nobles oficios de la tradición del cómic) poseen una cuota de autoría que se compensa con la correspondiente a editores y público, quienes también tienen una influencia notable tanto en contenidos como en estéticas.
Visto así, ¿hemos avanzado en la situación que tuvieron que sufrir durante años Víctor de la Fuente y Fernando Fernández?
¿Seguimos siendo, pues, un país de emigrantes artísticos, que además ahora ha perdido el motor de la industria nacional que representaron durante décadas Bruguera y sus competidoras, y después y fugazmente, El Víbora, Cairo, Cimoc y demás cabeceras del boom del cómic adulto de los ochenta?
LA NOVELA GRÁFICA AL RESCATE
En efecto, el "mercado español" está reconocido por amplio consenso como inviable o inexistente, al menos desde principios de los noventa, cuando se agotó la inercia de El Víbora y su generación.
Hace diez años, un dibujante joven que quisiera publicar en España solo tenía la posibilidad de hacerlo en el formato comic-book (cuadernillo grapado de unas 32 páginas) en blanco y negro, para ver cómo su obra se distribuía exclusivamente (y escasamente) en el circuito de librerías especializadas, donde solo entran los lectores aficionados al cómic.
Las editoriales se habían replegado a las trincheras, adoptando estrategias de supervivencia en periodo de crisis (perpetua, según nos cuentan los anales).
Sorprendentemente, la única capacidad de maniobra que demostraron las empresas más importantes del ramo (Planeta-DeAgostini, Glénat, Norma, La Cúpula, entre otras) fue la de imitar el comportamiento de una microeditorial barcelonesa, Camaleón, que era un proyecto carente casi de aspiraciones profesionales.
Todavía recuerdo a Álex Samaranch, uno de los impulsores del sello, diciendo en 1996 que ellos no estaban haciendo las cosas bien, que tan solo hacían lo que podían, y pidiendo a los demás editores que no les imitaran.
Esta espectacular falta de recursos, de imaginación y de osadía por parte de las editoriales españolas debía de haberse interpretado como la clara demostración de que no se podía esperar que de ellas saliera ninguna solución para el cómic español.
Si algo pasaba, tendría que venir de fuera.
Y si funcionaba, ya lo imitarían nuestras editoriales.
Lo que ha pasado en los últimos diez años ha sido, por supuesto, la novela gráfica.
Algo que ha venido de fuera, de editoriales literarias como Random House Mondadori y de nuevas editoriales de cómic surgidas en los últimos años -Astiberri, Sins Entido, Apa-Apa, De Ponent y Ponent Mon son las más representativas-que no se basan en los modos de producción y distribución tradicionales.
Y, sobre todo, la novela gráfica ha venido a cambiar algo desde fuera del circuito de difusión de la librería especializada, afianzándose en las librerías generales y supermercados culturales, donde ha encontrado a un público nuevo, un público no aficionado que, de pronto, ha empezado a leer tebeos cuando le han puesto delante tebeos que trataban de asuntos que les interesaran.
Hablamos de la novela gráfica como el nombre con el que el gran público (que no era, en contra de lo que creímos durante años, el público de X-Men y Batman, ese público más bien resultó muy pequeñito a la hora de la verdad, y con tendencia al encogimiento con el paso de los años) ha distinguido un cómic contemporáneo, adulto y artístico que ha llegado de muy diversas fuentes y a través de corrientes diversas: en él confluyen el Génesis de Crumb, Persépolis de Marjane Satrapi, Maus de Art Spiegelman, El destino del artista de Eddie Campbell y El almanaque de mi padre de Jiro Taniguchi.
Obras muy diversas pero agrupadas por un sentimiento de diferenciación frente al cómic industrial producto de tradiciones inmemoriales de géneros, personajes, temáticas juveniles y dominio de los editores profesionales.
El formato novela gráfica -es decir, el libro, más parecido al volumen de literatura convencional que al álbum de cómic clásico-ha sido el cauce preferente para este tipo de cómic, y el soporte que le ha permitido escapar de la librería especializada y el quiosco, donde no podía crecer, en dirección a la librería general, donde ha captado nuevos y sorprendidos lectores.
La industria española de siempre, por supuesto, no ha tardado en imitar el proceso -puestos a imitar, lo mismo les da imitar los tebeos de grapa hace diez años que los libros en cartoné con sobrecubierta ahora-y ha empezado a surgir una negocio en torno a este sistema que ha venido a ofrecer un clavo ardiendo a las empresas procedentes del sistema tradicional del cómic, cuyo desplome ya es evidente, y no solo en España, sino también en los grandes centros mundiales.
No obstante, existe todavía un impulso nostálgico por recuperar la "Edad de Oro del tebeo", que es un impulso totalmente desligado de la realidad del ocio, la cultura y la sociedad actuales, donde las formas de entretenimiento barato y compartidas son otras y no utilizan precisamente el soporte papel.
Es significativa la abundancia de voces que desde el mundo del cómic reclaman, frente a la gravedad de obras como Notas al pie de Gaza, de Joe Sacco, que el cómic se mantenga en sus posiciones tradicionales como entretenimiento, que el cómic ha de ser ante todo y sobre todo, ocio y diversión intrascendente.
Es significativo porque demuestra hasta qué punto el sistema del cómic -aquello que engloba no solo a sus productores, sino también a sus consumidores-se había convertido en un circuito aislado de la sociedad a la que pertenece, satisfecho con el coleccionismo y el refrito autocomplaciente que alimenta la nostalgia de los recuerdos infantiles y juveniles, temeroso (o sin deseo alguno) de asomarse al mundo real que antaño le sirviera de inspiración.
Que la crítica -o lo que pasa por crítica en España-haya sido incapaz de responder al reto de la novela gráfica con textos de envergadura y haya preferido enredarse en bizantinas discusiones sobre terminología, denuncias del filisteísmo de los editores o, directamente, insensatas negaciones de la realidad evidente, demuestra que la teoría sobre cómic está ahora mismo a una altura muy inferior a la creación, anclada en las pasiones de aficionados sin preparación suficiente y sin la sensibilidad necesaria para entender el arte que dicen amar.
Y probablemente sea cierto, pero hay amores que matan.
Creativamente, la novela gráfica no es ninguna panacea.
Es solo otra manera de hacer cómics, que nace de la manera tradicional y que en cada caso específico se muestra más o menos deudora de aquella.
La calidad de las obras dependerá, como siempre, del talento de los autores y del empeño que estos pongan.
Pero la mentalidad con la que dichos autores abordan el trabajo es muy distinta a la de la antigua producción en serie de entretenimiento, y los editores son, a priori, un factor mucho más blando en el proceso productivo.
La dinámica es más parecida a la que ha regido las relaciones entre escritores y editores en el mundo de la literatura de autor.
El creador es quien concibe la obra y negocia su publicación con el editor, que interviene en un grado diferente según los casos, pero que no es ni el propietario ni el patrón del encargo.
Bajo este régimen se abren posibilidades inimaginables en etapas anteriores: no hay necesidad de plegarse a géneros, periodicidades o personajes recurrentes, pero tampoco obligación de eludirlos.
Todo esto queda a la elección del autor, que ahora sí empieza a sentirse merecedor de ese nombre.
Hacer cualquier cosa es posible, si es posible concebirla.
El ciclo no deja de ser el mismo de siempre: generaciones que apenas empiezan a trabajar y que no saben si podrán alcanzar la plenitud.
La diferencia es que en este caso la mayoría de los autores jóvenes están entre los 30 y los 40, en lugar de ser veinteañeros, dato que probablemente tenga más interés sociológico que artístico.
En cualquier caso, los novelistas gráficos todavía acumulan pocas novelas gráficas a sus espaldas, y la práctica del relato largo y el abordaje de temas inéditos plantea unas exigencias de madurez mayores que el tradicional relato breve dentro (o a la contra) de fórmulas convencionales, donde el suelo que se pisaba, exploraba y reexploraba era siempre más conocido.
Por supuesto que desde hace años se han ido abriendo frentes creativos que hoy, desde el horizonte de la novela gráfica, se reconocen como afines a este momento.
Pero la cuestión era que se trataba de trabajos insólitos y que difícilmente encontraban su plenitud en los esquemas de la industria tradicional.
Ahí está, antes que nada, el Paracuellos de Carlos Giménez, que viene a ser nuestro Contrato con Dios.
Que Carlos Giménez haya llegado a los setenta sin tener la vida resuelta es una más de las pruebas de que la novela gráfica no tenía sentido hace apenas diez años.
Y ahí está el trabajo de autores como el guionista Felipe Hernández Cava, que con diversos dibujantes ha estado durante muchos años escribiendo cómics al margen de la industria.
Como mencionamos antes, Max y Gallardo han llegado desde El Víbora de los ochenta a confluir no solo en el formato, sino también en las condiciones creativas de la novela gráfica, con Bardín y María y yo, respectivamente.
El Premio Nacional del Cómic, de reciente creación, ha reconocido el trabajo de casi todos estos autores, en el caso de Hernández Cava en colaboración con el dibujante Bartolomé Seguí, y en el de Gallardo en su edición de Cataluña.
Ha sido precisamente otro autor galardonado con el Nacional del Cómic y perteneciente a una generación más joven quien ha cambiado las reglas del juego en los cuatro últimos años.
El inesperado éxito de Paco Roca con Arrugas ha puesto definitivamente en órbita tanto el formato como el concepto de la novela gráfica.
A partir de Arrugas, para publicar en España parece forzoso pasar por la novela gráfica.
El joven que hace diez años se veía obligado a publicar un comic-book en blanco y negro si quería conocer la imprenta, no encontraría hoy en día manera de publicar un tebeo de grapa.
Demasiado barato, demasiado fungible.
El problema es que, debido a la ruptura de la tradición, no tenemos una identidad propia.
Somos un país de gente con talento, y eso lo demuestran día tras día dibujantes y guionistas que compiten con lo mejor del panorama internacional en los mercados francés y norteamericano.
Me refiero a nombres como los de David Aja, José Luis Munuera, Díaz Canales y Juanjo Guarnido, Raúle y Roger Ibáñez, Marcos Martín y tantos otros que, como solemos decir con una expresión desgastada de tanto repetirla para ensalzar a nuestros artistas (sobre todo los del cante y la pantalla) no tienen nada que envidiar a las figuras extranjeras.
Pero cuando trabajamos para nosotros mismos, no sabemos quiénes somos nosotros, no estamos seguros de cómo aplicar ese talento, no hemos encontrado aún un discurso, algo qué decir y cómo decirlo.
No solo todavía no sabemos hacer novela gráfica -no es tan fácil como algunos creen, inténtenlo y verán que es algo más que acumular un montón de páginas-, sino que además no sabemos hacer novela gráfica española.
Con esto no quiero decir -y lo aclaro para evitar malentendidos-que haya que dedicarse a hacer novelas gráficas sobre los toros o sobre la tortilla de patatas (que también se puede, ¿por qué no?).
Más bien me refiero a que nos convendría recuperar un vago sentido colectivo que fue el que siempre animó a las grandes tradiciones del tebeo popular y el que atrajo a su público.
Con frecuencia, los autores de novela gráfica caemos -no puedo escribir este texto en una tercera persona falsamente distanciada, solo puedo escribir desde el centro del huracán, desde mi perspectiva implicada, distorsionada y apasionada-en lo referencial y lo alocal, simplemente porque nuestros modelos son otras obras, y normalmente obras extranjeras.
Es un dilema que vivimos intensamente Pepo Pérez y yo en nuestra obra El Vecino, que es profundamente nuestra y que es, al mismo tiempo, absolutamente deslocalizada.
Nuestro mundo no es de este mundo, podríamos decir, sino del mundo que han producido nuestras lecturas en nuestra imaginación.
Hacemos tebeos sobre tebeos.
Esta observación -lo advierto para evitar malentendidos-no tiene que ver con la calidad de las obras.
Hay algunas novelas gráficas españolas excelentes -inmaduras, sí, como he dicho antes, pero muy estimulantes-que se encuentran en una tesitura parecida.
Es el terreno que recorre David Rubín, ahora embarcado en El héroe, un relato que es tan inconfundiblemente personal como fantástico.
El experimento, de Juaco Vizuete, es una transmogrificación intimista de los viejos tebeos de superhéroes de Jack Kirby.
Endurance, de Luis Bustos, tiene un héroe británico, está ambientado en la Antártida e invoca el aliento narrativo del maestro japonés Osamu Tezuka.
Café Budapest, de Alfonso Zapico, y La canción de los gusanos, de Álex Serrano y López Rubiño, indagan en el relato histórico, pero ambos lejos de nuestra historia y nuestra geografía, y apoyándose en modelos franco-belgas.
Tú me has matado, de David Sánchez, transita los paisajes del imaginario norteamericano sureño del cine de los noventa.
Alberto Vázquez, Jali y Clara-Tanit se desenvuelven en ámbitos líricos que sintonizan con corrientes internacionales.
Todos contamos "historias ajenas" que son muy nuestras, sí, pero que no son de aquí.
Probablemente, la tendencia se va a invertir a medida que vayamos madurando (si es que podemos disfrutar de ese lujo).
Las pistas son evidentes.
Ahí está el Fermín Solís de El laberinto de las tortugas, que elige a Luis Buñuel como protagonista, o Mario Torrecillas y Tyto Alba, que en El hijo se anclan firmemente en escenarios catalanes, y en Santo Cristo, con el dibujante mexicano Pablo H., recuperan la memoria de la mocedad badalonesa de los setenta.
Ahí está Una posibilidad entre mil, de Cristina Durán y Miguel A. Giner Bou, un relato en primera persona de una pequeña tragedia y triunfo personal, familiar.
Ahí están las odiseas gays de Sebas Martín, ancladas en nuestras calles, reales y reconocibles.
Ahí está Save Our Souls, la crónica extremadamente desnuda del viaje a México de su autor, Felipe Almendros.
Ahí está Santiago Valenzuela, capaz de desarrollar una saga épica y fantástica rebosante de casticismo y de sabor local.
Ahí está Luis Durán, el primero de los jóvenes que empezó a andar por su propio camino de fábulas y leyendas de parajes reconocibles.
Ahí está el veterano Ramón Boldú, vuelto del olvido para enseñarnos que la novela gráfica puede ser desvergonzadamente autobiográfica también en un país tan pudoroso como este, y que puede ser divertida sin dejar de ser seria.
Ahí está el giro hacia nuestra historia colectiva de Paco Roca en El invierno del dibujante, un relato protagonizado por los dibujantes de cómic barceloneses de los años cincuenta.
Y ahí está, sobre todo, el título que se ha venido a erigir en el faro de lo que podríamos hacer en España con la novela gráfica en los próximos años, El arte de volar, de Antonio Altarriba y Kim, nuestro último Premio Nacional de Cómic y un libro que debería abrir un nuevo capítulo en nuestro cómic, o llenarnos de inmensa nostalgia en el futuro por lo que pudo ser y no fue.
Más allá de las cualidades artísticas de El arte de volar, en cuya discusión no voy a entrar ahora, lo que interesa a nuestro discurso es que El arte de volar no parece una novela gráfica americana, ni francesa, ni japonesa.
Altarriba y Kim han conseguido encontrar la clave original para contar con nuestras propias palabras -con nuestros propios dibujosuna historia nuestra, una historia de España, de nuestro pasado, nuestra memoria y nuestras familias, que no se podía haber contado a lo David B., ni a lo Daniel Clowes, ni a lo Gipi.
Porque para hablar en un idioma, uno debe conocer ese idioma, y si el único idioma que tenemos es extranjero, solo podremos hablar de nuestras cosas tal y como las entienden los extranjeros, y finalmente acabaremos por no entendernos a nosotros mismos, salvo como meros reflejos de lo que se hace en otros centros culturales.
Finalmente, solo podremos ser clientes y siervos de otros países.
Y quien se contente con eso, solo es un consumidor.
Los autores, los verdaderos autores, tendrán que seguir trabajando por encontrar su propia voz para decir sus propias cosas, porque ellos sí que tienen algo qué decir.
Y AHORA, YA EN SERIO: EL CÓMIC DE HUMOR
Se acusa a la novela gráfica -entre tantísimos cargos que se le imputan desde el rancio mundillo del cómic-de ser excesivamente seria y solemne.
Pero si revisamos el historial de los galardones concedidos por el Salón del Cómic de Barcelona -durante treinta años, el Congreso Nacional del tebeo español-descubriremos que el propio mundo del cómic suele ser el primero en definirse como serio y solemne y olvidar el humor, que, sin embargo, ha sido el valor constante del cómic español durante décadas.
Si hay una línea que no se ha roto desde la industria tradicional hasta las prácticas contemporáneas, es precisamente esta.
Una línea que pasa por la Escuela Bruguera, a la que rindieron homenaje los mejores autores de la generación de los ochenta -vuelvo a mencionar a Max y Gallardo-y que continúa por El Jueves, el semanario satírico todavía desafiante después de más de treinta años, y alcanza a la revista digital El Estafador.
En efecto, la mayoría de los autores que se han incorporado a El Jueves en los quince últimos años se consideran herederos, en mayor o menor medida, del espíritu de Escobar, Vázquez, Raf, Peñarroya e Ibáñez.
Pero el legado de Bruguera ha sido explotado de formas muy distintas por cada generación que lo ha reclamado.
Así, los rasgos de surrealismo, absurdo y violencia implícita que se podían encontrar en Anacleto o Doña Urraca han encajado de forma natural con la tendencia al post-humor y el antichiste de la última hornada del nuevo humorismo español.
Son rasgos que laten en Miguel Noguera y Jonathan Millán, responsables de Hervir un oso, o en Juanjo Sáez, autor de varias novelas gráficas de humor publicadas por Mondadori, pero también en dibujantes de El Jueves como Manuel Bartual, Rubén Fernández, Paco Alcázar o Mauro Entrialgo.
Es un humor en sintonía con la tendencia renovadora de la muchachada que se va abriendo camino en los teatros y en la televisión.
El humor -y esto demuestra que, como venimos diciendo, mantener la línea de continuidad es mantener la escuela, conservar la identidad-encuentra menos problemas para integrarse en la actualidad que la novela gráfica.
Sabe cómo hacerlo, porque lleva haciéndolo décadas, sin interrupción, y sí con renovación continua.
Los humoristas son, hoy por hoy, historietistas mucho más maduros que los novelistas gráficos.
Paradójicamente, gran parte de este nuevo humor es referencial y friki, algo onanista incluso, y dispuesto a reconocer sus señas de identidad colectivas en series de televisión americanas como The Big Bang Theory, en lugar de en la propia sociedad que habitan sus autores.
Ahí se descubre una tensión que ha convertido El Jueves en un campo de batalla.
Algunos dibujan mirando a la calle, mientras que otros dibujan mirando a la pantalla (cada vez más, la del ordenador).
Pedro Vera se mantiene en un personalísimo equilibrio: lo suyo tiene una pata en el ruido callejero que agitaba El Jueves en los tiempos de Ivá y la otra en la farfulla catódica del famoseo y lo hiperreal.
Tan personalísimo es que resulta imposible deducir de ello una fórmula imitable.
Pero así son los mejores humoristas: su talento suele desbordar los esquemas.
Es el caso de Paco Alcázar, ahora mismo indiscutible en la cumbre del cómic de humor español, que cada semana cumple con su obligación entregando su capítulo de Silvio José y que sin embargo sigue pareciendo menos un profesional que un artista.
Cada nueva página parece un milagro de inspiración, y resulta difícil imaginarle perpetuándose en su personaje solo por cumplir.
Cabe preguntarse, por supuesto, si los autores mediáticos -es decir, basados en el producto de los medios, principalmente la televisión e Internet-no están haciendo su propio retrato generacional, el de una sociedad pasiva y consumista, que vive en el salón.
Pero es posible que ese sector de su generación, aunque existente, esté sobrerrepresentado en el mundo del cómic, y que otra gran parte de la sociedad -aquella que, digamos, no irá nunca a ver Trash entre amigos a La Casa Encendida-esté quedando cada vez más excluida de las viñetas de humor.
El camino del frikismo produce una fidelización extrema de un público nicho, pero a la larga reduce el número general de lectores.
El humor sobrevivirá, sea como sea.
En todas las sociedades está presente, y está blindado contra la crisis, porque cuanto peor van las cosas, más necesitamos reírnos.
La única duda es si esta generación de humoristas querrá ocupar esos espacios o los dejará libres para que vengan otros a tomarlos.
Por lo pronto, las generaciones anteriores, las de los que dejaron dispuesto el medio en el que los nuevos están pudiendo desarrollarse, han demostrado sobradamente su capacidad para sorprendernos en la madurez.
O dicho de otra forma, ha demostrado su capacidad no solo para envejecer, sino para madurar.
Volvemos a El arte de volar, cuyo dibujante, Kim, llevaba treinta años dibujando la ya acartonada serie Martínez el facha en El Jueves (desde su no 1, precisamente), sin haber dado muestras en todo este tiempo de tener otras inquietudes.
Finalmente, las circunstancias le han permitido embarcarse en aquello que tal vez habrían querido hacer Víctor de la Fuente, Fernando Fernández y tantos otros de nuestros (casi) olvidados predecesores.
No es el único: Manel Fontdevila -quince años de La parejita y Para ti que eres joven, una época de director de El Jueves y un chiste diario en Público le contemplanse saca de la manga Súper Puta, una novela gráfica radical, surrealista y brutalmente renovadora del lenguaje de la viñeta -casi un manual para jóvenes y salvajes dibujantes futuros-, solo porque él quiere y él lo vale.
Porque después de pasarse todo el día dibujando cómics para ganarse la vida, todavía le quedan ganas para dibujar cómics por placer en los ratos libres que no tiene.
Kim ha aprovechado su oportunidad, Manel se ha creado la suya.
De cada uno de nosotros depende aprovechar nuestro momento.
No creo que la forma de honrar el legado de nuestros dibujantes históricos sea reproducir sus años de esclavitud atados al tablero de dibujo produciendo a destajo páginas que compraban por una tarifa fija editores extranjeros.
Pero tal vez sí les honremos llevando a cabo aquello que ellos soñaron un día y que las circunstancias no les dejaron hacer.
Y sobre todo, nos honraremos a nosotros mismos.
Seamos, por favor, libres. |
El cómic es una forma de cultura popular de singular importancia en España.
Convertido durante los años cuarenta en la principal forma de entretenimiento popular, ha evolucionado de forma radical durante los últimos 70 años, adaptándose a las necesidades tanto comerciales como artísticas a partir de profundos cambios estructurales del tejido industrial creado a su alrededor.
Pese a la falta de datos objetivos referentes a cuestiones comerciales, solo se puede abordar una perspectiva completa de estudio del cómic en España si se añade la componente industrial de este arte.
El objetivo de este trabajo es hacer un amplio repaso a la evolución de ese sector desde la perspectiva industrial, con especial énfasis en lo ocurrido en la primera década del siglo XXI.
No se puede establecer ningún estudio en profundidad de la realidad del cómic en España sin atender a su vertiente industrial.
La historieta se establece definitivamente como forma artística y cultural durante el siglo XX, profundamente entroncada dentro de la cultura popular y asumiendo la dualidad entre forma de entretenimiento y artística común a otras artes nacidas en esa centuria.
Una dicotomía que está en la base de todo el debate que el llamado noveno arte ha generado desde su propia definición, todavía incompleta y sujeta a cambios continuos que vienen en muchos casos derivados por las tensiones que provoca su afiliación como producto infantojuvenil.
Sin embargo, independientemente de las agrias polémicas y problemas de autoidentidad que adolece continuamente la historieta, solo se puede abordar una perspectiva completa de su estudio si se añade la componente industrial.
Como indica el historiador Antonio Martín, "el cómic solo es reconocible como realidad social si se tienen en cuenta los aspectos industriales y económicos que están en la base de su misma existencia pública" (Martín, 2003).
Sin embargo, esta necesidad epistemológica a la hora de establecer cualquier estudio sobre la historieta en España choca con la casi absoluta ausencia de datos reales y fidedignos sobre la evolución de la industria del tebeo español.
Pese a la profunda importancia y clara imbricación del tebeo en el imaginario popular español, que hace sospechar
RESUMEN: A pesar de la importancia que revestiría para establecer estrategias editoriales y para un mejor conocimiento de la situación del cómic en España, no existen cifras fiables sobre títulos publicados y cifras de tiradas.
En este artículo se proporcionan algunos datos aclaradores al respecto.
Se agrupan los diversos títulos por lugar de procedencia (Europa, Asia, Estados Unidos...), así como por formatos (álbum, libro, revista, comic-book...).
De todo ello se desprenden líneas evolutivas, tendencias y perspectivas de futuro de una industria que, a pesar de su precariedad, conoce un aumento de las ventas y un progresivo asentamiento en el panorama de la edición española.
PALABRAS CLAVE: Mercado, industria, formatos, ventas, tiradas, porcentajes, producción española, importación-exportación.
Market, industry, formats, sales, editions and print-run, percentages, Spanish production, import-export. una espectacular difusión y, por lo tanto, la existencia de un sector económicamente importante, no existen datos que puedan informar de tiradas, ventas o porcentajes dentro del sector editorial.
Incluso los únicos datos oficiales, provenientes de los estudios de Comercio Interior del Libro que realiza la Federación de Gremios de Editores de España desde el año 1999 1, deben ser puestos en cuarentena en lo que afecta a los datos del sector del tebeo, ya que muchas de las cifras que ofrece entran en contradicción por las proporcionadas por otros organismos oficiales como la Federación de Industrias del Cómic (FICOMIC).
Esta dificultad establece que todo análisis que se haga sobre la evolución de la industria del cómic en España es, obligatoriamente, cualitativo y sujeto a revisión.
Los datos que se pueden obtener no dejan de ser comunicaciones personales o datos muy dispersos que no están validados por referentes externos como pueden ser las empresas destinadas a la justificación de difusión, por lo que su veracidad no es comprobable.
En cualquier caso, el estudio, aunque solo sea cualitativo, puede ser útil en tanto puede dar un panorama reconocible en su conjunto y globalidad.
EL NACIMIENTO DE UNA CULTURA DE MASAS
Tras una brillante eclosión de la industria del cómic durante la dictadura de Primo de Rivera y la II República y siempre desde la perspectiva de una publicación cuyo destino era el público infantil y juvenil (Martín, 1978), la guerra civil supuso un brutal parón que dejaría una industria prácticamente descabezada que tuvo que enfrentarse a graves problemas para su recuperación durante la dictadura franquista.
Por un lado, las dificultades económicas para la consecución de papel, que derivaron en estrictas normas de autorización de publicaciones periódicas (Martín, 2000), agravadas por la política de favorecimiento de publicaciones afines al régimen.
Por otro la férrea censura previa a la que estaba sometida cualquier publicación (Porcel, 2004) limitaba y coartaba tanto en lo creativo como en lo comercial el tipo de publicaciones.
Sin embargo, pese a las limitaciones, la implantación y crecimiento del tebeo como forma cultural popular es espectacular.
Como indica Alexander Cirici: "[...] las publicaciones infantiles ilustradas representaron en los años cuarenta y gran parte de los cincuenta el factor cultural y la presencia artística más considerable de la vida en el Estado español" (Cirici, 1977).
Una situación idónea para que el tebeo afrontase la entrada en la década de los cincuenta como un producto de cultura de masas en toda su extensión (Moix, 1968), basado fundamentalmente en el éxito de dos formatos de publicación (Porcel, 2002): por un lado, la revista, heredera del formato clásico de suplemento nacido en los diarios y que se centraba fundamentalmente en contenidos cómicos infantiles y que tendrían como ejemplos más exitosos títulos como Pulgarcito, Jaimito o TBO.
En el otro lado, el cuadernillo de aventuras, un formato apaisado de pocas páginas importado de Italia que se establece rápidamente por una afortunada combinación: es un producto barato, que se adapta perfectamente a las dificultades de producción y escasez de la época y, sobre todo, aporta una temática exótica de evasión que es aceptada por un lector sujeto a no pocas penurias (Pons, 2006).
En ese contexto, los datos que se pueden obtener dan una idea de la extensa difusión que tendrían estas revistas: la publicación Chicos consiguió llegar hasta los 115.000 ejemplares de tirada a finales de los cuarenta, mientras que el fundacional TBO podría alcanzaba en esas fechas ventas cercanas a los 225.000 ejemplares, que llegarían al techo de 350.000 en 1952 (Martín, 2000).
Por su parte, los cuadernos de aventuras gozan de una popularidad creciente aprovechada fundamentalmente por Editorial Valenciana, que gracias al éxito de Roberto Alcázar y Pedrín irá aumentando el número de series publicadas año a año, con tiradas que llegarán a los impresionantes 200.000 ejemplares semanales de El Guerrero del Antifaz (Porcel, 2002), con un total de más de 4.500 títulos editados en 1945 (Martín, 2002), siempre distribuidas a través de la extensa red de quioscos de prensa.
El éxito se transforma en una amplia estructura industrial diseminada por todo el Estado español, con tres vórtices fundamentales de concentración: Barcelona (con la clara prevalencia de las editoriales Bruguera, Toray e Hispano Americana de Ediciones), Valencia (con las editoriales Maga, Guerri y Valenciana) y Madrid (con Gil, Ediciones Recretivas y las publicaciones de las FET y de las JONS, entre otras), en su gran mayoría evolucionadas desde estructuras empresariales familiares y con el debe del trato al autor, del que no se respetan ni la autoría intelectual ni los derechos.
La aparición de títulos como El Capitán Trueno en 1956 solo cambiaría los equilibrios de poder entre editoriales, decantándose por la supremacía de una editorial, Bruguera, que prácticamente implantaría un monopolio durante los años sesenta y setenta.
EL CAMBIO DE LOS AÑOS SESENTA
La estable estructura editorial creada alrededor de la popularidad del tebeo durante los años cuarenta y cincuenta comenzaría a tambalearse durante la década de los sesenta.
Las mejoras socioeconómicas aportadas por la década del desarrollismo, junto con un tímida apertura por parte de la censura permitió que la hasta entonces preponderancia absoluta del tebeo de producción nacional fuese lentamente erosionada por la importación de series extranjeras.
Editoriales como Hispanoamericana o Dólar comienzan a editar en distintos formatos (incluyendo un seminal "Novela gráfica") series provenientes de la prensa americana, como Flash Gordon o El Hombre Enmascarado, compitiendo abiertamente con un modelo de publicación que comenzaba a quedar caduco en unos lectores que comenzaban a abrirse a nuevas modas de entretenimiento y pensamiento como las que traía la novedosa televisión (Pons et al., 2007).
Hay que añadir en este panorama la aparición de la competencia extranjera con la implantación en España de la editorial mexicana Novaro, que importaba las ediciones de los comic-books americanos de la editorial DC.
Poco a poco, el formato cuadernillo apaisado en blanco y negro va desapareciendo, sustituido por el vertical de revista, ya a todo color (en muchos casos adaptando las antiguas series en cuadernillo con remontajes y recoloreados atroces) y las grandes editoriales de la década anterior se han reconvertido o directamente desaparecido, dejando a Bruguera en una posición de práctico monopolio.
A mediados de los sesenta, aparecen mensualmente unos 80 títulos (Martín, 2000), la mayoría de ellos publicados por la editorial catalana.
Solo a finales de los años sesenta comienzan a aparecer tímidamente revistas con una intencionalidad más juvenil o incluso adulta (Trinca, Gaceta Junior, Dossier Negro), que avanzarían los profundos cambios que se darían durante la década siguiente.
DE LA REBELIÓN DE LOS SETENTA AL 'BOOM' DEL CÓMIC ADULTO DE LOS OCHENTA
La hegemonía industrial de Bruguera tendrá fecha de caducidad: la muerte del dictador Franco provoca un profundo cambio social que afectará profundamente a una publicación que es vista por muchos como un remanente del antiguo régimen.
El carácter infantil de las publicaciones de historieta, junto con el juicio ideológico al que se ven sometidas las series de la época (Altarriba, 2000) establece las bases de un espectacular vuelco de la distribución de la industria del tebeo en España.
Bruguera sigue manteniendo una posición preferente en cuanto a revistas infantiles, pero aparecen dos nuevos formatos que darán lugar a un drástico cambio: por un lado, la editorial Vértice distribuye los comic-books de la editorial Marvel en un formato de tomo en blanco y negro (con remontajes inexplicables de la obra original) que evolucionaría al de revista en blanco y negro que incluirá varios comic-books americanos o partes de ellos.
Por otro, la revista de cómics para adultos comienza a expandirse durante los años setenta de forma irreversible, tanto en su forma de revista satírica de gran éxito entre un público lector ávido de aperturismo (con El Papus como principal referente), como en la de revista de género: Ibero Mundial de Ediciones importa durante la primera parte de los setenta las publicaciones de la editorial americana Warren (denominadas en España Vampus, Rufus, Spirit o Vampirella), conformando una base de público que sentaría el cambio que se daría en los años ochenta.
A finales de los años setenta, la editorial Nueva Frontera importa el formato revista que tanto éxito tiene en Italia y Francia con las revistas Totem, Blue Jeans y Bumerang, dando el pistoletazo de salida para la implantación de una nueva forma de entender el mercado de la historieta en España.
El tradicional tebeo infantil comienza una larga agonía, que acabaría con la desaparición de la otrora todopoderosa Editorial Bruguera en 1986, quedando sustituido en el tejido industrial por las nuevas empresas que se dedican al cómic adulto: Nueva Frontera, Toutain, Norma Editorial o La Cúpula, que establecen un amplísimo abanico de títulos (hasta una treintena en 1982) que recorren toda tipo de géneros y temáticas (Lladó, 2001).
Su éxito es fulgurante y sus ventas acompañan: se estima que algunas de las publicaciones más importantes, como 1984 o El Víbora podían superar ampliamente los 50.000 ejemplares mensuales, codeándose en importancia en los quioscos con las revistas de cualquier otra temática e incluso teniendo representaciones institucionales con dieron lugar a no pocas controversias (Hernández-Cava, 1988).
Las revistas se acompañaron, al igual que en el modelo francés, de la generalización del modelo de álbum, en el que se publicaban recopiladas las obras que se habían serializado en la revista mensualmente.
Estos álbumes no tenían grandes tiradas y, rara vez tenían contenidos originales no publicados previamente en revista.
Las revistas fomentaron, además, la presencia del autor español, generando un respeto hacia su figura como pocas veces se recordaba (Guiral, 1985) El surgimiento de la revista de cómics dirigido a los adultos se produce en paralelo a la implantación definitiva del modelo de comic-book americano.
Tras años en los que su distribución había sido monopolizada por la editorial Vértice (después transformada en Surco Ediciones), la franquicia Marvel aterriza definitivamente en la editorial Planeta, que a través de su división Forum comenzará una constante -y exitosa-campaña de implantación.
Frente a la revista dirigida a público adulto, que podía alcanzar precios de hasta 250 pesetas (1,5 euros), el formato comic-book español (ligeramente superior al americano en tamaño y con 32 páginas) costaba apenas 75 pesetas (unos 0,45 euros), posicionándose rápidamente entre el público juvenil y favoreciendo que otras editoriales usasen ese formato, como Zinco con la franquicia de DC Cómics.
Por su parte, el cómic infantil quedará reducido de forma drástica a los flecos de Bruguera que son absorbidos por el Grupo editorial Zeta y reconvertidos en Ediciones B, que estructurará toda su estrategia alrededor de las rentables creaciones de Francisco Ibáñez.
Sin embargo, esta efervescencia editorial, conocida como el boom de los ochenta, se hundiría en la segunda mitad de la década de los ochenta: en apenas unos años, el modelo industrial español basado en la revista desaparece.
Editoriales como Nueva Frontera o Toutain no resistirán una crisis que dejará las revistas reducidas a apenas unas cuantas cabeceras como CIMOC o El Víbora.
Las razones son todavía un misterio: aumento incontrolado del precio del papel, saturación del mercado, excesiva atomización de las revistas que apenas mostraban contenidos mínimamente interesantes para el lector, la competencias de las nuevas formas de entretenimiento, etc (Pons et al., 2007).
Cualquiera de las causas tiene potencial para ser origen de la crisis y el denominado "BOF" de las revistas (Cara, 1990), pero no se debe dejar de lado un profundo cambio en la tipología del comprador, que ha evolucionado y dejado atrás el propio concepto de publicación fascicular de calidad atraído por nuevos formatos más inmediatos en tomo o mucho más baratos.
Sin embargo, mientras el tejido industrial francés pudo cambiar hacia un modelo de publicación directa en álbum, el español se trasladó directamente al comic-book.
Según los datos del anuario de 1989 de la revista Krazy Cómics, se publicaron en ese año 242 publicaciones en formato monográfico, incluyendo desde el álbum tradicional a un formato nuevo, el denominado prestige, básicamente un álbum en rústica pero de tamaño comic-book y que venía importado desde los EE UU (Pérez- Navarro, 1990).
Los datos de comic-books no se han recopilado, pero consultado los checklists 2 de las ediciones de ese año, se pueden estimar en casi 300 los títulos editados en ese formato, repartidos por diferentes series.
Editoriales como Toutain o Norma intentarían la adaptación de sus publicaciones a este formato, sin éxito.
La década de los ochenta cerrará de forma radicalmente distinta a como empezó: frente a un casi monopolio de revistas para adultos con editoriales como Nueva Frontera o Toutain como principales exponentes, a una preponderancia casi absoluta del formato comic-book con Forum y Zinco.
Al igual que en las décadas anteriores, el quiosco sigue siendo el principal canal de distribución de cómics durante los años ochenta, con la tímida incursión de las librerías especializadas.
EL CAMBIO DE UN MODELO, LOS AÑOS NOVENTA
La situación del mercado a finales de los ochenta se ahondaría en la década siguiente.
El formato álbum todavía conocería una mayor reducción: el anuario de 1993 de la editorial Glénat indicaba que tan solo se habían publicado 116 obras en ese formato, casi la mitad que cuatro años antes (Navarro, 1994); las pocas revistas para adultos que sobrevivían desaparecen, quedando solo como exponente de esa época el semanario satírico El Jueves y la revista de inspiración underground El Víbora.
Este sistema tendrá un aliado importante en el recién nacido circuito de librerías especializadas, apenas testimoniales durante los años ochenta pero que tuvieron un crecimiento geométrico durante la década de los noventa, empujadas por un público coleccionista muy activo y entusiasta que volcará la distribución de tebeos en España.
Si hasta ese momento la venta en quioscos era el canal preferente (casi único de distribución), durante esta década se abandonará paulatinamente para trasladarse a la ya extensa red de librerías especializadas que se crea.
La industria del tebeo en España parece circunscribirse a las publicaciones de género de superhéroes, comandadas por la editorial Zinco y una todopoderosa Forum, pero precisamente esta monopolización presenta una quiebra importante: son publicaciones que se basan en el franquiciado, editando material extranjero.
El autor español, que vivía una euforia desconocida gracias al formato revista, sufre una brutal recesión en sus posibilidades de publicación.
En ese panorama, comienzan a aparecer experiencias e iniciativas de autogestión editora, favorecidas por el abaratamiento de las tecnologías de diseño e impresión, que cristalizarán en la aparición de pequeñas editoriales centradas en intereses muy específicos.
Empresas como Edicions de Ponent, Sins Entido o Inrevés son la cabeza visible de un movimiento editorial que se creará alrededor de la librería especializada como canal de distribución, recogiendo el espíritu rompedor y experimental de las publicaciones amateurs o fanzines, ahora ya profesionalizados como prozines.
Si bien comienzan editando revistas (NSLM, El Ojo Clínico), pronto se convertirán en editoriales que hacen uso tanto del formato tradicional en álbum como de la denominada novela gráfica, un formato libro cuya denominación ya se había usado en España desde los años cuarenta (Barrero, 2008), pero que viene modificada por las connotaciones autorales que alcanza en los EE UU. durante los años noventa (García, 2010).
Hay que resaltar la llamativa aparición del fenómeno manga durante esta década.
Al abrigo del éxito de la serie de animación Dragon Ball, la editorial Planeta DeAgostini publicó un coleccionable que transformaba el manga original de Akira Toriyama al formato de comic-book semanal, recibiendo una respuesta del público sin precedentes.
Según algunas informaciones no contrastadas, la colección podría haber llegado a ventas de 150.000 ejemplares semanales entre su edición castellana y catalana.
Un éxito que recordaba los tiempos de la efervescencia del cuadernillo de aventuras y que provocó un aluvión de títulos de manga, publicados en formato prestige.
Un llamado boom del manga que, visto con la distancia, tan solo fue un boom de Dragon Ball.
El resto de títulos que editaban la misma editorial Planeta, Ediciones B o Glénat no alcanzaron en ningún caso la repercusión del manga de Toriyama, pero abrieron un camino que lentamente convertiría al manga en una parte fundamental de la industria durante la década siguiente.
LA PRIMERA DÉCADA DEL SIGLO XXI: DEL ENTUSIASMO A LA CRISIS
Si bien la falta de datos reales de facturación, tiradas y ventas siguen sin conocerse, durante esta década por primera vez se puede hacer un análisis cualitativo más en profundidad gracias a los datos que la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) ha ido publicando en los ya citados informes anuales sobre Comercio Interior del Libro en España, así como la labor de análisis de mercado a partir de los datos de novedades editoriales publicados por FICOMIC que ha venido realizando de forma habitual la página web La Cárcel de Papel 3 desde el año 2003 y que han tenido reflejo en los anuarios publicados por la Asociación de Autores de Cómic de España en 2006 (Harguindey, 2006) y 2008 (Pons, 2008).
Hay que establecer que, en cualquier caso, un análisis sobre los títulos editados establece un panorama sesgado de la realidad editorial del mercado español, que solo puede ser establecido a partir de las cifras de venta.
Este análisis se debería hacer desde los datos de la FGEE, que sí aporta datos cuantitativos de facturación.
Sin embargo, estas cifras deben ser analizados con precaución: hay una clara diferencia entre las novedades anuales que presenta el estudio de la FGEE y las que se derivan del estudio de la AACE, llegando a una desviación superior al ciento por ciento.
Estas profundas diferencias hacen que todo el análisis de facturación posterior de la FGEE deba ser estudiado con sumo cuidado a la hora de extraer conclusiones.
En cualquier caso, es evidente el espectacular aumento que ha vivido la industria del cómic durante esta década.
Tan solo en títulos publicados a lo largo del año se observa un aumento del 200 por ciento en una década.
Una progresión espectacular que confirma un aumento continuado sin precedentes del sector en la historia del tebeo español.
Este aumento puede ser fundamentado en varias claves:
• El profundo cambio de la percepción social de la historieta que se ha producido durante esta década, impulsado por la creación de un Premio Nacional de Historieta en 2007. • La generalización del formato "novela gráfica", que junto a un nuevo tipo de narrativa más adulta proveniente de las nuevas corrientes autorales ha favorecido su inclusión en las grandes superficies y librerías generalistas. • La eclosión del manga como elemento fundamental de atracción de nuevos lectores y, sobre todo, nuevas lectoras 4. • La generalización de la presencia del tebeo en la prensa general, con una imagen alejada de la percepción infantil que hasta ahora se tenía. • El impacto de las adaptaciones cinematográficas de populares series de superhéroes y otros títulos de cómic, tanto americanos como españoles o europeos. • El conjunto ha dado lugar a un panorama estable dentro del sector industrial del libro, que distingue básicamente entre cuatro fenómenos editoriales durante esta década: • Editoriales que basan su producción en franquiciados de género superheróico americano.
Suelen ser grandes grupos editoriales multinacionales (Planeta DeAgostini, Panini Cómics). • Editoriales basadas en la publicación de franquiciado manga (Ivrea, Glénat, Mangaline...).
En algunos casos se pueden encontrar una mayor diversidad de catálogo, como en la editorial Glénat, que compagina una amplia oferta de manga frente a ediciones de autores españoles o europeos. • Editoriales de pequeño tamaño, que basan su producción en la importación de títulos americanos y la producción propia de autores nacionales, generalmente en formato novela gráfica (Sins Entido, Astiberri, Edicions de Ponent...). • El fenómeno Ibáñez explotado por Ediciones B, único caso en el mundo de autor que tiene más de 170 títulos en catálogo reeditados con alta frecuencia.
Sin embargo, el eufórico optimismo de este análisis choca frontalmente con los datos de 2009.
La profunda crisis internacional derivada de la crisis financiera ha impactado brutalmente en la industria española y el desplome es de gran importancia: tras años de aumentos continuados de más del 20 por ciento en el número de novedades anuales, el año 2009 presenta un retroceso de casi un 30 por ciento.
Una disminución a la que se añade la pérdida de muchas pequeñas editoriales que aparecieron en 2007 y 2008 y que durante 2009 han parado su actividad, ya sea como precaución o porque se han visto obligadas a cerrar sus puertas ante la crisis.
Es evidente que esta disminución debe ser estudiada no sólo en términos de catálogo de títulos, sino en términos de facturación.
La tabla 2 muestra la evolución de la facturación durante esta década para el sector del cómic según los datos de la FGEE.
Sorprendentemente, se obtiene una bajada continuada de la facturación, contraria a la percepción que se tiene de un aumento de presencia del cómic en los circuitos comerciales.
Estas diferencias pueden tener como explicación las diferencias mostradas en la tabla I: los datos de los informes de FGEE recogerían las novedades de las editoriales más importantes del sector, dejando de lado el impacto que están teniendo las pequeñas editoriales en la industria del cómic español.
Se puede hacer un ejercicio estimativo para establecer el posible impacto de estas diferencias.
Según diversas entrevistas a editores, la tirada media de una novela gráfica en España podría estar alrededor de los 1.500-2.000 ejemplares.
Asumiendo una venta completa de la tirada y un precio promedio de 9 euros (según los datos de FGEE), la diferencia de 1.268 títulos en 2008 podría suponer entre 17,12 y 22,84 millones de euros de diferencia en la facturación.
Entre un 20,2 y un 26,9 por ciento al alza respecto a las cifras oficiales de la Federación de Gremios de Editores.
Si bien esta estimación es puramente especulativa, deja en evidencia que las cifras de facturación reales deben ser bastante más altas que las presentadas por la FGEE, pero no en una relación lineal respecto a la desviación de más del 200 por ciento en el número de títulos.
De nuevo, el desconocimiento de las cifras reales de venta o de las tiradas deja en el aire todo posible análisis.
Hay declaraciones que hacen pensar en el fuerte impacto del manga en la facturación total: declaraciones del editor Joan Navarro en su blog indican que títulos como Naruto podrían haber llegado a superar los 30.000 ejemplares de distribución (con un lento descenso que no impediría que en 2009 fuera el manga más vendido de esta editorial con 14.786 ejemplares 5 ).
Un impacto que ha sufrido especialmente la crisis de 2009: según estimaciones de la editorial, el manga ha disminuido casi un 30 por ciento sus ventas durante ese año 6.
Esta disminución podría indicar que el sector del manga ha sido el más afectado por la crisis de final de esta década, coincidiendo con la declaración de otros editores como José Luis Córdoba (Panini Cómics), que avalan una gran estabilidad del mercado de comic-book americano 7.
Estas tendencias se pueden comprobar analizando la evolución de la segmentación de las novedades en función de su procedencia geográfica.
Como se puede ver en la figura 1, la supremacía absoluta del cómic de procedencia estadounidense durante esta década solo ha tenido como oponente el manga japonés, que ha aumentado lentamente su cuota desde apenas un 11 por ciento del total de títulos editados en 2001 (Harguindey, 2006) Es también interesante analizar cómo ha evolucionado el formato fundamental de publicación en España durante esta década, ligado a la consolidación de un formato libro con el que se pueden identificar tanto la novela gráfica, como el tradicional tomo manga (tankoubon) o el tomo recopilatorio de series de inicialmente publicadas en formato de comicbook, generalmente del género de superhéroes.
La figura 2 resume esta evolución: desde una posición predominante del comic-book al principio de la década, derivada de la posición monopolista de este formato de tebeo durante la década de los noventa (que incluyó tanto las series tradicionales de superhéroes en este formato como multitud de experiencias editoriales, incluyendo las de autogestión de autores españoles, que también eligieron este formato por su economía y sencillez), se ha pasado a una abrumadora posición dominante del libro, que llega a ocupar un 68 por ciento de los títulos publicados durante 2009.
De este porcentaje, aproximadamente un 41 por ciento corresponde a tomos de manga japonés.
Este cambio consolida, además, un importante cambio de canal de distribución, que ha pasado del quiosco hasta los años setenta a la librería especializada durante los noventa, compartido en la primera década del siglo XXI con la librería generalista y la gran superficie.
¿EL FUTURO ES DIGITAL?
La volubilidad de comportamiento y la actual situación de crisis de la industria del cómic en España hace muy complejo realizar cualquier predicción a corto o medio plazo.
Parece lógico pensar que existirá un nuevo vuelco hacia la publicación en medios digitales, favorecida por la aparición de dispositivos de visualización que pueden dar una buena representación de la página en color, pero es todavía una incógnita saber cómo resistirá la industria española este complejo cambio que puede dar lugar a una profunda transformación del tejido industrial implicando a distribuidores, libreros y editores.
LA INDUSTRIA DEL CÓMIC EN ESPAÑA: RADIOGRAFÍA DE ¿UN MITO O UNA REALIDAD? 270 |
Los autores de historietas no estamos obligados laboralmente a establecer contacto presencial diario con otros seres humanos.
Esta característica de la profesión facilita grandes placeres solitarios como la posibilidad de trabajar en pijama, pero también aviva tendencias asociales.
Con la intención de prevenir estas últimas, aunque la docencia y el hablar en público en general no son el tipo de actividades que más cómodo me hacen sentir, de vez en cuando me fuerzo a aceptar propuestas que me hagan abandonar mi cueva e interactuar con personas de carne y hueso.
El verano pasado, por ejemplo, acepté impartir un taller de humor gráfico e historieta de 20 horas en el madrileño Círculo de Bellas Artes (del 28 de junio al 2 de julio de 2010).
Lo que prosigue es un relato en forma de diario que reconstruye esos días de modo muy resumido.
Hace unas semanas entregué este texto para describir las intenciones del curso a los posibles interesados: Acercamiento a la profesión del dibujante de historietas tanto desde el punto de vista creativo como laboral.
Por un lado se pretende desarrollar la capacidad práctica de narrar historias con palabras y dibujos asimilando mediante ejercicios los fundamentos de este lenguaje, los mecanismos del humor y el proceso de expresar ideas gráficamente.
Por otro, se trata de divulgar aspectos menos creativos del medio pero cuyo conocimiento resulta igual de necesario en la práctica profesional: trayectoria de sus formatos comerciales, posibles sistemas de difusión de la obra, los pormenores de los contratos editoriales o los métodos habituales de retribución económica.
Hoy doy por terminado un guión de contenidos que considero se ajusta a esas intenciones.
Por otra parte, como aprecio interesante que los alumnos vean reproducidos algunos de sus trabajos públicamente abro un blog [URL] en el que iré colgando los que estime oportuno a medida que los vayan produciendo.
La convocatoria ha tenido éxito y se han apuntado veintitantas personas, casi el máximo permitido de 30.
Los técnicos de la institución me facilitan y ponen en marcha el ordenador conectado a Internet con proyector que solicité.
Compruebo también el material que pedí: folios, lápices corrientes, gomas, sacapuntas, rotuladores negros y rojos, cajas de acuarelas baratas de un "Todo a cien" y cientos de pósits de colores.
Para aprender a contar mediante palabras y dibujos, nos sobra.
Empezamos con un pequeño cuestionario escrito que deberán responder escuetamente y que me permitirá conocer el grado de experiencia y conocimiento de la clase y ajustar mis ejercicios y explicaciones.
¿Qué experiencia tienes haciendo historietas?
¿Has publicado en revistas, fanzines o webcomics? 2.
¿Lo has hecho alguna vez de forma profesional?
En caso negativo, ¿te gustaría dedicarte a dibujar cómics?
¿Cuántas páginas de historietas completas calculas que habrás dibujado en tu vida? 4.
¿Qué géneros y autores son tus favoritos? 5.
¿Qué es una viñeta? ¿y una tira? 6.
¿Qué es un comic-book? ¿y una novela gráfica?
Recojo sus respuestas y empezamos la clase.
Dibujar es representar mediante líneas en un plano la idea de algo material o inmaterial.
Si el dibujante consigue con su representación la finalidad que buscaba, su dibujo está "bien hecho".
"Dibujar bien" no es otra cosa que conseguir ese objetivo.
Un garabato de un hombre en la puerta de un retrete de caballeros que no da lugar a confusión está perfectamente bien dibujado si su autor buscaba simplemente eso: indicar cuál era el retrete de caballeros.
Si en las instrucciones de montaje de un mueble no reconocemos una pieza allí representada, por muy bonito, realista o trabajado que sea su dibujo, es evidente que está muy mal hecho.
De igual manera, cuando elaboramos una historieta con el objetivo primordial de contar una historia, todo dibujo que entorpezca la narración por ofrecer dificultades de interpretación estará mal dibujado.
Nosotros vamos a dibujar ahora con el único fin de que nuestras representaciones gráficas de objetos materiales o ideas inmateriales sean interpretadas de manera correcta.
Si lo conseguimos, demostraremos que sabemos dibujar lo suficientemente bien como para hacer historietas.
Para este cometido, la habilidad técnica no es lo más importante: lo más importante es fijarse.
Dibujar es, en primer lugar, fijarse.
Y todos sabemos fijarnos o podemos aprender a hacerlo con suma facilidad.
Comenzamos con un ejercicio: pido que dibujen sobre un pósit una pajarita de papel.
Los resultados, que pego componiendo un gran rectángulo en una de las paredes de la estancia, son desastrosos con la excepción de los de un par de espabilados que han construido, sin pedirme permiso, una pajarita de papel de verdad para utilizarla como modelo (imagen 1).
Cojo la figura, la hago circular entre la clase y les pido a todos que se fijen en ella.
También busco una fotografía de otra pajarita en Internet y la proyecto durante un par de minutos.
Después apago el proyector y arrojo la figura a la papelera.
Les pido de nuevo que dibujen una pajarita.
Los resultados mejoran de forma espectacular.
Los pego también en el muro y los comparamos (imagen 2).
Proseguimos con media docena más de ejercicios en pósits basados en la idea de que dibujar es fijarse y de cada uno de ellos sacamos alguna conclusión.
Sentados en disposición circular alrededor de una gran mesa, se propone que cada persona escriba en un papel sin que nadie más pueda verlo el nombre de un animal, planta o cosa que crea fácil de dibujar y otro que le parezca difícil.
Después debe pasar este papel a su compañero de la derecha que deberá dibujar ambas peticiones sin que nadie más las conozca.
Los dibujos obtenidos con este ejercicio son examinados por todos nosotros para su desciframiento y en su inmensa mayoría resultan interpretados correctamente.
Están, pues, bien dibujados.
No hay apenas diferencias de calidad entre aquellas solicitudes que se preveían difíciles y las que se suponían fáciles.
Esto es así porque todos poseemos un archivo mental involuntario de cosas en las que nos hemos fijado a lo largo de nuestra vida y simplemente tendemos a considerar complicadas de dibujar aquellas que no están todavía incorporadas a esta colección.
Un dibujante es una persona que posee un número mucho mayor de piezas en este archivo intangible porque se dedica a ampliarlo con la observación diaria y a conservarlo con la práctica de dibujar.
Los fundamentos de anatomía o perspectiva, las particularidades del trazo de una plumilla o las diferencias entre un dibujo digital de vectores y una imagen de píxeles son conocimientos que pueden adquirirse, por ejemplo, en cursos de ilustración o diseño.
Pero para empezar a hacer tebeos nos sirve con saber dibujar y los resultados nos indican que ya sabemos todos dibujar lo suficiente.
Podemos hablar ya, entonces, de historietas.
Un bajo eléctrico es un instrumento con un concepto muy sencillo de comprender y formado por muy poquitos elementos básicos.
Aprender a tocarlo lo suficiente como para que los oyentes reconozcan el sonido de una melodía es algo muy sencillo.
Sin embargo, resulta un instrumento muy difícil de manejar con total maestría y ofrece muchísimas más posibilidades de las que parece en un principio.
Algo así pasa con la historieta.
Las nociones básicas, pese a que en ocasiones sean el temario completo de cursos historietas que duran meses, se pueden describir en muy poco tiempo.
Y eso es lo que intento hacer en poco menos de una hora.
La historieta es un medio de expresión que, en esencia, consiste en contar cosas mediante dibujos y palabras.
Mientras los alumnos dibujaban algunos de los ejercicios anteriores he leído sus respuestas a los cuestionarios y he comprobado que muchos de ellos no tienen claros conceptos tan elementales como "viñeta" o "tira", quizás influidos por los medios de comunicación que desde hace unos años tienden a utilizar estos términos erróneamente como sinónimo de 2011 275-283 ISSN: 0210-1963 Imagen 1.
Pajarita de papel utilizada como modelo.
Pajaritas de papel basadas en la proyección de una fotografía.
Una viñeta es cada uno de los recuadros con dibujos y texto en los que se compone una historieta y suele reflejar los distintos instantes de una historia.
Entre cada una de ellas se produce una elipsis o salto temporal.
Una tira es una historieta que ocupa solo una fila de viñetas.
Los bocadillos son esos espacios en forma de globo limitados por una línea donde se colocan los diálogos que corresponden a cada personaje.
Enumero tipos de planos y sus características.
Cada uno de ellos tiene sus utilidades.
Lo fundamental es saber que, cuanto más amplio sea el plano, mayor porción de espacio recogeremos, pero, cuanto más corto sea y recoja menos espacio, mejor veremos las cosas que estén en él porque nos cabrán más grandes.
En Occidente se leen las viñetas de izquierda a derecha y de arriba abajo.
Y dentro de cada viñeta los bocadillos de textos también se leen en ese orden.
Recalco esto último porque es un error típico de principiantes no respetar este principio.
Explico qué son las onomatopeyas y las metáforas visuales, para qué valen las líneas cinéticas y las formas más habituales de representar expresiones.
Cuidar las expresiones de nuestros personajes equivale a una buena dirección de actores.
Una historieta de un dibujante hábil con la técnica que, sin embargo, ha descuidado las expresiones es una largometraje de gran presupuesto interpretado por actores muy malos.
Aconsejo evitar la redundancia entre texto y dibujo, componer visualmente las viñetas dando tanta importancia al texto como al dibujo y, en esta dirección, sugiero rotular el texto íntegro de cualquier viñeta antes de adjudicarle un tamaño preciso para evitar otro error clásico de aficionado: letritas difíciles de ver apelotonadas en globos diminutos.
Ya tenemos todos los elementos para cocinar historietas.
Pido a los asistentes que dibujen ya una página de historieta en un folio a lápiz narrando una historia relacionada con su principal dedicación actual.
Por los cuestionarios sé que hay entre ellos la suficiente diversidad de profesiones como para que el resultado no sea monótono.
Pueden relatar una anécdota laboral real o inventada, una curiosidad sobre el origen de su empresa, un pensamiento personal...
En otras palabras, pueden utilizar el medio para hacer documental, ficción, ensayo, poesía...
Insisto en que la historieta es un medio estupendo para contar cualquier cosa.
Después les tranquilizo añadiendo que en este momento no deben intentar resultar especialmente ingeniosos.
Solo deben contar un hecho, un relato, un pensamiento o un sentimiento con dibujos y palabras.
A los que terminan antes, al igual que en ejercicios anteriores, les permito que apliquen un bitono de acuarela a sus trabajos.
Según van entregando, pueden irse y doy por terminada la clase.
Como tarea, les solicito que piensen en un chiste popular que les haga gracia.
Al día siguiente deberán contarlo en clase.
Recojo los innumerables pósits con los que hemos ido cubriendo las paredes (imagen 3).
La historieta es un medio de expresión creado para ser reproducido y llegar a un gran público.
El original es irrelevante.
Los colores que no son posibles de reproducir mediante cuatricomía o RGB de pantalla, las líneas demasiado finas, las sutilezas de una textura pictórica no son recursos eficaces a la hora de hacer tebeos.
He escaneado todos los ejercicios realizados por los alumnos el día anterior y los proyecto a gran tamaño comentándolos.
También he colgado en el blog una selección de los mismos y también los proyecto.
Algunos ganan mucho en presencia hasta el extremo de sorprender a sus propios autores, otros empeoran un poquito.
Hablamos de la diferencias de tamaños entre originales y reproducción.
A mayor original, mayor espacio para añadir detalles con comodidad sobre el papel, pero mayor riesgo de perderlos en la reducción final en papel o pantalla.
En una pizarra velleda aboceto cómo se calcula un original proporcional a unas medidas dadas, aclaro qué es la mancha útil, qué es imprimir a sangre.
Proyecto ahora sus historietas y las comento.
Es evidente que algunos de los elementos de los que están hechos los cómics, que enumeré ayer con una mínima explicación como las onomatopeyas o las metáforas visuales, se manejan con relativa fluidez.
Otros, sin embargo, resultan difíciles de asimilar por la mayoría.
Es momento de volver a insistir en conceptos elementales como el orden de los bocadillos en el interior de una viñeta o de concretar las ventajas y desventajas técnicas y expresivas de utilizar distintos tipos de planos.
¿Por qué muchos han dibujado mal las manos a sus personajes o, lo que es peor, las han escondido?
Nuestras manos están siempre cercanas por si necesitamos fijarnos en ellas, no seamos ruines y no las escaqueemos en nuestros dibujos.
En registros no realistas podemos, eso sí, por razones de expresividad, dibujarlas con menos dedos.
Propongo ejercicios y juegos de pósits sobre este asunto que van a parar de nuevo a las paredes para ser comentados (imagen 4).
Tras una pausa en una de las terrazas privadas del precioso edificio en el que nos encontramos confío a uno de los alumnos un rotulador de punta gruesa y pósits de distintos colores para que me asista en la pequeña charla en la que intentaré resumir mi teoría personal sobre la arquitectura del humor.
La tesis básica que mantengo es que el discurso humorístico se fundamenta en la transmisión de cualquier mensaje de forma directa obviando porciones de información que, aun siendo en principio imprescindibles para la comprensión de aquel, el receptor ya conoce por otras fuentes.
El humor emplea este atajo para transmitir un mensaje complejo en un flash lúcido.
La "gracia" no es otra cosa que la sensación satisfactoria que otorga la resolución inconsciente del mensaje cifrado recibido.
Esto supone, por tanto, que para que un chiste haga gracia el receptor debe tener determinada información previa común con el emisor para ser capaz de juntar todas las piezas del mensaje.
También indica que un chiste es tanto más gracioso cuanto menos gente lo entiende.
Un chiste comprendido por todo el mundo porque en su transmisión no se ha producido este proceso de escatimar información esencial, no es un chiste; es un comentario.
El humor es, en definitiva, una forma de comunicar.
Una de las más eficientes.
No existen anécdotas graciosas y otras que no lo son.
Cualquier relato, pensamiento, sentimiento o simple descripción puede transmitirse humorísticamente.
Estimo que existen alrededor de media docena de mecanismos comunicativos comunes a todas las culturas y épocas que, cuando se utilizan del modo descrito, producen un formato específico que es conocido bajo el nombre de chiste.
Sin alguno o varios de estos mecanismos, la intención humorística se percibe como tal pero no como un verdadero chiste.
Según voy enumerando los mecanismos más comunes pido a mi asistente que escriba sus nombres con su rotulador en pósit de color verde que voy pegando en un muro de la clase definiendo sus características e ilustrándolos oralmente con ejemplos de chistes populares concretos que los utilizan.
Son la hipérbole, el juego de palabras, el equívoco, la ironía y la ironía inversa, la contradicción, la desviación de discurso y el razonamiento perverso.
En pósits de color amarillo indico las manifestaciones particulares de alguno de ellos (imagen 5).
La analogía, la metáfora y la alegoría son tipos de comparaciones, por ejemplo; mientras que el retruécano y otros tropos los consideramos clases de juegos de palabras.
La mayoría de los ejemplos enunciados no han producido un espectacular efecto hilarante en la clase, pero sí que se han percibido como chistes.
Son, de hecho, lo que popularmente se conoce como "chistes malos".
Discursos humorísticos que utilizan mecanismos pero carentes de condimentos.
Denomino condimentos a aquellos añadidos temáticos que intensifican la percepción humorística de cualquier chiste.
Los condimentos se clasifican en tres grandes grupos comunes a muchas culturas.
Son los tabúes, la ruptura de protocolo y la identificación.
Pero las formulaciones específicas de estos tres condimentos, que añadimos con otro color más de pósits, no son siempre comunes a todas las culturas y épocas.
En nuestra realidad sociocultural los tabúes son, en esencia: sexo, religión, drogas y escatología.
La identificación se obtiene, por ejemplo, con referencias a la actualidad y con alusiones que refuercen la pertenencia a un grupo.
La ruptura de protocolos puede ser de naturaleza social, de contraste de registros o por metalenguaje, anacronismos o surrealismo.
Empiezo a contar chistes populares que, esta vez, a juzgar por las risas, sí que son percibidos como graciosos.
Tras cada uno de ellos señalo los mecanismos que utiliza y los condimentos que contiene.
Recalco: un mecanismo sin condimento es un chiste malo, pero cualquier acumulación de condimentos no será verdadero chiste si no echa mano de, al menos, un mecanismo.
Advierto: la mayoría de los humoristas lo hacen inconscientemente, de la misma forma que un guitarrista que improvisa no piensa en escalas y armonías conscientemente.
Sin embargo, en ambos casos el correcto funcionamiento depende de la adecuada compensación de esa estructura.
Solicito que vayan contando en voz alta los chistes que pedí ayer que pensaran.
Voy desmigando qué mecanismos y condimentos utiliza cada uno y el efecto que producen.
Como ejercicio, pido que narren en un tebeo con una o varias viñetas otro chiste popular distinto al que acaban de contar.
Cuando entregan, doy por terminada la clase.
Proyectamos los chistes populares en formato de historieta que dibujados ayer.
Afirmo que, para mí, el humor gráfico de prensa no es otra cosa que una especialidad de la historieta cuya unidad narrativa acostumbra a desarrollarse en una única viñeta.
Su denominación procede más de la necesidad de algunos de sus creadores de distanciarse de un medio de expresión poco valorado cultural y económicamente que de una especificidad real.
Todo es contar con dibujos y palabras.
No comparto la definición de Scott McCloud que asegura que debe existir secuencia para que una narración gráfica pueda llamarse cómic.
En los trabajos de los alumnos proyectados volvemos a toparnos con un puñado de conflictos de uso de los elementos que componen un cómic y que entorpecen la comprensión de lo que se quería contar, pero ya no son tan abundantes como en los ejercicios del primer día.
En la mayoría de los casos, basta indicar el error para que el autor plantee por sí mismo una posible forma de solucionarlo.
También deducimos, entre todos los miembros de la clase, los mecanismos y condimentos con los que esos chistes populares están construidos.
Tras el descanso, me propongo relatar la historia mundial del cómic en solo una hora.
Para ello voy a armar otro gran esquema a base de pósits de colores adheridos a una de las paredes de clase (imagen 6), pero también necesito un ayudante que se haga cargo del ordenador y proyecte, tras localizarlos en Google, ejemplos de páginas e ilustraciones de todo autor que yo mencione, de modo que ilustre en tiempo real mis palabras.
También he traído dos docenas de tebeos de mi colección para ir enseñándolos según toque.
Los cuestionarios del primer día me han alertado de que muchos de los presentes desconocen el verdadero significado de los formatos editoriales más populares y quiero que observen, toquen, hojeen y aprecien las diferencias entre un comic-book de superhéroes americano, un álbum franco-belga de tapa dura, una novela gráfica contemporánea, un "prestige", un ejemplar del TBO original de principios de siglo, un cuaderno apaisado de historietas español de tiempos de la dictadura franquista, una revista de cómics para adultos de los años ochenta, etc.
Mi relato es cronológico, desarrolla en paralelo lo sucedido en Estados Unidos, Europa y Japón y no se centra en autores o tendencias.
Se apoya más bien en las particularidades sociales, culturales, políticas y económicas de la historia del siglo XX que originaron puntos de inflexión en la de los cómics dando lugar a su vez a formas de divulgación del medio específicas, escuelas estilísticas particulares y autores destacados.
Aunque obvio los centros de producción menos relevantes incorporo también lo sucedido en nuestro país por motivos de cercanía sentimental.
Hablo del enfrentamiento de Hearst y Pulitzer, de la época dorada de los cómics de prensa y de los syndicates, del TBO, de la gran depresión, de Hergé, de la guerra civil española, de la Segunda Guerra Mundial, de Tezuka, de la caza de brujas, de Wertham, de la EC de Gaines, del comics code, de la revista Pilote, de Stan Lee y la edad de plata de los superhéroes, del 68, de la contracultura y el comix underground, de los Humanoides Asociados, de la transición española, del falso boom del cómic y de la novela gráfica.
Volvemos a la práctica.
Ahora se trata de realizar entre toda la clase, a razón de una viñeta por alumno, una gran historieta.
El mundial de fútbol que se está celebrando en Sudáfrica es una realidad común a todos que nos servirá de nexo.
Cada uno deberá dibujar una razón por la que le gusta o no ese deporte e ilustrarla con un comentario o chiste gráfico humorístico en un pósit que recojo al finalizar la clase.
He agrupado todas las viñetas del último ejercicio de ayer en una sola plancha.
Sostengo que un chiste popular o gráfico requiere siempre de la utilización de, al menos, un mecanismo.
Sin embargo, un discurso humorístico de cierta extensión como un monólogo o una historieta larga son formatos que no necesitan que cada uno de sus fragmentos utilice un mecanismo; es decir, que sea un chiste.
Al contrario, la correcta alternancia de comentarios humorísticos -aquellos que contienen condimentos pero no mecanismos-con chistes contribuye a crear el ritmo que añade impacto a estos últimos.
Al proyectar todos los pósits componiendo una única historieta que alterna por azar comentarios humorísticos y chistes sobre un tema común, el resultado es que unos y otros funcionan mejor que si se presentasen por separado.
Por otra parte, sigo actualizando el blog a diario con trabajos de los alumnos y han comenzado a aparecer ya algunos comentarios de los lectores.
La charla de hoy aborda los aspectos económicos y laborales de la profesión en nuestro país y época.
Es bueno saber que en nuestro sector espacio-temporal el 99 por ciento de los que se ganan de verdad la vida con este trabajo pertenecen a uno de estos tres tipos: los que lo compaginan con otras actividades, los que trabajan para el extranjero y los que hacemos humor.
Un autor que no pertenezca a uno de estas categorías y encuentre tiempo para dibujar los cientos de páginas que exige la realización de una novela gráfica es porque vive de sus padres o de su pareja.
Podemos vender nuestro trabajo a publicaciones periódicas como revistas y diarios en los que nos pagarán una cantidad fija a cambio de los derechos de publicación para una sola vez y se reservarán con ello un tiempo de exclusividad de ese encargo en concreto.
En ninguna de ellas nos ofrecerán un contrato laboral con seguridad social, sueldo y vacaciones pagadas.
También podemos vender nuestro trabajo inédito o publicado con anterioridad en publicaciones periódicas para su edición en formato libro.
En ese caso solo percibiremos un porcentaje de lo obtenido con las ventas.
Nosotros no vendemos originales como los pintores, vendemos derechos de reproducción.
Pormenorizo las cláusulas en las que conviene fijarse a la hora de firmar un contrato editorial.
Analizo la idea clave de "adelanto de derechos", un concepto cuyo nombre induce a equívoco.
Trazo en la pizarra un gráfico que desgrana cómo se reparte el precio de venta al público de cualquier libro, incluidos los de historietas, entre los eslabones de la cadena que hace que llegue hasta el lector (imagen 7).
Aproximadamente, la librería y la distribuidora se quedan el 50 por ciento, la editorial obtiene un 40 por ciento y el autor, en el mejor de los casos, percibirá un 10 por ciento.
Detallo pormenores que en ocasiones modifican estos porcentajes.
También me extiendo sobre los gastos, riesgos y beneficios de cada uno de los eslabones.
Explico el sistema de devoluciones que existe en Europa, lo comparo con el norteamericano de venta directa y razono las ventajas y desventajas de cada sistema.
Hoy quiero que comiencen a trabajar, por fin, en una historieta de cierta entidad (mínimo dos folios) con un guión y un pequeño story previo que deberé aprobar antes de su realización.
Me interesa que todos traten un tema cotidiano y común a todos para que, procurando no coincidir con el compañero, se fuercen a resultar originales buscando un enfoque no demasiado tópico.
Elijo la huelga de metro con la que estamos conviviendo esta misma semana en Madrid.
Paseo entre ellos resolviendo dudas de manera personal o en pequeños grupos.
No empezamos con la proyección habitual porque no hay nuevos trabajos terminados.
En su lugar, adjudico tiempo para que sigan dibujando las historietas que no pudieron acabar ayer.
Voy comprobando cómo ejecutan en limpio los storys propuestos.
Nunca critico las soluciones narrativas que no me atraen como lector.
Cualquier proceso creativo es, sobre todo, decidir; y las decisiones, si reman a favor de la intención, son siempre respetables.
Intervengo, tan solo, cuando la determinación tomada va en contra de la legibilidad de lo que se pretende relatar.
Considero que las habilidades técnicas más específicas pueden aprenderse con posterioridad, pero deseo que todos los participantes en el curso terminen sabiendo comunicar lo que deseen en formato tebeo.
Para la última charla he traído una selección de trabajos personales que proyecto en la gran pantalla.
Ya que ellos llevan días enseñándome su trabajo, decido enseñarles el mío.
Una imagen me sirve para aclarar alguna particularidad técnica, en la siguiente relato una anécdota laboral relacionada que ilustra aspectos ruines del mundillo, otra me da pie para establecer el paralelismo existente entre los fanzines analógicos de hace años y los webcomic actuales.
También hablo de estrategias para buscar espacios donde publicar, concursos, ferias, redacciones, currículos, impagos, sistemas de reproducción mecánica, condicionantes económicos a la creación y de trabajar en pijama.
Nuestra profesión es inestabilidad y soledad, sí; pero también libertad.
Estoy contento con la calidad media de las historietas realizadas.
Sin embargo, como hoy es el último día del taller no podré llevarme los originales para escanear y devolverlos mañana.
No hay problema: un alumno fotografía a gran resolución todas las obras y me las entrega en una llave USB.
Mañana las subiré todas al blog.
Tras las despedidas, entrego como regalo a cada asistente uno de mis últimos libros publicados.
Ejercicios y juegos de pósits plasmados también en la pared.
Gran esquema a base de pósits sobre la historia mundial del cómic. |
Le interesan los aspectos visuales de la escritura y las posibilidades narrativas de la imagen, así como la literatura erótica.
Muchos de sus textos y opiniones están reflejados en su página web [URL].
Licenciado en Ciencias Biológicas y doctorando de Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Sevilla en ambos casos.
Defendió su trabajo de investigación "Prensa satírica, humor gráfico e historieta en Sevilla, 1864-2000" en 2004 y actualmente desarrolla en la Universidad de Sevilla una tesis sobre "Sistemática y catalogación de la historieta.
Aplicación práctica sobre la prensa satírica y la historieta en Sevilla".
Ha publicado en diferentes medios nacionales e internacionales: International Journal of Comic Book Art, Revista Latinoamericana de Estudios sobre la Historieta, Mundaiz, Quevedos, Diálogos de la Comunicación, Literaturas, Foro.
Revista de Ciencias Jurídicas y Sociales, Arbor.
Revista de Ciencia Pensamiento y Cultura, RevistaUSP...
Entre los libros en los que ha colaborado destacan: Alan Moore.
El señor del tiempo (Global, Valencia, 1996), Barry Windsor-Smith.
La mirada infinita (Planeta, Barcelona, 2000), Víctor de la Fuente.
Homenaje (Recerca, Mallorca, 2003), El terror en el cómic (Comunicación Social, Sevilla, 2003), Enciclopedia General de Andalucía (C&T, Málaga, 2004), Tebeosfera (Astiberri, Bilbao, 2005), Morfología del humor (Padilla, Sevilla, 2007), Violencia desenfocada (Corchea69, Sevilla, 2008), Cultura y entretenimiento en los medios (Universidad de Málaga, 2009), La risa periodística: Humor y sátira, de la prensa a Internet (Universidad de Valencia-Tirant lo Blanch, 2010), Conan.
Licenciado en Física y doctor en
Comunicación por la Universidad de Sevilla.
Su tesis doctoral "Narrativa de la historieta: análisis narratológico del cómic a través de la obra de Alan Moore" le valió el Premio Extraordinario de Doctorado en 2002.
Como profesor en el Departamento de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Literatura de la Universidad de Sevilla viene impartiendo asignaturas relacionadas con la teoría de la imagen, la historia de los medios de comunicación y la narrativa y el guión audiovisuales.
Especialista en cómic, ha investigado también otros medios audiovisuales, como la fotografía, el cine y la televisión.
Sobre tales temas ha escrito y colaborado en libros y revistas especializadas nacionales e internacionales, y ha impartido conferencias y participado como ponente en congresos en España, Estados Unidos y Reino Unido.
Desde 2008 dirige las Jornadas de Narrativa Gráfica de la Universidad de Sevilla.
Especializado en la investigación de la historia de la prensa española y en ella, especialmente, en el estudio de la sociología e historia de los tebeos, las relaciones
ABOUT THE AUTHORS sociales y la industria del cómic español.
Su trayectoria ha discurrido hasta hoy en una doble vertiente como investigador del cómic y como técnico editorial.
Ha publicado libros propios sobre la historia del cómic y los tebeos españoles -Apuntes para una historia de los tebeos, Antología SF del cómic español, Historia del cómic español y Los inventores del cómic español-y ha participado con textos de investigación en otros ocho libros de varios autores.
Ha participado con ponencias y comunicaciones sobre el cómic en distintos congresos, coloquios y cursos.
Historiador de las mitografías urbanas, lleva más de treinta años sumergido en los entresijos de la cultura popular española.
La historieta, la narrativa barata, el folletín literario o el cine de género son el ámbito donde ha venido desarrollando su trabajo.
Ha dirigido editoriales (Arrebato, 1982(Arrebato, -1986)), colaborado en diversos medios de prensa, impartido seminarios en la Facultad de Bellas Artes de Valencia, comisariado exposiciones para la Generalitat Valenciana, ejercido de documentalista en programas televisivos, pronunciado conferencias y escrito libros, siempre con el propósito de intentar cartografiar el infinito territorio de lo impreso.
Realiza regularmente crítica de literatura y de cómic en revistas académicas y en suplementos culturales de periódicos.
Es profesora de Filología francesa en la Universitat de València y especialista en literatura y artes visuales contemporáneas.
Ha publicado numerosos artículos sobre historieta francobelga y ha organizado tres coloquios internacionales sobre cómic.
Catedrática por la Universidad francesa Blaise Pascal de Clermont-Ferrand, sus investigaciones versan desde los años ochenta sobre la historieta y, más precisamente, la historieta española desde un triple enfoque: historia cultural, narratología visual y estética.
Colaboradora del programa de la Agencia Nacional de Investigación francesa (ANR) "Infancia, Violencia, Exilio", lleva a cabo con hispanistas franceses y españoles estudios sobre los testimonios retrospectivos de los "niños de la guerra" y las representaciones culturales de la infancia durante la guerra civil y la posguerra en las publicaciones infantiles.
Ha dibujado y escrito historietas para periódicos, revistas y sitios de Internet.
Tiene más de 30 libros publicados de este medio.
Es socio fundador y miembro de la junta de dirección de la revista TMEO y desde hace diez años mantiene una página fija en el semanario El Jueves.
Como dibujante, además de ilustrar todo tipo de publicaciones, ha realizado spots de animación, carteles, portadas de discos y todo tipo de objetos impresos.
Como guionista ha escrito historietas para otros dibujantes, dibujos animados, teatro, televisión y cine.
También ha colaborado como comentarista de consumo, cultura popular y sociedad en programas de televisión y radio, desarrollado proyectos relacionados con el arte contemporáneo, y ha sido guitarrista y compositor de grupos de música popular con los que ha grabado discos y bandas sonoras.
Desde 2005 mantiene en su propia web [URL], un blog que es el centro de una intensa y extensa actividad en Internet. |
Despedimos el último número de la revista Arbor de 2011 con la triste noticia del fallecimiento inesperado de su insigne director, Alberto Sánchez Álvarez-Insúa, un hombre polifacético y de cultura ilimitada.
Químico, político, literato, guionista de cine, investigador en el Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y en estos últimos años sabio editor de una de las revistas más emblemáticas del CSIC, Arbor, además de director de la colección Literatura Breve del propio CSIC.
Fuera del ámbito de nuestra institución fue, además, director de publicaciones del Instituto de Estudios Madrileños, su otra casa, donde llegó a ser nombrado director de sus Anales y muy recientemente, el 24 de marzo de 2011, Presidente de dicha entidad, a la que habían pertenecido su padre y su abuelo. |
Hay mucho que decir alrededor del concepto de innovación social.
En primer lugar, citar esa palabra o manejar el concepto significa reconocer que es un valor importante en el siglo XXI.
Se habla y se escribe de él desde múltiples perspectivas; como proceso empresarial, como mecanismo de competitividad, como nexo de unión entre el mundo del conocimiento y el mundo productivo o como recurso para fomentar el cambio institucional.
No faltan quienes relacionen la innovación con una forma de vivir la vida y de ajustarla a las mutaciones del presente.
Hay que diferenciar tipos, ámbitos y dimensiones relacionadas con la idea de innovación: tecnológica, de gestión empresarial, institucional, política, social y/o cultural; la innovación pasa por fases; existen metodologías para canalizarla según el campo de acción y el ámbito de que se trate; es el fruto de la confluencia de recursos, fuentes y mecanismos, transita por recorridos específicos en cada uno de los espacios y ámbitos en los que se expande.
La pragmática de la innovación contiene contextos y condiciones necesarias, pero también condicionamientos y límites.
En unos casos, el mundo económico encuentra límites para crear innovando.
En otros, los orígenes son estructurales, entre las expectativas creadas y las oportunidades construidas no hay relación.
No debemos obviar que, en muchos casos, el papel del individuo en la estructura laboral no es lo nítida que se supone.
El resultado redefine la relación entre el individuo, el trabajo y la empresa.
Otros peligros proceden de los procesos de cambio en el seno de las organizaciones corporativas.
Sus llamadas para aceptar las reglas del cambio, la interiorización del riesgo, las oportunidades que crea o la flexibilidad de su modus operandi no parecen argumentos suficientes.
Por otra parte, hay individuos que no viven en contextos de innovación, ciudades creativas o territorios inteligentes ni participan en las industrias o servicios que gestionan la producción de conocimiento.
Es frecuente que para los individuos que hacen trabajos reiterativos, precarios o mal pagados, el problema es cómo pertenecer al club de los innovadores.
Valores del discurso como la creatividad, la dedicación, la pasión o la autotransformación pueden rellenar el manual de "buenas intenciones", los protocolos de buenas prácticas o los libros de autoayuda, pero no son valores que coticen en situaciones precarias.
Uno de los problemas en los estudios de innovación es el espacio que dedican a tratar los condicionamientos de los objetivos que persiguen los ciudadanos, se repara poco en el modo cómo se transforma la pasión creativa en pasión innovadora, cuáles son las condiciones estructurales -objetivas y subjetivas-que hacen posibles la creatividad y las que se corresponden con las innovaciones de continuidad, mejora o ruptura o la innovación que fracasa.
Hay que estar atentos a lo que crea la innovación, de qué se impregna, con qué se asocia y qué produce.
Darla por supuesto, creer que su nombre cubre el espectro necesario es devolverla a estadios embrionarios.
Cuando se recurre al conocimiento tecnológico, la economía de la innovación, el Manual de Oslo o los indicadores de transferencia tecnológica surgen, a la vez, cada vez con más fuerza propuestas de que hay aspectos, ámbitos, dimensiones, agentes, agencias o procesos que tienen un desenvolvimiento distinto al tecnológico, que los mundos que mueve la sociedad permiten que otras respuestas aparezcan entre los objetivos que persiguen, por ejemplo, el bienestar, la calidad de vida.
El manejo del tiempo y el ocio son fines que canalizan formas, fuentes y procedimientos de innovación.
El conocimiento innovador no se para en la puerta de la casa de cada cual, ni es sólo tecnológico ni se traduce en balances de contabilidad económica, sino que sirve para vivir y la innovación social representa la vida, la adecuación plagada de expectativas y oportunidades donde lo que prima es la calidad de los procesos que constituyen y el bienestar.
Estamos lejos de los adagios de Von Hayek, las PRESENTATION PRESENTACIÓN tránsito humano que auspicia la demografía y el que retrata la ciudad en sus transformaciones urbanas de ruptura.
Ciertamente, la orientación de la propuesta permite pensar los soportes sobre los que se erigen las columnas que soportan la praxis y el discurso de la innovación.
La historia traza límites, condiciones y condicionamientos, es decir, el campo de juego donde la innovación social se erige y se hace posible, pero que a la vez condiciona las preguntas y las respuestas que ofrece el hecho de la transformación socio estructural del tiempo histórico.
Los cuatro artículos siguientes componen la segunda parte del texto, titulada "Rostros y Sentidos de la Innovación Social".
En el primero, Javier Echeverría y Lucía Merino, analizan el proceso de implantación de la innovación social siguiendo las huellas de los discursos institucionales en el contexto europeo.
Su "Cambio de paradigma en los estudios de innovación: El giro social de las políticas europeas de innovación" nos introduce en los lugares y en las reglas de juego, gestados desde las instituciones europeas, en los que la innovación social toma un sentido y va ganando poco a poco adeptos frente a planteamientos procedentes exclusivamente de los ámbitos tecnológicos o de la economía.
El siguiente artículo lo firma Ander gurrutxaga.
El título es una descripción del contenido, "Condiciones y Condicionamientos de la Innovación Social".
En él, el autor presenta -de modo sintético-, algunos aspectos claves del debate sobre la innovación, traza un panorama general de las condiciones empíricas que sostienen el éxito en la implantación de sociedades innovadoras y revisa algunos de los condicionamientos que ha ido acumulando.
Cuatro jóvenes investigadores del grupo sobre "Sociedad del conocimiento, desarrollo e innovación" (ASCIDE), presentan bajo el título, "Percepción de la innovación en entidades de la Comunidad Autónoma Vasca", el resumen de la investigación empírica que han llevado a cabo entre empresas y organizaciones civiles en esa Comunidad Autónoma.
En él, fundamentan la percepción de que innovar es un acto consciente, atravesado por la necesidad y que va más allá de lo estrictamente tecnológico.
El cuarto artículo de esta segunda parte, lo firman los investigadores del Instituto INgENIO de Valencia, encabezados por Ignacio Fernández de Lucio, Jaider Vega Jurado y Antonio gutiérrez gracia.
Su artículo se titula, "Ciencia e Innovación: Una relación compleja y evolutiva".
Detectan que en los últimos años la ciencia y la innovación han abandonado sus lugares y espacios tra-pretensiones de Milton Friedman, la racionalidad paradójica de la destrucción creativa de Schumpeter o los animales espirituales keynesianos, sencillamente estamos ante otra lógica, ante por ejemplo, la fuerza de las emociones, los afectos, el ocio, la diversión, la fiesta o de valores sociales como la responsabilidad, la creatividad, las buenas prácticas o la sostenibilidad, por citar algunos de los conocidos ¿por qué negarlos?
El juego de la innovación social es el juego de lo social, el juego sobre todo, aunque no exclusivamente, de los intangibles, es decir, la emergencia de aquello que define, describe y explica que la economía o la tecnología no dan razón de todo.
Otras lógicas, otros objetos y otros objetivos, emplazan a comprender que la calidad de vida, el bienestar, los juegos del ocio, las relaciones generacionales, la salud, los valores o las emociones -por citar algunos de los más importantes-tienen un lugar bajo el sol y que de eso es de lo que se ocupa la innovación social.
La historia y las experiencias exitosas indican que ésta se asocia con la capacidad de experimentar, aprender, crear conocimiento y transferirlo a otros grupos e individuos, creando cadenas invisibles formadas por miles de hilos que atan, disputan, unen y cohesionan instituciones, organizaciones y sociedades.
Este número de la revista Arbor pretende ser un encuentro múltiple alrededor de cuestiones, situaciones y ámbitos donde se mueve la innovación social.
Este número es una ventana a la que uno se asoma y presencia como por la calle desfilan situaciones, hechos o cuadros donde priman la diversidad y donde cada una de ellas por sí mismos tiene sentido, pero el valor se reconoce y refleja en el conjunto y en las interdependencias.
Hemos intentado olvidarnos de la búsqueda de la coherencia plana.
Por supuesto, tan siquiera hemos pretendido cerrar los temas que se abren detrás de cada artículo.
El número presenta diferentes cuadros sobre la innovación social.
Se presenta dividido entre tres grandes apartados.
La primera parte, introduce la dimensión histórica de la innovación.
Manuel gonzález Portilla y J. Urrutikoetcxea -dos historiadores de los tiempos contemporáneos-escriben un artículo titulado, "Desconcierto del tiempo presente y retos del futuro: algunas claves orientativas".
En él trazan un cuadro -rico y sistémico-donde los soportes y anclajes de la innovación se encuentran con la industrialización, el ANdER GuRRuTxAGA la evolución de la empresa y buscar conexiones con las aspiraciones al cambio y a la innovación de la institución.
El siguiente artículo lo firma el empresario Luis Cañada -Director general de Cadenas Vicinay-.
En él reflexiona, desde el mundo interno de la empresa, sobre las situaciones que se suscitan cuando ésta encara las condiciones y los desafíos de su progreso y transformación.
En escena aparecen el valor de la innovación, el papel de las emociones, la capacidad del individuo para enfrentar los desafíos, el arte de prosperar o el de no quedarse atrás.
Su artículo se titula, "Reflexiones sobre la empresa en el contexto de la innovación social".
La economista María Carmen gallastegui escribe sobre las condiciones que crea el cambio climático para gestar nuevos discursos y nuevos espacios de innovación.
Maneja para ello ideas fuerzas como la de sostenibilidad o las versiones basadas en la eco-innovación.
Su artículo se titula, "Los límites al crecimiento, al cambio climático y a la innovación".
El último artículo de este número está escrito por el Profesor de la Universidad de San Diego en EE.UU., Carlos Waisman.
Se titula "Uncertainty, Congruence and Uneven Institutionalization: The Dynamics of Institutional Innovation in Transitional Societies" ("Incertidumbre, Congruencia e Institucionalización Desigual: Las Dinámicas de la Innovación Institucional en Sociedad en Tránsito"), -editado en inglés por deseo expreso del autor-, analiza el fenómeno de la transferencia institucional en contextos macro.
La innovación institucional es uno de los territorios más explosivos en el tratamiento de este fenómeno, en especial cuando se juega con ideas como la democracia o las buenas prácticas en sistemas y tipos complejos de organización.
En el texto hemos reunido un elenco de autores y problemas que por sí mismos, y todos en conjunto, conforman un mosaico sobre este concepto, a veces esquivo, pero con la esperanza de proponer salidas analíticas y teóricas relevantes.
Leioa, octubre 2010. dicionales de expresión para ocupar otros lugares, desde donde han cobrado una nueva significación.
La tercera parte recoge el grueso de los artículos.
Este apartado expone diversas Dimensiones, Expresiones y Situaciones de Innovación Social.
Los siete artículos trazan distintas miradas a otras tantas situaciones donde el tratamiento y el rol de la innovación resultan clave.
Los dos primeros están entrelazados.
Tratan de la inserción de los individuos en las organizaciones y el papel que cumplen los discursos de la creatividad y la autoayuda en estos procesos.
El primero, escrito por el catedrático de Psicología Social, Mikel Villarreal, se titula "Psicología del sujeto creativo-innovador y las nuevas formas de vida y reproducción".
La pregunta y las respuestas que ofrece el autor giran alrededor de cómo tienen que ser las personalidades creativas y cómo se relaciona esto con las formas de vida y el estar en sociedad.
El segundo, escrito por el profesor de Psicología de la Universidad del País Vasco, Eduardo Apodaka, se titula, "La autoayuda y el consumo de dispositivos psíquicos en el caso de la innovación".
En él, destaca el papel discursivo de la psicología cuando se publicitan en los manuales -textos-de autoayuda ideas como las de innovación, creatividad y los procesos que las sostienen.
El artículo que presenta el sociólogo de la Universidad del País Vasco, Alfonso Unceta se titula "La Educación Superior en Tránsito ¿Es Bolonia la ruta idónea para la innovación?".
El artículo relaciona la innovación con las reformas que están teniendo lugar en la enseñanza universitaria y que tienen a Bolonia como ancla de ellas.
La pregunta del autor es si Bolonia es capaz de mover instituciones tan pesadas como las Universidades.
El autor manifiesta sus dudas de que esto pueda ser posible debido al déficit de innovación en el interior de las mismas.
Los sociólogos de la Universidad Autónoma de Madrid, Luis Enrique Alonso y Carlos Fernández, presentan un artículo donde la empresa ocupa el lugar central.
Se titula "La innovación social y el nuevo discurso del management: limitaciones y alternativas".
El artículo demuestra cómo los discursos, tal y como aparecen en la literatura relacionada con el fenómeno del management, juega un importante papel para analizar |
Los grandes cambios de los dos últimos siglos indican que algo significativo está ocurriendo en la historia de la Humanidad.
Nunca el proceso histórico ha conocido una aceleración tan intensa.
Conviene subrayar, en todo caso, que se trata de un proceso protagonizado por un conjunto muy reducido de generaciones.
Son las últimas ocho o diez las que han impulsado el cambio más radical que ha experimentado la humanidad en los últimos diez
RESUMEN: La de la incertidumbre es una de las características que mejor define a nuestra sociedad occidental.
Vanguardia del mundo durante siglos, se encuentra con que ve cómo se recorta su protagonismo.
Desde esa incertidumbre, se cuestiona por su futuro inmediato.
La historia reciente pone ante nuestros ojos algunas claves: aparición en escena de grandes potencias demográficas (China e India), industrialización, desarrollo urbano mundial y desplazamiento hacia el Pacífico del eje económico planetario son tres de las más evidentes.
En un plano acaso no tan evidente, se están produciendo otros cambios de enorme calado: transición demográfica (mortalidad y fecundidad), cambios en los valores y tipologías familiares, papel insoslayable de una economía basada en la innovación y el conocimiento (I+D+i) y presencia creciente e insustituible de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad.
PALABRAS CLAVE: Mundo presente; crisis; urbanización; industrialización; transición demográfica; ejes mundiales; innovación; economía del conocimiento; mujer.
"El hombre ha sobrevivido hasta ahora porque era demasiado ignorante para cumplir sus deseos.
Ahora que ya puede cumplirlos, tiene que cambiarlos o perecer" (W. C. Williams, 1952) "Intelectual o no, ningún ser humano que viva en el Occidente de fines del siglo XX escapa a esta angustia de la pérdida de todo sentido" (A. Tourain, 1993) 1.
Los terrenos de La economía:
Uno de los paradigmas de nuestro modelo de crecimiento bisecular se refiere al tránsito desde una economía básicamente sustentada en la agricultura hasta otra de cuño moderno a la que los estudiosos han identificado como "industrialización".
Mientras que la civilización agraria surgió de forma independiente en distintas regiones del mundo, la regida por la industrialización impide, debido al ritmo vertiginoso de su expansión, el nacimiento de sociedades industriales por vías independientes.
El modelo es, por tanto, único.
Nace en la Europa del noroeste (Inglaterra) en el siglo XVIII y se extiende progresivamente, durante el siglo XIX, por la cuenca del Atlántico Norte (Europa Occidental y del Norte, América del Norte).
Durante el último tercio de ese mismo siglo, penetra con fuerza por el resto de Europa y el sur de América para tocar en Asia a través de Japón.
Bastante más tarde, ya en la segunda mitad del siglo XX, el modelo avanza con fuerza por el este y sureste asiáticos, implicando a casi todas la naciones de la zona.
Entre ellas destacan China e India, hasta el punto de que la cuenca Pacífico-Índico apunta con suplantar la primacía del eje atlántico y convertirse en la protagonista del nuevo modelo de crecimiento.
Nueva división internacional del trabajo Esta "nueva" economía industrial se expande, ya desde su origen, a lo largo y ancho de un mercado progresivamente más globalizado al que impone nuevas reglas.
Establece una nueva división internacional del trabajo.
Los países tempranamente industrializados exportan manufacturas, bienes industriales, capitales y personas, mientras que las zonas más atrasadas y menos industriales son exportadoras de materias primas (alimentos y minerales, fundamentalmente) e importadoras de manufacturas, capitales y personas provenientes de los países industriales.
Esta nueva división internacional del trabajo da origen a un nuevo período de relaciones internacionales.
El colonialismo y el imperialismo de las potencias industriales imponen un nuevo orden.
En el momento del inicio de la Primera guerra Mundial (1914), más del 80% del planeta está gestionado por las potencias industriales del llamado "Mundo Occidental".
mil años, si bien la verdadera intensificación de estos ritmos ha corrido básicamente a cargo de las cuatro últimas.
Y todo indica que en un plazo de tiempo breve, quizás cuatro generaciones, puede poner ante nosotros una realidad profundamente distinta de la actual.
Para ese momento, casi toda la humanidad vivirá previsiblemente inmersa en esta nueva dinámica.
Se trata de un camino sin retorno.
Durante mucho tiempo la historiografía asistió dubitativa al debate sobre lo adecuado o no de incluir dentro de su ámbito de reflexión los problemas históricos más inmediatos.
Hace ya unas décadas que superó esa timidez, de manera que actualmente se trata de una opción epistemológica aceptada.
Hoy día, disponemos ya de herramientas y conocimientos lo suficientemente sólidos como para intuir por dónde va a ir la historia del futuro más cercano, básicamente el de las dos próximas generaciones.
Es este convencimiento el que nos anima a tratar de sacar a la luz algunas de las líneas de fuerza de larga duración que se van dejando entrever, no tanto en los acontecimientos puntuales o en los discursos, sino en los procesos históricos de fondo que caracterizan a las sociedades del presente.
El repaso de algunos de esos paradigmas puede ayudar a localizar y comprender el significado de la aceleración de este proceso histórico.
Esta reflexión sobre las conexiones entre pasado y futuro la planteamos desde el análisis de tres grandes líneas transformadoras de la realidad histórica contemporánea: la industrialización, la población y el espacio urbano.
El estado de conocimiento de que disponemos sobre estas dos últimas permite ya crear modelos bastante certeros respecto de su posible evolución en un plazo de, al menos, cincuenta años.
Podemos prever bastante fehacientemente la evolución demográfica y su estructura hasta el 2050.
Y lo mismo se puede decir del desarrollo urbano.
Sin embargo, la ciencia económica se muestra incapaz de ofrecernos una visión medianamente clara de futuro.
No disponemos de herramientas que nos permitan vislumbrar cuál va a ser la estructura productiva futura.
A día de hoy, únicamente disponemos de unas pocas certezas: la de que el fututo está vinculado a la llamada economía del conocimiento y, por lo tanto, a la producción de bienes y servicios con altos componentes de conocimiento en sus costes finales o la de que el centro económico mundial se situará en el este y sureste asiáticos.
MANuEL GONzáLEz PORTILLA Y JOSé uRRuTIkOETxEA LIzáRRAGA crisis financiera nacida en Estados Unidos en 2007-2008, la entrada de decenas de millones de trabajadores en las nuevas industrias manufactureras chinas, la consiguiente desaparición de miles de industrias occidentales o los bajos costes de la mano de obra china que permiten aumentar el consumo de manufacturas y el ahorro relativo de las familias occidentales.
Las tecnologías relacionadas con la comunicación están ampliando los procesos de comunicación y conocimiento a escala mundial.
La frecuencia de las relaciones y el volumen de la información de la que disponemos son prácticamente inabarcables.
Cabe resumir lo dicho hasta aquí señalando que, a lo largo de los últimos dos siglos y medio, la nueva economía industrial ha actuado como matriz en torno a la cual se articulan todos estos grandes cambios.
No sólo propicia un aumento sustancial de la producción, sino que, a su vez, conlleva un incremento de la productividad.
Ello deriva, directamente, en un crecimiento de los recursos disponibles por habitante, todo ello dentro de una dinámica global que se va acelerando a medida que nos acercamos al momento actual y que nos ha llevado a interiorizar un modelo de desarrollo basado en una presunción hoy profundamente debatida: la del crecimiento continuo e ilimitado.
Las grandes fases del proceso industrializador: de la "innovación tecnológica" a la "revolución científica"
Conviene establecer una primera divisoria de partida en el seno de toda esta larga historia.
La primera fase de este proceso industrializador se prolonga desde sus inicios en 1780 hasta 1880.
En ella, los ciclos de innovación se vinculan básicamente a los avances tecnológicos.
Marcha de la mano del nacimiento del Estado-nación y del desarrollo de un capitalismo que evoluciona de los principios y prácticas más liberales a otros de carácter monopolista, colonial e imperialista y asiste a la aparición en la escena social de nuevas clases.
La segunda fase se corresponde básicamente con la mayor parte del siglo XX y vincula su crecimiento, también a los avances tecnológicos, pero sobre todo a la impronta que marcan los avances científicos ("revolución científica") y al cumplimiento íntegro de la "transición demográfica" con el control de la fecundidad.
Nuevo sistema productivo y social
En su base se encuentra un nuevo sistema socio-productivo: el capitalismo.
El mercado se convierte en el motor fundamental de las reglas de juego del sistema, y éstas afectan directamente, entre otros, al factor trabajo.
La nueva sociedad pasa a articularse en torno a clases trabajadoras, clases medias y elites económicas.
Entre las primeras, el proletariado juega un papel significativo.
Las clases medias alcanzan una presencia creciente, en tanto que empresarios y burgueses dan imagen y contenido social a las nuevas elites.
Por el contrario, el intenso repliegue del mundo campesino dibuja la otra cara de este proceso.
La población activa agraria de los países industriales pasa del 80% de inicios del siglo XIX a menos del 5% de finales del XX.
Aceleración temporal y proximidad espacial
La reiterada referencia a generaciones trata de situar a los lectores ante una realidad cercana, pero intensamente cambiante: ellos mismos y sus antepasados más inmediatos son los verdaderos protagonistas de este cambio.
Como modelo económico dominante, la civilización agraria se prolongó por cerca de 10.000 años.
Esto, traducido en experiencia humana, equivale a cuatrocientas generaciones.
El primer ciclo, iniciado en el último tercio del siglo XVIII, está vinculado a la revolución industrial inglesa.
Sus innovaciones más significativas marchan de la mano de la máquina de vapor y de su aplicación a las máquinas de hilar y tejer, a la minería y a otros procesos productivos.
Las nuevas materias primas que se utilizan son el algodón, en la producción textil, y el coque como nuevo combustible utilizado en la producción de hierro.
El uso industrial del algodón permite romper el cuello de botella que, en la fabricación de tejidos, suponía una producción de lana limitada por la cantidad de ovejas y por la extensión de tierra.
El coque, por su parte, sustituye al carbón vegetal.
La deforestación había avanzado sustancialmente en el mundo euroasiático y era especialmente llamativa en la Inglaterra de finales del XVII.
Este primer ciclo pone los cimientos de la nueva economía.
La producción en masa y para las masas permite que los costes y los precios por unidad de producción desciendan a largo plazo.
En consecuencia, porcentajes cada vez mayores de población van a poder comprar más productos (tejidos, herramientas, etc.).
Para finales del primer tercio del siglo XIX, Inglaterra se ha convertido en la gran fábrica del mundo.
segundo ciclo (1830-1880). exPansión del modelo occidental. euroPa, estados unidos y JaPón. transPorte y acero
Este segundo ciclo de innovaciones está marcado igualmente por los sucesivos avances tecnológicos desarrollados a partir del primer ciclo.
Entre aquéllas y de acuerdo con la relevancia que van a tener en el desarrollo económico posterior, destacamos la aplicación de la energía de vapor y de la máquina de vapor al transporte y a la producción de acero por vía directa.
La aparición del ferrocarril y de la navegación a vapor hace que se conozca al período como
MANuEL GONzáLEz PORTILLA Y JOSé uRRuTIkOETxEA LIzáRRAGA por los avances científicos ("Revolución científica") que por los tecnológicos.
Estos últimos, presentes también en esta segunda fase, están cada vez más relacionados con aquéllos.
La ciencia se convierte en el motor del nuevo crecimiento económico y de la nueva industrialización.
La producción se acelera y lo hacen las tasas de crecimiento a escala mundial, incomparablemente superiores a las de la primera fase.
tercer ciclo. culminación del modelo occidental y cambio de hegemonía. caPital humano, ciencia e innovación
El tercer ciclo de innovación, primero de esta Segunda Industrialización, está vinculado a la producción de mercancías cada vez más complejas.
Surgen nuevas fuentes de energía (petróleo y electricidad) y nuevos motores (el de cuatro tiempos, el diesel y el eléctrico) que continúan revolucionando el transporte y otros sectores de servicios.
Automóviles, camiones y autobuses desempeñan un papel primordial en un transporte terrestre vinculado a la expansión de nuevas infraestructuras.
Y cabe decir otro tanto de la aviación.
El automóvil se convierte en el transporte individual frente al trasporte colectivo.
El cambio facilita, es verdad, la autonomía individual de los desplazamientos, pero impulsa, al mismo tiempo, la aparición de crecimientos urbanos horizontales comarcalmente especializados a costa de un desmedido gasto en infraestructuras de todo tipo y de un consumo abusivo, radicalmente desigual y no sostenible de energía de origen fósil.
Por otra parte, la ciencia y la ingeniería resuelven el dilema del transporte de la electricidad a largas distancias entre centros productores (centrales hidroeléctricas y térmicas) y consumidores (ciudades e industrias).
Electricidad y motor eléctrico van a impulsar el crecimiento de nuevos sectores como el de los electrodomésticos.
En su vertiente cotidiana, suponen la tecnificación del hogar y de las labores tradicionalmente consideradas como femeninas.
Su implantación progresiva genera espacios crecientes de tiempo libre para la mujer, que paulatinamente irá utilizando parte de este tiempo en la realización de otras actividades distintas de las atribuidas al "ama de casa".
Como se verá más adelante, su educación irá ocupando edades y espacios más amplios, que tendrán un notable efecto cultural y social.
Vinculados a este tercer ciclo se desarrollan nuevos sectores productivos: la nueva minería, especialmente la relacionada con el petróleo y sus industrias de transformación (refinerías, etc.) y una potente industria naval cada vez más no son capaces de absorber su producción, las economías nacionales se encontrarán en la necesidad de hacerse con nuevos mercados, nuevos consumidores y materias primas de todo tipo a bajo precio.
Contarán, para ello, con el apoyo del aparato estatal a través de la colonización de amplios territorios a escala mundial y de la explotación de sus recursos humanos y materiales.
La Conferencia de Berlín consagrará este nuevo orden.
El principio del "hinterland" rubrica la hegemonía occidental y bendice como económica y políticamente correcto este salto hacia delante.
Por otro lado, la competencia interna conduce a la empresa capitalista a un proceso de fusiones que le permitirá controlar los mercados nacionales a través de la implantación de prácticas y precios monopolistas.
El paso de un primer capitalismo de corte liberal y doctrinario a otro de carácter monopolista, imperialista y colonial es un hecho.
Estas prácticas expansivas vienen, naturalmente, arropadas por nuevos discursos ideológicos.
El darwinismo social desempeñará una función de primera magnitud en la construcción del pensamiento de las décadas a caballo entre los siglos XIX y XX.
Al mismo tiempo, éste es el momento de la clase obrera.
Ésta comienza a manifestar su presencia reivindicativa a través de la creación de sindicatos y partidos de clase frente al capital, lo que le permite obtener avances sustanciales: mejores niveles salariales, descenso de la jornada laboral, logro de seguros sociales relacionados con enfermedades y accidentes, retiro, regulación del trabajo de mujeres y niños, etc. Paralelamente, las clases medias están conformando instituciones básicas para la articulación de la nueva sociedad: nuevas formas y estructuras familiares, impulso y fortalecimiento del estado de derecho, etc. Es ahora cuando nace el sistema de partidos políticos vinculados a los intereses de las clases sociales ascendentes.
Ello fortalece el avance paulatino de la democratización del poder político, desde los modelos de raíz censitaria, pasando por los de marchamo democrático, y que, en determinados casos, desembocan en experiencias socialistas (Revoluciones de 1848) e incluso anarquistas (Comuna de París de 1876).
La globalización se sigue extendiendo, esta vez bajo el patrón y modelo de la llamada "civilización occidental".
Esta segunda fase de la industrialización, que se corresponde prácticamente con el siglo XX, queda definida, más especializada (barcos mineros y petroleros, mercantes y de pasajeros, etc.).
Los avances de la química traen consigo la aparición de nuevos productos, fertilizantes y plaguicidas, que impulsan una poderosa revolución verde, con un crecimiento de la producción agraria y de alimentos cada vez más baratos.
En términos globales, la humanidad va a disponer cada vez de más recursos alimenticios per cápita.
Ahora bien, este crecimiento se va a topar con graves retos: deforestación galopante, transgénicos o agresión a la biodiversidad.
Durante este ciclo de innovaciones, las mercancías producidas son cada vez más complejas y están producidas a partir de muchos componentes que deben acoplase perfectamente para producir esa mercancía final.
Esto representa un salto cualitativo en la organización de la producción y del trabajo en los que los criterios de la calidad de los componentes y del proceso productivo son más tenidos en cuenta.
El ritmo y el tiempo de la producción en serie desempeñan, por su parte, un papel cada vez más significativo.
Surgen y se desarrollan el concepto y la práctica de la organización científica del trabajo (taylorismo y fordismo) y los sistemas de calidad total.
La geografía de este tercer ciclo sigue centrada en un mundo occidental que continúa aumentando su poder a escala mundial.
Este cuarto ciclo es impensable, por otro lado, sin la emergencia y el reforzamiento del Estado que, en su forma benéfica, se traduce en el "Estado de bienestar". gran dinamizador de este proceso y dotado de unos recursos y capacidades sin precedentes, desarrolla sectores que consumen grandes recursos: infraestructuras de todo tipo, educación, sanidad o sistema de pensiones universal (T. Judt, 2008).
Al igual que ocurría en ciclos anteriores, también éste asiste a un claro cambio de coordenadas.
La industrialización se abre a nuevas geografías: la del amplio marco que representan la URSS y el bloque del Este, pero, sobre todo, aquella otra que, más allá del caso japonés, se identifica con los inicios del despegue industrial del este y sudeste asiáticos: los "tigres asiáticos" (Hong Kong, Corea del Sur, Taiwán y Singapur).
quinto ciclo (1973/78-2010). del atlántico al Pacífico: china, india, américa. nuevas economías y nuevo reParto de las hegemonías industriales. el retorno de asia La crisis del petróleo y de materias primas (1973-78) abre una nueva etapa.
La creación del "Estado del bienestar" y las políticas keynesianas del final del ciclo expansivo de la postguerra generan tensiones inflacionistas y crecientes déficits públicos difíciles de afrontar con la nueva situación de crisis.
Los ajustes llegan de la mano de las políticas neoliberales (Reagan y Thatcher) que se van imponiendo en las décadas siguientes ante el desánimo, dejación o renuncia de los ideales y de los proyectos progresistas que alentaron parte importante de los logros anteriores (T. Judt, 2008Judt, y 2010)).
El nuevo ciclo expansivo se sustentará, en adelante, en una nueva política económica que supone un giro sustancial en la construcción del modelo del "Estado de bienestar" y en los procesos de distribución de las rentas.
Frente a la mejora progresiva que experimenta el reparto de la riqueza a lo largo del siglo XX con una creciente mejora para las clases trabajadoras, el "índice gini" 2 pone de manifiesto cómo, en los últimos decenios, se produce una regresión con una polarización de su distribución.
Entre 1970 y 2006, en EE.UU. este índice pasa Una parte sustancial de este crecimiento económico se basa en el desarrollo masivo de innovaciones producidas en los ciclos anteriores (acero, automóvil o electrodomésticos), la generalización de infraestructuras diversas, el uso masivo de materias primas ya conocidas y de fuentes energéticas fósiles (carbón, petróleo y gas).
Por su parte, las innovaciones específicas de este nuevo ciclo están relacionadas con una fuente energética nueva, la atómica, el desarrollo de la química y la farmacopea: antibióticos, vacunas, medios contraceptivos ("píldora"), etc. La carrera por la conquista del espacio y la armamentista potencian innovaciones y productos como los relacionados con la electrónica, la balística, el espacio exterior, la navegación aérea y las telecomunicaciones.
Los medios de comunicación de masas alcanzan un protagonismo acrecentado y su difusión se generaliza debido a su bajo precio.
La ciencia continúa su expansión y su creciente diversificación con una difusión cada vez mayor, gracias al acortamiento de tiempos y distancias, lo que incrementa la intercomunicación de los conocimientos a través de congresos, seminarios, revistas científicas especializadas, etc. El desarrollo educativo de los países industrializados alcanza ahora cotas casi universales.
Este asentamiento de los avances educativos y su traducción en cotas más elevadas de productividad tienen traducciones de orden muy plural en los países industrializados.
Los costes de los productos, a precios constantes, siguen disminuyendo con lo que continúa aumentando la capacidad de compra de la población.
El cambio educacional se traduce en cambio social, político y cultural, lo que alcanza una repercusión significativa en el mundo femenino.
La mujer de los países desarrollados -progresivamente y de manera mimética, la de los países que se aproximan a su modelo-, asume activamente el protagonismo de su propia vida y hace escuchar paulatinamente su voz en los ámbitos de "la alcoba", de la educación y de la salud (H. Rosling, 2010).
La transición de los modelos de maternidad y de fecundidad, la incursión generalizada, aunque todavía minorizada, de la mujer en el ámbito laboral asalariado y su presencia en la actividad social, cultural, educativa y política comienzan a suponer un cambio radical en los patrones de comportamiento del mundo desarrollado, un cambio que, independientemente de contextos culturales o religiosos, marca unas pautas de desenvolvimiento progresivamente comunes que van del nivel 39 al 47, tendencia que se constata igualmente en la mayoría de los países de OCDE.
En todo caso y hasta hace muy escasos años, los datos del crecimiento económico del mundo occidental seguían siendo importantes.
Por si fuera poco, el éxito económicocientífico del mundo occidental dejaba fuera de juego en la geopolítica mundial a la URSS y al bloque socialista que, en los años ochenta y noventa, entran en un rápido proceso de descomposición.
La ausencia de otros referentes sólidos hace que este bloque trate de reestructurarse en torno a los parámetros de todo signo y naturaleza del neoliberalismo imperante en el mundo capitalista y occidental.
La industrialización, entendida como nueva civilización distinta de la agraria, continúa su expansión y alcanza un enorme éxito en los países asiáticos más orientales.
Durante el ciclo expansivo anterior (1945-73), Japón mantuvo una tasa de crecimiento de en torno al 10% anual.
El modelo se extiende y refuerza en los "Tigres asiáticos" que mantienen elevadas tasas de crecimiento desde la década de los sesenta hasta el momento actual.
Pero es China el paradigma del nuevo crecimiento mundial, con unas tasas de crecimiento del 10% anual en las tres últimas décadas.
El resto de los países del entorno, incluido el subcontinente indio experimentan igualmente crecimientos significativos durante las dos últimas décadas.
La última está asistiendo, además, a la dinámica emergente de determinados países de Latinoamérica, encabezados por el Brasil de Lula.
Con enormes problemas, es cierto, estos cambios están, incluso, comenzando a ofrecer nuevas oportunidades a regiones mundiales que, hasta hace unas pocas décadas, habían quedado al margen de la industrialización.
Nos referimos particularmente a África, parte de cuya situación queda reflejada en las tasas de crecimiento económico de los últimos años, superiores al 6%.
En resumen, el crecimiento de la economía mundial se ha acelerado a lo largo del siglo XX, especialmente durante las últimas décadas.
El PIB mundial se duplicó en los primeros cincuenta años del siglo pasado, pasando de los algo más de dos billones de dólares de 1900 a los 5 billones de 1950.
Un crecimiento demográfico acelerado y sin precedentes
El referido a la población es el primer gran paradigma que indica que algo significativo está ocurriendo en la evolución humana.
Lo expresa el aumento del número de seres humanos.
Se ha multiplicado por ocho.
Pero ese salto se atiene a un ritmo de aceleración progresivo.
En los primeros ciento cincuenta años, la población se duplica.
Algo profundamente significativo se está produciendo en el seno de la especie humana.
El cambio de civilización económica (de la agraria a la industrial) y el aumento de la productividad ayudan a desvelar parte del soporte de ese crecimiento de la población.
Sin embargo, esto no explica su raíz más profunda ni la de su previsible posterior estancamiento.
Todo ello hay que entenderlo en el marco de un cambio radical en el modelo de régimen demográfico: la "transición demográfica".
Es, sobre todo, a partir de la década de los setenta del siglo pasado, cuando los estudios demográficos alcanzan un nivel de desarrollado realmente notable.
De su mano, la teoría de la Transición Demográfica alcanza todo su valor como teoría explicativa de los procesos demográficos.
En síntesis, la teoría viene a explicar cómo se pasa de un modelo demográfico de "viejo régimen", típico de la civilización agraria o preindustrial y caracterizado por altas tasas vitales (mortalidad, natalidad y fecundidad, y baja esperanza de vida), a otro de "nuevo régimen" basado en tasas vitales bajas y elevada esperanza de vida.
La transición de un modelo a otro se ha ido produciendo a lo largo de los últimos doscientos cincuenta años.
Arranca en los países europeos de la mano de la implantación progresiva de la nueva economía industrial y del desarrollo urbano como el espacio propio en el que se produce el cambio.
Dos siglos más tarde, ya en la segunda mitad del siglo XX, el crecimiento demográfico ha alcanzado dimensiones de verdadera explosión.
Una parte mayoritaria de la Pero hay algo incluso más importante: el propio modelo de crecimiento basado en el uso intensivo de fuentes energéticas de origen fósil y de materias primas está llegando a su fin.
El crecimiento futuro a largo plazo sólo será viable a través de una reinvención radical de modelos de crecimiento sostenibles y de sistemas de reparto más justos.
Uno de los retos básicos de esta reinvención tiene que ver con el papel de la mujer.
La futura economía tendrá que tomar necesariamente en valor el papel que ésta ha desempeñado durante milenios como "cuidadora de la especie", circunstancia no tenida en cuenta jamás por la ciencia económica.
La integración de la mujer en todos los aspectos relacionados con la actividad humana cambiará profundamente las relaciones sociales.
Y finalmente, que no en último lugar, la especie humana está obligada a replantearse muy seriamente su relación con la biosfera, ya que su alteración profunda conlleva costos irreversibles a muy largo plazo para la propia especie humana y para la diversidad biológica.
"eL ser humano, medIda de todas Las cosas".
En realidad, más allá del interés de la información aportada en páginas anteriores, lo realmente importante es detectar la dinámica global en que se halla envuelta la totalidad de la humanidad como especie en su esfuerzo por asegurar su propia supervivencia y la del medio que la sustenta.
Hoy más que nunca, conviene no olvidar que los habitantes de esta "aldea global" conforman una misma y única especie.
Es crucial profundizar en este sujeto colectivo, reflexionar sobre cómo establece sus estrategias de supervivencia, cómo se relaciona y, sobre todo, cómo se comprende a sí mismo ante los retos que cuestionan su presente y futuro.
¿Recurre siempre a idénticos mecanismos, sometida a unos patrones universales atemporales marcados biológicamente?
Por lo que se puede observar en muy distintos planos, parece que, en el plazo de muy pocas generaciones, cierto que con ritmos distintos, pero más allá de imperativos nacionales, religiosos o étnicos de carácter ineludible, la humanidad está protagonizando una misma transformación adaptativa: transición demográfica y familiar, universalización educativa, modernización y cambio de parámetros económicos y políticos, urbanización, protagonismo de la mujer, etc.
ALGuNAS CLAVES ORIENTATIVAS ejércitos nacionales.
La relación talla/peso ha permitido la construcción de un indicador adecuado para conocer la salud de una persona y su desarrollo.
Es el Índice de Masa Corporal (IMC) muy utilizado en las últimas décadas por los médicos y los economistas.
Permite disponer de un indicador que habla de la salud y del riesgo de morbilidad y mortalidad que tienen los individuos si traspasan, a uno u otro lado del mismo, el ámbito definido como índice óptimo, y ofrece, al mismo tiempo, pistas precisas sobre el nivel de desarrollo humano de las sociedades 3.
Un varón europeo de las sociedades preindustriales sería bajo y delgado.
Al inicio de este período, en muchos de estos países las tallas no superaban el 1,63 metros y el índice de masa corporal se situaba por debajo del nivel 20.
Ciento cincuenta años después, a finales del siglo XX, la talla media europea oscila entre 1,74 y 1,82 metros, de acuerdo con la situación nutricional y de desarrollo de los países respectivos, lo que equivale a un crecimiento que oscila entre 10 y 20 centímetros.
Este incremento va acompañado de otro paralelo en el peso.
El conjunto de estos dos indicadores señala que, en estos años, la masa corporal de los varones de los países industrializados se ha incrementado en torno a un 50%, con un incremento paralelo de la fortaleza del individuo, de su capacidad de trabajo y de resistencia.
En las sociedades agrarias preindustriales la estructura productiva aportaba una cantidad limitada de nutrientes que situaba a los individuos en el borde nutricional mínimo vital, ligeramente por encima del consumo basal.
El excedente calórico lo invertían en forma de trabajo que garantizase la producción, vital para el sostén de los individuos y de la especie.
Pero lo hacía a costa de su vulnerabilidad y de aumentar el riesgo de mortalidad.
El nivel nutricional y el sistema inmunológico se mantenían en niveles crónicamente críticos, lo que se traducía en una mortalidad prematura.
Esto explica las altas tasas de mortalidad de estas sociedades y su baja esperanza de vida, que la especie trataba de compensar con altas tasas de fecundidad y natalidad.
Cuando se llega a la culminación de la transición demográfica y a la consolidación del modelo de régimen demográfico de baja intensidad, la nueva situación se presenta de la mano de la imagen radicalmente renovada que ofrecen dos de las variables demográficas más significativas: alargamiento de la esperanza de vida (Eo) y baja fecundidad.
humanidad se ha incorporado a él beneficiada por una doble circunstancia: la de haber traspasado definitivamente el umbral de la mortalidad del antiguo régimen, mientras que los pasos relacionados con la fecundidad y natalidad no han llegado todavía a desarrollarse en su integridad en parte importante de regiones mundiales subdesarrolladas o en vías de desarrollo.
Hasta todavía recientemente, las elevadas tasas de fecundidad y natalidad características del viejo régimen seguían afectando a tres cuartas partes de la humanidad.
Sin embargo, para este momento (2010), más de la mitad de la población humana ha realizado ya su transición, lo que la lleva a instalarse dentro del nuevo modelo de equilibrio demográfico basado en bajas tasas vitales: baja mortalidad, baja fecundidad y baja natalidad.
La fecundidad se sitúa en niveles inferiores a los de reproducción (2,1 hijos por mujer).
Los datos de que disponemos actualmente (División de la Población de la ONU) señalan que, en los próximos treinta años, más del 90% de la población humana estará totalmente inmersa en este nuevo modelo.
Completadas todas las etapas de la transición demográfica, este nuevo modelo establece un nuevo régimen de estabilidad demográfica vinculado al crecimiento cero o ligeramente negativo de la población humana.
De ahí que las proyecciones de la población humana para los próximos siglos hablan de una población que, hacia 2075, se situará en torno a los 9.000 millones de habitantes, para descender en la siguiente centuria y estabilizarse en esas cifras hacia el año 2300.
Después de miles de años de existencia, la especie humana habrá optado por un modelo de autorregulación no comprensible desde la lógica de la sociedad en la que cobró sentido el mandato bíblico de "crecer y multiplicaos".
¿Pero está cambiando tan sólo el número de los humanos y los modos de multiplicarse?
El análisis de ciertas variables antropométricas señala que, durante este tiempo, la población humana ha experimentado alteraciones que afectan a su propia configuración.
Nos referimos a las que se detectan en la evolución de su talla y peso.
Sabemos por múltiples estudios que, durante los últimos 150 años, el individuo de los países industriales ha incrementado sustancialmente su altura.
Los datos proceden de las mediciones realizadas a los jóvenes reclutados para los MANuEL GONzáLEz PORTILLA Y JOSé uRRuTIkOETxEA LIzáRRAGA más tarde.
Esta incorporación a la actividad productiva reglada está relacionada con los efectos de la segunda transición demográfica.
La "píldora" anticonceptiva constituye una de las mayores innovaciones del siglo XX.
No sólo ha posibilitado el control de la natalidad, separando sexo y reproducción; ha facilitado paralelamente la creciente independencia de la mujer, poniendo a su disposición más tiempo para actividades ajenas al hogar y la crianza y una consiguiente mejora económica y educativa.
Si en las décadas finales del siglo XIX el horizonte mayoritario de la mujer estaba limitado al hogar y si, luego, en las primeras décadas del siglo XX, la educación primaria se le abría de manera universal, ahora lo hace a ámbitos cada vez más extensos de la educación.
Esto permite a la mujer alcanzar niveles formativos equivalentes a los del varón.
Ello ha tenido una influencia decisiva en la reducción del tamaño de la familia y en el cambio de las tipologías y hábitos familiares.
Las mujeres que permanecen por más tiempo dentro del sistema educativo tienen menos hijos y es mayor su incorporación al mercado laboral.
En los EE.UU. de 2009 trabajaba el 80% de las mujeres con titulación universitaria y dos tercios de las que alcanzaban un nivel de enseñanza secundaria, mientras que no lo hacía el 50% de las que no poseían ningún tipo de titulación (The Economist, January, 2, 2010).
Ahora mismo, a principios del siglo XXI, en los países de la OCDE, estudian y se titulan más mujeres que hombres.
Y se trata de un proceso que no sólo lo están experimentando estos países más industrializados, sino que se está extendiendo a los países del Este y Sudeste asiático y a no pocos de América Latina.
Convendrá, en todo caso, no obviar la presencia relativamente creciente que últimamente están adquiriendo en determinados medios occidentales algunos discursos que, en sus expresiones extremas, pueden llegar a defender el retorno de la mujer a su "terreno maternal".
La filósofa francesa E. Badinter denuncia este retorno forzado a un supuesto estado de naturaleza y la presión que, desde él, se ejerce sobre las mujeres para que sean madres "naturalmente" perfectas (E. Badinter, 2010).
Este profundo cambio que afecta a las mismas bases estructurales del sistema no se va a producir sin resistencias.
Lo pone de manifiesto la escasa presencia femenina en tres ámbitos emblemáticos del poder: el económico, especialmente en el ámbito de las grandes empresas y multinacionales, el de Todo esto exige enriquecer el esquema interpretativo del crecimiento industrial de los últimos dos siglos y medio.
Frente a la creencia de que la tecnología era el fundamento casi exclusivo de la industrialización, los estudios señalan que cerca del 50% del crecimiento económico inglés de los últimos doscientos años lo aporta la mejora física de los individuos (R. W. Fogel, 2004).
Y no lo olvidemos, estos cambios biofisiológicos, que no genéticos, se han producido en el plazo de seis generaciones.
"capItaL humano" y "economía deL conocImIento". mujer y desarroLLo educatIvo y cIentífIco
Claro que ni las tasas ni los modelos demográficos cambian por sí solos, ni se explican en su integridad desde esquemas que hablan de productividad, de mejoras tecnológicas y científicas, de avances urbanísticos, higiénicos o sanitarios.
Todos los citados, son, sin duda, referentes de primer orden a la hora de comprender este cambio, pero la visión que podríamos extraer del fenómeno sería radicalmente parcial si no se atendiera, con tanta o mayor solicitud, al profundo cambio cultural que paralelamente experimenta el protagonista humano, fundamentalmente la mujer.
Están cambiando, de manera profunda y acelerada, los valores, los paradigmas y los referentes sociales que rigen, justifican y alientan esos comportamientos.
Nos referimos a los cambios radicales que se están produciendo en la valoración del sexo y de la reproducción, en el concepto y en los modelos matrimoniales y familiares, en el papel y protagonismo de la mujer, etc. La aceleración de todo este complejo y rico proceso cuenta con dos soportes claves: la mujer y el desarrollo educativo y científico.
El papel de la mujer en las "otras modernidades"
La incorporación de la mujer al proceso de la modernización y concretamente al mercado del trabajo reglado está siendo muy intensa en las últimas tres décadas.
Se calcula que, en este período, se han creado mil millones de puestos de trabajo, dos tercios de ellos femeninos.
Los países occidentales más avanzados están viviendo intensamente este proceso desde hace cincuenta o sesenta años; los mediterráneos, sudamericanos y asiáticos, desde algo Esta difusión no se ha detenido en fronteras y modelos sociales.
Se trata de una dinámica que, al igual que ocurría con la evolución y modernización de las estructuras productivas o con la transición demográfica, se va trasladando paulatinamente a los países en vías de industrialización y a ritmos claramente más acelerados.
Es el caso de países emergentes como China e India.
Por lo que respecta a India y parte importante de los países en vías de industrialización, parecen seguir pasos similares.
Los gastos en I+D de la UE y España se sitúan respectivamente en el 1,8% y el 1,3%. de sus respectivos PIB.
Resultado de este proceso y de crecientes inversiones, esta amplia base educativa se está traduciendo en un incremento notable del número de universitarios, de científicos y de producción científica, lo que está transformando profundamente la economía.
En algo más de un siglo, el mundo universitario ha pasado de contar con algo más de 3 millones de individuos a superar muy ampliamente el centenar de millones.
Pero conviene destacar una doble circunstancia crucial: el futuro del avance científico y, por lo tanto, del de la llamada "economía del conocimiento" va a estar estrechamente relacionado con dos aportaciones insoslayables: la de la mujer como protagonista del nuevo desarrollo y la de los nuevos países emergentes.
Los países y regiones que no incorporen de forma temprana a la mujer a este proceso y en condiciones iguales a las del hombre perderán posiciones en los niveles de desarrollo y de bienestar.
La nueva geografía de la innovación parece que se está desplazando también, lenta pero imparablemente, hacia el Este y Sudeste de Asia.
Los datos son concluyentes.
China e India sacan ya al mercado un número de ingenieros superior al del mundo occidental y Japón.
A día de hoy, los Estados Unidos cuentan con aproximadamente un millón y medio de científicos en los ramos de las ciencias y la ingeniería; la Unión Europea dispone de un nivel ligeramente superior y China alcanza ya esa cifra.
En 2008, la producción científica mundial relacionada con las ciencias y la ingeniería alcanzó alrededor del millón y medio de artículos científicos evaluados inter pares.
Un 20% de esa producción corresponde a los Estados Unidos y China se aproxima al 10%, frente al 2% de comienzos de los la investigación científica y el religioso de la mayor parte de las confesiones.
Nos resulta llamativo que, todavía hoy, la investigación científica sea un coto extremadamente masculino.
Tan sólo el 6% de los investigadores de la OCDE son mujeres y sólo 16 de los 540 premios Nobel de ciencias.
En la UE, menos de un quinto del profesorado universitario a tiempo completo es femenino.
Alfabetización, "capital humano" y "economía del conocimiento" en la nueva globalización
Hace ya medio siglo que la Historia Social ha venido ocupándose con especial atención del tema educativo, tanto en lo que significa como desarrollo personal, como por el peso que adquiere el "capital humano" en el proceso de modernización de las sociedades.
Desde que, en 1963, se formulara la teoría de la "Transición de la alfabetización", ésta se ha convertido en instrumento analítico de primer orden a la hora de valorar los procesos de modernización y desarrollo (M. J. Bowman y C. A. Anderson, 1963).
De acuerdo con ella, cada fase de industrialización lleva implícito, por lo general, el logro por parte de la población de unos niveles educativos básicos.
Los diversos "umbrales de alfabetización" estarían vinculados a las distintas fases del proceso industrializador.
Niveles superiores de desarrollo económico suponen y exigen la ampliación del esfuerzo docente, del tiempo educativo y de su extensión equitativa a mujeres y hombres.
Articulado en torno a un modelo cada vez más complejo, el sistema educativo se ha ido difundiendo sin solución de continuidad.
Las Universidades y las Escuelas de Ingeniería se han convertido en importantes centros de creación científica y tecnológica y lo hacen, también y cada vez con mayor peso, las grandes empresas a través de sus propios departamentos de investigación y desarrollo.
En el capitalismo avanzado, los estudios secundarios tienden a generalizarse y los terciarios van extendiéndose lenta, pero progresivamente a ambos géneros (entre el 30-50% de la población de 18-24 años).
La democratización está llegando también a la educación terciaria.
A lo largo del siglo XX, la ciencia se ha ido convirtiendo en la protagonista fundamental de la creación del nuevo conocimiento y de la aceleración del proceso industrial.
MANuEL GONzáLEz PORTILLA Y JOSé uRRuTIkOETxEA LIzáRRAGA talismo y del estado-nación y conformaron el marco que hizo posible el desenvolvimiento de experiencias humanas muy distintas de las habituales en las sociedades rurales anteriores.
La cercanía humana, el contacto entre personas procedentes de ámbitos distintos y la sustitución de los viejos vínculos familiares y sociales hicieron posible el desarrollo efectivo de un protagonista humano que, cada vez más alejado de los vínculos corporativos de la sociedad tradicional, fue reforzando sus perfiles más personales.
Las ciudades hicieron factible la sociedad de masas, posibilitaron otras formas más democráticas de hacer política e impulsaron el movimiento obrero, la secularización o la aparición de nuevas formas de esparcimiento y de nuevos hábitos, comportamientos y valores.
En tan sólo dos siglos, la población occidental rompe los vínculos con la milenaria civilización agraria.
Todos los comportamientos demográficos de signo moderno, como el éxito en la batalla por el descenso de la mortalidad o el descenso de la fecundidad, encontraron su primer arraigo en las grandes ciudades.
Productos y agentes de modernización, fueron percibidas como iconos de modernidad y se convirtieron en los puntos neurálgicos desde donde se difundieron las nuevas pautas sociales, las nuevas ideas y la democracia.
Los países occidentales vivieron esta transformación en el siglo XIX y en la primera mitad del XX.
Ahora bien, si durante este siglo y medio el proceso encuentra su acomodo preferente en el mundo occidental, en la actualidad, el fenómeno se ha universalizado, de manera que algunas de las mayores conurbaciones se encuentran ya fuera de ese contexto.
A principios del siglo XIX, la población urbana mundial acogía el 10%-12% del total de la población mundial.
Pertenecían a este medio 130 millones de personas.
Dos siglos después, supone ya la mitad de la población mundial.
Si, durante estos dos siglos, la población mundial se ha multiplicado por siete, la urbana lo ha hecho por veinticuatro.
El ritmo, sin embargo, no ha sido uniforme.
El proceso se ha acelerado y universalizado en los cincuenta últimos años y lo continuará haciendo en el futuro.
Durante este período, la mayor parte del crecimiento de la población urbana se ha producido en los países en vías de industrialización, actualmente ya industrializados o en los que prosiguen por esa vía.
China, el país más poblado del mundo, con 1.350 millones de habitantes, contaba, en 1980, con una ochenta.
Las proyecciones futuras de sus potencialidades demográficas y de desarrollo apuntan a que, en un plazo no superior a una generación, China habrá superado a Estados Unidos tanto en producción científica como en número de graduados universitarios.
Resultado de esta dinámica, para mediados del siglo en curso, en torno al 60% de la población adulta occidental tendrá estudios terciarios y, en China e India, ese porcentaje rondará el 40% y el 25% respectivamente.
Estamos hablando de aproximadamente un tercio de la población adulta mundial, lo que hará multiplicarse exponencialmente la producción científica.
Pero con dos matices: para ese momento, esa investigación se realizará en un contexto cada vez más globalizado e interconectado, uno y único, y la hegemonía del desarrollo económico se habrá desplazado al entorno del Pacífico.
Como hace no más de tres siglos, ese centro retornará al extremo oriental del eje euroasiático con su extensión hacia el norte de América.
La parte occidental de ese eje habrá disfrutado de su hegemonía tan sólo durante dos centurias.
El crecimiento futuro exige cambiar los "deseos" que el modelo occidental de desarrollo ha venido alimentando durante los dos últimos siglos y poner en pie un nuevo modelo sostenible sustentado en el recurso de bienes y servicios consumidores de conocimiento.
En este contexto, cobrarán un protagonismo de primer orden aquellos bienes que atiendan a la salud, el ocio, el trabajo voluntario o la formación continuada (Fogel, 2004).
Pero esta nueva modernidad, exige, al mismo tiempo y si no se quiere agotar en profundas divisiones y contradicciones, nuevas y más justas formas de reparto, un nuevo sistema mundial de equilibrio.
Es el momento de abrirse hacia "otras modernidades" distintas de la occidental que ha regido nuestros pasos en las últimas centurias (A. gurrutxaga, 2008).
eL medIo urbano: La cIudad, espacIo de modernIzacIón
Las "ciudades industriales", surgidas de nuevas formas productivas, renovaron el modelo urbano tradicional.
Recibieron la herencia de las ciudades que las precedieron, incorporaron los nuevos mecanismos productivos, tecnológicos y organizativos derivados del desarrollo del capi-dESCONCIERTO dEL TIEMPO PRESENTE Y RETOS dEL FuTuRO.
ALGuNAS CLAVES ORIENTATIVAS protagonizando un largo y profundo proceso de transformación adaptativa de carácter universal.
Sin embargo y medido en claves de tiempo histórico, ha sido realmente corto el camino recorrido por los humanos en el proceso de transición que les está llevando de un modelo demográfico en equilibrio, basado en altas tasas vitales y baja esperanza de vida a otro caracterizado por tasas bajas vitales y larga esperanza de vida.
El nuevo modelo comporta la mejora biofisiológica y una larga longevidad.
Cualquier análisis que se haga sobre el futuro habrá de tener en cuenta necesariamente estos dos aspectos.
Este hombre, con larga esperanza de vida y mejores condiciones biofisiológicas, acumulará información a lo largo de su vida en un proceso de formación constante.
Posiblemente su capacidad productiva e intelectual alcance su cénit en la madurez avanzada, entre los 40 y los 65 años, pero siendo muy creativo y productivo en las edades y posteriores.
Parece que el mundo que apunta hacia un futuro de alcance medio va a caminar por estos derroteros.
Pero una lectura transversal de todos estos planos permite poner en evidencia otras tendencias de futuro que exigen igualmente ser escuchadas.
El modelo de modernización de marchamo occidental basado en un crecimiento constante e ilimitado ha tocado techo.
Es imposible su mantenimiento en un marco de potencialidades limitadas como las del planeta Tierra, tanto más cuanto que a las potencias tradicionales se le suma la aparición de otras emergentes de muy crecidas dimensiones.
El mismo modelo de modernidad de raíz ilustrada y liberal parece haber sido traicionado por quienes lo proponían como pauta universal de desarrollo humano.
Tratar de abordar retos como estos aconseja abrir nuestra reflexión occidental a otros marcos, a otras "transiciones".
Es el momento de construir un nuevo modelo alternativo sostenible y más justo.
Todo invita a corregir la percepción occidental que tenemos de los ritmos y de los protagonismos históricos.
Occidente ha patrocinado el de los últimos siglos; los ejes de la nueva modernización parecen, sin embargo, volver nuevamente su mirada hacia el Pacífico.
Y ese nuevo marco ha de construirse, entre otros, sobre cuatro grandes pilares: la transformación progresiva del estatuto laboral, educativo, socio-político y cultural de la mujer, la opción decidida por la mejora rotunda de una economía intensiva en conocimiento ("capital humano"), el desarrollo equilibrado del marco físico y humano que lo hace posible, la ciudad, y un marco de gobernanza mundial.
población urbana próxima al 20%.
Un cuarto de siglo más tarde, en 2008, duplica esos porcentajes hasta llegar al 45% (EE.UU. tardó cincuenta años en dar ese mismo salto).
Si a finales del siglo XIX las mayores ciudades del mundo eran Londres y París y, en la primera mitad del XX, se les añaden Nueva York y Tokio, en los siguientes cincuenta años las megaciudades emergentes encuentran acomodo en países de un nivel de desarrollo inferior: Shanghai, Seúl, Bombay, Yakarta, Manila, El Cairo, Lagos, México, D.F., São Paulo o Buenos Aires.
Para mediados del siglo XXI, entre el 70% y 80% de la población mundial residirá en ciudades.
Las ciudades son, en definitiva, las verdaderas protagonistas del proceso de modernización que gesta la sociedad contemporánea.
Lo son en el sentido más pleno y plural de ese protagonismo, que abarca desde los avances técnicos y económicos a los comportamientos demográficos, socioeducativos, políticos o culturales.
Si, allá en la Baja Edad Media y entre determinados grupos sociales, cobró una cierta carta de naturaleza la apreciación de que las "ciudades olían a libertad", hoy se puede afirmar que las "ciudades industriales" son los verdaderos agentes espaciales de una modernización que, entendida como proceso, se ve obligada a mirar al futuro de manera crítica y creativa, dispuesta a reinventarse, a abrirse a "otras modernidades".
La sociedad occidental actual vive, entre perpleja y angustiada, una percepción generalizada de cambio generacional profundo y acelerado.
Las sensaciones de crisis, desajuste y agotamiento se instalan en el modelo como algo permanente.
Los cambios e incertidumbres más visibles se hacen patentes en los ámbitos económico, social y político-administrativo.
Industrialización, modernización social y desarrollo y superación posterior del marco del estado-nación hablan de un proceso de modernización nacido hace casi dos siglos y medio en el mundo occidental y que se encuentra actualmente sometido a una profunda revisión.
No se puede obviar la presencia emergente de estados con más de mil millones de habitantes, como China e India, que aportan el 40% de la población humana.
Pero, más allá de estas primeras evidencias y lejos de supuestos imperativos "naturales", la especie humana viene
ALGuNAS CLAVES ORIENTATIVAS mejora
Manuel gonzález portilla y José urrutikoetxea lizárraga notas 1 Un exabyte equivale a unos 10.000 millones de números de The Economist (The Economist: "Data, data everiwhere.
2 Tengamos en cuenta que, cuanto más próximo se encuentre este índice del nivel 0, mayor es el grado de distribución de la riqueza y, cuanto más se acerca al nivel 100, mayor es la desigualdad.
3 El indicador establece la relación existente entre el peso expresado en kilogramos dividido por la talla al cuadrado expresada en metros y sus decimales. |
poLítIcas de InnovacIón de La unIón europea en La agenda de LIsboa 2000
En una Comunicación de marzo de 2003 la Comisión Europea (CE) definió la política de innovación de la UE en el marco de la agenda de Lisboa 2.
Tras constatar que los Indicadores de innovación 2002 mostraban que "los resultados de la Unión en el ámbito de la innovación siguen siendo escasos con relación a los de los Estados Unidos y de Japón" 3, la CE alertaba de que el escaso crecimiento de la productividad en Europa era debido a una insuficiente innovación 4.
En consecuencia, señalaba el riesgo de que no se alcanzara el objetivo principal de la estrategia diseñada en Lisboa: conseguir el liderazgo mundial de la UE en la sociedad del conocimiento.
Dicho riesgo se vio confirmado tres años después, cuando la UE comprobó que el objetivo señalado en 2000 no sería alcanzable en 2010.
La CE diseñó entonces una nueva estrategia para 2020, de la que nos ocuparemos en el apartado 4.
Primero queremos señalar algunas insuficiencias en la concepción de innovación entonces usada por la Comisión Europea, dos de las cuales se detectan claramente en la mencionada comunicación de 2003.
1) En primer lugar, la innovación no sólo procede de la investigación científica.
El modelo lineal predominó durante años en los diversos países y regiones europeas, de ahí el uso generalizado de las siglas de I+D+i: las actividades e inversiones de cada país en I+D se miden según las normas, metodologías y sistemas de indicadores del Manual de Frascati, mientras que los procesos de innovación son analizados y medidos conforme a las indicaciones del Manual de Oslo, cuya primera edición fue publicada en 1992.
Posteriormente, las políticas de innovación de la UE se han inspirado en el modelo sistémico (Nelson 1993, Lundvall
RESUMEN: Los estudios de innovación han experimentado un giro social en esta primera década del siglo XXI, que comienza a trasladarse a las políticas de innovación.
Estamos ante un nuevo paradigma en ese tipo de estudios, no sólo ante una nueva ampliación de los tipos y modelos de innovación.
Para ello, se analizan algunos de los primeros marcos conceptuales de la innovación social (goldenberg y grupo Crises en Canadá, Young Foundation y NESTA en el Reino Unido) y se comenta el avance del nuevo paradigma en la Unión Europea.
Se concluye que las tecnociencias de innovación social parecen haber llegado a un punto de amplio consenso: las innovaciones sociales surgen en primera instancia de la sociedad civil, pero también pueden ser generadas o implementadas por el sector público y por el sector privado.
Además, tanto los medios como los fines para promoverlas han de ser predominantemente sociales.
Innovación social; políticas de innovación; tecnociencias sociales.
mediante los correspondientes sistemas de indicadores 8.
Sin embargo, muy pocos años después se ha comprobado que esta nueva ampliación del concepto de innovación también ha resultado insuficiente.
Como alternativa, ha surgido el concepto de innovación social, que analizaremos en el apartado 4.
Ese giro social implica un cambio de paradigma, no sólo una expansión o modificación del paradigma anterior.
Ésta es la tesis principal del presente artículo.
Tanto la tercera edición del Manual de Oslo ( 2005) como la comunicación de la CE en 2003 aceptaron el paradigma economicista que ha imperado en las políticas y en los estudios de innovación desde los años 80, aunque lo ampliaban a nuevas modalidades de innovación.
Dicho paradigma está basado en dos principios:
A) Crear valor consiste en crear valor económico.
B) Los agentes que desempeñan esa función son las empresas 9.
La aceptación del paradigma economicista es muy clara en el documento que comentamos, al menos en relación al punto B:
"Los beneficios económicos de una explotación eficaz de la novedad se obtienen gracias a las empresas.
La empresa se encuentra en el centro del proceso de innovación.
La política de la innovación debe dar finalmente sus frutos, por tanto, en las empresas, mejorando su comportamiento, capacidades y entorno operativo" 10.
El éxito o el fracaso de las innovaciones tecnológicas se manifiesta en los mercados, por ejemplo al ofertar un producto a un precio más bajo que la competencia.
Sin embargo, una empresa puede ser más competitiva si innova y presenta nuevos productos o servicios, que reactivan los mercados.
También puede serlo si hace mejor publicidad o comercializa mejor (innovación de marketing), o si promueve un cambio organizativo dentro de la empresa que reduce los costes o incrementa la producción (innovación organizativa).
En todo caso, la innovación es un medio para incrementar la productividad y la competitividad de las empresas 11.
La CE aceptó plenamente ese paradigma dominante: "es la empresa la que organiza la creación de valor" 12.
Ello no impidió reconocer que la innovación también tiene un componente social.
De hecho, la definición de innovación que la CE utilizaba en 2003 era la siguiente: 1993), como se dice explícitamente en la comunicación de 2003: "La evolución del concepto de innovación, que surge de un modelo lineal en el que la política de investigación y desarrollo es el punto de partida hacia un modelo sistémico en el que la innovación nace de interacciones complejas entre los individuos, las organizaciones y sus respectivos entornos operativos, demuestra que las políticas de la innovación no deben concentrarse solamente en la relación entre innovación e investigación" 5.
Esta afirmación es importante, por novedosa, pero no implica una pérdida de influencia del modelo lineal.
De hecho, en el mismo documento se dice también que: "la explotación de una invención surgida en un laboratorio de investigación es una vía importante, y ampliamente examinada, para la innovación; la investigación aporta una contribución esencial a la innovación, ya que genera un flujo de conceptos tecnológicos y renueva permanentemente la reserva de competencias técnicas" 6.
Anthony Arundel y Hugo Hollanders, investigadores del Instituto MERIT (Maastricht Economic Research on Innovation and Tecnology), han llegado a afirmar que el modelo lineal sigue estando plenamente vigente bajo el disfraz de la concepción sistémica de la innovación:
2) A partir de 2003, la UE amplió su concepto operativo de innovación, ateniéndose a la evolución a nivel internacional (ONU, USA, OCDE, Eurostat).
Dicha expansión se plasmó en la tercera edición del Manual de Oslo ( 2005), donde se distinguen cuatro grandes modalidades de innovación: innovación de productos, de servicios, organizativa y de mercadotecnia.
En su origen, la innovación social surge de la sociedad civil (tercer sector: cooperativismo, movimientos sociales, voluntariado, ecologistas, organizaciones de caridad, etc.), pero progresivamente se incorporan a ella iniciativas procedentes del sector público (programas de asuntos sociales orientados a la innovación, innovación educativa, innovación en los servicios y administraciones públicas, innovación urbana, etc.) y también algunas empresas (empresariado social, filantropía, fundaciones, responsabilidad social corporativa, etc.).
Hoy en día se acepta que cualquiera de los tres sectores puede generar innovaciones sociales, en particular cuando colaboran entre sí.
Ésta será la segunda propuesta del presente artículo.
eL paradIgma emergente de
Por tanto, hay un cambio metodológico y conceptual interesante.
En lugar de distinguir los tipos de innovación social por los agentes que la promueven, como había sido habitual en los escritos previos de la Young Foundation, el Study se adecua en parte a los objetivos de la Comisión Europea y se centra en los sectores donde la innovación social puede tener mayor impacto social y ser más productiva: salud, educación, empleo y medio ambiente.
Al proceder así, la Young Foundation evolucionó de manera similar a como lo hizo goldenberg y su grupo canadiense: adecuando el marco conceptual propuesto a las prioridades políticas.
A cambio, se afirmó taxativamente que la innovación social debería estar en el centro de la estrategia de la Unión Europea cara al 2020, por lo que a las políticas de innovación respecta:
¿Supone esto el anuncio de un giro social en las políticas europeas de innovación?
Por el momento, la afirmación de que la innovación social ha de estar en el centro de la estrategia europea se hace desde el ámbito de los estudios de innovación.
Falta por ver si este tipo de propuestas serán recogidas o no por los responsables en la elección de las estrategias de la UE y de sus ejes principales.
En cualquier caso, queda claro que los estudios de innovación social se presentan como una auténtica alternativa al paradigma dominante.
En la Agenda de Lisboa del año 2000, JAVIER ECHEVERRÍA EzPONdA Y LuIS MERINO MALILLOS innovación social en la primera década del siglo XXI parece haber llegado a un punto de amplio consenso, lo que no es poco: las innovaciones sociales surgen, en primera instancia, de la sociedad civil, pero también pueden ser generadas o implementadas por el sector público y por el sector privado.
Todo depende de los fines y los medios.
La nueva definición de innovación social que proponen la red SIX y la Young Foundation en el Study de 2010 que estamos comentando es la siguiente:
Si a ello le añadimos que los agentes que promueven las innovaciones sociales pueden provenir de los tres sectores ya mencionados, quedaría suficientemente definido el marco conceptual en el que se mueve el paradigma alternativo que hemos comentado en este artículo.
Por lo que a nosotros respecta, nos parece una solución de compromiso, aunque tiene algunos defectos, sobre todo su apelación a la racionalidad instrumental de medios y fines.
Filosóficamente hablando, sería preferible hablar de valores, en lugar de medios y fines, puesto que tanto los medios elegidos como los objetivos de las propuestas innovadoras han de ser valorados, positiva o negativamente.
En este sentido, cabría distinguir entre innovaciones económicas, sociales, tecnológicas, empresariales, políticas, jurídicas, administrativas, ecológicas o de otros tipos en función de los diversos tipos de valores que guían las acciones innovadoras y los correspondientes procesos de difusión y aceptación.
Sin embargo, a la hora de orientar las políticas científicas el binomio medios/fines está ampliamente aceptado, razón por la cual la definición de consenso que ha propuesto la Young Foundation en 2010 nos parece un buen punto de partida para hacer avanzar los estudios de innovación social.
las nuevas políticas de innovación de la UE: aunque se dispone de un marco conceptual como el que ha sido presentado en el Study o en el ulterior Open Book on Social Innovation, faltan sistemas de indicadores para comparar las iniciativas y proyectos socialmente innovadores.
Por otra parte, la pluralidad de agentes innovadores posibles ha de traslucirse en bases de datos donde esos agentes estén identificados.
Mientras los policy makers no dispongan de estos y otros instrumentos tecnocientíficos, la sustitución de un paradigma por otro no se llevará a cabo.
Podemos concluir que la innovación social conforma un paradigma alternativo, pero no llega a ser un tecnoparadigma, porque carece de unas herramientas operativas que sirvan de ayuda para orientar las políticas científicas.
Construir sistemas de indicadores de innovación social es una tarea urgente en este ámbito de estudios, y a ello se está dedicando nuestro grupo de investigación en la Universidad del País Vasco.
Como conclusión final, de índole más conceptual, diremos que la Young Foundation y el grupo canadiense de golbenberg coinciden en un punto clave, referido a las fuentes de la innovación social:
Éste es el marco en el que nuestro grupo investiga en el Laboratorio de Innovación Social de la Universidad del País Vasco.
Aceptar este criterio implica investigar tres tipos de procesos de innovación social, según procedan de uno de los tres sectores.
JAVIER ECHEVERRÍA EzPONdA Y LuIS MERINO MALILLOS avance
2. poLítIcas de InnovacIón en La agenda de LIsboa revIsada
CAMBIO dE PARAdIGMA EN LOS ESTudIOS dE INNOVACIÓN: EL GIRO SOCIAL dE LAS POLÍTICAS EuROPEAS dE INNOVACIÓN
InnovacIón socIaL en La unIón europea
dE PARAdIGMA EN LOS ESTudIOS dE INNOVACIÓN: EL GIRO SOCIAL dE LAS POLÍTICAS EuROPEAS dE INNOVACIÓN amplitud
eL study on socIaL InnovatIon de La young foundatIon y La red sIX
CAMBIO dE PARAdIGMA EN LOS ESTudIOS dE INNOVACIÓN: EL GIRO SOCIAL dE LAS POLÍTICAS EuROPEAS dE INNOVACIÓN la |
A lo largo del texto me interesa indagar en las condiciones estructurales que crean/construyen/producen los lugares donde se celebra la emergencia de entornos innovadores.
Mi hipótesis es que éstos están relacionados con espacios geográficos que aglutinan recursos específicos, condiciones socio-estructurales concretas que se anclan en ciudades donde la heterogeneidad se vuelve progresivamente hacia la búsqueda de la singularidad y de la narrativa que explica el trayecto por la sociedad del conocimiento.
No niego con esta propuesta la importancia de otros enfoques para comprender la emergencia histórica del valor de la innovación, pero sí sostengo que ésta está asociada: 1) al juego de lo micro representado por la idea del emprendedor, cuestión sujeta a debate donde la ubicación del individuo y de los procesos de individualización, el diseño institucional adecuado para su emergencia y control y el papel de la sociedad, aparecen en los escenarios como la garantía de que las expectativas del motor de la innovación (el individuo creativo) y sus oportunidades no se mueven sobre escenarios comunes ni se transportan como la misma aceleración, ni probablemente circulan por carriles contiguos.
2) Las propuestas de lo meso donde la cultura requiere nuevos escenarios y nuevos valores para sedimentar la necesidad de ser necesaria donde: i) la cultura social asociada a las ideas de bienestar y calidad de vida, converge con; ii) la emergencia de una ética para el capitalismo líquido donde la ética se refugia en los valores que contiene a la clase creativa, los analistas simbólicos o los gestores del conocimiento; y, iii) la comunidad que acoge e inserta los procesos en ámbitos sociales y da cobertura a los recursos económicos que se movilizan en los lugares que celebra los entornos creativos.
3) Macro donde los elementos claves dependen de: i) las políticas de innovación que segregan los diferentes niveles gubernamentales; ii) las fuentes y formas de la financiación especialmente de la regulación del capital riesgo, de las inversiones del sector privado y del cuadro de subvenciones públicas; y iii) del sistema educativo, especialmente de sistema universitario y de los centros de investigación dependientes de las autoridades públicas de la región o del país en concreto.
Los niveles micro, meso y macro se descubren como elementos con autonomía propia, pero sobre todo se denotan en sus interrelaciones e interconexiones.
El resultado es la constitución de las condiciones necesarias para que emerjan y se consoliden los entornos socio-estructurales de la innovación, pero también los condicionamientos y límites que propician y generan.
El análisis de los entornos y sus posibilidades quedan limitados sino analizamos los condicionamientos que señalan los límites de la innova-que le presta la asunción del cambio 11 y el capitalismo líquido 12.
El encuentro, cuando no la creación específica de la idea, estaba "servida".
Las ideas y la praxis del carácter social de la empresa, la persecución de la sostenibilidad o el recurso a valores permitió, no sin contradicciones y paradojas, asumir dos planos, que en principio mantenían lógicas diferentes; i) el de la razón pragmática empresarial, basada en la búsqueda del beneficio económico, la competitividad, la productividad y las reformas internas 13 y; ii) el referido a valores asociados a la reconstrucción/reapropiación de la tradición weberiana de la ética en los negocios 14.
Algunos aspectos de las nuevas doctrinas del management acuden en su auxilio, leyendo la realidad desde las bases programáticas que presta el pensamiento posmoderno, y trasladando a la organización la trascendencia de los valores, la cultura y los contenidos que deben formar parte del código corporativo de la empresa.
La llamada a los valores arraigados en la cultura empresarial como el esfuerzo, la dedicación o el compromiso se le suman la creatividad, la asunción de riesgo, la confianza, el respeto y la metamorfosis del cambio, hasta tal punto que la conclusión es que los únicos referentes fijos de la empresa son el cambio y la innovación.
Esta última se transforma en la narrativa que a la vez es meta de llegada y salida, objetivo e instrumento de la mutación.
Las ideas de Schumpeter 15 -destrucción creadora-o P. Drucker 16 -la verdad de la innovación es la gestión-, son recopilados en la pragmática empresarial.
La innovación, en estos casos, tiene poco que ver con los recursos tradicionales auspiciados desde la teoría económica, la teoría de la organización de la sociedad industrial o la teoría social del cambio.
Llegados a este puerto, las rutas navegables señalan que la innovación es el instrumento que es a la vez un objetivo, meta, aspiración, razón pragmática, valor y apuesta por el cambio.
Lo envuelve todo para cimentar lo que podría denominarse la razón pragmáticoinnovadora.
A lo largo de este tránsito, la psicología, a través de las diversas escuelas de ayuda mutua o de la psicología de la comunicación y la personalidad 17, junto con instrumentos como la inteligencia emocional, la empatía, la comunicación y la creatividad legitiman el cambio de paradigma que sostiene la razón pragmática y lo transforman en ción, por no citar al ausente recurrente de este análisis; las innovaciones que no sólo están ocultas (NESTA) sino las que quieren ser y fracasan.
El fracaso debiera ser y debiera formar parte del catálogo de situaciones que analizan los entornos creativos, pero de momento lo dejaremos fuera de este artículo.
La presentacIón de La InnovacIón
Hay mucho que decir alrededor del concepto de innovación.
Citar la palabra o manejar el concepto significa reconocer que, como dice X. Ferrás 1, "sin duda forma parte de la cartera fundamental de valores del siglo XXI".
Se acercan a él desde perspectivas y prácticas diversas.
P. Drucker 2 decía que "la innovación es un trabajo racional, premeditado, sistemático y organizado".
M. Porter 3 lo refiere como un elemento de competitividad empresarial de los países.
Estamos ante un concepto que tiene un largo recorrido 4, por más que en las últimas décadas se asocie a los universos económico y tecnológico 5 y a la metodología para la acción pragmática que emprende, por ejemplo, la Unión Europea y cuyos resultados visibles son el Manual de Frascatti 6 y el Manual de Oslo 7 -en sus diferentes versiones-, seguidos en otros continentes por otras iniciativas como el Manual de Bogotá 8.
Asimismo, la institucionalización de su análisis y su praxis tiene interlocutores con la aparición de agencias gubernamentales y organizaciones como la Young Foundation en gran Bretaña, NESTA en gran Bretaña, CRISES en Montreal-Canadá, etc.
El universo empresarial enfrentó las dudas sobre la "empresa que viene" 9 a través del énfasis puesto en la gestión, las formas de organización, la creación de la cultura organizativa basada en formas de autoayuda y comunicación, prestadas en parte, por la psicología que hereda del espíritu de Elton Mayo 10 y la creación de valores y figuras ideales sobre las cuales referenciar la acción empresarial, como, por ejemplo, las ideas de emprendedor, sujeto creativo, compromiso o confianza.
La llegada -ya en el siglo XXI y después de la debacle de grandes empresas como la norteamericana Enron-de la responsabilidad social empresarial o la incorporación de cuestiones (ahora transformadas en discurso performativo y narrativa empresarial sobre los valores que fomenta el capital social), permitieron a la empresa sumergirse, sin demasiados costes, en la inercia ANdER GuRRuTxAGA ABAd zaciones sociales, los valores sociales, las formas políticas de gobierno o la cultura social.
La economía tiene antecedentes en el mercado que se abre con las tecnologías TIC y los soportes comerciales que emergen en el centro y en la periferia de las economías centrales globales 23; conocimiento del funcionamiento de la institución por excelencia como es la empresa, relación con el impacto económico de los cambios auspiciados por la tecnología, capacidad para relacionar las condiciones para que las organizaciones económicas puedan cumplir las tareas asignadas y capacidad para asegurar el conocimiento experto que demanda la nueva situación.
Ya no es la sociedad industrial la que hay que organizar 24, tampoco en todos los casos, al menos, la sociedad tecnológicamente dirigida, pero sí un sistema productivo fundado en el conocimiento tecnológico y en los usos sociales del mismo, que requiere nuevas formas de entenderlo, nuevas maneras y nuevos contenidos, además de formas de organización que poco tienen que ver con el pasado fordista inmediato y sí con fórmulas entresacadas del debate de la empresa con la sociedad del conocimiento.
Ésta rompe sus fronteras internas, se globaliza y encuentra en la desconfiguración de los límites y referencias el caldo de cultivo, caótico pero creativo 25, donde las paradojas no son requisitos de los que hay que huir sino elementos que nacen de las contradicciones que hay que integrar en el marco de incertidumbre donde la búsqueda de la seguridad se transforma en elemento económico.
La innovación -para la economía-no es un dato periférico sino central y básico para integrar en la dinámica material, aunque sea de forma caótica, los ingredientes que resultan de la revolución tecnológica y de la aplicación de la misma al proceso productivo y a sus productos.
La masiva influencia de Internet y las formas tecnológicas de vida, generan que la innovación sea el proceso que es más que un instrumento o procedimiento, se transforma en meta narrativa.
La consecuencia es que la emergencia del análisis contemporáneo se asocia con procesos, agencias, agentes, ámbitos y dimensiones -micro, meso o macro-y en los discursos dominantes de la innovación definen un territorio difuso, incontrolado y lleno de saberes de distintas procedencias, que se refieren a individuos resolviendo problemas, a procesos en los que participan agentes, agencias y organizaciones que se anclan en espacios geográficos e institucionales de dimensiones diferentes, gracias a razón innovadora.
Los sujetos son el "nuevo empresario" y el trabajador que asocia el destino a los de la empresa.
Los grandes ignorados son el contexto social y la sociedad genérica, como si la recuperación de la innovación pudiese licuar los contextos sociales y la sociedad como garantía de la metamorfosis.
El resultado es un cuadro plagado de paradojas donde algunos aspectos de la narrativa tienen éxito y otros se transforman en la retórica de la narrativa.
El lugar más cómodo de este proceso está en manos del imperativo tecnológico que penetra en la empresa como el referente incuestionable de la mutación estructural, se transforma en referente y en el rostro incuestionado del valor de la innovación 18.
La vertiente tecnológica culmina el éxito de la revolución tecnológica en la industria por excelencia; las empresas TIC y las formas tecnológicas de vida 19 que tiene en el dominio de Internet y en las redes sociales los soportes tecnológico y social, como si ambos compusiesen los rostros encantados del desencantamiento del mundo en la sociedad del conocimiento.
Para otras ciencias sociales, especialmente la sociología, la innovación no es un problema.
La idea y la praxis se recoge en el análisis general del cambio social.
La innovación es una de sus formas, recogida en los manuales clásicos de cambio como uno de los procesos relevantes junto, por ejemplo, y con similar estatus a la iniciación, difusión, terminación, descubrimiento o invención 20.
La cuestión sociológica no es pues el "olvido" sino la recepción a través de las interpretaciones del cambio, pero como un proceso del mismo.
La obra clásica, por ejemplo, de R. K. Merton 21 titulada "Teoría y Estructura Sociales", la estudia en el apartado dedicado a la estructura social y la anomia como un tipo de adaptación individual.
En otro manual clásico posterior, "Sociología del Cambio Social" 22 su situación no ha cambiado demasiado en relación de lo que ya indicaban las versiones clásicas.
Quizá por eso, la sociología de la innovación se presenta, sobre todo, como el análisis específico y singular de uno de los problemas clásicos de la sociología; los procesos que impulsan el cambio.
Éstos se asocian a las ramas especializadas de este conocimiento, las que se ocupan, sobre todo, de las consecuencias de las mutaciones materiales -tengan una u otra procedencia-para las sociedades; sean, por citar algunos de sus territorios más singulares, la institución trabajo, la organización interna de la empresa, las organi-
cuáles son las fuentes o el papel de clientes y usuarios 28; iv) en otros, los orígenes son estructurales; entre las expectativas generadas y las oportunidades creadas hay un desajuste imposible de reducir; v) en algunos momentos, pese a la insistencia en la capacidad creativa del individuo y de su papel en la estructura laboral, ésta no es ni lo clara ni nítida que se supone ¿por qué? porque la lealtad, la confianza y el conocimiento institucional son herramientas difíciles de alcanzar 29 por más que en su auxilio acuda la praxis de la responsabilidad social empresarial, el capital social, los planes de calidad u otros incentivos.
El resultado es que la relación entre el individuo, el trabajo y la empresa no está clara 30; vi) otros peligros vienen de los procesos de cambio en las empresas.
El tránsito desde definiciones fordistas a otras más abiertas -soft o light-31 demuestran que la empresa, el empresario, los productos, el trabajador, el cliente, el ciudadano o el consumidor no son lo mismo que en décadas pasadas ni representan los mismos papeles.
Las condIcIones de La InnovacIón
La innovación nombra lo que ocurre en la historia de la humanidad 32: sabemos que experimentamos con actividades materiales, culturales y simbólicas y gestamos conocimiento de hechos y cosas que se transfieren a grupos e individuos.
El cambio y las respuestas al cómo, por qué y para qué encierran cuatro hechos; comprender la experimentación de los humanos sobre su realidad, aprender a cómo se aprende -cómo dijo el lema que articuló J. Delors cuando se refirió al cambio educativo y creo el lema "aprender a aprender"-, crear nuevo conocimiento y transferirlo a individuos, grupos y sociedades.
Los humanos innovamos adecuando las respuestas a viejos o nuevos problemas, adelantando el futuro y soñando con el control de lo creado 33.
La innovación está ante esta encrucijada de problemas.
Promueve y aprovecha el cambio, lo vive como oportunidad, sabe que debe acercarse a entender y gestionar sus consecuencias, algunas previstas y otras no, conocidas pero no deseadas.
El carácter poliédrico y la gestión de los ámbitos, dimensiones y circunstancias promueven que se parezca al contenedor donde caben situaciones diferentes y perchas de la que puedan colgarse prendas distintas.
Es-los recursos que encuentran en esos lugares 26.
Eso indica que el hecho innovador es posible en contextos socioculturales e institucionales donde comparte objetivos y crea redes de confianza, lealtad y conocimiento.
El resultado del proceso que acabo de presentar, me lleva a afirmar que hay que diferenciar tipos, ámbitos y dimensiones de innovación 27; tecnológica, empresarial, institucional, política, social y/o cultural, que la innovación pasa por diversas fases, que se ancla en alguna de ellas y existen metodologías para canalizarla según el campo de acción, el ámbito o la dimensión donde se inserte.
Desde mi perspectiva está ligada a seis hechos; 1) a situaciones, ámbitos, dimensiones, agentes y agencias significativas.
Emerge en diferentes campos; en la economía, la sociedad, las administraciones públicas, los servicios sociales, las actividades de sanidad, la praxis de la tercera edad, el ocio y otros acontecimientos relacionados con diversos ámbitos sociales.
2) Es pragmática y funcional, persigue objetivos y diseña programas específicos basados en la idea de buenas prácticas.
3) Tiene connotaciones éticas que se relacionan con valores como la creatividad, el respeto, la atención, la confianza, la lealtad o la responsabilidad.
Los postulados se asocian con la dimensión ética de las acciones económicas, el mundo de los negocios, las organizaciones de la vida pública y la sociedad civil.
4) Orientación metodológica, como si el éxito dependiese de la capacidad para gestionar procedimientos y buenas prácticas.
5) Se presenta como discurso y meta narrativa.
El aparente "estar en todas partes" es el producto del diálogo entre dos de las fuerzas que conforman el presente; la incertidumbre y el cambio.
6) Los discursos que emergen se asocian con la comprensión del cambio y se representan como prácticas avaladas por procesos que abandonan los lugares donde se representan (los universos empresarial y tecnológico) para penetrar en otros rincones de la acción social.
La pragmática de la innovación, tal y como queda definida, contiene contextos y condiciones, condicionamientos y límites.
El resultado es que, en muchos casos, son difíciles de asumir algunos de los problemas y paradojas que se gestan en nuestras sociedades, sea porque: i) el mundo económico-empresarial encuentra límites para crear innovando; ii) por debilidad en las inversiones económicas; iii) por que falla la oportunidad, la creatividad o el déficit de conocimiento de cómo funciona el proceso innovador, ANdER GuRRuTxAGA ABAd perder terreno, y en páginas sucesivas compara los resultados de la UE con los de EE.UU., Japón y China, para pasar a reconocer que poco a poco, la UE se está quedando rezagada en I+D porque efectivamente aunque Europa cuenta con innovadores de primer nivel, los resultados varían de un país a otro.
Lo que falla en Europa, según el informe presidencial -probablemente remedo de otros anterioreses la poca disponibilidad financiera, patentes caras, falta de condiciones jurídicas y fiscales equitativas, normativas y procedimientos obsoletos, lentitud en la adopción de normas, debilidad de los sistemas de educación pública y de innovación, falta de uso estratégico de la contratación pública y fragmentación de esfuerzos.
La pregunta, después del diagnóstico, parece pertinente: ¿qué podemos hacer?
El texto del presidente responde con cuatro medidas generales; saneamiento fiscal inteligente, mejores condiciones generales, dirección y supervisión a escala de la UE y un presupuesto de la UE que mire al futuro.
Obviamente, formuladas las cuatro medidas generales "hay que bajar a pie de obra" y responder por cada una de ellas; respecto a la primera concluye que las actuales presiones financiera y fiscal podrían llevar a recortes en I+D e innovación, en consecuencia se precisa de un saneamiento fiscal riguroso y unos gastos que favorezcan el crecimiento, pese a todo hay estados miembros que están consiguiendo mantener o incrementar sus inversiones públicas en innovación e I+D. Para la segunda -mejores condiciones generales-consiste en la creación de un verdadero mercado a escala UE para fondos de capital riesgo, adoptar medidas con respecto a los derechos de propiedad intelectual, compartir la excelencia en ámbitos de interés social, adopción más rápida de normas europeas, mejores prácticas en materia de contratación pública.
El cuadro de oportunidades continúa abierto cuando sigue explicitando la prioridad -dirección y supervisión en la UE-y reclama un papel claro del Consejo Europeo para dirigir los avances, utilizar como referencia el objetivo general del 3% en I+D, las formaciones del Consejo deben ocuparse de la Unión por la Innovación, completar el Espacio Europeo de Investigación para 2014, acordando la plena movilidad de los investigadores y atraer nuevos talentos.
La financiación de todo esto puede resolverse si se elabora un marco estratégico común para mancomunar los recursos y facilitar la programación conjunta, impulsar fuentes de financiación innovadores y simplificar trámites. tas situaciones tienen que ver con los cambios que asume, con la praxis que gestiona, el manejo de la incertidumbre y los requerimientos de "lo nuevo" ante la entrada a una era -confusa, indefinida, con suficientes turbulencias como para cerrar análisis o categorías heurísticas, pero ante la que hay que estar atentos, abiertos y asumir las paradojas que se afirman-.
El peligro es que la innovación sea acogido, permítaseme la licencia narrativa, como un concepto religioso en el que la creencia y la fe en ella estén por encima de las virtudes empíricas, como si fuese la profecía autocumplida donde sus condiciones nunca se hubiesen comprobado empíricamente porque o no hiciese falta hacerlo o no fuese suficiente para descargarles de la responsabilidad por utilizar el concepto o imaginar y trabajar bajo ese imperativo.
Un panorama visual sobre la situación de la innovación es el que presenta el mapa elaborado por la consultora Mackinsey 34.
Sus autores lleva a cabo, después de haber construido y analizado 700 indicadores y haberse orientado construyendo tres figuras conceptuales (denominadas apuestas heroicas, ofertas irresistibles, conocimiento oasis) -a las que no sé si podemos calificarlo de tipos ideales, seguramente no en el sentido weberiano-, un dibujo sobre la situación del mundo y sobre cómo ver en él la perspectiva de la innovación.
Probablemente una de las cosas sugerentes de ese tipo de mapas es que nos cuentan de otra manera lo que ya sabemos.
Ciertamente, nadie acostumbrado a leer índices e indicadores puede esperar grandes sorpresas de este tipo de mapas.
Sabemos que si analizamos la información que aportan -cito sólo algunos de los conocidos-; el índice de Desarrollo Humano, el Informe PISA, la inversión de los países en I+D+i, transparencia internacional, los ranking universitarios, podríamos trazar mapas nuevos e incluso si pudiésemos montar unos encima de otros, probablemente habría algunas coincidencias.
Una y otra situación permiten ver las tensiones que animan el escenario global en lo referido a las condiciones para construir entornos innovadores.
Estas tensiones las recuerda, y cita con precisión, el presidente de la Comisión Europea -J.
M. Barroso-en el informe de 4 de febrero de 2011 titulado "Prioridades de Europa en materia de Innovación" 35, cuando advierte que "Europa corre el peligro de
sentido tradicional, la historia es, sobre todo, la realización del presente.
La densidad de los entornos creativos no excluyen la clasificación interna ni la posibilidad de elegir donde puedes estar.
El drama de los entornos innovadores es que la exclusión forma parte del juego clasificatorio; incluso no se necesita -habitualmente porque no se puede-estar en el centro e invertir una parte sustanciosa del PIB en I+D+i, lo que te aleja y "expulsa" es no estar, luego se puede estar de diferentes maneras, lo "que no se debe es no estar".
Los entornos creativos definen espacios relevantes, espacios que desde la confrontación, la imitación y la difusión componen y describen los recursos necesarios para construir y mantener lo que tanto los mapas de innovación como el presidente Barroso describen.
En el caso de los entornos innovadores, los casos convertidos en tipos ideales aportan información.
Diría más, se transforman en las guías del cambio.
De su estudio emerge el conocimiento experto que se transfiere a otros lugares, siguiendo la difusión en la imitación del modelo referente.
Esta idea es evidente cuando, por ejemplo, tantos análisis ponen sus ojos en el referente Sillicon Valley, la ruta 121 en Boston, el caso finés, las singularidades de Singapur, Japón o Corea del Sur o en los últimos años el caso de China 41.
Paradójicamente, los secretos de cómo hacerlo son públicos, la confidencialidad dura lo que la red tarda en penetrarlos y la competencia en dejarlos obsoletos.
Es curioso, por ejemplo, cómo en las clasificaciones de patentes o en las inversiones en I+D+i -tanto en sociedades como en empresas-se suceden países o empresas que suben o bajan, se juegan el prestigio y lo que es más importante, la competitividad, la productividad y la posición en el mundo dependiendo del lugar.
Visto lo visto, parece que la innovación hay que entenderla desde la definición de la situación 42, sabiendo que está condicionada por los ámbitos donde actúa, los requerimientos y las dimensiones que quiere alcanzar.
En todo caso, del análisis de los procesos concretos parece desprenderse la tesis, después de mirar los mapas y cruzar los resultados con los procesos y las singularidades históricas que los avalan, que la mirada empírica advierte que no existe una receta universal que explica las razones de la emergencia de la innovación.
Antes al contrario, los hechos conceptualizan el mosaico de experiencias que en muchos casos no pueden extrapolarse unas de las otras, El discurso de Barroso no es nuevo.
Podríamos buscar antecedentes en los últimos años 36.
Lo que nos permite -de aquí el interés del documento-es ver cómo la innovación se asocia a la creación de entornos socio-estructurales adecuados, entornos -denominados-innovadores para unos y creativos para otros 37.
Cuando analizamos las condiciones de la innovación hay una narrativa que se construye en cada caso.
El origen comienza cuando se ocupa un lugar significativo en el mapa y este lugar aparece como referencia en los canales informativos al respecto, para posteriormente trazar el itinerario hacia atrás e ir recordando como se llegó a ser para y sobre todo, tomar un camino ejemplar e indicar a los demás cómo se puede llegar a ser.
En cada fase y en cada etapa se presenta en competencia con otros casos y otras formas de hacer, es decir, siempre hay referentes a los que mirar, imitar o difundir.
La conclusión es que no basta con ser, hay que ser junto a alguien y/o frente a alguien.
Las preguntas que definen las estrategias son las siguientes: ¿cómo puedo llegar?, qué tengo que hacer para ser? y ¿cómo ser para seguir estando?
Mi hipótesis es que los denominados entornos de innovación son el producto de las respuestas que se dan a las cuestiones citadas.
La innovación es el marco donde las preguntas se pueden hacer, el objetivo y la meta, condición y narrativa que cuenta, explica, explicita y legitima por qué hay que ser innovadores y debe aceptarse el marco de referencia.
La narrativa cuenta y define la forma de ser y estar en el mundo -por cierto, quizá no muy distinta a la que sugirieron las teorías de la modernización 38 -.
Ciertamente, la globalización acabó con esta posibilidad y puso en marcha el turbo en el que vivimos 39.
En la situación que visualiza el mapa, los entornos y las condiciones que lo hacen posible no dejan fuera a nadie que quiera o pueda estar; desde luego, la globalización construye nuevas condiciones y excepto para algunas zonas del mundo, la mirada innovadora no se posa sólo en los lugares de vieja industrialización, los viejos imperios sino que están quienes pueden estar.
Los mapas definen un nuevo "hogar", "nuevas posadas" pero, sobre todo, comprimen la historia, transforman el pasado en el presente que mira al futuro 40, de tal manera que lo único que importa no es lo que has hecho, ni el lugar del que partes, sino lo que haces o puedes hacer en ese momento.
Los entornos creativos juegan con la historia, lo hacen para disolverla en ANdER GuRRuTxAGA ABAd libertad de innovar, la creatividad cultural, los diseños institucionales creados para fomentar la investigación y el mercado del descubrimiento, la financiación de los proyectos empresariales, la logística e infraestructuras y la conexión a redes.
Los mapas detectan otro fenómeno singular 46.
Los espacios de innovación tienden a concentrarse en territorios de carácter urbano-metropolitano.
¿Por qué ocurre esto?, porque en ellos se dan las condiciones que propician la emergencia de lugares y prácticas innovadoras como son la acumulación de soporte técnico, recursos humanos cualificados, infraestructuras tecnológicas, universidades, centros de apoyo, capital riesgo, proximidad espacial o la concentración de diferentes agentes y recursos, entre otros 47.
El fenómeno relevante se asocia con la emergencia de una ciudad, cuya fotografía la presenta como una forma urbana dispersa de forma, de escala regional y compleja en su organización.
Como explica el geógrafo E. W. Soja 48, lo urbano se reconduce hacia un modelo de organización policéntrica, fragmentada y discontinua, confusa y con el variado y cambiante reparto de funciones entre la parte interior y la parte exterior.
El sociólogo francés F. Ascher 49 señala y nombra la metápolis como la mejor forma de definir la realidad urbana.
Son conurbaciones extensas, discontinuas y heterogéneas, donde el crecimiento de la aglomeración da paso al crecimiento externo, es decir, a la absorción de ciudades y pueblos cada vez más alejados del centro original.
Los ciudadanos se desplazan mucho y más lejos con lo que se transforma el sistema de movilidad urbana.
Por otra parte, las telecomunicaciones modifican el sistema de movilidad urbana de bienes, información y personas y crean nuevas estructuras espaciales o, como dice S. Sassen 50, incluso los sectores informáticos avanzados poseen un proceso de producción ligado al menos en parte, al territorio, ya que -aunque sus productos sean hipermóviles-requieren una combinación de recursos determinados.
Los espacios son lugares que se comunitarizan e individualizan por igual, las personas viven en el espacio-tiempo transversal y utilizan los medios técnicos para incrementar la autonomía personal, desplazarse y comunicarse, sea en los medios de transporte o los objetos portátiles -especialmente el teléfono móvil- 51.
Estamos ante ciudadanos que viven la relación con el medio físico y social mediatizados, como explica S. Lash 52, por las formas tecnológicas de vida.
Esto quiere pero en todos aparecen indicadores y variables presentes en muchos casos.
Esto permite tipologizar los modelos para comprender los procesos que genera.
Teniendo esto en cuenta en los contextos de innovación pueden dibujarse tipos preferentes, según la forma en que organizan la relación entre: i) las regulaciones y funciones que se atribuye el Estado; ii) el papel del mercado; iii) la regulación e inversión financiera; iv) el sistema y el diseño institucional del que se dotan esos espacios; v) las instituciones e infraestructuras construidas para favorecer la transferencia de conocimiento; y, vi) la cultura de la innovación que pueda crearse.
Según Winden, Van Berg y Pol 59, siendo la producción de conocimiento el motor principal del desarrollo y el crecimiento de las zonas vivas de las ciudades, los éxitos relativos se evalúan en función del número de patentes y gasto en I+D+i.
En este marco, los sistemas urbanos están diseñados para aprovechar las sinergias que generan los contextos tecnológicos.
La conclusión es que la innovación necesita de contextos adecuados y terreno donde cultivarse.
El resultado es que el éxito es una cuestión relacionada con la cultura compartida, el dinamismo de las redes de transferencia de conocimiento y con los elementos que facilitan el intercambio de información entre los que son diferentes.
El trabajo de un conjunto de historiadores 60, avala esta tendencia al demostrar que la construcción del tiempo global es el impulsor de excepcionales innovaciones a gran escala capaces de transformar las estructuras socioeconómicas del planeta.
Tanto la revolución neolítica, la revolución científica como la revolución industrial y las transiciones actuales hacia las sociedades del conocimiento, son el fruto de la creación de redes que conectan entre sí pueblos, ciudades y personas, transfiriendo información, conocimiento y gestando interdependencia, de tal suerte que el resultando es la interconexión de las diferentes partes del mundo.
La conclusión es que el estudio y la praxis de la innovación demuestran que los mapas ofrecen la perspectiva de un edificio sin terminar, un laboratorio sin organizar del todo, que ofrece y pone a disposición de agentes sociales y sociedades un mapa de navegación y rutas que señalan por donde se debe caminar si se desea estar, es decir, qué hay que hacer, o dicho de otra manera, qué es lo razonable para alcanzar lo que se persigue.
condIcIonamIentos de La InnovacIón
Después del recorrido propuesto voy a referirme a algunos de los problemas -los denomino condicionamientos-que atraviesan los análisis de la innovación social.
Pongo el énfasis en cinco de ellos.
La conceptualización de la innovación está afectada de algunas indefiniciones.
El concepto está de moda decir que hacer es conocer, que las formas de vida son rápidas, la cultura es efímera, la velocidad impone su lógica y se somete a la regla de oro de la obsolescencia.
El futuro lo invade todo y la nueva generación no es la de hoy sino la que aún no es.
Las formas dependen de la organización en red.
La sociedad red 53 está formada por flujos, comunicaciones y transporta información, pero como detecta S. Lash 54, en una teoría muy atractiva sobre las zonas geográficas e identitarias en la ciudad, la determinación de las clases sociales puede relacionarse menos con una ubicación en la producción que con una ubicación en el espacio, y puede ser, en especial, un asunto de zonas.
En su enunciado destacan cuatro zonas; cuando los flujos son pesados, hay zonas vivas.
Cuando son relativamente livianos, zonas muertas.
Cuando los flujos tienen densidad elevada, zonas domesticadas.
Cuando esa densidad es menor, zonas silvestres.
Pero, las zonas vivas y las zonas muertas no se superponen exactamente con las zonas domesticadas y las zonas silvestres.
La descripción de estas cuatro zonas permite a Lash trazar un mapa para ubicar formas sociales de ocupación de los espacios físicos y de los espacios identitarios de la ciudad.
El juego de las cuatro zonas permite entrever como se cruzan unas y otras o cómo se mueven, creando un mosaico de posibilidades donde lo vivo y lo muerto se cruzan con identidades domesticadas o silvestres.
Tras las ideas de M. Castells 55 sobre la ciudad informacional, las descripciones de los contextos urbanos dan importancia al impacto provocado por la revolución de las tecnologías de la información y la comunicación.
El acento en las infraestructuras digitales, los sectores industriales de alto valor tecnológico, los servicios ricos en información tecnológica y en la aparición de grupos sociales asociados a estas características -que R. Reich 56, por ejemplo, denomina analistas simbólicos-, ven el hábitat urbano compuesto por ciudades conectadas mediante redes digitales, cuyo desarrollo se basa en el uso intensivo de las tecnologías de información y comunicación, combinando la infraestructura digital con el crecimiento que se aplica a la mejora de la calidad de vida y el trabajo de sus ciudadanos 57, como espacios de información y comunicación, en los que las TIC se integran en entornos de vida y trabajo y la creatividad individual con las estructuras digitales que facilitan la gestión del conocimiento 58.
ANdER GuRRuTxAGA ABAd las necesidades empresariales con los signos de los tiempos y las transformaciones estructurales, pero que no permite comprender los sentidos de la innovación social.
La Innovación y el concepto contenedor
El primer hecho, tal y como he tenido oportunidad de poner de manifiesto en la primera parte de este artículo, es la multiplicación de sonidos -ruido-que reina alrededor de la utilización del concepto de innovación, así como, las paradojas que atraviesan los discursos y la praxis.
Éstas afectan al carácter conceptual, de tal suerte que en ocasiones, no es fácil construir la explicación de por qué el concepto está tan usado que se encuentra con que es empleado para fines ajenos a su tradición 65.
Es frecuente también encontrar llamadas que creen que la innovación es el recurso, la llamada genérica al cambio y a aceptar la transformación.
El resultado es el juego de espejos en los que se comprime la imagen para expresar que el presente es innovador, que en el pasado algo tuvo que ver la innovación y que el futuro no se comprende sin ella.
Es, desde este punto de vista, una materia -sagrada para unos y profana para otros-, pero significada y repetida en círculos sociales, económicos, políticos y culturales, como si quién no estuviese dispuesto a aplaudir este espíritu no estuviera con los tiempos.
En todo caso, detecto tres peligros: i) la disolución objetiva del concepto provocada por el sobreuso, de tal manera que al ser tan abarcador resume tantas cosas que no discrimina lo suficiente o no aclara lo que debe, si se prefiere, no tiene carácter definidor y se refugia en la casuística de la retórica de la repetición, como si las llamadas continuas al mismo, o el hecho de ser pronunciado cuantas más veces mejor tuviese capacidad para forjar la realidad.
El hecho conduce a que; ii) la innovación, en muchos casos, simula, esconde y cree tener aquello que no tiene.
Recordemos que simular es aparentar tener lo que no se posee.
En ocasiones, da la impresión que lo más importante es la narrativa, lo que se dice que es -habría que traer aquí a colación aquella frase de Spinoza cuando específica que "el concepto de perro no ladra", el que ladra es el perro-.
El resultado del éxito es la creación de retóricas reiteradas y reiterativas que creen que por ser repetido el concepto es válido.
En este caso se corre el peligro de terminar la misión antes de alcanzar playa segura, siendo sustituido -tal y como he hecho hincapié a lo largo de las páginas anteriores-y conlleva que se transforma en algo similar a un "recurso para todo".
El peligro que veo es que el espacio analítico y teórico de la innovación quede tapado por la retórica, el orden de la simulación 61 y que el papel de concepto contenedor 62 rebaje las posibilidades teóricas, empíricas y analíticas.
Se tiene la impresión que hay un cierto olvido de los condicionamientos estructurales, materiales, como si estuviésemos ante "procesos ciegos" que se mueven siguiendo reglas donde los condicionamientos materiales y estructurales juegan un papel menor, cuando por el contrario, da la impresión que la estructura social y sus condiciones pesan mucho 63.
Mientras que hay una interconexión entre innovación, sociedad del conocimiento y estructura social, a veces se pierde de vista que las transformaciones sociales están generando procesos donde muchos individuos quedan atrapados por la incapacidad estructural para disfrutar del mundo de creatividad y autotransformación que promete.
En esa estructura social hay trabajadores cualificados -auto programados-, trabajadores genéricos 64 y sectores sociales que viven con angustia la posibilidad de hacer realidad sus expectativas porque carecen de oportunidades.
Hay una peculiar forma de entender el cambio, como si siempre que ocurren procesos de innovación debiéramos escribir sobre transformaciones de ruptura, cuando en muchos casos lo que hace es apuntalar la continuidad y la transformación sin cambio.
El origen está en la mala comprensión del cambio y en posiciones ideológicas alrededor de la respuesta a las preguntas sobre qué es la innovación.
Haría falta reinventar un nuevo lenguaje, una narrativa para comprender los sucesos que se mueven tras la innovación.
Las fuentes del lenguaje teórico de la innovación están en la teoría social, la economía de la innovación y el conocimiento, las teorías del management y la psicología de la autoayuda y la comunicación.
Las dudas proceden de la posibilidad de esos lenguajes para crear la cultura teórica de este fenómeno o si lo que se incorporan no es un lenguaje que, en ocasiones, da la impresión que permite asociar
esto porque, en ocasiones, los procesos de innovación se presentan al margen de los condicionamientos estructurales y las reglas que marcan las tendencias del presente.
Este olvido nos coloca en una vía analítica complicada, sobre todo si analizamos las dimensiones macro o meso.
El análisis empírico, por ejemplo, de cómo construir procesos de modernización económica, social o política, cómo comprender las transformaciones auspiciadas por instituciones macro o meso, recuerdan que las innovaciones son procesos que aparecen condicionados por el poder de las redes y los intereses materiales que, en muchos casos, los condicionan y dirigen hacia lugares no previstos provocando consecuencias indeseadas.
Del poder de los condicionamientos no queda fuera nada ni nadie, tampoco, por supuesto, la innovación social.
La diversidad del cambio y recursos de la innovación
La experiencia demuestra que los recorridos por territorios que define el cambio llevan a pensar en su papel y en el de su alter ego; la incertidumbre.
El final del siglo XX visualiza transformaciones sociales, económicas y la aparición de paradigmas que intentan entender el mundo que no se ajusta al creado por el orden social de posguerra; la globalización es el punto de llegada y salida porque interpreta el mundo, fusiona ideas y lo hace desde categorías como las de incertidumbre, riesgo, inseguridad, flexibilidad, precaución, competitividad, productividad, innovación, etc. Jugar al cambio nos introduce en la memoria histórica y nos atrapa en el mar de sus condicionamientos.
De igual modo, si abordamos el recorrido por las fuentes del cambio, la innovación o la incertidumbre, la perspectiva no es la misma si nos alejamos de nuestros "frentes de batalla" y nos sumergirnos en la búsqueda de las consecuencias del análisis del cambio y vemos las claves del papel que asociamos a la innovación.
Hay que diferenciar la definición unívoca e incuestionable de lo que aporta, para analizar su praxis, es decir, las acciones que desarrollan o, dicho de otra manera, sigamos la innovación en sus praxis, ya que, al igual que ocurre con otros hechos sociales, el descubrimiento nunca es un fenómeno apriorístico que está ahí, fuera de la praxis y la acción humana, sino que se descubre cuando sus consecuencias transforman y mueven las respuestas que confirman el acto de innovar.
Eso evita partir del hecho de que la innovación es consustancial a la naturaleza humana o a la sociedad que practica con ella.
su potencial empírico y analítico por su potencial retórico; iii) en ocasiones, no se tiene en cuenta la diversidad de ámbitos, las dimensiones diferentes, los procesos sobre los que transita, los mecanismos con los que se expresa, las agencias en las que se plasma y reproduce y los agentes que la protagonizan.
Dicho de otra manera, la complejidad del proceso no puede ser sustituida por la retórica de sus excesos ni por la simulación del que decide vivir al margen del análisis empírico y la bondad analítica.
Innovación y contextos sociales
El segundo hecho lo provoca la "huida" que, en ocasiones, se aprecia del carácter estructural y condicionado de los procesos de innovación.
Ciertamente, aunque no se sea escrupuloso en la lectura de los efectos de los procesos de transformación estructural, ésta conduce a la descripción de la situación material de las sociedades.
Sabemos que cuando los países se desarrollan económicamente y cumplen algunos requisitos como la redistribución de la riqueza, la creación de puestos de trabajo, movilidad social, grados razonables de bienestar, sistemas institucionales eficientes y eficaces, grados tolerables de corrupción o difusión de buenas prácticas, las sociedades son capaces de desarrollar culturas y tradiciones que conforman supuestos para apuntalar sistemas de innovación 66.
La hipótesis razonable indica que el éxito depende de la acumulación de innovaciones en todos los estadios de la sociedad -acumulativas o, en su caso, de ruptura-; en la vida económica, en los sistemas de protección ciudadanos, en la legislación social, en el funcionamiento del mercado, en el sistema educativo, en el sistema de salud, en el sistema institucional, en el Estado o en la vida cultural y social que se depositan en el transcurso del tiempo.
En todo caso, si no se puede prever cuando un país alcanzará el desarrollo y el bienestar a "ciencia cierta", sin tener en cuenta la compleja combinación de factores históricos específicos de cada país, cabe responder por qué se mantienen.
La mejor respuesta que conozco es que perduran a condición de que mantenga cierto umbral de bienestar para los ciudadanos y que la riqueza material, las convenciones e instituciones sociales que las acompañan sean asumidas por la ciudadanía.
Los hechos deben ponernos sobre aviso para huir de las interpretaciones que desconocen el carácter imperativo de algunas de las reglas que rigen nuestro tiempo.
ANdER GuRRuTxAGA ABAd autotransformación, pero hay un contingente de personal laboral que no llega al estadio requerido para participar plenamente de esos bienes.
Muchos empleos consisten en la ejecución de rutinas y en la reiteración de tareas y dejan poco espacio a la capacidad creativa.
En ese tipo de escenarios, la ética puritana tradicional tiene sentido; el trabajo es una obligación no creativa.
Sin embargo, en cada vez más empleos la ética protestante no sólo no tiene sentido, es contraproducente 72.
Cuando el éxito de la empresa depende de los requisitos de la innovación es necesaria una cultura laboral distinta.
Por eso, las nuevas empresas -o la literatura de autoayuda- 73 se empeñan en cargar la mano sobre ideas como las de creatividad, o el valor de los riesgos asumidos.
La estructura jerárquica 74 sitúa en la cúspide de la sociedad del conocimiento a un conjunto de grupos sociales.
Están formados por elites cuyo poder, especialmente en las ciudades globales de Europa y América del Norte 75, ha crecido.
En todos los casos se orientan hacia el valor que adquiere una forma distinta de comprender lo que es la estructura social de la sociedad del conocimiento.
La paradoja es que, por lo general, las divisiones de clase en la sociedad del conocimiento pasan a estar determinadas por las diferencias de oportunidades vitales 76.
Ésta es una transformación significativa.
En realidad ante eso se abren un abanico de nuevas inseguridades.
La mayoría de las personas esperan de sus vidas más que generaciones anteriores, lo cual conduce a tener aspiraciones y expectativas que no siempre pueden realizarse.
La democratización de las expectativas se reparten entre los grupos sociales, de tal forma que lo que distingue unos de los otros es el acceso a las oportunidades que permiten acceder a las mismas.
La estructura de la sociedad de la innovación apunta al proceso de diversificación donde los estilos de vida y los conflictos culturales ocupan el lugar central, pero la materialización de nuevas divisiones sociales no beben de los códigos culturales de clase sino de los estilos de vida asociados al empleo concreto del que disfrutan y al cuadro de expectativas, posibilidades y oportunidades reales.
De tal suerte, que mientras las expectativas se democratizan y traspasan fronteras o divisiones sociales, las oportunidades están sujetas y limitadas por el tipo y el carácter de empleo que se desarrolla 77.
Los trabajadores del conocimiento auto programados tienen un estatus de vida y acceso a sus expectativas vitales Nos cuenta D. Bell 67 en su libro "Las Contradicciones Culturales del Capitalismo" que la ética puritana inundó y dio cobertura ideática al triunfante capitalismo de producción.
La fórmula, en la que Max Weber 68 invirtió mucho talento, dota de "alma" a la naciente sociedad capitalista.
Las ideas más sugerentes que introduce en la sociedad son: 1) que el trabajo es un deber y una vocación, -es lo que debe hacerse-; 2) la disciplina es temporal.
El tiempo es "oro" -decía B. Franklin-es decir, expresado de otra manera, el tiempo es dinero.
El tiempo está regulado por las condiciones de vida orientadas al trabajo.
De esta forma, vida, trabajo y dinero aparecen encadenados, interdependientes unos de otros.
El bien que la ética persigue es ganar dinero y obtener beneficios 69.
Eso garantiza el éxito en el trabajo y da valor a la representación que el capitalismo tiene de sí mismo. ganar dinero no es algo que pueda rechazarse, sino por el contrario, es el imperativo de la ética capitalista y la manifestación del espíritu de los tiempos.
Ciertamente, los contextos económico y cultural sobre los que Max Weber pensó son diferentes a los actuales, pero la descripción es válida en muchos aspectos.
El deber del trabajo, la obtención de beneficios, el dinero y las ganancias son motores de la ética en los negocios.
De ahí, la concepción del tiempo como algo a resguardar y controlar.
En el capitalismo líquido 70 del conocimiento, las operaciones fundamentales están organizadas en forma de redes y se basan en el procesamiento de la información 71.
Tomando conjuntamente tres de los elementos claves: i) el cambio en la estructura de la empresa, ii) el cambio en la estructura del mercado laboral y, iii) el papel que desempeña la innovación en el crecimiento económico y en el desarrollo de las sociedades, podemos aproximarnos a la reconsideración de la ética del trabajo para estos tiempos.
El elemento repetido es la pasión creativa.
¿Sobre qué principios se asienta?, en la interiorización de que la creatividad es el bien a proteger y en el desarrollo abierto y compartido de ideas.
La conclusión es que las ideas novedosas y creativas son el motor de la cultura, de tal suerte que los dos elementos principales de la relación con el trabajo -tal y como explica Himanen-son: 1) la pasión creativa y 2) la relación flexible con el tiempo.
La extensión de este tipo de ética y del paradigma cultural adscrito, no es factible en todas las formas de trabajo.
La paradoja es clara, se cantan las excelencias de la innovación, la capacidad de crear creatividad y del poder de
niciones esenciales de casi nada, quizá porque, como nos enseñó C. geertz, al profundizar en los detalles de estos temas, desde cualquier caso particular, se descubre que las demarcaciones más obvias se hallan desbordadas por otras demarcaciones más finas y distinguibles con mayor exactitud y sutileza, y otras más gruesas, amplias y generales.
La Innovación y la teoría del cambio
El análisis de la innovación genera, como he puesto de manifiesto, un cuarto tipo de paradojas.
El reconocimiento explícito de la innovación, aunque polémico 81, es reciente y se ha desarrollado sobre todo, originalmente desde el ámbito de la economía.
¿Pero, por qué reconocerse en Schumpeter y el concepto de "destrucción creativa" y no en Weber y en la idea de la personalidad histórica o en su análisis de la racionalización, en Durkheim y el análisis de la diferenciación o en Simmel y el tratamiento de la cultura objetiva o en Marx y el análisis de los procesos de construcción económica del tiempo moderno?
Quizá es conveniente recuperar la teoría del cambio y ver a la innovación una de sus fuentes y uno de sus procesos.
¿Quién es "el perro guardián" de la innovación, sino el cambio?
El peligro que se corre, si olvidamos la teoría del cambio, no sólo es la confusión por sobre uso que provoca la innovación, sino la invasiva constancia de su presencia o la conversión en un concepto más profético que analítico o empírico.
Lo que queda, como sabemos, cuando ignoramos la teoría del cambio, es el regreso a fórmulas de ingeniería económica o tecnología social, cuando lo que el análisis empírico demuestra es la confrontación, la división entre múltiples fuentes y formas de innovación.
Otro dato es la insuficiencia de la investigación empírica al respecto.
En todo caso, faltan análisis empírico concretos, investigación de casos y situaciones para saber si realmente la innovación es un objeto fiable para comprender aspectos sustanciales del cambio o si no tiene recorrido fuera de la carcasa teórica y analítica que proporcionan estas teorías.
A modo de síntesis, sólo un nuevo lenguaje teórico, una narrativa comprensiva y la clarificación conceptual puede evitar los peligros que detecto, pero es verdad que la de las que no disfrutan los trabajadores genéricos 78, reemplazables, que se mueven en el magma que en la sociedad del conocimiento es el sector servicios, que disfrutan del derecho democrático a soñar y a participar en la sociedad de las expectativas, por más que sus condiciones objetivas de vida le niegan las oportunidades que se anuncian en casi todos los canales, formales o informales, de comunicación.
Una de las consecuencias de todo esto es que la sociedad de la innovación faculta que se realicen los sueños de unos, pero no permite el acceso a ellos de otros.
La consecuencia es que entre la democratización de las expectativas y las oportunidades reales se producen falta de sintonía.
El peligro y origen de las paradojas es que la estructura social de la innovación termine soportada por minorías de individuos que prestan sus servicios en puestos de trabajo dependientes de la creación y la gestión del conocimiento, mientras que el sector mayoritario -desperdigado en el mundo fragmentado del sector servicios-no juega este juego porque las posibilidades les indican otros caminos y lugares.
En este caso, no es infrecuente encontrarse con que el discurso de la innovación es la retórica de sectores sociales que ocupan posiciones de elite en la estructura social de la sociedad del conocimiento, que disponen de recursos culturales y de oportunidades para realizar el "sueño" de la innovación, pero el cuadro de oportunidades no corre por el interior de la red hacia otros sectores que ocupan posiciones sociales subordinadas.
Por ejemplo, la sociedad de bajo coste -ryanair society-79 ilumina el corte social y disemina la paradoja constitutiva de la sociedad del conocimiento, es decir, la sociedad instala la idea del acceso en su caja de herramientas, pero no genera suficientes oportunidades para que las expectativas se realicen.
Este hecho es importante si analizamos la caja de herramientas con la que opera la sociedad de la innovación, o cuando bajo este epígrafe no son acogidos los trabajadores genéricos, los trabajadores del sector servicios -reemplazables-, mileuristas o premileuristas, con pocas posibilidades de abandonar su trabajo para irse a otros de los que promete la sociedad de las expectativas 80.
Me he referido a lo largo del texto a la hipótesis de que innovación e incertidumbre caminan en paralelo, de tal suerte que cuando se incrementa el grado de incertidumbre se hacen necesarios los recursos y las llamadas a la innovación.
Por eso es difícil sostener, por ejemplo, defi-flexibles o la mentalidad de consumidor, no son elementos suficientemente sólidos.
La cuestión abierta, y que está por resolver, es si las llamadas a la innovación social no se corresponden con los requisitos que debiera tener para no tener que enfrentarse al problema de fondo; la licuación 82 de la solvencia social y la imposibilidad de hacer viables las expectativas generadas en las situaciones contemporáneas con las oportunidades creadas en este tiempo histórico.
Mientras eso ocurre, la crítica política a la retórica de la innovación la percibe como el placebo que quiere aunar lo que se cree que es encomiable, pero difícil de conjugar con los requisitos que necesitamos para llevar a cabo las metas propuestas 83.
No sabemos si las explicaciones alrededor de qué es la innovación social conseguirá abandonar la jaula de la sociedad líquida 84.
La llamada a aceptar las reglas del cambio, la interiorización del valor social del riesgo, la lógica abierta de las oportunidades, los caminos de la flexibilidad o las llamadas a la solvencia de la mutación no parecen suficientes argumentos para encontrar el oasis que se busca, cuando sabemos que en él los espejismos forman parte de la caja de herramientas y del equipaje con el que uno se lanza a esta aventura.
Si así fuese innovar se transforma no en una nueva lógica social, capaz de transformar ese estado de cosas, sino en el placebo que permite soportar "la que está cayendo".
narrativa de la innovación transita por terrenos de moda "pantanosos", donde no es extraño que pudiese extraviarse porque la retórica y la simulación pueden tener capacidad para disolver la capacidad crítica y explicativa del fenómeno o, incluso, transformarlo en un placebo.
El discurso, la narrativa de la innovación que acude en auxilio del individuo sin atributos no hace sino darle una carta de navegación, no basada en un rumbo seguro sino en las recetas que pueden funcionar para ese momento, pero no para otros momentos que han de sucederle, pero que no tienen la facultad de situarle en el mundo.
La paradoja es que de la necesidad de poseer un entramado socio-material solvente, más o menos fijo, se transita hacia la caja de herramientas donde la innovación lo que reclama no es un fin u objetivo que pueda ser terminado, sino la carta de navegación cuyos hitos no están definidos del todo y donde se llama a valores, actitudes y a un estado de ánimo. |
Frente a las múltiples voces que en la actualidad recurren al concepto de innovación en clave de respuesta a los dilemas de nuestra época, la investigación empírica que presentamos en las siguientes líneas cuestiona los recorridos que la innovación realiza en el momento de "tomar tierra" en los diferentes contextos en los que penetra.
En la puesta en marcha de la investigación partimos desde la necesidad de extender la mirada científica más allá de los discursos sobre las bondades y posibilidades que brinda la innovación, para dirigirnos al análisis sobre las formas de comprensión en torno al concepto y los recorridos fluctuantes que emergen en las dinámicas innovadoras.
Para ello, el grupo de Alto Rendimiento del Sistema Universitario Vasco "Cambio, Innovación y Complejidad So-cial" dirigido por Ander gurrutxaga ha diseñado una investigación de dos fases 1 con el análisis de los discursos y prácticas de los agentes concretos como hilo conductor.
La primera fase se acerca, a través de entrevistas personales cualitativas, a las experiencias contadas por diversas entidades de la C.A. del País Vasco (empresas, asociaciones, fundaciones, colegios, colectivos sociales), que actúan en diversos ámbitos y sobre objetivos claramente diferentes, para así poder indagar tanto en los mecanismos que utilizan para intentar poner en práctica la innovación, como en las ambivalencias y paradojas que surgen en este proceso.
De esta manera, de cara a la segunda fase se ha diseñado una encuesta para conocer la percepción social de la ciudadanía vasca en torno a las dinámicas con las que está funcionando la innovación en la actualidad, sobre qué ambitos consideran que se está aplicando y con qué agentes asocian la práctica innovadora.
RESUMEN: El presente artículo está basado en una investigación realizada por el grupo de investigación "Cambio, complejidad e Innovación" perteneciente a ASCIDE (Asociación Sociedad del Conocimiento, Desarrollo e Innovación), en un intento por dilucidar los discursos y las prácticas que giran en torno al concepto de innovación dentro de las entidades de la Comunidad Autónoma del País Vasco.
El objetivo principal de este estudio era conocer los entresijos que envuelven al concepto de innovación y a las formas en las que dicho concepto se emplea más allá de las connotaciones empresariales y científicas que dicho concepto ya posee, extendiendo, por tanto, los ámbitos de análisis del mismo a lugares vinculados con la cultura, lo social, lo institucional y lo educativo.
Innovación; discurso; prácticas; conocimiento; investigación.
efectos de la innovación tecnológica en la sociedad (Klein y Harrison, 2006).
Dichos planteamientos nos recuerdan que la innovación se expresa en diferentes ámbitos (económico, empresarial, social, tecnológico, educativo, cultural), a través de componentes relacionales y sociales, donde dimensiones como el capital social, las redes, la interacción o la difusión adquieren un renovado protagonismo (Hämäläinen, 2007; Moulaert y Nussbaumer, 2005).
En nuestro caso, a la hora de realizar nuestra investigación, partimos de la perspectiva de la innovación social y cultural, entendida como óptica multidimensional y abierta desde la que aprehender las múltiples facetas y expresiones de la innovación que acontecen en los diversos ámbitos de la realidad social.
Reseguimos la línea marcada por Ander gurrutxaga (2010a: 133-134) cuando plantea que "la innovación es un proceso de cambio evolucionado en el conocimiento o en la acción en torno a cualquier dimensión social, política, cultural o económica de la vida", producido gracias a la "confluencia de múltiples actores sociales que participan los unos con los otros compartiendo información y conocimiento dentro de las redes sociales en las cuales el grado de participación o capital social es crucial para la mayor difusión de la red".
Desde este punto de partida, a la hora de llevar a cabo nuestra investigación sobre las dinámicas innovadoras en entidades de la C.A. del País Vasco hemos tenido en cuenta los siguientes aspectos y contextos que modelan los caracteres de la praxis de la innovación: a) ámbitos en los que la innovación se expresa, que pueden ser empresas y centros de investigación, pero también escuelas, organismos públicos, políticas sociales, espacios culturales o expresiones artísticas, solamente por citar algunos posibles; b) la dimensión, que en ocasiones llega a ser de carácter macro, pero viene precedida de innovaciones de carácter micro y meso; c) los procesos que están encadenados en la dinámica de la innovación y que suponen la presencia constante de la interdependencia; d) los mecanismos que posibilitan la difusión de las dinámicas innovadoras y los procesos de aprendizaje vinculados al mismo.
Desde este enfoque teórico consideramos que la praxis de la innovación social aparece ante nuestros ojos con cuatro características fundamentales.
En primer lugar, consideramos que la innovación ha pasado a convertirse en un A través de estos dos análisis y conjugando técnicas cualitativas y cuantitativas, esperamos obtener un retrato ilustrativo de la interacción entre el ejercicio de la innovación y su percepción entre la ciudadanía.
En esta ocasión, exponemos los resultados más destacados obtenidos en la primera fase de la investigación, en la que hemos examinado las formas en las que se intenta poner en práctica la innovación y las problemáticas que dicha experimentación genera en los ámbitos y agentes concretos que tratan de incorporarla a su vida cotidiana.
Los sentIdos de La InnovacIón socIaL
Somos conscientes de que nos encontramos ante un concepto -la innovación-que en fechas recientes ha adquirido una expansión y un protagonismo inusitado, convirtiéndose en un recurso para todo lo que tiene relación con el cambio, el aprendizaje, la experimentación, la transferencia de conocimiento y la acción de los grupos sociales, sobre todo en el ámbito empresarial y tecnocientífico.
Estamos ante un concepto de moda, sobre el que lejos de avanzar una categorización operativa como parte de las herramientas analíticas que nos permitan comprender un mundo en modificación acelerada, caminamos hacia el incremento notable de la confusión e indeterminación en torno a los fenómenos que alberga.
No obstante, no ha sido hasta hace bien poco cuando el concepto de innovación ha dejado de asociarse únicamente al ámbito científico, tecnológico y empresarial, ante la constatación de que su práctica también está presente en otros muchos ámbitos y contextos (Young Foundation, 2007; NESTA 2007), e incluso que la innovación tecnocientífica y empresarial es deudora de dinámicas socio-culturales, como el aprendizaje, la interacción, la confianza, el respeto, la creatividad, etc. (Von Hippel, 1998; Chesbrough, 2009, Lester y Piore, 2004).
Consideramos que la participación de las ciencias sociales en los estudios y análisis sobre la innovación está contribuyendo a una amplitud de miras sobre el proceso de innovación en muchos sentidos 2.
Los trabajos realizados desde la perspectiva de la innovación social y cultural han abierto importantes líneas de reflexión sobre los factores y dinámicas socio-culturales presentes en cualquier proceso de innovación, que van más allá del mero análisis de los AuxkIN GALARRAGA EzPONdA, áLVARO LuNA GARCÍA, SANdRA GONzáLEz duRáN Y MARCELINO MASSA CARRASQuEÑO siempre positivos.
Muy al contrario, la innovación está atravesada por múltiples barreras, dificultades y paradojas que la convierten en un proceso complejo que, como toda praxis social, produce también consecuencias inesperadas e incalculables (gurrutxaga, 2007).
Desde estos cuatro puntos fundamentales nos hemos acercado a las experiencias de praxis de la innovación en diversas entidades de la C.A. del País Vasco, con la intención de analizar: 1) el proceso de construcción de la conciencia innovadora; 2) los contextos socio-estructurales que delimitan las posibilidades y las limitaciones de la praxis innovadora de las diversas entidades; 3) los procesos de conexión que ejercen las entidades a las diversas redes en marcha y los recursos y aprendizajes que se derivan de la articulación; 4) los recorridos fluctuantes que realiza la innovación, desde los intentos de su institucionalización hasta las consecuencias inesperadas generadas en el camino.
pLanteamIento metodoLógIco de La InvestIgacIón
Considerando, como venimos argumentando, que la innovación emerge en diferentes ámbitos y contextos, tratamos de recoger en nuestra investigación una variedad de experiencias que ofrecieran una primera imagen de las características que adquiere la praxis de la innovación y cómo ésta es abordada en el quehacer cotidiano de las organizaciones.
La selección realizada de entre el amplio universo de las que practican la innovación o son identificadas como innovadoras en el País Vasco deriva de una exploración previa sobre qué actividades realizaban, cómo las realizaban y cómo ello era percibido por su entorno.
De forma que lejos de analizar a las únicas entidades que están involucradas en dinámicas innovadoras y asumir entonces que la innovación se da y lo hace de cierta manera, desde nuestra perspectiva hemos optado por analizar a aquellas que de entre muchas otras son reconocidas o se apropian de forma expresa del concepto de innovación, tratando de recoger la variedad de experiencias que surgen cuando la innovación es abordada desde diversos ámbitos, agentes y dimensiones. concepto polifónico y multidimensional, que retrata un fenómeno social que acontece en los diversos ámbitos de la realidad social.
Así, debido a la elasticidad adquirida por el término, éste se asemeja, cada vez más, a un concepto contenedor (gurrutxaga, 2010b: 52), que no necesita ser explicado y con la que todos los agentes y entidades quieren ser identificados, a pesar de la falta de reflexiones profundas sobre lo que verdaderamente significa ser innovador y las múltiples problemáticas que genera su puesta en práctica.
En segundo lugar, no podemos olvidar que la innovación, su práctica concreta, está inseparablemente unida a los contextos específicos y los rasgos socio-estructurales existentes (MacCallum, Moulert, Hillier y Vicari, 2009).
Al contrario de muchos de los discursos existentes sobre la innovación que esconden las fricciones, problemas y dificultades que se generan a lo largo del proceso, nuestro planteamiento ha asumido de partida que las características socio-estructurales de los espacios geográficos concretos plantean un cuadro de posibilidades y limitaciones que pueden ser modificados, gestionados y negociados, pero que no pueden ser evitados.
En esta misma línea, como tercera premisa consideramos que la innovación acontece en un entorno social articulado donde se generan múltiples y complejas experiencias de aprendizaje e imitación, así como procesos de transferencia de conocimientos, prácticas y habilidades que se dan tanto entre personas, como entre espacios geográficos y generaciones 3.
La creación y conexión a las redes sociales se hace posible gracias a la extensión de valores intangibles, tales como la confianza, la creatividad, el respeto, la colaboración, etc., que generan una cultura de la innovación cocinada a ritmos pausados que permea las diversas instituciones sociales y prácticas de los agentes (Saxenian, 1994).
Por último, la praxis de la innovación busca una orientación metodológica, esto es, la consolidación e institucionalización de buenas prácticas.
Por ello, la práctica innovadora está siempre asociada al esfuerzo de implantación de metodologías, procedimientos, estrategias tanto formales como informales que deriven en la expansión de la innovación (Young Foundation, 2008).
Sin embargo, la innovación no es un acontecimiento que se exprese de forma lineal y que genere resultados garantizados y integran la praxis innovadora a la actividad cotidiana de sus organizaciones supone un notable contrapeso al discurso afirmativo y positivo con el que siempre es presentada la innovación.
A la hora de pasar del discurso a la acción concreta, los informantes revelan las múltiples paradojas, dificultades, imprevistos y fluctuaciones que existen en el momento de institucionalización de la innovación.
Ello nos conduce a considerar que la innovación es un proceso de largo recorrido que sufre diversos altibajos y provoca consecuencias no previstas.
En esta situación, las diferentes organizaciones tratan de gestionar lo mejor que pueden la complejidad interna que genera la propia innovación, ya sea a través de planes estratégicos, evaluaciones, reflexiones más o menos formalizadas, etc., o incorporando criterios de adaptación permanente y de flexibilidad a sus propias organizaciones.
Sin embargo, lejos de controlar el recorrido de la innovación y sus direcciones, la gestión de la innovación, acaba generando inevitablemente mayor complejidad.
De esta manera, difícilmente podremos afirmar que el recorrido de la innovación no tiene nunca un punto de llegada en el que toma una velocidad de crucero y genera resultados constantes.
Muy al contrario, los relatos construidos por nuestros informantes muestran que la innovación es un recorrido cambiante en donde predomina la adaptación y la revisión constante de lo realizado hasta el momento.
Las personas y las organizaciones no parecen tener dificultades para abrazar el discurso imperante que se ha extendido sobre la innovación, pero en el análisis realizado puede observarse que el conflicto surge a la hora de asumir con todas sus consecuencias lo que en la práctica significa ser innovador.
Por ello, partimos de la necesidad de distinguir entre discurso (comprensión/percepción) y praxis de la innovación, de forma que podamos recomponer las piezas que integran el cuadro en torno a las paradojas y contingencias que genera la práctica de la innovación.
La interiorización del discurso sobre la innovación y la construcción de la conciencia innovadora
Uno de los grandes retos a los que la investigación que estamos exponiendo a través de este texto se ha enfrentado es la necesidad de superar la barrera creada por el "discurso dominante sobre la innovación" en las diversas entidades, para así poder indagar en los recorridos, posibilidades y limitaciones con los que se encuentra la práctica cotidiana de la innovación.
A este respecto, a lo largo de De esta manera, completamos un total de 26 entrevistas en profundidad durante los meses de octubre y diciembre del año 2009 en entidades clasificadas en base a siete ámbitos diferenciados, desde la hipótesis de que la praxis de la innovación está condicionada y caracterizada tanto por el ámbito concreto en el que operan los agentes, como por la dimensión que las mismas adquieren, aunque también pueden distinguirse elementos transversales que permean sobre los diversos ámbitos y contextos, y que son el principal objeto de análisis en este texto.
Las entrevistas realizadas estaban clasificadas de la forma que sigue: dos entidades del ámbito industrial; tres entidades del ámbito tecnológico; cinco entidades del ámbito de los servicios; cinco entidades del ámbito cultural; tres entidades del sector institucional; cinco entidades del ámbito social; y por último, tres entidades del ámbito educativo.
En cada uno de estos sectores hemos querido analizar la importancia que cada una de las entidades otorga a la innovación y al conocimiento, y a las formas de gestionar, organizar y desarrollar sus actividades y proyectos diarios.
Mediante el análisis de los diferentes relatos (análisis del discurso) aportados por las diversas entidades seleccionadas, hemos identificado una serie de pautas o patrones clave que posibilitan completar una reconstrucción de su propia comprensión de la innovación, así como las formas en las que han tratado de afianzar dinámicas innovadoras a lo largo de su trayectoria.
Se utiliza el concepto de "reconstrucción" porque la entrevista en profundidad, técnica de investigación cualitativa utilizada en este estudio, fomenta entre las personas entrevistadas el propio hecho de mirar hacia atrás, buscando una coherencia o explicación lógica a decisiones que, posiblemente, no tuvieron ese mismo grado de conciencia en el momento de su puesta en práctica.
Nos confrontamos, por lo tanto, a relatos reconstructivos sobre las trayectorias de entidades que tratan de integrar el discurso y la práctica de la innovación, en un proceso que genera nuevas posibilidades, pero donde también tienen cabida múltiples dificultades, ambivalencias y problemáticas.
eL anáLIsIs de Las entrevIstas en profundIdad
El análisis en profundidad de los relatos que los informantes han realizado a lo largo del estudio sobre la forma en la que Desde el análisis de los discursos producidos en las entrevistas cualitativas, se percibe que frente a los discursos y las etiquetas sobre la innovación que pueden rondar sobre las diferentes entidades, a la persona informante le resulta ciertamente arduo expresar con claridad qué significa, en qué consiste o cómo se materializa la actividad innovadora en el quehacer ordinario de la organización a la que representa.
Y a este inconveniente se le uniría, además, otro: las dificultades al delimitar qué es innovación, esto es, la ausencia de una definición clara y precisa del propio concepto de innovación a lo largo del conjunto de las entrevistas en profundidad realizadas a personas ocupadas, paradójicamente, en algunas de las organizaciones que son categorizadas como innovadoras 6.
Tales observaciones nos conducen a considerar que las llamadas a la innovación por parte de las entidades de la C.A. del País Vasco, guardan mayor afinidad con la estabilidad y el mantenimiento de la posición que con la ruptura y la destrucción -aunque sea creativa-.
Por todo ello, este trabajo de campo ha permitido corroborar que la innovación también permite a las entidades hallar un recurso de ligazón intraorganizacional, cohesionándose en torno a una actitud grupal que interioriza como parte de su cultura la necesidad estratégica de innovar, de anticiparse a las demandas no satisfechas en el entorno en el que se desarrollan su actividad.
La innovación parece estar siendo válida a estas organizaciones como un discurso o paradigma para mantener la tensión interna, para no dormirse en los laureles, para estar al tanto de las dinámicas y transformaciones del entorno o contexto socio-estructural en el que se desenvuelven 7.
Los contextos socio-estructurales de la innovación
Tal y como ya hemos destacado, las actividades de las entidades analizadas en este estudio no pueden entenderse como praxis aisladas, plegadas sobre sí mismas, sino necesariamente enmarcadas en un entorno e imbricadas en un entramado socio-estructural en el que se gestan, con el que dialogan y sobre el que actúan.
De esta manera, la praxis de la innovación no puede sino entenderse desde una estrecha interdependencia entre las propias entidades y los recursos, posibilidades y limitaciones que encuentran en su entorno más cercano, proporcionadas las entrevistas hemos observado que las diversas entidades integran el discurso de la innovación a sus propios relatos y proclamas.
Incluso, cómo varias de las entidades analizadas han asumido la etiqueta de entidades innovadoras otorgada desde el exterior, gracias a reconocimientos, premios o galardones recibidos por parte de agentes ajenos a la propia entidad.
De esta manera, el conjunto de entidades analizadas asume el compromiso de avanzar en la implantación de dinámicas innovadoras, aunque sin poder explicar con claridad cómo ponen en práctica la innovación, cuáles son las medidas concretas que definen su desarrollo y, sobre todo, los beneficios y dificultades que ésta genera.
La innovación es identificada por las propias entidades entrevistadas con prácticas habituales en el desempeño cotidiano que mantienen una lógica continua desde hace mucho tiempo, antes incluso que el término innovación estuviese tan en boga de forma tan generalizada.
En esta lógica, las personas informantes parecen querer indicar que el propio hecho de la supervivencia de la entidad es, en sí mismo, indicador suficiente para demostrar su capacidad de adaptación permanente y de incorporación de prácticas innovadoras.
Con ello constatamos la existencia de una afinidad o asociación latente muy relevante entre innovación y supervivencia; y entre innovación y adaptación permanente, lo que implica que la innovación no sería más que el recurso necesario, aunque no suficiente, para el mantenimiento de una organización a lo largo del tiempo 4.
En este sentido, el concepto de innovación es utilizado por las propias entidades de puertas para dentro para dar sentido a las actividades que se pretenden implantar, ofreciendo un soporte muy socorrido para la reestructuración y reorientación de diversas actividades y formas de organización 5.
De puertas hacia fuera, en cambio, aquellas entidades que han conseguido ser etiquetadas como innovadoras abrazan el concepto, conscientes de que en la actualidad ello supone "un valor positivo", que otorga "una diferenciación", "un plus" dentro del conjunto de agentes, estructuras, procesos y redes de los que se compone nuestro entorno socioeconómico.
Esto es, la innovación conlleva per se, en el marco actual de nuestra sociedades, una adscripción social positiva, un valor intangible, un halago del que, lógicamente, nadie está dispuesto a desprenderse.
lugar, plantea una reflexión sobre cuál es el espacio que se deja para la generación de emprendedores desligados de lo público, es decir, aquéllos que se valen por sí mismos en el enfrentamiento cotidiano a sus dinámicas organizacionales; en tercer y último lugar, nos preguntamos si las instituciones públicas son componentes estructurales básicos en nuestras dinámicas de innovación y desarrollo socio-económico.
De esta manera, los contextos socio-estructurales consiguen penetrar en las diversas entidades a la hora de condicionar e influenciar las formas de comprender y organizar las actividades internas y encarar los procesos innovadores.
La puesta en práctica de la innovación pasa por la implantación de renovados modelos de trabajo, la gestión de las personas y de los recursos disponibles, siempre envueltos por factores intangibles como la confianza, la responsabilidad, la creatividad, el conocimiento, el respeto y la dedicación.
De esta manera, la puesta en marcha de estrategias para fomentar la innovación, encuentran en los contextos socio-culturales internos de las empresas los propios condicionantes que delimitan su margen de acción.
En este contexto, la práctica de la innovación se asocia a la gestión de la complejidad interna de la entidad, a la improvisación por equilibrar los cambios en el modelo organizativo y a la adaptación de los diferentes agentes a un entorno de trabajo en el que emergen nuevas exigencias y potestades 11.
A este respecto, el día a día de la entidad que trata de fomentar dinámicas innovadoras tiene que convivir con diversas dificultades internas en la relación al desgaste que supone la improvisación, el dinamismo marcado por el ensayo y el error, la coordinación, el aprendizaje permanente, la búsqueda de acuerdos y consensos, la incertidumbre, las limitaciones de tiempo y presupuesto, así como la constante renovación 12.
Este desgaste puede interpretarse como un límite a la innovación que lejos de venir de dinámicas externas surge de la propia práctica continua de la misma, esto es, un agotamiento del éxito de la innovación.
La red y la innovación
La red ha sido reconocida por todos nuestros informantes como factor incisivo y fundamental a la hora de poner en práctica la innovación.
Participar, difundir y cosechar de las diversas redes en funcionamiento se ha convertido en un elemento de primera necesidad para poder apren-por organismos públicos, otras entidades, agentes sociales y personas.
De esta manera, las posibilidades que las diversas entidades han encontrado para afianzar la praxis innovadora surgen de la interacción con el entorno más cercano, donde se adquieren los nutrientes principales que permiten descubrir nuevos terrenos y oportunidades 8.
Estos terrenos surgen de la interacción y de los ámbitos de relación con otras entidades y sectores.
Los mecanismos de aprendizaje utilizados en estos procesos implican, no solamente la adaptación y asunción de nuevas prácticas y formas de funcionamiento internas dentro de cada entidad, sino la exteriorización de las mismas a la hora de cuidar de los clientes o de poner en funcionamiento nuevas medidas.
Los condicionamientos socio-estructurales que impone cada entorno relacional obligan a cada entidad a adaptarse a sus nuevos requerimientos; así, como bien afirman muchas de las entidades, la innovación se convierte en un recurso y en una cuestión de supervencia 9.
Un recurso necesario para poder avanzar y poder reinventarse con los años.
En este sentido, la innovación acaba por convertirse en un aliado necesario.
Si bien muchas de las entidades asumen de forma acrítica su condición de innovadoras y asocian dicha etiqueta a su capacidad para ser pioneras o inventoras de nuevas prácticas, también identifican de manera más subjetiva, que la innovación y la improvisación surgen del trabajo diario y del esfuerzo por enfrentarse a problemáticas que han de ser resueltas si la entidad pretende avanzar.
Dentro de esta dinámica de funcionamiento interno y externo también es preciso mencionar la importancia que los ámbitos públicos e intitucionales han tenido sobre la actividad de muchas de las entidades entrevistadas.
Hemos encontrado ciertas reticencias y críticas al papel que desempeñan las instituciones públicas en la difusión y apoyo a la innovación en las distintas entidades.
Sin embargo, a la hora de analizar los discursos de unas y otras encontramos que el apoyo institucional, fundamentalmente basado en ayudas económicas, ha sido utilizado por casi todas ellas 10.
Esto plantea varios dilemas; en primer lugar, nos lleva a cuestionar hasta qué punto cada entidad depende única y exclusivamente de sí misma para progresar; en segundo entidades, para afrontar los dilemas de su propia actividad cotidiana.
En ellas, se aprecia una aceleración de los procesos de imitación, renovación y adaptación creativa.
En la medida en que una organización participa en el intercambio de experiencias, conocimientos e información con otros actores, está adquiriendo para sí nuevos conocimientos, está aprendiendo y está aplicando lo aprendido.
La aplicación de otras innovaciones a procesos de mejora autónomos para producir más innovación es una práctica común entre las entidades entrevistadas en esta investigación.
La innovación bebe del aprendizaje y la transferencia de conocimiento que aportan la imitación, la adaptación y la difusión.
Sin la participación de estas dinámicas, los procesos de innovación disminuyen de forma notable sus posibilidades de reconocimiento y valorización.
Las paradojas de la innovación
Las entidades y organizaciones analizadas en este estudio demuestran que una cosa son los discursos sobre la innovación, que en fechas recientes han adquirido una presencia y protagonismo insólito en los ámbitos empresarial e institucional, y que otra muy distinta son las prácticas innovadoras concretas que se llevan a cabo.
Mientras el discurso viene envuelto en bondades y asociado a la necesidad, las entidades son conscientes de que la puesta en marcha de iniciativas, proyectos y prácticas innovadoras está plagada de dificultades y problemáticas concretas 18.
Asimismo, consideran que la utilización del concepto no siempre es el reflejo de lo que ocurre en realidad y que utilizar el lenguaje de la innovación no convierte automáticamente a las diversas entidades en innovadoras.
Desde el momento en el que tratamos de establecer el nivel de correspondencia entre los discursos sobre la innovación y las prácticas concretas de las entidades, resulta revelador que nuestros informantes relacionen constantemente la innovación con un proceso alargado en el tiempo en el que han tenido que ir superando diferentes barreras y dificultades.
Por ello, la innovación es relacionada con los procesos de adaptación y reinterpretación que se han sucedido en el seno de la entidad, en un recorrido en el que han tenido que "buscarse la vida".
En un momento en el que el discurso sobre la innovación es asociado a conceptos tales como ruptura, novedad o der y adquirir nuevos conocimientos.
Todas las entidades analizadas se apoyan en la red para la puesta en marcha de sus proyectos, en ella buscan otras experiencias, nuevos clientes, nuevos proyectos, la adaptación a las nuevas necesidades y elementos de innovación que pueden incorporar a sus propias experiencias.
De este modo, la red se convierte en la herramienta principal que permite la visualización de la entidad y el espacio social que posibilita la apertura de nuevas puertas, tanto en el establecimiento de nuevas relaciones, como en los procesos de aprendizaje y transferencia de conocimiento.
Entre las nuevas oportunidades que posibilita el establecimiento de conexiones y relaciones, cabe destacar en primer lugar, que la red permite construir un contexto de colaboración al que se puede acudir en busca de nuevos clientes, en busca de información y de nuevas oportunidades para desarrollar nuevas actividades y evolucionar en las tareas propias 13.
En segundo lugar, la red se convierte en un ámbito de relación y de intercambio de información constante dentro del cual se difunde información, se imitan procesos, se aplica información, y se conocen a nuevos agentes y actores 14.
En tercer lugar, la red es también un elemento de motivación que ayuda a resolver problemáticas y a buscar referentes en actividades y procesos paralelos que la entidad trata de encarar.
Si una entidad tiene un problema, acude en busca de ejemplos de otras entidades o experiencias que hayan pasado por el mismo proceso, pregunta y comparte dichas experiencias haciendo de ese intercambio una forma de aprendizaje 15.
En cuarto lugar, la red es un factor que otorga cierto prestigio: si formas parte de una red de alta reputación, eso determina la posición en la que se enmarca la entidad, los clientes que posee, las vinculaciones profesionales a las que está expuesta, los foros a los que asiste, la calidad de sus actividades, etc. 16.
Y en quinto y último lugar, la red es la herramienta de difusión por excelencia.
Toda entidad se organiza y se da a conocer a través de ella.
Por ello, la red es un componente más del entorno donde cada entidad realiza su trabajo y es a través de ella como se difunden y se conocen en otros lugares y contextos las actividades realizadas 17.
El análisis de los discursos de las personas que han participado en las veintiséis entrevistas en profundidad realizadas en esta investigación sobre el modo en el que integran la praxis innovadora a la actividad cotidiana de sus organizaciones supone, sin duda, un notable contrapeso al discurso afirmativo y positivo con el que viene siendo difundida, prácticamente en exclusiva, la innovación.
En el tránsito del discurso a la acción concreta, las personas informantes revelan las múltiples paradojas, dificultades, imprevistos y fluctuaciones que existen en los intentos de institucionalización de la innovación.
Teniendo en cuenta este planteamiento central, a continuación presentamos las ideas principales extraídas del análisis de estas entrevistas.
a) Innovación: asunción acrítica, etiqueta no problematizada.
Se constata una asunción acrítica o no problematizada por parte de nuestros informantes de la innovación, sobre todo si el término es asociado a la actividad de la entidad a la que se representa.
Sin embargo, los entrevistados muestran mayores dificultades a la hora de explicar con claridad qué es lo que convierte a las entidades en innovadoras y cuáles son las medidas concretas que permiten institucionalizar la innovación.
De esta manera, obtener la etiqueta de entidad innovadora resulta tan estimulante y gratificante como poner en práctica la innovación. b) Afinidad entre innovación y supervivencia.
Entre las entidades entrevistadas, la innovación es identificada con prácticas que son habituales en el desarrollo diario de cada entidad y que, por tanto, llevan efectuándose durante años, quizá antes incluso de que el término innovación tuviese connotaciones tan positivas y estuviese tan generalizado.
En esta lógica, las personas informantes indican que el propio hecho de la existencia de la organización es, en sí mismo, indicador suficiente para demostrar su capacidad de adaptación a un medio o entorno hostil.
La innovación es, de este modo, concebida como estrategia de supervivencia, de adaptación permanente.
invención, el análisis de las entrevistas en profundidad permite visualizar que la innovación es un recorrido donde prevalece el trabajo persistente, sobre todo en el tratamiento de la información, la evaluación, la inquietud y el aprendizaje.
En este contexto, la práctica innovadora no es solamente un resultado puntual y concreto fruto de mentes privilegiadas que operan en un contexto de neutralidad, sino fruto del trabajo constante y los procesos de transferencia de conocimiento.
Según se desprende de las reflexiones realizadas por nuestros informantes, la práctica innovadora es un recorrido plagado de constancias y de rutinas, en el que lo importante es el día a día 19.
Las organizaciones participantes en esta investigación son, por lo tanto, conscientes de que la innovación se debe traducir en prácticas cotidianas y constantes en el seno de la organización, sin las que conseguir resultados resultaría una auténtica quimera.
Así, para que emerjan proyectos e iniciativas innovadoras es necesaria una reorientación de las formas de trabajo y de colaboración entre los diferentes agentes involucrados en las diferentes tareas.
Por lo tanto, la práctica innovadora es también el resultado de la expansión y de la socialización de una nueva cultura de trabajo y de la dedicación a las tareas, un proceso con múltiples derivas y plagado de contingencias.
La innovación también nos habla de un cambio de valores, que sobre todo en el ámbito empresarial, pero también en los ámbitos social y cultural trata de aglutinar un nuevo espíritu de trabajo y de mentalidad en relación a la confianza, la dedicación, el esfuerzo, la entrega, la responsabilidad, la flexibilidad, la adaptación, el aprendizaje y la cooperación 20.
Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos realizados desde las entidades en la elaboración de estrategias para fomentar dinámicas innovadoras, el éxito inmediato no está asegurado, sino que es descrito como un proceso largo y costoso en el que constantemente se generan fricciones, desconfianzas y malentendidos 21.
En definitiva, la extensión de la práctica innovadora en el seno de las entidades y los procesos afines a la misma, como la participación o la colaboración exigen tiempo y esfuerzos por parte de todos los agentes involucrados.
El conjunto de las organizaciones consultadas asume que la innovación sólo es posible con una adaptación constante de los hábitos y de las fórmulas de trabajo, aunque también destacan que en numerosas ocasiones se encuentran involucrados en un en dos sentidos, tanto como apoyo y cobertura a las iniciativas de las diversas entidades, como en su dependencia hacia lo público. f) Afinidad entre innovación e imitación-adaptación creativa.
Las entidades entrevistadas mencionan la importancia de tomar ejemplos y retroalimentarse de las actividades y procedimientos que ponen en marcha otras entidades con actividades parecidas a las suyas.
Dichas estrategias no son, en términos estrictos, copiadas, sino más bien adaptadas a las propias realidades, con la finalidad de redirigir y mejorar muchas de las actividades de las organizaciones.
Dicho de otra manera, la gran mayoría de los procesos de innovación acaban siendo procesos de imitación, lo que hace preguntarnos por el carácter o sentido de la propia innovación. g) Innovación y persistencia de las paradojas.
La práctica de la innovación no es el bálsamo que alivia todos los problemas, sino una praxis que también genera descontentos, desligados, malentendidos, desconfianzas y desentendimientos.
Por todo ello, la mayor de las dificultades con las que se encuentra la institucionalización de la innovación en las diferentes entidades es en la extensión entre las personas y las propias organizaciones de una cultura innovadora fundamentada en la revisión constante de sus acciones, direcciones y soportes.
De esta manera, podemos apreciar que más allá de los discursos difundidos sobre la innovación, su práctica concreta está atravesada por múltiples circunstancias socio-culturales que participan de forma activa en su representación y devenir.
Por ello, los resultados genéricos aquí resumidos se complementan con el análisis de la percepción social de la innovación entre la ciudadanía de la C.A. del País Vasco, desde el que indagar en la representación y significación que entre los ciudadanos adquieren los discursos y praxis sobre la innovación que observan y perciben a su alrededor.
c) Innovaciones situadas o contextualizadas.
Como hemos venido argumentando, los procesos de las organizaciones innovadoras se encuentran enmarcados en contextos socio-estructurales específicos.
Ello implica que hemos de aprehender la práctica de la innovación en relación y diálogo con el entorno desde el que se gestan, en el que evolucionan y en el que, en ocasiones, con grado diverso transforman o buscan transformar en diferentes intensidades.
Las entidades no son islas, ni realidades aisladas, sino agentes que emergen desde un contexto específico con el que interactúan de forma constante. d) Afinidad entre innovación y estabilidad.
El trabajo empírico cualitativo efectuado en esta investigación ha hallado que la innovación lejos de identificarse únicamente con la ruptura, aparece en múltiples ocasiones asociada a la búsqueda de estabilidad o pervivencia.
De modo que estando presentes ciertas rupturas ante modos de hacer o modos de organización, desde un plano interno o intraorganizacional la innovación es concebida y desarrollada principalmente por parte de las organizaciones como un recurso para la estabilidad, como un mecanismo de supervivencia, como una estrategia de renovación permanente.
La innovación parece estar siendo válida a estas organizaciones como un discurso o paradigma para mantener la tensión interna, para no dormirse en los laureles, para estar al tanto de las dinámicas y transformaciones del entorno o contexto socioestructural en el que se desenvuelven. e) Afinidad entre innovación y financiación pública.
Una de las cuestiones que se ha mostrado con absoluta claridad en el análisis de las organizaciones participantes, todas ellas enraizadas en ámbitos de actividad diversos, hace referencia a la importancia de la financiación pública.
La transversalidad de este hecho no hace sino reforzar la idea de que, en líneas generales, hemos de entender la innovación de la mano de la financiación pública.
Y debemos hacerlo 7 Tal y como pudimos recoger en una de las entrevistas realizadas: «La idea de innovar va muy unida a la anticipación de las respuestas.
Tenemos que ser capaces de leer en el colectivo al que nos dirigimos y en la sociedad en su conjunto, por donde van a ir las necesidades» (Entrevista personal 26: ámbito social).
8 Tal y como ilustra una de las entidades entrevistadas, «el tejido industrial vasco ha facilitado eso porque más que haber pocas empresas grandes, había muchas y pequeñas y eso ha permitido que haya también a su vez unas cuantas de informática que han ido creando pues bueno, profesionales y al final hay un entramado que entendemos que es de alta calidad y eso se muestra en que fuera de Euskadi vendemos con una cierta facilidad» (Entrevista personal 9: ámbito servicios).
9 «La innovación es una cuestión de supervivencia. día a día, el día a día y la idea puede surgir hoy, uno dice «uy, y por qué no hacemos esto» y eso que puede ser una conversación en un café pues termina en una gran idea, y en un gran producto.
Entonces eso, eso es continuo, y sale de cada una de las personas que hay aquí» (Entrevista personal 9: ámbito servicios).
20 «Confianza en los trabajadores, formación total, que entiendan cual es el contexto del trabajo que están haciendo y asumir que muchas veces, detrás del trabajo que hago yo, no hay nadie vigilando.
Aunque sea el almacenero.
Si no hace una entrega correcta, tiene que saber el impacto que tiene.
No es una estrategia para ahorrar costes.
De la otra forma estarías en un mercado en el que no serias competitivo» (Entrevista personal 3: ámbito tecnológico).
21 «Para algunos es demasiado vivo porque esa sensación de estar en un cambio continúo, si no entiendes la naturaleza y el porqué, puedes llegar a percibir que no se sabe muy bien lo que se hace» (Entrevista personal 3: ámbito tecnológico).
pero luego hay épocas en las que están al 60%» (Entrevista personal 5: ámbito tecnológico).
13 Las afirmaciones de uno de nuestros informantes son reveladoras en este punto: «En el equipo que formamos vemos oportunidades de colaboración, de desarrollar ciertas cosas.
Pertenecemos a las empresas llamadas TICs, a ese cluster, somos empresas que desarrollamos soluciones para los demás, benefician a los demás que están en sectores muy diferentes a los nuestros: automoción, energía, modificación y construcción.
Tratamos de estar en todos los foros.
Existen reuniones trasversales en el sector intra sector donde solemos estar nosotros.
(Entrevista personal 5: ámbito tecnológico).
14 Tal y como destaca uno de nuestros informantes al respecto: «Nosotros pertenecemos a redes, esa pertenencia supone el 60% de los procesos de vigilancia tecnológica, es un beneficio de cara a la investigación» (Entrevista personal 24: ámbito social).
15 El recurso de aprendizaje que aportan las experiencias paralelas es práctica común entre las entidades entrevistadas: «Alguien que hace los mismo que tú, que tiene los mismos problemas que tú, las mismas dificultades, los mismos logros, es importante compartir» (Entrevista personal 15: ámbito cultural).
16 Uno de nuestros informantes revela que además de la visualización, la red ofrece una distinción que puede beneficiar a las actividades de la entidad: «Al conocerte porque formas parte de algo, de una red, estamos teniendo y obteniendo demanda de los diferentes colectivos sociales» (Entrevista personal 24: ámbito social).
10 Las afirmaciones aportadas por nuestros informantes son reveladoras a este respecto: «Me gustaría añadir que la innovación, incluso para empresas como nosotros, hoy en día en España pasa por el soporte y la ayuda pública.
Si es importante en nuestro caso, lo es mucho más en el caso de cualquier otra área tecnológica» (Entrevista personal 4: ámbito tecnológico).
El soporte de las instituciones públicas, se hace notar además en los diversos ámbitos en los que está presente la innovación: «Los proyectos de investigación en general son apoyados por entidades públicas, en ese sentido siempre hemos pensado y hemos mirado de una forma natural que las instituciones públicas apoyaran» (Entrevista personal 15: ámbito cultural).
11 Tal y como destaca uno de nuestros informantes: «Antes el 100% de la prima era por productividad, y luego se pasó a pagar el 60% de la prima por productividad y el 40% por calidad.
Se trató de buscar el equilibrio entre ambas.
Se trató de cambiar la mentalidad de las personas que estaba orientada a producir y producir y producir, y que con el apoyo de la prima y la formación intensa que se dio en aquellos momentos, se diesen cuenta de que no solamente había que hacer las piezas sino que había que hacerlas bien» (Entrevista personal 1: ámbito industrial).
12 Uno de nuestros informantes asume con normalidad este hecho cuando apunta que: «Hay un componente de incertidumbre bastante alto.
Eso nos produce una problemática a la hora de planificar producción.
Es muy difícil que yo tenga a toda la gente al 100% trabajando todo el año, eso es imposible.
Hay veces que estamos al 100%, incluso haciendo horas extras,
dEL PAÍS VASCO: uN ANáLISIS APLICAdO contexto |
¿POR QUÉ INVESTIGAR EN LA ANTÁRTIDA?
A lo largo de la historia de la investigación científica, y teniendo en cuenta las limitaciones intelectuales del ser humano para comprender las interconexiones entre los sistemas naturales, los científicos han ido estableciendo una serie de compartimentos que les han permitido un estudio detallado de estructuras y procesos naturales que llevan a una mejor comprensión de ciertos fenómenos.
Así se han llegado a describir comportamientos muy especializados que han permitido grandes avances en el conocimiento del funcionamiento de los ecosistemas.
Lo que generalmente ha faltado es una visión de conjunto que permite comprender el equilibrio natural.
La Naturaleza es única y todos sus elementos, vivos e inertes, están interrelacionados con el objetivo final de mantener el equilibrio natural.
Cada modificación introducida en un ecosistema repercute de manera mediata o inmediata en los otros.
La integración del ecosistema antártico en el estudio global del Planeta tiene dos grandes atractivos para el investigador científico.
Por un lado se trata de un territorio aislado y virgen donde los procesos de evolución y adaptación biológica se han desarrollado sin la intervención humana.
Esta circunstancia permite descubrir rutas de evolución inéditas que no se encuentran en otras latitudes.
Por otro lado, la Antártida es el archivo donde se almacenan los registros de las acciones pretéritas que ha sufrido el Planeta desde hace millones de años.
Una de las investigaciones más importantes que actualmente se están llevando a cabo por la comunidad científica internacional, es el estudio de las condiciones climáticas por las que ha pasado el Planeta a partir del estudio del hielo depositado en su superficie.
Además, la existencia de 14 millones de Km 2 de tierra centrada en el polo Sur y los 30 millones de Km 3 de hielo depositado sobre el continente tiene en sí mismo consecuencias en el mantenimiento del equilibrio natural.
La inclinación del eje de la Tierra hace que la llegada de energía solar sobre la superficie de la Antártida siga un DE CÓMO ESPAÑA ABRIÓ SU RUTA PARA LA INVESTIGACIÓN ANTÁRTICA ritmo distinto al de otras latitudes.
Durante prácticamente seis meses al año la Antártida queda excluida del enriquecimiento energético que supone la luz solar.
El resto del año recibe esta energía pero cuantitativamente no es comparable con la de otras latitudes.
Por el hecho de que la Antártida sea una superficie blanca en su inmensa mayoría, no se puede absorber la energía solar sino que se refleja proyectando su pérdida hacia el espacio.
En consecuencia, el balance energético de la Antártida es siempre negativo aun en verano.
Su fuente energética principal es el aporte calorífico de las corrientes marinas que proceden de las bajas latitudes.
La imagen de la Antártida vista desde el espacio varía notablemente a lo largo de las estaciones.
Durante el verano austral el contorno del continente se mantiene prácticamente en la línea de la costa si exceptuamos las dos grandes barreras de hielo perpetuo localizadas en el mar de Weddell y en el mar de Ross.
Durante el invierno la superficie del mar se hiela y se extiende unos 1.000 Km. en dirección Norte lo que hace que el continente quede atrapado dentro de un anillo de hielo que sin solución de continuidad hace progresar sus límites mar adentro.
En este momento la extensión del hielo antártico ha aumentado en 20 millones de Km 2.
Desde el punto de vista energético la congelación y descongelación de la superficie marina alrededor del continente antártico es el fenómeno más importante que tiene lugar dos veces al año en aproximadamente 100 días.
Este crecimiento de la superficie sólida alrededor de la Antártida provoca un enfriamiento progresivo del continente en un proceso que se alimenta a sí mismo.
Por una parte el sistema está afectado por una pérdida de energía generada por el incremento de la superficie blanca, que unido a la pureza de la atmósfera y la pobreza de vapor de agua, hacen que haya una mayor reflexión de la energía solar y, por otra, al aumentar el diámetro de la extensión sólida, las regiones centrales quedan cada vez más alejadas del aporte energético que supone el contacto con las aguas subantárticas.
El transcurrir del ciclo estacional hace que este fenómeno de enfriamiento sea más o menos intenso pero lo que es constante es el balance energético negativo de esta región.
La tendencia hacia el equilibrio calorífico que tiene el sistema natural hace que se produzca de manera permanente un transporte energético desde las bajas latitudes hacia las zonas frías del Planeta que no sólo influye sino que determina la regulación térmica a nivel global y en definitiva el equilibrio climático del Planeta Tierra.
Es evidente que el atractivo de estudiar las latitudes australes era grande, pero los científicos no se lanzaron a hacer expediciones hasta bien entrado el siglo XX.
El tema de estudio sobre la Antártida propuesto por el Segundo Año Geofísico Internacional en 1957, fue el pistoletazo que abrió la investigación científica en las latitudes australes.
Hasta estas fechas hubo una gran cantidad de actividades relacionadas con la caza y la explotación de los productos balleneros y de pieles finas pero dado su interés económico se mantenían en secreto para que sus caladeros no fueran descubiertos y aprovechados por la competencia.
Las incipientes navegaciones e incursiones en el continente nunca tuvieron objetivos netamente científicos sino que prevalecía el objetivo del descubrimiento geográfico o el estudio de recursos factibles de ser comercializados.
A partir de 1957 se desarrolló una verdadera fiebre internacional de interés por la Antártida.
Algunos países manifestaban motivos netamente científicos ya que se trata de un territorio virgen que nadie sabía lo que se podía encontrar.
Otros, tenían objetivos ligados a intereses estratégicos y de reivindicaciones territoriales ya que se trata de un inmenso territorio que no pertenece a nadie pero que no se sabe cuál pueda ser su futuro.
A finales de los años cincuenta, doce países se reunieron para firmar el Tratado Antártico y se empezaron a organizar las primeras expediciones y a instalar las bases.
Mientras los departamentos internacionales de un cierto número de países estaban tomando posiciones, España estaba inmersa en una dinámica que ni podía ni quería seguir el movimiento internacional.
Su investigación científica era mínima y soportada por instituciones con presupuestos casi testimoniales que intentaban mantener un rescoldo de investigación con unos científicos que, cuando tuvieron la posibilidad, salieron del país para integrarse en las comunidades científicas internacionales y que cuando no JOSEFINA CASTELLVÍ PIULACHS lo hicieron, lucharon lo indecible desde laboratorios olvidados por la administración.
En este ambiente, es evidente que la investigación antártica pasó de largo y se consideró como algo inaccesible a nivel de país.
A pesar de esta actitud, en España había investigadores que siguieron con interés los resultados científicos que se iban publicando y no desaprovecharon las oportunidades de participar en campañas antárticas cuando fueron invitados por países del Tratado Antártico.
En estos años si bien había un ambiente científico propicio para trabajar en proyectos antárticos, la administración española era reacia a emprender cualquier acción que supusiera una continuidad.
La única solución era no esperar a que compañeros de otros países invitaran a científicos españoles sino provocar activamente estas relaciones.
Antoni Ballester (CSIC) que ya había realizado en 1966 la campaña del Magga Dan y que había intentado convencer desde el ministro hasta el director del Instituto pasando por la presidencia del CSIC, se lanzó a buscar colaboradores en otros países.
En un viaje a Argentina aprovechó para hablar con la Dirección Nacional Antártica y obtuvo una invitación de tres plazas para la campaña anual que realiza el rompehielos "Almirante Irízar".
Durante el verano austral 1984-85 Antoni Ballester, Marta Estrada y yo misma realizamos la campaña antártica.
Como resultado de estas actividades, en julio de 1985 en Palma de Mallorca se celebró un Simposio Internacional en el que los investigadores españoles presentaron los resultados de sus trabajos.
Ésta fue la primera aportación española colectiva a la literatura científica de la Antártida.
Siguiendo esta línea de actuación y aprovechando las conexiones científicas que Ballester tenía con miembros de la Academia de Ciencias de Polonia, en 1986 consiguió una colaboración en la Isla del Rey Jorge donde este país tiene la base Henry Arctowski.
Esta vez fueron cuatro científicos españoles: Antoni Ballester, Agustí Juliá, Joan Rovira y yo.
Ésta era una expedición distinta a la argentina que nos permitió ampliar nuestra experiencia antártica respecto al trabajo y la vida en tierra.
Téngase en cuenta que todos éramos oceanógrafos experimentados y la vida en un barco, estuviera en la Antártida o en otra latitud, era harto conocida, pero el poder vivir y trabajar en una base antártica era una ocasión única para ampliar nuestra experiencia.
Incluso durante esta expedición Ballester negoció con el jefe de expedición polaco, profesor Stanislav Rakusa-Suszcewski el traslado desde Rey Jorge hasta la isla Livingston en el buque "Koral".
El objetivo era buscar un lugar que, de acuerdo con las recomendaciones del Tratado Antártico, España pudiera instalar una base científica.
El día de Navidad desembarcamos los cuatro españoles en la isla desierta de Livingston con un equipo exiguo de supervivencia (una tienda de campaña, sacos de dormir, un camping gas y algunos alimentos) que nos permitió recorrer la zona y valorar las posibilidades de instalar una base científica en un futuro.
Nuestro peritaje se basó en el estudio de riesgos de aludes, en la existencia de agua del deshielo aprovechable para el funcionamiento de la base y la accesibilidad desde el mar.
Años más tarde nos daríamos cuenta de la bondad de aquel lugar que por su resguardo de los vientos lo haría muy superior a lo que pensamos en 1986 Entre los años 1984 y 1987, aparte de las acciones consignadas se hicieron otras actividades que estaban promovidas
por instituciones como el Instituto Español de Oceanografía (IEO) en la motonave chilena "Capitán Alcázar" (Jefe de misión Enrique Balguerías).
En el verano austral 1986-87, la Secretaría General de Pesca Marítima, patrocinó la expedición Antártida 8611 al mar de Escotia y Península Antártica, bajo las dirección científica y técnica del IEO (Jefe de expedición Enrique Balguerías) en dos buques españoles ("Pesca Puerta" y "Nuevo Alcocero") uno dedicado exclusivamente a la investigación y el otro realizando actividades de investigación y prospección pesquera comercial.
Aunque en aquel momento estábamos luchando por conseguir algo estable y, sobre todo que nuestras autoridades nos escucharan, visto en la perspectiva de los 25 años transcurridos, se observa que en la comunidad científica española se estaba moviendo algo que cada vez implicaba a más gente y que difícilmente se podía parar.
No obstante, la realidad era que había una serie creciente de acciones puntuales pero nos faltaba el apoyo oficial para poder estructurar un proyecto que tuviera una continuidad en el tiempo tal como veíamos que ocurría en otros países con los que colaborábamos.
NACIMIENTO DE LA BASE ANTÁRTICA ESPAÑOLA
Los científicos de cierta edad hemos aprendido que para promover algunos proyectos de investigación que tengan que ver con investigaciones trascendentes en el orden científico y social, es absolutamente necesario el acuerdo político.
Lo difícil de este acuerdo es que el estamento científico y el político se mueven con calendarios distintos.
Un político se puede llegar a interesar por un proyecto cuyos frutos sean evidentes dentro de la legislatura y un científico trabaja en la consecución de un objetivo sin importarle el tiempo.
Este era ni más ni menos el problema que teníamos en 1987.
Todo estaba a punto pero faltaba el empujón político.
Por aquel entonces se empezó a hablar de la renovación del Tratado Antártico.
Firmado en 1959 y ratificado en 1961, el Tratado debía ser renovado al cabo de treinta años si alguna de las partes contratantes lo solicitaba.
Desde 1959 se habían producido una serie de reivindicaciones territoriales por parte de países que estaban cerca de la Antártida o que creían que tenían ciertos derechos por los trabajos y logros alcanzados.
Era lógico que estas peticiones se pusieran sobre la mesa del Tratado en el momento de su renovación y se pudiese llegar a conceder ciertas soberanías sobre el territorio antártico.
Es evidente que la decisión sería tomada por la votación de los países pertenecientes al Tratado Antártico y España no estaba en este foro.
Solamente había hecho una adhesión en 1982 en una reunión del Tratado Antártico en San Diego en la que Antoni Ballester (CSIC) y Carlos Palomo (IEO) asistieron como asesores científicos de la delegación española.
La adhesión significa una voluntad y un acercamiento pero no da derecho al voto.
Ésta fue la circunstancia política que hizo dar un vuelco a la situación.
Antes de 1991 en el que se celebraría la posible renovación del Tratado, España tenía que acceder como miembro de pleno derecho.
Lo que no se esperaban los políticos eran las condiciones para presentar la candidatura al Tratado y que está especificada en el artículo IX de su reglamento y que dice textualmente: la parte Contratante deberá demostrar su interés en la Antártida mediante la realización en ella de investigaciones científicas importantes, como el establecimiento de una estación científica o el de una expedición científica.
Rápidamente representantes del Ministerio de Asuntos
Exteriores se pusieron en contacto con la presidencia del CSIC para promover conjuntamente la instalación de una base científica, pues se daba por supuesto que aquel puñado de científicos tenía la experiencia suficiente para realizar una tal acción, cosa que era completamente falsa.
Antoni Ballester que normalmente es una persona extrovertida y optimista aumentó su euforia a tal punto que todo le parecía fácil.
Tuve largas conversaciones con él pues confieso que yo me sentía bastante impotente ante un gigante tan enorme como para responsabilizarnos de instalar una base antártica.
En cualquier caso teníamos que seguir adelante pues el sueño se había hecho realidad y el único camino era el de buscar soluciones para cada unos de los problemas que iban surgiendo.
Por fortuna, sabíamos por dónde íbamos a instalar la base.
El estudio realizado en isla Livingston cobraba actualidad y no había ninguna duda de que el paraje visitado con una tienda de campaña sería el asiento de la base española.
De repente el proyecto antártico era prioritario y urgente a nivel nacional y lo que no se había hecho en veinte años tuvo JOSEFINA CASTELLVÍ PIULACHS que hacerse en tres meses pues el calendario antártico tiene unas exigencias que el hombre no puede cambiar.
Las expediciones hay que realizarlas en el verano austral que se extiende desde finales de noviembre a febrero.
Es la única época que la navegación es posible; el resto del año la superficie del mar se hiela y hay que suspender toda actividad.
Era evidente que la expedición para instalar la base debía hacerse en el verano austral 1987-88 para luego tener tiempo para preparar la candidatura al Tratado.
Afortunadamente al cambiar el planteamiento político cambiaron lógicamente las actitudes y tuvimos el apoyo incondicional del CSIC.
Su presidente, Enric Trillas tomó el asunto antártico como una acción prioritaria y puso los diversos departamentos del CSIC a nuestra disposición para ayudar a la consecución del objetivo.
Debo señalar el papel destacado que jugaron la vicepresidencia de relaciones internacionales del CSIC entonces regentada por Javier López Facal y la Dirección de Cooperación Técnica Internacional (CTI) del Ministerio de Asuntos Exteriores dirigida por Antonio Oyarzábal.
Una vez mentalizados que el proyecto iba adelante los problemas se agolpaban en nuestras mentes.
¿Dónde podíamos encontrar una base antártica para comprar pues no había tiempo para construirla?, ¿cómo transportar los módulos de la base? y ¿cómo desembarcarlos en un lugar que no hay puerto y que el barco debe fondearse a milla y media de la costa?
Afortunadamente Ballester iba encontrando respuesta a todas estas preguntas.
No en vano habíamos realizado una campaña en la base polaca y conocíamos el material del que disponían y, sobre todo, la habilidad del personal técnico que hacía años que trabajaba en Arctowski.
Por otra parte sabíamos que en España no encontraríamos medio de transporte para la base pues la navegación en aguas antárticas exige la calificación de buque polar, es decir que pueda navegar entre hielos y en nuestro país no había esta experiencia.
Estaba claro que teníamos que pedir ayuda a los científicos y técnicos polacos basándonos en el Convenio de Colaboración que, con toda intención, hacía unos meses se había firmado entre la Academia de Ciencias de Polonia y el CSIC.
El buque que utilizamos para el traslado también era polaco: el "Garnulzewski" y su flete fue pagado en especie por el CSIC, mediante un ingenioso mecanismo de trueque que se aprovechó, entre otras incoherencias de la política internacional, de las limitaciones al comercio con los países "comunistas" que imponía la entonces aún vigente guerra fría.
La base fue comprada en Finlandia, donde existe un mercado de construcciones prefabricadas para las regiones polares del Norte y fue pagada por el CSIC gracias a una subvención especial del Ministerio de Asuntos Exteriores que cubría teóricamente el 50 % de su coste.
Los elementos se cargaron directamente en Helsinki en el buque polaco que luego recaló en el puerto de Vigo donde se embarcó el módulo laboratorio que se había construido en Barcelona y transportado con un camión hasta Vigo.
El CSIC se ocupó asimismo de agasajar a la tripulación del buque polaco durante su escala en Vigo, para premiar su generosa disposición colaboradora.
El "Garnulzewski" zarpó rumbo a Montevideo donde nos trasladamos en avión el equipo científico y técnico responsables de la instalación de la base (28-12-1987).
A la llegada a aguas antárticas se nos unió el buque chileno "Río Baker" que estaba fletado por la Marina española y que debía realizar una campaña oceanográfica en aguas del estrecho de Bransfield.
Antes de llegar a Livingston fuimos a Admiralty Bay en la isla del Rey Jorge a buscar el material y, lo que era más importante, los técnicos de la base polaca.
Ellos fueron los artífices del desembarco de los módulos sobre plataformas flotantes que conducían empujándolas con pequeñas embarcaciones, trabajo difícil y peligroso que pudimos compensar gracias a la dificultad que entonces existía en los países del bloque soviético para conseguir dólares.
El vehículo anfibio transportaba directamente la carga general desde el buque a la zona de la base, los módulos iban subiendo por el camino que une la playa de desembarco y la explanada de la base ya sea empujados con un tractor o tirados con cables accionados por potentes tracteles.
Tuvimos suerte con la meteorología pues todo hubiera podido retrasarse por una ventisca o un viento del SW.
Toda aquella actividad parecía un sueño.
En tres días el trabajo fundamental del desembarco, ensamblaje de la base y el transporte de las más de 20 toneladas de material había finalizado.
El Profesor Rakusa-Suszcsewski había mandado a sus topógrafos que durante esta breve estancia en Livingston levantaran el mapa de la zona de la base en el que consta por primera vez el DE CÓMO ESPAÑA ABRIÓ SU RUTA PARA LA INVESTIGACIÓN ANTÁRTICA nombre de "Sophia Regina Hill" para la colina que está al N de la Base.
Los nueve españoles que formábamos la expedición estaba compuesta por un equipo científico con Antoni Ballester, Josefina Castellví, Juan Rovira, Mario Manriquez y Juan Comas y un equipo técnico con Jaime Ribes, Elías Meana, Félix Moreno y Roldán Sanz.
Durante estos días toda la gente iba a comer y a dormir al barco, pues en tierra no había todavía ninguna autonomía, sin embargo, los nueve españoles no aceptábamos facilidades de este tipo, conscientes de que era necesaria toda nuestra dedicación.
Desde el barco nos suministraban comida y dormíamos donde el estado de la construcción nos lo permitía.
Un techo y un buen saco de dormir eran suficiente para descansar unas horas.
Una vez finalizada la operación quisimos agasajar al equipo polaco con una cena fría.
Expresión nunca mejor empleada.
Como nuestra cocina todavía no funcionaba pedimos una vez más ayuda al "Garnulzewski".
En esta cena se celebró la izada de bandera, discursos y manteamiento del profesor Ballester que había conseguido su objetivo después de más de veinte años de lucha.
Cuando el "Garnulzewski" enfiló la bocana de Bahía Sur el día 11 de enero de 1988, se cortó el cordón umbilical que había hecho factible aquello que para nosotros era fundamental.
Un sentimiento de soledad nos invadió.
Nos quedaba mucho por hacer y nos teníamos que demostrar a nosotros mismos que teníamos capacidad técnica para solucionar los problemas que se nos iban planteando, al mismo tiempo que se cumplían las fases establecidas para los proyectos científicos.
El Convenio con la Academia de Ciencias de Polonia llevaba consigo el pago de los servicios técnicos que, a petición suya, en parte se realizó, como hemos dicho, en especie.
El motivo era que preferían conseguir material que desde Polonia en aquel entonces era difícil de obtener.
No obstante hay cosas que con dinero no se pagan.
España tuvo la base antártica gracias a la colaboración polaca.
Además, los días de convivencia nos sirvieron de entrenamiento para aprender sus técnicas de mover grandes volúmenes y solucionar miles de problemas.
La comunicación verbal era imposible ya que ellos solamente hablaban polaco, lengua desconocida por nosotros.
Sin embargo nos esforzábamos en formar equipos mixtos para que aprendiéramos la forma de actuar.
Cuando en marzo acabamos la expedición nuestro país ya tenía la Base Antártica Española (BAE) Juan Carlos I. Recuerdo que a nuestra llegada a Madrid, un periodista me preguntó qué era lo más sorprendente que había visto en la Antártida.
Supongo que esperaba una respuesta hablándole de un iceberg gigantesco o algo parecido.
Solamente se me ocurrió contestar: haber llegado a una isla desierta y al cabo de tres meses abandonarla dejando una base perfectamente instalada.
A nuestro regreso el Ministerio de Asuntos Exteriores nos apremiaba para que preparásemos los informes científicos no sólo de esta campaña sino de todo lo que hubiera hecho cualquier científico español en la Antártida.
En definitiva, se trataba de preparar la candidatura de España como miembro de pleno derecho al Tratado Antártico y quedaba muy poco tiempo para la próxima reunión del Tratado.
En efecto, en septiembre de 1988 en París, España fue admitida como miembro Consultivo del Tratado Antártico.
EL PROGRAMA NACIONAL DE INVESTIGACIÓN EN LA ANTÁRTIDA
El hito político que el Ministerio de Asuntos Exteriores se había propuesto ya estaba conseguido, por tanto su interés en mantener y apoyar las expediciones científicas a la Antártida se iba perdiendo, lo cual hacía cada vez más problemático nuestro progreso científico que aún tenía una meta importante por conseguir: la entrada de España en el "Scientific Committee of Antarctic Research" cosa que se logró en 1990 en la sesión del SCAR en São Paulo.
Desde el mes de marzo en que regresamos a España habían ocurrido novedades muy importantes que afectaban al proyecto antártico.
Para darle continuidad al programa había que preparar una nueva expedición para el verano austral 88-89.
Si bien los inconvenientes no eran tan graves como los del año anterior, no teníamos medio de transporte que nos asegurara una logística compatible con nuestros proyectos científicos.
Ballester habló con el profesor Rakusa-Suszcewski y decidieron poner en marcha un nuevo episodio del Convenio con la Academia de Ciencias.
Para negociar los temas científicos y técnicos, se marchó a Polonia donde sufrió un derrame cerebral muy grave que lo tuvo retenido en un hospital por más de un JOSEFINA CASTELLVÍ PIULACHS mes.
Las secuelas de este evento fueron tan grandes que se vio obligado a retirarse de la investigación.
El proyecto por el que habíamos luchado tanto se quedaba por un lado sin líder y por otro, ninguna institución por sí sola quería hacerse cargo del proyecto antártico debido a lo oneroso del mantenimiento de la BAE, organización de expediciones, proyectos científicos, etc. Después de un tiempo de terribles incertidumbres la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología (CICYT) tomó las riendas con la implantación de un Programa Nacional soportado con fondos del presupuesto general del Estado y me pidió que yo fuera la gestora del Programa.
Tuve grandes dudas en aceptar pero se daba el caso que del pequeño grupo que empezamos en el CSIC ya no quedaba nadie.
Los unos por enfermedad y los otros por razones profesionales me habían dejado sola.
Se había luchado mucho y se había puesto un gran esfuerzo económico y humano para permitir un abandono del camino prácticamente en el punto de partida.
Acepté pensando que aquello podía ser el comienzo de una organización seria como la que conocía en otros países.
Una de mis primeras preocupaciones fue aumentar el número de equipos científicos que trabajaran en la Antártida.
Las Universidades dieron buena respuesta a este llamamiento y pronto hubo más demanda de la que los medios del Programa y las dimensiones de la BAE podían soportar.
Otro objetivo fue el de mantener y ampliar las conexiones internacionales siguiendo la pauta con la que empezamos a trabajar en la Antártida.
Fruto de estas ideas fueron los programas conjuntos con otros países que aún hoy se están realizando.
Fueron años de trabajo intenso, de viajar constantemente, de ocuparse desde los grandes asuntos que España debía llevar al Tratado Antártico hasta los pormenores del equipamiento de la cocina o del taller de la BAE.
No obstante todo iba adelante con la ayuda de los equipos científicos que iban surgiendo en el país interesados en la investigación en latitudes antárticas.
El trabajo me sobrepasaba y mi reacción era trabajar más ya que no fui capaz de mentalizar a mis jefes para que valoraran la importancia de lo que pretendíamos lograr y era evidente que yo sola no podía hacerlo.
Llegué a tener una doble vida.
Cara a la panorámica internacional yo re-presentaba a España con la mejor naturalidad que podía.
Cuando en los foros de reunión en cualquier parte del mundo se me preguntaba por la estructura antártica de España yo procuraba hablar en general sin comprometerme demasiado pero era corriente que luego recibiera cartas dirigidas al departamento de relaciones internacionales o al departamento de logística antártica.
Nadie sospechaba que estaba sola en un cuartucho oscuro de la CICYT y que la documentación antártica y hasta la impresora tenía que estar en el suelo porque no había sitio.
Esta faceta de normalidad que yo intentaba dar hacia el exterior contrastaba con mi sentimiento interior.
Notaba que al pasar el tiempo el Proyecto iba creciendo de tal manera que me hacía sentir impotente para alcanzar las necesidades que se requerían.
Todo esto se agravaba con las expediciones que anualmente se realizaban.
Preparar el material era un martirio si se tiene en cuenta que cada expedición comportaba el acarreo de 18 TM de material.
La compra de todo el material incluyendo la comida para 12 personas durante tres meses, empecé haciéndola personalmente, ayudada de manera voluntariosa por algún técnico que luego contratábamos para la expedición.
No tenía lugar ni para almacenar ni para embalar el material.
Finalmente, casi de manera fraudulenta, alquilé un almacén donde a escondidas de todo el mundo íbamos a preparar el material.
Formé parte de todas las expediciones pero además, entre 1989 y 1994, fui jefe de base lo que me suponía más de tres meses de permanencia en la Antártida.
Durante este tiempo nadie quedaba al cuidado del Programa Nacional.
Las cartas y los informes se acumulaban sobre mi mesa esperando mi regreso.
Debo reconocer que los períodos pasados en Livingston fueron los más reconfortantes para mí.
Se trabajaba muchísimo pero teniendo en cuenta la dificultad de comunicación en aquel tiempo, había tomado el hábito de la desconexión mental.
Luchaba y trabajaba para solucionar los problemas que se nos presentaban durante la expedición sin acordarme tan siquiera que el Programa se cobraría el abandono cuando llegara a Madrid.
Una de las cosas que más me preocupaba fue la logística de acceso a la Antártida.
Teniendo en cuenta que no existen líneas regulares y la limitada posibilidad de aterrizar aviones, cada país opta por tener su propio barco.
DE CÓMO ESPAÑA ABRIÓ SU RUTA PARA LA INVESTIGACIÓN ANTÁRTICA
La Marina Española empezó por fletar el "Río Baker" y al año siguiente navegó desde España con el "Las Palmas" que participaba en las expediciones con el fin de realizar trabajos de geofísica y transportar algunas personas y material.
Se trata de un remolcador de altura que dio un gran resultado pero que su porte era totalmente insuficiente para las crecientes demandas que tenía el programa.
Así fue naciendo la idea de la construcción de un gran barco oceanográfico con capacidad polar que pudiera cubrir las necesidades antárticas además de dar servicio a las expediciones oceanográficas del país.
De nuevo teníamos un gran reto ante nosotros; no tenía sentido por un lado tener una Base reconocida internacionalmente y, por otro, que no pudiéramos abordar con dignidad ni la logística ni, lo que era más importante, la investigación oceanográfica.
A la lucha por la instalación de la BAE se sucedió la lucha por la construcción de un buque oceanográfico con capacidad polar.
Hasta 1991 que el "Hespérides" empezó a navegar, el preparar la logística de acceso y retorno de la Antártida era un sufrimiento continuo.
Acababa una campaña y ya se empezaba a trabajar en la logística de la siguiente.
En muchas ocasiones teníamos medios para llegar a la BAE pero no sabíamos cómo podríamos volver.
A lo largo de la campaña se buscaba la logística para la vuelta por el único medio de comunicación que podíamos hacerlo: la radio.
La comunidad antártica es muy solidaria y jamás nos faltó el apoyo que necesitábamos.
Durante estos años, se fletaron barcos y helicópteros, fuimos de realquilados en buques de otros países y no creo que haya habido medio de locomoción posible en la Antártida que los investigadores españoles no hayan aprovechado.
Entre los años 1988 y 1991 se instaló el refugio "Gabriel de Castilla" en la isla Decepción regentado por el Ejército de Tierra, donde grupos de investigación tienen intereses geofísicos y zoológicos.
En menos de cinco años España pasó de unos pocos científicos invitados a tener dos asentamientos antárticos y un gran buque.
En 1996 la Secretaría General de la CICYT creyó que mi colaboración con el Programa Antártico debía finalizar y gracias a esta acción, personas más hábiles que yo lograron remodelar la gestoría del programa habilitándolo con los recursos humanos, no sé si suficientes, pero en cualquier caso más numerosos que los de la etapa anterior.
Han sido necesarios más de veinte años para digerir los recuerdos de todo lo que fue la "locura antártica".
Si desde mi situación actual de jubilada que tiene experiencia y una visión retrospectiva, se me pidiera un juicio crítico de cómo debe hacerse una acción como la que se hizo en la Antártida, diría que es un ejemplo de lo que unas ilusiones potenciadas por la improvisación son capaces de hacer, pero jamás debería repetirse.
Frecuentemente pienso que lo que hicimos este grupo de científicos y técnicos es abrir una puerta a la investigación en un territorio que por razones históricas España tenía vedado.
Como si de un ecosistema natural se tratara, a nosotros nos tocó la "invasión del territorio".
Luego grupos científicos que ya encontraron las estructuras básicas de movilidad, vivienda, conexiones internacionales y encuadre de España dentro de dinamismo del Tratado Antártico pudieron centrarse en la realización de los proyectos científicos propiamente dichos.
Al grupo de cabecera esto nos fue vedado.
Mi currículum vitae tuvo un parón coincidiendo con el comienzo de la actividad antártica.
Era del todo imposible mantener el ritmo de publicaciones científicas y ocuparse del Programa antártico.
En una sociedad científica de carácter competitivo que prácticamente el único valor es el "paper" el precio que hay que pagar para abrir nuevas puertas a la ciencia, es alto y duro.
En cualquier caso, no me arrepiento y en este momento, lejos de promociones y reconocimientos, no cambiaría por nada del mundo mi experiencia antártica.
Reconozco mi imprudencia al haber aceptado el cargo de gestora del Programa pero tuve una ventaja y es que el Programa era inexistente y fuimos creciendo juntos a través de los años.
El pequeño grupo de tres científicos que en el año 1984 acudió a investigar en la Antártida, se ha transformado a partir de 1991 en una media de 140 científicos que acuden cada año, para realizar sus proyectos.
A través de los años se ha demostrado que: a) El empeño de Ballester para tirar adelante la idea antártica, no era ninguna locura.
b) Que la idea científica sin el encuadre político no podía prosperar. c) Que dentro de ciertos límites la improvisación tiene un valor innegable. d) Que en el ambiente científico de los años ochenta la única oportunidad que había era la de proceder de la manera que se hizo.
Hoy es frecuente encontrar entre las páginas de revistas antárticas internacionales de gran prestigio, artículos firmados por autores españoles.
Nadie se acuerda de las peripecias para lograr los pequeños pasos del que es fruto la actual actividad antártica.
El proceso ha entrado en la normalidad.
Mantengamos en silencio el pasado y miremos hacia el futuro. |
Existe un consenso generalizado con relación a la importancia que tiene el conocimiento como factor de desarrollo en las sociedades contemporáneas.
Desde hace ya varias décadas se ha venido señalando que el crecimiento económico de una nación depende cada vez menos de la acumulación de los factores productivos tradicionales (tierra, capital y trabajo) y se asocia, cada vez más, a la capacidad que ésta tenga para generar y aplicar nuevos conocimientos, derivando en lo que algunos autores han descrito como la emergencia de las economías basadas en el conocimiento.
Esta expresión, ampliamente utilizada para dar cuenta de lo que se considera el rasgo fundamental de la sociedad actual, puede, no obstante, llevar erróneamente a pensar en el progreso científico como condición necesaria y suficiente para el desarrollo económico de un territorio, olvidando el papel que desempeña la innovación y los procesos de aprendizaje social asociados a la misma.
En este sentido, si algo ha demostrado la dinámica del desarrollo de los territorios en los últimos años es que el éxito de una economía depende no sólo de su excelencia científica, sino también de su capacidad para introducir nuevas combinaciones en las actividades productivas.
Por ello, quizá resulte más conveniente, tal como lo aconsejan Arocena y Shutz (2001), hablar de una "economía basada en el conocimiento, modelada por el aprendizaje y motorizada por la innovación".
El conocimiento y la innovación aparecen, por lo tanto, como dos elementos consustanciales al desarrollo de las sociedades modernas, por lo que su estudio y análisis ha
RESUMEN: La cada vez mayor importancia que está adquiriendo el conocimiento en las sociedades contemporáneas hace necesario profundizar en el análisis de la relación existente entre ciencia e innovación.
Este artículo la aborda considerando como ha evolucionado nuestra concepción sobre los procesos de producción de conocimiento y el proceso innovador.
La revisión bibliográfica realizada muestra que la emergencia de nuevos enfoques en estos campos ha generado una visión sobre la relación ciencia-innovación bastante diferente a la que predominaba hace algunas décadas.
De esta forma, si bien por un lado se reconoce que el proceso innovador no depende exclusivamente del desarrollo de actividades científicas, por otro, se establece que el vínculo ciencia-innovación puede ser hoy mucho más estrecho, teniendo en cuenta que las actividades de investigación se desarrollan, cada vez más, en un contexto de aplicación.
En el artículo se discute el alcance real de esta nueva visión y las implicaciones que tiene para el diseño de políticas públicas.
PALABRAS CLAVE: Conocimiento; innovación; ciencia; políticas públicas; sociedad.
importantes adhesiones en el ámbito político, pero han generado al mismo tiempo un intenso debate en el ámbito académico sobre la validez y alcance de los mismos.
De hecho, ¿hasta qué punto estos enfoques dan cuenta de la forma en que se llevan a cabo los procesos de producción de conocimiento e innovación en el conjunto de los diferentes sistemas científicos e industriales? y, quizá más importante aún ¿Qué repercusión tiene dichos enfoques en la relación entre ciencia e innovación?
Son algunas de las cuestiones que permanecen abiertas.
Como corolario a lo anteriormente mencionado, es posible afirmar que la relación entre ciencia e innovación no sólo adquiere hoy mayor importancia como elemento de análisis, sino que además reviste un mayor grado de complejidad.
Este artículo pretende abordar esta relación aproximándose desde dos perspectivas diferentes, pero estrechamente interrelacionadas.
La primera perspectiva explora el papel que desempeña la aplicación del conocimiento en los procesos de generación de dicho conocimiento.
La segunda perspectiva focaliza el análisis en el papel que juega la ciencia en los procesos de innovación tecnológica, es decir, el papel de la ciencia como fuente de innovación.
De la primera perspectiva dan cuenta fundamentalmente los enfoques sociológicos sobre la ciencia, mientras que la segunda está más relacionada con los enfoques sobre el proceso innovador desarrollados en el campo de la economía y la gestión de empresas.
En ambos casos, tal como se ha mencionado, se ha evidenciado una evolución en las visiones dominantes, lo cual si bien ha servido para responder algunos interrogantes, ha generado nuevas dudas con respecto a la naturaleza de la relación ciencia-innovación.
En este sentido, la estrategia de análisis empleada en este artículo parte de la premisa que para entender la relación ciencia-innovación es necesario conocer cómo han evolucionado las concepciones sobre las mismas a lo largo de estos últimos años y discernir el valor que tienen los enfoques actuales cómo marcos explicativos así como su aplicabilidad práctica real.
Los enfoques sobre Los procesos de produccIón de conocImIento
Desde el campo de la sociología se han desarrollado diversos enfoques que tratan de caracterizar los procesos adquirido relevancia en los últimos años.
De hecho, como fruto del renovado interés en estos aspectos, en las últimas décadas se han desarrollado nuevos enfoques que tratan de explicar la forma en que se organizan y ejecutan las actividades científicas y la naturaleza misma del proceso innovador.
Así, por ejemplo, la visión sobre el funcionamiento y organización de la ciencia ha exhibido un giro importante, reconociendo, entre otras cosas, una mayor dependencia de las actividades científicas hacia factores externos de carácter social, económico o político.
Como resultado de ello, el modelo de ciencia tradicional, caracterizado por un alto grado de autonomía y guiado por intereses académicos y disciplinarios, ha dado paso a un modelo de ciencia mucho más regulado, en el cual tanto la agenda de investigación como los sistemas de incentivos y evaluación son definidos atendiendo cada vez más a las demandas y necesidades externas, no necesariamente convergentes con los intereses o valores académicos.
De forma similar, la visión sobre la naturaleza del proceso innovador ha experimentado una transformación sustancial.
Hasta los años setenta del siglo pasado se admitía que la innovación descansaba fundamentalmente en la aplicación de los conocimientos científicos y que el proceso de traducción de dichos conocimientos se desarrollaba de una forma lineal y secuencial a través de fases discretas, tanto en el plano temporal como institucional.
Sin embargo, la no correspondencia entre los gastos en I+D y los resultados económicos de los países de la OCDE en dicha década llevaron a diferentes autores a considerar que los resultados en materia de innovación de una economía no son una consecuencia directa de sus resultados científicos y a destacar la importancia que tienen otras fuentes de conocimiento en el proceso innovador así como su carácter interactivo.
Estos nuevos enfoques sobre los procesos de producción y aplicación de conocimiento son utilizados actualmente como base para explicar el papel de la ciencia, no sólo en la innovación, sino también en el desarrollo económico y social de los territorios.
De esta forma, si bien por una parte se reconoce que el proceso innovador no depende exclusivamente del desarrollo de actividades científicas, por la otra, se establece que el vínculo ciencia-innovación puede ser hoy mucho más estrecho, teniendo en cuenta que las actividades de investigación se desarrollan, cada vez más, en un contexto de aplicación.
Estos enfoques han recibido IGNACIO FERNáNdEz dE LuCIO, JAIdER VEGA JuRAdO Y ANTONIO GuTIéRREz GRACIA en la evaluación por pares y no en la tradición o en la autoridad vigente.
Para Merton, los valores anteriores, aunque no se encontraban explícitamente definidos, podían inferirse de la conducta de los investigadores y se reforzaban tanto por la socialización que sufren quienes entran a formar parte de la comunidad académica, como por las sanciones que se aplicaban a quienes los trasgueden (Fernández y Torres, 2009).
Merton complementa esta descripción del ethos científico con el desarrollo de su tesis sobre el intercambio social, según la cual la ciencia se estructura y se refuerza a partir de un sistema que otorga al científico una recompensa en función del aporte que éste realiza al fondo común de conocimiento.
Dicha recompensa se materializa no sólo en términos de reconocimiento por parte de la comunidad científica, sino también a través de la asignación de recursos económicos.
El pensamiento mertoniano sobre las normas y valores de la ciencia estableció las bases de lo que podría denominarse el paradigma clásico de la sociología de la ciencia.
Atendiendo a esta visión, el desarrollo de la ciencia estaba regulado básicamente por intereses académicos y disciplinarios, siendo la originalidad y la excelencia científica los criterios básicos utilizados para producir y valorar el conocimiento.
Las consideraciones de tipo utilitarista, relacionadas con la aplicación o explotación socio-económica del conocimiento, no tenían mayor peso en la estructuración social de la ciencia, ni en el desempeño de los colectivos que la hacían funcionar.
No se quiere decir con ello que en el marco de esta visión no se reconociese valor práctico a la ciencia, pero sí que la preocupación sobre este aspecto era un hecho que trascendía la dinámica interna de la comunidad científica.
En este sentido, y con respecto al tema que nos ocupa, es posible decir que de esta visión se desprende una relación indirecta entre ciencia e innovación.
Si bien el conocimiento científico podría ser aplicado para la resolución de algunos problemas prácticos, este tipo de consideraciones no influía ni en la organización de la ciencia ni en el proceso mismo de producción del conocimiento.
El objetivo central de la ciencia era el incremento progresivo del conocimiento, el cual, a su vez, constituía un bien común.
La comunidad científica, por lo tanto, funcionaba como un sistema autónomo, regulado básicamente por lógicas internas y que no exhibía una relación directa con el entorno social y sus expectativas. de producción y validación del conocimiento, así como los rasgos que definen la ciencia como institución socialmente organizada.
Estos estudios, que han dado cuerpo a la denominada sociología de la ciencia, pueden servir de base para realizar una primera aproximación al análisis de la relación existente entre ciencia e innovación, explorando cómo la utilidad o aplicabilidad del conocimiento influye en la organización de las actividades científicas.
Hablar sobre los estudios sociales de la ciencia conlleva necesariamente a hacer referencia a los trabajos de Robert K. Merton, quien durante la primera mitad del siglo pasado identificó los elementos que constituyen el ethos de la ciencia y que han permitido su desarrollo y mantenimiento a lo largo del tiempo.
Estos elementos, que a juicio de Merton tienen un carácter imperativo y obligatorio, son característicos de la ciencia pura y se concretan en los valores de comunismo, universalismo, desinterés y escepticismo organizado (Merton, 1942).
La primera letra de cada una de estas palabras produce el acrónimo en inglés CUDOS, que fonéticamente suena como el término griego kudos, que significa fama derivada de un logro o descubrimiento y que sintetiza magistralmente lo que persigue el investigador en esta concepción de la ciencia.
Los valores de esta ciencia pura pueden caracterizarse de la manera siguiente.
El universalismo destaca que los criterios de la ciencia y no los atributos personales del científico deben ser las bases para juzgar los méritos de la labor científica.
En este sentido, la aceptación o rechazo de los hallazgos de la ciencia no deben depender de los atributos personales o sociales de los investigadores, sino de los argumentos o pruebas que se presenten.
El comunismo exige la difusión accesible y pública de los resultados no sólo a la comunidad científica, sino también a la sociedad como un todo.
Este valor parte de la idea que los resultados de investigación son producto de la colaboración social y, por lo tanto, tienen que ser asignados a la comunidad.
El desinterés, por su parte, dirige al científico a centrarse en el avance de la ciencia y no en los intereses y prejuicios personales.
Atendiendo a este principio, el científico no debe aspirar a más beneficio que aquél que proporciona el hecho de contribuir al desarrollo de su comunidad y la satisfacción del trabajo realizado.
Por último, el escepticismo organizado, fomenta el debate y la evaluación crítica de unos científicos a otros y sugiere que la aceptación o rechazo de los resultados e ideas de investigación se basen bajo una autoridad de gestión, más que como investigador individual.
En cuarto lugar se observa que el trabajo científico es comisionado a los investigadores para resolver determinados problemas y no para contribuir al conocimiento como un todo.
Finalmente, el científico se valora por su capacidad como experto que soluciona problemas y no por su creatividad personal 1.
Para Ziman, uno de los rasgos fundamentales que se deriva de la emergencia de la ciencia posacadémica es que la actividad científica se convierte en un proyecto social más colectivo, en la medida en que admite la participación de grupos u organizaciones ajenas al quehacer científico en la definición de los problemas de investigación.
Ello, obviamente, penaliza la autonomía y el individualismo que caracteriza a los científicos académicos tradicionales y hace la actividad científica más permeable a las demandas y exigencias del entorno.
Desde este punto de vista, la agenda de investigación se configura obedeciendo no sólo a intereses académicos sino también teniendo en cuenta intereses sociales mucho más amplios.
La utilidad de los resultados de investigación llega a ser, por lo tanto, un aspecto central en los procesos de producción de conocimiento.
En paralelo a la noción de ciencia posacadémica, aparece la tesis del Modo 2 de producción del conocimiento, recogida en dos obras clave desarrolladas por gibbons et al. (1994( ) y Nowotny et al. (2001)).
Según esta tesis, en la sociedad contemporánea, junto a la modalidad habitual de la ciencia académica, disciplinaria, organizada en forma jerárquica, homogénea y con estructuras básicamente estables (Modo 1) tiene lugar otra forma de producción de conocimientos, que es transdisciplinar, heterogénea, poco jerárquica y estructuralmente cambiante (Modo 2).
Así, mientras que en el Modo 1 la producción de conocimiento obedece a las normas cognitivas que rigen cada disciplina y se desarrolla con el objetivo de avanzar en el conocimiento de la realidad para satisfacer los propios intereses académicos, en el Modo 2 el conocimiento se genera siempre en el contexto de la aplicación, es decir, atendiendo a las necesidades explícitas de algún agente externo.
En este punto es necesario advertir, que el término aplicación no se refiere simplemente al hecho de que el conocimiento se produce como respuesta a una demanda específica, ya sea de la industria, de la sociedad o del mercado, sino que es el resultado de un proceso en Las tesis de Merton tuvieron notables implicaciones no sólo en la organización y evaluación de la actividad científica sino también en el diseño de políticas públicas durante la segunda mitad del siglo XX.
No obstante, a partir de la década de 1970 surgen diversos trabajos que critican los pilares del ethos científico mertoniano y dan lugar a lo que algunos autores denominan un nuevo institucionalismo en la sociología de la ciencia (Mitroff, 1974; Mulkay, 1976; Sklair, 1972).
Estos trabajos se caracterizan no sólo por poner en tela de juicio la validez de las normas y valores identificados por Merton, sino también por prestar mayor atención a los comportamientos de las organizaciones que producen ciencia, considerando tanto su faceta interna como su relación con otros actores.
Focalizando la atención en este último aspecto, dos de las interpretaciones más conocidas son probablemente la noción de la ciencia posacadémcia y la tesis del modo 2".
La noción de "ciencia posacadémica" ha sido desarrollada por John Ziman para caracterizar lo que a juicio del autor corresponde a una "transformación radical e irreversible de la forma en la que la ciencia se organiza, se gestiona y se realiza alrededor del mundo" (Ziman 2000, 7).
Según este autor, en las últimas décadas del siglo pasado la ciencia académica, idealizada en los principios clásicos mertonianos, sufrió una transformación sustancial que la acercó mucho más a las prácticas de la ciencia industrial.
Esta transformación tuvo como causa fundamental el incremento en la competición por fondos destinados a la investigación, lo que generó un control más estricto de la gestión pública de la actividad científica e incrementó la rendición de cuentas por parte de los científicos ante la sociedad.
Como consecuencia de ello, los CUDOS son alterados por cinco normas mucho más propias de la investigación tecnológica realizada en las empresas, que se resumen en el acrónimo PLACE, que significa en inglés posición o puesto, y cuya elección es ingeniosa para comparar al CUDOS de la ciencia pura.
Las nuevas normas son: Propietaria (en lugar de comunal), local (en lugar de universal), autoritaria (en lugar de desinteresada), comisionada (en lugar de original) y de expertos (en lugar de escépticos).
En este sentido, se entiende que los resultados de investigación están pasando a ser de propiedad y, por tanto, no son necesariamente públicos o comunitarios.
En segundo lugar, los investigadores se centran en problemas locales que no contribuyen a la comprensión y el entendimiento general.
En tercer lugar, los investigadores actúan IGNACIO FERNáNdEz dE LuCIO, JAIdER VEGA JuRAdO Y ANTONIO GuTIéRREz GRACIA de conocimiento y acaban, en gran parte, con el monopolio que ostentaban las organizaciones científicas tradicionales (universidades, organismos públicos de investigación) en este proceso.
Esta ampliación se manifiesta no sólo en la participación directa de empresas y consultoras en la generación de conocimiento, sino también en el desarrollo de organizaciones híbridas que trascienden las fronteras institucionales y se orientan a la explotación socio-económica del conocimiento generado.
Se desarrolla de esta forma una gran heterogeneidad en cuanto a la forma en que se organizan las actividades científicas, la forma como se llevan a cabo los trabajos de investigación y los actores que participan en el proceso.
eL papeL de La cIencIa en La InnovacIón
Otra forma de analizar la relación ciencia-innovación es considerando como ha evolucionado el papel que se atribuye a las actividades científicas dentro del proceso innovador.
Ello conlleva a analizar la evolución de los diferentes enfoques existentes en la literatura con relación a la naturaleza, fuentes y determinantes de la innovación.
Joseph Schumpeter fue el primer autor en ofrecer una amplia definición de innovación y en destacar su importancia en la dinámica del crecimiento económico.
Este autor definió la innovación como la introducción de "nuevas combinaciones" de los recursos productivos, las cuales podían adoptar cinco formas básicas: a) la introducción de un nuevo producto; b) la introducción de un nuevo proceso; c) la apertura de un nuevo mercado; d) la conquista de nuevas fuentes de suministro de materias primas, y e) los cambios en la organización industrial.
En su libro Business Cycles (1939), Schumpeter resaltaba el impacto potencial que las innovaciones ejercen sobre el conjunto de la economía y adicionalmente postulaba la existencia de dos tipos de individuos: los empresarios innovadores que, incapaces de prever el futuro, están dispuestos a enfrentarse a todos los riesgos para llevar a cabo innovaciones y los imitadores que simplemente actúan como gestores rutinarios siguiendo el camino abierto por los heroicos pioneros (Freeman, 1998).
Asimismo, Schumpeter concebía la innovación como un proceso de destrucción creadora a través del cual se reconfiguraba constantemente la estructura de la industria.
el cual confluyen numerosos factores que representan mucho más que simples consideraciones comerciales.
En el Modo 2, la ciencia ha ido más allá del mercado y la producción de conocimientos llega a ser difundida a través de la sociedad, convirtiéndose en un proceso socialmente distribuido (gibbons et al., 1994).
La tesis del Modo 2 destaca también que la validación de los resultados de investigación descansa fundamentalmente en su aceptación social y en su relevancia para la satisfacción de necesidades específicas, más que en la contribución al avance del fondo común de conocimiento.
Se habla así de un conocimiento robusto socialmente que es valorado no sólo por una comunidad científica, sino también por diseminadores, comerciantes y usuarios finales del mismo (Nowotny et al., 2001).
A pesar de las diferencias de aproximación que existen entre la noción de ciencia posacadémica y la tesis del Modo 2, estos enfoques transmiten la misma idea general: la emergencia de una nueva manera de hacer ciencia que, en comparación con la de la ciencia académica tradicional, ve modificada no sólo su sociología interna sino también su función social externa.
Tanto el concepto de colectivización de la ciencia, como el de producción de conocimiento en el contexto de aplicación vienen a destacar la utilidad del conocimiento como otra dimensión fundamental que debe ser tenida en cuenta en los objetivos y desarrollo de las actividades científicas.
De estos enfoques se desprende, por lo tanto, la imagen de una relación mucho más estrecha entre ciencia e innovación, en la medida en que el conocimiento se produce considerando no sólo su valor intrínseco sino la utilidad del mismo y la investigación se orienta cada vez más hacia valores sociales, económicos e incluso políticos.
Se desarrolla así una especie de vínculo inverso -inexistente en el esquema de ciencia académica tradicional-a través de la cual la sociedad interviene en el tipo de conocimiento que se produce y lo legitima en función de los beneficios sociales y económicos esperados.
En el marco de estos nuevos enfoques, la idea de una relación estrecha entre ciencia e innovación se ve también reforzada por la ampliación de los agentes productores de conocimiento.
La colectivización de la ciencia y el predominio de los contextos dinámicos de aplicación hacen que se multipliquen los entornos potencialmente generadores CIENCIA E INNOVACIÓN: uNA RELACIÓN COMPLEJA Y EVOLuTIVA de las innovaciones el conocimiento generado a través de la investigación básica.
Dicha investigación, asimismo, debía ser apoyada y desarrollada asegurando la libertad del científico para definir sus áreas de trabajo y guiada por el objetivo de aumentar el acervo de conocimiento existente.
De hecho, Bush destacó la necesidad de que los científicos trabajen en temas de su propia elección, según la manera que les dicte su curiosidad por la exploración de lo desconocido y libre de lo que él llamó la "presión adversa de la convención, el prejuicio o la necesidad comercial" (Bush, 1945).
En este sentido, el autor estableció que la aplicación y explotación económica del conocimiento generado a través de la investigación básica se llevaría a cabo en otros ámbitos y a través de otras actividades, como por ejemplo la investigación aplicada desarrollada en los laboratorios empresariales de I+D.
Teniendo en cuenta lo expresado precedentemente, puede decirse que el informe de Bush reforzaba el carácter inmaculado de la actividad científica, la cual debía orientarse hacia la generación de conocimiento sin preocupación aparente por el carácter instrumental del mismo.
La aplicación de dicho conocimiento, si bien se reconocía como un elemento importante, constituía una preocupación que se escapaba de los objetivos de los científicos y se tenía que gestionar en otras esferas.
En este sentido, aunque el planteamiento de Bush tiene claramente un carácter más económico que sociológico, presenta muchas semejanzas con los principios de organización y ejecución de la ciencia identificados por Merton.
Ello puede obedecer a la existencia de una mutua influencia entre estos autores o simplemente a que esta visión de la ciencia formaba parte del acervo cultural de aquella época.
Aunque en el informe de Bush hay una descripción de la importancia de la ciencia para el progreso socio-económico, algunos autores consideran que en dicho informe no se encuentra una construcción explícita del modelo lineal de innovación, por lo menos en toda su extensión. godin (2006), por ejemplo, sostiene que lo más lejos a lo que llegó Bush fue a establecer una relación entre investigación básica e investigación aplicada, pero en ningún momento planteó o desarrolló un argumento basado en un proceso secuencial a través del cual la ciencia genera beneficios económicos.
En este sentido, este autor sostiene que el modelo lineal de innovación difícilmente puede ser catalogado como la invención espontánea surgida de la Si bien Schumpeter no desarrolló un modelo formal sobre cómo se lleva a cabo el proceso innovador, ni tampoco dedicó mucha atención a identificar el rol que desempeña la ciencia en el mismo (Maclaurin, 1953), planteó una distinción que serviría de base para avanzar en este campo.
Schumpeter subrayó la necesidad de distinguir entre invención e innovación.
La primera está representada por la producción de un nuevo conocimiento y es generalmente el resultado de las actividades científicas, mientras que la segunda está asociada con la primera aplicación o explotación comercial del conocimiento.
La invención, por lo tanto, carece de valor económico en sí misma y no es una condición suficiente para la innovación.
Además de estas dos categorías Schumpeter distinguió también la innovación de la difusión, siendo esta última el proceso a través del cual la innovación es adoptada por otros agentes económicos distintos a los que la han desarrollado.
Aunque Schumpeter profesó poca dependencia de la innovación con respecto a la invención 2 la secuencia invención-innovación-difusión fue empleada posteriormente por otros autores para describir el proceso innovador.
Es así como fueron surgiendo, a partir de la década de 1950, diferentes modelos teóricos que, a pesar de sus diferencias, se caracterizaban por presentar la innovación como una secuencia de actividades o fases que tenía como punto de partida la generación de nuevo conocimiento, continuaba con la aplicación y explotación comercial de dicho conocimiento y culminaba con la difusión.
Esta interpretación de la innovación es lo que en términos genéricos se ha denominado en la literatura como el "modelo lineal de innovación".
El origen de este modelo es un tema que se ha debatido ampliamente en la literatura sin que aún exista un consenso general sobre ello.
Una de las versiones más extendidas a este respecto es la que reconoce las bases de este planteamiento en el informe que Vannevar Bush presentó al presidente Roosevelt, titulado Ciencia, la frontera sin fin, (Bush, 1945).
En dicho informe el autor destaca el papel central que el conocimiento científico desempeña en el progreso industrial y la necesidad de generar una sólida base científica nacional como requisito para el desarrollo económico del país.
Este autor expresó que si se desea lograr algo tan concreto como generar nuevos puestos de trabajo en un país o desarrollar nuevos productos y procesos, es preciso invertir en investigación básica, ya que ésta, a través de diversas mediaciones, garantiza el logro de tal objetivo.
En otras palabras, identificó como origen IGNACIO FERNáNdEz dE LuCIO, JAIdER VEGA JuRAdO Y ANTONIO GuTIéRREz GRACIA nomía de cada uno de los agentes que intervienen en el mismo. e) Este enfoque es de naturaleza tecnocrática, ya que concibe la evolución tecnológica en términos de organización de los procesos técnicos y de invenciones materiales.
De los principios anteriores se desprende una relación entre ciencia e innovación que podría ser caracterizada en términos de una relación de dependencia, pero de naturaleza indirecta.
En otras palabras, la innovación depende de los avances en el conocimiento científico, pero el proceso a través del cual dicho conocimiento se transforma efectivamente en aplicaciones comerciales con valor económico no es directo, sino que por el contrario está mediado por diversas etapas y actividades.
En este sentido, aunque la ciencia se reconoce como la fuente por excelencia de la innovación, la innovación poco o nada influye en la organización y ejecución de la ciencia.
Diversos trabajos realizados en el campo de la economía durante las décadas los sesenta y (Mansfield, 1968; Myers y Marquis, 1969; Utterback, 1974) reforzaron la idea que el proceso innovador podía ser adecuadamente descrito a través de la secuencia invención-innovacióndifusión 3.
Adicionalmente, el desarrollo de estadísticas sobre ciencia y tecnología, así como la estandarización y normalización de las definiciones y medidas empleadas en este campo -llevadas a cabo por organizaciones como la OCDE y la NSF-contribuyeron a que dicho modelo pasase de ser una manifestación retórica y se afianzase como un hecho social (godin, 2006).
Aunque el modelo lineal llegó a ser el pensamiento convencional en materia de ciencia e innovación durante las décadas posteriores a la segunda guerra mundial, lo cierto es que no tardaron en aparecer las primeras críticas al mismo.
La idea de la investigación básica como fuente principal de la innovación, si bien se afianzó en el seno de la comunidad científica como justificación para asegurar un flujo suficiente de recursos públicos, fue debatida tempranamente por investigadores y organizaciones más cercanos a la comunidad industrial.
Así, por ejemplo, a finales de la década de 1960 un estudio financiado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos -denominado HINDSIgHT-arrojó varias dudas sobre el aporte de la ciencia para el desarrollo de innovaciones.
Según este mente de un solo individuo, sino que representa más bien el producto de una línea de pensamiento en la que convergieron especialistas de distintas comunidades científicas a lo largo de varias décadas.
Primero fueron los científicos naturales que desarrollaron la retórica sobre la investigación básica como fuente de la investigación aplicada o la tecnología.
Segundo, fueron los investigadores industriales que estudiaron la gestión industrial de la investigación y el desarrollo de tecnología.
Tercero, los economistas que introdujeron el concepto de innovación.
Estas tres comunidades fueron incorporando su propio término al modelo (investigación, desarrollo tecnológico, innovación) culminando así la secuencia (godin, 2006).
Independientemente de su origen, el modelo lineal se convirtió en el enfoque por excelencia para explicar el proceso innovador desde finales de la década de 1940.
En su versión extendida, los principios básicos que transmite este enfoque pueden describirse como sigue: a) El proceso innovador tiene lugar a través del desarrollo de una serie de etapas sucesivas, que siguen un flujo unidireccional sin retroalimentaciones con los pasos previos.
Este proceso se desarrolla de manera progresiva a través del eje: investigación básica -investigación aplicada -desarrollo tecnológico -Innovación -difusión. b) La fuente de las innovaciones proviene, por lo tanto, de los avances en el conocimiento científico, el cual se transforma en tecnologías aplicables a nuevos productos y a la puesta en marcha de nuevos procesos. c) Esta transformación es fluida, pero tiene lugar en ámbitos diferentes.
De esta forma, existe una clara división del trabajo a lo largo de toda la secuencia, en la que participan diferentes agentes que actúan atendiendo lógicas también distintas.
Así, la investigación básica es típicamente conducida en las universidades e institutos de investigación, mientras que la investigación aplicada y el desarrollo tecnológico es llevado a cabo en las empresas, especialmente aquéllas con un fuerte departamento de I+D. d) Dada esta especialización del trabajo y que cada agente responde a diferentes motivaciones e incentivos, una interacción directa entre ellos (por ejemplo, entre universidad y empresa) no constituye un elemento fundamental para el desarrollo del proceso.
De hecho, lo más aconsejable es garantizar la libertad y auto-
do de un proceso secuencial que tiene un punto de partida claramente definido, sino el producto de un conjunto de actividades que pueden tener lugar simultáneamente y, sobre todo, que se retroalimentan mutuamente.
Estos argumentos se encuentran sintetizados en el conocido modelo de enlaces en cadena a través del cual los autores destacan los continuos flujos que se dan en las distintas etapas del proceso innovador (Kline y Rosenberg, 1986).
El trabajo de Kline y Rosenberg, junto con los realizados por otros investigadores en este campo, configuraron una visión sobre el proceso innovador muy diferente a la derivada del modelo lineal.
En esta visión, las actividades de I+D dejan de ser consideradas el punto de partida por excelencia de la innovación y se reconoce la importancia de otras actividades (diseño, producción, marketing, etc.) como fuente de conocimiento para el desarrollo de nuevos productos y procesos.
Asimismo, la innovación se contempla como un proceso interactivo, caracterizado por la existencia de continuas realimentaciones en las diferentes etapas del mismo.
Este carácter interactivo que se le atribuye al proceso innovador es probablemente el rasgo más importante de esta nueva visión de la innovación.
De él se desprende importantes implicaciones, no sólo en la forma en que se organiza la innovación en el contexto de la empresa, sino también en la manera como ésta tiene lugar a nivel social.
Así, mientras que en el modelo lineal se prima la autonomía e independencia de los diferentes agentes sociales, en el marco de esta nueva visión la interacción entre los mismos es un aspecto fundamental.
La innovación pasa a ser considerada un proceso colectivo y dinámico, que lo lleva a cabo la empresa a través de una relación activa con otros agentes e instituciones (científicas, industriales o gubernamentales), configurando lo que se ha denominado sistema de innovación 7.
Atendiendo a esta visión, las universidades y en general las organizaciones científicas dejan de ser espacios aislados, activos únicamente al inicio del proceso innovador -a través de la investigación básica-y se convierten en agentes con la capacidad y necesidad de relacionarse con su entorno económico para trabajar conjuntamente en el desarrollo de innovaciones.
Focalizando la atención en el tema que nos ocupa, es posible establecer que este cambio en la visión del proceso innovador ha supuesto una transformación igualmente estudio, menos del 10% de un conjunto de innovaciones desarrolladas en el ámbito militar se derivaban de la investigación básica, mientras que la mayoría era el resultado de proyectos tecnológicos de ingeniería (U.S. Departament of Defense, 1969) 4.
Las conclusiones de este estudio marcaron el inicio de una serie de críticas al enfoque lineal de la innovación que encontraron probablemente su expresión más fuerte en el artículo de Kline y Rosenberg (1986) titulado "An Overwiew of Innovation").
En el artículo anteriormente señalado, Kline y Rosenberg cuestionaron varios de los pilares del modelo lineal.
En primer lugar, estos autores indicaron que la mayor parte de las innovaciones se desarrollan a través de la aplicación del conocimiento disponible y que sólo en aquellas ocasiones en las cuales el conocimiento existente resulta insuficiente para resolver un problema específico es cuando se recurre a la investigación básica.
Esta idea se deriva en gran parte del reconocimiento de la innovación como un proceso de naturaleza continua, basado más en el desarrollo de mejoras incrementales en los productos, procesos y prácticas existentes, que en la transformación radical de los mismos.
Así, estos autores señalan que si bien la ciencia se encuentra generalmente en la base de las innovaciones radicales, estas últimas son solamente un pequeño porcentaje de las innovaciones que tienen lugar en una economía 5.
Las innovaciones incrementales son más frecuentes y se caracterizan por tener una mayor diversidad de fuentes, tanto al interior de la empresa como en su entorno 6.
Otro aspecto debatido por Kline y Rosenberg fue la dirección de la relación entre ciencia e innovación.
En esta línea, estos autores señalaron que muchos de los desarrollos tecnológicos de la sociedad moderna no han dependido de la investigación básica y que, además, en no pocos casos la tecnología ha proporcionado insumos importantes para la investigación científica ya sea en términos de problemas a resolver o instrumentación.
En otras palabras, no sólo cuestionaron la dependencia del desarrollo tecnológico hacia la investigación, sino también plantearon que la relación entre estas actividades puede seguir un flujo inverso al descrito por el modelo lineal.
No obstante, la crítica más fuerte que Kline y Rosenberg hacen al modelo lineal se encuentra en la naturaleza misma del proceso innovador.
Para estos autores, la innovación posee un carácter interactivo y complejo.
La literatura que ha desarrollado los dos enfoques antes mencionados emplea un estilo ensayístico y no especifica marcos temporales, espaciales e incluso disciplinares que permitan comparar la consolidación de los nuevos patrones que ellos destacan con las formas tradicionales de hacer ciencia.
A este respecto, algunos autores han señalado que la creación de conocimiento en el contexto de aplicación es una característica que siempre ha estado presente, en mayor o menor medida, en el desarrollo de la ciencia y que por lo tanto no constituye un aspecto novedoso.
Los orígenes de la ciencia moderna en el siglo XVIII, por ejemplo, se encontraron al combinar la búsqueda de la solución de problemas prácticos de tipo social y económico con el deseo de adquirir conocimiento para la propia consideración (Weingart, 1997; godin, 1998; Martin y Etzkowitz, 2000).
Además, se ha destacado la dificultad de extrapolar la tesis derivada de estos enfoques a sociedades o contextos geográficos diferentes a los empleados para su construcción.
La sociedad a la que hace referencia Nowotny et al.
(2001) en su obra es una sociedad concreta, donde los estados-nación están siendo socavados por abajo (por el fortalecimiento de la dimensión local y regional) y por arriba (por el desarrollo de agrupaciones supranacionales), donde no existe una clara demarcación entre las esferas público y privada y donde el avance de la ciencia y la tecnología ha expandido el territorio de lo político creando la necesidad de nuevos marcos regulatorios.
Estos enfoques, por lo tanto, no han sido desarrollados pensando en el orden social de los países periféricos, por lo que su uso en estos contextos requeriría no sólo una adaptación, sino en muchos casos un rechazo a algunos de los aspectos clave que de ellos emergen (Albornoz, 2003).
Por último, pero no menos importante, se ha criticado también la capacidad que tienen dichos enfoques para describir el funcionamiento de la ciencia en su conjunto.
La colectivización del proceso de producción de conocimiento, producto de una participación activa de agentes no científicos en el mismo, es un rasgo que ciertamente caracteriza algunos campos o áreas de investigación en la actualidad, pero no puede decirse que se encuentre presente en todo el sistema científico.
Además, algunas de las características propias de la ciencia académica (por ejemplo, revisión por pares) tienen aún vigencia como elemento legitimador del quehacer del investigador en la importante en la forma de entender la relación entre ciencia e innovación.
Por una parte, se reconoce que la innovación puede partir de actividades diferentes a la investigación básica, pero, por otra parte, se establece que en aquellos casos en que la ciencia actúa como fuente de la innovación, las relaciones entre ellas llegan a ser, por decirlo de alguna forma, más cercanas.
En estos casos, la investigación se desarrolla más cerca al campo de la aplicación y las etapas siguientes que desembocan en la innovación están cada vez más interconectadas, a diferencia de lo que postulaba el modelo lineal donde los límites entre las actividades científicas y empresariales estaban claramente identificados.
Es lo que Etzkowitz y Leydesdorff (2000) han descrito como el paso de una "frontera sin fin" (parafraseando a Bush) a una "transición interminable".
La emergencia de nuevos enfoques sobre los procesos de producción de conocimiento y el carácter interactivo del proceso innovador plantean un escenario en el cual las fronteras entre la generación y aplicación de conocimiento se tornan cada vez más difusas, lo que ha generado el desarrollo de una nueva visión en torno a la relación cienciainnovación bastante diferente a la que predominaba hace algunas décadas.
Esta visión se caracteriza por la existencia de un vínculo más cercano entre ciencia e innovación, producto de la orientación de las actividades científicas hacia el contexto de aplicación y de la colectivización de los procesos de producción de conocimiento.
No obstante, convendría preguntarse por el alcance real de estos nuevos enfoques y, consecuentemente, la trascendencia de la relación ciencia-innovación que de ellos emerge.
En este sentido, si bien los valores de la ciencia pura han sido cuestionados por considerar que constituyen una visión idealizada del mundo científico, lo cierto es que tanto la noción de la ciencia posacadémica como la tesis del Modo 2 tampoco se apoyan en análisis empíricos robustos y ambas aproximaciones son ambiguas con respecto a la sustitución de las formas tradicionales de ciencia y con relación a la posibilidad de convivencia entre los distintos modos de producción del conocimiento (godin, 1998; Hessels y Van Lente, 2008).
contribuye a incrementar la capacidad de la empresa para identificar, asimilar y explotar el conocimiento existente en el entorno.
Es lo que se ha denominado en la literatura el papel dual de la I+D, basado en el incremento de la capacidad de absorción (Cohen y Levinthal, 1989).
Este argumento puede ser extrapolado a un nivel más amplio y utilizado para analizar la capacidad innovadora de un territorio.
De esta forma, los esfuerzos que en materia científica realiza un país pueden servir no sólo para generar nuevos conocimientos que sirvan de base para innovaciones posteriores, sino también para incrementar la capacidad de dicho territorio para hacer un uso más apropiado del conocimiento generado en otros contextos geográficos.
En suma, las características diferenciales de las disciplinas científicas, de los sectores productivos, y el propio ordenamiento socio-institucional de los territorios hacen que la relación ciencia-innovación adquiera diferentes matices.
Tal como se ha señalado, dado que no es posible identificar una única forma de hacer ciencia, ni un solo tipo de innovación, tampoco podría hablarse de una única relación ciencia-innovación.
Estamos, pues, ante una relación que se caracteriza por su naturaleza compleja y evolutiva.
Lo anteriormente señalado tiene importantes implicaciones, considerando que la visión en torno a la relación ciencia-innovación juega un papel decisivo en la definición de políticas públicas para el desarrollo.
Una visión basada en los principios mertonianos de organización de la ciencia y en el modelo lineal de la innovación, conlleva a la definición de políticas basadas en el fortalecimiento de las capacidades científicas y en la implementación de mecanismos que promuevan el desarrollo de actividades de I+D. Éste, de hecho, fue el esquema dominante durante el período posterior a la Segunda guerra Mundial en la mayor parte de las economías desarrolladas, el cual, además, se guió por el principio general de respeto a la autonomía científica.
En contraste, una visión de la relación cienciainnovación basada en los nuevos enfoques sobre producción de conocimiento e innovación, conlleva a la definición de políticas orientadas más hacia el fomento de las relaciones entre productores y usuarios del conocimiento, que a la financiación de la investigación realizada en entornos aislados.
Además, estas políticas incorporan instrumentos que inciden sobre el tejido social y económico del territorio (formación de personal, estructura, organización, utiliza-mayoría de las comunidades científicas (Jiménez-Buedo y Ramos, 2009).
Teniendo en cuenta lo expuesto precedentemente, no parece que los valores de la ciencia posacadémica hallan sustituido mayoritariamente a los valores mertonianos de la ciencia pura.
Dependiendo del ámbito disciplinar e incluso del contexto socio-económico, uno u otro tipo de valores pueden estar presentes.
De hecho, en una misma institución científica (la universidad, por ejemplo), pueden coexistir tanto la lógica académica como la posacadémica.
Por otra parte, si bien el enfoque interactivo ha contribuido mucho a mejorar nuestro entendimiento sobre la naturaleza del proceso innovador y la dinámica de las organizaciones que en él participan, algunos de los postulados del modelo lineal pueden seguir teniendo validez en contextos específicos.
Así, por ejemplo, aunque la ciencia no sea la fuente más frecuente de la innovación, en algunos casos (innovaciones radicales) puede ser la más importante.
En dichos casos, además, la innovación puede partir de investigaciones que se realizan lejos del mercado o, parafraseando a Bush, ajenas a la presión adversa de necesidades comerciales (Bush, 1945).
De hecho, existe poca evidencia en la literatura que demuestre que este tipo de investigación no ejerce ningún efecto sobre la innovación, más aún si se tiene en cuenta que en algunos campos (nanociencia, nanotecnología), la ciencia y la tecnología han llegado a ser virtualmente indiferentes una de la otra debido a que sus motivaciones y resultados son cada vez más coincidentes y los que participan en su desarrollo son cada vez más uno y el mismo.
En este sentido, tal como lo señala Stokes (1997), el deseo por alcanzar un mejor entendimiento de los fenómenos naturales y las consideraciones relacionadas con la utilidad práctica del conocimiento no constituyen puntos de vista enfrentados.
Por el contrario, son dos dimensiones del quehacer científico, las cuales pueden ser desarrolladas simultáneamente sin que una vaya en detrimento de la otra.
Además de lo anteriormente señalado, convendría también tener en cuenta que aún en los casos en los que la innovación parte del conocimiento ya disponible, el desarrollo de actividades científicas puede tener también un efecto importante.
En este sentido, por ejemplo, se ha señalado que el desarrollo de actividades de I+D, no sólo puede tener un efecto directo sobre la innovación, sino que también «eventos» clave para el desarrollo de las innovaciones analizadas.
Sin lugar a dudas el perjuicio de los investigadores, los métodos de medición y la interpretación de los resultados, jugaron un papel importante en lo contrastante de los resultados de estos dos proyectos.
5 El pensamiento anterior ha sido reforzado por numerosas investigaciones realizadas por economistas, académicos del ámbito de dirección de empresas e historiadores de la tecnología (Rosenberg, 1994; Henderson y Clark, 1990), en las cuales se ha verificado la gran contribución de las innovaciones incrementales al avance tecnológico.
6 Se reconoce de esta forma un mayor espectro de actividades innovadoras, que no tienen porque circunscribirse al ámbito de la I+D y que no tienen que generarse en la empresa.
Por ejemplo, pueden ser sugeridas por los usuarios y los clientes (Rosenberg, 1982; Von Hippel, 1988).
7 El enfoque de sistema de innovación ha llegado a convertirse en uno de los más importantes dentro de la teoría de la innovación y uno de los que más proyección de desarrollo a futuro tiene (Edquist, 2005).
nes académicas, incidiendo poco en el tejido social y productivo.
En este sentido, los gobiernos, que tienen un papel importante como agente facilitador y promotor de estas relaciones, deberían definir estrategias acordes con las condiciones socio-económicas locales.
A la luz del análisis realizado precedentemente, más que adoptar uno u otro esquema de intervención, los responsables de formular las políticas de ciencia e innovación deberían desarrollar planteamientos flexibles que se adecuen a las dinámicas científicas y socio-económicas de cada contexto, así como a los problemas que se pretenden resolver.
ción de nuevas tecnologías), para aumentar su potencial de absorción y utilización de nuevo conocimiento.
La relación ciencia-innovación es un fenómeno que obedece no sólo a la dinámica de las instituciones científicas sino también a las características socio-económicas de su entorno.
Aunque parezca evidente, este aspecto ha sido a menudo olvidado en el diseño de las recientes políticas de ciencia e innovación de territorios periféricos, las cuales, guiadas por las experiencias exitosas de otros contextos, han focalizado su atención en el apoyo de transformacio-
IGNACIO FERNÁNDEZ DE LUCIO, JAIDER VEGA JURADO Y ANTONIO GUTIÉRREZ GRACIA NOTAS 1 |
La innovación y la creatividad se han convertido en valores específicos de nuestro tiempo.
Además de un individualismo constriñente, los individuos de nuestro tiempo sentimos en nuestro entorno un marco de compulsión a la innovación, con un tipo de presión en el desempeño eficiente, en la disponibilidad para adaptarse a nuevas situaciones y necesidades, en la flexibilidad para realizar varios tipos de tareas.
A la entusiasta valoración de lo nuevo y de lo novedoso por el mero hecho de serlo, le acompaña una devaluación de lo estable, de lo permanente, de lo sustancial.
En esta edad de la creatividad y de la innovación abundan un tipo de industrias en las que encontramos expertos de todos los campos.
De entre toda esta variedad de gentes que trabajan en la industria de la innovación y la creatividad sobresalen dos tipos de expertos: los psicólogos (que hablan de y para el sujeto individual), por un lado, y los directivos, gerentes, managers de los aparatos económicos (que hablan desde y para la productividad), por otro.
De esa manera surge, por mera hibridación, un tipo de Psicología "Managerial" con un discurso experto en todo lo relacionado con la moderna "tecné" de los procesos creativos e innovadores.
En este Mundo Nuevo de la Sociedad de la Innovación y de la Creatividad, éstas se han constituido en una especie de imperativos morales para el sujeto de las sociedades tecnológicas contemporáneas.
La creatIvIdad, y La InnovacIón: objeto de estudIo de La psIcoLogía moderna
Bien es cierto que la creatividad fue abordada en mayor o menor medida por grandes pensadores de la Psicología Moderna tales como Vigotsky, Piaget, Freud, o Maslow, entre otros.
Sus obras no se hallan, sin embargo, en la corriente de la nueva Sociedad de la Innovación y la Creatividad.
RESUMEN: La Psicología moderna ha generado un gran esfuerzo y enormes recursos de investigación en torno a la personalidad creativo/innovadora.
Marcos epistemológicos y metodológicos positivistas experimentales han marcado el sentido predominante de de la investigación.
Tantos recursos y dedicación investigadora no han obtenido hasta la fecha resultados concluyentes y mucho menos satisfactorios.
La fusión entre creatividad-innovación y productividad desde los discursos hegemónicos psicológico-manageriales marcan el sentido de la investigación predominante.
Los diferentes significados que connotan a los términos "Sociedad de la Información" y "Sociedad del Conocimiento" conllevan cada uno por su lado diferentes significados e implicaciones en relación con la acción innovadora de los consumidores y usuarios.
Innovación; creatividad; sociedad del conocimiento; sociedad de la información. ignoran y desconocen los avances en el otro campo.
Los que trabajan en el nivel de análisis individual no saben qué resultados obtienen los que investigan en un nivel de inserción grupal.
Los que estudian en el nivel organizacional apenas miran lo que se hace en los otros dos niveles de análisis mencionados.
Los hay que defienden la imperiosa necesidad de desarrollar el nivel de Análisis Institucional de la Innovación (Holligsworth, 2000; Amabile y Kramer, 2002).
Pero lo que ocurre es que, en la mayoría de los casos, la investigación sobre la creatividad o la innovación se da en un sólo nivel de análisis, sin intentar siquiera armonizar o superar el reduccionismo que implicaría cada nivel de análisis.
Plucker y Runcon (1998) reconocen de alguna manera un cierto sentimiento de fracaso en lo relativo a la definición y a la medición de la creatividad.
Y, de hecho, ya entrados en el siglo XXI, se sigue discutiendo y debatiendo sobre la definición de creatividad, sin que podamos observar mínimos consensos al respecto.
Por otra parte, las cuestiones de definición y de operacionalización empleados en los paradigmas de investigación experimentales, han llegado a ser progresivamente complejos, de forma que, finalmente, la capacidad para definir con precisión (tal y como se exige en el quehacer "científico") qué es lo que se entiende por creatividad permanece justamente estancada (Kaufman, 2003(Kaufman, y 2007)).
La InnovacIón y La creatIvIdad deL sujeto "psIcoLógIco" IndIvIduaLIzado
Como hemos apuntado anteriormente, la creatividad de las personas ha sido el objeto de estudio típico de los enfoques que desarrollan los paradigmas experimentales en Psicología, aunque también se ha apoyado en el estudio de casos, o en investigaciones a partir de técnicas de cuestionario que operacionalizan la creatividad bajo la perspectiva de ser algo esencialmente duradero, como un conjunto de rasgos de personalidad (de un sujeto psicológico) que tendrían una manifiesta estabilidad en el tiempo.
El "Torrance Test of Creativity Thinking" es un Desde los campos discursivos de una Psicología "Managerial" se escucha, de forma más audible, que uno de los factores llave que habría de conducir la civilización hacia adelante es instalar un nuevo impulso innovador y creativo en nuestra sociedad Si tomamos los años 50, del pasado siglo, como el inicio de la consolidación de la investigación psicológica moderna (con el método experimental como protector de la esencia científica), fue en los años ochenta cuando un pequeño número de grandes cuestiones polarizaron la mayoría de este tipo de investigadores: -La Personalidad creativa, y las técnicas de pensamiento creativo.
Paralelamente, ya había emergido un campo disciplinar en psicología, una Psicología Comunitaria, orientada al desarrollo de estrategias de intervención para afrontar problemas sociales y con el marchamo de promotor el cambio social, y proponiendo literalmente una Psicología de la Innovación Social.
El programa "Experimental Social Innovation and Dissemination", con esta vocación de intervención social cara a la reforma y mejora de los problemas sociales, se situó en su día como una de las vanguardias en la acción investigadora y en la promoción del cambio social en el ámbito profesional de los psicólogos comunitarios norteamericanos.
Esta Psicología Comunitaria pronto echará anclas en las latitudes centro y suramericanas, y también en Europa (Fairweather et al., 1974; Tornatzky et al., 1980; Fairweather y Davidson, 1986).
La Psicología Comunitaria tiene un lugar de influencia en la profesión psicológica, a pesar del corto período de tiempo en que se ha desarrollado.
Nociones tales como prevención y "empoderamiento" (Empowerment), hoy ya de uso común, se desarrollaron en esta corriente de psicólogos comunitarios (Hazel y Onaga, 2003) quienes, ya en la época de los años 70 del siglo XX, estaban utilizando la noción de Innovación Social con vistas a reformar y enfrentarse a los problemas sociales.
Pero en la investigación de la psicología del sujeto innovador y creativo, en los años 90 del siglo XX, se asiste a una explosión de tópicos y de perspectivas teóricas y metodológicas en el estudio de la creatividad; una situación en constante expansión de una variedad de enfoques y de marcos teóricos y metodológicos, pero no epistemológicos.
En este mismo y extenso campo de investigación se tiene la impresión de que los investigadores de un subcampo
De entre las cuestiones en que se ha detenido este gran campo de investigación tenemos que la relación entre creatividad e inteligencia estarían modestamente relacionados (Sivia 2008).
Otros estudios subrayan el papel central de la curiosidad y la confianza en sí mismo y la creatividad (Kashdan y Finchan, 2002; Kaufman, 2002).
Se ha estudiado, también, la dimensión emocional y la creatividad (Vosburg, 1998) sin que se hayan obtenido conclusiones contundentes (Clapham, 2001; Amabile et al., 2005).
Desde los estudios de casos que se vierten en la revista "American Psychologist" (April, 2001), se puede constatar cuán difícil resulta intentar identificar variables esenciales para la creatividad basadas en diferencias individuales.
Nuevas aproximaciones sobre el comportamiento creativo y sobre los procesos creativos ponen su atención en el "desempeño" de las personas en grupo y su relación con una mayor rendimiento y capacidad creativa.
Se trata de comparar el desempeño (rendimiento) o la solución de problemas de las personas en solitario, o en grupo (Svensson et al., 2002; Treffinger et al., 2006).
Las conclusiones de este tipo de investigación llevan a diferentes resultados, los cuales pueden estar en gran parte inducidos por el tipo de tareas experimentales, y por la propia conceptualización y metodología de investigación empleados.
Se plantea, en la misma línea argumental, que los problemas solucionados creativamente varían considerablemente en su complejidad, en las bases de conocimientos requeridos, y en la cantidad de pensamiento convergente o divergente que se precisa.
Brophy (1998) al proponer el modelo "Tri Level Maching
Theory", hace hincapié en el hecho de que un proceso de solución de problemas complejo conlleva la activación tanto de un pensamiento convergente como de un pensamiento divergente en continua alternancia (Brophy, 2006).
La importancia de provocar un pensamiento divergente a gran escala para el cambio social se encuentra destacada en los sobresalientes trabajos de Moscovici sobre la influencia de las minorías activas (Moscovici, 1997; Mugny Movimientos Sociales).
Las minorías activas, movimientos sociales exitosos, a través de la activación de los procesos de validación, inducirían en la población, blanco de su influencia, a un tipo de pensamiento divergente, como un primer paso de los distintos procesos de la llamada influencia minoritaria.
Sin la acción innovadora de estas buen ejemplo de la posición teórico-metodológica de este género (Torrance 1966(Torrance /1974)).
Por su parte, la noción de creatividad que defiende Kirton (1994) se centra alrededor de procesos cognitivos de generación de "novedad" y de "resolución".
El autor de la obra "Adaptors and Innovadors.
Styles of Creativity and Problem Solving", admite que es "en una época reciente cuando la noción de innovación ha llegado a ser sinónimo de progreso tecnológico, y que se ha constituido como uno de los criterios de creatividad" (Kirton, 1994, p. xxxi).
Los estilos cognitivos "Adaptation-Innovation", son vistos aquí como una dimensión de los procesos cognitivos, y se asume que éstos, en general, están basados en preferencias individuales en la forma de organizar y procesar la información.
Se los considera como diferencias individuales consistentes, y, de alguna manera, pertenecientes a la propia naturaleza de los individuos, en la medida en que los estilos "adaptators-innovators" se desarrollarían alrededor de rasgos subyacentes de personalidad (Kirton, 1994).
La noción de Estilos de Pensamiento ha sido empleada en el denominado "paradigma de la Innovación, Conocimiento y Aprendizaje", considerando la hipótesis del "cerebro creativo" -"creative brain"-.
El trabajo titulado "Thinking Styles of technical knoledge workers in the System of innovation paradigma" (Amadi-Echendu, 2006), constituye un buen ejemplo de cómo escudriñar dentro del cerebro y tratar de encontrar su correlato funcional respecto al pensamiento creativo, y sus resultados, de acuerdo con los presupuestos teórico-metodológicos de este estudio, indicarían una preferencia por el estilo de pensamiento cerebral derecho, como un tipo de "mentalidad cerebral", que serían representativos del comportamiento empresarial.
La literatura científica, que intenta relacionar los procesos cognitivos y los componentes de un tipo de comportamiento creativo, presenta un cuadro muy sombrío, que es reconocido por los propios investigadores en este campo y defensores de los presupuestos epistemológicos y metodológicos mencionados.
Así, Mumford y Antes (2007), después de realizar un cuadro del estado de la cuestión, llaman, en este sentido, a ser muy cautos ante la pretensión de basar los logros creativos en un modelo simple de un tipo o estilo de conocimiento determinado o de supuestos procesos cognitivos implicados.
Mientras tanto, la reflexión acerca de la creatividad, del sujeto creativo, de los estilos creativos o incluso de las organizaciones creativas seguirá siendo un producto de baja calidad destinado a satisfacer demandas urgentes, sobre todo demandas del mundo empresarial "psicologizado" que percibe la creatividad del individuo psicologizado como factor clave de la innovación, de la motivación laboral y de la productividad.
En un contexto de modernidad avanzada y capitalismo del valor añadido, el discurso de la empresa (y en particular el discurso del Management) se ha culturizado hasta el punto de arrebatar al "Mundo de la Cultura" su lenguaje y sus objetivos manifiestos.
La creatividad, característica psicológica del artista, se ha convertido en una demanda empresarial.
La productividad y la creatividad se habían presentado como conceptos antitéticos dentro de una misma tradición epistemológica y psicológica.
El sujeto productivo pertenece al ethos burgués y a su correlativa empresa tecno-científica de dominio del mundo.
Empeño, inversión, sacrificio, trabajo, disposición, severidad, etc., son los términos en los que se expresa un sujeto que se ha dispuesto a producir, a regular el mundo, y a sí mismo.
No pretende ser un pequeño dios que crea en sentido radical, pero sí la figura que propuso el humanismo renacentista y que inauguró la Modernidad: un sujeto, el individuo, dispuesto por su naturaleza a regular el mundo, y muy en particular su mundo histórico y social.
La lógica de la acumulación se ha podido desarrollar como una tendencia hacia el infinito gracias a la abstracción del valor, el capital, pero también gracias al sujeto psicológico propio de las relaciones del capital.
Fundamentalmente un sujeto movido por una fuerza interna propia (su psique), un sujeto equivalente en su estado inicial y que debía adquirir un valor diferencial en su desarrollo, siempre entendido como responsabilidad propia.
A diferencia del sujeto productivo, el sujeto creativo si no era un pequeño dios, sí se le concedía un genio interior.
La creatividad se refugió en el mundo artístico, precisamente como mundo contrapuesto a lo cotidiano, a lo práctico, a lo productivo.
La imagen del genio creador del neoplatonismo renacentista, de Ficino muy en especial, dio lugar a la imagen del artista inspirado y genial.
La creación genial minorías, no podríamos comprender en su amplitud el cambio social y político.
Paulus y Yang (2002) sostienen que los grupos que comparten ideas acabarían por llegar a ser más productivos.
Un estudio cualitativo en el mundo empresarial identifica las siguientes conductas relacionadas con lo que denominan "momentos de creatividad colectiva: ayuda mutua en la búsqueda; ayuda mutua en la entrega; reenmarcamiento reflexivo; reforzamiento" (Hargadon y Bechky, 2006).
Otro de los aspectos en que se han detenido algunos investigadores es en la cuestión de si una mayor o menor diversidad, o una mayor o menor homogeneidad, en el seno de grupos de trabajo conduce a resultados más positivos o más negativos (Mannix y Neale, 2005).
La diversidad tendería a mejorar el desempeño de las tareas creativas en grupos (Hennessey y Amabile, 2010).
Se ha puesto énfasis, también, en la motivación como un factor relacionado con la creatividad.
A este respecto la motivación intrínseca, es decir, el impulso a hacer algo por el propio interés del sujeto, o porque se divierte o le satisface de alguna manera, sería más inductiva para la creatividad que la motivación extrínseca (Hennessey, 2003).
Asimismo, Farmer et al. (2003) estudiaron cómo la creatividad de los individuos era más alta cuando ellos mismos se percibían como empleados creativos, y cuando percibían que sus organizaciones valoraban su trabajo creativo.
En conclusión, muchos de los investigadores de lo que denominaríamos un campo de investigación psicológica sobre la creatividad y la innovación reconocen que tanto esfuerzo investigador ha dado resultados muy atomizados, muy ligados a un reductivismo propio del nivel de análisis en que la investigación se enmarca.
Hay un progresivo consenso sobre la necesidad de estudiar estos procesos creativos de forma más amplia y multidisciplinar.
Pero la práctica sigue siendo reduccionista, y por lo tanto muy pobre en cuando a las posibilidades explicativas.
Se necesitan, se proclama en estos mismo círculos, modelos y metáforas más amplios, más holísticos; marcos que abandonen perspectivas de investigación lineal y que incluyan mayores niveles de complejidad (Hennessey y Amabile, 2010).
MIkEL VILLARREAL SáEz ma de productividad infinita.
Las vanguardias prepararon el camino desde el arte a la producción industrial, pero a su vez el desarrollo tecno-científico, promovido sobre todo por necesidades bélicas, estaba abriendo la alta tecnología a la vida ordinaria de las masas populares.
El automóvil, los ansiolíticos, el teléfono móvil o la televisión son buenos ejemplos, y en ellos se fusionan la productividad y la creatividad tanto en los objetos como en los sujetos.
La obra abierta queda en manos de la creatividad del usuario.
Cultura pop, cultura de masas, uso de la innovación tecnológica, modernismo, consumo de modas efímeras, etc., son las manifestaciones de ese encuentro.
No hay una psicología estricta del sujeto creador (moderno), ni del sujeto creativo (ultra o hipermoderno) porque la fusión histórica de productividad y creatividad ha desbordado al sujeto.
Ni la psicología intelectualista de origen cartesiano, ni la psicología vitalista del genio irracional, pueden dar cuenta de la creatividad; la reducen a facultad o potencia individual actualizada según contextos, o bien a un cálculo computacional o arte combinatorio, o bien a un instinto o tendencia hacia la divergencia cognitiva.
Hoy en día, la fantasía y otras facultades de la sensibilidad, la empatía, por ejemplo, se han situado al lado de la memoria, el razonamiento o la percepción.
Conceptos como "inteligencia emocional" o "inteligencia creativa" pretenden casar términos que se pensaron como opuestos, y no lo hacen porque la psicología haya progresado en su entendimiento o en su descripción del ser humano.
Lo hacen porque dan cuenta de las demandas de su contexto histórico.
Un contexto en el que los campos autónomos de creatividad han sido abiertos y subsumidos bajo las formas de vida ordinarias del capitalismo global de consumo.
Y en el que la subjetividad se ha convertido en una característica de los objetos y de las formas de consumo.
Lo mismo creemos sobre la creatividad.
La psicología extraordinaria del genio creativo, de su inspiración y su pasión, se ha convertido en modo de producción porque lo que se produce es valor de diferencia, el valor añadido de lo distinto y lo distinguido.
Lo que antes estaba destinado a unas pocas élites de refinado consumo (de gasto ostentoso), se ha convertido en el objeto del consumo de masas.
De esa manera, la psicología de la creatividad también se ha trasladado de su atención al arte y al genio creativo, a las formas de vida y de producción.
se originaba en impulsos irracionales, puramente creativos, sensibles y corporales, aunque el establecimiento de cánones y academias fue despojando de genialidad al arte, para hacerlo precisamente más productivo y regular.
La imagen del artista afectó también al científico, sobre todo al científico especulativo.
Creadores desinteresados y modernos, las figuras del artista y el científico serían incorporadas y representadas por los protagonistas de dos campos de creciente autonomía, el campo artístico y el campo científico; campos que han acumulado el capital simbólico de la innovación y la invención, valores capitales de la Modernidad (Romo, 2007).
La ciencia hubo de oscilar entre la observación teórica y la creatividad entendida como facultad computacional, por un lado, y la aplicación práctica y una creatividad entendida como desbordamiento y divergencia cognitiva, por otro.
La Modernidad se había desarrollado de tal manera que estas líneas habían sido siempre más complementarias que opuestas.
Pero esa complementariedad se ha convertido en fuerte unión en la alta modernidad.
Para entender el porqué y el cómo de esa unión habría que atender a la división social del trabajo creativo o, si se quiere, simplemente, a la división social de la creatividad.
Antropológicamente hablando, no hay grupo ni estrato social carente de creatividad.
Pero tampoco grupo social en el que no se produzca una división del hacer creativo.
Por un lado estarían las innovaciones cotidianas -aquéllas de carácter práctico y empírico, basadas en la experiencia informal-, y por otro, las innovaciones extraordinarias -más especulativas y teoréticas, en las que predomina la investigación o búsqueda formalizada de dichas innovaciones-.
Hasta el siglo diecinueve fue creciendo la diferenciación entre ambas formas de creatividad en las sociedades occidentales.
Entonces el corte político del romanticismo inició la recuperación de la creatividad inmanente a las formas de vida.
Se revalorizó lo popular y se inventó lo folklórico, hasta el punto de que la legitimidad del genio artístico (o incluso científico) se subordinó a la expresión del genio colectivo.
El arte por el arte, que los burgueses productivos habían despreciado, giró para reencontrarse con la vida y consecuentemente con el sistema productivo.
La creatividad se preparaba para aterrizar sobre ese siste- mica, pilotada por los actores más representativos de una economía ultra o neoliberal.
La Sociedad de la Información y de la Comunicación estaría, por tanto, muy relacionada con las innovaciones tecnológicas y con el papel político económico que desempeñaron a partir de las dos últimas décadas (Mattelart, 2001).
Por su parte, cuando usamos la noción de "Sociedades del Conocimiento", estaríamos poniendo de relieve una dimensión de transformación social, cultural, económica, política e institucional.
Hablar de Sociedades del Conocimiento nos permitiría abarcar mejor la complejidad y el dinamismo de los cambios que están teniendo lugar, en la medida en que el conocimiento es una cuestión crucial, no sólo para el crecimiento económico, sino también para el desarrollo de muchos más sectores de la sociedad (Khan, 2003; Ambrosi et al., 2005).
En la Sociedad de la Información y de la Comunicación no es evidente que quepamos todos, mientras que sí nos ofrece mayores posibilidades de inclusividad la Sociedad del Conocimiento, una sociedad o unas sociedades en las que todos puedan crear, consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento para potenciar y promover su desarrollo sostenible, mejorar la calidad de vida de las personas y desarrollar sus potencialidades (Mattelart, 2001).
Para este segundo enfoque, lo fundamental no estaría tanto en la información, cuando en la Sociedad, o en las sociedades.
Mientras la Sociedad de la Información haría referencia a los datos, a las tecnologías de la transmisión y al espacio de almacenamiento, la perspectiva de la "Sociedad del Conocimiento" pone el foco de interés en los seres humanos, en las innovaciones que realizan las personas en el uso de los artefactos tecnológicos de formas no imaginadas por sus diseñadores, en las culturas y en nuevas formas de organización y de comunicación que surgen de "abajo-arriba".
Es decir, frente a esta visión tecnocéntrica de los discursos hegemónicos de la "Sociedad de la Información" en los que el conocimiento quedaría reducido a su función económica y en la que la innovación estaría promovida de "arriba-abajo" (Burch, 2006), quienes defienden el término "Sociedad del Conocimiento" estarían proyectando una visión más integral, y un conocimiento humano y para la Sin embargo, no ha abandonado con la misma decisión la visión intelectualista de la creatividad.
Así que, como hemos visto, sigue hablando de inteligencia creativa o de sujetos creativos.
No hay una psicología del creativo, ni una mente creativa per se, como no hay estilos creativos en abstracto fuera de las situaciones particulares de creación.
El proceso creativo no se inicia en la psiqué de un individuo ordinario o extraordinario, ni en la conjunción de una serie de pautas o en la implementación de protocolos de actuación.
El proceso creativo es precisamente la creación de objetos y sujetos, de situaciones y de organizaciones, que son o no creativas en tanto y en cuanto se apartan y se diferencian de aquellos y aquellas en las que y por las que han surgido.
La InnovacIón socIaL en Las "socIedades deL conocImIento" vs. La InnovacIón tecnoLógIca de La "socIedad de La InformacIón"
Nuestra época contemporánea está asistiendo a profundas transformaciones que, en parte, están relacionadas con la introducción y generalización de la nuevas Tecnologías de Información y de la Comunicación, entre otras.
De ahí que haya un sentimiento generalizado de que estamos en un profundo cambio de nuestras sociedades vinculado al impacto, difusión y generalización de dichas tecnologías.
Ya en los años 90 del siglo pasado se extendió el término "Sociedad de la Información y de la Comunicación", para caracterizar nuestra nueva época, y fue utilizado por todas las instancias fundamentales de los países más desarrollados.
Los términos que usamos para definir nuestras sociedades no son neutros, los discursos que los envuelven no son desinteresados, sino que especialmente contienen una carga ideológica.
La Sociedad de la Información y de la Comunicación podría tomarse como una construcción política e ideológica que ha tenido éxito y legitimación en un período de ensanchamiento y apertura de un sistema capitalista hacia la globalización económica.
Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación han desempeñado un papel clave en la aceleración de la globalización econó-MIkEL VILLARREAL SáEz perspectiva de la psicología de los rasgos de personalidad.
El constructo conceptual de la "absorción cognitiva", intentaría capturar la totalidad de una experiencia individual con el nuevo software, y pretendería desarrollarse y fundamentarse en las líneas maestras de la investigación de la psicología cognitiva y de una Psicología Social que pone en marcha unos marcos de investigación centrándose en la disección de la estructural mental y emocional de los individuos (Agarwal y Karahana, 2000).
En una dirección radicalmente diferente estarían las teorías de la "Apropiación", desde perspectivas que intentan desarrollar una teoría sociopolítica de los juegos de utilización y uso, poniendo la atención en los procesos progresivos de interiorización de las habilidades técnicas y cognitivas que despliegan los individuos y los grupos que usan dichas tecnologías para sus prácticas cotidianas.
La tecnología de "Apropiación Social" como perspectiva ofrece a las personas la capacidad y el poder de actuar, de adaptarse y de crear, aun cuando las mismas tecnologías prescriban formas propias de realización y de actuación.
El propio éxito de las nuevas tecnologías confirmaría que los "sujetos usuarios" son jugadores esenciales en los procesos de innovación.
Así pues, en estas manifestaciones de creación cooperativa, de usos divergentes e innovadores, etc., es posible encontrar una psicología de la creatividad que vaya más allá del paradigma moderno del sujeto psicológico.
Mantenemos "psicología" porque se refiere al comportamiento y sus bases significativas en este caso inmanentes a la interacción y a las relaciones; y mantenemos "creatividad" porque esos fenómenos son básicamente consecuencias no esperadas producidas sin intención, porque son apertura de nuevas formas de interacción y de cursos de acción no previstos.
Y, en todo caso, porque suponen un cambio (no acumulativo, ni progresivo o tendencial, sin más) respecto a las condiciones en que se han desplegado.
No hay individuo o sujeto individual creativo a priori, ni producto ni objeto "creativo" antes del proceso de configuración de ambos.
Se producen en cuanto que participan en la red humanidad, y, asimismo, reconociendo el papel que juega un tipo de innovación horizontal y de abajo-arriba.
Una "Sociedad del Conocimiento" en la que cabe partir del reconocimiento de la habilidad de los individuos para asumir su autonomía y su libertad, atiende mucho más a cómo muchos individuos llegan a constituirse en sujetos desplegando formas de autonomía en una amplia variedad de prácticas: de trucos y trampas, con sustituciones funcionales y apropiaciones ilegales, si cabe, implantando nuevos hábitos cotidianos, nuevos estilos de vida, etc. Los sujetos consumidores de la Sociedad de la Información serían, en la Sociedad del Conocimiento, usuarios capaces de inventar sus propias formas y prácticas enfrentadas al mundo impuesto por las industrias culturales y por las tecnologías de la Comunicación (Cardon, 2005).
Una comparación entre los términos de "Absorción Cognitiva" versus procesos de "Apropiación", puede ilustrar más en concreto los diferentes sentidos y connotaciones de los términos arriba mencionados: "Sociedad de la Información" versus Sociedad del Conocimiento".
El concepto de "Absorción cognitiva" (Agarwal y Karahana, 2000), se inscribe en el intento de explicar por qué los usuarios desarrollan conductas particulares respecto a las tecnologías de la Información, que están predominantemente diseñadas desde "a prioris" funcionales e instrumentales para la satisfacción de impulsos e intenciones de uso individual.
Subyace en esta concepción un sujeto psicológico, cuyo sistema mental se representa como susceptible de ser absorbido por las potenciales del software, aspirado por "fuerzas" cada vez más perfeccionadas y poderosas del diseño de estas Nuevas Tecnologías.
Un sujeto psicológico capaz también de absorber cognitivamente las fuerzas innovadoras que acompañan a la venida de las nuevas tecnologías de la Información y de la Comunicación.
La "Absorción Cognitiva", un constructo multidimensional que pone su acento en definirse como un forma de "profundo compromiso con el software", se exhibiría a través de varias dimensiones: disociación temporal, inmersión focalizada, elevado grado de disfrute (placer), control, curiosidad, utilidad percibida, facilidad percibida de uso, capacidad lúdica, y grado de innovación personal.
Estas dimensiones mencionadas en el modelo de la Absorción Cognitiva no desarrollan una discontinuidad con la tradicional tipo de emociones se pondrán en juego.
Sería estúpido y corto de miras entender esto como un mero feedback entre diseñador y usuario.
El problema es que en la vida cotidiana en las denominadas formas de vida tecnológicas (Lash 2002), todos los objetos tienen carácter de interfaz y, por tanto, su uso es siempre un uso cognitivo y emocional indisolublemente, y, además, un uso abierto.
Sin embargo, conviene no exagerar el carácter creativo de las prácticas en las formas de vida tecnológicas.
La tendencia de usuarios y diseñadores es la de ir cerrando y definiendo, en protocolos estrictos y especificaciones de diseño, lo que se puede y se debe hacer.
Confort cognitivo-emocional, por un lado, y deseo de retener un estatuto "artístico", por otro, se confabulan en la tendencia a asegurar y estabilizar formas recurrentes de interacción, sea entre seres humanos, o entre éstos y sus útiles.
Zonas de incertidumbre, aún abiertas o en proceso de apertura, sirven de refugio y de probeta de las propuestas creativas.
Esas zonas suelen ser poco domésticas, problemáticas y conflictivas.
Conflicto y creatividad se presentan de la mano, tal y como describieron Moscovici y sus colaboradores de las minorías activas y la influencia minoritaria (Moscovici, 1979; Mugny, 1981).
Y que se produzca o no una novedad, una "creación", tampoco es predecible linealmente de dichas condiciones.
Esta psicología de la creatividad es post-psíquica, si por psiqué entendemos una instancia interna al sujeto; es fuertemente social e incluso adquiere rasgos de psicología colectiva, siempre que se tome a lo colectivo como relación, y no como sustancia o entidad psíquica.
Quizás sea en el diseño de bienes de consumo, máquinas o muebles, donde esta psicología de la creatividad nos dé pistas de por donde avanzar.
El uso se entiende en esas psicologías ergonómicas como interacción entre sujetos y objetos difusos en su "subjetividad" y "objetividad" y que disponen de diferentes grados de participación en la agencia del proceso (del uso) que es a su vez un proceso abierto (de transformación).
La fórmula "diseño emocional" de uno de los más conocidos autores de esta psicología del uso (Norman 2004) sintetiza la fusión de productividad y creatividad a la que aludíamos más arriba, y da cuenta de la extensión de la creatividad a las formas de vida ordinarias.
El uso de los objetos cotidianos es una cuestión creativa no sólo para los diseñadores de los mismos; uno de los vectores fundamentales de su diseño es la usabilidad o apropiabilidad:
-qué harán con ello los usuarios y cómo lo harán, -qué |
LA AUTOAYUDA Y EL CONSUMO DE DISPOSITIVOS PSÍQUICOS EN EL CASO DE LA INNOVACIÓN
Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea Departamento de Psicología Social [EMAIL]
IntroduccIón: La autoayuda y eL dIscurso deL nuevo management 1 La primera dificultad en el análisis de la autoayuda es su indefinición o su múltiple, variada y compleja omnipresencia.
Si nos remitimos a los libros de autoayuda podemos definirlos como libros "prácticos" destinados a asesorar al lector para afrontar alguna consecuencia perniciosa de la cultura o de la sociedad actual.
En la mayoría de los casos van más lejos y pretenden tener la solución a los problemas personales y las claves para alcanzar una vida mejor (Dolby 2005, 38).
Ahora bien, los libros no son más que un soporte.
Y la autoayuda se extiende mucho más allá.
La lista de las expresiones de la autoayuda es larga: la autoayuda es imprecisa y multiforme.
Junto con los libros encontramos programas de televisión (los talk shows, las super-nannys
RESUMEN: La innovación aparece en el mundo de la empresa y, en general, en los ámbitos organizacionales, como demanda del sistema económico propio del capitalismo informacional y de su lógica imperante: la búsqueda del valor añadido.
Y lo hace en concurso con lógicas culturales que han ido vaciando y desmontando al sujeto psíquico moderno.
La iniciativa y la motivación han pasado de materia prima a producto altamente elaborado.
Un producto que puede ser trabajado desde fuera del sujeto por las vías tradicionales, o bien inserto en una autoconstrucción psicologizante.
Este texto analiza la función psicocultural y el éxito de los libros de autoayuda junto con su "psico-ideología".
Si bien la cultura de la autoayuda tiene como horizonte todo tipo de ámbito de relación y todas las disposiciones, sentimientos y emociones, el artículo se ocupa del caso de la innovación, es decir, del análisis de la función de los libros de autoayuda destinados a convertir a la gente en innovadora y proactiva.
Innovación; nuevo management; autoayuda; psiquismo moderno; valor añadido.
The Seven Habits of Highly Effective PeopleYes, we can! david axelrod-barack obama graves sufrimientos psicológicos o personales, dichos sufrimientos se pueden y se deben afrontar y superar despertando en uno mismo energías psíquicas latentes.
La persona debe saber que es un motor que funciona a base de energía psíquica endógena.
Pero lo que el discurso oculta y produce es la psicologización esencialista del self y, por ende, una hiper-individualización (Rimkie, 2000, 62) o sobre-elaboración del yo (Mcgee, 2005).
El discurso de la autoayuda psicológica tiene, según esta perspectiva, un papel clave en las "democracias liberales avanzadas" contribuyendo a la gobernabilidad de los ciudadanos, puesto que establece por un lado el modelo normativo de persona sana (gobernable, calculable, clasificable, consciente, responsable, autorregulado y autodeterminado, Rose, 1990Rose,, 1996) ) y, por otro, la creencia en que cada persona posee un centro de agencia que la capacita para actuar a voluntad sobre sí misma y en cierta medida sobre los demás.
Como señala Rimkie (2000, 65) la lección moral es sencilla: los individuos "pobres de espíritu" no son más que individuos que han dejado de gobernarse a sí mimos.
La segunda aproximación, la pragmática, pretende entender el uso de la autoayuda sin presuponer un modelo correcto contra el que criticar la autoayuda.
Eva Illouz lo plantea así: "los significados y las ideas deberían ser vistos como herramientas útiles, esto es, como herramientas que nos permiten llevar a cabo ciertas cosas en la vida diaria" (2010,16).
Según esta autora la autoayuda hunde sus raíces en una alianza entre representaciones del yo y el discurso especializado de la terapia.
Su éxito es producto de su utilidad: un fondo cultural (la creencia en el yo en los Estados Unidos de América) propició la descarga "pragmática" de un discurso especializado, la psicoterapia (Philip, 1966).
La terapia llegó de ese modo "a constituirse como uno de los principales códigos con los cuales expresar, conformar y guiar el yo" (Illouz, 2010, 17).
Así que el éxito de la autoayuda se debe a que da sentido a la experiencia social de quienes la usan, proporciona guías prácticas para hacer frente a "áreas cargadas de conflictividad de la conducta social" (Illouz, 2010, 35) y, sobre todo, a que ha sido previamente institucionalizada como marco de la experiencia posible del yo (Moskowitz, 2001).
Una aproximación pragmática "compasiva" con las personas "usuarias" de la autoayuda intenta ver en los usos formas positivas de despliegue personal, procura apreciar los usos divergentes, las formas de creatividad y autonomía y todo tipo de programa "consejero"), pe lículas y documentales empapados de autoayuda, revistas especializadas o secciones en revistas no especializadas, foros, blogs, páginas web y un sinfín de recursos de autoayuda en Internet; disponemos además de una tupida red de terapeutas y consejeros, algunos titulados y colegiados, otros no, y existen numerosas agrupaciones de autoayuda.
Y, como colofón, aumentan día a día las numerosas aportaciones de la autoayuda naturalizadas en el lenguaje cotidiano.
La autoayuda es, por tanto, un complejo con expresiones muy diferentes que exigen análisis particulares, pero en este artículo pretendo contextualizar la autoayuda, su discurso y sus prácticas, en un marco más extenso que explique las transformaciones de la psique moderna, el desarrollo de sus modelos ideales y su declive.
El objetivo último del artículo es situar en ese marco el discurso del denominado Nuevo Management y en particular uno de sus ejes centrales, el tópico de la innovación.
El Nuevo Management se ha destacado por ser un buen receptor de las propuestas de las disciplinas psicológicas y de la autoayuda, copiando y emulando sus discursos, sus prácticas y sus técnicas en una particular "ingeniería psicosocial" aplicada al mundo organizacional y laboral.
Como voy a intentar mostrar, las demandas del capitalismo actual y de sus actores y las derivas socioculturales se expresan y tienen respuesta en el complejo de la autoayuda en todas sus versiones, especialmente en el mundo organizacional.
Los estudios sobre la autoayuda se pueden clasificar según dos aproximaciones generales: la retórica-discursiva y la pragmática.
En la primera encontramos abordajes foucaultianos que siguiendo la estela de los estudios de Nikolas Rose (1990Rose (, 1996) ) consideran la autoayuda como un nuevo discurso disciplinario y pretenden desvelar lo que oculta.
En la segunda encontramos aquellos que como Eva Illouz piensan que la sospecha debe dejar lugar a una crítica inmanente que partiendo de los textos y las prácticas se ocupe de lo que la gente hace con ellos.
La primera, por tanto, consiste en prestar atención al contenido discursivo de las expresiones de la autoayuda para ir más allá.
En esa perspectiva, el discurso de la autoayuda denuncia que nuestra cultura (el "sistema sociocultural" por sintetizar lo que en los libros de autoayuda se menciona de infinitas maneras, pero aparece siempre como horizonte contra el cual se confronta la persona) produce
En principio este complejo está formado por las disciplinas "psico-expertas" (psicología, psiquiatría, psicoanálisis) pero ha sobredeterminado el discurso y las prácticas de la enfermería y la asistencia sanitaria, la mediación y el trabajo social, el asesoramiento laboral, profesional o académico, la gestión empresarial, la política...
Y la autoayuda, que en sus orígenes históricos no era expresamente tan psicológica, ni egocéntrica y tenía más que ver con la moral, el honor, la reputación o el éxito.
Así que también me voy a referir aquí a la parte popular y destinada al consumo en masa de ese complejo "psi" en términos de "complejo": el "complejo de autoayuda".
El complejo de la autoayuda se estructura en torno a unos pocos y reiterados temas que constituyen una estructura matriz de la "psicologización egótica" de la vida humana.
El vocabulario de los títulos de los libros de autoayuda nos da una idea de esa matriz.
Exceptuando libros con títulos efectistas o metafóricos (como La vaca o ¿Quién se ha llevado mi queso?, o algunos más "místicos" como El secreto o Manual del guerrero de la luz), los más descriptivos se ordenan en tres categorías: poder (atrévete, puedes, puedo, ser dueño, controlar, poder intuitivo, energía personal), cambio (aprender, me doy permiso, camino, reciclar, mejorar...) y estado personal final "pleno" (crecer, crecimiento personal, desarrollo personal, autorrealización, felicidad, paz interior, armonía, plenitud...).
En síntesis, el poder cambiar para llegar a la meta de la autorrealización 2.
El esquema de la autoayuda es simple: (1) Victimización: la influencia externa convierte a la persona en un sujeto mutilado, apático, infeliz, sufriente, desgraciado...
(2) Concienciación: esa misma persona puede cambiar la situación pero no lo sabe, por ende, necesita una mediación, una guía, una luz...
(3) Empoderamiento: gracias a esa intervención la persona activa las fuerzas psíquicas internas necesarias para el cambio.
(4) Resolución positiva de los problemas: el cambio tiene lugar.
La victimización conduce a la indefensión aprendida y a la negación de cualquier "poder" o "capacidad" para afrontar la vida.
Sin el auxilio externo del consejero, del terapeuta o del grupo de autoayuda, el sujeto estará perdido.
Se ha creado así el contexto previo a la intervención y es el sujeto victimizado (el yo-víctima: compulsivo, obseso, dependiente, perturbado, deficitario, no realizado, etc.) quien buscará activamente la ayuda externa.
Y encontrará sin espontánea que puedan darse en esas prácticas, etc. Y, en definitiva, toma en consideración las bondades directas o indirectas, intencionadas o no, de la autoayuda.
No obstante, una aproximación pragmática menos integrada en la naturalidad de la práctica se fija no tanto en lo que la gente hace como en lo que el complejo de la autoayuda hace con la gente y, sobretodo, en el tipo de gente que hace.
Por esa vía, la actitud pragmática se encuentra de inmediato con la crítica retórico-discursiva en torno a la cuestión central de la autoayuda: la presunción de que existe un núcleo psíquico individual oprimido y paralizado por la presión externa "sociocultural".
Pese a las resistencias, divergencias y modificaciones creativas que puedan moderar e incluso modificar esa presunción básica, el complejo funciona en sus términos expresos porque concurre con cambios socioculturales "macro": individualización, desocialización, desincronización social, erosión de lo común, etc. Esos cambios explican por qué funciona la autoayuda y en cierta manera cómo funciona en la extensión masiva de la elaboración hipertrófica del yo, en la habilitación de los sujetos y en el auxilio paliativo de los males que acompañan a esos procesos.
eL compLejo de autoayuda
Por otro lado, Ingleby (1985) y Rose (1985Rose (, 1990Rose (, 1996) ) han hablado del "psy complex", esto es, del conjunto de disciplinas, discursos, prácticas y técnicas psicoterapéuti- ga.
Como mucho se puede aceptar que la "situación de carencia" sea una etapa hacia la "plenitud" (las metáforas basadas en caminos, viajes y demás son recurrentes en todos los discursos de autoayuda).
Y la vida entendida como camino está llena de lastres: de adicciones y dependencias que varan el desarrollo feliz de la persona.
De ese modo, casi todos los aspectos de la vida humana se encuentran "patologizados" o necesitados de ayuda terapéutica.
Las prácticas y las narraciones de autoayuda se extiende con éxito por doquier estableciendo "metas" imposibles ante las que todo estado "normal" acaba por ser anormal, deficitario y problemático.
Al aproximarnos al discurso y sus contenidos enseguida vemos cuál es el mundo problemático de la autoayuda, cuáles son los campos de la psicoterapia masiva: las relaciones interpersonales (el sexo, la pareja, el amor, la amistad....) 4, los roles y su desempeño (la familia, el ser padres, los roles laborales...), y el autocontrol y el bienestar psíquico y corporal (el empleo, la salud, la felicidad...).
Y en seguida percibimos cuál es el núcleo fuerte de esta psicoideología: querer es poder, y se debe querer.
Si no sabes cómo querer déjate "autoayudar".
Visto así parece que la autoayuda se instaura en la ruina del sujeto moderno que ha dejado de querer y que precisa de ayuda externa para poder recuperar el autocontrol e incluso para recuperar la motivación para el autocontrol.
Lo que la autoayuda hace es dirigir las energías de cambio y de control a un territorio yermo: el de la psique desocializada.
Los sujetos del complejo de la autoayuda encuentran en sus prácticas y en sus textos aquello que se les propone: ayuda.
Pero es una ayuda envenenada porque funciona como sustituto (desocializante) de las estructuras sociales que hacen a las personas psicosocialmente competentes y psicológicamente proactivos.
eL compLejo de La autoayuda y eL compLejo "psI ": competencIas y transferencIas en eL paradIgma egocéntrIco
El complejo de la autoayuda es la cara "práctica" y "popular" de la Psicología entendida ésta como un paradigma epistémico o ideológico, es la psicología para y de las masas en el mundo del consumo (Starker 1989) y en la so-esfuerzo y libremente una autoridad externa que le hará ver que ayuda desde la distancia asesorándolo y guiándolo sin constricciones ni imposiciones (Rose y Miller, 1992).
La autoayuda se formula en un estilo cordial y cercano entre un lego y un experto, los dos interlocutores se ponen manos a la obra para crear una nueva referencia, una nueva realidad inmensurable (el yo y su pleno desarrollo) que, no obstante, es asible, cuantificable y controlable gracias a las exhaustivas y protocolarias "prácticas" y "técnicas" de autoconocimiento: actividades escritas, cuestionarios, ejercicios autoadministrados, pautas de comportamiento, inventarios, listas, escalas, sistemas de puntuación, etc. (Rimkie, 2000, 68).
De esas prácticas, se supone que surge el empoderamiento; supuestamente, el reconocimiento de las fuerzas psíquicas propias o, si se quiere, el endurecimiento caracterológico.
Pero en realidad, funcionalmente el empoderamiento consiste en la creación de nuevas relaciones sociales, algo que queda oculto siempre en la retórica de la autoayuda.
Y, sobre todo, el empoderamiento consiste en la modificación de las relaciones de podersaber entre expertos y legos: en las prácticas de autoayuda el experto (sea un individuo o un grupo, sea experto por especialización o por experiencia) comparte un saber psicoterapéutico con el lego y ambos se hacen coparticipes en la elaboración de nuevas definiciones de la realidad.
No hay que menospreciar el valor terapéutico del "nuevo conocimiento".
Ni la performatividad de los discursos del autoconocimiento: crean el mal que definen y también su curación.
Pero el problema para aprehender este círculo vicioso consiste en que el mal es creado socialmente y la curación, sin embargo, se presenta individualizada en el formato de autoayuda: los individuos se responsabilizan de sí mismos y del cambio y control de sus vidas.
Las nuevas condiciones interaccionales o incluso "sociológicas" se eluden sistemáticamente.
Efectivamente, el cambio no consiste en modificar o intentar modificar las condiciones socioculturales que han dado lugar al sufrimiento sino la propia "disposición psíquica" del sujeto: sus actitudes, valores, creencias, pensamientos, percepciones, etc. El núcleo clave de la autoayuda se relaciona directamente con lo que Kenneth gergen (1996) denominó "discurso del déficit".
Tal como ha señalado Mcgee (2005) a propósito de la autoayuda, las metas imposibles, mal definidas y huidizas (bienestar, realización, desarrollo, felicidad), convierten cualquier estado normal en un estado deficitario, incluso en enfermedad si el estado se prolon-EduARdO APOdAkA de la autoayuda y sus prácticas, pero la extensión en un terreno abonado por los cambios socioculturales, hace que la ciencia "psi" se perciba gracias a la autoayuda como un instrumento de avance, de progreso y de liberación.
Incluso en las corrientes más críticas con las disciplinas científicas y con su rigor o su excesivo empirismo (corrientes espiritualistas, New Age y demás), no se pone en duda la existencia de una entidad psíquica individual (de un Yo, de un self, de un yo-mismo, etc.) que deba ser desarrollado, conducido a la plenitud o a la salud.
Tampoco dudan, por supuesto, de la eficacia de las terapias centradas en el cambio personal.
Al analizar las consecuencias culturales del "discurso del déficit" Kenneth gergen (1996) indicaba que a medida que los especialistas "tecnologizan, etiquetan y miden los problemas de la gente, los legos son descualificados en tanto que conocedores".
Los expertos construyen discursos legítimos y los discursos legos son desautorizados.
La gente, que normalmente acepta la expertise de los especialistas, es desautorizada para el uso de los términos de la psicoterapia.
Pero, sin embargo, la difusión de la autoridad del "complejo psi" es también la difusión de sus saberes y conocimientos.
De ese modo entramos en el círculo de mutua expansión que he mencionado: los especialistas refinan y sofistican sus instrumentos analíticos y terapéuticos y la gente los acepta modificándolos (simplificándolos, objetivándolos, etc.).
Los lenguajes cotidianos se pueblan de curiosas sentencias pretendidamente "correctas", "neutrales", e incluso "científicas".
El saber normativo es, por supuesto, el saber experto y se recurre a él, incluso cuando se supone que se critica o que se plantea algún tipo de alternativa a la psicoterapia "oficial", porque sus herramientas se han hecho herramientas del sentido común, de la doxa constituyente y constituida de la "realidad psíquica".
La escalada de sofisticación y extensión de la "mirada psicoterapéutica" multiplica las disfunciones o enfermedades psíquicas.
En palabras de Kenneth gergen: "Cuando términos como 'estrés' y 'agotamiento laboral' ingresan en el sentido común de la lengua vulgar, se convierten en lentes a través de las cuales cualquier profesional laboralmente activo puede examinar su vida y encontrarla defectuosa.
Aquello que se valoraba como una 'ambición activa' puede ahora reconstruirse como 'adicción al trabajo','pulcramente vestido' puede redefinirse como 'narcisista' y el 'hombre autónomo' se convierte en alguien que se'defiende de sus ciedad del conocimiento.
En este sentido hay que apreciar el éxito de la autoayuda tal como hace Eva Illouz (2007Illouz (, 2010)).
¿Qué es lo que hace que sea una industria tan rentable, una cultura tan viva, un discurso tan penetrante, una práctica tan funcional?
La tesis foucaultiana de Nikolas Rose (1990Rose (, 1996;;Miller y Rose, 1994) es que los gobiernos liberales avanzados gobiernan a distancia por medio de la "autonomía de los individuos" y con el concurso y mediación de los "psicoexpertos".
Según Rose los "psico-expertos" proveen de tecnologías para la producción y regulación de individuos que son (o deben ser) autónomos y socialmente competentes.
Sin embargo, ni autonomía ni competencia social son bienes ordinarios y precisamente el éxito del complejo de autoayuda nos indica que son bienes de consumo rápido: apreciados pero poco interiorizados.
Es decir, más que fijarnos obsesivamente en el discurso debemos prestar atención al uso de la autoayuda.
Y cada una de las manifestaciones de la autoayuda tiene características de uso específicas.
Por poner un ejemplo, los programas de televisión nutren de narraciones emocionales, expresiones y relatos que se repiten en la autoatribución de sentimientos y de emociones.
Pero los libros de autoayuda con su formato "instructivo" en muy pocas ocasiones son seguidos al pie de la letra.
Funcionan como los regímenes alimentarios, las tablas de ejercicios, etc. Son una guía referencial a la que se hace caso de manera relajada.
Lo que la gente compra es, sobre todo, la ayuda "empaquetada" y el título, con la ilusión descreída de que leerá, confiará, cumplirá y solventará su problema.
Algunos de los libros más exitosos son de esos que hay que tener por si acaso y de los que recomiendan amigos o familiares que han pasado por la misma situación.
Es decir, son libros que funcionan como sustituto de la ayuda y la mutualidad social, pero, como siempre en la autoayuda, delegando en el sujeto la solución de su problema.
Otras son, sin embargo, las consecuencias de la extensión de términos, que no de conceptos, de las "psico-disciplinas".
La relación entre disciplinas expertas y autoayuda es una relación simbiótica, se retroalimentan y expanden mutuamente.
La autoayuda ha recogido y popularizado términos acuñados dentro de las disciplinas "psico-expertas" que a su vez habían reificado y naturalizado "entidades" y "estados" psicológicos.
El movimiento es doble: los expertos figuran como autoridad que legitima las creencias básicas "salud" y "normalidad" acabaron produciendo la generalización del yo "enfermo", "carente" o "incompetente" (en una palabra del yo víctima).
La sociedad del conocimiento se caracteriza por la descarga de conocimiento experto en todos los ámbitos de la vida.
Pero esas descargas no se dan en una única dirección, aunque los conocimientos legitimados sobredeterminan las traducciones, los intercambios y transferencias de conocimiento son multilaterales.
También en la autoayuda: los ámbitos especializados, semiespecializados y legos son activamente productivos e innovadores y se contaminan e influye de manera que van borrando las fronteras que los delimitan.
Eso obliga a que los expertos definen los instrumentos de su distinción y legitimación como autoridad.
Pero el complejo "psi", desde su nacimiento, se ha volcado en la intervención directa y en la comunicación con sus "clientes" y, por ende, en la popularización como forma de legitimación de su expertise.
No hace falta recurrir al Psicoanálisis donde es evidente que se "inviste" de conocimiento práctico, de un saber-hacer, al "paciente" (a pesar de considerar que es impotente sin el socorro del analista); Walden Dos, por ejemplo, no fue un libro de texto para terapeutas de la conducta.
Y hoy en día es complicado decidir si los libros de Marie-France Hirigoyen, de Boris Cylrunik, de Mihayil Csikszentmihalyi o de Daniel goleman son o no son libros de autoayuda.
En realidad, ese carácter no reside en el texto, que puede estar más o menos cercano a las fórmulas retóricas de la autoayuda sino en el uso.
Las transferencias son constates.
Libros expertos acaban circulando en el mercado de best sellers de la autoayuda y libros de autoayuda son recogidos e integrados en la terapia experta 5.
Estamos, por decirlo así, ante una alfabetización o evangelización general de las poblaciones del consumo en los códigos de interpretación y en las normas de comportamiento del complejo "psi ".
Esa evangelización "psíquica" precisa de formatos de consumo masivo, "breviarios" o "devocionarios", y de evangelizadores competentes en la comunicación "emocional y empática".
Ha tenido escenarios privilegiados, predispuestos a funcionar como escuelas o misiones de la nueva fe.
Algunos de esos escenarios son precisamente las instituciones que participaron en la primera modernización de las "conciencias": familia, escuela, empresa, ejército, hospital, etc. Ahora bien, la autoayuda no pertenece a ese emociones'".
"Dad a la población los martillos del déficit mental, y el mundo social se llenará de clavos" (gergen 1996, 200).
Casi todo comportamiento, incluidos algunos funcional y normativamente corrientes, puede ser calificado de trastorno, complejo, manía o adicción.
Lo que antes eran cuestiones morales o pertenecían al elenco de ritos e instituciones étnico-éticas se han psicologizado (el luto, por poner un ejemplo, ha pasado de ser un rito social a ser un reto del yo psicológico).
La multiplicación de estos diagnósticos exige, como he dicho, la intervención masiva de expertos.
La autoayuda como corriente cultural se enraíza en la creencia en la determinación de la voluntad racional del yo, del poder intencional de la conciencia individual.
La psicología y el psicoanálisis, sin embargo, pertenecen a las epistemologías de la sospecha: el ser humano está determinado por fuerzas que desconoce y que no puede por sí solo dominar o controlar.
La revolución científica y política consiste en desvelar la naturaleza de esas fuerzas y en dotar a los seres humanos del dominio de las mismas, de manera que puedan organizar su vida intencionalmente o, por lo menos, puedan ser conscientes de sus limitaciones.
La autoayuda se enmarca en principio en el modelo del yo activo, expresivo y volcado hacia fuera.
Hasta su psicologización egocéntrica era parte del proyecto del self-mademan (era eminentemente masculina) y era una apuesta moral por el honor y la reputación (Illouz, 2010, 198).
La psicología, por su lado, pertenecía de pleno al modelo del yo neurótico, su preocupación principal era desvelar las neurosis producto de la socialización y corregirlas (Drinka, 1984).
Las psicologías del yo consiguieron traducir el lenguaje psicoterapéutico al discurso de la autoayuda y éste a su vez fue trasladándose desde lo moral a lo psicológico, al tiempo que las instituciones y las ideologías más "socializantes" se debilitaban (y lo políticopúblico se llenaba de lo político-privado y viceversa).
De esas transferencias surgió el complejo de autoayuda tal como se conoce hoy en día.
En el centro siguió imperando un modelo básico de psicoideología, el de la autodeterminación o autonomía personal, pero con una importante variación: la autodeterminación se psicologizó traduciendo la autonomía (sociopolítica y moral) en términos de potencialidad y desarrollo del yo.
Términos que podían enmarcar narraciones biográficas pero al tomarse por requisitos de EduARdO APOdAkA lo social "directo" por mediaciones expertas y tecnológicas.
Se sobreentiende que el complejo "psi" y el complejo de autoayuda han cumplido y cumplen un papel promotor en el desarrollo del proceso de concentración psicoegótica y de su actual externalización.
Todo ello dentro de un vasto movimiento hacia la desconexión social, hacia la desvinculación de lazos, redes o círculos de relaciones inmediatas, espontáneas, sincrónicas y localizadas.
Aunque siguen y es de suponer que seguirán existiendo, las relaciones no opcionales surgidas de los tiempos y los lugares comunes están sobredeterminadas por modelos de relaciones preseleccionadas, en las que la elaboración de comunidad está previamente acotada y altamente formalizada.
La fragmentación de los vínculos sociales es general, pero su consumo opcional sigue siendo patrimonio de quienes poseen buen capital económico y cultural.
Y lo mismo se puede decir de todos los dispositivos exopsíquicos presentados como servicios externos o bienes fungibles.
En definitiva, el complejo de autoayuda comercializa un modelo de Yo operativo y funcional en un mundo de densas interdependencias mediadas, de laxas instituciones "abiertas" y de consecuentes riesgos psicosociales.
Faltan escenarios informales donde adquirir la competencia psicosocial necesaria para moverse en la inseguridad y la incertidumbre y, de momento, las generaciones que inauguran la Hipermodernidad siguen demandando algún sustituto funcional de los vínculos y la competencia psicosocial.
No es extraño, por tanto, que en los modelos de autoayuda nos encontremos con un Yo ideal y con su correspondiente socialidad comunicativa que son más carencia que realidad.
La realidad supuesta que legitima y hace funcional el discurso y las prácticas de la autoayuda es el cambio y el movimiento perpetuo: cambio social difícilmente controlable y predecible, combatido con cambio personal, proactividad e innovación.
Veámoslo en uno de los ámbitos donde más claramente se ha producido el triunfo de las ingenierías psicosociales expertas y de los productos de psicoterapia lega: el manejo de las personas en el mundo laboral.
eL nuevo management y Las demandas deL capItaLIsmo fLeXIbLe
Las transformaciones de la gestión o del gobierno de las empresas están íntimamente relacionadas con las dife-primer modelo de modernización (disciplinante), sino a una oleada posterior enmarcada en las transformaciones de la Modernidad Avanzada o Hipermodernidad.
Durante la primera Modernidad se impulsó un modelo de Yo ideal en torno a las diferentes formas de autonomía: autonomía moral, cognitiva, emocional, etc. El rechazo a las diferencias sociales "heredadas" y "externas" se extendió junto con la creencia en un Yo interno, auténtico motor endógeno de la acción legítima y moral.
La elaboración discursiva y práctica de ese Yo consistía en sustituir a los mediadores "externos" del comportamiento por mediadores "internos", es decir, que entre las condiciones del comportamiento y el comportamiento figurase el Yo y no un conjunto de disposiciones sociales: ritos, protocolos, etc. De esa manera, el Yo ha sido progresivamente "enclaustrado" en sí mismo y "cargado" de estructuras psíquicas individualizadas (habitus, actitudes, sentimientos, pensamientos, etc.).
La Hipermodernidad es la modernidad desinstitucionalizada: la vuelta del Yo del enclaustramiento a las redes de la socialidad natural podía haber devenido en su modelo ideal.
La desinstitucionalización supone la pérdida de ciertos referentes superyoicos y el debilitamiento de ciertas mediaciones abstractas, estructurales o institucionales (del Otro generalizado o de la Totalidad Social).
En una época esto se consideró una liberación: el sujeto resurgía entre los fragmentos de los roles, la cultura subjetiva renacía entre las ruinas de la cultura objetiva.
Desarrollo personal, autenticidad, personalización, humanización y otros términos quisieron dar cuenta de este reencuentro del Yo consigo mismo.
Pero no ha habido tal encuentro.
El Yo renacido y encumbrado al que ha dado lugar la hiposocialización ha sido y es un Yo narcisista que busca antes que nada encuentros fugaces consigo mismo en pantallas reflejas (un yo-imagen en un universo de relaciones en las que todos somos progresivamente más externos a los demás y más precarios).
Lo que normalmente se entiende como un proceso de psicologización y desocialización contrapone lo personal y lo social, continuando así con la presunción básica de la psicoideología del Yo abstracto, esto es, la oposición entre lo psicológico y lo sociológico.
Esta falsa oposición no nos lleva a un yo más fuerte o más autocentrado, aun cuando exalta el Yo egocéntrico, va extendiendo nuevas formas de heteronomía "externalizadas" en las que se va sustituyendo burocráticas piramidales y sus formas de sujeción en los sesenta.
Y han conseguido aplicar valores "revolucionarios" de entonces al mudo laboral y productivo: autonomía, creatividad, liderazgo, colectividad, equipos, comunidad, etc. Lo mismo viene a decir Richard Sennet (2006): los rebeldes de los sesenta se levantaron contra las grandes y rígidas organizaciones burocráticas, su derrumbe daría una oportunidad a la auténtica comunidad.
Pero en lugar de esa comunidad mítica, lo que surgió fue el mercado con sus lógicas de poder sin regulaciones y de libre competencia que favorece a quien tiene de antemano una buena competencia, un buen capital.
Y surgieron organizaciones "ligeras" y "en red" en las que R. Sennet (2006) observa tres déficit o carencias: la erosión de la fidelidad hacia la organización, la disminución de la confianza informal entre trabajadores (junto con las autoridades y liderazgo informales) y la pérdida del conocimiento o sabiduría organizacional.
Los procesos de desocialización generales se observan de cerca dentro de las empresas: las relaciones sociales informales se van perdiendo o bien se van haciendo cada vez más objeto de atención explícita por parte de expertos.
El capital social que surgía de las interrelaciones de manera más o menos espontánea se ha convertido en un capital a producir, gestionar e invertir.
Pero en la medida en que se carece de espacios y tiempos comunes, se confía en técnicas especializadas para producir sentimientos sociales (en numerosas ocasiones implementadas por consultores externos; de modo que los sentimientos sociales se adquieren como servicio).
¿Se puede comprar la adhesión de un trabajador?
¿La cohesión de un equipo?
¿Se pueden crear sentimientos y competencias sociales sin "círculos de relación" duraderos?
El Nuevo Management dice que sí.
Y para ello tiene a su disposición el complejo de autoayuda y las disciplinas "psi ".
La lógica del valor añadido: distinción, innovación y flexibilidad
La lógica del valor añadido sintetiza los cambios que caracterizan al capitalismo global y flexible de las sociedades del consumo masivo y del conocimiento-comunicación.
En las últimas décadas del siglo pasado el trabajo industrial perdió su hegemonía y un discurso "postproductivista" fue afianzando el nuevo capitalismo cognitivo.
La acumulación cedió a la circulación y la producción de bienes materiales rentes etapas del capitalismo y normalmente se describen como el paso desde sistemas de administración disciplinantes a tipos de gestión "más humanos" preocupados por la motivación y la satisfacción del trabajador (del taylorismo al humanismo).
La última etapa de esta deriva se etiqueta de diversas maneras, aunque parece tener cierto consenso el rótulo Nuevo Management (Fairclough y Chiapello, 2002).
Este nuevo tipo de gestión se corresponde con el éxito rotundo del complejo psi, es su versión en y para la gestión de las relaciones y las emociones en las organizaciones.
Surgió con la intervención de los psicólogos en las empresas bajo el liderazgo de la figura de Elton Mayo que llamó la atención sobre el valor productivo de los sentimientos de los trabajadores.
Con la influencia de Mayo las relaciones humanas y el estado emocional de los empleados empezó a considerarse como un elemento fundamental de la racionalidad económica bajo la luz de la racionalidad psicológica, es decir, el discurso experto sobre el manejo de individuos "disfuncionales" se empezó a aplicar en el mundo del trabajo; sobre todo allí donde el conflicto sociopolítico había sido previamente barrido por la supuestamente neutra intervención del Scientific Management de Taylor.
El Nuevo Management y su discurso siguen la estela del humanismo y en general de la psicologización del trabajo, de sus conflictos y sus problemas (Crespo et al., 2005; Fernández, 2007).
Como tal se empezó a identificar en los años 80 y se puede considerar a In Search of Excellence de Peters y Waterman (1982) como el manifiesto fundacional del Nuevo Management.
Allí, bajo el amparo de ideas fuertes como la excelencia o la calidad total se marcaban las grandes líneas de intervención: la consecución de productividad a través de los trabajadores convertidos en capital humano, la exigencia de autonomía e iniciativa al trabajador y la prioridad del cliente en todo el proceso productivo.
En definitiva, la gente, sus relaciones, sus competencias y sus actitudes iban a ser el recurso fundamental de la era postindustrial.
Boltansky y Chiapello han defendido que el management nacido en los años 90 es propio del "tercer espíritu del capitalismo", de un capitalismo "conexionista" que ha integrado la crítica "artística" de los años 60/70 y se legitima en el imaginario de la "sociedad del conocimiento" (Boltansky y Chiapello, 1999).
Estos nuevos discursos dan respuesta a las duras críticas que sufrieron las organizaciones
La virtud correspondiente a ese mundo de consumo rápido, de vínculos precarios y superficiales y de inversión en información y conocimiento es la flexibilidad.
Desde un punto de vista psicosocial, la flexibilidad tiene dos aspectos a destacar: lo que está en juego dentro del mercado laboral es el valor añadido del trabajador desmaterializado (valen más sus competencias potenciales que su experiencia, su adaptabilidad que su adaptación, su predisposición que su posición, etc.) y, en consecuencia, las exigencias de la empleabilidad imponen un vaciamiento del psiquismo: cualquier disposición estable debe ser sacrificada a la adaptación rápida 6.
Paradójicamente la adaptación exige una alta competencia psicosocial (alta autoestima, autocontrol emocional, buenas habilidades en relaciones interpersonales o comunicativas, empatía y gestión emocional, etc.).
Así que la adaptabilidad es al mismo tiempo carencia de disposiciones estables fuertemente incorporadas (de habitus) y predisposición a la innovación y al cambio en entornos volátiles.
Esta última predisposición no es operativa si no está bien nutrida de apoyo externo y es ahí en donde funciona el complejo de autoayuda y las técnicas del Nuevo Management.
El trabajo inmaterial tiene dos caras: el trabajo intelectual o producción de conocimiento y gestión de información y el trabajo afectivo-asistencial (Hardt y Negri, 2004).
En ambas caras impone unas competencias profesionales en las que la competencia "psicosocial" es central.
En esas ocupaciones las relaciones y las emociones son objeto de trabajo, son el producto y son un aspecto principal del proceso.
El estatus social de los trabajos de asistencia, cuidado y atención a las personas es por lo general bajo pero, sin embargo, las competencias especializadas en la comunicación, la interacción y la regulación emocional son altamente valoradas 7.
Y lo son porque crean valor añadido.
La gestión eficaz del capital social da fortaleza a las empresas.
Es ya un lugar común del nuevo capitalismo que las relaciones interpersonales y las disposiciones psíquicas (valores, actitudes, creencias, sentimientos, emociones, deseos, motivos...) son o pueden ser fuente de plusvalía (Henwood, 2003).
Así que no se deben descuidar la solidaridad, la afectividad, las relaciones, los estados emocionales, las expectativas, etc., de los trabajadores.
Estos valores intangibles a veces se entienden como materia prima, pero por lo general el complejo psi los presenta como un producto altamente elaborado que no puede ser se subordinó a la producción de bienes inmateriales como modelo económico avanzado.
Scott Lash resume todos esos cambios bajo el concepto de informacionalización (Lash, 2002).
Lo que cuenta no es la materialidad del producto sino su forma, cuantificable y comercializable como información registrada, como propiedad intelectual.
La pérdida de valor del producto erosiona la vieja diferencia entre valor de uso y valor de cambio y se impone el valor informacional que se produce tanto en el proceso productivo como en el uso del producto.
Los bienes son sobre todo bienes simbólicos: no valen tanto por lo que son (materialidad), como por lo que significan (información).
En el consumo y en la especulación global, la distinción es el valor por excelencia.
Y para ser distintivo y distinguido hay que investir al objeto de un valor intangible, un valor "añadido".
No es sólo una labor de branding y marketing, el valor añadido se trabaja con esmero desde el principio de la producción de bienes y servicios.
Ser competitivo en una economía informacionalizada significa ser distinto, creativo e innovador.
La innovación aparece junto con la creatividad y el cambio permanente como horizonte psicoeconómico básico.
Cualquier agente económico debe ser móvil, adaptable y proactivo.
Es decir, no vale con adaptarse a las demandas cambiantes del sistema, hay que tener la iniciativa de crear las propias condiciones en las que se jugará.
La innovación es fundamentalmente esa proactividad que predefine y predetermina el campo de juego.
Las raíces de la proactividad como valor psicosocial se remontan al tiempo de las grandes programaciones pero tal como otros valores sociales y morales se ha convertido a un tiempo en una competencia psicológica, en un capital económico y en un recurso discursivo de legitimación.
La meta-ideología del cambio político programado, que ha amparado a todas las ideologías, se ha traducido en la Hipermodernidad "postideológica" en términos de competencia psicosocial y de energía psíquica (un afán político movía al activista y al revolucionario, un afán creativo, casi artístico, mueve al innovador o al emprendedor).
El capitalismo global y flexible se inauguró con fuertes ajustes en los sistemas productivos, en las relaciones laborales y en las competencias personales.
La desregulación general se presentó como el modo eficaz de impulsar la nueva libido capitalista: la del consumo de bienes simbólicos distintivos y la de la especulación con información.
so del neoliberalismo, la globalización de las grandes corporaciones y la exteriorización, se retomó el concepto con intereses prácticos: ¿Qué estaba pasando con todo eso que se establecía en el contrato psicológico?
¿Era y es posible establecer buenos y vinculantes contratos psicológicos de forma explícita a través de técnicas ad hoc y sin contratos laborales y formales estables?
Evidentemente el contrato identitario de la empresa providencial iba desapareciendo y en su lugar políticas expresas pretendían producir los efectos de los vínculos anteriores: los efectos de los vínculos entre empresa y contexto social por medio de políticas de responsabilidad social corporativa y de "branding social" y los efectos de los vínculos entre empresa y trabajador por medio de las técnicas del Nuevo Management.
Se podría así establecer un nuevo contrato psicológico meramente transaccional, a corto plazo y superficial, que no vincula más que para aspectos cubiertos por contrapartidas concretas (Roussseau y McLean, 1993).
Los encargados de esa misión, del restablecimiento de los vínculos psicológicos positivos, son los managers.
Aunque cada vez más con el auxilio de consejeros, asesores y demás expertos externos, el peso de la gestión de los contratos psicológicos y sociales cae sobre las espaldas de directivos llamados a ser líderes de personas.
Y es en ellos en quienes toma cuerpo el nuevo modelo de trabajador ideal, el trabajador competente del capitalismo flexible informacionalizado.
Ahora bien, las nuevas estructuras en red, los equipos de proyectos, etc., hacen que casi cada trabajador se enfrente con el requisito de convertirse en un líder de sí mismo y de su entorno laboral.
Y en las respuestas que tenga hacia esa demanda estriba lo que hoy se conoce como "ciudadanía organizacional", altruismo organizacional, conducta organizacional prosocial, etc. Términos que vienen a decirnos que, sea cual sea la relación formal, los derechos y las obligaciones contractuales, la identificación con la empresa y su proyecto es el capital que demanda la organización, ahí radica el valor añadido del compromiso y de la motivación intrínseca, del emprendedurismo y del carácter innovador y creativo.
¿Cómo es un manager ideal?
Y ¿cómo es, por ende, cualquier trabajador avocado a ser su propio "gestor"?
No hay gran diferencia entre las descripciones que hacen los textos de autoayuda, los libros del Nuevo Management y los estudios "expertos".
El modelo ideal nos describe a un trabajador con clara voluntad para el cambio y la gestionado sin el concurso de psico-expertos.
A no ser que los propios gestores se conviertan en psico-expertos.
Vínculos precarios y manejo de las emociones
Según Millward y Brewerton (2000) las relaciones entre trabajadores y empresa han pasado de un viejo pacto a uno nuevo.
El viejo se establecía en torno a vínculos estables y a jerarquías reconocibles tanto en la recompensa como en el desempeño; en el viejo pacto el horizonte laboral se podía conjugar con el horizonte vital en una carrera personal y en una distribución de los ámbitos de relaciones (laboral, familiar, social...), todo ello en un contexto en el que las empresas creaban "sociedad" al establecer prácticas, identidades y referencias colectivas.
Este modelo "socializante" ha sido sustituido por un nuevo pacto cuya característica central es la inestabilidad y la incertidumbre.
¿Cuándo se comenzó a hablar con tanto énfasis de satisfacción laboral, de implicación, de compromiso organizacional, de clima laboral, de cultura de empresa, etc.?
Cuando con el nuevo pacto se fueron deshaciendo las vinculaciones psicosociales previas y se impuso la necesidad de crear explícitamente lo que antes se producía de manera no intencional.
En la nueva cultura del capitalismo la empresa "ligera" ha acabado con las redes sociales informales, con la cultura informal, con el liderazgo psicosocial espontáneo o con el conocimiento colectivo (R. Sennet, 2000Sennet,, 2006)).
No hay forma de organización que pueda subsistir sin esas dimensiones, así que cuando las condiciones formales no fomentan la vida informal de la organización se deben implementar técnicas para producir los efectos positivos de esa vida informal, pero sin ella.
Por poner un ejemplo, en los años sesenta Chris Argyris propuso el concepto de "contrato psicológico" en un libro titulado Understanding Organizational Behaviour.
Según Argyris el contrato psicológico es un acuerdo implícito e informal acerca de las expectativas que mantienen empresa y trabajador sobre sus vinculaciones mutuas.
Ese contrato surge, se mantiene y se modifica en las relaciones informales más que en las formales.
Cuando es un buen contrato el trabajador está motivado, se implica e identifica con su labor e incluso muestra una adhesión psicológica con la empresa.
La propuesta de Argyris, sin embargo, apenas tuvo eco hasta los años ochenta.
Entonces con las oleadas de las primeras grandes desregulaciones, el ascen-EduARdO APOdAkA combinaba dos atributos: la capacidad de ser racional en la búsqueda del interés propio y la capacidad para desactivar el conflicto y crear relaciones amigables" (2010, 109).
Ese control se ha codificado como una competencia y, por tanto, como un capital (no es extraño, por tanto, que sean los directivos o managers quienes deban hacer mayores inversiones morales y emocionales para adquirir ese capital o en términos de competencias: para ser un buen líder).
Ser emocionalmente competente se equipara a la expresión "suave" de las emociones de manera muy estandarizada o protocolizada y sin arrebatos espontáneos 8.
La competencia emocional es, por tanto, una combinación de reflexión y escrutinio constante de las emociones propias para "neutralizar" su expresión junto con la observación inquisitiva de los posibles estados emocionales de los colaboradores o competidores.
Este juego de indiferencias aparentes y calculadas indolencias es lo que Norbert Elias describió como de civilización".
Lo que nos interesa señalar es que se ha convertido en el modelo ideal, normativo, adulto y saludable de las relaciones laborales y de las relaciones en general.
La vida emocional-afectiva "privada" sigue la lógica de las relaciones y el intercambio económico (y la emoción se mercantiliza, se entiende como una transacción, Hochschild 2008) pero no tanto por la expansión economicista como por la expansión del discurso "psicoterapeútico" que impuso sobre las relaciones de solidaridad y vínculo socioafecticvo transacciones entre individuos psicológicos equivalentes y sustituyó las motivaciones morales engarzadas en las instituciones y roles colectivos por el interés particular y la biografía singular.
La gestión emocional se dirige, por un lado, a la estimulación (la motivación) y, por el otro, a evitar las confrontaciones interpersonales directas, abiertas y espontáneas, a evitar los conflictos organizacionales, sociopolíticos o de clase y a asegurar que todos esos problemas serán tratados terapéuticamente.
En las organizaciones con recursos y bien gestionadas encontraremos ambiciosos planes de intervención emocional (con especial hincapié en la innovación), en los casos de profesionales preocupados por su empleabilidad la autoayuda sustituye al experto (especialmente como training en habilidades para el cambio "proactivo").
En uno y otro caso las lecturas críticas han denunciado la autoexplotación a la que nos conduce la gestión emocional.
Pero hay numerosos casos en los que la gestión emocional se reduce a mera manipulación y adaptación, capacitado en el uso de nuevas tecnologías, con competencias lingüísticas y comunicacionales, con habilidades psicosociales en el manejo de las relaciones interpersonales y en su propio autocontrol emocional, con un pensamiento creativo y estratégico que le permite dominar situaciones críticas, solucionar problemas y "aprender a aprender".
Es decir, las competencias psicosociales (comunicación, relaciones y automanejo) sustituyen casi por completo a las competencias profesionales clásicas.
Y el trabajador (por supuesto, el líder) postfordista resulta ser un artista, un creador comprometido con su obra, su trabajo y su propia vida.
Esto es lo que la autoayuda pretende: que cada cual sea un creador de su propia vida entendida como una obra de arte, el complemento necesario de un poder basado en la autoexplotación "creativa" de los individuos (Mcgee, 2005).
Eva Illouz ha descrito con acierto la introducción y el despliegue de toda esa narrativa terapéutica en las empresas (2007,2010).
De tal despliegue hay que destacar el papel que poco a poco fue adquiriendo la competencia emocional.
Para Mayo el conflicto era el resultado de transacciones emocionales y se podía solventar con el reconocimiento de dichas emociones y la comprensión mutua mediante técnicas comunicacionales.
Paradójicamente, la psicologización de los conflictos socioeconómicos o estructurales convertía a la empresa en el lugar donde se podían solucionar "disfunciones" y "trastornos" personales.
La intervención de Mayo no tuvo marcha atrás.
Incluso cuando más tarde se introdujeron como legítimos los intereses personales o los conflictos interpersonales, el lenguaje de las relaciones y las emociones persistió (Illouz 2010(Illouz, 1000)).
La influencia de Carl Rogers, Abraham Maslow y de las teorías feministas reforzó la tendencia antiautoritaria y antidisciplinante dentro de las organizaciones, es decir, reforzó la necesidad de reformular las relaciones de poder de tal manera que lo que antes era choque físico directo y relaciones de control externo se convirtieran en manejo emocional y relaciones de control interiorizadas.
Las expresiones emocionalmente contenidas empezaron a ser consideradas como estratégicas y la acción fundada en la expresión emocional desbocada y espontánea como algo disfuncional, hostil y conflictivo (la fuerza psicológica consiste en un dominio de sí mismo que asegure la consecución calculada de los intereses).
En palabra de Eva Illouz: "... el tipo de control emocional requerido por los psicólogos En este panorama la autoayuda funciona como recurso de capitalización personal o como recurso para la motivación exógena, en ambos casos para adquirir el valor añadido de la vis innovadora, y en sus dos versiones tradicionales: la del método de autoayuda y la del grupo de autoayuda.
El método de autoayuda para el cambio y la innovación: la gestión de las emociones, de los marcos de percepción y de los conocimientos (es decir, de la carga cognitiva acumulada y de las destrezas, habilidades y competencias "situadas") sufren constantemente en ese horizonte sistémico donde el ciclo de vida de las competencias cognitivas, prácticas, emocionales y psicosociales es cada vez más corto.
El yo progresivamente más efímero y más volátil debe encontrar sus apoyos en productos que pueda usar y tirar, productos de consumo rápido en los que se implica como usuario, preocupado únicamente por la relación calidad/precio y por los atractivos de diseño y branding del producto.
Los dispositivos de autoayuda cumplen esa función: son complementos exopsíquicos.
Liderazgo, personalidad, comunicación, creatividad, empatía, control emocional, iniciativa y otros temas parecidos se formulan de manera práctica y supuestamente operativa en guías y protocolos que descargan al sujeto del peso de esas propiedades psíquicas.
Se trata de no acumular bienes inmuebles psíquicos y de sustituirlos por capital psíquico en continua circulación.
La competencia psíquica moderna adquirida gracias a la incorporación de hábitos y de esfuerzo autodisciplinante, se sustituye por una competencia externa; podría decirse que el software psíquico moderno, instalado tras una costosa y larga descarga, es sustituido por software on line.
En ese caso, sigue siendo fundamental tener lo que antes se consideraba una buena posición, hoy en día: una buena conexión.
El habitus fundamental es el del consumidor ávido de novedades, deseoso de desear.
Pero el habitus innovador no reside en el consumo (ni siquiera en el consumo de autoayuda), sino en la producción.
Los sujetos innovadores son aquellos que todavía animados por deseos que van más allá del uso efímero de novedades, producen divergencias, nuevos escenarios, nuevos problemas y soluciones diferentes.
Difícilmente encontraremos esa fuerza innovadora en los protocolos de la autoayuda.
herramienta de explotación externa: allí donde los vínculos formales no son más que transacciones precarias y frágiles en un universo de incertidumbres y desamparo institucional y social, la gestión emocional se presenta como un cínico instrumento de manipulación de conciencias 9.
Tópicos de autoayuda e innovación
Las técnicas de control psicológico acompañadas de la pérdida de las relaciones sociales informales han hecho insoportable el conflicto y han conformado sujetos psicosocialmente incompetentes y emocionalmente apáticos.
Sin embargo, la omnipresencia del cambio y de la incertidumbre en la ontología del discurso del Nuevo Capitalismo (Fairclough, 2000), exige un trabajo de adaptación constante del individuo que debe reinventarse en cada momento (Mcgee, 2005).
El capitalismo de consumo y del valor añadido vive del cambio y de la innovación, necesita, por tanto, que los actores deseen cambios y sean capaces no sólo de consumirlos sino también de producirlos activamente.
Buena parte de la intervención experta se dirige, por tanto, a estimular sujetos.
A superar conformismos o barreras actitudinales contra la innovación y el cambio y a fomentar el deseo "normativo" de cambio.
Por otro lado, aun cuando el control emocional puede ser un buen capital individual para la integración organizacional, hace tiempo que algunas empresas se dieron cuenta de que era preferible recuperar la expresión de las emociones y comenzaron a reclutar sujetos "creativos e innovadores" de por sí, aunque fueran emocionalmente conflictivos.
Ha surgido así un modelo de libido laboral siempre excitada que recupera figuras tradicionales del Yo proactivo: el conquistador, el aventurero, el pionero, etc. Figuras masculinas, por cierto.
La energía psíquica que anima a estos "innovadores" es un capital escaso y apreciado por los gestores.
Se invierte en estimulación externa y directa, es decir, en la creación de deseos e intereses personales sobrecargados discursivamente de referencias a la libertad, a la elección personal libre, a la posibilidad de plenitud o de desarrollo, a las potencias propias, etc. Una de las consecuencias de esta deriva proactiva e innovadora es la normativización de la motivación intrínseca y de la implicación personal.
La motivación extrínseca, el cumplimiento de la tarea o la vinculación "transaccional" son disfuncionales y deben tratarse como patologías o potenciales patologías.
Lo mismo ocurre con las relaciones EduARdO APOdAkA jugadores competentes (sean individuos, sean grupos).
Y es ahí y para esos efectos donde se despliega el complejo de la autoayuda en las organizaciones.
Los dos puntos anteriores nos sitúan ante el marco en el que la innovación se vive como problema, o mejor dicho en el que la conversión de todos en agente innovador se convierte en un callejón sin salida: la falta de motivación se retroalimenta gracias al reduccionismo psicologizante y a las técnicas explícitas de motivación (Sprenger, 2005).
La crisis de energía psíquica endógena se sostiene sobre un "malentendido": lo que se ha considerado endógeno y autónomo no era en realidad más que el producto condensado en los individuos ("tomado por individual") de energías sociales y de movimientos y motivaciones psicosociales, es decir, relacionales e institucionales.
No es correcto, aunque sí muy coherente con la autoayuda, cargar con la culpa de la "crisis de motivación" a los individuos.
Y es esa forma de pensar y de organizar la que causa desmotivación y anula la influencia motivacional de las relaciones y de las instituciones.
La conciencia creciente del valor y la importancia de las dimensiones sociales de la persona y las relaciones sociales en todos los procesos innovadores, creativos y productivos de la vida (incluida la producción económica) es algo positivo.
Puede, sin embargo, concretarse de diferentes maneras, en síntesis encontraremos dos tendencias: por un lado, tenemos la opción por el control formal de "unidades productivas individualizadas" con el auxilio de técnicas y dispositivos destinados a remendar sus carencias psicosociales y, por otro, la disposición de contextos, entornos o escenarios de conducta que den lugar a relaciones informales y conflictivas.
La gestión de esta segunda opción exige liderazgo político capaz de crear comunidad allí donde hay antagonismo, es decir, capaz de crear "empresa" donde hay de hecho personas y grupos enfrentados según sus intereses y sus motivos sin negar la existencia de los mismos y sin menospreciar las vinculaciones formales.
La primera opción suele transcurrir por vías menos políticas: parte de consensos inexistentes o apáticos, implementa medidas formales de intermediación e inhabilita la "creatividad disensual" de los individuos a los que, sin embargo, exige motivación endógena.
No hay que decir que esta opción es psicosocialmente estéril para la innovación cognitiva y social.
La autoayuda se encuentra ahí en su casa.
La organización como grupo de autoayuda: la intervención psico-experta pretende que la organización puede o debe ser una comunidad "tradicional" de autoayuda.
Se hacen simulaciones de comunidad (dinámicas de grupo), se establecen culturas normativas comunes (formalizando de manera preestablecida lo que debería ser resultado de la práctica viva), se implementan sistemas y prácticas de comunicación "empática" sin participación de los implicados, etc. A veces funcionan, durante algún tiempo y para algunos miembros de la organización se restablecen los contratos psicológicos y se conforma un clima grupal positivo y fértil.
Las demandas del sistema económico suelen acabar con esos logros efímeros.
Pero en el camino también hay un desgaste psicosocial a tener en cuenta: cuanto mayor es la regulación de los expertos en los aspectos sociales informales de la organización, mayor es su desertificación.
O, dicho de otro modo, mayor es el abandono de las relaciones sociales en el lugar del trabajo.
El efecto es por tanto una desocialización rampante retroalimentada por esa intervención experta que pretende recomponer vínculos sociales, comunitarios y psicológicos.
La cultura del complejo psi considera necesario ese motor de energías productivas que es el bienestar psicosocial, por eso los psico-expertos trabajan con ahínco en la intensificación de las relaciones sociales "consciente" y "formalmente elaboradas".
Aunque el objetivo suele ser extender la competencia emocional y comunicacional e integrar a los trabajadores en grupos funcionales con buen clima, con ello se consigue retroalimentar el ciclo de la interpasividad y de la desconexión emocional.
En definitiva, se hace aumentar la falta de estimulación o motivación endógena y se refuerza la dependencia de estimulación externa, una dependencia generalizada en la sociedad del consumo, del espectáculo y de la dependencia donde la apatía se combate a base de fuerte estimulación externa (publicitaría, propagandística, evangelista o pornográfica).
3 La victimización fue extendida según Salerno (2005, 28) por los grupos de ayuda mutua o de recuperación/rehabilitación (recovery groups), en especial por los Alcohólicos Anónimos y sus "doce pasos".
Según Wendy Kaminer (1992) el alcoholismo fue presentado como una enfermedad fatalista y se extendieron con ello patrones de indefensión y debilitamiento personal.
4 La patologización de las relaciones y los conflictos interpersonales merece una mención especial.
Se ha llegado a conformar una "rama" de la autoayuda para atender esas patologías bautizadas como "code-pendencia".
Aunque en un principio se aludía a las situaciones conflictivas por las que pasaban aquellas personas que convivían con "adictos" o "dependientes", pronto se incluyó en la codependencia a las relaciones "obsesivas" e incluso al "apego".
Por supuesto, la persona codependiente es una "víctima" indefensa que no es capaz de "gobernar su vida".
La codependencia es el negativo del "desorden narcisista", la conversión en disfunción de ciertas virtudes místico-espirituales (el "darse a los demás") o incluso sociales (la asistencia solidaria).
Como ejemplo se puede consultar la página web de Codependientes Anónimos (Coda): http://despertarcodependencia.com.
5 Es el caso de la biblioterapia: una práctica muy extendida que integra, junto con otros textos, materiales de autoayuda como apoyo a la terapia.
Las tasas de uso por parte de psicoterapeutas de la biblioterapia y de los libros de autoayuda son altas y se han publicado algunos estudios que confirmarían su utilidad.
cológica" actualizada y convertida en competencia (y capital) por la pura fuerza de la voluntad personal.
Se arranca al individuo de las relaciones constitutivas y se lo abstrae del entorno psicosocial.
Se podría, no obstante, escapar a ese callejón sin salida, a esa innovación de consumo personal efímero, estableciendo modelos socioculturales de innovación.
Eso exigiría inversión estratégica, diseños sociológicos e intervenciones políticas que creen socialidad y, desde el punto de vista psicosocial, sería preciso que el desarrollo de competencias, habilidades y hábitos se pegase al terreno, se hiciera en espacios y tiempos comunes y duraderos, creando círculos y redes de innovadores codependientes.
Las demandas de la "lógica del valor añadido" propias del capitalismo de consumo conducen la innovación a una situación paradójica: por un lado, exigen innovación constante pero, al mismo tiempo, socavan las condiciones de la misma.
Socavan en general cualquier forma de trabajo y vida que suponga implicación, esfuerzo, experimentación, aprendizaje, larga duración, atención exhaustiva, retrocorrección y retroalimentación, comunicación y socialidad densa e intensa.
El complejo psi y sobre todo sus manifestaciones populares prescriben modelos de autorrealización y automotivación para la innovación endógena "en el aire", es decir, modelos de una innovación que supuestamente surgen del individuo como si fuera una potencialidad "psi- Hochschild, 2008).
8 "La ética terapéutica del control de sí se presenta como un vasto intento cultural por inocular en los actores un modo de jugar al juego sin ser aparentemente movidos por él.
Su objetivo es inocular una actitud indiferente, una actitud de no ser tomado por el juego, con el objetivo de asegurar los intereses propios" (Illouz, 2010, 137).
LA AuTOAYudA Y EL CONSuMO dE dISPOSITIVOS PSÍQuICOS EN EL CASO dE LA INNOVACIÓN interpersonales |
Frente a la creencia popular de que las universidades son instituciones que apenas han variado su sentido y su forma de hacer durante siglos, la realidad da cuenta de un proceso lento pero constante de adaptación, una metamorfosis que ha sido el resultado de cambiantes necesidades sociales, culturales, políticas o económicas.
Por hacer referencia sólo al tiempo moderno y contemporáneo, mientras la universidad del siglo XIX está fundamentalmente imbuida por el espíritu y los objetivos de la ilustración y centra su actividad en la formación de las elites, durante el siglo XX la institución universitaria ha proporcionado a millones de ciudadanos la formación especializada que la sociedad industrial requería, y en los comienzos del siglo XXI la demanda social hacia la universidad plantea los desafíos propios de una sociedad atravesada por un intenso y acelerado desarrollo del conocimiento que se encuentra a su vez organizado e interconectado en redes de carácter global 1.
Estas diferentes maneras de considerar la misión y la acción universitaria han inducido numerosos ajustes y reformulaciones en el ámbito de la educación superior, adaptaciones de orden relativamente menor a distintas influencias y estímulos que, sin embargo, en muchos casos, no han sido suficientemente consideradas.
En la actualidad, las universidades encaran el siglo XXI no especialmente atadas a la tradición ni concernidas por ella, sino necesariamente atentas a las grandes innovaciones que caracterizan el tiempo presente.
Como señala Brunner, "comienza la historia contemporánea de la universidad; aquella que confronta a estas instituciones con la globalización, con la era de la información, con sociedades que transitan hacia una economía crecientemente basada en la explotación intensa del conocimiento avanzado (y no solo del trabajo humano), con la fragmentación de las comunidades y la individuación de los sujetos; en fin, en el plano cultural, con la postmodernidad o modernidad tardía" 2.
Esta aproximación contextual es de gran importancia porque señala la manera en que se conforma y se va comportando la sociedad.
Y aunque las características señaladas por Brunner obviamente pueden ampliarse, son de por sí suficientemente ilustrativas del escenario que las universidades han de afrontar para trazar primero y alcanzar después sus objetivos.
Atendiendo a dicho escenario y desde la
RESUMEN: La universidad europea vive tiempos de cambio.
Un cambio que se pretende innovador y persigue construir el Espacio Europeo de Educación Superior.
Esta transformación, que ha sido conocida como el "Proceso de Bolonia", tiene su origen a finales de los años noventa del pasado siglo y ha ido consolidándose a lo largo de la última década.
En las líneas que siguen se reflexiona acerca de las potencialidades innovadoras de Bolonia centrando el análisis en la aplicación práctica en el caso español.
PALABRAS CLAVE: Educación Superior; Bolonia; innovación; cambio.
LA EduCACIÓN SuPERIOR EN TRáNSITO: ¿ES BOLONIA LA RuTA IdÓNEA PARA LA INNOVACIÓN? eufóricas y optimistas, de la mayoría de las autoridades académicas acerca del Proceso de Bolonia y lo que se oye por abajo, en los pasillos, en los patios y en las reuniones universitarias" 6.
Lo que parece evidente es que Bolonia está lejos de suscitar la adhesión de buena parte de los actores universitarios, aunque lo que pocos discuten son sus implicaciones profundas sobre el funcionamiento de las universidades.
Partiendo de estas premisas, me han interesado especialmente aquellas posiciones fundamentalmente alineadas con la transformación de las prácticas docentes y los procesos de enseñanza/aprendizaje, que definen Bolonia como un proceso innovador que, a su vez, contiene propuestas que son asimismo innovadoras.
No tengo dudas de que la educación en general y la universidad en particular son tanto desde el punto de vista analítico como empírico ámbitos propicios para la innovación 7.
La cuestión que me propongo discutir aquí es hasta qué punto Bolonia pueda considerarse como un proceso innovador y que sus aplicaciones básicas sean realmente innovadoras.
Para tratar de dilucidar ambas cuestiones voy a referirme a aspectos tales como la génesis, los objetivos, los actores, y los mecanismos que el "Proceso de Bolonia" incorpora.
Un recorrido por los lugares donde Bolonia debe de tomar cuerpo y hacer realidad sus intenciones.
¿es boLonIa un proceso Innovador?
Afirma Echeverría que la innovación puede ser tratada como un objeto de estudio 8, y recuerda también la importancia de los contextos en orden a favorecer o retardar el desarrollo de procesos de innovación.
De hecho, en buena parte de la extensa literatura sobre el concepto de innovación 9, tienden a subrayarse algunos factores cuya concurrencia favorece el desarrollo de procesos innovadores.
Quisiera centrarme en tres de los que parecen fundamentales: la existencia de algún problema, necesidad o demanda que sean necesario encauzar o resolver; la participación de distintos actores y muy especialmente de aquellos más concernidos por el propio proceso innovador; la delimitación de un cierto liderazgo reconocible y aceptado que opera como una referencia del propio proceso. óptica educativa, lo que ha venido en llamarse "Proceso de Bolonia" se ha conformado como la ruta que corresponde transitar a las instituciones de Educación Superior en el ámbito europeo.
El "Proceso de Bolonia" tiene una larga historia que empezó a tomar cuerpo, por lo menos de manera parcial, en el año 1988 por medio de la Magna Charta Universitatum suscrita por 388 rectores 3.
En la misma, la apelación a la movilidad y el desarrollo de equivalencias en materia de titulaciones constituyen, en mi opinión, dos pilares fundamentales sobre los que se asentará posteriormente la Declaración de la Sorbona (1998) que lleva por título "Declaración conjunta para la armonización del diseño del Sistema de Educación Superior Europeo" 4.
Un año más tarde, en 1999, la Declaración de Bolonia 5 titulada esta vez "El Espacio Europeo de la Enseñanza Superior", recoge de manera explícita los principios sobre los que debe edificarse el Espacio Europeo de Educación Superior.
Con posterioridad, distintas ciudades como Praga (2001), Berlín (2003), Bergen (2005), Londres (2007), Lovaina (2009) y Budapest (2010) han sido testigos de sucesivos encuentros y declaraciones de los representantes educativos europeos, que han servido para desarrollar los principios de la Declaración de Bolonia.
Tales principios pueden sintetizarse como sigue:
-Establecer un sistema comparable de titulaciones en el ámbito europeo.
-Unificar la estructura de los estudios en dos ciclos: grado y Postgrado.
-Implantar el sistema de créditos ECTS.
-Impulsar la movilidad estudiantil y docente.
-Promocionar la cooperación europea en materia de aseguramiento de la calidad.
Más de una década ha transcurrido desde la Declaración de Bolonia y en este tiempo han corrido ríos de tinta que han puesto de manifiesto valoraciones y posicionamientos contrapuestos, un panorama en el que se aprecian muchas más discrepancias que unanimidades.
Además, como bien señala Fernández Buey, "lo que hay es un contraste notable entre las declaraciones públicas, generalmente ALFONSO uNCETA SATRúSTEGuI obvio es que la universidad está llamada a jugar un nuevo papel en la sociedad del conocimiento, un papel en el que la empleabilidad ocupa un lugar central.
De tal manera que lo que Bolonia persigue va mucho más allá de la búsqueda de la homogeneidad organizativa, el fomento de la movilidad o el desarrollo de los sistemas de calidad.
Como afirma López Herrerías, "cambiamos la universidad, lo hacemos mediante la gran mediación del Espacio Europeo de Educación Superior, en nombre del crecimiento social y humano y de la ciudadanía europea, para facilitar la ocupabilidad" 13.
Tomando en consideración todo lo anterior, no parece exagerado afirmar que Bolonia es más bien fruto de la demanda del mercado que de la de la propia sociedad, y menos aún todavía la de la universidad europea.
Bolonia se asemeja más al diseño de un instrumento con capacidad de ir modificando el modus operandi de las universidades que a la respuesta de un problema planteado por los universitarios.
Bolonia es un programa de acción más bien invisible que incorpora, a la vez y de manera visible, la justificación de ese programa.
Merece la pena citar aquí la valoración del Círculo de Empresarios que, tras reafirmar la necesaria posición de la universidad al servicio de la sociedad, valora las propuestas de la Comisión Europea: "En nuestro entorno inmediato encontramos un reconocimiento de esa realidad en las propuestas de la Comisión Europea.
Así, se plantea la necesidad de modernizar la Universidad para flexibilizarla y adaptarla a los nuevos desafíos, incrementando la competitividad de la economía europea.
En esa línea, la Comisión propone varias líneas de actuación, como la eliminación de barreras que restan movilidad, la autonomía y responsabilidad de los centros, una mayor asociación con el mundo de la empresa, así como una mejor capacidad de ofrecer competencias y conocimientos adecuados para el mercado laboral (...).
Se trata de integrar a la Universidad de manera más decidida en el tejido económico y productivo, fomentando la excelencia a través de la competencia" 14.
Los actores de Bolonia
Ha escrito Innerarity: "Hace tiempo que las innovaciones no proceden de instancias políticas sino de la inventiva que se agudiza en otros espacios de la sociedad" 15.
Problemas que hay que resolver
Si nos guiamos por los principios que inspiran la Declaración de Bolonia, parecen detectarse tres focos fundamentales de preocupación: la heterogeneidad organizativa (duración de los títulos, contenidos, estructura de los créditos, etc.); la limitada movilidad e intercambio del alumnado y el profesorado; y la escasa penetración de la cultura de la evaluación y la calidad en la universidad.
Sin embargo, y por lo que se refiere a la universidad española, no puede afirmarse que ninguna de estas cuestiones haya sido objeto de un amplio debate, ni tampoco que existiera una demanda de solución más o menos generalizado en el ámbito universitario europeo.
Por eso, aunque tales cuestiones se hayan enfatizado una y otra vez, creo que es más adecuado entender Bolonia como un proyecto para "la institucionalización de la Educación Superior como un área o espacio europeo" y complementariamente la utilización por parte de los gobiernos "de una dimensión institucional europea como medio de legitimar reformas" 10.
Un proyecto legítimo que pretende ser una respuesta a un mercado cada vez más competitivo que requiere personas con mayores capacidades y competencias profesionales.
Supuesto lo anterior, lo que en apariencia se presenta como los focos fundamentales de preocupación que están en la base de Bolonia, podrían ser más bien cuestiones de segundo orden, sobre todo si se tiene en cuenta el tipo de soluciones que se han ido planteando.
Así, como señala Carabaña, "la obvia inadecuación entre fines y medios manifiestos ha inducido a muchos a pensar que se trata de una tapadera bajo la cual se esconden agendas que son la verdadera razón del proceso" 11.
Algunas pistas sobre esas otras razones del proceso podemos encontrarlas en la Declaración de la Comisión Europea de 2003 12 en la que se señala claramente la necesidad de mejorar la cooperación entre las universidades y la empresa y también de reorganizar los conocimientos, y de responder a nuevas necesidades En este último sentido se afirma lo siguiente: "La universidad debe responder a las nuevas necesidades en materia de educación y formación que surgen con la economía y la sociedad del conocimiento y, especialmente, la necesidad cada vez mayor de enseñanza científica y técnica, de competencias transversales y de posibilidades de aprendizaje permanente".
Lo que parece en la necesidad de contar con las personas, fomentando la creatividad, la participación y los proyectos comunes, Bolonia se percibe como un proyecto distante, bastante desconocido, con un gran componente técnico y escasamente compartido por una parte de los actores universitarios.
Tal vez, la siguiente reflexión de Villa contenga alguna de las claves del distanciamiento que se percibe en sectores de la universidad española.
Dice Villa: "en esta reforma que pretende adaptar la universidad al EEES en ningún momento se destaca como finalidad la formación de las personas, de los profesionales o de los científicos; sino el número de créditos, el cambio de metodología, la estructura o la calidad educativa. (...)
Si las universidades se empeñan únicamente en cuidar y programar la metodología, la estructura y la calidad de sus titulaciones, dejarán en el olvido otras dimensiones que son necesarias para ser profesionales de calidad técnica y humana" 18.
La universidad tiene su propia forma de hablar y también su particular visión de la historia y del papel social que le corresponde desarrollar, en definitiva su cultura.
Tal cultura ni ha sido, ni es, ni puede ser inmutable.
Pero tampoco se pueden pasar por alto los efectos que determinadas propuestas pueden tener para los miembros del colectivo universitario, para su cultura.
La medida en que los actores universitarios vayan a comprometerse con Bolonia depende también del grado de conformidad con el proceso.
Bolonia es un proceso que se ha planteado de arriba hacia abajo, que se ha discutido poco, pero se ha explicado menos.
Esta es una primera y severa limitación.
Bolonia es además una propuesta emanada desde la política, pero son los universitarios los que han de ponerla en práctica.
Segunda y no menos importante limitación.
Se trata de dos barreras que deberá superar un proceso en el que muchos de los actores principales no han participado.
Aunque siempre cabe encontrar soluciones como las que plantea gil Calvo: "¿Alguien puede pensar que las nuevas ordenanzas burocráticas de Bolonia lograrán arreglar las cosas?
Habrá que esperar y ver, para poder creerlo.
Pero lo que sí parece seguro es que, de acuerdo a nuestra tradición (hecha la ley, hecha la trampa), una y otra parte, profesores y alumnos, aprenderemos a adaptarnos al embolado de Bolonia" 19.
Una de las cuestiones más sorprendentes en relación al desarrollo del Proceso de Bolonia en la universidad española proceso planteado y diseñado desde la política, no desde la universidad.
Es cierto que tiene cono antecedente la Magna Charta Universitatum suscrita por 388 rectores en 1988.
Pero no lo es menos que las declaraciones de la Sorbona y Bolonia son ya cosa de los políticos.
Como bien indica Del Valle, "las necesidades funcionales del mercado y del espacio público europeo, unidas a las transformaciones en la transmisión del conocimiento y los nuevos planteamientos de la globalización, justifican que el proceso del EEES se fundamente en una fuerte voluntad política y que esté implantándose en los Estados aún sin un marco normativo internacional o de derecho UE" 16.
¿Constituye esta dimensión política un problema?
En mi opinión, en este caso sí.
Es cierto que cualquier proceso de estas características puede articularse de distintas maneras.
Parto también del supuesto de que estos procesos rara vez suscitan unanimidades y son capaces de imponer su criterio a toda la colectividad.
Por tanto, siempre deben considerarse las relaciones entre los actores, los desafíos que a cada uno de ellos se le presentan y los prejuicios y resistencias que pueden suscitarse.
Pero todo ello mucho tiene que ver con los impulsores y los actores de cada proceso.
En el caso concreto de Bolonia hay preguntas cuya respuesta puede ayudarnos a clarificar ciertas dudas: ¿Es posible innovar en un ámbito en el que muchos de los actores fundamentales ni comparten los objetivos y medios que se plantean, ni muestran una disposición favorable hacia ellos?
¿Puede augurarse exitoso un proceso que nace bastante desvinculado del sentir de una buena parte de la comunidad universitaria?
¿Cuál es el sentir en la universidad española?
Creo que es bastante certera la descripción que hace López Heredia: "Predomina entre sus actores una salida individualista, cada uno a lo suyo, como manera de higienizarse en un contexto bastante ingrato para una amplia mayoría. (...)
Domina un estilo de cierta latencia espiritual en el conjunto de las actividades de profesores y alumnos: clases, apuntes, propuestas de exámenes y algún aspecto más, añadible" 17.
Aunque esta perspectiva pueda matizarse, lo que resulta difícilmente discutible es la sensación de un profesorado expectante cuando no ausente, y un alumnado escéptico y desinformado, sólo ocasional y minoritariamente combativo.
Lo paradójico es que en el tiempo de las personas, cuando la mayoría de los discursos innovadores ponen el acento ALFONSO uNCETA SATRúSTEGuI normativa (Decretos, órdenes, etc.) que ha regulado la adecuación de las universidades españolas a los requisitos planteados por Bolonia.
-La CRUE ha reiterado en sus declaraciones la necesidad de una financiación adicional para el proceso de convergencia europea.
En el último Informe de septiembre de 2006 sobre la "Organización de las Enseñanzas Universitarias en España", en el punto 13.o se dice literalmente: "la CRUE expresa inequívocamente al Ministerio de Educación y Ciencia que resulta imprescindible disponer de una financiación 'adicional y específica' para el desarrollo del proceso de convergencia europea".
Más allá de estos documentos no puede decirse que haya existido una tarea informativa y de divulgación dirigida a la comunidad universitaria.
Desde la universidad, Bolonia se ha vivido más bien como algo que va a llegar o suceder tarde o temprano.
En cierto sentido algo irremediable y también externo, para muchos impuesto.
La realidad es que se ha carecido de un liderazgo reconocible y mucho menos de iniciativas sostenidas que motivaran a la comunidad universitaria a participar.
Bolonia ha sido al final un imponderable con fecha de implantación, un proceso de delegación en cascada desde la Comisión Europea a los gobiernos, de estos a los Ministerios, de los Ministerios a los Rectores, de los Rectores a los Decanos, y de estos últimos al resto de la comunidad universitaria.
Es más bien la historia de una urgente e ingente labor administrativa carente de estímulo y de entusiasmo.
¿se Innova apLIcando boLonIa?
Hay propuestas aparentemente atractivas, que se presentan como novedosas y capaces de cambiar sustancialmente determinados escenarios, pero que cuando se analizan en detalle nos damos cuenta de que buena parte de su contenido es ya conocido e incluso está aplicado y sus potencialidades son bastantes más modestas de lo que sus promotores pretenden sugerir.
Algo de esto sucede con Bolonia, una propuesta que analizada en detalle no resulta tan potencialmente transformadora y su textura real es bastante distinta.
Quiero repasar es la falta de un liderazgo activo y reconocible, capaz de concitar adhesiones y poner en valor el proyecto.
Lo que en mi opinión debe entenderse como ausencia de liderazgo suscita también algunas preguntas: ¿Puede pensarse que es suficiente para liderar un proceso de estas características un conjunto de declaraciones públicas bianuales, planteadas desde el ámbito europeo?; ¿Se ha logrado a través de tales declaraciones explicar adecuadamente los objetivos y los fines de Bolonia?; ¿A quién correspondía realmente liderar el proceso?
Respecto a la última cuestión parece obvio que los escenarios eran básicamente dos: liderazgo político o liderazgo universitario.
A mi entender, ni uno ni otro se han producido.
En primer lugar y en relación al ámbito político, puede afirmarse con rotundidad que, en el caso de España, los sucesivos gobiernos han estado desaparecidos.
Una posible razón es la falta de continuidad de los responsables educativos.
Otra razón, bastante verosímil también, es una cierta indefinición sobre el papel que correspondía a los gobiernos y a las universidades en este proceso.
Como indica Villa, "la declaración de Bolonia se fija en universidades, no en países.
Sin embargo, como muy bien decía Ortega y Gasset, las diferencias las marcan los países y sus peculiaridades propias" 20.
Una tercera razón puede tener que ver con la idea, también orteguiana de que Europa es la solución.
Algo así parece deducirse de la opción tomada por las autoridades educativas españolas de optar por una adaptación drástica 21 al EEES.
El carácter europeo de Bolonia sería la propia razón legitimadora y haría innecesarios liderazgos más activos.
En segundo lugar, y por lo que respecta al ámbito universitario, la Asamblea general de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas ha emitido cuatro Declaraciones y un Informe 22 desde la Declaración de Bolonia de 1999.
Un análisis detallado de dichos documentos ofrece tres conclusiones fundamentales:
-La CRUE ha sido, desde su origen, manifiestamente favorable a los principios enunciados en la Declaración de Bolonia y al proceso y los objetivos de construcción de un Espacio Europeo de Educación Superior.
-La CRUE ha participado de manera activa junto con el Ministerio de Educación en el diseño de la estructura mente una unificación de contenidos y curricula.
Nada más lejos de la realidad.
Variadas razones (distintas tradiciones universitarias, denominaciones, contenidos, etc.) explican que la pretendida equivalencia de contenidos se haya convertido en una simple declaración de intenciones 23.
De tal manera que la equivalencia no puede sino basarse en un sistema de reconocimiento que ya existía previamente y mejorarse, en todo caso, a través de la formulación de un conjunto de competencias presentes entre los objetivos a desarrollar en cada titulación.
Como bien indica Carabaña, "en realidad, la única política eficaz contra el obstáculo que suponen los largos procesos de homologación de títulos es el reconocimiento automático por todos los Estados de los títulos avalados por cada uno de ellos, quizás tras acuerdos sobre su duración y contenidos mínimos" 24.
El crédito ECTS (European Credit Transfer and Accumulation System), es otra de las herramientas llamadas a facilitar la movilidad en el ámbito universitario europeo.
Como explica López Herrerías, "que es un sistema de 'transferencia de créditos' conecta con que facilita el reconocimiento de períodos de estudio en el extranjero.
Que es un sistema de 'acumulación' tiene que ver con que computa créditos realizados en diferentes contextos, ya institucional, regional, nacional o europeo" 25.
La cuestión del reconocimiento conecta directamente con la movilidad.
La de la acumulación, es una vía no expresada de manera explícita, para asimilar procedimientos y metodologías en los procesos de enseñanza/aprendizaje.
Por tanto, es sobre todo la cuestión del reconocimiento la que realmente puede simplificar y favorecer la movilidad.
Queda, por fin, el suplemento europeo al título que no es algo distinto a un formulario bastante extenso, eso sí unificado para el conjunto de las universidades europeas en el que se refleja bastante información de la trayectoria de cada estudiante a lo largo de sus estudios.
Como bien observa Carabaña, "nada nuevo, aunque sí eficaz. (...)
Lo que resulta un tanto sospechoso es que se incorpore de oficio a unos títulos que se prometen fácilmente reconocibles e intercambiables" 26.
Mi impresión es que bajo la apariencia de un conjunto de medidas aparentemente novedosas y decididamente favorecedoras de la movilidad, la realidad confirma o refuerza la idea de que muchas de ellas no mejoran los soportes aquí algunas de sus prioridades implícitas, interpretadas como transformaciones que han quedado ya asociadas a este proceso.
A vueltas con la movilidad
Probablemente la puesta en marcha del Programa Erasmus ha constituido el mejor y mayor impulso para la movilidad de los estudiantes en el ámbito europeo.
Su inicio data del año 1987 y más de dos décadas más tarde puede decirse que un porcentaje significativo de los estudiantes europeos cursan alguno de sus años universitarios en una universidad y un país distintos al propio.
Para posibilitar el desarrollo de Erasmus las universidades han desarrollado múltiples acuerdos de cooperación bilateral o multilateral a través de los cuales se produce de facto el reconocimiento entre unas y otras.
Bien es cierto que Erasmus es un programa limitado, pues tiene por objeto la movilidad del alumnado.
Los objetivos de Bolonia son en este terreno más ambiciosos.
Lo que se declara perseguir es no sólo eliminar cualquier obstáculo a la movilidad del conjunto del personal universitario, sino también de titulados y profesionales en el ámbito de la Unión Europea.
Para ello se plantean intervenciones tales como la unificación del sistema de títulos, la introducción del crédito ECTS o el suplemento europeo al título.
Sin embargo, el resultado de tales intervenciones es más que dudoso.
Por lo que se refiere a la unificación del sistema de títulos la conclusión en el caso español no puede ser más sorprendente.
La nueva estructura se basa, obviamente, en dos ciclos principales (grado y postgrado), pero reduce los cinco años necesarios para obtener las antiguas licenciaturas a cuatro años en lo que respecta a los nuevos grados.
Lo sorprendente es que en la mayoría de las universidades europeas la duración de los grados será de tres años, de tal suerte que un estudiante que curse sus estudios de grado en una universidad española deberá cursar un año más que sus homólogos europeos para obtener el mismo reconocimiento académico.
Por lo tanto, la ansiada equivalencia se produce de una manera ciertamente atípica reconociendo como equivalentes grados de distinta duración.
Por cierto, algo que puede tener pésimas consecuencias.
Aunque no fuera fácil de entender, podría haberse restado importancia a lo anterior si se hubiera producido paralela-
universidad están todavía íntimamente ligados a la manera en que se configura y se desarrolla el tiempo de enseñanza/ aprendizaje.
En tal sentido, en el ámbito universitario no existen evidencias suficientes que demuestren la supremacía de determinadas metodologías.
Creer que un cambio severo de los procedimientos metodológicos producirá una mejora de los resultados es sencillamente una ingenuidad.
La experiencia demuestra que ello está lejos de ser fácil y que es conveniente desconfiar de discursos pedagogistas que tienden a otorgar carácter de totalidad a determinadas actividades que son sólo parcialmente satisfactorias.
Además, es bien sabido que el aprendizaje de un mismo saber, saber/hacer o saber/ser puede efectuarse siguiendo muchas vías y muy diferentes modalidades.
Las ventajas relativas de unas y otras así como sus eventuales consecuencias son también objeto de discusión.
No es buen camino razonar sobre lo absoluto.
Determinados cambios en los procedimientos suscitan problemas que muchos profesores no están en condiciones de afrontar.
En mi opinión, el análisis sobre estas cuestiones debería tener muy en cuenta la siguiente afirmación de Zabalza: "Lo que la Universidad y los profesores universitarios podemos dar a nuestros estudiantes es ese plus de aprendizaje y desarrollo formativo que ellos no podrían adquirir por sí solos. (...)
Con nosotros deberían poder hacer cosas que no podrían hacer, harían peor o tardarían más en lograr por ellos mismos. (...)
Eso debería ser, en definitiva, la docencia de calidad" 30.
En cuanto al carácter novedoso de muchas de las modalidades docentes que ciertos profesionales asocian a Bolonia la experiencia demuestra que ello está bastante alejado de la realidad.
En la universidad, muchos profesores llevan años experimentando diversos procedimientos formativos y construyendo sus propios instrumentos, ambas consideradas actividades inherentes a su desempeño profesional.
Como bien subraya López Herrerías "hay prácticas, hay tutorías, hay trabajo en grupo, hay proyectos.
¡Bueno, se puede insistir en la propuesta de animar una variedad de actividades de aprendizaje!
Eso sí, no presentarlo como una novedad tajante de lo que se hace" 31.
Creo sinceramente que muchos programas y discursos pedagogistas han versado más sobre las intenciones, sobre lo que se quiere que aprendan los estudiantes y sobre cómo se quiere que lo aprendan, que sobre los niveles efectivos de aprendizaje que deben asegurarse (por curso, ciclo, etc.) sobre los que la movilidad va a desarrollarse, sino que sanciona por la vía de los hechos determinadas prácticas que serán posibles fundamentalmente por la voluntad política que irá poco a poco transfiriéndose a la esfera jurídica.
Otra de las grandes paradojas de este proceso es que lo que se ha venido en denominar la innovación en los sistemas de enseñanza/aprendizaje, algo que no sólo afectaría finalmente a la manera en que los estudiantes aprenden, sino también a lo que aprenden.
Lo curioso, como bien recuerda Del Pozo es que: "el cambio de metodología en la enseñanza universitaria no fue uno de los objetivos iniciales que propulsaron el plan de Bolonia, aunque si ha resultado ser una de sus consecuencias.
Una decisión académica, la implantación de los créditos ECTS, y otra económica, la incorporación de habilidades y competencias que conecten a los estudiantes con el mercado laboral, se delinean como los dos factores que han propiciado la renovación metodológica.
Muy progresivamente se ha ido construyendo el concepto de 'educación superior centrada en el alumno'" 27.
Esta nueva orientación resulta además más comprometida con el saber/hacer y el saber/ser que con el saber a secas.
Se advierte una mayor preocupación por los procedimientos, los sistemas de evaluación, o un seguimiento más integral de la actividad de los estudiantes 28.
En palabras de Rebollo, "la formación universitaria, que durante largo tiempo se ha basado en la transmisión de saberes, se plantea en la actualidad como el desarrollo y adquisición de competencias profesionales" 29.
Algo que concuerda, por otra parte, con la nueva manera de entender la dedicación de los estudiantes asociada al ECTS.
Sin embargo, da la impresión de que en torno a esta cuestión no sólo se ha tratado de producir un consenso que no existe, sino también de tildar de novedosos procedimientos de uso bastante ordinario en nuestras universidades.
Con respecto a la primera cuestión existen muchas divergencias entre el profesorado universitario en torno a los fines y objetivos de las diferentes materias, la importancia de los sistemas de aprendizaje, o si las nuevas propuestas de seguimiento y evaluación son coherentes con los objetivos definidos.
Es más, la idea de una educación superior centrada en el alumno ha de ser considerada con prudencia.
Porque el buen rendimiento y los resultados de una educación superior, permitiendo que sea reconocida dentro de un sistema de educación superior existente (especificado)" 32.
En el caso español, la ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación) junto a una docena de agencias autonómicas vienen definiendo los objetivos básicos de su actividad de evaluación institucional que pueden sintetizarse en dos 33:
-Constituirse en herramienta para ayudar a las titulaciones o instituciones a gestionar y mejorar la calidad de la formación universitaria, es decir, para ayudar a producir cambios significativos en el diseño de las titulaciones y en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
-Facilitar que se dé mayor satisfacción a las demandas de formación de los estudiantes y mejor respuesta a las demandas sociales, garantizando la eficacia y eficiencia de las inversiones en enseñanza superior, así como mejorar la de la información que se ofrece a la sociedad sobre el funcionamiento de su sistema de educación superior.
El seguimiento y evaluación externa de las titulaciones y por ende de la actividad de las universidades se convierte entonces en un requisito que adquiere rango legal.
Así, "la autonomía en el diseño del título se combina con un adecuado sistema de evaluación y acreditación, que permitirá supervisar la ejecución efectiva de las enseñanzas e informar a la sociedad sobre la calidad de las mismas" 34.
Pero la cultura de la evaluación no se limita al ámbito de las titulaciones sino que afecta a la actividad del personal docente e investigador, la actividad de gestión del profesorado, los sistemas de promoción profesional, etc.
En los últimos años, la cultura de la calidad ha ido penetrando en la universidad española, invadiendo cada vez más espacios de actuación y gestión.
Desde mi perspectiva, esta penetración de la cultura de la calidad se ha debido fundamentalmente a la iniciativa externa que ha ido obligando a la universidad al desarrollo de procedimientos, procesos, protocolos, controles, seguimientos, etc., con resultados de momento poco conocidos.
Ni que decir tiene que las opiniones son diversas y que la idoneidad de muchos de los estándares de calidad definidos es muy discutible y discutida.
También resulta evidente que la cultura de la Y por lo general, muchos de estos discursos carecen de un mínimo diagnóstico previo.
No hay tanta innovación como la que se predica y asocia a la generalización de más modalidades de enseñanza/ aprendizaje.
Algunas de ellas ya son aplicadas por una mayoría del profesorado, otras están casi estandarizadas, otras por fin deberán dar cuenta de sus capacidades y potencialidades innovadoras.
La universidad hace tiempo que ha diversificado y ampliado sus procedimientos metodológicos.
Lo sorprendente es la escasez de informaciones precisas y seguras que disponemos sobre las bondades de estos procedimientos, y su valor añadido en comparación con otro tipo de prácticas docentes de corte más clásico.
La cultura de la evaluación
Una de las cuestiones más novedosas que cabe asociar a Bolonia es el desarrollo de un nuevo modelo de evaluación y supervisión de las universidades.
Se trata de que este nuevo modelo, edificado sobre la cultura de la calidad, quede inserto entre los objetivos y metas generales de las universidades y abarque al conjunto de actores y actividades que se desarrollan en la universidad.
De una parte, el ámbito de académico/formativo que involucra a distintos actores (profesorado, alumnado, etc.) y también diversas actividades (procesos de enseñanza/aprendizaje, investigación...).
De la otra, el ámbito de la actividad gestora y administrativa (servicios, medios infraestructurales y financieros, etc.).
La clave de este sistema de garantía de calidad es la acreditación que no es sino un mecanismo de control y reconocimiento de la actividad de las universidades.
En cierto sentido, Bolonia acelera la introducción de estas prácticas en las universidades al vincular la garantía de calidad con el reconocimiento de títulos.
Sobre la base de este requerimiento inicial en casi todos los estados se han ido desarrollando sistemas de acreditación que, por lo general, los pone en marcha el gobierno y sirven para ejercer sus funciones de control de calidad.
Lógicamente lo anterior ha de implicar la determinación de criterios o estándares que ayuden a edificar un marco de certificación de la calidad que sea reconocible y comparable.
Como bien se ha señalado, "la acreditación debe ser considerada como el método para evaluar la calidad y la pertinencia de una institución o programa determinado de ALFONSO uNCETA SATRúSTEGuI tando sus efectos desde una alarmante pasividad, en algunas ocasiones mezclada con actitudes reactivas.
Este hecho puede estar teniendo ya consecuencias que podrán incrementarse en el futuro, porque como bien advierte gurrutxaga, "los caminos de la innovación son diversos, algunos implican transformaciones de ruptura, otros innovan en escalas de menos alcance.
No participar en el club de los primeros no impide participar en el club de los segundos, el problema es estar fuera de ambos" 37.
La universidad, las universidades no pueden obviar un escenario internacional marcado por la competitividad y el peso de la globalización.
No pueden tampoco ignorar, no digo que deban desearlo, el peso y la influencia creciente del mercado.
Ni deben dar la espalda al cuestionamiento de ciertas formas de hacer y reportar a la sociedad de las instituciones universitarias.
Las universidades han de saber que no pueden estar ausentes de los procesos innovadores, que han de ser capaces de formular alternativas, de edificar propuestas propias.
La universidad no puede limitarse a asumir pasivamente los discursos que provienen del exterior, no pueden convertir las orientaciones en dogmas, debe edificar su propio discurso.
Bolonia se ha presentado como la propuesta innovadora de la Educación Superior en Europa.
He tratado de mostrar que Bolonia no es, sino parcialmente, un proceso realmente innovador y que algunas de sus propuestas son ya realidades en el funcionamiento ordinario de las universidades.
Pero Bolonia si era y es una oportunidad para la reflexión, el contraste, el debate, la generación de nuevas ideas, es decir, lo que se entiende como la antesala de la innovación.
Si hoy aparece a los ojos de muchos como un proceso impuesto, ello se debe en buena medida a la actitud de nuestras universidades.
Creo que Bolonia es la historia de un proceso apenas liderado, cuando menos de manera visible, muy poco y mal explicado y escasamente discutido.
Pero ello no justifica la pasividad de los universitarios y de las universidades españolas.
No justifica que desde la universidad no se hayan rebatido y explicado que muchos de los cambios emprendidos no eran absolutamente necesarios 38; que la universidad haya en cierto sentido delegado su responsabilidad en la determinación de lo que constituye formar ciudadanos y no sólo profesionales; que no tomemos partido en torno a lo que significa la calidad o la excelencia como horizonte calidad ha multiplicado la burocracia y desatado el furor credencialista en gran parte del profesorado universitario.
En definitiva, de una parte, la determinación de los estados en crear un sistema comparable de acreditación internacional es firme y aunque todavía estamos lejos de poseer un lenguaje común para la acreditación y la garantía de calidad, mi impresión es que el camino emprendido no tiene retorno.
Como ha señalado ginés Mora, "el desarrollo de experiencias nacionales llevadas a cabo con acuerdos mutuos entre países con sistemas relativamente similares permitirá el desarrollo de un consenso en los procedimientos que podría llevar en un plazo relativamente corto al reconocimiento mutuo de las acreditaciones y, quizá, en un plazo más largo, a la existencia de una acreditación europea única" 35.
Por otra parte, y en contraste con lo anterior, la universidad española ha adoptado, una vez más, el papel de observador/receptor/cumplidor de las iniciativas externas, y en absoluto de actor principal de estos procesos.
Mientras tanto, un ejército de evaluadores de muy diverso signo, condición y cometido ocupa ya un lugar preferente y estratégico en nuestro sistema de educación superior, un indicador inequívoco de que la cultura de la calidad no es una moda pasajera sino que ha llegado para quedarse.
Han escrito Hargreaves y Fink: "El cambio en la educación es fácil de proponer, complicado de llevar a la práctica y extraordinariamente difícil de sostener. (...)
Las innovaciones atraen pronto a los primeros entusiastas, pero más difícil es convencer a los educadores más escépticos para que se unan a la labor de hacer realidad el cambio" 36.
Lo que se ha conocido como el "Proceso de Bolonia" participa plenamente, en mi opinión, de los problemas descritos en el párrafo anterior.
Es más, mientras muchos de los universitarios siguen discutiendo sobre la pertinencia de lo que se ha hecho y lo que se debe hacer o no hacer, las decisiones ya están tomadas y se están poniendo en marcha.
Mientras Bolonia se ha planteado como la hoja de ruta para la innovación de la Enseñanza Superior en Europa la universidad española, lejos de adoptar una estrategia proactiva que no acrítica, se ha conformado con ir acep- Ratifica la autonomía de la universidad, la simbiosis entre las actividades docente e investigadora, el carácter universal del saber, y la importancia de desarrollar iniciativas comunes entre las universidades europeas, lo que se expresa literalmente como sigue: "las universidades alientan la movilidad de los profesores y de los estudiantes, y estiman que una política general de equivalencia en materia de estatutos, de títulos, de exámenes (aún manteniendo diplomas nacionales) y de concesión de becas, constituye el instrumento esencial para garantizar el ejercicio de su misión contemporánea".
4 Esta declaración, firmada por los ministros de educación de Francia, Reino Unido, Italia y Alemania, además de referirse ya explícitamente a un área europea de Educación Superior, se refiere ya a la existencia de dos ciclos, menciona el sistema de créditos ECTS, a la movilidad, y a la necesidad de lograr una armonización progresiva de las titulaciones.
Y en el caso de que el objetivo sea la excelencia y aunque no existan fórmulas mágicas, sí que conocemos los requerimientos que debemos satisfacer: "Las universidades de mayor categoría son las que hacen importantes contribuciones al progreso del conocimiento mediante la investigación, las que enseñan con los programas de estudios y los métodos pedagógicos más innovadores, bajo las condiciones más propicias, las que hacen de la investigación un componente integral de la enseñanza de pregrado y las que producen profesionales que se destacan debido a su éxito en ámbitos altamente competitivos durante su educación, y (lo que es más importante) después de su graduación.
Son estos logros concretos y la reputación internacional asociada a éstos los que hacen que estas instituciones sean consideradas de rango mundial" 39.
Entre la cima de la excelencia y la más vulgar de las mediocridades existen muchos intervalos.
Pero hay que elegir un destino antes de que otros nos lo señalen.
de nuestra actividad; que no hayamos advertido de que cambiar los sistemas universitarios en apenas una década puede ser demasiado precipitado.
Lo paradójico es que Bolonia es ahora la ruta, y la lógica pregunta es qué hacemos si ya la estamos transitando.
Demasiado estrés, demasiadas prisas y poca reflexividad.
La innovación poco tiene que ver con la improvisación, salvo que queramos que el cambio no sea a mejor sino a peor.
Entiendo que la innovación no se edifica sobre las ruinas del pasado sino que aprende de él.
El saber lento, las formas lentas de conocer, no son contradictorias con las actitudes innovadoras.
Bolonia ya avanza y por eso ahora más que nunca cada universidad está impelida a definir su futuro.
Y para ello nada mejor que establecer, cuando menos, los objetivos que se persiguen y el lugar que se pretende ocupar.
En este último sentido, a cada universidad corresponde ir definiendo como imagina ese lugar en lo que ya es un |
RESUMEN: El discurso de la innovación social se construyó, en otras épocas, en torno a la articulación de proyectos colectivos; sin embargo, en la actualidad se ha consolidado un nuevo imaginario simbólico en el que la noción de cambio personal, muy permeable a las explicaciones psicológicas y a la fascinación por lo emocional, se ha convertido en la variable central sobre la que gira la explicación de lo social.
En este sentido, el discurso del management, hegemónico en la actualidad, representa esta tendencia actual a la perfección, por cuanto construye el éxito en el mundo laboral en torno al dominio de un conjunto de competencias de personalidad.
En este texto, nuestro objetivo es analizar críticamente las prescripciones que plantean estos nuevos y poderosos discursos manageriales, a la vez que se discuten posibles alternativas a los mismos desde ópticas como la de los Critical Management Studies.
PALABRAS CLAVE: Innovación social; gestión empresarial; discurso; Critical Management Studies.
"Vivimos en una época en que pensar en clave institucional se ha convertido en un acto contracultural"
"El rasgo definitorio del gobierno empresarial es la generalización de una forma empresaria a todas las formas de conducción: pública, privada, voluntaria, etc. De este modo, una concepción determinada de la persona como empresario, derivada de una esfera específica de la existencia y justamente correspondiente a ella (el orden de vida del mercado), se impone a otros campos de la vida (cada uno de los cuales ha dado origen a sus propias concepciones y prácticas de la individualidad)".
IntroduccIón: InnovacIón y socIedad
Desde hace varias décadas, la innovación se ha convertido en un tema de gran interés en la esfera de las ciencias sociales.
Los importantes cambios que tienen lugar en la década de los sesenta en la mayoría de los países del bloque capitalista -como resultado de la influencia de nuevos y diferentes movimientos sociales (relacionados con la extensión de los derechos civiles), la aparición de nuevas tecnologías de la información y las comunicacio-
de La reforma socIaL aL dIscurso de La InnovacIón
El discurso de la innovación social se había construido, en el gran ciclo largo de crecimiento desplegado en la segunda postguerra mundial -los archiconocidos treinta años gloriosos que dictaminan los sociólogos franceses-, en torno a la articulación de proyectos colectivos, ligados fundamentalmente a la capacidad de planificación del conocimiento desplegado por el complejo formado por el Estado intervencionista y la gran corporación, así como regulado por un sistema público de reformas tecnológicas, económicas y técnicas que se autodefinían como socialmente redistributivas del incremento de la productividad (Fourastié, 1979).
Sin embargo, ya a partir de la década de los ochenta del siglo pasado se comienza a percibir un cambio muy importante en torno a estas ideas de innovación social.
La influencia de las políticas liberales tomadas, en primer lugar, por los gobiernos anglosajones y los avances en la investigación informática, la productividad y la aparición de nuevas tecnologías relacionadas con la robótica, la microinformática y las redes telemáticas comienzan a modificar sensiblemente el planteamiento de lo que significa innovar, asociándolo fundamentalmente con la capacidad de competir individualmente.
Asimismo, la penetración del discurso de la globalización como proceso de lucha inexorable y total por el mercado mundial ha contribuido a resignificar el concepto de innovación como búsqueda de la ventaja competitiva en todos los campos del orden social desde las personas a los territorios.
Como consecuencia, en la actualidad se ha consolidado un nuevo imaginario simbólico en el que la innovación social ha dejado de estar vinculada a cambios sociales relacionados con la adquisición de derechos sociales y una mayor extensión de la democracia a otras esferas.
De hecho, podríamos señalar que las reivindicaciones relacionadas con el reconocimiento de derechos civiles se van a reducir exclusivamente a la esfera de lo cultural, con llamamientos continuados al respeto a las minorías, sean éstas raciales o sexuales, y una defensa de la igualdad de género, y olvidando por completo reivindicaciones relacionadas con la justicia en el reparto de la renta (Alonso, 2007).
En el plano económico y político, así -si bien con matices que analizaremos posteriormente-, se van a terminar por disolver la mayoría de los discursos relacionados con la necesidad de eliminar riesgos sociales mediante una regulación de los nes y las transformaciones de los mercados mundiales (debido a la aparición de nuevos competidores y la creciente fragmentación)-ya habían llevado a un interés por profundizar en el conocimiento de los factores que influyen en la modernización y el cambio social desde diferentes escuelas y perspectivas (Bell, 1976; Touraine, 1973; Drucker, 1986).
Sin embargo, desde la caída del denominado socialismo "real" y la expansión de la globalización económica, se produce una verdadera explosión de publicaciones que han hecho, desde entonces, hincapié en la enorme importancia que la innovación tiene en el desarrollo y modernización de la sociedad en varios niveles: institucional, empresarial e incluso personal, facilitando así el surgimiento de una amplia literatura académica y de divulgación en la que conceptos como sociedad de la información o economía del conocimiento juegan un papel muy importante.
El reciente éxito de los libros del gurú Richard Florida (p. ej., 2002aFlorida (p. ej., y 2005) ) es una prueba de que el interés por la forma en que la innovación social se genera y desarrolla en las sociedades contemporáneas no deja de aumentar.
En este artículo, nuestro objetivo es el de analizar una de las líneas más transitadas del actual discurso de la innovación social, aquella que lo iguala a la empresarialización del sí mismo.
No trataremos de cubrir el actual debate científico en relación con la innovación y el cambio social -para ello, afortunadamente disponemos ya para el lector en castellano de una amplia monografía de primera línea (Innerarity y gurrutxaga, 2009(Innerarity y gurrutxaga,: gurrutxaga, 2010; gurrutxaga y Echeverría, 2010)-, sino prestar atención a ciertas peculiaridades de un discurso popular y fundamentalmente mercantil en torno a la misma.
Para ello, organizaremos nuestro trabajo en cuatro secciones.
En la primera, repasaremos la forma en que esta idea de innovación social ha evolucionado a lo largo de las últimas décadas para, a continuación, tratar de desentrañar los argumentos esenciales que, en la actualidad, conforman el discurso hegemónico sobre la misma, siguiendo una línea cercana al análisis del discurso (Alonso, 1998).
La tercera sección del texto se consagrará a una discusión crítica de las ideas implícitas en los nuevos proyectos de innovación, en la que se polemizará sobre si existe realmente un proyecto de modernización social real o son otros objetivos perseguidos al difundir estos programas.
Finalizaremos nuestra contribución con un breve apartado de conclusiones.
actuar, nunca resIgnarse: eL dIscurso contemporáneo sobre La InnovacIón
Como se ha señalado anteriormente, el discurso sobre la innovación se ha instalado con fuerza en los mensajes que emanan desde empresas, instituciones públicas y gobiernos.
A continuación, analizaremos las bases de este discurso a partir de tres ejes: en primer lugar, la referencia a la importancia de la creatividad en estos procesos; en segundo lugar, cómo deben adaptarse los agentes sociales y, finalmente, el papel reservado a los gobiernos e instituciones para fomentar la innovación.
La creatividad como herramienta de supervivencia en la globalización
La mayoría de los discursos contemporáneos sobre la innovación hacen referencia, de forma sistemática, a que la época actual estaría caracterizada por unos nuevos desafíos a los que debemos enfrentarnos.
Vivimos, de acuerdo con el diagnóstico de la mayoría de los expertos, en una era mercados y la creación de instituciones de control, para dar paso a una nueva tendencia discursiva caracterizada por una llamada a la competitividad de las naciones, y destinada a asegurar y mejorar la participación de países, empresas e individuos en el comercio mundial.
La innovación social, así, va a sufrir un extraordinario desplazamiento semántico, pasando a equipararse a la capacidad, por parte de las sociedades actuales, de metamorfosearse y adaptarse para competir en el plano económico-empresarial (en forma de ganancias de competitividad en el plano de la producción y venta de bienes y servicios tangibles e intangibles), dentro de un entorno caracterizado por dos importantes fenómenos: la globalización económica, y la progresiva implantación de la economía del conocimiento y la información (Castells, 2001).
Buena parte de las investigaciones actuales sobre innovación social manejan una serie de conceptos comunes que han ido construyéndose a lo largo de las últimas décadas sobre fuentes teóricas diversas.
Aunque en cierto modo el legado del economista austriaco Schumpeter ha sido esencial en la conformación del vigente discurso sobre la innovación (pues su conocida "destrucción creativa" es central para explicar el actual modelo económico), otras aproximaciones adicionales desde las ciencias sociales han servido para generar buena parte del vocabulario conceptual y metodología de investigación utilizados en los trabajos actuales sobre el tema. más elevados); en segundo lugar, la creciente competencia de los profesionales de los países asiáticos en el campo de las nuevas tecnologías (particularmente los informáticos hindúes), lo que ha impulsado la externalización de parte de ese trabajo a Asia y obliga a los trabajadores del conocimiento occidentales a replantear su papel (Friedman, 2005).
En este contexto, solamente se puede ofrecer una respuesta profundizando en formas de desarrollar ese conocimiento que repercutan en la creación de bienes y servicios de mayor valor añadido y más atractivos.
La idea clave, así, en el discurso de la innovación es que la inteligencia y el trabajo intelectual van a ser las fuentes primordiales de valor y beneficios económicos.
Según Florida (2002b: 160-163), el ascenso de ese capitalismo intensivo en conocimiento está generando un patrón en forma de innovación continua y perpetua, dando lugar a una economía marcada por un cambio tecnológico rápido, continuo y acelerado en la que es imprescindible crear productos innovadores continuamente.
Pero el elemento más importante, de acuerdo a muchos de los nuevos gurús, no es realmente la información, ni la tecnología digital, sino cómo se genera conocimiento y sobre todo cómo se gestiona (Amidon, 2003).
Significantes tan poderosos como que las economías más potentes y competitivas son las más innovadoras (Estados Unidos o la pequeña pero altamente tecnológica Finlandia son dos buenos ejemplos), el deslumbramiento ante gadgets como el iPad o el hecho de que grandes millonarios pertenezcan al sector tecnológico o que las empresas como google sean consideradas las más valoradas por la opinión pública y los trabajadores influyen en que las instituciones públicas persiguen tomar medidas para modificar la estructura económica (de forma real o simbólica), fomentando el interés de los individuos y las empresas por la creatividad.
Y aquí es donde va a jugar un papel muy importante un grupo social concreto: los trabajadores del conocimiento (knowledge workers), nuevos profesionales integrados particularmente en sectores emergentes de la economía como las tecnologías de la información, los servicios de consultoría, las industrias culturales y del entretenimiento, etc. (Barley, 1996).
Numerosos textos van a resaltar la importancia de las redes, las comunidades virtuales de conocimiento: nuevas formas de socialización que permiten estimular no ya la creatividad individual, sino sobre todo la social.
Aparece una referencia continua a la necesidad de aplicar un enfoque holístico a la hora de promover la caracterizada por rápidos cambios económicos y tecnológicos, marcada al mismo tiempo por un elevado grado de incertidumbre (gertler y Wolfe, 2002: 1).
Hay unos cambios fundamentales en la forma en que la economía mundial se está organizando que terminan por afectar nuestra forma de trabajar, de utilizar nuestro tiempo, de disfrutar de nuestro ocio, de elegir donde vivir y de las identidades personales y familiares que vamos a construir (Florida, 2005).
Es una incertidumbre que, en buena parte de estos textos, se plantea como un desafío, y que más que aterradora, se presenta como un reto.
El futuro nos lanza un guante y lo recogemos para enfrentarnos valientemente a él, en parte porque en la época actual, de acuerdo a algunos autores, perseguimos estilos de vida más intensos, buscando coleccionar nuevas experiencias (Florida, 2002a).
Debemos así actuar, venciendo la desidia, la resignación y el pánico, cada uno desde su posición en el sistema productivo.
El futuro viene bosquejado, cómo no, por ese desafío del mercado mundial.
Una de las tendencias que se señala en todos estos trabajos como fundamental es, como se indicó anteriormente, la globalización económica, que ha tenido unos efectos muy importantes en el comercio internacional.
La deslocalización, aparecida en el mundo en forma de deus ex machina en el escenario post-caída del muro, ha sido motivada por los costes de mano de obra más bajos en países asiáticos o latinoamericanos, lo que ha provocado una caída de los precios de los productos industriales; y al mismo tiempo, existe un hambre por nuevas novedades en el terreno de la alta tecnología y los gadgets (Pink, 2008).
Esto lleva a gurús como Richard Florida a enfatizar que se está produciendo una transición hacia una economía de carácter post-industrial, en la que no sólo el conocimiento es la fuente de riqueza, sino que el mundo se va a organizar en el futuro en torno a las denominadas Learning Regions, lugares en los que la economía del conocimiento florece y prospera (Florida, 2002b; Boekema y Rutten, 2007).
Pink (2008), por su parte, hace referencia a que nos estamos aproximando a una nueva época caracterizada por varios factores, entre los que destacarían dos: en primer lugar, el fenómeno de la abundancia, una extraordinaria abundancia en los mercados de los países desarrollados en los que ya hay de todo, de forma que sólo el diseño puede ya aportar diferencias competitivas que sirvan de fuentes de rentabilidad (a fin de cuentas, se produce casi todo en China, y sólo el crear imágenes de marca como las de Bang & Olufsen, Iiittala o Armani puede justificar el pagar precios. y trabajadores
Los retos de la globalización, y la necesidad de apostar por la creatividad para contribuir a generar una economía innovadora, ponen en el punto de mira a las empresas.
Una vez que la industria de bienes de consumo produce más barato en Oriente, es imprescindible volcarse en intangibles.
Estas deben adaptarse a los nuevos mercados, y cuentan con un importante apoyo por parte de las instituciones nacionales y supranacionales que diseñarán condiciones favorables para que despegue un nuevo tejido productivo (con mayor o menor éxito).
Pero estas condiciones institucionales no son suficientes.
Las empresas deben además modernizar su organización y estructura, de forma también innovadora, para poder adaptarse al difícil contexto del mercado: sólo a través de innovaciones se podrá estimular la generación de creatividad entre los empleados, pues ellos y su conocimiento son la materia prima a la hora de desarrollar nuevas ideas.
El actual discurso del management, con su extraordinaria influencia, va a proporcionar a las empresas las líneas maestras de reorganización de las compañías con el objetivo de hacer de la empresa un fértil jardín de nuevas ideas, a partir de recetas mil veces repetidas: flexibilidad, horizontalización de las jerarquías de mando, trabajo en equipo, organización en red, outsourcing, etc. (Fernández Rodríguez, 2007), todas ellas presentadas como cambios ineludibles que deben ser acometidos para ganar en competitividad 2.
En este sentido, las consultoras van a jugar un papel esencial en la asesoría de cara a facilitar unas condiciones organizacionales que permitan dar rienda suelta a la creatividad de sus empleados, y muchas de ellas (Cap gemini, KPMg) van a generar publicaciones en las que se alude a la necesidad de crear culturas innovadoras en las compañías, siguiendo entre otros el ejemplo de ellas mismas.
Se persigue estimular la creatividad organizacional frente a métodos de gestión que se consideran de otra época, la era de la burocracia que se asocia nada menos que a la creatividad, pues la cooperación y el trabajo en equipo generan mejores resultados y estimulan el surgimiento de nuevas ideas.
El modelo de trabajador creativo va a ser el del programador, el del hacker (Himanen, 2002), conectado virtualmente a otros colegas sin estar sujeto a disciplinas de horarios, lugares o contextos.
¿Por qué este extraordinario interés en la creatividad?
La razón fundamental, al menos tal y como aparece en estos textos, es que ésta se va a asociar a la generación de nuevas ideas, siendo la innovación su puesta en práctica (West, 1997: 4).
La creatividad es el recurso humano último, la fuerza detrás del cambio, la habilidad de crear nuevas cosas con significado (Florida, 2002a).
Aquí nos encontramos con la dificultad de medir y valorar lo que es realmente creativo y lo que no. Una buena idea puede valer un millón de dólares, o euros.
El mercado recompensa ideas, no esfuerzos a largo plazo en forma de trabajo duro y rutinario.
Un anuncio de treinta segundos puede cambiar el destino de una marca; un portal de Internet basado en una idea novedosa cuesta millones de dólares; un diseño vale más que cualquier material.
No es una sorpresa que las nuevas fuentes de riqueza sean el diseño, la usabilidad, la capacidad de contar una historia creíble (el storytelling).
No en vano, las economías innovadoras han sabido vender sus marcas, ideas y narrativas, y en países como Finlandia o Estados Unidos los estudios más demandados son los denominados Master of Fine Arts (MFA), más incluso que los tradicionales MBA.
La innovación va a estar liderada por la nueva clase creativa, formada por un conjunto de trabajadores de las industrias del conocimiento con nuevos valores respecto a los viejos trabajadores industriales.
Los miembros de la clase creativa se caracterizarían por su individualismo, meritocracia, diversidad y apertura de miras, y por sus deseos de expresión personal a través de su trabajo (Florida, 2002a: 77 y ss.): de acuerdo con Florida, los trabajadores creativos persiguen valores fundamentalmente post-materiales, que van mucho más allá del dinero: buscan desafíos y la asunción de responsabilidades; buscan flexibilidad y un desarrollo profesional dentro de un mercado laboral muy horizontal.
La economía creativa ya representaría, según Florida, el 47% de la riqueza generada en Estados Unidos, pese a que la mano de obra empleada en estos sectores apenas supone un 30% (Florida, 2005).
Por otra parte, y como se ha señalado anteriormente, es la única esperanza
Pero, por supuesto, para poder llevar adelante este tipo de proyectos es imprescindible el compromiso de los trabajadores, ya que su autonomía debe redundar en un beneficio para la empresa y es imprescindible que se alineen con los intereses de ésta.
Así, una de las claves del discurso hegemónico de la innovación social es que no se apela sólo a las organizaciones para protagonizar los esfuerzos innovadores, sino que se especifica en la mayoría de los casos que los individuos y las instituciones deben comprometerse también (Wolfe y gertler, 2002).
Los individuos creativos, que se caracterizan por su independencia y flexibilidad, deben convertirse incluso en fuente de renovación dentro de la sociedad (gardner, 1995).
De hecho, se reniega de las grandes organizaciones, persiguiendo un enfoque empresarial más centrado en el individuo, y llegando a contraponerse creatividad y estructura de la organización (Florida, 2002a).
Así, el objetivo será diluir, en la medida de lo posible, los marcos que articulan las estructuras organizacionales, reduciéndolas a simples redes a las que se conectan creativos intra-emprendedores.
Se crean entornos de trabajo no-collar, en los que el puesto de trabajo se convierte en un lugar más agradable que, en realidad, no parece una oficina, pues de lo que se trata es de que las fronteras entre trabajo, juego, y vida personal queden completamente erosionadas.
Un ejemplo de este modelo de organización del trabajo sería el de los hackers, en cuya ética de trabajo el gozo y lo lúdico juegan un papel muy importante (Himanen, 2002).
Siguiendo con esta argumentación, otros autores han señalado que, progresivamente, el trabajo es imposible de distinguir de la vida en sí dentro de una tendencia general a la conexión directa entre el individuo (asegurado mediante sus competencias e incluso mediante seguros contratados en el mercado actuarial frente a los riesgos de la misma economía de mercado) y la cruda realidad de la economía, sin necesidad de pasar por el filtro de la organización (Davis y Meyer, 1998: 163-167).
Y una vez que la organización se ha diluido, quedan los individuos, conceptualizados como entes individuales susceptibles de integrarse dentro de una cultura de asunción de riesgos empresariales.
La innovación, así, va a descansar finalmente en los propios individuos, a los que se considera tanto fuente de creatividad como responsables de desarrollarla al máximo a favor de las organizaciones, la sociedad e incluso de sí mismos.
Como señalan algunos autores (Huizenga, 2004) si la gente dentro de la organización está motivada Unión Soviética: un mundo que ha desaparecido y dejado de tener sentido pero que todavía pervive, como desviación o anomalía, en el contexto de la empresa actual, en forma de burocracia y mercados internos de trabajo regulados (Davis y Meyer, 1998).
El objetivo ahora es convertir a la organización en un espacio en el que la capacidad de aprender y de crear cosas nuevas juegue un papel muy importante (Senge, 1990).
Ahora bien, ¿cómo se va a fomentar la creatividad dentro de la organización?
Buena parte de la literatura managerial ha hecho énfasis en otorgar autonomía al trabajador, aunque orientando siempre su acción a la generación de nuevas ideas que redunden en una mejora de los procesos de producción y, como consecuencia, de los márgenes de beneficio.
La idea fundamental es la de empoderar (empower) a los trabajadores otorgándoles más margen en la toma de decisiones, desde una perspectiva eso sí básicamente técnica, ya que la dirección de la compañía sigue férreamente controlada por líderes que ejercitan de forma diferente su liderazgo (ahora mediante el recurso a las emociones y al carisma).
Dentro de estas acciones de fomento de la autonomía, una de las más características es, sin lugar a dudas, la de la estimulación del emprendizaje, esto es, de la creación de nuevas empresas que es, en la actualidad, una de las principales apuestas de los poderes públicas en la lucha contra el desempleo (dentro de un paradigma de activación).
Pero esta práctica de puesta en práctica de nuevos proyectos empresariales [base del capitalismo innovador, y uno de los principales legados de la teoría schumpeteriana (Jones y Spicer, 2009)] no debe circunscribirse al exterior de las organizaciones, sino que debe fomentarse dentro (en el seno) de las mismas.
Las organizaciones deben estimular esfuerzos emprendedores entre sus propios trabajadores, favoreciendo un proceso denominado intrapreneurship o emprendizaje dentro de la organización: contar, dentro de la compañía, con unidades de innovación formadas con estos intra-emprendedores marcará la diferencia entre el éxito y fracaso de las compañías, ya que van a generar ideas que van a rentabilizar dentro del paraguas de la empresa para la que trabajan.
Pese a que el término ya se empezó a utilizar en la década de los ochenta (ver por ejemplo el clásico trabajo de Pinchot, 1986), este tipo de prácticas se han considerado como esenciales en las nuevas prácticas dirigidas a la innovación y se han convertido en paisaje habitual de las empresas punteras de los sectores tecnológicos.
de los impulsos creativos ofrecen más que coincidencias del denominado discurso del management, hegemónico en la actualidad, representando a la perfección su tendencia actual a enfatizar las virtudes de lo emocional como elemento fundamental de las nuevas reglas de gestión organizacional, construyendo el éxito en el mundo laboral en torno al dominio de un conjunto de competencias de personalidad (Boltanski y Chiapello, 2002; Alonso y Fernández Rodríguez, 2006; Fernández Rodríguez, 2007; Illouz, 2007).
En nuestra opinión, cooperan con éste en una transformación muy importante de las actuales estructuras organizacionales y sociales.
La innovación social, desde lo institucional: el papel de las instituciones y el gobierno
Pero el discurso sobre la innovación no se limita a reproducir las recetas de los best-sellers de la gestión empresarial, pues sus objetivos van más allá, dirigidos a una transformación del entramado institucional.
De lo que se trata es de fomentar no sólo empresas innovadoras, sino economías y sociedades en las que la idea de innovación se constituya como seña de identidad.
Un fenómeno que ha representado el paradigma de la innovación tecnológica, el mítico Silicon Valley, con su mezcla de empresas punto com, empresas del sector de las nuevas tecnologías de la información, empresas relacionadas con la producción de entretenimiento audiovisual e importantes universidades y escuelas de ingeniería, representa un tipo ideal de cluster de la innovación que ha contado con apoyo institucional importante.
El caso finlandés, o el sueco, se caracterizan por el desarrollo de sistemas nacionales de innovación en los que las políticas científicas han liderado la transformación tecnológica.
Por lo tanto, el discurso de la innovación social va a hacer referencia al hecho de que las instituciones van a jugar también un papel fundamental en la creación de condiciones para que las sociedades y los individuos que las forman puedan integrarse con garantías en la dinámica de la economía del conocimiento.
Esto va a implicar una demanda de cambios en relación a la forma de gestión del gobierno, que debe huir de los principios de centralización, control y especialización funcional para dar paso a nuevas políticas que sean capaces de dar respuesta a los desafíos de la nueva economía, concentrándose en construir las grandes infraestructuras necesarias para el capitalismo intensivo en conocimiento, con inversiones en tecnologías, industrias y educación, convirtiéndose el para el cambio, esto permitirá desarrollar estrategias de innovación que serán exitosas para la compañía, en forma de nuevas rutinas que acaben con el ensimismamiento y las rigideces; si por el contrario se plantean resistencias al cambio, esto puede generar un fracaso colectivo.
El éxito de las compañías dependerá de cómo los trabajadores del conocimiento creen y apliquen nuevas ideas de forma productiva, eficaz y sobre todo innovadora (Amidon, 2003).
Y dado que buena parte de estas ideas descansan sobre variables como la empatía, el juego o la búsqueda de significado, el nuevo trabajador del conocimiento debe prepararse para asumir un cambio fundamentalmente personal.
El énfasis en la promoción de los aspectos creativos de la personalidad ha conducido incluso a una curiosa proliferación de textos de autoayuda que inciden en fórmulas para poder desarrollar nuestras potencialidades.
Inflamados de una retórica de autoayuda y plagados de estrafalarias apelaciones a descubrimientos neurológicos, los nuevos textos en relación a la estimulación de la creatividad apuestan por vías científicas para identificar individuos creativos con el fin de formar equipos innovadores e impulsar la creatividad.
Una de las más populares es, sin lugar a dudas, la estimulación en los individuos de la utilización de determinadas zonas del cerebro humano, ya que de acuerdo a algunos de estos textos (Tokoro y Mogi, 2007; Pink, 2008) la creatividad se localiza en la parte derecha (intuitiva, no lineal, holística) y está ligada a los aspectos emocionales, mientras que la parte izquierda (lineal, lógica) se ocupa de los aspectos analíticos: se establecería además un paralelismo entre la transición desde una economía de la información basada en las lógicas duras de la nanotecnología y la informática a una nueva época en la que la creatividad, el diseño, la inventiva y la cercanía a las necesidades de los clientes jugaría un papel fundamental (Pink, 2008: 1-3).
Esto, por otra parte, sólo supone una actualización de viejos conceptos: basta con recordar el clásico artículo de Mintzberg (1976) en relación a las relaciones entre partes del cerebro y formas de gestionar, y en la que la parte izquierda se minusvaloraba al asociarse a los viejos métodos racionales de planificación frente a la verdadera gestión, más relacionada con la intuición, el liderazgo y la toma rápida de decisiones.
En este sentido, estos discursos en defensa de las emociones como conductoras
de la construcción de una sociedad de la innovación, el rol del gobierno sea distinto al del neoliberalismo imperante.
Así, más que un Estado mínimo que no interfiera en la economía, el discurso de la innovación social plantea que es necesaria una intervención del gobierno para poner en marcha medidas que permitan la integración de una importante capa de la sociedad en la sociedad de la información.
El papel del gobierno, como señala Peters (2008), es el de adoptar un papel mucho más fuerte no sólo como planificador de líneas generales de investigación científica, sino proveedor además de capital intelectual, financiación y estructuras (en forma de parques tecnológicos, clusters de industrias culturales, políticas educativas y culturales o planificación urbana).
La economía creativa crece, según Florida (2002a), porque existen instituciones que la fomentan, y que además arriesgan su capital: y no sólo se trata de instituciones privadas, sino también públicas.
Florida, convencido votante de los demócratas, considera que países como los escandinavos, Canadá o Australia son buenos espejos en los que reflejarse, ya que han sabido combinar una economía muy creativa con un modelo socialdemócrata (Florida, 2005).
No obstante, Florida va a señalar que esto no significa que se deba establecer un debate ideológico sobre estas cuestiones: construir una sociedad creativa no debe ni debatirse, pues para él es una cuestión de mera supervivencia en un entorno como el actual.
Como hemos podido comprobar, nos encontramos ante un gran desafío: la globalización y los mercados mundiales reclaman que nuestras economías modifiquen sus reglas y se transformen en innovadoras y competitivas.
Pero ello implica que no sólo las empresas se conviertan en más flexibles y que exploten unos recursos llamados conocimiento y creatividad, sino que además las instituciones faciliten esos procesos y que los individuos asuman la necesidad de estimular sus habilidades más creativas.
Tenemos una llamada al cambio: las empresas deben renovarse, ya que sin ellas la sociedad no puede cambiar; pero a la vez, es necesario que se creen instituciones para el cambio.
Y por encima de todo, tenemos a los individuos creativos (los trabajadores del conocimiento) que son los que asumen el desafío de la innovación.
El resultado es que, aunque la innovación se asocia fundamentalmente a los desafíos gobierno mismo en una red de organizaciones intensivas en conocimiento (Florida, 2002b: 174).
Las políticas de innovación deben ahora ajustarse a criterios de selectividad, capacidad de motivación, construcción de redes innovadoras, creación de nuevas formas organizativas, e integración de instituciones dedicadas a la innovación y desarrollo en el sistema de innovación nacional (Archibugi y Lundvall, 2001).
Por ello, es imprescindible una buena gestión (Boutellier et al., 2008).
Y es que el concepto geográfico, escenificado en la noción de lo local o, mejor aún, lo glocal, juega un papel muy importante a la hora de edificar comunidades de innovación.
Así, autores como Saskenian (1996) o Brown y Duguid ( 2002) han reiterado la importancia de las regiones como Silicon Valley, ya que dentro de las regiones innovadoras se genera una cultura común (basada en la difusión del conocimiento) por la que, por ejemplo, las instituciones financieras locales están más dispuestas a financiar proyectos innovadores que en otras zonas donde las decisiones pueden ser bastante más conservadoras.
Otro ejemplo es el famoso "índice de creatividad" del propio Florida (2002a), por el que las denominadas 3T's (tecnología, talento y tolerancia) y un conjunto de polémicos índices (gay Index, Bohemian Index) van a ser un indicador de la diversidad, innovación y creatividad de las ciudades, que se constituyen en núcleos de atracción de creatividad en los que evidentemente el tipo de políticas públicas a realizar va a ser esencial para favorecer la imagen de estos lugares.
Estas políticas públicas también deben ajustarse a la necesidad de mejorar las condiciones de vida en las ciudades, pues si en éstas se construye un entorno apropiado para el surgimiento de comunidades creativas, existen más posibilidades de atraer nuevos talentos.
Florida recomienda, además, que las comunidades deben estar compuestas no sólo de trabajadores nómadas que van y vienen, sino además de una población residente permanente con el fin de evitar la degradación urbana.
La capacidad de aprender es crítica en el proceso de innovación, y la mano de obra debe estar formada.
La universidad es ese nodo creativo del que los trabajadores del conocimiento van a obtener su formación (Florida, 2002a).
Sea ésta pública o privada, lo cierto es que la educación es una pieza fundamental para la construcción de una determinada cultura innovadora, y ésta debe estimularse por parte de las instituciones.
Ello implica además que, dentro
de campo de estos autores, los directivos de las empresas, formados y aculturados dentro de unas ciertas formas de pensar, se muestran en privado muy críticos con la innovación, siendo conscientes de que la realidad organizacional impide llevar la práctica de la innovación hasta sus últimas consecuencias.
Por otra parte, se dibuja una imagen de los trabajadores del conocimiento que dista bastante de la realidad tanto de su trabajo cotidiano, como del trabajo de otros empleados de distintos sectores.
Muchos de ellos se encuentran, para empezar, en unas condiciones de trabajo mucho más precarias de las que se reflejan en las exaltaciones de la creatividad que dominan la literatura de la innovación.
Muchos trabajadores se encuentran bajo condiciones de temporalidad, salarios bajos, gran incertidumbre y fuerte estrés, siendo su individualismo un problema para negociar mejores condiciones de trabajo (Kücklich, 2005).
Estimular prácticas como las del emprendizaje entre éstos no garantizan ningún éxito, pues no es cierto que los trabajadores del conocimiento manifiesten particulares deseos de crear nuevas empresas, pese a las promesas de la dirección de que redundará en su beneficio.
Como señalan Jones y Spicer (2009: 109), "el emprendizaje promete la innovación social y la mejora.
Promete crear un espacio en el que todos nosotros podamos innovar y en el que al otro le será permitido participar en un discurso acerca de lo que significan mejora e innovación".
Sin embargo, estos autores denuncian que tal discurso institucional adolece de importantes problemas éticos, pues lo que hace es glorificar una suerte de soberanía individual autista en un mundo en que, debido a la socialización del trabajo, los emprendedores necesitan, más que nunca, a los otros (Jones y Spicer, 2009: 114-115).
Y es que las redes son algo más que individuos aislados interconectados, sino que cuentan también con componentes importantes de sociabilidad vinculados, entre otras cosas, a la relación entre los diferentes puestos de trabajo: en realidad hay conflictos, resistencias y contradicciones en las prácticas reales.
Desde su propia conceptualización la variable conocimiento es polémica.
El conocimiento o la creatividad de las empresas, estos desafíos se terminan convirtiendo en los desafíos de todos: el argumento implícito es que todos estamos en el mismo barco y que desde todos los sectores sociales se debe hacer un esfuerzo para mejorar los márgenes de rentabilidad de las empresas.
Por lo tanto, nos encontramos por encima de todo con un discurso orientado a la movilización.
Un primer análisis nos lleva a percibir que, en primer lugar, se construye en relación a una situación de urgencia muy similar a la de los discursos manageriales, aceptando de forma a-crítica un contexto de capitalismo competitivo y una adhesión sin condiciones al mercado y a los principios esenciales de la globalización económica.
Más que cuestionar y regular la forma actual de regulación del capitalismo, lo que se persigue es adaptarse a él a través de una llamada a la acción mediante una nueva forma de hacer las cosas (la innovación, en este caso) (Collins, 1998; Alonso y Fernández Rodríguez, 2006).
La forma de definir la innovación en nuestros días se encuentra fuertemente sesgada por el régimen de regulación del capitalismo actual, en el que las ideas económicas neoliberales juegan un papel fundamental.
Una de las críticas más notables a estos discursos de la innovación procede de la esfera de los denominados Critical Management Studies.
Esta corriente de pensamiento crítico sobre las organizaciones ha mostrado en sus investigaciones que buena parte del discurso sobre la necesidad de impulsar la creatividad y la innovación en las organizaciones encuentra fuertes resistencias internas que no proceden necesariamente de los trabajadores, sino incluso de aquellos que afirman actuar en nombre de la estimulación de la autonomía de los empleados.
Algunas investigaciones han mostrado que, en el caso de las empresas, es un fenómeno corriente el que los directivos, pese a hacer público su compromiso con la innovación, en sus prácticas cotidianas lo contemplen como un verdadero problema, pues una cultura innovadora ideal presupone la aparición de espacios de disenso y los directivos prefieren mantener el control (Salaman y Storey, 2009).
Se crea así una separación entre discursos y prácticas reales.
Por otra parte, y como señalan en otra investigación Salaman y Storey (2002: 161-163), el deseo de innovar choca con la infranqueable barrera de un discurso managerial muy poderoso y al mismo tiempo extraordinariamente limitado en su enfoque del mundo organizacional.
En los trabajos En definitiva, lo que encontramos en muchos de los trabajos sobre innovación social -generalmente los más difundidos en la doxa mediática-, nos encontramos con una visión de la innovación totalmente despolitizada, pragmática y economicista, desconcertantemente alejada de cualquier idea de conflicto social, divergencia de intereses o actores sociales con diferentes estrategias y prácticas.
Se trata de un mero significante vacío (Laclau, 1996), en el que un término poderoso como es el de la innovación (y asimilado a palabras atractivas como conocimiento o creatividad) carece de un significado consensuado socialmente, con lo que es definido, de forma inestable, por parte de los discursos de los actores hegemónicos, que resaltan la necesidad de mantener el progreso económico; para ello se requiere una transformación de las políticas públicas, una reorganización del trabajo en las empresas y un cambio de la mentalidad de los individuos.
El fin último es la movilización, siempre con apelaciones morales, de los diferentes actores sociales para generar nuevos bienes y servicios, que deben ser cada vez más atractivos para poder competir en ciertos segmentos de los mercados mundiales, una vez que la deslocalización industrial ha limitado las posibilidades económicas de Occidente.
Por tanto, nos encontramos con una llamada moral a un cambio que permita alinear nuestra política y prácticas sociales y económicas con las necesidades del nuevo capitalismo en red, de una manera similar a como operan los discursos manageriales relacionados con el cambio organizacional.
aparecen como una suerte de recurso inmaterial que es susceptible de adquirirse gracias a las nuevas tecnologías de la información, y que el mercado va a utilizar con aprovechamiento y racionalidad, interesado por los rendimientos a largo plazo.
Pero no debemos olvidar el papel crucial que juegan, al final, otras condiciones sociales en la generación de innovaciones.
Algunos trabajos han remarcado la importancia que, en la creación de industrias innovadoras, han tenido unas adecuadas condiciones de partida.
Por ejemplo, los estudios sobre la innovación en los países escandinavos han hecho referencia a la importancia que juegan, en la configuración del modelo innovador, elementos como un Estado del Bienestar avanzado, un sindicalismo poderoso, la solidaridad social, altos niveles educativos, la elevada participación de la mujer en el mercado laboral o la comparativamente escasa dispersión salarial (Schramm-Nielsen et al., 2004).
Otros trabajos han apuntado asimismo cómo ciertas condiciones históricas han provocado la innovación: por ejemplo en el paradigmático caso finlandés (Hämäläinen y Heiskala, 2007), la crisis provocada por el desplome de la URSS a principios de la década de los noventa sirvió para espolear un cambio de modelo económico (Lovio y Välikangas, 2010).
De forma acertada, Brown y Duguid (2002) observan que, además, en el caso escandinavo, los sindicatos juegan un papel fundamental en la definición y transmisión de competencias así como en la dirección de la acción gubernamental.
Por lo tanto, el papel del Estado del Bienestar puede ser muy importante en la generación de condiciones para una economía innovadora, particularmente ante el requerimiento de beneficios inmediatos.
Como algunos autores reconocen abiertamente, en realidad existen importantes contradicciones entre los requisitos para crear las condiciones marco de una Learning Economy y los objetivos de rentabilidad a corto plazo del capital financiero (Lundvall et al., 2002).
Además, el discurso de la innovación cuenta con mensajes un tanto contradictorios en este sentido, pues la forma de gobierno o Estado que se pretende involucrar en la innovación es un Estado gestionado desde el paradigma de la nueva gestión pública y mecanismos de gobernanza.
Así, convive con este Estado, guía de la innovación, un discurso muy poderoso como el anti-burocrático, por el que las condiciones innovadoras en el servicio público sólo pueden generarse desde "la ruptura de la vieja burocracia monopolista y la introducción de la noción de competencia dentro
Luis enrique aLonso y CarLos Jesús fernández rodríguez noTas 1 Este artículo se ha realizado gracias a una investigación cofinanciada por los proyectos de investigación con referencias CSO2008-02886 (del Ministerio de Ciencia e Innovación) y S2007/HUM-0413 (de la Dirección General de Universidades de la Comunidad Autónoma de Madrid).
El trabajo se realiza además dentro del grupo de investigación "Estudios sobre trabajo y ciudadanía" de la Universidad Autónoma de Madrid.
2 Esta manera de entender la innovación afectará incluso a las denominadas "empresas sociales", cuyo fin es el de alterar radicalmente los parámetros de funcionamiento habituales de las organizaciones sin ánimo de lucro: éstas pasan a organizarse siguiendo patrones empresariales "innovadores", aunque su fin sea el de crear valor social para las comunidades (Kong, 2010), sugiriendo la utilización del conocimiento (expresado a través del capital intelectual de los trabajadores) como recurso esencial. primer paso en esta dirección debería ser, sin duda alguna, un estudio de la sociedad del conocimiento y sus discursos, con mayor carga de sus componentes estructurales e institucionales y en que la mirada a las condiciones sociales operantes sobre el proceso de innovación jugase un papel más importante.
La sociedad del conocimiento sólo puede encararse en su estudio y en su planificación como eso, como sociedad, no como el producto mítico de acciones personales heroicas.
Se hace pues, a nuestro juicio, imprescindible afrontar las implicaciones y efectos perversos que los discursos más individualizados (hoy absolutamente hegemónicos) sobre la innovación social, producen en las políticas efectivas de cambio social institucional, ya que en muchos casos los componentes causales, complejos, interdeterminados y verdaderamente sociales que se encuentran en la base de los procesos de innovación realmente existentes han sido reducidos a puras apelaciones a una mayor competitividad.
LA INNOVACIÓN SOCIAL Y EL NuEVO dISCuRSO dEL management: LIMITACIONES Y ALTERNATIVAS de |
En este trabajo el autor reflexiona sobre varios temas en los que ve interrelaciones entre la innovación social y la del mundo de la empresa.
No ha sido fácil para una persona del entorno empresarial establecer conexiones con la innovación social y no está de más el advertir que ha tenido ciertas dudas sobre la conveniencia de publicar sus reflexiones ya que de alguna manera se encuentra marcado por Ludwig Wittgenstein, de hecho acostumbra a decir que le quedó muy marcado un pensamiento recogido en su "Tractatus logico-philosophicus" cuando expone la proposición 7, en la que dice: "de lo que no se puede hablar hay que callar" (1) Para resolver su duda ha contactado con una amiga imaginaria a la que llama Forjana porque es forjadora y cade-nera, igual que el autor, y ayudante de Hefesto, el dios de la Forja del Olimpo griego.
Eso está bien, pero en mi opinión Wittgenstein se refiere al mundo del conocimiento no al de la especulación y lo que tu puedes hacer es especular alrededor del "cómo crees que puede ser la empresa en el contexto de la innovación social".
La especulación intelectual, así como la curiosidad, es un gran hervidero de ideas y por lo tanto un excelente caldo de cultivo de nuevas posibilidades cognitivas que pueden derivar en propuestas y/o acciones innovadoras.
La especulación es un acelerador del conocimiento porque lo pone prueba y permite crear hipótesis que luego las personas o equipos que trabajen sobre ellas deberán de validar o invalidar.
Así que ¿por qué no hablas de lo que sientes sobre el tema y especulas sobre tus sentimientos y emociones?
RESUMEN: El presente artículo trata de abordar aquellas ideas que giran en torno a las conexiones que se producen entre la innovación social y el mundo de la empresa.
En él el autor explora los discursos, las acciones y las formas de gestión empresariales en un intento por comprender los sentidos y la filosofía que se esconde detrás de lo que llamamos procesos de Innovación Social.
Aspectos como la sostenibilidad humana, la creatividad, el conocimiento, el talento, las emociones y la cultura juegan un papel crucial en las dinámicas innovadoras que se producen dentro del mundo de la empresa y de las estrategias que ésta emplea para reinventarse y actualizarse con el paso de los años.
De este modo, la empresa no sólo acaba convirtiéndose en un desafío constante para su propia actividad y para las personas que trabajan, también se convierte en una muestra representativa de la sociedad en la que vivimos y cómo ésta se desarrolla.
PALABRAS CLAVE: Innovación social; emotalento; conocimiento; creatividad; empresa; cultura.
La sociedad es un término abstracto que se puede definir como el hogar donde los humanos desarrollan su vida, hogar en el que hay de todo en magnitudes numéricas ilimitadas, mejor dicho, inabarcables salvo para los conceptos numéricos a los que se tiende a reducir casi todo, asunto éste sobre el que con frecuencia algunas personas se preguntan: ¿es buena esta práctica hoy tan extendida de la cuantificación e indexación de forma que aquello que no llega a ciertos estándares no se considera?, una opinión es NO, pero aunque dicha con la boca pequeña.
En este contexto, uno de los cuasi infinitos constituyentes del todo social es la persona, tanto como individuo o como agrupación en la familia y otro es la empresa, pero a su vez la empresa no hay que considerarla como un todo, sino como un conjunto de innumerables individualidades, cada una de ellas con sus singularidades, más o menos como lo somos los humanos a título particular.
Sabemos que cada uno de los casi 7.000 millones de humanos vivos que comparten el planeta Tierra, aun siendo semejantes unos a otros, son únicos e irrepetibles y por lo tanto completamente diferenciados y lo de ser únicos e irrepetibles es así porque, son y actúan como diferentes y esa diferenciación viene porque los humanos son la consecuencia de al menos, dos herencias y diversas interacciones:
-la genética tangible y cada día mejor conocida que dice que son diferentes unos de otros con la excepción de sólo algunas personas, como es el caso por ser gemelo monovitelino, que comparten el 100% del código genético y ello no garantiza nada ya que la activación de los genes y cromosomas es siempre diferente debido a la influencia de la proteína, y -la cultural que se recibe del entorno social en la intangible figura de los llamados por Richard Dawkins "memes" (2), la intangibilidad de los memes tiene la propiedad de que no son observables por medios físicos directos aunque sí estudiables en función de la conducta de las personas.
Entre las interacciones que hacen de cada humano una singularidad está la propuesta de Jeremy Rifkin en el ensayo "La civilización empática" (3) donde se plantea la propuesta de que: Conviene observar el vínculo de la innovación a la ejecución consciente de los actos que se realizan buscando cambios aunque la consciencia de aquéllos no esté enfocada hacia el cambio que se ha producido como pudo ser el caso del Dr. Fleming y su gran innovación con el descubrimiento de la penicilina.
El referido doctor buscaba una cosa y supo encontrar en los cultivos de bacterias que le aparecieron lo que allí había, que era cosa diferente a la por él esperada, cosa que luego fue un punto de inflexión en la calidad de vida de toda la humanidad.
Hablando de la evolución de la vida, los cambios están afectados por la inercia y tienen una escala temporal de miles, quizás de millones de años para consolidarse, son casi imperceptibles para el observador humano no dotado de instrumentación externa tecnológicamente avanzada.
2) El segundo plano, cuyo horizonte temporal es muchísimo más corto y cada vez lo es más llegando pronto a lo efímero ya que si en el alba de la humanidad fue de miles o decenas de miles de años ahora puede ser de meses o años, es el de la sostenibilidad humana, sostenibilidad que está unívocamente ligada a cambios constantes del entorno vital realizados de forma consciente por el ser humano, esto es, estrechamente relacionados con la cultura, o mejor aún son la propia cultura, según una acepción que el biólogo Francisco J. de Ayala y el antropólogo Camilo José Cela Conde en su ensayo compartido "la piedra que se volvió palabra -las claves evolutivas de la humanidad", dan del concepto "cultura" al asociar el término con "la modificación del medio en beneficio de uno":
"El hombre ha inaugurado una nueva forma de adaptación mucho más poderosa que la biológica: la adaptación por medio de la cultura" (2).
Entre este alcance de la definición de la cultura como la modificación del medio en beneficio de la colectividad humana y la innovación hay muy poca diferencia, de hecho se puede decir sin riesgo de equivocarse que la cultura, siempre cambiante, siempre diferente, siempre nueva, es un momento con otra persona, con otro ser vivo o con la naturaleza tiene un carácter inmaterial y pasa a formar parte de los recuerdos que conforman la historia y la identidad exclusiva de cada cual".
La empresa no es otra cosa que la asociación de varios humanos, en unas formas más o menos determinadas, con unos fines más o menos compartidos a través del desarrollo de actividades económicas.
Un fin ampliamente compartido hoy en el contexto del mundo de la empresa es el de obtener resultados económicos positivos, esto es lo que en roman paladino se dice "ganar dinero", fin que inmediatamente hay que matizar con el del destino que se asigna a los citados resultados económicos.
En función de cuál sea el destino de esos resultados, se puede estar, o no, contribuyendo al buen fin de la innovación social.
La relación entre ambos aspectos en la empresa se puede canalizar a través de la cada vez más exigente cultura de Responsabilidad Social de Empresa, RSE que en una hipotética Post globalización quizás propicie el cambio del fin compartido citado.
La innovación es un vocablo muy en boga que en los últimos años está apareciendo por doquier y con mucha frecuencia aplicándose al mundo de la empresa, casi siempre en el ámbito muy restringido de los productos que se ponen en el mercado y/o de los medios de producción, con lo que de alguna manera se pudiera estar limitando una de las ideas, concepto más bellas de las que se ha sido capaz de concebir, porque detrás de la innovación está el qué y el cómo son los humanos.
Observando, que no estudiando, como son las raíces humanas, uno concluye que la naturaleza no les lleva precisamente a ser innovadores.
Hay que resaltar dos planos que con mucha frecuencia se entrecruzan y mezclan sin líneas de frontera definidas, quizás porque la escala temporal entre un plano y el otro son inmensamente diferentes:
1) El primero de los citados planos es el de la inercia, ley de la física según la cual estando la cosa en estado de reposo tiende a quedarse como está, o lo que es lo mismo, el cambio de estado necesita de no- Lo anterior es importante porque con frecuencia se cree que para innovar hay que estar inventando la rueda continuamente, cuando la rueda ya la inventó un anónimo artesano, posiblemente en Mesopotamia, hace unos 6-7.000 años, mientras que lo que hay que hacer es cuestionarse permanentemente cómo se emplea la rueda para ser capaces de encontrar otros usos desconocidos en la comunidad y que den valor, al margen de que sean conocidos o no por terceras comunidades.
Por cierto que a veces conviene pensar si no es necesario que se rinda tributo a toda la humanidad anónima que ha puesto a disposición de las generaciones siguientes innovaciones que han traído a los humanos hasta aquí.
Ésta es una oportuna pregunta para Forjana, la que está a la vera de Zeus: ¿¡Oh diosa! nos podrías decir, quién fue el primer humano que dominó el fuego, el que talló la piedra, el que se agarró a un árbol caído para cruzar un río, el que se arropó, el que se calzó, el que concibió la cuña, la cuerda, la rueda, el clavo, el alfar, la siembra, el que domesticó al animal, el que fundió el metal, el que concibió el número, la escritura y así un sin fin de cosas sin las cuales no sé si hubiéramos llagado hasta aquí, lo que sí sé es que seríamos distintos, entre otras cosas porque las herencias de las que hablábamos antes nos hubieran configurado de manera diferente.
Somos la consecuencia de la epopeya de humanos anónimos, así que nuestro tributo a todos ellos, humanos que en muchas ocasiones ni tendrían nombre propio.
No, no sé quienes fueron esos humanos anónimos ni dónde estaban, pero coincido en su gran importancia para una gran innovación social sostenida a lo largo del tiempo, es la innovación social por antonomasia.
Hay muchas definiciones de innovación entre las que en lugar prioritario hay que citar lo recogido en el Manual de Oslo (4) donde se crea cierto tipo de doctrina e indicadores sobre cuatro tipos de innovación: Productos, Procesos, Organización y Marketing.
De entre las definiciones de la "innovación" vamos a resaltar una que ha surgido en una empresa vasca, curiosamente la que también ha creado el personaje imaginario de Forjana.
Esta empresa es de forjadores y cadeneros en ella definen la innovación como:
"la libre aplicación del emotalento por parte de las personas y/o equipos para hacer cosas diferentes que den valor a las personas, a la empresa u organización y a la sociedad" (5).
La definición merece alguna explicación, así: "emotalento" es un parasintético que se sustancia en emoción y talento, y no es banal la palabreja ya que poca innovación, poca creación, puede salir de las actividades humanas, ya sea como individuos ya como equipos, si no está la emoción de los ejecutores por detrás, pero es que además definen el talento como la conjunción del conocimiento, del saber, con la actitud de aplicarlo, de hacer cosas con él, pero no hacer cualquier cosa sino aquéllas que den valor a la persona, a la empresa y a la sociedad, siendo importante la doble condición necesaria: 1) por un lado la consciencia recogida en la definición como " la libre aplicación del...", y por otro lado, 2) que se satisfaga a los tres niveles sociales citados, dándoles valor de forma que cuando se da la conjunción de ambas condiciones en el cambio ejecutado, éste adquiere el rango de innovación.
Pero es que además hay más, el talento es moneda, es ahorro, es no despilfarro, no en vano ha sido moneda durante siglos en las culturas origen de la nuestra, la helénica y la romana.
En otras palabras, se puede decir que cuando las personas aplican libremente su emotalento para hacer cosas diferentes que den valor están en el camino de la innovación.
Con frecuencia se confunde creatividad con innovación así que no está de más intentar establecer una frontera entre
LuIS CAÑAdA VICINAY de la austeridad, lo que en el contexto español sería una gran innovación, mientras que no sería tal innovación en algunas sociedades del mundo escandinavo como es el caso de la noruega.
Volviendo al caso, si se consiguiera derribar las barreras arquitectónicas sin despilfarro la solución sería excelente ya que se tendría un doble problema resuelto, el de la movilidad de las personas en primera derivada y otro, el del despilfarro en segunda derivada.
En el caso de la innovación proactiva se puede citar una gran serie de casos de las nuevas telecomunicaciones que son concebidas con el fin de proponer nuevas vías de interrelacionarse, de crear espacios no existentes de comunicación.
Este caso es paradigmático ya que se ha conseguido crear un círculo positivo que se autoalimenta constantemente, pasando de las ideas creativas convertidas en innovaciones tecnológicas que la empresa pone a disposición de la sociedad, a las ideas creativas que devuelve la sociedad, presentando nuevas posibilidades inexploradas, por no pre existentes, y que si de vuelta, en una especie de juego de ping pong, le son ofrecidas a la sociedad con razonable funcionalidad, van a crear nuevos entornos sociales.
Ésta es la revolución de las casi ilimitadas oportunidades de comunicación a la que hoy la humanidad está asistiendo una vez más sin darse totalmente cuenta, algo que anteriormente ya ocurrió, si bien en otra escala, con la escritura, la imprenta, la incorporación de las energías inanimadas, la electricidad, el telégrafo, el teléfono, el tren, el automóvil, el avión, etc., oportunidades que propician nuevos cambios en la profundización del "yo" y sus relaciones con los "otros" y con ellas el engrandecimiento de la cultura, generando nuevas posibilidades de memes que la enriquecen a la vez que introducen algunos riesgos sobre los que conviene reflexionar, aunque quizás no sea éste el lugar para ello, pero sí para citarlos.
Los riesgos más importantes se pueden agrupar en los dos siguientes: 1) el de introducir más diferenciaciones entre las sociedades del primer mundo y las de los países pre-emergentes, y 2) que las facilidades tecnológicas que pone la empresa a disposición de la sociedad propicien la uniformidad de ésta, yendo contra uno de los aspectos más significativos del ser humano, su singularidad.
Para conseguir esta uniformidad los expertos de marketing hacen convivir casi el devenir de la humanidad, así que me sumo muy gustosa a este homenaje.
Retomando la línea argumental sobre la innovación, la persona interesada se puede acercar tanto a la innovación en general como a la social en particular desde dos aproximaciones:
1) La innovación reactiva según la cual, y trasponiendo la idea básica de Charles Darwin (6) referente a las especies que triunfan, es: "una suerte de capacidad de las personas y/u organizaciones humanas de adaptación a los cambios del entorno, cualquiera que sea éste, de forma que las hace más competitivas para subsistir".
2) La innovación proactiva, que es si no a su opuesto, sí es algo sustancialmente diferente al ser: "una suerte de capacidad de las personas y/u organizaciones de proponer cosas nuevas al medio social de tales características que fuerzan a éste a adaptarse a las nuevas posibilidades puestas a su disposición".
En el caso de la reactiva la empresa puede tener una influencia notable en la innovación social, si bien esta influencia no se visualiza necesariamente en ella, mientras que en caso de la proactiva la empresa es absolutamente necesaria para que se pueda llevar a cabo.
Como un ejemplo entre muchos otros de innovación reactiva se puede considerar el caso de cuando te das cuenta de que en tu ciudad, barrio, calle hay que derribar las barreras arquitectónicas para facilitar la accesibilidad de las personas que de una forma u otra tienen movilidad disminuida, y se hace dando valor a la sociedad, en este caso no creando otros perjuicios superiores a los beneficios que se aportan y por supuesto no despilfarrando.
Es importante lo del despilfarro porque es algo a lo que desgraciadamente por esta parte del mundo se está bastante abonado, especialmente por la forma y manera en la que se emplean los fondos públicos en muchas inversiones y gastos, pero no sólo en la administración pública ya que ocurre algo parecido con la gestión de los fondos privados en organizaciones de la más variada índole, empresas, familias y personas.
Aunque la observación se sale un poco del hilo de lo que se está comentando, sí se puede ayudar desde la empresa a no despilfarrar introduciendo la cultura
innovación sostenible, ya sea social y/o empresarial, es muy conveniente vivir en lo que se podría decir la frontera, pero no en cualquier frontera sino "en la frontera del conocimiento humano del campo del saber en el que se desarrollan las actividades".
No es extraño encontrarse con experiencias dentro del mundo empresarial, es que las personas que participan en las empresas, y por extensión las empresas mismas, son conscientes de que sí quieren ser sostenibles deben de tener la actitud de vivir en la frontera sabiendo ello es sumamente difícil debido a que los bordes son siempre inestables, inseguros, de gran riesgo, complejos e inciertos y con frecuencia incomprendidos, ya que habitualmente ubicarse en ellos no es bien visto por algunos analistas, especialmente los más ortodoxos, ya sean del mundo empresarial, ya del mundo financiero, ya de la administración.
Son precisamente estos analistas los que con frecuencia cualifican a las empresas y sus modos de hacer, de hecho se puede afirmar sin riesgo de equivocarse que a la frontera se la tiene miedo porque es heterodoxa.
Pero no sólo hay analistas que lo ven mal, también hay empresarios e inversores que opinan igual porque hay una cultura muy arraigada de correr el mínimo riesgo, de hacer lo que, en jerga algo despectiva, se dice: "experimentos con gaseosa", lo que no deja de ser una contradicción ya que ser empresario, si algo significa, es saber y querer convivir con el riesgo.
Vivir en la frontera es ubicarse en los cruces de caminos por donde transitan todo tipo de personas, ideas, culturas, éticas, actitudes y como la humana es una especie social, la frontera propicia el mestizaje de todo tipo y condición siendo aquí donde surge la pregunta: "¿es eso bueno si a lo mestizo se le tiene miedo, pánico?", pregunta que surge entre otras cosas porque el mestizaje tiende a romper el equilibrio interior, ya sea como personas, empresa o sociedad.
El mestizaje exige hacer un hueco al o a lo diferente, y normalmente a esto no es sencillo decir que sí, especialmente si esta frontera integra la emigración y el emigrante.
Nadie duda de que el trato que se de a la emigración va a ser fundamental en los próximos decenios para el equilibrio, siempre inestable por cierto, de la economía y geopolítica.
Los países del llamado primer mundo están en la obligación de hacer un ejercicio honesto de reconocer a los emigrantes, sin hipocresía ni eufemismos, los derechos a diario a los ciudadanos con una repetición del mito de Eva y la manzana (7) al bombardearlos continuamente con promesas de paraísos terrenales y emocionales a cambio de bienes que en la mayoría de las ocasiones son fútiles.
Ciertamente hay aspectos en los que los humanos no han cambiado desde que tienen recuerdos comunes.
Una propuesta en forma de algoritmo para sintetizar la sostenibilidad de la empresa La sombra de Einstein es alargada y así como se pone en su boca la reflexión de: "hacer las cosas lo más simples posibles, que no simplistas" y que él cuando sintetizaba su visión del universo lo hacía con el algoritmo patrimonio cultural de la humanidad "e = mc ^2", tratando de emular desde la distancia a Einstein, en este trabajo se propone que la innovación, y quizás más que la innovación, la sostenibilidad de las empresas se puede sintetizar en el algoritmo:
"las personas del cliente más la red de personas de la empresa elevadas a sus emociones y talento siempre dan con la solución sabia".
Ecuación que aplicada a la sociedad pudiera ser "(ps + rp) ^(e+t) = vs" donde ps = Personas de la Sociedad, rp = Red de Personas de la Empresa, (e + t) = emoción + talento y vs = Valor para la Sociedad.
Obviamente la formulación no es para ser cuantificada ya que hay varios elementos de la misma que no son discretizables, pero sí es válida para entender simbólicamente la potencia de la capacidad humana para acometer proyectos que muevan los cimientos de cualquier estructura por sólida que parezca, cuando se fundamentan en las personas, sus emociones y su talento.
Analizando con cierto detenimiento cada concepto del referido algoritmo se percibe que se habla de cosas muy en el límite como: sabiduría, talento, emoción, red, personas, solución, etc., por lo que esta síntesis habla de temas muy complejos y quizás hasta críticos, esto es que para hacer
Si las personas van de paseo con Machado a la vez agrandan los lindes de lo pensable con Wittgenstein, con toda certeza se irán aumentando las posibilidades de aportar propuestas que supongan innovaciones para cualquiera de los entornos en los que esas personas desarrollen sus actividades.
Wittgenstein plantea la filosofía como los límites de lo pensable, y ello es sumamente importante tanto en la vida de la persona, como de la empresa o de la sociedad, ya que con frecuencia la comodidad y el nihilismo van ganando posiciones y tanto como éstas ganan se van reduciendo los límites-las fronteras del pensamiento, lo que a su vez reduce la capacidad de innovación y creación dejando estas funciones a terceras personas, empresas o sociedades que paulatinamente van colonizando los espacios abandonados por las personas y haciendo de éstas una especie de muñecos al servicio de aquéllas, eso sí, haciéndolas creer que son ellas las que deciden.
Cuando se es consciente de ello, a las personas no les queda otra solución que elegir entre la opción de trabajar para cuestionarse cualquier proposición que trate de limitar sus pensamientos, su imaginación, sus sueños si quieren seguir siendo ellas mismas o la de dejar que sean otros los que elijan por ellas.
Hay que soñar, hay que romper y ensanchar los límites, las fronteras de lo pensable.
Hay grandes cosas y expectativas a la espera de quienes se adentren en lo desconocido.
Un ejemplo sobre este asunto que se entresaca de la lectura de "Relojes de Einstein y mapas de Poincarré" de Peter galison (10).
Para 1900 Poincaré ya tenía todos los desarrollos matemáticos que le hubieran permitido poder presentar la teoría de relatividad, pero no lo supo ni pudo hacer, porque su mente tenía unos límites de pensamiento que le constreñían impidiéndole aceptar lo que la nueva teoría suponía, entre otras cosas, porque debía de romper con todo su constructo respecto a la ciencia física.
En 1905 un joven de 25 años que piensa diferente, que no tiene límites en su imaginación, escribe con frescura la consecuencia de los pensamientos a los que ha llegado, posiblemente, sin tener conocimiento de los trabajos de Poincaré, y revoluciona el mundo de la física y de la filo-que les corresponden.
Los emigrantes de hoy no son los "Ilotas" de la Esparta de la época Helénica, son ciudadanos de pleno derecho y así les debe de ser reconocido.
Cómo se consigue eso se sabe, especialmente en esta época de crisis en la que desde muchos lugares, incluidos los políticos se aviva el fuego de la xenofobia y emigrantefobia, lo que sí se sabe es que hay que llegar a ello y mejor antes que tarde.
El hogar humano debe de ser abierto en el sentido de la "sociedad abierta" de Kart Popper (08) y para ello es condición necesaria, aunque no suficiente, el trato justo a la emigración y al emigrante.
Como la frontera es heterodoxa no es fácil, por ello son muy elevados los riesgos de que terceros opuestos a ella puedan imponer un golpe súbito que lleve a las personas del poder disfrutar de todas las ventajas que ofrece una sociedad abierta, a todas las calamidades y penurias de una sociedad cerrada (08).
Éste es uno de los grandes problemas de las situaciones, cuales quiera que sean, fronterizas.
En esta frontera está todo por hacer y explorar, no hay caminos ni señales, por ello en el mundo empresarial, es necesario disponer empresas tractoras que vayan abriendo caminos, que hagan suyas las palabras universales del artesano de la palabra que fue Antonio Machado:
"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar".
La habilidad de las personas y de las empresas puede estar en aprovechar estas oportunidades para crear una corriente positiva de valor empresarial y por extensión social, que además de conseguir unas condiciones dignas de vida permitan asegurar el trabajo para los ciudadanos, lo cual no es fácil en nuestro contexto social habida cuenta de nuestra más que mejorable cultura social frente al mundo del trabajo, del empresariado y por extensión de la responsabilidad social.
Contemporáneo de Machado fue Wittgenstein quien encargaba a la filosofía las dos siguientes tareas:
4114 La filosofía debe de limitar lo pensable y con ello lo impensable.
Debe de delimitar desde dentro lo impensable por medio de lo pensable. ( 1)
tente manera de hacer empresa y crear riqueza, forma que consiste en que las personas que trabajan en las empresas sean a su vez propietarios financieros de las mismas.
Cada vez son más los que piensan que en la conjunción de las dos vías, que no es otra cosa que en las empresas el capital financiero al uso, aprenda a compartir sus responsabilidades y propiedad con las aportaciones del emotalento de las personas que trabajan en el proyecto empresarial, siempre que así lo quieran.
Posiblemente ésta es una de las vías para asegurar la sostenibilidad de muchas empresas en esta parte del mundo a la vez que más acorde con el valor que aportan las personas a los proyectos empresariales, ya que cada vez con más frecuencia esta aportación es más importante y relevante que la financiera.
Si ello ocurriera se puede pensar con razonable certeza que se dará lugar a una de opinión y de actitud para conseguir una mayor implicación del máximo número de personas en los proyectos empresariales, con lo que la derivada primera casi segura, será una mejora muy notable del grado de compromiso de las personas de los proyectos empresariales y como consecuencia de ello un aumento, si cabe mayor, del valor que los citados proyectos empresariales revierten a la sociedad.
Posiblemente haya varias condiciones necesarias para que el "Coopitalismo" tenga un alcance y extensión masiva, la principal es que se contemple un rediseño del reparto del "poder", con más poder para las personas: el llamado "empoderamiento" y ello será más fácil, más ágil si se incorpora ampliamente el concepto de trabajador del conocimiento, o mejor el de "trabajador del emotalento" por las razones ya mencionadas a cuyo amparo no está de más reivindicar que adquieran este título no sólo los trabajadores de bata blanca sino también los que tocan producto, los que sudan y se manchan la manos.
Cuantas más personas de este colectivo se sumen al emotalento mayor será la capacidad de creación e innovación de sus sociedades, más se adelantarán a las necesidades y por lo tanto menos problemas de cualquier índole tendrán como personas, empresas, comunidad y como humanidad.
En tiempos de cambio en la concepción de la empresa como el presente, las bases conceptuales de la empresa deben de someterse a una pulsión de energía que le ayude a romper los moldes que la atenazan.
La empresa de hoy se basa en el "capital financiero" como principal agente, pero no ha sido siempre así y posiblemente no lo será. sofía, es Einstein, que presenta la "teoría de la relatividad especial".
En 1914 da comienzo, por la estupidez de los políticos centroeuropeos en la compresión del avispero de los Balcanes, la primera gran guerra, guerra en la que uno de los forzados y esforzados combatientes es Ludwig Wittgenstein, quien además de combatiente es filósofo y aprovecha su tiempo de las trincheras para poner en orden su tratado lógico del conocimiento el "Tractatus logico-philosophicus", reflexión que leída con la perspectiva de casi un siglo, sugiere que detrás de su afirmación de que "la filosofía es el límite de lo pensable" está el análisis de que, entre los limites del pensamiento de Poincaré y los límites del pensamiento de Einstein, se encuentra el tesoro de "la teoría de la relatividad", lo que es realmente fascinante por las impresionantes posibilidades que ofrece esta proposición de escasas 8 palabras con 33 letras en la traducción castellana, si se aplican a lo que son y hacen los humanos.
Por cierto, que cada vez son más las empresas que han optado por la estrategia de cuestionarse continuamente los límites de lo pensable en el mundo que les afecta, lo que según creo las hace más sostenibles.
Una lección a tener en consideración es que no hay que dar nada por supuesto ni por permanente, tanto en la empresa como en la sociedad.
Un buen ejercicio de la reflexión alrededor de los límites de lo pensable se puede hacer sobre el Capitalismo toda vez que ha estado cerca del colapso después de la crisis del 2008.
Crisis que llevó a una opinión prácticamente unánime de que el capitalismo tal y como era en esas fechas había llegado a su fin y debería de ser sustituido por algo diferente.
Pues bien, si el capitalismo se debe de reformar quizás sea el tiempo de que surja una nueva figura a la que se la pueda denominar como "Coopitalismo", que no es otra cosa que el parasintético de Cooperativismo y Capitalismo.
Y ¿por qué Coopitalismo?, pues porque aun siendo que el Capitalismo es conceptualmente bueno, tiene algunos aspectos que se han descontrolado y no precisamente en la dirección que da mayor valor a la sociedad, así que parece conveniente un cambio de rumbo y ese cambio se puede propiciar aportándole una experiencia ampliamente arraigada desde mediados del pasado siglo en el País Vasco, especialmente en guipúzcoa, gracias al impulso del padre José María Arizmendiarrieta, donde en poco más de medio siglo ha enraizado una po-LuIS CAÑAdA VICINAY las relaciones laborales.
El algoritmo (cp + np) ^(e+t) = ws funciona.
Si fueron necesarios del orden de 200 años, 1780-1980, para que el factor "capital" se hiciera con la inmensa mayoría de la importancia en la concepción de la propiedad del mundo empresarial, es posible que no lleguen a 100 años, para que el "capital" sea sustituido por el "emotalento" como factor dominante en la propiedad y por tanto en la administración del poder de las empresas.
A nadie se le debe de escapar que el concepto de "Trabajador del Emotalento" y el debate a su alrededor será fascinante, porque va a abrir innumerables foros sociales sobre las funciones de unos y otros, esto sobre el rol de los otrora llamados patrón y trabajadores y no digamos nada sobre el futuro que les espera a los sindicatos.
Todos van a tener que someterse a un profundo proceso de aggiornamento o lo que es lo mismo, todos van a tener que someterse a la pulsión de energía que les desprenda las cáscaras rigidizadoras para convertirse en unos "entes" nuevos.
Va a ser interesantísimo.
Al amparo del "Trabajador del Emotalento" no está de más el pensar sobre cuál puede ser el futuro de las empresas industriales manufactureras.
Una propuesta es que en ellas será necesario que todos sus trabajadores tengan el rango de "Trabajador del Emotalento" lo que requerirá que se automaticen hasta límites hoy insospechados.
Ninguna máquina necesitará de persona presencial aunque sí de persona que la atienda.
Esto ya es importantísimo porque por un lado no habrá puesto de trabajo que sea inaccesible a la mujer o a personas que pudieran tener alguna limitación del tipo que fuera, y por otro lado no supondrá que vaya a disminuir el empleo sino que éste será de otra forma.
Lo anterior podrá llevar a que las personas que trabajen en la planta lo harán en una planta virtual que podrá estar ubicada en su casa, una oficina, una biblioteca, una plaza pública, un aula de escuela o universidad, etc. La persona deberá de estar equipada con medios telemáticos adecuados, algunos de los cuales hoy pueden existir, otros pueden estar en fase de experimentación, otros en la mente creativa de alguna persona o equipo, y otros esperando a ser pensados.
Lo que será vital es que la persona esté dotada de los medios y mandos telemáticos que la permitan interactuar con la máquina y las personas desde cualquier lugar y condición con la máxima Hasta la Revolución Industrial del siglo XIX el principal agente era el "dominio de la tierra", de ella surgía el alimento para abastecer a la población, la madera para energía y mil y un usos como vivienda, utillajes y herramientas, maquinaria para la industria textil entre otras, vehículos, navíos, energía en forma de carbón vegetal, etc., y la minería para su transformación en bienes mediante la aplicación de determinadas tecnologías.
Con la aplicación masiva de la fuente de energía contenida en el carbón mineral a través de la máquina de vapor, su aplicabilidad a los ferrocarriles, a las industrias del acero, naval y la aparición de nuevos medios de telecomunicaciones, como es el caso del telégrafo, el teléfono y la radio, así como las infraestructuras para la naciente producción y distribución de la electricidad, y por último a la producción masiva del automóvil, el factor "tierra" decayó y cedió paso al factor "capital" que desde entonces avanza a velocidad de vértigo quedando prácticamente como factor monopolista en la concepción del mundo económico como base del mundo empresarial durante todo el siglo XX.
Sin embargo ya en el último cuarto del citado siglo y al amparo del impresionante auge de las industrias del automóvil, de la informática y de las telecomunicaciones tanto inalámbricas como las canalizadas a través de la red de redes, se ha propiciado la aparición del mundo de las redes sociales del que ahora sería inconcebible no disponer, especialmente para la última generación, emergiendo un nuevo factor que no es otro que el del "emotalento" de las personas, que son al fin y al cabo las que crean el valor que ponen las empresas en el mercado.
Por primera vez se ha producido el hecho de que tanto el empresario capitalista como la persona poseedora de emotalento se dan cuenta y es que el emotalento puede viajar allá a donde vaya la persona y que este hecho es, o puede ser, clave para el futuro de las empresas.
Lo anterior ha empezado a tener tal capacidad de cambio que muchos capitalistas y empresarios están llegando a la conclusión de que la sostenibilidad de las empresas pasa por hacerse cada vez más atractivas a los trabajadores del emotalento, empresas que toman conciencia de que las que no lo sean, no podrán gozar de la colaboración de las personas que les serán necesarias para llevar a buen puerto sus proyectos.
Aquí está una de las claves del cambio de paradigma en
dad ya que habrá que buscar las fórmulas que permitan el contacto personal entre los trabajadores con la frecuencia necesaria en cada caso, frecuencia que irá determinada por el aprendizaje en el uso y disfrute de los equipos "nSMC".
De esta forma los "Trabajadores del emotalento" priorizarán, y como consecuencia de ello sus empresas también, aspectos relacionados con la calidad de vida en el entorno social en el que residan y por extensión en el resto de la sociedad, siendo una derivada de ello el cambio del paradigma de la globalización actual, con centros de producción o de aprovisionamiento de materias primas ubicados en cualquier lugar del globo desarrollada sobre la priorización del coste para pasar a una visión holística en la que además del coste se incluyan aspectos como los de Responsabilidad Social y Sostenibilidad.
Es posible que el cambio de paradigma de bases de decisión llevará a optar por centros de producción regionales con empleo de materias primas regionales localizados razonablemente cerca de los centros de consumo, reduciendo de manera significativa los costes de logística, costes que hoy por hoy son de los más importantes en términos de generación de gases con efecto invernadero y del agotamiento de las reservas naturales de combustibles fósiles.
De alguna forma esta idea significa la recuperación del concepto Regionalización versus Globalización en el marco de algo que se podría llamar de Post Globalización que en un ejercicio de movimiento pendular permite retornar a los orígenes previos a la caída del Muro de Berlín, pero con un nuevo bagaje en la mochila que no es otro que lo aprendido en dos décadas largas de globalización desenfrenada.
Como consecuencia de ello es posible que el concepto de "fábricas de mundo" que hoy se ha desarrollado ampliamente en y con los países emergentes en unos casos y en otros en los países del primer mundo para algunos productos muy especiales, tenga sus días (años) contados, lo que de ser así significará un impacto social impresionante, ya que beneficiará a los países del llamado primer mundo, al reiniciar un nuevo camino de la reindustrialización sobre la base de una más que notable mejora de la eficiencia energética, mientras que obligará a reenfocar el camino del desarrollo y accesibilidad a los niveles de calidad de vida del llamado primer mundo a los países emergentes.
Tema complejo donde los haya en cuya solución será fundamental el llamado emotalento.
ergonomía y sencillez y por supuesto con manos libres.
Uno de estos ingenios podría ser algo así como "Glasses Mobile Computer-GMC" que dotarían a la persona de visión, audio y memoria instantánea y que al ser portados por los trabajadores les permitirían las interacciones necesarias para el trabajo, esté donde esté el punto de trabajo, a la vez que compartir los espacios con las personas que les estén ya próximas ya en cualquier lugar con la sensación de visión en 3D y sensación de cercanía, como si uno y los demás pudieran tocarse.
Claro está que los humanos tienen cinco sentidos así que puestos a soñar ¿por qué no dotarles de este tipo de ayudas, pero para los cinco sentidos?
Tema importante porque aunque aprentemente pueda pasar desapercibido la aplicación de los 5 sentidos puede enriquecer la calidad y disfrute de gran número de trabajos.
Si se avanzara en este campo, el gMC se podría transmutar en otro ingenio, el "nSMC" dónde "n" es el número de sentidos incorporados y "S" Sentidos y MC como antes.
Con ellos el gMC pasaría a ser 2SMC o "two Sense Mobile Computer", si se incorporara el olfato tendríamos 3SMC y así hasta 5SMC o "five Sense Mobile Computer".
Con estos medios, la persona ya estará equipada para trabajar y lo podrá hacer desde cualquier lugar.
La cuestión es desde dónde, será cuestión de optimizaciones, así si el trabajador quiere hacerlo desde casa que lo haga, pero habrá que ver como afecta ello a la socialización y el mestizaje que siendo hoy muy importantes lo serán cada vez más.
Si la cuestión fuera que en casa la persona ni se socializa ni mestiza, tendrá que salir, pero no para estar horas en trenes, autobuses, atascos, etc., sino para dedicar el tiempo de trabajo a crear valor, así que se irá a unos centros locales, que pudieran existir en cada barrio, escuela, centro deportivo, parroquia, universidades, áreas de aparcamiento colectivo, bibliotecas, ludotecas, plaza del barrio..., etc., centros a los que acudirán personas que trabajen en otras empresas y que desde allí atenderán sus instalaciones.
Estos centros pudieran llamarse "ágoras del emotalento".
En estas ágoras del emotalento las personas intercambiarían sus experiencias, conocerían otras formas de trabajar, se enriquecerían unas a otras y ahorrarían mucho tiempo, energía y dinero en desplazamientos que les permitirían conciliar su vida privada con la de la empresa a la vez que ayudar de forma notable a la reducción de las emisiones de CO 2 y NO X. Por supuesto que esta forma de trabajar no deberá de sustituir, al menos al inicio, a la del trabajo presencial en su totali-LuIS CAÑAdA VICINAY la ecuación de la economía de las empresas pasará de ser "B = F" o "Beneficio igual a resultado Financiero" a:
-a, b y c son constantes variables en función de la cultura de la época cuya suma es la unidad.
En nuestros días "a" es 1 y "b" y "c" son cero.
Por ello "B = F". -F es el resultado financiero de la empresa.
-S es el resultado de Sostenibilidad.
-RS es el resultado de Responsabilidad Social.
La incógnita sobre la que especular ahora es la de cuál va ser el peso de "b" y "c".
Lo que con toda certeza sí se puede predecir es que será mayor que cero.
Si la propuesta cuajara habría que esperar una reacción del gran capital financiero que propondría la contra pregunta: ¿puesto que la ecuación tiene su origen en la sostenibilidad, qué ocurriría si ante la presión de una medida así el mundo empresarial reaccionara consiguiendo un sistema global y regional de logística que tenga la doble función de: 1) la fuente de energía es renovable, y 2) no auto contiene subproductos que lesionen el medio ambiente, ni la salud, ni la calidad de vida?
Pregunta cuya respuesta más razonable pudiera ser: "Que sería excelente, aunque muy poco probable en las próximas décadas, en cuyo caso, y especialmente si el medio energético puesto a disposición de la sociedad es barato, la globalización volvería y con más fuerza quizá ya que estaría gobernada por el aspecto económico, salvo que emergiesen otros factores al amparo de la Responsabilidad Social de las empresas que tuviesen peso suficiente para mantener la Regionalización, factores que los hay y habrá, vista la cada vez mayor brecha entre unos y otros a la que hemos llegado con la globalización".
La Post globalización entendida como aquí de describe se puede sintetizar en un acrónimo que va un poco más allá del 3I+D (Internacionalización, Investigación, innovación + Desarrollo) que es una evolución del I+D+i de los últimos años, el acrónimo propuesto es: 3IDRS2 (11) o lo que es lo mismo: (Internacionalización, Investigación, innovación + + Desarrollo + Responsabilidad Social y Sostenibilidad) Ésta sería una buena misión y visión de la empresa extendida y sostenible, ya que si a esta previsible situación no se le encuentra una solución justa, pero justa en términos de Justicia entre iguales, sobrevendría una situación global altamente inestable y de alto riesgo.
Dicho de otra manera, es posible que llegue el día, y que éste esté próximo, en el que los coches ya no lleven materias primas o componentes originarios de cualquier lugar de los cinco continentes porque son más competitivos en coste sino que más bien las llevarán de regiones o subregiones de un continente determinado y se venderán en esas regiones o subregiones de forma que a medida que el peso de la Sostenibilidad aumente el peso de las subregiones le seguirá.
Algo similar ocurrirá con y en la industria de la vestimenta o la del cazado o la de la línea blanca, en definitiva en todos los productos de consumo.
En igual medida esta nueva cultura afectará a las empresas que se han diseñado como centro de fabricación único con alcance global, lo que ocurre con frecuencia en el contexto empresarial del llamado primer mundo para bienes y productos cuya demanda no es masiva, que ahora deberían de regionalizarlos con el consiguiente beneficio para los países más lejanos, incluidos aquéllos que hoy pudieran no estar favorecidos en las actividades manufactureras por la causa que fuere.
De esta última acción podrán quedar exentos los casos en los que la demanda sea muy escasa o irregular y que por sí misma no justifique la inversión en términos, ya sea de formación de las personas o capital a invertir o equilibrio de sostenibilidad en la inversión o de responsabilidad social.
Es muy posible lo único que quedará con alcance global sea el emotalento de las personas, ese intangible de los conocimientos, aptitudes y actitudes que al no consumir energía no genera subproductos que dañen el medio ambiente.
La Post Globalización vendrá acompañada de un cambio notable en el entendimiento de la ecuación del Beneficio.
Ecuación que ahora se reduce a "Beneficio=resultado Financiero B=F", cambio que no será fácil, entre otras cosas porque la base del "B = F" es la moneda así como el valor y cuantificación del intercambio, temas que están en la cultura humana desde los inicios de la época agrícola, más o menos hace unos 8.000 años, lo que ha creado unos memes difíciles de modificar en el corto plazo de una o dos generaciones, pero no imposibles si la estuación de valor cambia y se explica bien.
La propuesta que desde aquí se hace es que energía en la conservación en Europa del tejido empresarias e industrial vinculado con las transformaciones de los productos centenarios y milenarios, no haciendo de este Continente Europeo un desierto industrial y empresarial que pueda ser necesario en próximas generaciones de Post Globalización.
La empresa y la sociedad tienen innumerables campos de interacción, muchos de ellos tejidos por el hilo de la innovación.
Uno, en el que la sociedad puede ayudar mucho a la empresa es el de poner una parte notable de su |
Los economistas comenzamos a preocuparnos por la cuestión de la escasez de los recursos naturales hace ya mucho tiempo.
Jevons 1 analizó la posibilidad de que hubiera una escasez de carbón en Inglaterra.
Malthus 2 se preocupó del aumento poblacional y la escasez de alimentos y no son los únicos autores relevantes en esta área del pensamiento.
El análisis, más general del uso de los activos ambientales ha sido, sin embargo, más tardío.
Durante los sesenta, y gracias básicamente al trabajo pionero de A. Pigou 3, Baumol y Oates 4 llegamos a la conclusión de que disponíamos de una buena estructura a través de la cual modelar la contaminación originada por las empresas.
Durante los últimos treinta años los economistas hemos aprendido, entre otras cosas, que si bien las empresas son generadoras de efectos externos, no son los únicos agentes que producen problemas medioambientales.
Los consumidores, con el uso excesivo de recursos naturales, la eliminación indiscriminada de residuos, la generación de congestión en las carreteras y sus efectos sobre la salud, y la emisión de CO 2, somos otro foco generador de problemas en el medio ambiente al que necesariamente hay que tener en cuenta.
Sirva esta última reflexión como advertencia de que los problemas ambientales se han convertido en algo tan acuciante y, en muchos casos de naturaleza tan global que el tipo de análisis y las medidas necesarias para abordarlos e intentar solucionarlos son, hoy en día, mucho más sofisticados.
Además los esfuerzos analíticos y de modelización que se están llevando a cabo reconocen la complejidad de la tarea y la necesidad de análisis multidisciplinares.
Este artículo tiene como objetivo analizar lo que el medio ambiente y su gestión representa en términos de innovación social; las restricciones que el cuidado del medio ambiente y del planeta plantean, las medidas que se han adoptado, la forma en que las empresas han reaccionado y lo que nos depara todavía el futuro.
Lo haremos utilizando dos ejemplos básicos: por un lado, el problema de los Límites al Crecimiento y por otro, el problema del Cambio
RESUMEN: Este artículo tiene como objetivo analizar lo que el medio ambiente y su gestión representa en términos de innovación social; las restricciones que el cuidado del medio ambiente y del planeta plantean, las medidas que se han adoptado, la forma en que las empresas han reaccionado y lo que nos depara todavía el futuro.
Lo haremos utilizando dos ejemplos básicos: por un lado, el problema de los Límites al Crecimiento y por otro, el problema del Cambio Climático.
Las soluciones que se están proponiendo, desde la mitigación, el uso de incentivos de mercado (precios e impuestos), creación de mercados de derechos de contaminación, soluciones "geo-ingeniereles", impulso a la innovación tecnológica son claros exponentes de la forma en que la sociedad está enfrentándose al problema.
Medio ambiente; innovación social; cambio climático; límites; crecimiento.
guíen las decisiones acerca de cuánto utilizar y cómo utilizar los bienes ambientales.
El corolario inmediato es que, la gratuidad, incentiva la utilización de cantidades excesivas de estos bienes.
Se produce una sobreexplotación e incluso un agotamiento de recursos importantes para la vigencia de los ecosistemas y la bio-diversidad.
La teoría de los bienes/males públicos desarrollada por P. Samuelson 6 en los sesenta constituye un buen anclaje para entender porqué se producen ineficiencias si no hay regulación a la hora de decidir qué pueden y no pueden utilizar las empresas y los consumidores de los bienes y servicios ambientales.
Para Samuelson, los bienes públicos a diferencia de los bienes privados, son aquéllos que presentan dos características básicas, la no rivalidad en el consumo y la imposibilidad de exclusión.
El clima de la tierra es un bien no rival en el consumo y nadie tiene posibilidad de excluirse del mismo.
P. Samuelson probó, además, que en presencia de bienes públicos se produce una infraprovisión de los mismos por parte de los mercados.
En el caso del CC esto se concreta en el hecho de que no se puede confiar en que el mecanismo de mercado provea un clima de la tierra estable.
Otra forma de visualizar el problema del medio ambiente es la seguida por A. Pigou quien modeló la contaminación como un efecto externo negativo.
En su concepción las empresas, a la hora de tomar sus decisiones de producción y de utilización de factores productivos, maximizan sus beneficios privados.
Al no tener en cuenta el efecto de sus acciones sobre el resto del sistema, generan efectos externos (polución y eliminación de residuos) sin que los costes que estos efectos generan estén incluidos en sus procesos de decisión.
La solución propuesta por Pigou cae de su peso.
Se trata de que estos efectos externos sean "internalizados", de forma tal que se generen los incentivos correctos para que los agentes económicos tomen en cuenta todos los costes, tanto internos como externos, que sus decisiones ocasionan.
Inicialmente el análisis de este tipo de fenómenos se realizaba en contextos de equilibrio parcial y teniendo en cuenta sólo los flujos de las emisiones.
Además el contexto utilizado era estático.
Los desarrollos en diversas direcciones no se hicieron esperar.
El trabajo pionero de W. Baumol y Oates 7 sentó las bases para poder llevar a cabo el análisis teórico en un marco Climático (CC).
Ambos están relacionados en tanto que las emisiones de gases de efecto invernadero (gEI) y crecimiento económico tienen una correlación positiva.
El artículo está organizado como sigue.
Después de esta breve introducción, la sección II desarrolla algunos elementos teóricos que pueden ilustrar el análisis.
La sección III analiza la teoría de los Límites al Crecimiento desarrollada en los dos Informes Meadows et al. 5, mientras que la IV se dedica a examinar el problema del Cambio Climático y sus posibles soluciones.
En la sección V se aborda de forma somera la problemática de las políticas ambientales y la última sección está dedicada a Reflexiones finales.
Las actividades económicas tienen lugar, y son parte, del sistema que constituye la tierra y la atmósfera.
Este sistema denominado "el medio ambiente natural" tiene a su vez otro medio ambiente: el resto del universo.
Las interdependencias entre la economía y el medio ambiente son múltiples.
Las empresas obtienen factores productivos del medio ambiente: agua, aire, minerales, recursos pesqueros y, una vez que se producen los bienes de consumo y los servicios demandados por el mercado, los humanos depositamos residuos cumpliendo, por tanto, el medio ambiente con otra importante función: la de receptor de estos residuos.
El medio ambiente es un sistema cerrado y las leyes de la termodinámica indican que intercambia energía, pero no materia, con su propio medio ambiente.
Esto, que a menudo olvidamos los economistas, constituye una ley básica importante.
Las empresas productoras de bienes de consumo y de bienes de inversión, los consumidores individuales que demandamos todo tipo de bienes y servicios, y el medio ambiente, con sus servicios recreativos, de proveedor de recursos productivos y de receptor de residuos, interaccionan entre sí de formas muy variadas.
Además, muchos de los factores productivos utilizados por las empresas constituyen recursos para los que no existen derechos de propiedad asignados.
Como consecuencia la inexistencia de mercados implica que no hay precios que M.a CARMEN GALLASTEGuI zuLAICA poner de evaluaciones de todos los costes y beneficios lo que, a su vez, obliga a conocer las funciones de utilidad y las funciones de coste de todas las empresas y consumidores, deberíamos buscar otro objetivo ambiental y no necesariamente el logro de la eficiencia.
El cambio de paradigma de la eficiencia a la eficacia es sustancial.
Como ejemplo supongamos que un ayuntamiento conoce que, a partir de un cierto nivel de emisiones, la contaminación generada por una empresa produce daños perversos en la salud de sus vecinos.
Decide, con el consejo experto de los que conocen la relación entre salud y emisiones, cual es el nivel de emisiones que evitaría los daños sobre la salud y decide poner como objetivo que este límite de emisiones no se supere.
Se trata, en estas circunstancias, de averiguar, qué instrumentos son capaces de conseguir los estándares ambientales incurriendo en un coste mínimo; o, en otras palabras, se trata de investigar cuales son los instrumentos que satisfacen la propiedad de ser "coste efectivos".
Los resultados no se hicieron esperar demostrándose que los instrumentos de mercado, cánones, impuestos y algunos más novedosos cumplían con esta propiedad.
Se probó, también, que sí se quería recurrir a los instrumentos más modernos de "permisos" de contaminación y de creación de mercados para estos permisos, la posibilidad de que éstos pudieran ser negociables o intercambiables entre empresas, permitiría que los resultados fuesen satisfactorios desde el punto de vista económico.
Hoy existe un consenso a la hora de reconocer la superioridad, en términos de efectividad en costes, de los instrumentos de mercado.
Se trata de admitir, primero, que las empresas no tienen porqué ser idénticas en cuanto a los costes que incurren a la hora de reducir sus niveles de emisión, y segundo, de conseguir que, aceptando estas diferencias, se logre un sistema que permita reducir las emisiones globales de la forma menos costosa para la sociedad.
Para ello interesa que las empresas, para las que resulten más barato reducir sus emisiones lo hagan en mayor cuantía que aquéllas para las cuales la reducción es más costosa.
Al mismo tiempo que estos resultados se trasladaban a los responsables políticos las empresas, conscientes de de equilibrio general donde las empresas generan efectos externos (polución) de naturaleza pública (se puede sumar la contaminación que realizan todas y cada una de las empresas sin importar la fuente de donde proceden las emisiones) y donde los consumidores y las propias empresas sufren las consecuencias que la suma de todos los residuos emitidos generan sobre sus funciones de producción y de utilidad.
Cuando en lugar de tener en cuenta sólo las emisiones flujo se tienen también en cuenta los efectos stock (muchos de los contaminantes perviven en el medio en que se depositan y se acumulan a lo largo del tiempo convirtiéndose en un stock de polucionantes), el análisis es algo más complejo, en tanto que requiere de una aproximación dinámica, pero las enseñanzas básicas que aprendimos con Pigou, Baumol y Oates, aunque precisan de matizaciones, siguen siendo válidas.
Similarmente cuando la contaminación ocasionada por las empresas no es de naturaleza pública, lo que implica la "fuente emisora" importa y nos enfrentamos a un vector de variables que representan la contaminación de cada empresa, las conclusiones varían y en lugar de un único impuesto Pigouviano es necesario disponer de un vector de impuestos, dependiendo del daño que las emisiones de cada fuente ocasionan.
La solución de internalización de los costes externos sigue utilizando "precios" (impuestos) pero, en lugar de un único impuesto son necesarios varios tipos diferentes.
Sirvan estas ideas como ilustración de que en el área de la economía ambiental la caracterización de la polución como efecto externo y en ocasiones como "mal público" produjo innegables frutos.
La aproximación de estándares y el teorema de coste mínimo
Una vez constatado que conseguir resultados "eficientes" en el sentido de W. Pareto 8, en un contexto en que existían efectos externos era muy difícil por no decir imposible, la economía se planteó la necesidad de formular objetivos medioambientales que lograran una eficacia ambiental sin necesidad de llegar a la eficiencia.
La respuesta fue inmediata.
Si conseguir eficiencia es muy costoso en términos de información, al ser necesario dis-
de empleo a nivel global es una visión que no puede ser descartada.
Se han adelantado argumentos en el sentido de que reglamentaciones ambientales excesivamente severas, que hacen aumentar los costes de producción de las empresas podían generar movimientos de las empresas de unas zonas a otras.
Sin duda esta consideración es relevante, pero quizá más en teoría que en la práctica.
A fin de cuentas, parece probado que los requisitos ambientales sólo en ocasiones muy especiales presentan las características de ser determinantes a la hora de elegir una determinada localización.
Por otro lado, la política ambiental, en sus aspectos más centrales, está dictada hoy desde la UE por lo que las implicaciones, en términos de localización de empresas, dentro de la zona geográfica de la UE ha dejado de ser relevante.
Hay un argumento, eso sí, que puede afectar a zonas del planeta menos desarrolladas y es preciso tener en cuenta; el denominado efecto del "garbage out of my garden".
Cuando el tipo de efecto ambiental reúne las características de "bien privado" -hay rivalidad en el consumo y posibilidad de exclusión-, los análisis teóricos son distintos que cuando las emisiones tienen las características de bien/mal público.
El ejemplo más claro lo constituye la "lluvia ácida" causada por emisiones de SO 2 o la eliminación de residuos de naturaleza radioactiva.
En el primer caso es evidente que el efecto externo causado es de naturaleza rival.
Si la lluvia ácida cae en los bosques de la Selva Negra no perjudica a los bosques de otras zonas limítrofes.
El tipo de solución que hay que buscar ante esta situación es distinta a la resultante cuando las emisiones tienen la naturaleza de bien público.
El ejemplo de los residuos radiactivos es también ilustrativo.
Se trata de un efecto externo de naturaleza "desplazable".
Los residuos radiactivos que han viajado para ser enterrados en los cementerios construidos a tal fin o los que viajan a países menos desarrollados que están dispuestos a admitirlos si se les paga por ello, constituyen un ejemplo.
Si nadie quiere la basura dentro de sus márgenes territoriales y si, para depositarlo en algún lugar, es preciso pagar por ello aparece, además de la variable espacio, la variable nivel de renta y con ella los problemas redistributivos a los que todavía no hemos hecho referencia, pero que son, sin lugar a dudas, importantes.
que principios como el que "contamina paga" o el "principio de precaución" aparecían en la escena económica y ambiental comenzaran a tomar en cuenta el hecho de que debían cambiar su comportamiento con respecto al medio ambiente.
Aparecieron propuestas que se materializaron en lo que se ha denominado en la literatura los "acuerdos voluntarios"; el gobierno fija los objetivos ambientales, pero permite que sean las propias empresas las que decidan cómo se adaptan para poder cumplir con los mismos.
Aparecen también otras alternativas.
Por citar sólo algunas, la aproximación que implica utilizar la información de forma tal que sean las propias empresas, las que deseosas de mantener una "reputación" ambiental adecuada decidan controlar sus emisiones.
Tener una credibilidad de agente "verde" o "ambientalmente responsable" puede aportar beneficios netos.
La investigación en este campo, avanzó de forma rápida.
No basta con conseguir que los resultados sean eficaces en un contexto estático, sino que es preciso lograr el difícil objetivo de la "eficiencia dinámica".
Este objetivo aparece ligado al hecho de la renovación tecnológica y al uso de las tecnologías limpias.
La elección de los instrumentos de acción debe tener en cuenta que lo que interesa es no sólo que las empresas reduzcan, de forma eficaz y minimizando costes, sus emisiones actuales sino que, además, se vean incentivadas a efectuar cambios en sus procesos productivos de forma tal que sus emisiones futuras se vean reducidas.
Los instrumentos ambientales deben ser juzgados atendiendo a este principio de la eficiencia dinámica y no todos los utilizados en la práctica lo consiguen.
El mismo principio se puede aplicar a los consumidores.
Esta descripción estilizada de lo que se ha avanzado en economía ambiental y en el terreno de la política ambiental no pretende hacer justicia a toda la literatura existente.
Pero hay una última cuestión de interés.
Las políticas ambientales han sido vistas, durante demasiado tiempo, como una limitación para el logro del crecimiento de las empresas, la generación de empleo y la obtención de beneficios.
Esta visión resulta, a mi entender, demasiado negativa y pesimista.
La otra cara de la moneda, la posibilidad de que la protección ambiental genere nuevas oportunidades de negocio, permita la búsqueda de nuevos nichos de mercado y sea incluso generador M.a CARMEN GALLASTEGuI zuLAICA nominado World 3, tuvieron, quizá, un menor impacto, pero paradójicamente fueron también sino más creíbles sí, al menos, consideradas como menos alarmistas para un subconjunto de la población y de los políticos preocupados por el logro de sendas de crecimiento sostenibles y por las extralimitaciones que el comportamiento humano origina en el medio natural.
Los años transcurridos entre el primer y el último Informe han sido cruciales para el análisis de los problemas ambientales y de los recursos naturales, años en los que se han puesto sobre el tapete problemas tan globales y vitales como el del agujero de la Capa de Ozono, la escasez de recursos hídricos en ciertas zonas del planeta, el Calentamiento global, la desertización y la erosión o la pérdida de biodiversidad, por citar algunos de los más importantes.
El último Informe, titulado "Los Límites del Crecimiento 20 años después" aborda la misma cuestión que los autores se plantearon en el estudio del año 1972, utilizando un modelo estadístico más completo y con interrelaciones más sofisticadas y llegando a conclusiones muy preocupantes.
Su ámbito de aplicación es el planeta Tierra y los datos que utilizan se refieren, por tanto, al contexto más macro y agregado posible: el mundo en su conjunto.
El rápido crecimiento demográfico y económico, la aceleración en el crecimiento, el cambio rápido, junto con la existencia de barreras o límites que impiden el correcto funcionamiento de los sistemas naturales dinámicos y la posibilidad de errores de percepción en las respuestas encaminadas a mantener el sistema dentro de sus límites, son las tres condiciones necesarias y suficientes para que se produzca una extralimitación.
No siempre las extralimitaciones son lesivas sino que constituyen, en numerosas ocasiones, un fenómeno común que adopta numerosas formas.
Ocasionalmente surge el potencial de una extralimitación catastrófica que confronta a la humanidad con consecuencias potenciales sumamente La eficacia ambiental, la eficiencia económica y la equidad o los aspectos distributivos no siempre funcionan en la misma dirección.
Por ello, a menudo no basta con una única política sino que es preciso diseñar paquetes de medidas para poder "compensar" los efectos distributivos que las diversas políticas imponen.
También es verdad, sin embargo, que las restricciones que la consecución de un medio ambiente saludable exige, generan oportunidades de negocio, incentivos a cambiar de tecnologías que pueden conseguir que las empresas no sólo sean ambientalmente más "amistosas" sino también más eficaces desde una perspectiva exclusivamente económica.
Tampoco puede olvidarse las actividades de investigación y desarrollo que el cuidado del medio ambiente está impulsando.
Este tipo de argumentos aparecen recogidos en gallastegui y Escapa 9.
Los LímItes aL crecImIento
El primer Informe Meadows acerca de los Límites al Crecimiento publicado en 1972 a instancias del Club de Roma constituyó un aldabonazo que abordó las implicaciones del crecimiento poblacional y del crecimiento económico para los servicios y activos proporcionados por el planeta Tierra.
El Informe, criticado por muchos, y alabado por otros, fue desde el punto de vista económico, objeto de controversias en tanto que no incluía en su formulación variables económicas como los precios de los factores naturales, ni las posibilidades de sustitución entre el capital creado por el hombre y el capital natural.
La confianza de los economistas en estos procesos de sustitución así como en los avances tecnológicos que los incrementos en precios de las materias primas iban a precipitar, debilitó, por decirlo de forma suave, las predicciones más negativas del Informe.
Treinta años después, Meadows et al. 10, retomaron el análisis de las interacciones entre crecimiento de la población, crecimiento económico y los límites que los activos naturales del planeta imponen, aceptando muchas de las críticas que su Informe preliminar había suscitado.
Sus posiciones, más matizadas y obtenidas a través de la utilización de un modelo de dinámica de sistemas de-
tasas de crecimiento naturales de los recursos considerados.
No se puede capturar, cazar o talar más que lo que los recursos subyacentes crezcan de forma intrínseca y natural.
Es el concepto de sostenibilidad más antiguo y menos ambiguo.
Para todos los recursos no renovables (combustibles fósiles, minerales, aguas freáticas, fósiles...) la tasa de consumo sostenible es siempre igual o inferior a la tasa a la que un recurso renovable lo pueda sustituir 12.
Esta regla no es tan intuitiva como la primera y ha de enfrentarse al hecho de que, en el límite, los recursos no renovables realmente no existen.
Los avances tecnológicos y los costes y precios siempre harán posible que puedan ser sustituidos por otros o que llegar al agotamiento sea difícil aunque no imposible.
Para los contaminantes, la tasa de emisión sostenible ha de ser menor o igual a la tasa a la que el contaminante puede ser reciclado, absorbido o neutralizado en su sumidero.
Comprobar que la gestión le exige garantizar que las tres reglas de Daly se cumplan fuente por fuente, sumidero por sumidero y recurso por recurso.
La forma en que este tipo de análisis se ha ido concretando en la literatura es a través de los cálculos de la carga humana sobre el Medio Ambiente también denominada "Huella Ecológica" (M. Wackernagel) 13 que evalúa "el impacto total de la humanidad en la naturaleza".
La Huella ecológica debe tener en cuenta todos los efectos, es decir debe incorporar en su definición desde la extracción de recursos a la destrucción de la biodiversidad pasando por la emisión de contaminantes, el consumo de energía o la urbanización de los terrenos vírgenes así como la destrucción de la biodiversidad.
Esto implicaría que todas las demandas humanas sobre el ecosistema se convertirían en un número equivalente de hectáreas necesarias para sostener el servicio ecológico prestado por un tiempo indefinido.
El deterioro ecológico podría medirse utilizando la conocida expresión IPAT que se concreta en la fórmula:
peligrosas que, además, exigen mucho tiempo para que puedan ser subsanadas.
Las proyecciones demográficas, las proyecciones económicas y la capacidad de carga de nuestro hábitat, constituyen los tres elementos básicos que han de ser tenidos en cuenta en una perspectiva sistémica que permita acercarse a conocer los Límites al Crecimiento.
Para sostener el crecimiento económico y demográfico del mundo o de un área geográfica concreta la lista de inputs necesaria es larga y diversa.
En el informe Meadows esta lista aparece clasificada por categorías:
Categoría 1: Se incluyen todas las necesidades físicas que sostienen la actividad biológica e industrial.
En esta categoría deben incluirse factores como:
• sistemas ecológicos capaces de absorber residuos.
Categoría 2: Se incluyen las necesidades sociales:
• paz y estabilidad social,
• justicia y seguridad personal,
• dirigentes honestos y de amplias miras,
• educación y mentalidad abierta a nuevas ideas,
• disposición a admitir errores,
• disposición a experimentar,
• bases institucionales adecuadas.
Una forma que sirve para funcionar con estas categorías y ayuda, al mismo tiempo, a definir los límites sostenibles del caudal productivo, del caudal de energía y de los materiales, es la propuesta por H. Daly 11.
Se resume en tres reglas que han de cumplirse si no se desea llegar a "extralimitaciones" que puedan originar resultados catastróficos.
Las reglas son las siguientes:
Para todos los recursos renovables (los que están sujetos a sus propias leyes de reproducción y crecimiento) es preciso que las extracciones o capturas no sean nunca superiores a las M.a CARMEN GALLASTEGuI zuLAICA nomía material en expansión con la capacidad de carga limitada de la Tierra y cómo se adaptaran a ella en los próximos decenios?
Según los autores de "Los Límites del Crecimiento" hay pruebas evidentes de que la sociedad mundial ha superado ya su capacidad de carga por lo que la pregunta relevante sería, ¿qué política incrementará las posibilidades de una transición suave de retorno a los límites planetarios?
Las preguntas que pretende contestar World3 tienen su analogía en las que ahora constituyen una preocupación para muchos científicos y, en particular, para los que trabajan en cuestiones de Cambio Climático.
En términos del Cambio Climático (CC), paradigma de alteración en el clima de la tierra generado por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero (gEI), nos preguntaríamos: ¿qué políticas o que combinación de políticas hemos de poner en práctica para conseguir que las emisiones no superen los 450ppm de forma tal que podamos garantizar (con la inherente incertidumbre en estas materias) que la temperatura media del Planeta no experimente un ascenso superior a los 2 o centígrados?
Esta cuestión se aborda en la próxima sección.
La economía deL cambIo cLImátIco
La teoría económica aplicada al análisis del CC es clara y contundente.
El cambio en el clima de la tierra constituye un fracaso de mercado, bien porque se considera que las emisiones de gEI y en particular de CO 2 generan efectos externos perniciosos que tiene efectos de naturaleza global, bien porque el Clima de la Tierra se modela como un bien público y la estabilidad del clima está en peligro porque los bienes públicos de naturaleza global constituyen, tal y como antes se ha mencionado, ejemplos típicos donde se producen fracasos de mercado 14.
Las soluciones a este fracaso no son sencillas.
Se ha optado, al menos en el caso en que Europa se ha involucrado de forma más activa, por el logro de acuerdos "vinculantes" o de mecanismos que obliguen a los países a adoptar decisiones vinculantes en torno al recorte de las emisiones.
Donde, I = huella ecológica o impacto P = Población A = Nivel de abundancia T = Daño causado por las tecnologías empleadas para sostener esa abundancia Afortunadamente el margen de mejora existente para reducir este deterioro ecológico es asombroso o, en otros términos, el impacto humano en las fuentes y sumideros del planeta podrían reducirse en un grado elevado.
Sin embargo, no es tan fácil elegir entre las distintas posibilidades a no ser que el análisis que se lleve a cabo pase de ser un análisis estático a contemplar la vertiente dinámica que los problemas de explotación de los recursos naturales plantean.
En lugar de un análisis de factor a factor es preciso llevar a cabo un análisis del conjunto del sistema.
Y esto es precisamente lo que Meadows et al., abordaron en su último trabajo.
El modelo World3 utilizado es complejo y hace un seguimiento de magnitudes como la población, el capital industrial, la contaminación persistente y la superficie de tierra cultivada.
En el modelo, las magnitudes varían a través de variables flujos (tasa de natalidad y defunción, inversiones y amortizaciones, emisión y asimilación de contaminación, erosión del suelo, calificación de terrenos para usos urbanos e industriales, etc.).
Se contemplan, además, interrelaciones entre las distintas variables y entre las diferentes relaciones.
Así, un cambio poblacional puede originar un cambio en la economía, lo que a su vez afectará a las tasas de mortalidad y de natalidad.
El modelo incluye, por tanto, ciclos de realimentación admitiendo que no todas las relaciones tienen que ser lineales (por poner un ejemplo: si los consumidores eligen primero los productos de menor coste y las empresas minimizan los costes de producción, las últimas tierras que se dediquen al cultivo serán las menos fértiles y el coste de los alimentos aumentará de forma no lineal).
El modelo incluye también la posibilidad de desfases y retardos.
La pregunta central que World3 pretende contestar es: ¿Cómo van a interactuar la población mundial y la eco-
La figura 1 aborda esta terminología tratando de abarcar desde el sistema energético a la cadena energética, pasando por la energía primaria.
En la práctica esto ha significado la definición y aprobación de Protocolos (Kyoto), la existencia de una Cooperación parcial, el desarrollo de Mecanismos de Acción Limpia, y la constitución de nuevos mercados donde se intercambian derechos a contaminar basados en el sistema de "cap" and "trade".
Pero todos estos desarrollos no son suficientes.
Sería necesario, además, políticas que diseñaran y crearan Consejos Público-Privados, la incorporación del Clima de la Tierra y el efecto de las emisiones en las decisiones de las empresas, de los organismos públicos y en la sociedad civil.
Y, obviamente, será también preciso desarrollar la innovación tecnológica que permita descubrir alternativas a través de las que se pueda proteger el clima, a través de métodos como los de Captura y Secuestro de Carbono o las propuestas de fertilización de los océanos y otras propuestas englobadas bajo el nombre de "Soluciones geo-ingenieriles" sobre las que se está investigando mucho en la actualidad.
La política educativa y formativa con los cambios en los CV académicos, el aprendizaje de una gestión eficiente, en términos ambientales, en los centros escolares, universitarios (experiencias en este sentido no faltan) constituyen también alternativas imprescindibles.
El mayor contacto con la naturaleza de las generaciones más jóvenes y una reflexión serena en torno a la cuestión del crecimiento económico, su correlación con las emisiones, los niveles de calidad de vida y de PIB per cápita son también imprescindibles.
La importancia de la energía
Detrás del CC se encuentra el cambio del paradigma energético.
Esta idea, ampliamente aceptada.
Pero no podrá hacerse sin cambiar el contexto de las políticas económicas y ambientales existentes.
Los aspectos decisivos, a mi juicio, no son la tecnología o la escasez de recursos, sino las instituciones, reglas, mecanismos de financiación así como las regulaciones necesarias para conseguir que los mercados operen en apoyo de la energía necesaria para garantizar un desarrollo sostenible.
Avanzar hacia combustibles con menos carbono va contra la abundancia relativa de recursos fósiles: carbón, el más abundante, seguido por el petróleo y el gas natural.
Descarbonizar implica deshacerse del carbono en exceso.
Durante los últimos 30 años, el PIB mundial creció en una tasa próxima al 3% anual en promedio, mientras que las emisiones de carbono crecieron la mitad de rápido.
Así, el cociente entre emisiones y dólares de PIB (la intensidad de carbono) cayó en torno a 1,5% al año.
Para que las emisiones globales sean las mismas dentro de 50 años, la intensidad de carbono deberá disminuir igual de rápido que el crecimiento de la economía.
Por supuesto dicha tarea requerirá nueva ciencia y nueva ingeniería para recortar los costes y afrontar los problemas que acompañan inevitablemente el empleo de nuevas tecnologías.
Pero mantener las emisiones dentro de cincuenta años en su nivel actual, sin estrangular el crecimiento es un resultado deseable y díficil.
Por eso la pregunta de ¿qué conjunto de políticas proporcionarán el resultado perseguido? sigue siendo relevante.
Es imprescindible disponer de instituciones que transmitan de manera fiable un precio de las emisiones de carbono presentes y futuras.
A fin de cuentas ninguna tecnología podrá nunca competir contra la "alternativa" de liberar gratis el CO 2 en la atmósfera.
Y esto, por sí mismo, puede no ser suficiente.
Es posible que los gobiernos precisen además es- Y hay más.
Las eco-etiquetas, las organizaciones ecologistas que luchan por preservar valores como la biodiversidad, el clima de la tierra, la calidad de las aguas de los océanos, etc., sin olvidar los progresos tecnológicos y las soluciones geo-ingenieriles que la necesidad de preservar el clima de la tierra están propiciando.
La captura y secuestro de carbono, la fertilización de los océanos, la construcción de cementerios de residuos, el reciclaje...; todas estas acciones, inconcebibles hace menos de 50 años, han sido posibles gracias a que la sociedad se ha dado cuenta de que preservar los flujos y beneficios que el planeta tierra nos proporciona es tan importante para nuestro bienestar como preservar el flujo monetario en el sistema económico para conseguir mantener el crecimiento y el progreso económico.
Y no olvidemos todo lo que se ha ido construyendo en torno al concepto de sostenibilidad, concepto que en su acepción original surgió como respuesta al agotamiento de los recursos naturales y al peligro evidente de que las generaciones futuras no iban a poder disfrutar de los mismos recursos que los que hemos disfrutado las generaciones precedentes y las presentes.
timular la comercialización de tecnologías bajas en carbono para elevar el número de opciones competitivas disponibles en el futuro (eólica, fotovoltaica, coches híbridos...).
Éste es un tema que junto con otros aspectos está tratado en (gallastegui y Chamorro) 15.
Las poLítIcas y Los agentes ImpLIcados
La respuesta a la pregunta planteada al final de la sección III y otras muy similares requiere tener en cuenta numerosos aspectos lo que hace que tanto el problema de los Límites al Crecimiento como el del Cambio Climático hayan de abordarse de forma multidisciplinar.
Se trata de utilizar modelos globales para predecir resultados globales a nivel del Planeta Tierra.
Dentro de estos modelos globales existen distintas alternativas cuando se desea incorporar aspectos económicos, energéticos, ambientales, demográficos...
La diferenciación puede establecerse en términos de qué aspectos son incorporados y cuáles dejados fuera del análisis, pero también en términos de la metodología utilizada en su elaboración.
No entraré en este análisis por problemas de espacio.
En el caso de estudio del Cambio Climático, por ejemplo, modelar el sector energético en detalle es crucial.
La innovación que este proceso ha hecho surgir en diferentes sectores ha sido inmensa.
Pero es que, además, la concienciación social que se ha producido y las decisiones adoptadas por muchos ciudadanos responsabilizados con el tema permite decir que la innovación ha tenido éxito gracias a la participación que la demanda selectiva de los consumidores informados ha tenido en el proceso.
Sin olvidar, claro está, los procesos de incentivos que el sector público ha puesto en marcha, como los planes RENOVE.
Este artículo ha pretendido ilustrar cómo el conocimiento de los problemas ambientales y la necesidad de impul- |
RESUMEN: El propósito de este artículo es analizar las variedades de Capitalismo que emergieron en Latinoamérica y la Europa Central del Este desde 1980 como ejemplos de transferencia institucional.
En el artículo considero la posibilidad de que el capitalismo, al igual que la democracia, es un complejo paquete institucional antes que una institución elemental.
Algunos de sus componentes viajan más rápido que otros a través de formas híbridas, constituyendo, por tanto, nuevas perspectivas con potencial suficiente para ser institucionalizadas.
INCERTIDUMBRE, CONGRUENCIA E INSTITUCIONALIZACIÓN DESIGUAL: LAS DINÁMICAS DE LA INNOVACIÓN INSTITUCIONAL EN SOCIEDADES EN TRÁNSITO |
Para mí es absolutamente fantástico el final del cuento.
Como en realidad la mendiga es el doble de Alina lo que pasa es que hay un intercambio psíquico, el alma de Alina queda en el cuerpo de la mendiga y el alma de la mendiga se apodera del cuerpo de Alina y la que se va triunfante es en realidad la mendiga en el cuerpo de Alina y eso es bastante astuto.
Incidentalmente se dice al final dos meses antes del divorcio, porque tú te imaginas lo que se encontró el marido de Alina cuando le llegó Alina que ya no era Alina.
Es horrible pensarlo pero ya no entraba en mis planes hablar de eso.
Es otro cuento pero el lector puede pensarlo 2.
Cuando las dos mujeres se abrazan en el puente se produce la transmutación entre los personajes.
A partir de ahí, un narrador, también en tercera persona, pero adoptando el punto de vista de la mendiga -que ahora es la condición de Alina, la protagonista del cuento-, cuenta el final del relato, cuando "iba Alina Reyes lindísima en su sastre gris, el pelo un poco suelto contra el viento, sin dar vuelta la cara y yéndose". ( 125) La irrupción de esa otra en la realidad de la protagonista se advierte desde el principio del cuento, en la primera línea, cuando se dice: "Anoche fue otra vez...".
(119) La protagonista se da cuenta de que ha ocurrido algo inquietante, pero no puede definir lo que es.
La respuesta a esto se nos aclara al progresar el cuento, cuando se va mostrando la presencia de una "fuerza extraña" o "agresiva" y el lector tiene que aceptar la interferencia de ese ente en la vida cotidiana de Alina Reyes.
En el relato, la fuerza ajena aparece primero en los momentos del sueño y por eso la protagonista empieza a sufrir de insomnio.
La irrupción del sentimiento de alteridad surge a partir de un juego de palabras, porque Alina para dormir, comienza a repetir versos, a jugar con los nombres y con diferentes palabras.
Para vencer el insomnio, adopta "el sistema de buscar palabras con a, después con a y e, con las cinco vocales, con cuatro...".
(119) Con esto no logra dormir y llega a jugar con los palíndromos y los anagramas, hasta que se le ocurre jugar con su nombre y apellido, y finalmente elabora un anagrama que se corresponde exactamente con las letras de su nombre completo: "Alina Reyes, es la reina y....".
(119) Por un instante le complace esta frase, porque se siente reina de su mundo.
Pero la felicidad no dura mucho Alina Reyes es una muchacha acomodada y de buena familia que vive en Buenos Aires.
Tiene una vida tranquila y sin preocupaciones.
Disfruta de la vida con sus amigos en conciertos y teatros.
Pero su tranquilidad, poco a poco, se va rompiendo, primero con sus insomnios y después con el pensamiento obsesivo de que hay otra persona que trata de comunicarse con ella.
Esa presencia difusa va adquiriendo un contorno más preciso en la medida en que avanza el relato, hasta que se aclara que ese ser que interfiere en su mundo subjetivo es una mendiga de Budapest, donde hay mucho frío y la nieve le entra por los zapatos rotos y es maltratada por un hombre.
La existencia de esta otra ajena va ocupando un espacio importante en la vida de Alina y poco a poco adquiere una presencia mayor en el relato.
Esta obsesión la obliga a buscar su doble, la otra identidad.
Alina se casa y va de luna de miel a Budapest.
Allá busca el camino que la conducirá al encuentro con su otro yo, hasta que se encuentra con la mendiga en un puente y en ella reconoce a su doble, que la estaba esperando.
Ambos personajes se abrazan, y ocurre entonces el intercambio de las almas.
Alina se queda atrapada en el cuerpo de la mendiga mientras que la otra se va en el cuerpo de Alina.
El cuento está escrito en primera persona y toma la forma de un diario de la protagonista.
Todos los acontecimientos ocurren entre el 12 de enero y el 7 de febrero de un año que no aparece precisado en el texto.
A través del diario, el escritor permite al lector conocer bien todo lo que sucede en la vida de Alina, el proceso de invasión por el cual ella se comunica con su doble y la va conociendo.
Llega un momento en que Alina deja de escribir su diario: cuando va a Budapest.
A partir de entonces es un narrador en tercera persona quien lleva la narración hasta el momento en que la protagonista se encuentra con su doble en el puente: "Alina Reyes de Araóz y su esposo llegaron a Budapest el 6 de abril y se alojaron en el Ritz.
Este narrador omnisciente informa del destino de Alina, su posterior divorcio.
Parece que este narrador sabe lo que ocurre en el viaje.
Aquí se nos aclara el resultado terrible del intercambio de almas y de identidades que ocurre entre Alina y la lejana.
Lo que afirma el narrador es que esto había ocurrido dos meses antes del divorcio, anticipándonos MARYAM HAGHROOSTA soldado que todavía no ha sido herido y sentir eso de grato, que se le está aliviando desde antes, previsoramente.(120)
A partir de un momento, Alina trata de ayudar a la lejana, y esa relación de solidaridad que comienza a establecer con ella intensifica su presencia.
Más adelante estas sensaciones de cariño se manifiestan mejor, cuando comenta:
A veces es ternura, una súbita y necesaria ternura hacia la que no es reina y anda por ahí.
Me gustaría mandarle un telegrama, encomiendas, saber que sus hijos están bien o que no tiene hijos. ( 121)
Según el estudio de Roger B. Carmosino se puede considerar que la otredad en "Lejana" toma la forma de "la experiencia de un cuerpo ajeno como si fuera propio" 3.
En el cuento se manifiesta claramente esta experiencia en varias ocasiones, en las cuales Alina percibe los sentimientos de la lejana.
Hay un momento bien marcado en el que Alina tiene la experiencia de la otredad:...cuando Luis María baila conmigo y su mano en la cintura me va subiendo como un calor a mediodía, un sabor a naranjas fuertes o tacuaras chicoteadas, y a ella le pegan y es imposible resistir y entonces tengo que decirle a Luis María que no estoy bien, que es la humedad, humedad entre esa nieve que no siento, que no siento y me está entrando por los zapatos.
(120) Alina no piensa ni imagina los dolores y los sentimientos de la mendiga, sino que percibe las sensaciones que le ocurren a la otra, como si le estuvieran ocurriendo a ella misma, de manera muy real.
Hay, entonces, una superposición de experiencias: en su propio cuerpo va a experimentar sensaciones que no le pertenecen, ni guardan relación con su contexto inmediato.
Por otra parte, la otredad en "Lejana" puede ser considerada como "la imposición de lo rechazado o lo vedado" 4.
Aunque la mendiga trata de acercarse a ella, Alina se aleja de su doble y se esfuerza mucho por rechazarla e impedir las invasiones que vienen de parte de ella.
Pero la mendiga se acerca con tanta fuerza que Alina no logra evitar la presencia de la otra en su vida y esta fuerza se impone en su vida cotidiana.
Para enfrentarse con la otra y evitar esa invasión en su vida, Alina prefiere considerar que todo es como un sueño, porque se abre un camino que produce una conexión entre su mundo y otro desconocido, entre la realidad cotidiana de Alina y otra realidad ajena.
Esta frase incompleta le produce una sensación de carencia, no solamente por no poder completarla, sino porque también siente que falta algo en su conciencia o en su personalidad.
Esta carencia crea el motivo de la búsqueda para encontrar lo que falta y es entonces cuando tiene lugar el desdoblamiento que se inicia con este juego.
Esta frase incompleta le da la impresión de que existe algo desconocido y un camino que la lleva a la otra que no es la reina.
Horrible porque abre camino a esta que no es la reina, y que otra vez odio de noche.
A esa que es Alina Reyes, pero no la reina del anagrama; que será cualquier cosa, mendiga en Budapest, pupila de mala casa en Jujuy o sirvienta en Quetzaltenango, cualquier lado lejos y no reina.
Pero sí Alina Reyes y por eso fue otra vez, sentirla y el odio.
(119) Alina se percata de que hay una parte de ella en otro lugar.
El deseo de conocer esa otra parte de su ser la incita a iniciar la búsqueda de la otra.
Lo que empezó con un juego de palabras se convierte en una necesidad, en una búsqueda motivada por el afán de conocer de dónde proceden esos sentimientos que la perturban y amenazan su identidad personal.
El doble irrumpe en la realidad cotidiana de Alina e invade su mundo.
Así la protagonista comienza a sentir que su doble sufre en otro espacio de un modo muy real.
En un momento bien marcado, estando Alina en Buenos Aires, donde en enero hace calor, siente que está "cruzando un puente helado, ahora la nieve me entra por los zapatos rotos". ( 120) Los sentimientos que Alina siente hacia la mendiga se transforman en el proceso del cuento.
El primer sentimiento es de odio: "A veces sé que tiene frío, que sufre, que le pegan.
Puedo solamente odiarla tanto...".
(119) Al principio, Alina trata de negar esa presencia, pero, poco a poco, este sentimiento se aligera:
Que sufra, que se hiele; yo aguanto desde aquí; y creo que entonces la ayudo un poco.
Como hacer vendas para un ALGuNAS CONSIdERACIONES ACERCA dE "LEJANA" que no es verdad lo que le está ocurriendo: "... lo he soñado, no es más que un sueño, pero cómo adhiere y se insinúa hacia la vigilia...".( 121) También se esfuerza por pensar que todo lo que le ocurre es resultado de sus pensamientos:
Yo digo: ¿y si estoy? (porque todo lo pienso con la secreta ventaja de no querer creerlo a fondo, y si estoy?).
Pero solamente loca, solamente... ( 121) Una noche, en un concierto, Alina trata de encontrar el nombre de una plaza que llega a un puente en Budapest.
Finalmente lo encuentra: "La plaza Vladas, el puente de los mercados".
Pero todavía cree que "esto ya no es cierto, solamente lo pienso y eso es menos que nada".( 122) Más adelante considera que lo que le sucede es resultado de su situación psicológica: "Ir allá y convencerme de que la soltería me dañaba, nada más que eso, tener veintisiete años, y sin hombre". ( 124)
Por eso decide ir en busca de la lejana para curarse y resolver los problemas psicológicos que la torturan y afectan su vida normal.
Deja entonces de escribir su diario y dice: "... y basta de diario para bien mío".( 124) Luego decide irse allá para aclarar que ella es la real, que la mendiga existe sólo en su sueño, en su pensamiento y su delirio:
En el puente la hallaré y nos miraremos. [...]
Y será la victoria de la reina sobre esa adherencia maligna, esa usurpación indebida y sorda.
Se doblegará si realmente soy yo, se sumará a mi zona iluminada, más bella y cierta; con sólo ir a su lado y apoyarle una mano en el hombro.
(124) Esta decisión la incita a buscar a su otra parte.
Ella se casa y para realizar su decisión le pide a su esposo que la lleve a Budapest: "Más fácil salir a buscar ese puente, salir en busca mía y encontrarme...".( 123) En el puente de Budapest ve a una mujer "harapienta" que la estaba esperando, tendiéndole las manos:
Sin temor, liberándose al fin -lo creía con un salto terrible de júbilo y frío-estuvo junto a ella y alargó también las manos, negándose a pensar, y la mujer del puente se apretó contra su pecho y las dos se abrazaron rígidas y calladas en el puente, con el río trizado golpeando en los pilares. ( 125) Ella estaba segura de que iba a obtener una victoria y con este ánimo se acerca a la mujer que está en el puente: En este momento sería interesante mencionar que según Cortázar en este cuento se aprecian similitudes con una novela policial llamada Captains of Souls del inglés, Edgar Wallace, y sobre la cual comenta:
Hay un hombre muy malvado, que consigue complicar en un crimen que él ha cometido a un hombre que es bueno.
Es muy maniqueo, el malo lo mete al bueno que es inocente en ese crimen.
Lo sentencian a muerte al bueno y el malo es tan malo, es un periodista creo, que incluso quiere gozar con la muerte de su víctima y asiste a la ejecución cuando lo van a colgar en una prisión de Londres.
Entonces en ese momento al bueno cuando lo llevan para colgarlo, se encuentra con su enemigo que sabe que es el que lo ha hecho condenar y lo mira fijamente y entonces en ese momento el malo se encuentra sostenido por el verdugo y lo cuelgan a él y el bueno se queda con el cuerpo del malo.
Es exactamente la mecánica de mi cuento.
Yo me di cuenta muchos años después de eso y ya ves que no tengo empacho en confesarlo 6.
El puente -"el paso a través del cual exige audacia, astucia e inventiva de parte del héroe viajero" 7 -, es el lugar donde ocurre el intercambio de las almas.
Puede ser considerado como un espacio de tránsito que favorece que se desarrolle el acontecimiento principal.
Este símbolo ha recibido una atención específica por parte de la crítica.
Juan Eduardo Cirlot nos explica la significación del puente del siguiente modo:... el puente simboliza siempre el traspaso de un estado a otro, el cambio o el anhelo de cambio.
Como decimos, el paso del puente es la transición de un estado a otro, en diversos niveles (épocas de la vida, estados del ser), pero la "otra orilla", por definición, es la muerte 8.
Por otra parte, Pérez-Rioja en su diccionario de símbolos y mitos también opina que: "El puente simboliza, en general, el tránsito de un estado a otro, la frontera entre dos mundos o la alianza" 9.
En "Lejana" el traspaso de la realidad de la protagonista a la de la mendiga sucede también sobre un puente, en el cual ambas mujeres cambian sus estados del ser.
Este es el papel que desempeña el puente en este relato: el lugar donde se efectúa el tránsito de una parte del ser de Alina al de la mendiga.
Según Juan Carlos Curuchet, ya refiriéndose en particular a la obra de Cortázar:
El puente es el sector de la realidad no condicionada, el lugar donde las relaciones se desenvuelven gobernadas por algo que [está] provisionalmente ligado al tema de la figura.
El puente es el lugar donde el personaje intuye su inserción en la figura, la inoperancia o la amenaza terrible del destino 10.
El mismo autor, Julio Cortázar, en sus conversaciones con Omar Prego comenta que:...los puentes tendidos sobre el agua tienen un valor de pasaje, a veces de pasaje iniciativo.
Yo creo que en el conjunto de lo que he escrito son más bien factores negativos, porque el agua está pasando por debajo, ¿no? 11.
El puente se emplea como el elemento y el símbolo de conexión entre dos mundos.
O sea, representa "la transición necesaria antes de acceder quizá al conocimiento de lo irracional" 12.
El símbolo del puente también aparece en el juego de palabras en el relato, cuando la joven juega con su nombre y apellido.
Según el trabajo realizado por Eliane Lavaud:
Alina como Reyes tienen varios puntos en común.
Son nombres de cinco letras, o sea que giran alrededor de Al/i/na Re/y/es.
La parte central es la misma y es una conjunción de coordinación que une dos fragmentos, sirviendo como de Puente entre Al-na y Re-es, o sea entre sílabas de vocales idénticas, pero de consonantes distintas, aunque vecinas en el alfabeto.
Son nombres casi simétricos, pero con fragmentos que nunca se podrán superponer completamente como los reflejos en unos espejos defectuosos 13.
Como vemos en esta cita, las letras centrales desempeñan el papel de puente y de conexión entre dos fragmentos del nombre y apellido.
En el campo espacial también el puente se valoriza como una conexión entre los dos mundos de la protagonista y su doble, y traspasarlo propicia el paso de un lado del límite al otro lado.
Este desplazamiento realizado por la protagonista, que actúa de uno y otro lado de la frontera, conduce ya a la transgresión del límite topológico y ocurre entonces el intercambio de las almas.
Sería interesante aclarar que hay símbolos que Cortázar emplea no solamente en este relato, sino también en otras de sus obras.
Ejemplos de esto serían "los zapatos rotos" y "los pies mojados".
Stella Lozano, en uno de sus trabajos llamado "El recurso del doble en Julio Cortázar", explica que:
Sentir el agua en los zapatos significa no poder evadir la realidad que nos rodea; una molestia física se convierte, algunas veces, en molestia psicológica o metafísica, en una incomodidad que puede ayudar a agudizar nuestra percepción 14.
En el cuento, este símbolo aparece cada vez que la lejana invade la realidad de Alina Reyes y ella no puede evitarlo.
El símbolo de los "zapatos rotos" también ha sido advertido por la crítica en la gran novela de Cortázar, Rayuela.
En esta obra, Horacio, cuando recuerda su infancia, se acuerda de los zapatos que tenía, a los que les entraba agua cuando llovía.
Este símbolo se repite varias veces en Rayuela.
La importancia del espacio se revela desde el título, ya que el escritor lo pone de relieve.
"Lejana" se refiere a alguien que está en un lugar lejos y esta distancia se considera tan importante que se ha mencionado desde el título.
En este cuento se pueden considerar dos espacios bien marcados.
El primero es el mundo de Alina, la reina de los anagramas, que puede coincidir con Buenos Aires 15.
Una ciudad concreta y conocida, que denominaremos A. Allí, Alina tiene una vida muy intensa relacionada con sus amigos, que se desarrolla principalmente en un mundo cerrado e interior que coincide con las salas de los conciertos y los teatros.
A este espacio se opone otro espacio, que es el mundo de la mendiga y que se conforma poco a poco durante la historia del cuento hasta coincidir con otra ciudad, Budapest, que denominaremos B. También es un espacio concreto y real geográficamente, pero desconocido para la protagonista.
El espacio desconocido de la mendiga se da a conocer en el progreso del cuento y los elementos extraños que llegan a Alina poco a poco cobran forma física y nos van revelando el mundo de la mendiga, hasta el momento en que físicamente se descubre:
Anoche me dormí confabulando mensajes, puntos de reunión.
Estaré jueves stop espérame puente.
Idea que vuelve como vuelve Budapest donde habrá tanto puente y nieve que rezuma.
A partir de ahí se va perfilando el mundo que está atrapando a Alina para llevarla hacia el mundo frío de la mendiga.
Los dos espacios están separados geográficamente; uno de ellos es el mundo de la protagonista; y el otro, el de la mendiga.
Pero cada uno se va yuxtaponiendo a medida que transcurre el cuento.
El límite espacial y la distancia física entre estos dos mundos comienzan a ser transgredidos por momentos.
O sea, la realidad de Alina pierde poco a poco sus límites y va dejando abierto el camino hacia el otro mundo.
En un momento bien marcado se presenta esa confusión de los dos contextos distintos:
Yo veía saludar a Elsa Piaggio entre un Chopin y otro Chopin, pobrecita, y de mi platea se salía abiertamente a la plaza, con la entrada del puente entre vastísimas columnas.(122.
Énfasis mío) A Cortázar le gusta eliminar los límites entre realidades diferentes.
En "Lejana", los límites entre las realidades de Alina y la mendiga se borran, confundiendo al lector y mostrándole que la realidad es franqueable.
Estos dos espacios, a través de las características que cobran, se oponen entre sí y cada característica presenta a su contrario en el otro espacio.
Las oposiciones binarias espaciales entre dos contextos topológicos diferentes, correspondientes a dos campos semánticos de naturaleza antagónica se equiparan en el cuento con diversas connotaciones.
La primera y más importante es la contraposición acá/allá que aparece entre Buenos Aires y Budapest.
Del lado de acá, Alina tiene una vida social intensa que transcurre en un ambiente de lujo y de riqueza, donde la protagonista participa en fiestas y bailes.
Este mundo se vincula con lugares cerrados como teatros, salas y salones donde se toma té y se celebran tertulias y fiestas.
Dicho contexto cerrado está relacionado con hechos aburridos, que le provocan hastío a la protagonista.
Este elemento se advierte desde el principio del relato, cuando el personaje principal expresa el aburrimiento que siente por ese ambiente monótono y dice: "Yo tan cansada de pulseras y farándulas, de pink champagne...".( 119) Por consiguiente, los lectores se dan cuenta desde el principio que Alina está cansada de unas actividades que considera aburridas, y no se siente satisfecha con sus amigos en las fiestas.
Entonces trata de alejarse del mundo que la rodea, incluso de su familia.
Además, todo en esa realidad le parece ridículo y burlón:... y la cara de Renato Viñes, oh esa cara de foca balbuciente, de retrato de Dorian gray a lo último. [...], mamá bostezada y cenicienta (como queda ella a la vuelta de las fiestas, MARYAM HAGHROOSTA cenicienta y durmiéndose, pescado enormísimo y tan no ella). ( 119) En un momento, Alina dice: "estoy sola entre esas gentes sin sentido" (120).
Esta soledad se equipara con un mundo cerrado, y la obliga a encerrarse más en su soledad y en su interior.
La soledad prepara un ambiente conveniente para la entrada de una fuerza extraña del mundo de afuera.
Esta fuerza agresiva aparece en la soledad de Alina y en los momentos del sueño, lo que impide a Alina dormir y descansar:
Nora que dice dormirse con luz, con bulla, entre las urgidas crónicas de su hermana a medio desvestir.
Qué felices son, yo apago las luces y las manos, me desnudo a gritos de lo diurno y moviente, quiero dormir y soy una horrible campana resonando, una ola, la cadena que Rex arrastra toda la noche contra los ligustros. ( 119) La oposición cerrado/abierto se equipara semánticamente con lo conocido/desconocido y propio/ajeno.
La protagonista necesita conocer ese mundo ajeno y extraño para eliminar las inquietudes que la perturban, y decide realizar el viaje a Budapest.
Alina, por momentos, siente miedo de iniciar ese camino que le va a llevar a un contexto diferente del suyo, desconocido y lejano.
Sobre las características del inicio y del fin del camino puede leerse en Árbol del Mundo que:
A pesar del carácter no definido del inicio y el fin del camino en el espacio real (cfr. el camino del héroe del cuento folclórico o del personaje mitológico, que parten hacia los confines del mundo, hacia un reino lejano, hacia el mundo inferior) es precisamente el propio camino que los vincula y lo que neutraliza las oposiciones: propio-ajeno, interiorexterior, cercano-lejano, visible-invisible, sagrado-profano.
El carácter marcado del principio y del final del camino como dos puntos -estados, límites-extremos se expresa objetualmente (casa-templo o casa-otro reino) y mediante el cambio del estatus del personaje que ha alcanzado el final del camino, y a menudo también de su apariencia externa 16.
En "Lejana" Alina recorre el camino muy rápidamente, de modo que las oposiciones no se neutralizan a lo largo de él.
Sin embargo, el cambio de estatus y de apariencia mencionado en la cita sí tiene lugar al final del camino.
La protagonista, que cruza el camino, se puede considerar el personaje móvil y el héroe del cuento según la definición de Lotman.
Al final se encuentra con el cambio de apariencia externa y la transmutación que se puede considerar como "el cambio mágico de la apariencia de un personaje" 17.
Aquí cabe mencionar que la oposición cerrado/abierto se equipara semánticamente con la de seguridad/inseguridad.
El mundo cerrado y seguro de Alina se ve invadido por el mundo exterior.
A medida que las amenazas de la otra siguen progresando en el relato, el mundo de Alina sigue siendo invadido por los elementos invasores del mundo de afuera.
Según se comenta en Árbol del Mundo:
El término del camino es el objetivo del movimiento, donde se encuentran los valores sagrados superiores del mundo, o bien una dificultad (peligro, amenaza), que, luego de ser superada o eliminada, permite el acceso a estos valores 18.
Por consiguiente la oposición cerrado/abierto se asocia semánticamente con la de movilidad/inmovilidad.
Para encontrar su otra realidad y conocer su otra parte, Alina se ve obligada a moverse, buscar y conocer la fuerza ajena que la está invadiendo.
Otra oposición espacial muy importante es la de interior/exterior que se pone de relieve en todo el relato.
Esta oposición se equipara semánticamente con la de compañía/soledad.
Alina tiene muchas compañías y amigos en su entorno.
Este ambiente de compañía le da mucha seguridad y protección, le ayuda a sentirse segura y vivir sin temor.
En su mundo burgués se encuentra en un contexto donde no hay ninguna agitación amenazante.
Por otra parte, aunque se siente sola, aburrida y cansada, ella lleva una vida segura y tranquila.
Ese mundo, aunque le produce hastío, la protege de los peligros del mundo de afuera.
El mundo de Alina se opone al de la mendiga, considerado como un espacio exterior y que se manifiesta como un ambiente cruel, violento e inseguro.
La mendiga en este ambiente exterior no se siente protegida y siempre está sufriendo: "Anoche la sentí sufrir otra vez.
Sé que allá me estarán pegando de nuevo." (124) Además, se puede decir que la mendiga también tiene alguna compañía en su mundo, pero en el fondo está sola.
La compañía en su mundo hostil es un hombre que le pega y nadie la protege.
Ella, "lejos y sola", lleva una vida de sufrimiento y violencia:
Le pasaba a aquella, a mí tan lejos.
Algo horrible debió pasarle, le pegaban o se sentía enferma.
(120) Por eso la oposición espacial interior/exterior se equipara semánticamente con la oposición binaria seguridad/inseguridad, a través de las cuales se conocen los dos ambientes presentados en el relato.
Así, la protagonista necesita ir hacia allá para calmarse y saber que el mundo inseguro de la mendiga está solamente en su sueño.
El frío es un elemento asociado con el mundo de la mendiga y lo presenta como un lugar más desagradable aún.
Esta frialdad connota los sentidos de temor, odio y falta de amor: Sólo queda Budapest porque allí es el frío, allí me pegan y me ultrajan.
Allí (...) hay alguien que se llama Rod -o Erod, o Rodo-y él me pega y yo lo amo, no sé si lo amo pero me dejo pegar, eso vuelve día en día, entonces es seguro que lo amo. ( 121) Los sufrimientos y los maltratos del mundo de la mendiga se ponen de relieve a través del frío que expresa la hostilidad y crueldad del mundo en el que vive la mujer golpeada.
Así el frío, la nieve y el hielo nos remiten a un mundo increíblemente duro.
Además de todo esto, sería interesante analizar el papel de los hombres en los dos espacios mencionados en este cuento.
O sea, la oposición interior/exterior se equipara con la oposición semántica amor/desamor.
El novio de Alina la quiere y la acompaña en las fiestas y los bailes.
Su cercanía a Alina y su amor por ella facilitaron el viaje a Budapest: "Decirle a Luis María:'Casémonos y me llevas a Budapest, a un puente donde hay nieve y alguien'".(121) Porque así sería "más fácil salir a buscar ese puente,...".(123) El viaje realizado nos hace pensar en el papel del novio de la protagonista que se equipara con el puente, por el cual Alina puede pasar de este lado de su identidad al otro lado de ésta.
Estuvo tan de acuerdo que casi grito.
Sentí miedo, me pareció que él entra demasiado fácilmente en este juego.
Y no sabe nada, es como el peoncito de dama que remata la partida sin sospecharlo.
Peoncito Luis María, al lado de su reina.
(123-124) Pero en el otro contexto, el de la mendiga, el hombre es totalmente diferente.
No siente amor respecto a la lejana, sino la golpea y la tira al suelo con crueldad.
Aunque él le pega, la lejana lo ama y de esa manera la oposición amor/desamor cobra un valor importante en el mundo de la mendiga.
En ese mundo, el amor no recibe el amor, sino violencia y maltrato.
Hay que destacar que todas las invasiones en el mundo de Alina se revelan a través del frío.
La protagonista por medio de su sensación táctil percibe el mundo extraño, frío y húmedo de la mendiga.
Pero esa frialdad de Budapest se opone al calor de Buenos Aires, por el cual se distingue este plano.
Es a través del tacto, de nuevo, que se puede conocer el contexto de Alina, en el cual se siente feliz y cómoda.
Tiene una vida llena de ternura, de amor y alegría:... cuando Nora iba a cantar Fauré y yo en el piano, mirándolo tan feliz a Luis María acodado en la cola que le hacía un marco, él mirándome contento con cara de perrito, esperando oír los arpegios, los dos tan cerca y tan queriéndonos.
(120) El calor en este ámbito se vincula con el cariño, el amor y el afecto, por los cuales se nos descubre un lugar protegido: "Cuando Luis María baila conmigo y su mano en la cintura me va subiendo como un calor a mediodía, un sabor a naranjas fuertes o tacuaras chicoteadas...".
(120) Estos momentos tan felices se interrumpen con la entrada de los elementos invasores que le atacan desde allá, de la parte de la mendiga: "Así es peor, cuando conozco algo nuevo sobre ella y justo estoy bailando con Luis María, besándolo o solamente cerca de Luis María".(120) En otro momento nos comenta que:... y a ella le pegan y es imposible resistir y entonces tengo que decirle a Luis María que no estoy bien, que es la humedad, humedad entre esa nieve que no siento, que no siento y me está entrando por los zapatos.
(120) Pues, a partir de análisis de los cuentos del escritor argentino, se destaca que el elemento fantástico en las obras maryam haghroosta de Cortázar se liga estrechamente con el espacio.
En la mayoría de sus relatos el espacio no es un elemento pasivo, sino que cobra vida y cumple funciones muy importantes.
En consonancia, los personajes de sus cuentos rompen los límites, van más allá de las fronteras espaciales y realizan encuentros en otros lugares sin grandes dificultades.
A pesar de esta interesante aclaración, en este análisis hemos mantenido convencionalmente la denominación de Buenos Aires para referirnos a la ciudad de Alina, como tradicionalmente hace la crítica. |
Tanto en el fondo como en la forma, el teatro social español, alumbrado por la pluma de Joaquín Dicenta, es la materialización literaria de unas circunstancias históricosociales que, a caballo entre los siglos XIX y XX, situaron al pueblo español en una violenta espiral de revolución y reacción 1.
Su Juan José, estrenado en 1895, fue un rotundo éxito de público y algunos creyeron ver en Dicenta al Hauptmann español 2.
Para muchos, casi todos entonces, con esta pieza nacía al fin el teatro social en España 3.
Y la crítica no dudó en alistarlo ideológicamente en las filas de la izquierda revolucionaria 4.
Veinte años más tarde, en vísperas de la Revolución Rusa, Eduardo Zamacois propondría:
Últimamente, un periodista de talento, José de Urquía, tuvo la feliz ocurrencia de publicar Juan José el "Primero de Mayo".
Día consagrado a la Fiesta del Trabajo, y la copiosísima edición que hizo del drama y que dedicaba "a los obreros españoles", se agotaba en pocas horas.
Este hecho, que acredita una vez más la inmarcesible juventud de esta obra, me sugiere la siguiente idea, que ofrezco a todos los comediantes, y muy particularmente al insigne actor don Emilio Thuiller: ¡Por qué no celebrar anualmente, en todos los teatros de España, con Juan José, el aniversario glorioso denominado la Fiesta del Trabajo!
Pero no todo fue entusiasmo y alabanza.
Algunos críticos se sintieron rápidamente defraudados por el escaso bagaje intelectual del autor, e incluso llegaron a dudar de su compromiso ideológico.
Así lo expresó José Martínez Ruiz ("Azorín") en una carta a Leopoldo Alas ("Clarín") fechada el 26 de octubre de 1897:
Querido maestro: Su "Palique" contra El País ha gustado mucho, pero todo el mundo se pregunta cómo ha tomado usted en serio a Dicenta.
Yo conozco la biblioteca de Dicenta, puedo asegurarle que no tiene un solo libro del socialismo, ni sombra siquiera de revistas de derecho y sociología.
Ya lo ve usted diariamente: imprecisiones, lamentos, lirismo trasnochado.
De socialismo, de doctrina socialista fría, razonada, ni una palabra; Dicenta está desprestigiado por completo: es hombre al agua [...]
JOAQUÍN DICENTA'S THEATER: THE OTHER SOCIAL REVOLUTION RESUMEN: El trabajo estudia la aportación del teatro de Joaquín Dicenta al llamado "teatro social" o "de la cuestión social" en España.
Su tesis difiere de la consideración crítica habitual y mantiene que el teatro social de Dicenta nace de un pensamiento kaustkiano (es decir, social-demócrata, que no marxista-leninista), que tiene a la burguesía y no al proletario como su principal destinatario.
Así, pues, el teatro de Dicenta se convierte en un espectáculo revolucionario, de agitación y propaganda, dirigido a la burguesía progresista, a la que se le encomienda la labor de liderar esa "otra revolución social" marxista que debe discurrir por cauces parlamentarios y democráticos, no violentos.
PALABRAS CLAVE: Teatro; teatro social; Dicenta; Juan José; Daniel; socialismo; marxismo.
EL TEATRO dE JOAQuÍN dICENTA: LA OTRA REVOLuCIÓN SOCIAL mántico seguiría cosechando grandes éxitos de público 6.
El teatro social europeo heredó del naturalismo socialista de Zola y Hauptmann una ideología revolucionaria que dejaría atrás la problemática individual burguesa para centrarse en la vivencia colectiva de la clase obrera.
Se trataba de un teatro políticamente radicalizado, que pretendía aportar nuevas propuestas de estructuración social, económica y política, implicándose decididamente en la lucha de clases.
Su concepción escénica era popular, en línea con lo que, décadas más tarde, sería el teatro de Erwin Piscator (1893-1966), que entendía el teatro como medio de educación histórica y política, visto desde una perspectiva claramente marxista.
Era, pues, un teatro obrero o proletario, aunque en algunos casos admitiese aportaciones de la burguesía intelectual revolucionaria, y su ámbito de representación natural eran las casas del pueblo, los locales sindicales y las salas de precios más asequibles.
Sin embargo, a diferencia de países como Alemania o Francia, que materializaron un teatro "para el pueblo" desde una ideología revolucionaria -como es el caso del Freie Volksbuhne, fundado en 1890, o el Théâtre du Peuple, iniciado en 1895-, en España, el teatro se concebía como una parte de la industria del entretenimiento (el ocio como negocio), dirigido a un público-cliente, principalmente burgués, aunque tampoco se desaprovechase el negocio en ámbitos más humildes, como ocurre con el teatro por horas.
Por otro lado, las grandes compañías, que estaban dirigidas por actores y actrices de gran prestigio, pero que también se movían por intereses empresariales, medirían el éxito de una obra mucho más por su recaudación en taquilla que por su recepción crítica, y eso suponía aferrarse a temas y fórmulas de probado éxito comercial.
En consecuencia, en las salas de mayor prestigio entonces, como las del Princesa, Español, Centro, Lara, Infanta Isabel, Reina Victoria, Eslava, Cómico, Circo Price, Comedia o Apolo, mientras actores y actrices de la talla de Emilio Thuillier, Fernando Díaz de Mendoza, María Tubau, María guerrero o Rosario Pino, hacían las delicias del público con sus dotes declamatorias, interpretando obras de dramaturgos como V. Aza, J. de Burgos, E. gaspar, A. López de Ayala, M. Ramos Carrión, T. Rodríguez Rubí, M. Tamayo y Baus, R. de la Vega, y otros, la "cuestión social" ni estaba, ni se le esperaba.
Así, cuando Dicenta llevó a escena la vivencia de la clase trabajadora española, esa parte de la crítica mejor formada, conocedora de lo que estaba ocurriendo allende o al vino.
Al estrenar Juan José vi en él una esperanza de cosas grandes, a pesar de aquel final desastroso y de un poco -otros dirían mucho-de sentimentalismo, de melodrama; después vine a Madrid, conocí al autor, sé lo que hace, lo que trabaja, lo que estudia y tengo absoluto convencimiento de que no hará nada (López Criado,(129)(130)(131).
Dos meses después, en un artículo en El País.
Diario republicano socialista revolucionario, publicado el 2 de enero de 1898, Dicenta explicaba su planteamiento revolucionario dentro de un pensamiento socialista democrático:
Los problemas sociales pueden avanzar [...] dentro de una forma de gobierno republicana.
La República es el punto de arranque para el triunfo del socialismo.
Por eso nosotros socialistas convencidos, nosotros que estamos con los que sufren [...], ayudaremos con todas nuestras fuerzas a los republicanos y formaremos en primera línea cuando de luchar por el advenimiento de la República se trate (López Criado,(129)(130)(131).
Sin embargo, este compromiso no era aval suficiente para esa intelligentsia revolucionaria que exigía más alta cuna intelectual para el padre del teatro social español y, en un artículo publicado en El Progreso, el 15 de enero de 1898, Azorín sentenciaba: "Joaquín Dicenta es un gran literato, un estilista vigoroso, vibrante, entusiasta; pero Dicenta no es un revolucionario" (López Criado,(129)(130)(131).
Pero Azorín se equivocaba.
Dicenta no era un intelectual, ni un teórico del marxismo, formado al amparo de una amplia cultura libresca -motivo por el cual no encontraremos nunca en su obra el más mínimo rastro de esa "doctrina socialista fría, razonada" que le reclama Azorín-; pero, como inmediatamente demostraremos, Dicenta conocía perfectamente el debate ideológico generado en el seno de la Segunda Internacional y su obra respondía a una estrategia revolucionaria perfectamente estudiada y adecuada a su particular momento histórico.
eL teatro socIaL y su cIrcunstancIa
Desde luego, ni Dicenta era Hauptmann, ni España era la Alemania de entresiglos 5.
El naturalismo que triunfaba en la novela española a finales del siglo XIX no encontraría esa misma acogida en el teatro, donde el drama histórico ro-FIdEL LÓPEz CRIAdO revolución social.
Y Dicenta no es el único que piensa de este modo.
Algunos teóricos marxistas allí presentes, como Luis Blanc o Karl Kautsky, consideraban que el proletario era una pieza fundamental para hacer discurrir a la revolución por cauces pacíficos y parlamentarios:
El paso de la sociedad capitalista a la sociedad socialista sólo podrá darse con decisión cuando el proletariado sea tan numeroso, tan bien organizado, de tan alta inspiración, que su representación política, el Partido Socialista, alcance la mayoría absoluta de la población, y por lo tanto la representación popular en las comunas, las provincias y el Estado (Kautsky,19).
Pero a finales del siglo XIX y principios del XX, ese proletariado políticamente consciente y educado no existía en Europa -y mucho menos en España 12.
De ahí que, al margen de otras diferencias, tanto los marxistas radicales (Peter Tkachev o Lenin) como los marxistas moderados (Blanc y Kautsky) coincidiesen en la necesidad de "tutelar" la revolución 13.
Y de este debate, tan público como notorio entonces, se nutrió el pensamiento revolucionario (socialdemócrata, que no marxista-leninista) de Dicenta 14.
En el Manifiesto Comunista, Karl Marx había excluido a la burguesía de su proyecto revolucionario por considerarla "poco fiable" 15.
Sin embargo, Kautsky opinaba que, por el contrario, el elemento menos fiable de todos era el propio proletariado:
Se presenta a menudo al proletariado como una masa uniforme opuesta a, la "masa reaccionaria" [pero], en realidad, el proletariado es todo menos una masa uniforme, homogénea, "sincronizada" al estilo alemán [y] los pequeños campesinos, los pequeños comerciantes, los artesanos no pertenecen a esa categoría, por más necesitados que estén.
Estos no ven su salvación en una sociedad socialista, sino en la elevación del precio de las mercancías que llevan al mercado.
Su ideal consiste en hacerse grandes propietarios, grandes industriales o comerciantes en la sociedad de la propiedad privada. [...]
Pero no son capaces todavía de una lucha duradera contra el capital.
Tienen estallidos provocados por la desesperación, seguidos inmediatamente por una humilde sumisión.
El proletariado no desarrollado no tiene meta superior a la del momento (Kautsky,25). los Pirineos, creyó ver la llegada a España del "genero Hauptmann", que representaba la manifestación más radicalizada de lo que entonces se entendía por teatro social (o "de la cuestión social") en Europa.
En gran medida, la percepción era correcta, en cuanto ambos escritores trasladaban a escena la misma inquietud: la lucha de clases 7.
Sin embargo, Dicenta tenía su propia personalidad, su propio estilo y un proyecto teatral y social igualmente propio.
Por consiguiente, a la par de una declarada concomitancia revolucionaria, las diferencias entre los planteamientos escénicos de uno y otro dramaturgo pronto se hicieron evidentes: mientras Hauptman colectiviza la lucha de clases (como en Los tejedores, donde un grupo de campesinos se convierte en el protagonista colectivo del conflicto), Dicenta la personaliza o individualiza (como podemos observar -ya desde el título-en Juan José, El señor feudal, Aurora o Daniel); mientras los dramas de Hauptmann nos remiten a un pensamiento revolucionario (de claro sesgo marxista), los dramas de Dicenta nos arrastran hacia un sentimiento revolucionario; y como principal rasgo diferencial, mientras el teatro de Hauptmann orienta su revolución (social y teatral) hacia un público proletario, Dicenta se dirige a un público principalmente burgués 8.
todo por eL proLetarIo
Como hemos dicho, Dicenta introduce el mundo obrero en la escena madrileña -y en esto radica la principal novedad (revolucionaria) de su teatro: es "el primer drama de alpargata y blusa obrera que presenciaron los abonados de la Comedia, público de levita y guante blanco" (Forgas Berdet, 71).
Sin embargo, aunque nos encontramos ante un teatro de proletarios (en sus personajes, ambientes y circunstancias), no es un teatro para proletarios-al menos no en primera instancia 9.
Y en este planteamiento (un teatro revolucionario dirigido a la burguesía) coinciden la ética (es decir, el compromiso con la lucha de clases a través de una estrategia de agitación social) y la estética (eso es, la utilización de elementos dramáticos derivados del costumbrismo y del melodrama) del teatro dicentino 10.
Dicenta dirige su teatro a la burguesía -a ese "público de levita y guante blanco" al que se refiere Forgas Berdet más arriba-y no al proletariado porque considera que aquel y no este es el más capacitado para protagonizar la Por otro lado, continúa Kautsky, la crisis económica que sufría Europa a principios de siglo había sensibilizado a la burguesía, acercándola más a la clase obrera:
Hoy sabemos que esa nueva clase media de un día a otro desciende a un nivel de vida más bajo, a medida que la posesión de una cultura elevada deja de ser el privilegio de una pequeña minoría.
Así se aproxima la mayoría de la "nueva clase media" al proletariado propiamente dicho, y lo fortalece.
Pero constituye en las filas proletarias una capa propia, con su propia estructura mental, su nivel de vida y su aptitud para la lucha, que exigen una táctica especial (Kautsky,25) 16.
Esa "táctica especial", que debía tener en cuenta la idiosincrasia de esa "nueva clase media" (su "estructura mental") aparece magistralmente ilustrada en el teatro de Dicenta en un doble propósito (exegético y propedéutico) revolucionario: primero, demostrar la absoluta incapacidad (colectiva) del proletariado para liderar la revolución (de ahí el individualismo revolucionario, siempre más pasional que cerebral, y los finales truculentos que marcan el fracaso de la acción revolucionaria); y luego, propiciar el liderazgo burgués en la causa proletaria (desde la empatía e indignación que provoca la injusticia).
pero sIn eL proLetarIo
A este respecto, la mayor parte de la crítica está de acuerdo en que Daniel es la obra más meritoria del teatro dicentino y la que más se acerca a los patrones del teatro social europeo (al estilo de Hauptmann, en Los tejedores), al introducir un protagonista colectivo (los huelguistas) en la lucha de clases.
Desde luego, la pieza es una de sus mejores, no sólo porque en ella se destilen y aquilaten planteamientos y estructuras dramáticas anteriores, sino porque es la pieza que mejor explica el pensamiento kaustkiano de Dicenta.
Ya desde el primer acto, el autor pone en evidencia la incapacidad de los mineros para unirse y articular un proyecto revolucionario.
El joven Pacorro es el primero en denunciar el desencuentro y la desunión de los mineros ante la posibilidad de una huelga: "Y los capataces, vamos, los obreros a los que, por tener la mujer guapa o la lengua aduladora, hacen los amos capataces, entoavía gruñen más que los amos" (9).
Es una división que surge en el seno mismo de la familia proletaria, entre hermanos, como ocurre con Pablo (minero) y Pedro (guardia civil): Dicenta conocía perfectamente a su público -burgués, como él-y sabía como manipular sus emociones, para provocar sus iras o suscitar sus empatías y ponerlas al servicio de la causa socialista.
Por eso abundan en sus obras el sufrimiento, el amor, el odio y la venganza: las principales armas de cualquier agitador inteligente.
Sus protagonistas son obreros -"los que sufren"-, casi todos rudos e ignorantes, que se mueven por impulsos vitales y no por razones ideológicas.
Así, Juan José (un hombre honrado y bueno) termina matando a su amante (una mujer codiciosa que le abandona por mejor postor) y a su patrón (un mal hombre que abusa de su poder para quitarle a su mujer) en un acto de desesperación e inmolación sentimental.
Y de igual manera, Daniel (otro hombre bueno, resignado y pacífico) termina matando a los amos de la mina (y a sus familias) no porque les considere enemigos de clase, sino porque los considera responsables de la muerte de sus hijos.
Aunque una parte de la crítica no llegó a entenderlo (ni a perdonarle por ello), la estrategia era tan evidente como eficaz.
Como venimos argumentando, Dicenta era un agitador que sabía muy bien cual era su cometido en el teatro: descubrir a su público (burgués) una realidad social ampliamente desconocida (retratando la vivencia íntima, cotidiana y degradada del proletariado), para sensibilizarlo o concienciarlo (acercándolo al sufrimiento, la injusticia y la desesperación de la clase obrera) y alistarlo en la revolución social (apelando a la emoción y al sentimiento que inspiran la indignación y la simpatía por el más débil).
A este respecto, una acotación de Daniel (la escena VI, de los hornos de la mina) resulta sumamente reveladora:
Procúrese dar a esta escena, como a todas las anteriores, grandes caracteres de vida y de realidad.
Es el medio, el vivir de los trabajadores lo que hay que meter plásticamente en el alma del público, para que éste se impresione, se compenetre con ese vivir y lo esté viviendo a la par de los personajes.
Sólo así podrá llegar esta obra al objeto que su autor se propone.
(Daniel,41) Azorín había dicho bien: "imprecisiones, lamentos, lirismo trasnochado.
De socialismo, de doctrina socialista fría, razonada, ni una palabra" (López Criado, 129).
Ni falta que le hacía.
Dicenta sabía muy bien que, si iba a ganarse la simpatía del público burgués, era mucho más eficaz ilustrar la vivencia del trabajador mediante un conflicto personal o individual que colectivo -pues, si bien el sufrimiento de uno puede ser el de todos, el de todos no es de nadie.
Y de igual manera sabia nuestro autor que, si la burguesía progresista iba a implicarse en esa revolución, el proletario no podía aparecer como protagonista de la lucha armada, ni mucho menos podía permitir que ésta tuviese éxito.
De ahí que, antes que elevar sus personajes a la categoría de héroes, Dicenta prefiera presentarlos como víctimas (tanto de sus amos como de su propia impotencia o incapacidad revolucionaria).
A este respecto, por ejemplo, podemos ver en Daniel como el truculento asesinato de los amos de la mina y sus familias (que en el ámbito radical marxista se asumía como parte esencial de la estrategia revolucionaria) se convierte en un acto de locura y desesperación, una explosión de ira "provocada" (y esta es la clave de la empatía) por la injusticia y el sufrimiento que el poderoso (capitalista) inflige sobre el débil (obrero).
Así, el agresor se convierte en víctima y su crimen (carente de toda justificación moral) se convierte en legítima defensa.
De ahí que, en Juan José, en el diálogo final entre Rosa y Juan José, éste explique (a Rosa y al público, por supuesto) que mató a su patrón en una pelea "justa":
¡Tú has matao a Paco, asesino!
Le he matao dándole tiempo pa defenderse, de cara; peleando.
Como matan los hombres.
106) Y de igual manera, Daniel intenta convencer a Cesárea (y, a través de ella, a toda la sala) que la espantosa muerte de sus amos y familiares es una forma de justicia personal -precisamente la que el patrón le niega al obrero en la sociedad capitalista:
Si hubiesen matao a los hijos de los demás y disfrutao a las hijas de los demás y roto los hornos de los demás, yo como si tal cosa.
Pero lo mío es mío y me lo robaron.
A los ladrones se les mata.
91) Sin duda, nuestro agitador sabía que, en el teatro, como en la vida misma, no se convence con razones, sino con 15 Marx consideraba que la burguesía, por su propia naturaleza, estaba "inclinada desde el primer instante a traicionar al pueblo y a pactar con los representantes coronados de la vieja sociedad, pues ella misma pertenecía ya a la vieja sociedad, colocada en el timón de la revolución no porque siguiese al pueblo sino porque el pueblo empujaba ante si" (Marx, Obras escogidas,142).
De igual manera, en su ensayo "La burguesía y la contrarrevolución", Lenin consideraba a la burguesía un elemento contrarrevolucionario (Lenin, 1948).
Y según León Trotsky, "la burguesía alemana corrompida por su traición y atormentada por sus fracasos, en vez de hacer la revolución se separaba de ella" (Trotsky, Resultados y perspectivas,146).
16 Esta sería la idea clave del revisionismo marxista -y el gran punto de desencuentro entre socialistas y comunistas en la Segunda Internacional-y hasta 1917, fue tema de acalorado en todos los círculos revolucionarios.
Y no olvidemos que Dicenta (1862Dicenta ( -1917) ) -que era contemporáneo de Kautsky (1854Kautsky ( -1938) ) y que había vivido la polémica ideológica de la Segunda Internacional desde su militancia en el PSOE-participaba de esa misma visión kautskiana.
17 Resulta una gran ironía que la lucha revolucionaria, que pretendía acabar con las clases sociales, comenzase precisamente con la creación de una nueva "clase" obrera: "la vanguardia del partido".
Sin duda, es un guiño de Dicenta al pensamiento socialdemócrata de Kautsky que, ya para entonces, se había convertido en la bete noir leninista.
18 El diálogo entre las dos mineras que, como mulas, tiran de las vagonetas de carbón, Obrera I y greñuda, dan buena prueba de ello al referirse a las mujeres de los amos que han bajado a la mina para disfrutar de un morboso "picnic":
greñuda: Por verlas a toas uncidas a la vagoneta, daba lo que me queda de vivir.
Obrera I: ¡Eso es ser envidiosa! greñuda: Eso es llevar cincuenta años haciendo de mula.
19 Como cualquier aprendiz de revolucionario sabe, la "agitación social" forma parte de una estrategia emocional.
A este respecto, debemos recordar que la inmensa mayoría de los más de cincuenta mil enfurecidos parisinos que se situaron ante la fortaleza de la Bastilla de San Antonio un 14 de julio de 1879 no sabían leer ni escribir, y seguramente desconocían las obras de los grandes pensadores revolucionarios, pero el hambre, la injusticia y el odio a la monarquía les habían conducido hasta allí.
Y de igual manera, cabe pensar que aquellos hambrientos y analfabetos ciudadanos de San Petersburgo, que asaltaron el Palacio de Invierno un 25 de octubre de 1917 e iniciaron la revolución proletaria, ni habían leído nunca el Das Kapital o el Manifiesto comunista de Karl Marx, ni conocían a los ideólogos bolcheviques del Comité Militar Revolucionario que lideró el levantamiento, sino que fueron conducidos hasta allí por el odio y el afán de venganza que la guardia Imperial había despertado en ellos aquel "Domingo Sangriento" de 22 de enero de 1905, en el que murieron más de mil manifestantes y cinco mil quedaron heridos, la mayoría mujeres y niños.
Y si la historia no es suficiente para demostrar que las revoluciones no brotan de los libros ni de las ideas, sino de las emocio-nes, ahí tenemos a la más acuciante actualidad para recordarnos como la "Primavera Árabe" nace de la desesperación e inmolación pública -casi espectacular-del joven Mohammed Bouazizi, un tunecino de 26 años, desempleado, al que la impasibilidad inmovilista de una dictadura le negaba el futuro digno que reclamaba.
Son los sentimientos, no las ideas, lo que mueve a la masa revolucionaria.
dE JOAQuÍN dICENTA: LA OTRA REVOLuCIÓN SOCIAL una táctIca especIaL |
y pude disfrutar del magnífico trabajo de nuestros arqueólogos que, en condiciones durísimas, desarrollan unas campañas anuales cuyos resultados están ya a la vista.
Ejemplarmente dirigidos por M. Carmen Pérez Die, nuestro/s equipo/s de Heracleópolis Magna (Ehnasya el Medina) se han ganado el aprecio de los especialistas y las autoridades y ha adquirido un prestigio notable.
Como Titular de la Embajada constaté las repercusiones favorables de este trabajo más allá del ámbito cultural.
En gran medida, la excavación se convirtió en una Embajada paralela que también ayudaba a abrir muchas puertas y contribuía a que paseásemos el pabe-llón..."
FIRMADO: EUDALDO MIRAPEIX, En 1966 el Gobierno egipcio concedió a España el permiso para excavar en la ciudad de Ehnasya el Medina, denominada Nen-Nesu por los antiguos egipcios y Heracleópolis Magna por los griegos al identificar al dios local Herishef con el griego Heracles.
Este lugar, situado en el Egipto Medio a la entrada del oasis de El Fayum, fue la capital de la provincia número XX del Alto Egipto llamada Naret-Hentet.
Pérez Die, 2005b) El proyecto ha sido financiado, fundamentalmente, por el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales, con algunas aportaciones del Misterio de Asuntos Exteriores y pequeñas subvenciones de organismos privados.
Desde que comenzaron, los trabajos han estado estrechamente vinculados al Museo Arqueológico Nacional 1 y han contado con la aprobación del Supreme Council of Antiquities de Egipto; hasta 1980 fue posible realizar entre el Gobierno Español y el egipcio el "reparto de excavaciones", gracias al cual una parte de las piezas halladas ingresaron en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
En la actualidad las excavaciones continúan realizándose en campañas anuales en las que han participado un número muy elevado de profesionales y especialistas altamente cualificados.
Los resultados obtenidos han sobrepasado con mucho las expectativas iniciales.
Desde un principio se puso de manifiesto la importancia de esta localidad faraónica y, por ello, los trabajos de los españoles se encaminaron a conocer aspectos religiosos, políticos y sociales de la ciudad y de su territorio durante diferentes momentos de la historia de Egipto.
La gran extensión del yacimiento obligó a delimitar una zona concreta del mismo para trabajar.
Se eligió la zona sur y centro 2 que está ocupada por niveles de época faraónica.
Un primer plano topográfico, realizado en 1984 en el que se consignaba la concesión española, ha sido ampliado en 2003 con otro realizado con un navegador GPS en el que se han anotado las coordenadas UTM de los monumentos del lugar, así como los cortes abiertos por los españoles.
EXCAVACIONES EN HERACLEÓPOLIS MAGNA (EGIPTO)
Los principales trabajos han sido llevados a cabo en tres zonas diferentes:
Herishef, el dios local representado con cuerpo humano y cabeza de carnero, fue una de las divinidades más antiguas y más importantes del panteón egipcio.
El templo fue descubierto por Naville a finales del siglo XIX (Naville, 1894) y excavado por Petrie a comienzos del siglo XX ( Petrie, 1905, 5-17).
Con base a las fotografías efectuadas por Petrie se han efectuado nuevas tomas en análogas circunstancias, a fin de establecer por comparación la presencia o ausencia de materiales registrados en 1904.
Los últimos trabajos 3 han permitido, fundamentalmente, conocer la orientación geográfica del templo: el eje N-S está determinado por la posición del sol.
Esto no había sido observado con anterioridad.
Los templos egipcios tienden a buscar su orientación con relación a la dirección del río.
El Nilo se encuentra aproximadamente a 15 Km. del templo y su influencia en la orientación del templo puede considerarse nula.
Sin embargo, el aspecto astronómico del templo parece haber jugado un papel fundamental en la orientación del mismo.
El sol, en su cenit diario coincide exactamente con el eje longitudinal del santuario.
La variación estacional no afecta a la posición del sol en relación con dicho eje, pero si lo hace en cuanto a su altura sobre el horizonte II.
Pérez Die, 1989b) Sabemos que durante este periodo la ciudad, situada en el Egipto Medio, se convirtió en un centro estratégico y militar de gran importancia, cuyo control fue disputado por los faraones que reinaban en el delta del Nilo al norte del país, y los sumos sacerdotes del dios Amón de Tebas que controlaban el sur de Egipto.
El núcleo principal de este cementerio heracleopolitano está formado por tumbas de las dinastías XXII-XXIII, erigidas como la morada de eternidad de los altos dignatarios que vivieron en este periodo: se trata, en ocasiones, de las tumbas de algunos de los hijos de los soberanos, que se convierten en gobernadores locales, con amplios poderes militares y religiosos: Osorkón, Nimlot, son nombres que aparecen muy frecuentemente en las inscripciones.
Pero también se enterraron aquí otros hijos de los sumos sacerdotes de la ciudad de Tebas en el sur, como fue el caso de la sacerdotisa Tanetamón, superiora del harén del dios Herishef, cuya tumba proporcionó abundante y bellísimo material funerario.
La necrópolis del Tercer Periodo Intermedio está formada por varios complejos tumbales, cada uno de ellos compuesto por una serie de recintos, algunos en piedra y otros de adobe en ocasiones abovedados, que se comunican entre sí.
Ha podido comprobarse que estos recintos fueron reutilizados, abiertos y en ocasiones saqueados en la antigüedad, lo que provocó que sus techos se hundieran.
A pesar de todo, muchas tumbas conservaban el ajuar funerario original, compuesto de vasos canopos, ushebtis, collares de oro, escarabeos, etc, algunos con inscripciones jeroglíficas cuya lectura nos ha permitido conocer la identidad de las personas enterradas.
Los trabajos de restauración de estos recintos han sido otra de las tareas a las que se ha dedicado más tiempo.
La idea era recuperar el aspecto de la necrópolis, ya que en la actualidad estaba muy degradada, debido a las constantes reutilizaciones de la misma y a los saqueos sufridos en época antigua.
Gracias a un proyecto acordado con el Servicio de Antigüedades egipcio, se han colocado las losas del techo que habíamos encontrado caídas; el proyecto incluía una analítica que ha sido llevada a cabo en la Universidad de El Cairo: análisis químico de varias muestras de adobe mediante la clasificación de las tierras, difracción de rayos X, análisis químicos y granulometría.
Estudio petrográfico de fragmentos de caliza consistente en ensayos mecánicos y mineralógicos.
Mediante unos soportes modulares encargados en talleres cairotas se han sustentado las losas de cubierta.
Las junturas han sido rellenadas de un mortero que simula el original, pero que se distingue fácilmente del mismo (Pérez Die, Moreno, Dávila, Medina, 1999).
Esta necrópolis fue reutilizada masivamente durante toda la dinastía XXV y los comienzos de la XXVI (Nivel I).
Los enterramientos, sin apenas momificación, ocupan los recintos de adobe y se sitúan detrás, delante o junto a las habitaciones de piedra.
El anonimato de estos individuos es prácticamente total y su estatus social muy bajo, reflejo quizá de condiciones históricas adversas en momentos de declive o de decadencia política.
Su ajuar es bastante pobre, y está compuesto de pequeños amuletos y escarabeos.
(Pérez Die, 1998a) Pero los estudios antropológicos han cobrado una especial relevancia, debido el elevadísimo número de individuos aparecidos en las necrópolis.
Análisis de elementos traza, de microscopia electrónica de barrido y estudios de DNA ofrecerán resultados se sumo interés para conocer a la población que se enterró en esta ciudad.
Los estudios antropológicos han podido determinar la edad, el sexo, las causas de la muerte de muchos individuos: describen a la población heracleopolitana con una talla media de unos 165 cm. Las características físicas demuestran su constitución fuerte, fundamentalmente los varones, aunque la esperanza de vida no superó, por lo general, los 40-45 años.
La mortalidad infantil se situó en torno al 35 %.
La salud bucodental no fue mala y se han documentado pocas caries.
La dentadura estaba, sin embargo, bastante deteriorada, debido a la dieta abrasiva y a la moledura de alimentos en molinos de piedra 5.
Uno de los hallazgos más sensacionales lo constituye, sin duda, la localización y excavación de la necrópolis de los nobles que vivieron durante las dinastías IX y X y los inicios del Reino Medio (2.150-2.000 a.C.).
La repercusión mundial de su descubrimiento se explica por el hecho de que Heracleópolis fue durante estas dinastías capital de Egipto y sus soberanos los legítimos descendientes de los monarcas del Reino Antiguo.
Conocemos a las personas que fueron los protagonistas de este periodo: sus nombres, sus títulos civiles y religiosos, nos hablan de una sociedad que trató de mantener el orden tradicional sin sobresaltos, intentando controlar todo el territorio egipcio, sin conseguirlo por completo.
Las tumbas del cementerio heracleopolitano están construidas en piedra y en adobe y se hallan separadas entre sí por pasillos a modo de calles.
Constan de varias estancias, en ocasiones decoradas con pinturas y relieves.
Las de piedra, de tamaño relativamente pequeño, pudieron sustituir al sarcófago mismo.
En el exterior, la estela de falsa puerta orientada hacia el este con la mesa de ofrendas delante, tuvo una importancia esencial tanto ritual como desde el punto de vista del documento, ya que ofrecen abundante información referente a los nombres y a los títulos de los personajes enterrados.
Gracias al estudio epigráfico, hemos podido conocer a personas que vivieron entonces, como al general Además de la excavación en el campo, el trabajo de documentación y estudio realizado en Madrid ha ocupado una buena parte de los meses que transcurren entre campaña y campaña.
Los objetos encontrados han sido estudiados en su totalidad.
La epigrafía de los objetos aparecidos en el sector L está publicada (Pérez Die, Vernus, 1992), y en un futuro próximo se abordarán las inscripciones aparecidas en el Sector C. En el Museo Arqueológico Nacional se trabaja en la Base de Datos "Horus", en la que aparecen consignados los más de 4.600 objetos y los 1.365 individuos que han sido hallados hasta la actualidad 6.
En esta base de datos se han creado varias tablas que recogen los ajuares y los individuos (inventario, procedencia, materia, dimensiones, tipología, textos, cronología, conservación, localización, tipo de enterramiento, las estructuras asociadas y los estudios antropológicos).
Gracias a las búsquedas precisas se pueden obtener respuestas de sumo interés para la interpretación final de las necrópolis y de la cronología general.
Además, todos los objetos están siendo analizados y estudiados individualmente, incidiendo en sus paralelos y en su datación.
Se ha realizado una tipología específica para cada grupo de objetos, que servirá en el futuro como referencia obligada en otros trabajos: estelas, mesas de ofrendas, vasos canopos, ushebtis, amuletos, cuentas de collar, escarabeos, terracotas, conchas, vasos de fayenza y de piedra, cartonajes, etc.
La documentación gráfica he merecido una atención especial: las fotografías analógicas en soporte de 35mm, en papel o blanco y negro han sido escaneadas para que pasen a formar parte del archivo documental, junto con las fotografía digitales obtenidas en los últimos años.
Los dibujos, tanto de piezas, como de plantas, perfiles, secciones, etc, se guardan todos en soporte digital, por lo que son susceptibles de correcciones o modificaciones.
Su conservación para el futuro está así asegurada.
El objetivo final es la publicación completa de la Memoria de excavaciones, de la que ya se han editado dos volúmenes.
El material gráfico y la información proporcionada por la base de datos (una ficha específica para cada objeto y cada individuo) se presentará en la Memoria de excavaciones, en curso de redacción, incluyéndose un DVD con el material grafico que complete el conocimiento y la difusión de los trabajos realizados.
arbor CARTA DEL EMBAJADOR DE ESPAÑA EN JORDANIA AL MINISTERIO DE CULTURA EN 1997 |
MOTIVACIONES Y OBJETIVOS INICIALES
Los estudios clásicos habían alcanzado a principios de los sesenta un momento de florecimiento, constituyendo en aquellos años en España una importante isla de debate y expansión del pensamiento y la cultura.
El catedrático de la Universidad Complutense D. Francisco Rodríguez Adrados, entonces jefe de la Unidad de Griego del Instituto "Antonio de Nebrija" del CSIC 1 concibió el proyecto de hacer un Diccionario Griego-Español, destinado a colmar una demanda real a nivel universitario.
En 1962 firmó para ello un contrato con D. Rafael de Balbín, Director de la División de Humanidades del Consejo.
D. Francisco, además de su enorme saber y capacidad de generar ideas e iniciativas, siempre ha tenido un gran sentido práctico, empírico.
Así que, en vez de empezar por recopilar varios grandes diccionarios, decidió basar el primer esfuerzo en aquel que consideró el mejor, el Liddell-Scott-Jones (LSJ).
Para comenzar, durante el verano del 62 encargó a un grupo de licenciados una ingente recopilación, papeleteando dos ejemplares del LSJ, tarea sobre la que todavía reposa gran parte de nuestro trabajo 2.
En otoño, del grupo primigenio quedaba Esperanza Rodríguez Monescillo y la Profesora de Enseñanza Media, María Rico, más dos doctorandas que acababan de conseguir media beca cada una, E. Gangutia y M. E. Martínez Fresneda.
Este magro equipo encabezado por D. Francisco empezó a estudiar las ediciones de autores y textos que habrían de servir de referencia al conjunto de la obra, definida desde el primer momento como un diccionario "de autoridades", en el que cada significado estaría documentado y definido por contextos y citas de autores.
Este primer trabajo se reveló crucial para los objetivos futuros.
Con todos los respetos debidos al venerable LSJ, EL DICCIONARIO GRIEGO-ESPAÑOL descubrimos que en muchos aspectos estaba desfasado, en documentación, en clasificación, en metodología lingüística, etc. Pero no sólo el LSJ: los grandes diccionarios de griego traducido a una lengua moderna estaban todos demasiado asentados en su propia excelencia, basados en una perspectiva de la Antigüedad anterior, como mínimo, a la Segunda Guerra Mundial 3.
Estos grandes diccionarios eran ajenos a la renovación, que podríamos llamar explosiva, de los estudios de filología clásica, a partir de la fecha mencionada.
La aparición de gran número de textos nuevos, especialmente los procedentes de los papiros de Egipto y las lavas del Vesuvio, que dejan anticuadas las ediciones de la poesía lírica, el drama o la filosofía, en un momento consideradas casi "definitivas", obliga a grandes filólogos a incorporarse a una carrera como la de Aquiles y la Tortuga, en la que, cuando se publica una nueva edición, queda ésta al poco tiempo superada por nuevos y extraordinarios descubrimientos 4.
Además, había otras grandes líneas que se abrían camino en los estudios filológicos y reclamaban nuestra atención.
Los grandes diccionarios mencionados habían quedado forzosamente fuera del descubrimiento del griego micénico 5 y también del auge de los estudios de indoeuropeística 6, lo que nos forzaba a introducir sistemáticamente las etimologías, que sólo aquí y allá, en mínimas y superadas pinceladas aparecían en LSJ.
Por otro lado, estos grandes Diccionarios tenían una perspectiva demasiado clasicista, que provocaba que, por ejemplo, de autores tardíos, cristianos, recogieran solamente las obras paganizantes.
Según los objetivos que nos planteábamos, nuestro Diccionario debía abarcar los autores griegos hasta el siglo VI d.
C., indistintamente clásicos y no clásicos, paganos y no paganos, literarios y documentales.
Este enfoque, lleva a curiosas conclusiones de la auténtica historia de las palabras, en forma de insospechada continuidad, que se revela a menudo en la redacción de artículos de nuestro Diccionario.
A ello ayudó en gran manera el contar con el diccionario de Patrística de Lampe (1961), tanto por la importante formalización de las abreviaturas de autores y obras, que tras ser estudiadas y adecuadas, incluimos en el DGE, como por sus ricos e interesantes materiales, a veces de difícil interpretación, que nos han llevado más de una vez a bordear la herejía, persiguiendo el significado de alguna palabra a lo largo del interesante proceso de formación de la(s) diferentes ortodoxia(s) 7.
Otro campo que no había encontrado cabida en los objetivos del LSJ era el constituido por los nombres propios, antropónimos, teónimos, topónimos y étnicos.
Habida cuenta de que el más moderno diccionario griego dedicado a este campo, el Pape-Benseler, databa de 1911, pensábamos que era necesario incluir este material, aunque evidentemente con tratamiento diferente y restricciones cronológicas y de géneros: se recogerían los procedentes del micénico y de textos literarios de época clásica y helenística, quedando fuera los epigráficos y papiráceos.
Curiosamente, el haber optado por esta línea, que desde el primer momento obligó a emplear una persona exclusivamente para esta tarea, ha sido uno de los alicientes que ha movilizado las ventas de los volúmenes del DGE.
Esta masa enorme del léxico griego en constante crecimiento rompía todos los conceptos sobre lenguas muertas 8, sobre palabras hapax, e.d. pronunciadas (o escritas) sólo una vez en corpora supuestamente "cerrados", o incluso, sobre el concepto de "palabra", superado por la capacidad de composición del griego que puede generar palabras ad infinitum 9.
Los que hacemos el DGE sabemos también de lo relativo del concepto de paradigma gramatical en una lengua enormemente dialectalizada 10.
El enfrentarse a todo esto obligó a repensar el mundo antiguo y a contemplar a sus autores y textos bajo prismas muy diferentes, imponiéndose la necesidad de una interpretación global nueva.
Esto podía hacerse de muchas maneras 11, pero los filólogos, helenistas y latinistas, consideraron que una de las más básicas era la interpretación del léxico 12.
Estos maestros habían mostrado gran interés por todas las grandes novedades que hemos esbozado.
Pero fue el Prof. Adrados el que llevó más lejos la exploración del léxico y otros aspectos de la lingüística griega e indoeuropea desde el punto de vista de la metodología estructural, entonces en plena vigencia 13.
Paralelamente a los inicios del DGE el Prof. Adrados procuraba, además, que sus doctorandos exploraran distintos aspectos del léxico y gramática griega, a partir de esa metodología que hasta el momento había dado resultados muy positivos en el campo de la fonología 14.
¿De qué manera es posible en una obra de tal envergadura aplicar en todos los casos un método lingüístico, ELVIRA GANGUTIA ELÍCEGUI cuando desde aquellos primeros años del DGE, de manera cambiante, se estaban produciendo nuevas teorías?
Hay que decir que el método estructural puede ser aplicado con rigor al redactar palabras de entidad, e. d., con gran número de citas.
Aquí se puede jugar a base de oposiciones, siempre dentro de una estricta formalización de contextos, tanto los inmediatos como los más amplios y generales.
Pero también hay que decir que casi la mitad del léxico griego, desde el punto de vista de la elaboración de un diccionario de autoridades, está constituida por palabras con un máximo de dos o tres citas, por hapax, e.d., palabras documentadas una sola vez en toda la literatura griega, por glosas procedentes de lexicógrafos antiguos e incluso por las llamadas traducciones "de perplejidad".
Éstas se producen cuando una palabra hapax se traduce por una glosa también hapax, caso bastante frecuente en la Biblia griega, cuando una palabra hebrea desconocida es traducida por otra griega también desconocida.
Sobre este conjunto de términos breves no hay más remedio que aplicar en la mayoría de los casos el peso de la gran tradición lexicográfica antigua.
De todo ello se deriva cierto eclecticismo metodológico con soluciones propias 15.
En cualquier caso procuraremos mantener a lo largo de los sucesivos tomos la fidelidad y el respeto a la formalización y al tipo de organización que nos es propia.
Primero porque a ello nos obliga la poderosa änágkh de la ingente masa escrita a la que nos enfrentamos y, segundo, porque en aquellos momentos iniciales apreciamos en la gramática estructural y también en los distribucionalistas americanos, un método útil de descripción y presentación de datos.
A la vez, reconocemos que hay que tener en cuenta el contexto semántico inmediato, lo que llamamos las clases y subclases de palabras, y, muchas veces un contexto "amplio" cultural, institucional, técnico, etc. La combinación de todo ello permite acceder a ciertas claves para trasladar el significado al pie forzado de la lengua de salida, en este caso el español.
Este proceso, la interpretación, sintetizada en la traducción, deberá ser estructurada, en el caso de un diccionario, en significados y acepciones de la manera más económica posible, a poder ser en una sola palabra.
Cada traducción en un apartado del Diccionario debe ser, además, válida para otros varios casos de aparición del término en las mismas condiciones formales y contextuales a lo largo de la lengua griega, para lo que se procura, dentro de cada apartado, una secuencia cronológica de los autores.
De ello se deriva que cada artículo representa, en la medida de lo posible, una historia de cada palabra griega.
AMPLIACIÓN DE LOS OBJETIVOS
LOS RUDIMENTOS DE LAS APLICACIONES
Efectivamente, el contar con un núcleo estable de colaboradores había permitido reunir materiales suficientes y estudiarlos para ser procesados y traducidos en forma de léxico, lo que anima a sacar a la luz dos publicaciones para nosotros fundamentales.
Primero, la publicación del libro Introducción a la lexicografía griega (Intr.LexG.), con los planteamientos teóricos y prácticos del proyecto DGE, que sobrevivirán aun en la época informática.
En un viaje a Oxford, entre otras cosas para verificar citas de autores que no estaban en nuestra biblioteca y hacer fotocopias de textos de los que carecíamos, tuvimos ocasión de contemplar en casa del Profesor Kilpatrick un tremendo artefacto de doble teclado que combinaba la tipografía mecánica con un ingenio eléctrico: se oprimía un botón y el carro pasaba de una máquina con teclado latino a otra de griego.
Adquirimos el mencionado artefacto, y con él se copió todo el DGE I 19, hasta que aparecieron las máquinas IBM electrónicas con cabezas recambiables, con las que era relativamente cómodo el cambio de tipos latinos a griegos y viceversa.
Una vez copiado, el original fue sometido a lecturas generales por parte de R. Adrados y E. Gangutia.
A la vista de las muchas manos que habían trabajado en la redacción del volumen, para alcanzar el mayor grado de coherencia y unificación posible, se tomó la decisión de revisar un número importante de las citas.
Esta laboriosa actividad de revisión y unificación, importantísima para estar al nivel de una obra filológica que aspiraba a convertirse en un estándar internacional, exigía que prácticamente todo el equipo se dedicara a ella, tanto el grupo estable formado entonces por E. Gangutia, entonces Investigador Científico y los dos Colaboradores Científicos C. Serrano y J. López Facal, como el otro más móvil formado por Becarios y personal contratado 20 con cargo al Proyecto.
Una vez preparado el original y revisada una parte sustancial de las citas de autores, se plantea el problema de qué imprenta podía editar con fiabilidad este "manuscrito" tipografiado.
Los investigadores del equipo de "Biblia" del entonces Instituto "Arias Montano" del CSIC tenían problemas semejantes a los nuestros en lo referente al manejo constante de diferentes alfabetos en un mismo original.
El entonces Investigador Científico Natalio Fernández Marcos, al que tantas veces habíamos consultado espinosos problemas de interpretación de los textos bíblicos, nos habló de la imprenta "Grijelmo" en Bilbao, que ofrecía interesantes ELVIRA GANGUTIA ELÍCEGUI novedades.
La primera era la fotocomposición, que ya hacía innecesarios los tipos de plomo gutenbergianos: de hecho el tipo de letra empleado era extremadamente atractivo y novedoso y fue, en su momento, alabado en las reseñas.
La segunda, que una vez fotocompuesto el texto, gracias a una especie de armarios, que contemplamos por primera vez en la imprenta, en los que se movían a toda velocidad discos con cintas magnéticas, se podían procesar datos de muchas formas, p. ej. extrayendo diferentes tipos de listados.
Se abría para nosotros el asombroso mundo de la informática.
A pesar de estos adelantos editoriales, la imprenta debía todavía componer un texto mecanografiado enormemente complejo, lo que nos obligó a corregir varios juegos de pruebas, con los consiguientes viajes a Bilbao.
Esta tarea hizo que si el DGE I fue enviado a la imprenta en mayo del 76, el proceso editorial último, hasta la aparición del libro en tamaño folio de más de 300 pp. a tres columnas, duró cuatro años hasta 1980.
Ello hizo que a lo largo de este tiempo algunos agoreros empezaran a decir que tal vez hubiera sido mejor haber enviado el original a una imprenta tradicional de tipos de plomo.
Sin embargo, los métodos informáticos empiezan a hacer sentir su presencia en forma uniformemente acelerada.
A raíz de la publicación del folleto The Greek-Spanish dictionary: its present state (Adrados y colaboradores, 1971), se ponen en comunicación con nosotros una serie de colegas de EEUU, Inglaterra, Grecia, etc., que están empezando a crear las bases del tratamiento automático del léxico griego.
Hay que decir que ya en el primer volumen se pudieron incorporar materiales a partir de índices de autores 21.
Pero lo que iba a ser el banco de datos del Thesaurus Linguae Graecae de la Universidad de California (Irvine), estaba entonces in fieri y sus resultados no pudieron ser utilizados para el DGE I. Aun así, su director, el Prof. Brunner, tomó la decisión de visitar nuestro centro a principio de los setenta acompañado de la Dra.
Luci Berkowitz, encargada de realizar la fundamental lista Canon de autores y obras para el TLG (Berkowitz, Squitier y Johnson, 1990).
Este viaje fue el principio de una fructífera comunicación de datos e ideas.
Los días 21-27 de abril de 1975, se celebró en la Universidad Complutense un "Coloquio sobre utilización de ordenadores en problemas de lingüística" 22, en lo que fue una presentación pionera en España de las posibilidades de la aplicación de la informática a proyectos de Humani-dades.
Por supuesto, estuvo presente el Proyecto DGE, que la aplicaba muy incipientemente, pero fue particularmente interesante escuchar p. ej. a Zampolli del Lavoratorio de Linguistica Computazionale del CNR de Pisa, y sobre todo a Brunner que presentó el TLG como el "proyecto de Humanidades más importante del mundo basado en la informática" en aquellos momentos, aseveración documentada con apabullantes cifras millonarias de los datos introducidos en los ordenadores del Centro de Irvine.
Años después, en 1993, cuando el TLG ya era una espléndida realidad y al haber llegado a un punto de inflexión en su trayectoria, sus responsables recababan la opinión de los especialistas sobre posibles vías de continuación del proyecto, el Prof. Adrados y J. Rodríguez Somolinos fueron invitados a Irvine a participar en una Conferencia Internacional, donde dieron la opinión al respecto de nuestro proyecto, basada en nuestra experiencia de usuarios asiduos del banco de datos a lo largo de cinco años 23.
HACIA UN EQUIPO CON MAYOR ESTABILIDAD.
El poder contar con tres personas con plaza fija liberó tiempo para una mayor dedicación a la tarea de la redacción y acabado de cada volumen y a otras tareas.
Pero, además, liberaba fondos para remunerar a otras personas con un mínimo de horas y estabilidad.
Esa "estabilidad" hace que del seno del Proyecto empiece a destacarse el fenómeno de "división del trabajo" y especialización en tareas que se insinuaban desde el comienzo del proyecto como el mantenimiento al día de la bibliografía lexicológica (R. Pedrero, M.a J. Relinque, P. Boned), de la lista de referencias de autores y obras (E. Gangutia, J. Rodríguez Somolinos), los nombres propios (J. F. González Castro, también el léxico botánico), el léxico médico (D. Lara); micénico (F. Aura Jorro, A. Bernabé, E. Luján); epigrafía (C. Serrano, J. López Facal, J. Mendoza, J. Rodríguez Somolinos), papirología (J. García López, J. A. Berenguer), etc.
Esta "especialización", cuando no era llevada por los Investigadores de plantilla, recaía sobre personas que sólo a tiempo parcial eran remuneradas, con dificultades más burocráticas que las procedentes de nuestros, a veces, más que escasos fondos.
Pero a su vez este proceso, en gran parte generado del fondo del trabajo colectivo en
el equipo, unido a la aplicación aún incipiente de la informática, se concretará en tesis doctorales dirigidas a la profundización de trabajos documentales e instrumentales colaterales, pero extraordinariamente útiles para el DGE y la lexicografía griega y no griega en general.
La presentación de este tipo de tesis en la Universidad se produjo no sin rechazo inicial.
Abrió el fuego Aníbal González, con una tesis que diseñaba el proceso de creación y el resultado en forma de listas de referencia del DGE, aportándose ya en ella datos y métodos del informatizado TLG californiano 24.
Tuvo que ser defendida durante dos días en la Complutense, alegando el doctorando que fuera de España, léxicos e índices razonados estaban entrando en el concepto de "Tesis Doctoral", como el excelente Lexicon to Pindar (Slater, 1969).
Se abrirá así una brecha que permitirá que este tipo de investigaciones sobre lengua griega (y no sólo dentro del DGE) y latina, para las que el CSIC es, indudablemente, el lugar más apropiado, pudieran ser reconocidas en forma "tesis".
F. Aura Jorro (inicialmente en la Enseñanza Media, ahora Catedrático de la Universidad de Alicante), trabajará en una tesis sobre el Léxico micénico que se publicará como Diccionario Micénico (Aura Jorro, 1985-1993) de excelente acogida nacional e internacional.
Algo parecido puede decirse de la tesis doctoral de P. Boned (hoy Profesor Contratado Doctor en la Universidad Complutense de Madrid y que sigue colaborando con el DGE) Bibliografía de la Lexicografía Griega (1992), cuya versión revisada y aumentada de 1998 (RBLG), puesta al día por J. Rodríguez Somolinos y otros miembros del equipo, ha tenido considerable aceptación.
En gran parte generados desde el seno del equipo, estos trabajos adquieren una dinámica propia y, una vez publicados, sus resultados no sólo revierten al proyecto, sino que lo desbordan como obras de consulta en un ámbito nacional e internacional.
La utilización creciente de la informática aportará, como veremos, una nueva dimensión a estos instrumenta studiorum.
EL INTENTO DE INFORMATIZACIÓN INTEGRAL DEL DGE
En estos momentos empezaba a crecer el uso de los ordenadores, lo que suscitaba, por un lado, pasiones comparables a lo que debió ser en su momento la introducción de la imprenta; por otro lado, también había en Humanidades algunos casos de rechazo inicial, por pensar algunos que, tal vez, se corría el peligro de ser sustituidos por la máquina, fenómeno comparable, salvadas las distancias, al rechazo contra el maquinismo del siglo XVIII.
Desde las autoridades del CSIC, del que en esos momentos J. López Facal era vicepresidente, se nos insta a hacer un Una vez redactados, los DGE IV (1994), V (1997) y VI ( 2002) se pasaban a la base de datos LABRIS, extrayéndose todas las citas (cada volumen tiene más de 50.000) por orden de autor, obra y número de cita, epígrafe o verso.
Se trata de una tarea laboriosa, pero que permite la revisión, ahora exhaustiva, de todas las citas y dota a la obra de la fiabilidad, absolutamente necesaria, que exige el mundo internacional de la filología clásica.
Una vez revisado absolutamente todo el texto, el volumen es enmaquetado con tipos idénticos a los utilizados desde DGE I 33, vuelto a leer por el Prof. Adrados y por personas que no habían intervenido en el proceso 34 y finalmente impreso y encuadernado.
Esta última fase del proceso de edición se reduce considerablemente y, lo que no es menos importante, conlleva un considerable abaratamiento de los costes de edición.
En cualquier caso, no queremos dar una imagen totalmente idílica de la aplicación informática al trabajo filológico, a pesar del enorme adelanto, en lo referente a las ayudas en las diversas fases de recogida de materiales, redacción, simplificación de tareas en general, fiabilidad, etc. En la sección Instrumenta Studiorum del IX Congreso de la Federación Internacional de Estudios Clásicos (Pisa, 1989), se presentaron los primeros resultados y el primer debate a fondo sobre la aplicación de la informática a la filología griega 35.
Hay que destacar sobre todo la ponencia del Prof. L. Koenen de la
Universidad de Ann Arbor, Michigan, que señalaba que la aparición del TLG había eliminado tareas laboriosas, pero prestigiosas del filólogo, como por ejemplo la búsqueda de loci paralleli para ser aducidos como prueba de propuestas: esto podía lograrse ahora simplemente con escribir una palabra en cualquier programa para gestión del TLG, obteniendo cientos de resultados.
El problema, seguía el Dr. Koenen, radica precisamente en que ante la inmensidad de datos que puede proveer el ordenador "more critical acumen is needed, not less" que permita separar lo relevante de lo trivial.
A pesar de los años transcurridos, la afirmación de Koenen sigue vigente.
La capacidad crítica, algo que sólo se consigue con gran saber y experiencia, gran formación teórica y práctica, sigue siendo absolutamente necesaria.
EL PROYECTO DE MODALIDAD C. LAS FUNDACIONES
La estabilidad del equipo perfilada a principio de los noventa, más la utilización de los medios informáticos, nos anima a presentarnos a la convocatoria de un proyecto dentro de la "Modalidad C".
Una vez concedido para los años 1993-1997, ello significaba, en principio, tener por delante la tranquilidad de una actividad ininterrumpida durante cinco años.
Además, traía consigo un contrato posdoctoral, que recayó en el Dr. S. Rubio, en aquel momento en California, y dos becarios de Formación del Personal Investigador 36.
Por otro lado, trabajó con nosotros hasta 1996 en Comisión de Servicio la profesora de Enseñanza Secundaria H. Torres.
Creemos que la fórmula de "Modalidad C" resulta particularmente productiva para un proyecto como el nuestro.
Efectivamente, en cinco años seguidos, sin que el trabajo fuera interrumpido por nuevas solicitudes y sin aumentar las asignaciones anuales, publicamos dos volúmenes (DGE IV y V) en lugar de uno cada tres o más años.
Incluso generó un aumento significativo de la producción científica particular por parte de miembros del equipo en torno a aspectos generales y parciales del léxico griego y cuestiones relacionadas 37.
Pero el trato con el mundo antiguo nos enseña que es peligroso caer en la hybris o en triunfalismos.
Se incluyen también otras secciones que no sólo han servido para que el proyecto sea mejor conocido en todas partes, sino a que se haya convertido en soporte y patrón de estudios que van más allá de la lexicografía.
Todas ellas responden a la filosofía de hacer accesible a la comunidad científica a través de Internet parte de los recursos de que disponemos en nuestro proyecto.
En efecto, un proyecto como el DGE genera cierta cantidad de documentación complementaria de uso interno que no se ve reflejada habitualmente en publicaciones impresas, o al menos no con la eficacia que permite Internet.
Así, podemos encontrar una versión en línea de nuestras listas canon de autores y obras, que incorpora a la última versión impresa los suplementos publicados con posterioridad, incluido el del volumen en preparación, aún no cerrado 43.
Si ya la segunda edición de dichas listas en DGE III fue considerada un importante instrumento filológico, ahora podemos decir que es utilizada como lista canon de otros proyectos internacionales 44.
En la misma página web puede encontrarse también el Suplemento al Repertorio Bibliográfico de la Lexicografía Griega (RBLG Supl.), en el que ponemos parcialmente a disposición de la comunidad investigadora uno de los pilares, laboriosamente recopilado, en los que se basa la documentación lexicográfica del diccionario 45.
En el plazo de unos años esperamos poner en línea la versión completa de este Repertorio, con sus cerca de 100.000 referencias bibliográficas a estudios de palabras griegas.
Otra importante contribución de esta página web es la base de datos CLAROS 46, con ayuda de la cual es posible seguir la pista de un enorme número de inscripciones griegas en sus sucesivas ediciones y reediciones a lo largo del último siglo.
En su próxima versión, prevista para los próximos meses, alcanzará la cifra de 500.000 entradas y ampliará a varias decenas de miles los enlaces externos, que conectan los resultados de las búsquedas con otras páginas web, en las que se recogen las ediciones citadas en formato electrónico o se reproducen las publicaciones impresas en formato PDF en plataformas de revistas electrónicas, ediciones en línea, etc.
Tanto esta como las otras secciones ponen a disposición de epigrafistas, pero también de filólogos, lingüistas, historiadores (en general, pero también de la economía, el derecho, etc.), filósofos un enorme corpus debidamente organizado y accesible.
Como hemos visto, uno de los motivos del cambio de objetivos de nuestro Léxico fue la constatación del carácter, digamos pasajero de muchas ediciones que se creyeron en su momento "definitivas", ante la realidad cambiante y progresiva de los propios textos.
La necesidad permanente de actualización se hace aún más acuciante en las publicaciones seriadas, convirtiéndose en una auténtica maldición 47.
Aunque los editores del LSJ no habían considerado necesario hacer en los años 50 una nueva edición, no pudieron menos de enfrentarse a la necesidad de publicar Addenda et Corrigenda que luego quedarían subsumidos en el Supplement de 1968.
A pesar de la calidad de sus autores, figuras señeras del helenismo internacional, lo que indica la importancia concedida a esta tarea, el intento de dar un aire de renovación al gran LSJ resulta insuficiente.
Ello lleva a que en 1979 los editores se propongan hacer un nuevo suplemento 48, en el que se abordarán algunas cuestiones cruciales que nos habíamos planteado desde el principio en el DGE, como la inclusión del léxico de las tablillas micénicas; también procuran que el sistema de formalización de referencias nuevas de autores y obras coincida con el canon de nuestro DGE.
Pero el DGE tampoco escapa a la que hemos llamado "maldición de las obras seriadas".
que añadir un suplemento al final, con paginación seguida de asterisco 49.
Pronto se hizo evidente el carácter problemático e incómodo de estos añadidos, tanto en DGE II, como en los siguientes tomos 50.
Se pensó entonces en que habría que hacer una reedición completa de cada volumen, empezando por DGE I, encomendándose el mayor peso de tal tarea al Científico Titular J. A. Berenguer.
El trabajo ha resultado más arduo y laborioso de lo esperado, como también reconocen P. Glare y A. Thompson en su prólogo al LSJ Revised Supplement, 1996, ya que el trabajo de suplementación exige, a pesar de contar con medios informáticos y experiencia, llevar a cabo tareas que no se diferencian de la confección de un volumen totalmente nuevo 51.
Actualmente, está ya siendo maquetado y aparecerá publicado en breve, con una nueva edición de la lista canon de autores y obras.
Pero como ya se anuncia en el citado Prólogo de DGE I 2, se tiende a que éste sea el primero y último Suplemento impreso, pues en el futuro, añadidos, correcciones y suplementos aparecerán publicados en forma electrónica en nuestra página web.
Afortunadamente, lo que parecía "visionario" hacía diez años es posible hoy en día.
El progreso general de la informática, que soslaya la linearidad y la rigidez del texto, permite que precisamente los incómodos "suplementos" se conviertan en una herramienta científica utilísima.
En nuestro caso, la pagina web, cada vez más desarrollada y mantenida al día, se convierte en el lugar idóneo para editar estos futuros suplementos actualizados periódicamente, de los que se seguirá ocupando J. A. Berenguer.
SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVAS GENERALES
Actualmente se trabaja en la revisión final del volumen VII, que comprende desde ëkpeleuw a ëceil †tisen.
Ocupa una parte muy importante de la letra épsilon, una de las más largas del léxico griego, constituida por un segmento del léxico bastante duro y aparentemente árido, formado casi todo él por palabras que comienzan por preverbios, comenzando con ëk-y acabando con su forma ante vocal ëc-.
En el centro ha habido que redactar la importante preposición ën y todas las formas que empiezan con ella.
Además comprende muchas palabras que comienzan con acumulación de dos, incluso tres preverbios, caracterís-tica de la composición tardía, intento de reforzar la expresividad frente a una tradición clásica que se escapaba.
Del volumen resultante, como, curiosamente, de cada uno de los publicados, se desprenden conclusiones particulares que afectan a grandes series de palabras que, aunque alfabéticamente dispuestas, mantienen cierta unidad semántica 52.
Un estudio somero del DGE VII (en prensa), deja traslucir algunos rasgos interesantes: de tipo morfosemántico, como el valor casi de aspecto perfectivo que muchas veces connota el preverbio ëk-ëc-indicando que la acción se lleva a cabo "hasta el final", "completamente" 53.
Podríamos extraer conclusiones de tipo sociolingüístico, como el hecho de que a excepción de la larga e interesante serie que empieza con'Ell-y que hace referencia a lo "helénico" (casi veinte páginas con nombres comunes y propios, étnicos, antropónimos, topónimos, verbos en relación con términos de instituciones o pensamiento, etc.) en este volumen, se constata, en general, un número relativamente pequeño de nombres propios.
Posiblemente se deba a que el procedimiento de composición de palabras con acumulación de preverbios que hemos mencionado, apenas genera nombres propios, lo que indicaría una restricción a la hora de dar nombres personales, que seguirán perteneciendo a la tradición griega pagana aún en plena era cristiana hasta que más tarde tiendan a ser sustituidos por nombres en gran manera bíblicos.
Aparte del DGE VII, en fase de revisión de sus citas y preparación para la publicación, está redactado un segmento importante de lo que será el volumen VIII, que seguirá totalmente ocupado por la tremenda letra épsilon, tan larga como la alfa, para la que fueron necesarios tres volúmenes del DGE.
También están recogidos los materiales de lo que serán los volúmenes IX e inmediatamente siguientes.
Pero, como decíamos antes, "el paso de caracol" sobre el alfabeto no da tregua, aunque recaiga sobre un equipo experto 54 con la capacidad crítica que el Prof. Koenen consideraba condición sine qua non a la hora de abordar la masa del léxico.
Hay que decir que esta gran experiencia, en casos concretos auténtica veteranía, va a necesitar relevos, e.d. por lo menos dos plazas de Científico Titular en los próximos años.
El traslado al nuevo centro de Albasanz, a pesar de incomodidades iniciales, puede significar una apertura a líneas ELVIRA GANGUTIA ELÍCEGUI de progreso.
Por de pronto, los textos griegos y el resto de la bibliografía de referencia más básica, en la que tanto tiempo, esfuerzo y dinero hemos invertido a lo largo de décadas, quedará localizada en un espacio de trabajo único, lo que permitirá la consulta rápida y cómoda, no sólo para nosotros sino para otros investigadores de dentro y de fuera del CSIC.
Aun así, ante la eventualidad de que textos en fotocopia, microfilmes, ediciones muy antiguas, así como miles de artículos de revista, todo ello conseguido con mucho esfuerzo a lo largo y ancho de Europa y América, no encontraran sitio cómodo o accesible de modo rápido y eficaz para los redactores del diccionario en la nueva biblioteca unificada de Albasanz, llevamos cierto tiempo trabajando en un programa masivo de digitalización 55 del tipo de obras mencionadas.
Otras iniciativas en las que esperamos trabajar en los próximos años están vinculadas al desarrollo de los recursos en línea que ofrece nuestra página web, a la puesta en marcha de otros nuevos, y finalmente al desarrollo de una Intranet con abundante información de uso interno que queda fuera de la página web.
En primer lugar, la Base de datos CLAROS superará pronto el umbral de los 500.000 registros, además de incorporar otras novedades de interés, ya mencionadas más arriba.
También esperamos poner en línea una versión completa del RBLG en forma de Base de Datos o más probablemente en un formato basado en el lenguaje XML, que admita enlaces externos dinámicos, lo que permitirá en particular que en otros recursos de Internet del tipo que sea puedan enlazarse directamente con la información que presentamos asociada a cada lema griego.
Esta experiencia esperamos que allanará el camino para otras inicativas novedosas, en particular un Repertorio Bibliográfico de Etimología Griega y sobre todo una sección de Suplementos en línea a los volúmenes publicados del DGE y quizá también, en paralelo, una sección de addenda lexicis significativos correspondientes a la continuación del diccionario, extraídos de nuestras bases de datos de materiales léxicos.
Nuestra idea, en ambos casos, no es presentar simples materiales sin elaborar, sino bien estudiados y redactados.
En su mayor parte se tratará de palabras nuevas, nuevas citas de palabras con poca documentación, sentidos o acepciones nuevas y corrección de errores, esto es, artículos breves redactados según las normas del DGE, con, eventualmente, algunas explicaciones complementarias.
Otra iniciativa que esperamos abordar en los próximos tiempos contempla la informatización mediante Reconocimiento Óptico de Caracteres de los volúmenes que aún están únicamente en soporte impreso y la conversión del conjunto de la obra a un formato electrónico adecuado para su tratamiento e interconexión con otros materiales y recursos, primero dentro del ámbito del proyecto, más adelante ya veremos.
Es verdad, que según decía Koenen, los adelantos informáticos convierten en irrelevantes muchas tareas filológicas antes imprescindibles.
Hemos mencionado los loci paralleli, pero lo mismo puede decirse de los índices y las concordancias.
Hay que reconocer que se ha avanzado en la codificación y reconocimiento automático del complejo sistema morfológico del griego antiguo.
Sin embargo subsiste casi inalterable la necesidad de los léxicos, e.d. el problema de la interpretación, sintetizada máximamente en la traducción, en nuestro caso centrada en la unidad "palabra".
Hay que entender los textos y para ello se necesita no sólo una gran formación, sino, además, tener dotes para ello.
El dogmatismo de las teorías lingüísticas se ha rebajado bastante desde los años que comenzamos a hacer el DGE, e.d. cuando Chomsky desarrollaba sus teorías en el MIT y la traducción automática era una cuestión estratégica.
Pero no hay más que utilizar cualquier programa informático de traducción de una lengua moderna conocida para constatar el atraso en este terreno.
Las modernas teorías, algunas de las cuales hemos revisado someramente más arriba, están todavía muy lejos de constituirse en ayudas definitivas en esta grave cuestión, y no digamos en lo referente a la confección de un gran léxico.
Se esperaba mucho de la inteligencia artificial, pero apenas se ha llegado a interpretar algo más que textos muy concretos 56.
Estaríamos en un cierto impasse en lo referente a contar con medios que no sólo ayuden a redactar el DGE de manera más cómoda y efectiva, sino en algún desarrollo nuevo que pudiera significar una aceleración sustancial en lo referente a la traducción.
Sin embargo, de ninguna manera nos damos por vencidos y creemos que optimizando los implementos informáticos, nuestra experiencia y la de otros grandes léxicos e instrumentos, podremos abordar a medio plazo una mayor eficacia y, por qué no, rapidez.
El trabajo continuado en la página web ha abierto caminos que llevarán a que los suplementos futuros puedan ir
Esta actividad de procesamiento y redacción en forma "diccionario" puede ser el banco de experimentación a medio plazo de una redacción de los "tomos" futuros del DGE, también on line, lo que pensamos redundaría en una aceleración del proyecto.
CAPACIDAD PARA CONSTITUIRSE EN MODELO
Podemos citar reconocimientos importantes, como el Patrocinio de Honor de S. M. la Reina D.a Sofía, que nos recibió en 1980 cuando le hicimos entrega del volumen I, y cuyo nombre figura en las primeras páginas de todos los volúmenes del DGE publicados, o la concesión a nuestra obra de un premio internacional, el "Aristotelis" de la Fundación Onassis.
Este premio, de notable peso en la promoción de la ciencia 57, fue entregado en Atenas el 19 de abril de 1989, al Prof. Rodríguez Adrados, que lo recibió en nombre de todo el equipo, del que acudieron también varios miembros, así como autoridades del CSIC.
Pero estos reconocimientos no han sido hechos aislados, sino que se basan en un trabajo denso, a veces silente, sobre el que se había ido produciendo un número más que considerable y creciente de reseñas y menciones en revistas especializadas, que sitúan el proyecto en la proyección internacional de la gran infraestructura intercontinental de la Filología griega.
Hay otros indicadores, entre los que no son los menores los crematísticos.
Podemos hablar de éxito editorial del DGE, pues sus volúmenes se agotan, habiendo sido reimpresos los cuatro primeros y de ellos, DGE I y II, por dos veces; y sabemos que son esperados el DGE VII y DGE I 2, que en este momento está siendo maquetado en el propio equipo.
Quienes consultan nuestro DGE no son sólo españoles, sino que el DGE tiene gran aceptación entre filólogos y público culto en Europa (máximamente en Italia) y América; es considerado imprescindible en las grandes bibliotecas europeas (recientemente hemos visto los seis volúmenes y otras obras colaterales como RBLG 1998 en la Bodleian Library de Oxford).
El que el DGE tenga como lengua de salida el castellano no es óbice para personas de formación clásica, pero, además ha habido propuestas desde el mundo anglosajón para traducirlo al inglés 58.
Todo esto resulta extremadamente gratificante, pero hay otros índices objetivos de peso: el que grandes programas lexicográficos tengan en cuenta nuestros planteamientos y resultados a la hora de pensar las bases de su realización, e. d. el ser considerados de alguna manera como modelo o patrón.
Líneas fundamentales que nos impulsaron a hacer un léxico nuevo, son movilizadoras a la hora de hacer LSJ Revised Supplement, 1996 (inclusión del micénico, formalización coincidente con nuestro canon).
En lo que se refiere a los nombres propios, se reconoce la necesidad de colmar esa gran laguna y en 1987 se empieza a publicar el monumental Lexicon of Greek Personal Names (1987-) en cuyo Prólogo se reconoce la deuda con los sistemas de referencia de nuestro canon.
Los editores del Lexikon zur byzantinischen Gräzität se refieren sistemáticamente al DGE en los lemas en los que aportamos documentación, etcétera; lo mismo podemos decir de grandes léxicos no estrictamente lingüísticos como el Lexicon Vasorum Graecorum o que superan lo propiamente griego como el Lexikon der lateinischen Lehnwörter in den griechischen dokumentarischen Texten Ägyptens.
¿En que medida puede considerarse exitoso un proyecto de tan "longue haleine" 59, que sus iniciadores estoicamente asumen el famoso aforismo de Hipócrates, oe bíoV bra-cúV, ¥ dè técnh makr¤, bien conocido por su traducción latina Vita breuis, ars longa? 60.
Consideramos que sí lo es, pero sospechamos que quienes lleguen a la omega tendrán que admitir que el proyecto de un gran léxico del griego antiguo seguirá siendo un open-ended 61 paño de Penélope.
Fragmento de las Leyes de Gortina (Creta, s.V a.C.), con diversas regulaciones sobre la partición de la propiedad. |
Las ciencias naturaLes entre Madrid y BarceLona
La sociología académica de las ciencias naturales durante el primer tercio del siglo XX en España muestra un entramado que gira fundamentalmente en torno a dos escenarios geográficos, Madrid y Barcelona.
El hecho de que la Universidad Central, la Sociedad Española de Historia Natural, el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y el Real Jardín Botánico tuvieran su sede en la capital madrileña hizo de esta última el centro de las disputas más importantes a la hora de decidir el reparto del poder académico en la organización de las ciencias naturales en España.
La aparición de la Junta para Ampliación de Estudios y la creación de su Instituto Nacional de Ciencias Físico-Naturales no hizo sino reforzar esa tendencia, ante la realidad impuesta por unos presupuestos insuficientes para sostener una política de financiación científica a nivel nacional, viéndose la Junta obligada a concentrar sus esfuerzos allí donde se presentaban mayores posibilidades de éxito.
En Madrid, durante ese primer tercio de siglo XX, Ignacio Bolívar, director del MNCN, y la JAE representaban las ansias de modernización científica a la europea que bebían de la tradición krausista y su tímida institucionalización en la Sociedad Española de Historia Natural, reforzadas por un regeneracionismo patriótico que atravesó la mayor parte de los proyectos científicos de las décadas anteriores a la Guerra Civil.
Ahora bien, el programa de Bolívar encontró resistencias tanto por parte de los grupos SPAIN, 1900-1936 RESUMEN: Este trabajo quiere presentar la complejidad de la sociología académica de las ciencias naturales en España a lo largo del primer tercio del siglo XX.
En torno a los dos polos geográficos más significativos de la ciencia española durante esos años, Madrid y Barcelona, las disputas académicas adquirieron una especial relevancia por varias razones.
Ambos espacios académicos rivalizaban por la primacia en la dirección de los trabajos naturalistas dentro de España, aunque en Barcelona el peso del catalanismo político fue ganando cada vez más importancia.
Tanta o más relevancia adquirió la competencia entre los naturalistas que creían posible un desarrollo armónico de ciencia y fe en el seno de las ciencias naturales y los practicantes de un naturalismo racionalista y moderno alejado de toda subordinación a dogmas religiosos.
El caso concreto que aquí nos ocupa permite reflejar algunos aspectos de esta complejidad macrohistórica.
PALABRAS CLAVE: Sociología académica; catalanismo político; ciencia y fe. político más pleno.
Aquel mismo año había aparecido el diario La Veu de Catalunya, vocero del nacionalismo catalán, y había tenido lugar el alumbramiento del Centre Nacional Català, embrión de la futura Lliga Regionalista y espacio político donde actuó, entre otros, Enric Prat de la Riba.
En la Institució, como en el catalanismo político de aquel momento, eran protagonistas una serie de nombres que respondían a una tipología concreta: gente joven, cuya extracción social corresponde a una burguesía conservadora, muy cercana al catolicismo militante, que ve en Cataluña su nación propia y que, con una clara intención de expandir la herencia de la Renaixença, contemplaba el catalán como una lengua que servía para algo más que escribir poesías en los Juegos Florales (Marfany, 1995, 28 y Camarasa, 2000, 11).
Siguiendo el modelo trazado por otros nacionalismos de entresiglos, el estudio de lo propio era el único modo de contribuir a la recuperación nacional de Cataluña y qué mejor lugar para rescatar el intimismo nacional que la naturaleza.
Es un nacionalismo que se mueve, eso sí, en una tormentosa relación con las consecuencias de la modernidad industrial, causa de desarraigo en una juventud que tenía que cultivar aficiones sanas como era el contacto con la naturaleza y sus componentes (Casado, 2010, 194-195).
No es extraño, pues, el enorme desarrollo del excursionismo entre los jóvenes naturalistas catalanes, afición que sus maestros de finales del XIX se habían empeñado en inculcar con especial esmero.
Personajes claves de la Institució fueron Josep M. Mas, Antoni Novellas y, sobre todo, los hermanos Salvador y Josep Maluquer.
Todos ellos fueron socios fundadores de la misma y la trayectoria académica de los dos últimos es buen ejemplo de las líneas de continuidad histórica establecidas con los naturalistas catalanes del siglo XIX y las redes coetáneas de conexión que la Institució estableció en el mundo académico barcelonés del cambio de siglo.
Los hermanos Maluquer frecuentaron la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona, donde tuvieron ocasión de trabajar con el malacólogo Artur Bofill, el farmacéutico Joaquim Marià Salvañà, el entomólogo ya mencionado Miquel Cuní y el geólogo Jaume Almera.
Este último era un canónigo que compartía condición religiosa con los jesuitas Lluís Ignasi Fiter y Longinos Navás, con quienes también habían estudiado los hermanos Maluquer desde 1898.
Josep Maluquer, el más activo de los dos hermanos, había hecho sus cursos preparatorios de ingeniero industrial en compañía de Joan Baptista d'Aguilar-Amat y conservadores del academicismo español que no veían con buenos ojos los aires de modernidad, laicismo y europeismo que pretendían implantarse, como también de aquellos colegas que, aun simpatizantes con el liberalismo político, desconfiaban de la excesiva capacidad de control que quería ejercer Bolívar en el conjunto de las ciencias naturales.
Por otra parte, Barcelona dio muestras, desde finales del siglo XIX, de una intensa actividad naturalista, tanto en lo institucional como en lo científico.
La materialización política del catalanismo a través de la Mancomunitat, a partir de 1914, y su previa manifestación en el terreno cultural y científico a través del Institut d'Estudis Catalans dieron nuevos aires a las ciencias naturales en Cataluña.
Incentivado por la Renaixença cultural que vivió el mundo intelectual y científico catalán de finales del Ochocientos y empujado por un catalanismo político que operó a modo de motor en la vida cultural y científica de Cataluña, el naturalismo catalán buscó, desde finales del siglo XIX, formas de institucionalización que le garantizaran un espacio para el desarrollo y consolidación de una tradición propia.
No obstante, tanto en Madrid como en Barcelona siguió desempeñando un papel nada desdeñable un tercer elemento en la configuración ideológica de las ciencias naturales de aquellos años: la presencia de un catolicismo que desconfiaba por completo del cientificismo materialista, ya fuera conservador o liberal.
La mayoría de los episodios que salpican la competencia por el poder académico en el naturalismo español del primer tercio del siglo XX tuvieron este decorado de fondo.
El capítulo que mejor lo ejemplifica es la contestación que los sectores más conservadores dieron al liderazgo que Ignacio Bolívar pretendía ejercer en su propia especialidad, la entomología, y en las ciencias naturales en general.
El interés que el jesuita Longinos Navás Ferré 2 mostró por la entomología le empujó a ofrecer una alternativa desde el catolicismo militante al dominio ejercido por Bolívar en su disciplina mediante la fundación de la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales.
Navás era algo más que un entomólogo diletante y mantuvo estrecho contacto con significados miembros de la Institució Catalana d'Història Natural, en especial con Miquel Cuní y Martorell.
La fundación de la Institució Catalana d'Història Natural en 1899 había sido el primer paso firme en la institucionalización de las ciencias naturales en Cataluña.
Su creación coincidió con un cambio de siglo en el que una parte del catalanismo político caminaba hacia un nacionalismo con contenido JOSé MARÍA LÓPEz SáNCHEz MNCN, a quien consideraba maestro del descreído Odón de Buen, al que el naturalismo católico barcelonés se había enfrentado con dureza (Camarasa, 2000, 16).
En Madrid el hombre de confianza de Navás era José María Dusmet, un entomólogo asiduo del Museo madrileño, al que informaba sobre la creación de la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales, con la que "tratamos en Zaragoza de formar una sociedad propia o independiente de naturalistas aragoneses, sin excluir los de fuera, con su boletín análogo al de la Española y con criterio enteramente católico" 3.
Las relaciones de la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales con el establishment madrileño del MNCN no fueron cordiales.
Hubo malentendidos que dificultaron el inicial intercambio de publicaciones entre la Aragonesa y la Sociedad Española de Historia Natural 4.
El peso de Bolívar en esta última era incontestable para Navás y la rivalidad alcanzó un punto culminante en 1908 con motivo de la celebración del Primer Congreso de Naturalistas Españoles en Zaragoza.
La idea había partido de Navás, quien la había llevado a la Sociedad Española de Historia Natural, entonces presidida por Luis Simarro, quien pensó en ampliar la propuesta del jesuita para organizar una reunión científica más extensa que terminó dando origen a la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias (Ausejo, 1993).
La oposición entre "un católico integrista como Navás y un positivista librepensador como Simarro, masón por más señas, no podía ser más clara" (Casado, 2010, 200).
Longinos Navás mantuvo su propuesta y se desvinculó de la iniciativa de Simarro hasta el punto de darse de baja de la Real Sociedad Española de Historia Natural.
Precisamente con motivo del congreso escribía a Dusmet para decirle que "le espero en el Congreso.
No ha de faltar V. en él ¡No faltaba más!
Ha de traer también al Sr. Marqués del Socorro.
Va en ello nuestra honra y aún se interesa la causa de la religión.
Mire cómo no duermen nuestros adversarios, hay que hacer un esfuerzo y si es menester, un sacrificio...Vea V. si puede conseguir más adhesiones a nuestro Congreso, que son pocas las que tenemos de Madrid" 5.
A través de José María Dusmet buscó aglutinar a los naturalistas católicos frente a los posicionamientos laicistas representados por Ignacio y Cándido Bolívar, Luis Simarro u Odón de Buen, este último a punto de abandonar su cátedra en Barcelona Josep M. Mas, alumnos ambos de colegios jesuitas, y había tenido ocasión de asistir a las clases de historia natural que en la Universidad de Barcelona impartía Odón de Buen, un librepensandor enfrentado al naturalismo católico de los jesuitas y a la política educativa de la Iglesia católica en general.
En las clases de Odón, Josep Maluquer conoció al seminarista Norbert Font i Sagué, que fue el principal impulsor de la espeleología científica catalana (Camarasa, 2000, 12-13).
En resumen, un conglomerado de naturalismo y catolicismo que era común a la tradición científica decimonónica española, pero que en el caso catalán vino a fusionarse con el nacinalismo cultural finisecular.
A pesar de la pujante emergencia del catalanismo político, la Institució no fue un organismo que encarnara únicamente las ansias nacionalistas del mundo científico catalán.
De su lista de socios salieron algunos nombres importantes que hicieron carrera en Madrid y estaban lejos de militar en el nacionalismo catalán, como Antonio de Zulueta y Escolano, pionero de la investigación genética en el MNCN y hombre de confianza con Ignacio Bolívar.
Parece que el sentir que impulsó a los fundadores de la Institució fue el de un regionalismo conservador que hizo bandera de un catolicismo militante a la manera establecida en el Concilio Vaticano I, del que tomó, para ilustrar su Butlletí, el lema Nulla unquam inter fidem et rationem vera dissensio esse potest ("nunca puede haber verdaderas divergencias entre la fe y la razón").
El respeto al dogma católico era lo que Miquel Cuní había tratado de propagar entre la juventud catalanista que ahora se organizaba en la Institució y en cuyos inicios la influencia de Joan Baptista d'Aguilar-Amat, Josep M. Mas y el propio Longinos Navás pareció resultar particularmente importante (Camarasa, 2000, 15-16).
Aunque Cuní muere en 1902, había trabado una sólida amistad con Navás.
A ambos les unía el afán de ofrecer una alternativa a los círculos naturalistas del MNCN en Madrid, capaz de articular ciencia y fe en un mismo programa intelectual.
En Cuní, el proxelitismo católico, fue acompañado del sentimiento y la acción catalanistas, mientras Longinos Navás se mantenía distante del catalanismo político.
Navás ofrecía, eso sí, a los naturalistas catalanes "una alianza natural, aportando a su naciente asociación el respaldo de un naturalista de probada competencia e incipiente prestigio, y obteniendo a cambio un medio de publicación y difusión alternativo al de las entidades madrileñas controladas por Ignacio Bolívar" (Casado, 2010, 198).
Navás recelaba del director del sapientia et doctrina.
CienCias naturales y poder aCadémiCo en españa durante la edad de plata por sus problemas con la curia eclesiástica e incorporarse a la Universidad Central de Madrid.
En 1915 Navás felicitaba a Dusmet por su nombramiento como vicepresidente de la Sociedad Española de Historia Natural, dejando lugar a pocas dudas acerca de lo que había en juego: "Es de desear que los de nuestras ideas se introduzcan asimismo en los demás cargos de la Junta" 6.
La Sociedad Aragonesa trató de convertirse en la punta de lanza de "un movimiento más amplio de institucionalización científica ligado a los sectores católicos y articulado en torno a los colegios jesuitas en formación de profesorado, como los de Zaragoza, donde estaba el propio Navás, Granada y, sobre todo, Tortosa" (Casado, 2000, 43).
Las tensiones reflejaban la pugna entre conservadores católicos y reformistas liberales por el control del mundo académico de las ciencias naturales del primer tercio del siglo XX.
En Barcelona, a los esfuerzos de modernización y desarrollo del naturalismo, emprendidos por la Institució Catalana d'Historia Natural, se unió, desde 1906, una Junta Municipal de Ciencias Naturales, constituida en el Ayuntamiento de Barcelona, que sostuvo un museo propio de ciencias naturales.
Un año más tarde, en 1907, el dirigente e ideólogo de la Lliga Regionalista, Prat de la Riba, accedía a la presidencia de la Diputación Provincial de Barcelona.
Estos tres organismos, la Institució, la Junta y el Institut, constituían una clara muestra de la creciente pujanza que las ciencias naturales estaban alcanzando en el ámbito barcelonés.
En 1917 el naturalismo catalán dio un paso más en su consolidación institucional, cuando Josep Maluquer invitó a Ignacio Bolívar y al Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid a participar en la refundación de la Junta Municipal de Ciencias Naturales en una nueva Junta de Ciencies Naturals 7, con la participación del Ayuntamiento y la Diputación Provincial de Barcelona.
Algunos de los naturalistas que formaban parte de ella se habían forjado en las instituciones del naturalismo madrileño.
El vicepresidente de la nueva Junta de Ciencies Naturals era Manuel Cazurro, discípulo y colaborador del director del Museo de Ciencias Naturales de Madrid.
Maluquer invitó a Ignacio Bolívar a la inauguración 8, quien excusó su asistencia por motivos de salud, enviando una comisión formada por Eduardo Hernández-Pacheco, Ángel Cabrera y su hijo Cándido Bolívar, que alabaron la iniciativa y el papel que podía desempeñar la nueva Junta en el resurgir de las ciencias naturales en España.
La Junta de Ciencies Naturals la concebía Maluquer como "una forma local de la especie lineana -su Museo!" 9.
Esta aparente sumisión se debía a que Bolívar había contribuido a la creación de la Facultad de Ciencias en la Universidad de Barcelona (Gomis, 1988, XI) y allí había enviado a José Arias Encobet como profesor de la misma y a Manuel Cazurro como catedrático de Instituto de la capital catalana.
Aunque Maluquer reconociera el ascendiente de Ignacio Bolívar, el conjunto del naturalismo catalán estaba lejos de compartir las posiciones del director del museo madrileño.
Arias Encobet informaba con puntualidad a Bolívar sobre la organización de la entomología en Cataluña y formaba parte del núcleo de naturalistas opuestos a lo que consideraban excesos del catalanismo.
En una carta a Cándido Bolívar le decía, sin muchos tapujos, que un alumno, Vázquez Sanz, "adolece del defecto de todos los catalanes, que no necesitan a nadie, y publican cosas sin haber leído más que dos o tres libros,...ya hizo la tontería de publicar un librito de mariposas, sin consultar a nadie, y diciendo que en España no ha habido más entomólogos que Cuni y Martorell, y otras sandeces por el estilo, con la osadía y el atrevimiento que caracterizan a los de esta tierra" 10.
En mayo de 1919 Arias también criticó las posturas catalanistas de Augusto Pi i Sunyer: "Adjunto ese suelto para que Uds. se enteren de la última sesión de Claustro que tuvimos el pasado sábado.
Insistió el Sr. Pi y Suñer en que el acuerdo del Claustro de Madrid iba contra la Junta de Ampliación de Estudios, y yo le dije que tenía entendido que no había tal cosa, y que para nada lesionaba los intereses de la Junta.
Volvió a replicar que él estaba mejor informado que yo, y no insistí más, pues me pareció que todo era un pretexto para presentar el 'Estatut de la Universitat Catalana', el cual tuvo 15 votos (entre ellos Aranzadi, Banús, Furet, Pardilla y Caballero), contra 24 que tuvo la proposición de Madrid, a favor de la cual voté yo...
Me hubiera sido muy desagradable haberme visto forzado a votar con los catalanistas, que cada día están más insufribles" 11.
Alejado del catalanismo político, pero identificado con el programa científico de parte del naturalismo catalán, en su vertiente católica, Longinos Navás trató de combatir el liderazgo de Bolívar en la entomología mediante el intento de construir una alternativa a la Sociedad Española de Historia Natural.
Impulsó, para ello, la creación de la So-JOSé MARÍA LÓPEz SáNCHEz ciedad Entomológica de España en 1918 y, posteriormente, la transformación de la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales en Sociedad Ibérica de Historia Natural en 1919.
Ambas sociedades fueron vistas con recelo por la Sociedad Española de Historia Natural y por el Museo Nacional de Ciencias Naturales: "Esta Sociedad [la entomológica] va prósperamente.
Ha sido acogida en todas partes con aplauso, con una excepción, de ambos Bolívar y de un amigo suyo, Arias Encobet, creo que inspirado por aquél.
A diferentes entidades envié el primer boletín y una postal como Secretario pidiendo cambio...
En la sesión de la Española de Febrero debía de haberse tratado este asunto, pero en el acta aparece el silencio más profundo...
¿Podría U. averiguar lo que ha ocurrido?
Estoy a la expectativa y más adelante consignaremos el hecho, para nuestra justificación, en el boletín de la Entomológica.
También pedí cambio con las publicaciones del Museo, parte zoológica.
Si en Cataluña había tenido acogida más amable, el prestigio de Navás como entomólogo no era muy elevado entre los naturalistas madrileños.
Mientras Ricardo garcía Mercet, estrecho colaborador de Ignacio Bolívar en el Museo, calificaba el primer número de la Sociedad Entomológica de calamidad 13, Cándido Bolívar no dudaba en poner tierra de por medio con aquella aventura de curas, así se lo hizo saber a José Fernández Nonídez, un joven prometedor que por entonces estaba al comienzo de su carrera como genetista ampliando estudios en los Estados Unidos.
Fernández Nonídez le respondió que "ya sabía que se había fundado una Sociedad Entomológica pues me lo han dicho aquí; por lo visto se ha publicado noticia de ello en alguna de las revistas entomológicas de este país.
Lo que yo no sospechaba siquiera es que los fundadores fueran curianas; por el contrario creí que habría sido fundada por entomólogos de la Real Sociedad Española.
Respecto a las 6 especies nuevas que ha publicado el magnífico P. Navás dudo mucho que lo sean,...Lo que dice en su nota es una sandez porque tiempo ha tenido de estudiar sus quernetos sin esperar a que se publicase mi trabajo y no tenía necesidad de que la divina providencia le deparase la ocasión de mi ausencia para hacerlo" 14.
José Arias Encobet fue aún más lejos, no dudó en calificar de navasesco los trabajos entomológicos de baja calidad: "lo que estaba haciendo estos días, y que te remito en el mismo paquete, como tú mismo podrás juzgar, resulta bastante navasesco, un verdadero buñuelo; quizá con mucha calma podría hacerlo algo mejor, pero tardaría mucho tiempo" 15.
Arias Encobet, testigo de las relaciones de Navás con los naturalistas catalanes, fue uno de los primeros en recibir "el impreso para la creación de la' Societas Entomologica Navasi, S.J.'
Desearía saber la actitud en que Uds. se colocan en éste asunto para no ser yo nota discordante, aunque mi modestísima opinión es contraria a la del Sr. Navás" 16.
Arias Encobet terminó por reconocer que "a mi me parece que sobra hoy día en España más de una sociedad hechura del R.P. L. N.
[Reverendo Padre Longinos Navás], como la Aragonesa y la Catalana, cuyos medios económicos y demás, sumados a los de la Española podrían ser mucho más útiles, que no publicando listitas, menús de banquetitos y otros excesos que también debían publicarlos.
Por otra parte, es indudable que todas estas maquinaciones longinescas, análogamente al famoso Congreso de Naturalistas, no tienen otra causa que la vanidad del citado Sr. y el maquiavélico propósito de hacerse pasar entre sus secuaces por el único entomólogo español, o por el fundador de la entomología en España o poco menos, como creen algunos de esta 'terra', de donde es oriundo el interfecto, como supongo sabrás.
Lástima que vaya acompañado por otras personas, como Dusmet, etc." 17.
En 1918 el enfrentamiento entre los sectores católicos encabezados por Navas y los naturalistas del Museo era abierto: "celebro infinito que hayas encontrado en las colecciones los tesoros de Navás, pues yo estaba tranquilo de no habérmelos apropiado, aunque él creerá lo contrario.
Su 'Cofradía', marchará, eso no te quepa duda, aunque cuente con pocos y malos elementos, pues como son de los suyos, a él le parecerán insustituibles, y además los jesuitas (sin ser Navases) están metiéndose cada vez más en todas partes...
Por si lo ignoras (aunque supongo que no) te diré que a esa cofradía irán, y muy contentos, Bofia (que será uno de los vitalicios, y al cual ofreció antes la presidencia Navás), Sagarra, Codina, Maluquer, y otros varios jesuitas, y además los jesuitas con sotana (Barnolas, etc.) y los clérigos, Andreu, Lafuente y C.a..
Me olvidaba decirte que hablé con Cazurro y le enseñé las cartas de Navás; le parecía muy raro que Dusmet se prestase a servir de pantalla a las maquinaciones de aquel, y desde luego me dijo que él no formaría parte de tal cosa" 18.
La Sociedad Ibérica empezó también a publicar el Boletín de la Sociedad Ibérica de Historia Natural, el cual plagiaba casi literalmente el nombre del de la Real Sociedad Española de Historia Natural 19.
Longinos Navás abrió además en Madrid una delegación de la Sociedad Ibérica, en la que no involucró a José María Dusmet para no indisponerle con los Bolívar 20, y trató de atraerse la colaboración de Ricardo garcía Mercet, a pesar de su vinculación con Bolívar, pues "respira el ambiente en que vive, que es la conspiración del silencio.
Agradeceré que U. le calme, si todavía está herido, pues es amigo, persona que vale, y conviene conservar su amistad" 21.
Navás era consciente de que los naturalistas madrileños nunca iban a aceptar sus intentos por competir con ellos, "D. Ignacio me escribió al cabo de un mes combatiendo la idea y en el mismo sentido Arias, una carta deliciosa, a la que contesté bañándome en agua de rosas; es cosa larga.
A Mercet quisieron convencer y parece lo consiguieron, pero no retiró su adhesión.
De modo que ahí corren malos vientos; pero ningún daño harán.
A la Española y al Museo se ha enviado el boletín y yo pedí cambio por escrito...Las reseñas entomológicas que U. hacía en la
Española acaso convendrá continuarlas en el mismo sitio, lo primero para contrastar la conspiración del silencio, que es la norma de conducta de algunos, de segundo porque no se diga que queremos despojar a la Española, la cual es la pesadilla de Bolívar y amigos" 22.
Ascensio Codina, encargado de la sección de entomología del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona y presidente de la Entomológica en 1929, se quejaba a Dusmet y a garcía Mercet de "la manera tan poco servicial y esquiva como, en general, nos tratan en el Museo de Madrid cuando necesitamos de ellos alguna cosa" 23.
Las cartas cruzadas entre Cándido Bolívar y José Fernández Nonídez ratifican la oposición de los entomólogos madrileños a aceptar las injerencias de los grupos católicos en el terreno científico: "Nada más de particular tengo que contarte, como no sea decirte que se va a celebrar en Chicago un gran congreso Eucarístico, que han venido la mar de Cardenales, etc. cosas que te interesarán mucho dado tu espíritu religioso y aficiones entomológicas.
Los católicos de aquí, casi todos irlandeses, son más cerriles que los de ahí y hasta se arrodillan en la calle cuando pasan los cardenales.
Yo sigo leyendo a Voltaire para fortificar mi fé.
Navás trató de limar tensiones ante el liderazgo indiscutible de Ignacio Bolívar.
Para ello escribió en 1928 a Dusmet pidiéndole que intercediera ante la Real Sociedad Española de Historia Natural para participar en el homenaje que le estaba organizando a Bolívar "porque considero al Sr. Bolívar como una gloria nacional y le debo mucho.
No soy socio numerario, pero lo fui...
Pero U. no tendrá ningún compromiso ni ha de hacer ninguna presión para que sea admitido.
Siendo desechado, como es probable, U. y yo habremos mostrado nuestra buena voluntad" 25, para el jesuita su actitud "respecto a lo del homenaje a D. Ignacio... intento otro fin más alto, que es el de atraer a esa persona perdida a mi camino.
Para ello estoy dispuesto a cualquier sacrificio" 26.
La llegada de la Segunda República fue definitiva para delimitar las posturas irreconciliables entre ambos grupos de naturalistas.
cIencIa, fe y poLítIca
La caída de la Monarquía y la proclamación de la Segunda República fue un acontecimiento que no dejó de tener repercusiones en la vida interna del Museo Nacional de Ciencias Naturales.
La colaboración del Museo con las nuevas autoridades republicanas se ejemplificó en los proyectos de secularización de la enseñanza secundaria, sobre todo, con motivo de la sustitución de las congregaciones religiosas de sus funciones docentes, tras la aprobación del decreto de junio de 1933 27.
A raíz de este decreto se puso en marcha una Junta de Sustitución en la enseñanza secundaria de las congregaciones religiosas 28.
Cándido Bolívar, Subsecretario de Instrucción Pública, fue la persona encargada de elaborar dichos decretos: "Por acá, trabajando mucho en cosas de Instrucción Pública, principalmente en la sustitución de la enseñanza dada por las congregaciones religiosas, que para octubre habrán desaparecido por completo.
Estoy al frente de esta grata, aunque abrumadora tarea.
¡Lástima que no estés aquí para echarnos una mano!" 29.
El Secretario de aquella Junta de Sustitución era otro colaborador estrecho de Ignacio Bolívar en el museo madrileño, Luis Crespí, nombrado a propuesta de Cándido Bolívar, quien en noviembre de 1933 se dirigió al director del Museo de Ciencias Naturales para informarle que "la Comisión nombrada por la Junta para la Sustitución para la adquisición de material científico con destino a los nuevos centros de segunda enseñanza, ha estimado más conveniente solicitar de la Dirección del Museo Nacional de Ciencias Naturales la oportuna autorización para que se formen, con materiales que directamente adquiera dicho Museo colecciones de animales, plantas y minerales para los laboratorios de Ciencias Naturales y Agricultura de: Veinte Instituto Nacionales, treinta y ocho Institutos
JOSé MARÍA LÓPEz SáNCHEz
Elementales y treinta y nueve Colegios Subvencionados" 30.
Ignacio Bolívar advirtió que el volumen de las peticiones era excesivo para los recursos del Museo 31, pero en febrero de 1935 el Museo y el Jardín Botánico tenían listas las cien colecciones de Historia Natural que les había encargado la Junta de Sustitución de la Enseñanza secundaria 32.
El cambio político alimentó el recelo de los naturalistas más conservadores, que vieron en el nuevo régimen una peligrosa deriva hacia la quiebra definitiva de la armonía entre ciencia y religión a favor de los postulados racionalistas.
El núcleo de los entomólogos jesuitas de Zaragoza y Barcelona fue uno de los más activos en denunciar dicho peligro.
En Madrid, José María Dusmet había dejado, a partir de 1931, "de ir al Museo, pues no me resultaba grato" 33.
Un par de semanas después de proclamada la República escribía a un colega extranjero que el cambio de régimen "para mí es desagradable, lo uno por mis ideas y sentimientos; además porque temo y muchos lo mismo que yo, que, con el carácter vehemente de nuestro país, será muy difícil que haya tranquilidad" 34.
Debido a sus desacuerdos con Bolívar, Dusmet presentó su renuncia a principios de agosto como vocal del Comité de Patronato de los Museos, Nacional de Ciencias Naturales, Antropológico y Jardín Botánico.
Este último había sido creado a finales de 1930 por el Ministerio de Instrucción Pública para coordinar la gestión de los tres centros bajo la autoridad de la JAE.
Dusmet había sido nombrado miembro del Comité, junto al resto de sus integrantes, en julio de 1931 por un decreto del nuevo Ministro de Instrucción Pública republicano, Marcelino Domingo 35.
Aunque el cargo tenía una naturaleza más honorífica que decisoria en la administración de ambos museos y Jardín Botánico, no dejaba de tener relevancia la pertenencia a dicho comité.
Sin embargo, el conservadurismo de Dusmet hizo que viera con recelo la llegada de la Segunda República, se negó a colaborar con el nuevo régimen en modo alguno y temeroso de las consecuencias abandonó Madrid para instalarse en sus propiedades en Ambel, Aragón 36, desde donde escribía a un colega extranjero para decirle que "hemos tenido días muy intranquilos.
Ahora parece que mejora la situación, pero con temor, por no saberse qué elementos entre los muy diferentes que trajeron la República, son los que llegan a tener la dirección del país" 37.
Dusmet temía que el cambio político pudiera afectar a sus intereses como propietario 38.
Ignacio Sala, en nombre de un grupo de jesuitas del Colegio Máximo de San Ignacio de Barcelona, escribía a Dusmet "nosotros estamos muy pesimistas, pues, el odio que nos tienen es grande.
Tienen compromisos con la Masonería...
Aquí como tenemos un gobernador católico... hay relativa paz.
Los de la esquerra le hacen la guerra y parece dimitirá.
Dios no lo permita... el P. Navás, llevado del pesimismo y crisis de fondos, quiere matar la Rev.
Esto significará una derrota y triunfo de sus adversarios...
Esperamos que V. le escribirá, insistiéndole que no conviene extinguir esa revista" 39.
La desaparición de la revista suponía un fracaso en el proyecto con el que aquel grupo de religiosos trataba de armonizar ciencia y fe.
Las disposiciones del gobierno disolviendo la Compañía de Jesús 40, así como las consiguientes normativas para la creación de un Patronato que se encargara del inventario y nacionalización de sus bienes provocó el temor de Longinos Navás, que escribió a Dusmet anunciándole que se había refugiado en casa de los condes de Sobradiel, poniendo a salvo "toda mi colección y biblioteca y aquí tengo algo para trabajar"; además no era el único, pues "todos los jesuitas del Colegio estamos bien instalados, habiendo utilizado algunas de las muchas casas que nos ofrecieron; hoy saldrán los últimos del colegio" 41.
Navás trató, por medio de garcía Mercet, de volver a la Sociedad Española de Historia Natural, pero creía que la oposición de Cándido Bolívar lo había impedido: "no me preocupa gran cosa el ser de la Española; ya me presumía algo de esto; sobre todo que supe las gestiones de uno de aquellos señores, el más joven, para apoderarse de mi colección; de esto habría que hablar largo" 42.
La nueva ley de confesiones y congregaciones religiosas de junio de 1933 y un decreto restrictivo con las actividades de enseñanza, del que Cándido Bolívar era también responsable, aumentó la oposición a la República por parte del círculo jesuita: "Nosotros rogamos mucho a Dios por nuestra desgraciada Patria y nos enteramos por los diarios, que las cosas van de mal en peor, gran descontento, atracos, desórdenes.
Sobre todo hemos sentido el rudo golpe que han asestado a las Congr.
Religiosas, quitándoles el derecho a enseñar.
Mucho han de gastar para suplir a ellos. con maestros improvisados y malos, la ruina será completa.
Consuela el que los católicos fervorosos se organizan, y no dudamos, que el triunfo futuro será nuestro.
Dijo Jesús:'Confiad, yo vencí al mundo'.
Él desde la barca que se tambalea, calmará en tiempo oportuno la espantosa borrasca y fieros vientos" 43.
Dusmet compartía la visión catastrofista de los sectores más conservadores respecto del gobierno de Azaña: "Hemos pasado casi tres años terribles en España...
La realidad ha sido que hemos estado bajo una dictadura infinitamente peor que aquella de Primo de Rivera, de la que fuera de España se decían horrores, pero para los españoles fue el mejor período que hemos pasado, sin leyes, pero con respeto a las personas, a la propiedad y al orden.
Bajo el gobierno Azaña ha dominado la arbitrariedad más absoluta.
Por llevar un pequeño crucifijo al pecho, iban señoras a la cárcel.
Los empleados civiles o militares eran destituidos a capricho de cualquier autoridad y por una delación de la persona de menos importancia.
En varias regiones de España (yo he tenido la suerte de no tener mis bienes en ellas) han quitado las fincas a capricho o siguiendo una Ley sin sentido y sin aplicación.
A los Grandes de España (la clase más elevada socialmente) les han desposeído de sus propiedades sin indemnización ninguna...
Con una nobleza y armonía (que Dios haga que sigan) han ido unidos los monárquicos de las dos ramas y todas las personas honradas...
Y hemos trabajado con entusiasmo muchas personas que nunca nos ocupábamos de esas cosas.
(Ahí tiene V. el motivo de mi abandono de la ciencia.)" 44.
Era la primera vez que Dusmet subordinaba expresamente el anhelado programa armónico entre ciencia y fe a la consecución de unas garantías políticas sin las cuales, se entendía, aquél no era posible.
El triunfo del partido Radical y de la CEDA en las elecciones de 1933 generó expectativas en Dusmet de un cambio en la orientación política de la República "gracias a Dios y pidamos ilumine a todos los derechistas para que no tengan desavenencias y consigan muchos frutos.
De todos modos, han desaparecido de las Cortes multitud de enemigos de Dios y de España.
Claro es que los himenópteros les tengo abandonados.
Y hay muchas cosas esperando que las vea" 45.
A pesar de ello, los recelos hacia la República permanecían, pues "como los radicales, aunque de orden, tienen muchas relaciones y antecedentes de masonería y de ideas políticas muy avanzadas, de aquí los recelos y dificultades de la situación, pues en la derecha, unos se inclinan a colaborar con la república, por no haber otra solución por el momento y otros no quieren renunciar a sus ideales.
Hay muchos, como yo, que, monárquico convencido, por creer que la República (buena en otros países) en España sólo produce los resultados de estos dos años o los (semejantes) de 1868-1874, sin embargo, pensamos, en el momento actual, que conviene la benevolencia, porque no tenemos otra solución preparada" 46.
Desde enero de 1936 Dusmet se involucró activamente en la preparación de las elecciones de febrero, con la consiguiente alegría de sus amigos conservadores "de que durante unas semanas deje los insectos para trabajar lo que pueda en las próximas elecciones cuya importancia suma no hay para qué ponderar pues está en la conciencia de todos, de ellas puede depender hasta la misma existencia de la España católica" 47.
La derrota de la derecha, dice Dusmet "ha sido sorpresa para muchos, incluso para las izquierdas vencedoras" 48.
A lo largo de los siguientes meses la correspondencia entre Dusmet y sus corresponsales está llena de noticias acerca de la quema y asalto de edificios religiosos 49, hasta que la oposición a la República se trasmuta en esperanza de un cambio de rumbo por vías no parlamentarias apenas dos meses antes de que comience la guerra civil: "desgraciadamente no se ve esperanza de mejora.
Dios quiera que como pasó en Portugal y también en Italia, lleguemos, con ayuda de Dios, a otra época" 50.
Para entonces no quedaba rastro de aquella preocupación de Dusmet o sus correligionarios jesuitas por alcanzar una adecuada armonía entre ciencia y fe, pues ésta resultaba imposible, a su modo de ver, en un contexto político irremisiblemente deteriorado en el que la República había hecho peligrar un equilibrio aún más fundamental, el de política y fe.
Sin este último, la armonía entre ciencia y dogma resultaba una quimera, los insectos bien podían esperar cuando lo que estaba en juego era la esencia católica de España.
Las directrices de la política científica de la JAE, en general, y de Bolívar al frente del Museo Nacional de Ciencias Naturales, en particular, habían hecho una clara apuesta por construir un sistema científico que fuera capaz de situar al país en las dos coordenadas que hasta entonces habían acompañado al pensamiento occidental en materia científica y que todavía no habían sido puestas seriamente en cuestión: modernidad y progreso.
Estos dos términos compendiaban en la tradición racionalista occidental un programa en el que el desarrollo científico y su José maría lópez sánchez corolario tecnológico eran los instrumentos que habían de garantizar un futuro próspero.
Sus mayores conquistas eran resultado de una ciencia moderna que progresivamente se había librado del oneroso equipaje que representaba el dogma religioso.
Ese era el camino que la JAE y la mayoría de los círculos científicos e intelectuales españoles de la época habían decidido emprender.
Los pasos dados en esta direccción habían sido tan determinantes que, a la altura de los años treinta del siglo XX, la situación parecía irreversible para quienes aún sostenían la validez de un tradicionalismo que se resistía a abandonar la armonía ciencia-fe.
Los círculos de científicos formados en las instituciones de la JAE estaban copando las cátedras universitarias y constituían la vanguardia en los organismos de investigación, coordinaban su dirección, disponían de margen de decisión en la administración de los recursos destinados a la ciencia y habían arrumbado a un segundo plano, tanto administrativo como ideológico, a los defensores del ultramontanismo más rancio.
La llegada de la Segunda República reforzó la presencia del "científico moderno" en algunos círculos políticos y su participación en la toma de decisiones.
La secularización de la enseñanza y el creciente peso del racionalismo aconfesional en las publicaciones científicas habían minando la simbólica alianza entre ciencia y fe, tan cara al pensamiento tradicional porque en ella se fusionaban toda una cosmovisión y un ethos científico que se entendía como propio y original de la "ciencia española", pero que ahora estaba en franco retroceso.
Si inesperado era que un golpe de Estado se transformara en guerra civil, el tradicionalismo académico más ultraconservador se encontró casi por sorpresa, en el verano de 1936, ante una nueva oportunidad de recuperar el terreno perdido.
Es muy probable que, sin el levantamiento militar, la disputa que hemos traído a estas páginas no hubiera pasado de ser un episodio más o menos accidental o anecdótico en la competencia académica por las ciencias naturales en la España del primer tercio de siglo, mucho más cuando en los años treinta parecía que el cientificismo racionalista y modernizante había alcanzado posiciones sólidas y había desplazado, en buena medida, a los representantes del tradicionalismo esencialista.
La guerra civil, el consiguiente triunfo militar franquista y las sólidas posiciones ganadas por el ultramontanismo en los ministerios de Educación Nacional y Justicia del nuevo régimen permitieron empero la recuperación por parte de estos últimos de decisivas posiciones académicas y allanaron el camino para la depuración y posterior reconstrucción del mundo académico de posguerra dentro de la añorada original tradición española, ya ni siquiera desde el equilibrio entre ciencia y fe, sino en la imposición de Doctrina sobre Sapientia.
CIENCIAS NATuRALES Y POdER ACAdéMICO EN ESPAÑA duRANTE LA EdAd dE PLATA
cIencIas naturales y poder académIco en españa durante la edad de plata |
La crítIca y Los teXtos: una tarea pendIente 1
Desde principios del siglo XX una parte de la crítica comprometida con el estudio de la narrativa del seiscientos viene reclamando, aunque no con la suficiente entidad de razones constatadas, un estudio de conjunto que llegase a revelar la verdadera influencia que ejercieron los novelistas italianos posboccaccianos en el origen y la formación de la novela corta española.
El desideratum no ha pasado nunca de bosquejar con trazos discontinuos y desiguales la aproximación a un escenario que, con los pocos apuntes puestos en circulación, no podríamos más que delinear con muy frágiles fundamentos.
En su conocido Discurso de ingreso en la Real Academia Española, Agustín g. de Amezúa (1951 [1929], I: 250) presentó lo que él mismo había concebido como un ensayo preparatorio para la Historia de la novela cortesana en España que estaba planeando.
En las páginas de ese estudio, al reparar en la presencia compartida de temas y tramas entre los novellieri y los continuadores de Cervantes, aseguró que en ocasiones los "contactos fueron más vivos en unos ingenios que en otros", llegando a apuntar que autores como "Ágreda, Lugo, Castillo Solórzano, Castro, Piña, Camerino, Aguirre llegan a veces al plagio, ora de argumentos, ora de frases enteras".
RESUMEN: Este estudio presenta un panorama general sobre la recepción y el impacto en España de los novellieri que fueron traducidos al castellano.
Se han abordado aquellos aspectos que reúnen más interés sobre los problemas bibliográficos y las cuestiones derivadas de las traducciones de las obras de Straparola, guicciardini, Bandello y giraldi Cinzio, aparecidas todas entre 1580 y 1590.
Finalmente, se aporta una serie de sugerencias con las que habrá que contar para tratar de reconstruir con suficientes garantías ese capítulo liminar de la historia de la novela en España que tiene como epicentro la difusión de los novellieri en España.
PALABRAS CLAVE: Straparola; guicciardini; Bandello; giraldi Cinzio; Italia; España; Siglo de Oro.
Trató esta dama de que [...] la entretuviesen, ya con música, ya con danzas y ya con novelar, ejercicio muy usado en Italia; díganlo los Bandelos, Sansovinos y Bocacios, que tantos tomos han impreso dellas, y ahora en España los han excedido con grandes ventajas.
Castillo mente, del quinientos en la española del seiscientos.
Los resultados de estas relaciones de dependencia con los que contamos han llegado a constituirse aislada, incompleta y desproporcionalmente, de forma que tenemos dispersos apuntes y notas sobre la influencia de Bandello en Lope o de Straparola en Castillo Solórzano, pero ni pueden entenderse como fragmentos definitivos o acabados del nonato estudio panorámico, ni menos aun puede concluirse de forma apresurada y sinóptica que la influencia llegó desde un par de autores italianos y recayó solo sobre unas cuantas obras.
Pero si lejos estamos todavía de poder revelar la verdadera filiación que existe entre las novelas de Lope de Vega, Castillo Solórzano, Lugo y Dávila o Sanz del Castillo, y las de grazzini, Straparola, Parabosco, Doni, Bandello, Masuccio o giraldi Cinzio, no menos alejados estamos de un exacto conocimiento de la difusión en España de los novellieri que llegaron a ser traducidos.
Menéndez Pelayo pasó casi de puntillas sobre los continuadores de Boccaccio que fueron volcados al castellano.
Sin embargo, en sus ligeras anotaciones, reparó en un aspecto de notable interés; me refiero a la cuestión centrada en la introducción de los novelistas italianos en España en un momento en el que nuestros escritores parecían no haber aceptado la nueva fórmula propuesta por Timoneda y tampoco manifestaban inclinación alguna por componer colecciones de novelas a la toscana.
Si Amezúa (1982 [1956]: 247), en su panorama sobre la novela corta que precedió al tomo de su edición de las Novelas ejemplares de Cervantes, ya había incidido en que fueron "nuestros editores y libreros" quienes adivinaron "codiciosamente la suma de ganancias que traían consigo las novelas italianas" y no tardaron en buscar "traductores" que las trasladasen "a nuestro idioma", Menéndez Pelayo (1943Pelayo ( [1910]]: 41-44) se le había adelantado al apuntar que casi siempre eran tipógrafos o editores versados en el comercio de libros y en relaciones frecuentes con sus colegas (a las veces parientes) de Italia y Francia los que introducían entre nosotros estas novedades de amena literatura, desempeñando a veces, y no mal, el papel de intérpretes, aspecto muy curioso de la actividad intelectual del siglo XVI.
Sin embargo, la cuestión, que ahí se iluminaba parcialmente, revisada con más pormenor ha de ser reconsiderada en otras facetas.
Según mis propias indagaciones en el Sin embargo, Amezúa, por no rebasar los límites de su estudio, no llegó a dar ejemplos de estos débitos; estas escuetas líneas, a su modo, hay que entenderlas como una clara objeción a lo que algunos años antes Menéndez Pelayo (1943Pelayo ( [1910]]: 28) había dejado anotado en el tercer tomo de la serie que consignó como Orígenes de la novela, cuando llegó a asegurar que en la tradición de la novelística española del XVII "hubo también, aunque en menor número de lo que pudiera creerse, imitaciones de novelas sueltas, escogiendo por de contado las más honestas y ejemplares".
Continuaba explicando Menéndez Pelayo que intentaría "completar" la "tarea ya brillantemente emprendida por miss Bourland" en 1905 cuando tratase "de cada uno de los autores en la presente historia de la novela"; pero como la empresa en la que se embarcó quedó finalmente truncada (el tomo cuarto, destinado a la picaresca, salió al cuidado de Bonilla y San Martín, quien se encargó de su edición siguiendo las instrucciones del polígrafo), su promesa no alcanzó a dar fruto alguno.
En cualquier caso, también Menéndez Pelayo, como Amezúa, estaba acentuando la necesidad de poner en marcha cuanto antes un estudio sobre la novela corta del seiscientos de objetivos y dimensiones semejantes a los del trabajo que Caroline B. Bourland (1905) llevó a término sobre la influencia de Boccaccio en la novelística española.
Interesada por la literatura castellana heredera del Decamerone, tras su excepcional monografía, que finalmente no logró completar y refinar Menéndez Pelayo, Bourland (1927) se dedicó a preparar un catálogo bibliográfico sobre la novela corta española; en los primeros apartados de este nuevo estudio, la crítica norteamericana (1927: 11) puso de relieve la decisiva influencia de los novelistas italianos, y destacó que
Sin embargo, en el siglo que ha transcurrido desde las palabras de Menéndez Pelayo, aún no se ha acometido la labor de indagar en un estudio unitario la proyección de la novelística italiana del cuatrocientos y, fundamental-dAVId GONzáLEz RAMÍREz [...] poner en la plaza de nuestra república una mesa de trucos, donde cada uno pueda llegar a entretenerse, sin daño de barras; digo, sin daño del alma ni del cuerpo, porque los ejercicios honestos y agradables antes aprovechan que dañan.
Sí, que no siempre se está en los templos; no siempre se ocupan los oratorios; no siempre se asiste a los negocios, por calificados que sean.
Horas hay de recreación, donde el afligido espíritu descanse.
Los términos remarcados, selectivamente escogidos por Cervantes, no disimulan su pretendida filiación con varios de los títulos con los que corrieron algunas traducciones de los novellieri.
En uno de ellos reparaba en la posibilidad de que Cervantes quisiese evitar la coincidencia con "la traducción castellana de las novelas" de Straparola, pues "la primera parte del título -seguía diciendo Amezúa-, Novelas ejemplares, recordaba el de la versión castellana de la del Bandello.
¿Pareció a Cervantes en un principio que, tomando palabras de uno y de otro, cabía dar a su libro un rótulo sonoro y significativo?".
Además de las razones literarias, es palmario que Cervantes quería asegurarle a su obra una proyección a la búsqueda del éxito inmediato, colocándole un título que sólo con el término novela se conjunto del material sometido a numerosas calicatas, algunos de los traductores en los que más adelante me centraré decidieron motu proprio, sin intermediar acuerdos con libreros o impresores, difundir en nuestra lengua determinadas obras que en Italia habían generado una gran expectación.
Por tanto, la labor de estos traductores, en el marco de una España que iniciaba la trayectoria de la narrativa breve del último cuarto del siglo XVI de manera titubeante, fue mucho más decisiva de lo que hasta ahora se ha podido decir.
Como se verá, en el siglo que ha transcurrido y que nos separa de las palabras de Menéndez Pelayo, la crítica, por lo general, en sus acercamientos a esta etapa decisiva en la historia de la novela en España, no ha asumido sino muy parcialmente la responsabilidad de abordar con el detenimiento que merece los diferentes episodios y espacios de creación y difusión editoriales que comprende el asunto.
Aunque se ha acudido en innumerables ocasiones a los textos que traigo ahora a estas páginas, me parece pertinente que aquí se retomen algunas de las citas que nuestros novelistas del XVII reiteraban en los prólogos de sus obras para corroborar la fortuna de los novellieri y, de algún modo, saldar la deuda que con ellos tenían (aunque a veces esto último lo hiciesen precisamente empleando argumentos a contrario sensu).
Pese a que Cervantes, en las páginas preliminares de sus Novelas ejemplares (1613), insistió (en ese mensaje mesiánico que viene a ser casi una tópica en los prólogos cervantinos) en haber sido "el primero" en novelar "en lengua castellana" 2, recordaba exprofeso "que las muchas novelas que en ella andan impresas todas son traducidas de lenguas estranjeras".
Con meridiana voluntariedad, Cervantes no echó cuentas de las novelas intercaladas en la primera parte del Guzmán de Alfarache, ni tampoco quiso acordarse en ese momento de las cuatro novelas que se narran en las noches invernales de carnestolendas en la obra de Antonio de Eslava, y que vieron la luz en 1609.
Sólo reparó en la cantidad (muchas) de novelas impresas y en su naturaleza (traducidas de lenguas estranjeras).
No obstante, en su prólogo hay también varios guiños al lector que no pasan desapercibidos.
Al justificar el calificativo que utilizó en su título, estaba parafraseando la combinatoria defendida por Horacio (modelo, por cierto, al que también se acogió la amplia mayoría de novelistas) de deleitar y aprovechar a un mismo tiempo.
Decía (2001: 18) que su "intento" había sido el de emparentase con un género de consumo en Italia que en el mercado del libro español había conocido a fines del XVI una asombrosa eclosión.
Con diferente tono, más explícito para lo que nos interesa y quizá también más elocuente, en la apertura de su novela Las fortunas de Diana, incluida en La Filomena (1621), Lope de Vega (2007: 45-47) mostraba su obediencia a la señora Marcia Leonarda, quien le había mandado escribir "una novela", y expresaba la "novedad" que para un hombre de teatro había representado componer una pieza de tal "género y estilo, más usado de italianos y franceses que de españoles".
En un introito a modo de breve panorama de la novela corta, provisto de ciertas ironías dirigidas contra Cervantes, Lope recordaba que en España también se habían difundido los Antes de Lope, Lugo y Dávila, en su Teatro popular (1620), a través de uno de sus dialogantes, recalcó (en Bonilla Cerezo, 2011: 57-58) el ingente "número de novelas" que habían compuesto y editado "los italianos", sentenciando que bien "pudieran excusarnos hacer nuevas imaginaciones y inquirir nuevos sucesos"; aunque Lugo y Dávila, al igual que Lope, marcó algunos hitos en la historia de la novela (que para él, según las denominaba, era un "género de poemas"), remontándose desde las obras de Heliodoro, Teágenes y Cariclea, y Aquiles Tacio, Leucipa y Clitofonte, era más explícito al reconocer en la tradicion española ("en nuestro vulgar" idioma) piezas de este género en obras como "el Patrañuelo, las Historias trágicas" de Bandello, las Novelas ejemplares de Cervantes "y otras muchas".
Las citas de Lope de Vega y Lugo y Dávila recalcan algo que no por apodíctico en una perspectiva de historia in praesentia debe ser silenciado: a la altura de los años veinte las colecciones de novelas italianas son un importante sedimento en la formación de los escritores españoles, que están enriqueciéndose, a través de sus originales o a partir de las traducciones, con la lectura de las historias de Bandello y otros autores.
La influencia de los novelistas italianos en España, de la que en un momento determinado todos se querían despegar, queda perfectamente reflejada en las contraindicaciones que dos autores, Pérez de Montalbán y Castillo Solórzano, colocan al frente de sus obras.
En el prólogo de los Sucesos y prodigios de amor (1624), Montalbán (1992: 9) pedía al lector que agradeciese no "haber visto en la lengua italiana" ninguna de las novelas que presentaba; su reivindicación, enderezada a realzar la originalidad de su obra, idea arrastrada desde Cervantes y cada vez menos original en los prólogos de las colecciones de novelas, le condujo a asegurar que si había quienes pedían "a otras naciones pensamientos prestados" "para cosa de tan poca importancia" como era el componer novelas, él no pretendía incurrir en este "agravio" de "nuestra [lengua] y de sus ingenios".
Dos años más tarde, con la ley que prohibía publicar libros de novelas y cuentos en vigor (Moll: 1974; Cayuela: 1993Cayuela:, 2011)), sale de la imprenta las Tardes entretenidas (1626) de Castillo Solórzano, quien, con las palabras de Montalbán bien leídas, pues las suyas parecen modularse como una justificada réplica ante las insinuaciones de aquél, afirmaba (1992: 8) igualmente "que ninguna cosa" de las que presentaba era "traducción italiana, sino todas hijas de mi entendimiento, que me corriera mucho de oír de mí lo que de los que traducen o trasladan, por hablar con más propriedad".
Sin embargo, hay que colocar como telón de fondo explicativo que tanto Pérez de Montalbán como Castillo Solórzano tomaron como fuente de sus novelas las de algunos de los autores italianos más laureados (Laspéras, 1987: 96-99) 3, con lo que sus afirmaciones pueden ser vistas al trasluz de ese adagio latino que nos recuerda que quien se excusa, se acusa.
Pese a la evidente relevancia que cobra la lectura de los novelistas italianos por parte de los autores españoles del XVI y, fundamentalmente, del XVII, la crítica, como antes sostenía, no ha asumido todavía en su totalidad las proclamas que Menéndez Pelayo o Amezúa dictaron a principios del siglo XX; el tiempo transcurrido, más que suficiente para que el conocimiento de la difusión e influencia de los novellieri en España no fuese ya tan endeble y aleatorio, realza la necesidad de levantar de nueva planta ese espacio histórico-literario.
No obstante, cabe decir, en honor a la justicia, que existen varios acercamientos específicos, algunos más acertados y mejor orientados que otros, que dAVId GONzáLEz RAMÍREz merecen un somero recordatorio.
En un intuitivo ensayo, al que se le ha prestado poca atención, Julia Barella (1985: 26) reparó en "la curiosa confluencia" que en un momento de la historia literaria se produce "entre el carácter de las colecciones de cuentos, fábulas o relatos cortos medievales, las costumbres literarias que llevan consigo (lectura en voz alta, reunión en tertulia, conversaciones en torno a la chimenea...) y la rápida asimilación de la producción de novelle italianas".
M.a Soledad Arredondo (1989) conceder el permiso eclesiástico, hacían que se retrasase la aparición pública de una obra.
Sin embargo, el caso de Francisco Truchado y su traducción de Straparola no se atiene al primero de los considerandos, pues tenemos noticia de un documento firmado el 7 de abril de 1576 por el cual el traductor traspasó, en la ciudad de granada, "los derechos y licencia de impresión" a los editores Juan Díez y Francisco garcía:
Francisco Truchado, vecino de Baeza, traspasa en Juan Díez y Francisco garcía, los derechos y licencia de impresión que tenía por diez años del libro titulado "Onesto y Agradable Entretenimiento" que él había traducido al castellano de la lengua toscana, a cambio de 12.000 maravedís y con el compromiso de recibir cien cuerpos de dichos libros de la primera impresión (Osorio, Moreno Trujillo y De la Obra Sierra, 2001: 534).
Pese a esta noticia de singular valor, los editores granadinos no llegaron a publicar la obra de Straparola hasta finales de 1582 (año marcado en la portada, aunque en el colofón se da la fecha de 1583).
En el breve período que transcurrió desde la edición bilbaína de 1580 y el momento de la aparición de la edición granadina costeada por Díez y garcía, la Segunda parte del honesto y agradable entretenimiento se publicó en Baeza, en la casa de Juan Bautista Montoya y a costa de Antonio de Vega, en 1581 9; en la misma imprenta conoció dos reediciones más, en 1582 y en 1583 (Cátedra, 2001: 227-229 y 231-233).
Por tanto, cuando los editores de granada publican la primera parte del Honesto y agradable entretenimiento, no solo esta había visto la luz ya en Bilbao, sino que Truchado había culminado la traducción de la Segunda parte -cuya licencia vendió a un vecino de su tierra-, que se editó dos veces antes de 1582.
Los motivos de que Juan Díaz y Francisco garcía no hubiesen aventajado a todos los demás editores se desconocen, pero no es difícil imaginar que, adquiridos los derechos de impresión, o bien pudieron encontrar serios problemas para financiar el libro, u otros motivos comerciales les condujeron a tomar otra decisión de última hora.
En cualquier caso, cuando estos editores granadinos se hacen con la licencia de impresión, en 1576, la obra no había obtenido aún la licencia eclesiástica, que se cursó en 1578, por lo que, cumpliendo con los criterios reglamentarios, no podía ser editada hasta entonces.
Cedida la licencia de impresión, Truchado perdía los derechos de su traducción, así que tuvieron que ser los propios editores granadinos quienes negociaron con Juan Ruelle, que mandó imprimir el texto de Straparola en el taller de Matías Mares.
La obra no llevaba estampado el privilegio (que sabemos que había obtenido Truchado por tiempo de diez años), pero Díaz y garcía convendrían con Ruelle probablemente una venta de los derechos que no impidiese una salida futura en las prensas granadinas.
Además de estas cuestiones sobre los tratos que Truchado mantuvo con diferentes libreros, en torno a la princeps de la colección de novelas de Straparola planean ciertos interrogantes que aún esperan ser aclarados.
En el "Parescer" que se imprimió en la edición de la Segunda parte del honesto y agradable entretenimiento, firmado el 9 de julio de 1581, Juan López de Hoyos (en Straparola, 1581: 270v) manifestaba que "agora doce años vi la primera parte, y con esta queda bien satisfecho a la promesa que el auctor hizo".
De haber visto la luz doce años antes la primera parte de la traducción de Truchado, nos situaríamos en el vértice de 1569, una fecha tempranísima en la que el traductor baezano habría visto impreso su trabajo con poco más de veinte años.
Quizá haya una edición perdida, pero la documentación que tenemos (solicitud y otorgamiento de licencias, venta de privilegio) nos sitúan a mediados de la década de los setenta.
Aunque imaginásemos, como hipótesis, que el cajista de la imprenta de Juan Bautista de Montoya cometió un error de lectura, entendiendo "doze" donde en el manuscrito ponía "dos", las fechas tampoco concordarían; si bien, y a falta de que se encuentre esta presunta edición perdida o algún documento que la ratifique, siempre podemos atribuir a malentendido (por parte del cajista) o despiste (por parte del censor) el dato aportado en ese documento impreso.
En el breve lapso de poco más de dos años, Straparola conoce al menos cuatro ediciones de su obra, una de la primera parte y tres de la segunda.
Poco después de la fecha en la que aparecen las últimas ediciones del Honesto y agradable entretenimiento de damas y galanes comienza una serie de movimientos en la administración para solicitar licencias de impresión de otras traducciones que se habían preparado de algunos novelistas italianos que, como Straparola, estaban en la órbita de Boccaccio.
Sin embargo, antes de llegar a ellos, hay un dato de interés Es sintomático que en un mismo año le fuesen otorgados a una misma persona los permisos de impresión para dos obras de autores italianos.
Los Millis apostaron por la fórmula de éxito instaurada por Boccaccio y que en España estaba levantando cada vez más expectación a finales del XVI, concretamente a partir de la puesta en circulación de la traducción de Straparola.
En una fecha muy cercana a la aparición del Honesto y agradable entretenimiento en Bilbao, los hermanos Millis entendieron rápidamente que el camino de la narrativa, a falta de ingenios españoles que la cultivasen, pasaba por las colecciones de novelas italianas.
Las dos ediciones que costeó Juan de Millis, aparecidas en 1586 y 1589, nos pueden llevar a pensar erróneamente que este editor pretendió medir los tiempos -controlando el mercado del libro-para distribuir la salida de dos traducciones de las que en un mismo año, 1584, había obtenido las licencias de impresión.
Sin embargo, todo apunta a que las discordancias que existen entre las fechas de la solicitud de derechos de impresión y la publicación final no responden a estrategias comerciales, sino más bien a una férrea oposición por parte de los órganos censorios.
Esta sospecha se ve fortalecida cuando nos llega la noticia (Rojo Vega, 1994: 134) de que Juan Millis obtuvo la licencia, previa petición, "para la segunda parte de las Historias trágicas" en 1586, solo dos años después de haber conseguido la correspondiente autorización para la traducción que acabaría imprimiéndose en 1589.
Este detalle nos indica que hubo una continuación de la obra de Bandello, probablemente también vertida al castellano por Vicente de Millis y que presuntamente quedó manuscrita, pues no tenemos constancia de esta edicón.
Tampoco llegó a la imprenta (Rojo Vega, 1994: 149) "la primera parte de las cien novelas escogidas de Francisco Sansobino", obra para la que Juan de Millis también presentó su solicitud en 1584 al Consejo para obtener su licencia 13.
Estos últimos datos de traducciones manuscritas para las que se pidió los derechos de impresión entre 1584 y 1586 y que nunca llegaron a ser editadas nos sitúan repentinamente ante un horizonte editorial de amplitudes y expectativas diferentes; si una primera aproximación a los archivos ha puesto al descubierto la existencia de dos colecciones de novelas traducidas y preparadas para la imprenta, quizá una investigación en profundidad de otra documentación que aún está por revisar pueda constatar la presencia de otras obras relacionadas con los novelistas italianos posteriores a Boccaccio para las que también se solicitaron licencias de impresión y nunca llegaron a la imprenta 14.
No hay que perder de vista que la impresión de una obra suponía un desembolso importante para el editor, pero cuando este se disponía a tramitar la solicitud de licencia al Consejo (gestión que también conllevaba unos gastos), tenía ya evaluado el interés del libro, su posible proyección y, naturalmente, el coste real que le podía suponer.
Esto me hace pensar que seguramente el factor económico no fue determinante en muchos casos para que la obra no llegase a ser impresa; a mi parecer, las noticias ofrecidas por Rojo Vega son un claro manifiesto de que la censura (que, como se verá más abajo, intervino directamente sobre la mayoría de las traducciones) desempeñó un papel crucial en la puesta en circulación y el impacto de los novellieri en España.
Antes de terminar con la obra de Bandello, es preciso indicar que las Historias trágicas ejemplares se reeditaron dos veces más.
La primera apareció en Madrid, en casa de Pedro Madrigal, a costa de Claudio Curlet, en 1596 15.
La siguiente, financiada por Miguel Martínez, se hizo sólo unos años más tarde, en 1603, y se compuso en la imprenta vallisoletana de Lorenzo de Ayala.
Giraldi Cinzio: traducido y editado
A finales de 1589 gaitán de Vozmediano tenía ya traducida la obra de giraldi Cinzio De gli Hecatommithi, a la que puso por título Primera parte de las cien novelas, y para la que le solicitó licencia al Consejo en diciembre de ese año (Rojo Vega, 1994: 134).
Unos meses más tarde, y muy poco tiempo después de ver la luz el texto de Bandello, dAVId GONzáLEz RAMÍREz se imprime en Toledo, en el taller de Pedro Rodríguez y a costa de Julián Martínez, la última colección de novelas que fue editada en España.
de censuras y traduccIones
De sobra es conocida la severa prescripción moral con la que se trató de enderezar cualquier aspecto tocante a lo social en el siglo XVI.
Difícilmente la literatura que escapase al círculo de unos valores constituyentes podía tener cabida sin que la Inquisición no levantase su brazo y la obra fuese catalogada en los índices como prohibida o expurgada.
En el caso de los novellieri, para Amezúa (1982 [1956]: 446-447) fueron "dos causas" las que [...] impidieron que muchas de estas excelentes novelas no lograran entrar en España y, traducidas, servir de lectura grata y amena a cuantos ignoraban el idioma del Dante: una, su carácter libertino, licencioso y hasta obsceno; y otra, la libertad con que sacaban en sus relatos a frailes y personas religiosas, o la forma en que hablaban de Roma y de su Curia. [...]
La deshonestidad, pues, de muchas de estas novelas, y su intencionado o no anticlericalismo, impidieron su entrada en España y sus versiones castellanas.
Mas tanta era la apetencia que el común de las gentes y las menos letradas sentían por esta clase de libros de pasatiempo, que, a la postre, adivinando la brava y rica mina que las novelas italianas contenían y las pingües ganancias que brindaban a quienes las tradujesen en castellano, algunos editores y libreros se decidieron por fin a hacerlo, aunque con "cautelas y miramientos".
De ahí que quienes apostaron en un momento determinado por difundir en España las colecciones de novelas italianas tuviesen que cuidar con muchas cautelas ciertos detalles para no darse un duro encontronazo con la censura.
La fortuna con la que corrieron estas obras en Italia no era en modo alguno un patrón al que acogerse.
El celo y la vigilancia que el Santo Oficio en España puso en el control del libro no es en absoluto comparable a la tolerancia que respecto a los temas profanos mantenían los órganos de censura en Italia.
Los propios traductores y censores remarcaron la necesidad de aclimatar términos y dulcificar expresiones para que se aviniesen a la moral de catolicismo contrarreformista que imperaba en España.
Probablemente a causa de estas diferencias, los dos ejemplos de traducciones italianas a los que antes me referí no lograron superar su estado manuscrito, pese a que les fueron concedidas las pertinentes licencias reales; seguramente otras obras próximas genéricamente a Bandello y Sansovino, y de las que hoy no tenemos noticia, nunca obtuvieron la necesaria licencia eclesiástica para poder ser impresas.
Juan de Millis evitó tener que comprar licencia alguna, pues fue seguramente su propio hermano quien se ocupó de traducir la segunda parte del libro de Bandello y también del de Sansovino; en cambio, aquellos mercaderes de libros que habían arriesgado demasiado al adquirir la licencia de una obra (de la que intuían podía ser beneficiosa) y después no obtenían el permiso eclesiástico, poco podían hacer más allá de intervenir en los títulos -parte del libro en las que ellos iniciaban su estrategia comercial-, en los que colocaban términos que denotaban el carácter ejemplar de la obra, aunque tal argucia no siempre podía resultar eficiente.
No obstante, antes de que los editores arriesgasen su hacienda, los traductores se habían encargado de preparar un material en el que habían tratado de asear los textos originales de toda palabra picante o escena impúdica.
Ellos sabían que determinados episodios novelescos podían azorar a cualquier censor, y tampoco desconocían que determinados usos lingüísticos debían ser acomodados a la onestà que exigía la lengua española.
Si no acometían esta primera labor de revisión y corrección, podían encontrar serias dificultades para vender la licencia a algún editor o para conseguir ellos mismos el permiso eclesiástico que ordenaba la ley.
En los prólogos y las dedicatorias los traductores dejaban constancia de aquellas decisiones que habían adoptado con ciertas novelas, justificaban las modificaciones estilísticas o defendían las diferentes intromisiones en el texto, pero las correcciones posteriores que llevaron a cabo los censores, según se deja leer en las aprobaciones, ponen en tela de juicio la rectitud con la que aseguraban haber obrado los traductores, o al menos son un indicativo de que desde el Consejo se interpretaba con más restrictivo rasero los textos de entretenimiento.
Truchado deja notar que tuvo que trabajar movido entre la obligación de honestar la lengua española y la intención de ofrecer un ramillete de avisos y enseñanzas.
Sin embargo, a pesar de las presuntas transformaciones que sufrió el texto de Straparola en manos de su traductor baezano, al parecer de Amezúa (1982 [1956]: 449, n.
1) Truchado no logró totalmente poner en estilo "puro y casto" las libertades novelescas del autor italiano, [...] porque, por ejemplo, la Novela V de la Primera noche, la IV de la Tercera y la V de la Quinta desarrollan argumentos y episodios bastante libres.
La Novela III de la Cuarta noche versa sobre unas burlas, más que irreverentes, que se hacen a los frailes de un convento, y que prueba una vez más lo tolerantes que la Inquisición y la censura españolas eran para estas demasías antifrailescas, que tampoco causaban escándalo alguno.
En todo caso, parece que en la segunda parte Truchado no obró tan lícitamente como aseguraba en la primera.
Al censor de la continuación traducida, Juan López de Hoyos (en Straparola, 1581: 270v-271), no terminaron de agradarle ciertos términos escogidos, ni aún menos partes completas en las que se trataba sobre ciertos enigmas de la ciencia, por lo que intervino directamente sobre la traducción que le llegó -que ya había superado el primer nivel de control, el del traductor-, declarando en su imprimatur lo que sigue:
No hallo en él cosa que no sea muy gustosa y de buen ingenio.
Van borradas algunas palabras por no proprias, o no castas, algunos renglones enteros, particularmente en las Tropelías, que son experiencias o secretos de ocultas Philosophías, en las cuales decían que se esperasen signos o planetas; para quitar supersticiones que dañan y ofenden en gran manera, con borrarlo queda lo demás conforme a su título de Honesto entretenimiento; y ansí van borradas de modo que el impresor vea luego lo que va con censura.
No reparó en otra cosa que no fuesen voces sueltas y, a su entender, malsonantes, aunque principalmente enmendó aquella parte que difundía ciertas creencias ocultas.
La Inquisición se ocupaba de vigilar muy de cerca esos libros de arte adivinatoria, obras que se entendían como heréticas y que podían poner en riesgo el control ideológico que se pretendía ejercer sobre el pueblo.
A López de Hoyos, en consonancia con una de las reglas del nuevo Índice que se estaba preparando (el decretado por Quiroga y que aparecería finalmente en 1583, una fecha muy próxima a la salida de esta Segunda parte de Straparola) le preocupaba mucho más las partes tocantes a las "ocultas filosofías" de la traducción que esos otros episodios novelescos de la primera que tanto enojaron a Amezúa.
Además de las palabras justificativas de su labor como traductor, que concluyen con una moralina final con la que trataría de congraciarse con los censores, cuya aprobación, con expurgaciones, ya habrían otorgado, Truchado (en Straparola, 1580: 5v-6) rebasó los límites de su quehacer al admitir que se atrevió "a hermosear este honesto entretenimiento con estos últimos y ajenos versos de divino juicio compuestos".
1), que los tachó de "detestables", porque "los enigmas del original [...] ofrecen casi siempre un sentido licencioso" que Truchado nunca trató de captar.
Esta idea del traductor convertido en reescritor sugiere que en ocasiones tales intérpretes alteraron a capricho, y sin la necesidad de advertirlo, diferentes partes del original, sustituyéndolas por episodios sacados de su inventiva.
Será el aragonés Jerónimo de Mondragón quien evidencie hasta qué punto un traductor podía tomar una obra no para traducirla, sino para recrearla.
Vicente de Millis y Jerónimo de Mondragón, traductor y reescritor de L'hore di recreatione
Para Amezúa (1982 [1956]: 451), L'hore di recreatione era la que revestía menos complejidades de traducción, porque L. guicciardini pertenecía "a la clase de novelistas que dAVId GONzáLEz RAMÍREz escriben después del Concilio de Trento y de la reacción católica y moralista que éste trajo consigo, reprimiendo con mano firme toda aquella literatura licenciosa y anticlerical, atizadora de vicios, surgida en pos de Boccaccio".
Quizá esta razón pudiera ser la que propició que la obra del escritor italiano hubiese encontrado dos traducciones diferentes al castellano.
Sin embargo, atendiendo a las amonestaciones del censor de la versión realizada por Vicente de Millis, el primer traductor de L. guicciardini, se advierte que el original de L'hore di recreatione no era apto para circular traducido al castellano sin una revisión previa.
Lucas gracián Dantisco (en guicciardini, 1586: 2), que aseguraba haber "conferido con su original, impreso en Venecia", el texto traducido por Vicente de Millis, admitía que, "para que vaya más casta la lectura", había "testado algunas cosas que van señaladas y emendado otras, sin las cuales lo demás puede pasar".
Por tanto, la versión que apareció impresa fue una traducción "castigada" de la obra de guicciardini.
Jerónimo de Mondragón fue quien preparó la nueva traducción del texto de guicciardini, que sin duda se presenta, desde el enunciado de su título, más interesante que la anterior: Primera parte de los ratos de recreación [...].
Traducidos de lengua italiana y añadidos otros muchos que se han puesto en lugar de algunos que se han dejado de traducir por ser de poco provecho, e ilustrados con muchas autoridades de poetas y otros graves escritores griegos, latinos, españoles, italianos y franceses por el licenciado Jerónimo de Mondragón [...].
No tenemos una continuación de la labor iniciada por Vicente de Millis, como quizá cabría esperar, sino una nueva traducción parcial, o más bien, una adaptación de la obra de guicciardini.
En su extenso prólogo, Mondragón (en guicciardini, 1588: 17) justificaba con pormenor las adiciones, omisiones y sustituciones que había llevado a cabo en el texto del italiano, y aclaraba que todas las novedades habían sido señaladas "con una estrella puesta en la margen".
Por tanto, siguiendo esta indicación de Mondragón, no sería necesario que confrontásemos el texto original con esta traslación para comprobar cuáles fueron esas partes añadidas, pues su responsable se había encargado de marcar en los ladillos del texto aquellas adiciones que alteraban el original.
Sin embargo, Aldomà garcía (1998: 321) detectó algunos agregados, referidos a aquellos lugares donde "los cambios en la traducción obedecen a razones de censura", sobre los que Mondragón no llamó la atención, lo que sugiere que la versión española pudo distanciarse desde el punto de vista estético bastante con respecto a su original italiano.
En otro sentido, el traductor aragonés se defendía de los posibles ataques alegando que había obrado de esta forma porque la obra de guicciardini era un conglomerado de historias menores, cuya esencia no se veía afectada por sus intromisiones.
Curiosamente, en ese pliego de descargo que hacía Mondragón previniendo los posibles reproches, declaraba (en guicciardini, 1588: 17v), contra quienes advirtiesen la poca novedad del texto traducido, que "jamás se vio en esta lengua y con semejante estilo" tal obra.
Aunque sospecho que el traductor quería infundirle a esta frase un sentido que apuntaba a la novedad del contenido, y acudía al conocido proverbio que reconoce que prácticamente todo está ya declarado en la tradición, es interesante que manifieste con absoluta rotundidad que en nuestra lengua nunca se vio tal obra, cuando dos años antes había sido publicada en Bilbao.
Difícilmente a Mondragón se le habría escapado la traducción de Millis, de la que a ojos vista se quería apartar.
Con cierta industria, no la citó en su prólogo, o si acaso lo hizo de forma velada y por omisión ("jamás se vio en esta lengua y [jamás se vio] con semejante estilo"), y evidentemente optó por un título diferente.
Cuando escogió hacer una traducción literal del original, Mondragón comenzó por rechazar el término rato y remarcó que se trataba de una primera parte.
En el cierre de su prólogo, Mondragón, acudiendo a un tópico del exordio, prometía (en guicciardini, 1588: 18) que si esta parte "cayere en gusto", estaba dispuesto a componer "la segunda o añadir esta con cosas de no menor curiosidad y entretenimiento; y si no, quedarse han, como dicen, en el saco para otra mejor feria".
Tuviese o no ideada, o incluso en preparación, una continuación o una edición revisada y ampliada, lo cierto es que estas palabras parecen más bien un intento de sobreponerse a la traducción de Millis e invitar al lector a que el texto completo de guicciardini sólo lo podría tener asegurándose esta primera parte que, con la aceptación del público, sería continuada.
Las novelas afrancesadas de Bandello
En el título de la obra con el que corrieron las novelas de Bandello (1589) por las librerías españolas se precisó que habían sido "nuevamente traducidas, de las que en Pelayo (1943Pelayo ( [1910]]: 35) "habían estropeado el texto con fastidiosas e impertinentes adiciones".
En su dedicatoria, Vicente de Millis se extendió sobre la ejemplaridad de la "Historia", esa disciplina que, en palabras de Cicerón, [...] tiene por oficio manifestarnos las cosas pasadas, instruirnos en las presentes y aprovechar con su ejemplo en las futuras.
Y lo principal en que se ocupa es en ponernos delante personas illustres y señaladas, cuyos hechos y vidas fueron trabajos dignos de mucha honra y alabanza, para que viendo esto los presentes y los porvenir, y considerando que los hechos heroicos permanecen siempre la memoria de los hombres, se animen a emprender cosas semejantes.
Toda esta explicación, a la que le siguen más argumentos en esta dirección, le sirvió a Millis (en Bandello, 1589: 4-5v) para engrandecer esas pequeñas "historias" compuestas por Bandello, quien "recogió muchas y muy notables, unas acontecidas en nuestra edad y otras poco antes, queriendo en esto imitar a algunos que tuvieron por mejor escribir lo sucedido en su tiempo [...] que volver a referir los hechos antiguos", y compararlas con la enseñanza que podían aportar al lector.
Después de elogiar la lengua y el estilo del novelista italiano, quien según Millis escribe "con toda llaneza y fidelidad, sin procurar afeites ni colores retóricos que nos encubran la verdad de los sucesos", expuso el motivo de la selección que había realizado: "escogí catorce, que me parecieron a propósito para industriar y diciplinar la juventud de nuestro tiempo en actos de virtud y apartar sus pensamientos de vicios y pecados".
Aclaró asimismo haber elegido como modelo a los traductores franceses porque a su parecer ellos pusieron las novelas "con más adorno y en estilo muy dulce y sabroso, añadiendo a cada una un sumario con que las hacen más agradables y bien recebidas de todos".
Amparándose, por tanto, en la lección que estas historias pueden producir "a nuestra nación", y en "que no hay lengua vulgar en que no anden escriptas", "quise -sigue diciendo-saliesen a luz en la nuestra, para que en ella no faltase cosa de que podría resultar tanto provecho y utilidad".
Sobre los mismos argumentos volvía en la dedicatoria al lector (en Bandello, 1589: 6), pero matizó algo que no puede pasarse por alto; aseguraba que, pese a que tomó la decisión de seguir la traducción francesa, que elogiaba y encarecía, sin embargo se vio en la obligación de limar, según sus propias palabras, algunos aspectos de lengua, "añadiendo o quitando cosas superfluas y que en el español no son tan honestas como debieran, atento que la francesa tiene algunas solturas que acá no suenan bien.
Hallarse han mudadas sentencias por este respeto y las historias puestas en capítulos, por que la lectura larga no canse".
No descarto que este argumento fuese confesado a posteriori, es decir, tras la expurgación del censor, Juan de Olave, cuya aprobación entregaría sin leer los textos introductorios.
Aunque Olave (en Bandello, 1589: 3v) terminó dando su parabién a la obra de Bandello, que contenía "muchos y muy buenos ejemplos de moralidad", sin embargo censuró "algunas maneras de hablar algo desenvueltas que en la lengua francesa, donde está más extendido, debe permitirse y en la nuestra no suenan bien; y así las he testado y enmendado otras".
Con la colección de Bandello no sólo tenemos el reconocible caso de doble filtro que nos hemos encontrado con los autores anteriores, sino que hay que agregar un tercer nivel de control que interfiere directamente sobre el contenido de la obra.
Por tanto, la versión española de las novelas de Bandello, desde este presupuesto, será notablemente distinta a la versión que hicieron los intérpretes franceses, que a su vez moldeaba el original que salió de la pluma del escritor italiano.
Gaitán de Vozmediano: instigador de la novela corta
La obra de giraldi Cinzio encontró un traductor que pareció querer darle un impulso decisivo a la novelística española.
En su prólogo, gaitán de Vozmediano (en giraldi Cinzio, 1590: 4-5) comentaba la variedad temática de la obra de giraldi Cinzio, destacando, como hizo Millis, la verosimilitud y ejemplaridad de sus cuentos.
Si bien, precisaba este último término escogido, porque a su parecer son "honestos" Volvemos a tener una traducción que se atuvo poco a su original en cuestiones de estilo; pero además Vozmediano se vio en la obligación moral, según confiesa, de sustituir una de las novelas del original por otra de Sansovino.
Era evidente que lo que giraldi Cinzio podría decir del saco de Roma y de la figura del emperador Carlos V en poco se asemejaría a lo que en España se pretendía difundir de esos acontecimientos.
Sin embargo, y pese a las palabras justificativas de Vozmediano, esta parte del expolio de Roma se tradujo en primera instancia, pues Tomás gracián Dantisco, en su censura, concedió que se podía "dar el previlegio y licencia pedida" siempre y cuando se eliminase "el primer cuaderno del saco de Roma por algunos respectos de consideracion".
Parece evidente que Vozmediano quiso de algún modo congraciarse con el Consejo y disculpar su grave desliz.
A los argumentos expuestos por gaitán de Vozmediano, le siguen otros no menos interesantes referentes a los motivos que le alentaron para realizar su traducción.
Para Vozmediano, además de que la obra de giraldi Cinzio reunía "gusto y entretenimiento", no había "en nuestra lengua cosa deste subjeto que sea de importancia, pues son de harto poca los que llaman entretenimientos de damas y galanes".
¿No era consciente Vozmediano de que hacía una década se habían "comenzado a traducir" y editar libros de "Italia y Francia"?
Del francés, lengua de la que se habían tomado las novelas de Bandello, provenía la edición de las Historias prodigiosas y ejemplares, una compilación elaborada por los franceses Boiastuau, Belleforest y Tesserant que fue traducida por el impresor sevillano Andrea Pescioni y que, colocada en un subcapítulo, habría que sumar a las ediciones aparecidas en la década de los ochenta de los novelistas que fueron traducidos del italiano 16.
Por tanto, conociendo que Vozmediano se había referido casi sin embozos al libro de Straparola y había reconocido la aparición de la obra de Bandello, no se puede pensar que quisiese taimadamente con estas palabras encubrir una realidad editorial de la que difícilmente podía rehuir cualquier lector de la época.
Quizá, por tratar de buscar una explicación coherente a lo expresado, querría referirse a que se había iniciado con cierta timidez la traslación de algunos libros, pero que aún no se habían "comenzado a traducir los de Italia y Francia" masivamente.
En cualquier caso, y ante las dificultades interpretativas que plantea el busilis de esta cuestión, se advierte a las claras que la intención última de Vozmediano estaba puesta en avivar el genio de los escritores españoles, a los que animaba con fervor a introducirse en un campo prácticamente en barbecho como era el de las "novelas".
un esLabón perdIdo en La hIstorIa de La noveLa: La década de Los noveLLIerI
En el amplio y rico panorama que se abre en la narrativa del siglo XVI, resulta sustancial, en un momento de con- Prieto (1986: 351), se recogen durante esta época, "como animación o contrapunto, en otros sistemas literarios de mayor extensión".
Sólo la Floresta española, 1574, de Melchor de Santa Cruz tuvo numerosas reediciones a lo largo de su época.
Sin embargo, el género que en Italia estaba dominando la prosa novelística no había comenzado a cultivarse en España; cuando Francisco Truchado ve la oportunidad de traducir a Straparola conocería la fortuna editorial de los novellieri en Italia (y en particular de Le Piaccevoli notti), y desde luego no podía ignorar las relaciones literarias que existían entre la obra que pretendía traducir y el Decamerone de Boccaccio (autor cuyas traducciones habían tenido un enorme éxito en castellano), y probablemente también sabría que varias obras suyas -entre ellas el propio Decamerone-habían sido incluidas por la Inquisición en el Índice de libros prohibidos de 1559 18.
Además de su apego por la literatura de entretenimiento, estas circunstancias editoriales de Boccaccio y sus seguidores ayudarían a que Truchado resolviese traducir una obra que estaba siendo objeto de numerosas reediciones en Italia; lo hizo además en un momento transitorio en el que la propuesta de novelar el cuento de Timoneda 19, imitando, adaptando o versionando narraciones y novelas recogidas de la tradición oral y escrita, no parecía haber obtenido los parabienes de los escritores.
De sus obras, sin embargo, se estuvo abasteciendo el mercado editorial desde la aparición de El sobremesa y alivio de caminantes, de la que se conocen dos ediciones con este título, la primera en Zaragoza, 1563 La pertinencia de esta relación de ediciones se manifiesta sintomáticamente cuando atendemos al considerable número de impresiones que encontramos hasta el texto sevillano del Patrañuelo publicado 1583 (con excepción de las aparecidas en la misma ciudad en 1596 y 1603 del Alivio de caminantes).
La aparición en 1580 en la ciudad de Bilbao, a costa de Juan Ruelle (el mismo editor que patrocina el Patrañuelo en ese año y también en esa ciudad), de la versión de Straparola al castellano supone un frenazo en brusco del éxito comercial de las recopilaciones de Timoneda, que durante las décadas de los sesenta y setenta no habían encontrado competencia en el mercado editorial.
De las ediciones de estas obras del librero valenciano hasta llegar a Mateo Alemán (cuyo Guzmán de Alfarache se editó en 1599, aunque obtuvo el privilegio a principios del año anterior, y experimentó un éxito inmediato) y a Cervantes (1605) hay, en la historia de la novela corta en España, un salto en el tiempo que no se entiende si no se considera la serie de colecciones del italiano que se tradujeron en la época de los ochenta del siglo XVI y se pone en relación con la producción literaria anterior y posterior.
Desde que apareció en el mercado la obra de Straparola vertida al castellano, un total de catorce ediciones conocieron las Esta relación pone de manifiesto el éxito editorial que se produce entre 1580 y 1590 (década que arroja unos resultados espectaculares: cuatro autores traducidos, cinco textos originales y nueve impresiones) frente al notable descenso que conocen los novellieri a partir de la fecha en la que aparece la Primera parte de las cien novelas de giraldi Cinzio (en más de veinte años no se traducen nuevas obras, y sólo encontramos cinco ediciones de dos autores, Straparola y Bandello).
Es obvio que el importante número de obras traducidas en la década de los ochenta contrasta poderosamente con la intermitencia con la que se reeditan a partir de 1590 Straparola et alii.
Si a estos datos le unimos que tenemos constancia de varias obras más que fueron traducidas (una segunda parte de la colección de Bandello, las novelas de Sansovino) en los ochenta y que nunca vieron la luz, posiblemente encontremos la razón que explique la ausencia de traducciones a partir de 1590.
Fácilmente se pudo extender, entre mercaderes de libros e impresores, la noticia de que a ciertas traducciones de algunos novellieri no se les estaban concediendo las aprobaciones correspondientes para poder imprimirse legalmente; en ese momento era más viable apostar por aquellos que habían sido ya "aprobados" por la Iglesia que tratar de obtener las debidas licencias para nuevas traducciones.
Era evidente, por el interés que mostró Juan de Millis, por ejemplo, que los libreros no habían perdido su voluntad de continuar costeando este tipo de libros.
Pero es de sobra conocido que los últimos años del reinado de Felipe II fueron económicamente infaustos, lo que pudo generar un empobrecimiento del mercado editorial, y ya a la llegada del nuevo siglo, al que le da la bienvenida el Guzmán de Alfarache, la narrativa experimenta interesantes novedades, con el remozamiento de algunos géneros y el rescate editorial de otros (Moll, 2008).
Estas circunstancias fueron principalmente las que provocaron la disolución de un prototipo de obras que se había introducido en España a través del Decamerone y que en la década de los setenta, cuando comienzan a ser traducidos, revolucionó el panorama de la novela en España hasta propiciar un nuevo género que gozaría de una enorme popularidad durante el siglo XVII.
marco para una revIsIón hIstórIco-crítIca:
Líneas metodoLógIcas de un proyecto en cIernes
Ante la acuciante necesidad de estudiar esta etapa de la novela en España, me permitiré en los párrafos que siguen plantear una serie de cuestiones que han de ser indiscutiblemente atendidas y tratadas en trabajos posteriores, a los que este ensayo preliminar sirve de demarcación y horizonte.
Con esta metodología sistemáticamente planeada se pretende ofrecer, en líneas maestras, las ricas y variadas posibilidades -de las que se pueden derivar, además de las aquí registradas, otras tantas-que brinda este fecundo campo de investigación, que ha permanecido prácticamente sin roturar desde los inicios de la crítica moderna.
I) Es preciso realizar una catalogación y descripción de todas las ediciones que tuvieron estas traducciones castellanas.
El manejo del máximo número de ejemplares puede brindarnos hallazgos inopinados, como por ejemplo la segunda emisión descubierta ahora de la obra de guicciardini con el documento de la tasa impreso, lo que nos debe llevar a explicar y razonar las contingencias editoriales que pudo conllevar.
Quizá un rastreo sistemático de los ejemplares localizados pueda depararnos cierto descubrimiento que aporte alguna solución al interrogante que se ha planteado, por ejemplo, con respecto a la ampliación de Truchado de la licencia de impresión para las dos partes del Honesto y agradable entretenimiento; o, en otro caso, que plantee la posibilidad de alguna edición perdida, como aquellas de Bandello o Sansovino para las que se pidieron licencias de impresión.
Aunque parece que el número de ediciones está cerrado, la bibliografía es siempre un campo potencialmente abierto, y la búsqueda ordenada de títulos podría sorprendernos con el descubrimiento de algún ejemplar nunca antes registrado; en este sentido, la exploración de catálogos antiguos podría ofrecernos noticias referidas a posibles testimonios que no han llegado hasta nosotros, por lo que en este caso, al menos, sería necesario fundamentar si se trata o no de una edición fantasma.
II) Desde la sociología de la edición también se debe plantear un amplio estudio que atienda a las alianzas entre traductores, editores e impresores.
Es notablemente interesante la relación de los hermanos Millis con el estallido de la novella: tuvieron la suficiente perspicacia, en un momento de interés creciente por este género de libros, de hacerse con la traducción de varios autores (guicciardini, Bandello, Sansovino) de éxito en Italia.
Los vínculos establecidos entre los talleres que imprimen la traducción de Truchado en Baeza y granada, así como la relación de Truchado con los nuevos dedicatarios, de quien intentaría conseguir favores, es otro terreno de indudable interés.
Si pudiésemos acceder a los contratos de compra-venta de los traductores con los editores, tendríamos en nuestras manos un minero de datos de incalculable valor para estimar en qué términos se produjo el concierto entre las partes.
Sin embargo, muchas de estas líneas apuntan en una dirección evidente que trata de aclarar de quién partió la idea de introducir a los novellieri en España.
Menéndez dAVId GONzáLEz RAMÍREz remunerado en muchas ocasiones; en su cuidado prólogo, Vozmediano, como se ha visto, se involucró de manera avivada con el nacimiento de la novela en España y marcó un punto de partida para el inicio de la nueva etapa que se abría en la década de los noventa.
Por tanto, habría que revisar a fondo esa idea que tanto Menéndez Pelayo como Amezúa establecieron en sus estudios partiendo del análisis detenido de estos ejemplos.
III) El siguiente paso que hay que realizar es un estudio traductológico que coteje minuciosamente, casi palabra a palabra, el original italiano y la traducción española.
Hubo quien, como Truchado, llegó a confesar que además de acometer su labor se había permitido hermosear el honesto entretenimiento de Straparola con algunos "versos" añadidos; Mondragón, por su parte, no encubrió que había adicionado el texto original destacando las partes propias con un asterisco, aunque al parecer olvidó señalar algunas otras que no pertenecían a guicciardini.
Por consiguiente, esta práctica nos pone en la pista de plantear otro interrogante: ¿siempre que se adicionó el texto original se llegó a reconocer?
En cualquier caso, no deja de ser interesante analizar con detalle, por ejemplo en la Primera parte de los ratos de recreación, cómo se integran las facecias de los "graves escritores" escogidos y a qué responde esa selección de autores.
Algún otro, como Vozmediano, se vio en la necesidad de sustituir una novela de giraldi Cinzio por otra de Sansovino; ¿qué le impidió escoger cualquier otra pieza de la Primera parte de las cien novelas?
¿A qué responde esta maniobra del traductor y qué criterios siguió para intercalar esta novela en una selección escogida del libro original de giraldi Cinzio?
Un estudio comparativo del original y su versión traducida nos permitirá valorar hasta dónde se llegó con esa limpieza de términos inmorales o licenciosos, dónde terminó la fidelidad al texto original y, en definitiva, cómo lograron resolver los traductores las situaciones amatorias más comprometidas o las descripciones de encendido tono.
M.a del Carmen Bobes Naves (2009: 123) cree que "a pesar de los filtros sobre términos y temas, la censura de fondo no fue estricta, y en ocasiones se presenta el adulterio como un divertimento, el robo queda impune y se celebran las gracias de mancebos libidinosos".
Sin embargo, los traductores sabían que estaban trabajando con una materia peli- grosa que podía fácilmente ser reprobada por los censores, y en algunos casos lo fue, pues la licencia eclesiástica de determinadas obras ponía de manifiesto que el libro se mandaba a imprenta expurgado.
Esto es indicativo de que quizá los traductores no llevaron a término una limpieza tan drástica como aseguraban, y tal vez también pudieron en algún caso aprovechar los prólogos, como destacó Julia Barella (1985: 22, 28 y 23 respectivamente), con el fin de aplicar "fórmulas de captar la benevolencia del lector y el favor del poder civil y eclesiástico para las aprobaciones", aunque tal práctica quizá fuese solo una táctica "para ganarse al lector" o un "truco publicitario"; el evidente "desequilibrio entre prólogo y texto" hace sospechar que probablemente los traductores no fueron tan prudentes y decorosos en su labor como prometían en los textos proemiales.
Por tanto, conocidos estos documentos firmados por los censores, que muestran a las claras el doble tamiz que tuvieron las traducciones de las colecciones de novelas italianas (las enmiendas del revisor y las del propio traductor), difícilmente podremos fijar los límites de las labores del traductor y del censor cuando detectemos modificaciones de estilo u otros arreglos puntuales.
Este doble escrutinio nos coloca ante una serie de libros que, en calidad de traducciones, son verdaderamente ricos para que pueda ser tasado y evaluado el ejercicio de los traductores y, por extensión, el desnivel socio-cultural que existía entre Italia y España.
Parece manifiesto que la censura desempeñó un papel decisivo en la prohibición de algunas traducciones que habían obtenido licencias reales de impresión.
La Inquisición yuguló un prometedor proyecto editorial planificado por los hermanos Millis y sin lugar a dudas cercenó la difusión de los novellieri en España en el momento de su apogeo, limitando el número de títulos y ediciones que aparecieron en los años ochenta.
De no haber sido por esta rígida represión, que puso fecha de caducidad a la proyección de los novellieri en España, el impacto editorial hubiese sido sin duda mucho más destacable; quizá si hubiese habido más condescendencia con estas colecciones de novelas y se hubiesen autorizado aquellas obras que se quedaron en cuarentena esperando una licencia eclesiástica que nunca llegó, la reacción de los escritores españoles no se habría demorado tanto.
Posiblemente, como en tantos otros aspectos, la fiscalización de estos libros por parte de la Inquisición provocó una suspensión temporal en la aparición de la novela corta española, que inició sus pasos camuflada en obras de diferente naturaleza, y cuando sus autores vieron la oportunidad de entregarlas a la imprenta formando colecciones insistían con redoblados argumentos en la ejemplaridad y honestidad de sus historias relatadas.
Todos estos acercamientos previos han de servir de estudios preparatorios para conformar el marco idóneo que desde el punto de vista histórico-crítico faculte una recuperación editorial de estas obras.
Si se llegasen a abordar estas ediciones con criterios filológicos fiables, podríamos conocer con cierto detalle cómo trabajaron los impresores con las reediciones de Straparola y Bandello: ¿suprimieron, añadieron o sustituyeron según las necesidades materiales o las exigencias tipográficas determinadas partes del texto?
¿Hasta qué punto pudieron adulterar las versiones que se imprimieron en las ediciones príncipes?
Para poder tener un texto editado con garantías crítico-textuales, es necesario localizar y analizar el "modelo subyacente" (es decir, la edición que manejó el traductor).
Con este testimonio de la tradición italiana, que seguramente presentará variantes con respecto al original, se podrá distinguir entre las lecciones auténticas de la traducción al castellano (y que dependen de tal modelo) y las variantes textuales o errores de imprenta que pertenecen exclusivamente a la tradición española (y que se deben a la transmisión impresa del texto ya traducido).
Es evidente que si no se escogió la primera edición, casi con toda seguridad tendremos más cambios que añadir a ese doble filtro formado por traductores y censores.
De esta forma podremos hacernos una idea suficientemente aproximada de la distancia estéticoliteraria de la obra surgida de la pluma de los novellieri y la traducción que se difundió en España.
Maxime Chevalier (1989: 165) sentenció que "la historia de la novela breve empieza con la Primera parte de Guzmán y la Primera parte del Quijote: los textos compuestos con anterioridad que calificamos de novelas cortas pertenecen a la prehistoria del género".
Parece evidente que en esa etapa fundacional ocupa un lugar esencial la difusión de los novellieri. novellieri casi ocupan un lugar anecdótico.
6 La primera de estas contribuciones estará dedicada a la difusión de la obra de Straparola y al importante papel que desempeñó su traductor, Francisco Truchado, en avivar el interés por la novela corta.
La bibliografía que colaciono y reúno en este primer ensayo es limitada; reservo para los diferentes estudios que complementarán a este una relación bibliográfica más exhaustiva.
7 Acompañará en otro número de Arbor y como suplemento a esta contribución un corpus textual formado por aquellos escritos de más interés (censuras, prólogos y dedicatorias) incluidos en los preliminares de las obras aquí estudiadas: "En el origen de la novela corta: los novellieri desde sus paratextos"; en la nota introductoria especifico los criterios editoriales adoptados, que rigen también para las citas que aquí traigo a colación.
20), quien también ha insistido recientemente en la necesidad de estudiar a los novelistas italianos (traducidos y no traducidos), ha manifestado que se está ocupando "de la versión española del libro de Straparola".
En su monografía, Cátedra aclaró el fárrago editorial que había en torno a las ediciones baezanas; hasta ese momento la crítica mostraba serias dudas a la hora de fechar las primeras ediciones del texto; el ejemplo de Aldomà garcía (1998: 322) es, en este sentido, señero: "Francisco de Truchado traduce en 1580 las Piacevoli Notti de Straparola con el título de Honesto y agradable entretenimiento de damas y galanes.
Resulta difícil situar cuál fue la primera edición de Honesto y agradable entretenimiento, parece ser que hubo una primera y segunda parte en Bilbao, reimpresas en Baeza en 1581 y luego en granada en 1582 con algunas modificaciones.
De las varias ediciones en pocos años se colige que la obra gozó de un notable éxito".
11 De esta primera y única edición existen dos estados de edición; una contiene el vuelto de la portada en blanco, mientras que la otra conserva impreso el documento de la tasa, firmada por Lucas Camargo, en la que se dice que cada volumen se ha de vender a tres maravedís el pliego (cantidad que está manualmente añadida con un tipo de imprenta en el pie de portada: "Está tasado en.3. maravedís").
12 Esta traducción de Bandello puede ser consultada, a través de su digitalización, en la Biblioteca Digital de la Universitat de València.
2. en eL horIzonte edItorIaL de Los noveLLIerI 2.1.
El Honesto y agradable entretenimiento de Straparola: todo problemas
EN EL ORIGEN dE LA NOVELA CORTA dEL SIGLO dE ORO: LOS novellieri EN ESPAÑA
dAVId GONzáLEz RAMÍREz extractado
ORIGEN dE LA NOVELA CORTA dEL SIGLO dE ORO: LOS novellieri EN ESPAÑA Straparola
EN EL ORIGEN dE LA NOVELA CORTA dEL SIGLO dE ORO: LOS novellieri EN ESPAÑA lengua
dAVId GONzáLEz RAMÍREz novela
ORIGEN dE LA NOVELA CORTA dEL SIGLO dE ORO: LOS novellieri EN ESPAÑA vivencia |
En la actualidad es un lugar común en Economía destacar la influencia de las reglas, hábitos, normas e instituciones en general en las prácticas económicas.
Los procesos económicos se encuentran integrados en los sociales, de forma que no existe un capitalismo establecido, sino sólo diferentes variedades caracterizadas por un legado cultural, unas bases normativas y una determinada configuración social.
Igualmente, si nos centramos en el ámbito de la ética económica, resulta obvio el hecho de que los mercados y los fenómenos económicos asociados dependen y al mismo tiempo influencian los "sentimientos éticos o morales", las normas y los comportamientos.
No obstante, pese a esa interrelación, se admite la oposición entre ética y economía, como si la primera de ambas fuese la expresión de lo que precisa ser corregido en la segunda.
Es evidente que en términos analíticos es posible distinguir el proceso de elección sobre la asignación de recursos de la determinación de las preferencias, sin embargo, en la práctica de los individuos se mezclan de tal forma que estos deciden simultáneamente sobre ambas de un modo integrado (Koslowski, 1991).
Un ejemplo clásico en este sentido es el conocido trabajo de R. Titmus (1971) sobre los mercados de sangre frente las donaciones de sangre.
Este autor comprobaba como la aparición de un mercado de sangre minaba el compromiso de donación que previamente caracterizaba a los agentes.
En sentido inverso, las convicciones morales pueden verse influenciadas causalmente por la Teoría Económica, de hecho, como ha sido crecientemente comprobado a partir del experimento de Marwell (1981), una mejor preparación en Elección Racional acaba por justificar personalmente los comportamientos autointeresados.
Esta dicotomía entre lo ético y lo económico no constituye un hecho aislado sino que forma parte de un problema compartido por las ciencias sociales.
Se trata, por ejemplo, del mismo que surge al ahondar en la relación entre ética y política.
Ahora bien, no cabe pensar en la ética como un sustitutivo de la economía o, en su caso, de la política.
En el presente trabajo nos proponemos revisar de forma bidireccional el problema de los dualismos presentes en el estudio de la interrelación entre sociedad y economía y sus derivaciones en los existentes sobre la interrelación entre ética y economía.
Así, en el segundo apartado haremos un
RESUMEN: El presente trabajo propone una revisión crítica de los diversos enfoques que proponen situar el hecho económico dentro del social, así como de las perspectivas que la Ética adopta sobre la economía.
Partiendo de este análisis, el replanteamiento del Das Adam Smith Problem permite sentar las bases de una racionalidad socioeconómica integradora.
Ésta propuesta de una ética y economía integrativas supera las dicotomías tradicionales entre hechos y valores y la escisión entre racionalidad económica y social, así como, los errores que el análisis ético comete en sus juicios sobre la lógica interna de la Ciencia Económica.
PALABRAS CLAVE: Sociología económica, Ética económica integrativa, Das A. Smith Problem.
es un producto de unas instituciones previas sobre las que se asienta (Hodgson, 1989).
Es más, no es el modo único de coordinación de la división del trabajo, sino que es dependiente de otras formas de coordinación de no-mercado que constituyen su substrato.
En realidad, el argumento comúnmente abordado de que las fuerzas del mercado adquieren autonomía autorreguladora al margen de las intenciones y acciones de los agentes carece de entidad y acaba derivando en una reacción defensiva, frente a sus supuestos efectos destructivos.
En último término, las fuerzas del mercado son sociales en el más amplio sentido de la palabra y tras toda valoración económica subsiste una valoración moral (Anderson, 1993; Sayer, 2004).
En la práctica, los comportamientos se basan en una mezcla de convenciones que van desde el interés particular hasta el compromiso y las normas morales.
En definitiva, sin prestar atención a la dimensión moral no es abordable ninguna forma de relación social y, más en concreto, las relaciones económicas también se construyen de normas sobre derechos, responsabilidades y comportamientos apropiados.
Pero, al mismo tiempo, abordar la moral como un conjunto de normas y reglas respaldadas por sanciones que tratan de generar un orden social es generar una concepción alienada de esta dimensión de la vida social.
El hombre no sólo se comporta de un determinado modo por el miedo a un castigo sino porque cree que es correcto o incluso porque cree que ello puede beneficiar a otros.
Los estudios sobre el encuadramiento de los hechos económicos en la realidad social han sido dominados por los trabajos clásicos de Polanyi (1944) 2 y por el concepto de embedment.
Ahora bien, conviene situar este enfoque para valorar críticamente sus aportaciones.
Cuando este autor introdujo el término embedded 3 (integrado) lo hace para aludir a las transformaciones que había supuesto la revolución industrial (disembedding) respecto a las sociedades tradicionales.
Este cambio, para Polanyi, dio lugar a una inversión de prioridades en la que las relaciones económicas pasaron de estar integradas en las sociales a breve recorrido sobre las propuestas de integración de los hechos económicos en la realidad sociocultural para, seguidamente, considerar las derivaciones que este problema tiene sobre los enfoques o perspectivas de la moral sobre la economía.
El cuarto apartado introduce la perspectiva smithiana como una base sobre la que asentar una visión integrativa que supera las disociaciones de las propuestas precedentes.
En este sentido, tal y como veremos, la obra de A. Smith es particularmente relevante, en la medida en que su teoría económica se encuentra profundamente arraigada en una concepción previa del orden moral.
Finalmente, se plantea una propuesta integrativa, para la que la comprensión de la filosofía moral permite enriquecer las bases del análisis económico.
Lo económIco frente a Lo socIocuLturaL
La Economía en su versión neoclásica 1 se limita a abordar la lógica funcional del sistema de mercado y se presenta a sí misma como una explicación pura de las interacciones entre los individuos, neutral en términos de valores, modelada a través de unos determinados presupuestos antropológicos a los que comúnmente nos referimos como homo oeconomicus (Hausman y McPherson, 2008).
Para el individualismo metodológico, característico de esta visión, los agentes no precisan conocer las dimensiones éticas de las interacciones humanas, puesto que la teoría defiende un ideal de sociedad que funciona como un sistema de "egoísmo" autoordenado.
Ahora bien, el objeto propio de la Economía es una compleja práctica social en la que se ven implicados valores, normas e instituciones, es decir, no puede entenderse como libre de contexto o neutral desde un punto de vista valorativo.
Consecuentemente, es necesario ahondar en el modo en que lo social y lo ético se incorpora en el análisis de los procesos económicos para lo cual realizaremos un breve recorrido sobre los conceptos utilizados para describir esta relación.
Un mercado puede ser definido en su sentido más literal como un conjunto de instituciones sociales en el cual se realizan intercambios regulares.
Expresado de otro modo, JOSé ATILANO PENA LÓPEz contramos para escindir lo económico de lo cultural o lo moral.
Es posible hablar del carácter estructurante de lo cultural o moral sobre la acción económica, pero la realidad desborda una concepción de estructura o influencia externa.
En todas estas interpretaciones, el problema no reside en reconocer la presencia de influencias externas al mercado, por otra parte evidentes, sino en no considerar que los valores y normas son internos a las propias prácticas económicas en sí mismas.
La integración del hecho económico en el entramado sociocultural
A partir de lo señalado, situar el hecho económico dentro del entramado social implica tener en cuenta que se trata de una acción social, no ajena al entramado social en el que se sitúa y regida por instituciones sociales.
Tres orientaciones han tratado de proponer alguna forma de integración: la sociología de la economía, la teoría del capital social y la economía neoinstitucional.
La acción económica es una acción social: la sociología de la economía
Si aceptamos la definición tradicional de la acción económica como la elección entre diversos usos de recursos escasos, el comportamiento económico es esencialmente maximizador y racional y las influencias sociales podrían ser consideradas un "ruido perturbador".
El estudio de la economía en la mainstream 4 neoclásica avanzó focalizado en el análisis de la toma de decisiones en búsqueda de la eficiencia.
Sin embargo, tal y como hemos señalado, desde el punto de vista sociológico, es obvio que la acción económica no puede separarse de la búsqueda de aprobación, estatus, sociabilidad y poder.
El cómo se produce esta influencia es uno de los problemas esenciales a los que las distintas escuelas en el ámbito de la sociología del hecho económico han tratado de dar respuesta 5.
A título ilustrativo, dos hitos clave en el nacimiento de la Sociología ya hacían hincapié en este problema.
Durkheim (1893) enfatizó como la acción económica pura fracasa en vincular individuos más allá de instantes de intercambio puntual.
Weber (1994Weber ( [1905]]), a su vez, puso de manifiesto como el comportamiento económico de los generar lo que denominamos una "sociedad de mercado" en la que existe un dominio de lo económico sobre las restantes expresiones sociales.
Esta afirmación debe ser puntualizada.
La economía cultural ha puesto de manifiesto que lo que Polanyi consideraba una forma de ruptura no era más que una reconfiguración de las relaciones dominantes.
Los procesos económicos pueden romper sus vínculos con ciertas expresiones sociales (identidades étnicas, lazos familiares...) para apoyarse sobre otra forma de regulación social que "estabiliza las posibilidades de cálculo económico y las conductas económicas" (Jessop, 2000).
La apariencia que se genera es que la sociedad es un adjunto del mercado, pese a que, tal y como recalca granovetter (1985), los procesos capitalistas contemporáneos continúan enmeshed, (capturados, entrelazados o enredados) en el entramado social bajo la percepción de que se trata de una vinculación externa.
Ambas nociones clásicas, embedded y enmeshed, no pueden escaparse de una concepción de las instituciones sociales y éticas como imposición externa y no una precondición al funcionamiento de la propia economía.
En cierta medida, incluso cabría una lectura simplista en la que la sociedad se limita a redes de individuos ajenas al mercado, cuando la realidad es que los procesos económicos y sociales se mezclan de una forma que supera las barreras establecidas arbitrariamente por ambas disciplinas (Kripper, 2001).
En particular, el establecimiento de los derechos de propiedad, del derecho en general, la fijación de las responsabilidades y las reglas del juego, son precondiciones necesarias para una acción económica ordenada.
Lo que es más, cuanto mayor sea la complejidad de la actividad económica o, lo que es lo mismo, a mayor división del trabajo, más importante es la resolución de estos problemas.
En una línea semejante, se encuentra el concepto de estructuración social y moral (framing) de la acción económica planteado por Callon (1998).
Toda actividad se soporta sobre la exclusión de ciertas posibilidades y bajo unos presupuestos y normas compartidos por los agentes, es decir, un marco moral.
Esto es particularmente evidente en el mercado si tenemos en cuenta que su principal apoyo es la existencia de una serie de presupuestos sobre transacciones y responsabilidades implícitas.
Ahora bien, si tenemos en cuenta como se mezclan las motivaciones en las actuaciones individuales, resulta imposible realizar diferenciaciones categóricas.
Esta es la dificultad que en- mercado clásico de oferta y demanda despersonalizado y sólo serían aplicables a productos homogéneos, en los segundos, en cambio, existe una influencia de la relación entre oferente y demandante.
En suma, determinar en qué medida son más influyentes las fuerzas sociales o las de la "libre" interacción de oferta y demanda, es un caso de estudio en cada mercado particular.
Lo social y lo económico se mezclan de un modo difícilmente escindible
El carácter social de las instituciones económicas: el neoinstitucionalismo
La Escuela Neoclásica, a la que venimos aludiendo como mainstream, concibe un mundo "sin fricciones", en el que los intercambios tienen lugar en mercados perfectamente competitivos ajenos a la existencia de costes de adquisición de información, incertidumbre y costes de transacción.
Los estudios del Neoinstitucionalismo, en cambio, presentan como núcleo común la creencia de que la Ciencia Económica debe abordar el estudio de las instituciones sociales (Williamson, 1981(Williamson, y 2000)).
Sin embargo, no proponen un paradigma alternativo, sino sólo complementario.
El argumento empleado como justificación de la existencia y permanencia de las instituciones es su capacidad para economizar los costes de transacción, es decir, sólo su funcionalidad económica.
Instituciones, como la moral, son modos de resolución de problemas sociales de coordinación, que evitan que las acciones individuales desemboquen en resultados colectivos socialmente indeseables.
Dicho de otro modo, son modos de articular los intereses individuales.
Los grupos humanos afrontan problemas evolutivos cuya solución queda plasmada en el establecimiento de una institución social y, en particular, una economía con instituciones eficientes dispone una de las claves del crecimiento (North, 1990).
Dentro de este tipo de trabajos merece la pena destacar las aportaciones de R. Coase.
Este autor en un artículo de 1937 justificaba las nociones de empresa y empresarialidad como una institución social ligada a la necesidad de ahorrar costes de agencia (vigilancia, información...) mediante la creación de vínculos contractuales estables entre individuos.
individuos no puede analizarse de forma aislada al de los otros.
Cada sujeto toma en consideración los comportamientos de los demás a través de significados construidos socialmente.
Burawoy (1985), por ejemplo, evidenció la importancia de la competencia y emulación en la productividad de los trabajadores integrados en un grupo.
En último término, las actuaciones económicas están inspiradas por representaciones colectivas entre las que se encuentran convenciones tales como el "valor monetario".
Por otra parte, la acción económica no es comprensible si prescindimos del hecho de que se trata de la mayor fuente de poder en la sociedad.
La acción económica está situada socialmente: la teoría del capital social
Las acciones de los individuos no sólo no pueden ser explicadas atendiendo exclusivamente a motivaciones individuales, sino que las conductas se sitúan en redes de relaciones.
El concepto de "red" es el eje de la teoría del capital social 6.
Su utilidad en el análisis sociológico de la economía radica en la proximidad a la realidad empírica concreta.
En conjunto, al aludir al término red se pone de relieve la influencia de la interacción entre individuos y grupos para explicar los comportamientos económicos.
Las referencias podrían ser interminables ya que estamos ante una evidencia de la vida diaria.
El modo en que un individuo logra un empleo o planifica una inversión se explica mejor atendiendo a la red social en que se integra que a los mecanismos puros de mercado.
Recurriendo a los trabajos más clásicos sobre el tema, multitud de estudios ponen de relieve como las minorías étnicas y, en particular, sus redes, presentan ciertas facilidades para algunas actividades (financieras, productivas...)
Negocios tan complejos como el bancario manifiestan una clara tendencia a funcionar en red, estableciendo vínculos estables con una clientela cuasi-fija asociada a alguna forma de relación personal.
Igualmente, en lo que respecta a la fijación de precios, Sahlins (1974) observaba rigideces en su modificación asociadas a vínculos personales.
En esta misma línea, Okun (1981) llegó a plantear la existencia de dos tipos de precios: Precios de opción-subasta y precios de mercadoconsumidor.
En tanto que los primeros se adaptan a un
JOSé ATILANO PENA LÓPEz del préstamo a interés y la condena a la acumulación de capital, emplean claramente argumentaciones de juegos de suma cero.
Las sociedades modernas, en cambio, que se caracterizan por estar integradas por múltiples sistemas funcionales y una tendencia al crecimiento, se ajustan más a modelos de suma positiva, en los que cabe la mejora de posición de ambos jugadores.
Bajo estas circunstancias es compatible la búsqueda del interés personal con valores como la solidaridad y se desvirtúan las propuestas éticas correctivas, dando mayor protagonismo a las de corte funcionalista (Luetge, 2005).
El enfoque funcionalista puede considerarse la tendencia dominante en al actualidad, en especial en el ámbito anglosajón.
Para éste, la ética favorece las relaciones de mercado y es un componente funcional del sistema.
Como elemento común de las diversas orientaciones dentro de esta perspectiva está la percepción de la existencia de una demanda de ética en las economías de mercado.
Por una parte está el análisis ético-culturalista de herencia weberiana al que subyace la recuperación de la ética fundacional del capitalismo y, por otra, algunos planteamientos que consideran la ética de empresa como un modelo de gestión garante de una mayor eficiencia.
Para el análisis ético-culturalista, el sistema ético-cultural es la principal fuente de dinamismo que explica el acceso a un sistema político democrático y de economía liberal.
Éste es propiamente una infraestructura, una "red de ideas y sentimientos" sobre la que se asienta tanto el subsistema político como el económico.
Tal y como señala Novak (1988), un sistema económico siempre se apoya sobre un sentido del deber, de la disciplina, de la creatividad y del ahorro y los problemas de ausencia de una identidad ética se traducen en fallos del subsistema económico en su conjunto.
Incluso una crisis del sistema sería una consecuencia directa de sus propias contradicciones internas, en especial las éticas, dado que, de un lado tiene como fundamento una ética típicamente puritana pero, simultáneamente, precisa la existencia de una ética hedonista para el consumo (Martínez Real, 1998) 10.
Por tanto, esta perspectiva sostiene, partiendo del consecuencialismo utilitarista, una ética funcionalmente necesaria; idea a la que se adscriben en cierta medida también otras orientaciones, como es el caso de la Escuela Austriaca.
Pese al éxito de esta aproximación, es preciso reconocer que el concepto de eficiencia en economía resulta notablemente contradictorio y falto de "sutileza" (Obershall y Leifer, 1986).
Abundando en esta idea, la construcción social de la realidad planteada en las teorías de Berger y Luckmann (1966), también cuestiona que las instituciones sean lo que externamente aparecen.
En general, es imposible comprender una institución sin entender el proceso que condujo a su establecimiento.
No obstante, la aparente limpieza argumental de esta propuesta no puede conducirnos al simplismo de que son siempre las instituciones más eficientes las que perviven.
El estudio de las situaciones QWERTY 7 en las que perviven las soluciones menos eficientes pone de relieve las imperfecciones del sistema.
eL probLema deL anáLIsIs étIco de La economía
Tras esta breve revisión podemos hacer una lectura en sentido inverso.
Las deficiencias de integración del marco social en el análisis de hecho económico tienen también su traducción en la perspectiva que la Ética asume en su análisis de la realidad económica y de la Economía en cuanto ciencia.
Sintéticamente podrían distinguirse dos modos de comprensión de esta relación en razón de cuál de las dos asume el papel predominante: Correctiva y funcionalista.
La ética correctiva propone un uso de la racionalidad ética externo a la propia economía y que por lo general deriva en condenas directas de la lógica del mercado.
Esta orientación plantea una confrontación directa con la economía convencional en la que la ética se convierte en un guardián externo de la economía, condenando de modo taxativo el funcionamiento del mercado, por considerarlo fuera del área de actuación del altruismo.
De hecho, en último término, se estaría estableciendo una identidad entre este último y la ética 8.
Esta actitud de conflicto puede considerarse directamente ligada a concepciones pre-modernas del funcionamiento de la economía.
En una sociedad en la que el juego dominante fuese de suma cero 9, esto es, en la que la mejora de la posición de unos fuese ligada al deterioro de la de otros, tendería a plantearse una ética que corrigiese los resultados del mercado.
Tal y como señalábamos anteriormente, dentro del funcionalismo, junto al análisis ético-culturalista, se encuentra la denominada Ética de los Negocios o Ética de Empresa (Business Ethics).
A este enfoque le subyace un sistema de gestión empresarial centrado en la cooperación, con el objetivo de reducir los costes y facilitar el desarrollo de tareas comunes.
La cooperación puede verse obstaculizada por la carencia de una cultura empresarial de respeto a las relaciones contractuales, de ahí la importancia del establecimiento de relaciones de confianza y lealtad inter e intraempresariales.
La introducción de la ética se justifica en razón del propio funcionamiento empresarial y de la búsqueda de un beneficio de largo plazo.
En el mejor de los casos, tal y como señala A. Cortina, "una ética empresarial no es una ética de la convicción, sino una ética de la responsabilidad por las consecuencias de las decisiones que en ella se toman" (Cortina, 1992) 12.
En cierta medida, esta orientación podría ser considerada un análisis económico de la ética, pero no un ejercicio de la actividad ética crítica.
Una comprensión de la actividad económica imbricada en unas precondiciones normativas permitiría una aproximación más fluida al papel de la ética en la economía.
El replanteamiento actual del denominado "problema smithiano" puede resultar esclarecedor en la construcción de una ética económica integrativa.
Se trata de una controversia, de larga tradición en ética, centrada en la contradicción aparente entre las principales afirmaciones de este autor en su obra moral ("La teoría de los sentimientos morales") y su obra económica ("La riqueza de las naciones").
A título de ejemplo y recogiendo las dos citas más celebradas de ambas obras, parece existir un conflicto.
En el comienzo de primera puede leerse:
"Por más egoísta que pueda suponerse un hombre, existen evidentemente en su naturaleza algunos principios que le Así, por ejemplo, Hayek afirma que "un sistema moral debe producir un orden funcional, capaz de preservar el aparato de civilización" (Hayek, 1994, p.
118), ya que la moral es la base de la cooperación en la que se apoya todo el funcionamiento económico.
Expresado de otro modo, cuanto ampara la cooperación debe considerarse moral y cuanto va en detrimento de ella, inmoral (Mises, 1994(Mises,, 1995)).
No obstante, bajo ese epígrafe general de funcionalismo es preciso distinguir diversos enfoques que van desde el contractualismo constitucionalista al republicanismo, entremezclando dimensiones correctivas y funcionalistas.
El constitucionalismo de Buchanan trata de poner de manifiesto el valor económico de las normas éticas, en particular de la ética del trabajo y del ahorro.
En último término, este autor destaca la productividad de los códigos éticos de comportamiento para fundamentar una ética procedimental del orden constitucional (Buchanan, 1991).
La ética se configura así, como un conjunto de reglas abstractas que fijan los límites de las estructuras institucionales, es decir, delimita un espacio de posibilidades que facilita el ordenamiento económico.
Esta perspectiva es próxima al institucionalismo, en la medida en que se centra en el estudio del conglomerado de reglas e instituciones que dan forma a la interacción humana facilitando la reducción de los costes de transacción (North, 1990y Sugden, 1986).
La Socioeconomía, en cambio, trata de conjugar de una forma más o menos equilibrada las perspectivas deontológicas y consecuencialistas, al admitir una doble dimensión en las preferencias: el yo y el nosotros (Etzioni, 1988).
Los seres humanos constituyen para esta orientación simultáneamente individuos y miembros de una comunidad, con lo que la ética penetra los procesos de decisión "racionales" de los agentes al incorporar el "nosotros" del grupo en el que se integra el individuo.
Sin embargo es dualista, pese a que trata de integrar ética y racionalidad económica, ambas constituyen dos compartimentos estancos 11 y la ética desempeña una función limitativa o correctiva.
Esta función correctiva todavía se hace más evidente en el republicanismo económico y en el funcionalismo de Homman.
Para el primero, el concepto de ciudadanía económica constituye un a priori que debe garantizarse.
La ética, en este caso, es un criterio para diferenciar los modos de ejercicio del poder en orden a favorecer la libertad de los ciudadanos (Cortina y Conill, 2001; Conill, 2004).
Para el segundo, la racionalidad económica marca la pauta de
En segundo lugar, existen interpretaciones que entienden la simpatía como un vínculo que delimita un entorno de proximidad para cada individuo.
Una esfera en la cual no existen relaciones de interés particular, sino de interdependencia o comunidad; lo que supondría aceptar que la moral quedase relegada a los ámbitos de no-mercado (Nieli, 1986).
La simpatía delimita, por tanto, donde no entra el interés individual, con lo que la moral y el altruismo serían ajenos al mercado.
Finalmente, está la postura que considera la simpatía como un vínculo común y universal presente con diversos grados en cualquier modo de relación y con efectos en la reducción de los costes de transacción.
Bajo esta última perspectiva en la actuación individual operan simultáneamente tanto el interés particular como los vínculos de simpatía.
Esta última interpretación deja cauces abiertos para incorporar aspectos de la socialidad que tradicionalmente no han sido abordados al analizar los comportamientos económicos.
De la noción de simpatía se pueden derivar importantes implicaciones adicionales, como por ejemplo, la aparición de sentimientos de pertenencia, identidad o comunidad (Sugden, 2002; Anderson, 2001) 14, que difícilmente podrían ser incorporados a los modelos formales al uso en el marco de la Elección Racional 15.
La vida social humana se articula a través del intercambio de sentimientos de correspondencia, que pueden acabar por configurar formas de razonamiento colectivo en los que los individuos operan como si se tratase de un único agente, sujeto plural o pensamiento de equipo (we rationality).
Lo que es más, para Smith los individuos no sólo son económicamente dependientes en el proceso de división del trabajo, sino que igualmente son psicológicamente dependientes.
Los seres humanos precisan de compañía y reconocimiento y por tanto se encuentran vinculados y afectados por la situación de los otros.
Incluso llega a considerar que los sujetos evalúan su conducta imaginándose sus efectos y los juicios que un espectador imparcial realizaría sobre los mismos.
Smith está así considerando el papel de las emociones en la moral de un modo cognitivo, lo cual lo aproxima a propuestas como las de M. Nussbaum (2001) para la que las emociones son abordadas como juicios hacen interesarse por la suerte de los otros, y que hacen que la felicidad de estos resulte necesaria, aunque no se derive de ella más que el placer de contemplarla" (TSM, I, 1).
En tanto que en el fragmento más citado de La Riqueza de las Naciones se afirma:
"No de la benevolencia del carnicero, del cervecero o del panadero es de quien esperamos nuestra cena (...) sino de su interés particular" (RN, I, 2).
La primera parece afirmar la existencia de una tendencia natural a la prosocialidad en el hombre, que podría entrar en contradicción con el carácter esencial que se concede al interés particular en la segunda.
No obstante, para los estudios más recientes sobre el Das A. Smith Problem 13 (Pena y Santos, 2007), el pensamiento smithiano constituye un todo perfectamente articulado entre moral y economía.
Ambas obras parten de lo podríamos denominar como "psicología moral", un análisis de las motivaciones determinantes en el actuar que abarca aspectos que en la actualidad serían objeto de Sociología, Economía o Ciencia Política.
El concepto clásico de sentimientos morales presente en la obra de Smith hace referencia al hecho de que una acción no se encuentra exclusivamente influenciada por el interés particular, sino igualmente por los juicios morales y las decisiones de los individuos respecto a otros y a sí mismos y las instituciones sociales.
Entre ellos, Smith presta una atención particular a la simpatía, es decir, como el bienestar de los individuos se ve afectado por la situación de los otros.
Un breve recorrido sobre las diversas vertientes hermenéuticas de la obra smithiana puede ser paradigmático a la hora de comprender los problemas de la interrelación entre Ética y Economía.
A efectos de síntesis y sistematización, los intentos de integración de la obra smithiana pueden clasificarse estableciendo una triple división.
En primer lugar, algunos autores interpretan la moral construida sobre las relaciones de simpatía como el marco limitativo o las reglas básicas de juego del interés particular (Anspach, 1972; Wilson, 1975; West, 1976).
Mediante la simpatía las sociedades construyen una moral que corrige los excesos del interés individual.
La moral tendría entonces un carácter exógeno con respecto a las propias relaciones económicas y el problema de Smith tendría toda su entidad. consideraciones éticas no están escindidas realmente de las económicas.
De esta forma, se elimina la dicotomía tradicional entre hechos y normas y se adopta una racionalidad socioeconómica.
Ambos rasgos constituyen los pilares de una economía ética integrativa.
una economía étIca IntegratIva
Una reconstrucción integrativa de estas características podría asentarse sobre dos pilares.
Por una parte, sería necesaria una revisión de la dicotomía tradicional entre hecho y norma que permita superar las perspectivas deontológicas y consecuencialistas.
Por otra parte, la reconstrucción de una racionalidad holística o socioeconómica.
El problema de la disociación entre Ética y Economía que venimos abordando se encuentra reflejado en la dicotomía entre hechos y valores.
La propuesta clásica de Robbins (1932) ponía de relieve la necesidad de esta distinción en orden a establecer discusiones sobre bases objetivas.
No obstante, el y los juicios valorativos constituyen un conjunto difícilmente escindible (Putnam, 2002).
Así, la idea de dividir los conceptos económicos en una parte descriptiva y otra valorativa es una pura ficción filosófica arraigada en la noción de hecho del positivismo lógico (Hempel, 1963, Quine, 1951).
Para esta orientación, la verdad sólo puede asentarse en verdades empíricas o enunciados analíticos en los que se establece una correspondencia directa entre las afirmaciones y la realidad.
Ahora bien, en el caso de la economía, la mera descripción de la realidad en términos neutrales no es posible.
Esta misma dicotomía podría trasladarse a la oposición normas-valores que caracteriza la filosofía habermasiana (Habermas, 2000).
Las normas informan sobre lo que debe ser, en tanto que los valores sobre qué conducta es deseable, estableciendo prelaciones o preferencias.
Nuevamente, se trata de una distinción más metafísica que lógica, ya que una norma es una afirmación de validez universal que implica obligación y los valores presentan un carácter no-cognitivo o incluso subracional.
Los supuestos de la racionalidad dialógica habermasiana ponen en cuestión la posibilidad de alcanzar un conjunto de valores intersubjetivos, un único pilar moral, que no puedan ser tildado de etnocéntrico (Putnam, 2003).
El único planteamiento uni-evaluativos en relación a asuntos que afectan al bienestar de los individuos.
Adicionalmente, la simpatía contribuye a la búsqueda de acuerdos que sean mutuamente benéficos y potencia la división del trabajo.
Es decir, los intercambios se asientan en la capacidad comunicativa del hombre, capacidad ésta que se erige como base del sistema social y del progreso económico.
La moral constituye, consecuentemente, un sistema de precoordinación o una base de socialidad elemental sobre la que se sustenta la coordinación del mercado 16 (Young, 1997).
La aludida noción smithiana de simpatía permite, por un lado, corregir el paradigma tradicional en Economía y, por otro, imbricar tanto la ética y los comportamientos prosociales con el interés particular en el proceso de toma de decisiones.
Consiguientemente, el sistema económico condiciona la moral y, a su vez, la moral es determinante del funcionamiento del sistema económico.
Los comportamientos económicos, incluso aquellos más aparentemente amorales se encuentran afectados por las normas sobre como deben ser tratados los otros, pero no interpretables en términos de mera coacción externa o marco de ejercicio de la actividad, sino como un proceso complejo de toma de decisiones en los que se entremezclan aspectos culturales, morales y psicológicos, y donde el interés particular no es el único principio de toma de decisiones.
Probablemente esta sea la concepción más real de la imbricación, una mezcla fluida de elementos más que una restricción de los procesos económicos.
Mientras que para la Economía Neoclásica la comprensión de los comportamientos cooperativos y la confianza resulta difícilmente modelizable, Smith propone una moral que se adentra en la propia antropología superando los simplismos que la reducen a normas formales respaldadas por sanciones.
La evidencia de las relaciones económicas, desde las laborales a las de simple intercambio de mercancías, presupone la existencia de relaciones personales subyacentes y, en éstas, alguna forma de simpatía y compromiso.
En definitiva, la ventaja de la alternativa smithiana reside en que su aproximación ofrece la posibilidad de comprender la moral económica de un modo en el que las
JOSé ATILANO PENA LÓPEz tido y no sólo ser resultado de un cálculo oportunista (Staveren, 2007).
El concepto de capacidades (capabilities) planteado por Sen constituye un excelente ejemplo de imbricación de ambas nociones que supera la crítica de falta de universalidad.
Entendemos por capabilities, "capacidades para el ejercicio de funciones valiosas, acciones que un individuo posee razones para valorar" (Sen, 1967) (vida, educación, salud...).
Se trata de una noción que va más allá del mero cálculo de la renta incorporando aspectos como las libertades, los derechos, las condiciones de vida, la creatividad...
Nos remite, de este modo, a un planteamiento mucho más amplio que integra la ética en la construcción o en la búsqueda de una vida buena (Putnam, 2003).
Del lado de la Economía y en lo que respecta a la construcción de una racionalidad socioeconómica, una ética integrativa supone además una transformación del modo habitual de entender la racionalidad.
El "economicismo" que caracteriza a la mainstream neoclásica asume que la moralidad es la racionalidad, lo que conduce a un relativismo y escepticismo ético (Hausman y Mcpherson, 1993).
No obstante, la Ética antecede a la Economía dado que el origen de estas valoraciones y motivaciones no es el mercado, aunque éste ejerce una influencia, ni el Estado, a menos que resucitemos la tesis inaceptable de la existencia de un Estado ético, sino la sociedad civil que crea el mercado y el Estado, y le otorga legitimidad (Zamagni, 1989(Zamagni, y 1994)).
Por otra parte, tal y como ha puesto de manifiesto la economía experimental, la principal característica de los agentes no reside en que estos tengan una deficiente capacidad de cálculo, sino que frecuentemente actúan intuitivamente con lo que su comportamiento tiene un componente inercial y se ajusta a conductas esperadas en unas circunstancias dadas (Kahneman, 2003).
En estas inercias conductuales existe una base cultural, pero igualmente moral que aporta un sentido al comportamiento propio y de los otros.
Nuevamente, una ética de virtudes puede ayudar a comprender la dimensión moral de comportamiento económico que no surge de modo directo de normas, sino de valores aceptados y condicionada por factores contextuales (incertidumbre, poder, falibilidad...).
versal factible es la afirmación de que a la ética le compete el alivio del sufrimiento de los individuos o, expresado en términos positivos, la mejora de su bienestar.
Consecuentemente, las perspectivas deontológicas centradas en la fijación de normas morales universales pueden no constituir un enfoque adecuado por su carácter externo y correctivo.
Pese a que es evidente la necesidad de una serie de derechos y normas para garantizar el libre juego del mercado, la deontología se encuentra con el problema de lograr un acuerdo dialógico.
Si bien las escuelas heterodoxas (institucionalista, marxista...) serían favorables a la inclusión de normas que permitiesen garantizar supuestas mejoras en los niveles de bienestar, las orientaciones ortodoxas considerarían que éstas afectan negativamente a los incentivos y crearán ineficiencias.
Al mismo tiempo, una moral deontológica se encuentra con el problema de su aplicación a situaciones concretas.
La vida social es demasiado compleja para ser reducida a un conjunto de derechos y deberes (Walsh, 2003y Putnam, 2003).
Frente a ésta, la moral de virtudes en el más puro sentido aristotélico presenta una mayor capacidad integrativa.
La virtud es adquirida en interacción diaria a través de un sistema de prueba y error.
Por tanto, es contextual, centrada en la responsabilidad y trata de alcanzar un equilibrio entre las dimensiones prácticas y evaluativas.
Este rasgo sitúa a la ética de virtudes en una posición intermedia entre las éticas consecuencialistas y la preocupación por las normas universales que caracteriza a la moral deontológica (McIntyre, 1987).
Una ética de virtudes reconoce que el bien no presenta una expresión universal y que el comportamiento moral se adapta a las cambiantes circunstancias sociales.
En cualquier actuación los agentes toman en consideración no sólo las consecuencias y los deberes, sino que están igualmente sujetos a las circunstancias y, particularmente, a las relaciones sociales en el sentido smithiano al que anteriormente hacíamos referencia.
En este marco, la práctica económica es definida como un conjunto de actividades capaces de crear valor entre agentes comprometidos en la misma.
Esto implica que los agentes están guiados por motivaciones y razones, cuya base sería minada por comportamientos instrumentales.
Así, los agentes económicos serían reflexivos y no meramente calculadores, merecedores de confianza y no solamente creíbles.
En otras palabras, para una ética de virtudes la racionalidad de los agentes debe portar sen- como enbedded, enmeshed o framed.
La acción económica es una acción social determinada por instituciones sociales.
Las deficiencias de integración del marco social en el análisis de hecho económico tiene también su traducción en la perspectiva que la ética asume en su análisis de la realidad económica y de la Economía en cuanto ciencia.
Sintéticamente, podría distinguirse dos modos de comprensión de la relación existente entre ética y economía en razón de cuál de las dos asume el papel predominante: correctiva y funcionalista.
Una revisión del problema smithiano permite plantear una vía integrativa en la comprensión del papel de la ética en la realidad económica que supera las disociaciones de las propuestas precedentes.
La ventaja de la alternativa smithiana reside en que su aproximación ofrece la posibilidad de comprender la moral económica de un modo en el que las consideraciones éticas no están escindidas realmente de las En concreto, la moral configura un sistema de precoordinación previo a la coordinación generada por las interacciones del mercado.
Sistematizando las bases de una propuesta integrativa, ésta se apoya en dos pilares: la disolución de la dicotomía entre hechos y normas y el estudio de la racionalidad socioeconómica.
En definitiva, la ética económica no puede presentarse como un antídoto a la racionalidad económica, sino una reconstrucción comprehensiva de la racionalidad económica sobre bases antropológicas más realistas.
La integración entre ética y economía implica una crítica de la concepción neoclásica divisora entre racionalidad y moralidad y la reconstrucción de los fundamentos éticos de la racionalidad socioeconómica.
Lo que es lo mismo, una reorientación del razonar económico teniendo en cuenta la constitución ética de los individuos.
Esto supone recuperar su dimensión crítica pero, igualmente, un acercamiento al proceso real de toma de decisiones en el que se entremezclan los aspectos culturales, éticos y económicos.
En este punto la ética de virtudes plantea análisis más integrativo que las perspectivas deontológicas y consecuencialistas al uso.
El razonar socioeconómico trata de reconstruir un sólido concepto ético arraigado en una simple percepción: la cuestión de cómo abordar la escasez de recursos y bienes de un modo eficiente (económicamente racional) no puede estar separada de cómo se enfrenta a los conflictos sociales de un modo legitimado, es decir, justificado éticamente.
En este sentido, la propuesta planteada por P. Ulrich (1999) de una Economía Ética Integrativa, partiendo de una reflexión crítica sobre el modo de pensar económico, trata de penetrar en los supuestos normativos ocultos tras la lógica de mercado y sustituir el economicismo por la racionalidad socioeconómica.
Los objetivos serían entonces, por un lado, la incorporación a la economía del amplísimo componente socio-cultural que subyace a la "generación de preferencias" y, por otro, la integración de la ética dentro de la lógica conductual de la propia economía.
La adopción de este enfoque supone un notable cambio con respecto a las perspectivas funcionalista y correctiva, ya que, podría tratarse de un medio de acercar la Economía al complejo proceso de toma de decisiones realmente existente en el mercado (Koslowski, 1991).
El problema del análisis ético de la economía tiene como punto de partida la deficiente integración de las dimensiones socioculturales en el estudio de la realidad económica.
Las fuerzas del mercado son sociales en el más amplio sentido de la palabra y tras toda valoración económica subsiste una valoración moral.
En definitiva, sin prestar atención a la dimensión moral no es abordable ninguna forma de relación social y, en concreto, las relaciones económicas también se construyen de normas sobre derechos, responsabilidades y comportamientos apropiados.
Un recorrido por los diversos intentos de integración pone en evidencia las deficiencias de conceptos tradicionales (Smart, 2003y Block, 2003).
3 La traducción a castellano resulta un tanto compleja.
En su forma más directa sería integrado, e incluso incrustado.
En nuestro caso optaremos por la primera opción.
El término integración en castellano alude a una interconexión no conflictiva, matiz que no está presente en la obra de Polanyi.
Probablemente el término enmeshing resultaba más clarificador, al aludir a una vinculación interna.
4 Con el término mainstream se alude a la "corriente principal" dentro de la Economía.
En general podría considerarse como tal la Escuela Neoclásica en la medida en que esta representa el programa de investigación más general y más aceptado, hasta el punto de constituir la ortodoxia.
5 En general podemos hablar de al menos tres orientaciones en el estudio de esta interrelación.
En tanto que la Sociología de la Elección Racional en la que se integran autores como Co-leman o Becker, se centra en la aplicación del modelo neoclásico a problemas sociológicos (Becker, 1976), la Nueva Sociología Económica dan prioridad a la aplicación de una metodología sociológica a los problemas económicos (Granovetter, 1985).
A su vez, la Socioeconomía aboga por introducir elementos propios de la psicología, sociología e incluso, ciencia política, para aproximar a la realidad a la mainstream (Etzioni, 1988).
6 En lo que respecta a la interacción entre redes sociales y economía, los estudios sobre "capital social" constituyen una de las principales líneas de investigación.
Si bien, tanto los estudios sobre las redes sociales como el concepto de capital social tienen una larga tradición en sociología.
El éxito de la obra de R. Putnam lo ha convertido en un tema central tanto en Sociología como en Economía (Putnam, 1991(Putnam, y 1999)).
Puede verse un resumen del debate generado en (Sánchez y Pena, 2005).
7 Bajo el término QWERTY, esto es, la aparentemente irracional disposición de las letras en el teclado, a aquellas situaciones donde la evolución no parece haber conducido a resultados necesariamente más eficientes.
8 Este sería el caso de obras como la de Schweickart (1993) o de un sin fin de obras sobre moral económica planteadas desde la teología moral y por autores de orientación neomarxista, que proponen la construcción de un sistema económico alternativo.
9 Una sociedad tradicional que se encontrase en una situación de estancamiento o de equilibrio a bajo nivel, como de hecho podrían se consideradas las medievales, tendería a realizar juicios éticos en los que se condenase cualquier forma de acumulación, planteando una ética alternativa a Recibido: 21 de octubre de 2008 Aceptado: 26 de septiembre de 2011 los resultados generados por el propio mercado.
11 De hecho, Etzioni recurre constantemente a la definición de dos funciones de utilidad que influyen en los comportamientos de los agentes: una individual y otra colectiva.
12 Dentro de las diversas alternativas en esta orientación merece la pena destacar la orientación de Steinmann, centrada en la defensa de una moral económica y empresarial asentada en una praxis dialógica.
Se trata de una estrategia culturalista en la que partiendo de formas de vida compatibles pudiesemos lograr formas de organización y dirección más justas.
Se trata en último término de desarrollar una ética apropiada para la creciente interculturalidad empresarial.
13 La denominación germana se ha convertido en la habitual del problema.
De hecho los primeros en tematizar esa aparente contradicción fueron autores procedentes del ámbito académico alemán, concretamente, Lujo Brentano, Onken y Knies.
Estos la atribuyeron al giro que habría supuesto para Smith el contacto con los pensadores liberales materialistas franceses y las idéas de la fisiocracia ("umschwungstheorie").
14 Este concepto ha sido fuertemente reivindicado por A. K. Sen, que en múltiples sentidos bebe de la tradición smithiana, para el que constituye una categoría esencial en el análisis de la incidencia de la cultura en la Economía.
éTICA: uNA PROPuESTA INTEGRATIVA lo |
Los ámbitos de aplicación de la Ética son cada vez más amplios, más allá de la práctica clínica, de la investigación, de los problemas relacionados con los negocios, de las relaciones con el medio ambiente o de los códigos profesionales.
Bello parte de un hecho: la separación entre seres humanos que están integrados en una comunidad política, ciudadanos, y, por otro lado, agentes no incluidos en la comunidad política, emigrantes.
Ser "ilegales" significa no ser ciudadanos de pleno derecho y, además, estar riesgo de discriminación y, todavía más, estar fuera de la "humanidad normalizada" (p.
Los capítulos del libro van mostrando el alcance dramático de esta exclusión política y, también, antropológica.
La tesis del autor es que la emigración es una auténtica cuestión moral, con serias consecuencias prácticas y teóricas, aparte de las evidentes implicaciones jurídicas, sociales y políticas del problema.
Emigración y ética se ocupa sobre todo de "fronteras", no sólo de aquellas fronteras que tratan de limitar los desplazamientos masivos, también de las que trazan líneas para la inclusión y la exclusión radical de seres humanos, sólo por ser emigrantes.
De esto se trata, de la diferencia entre el propio grupo y los "otros"; es una diferencia letal, puesto que el énfasis en la identidad da origen a valoraciones sobre lo que está bien/mal, lo que es justo/injusto y, en la práctica, a la drástica separación entre lo propio y "lo otro".
El tratamiento práctico -pragmático y constructivista, a decir del autor-del tema permite identificar con claridad los "marcos" de la exclusión y de la vulnerabilidad.
Por ejemplo, las políticas migratorias de los países de la Unión Europea restringen la ciudadanía, refuerzan las fronteras, con todos los recursos a su alcance -militares, incluso-, abriendo paso a una violencia de "baja intensidad".
Es cierto que este tipo de violencia no es comparable a otras formas de persecución y daño, aun así es muy dañina.
Lo es, ya que resultado es una deshumanización de baja intensidad (pp. 119-147), que dice mucho de la situación en que está el proyecto político europeo.
La restricción de derechos ciudadanos en los países avanzados, la insuficiente aplicación de los derechos humanos en la mayoría de los países respondería a una idea fuerte de soberanía migratoria estatal (p.
¿Por qué es una idea problemática?
Al final, esta forma de entender la autoridad política socava las bases del liberalismo igualitario.
Si esto es así, ¿cómo entender la libertad, la igualdad e incluso la democracia en aquellos sistemas que no reconocen todos los derechos a todos los agentes?
El tratamiento errado del tema hace más vulnerables a los emigrantes y, también, a los sistemas políticos democráticos, al debilitar los principios que pretenden ser universales (pp. 38, 146).
En definitiva, el punto de vista moral sobre la emigración suscita preguntas importantes, sobre el modo de valorar a los agentes, el de construir los marcos normativos para las relaciones sociales y políticas y, sin duda, a la hora de reflexionar sobre un futuro incierto -los "futuros" en la cuarta parte del libro-, ya que la actual forma de entender y de actuar ante la "alteridad" es insuficiente.
Es injusta, pues los "otros" padecen los efectos negativos de los procesos de globalización, son los pobres globales (p.
Las críticas del autor señalan las transformaciones que han afectado al núcleo de la ciudadanía, el liberalismo y el universalismo.
El fracaso de las políticas migratorias es evidente en las sociedades que discriminan, en las medidas que ilegalizan, en un tipo de desarrollo que empobrece.
Es, además, un fracaso moral.
El libro plantea posibles alternativas, además de hacer consideraciones críticas sobre los marcos sociales, políticos e ideológicos.
Tras enumerar y analizar las limitaciones del modelo liberal, del cosmopolitismo universalista, de principios básicos como es la igualdad de los ciudadanos, el autor aboga por un enfoque distinto, en el cual la "alteridad" sea una categoría positiva, no negativa (pp. 83-116).
Esto significa que el objetico será la inclusión, no la exclusión, que la responsabilidad de los agentes será asimétrica, pues la vulnerabilidad tampoco es igual para todos los agentes.
Es decir, la cuestión de la alteridad tendría que ser enfocada de manera radicalmente distinta. g.
Bello reconoce que el lenguaje de la identidad está mucho más desarrollado que el de las diferencias, aun así, se puede hablar de una relación de alteridad "asimétrica positiva" (p.
90) Esto es, la alteridad no llevaría a la indiferencia sino que, muy al contrario, pondría el acento en lo que es distinto, sin restar derechos a los agentes. g.
Bello retoma la figura del "otro" que interpela, de E. Levinas.
A partir de ahí, cabe pensar en otro tipo de ciudadanía, en procesos de globalización que fueran diferentes, en formas distintas de relación entre agentes y entre culturas.
En consecuencia, las fronteras, las valoraciones, los marcos, e incluso el futuro podrían y, sin duda, deberían ser de otra manera.
Las críticas del autor son lucidas y se justifican a partir de hechos tan significativos como el tratamiento que se da a los inmigrantes en países que garantizan derechos a los ciudadanos, los propios ciudadanos y, a la vez, excluyen o discriminan a quienes no pertenece a la propia comunidad política o cultural.
Estas críticas se apoyan también en un análisis antropológico -de antropología normativa-, pues la noción de "humanidad" tiene valor normativo y, a la vez, no es suficiente para poner coto a la deshumanización práctica ni a la violencia.
En el caso de las actuales políticas migratorias, la exclusión, la discriminación y la violencia -sea cual sea su intensidad-demuestran que la separación entre la identidad y la "alteridad" tiene serios efectos morales, jurídicos, sociales y políticos.
La dimensión política es especialmente visible en el libro, ya que los lugares comunes sobre el valor de las diferencias y sobre la alteridad se traducen luego en regulaciones que, en nombre del realismo, fomentan los prejuicios y algunas prácticas poco transparentes, cuando no opacas (p.
En la línea de E. Levinas, de R. Rorty, de J. Butler, el análisis de g.
Bello es crítico, pero de un "cosmopolitismo crítico" (p.
331), en el cual tienen cabida la denuncia de la arrogancia dominante en ciertos sectores y países, la de las inconsistencias y olvidos del cosmopolitismo, el uso retórico de los derechos fundamentales y, a la vez, insiste en la responsabilidad hacia los "otros".
Este tipo de responsabilidad asimétrica permite describir de forma más rigurosa el fenómeno de la emigración, sus marcos y perspectivas futuras.
Algunos países como Canadá, Australia y, en determinado momento, Estados Unidos han seguido un modelo distinto al que está ahora en vigor en la Unión Europea, tal como recuerda g.
Por lo tanto, los movimientos migratorios y la recepción de ciudadanos de otros países podrían ser muy diferentes, con consecuencias menos negativas para la construcción de la esfera pública e incluso para la noción de ciudadanía.
El enfoque moral, y pragmático, del libro lleva a las preguntas que de veras cuentan: ¿Quién es?
¿Quiénes son los sujetos o los protagonistas de la emigración?
¿Quiénes son o han de ser titulares de los derechos humanos?
Emigración y ética pretende articular un discurso sobre el fenómeno migratorio y la alteridad, un objetivo difícil pero necesario.
Los distintos capítulos ofrecen, además, una versión muy crítica de las relaciones interculturales, de los lugares más comunes sobre el mundo occidental y sus relaciones con Oriente, de los prejuicios racistas o neorracistas, así como de los procesos que han dado lugar a la actual forma de globalización, con desigualdades evidentes y los consiguientes desplazamientos de población.
En el libro, la reflexión moral pone en evidencia todo ello, desde los conflictos en torno a la emigración hasta el peculiar lenguaje en el que acostumbran a expresarse tales conflictos: el flujo migratorio, la corriente, la marea.
Este lenguaje naturalista y tosco anticipa la valoración negativa de los agentes: ilegales, sin papeles, extraños, diferentes, "otros".
Podría ser de otra manera.
Por M.a Teresa López de la Vieja
Universidad de Salamanca Si los veneros literarios filtrados en "Autorretrato" eluden lo obvio, no derivan tampoco en esa intertextualidad cansina que, a modo de juego del gato y el ratón, propone al lector el alejandrinismo contemporáneo de ciertos escritores empeñados en demostrar lo cultos que son, y que acaba tornándose en una dificultad no alentada por otra función que la dificultad misma, y en consecuencia baldía e inhábil para alcanzar la excelencia estética (sí, estoy pensando en el laureadísimo y traducidísimo Javier Marías).
Versos como "Amaneció por fin y tu alma cinéfila / te llevó a besar mi boca" patentizan la lucidez de este yo lírico en sus incursiones en el tema de los temas.
Hay clarividencia y huida de la idealización, pero exoneradas de un cinismo postizo: de hecho, se sale de lo común que un poeta confiese carecer de dolorosas vivencias personales: "Lo poco que sé de las heridas / venía en los libros de historia".
En la misma estela, asevera: "Yo no supe ser mal estudiante", y es consciente de sus propios límites y de los del lenguaje: "Termina sonando todo tan mediocre".
Víctor, a más de melómano y polígloto, es trotamundos impenitente que ha residido en distintos países (gran Bretaña, Bélgica, Argentina, actualmente Estados Unidos) y ha recorrido Hispanoamérica, Emiratos Árabes, Tailandia, Camboya o Nueva Zelanda (andanzas que relató en su blogs "Objetivo Lima" y "Objetivo kiwi").
Semejante bagaje podría haberle fácilmente tentado hacia un camino de exotismo exhibicionista de guía turístico.
Pero hay quien no lee para reconocer citas eruditas, sino por el placer de leer, y del mismo modo hay quien viaja no para presumir de lo que ha viajado, sino por el placer de viajar.
Es este el caso de Víctor, que aunque escriba, como tantos otros, desde fuera de su patria (de ahí el título de la sección "Los poemas extranjeros", que nacieron en Lieja y se retrotraen a experiencias vividas en Cardiff), en su obra restringe al yo lírico a indagar en su propia intimidad, y las alusiones al espacio afloran espigadísimas, indirectas y ancladas en lo personal.
Así en "Equipaje": "Atentos porque aquí / se conduce por el carril contrario".
Asistimos hoy a un fenómeno de ubérrima, continua y antes nunca vista difusión de nuevos autores, auspiciados por métodos poco costosos como la edición impresa digital y singularmente por las posibilidades abiertas por el ubicuo Internet; ocioso es recalcar que tal fenómeno contrasta llamativamente con la flagrante y célere regresión cultural que evidencia nuestra sociedad, especialmente en sus capas más jóvenes, las que se diría han consensuado erradicar del español las tildes y los fatigosos signos de puntuación.
Ante este paradójico desequilibrio entre el número cada vez más nutrido de autores publicados y el universo de receptores potenciales, comentaba no ha mucho el académico Darío Villanueva que debiera formarse una suerte de gremio de geishas dedicadas a leer y alabar obras de literatos desesperados en busca de lector.
Si cada vez se publica más, y es irrefragable, a juzgar por el modo como escriben, que las nuevas generaciones de universitarios leen cada vez menos, salvo honrosas excepciones, parece lógico concluir que la mayoría de libros que sale a la luz está condenada a conocer un muy parco número de lectores, y máxime cuando tales libros corresponden al más minoritario de los géneros, la poesía, y no han saltado a la palestra del mercado precedidos de alharacas y salvas promocionales.
No merece correr esa suerte la prometedora opera prima de Víctor Martín.
Conmino al público a detenerse en esta nueva aportación, en la que algunas soluciones especialmente felices proceden de elecciones léxicas extraídas del vocabulario cibernético, científico o administrativo.
Rezan los cuatro versos finales del último poema del libro: "Voy a coserme unas alas / y voy a echarme a volar: / no dejo, de mi memoria, / copia de seguridad".
Por Rosa Eugenia Montes Doncel Área de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Extremadura ARBOR Vol.
187 752 noviembre-diciembre [2011] 1259-1269 ISSN: 0210-1963 De una escasa tradición de escritura biográfica en nuestras letras hemos pasado, en las últimas décadas, a una proliferación de libros de memorias, escritos por gentes de distintas profesiones (políticos, banqueros, cocineros, etc.) y, lo más sorprendente, diferentes edades (20, 30, 40 años...) que, a veces, o mejor dicho la mayoría de las veces, poco tienen que aportar, aparte de mejorar el patrimonio monetario de sus autores.
No es este el caso de Carlos Blanco Aguinaga (Irún, 1926) que nos ha regalado con De mal asiento, último trabajo que ha dado a la luz, un texto memorialístico de gran vigor literario que nos retrotrae a un tiempo -segunda mitad del siglo XX-y a un paisaje emocional y vivencial -el del exilio republicano español en México-que han marcado, sin duda, el devenir de la historia última de España.
De mal asiento es la segunda parte del ejercicio de rememoración que el crítico literario y escritor irundarra comenzó con la publicación tres años antes, en 2007, de Por el mundo (ed. Alberdania).
Si aquí narró acontecimientos relativos a su infancia, adolescencia y primera juventud, marcados por la Segunda República, la guerra Civil del 36 y el exilio americano, en la obra que presentamos retoma la historia, su propia y particular historia, en el punto en que la dejó, para llevarnos por su recorrido vital desde los años cincuenta del pasado siglo hasta aproximadamente la década de los noventa.
Su escritura no es un acto de soberbia, no surge, como es el caso de otras memorias, de una auto-consideración narcisista, sino de la íntima necesidad de reflexión y creación de unidad de sentido a su vida, y desde el absoluto convencimiento de que sin la posibilidad del relato, de la narración, de la palabra, la memoria deviene en inviable: "No he escrito estas memorias por suponer que lo que tenga que contar acerca de mí mismo sea de gran importancia para el Universo Mundo, sino porque estoy convencido de que todos somos narradores, y pienso que todos deberíamos dejar constancia de nuestro paso por esta vida".
Idea que ya había expresado en los versos de su poema "Carta a Francisco Chica": "Ponle fecha/ porque la historia se va: limita, especifica, agárrala".
No es un libro, por lo tanto, egocéntrico y auto laudatorio, sino que hunde sus raíces en la necesidad, como diría Unamuno, de "no morir del todo", de dejar cierta huella de su paso por el planeta, de superar el olvido: "La experiencia vivida solo existe en la medida en que se recuerda".
De mal asiento no sólo resulta interesante para conocer con más precisión la figura de su autor, o para hispanistas, estudiosos del exilio o historiadores de la literatura, sino que, por los acontecimientos narrados y la forma de hacerlo (su construcción), puede también ser atractivo para aquellos que pretendan adentrarse en aspectos de la "intrahistoria" de los cincuenta últimos años del siglo XX.
Su estilo fluido y ameno, conseguido en base a recursos como la introducción de diálogos, reflexiones sobre distintos temas (literarios, sociales y políticos), descripción de personas conocidas -cuya eficacia consigue con dos o tres adjetivos-, ciertas dosis de humor, etc., hacen que el libro adquiera características novelescas, entretenga y se lea con suma facilidad Esta segunda parte de sus Memorias, articulada en ocho secciones o capítulos, se inicia cuando, de vuelta a México, después de sus años como becario en Harvard y su experiencia marinera, comienza a dar clases de inglés en colegios de primera enseñanza para poder subsistir.
Carlos tiene poco más de veinte años cuando da sus primeros pasos en el ámbito de la docencia.
Es importante, en esta línea, lo que nos narra en torno a la Revista Presencia y al ambiente literario que reinaba en México D.F en esta época.
Una aventura la de Presencia que la emprende junto con Ramón Xirau, Tomás Segovia, Roberto Ruiz, etc. Son años de ilusión en los que un conjunto de jóvenes exiliados pretenden hacerse notar en el panorama literario mexicano.
Es el tiempo también en el que conocerá a Iris, la mujer de su vida, con la que se casará en 1950, y con la que, transcurridos sesenta años, todavía permanece.
A principios de dicha década consigue entrar como profesor en una pequeña universidad americana: el México City College, y de la mano de "su admirado y querido maestro" Raimundo Lida, que le ofrecerá una beca de investigador en El Colegio de México, empieza su carrera como investigador hispanista con un estudio sobre Unamuno, trabajo que constituirá su tesis doctoral y que verá publicado en 1954.
Este estudio será el inicio de una carrera brillante como crítico literario, pero también su renuncia a los escritos de ficción, hasta que en la década de los ochenta vuelva a ellos: "una de mis tareas era ponerme al corriente de la narrativa más reciente, y en aquel piso de Caracas leí novela tras novela de los entonces más jóvenes autores.
Hasta que me aburrí de leer novelas -lo recuerdo exactamente-según desayu-
nábamos una mañana le dije a Iris:'voy yo a escribir una novela'.
Me miró como si de repente me hubiese vuelto loco.
Me reí, terminé mi café, y me senté frente a la máquina de escribir.
Había por fin entendido que siempre había querido escribir ficciones.
Pero mis cuentos publicados en aquella juvenil revista nuestra de México, Presencia, habían sido siempre cosillas cortas, y pensaba que no tenía aliento para más.
Además, competían con mi poesía.
Entre lo uno y lo otro (más las casualidades: entrada de becario a El Colegio de México, por ejemplo), dejé poemas y cuentos y me dediqué a la crítica literaria.
Y he aquí que, de repente, me volvían aquellas ansias creadoras juveniles".
Pero nos estamos adelantando demasiado en el tiempo.
Tras una estancia de año y medio en la Universidad de Ohio State, en Columbia, como profesor de literatura española de los siglos XIX y XX, vuelve a México en 1955.
En esta época entra en contacto personal con buena parte de los escritores del llamado boom hispanoamericano, participando en los orígenes de la famosa Revista Mexicana de Literatura (duró once números, hasta mayo-junio de 1957) junto a Carlos Fuentes.
Mantiene relación con Emilio Prados -del que escribirá una novela-, Claudio guillén, Juan Rulfo, Octavio Paz y da información sobre cómo se van gestando sus primeros artículos y ensayos críticos que harían de Carlos uno de los hispanistas más importantes de la época.
De finales de la década de los cincuenta es una de las escenas inolvidables del cine: el diálogo entre Jack Lemmon y Joe E. Brown en Con faldas y a lo loco, de Billy Wilder.
Y todos hemos recurrido alguna vez a su última frase: "Bueno nadie es perfecto".
Unas memorias no serían honestas si se evitara lo negativo y en las suyas, Carlos no nos esconde sus fobias, y entre ellas está la figura de Octavio Paz, del que dice: "Detrás de la idea de la revista, no sé cómo ni por qué, estaba el insoportable Octavio Paz, uno de los hombres de mayor vanidad baboseante que haya conocido en mi vida.
Pretencioso, grosero y mal educado, capaz de utilizar su poder -digamos-mediático para hundir a cualquier escritor joven que no le hubiese hecho las suficientes caravanas impidiendo que se publicaran sus versos o sus cuentos en cualquier editorial".
Carlos va simultaneando en el libro datos y episodios diversos, tanto de su vida personal (mujer, nacimiento de hijas, amigos) como profesional, haciendo alarde de una memoria encomiable, pues recuerda, incluso en ocasiones con fechas exactas, tal o cual acontecimiento.
Su escritura también está repleta de reflexiones personales que dejan constancia de su visión de la realidad y del mundo concerniente a diversos temas ideológicos, culturales y sociales.
Sus memorias no son un mero cronicón aséptico, sino más bien una autobiografía bien contextualizada.
Vuelve a Columbia y nada más llegar le ofrecen una beca guggenheim, que le dará libertad de elección tanto del tema de investigación -volverá de nuevo a un viejo conocido: Unamuno, trabajo que simultaneará con otro sobre Emilio Prados-como del lugar donde desarrollarlo.
En 1958 sale con su mujer y tres hijos hacia Europa, en concreto a Francia, a París (música de Brassens, la voz de Edith Piaf, las charlas existencialistas de Sartre en el café de Flore del Barrio Latino, guerra de la independencia de Argelia, etc.).
Contacta con Julio Cortázar, que en aquel momento estaba inmerso en la escritura de Rayuela.
Y después a Hendaia desde donde se trasladará a España y a su Irún natal, tras veinte años de ausencia.
El reencuentro con su familia vasca está narrado con mucha intensidad y emotividad.
Transcurrido ese año, en 1959 regresan a Columbia y Carlos publica el fruto de su trabajo: Unamuno contemplativo y una versión abreviada del libro sobre Prados en un número especial de la Revista Hispánica Moderna (1960).
Tras un breve período en el Campus de Riverside de la Universidad de California, en 1962 le llega la oferta de una cátedra en la Universidad Johns Hopkins en Baltimore.
Por el reconocimiento profesional que le supone, no puede renunciar a ella.
Dicha cátedra había sido ocupada años atrás por otro insigne exiliado, Pedro Salinas.
Pero Carlos y su familia no se sentirán en ningún momento a gusto en el ambiente cerrado, prejuicioso, racista y ultraconservador que le rodea en su nuevo destino: "fue en la Hopkins, en Baltimore, donde descubrí el solipsismo, la verdadera alienación, descubrimiento en el que coincidieron Iris y los hijos [...]
A diferencia de Columbia, ahora sí que estábamos en las mismísimas entrañas del monstruo, en el mismísimo centro de su locura y, si empezaban a volar bombas atómicas, ¿a dónde huir?".
Tras dos años de estancia en Baltimore y un corto viaje a España y el País Vasco donde entra en contacto con distintas personalidades de la cultura (Vicente Aleixandre, José Luis Cano, Aurora Albornoz, Iris Zavala, Carlos Barral...), vuelve a los EE.UU. En estas páginas nos da una visión de una España atrasada y problemática.
Es la época en la que se introduce en el pensamiento marxista a través de la lectura de sus textos básicos (Marx, Engels).
De vuelta a los EE.UU., distintas circunstancias y el ansia de salir de Baltimore, lo llevan nuevamente a California, esta vez no a Riverside sino a un nuevo campus que la Universidad estaba creando en La Jolla, más tarde conocido como Universidad de California en San Diego.
Uno de los aspectos que más nos llaman la atención de muchos de los exiliados es su participación en los inicios de diferentes empresas intelectuales: universidades, revistas culturales, editoriales, etc. Estamos en el año 1964.
El proyecto de creación de una nueva Univer-ARBOR Vol.
187 752 noviembre-diciembre [2011] 1259-1269 ISSN: 0210-1963 sidad diferente, participativa, con nuevos planes de estudio en los que se vertebrara tanto el conocimiento humanístico como científico, dirigida también a colectividades como la negra o la chicana, confiesa Carlos que fue una de las actividades o empresas más interesantes que realizó en su vida.
En relación con la creación de la biblioteca, nos dice: "Uno no tiene demasiadas cosas de las que enorgullecerse en su vida, tal vez, con suerte, dos o tres, pero el haber iniciado la sección hispánica de la biblioteca de la Universidad de California en San Diego (y, casi enseguida, la francesa y la italiana) es para mí un -tal vez tontoobjeto de orgullo".
Es una época en la que la utopía estaba presente: momento en que los movimientos estudiantiles organizados comenzaban ya a reclamar una nueva sociedad, etc. En 1965 llegan los primeros 500 alumnos a la Universidad.
En 1966 se inscriben en el campus una veintena de estudiantes mexicanos y afroamericanos que llegaron a trabajar en los inicios de los movimientos negro y chicano de la Universidad de California.
Es la época de los panteras negros, Malcolm X, Martin Luther King, París del 68, primavera de Praga.
En los inicios de esta Facultad, entre los docentes, nos encontramos con figuras como: Américo Castro, Claudio guillén, Diego Catalán, Juan goytisolo, Susan Kirkpatrick.
En 1966 se traslada a Madrid como director del programa que la Universidad de California tenía instalado allí con el fin de que los alumnos tuvieran la experiencia de estudiar y vivir unos años en el extranjero.
La experiencia, no exenta de problemas, fue igualmente muy reconfortante.
Muestra Carlos gran capacidad para enriquecerse con cualquier circunstancia que le toca vivir y que hace de él un espíritu inquieto y emprendedor, artífice de su propia vida.
Memorias en las que quedan patentes sus valores: Libertad y apertura...
Una persona con un sentido de la moralidad y responsa-bilidad muy acusado, heredada de la ética republicana de sus mayores y maestros.
Sigue trabajando en crítica literaria: Juventud del 98, publicado en 1970.
Durante los años finales de los sesenta y a lo largo de la década de los setenta, la vida de Carlos se va a caracterizar por su actividad política y social generada desde La Jolla.
Es la época de las protestas sobre la guerra del Vietnam, etc. De esta actividad participará también uno de los gurú de la llamada Nueva Izquierda, Marcuse.
Muchas veces detrás del personaje se nos pierde la persona y por eso son interesantes algunas de las anécdotas cotidianas de Marcuse, que engrandece aún más su figura.
Un lugar especial en sus memorias lo constituye su regreso al País Vasco para trabajar en la Universidad (UPV-EHU), recientemente creada en 1980, a petición de Koldo Mitxelena.
De esta época relata diversas anécdotas con diversos protagonistas vascos del momento, entre estos Santiago Brouard, asesinado por los gal el 20 de noviembre de 1984 o las circunstancias en las que les coge el golpe de estado del 23-F en 1981, etc. Así como su militancia en el EPK (Partido Comunista de Euskadi), las luchas internas dentro del partido, la configuración de Euskadiko Ezkerra, sus conversaciones con Roberto Lertxundi, Onaindía, etc. Una Euskadi que en los primeros años de los ochenta estaba en una situación extremadamente convulsa.
La experiencia, para un Carlos que tenía ya 53 años, no fue todo lo positiva que cabría esperar.
Vuelve a California donde hoy reside sin renunciar a sus viajes por México y el País Vasco, espacios a los que está unido irremediablemente.
De los profesores que se incorporan a la nueva Facultad del Campus de Vitoria, podemos destacar a Ibón Sarasola, Enrique Knorr, Inés Pagola, Jon Juaristi, María Eugenia Lacarra etc.
A lo largo de estas páginas participamos de la "realidad real" desde tres miradas, desde tres ángulos diferentes, desde tres culturas: la española y vasca, la mexicana y la norteamericana.
Una vida enriquecida con múltiples contactos personales de gentes que han tenido cosas que decir en el siglo XX, dedicada a la docencia, a la investigación literaria y, más recientemente, a la literatura.
Las memorias terminan aquí, quedan truncadas con el relato de su aventura vasca, finalizada en el curso 1984-1985, aventura pues de la que ya han pasado casi veinticinco años.
Sobre su vida durante la década de los noventa y lo que llevamos de siglo XXI apenas hay algunas referencias en las últimas páginas del libro; una vida y unas memorias, sin concluir.
Las palabras de Carlos son el testimonio de una vida y sus circunstancias.
Una vida cuya narración, cuyo relato, no ha finalizado todavía; falta la última palabra.
Una vida "de mal asiento", transcurrida "por el mundo" y, por ello, tan rica en vivencias y actividades.
Una vida que ha intentado vivir con intensidad y generosidad.
Exponente del exilio, una de las últimas voces del exilio republicano español.
Esperemos que su eco, que el eco de su voz, perdure entre nosotros, al menos un tiempo más.
Memoria necesaria en un tiempo de desmemoriados.
Después de leer estas memorias nos sentimos atrapados por la personalidad de Carlos Blanco Aguinaga por su visión amplia y no dogmática de la realidad.
Una personalidad, además, traspasada por valores humanistas y comprometida, no sólo de pensamiento sino también por la acción, con la problemática más acuciante de su tiempo.
Una personalidad, en fin, con una clara conciencia social.
Iñaki Beti (2008), que el propio Escalera se encargó de coordinar, subrayan la coherencia discursiva de un autor que, a lo largo de su trayectoria literaria, ha sabido conciliar la teoría con la praxis literaria.
Porque los libros de Escalera Cordero registran un continuum e incluso podemos afirmar que dialogan entre sí.
De hecho, los personajes que protagonizan Historias de este mundo podrían definirse a la perfección sirviéndonos de unas palabras que su autor ofrece en el prólogo de otro de sus libros, Pero no islas.
Allí se dice que cada uno de los poemas está protagonizado por:... seres asustados, confundidos, crueles, miedosos, solitarios, condenados a la incomunicación en ciudades inhabitables y delirantes; seres perdidos fatalmente en medio de un océano de desamparo.
Estúpidos y ruines, quizá; pero no islas (p.
Pero en esta caracterización, mediante el uso de adjetivos, que hace Escalera Cordero, tal vez habría que añadir una última calificación: felices.
Porque los personajes de Historias de este mundo, además de ser miedosos y crueles, solitarios y delirantes, estúpidos y ruines, tal vez también hayan sido felices en su prehistoria narrativa, i.e., antes del tiempo de la enunciación.
La felicidad define a los personajes hasta que se produce el momento en el que toman conciencia de su verdadera existencia.
Un ejemplo de ello es el relato "Homenaje al andante" cuyo arranque narrativo se encuentra precisamente en ese momento en el que se establece la ruptura con la doxa de un mundo que se representa a sí mismo ordenado, se inicia en el instante en que su protagonista, convertido en un espectro angustioso y solitario, entiende que la realidad no es tal y como se presenta ante sus ojos, que lo que se encuentra frente a su mirada no es sino un simulacro de imágenes y de sombras; y él, un ser abandonado y sin valor, cuya existencia incluso llega a cuestionarse.
Es entonces, tras el momento de ruptura, cuando se siente más próximo a la muerte que a la vida.
-Si estamos muertos -me digo.
Miller (Arthur) dixit-, entonces, en realidad, son las imágenes quienes nos andan...
Quienes nos andan y nos simulan -nos compran la vida-la vida.
Sí, nos compran las cosas y decimos: Somos nosotros.
Eso, somos nosotros, y sabemos que no es cierto, que no puede ser; pero obstinados, como el idiota desconocido de la esquina, de las gasolineras -cualquiera-, decimos:
Y sabemos que no es cierto, que no puede serlo, porque si eso somos nosotros, entonces hemos desapareci- El capital desdibuja la identidad de los sujetos, y los diluye a la vez que los cosifica en el proceso de reificación que convierte a los hombres en mercancía.
La explotación acerca al hombre a la muerte, porque hace que se olvide o que dude -se aliene-incluso de su propio cuerpo.
Entonces tanto la felicidad como la estupidez se vuelven inconcebibles; sólo queda la angustia de un hombre solo, que súbitamente se encuentra en un mundo que no reconoce.
La soledad en la que se halla el andante que protagoniza el relato, esa soledad angustiosa que no es sino trasunto de una libertad recién descubierta, como recién descubierta es una realidad que siempre había estado allí pero que sólo ahora es posible atrapar su sentido, se encuentra muy en consonancia con la soledad de otro personaje literario (y aunque no es este el lugar adecuado para hablar de intertextualidad, es relevante sacarlo a colación, ya que acentúa de nuevo la coherencia discursiva de Escalera Cordero) como es el protagonista del Libro de buen amor del Arcipreste de Hita, autor sobre el que es especialista Matías Escalera, y que de buen grado ejerce su influencia.
Este es nuestro mundo y estas sus historias.
Sin embargo, no somos capaces de reconocer nuestra existencia histórica en él ni de percibir su verdadero -e invisible, pero objetivo-funcionamiento.
Y ante este hecho, no podemos sino formularnos la idéntica pregunta que Matías Escalera se formula en un breve e intenso poema incluido en Grito y realidad, titulado "De vita breve".
Dicen así sus apenas dos versos:
Si tenemos el desastre ahí delante de nosotros
Por qué no lo vemos (p.
La repuesta nos la ofrece nuestro autor a lo largo de su opera omnia y, en concreto, en las palabras preliminares de Historias de este mundo, donde advierte al lector que la función primordial del libro no es otra que "desentrañar las decenas de discursos mentirosos con los que se ha construido -por amontonamiento histórico-la realidad [nuestra realidad]" (p.
La cursiva y el corchete pertenecen al texto).
La realidad, en los tiempos posmodernos que vivimos, ha quedado reducida a relato; cuando nos referimos a ella, consiguientemente, no nos referimos al objeto histórico y material que es la realidad, sino a una construcción lingüística de la misma.
La realidad se diluye en un mar de significantes y entonces de su objeto no queda más que una representación, que su relato.
Nuestra realidad -añádase, si se quiere, la cursiva al posesivo, a la manera de Escalera, como una forma de señalar el hecho de que nos ha sido expropiada-, ha sido adulterada, tergiversada y falseada por los discursos hegemónicos y, desde la literatura, propone Matías Escalera, se debe emprender la lucha ideológica para -en alusión al título de su ensayo-reconquistarla, o acaso conquistarla por primera vez, si convenimos que en realidad nunca nos perteneció del todo.
Pero, ¿cómo?, ¿con qué palabras?, se pregunta el escritor en su mesa de trabajo: ¿qué palabras usar cuando también estas han pasado a formar parte del arsenal enemigo?, ¿cómo hablar de libertad cuando esta aparece tergiversada al lado de adjetivos tales como "digital" o "duradera"?, ¿cómo hablar de revolución si por revolución se entiende una nueva campaña de promoción de teléfonos móviles?
Cómo no desconfiar de las palabras...
Porque el mundo, la realidad tal y como la percibimos, mediada por la ideología dominante, se construye por medio de palabras, por una "decena de discursos mentirosos", que decía Escalera.
Y el escritor no puede sino plantearse qué hacer con las palabras cuando es consciente de que las palabras hacen y pueden hacer tanto mal.
Qué hacer cuando descubre que su instrumento de trabajo, las mismas palabras con las que él produce su discurso, sirven a su vez para legitimar la explotación y la muerte.
Esta reflexión cobra vital importancia en la poética del autor de Historias de este mundo.
Tal vez el relato titulado "El nombre de la mesa" sea una metáfora de la búsqueda de una estrategia con la que obtener una respuesta a esta problemática.
Un relato en el que su protagonista, una vez que toma conciencia de la relación lenguaje/mundo y asume que el mundo no es sino una construcción lingüística -tras un suceso en su vida en el que descubre que es posible nombrar lo inexistente y de ser interpelado por su hija como un mero gilipollas a la hora del desayuno-, decide emprender una huida para nombrar de nuevo el mundo -"aprender de nuevo el mundo" (p.
49), dice-, prescindiendo de la ambivalencia de las palabras mentirosas.
Dice así el personaje:...debía empezar de nuevo, por el principio; debía aprender a nombrar el mundo de nuevo, pero desde la primera palabra, antes del principio; desde el principio de los principios, para ver si dejaba de ser, por fin, un auténtico gilipollas.
Con estas afortunadas palabras de Elicio bien podemos sintetizar la tesis que Matías Escalera Cordero propone en Historias de este mundo y aun en el conjunto de su obra.
La palabra, en concreto, y la tradición poética en un sentido más amplio, sirven para enmascarar la realidad, para presentarla ante los sujetos de forma tergiversada; pero hay alguien más en este negocio.
Porque la literatura, al constituirse como privilegiado aparato de reproducción ideológica, no funciona de manera autónoma, con leyes propias, sino que lo hace al servicio de una ideología -y de una clase-dominante que se sirve de la literatura -y de su carácter presuntamente inocente, autónomo y universal-para legitimar y seguir reproduciendo sus mecanismos de explotación.
No obstante -y tal vez este hecho resulte contradictorio o pueda ser calificado de rareza, como así lo cataloga Javier Rodríguez, autor de las "palabras previas" de Historias de este mundo-Matías Escalera Cordero se enfrenta a la literatura -y a la tradición literaria-desde la literatura misma.
Porque nuestro autor no renuncia nunca a la literatura, a la creación original, a innovar la forma y a experimentar con las palabras; porque como señala Javier Rodríguez, Matías Escalera trabaja la literatura a la manera del "trabajo artesano" (p.
Curiosamente, frente a la literatura light que se consume en la actualidad, que a ritmo de fast-food es engullida por el mercado, podemos afirmar que Matías Escalera sigue creyendo en la gran literatura, lo cual, como dice de nuevo Rodríguez, en "la actual infantilización de la cultura (...) huele a anticuado, a arcaico, incluso" (p.
De hecho, podríamos afirmar que Escalera es de los pocos autores -tal vez por producir en los arrabales del mercado-que sigue creyendo en esa categoría que convencionalmente nos es dado a denominar "literatura".
Quizá por ello nuestro autor propone con Historias de este mundo una literatura de digestión más lenta, reñida con la urgencia de nuestros tiempos, que invita a la reflexión detenida y no esquiva la relectura.
Aunque tal vez, teniendo en cuenta el panorama literario actual y cuáles son los referentes literarios en nuestros días, es posible que a más de uno este libro se le atragante o le termine por provocar una indigestión.
Si así fuera, serviría como prueba irrefutable de que estamos ante un gran libro.
Por David Becerra Mayor Universidad Autónoma de Madrid |
Es profesor del Departamento de Psicología Social y Ciencias del Comportamiento.
Sus ámbitos de análisis son la identidad social y colectiva, la psicología política, las representaciones sociales y la psicología social de la comunicación.
Es director y presidente de la empresa Vicinay Cadenas, S.A. Ha participado en numerosos seminarios sobre Innovación y su relación con la empresa además de haber colaborado con la universidad en proyectos de desarrollo y análisis empresarial.
Ignacio FERnÁnDEZ DE LUCIo.
Es Profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y director del Instituto de Gestión de la Innovación y del Conocimiento (INGENIO).
Su actividad científica está centrada en el análisis y gestión de la ciencia y la tecnología, los sistemas de innovación y las relaciones universidad-empresa.
Carlos Jesús FERnÁnDEZ RoDRÍgUEZ.
Es Profesor Ayudante Doctor del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid desde septiembre de 2007.
Doctor en Sociología por la Universidad Autónoma de Madrid, es Licenciado tanto en Económicas por la UAM (especialidad en Sociología Económica, 1997) como en Sociología (por la UNED, 2002).
Es Profesor del Departamento de Sociología I de la Universidad del País Vasco.
Actualmente se encuentra trabajando en su tesis doctoral ABOUT THE AUTORS centrada en el análisis de los sistemas de innovación y en sus posibilidades de desarrollo dentro de los países.
Es Catedrática de Fundamentos del Análisis económico I y Profesora en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Bilbao (UPV/EHU).
Sus campos de análisis fundamentales giran alrededor de la Economía Medioambiental, la innovación y el desarrollo donde posee un excelente elenco de publicaciones. sandra gonZÁLEZ DURÁn.
Es becaria pre-doctoral de la Universidad del País Vasco.
Su ámbito de análisis gira en torno a la comprensión de los procesos de cambio e innovación socio-urbanos de la margen izquierda del Nervión.
Es Catedrático y Profesor de Historia Contemporánea de la Universidad del País Vasco.
Es autor de una gran obra centrada en el análisis de los procesos históricos de cambio socio-demográfico y transformación socio-económica, y las dinámicas de cambio y re-estructuración socio-urbana.
Es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Málaga (2009).
Se ha interesado por la obra histórico-crítica de Ángel Valbuena Prat, sobre la que ha publicado varios artículos y libros.
De sus estudios sobre la prosa del Siglo de Oro, destacan varias ediciones (Mojiganga del gusto y Sarao de Aranjuez, PUZ, 2010, y Guía y avisos de forasteros, Analecta Malacitana, 2011) y artículos sobre la novela corta y sus editores, así como sus contribuciones sobre otros textos que se encuentran en las inmediaciones del diálogo y la picaresca, tema al que le ha dedicado algunos trabajos.
Actualmente tiene en proyecto llevar a término un estudio general lo más completo posible sobre las traducciones de los novellieri al castellano.
Es Catedrático de Sociología y
Profesor del Departamento de Sociología 2 de la Universidad del País Vasco UPV/EHU.
Es autor de una excelente obra centrada en el análisis de los procesos de cambio y re-estructuración social, la innovación, la sociedad del conocimiento y sus condicionantes y los procesos de desarrollo socioeconómico.
Es doctor Ingeniero Industrial y miembro del Instituto de Gestión de la Innovación y del Conocimiento (INGENIO) de la Universidad Politécnica de Valencia.
Sus áreas de análisis giran en torno a los procesos de innovación empresarial y la generación y gestión del conocimiento y la innovación.
NOTA SOBRE LOS AUTORES
temas relacionados con la innovación, las nuevas tecnologías y su impacto en los procesos de la vida cotidiana.
Económicas y profesor de Política Económica en la Facultad de Economía y Empresa de A Coruña.
Su actividad investigadora se centra en los ámbitos de la Ética Económica y la Socioeconomía.
En este sentido ha desarrollado diversos estudios sobre el Das A. Smith problem y las incongruencias derivadas de las concepciones restrictivas de la racionalidad en la Economía.
En el ámbito de la Socioeconomía viene centrando su investigación en el concepto de capital social y su aplicación a la comprensión del funcionamiento del mercado y la actividad empresarial.
Es Profesor de Sociología del Departamento de Sociología II de la Universidad del País Vasco.
Sus temas de análisis se centran en la sociología de la educación, los procesos de cambio social, las nuevas tecnologías y la responsabilidad social corporativa, ámbitos dónde acumula sobresaliente y reconocido número de publicaciones.
Es Profesor Titular de Historia Contemporánea de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).
Es especialista en análisis socio-demográfico y en el estudio de los cambios y transformaciones sociohistóricas de la sociedad contemporánea; áreas en la que posee un reconocido número de publicaciones.
Es Investigador vinculado al Instituto de Gestión de la Innovación y del Conocimiento (INGE-NIO), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Politécnica de Valencia (UPV).
Sus áreas de trabajo giran entorno a los procesos de gestión de la innovación y el conocimiento.
Es Catedrático y Profesor de Psicología Social de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).
Ha participado en numerosos y excelentes trabajos de investigación relacionados con las representaciones del trabajo y la identidad social, la innovación, la psicología del sujeto creativo contemporáneo y las nuevas formas de vida social.
Es Professor de Sociología en la Universidad de California en San Diego.
Sus campos de investigación principales se centran en la sociología política, los procesos de cambio social, las relaciones internacionales y los procesos de desarrollo socio-económico y democrático; ámbitos todos ellos donde ha realizado numerosas publicaciones y en los que ha acumulado una prolífica labor reconocida internacionalmente.
Es Doctora en Ciencias Filológicas por la Universidad de la Habana donde realizó su doctorado sobre Consideraciones sobre el espacio en la cuentística de Julio Cortazar.
Es profesora de Lengua y Literatura española especialista en Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Teherán-Facultad de Idiomas Extranjeros.
Ha publicado numerosos artículos sobre Cortazar, Lorca, García Márquez, Carpentier y Mujer y Literatura en Hispanoamérica.
Ha impartido conferencias y seminarios y participado en congresos internacionales sobre didáctica de la lengua y literatura españolas y literatura comparada.
Es Profesor Titular de la Universidad de La Coruña, con treinta y siete años de experiencia docente, repartida entre universidades de Estados Unidos y España.
Su investigación abarca la literatura española contemporánea, con particular atención al teatro del siglo XX y a la novela de los siglos XIX-XX.
Es autor de numerosos trabajos sobre diversos autores y géneros literarios, desde una perspectiva sociohistórica y multidisciplinar.
Es becario pre-doctoral del Gobierno Vasco.
Actualmente se encuentra haciendo su tesis doctoral centrada en los procesos de innovación y cambio social presentes en las dinámicas de regeneración urbana.
Es Doctor en Ciencias
Políticas y Sociología por la Universidad del País Vasco (UPV/ EHU), ha participado en distintas investigaciones relacionadas con la identidad social, la responsabilidad social corporativa y la conciliación de la vida laboral y familiar, entre otras.
Es Doctora en Sociología por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU). |
La estructura de este número extraordinario de Arbor incluye los siguientes contenidos: artículos de reflexión, investigación aplicada y buenas prácticas.
El primer bloque lo constituyen los artículos de reflexión e investigación aplicada en el contexto universitario; el segundo bloque mantiene la misma tipología de artículos, pero orientados a la competitividad y el aprendizaje en diferentes contextos.
El último bloque se corresponde con los mejores trabajos presentados en el congreso CINAIC 2011 (I Congreso Internacional sobre Aprendizaje, Innovación y Conocimiento).
Este número es especial, no por la temática ni por el contexto donde se han generado los distintos artículos,
CONOCIMIENTO: CIRCULACIÓN Y EVALUACIÓN
Desde su aparición en los siglos XVIII y XIX, las revistas científicas han sido un vehículo imprescindible para la circulación universal del conocimiento.
Su inmediatez, es decir, la aparición impresa de los nuevos descubrimientos al poco tiempo de conocimientos, ha sido un factor de la máxima importancia, frente al retardo que supone la publicación de un libro, y aún más de una enciclopedia.
La enorme cantidad de revistas científicas, sobre todo en algunas disciplinas como la química, obligaron en la segunda mitad del siglo XX a la aparición de "revistas de revistas" con resúmenes de los más importantes artículos.
Así, el lector podía estar más o menos al día, sin tener que leer de los índices de unas revistas tras otras.
De nuevo, los tomos de Abstracts o las Enciclopedias, si bien resumían de forma excepcional los "estados de la cuestión" aparecían, pese a su diligencia, con un desesperante retraso.
Todo cambió con la incorporación de las revistas a la red y la aparición de los bancos de datos.
Por otra parte, la evaluación, basada en la naturaleza de la publicación: Revistas SCI o No SCI, empieza a hacer aguas.
Nunca fue un método lógico, pues la valía de un artículo está en su contenido, no en donde se publique.
Demasiados evaluadores tampoco tienen en cuenta el valor diferencial de los sistemas de publicación y la diferencia que existe entre las diferentes áreas de conocimiento.
No es lo mismo un artículo sobre biología molecular que un libro de filosofía.
Incluso entre las ciencias duras hay notables diferencias pues algunas "se mueven" más que otras: la biología molecular y la geología, por poner dos ejemplos.
Otro criterio de evaluación también empieza a hacer aguas.
Hasta hace poco no había manera de saber cuántos lectores tenía una publicación, salvo por el número de ejemplares vendidos, si se trataba de un libro, o por el número de PRESENTATION sino por su protagonista principal: Alberto Sánchez Álvarez-Insúa.
Alberto, director de la revista Arbor, miembro del comité organizador de CINAIC 2011 y principal motor de la presente publicación, falleció el pasado 1 de noviembre; suya iba a ser esta presentación y suya será.
Por este motivo, tanto desde el comité organizador de CINAIC 2011, como desde el equipo de redacción de la revista Arbor nos parece que el homenaje más adecuado en esta publicación es reproducir el texto que Alberto preparó para su intervención en CINAIC 2011.
Sabemos también su evolución, que suele tener forma de campana de Gauss.
Un artículo se visita poco cuando acaba de aparecer, sube luego espectacularmente, cuando ya se tiene noticia por los bancos de datos de él, y decae lentamente después de estar tiempo en la red.
También sabemos que los artículos más visitados lo son en función de varios parámetros: su utilidad para la comunidad investigadora, por ejemplo los que agrupan datos y fichas bibliográficas; su tratamiento de temas en los que la bibliografía es muy escasa; y el prestigio de su firma, ya sea individual o colectiva, formando parte de un equipo.
Estamos ante una auténtica revolución de la transmisión del conocimiento que no ha hecho más que empezar.
Pronto, muy pronto, habremos avanzado aún más.
Los tratamientos y la metodología aún se nos escapan, pero sabemos que el porvenir nos aguarda y será, sin duda, mejor que el presente.
Director de Arbor citas de un artículo en otros de la misma disciplina.
Hoy, conocer el número de lectores es perfectamente posible.
Las revistas científicas empiezan a dejar atrás el soporte en papel.
Ya lo han hecho los tomos de Abstracts y las Enciclopedias.
El papel retrasa mucho, encarece y asola el planeta, pero da satisfacción a los nostálgicos, a algunas bibliotecas y a los sistemas basados en la suscripción y el intercambio.
No obstante, la sensatez va imponiéndose y los sistemas OA (Acceso abierto) están siendo ya obligatorios por aparte de algunos organismos editores como el CSIC.
Residuo del sistema anterior son los períodos de carencia, algunos de varios años por sorprendente que parezca, o los accesos restringidos.
Mi experiencia como editor es bien clara: ARBOR se sube a la red con acceso abierto aún antes de su aparición en soporte papel.
La supresión del período de carencia supuso en su momento multiplicar las vistas por ocho y que se ampliara la naturaleza de los lectores.
Sabemos, ahora también, cuántos lectores tiene cada artículo y su pro- |
APRENDIZAJE Y CONOCIMIENTO PARA INNOVAR Y EMPRENDER
José Luis López de Silanes
Durante un reciente encuentro que mantuvimos en CLH con el Presidente de IBM en España, Juan Antonio Zufiria, dedicado a hablar de la innovación y la excelencia, el Presidente de IBM puso como ejemplo de los recientes logros conseguidos por su empresa, la creación de un superordenador, denominado Watson.
Una de las principales innovaciones de este ordenador consiste en que es capaz de desenvolverse con gran naturalidad en entornos de preguntas y respuestas, entendiendo el contenido de las mismas y ofreciendo respuestas acertadas en muy poco tiempo.
Esta capacidad le permite competir con seres humanos en concursos televisivos de preguntas y respuestas.
En su intervención el Presidente de IBM destacó la dificultad que supone para cualquier ordenador entender el lenguaje natural humano, debido a la cantidad de información sobreentendida que expresamos cada vez que hablamos.
En este sentido destacó la gran innovación que supone tener ordenadores capaces de realizar una tarea tan difícil como es entender lo que decimos, lo que permitirá aplicarlo a muy distintos usos, incluido el diagnóstico de enfermedades.
RESUMEN: El aprendizaje y la creación de conocimiento están estrechamente relacionados con la mejora de la competitividad y la creación de riqueza de un país, porque contribuyen a potenciar la innovación y el desarrollo de actividades más productivas y de mayor valor añadido aprovechando las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías.
España, que ha realizado un importante esfuerzo durante los últimos 30 años, y ha logrado situarse entre las principales economías del mundo, ha perdido posiciones en los últimos años, por lo que necesita mejorar su capacidad competitiva.
Para lograrlo, es necesario generar un entorno adecuado mediante el fomento de la capacidad innovadora de todas las instituciones implicadas y la mejora de la calidad educativa, así como de las condiciones necesarias para facilitar la libre circulación del conocimiento.
Dentro de este contexto, la universidad española todavía tiene una importante tarea de mejora en la optimización de la utilización de sus recursos educativos y de su producción científica, así como en la actualización continua del conocimiento y en fomentar la capacidad emprendedora de los jóvenes universitarios, con la colaboración del conjunto de la sociedad.
Aprendizaje; conocimiento; innovación; emprender; competitividad; universidad.
Lo que encontramos en este caso tiene bastante que ver con la definición que daba de aprender: "averiguar por el ejercicio de las facultades intelectuales la naturaleza, cualidades y relaciones de las cosas".
Si bien en otra de las acepciones de conocimiento la RAE también menciona "noción, ciencia, sabiduría".
LIBERTAD DE CIRCULACIÓN DEL CONOCIMIENTO
Para el gran filósofo inglés del siglo XVI, Francis Bacon, "el conocimiento es poder".
Trasladándolo a nuestro mundo actual y en el ámbito del contenido de este artículo, esto significa que a través del aprendizaje podemos lograr el poder que nos proporciona el conocimiento, y utilizarlo para seguir innovando y compitiendo, en un mundo cada vez más globalizado y más complejo.
Siguiendo esta línea de pensamiento, me gustaría introducir una breve reflexión para el debate, en relación con el concepto de "la libre circulación del conocimiento".
Porque, si identificamos el conocimiento con el poder, como hacía el filósofo Francis Bacon ¿cómo vamos a estar interesados en que circule libremente?
¿Por qué compartir ese poder que tan arduamente hemos logrado aplicando nuestra capacidad de aprendizaje?
¿Por qué vamos a compartir el conocimiento, si lo que queremos es mejorar nuestra capacidad competitiva a través de la innovación?
El motivo fundamental que se me ocurre para que estemos interesados en fomentar la circulación del conocimiento, es que a diferencia de cualquier otro bien que pueda crear el ser humano, compartir el conocimiento no significa vernos privados de él.
Más bien al contrario, ya que compartir el conocimiento nos da la oportunidad de que otras personas incrementen Por esta razón, y con el objetivo de enfocar lo más certeramente posible el contenido de este artículo, acudí al Diccionario de la Real Academia, para precisar más claramente los distintos conceptos a los que hace referencia: aprendizaje, innovación, competitividad, y conocimiento.
Después de leer las definiciones del Diccionario de la Real Academia, no estoy seguro de que ni siquiera un superordenador como el que ha diseñado IBM, fuera capaz de entender y relacionar con claridad dichos conceptos, ya que a diferencia de los seres humanos, los ordenadores, incluso los más potentes, no son todavía capaces de aprender ni generar auténtico conocimiento.
En cambio estoy seguro de que todos conocemos y compartimos la gran importancia y trascendencia que tienen para nosotros el aprendizaje, la innovación, la competitividad y el conocimiento, siempre y cuando no tengamos que explicarlo.
Según la definición del Diccionario de la Real Academia, el "aprendizaje" es "la acción y efecto de aprender algún arte, oficio u otra cosa".
Esta definición un tanto circular nos obliga a buscar el significado del verbo aprender, que según la RAE es "adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio o de la experiencia".
Asimismo, el Diccionario de la RAE define la "innovación" como "acción y efecto de innovar", entendiendo por innovar "mudar o alterar algo introduciendo novedades".
En cuanto al término "competitividad", el Diccionario de la RAE dice que es "la capacidad de competir".
A su vez, la palabra "competir" tiene dos acepciones posibles: "dicho de dos o más personas: contender entre sí aspirando a una misma cosa" y "dicho de una cosa: igualar a otra análoga en la perfección o en las propiedades".
Por último, si buscamos el término "conocimiento", la definición que nos da el Diccionario de la Real Academia es "acción y efecto de conocer", lo que nos obliga
Este dilema es especialmente evidente en el caso de las universidades y centros de investigación de carácter público, lo que ha supuesto que en distintos países se tomen medidas para tratar de facilitar la circulación del conocimiento, garantizando al mismo tiempo que las entidades que realizan los descubrimientos puedan ser titulares de patentes o derechos de propiedad intelectual que les permitan seguir financiando su labor científica.
Un ejemplo de ello es la Ley Bayh-Dole del Congreso de los Estados Unidos, promulgada en 1980, que permite a las universidades norteamericanas patentar y explotar comercialmente sus descubrimientos, si bien está siendo objeto de cierta polémica porque desde algunos ámbitos se considera que crea obstáculos al progreso de la investigación.
Del mismo modo, con motivo del relanzamiento de la Estrategia de Lisboa, la Comisión Europea publicó en abril de 2008 una recomendación sobre la gestión de la propiedad intelectual en las actividades de transferencia de conocimientos y un código de buenas prácticas para las universidades y otros organismos públicos de investigación.
La finalidad de esta Recomendación es alentar a los Estados miembros a que definan o adopten políticas u orientaciones sobre la gestión de la propiedad intelectual y la transferencia de conocimiento.
Lo que resulta evidente, es que en este nuevo entorno que define la nueva sociedad de la información y la circulación global de las ideas nos enfrentamos a nuevos retos relacionados con la circulación del conocimiento que no se pueden resolver aplicando soluciones del pasado.
Esto implica la necesidad de abordar una reflexión sobre la libre circulación del conocimiento y la protección de la propiedad intelectual desde un enfoque multidisciplinar, y mucho más amplio que el que permiten los límites de este artículo.
CREACIÓN DE CONOCIMIENTO Y CREACIÓN DE RIQUEZA
En un mundo como el de hoy, donde existe una gran interactividad y tenemos práctica inmediatez en las co-el saber que nosotros hemos contribuido a crear, porque como decía Séneca, los hombres aprenden mientras enseñan.
De este modo, si establecemos sistemas adecuados para compartir el conocimiento, protegiendo debidamente la propiedad intelectual y los derechos relacionados con la misma, se puede llegar a generar una espiral de creación de conocimiento.
Y así contribuiremos a construir un mundo cada vez más inteligente que nos ayude a resolver los grandes retos a los que se enfrenta la humanidad en la actualidad.
LIBERTAD DE CONOCIMIENTO Y PROPIEDAD
En este contexto, la situación ideal sería que una vez realizado un descubrimiento, los nuevos conocimientos estuvieran a disposición de todo el mundo, y que la sociedad pudiera hacer el mejor uso posible de los mismos.
Sin embargo, es indudable que la generación de conocimiento ha adquirido una complejidad tal que cada vez resulta más difícil diferenciar entre conocimiento básico y aplicaciones.
Por esta razón, en muchas ocasiones no se puede determinar claramente qué conocimientos pertenecen a la categoría de bien público sujeto a la libertad académica y la libre circulación, y qué conocimientos deben ser protegidos con patentes o incluso sometidos a restricciones de secreto industrial o de estado.
Un ejemplo de ello es la cada vez más estrecha relación que existe actualmente entre los descubrimientos en biología o física y sus aplicaciones en la industria química y mecánica respectivamente.
También hay que tener en cuenta que muchas disciplinas requieren grandes inversiones para crear conocimiento, por lo que es lógico que los organismos o las entidades que proporcionan esos recursos, traten de garantizarse la recuperación de la inversión, protegiendo de algún modo el conocimiento que han contribuido a crear.
Sin embargo, si observamos algunos datos, comprobamos que los países que realizan el mayor esfuerzo en I+D en comparación con su Producto Interior Bruto (PIB), siguen siendo países como Japón, Corea, Australia, Estados Unidos, Alemania, Francia, Canadá, Reino Unido, o España, que a su vez se sitúan también entre los países más ricos del mundo (Informe Cotec, 2011, p.
Esta correlación parece poner de manifiesto que la creación de riqueza de un país se apoya fundamentalmente en su esfuerzo de inversión en investigación y desarrollo tecnológico, especialmente cuando sus economías ya han superado un determinado nivel.
Según la definición clásica de las etapas de desarrollo económico realizada por Michael Porter, en una primera fase las economías están soportadas por dos factores principales que son la mano de obra no cualificada y los recursos naturales.
En esa nueva etapa, siguiendo a Porter, el impulso para el crecimiento proviene principalmente de la mejora de la eficiencia y la calidad, lo que daría paso a la tercera etapa, que es la de la innovación.
Y de hecho parece que China lo está haciendo así.
A pesar de que el porcentaje de inversión en I+D en relación con su Producto Interior Bruto es todavía relativamente bajo en términos comparativos, su producción científica ha aumentado más del 260% entre 1999 y 2008.
Este importante nivel de crecimiento coloca a China en el segundo puesto como productor de conocimiento científico en volumen absoluto.
Siguiendo de nuevo la teoría de Porter, en la etapa de la innovación, que es en la que se encontrarían la mayoría de los países desarrollados que citábamos antes, y que próximamente también podría alcanzar China, sólo es posible mantener el nivel de crecimiento económico si se es capaz de competir con productos y servicios únicos y cada vez más innovadores.
Según el Foro Económico Mundial, que analiza desde 1979 los factores que permiten a las economías nacionales alcanzar un crecimiento económico, la competitividad se basa en 12 pilares, que se organizan a su vez en tres bloques.
El primero de ellos está constituido por los requerimientos básicos de cualquier economía, y agrupa los pilares siguientes: instituciones, infraestructura, estabilidad macroeconómica, salud y educación primaria.
El segundo de los bloques está formado por los factores potenciadores de la eficiencia.
Esto incluye la eficiencia en el mercado de bienes, la eficiencia en el mercado laboral, la sofisticación del mercado financiero, la disponibilidad tecnológica, el tamaño del mercado y la educación superior y el aprendizaje.
Finalmente, el tercer bloque se refiere a los factores de innovación y sofisticación, que incluyen la sofisticación de negocio y la innovación.
Como se puede ver claramente, los doce pilares son interdependientes y tienden a reforzarse.
Así, por ejemplo, la innovación es difícil si el nivel de educación es bajo y la fuerza laboral no tiene la formación adecuada.
Además, la innovación es improbable en un entorno sin instituciones que garanticen los derechos de propiedad JOSÉ LUIS LÓPEZ DE SILANES intelectual, o los mercados son ineficientes y no hay infraestructuras extensas y adecuadas.
POSICIÓN COMPETITIVA E INNOVACIÓN EN ESPAÑA
Desde que el Foro Económico Mundial aplicó por primera vez el concepto de los doce pilares de la competitividad a España, la posición de nuestro país se ha deteriorado en los tres aspectos considerados.
Este deterioro ha sido especialmente importante en los requerimientos básicos, aspecto en el que bajó del puesto 25 al 38, y en factores de innovación y sofisticación, en el que pasó del puesto 30 al 41 (Informe Cotec, 2911, pp. 90-91).
Aunque según el último ranking publicado en 2011, España ha logrado recuperar parte de la competitividad perdida por la crisis económica y ha logrado ascender hasta el puesto 36, de una lista de 142, esta posición sigue siendo baja para un país que antes del comienzo de la actual crisis económica era la novena economía del mundo.
Y es especialmente bajo, si consideramos además, que España aspira realizar un cambio de su modelo económico hacia otro modelo basado en la innovación, y orientado hacia actividades más productivas, de mayor valor añadido y que aproveche las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías.
Sin embargo, es preciso reconocer el gran esfuerzo que ha realizado nuestro país durante los últimos 20 ó 30 años, destinando cada vez más recursos a la investigación, lo que ha permitido situar a España en el noveno puesto de los países con mayor producción científica del mundo (Informe CYD, 2010, p.
Actualmente, el desarrollo de este esfuerzo se concentra principalmente en tres ámbitos, que son: las instituciones públicas de investigación, como el CSID y el CDTI, así como las universidades, y las empresas.
Según las estadísticas sobre las actividades de investigación científica y desarrollo tecnológico que elabora el Instituto Nacional de Estadística, la inversión en I+D rea-lizada en España en 2009 fue de casi quince mil millones de euros.
Más del 50% correspondieron a las inversiones realizadas por las empresas y las instituciones privadas, cerca del 28% a las universidades, y el 20% a la Administración Pública (Informe Cotec, 2011, pp. 21-22).
A pesar de este notable esfuerzo, la posición de España, en cuanto a competitividad e innovación sigue siendo de retraso respecto a tres grandes países de la Unión Europea (Alemania, Francia y Reino Unido), y también respecto a Japón, Estados Unidos y otros países industrializados.
Además, hay que tener en cuenta que la propia Unión Europea está retrocediendo posiciones en materia de competitividad dentro del panorama mundial.
El ex primer ministro de Reino Unido, Gordon Brown, alertaba hace unos meses que Europa posee una tasa de crecimiento tendencial que es la mitad de la de Estados Unidos y un cuarto de la de China e India.
Observando estos datos, Gordon Brown señalaba el riesgo de que si el crecimiento europeo sigue así de retrasado respecto al de sus competidores, a mitad de siglo la economía europea podría tener la misma dimensión que la de África.
FOMENTO DE LA INNOVACIÓN
En un tono algo menos dramático que el del ex primer ministro británico, la Comisión Europea ya había señalado en octubre de 2010 algunas limitaciones del sistema de innovación europeo, que podrían estar lastrando el crecimiento del viejo continente como son:
-Inversión insuficiente en nuestra base de conocimiento, frente a otros países, como Estados Unidos y Japón, que invierten más que Europa, o incluso China que se está acercando rápidamente. -Condiciones marco insatisfactorias, que van desde el acceso deficiente a la financiación, pasando por los costes elevados de los derechos de propiedad intelectual e industrial, hasta la lenta normalización y el uso ineficaz de la contratación pública. -Fragmentación excesiva y duplicaciones costosas, que impiden aplicar recursos de una manera más eficiente y alcanzar una masa crítica.
Para lograr superar esta situación, la Comisión Europea presentó el proyecto denominado: "Unión por la innovación", con el que trata de convertir la innovación en un objetivo de actuación general a medio y largo plazo.
Según este planteamiento se pretende que los instrumentos, las medidas y la financiación de las políticas estén diseñados de modo que contribuyan a la innovación.
Asimismo se busca que las políticas de la Unión Europea y las políticas nacionales y regionales estén en consonancia y se refuercen mutuamente, y que se establezca una agenda estratégica, que facilite el seguimiento regular de los
FUTURO DE LA INNOVACIÓN EN ESPAÑA
También España, como miembro activo de la Unión Europea, está intentando sentar las bases de un desarrollo más sostenible, mediante el fomento de la capacidad innovadora y la mejora de la calidad de la educación.
En este marco se inscriben la reciente aprobación de la Ley de Economía Sostenible y la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación.
La Ley de Economía Sostenible, aprobada en marzo de 2011, recoge expresamente la mejora de la competitividad, el fomento de la capacidad innovadora de las empresas y la extensión y mejora de la calidad de la educación, entre los principios que guiarán la acción de los poderes públicos para impulsar la sostenibilidad de la economía española.
Entre los capítulos más relevantes de esta Ley para lograr este objetivo, está el capítulo IV, dedicado al impulso de la sociedad de la información, y aún más el capítulo V, centrado en el fomento de la actividad investigadora y la innovación.
La primera sección de este capítulo se dedica a la transferencia de los resultados de la actividad investigadora, fa-cilitando que los centros públicos de investigación puedan transferir conocimientos al sector privado.
Asimismo, la Ley insiste en el fomento de la cooperación entre los agentes públicos y privados a través de la participación en empresas innovadoras de base tecnológica.
Para ello, se facilita el que los organismos públicos de investigación, las universidades y otros agentes relevantes puedan participar en el capital de empresas relacionadas con la investigación y con el aprovechamiento industrial o comercial de las innovaciones.
También la segunda sección de este capítulo de la Ley abunda en aspectos relacionados con aspectos vinculados a la innovación.
En concreto, hay varios artículos dedicados a la formación, investigación y transferencia de resultados, que deberán atender a la consecución de una serie de objetivos ligados a un esfuerzo de modernización, mejora de la calidad y búsqueda de la excelencia académica.
Por su parte, la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, que tiene el mérito adicional de haber sido aprobada con un amplio consenso entre los grupos parlamentarios, reconoce que la apuesta por la innovación es estrictamente necesaria para el crecimiento y competitividad de nuestro sistema productivo.
Igualmente señala que la economía española debe avanzar hacia un modelo productivo en el que la innovación está llamada a incorporarse definitivamente como una actividad sistemática de todas las empresas con independencia de su sector y tamaño.
Así, la Ley define como objetivo fundamental la promoción de la investigación, el desarrollo experimental y la innovación como elementos sobre los que ha de asentarse el desarrollo económico sostenible y el bienestar social.
Sin embargo, la Ley también es muy realista al reconocer la diferencia sustancial que existe entre la intervención pública que requiere el fomento de la investigación, incluida la investigación científica y técnica que realizan las empresas, y la creación de un entorno favorable a la innovación, que constituye un reto mucho más transversal.
En esta línea, no sólo necesitamos contar con un adecuado nivel de producción científica, sino también con un tejido empresarial que sea capaz de aprovechar las fuentes de conocimiento y tecnología a su alcance para producir productos y servicios innovadores.
Igualmente será necesario contar con un capital humano cada vez más capacitado para adquirir los conocimientos precisos y desarrollar las tecnologías adecuadas.
En este contexto, comprobamos de nuevo la gran importancia del aprendizaje y la circulación del conocimiento para la mejora de la competitividad.
Una tarea en la que hay que destacar el importante papel que pueden desempeñar las empresas, y por supuesto las universidades, mediante la formación del capital humano, que constituye un elemento básico en este nuevo entorno de la sociedad del conocimiento.
Los análisis basados en datos históricos demuestran que la mejora en las habilidades cognitivas de una población a través de la educación acaba teniendo un impacto positivo en el crecimiento económico.
Esto no quiere decir que la calidad del sistema educativo sea el único factor de relevancia, ya que como hemos visto también es preciso que se den otra serie de factores para que un país sea capaz de seguir progresando.
Sin embargo, es indudable que invertir en educación, si se invierte bien, es un buen negocio en términos económicos.
Pero tenemos que recordar, que como decía Unamuno, aunque el saber no ocupa lugar "el aprender ocupa tiempo, y mientras se aprende una cosa podría aprenderse otra de más sustancia".
EL PAPEL DE LA UNIVERSIDAD
En esta línea la Universidad española todavía tiene una importante tarea de mejora, como ponen de manifiesto los datos recogidos en el último informe de la Fundación CYD.
Según este informe, el sistema universitario español destina todavía una considerable cantidad de recursos al soporte de titulaciones con baja o muy baja demanda.
Esto implica una asignación muy poco productiva de los recursos totales asignados a la función docente de las universidades.
En concreto, según el último informe de CYD más del 42% de las enseñanzas de nuestro sistema universitario tiene menos de 50 alumnos de nuevo ingreso (Informe CYD, 2010, p.
Una situación similar se da en los títulos de máster, con una demanda académica por enseñanza de 26 alumnos (Informe CYD, 2010, p.
El informe subraya también que nuestro sistema universitario está lejos de una situación de óptimo rendimiento en la utilización de los recursos para la producción científica.
Más del 24% de la plantilla del personal docente e investigador con relación laboral de funcionarios no produce resultados científicos que hayan podido ser evaluados y reconocidos (Informe CYD, 2010, p.
Además, el índice de relevancia de la producción científica que se realiza está en general a una distancia de más del 20% de los valores del entorno europeo, y de más del 50% respecto a los valores del Reino Unido y Estados Unidos (Informe CYD, 2010, p.
Podríamos seguir concentrándonos en los problemas, muchos de ellos conocidos, pero creo que es preferible que nos concentremos en lo mucho que ha logrado nuestro país en estos últimos 50 años.
Durante este período, nuestro país ha conseguido triplicar su peso en el total de la economía europea, y ha conseguido salir reforzado de cada una de las crisis por las que ha pasado en las décadas de los 70, 80 y 90 (Informe Consejo Empresarial para la Competitividad, 2011, p.
Un logro, en el que hay que reseñar la importante contribución que ha tenido la universidad en este gran desarrollo, así como lo mucho que todavía puede seguir haciendo.
Resulta especialmente destacable el esfuerzo inversor realizado en educación durante todos estos años, lo que nos ha situado con un 39% de la población entre 25 y 34 años con educación terciaria, lo que supone cuatro puntos porcentuales por encima de la media de los países de la Unión Europea de los 15, destacando la formación científica de primer nivel mundial y el prestigio de las escuelas de negocio de España (Informe Consejo Empresarial para la Competitividad, 2011, p.
En esta línea, un aspecto importante en el que tenemos que seguir trabajando es el de promover y fomentar la actitud emprendedora de los estudiantes universitarios.
Durante una reciente visita a España, el Presidente del Consejo Nacional de Innovación de la India, y uno de los artífices de su gran despegue económico, Sam Pitroda, señaló que en el siglo XXI los jóvenes no deben salir de la universidad buscando un empleo.
Según él, eso es algo que pertenece al siglo pasado y no al actual, y afirmó que los jóvenes deberían salir de la universidad empeñados en crear empleo.
Si nos atenemos a los datos de España, la situación actual es justo la contraria, porque la mayoría de las pequeñas y medianas empresas que se crean en nuestro país las constituyen personas que no han pasado por la universidad o que la han abandonado antes de obtener un título universitario.
Otro de los aspectos que señalaba el responsable de innovación de la India, es que en todas partes faltan expertos en algo.
El problema en Estados Unidos y en Europa es que hay mucha gente formada que no encaja con la demanda real de empleos, porque hay un error en la planificación educativa.
Aunque es posible que desde su lejana posición en la India, este experto en innovación no conozca con todo detalle la situación de España, lo cierto es que su análisis se aplica perfectamente a nuestro país.
A pesar de que España soporta una de las tasas de paro más altas de toda Europa, con más de un 21%, todavía hay puestos de trabajo para los que es difícil encontrar personas con la formación y la experiencia necesaria.
Al mismo tiempo, en los últimos meses, se han publicado algunos informes en los que se afirma que España cuenta con una juventud sobreeducada que no se adapta a las necesidades de nuestro mercado laboral.
Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en torno al 40% de los jóvenes españoles entre 25 y 29 años con titulación superior ocupan un puesto de trabajo de un rango profesional por debajo del correspondiente a su nivel educativo, frente al 23% de media de la OCDE (Panorama de la Educación Indicadores de la OCDE, 2010, p.
Además, recientemente sonaron las alarmas ante la noticia de que muchos ingenieros españoles tenían que emigrar a Alemania en busca de trabajo.
Y es que la dificultad para encontrar empleo ha hecho que en los últimos tres años más de 200.000 personas mayoritariamente jóvenes hayan abandonado el país.
Desde mi punto de vista, lo más importante en una situación de crisis como la actual, es que España necesita nuevos emprendedores capaces de ayudar a cambiar nuestro modelo de crecimiento hacia un modelo de mayor valor añadido.
Tratar de responsabilizar de esta tarea exclusivamente a la universidad constituye una simplificación excesiva y no ayudaría a resolver el problema.
Si queremos desarrollar una cultura más emprendedora e innovadora, la universidad tendrá que desempeñar un papel muy importante adecuando la formación académica a las nuevas necesidades que conlleva pasar de la "sociedad del ladrillo" a la "sociedad del conocimiento".
Pero es indudable que también los estudiantes tendrán que cambiar la manera de enfocar su paso por la universidad y decidir si eso es lo que más les conviene.
Contra lo que pueda parecer a la vista de los informes ya citados, que hablan de sobreeducación de los jóvenes
españoles, la solución a la crisis no puede ser nunca menos formación, sino más y mejor adaptada a las necesidades reales del país.
De hecho, las cifras muestran que las personas con estudios superiores siguen teniendo menores tasas de paro y un nivel de sueldo más elevado, incluso aunque ocupen puestos por debajo de su cualificación profesional.
Asimismo, es evidente que las personas mejor formadas pueden contribuir también de forma más eficaz a mejorar la competitividad de sus empresas.
Esto significa que tenemos que mejorar la planificación de las universidades para tratar de adecuar la formación académica al mundo laboral, y también hacer un esfuerzo para atraer a los mejores talentos a la Universidad.
Al mismo tiempo hay que seguir potenciando otras opciones educativas igualmente válidas, como la formación profesional, que no ha tenido hasta ahora en nuestro país la atención y el reconocimiento que se merece, para que también resulte atractiva para los futuros estudiantes.
Según datos de la OCDE, en España sólo un 35% de alumnos elige la opción de la Formación Profesional, frente a un 45 % de la media de la Unión Europea.
Además, miles de alumnos se quedan cada año sin plaza para hacer un ciclo medio de Formación Profesional, y muchos otros tienen que optar por cambiar los estudios elegidos o desplazarse a otros centros más alejados de sus domicilios.
En esta línea, el Ministerio de Educación se ha marcado un ambicioso objetivo para mejorar la Formación Profesional en España y lograr atraer a 200.000 nuevos estudiantes.
Precisamente esta parece ser una de las fórmulas de éxito de algunos países, como Alemania.
En este país, la formación profesional está basada en un sistema de aprendices que se forman en el trabajo beneficiándose del conocimiento de los trabajadores veteranos, lo que permite contar con un sistema de formación más orientado al empleo.
Siguiendo este modelo de éxito, el Gobierno español ha aprobado recientemente un nuevo contrato para la formación y el aprendizaje que permitirá a los jóvenes alternar sus estudios en un centro formativo con un trabajo remunerado en una empresa, que se espera que contribuya a mejorar la cualificación profesional de los jóvenes y su incorporación al mercado laboral.
Pero por sí solo, esto no ayudará a cambiar la situación en España, si no desaparece también el miedo que parecen tener los universitarios españoles a emprender.
Según una reciente encuesta realizada por la Universidad Complutense de Madrid, el 41% de los estudiantes desearía trabajar en una empresa privada cuando finalice sus estudios, y el 30% aspira a obtener una plaza de funcionario de la administración pública.
Sólo el 8% de los universitarios encuestados manifiesta interés en montar su propio negocio en el futuro.
Estos datos contrastan vivamente con otros estudios publicados en Estados Unidos donde el 70% de los estudiantes americanos aspira a poder montar o emprender un negocio.
Por tanto, la clave está en saber qué podemos hacer para cambiar las creencias de una sociedad que, como recordaba recientemente el ex presidente del Gobierno, Felipe González, "no premia el mérito o la iniciativa con riesgo y castiga con crueldad el fracaso".
DEL MODELO DE ENSEÑANZA AL MODELO DE APRENDIZAJE
Para terminar, y a modo de conclusión quisiera tratar de reformular algunas de las ideas que vimos al principio sobre aprendizaje, innovación, competitividad y conocimiento, incorporando también otra que, como ya he comentado, resulta absolutamente imprescindible, que es la capacidad de emprender.
En un mundo en el que hay un exceso de información disponible, que crece exponencialmente, hay que replantearse Tenemos que ser capaces de enseñar a los jóvenes de hoy a innovar no sólo en productos y servicios o en la organización de los procesos, sino incluso en la forma de enfocar su propia carrera profesional.
En este sentido también tenemos que enseñarles a seguir aprendiendo a lo largo de toda su carrera profesional para que sean capaces de adaptarse a un entorno crecientemente cambiante y competitivo.
Esto implica que la Universidad sea capaz de gestionar adecuadamente el cambio que supone la adopción de los acuerdos de Bolonia, para pasar de un modelo de enseñanza a uno de aprendizaje.
Este nuevo modelo significa que el alumno tomar una parte mucho más activa en el proceso educativo, por lo que los contenidos académicos deben circular de manera más fluida a través de las tecnologías de la información actualmente disponibles.
Asimismo, supone que el proceso de aprendizaje no puede considerarse acabado nunca, por lo que la universidad también puede, y debe, jugar un papel relevante en la actualización continua del conocimiento, y más aún en el entorno de rápida evolución que estamos viviendo.
LA SOCIEDAD DEL CAMBIO
De las 25 principales corporaciones industriales que existían en Estados Unidos en el año 1900, sólo dos continuaban en ese ranking en 1961.
El ordenador personal se creó hace poco más de 40 años.
La red que dio origen a internet hace algo más de 30.
El teléfono móvil que constituye una herramienta imprescindible para cualquiera de nosotros hace menos de 30.
Y el buscador Google, sin el que ya no sabríamos trabajar hace menos de 20.
Durante estas últimas décadas los cambios han sido vertiginosos, y la tecnología ha avanzado deprisa, pero si creemos a los expertos, cada vez avanzará más rápidamente.
Se estima que más o menos cada tres o cinco años se duplica el conocimiento, casi el ritmo al que el Dr. Gordon Moore predijo que se duplicaría el número de transistores y la capacidad de memoria de un microprocesador, que se ha venido cumpliendo durante los últimos años.
Aunque la llamada "Ley de Moore" no es extrapolable a todas las áreas de conocimiento, es un hecho que se está produciendo una revolución en los límites del conocimiento en todas las ramas del saber, y una creciente tecnificación de nuestra sociedad.
Para poner sólo un ejemplo, cuando hoy nos ponemos al volante de un coche de gama media, estamos al mando de una máquina tecnológicamente más compleja que un avión de combate de hace sólo 14 años, gestionado por un software que requiere más de 10 millones de líneas de código, frente a los 1,7 millones de líneas de código que requería un avión de combate en 1997.
La sociedad industrial que surgió en el siglo XIX y que perduró durante la mayor parte del siglo XX ha dado lugar a la actual "sociedad de la información", con una creciente capacidad tecnológica para almacenar cada vez más información y hacerla circular cada vez más rápidamente.
Si hacemos caso de la predicción realizada por Peter Drucker en los años 90, esta sociedad de la información debería dar paso a una auténtica sociedad del conocimiento.
Una sociedad en la que toda esta gran cantidad de información en circulación pueda transformarse en verdadero conocimiento, capaz de producir a su vez más conocimiento, para lograr un desarrollo económico sostenible.
Pero no hay que olvidar, que todo el aprendizaje y el conocimiento que podamos generar, no se podrá transformar realmente en innovación y competitividad, si no contamos también con personas emprendedoras, como las que han ayudado a situar a este país en la novena posición de la economía mundial, una posición que deberíamos tratar de consolidar, e incluso de mejorar. |
LA FORMACIÓN Y EL EMPLEO: LA EMPLEABILIDAD
La mundialización de los intercambios, la globalización de las tecnologías y en particular la sociedad de la información, han aumentado las posibilidades de acceso de los individuos a la información y el conocimiento.
Al mismo tiempo todos estos fenómenos, conllevan una modificación de las competencias adquiridas y de los sistemas de trabajo.
Se ve claramente que las nuevas posibilidades ofrecidas a los individuos, exigen un esfuerzo de adaptación para construirse uno mismo su propia cualificación, recomponiendo los conocimientos ya adquiridos y adquiriendo otros nuevos, a través de procedimientos flexibles, actuales y eficaces.
Por otra parte la sociedad de la información, tenderá a cambiar el funcionamiento de la empresa que ofrecerá nuevos horizontes a la educación y la formación, lo cual supondrá nuevos retos que habrá que afrontar, algunas de las cuales son:
-Facilitar, al máximo, la movilidad de los estudiantes y titulados, fomentando el reconocimiento mutuo de los créditos de enseñanza, sobre todo en el ámbito de la Unión Europea. -Trabajar intensamente en la eliminación de los obstáculos administrativos, jurídicos y de protección social que actualmente frenan este tipo de intercambios. -Fomentar la constitución de empresas y la creación de mecanismos que favorezcan la creación de microempresas, por parte de los jóvenes.
De la misma forma que hoy nadie discute que la formación profesional es un elemento clave para las políticas activas de empleo, hay que asumir que lo mismo ocurre con la formación continua a la hora de configurar lo que podríamos llamar políticas o estrategias activas de la competitividad empresarial.
Si la formación inicial es un instrumento eficaz para acceder al mercado laboral, la formación continua es, en sus aspectos de actualización y reciclaje, el medio más adecuado para el mantenimiento del empleo y la promoción dentro del mismo.
RESUMEN: El artículo trata de describir un plan que tiene como objetivo favorecer la inserción laboral de los titulados mediante la realización de una estancia formativa en una empresa, estando acompañado en el proceso de desarrollo de esa estancia, a través de una serie de refuerzos formativos y una tutoría adecuada, a la vez que impulsar su capacidad emprendedora.
Empleabilidad; prácticas; capacidad emprendedora.
LA COMPETITIVIDAD: UN ELEMENTO CLAVE EN LA EMPLEABILIDAD basado en una metodología probada ya con buenos resultados y enriquecida, en este modelo, con aspectos puntuales considerados como importantes y fundamentales, como son el acompañamiento en el proceso de formación y el impulso al emprendimiento.
Un Modelo de actuación
El ejemplo presentado se denomina PRINCIPIA que responde a siglas obtenidas del nombre completo del programa y que describe el objetivo pretendido: Programa de Inserción a la Empresa y al ejercicio profesional y que tiene como herramienta básica, el desarrollo de prácticas o estancias en empresas, avalada por estudios y análisis realizados en la Fundación Empresa-Universidad de Zaragoza-FEUZ, desde hace varios años y de los que se deduce que la fórmula mencionada es muy bien acogida por los actores de la misma, los egresados/as por una parte y las empresas por la otra.
Algunos resultados obtenidos es exponen en la siguiente tabla (Tabla 1).
El programa tiene como principal objetivo:
Mejorar la empleabilidad de los titulados y tituladas universitarios/as y facilitar su contratación, así como la puesta en marcha de iniciativas emprendedoras que logren complementar, que no sustituir ni competir con aspectos o acciones que otro tipo de políticas de empleo puedan contemplar.
Dicho programa debería ser promovido, informando a las empresas de su existencia y promocionando a los/las participantes en el programa, a la vez que informar sobre las ayudas destinadas al fomento del empleo y asesorándoles en su tramitación.
Se trata por tanto de tener como objetivo facilitar el acceso al mercado laboral de los/las titulados/das, de acuerdo con los estudios realizados.
Con este objetivo el programa presentado contempla diferentes actividades como las prácticas formativas en empresas nacionales e internacionales, fomento del diálogo entre empleadores y potenciales empleados a través de la organización de encuentros, seminarios y En lo que se refiere al aspecto más difuso como son las aptitudes sociales que se demandan, se puede concretar que los rasgos más comúnmente solicitados son los referentes a las capacidades relacionales, al comportamiento en el trabajo y a toda una gama de competencias que corresponden al nivel de responsabilidad ocupado y que posteriormente serán considerados desde el punto de vista de perfiles solicitados
Por ello, en este contexto, será necesario:
-Establecer redes de cooperación, entre instituciones de investigación, empresas y centros de enseñanza, en general. -Mejorar el acceso a la educación y la formación, así como su calidad. -Fomentar el potencial humano dedicado a la investigación tanto pura como aplicada. -Incrementar la competitividad y prevenir el desempleo, mediante la adaptación de la mano de obra al desafío del cambio a través de un enfoque sistemático de la formación continua.
Para lograr estos objetivos, las líneas de acción a seguir serán:
-Anticipación de las tendencias del mercado de trabajo y de las necesidades de formación. -Reconversión, orientación, asesoramiento y formación específica. -Mejora y desarrollo de sistemas de formación adecuados y flexibles. -Desarrollo de la planificación, promoción del establecimiento de redes de información interdisciplinares. -Difusión y sensibilización de las innovaciones establecidas.
Será pues, fundamental que una vez estudiado el estado del arte del empleo tratemos de crear, incentivar y en definitiva ejecutar mecanismos e instrumentos que tiendan a dar soluciones a los problemas planteados en nuestra sociedad actual, en lo que se ha dado en llamar la empleabilidad.
Se pasa seguidamente a exponer lo que podría ser un ejemplo de actuación para poder lograr, cuando menos, parte de los objetivos mencionados y que supone un modelo real,
comportamiento y que la posesión de un elevado nivel de inteligencia emocional promueve competencias específicas que diferencian a los trabajadores y trabajadoras en el desarrollo de su tarea laboral.
Será pues fundamental la medición de las competencias mencionadas, de una manera fiable y adecuada y con una metodología debidamente contrastada.
En el presente programa se propone dicha medición a través de la utilización de una plataforma virtual basada presentaciones en colaboración con los distintos Centros educativos, además de visitas personales en las sedes de las empresas.
Se realizarán estudios, análisis y mediciones, utilizando plataformas y herramientas adecuadas, en relación con las capacidades y competencias profesionales que tanto se demandan actualmente.
La base de estos modelos es la idea de que la inteligencia emocional conlleva la expresión de un determinado en modelos avanzados de dirección de personal y gestión de competencias, sustentado en un profundo conocimiento científico ampliamente experimentado en el entorno empresarial.
El programa de formación tiene como objetivo favorecer la inserción laboral de los titulados mediante la realización de una estancia formativa en una empresa, pero estando acompañado en el proceso de desarrollo de esa estancia, a través de una serie de refuerzos formativos y una tutoría adecuada.
La meta será la mejora de las competencias y habilidades profesionales del recién titulado además de complementar con formación práctica y experiencia la formación obtenida en la enseñanza reglada cursada.
Con este fin se elabora un plan diversificado en función de las necesidades del participante en el programa, el grado de competencias medido y el tipo de empresa en el que se vayan a desarrollar sus prácticas y consiste en un programa formativo, para recién titulados sin experiencia, en un ámbito funcional cualificado, con una tutorización efectiva y unos objetivos de formación práctica evaluable.
Dicha formación lectiva se efectuará a través de la utilización de herramientas informáticas contrastadas y sesiones presenciales interactivas dirigidas e impartidas por profesionales de experiencia en estos temas y formas de proceder que darán las claves que permitan un mejor aprovechamiento de la estancia formativa en la empresa.
Dentro del proceso de acompañamiento y mejora que supone este programa se incluye una evaluación de competencias que permite obtener una fotografía de cómo una persona gestiona la expresión de sus emociones y sus habilidades sociales en su vida cotidiana.
Se debe estar preparado para ser capaces de satisfacer a un cliente cada vez más exigente y donde las unidades de trabajo surgen (y desaparecen) en función del mercado y requieren ejecutivos con mentalidad empresarial.
Tener talentos preparados para ese desafío constituye una diferencia estratégica de magnitud.
En este contexto la persona deberá pensar con el siguiente esquema mental:
Debo ser emprendedor/ra, en un ámplio sentido del concepto pero...
¿Qué es y qué implica un desarrollo en la capacidad emprendedora?
Un cambio de actitud, lo cual es fundamental puesto que ahora la persona no vale por lo que sabe sino por lo que hace con lo que sabe.
Aprender la forma de agregar valor permanentemente a la organización.
Las empresas compran ahora el resultado del tiempo, no el tiempo.
Por lo tanto, si no se agrega valor, no vale.
Implica ser empleable, atractivo con talento para el mercado laboral y, por consiguiente, muy cotizado para crecer dentro de la empresa.
Transformarse de espectador de los cambios dentro de la empresa a protagonista de los mismos.
Fijarse metas propias y tomar la iniciativa.
Establecer normas personales de calidad altas que repercutan en un resultado para la empresa.
Estar dispuestos a superar los errores y fracasos, como experiencias necesarias.
Saber administrar bien el riesgo.
Generar lealtad hacia los objetivos a largo plazo.
Trabajar en equipo y saber reconocer a sus colaboradores.
Con este planteamiento y al objeto de cumplir los resultados marcados, se deberá elaborar una metodología apropiada que incluya tanto los contenidos a desarrollar, como la dinámica para realizarlo y que podría resumirse en el siguiente gráfico (Gráfico 1).
Toda esta metodología da como consecuencia que aquél que la practica y la aprovecha, adquiere una serie de competencias transversales que da como resultado una mayor competitividad de cara al mercado laboral y de cara a los potenciales empleadores.
Es el momento de incidir en este concepto tan manejado en la actualidad y que tantas connotaciones tiene y será procedente recordar que una definición del concepto podría expresarse, de acuerdo con el diccionario, como:
Calidad de una acción o de un producto, por la cual éstos pueden establecer competencia con otros de su clase en términos de igualdad.
La competitividad en el contexto de la empleabilidad debe entenderse como la adquisición y manejo de cualidades que suponen una diferenciación con el resto de aspirantes a entrar en el mercado laboral.
En este sentido, las competencias transversales, tan demandadas en los perfiles buscados, constituyen elementos diferenciadores y por otra parte necesarias para introducirse con ciertas garantías en el mercado del trabajo.
Es por ello que esta metodolo- Todo lo expuesto hasta ahora, deberá traducirse en una mejora de la capacidad de inserción laboral del egresado/ da, pues debería contribuir a complementar los distintos aspectos que son requeridos en los perfiles solicitados y que podrían resumirse en lo que se denominaría "perfil estándar" solicitado por la empresa, que se podría traducir en la necesidad de poseer: -Conocimiento del entorno económico y empresarial, -Valores personales, -Formación "dual": teórica y práctica, nacional e internacional, -Idiomas: inglés, alemán, -Movilidad nacional e internacional, -Experiencia internacional: Erasmus, -Disposición de aprender: cambio, -Mentalidad intercultural, -Trabajo en equipo, Capacidades analíticas... análisis/síntesis, -Orientación a resultados.
Lo cual interpretado de forma resumida se podría expresar como: universitario/a que ha finalizado sus estudios académicos en el tiempo adecuado, curso por año o cercano a ello, con un adecuado nivel de los conocimientos correspondientes, una práctica probada de éstos y con los complementos de unas competencias de carácter transversal, así como del dominio del idioma inglés y conocimientos de otro.
Para terminar, se cita el estudio realizado por Infoempleo, año 2011 y donde algunas de las conclusiones obtenidas,y de forma extractada, son que la necesidad de demostrar que se tiene cierta experiencia está presente en el 76,3% de las ofertas.
El inglés es el más solicitado (72%) y la lengua francesa es requerida para un 8,5% de los puestos, con un creciente interés por otras lenguas como el chino, el japonés o el árabe, y una mayor demanda de idiomas de países de Europa del Este.
Un 46% de las ofertas de empleo cualificado indica nivel o titulación universitaria específica, donde las titulaciones técnicas son el 42%, las de tipo jurídico-social el 32,4%, las de ámbito científico y sanitario un 20,6% y las de humanidades un 4,7%.
Este tipo de formación práctica se lleva a efecto, por ahora, de forma sucesiva a su carrera académica, pero debería llegar a realizarse de forma simultánea a ésta, en períodos perfectamente predefinidos de antemano.
Esta forma de proceder daría como consecuencia el logro de una demanda que el mundo empresarial está solicitando ya, la llamada "formación dual", entendida ésta como una formación integral tanto en el campo teórico como en el práctico y tanto en el terreno nacional como internacional y todo ello realizado de forma conjunta por la "Academia": la universidad y el "Mercado": las empresas.
En el contexto mencionado se integra pues el programa Principia expuesto y tampoco deben olvidarse otras
TABLA 1: RESULTADOS DE BUENAS PRÁCTICAS EN LA FUNDACIÓN EMPRESA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA-FEUZ
Un ser vivo. -Mi Proyecto y Dafo profesional.
Para 2012 Infoempleo.com establece tres escenarios: crecimiento anual del PIB del 1,2%, o del 0,7% o del 0,3%, en todos los casos el sector servicios lidera la generación de empleo, seguido a una distancia considerable por el sector industrial.
El ayudar a la consecución de estos objetivos, en su mayor y mejor grado y desde el punto de vista de formadores y docentes debe constituir también nuestro objetivo y nuestra meta. |
RESUMEN: Estamos siendo testigos, y a la vez actores, de un mundo en transformación, distinto del que procedemos e impredecible, cuya característica principal es su naturaleza compleja.
Un mundo en transformación con un nivel de interconexión e interdependencia sin precedentes (causa de su complejidad), con nuevas estructuras (redes) y con nuevas tecnologías sociales, que configuran a Internet como infraestructura digital de transformación (disruptiva) y, también, de adecuación.
Como resultado de todo ello, un "nuevo ENTORNO vital, expandido y complejo", impacta notablemente en la manera en que nos relacionamos, vivimos, trabajamos y aprendemos.
Nos encontramos, pues, ante una nueva clase de situaciones o problemas (complejos) que, a la hora de enfrentarnos a los mismos, nos requiere no solo cambiar nuestra forma de pensar y percibir la realidad (pensamiento sistémico), sino también la adopción de una nueva cultura digital, de interdependencia y sostenibilidad.
Denominamos como "brecha de la complejidad", a la dificultad que conlleva la asimilación y práctica de dichos requerimientos y que, a su vez, constituye el principal reto al que nos enfrentamos en la actualidad.
Por último, desde una perspectiva de desarrollo orgánico ("bottom-up"), y considerando a la persona como "sistema complejo adaptativo", se propone el perfil "eAprendiz" como estrategia de adecuación y empoderamiento personal, y profesional, en el actual entorno global, "extendido y complejo".
PALABRAS CLAVE: Bottom-up; complejidad; SCAs; eAprendiz; pensamiento sistémico; brecha; sistemas complejos adaptativos. prosperidad, en ocasiones, se contempla a expensas de la comunidad, y a los que se les considera responsables principales de los problemas actuales.
¿Qué está sucediendo?, ¿cuál es el factor común de todas estas situaciones?, ¿cuál es la naturaleza de las amenazas a las que nos enfrentamos? ¿cuáles son sus fuerzas motrices?, ¿qué hacer?, ¿cómo actuar?,...
UN NUEVO ESPACIO VITAL "EXPANDIDO Y COMPLEJO" (INTERNET), EN UN MUNDO EN TRANSFORMACIÓN, DISTINTO E INCIERTO
Estamos siendo testigos, y a la vez actores, de un mundo en transformación, distinto del que procedemos e impredecible, cuya característica principal, como veremos, es su naturaleza compleja.
En efecto, habitamos en un mundo global e interdependiente, desde múltiples dimensiones o perspectivas (económica, educativa, medioambiental, social,...), que podríamos decir conforma un sistema global de sistemas.
Habitamos en un mundo en transformación, de base tecnológica, con un nivel de interconexión e interdependencia sin precedentes (la era de la conectividad), con nuevas estructuras (redes) y espacios expandidos ("en línea"), con nuevas tecnologías sociales que posibilitan, sin intermediarios, nuevos "media" instantáneos de comunicación, compartición y producción distribuida ("Media" sociales) de información y conocimiento, que configuran a Internet como infraestructura digital de transformación (disruptiva) y, también, de adecuación.
Como resultado de todo ello, un "nuevo ENTORNO vital expandido y complejo", impacta notablemente en la manera en que nos relacionamos, vivimos, trabajamos y aprendemos.
¿Qué entendemos por "nuevo entorno vital expandido"?, pues que a las características "presencial y local" de nuestro ámbito tradicional de existencia, hay que añadir las de "en línea" (Internet) y "global", dando como resultado el actual "entorno vital expandido" (presencial y en línea, local y global).
¿Qué entendemos por "nuevo entorno vital de naturaleza compleja"?
El mencionado "nivel de interconexión
De manera generalizada, existe la sensación de que estamos viviendo un tiempo en el que suposiciones, planteamientos, incluso comportamientos, básicos y formalmente aceptados, aparecen como inadecuados, cuando no inaceptables.
En efecto, tanto a nivel corporativo como social, teníamos la sensación de que vivíamos en un mundo más o menos lineal, homogéneo y predecible, que nos permitía "controlar", en cierto modo, nuestro propio destino.
Debido al cambio actual -no solo real sino acelerado, por la rápida innovación tecnológica, la globalización y la presencia de Internet-, se percibe en la actualidad una interdependencia, en la que "mi destino" se ve afectado por el comportamiento de "otros", con la sensación de que estamos entrando en un mundo nuevo no lineal, heterogéneo, con una restringida capacidad de predecir y, por lo tanto, con un control limitado de nuestras actuaciones.
Por ejemplo en el ámbito de la economía, en una economía "conectada" y del conocimiento, se están produciendo cambios sin precedentes que afectan a la sociedad, a la estructura y dinámica organizacional de las empresas, al modo en que la actividad comercial es llevada a cabo, e incluso a los modelos de negocio y a los propios profesionales.
Lo mismo sucede en el ámbito de la educación.
En particular en la educación superior, se habla del "fin del monopolio del conocimiento", "menos enseñar y más aprender", nuevos roles para el profesor y el estudiante, "aula expandida", una "formación orientada a la adquisición de competencias", "aprendizaje permanente, social y autogestionado", etc.
En el ámbito social, de manera creciente y a lo largo de los últimos años, hemos ido tomando conciencia, o cuanto menos siendo testigos, de una serie de realidades, problemas y desafíos que a nivel mundial están sucediendo, y que recientemente, a nivel más "local", han provocado la espontánea irrupción del movimiento "15M" de "indignados", que en la actualidad está alcanzando una dimensión global.
De todo ello, parece percibirse, por parte de la ciudadanía, una cierta sensación de desconcierto, preocupación e incertidumbre y, en particular, una quiebra en la confiabilidad de sus representantes políticos, así como del modelo de desarrollo y sistema financiero actuales, cuya Los dominios "simple" y "complicado", asumen que vivimos en un mundo "ordenado" (mecanicista), objetivable, en el que la relación "causa-efecto" es lineal, perceptible y previsible, pudiéndose encontrar las respuestas correctas a los problemas o situaciones planteadas (causalidad), a partir de los datos disponibles.
Lo problemas bajo consideración, son cerrados, acotados, estáticos, descomponibles (relaciones entre las "partes", son inexistentes o débiles) y reproducibles, lo que ha llevado a la "especialización" del conocimiento, con notabilísimos avances y éxitos en las diferentes ciencias o dominios del conocimiento.
El "todo" es igual a la suma de las "partes".
Ambos dominios del modelo Cynefin, se corresponden con los problemas "científico-técnicos", previamente analizados.
e interdependencia" sin precedentes, es lo que proporciona a nuestro entorno actual su "naturaleza compleja".
Conceptos relacionados con los Sistemas Complejos (SCs) proporcionan una nueva forma de aproximarse a muchos y diferentes problemas, en la actualidad.
Con el consiguiente "factor de escala", consideraremos los diferentes "organismos" sociales (personas, grupos, comunidades / redes, organizaciones y sociedades) como Sistemas Complejos, y más concretamente como Sistemas Complejos Adaptativos (SCAs), dada su capacidad de "autoorganización" (aprendizaje), estableciendo a la "persona" como "sistema complejo social básico" y como "agente de cambio nuclear".
Coherentemente con todo lo dicho, es evidente la conveniencia de aplicar conceptos y métodos de la Teoría de la Complejidad, como nuevo enfoque "conceptual" generalizado, a este mundo en transformación, hiperconectado e interdependiente.
A su vez, los dominios "complejo" y "caótico" (fig. 2) suponen un mundo "desordenado", en el que no es posible predecir los resultados (incertidumbre), al no ser fácil la identificación de relaciones causa-efecto (no lineales), siendo sólo posible, en el mejor de los casos, un análisis de la situación dirigido a la identificación de patrones emergentes (subjetividad).
Mención especial, merece el dominio de la "complejidad", por corresponder al mismo todas las situaciones o problemas, en las que están presentes seres vivos.
En particular, todos los seres humanos pertenecen al mundo de lo "complejo", considerándose además "Sistemas Complejos Adaptativos", subjetivos y con capacidad de "auto-organización" y adaptabilidad mediante aprendizaje auto-gestionado, como a continuación definiremos.
Las situaciones o problemas "complejos", son abiertos, expandibles, dinámicos, irreproducibles, no descomponibles (las relaciones entre las "partes" son más importantes que las propias "partes"; conectividad e interdependencia entre las "partes"; el "todo" mayor que las "partes").
Como resultado de dicha naturaleza abierta y expandible de la complejidad, se producirá un anidamiento de sistemas complejos, conformando un sistema global de sistemas complejos (complejidad creciente e ilimitada), que evidentemente, en último término, exigirá también para su análisis, un cierto "acotamiento", o "reduccionismo", por nuestra parte.
Bajo estas circunstancias, y frente a la "especialización" anterior, se requerirá la integración y convergencia del conocimiento, así como una nueva forma de pensar, de percibir y analizar la "realidad", de un pensamiento reduccionista y objetivable a un pensamiento sistémico y subjetivo (de diseño), base de la actual "brecha de la complejidad", tal como mostraremos más tarde.
Adaptación de la original de Dave Snowden.
BASE CONCEPTUAL DE LOS SISTEMAS COMPLEJOS ADAPTATIVOS (SCAS)
Desde nuestra perspectiva, contemplamos la "complejidad", como un nuevo dominio del conocimiento que trata de conocer cómo grupos de elementos o agentes "vivos" interrelacionados, tales como personas, organizaciones, comunidades, la gestión del conocimiento, el aprendizaje, la educación, etc, se comportan en el mencionado mundo en transformación, distinto e incierto.
Presentamos, a continuación, una pequeña muestra de conceptos propios del dominio de la complejidad (fig. 4), con el objeto de facilitar la comprensión de nuestra propuesta final de adecuación personal, perfil eAprendiz.
Sistema cerrado descomponible Sistema abierto no descomponible
Adaptación de la original de Clemens Marshall.
Así, pues, un SISTEMA es un "todo" que no puede descomponerse en partes independientes.
Las propiedades esenciales de un sistema (considerado éste como un todo) derivan de la interacción entre las artes, no de sus acciones tomados por separado (aisladamente)".
El concepto central de sistema -complejo-encarna la idea de un conjunto de elementos interconectados que forma la totalidad, mostrando propiedades que son de la totalidad, y no propiedades de sus componentes.
En realidad todos los sistemas son complejos (SCs), en cada circunstancia deberemos identificar el nivel de complejidad asociado a nuestro "sistema observable" de interés.
Sistema natural formado por un conjunto de organismos vivos (biocenosis) y el medio físico donde se relacionan (biotopo).
Un ecosistema es una unidad compuesta de organismos interdependientes que comparten el mismo hábitat.
Ecosistema se refiere a la red de relaciones en la que se encuentra inmerso cada uno de los organismos.
Visión ecológica, u orgánica, de los diferentes "Sistemas Complejos Adaptativos".
Esta noción o idea de ecosistema contrasta con la idea de "lucha por la supervivencia evolutiva".
El contraste entre "supervivencia mediante competición o lucha" y "ecosistema como interdependencia entre organismos y cooperación como base de la supervivencia", se ha trasladado a los sistemas social y económico (ecosistema organizacional).
Como forma de facilitar la comunicación, mediante el buen uso de los términos "sistema" y "ecosistema", incorporamos el siguiente matiz: el término "sistema" se centra o focaliza sobre "comportamientos colectivos", mientras que "ecosistema" se usa típicamente para describir las dependencias internas de las partes que conforman un sistema más grande.
"Entorno es el contexto en el cuál se encuentra el sistema en el que estamos interesados".
Estrictamente hablando, es todo lo que no está incluido en nuestra definición de sistema.
Desde la perspectiva de sistemas describimos un sistema en relación con su entorno, y en cómo le afectan los cambios en el mismo.
Los conceptos de adaptación y evolución están íntimamente relacionados con el modo en el que un sistema responde y cambia en el contexto de su entorno.
Un observador es una persona que (por medio de sus sentidos) lleva a cabo medidas (observaciones) acerca de un sistema para conseguir información acerca del mismo.
Generalmente, las teorías científicas tradicionales, no describen las propiedades del observador debido a que el sujeto de investigación, el cual está siendo descrito, es el sistema observado y no el observador.
El campo de los SCs se interesa por las interrelaciones.
El observador y el sistema están interrelacionados.
De ese modo, es necesario desarrollar una visión más precisa de qué es un observador, y del acto básico de la observación o medida.
Así, pues, en el ámbito de la complejidad, contemplaremos también al observador.
Ello conectará con el problema de comprender cómo las personas sienten y describen lo que sienten, lo cual forma parte del problema de comprender cerebro y mente.
Un "sistema complejo" es un sistema compuesto de "partes" interconectadas que como un "todo" exhiben una o más propiedades (emergentes), no obvias a partir de las propiedades de las "partes" individuales.
Sistemas Complejos Adaptativos (SCAs).
Son casos especiales de sistemas complejos, son redes dinámicas de interacciones y relaciones (no mera suma de "partes" estáticas o con débiles interacciones), con la capacidad de modificar su comportamiento individual y colectivo, como resulta-do de experiencias.
Adaptabilidad al entorno mediante su capacidad de aprendizaje (comportamiento basado en reglas no fijas).
Ejemplos de SCAs pueden ser colonias de hormigas; el clima; estructuras sociales; la célula; el sistema nervioso; seres vivos, en particular los humanos, infraestructuras de comunicaciones (Internet).
La auto-organización es una característica clave de los sistemas complejos adaptativos.
Surge a través de las interacciones dinámicas y de adaptación, de sus "partes" o componentes, más que como resultado de causas externas o de un controlador central.
Aunque el control de la organización de un sistema complejo es distribuido (o descentralizado), el sistema como conjunto se adapta (o aprende) y mantiene una identidad coherente.
El proceso de aprendizaje, ya sea a nivel de individuo, de aula, de grupo u organización, o de un colectivo social mayor, puede ser visto como un proceso de auto-organización.
Emergencia: "proceso por el cual una serie de sistemas de nivel inferior (considerados como 'partes') se auto-organizan en un sistema complejo autónomo (el 'todo') de nivel superior, con su correspondiente comportamientos total".
Así, la emergencia en un determinado nivel se produce mediante las interacciones dinámicas locales de los subsistemas de nivel inferior.
Se trata de un proceso "de abajo hacia arriba" ("bottom-up"), sin planificación central o instrucciones generales.
Inteligencia colectiva: es una forma de inteligencia que surge de la colaboración y concurso de muchos individuos o seres vivos de una misma especie.
Hoy es un término generalizado de la cibercultura o la sociedad del conocimiento.
La inteligencia reside en el sistema "total" (Inteligencia colectiva), ello significa que mientras diferentes individuos pueden tener conocimientos específicos o interpretaciones distintas de una realidad común, nadie es capaz de procesar toda la información que acumula el sistema.
Los sistemas de autoorganización solo producen inteligencia cuando poseen la capacidad de procesar la diversidad de conocimiento que reside en el interior del sistema.
Así, las organizaciones son más inteligentes cuando tienen una rica diversidad de perspectivas y medios para agregar su conocimiento colectivo (principio clave de organización de los SCAs). poseemos un conjunto detallado de reglas y regulaciones cohesionadas.
Sin embargo, a pesar de que ello es cierto para tareas mecánicas, no sucede lo mismo con los sistemas abiertos orgánicos.
En el mundo orgánico, el secreto de la ejecución efectiva de tareas complejas reside en que el "orden" se alcanza por la aplicación colaborativa de unas pocas reglas sencillas, en lugar de por el cumplimiento de un complejo conjunto de controles.
En ese sentido, una de las características distintivas de los SCAs es que "la responsabilidad de control y coordinación" reside en cada uno de los organismos o individuos participantes (Auto-gestión coordinada), en lugar de en un ejecutivo central (topología de redes distribuidas).
Auto-gestión y control distribuido.
Normalmente pensamos que las estructuras complejas solo funcionarán si
Interacción colaborativa, innovación y sostenibilidad.
En sistemas abiertos y dinámicos, no existen reglamentos.
El orden no esta preestablecido, no está definido de antemano, sino que surge a través de un "proceso iterativo de aprendizaje".
Un Sistema Adaptativo (o un Sistema Complejo
Adaptativo, SCA) es un sistema que cambia su comportamiento como respuesta a su entorno.
El cambio adaptativo que sucede con frecuencia tiene que ver con un propósito, con alcanzar una meta u objetivo.
Así, el sistema que persigue un objetivo trata de adaptarse (cambiando su comportamiento) con tal de alcanzar su objetivo.
Debemos notar que el comportamiento orientado a objetivos puede alcanzarse fácilmente en sistemas con retroalimentación, debido a que cambios en el entorno, o en el propio sistema, cambia su comportamiento.
En particular, en seres vivos, mediante el Aprendizaje se produce un comportamiento adaptativo.
La flexibilidad se manifiesta en la estructura de red, en su ausencia de rigidez y capacidad de fluctuación (adaptación) permanente, ante los cambios continuos.
Evidentemente no toda red tiene dichas capacidades potenciales, en cualquier caso, cuanto más compleja y diversa sea la red, y cuanto más complejas sean las relaciones entre las partes, más resistente será.
Diversidad significa muchos "nodos" u organismos, con muchos enfoques o aportaciones distintas para un mismo problema.
De este modo, una comunidad diversa, es una comunidad resiliente, es decir, con capacidad a adaptarse a situaciones cambiantes.
Obviamente, la diversidad no siempre es una ventaja.
La diversidad como ventaja estra-tégica para una comunidad sólo es una ventaja, si existe una activa red de relaciones, si se produce un flujo de información a través de los diferentes "agentes" u "organismos" de la red.
La diversidad es buena si se cumplen los diferentes principios de una organización sostenible.
"Cualquier sistema verdaderamente complejo puede considerarse como un aprendiz (learner), ya sea un ser humano individual, un organismo microscópico, o un colectivo social".
De hecho, es la complejidad de un sistema -sus procesos de autoorganización y de adaptación-, lo que le distingue de los sistemas más mecánicos y que le permite aprender.
Lo que un sistema aprende o sabe, está encarnado en su estructura dinámica, así como en los otros sistemas en los que se anida.
Proceso mediante el cual un sistema, o Aprendiz, se adapta y amplía su espacio de acción posible.
El aprendizaje es un proceso recursivo, de elaboración, en lugar de un proceso de acumulación.
En realidad, todos los sistemas, o problemas, son complejos, en principio.
Lo que les distingue es su grado de complejidad.
Cuando los sistemas son "suficientemente" simples, podemos hacer uso de tradicionales planteamientos "reduccionistas" que identifican las "partes" del sistema y usan "linealidad" o superposición para discutir las relaciones entre las "partes" o cómo trabajan juntas ("Especialización").
En cualquier caso, necesitamos herramientas que nos permitan pensar acerca de aquellas interacciones entre las partes que muestran el comportamiento de la totalidad.
INTEGRACIÓN VS ESPECIALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO
Gracias a los extraordinarios logros científicos y técnicos alcanzados mediante la "especialización del conocimiento" (descomposición de un todo mayor en dominios y disciplinas cada vez más especializadas), hemos alcanzado el mundo actual, de rápido crecimiento en complejidad y expansión de nuevo conocimiento.
Aunque este planteamiento ha sido notablemente exitoso, y por supuesto necesario, existe un inconveniente relativo a la gestión
de los logros de la propia "especialización", es decir, la complejidad.
En efecto, el tratamiento de situaciones complejas requiere de perspectivas más amplias que las que proporciona el conocimiento especializado, se requiere una perspectiva del "todo" y no solo de las "partes".
Obviamente, la necesidad de nuevos planteamientos para nuevos tipos de problemas que se nos plantean, no significa rechazar la "especialización" pues, además de que continúa siendo fundamental, curiosamente la solución de dichos nuevos problemas, no tanto consiste en crear nuevo conocimiento, como hacer uso del que ya tenemos, aunque de una forma más integrada.
Entendemos por "integración de conocimiento", el proceso de ubicar nuestras ideas -nuestras teorías acerca de cómo funciona el mundo-juntas en una estructura coherente.
El objetivo de la integración de conocimiento es entrelazar diversas ideas en redes coherentes; redes que son más robustas y funcionales gracias a la interrelación de ideas y a que, gracias a la acción de sinergia, pueden posibilitar un nivel emergente de inteligencia en medio de la complejidad.
PENSAMIENTO Y PRÁCTICA SISTÉMICA
Existen diferentes formas de razonar, de hecho cada uno de nosotros tiene una forma de pensar que es única, al depender de características personales, de la cultura y formación recibida, así como de experiencias previas.
En la sociedad occidental, las dos formas principales de pensar o razonar son: el pensamiento lógico y el causal.
La forma de razonar lógica parte de una generalización o premisa, que se supone cierta, para a continuación deducir una conclusión acerca de un caso particular.
El pensamiento causal es una forma de enlazar cadenas de causas (únicas o varias, separadas) y consecuencias, siendo excepcional el considerar una red de múltiples causas.
Aunque ambas son potentes formas de razonar, en particular la causal (sustento del método científicotécnico tradicional), no siempre son válidas, por ejemplo en situaciones complejas.
Lo que realmente importa en la práctica (fig. 5) es el modo en que tratamos de comprender un fenómeno o en el que nos enfrentamos a una situación.
Se comienza descomponiendo el problema en partes separadas, a continuación nos enfrentamos a cada parte por separado y extraemos consecuencias y/o resultados, llevando a cabo acciones basadas en la comprensión de las partes.
Si no funciona, el siguiente paso es descomponer las "partes" actuales en "partes" más pequeñas.
Este tipo de planteamiento reduccionista, sustenta la mayoría de la actividad científico-técnica.
Se comienza observando la naturaleza y observando la "totalidad" que nos concierne en cada caso o situación.
Si ello no conduce a resultados, el siguiente paso será observar la "totalidad" superior, más grande, de la cual forma parte.
Pero esto conlleva un problema, ¿cómo vemos la totalidad?
El pensamiento holístico está obligado a simplificar "totalidades", tal como lo hace el cerebro.
En efecto, el cerebro selecciona partes de información consideradas como importantes, ignorando el resto, acomodando la que retiene en categorías preexistentes.
Las personas tendemos a recordar incidentes que refuerzan o confirman nuestra visión del mundo.
En el contexto de un planteamiento holístico, el pensamiento sistémico (P.S.), nos amplia nuestra forma, aparentemente, natural de pensar (lógico-causal), lo que nos ayudará a tratar la complejidad de una manera más adecuada, aumentando nuestra comprensión, al tener en cuenta las interacciones entre las "partes".
Nos abre la mente, reduciendo prejuicios, alcanzando puntos de vista más equilibrados.
Notamos la necesidad de adoptar una visión holística en situaciones propias de mi campo de "expertise" (p.e.
En estas circunstancias, el pensamiento sistémico (y de diseño) nos será útil para experimentar en situaciones complejas, pues desde un planteamiento holístico analizaremos el comportamiento del sistema "total", así como las interconexiones entre sus componentes, usando una variedad de métodos, además de los sistemáticos y ordenados.
LA BRECHA DE LA COMPLEJIDAD
Necesitamos cambiar nuestra forma de pensar cuando nos enfrentamos a una situación compleja.
¿Cómo pensamos?, ¿cómo conocemos?
Desde nuestro punto de vista, la brecha de la complejidad, amén de probables dificultades de naturaleza tecnológica, surge fundamentalmente de la dificultad manifiesta a la hora de cambiar nuestros modos de conocer y actuar, ante la complejidad creciente que hemos identificado, contrastando en particular el cambio de paradigma entre el modo dominante del pensamiento científico-técnico tradicional (paradigma de la simplicidad) y el requerido pensamiento o paradigma de la complejidad.
Como resultado de la modificación de la manera de enfocar, de percibir y analizar el entorno que nos rodea, una nueva cultura digital, de la interdependencia y sostenible está emergiendo.
Una nueva cultura con nuevos valores, liderazgos, actitudes y comportamientos en el nuevo entorno global, en red e interdependiente (transparencia, integridad, autenticidad, aprendiz permanente, redarquía, humildad, creatividad, pensamiento global, factor social, desarrollo sostenible, generación de valor, compartición, etc.).
¿Estamos preparados, ¿estoy preparado?
INTERNET COMO NUEVO ESPACIO VITAL "EXPANDIDO Y COMPLEJO"
Tal como ya hemos comentado, estamos asistiendo en la actualidad a la emergencia de un "mundo en transformación, distinto del que procedemos e impredecible, cuya característica principal es su naturaleza compleja".
Hemos visto también, cómo la complejidad es el "resultado emergente de múltiples factores, o agentes, interrelacionados e interdependientes...", así como "una forma de interconexión creciente, que genera como consecuencia una complejidad también creciente", cuya gestión adecuada representa sin duda el mayor de los desafíos actuales ("la brecha de la complejidad"), al requerir nuevos planteamientos y enfoques ("paradigma de la complejidad"), además de nuevas actitudes, para todo tipo de sistema.
Nos proponemos, a continuación, tratar de analizar, desde el paradigma de la complejidad, uno de los más impor-
tantes sistemas sociales en la actualidad: Internet, como nuevo "hábitat" expandido y complejo, para todo tipo de organismo humano (persona, grupo, organización, comunidad, sociedad).
"Siempre hemos sido el producto de nuestras relaciones, en la actualidad nuestras relaciones nos están redefiniendo", The New Toolkit, 2011
Los antropólogos, tal como se comenta en el excelente artículo "The New Toolkit", asocian al término "toolkit", el conjunto de tecnologías que acompañan a un grupo particular de personas, en un instante o época determinada.
En la actualidad, no parece desproporcionado considerar a Internet como la infraestructura de comunicación por excelencia, soporte tecnológico (junto con el software social) del actual "nivel de interconexión e interdependencia sin precedentes", cuyo impacto está afectando, a la manera en que "nos relacionamos, vivimos, trabajamos y aprendemos", lo que configura a Internet como "infraestructura digital de transformación (disruptiva)", así como sistema complejo.
Como consecuencia, parece obvio que tratemos de analizar, pues, las características del sistema complejo de comunicación humana por excelencia, que es Internet.
Es la "tendencia en las redes de ordenadores por la que todas las cosas que puedan o deban comunicarse a través de la red, se comunicarán a través de la red, y que incluye comunicación de persona a persona, de persona a máquina y de máquina a máquina", (wikipedia).
El nivel medio de penetración de Internet, a nivel mundial y en marzo de 2011, es del 30,2%, según Internet World Stats.
En cualquier caso, la ampliación excepcional, sin precedentes de las características pre-existentes en la comunicación humana (ubicuidad e instantaneidad), debemos asociarla a la telefonía móvil, por tratarse de un dispositivo inherentemente personal (móvil + SIM) que, en la actualidad, proporciona un nivel de localización humana directa del 0.7826 (número de suscriptores/población mundial).
Esta capacidad de hiperconectividad alcanzada, está produciendo cambios cualitativos que conducen a una reorganización de la cultura humana, a nivel global.
Es el resultado de la capacidad que la hiperconectividad existente proporciona, de enviar instantáneamente "cualquier cosa" a "cualquier lugar".
Aún cuando existe el "instinto social" como característica esencial de la naturaleza humana, es importante "desarrollar mecanismos de compartición del conocimiento, que sean efectivos, para cualquier comunidad o cultura".
Tradicionalmente la compartición del conocimiento, se llevaba a cabo dentro de un dominio específico, asociado a prácticas "rituales" cerradas (gremios, asociaciones profesionales, universidades, etc.).
Con la hiperconectividad, se obvian dichas prácticas, se produce el fenómeno de la desintermediación, lo que conlleva una compartición hiperdistribuida.
Por Hiperinteligencia entendemos la "hiperdistribución hiperconectada relativa a un dominio de conocimiento específico".
En Internet, no solo se hiperdistribuye y comparte información y/o conocimiento, sino también comportamientos de éxito (Hipermimesis).
Así, pues, aquel grupo o comunidad de personas que estando hiperconectadas decidan hiperdistribuir su conocimiento, relativo a un dominio específico, pueden lograr hiperinteligencia (individual y colectiva).
Es la hiperinteligencia en acción, es decir, "la capacidad de aplicar el conocimiento y capacidades proporcionadas por la hiperinteligencia dónde, cómo y cuándo sea necesario".
Cuanto más comprehensiva y completa sea la hiperinteligencia, mayores son tanto el rango de situaciones y usos posibles, como los efectos potenciales.
El hiperempoderamiento de un "agente" (individual o colectivo), fuerza a quienes interactúan con dicho agente a hiperempoderarse o se corre el riesgo de "peligro de extinción", por "selección de grupo".
De este modo, se produce una serie de cascadas de hiperempoderamientos individuales y de comunidades, incluso redes.
LA GESTIÓN DE LA COMPLEJIDAD COMO PRINCIPAL RETO EN LA ACTUALIDAD
Desde la perspectiva de la complejidad, desarrollo orgánico (de lo más simple a lo más complejo), contemplamos a la persona como sistema social básico, el cuál debe enfrentarse al desafío de gestionar su propia complejidad ("brecha de la complejidad"), en el ámbito de un nuevo entorno (o ecosistema) "expandido y complejo", hiperconectado e interdependiente, caracterizado como infraestructura de transformación disruptiva, y que es INTERNET fig. 6).
Desde una perspectiva de desarrollo orgánico (estrategia "bottom-up"), considerando a la persona como centro de toda acción, se contempla al eAprendiz como agente de cambio nuclear, el cuál promueve un nuevo perfil de liderazgo basado en el reconocimiento y la generación de confianza.
Definición de eAprendiz: "Sistema social básico ('factor de escala'), con capacidad de autoorganización, que contempla y asume el Aprendizaje Personal 'in situ' (autogestionado, social y colaborativo), como estrategia permanente de adecuación, y desarrollo personal y ciudadano, a un cambiante entorno en RED-interdependiente, diverso e impredecible" (fig. 7).
Partiendo de los siguientes principios, proponemos el perfil eAprendiz, como respuesta de adecuación personal a la brecha de la complejidad actual.
Consideración de todos los organismos humanos (individuo, grupo, comunidad, organización, sociedad) como SCAs interdependientes y "aprendices".
Adopción de nuevos planteamientos y actitudes (paradigma de la complejidad) como respuesta al actual estado de incertidumbre y complejidad creciente.
La persona como entidad volitiva que persigue objetivos o fines de autorealización, desde su plena autonomía y capacidad de auto-eco-organización.
Búsqueda de la identidad personal, desde una perspectiva sistémica y compleja, como "propósito" y tarea vital del sujeto.
Todo el conocimiento reside en las redes, en sus conexiones, en la forma en que relacionemos ideas, conceptos, personas, objetos y fuentes de información.
Asunción del auto-aprendizaje permanente como responsabilidad personal, y base de la adaptabilidad a un entorno incierto e imprevisible (realidad emergente).
Irreductibilidad del aprendizaje a sus partes individuales.
Aprendizaje social y colaborativo mucho más que la suma de los aprendizajes individuales (Inteligencia colectiva).
Empoderamiento personal, y colectivo, como soporte de la creatividad e innovación requeridas.
Requerimiento de nuevas estructuras (redes) y nuevos espacios (ecologías) de conocimiento y aprendizaje, para la generación de valor compartido.
Aprender a ser y estar en la sociedad en red, como estrategia de adecuación personal y organizacional (fig. 8).
Principal RETO actual.////¿Cómo actuar ante la creciente complejidad de un mundo en transformación, diferente e incierto?////¿Qué estrategias emplear para superar los riesgos y aprovechar las oportunidades de la RED, de Internet?.
Consideración de la complejidad como una forma de interconexión creciente.
La "complejidad" creciente es el mayor desafío al que nos enfrentamos.
Las personas, instituciones y empresas, en la actualidad, no están preparadas ni equipadas para llevar a cabo una gestión eficaz de la complejidad.
Se propone el perfil "eAprendiz" como estrategia de adecuación y empoderamiento personal, en el actual entorno global, "extendido y complejo".
Se reconoce a la "creatividad" como a la competencia clave como respuesta a la complejidad.
Consideración de una Internet abierta y distribuida como infraestructura fundamental del nuevo espacio "vital", tanto para la difusión, compartición y co-creación, de un flujo constante y creciente de información y conocimiento, como para una nueva cultura digital y sostenible
PARA NUEVOS TIPOS DE PROBLEMAS: ¿QUÉ ENTENDEMOS POR PROBLEMAS COMPLEJOS? |
LA ESCUELA ES UNA PLATAFORMA
el aprendizaje como un proceso a lo largo de la vida.
Su futuro, nuestro presente, pasa por convertirse en "hubs" que fomenten relaciones, en espacios de encuentro facilitadores y dispensadores de servicios.
Pasa más por ser "escuelas artesanas" que multinacionales de expender títulos.
Diversidad, talento y la marca personal EOI, como tal plataforma de encuentro, lo es en primer lugar por sus alumnos, provenientes de todo el mundo, de
RESUMEN: En el presente artículo se recogen en forma de decálogo las experiencias más relevantes en el proceso de transformación abierto en los tres últimos años por la Escuela de Organización Industrial, decana de las escuelas de negocio.
La formación de directivos emprendedores y de emprendedores directivos exige una respuesta alineada a las exigencias de una sociedad y de un mercado caracterizados por una personalización y humanización del aprendizaje que se ha convertido en el motor de una profunda transformación social y económica en donde lo público, lo privado y lo ciudadano se funden en la consecución del bien común.
Una escuela de negocios tiene unas condiciones excepcionales para ser un laboratorio en el que experimentar los desafíos a los que se enfrenta el aprendizaje en la sociedad actual.
Con la expresión Open Learning se pretende recoger los desafíos a los que se están enfrentando tanto las instituciones formativas como los modelos tradicionales de enseñanza, con la firme creencia del papel determinante del aprendizaje en la creación de una sociedad más justa y de una economía más competitiva, así como en la importancia crucial de la tecnología en este proceso.
Open learning; escuela de negocios; colaboración; identidad digital; sostenibilidad; simulación; pensamiento de diseño; aprendizaje en movilidad; ética; cultura digital; redes.
La Escuela es un lugar abierto en el que se propicia la interacción.
La generación de valor se mide por la capacidad de atraer talento.
Solo convirtiéndose en infraestructuras de relación, en plataformas de encuentro, adquieren sentido hoy las escuelas de negocio y, por extensión, las instituciones que asuman se une Redepyme, que desde hace más de 15 años integra una red de servicios de más de 2.000 pequeñas empresas asesoradas por EOI.
Un nodo para los antiguos alumnos
El Club EOI con 6.000 antiguos alumnos representa una poderosa red vinculada a los valores y objetivos de la Escuela.
En sus cincuenta años de historia se ha configurado como el principal valedor de la reputación de la organización y como una de las asociaciones de Alumni más influyentes.
Un espacio abierto para compartir y crear contenidos
La estrategia de comunicación va unida a la idea de servicio público y a la convicción en que compartir es la mejor manera de construir una sólida reputación.
La apertura de los contenidos (conferencias, clases, documentos docentes) ha sido el pilar para la construcción de una estructura de comunicación en malla, una comunicación p2p, en la que cada uno es responsable de lo que comunica.
Los valores de la cultura digital (la colaboración, lo abierto, la transparencia, la desjerarquización...) son los valores de EOI.
Una gestión abierta hacia dentro
En el seno de la gestión interna de la organización se han promovido usos digitales mediante la implantación de un blog de comunicación interna, una red de microblogging exclusiva para los empleados (yammer) y el uso de un entorno específico de trabajo colaborativo a través de comisiones transversales con espacios físicos y virtuales que favorecen la gobernanza interna.
Líder en las redes sociales
En el ámbito de la comunicación, la imagen de marca y la gestión de la reputación, EOI es una organización pionera en el uso integrado de los medios sociales y las redes.
Esto ha permitido en poco tiempo crear una comunidad de referencia que favorece una comunicación distribuida, con múltiples actores y responsables, multicanal y ubicua. todas las edades y de todos los backgrounds, unidos por su carácter emprendedor y su responsabilidad.
Las estrategias de impacto del currículum vitae del alumno arrancan en el preciso momento en que comienza su formación y no cuando lo termina.
En EOI, aprendizaje constante y reconocimiento profesional van de la mano de la reputación institucional y visibilidad individual.
Directores y profesores profesionales
EOI es una plataforma de relación en la que se concentran algunos de los mejores profesionales del mundo empresarial y de la academia.
El proceso de selección de profesorado está abierto a cualquiera que acredite su competencia profesional a través de un sistema propio de homologación 1.
El régimen del profesorado garantiza la diversidad y la competencia del claustro pero también la agilidad a la hora de atender a la especialización de los programas y las demandas de los alumnos de acuerdo con las tendencias del mercado laboral.
Cocreación de programas y proyectos
La coordinación institucional, en la que se discuten y comparten los elementos comunes que deben permear la estructura de todos los programas, requiere de dos clases de encuentros regulares: el físico, en los Claustros en los que todos los agentes implicados en el escenario docente entran en liza, y el virtual, donde los Departamentos se encargan de poner sobre la mesa los temas y problemas de actualidad que pueden interesar a los profesores de la institución, fomentando además los encuentros, talleres, puesta al día y trabajo colaborativo entre ellos.
Un ecosistema institucional y empresarial
EOI es también una plataforma para las más de 400 organizaciones directamente vinculadas en su organización: desde el Consejo Asesor del Patronato, pasando por los cuatro Consejos consultivos sectoriales (medio ambiente, energía, innovación en la gestión empresarial y nuevas industrias) y uno territorial (campus de Sevilla), así como las empresas e instituciones colaboradoras en el desarrollo de proyectos de investigación o de productos, en las prácticas y en el empleo de los Alumni.
Finalmente, a esto ALFONSO GONZÁLEZ, TÍSCAR LARA, CARLOS MAGRO Y JOAQUÍN RODRÍGUEZ Pacto Mundial 3 en España, la Escuela ha incorporado a todos sus proyectos una herramienta XBRL-RSC 4 mediante la cual los alumnos reportan obligatoriamente la evolución y el estado final de sus proyectos asumiendo que deben dar cuenta de los veintisiete indicadores que componen esa triple cuenta de resultados.
Visión global y Marco ético propio
Los objetivos EOI están encarnados en los diez principios que constituyen la carta fundacional del Pacto Mundial 5 de Naciones Unidas y en su programa específico Principles for responsible management education 6, cuyos seis puntos fundamentales fueron igualmente asumidos e incorporados a la lógica de la organización.
De manera simultánea e inseparable, se han asumido los planteamientos de la Global Reporting Initiative 7 de la misma organización internacional, que sirven de directriz en la triple cuenta de resultados XBRL-RSC manejada por nuestros alumnos.
A partir de estas rúbricas internacionales, llegamos a la elaboración de un Marco ético EOI 8 propio de adhesión voluntaria que incluye, reformulados, reinterpretados, adaptados a nuestra historia y nuestro previsible futuro, esos y otros principios.
No es casualidad, por tanto, que a lo largo del año 2011 hayamos obtenido tres certificaciones que avalan ese esfuerzo y la intención de excelencia en la gestión: ISO9001, ISO 14001 y ANECA-AUDIT 9.
En el horizonte cercano cabe enumerar otros hitos en esta dirección, no tanto porque las acreditaciones, en sí mismas, añadan un valor indispensable a nuestras prácticas, sino en todo caso porque refuerzan, corroboran y proyectan internacionalmente nuestro trabajo.
En una reciente alocución -el 11 de octubre de 2011-del Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, a las autoridades políticas e institucionales y miembros de grandes empresas que participaron en el Global Green Growth Forum, en Copenhage y como reunión preparatoria de la cumbre de Río del año 2012, aseguró: Tenemos que hacer de la sostenibilidad nuestra prioridad principal...
Podéis cambiar el mundo.
Aprovechemos ese espíritu, esa fe positiva para construir un mundo mejor para todos.
Aseguremos un trato justo para todos.
Un negocio, la aventura de un emprendimiento cualquiera, es una potencial palanca de progreso y cambio social.
EOI tiene como objetivo generar proyectos que, de manera indisociable, contemplen aquellas dimensiones que nunca debieron separarse: la financiera, la social y, de manera imprescindible, también la medioambiental.
Construir responsabilidad social y corporativa desde la base
Construir desde la base significa que la sostenibilidad se haya incorporado de manera transversal en todos los currículos de los programas.
Para evitar que la RSC sea un simple adorno de la cuenta de resultado y se convierta, al contrario, en un elemento inherente a la gestión social y medioambientalmente responsable, se promueven en paralelo acciones destinadas a que cualquier estudiante comprenda que no hay producto ni servicio que no requiera del diseño integral de su ciclo de vida.
Incorporar una triple cuenta de resultados
Mediante un acuerdo particular con AECA 2, asociación española pionera en la implantación de los principios del Separar el aprendizaje de la realidad, o cuando menos de la práctica en la que se inserta, limita la experiencia hasta anularla.
Cada alumno es diferente.
No basta con reproducir de manera más o menos precisa un contenido bien destilado para aprender y ser competen- te.
Es necesario resolver problemas en la práctica utilizando las herramientas, pericias y conocimientos necesarios, para adquirir un conjunto relevante de competencias.
Para aprender hay que hacer, y eso comporta que el error se promueva, no solamente que no se castigue, sino que se perciba como un hito valioso del proceso de aprendizaje y que se valoren los estadios intermedios imperfectos, es decir, los prototipos.
El proyecto como eje del aprendizaje
EOI ha reformulado los currículos de manera que los proyectos no sean, meramente, aquello que sucede al final de programa como precipitación final más o menos afortunada, sino, al contrario, el vector que aglutina el trabajo de todos los agentes que intervienen en un programa formativo: alumnos, profesores, tutores, coordinadores y directores.
Todos están al servicio del proyecto, que es el que va incardinando los conocimientos y herramientas necesarias para resolver progresivamente los problemas que se van presentando.
El profesor como tutor
Los profesores asumen que el aprendizaje no es ya la mera y supuesta suma y acumulación de conocimientos y contenidos, sino un proceso de construcción práctico en el que deben implicarse como facilitadores y catalizadores.
La difícil transmisión de la experiencia se obtiene en el ejercicio práctico que conlleva la adquisición de las competencias.
El conocimiento se construye, no se recibe, y por eso no es casualidad que el claustro de profesores de EOI esté conformado por profesionales en ejercicio.
Los profesores como asesores
Un currículo basado en proyectos exige grandes dosis de nueva coordinación, formulación de relaciones inéditas entre profesores, tutores y alumnos, que redefinen en buena medida sus roles y la posición que ocupan en el proceso de aprendizaje.
Se trata en definitiva de un equipo liderado por la consecución de los objetivos identificados con el alumno.
Responsabilización de los alumnos sobre aprendizaje
Los alumnos son agentes responsables de su propio proceso de aprendizaje, capaces de reflexionar sobre los obje-tivos individuales y grupales que se pretenden alcanzar y sobre las variaciones que pueden producirse a lo largo de ese camino.
Los diarios de aprendizaje (en forma de blogs personales y de proyecto) y los contratos de aprendizaje, son dos buenas herramientas para favorecer esta asunción de responsabilidades.
Transformar los espacios en talleres o laboratorios para el "coworking"
El trabajo colaborativo y el nuevo papel catalizador del profesor exigen concreciones físicas distintas.
Estas transcurren en espacios concebidos como taller o laboratorio para dar preponderancia al encuentro y el trabajo colaborativo mediado por las herramientas necesarias para facilitar esa labor de aprendizaje mediante el descubrimiento y la práctica.
La red como espacio abierto de colaboración
El cambio de modelo es finalmente posible gracias al uso sistemático de las plataformas digitales de trabajo colaborativo, donde compartir y sumar es un imperativo inherente a las dinámicas del trabajo en red contemporáneo mediante el uso de blogs y otras herramientas de comunicación social que sirven como diario público de aprendizaje y como laboratorio transparente de investigación, prueba y error.
La importancia del equipo
El equipo es la base de cualquier proyecto viable.
Los alumnos realizan, al inicio mismo de su programa, un test o prueba de perfilado que les permite conocer y hacer evidente cuál es su estilo de trabajo y aprendizaje y, en consecuencia, cuál es el papel que podría asumir con más relevancia en el seno de su grupo de trabajo.
Facilitar la creatividad y las decisiones disruptivas
Los alumnos atraviesan una fase de inspiración y de ideación utilizando herramientas que les permiten generar ideas de forma creativa mediante la suma de la imaginación, el conocimiento y la evaluación, divergiendo y convergiendo, equivocándose y prototipando, hasta dar con ideas novedosas, plausibles y viables que se plasman en un modelo de negocio homogéneo y consistente.
Simulación integrada en el proyecto real
La Escuela integra en el proceso de aprendizaje los conceptos de juego y simulación, esto es, la determinación de objetivos, el estudio y diseño de estrategias para alcanzarlos, el ensayo-error, la colaboración y la competición.
Para EOI es un activo especialmente valioso el desarrollo de aplicaciones que permiten simular entornos de decisión complejos, que se utilizan no puntualmente, sino a lo largo de todo el proceso de aprendizaje, como un soporte o escenario sobre el que experimentar las decisiones reales que debemos tomar.
Adquirir conocimientos, destrezas y competencias probadas y demostradas
El Marco Europeo de Cualificaciones 10 es una referencia que EOI toma como modelo para basar el proceso de aprendizaje en el desarrollo efectivo y real de proyectos, pues permite asegurar que a su finalización se habrán adquirido de manera inevitable un conjunto de conocimientos, destrezas y competencias probadas y demostradas.
Apoyar la creación de empresas
Para acabar de cerrar el círculo de la praxis, es necesario dar a las potencialidades la posibilidad de desarrollarse y madurar.
Con este objetivo, la Escuela pone a disposición de los alumnos que quieran continuar su proyecto en la realidad una red de emprendimiento singular dotada de recursos financieros y profesionales suficientes para impulsar su empeño a través de la Cátedra de emprendimiento y la red emprende.
Hacer que esas intenciones cristalizaran en un marco de acción concreto ha pasado por establecer un syllabus común, en el que se contemplan elementos transversales y compartidos como la visión y misión de la institución, los objetivos del aprendizaje traducidos en competencias específicas, las modalidades de coordinación en el trabajo en equipo, el empleo de herramientas colaborativas y los modos de evaluación de la adquisición de conocimientos en línea con este sistema de trabajo digital por proyectos.
EL MUNDO ES LA ESCUELA
El aprendizaje se produce de manera expandida en cualquier lugar y en cualquier momento.
Sólo hay una realidad que integra las experiencias presenciales y digitales.
En la economía del conocimiento, la organización de los procesos productivos está generando y a su vez demandando cambios en las formas de trabajar y en consecuencia también en las maneras de aprender.
Una de las diferencias principales de este paso de sociedad industrial a digital tiene que ver con la propiedad de ubicuidad que transforma la visualización de los tiempos y espacios en los que ambas realidades suceden: más allá de la fábrica y más allá de la escuela.
El "aula" dentro de la metodología EOI se concibe como un entramado de relaciones, espacios y tiempos físicos y virtuales en el que profesores, alumnos, tutores, emprendedores y agentes sociales comparten prácticas, reflexiones, lecturas y proyectos.
El "aula" para EOI es el mundo, un mundo local en lo físico (clases, laboratorios, biblioteca, salón de conferencias, proyectos en empresas, prácticas profesionales, etc.) y un mundo global en lo digital (blogs, redes, portfolios, etc.).
Centro de recursos para el aprendizaje
Puesto que el conocimiento no se recibe, sino que se construye socialmente, la biblioteca ha dejado de ser el lugar para el estudio introspectivo y ha tirado sus tabiques para convertirse en un centro de recursos de información donde se habla, se comparte, se toma un refresco, se escucha una conferencia o un concierto, de forma individual o en grupo.
Un programa diario de conferencias y seminarios permite el encuentro de los alumnos con otros expertos y grupos de interés que visitan la Escuela.
Estos eventos están abiertos, con acceso libre y gratuito, tanto en su sede física como a través de la pantalla.
Así, cualquier persona puede ocu- par su butaca virtual gracias a la emisión en directo del evento e intervenir en el debate, esté donde esté, desde sus ordenadores o dispositivos móviles.
Campus abiertos y con wifi
EOI se ha preocupado por acondicionar todos los rincones para que sean cómodos e inspiradores, desplegando conectividad de wifi libre, sillas en el jardín, pizarras electrónicas, etc. y con ello facilitar que el aprendizaje suceda en cualquier momento y en cualquier lugar, más allá del aula pero en toda la extensión del edificio como primer anillo de relación: desde una tutoría espontánea en la biblioteca a una presentación de un libro en el jardín o una tertulia en la cafetería.
La Escuela trasciende su propia ubicación física y lleva a los alumnos al mundo para que aprendan de y en otras realidades.
A través de viajes de estudio, las clases se trasladan a otros escenarios y tienen lugar en empresas y entornos de economía real, ya sea en miles de kilómetros de distancia (en países 11 como China, Estados Unidos, Argentina, Reino Unido e India) o a golpe de transporte urbano (con programas de inmersión en circuitos de economías alternativas en el propio territorio como es Login_Madrid 12 ).
El aprendizaje es móvil
Las aulas no son, no serán ya más, entornos cerrados y autosuficientes, como en realidad nunca lo fueron, pero la red pone hoy de manifiesto, más que nunca, las brechas que esa ilusión tenía.
El aprendizaje expandido y móvil no es otra cosa que esa posibilidad de aprender en cualquier sitio y lugar, más allá de los límites tradicionales, haciéndose enteramente responsable del propio proceso de aprendizaje.
Todos los contenidos en abierto y en la red
Además del acceso personalizado a un aula virtual basada en Moodle, el alumno dispone de un blog propio para la exposición y contraste de sus avances, así como de un site público de su programa que actúa a modo de espejo del aula en la red.
A través del site el alumno accede al calendario de clases, a la identidad digital de sus compañeros y profesores, a la documentación específica de su Máster en los repositorios de EOI y a los proyectos en curso en los que está trabajando él, sus compañeros, el resto de programas y toda la Escuela en su conjunto.
El objetivo del uso intensivo de las tecnologías digitales para el aprendizaje es doble en EOI: por un lado, garantizar su conocimiento desde la práctica aplicada en un entorno global y abierto, y por otro, favorecer la proyección de los alumnos construyendo su propia identidad digital a través de portfolios en red que muestran quiénes son y cuáles son sus credenciales profesionales desde la transparencia y legitimidad que aporta su trabajo en abierto.
Aprendemos desde los hechos y desde las emociones.
El aprendizaje colectivo enriquece las visiones de la realidad.
La diferencia, la diversidad, es la primera fuente de riqueza y creatividad.
Es difícil aprender de una forma más sencilla y natural que a través de los compañeros.
Potenciar esta actividad y formalizar cauces para el intercambio creativo de los alumnos es un objeto esencial de la formación en EOI.
El acondicionamiento de los espacios, la predisposición de los profesores y de manera especial el uso de internet posibilitan esta realidad.
Espacios virtuales de colaboración
Los sites de proyectos son webs específicas donde cada grupo de alumnos va actualizando y mostrando los puntos más importantes de su trabajo en grupo.
Esto genera varios efectos: comunicar intereses a otros grupos de alumnos (de cuya visión de conjunto surgen proyectos híbridos entre distintas especialidades), favorecer la coordinación entre los distintos profesores del claustro (que adaptan así sus materias a los proyectos), exponer avances a los agentes involucrados en el sector (empresas entrevistadas p.ej.) y ofrecer credenciales de especialización a potenciales inversores, clientes o empleadores (gracias a su alta visibilidad digital).
Blog personal, experiencia colectiva
Los alumnos desde el primer día en que son miembros de EOI pasan a ser administradores de un blog personal bajo su propio nombre en la plataforma oficial.
Esta propuesta genera una relación de confianza mutua y responsabilidad compartida.
El alumno aprende a exponer en público ideas y argumentos bajo su firma, pero también desarrolla una gran autonomía, pues utiliza estratégicamente la visibilidad que le ofrece el marco institucional para desarrollar un posicionamiento privilegiado en internet y construir una comunidad de interés a su alrededor.
Se favorece con ello un proceso de desintermediación en el acceso a la información por parte de los alumnos, que es enriquecido constantemente por la orientación de los profesores.
Voluntariado como vía de aprendizaje
El aprendizaje por servicio 13 se fomenta a través diversos programas de voluntariado de cooperación al desarrollo de EOI 14 que dan a los alumnos la oportunidad de ofrecer sus conocimientos a comunidades concretas, así como de proyectos que son propuestos y gestionados enteramente por los alumnos como es el programa internacional Net Impact 15.
EOI desarrolla una importante labor de investigación a través de proyectos colaborativos con universidades y centros de investigación.
El proyecto Nueva Economía 20+20 ha publicado una decena de estudios y sigue explorando nuevos sectores productivos.
Esta forma de trabajar ha dado como resultado otro efecto de interés que cabe resaltar: transferir a los participantes una metodología de investigación abierta y colaborativa con uso de tecnologías digitales de web social.
Compramos libros, compartimos libros
Bookcrossing EOI es un punto de encuentro y libre intercambio de libros en papel, que traslada los valores de la cultura digital (sostenibilidad, la transparencia y la tecnología) a los bienes comunes de lo físico.
Después de dos años como punto oficial de Bookcrossing, EOI ha liberado cerca de 400 libros especializados entre los que se encuentran parte de su fondo bibliográfico y toda la nueva adquisición de libros de la Escuela.
LOS CONTENIDOS NOS PRESENTAN, LOS DATOS NOS ACREDITAN
El único control posible de la calidad y actualidad de los contenidos formativos es su pública discusión.
La transparencia es una cuestión de principios.
A estas alturas de la sociedad digital parece incuestionable que la mejor manera de proteger el conocimiento es hacerlo libre.
Cuando se distribuye y germina en cada uno de nosotros, se multiplica y garantiza su futuro.
La cultura digital nos ha demostrado cómo los sistemas de acreditación de la calidad de la información están cambiando de su modelo jerárquico y centralizado (editorial tradicional) a un modelo más reticular y descentralizado (evaluación entre pares en abierto).
Noción de servicio público
La política de contenidos en abierto de EOI y el interés por generar un archivo documental especializado responde al compromiso de responsabilidad de la Escuela como institución de carácter público por facilitar la difusión del conocimiento en cualquier momento y desde cualquier lugar a sus colectivos de interés y a la sociedad en su conjunto.
EOI se suma así al movimiento internacional de producción y difusión de contenidos educativos en abierto liderado por instituciones como Harvard, MIT y UNESCO.
Facilitamos experiencia, no vendemos contenidos
Los diversos contenidos de EOI son generados por la propia Escuela (investigadores, profesores y alumnos) y son publicados con licencias Creative Commons 16 que sirven a los objetivos de difusión del conocimiento en abierto con fórmulas de reutilización que garantizan su accesibilidad y ensanchan los límites restrictivos y excluyentes del copyright.
Repositorio propios y en la nube
El conocimiento de EOI se comparte y difunde a través de distintos repositorios propios desarrollados con software libre y de código abierto (Savia para documentos 17, Mediateca para vídeos 18 y Blogosfera para posts 19 ) así como en plataformas nativas de la web social (Slideshare para presentaciones 20, Googlebooks para libros 21, Flickr para imágenes 22 y YouTube para vídeos 23 ).
Destacamos entre ellos Savia, que en dos años ha publicado más de 1250 libros y documentos docentes, así como Mediateca con más de 1000 vídeos de conferencias, entrevistas a expertos y clases abiertas.
Clases en directo y en abierto
La Mediateca no solo sirve de archivo audiovisual, sino que da una nueva dimensión al "aula" que venimos definiendo a lo largo de este artículo gracias al servicio de streaming en directo a través de internet.
De esta forma, todo evento de EOI, desde una conferencia en el salón de actos a una clase de un Máster, llega a quienes no pueden estar físicamente presentes y les hace partícipes del encuentro por medio de las redes.
Menos papel, más difusión
Todos estos espacios de escritura y lectura multimedia online cumplen además con el objetivo de reducción de papel de EOI en su progresiva digitalización.
Además de eliminar las impresoras de las aulas y sustituir las suscripciones a revistas especializadas por su versión digital, en los últimos años EOI ha dejado de editar libros en papel y ha implantado un servicio de print on demand en su web.
LA PANTALLA TRANSFORMA LA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE
profesionales digitales, con capacidad para colaborar de forma abierta con otras personas, procesar información compleja y tomar decisiones responsables en el menor tiempo posible.
Todo ello en cualquier momento y en cualquier lugar.
Aprender en un contexto híbrido
Aprender dentro de ese contexto híbrido es la mejor forma de incorporar esas habilidades de una manera natural y efectiva.
Por eso EOI aplica desde 2009 24 metodologías mobile learning como eje central de su modelo educativo, ya que da respuesta a las necesidades de interacción constante de alumnos con profesores, contenidos y redes a través del uso de los distintos dispositivos móviles.
Adecuar la formación a los dispositivos móviles
EOI ha sido la primera Escuela española de Educación Superior en integrar el mobile learning como metodología de aprendizaje.
Desde 2009 cerca de 1500 alumnos han desarrollado sus programas formativos con los smartphones y tablets de código abierto Android facilitados por EOI.
Esta desintermediación tecnológica ha producido, además, una mayor eficiencia de ahorro energético y de tiempo en los desplazamientos.
Ubicuidad de la imagen
Las pantallas en sus muy diversas manifestaciones son los principales medios de acceso a este universo de contenidos digitales multimedia, a este ecosistema de espacios de creación colaborativa y en definitiva a esta conceptualización del aula global.
La pantalla es ubicua en todos los espacios físicos de EOI.
Desde el cañón de proyección en todas las clases y los televisores de plasma que muestran el diálogo en redes por los pasillos, hasta finalmente la pantalla de bolsillo más personalizada e individual que ofrece a cada alumno y que se manifiesta en un tablet de última generación con 3G.
Individualización de la atención
Todo el trabajo realizado en estos años por implantar metodologías de aprendizaje digital, abierto y colaborativo, unido al esfuerzo por disponer de contenidos digitales, multimedia, multiformato y multiplataforma nos encamina Las tecnologías nos permiten humanizar y singularizar el aprendizaje.
Cuanto más digitalizamos el diálogo y el acceso a la información, más importante son los espacios físicos de relación.
Vivir en una sociedad en red nos obliga a trabajar en un entorno en constante cambio.
Por tanto, cada día se vuelve más importante aprender a desarrollarnos como ALFONSO GONZÁLEZ, TÍSCAR LARA, CARLOS MAGRO Y JOAQUÍN RODRÍGUEZ hacia el siguiente paso: un nuevo modelo educativo más personalizado, apoyado en Smart-TVs y tecnologías de realidad aumentada, donde la movilidad y la ubicuidad deslocalizará aún más lo que hoy visualizamos como "aula".
DEL DIÁLOGO CON EL CLIENTE SURGEN
decisiones a todos los implicados pasados (ex-alumnos), presentes (alumnos, claustro, staff, empresas) y futuros (futuros alumnos y colaboradores).
Conversamos con los futuros clientes
La estrategia de comunicación y marketing en red y en las redes de la Escuela de Organización Industrial no es otra cosa que una potente máquina de generar mercados, de crear clientes, de fomentar conversaciones y de facilitar respuestas a demandas concretas.
Son varios los canales que EOI ha puesto para recoger e integrar opinión de los alumnos en los procesos de mejora y redefinición de los programas formativos.
Conversamos con los alumnos y Alumni
La Comisión de alumnos, órgano consultivo dependiente de la Comisión académica, y presidida por la figura del Defensor del alumno tiene como uno de sus principales objetivos la mejora continua de la calidad y de los contenidos de los Máster.
Por otro lado, las encuestas de calidad que cumplimentan los alumnos por cada uno de los módulos de sus programas son también una vía de mejora de los mismos.
A esto se añaden diversas herramientas informales como el Tablón Tu Opinas o los canales abiertos en cada una de las redes sociales de EOI (Facebook, Twitter y LinkedIn).
Conversamos con el ecosistema de empresas y profesores
Los procesos de adaptación y mejora involucran también de manera abierta y colaborativa al Claustro, a través de los espacios de discusión digital (Foro de moodle de claustro y de departamentos) y presencial (talleres), así como a los Consejos consultivos de empresas, que tienen como una de sus principales misiones asegurar que las nuevas propuestas de programas y la renovación de los currículos de los ya existentes responden a las necesidades del mercado.
Aprendizaje a lo largo de la vida
No sólo aprendemos en cualquier lugar y en cualquier momento (mobile learning), sino que también aprendemos continuamente y durante toda la vida (life long learning).
En unos años, la carrera profesional de cada uno de noso-Cuanto más talento involucremos en la identificación de los cursos y en la definición de sus contenidos, más cerca estarán de las necesidades reales del mercado laboral y de adaptarse a sus tendencias.
"We are all marketers" 25 es el nuevo mantra de las organizaciones.
Los clientes interactúan con las marcas en cualquier momento y en cualquier lugar.
La nueva cultura digital ha hecho surgir empresas más horizontales, empresas líquidas y abiertas que favorecen la transparencia, los modelos participativos, la colaboración como ethos 2.0, la innovación abierta y los modelos de gestión en red.
Son empresas más ágiles, más rápidas en sus respuestas y más integradoras en sus propuestas.
Un plan estratégico realista y participativo
El plan estratégico de EOI 26, aprobado en 2009, fue en su elaboración y es en sus propuestas un laboratorio de tendencias.
A lo largo del proceso que culminó en el documento EOI2020 estuvieron involucrados más de 150 personas, desde alumnos a ex-alumnos, pasando por el staff, el Claustro, las principales empresas e instituciones colaboradoras, así como expertos y asesores externos a la Escuela.
Renovación de oferta y crowdsourcing para la búsqueda de tendencias
Incorporar el talento, involucrar a los implicados es la única forma viable de seguir siendo, como siempre ha sido EOI, una escuela de tendencias.
En los dos últimos años se han renovado 30 de los 50 programas de EOI por medio de técnicas de crowdsourcing en redes incorporando en las tros no será sino la suma de los proyectos puestos en marcha y realizados, de los proyectos exitosos y de los fracasos, de los proyectos transformadores y de los minúsculos.
EL ESCENARIO ES GLOBAL, LA REALIDAD ES LOCAL
mente iberoamericanos y solo en 2011 más del 50% de los alumnos de los distintos Máster son internacionales, representando en su diversidad a más de 50 países.
El caso extremo de deslocalización y localización simultánea se produce con los programas online donde por definición tanto profesores como alumnos habitan el espacio global de la red al tiempo que integran un colectivo enriquecido por multitud de y formas de hacer.
En los últimos años se ha multiplicado por dos el número de programas on line y se ha integrado progresivamente nuevo profesorado de fuera de España.
Empleabilidad global y estancias en el extranjero
La internacionalización de los servicios de empleo ha sido una preocupación constante en los últimos años resuelta a través de la incorporación de socios internacionales, con el doble objetivo de atender las demandas de los alumnos extranjeros y de permitir la salida al mercado internacional de los españoles.
Esto se complementa a su vez con la realización de estancias en el extranjero, también llamadas study trips, en todos los programas formativos.
Los destinos más habituales de estas visitas académicas y empresariales se desarrollan en 11 ciudades de Europa, América y Asia.
INNOVACIÓN SOCIAL, INNOVACIÓN MORAL
Las competencias vinculadas al territorio son determinantes para la competitividad global.
La proximidad al cliente y la singularización de los productos determinan crecientemente la demanda.
El mundo es global pero no es "plano" como preconizaba hace unos años Thomas Friedman.
Cuanto más móviles somos, más relevante se presenta lo local.
A más ubicuidad, más importante es la ubicación 27.
Por un lado nos encontramos con importantes movimientos que reclaman la importancia de lo local, del territorio, de la vuelta a lo auténtico, a la escala humana.
Por otro, vivimos en un mundo totalmente globalizado.
La tendencia continuará siendo la mezcla, la integración, la fusión de tecnologías y personas, de plataformas globales y de preocupaciones locales.
El futuro está al mismo tiempo en la nube (cloud) y en las relaciones personales.
Customización de la oferta
Solo aquellas organizaciones capaces de integrar la diversidad y de entender la especificidad serán sostenibles en este escenario global.
La Red es simultáneamente el espacio del gran consumo y el de la larga cola 28.
Por eso, la Escuela ha desarrollado una oferta altamente individualizada de nicho en torno a las áreas definidas en el plan 2020 (economía verde, economía social y economía digital) y diferenciada en mercados globales, bajo precio, alta calidad y especialización.
Visión global y Red internacional de colaboración
Todos los programas de EOI cuentan con un claustro de expertos y profesionales internacionales como profesores y sus syllabus recogen una visión global del mundo empresarial.
La Escuela cuenta con acuerdos internacionales con 14 escuelas de negocios en 14 países fundamental-Las principales oportunidades de negocio a las que nos vamos a enfrentar en los próximos años provienen de las necesidades de hacer el mundo más habitable y garantizar su sostenibilidad.
No cabe emprender negocio alguno, de la naturaleza que sea, que no esté simultáneamente concernido por las dimensiones que constituyen la sostenibilidad: el imperativo de no arruinar las bases de nuestra propia existencia entendiendo que el siglo XXI estará basado en la capacidad que tengamos de gestionar consensuadamente el procomún; el imperativo de que todos los agentes y colectivos sociales que formen parte de la cadena de valor se beneficien equitativamente de su funcionamiento 29; y finalmente, el imperativo de hacer financieramente viable el plan de negocio puesto en marcha, de reinvertirlo completamente si su ámbito es la economía social o de procurar, al menos, que su contabilidad cumpla los requisitos de transparencia, rendición de cuentas y enfoque que demanda una economía verdaderamente real y responsable 30.
EOI une en sus programas y metodología los valores del emprendimiento y los de la gobernanza global, así como la sostenibilidad social y medioambiental.
Lo que antes podía circunscribirse, quizás, a la estipulación de políticas locales ceñidas al entorno más cercano, hoy, cuando se trata de entidades transnacionales que operan en diversos continentes, nos encontramos con cadenas de valor con claras implicaciones de gobernanza global.
Líderes globales y responsables
Los gestores y líderes contemporáneos no pueden percibir solamente las consecuencias de sus intervenciones a escala local porque, seguramente, sus decisiones tengan repercusiones internacionales al implicar, de una u otra manera, a agentes y proveedores en otros ámbitos geográficos 31.
La gestión de la RSC debe ser un principio inherente a la administración de instituciones y empresas como un elemento innato e imprescindible.
Eso es lo que nos esforzamos por transmitir desde la concepción misma del plan de negocio y del estudio de su viabilidad en la Escuela.
Agente de innovación social
Todo este trabajo está sustentando por una última convicción: el desafío organizativo fundamental contemporáneo es el del making sense together, el de darnos las bases mediante el uso de las redes sociales y los foros de discusión digital para un aprovechamiento óptimo de la experiencia y el saber de todos los profesionales que conforman nuestros claustros.
Nuestro principal reto, junto al de la sostenibilidad, es el de establecer las condiciones estructurales necesarias que hagan de la inteligencia colectiva y la innovación social las competencias fundamentales de nuestros alumnos, de nuestros profesores y de nuestro entorno empresarial. |
INTRODUCCIÓN: ANTECEDENTES Y MOTIVACIONES
Fauna Ibérica, como proyecto de investigación, se origina a finales de los años ochenta del pasado siglo, una década caracterizada por el inicio de un cambio en el panorama científico, sociológico, cultural y político en torno al medio ambiente que pervive hasta nuestros días.
Para valorar la oportunidad de la iniciativa y su trascendencia, es obligado repasar los factores desencadenantes de este cambio.
Durante los ochenta, el mundo empezó a tomar conciencia de los graves problemas medioambientales a nivel global y, particularmente, de sus posibles repercusiones sobre nuestra propia vida en la Tierra.
Las catástrofes naturales, y sobre todo la degradación de los hábitat por contaminación o simplemente por destrucción, está provocando la desaparición de multitud de especies.
La situación es particularmente grave en los trópicos y en el hemisferio sur como consecuencia de la expansión demográfica humana y las actividades derivadas de la misma pero, por doquier, asistimos a episodios puntuales de alteración o destrucción de los ambientes naturales.
Simultáneamente, se obtuvieron resultados sorprendentes en el ámbito científico que apuntaban a que las especies que conocemos (alrededor de 1,8 millones) podrían representar menos de un 15 % de las que realmente pueblan el planeta.
En 1982, el entomólogo Terry Erwin fumigó con insecticida unos cuantos ejemplares de una especie de árbol del dosel tropical de un bosque lluvioso en la Amazonía peruana, un hábitat hasta entonces inexplorado, recogió todos los insectos que caían, catalogó los conocidos y halló el porcentaje de nuevas especies que aparecieron.
Después, extrapoló para el número total de especies de EL ESTUDIO DE LA FAUNA IBÉRICA árboles tropicales y presentó su estimación: unos 30 millones de especies, sólo de insectos (Erwin, 1982).
Las estimas más conservadoras dan valores cercanos a los 10 millones de especies (Hammond, 1992), o sugieren máximos entre los 5 y 15 millones (Stork, 1993).
Es decir, vivimos en un mundo que nos es relativamente desconocido y que se está degradando ante nuestros ojos.
La convergencia de estos dos fenómenos ha tenido una trascendencia sin precedentes en los foros científicos, pero tampoco fue ajena a los medios de comunicación, a los políticos y a la sociedad en general.
En 1986 el National Forum on Biodiversity, discutió ampliamente el problema e introdujo el término "Biodiversidad", acuñado por W. G. Rosen (Wilson, 1988a), que ha suscitado numerosos estudios posteriores y ha saltado a las primeras páginas incluso de la prensa diaria.
Con él nos referimos a la poderosa variedad de la vida: el conjunto de las especies que pueblan el planeta, su diversidad genética y los complejos ecosistemas que forman.
En este contexto, se reconoce la "crisis de la biodiversidad" y, con ella, un nuevo resurgir de la Taxonomía como ciencia esencial (Ramos, 1990; Wilson, 1990).
Pronto apareció un nuevo concepto, el de la "sostenibilidad", ¿cómo hacer un uso adecuado de los recursos biológicos preservando esta riqueza para futuras generaciones?, y más aún, el potencial valor económico de la biodiversidad y la distribución desigual de los beneficios que de ella se obtienen.
El conocimiento de la biodiversidad es una garantía de mejora de las condiciones de vida del hombre, en la medida que es fuente de múltiples servicios que van desde alimentos, vestidos, energía, la disponibilidad de productos farmacéuticos, etc. Por tanto, la actual aceleración en la tasa de extinción de especies, asociada a las actividades humanas implica una pérdida irreversible de información biológica de consecuencias impredecibles (Wilson, 1988b; May y col., 1995).
Tras una larga negociación, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro en 1992, adoptó el Convenio de Diversidad Biológica (CBD) como un instrumento para acometer de forma global y urgente las acciones necesarias para la conservación de la biodiversidad, su uso sostenible y la distribución equitativa de los beneficios derivados del acceso a los recursos genéticos.
Los países signatarios (183) debían establecer una estrategia para desarrollar los instrumentos y acciones políticas necesarias para cumplir con el CDB.
Todas las estrategias nacionales, entre ellas la española (1999), reconocen que las políticas sobre biodiversidad dependen de un buen conocimiento de sus componentes.
La caracterización de la biodiversidad, su magnitud y distribución, como se genera y mantiene, el seguimiento de los cambios que experimenta, la explotación sostenible de la misma, la gestión y la subsiguiente legislación para su conservación dependen de un sólido conocimiento taxonómico de la biodiversidad.
Puede afirmarse que el mundo de la taxonomía cambió de forma radical en 1992 y más aún, cuando el CBD reconoció que la Taxonomía, como ciencia que proporciona el "alfabeto" para estudiar, comprender, utilizar y conservar la biodiversidad, es imprescindible para la implementación y seguimiento del propio CBD, y promovió la Iniciativa Mundial sobre Taxonomía (IMT).
Su objetivo es fomentar e incentivar la investigación, la cooperación internacional y el intercambio de información en esta área.
Nunca hasta entonces el trabajo de los taxónomos y las colecciones científicas habían tenido tan alto reconocimiento y atención a nivel político (Samper, 2004), como piezas clave para la toma de decisiones, pero tampoco los taxónomos se habían enfrentado nunca a tan alta responsabilidad.
Además de estudiar y catalogar las plantas y animales con fines estéticos, o por la necesidad intelectual de conocer, se planteaba un reto ético como profesionales.
Significaba una cambio en la habitual mentalidad de los expertos y en su forma de trabajar.
Era necesario adoptar una agenda común para la investigación en taxonomía que hiciera posible alcanzar estos objetivos.
Se hizo evidente la necesidad de incrementar la coordinación, así como el papel crítico y central de las colecciones científicas y de las instituciones que las custodian: museos de historia natural y jardines botánicos.
Para Samper (2004), nuestros retos se agrupan en torno a cuatro acciones: 1) movilizar la información existente, 2) reforzar o construir la capacidad en recursos humanos y materiales de estas instituciones, 3) generar nuevo conocimiento y 4) integrar la información taxonómica con otras disciplinas y con las necesidades de la sociedad.
EL ORIGEN DEL PROYECTO
En este panorama de alarma científica, política y cultural, pero a la vez, tremendamente activo y prolífico en ideas, iniciativas y actuaciones, se abrió paso el proyecto Fauna Ibérica.
Se trataba de la asignatura siempre pendiente de la zoología española.
Hace ya casi doscientos cincuenta años que el naturalista sueco Linneo inició uno de los proyectos científicos más ambiciosos de la historia: la descripción sistematizada de todas las especies de animales y plantas que habitan nuestro planeta.
En su época, éste era un proyecto innovador y progresista, parte esencial de una nueva visión racionalista del mundo natural (Alberch, 1994).
Su inicio coincidió con la creación de museos de historia natural y jardines botánicos en las principales capitales europeas.
La España ilustrada no permaneció ajena a esta influencia y durante el reinado de Carlos III se fundó, en 1771, el Real Gabinete de Historia Natural, embrión de, entre otras muchas instituciones, los actuales Museo Nacional de Ciencias Naturales y Real Jardín Botánico.
La mayoría de los países europeos iniciaron proyectos de compilación de sus respectivas faunas y floras.
La historia de la Zoología en España está vinculada a la del Museo, y como tal, pasó un siglo XIX de relativa postergación (Navas, 2007).
Fue con el impulso renovador de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, cuando en 1914 se inició la publicación de las primeras monografías sobre la Fauna Ibérica, llegándose a publicar tres volúmenes sobre los Mamíferos (Cabrera, 1914), Peces Ciclóstomos y Elasmobranquios (Lozano y Rey, 1928) e Himenópteros Encírtidos (García Mercé, 1921).
Desgraciadamente, a esta época de relativa gloria y prosperidad, que se llamó la edad de plata española, siguió la oscuridad casi total a partir de la guerra civil (Navas, 2007) y el proyecto quedó suspendido.
Otras iniciativas más recientes han precedido al actual proyecto Fauna Ibérica pero, por diversas razones, no llegaron a dar los frutos apetecidos.
Fue la publicación del primer volumen de la actual serie Flora Ibérica (1986), resultado del proyecto que con decidida voluntad inició en 1979 el Dr. Santiago Castroviejo, entonces Director del Real Jardín Botánico, lo que hizo pensar a la Presidencia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (en adelante CSIC) que quizás había llegado el momento de volver la mirada al mundo animal.
Sin duda, su complejidad, tanto en cuanto a grupos de organismos como de especies, no era alentadora.
No obstante, el entonces Vicepresidente de Investigación, Dr. Jesús Sebastián, junto a la Directora del Museo, Dra.
Concepción Sáez Laín, nombraron una comisión ad hoc para estudiar la viabilidad de un proyecto de estas características.
La Comisión, integrada por los doctores Xavier Bellés, Enrique Macpherson, Borja Sanchiz, Antonio G. Valdecasas y Marian Ramos (autora de este artículo), fue coordinada por Santiago Castroviejo, quien nos acogió durante una semana en su despacho del Real Jardín Botánico.
Allí se revisaron objetivos y estrategias, así como los posibles recursos humanos disponibles en España.
Comprobamos que en nuestro país se había formado toda una generación de taxónomos, de relieve internacional pese a su juventud, que podría hacer viable la empresa.
Esto suponía la continuación de los estudios sobre la flora vascular (proyecto Flora Ibérica) y el impulso decidido a los encaminados a la publicación de una Flora Micológica Ibérica y una Fauna Ibérica.
La Comisión consideró que el Museo, no sólo por su reciente revitalización, sino por contener las colecciones zoológicas más importantes del país, era la institución idónea para la coordinación de este trabajo.
A pesar de llevar poco más de un año en la plantilla del Museo, la directora del mismo me encargó la preparación del correspondiente proyecto de investigación.
Acepté sin vacilación, aunque no sin cierto temor ante la enorme responsabilidad que se me confiaba y, desde luego, ajena aún a las enormes repercusiones que el proyecto habría de tener en la proyección internacional futura del Museo y de la Zoología en nuestro país.
El vicepresidente, Jesús Sebastián, me apoyó sin reservas y me ayudó a depurar el proyecto, que finalmente fue aprobado en septiembre de 1988, por la Dirección General de Investigación Científica y Técnica (DGICYT) de la Secretaría de Estado de Universidades e Investigación, financiándolo por dos años.
Se iniciaba así oficialmente el proyecto Fauna Ibérica, que perdura hasta día de hoy, con las vicisitudes que luego se comentan.
Durante esos dos años había que precisar los EL ESTUDIO DE LA FAUNA IBÉRICA objetivos del proyecto, diseñar el organigrama de gestión y los documentos necesarios para estandarizar, en la medida de lo posible, los resultados finales.
Esta etapa no fue fácil, pero en todo momento contamos con el apoyo, y también con la exigente supervisión, del director y el subdirector general de Investigación Científica y Técnica del Ministerio de Educación y Ciencia, Dres.
Roberto Fernández de Caleya ( †) y Esteban Manrique, respectivamente.
Fauna Ibérica no fue un proyecto concebido por un grupo de científicos (down-top), sino una iniciativa de política científica, generada desde las más altas instancias científicas españolas (top-down) que, con clara visión de futuro, situaban a España en la vanguardia de este tipo de investigaciones en Europa.
Esta perspectiva, que aún se anticipa al Convenio de Diversidad Biológica y sus recomendaciones, se consolida en lo que podría denominarse el "Programa Español de Estudio e Inventario de la Diversidad Biológica".
En efecto, a finales de 1988, no sólo se inició Fauna Ibérica sino también Flora Micológica Ibérica y Flora Liquenológica Ibérica y, diez años después, los proyectos de Flora Briofítica Ibérica, y de Flora Ficológica Ibérica.
No creo aventurado señalar que este origen top-down ha sido, a mi juicio, la clave del éxito, si puede calificarse así, del proyecto Fauna Ibérica, y quizás ayudó la elección para coordinarlo de una joven investigadora que, proviniendo de otro área de la biología, había llegado a la convicción de la necesidad de la taxonomía.
Lejos de los personalismos que podría haber conllevado un proyecto concebido por un grupo de científicos, que pudieran arrogarse la primicia de la iniciativa, todos los que hemos participado y participamos en el proyecto nos percibimos como las piezas del engranaje que permiten funcionar al conjunto.
Conjunto, en el que todos y cada uno de sus componentes jugamos un papel diferente pero esencial con objetivos comunes.
Geográficamente, el proyecto incluiría las áreas continentales de España y Portugal, entre las que no hay barreras geográficas, y las islas Baleares.
Sin embargo, las islas Canarias se excluían por pertenecer a una región biogeográfica muy diferente, la Macaronesia, con una fauna y flora propia de características muy peculiares.
En la memoria del proyecto se establecían las bases de un programa a largo plazo, cuyo objetivo era, y sigue siendo, el conocimiento de la diversidad animal en esta área geográfica.
Se trataba, por tanto, de proporcionar el marco científico y administrativo que impulsara y coordinara la sistemática zoológica en nuestro país.
Este programa general sería implementado a través de proyectos trienales, de acuerdo con las convocatorias habituales del Ministerio.
El desigual conocimiento entre los distintos grupos taxonómicos, la complejidad de varios de ellos y la diferente cantidad y calidad de la información disponible, hacía presuponer que algunos grupos necesitarían para su estudio más de tres años.
La realidad ha demostrado que se requiere bastante más tiempo para que el trabajo que se precisa, incluso en los grupos mejor conocidos, culmine con la edición de una obra moderna de síntesis, tanto del conocimiento existente como del nuevo que se genera, con el rigor y la actualidad que debe exigirse a una Fauna Ibérica iniciada en los albores del siglo XXI.
Cada monografía debía ser el referente obligado para cualquier estudio científico aplicado, los cimientos para que las nue-
vas generaciones de taxónomos puedan generar nuevos conocimientos y, además, ser de utilidad para los gestores de la conservación y de los sectores agrícolas, piscícolas e industriales interesados en aquellos grupos animales con repercusiones en estos sectores económicos.
El estudio de la fauna no era empresa fácil debido a su volumen y diversificación.
Es tarea de expertos cuya formación precisa años de experiencia, dominio absoluto de toda la bibliografía existente sobre el mismo, desde Linneo (1758) hasta nuestros días, conocimiento de las colecciones esenciales de referencia, de la nomenclatura del grupo y de todas las técnicas que pueden ayudar en la identificación (desde la observación morfológica convencional, hasta las técnicas más sofisticadas de microscopia electrónica de barrido o las moleculares), trabajo de campo, laboratorio y gabinete, e incluso dotes para la ilustración.
Un taxónomo experto en un grupo animal difícilmente puede estudiar otro "de oficio", por lo que hay que contar con un elevado número de taxónomos especializados en los diferentes grupos animales.
El trabajo a realizar por los expertos, ineludiblemente debía pasar por una revisión exhaustiva de la bibliografía, el estudio de las colecciones pertinentes en los museos en los que existan ejemplares ibéricos del grupo en cuestión, la colecta de nuevos ejemplares en áreas geográficas poco conocidas o a fin de resolver problemas taxonómicos concretos, la elaboración de las descripciones de las especies y de los taxones de categorías superiores hasta el nivel de familia, cuando menos, así como de las claves dicotómicas para facilitar la identificación de los distintos taxones.
En las monografías, no podía faltar para cada especie una síntesis de los datos biológicos conocidos y de su distribución geográfica mundial e íbero-balear.
Todas las descripciones debían contar con el apoyo de ilustraciones originales de calidad realizadas, en la mayoría de los casos, por especialistas en dibujo científico que colaborarían estrechamente con los taxónomos.
Lógicamente, el proyecto encarga unas pruebas de dibujo a los candidatos, y los seleccionados son asignados posteriormente a las monografías más adecuadas, según sus estilos y proximidad geográfica con alguno de los componentes de los equipos de investigación.
En este sentido, cabe destacar el papel de formación del proyecto, en el que se han generado excelentes ilustradores.
Uno de nuestros más veteranos dibujantes, Iñaki Díez Cortaberría, que inició sus primeros pasos como tal en Fauna Ibérica, ha sido propuesto recientemente para impartir la sección de ilustración científica de una nueva asignatura en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid.
Con ello, esta rama de la ilustración se incorpora por primera vez a las aulas en las enseñanzas de bellas artes en nuestro país.
Un objetivo y aportación de primer orden de las monografías de Fauna Ibérica es la revisión y "limpieza" de la nomenclatura científica, de tal forma que se asegure su conformidad absoluta con las normas del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica.
Contamos para ello con la inestimable colaboración de nuestro Asesor de Nomenclatura, Miguel Ángel Alonso Zarazaga, compañero del Museo y miembro de la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica.
Los cuadros con los nombres sinónimos y las combinaciones binomiales publicados en Fauna Ibérica se convierten así en una obligada referencia taxonómica a nivel europeo.
Ilustración de un Himenóptero, Esfécido por Iñaki Díez Cortaberría
Pocos años después del inicio de Fauna Ibérica, se hizo evidente que los estudios llevados a cabo proporcionaban mucha más información que la finalmente recogida en las monografías.
Por lo tanto, era aconsejable completar las monografías con bases de datos que pudieran ser accesibles a través del entonces emergente Internet, que empezó a popularizarse a mediados de los años noventa.
Para coordinar estas tareas, se propuso un organigrama de gestión sencillo, que se ha ido depurando con el paso del tiempo y la experiencia adquirida, a la vez que se ha ido adaptando a las nuevas necesidades y objetivos con el apoyo de las nuevas tecnologías emergentes en estos años.
De este modo, el modelo actual comprende dos áreas fundamentales: el área taxonómica y el área de gestión de la información científica.
El Área Taxonómica se centra en el trabajo de los taxónomos y del personal auxiliar.
Por otro lado, el Área de Gestión de la Información Científica procesa dicha información para garantizar su conservación y difusión.
Ambas áreas están coordinadas por el Investigador Principal del proyecto y un Comité Científico, el Comité Editorial.
Ambos se asesoran, a su vez, con otros investigadores de reconocida solvencia y prestigio.
Los coordinadores de los diferentes subproyectos, "Coordinadores de Grupo", constituyen el nexo entre los investigadores y los órganos de gestión del proyecto y su cometido es esencial para el buen funcionamiento del mismo.
Pieza clave del proyecto, y esencial en sus albores, lo constituye el Comité Editorial.
Se trata de un órgano científico que tiene la máxima responsabilidad de la obra y está compuesto por un número de personas que conocen bien los diferentes medios (marino, terrestre, dulceacuícola, cavernícola-intersticial), los problemas que cada uno plantea y la fauna que los habita.
Este Comité se encargó, entre otros, de diseñar la estrategia orgánica del proyecto, la de difusión de los resultados
científicos y la del proceso editorial, de definir los contenidos de los volúmenes, de redactar directrices únicas y uniformes para todos los equipos de investigación, de coordinar el diseño de las monografías de la serie y de la selección de ilustradores.
En la actualidad, el Comité Editorial es responsable de la selección de los grupos animales a estudiar, del seguimiento de las investigaciones y de la obra, de asegurar el proceso evaluador, selectivo e igualitario para todos los equipos de trabajo y manuscritos (evaluación científica, formal y literaria), además de supervisar el ajuste científico y formal de los manuscritos a las directrices establecidas.
La coordinadora del proyecto es la responsable de su organización, por lo que a las funciones anteriores se añaden: 1) efectuar las solicitudes centralizadas de cofinanciación editorial al Ministerio, 2) fomentar una política, centralizada pero interactiva entre subproyectos para la difusión de los resultados globales (monografías, Internet, etc.), 3) publicitar el proyecto y establecer cooperaciones con otros proyectos similares nacionales e internacionales, 4) facilitar el acceso a la información, tanto a las administraciones que la necesiten como a otros usuarios de la misma, y, por supuesto, 5) proporcionar y gestionar los medios técnicos, humanos y materiales necesarios para el buen funcionamiento de este esquema de organización y la consecución de los objetivos.
Todo ello conlleva un importante trabajo de gestión del proyecto global y seguimiento de los subproyectos en sus diferentes facetas (investigación, ilustración científica, trabajo editorial, documentación y difusión).
La organización práctica del proyecto y su coordinación se apoya actualmente en tres Secretarías, cuya creación ha sido sucesiva según la evolución temporal de Fauna Ibérica y sus necesidades:
• La Secretaría Técnica de Coordinación proporciona el apoyo logístico para la coordinación del proyecto, elaboración de memorias de resultados, solicitudes de subvenciones, etc. • La Secretaría Editorial se encarga de todo el proceso editorial y la relación con el correspondiente equipo de investigación desde la entrega del manuscrito hasta su publicación efectiva (si procede). • La Secretaría de Documentación y Difusión, de creación reciente, debe encargarse del archivo documental de Fauna Ibérica (con prioridad en IBERFAUNA -ver más adelante-) y de su difusión a través de la página web del proyecto.
Proceso editorial de los manuscritos.
Edición de las monografías
Al inicio del proyecto se acordó con la Dirección General de Investigación del MEC y con el Servicio de Publicaciones del CSIC que la edición de las monografías sería cofinanciada entre ambas instituciones.
La financiación del MEC se obtiene mediante Acciones Complementarias (antes Acciones Especiales) que se solicitarían aportando la versión final de los manuscritos tras su evaluación por dos revisores externos e incorporación, por el autor o autores, de los cambios sugeridos.
Los manuscritos son posteriormente revisados por la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva antes de que se apruebe su financiación.
Hemos de señalar que el sistema, viene funcionado de forma fluida hasta el momento, aunque con altibajos impuestos por el estricto sistema financiero y burocrático del CSIC.
El proceso editorial de los manuscritos se realiza conforme al siguiente esquema:
DESARROLLO Y EVOLUCIÓN DE FAUNA IBÉRICA: CARACTERÍSTICAS E INCIDENCIAS EN EL PROCESO DE IMPLEMENTACIÓN
El volumen "0" sobre los Coleopteros Gibiinae, Ptinidae se publicó en 1990 y fue prologado por el internacionalmente reconocido Profesor Edward O. Wilson (Bellés, 1990).
Este hito sirvió para la "presentación en sociedad" del proyecto.
El acto de presentación de Fauna Ibérica se celebró, con gran impacto mediático, en el Salón de Actos de la sede central del Consejo Superior de Investigaciones Científicas el 14 de junio de 1990 y fue presidido por el presidente de este Organismo, Emilio Muñoz, y el director general de Investigación Científica y Técnica, Roberto Fernández de Caleya.
Desde su inicio, el proyecto ha suscitado el interés de los medios de comunicación (prensa, radio y televisión), que se han venido ocupando de forma regular de la riqueza de nuestra fauna y de los resultados del proyecto.
Durante los primeros años, se centró la atención en la fase editorial como medio aglutinador, con mayor facilidad para establecer y difundir una dinámica de trabajo, pero Fauna Ibérica nunca ha sido solamente un proyecto editorial, sino también, y principalmente, un proyecto de formación de nuevos zoólogos, un proyecto de investigación y, al mismo tiempo, un proyecto que pone al servicio de la comunidad científica y de la sociedad en general, los conocimientos que genera.
Pronto se hizo evidente que los estudios en marcha proporcionaban mucha más información que la recogida en las monografías y, por tanto, era aconsejable completarlas con bases de datos.
Esta tarea no era fácil a mediados de los noventa, ni asequible a todos los investigadores, tanto por limitaciones de infraestructura como del personal y tiempo necesario para ello.
Objetivo y estructura del proyecto Fauna Ibérica [URL].
Sin embargo, el panorama nacional e internacional se ha modificado de forma vertiginosa durante los años de vida de Fauna Ibérica, no sólo por el reconocimiento internacional de la "crisis de la biodiversidad", y las iniciativas relacionadas, sino también por el desarrollo espectacular y la popularización de nuevas tecnologías.
En taxonomía, las herramientas moleculares son un complemento óptimo a los estudios morfológicos tradicionales, para resolver problemas complejos (por ejemplo para discernir entre especies gemelas, identificar diferentes estadios en el desarrollo de una misma especie, casos de dimorfismo sexual, procesos de especiación incipientes, etc.) y para reconstruir filogenias.
Fauna Ibérica contempla la aplicación de técnicas moleculares en los casos necesarios.
Una revolución aún mayor se produce con el éxito de los medios informáticos como herramientas de trabajo, y el impacto global, cultural, económico y social de las redes electrónicas de difusión de información, en especial Internet.
La investigación zoológica ha aprovechado también las principales tecnologías de la información y comunicación que hoy en día son esenciales para implementar el CBD.
Permiten, por una parte, la organización de la información sobre biodiversidad, y por otra su accesibilidad.
Este es el objetivo del Global Biodiversity Information Facility (GBIF), organización de carácter global de la que España es miembro de pleno derecho desde 2001, cuenta con un nodo extraordinariamente activo (GBIF-España, http://www.gbif.es) y con eficaces mecanismos ministeriales de financiación para su implementación.
La mayoría de los proyectos de élite en biodiversidad, aprobados por la Comisión Europea, integran las bases de datos como infraestructura básica o constituyen su único objetivo.
El Comité Editorial de Fauna Ibérica, permanentemente preocupado por la puesta al día de sus objetivos, así como por la utilidad y aplicaciones de la información zoológica que gestiona, consideró imperiosa la necesidad de introducir modificaciones en la definición inicial de sus objetivos y metodología.
Era necesario acelerar la elaboración del inventario de la diversidad animal y optimizar la rentabilidad del esfuerzo y presupuesto que se venían invirtiendo.
Todo ello pasaba por la creación de potentes bases de datos que, a medio plazo, permitieran emprender acciones para conocer el reparto espacial de la diversidad y sus causas, así como hacer análisis predictivos mediante su vinculación con Sistemas de Información Geográfica.
Sólo así se podría asesorar eficazmente a los organismos públicos, sobre vías para conservar el patrimonio biológico mediante un uso ponderado (sostenible) de los recursos, y preservar intactos algunos legados evolutivos singularmente valiosos e irremplazables.
De no acometerse el registro eficaz de la abundante información y documentación zoológica disponible, y hacerla accesible por Internet, significaría dejar el proyecto Fauna Ibérica como hubiera podido desarrollarse hace casi un siglo.
La Taxonomía, como ciencia, es dinámica y sus conceptos y métodos están en continua revisión.
Cada nueva especie que se describe es una hipótesis contrastable y, por eso, es imprescindible complementar los trabajos monográficos con la ayuda de las tecnologías que permiten una continua actualización de la información taxonómica.
Fauna Ibérica no ha contado nunca con financiación fuera de los límites de la investigación y publicación de monografías, pero con la iniciativa de una becaria de reincorporación, Marisa Esteban, y de un objetor de conciencia, Jaime Bosch (actualmente Científico Titular del CSIC en el Museo), Fauna Ibérica abrió su primera página Web en 1997 [URL].
En España, ha sido Fauna Ibérica quién primero acometió tal experiencia dentro del área de Recursos Naturales, con el inicio de un "Centro Virtual de Información Zoológica Ibérica".
Es ya un hecho incuestionable que el programa Fauna Ibérica es capaz de reunir a los zoólogos más competentes sobre la fauna íbero-balear y promover la colaboración necesaria para alcanzar estos objetivos.
Por consiguiente, es el único proyecto que puede movilizar el mayor Banco de Datos Zoológicos contrastados que jamás ha existido en nuestro país.
De esta forma se evitaría que, como ha sucedido en otras ocasiones, los datos se pierdan, permanezcan olvidados en los cajones y archivos de los diferentes especialistas, o bien dispersos en innumerables revistas científicas especializadas.
Estas consideraciones se hicieron constar en la memoria de "Fauna Ibérica IV", pero por razones, básicamente presupuestarias, se acordó con la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva (ANEP) y la Dirección General de Enseñanza Superior e Investigación Científica (DGESIC) continuar el proyecto con las mismas directrices de los anteriores, posponiendo para futuros proyectos la plena IBERFAUNA pretende ser el referente de información sobre la fauna íbero-balear y, a corto plazo puede convertirse en la referencia taxonómica para la informatización de las colecciones íbero-baleares.
En la medida en que el proyecto ha ido desarrollándose, se ha establecido una dinámica en el trabajo de Coordinación y en el Editorial.
En el momento actual, organiza y gestiona un importante volumen de trabajo, que da origen a una intensa actividad en la edición de monografías.
La creación de la página web, y sus bases de datos asociadas, son un valor añadido a los resultados obtenidos con las investigaciones pues permiten acelerar el ritmo de inventario de los taxones citados en la región, mediante contribuciones de todos los taxónomos, y no sólo los incluidos en los sucesivos proyectos.
Baste con decir que los 30 volúmenes publicados reúnen información sobre 4.075 especies, aproximadamente un 7 % del total de la fauna ibérica estimada, mientras que el módulo de Taxonomía y Sistemática de IBERFAUNA ya ha superado las 38.000 especies (un 60 %), pertenecientes a más de 12.000 géneros.
Actualmente el Banco de Datos cuenta con 63.000 nombres de todas las categorías taxonómicas.
Todas las jerarquías por encima del nivel de familia se han revisado y contrastado, tanto con las propuestas del proyecto Fauna Europaea (especies continentales) como con las del European Register of Marine Species -ERMS-(especies marinas).
Este proceso ha exigido normalizar y consensuar con los expertos las jerarquías para los grupos animales que tienen representantes en medios continentales y marinos (por ejemplo, los moluscos), ya que con frecuencia los taxónomos han mantenido clasificaciones paralelas.
Una vez más, Fauna Ibérica es pionero en proporcionar una clasificación unificada.
El acceso a IBERFAUNA se realiza por medio de una doble aplicación web:
-Una pública para el libre acceso a las consultas a través de Internet. -Otra de acceso restringido a los expertos mediante nombre de usuario y contraseña.
Ya son 35 los especialistas que colaboran en IBERFAUNA y que garantizan la calidad de la información y su actualización permanente con las últimas novedades conocidas.
Los módulos de Taxonomía y Bibliografía son ya completamente operativos y funcionales.
Manuel Sánchez Ruiz, contratado con esta misión, está actualmente diseñando el módulo de Geografía que permitirá introducir datos sobre la distribución geográfica de las especies.
La siguiente fase de este módulo pondría en marcha un sistema (SIG) para generar mapas de distribución de forma automática, y que muestre otros tipos de información a través de capas de variables ambientales, usos del suelo, etc. Queda pendiente el desarrollo de un módulo de Información Biológica.
Prevemos que el proyecto Fauna Ibérica IX, aprobará la inclusión de IBERFAUNA en el mismo, lo que supondría un decidido avance en Fauna Ibérica, con la integración de todos sus objetivos.
RESULTADOS: CARACTERIZACIÓN Y VALORACIÓN
Sobre el conocimiento de la fauna ibérica
No cabe duda de que los esfuerzos para conocer la biodiversidad deben priorizar las áreas ricas en especies y en especies endémicas.
Después de las regiones tropicales, las zonas templadas del planeta, en la que está ubicada
la cuenca mediterránea, son las que cuentan con mayor biodiversidad.
En el oeste de la región Paleártica, la Península Ibérica constituye un área de especial interés para la diversidad animal.
Además de su ubicación biogeográfica, son varios los factores que confluyen para propiciar esta riqueza.
Entre otros, su posición geográfica como puente entre dos continentes y dos mares, su orografía con cadenas montañosas cuya orientación ha actuado de barrera para la dispersión de algunas especies, a la vez que ha creado las condiciones para una gran riqueza de áreas climáticas y microclimaticas, su historia paleogeográfica, aún no bien conocida, los efectos de las glaciaciones, dejando numerosos relictos en las cumbres de las más altas montañas o los más de 5.000 kilómetros de costa.
Todo ello, ha favorecido, no sólo la existencia de una gran diversidad de especies y de elementos endémicos, sino además una mejor conservación de los mismos por la llegada tardía a la península de la revolución agrícola e industrial y, consecuentemente, la continuación de los usos tradicionales del suelo.
Gracias a los trabajos de recopilación de información y su organización en bases de datos se pueden realizar estimas más precisas sobre nuestra diversidad animal.
Ramos y Templado (2002), con la colaboración de los expertos en distintos grupos, proporcionan las estimas más fiables publicadas hasta el momento.
Estos datos apuntan a que en la Península Ibérica e islas Baleares habitan unas 61.000 especies animales pertenecientes a 32 de los 33 phyla animales descritos en el planeta.
Por grupos de biodiversidad y por grandes grupos animales, la distribución de la diversidad en el área íbero-balear es como se representa en el siguiente gráfico: El porcentaje con el que cada grupo contribuye a la biodiversidad general es similar a la descrita en el planeta.
Por supuesto, en ambos casos los grupos de insectos son los más numerosos y constituyen hasta un 76 % de la diversidad animal.
Comparando estos datos con los compilados por los proyectos europeos, puede afirmarse que la región íbero-balear detenta, probablemente, la mayor diversidad biológica de la Europa occidental, con más de un 50 % de sus especies y más de un 50 % de sus endemismos.
A ellas hay que añadir unas 300 citas de especies que no habían sido halladas todavía en el área (Ramos, y col., 2001; Fernández y Ramos, sin publicar).
Por supuesto, todas estas nuevas descripciones de especies no se deben exclusivamente a investigadores que han participado o participan en el proyecto.
Ramos y col. ( 2001) estiman que Fauna Ibérica contribuye aproximadamente con un tercio a la creación de este nuevo conocimiento, pero lo que es más importante es que las curvas de tendencia en la descripción de nuevas especies para la ciencia no muestran indicios de llegar a un crecimiento asintótico en el área de estudio.
Es decir, aún quedan numerosas especies por descubrir.
Pero ¿quién describe nuestra diversidad animal?
Antes del inicio de Fauna Ibérica, eran los investigadores extranjeros quienes mayoritariamente describían la fauna íbero-balear.
En la actualidad el protagonismo y la actividad de los autores españoles ha superado con creces a la de nuestros colegas extranjeros, lo que demuestra que el estudio intensivo que se realiza en este proyecto y la oportunidad de que los investigadores trabajen juntos y se centren prioritariamente en el trabajo sistemático, puede suponer un decidido avance en el conocimiento científico de nuestra fauna, su estado de conservación y necesidades de protección.
Otro resultado científico, no menos importante, aunque si duda menos valorado, es el establecimiento de nuevas sinonimias que resultan esenciales para esclarecer la taxonomía, la resolución de casos de dimorfismo sexual en los que ambos sexos eran conocidos como especies distintas, complejos de especies crípticas, etc. Todo ello contribuye al objetivo de Fauna Ibérica de homologar la nomenclatura
científica publicada en los libros, con las normas del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica.
Los cuadros con los nombres sinónimos y combinaciones binomiales publicados en Fauna Ibérica se han convertido en un referente taxonómico a nivel europeo.
Por último, se ha ampliado considerablemente la información sobre biología, distribución geográfica, estatus poblacional y amenazas de las especies protegidas, tanto por el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas como por la Directiva Hábitat (Directiva 92/43/EEC) y el Convenio de Berna.
Estos resultados han sido comunicados tanto al Ministerio de Medio Ambiente como a la Secretaría General de Pesca Marítima.
Desde 1992, en que se publicó el volumen 1, la serie Fauna Ibérica incluye ya 30 volúmenes editados sobre muy diversos grupos animales.
Además, el proyecto inició la edición de los Documentos Fauna Ibérica, al objeto de publicar diversa información que se maneja durante la investigación y no se incluye en los volúmenes de la serie.
Posteriormente, se consideró que estas publicaciones debieran hacerse en formato electrónico en la web de Fauna Ibérica, de forma que puedan ser completadas y actualizadas con la regularidad necesaria [URL], sin costo de edición.
Sin embargo, esta iniciativa no ha tenido la acogida que cabía esperar, entre otras razones, porque tanto el tema de los derechos de autor, como el de las citaciones a publicaciones en la web, no está del todo resuelto a nivel internacional.
También se ha elaborado y publicado un compendio de todas las nuevas especies de animales descritas en el ámbito íbero-balear desde 1978 (Esteban y Sanchíz, 1997).
El total de esta base de datos incluye 2.300 especies y se ha incluido en el servidor WWW del proyecto.
Está pendiente la integración, en la base de datos de acceso público, de la información desde 1999.
Su autor, J. Fernández, está vinculado al proyecto desde octubre de 1991, primero mediante contrato por el proyecto y actualmente en la plantilla del MNCN, como secretario editorial de Fauna Ibérica.
Conforme a la base de datos bibliográfica del proyecto, desde 1991 se ha publicado, además, un promedio de 50-60 artículos anuales en revistas científicas nacionales e internacionales, varios libros (además de los de la serie Fauna Ibérica), unos 60 capítulos de libro y numerosos artículos de divulgación.
Se han leído unas 40 tesis doctorales y se han publicado recensiones críticas sobre los volúmenes de Fauna Ibérica.
Estas cifras, aunque importantes, quizás no sean tan elevadas como en otros proyectos en los que la transferencia de resultados se realiza, necesariamente, vía publicación en revista.
La singularidad de este proyecto estriba en que, aparte de la obligada publicación de nuevos táxones en revistas, tal como indica el Código Internacional de Nomenclatura Zoológica (CINZ), el principal resultado, tras varios años de estudio es la compilación crítica de la información y su síntesis en el manuscrito de un volumen de Fauna Ibérica.
Por tanto, la inversión productividad/tiempo de los investigadores es "poco rentable" según los criterios de baremación actuales (Valdecasas y col., 2000, Krell, 2000), con el consiguiente riesgo para el proyecto (ver apartado 11).
Como trabajo preparatorio al establecimiento del Sistema de Información Geográfico (SIG) de Fauna Ibérica, se está creando un archivo digitalizado del material gráfico
producido por el proyecto.
El archivo dispone en la actualidad de más de 12.000 fotografías, de las que el 50 % seleccionadas se han digitalizado.
Este material, junto con el de las imágenes en vídeo, aporta información científica de primer orden sobre muchas de las especies de nuestra fauna, información que, con frecuencia, se pierde en el proceso de fijación de los ejemplares, para su ingreso en colecciones.
A modo de ejemplo se puede mencionar que este archivo recoge el primer y único registro fotográfico, en el mundo, de un molusco monoplacóforo en vivo (este grupo tiene importancia para el estudio del origen y filogenia del phylum Mollusca).
Tras el estudio histológico de estos ejemplares, que han resultado ser de una especie nueva para la ciencia, Laevipilina cachuchensis Urgorri, García-Álvarez y Luque, 2005, el único testimonio de la morfología del animal completo lo componen las fotografías tomadas a bordo en acuario.
Este monoplacóforo, representa la cuarta especie conocida a nivel mundial del género.
Gran parte de las fotografías y vídeo del "Banco de imágenes" corresponden a especies marinas y a actividades realizadas durante las campañas oceanográficas.
Diego Moreno, además de colaborar en los muestreos, fue el científico responsable de esta excelente documentación gráfica, cuyas imágenes se tomaron en inmersión, en acuario o a bordo del "García del Cid".
El archivo fotográfico del proyecto se ha utilizado también en diversas exposiciones del Museo y de otras instituciones.
Ilustración de libros, etc. Actualmente está integrado en la Mediateca Científica del CSIC y es de acceso público en las salas del Museo.
Mención aparte merece el riquísimo archivo con las ilustraciones originales realizadas para las monografías en formato dibujo.
Su destino es el Archivo del Museo.
Sin embargo, todavía no ha podido ingresar en el mismo, puesto que el escaso personal de este Departamento está aún centrado en la catalogación de los fondos históricos.
Sería necesario adoptar alguna medida de carácter excepcional para su correcta conservación y catalogación.
Servidor WWW del Proyecto Fauna Ibérica
Fauna Ibérica abrió su página pública en Internet en noviembre de 1997.
Se convirtió así en la primera iniciativa en España de codificación y documentación taxonómica con pretensión y alcance global [URL].
En el período 2000-2001 estuvo durante año y medio sin actualizar y sin facilidad de acceso, por falta de personas y de equipos informáticos adecuados.
Eventualmente, y por razones coyunturales, el proyecto se benefició, en 2002-2003, de la colaboración de James Watkins, de la Universidad norteamericana Virginia-Tech, que me solicitó trabajar como voluntario en nuestra web.
James actualizó e incrementó considerablemente el trabajo previamente hecho, desarrolló la versión inglesa de la página y elaboró su diseño actual.
La web de Fauna Ibérica proporciona también un servicio de metainformación zoológica que incluye: bases de datos bibliográficas, base de datos, a diferentes niveles de información, sobre el equipo de Investigadores y colaboradores del proyecto que complementa la versión publicada en 1994 del Directorio de taxónomos (García-Valdecasas y col., 1994), directorios de recursos en Internet y recursos auxiliares a la zoología (información sobre las actividades y resultados del propio proyecto, noticias relevantes en Zoología, etc.).
La concesión en 2004 de la Acción Especial ya citada ha hecho posible la creación de IBERFAUNA [URL]. es/), lo que marca otro hito en la historia del proyecto.
Creemos que IBERFAUNA, con la colaboración de los mejores expertos, va a facilitar que el proyecto despliegue todo el abanico de sus potencialidades, poniendo los conocimientos más actuales al alcance de los usuarios de la información taxonómica y de la sociedad en general.
Además, abre definitivamente las puertas a la contribución de Fauna Ibérica a los esfuerzos globales en Taxonomía.
Tanto la página web del proyecto como IBERFAUNA residen en uno de los servidores del Centro Técnico de Informática (CTI) del CSIC, gracias a un acuerdo de colaboración con este Instituto.
De esta forma se garantiza la seguridad de la información así como el servicio permanente.
Potenciación e incremento de las colecciones del MNCN (Madrid)
La colección de Entomología, ha experimentado una mejora cualitativa importante al ser revisada taxonómica-
mente, actualizada y ordenada la mayor parte del material existente de los grupos estudiados en el proyecto.
No obstante, las colecciones más beneficiadas cuantitativamente han sido las que cuentan con elementos marinos.
La de Malacología y de otros Invertebrados han incrementado considerablemente sus fondos, y la de peces marinos ha duplicado sus efectivos.
El material procede de las campañas oceanográficas "FAUNA", por las siguientes áreas geográficas:
-FAUNA I (1989): Golfo de Cádiz, ambos lados del estrecho de Gibraltar, mar de Alborán y Bajos de Motril. -FAUNA II (1991): Costas cantábricas, desde el puerto de Vigo (Pontevedra) hasta el de Pasajes (San Sebastián); también se muestreó el banco de Galicia. -FAUNA III (1994): Baleares, Columbretes y el banco de Emille Baudot (sureste de Baleares). -FAUNA IV (1996): Islotes Columbretes (provincia de Castellón), Mar de Alborán y, de forma puntual, las islas Hormigas (Murcia).
Relaciones externas de Fauna Ibérica
Fauna Ibérica colabora con la Dirección General de Conservación de la Naturaleza del Ministerio de Medio Ambiente, a través de inventarios de especies protegidas y su conservación (Convenio de Berna, Directiva Hábitat) y con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
En sus orígenes, fue el referente español para la información sobre la diversidad animal y los expertos que la estudian, particularmente en lo relativo al "desconocido y complejo" mundo de los invertebrados.
EXTERNALIDADES DE LA INICIATIVA: CAMBIOS E IMPACTOS EN LOS ENTORNOS
La década desde la publicación de Erwin (1982) hasta mediados de los noventa estuvo marcada por los intentos para averiguar el número de especies que pueblan nuestro planeta.
Era necesario evaluar la magnitud de nuestro desconocimiento y planificar posibles actuaciones.
Como era de esperar, con los datos disponibles sólo podían obtenerse estimaciones (Erwin, 1991), aunque se identificaron las áreas con mayor biodiversidad y que, por tanto, requerían acciones urgentes para su conservación.
El verdadero problema era ¿cómo obtener los datos existentes para hacer las estimas con un grado aceptable de fiabilidad?
La información está dispersa y no existe un banco central de datos sobre las especies descritas y sus nombres sinónimos.
Parecía lógico pensar que esta etapa diera lugar a una profunda discusión sobre las siguientes cuestiones metodológicas: ¿qué podemos hacer para acelerar el ritmo de descripción de especies?, ¿para acceder a la información existente?, ¿para ser más eficientes en frenar la pérdida de biodiversidad?, ¿cuáles son los retos para la Taxonomía?
Desde el inicio de este siglo, éstas son las preguntas que, en el área, marcan las páginas de opinión de las principales revistas científicas.
Como en todo debate, hallamos posturas extremas, como los autores que proclaman que la Taxonomía debe "re-inventarse" a sí misma (Godfray, 2002) e incluso los que proponen sistemas de clasificación alternativos.
Algunos de ellos basados en cortas secuencias del ADN que, potencialmente, pueden ser fáciles de utilizar para la identificación de las especies por los no expertos, los denominados "DNA barcodes" (Tautz y col., 2003; Barrett y Hebert, 2005).
Otras muchas voces discuten enérgicamente esta sobresimplificación, su ineficacia y su debilidad conceptual (Lipscomb y col., 2003; Seberg y col., 2003; Wheeler, 2004Wheeler,, 2005;;Wheeler y Valdecasas, 2005, entre otros), a la vez que critican los excesivos recursos financieros que estas iniciativas son capaces de movilizar, bajo la apariencia de "ciencia moderna" o "ciencia puntera", en detrimento de los escasos recursos totales disponibles (Wheeler, 2004; Wheeler y Valdecasas, 2005).
Otros autores proclaman que, en la era de la información, la taxonomía debe basarse exclusivamente en la Web y convertirse en una "ciencia de la información", con nuevas estrategias para facilitar el acceso al conocimiento (Godfray, 2002(Godfray,, 2007)).
EL ESTUDIO DE LA FAUNA IBÉRICA
Sin duda la Taxonomía debe incorporar cualquier tecnología que aumente su eficiencia, y por tanto debe aprovechar los revolucionarios y rápidos desarrollos tanto en el terreno molecular como en bioinformática, u otros que puedan surgir en el futuro.
Son herramientas poderosas que, unidas al rico cuerpo teórico y conceptual de la taxonomía y al conocimiento morfológico ya acumulado, pueden permitirle emerger renovada de la relativa aquiescencia del pasado.
Sin embargo, es fácil caer en la trampa de la metodología en sí misma, perdiendo de vista los objetivos que se persiguen (Wheeler, 2004).
Mallet y Willmott (2003) llaman también la atención sobre la necesidad de alcanzar un consenso rápido que evite una fragmentación aún mayor de la comunidad taxonómica, perdida en la defensa de subdisciplinas con un ánimo competitivo (efecto "Torre de Babel").
En esta línea, y con un espíritu mucho más constructivo, Wheeler y Valdecasas (2005) proponen diez actuaciones para acelerar la revitalización de la Taxonomía, adoptando una agenda común, dinámica, con prioridades y objetivos que integren todos sus componentes y aprovechen las oportunidades que las nuevas tecnologías pueden aportar.
En todo caso, lo que parece cierto es que la taxonomía que se practique en 2050 será, probablemente, diferente de la que hoy conocemos (Godfray y Knapp, 2004).
¿UNA FAUNA PARA EL S. XXI? a) Dicotomía soporte digital/papel.
Obviamente, la única solución racional es atender a ambos.
Las necesidades de muchos usuarios se satisfacen con el formato papel, cuya duración es además mucho mayor, pero los medios electrónicos, incluida la web, pueden ser un excelente complemento.
El soporte digital es traicionero (caduco), aunque muy útil, particularmente en trabajo de gabinete. b) Interactividad.
Si se cuenta con una estructura estable y personal adecuado, puede incrementarse la interactividad, en especial con los taxónomos y especialistas autorizados.
Podrían establecerse blogs por grupos homogéneos, que permitan crear núcleos interactivos de respuesta específica y rápida, lo que aumentaría la cohesión entre grupos de expertos. c) Desarrollo de ciberherramientas.
Una vez desarrollados todos los módulos de IBERFAUNA, y la información almacenada en ellos sea accesible a través de la web, el siguiente paso lógico es la integración y/o desarrollo de herramientas que permitan que mapas de distribución, claves, imágenes, información morfológica, citológica o molecular pueda ser accesible de forma intuitiva.
Además, han de establecerse vínculos o puentes fluidos a otros nodos de información, tanto nacionales como internacionales.
En particular, en nuestra colaboración con el GBIF, y en concreto con el nodo GBIF-España, IBERFAUNA debe convertirse en el catálogo de nombres de referencia para los ejemplares de colección de esta área geográfica.
d) Fortalecimiento de Fauna Ibérica.
El proyecto debe continuar y fortalecer su estrecha colaboración con otras iniciativas (otras faunas) internacionales y con las relacionadas con la taxonomía y la sistemática.
Nuestros vínculos actuales con las iniciativas más relevantes sitúan al proyecto en buena posición hacia este objetivo, pero es necesario continuar trabajando en este sentido. e) Formación de expertos.
Esta labor debe ser continuada por el proyecto, promoviendo la formación de taxónomos y técnicos, así como la de nuevos ilustradores científicos. f) Facilitar el nexo con áreas de la cultura como artistas visuales, filósofos, historiadores de la biología, etc., creando una especie de "archivo paralelo de la Fauna" con documentos y materiales que han hecho posible la Fauna misma. g) Finalmente, Fauna Ibérica debe seguir su labor de difusión y divulgación, vía exposiciones y medios de comunicación, del proyecto, de sus resultados y de la importancia de la taxonomía, tanto como ciencia como de servicio a la sociedad.
El área científica del proyecto incluye la parte continental de Portugal.
No obstante, nunca hemos tenido el éxito deseado para promover la integración de investigadores portugueses que, por otra parte, no podrían ser Investigadores Principales de ninguno de los subproyectos temáticos en proyectos españoles.
LECCIONES APRENDIDAS DEL CASO
Son muchas las lecciones aprendidas durante los años de existencia de Fauna Ibérica, pero sin duda la más importante es que todos los resultados expuestos no habrían sido posibles sin la decidida voluntad de colaboración entre todos, y muy particularmente de los taxónomos, verdaderos protagonistas del proyecto.
Son también muchas las historias científicas y personales, de toda índole, de las que hemos sido testigo en estos 18 años.
Pero, desde la coordinación de estas tareas, sólo puedo hablar de lo mucho que hemos podido aprender y lo que nos han enriquecido las relaciones con tan excelentes colegas.
Un proyecto de estas características tiene, por supuesto defensores y detractores y a todos ellos les agradecemos sus aportaciones para mejorar.
Actualmente, nos ilusionan las nuevas perspectivas que se abren con IBERFAUNA y, aunque debería haberse iniciado años atrás, tenemos grandes esperanzas de poder movilizar a la comunidad científica de taxónomos para que este objetivo pueda implementarse con el mismo éxito que la serie de monografías.
El módulo de Taxonomía puede, y debería convertirse en una herramienta de primer orden en la vertebración de los nombres de los taxones existentes en las colecciones, y que están siendo informatizadas por el GBIF.
En un alto porcentaje, las colecciones no están actualizadas taxonómicamente, por lo que muchos de los nombres en las etiquetas corresponden a nombres sinónimos de los aceptados en la actualidad.
IBERFAUNA permitirá asociarlos confiriendo mayor utilidad a las bases de datos de GBIF.
Un riesgo evidente para los taxónomos en general, y para los colaboradores de Fauna Ibérica en particular es el, tan traído, llevado y discutido, Science Citation Index (baremo de calidad, hoy en día vigente en España, aunque obsoleto en otros países).
El índice de impacto resulta ineficaz, injusto e incluso conceptualmente "perverso" en la valoración del trabajo taxonómico, en el que la producción científica es más laboriosa y lenta que en otras áreas de investigación.
Además, las revistas resultan, por lo general, tener menor "índice de impacto", si bien la longevidad de los artículos puede calificarse de ilimitada.
Probablemente, 250 años después, El Sistema Naturae de Linneo sigue siendo una de las obras más citadas en la historia de la biología, aunque tanto Linneo, como la mayoría de los autores de nuevos táxones, ya no se incluyen en los listados de referencias bibliográficas, y por tanto, quedan al margen de los sistemas estandarizados de citación.
Hemos de señalar que la Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadora ha empezado a considerar los volúmenes de Fauna Ibérica como una contribución equivalente a un artículo científico en las revistas incluidas en el ISI Journal Citation Reports, lo que ha resultado ser un incentivo para los investigadores que participan en este proyecto.
Sin duda este dato, aunque bueno para el proyecto, resulta paradójico pues no es comparable, en absoluto, la relación esfuerzo-experiencia-rentabilidad necesarios para la redacción de una de las monografías, con la que permite publicar un artículo en una revista de "impacto", que como su propio nombre indica, mide el impacto a corto-medio plazo de una pu-EL ESTUDIO DE LA FAUNA IBÉRICA blicación.
Qué decir tiene que "el sistema" penaliza los trabajos monográficos de síntesis frente a los trabajos cortos, como los que se publican en las revistas del SCI.
El resultado es una fragmentación de los resultados que, irónicamente, es lo que la política actual de la Unión Europea trata de evitar incentivando la formación de Redes de Excelencia, cuyo objetivo es la integración en el Área Científica Europea.
Creemos que el Ministerio debería adoptar las medidas necesarias para valorar, en su justa medida, los resultados de síntesis de los proyectos de inventario de biodiversidad.
Evitar la pérdida de taxónomos e incentivar la formación de nuevos expertos, es la forma de que el país siga siendo potencia europea en esta área, y de cumplir con los acuerdos del Convenio de Diversidad Biológica.
Y PUESTA EN MARCHA DE FAUNA IBÉRICA |
El ciclo del conocimiento es una espiral continua compuesta por varias fases, entre las que cabe destacar el fomento para la creación del conocimiento, la creación, la distribución, la aplicación y la evaluación.
El considerable aumento de conocimiento social, la tendencia a convertir el conocimiento propietario en abierto, las políticas europeas para el fomento de la libre circulación de conocimiento y la facilidad de acceso al conocimiento a través de internet hacen difícil la aplicación del conocimiento, ya que es muy difícil encontrarlo en ese mar de la información qué es internet.
Uno de los principales objetivos que persigue la libre circulación del conocimiento es facilitar la aplicación del mismo.
Para ello se deben disponer de sistemas de organización que permitan encontrar el conocimiento más útil para satisfacer una necesidad concreta.
Los buscadores son las herramientas más utilizadas para buscar conocimiento y aplicarlo, sin embargo las ingentes cantidades de información que encuentran hacen poco operativos sus resultados.
La organización de los recursos es clave para encontrar una determinada información.
Un ejemplo se puede encontrar en las páginas web; dependiendo de cómo esté organizada la información es más o menos fácil encontrarla.
En algunas páginas web es necesario conocer prácticamente la estructura interna de la entidad para encontrar una determinada información, lo que hace más fácil utilizar un buscador que la propia página web.
Si la página web se organiza en función de los posibles usuarios, es más fácil encontrar la información que interese a éstos y en esta línea están actuando un mayor número de entidades Hace una década se pensaba que las páginas web serían el medio de búsqueda y acceso más importante a
RESUMEN: En este artículo se ofrece una visión rápida de las necesidades del uso de buscadores para la gestión del conocimiento y de las ideas básicas de su funcionamiento.
A continuación se presenta el método CSORA (Classify, Search, Organize, Relate, Adapt), conjunto de procedimientos técnicos y metodológicos que mejoran la eficacia de los buscadores haciendo posible encontrar información relevante en entornos con mucha información o información especializada.
Finalmente se muestra su integración en los motores de búsqueda y en las conclusiones se incluyen las ventajas de su uso, verificadas a través de experiencias realizadas y las líneas de investigación futuras.
PALABRAS CLAVE: Espirales de conocimiento; etiquetas; categorías; motores de búsqueda; Web 2.0; método CSORA. pios usuarios introducen en la página web; el software web 2.0 permite buscar la información a partir de las etiquetas que se han usado para la clasificación.
Hay tres métodos para buscar la información a partir de las etiquetas:
• El índice de etiquetas (Figura 1-a).
La principal característica es que se puede ver una relación entre las etiquetas.
La relación suele ser jerárquica y suele estar representada en forma de índice.
• La nube de etiquetas (Figura 1-b).
La principal característica de este tipo de búsqueda es que se resalta la etiqueta más utilizada.
Es una forma visual de organizar las etiquetas, o lo que es lo mismo la clasificación de la información a buscar.
• La lista de etiquetas (Figura 1-c).
La principal característica es que se muestra una lista ordenada de etiquetas; es decir, se puede ver la clasificación empleada en la distinta información de la web en orden alfabético.
Opcionalmente se permite ver el número de referencias junto a la etiqueta.
Las búsquedas por etiquetas tienen dos características comunes, independientemente del método empleado para organizar y visualizar las etiquetas:
• Únicamente se puede buscar por una etiqueta, mostrando la información relacionada con la misma.
En los casos de las búsquedas por listas o nubes es una característica lógica; sin embargo en la búsqueda por índices no relaciona las etiquetas; es decir, si se toma una etiqueta de tercer nivel, no muestra la información que está en niveles anteriores.
Tomando como ejemplo la Figura 1-a, si se selecciona la etiqueta "Web 2.0" nos mostraría la información que tiene esta etiqueta, no nos mostraría la información que tuviese las etiquetas "tecnología educativa" + "Web 2.0".
• El resultado de la búsqueda es una lista de referencias de información relacionadas con la etiqueta seleccionada.
En las siguientes secciones se presenta y describe el método CSORA, desarrollado y experimentado por los autores, que, a partir de procesos técnicos y metodológicos, mejora la eficacia de los buscadores de conocimiento. la información y, por tanto, tener un dominio (dirección de la página web) era clave.
Debido a la proliferación de páginas web y a la dificultad para encontrar una determinada información en ella, comienzan a cobrar importancia los buscadores, siendo actualmente el medio más utilizado para el acceso a la información.
Hoy en día es más importante aparecer en los primeros lugares de los buscadores que el propio nombre y dirección de la página web.
Pero la mayoría de los buscadores de internet están preparados para encontrar información no conocimiento.
Los principales motores de búsqueda actúan basados en programas "arañas" que capturan información de todas las páginas web que encuentran, para después contrastarla con la información especificada en la búsqueda.
Esto ocasiona que, ante cualquier texto de búsqueda, aparezcan millones de referencia.
En estas circunstancias es fundamental que la información buscada aparezca en los primeros lugares de la lista de referencias encontradas, en caso contrario será muy difícil encontrar la información deseada.
Por tanto, encontrar información relevante en internet depende más de la experiencia en la búsqueda, las aptitudes, la inventiva y buena suerte (Gresman, 1988) más que de los propios resultados de la búsqueda, esto se debe a que no hay una fórmula matemática que permita el mejor ordenamiento (Chakrabarti, 1999).
Actualmente la investigación en motores de búsqueda se basa en programas de análisis semántico, de tal forma que lo que aparezca en los primeros lugares de la búsqueda sea información relevante; es decir, conocimiento.
En cualquier caso (en los motores de búsqueda actuales y futuros), lo que se mantiene es una constante: antes de realizar la búsqueda se debe tener muy claro qué se quiere buscar.
No obstante, la irrupción de la denominada Web 2.0 en internet nos ha proporcionado otro método de búsqueda: "las etiquetas".
Una de las características de la Web 2.0 es que los usuarios de la aplicación son los que suben sus propios contenidos, por tanto para los desarrolladores de la web les resulta totalmente imposible clasificar y categorizar la información a priori, antes de que esta sea subida por los usuarios.
Las etiquetas nacen como un sistema para clasificar la información que los pro-
ÁNGEL FIDALGO Y JAVIER PONCE que si se dedica media hora, eso es evidente, por tanto la variable relacionada con la obtención de información relevante es el tiempo dedicado al análisis de los resultados de la búsqueda.
La búsqueda en repositorios especializados presenta problemas similares a la búsqueda de información en internet.
El resultado suelen ser todas las referencias que hay en el repositorio.
El motivo es que al ser especializado se suelen utilizar un conjunto reducido de palabras técnicas, científicas o especializadas; dichas palabras suelen estar presentes en todas las referencias del repositorio.
El Laboratorio de Innovación en Tecnologías de la Información (en adelante LITI) de la Universidad Politécnica de Madrid, desarrolló un sistema de gestión de conocimiento denominado DSED (Dynamic Systems for E-Document).
Dicho sistema se comenzó a utilizar como sistema de
MÉTODO CSORA PARA LA BÚSQUEDA POR ETIQUETAS.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS Y METODOLÓGICAS
Los motores de búsqueda pierden eficacia a medida que aumenta la información donde buscar o cuando se busca información en repositorios especializados en un mismo tema.
La búsqueda en contextos donde hay mucha información, por ejemplo en internet, produce resultados de búsquedas de millones de referencias ordenadas en una lista; el criterio de ordenación depende de los algoritmos de los motores de búsqueda.
Esto no garantiza que las referencias que aparecen en los primeros lugares de la lista sean relevantes para la persona que ha realizado la búsqueda.
Si se dedican cuatro horas a analizar los resultados de búsqueda hay más probabilidad de encontrar información relevante trabajo colaborativo (como se muestra en Sein-Echaluce, Fidalgo y Gil ( 2004)), lo que generaba mucha información proveniente de cientos de usuarios.
El método CSORA nació como un sistema diseñado para buscar información entre todos los contenidos allí aportados.
El método CSORA (Classify, Search, Organize, Relate, Adapt) permite solventar los problemas anteriores; es decir, permite encontrar información relevante en entornos con mucha información o información especializada.
Este método se basa en procedimientos tecnológicos y metodológicos para gestionar las etiquetas asociadas a la información.
Actualmente las búsquedas basadas en etiquetas tienen limitaciones técnicas y metodológicas.
La principal limitación técnica es que, independientemente de la forma en que estén organizadas las etiquetas, únicamente se puede seleccionar una etiqueta para realizar la búsqueda.
La principal limitación metodológica radica en que se utilizan las mismas etiquetas para clasificar la información que para buscarla.
Los procedimientos tecnológicos del método CSORA mejoran la tecnología de búsqueda existente basada en etiquetas, permitiendo más variedades de búsqueda y precisión en los resultados; esto permite encontrar conocimiento en lugar de información.
Los procedimientos metodológicos permiten realizar búsquedas incluso sin saber lo que se está buscando, pero conociendo, por ejemplo, para qué se quiere utilizar.
Desde el punto de vista metodológico el método CSORA presenta una serie de características frente a los actuales sistemas de búsqueda por etiquetas:
• No utiliza las mismas etiquetas para clasificar que para buscar.
Las etiquetas para la búsqueda no tienen por qué ser las mismas que para la clasificación.
Este aspecto metodológico permite incorporar criterios de búsqueda distintos a los que se podrían realizar por la clasificación. • Utiliza etiquetas para organizar los resultados de la búsqueda y para relacionar las referencias encontradas con otras. • Permite una máxima adaptabilidad ya que se puede definir la estructura de la búsqueda, organización de resultados y forma de relacionar cada referencia.
Desde el punto de vista tecnológico el método CSORA presenta una serie de características frente a los actuales sistemas de búsqueda por etiquetas.
• Se pueden realizar búsquedas combinando las etiquetas a través de expresiones lógicas. • Se puede elegir la organización de los resultados de las búsquedas en función de los perfiles de usuarios, o de la aplicación del conocimiento. • Una vez localizada una referencia se pueden obtener referencias relacionadas organizadas en función de categorías.
A continuación, y para ilustrar el método CSORA, se emplearán el mismo repositorio de información junto con buscadores basados en los dos métodos de búsqueda por etiquetas, uno clásico (prototipo A) y otro con el método CSORA (prototipo B).
• El prototipo A es un blog, su dirección web es http:// innovacioneducativa.wordpress.com/, donde se han implementado la organización de etiquetas tanto por nube, índices y listas. • El prototipo B contiene la misma información que A, pero se ha utilizado el método CSORA de organización de etiquetas. http://www.gestionaconocimiento.com/ Los cuatro pasos descritos a continuación se fundamentan en la propia denominación del método CSORA: Clasificar, Buscar, Organizar, Relacionar y Adaptar.
Tanto en los sistemas Web 2.0 como en los sistemas basados en el método CSORA se utiliza n un conjunto de etiquetas para clasificar el conocimiento.
En la mayoría de los casos las etiquetas se van especificando a medida que se añade la información; estas etiquetas se suelen organizar en forma de lista y cuando se tiene un número elevado de ellas se organizan como un índice.
La mayoría de las aplicaciones 2.0 no disponían inicialmente de la posibilidad de organizar las etiquetas por índices por lo que es muy habitual que las etiquetas estén organizadas en listas o en nubes.
La forma técnica de asignar las etiquetas en los dos prototipos es muy similar (Figura 2).
Las principales diferencias entre ambos métodos son metodológicas.
El método CSORA permite crear un completo índice de etiquetas para clasificar cualquier contenido, presente y futuro.
El método clásico solo permite un índice de etiquetas del contenido actual, no del futuro.
En el método del prototipo A (método clásico) el índice de etiquetas se crea a medida que se va introduciendo la información; los índices suelen ser pequeños y con pocas etiquetas, ya que las únicas etiquetas existentes son las que posee la información contenida previamente en el repositorio.
Este método es lógico y necesario ya que si se incluyen etiquetas que no están asociadas a la información del repositorio, entonces en la búsqueda aparecerán etiquetas que no tienen asociado ningún contenido y no darán ningún resultado al hacer la búsqueda a través de ellas.
En el método del prototipo B (método CSORA) se pueden poner cualquier etiqueta, aunque no haya información asignada a la misma.
En el método CSORA las etiquetas de búsquedas no tienen por qué ser las mismas que las creadas para la clasificación de la información, por tanto no existen las limitaciones del método habitual.
Sencillamente las etiquetas de la clasificación que no tienen relacionada ninguna información, no se utilizan como etiquetas de búsqueda.
La gran ventaja del método CSORA es que, en el caso de repositorios especializados, se pueden utilizar índices de etiquetas de clasificación muy completos y, si estos están estandarizados, se producirá una homogeneización del conocimiento muy importante.
La Figura 3 muestra un índice de etiquetas utilizadas para la clasificación del prototipo A (limitadas por las búsquedas) y un índice en el prototipo B, sin ninguna limitación para clasificar.
Desde el punto de vista metodológico lo más importante es que el método CSORA no está obligado a utilizar las mismas etiquetas para clasificar que para buscar.
Desde el punto de vista tecnológico del método CSORA permite hacer búsquedas combinando varias etiquetas; es El método CSORA permite organizar las etiquetas de búsqueda en agrupaciones que se denominan categorías.
Esto no es nuevo, son varios los sistemas Web 2.0 que utilizan categorías y etiquetas, aunque no existe una aceptación común del significado y utilidad de las mismas, llegando en algunos casos a ser lo mismo una etiqueta que una categoría.
Así pues, en nuestro método una categoría no es más que un nombre que aglutina un conjunto de etiquetas con unas características comunes; su misión es organizar las etiquetas en tantas categorías como se desee.
Una misma etiqueta puede pertenecer a varias categorías.
Las búsquedas siempre se hacen a través de etiquetas, nunca con categorías.
Así mismo las Las búsquedas para cada prototipo son las siguientes:
• En el prototipo A (Figura 4-a) solo se puede seleccionar una etiqueta.
Los resultados de la búsqueda son todas aquellas referencias asociadas a la etiqueta seleccionada.
En el ejemplo, todas las referencias etiquetas con la etiqueta "Web 2.0". • En el prototipo B (Figura 4-b) se pueden seleccionar varias etiquetas.
Las etiquetas de una misma categoría se tratan como un.or. y las etiquetas de distintas categorías como un.and.
Se encontrarían todas las referencias sobre "Tecnologías: Web 2.0.Y. Metodologías:(Evaluación.
O. Colaboración).Y. Objetivo: Reflexionar"; es decir: el usuario requiere que el sistema muestre todas las referencias sobre web 2.0 que se utilicen en metodologías de evaluación o de colaboración y quiere esta información para reflexionar".
Desde el punto técnico, las ventajas son evidentes.
Con el método CSORA se puede conseguir una precisión de búsqueda mayor que con el método del prototipo A ya que se permite utilizar más de una etiqueta para las búsquedas y combinarlas en expresiones lógicas.
La tecnología del método CSORA ofrece, además, una gran ventaja metodológica, ya que se puede buscar información sin saber qué contenido se quiere buscar.
Si se utilizase la búsqueda por texto tendríamos que poner alguna palabra asociada a la información a buscar; en el método CSORA se incluyen categorías referentes, por ejemplo, a para qué utilizar la información (para reflexionar), en que procesos se va a utilizar la información (en la evaluación o en la colaboración) y exactamente qué tecnología utilizar (Web 2.0).
El método CSORA recomienda hacer un estudio previo sobre las categorías de búsquedas; si estas se organizan bien, podremos buscar información sin saber qué queremos, pero podemos saber dónde utilizarla, para qué, por qué, por quién,...
Este tipo de búsquedas son muy adecuadas para personas que no son expertas en la información a buscar, o cuando esta es muy variada o se cambia a menudo.
Para conseguir ésto, nuestro método requiere que la organización de las categorías y etiquetas de búsqueda se realice teniendo en cuenta la información tanto del repositorio, como del contexto de utilización de esa información y de los perfiles de los distintos usuarios.
Si se tiene en cuenta lo citado, se conseguirá un método de búsqueda que encontrará siempre información relevante; es decir, el conocimiento.
La organización de los resultados de la búsqueda
En relación a la forma de presentar los resultados de las búsquedas, clasificamos los buscadores en los siguientes tres tipos: "araña", "directorio" y "mixto".
Los buscadores de tipo "araña" (como Google) presentan los resultados de las búsquedas como una gran lista (con millones de referencias) que se organizan a través de páginas, cada página suele tener un conjunto de referencias.
En la Figura 5 se muestra un resultado de búsqueda de un buscador de este La forma de organizar los resultados de búsqueda es muy adecuado para encontrar contenidos de páginas web.
Los buscadores de tipo "directorio" agrupan los resultados de búsqueda por categorías o índices.
El resultado se muestra como un conjunto de directorios, y en cada directorio un conjunto de referencias.
Las categorías suelen estar definidas por el propio buscador y las páginas previamente asociadas a esas categorías.
Estos buscadores son muy adecuados para buscar páginas web clasificadas (por ejemplo, portales sobre deportes).
La Figura 6 muestra un buscador que organiza el resultado de búsqueda por directorios.
Desde el punto de vista organizacional la ventaja de este método es que presenta una lista ordenada de información (otra cosa es que sea o no relevante) y como principal desventaja, que la lista es demasiado grande para analizarla.
Visualizan listas de búsqueda y directorios.
Por un lado agrupan páginas web institucionales relacionadas con la palabra de búsqueda y referencias encontradas.
Desde el punto de vista organizacional la ventaja es que los resultados de la búsqueda están más organizados y es más fácil acceder a un determinado tipo de información, y como principal desventaja es que no presenta la información relevante sino páginas web institucionales.
El método CSORA es un ejemplo de buscador "mixto" e integra los dos tipos de organización de los resultados de las búsquedas; es decir, permite utilizar las ventajas de ambos métodos en uno solo.
Permite organizar los resultados por listas de información relevante y estas lista se organizan en categorías.
En la práctica este sistema presenta varias listas y cada lista está ordenada por relevancia de la información.
Además, nuestro método permite definir una categoría sobre la que clasificar los resultados de la búsqueda.
La Figura 7-a muestra una categoría para organizar el resultado de la búsqueda (con su conjunto de etiquetas) y la Figura 7-b muestra un resultado de búsqueda.
Estas etiquetas se denominan etiquetas de organización y la categoría que las agrupa recibe el nombre de categoría de organización.
Las etiquetas de organización pueden pertenecer también a las de clasificación y búsqueda.
Como se observa en la Figura 7, en lugar de una sola lista paginada se tendrán n listas, cada lista (o sub-lista) se corresponde con una etiqueta definida en una categoría denominada de organización, en la Figura esta categoría se denomina "Temática Blog Innovación Educativa".
El ejemplo corresponde a la búsqueda "Innovación Educativa".
La innovación tecnológica del método CSORA se basa en la utilización de etiquetas para organizar listas; cada lista se compone de las referencias asociadas a la etiqueta, y
Organización del resultado de la búsqueda en listas de referencias.
en cada lista se ordenan las referencias por relevancia.
Una misma información puede estar asociada a varias etiquetas; por tanto una misma referencia puede salir en varias listas.
La innovación metodológica del método CSORA, ejemplo de buscador "mixto", integra las ventajas de los buscadores que presentan los resultados en listas y de los buscadores que presentan los resultados de búsquedas en directorios.
Lo que se obtiene es una mayor precisión de búsqueda y mejor organización de los resultados.
Y si la categoría de organización se realiza en función del contexto o del perfil de usuarios la eficacia de la búsqueda aumenta considerablemente.
Las Relaciones en la información
Desde la aparición de la Web 2.0, los medios de comunicación tradicionales (Prensa, Televisión y Radio) se han adaptado con celeridad a ella.
Las noticias incorporan dos Figura 6.
Organización del resultado de la búsqueda en directorios.
características técnicas que únicamente se pueden realizar en la Web 2.0: la posibilidad de que los usuarios añadan información y la identificación de noticias relacionadas con la misma.
Los buscadores también están incorporando información relacionada con los resultados de búsquedas, la principal diferencia con las noticias 2.0 es que la relación se hace sobre las condiciones de búsqueda y se muestran organizadas en categorías, mientras que la noticias lo hacen sobre una información concreta.
La Figura 8 muestra esta diferencia.
El método CSORA integra ambas características, ya que es capaz de buscar información relacionada con una referencia concreta y mostrar esta información organizada en categorías.
Obsérvese que la principal diferencia con los motores de búsqueda clásicos radica en que es capaz de relacionar la información para cada referencia, no para las condiciones de búsqueda.
Las Figuras 9 y 10 muestran cómo se relaciona la información para distintas referencias de búsqueda.
En el método CSORA se puede definir un conjunto de etiquetas denominadas de relación (que pueden coincidir con las de clasificación, búsqueda y organización); estas etiquetas se agrupan en una categoría denominada de relación.
La principal ventaja tecnológica consiste en que el sistema de búsqueda es capaz de generar listas, agrupadas en categorías, para cada referencia encontrada en el resultado de la búsqueda.
Los buscadores clásicos lo hacen sobre el total de la lista obtenida como resultado de la búsqueda, no con cada referencia de esa lista.
Desde el punto de vista metodológico, relacionar información organizada en etiquetas permite mostrar conocimiento relacionado con el conocimiento encontrado.
Dependiendo de las etiquetas elegidas se puede relacionar la información, para cada referencia encontrada, con otra orientada a distintas aplicaciones, enfoques, procesos etc.
LA INTEGRACIÓN DE LOS MÉTODOS DE BÚSQUEDAS POR ETIQUETAS CON LOS MOTORES DE BÚSQUEDAS POR INTERNET
Actualmente la búsqueda de información suele estar basada o bien en la búsqueda por etiquetas o bien en la búsqueda por textos.
Las aplicaciones Web 2.0 han incorporado la búsqueda por textos; así es fácil encontrar, en Figura 8.
Relación de referencias con una única información (a) y relación de referencias agrupadas en categorías con la lista de resultados obtenidos (b).
cualquier software 2.0, motores de búsqueda basados en la búsqueda por contenidos.
En los buscadores de internet también existe una tendencia (aunque muy tímida) a incorporar búsquedas basadas en etiquetas, y algunos de ellos integran las dos búsquedas por etiquetas y contenidos al mismo tiempo.
En el apartado anterior se ha expuesto el método CSO-RA para la búsqueda por etiquetas (características de las aplicaciones Web 2.0), sin embargo también integra la búsqueda por textos (característica de los motores de búsqueda por internet).
En la Figura 11 se muestra una búsqueda combinando etiquetas de búsqueda con contenidos.
En este caso la búsqueda sería: "mostrar todas las referencias sobre web 2.0 que se utilicen en metodologías de evaluación o de colaboración y esta información la quiero para reflexionar.
Además en su contenido tiene que tener el texto "innovación educativa".
La ventaja técnica es que se pueden integrar las dos búsquedas (no hacer una u otra como en las actuales aplicaciones Web 2.0).
Se permiten búsquedas por contenidos (adecuadas para cuando se sabe qué buscar) con etiquetas (adecuadas para cuando se sabe para qué se quiere utilizar la información).
Esto permite obtener una mayor precisión de búsqueda y tener más posibilidades de que las referencias encontradas sean relevantes, ya que tienen la ventaja de integrar una búsqueda sabiendo qué se está buscando, para qué, dónde o por quién se quiere utilizar esa información.
La ventaja metodológica es la gran flexibilidad de las búsquedas y la orientación del buscador que permite eficacia cuándo se sabe perfectamente qué buscar, o cuando no se sabe qué buscar.
El método CSORA es un conjunto de enfoques metodológicos que permiten una mayor eficacia en los resultados de la búsqueda.
Básicamente lo que se consigue es más adaptabilidad en las búsquedas según las necesidades de los usuarios, permitiendo realizar búsquedas tanto cuando se sabe que buscar como cuando no se sabe lo que se quiere, pero si se tiene claro para qué se quiere, o el contexto donde se va a utilizar la información.
Presenta un alcance mayor que el resto de buscadores, ya que dispone de un conjunto de metodologías para la clasificación, búsqueda, organización de resultados de la búsqueda e información relacionada con cada información encontrada.
Los buscadores clásicos presentan un algoritmo de búsqueda concreto y propio; los usuarios se deben adaptar a ese algoritmo.
En el método CSORA se pueden definir los criterios de búsqueda, organización y relación, Por tanto, presenta un alto grado de adaptabilidad ya que es el usuario el que define "el algoritmo" de búsqueda.
Por otra parte, es un método muy adecuado para discriminar información en repositorios en los que haya una gran cantidad de información variada, así como para repositorios especializados con información muy similar.
El método CSORA se basa en innovaciones tecnológicas en gestión de etiquetas, ampliando la finalidad de las mismas y permitiendo la gestión de más de una etiqueta para las Figura 10.
Relación de referencias agrupadas en etiquetas con otro elemento del resultado de la búsqueda.
ÁNGEL FIDALGO Y JAVIER PONCE búsquedas de información.
Así mismo, integra las ventajas de distintos motores y modos de búsqueda (buscadores por etiquetas y contenidos).
En el LITI se ha desarrollado un buscador basado enteramente en las innovaciones tecnológicas y metodológicas del método CSORA.
Dicho buscador (denominado Buscador 2.0 por ontologías) está siendo utilizado por diversas instituciones públicas (CDTI, Subdirección General de formación de profesorado e Innovación docente del Ministerio de Educación,...) relacionadas con la innovación (tanto tecnológica como educativa) lo que prueba sobradamente su eficacia.
Además, se han realizado proyectos utilizando esta tecnología, como se muestra en Fidalgo, Balbín, Lerís y Sein-Echaluce (2011).
Actualmente se están preparando nuevas características del método CSORA así como nuevas innovaciones tecnológicas relacionadas con la organización de la información.
Todas las innovaciones metodológicas y tecnológicas se están implementando en la nueva versión del buscador (la 3.0) que estará operativa en 2012.
Por otra parte, otro campo inmenso de aplicación del buscador basado en el método CSORA es el del diseño de cur- |
La Universidad ha tenido en el pasado una imagen distante.
Para muchos ciudadanos, para casi todos, era una institución desconocida, de cuya actividad apenas se sabía, salvo que allí se podía acudir a clase y que, tras superar un importante número de exámenes, se podía obtener un título.
Sólo "los iniciados" explicaban que los profesores se dedicaban -eso sí: solo una minoría-a otras cosas distintas que a dar clase.
Investigan, decían, como quien alude a algo raro o inhabitual.
Si la sociedad era desconocedora de muchas de las actividades de los universitarios, a éstos poco les importaba que fuese así.
Se decía que la Universidad era una especie de "torre de marfil", que estaba aislada y que era insensible a las expectativas de progreso social de los ciudadanos.
Sus puertas se abrían de la misma manera cada día, con independencia de lo que ocurriese fuera de ella.
Si los jóvenes se matriculaban en mayor o menor medida en una carrera determinada poco importaba.
Si aprobaban solo unos pocos alumnos ciertas asignaturas, casi nada importaba.
Si algunos jóvenes, o muchos, se atascaban en alguna asignatura de sus estudios, año tras año a base de suspensos, y abandonaban a la postre, poco importaba.
Incluso nadie, o muy pocos, respondían del despilfarro de ilusiones o de dinero que representaba semejante actitud.
La idea de la rendición de cuentas a la sociedad, de explicar qué hacen los departamentos universitarios y cómo lo hacen es reciente, muy reciente, tiene menos de tres decenios de vida.
Más aún, el profesor que era excesivamente riguroso a la hora de aprobar a sus estudiantes incluso gozaba de reputación o un cierto reconocimiento social.
Es un hueso, decían, lo que significaba una forma de reputación.
La Universidad no explicaba lo que hacía, y a nadie le importaba que esto fuese así.
El prestigio de la enseñanza universitaria con frecuencia ha estado, y aún lo está, en determinados ámbitos relacionado con el carácter selectivo de los programas de estudio.
La dificultad del aprobado algunos la confunden con la excelencia de un tipo determinado de estudios.
RESUMEN: Las universidades han pasado de mirar al interior a la búsqueda de oportunidades para la colaboración, sea entre universidades o con entidades públicas y privadas de otros ámbitos.
La construcción del Espacio Europeo de Educación Superior y la internacionalización de las universidades han convertido a la cooperación y las alianzas en un valor emergente para el futuro.
En un escenario de competencia entre universidades, las alianzas son indispensables para la multiplicación de oportunidades en la captación de los mejores estudiantes, profesores e investigadores universitarios, así como para favorecer los resultados de la actividad universitarias.
Políticas educativas; estrategia universitaria; cooperación universitaria; mejora del aprendizaje.
No puede entenderse ni concebirse el progreso de la sociedad norteamericana sin valorar la influencia decisiva que en él han tenido los jóvenes formados en Harvard, Beckley o Princeton desde hace más de un siglo.
Francia sin la Sorbona no sería lo que es, tampoco la sociedad británica sin Oxford o Cambridge, o Alemania sin Heidelberg.
Las universidades prestigiosas han progresado habitualmente de modo independiente.
Cada una lo ha hecho por su cuenta, de modo independiente, habitualmente.
Si el aislacionismo de los centros españoles, cuando no una rivalidad exacerbada o frecuentemente sin sentido entre los profesionales en ellos formados, ha sido característico, tampoco la colaboración o las alianzas estables ha sido el modo de trabajo corriente en las buenas instituciones de otros países.
Siempre se pueden citar casos concretos que contraponer a ese individualismo, pero de un modo general cabe afirmar que la colaboración permanente o las alianzas en proyectos educativos o investigadores entre universidades más allá de las fronteras de los estados es un valor emergente del nuestros días.
Si alguien pretendiera simplificar, por medio de un mensaje sencillo, la respuesta idónea sobre cuál es el camino que deben recorrer las instituciones académicas dedicadas a la educación superior y a la investigación en el próximo futuro -es decir, si pretendiese responder a la transcendente pregunta "¿dónde vas Universidad?"-esta podría ser: del aislacionismo a las alianzas.
Las siguientes generaciones lo hallarán tan lógico y normal que pensarán que siempre fue de este modo.
¿Cómo construir el mañana de los universitarios?, ¿se trata de hacer todo de una forma diferente a como se ha hecho hasta ahora?
Con lo nuevo y con lo antiguo, a la vez, en armonía.
Cogiendo lo mejor de aquí y de allí, aprendiendo de lo bien hecho ayer y de lo que se desea mejorar hoy.
En un discurso que pronunció en París en 1994, con el título Las transformaciones sociales del siglo XX, Alain Touraine decía: "Ahora sabemos que siempre se construyen cosas nuevas con otras viejas, y que la modernidad no consiste en borrar el pasado sino en incorporar todo lo posible del pasado en todo lo posible del futuro".
La visión de Toura-muchos alumnos, algunos lo interpretan como un indicador de calidad y confunden la selección con la formación; no importa si lo que han aprendido es útil para algo y si, con el paso de los años, va a servir para su formación como profesionales y como ciudadanos.
Lo único que se destacaba, o se destaca todavía hoy en bastantes ocasiones, es si el estudiante ha superado la criba que constituyen unos exámenes difíciles y es "de los mejores".
Pero, ¿los mejores, en qué?
¡Cuántas energías juveniles malgastadas en empresas estériles!
¿Quién no ha oído hablar de lo difícil que era superar no hace demasiados años las pruebas del ingreso en las escuelas de ingeniería?
Algunos incluso lo añoran.
No en todas las universidades, ni en todos los países, ni en todos los tiempos, han sido así las cosas.
La universidad española en los oscuros tiempos del franquismo era vista principalmente, por los que mandaban y marcaban las pautas del país, como una institución que convenía que estuviese lo más adormecida posible, y que se limitase a una rutinaria concesión de diplomas con la que los jóvenes se incorporaban a la vida laboral.
Les preocupaba que molestase lo menos posible.
La investigación era poco reconocida, poco apoyada con recursos y considerada como una actividad más propia de personajes excéntricos.
La vocación científica tenía en aquel tiempo una lectura casi mística.
O sea, que los campus universitarios debían generar el menor ruido posible.
Cierto es que ellos tenían razón, o sus razones, en que era lo que convenía en la defensa de sus espurios intereses, como se pudo comprobar en los últimos años de la dictadura, puesto que las energías de los jóvenes universitarios y de los profesores más inquietos iban a orientarse a la oposición al régimen y la reconquista de la libertad robada durante casi cuatro decenios.
Por el contrario, en otros países o en otras épocas más felices, las universidades han sido también las que han marcado las pautas culturales, los avances científicos y de progreso social.
Han gozado de un prestigio inmenso y los ciudadanos se han sentido orgullosos de su existencia.
Las ciudades que han sido consideradas como ciudades universitarias lo han valorado como un plus respecto a las demás, como una seña de identidad que las situaba en FRANCISCO MICHAVILA pasado en el futuro.
Lo hizo el geólogo William Barton Rogers en 1861, y lo sustentó sobre cuatro principios esenciales: el valor educativo de la aplicación de los conocimientos, la responsabilidad social, el aprendizaje activo y la combinación de la educación profesional con la educación liberal.
Eso se dijo hace nada menos que siglo y medio, pero si me perdonase el lector un "pequeño juego" con la cita y en este texto mencionase esas ideas no como son, sino como extraídas de alguna de las comunicaciones recientes de la Comisión Europea, a propósito de la modernización de las universidades de nuestro continente y las expectativas o esperanzas que hay en ellas depositadas, no creo que fuese demasiado atrevido afirmar que tal argucia generaría ciertas dudas en el lector.
Bastantes las calificarían de rompedoras.
Sigamos con el ejemplo.
Mente y manos, es el lema del MIT.
Algo que, por otra parte, resultará familiar y próximo a quienes sean conocedores de la visión y los fundamentos del más importante proyecto educativo que se ha dado en la historia de la educación en España, la Institución Libre de Enseñanza.
El sueño de Giner, continuado por Cossío y plasmado en acción transformadora por Castillejo.
Mente y manos ayer, mente y manos hoy, mente y manos en una de las más prestigiosas instituciones americanas, que cuenta con cerca de 80 Premios Nobel entre sus antiguos alumnos y docentes, mente y manos en la Institución Libre de Enseñanza, cuyas ideas alentaron y sustentaron el mayor proyecto de renovación social y modernidad en España, que pretendió hacer realidad la República de Azaña.
Si ayer, en su fundación, el MIT proponía una visión de la educación universitaria avanzada a su tiempo, hoy también lo hace con un verbo renovado.
Susan Hockfield, su actual presidenta, insiste en sus discursos en la voluntad pionera de la institución.
Cuando reflexiona en algún texto de presentación de sus perspectivas académicas (Hockfield, 2011), sobre cómo el MIT puede ayudar a construir un mundo mejor, Hockfield alude a sus orígenes e insiste en la aplicación de las capacidades adquiridas, por medio de los estudios allí cursados, y pone un énfasis singular en la capacidad para aplicarlos a problemas interdisciplinarios.
Destaca igualmente la importancia que conceden en el MIT a temas y asuntos críticos en el deve-ine es también muy conveniente a propósito de lo que deben hacer las universidades europeas en los próximos años.
No se trata de acabar con el pasado, como él dice con clarividencia, sino de impulsar la búsqueda de nuevos conocimientos y las formas renovadas que se deben utilizar en su transmisión, poniendo el acento en sus beneficiosos efectos en el progreso social.
Por resumir lo anterior de alguna manera, se podría, en definitiva, afirmar que la buena ruta que debe seguirse en la construcción del futuro los campus universitarios consiste en hacer mejor lo que ya se hace bien y hacer bien otras cosas nuevas.
Esto no debe resultar extraño o ajeno a los integrantes de la academia que siempre se ha caracterizado por su elevado sentido de la autocrítica.
De la historia particular de cada una de las universidades o de la evolución, en una visión más moderna o más reciente de la cuestión, de los sistemas universitarios entendida de modo global, se pueden extraer muy buenas lecciones para construir su porvenir.
Algunos dicen, y no les falta razón, que el programa Erasmus recupera el espíritu que alimentaba a los estudiantes universitarios medievales, cuando iban de una ciudad a otra en busca del maestro deseado.
La búsqueda del conocimiento no puede detenerse en fronteras más o menos artificiales.
La diferencia se halla ahora en el papel que juegan los gobiernos y, sobre todo, en el número de los jóvenes que viven esa experiencia vital.
La idea, en su esencia cualitativa, es antigua; sin embargo, la extensión de la misma a muchos más ciudadanos que se dedican a estudiar, sin la limitación de que el patrimonio de sus familias lo permita o no, es nueva.
Decía Touraine en la citada alocución que París (Touraine, 1994) se modernizó en las dos últimas décadas del siglo pasado creando un conjunto de grandes museos.
Lo cual tiene algo de paradoja unamuniana.
Analicemos la idea anterior bajo el prisma de un ejemplo concreto.
La historia del Massachusetts Institute of Technology, conocido popularmente por sus siglas: el MIT.
De su estudio se pueden extraer interesantes conclusiones sobre cómo proyectar con sabiduría lo mejor del tiempo También, la Task Force on Student Life and Learning creada hace pocos años por el MIT ha añadido otros principios formativos emergentes a los que en su día estableció Rogers: una visión integrada de los valores académicos, la investigación y de la sociedad, la diversidad como valor transversal y que la intensidad, la curiosidad y el entusiasmo sean las características principales de la formación adquirida.
No es ni mucho menos el MIT el único ejemplo al que acudir para adentrarse en la aventura de cómo combinar lo nuevo con lo antiguo.
Se podrían citar bastantes ejemplos en ambas orillas del Atlántico.
Una brillante idea aquí, un proyecto visionario allá.
Sin embargo, son impulsos aislados casi todos, pocos esfuerzos colectivos, nacionales o continentales.
Quizá una de las excepciones más notables lo constituya la creación del Espacio Europeo de Educación Superior, en el que lo más singular que tiene es precisamente ese valor añadido.
En este texto no se pretende realizar ningún recorrido por la historia de las universidades.
Hay tratados que lo hacen con solvencia.
Baste solo añadir una apostilla al somero relato de la buena lección que puede aprenderse del prestigioso Instituto que se emplaza en la ciudad de Boston.
Se refiere al sentido casi eterno, o si se prefiere atemporal, que impregna al buen hacer de las más prestigiosas universidades del mundo.
Supera su tiempo y su localización geográfica.
Con una imagen tan solo basta para simbolizarlo: la grandeza, la solemnidad y el respeto por la ciencia están sintetizadas en la monumentalidad del edificio central de la Sorbona, reconstruido por la Tercera República francesa y en cuyas paredes se ven retratados bastantes de sus sabios profesores, unos de tiempos más lejanos y otros más cercanos a nuestros días.
¿Quién no siente una emoción especial cuando cruza su puerta y deja a la espalda la estatua de Auguste Compte, en la pequeña plaza por la que se accede?
En las raras veces que se abre su puerta principal, el espectador que lo presencia siente que algo especial celebra la humanidad, y que aquella entrada se da la bienvenida a la sabiduría.
La cuestión no es sencilla.
La piedra angular del proyecto universitario global sobre la que se sustente el proceso de armonización de la educación superior de los europeos consistente en cómo en Europa se puede pasar de un conjunto de universidades, algunas muy buenas y otras muchas de nivel inferior, a un sistema universitario europeo, armónico y coordinado.
Un espacio común donde, por afinidad científica o por objetivos académicos, trabajen juntos en proyectos compartidos grupos o equipos de profesores de ámbitos culturales, lingüísticos o geográficos diferentes.
No se trata de sustituir los pequeños grupos tradicionales por otros mayores juntándolos todos en un mismo lugar.
La cuestión se refiere a que en el tiempo actual, con el uso de las extraordinarias capacidades de comunicación que se disponen, se sumen los esfuerzos de aquéllos que estén interesados en generar sinergias.
No se trata de reducir la excelencia de nadie sino de extender los conocimientos y sus beneficios a cuantos más pueblos o colectividades sean posibles.
La palabra clave no es fusión, es alianza.
No consiste en grandes conglomerados de profesores y estudiantes.
La suma de las capacidades diversas de actores plurales, en pos de la excelencia académica.
La alianza de los que son complementarios, no clónicos.
La diversidad entendida como riqueza, en un contexto de coincidencia de los intereses científicos de unos y otros.
Llagados a este punto, quizá sea oportuno destacar que un defecto bastante extendido entre los políticos cuando alcanzan el poder es creer que hay que cambiarlo todo, que lo anterior poco vale y que el que llega lo hace con la pócima mágica.
Con frecuencia les falta la grandeza de espíritu suficiente para no creerse poseedores de la verdad revelada, de modo nada de lo que hicieron sus antecesores es aprovechable.
O sea, han de inventarlo todo, como es un hábito extendido entre los llamados nuevos ricos, para quienes lo que interesa es lo superficial, las apariencias, o que sirve de justificación de los que hacen de la tecnocracia su profesión.
Aquí, como indica el título que antecede a estas páginas, el pasado se reinterpreta para que se pueda aprovechar su posible contribución en la construcción de un futuro fértil para los campus universitarios.
La armonía entre la competencia y la colaboración es la esencia de casi todo.
Tan difícil como necesaria.
Pensar, con palabras y pensamientos actuales, el mañana de la educación superior y la investigación científica es una tarea que ha de realizarse con altas dosis de humildad.
Esa FRANCISCO MICHAVILA humildad que es la virtud esencial de todo investigador.
Nada indica que lo que proceda acometer sea una ruptura "iluminada".
Pero sí que hay que tener creencias firmes.
Una de ellas es que la renovación, que por otra parte ha de ser un hecho permanente porque así lo exige la propia esencia universitaria, del modo en que se trabaja en los campus aumentará su sensibilidad ante las crecientes expectativas ciudadanas y su compromiso con la solución de los problemas sociales.
De las universidades europeas, y en particular de las españolas, se espera mucho.
No ya que instruyan a los jóvenes en una profesión o que, siendo más ambiciosos, los eduquen como ciudadanos activos, sino también se esperan contribuciones científicas notables al progreso tecnológico y social de los pueblos.
La docencia y la investigación no son separables a la hora de concebir el futuro universitario.
Si durante un tiempo algunos hablaron de la especialización de los campus de manera que se sugería la posibilidad de que hubiese universidades dedicadas solo a la docencia, ahora ya no hay una corriente solida de opinión que apoye la idea.
Esa visión ha quedado obsoleta.
Los asuntos de auténtico calado, los que en realidad interesan y sirven a los interese colectivos, son otros, como no es difícil entender.
Las universidades tienen que ser plurales, cuanto más diferentes sean mejor, pero el principio que sustenta su existencia se basa en la síntesis y la indisolubilidad entre las actividades educativas y las tareas de investigación.
Si se abordan por separado, si se rompe el binomio, se pierde la esencia de lo que debe ser el élan vital de los centros de educación superior e investigación.
En contraposición con lo que ocurría en su tiempo en Francia, con el denominado modelo napoleónico, Wilhelm Von Humboldt, formado en la reputada ya por entonces Universidad de Götinga, junto a su hermano Alexander, y cuyo apellido se incorporó en 1949 al nombre previo para dar paso al actual de la Universidad de Berlín, fue quien propugnó que la universidad fuese así.
Humboltd sintetizaba las reflexiones previas de pensadores alemanes como Fitche o Hegel.
Educación y ciencia, a la vez.
Todo ello amparado por las ideas de la libertad de la ciencia y la autonomía académica.
La autonomía universitaria está recogida en la actual Constitución española, y sobre ella tanto se ha escrito y hablado en los tiempos más recientes.
¡Esa autonomía por la que se suscitaron tantas disputas en nuestros centros en los primeros cursos del actual siglo!
Aquel modelo alemán es ahora aceptado como el modelo europeo de universidad.
En él se funda, y se fundará con más vigor cuando deje de azotar la sociedad el vendaval contrario generado por la crisis económica, la culminación de la construcción del área europea de la educación superior y la investigación.
Además, en cada región geográfica y en cada disciplina académica los campus se deberán especializar, de manera que sean complementarios en su conjunto.
Si el principio de educación para la ciencia es el punto de partida, las reformas educativas constituyen otro pilar esencial para sustentar las innovaciones académicas.
Tampoco es éste un asunto totalmente original de nuestra época.
No será el primer intento, ni lo ha sido de los que se han ocupado de la renovación de las metodologías educativas ni tampoco de aquellos otros tendentes a innovar en los sistemas de evaluación de los saberes adquiridos por los estudiantes.
Ambos son solo dos, pero de los más destacados, de los asuntos cruciales para avanzar en el camino que lleva a la sustitución de la enseñanza tradicional por una educación activa.
Son bastantes los precedentes que existen en cuanto a innovaciones en las formas de enseñar y educar a los universitarios; los hay de diversos intentos de introducir mejoras, y también de esfuerzos baldíos en casi todas las ocasiones.
Las buenas prácticas que pueden mencionarse no se encuentran en España, al menos en una escala apreciable.
Unos son más utópicos, otros más propios de la acción reformadora llevada a cabo por académicos o gobernantes moderados.
Permítame el lector acudir a otro ejemplo.
La referencia hace mención de la voluntad renovadora de un gobierno en cuanto a la organización de los procesos de transmisión de conocimientos.
Tuvo lugar en España, en los años treinta, en el bienio de gobierno de la denominada conjunción republicano-socialista.
La iniciativa educativa la recogió el proyecto de ley de la reorganización de la ordenación de los estudios en las universidades, presentado por el ministro de Instrucción pública y Bellas Artes, el socialista Fernando de los Ríos en marzo de 1933 para su tramitación parlamentaria.
En el Preámbulo que antecedía al Extra-3 2011 72 DEL AISLACIONISMO A LAS ALIANZAS articulado de aquel texto legislativo, que desarrollaba una ley non nata porque no fue aprobada a causa de la disolución anticipada de las Cortes, se recogían pensamientos, comparaciones entre sistemas de enseñanza superior de diversos países y diversos análisis sobre el mejor encaje que era posible entre la educación superior y la ciencia.
Se atrevía, incluso, el borrador presentado a tratar la manera de reformar el sistema de exámenes vigente entonces en la educación superior española.
Recogía las ideas de Giner, a quien citaba expresamente, de que el examen altera en su esencia la enseñanza "porque no se estudia para saber y por saber, sino para examinarse.
De aquí que la idea del examen con preocupación deba de desaparecer de la mente de los alumnos".
Si este pensamiento, y su plasmación en un texto de carácter legal, puede calificarse sin exageración de avanzado o atrevido, no lo es menos la forma en que se abordan otros asuntos en aquella reforma universitaria.
La conexión entre la universidad y las sociales que debe atender o el papel principal que daba a la investigación y los estudios de doctorado, son otras pruebas notables de las buenas cualidades que la amparaban.
La posterior Ley de Reforma Universitaria de 1983 hereda y atempera varios de los principios allí establecidos.
No cabe duda de que el factor cuantitativo hacía difícil, cincuenta años después, la aplicación alguna de las nobles intenciones esbozadas en la norma elaborada por Fernando de los Ríos y sus colaboradores.
Pero nadie puede negarle su atrevimiento y sólida fundamentación pedagógica.
Si la cita anterior corresponde a una voluntad reformadora alentada desde el poder político, hay otros casos también notables de cómo las mismas instituciones pueden preocuparse por la idónea orientación que deben dar a sus tareas, y adaptar sus objetivos docentes e investigadores a las demandas de la comunidad en la que nacen.
Una experiencia destacada al respecto se refiere a los motivos que alentaron el nacimiento de la Penn State University y su posterior evolución (Penn, 2011).
Su ubicación en State College, en el corazón de Pennsylvania, alejada de Philadelphia y de Pittsburg, situada como se sitúa el punto de corte -algunos afirman que en el centro de la nada en aquel tiempo remoto-de las dos diagonales de un rectángulo, que es la forma geométrica de ese Estado, y su orientación primera hacia la agricultura contribuyeron mucho al progreso de ese territorio americano.
Fue Evan Pugh quién en 1862, cuando el campus apenas tenía siete años de vida, supo ir más lejos de sus primeras intenciones agrícolas y encontrar un equilibrio entre los estudios clásicos y las aplicaciones prácticas.
Las innovaciones que introdujo iban encaminadas a formar a los ciudadanos de la joven república norteamericana en las materias que más se demandaban o convenían para su desarrollo.
En la aclimatación a las nuevas tierras, la agronomía tenía un lugar prominente.
En este caso se podría decir que las ideas originales surgieron desde la base, desde aquel primer grupo de profesores encabezados por Pugh.
En el ejemplo previo otros profesores metidos a gobernantes, casi todos ellos institucionistas o seguidores de los pensamientos de Giner, fueron quienes desde el ejercicio de las responsabilidades políticas impulsaron renovaciones en los modos y maneras de educar.
"Hombres nada revolucionarios, llenos de respeto, mesura y tolerancia" como los veía Antonio Machado.
El afecto se gana día a día.
Si esto le ocurre a las personas, también es cierto para las organizaciones sociales.
Por ese motivo, una universidad ha de esforzarse para hacerse querer.
Más aún, para hacerse respetar.
No se trata de nominalismos, de nombres que por ellos mismos generan adhesiones.
El día a día, el trabajo constante, las puertas abiertas y la capacidad de escuchar a cuantos se acercan a una institución la hacen ser querida.
Los ciudadanos se identifican con facilidad con las instituciones u organizaciones sociales si las perciben como modélicas y, a su vez, austeras.
Recuerdo mi propia experiencia en los apasionantes años que viví con motivo de la creación de la Universitat Jaume I de Castelló.
Han transcurrido veinte años y los habitantes de su entorno ahora la valoran mucho, están orgullosos de ella.
La propia universidad lo sabe.
Le beneficia que sea así.
Pero esto no ha surgido de la nada, no se trata de un movimiento espontáneo, es consecuencia de un esfuerzo constante y tenaz, de explicar lo que es y lo que aspira a ser.
Buena dosis de comunicación y una sensibilidad especial para acoger a todos los que se aproximan con una sugerencia o una colaboración.
En los años que pasé dirigiéndola, incluso en los meses previos que se dedicaron FRANCISCO MICHAVILA a los trabajos de diseño del proyecto que sustentó su nacimiento, una de las mayores prioridades que nos animaron en aquella noble tarea fue darla a conocer.
La meta era conseguir que cada uno de los ciudadanos, no únicamente los posibles alumnos de los cursos venideros, de toda el área metropolitana que la envuelve, la sintiesen como suya.
Conseguirlo algo similar es una obra basada en la constancia, no es una declaración o una flor de un día.
Día a día, paso a paso, es como han labrado su reputación los prestigiosos centros norteamericanos.
Los resultados inmediatos en materia educativa son efímeros.
La propaganda superficial, el marketing de corto vuelo vale poco para convencer o atraer en asuntos académicos.
La credibilidad de los campus universitarios o la solidez de su obra, tiene mucho que ver con dos cuestiones concretas: una se refiere al rigor del trabajo cotidiano con el que el centro universitario aspira a conseguir la excelencia académica, otra tiene que ver con la apertura a las demandas sociales.
Ninguna aspiración puede estar excluida pero unas son más prioritarias que otras.
Las mejores universidades norteamericanas se fundamentan en la buena armonía y crecimiento de esa dualidad.
En la hora actual, el liderazgo en los procesos de alianzas entre universidades está en sintonía con ese armónico crecimiento.
Trabajo, mucho trabajo, y no alejarse de la senda por la que se encauzan las expectativas sociales.
Tener voz autorizada y hacerla oír ante cualquier problema en su entorno, es de lo que se trata.
¿Qué otras organizaciones sociales gozan de tamaño privilegio?
Alguien podrá objetar que los cambios que se propugnan o los vientos renovadores que se anuncian tienen poco de concretos y mucho de retóricos.
En absoluto, no es así.
Aquí cabe el símil de que quedarse parado es retroceder.
Universidad quiere decir progreso.
Veamos con un poco de detalle la cuestión.
Una buena universidad española, por ejemplo una que esté situada en el primer tercio en su valoración por parte de alguna de las clasificaciones que hacen las agencias de calidad o los medios de comunicación, podría sentir la tentación de no introducir cambios, ahora, a causa de que las circunstancias sociales y económicas no son propicias.
Esto es, huir de las grandes transformaciones en cuanto a métodos educativos o alianzas con otros campus de afinidades temáticas o ser selectiva en campos de investigación emergentes por considerarlos innecesarios en su caso.
Acaso, argumentan, sería mejor esperar a que las condiciones las hagan más fáciles.
Si su labor está reconocida, si hablan bien de lo que ya vienen haciendo, ¿para qué introducir grandes alteraciones en su proceder?
Podrían considerarlas, no es, acaso, como un riesgo innecesario.
Esa actitud que a bote pronto puede considerarse prudente, incluso sensata, sería suicida a largo plazo pues sí que es necesario que las universidades se alejen de cualquier conformismo, por muchas complacencias que reciba de su entorno más local.
Si no lo hacen, si permanecen aisladas, encerradas en sus rutinas docentes o investigadoras de corto vuelo, al cabo de unos años habrán visto pasar por delante las oportunidades sin aprovecharlas.
Si las universidades son públicas, se deben además a su responsabilidad ante los ciudadanos que las sustentan con sus impuestos.
Acudamos a un tercer ejemplo, para clarificar esta última idea.
La universidad Politécnica de Madrid de la que soy profesor está considerada como una de las buenas universidades españolas.
La sociedad lo reconoce y valora la formación de sus titulados.
Su participación en proyectos europeos es conocida y reconocida.
Si sus aspiraciones para los tiempos venideros no fuesen más allá que las de ocupar un lugar confortable entre las universidades de su entorno, bien podría seguir durante bastantes años como hasta ahora, sin incorporar innovaciones fundamentales en su organización o sus metodologías educativas.
Cuando su rector me encargó la dirección de la elaboración de su modelo educativo (UPM, 2011), encontré que ésta era la principal razón que podía esgrimir para pedir a su comunidad universitaria el esfuerzo gigantesco que significaba su adopción.
Pero hoy en día la medición de la excelencia académica se hace mediante comparaciones a escala internacional, como mínimo en el conjunto de Europa.
La dimensión española es insuficiente, es demasiado local.
La estrategia de incorporación al área europea de educación superior e investigación ha de consistir para la Universidad Politécnica de Madrid, como pasa para otras universidades españolas semejantes, en renovarse y en organizarse mejor, para ser Extra-3 2011 74 DEL AISLACIONISMO A LAS ALIANZAS competente, y de este modo que pueda competir con las mejores instituciones de tecnología de otros países.
Si su aspiración es ésta, no le basta con seguir hacia adelante por inercia.
Si lo hiciese al cabo de no demasiados años los daños serían irreparables, y la universidad quedaría en una situación de irrelevancia.
EL BENEFICIO DE LAS ALIANZAS
Las universidades que permanezcan aisladas carecerán de futuro.
Las universidades no pueden aspirar a comportarse como meras academias dedicadas a la preparación de los jóvenes para una profesión.
En ese tipo de tareas se verían superadas por otras organizaciones especializadas al respecto y que no necesitan del tipo de instalaciones como los que poseen los campus universitarios.
Participar en las redes europeas dentro de poco no será una opción sino una obligación.
Tendrá la universidad que renovar sus objetivos y sus programas de trabajo, en tareas docentes y en actividades investigadoras.
Las alianzas con otras instituciones en el marco de proyectos de investigación compartidos, la elaboración de una oferta de másteres capaces de ser atractivos de manera internacional o la incorporación de un modelo educativo que plasme sus virtudes formativas son cambios imprescindibles para situarse en el nuevo y más amplio escenario europeo.
Competencia y cooperación son dos principios activos en el porvenir de las universidades.
En el pasado reciente se ha destacado fundamentalmente la competencia.
Pero hoy no se conciben uno sin el otro.
Participar en convocatorias competitivas, ser mejores que otros, destacar por encima de los demás, adelantar a la universidad vecina en cuanto al número de alumnos son varias de las características que se han destacado en los últimos años como síntomas de modernidad según algunos.
Constituían la tarjeta de presentación en cualquier foro al que acudiesen.
Pero la competencia sin más no es una buena fórmula.
Incluso puede traer perjuicios a la comunidad si se imponen criterios utilitaristas, destinados a superar a los demás como fin último.
La colaboración, y la cooperación si se quiere decir así, constituyen en contrapunto de la competencia.
La búsqueda permanente del equilibrio entre ambas define el buen hacer.
Esta afirmación es otra forma de abundar en la conveniencia de caminar por la senda que lleva de la mano el tránsito del aislacionismo a las alianzas.
Un camino por el que se pueden a vislumbrar las universidades europeas un panorama optimista de futuro, y no otro de inspiración de rendimiento mercantil o de inspiración neoliberal.
Otra lección del pasado es que las grandes universidades, las que se aproximan o superan los cien mil estudiantes, no se corresponden con una adecuada organización de los recursos docentes e investigadores (Michavila, 2011).
Si tiempo atrás se decía -creo recordar que en algún documento europeo se insiste en el tema-que el tamaño óptimo de las universidades se situaba entre veinte mil y cuarenta mil estudiantes, la consulta de las más prestigiosas clasificaciones internacionales o rankings universitarios, ratifica la bondad de esa estimación.
Las buenas universidades sajonas, norteamericanas o británicas, y las mejores de la Europa continental son de tamaño parecido entre sí.
Unas apenas alcanzan los veinte mil alumnos, otras superan por poco los treinta mil, pocas de las ilustres llegan a los cuarenta mil.
Por el contrario, su actividad no se acaba en el borde de sus campus.
No hay fronteras entre ellas.
Los profesores se desplazan con frecuencia de unas a otras.
Los estudiantes cursan lo más atractivo de los programas con mayor movilidad que nunca.
Las alianzas entre ellas son numerosas, por medio de planes conjuntos de investigación o de ofertas de programas de estudios de posgrado comunes, y crecen de manera exponencial con el tiempo.
Si se hace el ejercicio de pasearse por los jardines, los patios o los pasillos de los edificios del importante centro de investigación tecnológica que es la École ubicada en Lausanne, resulta difícil resistirse a la tentación de curiosear un poco sobre los nombres de los laboratorios que allí existen o sobre lo que dicen los paneles informativos.
Quien lo haga se encontrará con el hecho de que muchos, no sé si la mayoría, son laboratorios mixtos con universidades que no son suizas, a menudo suelen ser norteamericanas o asiáticas.
Y este hecho es cada vez menos singular.
Cuando alguien navega por internet buscando información sobre qué tipo de investigación hacen, y cómo la organizan, las universidades más prestigiosas de América y Europa, lo que en primer lugar destaca es que no actúan en solitario.
Las colaboraciones y las alianzas resaltan inmediatamente.
Esta es una de las características indiscutibles del tiempo actual y lo será en un grado superior en los años que se avecinan para las universidades. |
La sociedad actual ha ido demandando progresivamente nuevas prestaciones y servicios a la Universidad.
De las universidades se espera que promuevan el pensamiento crítico, el conocimiento humanístico y el progreso de la ciencia pero también se espera que la formación que en ellas se imparte y el conocimiento que se genera se ajuste a las demandas del mercado laboral, al entorno socioeconómico más inmediato, a las necesidades de los sectores productivos y empresariales.
A su vez, se espera que sean competitivas a nivel internacional y que se situen en los puestos de vanguardia en la atracción de talento y la transferencia de conocimiento.
Después de décadas de crecimiento, expansión y ajuste al entorno internacional del sistema universitario español hay que prestar especial atención a nuevos objetivos como la correcta implantación de la reforma de las enseñanzas universitarias, de acuerdo con el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y el nuevo marco legislativo de la Ley Orgánica de Modificación de la Ley Orgánica de Universidades (LOMLOU, 2007), especialmente a partir de 2010 así como a la reducción de las tasas de abandono y mejora de la eficiencia en los estudios, mejorar los procesos de inserción profesional y las tasas de ocupación, impulsar la generación de nuevo conocimiento a través de la investigación y la transferencia de conocimiento y tecnología al sector productivo o fortalecer la internacionalización del sistema de educación superior en su conjunto.
No todas las universidades pueden ni deben hacer lo mismo.
Tenemos un sistema universitario distribuido en todo el territorio español a través de 78 universidades, 50 pú-
RESUMEN: Las reformas legislativas en materia universitaria impulsadas en los últimos años, más allá de las polémicas suscitadas, ofrecen a las universidades la posibilidad de desarrollo de un nuevo modelo en sintonía con el entorno europeo, centrado en objetivos de calidad como servicio público y adecuado a los retos socioeconómicos actuales.
Un nuevo modelo educativo centrado en el estudiante, en la formación de competencias específicas y transversales, en la mejora de la empleabilidad y el acceso al empleo, en la atracción y fijación de talento, es condición indispensable para la efectiva movilidad social y para el desarrollo armónico de un modelo productivo y socioeconómico más responsable y sostenible.
Legislación universitaria española; Espacio Europeo de Educación Superior; reforma de enseñanzas universitarias; nuevas titulaciones; movilidad; contrato social; competencias; empleabilidad; modelo educativo; Estrategia Universidad 2015 (EU2015). siete años, el Sistema Universitario Español ha experimentado importantes cambios tanto en la legislación como en la planificación estratégica universitaria, compartida por las diferentes administraciones competentes en política universitaria (Administración General del Estado y Comunidades Autónomas) y las propias universidades:
• La elaboración, aprobación en 2007 y posterior desarrollo de la LOMLOU (2007), con el consecuente despliegue reglamentario y de políticas activas para la educación universitaria. • Las reformas acordadas en el marco del proceso de Bolonia para la plena integración en Espacio Europeo de Educación Superior, alineadas con las modificaciones legislativas, pusieron en marcha a partir de octubre de 2007 la reforma de las titulaciones univeristarias y el impulso de nuevas metodologías de ensenñanza y aprendizaje. • La Estrategia Universidad 2015, elaborada por el Ministerio de Educación en colaboración con las universidades y las Comunidades Autónomas, como hoja de ruta para la política universitaria, que se articula alrededor de tres ejes transversales: la dimensión social de la educación superior, la excelencia y la internacionalización.
Un documento completo y complejo, pero abierto a la incorporación de nuevas propuestas a partir del trabajo conjunto entre los diferentes agentes que participan en los procesos de formación superior.
Recientemente, producto de la reflexión de la propia comunidad universitaria en relación a la evolución de la situación socioeconómica, se ha incorporado como cuarto eje la mejora de la empleabilidad y la atracción y fijación de talento.
En este sentido y más en el contexto socioeconómico actual, uno de los objetivos fundamentales de la educación superior debe ser la empleabilidad de los estudiantes en relación a la demanda de nuevos empleos o de las nuevas necesidades de empleos tradicionales.
Para ello, paralelamente a la obtención de conocimientos y competencias específicas de cada titulación, se debe incentivar la adquisición de habilidades y competencias genéricas y transversales, que fortalezcan el nivel de empleabilidad, especialmente en lo que se refiere a la creatividad y potencial innovador de los jóvenes.
Es necesario favorecer un cambio de cultura hacia una nueva concepción del emprendimiento o espíritu emprendedor que valore la iniciativa, la innovación, el autoempleo y el riesgo.
La formación de los estudiantes universitarios debe estar, entre otras cosas, orientada a dar respuesta a las exigencias de una sociedad moderna, competitiva, integradora y sostenible, a facilitar el acceso al mercado de trabajo.
Converger y armonizar los sistemas europeos de enseñanza superior no es pués ni un capricho ni una meta conyuntural, es una necesidad para facilitar la movilidad académica y profesional de estudiantes y graduados, pero también es el gran revulsivo y la gran oportunidad para adecuar el sistema de educación superior a los nuevos retos que plantean la sociedad del conocimiento y el desarrollo de las nuevas tecnologías en un entorno globalizado.
Un nuevo modelo educativo, un nuevo paradigma de enseñanza y aprendizaje en el que los retos principales son:
• La transición desde un sistema pedagógico centrado en la enseñanza que pivota sobre el profesorado hacia un nuevo modelo orientado al aprendizaje en el que el estudiante es el eje y el protagonista del proceso de enseñanza y aprendizaje. • La adquisición de competencias y habilidades, transversales y específicas, requeridas por los empleadores, instituciones, mercado de trabajo y sectores productivos, con el objetivo de favorecer la empleabilidad de los estudiantes. • La formación básica que ha de proporcionar a los estudiantes los instrumentos necesarios para afrontar el aprendizaje continuado a lo largo de su vida personal y profesional. • La inserción laboral y profesional evitando el retraso excesivo en la incorporación de los jóvenes al mercado laboral, para lo que hay que prestar especial atención de las universidades para incorporar profesorado; instaurar y desarrollar un sistema de implantación de titulaciones basado en la evaluación, verificación y control continuo de la calidad; nuevos instrumentos de participación de los estudiantes en la gobernaza del sistema mediante el Estatuto del Estudiante Universitario y el Consejo de Estudiantes Universitario del Estado (CEUNE); un modelo acordado y compartido por todos los agentes del sistema (universidades, CCAA y AGE) para la financiación universitaria y la mejora de la eficiencia en la gestión.
Estas y otras medidas configuran la hoja de ruta de la EU2015 (Estrategia Universidad 2015), complementaria a la Estrategia Estatal de Innovación y a la Estrategia Española de Ciencia y Tecnología, verdaderos instrumentos de planificación estratégica en el marco del Triángulo del Conocimiento y de programación de la educación universitaria.
A destacar también entre los objetivos alcanzados en los últimos años respecto a la dimensión social: la plena implantación en el curso 2010-11 de las nuevas titulaciones de Grado, Master y Doctorado, de acuerdo con el Espacio Europeo de Educación Superior; el incremento de las becas y ayudas al estudio, en número hasta un 20% del total de estudiantes de educación superior y la incorporación de nuevas modalidades de ayudas como la beca salario o los préstamos renta.
Para la promoción de la excelencia académica y científica las líneas de actuación principales se han centrado en la nueva regulación del doctorado y la creación de las escuelas de doctorado así como el programa Campus de Excelencia Internacional (CEI) para establecer prioridades de agregación e internacionalización.
GARANTÍA DE CALIDAD Y RESPONSABILIDAD SOCIAL
El efectivo cumplimiento del contrato social entre la ciudadanía y las instituciones que está implicito en cada uno de los títulos universitarios oficiales, requiere una evaluación de seguimiento para valorar si la implantación de los nuevos títulos de acuerdo con el proceso de Bolonia, está siendo la adecuada en relación a las garantías de calidad que la sociedad demanda y los objetivos de la agenda europea han marcado.
Los procesos de control y seguimiento para la garantía de la calidad deben subsanar las deficiencias detectadas con vocación de mejora y de responsabilidad social universitaria. no solo a la empleabilidad sinó también a las facilidades de acceso al empleo de los titulados.
Con la reestructuración y la reordenación de las titulaciones universitarias no se trata ni de comprimir los contenidos actuales con estudios de menor duración, ni tampoco de recortar contenidos, ni de suprimir titulaciones ni de privar del desarrollo necesario en ninguno de los del conocimiento.
Se trata de cambiar de perspectiva, de reordenar los instrumentos de acceso al conocimiento, de posibilitar este acceso de acuerdo con las coordenadas de la sociedad del conocimiento en la que cada veinte años se duplica el conocimiento y en la que es evidente que no todos los saberes conocidos son inmediatamente asequibles.
NUEVO MODELO EDUCATIVO PARA LA UNIVERSIDAD Y LA SOCIEDAD DEL SIGLO XXI
Desde finales de los años noventa del siglo XX Europa viene realizando grandes esfuerzos para armonizar y plantear objetivos comunes en el marco del proyecto de construcción europea, no solo económico sinó tambien social y cultural.
Se trata de un proceso basado más en el voluntarismo y las buenas intenciones a partir de la colaboración, el convencimiento de que es necesario armonizar sistemas que faciliten la movilidad académica y profesional e incrementen la capacidad de atracción de talento.
Sin embargo, no es fácil puesto que la educación no forma parte de las políticas comunes de la UE con competencia legislativa y ejecutiva, por lo que los compromisos y medidas que puedan adoptarse son fruto de acuerdos basados en la voluntad de unificar criterios y objetivos.
Pero es justo afirmar que el interés por parte de los países miembros ha permitido importantes avances en la fijación de objetivos y ha situado la educación en el centro de las políticas socioeconómicas de la UE, estableciendo durante la Presidencia Española del primer semestre de 2010, dos grandes objetivos en materia educativa.
Por una parte, reducir el abandono escolar a una tasa máxima del 10% y, por otra, incrementar al 40% el porcentaje mínimo de población con estudios superiores.
El nuevo modelo educativo para la formación universitaria deberá pues tener en cuenta los siguientes aspectos:
• Las prioridades de la agenda europea, situando la educación en el corazón de la Estrategia "Europa 2020", reforzando la dimensión social de la educación, impulsando nuevas capacidades para nuevos empleos. • El nuevo paradigma de la sociedad y economía del conocimiento en el que la necesidad de aprender a emprender, como una actitud individual con resultados transformadores para la sociedad, requiere una sociedad abierta, basada en la flexibilidad, la libertad, la confianza, la tolerancia al fracaso, y no solo la búsqueda del éxito. • La innovación como cultura, también en los procesos de enseñanza y aprendizaje, desarrollada desde las etapas de formación más temprana, compartida por toda la sociedad, incluido el tejido empresarial, incorporando buenas prácticas para fomentar la cultura del riesgo, la tolerancia al fracaso y la adecuada administración del éxito. |
La creación de nuevas empresas tiene una repercusión directa en el progreso económico y social de cualquier comunidad tal y como ponen de manifiesto numerosas investigaciones científicas como, por ejemplo, el GEM (www. gemconsortium.org).
Esta realidad no ha pasado desapercibida a los responsables políticos.
Distintas organizaciones internacionales, como la OCDE, o la EU (OCDE, 2008; EU Expert Group, 2008), consideran que la formación en competencias emprendedoras es importante para el progreso de las naciones; especialmente la formación universitaria.
La razón estriba en que el emprendimiento universitario se asocia con la creación de nuevas empresas intensivas en conocimiento, por lo que se le considera base de la generación de empleo de calidad a largo plazo (Bird, 2002(Bird, /2003)).
El estudiantado también valora positivamente la formación universitaria en competencias emprendedoras ya que les proporciona el saber hacer necesario para crear su propio puesto de trabajo y salir así de una situación de marginalidad social o laboral previa.
En situaciones de crisis económica es menos arriesgado depender de uno mismo para salir de una situación de paro que depender de la voluntad y el saber hacer de otros (Jack y Anderson, 1999).
Las empresas también están interesadas en que en las universidades se fomenten competencias emprendedoras tales como la creatividad y la innovación.
En opinión de Penrose (1995), la capacidad de las empresas para utilizar sus recursos de manera emprendedora les facilita la creación de mecanismos de protección frente a sus competidores y, por lo tanto, la creación de rentas a largo plazo.
Por otro lado, centrarse en la explotación de los recursos existentes puede conducir a las empresas a una miopía directiva y al estancamiento (Kor y Mahoney, 2004).
La mayoría de responsables y docentes universitarios también comparten, aunque de manera muy tímida, la creencia de que es necesario que se cambie la "forma de hacer universidad" y se potencien las cualidades emprendedoras
RESUMEN: En este trabajo se pretende reflexionar sobre la idoneidad de distintas metodologías didácticas para la formación de emprendedores en las universidades.
El principal desafío que deben superar estas técnicas está relacionado con la necesidad de compatibilizar la necesaria formación en conocimientos que requiere la explotación de oportunidades de negocio con la formación en el "arte" de ser emprendedor que requiere la exploración de oportunidades de negocio.
Así además de aprender diversas técnicas estratégicas para ser emprendedor es necesario que se incentive la creatividad y el saber gestionar sus relaciones personales adecuadamente (networking capabilities).
Se presentan dos técnicas didácticas que permiten superar este desafío y contribuir a la formación integral de emprendedores en las universidades.
Emprender en las universidades; capacidades emprendedoras; aprendizaje emprendedor.
APRENDER A EMPRENDER EN LAS UNIVERSIDADES todo, un proceso creativo, existen dudas de la utilidad de estos métodos didácticos convencionales (Garavan y O'Cinneide, 1994).
Algunos autores van más allá y señalan que la utilización de estos métodos puede incluso llegar a inhibir el espíritu emprendedor del estudiantado (Bager, 2011), sobre todo porque otorgan al estudiante un papel pasivo en el proceso de aprendizaje.
La necesidad de formar a emprendedores universitarios y la aparente falta de efectividad de las metodologías docentes tradicionales justifica las llamadas que desde distintos ámbitos se está haciendo a favor de un cambio en la forma de abordar la docencia universitaria en competencias universitarias y creación de empresas desde las universidades.
Cambio que implica que el estudiantado universitario adopte un papel activo y participe en el proceso de aprendizaje emprendedor.
En este artículo se pretende reflexionar sobre la idoneidad de las diferentes metodologías didácticas a la hora de formar personas emprendedoras en las universidades.
Para ello, analizaremos la idoneidad de las metodologías didácticas tradicionales para fomentar estas capacidades.
Describiremos los desafíos que plantea la formación de emprendedores en las universidades.
Y, por último, presentaremos una propuesta integradora de diferentes métodos didácticos que pueden contribuir a paliar el déficit de las metodologías didácticas tradicionales.
LOS DESAFÍOS DE ENSEÑAR A EMPRENDER EN LAS UNIVERSIDADES
Basándonos en la conceptualización de emprender de Shane y Venkataraman (2000) en este artículo asumimos que para emprender es necesario que exista una persona creativa (o un equipo de personas) -en adelante persona emprendedora-capaz de identificar una nueva oportunidad económica y de conseguir los recursos necesarios para explotarla.
Además, como cualquier directivo, la persona emprendedora tiene que ser capaz de gestionar adecuadamente los recursos de que dispone para que su nueva empresa desarrolle una ventaja competitiva a largo plazo.
Recordemos que este saber hacer no identifica a la persona emprendedora sino al directivo y se enseña en casi todas las universidades españolas. de manera trasversal en todas las titulaciones y grados que se imparten en las universidades (Zabalza, 2003(Zabalza, -2004)).
El profesorado universitario tiende a primar la formación específica de cada disciplina en detrimento de la formación emprendedora, entre otros motivos por una falta de desconocimiento por su parte de cómo enseñar su disciplina de manera emprendedora.
Además, en los sistemas de evaluación de la docencia del profesorado no se contempla la utilización de manera efectiva metodologías docentes que promuevan la innovación y el desarrollo de oportunidades de negocio en las materias docentes que imparten.
Los sistemas de evaluación del profesorado contemplan su contribución científica y su compromiso con la generación de spin-off a partir de los resultados de sus investigaciones, pero no si el profesorado universitario es capaz de aportar una visión de sus enseñanzas aplicada al aprovechamiento de oportunidades de mercado y despertar el espíritu emprendedor del estudiantado universitario.
La postura de los responsables de las universidades es algo más favorable hacia la formación emprendedora en casi todas las universidades españolas.
La necesidad de contribuir a la creación de empresas es considerada parte de la tercera misión de las universidades.
Sin embargo, la materialización de esta misión con políticas y programas de actuación concretos no está tan extendida y depende de la existencia de cátedras institucionales o de patrocinio que suelen desarrollar esta formación mediante títulos propios de formación continua y/o de post-grado.
Una revisión de las características de estos programas de formación permite detectar algunas carencias.
Estas carencias limitan los resultados de dichos programas y cuestionan su capacidad como motor de creación de spinoff universitarias.
En este sentido, cabe señalar el hecho de que la formación para emprender ha sido abordada casi exclusivamente por profesores estrechamente relacionados con las áreas de dirección de empresas, quienes han extrapolado los métodos didácticos utilizados para trasmitir conocimientos en gestión de empresas a la formación de emprendedores, asimilando dos realidades tan distantes como la administración de empresas consolidadas y el desarrollo de una idea de negocio hasta convertirla en una realidad empresarial.
La utilización de la clase magistral, de lecturas especializadas, de casos prácticos o las charlas con empresarios ha predominado en las aulas universitarias; sin embargo, y puesto que emprender es también, y sobre MARÍA RIPOLLÉS ras.
La realidad nos dice que el mejor comportamiento emprendedor dependerá de las circunstancias concretas de cada caso.
• Se está aceptando la hipótesis de que la información del pasado permite entender el futuro.
Esta hipótesis no se sostiene en entornos turbulentos como los actuales. • Se está asumiendo que el conocimiento emprendedor es una información pública por lo que todos los individuos podrían convertirse en emprendedores de éxito ya que poseen esa información.
Estos inconvenientes parecen aconsejar la utilización de métodos didácticos participativos en la formación de personas emprendedoras (Bird, 2002(Bird, /2003)).
Estos métodos se basan en la premisa de que para aprender es necesario que el estudiantado experimente nuevos roles de forma que se puedan cambiar comportamientos.
El aprendizaje participativo implica que el alumnado gestione su propio proceso de aprendizaje.
Que tenga autonomía para definir los objetivos de aprendizaje, contenidos, método, evaluación y la definición de los resultados de aprendizaje (Candy, 1991).
En este sentido el papel del profesorado dista mucho del rol tradicional de trasmisor de conocimientos.
El profesorado se convierte en un gestor del proceso de aprendizaje del estudiantado.
Pasando de ser el instructor a ser el guía y el asesor.
Su papel debe ser el de proporcionar esquemas conceptuales e información; debe también motivarles para pensar de forma creativa y transgresora; debe animarles a buscar nuevas fuentes de información y asesorarles ofreciéndoles nuevas alternativas, nuevas vías de desarrollo de forma que el estudiantado vaya adquiriendo nuevo conocimiento a través de la experimentación.
La necesidad de este cambio de metodología docente en la formación de personas emprendedoras está en línea con las nuevas exigencias docentes de la era post-Bolonia (López, 2005).
Sin embargo y aunque es necesario la utilización de nuevas técnicas docentes que potencien la parte irracional de la creación de empresas, para una persona emprendedora un balance y/o una investigación de mercados tiene el mismo significado que para un directivo de una gran empresa por eso deben combinarse con los métodos tradicionales.
Son necesarios también métodos que permitan la trasmisión de conocimiento, de forma que el estudiantado adquiera los instrumentos estratégicos necesarios para definir un plan de negocio.
Los métodos didácticos utilizados tradicionalmente en dirección de empresas no son del todo apropiados para formar a personas emprendedoras porque se basan, precisamente, en la racionalidad, la previsión y el orden en la trasmisión de conocimientos perfectamente codificables.
El objetivo de los diferentes programas formativos en dirección de empresas es el adiestramiento en la utilización de determinados procesos y/o técnicas funcionales creando especialistas funcionales capaces de gestionar adecuadamente cualquier departamento de una empresa.
Recursos didácticos como la lección magistral, el método del caso o las charlas con empresarios suelen ser los más utilizados en estos programas.
La eficacia de estos métodos es elevada si la trasmisión de conocimientos es el objetivo de estos cursos; sin embargo cuando la trasmisión de conocimientos es también el medio entonces no son del todo apropiados (Garavan y O'Cinneide, 1999).
De hecho, se ha afirmado que los métodos mencionados limitan la creatividad y favorecen una representación errónea el mundo real (Fiet, 2000).
El emprendedurismo requiere encontrar y definir problemas y carencias que existen en una sociedad que deben resolverse de manera creativa en la actividad de creación de una empresa.
Para ello es necesario la utilización de métodos didácticos que involucren directamente al estudiantado en el proceso de trasmisión de conocimientos emprendedores (Bager, 2011).
Métodos que despierten el lado "creativo" de la persona emprendedora y que le permitan gestionar adecuadamente sus relaciones sociales.
Los métodos didácticos tradicionales, propios de los programas de gestión o dirección de empresas, han recibido críticas, pues, por no ser suficientes para enseñar a emprender en las universidades y relegar al estudiante a un papel secundario en el proceso de aprendizaje.
Según Fiet (2000) los principales inconvenientes de dichos métodos para el fomento de las competencias emprendedoras son que:
• Se da por hecho que el estudiantado se encontrará con las mismas circunstancias que se ejemplifican en los casos o en las lecturas, con lo que se están generalizando comportamientos que no tienen por qué cumplirse en otros contextos.
El dilema, por lo tanto, estriba en cómo compaginar la necesaria formación en conocimientos que requiere la explotación de oportunidades de negocio con la formación en el "arte" de ser emprendedor que implica la identificación de nuevas oportunidades (Jack y Anderson, 1999) y la obtención de los recursos necesarios para explotarlos.
Son necesarios métodos que permitan la efectiva integración entre la trasmisión de conocimientos propia de una docencia tradicional y la participación activa del estudiantado en su aprendizaje.
En el siguiente apartado expondremos dos métodos didácticos que cumplen con estos requisitos.
Estos métodos son complementarios y pueden utilizarse para desarrollar los conocimientos necesarios para analizar la viabilidad de una idea de negocio, elaborar un plan de acción y para ejercitar las capacidades emprendedoras que hemos señalado en el apartado anterior.
Estos métodos son: el contrato de aprendizaje y el proyecto tutorizado.
APRENDER A EMPRENDER: EL CONTRATO DE APRENDIZAJE Y EL PROYECTO TUTORIZADO
Aprendizaje voluntario a través del contrato de aprendizaje
Aunque todavía no hay datos de la utilización de este método en las universidades para formar a personas emprendedoras, Bird (2002Bird ( /2003) ) destaca que este método implica centrarse en el estudiantado a la hora de diseñar y ejecutar un proyecto de aprendizaje, al mismo tiempo que requiere del profesorado un rol de facilitador del desarrollo del proyecto.
La autora propone un metodología que se basan en la premisa de que es la persona que está aprendiendo competencias quien debe adquirir nuevo concomimiento, adoptar un nuevo rol y cambiar su autoconcepto y comportamiento; por lo que el aprendizaje debe estar autodirigido.
El papel del instructor se centra en proporcionar marcos conceptuales, guía, información, opinión y motivación para desarrollar el nuevo conocimiento y comportamiento.
Las etapas para aplicarlo a la hora de enseñar las competencias emprendedoras se resumen en (Bird, 2002(Bird, /2003):
El profesorado debe explicar con detalle las distintas competencias asociadas a las personas emprendedoras.
Se acompañan de ejemplos de empresarios famosos, se utilizan videos y demás métodos didácticos tradicionales, etc. El objetivo es que el estudiantado puedan ver en acción esas competencias.
El estudiantado debe concretar las competencias que quieren desarrollar.
Esta definición se hace de manera conjunta con el profesorado, de forma que éste se asegure de que se van a trabajar determinadas competencias.
El estudiantado ha de autoevaluarse en relación con las competencias seleccionadas.
El estudiantado debe seleccionar aquellas áreas de las competencias seleccionadas en las que necesitan mejorar y elaboran un plan de trabajo para poder desarrollarlas.
Este plan de trabajo debe ser concreto y realista, y debe estar consensuado con el profesorado.
El estudiantado y el profesorado deben establecer la forma en la que se evaluarán dichas competencias.
Aprendizaje por proyecto tutorizado: el plan de negocio como herramienta de aprendizaje
De manera complementaria al contrato de aprendizaje los formadores de emprendedores cuentan con el plan de negocio como herramienta docente siempre y cuando supere las limitaciones relacionadas con la necesidad analítica a priori de los participantes y no tenga como único objetivo la redacción del documento.
Para ello se debe animar al estudiantado a participar en un proceso de aprendizaje cuyo camino es tan importante como su finalidad: un plan de negocio que sea realista y susceptible de convertirse en una nueva empresa.
De tal forma que el proceso de aprendizaje permite al estudiantado considerar diversas actitudes, valores, conocimientos, roles y motivaciones de cara a iniciar una actividad empresarial.
Prestando la atención adecuada al proceso el estudiantado puede identificar las competencias necesarias para su proyecto empresarial.
El proceso de elaboración del plan de negocio conlleva el reto de desarrollar dichas competencias y otras que hubieran quedado fuera de un programa estándar de aprendizaje.
La experiencia desarrollada en la Universitat Jaume I en la formación de personas emprendedoras a través de cursos
de postgrado ha demostrado que esta metodología permite equilibrar el aprendizaje autodirigido y el experimental.
En dichos cursos el proceso se ha desarrollado mediante las siguientes etapas:
A cada estudiante se le asigna un tutor que deberá guiarle y asesorarle en su proceso de aprendizaje.
Puede ser el mismo tutor con el que el estudiante ha firmado el contrato de aprendizaje de determinadas capacidades emprendedoras.
En las clases presenciales todo el alumnado trabaja las diferentes herramientas estratégicas que le permita definir una idea innovadora y desarrollarla hasta convertirla en una empresa.
Se trata de clases orientadas a la acción.
Se explica cómo utilizar las herramientas estratégicas que permiten el análisis de la viabilidad de una idea de negocio y a continuación el estudiantado debe aplicarlas a sus ideas de negocio.
El estudiantado, con su tutor, definirá cuáles son las áreas del plan de negocio en las que existen carencias y se definirá un itinerario de clases tutorizadas con distintos especialistas, de forma que el estudiantado pueda corregir con éxito las deficiencias y conocer perspectivas diferentes del proceso de creación de empresas a las del profesorado.
El estudiantado elaborará un plan de negocio bajo la supervisión de su tutor.
El tutor es el responsable de orientar al estudiantado a la hora de buscar las fuentes de información que necesita para elaborar su plan de negocio.
El estudiantado deberá presentar su plan de negocio ante determinados foros económicos y empresariales.
Estas presentaciones tienen un doble objetivo: por un lado permiten al estudiantado obtener información muy valiosa que puede contribuir a una mejora del plan de negocio; y por otro lado le permite ejercitar las habilidades de comunicación y sociales.
Al principio de este trabajo nos planteábamos reflexionar sobre la idoneidad de las distintas metodologías didácticas a la hora de formar a emprendedores universitarios.
La conclusión a la que hemos llegado es que estas metodologías deben facilitar la integración entre la necesidad de trasmitir conocimientos y la de desarrollar las distintas competencias emprendedoras.
Hemos presentado dos metodologías que de manera complementaria permiten resolver este dilema.
Ahora bien, no existen resultados estadísticos que permitan evaluar la efectividad de su aplicación, por lo que se trata de propuestas de trabajo cuyos resultados han sido estimados únicamente de forma intuitiva.
Se hace pues necesario el diseño de investigaciones que permitan medir la eficacia de diversas metodologías docentes para el fomento del emprendedurismo universitario.
Los problemas que deben resolverse a la hora de diseñar estas investigaciones son de diversa índole y no tienen una fácil solución.
Se requiere que se especifiquen claramente los objetivos que se persiguen con los distintos programas de formación.
Objetivos que son diferentes atendiendo al tipo de audiencia considerado: estudiantado, profesorado, responsables administrativos, colectivo empresarial.
A la hora de establecer criterios para evaluar la efectividad en el cumplimiento de estos objetivos se debe tener en cuenta que la incidencia de los programas de formación de personas emprendedoras es también a largo plazo y no es fácil establecer criterios que permitan medir la efectividad de estos programas a lo largo del tiempo, ni obtener la información requerida. |
DIFUSIÓN DE LA INNOVACIÓN EDUCATIVA
Las Universidades llevamos varios años poniendo énfasis en la innovación educativa.
Se ha invertido en recursos, se han activado proyectos y el profesorado ha dedicado mucho tiempo y esfuerzo a ello.
En estos momentos la innovación educativa está siendo dinamizada por las tecnologías de la información, ya que estas nuevas tecnologías aumentan enormemente las posibilidades de interacción y permiten asumir un papel activo a los estudiantes, bases
RESUMEN: En este artículo expondré cómo la innovación educativa en estos momentos se asienta en la tecnología y los contenidos, es decir, en los Servicios de Informática y las Bibliotecas Universitarias.
Y cómo al mismo tiempo estos servicios universitarios deben actualizarse para atender estas demandas.
En un artículo anterior argumenté que la tecnología era el motor de la actual innovación educativa, por lo que aquí no voy a entrar en ello.
En este artículo defenderé el papel de las bibliotecas universitarias como fuerzas dinamizadoras y difusoras de esa innovación educativa apoyada en las tecnologías de la información y las comunicaciones, precisamente valiéndose de esas mismas tecnologías.
Hablo de innovación educativa, no de investigación en educación.
La tecnología y la biblioteca, basándose en los avances científicos, pueden hacer realidad la innovación educativa sustentada en los estudios y modelos pedagógicos.
El artículo está estructurado en dos grandes bloques y un apartado final.
Un primer bloque en el que trataré de la difusión de la innovación educativa, engarzando tres piezas: definiendo el concepto de aprendizaje mejorado con tecnología, argumentando a favor del conocimiento abierto y finalmente esbozando la biblioteca de la universidad digital.
En el segundo bloque expongo la política y la estrategia institucional de la Universidad de Alicante de estos últimos cinco años al respecto, detallando cinco líneas de trabajo: el Repositorio Institucional (RUA), el OpenCourseWare (OCW-UA), el Portal Audiovisual y los distintos portales en la nube, la fragUA y las Competencias Informáticas e Informacionales (CI2).
Finalmente reflexionaré sobre todo ello y plantearé una especie de conclusiones.
PALABRAS CLAVE: Biblioteca universitaria; innovación educativa; aprendizaje mejorado con tecnología; conocimiento abierto; repositorios; OCW; audiovisuales; competencias informacionales e informáticas (CI2). a través de los materiales de estos en Internet (apuntes, vídeos,...) y, en fin, el escenario formativo se extiende potencialmente a todo el mundo.
Y así, el concepto de aula ha cambiado, recuperando el término original de ágora (el espacio público de reunión y discusión) y dando paso a la nueva ágora digital.
Aparecen nuevos conceptos como el de aulas sin paredes, ya que podemos mantener contacto con nuestros estudiantes sin las barreras del tiempo y el espacio; el de aulas con paredes trasparentes, ya que se puede ver lo que hacemos en nuestras aulas a través de propuestas docentes y materiales educativos en abierto; el de aprendizaje activo, en el que el propio estudiante es responsable de su aprendizaje y participa activamente en el proceso; el de aprendizaje colaborativo, en el que se aprende trabajando en grupos y no exclusivamente de forma individual; y el de aprendizaje a lo largo de la vida, ya que nunca acabaremos de aprender todo lo que necesitaremos en nuestra vida.
Hablemos ahora de tecnología.
Estamos inmersos de lleno en la llamada Sociedad de la Información y del Conocimiento.
Vivimos en un mundo digital y globalizado, en el que se ha pasado del átomo al bit gracias a la digitalización de las cosas, y de lo local a lo global con la aparición de la galaxia Internet, con lo que el mundo se ha aplanado y lo que está ocurriendo en la otra punta del planeta nos puede afectar.
Y en este nuevo mundo han nacido los jóvenes que están llegando a nuestras universidades.
Son los llamados nativos digitales, generación del milenio o generación Einstein, me da lo mismo cómo los llamen.
En cualquier caso, son jóvenes que pasan su tiempo de ocio rodeados de productos tecnológicos (ordenadores, teléfonos móviles, reproductores mp3 y consolas de videojuegos).
Son tanto consumidores como posibles productores de información.
Información a la que acceden en cualquier lugar, a cualquier hora, en multitud de formatos y desde distintos dispositivos.
Viven inmersos en el imperio de los sentidos, son multicanal.
Pero en este escenario educativo nos encontramos con una paradoja: estos nativos digitales están siendo educados por bárbaros digitales, o en el mejor de los casos por inmigrantes digitales.
Con lo que muchas veces la realidad educativa está alejada de su realidad cotidiana.
Pero además de educarles y formarles para enfrentarse al mundo actual digital y global, debemos prepararles para que vivan en un mundo en continuo cambio y evolución, en un mundo en versiones.
Deben saber que tienen que aprender, desaprender y reaprender, en una de cualquier propuesta de renovación pedagógica.
Y en la difusión de estas innovaciones y de los recursos generados las bibliotecas universitarias pueden y deben jugar un papel crucial.
A lo largo de este apartado intentaré argumentarlo.
En primer lugar defenderé que la tecnología ayuda a mejorar el aprendizaje.
Posteriormente sugeriré que las universidades deben apostar por el conocimiento abierto como seña de identidad.
Finalmente esbozaré como deberá ser la biblioteca universitaria del mundo actual.
Aprendizaje mejorado con tecnología
Como ya he dicho, creo firmemente que las tecnologías de la información y las comunicaciones se han convertido en el motor de la innovación educativa.
En Llorens (2009) expliqué las razones que me han llevado a ello y cuál ha sido la estrategia y la política institucional de la Universidad de Alicante en estos últimos años en este ámbito.
Por lo tanto no me voy a repetir, pero sí que quiero en este primer apartado resumirlo y actualizarlo.
Me gusta hablar de aprendizaje mejorado con tecnología ya que el objetivo es el aprendizaje y la función de la tecnología es facilitar, mejorar y enriquecer este proceso.
Por ello en primer lugar voy a hablar de aprendizaje para posteriormente hablar de tecnología y finalizaré esbozando cómo la tecnología contribuye a la mejora del proceso de aprendizaje.
Nos hemos acostumbrado a debatir sobre la nueva concepción de la labor docente y la importancia de las metodologías utilizadas.
Se ha pasado de pensar en términos de enseñanza a hablar de aprendizaje.
Porque si no hay alguien que aprenda, no existe enseñanza.
No podemos seguir pensando que todo lo que el profesor pretende enseñar lo está aprendiendo el estudiante.
Una óptima (pero difícil) medida de la calidad de una buena docencia sería la diferencia entre lo que se cree que se ha enseñado y lo realmente aprendido (cuanto menor sea esa diferencia, mejor será el profesor).
Es más, me gustaría poder decir que en mi universidad se aprende más de lo que se enseña.
Y esto sería posible y más fácil si pasamos de una docencia centrada en el profesor a una docencia centrada en el estudiante.
Si el centro del proceso docente es el profesor, el aprendizaje se limita a lo que ocurre en el aula y lo que trasmite el profesor.
En cambio si el estudiante se convierte realmente en el protagonista de su aprendizaje, podrá aprender de sus profesores, pero también de sus compañeros, de los profesores de otras universidades
en la que se había convertido la universidad clásica con el bazar de la educación abierta que nos demandan los tiempos.
Los equipos directivos deberán diseñar políticas institucionales claras, compartidas y que consigan implicar a la comunidad universitaria, ya que sin ellos no es posible ningún cambio.
Los tecnólogos deben ser conscientes de que sus nuevas creaciones deben ser simples, fáciles de usar e integradas con las existentes.
Y los especialistas en educación deberán medir de forma rigurosa el impacto que tiene el uso de las tecnologías en el aprendizaje.
Una característica, y en mi opinión de las más importantes, de este nuevo mundo digital es la facilidad para compartir.
Y las universidades públicas, como instituciones creadoras de conocimiento, debemos apostar por compartir el conocimiento en abierto.
El entorno universitario debe pues experimentar una rápida y decidida transformación que permita dar respuesta a este nuevo, y al mismo tiempo viejo, desafío que la sociedad plantea: la necesidad de compartir entre todos el conocimiento que generamos.
Ya que esta es la única vía para avanzar.
A esta filosofía responde, desde luego, la promoción del conocimiento abierto con la que la Universidad de Alicante quedó comprometida al suscribir en 2006 la Berlin Declaration on Open Access to Knowledge in the Sciences and Humanities.
En Llorens, Bayona, Gómez y Sanguino (2010) presentamos, detalladamente y con análisis de los resultados, la estrategia institucional de la Universidad de Alicante para promover la difusión en abierto del conocimiento, por lo que no voy a detenerme en ello.
La filosofía del conocimiento abierto considera el conocimiento como un bien público de libre acceso.
Este mundo nuevo digital 2.0 es el mundo de las Cs: competir, colaborar, crear, comunicar y compartir.
En este complejo mundo conectado, los jóvenes han aprendido a convivir y, lo que es más importante, a compartir sus vivencias, experiencias y conocimientos con el resto del mundo.
Y es precisamente esta idea de compartir conocimiento la que más está siendo favorecida por la Web 2.0.
La necesidad de comunicar conocimiento se beneficia de las herramientas que han surgido en Internet: blogs, wikis, rss, redes sociales, etc. En el mundo 2.0 el mejor reconocimiento lo tiene aquel que se ha dado a conocer gracias a sus aportaciones al mundo. espiral continua, para poder adaptarse a los tiempos en los que tendrán que vivir.
Por ello es necesario que estén dispuestos a aprender de manera autónoma y a lo largo de toda su vida.
Finalizaré el repaso tecnológico enumerando algunos aspectos que van a caracterizar la tecnología en un futuro próximo: la accesibilidad y la ubicuidad, la convergencia de dispositivos, la computación en la nube, las nuevas interfaces de acceso a la información en función del contexto (el usuario y la geolocalización) y el cambio de paradigma de la propiedad intelectual, entre otros.
Y finalmente todo esto me lleva al concepto de aprendizaje mejorado con tecnología.
Una de las lecciones que hemos aprendido del uso de las tecnologías de la información en la educación es que más allá de la dicotomía clásica de presencialidad y no presencialidad, lo verdaderamente importante en el proceso de aprendizaje es la interacción.
Y esta interacción puede tener lugar en los espacios físicos de la universidades, como hasta ahora, pero también en los nuevos espacios virtuales.
Antes había una separación clara entre los espacios personales y los espacios institucionales de aprendizaje.
Ahora ambos espacios se han enriquecido y se están entremezclando.
Pero en los espacios tecnológicos institucionales de aprendizaje hemos cometido el mismo error que en el concepto de docencia explicado anteriormente.
Así hemos construido un modelo centrado en la plataforma de docencia virtual.
De esta forma la elección de la plataforma tecnológica a utilizar se ha convertido en la gran preocupación de los responsables tecnológicos de las universidades.
Cuando lo verdaderamente importante es el modelo educativo del profesor y el diseño de la relación (interacción) con sus estudiantes.
Desde este punto de vista, la universidad debe proporcionar un ecosistema tecnológico de aprendizaje, formado por distintas plataformas y herramientas, de forma que cada profesor encuentre y cree un entorno de aprendizaje que se adapte a su forma de enseñar.
Todos los profesores tenemos un mismo objetivo (que nuestros estudiantes aprendan) pero distintos modelos y formas de enseñar.
Siguiendo con la argumentación, el uso de la tecnología en el aprendizaje no tiene porque limitarse a la docencia virtual.
Entre la docencia totalmente virtual y la totalmente presencial existe un amplio abanico de posibilidades en las que la tecnología puede ser un aliado estratégico de cualquier profesor y de la propia institución.
Quiero finalizar este apartado con los retos a los que, en mi opinión, debemos dar respuesta.
Las universidades debemos equilibrar la torre de marfil En el mundo académico también se está produciendo esta necesidad comunicativa y de colaboración.
En Illanas y Llorens (2011) hacemos una exposición sobre los retos Web 2.0 de cara al EEES.
En estos momentos, cuando los nativos digitales invaden las aulas y los docentes buscan una forma de llegar a ellos, compartir experiencias resulta enriquecedor para ambas partes.
Las universidades disponen de plataformas y herramientas directamente destinadas a difundir conocimiento académico y a facilitar que se comparta el conocimiento que se genera dentro de la institución.
Para almacenar y mantener información digital existen los repositorios que a nivel institucional ayudan a dar visibilidad a todo el contenido docente o científico que se genera dentro de dicha institución.
Pero estas herramientas no son nada sin la colaboración del profesorado ya que son ellos los que deben dotarlas de contenido.
Así, a través de iniciativas de este tipo, en estos momentos es posible aprovechar recursos educativos digitales, de calidad, gratuitos y en abierto.
Se trata de desarrollar al máximo las potencialidades comunicativas a través de las herramientas que nos proporciona la red, que permiten la interacción y el intercambio ágil de información.
Comunicar, compartir y colaborar se convierten en la clave de estas nuevas utilidades y servicios.
La combinación de estas herramientas está imponiendo una forma diferente de relacionarnos, tanto dentro de la propia universidad, como con el entorno.
Pero como todavía estamos empezando a comprender las ventajas de colaborar y compartir, aún conservamos cierta reticencia a soltar aquello que consideramos nuestro, muchos están algo alarmados al confundir toda esta filosofía con una descontrolada libertad, de gratuidad y de libre disposición del trabajo ajeno y pérdida de la autoría de lo que se comparte abiertamente.
Pero no es así, gracias a la variedad de licencias existentes actualmente es posible mantener los derechos de autor de las aportaciones que compartimos con los demás.
Frente al Copyright, tan estricto en cuanto a la propiedad privada de las obras, surge el Copyleft y con él una serie de licencias abiertas, como las Creative Commons, donde el autor puede elegir qué derechos le otorga a aquellos que adquieren su obra: si puede o no distribuirla, modificarla o comercializarla.
Finalmente, y para la faceta investigadora de la universidad, la Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación (Ley 14/2011, de 1 de junio de 2011), en su artículo 37 dedicado a la difusión en acceso abierto dice que "los agentes públicos del Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación impulsarán el desarrollo de repositorios, propios o compartidos, de acceso abierto a las publicaciones de su personal de investigación, y establecerán sistemas que permitan conectarlos con iniciativas similares de ámbito nacional e internacional".
A los investigadores les notifica que cuando reciban fondos públicos para su actividad investigadora, deberán hacer "pública una versión digital de la versión final de los contenidos que le hayan sido aceptados para publicación en publicaciones de investigación seriadas o periódicas, tan pronto como resulte posible, pero no más tarde de doce meses después de la fecha oficial de publicación".
La biblioteca de la universidad digital
Y los guardianes del conocimiento siempre han sido las Bibliotecas, en sus versiones míticas y literarias, con sus libros ordenados en estanterías y apilados en las mesas, algunos de ellos ejemplares únicos, manuscritos con ilustraciones fabulosas, incunables fruto de los primeros años de la imprenta, otros más modernos con ediciones impecables y fotografías maravillosas, o que únicamente contienen letras pero en una secuencia especial que los hacen geniales.
Estas bibliotecas eran habitadas por ratones de biblioteca (Llorens, 2010), en referencia tanto a los roedores que las habitaban y se alimentaban de las hojas de los libros como a los humanos que se alimentaban con los conocimientos que contenían estos mismos libros.
permiten acceder al catálogo y hacer búsquedas bibliográficas.
También desde ordenadores podemos acceder a los recursos electrónicos disponibles (libros, revistas y bases de datos).
Hay ordenadores de libre acceso que los estudiantes pueden utilizar como herramientas de trabajo y de búsqueda por internet.
Se dispone cada vez más de equipamiento tecnológico en préstamo (ordenadores portátiles y cámaras fotográficas y de vídeo).
La biblioteca pone a disposición de la comunidad universitaria repositorios y plataformas tecnológicas institucionales para que difundan en abierto su producción académica, tanto científica como docente.
También dispone de espacios con equipamiento tecnológico avanzado para la producción de materiales multimedia.
Y está candente el debate sobre el libro electrónico.
Y esto no ha hecho más que empezar.
En fin, la informática ha permitido extender las bibliotecas más allá de sus paredes.
Los servicios que se ofrecen a través de la red son un complemento perfecto a los servicios y la atención que se ofrece in situ.
Pero las bibliotecas siguen siendo unos espacios extraordinarios y especiales que hay que visitar y patear.
Son espacios de estudio y de trabajo, de investigación y de búsqueda, de interacción y de conversación, de encuentro y de socialización.
En la Asamblea anual de REBIUN (Red de Bibliotecas Universitarias) celebrada en noviembre de 2011 en la Universidad de Barcelona, se aprobó el III Plan Estratégico de REBIUN 2020, que lleva en su portada el eslogan "construyendo juntos el futuro de las bibliotecas, de la información y de la ciencia en un mundo global".
Al hacer el análisis de la situación, se fija en tres nuevos escenarios y retos a los que debe hacer frente: el escenario tecnológico, el escenario del aprendizaje y la investigación científica y el escenario de las alianzas y la calidad.
Y establece cuatro líneas estratégicas en las que trabajar: línea 1 -Mejorar la organización, la comunicación y el liderazgo de REBIUN; línea 2 -Dar soporte a la docencia, aprendizaje e investigación y gestión; línea 3 -Potenciar el desarrollo y el uso de la Biblioteca Digital 2.0, Internet y las redes sociales; línea 4 -Construir y ofrecer un catálogo de servicios y productos colaborativos de calidad de REBIUN.
Por lo que respecta a este artículo, lo dicho hasta ahora queda claramente reflejado en las líneas 2 y 3, por lo que entraré con más detalles en ellas.
Copio textualmente: Línea 2.
Dar soporte a la docencia, aprendizaje e investigación.
Integrar de forma progresiva las Competencias Informáticas e Informacionales (CI2) en los diferentes estudios de la universidad como estrategia educativa para el desarrollo de las capacidades válidas para toda la vida.
Potenciar la biblioteca como un agente dinamizador de la innovación docente de la universidad e incrementar el uso de los recursos de información desde las diferentes plataformas educativas virtuales de las universidades.
Desarrollar y mejorar el modelo de biblioteca universitaria como Centro de Recursos de Aprendizaje e Investigación analizando las necesidades de docencia, aprendizaje e investigación de los usuarios, creando y personalizando nuevos servicios y espacios bibliotecarios y estableciendo marcos de colaboración e integración con otros servicios universitarios.
Promover mandatos y políticas institucionales de acceso abierto a la producción científica de cada universidad para incrementar la visibilidad y el impacto de la universidad.
Implementar servicios de información y asesoramiento sobre propiedad intelectual y protección de datos para el uso de la información en el desarrollo de la docencia, aprendizaje, investigación y gestión.
Potenciar el desarrollo y el uso de la Biblioteca Digital 2.0, Internet y las redes sociales.
Potenciar el uso de tecnologías y estándares abiertos en la implementación de proyectos de biblioteca digital, como garantía de viabilidad, perdurabilidad y preservación.
Innovar, desarrollar e implementar nuevos proyectos tecnológicos y digitales para potenciar el uso y acceso a la información científica y técnica de las bibliotecas.
Aprovechar las posibilidades de integración e interoperabilidad que ofrecen las tecnologías, para potenciar el desarrollo e implementación de contenidos y servicios interuniversitarios.
Adaptar los servicios, instalaciones y recursos de información disponibles a las nuevas necesidades de los usuarios potenciando la Biblioteca 2.0 de forma que garanticen el acceso multiplataforma a los servicios y colecciones de la biblioteca.
Construir y potenciar repositorios tecnológicos de contenidos de investigación y docentes institucionales, colaborativos y dinámicos, adaptados a las nuevas necesidades de investigación y metodologías docentes.
Creo que quedan trazadas claramente cuales son las líneas de trabajo de la biblioteca del mundo digital.
ESTRATEGIA Y POLÍTICA INSTITUCIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE
En el seno de la Universidad de Alicante (UA), la labor de liderar la adaptación del entorno educativo a los retos de la sociedad de la información se encomienda al Vicerrectorado de Tecnología e Innovación Educativa del que dependen, a través de sus correspondientes Secretariados, los servicios de Biblioteca e Informática.
La estructura de este Vicerrectorado ha favorecido especialmente la tarea a realizar ya que ha permitido, desde un primer momento, ligar la innovación educativa tanto a los contenidos como a las herramientas tecnológicas y los programas informáticos.
Buena muestra de la sinergia conseguida es el proyecto COPLA (Coneixement Obert i Programari Lliure a la Universitat d'Alacant -www.copla.ua.es) en el que se unen la promoción del conocimiento abierto con la del software libre, por entender que ambas iniciativas responden al mismo fin: facilitar que se comparta el conocimiento que se genera.
Se traza de esta forma un plan que arranca en 2005, con el análisis de los desafíos planteados, y que en el año 2006 permitió diseñar las herramientas adecuadas para afrontarlos de forma que en el 2007 vieron la luz las primeras de ellas.
Y así hasta este momento.
En este segundo apartado del artículo repasaré las más destacadas.
El Repositorio Institucional (RUA)
El proyecto de creación de un repositorio institucional comienza en mayo de 2006 con el estudio y evaluación de los distintos sistemas de gestión de repositorios existentes en el mercado.
En la selección del software se asumieron dos condicionantes: el sistema de gestión de repositorios, siguiendo las directrices del proyecto COPLA, debía usar una licencia de código abierto; y el sistema debía soportar el protocolo OAI-PMH (Open Access Initiative-Protocol for Metadata Harvesting), para asegurar la interoperabilidad del repositorio.
Después de realizar un estudio de las características técnicas de distintos sistemas, se eligió DSpace, en base al número de instalaciones en todo el mundo, el nivel de desarrollo del software y su facilidad de instalación, uso y adaptación a las necesidades específicas de la UA.
El Repositorio Institucional de la Universidad de Alicante, RUA [URL], se puso en producción el 17 de mayo de 2007 y actualmente cuenta con una estructura basada en cuatro áreas principales: La Universidad de Alicante decidió partir de un modelo de publicación similar al del MIT, resolviendo la actualización de los contenidos de los cursos en forma de sucesivas reediciones.
La estructura de la publicación de los cursos se realiza utilizando los cinco grandes grupos de titulaciones que propone el Ministerio de Educación, esto es: Artes y Humanidades, Ciencias Experimentales, Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales y Jurídicas, e Ingeniería y Arquitectura.
Cada uno de los cursos está compuesto por una información básica y, por defecto, capitalizada por el titular del curso.
A continuación se ofrece la titulación a la que pertenece la publicación, el área de conocimiento, el departamento al que se adscribe y una somera descripción.
Todo ello conforma la portada o página de inicio.
Los contenidos de la publicación se estructuran siguiendo el modelo del currículum del curso, cuyos bloques básicamente son los siguientes: Objetivos, Contenidos, Metodología, Evaluación, Materiales, Bibliografía y Recursos en Internet.
En ocasiones, sin embargo, se añaden otras opciones como vídeos, prácticas, ejercicios, etc., en aras a permitir la suficiente flexibilidad para que el profesor se sienta más identificado con el producto final.
El OCW-UA no pretende ser una plataforma de enseñanza on-line, por lo que los proyectos docentes que contienen no tienen que coincidir necesariamente con los impartidos en cada momento en el seno de la Universidad de Alicante, aunque se benefician, obviamente, de la experiencia y la reflexión de nuestro profesorado.
El proceso de edición y publicación en nuestra universidad comienza en una convocatoria anual de ayudas para la publicación en OCW-UA y RUA y acaba con su publicación en forma de propuesta docente.
RUA y OCW-UA, desde su concepción, se diseñaron como dos proyectos que estaban relacionados y que podían constituir fases consecutivas de la publicación en abierto del conocimiento.
Hasta la aparición de estas herramientas, la presencia institucional de la Universidad en Internet se realizaba a través del sitio web, que contenía toda la información accesible al público en general, y una intranet, conocida como Campus Virtual, en la que sólo los miembros de la institución (profesores, alumnos y personal de administración), debidamente identificados, tenían acceso a sus contenidos.
En el ámbito de la docencia, esto suponía que el público en general sólo tenía acceso a las fichas de las asignaturas, en las que se recogía la información relativa a los programas, metodología, horarios, profesorado y bibliografía, pero no a los materiales que en las mismas se utilizaban y a los que tan sólo podían acceder a través del Campus Virtual los correspondientes alumnos matriculados en las distintas asignaturas.
Con la puesta en marcha de estas dos plataformas, el primer reto que planteaba la promoción del conocimiento abierto era el de convencer al profesorado de que auto-archivara en RUA los materiales docentes que había ido creando, y que venía utilizando con sus alumnos, en el momento en el que considerara que los mismos habían alcanzado la necesaria calidad y utilidad.
Cuando esos materiales fueran suficientes para abarcar el contenido completo de la asignatura, el siguiente paso consistía en incluir su propuesta docente en el OCW-UA.
De esta forma, RUA se convierte en el almacén de todos los materiales docentes publicados por nuestro profesorado del que se recuperan, desde el OCW-UA los que integran cada una de las asignaturas que lo conforman; y complementariamente el OCW-UA sirve de modelo organizativo de los contenidos docentes auto-archivados por el profesorado en RUA.
El Portal Audiovisual y los portales en la nube
Los proyectos y herramientas de las que hemos estado hablando no constituyen un fin por sí solos, sino que tienen sentido si se dotan de contenido.
Estos portales son ventanas al mundo que ponemos a disposición de la comunidad universitaria para que puedan mostrar sus trabajos al resto del mundo.
Pero el verdadero éxito de estos proyectos lo determinarán las contribuciones de todos los miembros de la comunidad universitaria.
La apuesta debe estar en los contenidos.
Y contenidos de calidad y ricos.
La tecnología está presente allá donde miremos y en muy diversos formatos.
Las nuevas generaciones se mueven en este mundo con naturalidad y están rodeados de productos tecnológicos que buscan llamar su atención acaparando todos sus sentidos: televisiones de gran tamaño, ordenadores que pueden llevarse a cualquier parte, reproductores de música con conexión a Internet, videoconsolas que se manejan con movimiento, teléfonos móviles con pantalla táctil, etc. Plantearse el uso de la tecnología en la docencia es un comienzo para aproximarla al mundo real en el que vive el estudiante, llamar su atención y motivar su aprendizaje.
No se trata de sustituir los actuales métodos de enseñanza, si no de complementarlos.
Ambas cosas pueden entenderse y convivir.
Se trata de conseguir un cóctel equilibrado con lo bueno de cada uno para obtener contenidos educativos ricos por los que sientan curiosidad y sean más acordes con la realidad con la que se encuentran fuera de las aulas.
En este mundo digital caracterizado por el uso de los materiales multimedia, la Universidad de Alicante hace una apuesta clara por estos recursos audiovisuales dentro de lo que es el uso docente.
Esta apuesta por los audiovisuales se apoya en tres pilares.
En primer lugar, tenemos los GITE, los Grupos de Innovación Tecnológico-Educativa (si. ua.es/ite/gite), constituidos a partir del año 2009, que son la manera de agruparse los profesores, formando equipos multidisciplinares, para generar estos materiales multimedia con contenidos marcadamente educativos.
Una vez que tenemos el equipo humano necesitamos infraestructuras.
Hace falta un espacio físico con equipamiento tecnológico donde producirlos.
Este espacio físico está ubicado en la Biblioteca de la Universidad de Alicante en lo que hemos denominado la fragUA, en referencia al lugar donde se fraguan estos materiales multimedia.
Finalmente estos materiales multimedia deben difundirse.
Y los ponemos a disposición de la comunidad universitaria, y en abierto a todo el mundo en general, a través del ecosistema tecnológico de la Universidad, que nos permite difundir nuestra producción.
El punto de partida de este ecosistema tecnológico es el Campus Virtual, y en concreto, la aplicación Vértice, desde la cual los profesores suben los vídeos y los materiales audiovisuales a los distintos portales.
Una vez que estén almacenados estos materiales audiovisuales, podemos ponerlos a disposición de nuestros estudiantes dentro de Campus Virtual de forma que únicamente pueden acceder a ellos los estudiantes que estén matriculados en nuestras asignaturas.
Si consideramos que estos materiales tienen la suficiente calidad, también podemos hacerlos públicos a través del Repositorio Institucional, RUA, para que cualquier persona pueda tener acceso en abierto a ellos.
Cuando tengamos suficientes materiales sueltos publicados en RUA, podemos crear una propuesta docente global que la publicaremos a través del OpenCourseWare de la Universidad.
Otra opción es depositarlos en el Portal AudiovisUAl [URL], que tiene material institucional y de investigación, y que acaba de abrir en enero de 2011 su portal educativo [URL], en el que difundir los materiales docentes creados por el profesorado de la Universidad de Alicante.
También puede hacerse difusión de estos materiales a través del portal UACit, portal de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Alicante [URL].
Por último, existe la posibilidad de obtener un enlace con visibilidad exterior que el profesor puede utilizar como quiera: en su web, en un blog, etc.
Todos estos son portales de la Universidad de Alicante y alojados en nuestros servidores.
A principios del año 2011 abrimos nuevos espacios en los lugares de internet que habitualmente visitan nuestros estudiantes.
Y así, se pueden exponer estos materiales audiovisuales en plataformas en la nube, en la red, en internet.
Actualmente la Universidad de Alicante dispone de dos nuevos espacios, uno en You-Tube EDU [URL] y el otro en iTunes U [URL].
Pero todo esto debe ser de fácil manejo para el profesorado (Llorens, 2011).
Por eso hemos creado un único punto de entrada en la plataforma Vértice, desde la cual podemos difundir los materiales educativos creados por los docentes en sus grupos de Innovación Tecnológico-Educativa, y acabados de producir en los locales de la fragUA 1).
La fragUA [URL] es un servicio que ofrece el Vicerrectorado de Tecnología e Innovación Educativa a través de la Biblioteca Universitaria, en colaboración con el Servicio de Informática, orientado a la promoción del uso de las tecnologías de la información y la comunicación en la docencia universitaria.
Se trata, fundamentalmente, de un servicio de apoyo al desarrollo de materiales multimedia, ofreciendo para ello los equipos y recursos adecuados, así como la formación necesaria para su uso.
Se dispone de una sala de grabación de pUAs (píldoras formativas de la UA) y cabinas de creación de vídeotutoriales, así como de equipos audiovisuales disponibles para préstamo.
Se ofrece además asesoramiento en materia de propiedad intelectual, para ayudar al profesorado sobre qué materiales pueden usar con total tranquilidad, y en qué condiciones, sin infringir la normativa de derechos de autor, ayudando a buscar los materiales que necesiten (imágenes, audiovisuales, artículos, etc.).
También se ayuda a escoger en qué portal o portales publicar los materiales, así como el tipo de licencia a asignarle.
También se imparten sesiones formativas sobre aspectos relacionados con las tecnologías de la información y comunicación, la propiedad intelectual, etc.
Las pUAs son vídeos de corta duración en los que se superponen y sincronizan dos señales de vídeo que, normalmente, corresponden a una presentación y a la imagen grabada del profesor mientras explica los contenidos de la primera (Bayona, 2011).
La realización de una pUA no requiere una preparación previa en materia de audiovisuales por parte de los profesores por lo que bastaría para poder alcanzar un resultado satisfactorio con respetar unas mínimas recomendaciones.
La pUA, como sugiere su nombre, pretende ser algo pequeño e incisivo, por lo que el tema escogido para la presentación debería ser muy concreto, sin perjuicio de que se graben varias pUAs diferentes con contenidos relacionados.
La concreción en la elección del tema, en la medida en que supone dividir en módulos una explicación más completa, podría facilitar que la misma pUA se utilice como material de distintos cursos o asignaturas.
Conviene que la exposición a realizar sea breve.
La duración recomendada para cada una de las pUAs no debería superar, idealmente, los diez minutos consiguiéndose con ello que se facilite el visionado por parte de los alumnos.
Para evitar que la grabación sea una mera lectura de las diapositivas que se utilizan es conveniente evitar que las mismas contengan una gran cantidad de texto.
La presentación sirve de apoyo visual a la explicación oral grabada al profesor, por lo que es aconsejable reducir en lo posible el texto en las diapositivas.
Al mismo tiempo es recomendable que la presentación sea visual.
El empleo de imágenes, gráficos esquemas, etc., contribuirá a hacer más atractivo el vídeo y pondrá de manifiesto la verdadera utilidad de esta nueva herramienta.
Competencias Informacionales e Informáticas (CI2)
Vivimos ahogados en información pero sedientos de conocimiento.
Parece paradójico, pero resulta imprescindible que en unos tiempos en que, dada la cantidad inmensa de información que tenemos a nuestra disposición y la facilidad de acceso a la misma (a golpe de un clic), nuestros titulados universitarios tengan una formación adecuada para saber dónde encontrar la información que necesitan y ser críticos sobre la calidad de la misma.
Para moverse en este mundo hacen falta competencias digitales, es decir, competencias relacionadas con el uso de la tecnología y la información.
Más allá de la soltura con la que los estudiantes llegan a nuestras aulas, es necesario promover y normalizar unas habilidades básicas, a nivel de usuario, que un universitario debe adquirir para desenvolverse profesionalmente en el mundo digital y global y que además le ayudará en su etapa universitaria.
Se trata de competencias instrumentales.
Competencias informáticas que les capaciten para utilizar las tecnologías de forma correcta y competencias informacionales para que sean capaces de acceder, seleccionar y gestionar la información y evaluar su idoneidad.
Deben aprender a darle un uso adecuado, utilizando y comunicando información eficazmente de forma ética y legal con el fin de construir conocimiento.
A fin de cuentas, información y tecnología les acompañarán toda la vida.
CI2 es el acrónimo de competencias informáticas e informacionales y surge en la Comisión mixta intersectorial CRUE-TIC (Comisión Sectorial de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) y REBIUN (Red de Bibliotecas Universitarias), como una propuesta de trabajo conjunta que tiene como objetivo la incorporación de estas competencias en las universidades españolas [URL]. es).
Este proyecto se desarrolla en el contexto del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y el diseño de los nuevos Grados en las Universidades, que introduce el concepto de competencia, de forma que los nuevos planes de estudio deben incorporar, además de los conocimientos temáticos, diferentes competencias transversales, entre las que des tacan el uso de herramientas informáticas y la habilidad en la búsqueda, el análisis y la gestión de la información.
En el canal CRUE del portal ARCA podemos encontrar dos vídeos divulgativos [URL]. php? channel=CRUE), "competencias informáticas e informacionales en un mundo digital" y "competencias informáticas e informacionales: ¿qué papel juegan las universidades?".
Por puntualizar, entendemos como competencias informáticas el conjunto de conocimientos, habilidades, disposiciones y conductas que capacitan a los individuos para saber cómo funcionan las TIC, para qué sirven y cómo se pueden utilizar para conseguir objetivos específicos.
Y como competencias informacionales el conjunto de conocimientos, habilidades, disposiciones y conductas que capacitan a los individuos para reconocer cuándo necesitan información, dónde localizarla, cómo evaluar su idoneidad y darle el uso adecuado de acuerdo con el problema que se les plantea.
En estos momentos en la Universidad de Alicante se está trabajando en una propuesta para incorporar las CI2 en los estudios de grado [URL], basándonos en las experiencias piloto que se han llevado a cabo en estos últimos cursos.
Esta propuesta persigue los siguientes objetivos:
• Integrar los conceptos de competencias informáticas e informacionales dentro de los títulos de grado de la UA con su correspondiente oferta formativa. • Adquirir los conocimientos y habilidades necesarias en el marco de esas competencias, de una manera progre-
siva a lo largo de sus estudios para desenvolverse adecuadamente en su proceso de incorporación al mundo laboral y facilitar su aprendizaje a lo largo de la vida. • Adaptar los contenidos de las competencias informáticas e informacionales a las necesidades específicas de cada título de grado de la UA. • Conseguir que los estudiantes puedan integrarse en el mundo digital que les envuelve, aprendiendo a manejar las principales herramientas tecnológicas útiles para su formación y conociendo el funcionamiento de las aplicaciones de usuario básicas para facilitarles su etapa universitaria y que puedan serles de ayuda en su futura etapa laboral. • Conseguir que el estudiante desarrolle el proceso completo que implica la correcta gestión de la información (identificación, localización, evaluación, utilización y comunicación de una manera ética y eficaz de la información) en el marco de las TIC. • Incrementar el uso y el aprovechamiento de los recursos tecnológicos y de información y de los servicios informáticos y bibliotecarios disponibles en la Universidad de Alicante por parte de los estudiantes.
Para la integración de las CI2 dentro de los títulos de grado, se ha diseñado una actividad formativa dividida en 3 niveles.
En cada uno de los niveles el alumnado adquirirá una serie de competencias de forma progresiva:
• Nivel 1 -básico: en este nivel el alumnado adquiere las destrezas básicas para el manejo de un equipo informático y la búsqueda de información. • Nivel 2 -medio: al finalizar este nivel el alumnado es capaz de identificar diferentes fuentes de información y distinguir la relevancia de la misma.
Igualmente, será capaz de manejar aplicaciones ofimáticas y multimedia y de reconocer los principales elementos de seguridad de un equipo informático. • Nivel 3 -avanzado: en este nivel se adquieren las competencias para localizar y organizar la información y ser capaz de aplicar elementos tecnológicos que, potencialmente, pueden enriquecer un proyecto de fin grado.
En el primer nivel se trabajarán en mayor medida las competencias informáticas ya que es necesario formar a los alumnos en las herramientas tecnológicas en las que se apoyan las propias competencias informacionales.
A medida que se van incrementando los niveles, la compe-tencias informáticas van dejando paso a una mayor carga de contenidos informacionales.
SE HACE CAMINO AL ANDAR
Y a modo de conclusiones, vienen muy bien las palabras del poeta "caminante no hay camino, se hace camino al andar" 1.
En este mundo actual, cambiante, en constante evolución, no podemos esperarnos a ver claramente la carretera para circular por ella.
Nos ha tocado vivir tiempos en los que debemos trazar la carretera a fuerza de pasar por ella.
Evidentemente cometeremos muchos errores.
Pero de los errores se aprende, incluso más que de los aciertos.
Pero ni estamos solos ni partimos de cero teniendo que crearlo todo a partir de la nada.
Busquemos fórmulas sencillas pero innovadoras.
"La simplicidad consiste en sustraer lo que es obvio y añadir lo específico" 2.
Y la mejor fórmula para innovar es hibridar, es decir, "crear nuevos productos y servicios innovadores a partir de otros ya existentes" 3.
Y la razón parece obvia, "resulta mucho más sencillo innovar combinando soluciones que ya funcionan en el mercado, que concibiéndolas desde cero o innovando radicalmente.
Hay dos formas de hibridar, combinando productos y/o servicios ya existentes, o coordinando a profesionales de diferentes campos, es decir, montando equipo multidisciplinares" 4.
Los nuevos proyectos surgen de la colaboración entre distintos servicios universitarios, y en este caso concreto, las sinergias que surgen del trabajo conjunto entre los Servicios de Informática y las Bibliotecas son muy interesantes.
Y las bibliotecas de los nuevos tiempos, deben replantearse algunos de sus principios.
En la "Biblioteca 2.0 LA BLABLATECA.
Se permite hablar: cuánto más alto mejor" 5.
La red es conversación e interacción.
Puede parecer exagerado, pero lo que es incuestionable es que las bibliotecas deben asumir la conversación o dicho de otra forma, deben aislar el silencio.
Crear espacios para la concentración y espacios para la interacción.
Los tiempos de la reflexión y del discurso ya han tenido lugar, es el momento de pasar a la acción, de hacerlo realidad.
Un buen replanteador ("re-think") es alguien que "combina la filosofía (ideas) con la fontanería (acciones prácticas)" 6.
Y tal como he empezado este último apartado de conclusiones, termino.
Tenemos que caminar por una senda incierta, pero no podemos quedarnos parados. |
La Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ofrece una singularidad respecto a otras universidades, derivada de que su constitución como Universidad data de tan sólo 40 años, cuando la mayoría de sus centros son más que centenarios pues fueron fundados en los siglos XVIII y XIX y cada uno de ellos mantuvo su vida independiente hasta ser agrupados en la UPM.
Así por ejemplo, los actuales estudios de Arquitectura, Ingeniería Naval o Ingeniería de Minas tiene sus antecedentes en Escuelas creadas en 1773, 1772 y 1777 respectivamente, bajo
RESUMEN: Partiendo de una situación singular en lo referente a su origen y creación, la Universidad Politécnica de Madrid ha desarrollado procedimientos para identificar, ordenar y compartir los activos intelectuales de sus miembros con el fin de explotar sus recursos de conocimiento y competir en un entorno universitario cada vez más competitivo en la captación de buenos estudiantes, recursos de investigación y posición internacional.
En este artículo se describen las principales actuaciones y logros que se han desarrollado desde el punto de vista de los recursos educativos (integración de los nuevos estudiantes, desarrollo de competencias genéricas, plataformas experimentales a través de la red y recursos en abierto), espacios y estructura organizativa (Grupos de Innovación Educativa y políticas asociadas), sistemas de información (DataWareHouse y estudios basados en cuestionarios) y especialmente las personas como elemento insustituible en el proceso de gestión del conocimiento.
Todo ello con un planteamiento integral que busca la combinación sinérgica de la capacidad de gestión de la información y recursos con la capacidad creativa e innovadora de los seres humanos.
PALABRAS CLAVE: Gestión del conocimiento; capital intelectual; recursos en abierto; innovación educativa; laboratorios online; competencias genéricas. han formado los departamentos sino fundamentalmente a duplicidades en ciertas áreas de conocimiento, tales como la Física o la Tecnología Electrónica, lo cual dificulta una ágil transferencia del conocimiento.
Los ámbitos en los que se debe gestionar el conocimiento en una Universidad son varios y tradicionalmente suelen englobarse en dos grandes ámbitos de investigación y docencia, aunque es evidente su gran interrelación.
Este artículo se centra en la gestión del conocimiento desde la óptica educativa y limitado a las iniciativas puestas en marcha en los últimos siete años.
En el área de la investigación, por razones externas e internas, el desarrollo ha sido más rápido y potente, siendo una manifestación de ello el importante observatorio de investigación en la UPM al cual se puede acceder en la página http://www.upm.es/observatorio/vi/index.jsp y cuya entrada se muestra en la Figura 1.
DISTRIBUCIÓN DEL CONOCIMIENTO COMPARTIENDO
La baja eficiencia en la generación interna de conocimiento dentro de una Institución es debida fundamentalmente a que diferentes grupos de profesores trabajan sobre problemas similares sin interconexión entre ellos.
Un conjunto de iniciativas han estado orientadas a generar cooperativamente y compartir recursos docentes.
Preparación previa de los nuevos estudiantes
Un ejemplo significativo de este tipo de iniciativas es el Proyecto llamado «Punto de Inicio», iniciado hace seis años y permanentemente revisado, ampliado y mejorado.
Este proyecto tiene como objetivo identificar posibles carencias y proporcionar medidas compensadoras a los alumnos de nuevo ingreso a la UPM en Matemáticas, Física, Química y Dibujo.
Consiste en un portal que incluye pruebas de diagnóstico y materiales de autoestudio y autoevaluación de contenidos previos a la universidad en las diferentes materias científicas.
Pero más allá de su estructura y uso por los estudiantes interesa ahora destacar el carácter transversal y pluridepartamental de su generación y uso en la institución. el mandato de Carlos III.
No mucho más tarde, en la primera década del siglo XIX se fundó la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (1802) y en sucesivos años fueron naciendo las diferentes Escuelas que mantuvieron su vida independiente hasta que en el año 1976 se agruparon para formar la Universidad Politécnica de Madrid.
Ni que decir tiene que todos estos Centros jugaron un papel fundamental en el desarrollo de la tecnología española y fueron una importante referencia en la creación y por supuesto, difusión del conocimiento dado que durante muchos años fueron las únicas Escuelas que existieron en España.
La creación administrativa de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) planteaba un reto de grandes proporciones de cómo gestionar el conocimiento en un colectivo de veinte Centros Universitarios con una larga vida independiente, un gran bagaje intelectual y unos métodos y culturas diferenciadas.
Una gestión fundamentada en un proceso de respeto e integración que buscara sinergias en este potencial intelectual y respetara la identidad histórica y la cultura de cada colectivo que tantos y tan buenos frutos ha ido generando.
Las políticas aplicadas han permitido avanzar en la gestión del conocimiento institucional, aunque su desarrollo se ha ido produciendo con una relativa lentitud.
A ese respecto, resulta significativo el proceso de formación de Departamentos en la Universidad Politécnica de Madrid.
En todas las Universidades españolas se formaron los Departamentos a finales de la década de 1980, como «unidades de docencia e investigación encargadas de coordinar las enseñanzas de uno o varios ámbitos del conocimiento en uno o varios centros, de acuerdo con la programación docente de la universidad, de apoyar las actividades e iniciativas docentes e investigadoras del profesorado», y en consecuencia, su estructura resulta una pieza clave para la gerencia del conocimiento.
La actual estructura departamental en la UPM, muy similar a la original de hace 20 años, se caracteriza por la falta de integración existiendo 113 departamentos diferentes, de los cuales 110 se corresponden con el ámbito de la ingeniería y arquitectura.
Este elevado número no sólo es debido a la «fina granularidad» temática con la que se tro para que los profesores encargados de las respectivas materias puedan particularizar los contenidos, haciendo énfasis en aquellos temas de mayor interés para su perfil de entrada o particularizando los ejemplos para las tecnologías propias de cada titulación.
Este trabajo finaliza a finales de julio de cada año, abriéndose la plataforma a los estudiantes de nuevo ingreso.
Una vez iniciado el curso, a finales de septiembre esta plataforma se abre a todos los alumnos matriculados.
La participación de los profesores de los diferentes Centros de la UPM ha ido en aumento siendo en el curso 2010-2011 un total de 325 profesores los que han participado con la distribución por Aulas que se muestra en la Figura 2.
El proyecto Punto de Inicio también ha servido como elemento aglutinador de otros proyectos relacionados tales como:
El portal está organizado en seis aulas, cuatro técnicas (Matemáticas, Física, Química y Dibujo), una de inglés y otra orientada a la acogida de los estudiantes y en ella han trabajado en su creación y están trabajando en su mantenimiento equipos de profesores de la mayoría de los Centros de la Universidad en colaboración con otros profesores de Institutos de enseñanzas medias.
Estos equipos generan un prototipo de recursos que incluyen básicamente una prueba diagnóstico, recursos de autoestudio (adaptados a diferentes niveles) y recursos de autoevaluación.
Para el próximo curso está previsto incorporar recursos de autoexperimentación basados en laboratorios virtuales y/o remotos.
El prototipo generado se replica para cada uno de los veinte centros de la UPM, utilizando la plataforma Moodle, que es la que mayoritariamente es utilizada en las diferentes asignaturas.
Dicha copia pasa a propiedad de cada Cen- sólo pueden acceder la comunidad universitaria de la UPM y excepcionalmente algunos centros de Enseñanzas Medias invitados.
Con el fin de distribuir el conocimiento más ampliamente se generó un proyecto que consistió en poner en abierto los contenidos principales (incluidas las pruebas de autoevaluación interactivas) de Punto de Inicio. b) Estrategias de colaboración entre la Enseñanza Universitaria y las Enseñanzas Medias: Hacia la construcción de un Espacio de Educación Único.
Los principales objetivos de este proyecto son el crear un espacio dedicado a la enseñanza práctica de las materias básicas y el abrir foros de comunicación entre estudiantes preuniversitarios y universitarios (openstudy). c) Pensamiento Matemático: Portal generado y mantenido por un grupo cooperativo de profesores de la UPM y de Enseñanzas Medias, en el que se comparte todo un conjunto de materiales y se ofrecen actividades relacionados con las matemáticas (juegos, literatura, entretenimientos, convocatorias, material para preparar las olimpiadas...) que permiten activar la mente a la vez que hacen pasar un buen rato aprendiendo matemáticas. http://innovacioneducativa.upm.es/sandbox/pensamiento/ index.htm
El proceso de adaptación a Bolonia de las nuevas titulaciones universitarias ha sido una nueva oportunidad para fomentar el trabajo cooperativo entre profesores de la UPM y generar conocimiento que enriquezca a la Institución.
En concreto la incorporación en el curriculum de objetivos de aprendizaje relacionados con la adquisición de competencias ha propiciado la creación de grupos de trabajo inter-centros que vienen colaborando desde hace tres años intercambiando su conocimiento y su saber hacer para producir un conocimiento y unos recursos que estén disponibles para toda la Universidad.
Los proyectos en torno a los cuales se ha centrado la actividad han sido dos:
Puesta a Punto: Puesta a Punto es una iniciativa WEB cuyo objetivo es enriquecer la formación de quienes formamos parte de la comunidad universitaria de la Universidad Politécnica de Madrid.
En este portal se encuentran guías, materiales didácticos y propuestas para mejorar las capacidades profesionales y personales a través del aprendizaje de técnicas y desarrollo de habilidades en aquellas competencias más demandadas [URL].
Es un espacio original dedicado a fomentar las competencias llamadas generales o transversales, porque son reconocidas con valor universal en diferentes contextos y por tanto son de utilidad a toda la comunidad universitaria.
Puesta a Punto lo forman inicialmente 6 aulas temáticas, cada una ellas en torno al ámbito de una competencia:
Uso de Tecnologías de la información.
Lenguas extranjeras (Inglés y Francés).
En cada una de estas aulas han trabajado especialistas de cada uno de los temas aportando su conocimiento materializado en un conjunto de recursos de aprendizaje y evaluación y ofreciendo, en alguna de las aulas, a todos los miembros de la Institución la posibilidad de obtener un certificado de dominio de dicha competencia.
Así, a través del Aula de «Lenguas extranjeras» se ofrece la posibilidad de acreditación del TOEIC y TFI, a través del aula de «Dirección de Proyectos» la acreditación en el nivel de técnico en dirección de proyectos de AEIPRO y a través del aula de «Uso de Tecnologías de la Información» la acreditación EXIN.
Todas las instituciones buscan tener unas señas de identidad que les haga competitivas y sean una referencia de sus titulados.
La Universidad Politécnica de Madrid con el propósito de incrementar su capital intelectual acordó para todos los Planes de Estudio de los títulos de Grado y Máster la incorporación de un conjunto de competencias generales, con niveles de dominio de las mismas diferenciados entre titulaciones de Grado y de Máster.
Estas competencias generales serán, al menos, las siguientes: a) Para Grado: b) Para Máster: • Uso de la lengua inglesa.
• Uso de la lengua inglesa. • Trabajo en equipo.
• Liderazgo de equipos. • Comunicación oral y escrita.
• Creatividad. • Uso de Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones.
• Organización y planificación. • Creatividad.
• Gestión de la información. • Liderazgo de equipos.
• Gestión económica y administrativa • Organización y planificación
• Trabajo en contextos internacionales • Respeto medioambiental.
La implementación de esta decisión planteaba nuevos retos a los diferentes Centros que se han abordado, una vez más, de forma colectiva para generar las herramientas y procedimientos.
Para ello, además de otras iniciativas se puso en marcha un proyecto Intercentros con el cual incrementar el capital estructural de la Organización.
Este proyecto se ha denominado: «Competencias genéricas en el ámbito de la ingeniería.
Propuesta de un modelo para la UPM» y sus objetivos han sido:
Analizar el tratamiento y la visión de las competencias genéricas que realizan instituciones y asociaciones profesionales nacionales e internacionales de relevancia 2.
Analizar la visión de la empresa sobre las competencias genéricas de los egresados de la UPM.
Analizar el tratamiento actual de las competencias en los centros de la UPM y su relación con otras instituciones y asociaciones.
Proponer un modelo de evaluación de competencias genéricas que pueda tener aplicación horizontal en el ámbito de las distintas áreas de la UPM.
Asesorar a una empresa de estudios de mercado en la elaboración de un instrumento de medición personal de competencias.
Realizar experiencias piloto en la puesta en marcha del modelo de evaluación de competencias en distintas escuelas y en distintos niveles educativos.
Contribuir al desarrollo del un portal de ayuda al profesorado para la formación y evaluación de competencias.
El portal que se ha generado es un buen ejemplo de trabajo cooperativo entre especialistas de diferentes áreas que han intercambiado su conocimiento y las experiencias que han ido desarrollando en cada uno de los Centros.
La Figura 4 muestra el portal y la organización de sus contenidos.
Página de la competencia de creatividad del portal de Ayuda al profesor.
Los profesores pueden encontrar en este portal importantes ayudas porque para cada una de las competencias hay una amplia información sobre:
• Descripción de la Competencia.
• Resultados de aprendizaje.
• Estrategia y Metodología docente.
• Métodos de evolución e indicadores.
• Enlaces de interés.
Como no puede ser de otra manera en una universidad cuyo ámbito de interés está centrado en la ingeniería y la arquitectura, el conocimiento de tipo práctico y experimental es básico, tanto para la formación que se les proporciona a los estudiantes, como entre los flujos de comunicación que se llevan a cabo entre los profesionales que integran la institución.
Por otra parte, y relacionado con la formación de tipo práctico que se desarrolla en el seno de la universidad, el contexto en el que se desarrollan los nuevos títulos de grado demanda nuevas metodologías de estudio que resulten más atractivas para los estudiantes, en definitiva, que sean creativas y complementen los resultados de aprendizaje abordados en las clases presenciales.
A este propósito, los entornos virtuales 3D suponen una nueva herramienta educativa que permite sustanciar los referidos cambios en el método de aprendizaje, posibilitando una mayor participación y control de los estudiantes sobre su proceso de aprendizaje, así como, desde el punto de vista del profesorado potenciar nuevas formas de evaluación y facilitar el trabajo coordinado.
A este respecto, la Plataforma Experimental para Ingeniería y Arquitectura de la UPM es una plataforma que pretende agrupar un buen número de iniciativas experimentales que se llevan a cabo dentro de la UPM y que están relacionadas con la teleformación de alguna u otra manera.
Se parte de la experiencia acumulada y los logros alcanzados en las iniciativas desarrolladas por grupos de innovación educativa, para transformarlas en el sentido de conseguir que se puedan llevar a cabo desde un mundo virtual 3D basado en «Open Sim» [URL].
De manera añadida se ha buscado que el laboratorio virtual se facilite la interacción entre alumnos y profesores dentro de un contexto didáctico aún mayor, en el que las actividades experimentales estén inmersas junto al resto de recursos online de la asignatura en cuestión.
Para ello se está diseñando la consiguiente pasarela entre la PEIA y la Plataforma Moodle donde se hospedan las web de apoyo a las asignaturas de titulaciones oficiales de la UPM.
La característica fundamental de estos laboratorios es que permiten de forma no presencial la ejecución de prácticas experimentales que son excepcionales por cuanto al contenido y resultados de aprendizaje sobre los que versan.
De este modo, el entorno virtual permite la realización de prácticas de laboratorio de muy difícil realización por su peligrosidad, lentitud, gran o excesivamente pequeño tamaño, o que permiten llevar a cabo una interacción entre el mundo virtual y el mundo real, mediante el control remoto de instrumentos electrónicos que por su coste es difícil que un estudiante pueda disponer de ellos fuera del centro de estudios.
La plataforma hospeda actualmente cuatro laboratorios virtuales y remotos de diferentes áreas del conocimiento: Biotecnología (Agroforestal), Física (Aeronáuticos), Agricultura (Agrónomos), Electrónica (Telecomunicación), y Química.
Como ejemplo de aplicación se han desarrollado algunas prácticas que incluyen la simulación del vuelo de un helicóptero, la obtención de un árbol cuyo genoma ha sido modificado para su estudio o el control de los riegos de un cultivo, análisis y diseño de circuitos electrónicos analógicos.
En la Figura 5 se muestran algunas pantallas correspondientes al laboratorio remoto para la realización de prácticas de electrónica.
Recursos en abierto de la UPM
Uno de los proyectos internacionales con más impacto en la gestión del conocimiento es la iniciativa editorial electrónica a gran escala, conocida como OpenCourseWare (OCW) puesta en marcha en abril del 2001 por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en colaboración con la Fundación William and Flora Hewlett y la Fundación Andrew W. Mellon [URL] La Universidad Politécnica de Madrid en colaboración con Universia fue la pionera e impulsora de este proyecto en Otras iniciativas en las que participa la UPM para difundir recursos en abierto son:
• Colección Digital Politécnica.
La Biblioteca de la Universidad Politécnica de Madrid ha creado la Colección Digital Politécnica, una plataforma de acceso público a los documentos en formato electrónico de la universidad formada tanto por el fondo bibliográfico, de gran valor para la historia de la ciencia y de la arquitectura, como por otros objetos digitales utilizados por los profesores e investigadores en su tarea diaria.
[URL] exlibris/dtl/u3_1/dtle/www_r_spa/icon/presentacionC-DP.html) La Colección Digital Politécnica tiene dos objetivos destacados: difundir el fondo de la Biblioteca de la UPM y ponerlo a disposición de los usuarios de Internet en formato digital (contribuyendo así a la correcta preservación de los originales), así como servir a la propia
comunidad académica de la UPM acogiendo diversos objetos digitales que conforman el material docente y de investigación en el que se apoya la labor de los miembros de la universidad, haciéndolo accesible a través de una única plataforma que asegure su visualización, recuperación y utilización desde la red.
La Colección Digital Politécnica está formado por 7.805 objetos digitales, compuestos por más de 80.200 archivos (pdf, jpg, htm, swf, gif, avi, etc.) a fecha de septiembre de 2010. • Archivo digital UPM [URL] alberga en formato digital la documentación académica y científica (tesis, pfc, artículos, etc.) generada en la institución y la hace accesible a través de Internet, en el marco de la Iniciativa por el Accesso Abierto de Budapest y la Declaración de Berlín, de la que es signataria la UPM.
Los documentos del Archivo Digital UPM son recuperables desde buscadores: Google, Google Academics, Yahoo, Scirus, etc. y desde recolectores OAI: E-ciencia, DRRD, Recolecta (REBIUN-FECYT), Driver, Oaister, etc.
AYUDA A LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO: EL PORTAL DE INNOVACIÓN EDUCATIVA
Las actividades de gestión del conocimiento en el ámbito educativo no hubiera sido posible sin el soporte del portal de Innovación Educativa de la UPM, que actualmente constituye una referencia a nivel nacional.
La Figura 6 muestra los principales servicios, instrumentos e información de los que consta.
Los dos elementos esenciales sobre los cuales se ha estructurado la generación y gestión de la innovación en la actividad docente han sido los Grupos y los Proyectos de Innovación Educativa.
Los Grupos de Innovación Educativa
La Universidad Politécnica de Madrid ha sido pionera en generar una estructura estable de grupos de Innovación Educativa con una filosofía comparable a la de los grupos de Investigación.
La Junta de Gobierno de la UPM celebrada en abril de 2006 aprobó la normativa de Re-conocimiento de Grupos de Innovación Educativa como unidades básicas de colaboración estable para el fomento y desarrollo de la Innovación Educativa en el ámbito de la Universidad Politécnica de Madrid.
Actualmente existen 100 Grupos de Innovación Educativa de los cuales 87 son «grupos consolidados» y los 13 restantes «en proceso de consolidación.
En total hay 986 profesores de la UPM que son miembros de dichos grupos.
Los grupos se adscriben a una o varias de las 7 líneas prioritarias de actuación definidas por al Universidad.
En la Figura 6 se muestra la posibilidad de gestión que ofrece el portal de búsqueda y selección de grupos que trabajan en determinada línea, así como otras características del grupo.
La pestaña de «personal» también permite la búsqueda de personas de la Universidad miembros de los GIE's y los principales proyectos en los que ha trabajado.
Los Proyectos de Innovación Educativa
Desde el curso 2005-2006, la UPM viendo realizando convocatorias de Proyectos de Innovación Educativa con una dotación de 850.000 euros, orientados a atender los principales retos que el cambio derivado de la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior ha supuesto a la Universidad.
En este punto no interesa destacar la evolución de las líneas prioritarias declaradas para cada convocatoria sino el proceso seguido para realizar una gestión más eficaz del conocimiento surgido a raíz de las sucesivas convocatorias.
Los dos primeros años que aún no estaban formados o consolidados los Grupos de Innovación educativa, los proyectos fueron desarrollados por colectivos de profesores sin garantías de estabilidad.
En convocatorias posteriores, los Grupos de Innovación fueron los destinatarios preferentes de las ayudas con el fin de consolidar y dar sostenibilidad a las acciones.
En los dos últimos años los destinatarios de los proyectos han sido entidades más amplias, tales como los Centros o «agrupaciones de Grupos de Innovación Educativa».
Así, en los proyectos concedidos en los dos últimos años participan por término medio unas 30 o El portal de innovación educativa ofrece en este apartado las memorias de los diferentes proyectos, así como la posibilidad de búsqueda de proyecto con diferentes criterios
Otros servicios del Portal de Innovación
El portal ofrece otros servicios de gran interés para la comunidad universitaria.
Destacan tres: a) Información sobre otras convocatorias relacionadas con la Innovación Educativa, particularmente aquellas de carácter interno como son los Premios de Innovación Educativa otorgados por la propia Universidad. b) Calendario de eventos con agenda de talleres, seminarios o jornadas sobre Innovación Educativa.
Este servicio se complementa con un envío quincenal de las principales acontecimientos convocados. c) Recursos de Formación en diferente formato y con un sistema de búsqueda por palabras claves.
Estos recursos están básicamente de autoestudio que pueden ser completados con la oferta de cursos que a través del Instituto de Ciencias de la Educación ofrece la Universidad.
LA INFORMACIÓN AL SERVICIO DEL CONOCIMIENTO
En los últimos años se ha vivido una explosión de la información en el entorno universitario.
Miles de datos llenan cualquier informe y los resultados de cientos de encuestas muestran sus estadísticos básicos.
La universidad Politécnica de Madrid a través de su Observatorio Académico también ha puesto en marcha desde hace siete años un conjunto de estudios propios o en colaboración con otros organismos nacionales e internacionales.
Los trabajos realizados por el observatorio se agrupan en tres grandes ejes: a) Inserción laboral y demanda de perfiles profesionales: Orientados a buscar la mejor adaptación entre los perfiles académicos y las necesidades de la sociedad y particularmente del entorno laboral.
Entre los realizados en el último año se encuentran:
• Trayectoria y situación laboral de los egresados UPM con antigüedad de 3 años. • Demanda potencial de contratación de Ingenieros y Arquitectos por parte de las empresas. • Inserción laboral egresados UPM primer empleo. • Demanda de formación de postgrado en la comunidad de Madrid b) Seguimiento de la actividad académica: Mas allá de los datos concretos solicitados en los procesos de verificación de los nuevos planes de estudios y en su posterior seguimiento, el observatorio viene realizando algunos estudios para conocer con mejor detalle otros aspectos que ayuden a orientar la actividad docente.
• La UPM y los estudiantes que acceden por Formación Profesional. • Prueba diagnóstica de conocimientos en Matemáticas, Física y Química a los alumnos de nuevo ingreso. • Indicadores de resultados académicos.
Evolución y tendencias. • Informe sobre la inserción en la universidad de los nuevos estudiantes de Grado. • Informe Demanda relativo a estudiantes de nuevo ingreso. • Estudio sobre la Mujer en la UPM.
• El abandono de los estudios en la UPM.
Estudios de satisfacción de los miembros de la comunidad universitaria:
• Estudios de satisfacción Personal Docente e Investigador. • Estudios de satisfacción Personal de Administración y Servicio. • Estudio de satisfacción Estudiantes.
Las fuentes de información de estos estudios han sido fundamentalmente los cuestionarios elaborados a medida por el equipo del Observatorio Académico y las consultas al sistema de información de la UPM basado en un Da-taWareHouse.
Entendemos por conocimiento algo más que la simple información.
Nos habla Arce que el conocimiento desde un punto de vista práctico como el provecho que una persona saca de los conceptos, datos, reglas... para resolver los problemas que se le presentan de una forma eficiente, no consiste en la simple acumulación de información.
Por tanto, para una eficaz gestión del conocimiento no ha bastado instalar una herramienta tan potente como el DataWareHouse y el Discoverer capaces de gestionar información con gran capacidad.
Nos hemos visto en la necesidad de realizar un procesamiento, selección, maduración y asimilación de los datos obtenidos para que realmente supongan un valor añadido para la institución.
Con este fin se han ido generando ocho libros de consulta acompañados de una potente documentación organizada en los siguientes apartados:
Organización en hojas o tipos de consultas.
• Glosario de Términos de los elementos de página y variables definidas. • Aplicación de estos informes.
• Inconsistencias e imprecisiones detectadas.
• Mejoras que quedan pendientes.
Hay que llamar la atención de los problemas que con carácter general se están dando en las universidades cuando recuperan datos de sus sistemas tradicionales de información, utilizados durante muchos años exclusivamente para la gestión académica, económica o de personal.
Dichos sistemas, en muchas ocasiones, como ha sido el caso de la UPM no han estado diseñados ni mantenidos para proporcionar y gestionar la información que la Institución necesita para tomar decisiones, dando lugar a muchas inconsistencias derivadas frecuentemente de la falta de un glosario común y de alineamiento de los indicadores.
Otro de los problemas importantes en la gestión de la información es la forma de facilitarla a los diferentes usuarios, porque la experiencia ha demostrado que no sólo es un factor importante que el conocimiento sea de utilidad, para lo cual es imprescindible acertar con la información que necesitan para mejorar los procesos y sus actuaciones que realizan cotidianamente, sino que esta sea proporcionada en formatos amigables y fácil accesibilidad.
La puesta en explotación del sistema de información ha pasado por diferentes fases, siendo recientemente cuando se ha avanzado hacia una solución integrada basada en «Business Intelligent».
Esta opción permite a los usuarios trabajar con diferentes «Cuadros de Mando» organizados mediante pestañas que
LAS PERSONAS COMO ELEMENTO CLAVE EN LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO
Hoy día el acervo de conocimientos en las distintas áreas del saber es tan amplio que es muy difícil que una sola persona posea los conocimientos necesarios para resolver los problemas que cotidianamente se presentan en el desempeño profesional.
En consecuencia, parece lógico que para resolver un determinado problema o llevar a cabo un determinado proyecto, las instituciones tengan necesidad de crear grupos multidisciplinares, con especialistas en diferentes áreas.
Por otra parte, debemos tomar en consideración que, como indica Goñi, la información para que sea conocimiento ha de estar indivisiblemente unida a las personas.
Es por esto que se distingue, entre lo que se conoce como «conocimiento explícito», basado en procedimientos, técnicas, teorías, reglas de actuación o modelos de referencia, que se puede exteriorizar, y que las personas pueden comunicar de alguna manera.
Por contraposición a una parte de ese conocimiento, denominado «conocimiento tácito» que queda en la persona y que es muy difícil de transmitir por no decir imposible.
De esto se deduce una consecuencia importante, a saber, las personas son un elemento insustituible en el proceso de gestión del conocimiento.
El conocimiento tácito se crea a través de conversaciones y reflexiones, y sólo puede transmitirse por medio de la socialización o el trabajo en equipo, en fin, el conocimiento sólo puede surgir de una actitud de las personas dispuestas a compartir.
Finalmente, debemos tomar conciencia de la misión formadora de la universidad que, concebida en sentido amplio, debe contemplar la formación en competencias transversales, de entre las cuales una de las más mencionadas es la capacidad para el trabajo en grupo.
De todo ello se deduce la importancia que en el diseño de los actuales planes de grado están teniendo los planteamientos metodológicos que resaltan la conveniencia de que los estudiantes interaccionen tanto con el profesor, como con sus compañeros, en orden a no trabajar en solitario sino conformando la denominada «Comunidad de Aprendizaje» y mediante la utilización de técnicas que se engloban dentro del denominado «Aprendizaje Cooperativo».
Cuando hablamos de aprendizaje cooperativo, nos estamos refiriendo a una interacción formalizada, con unos objeti-vos previamente establecidos, y unas actividades especialmente diseñadas para ser realizadas en colaboración bajo la supervisión del profesor.
Así pues, como afirman Harasim et al., trabajo cooperativo es más que la interacción voluntaria y espontánea que surge entre los estudiantes, a la vez que realizan la siguiente exposición de motivos para justificar la introducción este tipo de actividades en el planteamiento metodológico de una asignatura:
«Cuando restringimos la educación a los alumnos individuales, estamos excluyendo las situaciones de complejidad del mundo real que reflejan cómo la gente resuelve problemas en las empresas.
También está la cuestión crucial de cómo un tipo concreto de problema complejo se puede descomponer y estructurar para tratarlo en grupo.
Estas técnicas van más allá de las formas de resolución de problemas que hoy día enseñamos a los alumnos [...]
El aprendizaje entre compañeros está entre los modelos más eficaces de aprendizaje cognitivo y social que el ser humano ha desarrollado.»
Como indica McDermott, las ventajas de las comunidades de aprendizaje vienen de la mano del concepto de «zona de desarrollo próximo» de Vigotsky, de forma que cada individuo utiliza los conocimientos de los demás miembros de la comunidad para aumentar su conocimiento o para aplicar el que ya posee en aras de resolver la situación problemática planteada.
Es, por tanto, con la ayuda de los demás como cada individuo desarrolla su propio conocimiento.
En las comunidades de aprendizaje los miembros trabajan y comparten experiencias, cada uno sabe lo que los otros saben hacer y el intercambio de información se produce de forma fluida y con confianza.
García-Valcárcel es un poco más concreto cuando expone que la eficacia del aprendizaje cooperativo se basa en los siguientes supuestos:
• Las personas aprenden mejor mediante la experimentación activa y la discusión reflexiva en grupo que trabajando aislados. • El profesor no es el depositario de todos los conocimientos, su mejor función es la de promotor de actividades de aprendizaje.
Así, deja de ser una figura de autoridad y se convierte en un ayudante y una fuente de información para las actividades de aprendizaje del grupo. • El conocimiento es un constructo social y el proceso educativo es una forma de interacción social en un entorno rico en información y en oportunidades de cooperación entre iguales.
• Los estudiantes deben desarrollar la capacidad de aprender permanentemente, por lo que deben potenciarse destrezas metacognitivas, entre las cuales se encuentra ser capaz de resolver problemas trabajando en grupo.
Es un papel del profesor crear un ambiente propicio a la creación y difusión del conocimiento, para ello es clave la sensación de confianza entre los estudiantes, de forma que se sientan empujados a la colaboración y a la exposición de sus ideas y pensamientos, percibiendo que son bien recibidos.
El profesor debe ser el garante de que se lleva a cabo una dinámica apropiada, es su responsabilidad conseguir una estructuración de la actividad que no permita la realización de la misma si no es por la vía de la colaboración, y un seguimiento en la fase de ejecución para asegurar que se respeta el procedimiento.
Pero, con todo, nunca estaremos exentos de experimentar problemas, máxime si tenemos en cuenta que el aprendizaje en grupo y las obligaciones que implica pueden no resultar familiares ni cómodos al principio para los estudiantes.
Para ello, el profesor, dispone de una serie de herramientas que, bien gestionadas, vienen en su ayuda para facilitarle el cumplimiento de sus funciones.
Consisten diseñar las actividades de forma que incorporen un conjunto de elementos que algunos han denominado «ingredientes» del trabajo cooperativo, estos son:
Que supone que para avanzar en la consecución de los objetivos del grupo se requiere la iniciativa individual de todos sus miembros.
Así pues, cada miembro del grupo deberá autorreflexionar y valorar a qué nivel se implica en la dinámica del trabajo en equipo.
Porque, cada persona será un elemento de un engranaje común y en la medida en que uno altere el ritmo de trabajo estará dificultando y paralizando este engranaje. • Autoevaluación sobre la dinámica de trabajo del grupo.
Que pasa por establecer normas enfocadas a favorecer la propia dinámica de trabajo.
Será bueno, fomentar las habilidades de trabajo en grupo, como son: el intercambio de ideas, la negociación de puntos de vista diferentes, la confrontación en posturas opuestas, la resolución de conflictos positivamente, esperar turnos, saber hablar en grupo, compartir materiales, etc. • Interdependencia positiva.
Que implica, involucrarse en el trabajo de los demás y darse apoyo mutuo, ya que el logro de los objetivos del grupo dependerá de la participación de todos los elementos del equipo.
Además, el grupo al completo y no los miembros individualmente considerados, será el responsable de las decisiones que se tomen.
113 CARLOS CONDE LÁZARO, JESÚS ARRIAGA G.a DE ANDOAIN Y ANTONIO CARPEÑO RUIZ clasifican |
No cabe ninguna duda de que el proceso de construcción del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), también llamado "proyecto Bolonia", está representando una edad de oro para la innovación docente en la universidad española.
No en vano, elementos tales como el sistema europeo de créditos (ECTS) o la incorporación de competencias transversales en los nuevos planes de estudio están motivando, por una parte, al profesorado a plantearse nuevas formas de organizar la docencia, y por otra a los responsables institucionales a crear un escenario que facilite esa labor innovadora.
El resultado de todo esto es que, sin duda, para muchísimas personas en la universidad la innovación docente ha pasado a formar parte de los temas prioritarios de su agenda.
Si tenemos en cuenta que las primeras pruebas piloto de adaptación de la docencia a los requerimientos del EEES empezaron en el año 2004 (ver, por ejemplo, Alonso, L.; Collado, C.; Hernández, J.; Ruiz, S. y Valero, M., 2008) son ya unos cuantos años de experimentación en materia de innovación docente en el marco del EEES.
Algunos hemos tenido el privilegio de acumular experiencia ejerciendo diferentes roles: cambiando cosas en nuestras propias aulas con nuestros propios alumnos, o como responsables de un centro docente, o como responsables de procesos de formación y asesoramiento del profesorado.
Por eso, cuando surge una oportunidad de reflexionar en voz alta sobre toda esta experiencia acumulada es inevitable que se produzca una avalancha de ideas, observaciones y conclusiones de todo tipo que luchan por conseguir un puesto destacado en la exposición.
Me limitaré en este artículo a mencionar sólo unas pocas cuestiones que tienen que ver con la manera en que el profesorado (en la sección 2) y la institución (en la sección 3) están reaccionando ante este apasionante escenario.
En el artículo me referiré con el término innovación docente a cualquier cambio que persiga una implicación más activa del alumnado en el proceso de aprendizaje (más activa que el clásico "tomar apuntes en clase" y "preparar el examen final").
Usaré el término innovación incluso cuando los cambios no sean más que probar en
RESUMEN: En este artículo se presentan algunas reflexiones que se alimentan en cerca ya de 10 años de experimentación en materia de innovación docente estimulada por el proceso de construcción del Espacio Europeo de Educación Superior.
Algunas de estas reflexiones tienen que ver con la forma en que una buena parte del profesorado que se ha embarcado en la aventura está viviendo el proceso de innovación docente.
Otras reflexiones tienen que ver con la forma en que la institución está facilitando (o más bien debería facilitar) este proceso de cambio.
Innovación docente; Bolonia; profesorado.
Esta es la segunda reflexión.
No sólo son muchos los profesores que lo están intentando, sino que en general la mayoría quedan "atrapados" y sin ninguna intención de regresar al escenario anterior.
Esto no significa que todo el mundo quede entusiasmado al probar.
Es fácil encontrar compañeros decepcionados con los resultados de aprendizaje, o agotados por el esfuerzo que supone, o frustrados por la falta de reconocimiento institucional.
Pero, según mi experiencia, no es fácil encontrar compañeros que hayan decidido arrojar la toalla.
Seguramente la explicación a este fenómeno tiene que ver con la diferencia entre subir al tiovivo o subir a la montaña rusa, cuestión que me conduce a la tercera observación.
La innovación docente, con frecuencia, acaba acarreando una cierta inestabilidad emocional en el profesorado implicado.
La cuestión puede explicarse con la ayuda de la figura 1, que pretende reflejar el estado de ánimo del profesorado a lo largo del tiempo.
En un primer momento, todos pasamos por una fase de EEEScepticismo, que se caracteriza por afirmaciones tales como: ¡eso no puede funcionar con mis alumnos o con mi asignatura!
Si se vence ese escepticismo y se experimenta alguna forma de aprendizaje activo, es frecuente que se produzca una fase de entusiasmo, que se caracteriza por afirmaciones como: ¡Caramba.
Nunca los había visto tan activos!
Este entusiasmo es, sin duda, positivo, aunque no es sorprendente.
Los alumnos están más activos cuando les pides que discutan algo en grupos que cuando les pides que escuchen en silencio tus explicaciones.
En todo caso, es importante ser consciente que, habitualmente, después de la fase de entusiasmo viene una fase de depresión, que se caracteriza por afirmaciones como esta: ¡Tendrías que ver las barbaridades que hacen!
¡Estos métodos no funcionan!
Esta es una cuestión crucial que no siempre se tiene presente: Los métodos activos ponen al descubierto las dificultades de aprendizaje y los errores de los alumnos (errores, por otra parte, necesarios para aprender).
Y los ponen de manifiesto cada día.
En cambio, los métodos tradicionales tienden a mantener ocultas esas dificulta-la propia docencia técnicas que ya han sido inventadas y probadas antes con éxito por otros, que es lo que en realidad pasa la mayoría de las veces en materia de innovación docente.
Como ya se ha mencionado, el proyecto Bolonia está teniendo la virtud de motivar al profesorado a revisar de forma crítica su labor docente y a plantearse cambios.
Esto es muy bueno en cualquier labor, y especialmente en la docencia universitaria, a la que frecuentemente se acusa (probablemente con razón) de evolucionar a un ritmo muy inferior al que evoluciona todo lo demás.
Mencionaré aquí tres cosas que me interesan especialmente sobre la reacción del profesorado ante este escenario.
De alguna manera, el proyecto Bolonia ha legitimado la innovación docente, una labor con frecuencia menospreciada en la universidad.
Hoy en días prácticamente todas las universidades ofrecen convocatorias de ayudas para proyectos de innovación docente, ayudas para viajes a congresos, premios, etc.
La situación es muy diferente a la de hace diez años (cuando apenas se oía hablar del EEES).
Entonces también había profesores y profesoras comprometidos con procesos de innovación docente.
Pero muchos menos, y con frecuencia realizando sus actividades "a escondidas".
No era raro que, al tratar de explicar sus iniciativas, recibieran comentarios del estilo: "Eso que haces no son más que mariconadas".
Pues bien, podemos decir que el EEES nos ha permitido "salir del armario" y hacer nuestro trabajo a la luz del día.
Incluso con un cierto orgullo porque, después de todo, estamos tratando de buscar respuestas a retos públicamente aceptados hoy en día como cruciales.
Un compañero me preguntaba hace poco: "¿Y qué pasará con todo esto cuando se dé por acabado el asunto del EEES?
¿Tendremos que volver al armario?".
La verdad es que no lo sé.
Pero lo cierto es que ya somos tantos comprometidos con la innovación docente que va a hacer falta un armario muy grande para volver a encerrarnos a todos.
rato vuelve la monotonía de repetir siempre el mismo recorrido.
La montaña rusa es todo lo contrario.
No pasas dos veces por el mismo sitio.
A veces estás muy arriba y otras muy abajo.
Y vas todo el tiempo con el corazón en la boca.
A pesar de eso, siempre hay más cola para subir a la montaña rusa.
En esta sección comentaré algunos aspectos relativos al papel, que en mi opinión, está jugando la institución, de la que se espera que tome medidas que faciliten los cambios que requiere el nuevo escenario.
De forma general, tengo que decir que no creo que la institución esté respondiendo de forma ágil y adecuada.
Todos sabemos que la Universidad es una institución que se mueve con lentitud.
Muchos prefieren decir que se mueve con prudencia.
Y seguramente eso es bueno en muchas ocasiones, pero no en la que nos ocupa.
Comentaré a continuación tres ejemplos que ilustran esta respuesta lenta de la institución.
Los nuevos títulos de grado
Acabamos de vivir un período en el que se han diseñado muchos cientos de nuevos títulos de grado y master en la Universidad española.
Un simple vistazo al resultado des a los ojos del profesor, y en todo caso, las ponen de manifiesto en momentos puntuales, más bien al final del curso, en el momento de corregir el examen final, cuando ya no hay remedio.
La fase de depresión se supera habitualmente gracias a un proceso de mejora continuada en el que, sobre la base de los errores cometidos en el planteamiento inicial (que identificaremos fácilmente por poco que queramos verlos) nos proponemos mejoras específicas para el curso siguiente.
Ésta no es una fase fácil porque tiene que ver directamente con procesos y herramienta de gestión de calidad que comportan una sobrecarga burocrática y, con frecuencia, un cierto rechazo del mundo académico ("¡La Universidad no es una empresa y los alumnos no son clientes!").
Pero en realidad estamos hablando de aplicar el rigor del proceso científico también a nuestra labor docente (analizar el escenario, hacer hipótesis, realizar experimentos, tomar datos y volver a analizar).
Es ese proceso de mejora continuada el que garantiza la recuperación en el estado de ánimo del profesorado.
En todo caso, la figura ilustra claramente la idea de inestabilidad emocional: hoy entusiasmado y mañana nuevamente decepcionado.
Aquí es donde se aplica la metáfora del tíovio y la montaña rusa, antes mencionada.
El tiovivo te garantiza un viaje tranquilo, sin muchos sobresaltos.
Pero también un poco aburrido.
Es verdad que después de dar unas vueltas en el caballo puede resultar emocionante subir al carro de bomberos.
Pero al poco pone rápidamente de manifiesto que en la estructura de estos nuevos títulos no hay muchos cambios.
Volvemos a encontrar títulos fragmentados en decenas de asignaturas pequeñas, unas cuantas de matemáticas, unas cuantas de informática, etc., a pesar de que en los últimos años se ha insistido hasta la saciedad en la necesidad de proporcionar una enseñanza más interdisciplinar, integrada y orientada al desarrollo de competencias profesionales e interpersonales.
De momento, eso de integrar los conocimientos tendrá que seguir haciéndolo el alumno cuando pueda.
Igual que aquel padre que para darle a conocer el agua a su hijo le hacía beber dos vasos de hidrógeno y uno de oxígeno.
Lo que me interesa resaltar aquí es que este decepcionante resultado es consecuencia, en gran medida, de la forma en que se toman decisiones en la Universidad.
Lo vi claro cuando tuve la ocasión de participar como representante de mi departamento en las comisiones de diseño de planes de estudios del centro donde trabajo actualmente.
A pesar de estar profundamente convencido de que los nuevos planes de grado tienen que ser diferentes, no pude evitar ejercer durante las reuniones de las comisiones el rol de representante de mi departamento, y luchar por conseguir el mayor número de asignaturas posibles, igual que hicieron los representantes del resto de departamentos.
En mi opinión, mientras las comisiones de diseño de planes de estudio estén constituidas esencialmente por representantes de departamentos los resultados no van a ser diferentes.
Cambios para facilitar los cambios
El segundo ejemplo es, en realidad, algo que nunca pasó así.
Pasó de otras formas, pero me gusta explicarlo así.
En cierta ocasión explicaba en un seminario de formación del profesorado que, si bien es cierto que la mayor parte de los cambios tenemos que hacerlos los profesores en la organización de las asignaturas, la institución también tiene que hacer su parte.
Y para ilústralo usé la metáfora de la pista de tenis.
La metáfora de la pista de tenis gustó mucho.
Además de ser divertida, señala muy bien los diferentes tipos de cambios que tiene que hacer la universidad para facilitar la innovación docente:
• Quitar cosas que molestan (la red), como por ejemplo normativas de evaluación que consagran el derecho del alumno a aprobar con un examen final, con independencia de lo que haya hecho o dejado de hacer durante el curso. • Poner cosas nuevas (las canastas), como por ejemplo mobiliario más adecuado en las aulas. • Cambiar los criterios de evaluación del profesorado (los marcadores).
Pero al cabo de unos días recibí el siguiente email de uno de los asistentes al seminario:
"Coincidí el otro día con el Rector de mi universidad y le expliqué la metáfora de la pista de tenis para ilustrar la necesidad de que la institución haga también los cambios que le corresponde.
El Rector pensó unos segundos y me respondió: Es que en nuestra universidad no vamos a jugar al baloncesto sino al voleibol.
Así que subiremos un poco la altura de la red y cambiaremos las pelotas por otras más gordas."
Esta es una cuestión esencial: ¿Vamos a jugar al tenis, al baloncesto o al voleibol?
El triste ciclo de desconfianza mutua
El tercer ejemplo es algo que sí que ocurrió tal y como lo explicaré y pone de manifiesto que aunque se tomen medidas institucionales en la dirección correcta existe una base de desconfianza entre la institución y el profesorado (en ambas direcciones) que puede hacer que finalmente no se avance en esa dirección.
El período de pruebas piloto de adaptación al EEES nos ofreció una ocasión magnífica para experimentar en muchos ámbitos y sacar conclusiones valiosas de cara a la MIGUEL VALERO GARCÍA implantación de los títulos de grado.
Uno de nuestros experimentos consistió en suprimir, en una de nuestras asignaturas, una parte de las horas de clase (las de teoría) y substituirlas por horas de aprendizaje autónomo de los alumnos, que estudiaban en casa los materiales que contenían la teoría que hasta ese momento se explicaba en clase.
Las horas correspondientes a las clases que ahora ya no se impartían eran dedicadas por el profesorado a revisar el trabajo de los alumnos y ofrecerles retroalimentación frecuente sobre su progreso en el curso.
Estábamos convencidos de que ese cambio de roles y actividades es muy positivo para mejorar el aprendizaje.
Los resultados obtenidos así nos lo confirmaron.
Pero ese nuevo planteamiento tenía un problema: estaba previsto que en las fichas de actividad docente de nuestra asignatura se computasen 6 horas de clase semanales por cada grupo: las 2 horas de clase de teoría (que ya impartíamos) y 4 horas de clase de laboratorio.
Cuando visité al vicerrector correspondiente para explicarle lo que estábamos haciendo y el problema que teníamos con la ficha de actividad docente le propuse lo siguiente: "Añade en las fichas un concepto nuevo que podríamos llamar Supervisión del trabajo de los alumnos.
Nosotros dejaremos de computar las dos horas de teoría pero computaremos dos horas de ese nuevo concepto, de manera que trabajamos las mismas horas pero de diferente forma".
Y le justifiqué naturalmente que medidas como estas facilitarían ese cambio de rol en el profesorado, del que tanto se habla, que debe acercarnos más al proceso de aprendizaje de nuestros alumnos.
El vicerrector me dijo que le parecía muy bien las innovaciones que estábamos haciendo, pero que no se podía cambiar la ficha de actividad docente.
Me pidió que siguiera adelante con la innovación docente pero que siguiese contabilizando en la ficha de actividad docente esas dos horas de clase de teoría aunque no las impartiésemos.
Estuvimos de acuerdo en que en un período de pruebas piloto todo el mundo debía aceptar que las normas y procedimientos habituales se aplicasen con cierta flexibilidad.
Lo interesante del caso es que cuando se pusieron en marcha los nuevos títulos de grado y se revisaron los modelos organizativos y las normativas, se recogió algo parecido a lo que había reclamado.
En el nuevo modelo, una asignatura puede tener horas de clase en grupo grande, mediano o pequeño (el equivalente a las anteriores horas de teoría, problemas y laboratorio) y, como novedad, horas de actividad dirigida, que se definen como:
Horas programadas en grupos pequeños (como mínimo 10 estudiantes), fuera del aula propia de la asignatura o del laboratorio, típicamente para el seguimiento, dirección, tutoría o retorno de la evaluación de las actividades académicas programadas en la guía docente.
Como digo, esta definición parece recoger la necesidad de reconocer como actividad docente esas horas de revisión del trabajo de los alumnos, al mismo nivel que las horas de clase de cualquier tipo.
Sin embargo, la cuestión de que esa actividad tenga que realizarla el profesorado ante grupos de como mínimo 10 alumnos me desorienta.
Será así cuando el profesor se reúna con los alumnos para comentarles los resultados de la revisión (cosa que también puede hacer en clase, por cierto), pero no tiene por qué ser así cuando el profesor esté en su despacho corrigendo los trabajos entregados.
La única explicación que encuentro a esta extraña definición es que, en el fondo, existe una base de desconfianza de la institución hacia el profesorado que se manifiesta en un temor de que pueda estar abriéndose una puerta que sea aprovechada por parte del profesorado para ahorrarse horas de clase, sin ninguna intención, desde luego, de hacer esas tareas de supervisión frecuente del trabajo de los alumnos, tareas, por otra parte, difíciles de controlar por la institución.
Parece que al indicar que las horas de actividad dirigida deben hacerse en grupos de 10 alumnos la peligrosa puerta no se abre.
Afortunadamente, no costó mucho esfuerzo aprobar en los órganos correspondientes de algunos centros una reinterpretación de la normativa que dice claramente que horas de actividad dirigida también son horas de corrección de trabajos de los alumnos en el despacho (o donde sea), con lo que nuestra innovación ha quedado definitivamente amparada por la normativa.
La segunda parte de la historia no es menos interesante.
Resulta que el nuevo marco docente también dice que, de la misma manera que un ECTS implica 25 horas de trabajo del alumno, implica también 11 horas de actividad docente del profesor, reconocida en su encargo académico.
Este es, por tanto, el número mágico que se usa para decidir cuántos profesores se necesitan para impartir una asignatura, según sus créditos y el número de alumnos.
Lo más interesante es que de esas 11 horas, entre 7 y 11 deben ser de clase (grande, mediana o pequeña) y el resto hasta 11 pueden ser de actividad dirigida.
De esta forma, el equipo docente de una asignatura, en función de las características de la misma, decide si interesa tener más horas de clase (y menos de corrección de trabajos, por ejemplo) o viceversa, dentro de los márgenes establecidos, sin que eso afecte al volumen de actividad docente reconocida.
En definitiva, este es el reconocimiento, por fin, de que tan importante puede ser una hora de clase como una hora de despacho corrigiendo el trabajo de tus alumnos y preparando una buena retroalimentación.
Pero en esta ocasión está siendo la desconfianza de los profesores hacia la institución la que hace que en muy pocos casos se esté optado por reducir horas de clase a cambio de horas de actividad dirigida.
Incluso algunos departamentos han planteado como norma general optar por el máximo número posible de horas de clase.
El argumento no es otro que el siguiente: "Si damos menos horas de clase seguramente nos quitarán profesores".
Eso sí, continúa bien presente el lamento de que la institución no reconoce suficientemente el esfuerzo que representa, por ejemplo, la evaluación continuada.
En resumen, un intento bastante plausible de reconocer explícitamente una tarea clave en el proceso de aprendizaje, hasta el momento claramente menospreciada pero de creciente importancia en los nuevos modelos docentes, está teniendo en realidad un impacto mínimo porque unos no acaban de fiarse de los otros.
Una vez alguien dijo: "La Universidad es como un cementerio.
En caso de mudanza no se puede esperar mucha colaboración de los inquilinos."
El EEES es una gran mudanza para la Universidad.
Pero en este caso, muchos de los inquilinos (una buena parte del profesorado) tienen ganas de moverse.
De hecho, se están moviendo.
Pero la Universidad no está dando indicaciones claras de hacia dónde hay que moverse ni tampoco está poniendo todos los medios para que la mudanza se haga con eficiencia.
Hemos visto en este artículo varios ejemplos de esto.
Paradójicamente, hablamos, por un lado, de profesorado que quiere moverse y, por otro, de una institución que no acaba de facilitar todos los medios.
Pero profesorado e institución somos los mismos.
El mismo profesor que intenta innovar en su clase no acaba de tomar decisiones que faciliten la innovación docente cuando es responsable académico, a veces por inercia, otras por miedo a las dificultades que puedan surgir o por cualquier otra razón.
Así que, en mi opinión, habrá que esperar unos cuantos años más antes de que la Universidad esté en condiciones de realizar un cambio significativo en la forma de organizar institucionalmente los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Mientras tanto, lo cierto es que, insisto, de la mano de la innovación docente muchos profesores hemos visto renovado nuestro entusiasmo por una labor (la docente) que con frecuencia se había convertido en rutinaria o poco estimulante y que ahora nos proporciona toda una variedad de emociones que nos hacen sentir profesionalmente más vivos.
INNOVACIÓN DOCENTE EN EL MARCO DEL PROYECTO BOLONIA |
Como señalaba David Oakley, en 1983, la transmisión del conocimiento a las siguientes generaciones es una característica de los seres humanos.
A lo que Viñes (2008) añade: "Este hecho... nos hace seres en permanente aprendizaje...
No podemos evitar aprender.
Aprendemos de manera consciente, inconsciente, formal e informal...".
En este trabajo nos referiremos al "aprendizaje intencional, al que ha sido diseñado, planificado y ejecutado con un método instruccional que busca resultados concretos" como define Viñes (2008).
Es evidente que realizar diseños instruccionales es la tarea que abordamos de forma continua y, casi rutinaria, los formadores.
Un diseño instruccional, como dice Colón (2011), "es un proceso sistemático mediante el cual se analizan las necesidades y metas de la enseñanza y a partir de ese análisis se seleccionan y desarrollan las actividades y recursos para alcanzar esas metas, así como los procedimientos para evaluar el aprendizaje en los alumnos y para revisar toda la instrucción".
En la práctica, disponemos de modelos, a veces tendencias, que nos guían en la construcción de un diseño instruccional.
En ese sentido, el módulo formativo de Williams, Schrum, Sangra y Guardia (2004) anuncia la existencia de muchos modelos de procesos de diseño instruccional.
Así mismo, indica varios elementos básicos comunes a la mayoría de ellos, conocidos en inglés como ADDIE (acrónimo de los cinco elementos básicos: Analysis, Design, Development, Implementation y Evaluation).
El primer elemento básico, Analysis, consiste en analizar a los estudiantes, al público al que va dirigida la formación.
A veces ese análisis se centra en conocer los rasgos generales del público objetivo y en actuar en consecuencia, adaptando la instrucción a esos rasgos.
Ahora bien, entendemos que el paradigma educativo centrado en el aprendizaje es más ambicioso en el análisis de los estudiantes y señala, como objetivo ideal, el conocer y adaptar el aprendizaje a los rasgos de cada individuo, no
RESUMEN: En este artículo se presenta una panorámica general sobre la personalización del aprendizaje y sobre las herramientas tecnológicas que contribuyen a llevarla a cabo.
Se da una rápida visión de las características consideradas en los modelos de usuario de los sistemas de aprendizaje adaptativo.
A través de las experiencias realizadas, se muestra nuestra contribución en el diseño y experimentación de aprendizaje adaptativo, deteniéndonos especialmente en las variables de adaptación y en las características de los diseños implementados.
PALABRAS CLAVE: Aprendizaje a distancia; aprendizaje adaptativo; diseño instruccional; LMS; Moodle.
Afortunadamente, los avances de la tecnología de e-learning y de tratamiento de la información hacen que cada vez sea más viable aplicar la personalización del aprendizaje.
Una de las líneas de desarrollo de la tecnología e-learning, iniciada hace al menos veinte años, consiste en la creación y mejora de sistemas hipermedia adaptativos (en adelante AHS, acrónimo en inglés de Adaptive Hypermedia Systems).
Estos sistemas ofrecen contenidos a sus usuarios de forma personalizada, es decir, están dotados de la capacidad de adaptar los contenidos a las características de cada usuario.
La aplicación de los AHS que aquí nos interesa se refiere al aprendizaje adaptativo, los sistemas que lo soportan se suelen llamar Sistemas de Aprendizaje Adaptativo o Sistemas de Tutorización Inteligente.
Dicho de forma muy concisa, el objetivo de tales sistemas es incorporar la tutoría personal de la enseñanza presencial al aprendizaje electrónico.
Por otro lado, los sistemas de gestión del aprendizaje (en adelante, LMS, acrónimo de Learning Management Systems) se han desarrollado de tal manera que ofrecen entornos de aprendizaje con un amplio abanico de herramientas de aprendizaje, con facilidades para la gestión y seguimiento de usuarios y para la administración de cursos.
Ambas líneas de desarrollo (AHS y LMS) han ido convergiendo, y siguen haciéndolo, de modo que los LMS más populares tienden a integrar la posibilidad de personalizar el aprendizaje.
La plataforma de e-learning Moodle (acrónimo de Modular Object-Oriented Dynamic Learning Environment), de código abierto, no ha sido ajena a esa idea.
Los desarrolladores que trabajan en la mejora y avance de Moodle han ido ofreciendo, a lo largo de estos últimos años, complementos que facilitan la personalización del aprendizaje en función de las características del estudiante.
Tras algunos intentos de añadir adaptatividad a Moodle, bien en algunas actividades, como la Lección, o bien a través de módulos externos, como Activity Locking o Score Lock, la última versión de Moodle (2.1) integra la posibilidad de bloquear una actividad en tanto no se cumplan los criterios establecidos por el profesor en su configuración. a las características que se le presuponen como miembro de un grupo.
En nuestra opinión, ya Ausubel (1978) señala la importancia del individuo cuando dice: "el factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el alumno sabe.
Averígüese esto y enséñese en consecuencia".
Es en ese contexto donde la personalización del aprendizaje constituye, desde hace algún tiempo y de forma incuestionable, una parte sustantiva de los nuevos modelos de aprendizaje e innovación en la práctica instruccional.
Aunque en realidad no es un aspecto novedoso, sí nos parece que la personalización de la educación ha ido creciendo en importancia.
El interés por hacerla resurgir en estos últimos años queda patente por la ingente cantidad de congresos y publicaciones sobre el tema.
Destacamos la celebración de la conferencia internacional "Personalised Learning: the Future of Public Service Reform" (Enseñanza personalizada: el futuro de la reforma de la función pública) en Londres, en mayo de 2004.
El informe publicado por la OCDE, en 2006, con el título "La personalización de la enseñanza" recoge las contribuciones más importantes de dicha conferencia.
Es muy interesante constatar que todas las opiniones ahí reunidas demuestran, desde diferentes puntos de vista, lo importante que sería aplicar la personalización del aprendizaje, a la vez que recogen su concepción social, organizativa e instruccional de la personalización.
Podemos decir, sin lugar a dudas, que la conferencia de Londres y el informe subsiguiente de la OCDE no hacen sino plasmar un ideal: personalizar la educación.
Surge inmediatamente la necesidad de descender a lo real, de describir y poner en práctica modelos de aprendizaje en los que la personalización sea un factor determinante del diseño de la instrucción.
Pero descender a lo real no es fácil.
La experiencia nos ha permitido detectar algunos obstáculos que amenazan la puesta en práctica de la personalización del aprendizaje.
Tradicionalmente la eficacia de la actividad del profesorado se mide por las tasas de éxito y de rendimiento, es decir, prima únicamente el grupo, no los logros de cada estudiante como individuo.
A ello se añade que nuestras prácticas educativas habituales piden un ritmo uniforme de aprendizaje al grupo de estudiantes: romper esa inercia es imprescindible.
Otra amenaza que ha salido a la luz es la complejidad de los diseños de la instrucción, pues es necesario establecer hitos en el proceso de aprendizaje, 125 DOLORES LERÍS Y MARÍA LUISA SEIN-ECHALUCE para adaptar varios aspectos visibles del sistema para el usuario".
Las variables consideradas tradicionalmente como características del usuario han sido: nivel de conocimientos, estilo de aprendizaje y metas e intereses del usuario.
Señalemos que, en el caso del nivel de conocimientos, su determinación es un área de extenso estudio en la que se utiliza el llamado Test Adaptativo Informatizado (TAI), traducción de la expresión inglesa "Computerized Adaptive Test" (CAT).
Como dicen Olea y Ponsoda (2002): "... la característica fundamental de un TAI es que se va adaptando al nivel de competencia progresivo que va manifestando la persona".
El TAI mide el nivel alcanzado en cada rasgo y este es el valor usado para adaptar el programa de instrucción a esa característica del usuario.
Más adelante, el mismo Brusilovsky (2001) recoge una respuesta más amplia a la pregunta ¿adaptarse a qué? y dice: "Tradicionalmente la decisión de adaptación en los sistemas adaptativos se basaba en tener en cuenta diversas características de sus usuarios recogidas en el modelo de usuario.
Eso era así en los sistemas hipermedia adaptativos anteriores a 1996 y la respuesta a la pregunta ¿adaptarse a qué? contemplaba exclusivamente las características del usuario.
En la actualidad (se refiere a 2001) la situación es diferente.....
Kolba et al. (1999) sugieren distinguir entre la adaptación a los datos del usuario, a los datos de uso y a los datos del entorno."
Brusilovsky sigue explicando que el modelo de usuario propuesto por Kolba es una clasificación de las variables de personalización en tres categorías:
• Los datos del usuario o lo que antes hemos llamado características del usuario. • Los datos de uso que reúne los datos de la interacción del usuario con el sistema. • Los datos del entorno en el que se engloban todos los datos del entorno del usuario diferentes a sus características personales.
Este mismo modelo de usuario es el propugnado por Vélez y Fabregat (2007) como un modelo integral a tener en cuenta en la creación de entornos de aprendizaje más eficientes y satisfactorios para el usuario.
La consecuente personalización del aprendizaje ofrecida en base a características del estudiante, como nivel de cono-En esa línea, el Centro de Innovación para la Sociedad de la Información (en adelante, CICEI) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria ha desarrollado los llamados Condicionales del CICEI para Moodle, desarrollo que se encuentra disponible para versiones 1.9.x (más información en CICEI ( 2005)).
Su capacidad de personalización de aprendizaje es superior a la integrada en la versión 2.1 de Moodle.
Mencionemos, a modo de ejemplo, dos aspectos importantes.
Uno de ellos se refiere a la forma de conectar las condiciones o criterios de visibilidad.
En efecto, Moodle 2.1 permite el conector AND, en tanto que los Condicionales del CICEI admiten, además, los restantes operadores lógicos (OR y NOT) para construir el condicional.
Otra ventaja crucial radica en que los Condicionales del CICEI para Moodle permiten basar la presentación de los contenidos en algo más que el nivel de conocimiento de un estudiante.
De hecho, estos condicionales nos han permitido, como exponemos más adelante, supeditar el itinerario del estudiante a sus fortalezas o debilidades en un concepto específico, dependiendo de la opción seleccionada por el estudiante en una determinada pregunta.
Las sucesivas experiencias de personalización del aprendizaje que hemos puesto en práctica han ido utilizando, cada vez de forma más sofisticada, la plataforma Moodle, inicialmente con el módulo externo Activity Locking de la versión 1.8, continuando con la funcionalidad Agrupamientos añadida en la versión 1.9, que permite asignar recursos y actividades a grupos de alumnos, hasta llegar a los Condicionales del CICEI para Moodle 1.9.
MODELO DE USUARIO EN EL APRENDIZAJE
Uno de los componentes que contemplan los sistemas de aprendizaje adaptativo, que es el que aquí nos interesa destacar, es el llamado modelo de usuario.
Con él se pretende recoger y estructurar las variables de personalización del aprendizaje.
Inicialmente el modelo de usuario recogía las variables que se denominan características del usuario.
De hecho, Brusilovsky (1996) La recogida de esos datos del usuario se realiza en el LMS y para la generación de los cursos se usa el modelo de referencia SCORM y la especificación IMS-LD.
La decisión de los autores de utilizar ambos métodos se justifica plenamente por la importancia de la interoperabilidad y reusabilidad que así quedan plenamente garantizadas.
Nuestra decisión fue distinta, optamos por usar un LMS como Moodle, con todas las herramientas y facilidades de gestión y seguimiento de estudiantes que proporciona.
Queremos incidir en este punto, a nuestro juicio muy importante.
Los desarrolladores de sistemas de aprendizaje adaptativos no pueden olvidar que el éxito de tales sistemas depende de que los formadores o expertos en diferentes disciplinas los utilicen.
Para ello creemos que es necesario que los entornos sean amigables y fáciles de usar, de forma que no se requieran habilidades de programación ni excesivo esfuerzo de implementación, y que tengan funcionalidades que permitan a los tutores hacer un seguimiento fácil del progreso de los estudiantes.
En resumen, nos gustaría que los LMS avanzaran con paso firme en la línea de dotarlos de avanzadas funcionalidades de personalización del aprendizaje facilitando, además, el trabajo integral del profesor, como diseñador, tutor, evaluador, moderador, etc.
EXPERIENCIAS SOBRE APRENDIZAJE ADAPTATIVO
Nuestra experiencia en el ámbito de la personalización del aprendizaje se ha apoyado en el uso de Moodle con las funcionalidades de adaptatividad desarrolladas como complemento a la instalación estándar.
Del uso inicial del módulo Activity Locking pasamos al uso de la herramienta de adaptatividad más potente que conocemos en un LMS: los condicionales del CICEI para Moodle.
El módulo Activity Locking para la versión 1.8 de Moodle, más que personalizar el aprendizaje, permitía adaptar la visualización y/o realización de las actividades del curso a las acciones del estudiante.
En realidad, los contenidos son comunes a todos los estudiantes y únicamente algunos están bloqueados en tanto el estudiante no cumpla los requisitos exigidos en la configuración.
En el año 2008 se realizaron dos cursos en línea de apoyo a la docencia presencial de asignaturas que utilizan matemáticas en las titulaciones de Ingeniería e Ingeniería Técnica, entonces vigentes.
Los contenidos matemáticos de ambos cursos ya habían sido probados, en su versión italiana, por varias universidades del norte de Italia (CILEA, http://teorema.cilea.it) desde el año 2003.
La instalación del módulo Activity Locking añadió a Moodle 1.8 la posibilidad de diseñar un aprendizaje más dirigido.
El alumno avanzaba, en el acceso a las secciones de teoría y en la realización de los cuestionarios, dependiendo de su propio progreso.
Las condiciones de avance se basaban, por ejemplo, en la puntuación obtenida en el test de ingreso o en el acceso a los recursos teóricos.
Es decir, únicamente se adaptaba la visualización de los contenidos al ritmo de trabajo, pero todos los alumnos partieron del mismo punto y llegaron al final de las actividades, cubriendo todas ellas.
Se trata más bien de dirigir al estudiante en su camino de aprendizaje de modo que realice las actividades en el orden previsto por el diseño de la instrucción.
En ambos cursos se dispuso de un test de evaluación inicial y otro final con el fin de registrar el avance en el nivel de conocimientos.
También se registró información proporcionada por el estudiante en relación a la motivación extrínseca (utilidad e importancia de la materia), la motivación intrínseca (satisfacción por haber realizado el curso), la amigabilidad del sistema y la opinión sobre la metodología utilizada.
Se constató un alto nivel de entusiasmo y una excelente opinión tanto del método como de las herramientas.
Posteriormente, la modalidad de personalización del aprendizaje que hemos trabajado es la de generar diseños
de instrucción que se van adaptando a las características (datos del estudiante) y a las acciones del estudiante (datos de uso).
Desde un punto de vista óptimo, la personalización de la educación exige que el profesor conozca al instante lo que un estudiante está aprendiendo, los errores que está cometiendo y que actúe de inmediato.
Además, es importante que conozca su formación previa y sus circunstancias sociales, que adapte el recorrido educativo a su estilo de aprendizaje e incluso que conozca y utilice las emociones con las que cada estudiante aborda el aprendizaje.
Esa tarea es irrealizable en contextos en los que el profesor es responsable de organizar el aprendizaje de un elevado número de alumnos.
Pero la viabilidad mejora cuando somos capaces de "clasificar" el tipo de personalización que pretendemos y limitamos y definimos las variables a considerar y esto se hace posible cuando se utiliza la tecnología para llevarlo a cabo.
Dos características tecnológicas han sido determinantes en la implementación de los diseños instruccionales adaptativos: los agrupamientos de Moodle, que permiten asignar recursos y actividades específicamente a un grupo de participantes, y los condicionales del CICEI para Moodle, que admiten una visualización cambiante del curso según el avance del estudiante y la asignación de recursos y actividades en función de sus características y actuación.
Nuestra propia experiencia nos ha enseñado que hay que avanzar paso a paso y asumiendo retos de creciente dificultad.
El mirar nuestro proceso de trabajo nos permite proponer diferentes tipos de personalización basados en:
• Las credenciales del estudiante.
• Qué han aprendido o qué están aprendiendo.
• Cómo aprenden o cómo prefieren aprender.
• Las características emocionales.
El diseño basado en las credenciales del estudiante, como por ejemplo, sus acreditaciones académicas o perfil curricular, o bien su pertenencia a un grupo determinado, como un departamento concreto de una empresa o pertenecer a un intervalo de edad o estar matriculado en cierto curso de un grado determinado, etc. En definitiva, características personales debidas a su entorno laboral, social, académico, etc. que hacen presuponer unos conocimientos adquiridos, unos intereses determinados o unos medios específicos del grupo poblacional en el que está integrado cada participante.
Durante el primer trimestre de 2008 se ofreció, a los estudiantes matriculados en Matemáticas y Estadística de la Diplomatura en Ciencias Empresariales de la Universitat Jaume I de Castellón la realización de un curso de "Repaso de Matemáticas".
El público objetivo está, por tanto, segmentado inicialmente en los estudiantes de la asignatura de Matemáticas, por un lado, y los de Estadística, por otro.
Esta división es la que se tuvo en cuenta para seleccionar qué contenidos eran mostrados a cada grupo de estudiantes.
Es decir, la variable de adaptatividad considerada fue la de pertenencia a un grupo (Matemáticas o Estadistica), entendiendo que ello determinaba, a priori, las necesidades formativas de los estudiantes de ese grupo.
En este caso usamos la versión 1.9 de Moodle que integra la funcionalidad agrupamientos, mediante la cual se pudo asignar contenidos diferenciados para cada agrupamiento.
En el diseño personalizado basado en qué han aprendido o qué están aprendiendo durante el proceso formativo son claves la evaluación diagnóstica inicial y las evaluaciones formativas intermedias que encaminan al estudiante hacia diferentes recursos y actividades según el aprendizaje demostrado en esas evaluaciones.
En esta línea se diseñaron y experimentaron tres cursos adaptativos online en el año académico 2009-10:
En los tres casos se ofreció al estudiante un complemento formativo en matemáticas para ayudarle en su proceso de aprendizaje en las titulaciones de Ingeniería y de Economía de diferentes universidades: CAM-2009 en la Universidad de Zaragoza y en la Universitat Jaume I de Castellón, TGM-2010 en la Universidad de Zaragoza y, finalmente, FNC en la Technical University of Ostrava (República Checa).
Cada uno de esos cursos abordaba los asuntos matemáticos más adecuados para cada contexto formativo.
El diseño e implementación de los tres cursos adaptativos se realizó en Moodle 1.9 con los condicionales del CICEI.
Aunque actualmente la versión 2.1 de Moodle ya permite cierto grado de adaptatividad, como ya hemos comentado, no es suficiente para los propósitos de dichos cursos.
En efecto, la complejidad de los diseños exigía el uso de un sistema adaptativo potente como Moodle, con los condicionales del CICEI, que permitiera condicionar la aparición de algunos recursos según ciertos criterios enlazados por diferentes conectores lógicos (AND, OR y NOT) y la posibilidad de utilizar condiciones sobre los errores en la adquisición de un conocimiento más que sobre el nivel de conocimientos.
En el caso de CAM-2009, las variables de personalización consideradas se encuadran en las características del usuario descritas en la sección anterior.
Se trata de cuatro variables sobre el nivel de conocimiento mostrado por el estudiante respecto a cuatro asuntos matemáticos.
Se realizó una evaluación diagnóstica que determinó cada nivel y, como consecuencia, el sistema ofreció diferentes presentaciones instruccionales adaptadas al nivel mostrado.
En la figura 1 se aprecia el diseño adaptativo realizado.
Los iconos en forma de rombo indican la localización de las condiciones de adaptación; los números 1 al 4 incluidos en los rombos de la derecha indican que se condicionaba la aparición de los recursos subsiguientes a las respuestas del estudiante en diferentes preguntas del cuestionario inicial.
Se puede consultar el detalle del diseño, implementación y resultados en Castelló, Lerís, Martínez & Sein-Echaluce (2010).
El diseño de los cursos TGM-2010 y FNC-2010 añade variables de interacción con el sistema, que solemos denominar variables de progreso del estudiante.
En ambos casos, se realizó una evaluación diagnóstica inicial en la que los errores en las respuestas a determinadas preguntas deter-Figura 1.
minaban la aparición de unos u otros recursos.
Además, el diseño instruccional marcó un conjunto de hitos, de puntos clave de aprendizaje, de modo que al evaluar las respuestas del estudiante a ciertas actividades el sistema le condujera a nuevos contenidos de refuerzo.
El detalle del diseño y los resultados de su puesta en práctica están recogidos en Sein-Echaluce, Lerís & Fidalgo (2011).
La figura 2 muestra una vista parcial del esquema de las condiciones o variables marcadas en el diseño instruccional del TGM-2010.
Sin entrar en el detalle de cada recurso y de cada condición, esa figura 2 permite hacerse una idea del diseño a través de la forma de los iconos y sus colores.
Así, los iconos con forma de rombo son los puntos en los que el sistema decide qué presentación mostrar al usuario en función de la acción realizada en los recursos previos.
En la parte mostrada en la figura 2 hay tres condicionales, compuestos de varias condiciones enlazadas por conectores lógicos, que determinan la aparición de unos u otros de los siguientes recursos.
Obsérvese que los rombos o las variables de adaptación se distribuyen a lo largo de la línea de avance en el curso (de izquierda a derecha en la figura 2).
Los situados al principio forman parte de la evaluación diagnóstica (datos del usuario), en tanto que los situados más adelante constituyen las evaluaciones intermedias o de progreso del estudiante (datos de la acción).
En las tres experiencias se incluyó una evaluación final o prueba objetiva para medir el aprendizaje logrado y, además, se pidió al estudiante que expresara su opinión respondiendo a las preguntas de una encuesta publicada en el propio curso.
El tercer diseño instruccional aplicado, el basado en cómo aprenden o cómo prefieren aprender, se realizó en función de uno de los indicadores de personalización del aprendizaje más utilizado que es el estilo de aprendizaje predominante en cada estudiante.
En el curso académico 2010-11, se diseñó e implementó un curso online con cuatro diferentes diseños de instrucción, adaptados a cada uno de los cuatro estilos de aprendizaje de adultos que aparecen en el modelo de Honey-Munford (1986).
El curso en línea fue diseñado para estudiantes de la asignatura Matemáticas II del primer curso de los nuevos grados de Ingeniería Informática y de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Zaragoza.
Como ya hemos dicho, el curso online contiene los diseños instruccionales de cuatro itinerarios, de modo que Figura 2.
Vista parcial de la adaptación de la presentación a la acción del estudiante en el curso TGM-2010. cada estudiante realice el itinerario adaptado a su estilo de aprendizaje predominante.
Para su determinación se utilizó el Cuestionario de Honey-Alonso de Estilos de Aprendizaje (CHAEA) de nodo que, a partir de las respuestas del estudiante a las 80 preguntas del cuestionario, se obtiene el grado de pertenencia del encuestado a cada uno de los cuatro estilos de aprendizaje.
Este cuestionario fue incluido como módulo adicional de Moodle, desarrollo realizado por el CICEI, que junto con los condicionales, por ellos creados, fueron la base tecnológica necesaria para la implementación de un curso adaptativo de estas características.
En la figura 3 se muestra el esquema de su diseño adaptativo.
Por último, hemos tenido en cuenta las características emocionales con las que se aborda el aprendizaje.
Por ejemplo, la actitud del estudiante hacia su aprendizaje, que puede ser consecuencia de su motivación, de la valoración de la instrucción, de las experiencias en el estudio de la disciplina o de su auto-concepto como aprendiz, o el nivel de autonomía con el que emprende un proceso formativo.
Parece fuera de toda duda que las emociones influyen decisivamente en el aprendizaje.
Por ejemplo, Penacoba, Ecija, Velasco y Cigaran (2011) afirman que "la disposición afectiva previa de los componentes de un grupo afecta a la adquisición de la competencia genérica de trabajo en equipo".
En consecuencia, el modelo de usuario, al que hemos hecho referencia en la sección anterior, debería contemplar las características emocionales del estudiante.
Claro está que decidir qué variables o rasgos son los más importantes, cómo medirlos y cómo actuar en consecuencia es especialmente relevante.
Como aproximación a este asunto digamos que Wikipedia recoge la siguiente idea: "La combinación del Cociente Intelectual (CI) y el Cociente Emocional (CE), es la idea básica de la denominada Psicología positiva respecto al aprendizaje.
En ella se establece que la motivación tiene un carácter emocional.
Por ello el equilibrio emocional incrementa el aprendizaje." (extraído el 9 de noviembre de 2011).
Parece, pues, que ambos cocientes podrían utilizarse como un indicador de adaptación de la instrucción.
En nuestro caso, el camino que hemos recorrido en esta línea se centra en qué variables medir y cómo medirlas.
En septiembre de 2004 y 2006, se diseñó e implementó un cuestionario que evaluaba, entre otras, las siguien-Figura 3.
Diseño adaptativo basado en el estilo de aprendizaje.
tes características del estudiante: actitud ante su propia formación y su perfil como aprendiz en el momento de iniciar sus estudios universitarios.
Estas son las que ahora queremos destacar como relevantes para determinar las características emocionales del usuario.
Decidimos fijar y medir el perfil de actitud del usuario hacia la formación que va a recibir a través de preguntas sobre: motivación, vocación o preferencia por los estudios que inicia, opinión sobre la formación matemática recibida, sentimientos hacia las matemáticas y su auto-concepto como estudiante de matemáticas.
En cuanto al perfil del aprendiz, las preguntas se centraron en conocer ciertos aspectos en relación con sus costumbres, hábitos y habilidades al trabajar como aprendiz.
En concreto, medimos tres aspectos del usuario: su independencia o autonomía para organizar su aprendizaje, su habilidad para el uso de la tecnología y su experiencia en el trabajo en equipo.
Puede consultarse el detalle de estas evaluaciones diagnósticas y los resultados obtenidos en Bueno, Leris, Boal, Castelló, Correas, Martínez, Sein-Echaluce (2008).
Un siguiente paso sería establecer qué diseños instruccionales serían más acordes para adaptarse a las carac-terísticas emocionales del usuario.
Como muestra de lo que se está haciendo, mencionamos el trabajo de Barrios & González-Bravo (2011) en el que describen el Método de Aprendizaje Emocional que ellos aplican en el grado de Arquitectura.
En las secciones previas se presenta nuestra visión de la adaptabilidad o personalización del aprendizaje, desde las ideas ampliamente estudiadas y publicadas, hasta nuestra experiencia personal, nuestro conocimiento sobre el asunto.
El propósito ha sido mostrar, muy esquemáticamente, nuestro camino en la experimentación sobre el aprendizaje personalizado.
En cualquier caso, estas experiencias suponen un necesario apoyo sobre el que sustentar lo que nos parece el principal objetivo: combinar todas estas facetas de la personalización, desde la grupal hasta la individual, y teniendo en cuenta desde los conocimientos y la forma en que aprendemos hasta las emociones.
Como ya hemos manifestado anteriormente, nuestra experiencia se circunscribe a la generación de diseños instruccionales evolutivos y adaptados a determinados rasgos del estudiante.
En estos diseños el profesor actúa creando y organizando objetos de aprendizaje en forma de diferentes itinerarios y en función de una cantidad moderada de variables formativas.
La consecuencia es un número fijo, más o menos elevado, de diseños instruccionales que van emergiendo según sean las acciones del estudiante y es la plataforma de e-learning, Moodle en nuestro caso, la que va seleccionando de forma automática los diferentes itinerarios de aprendizaje, previamente diseñados por el profesor, en función de las características y acciones del estudiante.
En el proceso de creación de los materiales de aprendizaje durante las experiencias realizadas, apreciamos la conveniencia de producir pequeños objetos evolutivos de aprendizaje con el fin de que admitieran diferentes presentaciones como actividades de Moodle y diferentes ubicaciones en el proceso de aprendizaje.
Pero la gestión de objetos precisa el uso de repositorios de contenidos, de creación propia o de uso compartido, adecuadamente etiquetados.
Estos repositorios, junto con sus buscadores o sistemas recomendadores, proporcionan la información solicitada por el usuario a través de formularios cruzados.
En este sentido, en Fidalgo, Balbín, Lerís & Sein-Echaluce (2011) se explica el proceso de construcción y uso de un repositorio que gestiona los recursos seleccionados a partir del análisis de las mejores prácticas en la formación en competencias en los grados de Ingeniería.
En el artículo se indican las dos partes claves de ese repositorio y buscador: el análisis de casos prácticos y el sistema de gestión de conocimiento.
Respecto al primero se dice: "El objetivo del análisis consistió en identificar casos prácticos para cada competencia y sistematizarlos, con el fin de obtener criterios de clasificación y búsqueda".
En cuanto al segun-do bloque, se dice: "El objetivo del sistema de gestión de conocimiento consistió en la clasificación, organización y desarrollo de un sistema de búsqueda de mejores prácticas aplicadas en la formación universitaria.
El sistema de búsqueda, además de las búsquedas textuales (autor, universidad, palabras clave.....) y por bases de datos, permite la búsqueda a partir de competencias, metodologías, técnicas, recursos y herramientas."
Pero la producción de objetos de aprendizaje es un proceso costoso, por tanto es conveniente compartirlos (cederlos y utilizar los de otros) y en este sentido apostamos por el uso de las redes sociales y la gestión del conocimiento en abierto, lo que permite elegir los recursos más adecuados al modelo de usuario y mejorar el diseño personalizado del aprendizaje.
Lo anterior nos lleva a afirmar que el futuro está en los diseños personalizados del aprendizaje creados a partir del análisis de los objetos de aprendizaje, acorde con el contexto de utilización, así como la necesidad de utilizar un repositorio para su gestión, ya sea de los objetos de creación propia como del fruto de la cooperación en redes sociales y que permita las búsquedas a través de multietiquetas.
Un objetivo a desarrollar es que los objetos elegidos, tras una búsqueda en el repositorio, puedan ser maquetados a gusto del usuario e incluso que se le ofrezcan guías para su organización según diferentes métodos o propósitos.
Su aplicación permitiría al usuario disponer de todos los platos de un menú formativo de su gusto.
Este trabajo ha sido posible gracias a la Universidad de Zaragoza, el Gobierno de Aragón y el Fondo Social Europeo.
La participación de Joaquín Castelló y Vicente Martínez de la Universitat Jaume I de Castellón, junto con el apoyo de esa institución, han hecho posible la realización de algunas de las experiencias expuestas.
Así mismo, queremos agradecer a Enrique Rubio del CICEI (Universidad de Las Palmas de Gran canaria) su generosa disposición para utilizar sus desarrollos de los Condicionales en Moodle en los propios servidores del CICEI y a Ángel Fidalgo del LITI (Universidad Politécnica de Madrid) por iniciarnos en este apasionante tema y por sus valiosos y atinados consejos.
APRENDIZAJE: UN OBJETIVO DEL PARADIGMA EDUCATIVO CENTRADO EN EL APRENDIZAJE cimientos |
La educación a distancia es tanto una causa como un resultado de los cambios significativos de cómo entendemos la educación por sí misma y como se entiende que debería organizarse.
Como primera apreciación se puede ver que la educación a distancia llega a más personas con mayor facilidad y mayor calidad de recursos que en el pasado.
Los cursos se pueden recibir desde cualquier localización en el mundo.
Más allá del acceso, la educación a distancia da un mayor grado de control a los estudiantes en relación con el centro de enseñanza.
Para preparar un curso a distancia no sólo se necesita de expertos de contenido sino también diseñadores que puedan organizar el contenido acorde a lo que ya se sabe y como se quiere alcanzar un nuevo conocimiento.
Por tanto el concepto de educación a distancia tiene más de una implicación que se debe tratar.
En este artículo, tan sólo nos centramos en los aspectos que conciernen a la seguridad y a las prácticas en entornos de Gestión del Aprendizaje.
En nuestro caso particular, Moodle.
La biometría como técnica diseñada para la seguridad tiene como principal objetivo discriminar a un individuo de un grupo sobre alguna muestra previamente almacenada de él mismo, es decir identificar o verificar la identidad
RESUMEN: En este artículo exponemos algunas mejoras y aportaciones en dos aspectos de los sistemas de gestión de aprendizaje (LMS).
El primer aspecto es la seguridad y la autenticación, donde presentamos una modalidad de combinar la autenticación tradicional de contraseña y nombre de usuario con la autenticación por la técnica biométrica de comparación de huellas dactilares.
El segundo aspecto es una arquitectura middleware capaz de dar acceso desde los LMS a distintos laboratorios remotos y virtuales (online) de forma que, se evita la duplicación de los servicios proporcionados por ambas y se reutilizan los servicios proporcionados por los LMS en las sesiones prácticas.
Autenticación; educación a distancia; biometría; huella dactilar; laboratorios remotos; laboratorios virtuales; sistemas de gestión de aprendizaje. una capa middleware que combina los servicios comunes proporcionados por los sistemas de gestión de aprendizaje y los laboratorios online para evitar la duplicación de los servicios (ej., Doble autenticación).
Lo cual daría lugar a la reutilización de los servicios proporcionados por los sistemas de gestión de aprendizaje en los laboratorios y viceversa.
SISTEMAS DE GESTIÓN DE APRENDIZAJE (LMS)
Un sistema de gestión de aprendizaje es una plataforma online utilizada por el profesor para la gestión y la administración de los cursos educativos y de los objetos de aprendizaje, asimismo, se utiliza por el alumno para realizar sus cursos online.
Los LMS proporcionan muchos servicios y herramientas como: Administración y gestión.
Registro, perfiles de usuarios, asignación de tutores, alumnos y grupos, facturación, organización del contenido de los cursos, reservas, autenticación, etc. Comunicación síncrona y asíncrona.
Chat, foros, webinar, video conferencia, eventos, noticias, correo electrónico, calendarios, blog, etc. Compartición de multimedia.
Subir y bajar videos, audios, fotos, ficheros, etc. Evaluación.
Encuestas, exámenes, tareas, etc. Compatibilidad.
Los LMS organizan los objetos de aprendizaje en una estructura jerárquica según un estándar interoperable con el fin de permitir la importación y la migración de los contenidos entre los distintos tipos de LMS sin tener que volver a organizarlos de nuevo.
Entre los estándares más utilizados se encuentran: SCORM y IMS para empaquetar contenidos, IMS-QTI para creación y reutilización de pruebas de evaluación y LOM y Dublin Core para descripción de los objetos de aprendizaje (metadatos).
Los LMS pueden ser de código abierto como: Moodle, Dot-LRN, Sakai, Caroline, etc. Los cual permiten modificaciones.
Por tanto, se focaliza en este tipo a la hora de realizar una investigación o desarrollo, y en nuestro caso particular Moodle.
Mientras el otro tipo de los LMS es propietario como: Blackboard, JoomlaLMS, SharePointLMS, etc. Solo puede ser desarrollado o modificado por el dueño.
Hasta ahora la aplicación por excelencia de la biometría ha sido los controles de acceso a edificios físicos, pero frente a la aparición de nuevas opciones en la red, como pagos o trasferencias bancarias, cobra sentido aplicar la biometría a campos de control de redes.
El concepto de biometría aplicado a la enseñanza a distancia puede ser relativamente nuevo y su justificación parte de la idea de que uno de los procesos relacionados con el aprendizaje -la evaluación-, sea auténtica, y proporcione credibilidad a la calidad de los cursos a distancia.
Las oportunidades de la biometría están limitadas hoy en día al tiempo de su estudio y elaboración, también a posibles limitaciones tecnológicas y al factor determinante de la sociedad.
Es irremediable asociar biometría a algo intrusivo, a algo con connotaciones criminales.
El objetivo será convertir estos problemas en soluciones o recursos.
Integrar sensores en los recursos que utilice un estudiante, puede además de verificar una identidad, dar recursos o información única que interese a ese individuo en particular.
De forma, que da igual desde que terminal acceda, con la rapidez de un contacto táctil, visual o de otra forma se podrá presentar información útil al individuo.
Por supuesto una información específica a un usuario se podría dar igualmente a través de un nombre de usuario y contraseña.
La biometría tendrá sentido en el grado que se busque una inmediatez de acceso sin ningún paso de identificación previo, y cuando los recursos a los que se acceden son de un relevante valor en el aprendizaje, en pérdidas económicas o en seguridad de instalaciones.
Los laboratorios virtuales permiten al alumno realizar experimentos basados en una simulación de los instrumentos reales, mientras que los laboratorios remotos son laboratorios reales manejados remotamente (online).
Los laboratorios remotos y virtuales tienen su propia interfaz que contiene los servicios administrativos del laboratorio pero al mismo tiempo, carecen de muchos de los servicios que proporcionan LMS y que puedan ser necesarios para la gestión de las sesiones prácticas dentro del curso.
En este artículo se presentan dos módulos desarrollados por el Departamento de Ingeniería Eléctrica, Electrónica y Control Industrial de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) e integrados con los LMS de código abierto (Moodle).
Uno es para autenticación por huellas dactilares y el segundo es para la agregación de laboratorios online comunicando con ellos a través de minucias mediante un escaneo de ventana 3×3 a todos los vecinos cercanos a un pixel buscando una bifurcación o un final de línea.
Dentro de los algoritmos de comparación se pueden distinguir tres técnicas importantes, de las cuales surgen variantes: técnicas basadas en correlación cruzada, en fingercode y en minucias.
La técnica de minucias que es la que se emplea en este caso, es la que mejor resultados se obtienen en imágenes de media calidad, aunque tiene el mayor tiempo de cómputo.
Para baja resolución es preferible usar correlación cruzada ya que la comparación se realiza con toda la huella entera.
Para la comparación de minucias se debe realizar una translación y rotación de las huellas que se comparan a partir de un punto de referencia entre ambas, seguidamente se compara la similitud entre las minucias extraídas en ambas.
La aplicación que se desarrolló en esta investigación, tenía como finalidad combinar los sistemas tradicionales de autenticación, es decir los basados por nombre de usuario y contraseña con la huella dactilar de cada sujeto, por tanto la comparación que se realiza será 1:1, tratándose de una verificación del usuario que presenta unos datos (nombre de usuario y contraseña) con su verdadera identidad.
Por tanto en la base de datos deberá estar previamente almacenada una huella dactilar, esta se almacenará en el momento de registrarse en el sitio de Moodle y será un dato que se pedirá cada vez que accedamos al sitio de Moodle.
Moodle está implementado para el uso de Apache, MySQL y PHP, lo cual se conoce como plataforma LAMP.
Aunque también se puede hacer uso de otras bases de datos como PostgreSQL.
Cuando se instala Moodle da lugar a una no se limitan en el aprendizaje teórico, sin embargo, son comúnmente utilizados para tal fin.
La arquitectura de un LMS (Figura 1), está dividida en varios elementos: una base de datos, unos servicios (módulos, bloques, paquetes, etc.) y un servidor Web.
AUTENTICACIÓN POR HUELLA DACTILAR EN MOODLE
La Figura 2 muestra el diagrama de funcionamiento interno del sensor que se utilizó en la integración con el sistema de gestión de aprendizaje Moodle.
La huella dactilar tiene una serie de características globales o locales que nos permiten diferenciar sujetos.
Como características globales están: el core, el cual es el punto central donde las crestas cambian de dirección bruscamente retornando; y la delta, es el punto más próximo al centro geométrico donde tiene lugar la divergencia de las crestas de referencia, las cuales delimitan el área de interés o de estudio de la huella.
Las características locales son los puntos donde se producen discontinuidades en el patrón de crestas, lo que recibe el nombre de minucias.
Dentro de la clasificación de distintas minucias las más importantes son las bifurcaciones de crestas y los finales de crestas.
El proceso de comparación de huellas sigue un proceso previo de mejora de imagen donde se elimina ruido de la huella y se realiza un filtro paso banda mediante filtros Gabor los cuales son selectivos a la frecuencia y orientación local.
Al realizar una comparación por minucias se convierte la imagen de escala de grises a binaria, se adelgaza el grosor de las líneas a 1 pixel y se extraen las serie de archivos y carpetas.
En orden de integrar la verificación por huella dactilar en el acceso a nuestro sitio de Moodle se deberá modificar alguna de estas carpetas.
Principalmente se modificará la carpeta login/ donde habrá que introducir nuevos elementos en el acceso al sitio de Moodle, este nuevo elemento será la solicitud de la huella dactilar, esto dará lugar a añadir nuevos elementos en la base de datos de Moodle que gestiona la información de los usuarios, mdl_user.
También destacar que se debe modificar la carpeta mod/ que contiene todos los módulos generales (fórum, chat, etc.), con vistas a añadir otra actividad no contemplada en el paquete estándar de Moodle y que nos sirva para evaluar la aplicación de integrar la verificación por huella dactilar en Moodle, o mejor dicho que sean los estudiantes los que evalúen a través de un cuestionario la eficacia de esta integración.
La versión actual que ofrece Moodle para autenticarse comprende: Autenticarse vía email; por cuentas manuales; sin autenticarse; PAM (Pluggable Authentication Modules); Shibboleth; un servidor CAS (SSO); un servidor POP3; y un servidor LDAP.
Por tanto la página de entrada o login será diferente según la opción que se elija.
Incluso se puede añadir un enlace externo para que la autenticación se realice de otra forma alternativa.
Además se puede visualizar o no la opción de entrar al sitio de Moodle por el rol de Invitado o no, este botón se puede ocultar.
Como buena política de seguridad se debe evaluar la conveniencia de que exista este rol o no, desde luego un Invitado tendrá permisos muy limitados, se le suele proporcionar la capacidad de leer total o parcialmente el sitio.
Como medio para que estudiantes se apunten a un curso después de leer sus características podría ser muy útil mantener activo este botón.
En nuestra aplicación se realizó una autenticación vía email.
Esta es la forma predeterminada en la que funciona Moodle.
El usuario libremente escoge un nombre de usuario y contraseña y queda pendiente de un email de confirmación.
Se le envía un email al usuario con un enlace seguro donde deberá confirma su cuenta.
Hasta que no se confirme no se podrá acceder.
En la base de datos de Moodle en MySQL, la tabla mdl_user posee un campo etiquetado con confirmed, el cual se mantiene en cero hasta que se confirme el enlace cambiándolo a uno.
La aplicación propuesta es integrar el reconocimiento de huella dactilar como un dato más tanto en la fase de darse de alta o registrarse en el sitio como cada vez que se acceda al sitio con una cuenta, por tanto se deberá introducir cambios en los archivos que gestionan el login al sitio de Moodle.
La carpeta login/ está compuesta por los siguientes archivos (Tabla 1). trico que se presenta en un ratón biométrico y se usan para los procesos de registro y verificación.
Se programó en PHP con Javascript, lo cual hace posible introducir líneas de código en los archivos originales de Moodle.
La página de inicio de un sitio de Moodle, en nuestro caso se ha llamado moodlab, viene definida en index.php.
La pantalla se divide en dos columnas principales: para acceder a moodlab y para entrar por primera vez.
Al hacer click en el botón de "Crear nueva cuenta" nos remitirá a la página signup.php, la cual es un formulario de inscripción.
Los campos y funcionamiento de este archivo vendrán definidos por signup_form.php que será el archivo que modificaremos.
Para empezar, en el archivo signup_form.php se debe definir el módulo NBioBSP COM para que todas las funciones asociadas se reconozcan.
Para realizar esto, nuestro archivo PHP se convertirá en un archivo HTML con PHP y Javascript.
Antes de definir la cabecera del archivo, se declara el módulo como un objeto.
El cuerpo del archivo será el archivo PHP original con un campo nuevo en el formulario para la casilla de la huella dactilar que se etiquetará como FPText.
Este campo se le asignará como atributo que sea "requerido", es decir que al enviar los datos del formulario se deberá cumplimentar esta casilla para poder completar el registro.
Se ha definido esta casilla para que cuando se posicione el ratón en ella se acceda a la función pregunta( ) definida en la cabecera de este archivo como Javascript.
En la función pregunta( ) se implementa las llamadas al ratón, para capturar y obtener una plantilla de una huella dactilar.
En el archivo signup_form.php se verifica que los datos son correctos como que no haya un mismo usuario con el mismo nombre de usuario o contraseña por ejemplo.
Los datos se almacenan en la tabla de Moodle mdl_user.
Al añadir la huella dactilar se debe añadir un nuevo campo en esta tabla para almacenarla, se tratará en formato texto como una cadena de caracteres codificada a 128-bit tipo MD5, por lo tanto se debe añadir un longtext en la tabla.
En la Figura 5 se muestran el nuevo formulario que se ha creado con el campo Fingerprint capture.
Nuevo formulario para registrarse como usuario en moodlab.
APLICACIONES Y SEGURIDAD EN LA IMPLEMENTACIÓN DE COMPETENCIAS PRÁCTICAS EN ENTORNOS DE GESTIÓN DEL APRENDIZAJE
En el caso que el usuario ya posea un nombre de usuario y contraseña válidos y almacenados en la tabla mdl_user de Moodle.
Al acceder a la página de inicio index.php se muestran dos opciones: acceder como estudiante ya inscrito y registrarse como nuevo estudiante.
Los datos que se verificarán serán el nombre de usuario y la contraseña como se venía haciendo y además la huella dactilar.
Para este último campo se añadirá un nuevo campo en el formulario de acceso al sitio, que será la huella dactilar (Fingerprint), por tanto se capturará una nueva huella dactilar cada vez que alguien quiera acceder y se comparará esta nueva muestra con la ya almacenada en la tabla mdl_user en el campo FPText para ese usuario, el cual posee un nombre de usuario y contraseña únicos.
Primero se accede a la página de inicio de nuestro sitio de Moodle [URL].
Se modifica el archivo index_form.html de tal forma que incluya un campo nuevo en el formulario que será la Huella dactilar.
• Se declara NBioBSP COM como un objeto del archivo de tal forma que las funciones que se utilicen de la librería se reconozcan. • Mediante onfocus( ) se ejecutará el Javascript (pregunta( )) que se programó y se capturará una nueva huella dactilar FPTextNow que servirá para compararla con la almacenada en la base de datos más adelante. • Se modificará el formulario de forma que cuando se pulse el botón de Login se acceda a index2.php y no a index.php como ocurría originalmente.
El archivo index2.php se ha creado nuevo para poder acceder a la tabla mdl_user y comparar la nueva huella dactilar FPTextNow con la huella almacenada basándonos en el nombre de usuario.
En caso de que la verificación sea correcta se accederá a index.php y en caso contrario se accederá también a index.php pero con todos los campos vacios, es decir se tendrá que volver a rellenar el formulario, lo que implica volver a ingresar una nueva huella dactilar para compararla junto con una nueva contraseña y nombre de usuario.
En el caso de que la comparación fuera correcta, es decir que se ha verificado la identidad de ese usuario mediante la huella, index2.php remite a index.php.
Este último archivo realiza las verificaciones propias y por defecto de Mo-odle respecto al nombre de usuario y contraseña, en caso que se verifique esta última comparación el archivo index. php nos remitirá a la página principal de los cursos que estén asociados para ese usuario [URL].
La Figura 6 muestra la página de inicio [URL] con el nuevo campo del formulario introducido en index_form. html para la huella dactilar.
Note que al remitir a index.php para terminar con la verificación de datos es inapreciable en el proceso de acceder por parte del usuario, una vez que escribe sus datos e introduce una huella dactilar es prácticamente inmediato la visualización de la página principal de nuestros cursos Gil (2010).
LABORATORIOS REMOTOS Y VIRTUALES
Los laboratorios remotos y virtuales permiten la adquisición de las habilidades prácticas y la experimentación a distancia (online) o bien por una simulación o bien por un manejo a distancia de los instrumentos reales.
Los laboratorios virtuales son laboratorios simulados en forma de un software o bien ejecutable desde el ordenador o bien incrustados en una página web (online).
Suelen ser desarrollados por tecnologías de animación como Java Applets, Adobe Flash, Microsoft Silverlight, etc. O con otros programas como Matlab, Pscpice, LabVIEW, etc. Son laboratorios más seguros y no presentan ningún tipo de riesgo, ya que no se trabaja con instrumentos reales.
Por tanto, no exigen sistemas de seguridad, reservas, administración, control de acceso, etc. Su única desventaja es que no pueden predecir con exactitud el rendimiento de los instrumentos reales.
Los laboratorios remotos son laboratorios reales manejados por internet.
Suelen ser accesibles por un interfaz web, que lleva el proceso de gestión y administración del laboratorio, conectado a un controlador que maneja el control de los instrumentos reales.
La Figura 7 explica la estructura común de un laboratorio remoto.
A continuación se detalla brevemente los componentes principales de esta estructura.
Es el sitio web que lleva la gestión y la administración del laboratorio (registro, autenticación, banco de trabajo remoto).
Se desarrolla por lenguajes de programación web (HTML, JavaScript, PHP, ASP.NET, etc.) más otras tecnologías web como animación Flash, Silverlight, Java Applets, etc.
Es el servidor que aloja el sitio web (ej. Apache, IIS, etc.).
Se conecta a una base de datos (MyS-QL, MS SQL, Oracle, etc.) para el almacenamiento de los datos de los usuarios.
Una vez el servidor web autentique al usuario, el usuario se conecta al servidor del laboratorio para controlar los instrumentos.
Es una aplicación web desarrollada por un lenguaje de control y automatización como LabVIEW, C#, C/C++, VHDL, etc. Se encarga de interpretar la petición recibida del usuario, por protocolos de comunicación como TCP/IP o servicios web, a señales comprensibles por el controlador de los instrumentos.
Asimismo, puede ser una plataforma en la cual el usuario programa al controlador.
Es un dispositivo electrónico (Ej.
Micro-controlador, Controlador Lógico Programable (PLC), etc.).
Pro-gramado por el servidor del laboratorio que controla de forma directa los instrumentos reales.
Actúa como un interruptor o un enchufe (Ej.
Conversión analógica-digital) para la conexión directa de los instrumentos reales con el controlador.
Se elige dependiendo de las características de las salidas y las entradas de los instrumentos y los controladores.
Son instrumentos complementarios para el control remoto de un laboratorio.
Por ejemplo, una cámara web para notar el rendimiento de los instrumentos a distancia.
Pueden ser controlados directamente por el servidor del laboratorio o por el controlador.
Muchas universidades e instituciones tienen sus propios laboratorios remotos y virtuales (online) desarrollados con distintas tecnologías.
Cada laboratorio tiene su propio interfaz de acceso y sistema de administración.
La arquitectura Com- 2008), ha conseguido unificar los servicios comunes de administración proporcionados por todos los laboratorios online.
Es una infraestructura basada en servicios web y fue desarrollada por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) con fin de crear una plataforma única capaz de proporcionar acceso a una variedad de laboratorios online heterogéneos y comunicarse con ellos.
Se trata de un servidor broker instalado en la universidad de los usuarios que se comunica con los servidores de distintos laboratorios de otras universidades con los servicios web y conlleva todo el proceso de administración.
Muchos servicios proporcionados por los LMS pueden ser útiles y beneficiosos para las sesiones prácticas como: he-rramientas de comunicación, agrupación, evaluación, tareas, etc. Además, existen muchos servicios comunes proporcionados por los LMS y los Laboratorios online como: autenticación, reservas, etc. Estos servicios podrían ser unidos para evitar esfuerzos adicionales y conseguir una plataforma educativa completa.
Desafortunadamente, no existe ninguna arquitectura que revela una relación directa entre los laboratorios online y los LMS.
La arquitectura compartida de iLab (ISA) es una iniciativa brillante para unificar el acceso y la administración de distintos tipos de laboratorios online, no obstante, no contempla los LMS ni la reutilización de los servicios proporcionados por ellos.
Por estas razones, el Departamento de Ingeniería, Eléctrica, Electrónica y Control Industrial de la UNED decidió crear una arquitectura middleware capaz de integrar los laboratorios online con los LMS para reutilizar los servicios proporcionados por ambas.
La Figura 8 muestra la situación actual de los laboratorios online y los LMS, cada uno de ellos proporciona sus propios servicios y algunos de ellos son comunes en ambas.
La Figura 9 muestra el fin de la integración y la creación de dicha arquitectura, San Cristóbal (2010).
La arquitectura middleware es una arquitectura basada en servicios web que permite el acceso desde los LMS a varios laboratorios online heterogéneos o a la arquitectura compartida de ilab (ISA), asimismo, evita la duplicación de los servicios y permite la reutilización de los servicios proporcionados por LMS en las sesiones prácticas (Figura 10).
Para lograr este tipo de integración, es necesario establecer una arquitectura capaz de comunicarse a través de todos los sistemas heterogéneos.
Una de las mejores soluciones disponibles hoy en día, es la arquitectura Orientada a Servicios de cliente SOA.
SOA es la base para implementar los servicios web (SOAP, REST, etc.) a través Figura 10.
de múltiples sistemas distribuidos con el objetivo de conseguir flexibilidad, escalabilidad y tolerancia a fallos.
SOA no está ligada a una tecnología en concreto, pero si se utilizan las tecnologías existentes para desarrollarla.
Con el uso de las especificaciones de los servicios web, SOA permite que los sistemas heterogéneos puedan buscar, encontrar y utilizar el servicio que necesitan independientemente del sistema que lo ofrece y el cliente que lo consume.
La Figura 11 muestra la implementación de la arquitectura SOA con el protocolo de los servicios web SOAP.
SOAP es un protocolo basado en XML para el intercambio de datos estructurados implementados en servicios web.
Para ello, se necesita el protocolo WSDL que proporciona un modelo para la descripción de los servicios web en un formato XML.
El cliente utiliza SOAP para llamar a una de las operaciones listadas en WSDL.
Además, se necesita el protocolo UDDI que actúa como un repositorio de todos los servicios web listados en WSDL y llamados por SOAP.
Implementación de la Arquitectura SOA con SOAP.
SOA permite la reutilización de servicios, eso sí, tanto el cliente como el servicio deben utilizar la misma arquitectura (REST, SOAP) y dentro de ellos ser capaces de entender tanto las peticiones como las respuestas a esas peticiones.
Por tanto, los sistemas deberían seguir la misma arquitectura de servicios, la misma estructura de mensaje, etc. Para evitar esto, y proporcionar nuevas características: enrutamiento y transformación, SOA se apoya en el bus de servicios de empresa (ESB).
Este bus permite que los sistemas sean capaces de entenderse, aun cuando los tipos de datos son diferentes para cada uno y permite enviar la petición al servicio correcto o a la máquina que en ese momento está menos ocupada.
Además, proporciona seguridad y monitorización del flujo de información (Figura 12).
Para implementar la arquitectura middleware, es necesario crear un módulo dentro del LMS que permita agregar distintos laboratorios online.
Un LMS de código abierto consiste en una base de datos, una estructura lógica de programación (paquetes, módulos, bloques, etc.) y un servidor web.
Se puede crear un módulo editando y programando estos elementos.
Moodle permite que un programador pueda crear módulos de actividad y bloques que añadan nuevas funcionalida-Figura 12.
Implementación del bus de servicios de empresa (ESB).
En el departamento se ha desarrollado un módulo para Moodle, de tal forma que el profesor pueda añadir, modificar laboratorios y posteriormente asignarlos a los cursos que ellos crean convenientes.
La Figura 13 muestra la estructura del módulo creado con la función de cada fichero.
Una vez instalado el módulo de laboratorios de Moodle.
El administrador de Moodle deberá incluir todos los datos de los laboratorios que desea tener en Moodle.
Para realizar esta tarea accede a las opciones presentadas en el bloque de administrador de Moodle.
Por ejemplo, añadir laboratorio muestra el formulario ya implementado (Figura 14).
Una vez agregado un laboratorio por el administrador, el profesor del curso lo puede implementar en su curso.
Las Figuras 15 y 16 muestran un laboratorio (Deusto PLD) agregado por el profesor.
De esta manera, el alumno puede acceder desde el LMS al laboratorio sin tener que autenticase otra vez (Figura 17).
Instancias de laboratorios en un curso Moodle.
En este artículo se ha presentado una integración de un módulo de comparación de huellas dactilares basado en técnica de minucias en el acceso (login) o registro en Moodle.
Para ello se realizó una modificación de los archivos vinculados con la autenticación de acceso de Moodle y la tabla de la base de datos de Moodle que posee información del usuario.
Por otro lado, se ha presentado una arquitectura middleware capaz de integrar los laboratorios online con los LMS con fin de reutilizar los servicios proporcionados por ambas mediante el uso de módulos creados dentro del LMS y los servicios web.
Estas investigaciones marcan el comienzo de nuevas formas de mejorar el nivel de educación a distancia en nuestra universidad, perfilando lo que sería la seguridad de acceso y las prácticas.
TABLA 1: ARCHIVOS EN LA CARPETA LOGIN/ Nombre Descripción change_password.php y change_password_form.php |
Es notorio señalar que uno de los principales problemas que afrontan actualmente la Didáctica de la Ciencias, el aprendizaje y la enseñanza de la Ciencia escolar se asienta en las actitudes poco interesadas hacia la Ciencia por parte de los alumnos.
Según Quintanal (2011), "este diagnóstico negativo tiene, además, un perfil temporal variable, caracterizado por un punto de inflexión muy notable en la adolescencia temprana según sugieren diversos estudios.
Esta progresiva falta de interés de los adolescentes y, especialmente de las chicas, los va alejando de la ciencia escolar, de modo que la consecuencia natural es el abandono de los jóvenes de la ciencia y de las carreras científicas en las primeras elecciones de estudios y carreras, un resultado que preocupa actualmente".
Por otro lado, según Sigalés, Mominó, Meneses y Badía (2008), los diversos informes publicados en el último decenio revelan datos puramente tecnológicos sobre la integración de las TIC en la escuela, pero se muestran ineficaces a la hora de aportar información sobre dicha integración en la actividad formativa y educativa de la escuela, así como escasos para dirigir las acciones políticas y sociales encaminadas a remozar los obstáculos que ralentizan la implementación de las TIC en la escuela.
La tecnología per se no es una solución, sino que su valor radica en saber utilizarla y aprovechar las facilidades que brinda para la mejora y optimización de los procesos de enseñanza-aprendizaje de los estudiantes.
En este contexto, coincidiendo con Beatriz, Álvarez, Dans, Paur y Gallego (2011), la alfabetización científico-tecnológica es la herramienta necesaria para generar conocimientos y competencias, que permitan a cada estudiante vincularse con el resto de su grupo como microexpresión del mundo y, a la vez, poseer cierta autonomía en la toma de decisiones que refleje su idiosincrasia en las formas organizativas de trabajo y en la gestión del conocimiento.
La red de redes que es Internet hay que contemplarla hoy en día como un fenómeno que ha evolucionado dinámicamente a través del tiempo hasta llegar al concepto
RESUMEN: El proyecto de investigación-acción desarrollado trata de enlazar el estudio de la Física de 1.o de Bachillerato con diversas situaciones que aparecen en las películas de ciencia ficción, así como el empleo de diferentes aplicaciones Web 2.0 y su puesta en común en una plataforma virtual de microblogging, Edmodo, como medio de comunicación y distribución de los trabajos efectuados por los estudiantes.
Estos criterios pueden ser: Concordancia con la finalidad educativa y/o competencia a desarrollar, conexión con el nivel educativo y los aprendizajes previos de los estudiantes, confirmación de la calidad curricular de los materiales digitales de la asignatura, anuencia de las actividades diseñadas con la competencia digital de los estudiantes, certificación del acceso y disponibilidad de las herramientas Web 2.0, moderación de la función pedagógica de las herramientas Web 2.0 y eficacia sociocultural con el entorno y los participantes.
Las herramientas de las Web 2.0 serán significativas en educación, por lo que puede inferirse de los criterios expuestos anteriormente, cuando respondan a metas de aprendizaje concebidas en base a la interacción, garantizando la posibilidad de mejorar el aprendizaje en red.
Podemos clasificar las rutas educativas de la Web 2.0, a pesar de la constante evolución, innovación y complejidad de su universo, en:
• Redes sociales: Conjunto de herramientas diseñadas para la creación y gestión de comunidades virtuales.
En estas redes virtuales sociales los usuarios pueden comunicarse de forma real y efectiva, intercambiando todo tipo de información útil a los miembros de la red.
El uso educativo de estas redes se apoya en un enfoque cooperativo del trabajo y en un uso temático.
Como ejemplos conocidos se pueden señalar Facebook, Twitter, Tuenti o Ning. • Crear recursos: Familia de servicios Web 2.0 que permite al grupo de usuarios construir contenidos para ser compartidos y divulgados, apoyando de esta forma el desarrollo de la inteligencia colectiva, pues sirven para crear contenidos de forma descentralizada.
Ejemplos muy utilizados son la elaboración de wikis, de blogs o de presentaciones alojadas en Scribd. • Compartir recursos: Agrupación de servicios de la Web 2.0 que permite a los usuarios compartir recursos multimedia a través de plataformas especializadas.
Así, se pueden almacenar y distribuir imágenes, fotografías, vídeos, presentaciones, archivos de audio, etc. Un buen número de experiencias en las aulas sugieren su utilidad a la hora de integrar recursos telemáticos aplicados a la educación en aquellas situaciones donde es necesario publicar y compartir ficheros digitales.
Ejemplos muy conocidos son YouTube, Flickr o SlideShare.
Este concepto se inició en 2004 en las conferencias de la editorial O'Reilly como contraposición a los desarrollos web previos a la explosión de la burbuja tecnológica de 2001.
No obstante, se debe considerar que el fenómeno Web 2.0 no anula a la Web 1.0, sino que se fundamenta en ésta y la mejora, completándola.
En este sentido, la etiqueta 2.0 implica un dinamismo de la Red que implica la construcción y el desarrollo de una Web social, la cual continúa evolucionando hacia el despliegue de la Web semántica o Web 3.0.
Antes de delimitar el concepto de Web 2.0, es interesante enumerar los principios constitutivos de ésta según las consideraciones de O'Reilly ( 2005): la Web como plataforma, la inteligencia colectiva, la gestión de la base de datos, la consideración del software como un servicio, el establecimiento de modelos de programación ligera, la instauración del software como servicio integral y la experiencia fructífera del usuario.
Una vez establecido el basamento de estos principios constitutivos se puede presentar una noción de Web 2.0.
Al ser un fenómeno poliédrico, aparecen multitud de definiciones, pero, en esta investigación, puede ser útil el concepto de De Clerq (2009): "La Web 2.0 es una nueva generación de servicios y aplicaciones web en línea que facilitan la publicación, el compartir y la difusión de contenidos digitales que fomentan la colaboración y la interacción en línea y que ofrecen unos instrumentos que facilitan la búsqueda y la organización de la información en línea".
Por consiguiente, incorporar las herramientas Web 2.0 en los procesos informativos y formativos, como expresa la plataforma Scopeo, 2009, exige integrar nuevos estilos de comunicación, nuevos roles, nuevas formas de intervención, una amplia panoplia de actividades, es decir, propone una gama variada de retos y desafíos educativos, lo que conlleva a asumir un cambio social y educativo en este caso.
No obstante, estas aplicaciones tecnológicas no están acompañadas de ningún manual de instrucciones o de pautas para generar una acción formativa, por lo que deben ser los educadores, formadores y las instituciones educativas quienes han de idearlas, crearlas, aplicarlas y evaluarlas.
Entre los códigos comunes a la acción pedagógica de la Web 2.0 se debe partir de una serie de criterios generales antes de sugerir una acción educativa específica.
El número de alumnos que se implicó en el proyecto fue de 46 estudiantes, 22 de Ciencias de la Salud y 24 de Tecnología.
Se detectó durante las primeras semanas del curso una cierta apatía, dejadez y dificultad en el tratamiento de la materia, lo que nos condujo a un replanteamiento de las estrategias didácticas empleadas hasta ese momento.
Dadas las limitaciones tecnológicas en el planteamiento de la asignatura y las propias del centro se pensó proponer un proyecto en el cual las herramientas informáticas tuvieran un valor considerable.
Con ello se pretendía favorecer la alfabetización digital, incrementar la autoestima y motivación de los estudiantes, mejorar sus procesos de enseñanza-aprendizaje, desarrollar la comunicación y desarrollar el sentido estético y artístico de los alumnos.
Después del diálogo con los alumnos se seleccionó el universo de las películas de ciencia ficción como temática de su agrado.
Se propuso que los trabajos de investigación de los alumnos empleasen diferentes herramientas de la Web 2.0.
Después de explicar brevemente cuáles eran las más importantes, se optó por utilizar aquéllas que permitían compartir y crear recursos.
Se escogieron, por su solidez y facilidad a la hora de su manejo, las siguientes aplicaciones: BigHugeLabs, Issuu, MyStudiyo, Glog/Glogster y YouTube.
Se propuso, además, emplear otra dimensión de la Web 2.0, las redes sociales.
Después de un intercambio de opiniones se concluyó que las tareas debían estar recogidas en una plataforma virtual que permitiese la comunicación entre los estudiantes y entre éstos y el profesor, así como que se pudiesen compartir y visualizar los trabajos de los demás estudiantes, que fuese de fácil manejo y, a ser posible, gratuita.
La escogida fue Edmodo.
El siguiente paso lo constituyó la fase inicial del proyecto que consistió en la formación de los equipos de trabajo (parejas), la elección de la película que iba a ser el eje de su trabajo, la realización de una ficha elaborada por los estudiantes que contuviese, al menos, cinco errores físicos o científicos detectados en la película escogida y la corrección de dicha ficha por parte de un experto externo (cf. Figura 1).
Se ha de aclarar que se podían analizar diversas secuencias de la película o ésta en su totalidad,
• Recuperar información: Servicios de la Web 2.0 para organizar, a través del filtrado, recomendación o etiquetado, recursos a partir de las necesidades informativas del usuario, permitiendo un acceso selectivo a los contenidos de la Web, así como su distribución masiva.
Por tanto, en educación, estas herramientas tecnológicas permiten la búsqueda y acceso a materiales académicos complementarios y proporcionan una infraestructura compartida de recursos, lo que a su vez, puede sustentar redes sociales constituidas en torno al trabajo colaborativo de selección de recursos.
Ejemplos destacables son Delicious, Google académico o Technorati.
Se puede concluir, como Quintanal, 2010, que con este panorama tan rico que ofrece la Web 2.0, el aprendizaje colaborativo actual nace y responde a un nuevo contexto sociocultural, donde se define claramente cómo aprendemos (socialmente) y dónde aprendemos (en Red).
• Aumentar la motivación e incentivar los procesos de enseñanza-aprendizaje de los alumnos para el estudio de la materia de Física y Química de 1.o de Bachillerato. • Ayudar al alumno a descubrir que es el responsable de su propio aprendizaje y que entre ellos se puede generar conocimiento. • Potenciar el uso de herramientas Web 2.0 como medio eficaz a la hora de realizar diversas tareas y de servir como eje comunicador y solidario entre alumnos y alumnos-profesor, permitiendo la alfabetización digital como eje transversal de la asignatura. • Implicar al alumnado en el desarrollo de proyectos de investigación-acción desde estrategias dinámicas. • Colaborar en el descubrimiento de la relación existente entre Ciencia, Sociedad, TIC y vida cotidiana.
METODOLOGÍA Y DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO
La experiencia educativa efectuada se ha realizado durante el curso 2010-2011 y se ha dirigido a alumnos de 1.o de Bachillerato de las modalidades de Ciencias de la Salud y Tecnología, es decir, que cursaban la asignatura de Física Se continuó con la fase de desarrollo del proyecto.
Ésta consistió en la elaboración de una presentación multimedia que explicitase los errores detectados en forma de cuestionario de opción múltiple; la conversión y alojamiento de esta presentación como revista digital en Issuu; la elaboración de un póster cinematográfico personalizado de la película escogida y el envío de estas tareas a la plataforma Edmodo, en la cual previamente se habían dado de alta en el grupo correspondiente.
El proyecto se concluyó con la fase final.
Esta etapa del proyecto de investigación-acción constó de la siguientes tareas:
la transformación del cuestionario de la fase anterior en una aplicación multimedia empleando MyStudiyo (cf. Figura 2); la elaboración de una presentación que contuviese, como mínimo, 5 enunciados de problemas basados en la película, así como sus resoluciones; la generación de un mural multimedia que sirviese de presentación del trabajo efectuado utilizando Glog/Glogster; la realización de un experimento casero, relacionado con la película, que pudiera alojarse en la plataforma o ser subido a YouTube, así como un guión que explicase dicho experimento y, por último, la respuesta al cuestionario de autoevaluación propuesto.
Todo ello, como es obvio, alojado en la plataforma de Edmodo, en el grupo correspondiente creado para estos menesteres.
Describiremos en este epígrafe la evaluación efectuada por el profesor, así como los resultados obtenidos de los cuestionarios respondidos por los alumnos.
La evaluación del profesor de la ejecución de este proyecto es muy positiva.
Se procede, a continuación, a presentar los puntos fuertes y débiles detectados.
En cuanto a los puntos fuertes del proyecto se pueden resaltar: Se potencian las competencias básicas del aprendizaje, rompe con la rutina tradicional de la enseñanza clásica de la Física y Química de Bachillerato, se incrementa la motivación, el aprendizaje y la capacidad de afrontar situaciones desconocidas por parte del estudiantado, desarrolla habilidades informáticas que favorece la alfabetización digital del estudiantado y la metodología empleada en la realización de este proyecto es extrapolable a otras asignaturas.
Respecto a los puntos débiles se detectan: Una mayor estructuración en la entrega de las tareas para minimizar los colapsos en el uso de la plataforma, una escasa comunicación entre pares y con el profesor y miedo en algunos estudiantes a enfrentarse a situaciones desconocidas (tipo de proyecto y herramientas informáticas (inexploradas).
Con respecto a la evaluación de los alumnos: de los 46 alumnos implicados en el proyecto se recogieron 43 cuestionarios de autoevaluación.
El 98,21% reconoció que le había gustado analizar películas de ciencia ficción, manifestando el 56,61% que se aprendía Física y el 43,49% opinaba que se repasaba esta materia.
El 100% de los alumnos manifestaron recomendar el análisis de películas en otros cursos, prefiriendo 4.o de ESO.
Con respecto a la utilidad de las herramientas Web 2.0, el 100% declaró que lo habían sido y pensaban que les podían servir para otras asignaturas o futuros niveles.
Los alumnos destacaron como herramientas más valoradas Glog/Glogster, MyStudiyo e Issuu.
En cuanto a las utilidades descubiertas al usar Edmodo, reseñaron al 100%, el hecho de evitar la entrega material de las tareas, así como el hecho de poder visualizar los trabajos de otros compañeros.
Una de las preguntas del cuestionario multimedia realizado para la película Abyss.
Esta fase se completó con una valoración que efectuó cada grupo de, al menos, tres trabajos diferentes al suyo, con objeto de desarrollar el sentido de la crítica positiva y de la comunicación entre pares. |
NACIMIENTO Y PRIMEROS PASOS DEL INSTITUTO CAJAL
La investigación en Neurociencia tiene una larga y fructífera tradición en España gracias a la figura de Santiago Ramón y Cajal y los científicos formados en su laboratorio.
Los destacados logros de Cajal y su enorme repercusión internacional, incluyendo la concesión de prestigiosos premios, entre ellos el Nobel en Medicina y Fisiología de 1906, impulsaron a los poderes públicos de la época a apoyar el trabajo de Cajal con la dotación de medios materiales e infraestructura adecuadas.
De estas ayudas surgiría el Instituto Cajal, cuyo antecedente es el Laboratorio de Investigaciones Biológicas.
Este centro fue creado específicamente para Cajal a propuesta del presidente del gobierno Francisco Silvela e inaugurado en 1902 en Madrid.
Este embrión del Instituto Cajal ya resultó ser un tanto inquieto, puesto que tuvo dos localizaciones diferentes, la primera en la calle Ventura de la Vega y la segunda en el Museo Velasco en el Paseo de Atocha, actualmente Museo Nacional de Antropología.
La historia del Instituto Cajal comienza oficialmente en 1920 porque a partir de ese año el laboratorio situado en el Museo Velasco se denominaría Instituto Cajal.
Por otra parte, ese mismo año y a impulso personal de Alfonso XII, se decidió la construcción de un nuevo edificio.
Su ubicación fue el Cerro de San Blas, junto al Observatorio Astronómico y cerca del Museo Velasco (Fig. 1).
El nuevo Instituto, que comenzó a edificarse en 1922, fue originalmente proyectado como un gran centro de investigación que incorporara a laboratorios de varias disciplinas.
El edificio, de dimensiones realmente espectaculares para la época, tardó más de diez años en construirse, inaugurándose finalmente en 1933 ya durante la Segunda República.
El edificio constaba de cinco alturas, distribuidas en tres plantas principales, semisótano y sótano, con una
En él se ubicaron el Laboratorio del Dr. Gregorio Marañón, el Laboratorio de Neurohistología, dirigido por Fernando de Castro, el Laboratorio de Histopatología del Sistema Nervioso, dirigido por Gonzalo Rodríguez Lafora y el Laboratorio de Histopatología dirigido por Julián Sanz Ibáñez.
Es importante señalar la importancia que la histopatología adquirió en este nuevo Instituto Cajal, en contraste con la investigación más básica en neurohistología desarrollada en el Laboratorio de Investigaciones Biológicas.
INCORPORACIÓN DEL INSTITUTO CAJAL AL CSIC
La Guerra Civil, la posguerra, la consiguiente emigración de muchos destacados científicos de la escuela de Cajal y la depuración política de algunos de los que permanecieron en el país, virtualmente desmantelaron la labor del Instituto.
Estos factores, junto con la reorganización de la actividad científica del país realizada por el nuevo régimen, provocaron importantes cambios en la estructura y actividad del Instituto.
En 1939 se crea el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y el Instituto Cajal pasa a formar parte de esta Institución.
En 1953 se crea el Centro de Investigaciones Biológicas (CIB) y en 1957 el Instituto Cajal se incorpora, junto con otros institutos, al edificio de este nuevo centro, situado entonces en la calle Velázquez (Fig. 2).
El Instituto Cajal de los años sesenta y setenta del siglo XX mantiene la tradición neurohistológica del primitivo Laboratorio de Investigaciones Biológicas junto con una importante actividad añadida en histopatología.
Durante este tiempo, sin embargo, en algunos países, especialmente los Estados Unidos, se producen relevantes aportaciones de otras disciplinas científicas al conocimiento del sistema nervioso.
Los estudios conductuales, la electrofisiología, la biología celular, la bioquímica, la biología molecular, la genética, la farmacología o la embriología experimental van adquiriendo cada vez mayor importancia en las investigaciones sobre el sistema nervioso.
Se origina así lo que hoy conocemos como Neurociencia, una ciencia netamente multidisciplinar.
Aunque se inicien tímidas y valerosas aproximaciones a estas otras disciplinas, la actividad investigadora del Instituto Cajal permanecerá mayoritariamente centralizada en estudios histológicos que, en ocasiones, son consideradas como una seña de identidad histórica del Instituto.
A principios de los años ochenta, esta excesiva especialización histológica ya había desviado excesivamente al Instituto Cajal de los nuevos rumbos por los que navegaba la Neurociencia mundial.
LAS RAZONES DE LA RECONVERSIÓN
El progresivo alejamiento de las nuevas fronteras de la Neurociencia fue sin duda una de las motivaciones para Asimismo, el hecho de mantener el instituto su propia revista científica (Trabajos del Instituto Cajal), hacía que una parte significativa de la labor científica de los miembros del mismo fuese publicada allí, no estando sometidos a un sistema de revisión científica contrastado, acorde con los parámetros de las revistas científicas de prestigio en el ámbito de la biomedicina.
Todas estas circunstancias, junto con el carácter simbólico que había tenido el Instituto por haber sido creado para Cajal y dirigido por él mismo, hacen que el equipo de dirección del CSIC se plantee el futuro científico del Instituto Cajal como una prioridad de su política científica.
ESTRATEGIA DEL PROCESO DE RECONVERSIÓN
Además, la empresa iba a suponer el primer caso de análisis riguroso y crítico de la actividad científica de un instituto del CSIC y posiblemente de todo el país.
En este análisis se emplearon métodos de evaluación científica asumidos por otras instituciones semejantes al CSIC de países con un desarrollo científico superior al de España en aquellos años.
En una primera fase se encargó a dos eminentes neurobiólogos extranjeros que llevasen a cabo una evaluación del Instituto Cajal y que emitiesen individualmente un informe razonado de la situación y de las posibilidades de Más adelante, en el mismo informe se indica:
En cuanto a la renovación del Instituto Cajal, Cowan plantea en su informe dos alternativas:
"A modest proposal" en la que expresa, en primer lugar, la necesidad de nominar un "Internacional Scientific Advisory Board" que debería estar constituido por cinco neurocientíficos de reconocido prestigio internacional.
En segundo lugar, designar un nuevo Director del Instituto.
En tercer lugar "to suspend the existing rules regarding appointments within the Institute" al objeto de facilitar la incorporación de nuevos miembros.
En este contexto el informe propone que se proceda a la incorporación de tres o cuatro científicos séniors y a ser posible un número equivalente de neurocientíficos jóvenes.
También apunta que para que esa incorporación se produzca es necesario reorganizar totalmente la distribución del espacio entre los distintos grupos adscritos hasta el momento al Instituto.
Por ultimo hace hincapié en la urgencia de que tanto la selección del nuevo personal y de sus áreas de investigación como la naturaleza de la relación contractual y la adscripción de espacios han de hacerse en conjunción entre el "Scientific Advisory Borrad" y el director del Instituto.
Es más, Cowan recalca lo siguiente:
El mismo informe propone una posibilidad alternativa: "A more drastic proposal" por la que el CSIC debería generar una estructura científica y administrativa de mayor carácter que el Instituto Cajal hasta entonces existente, que con una distribución geográfica más amplia, posiblemente incorporando tres o cuatro distintos centros o institutos, abordase la investigación neurobiológica con parámetros de relevancia científica internacional en las áreas de neurobiología molecular, neurobiología celular, neurodesarrollo, neurobiología de sistemas y neurobiología del comportamiento.
De este informe podía deducirse que el evaluador había llevado a cabo un análisis ajustado de la situación del Instituto Cajal.
Sin embargo, y debido a su desconocimiento de la realidad administrativa del país y del CSIC, algunas de las recomendaciones realizadas eran de difícil o imposible implementación, dada las características del sistema funcionarial español y el estatuto entonces vigente en el CSIC.
De particular imposibilidad para llevarse a cabo eran las propuestas referentes a la adscripción de personal por mecanismos distintos al sistema de oposición establecido en nuestro país.
Por otra parte, la novedad de un proceso de este tipo en el CSIC también parecía animar a las autoridades del mismo a proceder con cautela.
A Por otro lado, los mecanismos de selección de personal para la incorporación de investigadores procedentes de otros institutos o del extranjero no eran fáciles y además llevaban un tiempo que era crucial para que el inicio de la reforma no pudiera ser abortado.
El coordinar los diferentes ritmos de implementación de las diferentes medidas de carácter científico/administrativo era un problema real que parecía condicionar continuamente la marcha del proceso de reconversión.
Frente a estas dificultades, la voluntad política del equipo de Dirección del CSIC, amparada por el ambiente de cambio y renovación que se reflejaba en el país en los primeros años ochenta, hace que la incipiente y novedosa reforma del Instituto Cajal prosiga.
Debe tenerse en cuenta que en aquellos años la incorporación de la biología molecular a la investigación del Sistema Nervioso era un hecho consolidado en los mejores centros de investigación del mundo; de hecho estábamos en la década anterior a la que posteriormente fue designada Década del Cerebro (la década de los años noventa).
En cuanto a la incorporación de personal científico al Instituto de nuevo también este Comité pone de manifiesto su criticismo en lo referente al modelo de incorporación de personal a la plantilla científica a través del sistema de oposiciones.
También en dicho informe se pone de
manifiesto la necesidad de incorporar al Instituto una unidad de neurofisiología, así como potenciar la biología molecular.
Ciertamente, se había iniciado un cambio en la actividad del Instituto Cajal respecto a su situación con anterioridad al inicio de la reconversión.
Pero todavía quedaban muchos e importantes pasos por dar.
Los siguientes pasos en la reforma consistieron en ampliar la incorporación de investigadores que con un reconocido CV aportaran nuevas líneas de investigación al Instituto.
En ese proceso se fueron incorporando el Dr. Washington Buño (electrofisiología) procedente de la Unidad de Investigación del Hospital Ramón y Cajal; el Dr. Alberto Ferrús (neurogenética) procedente del Centro de Biología Molecular; el Dr. Luis Miguel García Segura (neurobiología celular) procedente de la Escuela de Medicina de la Universidad de Ginebra, Suiza; el Dr. Javier Garzón (neurofarmacología molecular) procedente del Instituto Max-Planck de Psiquiatría en Múnich, Alemania; el Dr. Nazario Rubio (neuroinmunología), procedente de la industria privada y con posterioridad el Dr. Manuel Nieto Sampedro (neurobiología celular y molecular) procedente de la Universidad de California, Irvine, Estados Unidos).
Obviamente, las incorporaciones de estos grupos de investigación hizo totalmente insuficiente el espacio del Instituto Cajal en el CIB.
Por otra parte, las limitaciones de espacio de los otros Institutos del CIB presionaban también para que el Instituto Cajal fuese ubicado en otra dependencia que permitiera una cierta expansión física del mismo.
En un primer momento se pensó en el edifico conocido como "El Transatlántico" antigua sede de los laboratorios de la Junta de Ampliación de Estudios ubicado en la parte posterior del edificio central del CSIC y, actualmente, edificio de exposiciones de la Residencia de Estudiantes.
Sin embargo, pronto se advierte que el espacio disponible para laboratorios en dicho edificio sería claramente insuficiente.
En la Avenida del Dr. Arce, 37, se encontraba una parcela propiedad del CSIC.
Aunque la superficie edificable no era mucha, se consideró que podía ser una ubicación "temporal" para el renovado Instituto Cajal que posibilitaría su instalación e incluso la incorporación de un número reducido de nuevos investigadores.
En el año 1987, el "International Advisory Borrad" emite un segundo informe acerca de la situación del Instituto Cajal.
En esos momentos ya estaba en fase avanzada el proyecto de construcción el nuevo edificio para el Instituto.
El Comité, con relación al nuevo edificio, expresa:
También expresa el Comité su impresión de que el espacio disponible en el nuevo edificio es demasiado limitado:
En cuanto a la actividad científica del Instituto, el Comité evaluó con estándares internacionales la actividad de cada uno de los grupos de investigación, haciendo recomendaciones particulares para cada uno de ellos.
De nuevo, en las recomendaciones generales, manifiesta el Comité su preocupación por el sistema de incorporación de personal al Instituto, en particular para los puestos de funcionarios de la escala científica.
En marzo de 1988 la Dirección del CSIC nombra una nueva Dirección para el Instituto Cajal compuesta por los tres autores del presente trabajo, ejerciendo José Borrell las funciones (I) Replanteamiento del proyecto de nuevo Instituto al objeto de que el nuevo edificio pudiera albergar de un modo eficiente los grupos de investigación que se incorporasen en el nuevo edificio.
Para ello, se reconsideró la distribución de espacios para laboratorios, suprimiendo los espacios prediseñados para despacho.
Se potenció al máximo el espacio para zonas de ubicación de equipos y servicios científicos de uso común.
(II) Estudio de la dotación de equipamiento técnico y científico necesario para el nuevo edificio.
El Instituto fue dotado con equipamiento científico de alto nivel, adecuado para el desarrollo en el mismo centro de todo tipo de técnicas necesarias para una moderna investigación en neurobiología, desde la biología molecular a los estudios de comportamiento.
(III) Distribución del espacio de laboratorios entre los diversos grupos adscritos al Instituto Cajal.
El espacio de laboratorio no fue distribuido, como tradicionalmente se había venido haciendo en el CSIC, en función del nivel administrativo del personal investigador en plantilla, sino por la relevancia y producción científica contrastada de los diferentes grupos de investigación.
Después de no pequeñas dificultades con la ejecución de la edificación del nuevo Instituto Cajal, el traslado desde el CIB se realizó en los meses de verano del año 1989 y fue formalmente inaugurado en octubre del mismo año.
Por tanto, desde que se había iniciado el planteamiento de Reorganización del Instituto, había trascurrido unos nueve años, pasado cuatro presidentes del CSIC, y dos Direcciones del Instituto, amén del profundo cambio sociopolítico que se había producido en el país durante el mismo período de tiempo.
Desde un punto de vista estrictamente científico se había pasado de un Instituto Cajal casi exclusivamente dedicado a una investigación de naturaleza histológica a un nuevo centro de investigación neurobiológica multidisciplinar en el que coexistían grupos desarrollando proyectos de investigación en neurobiología molecular y celular, neurogenética, neurofarmacología, neurodesarrollo, neuroinmunología, conducta, neuroanatomía, neurofisiología, etc.
DESARROLLO DEL "NUEVO CAJAL"
Una vez efectuado el traslado y asentados los grupos de investigación y los servicios científicos y resueltas las no pocas dificultades técnicas asociadas a las instalaciones del edificio, el Instituto Cajal inició una nueva fase que podría denominarse de consolidación.
Se procedió a la aplicación regular del Reglamento del CSIC para la designación de los nuevos y sucesivos Directores y un nuevo "International Advisory Borrad" emitió un tercer informe de evaluación el año 1995.
Poco a poco se fueron incorporando científicos jóvenes en sucesivas ofertas de empleo público con el nivel de colaboradores científicos.
A lo largo de esos años, todas las direcciones del Instituto se preocuparon de establecer una organización científica que facilitara la conexión y colaboración entre los diferentes grupos de investigación.
Sin embargo, las diferentes medidas en tal sentido siempre tuvieron un carácter más administrativo, reglamentista, que propiamente científico.
En buena medida, esto fue así porque el sistema nacional de investigación, aún hoy vigente, favorece la atomización de la capacidad investigadora en grupos pequeños financiados siempre por proyectos de bajo presupuesto en comparación con otros sistemas internacionales como los de Japón, USA, UK y Alemania.
El instituto también inició una fase de apertura hacia el exterior tanto a escala nacional como internacional, potenciando la colaboración científica con otros grupos de investigación neurobiológica.
En el ámbito nacional, ha sido importante el establecimiento de diversas unidades asociadas con universidades y hospitales, algunas de las cuales han acabado fructificando en centro mixto CSIC-Universidad.
Del Instituto Cajal han gemado en los últimos años neurocientíficos para otros centros e instituciones.
Un caso relevante es el Instituto de Neurociencias de Alicante.
Este instituto, que fue una Unidad Asociada al Instituto Cajal antes de convertirse en un centro mixto entre el CSIC y la Universidad Miguel Hernández de Elche, ha sido receptor de un número sustancial de investigadores procedentes del Instituto Cajal.
Entre éstos, se cuentan tanto científicos sénior que se han trasladado con sus equipos de investigación como jóvenes investigadores formados en el En el Plan Estratégico del Instituto Cajal, recientemente sometido a evaluación de un Comité Externo, se contempla prioritario no sólo el traslado a una ubicación más adecuada que permita su interacción con el mundo académico universitario y la investigación clínica, sino que contemple al mismo tiempo una transformación del Instituto en un Centro Nacional de Neurociencia que permita, al menos, duplicar el número de investigadores en relación a la situación actual.
La valoración, al cabo de casi veinte años, de la iniciativa que en su día se planteó con la renovación del Instituto Cajal puede estimarse como altamente positiva.
De un centro de investigación anquilosado y con una investigación neurohistológica en buena medida obsoleta, se ha llegado a un centro considerado puntero no sólo a escala nacional, sino internacional en la investigación neurobiológica.
La comparación de la producción científica del Instituto Cajal antes de iniciarse la renovación, en su fase transitoria y en los últimos años que se muestra en las Figuras 5, 6 y 7 confirma dicho cambio.
Obviamente la incorporación de personal investigador que ha ido abriendo y desarrollando nuevas y actuales líneas de investigación ha sido el factor determinante para que dicho cambio en la producción científica se haya podido producir.
También es cierto que en estos últimos años la investigación científica en su conjunto y particularmente en el área de Biología y Biomedicina ha conocido un gran aumento en cantidad y calidad de su producción.
Pero posiblemente sea el caso del Instituto Cajal en el que dicha trasformación ha sido más radical, sin duda por la iniciativa que en su día tomó el CSIC apostando por la renovación del mismo.
La experiencia del Instituto Cajal también tuvo su impacto para otros centros en diversos aspectos.
Por un lado, abrió en el CSIC, y posiblemente en el país, el mecanismo de evaluación externa por expertos internacionales de la actividad investigadora de departamentos, centros o institutos de investigación.
Este mecanismo fue inicialmente considerado por algunos sectores de la profesión como una ingerencia en los propios centros o institutos e incluso en la actividad de los grupos.
De hecho, en ciertos casos, se reclamaba el "supuesto derecho" a no ser evaluado.
Sin embargo, con el paso del tiempo y tras las iniciativas puestas en marcha en el Instituto Cajal, el mecanismo de evaluación externa por un Comité Internacional fue siendo utilizado en más centros del CSIC, siendo en la actualidad un mecanismo generalmente aceptado en la comunidad científica.
La experiencia de este sistema de evaluación en el Instituto Cajal también permite analizar algunos factores mejorables cuya toma en consideración facilitarían y harían más efectivas sucesivas evaluaciones.
1978-1980 1989-1991 2003-2005 FACTOR IMPACTO MEDIO PUBLICACIONES (SCI) El principal de ellos es que el organismo o institución que solicite la evaluación tenga claramente establecida la predisposición a llevar a cabo, si no en su totalidad sí en su mayoría, las recomendaciones que el Comité le haga llegar.
Para que esto sea posible es imprescindible que el propio Comité conozca de antemano las condiciones de carácter gerencial y administrativo en las que se encuadra el centro a evaluar.
Una constante recomendación de los distintos Comités que han evaluado el Instituto Cajal ha sido la modificación del sistema de incorporación de personal investigador al staff ya que consideran que el "tradicional" sistema de concurso-oposición no permite la incorporación del personal más adecuado para las necesidades del Instituto.
Este elemento es un factor que ha venido escapando a las posibilidades de modificación por parte de las direcciones del CSIC.
Otro aspecto importante de la experiencia del Instituto Cajal en los Comités de Evaluación es la selección de los componentes del mismo.
Obviamente y debido al limitado tamaño de la comunidad científica nacional, es necesario recurrir a investigadores extranjeros.
El que los elegidos no tengan conflicto de intereses, a favor o en contra, de los científicos que van a ser evaluados es imprescindible como salvaguarda del sistema.
El método utilizado recientemente por el CSIC de encargar la composición de los Comités a organizaciones científicas internacionales puede ser una buena alternativa al nombramiento directo por parte de la institución.
Un obstáculo que se puso claramente de manifiesto durante toda la fase de reorganización del Instituto Cajal fue la dificultad para dar una pronta respuesta a muchos de los problemas que se fueron planteando, incluyendo aquellos relacionados con la edificación del nuevo centro, la dotación de personal técnico cualificado, diversas complicaciones y retrasos en la incorporación de nuevo personal científico, etc. Trabas administrativas, económicas y, en general, la falta de mecanismos ágiles de autogestión fueron la causa que imposibilitó la rapidez que hubiera sido deseable en muchas ocasiones.
Otra seria dificultad, que todavía hoy día es inherente al CSIC, fue la dificultad de planificar una política científica del Instituto a medio plazo, por la falta de mecanismos operacionales para llevarla a cabo.
Un reflejo de ello, puesto de manifiesto por los distintos Comités Externos
de Evaluación, como ya se ha comentado, ha sido y sigue siendo el mecanismo por oposición de incorporación del personal investigador.
Pero no sólo es el mecanismo per se, sino también la dificultad o incapacidad de programar el futuro inmediato en cuanto a incorporación de personal, adquisición y renovación de equipamiento científico, etc.
Quizás el aspecto más negativo del conjunto de la operación de renovación del Instituto Cajal fue la falta de previsión en cuanto al espectacular crecimiento que se iba a producir en las necesidades tecnológicas asociadas al desarrollo de la neurobiología al final del siglo XX e inicio del XXI.
Esta falta de previsión se hizo evidente muy pronto por las limitaciones de espacio de la sede del Instituto que, como se ha comentado, impiden el desarrollo de nuevas infraestructuras científicas.
Pero además, la ubicación actual no atiende a las necesidades de interacción con la Universidad y la investigación clínica que requieren las actuales tendencias en investigación en neurociencia.
La ubicación del Instituto Cajal, en un lugar céntrico de Madrid, aislado de esos dos entornos, es una importantísima limitación para el desarrollo de la investigación neurobiológica de calidad.
Obviamente, en los años ochenta cuando se tomó la determinación de reubicar el Instituto, era la mejor, y posiblemente única, solución factible.
Una vez más, sin embargo, situaciones de carácter provisional acaban convirtiéndose en casi definitivas, lo que reduce en gran medida los beneficios de la decisión adoptada originalmente.
LA RECONVERSIÓN DEL INSTITUTO CAJAL futuro |
Tras impartir docencia a distancia de lenguas extranjeras durante más de veinte años, constatamos reiteradamente que es difícil motivar a los estudiantes de los niveles iniciales en la producción de textos en alemán, dado que el aprendizaje de la estructura oracional y del vocabulario les pueden resultar complejos, por lo que se producen errores recurrentes en los nativos hispanohablantes.
El objetivo principal de nuestro proyecto era precisamente mejorar la expresión escrita en alemán como lengua extranjera.
Para ello, una de las mejores maneras era incentivar las producciones del alumnado intentando que superaran las barreras psicológicas iniciales, y que perdieran el miedo inicial a escribir.
En este sentido, siempre hemos considerado los errores como oportunidades para aprender, y pensábamos que haciendo visibles estos errores comunes a través de sus propios escritos, los estudiantes podrían identificarlos fácilmente e intentarían evitarlos en el futuro, mejorando de esta forma la calidad de sus producciones.
Nuestra propuesta parte de la utilización de una herramienta informal y de un enfoque de aprendizaje colaborativo implementado mediante un sistema de corrección entre iguales, y se materializó como una parte de la evaluación continua en asignaturas de alemán de los niveles A1 y A2 (Marco Común Europeo de Referencia, MCER) de distintas titulaciones de Grado de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) con sede en Madrid.
Dichas asignaturas estaban encuadradas en el primer cuatrimestre de los planes de estudio correspondientes.
RESUMEN: Se presenta un estudio empírico sobre la utilización de Twitter como herramienta para la mejora de la competencia de la expresión escrita en el aprendizaje a distancia de alemán como lengua extranjera de estudiantes de los niveles iniciales (A1 y A2 del MCER).
Se describirá la metodología utilizada y las principales conclusiones del trabajo de campo.
PALABRAS CLAVE: Aprendizaje a distancia; Twitter; web 2.0; aprendizaje colaborativo; expresión escrita; alemán como lengua extranjera; DaF. (máximo 140 caracteres), (2) se puede hacer un fácil seguimiento a través de las etiquetas o hashtags, y (3), como muestran Haslam et al. (2009), no requiere especiales conocimientos técnicos, aparte de que (4) contribuye a la mejora de la competencia digital de los estudiantes, tal y como habían mostrado algunos estudios realizados preferentemente en Estados Unidos como el de Wankel (2011).
En este sentido, aunque hasta la fecha se documentan escasos estudios empíricos relacionados con la utilización del microblogging como herramienta educativa, sí se ha demostrado ampliamente la adecuación de otras similares como los blogs o wiki, tal y como recoge Blake (2008).
El último paso consistió en que fueran los propios estudiantes quienes seleccionaran los temas de interés sobre los que querían escribir, a partir de los campos semánticos tratados en el material didáctico.
De esta forma, la motivación de los estudiantes se veía reforzada en tres aspectos: (1) escribían sobre los temas que ellos mismos habían elegido, (2) utilizaban un sistema de microblogging, novedoso en la metodología y en la tecnología, y (3) toda esta actividad se veía reflejada en la calificación de la asignatura como parte de la evaluación continua.
En primer lugar, y utilizando las herramientas de comunicación del curso virtual estándar proporcionado por la UNED, se comunicó a los alumnos la posibilidad de llevar a cabo la parte de evaluación continua de las asignaturas mediante una nueva tarea basada en Twitter.
Básicamente se les informó sobre la repercusión en la calificación final y de las obligaciones que contraían al participar: (1) rellenar una encuesta inicial y otra final, (2) enviar un número mínimo semanal de tuits (el término inglés tweet se ha castellanizado frecuentemente como tuit), bien con aportaciones nuevas o bien corrigiendo alguna de los compañeros, y, por último, (3) realizar una redacción sobre el tema en cuestión a partir de la información de los tuits.
Dado lo novedoso de la propuesta, pensamos que era mejor contar únicamente con aquellos estudiantes que voluntariamente quisieran participar, dejando al resto las posibilidades de evaluación continua tradicionales.
Por ello, el primer paso que tenían que dar quienes decidieran De esta forma, incardinábamos con dos de los objetivos prioritarios en el desarrollo del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES): mejorar (1) la competencia digital y (2) la competencia en una lengua extranjera.
Se pretendía avanzar en el diseño de metodologías activas y materiales adecuados, para mejorar la calidad de la docencia y de la atención al estudiante, promoviendo así la autonomía del aprendizaje y la evaluación continua defendidas en el EEES.
DISEÑO DE LA ACTIVIDAD
Según algunos autores, como Miguel Díaz ( 2006), las metodologías basadas en la resolución cooperativa de tareas o problemas se perfilan como paradigmas muy adecuados para la adquisición de competencias, pues entran en juego no solo las específicas y de conocimientos propios de la materia en cuestión, sino también las competencias genéricas transversales y las sistémicas.
Nuestra propuesta partía de principios pedagógicos constructivistas, en los que la base es "aprender haciendo" (learning by doing), de forma que el papel activo y la responsabilidad del aprendizaje recaen sobre el estudiante.
Planteamos una revisión de las tareas que proponíamos hasta ahora a los estudiantes como parte de su evaluación continua: en lugar de pedirles la producción de una redacción de un determinado número de palabras sobre unos temas concretos -a partir de los contenidos tratados en los materiales didácticos-, decidimos introducir pasos intermedios que pudieran guiarles y motivarles a través de la consecución de metas más modestas, comenzando por oraciones sencillas para avanzar progresivamente hacia estructuras más complejas.
En consecuencia, buscábamos una metodología motivadora para los alumnos, y a la vez innovadora.
Por este motivo, no nos pareció oportuna la utilización de herramientas formales, tales como los foros de debate del campus virtual de las asignaturas, sino que decidimos utilizar una herramienta más informal, y que pudiera permitir cierto anonimato si así se deseaba.
Por ello, optamos finalmente por utilizar Twitter por diferentes motivos: (1) limita las producciones a frases cortas
A pesar de ser una tecnología relativamente sencilla (mensajes cortos que se publican secuencialmente en una línea temporal de más recientes a más antiguos) fue necesario enfatizar en los aspectos menos intuitivos, como por ejemplo, (1) las relaciones asimétricas de seguidor-seguido, (2) los hashtags para definir los temas y (3) poder hacer búsquedas globales.
Para hacer esta formación y llevar a cabo posteriormente el experimento, el equipo docente creó una cuenta específica en Twitter,.
Cuando los participantes iban creando sus cuentas, se hacían seguidores nuestros y recíprocamente.
De esta forma, nos asegurábamos de que hubiera una relación recíproca y simétrica de seguidoresseguidos, para que todos recibieran en sus líneas de tiempo los tuits del resto.
La formación inicial, llevada a cabo durante una semana, incluyó videotutoriales públicos en YouTube, tutoriales en formato electrónico, etc. y la resolución de dudas a través de otros canales tradicionales como correo electrónico, o los foros de debate de la plataforma institucional de la UNED.
Se proporcionó también información sobre herramientas de escritorio u online para gestionar eficazmente cuentas de Twitter como, por ejemplo, TweetDeck o Hoot-Suite.
Pretendimos en todo momento que la formación fuera práctica, animando en todo momento a los estudiantes a empezar a escribir tuits de prueba, a utilizar hashtags, etc. a partir de unas actividades mínimas que el equipo investigador sugería, además de fomentar el uso de Twitter para resolver las dudas sobre la misma.
C. Desarrollo de las actividades
Una vez finalizadas las fases de inscripción y prácticas iniciales con Twitter, comenzaron las actividades propiamente dichas.
Durante cuatro semanas los estudiantes tenían que enviar un mínimo de tres tuits a la semana, utilizando los siguientes hashtags para poder localizar rápidamente los tuits de un tema concreto:, y.
Los mínimos inicialmente marcados, tres tuits semanales, fueron ampliamente superados por la mayoría de los participantes.
Mientras que en las dos primeras semanas participar en el proyecto era rellenar la primera encuesta, con un doble propósito: (1) el equipo docente -y a la vez equipo investigador-dispondría de un perfil de los estudiantes especialmente sobre sus habilidades tecnológicas, y (2) los estudiantes definirían sus temas de interés a partir de las propuestas de contenidos tratadas en los materiales didácticos obligatorios.
No sin cierta sorpresa, constatamos el éxito inicial de acogida de la iniciativa, pues 64 estudiantes (aproximadamente un 25% del total) se mostraron dispuestos a participar, a pesar de que la gran mayoría de ellos desconocían el uso de Twitter.
Entre los datos más significativos podemos destacar la presencia mayoritaria de mujeres (70,3% frente a 29,7% de varones) de edades comprendidas principalmente entre 26 y 34 años (más del 45%).
Pensamos que es interesante explicitar también que tan solo un porcentaje bajo (12,5%) eran menores de 25 años.
Creemos que este hecho se debe al propio perfil de alumnado mayoritario en la UNED: adultos ya formados que buscan una segunda titulación.
Estos porcentajes guardan aproximadamente la misma relación con respecto al total de alumnos matriculados en las asignaturas.
Prácticamente todos los participantes afirmaron tener conocimientos medios o altos de informática de usuario (correo electrónico, buscadores, redes sociales como Facebook, etc.).
Sin embargo, solo 5 de los 64 participantes declararon utilizar Twitter con frecuencia, siendo elevadísimo el porcentaje (82,8%) de personas que nunca antes habían utilizado esta herramienta, y solo un 18,2% se mostró al principio convencido de la utilidad de Twitter para mejorar su expresión escrita en alemán.
Por otra parte, entre los ocho temas propuestos, los tres más votados por los estudiantes fueron "Estilo de vida alemán", "Comida y recetas típicas" y "Aficiones".
B. Formación guiada en Twitter
El elevado desconocimiento del funcionamiento de Twitter por parte de los estudiantes nos obligó a ofrecerles una formación intensiva en dicha herramienta de microblogging. el equipo docente dejó fluir libremente las intervenciones para fomentar la participación y para que los estudiantes perdieran el miedo a escribir en alemán, en las dos últimas semanas se recomendó a los participantes no enviar nuevos tuits, sino intentar corregir los errores de alguno de los enviados anteriormente, con el fin de mejorar la calidad de las producciones escritas.
Este segundo enfoque de corrección por pares dio lugar a la negociación de significados, a correcciones y a mejoras en la redacción a través del propio Twitter, y sirvió para que los propios estudiantes comenzaran a interiorizar cuáles eran sus errores más habituales al escribir alemán.
D. Tarea y encuesta finales
Después de la fase de generación de tuits, las tareas finales que tenían que llevar a cabo los estudiantes eran dos: (1) la elaboración de una redacción sobre uno de los temas propuestos a partir de la información de los tuits correspondientes, y (2) cumplimentar una encuesta final.
En lo que se refiere a la redacción, el propósito era intentar medir si la calidad de las producciones escritas era mejor que la de los estudiantes que no habían participado en el proyecto, fundamentalmente en lo que se refiere a la amplitud y corrección del vocabulario utilizado, y en la corrección de las estructuras sintácticas, prestando especial atención a los errores comunes sobre los que se había estado trabajando durante el mes de utilización de Twitter.
Aun teniendo en cuenta las limitaciones operativas y de representatividad del presente experimento, los resultados del estudio cualitativo de las redacciones fueron sorprendentemente muy positivos: (1) el número de errores era menor, y (2) los errores analizados habían disminuido notablemente, aparte de que (3) los estudiantes habían utilizado el vocabulario complementario adquirido durante la publicación de tuits.
Por otra parte, y aunque insistimos en que los datos deben ser valorados con cautela, para no extraer conclusiones precipitadas, los resultados de la encuesta final vinieron a reforzar (1) la tesis del aumento de la motivación para el aprendizaje y (2) la pertinencia del proyecto como forma de evaluación continua.
Entre los principales datos positivos que podemos extraer de la encuesta final destacamos los siguientes:
El 77,7% de los participantes afirma que Twitter les gusta mucho.
De hecho, tras finalizar este proyecto muchos de ellos continuaron utilizando Twitter como medio de comunicación personal, incluso redactando en alemán.
Entre las principales ventajas, los estudiantes destacan la capacidad de Twitter para mejorar la comunicación en alemán con los compañeros de asignatura (83,3%) y con el equipo docente (63,9%).
Además, un grupo importante de ellos (22,2%) confirmó que la limitación de 140 caracteres fue muy positiva, pues les resultaba más sencilla y menos intimidatoria a la hora de escribir sus primeras frases en la lengua meta.
Aunque Twitter es una herramienta esencialmente asíncrona, el 55,6% destacó la posibilidad de comunicación síncrona, es decir, que en muchas ocasiones intercambiaban mensajes continuamente como si se tratara de un chat.
El 72,2% está de acuerdo en que el uso de Twitter contribuyó significativamente a ampliar sus conocimientos de lengua alemana.
El 66,7% declara tener ahora más confianza para escribir en alemán, y el 74% dice haber sido consciente de la importancia de la corrección por pares.
Se valoran mucho los contenidos de actualidad y lo enriquecedor de la información proporcionada de primera mano por personas que residían en países de lengua alemana (86,1%).
La participación desinteresada de todos los miembros del grupo es muy valorada: el 76% dijo haber disfrutado leyendo los tuits enviados por otros compañeros.
El 77,8% declaró que la tarea final en forma de redacción le resultó más atractiva y sencilla gracias a los tuits.
Por último, también queremos mencionar algunas objeciones expuestas por algunos estudiantes aislados, como por ejemplo las dificultades resultantes de tener que redactar textos de un máximo de 140 caracteres.
Además, se generó gran cantidad de información, superando ampliamente las expectativas iniciales (tanto por el número de participantes como por la cantidad de tuits generados), de tal manera que algunos estudiantes manifestaron que les resultó difícil asimilar tanta información y, del otro lado, un porcentaje significativo (38,9%) mostró cierta adicción y ansiedad, con una atención continuada a la evolución de las publicaciones, etc.
Entre las sugerencias recogidas figuran, por ejemplo, la eventual utilización en el futuro de herramientas similares, pero para la práctica de las destrezas orales en lugar de las escritas, o un calendario diferente, con más tiempo para la formación inicial en Twitter y mayor duración del período de tuits.
En resumen, las valoraciones subjetivas expresadas por los participantes en la encuesta final (con un elevado grado de satisfacción) y el análisis cualitativo de las producciones finales (que muestra un número significativamente menor de errores tipo) son muy positivos.
La respuesta a la última pregunta de la encuesta final viene a reflejar esta conclusión, además de la adecuación de Twitter y de las metodologías asociadas a estas tecnologías para llevar a cabo la experiencia propuesta: el 91,7% de los participantes afirmó que volvería a participar en una tarea de aprendizaje basada en Twitter.
Tras el estudio piloto realizado y descrito en el presente artículo, se sacaron las siguientes conclusiones provisionales sobre el uso de Twitter, que, como es natural, se pueden extrapolar a otras herramientas de microblogging, y que demuestran que Twitter puede ser utilizado como un recurso muy eficaz para mejorar el aprendizaje a distancia de la expresión escrita de una lengua extranjera, por los siguientes motivos:
Se favorece de manera notable la motivación del alumno en la producción propia de textos en una lengua extranjera, quien pierde muy rápidamente el miedo a redactar en una lengua diferente a la suya materna, gracias en parte a la obligada brevedad de sus mensajes (140 caracteres como máximo).
Con una metodología adecuada se puede mejorar cualitativamente la expresión escrita de cada estudiante en la lengua meta.
Estimula considerablemente la comunicación en una lengua extranjera entre los alumnos y con el equipo docente, aparte de que fomenta considerablemente la socialización, al reforzar la conciencia de grupo.
Frente a las reticencias mostradas inicialmente, después de llevar a cabo la tarea, Twitter es percibido por una gran mayoría del alumnado como una herramienta que favorece eficazmente su aprendizaje de la lengua extranjera.
Por ello, en un futuro serán verificadas y matizadas estas conclusiones en otros estudios empíricos ulteriores, con muestras mayores y más representativas, aparte de propuestas didácticas mejoradas, después de la experiencia acumulada en este primer proyecto piloto. |
Como parte del proceso de innovación que se está llevando a cabo a través del programa Escuela 2.0.
(Orden de 15 de diciembre de 2009, para la aplicación del programa Escuela 2.0.) y ante la necesidad de educar a nuestros alumnos sobre temas de salud, desde el Departamento de Orientación del IES "Bajo Aragón" de Alcañiz, se consideró la utilización de nuevas formas de exposición de contenidos como medio para complementar y dinamizar las sesiones de tutoría del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria (ESO).
Por otro lado, la Promoción de la Salud constituye un aspecto esencial dentro de las competencias que deben asumir los enfermeros que desarrollan su actividad en el campo de ria, que tuvo como base la utilización de materiales de la WEB 2.0. y la creación de un blog como sistema para organizarlos, lo que favoreció su uso por parte del profesorado y alumnado del instituto.
Los estudiantes de enseñanzas medias, en general, se sienten espacialmente atraídos por el uso y manejo de herramientas tecnológicas y muestran su preferencia por este tipo de soportes de información; La adecuación a las preferencias de una generación digital, favorece de manera decisiva el fomento de la lectura, que se realiza ahora sobre sustratos digitales e interactivos.
Además, la utilización de diferentes plataformas y aplicaciones informáticas, contribuye a mejorar la competencia digital del alumnado participante, al someterlo a un constante ejercicio de adaptación y aprendizaje de los entornos utilizados.
Por otro lado, a través del trabajo propuesto a los estudiantes de Grado en Enfermería, en el que debían diseñar y elaborar materiales que iban a ser utilizados para la promoción de salud en el medio escolar, se contextualizó en un escenario real una actividad académica diseñada para conseguir el desarrollo de competencias profesionales en pregraduados, dotándola de sentido y finalidad, y transformándola en un elemento estimulador que promovió un aprendizaje más significativo.
El proyecto se desarrolló en 4 fases bien diferenciadas.
En la fase 0 se establecieron las bases del proyecto de colaboración entre el profesorado del Departamento de Orientación del IES y el profesorado del Departamento de Fisiatría y Enfermería de la Universidad Zaragoza, se definió la población diana a la que iría dirigido el PPS, se realizó el diagnóstico de necesidades educativas en materia de salud en estudiantes de tercero de ESO y se definieron conjuntamente las unidades temáticas que conformarían el PPS (Concepto de salud; Ejercicio físico y salud; Alimentación; Trastornos de la imagen corporal; Igualdad de género; Relaciones sexuales; Métodos anticonceptivos; Enfermedades de transmisión sexual; Accidentes de tráfico; Reanimación cardiopulmonar y Soporte Vital Básico; Consumo de Tabaco; Consumo de alcohol; Consumo de la Enfermería Familiar y Comunitaria (RD 450/2005, de 22 de abril, sobre especialidades de Enfermería).
Para dar respuesta a las necesidades de formación de ambos grupos de alumnos/as, se compilaron materiales educativos sobre temas de salud en la red utilizando la plataforma Blogger de uso libre, diseñando para ello un blog (disponible en http://saludenaragon.blogspot.com), para el que los estudiantes de la asignatura Enfermería Comunitaria I, que se cursa en segundo de Grado en Enfermería, en la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud de la Universidad de Zaragoza, elaboraron materiales que sirvieron como base a la implementación de un PPS que se desarrolló dentro del PAT del IES "Bajo Aragón" de Alcañiz.
De esta manera, se generó una intensa experiencia de aprendizaje para ambos grupos de estudiantes, que tuvo como elemento vertebrador un blog de elaboración ecléctica y que fue financiada con partidas presupuestarias procedentes del Gobierno de Aragón, de la Universidad de Zaragoza y del Fondo Social Europeo.
-Mejorar la calidad de la docencia en enseñanzas medias y universitarias a través de la combinación de herramientas de la WEB 2.0 y de la metodología del aprendizaje-servicio. -Homogeneizar la planificación y los contenidos del PAT en el IES "Bajo Aragón" de Alcañiz. -Promover la adquisición de competencias básicas sobre salud, en el alumnado de ESO del IES "Bajo Aragón" de Alcañiz. -Desarrollar en el alumnado de segundo curso de Grado en Enfermería de la Universidad de Zaragoza, la capacidad para identificar necesidades, planificar y prestar servicios relacionados con la formación en temas de salud en un contexto real.
ASPECTOS INNOVADORES DEL PROYECTO
Nuestro proyecto incluyó una novedosa metodología de trabajo en las sesiones tutoriales de educación secunda-
PATRICIA FLORENTÍN, PEDRO J. SATÚSTEGUI, ISABEL HERRANDO Y JOSÉ A. TOBAJAS
informal, orientada hacia la adquisición de competencias, buscando la funcionalidad de los aprendizajes (Escamilla, 2008), procurando fomentar la autonomía del alumnado y planteando situaciones que promovieran el debate y la reflexión.
Al finalizar cada sesión, se administró al alumnado cuestionarios para valorar el grado de comprensión y adquisición de los contenidos desarrollados.
Se utilizaron diferentes cuestionarios con la finalidad de evaluar la estructura, el proceso y los resultados obtenidos tras la ejecución del proyecto, siendo los que se presentan a continuación, los aspectos más relevantes.
Resultados obtenidos en la evaluación realizada al alumnado universitario
Un 78,79% del alumnado consideró que elaborar en grupo un tema sobre promoción de salud dirigido a adolescentes utilizando las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) le ayudó a tomar conciencia sobre la complejidad y las dificultades que plantea la educación en salud a la población, afirmando un 69,70% de los/as alumnos/as que esta actividad facilitó la adquisición de algunas de las competencias necesarias para trabajar en un futuro en el área de la Enfermería Comunitaria.
Un 72,27% del alumnado recomendaría al profesorado continuar con esta actividad el próximo curso y el 83,33% consideró que la elección de los temas a desarrollar, la organización de los grupos y el tiempo para la preparación del trabajo fue adecuada o muy adecuada.
Por último, el 69,7% de los estudiantes valoraron con una nota superior a 7 la calidad de la actividad desarrollada, mientras que sólo un 24,24% la puntuó con notas que oscilaban entre 5 y 7 y un residual 6,06% lo hizo con una puntuación menor a 5.
Resultados obtenidos en la evaluación realizada al profesorado de ESO
El profesorado encuestado se mostró conforme con la existencia de los blogs sobre temas de salud, considerando el 85,7% que esta medida era "Muy adecuada".
También fue unánime la valoración positiva de la calidad de los materiales, pues el 71,4% del profesorado los calificó como otras drogas).
Por último, se diseñó un blog, que se utilizó para publicar los materiales elaborados.
En la fase 1 se establecieron los grupos de trabajo entre los alumnos/as universitarios/as y se realizaron tutorías de orientación dirigidas a facilitar la realización de materiales audiovisuales.
La fase 2 consistió en la selección y publicación de los materiales creados en el blog.
Durante la fase 3 se desarrollaron las unidades temáticas dentro del PAT del IES utilizando los materiales de trabajo publicados en el blog, recogiendo las aportaciones realizadas por los estudiantes de ESO y el feed-back recibido del alumnado universitario.
Por último, la fase 4 incluyó la evaluación y revisión del proyecto con el fin de conocer si el alumnado había adquirido las competencias básicas en materia de salud que se incluyen en el Currículo de tercero de ESO.
METODOLOGÍAS DE APRENDIZAJE UTILIZADAS
Dentro del Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES) (Informe de ENQA sobre Criterios y Directrices para la Garantía de Calidad en el EEES, 2005), figura como objetivo estratégico el impulso en la implantación de nuevas metodologías de aprendizaje para conseguir una mayor calidad de la enseñanza.
Por ello, y aprovechando el uso generalizado que nuestros alumnos hacen de Internet y de herramientas WEB 2.0. se implementó este proyecto con el que además se dio un importante servicio a la comunidad educativa.
Con el alumnado universitario, se utilizó un modelo formativo mixto de trabajo, en el que además de orientarle a la formación práctica, se le plantearon nuevas situaciones de aprendizaje en las que el profesorado actuaba como facilitador o guía (Torre y Gil, 2004), utilizando como base la metodología del aprendizaje-servicio (Puig, 2009).
En las aulas de enseñanza secundaria, se plantearon las sesiones tutoriales con los materiales colgados en el blog, siguiendo una metodología de trabajo tanto formal como "Adecuados".
Una gran mayoría, el 71,4%, consideró que "No" sería necesario modificar los contenidos de los blogs ni los vídeos presentados, siendo la valoración numérica global que otorgaron al proyecto de 8,6 puntos (que se incrementó hasta 9 en la mediana), excelente valoración que también se aprecia al contemplar los valores máximo y mínimo, sobre todo este último, que fue de 7 puntos.
Resultados obtenidos en la evaluación realizada al alumnado de ESO
El alumnado de ESO estuvo formado en un 55,8% por hombres y en un 44,2% por mujeres, y su perfil en cuanto a la edad, fue el de una persona de 15 años.
Una muy amplia mayoría de los/as alumnos/as (92,3%) se mostraron conformes con el uso y la existencia de blogs sobre temas de salud y solo un 7,7% los consideró inadecuados (Figura 1).
7,3 puntos (que se incrementó hasta 8 en la mediana) (Figura 2).
Opinión del alumnado de ESO sobre la utilidad del blog de salud en las sesiones de tutoría.
Consideras que el hecho de que exista una serie de blogs sobre temas de salud, para su utilización en la clase de tutoría es una medida...
Resultados obtenidos en la evaluación de las sesiones de tutoría
Se consideró estudiar como variable de interés, el porcentaje de estudiantes que obtuvieron en las preguntas planteadas tras las sesiones de tutoría, porcentajes de aciertos iguales o mayores al 70%.
Tras el análisis estadístico, podemos afirmar que los resultados fueron excelentes, pues una amplia mayoría del alumnado obtuvo en los cuestionarios de los temas puntajes de aciertos iguales o superiores al 70%.
Es destacable el hecho de que el tema con mayor número de alumnos/as con porcentaje de aciertos por encima del 70% fuera el de "Igualdad de género" (98,9% del alumnado con al menos el 70% de respuestas correctas), mientras que el tema en el que menor número de estudiantes obtuvieron puntajes por encima del 70% de respuestas correctas fue el de "Enfermedades de transmisión sexual" (79,2% de estudiantes con puntajes iguales o superiores al 70%).
SOSTENIBILIDAD Y TRANSFERENCIA DE LA ACTUACIÓN
La propuesta presentada puede considerarse sostenible económicamente, especialmente si se cuenta con un profesorado (tanto de secundaria como universitario) altamente motivado, pues las horas que invierten los docentes en el trabajo son importantes.
Por otro lado, la transferencia a otros escenarios docentes, donde se vean involucrados distintos actores es posible, pues la metodología del aprendizaje-servicio ha sido implementada en múltiples disciplinas (Puig, 2009) y su uso combinado con herramientas web 2.0, aumenta su aplicabilidad a distintos objetivos docentes.
La utilización de una metodología de trabajo innovadora a través de la utilización de recursos de la WEB 2.0. ha supuesto una mejora considerable en la eficacia del PAT del IES Bajo Aragón de Alcañiz, favoreciendo la adquisición de las competencias relacionadas con la salud en el alumnado de ESO que cursa estudios en este centro.
La metodología del aprendizaje-servicio dentro del ámbito universitario, mejoró la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje, al permitir poner en práctica aspectos relacionados con el desarrollo de programas de salud en contextos reales, estimulando la proactividad en el alumnado y favoreciendo la adquisición de una serie de competencias profesionales en los pregraduados de Enfermería. |
Cuando se plantea la mejora de la enseñanza y el aprendizaje (en cualquier tipo de asignatura) se puede incidir sobre tres aspecto básicos: los contenidos, la metodología y la evaluación.
En lo que respecta a los contenidos, los profesores involucrados en la enseñanza de algunas asignaturas de Geología en la E.T.S.I. Minas entendíamos que no era necesario introducir ninguna modificación ya que se estimaba que eran conceptos básicos y fundamentales que no se podían recortar.
Por el contrario, sí que se hizo una modificación en la metodología y en la evaluación.
Las asignaturas relacionadas con la Geología que se imparten en las titulaciones de Ingeniería de la E.T.S.I. Minas de Madrid tienen un número considerable de salidas al campo para que el alumno pueda relacionar los conceptos teóricos con lo observable en la Naturaleza.
De he-cho, hay una asignatura obligatoria en 3.o de I. Geológica denominada Prácticas de Geología y otra optativa en I. Minas e I. Geológica llamada Prácticas Geológicas, que se desarrollan en el campo.
No obstante, sería deseable realizar un mayor número de prácticas en campo, aunque debido a las limitaciones presupuestarias y, sobre todo, a la limitación temporal de los créditos de las asignaturas, no es posible.
Para paliar esta situación y mejorar la calidad de la docencia se desarrolló el proyecto "Aplicación de nuevas tecnologías a la mejora de la calidad de la docencia en asignaturas de la E.T.S.I. Minas" amparado por la convocatoria de Innovación Educativa de la UPM 2010.
Las asignaturas en las que se introdujeron cambios en la metodología y aprendizaje fueron:
• Ingeniería de Minas (Plan 1996): "Geología" 1.o, obligatoria, 9 créditos; "Estratigrafía, Sedimentología y Análisis de Cuencas" 4.o, optativa, 6 créditos; "Geología Estructural" 4.o, optativa, 6 créditos. de conocimiento que componen la Geología, con preferencia a los diferenciadores; 4) Adquirir un léxico geológico correcto, siendo deseable que conozcan la terminología anglosajona, que hoy día es dominante en artículos, libros especializados, libros de texto y libros de divulgación; 5) Adquirir capacidad de comprensión de artículos o libros que desarrollan con mayor amplitud los temas; 6) Tener una bibliografía básica actualizada.
Partiendo de esta referencia, primeramente cabe mencionar que los cambios introducidos en la metodología estuvieron acompañados de la obligatoriedad de la asistencia a clase y la realización de ejercicios que con el sistema anterior eran voluntarios y, en ocasiones, no realizaban.
En definitiva, para que la implantación de los nuevos aspectos metodológicos tuvieran un desarrollo óptimo, se introdujeron cambios en la forma de evaluar.
De hecho el alumno muchas veces antes que preguntarse cuáles son los conocimientos básicos que debe adquirir al cursar una determinada asignatura, lo que se plantea es cómo va a ser evaluado para, en función de esta respuesta, saber qué, cómo y cuándo tiene que estudiar.
En este sentido el aprendizaje podría no verse consolidado por culpa de una evaluación mediocre.
De esta manera, se aplicó un sistema de evaluación continua, aunque en algunas asignaturas ("Estratigrafía y Paleontología" y "Geomorfología" de 2.o I. Geólogo) ya se habían implantado con anterioridad.
Ello fue debido a que, en ocasiones resultaba complicado la transmisión del conocimiento teniendo en cuenta la actitud de algunos alumnos de 2.o, 3 er o 4.o curso que, en un número importante (25-30%), practicaban un absentismo a las clases, debido a una mala autoprogramación, que les impedía a matricularse en cursos superiores con una carga importante de asignaturas pendientes de cursos precedentes.
En lo que se refiere a los principios metodológicos (procedimientos y estrategias empleados para ayudar al alumno en la construcción de su pensamiento) que tienen como objetivo "enseñar a aprender", y que se basan principalmente en el trabajo personal del alumno, se introdujeron importantes modificaciones.
Aunque ya se venían empleando medios de apoyo actualizados y una metodología que fomentaba la práctica, todo ello basado en estudios (Sáenz y Mas, 1979) sobre la forma en que se realiza el aprendizaje (83% mediante la vista, frente a un 11% mediante el oído) y del porcentaje de datos retenidos por los
• Ingeniería Geológica (Plan 2000): "Geología General", 1.o, obligatoria, 6 créditos; "Estratigrafía y Paleontología", 2.o, obligatoria, 6 créditos; "Geomorfología", 2.o, obligatoria, 6 créditos; "Geología Estructural", 2.o, obligatoria, 6 créditos. • Ingeniería Técnica de Minas (Plan 2002): "Fundamentos Geológicos de la ingeniería", 1.o, obligatoria, 12 créditos.
Ante estas circunstancias, el objetivo básico fue el acercar la Naturaleza al alumno a través de las nuevas tecnologías.
Para ello se desarrollaron diversas técnicas de enseñanza y aprendizaje individuales y grupales, siempre empleando imágenes geológicas.
Cabe destacar que esta nueva metodología está basada en el aprendizaje activo (trabajo del alumno) y que potencia enseñanza práctica, tal y como requieren los nuevos Títulos de Grado según las nuevas directrices del Espacio de Enseñanza de Educación Superior (EEES), aunque los resultados que se presentan en este trabajo se obtuvieron en asignaturas de los planes de estudio previos.
Como resultado básico y principal que se pretendía obtener de los cambios introducidos se encuentran lograr una mayor motivación del alumnado y, fundamentalmente, la mejora del aprendizaje y una mayor y mejor adquisición de los conocimientos relacionados la Geología.
A la hora de introducir los cambios en las asignaturas, hay que tomar siempre como referencia los objetivos generales que se pretenden obtener con los alumnos en cada una de ellas y que están marcados en las fichas.
En el caso de las asignaturas impartidas en E.T.S.I. Minas de Madrid presentadas en este trabajo, de forma general son los siguientes: 1) Obtener una visión general integrada de la Geología y sus aspectos particulares en cada una de las diferentes ramas; 2) Obtener un cuerpo de conocimientos básicos perfectamente descritos; 3) Obtener una visión muy clara de los elementos comunes a las diferentes ramas
logía: petrología ígnea, petrología sedimentaria, petrología metamórfica; 2) Geología Estructural: pliegues, fallas, diaclasas; 3) Estratigrafía y Sedimentología: estructuras sedimentarias, discontinuidades, bloques-diagrama sobre Historia Geológica; 4) Geomorfología: glaciar, periglaciar, fluvial, eólica, costera, tropical, relieve granítico, relieve kárstico, relieve volcánico, relieve estructural, tipos de suelos.
La mayor parte de las diapositivas se recopilaron de entre las colecciones de los diferentes profesores, así como de sitios especializados de internet y siempre citando la fuente.
Otra parte de estas diapositivas se tomaron del programa Google Earth en donde, a partir de una exhaustiva selección de lugares del Planeta, se capturaron imágenes tomadas desde diferentes perspectivas en las que se observan aspectos geológicos.
Asimismo, otra parte de las imágenes fueron tomadas por satélites de la NASA y están a disposición del público en general.
Una de las novedades ha sido elaborar cuestionarios en la plataforma moodle con preguntas concretas cerradas sobre aspectos geológicos de imágenes de la Naturaleza (Fig. 1) en diversas asignaturas (Geología, Estratigrafía y Paleontología, Geomorfología) que los alumnos han podido ya utilizar a lo largo del curso 2010/11.
Algunos de estos cuestionarios eran de auto-evaluación, sirviéndole al alumno para una primera toma de contacto previa a la evaluación, mientras que otros contribuían a la nota final.
En los cuestionarios de auto-evaluación el alumno, además de obtener la nota global cuando cerraba el cuestionario, podía consultar las respuestas correctas y así comprobar los errores cometidos.
Posteriormente, el alumno podía plantear dudas de forma individual o en grupo asistiendo a las tutorías.
Cabe mencionar que, aunque los ejercicios de autoevaluación no contribuían a la nota final, eran de carácter obligatorio.
Esto estuvo motivado porque se venía comprobando en años anteriores que aunque se proponían ejercicios, trabajos y exámenes parciales voluntarios, cuya realización suponía un incremento de la nota final y nunca valorándose de forma negativa, había alumnos que no los realizaban y otros que los resolvían pero sin haber realizado un estudio previo.
En nuestra opinión esto ha sido un punto clave por un lado, para la motivación del alumnado, que muchas veces aunque se sentía atraído e interesado estudiantes (10% de lo que leen, 20% de lo que escuchan, 30% de lo que ven, 50% de lo que ven y escuchan, 70% de lo que se dice y se discute, 90% de lo que se dice y luego se realiza), se han introducido nuevas herramientas tecnológicas, como se hace necesario en el EEES, tales como el empleo de la plataforma moodle en la enseñanza virtual.
No obstante, cabe destacar que estos cambios se han realizado en asignaturas de las Titulaciones de I. Minas, I. Geológica e I. Técnica de Minas de los planes anteriores a las nuevas Titulaciones de Grado que iniciaron su andadura en el año 2010/2011 con el primer curso, aunque no será hasta el 2011/12 cuando se impartirán en segundo curso las nuevas asignaturas de Geología de acuerdo a las directrices del EEES.
Dados los buenos resultados obtenidos que se presentarán en este trabajo, los cambios introducidos se aplicarán asignaturas relacionadas con la Geología en los nuevos Grados.
Algunos ejemplos previos de adaptación de asignaturas relacionadas con la Geología a las exigencias de los créditos ECTS como paso previo al cambio al que se ven abocadas se describen en Pascual y Murelaga ( 2007), Pascual, Murelaga y Oñate ( 2008) y Tent-Manclús ( 2008), aunque inciden fundamentalmente en el reparto de clases y en el cambio del sistema de evaluación.
En el desarrollo de la nueva metodología se elaboró, entre otras cosas, una amplia base de imágenes geológicas catalogadas por temática para utilizar tanto en las clases presenciales (teóricas y prácticas) pero, sobre todo, en ejercicios de auto-evaluación desarrollados en la plataforma moodle, o en cuestionarios sobre aspectos de la asignatura.
En las clases se introdujeron técnicas de enseñanza como el "brainstorming", "diálogo simultáneo o cuchicheo" y "puzzle" modificado para trabajar sobre las imágenes.
En todos los casos (moodle y ejercicios de clase) el alumno dispuso de las respuestas correctas para poder conocer los aciertos y errores.
Con el objetivo de mostrar al profesorado, especialmente de Geología, un ejemplo de adaptación al nuevo sistema del EEES, presentamos la metodología empleada y los resultados obtenidos en la E.T.S.I. Minas de Madrid.
Primeramente se elaboró una base de fotografías geológicas que están catalogadas según su temática: 1) Petro-
por la asignatura, no realizaba los ejercicios propuestos por falta de iniciativa personal dejando el estudio de la materia explicada para pocos días antes del examen final o por dedicación a otras asignaturas.
En clases presenciales ya se venía empleando desde hace varios años la proyección de imágenes geológicas como parte de la explicación del profesor para ayudar al alumno a la mejor compresión de los temas.
Como novedad, en este curso se han introducido técnicas de enseñanza grupales basadas en ejercicios sobre imágenes con aspectos geológicos.
En la mayor parte de los casos se dividían a los alumnos por grupos establecidos al principio del curso, nombrándose un portavoz diferente cada vez.
Se proyectaban tandas de 10 imágenes que los alumnos tenían que discutir por grupos ("diálogo simultáneo o cuchicheo") para después indicar, no sólo la forma o estructura geológica que aparecía en la diapositiva, sino el mecanismo de su génesis.
De esta manera al alumno le servía como repaso y adquisición de conocimientos.
En ocasiones, cada componente del grupo ganador tuvo un premio material (un mineral o fósil, en cualquier caso, siempre relacionado con Geología), lo que tenía un doble objetivo: motivar a los alumnos y que, al menos los ganadores, recordaran el nombre del fósil o mineral y el grupo al que pertenecen y conozcan su génesis.
En otras ocasiones se utilizó la técnica del "brainstorming" para que el alumno contestara qué forma o estructura geológica se estaba proyectando.
En todos los casos el profesor dio las respuestas correctas, abriéndose un diálogo con los alumnos sobre las dudas que se pudieran presentar.
A veces se empleó la técnica del "puzzle", aunque con modificaciones.
En este caso, era cada miembro del grupo el que tenía que explicar al resto de componentes la forma o estructura geológica de cada diapositiva, estando sometido a sus preguntas y a posibles correcciones.
Además de observar una mayor motivación del alumnado (incluso, en algunas asignaturas llegaron a solicitar la realización de más cuestionarios en la plataforma mo-odle), también se han tenido mejores resultados en las calificaciones, lo que indica una mejor adquisición de los conocimientos.
De hecho, las encuestas propias entregadas a los alumnos para que evaluaran las nuevas metodologías empleadas, revelaron un alto grado de satisfacción con los cuestionarios de autoevaluación y evaluación en la plataforma moodle empleando imágenes con aspectos geológicos.
Asimismo, valoraron muy positivamente la realización de estos ejercicios ya que indicaron que les había servido para la adquisición de conocimientos y mejorar la comprensión de la asignatura (media de 9 sobre 10), a pesar de que según su criterio las preguntas no habían sido fáciles, aunque tampoco excesivamente complicadas (media de 5 sobre 10).
No obstante, el mejor sistema para determinar el éxito o fracaso de los cambios introducidos es comparando los resultados de la evaluación de los alumnos al final del curso con los obtenidos en la misma asignatura pero en cursos anteriores.
Sirva como ejemplo el de la asignatura de Estratigrafía y Paleontología de la que se venía teniendo un seguimiento desde hace 5 años.
Los buenos resultados del uso de imágenes geológicas en clases de teoría ya se había observado en el desarrollo de la asignatura de Estratigrafía y Paleontología (2.o I. Geológica) en el curso 2009/10 (Fig. 2) aunque en este caso también se habían introducido cambios en otros aspectos como el sistema de evaluación (Ortiz, Torres y Mansilla, 2010).
Como se observa en la Figura 2 el porcentaje de alumnos aprobados que ya había aumentado considerablemente en el curso 2009/2010, se ha incrementado en el curso 2010/2011, destacando el gran incremento de los que tienen una calificación de notable y sobresaliente.
Quizá lo más significativo de los cambios introducidos, en nuestra opinión, es la reducción del número de alumnos que abandonaban la asignatura (los "no presentados"), desde el curso 2009/2010 que han resultado favorecidos con el sistema de la obligatoriedad de asistencia y la evaluación práctica.
El empleo de imágenes geológicas en clases presenciales teóricas, pero sobre todo en clases prácticas aplicando técnicas de enseñanza grupales e individuales y, fundamentalmente, a partir de cuestionarios de auto-evaluación en la plataforma moodle, ha favorecido la adquisición de los conocimientos por parte de los alumnos, evidencia que se ha visto reflejada en los resultados de su evaluación.
La estrategia metodológica ha supuesto una mejora en los siguientes aspectos:
-Incremento de la motivación del alumno, a partir del acercamiento de los aspectos geológicos que se observan en la Naturaleza, y estableciendo conexiones entre la enseñanza y el entorno vital.
-Personalización de la adquisición de conocimientos y flexibilización de la organización de la enseñanza. -Control del proceso educativo mediante autoevaluación y evaluación continua.
Dados los buenos resultados obtenidos en la introducción de estas nuevas metodologías de aprendizaje empleando imágenes geológicas, se pretende aplicarlas también a las asignaturas de las nuevas relacionadas con la Geología de las titulaciones de Grado.
Cabe destacar también que aunque lo que se ha presentado en este trabajo está aplicado a asignaturas de temática geológica impartidas en la E.T.S.I. Minas de Madrid, se puede aplicar a asignaturas similares en de otras Titulaciones de Geología e, incluso, a otras asignaturas de diferente temática. |
Las nuevas tendencias del aprendizaje relacionan tres procesos: la informatización de la sociedad, la globalización y las nuevas tecnologías, mediante los cuales las sociedades contemporáneas pueden adaptarse rápidamente a la sociedad del conocimiento.
Estas sociedades tienen capacidad de generar, apropiar y utilizar el conocimiento para atender las necesidades de su desarrollo.
De todos es conocido, que en Internet existe el mayor encuentro multicultural y se da la mayor coincidencia tecnológica de todos los tiempos como en Alonso y Gallego (2003).
El principal problema que nos encontramos es el crecimiento, no coordinado, de esos recursos, con lo que se hacen bastante ineficaces las búsquedas generales.
Por tanto es necesaria una cooperación invisible como en Fidalgo y Fernández (2009).
Como ejemplo de todo lo anteriormente expuesto, está el espacio web OpenCourseWare (OCW) para promover el acceso libre y sin restricciones al conocimiento, ya que el potencial humano es universal.
Recordemos que en abril de 2001, Massachusetts Institute of Technology, lanzó la iniciativa OCW-MIT con la visión de que las herramientas de enseñanza del aprendizaje de las principales instituciones del mundo, deberían ser de libre acceso a toda la humanidad: para estudiar, compartir y construir.
Esta iniciativa, ha tenido un gran impacto y ha impulsado a que otras Universidades de prestigio internacional se
RESUMEN: El impacto de las tecnologías de la información y la comunicación, TIC, ha abierto, un campo de posibilidades casi ilimitadas para comunicar y compartir la información.
Entre las iniciativas creadas merece destacarse la de "OpenCourseWare (OCW)" movimiento de la iniciativa OCW-MIT, la cual proporciona un acceso libre, sencillo y coherente a los materiales docentes para educadores con carácter no lucrativo, a estudiantes y autodidactas de todo el mundo.
Existen muchas razones para afirmar que la mejora del acceso libre a la creación y a la comunicación de la información, es positiva para los seres humanos como en Floridi, 2002.
Este artículo, recoge varios años de trabajo en la enseñanza del Álgebra y la Geometría para ingenieros.
Todo esto se enmarca dentro de la tecnología de un aprendizaje invisible.
Bajo este enfoque, se busca la creación de futuros relevantes aplicados a las matemáticas, fomentando la creación, ampliación y accesibilidad en un entorno informacional como en Cobo y Moravec, 2011.
El 4 de abril de 2011, el MIT celebró el 10.o aniversario de la proclamación de MIT OpenCourseWare.
Ahí se indicó que "en los últimos diez años, desde el anuncio en la primera página del New York Times, el MIT habían creado sitios web públicos de sus 2000 cursos y publicado materiales tales como: apuntes, boletines de problemas, planes de estudios de pregrado y postgrado de los 33 departamentos académicos del MIT, exámenes, simulaciones, incluso conferencias de videos, permitiendo a los educadores, estudiantes y aprendices independientes mejorar sus propias vidas y la vidas de quienes les rodean.
En la próxima década, tienen la intención de ayudar a millones de personas más en todo el mundo para enseñar, aprender e innovar a través de nuestros recursos abiertos".
Hasta la fecha, se han publicado materiales de más de 2.000 cursos, que comprenden todos los departamentos académicos en el MIT.
Han llegado a más de 100 millones de personas con los recursos educativos.
Han inspirado a más de 250 Universidades de todo el mundo para compartir sus contenidos educativos.
Sus materiales han ayudado a los educadores en Indonesia a mejorar sus cursos, a los empresarios en Haití en sus negocios, y a los estudiantes en África, con la confianza de que tienen acceso a la información mundial como en Oliveira, 2011.
Ante todo este desbloqueo del conocimiento que se viene produciendo y ante toda esta cooperación y aprendizaje invisible, aparece un nuevo empoderamiento como un proceso multidimensional de carácter social.
Aquí, el liderazgo, la comunicación y los grupos autodirigidos, reemplazan la estructura piramidal mecanicista clásica por una estructura más horizontal, en donde la participación de todos y cada uno de los individuos dentro de un sistema, forman parte activa del control del mismo.
Además de fomentar la riqueza y el potencial del capital humano, que posteriormente se verá reflejado, no solo en el individuo, sino también en la comunidad en la cual se desarrolla en Blanchard, Carlos y Randolph, 1997. hayan adherido, generando proyectos propios en coordinación con OCW-MIT.
Este es el caso de OpenCour-seWare-Universia que, a través de medios digitales y en abierto, difunde los recursos docentes estructurados en asignaturas.
En definitiva, se concibe como un escaparate para la difusión internacional de las actividades de nuestras Universidades.
Todo lo anterior está llevando a un nuevo paradigma del aprendizaje, lo que viene siendo llamado "el aprendizaje invisible", que no pretende proponer una teoría como tal, sino una metateoría capaz de integrar diferentes ideas y perspectivas.
Por ello ha sido descrito como un protoparadigma, que se encuentra en fase beta y en plena etapa de construcción.
En resumen, el aprendizaje invisible es una alternativa para ver el aprendizaje con otros ojos.
Es: "aire fresco e independiente que circula por los pasillos de la educación", como en Cobo y Moravec (2011).
Se puede comprobar, que la gran mayoría de los materiales de los cursos de las asignaturas, que están en OCW, tienen en común los siguientes capítulos: programa de la asignatura, bibliografía, lectura obligatoria, lecturas complementarias, ejercicios, proyectos, prácticas, pruebas de evaluación, guía de aprendizaje y autores del material.
Siendo no obligatorios la resolución de ejercicios, proyectos, así como las prácticas y las pruebas de evaluación.
Además de los contenidos multimedia (sonidos, videos...), grupos de estudio (conexión con otros estudiantes interesados en este curso: colaborar en las tareas, hacerse preguntas acerca de los exámenes, o simplemente discutir los temas del curso) y herramientas o software especiales.
Como resumen, podemos reproducir el lema que aparece al abrir la página de MITOPENCOURSEWARE (Massachusetts Institute of Technology): "Unlocking Knowledge, Empowering Minds" ("Desbloqueo de conocimiento, empoderamiento de las mentes").
Así como algunas frases de sus profesores a destacar: "My life is in teaching.
(Larry Birenbaum, profesor del MIT y partidario OCW) Posteriormente, se realiza una descripción general de la asignatura y los objetivos principales que se proponen conseguir con ella son:
Desarrollar la capacidad para la resolución de los problemas matemáticos que puedan plantearse en la ingeniería, desde este nivel de conocimiento.
Mejorar la aptitud para aplicar los conocimientos sobre álgebra lineal y geometría.
Enriquecer el razonamiento crítico.
Dentro del material docente desarrollado, hay que destacar la" Guía de aprendizaje".
Los objetivos que se pretenden en este artículo, tienen la inspiración y el seguimiento del MIT OPENCOURSEWARE, es decir trabajamos desde la filantropía y la difusión del conocimiento, dentro de las tecnologías del aprendizaje invisible como en Miyagawa, 2011.
Por tanto nuestros objetivos principales aplicados a las matemáticas están siendo:
Colaborar para la aplicación de todas las tecnologías que repercuten en la generación, difusión y utilización del conocimiento.
Ayudar a alumnos y profesores, mediante el aprendizaje invisible, para que el saber matemático sea más sencillo y atractivo.
En los últimos cinco años, los profesores de Matemáticas de la ETSI de Topografía Geodesia y Cartografía de la UPM, hemos elaborado contenidos, para poner a disposición de nuestros alumnos, profesores y personas interesadas en aprender Matemáticas.
La idea principal que se ha seguido, es que el conocimiento debe ser accesible a todo el mundo, encontrando en OCW la plataforma adecuada para alcanzar los objetivos propuestos.
La asignatura que se encuentra, en nuestro caso, en OPEN-COURSEWARE de la Universidad Politécnica de Madrid es Álgebra y Geometría del Departamento de Ingeniería Topográfica y Cartografía.
E.T.S.I. Topografía, Geodesia y Cartografía.
Asignatura obligatoria de primer curso del Grado en Ingeniería en Geomática y Topografía, con 6 créditos (ECTS).
El diseño de la web de esta asignatura Álgebra y Geometría, comienza con los prerrequisitos y conocimientos previos que se necesitan para encarar con éxito los contenidos de dicha asignatura, recomendando algunas direcciones Webs, una de las cuales es un curso on-line de repaso y preparación en Matemáticas (repaso de Bachillerato), donde los autores de este artículo han participado.
La dirección web es la siguiente:
Visión incompleta de la Guía de aprendizaje de Algebra y Geometría.
La "Guía de aprendizaje" es totalmente interactiva, proyectando una visión de conjunto de los contenidos y actividades, sirviendo al alumno para organizar su ritmo de aprendizaje y conteniendo los siguientes apartados:
• Bloques temáticos: son los temas en los que se divide la asignatura. • Los tiempos previstos de aprendizaje: tiempo en horas que se deben dedicar a cada uno de los bloques temáticos o temas de la asignatura. • Materiales de estudio donde se presentan los desarrollos de los contenidos teóricos con demostraciones y ejemplos resueltos en PDF de cada uno de los temas. • Materiales complementarios (resúmenes y procedimientos), donde se presentan objetos de aprendizaje de contenidos teóricos, mediante presentaciones con metodología apropiada, como ayuda a la comprensión de conceptos matemáticos. • Problemas resueltos, donde se presenta la resolución "paso a paso" de 422 problemas. • Prácticas con DERIVE: resolución de problemas con el programa DERIVE.
Las prácticas se presentan en PDF, son dirigidas, pudiéndose ver, directamente, la solución en la correspondiente casilla oculta o en el proceso completo con DERIVE.
• Exámenes: los exámenes se proponen por temas, lo que permite una evaluación continua, consistente en una serie de problemas cuya solución ha de consultarse tras su realización.
2 y 3 se presenta un problema de diagonalización de matrices, para la resolución con Derive.
Concretamente la Fig. 3 es el resultado después de hacer "clic" en cada una de las casillas de la Fig. 2.
También se realizan cuestionario de autoevaluación donde se recogen 524 preguntas, tipo test, con sus soluciones to- Otro elemento a destacar es el "software propio", para la resolución de triángulos planos, esféricos y cálculos topográficos.
Este permite al alumno proponer problemas de resolución de triángulos, así como comprobar los teoremas que se deben aplicar para la resolución de estos, además de ver los cálculos, paso a paso, en su resolución.
Resolución problemas paso a paso", nos proporciona los teoremas aplicados (en este caso el teorema del coseno para lados) y los cálculos realizados (en este caso es la simple sustitución de los valores del triángulo esférico anteriormente mencionado).
Señalamos que en la Fig. 5 se ve parte de la pantalla.
En definitiva, se ha creado un diseño interactivo de la asignatura para que el alumno adquiera competencias específicas y transversales en las materias objeto de estudio.
Uno de los resultados que consideramos más importantes es que a medida que vamos enriqueciendo nuestra versión "on line" de la asignatura Álgebra y Geometría, van mejorando los resultados en la calidad del aprendizaje.
También debemos señalar, que los profesores que participamos en la creación de la asignatura descrita en este artículo, desde que apostamos por fomentar el aprendizaje invisible, nos identificamos cada vez más con la reflexión de la profesora del MIT Karen Willcox, la cual manifiesta que "es la mejor experiencia educacional vivida en estos últimos años".
Además, la mayoría de los docentes estamos convencidos en la necesidad de adecuar todo el sistema educativo a los tiempos actuales.
Por último comentar que el trabajo "on line" de esta asignatura, ha sido ganador de la IV edición de los Premios MEC-Universia dentro de la Iniciativa en OCW 2010.
Esta distinción valora la calidad de los contenidos y los materiales publicados en la asignatura.
El objeto de este concurso, como dicen sus bases, es el de promover la difusión en abierto, a través de Internet, de las propuestas docentes, estructuradas por asignaturas, que utilizan los profesores de las universidades españolas en el desarrollo de su actividad docente reglada de las titulaciones universitarias oficiales de grado o postgrado.
Resaltando que el voto de los usuarios ha sido determinante para la concesión del premio, por lo que cabe pensar, que los contenidos de dicha asignatura están siendo accesibles, útiles e interesantes para la formación matemática en nuestros entornos universitarios.
178 DISEÑO PARA EL CONOCIMIENTO REGLADO DE ACCESO LIBRE A TRAVÉS DE INTERNET |
La evaluación consiste en medir en qué grado el alumno ha alcanzado las competencias (conocimientos, habilidades o destrezas, y actitudes y valores) que se persiguen a lo largo del proceso de enseñanza-aprendizaje de una o varias materias (Gil y Padilla, 2009).
Esta tarea de evaluación, basada en el esquema tradicional de la enseñanza universitaria, se ha entendido como una labor inherente al profesor y se centra fundamentalmente en el examen escrito al final del período de docencia, donde lo que se mide principalmente son conocimientos y existe muy poco margen para aprender de los errores.
El nuevo marco del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), que supone un cambio de rumbo importante, al trasladar el centro de gravedad de este proceso desde la enseñanza al aprendizaje, permite plantear una serie de cambios importantes en la evaluación (Bretones, 2008; Calderón y Escalera, 2008; Pérez et al., 2008y Gessa y Rabadán, 2009).
Las cuestiones para qué evaluar, qué evaluar, cuándo evaluar y quién evalúa admiten respuestas más amplias desde la óptica de la evaluación del aprendizaje (Brown, 2003).
Los cambios que deben guiar la evaluación del aprendizaje necesariamente estarán encaminados a determinar el nivel logrado por el alumno en la adquisición de las competencias propias (profesionales y generales) de la materia o materias (Padilla y Gil, 2008).
Sin embargo, será imprescindible delimitar las competencias, definir los criterios de desempeño (resultados esperados en los alumnos como
RESUMEN: El presente trabajo muestra la experiencia de la puesta en práctica de la evaluación autónoma o participativa aplicada a los alumnos de LADE en un intento de conocer cómo perciben su participación en el proceso de evaluación, diferenciado entre autoevaluación y evaluación por los compañeros, y qué grado de objetividad tienen las calificaciones obtenidas a través de la autoevaluación y la evaluación por los compañeros frente a las otorgadas por el profesor.
Los resultados de la experiencia revelan que la evaluación autónoma o participativa debería ser tenida en cuenta como una técnica e instrumento de evaluación más al servicio de la evaluación del aprendizaje.
Evaluación del aprendizaje; evaluación participativa; evaluación autónoma; autoevalución; evaluación por compañeros; educación superior. y otros 8 de evaluación por los compañeros), que trata de valorar su percepción ante ambas experiencias.
Posteriormente, mediante los oportunos contrastes paramétricos y no paramétricos, se han identificado las diferencias entre la autoevaluación y la evaluación por los compañeros, y, por último, se han comparado las calificaciones obtenidas en la autoevaluación, la evaluación por los compañeros y la evaluación otorgada por el profesor.
En lo que resta el trabajo se estructura en las siguientes secciones.
En la segunda se describe la puesta en práctica de la evaluación autónoma.
La tercera analiza cómo los alumnos han valorado su participación en dicha experiencia y qué grado de objetividad presentan las calificaciones obtenidas.
Y, por último, la cuarta sintetiza las conclusiones más relevantes.
APLICACIÓN DE LA EVALUACIÓN AUTÓNOMA: AUTOEVALUACIÓN Y EVALUACIÓN POR LOS COMPAÑEROS
La puesta en práctica de la evaluación autónoma, se ha llevado a cabo, como se ha señalado anteriormente, para las 2 actividades libres de la asignatura de Dirección Financiera II de 3.o de LADE, que el alumno debe elaborar por bloques de temas.
En concreto, y para cada actividad libre, el alumno debe autoevaluar su propia actividad libre (formada por cuestiones, reflexiones, problemas y/o pequeños casos libremente diseñados) y también evaluar de forma anónima la actividad libre de otro compañero.
Para ello, los alumnos atenderán a los siguientes aspectos en una escala de 1 a 10: presentación, originalidad, interrelación, relevancia y trabajo (o grado de elaboración).
Además, el profesor evaluará y calificará de forma ciega (esto es, sin conocer los resultados de la autoevaluación y la evaluación por otro compañero) cada actividad libre para, posteriormente, revisar ambas evaluaciones (la autoevaluación y la evaluación por otro compañero) y sus respectivas calificaciones, y, sólo si lo considera necesario, por existir una brecha importante (igual o superior a 2 puntos sobre 10), llevará a cabo las oportunas correcciones.
En el caso de la evaluación por un compañero, la corrección será la siguiente: (1) si la calificación es al alza, restará al evaluador lo que le ha puesto de más al consecuencia de las competencias adquiridas), recoger evidencias del desempeño (que demuestran la adquisición de las competencias por parte del alumno), analizar las evidencias para juzgar el aprendizaje logrado y comunicar los resultados a los alumnos para orientar y mejorar el proceso de aprendizaje.
Para ello, la evaluación deberá estar presente a lo largo de todo el proceso a través de diferentes técnicas e instrumentos de evaluación y podrá ser llevada a cabo por el profesor, el propio alumno y los compañeros (Gil y Padilla, 2009).
En este contexto, se presenta la actual experiencia docente de evaluación, consistente en la puesta en práctica de la evaluación autónoma para las actividades libres de la asignatura de Dirección Financiera II de 3.o de LADE.
El alumno que se acoge al programa de trabajo de la asignatura, que conlleva la evaluación continua, debe elaborar a lo largo del curso 2 actividades libres por bloques de temas (en concreto, al finalizar los temas 2 y 5), que pueden consistir en cuestiones, reflexiones, problemas y/o pequeños casos libremente diseñados.
Estas actividades representan el 15% de la calificación total y son objeto de autoevaluación y evaluación por los compañeros con la supervisión del profesor, lo que representa una novedad en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la asignatura de Dirección Financiera II al involucrar al alumno en una parte de dicho proceso como es la evaluación (Brew, 2003; Jordan, 2003;y Webster y Lapaham, 2003).
Por otro lado, la autoevaluación y la evaluación por los compañeros, además de permitir la evaluación de las competencias profesionales, fomentan y potencian otras competencias generales tales como el "desarrollo de una visión crítica y reflexiva", la "toma de decisiones" y la "asunción de responsabilidades", sin olvidar los valores de "justicia y compromiso" que subyacen en los procesos de evaluación entre iguales, con lo que se facilita la integración del alumno en el proceso de enseñanza-aprendizaje (Gil y Padilla, 2009).
Como resultado de la presente experiencia, se pretende conocer cómo los alumnos perciben su participación en el proceso de evaluación y qué grado de objetividad presentan las calificaciones obtenidas a través de la autoevaluación y la evaluación por los compañeros frente a las otorgadas por el profesor.
Para ello, los alumnos han dado respuesta a una encuesta de 16 items (8 de autoevaluación MIGUEL Á.
ACEDO Y FRANCISCO J. RUIZ-CABESTRE
VALORACIÓN POR PARTE DE LOS ALUMNOS DE
LA EVALUACIÓN AUTÓNOMA: AUTOEVALUACIÓN Y EVALUACIÓN POR LOS COMPAÑEROS
Para ver la valoración que los alumnos otorgan a su participación en la puesta en práctica de esta experiencia de autoevaluación autónoma, al finalizar la misma, se les pasó una encuesta que contenía 8 ítems a cerca de la autoevaluación y otros 8 sobre la evaluación por los compañeros, que debían ser valorados en una escala de 1 a 5.
La figura 1 contiene el formulario de la encuesta. evaluado, y (2) si la calificación es a la baja, sumará al evaluado lo que le ha puesto de menos el evaluador y se lo restará a este último.
Las labores de autoevaluación y de evaluación a los compañeros llevadas a cabo correctamente (sin corrección por parte del profesor) sobre las 2 actividades libres se compensarán con 0,1 puntos a sumar a la puntuación obtenida por el evaluador en sus actividades libres tras ponderar por el 15%, en cuenta que la máxima calificación que se puede obtener por éstas es de 1,5 puntos, dado que representan el 15% de la calificación total.
Los resultados de la encuesta para una muestra de 151 alumnos se presentan a continuación, agrupados en autoevaluación, evaluación por los compañeros, y autoevaluación versus evaluación por los compañeros.
La tabla 1 recoge los histogramas de frecuencias de las valoraciones otorgadas por los estudiantes a la autoeva-luación.
Agrupando las valoraciones negativas (1 y 2), por un lado, y las positivas (3, 4 y 5), por otro, se puede señalar que: al 77% le ha motivado a trabajar más, al 80% le parece adecuada la autoevaluación, el 85% desea la supervisión del profesor, al 74% le ha resultado atractiva la experiencia de autoevaluarse, el 96% ha sido serio, al 91% le ha aportado cosas, el 99% ha sido responsable y justo, y el 70% considera que debe formar parte del sistema de evaluación.
Evaluación por los compañeros
La tabla 2 recoge los histogramas de frecuencias de las valoraciones otorgadas por los estudiantes a la evaluación por los compañeros.
De nuevo, agrupando las valoraciones negativas (1 y 2), por un lado, y las positivas (3, 4 y 5), por otro, se puede indicar que: al 67% le ha motivado a trabajar más, al 66% le parece adecuada la evaluación por un compañero, el 99% desea la supervisión del profesor, al 89% le ha resultado atractiva la experiencia de evaluar, el 95% ha sido serio, al 83% le ha aportado cosas, el 97% ha sido responsable y justo, y el 70% considera que debe formar parte del sistema de evaluación.
Autoevaluación frente a evaluación por los compañeros
Enfrentando las valoraciones otorgadas por los estudiantes a la autoevaluación y la evaluación por los compañeros para cada uno de los ítems (véase la tabla 3), mediante los tests de diferencia de medias de muestras relacionadas (tanto paramétricos, t-student, como no paramétricos, Wilcoxon), se puede señalar que: la autoevaluación les motiva a trabajar más a los alumnos, están más de acuerdo con la autoevaluación que con la evaluación por los compañeros, la supervisión del profesor se demanda más en la evaluación por los compañeros, muy probablemente debido a que se fían poco de la evaluación de sus compañeros, y el resto de variables no presentan diferencias significativas.
Diferencias de calificaciones entre autoevaluación, la evaluación por los compañeros y la evaluación otorgada por el profesor
Por último, enfrentando las calificaciones de la autoevaluación, la evaluación por los compañeros y la evaluación atorgada por el profesor (véase la tabla 4), mediante los tests de diferencia de medias de muestras relacionadas (tanto paramétricos, t-student, como no paramétricos, Wilcoxon), se puede señalar que no existen diferencias significativas entre ellas, a pesar de que los estudiantes se autoevalúan con una calificación por encima de la del profesor entorno a los 0,08 puntos (sobre una calificación total, lógicamente, de 10 puntos) y evalúan a sus compañeros por debajo de la del profesor en torno a los 0,02 puntos.
Por tanto, cabe indicar que las calificaciones que los estudiantes establecen en la evaluación autónoma (autoevaluación y evaluación por los compañeros) sobre las actividades libres son bastante objetivas y tan respetables como las otorgadas por el profesor, a tenor de los resultados obtenidos.
El presente trabajo muestra la puesta en práctica de la evaluación autónoma para las actividades libres de la asignatura de Dirección Financiera II de 3.o de LADE y como resultado de la presente experiencia se pretende conocer cómo los alumnos valoran su participación en el proceso de evaluación y qué grado de objetividad presentan las calificaciones obtenidas a través de la autoevaluación y la evaluación por los compañeros frente a las otorgadas por el profesor.
Los resultados revelan que la autoevaluación se valora más por los alumnos que la evaluación por los compañeros en lo relativo a la motivación y adecuación.
La supervisión del profesor se demanda más en la evaluación por los compañeros.
Ambas experiencias han sido atractivas y han contribuido al desarrollo de los alumnos.
Además, se han tomado en serio las tareas de autoevaluación y de evaluación de los compañeros, tratando de ser responsables y justos, y consideran que la autoevaluación y la evaluación por los compañeros deben formar parte de los sistemas de evaluación.
Finalmente, no existen diferencias relevantes entre las calificaciones obtenidas en la autoevaluación, la evaluación por los compañeros y la evaluación otorgada por el profesor.
En suma, la evaluación autónoma debería ser tenida en cuenta como una técnica e instrumento de evaluación más al servicio de la evaluación del aprendizaje.
TABLA 2: HISTOGRAMAS DE FRECUENCIAS SOBRE LA VALORACIÓN QUE LOS ESTUDIANTES OTORGAN A SU PARTICIPACIÓN EN LA EVALUACIÓN POR LOS COMPAÑEROS
TABLA 3: TESTS DE DIFERENCIA DE MEDIAS SOBRE LA VALORACIÓN QUE LOS ESTUDIANTES OTORGAN A SU PARTICIPACIÓN EN LA AUTOEVALUACIÓN FRENTE A LA EVALUACIÓN POR LOS COMPAÑEROS
TABLA 4: TESTS DE DIFERENCIA DE MEDIAS SOBRE LA CALIFICACIONES DE LA AUTOEVALUACIÓN, LA EVALUACIÓN POR LOS COMPAÑEROS Y LA EVALUACIÓN OTORGADA POR EL PROFESOR Test Autoevaluación frente a evaluación por los compañeros Autoevaluación frente a evaluación por el profesor Evaluación por los compañeros frente a evaluación por el
LA EVALUACIÓN AUTÓNOMA O PARTICIPATIVA: AUTOEVALUACIÓN Y EVALUACIÓN POR LOS COMPAÑEROS |
La enseñanza mediante clases magistrales convierte al alumno, en la mayor parte de los casos, en un mero espectador, limitando su actividad en clase a la realización de una transcripción al papel de las explicaciones dadas o, en el mejor de los casos, a entender de forma pasiva los conceptos explicados por el profesor.
La transmisión activa del conocimiento es considerada la forma más adecuada de acceder al mismo.
Por ello, la búsqueda de una metodología que permita un aprendizaje más efectivo de los alumnos constituye una de las bases actuales de la investigación en docencia.
El Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) se ha presentado como un método de innovación educativa caracterizado por un aprendizaje activo del alumno desarrollando además una serie de habilidades y competencias indispensables para la futura profesión del estudiante.
En este trabajo se ha aplicado el ABP como método sustitutivo de la clase magistral, buscando por un lado un papel más activo del alumno en clase y por otro lado una progresiva adecuación de los conocimientos a los problemas habituales de su futuro trabajo.
Esta actividad se ha realizado en el curso 2010-11, con los alumnos de la asignatura de Fisiología Ocular y del Sistema Visual impartida en el primer cuatrimestre del primer curso del Grado de Óptica y Optometría.
El programa de la asignatura ha constado de 7 temas de Fisiología General impartidos por el profesor mediante clases magistrales y 13 temas de Fisiología Ocular en la que se ha utilizado ABP sustituyendo completamente a la clase magistral.
Previamente a la realización del ABP, los alumnos fueron distribuidos por el profesor en grupos de tres personas por orden de lista, asignando a cada estudiante un rol: director, secretario y redactor, cuyas funciones se muestran en la Tabla I. Estos roles se intercambiaron dentro del grupo en cada nuevo problema.
RESUMEN: En este artículo exponemos cómo aplicando la metodología del Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) y un sistema de evaluación continua a alumnos de primer curso del grado de Óptica en la asignatura de Fisiología Ocular han mejorado, con carácter general, las calificaciones finales de los alumnos.
PALABRAS CLAVE: Aprendizaje basado en problemas; ABP; evaluación.
Tras la explicación por parte del profesor de los 7 primeros temas de Fisiología General, los alumnos escogieron la fecha para la realizaron de un examen de esta materia que coincidió en la mitad del período de la actividad ABP.
Esta prueba era de tipo test similar a las anteriores pero constaba de 30 preguntas.
La calificación obtenida en este examen suponía un 30% (equivalente a 3 puntos) de la nota final de la asignatura.
La máxima puntuación posible de las cuatro pruebas era de 1 punto en la nota final.
La máxima puntuación posible era de 3 puntos en la nota final.
Cada uno de los portafolios tenía una valoración de 0,75 puntos en la calificación final lo que suponía un máximo de 3 puntos en este apartado.
Cuarenta y ocho de los 60 alumnos matriculados inicialmente, comenzaron y finalizaron la actividad.
A lo largo del curso se presentaron 4 problemas teóricoprácticos, cada uno constituido por varias cuestiones.
Para la resolución de los mismos, los estudiantes podían utilizar cualquier fuente de información, siempre y cuando las mismas fueran mencionadas en la realización del trabajo.
Al inicio de cada problema, los alumnos recibían el enunciado y disponían de 5 días lectivos para su resolución, trabajando en clase y en cualquier otro momento que considerasen oportuno.
Cada grupo podía solicitar al profesor las tutorías que necesitase al margen de la hora de clase.
El tercer día de la realización de cada problema, los alumnos recibían telemáticamente a través del Anillo Digital Docente (ADD) un examen de 10 preguntas de respuestas múltiples sólo una correcta, disponiendo de 24 horas para contestarlo, de forma individual o en grupo.
El último día del plazo establecido, cada grupo debía de entregar un portafolio con la solución razonada del problema y sus cuestiones, contenido teórico relacionado, fuentes bibliográficas, actas de las reuniones y todo aquello que considerasen oportuno incluir.
Además, ese mismo día se sometieron de forma individual en clase a otro examen de 15 preguntas similar al anterior.
Ninguno de los exámenes era eliminatorio; además, cada examen incorporaba nuevo contenido que se unía al de las pruebas precedentes.
Una vez evaluado cada examen, se realizó en clase una revisión de cada una de las preguntas haciendo especial hincapié en los errores más llamativos cometidos en cada caso.
Al finalizar el curso se realizó una encuesta voluntaria y anónima a los alumnos para conocer el grado de satisfacción e implicación con esta metodología.
TABLA I: FUNCIONES DE LOS ROLES ASIGNADOS A LOS MIEMBROS DEL GRUPO
Velar por la calidad del trabajo.
Determinar fechas de reunión.
Tomar decisiones para un funcionamiento correcto del grupo.
Elaborar actas de las reuniones.
Enviarlo al profesor, asegurándose de su recepción en forma y plazo.
ANA ROSA ABADÍA VALLE, MARÍA JESÚS MUÑOZ GONZALVO Y FERNANDO SOTERAS ABRIL
profesor que, para una parte de los mismos, les otorgaba prácticamente la superación de la asignatura en ese momento.
En el Gráfico 2 puede observarse cómo a partir del tercer examen, hay una disminución en los rendimientos obtenidos y además se reproduce en casi todos los grupos, hecho que justificamos con lo reseñado anteriormente en lo referente a la superación de la asignatura.
La calificación obtenida en el examen correspondiente a la parte de la asignatura explicada por el profesor (7 temas) fue de 1,78 ± 0,66.
Los resultados obtenidos en cada uno de los cuatro exámenes realizados a través del ADD, quedan reflejados en la Tabla II.
El mantenimiento en las calificaciones medias puede ser debido a que los alumnos trabajaron más en grupo a la hora de responder a esta prueba.
En el Gráfico 1 quedan reflejados los datos obtenidos por los diferentes grupos de alumnos en cada una de las pruebas realizadas a través del ADD, representándose en abscisas los diferentes grupos y en ordenadas las puntuaciones obtenidas en cada prueba, observándose en general una uniformidad en los resultados de los distintos grupos en las diferentes pruebas de ADD realizadas.
Con respecto a las cuatro pruebas efectuadas en clase, los resultados pueden verse en la Tabla III.
Se observa un descenso en la calificación sobre todo en la tercera prueba, y algo menor en la cuarta.
Los alumnos reconocieron que habían estudiado menos debido al efecto de la nota obtenida en el examen de los temas explicados por el Evidentemente un hecho a considerar en la continuación de esta actividad en el próximo curso, es la realización del examen parcial en la mitad de la experiencia de innovación y/o la conveniencia de dar a conocer las calificaciones obtenidas en dicha prueba en los siguientes días a la realización de la misma.
En la Tabla V quedan reflejados los resultados de los distintos métodos de evaluación seguidos en esta experiencia.
esto nos permite comparar las calificaciones obtenidas con ambas Los resultados se reflejan en la Tabla VI.
En general, no hay diferencias en la nota media del curso ni tampoco en la calificación mínima, aunque sí se aprecia la ausencia de sobresalientes en el último curso.
De una forma similar (Aeby, Kamikawa y Kaneshiro, 2009), tampoco encontraron diferencias en las notas medias entre alumnos con enseñanza en ABP y con enseñanza tradicional.
La centralización de las calificaciones ya había sido observada por (Abadía, Aramayona y Muñoz, 2005), como sucede en nuestro caso.
Conviene señalar que los porcentajes de notas obtenidas mediante el método tradicional de examen parcial y prueba individual en clase, han sido menores que en las calificaciones de los métodos de innovación ADD y Portafolio, que realizaron de forma grupal.
La existencia de mejores resultados en las pruebas grupales ya fue descrito por Cortright, Collins, Rodenbaugh y DiCarlo, 2003, indicando que el esfuerzo que se realiza dentro de un grupo de estudiantes con continuos aportes de ideas de cada estudiante y la retroalimentación del resto de sus compañeros ayuda a un mejor conocimiento de la disciplina.
Si consideramos las puntuaciones medias obtenidas en los dos primeros exámenes realizados en clase, que no se hallaban influenciados por el "efecto parcial" en el rendimiento (Tabla III), se alcanzó un 60% de la puntuación final posible (0,9 de un máximo posible de 1,5 puntos), porcentaje muy similar, 59,6%, al obtenido en el parcial de los 7 temas impartidos por el profesor.
En cursos pasados, con la excepción del curso 2009-10 en el que se efectuó otro tipo de actividad de innovación docente, la impartición de esta asignatura se ha realizado por el mismo profesor, el mismo programa y con un número similar de alumnos siguiendo una docencia tradicional de clase magistral con los exámenes correspondientes; En las notas obtenidas en los cursos con docencia de "clase magistral", hay en general una mayor dispersión en las mismas; de hecho, si consideramos la suma de las calificaciones extremas (suspensos y sobresalientes), en estos años, estas se sitúan entre un 28 y un 45%, mientras que en el actual el 94% están entre aprobados y notables.
Es significativo además en este último caso, la ausencia de sobresalientes tal y como se ha señalado anteriormente (Tabla VII).
De la pregunta sobre la frecuencia de utilización de fuentes de información en los estudios, catalogándolas como muy poco, poco, normal, bastante y mucho, se deduce que Internet era la fuente usada con mayor frecuencia (97,8% responden bastante o mucho).
El uso de libros lo situaron en normal (39,1%).
Las revistas las utilizaron poco o muy poco (86,9%).
Por último las respuestas obtenidas en relación con las consultas a otros profesionales son muy variadas, aunque predomina ligeramente la calificación de bastante (28,3%).
Sin embargo, cuando se les hizo la misma pregunta en relación con la realización del trabajo de innovación docente, Internet seguía siendo la fuente de información más utilizada (95,6%).
La utilización de libros fue de muy poco o poco en un 48,9%.
El uso de revistas y consultas personales sufrió pocas variaciones.
Cabe destacar el interés y la utilidad en el aprendizaje manifestado para clases teóricas y prácticas y algo menor para los trabajos tutorizados, aunque en el grado de dificultad no indicaron diferencias en ninguna de ellas.
Un hecho que llamó la atención fue la expectativa de los alumnos antes de iniciar la metodología de innovación una vez explicada y la actitud hacia la misma en su finalización.
Parece claro que el porcentaje de alumnos que tenían poco interés por la actividad, aumentó, mientras que el grupo de normal-bastante se mantuvo, disminuyendo a su vez el porcentaje de estudiantes a los que les resultó muy interesante.
Este hecho nos hace reflexionar sobre la necesidad en el próximo curso, de aumentar la aplicación práctica de los problemas a resolver dado el interés que para ellos han tenido las prácticas.
Con respecto al tiempo dedicado por los alumnos para efectuar dicha actividad, la mayor parte de ellos expresaron que habían necesitado entre 10 a 15 horas.
La elaboración del portafolio fue la actividad que les llevó más tiempo, seguido de la búsqueda de información, la organización del tema y la discusión en grupo.
De los resultados obtenidos en las preguntas acerca del trabajo en grupo, cabe destacar que el 84,5% de los estudiantes manifestaron haber participado "bastante" o "mucho"; el 80% indicaron un alto grado de compenetración; un 80% consideraron el grado de intercambio de ideas "normal"; el 77,8% expresaron que no les había costado "mucho" esfuerzo debatir las ideas con sus compañeros y el 71,1% argumentaron "normal" o "bastante" sus ideas en las reuniones con sus compañeros.
El 90,1% de los alumnos refirieron que habían participado "bastante" o incluso "mucho" en el trabajo y tan solo un 20% dijeron que habían efectuado parte del trabajo de forma autónoma.
La mayoría de los alumnos (93,5%) consideraron que el trabajo estaba dentro del contexto de la asignatura, y más del 30% consideraron que, sería más conveniente, antes de empezar un tema, conocer previamente algo de él.
Un 69,6% de los alumnos señalaron que no tuvieron una especial dificultad en la búsqueda de la información necesaria para el trabajo y un 60,9% tampoco demasiada dificultad para sintetizar dicha información.
Por otro lado, es interesante destacar que a la pregunta si preferían la docencia de las clases por el propio profesor, no existe una uniformidad de respuestas aunque el 66,6% de los alumnos hicieron constar que sería interesante una docencia similar en otras asignaturas y es remarcable que un 91,4% reconocieron haber adquirido habilidades o competencias útiles para su futuro.
Este hecho es uno de los objetivos que se pretende alcanzar en la aplicación de las metodologías activas incluido el ABP.
En conclusión, la experiencia realizada ha sido un primer paso en la búsqueda de una docencia pensada para obtener un mejor aprendizaje del alumno que con la enseñanza tradicional, aunque es necesario aplicar este método en próximos cursos para llegar a conclusiones más consistentes en el tiempo, subsanando aquellas imperfecciones observadas y utilizando la clase magistral no como el método fundamental a la hora de enseñar a los alumnos sino como una herramienta más en las metodologías activas.
UNA EXPERIENCIA EN FISIOLOGÍA OCULAR DEL GRADO DE ÓPTICA Y OPTOMETRÍA |
La adaptación de las titulaciones al proceso de Bolonia conlleva la necesidad de impartir, además de contenidos, unas competencias para que los alumnos puedan desarrollar en su vida laboral los conocimientos adquiridos en la universidad y también que éstas puedan ser medidas al finalizar el proceso de aprendizaje.
Según el Real Decreto 1393/2007, una de las competencias importantes en un máster es la capacidad de gestionar proyectos de investigación, tanto si el destino del titulado es la investigación como si es la empresa.
Esta competencia es más importante aun cuando el máster está relacionado con la Tecnología Electrónica, que es una de las ramas de mayor relevancia actual en la investigación, el desarrollo y la innovación tecnológica (I+D+i).
En este artículo se presenta la experiencia de los autores tras los últimos dos cursos en los han impartido la asignatura optativa "Gestión de proyectos de investigación electrónicos bajo criterios de calidad" en el Máster Universitario de Ingeniería Electrónica de la Universidad de Zaragoza, así como su experiencia en actividades de investigación y gestión de sistemas de calidad y mejora continua (véase Plaza, 2009; Plaza, Arcega y otros, 2010o en Plaza, Medrano y Posa, 2009).
RESUMEN: Una de las competencias importantes de un máster universitario de introducción a la investigación es la innovación y un aspecto importante es cómo gestionarla.
Para responder a las necesidades que la Sociedad demanda a través de los diversos programas de investigación y desarrollo que las distintas empresas lanzan, hace falta personal técnico capaz de llevar a cabo dichos proyectos y de gestionarlos bien.
Las universidades han lanzado diversos programas de enseñanza para cubrir estas necesidades de conocimientos técnicos pero hace falta también dotar a los investigadores de formación adecuada en su gestión.
En este artículo se presenta la experiencia de los autores tras dos años impartiendo la asignatura optativa "Gestión de proyectos de investigación electrónicos bajo criterios de calidad" en el Máster de Ingeniería Electrónica, con el objetivo de fomentar esta habilidad en los alumnos mediante el conocimiento y la práctica del proceso de gestión de los proyectos electrónicos de investigación, desarrollo e innovación tecnológica.
Innovación; calidad; gestión de I+D+i.
El máster consta de 60 créditos mínimo donde 20 corresponden al trabajo fin de máster, 30 al bloque de optatividad y 10 a materias básicas obligatorias para todos los estudiantes.
Se oferta a 30 alumnos por curso a los que se pretende dar una base común de Electrónica Analógica, Digital y de Potencia con dos bloques de intensificación en Electrónica Industrial o en Electrónica para las TIC, pero todo ello orientado a la investigación desarrollo e innovación en Ingeniería Electrónica.
El máster contiene cursos y seminarios para dotar al alumno con las capacidades y metodologías necesarias para la realización de proyectos de investigación y una futura tesis doctoral.
La formación de profesionales cualificados en la I+D+i de sistemas electrónicos responde a una demanda de las empresas que desarrollan su actividad en estos sectores, algunas de las cuales participan activamente en el máster impartiendo seminarios profesionales, ofertando becas de iniciación a la investigación y acogiendo estudiantes para realizar estancias durante el último período de su formación, véase la memoria del máster en UZ, 2009.
OBJETIVOS DEL MÁSTER Y DE LA ASIGNATURA
El principal objetivo de este trabajo consiste en presentar el diseño y puesta en marcha de una asignatura de carácter transversal e innovador en su contexto en un máster de corte tecnológico, comentando la experiencia de los docentes: enfoque dado a la asignatura, contenidos y criterios seguidos, metodología empleada, problemas encontrados, aspectos valorados como positivos, cuestiones a mejorar, etc.
El máster universitario en Ingeniería Electrónica se ha estructurado en dos grupos importantes de competencias técnicas dependiendo de la elección de los estudiantes: el bloque temático de "Sistemas de Potencia" y el bloque temático "Ambientes Inteligentes".
Como trabajo de la asignatura se decidió el primer año que cada alumno trabajase sobre un proyecto de su interés.
La realidad fue que algunos alumnos tardaron mucho tiempo en decidirse y cuando lo hicieron ya había pasado mucho tiempo del curso.
Por otra parte, no se tenía una homogeneidad a la hora de corregir el trabajo ni de que algunos de los temas a considerar estuviesen incluidos y trabajados por el alumno.
(Algunos eligieron temas de software y sin electrónica como trabajo, lo que dificultó mucho la aplicación de conceptos y su posterior evaluación del aprendizaje.)
El segundo año se ha optado por fijar un único tema de proyecto de I+D+i sobre el que aplicar las enseñanzas.
Desde el punto de vista del profesorado ha permitido desarrollar y aplicar todos los contenidos para todos los alumnos por igual, planificando las clases con claridad y tener una mayor homogeneidad a la hora de corregir y de valorar el trabajo de los alumnos y su aprendizaje.
A pesar de todo, en las encuestas realizadas a los alumnos hemos encontrado alguna queja porque se les obliga a realizar el estado del arte de algo que no les gusta en algún caso.
En todos los casos, la evaluación se ha llevado a cabo de la siguiente manera.
La evaluación de la parte teórica se ha hecho de modo independiente por cada profesor con un examen teórico de tipo test, pero la parte del trabajo se ha evaluado por los tres profesores de modo independiente y las tres calificaciones obtenidas por cada alumno son bastante coincidentes.
Bien es cierto, que para la corrección se ha hecho uso de las rúbricas, donde se reflejan electrónico, el desarrollo y la evaluación de los proyectos, la evaluación de la calidad del producto electrónico y la gestión de la innovación, sus herramientas y la protección y explotación de resultados.
El perfil de los alumnos inscritos en la asignatura indica que en su mayoría son Ingenieros Técnicos (60%) repartidos casi por igual entre los dos bloques de optatividad, están trabajando a la vez que hacen el máster (75%) y tienen un conocimiento bajo o muy bajo (85%) en calidad y sobre todo quieren aprender a gestionar proyectos y quieren tener conocimientos de calidad.
Luego estos conocimientos se aplican a casos prácticos para que el alumno vaya asimilando estos contenidos y como se usan en proyectos concretos de I+D+i.
Para que los alumnos comprendan y apliquen desde el principio los conceptos recogidos en la normativa de gestión de proyectos se ha optado por darles desde el principio del curso el tema del trabajo que deben desarrollar como proyecto final de la asignatura.
De esta manera cada clase y cada práctica desarrolla alguno de los aspectos a considerar y a practicar.
De este modo los alumnos llegan a final con suficiente práctica para poder realizar la parte final del trabajo con no demasiado esfuerzo habida cuenta que en el máster van saturados y se juntan muchas actividades y exámenes al final del período lectivo.
Este último año se ha centrado en el desarrollo de un dispositivo electrónico para la enseñanza de código Braille.
Así cada alumno tiene que realizar un proyecto que por término medio está saliendo por unas 50 páginas en las que se contemplan los aspectos de la normativa y que para garantizar una buena evaluación se recogen en una rúbrica, cuyos aspectos fundamentales se recogen en la tabla I.
En cada uno de los conceptos se han seguido los criterios marcados en la normativa correspondiente de gestión de proyectos de I+D+i.
Los alumnos que aprueban en junio, en la primera convocatoria y el primer año en que se imparte, son 10 de los 14 matriculados, un aprobado, 8 notables y 1 sobresaliente.
Los resultados son razonables ya que la encuesta global marca que han ido muy saturados de trabajo con todas las materias y han ido dejando algunas asignaturas para la segunda convocatoria o para el año siguiente en el caso de alumnos que trabajan.
En el segundo año y en la primera convocatoria, son 11 los alumnos que aprueban de los 17 matriculados, dos aprobados, 8 notables y 1 sobresaliente.
El número de no presentados ha crecido de 4 a 6.
Como aspecto negativo cabe señalar que el horario de la asignatura es bastante incómodo al tener todos los cursos horario los viernes de 15 a 17 horas para las clases de teoría y de 18 a 20 horas de los viernes para las prácticas.
A pesar de todo la matrícula y la asistencia son bastante buenas.
La figura 1 muestra los resultados de la encuesta de satisfacción realizada en la asignatura a la que han respondido 14 alumnos.
Se han analizado cinco aspectos considerados importantes y los grados de medida han sido: D: Deficiente, S: Suficiente, B: Bien, MB: Muy bien, E: Excelente Como puede apreciarse, no ha habido ninguna respuesta que considere deficiente ninguno de los aspectos analizados y la mayoría de los alumnos consideran que los cinco aspectos analizados han resultado de forma muy bien o excelente.
De los cinco aspectos considerados, lo mejor valorado resulta ser la puntualidad.
También el material docente suministrado y la adecuación de los contenidos.
Una de las razones pensamos que los primeros que aplicamos los criterios de calidad y mejora continua somos los tres profesores de la asignatura al estar inmersos en el grupo de investigación, véase (EduQTech, 2011).
Resultados de la encuesta de la asignatura.
En metodología y utilidad de contenidos ha habido cuatro alumnos que solo consideran suficiente lo realizado en la asignatura.
Pensamos que ello se debe a su bajo conocimiento de los conceptos de calidad y mejora continua y también porque el primer año se perdió mucho tiempo hasta que algunos alumnos decidieron cuál era el tema de investigación sobre el que iban a desarrollar el trabajo final de la asignatura.
En la figura 2 se muestran los resultados de la encuesta general realizada a todos los alumnos del máster.
Los tados varían desde muy insatisfecho (MI) a muy satisfecho (MS) y se han dejado dos campos más para el caso de no aplica NA o que no han respondido a la encuesta (blanco).
Los alumnos que contestan la encuesta general son 22, 12 Ingenieros Técnicos Industriales, 4 Ingenieros Industriales, 3 Ingenieros de Telecomunicación y los 3 restantes otros titulados.
La encuesta la han respondido 22 alumnos y podemos considerar que más del 50% de los alumnos se muestran satisfechos o muy satisfechos con la titulación en general y que ha visto cubiertas sus expectativas iniciales.
La percepción del alumno es que la formación recibida se considera de utilidad para su futuro profesional e incluso más del 50% de los encuestados recomendaría este máster a futuros estudiantes.
El perfil de los alumnos es muy variado a pesar de los créditos de homogeneización porque se destinan a formación básica en Electrónica pero cada titulación imprime carácter y la orientación hacia la investigación es bastante diferente según la titulación de procedencia.
Esto hace que algunos alumnos no tengan el interés deseado por el profesorado de la asignatura.
Se ha incluido una asignatura transversal en el Máster de Ingeniería Electrónica para que los alumnos aprendan a gestionar la innovación en los proyectos de ingeniería Electrónica bajo criterios de calidad y mejora continua, y siguiendo la normativa española sobre el tema.
Se destaca como muy positivo disponer de un tema de proyecto sobre el que aplicar los conocimientos de la asignatura desde el primer día.
Aunque haya habido quejas por el tema elegido el segundo año, presenta ventajas a los profesores por unificar los trabajos y los alumnos tienen la ventaja de trabajar desde el primer día sobre un tema concreto y aplicar los conceptos que se van desarrollando en la asignatura.
La solución de compromiso para lograr mayor interés en los alumnos sería el elegir dos temas uno de cada uno de los bloques de intensificación del máster y en colaboración con profesores de las otras asignaturas.
La asignatura debería ser para todos los alumnos del máster, para que todos tengan la competencia de gestión de proyectos de I+D+i porque estas actividades también necesitan, como todo, una buena base para que el proceso de innovación no sea fortuito sino que los efectos de la mejora continua hagan que la labor de innovar sea fructífera y continuada.
Se espera que las promociones que vayan saliendo sean más competitivas al gestionar mejor los proyectos de I+D+i de Electrónica que realicen en su futuro profesional.
Ya han pasado dos promociones por la asignatura y los resultados y experiencia obtenidos han sido positivos por parte de los tres docentes y por parte de la mayoría de los estudiantes.
TABLA I: CONCEPTOS Y PESO RECOGIDO EN LA RÚBRICA DE EVALUACIÓN DEL TRABAJO FINAL Aspecto Peso |
Se ha desarrollado una aplicación (en adelante GEE-CA) programada en VBA (Visual Basic for Applications) en el entorno Microsoft Excel 2010 como herramienta necesaria para aliviar el trabajo del profesorado en la recuperación de la información de las pruebas de evaluación continua realizadas a los estudiantes.
GEECA está diseñada para interactuar con Moodle (1.9.12), que es el Ambiente Educativo Virtual (AEV) o sistema de administración de cursos utilizado en la Universidad Politécnica de Madrid.
En la actualidad existe bastante rechazo por parte de los profesores a entrar en la dinámica del uso de Moodle debido a que es un entorno que se desconoce, y que tiende a utilizarse meramente como un medio de intercambio de contenidos (Lonn y Teasley, 2009).
El aprendizaje es algo más que eso, y debe potenciarse el uso del AEV para permitir la nivelación de estudiantes, motivar al estudiante, y provocar el intercambio social entre los alumnos según Lonn y Teasley (2009).
Las tareas que se realizan con menos frecuencia provocan en el usuario rechazo y poca predisposición.
RESUMEN: Se presenta una aplicación desarrollada en Visual Basic para Microsoft Excel 2010 con el propósito de ofrecer una herramienta que ayude al profesorado en las labores de calificación de pruebas de evaluación continua a lo largo de un curso en conjunción con la plataforma Moodle.
Se describe también su aplicación a una asignatura concreta.
UNA APLICACIÓN ORIENTADA A LA GESTIÓN EFICIENTE DE LA EVALUACIÓN
Por parte del profesor, el tiempo dedicado a corregir y a tareas de coordinación es inmenso o al menos así lo parece.
La decepción se muestra en seguida en los rostros de quienes han decidido dedicar una semana a corregir, con el objetivo de disminuir, el montón de "pendientes de corregir".
Por parte del alumno es imprescindible para su motivación positiva ir viendo metas, logros, y que su trabajo se vea valorado.
La motivación del estudiante es imprescindible para una educación de calidad según Kotsiantis, Patriarcheas y Xenos (2010).
Las asignaturas presenciales con Moodle inicialmente se benefician de la presencia electrónica de materiales.
Ello beneficia al estudiante al poder pasar su documentación al e-Book/Netbook/Tablet correspondiente con una excelente calidad y visualización, así como para evitar las colas y costes asociados a los servicios de reprografía, a la par que se disminuye el peso transportado.
Los tiempos cambian, el lenguaje también y hay que hacer un esfuerzo por adaptarse a la mentalidad y formas de comunicarse del estudiante, en la misma medida que el estudiante debe adaptarse a la asignatura.
Los estudiantes tienen gran tendencia a usar TI, bastante mayor que los profesores según Lonn y Teasley (2009).
El uso de Moodle permite hablar el mismo idioma, pero como el profesor es minoría debe hacer uso de tres armas simultáneamente: su conocimiento especializado, la planificación de la asignatura antes de su inicio, y el uso de herramientas informáticas y docentes a su alcance.
En un paso posterior es posible que el profesor aproveche algunas de las múltiples posibilidades de Moodle y cambie con ello la forma de dar clase como en Lonn y Teasley (2009).
La rúbrica de corrección estricta
Existen diversos métodos para simplificar las labores de corrección de evaluación continua.
El método recomendado para simplificar la corrección es corregir cada apartado como bien o mal.
Para ello se sugiere que sólo se den por buenos los resultados de los apartados que son correctos y que cuentan con las operaciones adecuadas para llegar a ellos.
La utilización de hojas con espacios para las contestaciones en limpio y espacios para los planteamientos y operaciones son sin duda de gran ayuda para poder corregir cada apartado de un vistazo. gunos ejemplos: Actualización de fechas de las actividades Moodle al inicio del nuevo curso académico; Incorporación de nuevos cuestionarios; Actualización de las preguntas y actividades de evaluación; Generación de grupos.
Asimismo el rechazo es grande ante actividades frecuentes, pero muy rutinarias o tediosas: Recopilación de notas de distintos profesores y análisis de las incidencias; Recopilación de archivos subidos por alumnos para cumplir una tarea; Incorporación a Moodle de las notas de una actividad offline; Correcciones.
Aunque la tendencia a seguir es que las aplicaciones favorezcan la flexibilidad de trabajo, el camino se prevé todavía muy largo, por lo que tenemos necesidad de ciertas herramientas que nos ayuden con tareas simples, repetitivas y programables.
Este ahorro de tiempo facilita la comunicación entre nuestro día a día y el uso momentáneo del AEV en tareas realizadas ocasionalmente.
GEECA pretende simplificar el proceso de adaptación a Moodle, mientras el AEV se perfecciona.
Los objetivos perseguidos son la disminución del tiempo empleado por el profesor en las tareas de recolección de las tareas solicitadas a los alumnos así como facilitar el proceso de corrección, permitiendo una corrección más automatizada, rápida y con criterio de calificación más uniforme.
Esto evita las pérdidas del ritmo de aprendizaje según Yengin, Karahoca y Yücel (2008) resultantes de largos tiempos de corrección que desembocan en el desinterés del alumno y en la confusión de conceptos al coincidir en el tiempo las correcciones de unos temas con las clases de temas posteriores.
Se pretende con ello lograr una herramienta de amplia aceptación, al estilo de la conocida macro en Microsoft Word de cuestionarios como en Clemente (2011), que permite la vinculación directa de la herramienta institucional con el ámbito de trabajo del profesor.
Se propone también, como ejemplo, la aplicación de unos criterios de corrección rápidos y precisos a una asignatura.
El objeto es hacer más evidente cómo obtener el mejor provecho posible a la conjunción de la herramienta con Moodle y con la guía de aprendizaje de la asignatura.
Por último, se describe la aplicación de GEECA a una asignatura concreta así como una descripción de las virtudes y defectos.
Se dan también orientaciones sobre cómo estructurar las guías de aprendizaje, así como las posibilidades de aplicación en el entorno educativo de grado y postgrado. ción que da el resultado final del apartado en las unidades pedidas, pero con la libertad de poder resolver el ejercicio según su criterio.
Si el alumno lo desea puede incluso mover las celdas de resultado a la ubicación más conforme con su resolución, para lo cual sólo hace falta añadir una hoja adicional vinculada a los valores de las celdas.
Por lo tanto, existen dos formas de asegurar que GEECA será capaz de recopilar los datos realizados por el alumno.
Por un lado, conviene siempre forzar al alumno a que resuelva el ejercicio en una única hoja del libro de cálculo.
Si se dejó el hueco adecuado para la resolución de cada apartado la celda para el resultado final puede tener una posición fija, a la cual apunte GEECA en la recogida de datos.
Otra opción es situar las celdas para cada apartado en un sitio común, de manera que el alumno mueva dichas celdas hasta el lugar que le resulte conveniente para ubicar la resolución del apartado.
En este último caso es donde se requiere que el libro enunciado disponga de una hoja para el enunciado y la resolución por parte del alumno, y otra de recopilación de los datos de las celdas.
GEECA lee la plantilla de recopilación de datos que previamente ha realizado el profesor (figura 1 dcha), y que está situada en una hoja cuyo nombre empieza por "MT_" (iniciales elegidas por Moodle Task).
Dicha hoja indica qué Esta forma de corregir disminuye mucho el tiempo de corrección y en caso de utilizar Moodle o los Clickers la corrección puede ser automática, con una revisión rápida por parte del profesor.
Es imprescindible, adicionalmente, que el alumno pueda revisar rápidamente la resolución correcta del ejercicio para aprovechar el interés natural de contrastar su ejercicio con el resuelto y comprobar así si su nota es correcta y por qué.
Este momento es especialmente importante ya que es un momento de gran intensidad que hay que aprovechar: el momento de interés y necesidad.
La motivación afecta directamente a la forma en que las personas aprenden según Henderlong, McClintic y Hayenga (2009).
Tareas de subida de archivos.
Esta tarea (figura 1 izda) permite que el alumno resuelva ejercicios más elaborados en el entorno de un libro de cálculo o similares, asociando varias partes de la asignatura o conceptos de varias materias para llegar a la resolución del ejercicio.
La propuesta de resolver dichas tareas, en un libro de cálculo de Excel, tiene la ventaja de forzar al alumno de ingeniería a utilizar una herramienta ofimática muy extendida, y que se le pedirá sin duda en su entorno profesional.
Adicionalmente, para el profesor sólo es necesario marcar unas celdas en las que el alumno realice la última opera-Figura 1.
Pantalla inicial de GEECA, recopilación de datos (izda) y selección de plantilla (dcha). hoja hay que leer y qué celda dentro de dicha hoja.
Al indicar ambos valores GEECA puede leer datos de más de una hoja del libro de cálculo.
La elaboración de los ejercicios requiere por tanto un tiempo adicional de planificación y preparación que se ve muy recompensado por la facilidad de recogida de datos y de calificación.
El beneficio es tanto mayor cuanto mayor sea el grupo, o cuantos más cursos académicos empleen las mismas plantillas (pidiendo la resolución de apartados equivalentes, pero cambiando los enunciados).
Así, aunque la preparación de enunciado y plantilla es ligeramente laboriosa, sólo hay que realizarlo una vez, y permite cambiar el enunciado de la tarea de bloque, que si está bien elegido será igual todos los años (aunque con enunciado variado, para evitar que algún alumno haga labores de copia, en lugar de labores de estudio).
GEECA guía al usuario mientras le solicita los datos necesarios, que desembocan en que el usuario comprima las carpetas Moodle con los datos (cada carpeta tiene como nombre el Moodle ID de cada alumno y en su interior contiene todos los archivos que haya subido el alumno) y lo descargue al ordenador.
GEECA entonces comienza descomprimiendo los archivos y copiándolos a la carpeta base, renombrándolos con el Moodle ID de cada alumno (para evitar repeticiones) seguido de un número para identificar cada uno de los archivos subidos por el alumno.
Acto seguido el profesor tiene la posibilidad de indicar cómo quiere renombrar los archivos, para lo cual se hace uso de un libro de calificaciones de la asignatura descargado de Moodle.
Esto de por sí es ya un ahorro de tiempo importante, puesto que para evaluar estas tareas el profesor tenía que ir descargando y abriendo los archivos uno a uno, y en caso de guardarlos en el ordenador ir asignándoles a mano un nombre.
Posteriormente, GEECA solicita al profesor que seleccione la plantilla de recopilación de datos que desee usar y genera a partir de ello un libro en el que se recopilan los datos de todos los libros subidos por todos los alumnos en una única tabla.
Esta tabla facilita la calificación, ya que se puede ir mirando columna por columna corrigiendo simultáneamente y de manera rápida los resultados, teniendo asimismo la posibilidad de abrir rápidamente el libro original del estudiante para comprobar las operaciones realizadas.
GEECA también facilita la elaboración de cuestionarios, permitiendo al profesor seleccionar la batería de preguntas a utilizar, y elegir cuántas preguntas y variantes de cuestionario quiere realizar, así como ver las preguntas y respuestas del cuestionario según se va formando.
Tras dicha elección se le pregunta al profesor qué preguntas quiere incluir y si quiere generar un archivo en formato XML Moodle para su importación desde Moodle.
De esa manera, el profesor puede recopilar sus preguntas en Excel, e incluir la retroalimentación (Feedback) de las mismas si son operaciones.
En todo caso GEECA genera las variantes deseadas barajando las preguntas y las respuestas, y ofreciendo una tabla de corrección rápida.
En grupos grandes es habitual que existan múltiples profesores, por lo que se hace imprescindible una tarea de coordinación y de control.
La herramienta usual para estos trabajos es Excel.
Habitualmente el coordinador dispone de una lista maestra y recopila manualmente los datos que ofrece cada profesor.
GEECA permite recopilar fácilmente los datos de las listas auxiliares en la lista maestra, e incluso permite utilizar una columna identificativa de grupo para poder marcar las ausencias de alumnos o bien la asistencia de un alumno de otro grupo.
A las largas listas de alumnos y la gran cantidad de singularidades que acontecen en el día a día de los alumnos que rompen la agenda del profesor, se une la compleja interacción con gran número de profesores: manejo de listas diferentes, entrega de notas en tiempos distintos, puntos de vista distintos en la gestión de la información, dificultad para el uso del Moodle... lo cual no hace sino aumentar el tiempo dedicado a estas tareas.
Exportación de notas en Excel para subir a Moodle
GEECA permite recopilar de un listado Excel los DNI (ó email) y las notas, generando un archivo CSV que se puede
APLICACIÓN A UNA ASIGNATURA
Una asignatura de menos alumnos, pero muy interactiva orientada a proyectos, también puede beneficiarse de GEE-CA.
Es el caso de la asignatura Termoeconomía y Optimización Energética (Querol, García-Torrent, Cámara y Montes, 2011).
Como puede verse en la guía de aprendizaje, la planificación temporal de la asignatura conlleva el avance en la teoría del libro (Montes, García y Querol, 2009) seguido de su aplicación inmediata a una instalación que es objeto del análisis paulatino por parte de toda la clase.
Adicionalmente, se realiza en grupos de cuatro alumnos el análisis de una instalación en paralelo.
Esta interactividad conlleva, en la asignatura de cuatro horas a la semana, la corrección de habitualmente una prueba simple en papel y dos tareas subidas a Moodle cada semana.
Tal cantidad de trabajo con el alumno sólo es posible en grupos de últimos cursos con menor número de alumnos que permiten hacer una asignatura muy práctica y menos teórica.
En el curso 2011/2012 se adaptarán los enunciados de los libros Excel para recopilar también los resultados de las dos tareas que realizan los alumnos en Excel y que suben a Moodle antes de una fecha y hora límite.
Hasta el momento la corrección se realizaba manualmente, evaluando a cada alumno descargando su libro, cambiando el nombre del mismo, abriéndolo, corrigiéndolo y subiendo a Moodle la nota y el comentario a la corrección.
El trabajo inicial para aprovechar las funcionalidades de GEECA es grande, pero al ser un trabajo bastante sencillo se puede distribuir el trabajo entre los profesores de la asignatura trabajando en paralelo o emplear tiempos sueltos.
La inversión en el tiempo inicial se recupera rápidamente durante el curso ya que aunque cada año hay que adaptar los enunciados a la instalación que se analiza, los apartados son siempre los mismos por lo que cada año habrá que cambiar exclusivamente los encabezados de los enunciados.
GEECA mejora la experiencia de corrección del profesorado, facilitando la realización de correcciones rápidas así como la uniformidad de criterio al poder evaluar apartado tras apartado.
La integración del uso de Moodle, GEECA y las pruebas de evaluación continua constituye una sinergia que permite mejorar la calidad del tiempo del profesor, detectar los fallos comunes de manera más sencilla, y ahorrar en el proceso de evaluación un tiempo puramente administrativo que puede emplearse para la mejora de los aspectos docentes de la asignatura.
Los idiomas actualmente incorporados son Español e Inglés, pero basta introducir una columna adicional a la hoja Lang del libro para incorporar un nuevo idioma.
GEECA está disponible gratuitamente para quien la solicite por correo electrónico a los autores con el único requisito de citar el presente artículo en caso de su utilización para una publicación.
Es intención de los autores ir adaptando GEECA a las versiones de Moodle que se vayan instalando en la UPM. |
El fomento de la cultura emprendedora en la educación superior se ha organizado principalmente en torno a dos tipos de instrumentos: (a) Programas de enseñanza y formación emprendedora, (b) Programas de fomento y apoyo a la creación de empresas (spin-off) (Kuratko, 2005).
Estos instrumentos han fortalecido un paradigma empresarial de la cultura emprendedora vinculado a los negocios y a los atributos individuales de los emprendedores (Gibb, 2005).
La emergencia de la cultura emprendedora en el Espacio Europeo de Educación Superior (COM, 2008) ha promovido la necesidad de una perspectiva más amplia, inclusiva y social basada en competencias, y en torno al cual no existe aún un modelo consolidado para el fomento de la cultura emprendedora.
El artículo distingue conceptualmente la universidad emprendedora de la universidad relacional en educación superior, y diferencia, en el marco de la cultura emprendedora, el sentido de la iniciativa (competencias básicas para la creación de proyectos) del emprendimiento (competencias específicas para la creación de organizaciones).
Para ilustrar estas reflexiones se presenta el Programa GAZE de fomento de la cultura emprendedora en la educación superior del Territorio Histórico de Gipuzkoa-País Vasco.
En el marco de este programa se documenta la experiencia de incardinación curricular de competencias del sentido
The GAZE program case RESUMEN: El artículo presenta la experiencia del Programa GAZE de fomento de la cultura emprendedora en la educación superior en Gipuzkoa-País Vasco.
Desde el punto de vista conceptual, se presenta un modelo de universidad relacional y se distinguen dos dimensiones de la cultura emprendedora: el sentido de la iniciativa (competencias transversales para la creación de proyectos) y el emprendimiento (competencias específicas para la creación de organizaciones).
Se analizan las experiencias de incardinación curricular de competencias a partir de la resolución de problemas con la participación en el aula de agentes reales del territorio (empresas, Ongs, Ayuntamientos), que configura, en la práctica, el modelo de universidad relacional.
PALABRAS CLAVE: Universidad relacional; competencias; cultura emprendedora; educacion superior; Gipuzkoa. ticulación universidad-empresa, considera a los grupos de investigación como cuasi-firmas, ya sea porque desarrollan proyectos conjuntamente con empresas (alianzas de cooperación organizadas sobre principios empresariales) ya sea porque se comportan como tales frente a la comercialización de sus productos (patentes), y a la vez promueve la creación de empresas de base científica y tecnológica (spin-off) (Etzkowitz, 2003, Tuunainen, 2005).
Se trata de una universidad orientada hacia el mercado.
La universidad emprendedora implica un nuevo ethos académico basado en el emprendimiento y la preocupación por la valorización comercial del conocimiento (value for money).
No obstante, este modelo de universidad tiene límites a la hora de tramitar sus vinculaciones con la sociedad, puesto que opera por enclave social privilegiando sus relaciones con un tipo de agente (las empresas) y en un nivel limitado de red (universidad-empresa).
En los últimos años, y como una forma de atender a las nuevas demandas emergentes de la sociedad del conocimiento, se han comenzado a configurar un conjunto de iniciativas inconexas que bregan por una mayor articulación entre la universidad y una heterogeneidad de demandas sociales de conocimiento (Abe, 2007, Kempner y Taylor, 1998).
Estas respuestas esporádicas y poco articuladas de la universidad hacia las demandas de la sociedad comien-de la iniciativa (casos reales-problemas reales) de la que participan en el aula agentes territoriales (empresas, ONGs y Ayuntamientos).
Este esquema permite hacer operativo el modelo de universidad relacional, que es más inclusivo de todas las disciplinas y favorece la articulación plural de la universidad con una diversidad de agentes territoriales y no solamente empresariales.
Por último, se hacen consideraciones finales.
LOS MODELOS DE UNIVERSIDAD
Desde hace por lo menos dos décadas se viene hablando de la universidad emprendedora (Etzkowitz et al., 2000; Etzkowitz 2003, Tuunainen, 2005).
La universidad emprendedora se caracteriza por tender hacia modelos gerenciales de gestión y focaliza sus objetivos académicos en la transferencia de conocimientos hacia el sector empresarial.
Se trata de una universidad que incorpora una tercera misión a la universidad como es la de vincularse activamente con el sector empresarial para valorizar social y económicamente el conocimiento generado por la investigación universitaria (Asplund y Nordman, 1999, Etzkowitz, 2003).
La universidad emprendedora desarrolla estructuras de interfase para transferir conocimiento y promover la ar-
TABLA 1: MODELOS DE UNIVERSIDAD
Universidad Tradicional Universidad Emprendedora Universidad Relacional
Enseñanza Enseñanza articulada a competencias orientadas hacia el emprendimiento empresarial.
Enseñanza articulada a competencias orientadas hacia el sentido de la iniciativa y emprendimiento Investigación no orientada Investigación orientada al mercado (empresas) Conocimiento orientado al contexto de aplicación económico, social, cultural y regional.
Gestión Universitaria (jerárquica, burocrática y parcelada)
Gestión Universitaria (jerárquica, burocrática e instrumentalizada por el management empresarial)
Gobernanza: gestión horizontal y en red (gestión social del conocimiento: articulación de recursos, individuos, organizaciones y agendas locales y globales de conocimiento).
Evaluación con criterios endógenos a la academia
Evaluación con criterios endógenos y orientados hacia el value for money.
Calidad relacional: proceso integrado multinivel (individuos, grupos y redes), multicriterio (calidad, conectividad y pertinencia social) y multiagente (pares académicos, usuarios y pares sociales).
Extensión Universitaria Fomento de la relación Universidad-Empresa.
Fomento de redes heterogéneas de conocimiento y aprendizaje.
JAVIER CASTRO SPILA, JULIETA BARRENECHEA Y ANDONI IBARRA información, generar nuevas ideas, habilidades de investigación y aprendizaje, tomar decisiones y adquirir habilidades en comunicación oral y escrita, entre otras.
En segundo lugar, el emprendimiento se fomenta a partir de la creación de organizaciones experimentales a cargo de estudiantes que han participado de fases anteriores de motivación y desarrollo de competencias básicas.
Se trata de una fase en la que desde diversas disciplinas se fomenta la creación y desarrollo de organizaciones de diverso tipo que adelantan las dinámicas de la vida profesional.
En estas fases se desarrollan competencias específicas y conocimientos concretos vinculados a la gestión de organizaciones.
El modelo sugiere que el desarrollo de competencias básicas está organizado sobre un conjunto amplio de actividades pero que conectan con una diversidad de agentes y proyectos, asociados a problemas reales.
La creación de organizaciones es un estadio superior y avanzado que no siempre incluye a todas las disciplinas ni las actividades profesionales, aunque el desarrollo de organizaciones experimentales es una actividad relevante, que puede ser sostenida institucionalmente, para fijar competencias.
UNIVERSIDAD RELACIONAL: LA EXPERIENCIA DEL PROGRAMA GAZE
Objetivos y naturaleza del programa
El Programa GIPUZKOA: GAZTE EKINZALE (GAZE) tiene por objetivo fomentar la cultura emprendedora en el estudiantado de educación superior a través de realizar diversas actividades de sensibilización e incardinación curricular de competencias asociadas al sentido de la iniciativa y al emprendimiento.
GAZE está impulsado por el Departamento de Innovación y Sociedad del Conocimiento de la Diputación Foral de Gipuzkoa (País Vasco) y por las cinco instituciones de educación superior con sede en el Territorio Histórico de Gipuzkoa: Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea; Universidad de Deusto, Mondragon Unibertsitatea, Universidad de Navarra (sede TECNUN) y la red de formación profesional TKNIKA.
zan a responder a un nuevo modelo institucional que se refiere a la universidad relacional.
En la Tabla 1 se sintetizan los tres modelos de universidad que coexisten en la práctica (tradicional, emprendedora y relacional).
CULTURA EMPRENDEDORA: SENTIDO DE LA INICIATIVA Y EMPRENDIMIENTO
Desde una perspectiva general el fomento de la cultura emprendedora configura un sendero de aprendizaje basado en el desarrollo de competencias organizado sobre la base de dos trayectorias deferentes: sentido de la iniciativa (transformar ideas en proyectos) y emprendimiento (transformar proyectos en organizaciones).
En primer lugar, el sentido de la iniciativa se fomenta en dos fases diferentes.
La primera fase, despertar o sensibilizar, son actividades cuyo principio central es el de "motivar" al estudiantado a pasar a la acción para hacer "cosas" vinculadas a su campo de su interés.
Así se realizan actividades con el estudiantado para desarrollar ideas a través de talleres creativos, encuentros, concursos, conferencias, etc. Se trata de motivar y despertar la inquietud en el estudiantado sobre ciertos problemas vinculados a la vida profesional y las competencias necesarias para su desarrollo.
En la segunda fase, el sentido de la iniciativa pasa a un segundo momento más práctico en el que se desarrollan proyectos.
Estos proyectos se realizan mediante equipos interdisciplinares y orientados a resolver problemas concretos (sean de empresas, hospitales, escuelas, ayuntamientos, organizaciones civiles, etc.).
Se trata de micro proyectos orientados a micro demandas de conocimiento de agentes reales.
En estas dos fases se motiva al estudiantado a involucrarse en el desarrollo de competencias y se realizan proyectos que permiten desarrollar la creatividad, facilitan el aprendizaje por experiencia y fijan conocimientos adquiridos a partir de la resolución de problemas concretos emergentes de demandas reales.
En el marco de estos proyectos se desarrollan competencias básicas tales como aprender a trabajar en equipos interdisciplinares, analizar y sintetizar El Programa GAZE fue concebido desde sus inicios como un programa estratégico en el fomento de la cultura emprendedora que debía ser gestionado según principios básicos de gobernanza.
La gobernanza en GAZE implica la participación activa del estudiantado en todo el ciclo del programa basada en cuatro principios básicos:
Participación: GAZE abre la participación y compromiso activo de los diversos componentes del sistema educativo en el ciclo del Programa (diseño, ejecución y evaluación) (estudiantado, profesorado, responsables institucionales y stakeholders sociales).
Pluralidad: GAZE integra diversas perspectivas sobre la cultura emprendedora (institucional, social y empresarial) pero se focaliza en el fomento del sentido de la iniciativa (transformar ideas en proyectos), que es más inclusivo del conjunto de las titulaciones y disciplinas que se desarrollan en la educación superior.
Competencias: GAZE se organiza en torno a un conjunto de actuaciones cuyo propósito es desarrollar competencias transversales para el desarrollo profesional futuro (competencias tales como trabajo en equipo, comunicación eficaz, aprender a investigar, etc.).
Cultura: GAZE pretende un cambio a medio plazo en la cultura emprendedora.
Es decir, está concebido como una apuesta estratégica para modificar pautas de comportamiento y prácticas de funcionamiento orientadas a facilitar el desarrollo de la creatividad y el fortalecimiento de competencias transversales en el estudiantado.
Incardinación curricular de competencias: problemas reales con agentes reales
El instrumento orientado a incardinar curricularmente la cultura emprendedora se denomina GAZE EKINNET.
La metodología se desarrolla en 4 sesiones en el marco de una asignatura y está basada en la resolución de problemas y análisis de casos.
El estudiantado trabaja con casos reales con la participación de agentes reales del territorio para el desarrollo de competencias.
En la primera sesión un agente territorial (empresa, ONGs, ayuntamiento, etc.) plantea retos y/o problemas diseñados en colaboración con la unidad técnico-académica de GAZE (creación de una base de casos regionales).
En las sesiones dos y tres el estudiantado trabaja en equipos desarrollando un micro-proyecto que busca atender al reto o problema planteado por el agente local mientras en un blog de GAZE EKINNET 1 se registra la bitácora de aprendizaje del grupo.
Finalmente, en la cuarta sesión el agente social evalúa las propuestas (miniproyectos) y realiza una devolución a cada grupo.
Con esta metodología se busca fortalecer cuatro competencias transversales: trabajo en equipo, creatividad, transformar ideas en proyectos, y comunicación eficaz.
Asimismo se busca relacionar activamente las instituciones de educación superior con los agentes del medio social regional incardinando problemas y retos reales para sostener el desarrollo curricular.
El esquema supone invertir el proceso habitual en el discurso universitario según el cual la universidad se vincula con la sociedad para ofrecer un esquema inverso en el cual es la sociedad la que se vincula con la universidad en el núcleo mismo del proceso de formación: el aula.
GAZE expresa un doble enfoque en el desarrollo de la cultura emprendedora en educación superior.
En primer lugar, distingue entre sentido de la iniciativa (transformar ideas en proyectos) y emprendimiento (transformar proyectos en organizaciones), en el marco de un sendero de desarrollo de competencias a partir de trabajar con problemas reales propuestos por agentes reales en el aula.
En segundo lugar, asume un enfoque asociado a la universidad relacional, puesto que vincula las instituciones de educación superior con una heterogeneidad de agentes en el corazón mismo del proceso educativo: el aula.
Esta vinculación es plural y diversa a diferencia de la universidad emprendedora que privilegia el vínculo con la empresa (value for money).
En la experiencia GAZE la universidad no sale a la sociedad, la sociedad ingresa a la universidad creando lazos y redes locales a partir de la enseñanza.
La experiencia del Programa GAZE, focalizada en el fomento del sentido de la iniciativa, aporta a la agenda de innovación de la educación superior elementos concretos y prácticos para el desarrollo de competencias en tres ámbitos específicos:
(a) Transformar ideas en proyectos para una pluralidad de titulaciones, incluyendo aquellas que son habitualmente críticas con el discurso empresarial-emprendedor.
Las dinámicas actuales en las |
El panorama actual en la formación universitaria, el Espacio Europeo de Educación Superior, supone un reto que ha de ser abordado de forma eficaz y eficiente.
Este escenario introduce un modelo de formación centrado en el alumno, enfatizando su capacidad de reciclaje formativo, una formación basada en el desarrollo de competencias que suponen el uso de métodos y técnicas formativas diferentes a las utilizadas en la formación tradicional/presencial.
Para ello se propone la introducción de tecnologías Web 2.0 en el escenario formativo, cuyas características -las de las tecnologías Web 2.0-hacen que la formación adquiera matices cercanos a la filosofía DIY, de ahí que partiremos desde el Edupunk (Casanova, 2010) para poder desgranar las ventajas y desventajas observadas de las experiencias descritas en este trabajo.
La forma de entender el conocimiento, la formación y el aprendizaje ha cambiado en estos últimos veinte años (Uña, Hormigos y Martín, 2007).
La formación continua, el reciclaje profesional y la formación autónoma y la calidad son los puntos clave del sistema formativo actual (Subirats, 2002).
Desde hace más de diez años se vienen probando, desarrollando -a veces reinventando-nuevas metodologías, técnicas y enfoques pedagógicos con el fin de poder dar con la fórmula correcta para una adecuada adaptación a este nuevo panorama formativo y profesional.
Los modelos de formación mixta b-learning y sus resultados como modelos de apoyo y soporte de actividades y estrategias de formación (Salinas, 2007) han sido sobradamente rentables.
El uso de las TIC y de las Tecnologías Web 2.0 en los espacios docentes han mejorado y facilitado la incorporación de
RESUMEN: El presente trabajo pretende explicar, desde diversas experiencias formativas universitarias utilizando herramientas Web 2.0, la posibilidad o no de avanzar hacia una formación más abierta, autónoma, así como una formación centrada en la autoformación de cara a un reciclaje formativo posterior, algo muy requerido en el presente mercado laboral y escenario social.
Se pretende enfatizar el uso formativo de TICs colaborativas con criterios de calidad y uso responsable.
El edupunk sería el punto de partida pero con ciertos matices.
La formación DIY -do it yourself o "hágalo usted mismo"-ha de tener una supervisión, tutorización y guía para que pueda estar inmersa en los circuitos de la formación universitaria reglada, con unos criterios de calidad óptimos.
Reflexionando sobre el propio manifiesto Edupunk y comparando su filosofía y propuestas con el panorama universitario actual nos cabe pensar en una reducida aplicación de sus filosofías, siendo una aplicación parcial, limitada, tutorizada o guiada en los ciclos de grado universitario, más intensificada y abierta en los postgrados y casi plenamente incorporada en la formación continua, formación doctoral, de investigación y profesional.
El Open Social Learning es una filosofía positiva, fomentadora de ideas, formas de vida, competencias y actitudes positivas tales como son la cooperación, la solidaridad, la capacidad de esfuerzo por el bien común, el intercambio de conocimientos e ideas, capacidad de respeto, entre otras actitudes (Kamenetz, 2010).
El aprendizaje invisible sería un aspecto que podría incorporarse en un futuro a estos proyectos y experiencias formativas.
El conocimiento no sólo debe ser compartido y distribuido sino que debe ser abierto y accesible.
Esto último permite que la filosofía Edupunk y Open Social Learning tengan éxito en su desarrollo.
Sería una "nueva tecnología de aprendizaje y de oportunidades sociales...
Nuestras investigaciones en el Oxford Internet Institute muestran que, aunque el acceso no se distribuye de forma homogénea en todos los grupos socioeconómicos, quienes tienen acceso a Internet acuden a la red para hacer de todo, desde buscar la definición de una palabra hasta investigar..."
El Edupunk y el aprendizaje invisible se apoyan en el aprendizaje social abierto y en el éxito de comunidades de usuarios que llevan utilizando el aprendizaje social abierto desde hace años (comunidades de software libre Free software comunity, open source entre otras).
Estas comunidades llevan muchos años apoyándose en la confianza, cooperación y carácter emprendedor de los miembros que aportan y comparten sus conocimientos por el bien del desarrollo común.
El reto y por ello la incertidumbre recae en lo sólida que es la confianza puesta en la comunidad de usuarios y en la calidad del conocimiento construido, distribuido y propagado.
El escenario de la universidad del siglo XXI ha de cambiar.
Los modelos férreos y cerrados de distribución y acceso al conocimiento son modelos considerados un tanto caducos, no muy adecuados en una sociedad que ha nacido o se ha visto inmersa en un modelo de experiencias sociales y de metodologías y técnicas pedagógicas poco adecuadas en métodos magistrales y unidireccionales, permitiendo llevar a cabo actividades que se enfocan a la construcción del conocimiento colaborativo, aprendizaje por competencias, fomento del trabajo autónomo y de calidad entre otros aspectos derivados de sus aplicaciones en la educación universitaria.
EDUPUNK, OPEN SOCIAL LEARNING Y APRENDIZAJE INVISIBLE: RETOS EN UNA UNIVERSIDAD EN CAMBIO
Aun concibiendo retos, pensando en los riesgos y tanteando ventajas el Edupunk y el aprendizaje social abierto -Open Social Learning-pueden servir de estrategias de adaptación a estos nuevos contextos socio/formativos -porosos, cambiantes, frágiles, etc.-, que precisarán de un sobreesfuerzo por parte de todos los miembros activos del sistema formativo/educativo universitario.
Muchas de las cuestiones que consideran el Edupunk y el aprendizaje social abierto han sido recogidas en experiencias formativas dentro del sistema universitario, ahora bien, no hay que olvidar que el Edupunk o la educación expandida es una filosofía que, tal y como señalan sus principales precursores; es una filosofía de formación abierta, hecha por uno mismo, un espacio de formación que se sitúa en los márgenes del sistema institucional formativo, utilizando unos medios que se escapan del circuito institucional, enfatizando que no se pretende utilizar las tecnologías como un estándar de producción reglada, sino un medio de aprendizaje donde los alumnos son el eje central del conocimiento creado, utilizando para ello un modelo social y comunicativo entre iguales (Presley, 2011).
El manifiesto Edupunk (Schuschny, 2010) nos proporciona una visión utópica, pero en ocasiones rozando la realidad, de un escenario formativo a futuro fuera del circuito institucional.
Sus propuestas nos recuerdan, en cierto modo, a la filosofía punk de los años 70.
Este manifiesto se erige como un canto crítico y revolucionario, lejano a lo convencional y establecido, sin normas pero bajo un criterio de respeto, colaboración y cooperación, fruto de la filosofía de las comunidades sociales cercanas al Open source, Software libre e igualmente conexas a la filosofía de la fundación Wikimedia: creación de conocimiento compartido y distribuido, pero de calidad.
Esta reflexión se puede observar en las propuestas del mismo manifiesto: casen con un nickname facilitado a la profesora.
El blog era cerrado, la inclusión de entradas estaba limitada a la comunidad de alumnos lo cual suponía un control de las entradas para facilitar su posterior evaluación.
La dinámica de trabajo del alumnado se tornó en flexible, colaborativa y sobre todo se pasaba a comentar lo sucedido on-line en los debates presenciales en clase, una permeabilidad que mejoraba el clima de comunicación e intercambio de opiniones, ideas y argumentos.
Lo que sucedió después del final del curso académico es lo que nos ha permitido contemplar la necesidad de estas experiencias.
El blog siguió siendo mantenido por un grupo de alumnos durante casi dos años, se fueron incorporando otros usuarios -una vez terminada la experiencia y con el consentimiento de los alumnos, el blog quedo abierto a toda la comunidad de usuarios-, los comentarios y entradas eran vigiladas por la administradora del blog que era la profesora, moderando los que se incorporaban.
Aplicar una actividad formativa basada en los principios de las TIC 2.0, del open social learning, del edupunk y del aprendizaje invisible nos ha permitido contemplar que es posible socializar a un grupo de alumnos/as en estos contextos colaborativos, de intercambio y trabajo semiautónomo, desarrollando posteriormente competencias que permitan establecer hábitos de formación continua, reciclaje formativo, colaboración y confianza.
El hecho de que el blog siguiese activo durante un período de tiempo determinado tras finalizar su objetivo académico, nos permitió considerar la necesidad de establecer canales de conocimiento alternativos a los formales e institucionales, sin que por ello éstos sean considerados peligrosos o de riesgo para el desarrollo y la calidad de la formación Universitaria.
La segunda experiencia se llevó a cabo en el marco del proyecto de innovación docente Metodologías docentes activas a través del diseño y uso de wikis (Universidad Rey Juan Carlos).
Constaba en proponer como actividad docente y evaluable (equivalente a un 35% de la nota final) la incursión por parte de los/as alumnos/as de una entrada en la wiki temática de la asignatura (Estructura social contemporánea, primer curso del Grado en Publicidad y Relaciones Públicas).
El trabajo que realizaban los alumnos era un trabajo de investigación en equipos de no más de cinco miembros, cuya finalidad era la de redactar el artículo o definición extendida a incorporar en la wiki.
La profesora aprendizaje basado en las tecnologías comunicativas de Internet.
Nativos o inmigrantes digitales (Piscitelli, 2009).
Cada vez son más los que se apuntan a un modelo de apertura, distribución y compartimiento de la información y el conocimiento.
El modelo Wikimedia Foundation, los modelos del entorno software libre (GNU/Linux), los blogs de contenidos pedagógicos y el uso que de las redes sociales se está haciendo, nos permiten concebir cómo estas filosofías de vida pedagógica podrían tener un éxito relativo en el sistema universitario, con matices y enfocado a ofrecer una calidad probada y testada por la institución y los docentes.
El hecho de hacer que estos modelos pedagógicos entren en escena de manera formal e institucional permiten, a nuestro entender, reforzar competencias sociales, algunas de ellas no mencionadas en los libros blancos de las titulaciones.
Competencias muy necesarias en el futuro desarrollo profesional y ciudadano del alumno.
Nos referimos a: la capacidad de compartir, el trabajar por un bien común, el respeto hacia la singularidad, la diversidad de opiniones y la solidaridad, entre otras.
EXPERIENCIAS OPEN SOCIAL LEARNING Y EDUPUNK: DESARROLLANDO EXPERIENCIAS
La primera de las experiencias que vamos a tratar fue llevada a cabo hace cuatro años.
Se desarrolló en el marco de una asignatura cuatrimestral de primer curso de grado en Periodismo, en la asignatura Estructura social contemporánea.
La experiencia partía de la realización de un blog a modo de repositorio de comentarios a textos entregados y debatidos en clase, la actividad correspondía a un 10% de la nota final y se consideraba dentro de las actividades a realizar fuera de las horas presenciales del alumno.
El/la alumno/a tenía que argumentar su postura o interpretación de uno de los textos o temas debatidos en clase, los temas eran tomados de las noticias reales o de textos de libros de crítica social, el/la alumno/a debía al menos introducir una entrada en el blog durante todo el cuatrimestre para que pudiera ser considerada una actividad válida o evaluable.
Se estableció una fecha límite de inclusión de entradas en el blog y se pidió a los/as alumnos/as que se identifi- tutorizaba el trabajo de investigación, facilitándoles una guía de apoyo para llevar a cabo dicha labor de manera científica y formal.
Se realizaban tutorías presenciales y on-line, estas últimas en el foro de la wiki.
Respecto a los comentarios entre los equipos de trabajo sobre los artículos o definiciones extendidas, éstos, los comentarios, estaban permitidos y se consideraban necesarios.
La wiki era una wiki cerrada, sólo podían incorporar contenido el supervisor/líder del equipo de trabajo.
Las identidades de los supervisores/líder de equipo sólo eran conocidas por la profesora y por los miembros del equipo de trabajo, evitándose de esta forma confrontaciones entre alumnos a la hora de incluir comentarios.
Los/as alumnos/as se iniciaron en un doble aprendizaje.
Por un lado tenían que aprender a utilizar una herramienta con la que estaban familiarizados pero sólo como meros usuarios y no como creadores de contenidos.
Por otro lado tenían que aprender a trabajar en equipo, de forma colaborativa, de manera más autónoma que de costumbre.
Tenían que hacerse a la idea de que su trabajo era constructivo y construido por todos/as, una forma de aprender que se extendía fuera del aula, pudiéndose extender en un tiempo posterior al curso académico, mostrando que todos/as trabajaban por un bien común: la wiki de la asignatura.
Los blogs y Wikis como actividades y apoyo docente se vienen utilizando desde principios de la primera década del siglo XXI (Gewerc, 2005).
Estas experiencias han sido en su mayoría fructíferas, estableciendo una serie de ventajas principales, muy necesarias de ser consideradas por la metodología del aprendizaje basado en competencias, a indicar: ayudan a los alumnos a convertirse en expertos, aumentan el interés de los alumnos en el aprendizaje autónomo, incrementan el interés por la participación colectiva, ofrecen un espacio de formación abierto, fuera y anexo al aula convencional, permiten incrementar la competitividad entre los alumnos, confeccionan espacios de formación más allá de la mera formación institucional, públicos, compartidos y accesibles a toda la comunidad de usuarios, esta última ventaja se aproxima más a la filosofía del conocimiento social abierto y del aprendizaje invisible sin dejar a un lado a la filosofía DIY -do it yourself-propia del edupunk.
Estas experiencias muestran como una wiki o un blog son herramientas de alfabetización tecnológica, transmisoras de valores de cooperación y colaboración, aspectos muy necesarios en el desarrollo profesional y cívico de los alumnos (Gutiérrez Martín, 2003).
Estas pequeñas experiencias nos han permitido ver que sí es posible llevar a cabo actividades que se aproximan a estas filosofías y paradigmas pedagógicos.
La socialización en este tipo de espacios de colaboración y construcción de conocimiento compartido y común, mediante actividades formativas permiten a los/as alumnos/as ver las ventajas de estas tecnologías-herramientas y que puedan utilizarlas provechosamente, concibiéndolas como repositorios generales de contenidos de utilidad y conocimiento hábiles en su futuro profesional en cuanto a la necesidad de estar continuamente formados.
El Edupunk y las demás filosofías indicadas en este trabajo son factibles en la universidad española de forma parcial.
El Edupunk nace como una pedagogía para vivir fuera de los márgenes de la institucionalidad de la formación universitaria (Ebner, 2008).
Aun así, sería posible aplicar algunos de sus rasgos o características, a enumerar: el aprendizaje mediante experiencias, conscientes e inconscientes, que han acontecido en cualquier momento o sitio y no sólo en los circuitos convencionales e institucionales -algo que acontece en cualquier interacción comunicativa en blogs, wikis y redes sociales-y que pueden ser paralelos o de apoyo a los mismos.
La capacidad de desarrollar un contenido y conocimiento de forma autónoma -do it yourself-desarrollada por medios propios.
La ruptura entre el antagonismo real/virtual, las experiencias utilizadas en este trabajo y todas aquéllas que están basadas en las tecnologías Web 2.0, son experiencias b-learning o e-learning y por ello partícipes del mundo de lo digital.
Son experiencias de apoyo a la docencia, a lo real, de lo que se deduce que no existe antagonismo alguno, que los "hechos" acontecidos en lo digital infieren en lo real.
Un texto trabajado en una wiki aporta conocimiento real.
Investigar a través de la acción, en las wikis y en los blogs el hecho de introducir un comentario de calidad infiere investigar mediante la acción.
Las clases son conversaciones, en estas experiencias la participación del docente es a modo de conversación multidireccional ALMUDENA GARCÍA MANSO Y EDUARDO DÍAZ CANO con los alumnos, ellos son los que crean el contenido, el docente es quien dialoga y conversa sobre los aspectos relevantes de sus trabajos.
El edupunk no es lo que pasa en el aula sino que es el mundo en el aula.
Las herramientas Web 2.0 mantienen la actividad formativa fuera del aula convencional pero incluyen de manera más dinámica temas más amplios y variados -ejemplo de ello lo encontramos en los foros de la wiki, donde los alumnos comentaban noticias relacionadas con sus temas a desarrollar-.
Sentirse parte de un trabajo colectivo y hacer ver que sin colaboración la educación es una ficción, hacer que los alumnos asuman su rol colectivo, su responsabilidad en el trabajo común, su presencia como miembro del colectivo que crea el conocimiento para los demás.
Hágalo usted mismo pero también y esencialmente hágalo con otros.
Muchas son las ventajas que de estas filosofías pedagógicas se podrían obtener, pero la realidad nos muestra que sólo pueden ser incluidas de manera parcial, como pequeñas cápsulas de aire fresco que agilizan el sistema formativo, permitiendo en un futuro que la universidad pueda crear cauces de conocimiento abierto, colaborativo y al alcance de toda la comunidad de usuarios y en continuo reciclaje.
EDUPUNK EN LA FORMACIÓN UNIVERSITARIA ESPAÑOLA?
HERRAMIENTAS 2.0, CONFECCIONANDO ESPACIOS DE FORMACIÓN |
La creación, en 1990, del Instituto de Tecnología Química como centro mixto entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) surge como resultado de la confluencia entre iniciativas institucionales y personales.
En aquellos momentos, la política científica española surgida en el marco de la Ley de Fomento y Coordinación General de la Investigación Científica y Técnica de 1986 y la incorporación de España a la Unión Europea, propiciaban amplias posibilidades para financiar actividades de I+D a través del Plan Nacional de I+D y del Programa Marco de I+D, respectivamente.
La UPV, con 1.220 profesores y unos 20.000 alumnos, no destacaba por su actividad científica, salvo honrosas excepciones (CTT, 1990), sin embargo, como consecuencia de la posibilidad propiciada por la Ley de Reforma Universitaria de 1983, la contratación de I+D se disparó, de forma que los ingresos por contratos representaban, en 1989, el 15,6 % del presupuesto de la UPV (CTT, 1990).
Esta universidad lideró la apertura de las universidades a la sociedad, con un equipo rectoral y un Consejo social que la apoyaba fuertemente.
Su Rector, Justo Nieto Nieto, escribió en 1990: Nosotros somos un eslabón más que la sociedad ha creado para su propio beneficio.
Por eso no escatimamos esfuerzos cuando de trabajar para la sociedad se trata.
Y la sociedad puede estar orgullosa, y aprovecharse, de la Universidad Politécnica de Valencia, de sus conocimientos y de su saber hacer 1.
Ante el crecimiento de la contratación con otros actores del Sistema de Innovación y de la progresión que experi-
mentaban las actividades de investigación, el equipo rectoral sintió la necesidad de iniciar una política voluntarista y activa no sólo en el campo de la docencia, sino también en el de la I+D (De los Reyes Davó, E. et al., 1994).
Para llevar a cabo esta última política, la UPV crea en 1989 el Centro de Transferencia de Tecnología (CTT), siguiendo la tendencia imperante en las universidades europeas de crear unidades para facilitar la I+D y las relaciones con actores no científicos [Clark, B. J. (1998)].
Un elemento esencial de la política de I+D de la UPV consistió en estimular y potenciar la investigación y, teniendo en cuenta la juventud de la UPV 2 y de muchos de sus profesores, se concluyó que un mecanismo a utilizar debería ser la incorporación de personal investigador experimentado a nivel individual o, mejor aún, con todo su equipo de investigación, a través, en cada caso, de la creación de cátedras ad hoc (programa propio del Ministerio de Educación y Ciencia) o de institutos mixtos de investigación siguiendo las nuevas tendencias que se vislumbraban en el desarrollo de la ciencia (Latour, B., 1987; Cox, D., et al., 2007).
Esta política se basaba en el convencimiento de que un apoyo de calidad a las empresas debería sustentarse en una investigación sólida.
Por otra parte, la Comunidad Valenciana disponía de la mayor red española de institutos tecnológicos y la UPV no estaba para competir con ellos, sino para proporcionarles los conocimientos que necesitaban para constituir una red eficaz de servicios avanzados a las empresas.
El socio natural para llevar a cabo esta estrategia de potenciación de la investigación mediante la creación de institutos mixtos era el CSIC, pues sus investigadores no estaban sujetos a compromisos de docencia y su vinculación con la UPV no representaba la ocupación de plazas docentes de esta universidad, que hubiera provocado rechazo por parte de la comunidad académica en general y especialmente de la directamente afectada.
Esta iniciativa seguía el modelo de relación establecido en Francia entre el Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) y las universidades francesas.
En este marco, la UPV inició conversaciones con el CSIC para la creación de un gran Instituto de Tecnología de Alimentos, en el momento en que el CSIC buscaba una nueva ubicación para el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA).
Esta acción hubiera sido muy interesante desde el punto de vista científico, pues hubiera agrupado los esfuerzos científicos del IATA con los más ingenieriles del departamento de tecnología de alimentos de la UPV, creando un Instituto con marcado carácter aplicado, que, sin duda, hubiera sido una referencia mundial en el área.
Esta iniciativa no pudo llevarse a término por las reticencias planteadas por parte del personal científico del IATA 3.
Esta circunstancia favoreció, sin duda, la iniciativa impulsada, en mayo de 1989, por otros dos grupos de química de ambas instituciones.
El grupo del CSIC estaba liderado por Avelino Corma Canós, natural de Moncófar (Castellón), Profesor de Investigación en el Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del CSIC en Madrid, donde desarrollaba investigaciones sobre catalizadores heterogéneos en procesos de petroquímica y refino; ya en aquellos momentos, Avelino Corma y su equipo eran "bien conocidos en la comunidad científica de su área por su sólido y buen trabajo en el craqueo catalítico en lecho fluido (FCC) y en la caracterización fisico-química de catalizadores basados en zeolitas 4 " (P. A. Jacobs, director del Center of Surface Chemistry and Catalysis de la Universidad Católica de Lovaina).
Por parte de la Universidad Politécnica de Valencia el impulsor fue Jaime Primo Millo, catedrático de química en esta universidad desde 1983 y responsable de un equipo científico muy activo y de reconocido prestigio científico, enfocado a la investigación en química fina.
Ambos habían sido compañeros de estudios en la facultad de ciencias de la Universitat de València, habían realizado sus tesis doctorales en institutos del CSIC en Madrid (Corma en el Instituto de Catálisis y Petroleoquímica y Primo en el de Química Orgánica) y colaboraban en proyectos de investigación, por lo que conocían bien sus respectivas capacidades científicas y técnicas.
El interés del grupo de Avelino Corma para la creación del instituto mixto se basaba en las escasas perspectivas de potenciación de su grupo en el Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del CSIC por falta de espacio.
El equipo de Avelino Corma desarrollaba sus investigaciones sobre en unas instalaciones muy reducidas (unos 60 m 2 ), situadas en los bajos de la carpintería del campus de la calle de Serrano y no tenía perspectiva de crecimiento por la saturación del Instituto.
Por otra parte, las investigaciones
desarrolladas por este equipo necesitaban complementarse con las de caracterización de materiales microporosos para una adecuada preparación de los catalizadores sólidos, por lo que venían colaborando con Amparo Mifsud y Vicente Fornés, del Instituto de Materiales de Madrid, que también se sumaron a la iniciativa.
En el caso de Jaime Primo, su grupo de investigación, en el Departamento de Química de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales, se encontraba relativamente aislado, desde el punto de vista científico, en una escuela muy tecnológica.
Jaime Primo estaba inmerso en un proceso de potenciación de su grupo con la incorporación de un catedrático con perfil investigador 5; la creación de un instituto de investigación permitiría a este grupo disponer de un entorno más amigable en una universidad que prácticamente carecía de tradición investigadora y muy orientada a tratar de absorber el ritmo creciente de alumnos que en aquellos años solicitaban el ingreso en la UPV.
En este contexto, Avelino Corma y Jaime Primo comenzaron a pensar en la posibilidad de unir sus capacidades -y las de los otros investigadores del CSIC ya citados-y cada uno de ellos lo comentó a los responsables de sus respectivos centros.
En el caso del CSIC, dos fueron los aspectos de política científica que motivaron el apoyo, por parte de su equipo director, a la propuesta de la UPV y de los investigadores, además de su interés científico intrínseco: en primer lugar, el CSIC deseaba aumentar su presencia en otras Comunidades Autónomas diferentes de Madrid, donde se encontraba más del 47 % de los centros y su actividad muy concentrada (I. Fernández de Lucio et al. 1994) y diversificar las áreas de actividad en aquéllas en que ya hubiera institutos, como era el caso de Valencia.
En segundo lugar, poder llevar la iniciativa supondría colaborar con una universidad complementaria, por su enfoque, de las orientaciones científicas básicas del CSIC, con la que se había suscrito un acuerdo marco de colaboración en mayo de 1984 que, hasta entonces, apenas se había desarrollado.
Debe destacarse, además, como aspecto no baladí, el hecho de que no se hubiera podido cerrar anteriormente el acuerdo del instituto mixto de tecnología de alimentos por circunstancias ajenas a los equipos rectores de ambas instituciones, como se ha expuesto precedentemente, circunstancia que había producido ciertos malentendidos entre ellos.
El grupo de investigación promotor tenía muy claros sus objetivos, que hoy constituyen la misión explícita de este Instituto: ser un centro de investigación de excelencia orientado a la investigación, la transferencia de tecnología y la formación en torno a dos líneas de investigación básicas: "Catalizadores, procesos catalíticos y reactores químicos" y "Productos y procesos de química fina".
El centro pretendía contribuir también al desarrollo de equipos automáticos que facilitaran las actividades de preparación y caracterización de catalizadores y el seguimiento de las reacciones químicas estudiadas.
Desde su inicio, el ITQ orientó su estrategia al desarrollo equilibrado y armónico de las múltiples dimensiones de la ciencia: la generación de nuevos conocimientos en ámbitos de interés industrial, su difusión, su transmisión mediante la formación y su transferencia a las empresas.
Con este enfoque, los impulsores del actual ITQ proponían un modelo de desarrollo de sus actividades científicas de manera interdisciplinaria y en modo de aplicación, que formaba parte de la cultura de los institutos del CSIC procedentes del Patronato Juan de la Cierva (López García, 1999) y de la investigación desarrollada en la UPV, y que, por la orientación hacia la excelencia científica que comenzaba a tomar la política científica española de la época, fue relegada.
Con posterioridad, este enfoque, denominado "Modo 2 de producción de conocimiento", ha sido definido y estudiado en profundidad (Gibbons et al., 1994; Novotny et al., 2001).
IMPLEMENTACIÓN DE LA INICIATIVA
Organización para la implementación y características del proceso
Las primeras entrevistas de Avelino Corma con las autoridades del CSIC 6 y de Jaime Primo con el Rector de la UPV, Justo Nieto, dieron paso a la creación de un equipo de trabajo, más técnico, para negociar las condiciones de la operación y elaborar la propuesta que debía ser elevada a la Junta de Aspecto esencial que estuvo presente en las negociaciones, aparte de que el personal de ambas instituciones tuviera los mismos derechos y obligaciones, fue que ambas instituciones contribuyeran a la creación de una infraestructura física y humana que permitiera el desarrollo del plan científico y tecnológico del Instituto.
La UPV ofreció proporcionar al nuevo instituto unos locales provisionales 7 y sufragar su adaptación a sus nuevas funciones como laboratorios, lo que requirió una inversión apreciable para el desarrollo de las obras, destinadas a cerrar y tabicar el local y, especialmente, para dotarlo de las imprescindibles instalaciones de luz, agua, gases, etc. Esta oferta fue, sin duda, un factor decisivo para que los científicos del CSIC se sintieran ilusionados con la iniciativa, pues mejoraba notablemente las disponibilidades de espacio del grupo -que se cuadruplicaba-y sus posibilidades de crecimiento futuro.
La UPV también adquirió el compromiso de proporcionar al Instituto una mejor ubicación cuando los planes de expansión de la universidad, entonces en una fase muy precoz, fueran tomando cuerpo (CTT, 1992).
Por su parte, el CSIC aportó 73.000 euros para la dotación básica de equipos e instrumentación científica de los tres laboratorios que se precisaba construir, así como todas las facilidades administrativas para la movilidad de los científicos a Valencia.
El enfoque de investigación en contexto de aplicación propició que el grupo procedente de Madrid aportara una relación estable con el laboratorio de I+D de la empresa CEPSA, iniciada a mediados de los ochenta en Madrid gracias a la coincidencia de una serie de circunstancias facilitadoras; esta relación fue de gran ayuda en la implementación y el primer estadio de desarrollo del ITQ.
En el pasado, el laboratorio de I+D de CEPSA había estado orientado hacia otras líneas de investigación no directamente relacionadas con el núcleo de negocio de la compañía, pero un cambio en la dirección de tecnología, a mediados de los ochenta, dio lugar a la reorientación de sus actividades hacia el refino y la petroquímica; se pretendía que el laboratorio proporcionara apoyo científico En resumen, tres son las características más notables del proceso de implementación del ITQ.
La primera es que los responsables científicos de ambas instituciones estaban convencidos de la idoneidad del mecanismo que constituían los institutos mixtos para obtener sinergias entre las instituciones que favoreciesen su desempeño científico a pesar de ser un mecanismo sin base legislativa, pues ni
estaba contemplado en la Ley de Reforma Universitaria 8 en vigor ni en la Ley de Fomento y Coordinación General de la Investigación Científica y Técnica, y con un débil desarrollo normativo.
La segunda, que todos los interesados -las dos instituciones involucradas y el grupo de científicos 9 -compartieron el objetivo y, para ello, aportaron lo que pudieron, con toda generosidad y salvando los escollos que se presentaron en el camino, con una visión muy positiva y constructiva durante el proceso de negociación.
Esa favorable predisposición de todos fue la razón de la rapidez con que la iniciativa se puso en marcha, que es la tercera característica singular del proceso: la puesta en marcha del ITQ tuvo lugar en mayo de 1990, sólo un año después del inicio de las conversaciones 10.
Ritmo de la implementación
Las primeras entrevistas de los científicos promotores de la iniciativa con sus respectivas autoridades tuvieron lugar en mayo de 1989.
A partir de las manifestaciones de interés por parte de las instituciones, comenzaron a tener lugar las reuniones de negociación del equipo técnico.
En septiembre de 1989 se remite la propuesta al CSIC y a la UPV.
La Junta de Gobierno del CSIC, en su reunión de 4 de octubre de 1989, aprueba la creación del Instituto.
En la UPV se aprueba la propuesta en la Junta de Gobierno del 26 de octubre de 1989.
El 11 de diciembre de 1989, el Presidente del CSIC, Emilio Muñoz, y el Rector de la UPV, Justo Nieto, firman el convenio en el salón de actos del rectorado de la UPV, en un acto público al que se invita a la comunidad académica y a personalidades de la política científica española.
En diciembre de 1989 se nombra directora del ITQ en funciones a Amparo Mifsud, que ya en septiembre se había trasladado a Valencia para realizar el seguimiento de las obras y para gestionar todos los asuntos necesarios para la puesta en marcha del centro.
En febrero de 1990 se comunica a las unidades administrativas del CSIC y de la UPV la creación del ITQ y en mayo de 1990 se pone en funcionamiento en sus instalaciones provisionales; Avelino Corma asumió la dirección del Instituto, Jaime Primo la vicedirección y Amparo Mifsud la gerencia.
Los investigadores entraron en los laboratorios cuando aún no se habían traído los nuevos equipos ni habilitado completamente los laboratorios.
En palabras de Avelino Corma, "hubo que seguir produciendo en precario, porque sobre todo los contratos no se podían demorar".
Factores críticos en el proceso de implementación
Desde el punto de vista de una iniciativa de política científica, los factores críticos para el éxito de la puesta en marcha del ITQ, además de la ya mencionada predisposición favorable de todos los interesados, fueron tres:
• La asunción de riesgo por parte de los investigadores de Madrid (incluidos los becarios) para trasladarse a otra ciudad y participar activamente en la puesta en marcha del Instituto, abandonando sus centros de origen, bien establecidos y organizados.
Eso significa que todo el equipo estuvo dispuesto a hacer un esfuerzo extraordinario, pues era preciso lograr la puesta en marcha del ITQ sin que las actividades científicas y tecnológicas en curso se resintieran por ello. • La coincidencia de criterios del equipo técnico negociador sobre el enfoque de la investigación a desarrollar en el Instituto y su esfuerzo para que el convenio específico de creación del Instituto las preservase.
Así, durante la negociación se barajó la posible incorporación al Instituto de otras personas por intereses institucionales, bien fuera para resolver otros problemas de organización o para disminuir el posible rechazo del Instituto dentro de la UPV, pero el equipo técnico supo ver la importancia de que el enfoque científico del Instituto no fuera desvirtuado por la incorporación de científicos alejados de las líneas de investigación del ITQ o de su filosofía de trabajo, para el éxito del Instituto no se viera comprometido por las condiciones de partida. • La oferta, por parte de la UPV, de un espacio mejor y con posibilidades bastante fundadas de ampliación posterior, que aseguraba las posibilidades de crecimiento del Instituto y, por tanto, el logro de los ambiciosos objetivos que los impulsores deseaban alcanzar.
Las dificultades relevantes surgieron, por una parte, de que la comunidad académica de la UPV apenas conocía el CSIC 11, por lo que la operación no fue bien comprendida por dicha comunidad.
Por otra parte, la creación del ITQ podía suponer, para la UPV, unas aportaciones difícilmente asumibles por la comunidad académica en un momento de escasez de
recursos de todo tipo.
Esta dificultad fue parcialmente subsanada por el compromiso del equipo rectoral de que las inversiones de la UPV en el ITQ no significarían una disminución de los recursos de la UPV para otras actividades de I+D. Más aún, el equipo rectoral se comprometió a apoyar cualquier otra actividad científica, de sentido similar a la del ITQ, que se pudiera presentar, pues era su objetivo estimular y favorecer en la UPV las actividades de I+D y de transferencia de resultados.
La tercera dificultad provino de que el instituto mixto constituía un hecho singular y diferencial, difícilmente asumible por el subconjunto menos comprometido con las directrices políticas de ambas instituciones, con el agravante de que no descansaba sobre un marco normativo claramente desarrollado.
Las administraciones de ambas instituciones no llegaban a comprenderlo y una parte de ellas lo consideraban una de tantas veleidades de los equipos rectorales, lo que dificultó, en las fases iniciales de puesta en marcha, la resolución de algunos problemas administrativos o la aplicación de recursos internos y aún hoy es un problema que arrastran todos los centros mixtos.
Aunque en los párrafos anteriores se han descrito los principales factores que permitieron llevar a buen fin la iniciativa, se considera importante destacarlos:
• La existencia de una política decidida, por parte de la UPV, para aumentar la actividad investigadora mediante diversas iniciativas, entre ellas, la alianza estratégica con otros socios con experiencia contrastada, como el CSIC. • El liderazgo de los investigadores participantes y la coincidencia de su propuesta y planteamientos con los objetivos de política científica de sus respectivas instituciones. • El entusiasmo de todos los investigadores participantes con la iniciativa, incluidos becarios y contratados, que se tradujo en un empuje extraordinario por parte de todos. • La aceptación, por parte de los investigadores proponentes, de los recursos ofrecidos, y posteriormente aportados, por las instituciones, sin exigencias desmedidas o fuera del alcance de los responsables institucionales, que hubieran podido provocar tensiones en las respectivas instituciones. • La complementariedad científica de los investigadores (químicos orgánicos, expertos catálisis y en la preparación y caracterización de materiales), la originalidad de su planteamiento y su apuesta por un trabajo conjunto y diseñado en modo de aplicación.
Sin duda, este enfoque ha dado lugar a un ambiente de alta creatividad y ha contribuido a la excelencia del ITQ y a la singularidad de sus capacidades y resultados dentro de su ámbito científico. • Las líneas de investigación del nuevo Instituto no eran coincidentes con las de ningún otro grupo de la UPV no participante, lo que evitaba celos o colisiones potenciales. • Los científicos participantes aportaron los recursos financieros de que disponían en sus centros de origen, obtenidos en convocatorias públicas o mediante contratos con empresas, para poder llevar a cabo sin dificultades sus actividades iniciales de investigación y asumieron la búsqueda activa de nuevas fuentes de recursos para el desarrollo de sus actividades científicas. • El apoyo de la empresa CEPSA, que, como ya se ha comentado, era una relación virtuosa para el nuevo Instituto, no sólo por los recursos económicos que aportaba mediante los contratos, sino por su integración con la misión del ITQ, su comprensión de la necesaria compatibilidad entre las actividades científica y tecnológica del grupo y por el estímulo intelectual que representaban las reuniones científicas conjuntas.
DESARROLLO Y EVOLUCIÓN DE LA INICIATIVA
Para hacer efectivos estos compromisos, cada uno de los actores fue capaz de aprovechar, en cada momento, las oportunidades que les ofreció el entorno político y socioeconómico.
En el caso de la UPV, sin lugar a dudas la oportunidad fue la aplicación de los fondos europeos para el desarrollo regional al establecimiento y mejora de infraestructuras científicas y tecnológicas.
A principio de los años noventa, las autoridades económicas españolas negociaron con la Comisión Europea que una parte de los fondos de desarrollo regional (STRIDE y FEDER) destinados a España se dedicaran a la mejora de las infraestructuras científico-técnicas por entender que éstas contribuirían al desarrollo de las regiones más desfavorecidas (CICYT, 1991).
La UPV, situada en una región Objetivo 2 y que,
por ello, podía recibir hasta un 50 % de fondos comunitarios, diseñó su futuro parque científico contando con estos fondos (CTT, 1992).
El primer edificio que se construyó, cuyas obras fueron contratadas en 1991 12 y finalizadas en 1994, se destinó a la ubicación del ITQ y de otro centro mixto constituido con el CSIC después del ITQ, el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP).
El espacio de que dispuso el ITQ a partir de ese momento hasta 2007 ha sido de unos 3.000 m 2, lo que multiplica por 10 los disponibles en las instalaciones provisionales 13.
Por su parte, el CSIC ha contribuido aportando personal (Figura 1).
El CSIC dobló el personal (laboral y funcionario) del ITQ a los tres años de creación del citado instituto, lo cual constituyó una apuesta clara y decidida por él.
Posteriormente, según la oferta pública de empleo asignada cada año al organismo, al ITQ le han ido llegando diferentes tipos de plazas de personal de plantilla; es preciso señalar, en particular, las dotaciones de plazas de personal de apoyo a la investigación, difíciles de dotar en las Universidades, que en un instituto como el ITQ, que diseña y construye sus propios reactores y equipos de control, tienen una importancia singular.
En 2007, los científicos de plantilla del CSIC se han más que triplicado respecto al inicio y hay seis contratados laborales fijos, un tipo de personal inexistente al comienzo.
Por su parte, el profesorado de la UPV se ha mantenido prácticamente invariable y se han incorporado 4 personas de apoyo en el período.
Este hecho tiene lugar en todos los institutos mixtos, ya que, hasta ahora, el aumento de la plantilla de profesorado universitario ha venido determinada por las actividades docentes y no por las de investigación y, como se dijo al inicio, en la filosofía del ITQ no encajaba el dar entrada a nuevos científicos si su orientación científica o tecnológica no se adapta a las líneas del centro.
En términos generales, la evolución del personal del ITQ ha tenido dos etapas, tal como pone de manifiesto la Figura 1.
Hasta 1994 el crecimiento fue reducido por limitaciones de espacio.
A partir de ese año, con el traslado al nuevo edificio, se produjo un aumento considerable del personal en formación o contratado en el marco de proyectos o contratos, pero la plantilla de científicos y de personal de apoyo aumentó lentamente hasta el inicio del nuevo siglo, en el que sobre todo está experimentando un crecimiento importante el personal de apoyo, de gran importancia en un instituto como éste, con un instrumental sofisticado y potente y, sobre todo, que desde su inicio ha desarrollado sus propios reactores y equipos de muestreo y caracterización, actividad que ha dado lugar a patentes que ha sido licenciadas a empresas de instrumentación para su comercialización a empresas de química, petroquímica y catalizadores.
Evolución del personal del ITQ (CSIC-UPV).
Fuente: Memorias anuales del CSIC de los años correspondientes.
Respecto a las aportaciones de los investigadores, como ya se ha comentado, las actividades del ITQ comenzaron antes incluso de disponer de los equipos científicos y de que las obras de acondicionamiento estuvieran concluidas.
Para acelerar, en la medida de sus posibilidades, el pleno funcionamiento del Instituto, todos los investigadores adscritos hicieron un esfuerzo extraordinario para traer fondos al Instituto mediante la solicitud de ayudas al Plan nacional de I+D en sus diversas modalidades (proyectos de investigación, infraestructura científico-técnica, becas de formación de personal investigador) y a los Programas Marco de I+D de la Unión Europea y para contratar con empresas.
El ITQ tiene una organización piramidal y no plana, como sucede en la mayoría de los institutos del CSIC, formados por una yuxtaposición de pequeños grupos de investigación, que se ha visto favorecida por la política científica realizada desde el Plan nacional de I+D (CICYT, 2003) y, sobre todo, por los criterios de valoración curricular que se aplican en las diversas instancias.
En los institutos del CSIC los intereses de los diferentes grupos suelen dificultar la asunción de una visión única y compartida 14.
El ITQ funciona como un único grupo con una visión colectiva de las actividades y recursos, lo que constituye una de las fortalezas del centro.
Ante cada proyecto se organiza el equipo adecuado, se asignan las disponibilidades de los grandes equipos, las personas, los recursos, etc. Adicionalmente, el ITQ funciona con "caja única" 15 y no distribuye beneficios de los contratos y licencias entre sus investigadores, de acuerdo con las posibilidades legalmente establecidas, sino que todos los recursos económicos no consumidos se utilizan para financiar becas, contratos de personal, proyectos de investigación exploratorios y para la cofinanciación de equipos adquiridos en convocatorias públicas o con fondos FEDER; esta política interna ha contribuido, sin duda, a que el ITQ disponga de un equipamiento científico excepcional y pueda llevar a cabo, de forma muy ágil e independiente de decisiones administrativas externas, proyectos de I+D estratégicos y de alto riesgo.
Este funcionamiento del ITQ es consecuencia del fuerte liderazgo de su director, Avelino Corma, que puede ser considerado un "científico estrella" según la denominación de Zucker 16 et al. (1998).
Avelino tiene un índice h de Hirsch (Hirsch, 2005) de 65; ocupa el puesto 13 entre los científicos más citados del mundo en química, un artículo de revisión suyo es el artículo español más citado (más de 1.450 citas 17 ) y es inventor de más de 90 patentes internacionales.
La evolución de los ingresos del ITQ obtenidos en convocatorias públicas nacionales e internacionales y mediante contratos con empresas ha sido considerable, como puede apreciarse en la Figura 2.
El incremento arranca en 1995, año siguiente al traslado a su actual ubicación en la que tuvo lugar la expansión del Instituto.
En términos relativos, los ingresos por investigador de plantilla (CSIC+UPV) han pasado de unos 50.000 euros/investigador en 1993 a más de 250.000 euros/investigador en 2006, es decir, se ha multiplicado por 5 en el citado período, lo cual es buena muestra de la creciente competitividad científica del ITQ.
Evolución de los ingresos del ITQ (CSIC-UPV) obtenidos en el marco de convocatorias públicas y mediante contratos con empresas.
VALORACIÓN DE LA INICIATIVA
La valoración de esta iniciativa se hace teniendo en cuenta el grado de cumplimiento de los objetivos que perseguían cada uno de los actores intervinientes en ella -las dos instituciones y el grupo de científicos-y se justifica aportando datos cuantitativos sobre la producción científica y tecnológica del ITQ e información cualitativa, obtenida mediante entrevistas a investigadores internacionales del área de conocimiento del ITQ -sus pares-y a gestores de las actividades de I+D.
Desde la creación del ITQ, la UPV ha pasado de ser una universidad con una I+D prácticamente irrelevante (menos de 1 millón de euros de ingresos por convocatorias públicas nacionales e internacionales en 1990) a una universidad con una actividad científica significativa, que se refleja en los datos de ingresos (cerca de 15 millones de euros en 2005) (CTT, 2007) y también en los de resultados científicos y tecnológicos, tal como se muestra en las Tablas 1 (publicaciones científicas) y 2 (patentes y sus correspondientes licencias).
En efecto, el número de patentes solicitadas ha experimentado un crecimiento aún mayor que el de los ingresos de I+D. Asimismo, el número de publicaciones científicas y los ingresos por contratos se han multiplicado por siete en la UPV en el período 1991-2005, mientras que el número de profesores participantes en actividades de I+D se ha multiplicado por cinco, pasando de 325 en 1991 a 1.520 en 2005 (CTT, 2007).
En el inicio de su andadura, las publicaciones científicas del ITQ recogidas en bases de datos internacionales (ISI) representaban casi un tercio de las de la UPV, porcentaje que ha descendido a medida que ha ido aumentando la actividad del resto de la UPV hasta representar un 13 % en 2005 (Tabla 1).
Por otra parte, si la UPV es la segunda universidad española por el número de patentes, después de la Universidad Politécnica de Cataluña, este hecho se debe en gran medida a las patentes del ITQ, que representan un tercio de las solicitudes nacionales de la UPV desde 1990, cifra que se eleva al 80 % en el caso de las patentes internacionales.
Asimismo, los contratos de licencia del ITQ representan la mitad de los contratos de licencia suscritos por la UPV, Tabla 2 18.
Pero lo más importante es que la política de la universidad de crear institutos mixtos con otros socios (Nieto, J., et al., 1998) continúa en la actualidad, en parte debido al éxito del ITQ, y actualmente hay otros nueve institutos mixtos, dos de ellos con el CSIC, establecidos en 1993 y 1999.
Otras iniciativas que se intentaron después de la experiencia del ITQ en las áreas de antenas, automatización y sensores, no tuvieron éxito porque el personal del CSIC, por razones diversas, no encontró incentivos suficientes para trasladarse de Madrid a Valencia.
Además, gracias al ejemplo del ITQ, la UPV constató el interés de contar con agrupaciones de investigadores multidisciplinares y con una masa crítica suficiente para poder realizar investigación relevante y de la que pudieran surgir aplicaciones de alto interés socioeconómico, por esta razón, desde 1990 ha creado 33 institutos o centros propios y ha favorecido, dentro de la universidad, la investigación en equipo mediante otras iniciativas (redes, etc.).
Recientemente, la UPV ha creado su parque científico (denominado Ciudad Politécnica de la Innovación) en el que, junto a institutos de investigación, desarrollan sus actividades empresas de base tecnológica surgidas, o no, de la universidad y apoyadas por la incubadora incorporada en ella.
Por su parte, la creación del ITQ ha servido al CSIC para alcanzar su objetivo de disminuir la concentración de centros en Madrid y aumentar, paralelamente, su presencia en las otras Comunidades Autónomas españolas.
Como ya se ha indicado, después del ITQ se crearon dos institutos mixtos más con la UPV, otro mixto con la Universitat de València, otro con la Universidad de Elche y otro propio; en conjunto, se ha pasado de los cinco institutos de 1989 a 10 en la actualidad.
Esta política continúa actualmente y la consecuencia es que ahora el CSIC presenta un mayor grado de descentralización.
El ITQ ha sido, también para el CSIC, un centro de gran importancia científica y tecnológica, pues ha potenciado su presencia en la comunidad científica internacional y ha aumentado notablemente los indicadores de ingresos, especialmente de contratos con empresas, pero muy especialmente los derivados de las licencias de las patentes: los 23 contratos de licencia de las patentes del ITQ representan el 10 % del número total de contratos de licencia del CSIC realizados entre los años 1999 y 2006 y aportan el 7,3 % de los ingresos por este concepto.
Hay que poner de relieve, para comprender la magnitud de estas cifras, que en 2005 el personal científico (de plantilla, becarios y contratados) del ITQ representaba menos del 3 % del personal equivalente en los centros de las áreas experimentales del CSIC de cuya actividad cabe esperar la producción de patentes.
Nota: en las cifras de la UPV se incluyen las publicaciones de todos los institutos mixtos que esta entidad mantiene con el CSIC y con otras entidades.
En la Figura 3 se representa la productividad científica media española, obtenida como el cociente entre las publicaciones científicas recogidas cada año en la base de datos del ISI y el número de investigadores del sector público (universidades y administraciones) del mismo año y se compara con la del ITQ 19.
Si bien es cierto que las productividades científicas, esto es, el número de artículos por investigador, varían mucho de unas áreas a otras, las cifras del ITQ son elevadas, pues en el área de química del CSIC este indicador era de 0,80 a finales de los ochenta y algo superior a 0,90 en el período 2000-2004, mientras que en el ITQ el promedio del período 1997-2004 es 1,1 20.
Evolución de la productividad científica de los investigadores del ITQ (CSIC-UPV) y del conjunto de la comunidad científica española.
Fuente: De la productividad española, SISE (FECYT); de la productividad del ITQ: elaboración propia a partir de las Bases de datos del ISI.
INICIATIVAS INSTITUCIONALES E INDIVIDUALES EN
Pero en la valoración de las publicaciones científicas no se puede analizar sólo el indicador cuantitativo, sino también las citas que las publicaciones reciben, pues es la medida del impacto de las actividades científicas en el conjunto de la comunidad científica internacional.
En la ISI Web of Knowledge se ofrece el ISIHighlyCited, una base de datos que incluye los 250 científicos más prominentes de cada una de las 21 categorías contempladas (ciencias de la vida, medicina, ciencias físicas, ingeniería y ciencias sociales), que han demostrado gran influencia en su ámbito científico, medido a través de las citas de sus trabajos 21.
En total hay 20 investigadores españoles incluidos en la base
de datos, repartidos en varias áreas; Avelino Corma es uno de los dos únicos investigadores españoles presentes en la categoría de química.
En palabras del Dr. Enrique Iglesia, Director del Berkeley Catalysis Center, "es el científico que ha contribuido de forma más prolífica y versátil a la ciencia y la tecnología de la catálisis heterogénea en la actualidad.
Su trabajo ilustra el valor de los conceptos básicos en los descubrimientos prácticos y la necesidad de combinar la experimentación y la teoría, la caracterización de la estructura y la función en sólidos inorgánicos complejos, e industria y academia si queremos avanzar en la ciencia de la catálisis".
El elevado número de personas en formación y contratada en el marco de proyectos y contratos (como se ha mostrado en la Figura 1) pone de manifiesto la labor formativa del ITQ, tanto de doctores como de personal técnico, altamente valorada por las empresas; de hecho, alrededor del 50 % de los doctores formados en el ITQ han sido contratados por empresas españolas como CEPSA, Repsol o BP España y también por empresas extranjeras (Shell, Exxonmobil, TOTAL, Chevron, Grace,...), mientras que otros han desarrollado su carrera en instituciones públicas 22.
Además, el ITQ imparte cuatro asignaturas de doctorado en la UPV y recibe muchos investigadores visitantes extranjeros, más de 60 desde su creación, en estancias de más de dos meses de duración.
En palabras del Dr. Jacobs, "El ITQ es un centro de formación internacional, que atrae científicos y estudiantes de todo el mundo...
También dedica una especial atención a la formación de personal técnico con el mismo nivel de excelencia, asegurando la existencia de un elevado rendimiento técnico".
Una de las actividades en las que el ITQ ha destacado de forma notable es en la obtención de patentes y en su posterior comercialización.
En la Tabla 2, ya citada, se recoge la evolución de las solicitudes de patentes del ITQ y lo que estas representan en la UPV y el CSIC; se puede apreciar que las patentes del ITQ han tenido, especialmente durante los primeros años, un peso destacado en la UPV, pero, sobre todo, es preciso señalar que, por su calidad y por tratarse de invenciones destinadas a mercados internacionales, el 86 % de las patentes del ITQ se han extendido internacionalmente, cuando, durante el mismo período, en el CSIC se han extendido el 42 % de las patentes nacionales y en la UPV el 38 % 23, si bien el porcentaje de extensiones internacionales ha crecido, durante los últimos años, en ambas entidades.
Es importante mencionar que el ITQ ha sido un centro pionero en la comercialización internacional de tecnología, por lo que ha planteado a las unidades responsables de la transferencia de tecnología del CSIC y, especialmente, de la UPV, demandas de alto nivel de exigencia mucho antes que el resto de la comunidad científica; en este sentido, como beneficio adicional para sus instituciones, el ITQ ha contribuido a profesionalizar la gestión de las patentes y de la transferencia de tecnología en sus múltiples dimensiones.
Una característica que se desprende del análisis de los contratos de licencia de patentes del ITQ es que el 95 % de los ingresos correspondientes provienen del extranjero.
Con la contratación de servicios de I+D con empresas sucede algo similar: alrededor del 75 % de los ingresos proceden del extranjero.
Esta capacidad para desarrollar ciencia del mayor nivel internacional y patentes de un elevado nivel tecnológico, como consecuencia de trabajar en modo 2 de producción del conocimiento es una característica muy singular del ITQ, pero ha sido, desde el comienzo, parte de su misión y, de acuerdo con lo expuesto precedentemente, los hechos son coherentes con aquélla.
En palabras del Dr. Iglesia, "Avelino Corma es el principal contribuidor a la catálisis heterogénea en el mundo actualmente y proporciona un excelente ejemplo de las sinergias entre la relevancia y los fundamentos en el diseño de materiales [catalíticos] verdaderamente nuevos y en su introducción en la práctica industrial".
Por su parte, según el Dr. Jacobs "Si la excelencia en investigación es definida y juzgada por una combinación de publicaciones de alta calidad, citadas frecuentemente por los pares, y de la propiedad industrial generada, esta excelencia se presenta el máximo nivel cuando se analizan los output del ITQ".
Adicionalmente, al igual que han hecho otros grupos de investigación de instituciones españolas y del resto de la Unión Europea a partir de los años 90, el ITQ comenzó a estudiar en 2002 la posibilidad de crear Empresas de Base Tecnológica (EBTs) a partir de determinados resultados tecnológicos del Instituto; este mecanismo de transferencia de resultados de la investigación representa un compromiso del ITQ con su entorno local y regional, pues contribuye a la creación de nuevo tejido productivo en sectores basados en el conocimiento, que son los que más están contribuyendo al crecimiento económico de los países desarrollados (OCDE, 1996) y los que pueden
generar empleos más cualificados.
Desde entonces, el ITQ ha creado dos empresas, una en 2003, dedicada a la fabricación de difractrómetros de electrones, y otra en 2006 orientada a la producción de productos químicos de alto valor añadido.
A lo largo del análisis que hemos realizado sobre la creación y evolución de esta iniciativa, en la que ha habido una confluencia "virtuosa" de intereses entre iniciativas institucionales y personales, hemos captado las dificultades que, a lo largo del tiempo, se tuvieron que vencer para llevarla a buen puerto y ha sido nuestra intención reflejarlas adecuadamente.
Un caso como el analizado tiene la ventaja de mostrar la diversidad de las situaciones particulares y poner en evidencia aspectos que, a un nivel superior, serían difíciles de detectar, con lo cual se pueden sacar conclusiones para poder establecer políticas científicas útiles.
A continuación, destacamos aquellas condiciones que, a nuestro juicio, han sido esenciales para obtener el éxito en esta aventura científica de elevado riesgo.
Todas ellas deben cumplirse para lograr éxito en la iniciativa y la amplitud del éxito dependerá de su nivel de cumplimiento y de la sinergia entre ellas.
El éxito del ITQ descansa en la coincidencia inicial, que se ha mantenido en el tiempo, de los objetivos perseguidos por los actores participantes: las instituciones y los investigadores.
Desde el principio quedó claro para todos ellos, además, el papel que cada uno debía asumir y ese papel se ha ido cumpliendo, en lo importante, con más o menos intensidad, adaptándose a las condiciones cambiantes del contexto.
Estas acciones deben, pues, plantearse siempre desde una óptica en la que todos los participantes ganen con la colaboración y así y todo pueden surgir rechazos si las ganancias respectivas están desequilibradas o si hay actores exteriores que se sienten marginados o perjudicados.
Un aspecto que conviene resaltar, ya que el ITQ se localizó en la UPV, es que la investigación del ITQ se ha desarrollado en modo de aplicación y que sus resultados tecnológicos, medidos en patentes solicitadas y licenciadas, no tienen parangón en la UPV.
De no haber sido así, es probable que en la comunidad académica se hubiera formado una corriente de opinión desaprobatoria de las sucesivas concesiones de espacio, ya que se les hubiera considerado unos privilegiados que se estaban aprovechando de los medios de la UPV para crearse un centro de excelencia sin aportar retornos a la sociedad y sin contribuir a la docencia.
Las políticas de las instituciones en las que se enmarcaba la creación del ITQ fueron acertadas porque estuvieron insertas en la orientación moderna de la realización de I+D en universidades y organismos públicos de investigación: colaboración institucional y realización de la I+D en contexto de aplicación, lo que ha hecho que se hayan podido mantener a lo largo del tiempo.
En el caso de la UPV, cuya política tenía una mayor incidencia en el devenir cotidiano del ITQ, la permanencia del Rector que trajo al ITQ a la UPV durante doce años después de su creación permitió su continuidad con la creación de institutos, circunstancia que, sin duda, ha favorecido la consolidación del ITQ.
En el CSIC ha habido cinco presidentes diferentes desde 1989, pero, salvo algunas dudas en períodos concretos, la política sobre los centros mixtos se ha mantenido y se les ha dotado de plazas de personal en igualdad de condiciones que a los institutos propios.
También cabe resaltar el hecho de que las aportaciones de cada institución han sido complementarias (infraestructuras la UPV y personal el CSIC), por lo que el apoyo conjunto al ITQ ha sido sinérgico.
La figura de los institutos mixtos puede no ser comprendida por los nuevos gestores de las actividades de I+D o por los administrativos cuando los recursos son escasos, lo que puede ser peligroso en unas instituciones científicas, como las universidades, en las que la endogamia es elevada.
En estas circunstancias, los gestores de cada institución pueden caer en la tentación de pretender que los problemas del instituto debe resolverlos la otra institución, sin querer asumir, porque no les conviene, que los institutos mixtos se crean, precisamente, para beneficiarse de las fortalezas de las instituciones participantes y no para sufrir sus respectivas debilidades.
En el contexto de la ciencia española, que se caracteriza por la escasez de medios y por una gestión inadecuada, la consideración, por primera vez, de este tipo de institutos en la Reforma de la Ley de Ordenación Universitaria recién aprobada en el Congreso de los Diputados debe ser un acicate para desarrollar una buena normativa de estos centros, que permita una mejor
utilización de un mecanismo de organización de la ciencia que, en casos como este de grupos de investigación muy dinámicos, puede ser una magnífica opción.
Con ser importantes las causas de éxito expuestas, en lo que verdaderamente descansa dicho éxito es en la excelente calidad científica y humana del núcleo de investigadores de ambas instituciones que iniciaron la aventura; cada uno ha sabido, además, asumir el papel más conveniente para el ITQ.
Entre ellos, ha destacado netamente la figura del líder en la persona de Avelino Corma 24, que reúne las virtudes y características que debe reunir un líder científico del siglo XXI, como se ha expuesto con anterioridad.
Pero ha sido igualmente relevante que los demás investigadores, todos ellos también de muy alto nivel, hayan aceptado desempeñar sus respectivos papeles en el conjunto del grupo, quizás menos lucidos desde el punto de vista público o externo, pero no menos importantes para el ITQ.
El ITQ ha funcionado como un único grupo con una visión colectiva de las actividades y recursos, como consecuencia, fundamentalmente, del fuerte liderazgo ejercido por su director.
El valor añadido obtenido en la ejecución de contratos y licencias de patentes a las empresas se ha utilizado para consolidar el Instituto, para tener una estrategia científica propia como instituto, que de otra manera hubiera sido imposible.
Los recursos económicos han sido empelados para iniciar proyectos de investigación exploratorios y para financiar los recursos humanos y materiales necesarios para evolucionar más rápidamente.
Este funcionamiento ha sido posible por la flexibilidad que ofrece la UPV para la concesión de becas y contratos, sobre todo para alumnos y recién titulados, y la flexibilidad administrativa, sorprendentemente, mucho más adaptada a las actividades de I+D que la del CSIC, sobre todo en los últimos años.
Las relaciones con las empresas han favorecido significativamente la positiva evolución del ITQ no sólo por el apoyo económico proporcionado, sino por el intercambio de información, que ha permitido un mejor enfoque de sus líneas y actividades y por el empleo del personal formado.
Además, estas amplias relaciones no han influido negativamente ni en la cantidad ni en la calidad de la producción científica.
Como afirma el Dr. Jacobs: "La investigación en este ámbito necesita el continuo input en influjo de la industria relacionada".
La experiencia del ITQ desmiente el temor, tantas veces expresado por ciertos investigadores, de que la financiación privada de la ciencia privatiza el conocimiento e influye negativamente en la producción científica, tanto en cantidad como en calidad.
La influencia de las relaciones con las empresas no proviene tanto de las relaciones en sí mismas, sino de cómo se enfoquen.
Las administraciones en sus diferentes niveles (regional, estatal y europea) no han tenido un efecto directo sobre la creación y desarrollo del Instituto, pero es evidente que las políticas impulsadas por ellas han facilitado la positiva evolución del ITQ mediante la financiación de proyectos y otras acciones de I+D. Además, las infraestructuras físicas y científicas han sido posibles por el apoyo de los fondos europeos de desarrollo regional.
Tanto las instituciones promotoras como el ITQ han utilizado lo mejor posible estas fuentes de financiación para el logro de sus objetivos.
Creemos, sin embargo, que las administraciones regional y estatal deberían tener unas políticas que promoviesen la relación entre centros de excelencia, como el analizado, y el territorio en el que se insertan.
La ciencia, hoy por hoy más que nunca, es alocal, es decir, no se ciñe al territorio en el que se crea.
En este caso particular, por el ámbito de investigación del Instituto, quien más se beneficia de los conocimientos producidos por el ITQ son grandes empresas multinacionales, tal como se aprecia en el porcentaje de contratación con empresas extranjeras y en el destino de las licencias de sus patentes.
En el caso que nos ocupa, donde tanto en el ámbito nacional como en el regional las empresas son, mayoritariamente, de sectores de media-baja tecnología y con baja capacidad de absorción, las políticas de innovación nacional y regional deberían orientar alguno de sus instrumentos a facilitar que institutos de excelencia como el ITQ encuentren beneficioso fijar una parte significativa de su conocimiento en el entorno socioeconómico próximo, bien sea mediante incentivos a la colaboración con empresas existentes o, quizás mejor aún, mediante el apoyo a iniciativas empresariales de base tecnológica creadas a partir de las capacidades y resultados del propio instituto.
De esta forma, las políticas nacional y regional de innovación, que apenas han orientado esta iniciativa, pueden ver llegado el momento de desempeñar un papel activo, favoreciendo una nueva etapa de su desarrollo.
La elaboración de este artículo hubiera sido imposible sin la colaboración de un nutrido grupo de personas a las que los autores queremos dejar constancia expresa de nuestro más profundo agradecimiento, pues de una u otra forma nos han proporcionado la información necesaria para ello.
En primer lugar, a los principales protagonistas: Avelino Corma Canós, Jaime Primo Millo y Amparo Mifsud, en su calidad de investigadores implicados en la iniciativa; Justo Nieto Nieto, entonces Rector de la UPV, Emilio Muñoz Ruiz, a la sazón presidente del CSIC.
Todos ellos nos han concedido entrevistas en profundidad que nos han permitido conocer tanto las etapas del proceso como la naturaleza de su participación, sus valoraciones y los aspectos clave de la iniciativa.
También a Pedro Miró Roig, entonces director del Centro de Investigación de CEPSA y, actualmente, Director de Exploración y Producción en la misma empresa, que, además de comentarnos, en su contexto, la colaboración con el ITQ desde antes de su creación y sus razones para apoyar al grupo en esta andadura, nos ha permitido comprender el impacto en el sector petroquímico de las actividades y resultados del ITQ.
También hemos de agradecer su ayuda a las personas de las dos instituciones implicadas que nos han proporcionado información sobre los trámites institucionales y todos los datos: M.a Luz Martínez Cano, José Luis de Miguel y Marcos Palomo, del CSIC, y Amparo Mateu, Rosa M.a Piquer y Mikel Bodegas, de la UPV.
Además, nuestra gratitud a Alfredo Yegros, de INGENIO (CSIC-UPV), que nos ha proporcionado los datos bibliométricos.
La valoración del éxito alcanzado se ha efectuado mediante el análisis de información cuantitativa, pero éramos conscientes de la necesidad de conocer el valor cualita-tivo de las actividades y el impacto de las aportaciones científico-técnicas del centro y de sus investigadores y este aspecto sólo puede ser juzgado por sus pares.
Para ello, hemos contado con la inestimable colaboración de dos investigadores de primera línea en el ámbito de profesorado universitario al 50 % de dedicación y los doctores vinculados, becarios y contratados en proyectos también al 100 % de dedicación.
20 Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de las memorias anuales del CSIC.
21 La selección de los investigadores se basa en el número total de citas que ha recibido cada uno de ellos en un área temática determinada, tal y como recogen las bases de datos del ISI, durante el período 1981-1999.
22 Esto nos lleva a concluir que las becas a los grupos de investigación deberían tener en cuenta, además de su capacidad formativa en el marco de proyectos, su capacidad para insertarlos en el mercado laboral.
23 La estrategia de protección de la UPV y el CSIC consiste en presentar una primera solicitud nacional y, durante el año de prioridad, analizar su solidez científico-técnica y las expectativas de mercado; las patentes que presentan buenas perspectivas en el análisis anterior, que se realiza con el grupo de investigación, son traducidas y completadas para su solicitud mediante el Patent Cooperation Treaty (PCT) que permite iniciar, con una sola solicitud, el proceso de solicitud en más de 130 Estados.
INDIVIDUALES EN LA CREACIÓN DE ESTRUCTURAS CIENTÍFICAS: EL INSTITUTO DE TECNOLOGÍA QUÍMICA |
El aprendizaje basado en proyectos surge de la necesidad de plantear un nuevo paradigma educativo donde el protagonista sea el alumno.
Esta propuesta de trabajo influye sustancialmente en los roles del profesor y del estudiante, estableciendo una dinámica distinta en el proceso de aprender y de enseñar.
Como indica Colen, Gine e Imbernon (2006), el alumno aprende: De una manera más activa ya que parte de una propuesta de trabajo y, sobre ella, debe buscar y organizar una información que no le ha sido dada aunque sí sugerida; poniendo en funcionamiento unas capacidades intelectuales distintas a las que viene utilizando en una clase magistral, basada en el hecho de: escucho y apunto; a trabajar en equipo, siendo parte responsable de la óptima consecución del trabajo y desarrollando habilidades de tipo emocionales; partiendo de cuestiones, planes o problemas conectados con la realidad; buscando, indagando, preguntando, formulando... y, para ello, utilizando todos los medios TIC a su alcance; defendiendo su proyecto ante pro-
RESUMEN: El Trabajo por Proyectos es una metodología muy apropiada para utilizarla en la enseñanza superior, por su carácter investigador.
El aprendizaje es activo, involucra al alumno y trabaja otras capacidades cognitivas distintas a las que se desarrollan con la clase magistral.
Con la implantación, este curso, del llamado Plan Bolonia, algunos profesores pertenecientes al Grupo de Innovación Educativa Didáctica de las Matemáticas de la UPM, nos planteamos introducir en la asignatura de primer curso del Grado de Arquitectura, denominada Geometría Euclídea, Afín y Proyectiva algunos cambios dirigidos a este tipo de aprendizaje.
Para alcanzar este objetivo tendremos que ir consiguiendo otros objetivos más específicos como son: Centrar la metodología en el alumno potenciando la relación alumno-profesor; alcanzar un conocimiento multidisciplinar; desarrollar la capacidad de análisis del alumnado e iniciar a los alumnos de nuevo ingreso en la investigación científica y en el necesario manejo de fuentes de información fiables.
A lo largo de nuestra dilatada labor como profesores de Matemáticas en la Universidad Politécnica de Madrid, ya habíamos venido experimentando anteriormente con este tipo de enseñanza, animados por autores como Alsina, Burgués y Fortuny (1997).
En los cursos del plan anterior al de Bolonia, los trabajos se proponían como voluntarios para los alumnos y estaban más enfocados al estudio de una Geometría Analítica, a la que se trataba de buscar conexiones con los conocimientos aportados en las distintas asignaturas de Dibujo que cursaban paralelamente.
Como los estudiantes no eran muchos, las conversaciones eran frecuentes y así llegamos al conocimiento de que, lo que realmente les atraía, era la obra final, el edificio que podían percibir en su entorno capaz de generar ciudad, el saber a donde les conducía el estudio de unos conceptos a los que no se les veía, en principio, la aplicación concreta que podían tener en su formación y posterior actividad como arquitectos.
Con estas premisas, el camino que seguimos para el desarrollo de esta experiencia comienza ya en la presentación de la asignatura a comienzos de curso.
Junto al contenido del Programa y el resto de normas que van a regir durante el período lectivo, se hace un recorrido por los distintos tipos de geometrías con las que se van a encontrar, resaltando cómo esos principios geométricos pueden influir en el hecho arquitectónico.
A continuación se propone al alumnado la posibilidad de conseguir una parte de su nota final mediante la elaboración de un trabajo consistente en el estudio de una obra de arquitectura que se pueda relacionar con alguna de las geometrías que se abordarán.
En horas de tutela dentro del aula, se tutoriza el trabajo, que fesores y compañeros, dos tipos de oyentes muy distintos ante los que exponer sus soluciones razonadas; teniendo la oportunidad de aportar creatividad y autonomía en su trabajo y, por lo tanto, aumentando su motivación.
El profesor enseña: Orientando el trabajo, y para ello plantea preguntas, indica sobre materiales y medios a utilizar, propone ejemplos y reconduce objetivos; incitando a debates sobre los temas elegidos en los que se discute sobre los resultados obtenidos, y los procesos seguidos; asesorando sobre la aplicabilidad del proyecto; ideando nuevas formas de evaluación para nuevas formas de aprendizaje.
Adecuándose a las necesidades reales de la sociedad en cada tema de trabajo y haciendo partícipe de sus reflexiones al alumnado: La planificación del trabajo y del tiempo es esencial para llevarlo a buen fin (este sería un punto desarrollar por el profesor); el esfuerzo hay que realizarlo día a día, ya que no es posible llevar a cabo una labor en equipo, planteada en el tiempo, poco antes de una entrega o de un examen (labor del alumnado); la importancia de la tutoría como método de trabajo alumnos-profesor; el conocimiento de las fuentes de información y el suficiente dominio de las herramientas tecnológicas necesarias para desarrollar estos proyectos y la hetero-evaluación es continua y significativa, ya que, para superar la asignatura, no se depende de un único examen.
Como consecuencia de todas estas reflexiones, en el Grupo de Innovación Educativa Didáctica de las Matemáticas, estudiamos la posibilidad de realizar, en la asignatura de primer curso del Grado de Arquitectura denominada Geometría Euclídea, Afín y Proyectiva, algunos cambios dirigidos a la parcial introducción de este tipo de aprendizaje.
El objetivo general de esta acción es conseguir que el alumno esté más motivado por su trabajo y por tanto mejore su rendimiento.
Para ello se propone introducir una nueva metodología de enseñanza-aprendizaje en la asignatura de Geometría del primer cuatrimestre, que vaya acompañada de los cambios consiguientes en el tipo de evaluación.
B. Alumnos con Becas de Excelencia
Una parte importante de la evolución del planteamiento de esta propuesta, se desarrolló con la dirección de trabajos de investigación de estudiantes con Becas de Excelencia de la Comunidad de Madrid.
A estos alumnos se les permitía elegir, entre las propuestas de los distintos Departamentos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid.
Debían cumplir cincuenta horas de colaboración o investigación exigidas para la consecución de la Beca.
Nuestra opción, desde el Departamento de Matemáticas, consistía en la elaboración de un trabajo de investigación, debidamente dirigido, en el que confluían conocimientos de Historia, Geometría y Dibujo que, una vez concluido servía de base al alumno para sacar conclusiones de su experiencia.
En los últimos cinco años nuestro GIE se ha hecho cargo de al menos 50 de estos alumnos.
En este caso ya se les exige la coordinación de las distintas facetas que pueden confluir en el ejercicio: Geometría, Cálculo, Diseño o Historia (fig. 2).
C. Alumnos de Asignatura de Libre Elección (Plan 96)
Una fuente decisiva de contraste, en el sentido de valorar el interés de los estudiante por conocer la influencia y la importancia de la Geometría en las distintas etapas históricas vividas por la Arquitectura, ha sido el seguimiento de la Asignatura de Libre Elección "Análisis y Reconocimiento de la Geometría en la Arquitectura de las Vanguardias", se puede llevar a cabo en forma individual o en pequeños grupos, no más de tres alumnos.
Para su evaluación, se deberá presentar el estudio realizado en un formato predeterminado pudiendo, además, ser expuesto en clase para su general conocimiento.
Con el fin de demostrar el grado de implicación de los alumnos en este tipo de trabajos, aportamos algunas imágenes de los realizados, tanto por los alumnos de nuevo ingreso, como por los distintos grupos que nos han servido de ensayo previo a esta experiencia.
A. Alumnado de Primer Curso
Este trabajo ha sido llevado a cabo por los alumnos Ismael Carpio y Leila Eetesam.
Las imágenes son fragmentos de un estudio que se presentó en formato póster.
Anteriormente nos hemos referido al hecho de que, desde el inicio de curso, comenzamos a conectar la Geometría con el diseño y el resultado final de una obra de arquitectura, resaltando cómo los principios matemáticos pueden influir en su aspecto y cómo, en múltiples ocasiones, la obra de arte se puede relacionar con alguna de las geometrías planteadas en el curso.
A este nivel los trabajos son elementales y se basan en el análisis geométrico en una determinada obra de arte.
Una vez reconocida la composición base de la imagen arquitectónica se elabora un programa, sencillo, de ordenador capaz de generar la geometría correspondiente (fig. 1). impartida por la profesora del GIE Juana María Sánchez, en la que se lleva a cabo un estudio teórico y práctico sobre las relaciones existentes entre modelos matemáticos y obras de arquitectura.
El alumnado, para seguirla, una vez tenga superadas las asignaturas previas de Matemáticas, puede pertenecer, indistintamente a cualquier nivel dentro de la carrera de Arquitectura, a otros centros de la UPM o proceder de cualquier universidad con la que se tengan intercambio de cualquier tipo.
El hecho de que el grupo pueda presentar una gran heterogeneidad de formación y de nivel académico, enriquece el proceso y hace que los trabajos a desarrollar tengan una gran variedad, y se puedan acometer estudios en los que, además de la Geometría y la Arquitectura, aparezcan otros temas relacionados con ellas.
La docencia se desarrolla mediante lecciones teóricas acompañadas de trabajos prácticos en los que se analizaran fundamentalmente ejemplos contemporáneos.
Las imágenes que ilustran este apartado pertenecen al estudio "Arquitectura Sonora Música Habitable" llevado a cabo por Enrique Ruiz Pascual, estudiante de Arquitectura, en el segundo cuatrimestre de 2010.
El punto de partida fue el Pabellón Philips, obra en la que se mezclaron la Arquitectura, la Música y la Poesía de la mano de sus autores: Le Corbusier, no sólo arquitecto; Iannis Xenakis, no sólo músico y de Edgar Varese, autor del Poema Electrónico que se reproducía en el Pabellón durante su visita.
El resultado académico fue un estudio en el que, partiendo del supuesto de que todas las bellas artes están ligadas entre sí de alguna manera, y teniendo como primera intención el análisis de la geometría que configuraba el pabellón (fig. 3) construido, en 1958 para representar a la marca en la Exposición de Bruselas, mediante el uso de programas informáticos (fig. 4) (fig. 5) y (fig. 6) se llegó a descubrir cómo y hasta que punto, una música puede dar vida a una arquitectura y, como consecuencia, intentar plantear la posibilidad de que una arquitectura pudiese dar vida a una pieza musical.
En las figuras siguientes se distingue entre las que formaron parte de las fuentes utilizadas y las realizadas por el alumno.
Creemos que las conclusiones deben ser presentadas haciendo alusión previa a las experiencias didácticas que motivaron esta iniciativa de plantear una forma nueva de aprendizaje, desde una asignatura de Matemáticas, en los alumnos de primer curso de Arquitectura.
Conscientes del resultado obtenido en los cursos anteriores al Plan de Bolonia, en los Trabajos de Excelencia en los que participaron, de forma voluntaria, los alumnos con mejores expedientes de una carrera en la que la nota de corte es de las más altas de la Universidad Madrileña, y en los llevados a cabo en el marco de la Asignatura de Libre Elección, todavía vigente, que permite la posibilidad de conocer trabajos de investigación llevados a cabo por personas de distinto nivel académico o procedentes de distintas carreras técnicas e, incluso, de planes de estudio vigentes en países distintos del nuestro; el observar la satisfacción, y en muchos casos la sorpresa que producía el descubrir lo presente que estuvo la formación geométrica de sus autores en muchos de los proyectos que llevaron a cabo, propició la idea de plasmar esta faceta de la Geometría desde el Trabajo por Proyectos.
Así, desde el comienzo de su formación como arquitectos, los alumnos de Primero, en su primer cuatrimestre, toman contacto, simultáneamente, con unos conocimientos teóricos, continuación de los presentes en el Bachillerato, y con las imágenes arquitectónicas a las que han servido de base o de inspiración a lo largo de toda la Historia de la Arquitectura.
Trabajos que ya hemos llevado a cabo en distintos cursos académicos en esta línea, se pueden consultar en las referencias Ruiz y Sánchez (2007), Sanz y Moratalla (1998), Sanz y Moratalla (1999), y Moratalla y Sanz (2000).
A pesar del escaso peso que supone la nota adjudicada a un trabajo que conlleva dedicación y consume tiempo, la implicación de los alumnos ha sido muy alta y ha tenido una repercusión positiva en los resultados globales de la asignatura.
Asimismo los alumnos que han seguido esta metodología, han afrontado el resto de las asignaturas, las centradas en el dibujo y el análisis de la obra arquitectónica, con el valor añadido de reconocer la geometría que la sustenta. |
La complejidad del proceso de adquisición de una lengua extranjera hace necesario que se tengan en cuenta muchos factores no sólo los relacionados con la propia estructura de la lengua objetivo, sino también con la personalidad del alumno, la cognición, los comportamientos de aprendizaje, las circunstancias de aula, la cultura, la pragmática y las relaciones intergrupales.
La investigación en los últimos años apunta a considerar la motivación académica desde una perspectiva contextual o situada (Elliot y Deweck, 2005; Perry, Turner y Meyer, 2006; Zimmerman y Schunck, 2008).
En el campo de la lengua extranjera, durante los años sesenta, la corriente principal de teorías sobre la motivación estaba basada en los trabajos de Gardner y Lambert.
Su investigación, influenciada por la teoría de la adquisición de la primera lengua (First Language Acquisition) de Mowrer
RESUMEN: La investigación realiza una revisión de los principales modelos motivacionales aplicados al aprendizaje de idiomas y se centra en la identificación de aquellas variables motivacionales que más inciden en el aprendizaje estratégico de una lengua extranjera.
Los resultados muestran que las puntuaciones en los ítems que indican motivación instrumental (motivos profesionales y de reconocimiento social) son los más altos.
Las mujeres obtienen puntuaciones más altas en todos los factores así como el centro privado, salvo en la variable Habilidad Percibida, que es superior en el centro público. cultural y las características situacionales relacionadas con el contexto de aprendizaje de la lengua extranjera.
De esta manera, las diferentes teorías pueden dar respuesta a los diferentes contextos sociales y otorgar más importancia a las características de alumnos y profesores (Dörney, 1994; Kimura, Nakata y Okumura, 2001; Oxford y Shearin, 1996).
Kimura, Nakata y Okumura (2001) indican que en el aprendizaje en el aula de la lengua extranjera, la motivación no es un constructo estático que pueda medirse de manera cuantitativa sino un fenómeno compuesto y relativo que se encuentra en los muchos recursos y herramientas que se utilizan en el entorno dinámico del aula.
Un reciente estudio revela los efectos de los distintos ambientes de aula en los niveles de motivación integrativa (Wijnia, Loynes y Derous, 2011), por ejemplo, el trabajo cooperativo incrementa los niveles de motivación frente a la obligatoriedad.
Dörnyei (1994), elabora un modelo L2 Motivational Self System ó Sistema Motivacional del Yo en el que la motivación en la lengua extranjera está formada por tres dimensiones: Yo ideal (lo esperable alcanzar), Yo debería (atributos que uno cree debería poseer -deberes, obligaciones o responsabilidades-para evitar posibles producciones negativas) y Experiencia de aprendizaje (motivos específicos de situación relacionados con la experiencia y el entorno de aprendizaje inmediato).
Este modelo ampliado y revisado (Dörnyei, 2005), ha probado ser un importante elemento predictivo del nivel de motivación en el aprendizaje de inglés y alemán como lengua extranjera (Csizer y Lukacs, 2010).
Estas aportaciones determinan una mayor importancia del contexto en el que se desarrolla el aprendizaje a la hora de valorar la motivación.
El objetivo de la investigación es determinar si existen diferencias en los niveles de motivación para el aprendizaje de idiomas entre varones y mujeres adolescentes y entre los cursos del 2.o ciclo de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y 1.o de Bachillerato en centros públicos y privados.
Se aplicó el Cuestionario de Autoeficia y Motivación Académica de Zimmerman, Bandura y Martínez Pons, 1992, de los años 50, constituye el primer estudio multivariable de la relación entre aptitud lingüística, actitud, motivación y el dominio de una segunda lengua (SLA).
Posteriormente, desarrollaron el modelo socio-educacional de adquisición de una segunda lengua (SLA), en Gardner (1985), Gardner y Tremblay (1994).
Un modelo basado en la adquisición en un entorno académico, dentro del aula y no en un entorno natural, concretamente, en la clase de lengua extranjera.
Así, se puede clasificar la motivación en dos niveles, integrativa e instrumental.
La motivación integrativa es un constructo formado por tres características: las actitudes hacia el aprendizaje del idioma (afecto), el deseo de aprender el idioma (querencia) y la intensidad motivacional (esfuerzo).
Aspectos todos ellos vinculados a la motivación intrínseca, a ejercitar las propias capacidades y aprender y al sentimiento de autoeficacia, en Deci y Moller (2005), Zimmerman (2000).
Este sentimiento se encuentra relacionado con el dominio específico de la materia y con el contexto en el que ese dominio se desarrolla.
Las creencias de autoeficacia son importantes para modificar en los alumnos su contexto de desempeño, interactuar con los procesos de aprendizaje autorregulado, y para mediar con los alumnos en el logro académico (Zimmerman y Schuck, 2008).
Frente a esta motivación integrativa se encuentra la motivación instrumental para aludir a las motivaciones prácticas que dirigen el aprendizaje del alumno, más vinculada a la motivación de logro.
El modelo de Gardner y Lambert establece que los logros lingüísticos están influidos por la motivación integrativa, la aptitud y otros factores, considerándose la primera más importante que el resto para predecir el resultado de este proceso de adquisición de otra lengua.
El estudio realizado por (Inbar, Donitsa-Schimdt y Shohamy, 2001), apoya esta teoría al comparar la actitud hacia la lengua extranjera de dos grupos de alumnos, uno que estaba estudiando árabe y otro que no en el momento del estudio.
Los resultados mostraron que estar activamente implicado en un proceso de aprendizaje de una lengua extranjera en el colegio incrementa la motivación y mejora considerablemente la actitud.
En esta misma dirección (Hernández, 2006), señala que la motivación integrativa está relacionada con el éxito en el aprendizaje de la lengua extranjera dentro del aula y recomienda el uso de actividades que la fomenten.
Desde principios de los 90, los investigadores en motivación están de acuerdo en que el modelo socio-educacional de Gardner debe incluir otros factores tales como el entorno socio-MARIÁN DE LA MORENA TABOADA, ADOLFO SÁNCHEZ BURÓN Y M.a POVEDA FERNÁNDEZ MARTÍN medida sus capacidades y limitaciones con respecto a la tarea de aprendizaje en lengua extranjera que los varones, una media de 26,15 frente a una media de 25,36.
En la variable Orientación hacia el aprendizaje, vinculada a una meta de aprendizaje frente a una meta de rendimiento o de ejecución, también se encuentran diferencias significativas (t=-2,373, p=,018) a favor de las mujeres (26,15 frente a 25,36 de los varones).
Sin embargo, en la variable valor extrínseco, relacionada con la motivación externa hacia el aprendizaje de una lengua extranjera, no aparecen diferencias significativas a favor de los varones.
En línea con los datos anteriores no se encuentran diferencias significativas en función del sexo (t = -,658, p =,511) en la variable Orientación hacia la realización, más relacionada con una meta de rendimiento y con una motivación extrínseca.
Tampoco aparecen diferencias significativas por sexo (t = -,972; p =,331) en la variable Planificación de la tarea de aprendizaje y en la variable Control-Seguimiento de la tarea de aprendizaje (t = -,415, p =,55), aunque son las mujeres las que obtienen una media ligeramente más elevada que los varones.
Ambas variables están más vinculadas a una motivación intrínseca.
Por último, en Predisposición a la utilización de estrategias de aprendizaje, sí se encuentran diferencias significativas entre los dos grupos (t = -3,935 y p =,000).
Como ocurría en las variables anteriores también son las mujeres las que utilizan en mayor medida las estrategias para el aprendizaje de una lengua extranjera frente a sus compañeros adolescentes varones (13,51 frente a una media de 12,88 de los varones).
B. Diferencias en función del centro educativo en la variable Motivación
En la variable Habilidad percibida se encuentran diferencias significativas en función del centro educativo (t = 2,636, p =,009).
Los alumnos del centro público en la asignatura de lengua extranjera, inglés, perciben en mayor medida que los del centro privado sus capacidades y habilidades para enfrentarse a la tarea de aprendizaje (26,05 frente a 25,46).
Lo mismo ocurre con la variable, Orientación hacia el aprendizaje (t=-2,043, p=,041).
En este caso, la puntuación es mayor en el centro privado lo que indica una meta de aprendizaje mayor de sus alumnos hacia la lengua extranjera (16,01 frente a 15,52).
Está formado por ocho escalas relacionadas con la percepción de la autoeficacia y la motivación académica del alumno.
Esta prueba permite su adaptación a las distintas áreas curriculares, en este caso, lengua extranjera.
La evaluación se realiza a través de una escala tipo Likert con puntuaciones de 1 a 5.
La validez con la prueba SAT (Scholastic Aptitude Test) oscila entre 0,39 y 0,23.
El alpha de Cronbach para las escalas vinculadas a la autoeficacia es de.87, y para las vinculadas con motivación.70.
Las pruebas se aplicaron durante la clase de inglés en ambos centros.
El estudio se realizó en cada centro en dos días distintos para adaptarse al horario de la clase de inglés.
Para analizar la motivación y el sentimiento de autoeficacia de los alumnos con respecto al aprendizaje estratégico de la lengua extranjera se empleó como estadístico la t de Student, siendo la variable sexo o centro educativo, ambas con dos niveles, varones y mujeres, y centro público y centro privado, respectivamente, el factor inter-sujetos, y las dimensiones motivacionales, la variable dependiente.
Para el análisis por curso se utilizó el análisis de varianza (ANOVA), siendo el curso, con tres niveles, la variable independiente, y las dimensiones motivacionales, la variable dependiente.
Para los contrastes post-hoc se utilizó la prueba de Scheffé.
A. Diferencias en función del sexo en la variable Motivación
En la dimensión Habilidad percibida se encuentran diferencias significativas en función del sexo (t=-3,569, p=,000), siendo las mujeres las que perciben en realización (t = -6,038 y p =,000) nuevamente con una puntuación mayor para el centro privado (12,97 frente a 11,56).
En esta dirección aparecen los datos de Valor intrínseco (t = -2,900, p =,004) (11,27, media del centro privado, frente a 10,71, del público) como cabría esperar, ya que puntúan más alto en orientación hacia el aprendizaje.
En la variable Valor extrínseco también se encuentran diferencias significativas entre los dos centros analizados (t = -3,372, p =,001), siendo mayor en el centro privado (12,06 frente a 11,67).
En la variable Planificación de la tarea de aprendizaje se encuentran diferencias significativas entre ambos tipos de centro educativo (t = -2,200, p =,028) mostrando de nuevo una puntuación mayor centro privado (9,26 frente a 8,97).
En cuanto a la dimensión Control-seguimiento de la tarea de aprendizaje no se encuentran diferencias significativas (t = -1,390, p =,165) aunque la puntuación sigue siendo algo más alta en el centro privado.
Resultado esperable considerando que esta variable se relaciona más con una meta de aprendizaje y la utilización de estrategias de aprendizaje.
Por último, en la variable Predisposición a la utilización de estrategias de aprendizaje se encuentran diferencias significativas entre los dos tipos de centro (t = -3,037, p =,003).
Nuevamente, la puntuación mayor se encuentra en el centro privado (13,36 frente a 12,87), esperable en la medida en que las variables relacionadas conceptualmente también lo reflejan, por ejemplo, orientación hacia el aprendizaje o valor intrínseco.
C. Diferencias en función del curso en la variable Motivación
En Orientación hacia la realización (F = 10,024, p =,000) se encuentran diferencias significativas en función del curso.
A través de Scheffé se recoge que entre 1.o de Bachillerato y los dos cursos de la ESO se encontraron diferencias significativas con una puntuación mayor por parte de los dos cursos de Secundaria (11,50 frente a 13 y 12 de media
En general, se puede indicar que los niveles medios de motivación arrojados por el estudio son elevados situándose por encima del valor medio la mayoría de las dimensiones analizadas.
Las puntuaciones en los ítems que indican motivación instrumental son los más altos.
Este dato aporta una información interesante al contrastarla con estudios llevados a cabo en otros países y que muestran los niveles de motivación integrativa más relacionados con la predicción del éxito en la adquisición de una segunda lengua que los niveles de motivación instrumental (Hernández, 2006; Inbar, Donitsa-Schmidt y Shohamy, 2001).
En cuanto a las diferencias por sexo, las mujeres presentan valores de motivación más altos que los varones encontrándose diferencias significativas en todos los factores con la excepción de los que se relacionan con la motivación instrumental donde la diferencia a favor de las mujeres no es significativa.
Los varones muestran proporcionalmente una mayor predisposición a la motivación instrumental que a la integrativa.
Las diferencias por centro educativo confirman lo obtenido en otros estudios que señalan la importancia del contexto en los niveles de motivación (Dörnyei, 1994; Gardner y Tremblay, 1994; Morena Taboada, Sánchez Burón y Fernández Martín, 2011; Oxford y Shearin, 1996; Kimura, Nakata y Okumura, 2001; Wijnia, Loynes y Derous, 2011).
Por último, el análisis por curso no muestra diferencias significativas relevantes en cuanto a la relación entre la motivación y la etapa educativa de los alumnos.
Hay que considerar que los alumnos de 3.o de la ESO puntúan por encima del resto de los cursos en algunas de las dimensiones vinculadas a la motivación integrativa.
Sin embargo, es importante fomentar dicha motivación entre los alumnos con el objetivo de mejorar la tasa de éxito en la adquisición de la lengua extranjera así como prestar una atención especial a las diferentes variables contextuales que se perciben como más motivantes. |
Esta ponencia se presenta como resultado de un proyecto de innovación docente desarrollado para las asignaturas del primer cuatrimestre del segundo curso del grado de Ingeniería de Diseño Industrial y Desarrollo del Producto.
Las asignaturas integrantes en el proyecto son Mecánica, Expresión Gráfica II, Diseño Asistido por Ordenador y Taller II y se desarrolla según las indicaciones mostradas en el desarrollo del curso de "diseño y evaluación de proyectos de innovación docente" impartido en el ICE de la UZ por Tomás Escudero Escorza en febrero de 2010.
Se evalúa según el criterio de por qué se desarrolla el proyecto, que acciones se llevan a cabo y de qué manera y por último la evaluación de los resultados del proyecto, los actuales y a futuro los que podamos valorar.
La innovación radica en la definición de un proyecto común para desarrollar de forma conjunta en las asignaturas involucradas, aglutinando los conocimientos adquiridos en cada una de ellas.
Se pretende con esta metodología de trabajo por módulos que todas las asignaturas participen conjuntamente en la consecución de unos objetivos globales.
El proyecto se realiza en grupos de cuatro alumnos.
RESUMEN: El objetivo de este artículo es la presentación de los resultados obtenidos y de la metodología desarrollada durante un proyecto de innovación docente cuyo objetivo era la definición, desarrollo e implantación de un proyecto de multidisciplinar que aglutine las diversas asignaturas de un cuatrimestre y en el que se desarrollen los conocimientos adquiridos en cada una de ellas.
Se pretende con esta metodología que todas las asignaturas participen en la consecución de unos objetivos globales.
Multidisciplinar; innovación; docencia; proyecto; módulo. global al trabajo del grupo de alumnos que tendrá mismo el peso en el global de cada una de las asignaturas.
Las principales actividades llevadas a cabo en el proyecto han sido: planificación y programación del proyecto de innovación docente, implantación de la nueva metodología de trabajo, gestión del proyecto durante el desarrollo, evaluación de los resultados de los trabajos, evaluación de los resultados generales del proyecto e identificación de puntos débiles y propuestas de mejora.
En general se puede decir que las actividades desarrolladas en el proyecto se han cumplido satisfactoriamente y que este proyecto está en una fase inicial de puesta en marcha, siendo necesario hacer varias cambios y correcciones en las actividades desarrolladas en sucesivos cursos para poder evaluar correctamente y plantear las acciones de mejora pertinentes.
EVALUACIÓN DEL TRABAJO DE MÓDULO
La evaluación del trabajo de módulo se ha realizado mediante una presentación oral ante el tribunal de profesores, compuesto por al menos un profesor de cada asignatura con una extensión máxima de veinte minutos de exposición más diez minutos de preguntas y mediante una revisión de los informes presentados por los estudiantes.
Se ha planteado que la nota del módulo sea común para todos los integrantes del grupo y que, para cada una de las asignaturas involucradas, repercuta de la misma forma en la evaluación global.
Así pues, para cada asignatura se ha planteado que un 30% de la nota global sea la nota del trabajo de módulo.
De este 30%, un 10% corresponde a la nota común de módulo, establecida por el tribunal de módulo tras la presentación y la evaluación conjunta del trabajo de módulo y el otro 20% corresponda a la evaluación por parte de cada uno de los profesores de la parte correspondiente del trabajo de módulo relacionado con la asignatura correspondiente.
Como objetivo general del módulo se pretende conseguir que los alumnos al finalizar el mismo sean capaces de hacer análisis, obtener conclusiones y plantear mejoras de producto de manera que estas puedan tener una representación final.
Este objetivo se ha conseguido, se han desarrollado esas actividades dentro del trabajo común de modo satisfactorio, salvo en algunos casos aislados en los que los alumnos han mostrado disconformidad en algún aspecto del proceso de trabajo, pero en general todos los alumnos que han desarrollado y terminado el trabajo de módulo han conocido y son capaces de desarrollar el proceso de diseño, completar sus fases y actividades, desde la documentación hasta la presentación de producto.
Se pretende con esta forma de trabajo por módulos que todas las asignaturas participen en la consecución de unos objetivos globales de la siguiente forma, las asignaturas se agrupan según los objetivos perseguidos: Taller de Diseño II y Mecánica participaran de la parte de análisis, obtención de conclusiones y aportación de mejoras de producto y Expresión Gráfica II y Diseño Asistido por Ordenador (DAO) participaran en la representación de esta mejora.
Cada asignatura cuenta con unos objetivos propios que son los que permiten conseguir los objetivos del módulo y que son los evaluados para la superación de la asignatura.
Otro de los objetivos perseguidos con esta innovación es reducir la carga de trabajo del estudiante de forma que desarrollando un único tema, tareas como la búsqueda de información, el estudio y cálculo mecánico, la presentación bi y tridimensional del producto, que anteriormente se realizaban de forma independientemente para cada una de las asignaturas, se van a realizar de forma conjunta.
Otra de las metas planteadas era la evaluación continua y conjunta, en la que el proyecto se valora en diferentes fases de su elaboración por el grupo de profesores.
Para ello se ha realizado una planificación en la secuenciación de entregas parciales en las distintas asignaturas, teniendo en cuenta que el flujo de actividades no es uniforme en cada una de las asignaturas sino que se adapta a las exigencias marcadas por el desarrollo natural del proyecto.
También se realiza una evaluación conjunta por parte del grupo de profesores del módulo, dando de este modo una nota
RAMÓN MIRALBES, JOSÉ MANUEL AURIA, ENRIQUE TARDÍO Y IGNACIO LÓPEZ
Teniendo los grupos hechos para todas las asignaturas, las prácticas se comienzan de inmediato sin los retrasos que se ocasionaban anteriormente.
El trabajo de módulo permite coordinar diferentes asignaturas y hacer trabajos comunes de modo que los objetivos son compartidos y las competencias reforzadas.
Esto implica la realización de un trabajo en un grupo "grande" con sus ventajas y desventajas.
Otro de los requisitos exigidos es la realización de una presentación formal y la defensa de un proyecto.
En general, todos los alumnos han presentado el trabajo de módulo, la gran mayoría ha superado este trabajo con bastante éxito.
Se llevó a cabo una reunión intermedia por parte de los profesores con cada grupo de alumnos a la hora de elegir el concepto definitivo, así los alumnos no perderían tanto tiempo en este punto, actualmente tienen que concertar una reunión con cada profesor, y además los objetivos y alcance de cada una de las asignaturas quedarían claros entre profesores y alumnos.
Se adelantó el inicio del trabajo de módulo para evitar que se retrase todo el trabajo y no se solape con otros trabajos individuales o trabajos de asignatura.
Se permitió la calificación fuera del módulo, por partes separadas de cada asignatura y para alumnos que solo tienen una o dos asignaturas de módulo, además de poder guardar partes de un año a otro como por ejemplo las practicas.
Los alumnos se apuntan a los grupos en función de la preferencia de horarios, pero son ajustados por los profesores en función de las asignaturas en las que están matriculados.
Se ha detectado que algunos grupos no son homogéneos y se producen desequilibrios en las cargas de trabajo.
Se ha detectado que es necesario un esfuerzo extra en la coordinación del módulo entre los profesores, sobre todo en la gestión del proyecto común de los alumnos.
Se ha planteado que sea necesario para aprobar cada una de las asignaturas, como requisito indispensable, una nota mínima en el trabajo de módulo de 5.00.
Con ello se busca una coherencia entre los criterios de valoración y de calificación entre las diversas asignaturas.
Durante el primer año de implantación del módulo, se solicitó un único informe común en papel de todas las partes involucradas; este aspecto implicó por un lado un elevado desembolso económico para los alumnos (debido a la amplia extensión del trabajo) y por otro lado una gran dificultad por parte de los profesores para realizar la valoración del trabajo de módulo referente a cada asignatura, ya que solo se disponía de una única copia del trabajo.
Para solucionarlo se implantó la herramienta para la entrega telemática del trabajo y se dividió el trabajo en cuatro entregas, una para cada asignatura del módulo, con lo que se reduce el gasto y además se presentan informes diferentes para cada asignatura, pero cualquier profesor puede ver los informes del resto de asignaturas y valorar aspectos multidisciplinares y transversales.
Informe del grupo de profesores sobre el trabajo en modulo
En la elaboración de este proyecto de innovación docente se han detectado una serie de puntos fuertes y débiles, de los que se pueden definir acciones de mejora con sus condicionantes.
Además de una serie de conclusiones tanto del proyecto en conjunto como de cada una de las asignaturas.
Al inicio del cuatrimestre de hace una presentación conjunta del módulo y de todas las asignaturas, en esta presentación se exponen las ventajas del trabajo en módulo y de cómo cada asignatura aporta una parte importante al trabajo común de módulo.
En la presentación de módulo se hacen los grupos de prácticas y subgrupos para hacer los diferentes trabajos de asignatura y módulo.
Con los grupos hechos de esta manera no hay descoordinación de horarios.
A pesar de adelantar el inicio del proyecto los alumnos empiezan algo tarde y se juntan trabajos de varias asignaturas al final de modo que el trabajo del módulo les quita excesivas horas para hacer el resto de trabajos de asignatura y estudio personal.
Se debería valorar con unos criterios más definidos la consecución de los objetivos del proyecto de módulo, de las competencias, así como de las presentaciones y el trabajo.
Facilitar que los grupos los hagan los propios alumnos, de modo que ellos se responsabilicen de la coordinación de su grupo de trabajo en el proyecto.
Buscar algún sistema para penalizar a las "rémoras" que existen en algunos de los grupos.
Insistir en llevar a cabo una reunión de coordinación entre profesores a mitad de cuatrimestre, para tratar de anticipar posibles desviaciones en alcanzar los objetivos, reorientar grupos, etc.
Es necesario crear una rúbrica o sistema de evaluación con índices para poder tener una evaluación objetiva de los proyectos y trabajos.
Se debería tomar algunos criterios comunes para las personas que no hagan el trabajo de módulo porque solo tienen una asignatura y si se guarda la nota de un año para otro.
Condicionantes para la mejora
Que se puedan adelantar algunos trabajos de asignaturas para que el trabajo de modulo se inicie antes, será necesario que los alumnos puedan tener ciertos conocimientos de inmediato para iniciar algunas de las tareas del trabajo de módulo.
Será necesario que alguna de las asignaturas reorganice contenidos para que sea posible el inicio inmediato del trabajo de módulo.
Evaluación del módulo por parte de los alumnos
Al finalizar el cuatrimestre y una vez realizada la evaluación final, se realizó una encuesta entre los alumnos en la que se les pedía su opinión sobre diversos temas relacionados con el módulo, que se exponen a continuación: Pregunta 1: El primer día de curso se realizó una presentación conjunta del módulo y se realizaron ya los grupos de trabajo.
La opinión de los alumnos sobre la organización y gestión de esos grupos no ha sido demasiado buena, ya que piensan que eran demasiado heterogéneos.
La opinión de los profesores es similar a la de los alumnos.
Para el próximo curso se propone que los grupos de trabajo se creen más tarde, cuando realmente comiencen a desarrollar el trabajo de módulo, para que ya cada alumno sepa con certeza qué asignaturas va a cursar.
Los grupos los propondrán ellos, pero con determinados condicionantes para que no haya demasiadas diferencias entre los grupos, y los confirmarán los profesores.
Pregunta 2: Ante la pregunta de cuál ha sido la relación entre los componentes del grupo, la respuesta ha sido mayoritariamente que buena.
Pregunta 3: Posteriormente se les preguntó sobre la coordinación entre los profesores de las distintas asignaturas del módulo.
En este caso hay disparidad en las respuestas, desde que buena hasta que mala.
El profesorado opina que es un punto en el que debe mejorar y para ello propone varias medidas.
En primer lugar se va a modificar el cronograma de las asignaturas, especialmente la de Taller de Diseño II, para que los alumnos puedan comenzar antes el trabajo de módulo.
También, y en respuesta a algunos alumnos, se van a realizar dos sesiones de tutorías en los que estén presentes el grupo de alumnos y al menos un profesor de cada una de las cuatro asignaturas.
Pregunta 4: Uno de los objetivos del módulo era dar sentido y contexto a cada una de las asignaturas.
Se les preguntó en la encuesta sobre la utilidad que tenía el trabajo del módulo para agrupar todas las asignaturas.
Todos los alumnos opinan que es una buena idea, aunque algunos matizan que la carga de trabajo es alta y que tal vez debería eliminarse alguna otra actividad de las asignaturas individuales.
Se les preguntó a los alumnos sobre la adecuación de este tema a la temática de las cuatro RAMÓN MIRALBES, JOSÉ MANUEL AURIA, ENRIQUE TARDÍO Y IGNACIO LÓPEZ asignaturas.
La respuesta en este caso también ha sido dispar.
Aproximadamente la mitad de los alumnos opinaba que estaba bien, y la otra mitad sugería otro tipo de problemas, como mobiliario.
La opinión de los profesores es que el tema ha sido correcto.
La trona es un concepto suficientemente amplio y versátil para la asignatura de Taller de Diseño II, y el hacerla plegable permite desarrollar distintos mecanismos que han sido tratados especialmente en Mecánica y Diseño Asistido por Ordenador.
Los planos, tanto generales como de despieces, han sido el tema de trabajo de la asignatura Expresión Gráfica II.
Los profesores han detectado que algunos de los mecanismos presentados no estaban desarrollados suficientemente.
Pregunta 6: Se les preguntó sobre si los conocimientos adquiridos en cada asignatura habían sido suficientes para poder realizar el trabajo de módulo.
La respuesta general ha sido que sí.
Pregunta 7: Se les pidió su opinión sobre la calidad de la atención personalizada de los profesores a los grupos.
En este caso su opinión de que la atención ha sido buena.
Pregunta 8: Se les preguntó sobre la relación de horas de trabajo y el porcentaje de nota en la evaluación.
La opinión de los alumnos es que han necesitado muchas más horas de las que luego han contado en la evaluación.
Pregunta 9: Se les pidió su opinión sobre el sistema de evaluación del trabajo de módulo.
La respuesta del alumnado es que la evaluación y los porcentajes han sido correctos.
Pregunta 10: Los trabajos se evaluaron dentro de las semanas de exámenes, concretamente en la tercera semana e intercalados entre dos exámenes.
Se les preguntó a los alumnos su opinión sobre cuándo deberían evaluarse los trabajos.
La respuesta de los alumnos y profesores fue unánime: fuera de la época de exámenes.
EVALUACIÓN DE LA CARGA DE TRABAJO
Con el fin de evaluar objetivamente el número de horas que cada alumno ha dedicado al trabajo de módulo, se propuso a los alumnos la realización de una hoja de cálculo en la que fueran rellenando, cada semana, las horas individuales y de trabajo de grupo dedicadas al módulo, indicando asimismo a qué asignatura respondía esa parte del trabajo.
En la gráfica 1 se muestra, a modo de resumen, el número de horas promedio empleado y se muestra también el número de horas de trabajo individual y el número de horas empleado en trabajar en grupo.
Se observa que la mayor carga de trabajo es la dedicada a la asignatura Taller de diseño II, con un total de 171.3 horas.
En esta asignatura el trabajo de módulo es muy importante, y tiene un alto valor en el porcentaje de evaluación final, por lo que esta carga de trabajo no es excesiva.
El número de horas totales empleados para el resto de las asignaturas es de 51.2.
Aunque, según los alumnos, la mayor parte de horas las han dedicado a Diseño Asistido por Ordenador, hay que comentar que la mayor parte del trabajo realizado en esta asignatura es básico y necesario para poder realizar las partes asociadas a Mecánica y a Expresión Gráfica II, por lo que una proporción no despreciable de las horas dedicadas a Diseño Asistido por Ordenador pueden considerarse compartidas con las otras dos asignaturas.
La conclusión general es que los alumnos alcanzan un nivel superior al obtenido con la anterior titulación de ingeniería técnica y adquieren una serie de capacidades como el trabajo en grupo y la capacidad de realizar defensas orales de un proyecto gracias al proyecto de módulo, aunque es necesaria una buena coordinación entre profesores.
También se ha constatado una menor carga global de trabajo para los alumnos aunque ésta se concentra más a final de curso.
"El Camino hacia Bolonia: Experiencias de Innovación Docente", Revista de la UAM (2010).
López, J. A. (2010): La universidad (y el proceso de Bolonia), Madrid, Rustica. |
Hoy día resulta incontrovertible el profundo impacto que las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) tienen en el quehacer diario en nuestra vida (al menos para los habitantes de las sociedades denominadas del primer mundo).
El campo de la educación, y más específicamente el universitario, no ha quedado al margen de las enormes posibilidades que ofrecen las TIC y así se han ido incorporando paulatinamente en la labor de docentes y alumnos, substituyendo o ampliando las herramientas pedagógicas convencionales con diferentes manifestaciones: pizarra electrónica, presentaciones power point en lugar de transparencias sobre acetato, multi-plataformas web para realización de exámenes en lugar de papel, libros electrónicos, laboratorios remotos, etc. La integración, y consiguiente sinergía, del abanico de recursos pedagógicos sobre soporte electrónico (e-learning) junto con las me-todologías presenciales de clases cara a cara en un aula o laboratorio, constituyen, como muy bien señala Ynoue, 2010, los elementos que definen un proceso docente blended learning (o b-learning).
La asociación de diferentes tecnologías, metodologías y actividades que se combinan en un escenario de b-learning, juegan un papel fundamental en la adopción de una estrategia educativa flexible, eficaz y sostenible en el entorno de una educación técnica universitaria de calidad.
Cada una de las tres cualidades mencionadas no es sino el fruto obtenido de aprovechar las fortalezas de cada uno de los dos mundos que se concitan, a la vez que se minimizan sus debilidades inherentes.
En un amplio estudio sobre el tema
RESUMEN: En este artículo se describe una experiencia de innovación educativa realizada en el marco de la titulación de Sistemas de Telecomunicación de la EUITT de la Universidad Politécnica de Madrid, en la que se ha intentado graduar la dificultad de acceso de los alumnos al uso de ciertos laboratorios altamente tecnificados, por medio de instrumentos pedagógicos basados en el uso de tecnologías de la información y las comunicaciones.
Se presenta, por tanto, un escenario propicio para la aplicación de una metodología educativa de formación combinada o blended-learning que potencie el proceso de aprendizaje de los estudiantes así como la optimización del uso de los costosos recursos materiales puestos a su disposición. adquieren conocimientos a través de los estilos de aprendizaje visual y auditivo, siendo mucho menor el grupo de individuos que prefieren la modalidad kinestésica.
A la luz de estas conlusiones parece claro que un buen diseño de cualquier sistema educativo, y en particular de uno con estrategia b-learning, deberá aportar una buena dosis de contenido audiovisual a su auditorio potencial.
Ocurre, sin embargo, la singular paradoja de que en un mundo como el actual completamente dominado precisamente por la tecnología audiovisual, sea uno de sus hijos más preeminentes, como es el vídeo, uno de los recursos educativos menos explotado en el ámbito de la educación universitaria.
EL VÍDEO COMO HERRAMIENTA EDUCATIVA
Desde sus más primigenios orígenes el vídeo ha sido reconocido como un posible instrumento pedagógico de primera magnitud en las enseñanzas técnicas.
En palabras de Gruber "el uso del vídeo en clase facilita la construcción de un conocimiento significativo dado que se aprovecha el potencial comunicativo de las imágenes, los sonidos y las palabras para transmitir una serie de experiencias que estimulen los sentidos y los diferentes estilos de aprendizaje en los alumnos.
Esto permite concebir una imagen más real de un concepto".
En el contexto actual sobreentendemos vídeo sobre soporte digital, ya sea nativo o digitalización de un material videográfico analógico, y que por su propia naturaleza permite adicionalmente las ventajas de:
• Facilidad de acceso y distribución.
Ya sea sobre soporte físico (CD, DVD, memorias flash-drive...) o a través de Internet (plataforma YouTube, repositorios y otros). • Multiplicidad de plataformas de reproducción tanto en terminales fijos (TV, ordenador personal de sobremesa) como portátiles (ordenador portátil, notebook, smartphone, disco duro multimedia, tablet PC, vídeo consola, reproductor MP4, etc.). • Facilidad de generación y edición.
A partir de diferentes materiales fuente (fotografías, textos, películas, animaciones, música, voz, etc.) y sin necesidad de utilizar recursos muy costosos (simplemente un ordenador personal y el software de edición no-lineal de vídeo adecuado) se puede generar un material pedagógico (Bersin, 2004), nos hace notar las características distintivas de la educación puramente presencial y de la denominada e-learning.
El diagrama de la figura 1 ilustra esquemáticamente cómo el paradigma semi-presencial consustancial al b-learning viene a nutrirse de las ventajas asociadas a ambos mundos educativos (aparentemente disjuntos), tratando de soslayar sus respectivas debilidades.
Los teóricos del diseño pedagógico como Dunn y Griggs, 2000, indican que un elevado porcentaje de las personas Figura 1.
Genealogía de la estrategia b-learning.
Ciclo de trabajo de búsqueda-generación de OAR.
derechos de propiedad, accesibilidad y otras características, difícilmente encajarían en la categoría de objetos de aprendizaje reutilizables.
Sin embargo, resulta natural concebir la realización de vídeos educativos elaborados dentro del marco conceptual que define un objeto de aprendizaje reutilizable, pues la unión de las modernas tecnologías audiovisuales y de las TIC, permiten producir excelentes materiales pedagógicos que satisfagan todas las características analizadas con anterioridad.
En efecto, mediante instrumentos de con soporte digital junto con las potentes herramientas de edición no-lineales que ofrece actualmente el mercado de software y pudiendo alojar y compartir el producto realizado en la red, se da cumplida cuenta a los criterios de objeto visual de naturaleza digital, reutilizable, accesible, flexible y auto-contenido.
EL ANALIZADOR DE ESPECTROS: UN CASO DE APLICACIÓN DE VÍDEOS OAR
Desde hace varios años los profesores del Grupo de Innovación Educativa en Sistemas de Telecomunicación (GIE-ST) de la Universidad Politécnica de Madrid, han percibido la necesidad de ir creando material educativo que pudiera ser utilizado por docentes y alumnos más allá de las fronteras de espacio y tiempo impuestas por una aula en la que se imparte una clase presencial convencional.
Puesto que el grupo es multidisciplinar así también es el resultado del material que ha ido elaborando (radiocomunicaciones, antenas, comunicaciones ópticas, electrónica de comunicaciones) y el soporte, herramientas o tecnologías empleadas (Matlab, C++, 3d Studio Max, DVD y otras muchas.
En algunos casos el material se ha elaborado con vistas a poder ser puesto a disposición de cualquier interesado, para lo cual se ha utilizado la popular plataforma de YouTube.
En general, sin embargo, se ha adolecido de un criterio unificador a la hora de plantearse tanto el formato físico como la forma de utilización del material educativo a producir.
La reciente experiencia adquirida por el GIE-ST al trabajar conjuntamente con otros grupos de innovación educativa de la UPM, ha impulsado la adopción de criterios unificadores tanto en lo que se refiere a los medios de producción del material como a su ulterior uso.
En esta línea se ha realizado (y se continúa aún) una experiencia de innovación educativa que se sustenta en cuatro etapas básicas de excelente calidad que pueda ser re-editado ulteriormente para acomodarlo a diferentes escenarios de utilización.
Sentadas las premisas que justifican el uso del vídeo como herramienta pedagógica propicia al estilo de aprendizaje de un porcentaje notablemente alto de la población y habiendo puesto en valor sus características técnicas ideales para una estrategia de b-learning sostenible (el mismo material puede utilizarse y difundirse entre una infinidad de alumnos sin incremento alguno de coste), cabe preguntarse por las características técnicas y de contenido más adecuadas para que ejerza la labor pedagógica pretendida de la manera más eficaz posible.
La respuesta a ambas cuestiones las encontraremos a raíz de la siguiente discusión.
EL VÍDEO DISEÑADO COMO OAR
Desde su introducción hacia 1992 por Wayne Hodgins, el concepto de Objeto de Aprendizaje Reutilizable 1 (OAR) ha sido eje de numerosa atención y debate en la comunidad educativa y ha estado indisociablemente presente en toda propuesta sostenible de educación e-learning (y por extensión natural también de b-learning).
El OAR se concibe como un paradigma de buenas prácticas en moderna pedagogía debido a muchas de las beneficiosas señas de identidad que definen a todo OAR correctamente elaborado y que han sido descritas amplia y profusamente en la literatura (Polsani, 2003).
Las características inherentes a los objetos de aprendizaje reutilizables nos pueden servir de pauta para la elaboración de vídeos educativos ex novo y que transciendan de un uso ocasional y local (para alguna asignatura muy concreta) para convertirse en verdaderos instrumentos pedagógicos que compartir con otros docentes de materias afines.
Es importante hacer notar en este punto la sutil (pero no vana) diferencia entre la utilización con propósitos educativos de un vídeo de carácter general (o incluso con intencionalidad pedagógica pero de libre elaboración) y la realización de vídeos específicamente educativos y sujetos a la filosofía de un OAR.
Todos sabemos que existen organizaciones muy prestigiosas que elaboran multitud de magníficos vídeos sobre diferentes temas científicos y con carácter divulgativo (por ejemplo, National Geographic, BBC, etc.) y que pueden tener indudable utilidad pedagógica, pero que por su formato, (que pueden verse esquemáticamente representadas en la figura 2) generando un flujo cíclico de: búsqueda de material pedagógico (en) abierto en la red, análisis crítico de aplicabilidad, producción de material educativo específico, alojamiento en abierto en la red.
En lo que se refiere a la primera de las actividades llevadas cabo, se ha realizado una búsqueda exhaustiva a través de Internet, de repositorios institucionales o privados (pero accesibles) y de sitios web (fundamentalmente universidades) que pudieran contener material educativo abierto y de calidad dentro de los ámbitos de trabajo o docente de los profesores que forman parte del GIE-ST.
En esta labor han trabajado de forma cooperativa también alumnos de grado y becarios, al objeto de fomentar en ellos una capacidad de análisis crítico y selectivo del ingente material que puede encontrarse en la red.
Concluida la fase de minería de datos anterior, se ha realizado un proceso de análisis crítico del material encontrado, clasificándolo según diferentes parámetros (calidad, reutilizabilidad, accesibilidad, grado de adaptabilidad al nivel de las asignaturas regladas impartidas, etc.).
La última acción dentro de esta etapa, ha sido la de búsqueda de un ítem que fuera común denominador dentro del abanico de asignaturas que los profesores del GIE-ST imparten y su disponibilidad dentro del material buscado, depurado y analizado.
Como fruto de este proceso se llegó a la doble conclusión de que: A.
El Analizador de Espectros (AE) es quizás el instrumento de medida más utilizado dentro de los diferentes campos docentes de interés del GIE-ST, pues se emplea en prácticamente todas las bandas de frecuencias y para aplicaciones que van desde el análisis de una simple señal hasta el comportamiento de sistemas de telecomunicación complejos.
No se ha encontrado apenas material en abierto de calidad sobre AE.
En cualquier caso, lo escaso localizado no cumple en modo alguno con los criterios propios de un OAR.
A la luz de las conclusiones precedentes se tomó la decisión de producir una biblioteca de vídeos sobre el funcionamiento y utilización de los analizadores de espectros siguiendo los condicionantes propios de un OAR y "subir-los" posteriormente a Internet para cumplir con los requisitos de total accesibilidad y fomentar su reutilización.
En concreto se adoptaron los siguientes criterios (o buenas prácticas) como puntos de partida para la realización de cada uno de los vídeos:
1.o Duración no superior a 3 minutos.
Se considera que este tiempo constituye un buen compromiso que permite desarrollar una (o muy pocas) ideas principales en cada vídeo sin añadir contenido superfluo.
Esta "píldora educativa" audiovisual debe producir adicionalmente un efecto colateral de incentivación a visionar el resto de vídeos de la biblioteca.
2.o Nivel intermedio de contenido técnico.
Se ha pretendido buscar un equilibrio entre amenidad de exposición y rigor científico en cada idea expuesta, al objeto de que pueda resultar útil al mayor público interesado posible.
Un tratamiento superficial aportaría muy poco valor pedagógico y un desarrollo muy profundo podría producir un efecto de rechazo sobre el potencial usuario.
3.o Potenciar los aspectos visuales frente a los formales.
Esto quiere decir que las ideas a transmitir, aun teniendo un profundo soporte matemático, se expondrán mediante apoyatura de imágenes (tanto reales como animaciones) en tanto sea posible, introduciendo sólo la formulación matemática cuando sea imprescindible.
4.o Utilización de locución mediante síntesis digital de voz.
Hay dos razones básicas que justifican la adopción de este criterio.
La primera es de naturaleza práctica y técnica, y estriba en que es inconmensurablemente más sencillo adaptar la duración del texto a la evolución de las imágenes que si se hiciese por un sistema analógico más convencional.
Además, si fuera necesario resulta muy sencillo reeditar y modificar un fragmento de texto e incorporarlo de nuevo al vídeo de partida utilizando esta tecnología (se realiza en cuestión de escasos minutos), que realizar una grabación real frente a un micrófono (intentando mantener el mismo tono de voz, velocidad de lectura, etc.) y después incorporarlo otra vez con la duración exacta y en el punto preciso del vídeo matriz.
Esta última opción requiere además mayor infraestructura
La segunda razón se basa en el intento de fomentar el grado de participación de los alumnos en la elaboración del material, haciendo que éstos aporten sus propios comentarios e ideas sobre las imágenes.
Afortunadamente el estado del arte en la síntesis digital de voz ha permitido una con una aceptable expresividad y prácticamente nulo efecto "robotizado".
5.o Difusión por medio de la plataforma YouTube®.
Se ha elegido este sitio web como la ubicación más propicia para difundir y compartir el material creado.
Aunque se sopesaron otras alternativas (Moodle, página web del propio departamento, redes sociales, etc.) se estimó que tanto por la capacidad de alojamiento, calidad de imagen (hasta 1920 × 1080 pixeles máximo) y de audio (codificación AAC con dos canales a 44,1 KHz) ofrecidos, nivel mundial de difusión y capacidad de edición on-line (para generar enlaces dinámicos entre vídeos relacionados), resultaba el medio más idóneo para los objetivos buscados en la experiencia educativa.
Resultados y futuros trabajos
Como fruto de la iniciativa emprendida, el GIE-ST, ha producido hasta el momento cinco vídeos que versan sobre los fundamentos y estructura de los analizadores de espectros, con una duración conjunta en torno a los 10 minutos y son accesibles a través del canal "GIEsistemasteleco" de YouTube.
Una muestra visual del trabajo puede apreciarse en las dos capturas de pantalla mostradas en las figuras 3 y 4.
El proceso de producción continúa en la actualidad generando nuevos vídeos que se irán paulatinamente incorporando al corpus de materiales docentes ofrecidos a los alumnos.
Se ha realizado un análisis de los resultados académicos obtenidos en las asignaturas de prácticas de laboratorio, de un grupo de alumnos que han utilizado los vídeos ya elaborados como material de apoyo y se han contrastado con las calificaciones de los restantes estudiantes que no han hecho uso de este material, verificándose una clara correlación entre la mejora en la adquisición de conocimientos objetivos y de habilidades de uso de instrumentación del primer conjunto de alumnos mencionado.
Adicionalmente se ha sometido el material videográfico al juicio de los estudiantes con el objetivo de extraer conclusiones que sirvan de pautas para mejorar el proceso de producción de los nuevos vídeos planificados.
Quisiéramos mostrar nuestra gratitud a Jon Artiaga por su colaboración y aportaciones, así como a Ana Giménez de los Galanes por cuidar de la inteligibilidad de esta comunicación.
Fotogramas de dos de los vídeos producidos. |
Las Universidades españolas están realizando el proceso de adaptación de sus enseñanzas al Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES) (European Comission, 1999; Fernández, C. et al., 2011).
Dentro de este proceso en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas, de la Universidad Politécnica de Madrid, se ha desarrollado la experiencia metodológica que se describe, en la asignatura denominada Física I perteneciente al curso inicial en la formación de grado de Ingeniería.
Los contenidos de la asignatura corresponden a un curso básico de Mecánica.
La adaptación exige un cambio metodológico que facilite una profundización en las ideas-fuerza.
El proceso de enseñanza-aprendizaje viene establecido por los objetivos pedagógicos, el perfil de los estudiantes, la metodología elegida y el método de evaluación que se aplique.
El alumnado, por un lado, es muy joven, como corresponde a su llegada a la universidad, y por otro presenta un nivel alto de heterogeneidad en sus conocimientos científicos previos, estando además frecuentemente no demasiado motivado; es decir son alumnos con escasa homogeneidad en sus actitudes y en sus aptitudes.
Por otro lado, no se renuncia a alcanzar en el proceso de enseñanza-aprendizaje objetivos de niveles cognitivos medios y altos, como los de aplicación, análisis, evaluación y creación, según la taxonomía clásica y revisada de Bloom (Amer, A., 2006).
Se ha optado, por ello, por una metodología que establezca claramente pautas para un trabajo personalizado, con autoaprendizaje y autoevaluación, de forma que el alumno pueda evaluar el nivel de logro de su aprendizaje en cada objetivo trazado, pudiendo decidir personalmente realizar un refuerzo de su aprendizaje hasta alcanzar un nivel suficiente.
El proceso va acompañado de un sistema de evaluación continua.
Cada semana se debe alcanzar un objetivo, siguiendo la programación establecida.
RESUMEN: En la Escuela de Minas de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) se ha llevado a cabo el proceso de adaptación a los principios de Bolonia.
Esto ha implicado cambios en la metodología de la enseñanza.
En este artículo se describe una nueva metodología aplicada a un curso introductorio de Mecánica ubicado en el primer semestre del grado de dos diferentes títulos de ingeniería.
Los diferentes resultados se presentan mediante un índice que permite evaluar el resultado global del proceso de enseñanza-aprendizaje alcanzado con esta metodología.
Autoaprendizaje; autoevaluación; evaluación continua; evaluación on-line. energías cinética, potencial y mecánica, y dinámica de los sistemas y del movimiento plano del sólido) y 2 temas de estática (estática del sólido rígido plano).
Cada uno de los temas tiene un objetivo específico y un logro de aprendizaje definido.
El alumno dispone de cuestionarios compuestos de varias preguntas que debe contestar, según el tema que elija.
En la plataforma informática se ha creado una base de preguntas, de entre las cuales la plataforma elige al azar las que forman un cuestionario que se presenta en pantalla, siempre dentro del tema elegido.
Las preguntas no son de respuesta inmediata, de solo conocimiento, sino que exigen para su respuesta un proceso de razonamiento.
Después del enunciado de la cuestión, la plataforma presenta una cierta afirmación.
El alumno debe identificar esta aseveración como correcta o incorrecta.
Inmediatamente después de contestar, se le muestra en pantalla, haya acertado o no en su contestación, la respuesta correctamente razonada, preparada por sus profesores, y que él deberá comparar con la contestación que elaboró.
En algunas ocasiones la respuesta incluye enlaces a explicaciones más detalladas, que el alumno puede consultar si lo considera oportuno.
En algunas ocasiones la respuesta exige la realización de un cálculo auxiliar.
El número de cuestiones contenidas en la base es de 600.
La base de preguntas es accesible durante todo el curso para que el alumno pueda repasar o profundizar en los temas ya desarrollados o incluso ultimar su preparación del examen final.
El alumno va comprobando la calificación que ha obtenido en cada logro de aprendizaje.
Y el resultado de esta autoevaluación le ayudará a decidir si debe o no emplear más esfuerzo en cada uno de dichos logros.
No obstante, la plataforma concede un tiempo de dos semanas para cada tema, la semana en que se desarrolla en clase el tema y la semana posterior, en el cual se registra la calificación del alumno en el tema.
Siempre se conserva la calificación máxima que haya obtenido el alumno en las cuestiones contestadas, con el objetivo de no cortar la posibilidad de realizar más cuestionarios y proseguir el autoaprendizaje, por temor a obtener calificaciones menores en sucesivos intentos.
Pasado este plazo sigue abierta la posibilidad de que el alumno vuelva sobre cuestionarios del mismo tema, pero ya no se tendrán en cuenta para valorar su logro en la componente de la evaluación continua por cuestionarios teórico-prácticos. de su alcance por parte del alumno, queda registrado, con incidencia en su calificación final, lo que debe servir de incentivo para mantener de forma continuada el esfuerzo del aprendizaje.
Se ha establecido para los alumnos que han elegido seguir la evaluación continua, que la calificación final se logra sumando las calificaciones obtenidas en la evaluación continua y en el examen final.
Tanto la evaluación continua como el examen pueden alcanzar una calificación de 5 puntos cada uno.
Existe una condición restrictiva que obliga, para superar la asignatura, a alcanzar 1,5 puntos en el examen final (equivalente a 3 sobre 10).
La evaluación continua a su vez tiene cinco componentes, alguna de las cuales trataremos más adelante.
En el proceso global de evaluación de la asignatura se consideran diferentes aspectos, tales como la comprensión, aplicación y análisis de los fundamentos teórico-prácticos, la resolución de problemas y los trabajos prácticos de laboratorio.
La asignatura es de carácter semestral con una duración de 15 semanas.
Los alumnos que han seguido esta metodología pertenecen a dos titulaciones: Graduados en Ingeniería de la Energía y en Ingeniería en Tecnología Minera.
El número total de alumnos ha sido de 340, todos ellos sin experiencia previa universitaria.
HERRAMIENTAS PARA EL AUTOAPRENDIZAJE Y LA AUTOEVALUACIÓN
El número de alumnos y la frecuencia de la evaluación son razones suficientes para elegir un soporte online, que por otro lado es más motivador para el alumno y le permite flexibilizar los tiempos de dedicación al aprendizaje (Kurt, A. et al., 2006; Neri, L. et al., 2010, y Stefanovic et al., 2010).
En nuestra Universidad se utiliza la plataforma informática Moodle, que permite una gran variedad de aplicaciones.
Cada alumno posee una clave personal que le permite en todo momento acceder al uso de la plataforma.
El desarrollo del programa de la asignatura comprende 15 temas, de duración semanal, clasificados en 6 temas de cinemática (cinemática del punto, cinemática de los sistemas y del sólido rígido, y cinemática del movimiento relativo a dos observadores en movimiento), 7 temas de dinámica (dinámica de la partícula, teoremas generales, MIGUEL BALBÁS, AGUSTÍN GARCÍA-BERROCAL, CRISTINA MONTALVO Y J. IGNACIO DÍAZ DE VILLAFRANCA tro cuestiones a resolver, dos de ellas sin variación ninguna respecto a la redacción que tienen en la base, una con modificaciones en su redacción y una última de nueva creación.
El peso global que se le atribuye a este conjunto de cuestiones es del 50% del total de la calificación.
Nuevamente puede afirmarse que el trabajo continuo con los cuestionarios facilita la respuesta de esta parte del examen final.
Por último a los alumnos con mejor calificación se les ofrece una posibilidad de optar a una calificación de excelencia.
Para ello deben crear y redactar cinco cuestiones (dos de cinemática, dos de dinámica y una de estática) con sus correspondientes respuestas.
Para evaluar la eficacia de la metodología implantada, se han clasificado los alumnos en tres grupos según el seguimiento que han hecho del trabajo semanal de respuesta a los cuestionarios.
El primer grupo está formado por los alumnos que ha realizado un seguimiento completo, es decir, que han trabajado y contestado a cuestionarios de todos los temas del programa; su número es alto, alcanzando prácticamente la mitad de la población.
El segundo grupo lo constituyen los alumnos que han trabajado con cuestionarios de todos los temas, menos con uno, dos o tres como máximo.
Por último el tercer grupo lo forman Esta metodología tiene la ventaja, para el profesor, de que no requiere un trabajo adicional de corrección, ya que ésta es automática.
Se incluyen, a continuación, dos ejemplos de cuestiones, uno de cinemática y otro de estática (Fig. 1).
En cada una de estas cuestiones, el alumno debe razonar hasta concluir si la proposición final en cada una, escrita con otro tipo de letra, es correcta o incorrecta.
Los alumnos que han elegido esta modalidad de evaluación, realizan además dos pruebas presenciales a lo largo del curso, en las que tienen que responder, por escrito y razonadamente a dos cuestiones en cada una de las pruebas.
La primera prueba se realiza al terminar las semanas dedicadas a la cinemática y la segunda al acabar el desarrollo de la dinámica.
Estas pruebas tienen por objetivo verificar el aprendizaje, estimular al alumno para que ultime su aprendizaje en los plazos programados y comprobar la capacidad de expresión escrita de los alumnos.
Las preguntas a responder son de la propia base, con lo que el alumno no tiene que hacer nada distinto a lo que ha venido practicando en su proceso de autoaprendizaje y su probabilidad de conocer la pregunta, por haberle salido en uno de sus cuestionarios, crece a medida que el alumno se esfuerza por responder a más cuestionarios.
De análoga manera en el examen final, junto con los problemas a resolver, se le presenta a los alumnos cua- No se ha dividido este grupo en dos, porque el número de alumnos de cada grupo sería demasiado pequeño.
En la tabla 1 se recoge la composición de los tres grupos descritos, su tasa de éxito, su calificación final media y la calificación media en los cuestionarios.
Era de esperar una correlación entre el grado de seguimiento realizado por los alumnos y la calificación obtenida en las dos pruebas presenciales que se han descrito, la primera al finalizar en clase la cinemática y la segunda al terminar la dinámica.
Los resultados obtenidos, promediando ambas pruebas sobre una escala de 20 puntos máximos, se muestran en la tabla 2, al igual que la calificación en las cuestiones teorico-prácticas del examen final (sobre 40) y la calificación (sobre 40) de la pregunta teorico-práctica nueva del examen final (la única de las cuatro que no puede conocer ningún alumno previamente, por no estar en la base Moodle).
La tabla 5 refleja, además de la relación estudiada, un nivel alto de dificultad en esta parte del examen final.
En el gráfico de la figura 4, la información contenida en las tablas 1 y 2 se resume visualmente de manera radial, habiendo normalizado todos los valores a una escala de 10 puntos.
El aprendizaje obtenido mediante el trabajo individual con los cuestionarios tiene influencia en varias componentes de la evaluación sumativa.
Para sintetizar estos diferentes resultados mostrados en las tablas anteriores, se ha creado un cuaternión q (número hipercomplejo) (Gurlebeck, K. et al., 1997) que describa el fruto del aprendizaje.
Se le asigna como parte real del número la tasa de éxito, y como sus tres partes imaginarias las calificaciones en los cuestionarios, las calificaciones medias en las pruebas presenciales y las calificaciones medias en las cuestiones TP del examen final, todos los valores numéricos llevados a una escala de 10 puntos.
Cada cuaternión tiene un módulo que refleja numéricamente la cantidad de aprendizaje en cada grupo. componentes se desequilibra en el proceso, la fase acusa una diferencia con la fase óptima.
Los valores obtenidos de los cuaterniones, así como sus módulos y fases de los tres grupos de seguimiento se muestran en la tabla 3.
evolución I ev igual al módulo del cuaternión q ev definido como:
q q 100 q q 4 donde q es el resultado del curso siguiente y q 0 el del curso anterior.
Debe recordarse que el cuaternión diferencia se obtiene restando las matrices isomorfas de ambos cuaterniones y que el cociente se forma multiplicando por la matriz inversa del cuaternión divisor.
También la fase de q ev indicará si el equilibrio se mantiene o evoluciona, con lo que podrá analizarse la calidad de las evaluaciones en los diferentes componentes.
Los resultados globales obtenidos se consideran satisfactorios, tratándose de una primera experiencia.
Debe continuarse con la aplicación de la metodología en cursos siguientes.
Se propone valorar el resultado mediante un índice I que englobe los resultados obtenidos en las diferentes componentes de la evaluación que son afectadas por el aprendizaje derivado de la metodología descrita.
Es posible valorar un índice I ev que represente la evolución en el tiempo de los resultados obtenidos.
Existen posibilidades de mejora tales como las que se describen a continuación: El seguimiento del proceso por parte del alumno debe ser completo.
No basta con un entrenamiento global para lograr un nivel alto de razonamiento, porque cada tema tiene ideas básicas que deben ser analizadas por el alumno.
No deben, por tanto, dejarse cuestionarios de algunos temas sin trabajar.
Es importante motivar a los alumnos para lograr superar el actual 49,7% de seguimiento completo.
Deben crearse cuestiones numéricas en aquellos cuestionarios que actualmente carecen de ellas, para que en todo cuestionario exista al menos una pregunta numérica que obligue al alumno a apoyarse en un cálculo auxiliar, con lo que mejorará la capacidad de cálculo, básica para la resolu-
Si se toma la totalidad de los 340 alumnos, se obtiene un índice I = 11,12, superior al índice I = 10 que se obtendría con un simple 5 en cada componente de la evaluación, y una fase F = 61,05, que manifiesta un aprendizaje suficientemente equilibrado.
Para hacer un seguimiento en el tiempo que permita comparar los resultados del curso próximo con los de este año, se propone un índice de ción de problemas y por otro lado disminuye la probabilidad de responder cuestionarios sin el suficiente análisis, buscando puntuaciones altas al azar.
De esta forma se aumentará el número de cuestiones a responder en cada cuestionario, lo que aumentará el efecto anterior buscado.
Las mejores cuestiones redactadas por los alumnos en su intento de obtener la calificación de excelencia pueden ser incorporadas a la base de cuestiones, indicando el alumno autor, si este lo autoriza, lo que servirá de estímulo al menos para los mejores alumnos.
TABLA 1: GRUPOS DE DIFERENTES SEGUIMIENTOS
RELACIÓN DEL SEGUIMIENTO CON LAS PRUEBAS PRESENCIALES.
CALIFICACIÓN SOBRE 20 PUNTOS Grupo Seguimiento Calificación de las pruebas (sobre 20) Calificación de cuestiones TP en el examen final (sobre 40) Calificación de la cuestión TP nueva en el examen final (sobre 40) |
Nuestra experiencia docente nos permite manifestar que, siempre que sea posible, el uso de ejemplos reales para explicar los conceptos teóricos es una herramienta docente muy eficaz, ya que los estudiantes perciben la utilidad de los temas vistos en clase y les ayuda a entender su entorno social, cultural, económico y político.
Internet y Las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) han permitido crear nuevos enfoques en la enseñanza.
Sin embargo, dada la naturaleza dinámica y heterogénea de la Web, la sobrecarga de información es uno de los principales retos docentes.
Dado que Internet es accesible en aproximadamente 150 países y brinda soporte a diferentes tecnologías, como indican en Sánchez y Taylor (2008), todo apunta a que hoy en día es la fuente más utilizada para documentarse por la sociedad y en particular por los estudiantes.
En Lippincott (2005) se puede ver que el motor de búsqueda Google es el punto de partida para la mayoría de las consultas de un estudiante, hasta el punto de manifestar cierta dependencia de dicho motor.
Algunos de los servicios de noticias más populares, como son los periódicos online, Google News o Yahoo News por ejemplo, presentan la información organizada por secciones y países.
Sin embargo, éstas son demasiado generales y sin estructura, de forma que para
RESUMEN: En el nuevo contexto educativo definido por el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) se potencia el trabajo autónomo del estudiante, lo que requiere nuevas herramientas que faciliten el acceso a la información.
En este trabajo presentamos iCollege, una plataforma educativa capaz de recopilar información de actualidad relevante de diferentes fuentes internacionales y presentarla clasificada por asignaturas y temas; aliviando así la carga de trabajo de docentes y alumnos.
Además, permite fomentar el hábito de lectura en otras lenguas, facilita la integración de alumnos visitantes extranjeros y muestra los distintos puntos de vista que los medios de comunicación internacionales publican sobre un mismo asunto.
Gracias a la integración con Campus Virtual o CMS se fomenta el trabajo colaborativo de los estudiantes y facilita la supervisión y evaluación por parte de los docentes. de la información relevante y a la vez pueden hacer comentarios relacionándola con la materia que estudian y con cualquier otro trabajo que estén realizando para la asignatura.
iCollege proporciona valor añadido para los diferentes participantes del Sistema Educativo Universitario: profesores, estudiantes y egresados; contribuyendo así al Programa de Aprendizaje Permanente que promueve el EEES.
Todos ellos se nutren de información procedente de Internet, centralizada ahora en iNews College.
Además, en la plataforma identificamos los siguientes tres ciclos de innovación: el ciclo de aprendizaje autónomo, que involucra a los estudiantes que consultan la información de actualidad siguiendo las instrucciones de los profesores en clase; el ciclo de mejora docente, que comienza con la participación más activa de los alumnos en clase, gracias a los ejemplos reales que profesor y alumnos analizan y continúa con la posibilidad de escribir comentarios de forma abierta y crítica en el sistema iComLearning.
Los alumnos de hoy en día están cada vez más familiarizados con escribir y compartir comentarios en redes sociales como Facebook y Twitter, por lo que manifiestan una motivación adicional al poder introducir comentarios sobre noticias que se usan en clase.
Por último, el ciclo de trabajo colaborativo permite que los alumnos contribuyan en grupo exponiendo sus trabajos y argumentos para realizar las tareas asignadas por el profesor.
Los trabajos durante su elaboración están visibles para el resto de alumnos, de esta manera redunda en trabajos de mayor calidad y colaboración dinámica.
Finalmente, los alumnos egresados encuentran en la plataforma un punto informativo de referencia para sus carreras profesionales, contribuyendo así a fomentar la solicitada conexión entre el mundo profesional y el académico.
A continuación se describen los dos sistemas de los que se compone la plataforma iCollege y que son una evolución y extensión de un trabajo previo presentado en Montalvo, Palomo y Laguna, 2010.
Es el sistema que se encarga de extraer información relevante, de manera automática y efectiva, de diferentes fuentes internacionales de noticias online escritas en distintas lenguas.
El objetivo es recabar noticias de actualidad que traten sobre algún tema de la asignatura.
Sólo las no-localizar información sobre un tema particular se requiere una búsqueda "manual" dentro de las secciones de la temática relacionada.
Paradójicamente, esta abundancia de información dificulta el acceso de los estudiantes a información relevante y rigurosa, que a su vez resultaría muy útil como complemento para la comprensión de las materias estudiadas.
En este nuevo contexto, donde los estudiantes perciben Internet como una fuente confiable y verídica, los contenidos pueden ser falsos, con errores o desactualizados, como se indica en Andrade (2011), lo que dificulta el aprendizaje autónomo de los estudiantes guiado por los docentes, que propone el EEES.
Esto es especialmente relevante en las etapas del aprendizaje en las que el estudiante no conoce aún las fuentes más adecuadas para buscar información relacionada con sus estudios.
Los docentes, a su vez, no disponen del tiempo suficiente para consultar todas las fuentes en busca de información relevante para utilizarla en sus clases y guiar a sus alumnos.
Esto hace que la tarea de búsqueda de información relevante pueda ser muy frustrante para un estudiante, ya que puede pasar más tiempo buscando información que entendiendo o estudiándola realmente.
En este trabajo presentamos una plataforma educativa para solventar los problemas anteriores y que tiene dos objetivos fundamentales: crear recursos educativos de forma automática para diferentes asignaturas y desarrollar una nueva forma de trabajo orientada a la evaluación continua y al trabajo colaborativo de los alumnos.
El resto del artículo presenta una primera sección que describe la plataforma educativa desarrollada, después la evaluación obtenida sobre su uso y aplicaciones, para finalizar con unas conclusiones.
La plataforma educativa, iCollege, está compuesta por dos sistemas principales: iNews College, un sistema de generación automática de contenidos basado en información de actualidad relevante y clasificada para las diferentes asignaturas; e iComLearning, un sistema que promueve el trabajo colaborativo de los estudiantes y facilita a los profesores la evaluación continua.
Ambos sistemas están conectados de tal forma que los estudiantes se nutren JESÚS PALOMO Y SOTO MONTALVO sistema se compone de diferentes etapas, que se describen a continuación y que forman un modelo en cascada como se presenta en la Figura 1.
El proceso completo es iterativo y se repite con una frecuencia predefinida: diaria, cada 12 horas, etc. ticias relevantes clasificadas por temas se presentarán en http://pln.etsii.urjc.es/iNewsCollege.
Se combinan técnicas de Procesamiento del Lenguaje Natural (PLN), cruciales en el análisis de la información y generación automática de conocimiento, junto con la experiencia de los docentes.
Proceso iterativo de iNews College.
1) Recopilación de Noticias
El sistema recopila noticias en los idiomas definidos en las fuentes enumeradas por los docentes utilizando técnicas de crawling.
El bot o web crawler, dado un punto de partida marcado por los profesores, navega a través de los diferentes enlaces de un sitio web para acceder al correspondiente contenido.
Esta tarea no es trivial dado que el contenido de las noticias está mezclado con otros elementos como imágenes, anuncios, menús, etc.
Este proceso iterativo se realiza actualmente cada 12 horas para captar las dos principales ediciones de noticias y se dispone de un procedimiento de verificación de duplicados y actualización de contenidos.
2) Filtrado y clasificación de la información relevante
De todas las noticias recopiladas en la etapa anterior es necesario realizar un filtrado para seleccionar sólo aquéllas que están relacionadas con los contenidos de las materias de interés.
Para ello se dispone de un módulo de Recuperación de Información, encargado de indexar el contenido y que permite realizar búsquedas sobre el índice creado.
Para cada asignatura, las consultas se basan en los con-ceptos clave que representan la temática de cada tema o sección.
La adecuada elección de las fuentes y conceptos por parte de los docentes es crucial, ya que la calidad en los contenidos que muestra el sistema iNews College depende exclusivamente de esta elección.
3) Visualización de la información
Tanto estudiantes como profesores pueden consultar la actualidad relevante, clasificada por asignaturas y temas, en un sitio web dinámico, el cual se actualiza en cada iteración del proceso.
El portal muestra la actualidad en distintas vistas que facilitan la comprensión global del entorno.
El mapa de noticias destaca las zonas geográficas donde se han producido las noticias, permitiendo tener una visión global de la localización de la información.
La nube de etiquetas permite obtener una clara visión sobre lo último que ha aparecido en los medios de comunicación.
En la página principal se presentan las diferentes asignaturas que utilizan la plataforma y, para cada una, las noticias más recientes.
Para cada noticia se presenta el titular, un breve resumen, la fecha de publicación, el tiempo que la noticia lleva presente en el portal y un icono bandera que permite identificar fácilmente el idioma en el que está escrita la noticia.
El titular de cada noticia enlaza con la fuente original para permitir el acceso al contenido completo en el medio donde ha sido publicado.
Además, iCollege cuenta con un histórico de noticias que permite conocer la evolución en el tiempo de las noticias y eventos importantes que ocurrieron en el pasado cercano.
Dado el carácter internacional de los alumnos, se permite seleccionar el idioma en que se quiere ver la plataforma y filtrar por el idioma en que están publicadas las noticias relevantes.
Existe también la posibilidad de hacer búsquedas sobre cualquier contenido del portal y suscribirse a los canales Really Simple Syndication (RSS) existentes para cada uno de los temas de cada asignatura.
Es el sistema que permite conectar iNews College con cualquier Sistema Gestor de Cursos (CMS en inglés) o Campus Virtual y permite que la plataforma iCollege promueva el aprendizaje activo ayudando tanto a estudiantes como profesores.
Para el desarrollo de iComLearning (http://pln. etsii.urjc.es/iNewsCollege/iComLearning/) hemos elegido Moodle como CMS de código abierto, muy popular entre educadores de todo el mundo.
El sistema, además de disponer de un cliente RSS, permite que cada alumno desde su página en el CMS pueda introducir comentarios sobre las noticias que más le interesen.
Esta actividad de los estudiantes hará que, por un lado, en el portal iNews College cada noticia mostrará el número de comentarios que tiene y, por otro, esta participación vendrá recogida en el CMS que utilice el docente para facilidad y sencillez en la evaluación.
A partir de los comentarios realizados por los estudiantes el docente tiene más información sobre las inquietudes y la participación de sus alumnos, lo que le permitirá mejorar la motivación y atención de los mismos en clase.
Este dinamismo y conexión que proporciona el sistema iComLearning hace que el conocimiento y la participación fluyan dentro de iCollege bajo la supervisión semi-automatizada del docente.
La plataforma se ha utilizado en diferentes asignaturas en titulaciones de Grado y Máster en titulaciones que se imparten en la Universidad Rey Juan Carlos.
Entre otras, Mercados Financieros Internacionales, Dirección Financie-ra, Marketing Managment y Forensic Economics.
La experiencia ha resultado muy positiva, tanto para los docentes como para los alumnos, siendo creciente el interés de unos y otros.
Con el objetivo de mejorar la plataforma atendiendo a las nuevas necesidades docentes como consecuencia del EEES, hemos realizado una encuesta basada en una muestra representativa de 130 alumnos.
Primero nos hemos centrado en conocer los hábitos y preferencias de los alumnos en sus búsquedas de información basada en noticias.
Posteriormente consultamos la percepción que los alumnos tienen sobre iCollege después de usarlo durante el curso.
Comparar ambos resultados nos ha permitido evaluar el grado de satisfacción alcanzado sobre las preferencias manifestadas inicialmente por los encuestados.
Antes de utilizar iCollege hemos obtenido que sólo el 19,8% de los encuestados admite leer prensa diaria online, el 22,3% lee noticias donde les dirige el buscador que utilizan y sólo el 8,3% sigue las referencias indicadas en clase.
La media de webs de noticias diferentes consultadas para seguir la actualidad relacionada con los contenidos vistos en clase es de 4-5 mensuales.
Además, lo que más se valora en una web de noticias es la actualización de contenidos, que se considera muy importante, seguido de la rapidez de descarga, accesibilidad a la sección específica que interesa, volumen de noticias especializadas que presenta, organización de la información, prestigio de la fuente y especialización del noticiario en el sector.
Atendiendo al uso de la plataforma iCollege, la satisfacción media global ha sido de satisfecho (4 sobre 5) y el 93,4% de los encuestados considera que el número de fuentes utilizadas para cada asignatura es suficiente.
Lo que más se destaca del portal iCollege es la facilidad de acceso a la noticia (4) y el resumen previo que se muestra junto al titular de cada noticia (3,8); seguido de la navegación a través de asignaturas y temas y la localización de noticias en un idioma particular.
Además, se destaca (4,2) la ganancia de tiempo que supone el uso de iCollege frente a revisar noticias directamente en distintas fuentes, su carácter multilingüe (4,0), la capacidad de actualización con noticias nuevas (4,0) y su facilidad de uso (3,9).
Los encuestados confirman que el 75% de las veces han considerado que las noticias mostradas en el portal son muy relevantes para el estudio de la asignatura y que se sienten más interesados por las materias de estudio des-
JESÚS PALOMO Y SOTO MONTALVO
pués del uso de la plataforma.
El 61% manifestó que no utilizará otro recurso para obtener noticias relacionadas con las materias de las asignaturas.
Una vez finalizado el curso, sólo un 5,8% manifiesta que nunca volverá a visitar la plataforma y un 66,1% la usará a menudo o frecuentemente para seguir la actualidad relacionada con las materias que estudió.
Desde el punto de vista docente se observa que, después de haber utilizado la plataforma, las fuentes que los estudiantes admiten consultar son principalmente las que se encuentran en iCollege (tanto nacionales como internacionales) lo que muestra que se ha enriquecido la diversidad de fuentes consultadas por los alumnos.
Además, mediante la presentación de noticias en el portal se dirige la atención del alumno hacia noticias que, de otra forma, no habrían captado su atención.
Finalmente, los docentes destacan que la posibilidad de seguir una noticia en el tiempo facilita el desarrollo de casos reales en clase y que los alumnos interesados profundicen en un problema socio-económico real del momento.
La conexión entre los sistemas iComLearning y iNews College permite valorar las actividades realizadas por los alumnos e integrarlas en el CMS junto con el resto de actividades planificadas en la asignatura.
Esto, sin duda, ha sido notablemente destacado por los docentes gracias a su simplicidad de uso, permitiendo considerarlo como una actividad más de la evaluación del alumno.
La nueva plataforma de conocimiento desarrollada proporciona una mejora docente importante, ya que facilita el trabajo de alumnos y docentes a la vez que fomenta el seguimiento y participación en la asignatura.
Los alumnos están cada vez más familiarizados con informarse sobre asuntos de su interés en redes sociales y la introducción de comentarios al respecto, con lo que perciben muy positivamente esta plataforma internacional que aúna información para dar soporte a la docencia y a actividades que promueven el trabajo autónomo del estudiante y son fácilmente evaluables por el docente.
Después de utilizar iCollege los alumnos manifiestan estar más interesados por las materias de estudio.
DE APOYO A LA DOCENCIA BASADA EN NOTICIAS |
La investigación acerca del empleo de inteligencia emocional en la educación primaria posee un recorrido consistente (Ortony, Clore, Collins, 1988) y arroja resultados que resultan de interés para su empleo en otras franjas de edad.
Sin embargo, y quizá debido a que su empleo se ha considerado prioritario en edades tempranas (Extremera, Fernández-Berrocal, 2003), en la formación universitaria las aproximaciones metodológicas vía emocional hacia la formación de los alumnos no se encuentran en pleno desarrollo.
Sin embargo, su empleo en entornos laborales es común, con técnicas como Coaching o After-Action Review, lo cual avala su posible empleo en la formación superior, dado su carácter pre-laboral.
A esto se añade el actual cambio o adaptación de las enseñanzas universitarias al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), que implica una reformulación del modelo hasta ahora vigente y que determina, de forma severa, la forma y el fondo en el que los conocimientos son "transferidos" por el profesorado y, sobre todo, son "adquiridos" por los alumnos.
Los Talleres de Proyectos se constituyen así en la vertebración de los conocimientos de la titulación de arquitecto y se prestan de forma idónea a la práctica de técnicas educativas de carácter emocional por diversos motivos.
El hecho de tener que hacer una presentación pública de un trabajo creativo, ante compañeros que tradicionalmente se perciben hostiles, provoca una actitud de evitar la situación en sí para proteger la originalidad de las ideas,
RESUMEN: Las enseñanzas de Arquitectura en España han sufrido cambios significativos en el ámbito normativo en los últimos 50 años.
La formación de la Arquitectura, basada mayoritariamente en el formato de taller, constituye un elemento de articulación entre distintas técnicas de aprendizaje.
En este trabajo se plantea una aproximación a un Método de Aprendizaje Emocional (MAE), que pretende integrar, en el ámbito de Bolonia, una metodología docente específicamente sensible a las enseñanzas de Arquitectura.
Los resultados obtenidos en los dos últimos cursos, desde que se implantó la titulación en la Universidad Antonio de Nebrija, han sido prometedores y sobre todo han significado un estímulo para docentes y alumnos.
Entendemos que esta metodología de aprendizaje es transferible a titulaciones de corte tanto teórico como artístico o humanista. impone vivir según sus propios parámetros, mayormente supeditados a la pleitesía que se rinde al arte, o a la limitación económica; aspectos ambos tradicionalmente fomentados, el primero desde la Escuela de Arquitectura, el segundo desde el más áspero ejercicio de la profesión en la promoción inmobiliaria.
En contraposición a ello proponemos la formación de un arquitecto sensible a las personas qua habitan los espacios que diseña, a los criterios de sostenibilidad y ecología, responsabilidad social y respeto medioambiental.
ANÁLISIS DEL MÉTODO DE APRENDIZAJE EMOCIONAL (MAE)
En el Método de Aprendizaje Emocional intervienen diferentes factores que afectan a docentes y alumnos, por ello se han utilizado las encuestas de evaluación docente como medida aproximativa al incremento de calidad en la docencia.
Entre estos factores se encuentran los siguientes:
Método adaptado a la formación Universitaria en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), y concretamente a grupos reducidos.
El marco de las enseñanzas de Bolonia se presta adecuadamente a la aplicación del MAE, teniendo en cuenta que los grupos de trabajo (Álvarez, 2005) suelen ser iguales o inferiores a 25 alumnos.
Esto permite garantizar una de las bases del método consistente en la identificación de las habilidades de los alumnos, por parte del profesor, con carácter individualizado.
Sistematización del Taller de Proyectos mediante la estimulación del alumnado por parte del profesor a través del Coaching en trabajos de exposición pública.
Una de las prácticas que mejores resultados han obtenido en la formación y educación desde temprana edad se basa en la estimulación positiva.
Se ha comprobado la mejora del rendimiento incluso en edades adolescentes, en las que la aceptación en un grupo suele tener una importancia elevada para el individuo.
Además, el empleo de esta técnica en la materia concreta de Proyectos Arquitectónicos es de vital importancia dado el carácter aparentemente subjetivo que se le suele atribuir por parte del propio alumno.
La idea es incluso promover el Coaching de los propios lo que se vuelve contradictorio con el espíritu mismo del taller.
Por otra parte, la misma exposición pública es un clásico generador de ansiedad, al que la falta de seguridad en sí mismo del alumno dota de un halo aún mayor de incertidumbre ante el resultado.
Sin embargo, y como contrapartida, la flexibilidad conceptual del taller en sí, en un ambiente muchas veces distendido, refuerza los lazos personales entre los alumnos.
El objetivo principal del MAE consiste en establecer una metodología de aprendizaje emocional cuya aplicación por el profesorado mejore el ratio de interés en materias integradoras y decisivas de la titulación en el alumno, consiguiendo con ello un aumento del rendimiento y de la calidad académica del mismo.
Finalmente, consiste en dotar al alumnado de una metodología de aprendizaje introspectiva, por cuanto éstos deben conocer y gestionar adecuadamente el uso de sus emociones para reducir los niveles de ansiedad y así potenciar la adquisición de competencias de forma autosuficiente, tal y como se plantea en las enseñanzas adaptadas al marco de Bolonia.
Mostrarles cómo el conocimiento de uno mismo es la base para gestionar las propias emociones; a partir de ahí la persona puede distinguirlas y nombrarlas, con lo que la aceptación de los errores cometidos en los trabajos no es una afrenta personal, sino un paso adelante hacia superarlos, lo que resulta especialmente complejo para el frágil ego del artista que yace dentro de muchos arquitectos.
Con el MAE se pretende ayudar al estudiante a asumir el amplio abanico de posibilidades laborales del arquitecto, enfocados a una inserción laboral realista en la sociedad.
Todo ello prestando una especial atención a las capacidades particulares de cada alumno, para alentar a aquéllos especialmente dotados en determinadas áreas a exigirse los niveles adecuados, evitando su aburrimiento por falta de estímulos, y ayudando a comprender a la clase que cada uno debe encontrar aquellas áreas que le hacen entrar en flujo y resonar con ellas, evitando una lesiva y continua comparación generadora de envidias y frustraciones.
Postulamos la formación hacia un arquitecto lejos de la mentalidad del diseñador plenipotenciario sobre la forma de vida de las personas con que se cruza, a las que
ridades de cada alumno de cara a la reducción de ansiedad.
Uno de los aspectos más relevantes de la mecánica de los talleres es la exposición pública de trabajos con la finalidad de establecer paralelismos docentes entre distintos trabajos que enriquezcan las soluciones y estimulen el crecimiento vital y cultural de los individuos.
Los cuadros de ansiedad son conocidos reductores del "clima emocional", y en el que se minimiza drásticamente el debate de ideas y la puesta en común de las mismas.
Sensibilización del alumnado frente al empleo e identificación de "vía inferior" y "vía superior" (Goleman, 2006) en la gestión de recursos emocionales durante el desarrollo de los trabajos de taller, tanto de forma individual como en las puestas en común y exposiciones públicas.
La identificación de emociones ajenas, y su extrapolación al impacto que los trabajos tienen sobre las personas, constituye un feedback fundamental en el desarrollo personal del alumno y por ende en su eficacia académica.
El entrenamiento de la "vía inferior", ultrarrápida, combinada adecuadamente con la "vía superior", más lenta, constituye una herramienta potente de cara a la ejecución de procesos en los que están involucrados las emociones y la respuesta de un grupo.
Orientación hacia el profesorado (Marcelo, 1999) y su rendimiento académico, eliminado franjas de desgaste profesional y potenciado su formación emocional.
No pasa inadvertido que en el MAE, la adecuada formación del profesorado, convenientemente seleccionada por sus capacidades y habilidades sociales además de por las curriculares es una parte capital (Cabello, Ruiz-Aranda, Fernández-Berrocal, 2009).
A pesar de que existen grupos que funcionan en ocasiones de forma autosuficiente, la orientación del docente determina el éxito del proceso educativo.
Preferentemente y dada la caracterización diferencial del alumno de arquitectura o ingeniería respecto a otros estudiantes, la adaptabilidad del sistema a otras titulaciones exige la reformulación de determinados parámetros del método.
Esto se debe a que en este caso nos hemos centrado en enseñanzas de taller, que conllevan una mecánica grupal muy concreta, si bien no cabe duda de su aplicabilidad a cualquier taller de trabajo en grupo, e incluso a un entorno laboral con dinámica grupal de exposición oral.
alumnos entre sí, una vez comprendido el método y las ventajas, como elemento integrador del grupo.
Gestión del conocimiento mediante procesos de control de errores, empleando After Action Review (AAR) (US Agency for International Development, 2006) de forma transversal entre alumnos y vertical entre distintos niveles de complejidad.
El establecimiento de cuatro preguntas básicas: ¿Qué esperábamos?, ¿qué sucedió? ¿qué fue bien? ¿qué pudimos hacer mejor?, permite ahondar el autoconocimiento y comprensión de las relaciones grupales.
En los grupos de Taller de Proyectos, la estrategia de revisión continuada de los criterios empleados fundamenta la retroalimentación positiva de los modelos y la idoneidad de las premisas empleadas.
Fomento de la experiencia en taller de proyectos como una habilidad personal versus adquisición de conocimiento en el ámbito de la Experiential Learning Theory (ELT) (Baker, Jensen, Kolb, 2002) o Método de Aprendizaje Experimental de Kolb, consistente en practicar la habilidad y luego aprender las bases teóricas, considerando que se aprende mejor haciendo que estudiando.
El acto de proyectar en arquitectura es una habilidad que requiere de la práctica.
Una de las expresiones utilizadas en esta enseñanza en el ámbito del MAE consiste en repetir la frase "A proyectar se aprende proyectando" haciendo gala del carácter empírico que la destreza de esta materia requiere.
Identificación de los parámetros implicados en los procesos de flujo (Csikzentmihalyi, Csizentmihalyi, 1998) durante la ejecución de trabajos de taller, tanto individuales como colectivos de los alumnos y debate integrado de los mismos.
La mencionada reducción neurológica de la ansiedad sumada a una concentración alta a la hora de realizar los trabajos de Taller de Proyectos aumenta drásticamente el rendimiento y la calidad de los mismos.
Por ello, otra de las características del MAE pasa por la concienciación del alumnado por parte del profesor del conocimiento y desencadenantes personales que estos procesos tienen en cada alumno, potenciando de esta manera su capacidad creativa.
Empleo de técnicas de competencia emocional en las exposiciones públicas e identificación de particula-
APLICACIÓN DEL MÉTODO DE APRENDIZAJE EMOCIONAL
En esta investigación, la muestra estudiantes se tomó de las enseñanzas de Arquitectura en dos planes diferentes.
Uno que sirviera de testigo, en el que se llevó a cabo una formación en la que no se empleó el MAE y el otro en el que se ensayaron algunas de las características antes mencionadas del método, con la finalidad de establecer comparaciones entre ambos.
Los estudios que sirvieron de testigo pertenecían a un plan anterior a Bolonia, llevado a cabo en la ETSAM en los cursos académicos 1997-2001, pertenecientes al plan de estudios de 1975, y que se encontraba en extinción, y en el que no se realizaban encuestas de evaluación docente.
La asignatura, consistía en un seminario-taller de Construcción, en el que se daban las pautas habituales de este tipo de enseñanzas, con exposiciones públicas, trabajos en grupo, correcciones generales y discusión de soluciones.
Los grupos de trabajo objeto de estudio fueron de 115 y 145 respectivamente.
En el otro extremo se encuentran los estudios en los que se testó el MAE pertenecientes al plan de estudios de grado, de la Universidad Nebrija y concretamente a los cursos académicos 2007-2011.
Los grupos de trabajo no sobrepasaron en ningún caso los 25 alumnos.
En la Figura 1 se puede observar la gráfica de resultados de la encuesta inicial realizada a los alumnos, con la indicación de las preguntas realizadas respecto de las cuatro áreas del Método de Salovey (Mayer, Salovey, 1997).
El profesorado en ambos casos fue el mismo, y estaba integrado por los autores de este trabajo.
En el perfil de formación de los docentes es reseñable la introducción paulatina de los ámbitos relacionados con la inteligencia emocional desde finales de los años 90.
Esto ha redundado en una sensibilización en temáticas relacionadas con las habilidades sociales, que se han ido integrando sobre la base curricular anterior procurando respuestas reflejas ante los grupos de trabajo.
La materialización del MAE en la asignatura de Taller de Proyectos consistió en refundir los puntos anteriormente indicados a través de las sesiones conjuntas e individuales y de los trabajos propuestos en un seguimiento clase a clase.
Gráfica de la encuesta inicial realizada a los alumnos.
Esto supone una adaptación del método de Mayer y Salovey de 1997, por cuanto los aspectos relacionados con el fomento del MAE recogen las cuatro áreas conocidas del método (Fernández Berrocal, Extremera Pacheco, 2005) percepción, facilitación, conocimiento y regulación emocional.
Entre otros aspectos se fomentó la habilidad en la identificación de emociones percibidas al analizar proyectos.
Tras esta fase de aproximación, se procura abrir un debate constructivo sobre cómo se pueden incorporar estas emociones en los proyectos propios o grupales.
Otro aspecto de interés es la anticipación emocional del pensamiento, que pretende plantear emociones futuras sobre los trabajos planteados, haciendo hincapié en ¿Qué emoción producirá tal o cual trabajo?
Con todo esto, se dota de autonomía a los trabajos y se plantea una sensibilización emocional en el propio grupo de trabajo.
Generalmente, dado lo distendido del ambiente, los alumnos tienden a salirse del guión de la clase saltando hacia debates muchas veces accesorios, pero que pese a ello son autorizados por el profesorado con moderación, con la finalidad de mantener un clima de apertura emocional y mental, pero sobre todo de optimismo.
Esto se debe a la gran relación existente entre el "buen humor" y la creatividad.
Por ello, los análisis y debates son guiados en todo momento por el profesorado que tiene como tarea fundamental la formulación de preguntas que desgranan el proceso antes indicado.
El nivel de empleo del MAE fue somero y muy gradual, con la finalidad de establecer pequeños ajustes durante su implantación.
Posteriormente, en los cursos académicos de 2008 a 2010, el paquete de resultados guarda una similitud considerable, y podemos atribuirlo a la consolidación de determinados aspectos relacionados con la introducción sistemática de técnicas de debate y discusión participativa por parte del alumno.
En general, los resultados corresponden a la incorporación paulatina en los distintos talleres de las asignaturas de los parámetros mencionados anteriormente en el apartado de Análisis de MAE.
Los resultados obtenidos son muy esperanzadores, pese a ello, el horizonte real de este Método pasa por realizar una crítica constructiva sistemática de la implantación del mismo, dado que cada grupo de alumnos es diferente y necesita adaptaciones importantes en el aspecto de la conducta del grupo y su posible respuesta.
Puesto que como desarrolla Fidalgo, la innovación educativa (Fidalgo, 1994) se produce por conseguir más resultados en el mismo tiempo o los mismos resultados en menor cantidad de tiempo, nos resulta fundamental el uso de las nuevas tecnologías en la educación universitaria, porque al facilitar el acceso a la documentación al alumnado, se puede prescindir en mayor grado de las clases magistrales y dedicarse al cuidado de los parámetros de aprendizaje emocional que el MAE establece, lo que redunda en una mejor adquisición de competencias por parte del alumno.
Entendemos que en esta fase de estudio piloto vamos encontrando limitaciones en la evaluación genérica de la calidad del profesorado que hasta ahora hemos utilizado, y estimamos preciso diseñar una nueva encuesta para el curso que empieza 2011-2012.
Se presentaría a principio y final de cada trimestre, y antes de que el alumno acceda a las calificaciones. |
Como educadores la mejor enseñanza que podemos -debemos realizar con los estudiantes es la de enseñarles a aprender y enseñarles a pensar.
Y como estudiantes el mejor aprendizaje que pueden hacer es el de aprender a aprender y aprender a pensar.
No es tan importante la cantidad de información que es capaz de recordar una persona como la habilidad de saber qué información le falta, cómo adquirirla y qué estrategias utilizar en el tratamiento de dicha información.
Asimismo, conocer qué habilidades del pensamiento posee, cómo desarrollarlas y cómo utilizarlas en los distintos momentos y situacionesproblema de la vida es más importante que sobresalir en alguna de las aptitudes del pensamiento.
Para Allueva (2011), "Saber pensar implica saber utilizar de forma adecuada los conocimientos, las aptitudes y habilidades del pensamiento, así como, los recursos cognitivos que tiene la persona.
Saber pensar implica utilizar adecuadamente tanto el pensamiento convergente como el pensamiento divergente, desde el control y regulación del conocimiento metacognitivo."...
LEARNING TO LEARN AND LEARNING TO THINK RESUMEN: Con el fin de poder determinar con qué estilos de aprendizaje y estilos de pensamiento llegan los estudiantes a las distintas titulaciones a la Universidad de Zaragoza, se les pasó, a una muestra de estudiantes de 1.o curso, el Cuestionario Honey-Alonso de Estilos de Aprendizaje (CHAEA) y el Cuestionario de Estilos de Pensamiento de Sternberg-Wagner.
Asimismo, se realizaron análisis de los datos para estudiar las posibles correlaciones existentes entre los Estilos de Aprendizaje y los Estilos de Pensamiento de dichos cuestionarios.
El conocimiento de los estilos de aprendizaje y pensamiento por parte de los estudiantes les facilitará el conocimiento metacognitivo, así como, que aprendan a aprender y aprendan a pensar, facilitando así el proceso de aprendizaje de las distintas materias y el desarrollo de habilidades de aprendizaje y del pensamiento.
PALABRAS CLAVE: Estilos de aprendizaje; estilos de pensamiento; aprender a aprender; aprender a pensar; desarrollo de habilidades de aprendizaje y desarrollo de habilidades del pensamiento.
ESTILOS DE APRENDIZAJE Y ESTILOS DE PENSAMIENTO EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS.
A partir de CHAEA: Cuestionario Honey-Alonso de Estilos de Aprendizaje, se obtiene un Perfil de cuatro Estilos de Aprendizaje.
Siguiendo a Alonso, Gallego y Honey (2005), nombramos las características principales de los cuatro Estilos de Aprendizaje: A) Las personas que obtengan un predominio claro del Estilo Activo poseerán algunas de estas características o manifestaciones: Animador, improvisador, descubridor, arriesgado, espontáneo.
B) Las personas que obtengan un predominio claro del Estilo Reflexivo poseerán muchas de estas características o manifestaciones: Ponderado, concienzudo, receptivo, analítico, exhaustivo.
C) Las personas que obtengan una mayor puntuación en el Estilo Teórico tendrán características o manifestaciones como éstas: Metódico, lógico, objetivo, crítico, estructurado.
D) Las personas que obtengan una mayor puntuación en el Estilo Pragmático tendrán características o manifestaciones como éstas: Experimentador, práctico, directo, eficaz, realista.
Para definir el Estilo de Pensamiento tomamos la definición que nos da Sternberg (1999): "Un estilo es una manera característica de pensar.
No se refiere a una aptitud, sino a cómo utilizamos las aptitudes que tenemos.
No tenemos un estilo, sino un perfil de estilos.
Las personas pueden ser prácticamente idénticas en cuanto a sus aptitudes y aun así tener estilos muy distintos" (p.
El Cuestionario de Estilos de Pensamiento de Sternberg-Wagner está basado en la Teoría del Autogobierno Mental de Sternberg, 1999, comprendiendo los estilos de pensamiento Legislativo, Ejecutivo y Judicial: A) "A las personas legislativas les gusta hacer las cosas a su aire y prefieren decidir por sí mismas qué harán y cómo lo harán.
A las personas legislativas les gusta establecer sus propias reglas y prefieren los problemas que no estén estructurados o planteados de antemano.
B) A las personas ejecutivas les gusta seguir reglas y prefieren los problemas estructurados y planteados de antemano.
Les gusta rellenar las lagunas de estructuras ya existentes en vez de crear estructuras ellas mismas.
C) A las personas judiciales les gusta evaluar reglas y procedimientos, y prefieren problemas donde se analicen y evalúen cosas e ideas ya existentes" (p.
En el primer trimestre del curso 2008-2009, 811 estudiantes de primer curso de la Universidad de Zaragoza debe ser un objetivo prioritario del profesorado y demás profesionales relacionados con el ámbito educativo" (p.
Para aprender a aprender y para aprender a pensar hay un denominador común que es el conocimiento metacognitivo.
El conocimiento de su Perfil de Estilos de Aprendizaje y de Estilos de Pensamiento aumentará dicho conocimiento metacognitivo.
A partir de esta afirmación nos planteamos algunos interrogantes: ¿Qué relación existe entre el Perfil de Estilos de Aprendizaje y el Perfil de Estilos de Pensamiento?
¿Los Cuestionarios de Estilos de Aprendizaje y de Pensamiento, miden estilos de aprendizaje/pensamiento similares o miden estilos de aprendizaje/pensamiento distintos?
De forma resumida la pregunta que nos planteamos es si ¿existe correlación lineal entre los Estilos de Aprendizaje y los Estilos de Pensamiento?
Para llevar a cabo el presente estudio hemos estimado conveniente partir de la Teoría de Estilos de Aprendizaje de Honey-Alonso y del Cuestionario Honey-Alonso de Estilos de Aprendizaje (CHAEA), por estar ampliamente validado.
Asimismo, en lo referente a Estilos de Pensamiento, hemos considerado oportuno partir de la Teoría del Autogobierno Mental de Sternberg y del Cuestionario de Estilos de Pensamiento de Sternberg-Wagner basado en dicha teoría y de validez contrastada.
En ambos casos, los estudiantes estaban matriculados en las mismas 12 titulaciones, impartidas en siete centros de tres campus de la Universidad de Zaragoza.
En la Tabla 1, puede observarse la distribución de participantes por frecuencia y porcentaje en las 12 titulaciones según Estilos de Aprendizaje y Estilos de Pensamiento. cumplimentaron el Cuestionario de Estilos de Pensamiento de Sternberg-Wagner, en Allueva, Herrero y Franco (2010).
DISCUSIÓN A. Interpretación de los resultados
Al analizar las medias de los datos obtenidos en los Perfiles de Estilos de Aprendizaje por bloques de titulaciones, observamos que hay pequeñas diferencias en el perfil de estilos que tienen los estudiantes de primer curso que acceden a la Universidad de Zaragoza.
De forma similar sucede con los Perfiles de Estilos de Pensamiento, con la salvedad del Bloque de las titulaciones de Económicas y ADE que puntúan más alto en el Estilo Ejecutivo seguido del Legislativo y Judicial.
Lógicamente, en la individualidad y personalización de los estudiantes en el aula nos encon-tramos con diferentes perfiles de estilos de Aprendizaje y de Pensamiento que deberemos tener en cuenta tanto en la metodología como en el sistema de evaluación utilizados.
La falta de correlación lineal entre los Estilos de Aprendizaje y de Pensamiento encontrados, quiere decir que ambos cuestionarios dan una información distinta y complementaria al estudiante.
Para un mayor y mejor conocimiento metacognitivo es conveniente que los estudiantes conozcan cuáles son sus Perfiles de Estilos de Aprendizaje y de Pensamiento.
Este conocimiento contribuirá muy positivamente en el desarrollo de estrategias cognitivas y metacognitivas, y para aprender a aprender y aprender a pensar, y les será especialmente útil para saber cómo afrontar las distintas tareas de aprendizaje.
Dado que los cuatro Estilos de Aprendizaje obtenidos a partir del Cuestionario de Honey-Alonso (CHAEA) y los tres Estilos de Pensamiento obtenidos a partir del Cuestionario de Sternberg-Wagner se complementan, dando una información más completa de la forma de aprender y pensar de los estudiantes, será conveniente que realicen dichos cuestionarios recibiendo la información y formación necesarias, por parte de especialistas, para que les pueda ser útil en su proceso de aprendizaje y desarrollo.
De acuerdo con Kaufman & Grigorenko, 2009, hay personas a las que les gusta pensar de una determinada manera, pero no piensan así, asimismo puede suceder lo contrario.
Dependiendo de los estilos de aprendizaje y pensamiento predominantes en los estudiantes, éstos lograrán un mayor rendimiento cuando las metodologías y los sistemas de evaluación utilizados en las asignaturas se asemejen más a dichos perfiles de estilos predominantes.
Por otra parte, cada profesor/a tiene un perfil de estilos de pensamiento en el que se encuentra más cómodo a la hora de explicar e a la hora de planificar metodológi-camente las materias que tenga que impartir en el aula, pero de acuerdo con Michavila (2009), "Debe conseguirse que, en definitiva, la prioridad la tenga el aprendizaje, más allá de la enseñanza.
Hay que interesarse más por aquello que aprende el estudiante que por aquello que enseña el profesor" (p.
Por tanto, el profesorado más allá de sus preferencias, según su perfil de estilos de pensamiento predominante, debe conseguir llegar a todos los estudiantes desde los diferentes estilos, metodologías y sistemas de evaluación, de tal forma que los estudiantes sean capaces de desarrollar estrategias de trabajo para los diferentes estilos de aprendizaje y pensamiento logrando un mayor y mejor aprendizaje.
Asimismo, según la materia, el profesorado debe utilizar y enseñar a trabajar con las metodologías más acordes con los estilos de aprendizaje y de pensamiento más adecuados para esa materia.
Para Allueva, Herrero y Franco (2010), "Tanto el estilo de pensamiento del alumnado como el del profesorado deben ser flexibles, de forma que sean capaces de adaptarse a distintos tipos de procesos de enseñanza-aprendizaje" (p.
Es decir, hay que llegar a todos los estudiantes desde los distintos estilos de aprendizaje y pensamiento, pero también debe incidirse especialmente en los estilos de aprendizaje y pensamiento que favorezcan el aprendizaje de las diferentes materias.
De tal forma los estudiantes desarrollen distintas estrategias y habilidades cognitivas y metacognitivas, que les ayuden a aprender a aprender y a aprender a pensar, y así poder transferirlas a distintas situaciones de aprendizaje y desarrollo.
Como decía Vygotski (1996), "El buen aprendizaje es sólo aquel que precede al desarrollo" (p.
Los Estilos de Aprendizaje y de Pensamiento, obtenidos a partir de los Cuestionarios de Honey-Alonso (CHAEA) y de Sternberg-Wagner respectivamente, se complementan dando una información más completa.
El conocimiento obtenido por parte de los estudiantes, a partir de dichos cuestionarios, de su forma de aprender y pensar les ayudará a desarrollar habilidades de aprendizaje y de pensamiento favoreciendo el proceso de aprendizaje.
Asimismo, que el profesorado conozca el Perfil de Estilos de Aprendizaje y de Pensamiento de los estudiantes facilitará que realice un diseño metodológico y de sistema de evaluación que estimule y favorezca dicho proceso de aprendizaje y desarrollo en los estudiantes, de forma que aprendan a aprender y aprendan a pensar.
TABLA 1: DISTRIBUCIÓN DE FRECUENCIAS POR TITULACIONES SEGÚN ESTILOS DE APRENDIZAJE Y DE PENSAMIENTO
TABLA 2: MEDIAS DE LOS ESTILOS DE APRENDIZAJE Y DE PENSAMIENTO EN CADA UNO DE LOS BLOQUES DE TITULACIONES Titulaciones por Bloques Estilos de Aprendizaje (EA) Estilos de Pensamiento (EP)
SIGNIFICACIÓN BILATERAL ENTRE LOS ESTILOS DE APRENDIZAJE Y DE PENSAMIENTO Estilos de Aprendizaje (EA)
ESTILOS DE PENSAMIENTO EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS. |
Las clases prácticas de laboratorio son una parte muy importante de la docencia, ya que en ellas los alumnos pueden aprender conceptos teóricos y adquirir destrezas procedimentales y actitudinales.
Por ejemplo, pueden adquirir conocimientos teóricos relacionados con la química (ilustrando ideas y conceptos, exponiendo teorías para verificar empíricamente), conocimientos prácticos (manipulación de equipos y productos químicos, aprender procedimientos de seguridad, medir de forma precisa, observar con cuidado), conocimientos científicos (aprender a observar, deducir e interpretar) y competencias generales (trabajo en equipo, realización de informes y presentaciones, participación en discusiones, manejo del tiempo, aprender a resolver problemas) (Reid y Shah, 2007).
Por ello, los objetivos de la práctica deben estar fijados y desarrollados de forma clara y, además, deben ser conocidos por los alumnos (Reid y Shah, 2007).
Tradicionalmente, las prácticas de laboratorio de química comienzan con una pequeña presentación al inicio de la
RESUMEN: En este trabajo se muestra una estrategia para mejorar los resultados de aprendizaje en las prácticas de laboratorio en una asignatura de Química del Grado en Ingeniería Agroalimentaria y del Medio Rural realizando cuestionarios previos temporizados usando la plataforma e-learning PoliformaT.
De este modo, se ha permitido la auto-evaluación de los alumnos antes de realizar una sesión de prácticas, fomentando la preparación y el interés del alumno en su realización y consiguiendo un mayor aprovechamiento de los recursos.
La eficacia de esta estrategia se ha establecido a partir del análisis de datos recogidos durante la aplicación y realizando un sondeo de opinión.
La aplicación de estos cuestionarios ha permitido un cambio de actitud en los alumnos, fomentando una actitud activa (y positiva) hacia las prácticas y consiguiendo un mayor aprovechamiento de las mismas.
PALABRAS CLAVE: E-learning; Sakai; cuestionarios previos; evaluación; auto-aprendizaje. ceptos o aspectos de la práctica en estudio, con ellas se consigue reducir la sobrecarga de información que éste recibe, permitiendo que la sesión se centre en lo importante.
De este modo se aumenta el aprendizaje y se favorece la actitud positiva del alumno (Johnstone y Al-Ahuaili, 2001; Schmid y Yeung, 2008).
Por otro lado, una buena preparación reduce la ansiedad y aumenta la confianza de los alumnos, lo que se traduce en una experiencia más productiva y un aprendizaje más positivo (McKelvy, 2008; Llorens-Molina, 2009).
De entre ellas, una tarea que ha proporcionado excelentes resultados, y que es sencilla de aplicar, es la elaboración de cuestionarios que deben completarse antes de realizar la sesión de prácticas (Nicholls, 1999; Masson, 2001).
En este sentido, las plataformas empleadas en la educación a distancia o e-learning pueden ser de gran utilidad (Yang y Tsai, 2010; Roffe, 2002) ya que permiten la inclusión de animaciones o gráficos.
Sin embargo, y aunque los alumnos prefieren preguntas online animadas y/o interactivas a preguntas estáticas, la efectividad del aprendizaje no depende del formato de pregunta (Yeung et al., 2009).
Realizar los cuestionarios pre-laboratorio con estas plataformas presentan a priori una serie de ventajas: el alumno controla su proceso de aprendizaje -ya que pueden completarlos en el momento y lugar que sesión en la que el profesor resume el experimento, sus objetivos e indica los procedimientos específicos directamente relacionados con el experimento a realizar, y los alumnos siguen el guión de prácticas como una receta.
En muchos casos, el alumno sigue el procedimiento al pie de la letra, línea a línea e intentando conseguir el mismo dato que sus compañeros, sin tener una visión global del proceso que está realizando y no entendiendo cómo interpretar los resultados experimentales.
Por otro lado, al carecer de una visión global de las prácticas, el alumno no se da cuenta de que en el laboratorio no sólo aprenden los conceptos químicos, también se les introduce en el método científico.
Si a todo esto añadimos que hay alumnos que consideran que no va a trabajar en un laboratorio, la actitud de los mismos en las sesiones de laboratorio suele ser, en general, pasiva.
Sin embargo, no toda la culpa la tiene el alumno, ya que hay que reconocer que éste recibe y debe procesar una ingente cantidad de información (Reid y Shah, 2007; Carnduff y Reid, 2003).
En la Figura 1 se muestra la gran variedad de información que recibe el alumno y las relaciones que debe realizar.
El hecho de que algunos alumnos asistan a las prácticas de laboratorio con actitud pasiva e incluso rechazo, hace que el proceso de aprendizaje no se optimice y que los recursos se infrautilicen.
Por ello, cualquier acción que repercuta en una mayor implicación de los alumnos, conseguirá facilitar su aprendizaje y evitar así el abandono.
Una acción que puede incrementar el beneficio de las clases prácticas es realizar tareas pre-laboratorio en las que se traten con-Figura 1.
Fuentes de información de un alumno en un laboratorio de química.
La incorporación de esta actividad a la docencia implicó realizar una etapa de planificación donde se elaboró un listado de conceptos teórico-prácticos considerados como prerrequisitos, se modificó el sistema de evaluación y se diseñaron los cuestionarios (Tortajada-Genaro et al., 2011).
Finalmente, se evaluó globalmente la actividad con el fin de estimar la eficacia de la estrategia propuesta y realizar acciones para su mejora.
Seguidamente se indican los resultados más destacados y como se plantea la actividad en el presente curso académico 2011-12.
La premisa a la hora de plantear los cuestionarios es que un alumno debe contestar las preguntas con la información dada únicamente en el manual de prácticas (de ahí la necesidad de revisarlo y reeditarlo).
Tras el primer año de aplicación se llegó a la conclusión de la necesidad de diseñar los cuestionarios (para cada una de las prácticas) con diferentes colecciones de preguntas.
Una dedicado a la base teórica, otra al material de laboratorio específico o novedoso a utilizar, otra a la seguridad y tratamiento de los residuos generados, y, por último, otra a la realización de cálculos.
Cada batería de cuestiones está formada por, al menos, 10 preguntas de entre las que se seleccionaba de forma aleatoria una o dos (en función de la práctica).
El número total de preguntas planteadas oscilaba entre 4 y 8, presentándose cada pregunta como una página Web diferente.
En la Figura 3 se muestra un ejemplo de una de las cuestiones planteadas; la plataforma muestra al alumno el enunciado y el bloque al que pertenece la pregunta así como la figura asociada a la pregunta y de la que se debe extraer información.
Además, se indica la puntuación asociada a la pregunta y el tiempo restante para completar el cuestionario.
Además, para minimizar el plagio entre alumnos se establece que las posibles respuestas se planteen de forma desee-, y se facilitan las tareas de corrección y de retroalimentación (Jenkins, 2004; Fike, Fike, Doyle y Connelly, 2010).
Además, el alumno no está pasivo al interactuar con el ordenador.
Los cuestionarios previos pueden conseguir que se adquieran una parte de los objetivos de aprendizaje que se deben alcanzar con la práctica (Figura 2).
Por ello, a la hora de diseñarlos no solo hay que definir los objetivos de aprendizaje; también hay que adaptar el manual de laboratorio y las preguntas post-laboratorio.
Es decir, que para aplicar esta metodología, no es necesario cambiar drásticamente los experimentos que se realizan, solo hay que variar la forma en la que se desarrollan.
Actividades realizadas en las sesiones de laboratorio para alcanzar los objetivos de aprendizaje.
Objetivos de la práctica
Libro de prácticas de laboratorio
Sesión Práctica de laboratorio aleatoria y que cada pregunta se muestre en una página Web diferente.
El tiempo permitido para completar el cuestionario depende del número total de preguntas, con un máximo de 10 minutos.
El objetivo es garantizar que los alumnos repasaran el material de preparación antes de rellenar el cuestionario, evitando una lectura superficial del mismo, buscando la respuesta concreta demandada.
Un aspecto interesante de los cuestionarios, es que se permite que un alumno lo pueda repetir hasta tres veces guardándose la nota más alta, así se fomenta el interés por conseguir una mayor nota y se reduce la presión por la evaluación.
Es de destacar que la plataforma PoliformaT facilita la gestión de los resultados ya que guarda para cada alumno el número de intentos realizados, la nota obtenida y el tiempo dedicado.
Además, se pueden descargar los resultados individualizados por alumno o por pregunta, lo que permite detectar fallos comunes y abordarlos al inicio de la sesión, consiguiendo así una retroalimentación verdaderamente efectiva.
Libro de prácticas de laboratorio.
Con el fin de que el alumno logre una mayor autonomía se ha actualizado el libro de prácticas.
En este sentido se ha incluido una serie de recordatorios para evitar los errores procedimentales más comunes (Figura 4).
La incorporación de una nueva metodología a la docencia implica, necesariamente, una modificación del sistema de evaluación.
Por ello, se consideró que asignando un 20% de la nota final de prácticas a esta actividad, se lograba la implicación de los alumnos más reticentes a realizar tareas.
Los resultados preliminares han permitido estimar el impacto de la autoevaluación previa a las prácticas.
De los 95 alumnos que estaban matriculados en el grupo, 62 participaron en esta actividad.
La mayoría de los alumnos contestaron en un tiempo que oscilaba entre 2 y 4 minutos y obtuvieron calificaciones superiores a 7, indicando que los alumnos han preparado la práctica.
Por otra parte, se ha detectado un mayor aprovechamiento del tiempo de prácticas, una reducción de errores y una mayor motivación, permitiendo una mayor interacción positiva entre alumno y profesor.
Sin considerar el tiempo dedicado a la creación de las preguntas, la introducción de esta actividad no implica un trabajo adicional para los profesores, ni se incrementa el tiempo en el laboratorio.
Sin embargo, ha supuesto un aumento de, al menos, unas tres horas de trabajo extra al alumno, que lógicamente influye en el proceso de aprendizaje de los mismos.
De hecho, los profesores que han aplicado esta metodología destacan que el cambio más notable observado es que los alumnos que han participado en esta actividad no realizan la práctica de forma mecánica, tienen un mayor interés, e incluso profundizan en aspectos que de otra forma no lo harían.
Esto concuerda con lo observado por Nicholls (1999).
Para evaluar el grado de satisfacción de los alumnos y detectar posibles problemas surgidos durante el desarrollo de la actividad, se realizó un sondeo de opinión.
Del análisis de las respuestas obtenidas se observa que el 100% de los alumnos participantes consideraron que habían accedido a esta herramienta sin problemas y la mayoría (62%) consideró que el nivel de las preguntas planteadas era fácil o muy fácil.
El 70% de ellos considera que el tiempo fijado para realizar el cuestionario es suficiente.
Finalmente, la mitad de los alumnos consideran que la realización de los cuestionarios previos le ha facilitado la compresión de la misma.
Es de destacar que, aunque hay alumnos que consi-deran que esta actividad no les ha facilitado la compresión de la práctica, estos mismos alumnos han dedicado menos tiempo a realizar la práctica que sus compañeros que no lo han hecho, aumentando por ello su efectividad.
Con los datos del curso 2011-12 se pretende correlacionar la nota de prácticas global y de la asignatura con la obtenida en los cuestionarios, y, además, con parámetros que evalúan el interés del alumno (número de tests contestados, tiempo dedicado, etc.); de este modo, se podrán extraer conclusiones cuantitativas sobre la incorporación de estos cuestionarios en la actividad docente.
Se puede concluir que los beneficios obtenidos en la aplicación de esta metodología superan los inconvenientes de su desarrollo.
De hecho los alumnos mejoraron su capacidad y destrezas en el laboratorio y consideraron que esta actividad ha facilitado la compresión de la práctica.
Por otro lado, los profesores destacan el cambio de actitud observado en los alumnos que han participado.
En resumen, la realización de una evaluación previa de los conocimientos de los alumnos, utilizando la plataforma PoliformaT, ha fomentado una actitud activa (y positiva) de los alumnos hacia las prácticas y ha conseguido un mayor aprovechamiento de las mismas. |
La finalidad de este artículo es difundir un proyecto de innovación docente (PID) iniciado por profesores del departamento de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Granada, basado en crear material audiovisual consistente en la grabación de juicios así como guías de trabajo autónomo que permitan la explicación de las grabaciones, posibilitando la explicación al alumno en clase de todo el Derecho Procesal Laboral desde un punto de vista práctico y real.
Se trata de una experiencia pionera y eminentemente innovadora ya que no tenemos conocimiento de que se haya realizado ninguna experien-cia similar en el área de Ciencias Jurídicas, bien sea en una institución pública o privada de enseñanza.
Estamos convencidos de la gran trascendencia práctica que esto puede tener, siendo clave, el importante papel que tiene de cara a que el alumnado adquiera las competencias profesionales que persigue el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior (en adelante, EEES).
Entendemos que las nuevas tecnologías que forman parte de nuestra vida cotidiana, también hay que introducirlas en la actividad docente y utilizarlas para mejorar la enseñanza, entendida no sólo como acción y efecto de enseñar, sino, también englobando en ella los sistemas y métodos de
RESUMEN: Este artículo pretende mostrar un proyecto innovador en la enseñanza de asignaturas jurídicas, en su vertiente procesal o de carácter formal, para que el alumno pueda realizar, una vez que conoce el derecho sustantivo, un completo diagnóstico de un caso concreto, y ser capaz de dar la orientación jurídica adecuada a la práctica jurídica.
El objetivo es que interrelacionen los conocimientos teóricos que van adquiriendo en el aula con su aplicación efectiva a la realidad práctica, persiguiéndose la convergencia con el Espacio Europeo de Educación Superior.
Contribuye a la promoción del trabajo autónomo y autoaprendizaje del alumno, fortaleciendo además la necesaria innovación y actualización en metodologías de enseñanza-aprendizaje, utilizando las nuevas tecnologías de la información y la comunicación aplicadas a la docencia, consistentes en grabaciones reales de materias en relación a la asignatura a la que lo hemos empezado a aplicar, el Proceso Laboral.
Innovación docente; EEES; guías de trabajo autónomo; materiales audiovisuales; proceso laboral; nuevas tecnologías; formación para el empleo; nuevos recursos de aprendizaje; conocimientos teóricos; realidad práctica-jurídica; Programa de Innovación y Buenas Prácticas Docentes. mente necesaria la relación de la explicación teórica con la práctica diaria en los Juzgados.
En estos años, se ha intentado que los alumnos acudieran a los Juzgados de lo Social de Granada y presenciaran el desarrollo de los juicios laborales, de carácter oral, en compañía de los profesionales que intervienen en el desarrollo de los mismos, siendo una experiencia muy positiva para ellos.
No obstante, la compatibilidad de estas prácticas externas con la teoría impartida en las aulas es difícil, debido a múltiples factores: excesivo número de alumnos; solapamiento de horarios entre otras asignaturas y la celebración de juicios; incompatibilidad horaria para los alumnos de tarde; dificultad del profesor por motivos profesionales de acudir con el alumno a todas las prácticas fuera del aula; espacios reducidos en los Juzgados que impiden la asistencia masiva del alumnado; o imposibilidad de "parar" un juicio y explicar en ese momento lo que está aconteciendo, etc.
PROPUESTA: GRABACIÓN DE JUICIOS SIMULADOS
Estas circunstancias llevaron a las profesoras que imparten ésta y otras asignaturas, a solicitar con éxito un Proyecto de Innovación Docente (PID), titulado "Realidad jurídicolaboral en el aula: Guías de trabajo autónomo con medios audiovisuales", en el marco del Programa de Innovación y Buenas Prácticas Docentes, curso 2010-2011, de la Unidad de Innovación Docente de la Universidad de Granada.
Para poner en marcha tal Proyecto, se reunió a un grupo de personas del ámbito de la Universidad y de distintas profesiones relacionadas con el Derecho Laboral ajenas a la Institución.
Si la dificultad estaba en la asistencia de los alumnos universitarios a los Juzgados y otros organismos administrativos, se pensó en trasladar -con la ayuda de las nuevas tecnologías-la actividad procesal laboral al aula.
OBJETIVOS DEL PID "REALIDAD JURÍDICO-LABORAL EN EL AULA.
GUÍAS DE TRABAJO AUTÓNOMO CON
Los objetivos perseguidos por el PID "Realidad jurídicolaboral en el aula.
Guías de trabajo autónomo con medios audiovisuales", son los siguientes: a) El conocimiento de la dar instrucción.
El proceso de convergencia hacia el EEES nos ha obligado a poner en nuestro punto de mira dos asuntos (Lerís López, M. D. y Sein-Echaluce Lacleta, M. L., 2009): por un lado, delimitar los objetivos de aprendizaje en términos de competencias genéricas y específicas y, por otro, reflexionar y estudiar cómo aprenden nuestros estudiantes y cuáles son las metodologías adecuadas para los nuevos objetivos.
La consecuencia ha sido la puesta en marcha del proyecto que a continuación les exponemos y que para nosotros, como profesoras, ha supuesto todo un reto, y de desarrollo largo en el tiempo.
Más que un reto, una gran aventura en nuestra carrera profesional porque éramos muy conscientes de lo que queríamos conseguir pero la ilusión que teníamos en la idea hacía que no lo fuésemos tanto de la complejidad en su realización práctica, finalmente resuelta muy satisfactoriamente por la ayuda y complicidad de todos los participantes.
Es necesario cambiar el punto de vista y situarnos en el lado del estudiante, convertirlo en el centro del proceso de enseñanza y medir el esfuerzo que hay que hacer para aprender (Llorens Largo, F., 2009), que es la base del crédito europeo.
Desde esta perspectiva, el alumno aprende de múltiples fuentes, no únicamente del profesor, siendo así cuando realmente el estudiante se convierte en protagonista del proceso de enseñanza+aprendizaje incorporamos metodologías activas al proceso docente.
Aprendizaje por construcción o significativo, aprendizaje social, aprendizaje colaborativo o cooperativo y aprendizaje basado en proyectos son algunas de las nuevas metodologías que se manejan en los foros de innovación educativa.
Y además, con la ayuda de la tecnología como medio de comunicación y de distribución del conocimiento, dejando que sea el alumno quien gestione su propio aprendizaje.
SITUACIÓN DE PARTIDA: ASISTENCIA OCASIONAL DE LOS ALUMNOS A LOS JUZGADOS DE LO SOCIAL
El punto de partida es una situación detectada en el Aula, concretamente en la Asignatura "Proceso Laboral" impartida en la Diplomatura de Relaciones Laborales y próximamente en el Grado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos, aunque es exportable a muchas otras asignaturas de las distintas ramas jurídicas, siendo nuestra intención hacerlo de forma progresiva.
En esta materia es absoluta-
R. MOYA AMADOR, C. SERRANO FALCÓN Y N. TOMÁS JIMÉNEZ
de alguna persona que pudiese darse por aludida, nuestra decisión final ha sido emitir en cada grabación una señal acústica cuando se menciona el nombre y apellidos de la parte demandante y demandada; debiéndose subrayar que cualquier coincidencia con la realidad será pura casualidad.
Asimismo, también se han firmado las debidas autorizaciones de los participantes en las grabaciones para que cedieran el derecho a la reproducción y difusión de su imagen.
realidad práctica por todos los alumnos de la Asignatura. b) Potenciar el propio aprendizaje de los alumnos elaborando guías de trabajo autónomo. c) Aportar material didáctico no sólo para los miembros del PID sino para todos los profesores de la comunidad universitaria interesados en la materia.
El objetivo primordial del Proyecto se ha basado en crear un material consistente en la Grabación de Juicios así como guías de trabajo autónomo que permitan la explicación de las grabaciones.
No obstante, si la idea puede parecer fácil en su planteamiento, su ejecución ha especialmente complicada, imposible sin la colaboración de todos los que han participado en el PID.
Una vez que concedieron el Proyecto, valorado de forma muy positiva por la ANECA, fueron necesarias las respectivas autorizaciones del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y de la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía para la utilización de sus dependencias judiciales y administrativas, entendiendo que las grabaciones tenían que ser en horas fuera del funcionamiento normal de los mismos y que en ningún caso se podían alterar las tareas jurisdiccionales o administrativas de estos Organismos.
A partir de ese momento, y tras numerosas conversaciones con los colaboradores en esta "aventura", se fijaron las fechas (tarea no fácil por los distintos compromisos profesionales y de otra índole), y se llevaron a cabo las grabaciones en las dependencias de los Juzgados de lo Social de Granada, con la participación de dos magistrados de la Jurisdicción Social, una Secretaria Judicial, una Funcionaria de Auxilio Judicial y varios profesionales del Derecho: Letrado de la Seguridad Social, Abogados y Graduados Sociales.
Se han reproducido juicios reales, pues las personas que intervienen en ellos están directamente vinculadas con la práctica diaria judicial.
Los Magistrados y los letrados intervinientes aportaron un tipo de juicio que consideraban interesante, y se llevó a cabo su reproducción "ficticia" en cuanto que se aportaron peculiaridades a los casos y se cambiaron, lógicamente, los nombres por el derecho de las partes a su intimidad.
No obstante, observamos que podía haber alguna coincidencia no deseada en los nombres utilizados y por un excesivo celo, absoluto respeto a la intimidad 1.
Imagen de la grabación del juicio correspondiente a la Unidad Didáctica 6.
Proceso en materia de Seguridad Social.
Imagen de la grabación del acto de conciliación previa en supuesto de reclamación de despido, correspondiente a la Unidad Didáctica 1.
De la evitación del proceso.
Posteriormente, el material audiovisual realizado en los Juzgados se completó con grabaciones de conciliaciones ante el Centro de Mediación, Arbitraje y Conciliación (CMAC), en las que participó una Letrada conciliadora del CMAC, una Auxiliar administrativa del mismo organismo y varios abogados laboralistas.
REALIDAD JURÍDICO-LABORAL EN EL AULA.
GUÍAS DE TRABAJO AUTÓNOMO CON MEDIOS AUDIOVISUALES
En total, se han grabado cinco conciliaciones previas ante el CMAC, una conciliación judicial y seis juicios con diferentes modalidades procesales del ámbito laboral.
Se obtiene así por el alumno una visión completa de todo el Proceso Laboral puesto que se aporta material desde la obligatoria conciliación administrativa previa y la papeleta de conciliación que hay que presentar en los Juzgados de lo Social, junto con las demandas, también ficticias, de los juicios ya grabados.
Por otro lado, se ha contado desde el inicio del PID con un técnico audiovisual -D.
Ramón Muñoz Moreno-, cuya profesionalidad y paciencia han sido evidentes.
Sin su colaboración la puesta en práctica del Proyecto hubiese sido más costosa y seguramente de muy difícil realización por los pocos medios económicos con los que contábamos, partiendo de que el trabajo que ha realizado él, y, todos los colaboradores es impagable económicamente.
Posteriormente, con el objetivo de lograr un material que explicase de forma completa las grabaciones, se han elaborado guías de trabajo autónomo para cada una de ellas, estructurándose el trabajo en unidades didácticas, ocho en total.
Además, en cada una de estas unidades didácticas se aporta la documentación propia en relación a cada uno de los temas y distintos formularios administrativos y modelos de distintas actuaciones de las partes en el ámbito del proceso.
Se recoge diversa documentación como la papeleta de conciliación, el escrito de citación de las partes al acto de conciliación, el acta de conciliación, diligencia de aplazamiento de la conciliación, el escrito de demanda, la transcripción del juicio laboral...con las distintas fases que lo componen; alegaciones, prueba y conclusiones y se termina con la sentencia dictada por el Juez para cada uno de los supuestos grabados.
Cada Unidad didáctica se acompaña de unas consideraciones teóricas, un cuestionario de autoevaluación y las correspondientes respuestas al final de la obra en un Anexo.
Es una experiencia, en la que, tanto el papel del profesor como del alumno difieren del sistema tradicional.
Hay que tener en cuenta que los alumnos que hoy tenemos en las aulas pertenecen a una generación que ha crecido en una sociedad de la información y de grandes desarrollos en las formas de comunicación.
Pero son los profesores los actores decisivos de los procesos de cambio educativo y las innovaciones (Michavila, F., 2009), tanto pedagógicas como tecnológicas, sólo son viables si cuentan con la complicidad y el protagonismo de los docentes.
Los miembros del proyecto valoramos la experiencia de forma positiva, resaltando la ilusión y esfuerzo que hemos puesto en el mismo, olvidando los problemas que hemos tenido que superar y con ganas de seguir profundizando en esta forma de trabajo didáctico-práctico y en próximas convocatorias poder contar con financiación suficiente para mejorar los resultados obtenidos.
Aún no contamos con resultados respecto a la evaluación del alumnado empleando este material ya que se ha terminado al finalizar el curso académico 2010/2011 y se aplicará al alumnado en el siguiente curso.
No obstante, estamos convencidos, de que el material es muy útil y provechoso y va a satisfacer interrogantes que plantean los alumnos en las clases, así como reforzar la vertiente práctica de la asignatura; vertiente que desgraciadamente y por diversas circunstancias las Universidades no llegan a cubrir satisfactoriamente.
Una vez que el material estaba ya preparado se ha optado por la plasmación y publicación de un manual titulado "Materiales Práctico-Audiovisuales de Proceso Laboral" (VV.
AA., Moya Amador R. y Serrano Falcón C. (Dirs.), 2011).
Eran diferentes las posibilidades que cabían respecto a la difusión.
Una posibilidad era utilizarlo de forma restringida por parte de los profesores implicados en el PID.
De esto modo, sólo se beneficiarían los alumnos a los que se impartiese clase por estos profesores, quedando muy limitado el provecho y la utilidad del proyecto.
No tendrían acceso a este material alumnos de otras universidades, ni alumnos de otras escuelas, facultades o instituciones como los alumnos de la Escuela de Prácticas Jurídicas, academias o centros de formación privada y complementaria etc., o incluso cualquier persona como un opositor que necesite conocer esta materia.
Otra posibilidad era colgarlo en Internet, pero los participantes del PID no eran partidarios de ello puesto que no estaban dispuestos a que su imagen se utilizase para otros fines, algo lógico.
Asimismo, colgar el material en las plataformas docentes habilitadas presentaba ciertos inconvenientes como que sólo accedían a ellos los alumnos matriculados de esa asignatura, y además podría haber problemas técnicos ya que las grabaciones tienen unas dimensiones considerables.
Por estos motivos se decidió entablar negociaciones con una editorial de reconocido prestigio en el ámbito jurí- dico, para que llevara a cabo la publicación del material consistente en un libro y un DVD con las grabaciones.
Así, nos aseguramos la difusión del material y el acceso de todos aquellos que estén interesados en la materia, habiéndose fijado unas condiciones muy favorables para que pueda adquirirse fácilmente por todos los alumnos y otros usuarios.
Los contenidos teóricos que se introducen en este Manual son suficientes en relación a las cuestiones prácticas planteadas, recogiendo todo lo que se considera que es importante que el alumno conozca para el caso práctico planteado, así como información complementaria por si desea ampliar o profundizar más.
Esto es de especial significación en el ámbito académico, donde un aspecto que debe primar es el estudio crítico y el aprendizaje de la búsqueda de nuevos recursos.
Si bien es cierto que estamos muy satisfechos con el material obtenido, también es una realidad que nos hemos encontrado con numerosas dificultades, de todo tipo, que, olvidadas y superadas nos han servido para aprender, pero que en ocasiones nos han hecho plantearnos la viabilidad del PID.
Entre las más significativas, pero no las únicas, destacan: a) la escasez de medios económicos para un proyecto de esta envergadura, que sin la colaboración totalmente desinteresada de todos los profesionales con los que se ha contado, hubiese sido imposible realizar las grabaciones y lograr el material resultante; b) dificultades para compaginar horarios de abogados, jueces, letrados del INSS, letrados conciliadores del CMAC, profesores, profe-sionales de medios audiovisuales, etc., que se han superado con esfuerzo y mucho voluntarismo por parte de todos; c) complicaciones burocráticas, al depender de profesionales que pertenecen a otros organismos públicos ajenos a la Universidad; d) y complicaciones técnicas.
El objetivo principal de este artículo es acercar a la comunidad universitaria nuestra experiencia en innovación docente, y concretamente difundir el PID que estamos desarrollando, ya que consideramos que se puede extender perfectamente a otros ámbitos relacionados con las Ciencias Jurídicas, e incluso a otras ramas no vinculadas directamente con ellas; siendo este artículo una vía idónea para la transmisión de esta buena práctica docente, que por su carácter pionero y eminentemente innovador merece una oportunidad.
Asimismo, entendemos que hemos alcanzado los objetivos que nos planteamos al comienzo del PID tras la publicación de las grabaciones de juicios y conciliaciones junto con el material didáctico para este curso académico.
E incluso hemos ampliado estos objetivos al tratar de hacerlos extensibles a toda la comunidad universitaria y no universitaria que podrán acceder al Manual que se publique en el que conste el DVD con las grabaciones y las guías de trabajo autónomo.
Las dificultades con las que nos hemos encontrado, muchas de índole burocrático, se han vencido con la ilusión y amabilidad de quienes nos han acompañado en este quehacer; nuestro agradecimiento a todos los participantes y colaboradores con el PID que han sido especialmente generosos con nosotras y con la Universidad. |
Estamos acostumbrados a escuchar reflexiones sobre la situación de la ciencia a través de las gargantas interesadas de los políticos o desde los sillones acomodados de los diferentes cargos subalternos de cualquier administración.
Cualquiera de ellos suele recurrir a un mundo panglossiano donde la ciencia es un mundo ideal, apolítico, objetivo, de donde parte el futuro de Occidente y en el que los problemas son menores o incluso que no existen.
Cuestiones como la fuga de cerebros, la relación con la sociedad o el funcionamiento caciquil y endogámico de las universidades nunca son objeto de reflexión; todo se reduce a la utilización de una metanarración donde juegan un papel determinante términos como innovación, I+D, emprendimiento, progreso, patrimonio, etc. En ese sentido, recientemente he podido escuchar en un foro público por un cargo medio de una administración que en los próximos años ningún investigador se quedará "sin una oportunidad".
Escuchar perlas como esa hace todavía más profunda la brecha existente entre el mundo real y el oficial de la ciencia.
Así mientras unos mastican a dos carrillos las excelencias de la investigación otros sufren las consecuencias de no ser más que mano de obra barata para contribuir a los grandes datos que muestran los políticos.
De esta forma, la división de clases en la ciencia cada vez es más evidente entre unos pocos instalados y todo un ejército de investigadores despreciados, mal pagados y obviados por ese mundo oficial tan idílico.
De esta forma se entienden las diferentes protestas de los llamados precarios (y los diversos manifiestos y desánimos de muchos investigadores con cierta edad a los que les sigue siendo negado todo tanto a nivel de plazas y contratos como en relación a la mínima ayuda en las diferentes convocatorias públicas de proyectos, estancias, etc., en las que no existen para nada.
Lo peor de todo es que lentamente ese ejército de investigadores desheredados se dan cuenta que no necesitan para nada a ese mundo oficial, puesto que prefieren quedarse con su dignidad que seguir siendo explotados y utilizados por el mundo oficial, que sí que los necesita y mucho, sobre todo para hinchar las diferentes estadísticas de publicaciones, artículos, estancias, etc. Dejando de lado toda la parte reivindicativa de los investigadores explotados y su situación, es muy inusual encontrarse con críticas a la ciencia oficial desde dentro, es decir, desde la excelencia de un catedrático de universidad totalmente instalado y que forma parte regularmente de comités, proyectos, tesis, libros y publicaciones en las revistas más prestigiosas a nivel mundial.
El libro Ciencia, ideología y mercado del profesor Bermejo 1 responde a estas características y aporta una feroz crítica tanto a la ciencia en sí como a su relación con la sociedad.
El libro debiera de ser de obligada lectura para todo ese político que habla de la ciencia desde las comodidades del coche oficial con el objetivo de que se enterase, si es capaz de leerlo, de cómo es el mundo de la ciencia por dentro.
Dentro de las grandes virtudes del libro está la de establecer una relación muy directa entre la ciencia actual y el ultraliberalismo de mercado (lo que algunos vulgarmente llaman neoliberalismo) con lo que establece un puente que han querido evitar la mayoría de los políticos y de los investigadores.
Y ya sólo por la denuncia de esa relación y por el atrevimiento a revelarla ya está justificada la edición de este trabajo.
Los hilos que vinculan la actual ciencia con el llamado pensamiento único aparecen totalmente explicitados en el libro de Bermejo, quien explica que la creencia conocimiento científico forma parte de ese pensamiento único liberal nacido al amparo de las políticas liberales desde los años 80.
"La implantación del pensamiento único y la ideología neoliberal posee un claro sentido conservador y, como es lógico en este tipo de pensamiento, lleva consigo una cierta postura panglossiana, de acuerdo con la cual vivimos en el mejor de los mundos posibles", escribe Bermejo, quien explica que los científicos no son conscientes de las limitaciones del propio pensamiento científico ya que piensan que todo lo que es posible ya se ha hecho efectivo o real.
Esto lleva, evidentemente, a que estos científicos se identifiquen con el sistema político y económico vigente.
Una vez aclaro el marco histórico-político del libro, pasemos a pormenorizar su contenido conceptual y su estrategia explicativa.
En este sentido es totalmente sugestivo el enfoque y las fuentes que utiliza el profesor Bermejo para la elaboración de los tres ca-RESEÑAS pítulos del libro.
Nos encontramos ante una mente totalmente privilegiada que tanto recurre a filósofos o sociólogos de la ciencia como Kuhn o Bourdieu, que los usa complementariamente y no en oposición, como a cuestiones de ciencia pura, de historia de las ideas, de filosofía, de historia, de política, de filosofía política y de historia inmediata, en un orden y con una jerarquía que llevan a un análisis totalmente excepcional.
El libro está dividido en tres capítulos en los cuales se encuentran críticas valientes, audaces e inusuales en un profesor insertado en el sistema académico.
De tal forma, podemos encontrar en la publicación las fáciles relaciones que establecen los políticos y muchos científicos entre dinero y conocimiento, la utilización interesada de nuestro legado cultural con el alzamiento hasta límites todavía no conocidos de la palabra patrimonio (que ha sustituido a cultura, civilización, etc.) y una denuncia metodológica muy pertinente como es la necesidad del estudio conjunto del espacio y el tiempo, donde podemos leer una estimulante crítica a la tesis de los tres tiempos braudelianos, teoría que se ha acabado por apagar de tanto interés en sacarle brillo.
La clave de todo esto es la idea de que las funciones de investigación y docencia deben de estar regidas por la idea de rentabilidad y por la de capacidad de innovación tecnológica, donde la transferencia tecnológica a la sociedad (es decir la capacidad de crear empresas por parte de los grupos de investigación) acabaría sustituyendo a la idea misma de ciencia.
Esto daría lugar a una defensa, quizá inconsciente, de la ideología de mercado neoliberal y la autojustificación de la formación de determinadas comunidades científicas.
Sólo así es entendible la situación actual de la ciencia donde la Universidad produce la mayoría del conocimiento científico gracias a su financiación por parte del Estado, y cómo a pesar de ser así, la Universidad y el Estado tienen que pagar dos veces la producción de ese conocimiento: una, cuando se elabora en los departamentos y otra cuando compra las revistas en las que son publicados los resultados de las diferentes investigaciones.
Que la Universidades no reúnen la suficiente excelencia para publicar los resultados de sus investigaciones y lo que es peor, tiene que prestar sus investigadores a los diferentes editores de revistas para que ejerzan de supuestos referees, al igual que sus investigaciones y los nombres de las Universidades, etc. Esta privatización del conocimiento y su consiguiente funcionamiento es una de las grandes carencias de la ciencia natural moderna, como han denunciado algunos autores como Claudio Canaparo 2, quien ha demostrado en un amplio trabajo cómo los grandes grupos editoriales de revistas científicas llegar a condicionar el tipo de ciencia que se escribe y las líneas de investigación prioritarias, es decir, la relación entre ciencia, mercado y universidad, que denuncia el profesor Bermejo.
"La existencia de la propia institución académica y de las comunidades científicas favorecen la producción del conocimiento científico.
Sin embargo, también la impide, en tanto que ambas instituciones exigen la adaptación a unos patrones de conducta y a unas formas de expresión y de pensamiento que pueden estar, o no dictadas por la naturaleza del objeto que se estudia", señala Bermejo, que subraya la idea de que la comunidad científica somete sus intereses a las empresas o a aquellos organismos públicos encargados de la financiación de la investigación, aunque a pesar de todo esto no es imposible establecer una correlación entre conocimiento y dinero porque el primero, a pesar de los evaluadores, no es cuantificable y el segundo sí lo es 3.
En cuanto a la cuestión del patrimonio, Bermejo denuncia los excesos realizados en favor de esa palabra y cómo se ha reducido todo lo relacionado con la cultural, el turismo, etc. a ese término, que a la vez ha ayudado a la sustitución de la idea de hombres ciudadanos por la de hombres consumidores tan defendida por el liberalismo de mercado radical.
El resultado de todo ello es la conformación de la "historia basura", que podemos detectar en cientos de exposiciones, excavaciones y creaciones culturales relacionadas con el patrimonio.
En definitiva, tal y como señala Bermejo la ciencia debe estar regida por criterios de tipo político y moral así como por la búsqueda del propio conocimiento, que es un valor en sí, y eso es lo que han intentado sustituir todos estos tecnócratas y cienciómetras, quienes han intentado sustituir conocimiento por dinero y ciencia por mercado con un éxito notable, y logrando formar parte de esa gran religión que es la del pensamiento único, en la que aunque no se crea se puede formar parte de ella como miembro de un grupo de investigación insertado en una comunidad científica.
¿Alguien antes se había atrevido a denunciarlo de forma tan clara? |
Uno de los problemas más acuciantes de la educación matemática actual consiste en la pérdida de sentido de las matemáticas escolares.
Este fenómeno se manifiesta en múltiples formas, que van desde la falta de motivación de los alumnos para estudiar matemáticas y la consiguiente desorientación de los profesores, hasta la disminución progresiva del peso de las matemáticas en el currículo y su invisibilidad en la Sociedad.
En esta misma línea, el informe Rocard como en Rocard, Csermely, Jorde, Walwerg-Henriksson y Hemmo, 2007 comenta que existe un descenso alarmante en el interés de los jóvenes por los estudios de las ciencias y de las matemáticas, este descenso lo relaciona con una forma demasiado abstracta de enseñarlas en Secundaria.
En la enseñanza de las matemáticas no siempre está presente la "razón de ser" de la actividad matemática que se estudia, en particular, es muy difícil que se dé sentido a la actividad matemática cuyo estudio se inició en la Enseñanza Secundaria y que se retoma en la Universidad.
La Razón de Ser de la actividad matemática está fuera de sus contenidos, incluso en entornos tan favorables a la modelización matemática como son las escuelas de ingeniería.
Muchos enfoques en educación matemática, avalados por informes internacionales como PISA, propugnan la necesidad de enseñarlas como una herramienta de modelización, especialmente de cuestiones o situaciones que surgen fuera de su ámbito.
Los responsables del estudio OCDE/PISA como en Rico, 2004 caracterizan la actividad de hacer matemáticas mediante cinco fases: a) comenzar con un problema situado en la realidad; b) organizarlo de acuerdo con conceptos matemáticos; c) despegarse progresivamente de la realidad mediante procesos tales como hacer suposiciones sobre los datos del problema, generalizar y formalizar; d) resolver el problema; e) proporcionar sentido a la solución, en términos de la situación inicial.
Este trabajo está dividido en tres partes, en la primera fijamos los objetivos, en la segunda enunciamos de una forma muy abreviada el marco teórico que tomamos como referencia, y en la tercera parte utilizaremos ese marco teórico para describir el diseño y el modelo particular de
En un REI aparecen nuevas responsabilidades:
• El modelo que proponemos rompe con el contrato didáctico tradicional en el que primero aparece la teoría y después problemas preparados y cerrados para resolver con la teoría dada.
El aprendizaje aparece como respuesta a cuestiones problemáticas (CP) cruciales y con un enorme potencial de partida.
El profesor adquiere un nuevo protagonismo en los REI, él es el responsable de proponer situaciones de aprendizaje que atrapen y comprometan a los alumnos en proyectos, que den soluciones a cuestiones iniciales ricas y potentes que no tienen respuesta en una sola sesión.
Se organiza la clase en grupos pequeños de trabajo.
• La actividad matemática tiene un carácter instrumental, es un medio y no un fin.
La herramienta informática tendrá un fuerte protagonismo en el estudio de la actividad matemática y en la búsqueda de un aprendizaje autónomo del alumno.
La experimentación se hace en un taller de prácticas que se apoya en la combinación de dos estrategias didácticas, por un lado, proponer el estudio de una cuestión problemática definida inicialmente mediante unos datos fijos, pero cuyo estudio requiere que éstos se transformen progresivamente en parámetros y, por otro lado, utilizar una calculadora simbólica para instrumentalizar las técnicas matemáticas necesarias para abordar los tipos de problemas que surgen en esta actividad tal como se propone en Ruiz, Bosch y Gascón, 2006.
En la calificación final de la asignatura el taller de prácticas se calificará con un 40%.
Una "razón de ser": en la TAD para el estudio de una nueva OM debemos justificar:
-Legitimidad matemática: la posibilidad de conocer en qué momento histórico aparece una noción determinada, puede ser una buena fuente de motivación para los estudiantes.
-Legitimidad social: aquí debe figurar el diseño curricular propuesto por el departamento y los media que son los diferentes medios de comunicación que permiten extender el trabajo del aula.
un REI con el que estamos trabajando en la Universidad de Vigo (UV).
Nuestro objetivo en este trabajo, por una lado, es ampliar y completar el diseño de un modelo particular de Recorrido de Estudio e Investigación como en Fonseca, Pereira y Casas, 2011 con el que estamos trabajando y, por otro lado, poder experimentarlo en la creación de secuencias de enseñanza y aprendizaje que se puedan llevar a cabo en las escuelas de ingeniería donde impartimos docencia.
En un REI la actividad matemática es algo que no sólo se aprende y se enseña, el matemático es un profesional, como lo puede ser el arquitecto o el ingeniero, que resuelve problemas que le propone la sociedad.
Este trabajo se sitúa en la Teoría Antropológica de lo Didáctico (TAD) como en Chevallard, Bosch y Gascón, 1997, cuya unidad mínima de análisis lo constituye lo que se llama una Praxeología u Organización Matemática (OM) formada por tareas, técnicas (una forma de hacer), tecnología (discurso racional de la técnica) y la teoría (justificación de la tecnología).
RECORRIDO DE ESTUDIO E INVESTIGACIÓN
El modelo particular de REI con el que estamos trabajando se articula alrededor de 6 etapas: a) Un problema matemático-didáctico al que debemos dar respuesta: introducir la diagonalización de matrices a partir de una Cuestión Problemática (CP) que surge en Secundaria.
Una institución concreta donde se realiza el estudio: Escuela de Ingeniería Industrial e Ingeniería Forestal de la UV.
Por un lado, está la construcción del producto (ingeniería didáctica) de la propia OM que vendrá descrito en términos de los momentos didácticos (Praxeológico Inicial, Primer encuentro, Exploratorio, Trabajo de la Técnica, Tecnológico-Teórico, Institucional, Evaluación, TIC) y, por otro lado, aparece el resultado del producto construido (ingeniería matemática) articulado alrededor de ocho indicadores (OML.
8) asociados a objetivos concretos que se pueden ver con más profundidad en Fonseca, 2004, que nos permiten estudiar el grado de completitud del producto final construido: OML1.
Deben aparecer tipos de tareas asociados al "cuestionamiento tecnológico", esto es, tareas que hagan referencia a la interpretación, la justificación, la fiabilidad, la economía y el alcance de las técnicas, así como a la comparación entre ellas; OML2.
Existencia de diferentes técnicas para cada tipo de tareas y de criterios para elegir entre ellas; OML3.
Existencia de diferentes representaciones de la actividad matemática; OML4.
Existencia de tareas y de técnicas "inversas"; OML5.
Interpretación del funcionamiento y del resultado de la aplicación de las técnicas; OML6.
Existencia de tareas matemáticas "abiertas"; OML7.
Necesidad de construir técnicas nuevas capaces de ampliar los tipos de tareas; OML8.
Debe existir la posibilidad de perturbar la situación inicial.
Hay que subrayar, que la noción de "completitud" es relativa.
Existen OM más o menos "completas" que otras en función del grado en que sus componentes cumplen las condiciones descritas por los indicadores OML1-OML8.
Momento el primer encuentro: Planteamos, de acuerdo con el contrato didáctico de Secundaria, el estudio de la CG para unos parámetros concretos dados por la empresa: Una fábrica produce 3 modelos de ventanas: grande (G), mediana (M) y pequeña (P).
A su vez, cada tipo de ventana tiene 3 variantes dependiendo de si la ventana está hecha de pvc, aluminio (al) o madera (md).
El coste de fabricación es: ventanas grandes: 250 euros las -Legitimidad funcional: en el inicio de construcción de la nueva OM plantearemos a los alumnos el estudio de respuestas a cuestiones problemáticas (CP) potentes, ricas y fecundas, con un fuerte poder generador, que permitan hacer visible el contenido matemático vinculando la actividad matemática con verdaderos problemas de ingeniería y que den lugar a proyectos que están incompletos con la actividad desarrollada hasta ese momento.
-Legitimidad didáctica: el contexto didáctico se sitúa en el entorno de la Ingeniería Industrial y en la actividad matemática prima resolver cuestiones que no se plantean únicamente en la escuela.
Cuestión Generatriz: es la que impulsa y provoca todo el proceso de estudio y, se debe mantener viva a lo largo del mismo.
La elección de la CG se hace a partir de las cuestiones propuestas en la legitimidad funcional.
La elección de la CG debe ser una cuestión potente que permita articular una actividad matemática de complejidad creciente.
Para su elección se valorará: a) Tener un largo recorrido que permita transitar por las distintas etapas educativas.
Ser compatible con otras muchas situaciones problemáticas adicionales, lo que nos permite pasar del trabajo de un modelo particular al estudio de un modelo de modelos; b) Reunir las condiciones que se piden relativas a las competencias del programa de algebra. de pvc, 325 las de aluminio (al) y400 las de madera (md); ventanas medianas: 175 euros las de pvc, 200 las de aluminio y 300 las de madera; ventanas pequeñas: 100 euros las de pvc, 125 las de aluminio y 200 las de madera.
Momento Praxeológico Inicial (MPI): Suponemos que forma parte del equipamiento inicial del alumno la noción y propiedades de las matrices y los sistemas de ecuaciones lineales.
Momento TIC: las primeras tareas realizadas en el taller fueron el conocimiento del programa de cálculo simbólico Máxima y como utilizaríamos los recursos que habíamos puesto en la plataforma Tema que la UV tiene a nuestra disposición.
En este primer nivel, situado en Secundaria, aparece la primera organización matemática (OM1).
Describimos algunas de las tareas TS 1X propuestas para el taller de OM1 que vamos a construir.
Tipos de tareas que tienen que ver con la nomenclatura TS 11.
Presentar la producción, el coste de fabricación y los precios de venta en forma de matriz.
Se acuerda utilizar Pr = Producción, C = Coste y V = precio de venta.
Tipo de tareas relacionadas con la interpretación de las matrices Pr, C y V: TS 12.
Interpreta el elemento Pr 23.
Tipos de Tareas relacionadas con la producción:
Calcular la cantidad diaria de ventanas clasificadas según el modelo y el tipo.
Tipos de Tareas relacionadas con el coste y con los ingresos:
Si el precio del pvc aumenta un 10%, el aluminio baja un 12% y la madera sube un 15%,¿cuál es la nueva matriz de coste?
Obtener los ingresos totales diarios de la empresa por cada modelo de ventana.
Tipos de Tareas relacionadas con los beneficios:
¿Qué beneficio se obtiene con las ventanas medianas y de madera?
Con el programa de cálculo simbólico Máxima se estudian posibles perturbaciones (OML8) de las condiciones iniciales (cambiar datos en la producción, coste y precio de venta).
Interpreta (OML5) resultados y compara.
Todas las tareas pueden y deben ser resueltas en el MPI del alumno.
La necesidad de ampliar y completar información sobre el estudio de mercado, nos traslada a un segundo nivel de complejidad situado en la Universidad.
Aparecen tareas para las que los alumnos no disponen de técnicas que les permitan resolverlas, lo que provocará la aparición de una nueva OM2 que amplía y completa a la OM1 y que puede utilizarse como una posible razón de ser para introducirse en el campo de las aplicaciones lineales.
Por ejemplo les proponemos tareas del tipo: TU 11.
Construye una aplicación que nos dé la producción de cada modelo de ventana (G, M, P) en función del tiempo de producción.
Comprueba que la aplicación anterior es lineal.
Interpreta en este caso el significado de la linealidad.
¿Cuál es la expresión algebraica de la aplicación lineal anterior?
Calcula su matriz asociada.
La reformulación de la CG en la Universidad en el sentido siguiente, nos permite construír una nueva OM3 (diagonalización de matrices) que amplía y completa a OM2:
Con el fin de conocer la evolución del comportamiento de sus productos en el mercado con el paso del tiempo, la empresa ha realizado un estudio de fidelización a sus productos observando que el 50% de los clientes que han utilizado ventanas de pvc en un proyecto siguen utilizando el mismo tipo de material en el siguiente, pero el 40% pasa a utilizar aluminio y el resto madera.
Sin embargo, el 80% de los clientes que usan aluminio lo siguen usando en el próximo proyecto, el 15% se pasan al pvc y el resto a madera.
Finalmente, el 70% de los que emplean madera la Momento exploratorio: como en Polya, 1954 primeramente habla de la necesidad de enseñar a explorar y a conjeturar a los alumnos y después dejarles aprender a demostrar.
Los alumnos trabajan en tipos de tareas como: TU 13.
Calcula la matriz de transición (MT) e interpreta (OML5) filas y columnas (qué tipo de ventanas gana mercado, cuál pierde y cuál se mantiene).
¿Qué probabilidad tiene un constructor que compra ventanas del tipo pvc de volver a comprar ventanas del mismo tipo después de un semestre?
¿Y de cambiar a ventanas de aluminio?
¿Y si pasan dos semestres?
Si al iniciar el estudio X 0 (vector inicial) sabemos que la demanda de la ventana pvc es 35%, la de aluminio es un 55% y la de madera es un 10% ¿Qué ocurre cuando pasa un semestre?
Todas estas tareas pueden ser resueltas con bolígrafo y papel, sin embargo, empiezan a tener un coste considerable cuando n33 semestres.
El grupo de alumnos conjetura alrededor de que valores parece estabilizarse el mercado de ventas.
Podemos hacer ahora un cuestionamiento tecnológico (OML1).
¿Qué ocurre si consideramos un vector inicial distinto, por ejemplo, X 0 = (0.3, 0.6, 0.1)?
¿Qué ocurre si cambiamos la matriz de transición?
El profesor participa en la discusión del grupo tratando de enriquecerla.
Todo este trabajo que se realiza en Máxima permite a los alumnos afirmar que la elección en el tipo de ventana después de pasar muchos semestres sufre variaciones si cambiamos la matriz de transición, pero no existen variaciones si cambiamos el vector inicial.
La obtención de respuestas, aunque sean provisionales, es el interés principal de este momento.
El paso siguiente es pasar de conjeturar a validar y esto nos introduce en él:
Momento del Trabajo de la técnica: La necesidad de ser rigurosos en las respuestas obtenidas en el momento exploratorio nos introduce en la búsqueda de un modelo matemático: X 1 =MT×X 0; X 2 =MT×X 1 =MT 2 ×X 0,..., X n =MT×X n-1 = MT n ×X 0.
El modelo algebraico pone de manifiesto que el comportamiento en el cambio de tipo de ventana, que se elige después de pasar n semestres, depende de las potencias MT n y que el coste manual es enorme cuando n es muy grande.
La necesidad de dar una respuesta a esta cuestión simplificando el proceso, es decir, disminuyendo el coste y aumentando el rigor OML1, provoca la aparición de nueva actividad matemática y se convierte en la "razón de ser" de una nueva técnica matemática denominada diagonalización de matrices.
El trabajo de la técnica provoca una ampliación de la organización matemática anterior OM2.
La justificación del desarrollo teórico lo haremos en el Momento Tecnológico-Teórico.
Momento Institucional: el REI propuesto moviliza e integra una gran variedad de cuestiones muy ricas (relacionadas con la producción, coste, ventas, ingresos,...) que aparecen como un medio muy importante para el estudio de la actividad funcional de las matemáticas.
Utilizando este modelo, los alumnos (en grupos) desarrollan en el taller de prácticas proyectos relacionados con trabajadores que se mueven en tres sucursales, distintos estados atmosféricos en una ciudad, dinámica de poblaciones, herencia genética, estudios de mercado, etc.
Momento de la evaluación: El proceso de evaluación del REI pone de manifiesto que, los alumnos no están acostumbrados a trabajar en equipo, desajustes entre el diseño matemático y didáctico, problemas con el tiempo institucional y didáctico, fuerte dependencia del profesor, no cuestionan los resultados informáticos y están poco acostumbrados al estudio profundizado de una cuestión inicial con un enorme potencial de partida.
Las instituciones docentes deben construir discursos que permitan transitar e integrar la actividad matemática entre Secundaria y Universidad.
Los REI quieren situar en el corazón de la actividad matemática el estudio de cuestiones "ricas", "vivas" y "fecundas".
El REI es un dispositivo didáctico que pone en manos del profesor y del alumno nuevos recursos didácticos que están ausentes del marco institucional actual para el estudio de la actividad matemática.
En los REI podemos hablar de cierta convergencia entre la escuela y la sociedad.
UN PROFESIONAL EN LOS RECORRIDOS DE ESTUDIO E INVESTIGACIÓN |
tender y reflexionar sobre la temática en estudio, y c) foros con el formato P y R (preguntas y respuestas) disponibles en MOODLE.
El funcionamiento exige que el estudiante responda al mensaje de inicio del debate enviado por el profesor si quiere ver las contribuciones de los demás estudiantes.
Esta característica permite una igualdad de oportunidades para la respuesta inicial entre todos los estudiantes, fomentando el pensamiento original e independiente y la explicitación por escrito del proceso llevado a cabo para resolver el ejercicio.
Es importante aclarar que el aula virtual ofrecía una sección inicial en la cual estaban disponibles los materiales de estudio de la asignatura y un foro de novedades donde los estudiantes tenían la posibilidad de leer las actualizaciones relativas al desarrollo de la materia.
Además, en la sección final del entorno, los alumnos podían acceder a tres autoevaluaciones, una correspondiente a cada unidad, en formato múltiple opción y con la posibilidad de realizarlas un número ilimitado de veces.
En el año 2010 se suministraron a los alumnos encuestas semiestructuradas a través del correo electrónico.
Este instrumento contenía preguntas abiertas orientadas a que los alumnos describan la utilidad del curso en general y de las actividades propuestas para cada unidad temática en particular.
También se elaboraron preguntas cerradas estructuradas a través de afirmaciones que buscaban indagar el intercambio de ideas establecidas durante el curso, la funcionalidad de las actividades propuestas, la oportunidad que tuvieron para comprender y relacionar conceptos y las características del proceso de escritura en un contexto virtual.
En el año 2011 se pidió que los alumnos realizaran una valoración global y por escrito de la propuesta mediada por el entorno digital.
Dicho escrito se elaboró antes de rendir el examen final de la asignatura.
Para llevar a cabo el análisis de las respuestas a las preguntas cerradas del cuestionario se tomaron las frecuencias de acuerdo y desacuerdo.
Las preguntas abiertas y las respuestas de la valoración global fueron codificadas con la ayuda del software QDA Miner 3.2.2, diseñado para el análisis cualitativo de datos. herramientas disponibles en el aula virtual de la asignatura, lo que posibilitó, durante el año 2011, generar una propuesta semi-presencial en la que se revalorizaron los entornos virtuales para mejorar las prácticas de lectura y escritura de los estudiantes de Biología.
En este trabajo se abordan los recursos tecnológicos utilizados para fomentar el uso de la lectura y la escritura y se describe la valoración que realizaron los estudiantes en las experiencias llevadas a cabo.
Este descenso puede deberse a que las dos primeras actividades no exigen al alumno un proceso de escritura e implican menor exposición de los alumnos frente a sus compañeros, ya que su respuesta no es visualizada por los otros.
La opinión de los alumnos participantes: año 2010
La encuesta fue realizada por 32 estudiantes.
El análisis de las preguntas abiertas indicó que un 53% de los alumnos valoró la propuesta del aula virtual como un medio para autoevaluarse y seguir su progreso en cuanto al aprendizaje de la asignatura.
Un 12% señaló que la propuesta del aula virtual lo ayudó a comprender el material de estudio de la asignatura y un 9% de los alumnos indicó que la innovación permitió optimizar los tiempos de la asignatura, considerando que tenían sólo una hora y media semanal de clases.
En porcentajes menores se mencionó que permitió mejorar la capacidad lectora, la expresión escrita, la expresión oral y que fue un espacio de consulta con el docente fuera del contexto presencial.
El análisis de las preguntas cerradas, permitió establecer que el 84% de los alumnos percibió el curso como un espacio para el intercambio de ideas con el docente y que el 94% lo concibió como un ambiente para el intercambio de ideas con otros estudiantes.
Se considera que la posibilidad de intercambiar ideas es un proceso de suma importancia ya que permite trascender los procesos de aprendizaje individuales y favorecer los procesos de transmisión, validación y consenso de conocimientos, así como el examen crítico de distintas perspectivas y supuestos (Garrison, 1993).
Por otra parte, los alumnos acordaron con la idea de que las actividades permitieron aplicar conceptos (84%) y sintetizar ideas (94%).
En este sentido, se considera el aporte que realizaron las actividades en el desarrollo de habilidades cognitivas esenciales para el aprendizaje de las ciencias.
En lo que respecta a la primera unidad, el 84% de los alumnos expresó que la participación en aula virtual mejoró su comprensión respecto de las problemáticas actuales de
Esta sección recupera los datos estadísticos provistos por la plataforma virtual y la opinión de los estudiantes, obtenida a través de encuestas o de escritos de redacción libre.
Además, se discuten los resultados en función de las perspectivas teóricas consideradas.
Se distinguieron dos tipos principales de participación, una que se denomina vista que incluye visualización del material de estudio, los enlaces, y las actividades presentes en el aula y otro que agrupamos bajo el nombre de mensajes y autoevaluaciones que incluye los mensajes escritos por los alumnos en los foros y las autoevaluaciones realizadas por ellos.
En la Figura 1 se observa cómo la cantidad de vistas de los materiales supera ampliamente la cantidad de mensajes escritos y autoevaluaciones realizadas.
Si tomamos la participación específica por unidades temáticas se puede afirmar que los alumnos participaron activamente de la discusión en el foro referido a las problemáticas universitarias (46% en 2010 y 55% en 2011) y en la actividad referida a mapas conceptuales (58% en 2010 y 60% en 2011), pero lo más llamativo aparece al analizar la participación en los ejercicios planteados para la unidad III.
En este caso, los datos reflejan un gradiente en la participación: los ejercicios las universidades argentinas.
En las preguntas abiertas se recibieron una serie de respuestas indicando que el foro referido a la temática fue útil, pero no aclarando por qué, además se encontró que un 53% de los alumnos indicó que el foro le permitió entrar en contacto con información totalmente desconocida por ellos hasta el momento y sólo uno de los alumnos señaló la potencialidad del foro para fomentar el debate.
De hecho, un 12% de los estudiantes aclaró que hubiese preferido el debate cara a cara.
En función de esto, se subraya la potencialidad de los foros para informar sobre estas temáticas y se considera que debería replantearse la actividad, ligándola más al contexto presencial.
Respecto de la segunda unidad, todos los alumnos encuestados refirieron a que la estrategia empleada para dar un cierre a este módulo (la elaboración de un mapa conceptual), fue de utilidad para ellos.
En este sentido, un 38% de los estudiantes indicó que la confección del mapa fue útil para entender los contenidos de carácter complejo que tiene la unidad, un 22% subrayó su utilidad indicando que sirve para sintetizar los contenidos y un 22% señaló que es una herramienta valiosa porque permite estudiar un tema.
Un porcentaje menor de estudiantes rescató su valor para organizar información y para reflexionar sobre lo que fue aprendido.
En el caso de la tercera unidad, un 47% de los estudiantes señaló que los ejercicios favorecieron el razonamiento lógico y un 6% que le permitió relacionar la Matemática con la vida cotidiana.
Un 9% expresó que los ejercicios no fueron útiles y se refirieron en particular a que eran fáciles de realizar y debería darse menor relevancia a las estrategias de estudio dentro de la asignatura.
Cabe aclarar que para este ítem también encontramos varias respuestas que indicaban que los ejercicios eran útiles pero sin explicar por qué.
Respecto de la lectura y la escritura, los resultados de las encuestas indican que el 81% de los alumnos sostuvo que la participación en un contexto virtual implica poner mayor atención en la forma de escribir y expresar ideas en relación con lo que sucede en un contexto presencial.
Este reconocimiento por parte de los alumnos se relaciona con lo encontrado en investigaciones afines sobre propuestas didácticas semi-presenciales, donde se afirma que en los contextos virtuales los alumnos aprenden a expresar sus dudas concretas, se dan cuenta cuando preguntan algo demasiado general o abstracto y mejoran su expresión escrita (Lerís López y Sein-Echaluce Lacleta, 2009).
Además, las respuestas a preguntas abiertas permiten señalar a la elaboración de mapas conceptuales como la actividad más destacada por los alumnos en cuanto a su potencial para construir nuevos conocimientos.
Los alumnos rescataron que su construcción les exigió realizar una lectura completa y minuciosa del material de estudio y que les permitió organizar el contenido, identificar las ideas principales, sintetizar la información y transformar los conocimientos.
En esta línea de pensamiento, los alumnos se aproximaron a la noción de transformación del conocimiento, dando muestra del valor epistémico que otorgan a los procesos de lectura y escritura (Carlino, 2005; Scardamalia y Bereiter, 1992).
La opinión de los alumnos participantes: año 2011
De los 143 alumnos que rindieron el examen de la asignatura, el 65% señaló que había utilizado el aula virtual.
En estos escritos, el 76% de los estudiantes declaró que la experiencia del aula virtual fue útil y el resto de los participantes no expresó su opinión.
Los beneficios más nombrados fueron: la posibilidad que ofrece el aula para mejorar la comprensión, el acceso libre a los materiales del curso, la comunicación entablada con los tutores y otros alumnos y la posibilidad de realizar autoevaluaciones.
Los alumnos que expresaron no haber utilizado el aula señalaron que no tienen acceso a Internet, que no sabían la existencia de este recurso o que nos les interesó la propuesta.
Un aspecto interesante a destacar es que en el caso de los alumnos participantes, el porcentaje de alumnos aprobados fue mayor que el de desaprobados y en el caso de los alumnos que no intervinieron en la propuesta esto se dio a la inversa (Figura 2).
Si bien estos resultados no pueden adjudicarse directamente a la utilización del aula virtual, sería interesante indagar la relación existente entre la posibilidad de ingresar al aula virtual, la desmotivación expresada por los estudiantes que no participaron y el modo de relación que estos alumnos establecen con el conocimiento y con el estudio de la asignatura.
LETICIA GARCIA Y NORA VALEIRAS
Considerando lo expuesto en el trabajo se subrayan las siguientes cuestiones: a)
Los resultados permiten valorar los entornos virtuales como espacios para el intercambio de ideas y el desarrollo de diferentes habilidades cognitivas.
Lo expuesto por los alumnos permite considerar que un aspecto central en futuras modalidades semi-presenciales que pretendan promover el debate a través de foros electrónicos será la vinculación de la discusión con alguna actividad de carácter presencial (síntesis grupal de lo aprendido en el foro, escritura individual sobre las conclusiones realizadas, entre otras cuestiones).
También podría hacerse parte del debate presencialmente y parte en el foro, para aprovechar las características positivas de cada entono. c)
Las opiniones respecto de la actividad mediada por mapas conceptuales refuerza su valor como organizadores del pensamiento y permiten resaltar la importancia de vincular a los alumnos con contenidos afines a la carrera elegida desde el comienzo del cursado, no sólo para promover su curiosidad sino como una forma de ir acompañándolos en la lectura y la escritura de textos del área. d)
Es importante replantearse el lugar que tienen las estrategias de estudio en el ingreso, en función del valor que le otorguen los estudiantes en cada contexto, infiriendo que tendrían mayor resultado si se aplicaran a contenidos del área de estudio elegida por el alumno. |
Este monográfico incluye una variedad de artículos que utilizan conceptos teóricos y herramientas analíticas provenientes de la sociología para estudiar los procesos de innovación económica.
El volumen lleva el título de "sociología de la innovación" debido a que los trabajos presentados reflejan en gran medida cómo se emplea la perspectiva sociológica en el campo multidisciplinar de los estudios sobre innovación.
El conjunto de ensayos teóricos e investigaciones empíricas del monográfico ofrecen una oportunidad para ilustrar las especificidades de este campo de estudio y reflejan el movimiento que se vislumbra en algunas especialidades de la sociología, sobre todo la sociología de la ciencia y la sociología económica, que cada vez más se ocupan de temas convergentes relacionados con los procesos de innovación y que posiblemente estén dando lugar a una especialidad emergente.
La mayor parte de los trabajos se presentaron como versiones preliminares en varias sesiones del X Congreso Español de Sociología, organizado por la Federación Española de Sociología en Pamplona en julio de 2010 (a excepción de los tres primeros, que han sido elaborados a propósito para este monográfico).
En concreto, son ponencias presentadas en el Grupo de Trabajo sobre Sociología del Conocimiento,
como es habitual -y posiblemente deba ser así-en los estudios sociales sobre la innovación.
Las versiones definitivas de dichas ponencias, reelaboradas y ampliadas para este monográfico, reflejan la riqueza de los temas y los puntos de vista predominantes, aunque también la divergencia en las definiciones analíticas y las divergencias de los puntos de vista teóricos en un campo que aún se encuentra en proceso de definición.
El volumen se inicia con el artículo de Manuel Fernández Esquinas.
Elaborado específicamente para la ocasión, utiliza los artículos de este monográfico como lugar estratégico para observar los rasgos de la perspectiva sociológica, y sugiere que dichos rasgos pueden reflejar la tendencia hacia una especialidad emergente.
El artículo establece los primeros pasos para elaborar un "programa de investigación en sociología de la innovación" a partir del análisis de las especificidades esenciales de la perspectiva sociológica sobre este tema.
La estrategia de exposición tiene en cuenta la definición del objeto de estudio, las influencias de otras especialidades y los temas de investigación preferentes.
Los componentes de un programa de investigación se establecen a partir de la distinción habitual entre cultura y estructura social.
En cada uno de estos ámbitos se definen los múltiples aspectos de la vida social que cubren esos conceptos, se indica su importancia para el análisis del fenómeno innovador y se especifican sus implicaciones para este campo de estudio.
El artículo pretende ayudar a especificar los conceptos y herramientas analíticas necesarias para estudiar la innovación como proceso social de manera que resulten útiles al campo multidisciplinar de los estudios sobre la innovación.
El texto de José Luís Garcia, titulado "El discurso de la innovación en tela de juicio: Tecnología, mercado y bienestar humano", se sitúa en una de las grandes tradiciones de pensamiento sociológico.
Realiza una interpretación de la innovación como acción social dotada de fines que está articulada con otras actividades de la vida humana, y que por introducción sobre las dos principales escuelas provenientes de los países nórdicos que han desarrollado esta perspectiva de análisis.
Aunque reconoce que han supuesto un profundo cambio en el análisis de la innovación, da cuenta de una serie de limitaciones en cuestiones claves para comprender el proceso innovador y algunas cuestiones emergentes.
El artículo señala cómo las teorías procedentes de las ciencias sociales ayudan a conformar los sistemas a través de las políticas que se basan en ellas, lo que provoca que se privilegien algunos componentes, organizaciones y aspectos institucionales que provocan una visión restringida del proceso innovador.
El autor realiza una fertilización cruzada de las dos escuelas dominantes (las llamadas Science-Technology-Innovation -STI-y Doing-Using-Learning -DUI-) y propone un modelo integrado que tenga en cuenta los mecanismos de interacción formal e informal entre los diversos actores del sistema.
Para ello utiliza el sistema catalán de innovación como lugar estratégico que ilustra la aproximación propuesta.
Daniel Gabaldón, Xavier Molina e Ignacio Fernández de Lucio, en su artículo "Sistemas distrituales de innovación", también proponen una fertilización cruzada de dos enfoques relevantes, esta vez adaptada a sectores tecnológicos que operan en entornos productivos concretos.
A saber, proponen combinar la versión del sistema sectorial de innovación y la perspectiva de los distritos industriales.
Desde la perspectiva sistémica destacan la importancia de las instituciones y el proceso de aprendizaje como elementos fundamentales para que surjan innovaciones en un sector productivo.
Desde la perspectiva de los distritos industriales son importantes la cultura en torno a una ocupación y la red de relaciones que se suelen desarrollar en un espacio geográfico concreto.
El artículo tiene la virtud de que propone una visión ampliada que permite superar algunas limitaciones.
El Sistema Distritual de Innovación se entiende como sistema de relaciones que genera externalidades para las empresas y que facilita sus procesos de innovación.
Otorga importancia al conocimiento tácito a la hora de analizar los sistemas tecnológicos, a la vez que propone ampliar la perspectiva del distrito industrial más allá del territorio donde se encuentra.
El resultado refleja la tendencia de apertura de los enfoques existentes en este campo y la utilidad de tener en cuenta la interrelación de factores sociales y económicos. tanto es susceptible de valoraciones éticas y morales.
El autor adopta una perspectiva crítica que cuestiona asumir la innovación como algo que tiene un fin en sí mismo, sin distinguirse de los discursos políticos y económicos dominantes.
Propone un enfoque que permita tener en cuenta el análisis de las consecuencias sociales de la innovación y que, sobre todo, permita aclarar el sentido que tienen las estrategias tecnocientíficas y su relación con los valores sociales.
El artículo es especialmente oportuno no sólo por su contenido, sino también porque realiza una llamada de atención sobre la importancia de la reflexividad en los estudios sociales sobre innovación, un campo dominado por enfoques provenientes de la economía donde esta visión es muy poco frecuente.
El artículo de Hugo Pinto se centra en uno de los elementos estructurales claves de los sistemas de innovación: la configuración de las variedades del capitalismo.
Las variedades del capitalismo se han convertido en uno de los principales focos de interés de la política económica, donde la perspectiva sociológica está haciendo importantes contribuciones debido a su análisis de las "complementariedades institucionales" y su influencia en los procesos de desarrollo.
El artículo parte de tres de los principales enfoques (los representados por Hall y Soskice, Amable y Boyer, y Whitley) y realiza un pormenorizada revisión del modo en que cada uno de ellos entiende la estructura social e institucional de las sociedades capitalistas.
El artículo se centra específicamente en sus implicaciones para los procesos de transferencia de conocimiento entre universidades y empresas.
Un elemento transversal a los tres enfoques es que entienden a las sociedades como conjuntos de subsistemas interrelacionados, donde la economía (como sistema empresarial) está estrechamente relacionada con la cultura, la política o la investigación pública, y donde la presencia de ciertas instituciones complementarias entre distintas esferas de la estructura social influye en el desempeño de las empresas.
Los siguientes tres artículos tienen en común que parten del conocido marco de análisis de los sistemas de innovación, aunque realizan críticas a estos enfoques y adaptaciones que acuden explícitamente a factores de tipo sociológico.
El trabajo de Manuel Ahedo "Repensando los estudios de sistemas de innovación" realiza una reflexión crítica
El artículo de Teresa González de la Fe, Nuria Hernández y Madelon Van Oostrom se centra en el papel que juega la cultura en la capacidad y comportamiento innovador de las microempresas, o empresas de menos de 10 trabajadores.
Se trata de un trabajo empírico que sitúan en la región insular de Canarias, un contexto social y económico que es exponente de lo que se conoce como regiones "ultraperiféricas", donde el tejido productivo está dominado por microempresas que trabajan sobre todo en el sector servicios.
En este entorno y en este tipo de empresas las autoras otorgan especial atención a los aspectos culturales que afectan a los empresarios y a los trabajadores a la hora de iniciar actividades económicas innovadoras.
El artículo, a partir de una investigación mediante encuesta a una muestra representativa de las microempresas de la región, observa la influencia de las actitudes y creencias en el proceso innovador y resalta la importancia que adquiere la educación y las capacidades de los empresarios.
Eva Parga y Manuel Fernández se ocupan del sector de las empresas culturales, centrando sus observaciones en el caso de la arqueología comercial española.
Se trata de un sector empresarial con unas características de mercado particulares, donde resalta una oferta vinculada al uso del conocimiento generado en la investigación científica y la tecnología aplicada, y al mismo tiempo una dependencia especial de las políticas sobre el sector y de las administraciones públicas y las empresas constructoras, que son las que actúan como principales clientes.
El análisis presta atención a estos factores institucionales y a su influencia en el surgimiento, situación económica y posibilidades de desarrollo de las empresas del sector.
Para ello se utilizan fuentes estadísticas, análisis de la normativa que les afecta y la explotación de un registro y una encuesta de las empresas de arqueología existentes en España.
El estudio muestra cómo las instituciones públicas moldean la innovación en sectores culturales estratégicos intensivos en conocimiento y pueden constituir tanto una oportunidad como un obstáculo en la dinámica de este sector empresarial.
El artículo de Cristina Lavía, Mikel Olazaran, Eneka Albizu y Beatriz Otero es una de las primeras incursiones empíricas sobre las relaciones que existen entre formación profesional e innovación empresarial.
Se trata de un trabajo empírico basado en observaciones cualitativas y una encuesta a empresas industriales medianas y pequeñas ubicadas en El artículo de Emilio Golf y Francisco Javier Ortega supone un contrapunto empírico en el grupo de trabajos que prestan atención a los enfoques de los sistemas de innovación.
Se ocupan de las fuentes de innovación y el papel de las instituciones en el sistema de innovación de un distrito industrial.
A partir de la noción de instituciones, entendidas como reglas que afectan a la interrelación de los sistemas organizativos que son relevantes para un sector productivo, ilustran la complejidad y diversidad de factores que afectan a la innovación.
El artículo estudia el caso de la industria textil en las comarcas centrales de Valencia a partir de los resultados de varios proyectos que han reunido una gran cantidad de observaciones, y analizan el sector a modo de sistema local de innovación.
Para ello tienen en cuenta los entornos institucionales que afectan a la producción y las relaciones entre ellos, destacando al mismo tiempo la importancia de la apertura internacional, el papel de los organismos de formación e investigación y los procesos de adquisición de conocimiento.
El siguiente grupo de artículos está formado por cuatro trabajos que realizan un análisis de los procesos innovadores a partir de las perspectivas y dinámicas de las empresas.
Aunque corresponden a ubicaciones geográficas y sectores muy distintos, muestran la estrecha dependencia de la capacidad innovadora de la estructura social y política, así como el "enraizamiento" social de los procesos innovadores en los entornos donde se ubican las empresas.
El artículo de Carmen Cincunegui e Ignasi Brunet realiza un análisis sobre innovación y desarrollo territorial en aglomeraciones industriales periféricas.
Se sitúa en el Polo Petroquímico de Bahía Blanca (Argentina), donde estudian las políticas de desarrollo que promueven la industrialización de la zona y las dinámicas de las empresas localizadas, teniendo en cuenta las influencias del contexto internacional.
Para ello siguen una secuencia histórica, soportada por entrevistas cualitativas a actores clave en el proceso y datos estadísticos, en el que tienen en cuenta el cambio político, las estrategias corporativas y el papel de las organizaciones de investigación y educación superior.
El artículo resalta las claves que condicionan el desarrollo económico regional a partir de la localización de inversiones extranjeras y su interacción con los actores del territorio. introducción vinculación entre empresas y grupos académicos, muestra las dinámicas de cooperación con la universidad existentes en las empresas de la región.
A partir de una encuesta a empresas innovadoras, observa el proceso por el que se inician y se establecen relaciones.
El artículo señala la prevalencia de vínculos informales y la búsqueda de servicios relacionados con los recursos humanos, donde tienen especial influencia tanto la disposición de los empresarios como la existente en el entorno universitario.
Además, el artículo da cuenta de las capacidades de las empresas que influyen en tener una relación más diversificada con la universidad.
El artículo de Oihana Valmaseda y Nuria Hernández se centra en las empresas tipo spin-off que surgen del sistema universitario.
A partir de una encuesta a este tipo de empresas de la comunidad andaluza, exploran sus estrategias de adquisición de capacidades a partir de la perspectiva teórica sobre la concurrencia de distintas fuentes de conocimientos.
Observan en detalle el origen de estas empresas, sus características organizativas y el papel de las fuentes externas en su forma de actuación.
El estudio descubre cómo las empresas combinan sus procesos internos con el conocimiento procedente de su relación con agentes externos y muestra la estrecha relación entre actividades de I+D y el uso de los recursos universitarios.
Finalmente, el monográfico se cierra con el artículo de Pedro Mendonça, que representa la otra vertiente del enfoque sociológico sobre la innovación.
Más que en los condicionantes de la innovación empresarial, se centra en las formas que adoptan determinadas innovaciones, lo cual tiene implicaciones para la relación con los usuarios y, en definitiva, en consecuencias sociales de la innovación.
Para ello observa los desarrollos tecnológicos en empresas TIC, utilizando como estudio de caso una empresa de dispositivos de navegación.
A partir de entrevistas cualitativas y de observación directa en la empresa, explora cómo el marketing moldea el proceso de creación de los productos tecnológicos y muestra cómo la tecnología es un proceso social que se impone a los individuos.
El artículo refleja las particularidades y la complejidad de la innovación entendida como proceso social donde en distinta medida están presentes facetas de producto, de proceso, de organización y de comercialización. el País Vasco y Navarra.
El artículo indaga las formas de relación que se establecen entre las propias empresas y los agentes del sistema de formación.
Muestra los mecanismos concretos por los que se produce la transmisión de habilidades y la adquisición de capacidades relevantes para los sectores productivos locales.
En su análisis señalan cómo algunas formas de formación profesional, especialmente la formación continua, facilitan la adquisición de conocimiento tácito y la conexión con los avances producidos en el sector.
Ambas cosas están estrechamente vinculadas con la capacidad innovadora de las empresas.
Los tres siguientes trabajos se sitúan en el ámbito de la transferencia de conocimiento entre los organismos de investigación y educación superior y las empresas vistos desde distintos niveles de análisis.
En su conjunto permiten vislumbrar algunas de las claves de los procesos sociales y políticos que se encuentran detrás de la transferencia.
Davinia Palomares, Adela García y Elena Castro se ocupan de las misiones de las universidades públicas, prestando especial atención al lugar que está ocupando la llamada "tercera misión" referida a la vinculación con otros sectores empresariales.
El artículo adopta una perspectiva de carácter macro y meso: estudia el campo organizativo formado por el conjunto de las universidades públicas españolas.
Como herramienta de observación acuden a los planes estratégicos de las universidades para examinar el lugar que ocupan las distintas misiones y el grado de legitimidad que adquiere la transferencia respecto a la docencia y la investigación académica.
A partir de una operacionalización pormenorizada de contenidos de los planes que da cuenta de la orientación corporativa de las universidades, el artículo realiza una tipología en función del peso que otorgan a cada misión, lo que permite realizar un diagnóstico de la tendencia existente en el sistema universitario español.
Los otros dos artículos relacionados con la transferencia parten de una perspectiva más micro, dado que se ocupan respectivamente de las relaciones entre empresas y universidades y del proceso de creación de empresas desde el sistema académico.
Ambos utilizan información empírica del sistema innovación de la Comunidad Autónoma de Andalucía.
Carmen Hernández, con su artículo sobre la |
La innovación es uno de los emblemas de las sociedades modernas.
Gran parte de los rasgos visibles del mundo que conocemos hoy son fruto de innovaciones, especialmente de carácter tecnocientífico.
La innovación también se ha convertido en uno de los talismanes del cambio social, al considerarse que actúa como un motor del desarrollo económico, del bienestar social y, últimamente, como una de las soluciones a la crisis económica.
No es de extrañar por tanto que la innovación atraiga los intereses de las políticas públicas y de las ciencias sociales, que pretenden responder preguntas como las siguientes: ¿Cómo es una sociedad innovadora?
¿Qué medidas han de adoptarse para que surjan innovaciones?
¿Pueden estas innovaciones trasladarse al progreso económico y social?
Se trata de preguntas extremadamente difíciles para las que aún no existen respuestas uniformes, aunque desde hace varias décadas existe una variada comunidad de estudiosos e investigadores que pretenden entender y dar respuesta a sus diversas facetas.
Los estudios sociales sobre la innovación constituyen un área de problemas especialmente compleja en la que confluyen varias perspectivas teóricas y metodologías provenientes de diversas ciencias sociales.
Principalmente las aportaciones provienen de la economía (sobre todo en su vertiente evolucionista), la geografía, la ciencia política y la sociología.
También tienen conexiones estrechas con otras especialidades de las ciencias sociales, como la teoría de las organizaciones, el management, los estudios sobre entrepreneurship o creación de empresas y algunas ramas de la ingeniería industrial y la psicología social.
RESUMEN: Este artículo realiza un análisis de los rasgos esenciales de la perspectiva sociológica sobre la innovación.
El objetivo es ayudar a especificar aquellos conceptos y herramientas analíticas provenientes de la sociología que resultan útiles para estudiar los procesos de innovación económica.
La estrategia de exposición comienza especificando los rasgos de esta especialidad a partir de la definición del objeto de estudio, de las influencias de otras especialidades y de los temas de investigación preferentes.
Posteriormente se analizan los principales componentes de un programa de investigación en sociología de la innovación.
Para ello se emplea la distinción habitual entre cultura y estructura social.
En cada uno de estos ámbitos se definen los múltiples aspectos de la vida social que cubren esos conceptos, se indica su importancia para el análisis del fenómeno innovador y se especifican sus implicaciones para este campo de estudio.
Innovación; sociología de la ciencia; sociología económica; cultura; instituciones; estructura social; capital social.
Hacia un ProGraMa de inVestiGación en socioloGÍa de la innoVación la hora de establecer estrategias de análisis para explicar la realidad, parece que continuamente se están discutiendo y redefiniendo algunos de los temas.
Esto se observa especialmente en la falta de homogeneidad conceptual cuando se emplean conceptos sociológicos que tienen ya una larga tradición.
Gran parte de los estudios sobre innovación utilizan conceptos como "institución", "organización", "cultura", "capital social", etc. Frecuentemente da la sensación de que existe cierto "amontonamiento analítico" (Portes, 2007) derivado de incluir realidades sociales muy variadas bajo los mismos conceptos.
Esto provoca falta de rigor conceptual, y peor aún, ausencia de bases teóricas establecidas que ofrezcan, con cierto grado de generalidad, explicaciones de los mecanismos sociales que intervienen en la innovación.
Por otro lado, si nos situamos en el terreno profesional de la sociología, el fenómeno de la innovación no ha ocupado en las últimas décadas un lugar destacado, e incluso ha estado abandonado por parte de los sociólogos que trabajan en temas afines.
Por ejemplo, los sociólogos de la ciencia, después del giro cognitivo que experimentó la especialidad en los años 1980, pasaron a centrarse en los aspectos relacionados con la determinación social del conocimiento científico, abandonando casi por completo aspectos organizativos e institucionales de la I+D, algo que ocurre precisamente en el mismo período de tiempo en que surgen y se desarrollan los estudios sobre la innovación.
Los sociólogos del trabajo y de la empresa tampoco han tenido a esta área de problemas como una de las principales, frente a la importancia otorgada a los aspectos organizativos de las empresas, los mercados de trabajo y la gestión de recursos humanos en general.
Ello ha provocado que desarrollos analíticos de algunas corrientes de la sociología que han resultado relativamente fructíferos en otros campos no se hayan aplicado aquí, lo cual ha restado capacidad para desarrollar herramientas teóricas y acumulación de observaciones empíricas específicas de este campo.
Ante esta situación, puede resultar de utilidad un ejercicio analítico que intente aclarar objetos de análisis, términos y estrategias explicativas de los hechos sociales en torno a la innovación.
Este trabajo pretende contribuir modestamente a situar algunos temas claves de la sociología en los estudios sociales sobre la innovación, así como a definir las especificidades y las ventajas de la utilización de las Los estudios científicos y las discusiones académicas sobre la innovación en la actualidad son, sin lugar a dudas, de carácter multidisciplinar.
La investigación en este campo progresivamente está adquiriendo los rasgos sociales que caracterizan a una especialidad científica, tales como publicaciones especializadas, asociaciones científicas y títulos propios 1.
Sin embargo, quizá sea pronto para considerarla como una especialidad dotada de los elementos epistemológicos y metodológicos distintivos de otras ya consolidadas.
En el campo de la innovación aún sigue predominando cierta orientación disciplinaria donde se identifican rasgos referidos a los temas preferentes de observación, a las herramientas de análisis y al modo de efectuar las observaciones en función de la adscripción profesional, por lo que sigue siendo posible hablar de economía de la innovación, de geografía de la innovación o de sociología de la innovación.
Esta diversidad de aproximaciones, unida al hecho de que los estudios sociales sobre la innovación son practicados por una comunidad científica heterogénea, dificulta establecer consensos cognitivos y provoca numerosos problemas en la investigación que suponen cierto freno para producir avances, y que a veces se trasladan al ámbito de las políticas públicas cuando se intentan adaptar modelos y marcos de análisis sobre la innovación en distintos contextos sociales.
Los problemas que se tratan en este artículo se refieren a la vinculación entre los estudios sociales de la innovación y algunos de los principios del análisis sociológico.
Si nos centramos en el campo multidisciplinar de los estudios sobre innovación en general, sin duda existe un importante corpus de conocimiento acumulado 2, aunque ciertos consensos analíticos que se han dado por sentados en la mayor parte de la sociología no han sido asimilados de manera uniforme.
Esto ocurre sobre todo cuando se intentan estudiar los hechos sociales que se supone que influyen o que explican la innovación.
Utilizando términos acuñados por Robert Merton, en este aspecto en particular se ha logrado un alto grado de "ignorancia codificada" (specified ignorance es la noción original), aunque siguen existiendo importantes problemas para la "fijación de los hechos" (establishing the phenomena) (Merton, 1987).
Quiere decirse que existe consenso sobre las cosas relevantes que aún no se saben y sobre las preguntas de investigación que guían los esfuerzos de la indagación.
No obstante, a Manuel Fernández esquinas estaba asociado a la ruptura con rutinas establecidas en el ámbito productivo.
La innovación se entiende como la creación de nuevas oportunidades con un propósito económico a partir de la recombinación conjunta de recursos que anteriormente estaban desconectados (sobre la evolución de la idea de innovación; ver Godin, 2010).
Esta versión coincide además con el significado más aceptado en la lengua de uso común.
La innovación, según el Diccionario de la Real Academia Española, es la creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado (innovar proviene del latín innovare, que significa acto o efecto de innovar, tornarse nuevo o renovar, introducir una novedad).
Aunque el término es usado popularmente en muy distintos ámbitos, se refiere generalmente al proceso de creación de una novedad en el ámbito económico.
La innovación es, por tanto, la creación de productos, procesos, tecnologías o ideas que logran ser aceptados por los mercados, por los gobiernos y por segmentos sociales amplios como algo mejor o más efectivo.
Esta acepción de innovación difiere de la invención sin efecto práctico o de la renovación que supone mejoras levemente incrementales.
Significa un cambio sustancial que además se incorpora en el proceso de producción económica.
Este cambio, además, suele tener un significado positivo, aunque la carga valorativa se refiere a las ventajas que las innovaciones tienen para la generación de valor económico, y no tanto para cuestiones como la redistribución o la equidad social (como se verá más adelante, estos no son temas que se consideren centrales en la corriente principal de los estudios sobre innovación, aunque existe una corriente crítica que los tiene muy en cuenta).
Por otra parte, es conveniente diferenciar el término innovación de otros conceptos como "modernización", "cambio cultural y social" o "revolución tecnológica", que reflejan las tendencias de transformación de carácter macrosocial de las que se ocupan tradicionalmente algunas corrientes sociológicas.
Se trata de conceptos que se refieren a procesos de cambio que suponen la mudanza en los estilos de vida, en los regímenes de producción y distribución de los recursos y en los significados simbólicos compartidos que definen las grandes culturas.
También es conveniente diferenciar el término innovación de las modificaciones o mejoras en los terrenos político, legislativo y normativo, para las que a veces se utiliza la noción de "innovación social" 3.
No obstante, aunque para la investigación empírica herramientas de análisis sociológicas en este campo de estudio.
Los objetivos son dos: en primer lugar, se pretende especificar y adaptar algunos conceptos que resultan útiles para estudiar los procesos de innovación.
En segundo lugar, se trata de analizar los componentes de una especialidad emergente con la intención de ayudar a construir un programa de investigación distintivo.
Conviene también aclarar que esto es necesario realizarlo en conexión con las aportaciones de otras disciplinas.
Ante un fenómeno tan complejo como la innovación, las estrategias que pueden dar mayores frutos pasan por la fertilización cruzada de varios enfoques.
Por ello, aclarar la especificidad de algunos conceptos propios de la sociología puede ayudar a establecer un diálogo con otras aproximaciones y lograr mayores cotas de precisión y capacidad de análisis.
La estructura del artículo es la siguiente.
Después de esta introducción se describen algunos rasgos de la especialidad, tales como el objeto de estudio, las influencias disciplinarias y las perspectivas de análisis.
Posteriormente se discuten los elementos que contribuyen a esbozar un programa para una sociología de la innovación, especialmente los que tienen que ver con la cultura y la estructura social.
Los componentes de cada uno de los estos grandes planos de la realidad social se reformulan teniendo en cuenta su utilidad para estudiar los procesos actuales de innovación.
Finalmente, es conveniente resaltar que este trabajo se ha realizado en gran medida acudiendo a los artículos de este monográfico.
Estos artículos han sido realizados por investigadores de varias disciplinas y de manera más o menos explícita emplean nociones sociológicas para explicar el fenómeno innovador.
Sirven por tanto como lugares estratégicos de análisis que permiten ilustrar la riqueza y la variedad de aproximaciones de una especialidad aún emergente.
Los rasgos de La especIaLIdad
Sobre el objeto de estudio
Este artículo emplea una definición básica de la innovación que permita acotar en cierta medida el fenómeno frente a la amplia gama de procesos y hechos sociales relacionados.
Se estima conveniente partir de la tradición clásica establecida por Shchumpeter, para el que el significado Hacia un ProGraMa de inVestiGación en socioloGÍa de la innoVación inaugurada por Robert Merton, centrada sobre todo en la estructura normativa de las comunidades científicas, el papel del reconocimiento, las estrategias de intercambio de los investigadores y las estructuras sociales que surgen en torno a la particular configuración social de los grupos de científicos (Zuckerman, 1991).
Los elementos analíticos de esta sociología que siguen siendo útiles para explicar las dinámicas sociales de la ciencia en relación con la innovación son principalmente tres:
-La existencia de un sistema normativo propio de la ciencia (las llamadas normas de comunalismo, desinterés y escepticismo organizado) (Merton, 1977) que, aunque en ocasiones no están asimiladas como principios de conducta individual, funcionan a modo de justificación de acciones y frecuentemente se convierten en principios ideológicos y reglas organizativas sancionadas positivamente (Mulkay, 1976). -La importancia de un sistema especial de intercambio en la ciencia, basado en transacciones donde la moneda de cambio es la reputación (Hagstrom, 1965; Gaston, 1978) que da lugar a los colegios invisibles de redes de científicos (Crane, 1975) que se convierten en grupos de referencia y árbitros que median las decisiones de las organizaciones y delimitan lo que merece ser o no ser considerado como descubrimiento científico. -Las dinámicas sociales que ambos hechos, junto a las políticas que afectan a la I+D y la legitimación social de la ciencia, tienen en la orientación del esfuerzo científico, así como en la formación de la fuerza de trabajo dedicada a la ciencia, la carrera profesional, y la orientación y producción científica de las organizaciones donde trabajan (Pelz y Andrews, 1967).
Esta orientación entró en declive en los años 1970 y 1980 debido a su falta de adaptación a los avances de las corrientes sociológicas que hicieron aflorar anomalías en el paradigma funcionalista dominante en la época.
No obstante, en los últimos años ha surgido un nuevo giro en la sociología de la ciencia (a veces enmarcado en el llamado nuevo institucionalismo sociológico.
Ver Brinton y Nee, 1988; Powell, 2007) que vuelve a observar estos procesos en un nuevo contexto social que muestra conexiones más estrechas con el entorno económico.
En ocasiones se ha situado a la ciencia como lugar estratégico de investigación para observar carreras o dinámicas organizativas, lo cual está provocando un resurgimiento de este campo es preferible acotar las observaciones de la innovación en el ámbito económico, también se debe reconocer que los procesos sociales no económicos son una parte esencial del comportamiento económico innovador.
De hecho, algunas asunciones fundamentales de la sociología se refieren al condicionamiento de la economía por los factores sociales y a su impacto en los resultados económicos.
Se trata por tanto de fenómenos sociales macro que pueden estar relacionados con las innovaciones.
La especificidad del objeto de estudio de la sociología de la innovación es que su ámbito de observación es el fenómeno innovador de carácter económico, aunque los factores explicativos son de carácter social o político y las consecuencias también lo son.
Sobre la ubicación disciplinaria y los temas de interés
Los rasgos de la sociología de la innovación se pueden definir acudiendo a las ramas o subespecialidades más afines de la disciplina.
Lo primero que hay que reconocer es que la sociología de la innovación aún no es una especialidad reconocida dotada de visibilidad y de un número de miembros que se reconozcan como tales por su actividad profesional.
Se la puede considerar más bien como una especialidad emergente que actualmente es un híbrido que proviene de dos ámbitos: la sociología de la ciencia y la sociología de la economía.
En cuanto a sociología de la ciencia y la tecnología, las innovaciones que han atraído mayor atención son las ramas de la ciencia y la tecnología que han tenido mayor impacto en el mundo contemporáneo.
Los factores desencadenantes de la llamada "revolución tecnocientífica" surgen de las innovaciones radicales basadas en la convergencia de las TIC, la biomedicina, la nanotecnología y los avances de la física (Castells, 1997) en sectores productivos como los nuevos materiales, la microelectrónica y la biotecnología.
En este contexto, un aspecto especialmente relevante de la sociología de la ciencia para el análisis de la innovación es que aporta las claves para estudiar las comunidades científicas y las organizaciones donde se genera el conocimiento que está en la raíz de innovaciones con impacto social más amplio, como son las universidades, los centros de investigación y algunos laboratorios comerciales.
Parte de las principales herramientas analíticas se encuentran en la sociología de la ciencia de carácter institucional
sociología siempre se ha ocupado de la vida económica 5.
No obstante, los principios de la llamada "nueva sociología económica" surgen en la década de 1980 y suelen definirse por oposición a las que se consideran tres falacias comunes del análisis económico predominante.
La primera es la oposición a considerar que el ámbito social está separado del económico.
La segunda es el rechazo de la noción de que las dimensiones sociales o culturales interfieren con el funcionamiento fluido de la economía, lo cual está estrechamente relacionado con la concepción de las preferencias económicas como resultado de la maximización de la utilidad individual.
La tercera es la negación del procedimiento metodológico de agregación de comportamientos individuales a la hora de explicar los fenómenos económicos (Guillén et al., 2007).
Los argumentos en contra de estos tres principios contienen una buena parte de los fundamentos teóricos de la sociología económica que tienen implicaciones especiales para el fenómeno de la innovación.
-Al igual que la actividad económica, la actividad innovadora está "enraizada" culturalmente y es producida socialmente (Granovetter, 1985).
Ninguna actividad innovadora puede ser valorada sin acudir a elementos como los significados culturales compartidos, las instituciones, la estructura de posiciones y las redes sociales.
La innovación es vista como un producto social y cultural donde los participantes están dotados de percepciones comunes (en forma de valores, normas y símbolos) que proveen de sentido y pautas de acción. -La actividad innovadora no está sólo sujeta por la maximización de beneficios, sino que está mediatizada por una serie de intereses y preferencias conectadas con factores culturales y con las posiciones sociales que se ocupan.
El conocimiento de las preferencias individuales y las constricciones a la acción no conlleva una secuencia conocida de decisiones y acción social, sino que existen fuerzas sociales que frecuentemente afectan al razonamiento y a las preferencias.
Por tanto, el reduccionismo económico coarta el entendimiento del fenómeno innovador. -El entendimiento del proceso innovador requiere acudir frecuentemente a niveles de análisis superiores al individuo o al grupo, o a las meras agregaciones.
La forma social que adoptan las organizaciones y los mercados afecta directamente a la capacidad de producir y difundir innovaciones.
La orientación de las actividades de investigación que dan lugar a los descubrimientos científicos de ruptura susceptibles de tener impacto económico, así como los procesos de transferencia de este conocimiento a otros ámbitos, se siguen viendo especialmente afectados por rasgos sociales de las comunidades científicas y las entidades donde trabajan.
Por ello, algunos desarrollos recientes de la sociología de la ciencia están desembocando en estudios que tienen especial implicación para la innovación.
Entre los temas relevantes de investigación se pueden resaltar los siguientes.
Un primer tema es la influencia de la configuración de la comunidades científicas en el potencial económico de las investigaciones, especialmente el sistema de valores y las condiciones de trabajo de las comunidades y organizaciones científicas con posibilidades de provocar rupturas científicas que se traduzcan en innovaciones radicales, donde un aspecto importante es la disposición a comercializar los hallazgos de la ciencia (Dooris y Fearweather, 1994).
Un segundo tema se refiere a la institucionalización de los procesos de transferencia de conocimiento entre organizaciones científicas y empresas, incluyendo las alianzas formales y las interacciones informales entre las universidades y las empresas (Berman, 2008; Colyvas y Powell, 2008), y entre las propias empresas (Ensign, 2009), sobre todo en sectores intensivos en conocimiento científico.
También cabe destacar el estudio de aquellas organizaciones que dan lugar a innovaciones (Hull, 1988) y, especialmente, el surgimiento de formas organizativas híbridas que reúnen características del sector académico e industrial, y que a veces están dirigidas específicamente a producir innovaciones (Garrett-Jones y Turpin, 2009).
Finalmente, existen estudios especialmente útiles sobre los procesos de difusión y uso social de las innovaciones (Rogers, 1995) y sobre el poder de cambio social que tienen las innovaciones de carácter científicotécnico (Moore y Frikel, 2007).
La sociología económica es la otra especialidad que tiene una estrecha vinculación con la innovación.
La sociología económica suele considerarse como el estudio de las configuraciones sociales de los fenómenos económicos, incluidos aquellos relacionados con la producción, el intercambio y el consumo, y adicionalmente con la innovación en tanto que recombinación de ideas novedosas con valor económico.
Desde sus inicios en el siglo XIX la
Hacia un ProGraMa de inVestiGación en socioloGÍa de la innoVación teriza porque sitúa a la innovación como la variable dependiente.
Se trata por tanto de estudios que se ocupan de aportar explicaciones donde los factores son de orden social o político.
Esta influencia puede ocurrir tanto en los condicionantes que afectan al surgimiento de innovaciones, como en los tipos de innovaciones y en la difusión de innovaciones.
Se puede decir que ésta es la perspectiva dominante en los estudios sociales sobre innovación (Fagerberg, et al., 2007) (por ejemplo, la habitual en los enfoques sobre "sistemas nacionales de innovación").
También es la corriente principal de los estudios sobre innovación realizados por economistas y geógrafos, así como la perspectiva típica de la sociología económica.
Las principales preguntas de investigación son las siguientes: ¿Qué clase de actividades, recursos y relaciones sociales intervienen en la creación de innovaciones?
¿Por qué unas innovaciones se reconocen y adoptan con rapidez, mientras que otras encuentran resistencia y difícilmente progresan?
¿Qué rol tienen los mercados, los gobiernos y las instituciones en impulsar o inhibir la innovaciones?
¿Qué grupos o personas tienen posibilidad de convertirse en innovadores?, y, por extensión, ¿qué contextos sociales se convierten en innovadores y tienen un desarrollo económico distintivo?
La segunda gran corriente considera a la innovación sobre todo como variable independiente, partiendo de la constatación de que la innovación tiene tanto efectos sociales como económicos.
Presta por tanto atención a los efectos de las dinámicas económicas innovadoras.
El tema principal es qué tipo de innovaciones tienen mayor repercusión en el desarrollo económico, y qué factores sociales facilitan o impiden que las innovaciones intervengan en el desarrollo (Verspagen, 2007).
Dentro de esta gran corriente cabe situar también a los estudios que se ocupan de los efectos sociales de la innovación, sobre todo la basada en la ciencia.
Los intereses se dirigen a indagar cómo las innovaciones coartan la acción social, cómo a partir de la innovación se imponen formas sociales nuevas, o cómo la innovación genera cambios sociales de amplio calado o nuevos regímenes económicos.
Este segundo punto de vista ha sido más habitual entre sociólogos (Restivo, 1995), identificándose también con la ramificación de la corriente crítica en la sociología de la ciencia que estudia los impactos sociales de la tecnociencia, muy vinculada a la perspectiva multidisciplinar llamada "Ciencia, tecnología y sociedad".
Las A partir de estas asunciones, la aproximación sociológica a la innovación presta atención a cómo factores como la clase social, el género, las formas organizativas, la cultura, la forma que adoptan los mercados o la política median en el proceso de agregación de decisiones individuales y acciones colectivas, y por tanto desembocan en desigualdades en el comportamiento innovador.
Entre ellos cabe resaltar aquellos estudios que prestan atención a la influencia de los flujos de conocimiento en los sectores productivos, en tanto que factor de desarrollo económico primordial de las sociedades avanzadas, sobre todo el papel de la formación, la estructura empresarial y las redes sociales como determinantes de la capacidad de innovación de la empresa.
Este enfoque es especialmente interesante para el campo de la innovación debido a que supone un contrapunto a los estudios que se centran en las innovaciones de carácter tecnocientífico.
Las aportaciones de la sociología muestran que gran parte de las innovaciones se producen al margen de la ciencia, como se evidencia, por ejemplo, en los estudios que indagan la cultura del trabajo y el uso del conocimiento tácito en los distritos industriales.
Además, las innovaciones basadas en los descubrimientos científicos y la tecnología aplicada también están enraizadas en la estructura social y cultural, por lo que sus condicionantes sociales funcionan de manera similar al resto de innovaciones.
Las particularidades de la sociología para abordar la innovación tienen que ver con la especificidad del punto de vista sociológico.
En términos genéricos se entiende a la innovación como un proceso social que está estrechamente interrelacionado con los componentes de la estructura social y la cultura, componentes que afectan tanto al surgimiento como a la difusión de las innovaciones.
Una forma resumida de agrupar las posibilidades de análisis consiste en acudir a dos grandes perspectivas o puntos de vista en el abordaje de los hechos sociales.
Se trata de dos trayectorias típicas en las que se pueden inscribir la serie de preguntas de investigación que pretenden responder al menú de temas que definen los intereses de la especialidad.
Una primera gran corriente parte de la constatación de que existen elementos sociales que condicionan, influyen o determinan la innovación.
Esta perspectiva se carac-
En uno de los enfoques dominantes, el de los llamados sistemas de innovación y sus varias ramificaciones nacionales, regionales y sectoriales, suele considerarse que los principales componentes de los sistemas de innovación son las organizaciones -entre las cuales las empresas son las más importantes-y las instituciones, que actúan como reglas del juego que regulan las interacciones.
Ahora bien, la versión del término institución empleada suele seguir la estela de Douglas North referida a las restricciones a la acción económica.
Por ejemplo, uno de los principales autores del enfoque sistémico define a las instituciones como "conjuntos comunes de hábitos, valores, rutinas, prácticas establecidas, reglas o leyes que regulan las relaciones e interacciones entre individuos, grupos y organizaciones..."
Con esta definición tan amplia no es extraño que el mismo autor reconozca que el enfoque de los sistemas de innovación sea criticado por su difuminación conceptual.
Empleado de esta manera, el concepto de institución incluye realidades muy variadas, lo cual provoca varios problemas.
El primero y más obvio es la falta de fijación de los hechos que dificulta la comunicación y comparabilidad de los estudios cuando las observaciones están mediadas por distintos significados de lo que se pretende observar.
El segundo tiene que ver con la escasa capacidad explicativa.
La generalidad impide conceptualizar adecuadamente la influencia de los distintos planos de las instituciones (entendidas en sentido amplio como el aquí citado), lo que provoca una falta de herramientas analíticas para observar la interrelaciones entre aspectos de la esfera cultural que tienen distinto nivel de significación.
Lo primero que conviene resaltar es que las instituciones se refieren a la esfera de la realidad simbólica.
Corresponden analíticamente al plano de la cultura, aunque tienen su correspondencia en el plano de la estructura social.
Ahora bien, es necesario tener en cuenta que la realidad cultural está formada por diversos elementos que influyen o coartan la acción de distintas maneras, y que estos componentes pueden ordenarse jerárquicamente a la hora de explicar sus influencias en los sistemas de innovación.
Los principales componentes de la cultura son los valores, las normas, los roles y las instituciones (para las principales definiciones ver Giner, Lamo de Espinosa y Torres Albero, eds., 1998).
preguntas de investigación principales en este caso son las siguientes: ¿Cuáles son las consecuencias sociales de la innovación?
¿Cuáles son los mecanismos sociales que hacen que se difundan las innovaciones y se terminen imponiendo como elementos distintivos de las formas de vida?
¿La dinámica de la innovación tecnocientífica produce desigualdad social y otros efectos sociales no previstos, tales como crisis económicas o ambientales?
¿Hasta qué punto las innovaciones se imponen a las personas y afectan a su libertad y sus modos de vida?
¿Hasta qué punto las innovaciones están en la base de los cambios sociales de amplio calado, como las revoluciones industriales y las transformaciones culturales que definen los modos de vida?
Como se desprende de las anteriores preguntas, se trata de un campo especialmente vasto para valorar sus resultados y particularidades cognitivas en una introducción conceptual como ésta.
Por ello, en este artículo nos centraremos en una serie de conceptos que funcionan como principios analíticos útiles para ambas corrientes, aunque el énfasis se pone en mayor medida en la considerada como corriente principal de los estudios sobre innovación.
eLementos para una socIoLogía de La InnovacIón
Para este cometido resulta especialmente útil partir de la tradición que distingue entre dos facetas de la vida social: la cultura y la estructura social, correspondientes a la dimensión simbólica y a la dimensión material y relacional presentes en cualquier grupo o configuración social.
Es sabido que se trata sólo de divisiones analíticas debido a que ambas dimensiones coexisten en las mismas personas.
No obstante, la tradición en la sociología que descompone los elementos de la cultura y la estructura social ayuda a "fijar los hechos" y facilita la observación de los elementos de la vida social que afectan a las innovaciones.
Ello también permite identificar mejor el conjunto de fuerzas que ponen en movimiento los procesos sociales, entre ellos el proceso innovador.
Instituciones, cultura e innovación
Un elemento distintivo en los actuales estudios sociales de la innovación es la atención prestada a las instituciones.
Hacia un ProGraMa de inVestiGación en socioloGÍa de la innoVación organizaciones serán difíciles de cumplir, y existirá una desviación (decoupling) respecto a las misiones formales, debido a que primarán los valores y normas que guían el comportamiento de sus miembros.
Por ello, cuando se habla de instituciones conviene distinguirlas analíticamente de los valores, las normas y los roles, aunque todos ellos puedan estar relacionados entre sí.
Los valores y las normas están incorporados en las instituciones, aunque no sean visibles.
A su vez, las instituciones forman paquetes de expectativas cristalizadas en conjuntos de roles.
En definitiva, lo que se propone es utilizar una definición restringida de institución como "conjunto de reglas que gobiernan las relaciones regulares entre ocupantes de roles, correspondientes a ámbitos organizativos de la vida social".
Éste es un paso fundamental para distinguir entre factores con distintas posibilidades de cambio social que afectan a las innovaciones.
Por ejemplo, una cosa es un valor moral predominante en un contexto cultural referido al uso de un determinado resultado científico en un laboratorio universitario, y otra muy distinta son los arreglos organizativos que gobiernan la interrelación de las grandes empresas y el sector público de I+D en lo referido al uso del mismo invento.
La noción de institución empleada por el enfoque de los sistemas de innovación no distingue entre estos planos de la realidad (tiende a amontonar los conceptos), lo cual está en el origen de las críticas que recibe y de su falta de desarrollo como teoría explicativa.
Otra implicación de esta división analítica es la distinción entre institución y organización (Scott, 2001).
Aunque suelen utilizarse indistintamente en el lenguaje común, aquí es conveniente precisar la diferencia dado que las instituciones corresponden al plano simbólico de la cultura, y las organizaciones al plano material de la estructura social.
Las instituciones no son estructuras sociales, sino que "tienen" estructura social como encarnación real de los planos que guían las relaciones entre roles.
Las organizaciones son aquellas entidades que en el mundo actual generalmente encarnan a las instituciones.
Al mismo tiempo, las organizaciones tienen características institucionales, referidas a las reglas que gobiernan los conjuntos de posiciones estructuradas jerárquicamente que corresponden a los ámbitos de la vida social organizada en torno a las corporaciones.
Los valores son parte de los elementos profundos de la cultura y constituyen las fuerzas motivadoras de la conducta en términos de lo que se considera moralmente más o menos deseable.
Las normas, en cambio, son prescripciones de comportamiento sancionadas colectivamente y definen lo que se debe o no se debe hacer en una situación.
La distinción con los valores es importante, porque mientras los primeros representan principios morales generales, las segundas son directivas concretas para la acción.
Las normas, además, pueden aparecer como reglas formales o informales.
Mientras más importante es el valor implícito en una norma, más tendencia tendrá la norma a estar codificada como una regla o una ley de obligado cumplimiento.
Las normas no existen en el vacío, sino que se unen en paquetes ordenados conocidos como roles.
Los roles son posiciones en un entramado organizativo al que se asocian expectativas de comportamiento.
Se definen en general como conjuntos de comportamientos prescritos para quienes ocupan posiciones sociales particulares.
Finalmente, las instituciones se sitúan a un nivel más visible: son conjuntos de reglas y expectativas cristalizadas referidas a los elementos más organizados de la vida social.
Desde este punto de vista, la definición más aceptada de instituciones es la siguiente: son conjuntos de reglas -escritas e informales-que gobiernan las relaciones entre ocupantes de posiciones en organizaciones sociales que constituyen las áreas estructuradas de la vida social, como el sistema educativo, el político, las religiones, o las organizaciones económicas (Portes, 2007).
Esta división analítica es importante para la investigación debido a que los elementos culturales se pueden ordenar en una jerarquía de influencias causales.
Algunas de ellas corresponden a "factores profundos" que normalmente no se hacen explícitos, como los valores y las normas más enraizadas en ellos, pero que conforman rasgos fundamentales de las sociedades que cambian lentamente, mientras que otros corresponden a rasgos evidentes, incluso diseñados específicamente para producir un determinado resultado, como algunas regulaciones formales 6.
Otra característica importante es que suele existir un encaje lógico entre ellas, es decir, una correspondencia entre los valores predominantes, las normas aceptadas como legítimas y las reglas que regulan los ámbitos organizados de la vida social.
Si un arreglo institucional no está soportado por una estructura de valores y normas, normalmente los resultados de las
que eventualmente pueden convertirse en organizaciones reales que afectan a la generación de innovaciones económicas.
En algunas ocasiones, un comportamiento orientado por valores se puede institucionalizar, convirtiéndose en formas de actuar que se aplican automáticamente a una situación y que no se discuten, y que por tanto se dan por sentadas, especialmente los "libretos" organizativos que definen las reglas del juego en las empresas, los centros productores de I+D y los organismos públicos.
Existen mayores posibilidades de que esto ocurra cuando las personas que portan los valores y normas que se pretenden institucionalizar se sitúan en posiciones influyentes, donde es posible implementar pautas de actuación que progresivamente se asimilan como los objetivos y comportamientos habituales en un campo organizativo (Berman, 2008).
No obstante, en otros contextos la relación de fuerzas puede ir en sentido contrario.
El intento de trasladar una institución y sus correspondientes organizaciones a entornos donde gobiernan valores y normas divergentes es la causa del fracaso de numerosas políticas públicas sobre innovación.
Éste es el caso, por ejemplo, de los intentos de implantar la idea de los sistemas de innovación en otros lugares que no corresponden culturalmente a los países o regiones donde se ha descubierto un funcionamiento sistémico, en los que predomina un sistema de valores y una estructura normativa con objetivos divergentes respecto a los objetivos supuestos en las organizaciones que actúan en el campo de la innovación y a las relaciones que se esperan entre ellas.
La estructura social de la innovación
Otro conjunto de elementos esenciales para un programa de investigación en sociología de la innovación se engloba dentro de la noción de estructura social.
La estructura social se refiere normalmente a la esfera de la realidad material.
Es la esfera de los intereses individuales y colectivos respaldados por cantidades variables de poder y recursos.
Un rasgo principal de cualquier estructura social es que está compuesta por personas que desempeñan roles ordenados en una escala jerárquica de algún tipo.
Los componentes de la estructura social están formados por aquellas habilidades y recursos que otorgan a los actores capacidad para actuar, o bien para obligar a otros a actuar.
Por ello, es necesario considerar el carácter coercitivo o forzoso de cualquier configuración social para la actuación Las distinciones anteriores son útiles para el estudio de la innovación, especialmente de los sistemas de innovación, debido a que se permiten distinguir más claramente entre los conjuntos de fuerzas que ponen en movimiento el proceso de innovación, o bien que frenan o impiden la difusión de innovaciones económicas.
En primer lugar, si nos centramos en los valores y las normas, pueden tener un papel importante en la innovación.
Se trata de los factores más profundos de la cultura que moldean el comportamiento que afecta a la generación y adopción de innovaciones.
Por ejemplo, en un contexto social determinado tiene especial importancia que un comportamiento innovador se califique como algo deseable.
Las innovaciones también pueden estar relacionadas con otros valores culturales que otorgan carga simbólica a las novedades económicas, y que en función de ellos son consideradas más o menos legítimas.
Igualmente, son especialmente importantes las definiciones de la situación referidas a los comportamientos a seguir en situaciones concretas referidas a la producción y consumo de innovaciones.
Considerar una innovación o un comportamiento innovador como positivo (o legítimo) es algo que condiciona especialmente su difusión (Roger, 1995).
En segundo lugar, si centramos la observación en los componentes cristalizados de una sociedad a modo de organizaciones, existen instituciones que tienen especiales influencias en la innovación.
Los conjuntos de reglas en universidades y centros de investigación condicionan, por ejemplo, la orientación del trabajo de las organizaciones científicas, pudiendo dirigirse a programas de investigación cercanos al mercado, con mayores o menores posibilidades de convertirse en innovaciones.
También condicionan la legitimidad de los investigadores individuales para comercializar los resultados de su trabajo, o para establecer alianzas e interacciones informales con otros sectores (ésta sería la visión típica del enfoque de los sistemas de innovación, que principalmente acota las observaciones en aquellos conjuntos de reglas que afectan a la interrelación de organizaciones).
Por otra parte, una asunción básica en los estudios sobre sociología de la innovación es observar la correspondencia entre valores y normas de un lado, e instituciones de otro.
Los valores y normas, así como las estructuras de roles consolidados, pueden impulsar el desarrollo de instituciones,
Hacia un ProGraMa de inVestiGación en socioloGÍa de la innoVación
Las sociedades innovadoras suelen ser aquellas donde existe una estructura social con una distribución del poder y los recursos, y con una presencia de valores y normas formales e informales, que facilitan la emergencia de innovaciones, y que además resultan en organizaciones cuyos principales objetivos requieren la producción de innovaciones.
En ellas pueden surgir reglas, que progresivamente se van convirtiendo en valores y normas dominantes, que otorgan valor y sancionan positivamente a los comportamientos innovadores.
Aún no se ha resuelto la cuestión referida a qué es una sociedad innovadora, aunque sí es posible delimitar algunos componentes de la estructura social que están en la base de un programa de investigación que indague este asunto.
Teniendo en cuenta que la configuración de una sociedad consiste en campos organizativos que moldean o coartan la capacidad de acción, existen ciertas estructuras sociales donde es más o menos probable que surjan y se difundan innovaciones de carácter económico.
Un primer elemento, quizá el más evidente, es la capacidad de crear empresas, dado que la recombinación de recursos en torno a una nueva unidad productiva es uno de los principales impulsores.
Junto a la creación de empresas existen otros factores que median la capacidad de utilizar recursos, principalmente la distribución del capital económico y el acceso al capital económico en forma de crédito.
Un segundo grupo de elementos tiene que ver con las capacidades asociadas a la estructura de posiciones, sobre todo las habilidades -para las que se requiere una cualificación adecuada-para realizar actividades con valor económico que están relacionadas con la educación y cualificación profesional.
El tercero es la existencia de organizaciones y arreglos organizativos estructurados que canalicen el comportamiento que tiene posibilidades de producir bienes innovadores.
Consisten en organismos que tienen como principal misión la producción de este tipo de bienes, y que disponen de una organización jerárquica donde el conocimiento es uno de los principales factores discriminantes.
Finalmente, la estructura social es especialmente relevante para la configuración de los mercados: el mercado no convierte en innovaciones automáticamente todos los aspectos novedosos y potencialmente útiles de la actividad económica o científica, sino que están mediatizados por su encaje cultural y por las posibilidades reales de productores y consumidores de vincular una innovación a un sector productivo.
de sus miembros, dado que las posibilidades de actuación no dependen del consentimiento voluntario, sino del acceso a los recursos que confieren poder o capacidad de acción.
Además, el término estructura social va asociado a otros elementos relacionados, que también forman parte de un continuo, tales como las clases sociales, las jerarquías de estatus y las organizaciones.
Las diferencias de poder dan lugar a clases, o conjuntos de posiciones que se asocian con recursos que confieren capacidad de acción, tales como la pericia o tener los contactos adecuados.
A su vez, el poder legitimado produce jerarquías de estatus que determinan cómo perciben los actores sociales la estructura implícita de poder.
Es por ello que la capacidad de actuación, en este caso en el mundo económico, va asociada a la disposición de varios recursos que tienen consecuencias económicas, y que se pueden considerar como capitales, tales como el capital social o el capital cultural (Bourdieu, 1991).
Estos planos de la estructura social suponen la otra cara de la moneda de las configuraciones culturales e institucionales.
A saber, los valores están relacionados con estructuras de poder, las normas tienen un paralelismo con las formas de estratificación social y las jerarquías de estatus, mientras que las instituciones, de acuerdo con la definición aquí empleada, se corresponden con organizaciones.
La encarnación material de una institución es una organización, aunque la correspondencia no tiene por qué ser exacta, ni todas las organizaciones adquieren la forma de burocracias formales.
Pueden ser también formas sociales estables o conjuntos de arreglos organizativos interrelacionados que actúan en un ámbito social, como por ejemplo el mercado.
Por ello, para referirse al conjunto de reglas y organizaciones relacionadas que actúan en un determinado ámbito (la educación, la justicia, la empresa, la ciencia, etc.) se suele utilizar la noción de "campo organizativo" (Dimaggio y Powell, 1991).
En los estudios sobre innovación no se suele hablar de estructura social, aunque sí existen corrientes importantes centradas en algunos de sus componentes.
No obstante, es especialmente útil especificar las influencias de la estructura social en la innovación debido a que el acceso diferencial a los recursos es lo que indica las posibilidades de que una sociedad pueda ser más o menos innovadora.
Con estos últimos es más probable que se transmita información única que no es redundante.
Esta información es especialmente importante para los procesos de innovación, dado que las innovaciones requieren la unión de conocimientos diversos que son difíciles de reunir en grupos cerrados.
Por ejemplo, algunas investigaciones empíricas muestran que las relaciones están en la base de los descubrimientos científicos o las alianzas de empresas (Walter et al., 1997; Uzzi, 1997).
Un tercer principio es que la forma que adquieren las redes sociales tiene una repercusión en el flujo de información y en las posibilidades de establecer acción colectiva.
Una característica importante de la estructura de relaciones sociales es la existencia de los llamados "agujeros estructurales" (Burt, 1992) o brechas de la estructura social que provocan que algunos segmentos sociales tengan dificultades para mantener relaciones entre sí o estén separados socialmente.
Se trata de una característica del sistema de relaciones que puede tener implicaciones negativas para la innovación cuando impide la circulación de información novedosa o la acción colectiva, pero que también puede constituir oportunidades para el surgimiento de las innovaciones.
Esto tiene que ver con la noción originaria de innovación como ruptura con rutinas establecidas.
Por ejemplo, el fenómeno emprendedor conlleva la creación de nuevas oportunidades poniendo juntos recursos que previamente estaban desconectados.
Una de las razones por que los recursos pueden estar desconectados es porque residen en redes separadas de individuos.
Por ello, las posibilidades de producir innovaciones aumentan en aquellos actores que se sitúan en lugares estratégicos.
En las brechas de la estructura social es donde surgen los emprendedores, que son los que permiten conectar colectivos sociales y adquirir recursos que previamente estaban desconectados y recombinarlos en bienes o servicios novedosos (Swedberg, 2005).
En este trabajo se ha pretendido exponer una serie de principios habituales en la sociología que pueden ser útiles cuando se analizan los sistemas de innovación o los procesos de innovación en situaciones sociales concretas.
Redes sociales, capital social e innovación
Mientras que el término estructura social no suele ser habitual en los estudios sobre innovación, algo que sí ha atraído un gran interés ha sido la característica de la estructura social consistente en las redes sociales.
Es algo asumido que las redes afectan a los resultados económicos por varias razones.
Las redes de relaciones facilitan el flujo de información y suelen influir en la calidad de la información que se transmite.
Las relaciones con personas conocidas son también una fuente importante de recompensas y sanciones.
Además, la confianza emerge en el contexto de las redes sociales, dado que a través de contactos estables es más probable que se cumplan las expectativas de comportamiento (Granovetter, 2005).
Existe un amplio campo en la sociología económica que examina el efecto de la configuración de las redes sociales en la economía.
Los sociólogos han realizado numerosas investigaciones empíricas fructíferas sobre los impactos y los mecanismos de difusión económica de las redes y han desarrollado principios que especifican los canales de influencia que son especialmente útiles para el análisis de la innovación (Powell y Grodal, 2007).
Un primer principio es que las normas son más claras y más fáciles de implementar en una red social densa (entendiendo como red social densa aquella en que sus nodos tienen un alto número de relaciones respecto a todas las relaciones posibles).
La acción colectiva es más fácil en redes densas porque los actores internalizan las normas más fácilmente.
En el caso de la innovación, esto implica que es más fácil socializar los conocimientos y actitudes innovadoras.
Además, las redes densas facilitan la permanencia de las relaciones (Saxenian, 1996).
Mientras más densa sea una red, sus miembros tendrán más confianza entre ellos, y más posibilidades habrá de que la información, las ideas y las influencias fluyan entre los miembros.
Un segundo principio es que la información novedosa fluye más frecuentemente en unos tipos de redes que en otras, en particular, en las redes basadas en vínculos débiles.
Frente a los vínculos fuertes (a saber, las relaciones de parentesco, amigos cercanos, clan, etnia, o grupo social muy cohesionado), los vínculos débiles son los que se tienen con personas de un segundo círculo que rodea a la red más cercana (serían los conocidos de amigos
Hacia un ProGraMa de inVestiGación en socioloGÍa de la innoVación notas 1 En el caso de las ciencias sociales el surgimiento de especialidades responde principalmente a dos procesos: la subdivisión de disciplinas o especialidades ya existentes y el surgimiento de un área de estudio compleja a partir de aportaciones de distintos orígenes.
Ambos procesos pueden derivarse en distinto grado del fraccionamiento que requiere la especialización para producir avances de investigación o de estrategias corporativas de los nuevos miembros, aunque es especialmente difícil establecer una correspondencia entre los elementos cognitivos y la organización social de las especialidades.
En ambos casos las nuevas especialidades emulan los rasgos de las disciplinas ya establecidas, y son estos rasgos el elemento distintivo para ser reconocidas como tales.
A saber, una cantidad de miembros reconocible, medios de comunicación especializados, sociedades científicas, ubicación organizativa dentro de la academia y títulos propios.
Sobre la dinámica disciplinaria de las ciencias sociales ver Abbott (1998).
2 Ver, por ejemplo, la recopilación de estudios en torno a la figura de Keith Pavitt, considerado como una de las referencias en el avance de este campo de estudio (Acha et al., 2004) en la activación y el desarrollo de los procesos de innovación económica.
Entender la innovación como un proceso social, sujeto a los principios explicativos que se emplean habitualmente para entender otros procesos sociales, puede ser una estrategia adecuada para lograr mayores cotas de precisión en los estudios sociales sobre la innovación y facilitar su conexión con otras aproximaciones de las ciencias sociales.
Explicar toda la complejidad de los fenómenos innovadores, sobre todo cómo la innovación se puede trasladar al desarrollo económico y social en los diversos contextos políticos y territoriales, sigue siendo necesariamente una tarea multidisciplinar.
No obstante, la sociología sí dispone de algunas herramientas analíticas que permiten definir y ordenar los planos de la realidad social, así como especificar la cadena de influencias que esos componentes tienen |
Este artículo realiza una reflexión crítica sobre el discurso de la innovación.
En la adhesión irreflexiva de las orientaciones vigentes de la innovación está patente la creencia de que los avances tecnológicos son la concreción de un plan ejecutado en la historia del conocimiento, un plan benéfico que ilustraría una supuesta marcha ascendente de la racionalidad.
Confrontando esta visión, el argumento que exponemos en este texto es que el actual régimen de innovación, más que estar orientado hacia la promoción del bienestar humano, está dirigido a colocar nuevos dominios bajo el control de la esfera productiva y de la economía de mercado.
En la nueva fase de la economía y del capitalismo, dominios como la ciencia, las tecnologías de la información y las formas de vida biológica, entre varios otros, pasarán a estar crecientemente sometidos a la lógica empresarial y al propósito de obtener y maximizar las ganancias.
Para la institucionalización del régimen de innovación ha sido crucial la reestructuración de la actividad científica en tecnociencia guiada por estrategias mercantiles.
Las novedades tecnológicas que resultan de la tecnociencia mercantil se han convertido en un componente central de la economía del mundo contemporáneo, pero esas innovaciones requieren inversiones cuantiosas en investigación y conocimiento, más allá de implicar nuevos problemas y peligros.
El presente artículo está organizado en cuatro puntos.
Después de la introducción, el primer punto busca iluminar las reminiscencias de la noción moderna de progreso de los siglos XVIII y XIX, que constituyen la base para la admisión acrítica de la innovación.
En la historia de la tecnología se puede vislumbrar un sentido que incorporaría el espíritu de
RESUMEN: La tendencia principal de los estudios sociológicos de la innovación la asumen como algo positivo, sin distinguirse de los discursos políticos y económicos dominantes que la conciben como un fin en sí mismo o un medio al servicio de la producción económica y mercantil.
Este artículo cuestiona tal visión y busca trazar los presupuestos y factores más importantes que explican la dinámica de la innovación en el marco de las transformaciones en curso en el mundo actual.
Se sugiere un enfoque para los estudios sociales en que la innovación sea interpretada como acción social, dotada de fines, articulada a otras actividades de la vida humana y, por lo tanto, susceptible de valoraciones éticas y morales.
Un enfoque de este tipo permitiría esclarecer el sentido social e histórico de los procesos de innovación y también entenderlos en el plano amplio de sus consecuencias imprevistas, riesgos e incertidumbres para la sociedad, la existencia humana y el ecosistema global.
PALABRAS CLAVE: Innovación tecnocientífica; mercantilización; economía del conocimiento; sistema de mercado autorregulado mundial; determinismo tecnoeconómico; corporaciones; biocapital.
No 20 el discurso de la innoVación en tela de Juicio: tecnoloGÍa, Mercado Y Bienestar HuMano logros científico-técnicos en el cambio económico y en las consecuencias que puede tener en el bienestar humano 2.
En sus discursos se encuentran constantes alusiones a la importancia de la innovación como agente de prosperidad económica y potenciador de numerosos beneficios para la vida humana y social.
Tal discurso es ampliamente reproducido por las universidades, sobre todo en los cursos de gestión, a menudo de forma irreflexiva en cuanto a las funciones y consecuencias de las tecnologías.
Desde el punto de vista de los patrocinadores de la innovación resuenan las reminiscencias de las teorías del progreso de los siglos XVIII y XIX, basadas en una visión de la historia en la que ésta surgía como la realización de un proyecto racional, grandioso y benevolente.
Hoy sabemos, a través de la reflexión filosófica, histórica y sociológica desarrollada a lo largo del siglo XX, que las ideas de los principales representantes del liberalismo, así como de pensadores con otras convicciones como Saint-Simon o Comte, aun manteniendo sus desacuerdos en otros temas, estaban impregnadas por una concepción providencialista de la historia.
Ésta veía el cambio técnico como un medio deseable para alcanzar la meta de prosperidad que constituiría como la culminación de la evolución histórica.
La misma mirada impregnaba el proyecto de Karl Marx, un crítico implacable de la forma que estaban tomando las sociedades occidentales del siglo XIX y un inspirador de la que se convirtió en la filosofía política más importante a la hora de confrontar a esas sociedades.
En su visión, se constata la confianza en el supuesto de que el capitalismo sólo sería bien interpretado en tanto etapa de una lógica histórica en la que el desarrollo de las fuerzas productivas tenía como corolario esperable la edificación futura de una sociedad que procedería a una distribución equitativa de los bienes.
El pensamiento social está colocado en un dilema que surge de la frustración de los objetivos que movían a la concepción providencialista de la historia.
Las nuevas expectativas están centradas en la tecnología.
Todos los sueños que las tecnologías anteriores no realizaron se ven compensados por nuevas expectativas puestas en las tecnologías emergentes.
Las tecnologías de un período dado son siempre presentadas como superiores a las del pasado.
Cada producto de la innovación tecnológica sirve para anunciar un paso adelante en la lucha por una sociedad de la abundancia y por una vida humana guiada por la la razón.
Esta visión que, a pesar de sus equívocos, perseguía finalidades humanas para las invenciones, dio lugar a otra -expuesta en el segundo punto-que concibe la innovación como un régimen que precede a la mercantilización de vastos sectores del conocimiento, de la ciencia y de la tecnología (en particular, a través del sistema de patentes) para, a su vez, abrir nuevos campos de mercantilización.
Lo nuevo implica, por consiguiente, tanto una nueva estructura entre ciencia, tecnología y mercado, como una nueva economía.
En el tercer punto se presentan los trazos de esta nueva economía.
Una característica esencial del nuevo contexto económico reside en el surgimiento de industrias de base informacional (biotecnología, industria farmacéutica, semillas) o puramente informacionales (computadores, medios digitales) que operan a escala global y donde se articulan la sustentación del conocimiento científico-tecnológico, la apropiación de la función de reproducción y el control cerrado sobre la distribución y el uso para impedir la reproducción.
En el cuarto punto mostramos cómo este orden económico, conjugado con la "financiarización" de las economías, tiende a sobreponerse a todos los otros órdenes, jurídicos, políticos, sociales y éticos.
Es en este sentido que se torna posible afirmar que la estructura tecnoeconómica condiciona fuertemente todo lo demás en nuestras sociedades.
El artículo concluye con una defensa de la idea de que los estudios sociales deben tener en consideración no sólo el análisis de las consecuencias sociales de la innovación, sino de que, sobretodo, deben aclarar el sentido de las estrategias tecnocientíficas y las relaciones que establecen con los valores.
InnovacIón y Los ecos de La Idea moderna de progreso
Desde mediados de los años 80 del siglo XX, un conjunto de líderes empresariales y políticos, acompañados de figuras y grupos provenientes sobre todo de los ámbitos de la gestión, de la economía y de la tecnología, comenzó a promover intensamente a escala mundial una noción anunciada como motor de las sociedades, la "innovación".
En las declaraciones de estos dirigentes, el término innovación surge generalmente asociado a una idea entusiasta de las novedades técnicas e impulsora del dinamismo económico 1.
Los promotores de la innovación buscan implantar este concepto justificándolo con el papel que juegan los José luÍs GarcÍa tecnología como un medio al servicio del ser humano.
Le correspondería a él guiarla de modo racional y subordinado a los valores de bienestar y felicidad de la humanidad.
La concepcIón de La InnovacIón en eL actuaL contexto poLítIco y económIco
En los actuales líderes mundiales del cambio tecnológico, es este tipo de pensamiento y modo de concebir la tecnología el que parece haber terminado.
Del modo antiguo sólo ha quedado el débil eco del providencialismo histórico, ahora transformado en un plan en el que la innovación tecnocientífica debe ser guía y destino de la historia.
Desde el punto de vista de los decisores de nuestro tiempo, resulta superflua cualquier discusión sobre la relación entre la tecnología y la estructura moral de las sociedades contemporáneas, o sobre los riesgos, incertidumbres, subproductos y desenlaces imprevistos del cambio tecnológico.
No se sienten tampoco atraídos por la discusión sobre formas alternativas de organización social y el peso diferente que en ellas podrían tener otros sistemas tecnológicos más adecuados para propiciar el bienestar humano.
Los límites al desarrollo tecnológico, muchas veces entendido como dispositivo negativo más que como un principio constructivo, se agotan en el discurso ambientalista ya institucionalizado.
El liberalismo económico defendido por esa élite mundial ha mostrado una firme tendencia a abrazar, de forma casi ilimitada, el culto a la innovación, impulsado por las oportunidades de los ciclos de negocios posteriores a las innovaciones y por la defensa de que sólo la lógica del mercado debe decidir qué opciones deben prevalecer 3.
Despojadas de la creencia decimonónica de que existía un movimiento para la prosperidad universal, las antiguas teorías del progreso fueron sustituidas, en diversos períodos del siglo XX, por términos tales como "riqueza económica", "crecimiento económico" e "innovación".
La producción opulenta y omniampliada de mercancías, así como la incitación al consumo mediante la movilización del deseo y del gusto, se convirtió en la cara desfigurada de los ideales de bienestar y felicidad.
Marx fue el primero que percibió con profundidad que el liberalismo impulsaba el fenómeno de la mercantilización salud.
Cada novedad tecnológica es promovida como un antecedente que prefigura un mundo mejor.
Las lagunas y los fracasos de las tecnologías anteriores resultan inconvenientes al servicio de un final feliz.
Las conquistas tecnológicas se nos presentan como una fuerza que torna activa la realización por parte de los seres humanos de sus expectativas.
Las tecnologías son recibidas con una receptividad acrítica y, aunque existan disidentes, su voz no ha sido en el pasado ni es en el presente suficiente para cambiar el curso de la construcción de una civilización tecnológica.
Sin embargo, vale la pena pensar si es correcto ver la Historia de la tecnología en un horizonte evolutivo, acumulativo, lineal, como si obedeciera a una necesidad interna y a una sucesión de etapas considerada necesaria o inevitable.
O incluso si cada tecnología obedece al cumplimiento de un itinerario o de un plano que anticipa lo esperado.
Estos y otros presupuestos son eco de ideas que marcan las principales narrativas del último siglo y medio -una mentalidad prospectiva, optimista, voluntarista, que valora siempre el presente como superior al pasado, que celebra la novedad como paso para alcanzar el horizonte de perspectivas que ha construido.
Un análisis más atento sobre la perspectiva de los actuales impulsores de la innovación revela, sin embargo, un matiz digno de nota respecto de las teorías del progreso de los siglos XVIII y XIX.
Más allá de la contribución al bienestar humano, los conceptos de innovación y de cambio económico son defendidos en la actualidad como valor absoluto e indiscutible.
La idea que destaca en este punto de vista es que la innovación y el cambio tecnoeconómico deben celebrarse en sí mismos, ser adoptados sin vacilaciones y con rapidez, independientemente de las discusiones sobre cuáles son las implicaciones y beneficios prácticos de una determinada tecnología, las opciones disponibles en los modos de utilizar ciertos artefactos, o cuáles son los efectos de un determinado sistema para la vida colectiva.
Es verdad que, a mediados del siglo XIX, la alianza entre ciencia y tecnología ayudó a instaurar la convicción de que el bienestar humano estaba articulado estrechamente con el cambio tecnológico, expectativa que, en realidad, nunca fue verdaderamente cuestionada por los movimientos socialistas.
Existía una confianza más o menos extendida de que los avances tecnológicos ayudarían a la humanidad a superar muchas de sus carencias y debilidades.
Sin embargo, estos proyectos modernistas consideraban la el discurso de la innoVación en tela de Juicio: tecnoloGÍa, Mercado Y Bienestar HuMano mayores de mercancías en beneficio de la raza humana.
El temor de los trabajadores a la miseria y la avidez de los empleadores por lograr beneficios mantendrán en pie ese enorme aparato" (Polanyi, 1994).
Aunque un grupo de investigadores, conocido como "nueva sociología económica", haya presentado el argumento atractivo de que la historia de la formación de los mercados modernos no puede ser vista como totalmente desligada de la vida social y de los cambios y vínculos comunitarios 4, tal y como aparecería en la perspectiva de Polanyi, son muy patentes en el mundo contemporáneo las devastadoras consecuencias de la construcción de un mercado global que se rige casi exclusivamente por la idea de lucro, desvinculado de cualquier idea o regulación de orden cívico.
Lo nuevo y La nueva economía
Desde las dos últimas décadas del siglo XX, la prosecución tenaz de la innovación se ha traducido en la asignación al sistema productivo y a la esfera de mercado de nuevos dominios que formaban parte de la organización biológica de los seres vivos, de la estructura de la materia y de los sistemas de conocimiento.
Se observó en este período la tendencia a que las innovaciones se "agrupen", para usar un término de Schumpeter, abarcando las áreas de las tecnologías de la información (software, internet, móviles, nuevos medios), biotecnociencias (ingeniería genética o genómica, biología sintética, diversas áreas de la biotecnología y de las llamadas ciencias de la vida y de la salud) y nanotecnologías, entre otros campos.
La convicción de que nos empuja un cambio científico y tecnológico articulado con características estructurales de la esfera económica se basa principalmente en el protagonismo adquirido por parte del conjunto de las nuevas industrias mencionadas.
Es un hecho indiscutible que los nuevos dominios tecnológicos han estimulado cambios y, en muchos casos, han sustituido áreas significativas del contexto tecnológico anterior, mientras que proceden a la integración de varias otras 5.
Cabe mencionar también que el desarrollo de campos tecnológicos e industriales, como el de las tecnologías de la información y de las biotecnociencias, impulsa un nuevo ciclo de negocios y va acompañado por un entorno de perturbación, tanto en términos de orientación económica y política como ideológica.
(commodification, en inglés), la transformación de una cosa o relación en mercancía.
La atención de Marx se centró principalmente en la transformación del trabajo en mercancía.
Correspondió al historiador económico Karl Polanyi, en pleno siglo XX, analizar la transformación generadora del sistema de economía de mercado responsable de traer al interior de éste realidades ni siquiera producidas, como la tierra, o, que cuando lo eran, no se destinaban a la venta, como el caso del trabajo humano, denominando a esas mercancías "ficticias".
Bajo la lógica del control del sistema económico por el mercado, como argumenta Karl Polanyi en su muy celebrado libro La Gran Transformación, publicado en 1944, cantidades crecientes de ámbitos, gran parte de ellos desbravados por la tecnología moderna (por la "edad de la máquina", según sus palabras), se transformaban en mercancías, constituyéndose de este modo una esfera económica que se habría desmarcado de otras instituciones en la sociedad y que se convirtió en determinante para la vida social.
Según Polanyi, en la medida en que ningún conjunto humano puede sobrevivir sin un sistema de producción, su anexión en un dominio institucional delimitado y diferente de la sociedad tuvo como consecuencia convertir al resto de la sociedad cada vez más heterónima frente a esa estructura.
La configuración social que ha resultado de este gran cambio histórico ha sido una sociedad que ha pasado a ser dirigida como si fuese un apéndice del mercado, una sociedad modelada de manera que el sistema funcione de acuerdo con las leyes del mercado.
Como señala Polanyi en un pasaje muy citado, "en lugar de que la economía se sumerja en las relaciones sociales, éstas son las que se arraigan en el sistema económico" (2000: 77).
El control del sistema económico-productivo por parte de la economía de mercado permitió que ésta pasase a ejercer dominio sobre los recursos de la naturaleza y sobre los seres humanos en sus actividades diarias.
Polanyi ofrece la siguiente ilustración de ese control del mecanismo de mercado, y no se le escapa la interrelación con la tecnología moderna y el desarrollo de una economía orientada hacia el aumento de la producción, la demanda y del consumo: "Mientras que todos aquellos que carezcan de propiedad sean obligados a vender su trabajo para satisfacer su necesidad de alimento, y mientras que todos aquellos que tengan propiedades sean libres de comprar en los mercados más baratos y vender en los más caros, la ciega máquina seguirá arrojando cantidades siempre José luÍs GarcÍa proveedor europeas, teniendo como telón de fondo el fin de la influencia del gasto público sobre la prosperidad económica y la ruptura del equilibrio intergeneracional, con la caída de la fecundidad y la acentuación del envejecimiento.
El Estado fue perdiendo su papel capital en el desarrollo económico y en el bienestar social, lo que dejó al descubierto las dificultades del keynesianismo en el nuevo escenario.
Se asentó la tendencia hacia la liberalización de las economías nacionales, influida por un cuerpo de doctrinas neoliberales que intentó aplicar el mercado como una fuerza modeladora de la sociedad en su conjunto, pasando su forma específica de organización a ser tendencialmente el patrón para la constitución de múltiples aspectos de la existencia humana.
La economía también ha ganado una configuración asociada a grandes entidades de poder privado a escala multinacional y transnacional.
Las corporations internacionales se convirtieron en una de las fuerzas motrices de los procesos económicos, concibiendo y poniendo en acción estrategias con efectos en diferentes escenarios nacionales.
En este nuevo contexto, emergió paralelamente un conjunto de esferas sociales transnacionales y una camada de agentes que abarcan la totalidad del sistema, superando muchas de las relaciones en la escala de los Estados-nación e incluso entre las naciones.
Las autoridades reguladoras comenzaron a colaborar más estrechamente con las corporations, inclinándose a reducir las posibilidades de acción reguladora de los gobiernos nacionales y permitiendo la autorregulación de los grandes conglomerados empresariales.
Una constatación evidente es el papel extremadamente relevante jugado por las tecnologías de la información en el marco de este episodio espectacular.
Lo que, en términos técnicos, posibilitó a los agentes transnacionales y nacionales desplazarse en el mercado mundial fue la existencia de una base instrumental en constante evolución, la cual garantiza el aumento de la capacidad de coger, reproducir, manipular y transmitir información de diversos tipos, así como modificar profundamente los modos de producción y distribución.
Las nuevas tecnologías de la información también se encuentran en la génesis de profundos cambios en la economía internacional a través de un conjunto de innovaciones que impactaron en diversos aspectos de las economías y las sociedades del siglo XXI.
Éste es el caso del movimiento de convergencia global entre las tecnologías de la información y las biotecnociencias.
Las infraestruc-La importancia de la emergencia del nuevo contexto bajo la directriz de la idea de innovación está directamente relacionada con el tema de la transformación del capitalismo de "economía del trabajo" en "economía del conocimiento", como mecanismo clave de la acumulación del capital en un orden económico que ha tratado de tomar la forma de un sistema de mercado auto-regulado a escala mundial.
En este aspecto, resulta importante hacer hincapié en que el conocimiento al que nos referimos no debe entenderse como restringido sólo al conocimiento científico.
Las nuevas industrias emergen en los campos cognitivos y científico-tecnológicos en los que las nociones de información, comunicación y modelo de información/cibernético (que incluye pensar la vida biológica como organización informacional) por lo general tienen una importancia considerable.
La explotación de los usos tecnológicos de la noción de información constituyó el motor del grupo de industrias cuyo ascenso se basa en los prometedores resultados obtenidos en áreas que incluyen tanto las tecnologías de la información, como las biotecnociencias basadas en la recombinación del ADN.
El recurso a la potencialidad de los conceptos de información y a la integración de la información en el universo de las máquinas por parte de la cibernética permitió, por ejemplo, inaugurar una forma completamente nueva de pensar el fenómeno biológico, desarrollada en el período inicial de constitución de la biología molecular y para la que fue determinante el ambiente en torno a la mecánica cuántica, en particular a la tendencia que se interesó en el estudio de las cuestiones biológicas para aclarar las leyes de la física 6.
Si la teoría de la información proporcionó a la biología abundantes potenciales operativos, su adopción también ha generado nuevas e importantes dificultades, tales como las relativas a la difusión de la metáfora "programa genético" y a la perspectiva que veía en esta noción la fuente del desarrollo biológico 7.
Otro elemento de cambio a finales del siglo XX fue el mercado financiero, que entró en una turbulenta dinámica de innovación cuyo vigor duró hasta el estallido de la crisis provocada por ese sistema en septiembre de 2008 8.
Procurando ser cada vez más competitivo, trató de atraer todos los ahorros y multiplicó los productos bancarios, al mismo tiempo que se sometió a reestructuraciones de los sistemas de alianzas y a la redefinición de la forma del servicio.
El movimiento de "financiarización" de la economía se combinó con el declive de las formas de Estado-el discurso de la innoVación en tela de Juicio: tecnoloGÍa, Mercado Y Bienestar HuMano mercados y los consumidores, y los recursos imaginativos y comunicacionales de la fuerza laboral) aplicado a los procesos de producción, los cambios no se producen sólo en el sector de la producción.
Más allá de las implicaciones en la organización del mundo industrial y empresarial, el dinamismo de este proceso también ha provocado cambios sensibles en el propio campo científico, con respecto al cual no será inoportuno hablar de una posibilidad real de transfiguración.
Esta metamorfosis ha tenido lugar con cierta nitidez a partir de la Segunda Guerra Mundial, pero sólo se viene afirmando sólidamente desde finales del siglo XX, implicando el propio status de la ciencia y dirigiéndola hacia una pérdida sustancial de su autonomía relativa frente al mundo industrial, comercial y al poder político.
La ciencia moderna se ha organizado como un espacio independiente con respecto a otros ámbitos, como la religión, la política y la economía, desde los siglos XVII y XVIII en Inglaterra, creando papeles científicos delimitados por principios internos reguladores de la actividad científica.
El desarrollo y expansión de la ciencia no implicaron sólo la creación de teorías, modos operativos y la realización de descubrimientos, sino un proceso social de institucionalización en un contexto que le fue favorable.
El análisis histórico de las relaciones entre ciencia y sociedad da a conocer un campo científico heterogéneo, que no es inmune a la influencia del poder, del comercio y del prestigio, y que se relaciona con los sectores sociales fuera de la esfera científica.
La imbricación entre la ciencia, la tecnología y la industria es un elemento crucial de la constitución de las sociedades industriales y, en el siglo XX, la ciencia fue adquiriendo también un carácter cada vez más industrializado, que se hizo evidente en el período posterior a las Guerras Mundiales.
Las grandes empresas pasaron a disponer de laboratorios en su interior y muchos laboratorios se han convertido también en empresas o pasaron a trabajar como empresas.
La industria pasó a ser una entidad con un componente científico cada vez más intenso y sectores de la ciencia fueron adoptando una forma industrial.
Las tesis que defienden la no linealidad de la innovación tecnológica, es decir, la interacción entre la investigación científica y otras áreas en la cadena de la innovación como el desarrollo de productos o el marketing, confirman plenamente la integración de la ciencia en los objetivos mercantiles 10.
La industria y diversos campos particulares de la ciencia y la tecnología establecieron sólidos lazos de carácter trans-turas tecnológicas características de este movimiento sostienen que se recurra a las capacidades de procesamiento de los ordenadores y al uso de Internet para permitir el intercambio de datos biológicos a escala mundial.
El ciclo de transformación del ADN, desde material biológico en un tubo de ensayo hasta la secuenciación del genoma como "bioinformación" computarizada y patentada con valor económico, presupone la interconexión entre ámbitos de la biología y de la informática, además de su operatividad a escala global.
Este "capital-conocimiento biológico" o "biocapital", como entidad globalizada, es expresión de un sistema económico de mercado tendencialmente único y técnicamente interconectado, aunque heterogéneo y desigual 9.
El surgimiento y desarrollo del sector industrial de las biotecnociencias ilustra un último e importante aspecto del contexto que estamos describiendo en términos de crecimiento económico: su dependencia del conocimiento científico.
Hace más de dos siglos que el crecimiento sistemático de la riqueza ha dirigido el rumbo de las sociedades de occidente, un crecimiento que puede considerarse "científicamente sustentado", para utilizar una idea certera de Gellner (1995de Gellner ( [1992]]), basada en el impulso constante que la ciencia permite dar a la innovación tecnológica y a la investigación industrial, es decir, a la creación y desarrollo de una civilización tecnológica.
Esta comprensión del sentido general de las sociedades modernas esclarece la diferencia entre formaciones sociales con una prosperidad económica dentro de los límites de unas tecnologías simples y otras de crecimiento no limitado, basado éste en la automatización de la innovación científico-tecnológica y en su aplicación a esferas cada vez más amplias de la existencia humana (y que no se limitan sólo a ésta).
Pero la ciencia, con cuyo apoyo floreció la tecnología de base científica, también se convirtió en el factor histórico que permitió tornar la innovación en gran medida desvinculada de las relaciones sociales y abrir el "camino real para el crecimiento económico perpetuo".
Esta imagen contrasta con una modernización apoyada en la división del trabajo y en la tecnología precientífica, que sólo podría llevar a la humanidad hasta un cierto punto (Gellner, 1995).
Si la demanda de crecimiento económico ininterrumpido se caracteriza por la intensidad cada vez mayor de conocimiento científico y tecnológico (y también de otros factores como el marketing, el conocimiento sobre los José luÍs GarcÍa mercado auto-regulado en proceso incesante de expansión y profundización, cuyo vehículo reside en la capacidad que tiene el universo tecnológico de inscribir a los individuos en sus mecanismos de producción, consumo y cultura.
Las posiciones que vislumbran la democratización de la innovación a través de la participación del consumidor en las nuevas tecnologías, señalando este desarrollo tecnológico como una emanación del ciudadano, de las que von Hippel (2006) es un ejemplo, tienden a pasar por alto que el discurso de la co-creación es una forma de dominio que utiliza realmente el trabajo del consumidor para fines empresariales (Zvick, 2008: 163).
El fomento de la innovación tecnológica tiene como contrapartida la búsqueda de un alto grado de adopción social de los productos y resultados tecnológicos en general, regulado sólo por el mercado (o, con respecto a las armas, por la eficacia bélica autorizada por los Estados) y que prescinde de consideraciones de índole ética, filosófica o religiosa.
El engranaje de la innovación tecnológica ha ido desarrollando el determinismo tecnológico como principio que rige las sociedades industriales, de la misma manera que el mecanismo de mercado, como señaló Polanyi 13, tornó ampliamente al determinismo económico en un conductor de estas sociedades.
Si bien es cierto que tanto el determinismo tecnológico, como el determinismo económico, no pasan de falacias cuando se consideran como una teoría de las sociedades humanas, no nos parece menos riguroso afirmar que, en el marco de las sociedades actuales, son estos determinismos los que están marcando muchas de las direcciones de nuestro rumbo social y el tipo de problemas y peligros a los que tenemos que enfrentarnos.
HacIa una vIsIón aLternatIva de La InnovacIón
Los líderes mundiales que dirigen la economía y la política condujeron las últimas décadas del siglo XX de acuerdo con la orientación que concibe la tecnología y el mercado como el núcleo de la vida económica y social, negando la existencia de otro destino que no sea el subordinado a esta supremacía.
Resuenan en esta orientación, como se ha señalado al principio de este artículo, ecos tenues -y deformados-de la convicción defendida por diversas variantes del modernismo por la que la ciencia y la industria garantizarían el bienestar humano, y donde el progreso se articularía necesariamente con el avance tecnológico y el nacional, a menudo con el apoyo e incentivo expreso de los Estados nacionales en los que están integrados.
La inscripción de las esferas científicas en la economía y en la competición de los mercados se reforzó como tendencia ideológica y como realidad en el marco del vigor neoliberal emergente en el curso histórico resultante de las crisis energéticas de los años 70 y de las depresiones económicas de finales de los años 80.
Aunque no existan suficientes estudios documentados que apunten el sentido de los cambios de reconfiguración del conjunto del campo científico y de su incorporación a la esfera industrial y comercial 11, en áreas como las ciencias biológicas y médicas existen indicios considerables de la endogeneización de éstas en la esfera empresarial y en la lógica de la comercialización, así como de importantes cambios en el status y el mandato de los investigadores, muchos de los cuales viven bajo la presión de su conversión en productores de mercancías 12.
La ciencia, de esfera relativamente autónoma inherente a las sociedades liberales y apoyada por las universidades y laboratorios públicos, ha estado sometida a una orientación que la integra en el sistema económico de mercado y en un campo subordinado a la capitalización del conocimiento, es decir, su transformación en el "capital conocimiento".
Muchos agentes del mundo científico, unos entusiastas de la nueva misión que la ciencia y la enseñanza superior deben jugar en el crecimiento económico y otros indiferentes a lo que está en juego en las políticas de ciencia y tecnología, están abandonando la dimensión moral de su actividad, la que se traducía en la idea del conocimiento como bien público e independiente.
Desde ese punto de vista, tiene sentido cuestionar los problemas asociados al aumento de la influencia de las grandes corporations en las decisiones de un sector sensible de la propia civilización liberal, el de las interrelaciones entre las ciencias, el Estado, el mercado y el espacio público.
La presión ejercida por los gobiernos y por las corporations está llevando a la transformación en mercancías de sectores cada vez amplios de la universidad y de la investigación científica, y además está generando conflictos causados por los propios avances científicos y tecnológicos en áreas como los de nuestra relación con el fenómeno de la vida y con la naturaleza.
Con la fuerza que el liberalismo económico fue infundiendo, la lógica que pasó a predominar en las sociedades industriales de mercado tomó la configuración de un sistema de el discurso de la innoVación en tela de Juicio: tecnoloGÍa, Mercado Y Bienestar HuMano tecnoeconómico, y se encuentra en marcha una tendencia firme de fusión ciencia-tecnología-mercado que permanece ciega ante cualquier pregunta acerca de qué tipo de mundo está estimulando.
En gran medida, la vida humana y social transcurre ahora en un contexto de sobredimensionamiento de la esfera de la técnica y el mercado para la mayor parte de la humanidad dependiente de los servicios técnicos (suministro de agua, luz, medios de transporte, comunicación, alimentación, etc.) que se sitúan a gran distancia de las comunidades, dominados por experts y empresas, y cuyos errores pueden significar situaciones de degradación, incertidumbre y ansiedad.
También las acciones humanas, en particular las que tienen consecuencias sociales más penetrantes, se desarrollan principalmente a través de sistemas y conexiones técnicas sometidos a la lógica de la mercantilización.
Tomar conciencia de las consecuencias de la importancia de la esfera tecnoeconómica para la aceleración del proceso en el que las sociedades contemporáneas se ven envueltas no tiene que significar su aceptación.
Por el contrario, puede ser una manera de insistir en la defensa de una idea de hombre y de sociedad que concede primacía a la esfera de las relaciones sociales, en contraposición a una perspectiva basada en la primacía de la tecnología y del sistema económico.
Admitir en términos descriptivos e interpretativos que en las sociedades contemporáneas el cambio tecno-económico funciona como un motor que altera la estructura social, política, legal, el mundo de las artes, las creencias, las costumbres y escalas de valores, no implica la defensa, epistemológica o política, del determinismo económico y tecnológico.
Aquellos que niegan que es la esfera tecnomercadológica la que ha estado condicionando en gran medida todo lo demás, aunque movidos por la defensa abstractamente intocable de la identidad social y política de los seres humanos, no contribuyen a que se perciba con claridad que sólo actuando políticamente es posible crear un mundo menos injusto socialmente, menos desequilibrado en sus relaciones con la naturaleza y más reflexivo sobre el poder de los dispositivos técnicos.
La corriente del "constructivismo social de la tecnología" tiene como proyecto estudiar los distintos modos en los que los sistemas y artefactos tecnológicos se entrelazan con el contexto social.
Varias voces de la "nueva sociología económica" también tratan de mostrar cómo los mercados se incluyen en la vida social.
Aunque estas iniciativas cambio económico.
Sin embargo, a lo largo del siglo XX se verificó que gran parte de la innovación no sólo está conectada con los beneficios, sino con la destrucción bélica, ecológica y con la desigualdad social, que los avances tecnológicos integran poder económico y político, y que no implican sólo la invención, sino que también conducen al conflicto.
Como escribe Salvador Giner, "los daños que él [capitalismo] causa -la pobreza que genera entre sus víctimas, la agonía progresiva del medio ambiente del que vivimos, la devastación bélica que directa o indirectamente fomenta-son resultado de invenciones cuyos creadores saben desde el primer instante para qué sirven, el daño que son capaces de causar" (2010: 128).
La orientación ideológica que ha condicionado el sentido de las sociedades desde los albores del siglo XXI trata de imponer el cambio tecnológico y las relaciones de mercado, no tanto por asociarlas a la posibilidad de tratarse de un factor para el bienestar humano general o para el progreso, sino por razones menos nobles y despojadas de ideales cívicos.
Dejando de lado cualquier evaluación de las formas predominantes de la participación de la ciencia y de la tecnología en la economía de mercado del siglo XX, en los desastres ambientales y en las guerras, pasando por alto el carácter polémico de muchas osadías técnicas y sin querer tener conocimiento de los problemas que pueden implicar la endogenización de la universidad y de la ciencia a la economía liberal, la mentalidad de la innovación ha afirmado su poder frente a cualquier regulación o ponderación de su rumbo en términos sociales, ecológicos y políticos (descuidándose hasta el reconocido carácter estocástico que la innovación en sí comporta, lo que exige, por tanto, una mayor supervisión) 14.
Las élites dirigentes están convencidas de que somos seres económicos y mercantiles por naturaleza, negando así nuestro carácter primordial como seres sociales y simbólicos; no consiguen imaginar otro camino que no sea el de aumentar la capacidad de las máquinas y proseguir con el proyecto de dominar de forma ilimitada la naturaleza y buscar la riqueza económica infinita, y para eso tratan de evitar que los ciudadanos reflexionen sobre las decisiones de orientación de la universidad, sobre la política de investigación o sobre las directrices económicas.
La disposición general del período histórico que adquirió unos contornos cada vez más nítidos a partir de la Segunda Guerra Mundial adoptó un rostro cada vez más José luÍs GarcÍa notas 1 A tales concepciones no serán ajenas las tesis de la primera mitad del siglo XX del economista Joseph Schumpeter, según las cuales la innovación tecnológica es endógena y esencial para el desarrollo económico, y no un factor externo (Schumpeter, 1996: 125).
2 Siendo posible distinguir innovación de productos, innovación de procesos e in-cluso innovación en términos de organización, en este texto nos asomamos a su dimensión tecnocientífica, es decir, la referida a los procesos y productos que integran a la ciencia y la tecnología con ámbitos económicos y sociales.
3 Por ejemplo, la adopción de un Sistema Nacional de Innovación, un concepto desarrollado por Freeman (1995: 5-24), entre otros, parece ser dominada por las exigencias del recibido: 4 de enero de 2011 aceptado: 10 de junio de 2011
de las condiciones de vida de los seres humanos, se han convertido en una fuente de dificultades e incertidumbres en un sistema que está actualmente bajo el impulso del ultra-liberalismo económico y del proyecto de construcción de un mercado mundial auto-regulado.
El régimen de innovación permanente como motor de crecimiento económico, de la construcción de mercados de futuros biológicos y, en otros dominios, de la constitución de un biocapital, o incluso como medio de descubrimiento al servicio del poder, de la violencia y de la guerra, expone a la humanidad no sólo a cuestiones morales y políticas totalmente desconocidas, sino sobre todo a un horizonte inédito de amenazas y peligros obra de los propios seres humanos.
Usando las palabras de Lamo de Espinosa, la innovación tecnológica es hoy un régimen de "invenciones sin fin, es decir, sin finalidad, sin objeto" (2010: 69).
Además, todo esto se produce en una circunstancia en la que el elemento político surge con una imagen de debilidad e irrelevancia en lo que respecta al debate y a la toma de posiciones adecuadas sobre los problemas planteados por las nuevas formas de poder.
Moldear la sociedad al sistema tecno-económico vigente, para conservarlo sin cambios importantes, ha sido la intención de las oligarquías que dirigen el mundo.
Intervenir de forma consciente y responsable en este sistema, para abrirlo a la discusión pública y ponerlo al servicio del bien común, ha sido defendido por aquellos que creen en una sociedad verdaderamente democrática.
Pero incluso esta segunda opción, para que tenga éxito, debe estar ahormada por una concepción del ser humano y de la sociedad muy diferente a la legada por la creencia en la tecnología y la economía de mercado como fines últimos de la vida humana.
constituyen perspectivas y agendas de investigación completamente legítimas para la generación de conocimiento sociológico, no dispensan, sin embargo, de la existencia de otras perspectivas y proyectos más centrados en el cuestionamiento de las opciones en materia de investigación, de las decisiones sobre los sistemas tecnológicos, así como de los ámbitos en los que el mercado se debe subordinar a la regulación pública 15.
En nuestras "sociedades de mercado", más que una teoría equivocada del mundo social, el determinismo tecnoeconómico es un hecho.
La constatación de que el determinismo tecnoeconómico está condicionando poderosamente todo el resto es la única forma de tener claro que sólo la conciencia ética y la acción política pueden ser los medios para alterar la esfera tecnoeconómica y su relevancia en la vida social.
Las sociedades tienen ante sí la responsabilidad de hacer frente a problemas de enorme magnitud generados por las tendencias descritas, destacando entre ellos los inherentes a esta civilización tecnológica, como la crisis ecológica global, el espectro de las guerras nucleares y la posibilidad del control biológico del ser humano -y también la mercantilización de las formas de vida, de las más simples a las más complejas-a través de la ingeniería genética.
Paralelamente, el mundo contemporáneo mantiene, al menos para la gran mayoría de la humanidad, muchos de los graves problemas de escasez y enfermedad que tenía al principio de las sociedades industriales.
La industria, la ciencia y la tecnología, cuyos éxitos jugaron innegablemente un papel en la mejora (1990: 333-351), en particular, la que hace entre el determinismo tecnológico "nomológico", "normativo" y de las "consecuencias no deseadas".
En este artículo, que trata la interpretación del sistema, nos referimos al normativo (la creencia en el determinismo como una promesa y necesidad) y al de las consecuencias no deseadas (incluido en el discurso de la incertidumbre), rechazándose lo nomológico, "leyes que rigen las sociedades humanas".
A suggested to cibernético de "sistema" regulado por la transmisión de información.
7 A este respecto, tiene sentido recordar que, no sin resistencia manifiesta de muchos bioquímicos y biólogos dedicados a la investigación estructural, acompañados de otros científicos, el concepto cibernético se convirtió, en primer lugar, en la noción básica de todo aquel nuevo campo científico y que, después, tuvo un impacto en las más diversas áreas, y no sólo en las ingenierías y en las ciencias físico-naturales, en particular a partir del desarrollo de las tecnologías de la información y computación.
8 El estallido de la llamada burbuja "punto com", en abril de 2000, fue una crisis especialmente relacionada con la creencia en la innovación como generadora de crecimiento económico sin fin y sin límites: la creencia en un nuevo paradigma tecnológico como productor de riqueza.
13 La posición de este autor sobre este tema está bien expuesta en Polanyi (1994).
mercado, donde el Estado participa con pocas preocupaciones más allá de ésa, y donde la tecnología emerge como un valor en sí misma.
4 En este sentido, véase específicamente Bruni y Zamagni (2007).
La "nueva sociología económica" incorpora una amplia diversidad de enfoques que buscan estudiar el meollo de las problemáticas económicas, transponiendo los supuestos que han guiado la economía convencional.
El Hand book of Economic Sociology, organizado por Smelser y Swedeberg, editado originalmente en 1994, y otras obras de autores como Granovetter (1990), aparecen como ejemplos de este emprendimiento con una posición teórica poco clara.
5 A este respecto, parece oportuno recordar el concepto de "paradigma tecnológico" que desarrolla el economista Dosi (1992: 147-162), un concepto que designa una serie de prácticas tecnológicas determinadas por un modelo (el microprocesador, por ejemplo) que define el tipo de problemas que hay que resolver y la trayectoria tecnológica que hay que seguir.
En este sentido, se puede evocar también la noción de "destrucción creativa", popularizada por Schumpeter (1976), en la medida en la que designa el modo cómo lo nuevo sustituye a lo antiguo.
6 El modelo de la información aplicado a la biología basó sus hipótesis en las obras de Schrödinger, What is Life (1989[1944]), de Shannon y Weaver, The Mathematical Theory of Communication (1948) y de Norbert Wiener, Cybernetics (1948), que contribuyeron considerablemente a la teorización y aplicación del concep-
el discurso de la innoVación en tela de Juicio: tecnoloGÍa, Mercado Y Bienestar HuMano |
Hace una década Hall y Soskice (H&S, 2001) introdujeron el concepto de las variedades del capitalismo en el análisis de la diversidad institucional de los países.
En este texto seminal muestran que la especificidad y la complementariedad de las arquitecturas institucionales se reflejan en las diferentes capacidades de adaptación de los estadosnación a los desafíos de la globalización.
Los países no convergen hacia un único modelo de capitalismo neoliberal.
Al contrario, las ventajas comparativas institucionales de cada tipo de arquitectura instigan diferentes respuestas a la globalización económica.
Como puso de relieve Hancké (2009), estos enfoques se consideran una de las innovacio-
RESUMEN: Este trabajo realiza una interpretación de las teorías sobre las variedades del capitalismo resaltando sus implicaciones para la innovación, en especial para los procesos de transferencia de conocimiento entre la universidad y la empresa.
Los estudios de las variedades del capitalismo señalan la importancia de la arquitectura institucional para la competitividad de los países.
El debate pone de relieve las complementariedades institucionales como concepto útil en términos teóricos para explicar los procesos de desarrollo, así como necesidad de anclar el análisis institucional en datos empíricos.
Estos enfoques son un complemento teórico importante para enmarcar los estudios sobre innovación, donde los procesos de transferencia de conocimiento se consideren uno de los aspectos esenciales del impulso de las innovaciones.
El artículo realiza una revisión crítica de tres enfoques sobre variedades de capitalismo: el estudio precursor de Hall y Soskice, el de los sistemas empresariales de Whitley y el enfoque de la gobernanza de Amable y Boyer.
Para cada uno de ellos se extraen corolarios que permiten conectarlos con los procesos de transferencia de conocimiento.
El resultado señala que el foco central de atención a la empresa debe complementarse con un enfoque sistémico que permite ver la amplia gama de actores, donde la universidad se convierte en uno de los más relevantes.
La intervención del gobierno es esencial en la configuración de un comportamiento innovador de los actores, para fomentar y promover el uso de diferentes mecanismos de transferencia de conocimiento.
PALABRAS CLAVE: Transferencia de conocimiento; innovación; instituciones; variedades de capitalismo; sistemas sociales de innovación y producción.
instituciones, innoVación Y transFerencia de conociMiento: contriBuciones de los estudios soBre las Variedades del caPitalisMo sobre innovación que guían el actual debate, seguido de las principales asunciones sobre el papel de la universidad en los procesos de innovación.
El punto 3 se dedica a analizar los tres enfoques teóricos sobre las variedades del capitalismo.
Para cada uno de ellos se resaltan sus principales asunciones y tipologías, estableciendo unas conclusiones a modo de corolario referidas a sus implicaciones para interpretar los procesos de transferencia de conocimiento.
En el punto 4 se ofrecen unas conclusiones críticas que resaltan la utilidad de estos enfoques para estudiar la capacidad innovadora de los países de forma comparada, así como las limitaciones que aún existen en este campo.
InnovacIón, unIversIdades y transferencIa de conocImIento
Ideas preliminares sobre la innovación y la transferencia de conocimiento
El concepto de innovación ha evolucionado en los últimos cincuenta años desde un enfoque centrado en la tecnología hacia otro que destaca la amplia complejidad y variedad de dimensiones, escalas y actores (OCDE, 2005), aunque estos estudios siguen siendo deudores de la inspiración schumpeteriana que considera a la innovación principalmente como un producto o proceso nuevo o mejorado.
Esta visión no suele ser muy eficaz en términos de políticas operativas.
No obstante, dejar abierto el concepto de innovación permite una mejor comprensión de que la innovación es el resultado de vías específicas donde la tecnología y el conocimiento se desarrollan en la interacción de múltiples factores determinados contextualmente.
Las influencias que tienen la demanda del mercado y la comercialización en la decisión de producción de conocimientos son ejemplos de dependencias que llevan a algunas empresas, regiones o países a caminos y trayectorias específicas.
La aparición del enfoque sistémico de la innovación ha aumentado la atención que se presta al componente institucional en los procesos de creación, transferencia y aplicación del conocimiento, haciendo ahínco en las condiciones, reglamentos y políticas en las que operan los mercados, así como en el papel del gobierno en este contexto.
La centralidad otorgada a la innovación pone de relieve la importancia de los conocimientos científicos para el progreso económico.
En consecuencia, se otorga un papel más relevante nes más importantes de los estudios comparativos en las ciencias sociales, habiéndose convertido con rapidez en una de las teorías centrales de la actual economía política.
Una de sus potencialidades se encuentra en su utilidad para entender los procesos de innovación, en particular las políticas de innovación que intentan dinamizar los sectores productivos facilitando los procesos de transferencia de conocimiento.
En estos procesos las organizaciones universitarias se consideran actores estratégicos para potenciar las innovaciones.
Un ejemplo relevante lo encontramos en la Unión Europea.
La Agenda de Lisboa sitúa a la transferencia de conocimiento como un tema crucial para los estados miembros, haciendo especial hincapié en el papel que las universidades pueden desempeñar en la competitividad y la innovación.
Se sostiene que, más allá de la investigación y la educación tradicional, la universidad también debe desarrollar actividades de transferencia de conocimiento que tengan consecuencias para el desarrollo territorial.
Sin embargo, las políticas de crecimiento basadas en la innovación se encuentran con el dilema de que el alcance de este proceso de transferencia suele depender en gran medida de la diversidad de entornos institucionales.
En la literatura especializada sobre innovación se considera a las instituciones como un elemento importante, aunque éstas resultan difíciles de contextualizar y ubicar en los elementos que conforman el sistema económico y social que caracteriza a los países.
Los estudios que contemplan los rasgos del capitalismo en estados y regiones suponen una fuente relevante que puede enriquecer las investigaciones sobre innovación, en particular los factores estructurales que afectan a los procesos de transferencia de conocimiento en el sistema público de I+D.
Este artículo aborda tres ramas de las variedades del capitalismo con el objetivo de encontrar pistas acerca de cómo estas teorías afectan a la transferencia de conocimiento: las ideas fundadoras de H&S, los sistemas empresariales de Whitley (1999) y la visión inspirada por la escuela francesa de la regulación de sistemas sociales de la innovación y la producción (SSIP).
El objetivo es ilustrar cómo el entorno institucional afecta a procesos centrales para la actividad innovadora.
La estructura del artículo es la siguiente.
Después de la introducción, en el punto 2 se exponen las ideas claves
adecuadamente a los desafíos de la diversidad de las arquitecturas institucionales, los incentivos y el comportamiento de los actores en el ámbito de la innovación.
El cambio en la Universidad y la importancia de la transferencia de conocimiento
Las universidades son las organizaciones más relevantes en la producción de conocimientos, asumiendo además el papel de nodos en las redes científicas y tecnológicas mundiales (David, 1994).
Actualmente las universidades están experimentando una importante transformación marcada por un cambio de paradigma.
Además del papel tradicional de generación de conocimientos, se espera de ellas que respondan a una nueva gama de necesidades sociales.
Un grupo de autores encabezados por Michael Gibbons (Gibbons et al., 1994) han introducido la noción de un sistema de investigación nuevo, más interactivo y socialmente distribuido, llamado Modo 2.
Sostienen que la producción de conocimiento, que en el pasado estaba estructurada en las disciplinas científicas universitarias, es ahora mucho más heterogénea.
El nuevo modo de producción de conocimiento no sustituye por completo a su predecesor, el llamado Modo 1, sino que es su complemento.
El conocimiento en el Modo 2, que Boaventura de Sousa Santos (2008) designa como "conocimiento pluriuniversitario", se genera en un contexto de mayor alcance, en esencia transdisciplinaria, tratando de movilizar a las perspectivas teóricas y metodologías empíricas para resolver problemas específicos.
En el Modo 2, los actores involucrados son más numerosos y tienen una interacción más intensa.
Una característica muy importante se refiere a la reflexividad creciente del proceso de creación de conocimiento, un proceso dialógico capaz de incorporar una mayor diversidad de puntos de vista.
Esto significa que a los sistemas de control de calidad científica, como a la supervisión de los pares, se añaden otros criterios de complejidad económica, social y cultural para identificar lo que se considera como buena ciencia.
Este conocimiento pluriuniversitário es, según Boaventura de Sousa Santos (Ibíd.,35), un conocimiento del contexto, que actúa como principio organizador de su producción y su aplicación, lo que ocurre en la mayoría de los casos fuera del ámbito universitario.
Los criterios de relevancia se derivan, por tanto, de nociones procedentes tanto de a las universidades, en comparación con el punto de vista más tradicional de la innovación, en el que la empresa era el objeto principal de atención.
Éste es uno de los presupuestos de las teorías que ponen de relieve el nuevo papel del conocimiento, que destaca a la universidad como organización integrada en la creación de dinámicas locales de desarrollo a través de la investigación básica y aplicada.
En este contexto es especialmente importante analizar la transferencia de conocimiento como un aspecto central de la competitividad y de la cohesión de los territorios, en particular la estructura de las interconexiones entre los actores de los sistemas de innovación.
La transferencia de conocimiento ha sido objeto de varios enfoques influentes en los últimos años.
Este artículo se centra en la transferencia de conocimiento que realiza la universidad, considerada como un productor y protector de los bienes comunes que son resultado de la investigación científica, tanto para la sociedad que la rodea como para las empresas que absorben estos conocimientos y los llevan al mercado.
Este concepto recoge numerosos elementos que se centran en la producción académica del conocimiento científico, en su aplicación en la empresa y en el logro de potencial económico.
Aunque el concepto originalmente utilizado por muchos autores en este campo es el de "transferencia de tecnología", aquí se ha optado por hablar de la transferencia de conocimiento debido a que este concepto engloba dimensiones adicionales y parece más adecuado frente a la dificultad que supone separar los mundos de la ciencia, la tecnología y la innovación (Latour 1987(Latour, 2005)).
La formulación de políticas adecuadas para fomentar la transferencia de conocimiento a las particularidades de cada situación requiere una comprensión de las especificidades del territorio, en particular las instituciones relacionadas con las actividades innovadoras.
La mera repetición de buenas prácticas de transferencia de conocimiento, como suele realizarse en gran parte de las políticas de innovación, no es suficiente para alcanzar logros de desarrollo.
Volviendo al ámbito de la Unión Europea, los contextos institucionales en que se aplican las políticas son en ocasiones tan diferentes que los resultados de replicar buenas prácticas resultan frecuentemente en fracasos.
La ambición de convertir la Unión Europea en un espacio competitivo se enfrenta a las dificultades provenientes de la falta de cohesión.
Otro hito importante fue el Libro Verde de la Innovación (Comisión Europea, 1995), donde se pone de relieve el surgimiento de la economía del conocimiento y el papel que en ella tiene la universidad como jugador clave para la generación y aplicación de conocimiento, unido a los instrumentos que facilitan la conexión entre la academia y la empresa.
Adicionalmente, en la UE la importancia de la transferencia de conocimiento se ha visto reforzada por la brecha en las capacidades tecnológicas, comparadas con las realidades de los EE.UU. y Japón, que también aparecen por primera vez en el Libro Verde y se reiteran en las evaluaciones que se realizan sobre la capacidad innovadora en el ámbito europeo.
Finalmente, en el contexto del cambio de paradigma político y organizativo, existe un creciente campo de estudio que muestra la diversidad de canales y mecanismos por los que las universidades influyen en el desarrollo.
Debackere y Veugelers (2005) identifican como las principales conexiones formales de la ciencia con la industria las siguientes: la creación de empresas tecnológicas, los acuerdos de colaboración en la investigación en consorcio, los contratos de investigación y consultoría y la explotación de los derechos de propiedad industrial.
Otros canales también se resaltan como importantes, como la cooperación en la formación de graduados, la formación para los empleados de las empresas y los intercambios de personal entre la empresa y la universidad.
Estos autores añaden que detrás de la variedad de relaciones formales existe una variada serie de contactos informales y redes personales.
Aunque difíciles de medir, estos contactos informales son fundamentales para la promoción de nuevas relaciones formales.
Para que surja un interés de ambas partes para establecer vínculos, es necesaria la conciliación entre la demanda y oferta de los investigadores como de usuarios, lo que conlleva un carácter más transdisciplinar.
El nuevo modo de producir conocimiento resulta más evidente en las asociaciones universidad-industria, así como en el conocimiento producido directamente para el mercado, aunque que no se agota en esta escala y alcanza una complementariedad que involucra a varios actores.
El papel de la universidad se ha reconfigurado en el sentido de que sus conocimientos contribuyen más directamente a la competitividad económica.
Las áreas de investigación se orientan por las perspectivas de ser absorbidas por las empresas y convertirse en nuevos productos y procesos.
Igualmente, las restricciones en la financiación pública de las universidades han funcionado como condicionantes e incentivos para tratar de establecer asociaciones con el sector privado dirigidas a la comercialización de resultados de la investigación.
Otro de los enfoques relevantes en este ámbito es el de la Triple Hélice, el famoso modelo de Leydesdorff y Etzkowitz (1997).
El modelo muestra la intersección de tres esferas y múltiples interacciones entre los diversos actores.
Su papel en la dinámica del sistema resulta en un espacio compartido que surge de las necesidades de los nuevos actores capaces de una intermediación eficaz.
La Triple Hélice aboga por la idea de que la nueva universidad es una universidad emprendedora (Etzkowitz, 2003, Etzkowitz et al., 2000).
Ejerce una tercera misión que incluye, como destacan Gunasekara (2006) o Goldstein (2008), una serie de actividades empresariales: promover el desarrollo económico regional, fomentar y recompensar los profesores que prestan asistencia técnica a los actores en la región, estudios de mercado, contribución a la creación de empresas de base tecnológica, así como participación en las inversiones de empresas nuevas que surgen del conocimiento generado en el mundo académico.
Algunos autores han discutido y comparado la visión del Modo 2 con otros métodos relacionados con los cambios en el sistema científico (Hessels y Van Lente, 2008), mostrando cómo su amplio alcance ha generado gran atención por parte de la política científica.
En el caso de los Estados Unidos, la importancia de la transferencia de conocimiento como tema central para las políticas de investigación e innovación ha aumentado desde principios de los ochenta con el Bayh-Dole Act.
Berman (2008) subraya la importancia de este evento en el proceso de institucionalización, señalando el papel de las prácticas asociadas a transferencia de co-HuGo Pinto ferencia de conocimiento, tal como sostienen Bozeman (2000) y Molas-Gallart et al. (2002).
Se trata de un concepto distintivo, e interconectado con otros como la difusión de tecnología y difusión de la innovación.
La transferencia de conocimiento es un proceso voluntario de participación activa de beneficio mutuo entre las organizaciones de investigación, las empresas, los gobiernos o la comunidad más amplia.
El objetivo es generar, adquirir, implementar o facilitar el acceso a los conocimientos necesarios para mejorar el bienestar material, humano, social o ambiental.
La comercialización de la ciencia, por tanto, debe ser vista como un componente de los procesos de transferencia de conocimiento.
El conjunto de trabajos citados en esta sección sirve para subrayar la necesidad de un concepto amplio de trans- instituciones, innoVación Y transFerencia de conociMiento: contriBuciones de los estudios soBre las Variedades del caPitalisMo concepto al conectar a las instituciones con las tecnologías sociales.
La transferencia, la difusión y la propagación de ciertas tecnologías dependen de un contexto institucional adecuado para su uso, en lo que coindicen con estudios previos, como los de Freeman y Louçã ( 2004) o Freeman y Pérez (1988).
Finalmente, cabe destacar que Jackson y Deeg (ibíd.) sugieren varios ámbitos institucionales que deben ser comparados: los sistemas financieros, los gobiernos corporativos, las relaciones entre empresas, las relaciones laborales, la formación profesional, la creación de empleo, el estado de bienestar y la innovación.
En este marco de discusión general caracterizado por la importancia otorgada a la estructura institucional, se han seleccionado tres grupos de autores que distinguen entre diferentes ramas de las variedades de capitalismo debido a su utilidad para interpretar los procesos de transferencia (Tabla II).
La primera se trata del trabajo precursor de Hall y Soskice.
La segunda es la referida a los sistemas nacionales de empresa de Richard Whitley, mientras que la tercera, llamada en ocasiones de métodos de gobierno, comprende los trabajos sobre sistemas sociales de la producción de Hollingsworth y Boyer y sobre los sistemas sociales de la innovación y la producción de Amable.
La coordinación en las economías de mercado
El planteamiento iniciado por Hall y Soskice (2001) ha sido propuesto para explicar las similitudes de las economías desarrolladas.
Ello se realiza vinculando los procesos de modernización con la presencia de modelos de producción diferentes para tratar de comprender las interacciones estratégicas, donde la empresa se sitúa en el centro de los sistemas y define su actividad.
Los sistemas relevantes son: el sistema de gobierno corporativo, el sistema de relaciones entre empresas, las relaciones laborales y el sistema educativo y de formación.
Se trata de un enfoque micro-analítico sobre las interacciones estratégicas de la empresa, que se entiende como "institucionalmente incorporada".
La comparación entre los países se realiza observando la manera en que las empresas resuelven sus problemas de coordinación.
Estos autores introducen el concepto de ventaja comparativa institucional, a saber, una arquitectura institucional de una determinada economía política que proporciona a las empresas ventajas en actividades específicas.
Con Estos autores señalan, por ejemplo, que las oficinas de transferencia de conocimiento en las universidades de los EE.UU., al centrar su acción en las cuestiones de la concesión de licencias, han alentado el aumento en el número de patentes.
El éxito de la comercialización de la investigación académica se deriva de los incentivos individuales, la propensión al riesgo y las habilidades de los académicos y empresarios, que dependen en gran medida de la actual arquitectura institucional.
Por otra parte, la importancia de adaptar el análisis institucional en el ámbito económico se justifica, de acuerdo con Jackson y Deeg ( 2006), debido a que las economías nacionales se caracterizan por determinadas configuraciones institucionales que afectan a la economía y tienen diferentes efectos sobre el desempeño de los países, contribuyendo a crear dependencias de trayectoria.
Sin embargo, un obstáculo siempre presente en estos enfoques reside en la dificultad inherente al concepto de institución.
Los esfuerzos realizados para definir las instituciones son aún una tarea inacabada debido a que las aproximaciones son incompletas y frecuentemente incompatibles entre sí, aunque resulta útil partir de algunos rasgos comunes de las definiciones de los autores centrales del institucionalismo.
Las instituciones son, según Hodgson (2006), los tipos de estructuras de poder en la sociedad, los sistemas de reglas que estructuran las interacciones sociales frecuentes.
North (1994) afirma que las instituciones son limitaciones humanamente creadas para la estructura de la interacción humana, que consisten en las limitaciones formales (normas, leyes, constituciones), las restricciones informales (normas de comportamiento, convenciones y códigos auto-impuestos) y las formas de directrices que definen la estructura de incentivos en la sociedad.
Aoki (2001) entiende a una institución como un patrón autosostenible de interacciones sociales, representado por las normas que todos los jugadores conocen e incorporan como creencias compartidas acerca de cómo se actúa en un determinado ámbito.
Bromley (2006) insiste en que una comprensión clara de las instituciones requiere que sean consideradas tanto en su dimensión más estrecha de restricción a la conducta como en la dimensión liberadora de los individuos para definir conjuntos de oportunidades en los campos de acción para los miembros de ciertos grupos.
Las instituciones se asumen de esta manera como un elemento de las relaciones económicas y sociales, y no sólo como límites a esas relaciones.
Estas características permiten resaltar cómo funcionan las complementariedades institucionales.
Se sostiene que dos instituciones son complementarias si la presencia (o eficiencia) de una institución mejora el rendimiento (o eficiencia) de la otra.
Por ejemplo, un enfoque a corto plazo requiere de una capacidad de ajuste rápido de la mano de obra, lo que resulta necesario en un mercado laboral flexible donde se puede contratar y despedir con facilidad.
Sin embargo, como sugieren estos autores, muchos países no tienen una forma consistente del capitalismo.
Es decir, en la realidad presentan versiones intermedias de los tipos ideales, dado que sus instituciones no generan complementariedades, sino potenciales ineficiencias, resultando en un desempeño económico más débil.
Los patrones de especialización tecnológica están en gran parte determinados por el tipo de capitalismo predominante en un país.
Las ELM tienden a especializarse en la innovación radical, mientras que las ECM se concentran en mayor medida en la innovación de naturaleza incremental.
La innovación radical es particularmente relevante en sectores de rápida evolución tecnológica, que carecen de capacidad de asumir riesgos en las estrategias de mejora de productos esta arquitectura, las empresas pueden realizar ciertas actividades y producir determinados bienes de manera más eficiente que otras debido al apoyo institucional.
Dado que no existe una distribución similar de las instituciones por los territorios, surge una variedad de perfiles de rendimiento productivo y económico.
Distinguen dos tipos básicos de regímenes de producción: las economías liberales de mercado (ELM) y las economías coordinadas de mercado (ECM).
Las economías liberales de mercado comparten características como la orientación de negocio a corto plazo, los mercados de trabajo desregulados, la alta educación general y la integración en un ambiente de negocios internacional de alta competencia.
En las economías coordinadas, el comportamiento económico está estratégicamente coordinado a través de otros mecanismos fuera del mercado.
Existe un mayor énfasis en las finanzas a largo plazo.
Los niveles de la formación profesional son altos, al igual que la cooperación tecnológica entre las empresas existentes.
Las ECM tienden a concentrar sus inversiones en activos específicos y co-específicos, mientras que las ELM prefieren activos fácilmente cambiables. como distintos patrones de organización económica que varían en grado y modo de coordinación de las actividades económicas, así como la organización y la interconexión entre los accionistas, gerentes, especialistas y demás personal.
Este autor establece conexiones entre las macroinstituciones, los sistemas de innovación y los modos de organización.
Señala que los arreglos institucionales limitan y facilitan el desarrollo de habilidades empresariales, en particular de la capacidad de innovación.
Ciertas instituciones alientan a las empresas a desarrollar capacidades competitivas más eficaces en industrias específicas.
Estas características explican los tipos de especialización y los resultados económicos.
Whitley aísla un número limitado de elementos para combinarlos y obtener un conjunto de tipos ideales que se pueden comparar con los casos reales.
Define ocho tipos de sistemas de empresa, cuatro tipos de estados y seis tipos de sistemas de innovación.
Este procedimiento analítico permite analizar aspectos específicos de la configuración institucional.
Una de las características relevantes del análisis de Whitley es que pone de relieve que, a pesar de la fuerte heterogeneidad entre las regiones, el nivel nacional sigue siendo el más importante para el análisis de los arreglos institucionales, debido al papel central que los estadosnación siguen teniendo en el gobierno y regulación de la economía.
Los sistemas empresariales son analizadas de acuerdo con el nivel de integración de la propiedad (los tipos que distingue son los siguientes: la fragmentaria, la de proyecto en red, la coordinada en forma de distrito industrial, y la forma de conglomerado, distinguiendo a su vez en esta última entre conglomerado financiero, integrado, compartimentado, de colaboración y altamente colaborativo).
Por otra parte, la coexistencia de sistemas empresariales en diferentes proporciones origina diferentes tipos de Estado.
Los tipos ideales son: el de independencia absoluta, el de desarrollo dominante, el de espíritu empresarial corporativo y el corporativista inclusivo.
Esta disposición es coherente con la propuesta de H&S, donde la noción de complementariedad es también fundamental para la coherencia y la estabilidad de los tipos ideales, basados en los principios de eficiencia económica y el ejercicio del poder.
Estos diferentes tipos de estado están asociados con las características de las empresas y los sistemas empresariales, y de acelerar su implementación en sectores productivos extensos.
La innovación incremental, en cambio, tiende a ser más importante para mantener la competitividad en la producción de bienes de capital, en mantener la calidad del producto y en asegurar la lealtad del cliente, algo que es más coherente con relacionales estables de las ECM.
En este sentido, Casper et al. (1999) muestran que las empresas de biotecnología y software en Alemania habían logrado con éxito entrar en estos sectores avanzados, pero que tenían más potencial en sectores caracterizados por la tecnología basada en el conocimiento acumulado con menos riesgo de implantación en el mercado.
Las arquitecturas institucionales discutidas por Hall y Soskice ilustran algunas implicaciones relevantes para la transferencia de conocimiento.
A partir de la distinción entre el énfasis en innovaciones radicales de las economías liberales y el realizado en innovaciones incrementales por las economías coordinadas, Casper ( 2006) pone de relieve cómo las ECM tienen una mayor coordinación en el sistema de formación, al igual que entre la industria y la academia, debido al diseño de los planes de estudio y la investigación aplicada.
En los países de ELM, la relación entre las universidades y las empresas está muy centrada en I+D contratada y, en última instancia, se basa en transacciones de corto plazo, especialmente con la concesión de licencias de derechos de propiedad industrial (DPI) de las universidades a las empresas establecidas o nuevas empresas creadas y dirigidas por los investigadores.
El marco legal y las oficinas de transferencia de conocimiento son los facilitadores de estos mecanismos formales.
Por otra parte, las relaciones en las ECM a largo plazo son facilitadores de la investigación aplicada en los departamentos y las grandes empresas, donde los marcos legales potencian que el investigador posea el resultado de la investigación financiada con fondos públicos.
En estos contextos hay menos atención a los aspectos relacionados con la comercialización y propiedad de la transferencia de conocimiento.
Los sistemas empresariales y los tipos de estado
El segundo tipo de enfoque sobre las variedades del capitalismo es la propuesta de Whitley (2007aWhitley (, 1999) referida a los sistemas empresariales.
Estos sistemas se definen
autor entiende un sistema público de investigación como aquel conjunto de entidades cuyos recursos humanos son asignados en mayor medida a la investigación, así como por los arreglos institucionales que dan forma a la financiación, la gestión y la evaluación de la ciencia.
Estas características de los sistemas públicos de investigación ayudan a entender cómo la producción de innovaciones y las empresas afrontan una variedad de problemas.
Los sistemas públicos de investigación son, a su vez, afectados por cuatro características de los marcos institucionales que rigen la producción de conocimientos en los distintos países: i) la medida en que el estado delega en las élites intelectuales aquellas decisiones referidas al empleo y el control de los recursos, ii) la concentración del control administrativo dentro de las organizaciones de investigación, iii) la estabilidad y la fuerza de la jerarquía de las organizaciones de investigación, y iv) la segmentación de los objetivos de la organizaciones en el trabajo de investigación que realizan.
En conjunto, estas características ayudan a explicar las grandes diferencias en la competencia científica y el pluralismo entre los sistemas.
El Estado promueve la diversidad de las relación existentes entre la empresas y la universidad (Whitley, 2007b).
Las universidades se ven afectadas por una influencia que es especialmente relevante, dado que es el actor central de los sistemas públicos de investigación: se trata de la forma en que las universidades adquieren y utilizan los recursos, de la dirección de sus actividades básicas y del desarrollo de su capacidad organizativa.
En sistemas de investigación altamente concentrados y jerarquizados los investigadores a través de las estructuras de gobierno, las relaciones entre las empresas, las relaciones de trabajo y organización.
En lo referido a los sistemas de innovación, se definen por un número limitado de elementos (la división de la autoridad, la participación en los sistemas públicos de investigación, el grado de coordinación autoritarios, las innovaciones específicas del negocio, las innovaciones y la discontinuidad de la naturaleza sistémica de las innovaciones) que dan lugar a seis sistemas: los llamados sistemas autárquico, artesanal, de equipos de tecnología, dirigido por el Estado y de grupos de colaboración.
Estos tipos de sistemas de innovación son más característicos de ciertos tipos de estado.
Por ejemplo, el tipo autárquico y el tipo de equipos de tecnología son más comunes en los estados de independencia absoluta, mientras que los sistemas basados en grupos de colaboración existen generalmente en el estado corporativista.
Una cuestión central para Whitley (2003) es el papel de la ciencia en el apoyo al crecimiento de nuevas industrias.
Tecnologías radicalmente innovadoras han variado entre países que fomentan diferentes niveles de la competencia, de reputación y el pluralismo intelectual y de flexibilidad (Tabla III).
Estas dos características de los sistemas públicos de investigación ayudan a explicar las siguientes dimensiones: (i) las diferencias en el grado en que la investigación es coordinada a través de universidades y organizaciones semejantes para resolver problemas comunes, y (ii) la facilidad con que las nuevas metas y procedimientos se desenvuelven e incorporan en los programas de investigación para intentar resolver nuevos tipos de problemas.
Este instituciones, innoVación Y transFerencia de conociMiento: contriBuciones de los estudios soBre las Variedades del caPitalisMo temas orientados a la resolución de problemas prácticos.
Esto facilita la integración de las empresas en redes de investigación, en comparación con los sistemas en que existe una división disciplinaria más marcada.
La gobernanza y los sistemas sociales de innovación y producción
El enfoque de la gobernanza es un macro-análisis que busca comprender y clasificar los mecanismos de coordinación del gobierno de la actividad económica mediante varias ampliaciones de los enfoques.
Hollingsworth y Boyer (1997) muestran claramente cómo no todas las relaciones sociales se basan en el mercado.
Existen mecanismos de coordinación que proporcionan a los actores vocabularios y lógicas para la consecución de sus objetivos y para la definición de lo que debe valorarse, mostrando las reglas y leyes que deben seguir en una determinada situación.
Estos mecanismos de coordinación están asociados con "sistemas sociales de producción" que dan lugar a diferentes resultados económicos.
Un sistema social de producción se entiende como el conjunto de instituciones y estructuras de un país o región que se integran en una configuración social distintiva.
Está formado por los siguientes subsistemas: el sistema de relaciones laborales, el sistema de formación para los trabajadores y directivos, el gobierno corporativo, las relaciones entre las empresas, las relaciones comerciales con proveedores y clientes, los mercados financieros, las concepciones de la justicia e equidad en los mercados de capital y de trabajo, y la estructura y política del estado.
Todas estas instituciones, organizaciones y valores sociales tienden a ser consistentes.
Según Boyer (2003), un análisis económico de las instituciones debe tener en cuenta varios componentes: el habitus, las convenciones, la organización, las reglas institucionales y el orden constitucional.
Boyer (2003Boyer (, 2004) ) distingue cinco formas institucionales básicas, que podemos llamar building blocks: el régimen de la moneda, las relaciones salariales, la competencia, la adhesión al régimen internacional y el Estado.
El régimen de acumulación es el conjunto de regularidades que garantizan un proceso global relativamente coherente de la acumulación de capital, lo que puede aumentar o reducir las distorsiones y los desequilibrios que resultan de estos procesos.
tienden a permanecer en la misma universidad, existiendo escasa movilidad entre varias organizaciones, lo que dificulta la transferencia de conocimiento.
Un sistema de investigación más flexible facilita la participación plural de negocios en la investigación.
La participación de las empresas en la investigación puede ser pasiva e indirecta (sobre todo con la absorción de personal cualificado) o activa (con lazos de colaboración intensos para el estudio de los problemas genéricos).
Whitley, con el análisis de los sistemas públicos de investigación, pone de relieve cómo la flexibilidad y la capacidad para adquirir, desarrollar y utilizar nuevos conocimientos se ve facilitada en mayor o menor medida por algunos arreglos institucionales.
Aunque la empresa sigue siendo el agente cuya conducta establece el conjunto de la economía, las organizaciones universitarias se consideran actores centrales en el sistema de investigación.
Los modos en que las actividades innovadoras se organizan en los países dependen del dominio de las transacciones anónimas del mercado, o bien de las relaciones de cooperación reguladas por compromisos que adoptan los gobiernos.
Whitley sugiere que compartir conocimientos y colaborar en innovación tiene menos riesgos en los contextos últimos.
No obstante, esto puede, como sugieren también H&S, inhibir la aparición de innovaciones radicales, que son discontinuas (o disruptivas) en relación con el conjunto de conocimientos y tecnología de las comunidades involucradas.
A pesar de ello, la aproximación de Whitley supone una implicación muy importante para las economías coordinadas: también pueden ser competitivas en sectores emergentes de tecnología si adoptan estrategias de nicho en sus empresas, y si se adecúan a las ventajas comparativas institucionales en estos sectores.
La transferencia de conocimiento es relativamente lenta entre las organizaciones en los sistemas públicos de investigación altamente segmentados en términos de objetivos, carrera profesional y recursos.
En ellos hay dificultades para responder a los resultados de nuevas investigaciones si las trayectorias individuales permanecen aisladas.
La existencia de objetivos comunes, ya sea en la investigación fundamental o aplicada, es esencial como catalizador de la transferencia.
Por ello, las fronteras entre la investigación básica y la producción de conocimiento orientado a la práctica resultan más fluidas y permeables en los sis-
-Tipo 1: Cuando dos o más instituciones se refuerzan mutuamente y tienen efectos conjuntos sobre las actividades y los actores. -Tipo 2: Cuando una institución tiene un efecto en otra institución.
La noción de los sistemas sociales de la innovación y la producción (SSIP), de Amable, Barré y Boyer (1997), son por tanto un intento de superar la visión limitada de los sistemas de innovación, que normalmente se presentan como un subconjunto del total de la economía.
El análisis SSIP revela cómo el núcleo de un sistema de innovación, que consiste en el triángulo de la ciencia y la tecnología, la innovación y la industria, que es en gran medida interdependiente de tres vértices esenciales: la educación/capacitación, los recursos humanos y el sistema financiero.
Las características que constituyen el sistema social de la innovación en cada territorio tienen un impacto en las capacidades económicas, generando las especificidades del sistema productivo.
Utilizando datos recientes, Amable y Lung ( 2008) analizan variables de cinco componentes esenciales: [1] la competencia de los productos en el mercado, [2] la negociación salarial y el mercado de trabajo, [3] la intermediación financiera y el gobierno empresarial, [4] la protección social, y [5] el sector de la educación.
A partir de estas cinco variables identifican cuatro modelos principales de sistemas de innovación y producción en la Unión Europea: las economías de mercado (economía liberal de mercado o modelo anglo-sajón), las economías socialdemócratas, el capitalismo de Europa continental y el capitalismo en el Sur de Europa (Mediterráneo) (Ver Tabla IV).
El modo de regulación comprende un conjunto de procedimientos y comportamientos, tanto individuales como colectivos, que reproducen históricamente las relaciones sociales fundamentales a través de la conjunción de ciertas formas institucionales que provienen de una trayectoria histórica, lo que permite mantener el régimen de acumulación vigente y garantizar la dinámica de las decisiones descentralizadas.
Amable y Petit (1999) se refieren a las dimensiones institucionales que son cruciales para la comprensión de diversos mecanismos económicos y discuten el concepto de la arquitectura institucional para ilustrar cómo las instituciones pueden formar una estructura coherente y complementaria.
Dada la diversidad institucional, estos autores sugieren dos enfoques distintos para las instituciones relacionadas con cada dimensión específica a analizar.
El primer enfoque se basa en la idea de que el análisis de todas las actividades relacionadas con un tema particular nos permite comprender las instituciones centrales.
Según los autores, este método puede no ser tan eficaz, porque en la práctica no existe una coincidencia exacta entre las actividades y las instituciones relacionadas.
Éste es el enfoque típico, por ejemplo, en muchos estudios que utilizan el paradigma del sistema nacional de innovación.
Un segundo enfoque, que adopta una visión más amplia proveniente de la escuela francesa de la Regulación, utiliza la noción de complementariedad institucional.
Los autores toman una noción más comprehensiva, distinguiendo tres tipos:
-Tipo 0: Cuando las instituciones son inducidas por actividades conexas.
Alta tasa de matriculación.
Importancia de la calidad de la educación primaria y secundaria.
Importancia de la formación del profesorado, centrado en competencias específicas.
Importancia de la educación permanente.
Altas tasas de matriculación en la enseñanza secundaria.
Énfasis en la homogeneidad de la educación secundaria.
Formación profesional centrada en habilidades específicas.
Tasas de matrícula débil en la educación superior.
Sistema de educación superior de formación frágil.
Débil servicio de formación, centrado en las habilidades generales.
LOS CUATRO TIPOS DE CAPITALISMO EN EUROPA (continuación)
HuGo Pinto por tanto, de la arquitectura institucional.
Por ejemplo, el uso de las patentes como herramienta central de la transferencia de conocimiento se lleva a cabo, entre otras cosas, debido a los marcos jurídicos de los distintos países que dan atención diferente a la protección de los derechos de propiedad.
En los EE.UU. o el Reino Unido, la vigilancia sobre este tema es fuerte, por lo que la relación entre la universidad y la empresa asume en mayor medida este mecanismo de transferencia, estimulando las actividades de concesión de licencias.
Al contrario, en las economías mediterráneas, que de acuerdo con Teece (1986) son caracterizadas como de un sistema débil de propiedad, es difícil proteger los derechos de propiedad de los conocimientos y la tecnología, por lo que las patentes tienen dificultades para ser consideradas como un mecanismo útil de la relación entre la universidad y empresa.
Más bien se utilizan como un indicador de la capacidad tecnológica y como una expresión de la voluntad para transferir los conocimientos científicos.
Los distintos enfoques analizados ofrecen importantes contribuciones al análisis institucional de la transferencia de conocimiento, enfatizando cómo las instituciones se organizan y complementan, creando lógicas de articulación que estructuran las reglas del juego.
No obstante, la perspectiva de las variedades del capitalismo no está exenta de críticas.
El punto de vista de H&S ha sido ampliamente criticado debido a la forma en que se realiza la conexión entre la dinámica de la innovación y la coordinación de las economías.
Taylor (2004) fue uno de los primeros críticos de las economías de especialización en innovación con diferentes grados de radicalismo.
Este autor argumenta que los EE.UU. son un caso extremo y no pueden ser tomados como un ejemplo de base para esta comparación.
Parte muy significativa de la innovación en el mundo de hoy es financiada y ejecutada por el Estado y las universidades.
Las relaciones internacionales son también un aspecto que no debe pasarse por alto, debido a que la dinámica raramente es totalmente endógena, sino que depende en gran medida de las relaciones de los sistemas de investigación con otros sistemas externos.
Por su parte, Akkermans et al. (2009) ha apoyado las críticas de Taylor, sobre todo debido a las debilidades de la evidencia empírica aportada por H&S. Defender una tesis de carácter general basada en una prueba con sólo dos países (EE.UU. y Alemania),
El enfoque de la gobernanza, del cual los SSIP son un ejemplo, es un análisis institucional comparativo, vinculado de manera importante a un componente empírico, incorporando en la investigación variables cuantitativas relevantes.
Mientras que las ramas anteriores de las variedades del capitalismo se centraban en la empresa institucionalmente "incrustada" como elemento central y punto de partida del análisis, este enfoque destaca en cómo el conjunto de contextos institucionales influyen en las macro-variables que se reflejan en los indicadores estadísticos.
La empresa deja de ser el foco del análisis para compartir el interés con otros actores como las universidades, que tienen un papel central en los diferentes sub-sistemas que constituyen el sistema social de la innovación y de la producción de un país.
El sistema de relaciones institucionales entre estos dominios se lleva a cabo a través de un concepto de complementariedad institucional enriquecido, que adicionalmente ofrece paralelismos con la idea del análisis de componentes principales empleada en varios procedimientos estadísticos multivariantes, lo cual supone una ventaja para hacer operativo el enfoque.
ImpLIcacIones y LImItacIones de Los enfoques sobre Las varIedades de capItaLIsmo
La transferencia de conocimiento se asume como un proceso central para la innovación y el desarrollo.
La manera de entender el vínculo entre la universidad y la industria se ha transformado para convertirse en una red de conocimientos territorialmente integrada.
Se trata de un proceso caracterizado por diferentes mecanismos que son comunes en relación a los contextos específicos donde los actores participan en la transferencia.
La arquitectura institucional restringe o mejora las actividades y comportamientos de los actores.
En este sentido, las instituciones deben ser un aspecto central en la comprensión de cómo las universidades están interrelacionados con el entorno, en particular con las empresas, que son las que necesitan en distinto grado conocimientos para llevar al mercado.
Las diferencias entre los territorios no sólo crean variaciones en los resultados económicos, sino también en la gobernanza.
La configuración y la intensidad de uso de varios mecanismos de transferencia de conocimiento dependen, instituciones, innoVación Y transFerencia de conociMiento: contriBuciones de los estudios soBre las Variedades del caPitalisMo te entre este enfoque y los dos anteriores es que el énfasis en la empresa se sustituye por una visión integrada del sistema que afecta a la gobernanza de la innovación y la producción.
El marco institucional de la transferencia de conocimiento está estrechamente relacionado con la complementariedad institucional que se refleja en los comportamientos de los actores y la influencia de las actividades económicas y las actuaciones de los territorios.
Amable extiende las variedades de capitalismo de H&S para crear tipos complejos que tienen un mayor alcance.
El problema radica en el hecho de que, en efecto, cada estado-nación tiene un tipo único de capitalismo, con instituciones específicas.
La idea original de H&S sigue siendo muy atractiva por su simplicidad conceptual que da lugar a dos tipos ideales que contrastan los componentes esenciales de la arquitectura institucional de un país.
Una limitación importante de los enfoques descritos es la dificultad para analizar escalas subnacionales, donde las cuestiones de proximidad y el aprendizaje son esenciales, algo que es considerado como el paradigma actual de los sistemas regionales de innovación (Carrincazeaux, Lung y Vicente, 2008; Gossling y Rutten, 2007; Asheim y Gertler, 2004; Asheim y Isaksen, 2002; Cooke, 1998).
Varios autores han hecho un esfuerzo para conciliar los dos enfoques.
Gambarotto y Solari (2009) pusieron a prueba las diferencias regionales en la UE en términos de las variedades de capitalismo.
Con este fin, teniendo por punto de partida la tipología de Amable, han encontrado evidencia de las diferencias regionales relacionadas con los diferentes perfiles institucionales.
También Carrincazeaux y Gaschet (2006) tratan de entender los perfiles regionales con una batería de indicadores relacionados con las dimensiones sugeridas, dirigido a la construcción de tipologías de las regiones europeas en términos de configuración de la ciencia, la tecnología y la industria.
Los resultados ilustran una amplia gama de perfiles regionales, donde subsisten regiones que tienen una fuerte diversidad en términos económicos.
Los autores enfatizan que, a pesar de esta diversidad, la dimensión nacional sigue dominando las diferencias en el rendimiento de las economías regionales.
Ésta es una conclusión relevante de la literatura sobre variedades de capitalismo, donde el nivel nacional sigue siendo apropiado para una comparación institucional y resulta esencial debido al papel crucial de los estados nacionales en la regulación.
donde además se pasa por alto el distinto grado en que las innovaciones son radicales, resulta problemático para generalizar el análisis.
No obstante, con el uso de un análisis longitudinal de varios países de la OCDE, estos autores han utilizado una amplia gama de indicadores de innovaciones radicales, realizando una serie de comparaciones con las que concluyen que, aunque el corolario de H&S no puede ser tomado como una regla general, puede explicar una parte significativa de la conducta de las industrias en diferentes países.
Whitley también subraya, al igual que H&S, el papel central del Estado en la estructuración de los sistemas empresariales.
Los Estados, al interferir en la economía, causan una gran diversificación de arquitecturas institucionales.
Las formas en que se organizan las actividades innovadoras en los países dependen en gran medida de que dominen las transacciones de mercado, o bien de que existan relaciones de cooperación gobernadas por compromisos que son posibles gracias a las autoridades que organizan la interacción entre los actores.
Un grado más bajo de autoridad y coordinación provoca falta de voluntad para establecer compromisos de largo plazo y para fomentar el aprendizaje entre organizaciones.
Whitley sugiere que compartir conocimientos y colaborar en la innovación es menos arriesgado en estos contextos, aunque ello puede inhibir la aparición de innovaciones radicales discontinuas (o disruptivas) frente a contextos donde el conocimiento y la tecnología son desarrollados por las comunidades involucradas.
Sin embargo, las economías coordinadas también pueden alcanzar la competitividad en sectores tecnológicos emergentes, al centrarse en estrategias de nicho cuando las empresas obtienen ventajas comparativas institucionales.
Esta idea contradice la suposición de que el potencial de innovación europeo se limita a sectores tecnológicos de media intensidad.
La visión difundida por Amable ofrece un enfoque sistemático en muchas dimensiones institucionalmente relevantes, donde se unen los datos macroeconómicos de una forma consistente con los supuestos de los enfoques anteriores que se centran en la empresa.
La idea del sistema social de la innovación y la producción puede ser muy interesante como punto de partida para el análisis, anclado en datos empíricos, de las tipologías de los países en aspectos vinculados a la innovación.
Un claro contras-tienen los marcos conceptuales de carácter institucionalista.
En definitiva, el análisis detallado de la transferencia de conocimiento debe considerar como punto de partida la amplia gama de aspectos institucionales que crean las bases para la diferenciación de los comportamientos de los actores.
La existencia de formas de coordinación en las economías que van más allá que los mercados, tales como las redes o las comunidades, son fundamentales para el proceso de transferencia de conocimiento.
Justifican por sí solas el gran interés que para el estudio de la transferencia de conocimiento
instituciones, innoVación Y transFerencia de conociMiento: contriBuciones de los estudios soBre las Variedades del caPitalisMo
innoVación Y transFerencia de conociMiento: contriBuciones de los estudios soBre las Variedades del caPitalisMo |
No 50 rePensando los estudios de sisteMas de innoVación. el sisteMa catalán de innoVación coMo luGar estratéGico de inVestiGación sector de servicios, que en un alto grado han sido de poco valor añadido y vinculados al turismo, ocio, comercio, etc., atrayendo un alto porcentaje de mano de obra extranjera.
La sociedad catalana es muy diferente a la de hace 15 o 20 años, y su economía y sus empresas han perdido peso y competitividad.
¿Debería y podría Cataluña encontrar en la investigación y en la innovación unas mejores bases de crecimiento, prosperidad y bienestar?
Una parte importante de la ciencia económica y social parece indicar que sí.
Sin embargo, aunque los indicadores macroeconómicos de competitividad y de la situación de la I+D en Cataluña sean superiores al tradicionalmente bajo promedio español, tampoco permiten afirmar que el sistema de I+D catalán esté firme en el camino hacia la nueva competitividad y prosperidad basada en la innovación.
Desde el 2006 el gobierno catalán, la Generalitat, ha publicado: a) informes periódicos sobre la situación de la innovación en Cataluña en el 2006 y 2009, con un mayor esfuerzo analítico; y b) informes anuales sobre la I+D y la innovación en Cataluña (2008, 2009 y 2011), de carácter altamente descriptivo 2.
Estos informes han contribuido a la observación y debate sobre la evolución del sistema de innovación para poder tener una visión que inspire las decisiones políticas.
Algunos de estos informes han sido elaborados por investigadores académicos, como el primer informe (Buson, 2006) realizado en colaboración con el Colegio de Economistas de Catalunya, el cual ha marcado algunas pautas básicas seguidas en el resto de los informes.
Con un fuerte tratamiento comparado, tanto a nivel de España como europeo, la imagen principal que transmiten estos informes es que Cataluña avanza poco en sus gastos de I+D, y que todavía le queda mucho para mejorar su sistema, especialmente en lo que se refiere al gasto empresarial en I+D. Estos informes son un buen punto de partida para avanzar en el estudio y comprensión de la innovación en Cataluña, para profundizar y ampliar la reflexión y debate sobre la economía catalana, y sobre las políticas públicas de innovación, junto a las de investigación, industriales, de competitividad, educación, etc.
Este artículo pretende echar un poco de luz sobre el funcionamiento del sistema catalán de innovación y sobre el papel y el efecto que ejerce la interpretación del sistema en la formulación de políticas públicas para la innovación y la competitividad en general.
En primer lugar se discute el limitado alcance de los análisis existentes sobre los sis-ción del mismo (Buson, 2006).
Sin embargo, la literatura sobre los sistemas regionales de innovación, de creciente orientación comparada, presenta un alto grado de ambigüedad y opacidad explicativa sobre el caso catalán (Cooke et al., 1998(Cooke et al.,, 2004;;Buesa et al., 2006).
Algunas características significativas del sistema catalán de innovación son un modesto nivel de intensidad en I+D, una eficiencia relativa en la relación inputs-outputs, el activo papel de las Universidades en la transferencia de conocimiento para la innovación, y de forma general la importancia del entorno productivo y educativo en la circulación del conocimiento.
Sin embargo, para poder capturar toda la complejidad y heterogeneidad del sistema catalán de innovación se considera necesario el uso de nuevas herramientas y aproximaciones.
Tomando inspiración en el sistema catalán de innovación, el artículo propone avanzar en el enfoque de sistemas de innovación en tres direcciones: a) hacia una perspectiva más amplia e inter-disciplinar en torno al concepto de estudios sociales de la innovación; b) hacia una mayor integración analítica de los dos tipos sistémicos de innovación propuestos principalmente por la escuela IKE-Aalborg, el Science-Technology-Innovation (STI) y el Doing-Using-Learning (DUI), en un tipo integrado de Interactive Learning-Innovation (ILI), que pivota principalmente sobre los mecanismos de interacción formal e informal entre los actores principales del sistema; y c) metodológicamente, hacia un mayor aprovechamiento de las ventajas de estrategias metodológicas de análisis comparados, basados en problemas y preguntas relevantes, y con un importante papel para la metodología cualitativa evolutiva.
Con esta estrategia, ilustrada con ejemplos empíricos de una investigación en curso sobre el caso, se aspira a obtener un mayor nivel de conocimiento sobre el sistema catalán de innovación, y a avanzar los estudios sociales de la innovación y del enfoque de sistema de innovación.
La economía catalana vive horas bajas en su historia.
Durante los años 50 y 60 su industria le daba uno de los mayores PIB per cápita de España, y durante los años 70 y 80, el crecimiento económico se basó fuertemente en la inversión de capital extranjero, pero en las últimas dos décadas el crecimiento ha sido menor y con bases de mayor riesgo.
Ha descendido sustancialmente su porcentaje de producción industrial, que sin contar la construcción es actualmente el 17-18% del VAB, y ha crecido fuertemente el
hay menos líneas claras entre, por una parte, el análisis de la realidad y, por la otra, el conocimiento derivado de la interpretación de la misma, la cual tiene una dimensión normativa, en su relación a priori o a posteriori, directa o indirecta con la actuación política y las políticas públicas.
Las ciencias sociales en la actual sociedad del conocimiento no pueden ser ajenas a su papel de autoridad epistémica y al uso aplicado de su conocimiento por las instancias públicas, y a su poder de moldeado de la propia realidad social.
Dentro de los diferentes tipos de profecías que se auto-cumplen (PAC), Biggs (2010) incluye el más polémico: el de la teoría social, en el que una teoría científicosocial indica cuál es el modelo normativo más adecuado de sociedad, donde los actores involucrados, creyendo en la teoría, construyen la sociedad que acaba asemejándose a la teoría 3.
El enfoque de los SRI, así como el de clusters, se ha convertido en uno de los productos estrella de la industria del conocimiento del desarrollo regional, especialmente en Europa, y por lo tanto ha inspirado un buen número de actuaciones públicas.
Naranja et al. (2008) y Uyarra y Flanagan (2009) analizan el proceso cognitivo en las políticas de innovación a nivel regional, y discuten el papel de la visión normativa de SRI, así como del concepto clusters, y argumentan que ambos conceptos, por su naturaleza ambigua y flexible, han sido una importante inspiración de diferentes tipos de políticas públicas estatales, regionales y locales.
Navarro (2009), respecto al enfoque SRI, recoge la diferenciación entre sistema conceptual y sistema operacional, y la emergencia del enfoque normativo de SRI.
Navarro retoma la crítica de Cooke a la corriente de los sistemas nacionales de innovación (SNI), la de haber tendido excesivamente al estudio de sistemas operacionales y pre-normativos, sin haber desarrollado previamente el sistema conceptual.
En este sentido se puede argüir que las políticas no hacen los sistemas, pero las políticas públicas sí ejercen un papel importante en la constitución y evolución del sistema.
Para poder medir los efectos de las políticas públicas sobre los sistemas es necesario tener en cuenta dos cuestiones.
En primer lugar, el proceso de aplicación de la teoría científica normativa, en el que los actores y la lógica del sistema ejercen una fuerte capacidad de influencia para integrar el concepto aplicado a la lógica e intereses del sistema.
Por ejemplo, en el caso de las políticas de cluster de Euskadi y temas regionales de innovación (SRI).
En segundo lugar se propone avanzar hacia una visión más amplia de la innovación a través de los conceptos de colaboración, aprendizaje y experimentación.
En tercer lugar se describen los rasgos que hacen del SRI catalán un caso altamente complejo para ser analizado con las herramientas convencionales.
En cuarto lugar se presenta una propuesta metodológica para el análisis del sistema catalán de innovación, a través de una estrategia de comparación estratégica, que se ha experimentado en un proyecto comparado sobre el papel de las PYMEs industriales en los SRIs de las tres Comunidades Autónomas más industriales y tecnológicamente avanzadas de España (Cataluña, Euskadi y Navarra).
Finalmente, se presentan las conclusiones.
eL aLcance LImItado de Los anáLIsIs de sIstemas regIonaLes de InnovacIón (srI)
La contribución más importante de la perspectiva SRI, dentro de la literatura de sistemas (nacionales) de innovación, ha sido el reconocimiento de la importancia de la proximidad geográfica para la generación, circulación, distribución y aplicación del conocimiento (Olazaran y Gómez-Uranga, 2001; Olazaran y Otero, 2009).
El reconocimiento del conocimiento tácito, no-codificado e incrustado en las prácticas sociales da la razón al argumento de la proximidad.
Esta dimensión enfatiza la importancia de las relaciones sociales, y de la interacción más o menos organizada, para la circulación y aplicación del conocimiento.
El único problema es que la proximidad puede presentar limitaciones respecto a la masa crítica necesaria para la generación de nuevo conocimiento.
Realidad, interpretación y acción política: profecías que se auto-cumplen y el caso del SRI normativo
En la constitución o construcción de la sociedad actual, la importancia de la relación conocimiento-realidad ha recibido diversos tratamientos: la doble hermenéutica (Giddens), la relación entre doxa y habitus (Bourdieu), la sociedad como una distribución general de una profecía que se auto-cumple a través de prácticas (Barnes).
(Lundvall, 1992), han enfatizado la importancia de la dimensión DUI, a veces también llamada la visión amplia del sistema de innovación.
Lundvall et al. (2002) recogen el surgimiento y la evolución de este enfoque amplio, inspirado en la realidad danesa, y de su posible aplicación al estudio de las economías en desarrollo.
En suma, todo indica que Suecia y Finlandia parecen haber inspirado empírica y normativamente el modelo STI, mientras Dinamarca ha inspirado el modelo DUI.
¿Por qué los países nórdicos han constituido una especie de laboratorio para el análisis de los sistemas de innovación?
Estos países presentan una serie de características que les hace buenos candidatos al trabajo de investigación y experimentación social, entre las que se pueden destacar: su histórico alto nivel educativo, su reducido tamaño, sus efectivos mercados laborales, sus economías abiertas al comercio internacional, la existencia de un porcentaje importante de PYMEs junto a grandes empresas, y finalmente por sus prácticas de monitorización mutua y de imitación institucional, todo ello coordinado por un Estado altamente interventor, mayormente a través de diferentes políticas de bienestar, sociales y educativas, y de forma más modesta en lo que se refiere a las políticas industriales y de innovación.
Sobre estas premisas, se pueden plantear dos cuestiones:
¿Por qué el modelo STI se fija crecientemente en Suecia y Finlandia?
Suecia y Finlandia suelen encabezar los rankings europeos sobre inversión en innovación, especialmente en I+D formal y en educación e investigación superior.
Al coincidir estos gastos e in-puts con datos macroeconómicos no negativos, la prueba de la eficacia de la fuerte inversión en I+D queda probada.
Suecia era ya un país de referencia durante los años 70 y 80, y tras la crisis de los 90, en los últimos años ha vuelto a la senda del crecimiento.
Finlandia sufrió una fuerte crisis en los años 80 y primera parte de los 90, para, a continuación, apostar institucionalmente por la estrategia de la sociedad de Cataluña, aunque partieron de un misma receta científica normativa, inspirada en los trabajos del economista M. Porter, el proceso de adopción y aplicación fue muy diferente, debido a que el sistema empresarial, industrial y productivo, y sus actores más relevantes, influyeron de forma significativa con sus particulares estrategias e intereses (Ahedo, 2006).
En segundo lugar, la importancia de la estabilidad y continuidad temporal de una política pública industrial, de innovación, etc., ya que con el tiempo esta actuación política y las prácticas que genera se pueden institucionalizar y así entrar a formar parte de las lógicas del sistema.
Por lo general, en nuestra sociedad del conocimiento, a las políticas públicas se las somete de forma creciente a evaluaciones de los resultados, una vez transcurrido un período de tiempo, más corto-medio que medio-largo.
Este tipo de evaluaciones, a veces realizadas por empresas privadas, suelen jugar al equilibrio positivo-crítico, generando así una presión empática hacia la adopción de nuevas recetas o políticas, en las que en muchos casos las propias empresas privadas tienen un interés partidista.
La falta de la necesaria continuidad de las políticas públicas durante un tiempo coherente a los resultados esperados se ha convertido en un problema de las sociedades actuales 4.
Un meta-análisis de la visión estrecha (STI) y la visión amplia (DUI) del sistema de innovación en los países nórdicos
En la literatura, especialmente al nivel europeo, ha empezado a consolidarse la existencia de dos visiones del sistema de innovación: el modelo STI (Science-Technology-Innovation), y el modelo DUI (Doing-Using-Interacting).
El modelo STI ha sido el modelo convencional del estudio linear de los procesos de innovación desde la ciencia y la tecnología a la innovación y aplicación.
Esta opción ha tenido inspiración en la literatura y realidad de países anglosajones, y especialmente los Estados Unidos de América, en donde la Ley Bayh-Dole de 1980 formalizaba la capacidad de las universidades para comercializar su investigación, una actividad ya pre-existente en muchas universidades estadounidenses (Smith, 2008).
Por su parte, el sistema DUI ha surgido del énfasis en la interacción formal e informal entre múltiples actores, especialmente en el sistema productivo, de mercado de trabajo y de formación y aprendizaje.
La distinción entre los dos tipos ha venido en gran parte desarrollada en una parte de la
ciencia social comparada, la realización de taxonomías es una tarea quasi-natural.
Pero, ¿cómo contribuye la tipologización al conocimiento, análisis y explicación de los casos particulares?
En la literatura sobre SRIs han aflorado muchas tipologías.
Cooke et al. (1998Cooke et al. (, 2002) ) proponen 9 tipos diferentes de SRI, según las combinaciones de dos variables: la forma principal de innovación por las empresas (globalized, interactive y localist) y la gobernanza del apoyo a la innovación en las empresas (grasroots, network y dirigiste).
Cooke (2006) integra varias propuestas en tres grandes tipos: a) el "locally embedded" o "grasroots RIS": un SRI incrustado territorialmente, en el que las empresas (usando conocimiento sintético) basan su innovación en los procesos de aprendizaje inter-empresarial y localizado, estimulado, pero la conjunción de la proximidad relacional geográfica sin mucha interacción con las organizaciones generadoras de conocimiento (universidades y centros de I+D).
Los distritos industriales italianos son uno de los ejemplos de este tipo de SRI.
Este tipo de SRI recoge asimismo el espíritu de la definición amplia de sistema de innovación; b) el "regionally networked" o "network RIS": este modelo sería el tipo más ideal, y se caracteriza por la existencia de cluster(s) regionales rodeados de una infraestructura de instituciones de apoyo, dentro de una mayor cooperación público-privada, y un mayor papel regional de los centros de I+D, de las organizaciones de formación y de otros apoyos a la innovación.
Clusters industriales regionales de tecnologías medias y altas suelen predominar en este tipo de SRI; c) "regionalized national" o "dirigiste RIS", que tiende a operar bajo la lógica de STI, impuesta desde las instancias centrales de las políticas científicas y tecnológicas, como son los casos de los parques científicos de Francia, o los clusters estratégicos promovidos por el Estado noruego.
La mejor lección que se puede obtener de estos países nórdicos es su avance hacia la integración de los dos subsistemas o tipos, el STI y el DUI, ya que la existencia efectiva y complementaria de ambos es la mejor garantía para hacer frente a los retos económicos y sociales actuales.
Según Asheim (2009), Finlandia es quizá donde se están dando los mayores avances en esta dirección.
Tipologías de SRIs: función descriptiva y débil análisis
Una de las tareas de las ciencias sociales es la categorización y la tipologización de las realidades sociales.
REPENSANDO LOS ESTUDIOS DE SISTEMAS DE INNOVACIÓN.
EL SISTEMA CATALÁN DE INNOVACIÓN COMO LUGAR ESTRATÉGICO DE INVESTIGACIÓN
El nivel sectorial es una dimensión clave.
La estructura sectorial de una economía es el resultado de un proceso histórico y de construcciones y (re)producciones constantes.
El sector de actividad, visto como campo interorganizativo, en la sociología institucional, muestra importantes dinámicas autónomas en nuestras sociedades de avanzada diferenciación interna.
La economías actuales, además de los tres sectores clásicos, han viso aparecer nuevos sectores de actividad cuaternarios y quinarios, como una forma de clarificar la gran categoría del sector servicios.
El subsector de servicios de valor añadido a las empresas es considerado de especial importancia en las economías desarrolladas.
Dentro del sector industrial, los sub-sectores de actividad pueden variar de actividades de alto, medio y bajo nivel de conocimiento, y entre sectores de productos finales y de productos intermedios.
Todas estas variaciones sectoriales son de vital importancia.
Finalmente, las empresas, tanto las grandes como las PYMEs, juegan un papel clave en el sistema de innovación, a través de la organización del trabajo, la relación entre el mercado interno y externo de trabajo, la formación continua de los empleados, etc. Es por lo tanto necesario prestar una mayor atención a la realidad empresarial en el análisis de los sistemas de innovación.
En este sentido, sería necesaria una mayor fertilización entre los enfoques de sistemas de innovación con los sistemas empresariales (Whitley, 1999(Whitley,, 2002)).
Hacia el modelo integrado STI-DUI
Si la inclusión del modelo DUI supone la ampliación del tradicional modelo STI, el siguiente paso es la búsqueda del equilibrio efectivo entre la dimensión STI y la Interactive-Learning-Innovation en todo sistema de innovación nacional o regional.
Efectividad queda cercana a eficacia y eficiencia.
Sobre la eficiencia de la innovación, estudios estadísticos sistemáticos recientes ofrecen material interesante para la reflexión.
En la European Community Innovation Survey (2004) España, en lo que se refiere a los inputs, se incluye dentro del grupo de moderate innovators junto a Chipre, la República Checa, Estonia, Italia, Noruega y Eslovenia, pero en términos de eficiencia España mejora su posición en el ranking.
El estudio estadístico de Hollanders y Esser (2007) indica que los países del grupo de moderate innovators presentan "a range of different efficiencies combining all possible combinations of above mientos sub-nacionales al reto de la economía de la innovación, y por lo tanto permite relativizar los posibles análisis normativos basados en tipos ideales teóricos.
Pero, además de esta función, ¿ayuda esta tipologización a conocer los aspectos positivos y negativos del SRI catalán, sus problemas sistémicos y sus posibles soluciones de mejora?
Hay claras dudas de que ese sea el caso, tal y como se puede deducir de la ambivalencia de los informes anuales institucionales y de los problemas de la literatura secundaria sobre el caso para superar los discursos oficiales y más institucionales sobre el tema.
Se considera, por el contrario, necesario desarrollar metodologías de estudios de caso longitudinales en profundidad cuantitativa y cualitativa, dentro de una comparación indirecta con adecuadas referencias de contraste.
Se postula que lo idóneo es que el análisis comparado entre casos debe ir en paralelo a estudios de caso en profundidad, en una relación de complementariedad y fertilización mutua.
Los estudios sociaLes de La innovación: hacia una visión ampLia y muLtidiscipLinar
En esta sección se apuntan los caminos por los que el estudio de la innovación, y en concreto el enfoque RIS, puede mejorar y desarrollarse.
Estas indicaciones se sitúan dentro de una perspectiva (neo)-institucional, con un énfasis en los elementos sociales y culturales.
La escondida innovación al nivel subnacional: instituciones, sectores y empresas
El desarrollo, circulación y aplicación de conocimiento tiene lugar en las relaciones entre agentes y organizaciones en un contexto institucional.
El contexto institucional establece las regulaciones, las normas y convenciones, y los mapas cognitivos o de creencias, que estimulan la relacionabilidad, e influyen en la forma y el contenido de las relaciones y de la interacción entre actores.
Mientras las instituciones regulativas operan al nivel de estado-nación, las normativas y especialmente las cognitivas operan al nivel de mayor relación directa o mediada entre actores.
En este sentido, la geografía y el sector productivo o tecnológico o adquieren relevancia.
En contextos de proximidad donde hay una alta concentración sectorial, las instituciones estimulan la relacionabilidad entre actores.
Un ejemplo es la cuestión de los bienes colectivos, que la ciencia económica tiende a ver como bienes de club o de grupo, y por lo tanto más privados que públicos, o la colaboración público-privada, de la que la ciencia económica tiene dificultades para operacionalizar sus supuestos micro-conductuales individuales.
Otro ejemplo son las variables organizativas e institucionales que influyen en las relaciones entre actores y agentes.
Es necesario el desarrollo de una disciplina más amplia, unos estudios sociales de la innovación, que tengan por objeto de estudio los fenómenos micro o procesuales, como los macro o sistémicos.
Se propone así un enfoque interdisciplinar para el estudio de la relación sociedad-innovacióneconomía.
Este nuevo enfoque podría servir para dar cabida a una mayor contribución de disciplinas como la sociología, y su capacidad para analizar dimensiones sociales y culturales.
Por ejemplo, la sociología podría identificar las formas de relación social que se correlacionan con los diferentes tipos de base de conocimiento operacionalizadas en la innovación.
Asheim y Coenen (2007) proponen tres tipos de conocimiento según el tipo de industria y actividad sectorial: sintético, analítico y simbólico, en el que las formas de relación de rumoreo y de cara a cara tienen diferentes niveles de importancia.
En las industrias de base de conocimiento sintético (de ingeniería o manufactura), que suelen estar concentradas espacialmente, el cara a cara es importante para la transmisión de conocimiento tácito en relaciones verticales (productor-usuario o cliente y subcontratista); este tipo de conocimiento es más circulable en formas sociales de tipo comunitario.
En las industrias de base de conocimiento analítico (o científico), características de sectores de alta tecnología, la relación cara a cara es altamente apreciada en relaciones horizontales entre investigadores no limitadas al plano local; este tipo de conocimiento es más fluido en formas sociales asociativas.
Finalmente, en industrias creativas que descansan en una base de conocimiento simbólico y creativo, en cambio, tanto el cara a cara como el rumoreo puede ser importante como vía de intercambiar conocimiento, y la proximidad resulta necesaria a través de formas sociales de tipo red informal, o coyunturales en torno a proyectos.
Por lo tanto, podemos tener tres tipos de conocimiento, según la industria, que se relacionarían con tres tipos básicos de organización de la interacción: la comunitaria, la asociativa y la informal en red.
En este análisis España aparece por encima de la media de eficiencia en propiedad intelectual, y en lo relativo a los beneficios económicos o ventas derivadas de productos mejorados o de procesos.
Los países nórdicos presentan niveles moderados de eficiencia, especialmente, Suecia.
En esa línea, en el estudio estadístico Arundel et al. (2008), enfatiza la importancia de los innovadores rechazados (neglected innovators), es decir, las empresas que innovan pero que no hacen I+D formal, y recuerda la literatura que en los últimos años ha resaltado la importancia de múltiples formas de innovar 6.
Indican que si la media de la UE-25 es de 50% de empresas innovadoras sin I+D, hay países que presentan un porcentaje mucho mayor: Bulgaria (79%), Islandia (69%), Rumanía (65%), y España (60%), mientras países como Noruega, Bélgica y Grecia están por debajo del 41%.
La relevancia para las políticas públicas de este tipo de estudios es evidente 7.
Estos dos tipos de estudios ponen en cuestión los tradicionales enfoques del sistema de innovación, dominado por una visión STI y formal.
La sociologización de la sociedad del aprendizaje y la innovación
El desarrollo de los estudios sociales de la innovación se ha caracterizado por un enfoque micro y de proceso, inspirados en los estudios sociales de la tecnología, que ha servido para cuestionar la tradicional explicación linear de la ciencia económica (Callon, 2007).
Sin embargo, en la sociedad actual, dominada por el papel de la información y del conocimiento en la era de la globalización, la innovación tecnológica y organizativa se ha convertido en parte constitutiva de la sociedad en sí, y son necesarios enfoques más interdisciplinares que integren la dimensión micro, con la más macro o institucional, sin perder la atención a la evolución y los procesos (Casper y Van Waarden, 2005).
Los estudios de los SNI y SRI han sido mayormente realizados por investigadores situados en la economía evolutiva, institucionalista y, en el caso de los SRI, también en la economía regional y la geografía de la economía.
La contribución de las otras disciplinas de las ciencias sociales ha sido importante, pero no han podido alterar las prácticas científicas de la ciencia económica, con lo que no se ha contado con una parte importante en el estudio de la evolución de las relaciones sociales respecto a la innovación, en contextos más o menos organizados e rePensando los estudios de sisteMas de innoVación. el sisteMa catalán de innoVación coMo luGar estratéGico de inVestiGación
En suma, inspirados en una perspectiva (neo)-institucional y comparada, se propone el concepto de estudios sociales de la innovación, con un adecuado énfasis analítico en los aspectos sociales y culturales de los procesos sistémicos de innovación.
Veamos cómo podría ser un esbozo de este tipo de enfoque para el caso del sistema catalán de innovación.
La compLejIdad deL caso cataLán: ¿un modeLo stI-duI de aLta duaLIdad o de baja IntegracIón?
La economía y sociedad catalanas presentan un alto nivel de heterogeneidad y complejidad.
A nivel general, el sector primario es todavía importante (especialmente agricultura, con un 2,5% de la ocupación), el sector industrial ocupa a aproximadamente el 25% de la población, pero solo genera el 18% del VAB, y los servicios ocupan el 60% de la ocupación, todavía por debajo de la media de la UE-15 de un 67-68%, aunque muchos de estos servicios son de poco o medio valor añadido.
Solá et al. (2003) analiza las estadísticas del INE y concluyen la importancia del tamaño de la empresa industrial de cara a innovar.
Observa que en el País Vasco las empresas de menos de 250 empleados en los sectores de mayor orientación tecnológica invierten más (55%) que las empresas de más de 250 empleados (45%).
En toda España las PYMEs suponen aproximadamente el 40% de la inversión total en I+D, pero el porcentaje del 60% de las grandes empresas se debe al mayor peso de algunas regiones, como Madrid, donde suponen el 80%, y Cataluña, el 60%.
El sistema de innovación catalán: ¿qué tipo de sistema?
Como se ha indicado antes, Cooke et al. (2004), en el clásico estudio comparado de SRIs en Europa, caracterizan el sistema catalán como un modelo interactivo en su dimensión de innovación empresarial, y basado en "movimientos de base" (interactive grassroots) en su dimensión de la gobernanza del apoyo a la innovación empresarial.
En ese libro, el capítulo sobre Cataluña, altamente cualitativo y descriptivo, se centra especialmente en las políticas públicas, y finalmente incluye un apartado sobre las redes industriales, en las que mayormente se describe el Otros conceptos, que podrían ser clarificadores para la descripción y la explicación de los sistemas nacionales o regionales de innovación, son la colaboración, el aprendizaje y la experimentación.
La colaboración es el resultado del proceso que comienza en la interacción, avanza hacia la coordinación y que puede desarrollarse un poco más hacia la cooperación.
La colaboración entre agentes del sistema de innovación es un mecanismo que engarza a los actores e integra el sistema.
De hecho, el nivel y contenido de la relación entre los agentes del sistema de I+D se suele considerar como la variable básica para poder decir que estamos ante un sistema o no. La colaboración emerge a través de múltiples formas, en la interacción entre agentes en organizaciones, asociaciones, redes, plataformas, clubs, foros, etc. El aprendizaje es un proceso por el que un actor o un sistema tiene acceso a otra realidad, y una vez entendida, introduce ese conocimiento en su sistema de creencias, lo cual le puede llevar a modificar sus prácticas de conducta e interacción.
El aprendizaje ha sido utilizado profusamente tanto para caracterizar la mejora de la innovación en una región o localidad (learning region o localizad learning), como para sugerir procesos de cambio y evolución en las políticas públicas (policy learning).
Estos procesos de aprendizaje requieren de una serie de condiciones organizativas e institucionales como reflexividad, criticismo, pragmatismo, diversidad y apertura cognitiva.
Finalmente, la experimentación se refiere a un proceso altamente inductivo de "manos a la obra" (bootstrapping) y de prueba y error, en el que los riesgos son deliberados y compartidos entre los participantes.
Los experimentos que evolucionan de manera efectiva y exitosa suelen ser fuente importante de innovación institucional, es decir, son copiados por otros actores, o son institucionalizados y generalizados a través de políticas públicas.
Un ejemplo puede ser el proceso de difusión de los Centros Tecnológicos (CT) del País Vasco.
Nacidos como apuestas colectivas de colaboración por algunas PYMEs industriales, especialmente en la provincia de Guipúzcoa, se difundieron con apoyo institucional por el resto de las provincias vascas, para pasar a conformar el paisaje institucional a través de las políticas de innovación del Gobierno Vasco.
Para el gobierno catalán de izquierdas desde el 2004 al 2010 los CT vascos han sido una referencia a seguir, e influyó claramente en sus programas y políticas de creación y promoción de Centros tecnológicos en Cataluña.
Finlandia y Escocia), es decir, el 2,5% de la producción científica de la UE-15 y aproximadamente el 25% de la producción española, siendo el 20 % de la población.
Aquí hay que destacar el temprano interés institucional que el sistema universitario suscitó, y que a lo largo de los años 90 generó la creación de la Universitat Pompeu Fabra, y a finales de los 90 generó el inicio de una serie de políticas universitarias y de investigación, lideradas por el economista de la Universitat de El sub-sistema DUI.
La estructura sectorial industrial incluye una amplio espectro de actividades y productos, que van desde la tecnología y conocimiento de nivel alto (biomedicina, electrónica y TIC, salud, etc.), de nivel medio (química, automoción, mecánica, metal, etc.) hasta baja (mueble, textil, calzado, etc.).
El tamaño empresarial es también heterogéneo, aunque predominan las PYMEs, las cuales no suelen invertir en I+D (Buson, 2006).
La presencia de capital extranjero en el sector industrial es muy elevada.
En Buson (2006) se recogen los datos de la encuesta de innovación del Instituto Nacional de Estadística para el 2003: aproximadamente el 25% de las empresas catalanas dicen ser innovadoras; el 18% en proceso, y el 14,5% en producto.
Dentro del sector industrial, el 21% de las empresas dicen hacer innovación de proceso y el 19% en producto, y solo el 11% en ambos.
La importancia de las relaciones inter-empresariales y de cliente-proveedor es un poco mayor en Cataluña que en la media española. sistema de organización de los intereses empresariales.
En un estudio cuantitativo comparado de casos regionales en España, Buesa, et al. (2006) analizan el papel de cuatro factores para explicar el modo de funcionamiento de los sistemas de I+D de las regiones españolas, y encuentran que los cuatros sistemas más desarrollados tienen un lógica dominante: en Madrid la Administración Pública, en Cataluña el entorno, en el País Vasco las empresas, y en Navarra la universidad.
En su estudio estadístico de las patentes es el factor de entorno de innovación y de producción regional el que más explica el mayor número de patentes, en el que Cataluña destaca sobre los otros casos.
La presencia de grandes empresas industriales nacionales e internacionales puede tal vez explicar estos datos.
Para Buesa et al. (2006), en el sistema de innovación catalán los elementos clave son los relacionados con el ambiente y las infraestructuras de apoyo, como la estructura productiva (el peso de las industrias con tecnologías bajas, medias y altas, el nivel de exportación, el porcentaje de mano de obra cualificada), ayuda a las empresas a innovar (medida en el número de proyectos de innovación del Ministerio), conocimiento acumulado y tamaño de la región.
Las variables seleccionadas para el factor de entorno productivo regional son variables descriptivas y sistémicas (estructura industrial, peso exportador, número de proyectos I+D, tamaño de la región, etc.), sin agentes u organizaciones, por lo que es difícil identificar a los agentes dominantes del sistema.
Características del sistema empresarial y de investigación catalán
En lugar de considerar los modelos STI y DUI como dos enfoques diferentes (estrecho y amplio), se propone su integración analítico-conceptual y a la postre una integración operacional.
Se explora a continuación si el sistema catalán de innovación presenta indicaciones de avanzar hacia la integración de los dos subsistemas, el STI y el DUI.
La investigación en Cataluña presenta unos indicadores bastantes positivos.
El sistema público de investigación de Cataluña, liderado por las Universidades, presenta unas buenas estadísticas y posicionamiento en los recientes ranking.
En el 2008 Cataluña dedica el 1,61% de su PIB a I+D y representa casi el 1% de la producción científica mundial (similar al peso que tienen países como rePensando los estudios de sisteMas de innoVación. el sisteMa catalán de innoVación coMo luGar estratéGico de inVestiGación además de la estructura de intereses, hay también que tener en cuenta otros factores como los presupuestarios, la estructura departamental de los Gobiernos, y la existencia o no de organizaciones que institucionalicen el modelo de políticas.
En este último caso cabe destacar el papel del CIRIT (Commisió Inter-Departamental de la Recerca e Innovació Tecnològica), creado a inicios de los 80 y que en los 90 pasó a depender de la Consejería de Educación y Universidades.
La aparición de políticas de innovación más sustantivas y ambiciosas ha coincido con el aumento del discurso y la reflexión sistemática sobre la innovación.
El alto foco de atención sobre el sistema STI, y la tradicional comparación con el sistema vasco, ha conllevado que la política de innovación más importante en los últimos años de gobiernos tripartitos desde el 2004 haya sido la creación y promoción de Centros Tecnológicos, y la reorganización del mapa de agentes de transferencia tecnológica, bajo la marca o red TECNIO en el 2008-2009.
Hacia un estudio social del sistema de innovación catalán
Como se ha indicado anteriormente, el mero hecho de seleccionar un tema o un aspecto para el análisis ya implica cierta normatividad latente sobre la importancia del mismo.
En este sentido, en el sistema de reflexión oficial sobre el SRI catalán, basado en los informes oficiales sobre la situación de la I+D en Cataluña, el énfasis analítico ha sido mayor en el sistema STI que en el sistema DUI.
Asimismo, el análisis ha tendido a ser mayormente descriptivo, en base principalmente a estadísticas descriptivas, que no han dado paso a reflexiones sobre las lógicas del sistema.
En la vertiente comparada, se ha tendido a priorizar la comparación con otras regiones europeas, dejando la comparación con otras Comunidades Autónomas españolas relevantes.
Sin embargo, no se dispone de ningún estudio de la eficiencia del sistema, ni de las relaciones del sistema con otros sistemas relevantes (empresariales, laborales, etc.) ni de la evolución de la relación entre política-sistema, y de las ideas que inspiran las políticas.
En una perspectiva macro-institucional hay también otros muchos espacios de realidad y dinámicas cuyo análisis bien podría arrojar luz sobre el funcionamiento de la economía y de la sociedad de la innovación y del aprendizaje en Cataluña.
Por ejemplo, aunque a nivel institucional quizá haya predominado el subsistema STI, el subsistema DUI ha Para el período 2001-2003, en la industria, el 3,7% de las empresas innovadoras dicen haber cooperado con clientes (el 1,9 de media española), y el 9% con proveedores (un 6% de media española).
En lo referente a cambios organizativos, los indicadores totales y por sectores de actividad son más bajos que las medias europeas; solo destacan en el apartado de cambios de estructura organizativa total (un 20% de las empresas y un 11% en la UE), y en cambios en los conceptos o estrategias de marketing, con un 12,3% frente a un 5% en la UE; en el sector industrial el único indicador un poco superior es el de técnicas de gestión avanzadas (con un 14,6% frente a un 12% de la UE).
En general, el sistema productivo y empresarial, que es el pilar del sistema DUI, da la imagen de relativa baja inversión en I+D o en factores relacionados con la innovación, como la formación, el cambio organizativo, etc.
¿Y las políticas públicas de innovación?
Estas dos diferentes historias sobre la poca innovación empresarial y la digna productividad investigadora de las universidades y los centros de investigación pueden apuntar a posibles dinámicas de tensión y conflicto entre los intereses y lógicas dominantes de los dos sub-sistemas, en la que de momento parece que los intereses científicos y académicos han prevalecido.
Castro et al. (2003) dentro de las fronteras estatales, para así poder capturar las particularidades dentro de un marco institucional común.
Este tipo de análisis de casos regionales dentro del mismo país tiene la ventaja de permitir una mayor profundización al caso particular en paralelo a los otros casos, una vez que se mantienen estables los factores institucionales comunes.
En este tipo de análisis comparado, en los casos aparentemente más difíciles por tamaño u homogeneidad es previsible encontrar relevantes variaciones locales, lo cual podría justificar el estudio de los subsistemas o variaciones locales dentro del caso nacional o regional. b) Análisis basado en problemas, a través de la identificación de las paradojas, conflictos y contradicciones estructurales y sistémicas.
Esto complementaría el análisis directa o indirectamente normativo del enfoque STI, con su énfasis en indicadores convencionales como el nivel de inversión en I+D, número de patentes, etc. El estudio comparado de los sistemas de innovación, por cuestiones de comparabilidad y de parsimonia metodológica, suele operar en base a una serie de variables estándar, mayormente cuantitativas.
Estos parámetros comparativos vienen definidos dentro de unos enfoques nacidos en contextos de innovación tipo STI, y que por su fuerte presencia en la literatura científica sobre el tema, han ido adquiriendo un mayor estatus y reconocimiento. c) Metodología cualitativa evolutiva, para observar cómo los agentes y las instancias del sistema interactúan y se relacionan, trayendo dinámicas y fuerzas de cambio y reproducción al sistema.
El período adecuado de estudio sería de unas 2 décadas, y en el caso catalán, por la particularidad política española, se debería intentar cubrir desde la década de los 80, es decir, hasta la actualidad una evolución de medio alcance de 3 décadas.
En este artículo se ha presentado una revisión crítica de los estudios realizados sobre los sistemas regionales de innovación.
En primer lugar, se ha argumentado que las herramientas analíticas desarrolladas no resultan adecuadas para el análisis de un caso tan complejo y heterogéneo como el sistema catalán de innovación.
En perdurado y mantenido cierta pujanza, para quizá estar conformando un sistema híbrido STI-DUI de baja intensidad e integración.
Asimismo, sería interesante observar la relación entre estructura socioeconómica e innovación, ahora que se habla tanto de la importancia del capital social.
O el papel de las asociaciones profesionales en el sistema de innovación, especialmente de la mano de obra de alta cualificación, y de los vínculos que establecen entre universidades y empresas.
Igualmente, analizar las diferencias territoriales en las comarcas más industrializadas podría ilustrar lógicas específicas sobre el aprendizaje localizado (Maskell y Malmberg, 1999) y la relación entre lógicas públicas y privadas 8.
En suma, se puede argumentar que la interpretación que se ha hecho del sistema de innovación catalán es ambigua, lo que a su vez puede indicar que el sistema catalán no es fácil de caracterizar y entender.
Quizás podemos estar ante un modelo particular diferenciado de los propuestos en la literatura, un tipo de SRI que además de presentar una emergente integración de las dos dimensiones STI y DUI, presenta rasgos particulares, como el alto nivel de exportación, una lógica asociativa liberal que estimula un ethos profesional e individualista en el mercado de trabajo y en las empresas, un marcado nivel de variedad territorial local que le da al sistema cierta energía para la necesaria evolución y aprendizaje interno.
HacIa una metodoLogía comparada estratégIca
Por lo tanto, para entender mejor un sistema tan complejo como el catalán se postula la necesidad de observar y analizar el caso con nuevas herramientas y aproximaciones.
Para ello se propone una estrategia analítica fundamentada en tres pilares: a) Análisis comparado (indirecto), en donde los casos de referencia no limitan la necesaria atención al caso a investigar.
Los análisis comparados entre casos de RIS no abundan, y cuando lo hacen suelen ser casos de diferentes estados-naciones (Cooke et al., 1998(Cooke et al.,, 2002)), lo que conlleva la pérdida de control de variables importantes referentes a los diversos factores institucionales de los estado-nación.
Por lo tanto, se propone la conveniencia de comparar casos de RIS débiles políticas de innovación.
Finalmente, se propone una metodología estratégica comparativa y evolutiva, adecuada para el estudio y análisis de un caso complejo como el sistema de innovación regional de Cataluña.
En suma, el enfoque de sistema regional de innovación sigue siendo una herramienta analítica válida para analizar los procesos de innovación en nuestras sociedades nacionales actuales, pero necesita un proceso de mejora analítica y metodológica.
segundo lugar, se han propuesto líneas para su avance y desarrollo, en un movimiento hacia un nuevo enfoque inter-disciplinar de estudios sociales de la innovación, que con contribuciones importantes de la sociología tuvieran por objetivo la exploración de los caminos de integración y complementariedad entre los sub-sistemas o tipos de innovación, el STI y el DUI.
En cuarto lugar, se han presentado las complejas características y dinámicas del sistema catalán de innovación, reflejadas en sus their innovative activities.
rePensando los estudios de sisteMas de innoVación. el sisteMa catalán de innoVación coMo luGar estratéGico de inVestiGación
rePensando los estudios de sisteMas de innoVación. el sisteMa catalán de innoVación coMo luGar estratéGico de inVestiGación notas |
En las últimas décadas la innovación se ha convertido en un tema de estudio preferente para diversas disciplinas académicas.
Asimismo, el estudio de la innovación y los diversos aspectos de los procesos que llevan a su generación, desarrollo y difusión han interesado de forma particular a las empresas y a los responsables políticos.
La innovación también ha sido considerada como un objetivo de investigación de las más diversas disciplinas, y cada vez más estos estudios se están constituyendo por sí mismos como un campo de investigación distintivo.
La innovación ha sido y es analizada desde diversas perspectivas y enfoques disciplinarios, poniendo cada uno de ellos el énfasis en aspectos particulares del fenómeno.
RESUMEN: El concepto de sistema de innovación ha tenido un protagonismo creciente en el debate sobre los determinantes de la innovación y sus implicaciones en las políticas de innovación.
El sistema de innovación identifica los agentes y sus interrelaciones en diferentes contextos: territorios, sectores o tecnologías y ha permitido un avance significativo en la comprensión de cómo funcionan los procesos innovadores.
Sin embargo, frecuentemente el acotamiento puede no resultar el espacio en el que se desarrollan las relaciones más significativas para explicar los procesos de innovación.
En nuestra propuesta, el Sistema Distritual de Innovación, tratamos de integrar la perspectiva sistémica y de aprendizaje a través de las interacciones provenientes de los sistemas de innovación con el concepto de distrito industrial, concepto ya consolidado que, si bien no ha considerado la innovación como un elemento clave, sí propone una delimitación del ámbito relacional que consideramos apropiada para el estudio de la innovación.
Esta propuesta conceptual sugiere una serie de conclusiones e implicaciones relevantes en este debate sobre los procesos de innovación.
Innovación; sistema de innovación; sistema sectorial de innovación; distrito industrial.
sisteMas distrituales de innoVación
Reconocemos que la contribución del concepto de sistema de innovación y el posterior desarrollo tanto teórico como empírico ha permitido un avance significativo en la comprensión de cómo funcionan los procesos innovadores.
Este enfoque no sólo afianza aún más la visión de un cambio tecnológico "desincorporado", basado en la creación y difusión de conocimientos, sino que además destaca el valor de las interacciones entre las empresas y las diferentes instituciones sociales como factor determinante de la innovación.
La empresa no innova sola, sino que se encuentra inmersa en un espacio socioeconómico y cultural determinado en el que están presentes otras instituciones con las que puede interrelacionarse para llevar a cabo sus innovaciones.
Es por esto que, en nuestra opinión, cuando se pretende aplicar este modelo a determinadas realidades, las unidades de análisis existentes (nacional, regional o sectorial) resultan poco eficaces para el análisis, ya que el sistema de innovación identifica los agentes o participantes a partir de un espacio político o institucional que no siempre coincide con el espacio en el que se producen las relaciones e interacciones más significativas para explicar los procesos de innovación.
Es a partir de esta posible debilidad del sistema de innovación, que hemos planteado la propuesta del Sistema Distritual de Innovación.
En este sentido, y como la propia denominación sugiere, hemos tratado de integrar el concepto de distrito industrial marshalliano (DIM) con el de sistema de innovación.
El distrito industrial es un concepto ya consolidado que, aunque inicialmente no ha considerado la innovación como un elemento central (Becattini, 1990), sí que propone una delimitación del ámbito relacional que, en nuestra opinión, puede aportar una contribución significativa al análisis del fenómeno de la innovación.
Además, el patrón de relaciones que sugiere el distrito propicia la generación y transmisión de un conocimiento tácito y contextual que se produce en el ámbito de las empresas, más adaptado a las estrategias de explotación y a las innovaciones incrementales.
Este patrón completa las innovaciones tecnológicas provenientes del conocimiento explícito que se producen esencialmente en las universidades y centros de investigación y que es más propio de los sistemas de innovación.
De las propuestas de sistemas de innovación existentes, interesa particularmente la perspectiva sectorial desarrollada en Breschi y Malerba (1997) y Malerba (2002), que Aunque en los últimos años se ha producido un gran avance en el entendimiento de cómo se producen y qué determina las innovaciones, es habitual encontrar una falta de integración teórica de perspectivas a la hora de explicar el funcionamiento de mecanismos considerados claves en los procesos innovadores.
Suele asumirse que la innovación no es un proceso individual que las empresas puedan desarrollar de forma aislada, como el denominado modelo lineal sugiere (Asheim e Isaksen, 2001).
Por el contario, existe un amplio acuerdo de que la innovación depende, en gran medida, del contexto económico y social en el que la empresa opera.
Partiendo de esta premisa, nuestro trabajo pretende contribuir al debate sobre la eficacia y utilidad de diversos desarrollos conceptuales que tratan de capturar de qué manera interactúan los agentes y actores de un contexto territorial determinado.
El debate sobre los determinantes de la innovación y sus implicaciones en las políticas de innovación ha dado lugar a un número considerable de trabajos y propuestas.
Con el fin de simplificar y hacer más comprensible nuestra propia propuesta hemos tomado como referencia el concepto de sistema de innovación.
El concepto de sistema de innovación (Freeman, 1987; Nelson y Rosenberg, 1993; Lundvall, 1992; Edquist, 1997) aporta una visión sistémica de la estructura y las interacciones de los diversos niveles y elementos que intervienen en el proceso innovador.
Este concepto se ha aplicado a diversos ámbitos (Oinas y Malecki, 2002) y ha generado una extensa literatura, convirtiéndose en un instrumento básico de análisis del proceso de innovación en contextos territoriales.
Este concepto descansa en una concepción interactiva de los procesos de innovación.
La innovación pasa a ser considerada un proceso colectivo y dinámico, llevado a cabo por la empresa a través de una relación activa con otros agentes e instituciones (científicas, industriales o gubernamentales) alejándose así del denominado modelo lineal de innovación.
El principal mérito de esta propuesta radica en situar la innovación en el centro del análisis.
El entramado de instituciones y organizaciones es evaluado en función de su contribución a la generación, desarrollo y difusión de la innovación.
En este sentido, el concepto de sistema de innovación es un instrumento útil para el diagnóstico de la capacidad de innovación de naciones, regiones o sectores, ya que permite visualizar y medir las posibles deficiencias de un sistema determinado.
daniel GaBaldón esteVan, iGnacio Fernández de lucio Y Francesc XaVier Molina Morales tura como sigue: en primer lugar planteamos el marco teórico de referencia, con la descripción de los conceptos de sistema de innovación y de distrito industrial, para después formular la propuesta de integración.
Finalmente, en las conclusiones sugerimos las posibles ampliaciones de esta integración.
2. eLementos desde La perspectIva deL sIstema sectorIaL de InnovacIón Malerba (2004) considera que la innovación en un sector determinado se ve afectada por tres factores principales: (1) el conocimiento y la tecnología, (2) los actores y las redes, y (3) las instituciones.
Haciéndose eco de la literatura evolucionista, desde la perspectiva sectorial se considera que el conocimiento está en la base del cambio tecnológico aunque, al mismo tiempo, es altamente idiosincrático al nivel de la empresa y no se difunde de modo libre y automático entre empresas, sino que se reabsorbe por éstas a través de las diferentes habilidades que han acumulado a lo largo del tiempo.
En sectores en los que las innovaciones son rápidas la frontera del conocimiento y la tecnología es muy cambiante.
Los nexos y complementariedades entre artefactos y actividades también son relevantes para establecer los límites de un sistema sectorial.
Las complementariedades dinámicas toman en consideración las interdependencias y retroalimentaciones tanto al nivel de la demanda como del nivel productivo, y son la principal fuente de transformación y crecimiento de los sistemas sectoriales, pudiendo iniciar ciclos virtuosos de innovación y cambio.
sisteMas distrituales de innoVación a las aplicaciones, usuarios y a la demanda de productos del sector.
Continuando con Malerba (2004), existen otras dimensiones del conocimiento que son útiles para entender las actividades innovadoras en los sistemas sectoriales y que fueron postuladas por Nelson y Winter (1982) en su noción de regímenes tecnológicos.
Una primera dimensión se refiere a la apropiabilidad 1 o accesibilidad del conocimiento, entendida ésta como la oportunidad de obtener conocimiento externo a la empresa; e implica que a mayor accesibilidad existirá menor concentración industrial.
El conocimiento accesible, además, puede ser interno o externo al sector; una mayor accesibilidad al primero implica menores posibilidades de apropiárselo (es más sencillo para los competidores la imitación de productos y procesos); la accesibilidad al conocimiento externo al sector se relaciona con el nivel y las fuentes de las oportunidades científicas y tecnológicas donde los factores del medio externo pueden afectar a las empresas a través del capital humano o del conocimiento científico y tecnológico desarrollado en organizaciones no empresariales.
En segundo lugar, las fuentes de oportunidades tecnológicas difieren notablemente entre sectores, como ya apuntaran Freeman (1982) y Rosenberg (1982), estando las oportunidades tecnológicas en ciertos sectores vinculadas a avances científicos en universidades, mientras que en otros estos avances son acometidos por la I+D desarrollada en empresas.
Además, en otros sectores, como ya se ha señalado, las oportunidades para innovar provienen de proveedores (son incorporadas a través de la adquisición de bienes de equipo o de instrumentación) o de clientes.
Más aún, que el conocimiento externo sea asimilado y aplicado en una industria concreta depende de su accesibilidad y de sus posibilidades para ser transferido: si éstas son altas, la entrada de innovaciones también será alta.
Si, por el contrario, se requieren unas capacidades avanzadas para asimilarlo, la industria en cuestión será más proclive a configurarse en torno a grandes compañías previamente establecidas.
En cuanto al conocimiento, la perspectiva sectorial se hace eco de la teoría evolucionista que apunta a diferencias significativas entre sectores y tecnologías en cuanto a su base de conocimiento y procesos de aprendizaje relacionados con la innovación.
Así, el conocimiento difiere entre sectores en función de dominios o áreas (Malerba, 2004).
Un primer dominio se refiere a las áreas científicas y tecnológicas que se encuentran en la base de la actividad innovadora de un sector.
Un segundo se refiere daniel GaBaldón esteVan, iGnacio Fernández de lucio Y Francesc XaVier Molina Morales las actividades de las empresas deviene en altamente idiosincrático y no se difunde automáticamente ni sin costes, sino que debe ser absorbido por las empresas a través de las habilidades adquiridas.
Los sectores pueden tener multitud de vínculos y complementariedades que se extienden fuera de sus fronteras definidas en términos de la demanda o de sus tecnologías básicas.
Los vínculos pueden ser estáticos, mientras que las complementariedades dinámicas comprenden las interdependencias y retroalimentaciones tanto al nivel de la demanda como al de la producción.
Y ambos afectan a las estrategias, a la organización y rendimiento, la velocidad y dirección del cambio tecnológico, el tipo de competición y las redes entre los diferentes tipos de agentes.
En suma, esta perspectiva enfatiza la diversidad entre los agentes en términos de conocimiento y de capacidades, la importancia de la confianza, y el grado de interacciones informales y relaciones entre los agentes.
E indica que, en contextos de incertidumbre y cambio, [...] las redes no surgen como consecuencia de la similitud de sus agentes, sino porque son diferentes.
En este sentido las redes pueden integrar complementariedades en conocimiento, capacidades y especialización (Malerba, 1999, p.
eLementos desde La perspectIva deL dIstrIto
Los distritos son sistemas productivos definidos geográficamente, caracterizados por un gran número de empresas que se ocupan de diversas fases y formas en la elaboración de un producto homogéneo.
El concepto de distrito industrial se ha definido tradicionalmente como [...] una entidad socioeconómica que se caracteriza por la presencia activa de una comunidad de personas y una población de empresas en un área natural e históricamente delimitada (Becattini 1990, p.
Entre los principales elementos de esta perspectiva cabe destacar que el distrito industrial asume la existencia de una población de empresas, generalmente pequeñas o muy pequeñas, que se especializan en una o más fases del proceso productivo.
El distrito se caracteriza por ser un grupo de empresas trabajando conjuntamente, donde existe una limitar el desarrollo de nuevo conocimiento, pero también generar nuevo conocimiento.
La capacidad organizativa es específica de las empresas y genera conocimiento del tipo path-dependent, definiendo implícitamente lo que una empresa aprende y puede esperar obtener en el futuro.
La retroalimentación desde el mercado se refiere a la oportunidad que representa para las empresas con innovaciones exitosas el reinvertir parte de esos beneficios en el desarrollo de nuevas innovaciones, configurando un círculo virtuoso.
Y además, la acumulación puede darse a tres niveles de análisis diferentes: al nivel tecnológico, al de la empresa (cuando la apropiabilidad es alta), al sectorial (cuando la apropiabilidad es baja) o al nivel local (más factible cuando la apropiabilidad es baja y existen spill overs localizados en un área).
Según Malerba y Orsenigo (1993) hay evidencias que asocian ciertos tipos de regímenes de aprendizaje con comportamientos innovadores básicos.
Así, las oportunidades tecnológicas se asocian más fácilmente con innovaciones radicales, mientras que la acumulación lo es con comportamientos innovadores incrementales, y la apropiabilidad o accesibilidad al conocimiento mediante la imitación.
De la propuesta de los SSI de Malerba (1999), que se centra en las dinámicas y las transformaciones de los sistemas sectoriales, destaca el énfasis en el conocimiento y en su estructura.
Según él, la base de conocimiento difiere entre sectores y afecta a las actividades de innovación, a su organización y al comportamiento de las empresas.
Sobre las empresas (o unidad de análisis apropiada) la perspectiva SSI se interesa por sus procesos de aprendizaje, competencias, comportamiento y organización, poniendo el énfasis en la heterogeneidad de sus agentes y en la variedad de sus comportamientos y organización.
Así, son las interdependencias y complementariedades las que suponen las verdaderas fronteras del SSI, que pueden estar al nivel input o de demanda, y pueden afectar a la innovación, a la distribución o a la producción.
Enfatiza también el rol de las organizaciones no empresariales e instituciones y se interesa por las relaciones entre los agentes, sean éstas de mercado o no mercado.
El conocimiento, tanto tácito como codificado, juega un papel fundamental tanto para la innovación como para la producción.
La base de conocimiento que está detrás de sisteMas distrituales de innoVación dedicada a pensar, reflexionar y experimentar, voluntaria o accidentalmente, sobre su trabajo, y que pertenece a una comunidad muy interconectada (atmósfera industrial en palabras de Marshall), lo que provoca que el conocimiento fluya por el distrito, potenciando la innovación y la productividad (eficiencia tecnológica y reducción de costes).
Así, la proximidad física, social y cognitiva entre los agentes del distrito hace más veloz y eficiente los procesos de difusión y absorción de las innovaciones, que en los DIM rara vez se dan mediante alianzas o cooperación directa entre las empresas (Boix, 2008).
Y se debe a la combinación de varios fenómenos: 1) el intercambio informal de información en espacios públicos y domésticos; 2) la movilidad del factor trabajo; 3) la cadena de proveedores especializados articulados entorno a las demandas del integrador final; 4) las innovaciones en las fases de los proveedores; y 5) la imitación.
Lo anterior también propicia la competición o rivalidad que, siempre y cuando sus manifestaciones más agresivas están penalizadas por la comunidad, suponen un aliciente para asumir riesgos y comportamientos innovadores (Bellandi, 1996).
Por otro lado, el mapa de los participantes en los distritos incluye como actores principales no sólo las empresas finales, sino los proveedores de los distintos productos y servicios intermedios y un amplio conjunto de instituciones (universidades, asociaciones empresariales, agentes de política industrial y otras instituciones locales o regionales).
Así, las innovaciones tecnológicas y organizativas asumen en los DIM:
[...] las connotaciones de un proceso continuo, con una acumulación y una interdependencia de los efectos de un gran número de cambios tecnológicos, cada uno de los cuales es de pequeña entidad; y por consiguiente las connotaciones de un proceso innovador de tipo incremental (a la Rosenberg;[1983]), más bien que mediante grandes saltos (Schumpeter, [1946]) (Garofoli, 1989, p.
de este modo, en los DIM el conocimiento práctico generado ya sea mediante [...] el aprendizaje por la práctica o el aprendizaje mediante el uso, requiere una gran cantidad de actores interconecta-división del trabajo más inter-empresa que intra-empresa.
Esta concentración y especialización incrementa la tensión y necesidad de innovar, lo que a su vez refuerza la integración y los vínculos entre las empresas (Galetto, 2008).
Una de las características del distrito industrial es que ha sido concebido como un todo social y económico [...] donde la industria principal y la comunidad local de familias e instituciones colectivas se solapan en el sentido que los valores, actitudes y decisiones de inversión de la comunidad son orientados por la presencia de la industria, y los factores industriales estratégicos están ligados a las relaciones socio-económicas desarrolladas en la comunidad (Bellandi, 1996, p.
Esto implica que existe una estrecha interrelación entre las esferas social, política y económica, y que el funcionamiento de una de ellas, por ejemplo la económica, está determinado por el funcionamiento y la organización de las otras.
Por tanto, el éxito económico no depende sólo del campo de lo económico, sino que son igualmente importantes los aspectos sociales e institucionales más amplios (Dei Ottati, 2006).
A ello se suma, además, la existencia de un entramado institucional, público y privado, que ofrece servicios reales (Brusco, 1990).
Uno de los aspectos centrales a la teoría de los DIM es la existencia de economías externas (Marshall, 1997) a las empresas cuando se reúne en un mismo distrito un gran número de pequeños productores quienes, especializados en fases particulares del proceso productivo, son capaces de realizarlas con la máxima economía (eficiencia).
Un distrito así configurado hará rentable hacer inversiones de capital a aquellas industrias subsidiarias que, bien les proveen de elementos especiales que aquellas requieren para cada fase concreta, bien se dedican a la recogida y distribución de los diferentes materiales que aquellas requieren, o bien se dedican a la recogida y distribución de los productos de su actividad (Becattini, 1979).
Esta concentración de empresas y actividades resulta en un mercado de trabajo formado, especializado y flexible, que hace que los trabajadores del distrito se caractericen por una elevada formación en la industria local y una alta especialización en las fases del proceso productivo (Galetto, 2008).
Esto además promueve una circulación más rápida de las ideas (Becattini, 1979), al contar con una amplia población daniel GaBaldón esteVan, iGnacio Fernández de lucio Y Francesc XaVier Molina Morales siones estratégicas para abrir nuevos mercados, desarrollar innovaciones radicales basadas en nuevos conocimientos explícitos o fijar estándares.
Pero también es cierto que su naturaleza mestiza puede favorecer el aprovechamiento de otra de las subunidades que componen el DIM, asegurando de este modo su supervivencia aunque cambie su orientación 2, y que el papel de instituciones colectivas o la propia prestación de servicios reales en un DIM puede matizar mucho las dificultades derivadas de la descentralización (Bellandi, 1996).
Así, el contacto cara a cara y la proximidad física y entre las empresas facilita la interacción y la transmisión de recursos y conocimiento, que resultaría difícil de conseguir con relaciones a larga distancia.
En definitiva, el valor crítico de los distritos está más en los recursos sociales o relacionales que en las externalidades tangibles, las infraestructuras físicas o las de nuevo conocimiento.
síntesIs y propuesta deL enfoque deL sIstema dIstrItuaL de InnovacIón
Vistas las principales aportaciones que desde ambas perspectivas integramos en nuestro enfoque, consideraremos ahora algunos de los aspectos de interés que podemos anticipar derivados de la utilización de los sistemas distrituales de innovación.
En un sistema distritual de innovación el tipo de redes que se establecen pueden favorecer la generación de diferentes tipos de innovaciones.
Así, los contactos frecuentes que se establecen entre empresas pueden ser de gran utilidad para el desarrollo de innovaciones de tipo incremental, que requieren un conocimiento profundo en un área determinada.
Este tipo de contactos, denominados de vínculos fuertes, sin embargo, no parecen ser los más propicios para el desarrollo de innovaciones de ruptura, no sólo porque estos contactos proporcionan información que, dado la frecuencia de los contactos, tiende a ser redundante, sino también porque esas mismas redes estables pueden mostrar síntomas de path dependency derivados de una percepción compartida de la realidad (group thinking).
Es por ello que el participar en redes con vínculos débiles, puede ser una estrategia recomendable para aquellas empresas que desean propiciar la capacidad de cambiar de orientación (Fagerberg, 2003). dos para satisfacer las demandas de intercambio continuo (aprendizaje mediante interacción).
Por tanto, la mayoría de las innovaciones no se generan en departamentos de I+D, sino que se derivan de la creatividad espontánea (Boix, 2008, p.
7) o por procesos de innovación desde abajo, lo que se llama creatividad industrial descentralizada (descentralización de las fuentes de nuevo conocimiento sobre los procesos de producción y sobre las actividades de uso de los productos, que escapa al control de la I+D).
Esto favorece el cambio gradual entendido tanto como: a) variaciones limitadas en los mercados, en los factores o en la tecnología; o como b) el flujo de variaciones continuas que acompañan a los procesos de crecimiento sostenido (Bellandi, 1996).
La especialización entre diferentes actividades de la actividad industrial y otras relacionadas provoca diferentes núcleos de especialización en el saber hacer y de aproximaciones a la producción y a la innovación, cuya interacción favorece la aparición de combinaciones originales acerca de productos, procesos y mercados.
En consecuencia, las pequeñas empresas están mejor capacitadas para abordar la especialización en mercados muy especializados de gama alta.
La accesibilidad interna en el DIM dificulta la apropiación, ya que favorece la imitación y el desarrollo de nuevas empresas por agentes ya imbricados en el entramado distrital, y por tanto favorece las innovaciones de tipo incremental.
Por tanto, y desde una perspectiva evolucionista, los DIM son:
[...] organismos económicos multicelulares inmersos en procesos de selección económica que se ven en la necesidad de cambiar sus rasgos a través de la innovación a fin de sobrevivir al proceso de creación destructiva (Boix, 2008, p.
en el que las spin-off y la fragmentación de la cadena de producción serían facilitadores del proceso innovador.
Es posible que la estructura de DIM dificulte la adaptación a cambios de tipo más radical por su tendencia a la inercia, por el pequeño tamaño de las empresas y por su organización descentralizada que puede dificultar inver-sisteMas distrituales de innoVación exitosa no es tanto una cuestión de invención como una cuestión de diseño.
La actividad innovadora dependerá por tanto de las interacciones del conjunto de instituciones que conforman el sistema distritual de innovación.
La visión sistémica presenta una serie de condiciones que merecen tenerse en cuenta.
En primer lugar, implica que los agentes y las instituciones son considerados en función de su contribución a la innovación.
Un aspecto fundamental de la mejora del proceso de innovación implica revisar y rediseñar los enlaces entre las partes del sistema.
Esta visión asume ciertas imperfecciones en el mercado de las innovaciones, que requieren una intervención política sobre el mismo.
Las competencias son distribuidas irregularmente entre las empresas; las buenas prácticas de innovación no son difundidas de forma inmediata entre las empresas y los fallos de mercado pueden incluir fallos de las instituciones para coordinar, conectar y satisfacer las necesidades del sistema, etc. Por otro lado, se asume que el entramado institucional difiere de un territorio a otro y que ciertas fases del proceso son más idóneas para las empresas en un territorio o país específico.
En definitiva, los sistemas de innovación han de servir para asegurar el flujo de información a través de interfaces entre empresas, centros de investigación, emprendedores, inversores de todo tipo, consultorías, agencias de patentes, instituciones locales y otros intermediarios (Lundvall y Borrás, 2005).
De manera genérica, desde la perspectiva del sistema distritual de innovación la innovación se concibe como un proceso interactivo en el que una multitud de agentes de diferente naturaleza (clientes, empresas y otras organizaciones como universidades, centros de investigación, administraciones públicas, instituciones financieras...) participan en el proceso de innovación.
Se subraya así la importancia de las redes que conectan los diferentes elementos del sistema (ya que las empresas no innovan de manera aislada sino en interacción con otras empresas, así como con otras organizaciones y elementos del sistema), y la importancia de los mecanismos de intercambio y retroalimentación de la información y del stock de conocimientos.
El SSI se distingue por utilizar como ámbito de delimitación de su análisis la noción de sector industrial (definido éste en términos de producto) y, en consecuencia, le son de interés aquellas empresas, agentes e instituciones que se vinculan con la actividad sectorial independientemente Cada innovación consiste en una nueva combinación de factores tales como ideas, capacidades, recursos, etc. Es por ello que el grado de apertura a nuevas ideas y soluciones es considerado esencial para la innovación, particularmente en sus primeras fases (Fagerberg, 2003).
En consecuencia, cuanto mayor sea la variedad de dichos factores, mayor será la probabilidad de obtener innovaciones fruto de nuevas combinaciones de tales factores y más sofisticadas serán tales innovaciones.
Pudiera parecer que de lo anterior se derivase que los sistemas más amplios (naciones, regiones, etc.) tuviesen una posición de partida más ventajosa por disponer de más elementos constitutivos.
No obstante, la necesidad ha hecho que sistemas de menor tamaño (como un sistema distritual de innovación) requieran la vigilancia constante de sus competidores y la necesidad de establecer sistemas de vigilancia y de interactuar con fuentes externas de conocimiento.
Así, cuanto mayor es el número de empresas capaz de interactuar con fuentes externas de conocimiento, mayor es la presión sobre el resto de empresas para hacer lo propio, lo que impulsa la capacidad innovadora tanto de las empresas como de los sistemas a los que pertenecen (regionales, nacionales o distrituales).
Lo anterior es particularmente relevante para las PYMEs, quienes deben compensar unos recursos internos limitados mediante una buena capacidad de interrelación con el mundo exterior.
No obstante, la creciente complejidad de las bases de conocimiento necesarias para la innovación hace que incluso las grandes empresas dependan de manera creciente de fuentes externas en sus actividades de innovación (Fagerberg, 2003).
Kline y Rosenberg (1986) subrayaron el hecho de que la innovación no debe ser entendida como algo bien definido y homogéneo que aparece o esté disponible en un momento preciso, sino que, en la mayoría de los casos, las innovaciones atraviesan cambios drásticos en sus vidas que muy a menudo suponen también cambios drásticos en su significación económica.
De hecho, muchas mejoras posteriores a la primera introducción de una invención tienen consecuencias económicas mucho más importantes que la inicial.
En esta línea, Nelson y Rosenberg (1993) indicaron que la empresa innovadora schumpeteriana, aquella que primero trae un producto al mercado, no es, generalmente, aquella que en último término captura la mayor parte de las rentas asociadas con la innovación.
Una innovación daniel GaBaldón esteVan, iGnacio Fernández de lucio Y Francesc XaVier Molina Morales puede suplir la falta de éstos.
Así, Hobday (1991) describe los principales mecanismos que ayudan a estas empresas.
En primer lugar, grupos de pequeñas empresas pueden mantener tecnologías punta apoyándose en otras organizaciones de la red.
En segundo lugar, la acumulación de competencias y el aprendizaje colectivo se produce dentro de la red, beneficiando a todos los participantes.
En tercer lugar, la red promueve el flujo de individuos clave entre empresas.
En cuarto lugar, las competencias pueden combinarse y recombinarse para superar los cuellos de botella.
Además, en quinto lugar, el tiempo y los costes de innovar pueden reducirse.
En sexto lugar, la red proporciona la entrada a la industria a nuevas empresas innovadoras.
Por último, las empresas operan en la red con gran flexibilidad y costes reducidos.
Estas características coinciden con las denominadas ventajas competitivas de las economías de distrito, esto es, derivadas de un conjunto fuertemente interconectado de economías externas a las empresas, pero internas al distrito (Dei Ottati, 2006, p.
74) y que se sintetizan en: 1) eficiencia en el empleo de los recursos, particularmente el trabajo e inputs intermedios; y 2) la innovación como resultado de la acumulación de capital humano especializado, de la dinámica competitiva, y de la rápida difusión de la información.
En el contexto de este trabajo entendemos la noción de Sistema Distritual de Innovación como un sistema de relaciones donde se generan externalidades para las empresas que facilitan sus procesos de innovación y que se producen en el seno de un distrito industrial, entidad de carácter social que si bien se vincula a un territorio, generalmente no se ajusta a límites administrativos concretos.
Desde esta perspectiva, un SDI requiere que la unidad de análisis se amplíe para abarcar no sólo las empresas e instituciones que configuran el distrito industrial, sino que incluya aquellos elementos de su SSI, concebido tanto como sistema tecnológico y como de producto, con los que interactúa, se sitúen éstos dentro del mismo sistema regional de innovación o fuera de él.
Por lo tanto, el elemento definitorio de qué agentes e instituciones entran dentro de la unidad de análisis del SDI será el que se derive de su contribución a la in-de su ubicación.
En un sistema distritual de innovación, sin minusvalorar la relevancia de agentes externos al distrito, el énfasis radica en los tipos de relaciones que se generan en función de encontrarse éstos en un mismo ámbito territorial.
En cierto modo, la propuesta de Malerba deja varias puertas abiertas que facilitan su conexión con la propuesta que aquí realizamos.
Por una parte indica que cuando se produce una [...] alta acumulación de conocimiento en localizaciones espaciales concretas, es más probable que se asocie con condiciones de baja apropiación y spill overs de conocimiento espacialmente localizados (Malerba, 1999, p.
9). lo que coincide con el ámbito distritual de nuestro planteamiento.
Por otro lado, indica que el análisis de los agentes que intervienen en un SSI puede ser diferente (superior o inferior) al de sector (Malerba, 1999, p.
Y más adelante precisa que en algunos sectores, las redes pueden constituir sistemas locales (regionales) de innovación y producción (Malerba, 1999, p.
17), para reconocer finalmente que [...] una tradición próxima a los sistemas sectoriales son los estudios de sistemas regionales o locales: de hecho a menudo un sistema local coincide con un sector (vean, por ejemplo, los estudios sobre distritos industriales y de la industria de la maquinaria) (Malerba, 1999, p.
Por su parte, las principales corrientes que han desarrollado las teorías sobre el distrito industrial lo hicieron a partir del rechazo de la unidad de análisis sectorial, por considerar que no era la más adecuada para explicar los principales fenómenos que afectan al desarrollo de los sistemas productivos locales.
En palabras de Becattini (1979), de la lectura de Marshall se extrae que el distrito industrial es la unidad indivisible, el átomo del que debe partir la investigación industrial.
Además, la localización espacial y la naturaleza multisectorial que caracteriza a los DIM le otorgan una estabilidad mayor, frente a situaciones de cambios intensos, de lo que la industria, el sector o la tecnología pudieran ofrecer.
De hecho, cuantas más transiciones experimente el DIM, más refuerza su identidad (Becattini, 1979).
De nuevo desde la perspectiva sistémica se ha enfatizado cómo la interconexión, que facilita interacciones y sinergias, entre empresas que no disponen de grandes recursos sisteMas distrituales de innoVación diferentes pero complementarios.
Los componentes que constituyen el foco del análisis del sistema distritual de innovación, a partir de la combinación de las perspectivas citadas, se ilustran en la Figura 1.
Desde la primera se resaltan los procesos de aprendizaje, las redes de conocimiento y el marco institucional, mientras que desde la segunda se subrayan la especialización productiva, la importancia de los lazos comunitarios y la interrelación y proximidad.
Estas perspectivas estarían insertas en las disciplinas de la sociología económica, junto a la economía evolucionista, la economía regional y la geografía económica.
De la exposición se deriva la necesidad de un término y un marco de análisis bajo el que se agrupen aquellas investigaciones que tratan de analizar la innovación en un entorno industrial que adopta la forma de distrito industrial haciendo uso de un análisis sistémico basado en el aprendizaje a través de las interacciones.
novación del distrito en consideración.
De esta manera pretendemos salvar las limitaciones de un acotamiento de la actividad industrial en función de un producto, que nos obligaría a un tratamiento en segundo plano de otras actividades de gran relevancia para la comunidad donde se inserta el distrito (Fernández et al., 2005; Tortajada Esparza et al., 2008).
Tratamos de salvar también las limitaciones de una clasificación de la actividad industrial basada sólo en la tecnología, ya que la contribución de una tecnología no deja de ser algo relativamente coyuntural al desarrollo de cualquier industria (Becattini, 1979).
Y, más específicamente para nuestro enfoque, tampoco un cambio tecnológico considerable desvirtuaría nuestra unidad de análisis (Ybarra, 2007), ni todas las actividades industriales que, en un momento dado, utilicen las mismas tecnologías del SDI bajo estudio, tienen por qué influir en su desarrollo.
Por otro lado, tal y como apuntara Becattini (1979), el sentimiento de pertenencia a una industria (como elemento de psicología colectiva), que está en la base de la definición de DIM, puede sernos útil a la hora de acotar nuestra unidad de análisis si somos capaces de trascender la comunidad primigenia local en la que surge y abarcamos las redes sectoriales en las que se estructura (Molina-Morales, 2008), y si mantenemos que el objetivo de tal acotación es el estudio a posteriori de una realidad productiva.
Queda claro, por tanto, que lo que proponemos no es una visión radicalmente novedosa para analizar la innovación en aglomeraciones industriales sino, muy al contrario, la síntesis de dos perspectivas, la de los sistemas de innovación y los distritos industriales, que vienen analizando el desarrollo industrial con herramientas y niveles de análisis |
En ocasiones, los datos referentes a actividades de innovación a nivel local (tanto de inputs como de outputs) no se encuentran disponibles en ninguna base de datos oficial al uso.
A esto hay que añadir que los indicadores cuantitativos disponibles no suelen reflejar todos los aspectos que son relevantes para explicar fenómenos complejos tales como los procesos de innovación.
Este hecho impulsó a un grupo de investigadores a estudiar en profundidad, durante ya una década, un sector productivo en particular, el textil-confección, localizado en un distrito industrial específico, concretamente en las CCV (Golf-Laville et al., 2005; Alto Consejo Consultivo, 2007; Golf-Laville et al., 2008).
Con estos estudios se realizó una aproximación al papel de la innovación en los procesos de cambio empresarial y sectorial, objeto de un interés creciente tanto a nivel académico como político, atendiendo a las particularidades de una región funcional caracterizada por mantener una posición periférica y un desarrollo económico históricamente basado en la preeminencia de una industria de baja intensidad tecnológica.
Los estudios sobre innovación han crecido dentro de la comunidad científica en los últimos años (Castellaci et al., 2005; Fagerberg, 2009).
La forma en la que se crean "nuevos recursos en una situación marcada por continuos cambios en la tecnología, las preferencias y las instituciones" (Mytelka, 2000, 16), es el centro de interés de la mayoría de estos trabajos.
Del mismo modo, la existencia de asimetrías en la información impulsa el cambio tecnológico (Dosi et al., 1988) y crea nuevas oportunidades de explotación de este conocimiento.
Por lo tanto, considerando que la incertidumbre y el desequilibrio son "más la regla que la excepción" (Barge-Gil y Modrego-Rico, 2007, 246) se requiere de instrumentos adecuados para estudiar la complejidad de los procesos de innovación.
Por esta razón diversas disciplinas se han aproximado al estudio de este fenómeno desde diferentes puntos de vista.
Por ejemplo, desde una vertiente institucional se analiza la coordinación de diferentes procesos e ideas por parte de un conjunto de organizaciones para crear nuevos productos o servicios (Galanakis, 2006).
Así, se hace imprescindible contextualizar no sólo un conjunto dado de organizaciones objeto de estudio, sino su trayectoria histórica (Pinto, 2009).
Esto es, se requiere de un marco conceptual tal que pueda ser adaptado a su propósito: la descripción de las funciones e interrelaciones entre diferentes organizaciones, siendo a su vez capaz de atender a su heterogeneidad.
La aparición del concepto de sistema nacional de innovación, enraizado en los primeros debates originados en el marco de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE, en adelante) a partir de 1960 (Godin, 2007), trata de integrar muchos de los factores que habían sido previamente excluidos de los análisis económicos neoclásicos (Freeman, 1982).
Desde entonces hasta ahora, sobre todo en Europa, autores como Freeman han desarrollado una influyente corriente de pensamiento en la que se enfatizan las interrelaciones entre diferentes actores e instituciones en los procesos de innovación, que permiten un enfoque sistémico de la misma.
Bajo este prisma el resultado innovador de las empresas nacionales depende de un conjunto de instituciones y sus interacciones (Nelson, 1993, 4).
De este modo, "el sistema nacional de innovación está constituido por elementos y relaciones que Actualmente, al igual que en otras áreas productoras tradicionales, la industria textil de esta zona está afrontando diferentes retos con respecto a tres áreas clave: mercados, tecnologías y productos.
En primer lugar, los mercados están cambiando a causa de la creciente competitividad, fruto de la liberalización internacional.
En segundo lugar, la industria textil ha sido caracterizada por su dependencia en el desarrollo de tecnología en otros sectores, como la construcción de maquinaria, la industria química o las tecnologías de la información y la comunicación.
Y en tercer lugar, la presión hacia la diferenciación del producto, como estrategia alternativa a la reducción de costes, ha conducido a una continua y creciente diversificación de la oferta de productos y servicios.
En este contexto, la necesidad de innovar se ha incrementado enormemente, no sólo desde el enfoque tradicional de productos y procesos, sino principalmente desde el punto de vista organizativo (cadena de suministro, outsourcing, etc.) y de negocio (e-business, franquicias, etc.), generando una nueva configuración de las relaciones que empresas y agentes locales desempeñaban en este tipo de aglomeraciones industriales.
De hecho, la complejidad y profundidad de este proceso de cambio, requiere de una aproximación al comportamiento de estas aglomeraciones, más allá de los tradicionales enfoques del distrito industrial marshalliano, en los que el resultado innovador y productivo dependía, principalmente, del conocimiento localizado.
Este artículo provee precisamente de un análisis exhaustivo de los principales agentes que componen la industria textil utilizando el enfoque de sistemas de innovación y, por tanto, incluye, además, el papel de los factores externos al territorio.
Este trabajo resume los resultados derivados de diferentes proyectos en los cuales los investigadores han participado en los últimos años.
El artículo parte de una primera sección en la cual se revisa el marco teórico (sección 2), para, a continuación, realizar una breve exposición de las fuentes de información empleadas (sección 3).
La tercera sección caracteriza tanto a la industria (sección 4), como al territorio objeto de estudio por separado (sección 5), para luego discutir el papel y las interrelaciones de los principales agentes que conforman el sistema de innovación textil en esta zona (sección 6).
Por último, se discuten los principales resultados y conclusiones (sección 7).
eMilio GolF-laVille Y Francisco JaVier orteGa-coloMer interrelaciones se consideran rasgos esenciales y comunes en los conceptos anteriores.
A tener en cuenta, empresas locales/globales, instituciones de educación (primaria, secundaria, profesional y superior), institutos tecnológicos, instituciones gubernamentales, cuerpos de regulación y estandarización, entre otros.
En este estudio, se ha adaptado el modelo de sistema de innovación propuesto por Arnold y Kuhlmann (2001), cuya novedad con respecto a anteriores aproximaciones radica en la inclusión del sistema de demanda, imprescindible para entender la innovación en sectores de baja intensidad tecnológica, como el textil-confección (ver Gráfico 1).
Bajo este enfoque, el núcleo central de un sistema de innovación está constituido por el sistema industrial definido como un conjunto de empresas localizadas en el mismo territorio y pertenecientes a actividades económicas relacionadas, como, por ejemplo, la industria textil y sus industrias auxiliares.
Dentro de este conjunto de empresas, destaca el papel que en los procesos de innovación territorial desempeñan un grupo reducido de empresas de base tecnológica que al adoptar nuevos desarrollos en otros interactúan en la producción, difusión y uso de nuevo, y económicamente útil, conocimiento" (Lundvall, 1992, 2).
En respuesta a su inadecuación a ciertos niveles de análisis, otros autores propusieron versiones adaptadas tanto geográfica como sectorialmente.
De esta forma, el enfoque de los sistemas locales de innovación propone una redefinición del espacio de estudio (hacia lo local, lógicamente) para capturar la idiosincrasia del territorio, más allá de sus límites administrativos (De la Mothe, 1998).
De la misma forma, desde el punto de vista sectorial, otros autores han enfatizado las características específicas de los procesos de innovación en diferentes sectores independientemente de su localización territorial (Breschi y Malerba, 1997), definiendo el concepto de sistema sectorial de innovación y de producción como "un conjunto de productos nuevos y establecidos para usos específicos y el conjuntos de agentes que lleva a cabo interacciones tanto de mercado como de no-mercado para la creación, producción y venta de aquellos productos" (Malerba, 2002, 250).
Por lo tanto, se observa que no sólo la presencia de diferentes instituciones sino también el estudio de sus
Formación profesional, continua y específica.
Investigación pública: RedIT y FEDIT
Asociaciones empresariales Sindicatos Asociaciones de consumidores, prescriptores
Marco legal, institucional y económico
Entorno económico y financiero, Impuestos e incentivos fiscales, facilidades y propensión a la innovación y a la creación de empresas, condiciones para la cooperación, movilidad laboral y productiva.
Estructura empresarial y especialización productiva Fuente: Arnold y Kuhlmann (2001).
Fuentes de la innoVación Y el PaPel de las instituciones en el sisteMa de innoVación teXtil de un distrito industrial Valenciano también personal cualificado que, a su vez, contribuye a potenciar la competitividad de las empresas locales (Bonaccorsi y Piccaluga, 1994).
En este sentido, la capacidad de aprendizaje y absorción de nuevo conocimiento en las empresas dependerá de sus capacidades internas, ligadas a la cantidad de personal disponible y su cualificación científico-técnica que, en último extremo, adquiere y absorbe la tecnología.
Este personal, como tal, es una fuente de acumulación y creación de conocimiento que, en última instancia, es el principal input utilizado por las empresas en su proceso innovador (Cohen y Levinthal, 1990).
Por último, la inclusión del marco legal dentro del esquema de sistema de innovación propuesto es crucial, ya que es éste el que sienta las bases y principios de actuación de los agentes y sus interrelaciones, es decir, las condiciones legales bajo las cuales se dan las dinámicas del sistema.
Precisamente en los contextos de baja tecnología (en contraste con los ya ampliamente estudiados contextos de alta tecnología) el análisis de las dinámicas de generación y diseminación del conocimiento y el papel que las instituciones pueden jugar en las mismas, son clave para el entendimiento tanto de las fuentes como de los resultados de los procesos de innovación.
En esta línea, algunos estudios han desarrollado una categorización de diferentes contextos cuya transformación industrial condiciona los distintos roles que, por ejemplo, la universidad (u otros organismos) juega(n) en el desarrollo local (Lester, 2005).
Si bien algunos trabajos recientes han utilizado la región (Comunitat Valenciana) como unidad de análisis para estudiar la colaboración entre industria y universidad (García Aracil y Fernández de Lucio, 2008), el presente trabajo se concentra en los procesos de innovación de un distrito industrial específico circunscrito a tres comarcas, L'Alcoià, El Comtat y La Vall d'Albaida, pertenecientes a las tradicionalmente conocidas como las Comarcas Centrales Valencianas.
Para ello, se han contextualizado tanto los agentes que lo conforman como las relaciones que lo articulan.
A pesar de que la ausencia de micro-datos a este nivel de análisis obstaculizaba la obtención de resultados y conclusiones, la puesta en marcha de diversos estudios empíricos llevados a cabo por los autores acerca de las fuentes de innovación y las relaciones entre agentes en esta área geográfica en los últimos años, ha mejorado el entendimiento de este campo en ciernes.
campos (tecnologías de la información y la comunicación, química y nuevos materiales, maquinaria), contribuyen a la adaptación, por mimetismo, del tejido productivo (Storey y Tether, 1998).
En segundo lugar, el sistema de demanda es incluido en este marco analítico debido a su importancia en la generación de innovaciones.
La mayoría de innovaciones en el sector textil-confección son prescritas por las especificaciones del mercado (Alto Consejo Consultivo, 2007, 150).
Además, un análisis sobre el funcionamiento de los canales de distribución es imprescindible para comprender las dinámicas específicas del sistema de innovación, especialmente en los últimos años.
En tercer lugar, el conjunto denominado estructuras de interfaz o intermediarios está formado por todas las instituciones públicas y privadas cuyo objetivo es transferir tecnología y conocimiento al sistema industrial desde otras esferas.
Dentro de esta categoría, cabe destacar las oficinas de transferencia de resultados de investigación, los institutos tecnológicos y centros de investigación, las universidades y otros agentes como las oficinas de gestión de la propiedad intelectual e industrial.
La mayoría de estas infraestructuras tecnológicas y científicas desempeñan un doble papel en el sistema de innovación, puesto que no sólo proveen de activos tangibles e intangibles orientados a la innovación, sino que en la medida en la que se relacionan con los diversos agentes que integran el sistema, actúan también como instrumento clave para la articulación del mismo.
Este concepto de estructura de interfaz, resulta sumamente interesante en este tipo de modelos puesto que se parte de una concepción de la innovación de carácter interactivo, en el que la cantidad, pero también la calidad de las relaciones de los agentes que lo integran, comporta efectos sobre la propia articulación del sistema de innovación (Fernández de Lucio, I. et al., 1996).
De todos los agentes que conforman el sistema de educación e investigación las universidades, en particular, están experimentando una gran transformación no sólo en lo que se refiere a la creación y transmisión de conocimiento, sino también respecto a su creciente papel en los procesos de innovación a través de las relaciones extra-académicas de sus miembros con los demás agentes (Shattock, 2005; Kitagawa, 2005).
Con todo, las universidades son capaces de proveer no sólo conocimiento y tecnología, sino emilio golf-laville y francisco Javier ortega-colomer proyectos en los cuales los autores han participado entre los años 2004 y 2009.
En la tabla siguiente, se muestran las principales referencias de los proyectos fuente de este artículo, incluyendo el nombre del proyecto, los principales objetivos perseguidos y el período de estudio.
Todos los proyectos ya finalizados han utilizado el marco conceptual expuesto en la sección 2.
Fuentes de inFormación y enFoque adoptado en el trabajo
Como ya se ha mencionado en la sección anterior, este artículo analiza los procesos de innovación de la industria textil en un distrito industrial específico.
A su vez, recoge los principales resultados y conclusiones de diferentes
Sistemas de innovación de textiles técnicos en la Unión Europea
Comparar cinco sistemas de innovación sectoriales diferentes relacionados con productos de textil técnico en la Unión Europea.
Con respecto a la recolección de los datos, se han utilizado diversas fuentes, entre las que cabe destacar cuestionarios y entrevistas (primarias), así como análisis de documentos y explotación de bases de datos creadas ad hoc (secundarias).
En términos generales, el nivel de análisis ha cambiado ligeramente del primer al último proyecto, si bien cabe resaltar que todos ellos se han circunscrito a las empresas textiles y a sus instituciones de apoyo ubicadas en las CCV (ver figura 1).
No obstante, la dimensión geográfica ha abarcado principalmente tres comarcas: L'Alcoià-El Comtat y la Vall d'Albaida; mientras que la sectorial se ha ceñido a la industria textil a la hora de delimitar el estudio.
A pesar de haber tomado esta decisión, los autores de este artículo reconocen, tal como afirman Carlsson y sus colegas, la complejidad de establecer esta clase de límites en los estudios de innovación (Carlsson et al., 2002).
La poca disponibilidad (y en ocasiones fiabilidad) de datos estadísticos en este tipo de estudios sobre innovación a nivel local durante las pasadas décadas (Such, 1990) ha suscitado la necesidad de trabajos de campo específicos en los cuales los investigadores interesados acuden directamente a recopilar la información pertinente.
Debido al tipo de proyectos que se realizaron durante el período 2004-2009 (ver tabla 1), se creyó conveniente realizar entrevistas a los agentes localizados dentro del sistema territorial, con el fin no sólo de conocer de primera mano la problemática del sector, sino además informar acerca de los objetivos de cada uno de los estudios.
Con el fin de concertar una cita de manera adecuada, se contactó con las personas que iban a ser entrevistadas por vía telefónica.
Una vez se confirmó el día, la hora y el lugar de la entrevista se inició el trabajo de campo.
En el siguiente cuadro podemos observar de manera agregada todos los agentes que participaron y que son la fuente de información de este artículo:
Tipo de agente Número Observaciones
Empresas 84 Empresas cuya actividad económica principal es el textilconfección.
Centros de Educación e Investigación 4
Universidad Politécnica de Valencia (Campus de Alcoy).
Escuelas de Formación Profesional (especialidad textil).
Escuela de Artes y Oficios de Alcoy.
Agentes Sociales 2 Sindicatos.
Asociaciones empresariales 3 ATEVAL.
En cuanto al tipo de entrevista que se llevó a cabo, hay que resaltar que se escogió la entrevista en profundidad (Marshall y Rossman, 1998) en donde el grupo responsable de la investigación diseñó un guión de entrevista para cada grupo de interesados.
Al tratarse de grupos heterogéneos se optó por un tipo de entrevista semiestructurada que contenía algunas preguntas clave comunes para todas las personas participantes, dejando abiertas otras que irían surgiendo a lo largo de las mismas.
Estos guiones contenían la lista de preguntas o temas a ser explorados durante el trabajo de campo además de incluir un formulario de consentimiento informado.
Aparte de las entrevistas realizadas se distribuyó entre éstas y un grupo de 500 empresas asociadas a ATEVAL, un cuestionario estructurado que serviría para obtener datos cuantitativos de la interrelación existente entre los diferentes agentes del sistema de innovación, así como del esfuerzo innovador realizado por las empresas.
En conjunto se obtuvieron 134 cuestionarios.
En cuanto a las fuentes secundarias, se consultaron tres tipos de literatura.
En primer lugar, la que enmarca teóricamente el estudio y que se encuentra a caballo entre la literatura sobre distritos industriales y los trabajos sobre sistemas de innovación.
Esta etapa sirvió tanto para plantear el presente trabajo de investigación (punto 1) como para informar al lector del marco teórico en el que se insertaba el estudio (punto 2).
En segundo lugar, se revisó la literatura sobre los antecedentes históricos del área objeto de estudio, incluyendo tanto la que aglutina las principales cifras de la industria textil-confección, como la que lleva a cabo distintos análisis evolutivos de la misma (punto 4).
Por último, fue necesario también incluir una revisión de la eMilio GolF-laVille Y Francisco JaVier orteGa-coloMer ligeramente por encima de Galicia (15%).
En primer lugar, a diferencia de lo que ocurre en el conjunto nacional, la especialización regional de este sector se asienta en el subsector textil [códigos de la clasificación nacional de actividades económicas (CNAE 93) 171 a 177], que supone el 67% de las empresas y el 73% del empleo sectorial, frente al 44% y 47% en el conjunto nacional, respectivamente.
Esta especialización productiva, como ya se ha indicado, está vinculada a la enorme tradición en la producción de artículos de textil-hogar en las comarcas de la Vall d'Albaida, L'Alcoià y El Comtat, en las que se reproduce, hasta cierto punto y salvando las distancias, el modelo de distrito industrial italiano, donde algunas empresas se interconectan a lo largo de la cadena de valor y cada una de ellas se especializa en una parte del proceso de producción.
literatura sobre el papel de las instituciones con la finalidad de incluir en sus debates la contribución del presente trabajo: el estudio de un sistema local de innovación en una región que cuenta con la presencia de instituciones de larga trayectoria histórica basadas fundamentalmente en una industria tradicional de baja capacidad de absorción (punto 5).
caracterIzacIón de La IndustrIa textIL-confeccIón en La comunIdad vaLencIana
En 2009, la industria textil-confección valenciana representaba, en términos de producción, algo menos del 17% del total nacional, por detrás tan sólo de Cataluña (41%) y Así, surge un modelo de ciudad capitalista originado por el desplazamiento del centro de producción desde las casas particulares a la fábrica, y la cada vez más marcada estructura de clases, con una burguesía industrial pujante y fuertemente articulada, y una clase obrera abundante, viviendo en condiciones precarias.
A lo largo de los siglos XIX y XX, un gran número de recesiones cíclicas afectaron a la evolución y especialización productiva local, si bien fue el incremento de la construcción de hogares y el éxodo desde las zonas rurales a las urbanas, observado desde 1960 hasta 1975, en España, lo que ayudó a consolidar la industria textil, generando un abandono progresivo de actividades más tradicionales como la pañería y la confección.
Durante el proceso de reconversión, el cambio tecnológico fue posible gracias a la importación de maquinaria desde países como Alemania, Italia y Suiza, lo que supuso la desaparición de la industria local de construcción de maquinaria textil.
Este proceso junto a la abundancia de Como puede observarse en la tabla 3, la especialización sectorial en los municipios de las CCV resulta sustancialmente más elevada que en el conjunto de España y la Comunitat Valenciana.
En este caso, la mayoría de municipios localizados en las CCV presentan índices de especialización significativamente superiores, no sólo comparándolos con los datos a nivel nacional (3.a columna) sino también en términos regionales (4.a columna), destacando Banyeres de Mariola, Agullent y Albaida.
De hecho, el nacimiento de la actividad industrial textil en la Comunitat Valenciana puede ubicarse en el área de Alcoi y sus alrededores (Vallés, 1986).
Algunos accidentes geográficos, como una serie de montañas escarpadas, dificultaron el desarrollo de la agricultura, que unida al uso y dominio de la fuerza hidráulica condujeron a una temprana aparición (siglo X y XI) de actividades de origen artesanal de carácter textil (Gabinete Sigma, 1974).
Ya a comienzos del siglo XIX, la introducción de maquinaria condujo al despegue de la industria del textil y del papel.
Fuente: Elaboración propia desde datos de SABI (2010).
eMilio GolF-laVille Y Francisco JaVier orteGa-coloMer y el reducido peso del sector servicios.
Esta estructura económica se ha convertido en los últimos años en un problema añadido para el desarrollo local, dado que, por una parte, la creciente deslocalización de procesos de fabricación hacia países de bajo coste de mano de obra ha desarticulado la configuración tradicional del sistema productivo local, y, por otra, porque la escasa dotación de servicios dificulta la atracción de trabajadores con elevados niveles de cualificación, necesarios en un momento de cambio estructural.
Además, ante la pérdida paulatina de competitividad en el sector textil, algunas de las empresas más significativas del sector llevaron a cabo un proceso de diversificación hacia la construcción, al albur de la burbuja inmobiliaria, reduciéndose drásticamente la inversión en activos materiales (un 41% inferior en 2008 que en 2003, en la Comunidad Valenciana, frente a un 36% en España).
Esta caída en la renovación tecnológica se explica no sólo por las malas perspectivas sectoriales (tabla 4), sino también porque el comportamiento del sistema financiero local favorecía actuaciones de mera especulación inmobiliaria, que garantizaban un tiempo de recuperación muy corto, y la propia expansión del negocio bancario mediante la extensión del crédito inmobiliario.
Unido a los factores presentados anteriormente hay que destacar la percepción negativa generalizada del sector en su conjunto (ver tabla 4), síntoma, sin duda, de un inminente ajuste estructural en el mismo. mano de obra barata permitió aumentar la competitividad no sólo en el mercado nacional, sino también en el internacional.
Desde este período las empresas fueron especializándose en el nicho de mercado del textil para el hogar cuyos principales productos eran mantas, toallas, trapos y cortinas, entre otros.
CaracterIzacIón deL sIstema de InnovacIón textIL en Las ccv
Las CCV han sido tradicionalmente definidas como un distrito industrial especializado en sectores maduros, principalmente en la industria textil.
En uno de los pocos trabajos enfocados al estudio de estas comarcas, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico la calificó como región intermedia, caracterizada por una distribución geográfica uniforme de numerosas ciudades y pueblos a lo largo del territorio, cuyas dinámicas de desarrollo económico y social están sujetas a las fluctuaciones derivadas de la desaceleración en su sector manufacturero principal (OCDE, 2001).
Una característica diferencial de los territorios de las CCV radica en el elevado peso de la industria en La Vall d'Albaida, L'Alcoià y El Comtat, respecto al total regional, Fuentes de la innoVación Y el PaPel de las instituciones en el sisteMa de innoVación teXtil de un distrito industrial Valenciano de complejidad en los procesos.
Tradicionalmente ha habido en España un conjunto de empresas importantes de maquinaria textil, localizadas en el área de Cataluña (Alto Consejo Consultivo, 2007), si bien, durante los últimos años se ha producido un progresivo abandono de este sector, incapaz de competir con las importaciones de empresas alemanas e italianas, y más recientemente con las de origen chino.
No obstante, en el caso de las CCV la paulatina desaparición de la industria de maquinaria local, llevó a la revalorización de las actividades de muchos talleres locales de reparación y servicios de mantenimiento de maquinaria, que en la actualidad realizan procesos de ajuste puntual en las mismas.
Este tipo de empresas, junto al conocimiento que tienen muchos encargados de maquinaria de las propias empresas, conocidos en el distrito como los manyàs, constituyen uno de principales mecanismos de ajuste tecnológico utilizados en las empresas (Alto Consejo Consultivo, 2007, 40).
De hecho, como señalan Santamaría et al. (2009: 514), "el diseño, el uso y ajuste de maquinaria avanzada y la formación son factores decisivos para los resultados de innovación" en sectores de baja tecnología.
A pesar de la ausencia en las CCV de sectores como la producción de fibras, la industria química textil y la maquinaria, la elevada concentración de actividades espe-
La clasificación de la industria textil se puede realizar (gráfico 2) en base a: 1) las fibras usadas (inputs), 2) las diferentes fases del proceso productivo y 3) los usos de los productos finales (outputs).
Las fibras son la principal materia prima de la industria textil, si bien, debido al exceso de demanda, las fibras naturales han sido progresivamente sustituidas por las sintéticas.
Estas últimas están vinculadas a la industria química y su desarrollo ha permitido añadir nuevas funcionalidades a los productos textiles tradicionales, siendo sus principales proveedores empresas multinacionales con sede principal en Estados Unidos, Europa (por ejemplo, DuPont) y Japón.
El sector químico también desempeña un papel determinante como proveedor de otras materias primas, como son los tintes o los blanqueantes y aprestos.
De nuevo, se observa un control en la provisión de estos productos por parte de corporaciones multinacionales, como BASF o Bayer.
Finalmente, otro sector clave en la industria textil, el sector de la maquinaria, engloba un conjunto de proveedores muy heterogéneo de acuerdo a diferentes niveles eMilio GolF-laVille Y Francisco JaVier orteGa-coloMer lizados en el conjunto de la industria.
En el caso de las CCV, esta industria más intensiva en conocimiento, y la hilatura cuyo grado de mecanización resulta más elevado que la media, haciendo compleja la entrada debido al esfuerzo inversor, presentan históricamente los tamaños medios empresariales más elevados (20 trabajadores en acabados y tintes, frente a 11 en otras industrias textiles, según datos de 2008).
De este modo, la acumulación de pedidos permitía la obtención de economías de escala, de las que se beneficiaba el conjunto del sector.
No obstante, la irrupción de la crisis textil, desde 2003, ha llevado a una nueva configuración sectorial derivada del creciente grado de integración de alguna de las industrias de acabado más relevantes del distrito (Colortex y Moltó Reig, por ejemplo) que ante la caída en el volumen de pedidos debido no sólo a la paulatina pérdida de mercado de las empresas ubicadas en el segmento de textil-hogar, sino también a la tendencia creciente a importar productos acabados y semiacabados (tanto tejeduría, como hilatura), han comenzado a integrar un número creciente de procesos tanto de hilatura, como de tejeduría, rompiendo las relaciones de confianza que tradicionalmente han articulado el distrito (Golf-Laville et al, 2008, 167).
Así, esta caída en la demanda de algunos procesos realizados en el interior del distrito ha introducido formas destructivas de competencia en precios entre algunos subcontratistas locales, que únicamente se ha visto compensada para los grupos con mejor posicionamiento en el mercado, por el aumento de la importancia de las relaciones basadas en la confianza personal entre las industrias contratistas y subcontratistas, al igual que ocurrió en el distrito industrial de Prato (Italia) durante la crisis de los ochenta (Dei Ottati, 2005).
Del mismo modo, al igual que en las industrias de cabecera ha habido una tendencia creciente hacia la integración vertical, en las de tejeduría y textil-hogar se ha producido tanto una diversificación hacia el segmento de los textiles técnicos (automoción, construcción, uso público, etc.), como una mayor integración de productos de textil-hogar en catálogo, llegando incluso a la fabricación de pañería para el sector de la confección.
De hecho, como se aprecia en la tabla 5, las estrategias con mayor orientación al mercado (incorporación de mayor diseño, creación de marca propia y de tiendas propias) y la diversificación hacia el segmento de los textiles técnicos constituían las que alcanzaban mayor relevancia entre el grupo de 134 empresas encuestadas.
cializadas a lo largo de toda la cadena de valor, desde los textiles de cabecera (hilatura y acabados), hasta las fases finales (tejeduría, confección textil, otros productos textiles, punto y confección), configura territorialmente este sector como un distrito industrial o un cluster, según la literatura (Ybarra, 1991; Capó-Vicedo et al., 2008).
La ventaja de este tipo de organizaciones espaciales radica en la puesta en común de los conocimientos y capacidades técnico-productivas presentes en el territorio, reduciendo la rigidez productiva existente, por ejemplo, en las grandes empresas altamente integradas.
Esta configuración espacial y productiva en torno a pequeñas y medianas empresas, dota de flexibilidad y capacidad de respuesta rápida a los cambios en el mercado, confiriendo, además, ventajas derivadas de la concentración de actividades y servicios especializados, tanto públicos, como privados.
De este modo, el sector productivo se beneficia de la externalización de ciertas fases de la cadena de valor, a la vez que la demanda conjunta favorece la reducción de costes propiciados por la existencia de economías de escala y de alcance en ciertas fases productivas, sin olvidar los efectos de desbordamiento de conocimiento (spillover) que impulsan la renovación de productos y procesos en el conjunto de empresas (Paci y Usai, 1999).
De este modo, a pesar de que a nivel local tradicionalmente existe un número muy elevado de empresas compitiendo en los mismos segmentos de mercado de producto final o procesos productivos, la formación de acuerdos tácitos y explícitos, generalmente basados en relaciones de confianza personal entre productores y demandantes, impulsa la competitividad a través del aprovechamiento de la capacidad productiva conjunta del territorio.
Así, por ejemplo, un principio claro que tácitamente ha contribuido al mantenimiento de estas relaciones en el distrito de textil de las CCV se derivaba del mantenimiento de la confidencialidad por parte de las empresas ubicadas en los segmentos de cabecera, principalmente la de acabados, y de la autocontención de la integración vertical hacia adelante, para no entrar en competencia con los clientes finales.
Este tipo de acuerdos posibilitó una fuerte extensión tanto de la industria de acabados y tintes, cuyo grado de conexión con el sector químico resulta muy elevado y, que, además, debido a la gran acumulación de pedidos por parte de las fases de hilatura y tejeduría, posee un conocimiento crucial de las innovaciones de productos y procesos rea- eMilio GolF-laVille Y Francisco JaVier orteGa-coloMer ción.
Más allá de la I+D formal y las inversiones en tecnología per se, la capacidad para vender los productos de este sector, unida a la capacidad de gestionar el diseño del producto transfiriendo todos los requerimientos necesarios a lo largo de la cadena de valor son cruciales para los resultados de innovación.
Estos resultados están basados en adaptaciones tanto organizacionales como funcionales a los cambios en el entorno.
A modo de ejemplo, es representativo destacar que algunas de las innovaciones más relevantes de los últimos años en los sectores de la moda y la decoración están relacionadas con innovaciones a lo largo del posicionamiento de la cadena de valor sectorial.
De este modo, la introducción de conceptos como la distribución de ciclo corto, adoptada por las grandes cadenas especializadas (Inditex, H&M, C&A, Mango, Cortefiel, etc.) y el control creciente de los mejores puntos de venta ha supuesto un cambio radical en la capacidad para introducir innovaciones en el mercado por parte de las industrias textiles.
Como se aprecia en el gráfico 3, desde los años ochenta se ha producido una progresiva disminución de las ventas en las cadenas minoristas multimarca, que constituían la principal base de la demanda de los productos textiles tradicionales, mientras el formato de la gran distribución organizada y el de hipermercados han alcanzado crecimientos espectaculares.
Huelga decir que este tipo de distribución presenta ventajas en costes derivadas del La primera conclusión derivada de los pocos datos oficiales existentes y de esta base de datos elaborada ad hoc es que los empresarios textiles afirman que su inversión real en actividades de I+D supera las cifras ofrecidas por la Encuesta sobre innovación oficial.
Sin embargo, esta conclusión debe de ser entendida teniendo en cuenta que probablemente sólo aquellas empresas que hayan llevado a cabo este tipo de actividades consideraron útil esta clase de estudios y, por lo tanto, decidieron participar en el mismo.
De hecho, destacan también los elevados porcentajes de empresas que realizaban I+D continua, cooperación con otras empresas para la I+D+I, así como los elevados porcentajes de titulados superiores.
A la luz de estos datos cabe destacar que la inversión en I+D de las empresas está claramente correlacionada con el tamaño, a pesar de que el conjunto de empresas con más de 200 trabajadores registró niveles inferiores de inversión dedicados a este fin.
También los bajos valores medios registrados respecto a la frecuencia con la que las empresas realizan protección industrial (1.
Rara vez), subraya lo indicado anteriormente respecto a los aspectos formales, más que funcionales, que caracterizan la innovación de este sector.
Las condiciones de la demanda influyen enormemente en la generación de innovaciones en el sector textil-confec- Fuente: Acotex, 2009.
sectores tradicionales está relacionado con la propia restricción de recursos (humanos y financieros principalmente) de la que parten las pymes que integran esta industria, pero también con la propia dependencia de las innovaciones llevadas a cabo en los sectores proveedores de materias primas y maquinaria, como ya se indicó en el apartado 1.
Son además este tipo de sectores (los llamados de baja intensidad tecnológica, por tener un gasto de I+D reducido con respecto a su cifra de ventas) los que acaban absorbiendo los avances en la industria de la alta tecnología (Roberson y Smith, 2009).
a) Instituciones de educación superior
Tradicionalmente, las CCV han disfrutado de una buena infraestructura educacional.
Ello se deriva de que en la mayoría de localidades se cuente con escuelas de formación profesional con módulos específicos relacionados con la industria textil.
De entre ellos destaca la Escuela de Artes y Oficios de Alcoy, por ser la más antigua escuela de formación profesional en la región.
Actualmente este centro ofrece dos cursos sobre diseño de indumentaria e ilustración textil.
Sin embargo, en la mayoría de centros de formación profesional de las CCV las titulaciones textiles más relacionadas con procesos (hilatura, ennoblecimiento, géneros de punto) han dejado de impartirse ante la falta de alumnado, desde el año 2005.
En lo que a educación superior se refiere, la Escuela Politécnica Superior de Alcoy (EPSA) ha sido y es el principal actor de la zona.
Sin embargo, los bajos niveles de matriculación en los últimos años de la Ingeniería Técnica Industrial, en la especialidad de Textil, han conducido a la supresión de la titulación para el curso 2010-2011, entrando por tanto esta carrera en un proceso formal de extinción.
Para hacer frente a esta situación, las asignaturas han sido repartidas entre otros grados de ingeniería industrial (Química, Mecánica y Diseño Industrial, por ejemplo) las cuales ofertarán itinerarios de especialización en Textil.
Los antecedentes de esta Escuela se remontan a la segunda mitad del siglo XIX, fecha en la que los industriales alcoyanos ante la resistencia a la introducción de maquinaria por parte de los obreros textiles (revueltas antimaquinistas, desde 1849), deciden crearla, para a través de la formación romper la resistencia a la modernización sectorial.
Tras un sinfín de vaivenes y de cambios de legislación, nombre y estructura 1 en 1972 se adscribe a la Universidad Politécnica de Valencia experimentando los cambios más relevantes de su historia mayor volumen de pedidos y de la gestión más eficiente de la logística y los stocks, apoyada en la introducción de potentes sistemas informáticos que conectan el punto de venta con los almacenes o fábricas centrales.
La creciente concentración del poder de mercado de estas empresas ha encontrado en la liberalización mundial de los intercambios de textil-confección, el complemento perfecto para explotar economías de escala mediante la subcontratación en países de bajo coste de procesamiento.
Su gestión actual de la cadena de valor se focaliza en centralizar las fases de diseño de producto, marketing y distribución, estableciendo control exhaustivo de costes, calidades y plazos de entrega (Alto Consejo Consultivo, 2007, 81-84).
De este modo, la creciente complejidad de entrada en el mercado para la gran mayoría de las pymes textiles, debido al creciente control de la distribución organizada, junto con la especialización histórica en la innovación de procesos, más que de productos, ha generado una tendencia a diversificar hacia el subsector de textiles técnicos, cuya definición se efectúa por cubrir funciones distintas de la de vestir y decorar, o por los mercados hacia los cuales se orientan (Golf-Laville et al., 2008, 18).
Actualmente, el proceso de diversificación hacia los textiles técnicos es una de las principales estrategias adoptadas por las empresas textiles tradicionales.
Sin embargo, la falta de conexiones con los sectores de aplicación de esa demanda, como la construcción civil, el sector de la automoción, los textiles médicos, ha dificultado la introducción de nuevos productos en el mercado por parte de muchas empresas del sector.
Especialmente, los textiles de hogar técnicos se han encontrado con diferentes obstáculos a la hora de introducirse en los canales de distribución convencionales, controlados de forma creciente por grandes cadenas de distribución especializadas (Zara Home, Ikea, Leroy Merlin, etc.).
Del mismo modo, la introducción en sectores con mayor componente tecnológico está resultando muy lenta debido tanto a la ausencia de sectores tractores de la demanda en el entorno inmediato de las empresas, como a la escasa dotación de recursos, especialmente humanos, que pudieran aplicar los conocimientos sobre fabricación textil a los sectores de aplicación (aeronáutica, obra civil, filtración, medicina, etc.)
Conviene tener presente que uno de los principales problemas que presenta la dinámica innovadora en este tipo de eMilio GolF-laVille Y Francisco JaVier orteGa-coloMer área de la EPSA que mejor aceptación ha tenido por parte del tejido empresarial es el servicio de prácticas en empresa y empleo, que consiste en hacer de intermediario entre la Universidad y sus alumnos y las empresas recogiendo una serie de proyectos tanto desde el punto de vista de la oferta como de la demanda.
Todos los estudiantes de la EPSA tienen como requisito para finalizar sus estudios la realización de un Proyecto Final de Carrera.
La mayoría de ellos intenta poner en aplicación su conocimiento teórico, aprendido durante sus estudios, en un proyecto real dentro de una empresa.
Desde 2005 esta clase de interrelación entre estudiantes e industria es además económicamente recompensada (con un mínimo estipulado en 300 € al mes).
Casi el 20% del total de los proyectos en 2007 fueron desarrollados en empresas textiles.
En general, los empresarios textiles perciben positivamente la formación que los alumnos reciben en la EPSA, pero tienen algunas dificultades para encontrar mano de obra cualificada en este sector.
Esto se debe a que pocos estudiantes escogen estos estudios (Ingeniería Técnica Industrial, especialidad en Textil) por su percepción negativa con respecto a las perspectivas futuras del sector que ya hemos apuntado anteriormente.
Por ello, el hecho de desarrollar un proyecto (real) dentro de una empresa constituye una herramienta adecuada para compartir la responsabilidad de la formación del alumno entre la universidad y la industria en un momento en el que el contexto atraviesa una situación delicada en materia de perspectivas de negocio y de cambios estructurales.
No obstante, como se observa en la tabla 7, existe un elevado grado de desconocimiento entre el empresariado textil de las CCV sobre los servicios que ofrece este Campus.
tanto en términos cualitativos como cuantitativos.
A modo de ejemplo, cabe destacar que si bien en sus primeros años ofertaba cinco Ingenierías Técnicas Industriales (Química, Mecánica, Electricidad, Electrónica y Textil) durante los años noventa del pasado siglo incorporó hasta seis titulaciones más (incluyendo dos superiores y un Tercer Ciclo en Textil) pasando a duplicar el número de alumnos matriculados, así como el número de profesores y personal de administración que en sus inicios era exiguo.
Es además a partir de la década de los noventa del pasado siglo cuando se presencia un cambio sustancial en el papel local de este centro.
En primer lugar, se produce un aumento en el número de alumnos, que lleva consigo un aumento tanto del profesorado, como del personal de administración.
El nuevo profesorado, apoyado por los cambios legislativos en torno a la educación superior, incorpora a su tradicional función docente, la labor de investigación y la de servicio al entorno productivo.
En segundo lugar, y como consecuencia del primer cambio, se hace más visible la presencia de la EPSA en el territorio, que hasta entonces estaba "cerrada a la sociedad y al servicio de unas pocas familias" (cita textual extraída de las entrevistas).
De hecho, uno de los mecanismos de interrelación con otros agentes locales se concretó con la creación del Área de Relaciones con el Entorno.
En la misma, diversos servicios se han ido ofertando para estrechar más la vinculación del personal universitario, así como del alumnado, con las distintas organizaciones de su entorno: principalmente empresas, pero también asociaciones, ayuntamientos, institutos de investigación y fundaciones, siguiendo el modelo desarrollado en la Universidad Politécnica de Valencia.
Uno de los servicios de esta reciente mínima y no tenía un órgano de gestión como es el actual Centro de Transferencia de Tecnología, por ello, AITEX se configuró como el primer centro de investigación en el sector textil, acaparando la mayoría de los servicios que se prestaban en los laboratorios universitarios.
Constituida como asociación sin ánimo de lucro, el Centro promueve la modernización e introducción de tecnologías nuevas y emergentes a través de proyectos de I+D y, en general, a través de acciones que contribuyen al progreso industrial de sus socios.
El número de empresas asociadas ha crecido continuadamente desde su creación, si bien, cualquier empresa puede aprovecharse de sus servicios, aunque no reúna la condición de socio (Gráfico 4).
Respecto a la distribución geográfica, se puede observar una tendencia que va desde la regionalización a la dispersión geográfica, ya que si en 2004 la proporción de empresas ajenas a la región representaban poco más del 50%, en la actualidad este porcentaje se ha elevado hasta algo más del 60%.
Teniendo en cuenta el tamaño de las empresas, se aprecia cómo las grandes empresas tienden a ser miembros de esta asociación, mientras que las empresas pequeñas consideran menos importante su aportación al negocio por Del mismo modo, el grado de utilización de sus servicios resulta muy bajo, especialmente porque tras la integración de la EPSA en la UPV y la posterior creación del Instituto Tecnológico Textil (AITEX), muchos de los servicios prestados a las empresas en los laboratorios textiles pasaron a prestarse por esta última institución.
No obstante, sí que existe una cierta interrelación entre ciertos grupos de investigación de la EPSA y la industria, especialmente orientados más a la prestación de servicios que a la investigación, si bien, esta orientación se está perdiendo tras la reforma de la Ley de Universidades, que concede mayor importancia al currículo investigador del personal universitario.
De hecho, fruto probablemente de esta evolución, la importancia que la industria concede al papel desempeñado por la Universidad se encuentra en valores medios más próximos a nada importante (2) que a importante.
b) Instituto Tecnológico Textil
AITEX, fundado en el año 1985 por iniciativa del gobierno regional valenciano, mantiene una posición crucial como centro de referencia para la investigación, innovación y prestación de servicios avanzados para la industria textil-confección.
Cabe resaltar que durante la época de su creación la oferta de investigación de la universidad era eMilio GolF-laVille Y Francisco JaVier orteGa-coloMer estratégica, a través de la oficina ESTRATEX, gestión de subvenciones, etc.), dado que es la institución encargada de gestionar el Plan de Competitividad Textil, implantado por la Conselleria de Industria, tras la irrupción de la crisis provocada por la apertura de mercados en 2005.
b) La Asociación Textil Alcoyana
Se trata de la asociación local más antigua de industriales en la zona.
Si bien fue pionera en defender los intereses de los industriales textiles alcoyanos, tras sufrir varias reformas a lo largo del siglo XX, actualmente se dedica a proveer servicios específicos a más de 100 empresas en materia de asesoría legal, medioambiental y administrativa.
La gestión de subvenciones es el principal servicio que hoy en día ofrece a sus asociados.
Fuentes de la innoVación Y el PaPel de las instituciones en el sisteMa de innoVación teXtil de un distrito industrial Valenciano inapreciable hasta la fecha, que acotaba la movilidad entre la universidad y la industria, y viceversa.
Bajo este prisma, el salto cualitativo de la universidad conlleva una pérdida de contacto con la industria local ante la baja capacidad de absorción de la industria, tanto en términos de conocimiento como en términos de personal universitario con un nivel de cualificación excesivamente alto para sus necesidades.
Obviamente, aspectos como la creación del Área de Relaciones con el Entorno en la EPSA han incentivado el papel de estructura de interfaz de la misma en el sistema de innovación local, no obstante, frente a la clara especialización sectorial existente en el sistema anterior, construido de forma tácita desde la creación de la Escuela, esta nueva dimensión ha resultado completamente trasversal, llevando a una pérdida paulatina de relevancia en la dinámica de innovación del sector.
En este sentido, cabe incidir en la centralidad en el sistema de innovación adquirida por el Instituto Tecnológico Textil, que en un momento en el que la normalización de producto resultaba crucial para garantizar el acceso al mercado europeo, pasó a ocupar el papel que tradicionalmente había realizado la EPSA, como laboratorio técnico, pero con capacidad de certificación y unos medios técnicos superiores.
La propia forma jurídica de AITEX, como asociación de fabricantes, lo posicionó como un elemento clave de la política industrial valenciana orientada al sector, favoreciendo su crecimiento y su posterior multilocalización, ante la caída drástica de la actividad en la industria local.
De hecho, si bien en los últimos años éste ha tratado de focalizar gran parte de su oferta tecnológica y de investigación hacia el segmento de textiles técnicos, tanto la falta de industria tractora que ejerciera una demanda en cantidad tanto a nivel local, como regional y nacional, como la falta de capacitación técnica de la industria para enfrentarse a segmentos más intensivos en conocimiento, ha llevado a la necesidad de ampliar su radio de acción fuera de su ámbito original de creación.
Por lo que respecta a las asociaciones empresariales, ya desde los años setenta se produjo una lenta transformación por la cual, frente a la típica defensa de la burguesía industrial local, se fueron introduciendo elementos de profesionalización de los servicios prestados a la industria, especialmente en áreas como la internacionalización y la formación continua.
En los últimos años, su papel como estructura de interfaz en el sistema de innovación sectorial to de textil-hogar y poseen estrategias de diferenciación (imagen de marca, diseño, integración hacia la decoración, elevado grado de internacionalización, etc.) más acusadas.
Al margen, lógicamente los sectores proveedores tanto de tecnología como de inputs ejercen un efecto empuje sobre el resto de la cadena de valor (acabadores, hilatura, fibras, etc.), que incorpora como elemento diferenciador las innovaciones desarrolladas en los mismos, si bien mantienen un bajo grado de apropiabilidad de las mismas.
Esta última circunstancia genera que, dada la existencia de relaciones empresariales regidas por cuestiones ligadas a la proximidad espacial, más allá de la mera lógica económica, rápidamente se genere un efecto de imitación y la disrupción competitiva provocada por la introducción de innovaciones, quede absorbida por el conjunto de la cadena de valor sectorial.
No obstante, conviene indicar que uno de los fenómenos más claros que se observan a raíz de la creciente liberalización del mercado mundial de textil-confección es la creciente desarticulación de estas relaciones tradicionales, debido tanto a la creciente incorporación de producto importado por las empresas más diferenciadas, como a la necesidad de las ubicadas en segmentos de cabecera de completar su mercado mediante la integración hacia adelante, asumiendo funciones de sus tradicionales clientes.
Desde este punto de vista, la tendencia en la dinámica espacial de la innovación claramente se ha visto alterada, generando un mayor nivel de ostracismo en las relaciones cliente-proveedor, tanto por la deslocalización productiva como por la tendencia hacia la integración de un número mayor de procesos por parte de las empresas más grandes, que a su vez ha reducido los beneficios derivados de la aglomeración local de la industria.
Por lo que respecta al papel ejercido en la dinámica de innovación sectorial por parte de las instituciones de educación e investigación, cabe indicar que en el caso del sistema universitario de manera progresiva se ha producido un desplazamiento hacia la investigación básica y el desarrollo de currículos formativos no tradicionales en la zona.
En el primer caso, la integración de la EPSA en la UPV en 1972 y la introducción de criterios de evaluación estándar del personal docente e investigador a nivel nacional, provocó tanto una progresiva pérdida de interés curricular del personal universitario en la prestación de servicios a la industria, como una barrera de entrada, casi
eMilio GolF-laVille Y Francisco JaVier orteGa-coloMer que no suelen incluir a las empresas textiles en su lista de preferencias laborales.
Por otro lado, la concentración de los canales de distribución en unas pocas grandes empresas es otro factor que explica la falta de competitividad en el sector textil valenciano.
Actualmente, los grandes distribuidores y las cadenas de tiendas especializadas no sólo controlan los principales mercados, sino que han provocado una progresiva desaparición de la base de demanda de la industria local y nacional: el comercio minorista.
La gran concentración de la oferta en estos grupos de distribución, que se proveen normalmente de productos provenientes de empresas localizadas en países de bajo coste, ha reducido igualmente la demanda de productos y procesos intermedios de muchas empresas locales.
En este contexto, parece que frente a las cuestiones productivas ligadas a la aglomeración en un territorio concreto de un gran número de productores de procesos y productos finales, la relevancia actual del sistema de demanda dentro del esquema del sistema de innovación parece crucial.
Esta configuración, basada en el control de la distribución, permite un mejor entendimiento de las tendencias de moda y de la relación empresa-cliente, que ha sido una de las claves del éxito comercial, junto con la gestión logística, de las empresas mejor posicionadas.
Precisamente esta falta de posicionamiento en el mercado explica el interés de las industrias textiles locales por la diversificación al textil técnico, ya que los canales de distribución en este nicho son más reducidos que los tradicionales y por lo tanto la competencia es menos agresiva.
La diversificación hacia este segmento permite un aprovechamiento del conocimiento textil, que normalmente comporta un mayor valor añadido en el sector de aplicación, dado su carácter técnico.
En el caso de las CCV, el hecho de contar con instituciones tales como AITEX y la EPSA pueden ayudar enormemente a transformar una industria tradicional en una industria de vanguardia.
No obstante, una limitación observada en este proceso de transición o diversificación es la carencia de proveedores especializados (principalmente de fibras y productos químicos y maquinaria especializada), así como la carencia de personal con conocimientos no sólo textiles, sino también del sector de aplicación y, de forma determinante, la ausencia de industrias deman-claramente se ha visto reforzado por la centralidad adquirida en las medidas que desde el Gobierno valenciano se han impulsado para tratar de paliar la situación de crisis sectorial.
Por último, las instituciones financieras si bien han impulsado y apoyado tradicionalmente el despegue de muchas empresas locales, debido a la cercanía y al trato personal, su deriva hacia el sector de la construcción, y su pérdida de poder de toma de decisión (al depender de órganos más elevados, por ejemplo, las centrales de riesgos de las propias entidades) han generado un desequilibrio entre las necesidades financieras de las empresas y su cobertura.
La estructura económica en la Comunidad Valenciana, así como en otras regiones, está cambiando dramáticamente en los últimos años.
El proceso de globalización está forzando a llevar a cabo una serie de cambios en la mayoría de industrias tradicionales, incluyendo la actividad textilconfección.
En este contexto, la clase política, empresarios y la sociedad en su conjunto tiene que repensar cómo recobrar competitividad pero basada en la innovación, en lugar de apoyarse en estrategias basadas en la reducción de costes.
La aglomeración de industrias textiles en un distrito industrial específico alrededor de una serie de municipios como Alcoi, Ontinyent y Bocairent, ha asegurado históricamente una buena provisión de servicios de apoyo por parte de diferentes instituciones localizadas en este ámbito geográfico.
Sin embargo, el sector está atravesando una situación de reestructuración y pérdida de peso importante durante los últimos años.
Desde un punto de vista sistémico, primeramente, la carencia de financiación de las empresas por parte de las entidades financieras ha obstaculizado la inversión en la modernización del sector textil.
No obstante, también es destacable la tendencia por parte de empresarios a invertir en otros sectores con unos mayores beneficios a corto plazo, que han tenido como consecuencia más grave el cierre de muchas empresas textiles.
Obviamente, ambas razones han generado unos efectos negativos en el entorno socioeconómico y sobre todo una visión pesimista hacia el sector por parte de los jóvenes, de empresas de consultoría como por la red de institutos tecnológicos.
En su lugar, una mayor orientación hacia la investigación básica o aplicada eliminaría esta competencia directa entre agentes localizados en el mismo ámbito geográfico.
Finalmente, con respecto a la imagen negativa de la industria textil, generada principalmente por los medios de comunicación, todas las instituciones deberían realizar un mayor esfuerzo para incentivar a los jóvenes, por una parte, y a los actuales empresarios, por otra, a lograr llevar a buen puerto este proceso de cambio.
De esta manera, los jóvenes aprenderían sobre su herencia industrial y mejorarían la situación actual protagonizada por un nuevo escenario, por ejemplo, a través de concursos de diseño textil, exposiciones de colecciones de moda u ofertas de trabajo y prácticas en empresas.
De hecho, echando la vista atrás desde el siglo XII esta actividad en esta área se ha caracterizado por su habilidad para adaptarse a nuevos desafíos y entornos turbulentos.
dantes de este tipo de productos.
Otra está relacionada con la tendencia a interiorizar el proceso de innovación de este tipo de productos, dada su fácil replicabilidad, tanto por empresas, como por las instituciones de carácter tecnológico, que actúan como prescriptores y difusoras de conocimiento.
De hecho, en la actualidad existen pocos ejemplos de empresas que cooperen con agentes de investigación y tecnológicos en este mercado, dado que, en un sector dependiente de las innovaciones químicas y de maquinaria, el secretismo es uno de los pocos mecanismos de apropiación de innovaciones.
Es también destacable que más allá de solicitar la provisión de servicios avanzados, pocas empresas reconocen trabajar con el personal universitario en proyectos de investigación conjuntos.
En este sentido, la universidad cabría repensar y adecuar su papel en este tipo de acciones.
Por ejemplo, actualmente la mayoría de contratos de la universidad con la industria se basan en la provisión de servicios avanzados que ya son ofertados en el mercado, ya sea a través
EL PAPEL DE LAS INSTITUCIONES EN EL SISTEMA DE INNOVACIÓN TEXTIL DE UN DISTRITO INDUSTRIAL VALENCIANO |
Su investigación ha estado relacionada con el estudio de las bases neurobiológicas del comportamiento y la conducta y más recientemente con la interacción entre los sistemas inmune y nervioso en la etiopatogenia de la esquizofrenia.
Paralelo a su actividad investigadora, ha sido Director del
Licenciada en Ciencias Biológicas y doctora en Ciencias por la Universidad de Barcelona (1969).
Profesora de Investigación del CSIC.
Desde 1960 trabajó en el actual Instituto de Ciencias del Mar del CSIC.
Su especialidad es la bacteriología marina.
Ha sido Delegada del CSIC en Cataluña en 1984, Directora de Coordinación de la Presidencia del CSIC en 1986, Gestora del Programa Nacional de Investigación en la Antártida del Plan Nacional de I+D desde 1989 hasta 1996, Jefe de la Base Antártica Española desde 1989 a 1994, Directora del Instituto de Ciencias del Mar, 1994-95, Vicesecretaria de Coordinación de Programas de I+D (CICYT).
Ha realizado 36 campañas oceanográficas, de las cuales 8 a la Antártida y formó parte del grupo que instaló la Base Antártica Española en la Isla Livingston.
Ha publicado 74 trabajos científicos en revistas nacionales e internacionales.
Doctora en Química Industrial por la UCM.
Durante 25 años se dedicó a la planificación y gestión de la investigación y la transferencia de tecnología en diversas entidades españolas (EOI, CDTI, CICYT, SEUI y CSIC).
Desde 2004 es Científica Titular del CSIC adscrita a INGENIO (CSIC-UPV), donde se dedica al estudio de políticas públicas de investigación científica e innovación tecnológica y, en particular, a las relaciones entre universidades y empresas en materia de innovación.
También realiza actividades de transferencia de conocimientos en el marco de contratos con entidades públicas y privadas.
Ha publicado más de 25 artículos en revistas nacionales y extranjeras.
Es miembro de la Red de excelencia europea PRIME, de la Red de Estudios políticos, económicos y sociales sobre la ciencia, la tecnología y la innovación (Red CTI) del CSIC.
Es miembro del Consejo Científico-técnico de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).
Profesor de Investigación del Instituto Cajal (CSIC) y actualmente director.
Licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Sevilla y Doctor por la UCM.
Trabajó durante cinco años en el departamento de Biología de la Universidad de Yale y en el Instituto Tecnológico de California (USA) y ha realizado años sabáticos en el Instituto Weizmann (Israel) y en el Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) (París).
Su campo de especialización es la neurobiología molecular y su tema general de trabajo es la relación entre la organización funcional del genoma y la fisiología de la sinapsis.
Ha recibido los premios "Demuth" de Neurogenética, concedido por la International Brain Research Organization (Suiza) y el "Cornelius Wiersma" concedido por el Instituto Tecnológico de California (USA).
Es miembro español de la Alianza Dana para la promoción de los estudios cerebrales.
Investigador Científico del CSIC.
En la actualidad es director del Instituto de gestión de la Innovación y del Conocimiento (INGENIO) (CSIC-UPV) y profesor de Innovación y Sistemas de Innovación en el doctorado: "Proyectos de ingeniería e innovación" de la UPV.
Desde hace más de 20 años ha dedicado su actividad profesional y científica al análisis y gestión de la ciencia y la tecnología.
Ha dirigido 5 tesis doctorales, participado en más de 15 proyectos de investigación y publicado más de 60 artículos y libros sobre estas materias y difundido sus avances mediante cursos, seminarios y conferencias en Europa y América Latina.
En 2005 ha sido galardonado con el Premio Nacional de Investigación "Juan de la Cierva" en Transferencia de Tecnología que concede, con periodicidad bianual, el Ministerio de educación y Ciencia español.
Nació en San Sebastián en 1937, trasladándose a Madrid a mediados de los 50, tras una estancia de un año en los EEUU.
Se doctoró en Filología Clásica en la Universidad Complutense (1965).
Posteriormente ingresó en el CSIC, habiendo trabajado desde entonces en el proyecto Diccionario Griego Español iniciado y dirigido por D. Francisco Rodríguez Adrados y del que, desde 1987, ha sido la Investigadora Principal.
Además de su trabajo en el Diccionario, ha publicado varias monografías y numerosos artículos sobre temas léxico semánticos, las relaciones entre la Grecia Antigua y la Península Ibérica, y de interpretación filológico literaria.
Doctor en Ciencias Físicas e Investigador del Instituto de Filosofía del CSIC.
Ha realizado trabajos de investigación en los campos de la transmisión de calor en régimen variable, bioclimatismo y gobernanza de la ciencia y la tecnología.
Ha sido responsable de las Subdirecciones Generales de Información Científica y Técnica y de Promoción y Coordinación de la Investigación en el Ministerio de Educación y Ciencia, Consejero Principal para asuntos generales de política de investigación y Director de programas de investigación tecnológica en la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea, y Director General de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).
Es miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes.
Gestor del Programa Especial de I+D de Acuicultura (1985)(1986)(1987) de la Comisión Asesora de Investigación Científica y Técnica (CAICYT); Secretario del Programa Nacional de Recursos Marinos y Acuicultura (1988)(1989)(1990) de la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología CICYT).
Autor de 110 publicaciones científicas en el campo de la investigación marina, y de libros de ensayo relacionados con su especialidad, "A pesca galega e a sua investigación", Ed. do Rueiro (1978); "A Galicia Mariñeira", Ed.
Galaxia (1985); "Desarro-AUTORAS Y AUTORES llo e innovación empresarial en la acuicultura", CIEF Caixagalicia (2000); "Bateeiros, mar, mejillón.
Por sus contribuciones a la espectroscopia y sus aplicaciones a la fluidodinámica le fue concedido el Premio Nacional de Investigación Física.
Ahora se interesa en la condensación del hidrógeno molecular, y en las colisiones moleculares como vínculo entre la mecánica de fluidos micro y macroscópica.
En sus numerosas publicaciones y conferencias procura aunar teoría y experimento.
Profesor de Investigación del CSIC "ad honorem".
Jefe del Departamento Ciencia, Tecnología y Sociedad (Instituto de Filosofía) desde 2004 hasta su jubilación.
En la actualidad es Presidente del Consejo Cien-tífico Asesor de ASEBIO y Director de la Cátedra de Ética y Valores en la Ingeniería de la ETS de Ingenieros Minas de la UPM.
Ha sido Presidente del CSIC, Secretario General del Plan Nacional de I+D, Presidente de la Asociación Interuniversitaria Europea sobre Sociedad, Ciencia y Tecnología (ESST) y Presidente del Gabinete de Biotecnología (GABIO-TEC) de la Fundación CEFI.
En la actualidad desarrolla un programa de investigación sobre "Filosofía de la política científica".
Es autor de varios centenares de artículos en el campo de la bioquímica, la biotecnología y su relación con los aspectos sociales y económicos, y la política científica y tecnológica.
Entre sus libros cabe citar: Biotecnología y Sociedad: Encuentros y desencuentros; Genes para cenar; Biotecnología, Industria y Sociedad y Radiografía de la investigación pública en España (coeditado con Jesús Sebastián).
Actualmente es Director del Centro de Protección Vegetal y Biotecnología del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA).
Realizó su formación postdoctoral en la Universidad de California con una beca del programa BIRF.
Su especialización en biotecnología de plantas la ha aplicado en un amplio programa diseñado durante el desarrollo del proyecto con el BIRF que ha permitido la renovación prácticamente total de la citricultura con plantas libres de patógenos para evitar los daños de los mismos.
También ha obtenido nuevas variedades de cítricos que se están implantando en el Sector.
Ha realizado labores de gestión de la investigación, como la dirección del IVIA o la gestión del Programa Nacional de Ciencias Agrarias.
Es miembro de la Academia de Agricultura de Francia, Alto Consejo Consultivo en Investigación y Desarrollo de la Presidencia de la Generalidad Valenciana Alto Consejo Consultivo y entre otros le han concedido el Premio Rey Jaime I de nuevas tecnologías.
Su labor de investigación se ha centrado en la Fisicoquímica de sólidos inorgánicos especialmente silicatos y compuestos afines.
En el ámbito de la gestión ha sido Director de Investigación de la División de Ciencia, CSIC (1973-76); Vicedirector de la Dirección General de Política Científica del Ministerio de Educación y Ciencia (1977-79) Director del Programa Movilizador de Materiales, CSIC (1985-87); Director del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid, CSIC (1986-90) Representante español en el Programa de Materiales del Programa marco de I+D de la UE (1986-88); Coordinador responsable de uno de los 5 Proyectos del Peace Campus Programme (Ciencia para la Paz), establecido en la UE para la realización de proyectos de investigación con participación de Israel y de Países Árabes.
Doctor en Ciencias Químicas e Investigador Científico del CSIC.
Su labor investigadora se centró en la ciencia y tecnología posrecolección de los cereales, con especial referencia al arroz y al proceso de panificación.
Ha Director de dos institutos de investigación del CSIC; Vicepresidente del CSIC; Gestor del Programa Nacional de tecnología de Alimentos del Plan Nacional de I+D; Vicesecretario general del Plan Nacional de I+D; Vocal asesor del Secretario General del Plan Nacional de I+D; y Director General de I+D+i del Gobierno de las Islas Baleares.
Desde 2003 está involucrado en proyectos relacionados con la innovación en el sector turístico y con las políticas públicas de innovación, con especial referencia a los sistemas regionales, formando parte del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA) y del Instituto de Gestión de la Innovación y del Conocimiento (INGENIO).
En octubre de 2006 ha sido nombrado Director General del Instituto Español de Oceanografía. |
Desde finales de la Segunda Guerra Mundial hasta la década de los 70 se configuró una concepción del desarrollo territorial que lo presentaba como consecuencia de la movilidad interespacial de los factores.
Movilidad que determinaba jerarquías interespaciales frente a las cuales los espacios tomados aisladamente sólo tenían un escaso poder.
Posteriormente, y como complemento al discurso en torno al agotamiento del paradigma fordista y la emergencia de un nuevo escenario postfordista (Storper y Scott, 1989; Piore y Sabel, 1984; Hirst y Zeitling, 1989; Hall y Castells, 1993), se ha elaborado un "nuevo regionalismo", para el que el desarrollo ha de sostenerse en la movilización de los recursos específicos (humanos, de capital, conocimiento, infraestructurales...) de un territorio.
En este "nuevo imaginario", los agentes locales y/o regionales, tanto públicos como privados, han de ser innoVación Y desarrollo territorial en aGloMeraciones industriales PeriFéricas: el caso del Polo PetroquÍMico de BaHÍa Blanca (arGentina) productividad y competitividad y la innovación en las empresas de su entorno organizativo y geográfico, asumiendo que las inversiones extranjeras son también un recurso importante para el desarrollo económico regional (Vázquez, 1999; Young et al., 1994).
Ahora bien, empíricamente, y en específicas regiones periféricas, la realidad no es tan positiva, dado que la relación entre grandes empresas y Pymes locales pueden tener múltiples formas.
Por ejemplo, como plantean Dupuy y Gilly (1995), las empresas globales extranjeras, como núcleos de difusión de cambios tecnológicos e innovaciones, generan una tensión permanente entre las dinámicas "aterritoriales" de sus unidades localizadas y las dinámicas territoriales locales.
Además, las cadenas globales o mundiales de producción y comercialización están conducidas por grandes firmas de capital crecientemente bursátil y, por tanto, desterritorializadas.
Ante esta realidad, los condicionantes de la actividad económica a nivel local se escapan al control de los agentes económicos e institucionales locales.
Estos condicionantes son, en primer lugar, la propia dinámica de los capitales transnacionales y, en segundo lugar, la capacidad de administración del Estado Nacional que, a pesar de que su poder se ha visto debilitado desde diferentes direcciones (Sepúlveda, 2001), sigue cumpliendo un rol condicionante, en particular en los países periféricos, en la definición del modelo de desarrollo.
En la investigación nos interesa conocer, para el caso del Polo Petroquímico de Bahía Blanca, si se dan los siguientes tres factores relevantes para que las fuerzas locales puedan beneficiarse de las ventajas de la proximidad y la interacción localizada: 1) un sistema empresarial de Pymes dinámicas y una organización efectiva de los intereses locales, para la promoción de coaliciones de desarrollo y estrategias de posicionamiento en las cadenas de valor coordinadas por las grandes empresas; 2) un sistema local de aprendizaje, en el que éste es básicamente relacional, ayudado por las instituciones necesarias para las características y necesidades locales, y 3) un sistema de administración pública que, desde una descentralización efectiva y una gobernanza local, basada en una autonomía "incrustada", ayude a modernizar las industrias tradicionales y estimule el desarrollo de las emergentes y pujantes actividades económicas.
Estos tres factores son claves para impulsar la innovación y el desarrollo territorial, y nos permiten verificar si los capaces de poner en valor los recursos específicos (Amin y Robins, 1990; Maillat y Perrin, 1992).
En ello puede colaborar de forma decisiva la existencia de un nuevo conector global-local por el cual se entiende que si bien el proceso de producción y realización tiende a construirse globalmente, el punto iniciativo de dicho proceso tiene lugar a través de una multiplicidad de gobiernos regionales y locales que vienen a reemplazar en efectividad a las desactualizadas administraciones nacionales y a construir el escenario global a partir de un complejo de redes (productivas y territoriales) interconectadas (Sabel, 1989; Camagni, 1991).
Por otra parte, la importancia del entorno empresarial para la innovación (sobre todo tecnológica), inversión, coordinación y gestión del proceso productivo, ha favorecido un análisis del proceso de globalización sobre el desarrollo regional, especialmente a través de la presencia de inversiones extranjeras.
Este análisis ha tendido a enfatizar el poder de los actores económicos globales y las amenazas para las economías locales.
Sin embargo, también se plantea que la globalización del capital y de la producción puede ser una nueva fuente de posibilidades para el desarrollo territorial en la medida en que los actores locales hagan uso de los recursos institucionales y colectivos, para intentar beneficiarse de las relaciones de las grandes empresas con el mercado global.
Esto explica que en la actualidad, junto a la hipótesis de la influencia determinante del entorno local -de sus características materiales e inmateriales, tangibles unas, intangibles otras-, surja otra referida a las relaciones entre empresas con distintas capacidades y ubicación geográfica.
La hipótesis de la influencia del entorno en la promoción y difusión de la innovación, especialmente en el caso de las pequeñas empresas, presta atención a que no pueden interiorizar todos los recursos necesarios para desencadenar un proceso innovador y necesitan acudir a las existentes en el medio donde se asientan (Aydalot, 1986; Maillat, 1995aMaillat,, 1995b)).
La hipótesis adicional plantea que las relaciones entre Pymes locales y grandes empresas de orientación global en extensas y pobladas cadenas de valor y suministro, pueden acelerar y favorecer el proceso innovador y, en consecuencia, el desarrollo local (Bellandi, 2001; Crouch et al., 2001Crouch et al.,, 2004;;Herrigel, 2004).
Desde esta perspectiva, se asume que las grandes empresas "tractoras" tiran y estimulan la tensión por la carMen cincuneGui e iGnasi Brunet hacer, herencia cultural, cohesión cultural...-), que son comunes y que deben identificarse y ponerse en valor, las que determinan el potencial de desarrollo del mismo.
De la constatación de que la especialización de las empresas y el funcionamiento en redes de innovación (de los clusters, distritos tecnológicos, sistemas productivos locales...) estaba acelerándose, se dedujo que las políticas de desarrollo deberían centrarse en aumentar las capacidades endógenas de una región.
Se fundamenta ésta en que el territorio no actúa como simple escenario neutral donde se localizan las empresas y desarrollan sus procesos de innovación, sino que estos procesos interactúan con aquéllas y, a su vez, las empresas acceden al medio y a la cooperación exterior (Maillat, 1999).
Esto es así a consecuencia de que "el medio emerge como un elemento necesario y crucial en los procesos de innovación" (Camagni, 1991, 142).
La teoría de los medios innovadores concibe la empresa no como un agente innovador aislado, sino que forma parte de un entorno con una capacidad innovadora.
El esquema argumental de esta reflexión teórica adjudica a ciertas precondiciones territoriales (económicas, sociales, laborales, históricas, culturales...) una importancia clave para el surgimiento y difusión de las innovaciones, como la acumulación de conocimientos técnicos derivada de una tradición industrial previa, los recursos humanos con alto nivel de cualificación, la existencia de centros de formación y de investigación tecnológica, los servicios avanzados, el capital de riesgo, la experiencia de trabajo en común, etc. (Bellandi, 1996; Lecop, 1993; Perrin, 1990).
A estas condiciones objetivas se suman otras subjetivas más difíciles de identificar mediante el uso de indicadores, tales como la densidad de relaciones sociales formalizadas o informales, el sentido de pertenencia al lugar, la identidad sociocultural, etc. Basándose en este marco estructural, juntamente a la existencia de agentes locales -privados, públicos o ambos en combinación-capaces de poner efectivamente en valor este marco, se establece que el territorio es resultado de un proceso (se habla de territorio construido) surgido de las estrategias de los actores y de fenómenos de aprendizaje colectivo (Ralle y Torre, 1995; Maillat et al., 1993; Maillat 1995aMaillat, 1995b)).
Desde esta perspectiva, se explica el concepto de sistema de innovación, que se basa en la idea de que la actuación y el resultado global de la innovación en una economía procesos de innovación de las empresas transnacionales son procesos independientes que utilizan los recursos del territorio sin establecer sinergias importantes con las instituciones locales.
En este caso, las actividades de innovación de estas empresas son procesos controlados por las matrices -en el caso de las empresas que son filiales de grupos transnacionales-o gestionados de manera independiente por las empresas que no son filiales, de manera que no generan sinergias significativas con el territorio.
En el presente artículo se introducen, en primer lugar, algunos elementos de crítica a la perspectiva del nuevo regionalismo en relación con los condicionantes que obstaculizan el desarrollo de sistemas regionales de innovación en las regiones periféricas.
En el tercer epígrafe se describe la estrategia de la investigación.
En el cuarto epígrafe se hace una revisión de los modelos de desarrollo a nivel nacional que han marcado la evolución del Polo Petroquímico de Bahía Blanca.
En el quinto epígrafe se introducen algunos datos descriptivos sobre la industria petroquímica en Argentina.
Seguidamente se describen las dos principales etapas que se observan en la trayectoria del Polo, con énfasis en las características de las relaciones de cooperación en actividades de I+D+i de las empresas petroquímicas y las instituciones del contexto institucional local.
Finalmente, se extraen conclusiones del rol jugado por el gobierno local y las políticas de nivel nacional en las relaciones de cooperación en torno a las actividades de innovación de las empresas.
InnovacIón y desarroLLo en eL "nuevo regIonaLIsmo"
La innovación, en los estudios sobre medios innovadores, es un fenómeno colectivo.
En estos estudios se considera la existencia de una lógica de interacción, por la que se establecen relaciones entre los actores (empresarios, instituciones públicas, sindicatos...) y existe cierta capacidad/hábito de llegar a acuerdos, lo que permite alcanzar las llamadas economías de convención, que en ningún caso excluyan un clima competitivo.
En consecuencia, estos estudios plantean que son las relaciones, junto con el conjunto de recursos del territorio (materiales -establecimientos industriales y de servicios, infraestructuras técnicas, patrimonio urbano...-e inmateriales -saber innoVación Y desarrollo territorial en aGloMeraciones industriales PeriFéricas: el caso del Polo PetroquÍMico de BaHÍa Blanca (arGentina) gias nacionales de desarrollo (primera generación) respecto a las estrategias regionales (segunda generación).
En consecuencia, medio innovador constituye un "tipo ideal", que se presenta como armónico en su interior, inclusivo e igualitario (Fernández y Vigil, 2008).
Esta visión tiene su paralelo en la conceptualización de las regiones como "nodos territorialmente delimitados".
Conceptualización que responde a la lógica "glocal" adoptada por el "nuevo regionalismo", y entendida como un "esquema bipolar controlado desde abajo".
Esta lógica, por una parte, diluye el peso que tiene la dinámica del capital transnacional como determinante de la jerarquización de los espacios regionales en función de su competitividad.
Por otra parte, a pesar del rol privilegiado que concede la perspectiva del "nuevo regionalismo" al gobierno local, este nivel de gobierno encuentra sus límites y sus posibilidades en el contexto de las políticas de nivel nacional -que definen las condiciones de inversión privada, desarrollan infraestructuras y coordinan los esfuerzos de I+D+i-y de los niveles intermedios de gestión pública (el nivel provincial, en el caso de Argentina) -que ofrecen importantes infraestructuras y fuentes de financiamiento por los que deben competir los gobiernos locales-.
De ahí la necesidad de tener en cuenta, en contra de los discursos posnacionales y postfordistas, el rol del gobierno nacional en el desarrollo regional, así como de los distintos niveles de gestión pública que intermedian entre lo local y lo global.
La idea de "comunidades autosuficientes, internamente armónicas a la vez que dinámicas" resulta, argumentan Fernández y Vigil (2007,878), "altamente funcional para argumentar la disolución del Estado nacional, y sostener, primero, que regiones y localidades no dependen (ni requieren) de fuerzas exógenas que las configuren, como en la etapa del Estado de bienestar y las políticas keynesianas dominantes bajo el fordismo, y segundo, que desde esa impronta 'desde abajo', las regiones se transforman en los 'nervios motores' de la reconstitución social y el dinamismo económico en contextos donde se aceleran los procesos de globalización e integración supranacional".
Sin restar importancia al nivel local en el análisis de los procesos de desarrollo, debido al innegable rol que cumple en los procesos de innovación, el supuesto que adopta el "nuevo regionalismo" con respecto a la homogeneidad y autosuficiencia de las regiones, clusters, medios innovadores..., necesita ser revisado, teniendo en cuenta que la literatura internacional sobre la innovación y los depende, en gran medida, de cómo logran las empresas utilizar las precondiciones territoriales en los procesos de innovación, y no sólo de la capacidad de la empresa individual.
Sin embargo, el entorno de las empresas debería ser considerado tanto en un sentido territorial como funcional.
En un sentido funcional, señalan Asheim e Isaksen (2001,107), "las empresas recurren a las ideas, al 'saber hacer' y a los activos complementarios de los clientes, proveedores, consultores, universidades, organizaciones financieras y de formación, independientemente de su localización geográfica".
De este modo, aunque en los medios innovadores predomine el componente endógeno, los medios no se comportan nunca como sistemas cerrados, sino que la innovación suele acelerarse y profundizarse en aquellos más abiertos al exterior, de donde pueden proceder los recursos técnicos incorporados en procesos técnicos y productos, la información y el conocimiento sobre nuevas formas de gestión, o el estímulo para innovar ante las demandas de mayor calidad, rapidez en la entrega, etc., ejercidas por el cliente.
En este sentido, Cooke (1998, 10) expone que los clusters regionales de Pymes necesitan estar "en contacto, aunque no necesariamente directo, sino a través de la cadena de oferta, con las redes globales" para atraer los activos complementarios necesarios para ser competitivos, cuando la competencia local de I+D puede ser escasa.
Esto explica que los procesos de innovación a nivel local o regional no se encuentran determinados únicamente por los recursos, capacidades y plan estratégico locales, sino que deben considerarse los condicionantes que imponen sobre estos procesos las dinámicas globales y los distintos niveles de políticas estatales.
Debido al rol que juega la proximidad en la difusión del conocimiento y la innovación, la literatura sobre desarrollo endógeno atribuye un valor fundamental al nivel local en la organización de la actividad económica, siendo este acento en el nivel local su principal aporte.
Este acento en el nivel local, y en la existencia de una cultura de la cooperación previa, deja de lado los importantes condicionamientos bajo los que se encuentran las regiones.
De hecho, la definición de medio innovador que ofrece esta literatura funciona como "tipo ideal" o como "sistema conceptual" (Cooke, 2001), y se encuentra abonado por experiencias exitosas de desarrollo ligadas a la flexibilización en la acumulación de capital, y que pusieron de manifiesto las desventajas de las estrate-carMen cincuneGui e iGnasi Brunet caracterizar la actividad de las empresas que lo componen, y analizar el sistema de relaciones con el contexto institucional local que componen el cluster.
Nos referimos al contexto institucional local como el conjunto de prácticas sociales suficientemente regulares y continuas como para ser descritas como instituciones.
Específicamente, en esta investigación hemos decidido centrarnos en el estudio de organizaciones dotadas de objetivos explícitos y estructura formal, aún cuando hayamos indagado acerca de las relaciones informales entre miembros de distintas organizaciones que pudieran dar lugar a nuevas prácticas no tenidas en cuenta dentro de sus objetivos formales.
En este artículo destacamos los principales hallazgos de la investigación referidos a la manera en que los distintos agentes caracterizan y valoran los vínculos entre las empresas y las universidades e institutos de investigación públicos.
La investigación se centra en el estudio de caso del Polo Petroquímico de Bahía Blanca, y contó con dos fases diferenciadas metodológicamente, una fase cuantitativa y una fase cualitativa.
El relevamiento de los datos, a su vez, estuvo subdividido en dos etapas, de manera que se utilizaron dos cuestionarios, aplicados a las cuatro empresas petroquímicas que configuran este Polo, y dos guiones de entrevista dirigidos al conjunto de agentes institucionales locales.
Los datos cuantitativos han sido utilizados con el fin de caracterizar la actividad de cada una de las empresas y definir el sistema de interacciones dentro del que desarrollan sus actividades cada una de estas empresas.
En particular, nos hemos centrado en las dimensiones que nos permitieran identificar si el cluster analizado está basado en la especialización flexible como modelo alternativo o en la empresa fordista integrada verticalmente.
Especialización que implica que en las empresas del cluster se compartan recursos y capacidades.
Para caracterizar a las empresas en las encuestas se recogieron datos sobre sus características generales, su pertenencia o no a grupos empresariales de capital nacional o transnacional, las características y condiciones de sus procesos de producción y de gestión, las actividades de innovación en productos y/o procesos y los cambios organizativos en el período previo a la realización de la encuesta.
En la Tabla 1 se mencionan las dimensiones del relevamiento dirigidas a definir el sistema de interacciones espacios innovadores suele priorizar tanto aquellos sectores más vinculados con las nuevas tecnologías de la información, como aquellas áreas urbano-metropolitanas con larga tradición industrial y un elevado volumen de externalidades acumuladas en el tiempo.
Esta asociación ha provocado dudas a la hora de intentar trasladar el concepto a otros territorios de características e historia industrial muy diferentes, como pueden ser las regiones latinoamericanas.
En este sentido, el concepto de cluster no puede considerarse más que como "tipo ideal" al que se puede aproximar más o menos una aglomeración industrial concreta, un momento de un proceso de estructuración determinado por un entramado de relaciones que excede la lógica "glocal".
A partir de esta concepción que rompe con la idea del cluster como una unidad autodeterminada, consideramos necesario analizar, además de las interacciones locales interempresariales y de las empresas con el contexto institucional, los condicionamientos que suponen las estrategias de las empresas transnacionales, y el nivel de gobierno nacional -en sus interacciones con el gobierno provincial y local-.
Al considerar estos condicionamientos es posible, por una parte, evaluar la contribución del entramado de relaciones entre un polo de empresas (en este caso en el sector petroquímico) y el contexto institucional local al fortalecimiento de capacidades dinámicas en el territorio y, en segundo lugar, en función de estas vinculaciones determinar cuál es la contribución del polo al desarrollo regional.
Al abandonar el supuesto del territorio como autodeterminado, autosuficiente y cohesionado, y adoptar la definición del cluster como un "nodo del campo económico mundial" (Bourdieu, 2001), entendemos al cluster como subordinado a la lógica económica global a la vez que condicionado por las políticas de un estado nacional.
En este sentido, la región de Argentina en que se localiza el cluster de Bahía Blanca se encuentra dentro de una jerarquía nacional de espacios en que todas las regiones compiten por los recursos nacionales y provinciales que condicionan la posibilidad de competir a nivel global.
La estrategia de investigación adoptada nos ha permitido describir la historia del Polo Petroquímico de Bahía Blanca, No 102 innoVación Y desarrollo territorial en aGloMeraciones industriales PeriFéricas: el caso del Polo PetroquÍMico de BaHÍa Blanca (arGentina) de las empresas con el contexto institucional local.
En conjunto, las dimensiones consideradas en los guiones de las dos etapas de entrevista a informantes claves del contexto institucional, adaptados a cada entrevistado en particular, son las que se especifican a continuación.
A partir de estas dimensiones, hemos analizado para el caso del Polo Petroquímico de Bahía Blanca en qué medida el desarrollo institucional a nivel local que propone la literatura del "nuevo regionalismo" -mediante la organización de la actividad económica en parques industriales, consorcios de gestión público-privada, asociaciones empresariales, etc.-daría como resultado la creación de una red de agentes privados y públicos articulada en torno al Polo Petroquímico que permitiría aumentar la competitividad del territorio mediante la generación de economías dinámicas que afecten a las Pymes locales. del cluster, que incluyen indicadores relativos a las actividades de I+D+i de las empresas.
El universo de la investigación cualitativa estuvo formado por el conjunto de agentes económicos e institucionales locales vinculados a la aglomeración de empresas petroquímicas.
En esta fase se han efectuado entrevistas semiestructuradas a informantes clave de las empresas del cluster, asociaciones de empresas, gobierno local, y universidades nacionales públicas e institutos de investigación dependientes de ellas.
Uno de los objetivos de la investigación ha sido la reconstrucción de la historia de formación del complejo petroquímico, lo que permitió contextualizar las transformaciones producidas en éste al privatizarse las empresas.
Asimismo, se indagó sobre las relaciones que mantienen las empresas del Complejo entre sí, la externalización de actividades, los proveedores locales y la relación TABLA 1.
DIMENSIONES DEL RELEVAMIENTO CUANTITATIVO Tipo de relación que establecen las empresas del Polo Petroquímico de Bahía Blanca entre sí, y con otras empresas.
Existencia de recursos compartidos entre las empresas.
Valoración que hace cada empresa del Polo de los recursos individuales o compartidos.
Proceso de externalización de actividades por parte de las empresas del Polo.
Tipo de relación que establecen las empresas del Polo Petroquímico de Bahía Blanca con el contexto institucional local.
DIMENSIONES DEL RELEVAMIENTO CUALITATIVO
Factores para la localización industrial.
Proceso de configuración del Polo Petroquímico de Bahía Blanca.
Funcionamiento de la aglomeración industrial.
Interrelación entre las empresas, y de las empresas con el contexto institucional.
Papel de las instituciones públicas en el desarrollo del cluster petroquímico.
Evaluación del impacto económico y medioambiental del Polo Petroquímico de Bahía Blanca en el desarrollo territorial.
carMen cincuneGui e iGnasi Brunet sitoria de compensación de la crisis", en que el desarrollo industrial era concebido como un instrumento para mantener la demanda doméstica, el empleo y el equilibrio del balance de pagos (Nochteff, 1994).
La adopción de la sustitución de importaciones como sendero de industrialización habría implicado avanzar en la sustitución de los bienes de capital requeridos en la industria, el desarrollo de industrias específicas para la exportación, y una apuesta clara por el desarrollo de una política de I+D que el "desempaquetamiento" de tecnología y la aspiración a desarrollar tecnología nacional, afrontando de esta manera las restricciones básicas del modelo de industrialización.
El surgimiento de la concepción endógena del desarrollo o "nuevo regionalismo" coincidió en los países latinoamericanos con el agotamiento del modelo de industrialización sustitutiva de importaciones (ISI), y la transición hacia un modelo de desarrollo basado en políticas de inspiración neoliberal.
Durante la década de 1980, en los países latinoamericanos, la inestabilidad de las condiciones macroeconómicas -de estancamiento económico, elevada volatilidad cambiaria y serios desequilibrios externos, financieros y fiscales, en particular los procesos inflacionarios y la manifestación de la crisis de la deuda-aumentaron su vulnerabilidad a las perturbaciones (shocks) de carácter externo (Iglesias, 2006; Chudnovsky y López, 1997).
Bajo estas condiciones, la crisis en los países desarrollados repercutió en América Latina por la suspensión del financiamiento de los acreedores externos y la rigidez de los programas de ajuste impuestos por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Estos programas de ajuste incluyeron el proceso de privatización de las empresas públicas de energía, petroquímicas y comunicaciones, la desregulación de los mercados y de los precios de las materias primas, la apertura de la economía a los capitales extranjeros y la libertad cambiaria, y fueron el punto de inflexión del ciclo de caída de la inversión.
De esta manera, en la década de 1990 se produjo una nueva ola de inversiones y expansiones, después de una década con poca actividad, acompañada por una participación más activa de la inversión extranjera directa (IED) en Argentina.
Estas políticas neoliberales implementadas durante la década de 1990 determinaron, a su vez, una transformación en el modelo de desarrollo.
La inestabilidad macroeconómica y la crisis de la deuda, en la década de 1980, evidenciaron el agotamiento del modelo heterodoxo de la CEPAL
poLítIcas de desarroLLo regIonaL en eL contexto de amérIca LatIna
La creación del Polo Petroquímico de Bahía Blanca en el año 1971 se enmarca dentro del modelo de industrialización sustitutiva de importaciones (ISI) en Argentina.
Este modelo se fundamenta en la teoría del desarrollo exógeno, en la que el desarrollo se asocia al crecimiento provocado por la acumulación de capital en una región.
A la vez, para la promoción de la industrialización en los países menos desarrollados el keynesianismo legitimó la intervención del Estado, para concentrar la inversión en un número reducido de sectores industriales, los que tuviesen más efectos de arrastre (Hirschman, 1961(Hirschman,, 1970;;Perroux, 1961Perroux,, 1984)).
De acuerdo con la concepción exógena del desarrollo, dependiente de la movilidad interespacial de los factores, y como consecuencia del agotamiento del modelo primarioexportador, se originó en los países latinoamericanos un nuevo modelo orientado "hacia adentro", el modelo de industrialización sustitutiva de importaciones (ISI) impulsada por la asistencia estatal en conjunto con la inversión extranjera directa.
Dentro del modelo de industrialización por sustitución de importaciones se reconocen dos etapas.
Hasta mediados de los años 1950, en los países con mayor desarrollo relativo de América Latina transcurre la primera etapa de la ISI, denominada por el pensamiento estructuralista la "sustitución fácil" de bienes de consumo no duraderos como textiles, alimentos, bebidas, etc. utilizando técnicas de producción relativamente sencillas, y apoyándose en la demanda preexistente (Guillén, 2008).
En la segunda etapa del modelo ISI, de profundización de la estrategia sustitutiva, se impulsaron sectores intensivos en capital y tecnología, como forma de disminuir la necesidad de divisas.
Desde mediados de los años 1970 hasta principios de la "década perdida" de los años 1980, transcurre la etapa de ocaso del modelo de industrialización sustitutiva, durante la cual las industrias con mejor desempeño fueron las productoras de insumos de uso difundido, entre ellas la petroquímica, lo que respondía al objetivo de lograr el autoabastecimiento de estos bienes intermedios, considerados estratégicos para la economía.
La profundización del modelo ISI no implicó la identificación por el gobierno y la elite económica de la sustitución de importaciones "como un sendero de industrialización", sino que siguió siendo considerada como "una etapa tran-innoVación Y desarrollo territorial en aGloMeraciones industriales PeriFéricas: el caso del Polo PetroquÍMico de BaHÍa Blanca (arGentina)
empresas del Polo Petroquímico de Bahía Blanca y de la puesta en marcha de nuevas empresas y nuevas plantas, observamos que el Valor Bruto de la producción de la rama de "sustancias y productos químicos" ha crecido desde el 10,17% del total de la industria en 1993, al 14,9% en 2002.
A su vez, en el mismo período, el total del Valor Bruto de la producción industrial en el país aumentó en casi un 50%, por lo que el aumento que experimentó la producción en esta rama de la industria ha sido también importante en términos absolutos.
Entre las empresas que se dedican a la actividad petroquímica en el país, existe una fuerte concentración de plantas en varias áreas productivas, pero únicamente tres de estas áreas exhiben un alto grado de integración, por lo que pueden ser consideradas, de acuerdo con el Instituto Petroquímico Argentino (1999), como polos petroquímicos.
Una de estas tres áreas es Bahía Blanca.
En las actividades instaladas en el Polo Petroquímico de Bahía Blanca se produce para el abastecimiento de todo el mercado nacional.
en América Latina que había empezado a manifestarse en los años 1970.
Este modelo, la "industrialización sustitutiva de importaciones", tenía un sesgo anti-exportador que hacía depender a la economía del financiamiento externo.
La restricción del crédito orientó a los países latinoamericanos a proyectar la industria "hacia fuera", bajo el supuesto de que con esta estrategia se obtendrían las divisas necesarias para continuar el proceso de crecimiento, generando una base endógena de acumulación de capital y de financiamiento (Guillén, 2008).
De este modo, luego de una etapa de desarrollo orientado "hacia adentro", como fue el modelo de "industrialización sustitutiva de importaciones", a partir de 1983 se adoptó un nuevo modelo de desarrollo de economía abierta con la exportación como eje de acumulación.
El nuevo modelo neoliberal de desarrollo dio origen, como lo planteó la CEPAL, a una "reprimarización" de sus economías, adquiriendo una importancia creciente las actividades sustentadas sobre la base de ventajas comparativas naturales, como la refinación de petróleo y la industria petroquímica, aunque éstas últimas en menor medida que la producción de alimentos y bebidas, y aquellas protegidas por regímenes excepcionales.
No obstante, "si bien el modelo neoliberal tuvo un efecto modernizador en algunos segmentos de la industria manufacturera del sector exportador, acentuó la heterogeneidad estructural del sistema productivo -el cual carece de una base endógena que sustente la acumulación de capital y el crecimiento dinámico de la economía-y ha agudizado las desigualdades sociales entre países y dentro de los países", sin un "desarrollo científico y tecnológico propio, ni progreso social" (Guillén, 2008, 39).
IndustrIa petroquímIca en argentIna
Dentro de la industria manufacturera, la industria petroquímica queda englobada en la rama de actividad "fabricación de sustancias y productos químicos".
Esta rama de actividad En la producción total del país, de polietileno y aún más en la producción de urea granulada, se puede observar el peso que ha adquirido el Polo Petroquímico de Bahía Blanca a partir de la inauguración de nuevas plantas, que se pusieron en funcionamiento en 2001.
En ese año se produce un salto en la producción de productos petroquímicos.
En particular podemos observar que la producción de urea se quintuplica con respecto al año 2000 pasando de cerca de 200.000 toneladas hasta casi un millón de toneladas en el 2001, y
carMen cincuneGui e iGnasi Brunet empresas.
La planta madre del complejo era la empresa Petroquímica Bahía Blanca de propiedad 51% estatal, dedicada a la producción de etileno a partir del gas etano.
A partir del etileno, tres empresas con mayoría privada (70%) se dedicarían a la producción de los derivados.
Dos de estas empresas se ocuparían de la producción de polietilenos, de alta densidad una de ellas, y de baja densidad la otra.
La tercera empresa produciría cloruro de vinilo para abastecer a una cuarta empresa que produciría PVC (policloruro de vinilo), y que a su vez sería abastecida de cloro por una quinta empresa, dedicada también a la producción de sosa cáustica.
La producción de etileno y polietileno de baja densidad se puso en marcha en 1981, y existieron proyectos para la producción de derivados plásticos del polietileno y el PVC que nunca llegaron a concretarse.
-Vinculación tecnológica local en la etapa de propiedad público-privada del Polo
En la etapa de instalación del Polo Petroquímico, la principal relación de las empresas petroquímicas con las instituciones de educación e I+D se estableció con la Universidad Nacional, la nació en el año 1952 la carrera de Ingeniería Química.
La estructura de propiedad mixta con mayoría estatal en la planta madre del Polo Petroquímico de Bahía Blanca, significó el impulso definitivo al desarrollo de la Ingeniería Química en la región, y resultó la forma ideal para desarrollar el grupo de investigación Planta Piloto de Ingeniería Química (PLAPIQUI) 5, que se propuso funcionar como "unidad de vinculación tecnológica" con el mundo de la empresa -cuando esta forma de organización no era común en los grupos de investigación de las universidades-, y para ello decidió establecer a la industria petroquímica como uno de los ejes tecnológicos prioritarios de su actividad.
También se adoptó el principio de pedir la financiación conjunta para el grupo de investigación y el sector industrial, de manera que ambas partes recibieran equipamiento y fondos para mejorar la infraestructura, y participaran de misiones de capacitación conjuntas.
El grupo de investigación realizó un estudio en base al cual diagnosticó que el tamaño y volumen de ventas de la industria química argentina le impedía tener su propia estructura de investigación y desarrollo, ya que no alcanzaba una masa crítica de investigadores y equipamiento.
Por el contrario la Universidad mostraba un gran crecimiento y parecía capacitada para asumir, como uno de sus ejes de se ha multiplicado por diez si se considera la producción en la década de 2000 con relación a la década de 1990.
Si observamos el promedio, aproximadamente, de la producción de polietileno a lo largo de la década de 1990 con relación a la década de 2000, la producción se ha duplicado.
La misma evolución se observa en la producción de PVC al considerar el nivel de producción en el mismo período.
Por otra parte, la participación de esta rama de la industria en el Valor Agregado Bruto del total de la industria también ha aumentado de 8,74% en 1993, a 19,32% en 2002, y su cociente de valor agregado sobre el valor de la producción de la rama de actividad tomó el valor de 0,37 en el año 2002, una cifra bastante superior al cociente general de la industria manufacturera que fue calculado en 0,28.
HIstorIa deL poLo petroquímIco de baHía bLanca
La historia del Polo Petroquímico de Bahía Blanca 3 está marcada por la transición a nivel nacional del modelo de desarrollo basado en la industrialización sustitutiva al modelo de desarrollo neoliberal.
En la primera etapa, la principal interacción de la aglomeración de empresas petroquímicas con el contexto institucional se produce con el Estado nacional.
En primer lugar, por la participación del Estado en la propiedad de las plantas, y en segundo lugar, por la vinculación tecnológica que se establece con la Universidad pública.
Etapa de propiedad mixta
En el contexto de la profundización del modelo de industrialización sustitutiva de importaciones (ISI), en la industria petroquímica se inició un debate en torno a la necesidad de contar con etileno en el país para la producción de polietileno y otros importantes derivados.
A su vez, la economía de escala requerida determinó que se debía instalar una única planta de etileno de escala internacional que abastecería a los productores de derivados de etileno, lo cual significaba la instalación de un monopolio.
Por ello, se decidió que el Estado interviniera en la producción de etileno, con la propiedad mayoritaria (Instituto Petroquímico Argentino, 1999).
De esta manera, en 1971 se crea el Polo Petroquímico de Bahía Blanca 4 de propiedad mixta compuesto por cinco innoVación Y desarrollo territorial en aGloMeraciones industriales PeriFéricas: el caso del Polo PetroquÍMico de BaHÍa Blanca (arGentina) dedica a la producción de cloro, sosa cáustica, monocloruro de vinilo y PVC).
A partir de 2001, estas dos empresas iniciaron un proceso de ampliación de su capacidad productiva, mediante la construcción de nuevas plantas.
Este crecimiento se hizo posible por medio de una asociación (joint venture) del grupo al que pertenece la Empresa 2 con dos multinacionales petroleras para la creación de una empresa proveedora del etano, la Empresa 1, que se convirtió en la principal abastecedora del eslabonamiento de producción de plásticos (polietilenos y PVC).
El aumento de la capacidad productiva total del Polo se produce también por la instalación de la Empresa 4 10, de capital transnacional, que abre una línea de producción nueva en el Polo, la producción de fertilizante urea, utilizando el gas como materia prima.
En el contexto del modelo de desarrollo neoliberal, la transnacionalización de la propiedad de las empresas supuso una transformación de su estrategia productiva en el sentido de enfocarse en sus actividades esenciales, lo que provocó el despido de una parte de la fuerza de trabajo, y contratando las actividades no esenciales, tanto a proveedores locales, como proveedores de fuera de la región.
-Vinculación tecnológica local en la etapa de propiedad privada del Polo
En correspondencia con el modelo de la gobernanza, la etapa de reforma estatal promovió la descentralización de funciones en el gobierno local y el reemplazo de la gestión pública por formas de gestión público-privada, en las que han de participar las empresas petroquímicas.
A su vez, tanto las empresas petroquímicas como las empresas proveedoras locales han desarrollado organizaciones de cooperación interempresarial.
Además de su participación en organizaciones gremiales empresarias, a nivel local y nacional, las cuatro empresas del Polo Petroquímico de Bahía Blanca han resuelto la creación en 2001 de una Asociación empresarial petroquímica que las agrupa.
La creación de esta Asociación fue motivada por ciertos puntos de conflicto en la relación sociedad-industria que emergieron a partir de las privatizaciones, ampliación y construcción de nuevas plantas en el Polo Petroquímico de Bahía Blanca: el fuerte aumento del desempleo en el país y en particular en Bahía Blanca, y dos escapes accidentales de cloro y amoníaco durante la etapa de puesta a punto de las nuevas plantas en el año 2000.
Estos sucesos han hecho cobrar visibilidad al modo en que la actividad in-acción, la realización de investigaciones que respondieran a la demanda industrial, por lo tanto le correspondería un rol central dentro del desarrollo del sistema tecnológico del país.
Considerando que la tecnología ya existía y que iba a ser adquirida mediante la compra, el grupo de investigación PLAPIQUI se planteó como principal objetivo, "crear la capacidad nacional de decisión técnica", lo que se considera hoy en día todavía como un objetivo a realizar, y "desarrollar conocimiento en la optimización de procesos" 6.
La forma de organización del Instituto de Investigación se vio dinamizada por la firma de convenios de asistencia técnica o investigación y desarrollo [con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CO-NICET) y distintos organismos internacionales].
El grupo de investigación en Ingeniería Química se desarrolló en el modelado de reactores, de polimerización y de hidrogenación, en la optimización de plantas y en procesos como la pirólisis de etano.
Se alcanzó un grado de experiencia tal que le permitió trabajar para empresas transnacionales, por ejemplo, desarrollando catalizadores.
Tal como se desprende de una de las entrevistas, el Instituto funcionaba como centro de tecnología de la empresa "... a paredes abiertas.
Para nosotros no había ningún secreto.
Hasta el más íntimo know how de la empresa con la que estábamos trabajando [...] lo conocíamos" 7.
Este crecimiento le permitió poner en marcha un programa de Postgrado en Ingeniería.
El Instituto de Investigación logró una actuación pionera en la vinculación universidad-industria, interactuando ambas partes con "mentalidad productiva", por lo que se lo tomó como ejemplo para desarrollar la figura de las Unidades de Vinculación Tecnológica en el CONICET, creada por la Ley de Vinculación Tecnológica el año 1992 como fundaciones de las universidades que administran los recursos que financian los proyectos tecnológicos.
Privatización y transnacionalización del Polo
En 1995, en el contexto de las reformas neoliberales, el Polo Petroquímico de Bahía Blanca pasó en su totalidad a manos privadas.
La privatización concentró la actividad de las seis empresas que originalmente componían el Polo Petroquímico en dos empresas de capital transnacional: la Empresa 2 8 (se dedica a la producción de etileno y polietileno de alta y baja densidad) y la Empresa 3 9 (se carMen cincuneGui e iGnasi Brunet con la Empresa 3, ya que ambas son filiales de empresas multinacionales generadoras de su propia tecnología, que cuentan con el respaldo de su red de sites en el mundo, y de sus centros y laboratorios de I+D. La Empresa 1 y la Empresa 4 son empresas que utilizan tecnología de proveedores externos, por lo que el Instituto de Investigación público desarrolló con estas empresas una relación similar a la que mantienen con la Empresa 2, actuando como proveedor de servicios tecnológicos.
Actualmente, aunque el Instituto de Investigación sigue trabajando con las empresas, no lo hace en el nivel en que lo solía hacer.
Por otra parte, trabaja para otras zonas del país, y para el exterior.
La relación de las empresas petroquímicas con la Universidad Tecnológica pública es más reciente y se enfoca también en la capacitación en grados y postgrados que son seguidos por trabajadores de las empresas y de las empresas proveedoras.
Las relaciones de la Universidad Tecnológica con las empresas del Polo Petroquímico se intensificaron a partir de su privatización, en relación con tres líneas: la capacitación en cuestiones de seguridad a los trabajadores de las plantas petroquímicas, la capacitación de las Pymes proveedoras, y la capacitación orientada a la población en general para mejorar su empleabilidad.
Asimismo, la Universidad Tecnológica ofrece asesoramiento a las Pymes proveedoras del Polo en actividades en que no cuentan con escala suficiente para gestionar de manera autónoma.
Desde la perspectiva del "nuevo regionalismo", las regiones compiten entre sí para hacerse un lugar en la división internacional del trabajo buscando la inserción en cadenas de valor globales a partir del aprovechamiento de los factores endógenos.
De esta manera, la capacidad de las regiones para insertarse exitosamente en la economía global está asociada a la organización efectiva de los intereses locales en una coalición de desarrollo que articule a agentes públicos y privados, y permita movilizar los recursos locales.
Considerando esta perspectiva, en el caso del Polo Petroquímico de Bahía Blanca hemos evaluado en qué medida dustrial petroquímica impacta sobre la región en términos económicos y de riesgo medioambiental.
Estos conflictos que emergieron entre industria y sociedad han llevado a las empresas a redefinir su relación con la sociedad local, replanteando su estrategia de comunicación, y sus acciones conjuntas de responsabilidad social.
Además de los objetivos explícitos que persigue la Asociación, a través de ella las empresas también han aumentado la cooperación entre sí mediante la creación de comités técnicos en que intercambian información sobre proveedores, etc. La Asociación, no obstante, no presenta objetivos vinculados a la cooperación en actividades de I+D+i, ni entre las empresas ni de las empresas con las instituciones locales.
Las empresas locales proveedoras del Polo Petroquímico, localizadas dentro de un Parque Industrial próximo al Polo y al sector portuario, mediante el Consorcio de Propietarios, promueve la radicación de nuevas empresas vinculadas a la economía regional.
El Parque Industrial tiene entre sus objetivos gestionar y apoyar la radicación de dependencias de centros de investigación y universidades que trabajen en el desarrollo tecnológico asociado al desempeño productivo de las empresas.
A partir de la privatización del Polo, las empresas petroquímicas se han cerrado tecnológicamente al Instituto de Investigación en Ingeniería Química, por lo que éste ha modificado sus actividades.
El conocimiento adquirido por el Instituto en la optimización de la tecnología durante el desarrollo del Polo Petroquímico de Bahía Blanca le permite brindar servicios tecnológicos a las empresas petroquímicas, en particular, en relación a la tecnología que no es propia de sus actividades esenciales.
No obstante, este know-how acumulado no ha permitido al Instituto profundizar el desarrollo y explotación económica de tecnología propia (spin-offs), lo cual es atribuido a la ausencia de una política nacional de apoyo de este tipo de acciones 11.
Esta transformación resultó más evidente en el caso de la Empresa 2.
Esta empresa pasó de tener una relación de "paredes abiertas" a estar limitada a la contratación de servicios tecnológicos en procesos productivos vinculados a actividades en relación a las cuales la Empresa 2 no cuenta con asesoramiento de su matriz.
Lo mismo ocurre innoVación Y desarrollo territorial en aGloMeraciones industriales PeriFéricas: el caso del Polo PetroquÍMico de BaHÍa Blanca (arGentina) cional de I+D tampoco ha sido favorable a lo largo de la trayectoria del Polo para la creación de spin-offs a partir del Instituto de Investigación.
De hecho, actualmente la investigación en ingeniería química en la ciudad se está volcando hacia otras actividades.
Asimismo, entendemos que la transformación del modelo de desarrollo a nivel nacional ha resultado ser un fuerte condicionante del sendero de desarrollo adoptado por el territorio, en la medida en que define cuáles serán las condiciones en que se realizan las inversiones extranjeras y cuál su impacto en el desarrollo local.
De acuerdo con la perspectiva endógena, el territorio es fuente de economías externas que le permiten, juntamente a la acción colectiva, enfrentar los retos de una economía basada en el conocimiento.
Al suponerse que la forma de inserción a nivel global depende de factores endógenos propios de cada región, se apuesta por la progresiva disolución del Estado y los espacios nacionales.
Este dualismo global/local conduce a una concepción de suma cero acerca de las escalas espaciales, en las que las escalas global y estatal son consideradas como mutuamente exclusivas y no como distintos niveles de organización territorial que evolucionan de manera coordinada e intrínsecamente relacionadas (Brenner, 1998).
Por el contrario, creemos que debemos adoptar una perspectiva que no excluya el nivel nacional y asumir una relación regional-nacional más compleja y matizada que, según Davis y Del Cerro (2009), no sea un juego de suma cero, sino una articulación compleja de fuerzas a niveles tanto regionales como nacionales, y una relación que no sea solamente económica, sino también política con componentes explicativos tanto domésticos como globales.
Una perspectiva de este tipo nos permitirá comprender más adecuadamente las características que adoptan las aglomeraciones industriales en regiones periféricas, como el caso del Polo Petroquímico de Bahía Blanca, y las condiciones que dificultan la conformación de sistemas locales de innovación.
el desarrollo institucional a nivel local, observado mediante el estudio del entramado de relaciones que constituyen el "ser social" del cluster industrial, nos ha permitido identificar relaciones e instituciones formales que hayan contribuido, por una parte, a crear recursos locales valiosos para las grandes empresas petroquímicas y, por otra parte, a la difusión de tecnología que haya permitido a las Pymes locales vinculadas a la cadena de valor petroquímica aumentar el valor agregado de sus actividades.
En este contexto, el gobierno local cobra un lugar protagonista en el proceso de desarrollo frente al debilitamiento del poder del Estado nacional, articulando una red de agentes privados y públicos que permitiría aumentar la competitividad del territorio.
De esta manera, las regiones y localidades se convertirían en "actores" (sujetos) de desarrollo.
El relevamiento que hemos realizado nos ha permitido identificar que el recurso local que todas las empresas del Polo coinciden en señalar como valioso es la presencia de recursos humanos cualificados en la ciudad.
Se trata de un recurso que se ha desarrollado simultáneamente con la creación del Polo Petroquímico, y que ha seguido siendo utilizado por las empresas del Polo, no sólo bajo la forma de contratación directa de personal para las plantas, sino también para la contratación de servicios de asesoramiento, optimización de tecnología y capacitación de recursos humanos de las empresas.
No obstante, la confianza en la calidad de este recurso a nivel local no ha conducido a las empresas a la localización de actividades de innovación en el territorio.
La tecnología utilizada por las empresas se adquiere en sus casas matrices 12 o es comprada a empresas transnacionales.
En contradicción de la hipótesis del "nuevo regionalismo", el conjunto de instituciones locales creadas desde mediados de la década de 1990 no han demostrado aún tener capacidad para configurar en Bahía Blanca un sistema local de innovación que aproveche el know-how acumulado por el Instituto de Investigación en relación a la tecnología de las empresas petroquímicas.
A su vez, la política na- 1999), y un documento del Instituto público de investigación en ingeniería química en que se relata la creación de este instituto.
4 La decisión de localizar un Polo Petroquímico en Bahía Blanca respondió a la existencia de un nodo de provisión de gas por la confluencia de gasoductos provenientes del sur y el oeste del país.
En términos logísticos, Bahía Blanca era una ciudad con un puerto desarrollado, que años más tarde se transformaría en el primer y mayor puerto de aguas profundas del país, y la posibilidad de poder importar insumos o exportar los excedentes de la producción por mar resultaba estratégica.
A su vez, Bahía Blanca contaba con una importante infraestructura vial y ferroviaria para el transporte de la producción petroquímica hacia el mercado de consumo interno (Entrevistas a representantes de las empresas).
5 Entrevista al ex Director del Instituto de Investigación en Ingeniería Química, quien formó parte del grupo fundador del Instituto.
8 Filial de un grupo empresarial de capital norteamericano, proveedor líder a nivel mundial de resinas de polietileno.
9 Filial de un grupo empresarial de capital belga, tercero en el mundo en la producción de vinilos.
10 Empresa independiente, autofinanciada, utiliza la tecnología de una empresa canadiense.
11 Por otra parte, en las acciones emprendidas de manera conjunta con las empresas, se ha acentuado el rol educativo del Instituto, para dar a conocer la actividad petroquímica y para la promoción de programas de seguridad, favoreciendo la creación de una "cultura industrial" en la ciudad, promovida por las propias empresas, que contribuya a que los ciudadanos valoren positivamente la actividad industrial, y confíen en los mecanismos de control de los riesgos que esta actividad presenta para la seguridad, salud y el medio ambiente.
12 A excepción del grupo empresarial al que pertenece una de las empresas que localiza actividades de I+D+i en otra filial latinoamericana. |
Este trabajo busca aportar conocimientos sobre las condiciones y procesos de la innovación en las microempresas.
La microempresa (0 a 9 trabajadores) constituye la forma empresarial más frecuente en España, alcanzando un 95,04% 1 del tejido empresarial español, siendo también importante en el conjunto de la Unión Europea.
En el caso de Canarias, las microempresas representan el 94,61% 2 del tejido empresarial, lo que hace imperativo obtener información sobre la cultura innovadora, el uso de tecnologías y el grado de conocimiento del entorno, así como sobre la percepción que el empresariado de las microempresas tiene sobre estos temas 3.
En la revisión de la literatura, realizada en el apartado 2, aparece como problemática la noción misma de innovación, así como los sistemas de medición estadística de la misma.
La innovación -a la que se añade con frecuencia el calificativo de competitiva-es una construcción simbólica cultural que ha ido colonizando gran parte de los discursos de las organizaciones económicas y políticas tanto en el ámbito público como el privado.
Diríase que, frente al abuso del término revolución en el pasado siglo,
RESUMEN: El análisis de las actividades, actitudes, creencias y comportamientos innovadores en las microempresas tiene pocos antecedentes en los estudios sobre la innovación, a pesar de que este colectivo representa a más del 95% del tejido empresarial en España y en el entorno europeo.
En este trabajo se presentan los resultados empíricos de un estudio sobre la innovación en microempresas, que trata de identificar y explicar los factores que más inciden en su capacidad innovadora, basándose en el enfoque de la Triple Hélice.
Entre los factores destacan el capital humano, social y relacional, la capacidad de absorción de conocimientos ajenos, así como la existencia de una cultura innovadora que facilita las actitudes, creencias y oportunidades necesarias para innovar en entornos colaborativos con múltiples relaciones e interacciones.
El análisis se ha completado con una caracterización de las microempresas en función del peso de estos factores y las barreras a la innovación identificadas.
PALABRAS CLAVE: Sociología de la innovación; microempresas; triple hélice; cultura innovadora; Islas Canarias.
INNOVACIÓN, CULTURA Y TAMAÑO: LA MICROEMPRESA EN UNA REGIÓN ULTRAPERIFÉRICA
algunos sectores específicos los que acumulan conjuntamente más comportamientos innovadores por parte de las empresas, y actitudes más favorables a la innovación, así como más capital humano (tanto del empresariado como de los trabajadores de las microempresas).
Por ello, las relaciones entre los comportamientos innovadores de las microempresas y las actitudes innovadoras del empresariado serán uno de los ejes de los análisis desarrollados en el apartado 4, siendo el otro eje el de las diferencias entre el capital humano en las microempresas y sus efectos sobre las actitudes del empresariado y los comportamientos innovadores de las microempresas.
En el apartado 5 el análisis se centra en las relaciones entre cultura e innovación profundizando en las variables que intervienen en las definiciones de la situación sobre la innovación realizadas por el empresariado.
Por último, en el apartado 6 se expondrán las conclusiones, empezando por una recapitulación de los resultados obtenidos.
Entre ellos cabe resaltar que, en contextos poco innovadores, sólo el capital humano de los empresarios aparece como determinante para la realización de innovaciones en sus empresas.
Además, los resultados obtenidos permiten extraer algunas implicaciones teóricas para la sociología de la innovación.
El papEl dEl tamaño EmprEsarial y la cultura En la innovación
En los estudios sobre innovación se pueden encontrar dos niveles complementarios de análisis: un enfoque macroeconómico basado en la teoría del crecimiento endógeno, y lo que se suele denominar economía de la innovación, de carácter más microeconómico.
En la literatura económica, la importancia del cambio tecnológico y de los conocimientos ya había sido destacada, entre otros, por Solow (1957) o Arrow (1962).
En sociología, la obra de Bell (1976) suele tomarse como punto de partida para el estudio del cambio social originado por el crecimiento de la "Gran Ciencia" (Price, 1973) en las sociedades industriales desarrolladas.
A mediados de los ochenta, con Romer y Lucas (Romer, 1986; Lucas, 1988; Romer, 1990) el progreso tecnológico, que para Solow (1957) era exógeno, pasa a entenderse en éste es la innovación la que parece simbolizar las esperanzas colectivas de mejora social 4.
Sin embargo, pese a los debates teóricos, hay consensos importantes sobre su medición estadística internacional y series de datos útiles disponibles para el análisis.
Además, el tamaño de las empresas ocupa un papel destacado en la literatura sobre innovación, especialmente en relación con innovaciones tecnológicas de gran impacto social y económico consecuencia de las nuevas 5 tecnologías de la información y las comunicaciones.
Por ello, allí donde el tejido empresarial está compuesto principalmente de microempresas, como sucede en general en el sur de Europa, resulta primordial analizar los factores que intervienen en la variable tamaño, con independencia de los sectores de actividad económica de la microempresa.
Por otra parte, es frecuente relacionar los casos exitosos de innovación, especialmente a nivel regional y local, con el predominio o hegemonía de una cultura de la innovación, no sólo entre el empresariado, sino también en la sociedad en general, o en partes de ella como sectores de actividad económica, ciudades o regiones específicas.
El tamaño de la empresa y el peso de la cultura de la innovación son las dos preguntas de investigación usadas en los análisis realizados en los apartados 4 y 5 sobre las respuestas obtenidas en la encuesta realizada a una muestra de microempresas de las Islas Canarias, con representatividad insular y regional.
Las respuestas de las personas al frente de las microempresas muestran, en general, unas microempresas poco innovadoras, con independencia de los sectores a los que dediquen su actividad, así como diferencias entre las opiniones que expresan y las acciones emprendidas por las empresas, lo que suscita interesantes problemas para el análisis y la interpretación de los resultados obtenidos.
Previamente, en el apartado 3, se expone la metodología seguida en el estudio, basada en la mencionada encuesta y dirigida a obtener conocimiento sobre los elementos que intervienen en la innovación, medida ésta a través de dos dimensiones: los comportamientos innovadores de las microempresas y las definiciones de la situación de la innovación de las personas que han respondido al cuestionario.
En consonancia con la literatura, la hipótesis de partida es que el sector económico de actividad de la microempresa es el factor más importante para la innovación, siendo teresa González de la Fe, nuria Hernández Hernández Y Madelon Van oostroM conocimientos, los tipos de innovaciones y los procesos de innovación.
Es complementario al enfoque macroeconómico del desarrollo, pues proporciona un conocimiento más preciso de lo que se entiende por cambio tecnológico e innovación, sobre la creación de conocimientos económicamente rentables y sobre el proceso innovador.
La importancia del aprendizaje es conocida desde Arrow (1962), pero el análisis de los sistemas de innovación tiene como referentes los trabajos de Freeman (1987), Lundvall (1992), Nelson (1993) y Edquist (1997), centrados en los sistemas nacionales de innovación.
Este enfoque se ha profundizado con el análisis de los sistemas regionales y locales de innovación (Braczyk, Cooke y Heindenreich, 1997) y los sistemas sectoriales de innovación (Malerba, 2002), que han contribuido al conocimiento del proceso de creación de nuevos conocimientos, su distribución y su absorción por el sistema económico.
El estudio de los sistemas de innovación pone de manifiesto varias cuestiones relevantes:
Que la empresa es el verdadero agente innovador.
Que los conocimientos económicamente útiles no sólo se generan en las empresas sino también en otros componentes del sistema (entre ellos, universidades y centros públicos de innovación).
Que la innovación no suele ser una decisión aislada de una empresa, sino el resultado de la interrelación entre los distintos componentes del sistema.
A conclusiones parecidas se ha llegado desde la sociología y la gestión de políticas públicas, cuando, de forma paralela, se propone el modelo de Triple Hélice basado en las interrelaciones de los tres actores o agentes implicados en el proceso de innovación.
Estos tres agentes son la universidad y los centros de investigación, como productores de conocimiento científico, las empresas, como unidades económicas que realizan la innovación, y las administraciones y gobiernos, como unidades de apoyo y fomento de las relaciones entre las dos anteriores.
La innovación surge de las interacciones mutuas entre ellas: el potencial para el conocimiento innovador, los recursos económicos y las posibilidades de mercado, y las normas e incentivos de las políticas públicas de innovación (De la Fe, 2009: 2).
Para el enfoque de la Triple Hélice el papel de las universidades es primordial en el proceso de innovación, ya que, también como algo endógeno, producido por el propio sistema económico.
Lucas (1988) destaca la importancia del aprendizaje y del capital humano como motores del crecimiento y de la competitividad 6.
También en los ochenta, otras investigaciones ponen de manifiesto la especificidad innovadora regional como motor del crecimiento y la competitividad, con una diversidad de enfoques.
A saber, los llamados "milieux" innovadores (Aydalot, 1986), el enfoque del potencial regional de innovación (Meyer-Krahmer, 1985), los complejos de innovación (Camagni, 1991) y la literatura sobre los tecnopolos.
El argumento común es que las características de la región son importantes para la tasa y la dirección de las innovaciones.
Estas características estarían relacionadas con la dotación de infraestructuras y el nivel educativo, el marco institucional y la cultura, el tejido empresarial y el capital social.
Cooke y Morgan (1998) señalan la capacidad de las regiones para hacer frente a los desafíos que plantea la globalización en términos de competitividad, dependiendo del alcance de la colaboración entre empresas y de la capacidad de los gobiernos regionales de apoyar y dar soporte a esas colaboraciones.
La preocupación por los entornos micro y por la descentralización de políticas y de responsabilidades expresan una concepción del desarrollo como un proceso más cercano a sus artífices, lo que convierte a la ciudad (o al pueblo, al municipio, a la isla o la región) en protagonistas más directos de su propio futuro.
Cuanta mayor densidad relacional se establezca entre las unidades del entorno local y entre éstas y el exterior, más posibilidades de conseguir un desarrollo exitoso de la región (Koschatzky y Stenberg, 2000).
Los enfoques del crecimiento competitivo tratan de detectar los factores que más contribuyen al crecimiento sostenido.
Si la teoría del crecimiento endógeno señalaba la importancia estratégica de los conocimientos, trabajos más recientes han detectado un nuevo factor, el capital social.
El concepto de capital social resulta todavía algo impreciso, pero viene a coincidir con la importancia de los activos intangibles en las modernas economías.
Otros estudios han hecho hincapié en la relevancia del capital social en el crecimiento económico regional (Beugelsdijk y van Schaik, 2005).
Por su parte, la economía de la innovación, de carácter microeconómico, se centra en el análisis de los tipos de innoVación, cultura Y taMaÑo: la MicroeMPresa en una reGión ultraPeriFérica en las pymes (Acs y Audretsch, 1990): la capacidad financiera, la disponibilidad de recursos humanos apropiados y la capacidad de absorción de conocimientos externos.
Las pymes suelen carecer de capacidades para generar conocimientos propios para ser aplicados por sus empresas.
Por tanto, la innovación en las pymes está muy relacionada con la capacidad de absorber conocimientos externos producidos por otras empresas o por universidades y organismos públicos de investigación, problema ampliamente tratado por la literatura sobre transferencia de conocimiento (Agrawal, 2001).
El tamaño es el único elemento común en la pymes, pues de resto son muy diferentes en ramas de actividad, especialización, capacidad competitiva, etc. Por ello, el análisis de la capacidad innovadora de las pymes requiere un estudio previo de los tipos de empresa.
Aunque el tamaño de la empresa y la estructura del mercado se han considerado relevantes para la innovación desde Schumpeter, en los últimos años se han incrementado los estudios sobre la innovación en las pymes: las barreras u obstáculos para las innovaciones en las pymes y las medidas para superarlas (Acs y Audrestch, 1990; OCDE, 1993; Nooteboom;1994) 8.
En sociología, el estudio de la innovación en las empresas se enfoca atendiendo al papel de la cultura innovadora, iniciado con el trabajo de Saxenian (1994) sobre Sillicon
Saxenian señala que las condiciones culturales que dan soporte a las actividades de innovación han de situarse en un contexto de interacción en el que tiene lugar la transferencia de conocimiento.
La tesis de la centralidad de la interacción para transferir conocimiento y tecnología se desarrolla posteriormente en los conceptos de movilidad y "brain circulation" como uno de los principales mecanismos de transferencia de conocimiento en la economía global (Saxenian 2002(Saxenian, 2005)).
En esa misma línea, Capello y Faggian (2005) abordan la cultura de la innovación desde el concepto de capital relacional, que incluye todo tipo de relaciones entre empresas, instituciones y ciudadanos de similar cultura.
Al igual que Saxenian, Capello y Faggian (2005) señalan la relevancia de la proximidad cultural, frente a la proximidad física o económica, para explicar las actividades de innovación.
Por último, hay que aludir a las recomendaciones de los organismos internacionales y comunitarios, y las propias políticas de gran parte de los países más avanzados, que además de tener funciones de enseñanza e investigación, deben ser universidades emprendedoras que asuman la creación de empresas o nidos empresariales, con un personal científico-empresario que dé salida económica y social a los conocimientos producidos en la universidad.
Los estudiantes son considerados como inventores potenciales susceptibles de ser convertidos en capital humano para empresas innovadoras.
Por ello, la idea de la universidad como productora de ciencia básica se sustituye (o complementa) con la idea de convertir la ciencia en aplicada y buscarle un uso empresarial que tenga viabilidad económica y social.
Se trata de "capitalizar el conocimiento y cognitivizar el capital" (Etzkowitz, 2003).
El modelo de la Triple Hélice asume que las interacciones entre las tres palas de la hélice innovadora, universidad, industria y gobierno, son la clave para mejorar las condiciones que se deben dar para que se produzca la innovación en la sociedad del conocimiento 7.
Pese a que estos modelos atienden a los procesos de innovación desde intereses teóricos distintos, todos coinciden en destacar el carácter interactivo e interrelacional de los procesos de innovación empresarial.
Cómo afecta a este carácter el tamaño de la empresa y la cultura innovadora, son los siguientes temas a elucidar en la literatura.
La empresa juega el papel fundamental al ser la unidad económica que realiza las innovaciones, es decir, la que introduce nuevos conocimientos (nuevos productos o productos existentes) en la actividad económica.
Esto ya lo había señalado Schumpeter en sus dos modelos de innovación: el modelo acumulativo, propio de las grandes empresas que crean nuevos conocimientos que van incorporando en su actividad económica; y el modelo de destrucción creadora, más relacionado con el empresario innovador que al crear su propia empresa introduce algún tipo de innovación.
Desde entonces el tamaño de la empresa ha sido considerado uno de los factores relevantes en la capacidad de innovación de una empresa.
Nuevos enfoques de la empresa (Grant, 1996), han destacado la importancia que los recursos y las capacidades tienen en la competitividad, así como el papel estratégico y la importancia de los recursos intangibles (Fernández, Montes y Vázquez, 2000) como factores de competitividad de la empresa.
Los estudios empíricos han puesto de manifiesto tres factores principales que dificultan la capacidad innovadora teresa González de la Fe, nuria Hernández Hernández Y Madelon Van oostroM la gestión diaria de los problemas (lo que lleva a abandonar una cuestión tan importante como la planificación estratégica) y, además, están aisladas.
Un número creciente de historias de éxito señalan que la falta de recursos en el interior de la empresa puede superarse si se accede a ellos externamente.
Otros estudios indican que la edad del empresariado de las pymes está relacionada con su interés en la innovación (Khan y Mattapichetwattana, 1989).
Además, el comportamiento innovador de las pymes también varía en función de la rama de la industria a la que pertenecen.
La electrónica, por ejemplo, tiene una alta tasa de productos obsoletos, lo que significa mayor y más continua inversión en innovación (March-Chorda; Gunasekaran y Lloria-Aramburo, 2002).
Como conclusión, la literatura sobre innovación y empresas destaca tres cuestiones que han servido de fundamento a las hipótesis sobre innovación en las microempresas de este trabajo.
I. Las pequeñas empresas tienen condiciones específicas a la hora de innovar, entre las que se destacan:
• Capital humano y capital social, relacionados con los niveles educativos del personal de la empresa y con las redes de colaboración y asociación en las que están inmersos. • Capacidad de absorción de conocimientos del entorno, relacionada con la colaboración con centros de investigación y otras empresas del sector, así como en la contratación de servicios especializados a otras empresas. • Entornos y sectores innovadores: el sector económico de actividad de la empresa es relevante para que una empresa sea innovadora, así como el entorno socioeconómico, local y regional o global, con el que establecen relaciones.
La "cultura de la innovación", su ausencia o presencia, su disponibilidad y su vigencia en el entorno socioeconómico de las empresas o, por el contrario, su inaccesibilidad y su obsolescencia en las configuraciones socioculturales del tejido empresarial han sido factores relevantes a la hora del éxito de los casos estudiados a diversos niveles.
asigna a la pyme un papel relevante en el impulso del desarrollo regional y local.
La nueva concepción del desarrollo (World Bank, 2003) señala que la probabilidad de éxito de las estrategias de desarrollo depende de: la sustentabilidad, la internacionalización y el sentido local; la competitividad y el talante innovador; la endogeneidad y la receptividad a los cambios; la necesidad de un carácter integrado e integrador; y la búsqueda constante de nuevas soluciones basadas en la capacidad de aprender y de emprender de sus recursos humanos.
Todas estas características precisan de una estrategia de desarrollo que considere a la pequeña empresa como el elemento clave en la configuración de su tejido empresarial y productivo.
Una mayor preocupación por los aspectos relacionados con la formación, la información y la innovación en la pequeña empresa, contribuirá a consolidar los tejidos empresariales socialmente más beneficiosos, con mayor identificación local y regional, menos frágiles ante los cambiantes escenarios económicos, más autosostenibles, más competitivos e innovadores, más endógenos y receptivos, más integrados e integradores, más capacitados, en definitiva, para alcanzar niveles más altos de crecimiento, de empleo y de bienestar.
Las ventajas competitivas sostenibles de la empresa sólo se pueden conseguir, según Clemons (1986), mediante barreras defensivas que ayuden al mantenimiento de la ventaja competitiva.
Estas barreras son: las economías de escala; el rediseño de las organizaciones; la actitud de los directivos para asumir riesgos; la formación o experiencia en tecnologías de la información, la capacidad de innovación, la infraestructura existente susceptible de ser explotada y las patentes u otras formas de protección legal.
Por su parte, al analizar las ventajas y desventajas para innovar en la pequeña empresa, Bessant (1999) señala que no se puede considerar la innovación como un evento ocasional, y que si una empresa no está preparada para transformar lo que ofrece y la forma en que produce lo que ofrece, su supervivencia no está garantizada.
Las ventajas de las pequeñas y medianas empresas frente a las grandes son que tienen menos problemas de comunicación deficiente y menos fricciones internas, y que no sufren el síntoma "no ha sido inventado aquí" que resta energía creativa y entusiasmo a las grandes empresas.
Sin embargo, las desventajas al tratar de innovar son que carecen de recursos esenciales (tales como dinero, tiempo, experiencia, habilidades básicas, equipo técnico especializado), están sometidas a presiones derivadas de innoVación, cultura Y taMaÑo: la MicroeMPresa en una reGión ultraPeriFérica empírico de este trabajo.
El proyecto analiza los procesos de innovación en las microempresas canarias, como un "lugar estratégico de observación" (Merton, 1987) para el conocimiento de los procesos de innovación en general.
En el caso de Canarias, su naturaleza archipielágica dota a la región de una complejidad suficiente en lo que respecta a la presencia de agentes de innovación, aunque en un contexto económico de poca diversificación (casi "monocultivo"), dedicado a la explotación intensiva de sus recursos climáticos y de su posición geopolítica en el marco del turismo europeo.
La representación de la microempresa en esta región, al igual que en el resto del territorio nacional, es muy alta, ya que el tejido empresarial canario se caracteriza por estar formado en un 95% por autónomos y pequeñas empresas de menos de diez empleados 9.
De ese conjunto, el 81,92% de las empresas están concentradas en las islas capitalinas (Gran Canaria y Tenerife) (ISTAC, 2009).
El comercio, la construcción y la hostelería agrupan al 50% de las microempresas, como se muestra en el Gráfico 1, y la agricultura y la industria no llegan al 10% del total.
El ámbito de la encuesta es la Comunidad Autónoma de Canarias.
Se realizaron 434 encuestas a microempresas, recodificadas por sectores de 0 a 9 trabajadores como población objeto de estudio.
El diseño muestral se realizó en dos etapas.
En la primera se elaboró un muestreo aleatorio estratificado con afijación mixta, lo que implica una parte no proporcional (mínimos por isla) y el resto proporcional según el peso de cada isla.
La segunda etapa se basó en un muestreo aleatorio estratificado con afijación proporcional según el peso de cada sector en cada isla.
El cuestionario, formado por más de cincuenta variables, se estructuró en cinco grandes dimensiones:
Las características generales de la empresa.
Las actividades de innovación de las microempresas y las actitudes hacia la innovación de los empresarios.
El uso de tecnologías de la información y comunicación.
Las percepciones del entorno y la valoración del contexto canario y de los organismos orientados al fomento de la innovación en la región.
Las características del empresario/a o persona responsable de la empresa.
La innovación se entiende mejor cuando se concibe como resultado del conjunto de interacciones y relaciones sociales establecidas entre las empresas, los productores de conocimientos de interés para el sector económico de la empresa y el marco institucional y normativo en el que habita la empresa y que regula y condiciona sus actividades económicas.
Hay que destacar que si la innovación es un término polisémico y susceptible de aplicarse con diferentes significados y en distintos ámbitos, cuando se une a otro concepto igualmente ambiguo y polisémico como es el de cultura, genera importantes cuestiones a la hora de su estudio empírico.
Por ello, al tratar de establecer mediciones de la cultura a través de cuestionario, cuestiones tales como la pertenencia a asociaciones y organizaciones, así como a redes formales e informales en las que circulen las ideas innovadoras y los conocimientos que les dan soporte y viabilidad empresarial, el uso de TIC, la experiencia de colaboración con centros de investigación y de tecnología, o la solicitud de ayudas específicas para proyectos de innovación, se han considerado como indicadores comportamentales de una cultura de la innovación, en la medida en que la cultura no sólo comprende las formas de pensar sino también las formas de actuar (y de sentir) de un grupo social (Giner, Lamo de Espinosa y Torres, 2002).
Estos "comportamientos" de las microempresas van a ser contrastados con las creencias y actitudes de los y las responsables de las mismas.
Aunque en principio se esperaba gran coherencia entre ambas medidas, los resultados obtenidos cuestionan este supuesto, lo que abre interesantes cuestiones para el análisis y el debate, como el papel de las definiciones de la situación sobre la innovación del empresariado en las acciones innovadoras de las microempresas.
Estos temas constituyen las guías del análisis de los resultados obtenidos en la Encuesta sobre Innovación a microempresas canarias, cuya metodología se expone en el siguiente apartado.
Como ya se ha señalado, la primera fase del proyecto SCI-TECAN2 se basó en una encuesta a microempresas de la Comunidad Autónoma de Canarias y constituye el soporte teresa González de la Fe, nuria Hernández Hernández Y Madelon Van oostroM
Aunque el cuestionario abordó diversos ámbitos relacionados con la innovación, dos preguntas del mismo son de interés primordial para este trabajo.
Una solicita a los microempresarios que señalen si en los últimos tres años la empresa ha realizado o no, y con qué frecuencia si lo han hecho, una serie de actividades relacionadas con la innovación.
El Gráfico 2 recoge tanto la relación de actividades como las tasas de respuestas afirmativas y negativas para cada una de ellas.
La otra pregunta recoge las opiniones de los encuestados sobre la innovación, expresadas a través del grado de acuerdo, medido en una escala tipo Likert, con un conjunto de frases que se recogen en la Tabla 1, referidas tanto a los obstáculos percibidos para la innovación como a la disposición a innovar.
Parecía de sentido común encontrar, como establece la hipótesis 5, correlaciones significativas entre ambos conjuntos de variables, así como que estas correlaciones señalaran las características distintivas de las empresas innovadoras o potencialmente innovadoras.
Sin embargo, como se expondrá en los apartados 4 y 5 siguientes, los resultados señalan la intervención de otras dimensiones El cuestionario proporciona una descripción de las microempresas (población habitualmente abandonada por las estadísticas oficiales), al tiempo que buscaba testear un conjunto de hipótesis extraídas de la literatura sobre innovación.
Las principales hipótesis son las siguientes:
Los sectores de actividad de la microempresa inciden en los comportamientos innovadores de la misma.
La edad del empresariado influye en el comportamiento innovador de las empresas: a menor edad, mayor probabilidad de comportamientos innovadores.
El nivel de estudios del empresariado influye en el comportamiento innovador de la microempresa: a mayor nivel educativo, mayor probabilidad de comportamiento innovador de la microempresa.
Las actitudes favorables a la innovación del empresariado guardan relación con la juventud asociada al mayor nivel educativo.
Las actitudes favorables a la innovación del empresariado están en relación directa con los comportamientos innovadores de las microempresas.
La percepción del entorno y las definiciones de la situación por parte del empresariado, influyen en el comportamiento innovador de la microempresa. que complejizan la situación de escasa innovación por parte de las microempresas.
Estas preguntas permiten elaborar dos conjuntos de indicadores de innovación: uno centrado en los comportamientos innovadores de las microempresas y otro en las definiciones de la situación del empresariado al frente de ellas que dan soporte a sus actitudes hacia la innovación y a sus percepciones de los obstáculos a la innovación.
La Tabla 2 resume las variables que componen ambos sistemas de indicadores de innovación.
teresa González de la Fe, nuria Hernández Hernández Y Madelon Van oostroM que son las locomotoras de la economía canaria desde la década de 1970 en adelante.
Además, casi siete de cada diez microempresas facturan anualmente menos de 500.000 euros, no llegando al 5% del total las que facturan más de un millón de euros al año.
Por otra parte, casi la totalidad comercializa sus productos o servicios en la propia isla (98,8%), siendo apenas un tercio las que abarcan al conjunto de la comunidad autónoma (32,7%), y porcentajes mucho mejores para el conjunto nacional (11,1%), la Unión Europea (6%) u otros países (3,2%).
Respecto a las características sociodemográficas de la persona responsable de la microempresa, hay que destacar el predominio masculino, casi ocho de cada diez (78,3%), lo que suele asociarse a sociedades tradicionales.
La escasa presencia de jóvenes menores de 35 años, apenas uno de cada diez (9%), es también destacable y coherente con el dato anterior de la escasa presencia femenina propia de entornos sociales tradicionales.
El nivel de estudios se divide casi por igual entre el secundario (bachillerato, FP y similares) con más de un tercio del total (36,4%) y el conjunto de los universitarios que suman algo más de otro tercio (36,2%), siendo importantes en este grupo los titulados universitarios supe-La tarea, en lo que sigue, es establecer las relaciones entre estos conjuntos de indicadores y las características tanto de las microempresas como del empresariado al frente de ellas.
¿mIcroempresas Innovadoras o empresarIado
En este apartado se describen algunas características de las microempresas encuestadas, para analizar después el comportamiento de las variables en relación a los dos conjuntos de indicadores de la cultura de la innovación, los comportamientos innovadores de las microempresas, y las definiciones de la situación de innovación del empresariado.
Características de las microempresas y del empresariado
Las características de las microempresas se organizan en tres dimensiones: actividad económica, volumen de facturación y ámbito de comercialización (Tabla 3) y las características del empresariado (o responsable de la microempresa) se agrupan según las variables sociodemográficas clásicas de edad, género y nivel de estudios (Tabla 4).
Ya se señaló que algo más de la mitad de las microempresas se dedican al comercio, la construcción y la hostelería, vador entre las microempresas según la variable "tener trabajadores con estudios superiores", pero sí aparecen diferencias más importantes entre ellas según sus responsables tengan o no estudios superiores.
Por ello, en los análisis se tomó como variable independiente el nivel de estudios de los y las responsables de las microempresas, a fin de atender a otras características relacionadas tanto con el comportamiento innovador de las microempresas como con las creencias y actitudes hacia la innovación declaradas por sus responsables.
Comportamientos innovadores de las microempresas
De los cinco tipos de acciones relacionadas con la innovación en las microempresas (Tabla 5), la colaboración con centros de investigación es especialmente importante pues el tamaño de la empresa impide generar innovaciones desde el interior, por lo que la capacidad de absorción de conocimientos del entorno es imprescindible para la innovación.
Las respuestas muestran que es un poco más alto el porcentaje de los que han colaborado (10,8%) que posea estudios universitarios indica un potencial capital humano primordial para la innovación.
Capital humano e innovación
Dada la relevancia otorgada al capital humano y a los niveles educativos en los procesos de innovación, se atiende al comportamiento de las variables relacionadas con los estudios superiores (en sus tres subcategorías) considerando dos escenarios separados de análisis.
Por una parte, el total de las empresas con al menos un trabajador con estudios superiores (que representa el 44,5% de la muestra).
Por otra, las empresas cuyo propietario/a o responsable tenía estudios superiores (que representan el 36,2% de la muestra).
Estos datos apuntan ya a escasos niveles de innovación, toda vez que más de la mitad de las microempresas carecen de capital humano, y apenas algo más de una tercera parte de los/as empresarios/as tiene estudios universitarios.
En segundo lugar, y éste es un primer resultado, no aparecen diferencias significativas de comportamiento inno- que es coherente con la debilidad de la sociedad civil de las islas.
Puede concluirse, pues, que el hecho de que el/la responsable de la empresa tenga estudios superiores es relevante para la creación de nuevos servicios, el uso de TIC y la pertenencia a redes, aunque apenas afecta al establecimiento de relaciones con los centros de investigación que tanta importancia tiene para la innovación.
Definiciones de la situación del empresariado
Con el concepto de definición de la situación se persigue recoger las creencias y opiniones que condicionan las percepciones del entorno por parte de los individuos.
Las creencias y opiniones de las personas responsables de las microempresas fueron recogidas a través del grado de acuerdo con un conjunto de frases relacionadas con la innovación, medido a través de una escala de Likert de cinco puntos, de los cuales los dos últimos, bastante de acuerdo y muy de acuerdo, se consideran definitorios del acuerdo, descartando por ser más ambiguo el "algo de acuerdo".
Se usaron tres frases para medir las actitudes hacia la innovación y cinco frases para recoger las percepciones del entorno relacionadas con la innovación.
Ambos conjuntos constituyen una aproximación a la definición de la situación del empresariado que está a la base de sus decisiones y, por tanto, de las acciones de las microempresas a su cargo.
tienen estudios superiores, que el de los que no los tienen (6,9%).
Es decir, en un contexto de escasísima colaboración con investigadores, los microempresarios con estudios universitarios colaboran algo más.
En segundo lugar, se constata que el capital humano afecta a la creación de bienes o servicios, dado que un 40,4% de los que tienen estudios universitarios sí los han creado, frente a un 30,3% de los que no tienen estudios superiores.
Respecto al comercio electrónico, llama la atención el alto porcentaje de los que no han contratado estos servicios, aunque es más reducido entre los que tienen estudios superiores (78,3%) que entre los que no los tienen (91,3%).
La importancia que la empresa otorga a la cualificación de los trabajadores se recoge mediante la contratación de formación para los empleados.
Aunque más de seis de cada diez microempresas han contratado formación, la frecuencia es algo mayor entre los que tienen estudios superiores (70,7%) que entre los que no los tienen (64,6%).
Otra medida de la capacidad de absorción de conocimientos viene dada por la pertenencia de la microempresa a asociaciones o cluster.
Aquí aparecen diferencias importantes, pues un 48,1% de los que tienen estudios superiores pertenecen a alguna frente a un 37,6% de los que no los tienen.
Lo notable es que más de la mitad de las microempresas no pertenecen a asociaciones profesionales o cluster, dato se reflejan en el acuerdo con la frase "La innovación tiene un coste muy elevado", dado que el acuerdo con ella otorga al empresariado una buena justificación para sus comportamientos poco innovadores.
Pues bien, hay que destacar el alto grado de acuerdo que muestran ambos grupos, aunque es menor entre los que tienen estudios universitarios (58%) que entre los que no los tienen (67%).
Esta creencia generalizada en el coste elevado de la innovación resulta ser un obstáculo para innovar, pues justifica a las empresas sus escasas actividades de colaboración con los investigadores o de solicitar ayudas públicas a la innovación.
Habrá que indagar, pues, en el origen social de esta generalizada creencia que está funcionando como una profecía que se autocumple paralizando las innovaciones.
Por otra parte, la percepción de los obstáculos a la innovación, recogida en el Gráfico 4, forma un componente importante en la definición de la situación por parte Las actitudes están condicionadas por las creencias y valores del individuo, pero también por sus percepciones de la situación.
Por ello, la primera medida considerada es el acuerdo con la frase "Su empresa necesita innovar".
Como se muestra en el Gráfico 3, la escasa incidencia de la cultura innovadora en el entorno se pone de relieve al atender al resultado: es igual de bajo el nivel de acuerdo tanto entre los que poseen estudios superiores como entre los que no los poseen, un 38,1% en ambos grupos, lo que significa que casi seis de cada diez empresarios/as no percibe la necesidad de la innovación para la propia empresa.
Igualmente, la actitud innovadora se recoge en el grado de acuerdo con la frase sobre la importancia de la colaboración con investigadores para la mejora de la empresa, el cual es igual de bajo entre ambos tipos de empresariado, algo más de cuatro de cada diez, un 43,6%, entre quienes tienen estudios universitarios y un 44,2% entre quienes no los tienen.
En tercer lugar, las actitudes innovadoras también En quinto lugar, la creencia en que el exceso de burocracia dificulta la innovación está ampliamente sostenida, pues los resultados muestran un grado muy alto de acuerdo entre ambos con escasas diferencias entre los que tienen estudios universitarios (82%) y los que no los tienen (86%).
Esta creencia tan generalizada es coherente con la anterior acerca del elevado coste de la innovación, y es también consistente con el escaso porcentaje de microempresas que realizan actividades de innovación, especialmente en lo que respecta al establecimiento de colaboraciones con grupos de investigación.
Salvo en el acuerdo respecto al elevado coste de la innovación, que muestra diez puntos porcentuales de distancia, no aparecen diferencias significativas de opinión entre ambos grupos, por lo que el hecho de poseer estudios superiores no parece influir sustancialmente en las opiniones de los microempresarios, a diferencia de lo que ocurría con algunas de las actividades realizadas por sus empresas.
La Tabla 6 resume ambos resultados.
En consonancia con la creencia muy compartida en el alto coste de la innovación, el acuerdo con la frase "La falta de financiación/fondos dificulta la innovación en la empresa", es compartida por el siete de cada diez empresarios y es el obstáculo sobre el que mayor acuerdo hay.
En segundo lugar, la escasez de tiempo se percibe como un obstáculo para algo menos de la mitad (44,2%), mientras que, en tercer lugar, la falta de información es percibida como obstáculo para la innovación por una proporción similar del 47,7% del microempresariado.
En cuarto lugar, dado el déficit educativo de la región, llama la atención que el acuerdo con la frase "Las innovaciones vienen obstaculizadas por la falta de personal cualificado" se comparta sólo por cuatro de cada diez microempresarios/as, sin diferencias significativas entre los que tienen estudios universitarios (44,6%) y los que no los tienen (42,2%).
El análisis de los sectores permitirá atender a las posibles necesidades de cualificación percibidas por esta minoría de empresarios/as más conscientes de la situación. muestran los resultados de la encuesta, será porque las palas de la triple hélice están actuando por separado sin que se produzcan las interacciones y relaciones que son requisito indispensable de la innovación toda vez que la innovación es resultado de ellas.
reLacIones entre cuLtura e InnovacIón
Un problema que plantean los resultados anteriores es la similitud de las definiciones de la situación sobre la innovación por parte del empresariado.
Con el objetivo de establecer algún agrupamiento entre los indicadores que definen la situación por parte del empresariado, se llevó a cabo un análisis factorial de ejes principales.
Los resultados configuran tres factores que explican el 59,9% de la varianza y que permiten avanzar algunas conclusiones provisionales sobre la situación de los procesos de innovación en las microempresas, como se muestra en la Tabla 7.
Se puede concluir que, en la mayoría de las variables analizadas, el empresariado está bastante de acuerdo, aunque destaca el consenso en las creencias sobre los problemas asociados a la burocracia y a la falta de financiación o fondos, resultado de las percepciones conformistas sobre el entorno.
El menor grado de acuerdo o, puesto en positivo, el mayor grado de disenso, aparece en las variables relacionadas con la colaboración con los investigadores y la falta de personal cualificado, siendo destacable que la mayor frecuencia se dé en el grado de desacuerdo con la frase "su empresa necesita innovar": casi seis de cada diez microempresarios/as canarios no perciben la necesidad de innovar en sus empresas.
Esto señala a una importante ineficiencia por parte de los agentes encargados de las políticas nacionales, regionales e insulares de innovación y a la necesidad de incrementar las actividades de las agencias mediadoras entre el empresariado y los centros de investigación 11.
Si las microempresas no colaboran con los grupos de investigación de universidades y organismos públicos, como Elaboración propia: Método de extracción: Análisis de componentes principales.
Método de rotación: Normalización Varimax con Kaiser. a) La rotación ha convergido en 5 iteraciones.
Medida de adecuación muestral Kaiser-Meyer-Olkin: 0,712.
El primer factor rotado lo componen tres ítems relacionados con los problemas de carácter interno de la microempresa: la falta de personal cualificado, la falta de información y la falta de tiempo.
Este factor representa el 30,7% de la varianza.
El segundo factor rotado se compone de variables de opinión sobre problemas externos a la microempresa.
Los ítems con altas saturaciones están relacionados con la inversión para la innovación y la falta de dinero para innovar: "la falta de financiación-fondos dificulta la innovación en la empresa" y innoVación, cultura Y taMaÑo: la MicroeMPresa en una reGión ultraPeriFérica
Al agrupar a la gran mayoría de las microempresas, el primer conglomerado muestra un perfil muy semejante al del conjunto regional.
Las actividades principales se reparten de forma similar, destacando comercio, construcción, hostelería y otros servicios como las más frecuentes.
Del mismo modo, su ámbito de actuación es básicamente insular en ocho de cada diez microempresas y siete de cada diez facturan menos de 500.000 €.
De la realización de actividades de innovación, destaca la proporción de las que han colaborado con investigadores (9,3%), la pertenecia a redes o cluster empresariales (42,6%) y la solicitud de subvenciones (36,2%).
La percepción de los problemas para innovar por parte de este grupo se centra en culpar al gobierno, pues la falta de apoyos institucionales se el principal problema para cuatro de cada diez microempresas (39,4%) de este conglomerado, seguido de la burocracia (19,2%).
Respecto a las personas al frente de las microempresas, dada la amplitud del conglomerado se reproducen los perfiles básicos: predominio masculino (79,5%), edad de 45 a 54 años (33,7%) y algo más de un tercio (34,6%) con estudios superiores.
Puesto que este conglomerado recoge a ocho de cada diez microempresas canarias, el interés ha de dirigirse a las minorías que se apartan de la tendencia central y atender a sus características distintivas y a sus comportamientos respecto a la innovación.
El segundo conglomerado es el menor, con un 6,2% de las microempresas.
La actividad principal se concentra en el comercio (40,7%) y la hostelería (25,9%), y agrupa también la proporción más alta de empresas del sector primario.
De los tres conglomerados, este es el que tiene una proporción más alta de actividad fuera de las islas, con un 18,5% que comercializa sus productos o servicios a "la innovación tiene un coste muy elevado".
También la rotación incluye en el segundo factor el enunciado "las ayudas para innovar requieren mucha burocracia".
Este segundo factor representa el 15,4% de la varianza.
El tercer factor comprende dos enunciados que reflejan actitudes pro-innovación y explica el restante 13,1% de la varianza.
Por un lado, el enunciado "su empresa necesita innovar" y, de otro, "la colaboración con investigadores o grupos de investigación puede ayudar a su empresa a innovar" que presentan altas saturaciones en ambos casos.
Los resultados del análisis factorial han permitido conocer los tres grupos en que se pueden dividir los indicadores de innovación detallados en la Tabla 2.
A partir de estos grupos, la siguiente cuestión es caracterizar a las empresas en relación a estos indicadores.
Con el fin de identificar los tres tipos de empresas se ha realizado un análisis de conglomerados a partir de los tres factores mostrados en la Tabla 7.
La Tabla 8 recoge la media y la desviación típica de los centroides de cada conglomerado, mientras que en la Tabla 9 se presenta el perfil de empresas que corresponden a la caracterización de cada conglomerado.
Los valores de cada conglomerado en relación a las variables de características de la empresa, comportamiento innovador y perfil del empresariado están expresados en porcentajes por columnas.
La homogeneidad de las microempresas canarias queda patente, dado que el primer conglomerado lo forman la mayoría de las microempresas, el 82,00%, mientras que el resto de los conglomerados tiene una distribución de 6,20% y 7,60%, respectivamente.
Los perfiles extraídos de la caracterización de cada conglomerado permiten extraer algunas conclusiones interesantes.
En primer lugar, que la principal diferencia entre los conglomerados de microempresas radica en el mayor volumen de capital humano por parte de los conglomerados 2 y 3, capital humano que en ambos casos viene asociado a una mayor presencia de mujeres al frente de ellas.
Por otra parte, la edad es importante en las diferencias entre los conglomerados 2 y 3, dado el mayor peso del grupo de edad de 55 a 65 años en el conglomerado 3, mientras que en el conglomerado 2 predomina el grupo de 45 a 54 años.
Las diferencias en la percepción de los problemas para innovar que en el conglomerado 3 señala a la carencia de apoyos institucionales seguido del alto coste, pero sin considerar problemático ni el tiempo, ni la cualificación del personal ni la información, mientras que en el conglomerado 2 se señala a la burocracia, al alto coste y a la falta de tiempo.
Además, ambos conglomerados comparten similares proporciones, en torno a un tercio, de microempresas que han solicitado ayudas o subvenciones para innovar.
Son, pues, los entornos que rodean a las microempresas de los conglomerados 2 y 3 las que pueden explicar las diferentes definiciones de la situación de innovación por un empresariado que difiere principalmente en la edad.
El ámbito insular y el escaso volumen de facturación propio del conglomerado 3 lleva a exigir más ayudas institucionales, mientras que la presencia fuera de Canarias y el mayor volumen de facturación explican que se perciba a la burocracia y a la falta de tiempo como principales obstáculos para innovar en el conglomerado 2.
nivel nacional y un 7,4% en la Unión Europea.
Igualmente, es el conglomerado que recoge a las microempresas con un volumen de facturación superior a los 500.000 euros, tanto en el tramo hasta un millón como entre uno y dos millones de euros.
El comportamiento innovador de estas microempresas destaca en la dimensión organizativa, pues casi la mitad (48,1%) ha realizado nuevos métodos de organización del trabajo, ocho de cada diez (81,5%) ha renovado maquinaria habitual, cuatro de cada diez (40,7%) ha diseñado una estrategia de marketing, pero sólo un tercio (33,3%) ha creado un bien o servicio nuevo, lo que no es de extrañar dado que es el grupo que menos ha colaborado con investigadores (3,7%).
Por otra parte, casi cuatro de cada diez (37%) pertenecen a redes o cluster empresariales y un tercio (33,3%) ha solicitado ayudas para innovar, lo que señala una amplia mayoría ajena a la innovación.
Esto no es de extrañar dado que una cuarta parte (26,9%) percibe a la burocracia como el principal problema para innovar, seguido del elevado coste de la innovación (23,1%) y la falta de tiempo (23,1%).
Las personas al frente de estas microempresas tienen un perfil algo diferenciado, pues la presencia femenina es algo mayor, casi un tercio (29,6%) y también de más edad, pues el grupo de 45 a 54 años es el más representado (48,1%), seguido del de 35 a 44 años (29,6%).
Es probable que la mayor presencia de mujeres entre el empresariado de este conglomerado de empresas sea la causa de la mayor proporción de titulados superiores (40,7%) al frente de estas microempresas.
El tercer conglomerado, por último, agrupa a otra pequeña proporción de microempresas (7,6%) cuyas actividades principales se reparten entre el comercio (27,3%), otros servicios (15,2%) y construcción (12,1%).
Este conglomerado comercializa sus productos a nivel insular, pues son muy bajas (3%) las proporciones de los que venden fuera.
De los tres conglomerados, es el que presenta una mayor proporción de microempresas que facturan menos de 100.000 euros.
En lo que respecta al comportamiento innovador, sólo han renovado la maquinaria (57,6%), realizado nuevos métodos de organización del trabajo (27,3%) y diseñado alguna estrategia de marketing (24,2%).
Es el conglomerado con menor proporción de microempresas asociadas a alguna red o cluster empresarial (30,3%) y mantiene proporciones similares a los otros dos conglomerados en lo que respecta a la solicitud de ayudas o subvenciones teresa gonzález de la fe, nuria hernández hernández y madelon van oostrom la innovación, que la concibe como resultado de interacciones y no como acciones aisladas de una empresa.
El entorno innovador de las microempresas está compuesto, por una parte, por los grupos de investigación reconocidos de universidades, hospitales y organismos de investigación y, por otra, por las leyes y normas legales de diversas administraciones públicas (europea, española, canaria e insular) y los programas de acciones gubernamentales de estas administraciones, que se plasman en las cuantías presupuestarias destinadas a financiarlas a través de los presupuestos públicos.
La mayoría de las microempresas está aislada de ambos componentes de su entorno.
El efecto de las normas y las acciones políticas se mide a través de las consecuencias queridas y no queridas de las decisiones tomadas por los organismos de gobierno y de gestión de los presupuestos destinados a la I+D y la innovación, decisiones que se reflejan en las convocatorias de concursos, contratos, subvenciones y ayudas públicas.
Este efecto es mínimo entre las microempresas, no sólo por la escasa proporción que acude a ellas para la realización de actividades de innovación de todo tipo, sino por el escaso conocimiento que revelan de la existencia de organismos y programas destinados a fomentar y/o financiar todo tipo de innovaciones, así como sobre los organismos de intermediación que, al menos en teoría, deben facilitar la transferencia de resultados de investigación al sector productivo o ayudar a convertir el conocimiento en productos rentables, no sólo desde el punto de vista académico (por ejemplo, el peso de las publicaciones de prestigio en la carrera académica) sino también social y económico.
Las tres palas de la hélice innovadora tienen aún una escasa dimensión en esta región ultraperiférica cuya estructura económica descansa principalmente en un modelo de desarrollo turístico basado en la explotación intensiva de sus recursos naturales (especialmente de sol y playa y de suelo edificable) en los mercados europeos, sobre todo alemán, británico y nórdico.
En la medida en que la innovación es resultado de las interrelaciones de las tres palas y no de las propiedades de cada una por separado, los resultados de la encuesta muestran una alarmante ausencia de relaciones y, además, la percepción casi generalizada de esta brecha por parte del microempresariado, dado el importante grado de acuerdo en que las administraciones se exceden en burocracia, en que la innovación es cara y en que no se
Los análisis anteriores muestran la coherencia de los resultados de la encuesta con las afirmaciones teóricas mantenidas en la literatura revisada, pues el capital humano, aunque escaso en Canarias, interviene en las actividades de innovación, especialmente cuando se asocia con la pertenencia a redes y el uso de TIC.
Si bien el empresariado innovador es una proporción reducida del conjunto de microempresarios/as, en ellos se cumplen las previsiones de conducta acordes con la teoría.
Las reducidas dimensiones del empresariado innovador de Canarias es el resultado de la suma de tres características de la región: 1) capital humano aún escaso aunque en crecimiento; 2) escasa cultura de la innovación en el entorno universitario y de investigación pese a la existencia de programas de fomento y ayudas de intermediación, y 3) lejanía de las administraciones públicas respecto a las microempresas.
¿Por qué los empresarios/as más innovadores son tan escasos en la región aun cuando ésta cuenta con dos universidades y un buen número de organismos públicos de investigación? 12.
Para responder a esta pregunta, hay que tener en cuenta dos dimensiones.
Por una parte, el hecho de que seis de cada diez microempresarios/as no esté de acuerdo con la importancia de relacionarse con investigadores para hacer innovación muestra una brecha cultural y social entre ambos sectores.
Esta brecha actúa como una barrera eficaz contra la innovación, pues viene reforzada, además, por un conjunto de creencias sobre la innovación que sostienen la creencia principal, ampliamente compartida entre el empresariado con y sin estudios universitarios, de que la empresa no necesita innovar.
Nos encontramos por tanto con un problema similar al mecanismo generado por las profecías que se autocumplen, cuyo resumen podría ser: si "no se necesita innovar", no se innova.
Se requiere por tanto otra definición de la situación por parte de microempresarios/as para hacer posible una mayor proporción de actividades innovadoras por parte de las microempresas.
Por otra parte, si el entorno no es innovador, si no predomina una cultura innovadora que facilite al empresariado las actitudes, las creencias y las oportunidades necesarias para la realización de innovaciones, no cabe esperar altas tasas de innovación, pues ya se ha visto el amplio consenso otorgado en la teoría a la concepción interaccionista de tados de este trabajo muestran que las especificidades de las microempresas (respecto al capital humano y al capital social, a la capacidad de absorción de conocimientos del entorno y a la capacidad de relaciones con entornos y sectores innovadores), el predominio de la cultura de la innovación y, especialmente, la existencia de interacciones y relaciones estables entre empresas, investigadores y gobiernos constituyen los elementos decisivos a la hora de que se produzcan los comportamientos empresariales innovadores.
Finalmente, hemos mostrado que las percepciones del entorno, tal como se manifiestan a través del grado de acuerdo con frases relativas a la innovación, actúan como definiciones de la situación que tienen como resultado no realizar innovaciones, salvo las relativas a la modernización y actualización de maquinarias y tecnologías.
El papel que las definiciones de la situación de la innovación por parte del empresariado desempeña en las conductas innovadoras de las microempresas a su cargo queda como un elemento fundamental necesitado de mayor profundización en la fase cualitativa de esta investigación.
necesita establecer colaboraciones con los investigadores para innovar.
A esta definición de la situación del entorno, hay que añadir el hecho de que las microempresas no poseen apenas información, y mucho menos experiencia, acerca de las diversas entidades que tienen como misión y función la intermediación entre los grupos de investigación y el entorno económico y social.
Las fundaciones universitarias son desconocidas para tres de cada cuatro microempresas, sólo un 3,5% conoce y ha usado los servicios de la FEULL y un escaso 2,5% conoce y ha usado los servicios de la FULP.
El Instituto Tecnológico de Canarias, dependiente del gobierno regional, es conocido por más de la mitad de las microempresas, pero sólo un 8,3% usa sus servicios.
Los parques científico-tecnológicos de cada isla son desconocidos para ocho de cada diez microempresas y no llega al 1% las que han usado sus servicios.
Estos datos muestran la necesidad de mejorar las acciones de intermediación y aumentar la visibilidad de los organismos responsables de ejercerla, pero son coherentes con el escaso peso de la cultura innovadora en la región.
En conclusión, los resul-
innoVación, cultura Y taMaÑo: la MicroeMPresa en una reGión ultraPeriFérica
cultura Y taMaÑo: la MicroeMPresa en una reGión ultraPeriFérica
123 teresa González de la Fe, nuria Hernández Hernández Y Madelon Van oostroM
de la Fe, nuria Hernández Hernández Y Madelon Van oostroM
de la Fe, nuria Hernández Hernández Y Madelon Van oostroM TABLA 9. |
Las transformaciones sociales y económicas derivadas del advenimiento de la llamada sociedad del conocimiento han generado un cambio profundo en las estructuras productivas de los países desarrollados.
Si bien la producción industrial de manufacturas había sido el motor de desarrollo durante el siglo XIX y buena parte del siglo XX, en la actualidad la oferta/demanda de servicios se constituye como actividad relevante de las sociedades de capitalismo avanzado.
Más aún, cierto tipo de servicios se consideran fundamentales para la dinamización económica y social de las regiones.
No se trata sólo de que en las sociedades modernas el empleo y la actividad económica de los servicios sea ya predominante, sino de que la composición y orientación de los servicios tienen un efecto en la innovación y en el desarrollo económico en general.
Existe un consenso creciente sobre la especial relevancia que adquieren el conocimiento y los servicios basados en el conocimiento (Ettlie y Rosenthal, 2011).
Entre ellos, los servicios cultura-
RESUMEN: El sector cultural y las actividades que comprende están cobrando relevancia debido a su impacto socioeconómico en las sociedades del conocimiento.
En países con una rica y dilatada historia cultural como España, destaca especialmente la conservación y gestión del patrimonio, que ha dado lugar al surgimiento del mercado de la arqueología comercial.
No obstante, existe una notable dificultad para observar la situación de los servicios culturales y patrimoniales, de las condiciones que influyen en su surgimiento, su situación económica y laboral y sus posibilidades de desarrollo.
Este artículo realiza un análisis de la arqueología comercial española, un servicio intensivo en conocimiento que surge y se desarrolla en las políticas y regulaciones de patrimonio histórico surgidas desde la década de 1990.
Utilizando fuentes empíricas documentales, un censo de las empresas de arqueología, y una encuesta a una muestra de empresas, se analizan las condiciones y el proceso que da lugar al surgimiento de este sector.
Este caso de estudio ejemplifica las dinámicas desarrolladas por la administración pública y su influencia en la creación de un mercado, así como en el ritmo y dirección de la actividad económica y la innovación en el sector cultural.
PALABRAS CLAVE: Sociología económica; innovación; innovación institucional; arqueología comercial; servicios intensivos en conocimiento; sector arqueológico; sector patrimonial.
instituciones PÚBlicas Y dináMica eMPresarial en el sector cultural: la arqueoloGÍa coMercial en esPaÑa objeto recopilar información y analizar los efectos y beneficios en términos sociales y económicos del patrimonio, como bien (material e inmaterial) y como sector y servicio.
En este artículo se avanza el estado de la investigación hasta el momento y los principales resultados referidos al sector empresarial.
Los objetivos del trabajo son los siguientes.
En primer lugar, se pretende realizar un análisis descriptivo del sector arqueológico comercial en nuestro país, haciendo hincapié en los factores que conducen a esta nueva demanda de servicios.
En segundo lugar, se trata de caracterizar a las empresas de arqueología españolas en varias de sus dimensiones relevantes: cómo son estas empresas, qué ofrecen, cuál es su perfil y su mercado de trabajo.
En tercer lugar, se pretende observar cómo son los procesos de innovación en este sector.
Se trata sobre todo de indagar los elementos de dinamización tecnológica y productiva vinculados a esta actividad, y explorar aquellos factores que contribuyen a su sostenimiento económico.
Además de la caracterización estructural y de mercado de esta actividad comercial, este trabajo realiza una reflexión sobre los factores institucionales que promueven la emergencia de un sector económico.
De hecho, la estructuración de la arqueología comercial y la profesionalización de esta actividad es resultado de la normalización legal de la gestión patrimonial y de la creación de un aparato administrativo dedicado a desempeñar esta labor, lo que ha generado una necesidad en torno a este tipo de servicios.
Por ello, el sector público toma especial relevancia como elemento dinamizador del entorno industrial.
En este contexto, la arqueología comercial constituye un servicio creativo, basado en el conocimiento, altamente cualificado y que se configura como un recurso con implicaciones en el ámbito económico y social, pero con importantes problemas estructurales.
En definitiva, es un buen ejemplo para comprender las implicaciones de la gestión pública en el mercado y en los ritmos y direcciones de los procesos de innovación en el resto de los servicios.
La base empírica sobre la que se basa el trabajo parte de un intenso proceso de recogida y sistematización de información sobre la labor administrativa y reguladora patrimonial.
Del mismo modo, dado que no existen fuentes de datos en este contexto, se ha realizado una búsqueda exhaustiva de las empresas que participan en el sector y una encuesta les se revelan como un conjunto de actividades prósperas y dinámicas que son capaces de generar renta y empleo (Vicente, 2007).
Por esta razón cada vez es más habitual la proliferación de trabajos de investigación en torno a lo que se ha denominado Economía de la Cultura (Greffe, 1990).
Por ejemplo, en este sentido lo establece la Comisión Europea en la Agenda de Lisboa (2000): se estima que este tipo de actividades implicaron un 2,4% del empleo total en el año 2005 y que, además, el tipo de empleo que promueve este sector es cualificado (un 48% posee titulación universitaria), a pesar de que se caracteriza por su elevada temporalidad (16%) (Eurostat, 2007).
Estos datos permiten intuir el importante papel que está desempeñando el sector cultural.
No obstante, un problema habitual es que las actividades y servicios culturales y patrimoniales no suelen desagregarse en las encuestas sectoriales y, por tanto, difícilmente son identificables en las clasificaciones económicas.
Tampoco se han desarrollado estadísticas especializadas o indicadores en torno a esta temática, y los estudios sobre empresas culturales suelen centrarse sobre todo en los campos artístico y audiovisual.
La amplitud en la definición de la cultura (y la abundancia de definiciones sobre esta actividad) refleja la necesidad de homogeneizar parámetros y comenzar a sentar las bases de estudio en torno a estas actividades.
En términos socioeconómicos se entiende la cultura como el sector que incluye al patrimonio artístico y monumental, archivos, bibliotecas, libros y prensa, artes visuales, arquitectura, artes escénicas y audiovisuales multimedia; entendidos como ámbitos que desarrollan funciones de conservación, creación, producción, comercio y formación (Eurostat, 2007).
Esta situación ha creado la necesidad de definir y desarrollar una mejor comprensión de los vínculos entre conocimiento, servicios, cultura, desarrollo social y económico.
Se trata por tanto de un campo en el que queda mucho trabajo por desarrollar para lograr percibir empíricamente el impacto socioeconómico de las actividades culturales, donde es necesario comenzar haciendo estudios focalizados en sectores específicos como el de la arqueología.
Este trabajo realiza una aproximación al sector cultural y patrimonial a través de las actividades económicas asociadas a la arqueología.
Para ello, se parte de la línea de investigación en Socioeconomía del Patrimonio iniciada en el Laboratorio de Patrimonio (IEGPS-CSIC), que tiene por eVa ParGa-dans Y Manuel Fernández esquinas patrimonio del país.
A partir de este momento se han ido desarrollando una serie de requisitos para la protección y gestión de patrimonio, que han generado la necesidad de contar con profesionales en gestión de patrimonio arqueológico para la realización de este tipo de actividades.
Esto a su vez condujo a la formación de pequeñas empresas, que fueron adquiriendo experiencia en la materia, y que a la vez fueron diversificando su experiencia y creando valor, dando lugar a un nuevo "nicho" de mercado habitualmente denominado arqueología comercial (también arqueología profesional o contractual).
Esta consiste en la compra y venta, u oferta y demanda, de una serie de servicios vinculados a la gestión del patrimonio arqueológico (Parga-Dans, 2011).
A raíz de estos cambios surge también en España la gestión patrimonial.
Este término se refiere al conjunto de actividades destinadas a la protección y difusión del patrimonio cultural (Querol, 2010), lo cual se concreta en una serie de servicios variados: de documentación (conocimiento, catalogación e inventariado de bienes patrimoniales para su protección), de intervención (evaluación de impacto en el patrimonio ante intervenciones en el terreno), de puesta en valor (valorización patrimonial mediante su conversión en bienes o recursos culturales), de consultoría (asesoría especializada sobre temas que afecten al ámbito patrimonial) y de difusión (acercamiento a la sociedad de conocimientos y recursos patrimoniales) (Parga-Dans, 2011).
Previamente al proceso descrito, la actividad arqueológica se ceñía al ámbito académico.
Con la normalización legislativa en materia patrimonial y con la estructuración de un aparato gestor se establecen una serie de requisitos en materia de protección patrimonial que las administraciones no pudieron satisfacer debido a los recursos limitados con los que contaban.
Esta actividad comienza a ser demandada a profesionales externos a la administración, habitualmente profesores e investigadores en el ámbito académico, y luego progresivamente comienzan a demandarse profesionales formados en patrimonio, tanto en el ámbito de la administración como en el de la empresa.
En este último caso, comienzan a demandarse servicios especializados en gestión de patrimonio, lo que da lugar al surgimiento de nuevas empresas que canalizan las salidas laborales de los nuevos titulados, que en ciertos casos están potenciadas por profesionales que provienen del mundo universitario.
Otro factor importante en la constitución de este nuevo en la que se recoge información sobre sus características y su dinámica productiva.
El artículo consta de los siguientes puntos.
Después de esta introducción, se describe el contexto sociopolítico y los procesos de transformación institucional en gestión de patrimonio arqueológico desarrollados en España (apartado 2).
A continuación se presenta un modelo de análisis dirigido a caracterizar este sector en términos de la innovación que genera (apartado 3).
Seguidamente, se explica la metodología seguida en el estudio (apartado 4).
Los resultados se presentan a través de una descripción de los factores institucionales que condicionan el sector (apartado 5), de la caracterización de la oferta de servicios arqueológicos reflejados en el perfil de las empresas (apartado 6) y de la situación de las empresas en el contexto de crisis económica, así como de sus actividades de innovación (apartado 7).
Finalmente, el artículo se cierra con una serie de conclusiones e implicaciones para el desarrollo empresarial del sector cultural (apartado 8).
marco socIopoLítIco y cambIo InstItucIonaL en La gestIón deL patrImonIo arqueoLógIco
Las transformaciones institucionales tienen consecuencias en la composición económica y en la dirección de los mercados, y no sólo en los modelos de organización social y en las estructuras de los estados.
En este sentido, el sector cultural/patrimonial es un claro exponente de su dependencia del contexto político y normativo.
La oferta de servicios arqueológicos se configura en España como una nueva actividad comercial estructurada en relación a una serie de hitos institucionales que tienen lugar en el último cuarto del siglo XX.
En la década de los sesenta comienza un significativo crecimiento de las ciudades.
Inicialmente los procesos de construcción se llevaban a cabo sin control urbanístico y con escasa consideración de los bienes con valor histórico o cultural, situación que provocó la destrucción de una gran cantidad de patrimonio.
Para impedir los efectos nocivos de este proceso, y siguiendo las directrices europeas, a principios de los ochenta se empieza a sentir la necesidad de regular la situación.
La actuación principal es la aprobación de la Ley de Patrimonio Histórico Español en 1985, con el objeto de proteger, preservar y gestionar el instituciones PÚBlicas Y dináMica eMPresarial en el sector cultural: la arqueoloGÍa coMercial en esPaÑa sus respectivos territorios (Querol y Martínez, 1996).
En suma, se observa un proceso a través del cual el sector público establece un marco estructural que tiene consecuencias en el entorno productivo, en este caso creando las condiciones, las infraestructuras y los modelos de gestión que generan una nueva oferta de servicios y así un mercado de trabajo.
Este proceso es entendido en este trabajo como aquellos factores institucionales que enmarcan la actividad económica, y que condicionan los procesos productivos que se llevan a cabo en el sector.
Se trata de un proceso en el cual la formalización de un nuevo nicho de mercado se desarrolla a partir de las transformaciones institucionales y tecnológicas.
Esto significa que la gestión del patrimonio arqueológico deja de estar relegado al ámbito de la investigación, para convertirse en servicio y conformar un nuevo sector de actividad que tiene un impacto social y económico.
HacIa un marco de anáLIsIs para eL estudIo de La actIvIdad en eL sector arqueoLógIco
A continuación se exponen las bases conceptuales que sirven de herramientas analíticas para estudiar el sector arqueológico español de carácter comercial, tanto en sus aspectos socioeconómicos como en el especial papel que desempeña el entorno institucional público como agente dinamizador de este mercado.
Para ello se recurre a diferentes aproximaciones teóricas que resultan especialmente apropiadas para el sector debido a que dan cuenta de algunos de sus rasgos distintivos.
En cuanto al enfoque de los sistemas de innovación, se trata de una aproximación teórica que considera los procesos de innovación como factores determinantes de la creación del bienestar y riqueza de las sociedades, como un elemen-nicho de mercado es el proceso de subcontratación realizado con los profesionales autónomos y las nuevas empresas especializadas, realizado por la propia administración o por las empresas que actúan en ámbitos sensibles al patrimonio arqueológico, donde tienen una papel relevante las empresas constructoras.
La normativa provoca que en la gran obra pública, y también en las construcciones en general realizadas en terrenos con protección patrimonial, se demanden estudios de prospección y valorización, que normalmente no son asumidos por las empresas del sector, sino que se contratan a empresas especializadas que reúnen profesionales y conocimientos adecuados.
Esto da lugar a la puesta en valor de un amplio patrimonio que es necesario indagar antes de que la actuación sobre el terreno tenga consecuencias irreversibles sobre el posible patrimonio, lo que a su vez provoca la expansión de la demanda de servicios en todas las facetas de la gestión patrimonial citadas antes.
Este modelo tiene paralelismos con otros surgidos en países occidentales.
El nacimiento de la vertiente comercial de la arqueología en el contexto español sigue un proceso similar al desarrollado en el ámbito norteamericano y británico, donde esta actividad surge como resultado de la normalización legal de la protección del patrimonio (National Historic Preservation Act, en el caso de Estados Unidos en 1966, y Ancient Monument and Archaeological Areas Act, en Reino Unido en 1979).
Estos modelos, que implican una gestión "parcialmente privada" del patrimonio arqueológico, convergen en unos contextos en los que se desarrolla una importante actividad constructiva y en los que el neoliberalismo emerge como modelo imperante (siendo impulsores relevantes las políticas de Margaret Tatcher en Inglaterra a partir de 1979 y Ronald Reagan en Estados Unidos a partir de 1980).
No obstante, en el modelo español hemos de añadir otro hito institucional que tiene lugar entre 1979 y 1983, y que condiciona de manera importante la estructura de este tipo de servicios: el proceso de transferencia de competencias en materia de patrimonio del gobierno central a las comunidades autónomas, lo cual derivará en el modelo actual de gestión de patrimonio arqueológico.
En este período las comunidades autónomas comenzaron a desarrollar sus propios modelos de gestión y sus reglamentos destinados al control de las actividades arqueológicas en eVa ParGa-dans Y Manuel Fernández esquinas En tercer lugar, desde el lado de los estudios dirigidos al uso del conocimiento, son de resaltar los que interpretan las relaciones entre los distintos agentes como estructuradas a partir de la acumulación de conocimiento, donde igualmente cobra especial relevancia el rol desempeñado por las instituciones.
Las empresas son habitualmente entendidas como agentes que deben soportar el cambio técnico para adaptarse a cualquier incentivo económico (Dosi, Orsenigo y Labini, 2005).
En economías globalizadas, uno de los factores que mejora la acumulación de las empresas es contar con una serie de elementos que les permite aumentar la capacidad de absorción de conocimiento y transformarlo de manera adaptada a los procesos productivos.
Normalmente, la presencia de servicios y actividades intensivas en conocimiento, externos o internos a la empresa, es lo que facilita la capacidad de absorción.
Por tanto, la generación de conocimiento se entiende como una dinámica sistémica de intercambio socialmente distribuido, dependiente de instituciones como elementos primordiales, y como un importante factor que acelera el proceso de creación de capacidades (Foray, 2004).
Finalmente, es importante tener en cuenta los efectos de las políticas públicas que, a menudo, influyen en la dirección y ritmo de los procesos de innovación.
A saber, el entorno legislativo puede influir en las decisiones de abrir o cerrar negocios, en la consideración de qué mercados pueden ser más beneficiosos para invertir o cuáles se deberían evitar, en qué estructuras y prácticas de empleo deben adoptar las empresas, y en cómo éstas deben competir (Dosi, Orsenigo y Labini, 2005).
El sector público juega un papel central en la creación, mantenimiento y desarrollo del entorno industrial, como agente que demanda y/o gestiona servicios y/o productos, marcando los ritmos y direcciones de los procesos de innovación (Gregersen, 1992).
Un objetivo prioritario del sector público suele ser el de crear un entorno industrial dinámico en el que los mercados puedan desarrollarse, por lo que para ello desde el sector público se implementan diferentes tipos de mecanismos tales como políticas, leyes, niveles de inversión, fijación de estándares, soporte financiero, infraestructuras, I+D, formación, subsidios, tasas, subvenciones, etc. A través de los modelos legislativos y de gestión se define la dirección y el ritmo de la innovación, se impulsa o se inhibe el crecimiento económico, se establecen los niveles de calidad y el tamaño de los mercados (Gregersen, 1992).
to fundamental para el crecimiento y la competitividad de las empresas, lo cual ha generado un interés renovado en el análisis de sus factores y consecuencias desde la vertiente empresarial, científica y política.
El aspecto central es que las prácticas innovadoras no se desarrollan únicamente en el ámbito de la empresa, sino de manera sistémica (Lundvall, 1992) y vinculada con el entorno inmediato en sus varias vertientes académica, institucional y productiva.
Este modelo tiene una concepción interactiva de los procesos de innovación, prestando atención a los flujos de información, donde el conocimiento es el aspecto clave para el desarrollo de las competencias empresariales; lo cual está íntimamente relacionado con la capacitación del capital humano y su habilidad para generar nuevo conocimiento (que adquiere relevancia frente al desarrollo tecnológico), que a su vez puede ser aplicado en nuevos productos y servicios (Foray, 2004).
Por lo tanto, el análisis de la innovación desde esta aproximación está íntimamente vinculado a las transformaciones institucionales, organizativas y, en definitiva, sociales.
Esto implica un aprendizaje y cambio de gestión de recursos y activos, interacciones entre agentes, capacidades para enfrentarse a nuevos problemas y la búsqueda de herramientas para combinar en la resolución de los mismos, lo cual tiene consecuencias para las posibilidades de que surja un modelo económico creativo y transformador.
No obstante, es necesario resaltar que uno de sus problemas inmediatos es que la complejidad del proceso innovador es difícilmente cuantificable.
Una serie de estudios convergentes con los anteriores son los enfoques empresariales realizados desde la sociología económica.
Desde esta perspectiva, la empresa, como agente del entorno productivo, es analizada en una doble dimensión, en tanto que es parte del sistema económico y del sistema social.
Por una parte, es una organización que forma parte de un sistema económico, sancionado por el mercado que coordina la actividad productiva para contribuir a la generación de riqueza.
Por otra parte, es también parte de un sistema social que engendra formas de cooperación, reglas de comportamiento, valores, lenguajes, símbolos y procesos de socialización.
En este contexto, la dimensión institucional, tanto la formal referida a las reglas, como la informal reflejada en los marcos cognitivos y normativos, se considera como elemento fundamental en el desarrollo y desempeño económico de las empresas (Smelser y Swedberg, 2005).
instituciones PÚBlicas Y dináMica eMPresarial en el sector cultural: la arqueoloGÍa coMercial en esPaÑa efectos que el proceso de estructuración de la política patrimonial tiene en la emergencia de esta oferta de servicios, así como la situación y la capacidad de respuesta de las empresas.
Para estudiar el sector comercial de la arqueología existe una notable dificultad debida a la inexistencia de fuentes oficiales o secundarias que sistematicen la información y la actividad generada en torno a este mercado.
Por ello, en este trabajo se han desarrollado tareas dirigidas a describir y analizar la arqueología comercial española, el entorno político en el que se desarrolla y los elementos que inciden en el desarrollo tecnológico y productivo de este sector, lo cuál tiene un componente descriptivo que resulta necesario para empezar a analizar un colectivo sobre el que existe escasa información empírica.
En concreto, se han realizado las siguientes tareas: construir un mapa de identificación y localización de agentes/organizaciones del entorno institucional e industrial del sector arqueológico español; crear un registro sobre la oferta de actividad existente; y diseñar una estrategia de observación e investigación a través de encuesta que posibilite la recopilación de datos relevante de las empresas del sector.
Análisis del entorno institucional
En primer lugar se ha llevado a cabo un proceso de recogida de datos por comunidades autónomas con el objeto de recopilar información sobre el sector público, la normativa y los agentes con responsabilidades en materia de patrimonio.
Inicialmente se identificaron los departamentos de la administración competentes en materia patrimonial y las personas encargadas de los mismos.
Posteriormente se contactó con todos ellos para recopilar información sobre la actividad del sector arqueológico por comunidad autónoma, el perfil y tamaño de estos departamentos, y la normativa patrimonial vigente a través de entrevistas semi-dirigidas.
Del mismo modo, se han empleado los registros sobre licencias de excavación arqueológica como indicador de la evolución del sector.
En esta actividad participaron ocho de las diecisiete comunidades autónomas.
A pesar de que no se recoge el conjunto del territorio español, la información abarca situaciones que permiten Los reglamentos desarrollados por las administraciones pueden ser reactivos o proactivos en su carácter.
Según B. Gregersen (1992), los modelos reactivos, también denominados "sticks", hacen referencia a políticas basadas en "castigos" y ejercen el cumplimiento de la norma a través de sistemas de impuestos, multas, tarifas y cuotas.
Por otro lado, estarían los modelos proactivos, también denominados "carrots" (Gregersen, 1992,145), que identifican políticas basadas en "premios".
Estos inducen al comportamiento a través de sistemas de subsidios, contratos de desarrollo, fomento del aprendizaje, subvenciones directas, I+D, infraestructuras, apoyo financiero, etc. De este modo, los diferentes modelos normativos influirán en el diseño de los mercados y en los procesos de innovación que se den en ellos.
Los anteriores fundamentos definen los pilares para la construcción de un enfoque analítico dirigido a comprender cómo son los procesos de surgimiento y desarrollo de empresas, así como de sus procesos productivos, en el sector arqueológico español.
Se trata de un mercado que emerge a través de una transformación institucional.
El análisis del entorno institucional es, por tanto, una dimensión especialmente relevante para comprender la caracterización de esta actividad así como la naturaleza de la innovación desarrollada en un sector.
La hipótesis de partida de este trabajo se articula, por lo tanto, a partir de la vinculación existente entre el entorno institucional y el entorno productivo y en los efectos que esta relación produce en las dinámicas predominantes en los sectores empresariales afectados.
A saber, en el caso de actividades generadas por una regulación estatal, surgen nichos de mercado que generan empresas que crean valor y empleo y dan lugar a dinámicas creativas.
En sus inicios este sector es normalmente frágil debido a que se encuentra en una situación subordinada, que lo hace depender de una serie reducida de clientes, cuya demanda viene condicionada por los imperativos que marca la regulación.
Esto le hace vulnerable a las coyunturas de la actuación pública, sobre todo de las crisis económicas.
Ahora bien, las posibilidades de desarrollo de las empresas de este sector dependerán de las dinámicas y capacidades que adquieran las empresas.
En concreto, serán las empresas más innovadoras las que tengan mayores posibilidades de mantenerse en el mercado de manera menos dependiente de las coyunturas.
El caso de estudio del sector arqueológico español reúne las claves para analizar los eVa ParGa-dans Y Manuel Fernández esquinas
Diseño y características de la encuesta
A partir de la fuente anterior se ha recopilado información socioeconómica a través de una encuesta.
El diseño del cuestionario dirigido a empresas se orientó principalmente a aspectos de carácter socioeconómico.
Para la estructura y organización del cuestionario se ha tomado como modelo de referencia la Encuesta sobre Innovación Tecnológica en las Empresas, desarrollada por la Institución Nacional de Estadística, e inspirada en el Community Innovation Survey (CIS) de la Unión Europea.
Posteriormente se adaptaron las preguntas y se introdujeron otras más específicas sobre el sector.
El desarrollo de esta parte específica del cuestionario estuvo apoyado por un panel de expertos en gestión de patrimonio.
Finalmente, el cuestionario quedó estructurado en torno a los siguientes bloques temáticos: Características generales de la empresa, Actividad económica, Opiniones, actitudes y comportamientos, Actividad innovadora, Formación y difusión, Relaciones con otros agentes del sector, Impacto de la crisis en el sector.
Teniendo en cuenta la dispersión geográfica de las empresas en el territorio español y la pretensión de recopilar información para todo el universo poblacional, se diseñó una estrategia de recogida de datos secuencial a través de una aplicación on-line para que las empresas pudiesen cumplimentar el cuestionario de manera autoadministrada.
Este proceso se completó con la utilización del sistema informático interactivo Computer Assisted Telephone Interviewing (CATI), lo que ha permitido que entrevistadores formados para esta tarea hayan aumentado la cantidad de respuestas obtenidas y hayan mejorado la calidad de los datos cumplimentando cuestionarios inacabados mediante la realización de sucesivas llamadas telefónicas.
Esta estrategia ha permitido obtener una tasa de respuesta del 77%.
De las 273 empresas que constituyen la base de datos, 212 participaron en el estudio.
La elevada aceptación que ha tenido esta iniciativa ha generado un importante volumen de datos con un sesgo reducido de respuesta y un bajo nivel de error.
Se puede considerar, por tanto, que la muestra representa con cierta fidelidad la situación del sector.
Finalmente se codificó y procesó la información utilizando el programa estadístico Statistical Package for the Social Sciences (SPSS 14,0) y se elaboró un mapa de frecuencias globales y por comunidad autónoma a partir del cual se realizó el análisis de datos que sirve de base a este trabajo.
analizar los rasgos institucionales que afectan a las empresas en varios contextos.
Registro de la población operativa de empresas
En segundo lugar se ha construido una base de datos centrada en el ámbito de la oferta.
Debido a las dificultades para localizar a los agentes que ofertan servicios arqueológicos (sobre todo, la ausencia de CNAE propio) se ha tomado como unidad básica de análisis la empresa arqueológica, dejando al margen otros agentes que también ofertan estos servicios, como los trabajadores por cuenta propia (autónomos) y por cuenta ajena, para los que no se encontró ningún registro, y que además constituyen un colectivo muy variable.
Actualmente la base de datos consta de 273 casos de empresas de arqueología localizadas que se encuentran activas en el año 2009.
Estas empresas se han registrado acudiendo a diferentes fuentes (es de resaltar que no existe ningún registro oficial, homogéneo y actualizado):
-datos facilitados por las administraciones autonómicas con competencias en patrimonio, -colegios profesionales de licenciados en filosofía y letras con departamentos de arqueología, -bases de datos de empresas a través del código nacional de actividad económica (como el Sistema de Análisis de Balances Ibéricos), -anuncios publicitarios, -a través del empleo de la técnica de muestreo denominada "bola de nieve", en la que diferentes informantes o participantes en el estudio refieren otros casos que son incluidos (Frey, Botan, Kreps, 2000, 133).
Es necesario tener en cuenta que los registros de la base de datos no tienen por qué reflejar la totalidad de empresas de arqueología localizadas en España, ni el total de agentes que ofertan servicios arqueológicos en nuestro país.
No obstante, constituye la primera sistematización de datos en torno a este mercado en el contexto español.
En todo caso, se trata de una población de carácter estratégico que comprende una parte relevante del sector en España (al menos la formada por empresas con cierta entidad), y que por lo tanto resulta adecuada para explorar este sector y tratar de contrastar los supuestos de partida del estudio.
instituciones PÚBlicas Y dináMica eMPresarial en el sector cultural: la arqueoloGÍa coMercial en esPaÑa seguido estas empresas.
Durante el período 2000-2005 surgen la mayoría de las empresas que forman la oferta de servicios arqueológicos, un período coincidente con la bonanza económica del sector de la construcción en España, que ha sido uno de los motores del desarrollo económico de nuestro país, y también el principal demandante de los servicios de arqueología.
Durante el período 2005-2009 desciende drásticamente la creación de empresas de arqueología, siendo éste un efecto de la crisis económica que afecta gravemente al sector a partir del año 2006-2007, debido a la paralización de la demanda vinculada con la construcción y al proceso de recesión económica cuyos efectos aún se padecen.
En suma, observando el proceso de creación de empresas se constata que el sector público, a través de su actividad normativa y gestora, ha desempeñado un importante papel en la dinamización de este mercado, aunque recientemente es la coyuntura económica, en un contexto de crisis, la que paraliza el crecimiento del sector.
El volumen de actividad arqueológica
Lo indicado anteriormente se constata más claramente si analizamos los datos de volumen de actividad arqueológica a través del número de actuaciones concedidas por las administraciones autonómicas.
Dado que se trata de un sector parcialmente intervenido, para la realización de muchas de las actividades de gestión arqueológica es necesario contar con autorización administrativa.
Esta es la fuente de datos que permite analizar la evolución de la actividad (véase Gráfico 2).
En términos generales se observa una tendencia de aumento de autorizaciones durante el período analizado, desde el año 2001 hasta el año 2006, lo que se corresponde con la tendencia del proceso de constitución de empresas.
La actividad arqueológica registra un período de crecimiento sostenido desde el año 2001 que se ve paralizado en el año 2006 en algunos casos, y a partir del año 2007 de manera generalizada.
Este decrecimiento de la actividad arqueológica es más acusado en las regiones en las que el sector de la construcción y, por tanto, el arqueológico había sido más próspero.
Cabe señalar que se observan diferentes volúmenes de actividad entre las Comunidades Autónomas: Cataluña y Comunidad Valenciana presentan los valores más eleva-
Los condIcIonantes de La actIvIdad arqueoLógIca: sItuacIón en Las comunIdades autónomas
Este apartado se dedica a exponer las principales características del contexto en el que surgen las empresas de arqueología, lo cual tiene que ver estrechamente con el entorno institucional y entorno productivo existente en las comunidades autónomas en las que se ubican las empresas.
Para ello se utiliza como fuente principal de datos el registro de empresas en estos territorios y las fuentes documentales y orales obtenidas de los gobiernos autonómicos.
El proceso de constitución de empresas de arqueología
La arqueología comercial española nace y se desarrolla tras la publicación de la Ley de Patrimonio Histórico de 1985.
Por esta razón, la fecha de constitución de las empresas que actualmente forman parte de la base de datos (n=212) representa una variable fundamental para establecer la relación con la actividad política y reguladora.
Con anterioridad a la publicación de esta normativa tan sólo dos empresas del total de casos analizados estaban trabajando, en este caso en la Comunidad de Madrid, lo que refleja la práctica inexistencia de este mercado.
Es a partir de los años noventa cuando esta actividad comercial comienza a desarrollarse en todo el territorio español, comenzando en aquellas comunidades que fueron pioneras en el desarrollo de la normativa autonómica en materia de protección patrimonial (Castilla-La Mancha 1990, Andalucía 1991, Cataluña 1993, Galicia 1995, Aragón 1999, Madrid 1998, etc.).
Durante esta década se constituye el 27% de las empresas de arqueología encuestadas.
El mayor desarrollo de empresas tiene lugar durante el período 2000-2005: en este período emerge el 40% de las empresas que forman nuestra fuente.
Cabe señalar que en estos años casi todas las Comunidades Autónomas han publicado ya sus normativas en materia de protección patrimonial.
Por lo tanto, se observa a través de este gráfico cómo este mercado se desarrolla paralelamente al proceso normativo.
Además, este gráfico refleja la coyuntura económica del contexto español en esta época y la evolución que han instituciones PÚBlicas Y dináMica eMPresarial en el sector cultural: la arqueoloGÍa coMercial esPaÑa comunidades que tienen un gran sector de la construcción y que habían experimentado un repunte en la actividad arqueológica, como es el caso de Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía y Madrid.
Sin embargo, en regiones como Galicia y el País Vasco el sector arqueológico ha crecido de manera moderada, y como resultado los efectos de la crisis son menos acentuados.
De nuevo se observa una estrecha relación entre el entorno institucional y el productivo a través de los permisos otorgados por las administraciones para el desarrollo de actuaciones arqueológicas, aunque no toda la actividad desarrollada por estas empresas tiene que ser supervisada por la administración.
A continuación se analiza el número de empresas por Comunidades Autónomas y se indican algunas claves sobre los diferentes modelos de gestión.
Localización de las empresas y modelos de gestión
En este apartado caracterizamos los factores de localización de las empresas de arqueología y nos preguntamos si la mayor o menor concentración de empresas en un área determinada está vinculada a los modelos de gestión distintivos de las Comunidades Autónomas.
Se observa que el mayor número de empresas se sitúa en las Comunidades de Andalucía, Cataluña, Madrid (con más de 30 organi-dos, siendo Extremadura y País Vasco las que registran el número más bajo de autorizaciones.
A pesar de que las dinámicas por Comunidades Autónomas son diferentes, se observa un cambio de tendencia a partir del año 2007 en la Comunidad Valenciana, Andalucía, Extremadura y Galicia.
Tras un período de intenso crecimiento en el caso de la Comunidad Valenciana, y tras un período de moderado crecimiento en Galicia, el volumen de la actividad arqueológica empieza a decrecer en 2007.
Esta caída empieza antes en Madrid, en 2006, y en el País Vasco se observa la misma situación.
Este hecho puede explicarse a través de la estrecha vinculación de la actividad arqueológica con el sector de la construcción, que ha sido muy importante para el desarrollo de la oferta de servicios de arqueología.
Estas empresas han venido desarrollando una importante actividad vinculada con el sector constructivo a través de los servicios de evaluación y de prevención de impacto en patrimonio.
Son tareas previas al proyecto de construcción, que implican una metodología arqueológica exigida por una empresa (en la construcción o el sector de la ingeniería), el gobierno o un cliente privado, cuando su trabajo tiene un impacto en el territorio que podría dañar el patrimonio cultural protegido.
Por ello, la actual crisis económica está teniendo un fuerte efecto sobre la arqueología comercial, especialmente en las De acuerdo con la importancia que tiene la localización geográfica para los mercados, cabe preguntarse si los modelos de gestión patrimonial y legal desarrollados en estos territorios han determinado el mayor tamaño de este mercado en las Comunidades de Andalucía, Madrid y Cataluña.
A continuación se realiza una breve descripción, teniendo en cuenta la situación más significativa de estas regiones, utilizando para ello la información documental y las en- instituciones PÚBlicas Y dináMica eMPresarial en el sector cultural: la arqueoloGÍa coMercial en esPaÑa arqueología comercial en España (44 empresas), además las empresas de mayor tamaño.
También existe una amplia trayectoria asociacionista a través de la Asociación de Arqueólogos de Cataluña y un Convenio Colectivo de Trabajo para el Sector de la Arqueología y la Paleontología en Cataluña (2008).
Ésta fue la primera comunidad en conseguir aprobar un convenio de estas características y única hasta el año 2009, momento en que también se aprobó un convenio en Galicia.
A través de esta breve descripción se observa que el desarrollo de la arqueología comercial en estas comunidades parece responder a diferentes patrones, aunque el denominador común sea la estructuración de este sector como resultado de la normalización legal en estos territorios.
El caso andaluz registra un voluminoso mercado de trabajo debido al tamaño de esta comunidad y al patrimonio arqueológico que posee.
En el caso de Madrid el desarrollo del mercado parece responder a la localización estratégica de la demanda de servicios arqueológicos en el centro neurálgico del país.
Lo mismo sucede en el caso catalán, que además ha implementado un desarrollado modelo regulador.
Es de resaltar que en todos los casos presentados la arqueología comercial ha tenido una evolución creciente desde su nacimiento.
Esto permite concluir que no parecen existir elementos determinantes en los modelos de gestión autonómicos que hayan marcado diferencias territoriales en lo referido a la limitación de la actividad productiva, o por lo menos los datos registrados no lo demuestran.
La información analizada muestra diferentes estructuras administrativas territoriales (en tamaño, presupuestos, normativas, volumen de actividad, etc.) en áreas en las que este sector se ha desarrollado de manera creciente.
perfIL de Las empresas dedIcadas a La arqueoLogía
En este apartado se expone una síntesis de la información recogida en la encuesta.
Se ha realizado una selección de los datos que permite caracterizar la oferta de servicios haciendo hincapié en las debilidades y en las oportunidades, como elementos sobre los que es necesario establecer estrategias para promover la dinamización tecnológica y productiva de este sector.
caracterizada por un importante volumen de patrimonio arqueológico y un importante tamaño en el contexto español (en términos de superficie, población y PIB).
Otra comunidad que registra un importante desarrollo de actividad arqueológica es Madrid, que cuenta con treinta y ocho empresas y un importante mercado de trabajo para la arqueología (se estima que están trabajando en esta comunidad más de seiscientos arqueólogos).
Sin embargo, la normativa de protección patrimonial es muy general, no se publica hasta el año 1998 (Ley 10/1998, de Patrimonio Histórico de Madrid) y no se publica ningún decreto que especifique los criterios para su protección.
En cambio, en esta comunidad se desarrolla un importante movimiento asociacionista en relación a la profesión arqueológica a través de dos organizaciones: la Asociación Madrileña de Trabajadores y Trabajadoras de Arqueología (AMTTA) y la Sección de arqueología del Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras de Madrid.
A pesar de que el número de actuaciones arqueológicas en esta comunidad no es el más elevado del territorio, las organizaciones empresariales establecidas habitualmente trabajan para otras regiones.
Madrid, como capital y centro administrativo del país, es la región en la que se establecen las grandes sedes administrativas, las grandes organizaciones empresariales y, por tanto, también se localiza uno de los más importantes volúmenes de profesionales de arqueología.
Se observa una importante actividad comercial, frente a un aparato gestor y legislativo menos desarrollado y menos intervencionista, El desarrollo de la actividad arqueológica en este territorio parece más bien fruto de la localización estratégica de la demanda de estos servicios, sobre todo las grandes empresas y los entes del Gobierno del Estado.
Finalmente, el contexto catalán se caracteriza por disponer de un desarrollado aparato gestor y legal para la protección del patrimonio arqueológico.
Esta región tiene un servicio específico dedicado a la arqueología y paleontología en el que trabajan veintidós personas, en colaboración con siete arqueólogos territoriales.
La actividad arqueológica está regulada por la Ley 9/1993, de Patrimonio Cultural de Cataluña, y por el Decreto 78/2003, sobre protección del Patrimonio Arqueológico.
En Cataluña se ha registrado un importante crecimiento de la actividad patrimonial, cuenta con importantes infraestructuras en materia de gestión y localiza uno de los mercados más importantes para la Por lo tanto, estamos hablando de microempresas (2 ó 3 personas) que contratan personal eventual en función del volumen de trabajo.
Este reducido tamaño se constata también a través de los datos de facturación: el 30% de las empresas facturan anualmente entre 10.000 € y 75.000 €.
Se refleja con estos datos que el gran número de empresas que proliferan a partir de la década de los noventa del siglo pasado están marcadas por la fragilidad, al disponer de una facturación anual que las sitúa al borde de la supervivencia, la cual se ve gravemente afectada con la finalización del contexto de bonanza económica de los años noventa.
Por otra parte, contrasta con el anterior perfil un grupo de empresas (10%) que tienen un mayor tamaño: facturan al año más de 500.000 € y emplean entre 10 y 31 personas de manera indefinida.
Estos casos serían ejemplos de las empresas de arqueología consolidadas en el mercado.
La estrecha dependencia de esta actividad comercial con el sector de la construcción se observa de manera clara si analizamos el tipo de clientes/usuarios de los servicios de las empresas de arqueología: son en mayor medida las empresas de infraestructuras (36%) y constructoras (21%), por encima de la demanda pública, que supone alrededor de un 27%.
Una de las principales características de estas empresas, al igual que del mercado de trabajo generado en torno a la arqueología comercial (y que es analizado a través del procedimiento de creación de empresas) es la frágil estructuración de este sector.
El sector público es el entorno que crea las condiciones que favorecen la generación de esta oferta de servicios, cuyo desarrollo y evolución parece estar más vinculado a la coyuntura económica que a la estructura institucional.
A través de los resultados de la encuesta se han contabilizado 2.358 personas que estaban trabajando en las empresas de arqueología españolas a finales del año 2008.
De ellas, un total de 457 personas son empresarios y/o socios, 573 son empleados indefinidos y 1.328 personas tienen contratos temporales.
A pesar de que estos datos hay que considerarlos como una estimación de una parte del mercado de trabajo vinculado a la arqueología (empresas identificadas), es de apreciar la elevada temporalidad en los puestos de trabajo, aspecto recurrente en el sector cultural (Eurostat, 2007).
En términos generales, las empresas de arqueología se caracterizan por su reducido tamaño: un 47% de las encuestadas están formadas por dos socios y un 27% por sólo uno.
Además, el 37% de las mismas no tiene ningún empleado indefinido y un 25% tiene tan sólo un empleado. instituciones PÚBlicas Y dináMica eMPresarial en el sector cultural: la arqueoloGÍa coMercial en esPaÑa las principales sedes de las instituciones públicas y de las empresas constructoras, inmobiliarias e ingenierías, que son las principales usuarias y demandantes de los servicios de arqueología (esta es también una de las razones por la que en Madrid, Cataluña y Andalucía se concentran un gran número de empresas).
caracterIzacIón de La InnovacIón en eL sector arqueoLógIco
Dadas las características y los recursos de que disponen las empresas prestan servicios intensivos en conocimiento (Miles, 1995; Windrum y Thomlinson, 1998; González, 2007), es posible calificar algunas de ellas como empresas innovadoras (por ejemplo, en la clasificación estadística según la CNAE, el 33% de los casos se reconoce a través de los códigos 73 y 74, dedicados a la investigación y desarrollo, y a otras actividades empresariales, como servicios técnicos, jurídicos, de consultoría, asesoramiento, etc., lo que refleja un componente intelectual alto (Thomi y Böhn, 2003).
La elevada cualificación del personal es lo que les permite a ciertas empresas adaptarse a situaciones cambiantes y sobrevivir en el mercado, lo que en ocasiones supone una importante oportunidad para la dinamización tecnológica y productiva de esta actividad comercial.
Para observar en qué medida las empresas responden a la situación económica es importante analizar los procesos de innovación, aunque no es fácil caracterizar los procesos de innovación en este sector.
Según las definiciones oficiales, estos procesos se definen como "la introducción de un nuevo, o significativamente mejorado, producto (bien o servicio), de un proceso, de un nuevo método de comercialización o de un nuevo método organizativo, en las prácticas internas de la empresa, la organización del lugar de trabajo o las relaciones exteriores" (OCDE, 2005, 56).
Habitualmente, los elementos para la medición de la innovación están relacionados con la inversión en I+D, con la generación de patentes o modelos de utilidad o con la realización de una serie de productos nuevos o mejoras en los productos y servicios que se prestan.
Estos indicadores son difícilmente cuantificables en el sector servicios y más aún en el sector patrimonial, lo cual oculta los posibles procesos innovadores.
Esta caracterización de la demanda de servicios arqueológicos resulta relevante debido a que perfila un sector que nace con el objeto de ofrecer servicios en torno a la gestión del patrimonio.
Sin embargo, su demanda real de servicios está orientada a la actividad constructiva a través de la evaluación de impacto arqueológico.
Esta relación fue sin duda positiva para el crecimiento y sostenimiento del sector durante la etapa de desarrollo de la construcción, aunque ha tenido graves efectos para la consolidación del mercado con el advenimiento de la crisis económica y en ausencia de otras estrategias de fortalecimiento del sector arqueológico.
A ello hay que unir los problemas inherentes a la heterogénea regulación de la protección patrimonial de las comunidades autónomas, que supuso que el ámbito de actuación de estas empresas se vinculase al área geográfica más próxima.
Se trata por tanto de un mercado segmentado territorialmente en función del desarrollo institucional, por lo que se perfila como un sector emergente débil y con importantes problemas para consolidar su posición, agravado además por el contexto de crisis económica y la ausencia de incentivos institucionales para su desarrollo.
Es de resaltar que los incentivos públicos son a través de la regulación, o bien de la contratación directa, aunque las administraciones no han establecido un marco de ayuda que facilita el desarrollo tecnológico y productivo de estas empresas.
Ahora bien, aunque la supervivencia de estas empresas y profesionales en el mercado atraviesa por una complicada situación, existen otro tipo de elementos asociados a la oferta de servicios arqueológicos que suponen una oportunidad para su desarrollo, y que tienen que ver con la elevada cualificación del personal y la caracterización de estos servicios como intensivos en conocimiento.
El personal vinculado a este sector destaca por tener un elevado nivel de estudios y amplia experiencia en gestión del patrimonio.
Alrededor de un 70% del personal estable de las empresas de arqueología (socios y contratados indefinidos) tienen estudios universitarios y un 15% dispone de estudios de tercer ciclo.
Esta elevada cualificación es un componente esencial de este sector, que oferta servicios desarrollados a través de un conocimiento técnico especializado, lo que a su vez requiere relaciones directas y personalizadas con los clientes.
Este hecho supone que un componente importante en este mercado es la localización estratégica de las empresas, que habitualmente se establecen en aquellos núcleos urbanos en los que se encuentran eVa ParGa-dans Y Manuel Fernández esquinas do es necesario contar con unos recursos mínimos y una masa crítica.
Una vez alcanzado este umbral se generan importantes oportunidades productivas.
Con una mayor masa crítica es posible acceder a proyectos o atender demandas de mayor envergadura, diversificar la oferta de servicios, formalizar acuerdos de cooperación, conseguir los recursos adecuados y, finalmente, ahorrar en costes de producción y la inversión realizada.
Este "círculo virtuoso" a su vez favorece la generación de conocimiento y otorga mayor capacidad para invertir y desarrollar procesos de innovación, lo cual redunda en cotas de estabilidad y disminuye el riesgo de sucumbir a las coyunturas e incertidumbres del mercado.
En este artículo se ha analizado el proceso de emergencia y desarrollo de la arqueología comercial española como una oferta de servicios que tiene lugar en el contexto institucional específico en el que esta actividad está imbricada.
La arqueología comercial comienza a desarrollarse en España a partir de la entrada en vigor de la legislación en materia de patrimonio arqueológico y de la puesta en marcha de las infraestructuras de gestión a nivel nacional y autonómico.
Este proceso ejemplifica el importante papel desempeñado por el entorno institucional y por el sector público a través del establecimiento de las condiciones, infraestructuras y modelos de gestión que dinamizan los mercados.
En el contexto arqueológico, la publicación de la Ley de Patrimonio Histórico Español (1985) crea un marco institucional que gestiona el cambio técnico a través de la puesta en marcha de un nuevo "nicho" de actividad.
Esta transformación desarrollada desde el sector público y con importantes consecuencias en el mercado es entendida como un proceso de innovación institucional.
Además, esta actividad se estructura como una nueva oferta de servicios parcialmente intervenida a través de los procesos de regulación, gestión y de demanda desarrollados por las administraciones competentes.
A partir de este momento se desarrolla una actividad próspera y en constante crecimiento, pero con importantes problemas de estructuración, que se acentúan con el advenimiento de la actual crisis económica.
El establecimiento de pequeñas empresas muy atomizadas, la excesiva temporalidad del empleo, la En este caso es posible sostener a nivel macro que un importante proceso de innovación por sí mismo consiste en el elemento de transformación institucional (la introducción de una norma) y cuya consecuencia o valor es la creación de una actividad comercial para la gestión de un "bien social", el patrimonio.
El elemento desencadenante son las administraciones públicas, que provocan una demanda, generando un mercado, y promoviendo la creación de un bien público.
Ahora bien, vistos desde el punto de vista de la empresa, es de destacar que los procesos de innovación, en lo referido a las tecnologías propias desarrolladas por las propias empresas, son poco importantes: a menudo se reducen a la compra de equipamiento o software para llevar a cabo sus actividades.
Sin embargo, a través del análisis de las actividades se intuye que el carácter de las innovaciones reside sobre todo en la transformación del conocimiento disponible.
Se trata de la combinación de un conocimiento teórico, desarrollado habitualmente en el ámbito académico de las humanidades, con vestigios materiales que otras culturas han ido dejando en el territorio, y que o bien era desconocido hasta el momento en el que se realiza la intervención arqueológica, o bien no se consideraba como valioso.
La explotación sistemática de materiales y vestigios es lo que conlleva un elemento creador y transformador, que está aportando un valor económico y social.
En primer lugar, a través de la generación de un mercado de trabajo.
En segundo lugar, en la creación de capacidades para actuar con el patrimonio, donde adquieren enorme importancia factores no tecnológicos difícilmente cuantificables, sobre todo las relaciones directas con los clientes.
En tercer lugar, la diversificación de la oferta de servicios en gestión de patrimonio realizada por las empresas, que ofrece la posibilidad de ampliar y hacer sostenible el sector.
En lo referido a la diferenciación de la respuesta de las empresas, se observa que las más adaptativas, estables y dinámicas son aquellas que presentan mayor tamaño, las cuales a su vez registran un mayor volumen de facturación.
Estas empresas son igualmente las que invierten en actividades de formación, desarrollan actividades de divulgación y establecen convenios de cooperación con otros agentes.
Es de resaltar que, de la muestra recopilada, tan sólo un 10% de las empresas cumplen estas características, pudiéndose tomar como ejemplo de buenas prácticas para la dinamización del sector.
Por lo tanto, parece que para lograr una mayor estabilidad y consolidación en el merca-instituciones PÚBlicas Y dináMica eMPresarial en el sector cultural: la arqueoloGÍa coMercial en esPaÑa elementos relacionados con la innovación, especialmente por una mayor capacidad de absorción de conocimientos, por una mayor masa crítica y por la adaptación a otras actividades complementarias.
Las implicaciones del estudio apuntan al importante papel que llevan a cabo las instituciones, como agentes que configuran los marcos estructurales en los que los mercados desarrollan su actividad, y la necesidad de este tipo de análisis para comprender los diferentes procesos de producción y de innovación que tienen lugar en los sectores y en los territorios cuando las relaciones de oferta y demanda no se explican por las funciones del mercado.
La débil estructuración de este sector desarrollado durante un período de bonanza económica, sin fortalecer mecanismos asociativos, sin convenios ni acuerdos para el desarrollo de la profesión y para la realización efectiva de la actividad productiva, está teniendo efectos negativos para el desarrollo de esta actividad comercial.
De aquí se deriva que desde el entorno institucional es importante desarrollar marcos estructurales que favorezcan el desarrollo de la innovación y la competencia empresarial de manera independiente a la actuación pública que los impulsa.
En relación al sector arqueológico se observa la inexistencia de un modelo de gestión patrimonial homogéneo y el establecimiento de un complejo marco legal-administrativo.
Del mismo modo, la ausencia de una definición estandarizada de la profesión arqueológica (conocimientos, experiencia y metodología) y de los parámetros de la gestión del patrimonio está dificultando el desarrollo de una oferta de servicios unificada, de mayor tamaño y capaz de competir en el ámbito nacional e internacional.
Además, es necesario recordar que el sector público es un importante consumidor de servicios arqueológicos, por lo que el volumen de demanda generado incidirá en el desarrollo de la actividad comercial.
Actualmente, la estrecha relación entre el sector arqueológico y el de la construcción (principal usuario de servicios arqueológicos desde el ámbito privado), está generando graves consecuencias para la estabilidad del mercado arqueológico.
Para mitigar este efecto, las empresas de arqueología deberían diversificar su oferta de servicios, reorientándose hacia la gestión de recursos culturales que, además de ser una alternativa de negocio, potencia la gestión integral del patrimonio desde la sostenibilidad y tiene posibilidades de generar un importante impacto socioeconómico.
escasez de convenios profesionales y la excesiva dependencia del sector de la construcción hace que esta actividad se vuelva vulnerable a las coyunturas económicas, como la representada por la actual crisis económica, que supone un freno al proceso de crecimiento y de consolidación de este mercado, salvo para un conjunto de empresas de mayor tamaño (10%) que se muestran más estables.
De todo ello se deduce que, si bien la creación de la arqueología comercial se produce a través de un importante proceso de innovación institucional que repercute en el entorno social y económico, a través del análisis de la evolución de esta actividad se constata que los factores que están determinando su desarrollo están estrechamente vinculados a la actual coyuntura económica y política, que paraliza la inversión pública y afecta especialmente al sector de la construcción.
Por lo tanto, este débil tejido estructural, que funcionaba positivamente en períodos de bonanza económica, en combinación con los efectos de la crisis global, está dificultando el proceso de maduración y de consolidación de este mercado, traduciéndose en elevadas cotas de inestabilidad laboral y económica para este sector.
A pesar de este arduo contexto, cabe resaltar que la potencialidad más importante de esta actividad es su caracterización como servicio intensivo en conocimiento.
Es decir, el "producto" con el que trabaja la arqueología comercial es resultado de un conocimiento experto y especializado capaz de adaptarse y reestructurarse en función la demanda.
El problema inmediato es que estas empresas no se reconocen como tal por desconocer los procesos, modelos y oportunidades vinculados con este tipo de servicios tan importantes en términos socioeconómicos, sobre todo en el contexto actual basado en la sociedad del conocimiento, en donde la economía de la cultura, las industrias culturales y las industrias patrimoniales se están abriendo hueco y demostrando su importancia a través del impacto que están generando en la economía de los países y en el bienestar social.
Por lo tanto, a través de este estudio se constata la importancia del entorno institucional en la creación del entorno industrial, pero también se observa que la evolución de esta actividad está influenciada por las dinámicas del mercado, sobre todo para las empresas de menor tamaño, que en este caso son la gran mayoría.
Las empresas que muestran menor vulnerabilidad se caracterizan por disponer de Igualmente, es prioritario el establecimiento de protocolos de actuación y coordinación interinstitucional para la mejora de las relaciones entre agentes que favorezca vías alternativas para el desarrollo de una gestión integral del patrimonio.
Por todas estas razones, parece importante el establecimiento de canales de comunicación entre todos los agentes del sector, siendo esencial la imbricación entre el entorno industrial e institucional, pero también el académico, para una mayor potenciación de los recursos. |
En el contexto actual de crisis económica, con sus dramáticos efectos sociales que se manifiestan en indicadores como el nivel de desempleo, es urgente avanzar en el conocimiento y reflexión sobre las relaciones entre el sistema educativo y el sistema económico.
Un aspecto destacable en España es el bajo porcentaje de personas con formación secundaria postobligatoria (bachillerato y formación profesional de grado medio): 22% de la población de 25 a 64 años en 2007, 21 puntos por debajo de la media de la OCDE (OCDE, 2009).
El porcentaje de población con este nivel de estudios ha aumentado en 9 puntos en los últimos años.
Para el conjunto de la OCDE ha permanecido constante en torno al 43%, por lo que la distancia sigue siendo muy importante 2.
Aún estando ampliamente reconocido el valor de la Formación Profesional en el desarrollo económico y social (Cedefop, 2009), el Estado español presenta unos índices bajos si se comparan con los principales países europeos.
En el curso académico 2007/2008, la tasa bruta de escolarización 3 en FP de Grado Medio, uno de los talones de Aquiles del sistema educativo, era del 26,6%, mientras que la de Grado Superior, alcanzaba el 23,7%.
En la mayoría de los países desarrollados o en vías de desarrollo, estos estudios tienen mayor repercusión social e impacto en la economía.
En Alemania y en Austria, por ejemplo,
RESUMEN: La crisis actual, que afecta con especial virulencia a España, obliga a reflexionar sobre las relaciones entre el sistema educativo y el sistema económico.
En este trabajo, basado en una encuesta a pequeñas y medianas empresas industriales de las comunidades autónomas vasca y navarra, se pretende avanzar en el conocimiento de las relaciones entre los centros de Formación Profesional y las empresas.
Se prestará especial atención a las nuevas formas de relación entre ambos agentes (especialmente la formación continua), y al efecto que la colaboración con los centros de FP pueda tener sobre los procesos de innovación de las empresas.
Se muestra que, en la actualidad, las actividades de formación continua constituyen una forma de colaboración importante para las empresas y estratégica desde el punto de vista del ajuste entre el sistema de formación y el sistema de innovación.
PALABRAS CLAVE: Sistemas regionales de innovación; formación profesional; pequeñas y medianas empresas (pymes); sociología económica; España.
• ¿Existe una relación entre el carácter innovador de una empresa y sus pautas de relación con los centros de FP? • Y, por último: ¿cómo se valora el papel que juegan, o pueden jugar, en los procesos de innovación de las empresas, los trabajadores con perfil de FP?
La estructura del documento es la siguiente.
Después de esta introducción, en el apartado segundo se explicita el marco conceptual dentro del cual se ha realizado la investigación.
Se parte de la perspectiva del sistema de innovación, y se revisa el papel que la formación profesional y los trabajadores de FP pueden tener en los procesos de innovación.
En el apartado tercero se da cuenta del diseño de investigación y de la metodología empleada.
En los siguientes apartados se presentan los resultados obtenidos relativos a las siguientes dimensiones:
• Actividades de innovación y formación en las empresas (apartado cuarto). • Relaciones entre los empresas y los centros de FP, con especial atención a la formación continua (apartado quinto). • Valoración del papel de los trabajadores de FP en los procesos de innovación de las empresas (apartado sexto).
Finalmente, en el apartado séptimo se exponen las principales conclusiones de la investigación.
sIstema de InnovacIón y formacIón profesIonaL
Nuestro marco conceptual se sitúa dentro de la perspectiva de los sistemas de innovación, y más en concreto, en el "modelo interactivo" de innovación estudiado por Lundvall y colaboradores en el caso danés.
La perspectiva del sistema nacional de innovación surgió con fuerza en los años 90, poniendo en cuestión los postulados ortodoxos sobre el papel del conocimiento como genérico, codificable, accesible sin coste e independiente del contexto (Freeman, 1987; Dosi et al.;1988, Lundvall, 1992a;;Nelson, 1993; Edquist, 1997).
Esta perspectiva estudia la innovación como fenómeno sistémico, donde se interrelacionan actores y factores tanto internos como externos a la empresa, dentro la mayoría de los alumnos de la Enseñanza Secundaria siguen la rama profesional.
En países sumidos en procesos de desarrollo socio-económico como China, India, Rusia o Korea del Sur, cerca del 40% de las personas en edad de cursar estudios secundarios opta por la FP.
La media de la UE (sin Reino Unido) para estudios secundarios de FP en 2006 ha sido el 49%.
En los últimos años se han llevado a cabo importantes reformas en el sistema de Formación Profesional, como son, la implantación de los nuevos grados Medio y Superior a partir de la LOGSE, la institucionalización de los convenios con las empresas para la Formación en Centros de Trabajo (FCT) y la revisión de los planes de estudios en base a competencias y módulos profesionales.
Siguen su curso en la actualidad los cambios dirigidos al desarrollo del Sistema Nacional de Cualificaciones y la integración de los distintos sistemas de formación (formación para el empleo y formación profesional).
Se han dado pasos significativos, pero quedan retos muy importantes por abordar, tanto en el sistema educativo (destaca el fracaso y abandono escolar) como en las relaciones entre éste y el sistema económico (los objetivos de ambos sistemas han sido escasamente convergentes, en general).
En este trabajo, basado en una encuesta a pymes industriales de las comunidades autónomas vasca y navarra, queremos avanzar en el conocimiento de las relaciones entre los centros de FP y las empresas, con especial atención a las nuevas funciones que comienzan a desarrollar los centros (sobre todo, las actividades de formación continua) y a la incidencia que ello pudiera tener en los procesos de innovación de las empresas.
Se trata de un trabajo exploratorio, diseñado a partir de una primera fase de investigación cualitativa (basada en 11 entrevistas a directores de centros de FP) y del análisis de los principales datos de la encuesta, que pretende responder a las siguientes preguntas de investigación:
• ¿Cómo se relacionan los centros de FP y las empresas y cuál es el alcance de los distintos tipos de relación? • ¿Qué valoración realizan las empresas de los distintos tipos de relación? • ¿Qué importancia tiene la formación continua como una misión "nueva", o "no tradicional" de los centros de FP?
No obstante, a nuestro entender, desde la perspectiva del sistema de innovación no se ha prestado atención suficiente a la relación entre el sistema de formación y el sistema de innovación.
Como han indicado recientemente algunos autores, el sistema de innovación está "enraizado" en el sistema de producción y en el sistema de "desarrollo de los recursos humanos" (Lundvall, 2002; Lundvall y Christensen, 2003).
Los sistemas de educación y el mercado laboral juegan un papel crucial en la construcción de competencias y capacidades de innovación.
En los últimos años, algunos estudios trasnacionales han centrado su atención en el análisis de las diferencias institucionales, el aprendizaje intra-organizacional y el estilo de innovación (Arundel et al., 2007; Lundvall et al., 2008).
En estos trabajos se señala que lo que impide mejorar la capacidad innovadora de las empresas en algunos países europeos puede que no sea tanto el bajo nivel de inversión en I+D sino, más bien, la existencia de estructuras organizacionales que obstaculizan la innovación (Arundel et al., ibíd., p.
Entre las características de estas estructuras se menciona el débil papel de la formación profesional y de los trabajadores que tienen este perfil.
En un importante informe que Stuart Rosenfeld realizó para la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), el autor sugirió que los institutos de educación y formación profesional técnica estaban en mejor posición de un entorno institucional y cultural donde las relaciones entre el sector público y el privado, el sistema educativo y productivo, el marco de relaciones laborales y el sistema financiero tienen una gran importancia.
El cambio técnico sería un proceso endógeno, dependiente de una trayectoria y condicionado por un contexto organizacional, institucional y cultural.
Con su noción de "interactive learning", Lundvall y equipo han profundizado en el carácter interactivo de los procesos de innovación, que son el resultado, por un lado, de la interacción continua entre agentes internos a la empresa (por ejemplo entre diseño, producción y marketing, entre ingenieros y trabajadores de producción, o entre personal de la Oficina Técnica y Servicio de Asistencia Técnica) y, por otro, de las relaciones entre la organización y agentes externos (principalmente, clientes y proveedores).
A los distintos tipos de aprendizaje estudiados con anterioridad por la teoría evolutiva, como "learning by doing" (aprender haciendo, en las actividades productivas habituales, resolviendo problemas) y "learning by using" (aprender en base al uso y adaptación de nuevos sistemas técnicos), Lundvall añade el "learning by interacting", tanto interno a la organización (en base al trabajo en equipos multidisciplinares), como externo a la misma, notablemente, en las relaciones productor-usuario, típicas, por ejemplo, de la relación entre fabricantes especializados y grandes clientes.
La aplicación del concepto de sistema de innovación a nivel regional ha ganado una creciente importancia política como instrumento para analizar los procesos de innovación a dicha escala.
Con el concepto de sistema regional se subraya la importancia de la escala regional y de los recursos específicos regionales en la innovación de las empresas -especialmente pymes-y en la competitividad de las regiones (Braczyk et al., 1996; Storper, 1997; Cooke y Morgan, 1998; Maskell y Malmberg, 1999).
Las características institucionales de una región y sus infraestructuras de conocimiento se consideran importantes condiciones básicas que pueden servir de estímulo para promover las actividades innovadoras (Isaksen y Asheim, 2003).
Diferentes estudios destacan que la región es especialmente importante para el intercambio de conocimiento tácito y para la provisión de mano de obra cualificada, ambos mecanismos muy importantes en los procesos de innovación de las empresas pequeñas (Asheim y Coenen, ForMación continua en centros de FP Y actiVidades de innoVación en las PYMes industriales obligatorias y no universitarias (OCDE, 2009), la insuficiente relación entre la formación profesional y las necesidades de la industria (CES, 2009, p.
250), la falta de un sistema de cualificaciones y de reconocimiento de competencias, la falta de coordinación entre el sistema de educación profesional y el sistema de formación para el empleo (Homs, 2008; CES, ibíd.) y los problemas de gobernanza entre los niveles estatal y regional (Homs, ibíd.).
Por otro lado, el problema de los costes y beneficios de la formación parece estar muy presente, existiendo un temor por parte de los empresarios a que unos trabajadores más formados pudieran dejar la empresa o demandar subidas salariales (Berechet et al. 2008, p.
Finalmente, el modelo organizativo jerárquico dominante en buena parte del tejido empresarial, caracterizado por un nivel bajo de cualificaciones y tareas rutinarias, no parece favorecer la formación y la innovación (Huerta, 2003).
En este trabajo se pretende aumentar el conocimiento sobre las relaciones entre los centros de FP y las empresas, con especial atención a las nuevas misiones de los centros como son la formación continua y el apoyo a la innovación.
Se parte de una primera fase de investigación cualitativa realizada en el segundo semestre de 2009 en la cual, en base a entrevistas a once directores de centros de FP, se identificaron los principales tipos de relaciones entre los centros y las empresas, así como las potencialidades y problemas de cada uno de ellos (principalmente, prácticas FCT, formación continua y apoyo a la innovación).
A partir de ahí se construyó un cuestionario al objeto de recoger la valoración de las pequeñas y medianas empresas industriales (principales destinatarias del capital humano y los servicios de los centros) sobre los distintos tipos de relación y responder a las preguntas de investigación recogidas en la introducción de este documento.
Se toma como unidad de análisis el conjunto de las comunidades autónomas vasca y navarra, por considerar que en dichos territorios la FP presenta un grado de desarrollo y relación con la empresa industrial importante y bastante homogéneo.
Estas comunidades comparten algunas características similares, como la importancia del sector indus-que las universidades para dar servicio a las pymes, "en una era en la que los empleadores aseguran que el verdadero problema es la falta de técnicos, y no de ingenieros" (Rosenfeld, ibíd., pp. 6 y 35).
cristina laVÍa, Mikel olazaran, eneka alBizu Y Beatriz otero
Con respecto a los sectores de actividad de las empresas, la muestra ha resultado considerablemente variada, destacando especialmente algunos tipos como: Fabricación de productos metálicos (30,1% de empresas), Industrias de la construcción de maquinaria y equipo mecánico (18,8%), Industrias de productos alimenticios/bebidas (7,6%), Fabricación de productos del caucho y materias plásticas (7%) o Metalurgia (4,9%).
En total, más de la mitad (63,8%) de las empresas pueden clasificarse en la agrupación del tipo Metalmecánica 6 frente al resto, 36,2% de actividades más diversas.
No se puede hablar de una relación relevante entre sector y tamaño de las empresas, si bien, entre las empresas de metalmecánica destacan algo más las de mayor tamaño frente a una distribución de tamaños algo más heterogénea para las empresas dedicadas al resto de actividades.
Es importante señalar que la distribución por sectores es desigual según provincias: el sector metalmecánico está especialmente presente en la estructura de actividad de las pymes guipuzcoanas y también vizcaínas, que son, por tamaño, las que absorben más cantidad de muestra, con lo que contribuyen más a las características de la distribución de sectores del conjunto.
A continuación se presentan los resultados descriptivos obtenidos de la encuesta realizada, organizados en torno a tres apartados:
• Actividades de innovación y formación en las pymes industriales. • Relaciones que se establecen entre los centros de FP y las pymes industriales, con especial atención a la formación continua.
trial y de las políticas regionales.
Al considerar el conjunto de dichas CCAA hemos pretendido también aumentar el alcance del estudio cuantitativo.
El estudio se ha realizado considerando como población a todas las empresas de entre 25 y 249 empleados/as (pymes) con domicilio social en las CCAA del País Vasco y Navarra 4.
Se ha seleccionado una muestra aleatoria (N = 329) de entre la población de las 1.718 empresas de entre 25 y 249 trabajadores (pymes) que se pueden considerar industriales/manufactureras (códigos CNAE93 entre 15 y 41).
El tamaño de muestra global (329 empresas) garantiza la representatividad estadística del colectivo de empresas con un error muestral máximo del 5% para estimaciones a un NC95, 5% en el supuesto de diversidad más desfavorable (p=q=0,5).
La muestra fue estratificada de modo proporcional por territorios (provincias) y tres niveles de tamaño, con selección final aleatoria dentro de cada estrato.
La obtención de la información pretendida a partir de la muestra seleccionada se ha realizado a través de entrevistas telefónicas.
El cuestionario que se ha utilizado para la realización del trabajo de campo ha sido elaborado por el propio equipo de investigación, tomando como referencia: los objetivos de la investigación, la literatura analizada, los resultados de la investigación cualitativa efectuada en la primera fase del proyecto y las limitaciones inherentes a la modalidad de encuesta seleccionada (telefónica).
La encuesta se realizó a los responsables de las pymes en función, principalmente, de su especialización y en orden jerárquico 5.
Así, en el 85% de las empresas se entrevistó a responsables de recursos humanos y formación, y en el resto, a gerentes o directores.
Las innovaciones que realizan las empresas son principalmente de producto (53% de las que dicen innovar) y, secundariamente, de proceso (26%).
Muy por detrás se encuentran las innovaciones organizativas (11%) y de mercados (9%).
Entre las empresas de más de 50 empleados se da una mayor presencia de las innovaciones de producto.
Cabe mencionar también la mayor importancia de la innovación organizativa en las empresas pequeñas.
En cuanto a los sectores (metalmecánico vs resto), el nivel de innovación en producto (ligeramente), y de forma más marcada, en organización y mercados, es superior en el sector metalmecánica, mientras que la innovación en procesos es más frecuente (13,2 puntos porcentuales) en las empresas pertenecientes al resto de los sectores.
• Importancia de los trabajadores de FP en los procesos de innovación.
En cada uno de estos apartados se analizarán los resultados generales de la encuesta, a la vez que se tendrá en cuenta si existen diferencias según variables como el tamaño empresarial, el sector de actividad, las actividades de innovación y/o la existencia de planes de formación.
actIvIdades de InnovacIón y formacIón en Las pymes IndustrIaLes
El 66% de las empresas encuestadas se declaran innovadoras.
Dentro de esta tendencia mayoritaria, se observa que las empresas de tamaño más grande presentan una tasa de innovación superior que las pymes más pequeñas La orientación a la innovación y la existencia de planes de formación en las empresas son dos realidades que aparecen de forma mayoritaria en las empresas analizadas y que están, hasta cierto punto, relacionadas: pocas empresas que se consideran innovadoras carecen de un plan de formación (12%) y la mayoría de las que no tienen plan de formación (53%) no se consideran innovadoras.
Este hecho apunta hacia la existencia de una relación entre innovación y formación continua: las empresas innovadoras sienten la necesidad de actualizar los recursos y capacidades de sus trabajadores.
Entre las empresas innovadoras hay más planes de formación y más planes basados en diagnósticos (esta diferencia es estadísticamente significativa).
La inmensa mayoría de las empresas dice contar con algún tipo de Plan de Formación (83%) y, además, casi todos ellos basados en diagnósticos de necesidades formativas.
La existencia de planes de formación es más frecuente entre las grandes empresas (88% de empresas a partir de 50 empleados frente a un 80% de las menores a dicho tamaño).
Asimismo, la presencia de planes de formación, así como su realización en base a diagnósticos de formación, es ligeramente superior entre las empresas de metalmecánica que en el conjunto del resto de sectores.
Existe una relación estadísticamente significativa entre el tamaño y la realización de planes de formación basados en un diagnóstico de necesidades de formación (÷2 sig. =0,006).
Son las empresas más grandes las que en mayor medida realizan sus planes en base a un diagnóstico de
Participación de los empleados en actividades de formación
Las características que tratan de medir la implicación de las empresas en las actividades de formación muestran, sobre todo, una gran variabilidad.
Seleccionamos como característica descriptiva básica el porcentaje de empleados que reciben formación.
El porcentaje de empleados implicados en actividades de formación dentro de las pymes de nuestra muestra es considerablemente elevado, resultando un promedio del 42%.
Un 55% de las empresas declaran que un cuarto o más de su personal ha estado implicado en actividades de formación en el último año.
Aunque la situación más frecuente (43%) es la de las empresas en las que no pasa de un cuarto la plantilla que accede a formación, hay también otro grupo de 31% para las que más de la mitad de los empleados recibe formación.
El tamaño de la organización incide en la formación.
A partir de 75 empleados aumenta de manera estadísticamente significativa (c2 sig.=0,007) la cantidad de empresas que tienden a porcentajes medios y altos de la plantilla participando en actividades de formación.
También es estadísticamente significativa la relación con las variables "ser una empresa innovadora" y "disponer de un plan de formación" que, como se ha mencionado antes, también están relacionadas entre sí.
En estas empresas (innovadoras y/o con planes de formación) la media de participación de trabajadores en actividades de formación es significativamente superior. diferencia, es que de alguna manera no se ha planteado la necesidad (67% de los que no tienen relaciones).
Sin embargo, la mayoría son empresas pequeñas (78% de ellas tienen hasta 50 empleados), empresas que tienen pocos trabajadores participando en actividades de formación (60% con menos de un cuarto de la plantilla implicada) y, sobre todo, que no pertenecen al sector de metalmecánicas (63% en variedad de sectores).
También es relevante destacar de antemano que no se trata de empresas que valoren menos la importancia de los trabajadores con perfil FP para la innovación (cuestión que se discutirá en el apartado sexto).
Aún dentro de lo que es una tendencia absolutamente mayoritaria, las relaciones con centros de FP son significativamente más frecuentes (c2 sig <0,05) entre las empresas de mayor tamaño (a partir de 50 empleados el porcentaje asciende al 89,8%), entre las empresas de metalmecánica (89,5%), entre las que se consideran innovadoras (85,6%), y también entre las que tienen planes de formación (84,7%). mayoría), hay mucha más variedad de situaciones, pero significativamente más empresas con porcentajes medios y altos de participación en formación.
El sector de actividad no incide en el alcance de las actividades de formación, siendo las medias y distribuciones de participación similares en el sector Metalmecánica y en el resto de empresas.
reLacIones entre pymes y centros de formacIón profesIonaL
Frecuencia de las relaciones
Del total de empresas encuestadas, el 82% afirma que tiene o ha tenido alguna relación con centros de FP.
Realmente no hay un perfil muy concreto para el pequeño grupo de empresas que dicen no tener esta relación, porque el tipo de motivo más mencionado, con mucha importante las relaciones para la obtención de formación continua, tanto del Catálogo Modular (41%), como bajo demanda (24%) así como, en menor medida (16%), la utilización de las infraestructuras de los centros de FP para actividades de contenido técnico/tecnológico.
El resto de las formas de relación, focalizadas en algunos centros de FP, son mucho menos frecuentes dentro de la muestra de pymes de las comunidades autónomas vasca y navarra.
Con relación al nivel de satisfacción de las empresas con estos tipos de experiencias (valoración escala 0-10), se puede detectar unos niveles muy positivos, especialmente entre las experiencias más comunes de cooperación.
Dadas las diferencias en el volumen de empresas implicadas en cada formato de relación, la valoración de las experiencias menos comunes debe tratarse con cautela.
En este documento nos centraremos en las actividades de formación continua y en el papel, a nuestro entender importante, que desempeña la cualificación de los trabajadores con perfil de FP en los procesos de innovación.
Otro aspecto importante sobre las relaciones con los centros de FP es que son geográficamente cercanas: el 69% de las empresas se relacionan principalmente con centros de FP radicados en la misma comarca y hasta en un 89,5% en su propia provincia.
Lógicamente, la distribución tiene que ver directamente con la oferta de los centros en cada territorio y su especialización sectorial en relación con las necesidades de las empresas.
Respecto a las formas concretas de relación entre empresas y centros FP, se ha trabajado sobre una clasificación muy detallada de tipos de relación (10 tipos) que han resultado de muy distinta importancia en las relaciones detectadas.
El caso más generalizado es el de recibir alumnado en prácticas (87% de las empresas que tienen alguna relación con centros FP), siendo también mayoritariamente empleado el recurso a la contratación directa de trabajadores de sus Bolsas de Trabajo (58%).
También tienen una incidencia recurrido a sus servicios de formación para trabajadores de una u otra forma.
Respecto a la formación continua que las empresas obtienen de los centros a través de cursos del Catálogo Modular, se detecta que los trabajadores de empresas de metalmecánica reciben formación continua en centros de FP en mucha mayor medida (hasta el 48% de las empresas) que los de otros sectores (26%), es decir, se da una relación significativa entre el sector y la realización de cursos de formación continua del Catálogo Modular (c2 sig.=0,001).
Este hecho pone de manifiesto la especialización de los centros de FP en las familias profesionales más relacionadas con la industria regional.
Esta misma relación se plantea también con las empresas innovadoras y con aquellas que disponen de planes de formación.
La importancia de la formación continua como forma de relación centro de FP-empresa
Formación continua del Catálogo Modular
Los centros de FP aparecen como proveedores de considerable importancia en servicios de formación continua para las empresas con las que se relacionan: el 41% de las empresas envía a sus trabajadores a recibir formación en los centros de FP.
Además, el 24% de las pymes industriales ha desarrollado formación continua bajo demanda con centros de FP.
Si bien la combinación de ambos formatos no es muy frecuente (20,0%) atendiendo al conjunto de la muestra de empresas que colabora con estos centros (269 pymes), casi la mitad de las empresas que tienen relaciones con centros de FP, un 46,0%, más concretamente, ha Los cursos de formación que imparten los centros FP para los trabajadores de pymes son muy bien valorados por las empresas: cuando se ha detectado este tipo de relación, las valoraciones resultantes nunca son malas, de manera que, como imagen global, tenemos un notable.
La media de valoración de esta relación es de 7,41 puntos en la escala 0-10 y con muy poca dispersión relativa.
El consenso es tan amplio en este sentido que no hay diferencias significativas en la valoración según las diversas variables independientes consideradas, excepto para la variable "disponer de un plan de formación": las empresas que disponen de él valoran de manera significativamente mejor la relación
sas (formación bajo demanda) tiene una incidencia nada desdeñable entre todos los distintos formatos de relación considerados.
En total, casi un 24% de las empresas que se relacionan con centros FP ha declarado que recurre a ellos para obtener este servicio.
Además, la inmensa mayoría de estas empresas (80,0%) también envían a sus trabajadores a cursos reglados de reciclaje.
Dos variables características de las empresas influyen significativamente en el recurso a la formación "a la carta" con los centros FP: la implicación en innovación y, sobre todo, el tipo de sector de actividad.
Dentro de una incidencia que no es mayoritaria, las pymes que se consideran innovadoras y las de metalmecánica recurren a la formación continua de demanda hasta en un 28-29%, cuando las que no tienen estas características sólo rondan el 13-15%.
Existe una asociación estadísticamente significativa entre realizar formación continua a la carta y pertenecer al sector de metalmecánica (c2 sig.=0,023) y/o ser una empresa innovadora (c2 sig.=0,005), dando una idea de la confianza y credibilidad de los centros de FP como agente capaz de satisfacer las necesidades de formación de las pymes de este ámbito industrial.
A nivel global, el tamaño no parece influir en la incidencia de este tipo de relaciones entre las pymes y los centros de FP.
Formación continua a medida
Por otro lado, como se ha señalado, el contacto entre pymes y centros de FP a través de los servicios de formación continua a medida de las necesidades de las empre-
Impacto de la formación continua en las competencias de los trabajadores y en la capacidad de innovación de la empresa
Este trabajo nos ha permitido, también, conocer cuál es la valoración que efectúan las empresas encuestadas sobre el impacto de la formación continua impartida en los centros de FP en la motivación, valor y productividad de los trabajadores.
Asimismo, nos ofrece una imagen de la percepción que las empresas tienen sobre la aportación global de los trabajadores reciclados en estos centros a los procesos de innovación de las empresas.
Para ello, hemos utilizado una medición de grados de acuerdo (escala 0-10) con una serie de cuatro dimensiones de posibles consecuencias o impactos positivos de la formación continua sobre la capacitación de los trabajadores y la innovación de las empresas.
Según los datos obtenidos, se puede concluir que, a nivel global, hay un acuerdo claro y mayoritario en que la formación continua realizada por los centros FP tiene efectos positivos en tres aspectos concretos: facilita una mayor motivación de los trabajadores (60% claramente de acuerdo con puntuaciones 7-10), mejora la productividad de los trabajadores (54%) y ha permitido a las empresas tener un personal más valioso que el de la competencia (51%).
Preguntadas las empresas si gracias a la formación continua son más innovadoras, las respuestas están más divididas.
No obstante, un porcentaje nada desdeñable de empresas (41,2%) considera que existe una relación directa y positiva entre formación continua e innovación.
En este caso de la formación continua bajo demanda o a la carta, y aun tratándose de una forma de relación y servicio menos frecuente, la valoración que realizan las empresas es muy buena, obteniéndose un 7,6 de valoración media.
La valoración es significativamente más positiva por parte de las empresas innovadoras frente a las que no lo son.
El recurso a la formación continua a la carta entra dentro de los formatos más intensos de relaciones con los centros FP, ya que el 82,8% de las empresas que realizan este tipo de formación continua tiene ya otros tres o más tipos de relaciones diferentes con los centros (incluyendo recibir prácticas, contratar egresados de las Bolsas de Trabajo, etc.).
Esto confirma la importancia de la formación continua como forma de relación avanzada entre centros de FP y empresas.
En general, las valoraciones positivas (5-10) sobre la importancia de los trabajadores con perfil de FP en las actividades de innovación superan a las negativas para todos los aspectos, es decir, que, para la mayoría de pymes industriales, los trabajadores con perfil FP son realmente importantes en los procesos de innovación que acometen.
El tipo de innovación para el que comparativamente se concede mayor importancia a la participación de los trabajadores es el desarrollo de nuevos procesos (media de 5,85).
En cualquier caso, es de destacar que no menos de un 34% (y hasta un 43%) de las empresas encuestadas afirman que los trabajadores con perfil de FP tienen una considerable importancia para algún aspecto de innovación (valoraciones 7-10).
No se aprecian diferencias significativas de valoración según tamaño y, entre las empresas de metalmecánica y el resto.
Sin embargo, las empresas que se consideran innovadoras y/o disponen de un Plan de Formación parecen otorgar una mayor importancia a los trabajadores en los procesos de innovación.
Por otro lado, se han considerado los factores que dificultan la participación de los trabajadores en los procesos de innovación.
Hay dos cuestiones que aparecen para las pymes industriales como comparativamente más problemáticas: la falta de motivación y la falta de capacitación de los trabajadores (valoraciones medias de relevancia de 5,38 y 5,15 respectivamente).
Entre las dificultades valo-Es interesante señalar que las empresas que han realizado formación continua a la carta valoran de manera significativamente más positiva el impacto de la formación recibida de los centros de FP en los procesos de innovación en su empresa (valoración media de 6 puntos frente a 5,1 de media para las que no tienen esta experiencia concreta).
Por otro lado, las empresas con un plan de formación valoran de manera significativamente más positiva el impacto de la formación en una mayor motivación de los trabajadores, en una mayor productividad y en un mayor grado de innovación de la empresa.
ImportancIa de Los trabajadores de fp en Los procesos de InnovacIón
Además de estudiar las distintas formas de relación entre centros de FP y empresas, nos ha parecido interesante considerar, siquiera de un modo exploratorio, la percepción de las empresas sobre la aportación de los trabajadores con perfil de FP a los procesos de innovación.
Las empresas han valorado la importancia de estos trabajadores en las actividades de innovación mediante una escala 0-10 y en cuatro aspectos concretos; a saber: el desarrollo de nuevos productos, el desarrollo de nuevos procesos, la implantación de nuevas tecnologías y la implantación de nuevos sistemas organizativos.
Una de las aportaciones de este trabajo es la de constatar que, en un contexto de insuficiente conexión entre el sistema educativo y el sistema productivo en España, en las comunidades analizadas la relación de colaboración entre pymes y centros de FP es fluida y fructífera.
El 82% de las empresas encuestadas ha tenido alguna relación de colaboración con los centros de FP.
Es necesario resaltar el alto nivel de incidencia de las formas de relación más tradicionales, como la FCT y el recurso a las Bolsas de Trabajo de los centros, conducentes ambas a dotar a las empresas de un capital humano más adaptado a sus necesidades técnico-productivas.
Un 87% de las empresas que mantienen relaciones con los centros de FP han recibido alumnado en prácticas.
La valoración que las empresas hacen de estas relaciones es muy satisfactoria.
Dentro también de las funciones clásicas de la FP, es remarcable que la mayoría de las empresas que colaboran con los centros de FP a sus bolsas de trabajo, al igual que en el caso anterior, con elevados índices de satisfacción con el servicio recibido.
La formación continua, aunque no es una forma de relación tan extendida, presenta una destacada incidencia: el 46% de las empresas que han tenido relación con un centro de FP han participado en estas actividades, bien a través de los cursos del Catálogo Modular (42%) o en cursos bajo radas, se trata de los dos aspectos que pueden atribuirse más directamente a los propios trabajadores.
Los obstáculos que aparecen como menos problemáticos para los encuestados (directivos de las pymes), en general, son las rigideces organizativas y, especialmente, la falta de confianza de la dirección.
El tamaño es relevante en el análisis de estas dimensiones: las empresas más pequeñas (por debajo de 50 trabajadores) ven todos los factores como más problemáticos que las empresas más grandes, existiendo una relación significativa al respecto.
Para el resto de variables potencialmente explicativas (innovación, planes de formación o sector) no se han detectado diferencias significativas de resultados.
Por medio del presente trabajo hemos pretendido aumentar el conocimiento existente sobre la percepción que las empresas tienen de los centros de FP y sobre la relación que se produce entre ambos agentes.
Se ha prestado especial atención a las actividades de formación continua -papel emergente dentro de los desarrollados por los centros de FP en España-y su posible relación con los procesos de innovación en las empresas (pymes industriales). (máximo de 20 km a la redonda), y el 90%, con centros de la misma provincia.
Este hecho pone de manifiesto la importancia de esta infraestructura de conocimiento en el ámbito regional.
Otras formas de relación centro/empresa no tradicionales, como los proyectos de innovación, que han comenzado a ser apoyadas por algunas administraciones regionales y que son desarrolladas, focalizadamente, por los centros más punteros, presentan en la actualidad una incidencia muy escasa a nivel general.
No obstante, los resultados de este trabajo sugieren que la Formación Profesional, como sistema, también incide en los procesos de innovación a través del capital humano.
A este respecto, se ha medido, siquiera tentativamente, la percepción de la contribución que estos trabajadores/as, técnicos cualificados, pueden realizar en los procesos de innovación.
La valoración que las empresas hacen de esta aportación no es desdeñable, pero es bastante inferior a realizada respecto a otros aspectos de la formación profesional.
Las pymes innovadoras y las que cuentan con un plan de formación valoran más positivamente la aportación que los técnicos de FP pueden realizar en los procesos de innovación, pero siempre en valores que no superan, por término medio, los 6 puntos (sobre 10).
En estudios futuros sería conveniente incidir en las potencialidades de una mayor participación y en las barreras que la puedan estar impidiendo.
Asimismo, sería de gran interés conocer qué competencias son las que, trabajadas en la Formación Profesional, se transfieren a las empresas facilitando los procesos de innovación en éstas.
En suma, los resultados obtenidos avalan la pertinencia de atender a las relaciones entre el sistema de innovación y el sistema de formación, aspecto que ha sido descuidado en los estudios recientes sobre la innovación. demanda (24%).
La valoración que las empresas realizan de estas formas de relación es también muy positiva.
Los resultados obtenidos en la encuesta permiten afirmar que la formación continua se ha consolidado como una relación de colaboración privilegiada y central entre los centros de FP y las empresas.
Las empresas que realizan más formación continua muestran un mayor acuerdo sobre los efectos de la formación en la motivación, la productividad y la aportación de los trabajadores.
El nivel de acuerdo sobre los efectos directos en la innovación es menor, pero no desdeñable.
Es interesante resaltar que las empresas que han realizado formación continua bajo demanda y, por tanto, adecuada específicamente a sus necesidades, valoran más los efectos en la innovación.
Este tipo de formación es significativamente mejor valorado por las pymes innovadoras, y es además un indicador de la intensidad de la relación centro de FP/empresa.
El 83% de las empresas que realizan este tipo de formación acumula otros tres o más tipos de relación con los centros.
Así las cosas, a medida que aumenta el conocimiento mutuo y la confianza entre empresas y centros de FP, se van intensificando las relaciones de colaboración, hasta llegar al desarrollo de las funciones menos tradicionales de la FP, a saber: ser un colaborador en formación continua y, en los casos más avanzados, en servicios para la innovación.
Los resultados obtenidos permiten también constatar la existencia de sistemas locales de producción e innovación en las comunidades autónomas analizadas, tal y como sugiere la literatura internacional: las empresas de metalmecánica, innovadoras y que cuentan con un plan de formación realizan significativamente más formación continua, tanto modular como bajo demanda.
Por otro lado, considerando todos los tipos de colaboración pyme-centro de FP, el 69% de dichas colaboraciones se producen con centros de la comarca en la que se radica la empresa mejorando rápidamente a este respecto (20 puntos en los últimos once años) pero las diferencias con la OCDE, que también ha mejorado su porcentaje en 7 puntos en dicho período, siguen siendo muy significativas.
3 Las tasas brutas de escolarización se calculan como la relación entre el total de alumnado de cualquier edad de la enseñanza considerada y la población del grupo de edad teórica de cursar dicha enseñanza.
ha tenido su empresa alguna experiencia de relación con algún centro de Formación Profesional (FP)?
as acuden al centro para recibir cursos de Formación Continua del Catálogo Modular
Hemos realizado con el centro Formación Continua a la carta
ForMación continua en centros de FP Y actiVidades de innoVación en las PYMes industriales notas |
A lo largo de la historia, la universidad ha cambiado sustancialmente los rasgos estructurales que la definen como institución, lo que se refleja especialmente en la definición de los fines que pretenden cumplir las organizaciones universitarias.
Desde su origen en la Europa medieval hasta comienzos del siglo XIX, la universidad fue considerada sobre todo como un templo de sabiduría, donde la élite de especialistas producía y acumulaba conocimiento, normalmente en torno a tres ámbitos disciplinarios constituyentes del saber en la sociedad tradicional: la teología, el derecho, y la medicina (Martín, 2000).
En los albores del siglo XIX, son las universidades alemanas las que contribuyen decisivamente al desarrollo de una misión que, junto a la enseñanza, empieza a ocupar una gran importancia: la investigación científica.
La visión de Wilhelm von Humboldt de la universidad como institución donde la investigación estaba unida estrechamente a la enseñanza, y dirigida especialmente al desarrollo social a través del cultivo de las ciencias, se extiende a lo largo del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX en muchos países europeos y en Norteamérica; aunque generalmente la investigación universitaria se ha realizado con amplio grado de autonomía e independencia respecto al Estado y la empresa (Geuna, 1996).
Durante la Segunda Guerra Mundial existe un importante punto de inflexión en los usos de la universidad, cuando sus capacidades científicas se ponen al servicio de la industria y el esfuerzo militar.
Sin embargo, el rasgo definitorio de las décadas comprendidas entre 1950 y 1970 es la construcción de los estados del bienestar, lo que provoca una notable ex-
RESUMEN: Este artículo analiza, desde la perspectiva del Nuevo Institucionalismo Sociológico, cuáles son las misiones que las universidades públicas españolas asumen de forma institucional en sus planes estratégicos.
Para tal fin, se ha utilizado el análisis de contenido.
En general, los resultados indican que las universidades muestran mayor énfasis en la misión "Docencia", seguida de la "Investigación", y en último lugar en la "Transferencia de conocimiento", si bien este patrón no es homogéneo en todas las universidades.
Se han identificado dos tipologías de universidades en función del peso otorgado a cada misión: las más centradas en "Docencia" frente a las focalizadas en "Investigación y Transferencia de Conocimiento".
PALABRAS CLAVE: Nuevo Institucionalismo Sociológico; universidad; planificación estratégica; misiones universitarias.
Misiones actuales de las uniVersidades PÚBlicas: una PersPectiVa sociolóGica planifican de forma homogénea el desarrollo de las tres misiones básicas de docencia, investigación y transferencia de conocimiento o si, por el contrario, existe un proceso de diferenciación entre ellas.
Para llevar a cabo este cometido, el artículo se organiza de la siguiente manera.
En el punto 2, se expone un enfoque sociológico que resulta de utilidad para interpretar algunos de los cambios en las misiones universitarias.
En el punto 3, se describen los procesos de planificación estratégica como elemento relevante del cambio universitario.
En el punto 4, se expone la metodología del estudio empírico, especificando las fuentes de datos y la estrategia de análisis.
En el punto 5, se exponen los resultados, divididos en dos apartados; en el primero de ellos se realiza un diagnóstico general del papel de las diversas misiones en la universidad española, y seguidamente se realiza una visión comparada centrada específicamente entre la docencia, la investigación y las actividades de tercera misión.
En las conclusiones, presentadas en el punto 6, se discuten las implicaciones de los resultados del estudio en lo referido a la orientación del sistema público español.
eL nuevo InstItucIonaLIsmo socIoLógIco como recurso para La InterpretacIón de Las organIzacIones cIentífIcas
Entre la variada literatura que se ocupa de las organizaciones universitarias, el enfoque llamado Nuevo Institucionalismo Sociológico (NIS) resulta de utilidad para estudiar los procesos de transformación de las misiones institucionales por varias razones.
En primer lugar, se adapta a las unidades de análisis disponibles cuando se pretende estudiar un sistema universitario en su conjunto.
A saber, utiliza como unidad de análisis a las organizaciones, y las observa en el contexto de un campo organizativo (el entorno), lo cual es útil para observar posibles influencias y movimientos en el conjunto de dichas organizaciones.
En segundo lugar, las dimensiones de observación del NIS no son sólo los resultados tipo outputs, sino los elementos simbólicos.
Es decir, los valores y misiones.
Esto es especialmente útil en el caso de organizaciones que producen resultados intangibles, tales como el conocimiento científico.
Estos resultados pueden verse influidos especialmente por los sistemas de valores referidos a las tareas que se conside-pansión del acceso a la educación universitaria por parte de amplias capas de la población, con el consiguiente crecimiento de las universidades.
Finalmente, el inicio de la revolución universitaria más reciente se encuentra en la década de los 80, cuando el interés público comienza a reconocer más explícitamente el valor de la universidad en la economía del conocimiento (OCDE, 1999).
Una de las manifestaciones de este cambio es la diferenciación de instituciones para responder a la demanda del mercado de enseñanza e investigación (Scott, 1998), siendo las universidades progresivamente más atractivas a las inversiones empresariales (Martín, 2000).
Así, aparece un nuevo modelo de universidad que responde de forma creciente al cumplimiento de una "tercera misión", entendida como el "conjunto de actividades universitarias relacionadas con la generación de conocimiento y capacidades en colaboración con organizaciones y agentes no-académicos, así como con el uso, aplicación y explotación del conocimiento y otras capacidades existentes en la universidad, fuera del entorno académico" (Molas-Gallart y col., 2002).
En este contexto, el objetivo de este artículo es analizar el grado en que las universidades han interiorizado y adaptado sus misiones a las nuevas demandas del entorno, y cómo ello se plasma en las misiones universitarias y, como tal, aparece reflejado y legitimado en aquellos documentos que definen formalmente los objetivos que debe cumplir la universidad.
Para ello utilizamos como caso estratégico de investigación el sistema universitario español.
Nuestras unidades de análisis son cada una de las organizaciones universitarias en su conjunto.
Aunque resulta complejo observar empíricamente algunos de los mecanismos de influencia, se considera especialmente útil revisar sus planes estratégicos, donde los gestores académicos hacen explícita cuál es la visión y la misión institucional.
Ello, por tanto, nos permite comprender cómo los resultados pueden verse influidos por elementos simbólicos, tales como sus valores y misiones.
De hecho, se puede considerar al plan estratégico como el principal mecanismo por el que se ejercen las influencias en el campo organizativo de la educación superior, dado que reflejan cómo reacciona la comunidad universitaria a las posibles presiones del entorno, principalmente legitimando sus valores y misiones para obtener el apoyo de los gobiernos y otras organizaciones de las que dependen para obtener recursos, especialmente la financiación.
El análisis de estos documentos permitirá conocer, además, si las universidades públicas españolas daVinia PaloMares Montero, adela GarcÍa aracil Y elena castro MartÍnez Uno de estos mecanismos es el llamado isomorfismo, entendido como un proceso que fuerza a una unidad perteneciente a una población, normalmente una organización ubicada en un campo organizativo relacionado, a parecerse a otras unidades que conviven en las mismas condiciones ambientales.
Meyer (1977) describe dos tipos de isomorfismo: el competitivo y el institucional.
El primero enfatiza la competición de mercado, siendo relevante en contextos donde existen condiciones de libre mercado, aunque este modelo no suele reflejar adecuadamente a las organizaciones modernas.
Por esta razón, el segundo tipo de isomorfismo, el institucional, hace referencia a la presión que producen otras organizaciones, ya que esto provoca una competición por ganar poder político y legitimación institucional.
El proceso por el que determinados principios, políticas y prácticas, en este caso las referidas a la ciencia, se comienzan a implantar en algunas organizaciones, se observa prestando atención a los procesos de construcción social por los que una serie de prácticas comienzan a funcionar a modo de guiones cognitivos, dando lugar a la implantación de prácticas y modos de entender la realidad que terminan haciéndose predominantes (Meyer, 1977).
Esto constituye un proceso que fuerza a miembros de la misma organización a aceptar prácticas consideradas legítimas, y a su vez a una unidad organizativa del total de la población a parecerse a otras unidades en su mismo campo organizativo (Hawley, 1968).
Meyer y Rowan (1977) utilizan el proceso de isomorfismo para explicar los fenómenos de las llamadas "organizaciones suaves" -sobre todo escuelas y universidades-.
En este tipo de organizaciones, los criterios formales del desempeño económico no se aplican de manera directa ni se expresan de manera explícita en la estructura y las prácticas de la organización.
En el caso de las universidades, señalan cómo, desde finales del siglo XX, se está modificando la relación de la universidad con las esferas de la producción y el mercado (Meyer, 2002; Meyer y Rowan, 2006).
Es decir, nos referimos al impacto que están teniendo la privatización y comercialización de la educación y del conocimiento, que reconfigura el sistema de educación y ciencia como un sistema abierto, diversificado y complejo (Campbell, 2004).
En este nuevo contexto, cobra relevancia el proceso de diversificación y segmentación del mercado de los servicios educativos, lo que modifica el significado ran más o menos legítimas en un determinado contexto.
Adicionalmente, este enfoque supone una aproximación dinámica que es adecuada para observar el cambio de misiones.
En tercer lugar, el NIS tiene algunas intuiciones que parecen acertadas en campos organizativos como el universitario, que dependen especialmente de las relaciones con el entorno, tanto en los recursos que reciben como en la orientación y regulación de sus actividades por parte de los poderes públicos.
Este enfoque presta atención a una serie de mecanismos, como por ejemplo el isomorfismo, que, si bien son difíciles de estudiar empíricamente, constituyen un marco de interpretación adecuado para analizar las observaciones empíricas sobre las misiones universitarias.
A continuación, se exponen algunos rasgos de los autores más representativos, especialmente los que han estudiado a las universidades, debido a la relevancia de algunos conceptos para analizar los datos que se recogen en el caso del sistema universitario español.
En particular es interesante el programa de investigación de Meyer, desarrollado en el último cuarto del siglo XX.
Este autor entiende a la ciencia no sólo como un instrumento, sino como una institución cultural que, en algunos de sus rasgos, afecta al resto de la sociedad.
Desde este presupuesto, estudia la autoridad alcanzada por la institución científica, entendida como el elemento cultural primordial dotado de gran poder que define los modos de vida e impregna los sistemas de valores de la sociedad moderna globalizada (Meyer, 1977).
El Neoinstitucionalismo defiende, por tanto, que la ciencia depende de las instituciones en las que se encarna, así como de otras fuerzas del entorno social.
Para estos autores, estos procesos funcionan, y por tanto se observan más adecuadamente, enraizados en organizaciones que están relacionadas entre ellas y con otras que forman parte de su entorno inmediato.
En las sociedades modernas son las organizaciones las que realizan la coordinación imperativa de la acción social, movilizando recursos económicos, materiales y humanos para llevar a cabo objetivos concretos.
En estas organizaciones la definición de objetivos es mutable, estando afectada por un proceso de construcción social donde funcionan una serie de mecanismos sociales que contribuyen a que una serie de fines se implanten frente a otros.
Misiones actuales de las uniVersidades PÚBlicas: una PersPectiVa sociolóGica estando regidas por la ambivalencia y la incertidumbre (Demeritt, 2000).
Dado que la universidad es el principal lugar donde la institucionalización de la ciencia es más visible (Kerr, 1963; Geuna, 1996), y que se han convertido en las principales fábricas de conocimiento (Kerr, 1963; Geuna, 1996), son un ejemplo para observar la ocurrencia del isomorfismo institucional.
Se puede decir que en ellas existe una brecha entre la estructura formal, centrada en el análisis de las exigencias que les plantea el contexto sociocultural para construir su legitimidad, y la consideración de su desempeño a partir de medidas asociadas a criterios de eficiencia y productividad.
Las universidades son organizaciones complejas que a lo largo de la historia han ido acumulando funciones, como las de producción de saber, enseñanza y conocimiento científico.
Pero además, recientemente son consideradas como pilares fundamentales en el desarrollo y la innovación basada en la ciencia (Godin y Gingras, 2000).
En ellas se observa, por tanto, un proceso que hace emerger una serie de objetivos que aparecen cada vez más legitimados, cuyo principal exponente son los planes universitarios.
El empleo de este enfoque responde a la siguiente pregunta: ¿Cómo puede informar la interpretación de la evidencia disponible?
¿Es útil a la hora de sugerir posibles explicaciones a las orientaciones de las universidades españolas que se ven reflejadas en sus planes estratégicos?
Es necesario reconocer que testar empíricamente algunos de sus postulados es especialmente difícil, principalmente los motivos por los que ocurre o no el isomorfismo organizativo.
Para confirmar sus postulados sería necesario realizar un trabajo de carácter histórico, con secuencias de observaciones dilatadas en el tiempo que son difíciles de obtener.
Además, es difícil observar empíricamente los mecanismos que operan, principalmente por las dificultades de conseguir datos estadísticos sobre el proceso.
No obstante, el enfoque puede resultar de utilidad para hacer una interpretación.
Más que un conjunto de hipótesis, se trata de una base teórica que proporciona una serie de supuestos útiles para interpretar las tendencias de cambio en un campo organizativo.
La implantación de las misiones universitarias de docencia, investigación y transferencia de conocimiento en el sistema español se tratarán de observar e interpretar en los siguientes apartados acudiendo a su plasmación en los procesos de planificación estratégica.
de la cultura y los símbolos en la construcción del sentido que los agentes otorgan a su realidad cotidiana (Meyer, 2006).
Por otra parte, el proceso de isomorfismo es analizado también por autores como DiMaggio y Powell acudiendo a una serie de factores más amplios.
Éstos identifican tres mecanismos que explican su ocurrencia en las organizaciones: el coercitivo, el mimético y el normativo (DiMaggio y Powell, 1983).
El primero, el coercitivo, proviene de la influencia política y de los problemas de legitimación.
Las presiones que se ejercen en las instituciones por parte de otras organizaciones de las que se depende, persuaden o presionan para que éstas convivan con complicidad.
Bajo estas circunstancias, el cambio organizacional es resultado de los mandatos gubernamentales, pues la existencia de normas legales comunes afecta, en muchos aspectos, a la estructura y comportamiento de la organización, haciendo que ambas sean progresivamente más homogéneas para alcanzar mayores cotas de legitimidad.
El segundo mecanismo, el proceso de mimetismo, surge de la aparición de respuestas estándar a situaciones de incertidumbre.
En un contexto ambiguo, donde los objetivos no están claros, las organizaciones tienden a imitar a otras similares, consideradas como modelo ante situaciones complejas, con la intención de legitimar su comportamiento.
Finalmente, el tercer mecanismo, el normativo, se asocia con la profesionalización, entendida ésta como la lucha colectiva de los miembros de una ocupación para definir las condiciones y los métodos de su trabajo y así legitimar su autonomía.
Por tanto, el proceso de isomorfismo es un mecanismo que debe ser tenido en cuenta en el proceso de institucionalización de la ciencia, pues influye directamente en la forma en que la organización científica estructura, adapta o modifica sus dinámicas.
El terreno universitario es de nuevo un ámbito en el que las ideas de cambio organizativo resultan especialmente oportunas.
Existen numerosas evidencias de que son varias las organizaciones que generan conocimiento científico y tecnológico que se ven afectadas por los cambios en la concepción de la ciencia (David y Foray, 1994).
Las relaciones entre las instituciones generadoras de nuevo conocimiento y la sociedad son cada vez más complejas, daVinia PaloMares Montero, adela GarcÍa aracil Y elena castro MartÍnez de Universidades -LOU 2001-un factor impulsor de este mecanismo.
Concretamente, el artículo 15, punto 1 de la LOU 2001 (que no se modificó en la LOU 2007) dictamina que el Consejo de Gobierno deberá establecer "las líneas estratégicas y programáticas de la Universidad, así como las directrices y procedimientos para su aplicación", por lo que podríamos pensar que el aumento del número de planes estratégicos en las universidades públicas españolas se debe, en parte, a un imperativo legal.
Sin embargo, la puesta en marcha de planes estratégicos en nuestras universidades no responde de forma exclusiva a un mecanismo coercitivo, sino también a otros de carácter mimético y normativo, tal y como ocurre en otros sistemas.
De hecho, son diversos los trabajos realizados sobre las potencialidades de la planificación estratégica en instituciones de educación superior que reflejan procesos en este sentido.
Por ejemplo, en Noruega se han analizado los planes estratégicos para conocer el valor añadido que tienen las reformas de la financiación en los resultados de investigación (Frølich y Klitkou, 2006) y en la India en los resultados académicos de los estudiantes (Bhattacharjee, 2008).
Otros estudios tratan de proponer guías de buenas prácticas para desarrollar de forma adecuada planes estratégicos en algunos servicios ofertados, como por ejemplo en las bibliotecas (Fuentes Romero, 2001; Arias Coello y Simón Martín, 2005) o en algunas universidades españolas en general (Taylor y Machado, 2006;Álamo Vera y García Soto, 2007; Sánchez y Elena, 2007).
El hecho es que esta práctica se ha extendido en las universidades públicas españolas, convirtiéndose en una de las herramientas utilizadas para definir la actuación futura de estas instituciones y trazar un plan de ruta con el cual guiar su rutina (Torres et al., 2008).
No debe olvidarse, sin embargo, que este instrumento de gestión, que ofrece una idea general sobre la que inferir cómo serán las universidades públicas españolas en un futuro no muy lejano, es un punto de partida sobre el que realizar nuestro análisis.
Ofrece información útil y valiosa sobre el estado actual y futuro de la institución, y ayuda a sistematizar y organizar las tareas a emprender por parte de las distintas organizaciones del sistema (Álamo Vera y García Soto, 2007).
Para el caso de nuestro análisis, estos planes se pueden interpretar como el principal mecanismo por el que se ejercen las influencias en este campo orga- nizativo, dado que reflejan cómo reacciona la comunidad universitaria a las posibles presiones del entorno, sobre todo a la legitimación que persiguen para obtener apoyo de los gobiernos regionales y otras organizaciones de las que dependen para obtener recursos.
En suma, los planes estratégicos se pueden interpretar como un indicador de la legitimación de las misiones.
En este sentido, la presencia de distintos elementos en estos documentos indica el papel de las misiones en el conjunto del sistema y en organizaciones concretas.
Para desarrollar nuestro trabajo empírico hemos realizado, en primer lugar, una búsqueda pormenorizada en las páginas web de las 47 universidades públicas españolas que ofrecen educación presencial, encontrando que 36 de estas universidades han definido y publicado su plan estratégico, lo que supone que el 77% del universo ha puesto en marcha esta herramienta de gestión.
Se considera apropiada la selección de todos los casos.
Por tanto, la muestra final está compuesta por los 36 planes estratégicos, correspondientes a la última edición publicada, de las universidades públicas españolas (véase Tabla 1).
No han sido incluidas en el estudio 11 universidades públicas españolas presenciales por las razones que se indican a continuación:
-La Universidad Complutense de Madrid, por la imposibilidad de obtener el documento de planificación estratégica.
Misiones actuales de las uniVersidades PÚBlicas: una PersPectiVa sociolóGica conocimiento a través del análisis y la experimentación") y la "Transferencia de conocimiento" (entendida como el "establecimiento de vínculos con otros ámbitos no académicos a través de la transferencia de las capacidades universitarias y sus resultados y/o la comercialización de los recursos tecnológicos y científicos") (Molas-Gallart y col., 2002, op. cit.; Göransson et al., 2009).
La Figura 1 muestra el planteamiento teórico-práctico diseñado para realizar el análisis de contenido de dichos planes estratégicos.
Definidas las unidades de análisis, se realiza una integración de los documentos a partir de un proceso de categorización, donde se organizan y clasifican las unidades de registro sobre la base de criterios de analogía y diferenciación.
Se trata de un proceso de transformación de los datos brutos, los planes estratégicos, en datos útiles donde se subraya y marca el material original.
De esta forma, se obtiene un corpus del material, señalado con diferentes medios, y acotado con proposiciones y conceptos que han emergido durante el proceso, permitiendo formular una lista de indicadores para presentar el marco teórico que define cada unidad de registro (véase Tabla 2).
Ésta es, quizás, la etapa en la que los conocimientos de los autores desempeñan un papel importante, ya que ha sido necesario reducir el número de indicadores en base a criterios de equivalencia y similitud para poder obtener un listado final manejable estadísticamente.
En el presente artículo se ha aplicado el método de análisis de contenido por su capacidad para extraer un conocimiento en profundidad de los valores presentes en los mensajes, textos o discursos (Colyvas y Powell, 2006).
Desarrollar correctamente el método conlleva definir las unidades de análisis, que son los elementos sobre los que se centra el estudio y que se dividen en: unidades de muestreo (unidades materiales que conforman la realidad a investigar), de contexto (unidades amplias que contienen la información referida en la unidad de registro) y de registro (segmentos de contenido que pueden ser categorizados, medidos, descritos, analizados e interpretados).
En el caso que nos ocupa, las "Unidades de Muestreo" son los planes estratégicos de las 36 universidades públicas españolas presenciales.
Como "Unidades de Contexto" se han establecido las partes en las que generalmente se estructuran los planes estratégicos, es decir, la "Misión" (propósito, funciones y valores de la organización), la "Visión" (lo que la organización desea ser) y los "Ejes" (objetivos y estrategias de actuación).
Finalmente, las "Unidades de Registro" son la "Docencia" (entendida como "la transmisión de conocimientos y destrezas a los estudiantes a través de la formación y de los procesos de capacitación"), la "Investigación" (considerada como la "generación de nuevo La lectura de estos indicadores nos ofrece una información exhaustiva acerca de las misiones de la universidad.
Esta primera aproximación cualitativa al léxico utilizado en los planes estratégicos permite no sólo la descripción del contenido sino la interpretación amplia de las misiones de la universidad.
Visión general de las misiones de la universidad pública española
El propósito de esta sección es ofrecer una visión general de las misiones asumidas por las universidades públicas españolas, que se desprende del análisis de la visión, la misión y los ejes estratégicos que éstas manifiestan en su planificación estratégica institucional, entendiendo que esta forma de gestión es su manera de planificar la actuación futura y, por tanto, nos informa de cuál es su ethos (del griego ethe, su personalidad).
La Tabla 3 presenta, para el total de la muestra objeto de estudio, la distribución de la aparición de los indicadores registrados por unidad de contexto (Misión, Visión y Ejes).
Tras la revisión de los documentos se ha contabilizado un total de 17.573 apariciones de los indicadores.
Cerca del 96% han sido propuestos en la unidad de contexto "Ejes", mientras que sólo el 2% aparece en la unidad "Misión" y el mismo porcentaje en la unidad "Visión".
Esta distribución tiene sentido, si se tiene en cuenta que el número de páginas dedicadas a abordar la Misión y la Visión de la institución es considerablemente menor que el dedicado a plantear, explicar y desarrollar los Ejes, que recogen las estrategias de actuación para alcanzar la misión y visión.
La Tabla 4, recoge la frecuencia de los indicadores por unidad de contexto y unidad de registro para el total de la muestra.
Por término medio, el 51,5% de los indicadores que aparecen son relativos a la "Docencia", el 25,8% a la "Investigación" y el 22,7% a la "Transferencia de conocimiento".
Centrando la atención en la unidad de contexto "Misión" se puede observar que el 47,0% de los indicadores hacen referencia a la "Docencia", el 32,7% a la "Transferencia de conocimiento" y el 20,3% de los indicadores contabilizados hacen referencia a la "Investigación".
Este comportamiento se percibe también en la unidad de contexto "Visión", si bien, en este caso, el porcentaje de indicadores que hacen referencia a "Investigación" y "Transferencia de conoci-miento" son más próximos (23,0% y 24,0%, respectivamente).
Finalmente, en la unidad de contexto "Ejes", donde se encuentra la gran parte de los indicadores computados, se observa que el porcentaje de indicadores con relación a la "Investigación" (26,0%) es ligeramente mayor que el que aparece para la "Transferencia de conocimiento" (22,5%).
Por tanto, podríamos decir que la mayor tradición de nuestras universidades por la docencia queda reflejada en sus planes estratégicos ya que, de forma general, están dedicando mayor atención a esta misión en comparación con las otras dos.
Asimismo, no es de extrañar que en la "Misión" y la "Visión" de las universidades aparezcan con mayor frecuencia indicadores relativos a la "Transferencia de conocimiento" ya que se tiende a hacer más hincapié en los aspectos menos desarrollados.
Por su parte, la Tabla 5 proporciona información más detallada, mediante la distribución de los indicadores para cada una de las misiones (unidades de registro) y sus correspondientes dimensiones, "Recursos y Actividades" y "Resultados e Impactos", lo cual nos proporciona testimonio de cómo son conceptualizadas las distintas misiones
Misiones actuales de las uniVersidades PÚBlicas: una PersPectiVa sociolóGica en cuanto a la docencia y la investigación, al ser misiones ampliamente conocidas por la comunidad académica, los gestores tratan de profundizar en los aspectos que deben trabajar los académicos, mientras que en la transferencia de conocimiento, al ser una misión de incorporación más reciente, los gestores tratan de marcar hacia dónde deben dirigirse los trabajos, siendo necesario un mayor esfuerzo conceptual para establecer los resultados e impactos principales que se deben alcanzar.
Por su parte, la Tabla 6 muestra la información anterior distribuida, además, por unidad de contexto.
Para las tres misiones básicas de las universidades, la mayor parte de los indicadores contabilizados en la "Misión" se orientan principalmente a la dimensión "Resultados e Impactos": 53,9% para "Docencia", 59,7% en la "Investigación" e incluso mayor en la "Transferencia de conocimiento", 82,8%.
Éste es un resultado bastante lógico, puesto que la misión expresa lo que se pretende lograr.
Si nos centramos en la unidad de contexto "Visión", podemos ver que más de la mitad de los indicadores contabilizados se refieren a los "Recursos y Actividades", para el caso de la "Docencia" (54,7%) y de la "Investigación" (59,8%), no siendo así en la "Transferencia de conocimiento" que recoge un porcentaje muy inferior (15,4%) que podría deberse a la falta de conocimiento y experiencia acerca de cuáles son los mecanismos que se pueden poner en práctica.
En el caso de los "Ejes", la diferencia entre los indicadores registrados en ambas dimensiones es más pronunciada para el caso de la "Docencia" e "Investigación" (71,4% en "Recursos y Actividades" frente a en las universidades españolas.
De forma global puede verse cómo los indicadores registrados hacen referencia, en primer lugar, a los "Recursos y Actividades" (64,2%) y, con una menor frecuencia, a los "Resultados e Impactos" (35,8%).
Este resultado es curioso si pensamos que los ejercicios de planificación están dirigidos a la consecución de los objetivos marcados.
Podríamos pensar, por tanto, que los planes estratégicos de las universidades públicas españolas están siendo utilizados principalmente como una herramienta de gestión más orientada al uso de los recursos que a la obtención de resultados.
Sin embargo, la distribución de los indicadores en cada dimensión no presenta la misma tendencia en todas las unidades de registro.
Los indicadores contabilizados en la misión "Docencia" están mayoritariamente relacionados con los "Recursos y Actividades" (70,5%), mientras que sólo el 29,5% de los indicadores hacen referencia directa y explícita a los "Resultados e Impactos" esperados como consecuencia de la docencia, como es el propio proceso de aprendizaje, la calidad de la docencia o la inserción laboral de los graduados, entre otros.
En cuanto a la misión "Investigación" se observa que también cerca de las tres cuartas partes de los indicadores se refieren a los "Recursos y Actividades" dedicados a "Investigación", mientras que el resto (29,3%) figuran en la dimensión "Resultados e Impactos".
En cambio, en la misión "Transferencia de conocimiento" más de la mitad de los indicadores contabilizados se refieren a los "Resultados e Impactos" obtenidos por desarrollar esta misión (57,5%).
Las diferencias detectadas entre las misiones no es una cuestión trivial.
Las causas pueden ser varias, si bien podríamos pensar que, pleabilidad (8,0%), entre otros).
Por tanto, en esta unidad de registro, los planes estratégicos están revelando mayor interés en indicadores relativos a alumnos, personal docente, oferta educativa y la adecuación de los objetivos del curso a la realidad profesional, a través de la calidad de la docencia y la empleabilidad de los graduados.
Sin embargo, parece ser que no se preocupan tanto por la motivación de los profesores por enseñar, ni por la movilidad de los estudiantes, así como tampoco por el papel que debe desempeñar la universidad en la formación de emprendedores, lo que no refleja una asunción de objetivos sociales por las universidades, pues la situación socioeconómica hace que, al igual que otras entidades sociales, se demande a la institución universitaria que sea motor para lograr el cambio de modelo económico y social en nuestro país.
En el caso de la unidad de registro "Investigación", los indicadores más frecuentes en "Recursos y Actividades" son: el personal investigador (18,8%), los estudios de postgrado (14,2%), el año sabático para la investigación (13,2%) y los proyectos de investigación (11,1%).
Para la dimensión "Resultados e Impactos", los indicadores con mayor presencia en los planes estratégicos son los relativos la cooperación 28,6% en "Resultados e Impactos"), siendo más suavizada esta diferencia entre dimensiones en la "Transferencia de conocimiento" (43,9% en "Recursos y Actividades" frente a 56,1% en "Recursos e Impactos").
Se trata de un resultado esperado especialmente si pensamos en la labor realizada por la Red OTRI, a través de su Grupo de Trabajo de Indicadores, que se ha encargado, en los últimos años, de desarrollar e implementar herramientas y actividades de medición de la actividad de transferencia de conocimiento y tecnología que realizan las universidades españolas.
Finalmente, la Tabla 7 ofrece la frecuencia y distribución porcentual de aparición de cada indicador por unidad de registro y por dimensión.
En el caso de la unidad de registro "Docencia", para la dimensión "Recursos y Actividades", los cuatro indicadores con mayor presencia son los estudiantes (20,8%), seguido de las titulaciones (15,3%), los profesores (15,0%) y la oferta académica (10,9%), ya que juntos representan más del 60% en dicha dimensión.
En "Resultados e Impactos" aparecen como importantes, en general, la calidad de la docencia y su repercusión en el mundo laboral (véase calidad de docencia (20,6%), internacionalización (19,8%), aprendizaje (15,9%) y em- no se le dé a aquellos medios que sirven para proteger industrialmente algunos resultados científicos, como son las patentes y los modelos de utilidad, ni a su transferencia efectiva mediante licencias; si bien, cabe pensar que este objetivo se encuentra recogido en el indicador más genérico de transferencia tecnológica.
Asimismo, los planes estratégicos tampoco hacen especial hincapié en la creación de empresas spin-off y start-up.
Visión comparada de las misiones de la universidad pública española
A continuación, se presenta una comparativa de las misiones que manifiesta desarrollar, o que se propone desarrollar en el futuro, cada institución universitaria.
Observando la distribución porcentual de los indicadores para cada unidad de registro, podemos ver las diferencias o similitudes entre las distintas universidades a la hora de planificar con mayor énfasis unas misiones u otras, tratando de establecer un patrón que las identifique.
La Tabla 8 muestra la distribución porcentual de los indicadores contabilizados en cada plan estratégico (universidad), por dimensión y misión (unidad de registro).
Los datos se presentan para el conjunto de unidades de contexto, es decir, considerando el global de la "Misión", la "Visión" y los "Ejes".
(26,7%), seguida de la creación, producción, generación de conocimiento (22,3%) y las publicaciones (16,2%).
Se puede decir que para el conjunto de esta unidad de registro, los planes estratégicos hacen referencia a indicadores relacionados con el personal, con los proyectos y colaboraciones realizadas, con el número de publicaciones y con la política de evaluación de la investigación, no dando tanta importancia a los medios materiales y a la organización y ejecución de esta misión.
Finalmente, la unidad de registro "Transferencia de conocimiento" muestra para la dimensión "Recursos y Actividades" que los indicadores más frecuentes son los contratos y convenios (24,7%), el emprendimiento (12,0%), las prácticas en empresa (10,4%) y la captación, búsqueda de recursos y fondos (9,1%).
Para la dimensión "Resultados e Impactos" el indicador más frecuente es el de innovación (22,8%), seguida por la implicación, compromiso social (20,2%) y la relación con el entorno empresarial y productivo (16,1%).
Así, se puede afirmar que, para el conjunto de esta unidad de registro, se da mayor relevancia a los indicadores relacionados con los logros que conlleva el desarrollo de la transferencia de conocimiento, como son la importancia de la innovación, su implicación social y todas aquellas actividades pertenecientes a la relación con el entorno empresarial y productivo.
Sin embargo, resulta curioso que, dando tanta importancia a la innovación, dos factores totalmente independientes y ortogonales: uno de ellos relativo a la misión de docencia y el otro factor agrupa las dimensiones investigación y transferencia de conocimiento.
Dichos factores explican el 99,8% de la varianza total.
La agrupación resultante del análisis factorial hace pensar que, siguiendo el análisis de los planes estratégicos, las universidades públicas españolas consideran que sólo se transfiere el conocimiento que procede de la investigación, lo cual supone cierta desvinculación de estas dos misiones de la primera, la docencia, como si fueran compartimentos estancos.
La literatura reciente está proporcionando enfoques mucho más integradores de las tres misiones (véase Laredo, 2007); sin embargo, parece que en el contexto español las universidades se encuentran alejadas de esta corriente.
En la Figura 2, se puede observar la agrupación de las universidades en función de su puntuación en cada uno de los factores.
Así, las universidades situadas por debajo de la diagonal son universidades más orientadas hacia la misión de docencia [URL]., Universidad de La Rioja, ya citada).
En la parte superior de la diagonal encontramos las universidades preferentemente orientadas a la investigación y la transferencia de conocimiento [URL]., Universidad Santiago de Compostela).
Por último, las instituciones que se encuentran cerca de la diagonal presentan un equilibrio entre la Docencia y la Investigación junto a la Transferencia de Conocimiento.
En el presente trabajo hemos utilizado el enfoque del Neoinstitucionalismo como base teórica explicativa de las tendencias de cambio en el campo organizativo de la educación universitaria pública en España.
Concretamente, hemos analizado cuáles son las misiones que las universidades públicas españolas asumen de forma institucional.
Para tal fin, la revisión realizada de los planes estratégicos de las universidades públicas españolas presenciales ha permitido enriquecer la visión institucional de estas organizaciones, ya que en dichos documentos se legitiman los valores y las misiones que promueven el cambio institucional.
El método utilizado ha sido el análisis de contenido.
El resto de instituciones tienen porcentajes próximos al 50%, si bien oscilan entre +/-10 puntos, por lo que entre el 40% y el 60% de los indicadores, dependiendo de la universidad, están orientados a la "Docencia".
La "Investigación" es la segunda misión con mayor frecuencia de indicadores (25,8%).
De hecho, 25 de los 36 planes estratégicos analizados recogen en esta unidad los porcentajes más elevados después de la "Docencia".
La universidad que recoge mayor proporción de indicadores en "Investigación" es la Universidad Santiago de Compostela (36,5%) y la que menos es la Universidad de La Rioja (13,2%).
Podríamos decir, por tanto, que en segundo lugar, las universidades españolas están orientadas a la "Investigación", pues entre el 25% y el 35% de los indicadores aparecidos en los planes estratégicos corresponden a esta misión.
En cuanto a la "Transferencia de conocimiento", en general, los indicadores contabilizados vienen a representar entre el 15% y el 25% de los indicadores contabilizados en los planes estratégicos, como se ha dicho, por debajo de la "Investigación".
Dos instituciones distribuyen en la misma proporción los indicadores contabilizados en "Investigación" y en "Transferencia de conocimiento", éstas son la Universidad de Burgos y la Universidad Miguel Hernández de Elche.
Por su parte, nueve planes estratégicos muestran porcentajes de indicadores de "Transferencia de Conocimiento" superiores a la "Investigación".
Éstas son la Universidad de Cádiz, la Rovira i Virgili, la Universidad de Lleida, la Universidad de Málaga, la Universidad Politécnica de Catalunya, la Universidad de las Islas Baleares, la Universidad de Salamanca, la Universidad de Zaragoza y la Universidad de Almería cuyos porcentajes se sitúan próximos al 30%, superando esta cifra alguna de ellas.
Así pues, en base a estos resultados, cabe la posibilidad de que se pueda establecer una tipología de universidades públicas españolas, dado que, por un lado, encontramos universidades principalmente centradas en la docencia, y por otro lado, instituciones que prestan una mayor atención a la investigación y/o a la transferencia de conocimiento.
Con el objetivo de testar esta percepción resultante de los datos descriptivos obtenidos en el análisis de contenido, se aplica el análisis factorial.
De su aplicación se obtienen En base a este resultado global, se podría pensar que la puesta en marcha de planes estratégicos en las universi- planes estratégicos sus debilidades y no tanto a potenciar sus fortalezas.
Además, podemos decir que no todas las universidades públicas españolas asumen institucionalmente por igual las tres misiones básicas de docencia, investigación y transferencia de conocimiento.
La existencia de diferentes orientaciones estratégicas puede tener diversas implicaciones, especialmente en lo referente a las políticas universitarias y científicas, pues esa diversidad casa mal con la tendencia a realizar evaluaciones de desempeño homogéneas para todas las universidades, con el impacto que éstas pueden tener en los mecanismos de financiación de las universidades.
Por otra parte, convendría constatar si existe una relación entre lo que las universidades dicen que hacen en sus planes estratégicos y lo que realmente hacen mediante el uso de datos secundarios.
Esta comprobación permitiría, además, conocer las relaciones existentes entre el desarrollo de las diferentes misiones de la universidad para evidenciar si existen relaciones de complementariedad o sustitución entre ellas.
des, surge la necesidad de profundizar más en el estudio de las causas que influyen en ese proceso y plantearse si las universidades públicas españolas están cambiando sus patrones de comportamiento a tenor de algunos de los resultados encontrados a nivel institucional.
Por ejemplo, la Universidad de Salamanca que, considerada como la más antigua de las universidades hispanas, ha estado caracterizada por su orientación a la enseñanza y la capacidad para atraer estudiantes de fuera de su región.
Sin embargo, los resultados de este estudio ponen de manifiesto que, en sus planes estratégicos, si bien se hace alusión a la docencia como misión primaria, ésta es inferior a la media del Sistema Universitario Público Español (SUPE), dedicando más atención a la transferencia de conocimiento y, posteriormente, a la investigación.
Ocurre algo parecido en la Universidad Politécnica de Catalunya pero, en este caso, en sentido inverso.
Resulta llamativo que se obtengan porcentajes en la misión "Docencia" superiores al global del SUPE cuando se trata de una universidad eminentemente técnica y, por el contrario, aunque se sitúa bastante por encima de la media en la transferencia de conocimiento, se encuentra por debajo en la "Investigación".
Estos resultados podrían reflejar que las instituciones tienden a reforzar en sus
Misiones actuales de las uniVersidades PÚBlicas: una PersPectiVa sociolóGica -
adela garcía aracil y elena castro martínez
las Universidades pÚBlicas: Una perspectiva sociolÓgica Unidad de registro Dimensión Indicadores Transferencia de conocimiento
daVinia PaloMares Montero, adela GarcÍa aracil Y elena castro MartÍnez TABLA 3.
daVinia PaloMares Montero, adela GarcÍa aracil Y elena castro MartÍnez
Misiones actuales de las uniVersidades PÚBlicas: una PersPectiVa sociolóGica |
En los últimos años las relaciones de cooperación de las empresas con las universidades han ido creciendo en número y diversidad.
En este artículo se entienden estas relaciones de cooperación como aquellas actividades de colaboración o interacción que suponen la generación y el uso de conocimiento científico entre las universidades y las empresas y que, por tanto, implican la transferencia de dicho conocimiento entre ambos agentes.
Bajo este concepto genérico de relaciones de cooperación en materia de transferencia de conocimiento científico, la literatura empírica recoge un amplio abanico de formas de interacción que van desde los contactos informales hasta los acuerdos formalizados a través de patentes, proyectos de investigación, intercambio de personal o creación de empresas spin-off (D'Este y Patel, 2007; Perkmann y Walsh, 2007; Geuna y Muscio, 2009).
Pese a la rica literatura y la construcción conceptual desarrollada para explicar las relaciones de cooperación
RESUMEN: Este artículo analiza las dinámicas que tiene el tejido empresarial de una región para relacionarse con las universidades y explora cómo se desarrollan estos procesos de cooperación.
Este análisis se realiza a partir de los datos de una encuesta realizada a una muestra representativa de empresas de base tecnológica del sistema regional de innovación de Andalucía.
Los resultados señalan que entre las empresas que cooperan con las universidades la estrategia más extendida se centra en el desarrollo de relaciones menos intensivas en la generación y uso del conocimiento científico, basadas en actividades de recursos humanos.
Estas empresas siguen unas pautas más informales en el desarrollo de sus relaciones con las universidades.
Sin embargo, un sector reducido del tejido empresarial de la región muestra una estrategia de relación caracterizada por el desarrollo de una mayor diversidad de actividades con las universidades, que implican más intensidad de generación y uso de conocimiento científico a través de cauces más formales para llevar a cabo el proceso de cooperación.
El artículo explora los factores que influyen en los modelos de relación universidad-empresa y resalta las implicaciones de los resultados para los sistemas regionales de innovación.
PALABRAS CLAVE: Transferencia de conocimiento; relaciones universidad-empresa; proceso de cooperación.
No 194 las relaciones de las eMPresas con las uniVersidades: estrateGias Y dináMicas del Proceso de cooPeración a niVel reGional
Recientes aportaciones empíricas ponen de relieve la complejidad de las relaciones u-e en los procesos de generación y uso del conocimiento científico, que no responde a un patrón determinado (Bozeman, 2000; Perkmann y Walsh, 2007).
Esta complejidad se refleja en el estudio de las relaciones u-e mediante diferentes aproximaciones dentro de las ciencias sociales, desde la Sociología hasta los estudios de gestión, la Economía, la Ciencia Política o la Geografía (Geuna y Muscio, 2009).
Generalmente, cada una de estas disciplinas se ha focalizado en unas dimensiones concretas de análisis.
Los enfoques económicos principalmente estudian la influencia de las relaciones de cooperación u-e en los procesos de innovación de la empresa, además de los costes y beneficios que estas interacciones suponen para las empresas (Vega-Jurado et al., 2009).
Desde la Ciencia Política se presta especial atención a los comportamientos de los actores claves y el papel de la Administración Pública en la promoción de estos vínculos (Larédo, 2003; Laranja et al., 2008).
Por otra parte, desde la Sociología se orientan estos estudios, en mayor medida, al análisis de las motivaciones y actitudes de los empresarios y académicos hacia la cooperación (Lee, 1998; Etzkowitz, 2003).
Por último, desde la Geografía se centran principalmente en la localización de estos agentes y la importancia de la proximidad geográfica en el desarrollo de relaciones de cooperación (Cooke et al., 1997; Malmberg y Maskell, 2002).
Dada esta diversidad de perspectivas de análisis, Bozeman (2000) en su revisión de los estudios empíricos sobre la transferencia de conocimiento identifica cinco dimensiones claves que han centrado los estudios sobre cooperación u-e.
Estas cinco dimensiones de estudio fundamentales han sido las siguientes: (1) el agente que transfiere, (2) el medio de transferencia, (3) el objeto de transferencia, (4) el receptor de la transferencia y (5) el contexto o entorno en el que tienen lugar dichas relaciones.
De manera más específica, cuando tomamos como objeto de estudio la empresa, los trabajos empíricos insisten en analizar fundamentalmente dos aspectos generales.
El papel de las universidades frente a otras fuentes y recursos de conocimientos para la innovación empresarial (Tether, universidad-empresa (u-e), se detectan todavía numerosas cuestiones sin resolver en este campo de estudio.
Por un lado, existen carencias en la comprensión de los tipos de vínculos que unen a las universidades y empresas (Azagra-Caro, 2007;D'Este y Patel, 2007).
Por otro lado, aunque numerosos trabajos se detienen en desentrañar la combinación de factores explicativos de la cooperación y los obstáculos de los agentes para involucrarse en estas relaciones (Lee, 1998; Arvanitis et al., 2008), estos no profundizan en la compresión de las dinámicas de desarrollo y evolución de los procesos de cooperación entre académicos y empresarios.
El objetivo de este artículo es identificar las posibles estrategias de relación del tejido empresarial con las universidades en una región concreta y conocer cómo se inician y evolucionan estos vínculos.
Esto permite comprender las dinámicas y los aspectos claves del proceso de cooperación universidad-empresa como son el punto de partida, las motivaciones de los actores implicados, la duración, la financiación y el papel de los organismos intermediarios.
La hipótesis de partida de este trabajo es que dentro del tejido empresarial de una región existen diferentes estrategias y formas de relacionarse con las universidades que se caracterizan por distintas pautas de inicio, desarrollo y evolución del proceso de cooperación.
Para realizar este análisis se emplean los datos de una encuesta presencial realizada a una muestra representativa de empresas de base tecnológica de un sistema regional de innovación concreto, la Comunidad Autónoma de Andalucía.
Este trabajo se estructura en tres apartados distintos.
Tras esta introducción, la primera parte, sirve para situar la investigación mediante una breve revisión de los antecedentes teóricos y los interrogantes claves del estudio.
La segunda parte del artículo expone la metodología, incidiendo tanto en la fuente de datos como en la estrategia de análisis seguida.
La tercera parte expone los resultados del trabajo en dos secciones generales: Por un lado, se explican las distintas estrategias de cooperación con las universidades que se han identificado en el tejido empresarial de la región.
Por otro lado, se presentan los rasgos principales del inicio, desarrollo y evolución de estas relaciones de cooperación.
El artículo finaliza con unas conclusiones del trabajo.
Esta sexta dimensión de análisis permite detectar los pilares claves sobre los que se producen y evolucionan las relaciones de colaboración, así como indagar en los motores que impulsan su desarrollo.
En este sentido, Ring y Van de Ven (1994), en su análisis sobre el desarrollo de los procesos de cooperación interorganizacionales distinguen tres fases básicas en el ciclo de vida de estas relaciones: (1) inicio, (2) evolución y (3) disolución.
Este esquema básico de análisis puede extrapolarse al estudio de las relaciones u-e para comprender cómo se desarrollan y evolucionan.
De esta forma, partiendo de este esquema aplicado al proceso de transferencia de conocimiento, en este artículo se identifican una serie de interrogantes claves para el análisis del desarrollo y evolución de las relaciones u-e (Figura 1).
En primer lugar, en la fase de inicio de la relación de cooperación los interrogantes claves identificados son con quién se coopera, dónde se localizan los socios, cómo se inician estas relaciones y por qué motivos.
En segundo lugar, en la fase de evolución de estas relaciones se indaga si han existido intermediarios en esta cooperación, la duración de estos vínculos y si se dispone de financiación externa para su desarrollo.
En tercer lugar, en la fase final de estas relaciones cabe analizar si se han interrumpido los acuerdos de cooperación entre las partes y cómo valoran los propios empresarios estos vínculos.
Ante esta variedad de perspectivas para el estudio de las relaciones de cooperación u-e, fruto de la complejidad y diversidad de factores que influyen en su desarrollo, existe la dificultad añadida de los impedimentos para comprender cómo se producen y evolucionan.
A esto se suma que un número significativo de académicos pueden tener contratos con empresas para la realización de distintos tipos de actividades simultáneamente (D'Este y Patel, 2007), si bien diferentes estudios señalan que los principales mecanismos de transferencia de conocimiento desde las universidades siguen desarrollándose a través de la movilidad del capital humano (Schartinger et al., 2001), además de conferencias, reuniones, encuentros y actividades de consultoría (Perkmann y Walsh, 2007).
Por otra parte, los contactos informales entre empresarios y académicos también se identifican como un mecanismo clave de interacción entre estos agentes (Rappert et al., 1999; Castro Martínez et al., 2008).
Sin embargo, este tipo de relaciones presentan más dificultades para ser identificados empíricamente por su naturaleza esporádica, pese a que, en muchos casos, tras estos contactos informales subyace el establecimiento de vínculos formalizados (Merchán Hernández, 2010).
Frente a esta amplia gama de tipos de actividades que pueden desarrollarse entre empresas y universidades para la generación y uso del conocimiento científico, gran parte de los estudios empíricos se han centrado fundamentalmente en tres tipos de mecanismos de cooperación: patentes, licencias y spin-off (Geuna y Muscio, 2009).
Esto limita la comprensión del conjunto de estrategias seguidas por las empresas para relacionarse con las universidades, tanto desde el punto de vista de los tipos de vínculos que los unen, como desde el estudio del desarrollo y evolución de estas interacciones.
Esto implica añadir a las ya citadas cinco dimensiones de estudio identificadas por Bozeman (2000) una sexta dimensión en el análisis de la relación u-e, centrada en indagar cómo se desarrolla el proceso de cooperación entre los propios agentes implicados, es decir, entre empresarios y académicos.
las relaciones de las eMPresas con las uniVersidades: estrateGias Y dináMicas del Proceso de cooPeración a niVel reGional posibles tipos de cooperación, se realizó un análisis factorial de componentes principales categóricos con solución rotada Varimax para detectar las formas de cooperación que concurren conjuntamente 1.
Posteriormente, partiendo de las formas de cooperación resultantes, se realizó un análisis de conglomerados k-medias con el fin de clasificar a las empresas encuestadas según su estrategia de cooperación con las universidades.
En otras palabras, el análisis de conglomerados permite descubrir si existen diferentes grupos de empresas con características homogéneas a la hora de relacionarse con las universidades.
En segundo lugar, tomando como referencia los grupos de empresas identificados en el primer bloque, que muestran distintas estrategias de cooperación con las universidades, se analizan las pautas de desarrollo y evolución de estas relaciones.
Este análisis se ha estructurado siguiendo las distintas fases básicas del proceso de cooperación y los interrogantes ya planteados en los antecedentes teóricos.
Para ello, se estudian los aspectos claves del proceso de cooperación a través de análisis descriptivos y de contingencias.
La estrategia de análisis seguida en este artículo parte de dos bloques diferenciados.
En primer lugar, se realizaron una serie de análisis multivariantes con el fin de descubrir las distintas estrategias de cooperación de las empresas con las universidades.
Para ello, primero, considerando los carMen MercHán Hernández Estos primeros resultados ponen de relieve la estructura subyacente de los tipos de cooperación con las universidades al identificar la existencia de pautas conjuntas de relación por parte del tejido empresarial.
Estos cinco factores resultantes o formas de cooperación generales pueden clasificarse según su grado de intensidad en la generación y transferencia de conocimiento, siendo un apoyo empírico a estudios teóricos que así lo sugieren.
La clasificación seguida tiene en cuenta la intensidad tanto en la relación personal que implica la cooperación (Perkmann y Walsh, 2007), como el grado de generación y uso de conocimiento que conlleva (Agrawal y Henderson, 2002) (ver Tabla 1).
Desde este punto de vista entendemos que existe más intensidad en aquellas relaciones en las que las empresas y grupos de investigación trabajan de forma conjunta, dentro de una nueva organización para el desarrollo de un proyecto específico y producen resultados de investigación aplicados en la empresa.
Tal es el caso de los Centros mixtos y spin-off.
Mientras que las actividades de formación y de recursos humanos se sitúan en el menor nivel de intensidad de cooperación, ya que implican un menor grado de generación y uso de conocimiento científico entre la empresa y la universidad. complejidad de las relaciones u-e y plantean cómo estas actividades no se producen de manera independiente, sino que se desarrollan de forma simultánea (Cohen et al., 2002;D'Este y Patel, 2007; Perkmann y Walsh, 2007).
En este caso, los resultados del análisis factorial permiten agrupar estos tipos de actividades en cinco factores o formas de cooperación más generales (ver en Anexo: Tabla A1).
Por un lado, el Factor 1 agrupa los tipos de cooperación referidos a proyectos de I+D y asesoramiento tecnológico.
De manera independiente, el Factor 2 congrega los tipos de cooperación referidos a la formación o intercambio de personal.
El Factor 3 se compone por los tipos de cooperación relativos a la participación en Centros Mixtos y spin-off.
Si bien advertimos que las spin-off también se asocian al Factor 2 referido a recursos humanos.
Esto puede entenderse teniendo en cuenta la propia naturaleza de las spin-off, creadas a partir de la aplicación de una idea desarrollada en un grupo de investigación, que suele implicar un trasvase de personal, transferencia de formación y habilidades del grupo para la creación de esa empresa.
Finalmente, existen dos tipos de cooperación que aparecen claramente separados: la explotación de resultados de propiedad intelectual (Factor 4) y la utilización de instalaciones o materiales de alguna universidad (Factor 5). las relaciones de las eMPresas con las uniVersidades: estrateGias Y dináMicas del Proceso de cooPeración a niVel reGional nico de empresas que coopera, la estrategia más extendida se basa en el desarrollo de relaciones con las universidades que implican menos intensidad de transferencia de conocimiento, a través de actividades de recursos humanos (Grupo 4).
Por último, el Grupo 3 centra sus relaciones de cooperación con las universidades, fundamentalmente, en alquiler de infraestructuras universitarias.
Estos resultados revelan la existencia en el tejido empresarial de la región de distintas estrategias de relación con las universidades, lo cual confirma la hipótesis de partida de este trabajo.
Así, dentro del abanico de empresas que mantiene vínculos con universidades, la estrategia más extendida se basa en el desarrollo de relaciones menos intensivas, centrada en actividades de recursos humanos (Grupo 4).
Mientras tanto, la estrategia más diversificada y abierta de relación con las universidades se desarrolla por los grupos más minoritarios de la región y, especialmente, por las empresas representadas en el Grupo 2.
De este modo, a continuación, tomando como base estos distintos grupos de empresas, se analiza cómo se desarrollan estas relaciones.
Esto permite conocer si entre los 5 grupos de empresas que presentan estrategias distintas de cooperación, existen pautas diferenciadas en el inicio, evolución y desenlace de sus relaciones con las universidades.
Estrategias de cooperación de las empresas
A partir de estas formas generales de colaboración, mediante el análisis de conglomerados k-medias, se han identificado cinco grupos de empresas en la región que muestran estrategias distintas de relación con las universidades 3.
La Tabla 2 presenta cada uno de los grupos de empresas identificados y resume las principales características de las estrategias de cooperación que tienen cada uno de ellos con las universidades.
Asimismo, distinguimos un sexto grupo de empresas dentro del tejido empresarial de la región que no ha colaborado o sólo ha mantenido relaciones informales con universidades, por lo que no puede tenerse en cuenta en el estudio del proceso de cooperación.
De esta forma, en un extremo del tejido empresarial se encuentra el grupo de empresas mayoritario en la región, en el que se sitúan el 58,60%, caracterizado por no realizar ningún tipo de cooperación con universidades (Grupo 6).
En el extremo opuesto, se posicionan los grupos de empresas con estrategias más intensas y diversificadas de relación con las universidades.
En concreto, la estrategia más diversificada y abierta de relación con las universidades se desarrolla por los grupos más minoritarios, especialmente el Grupo 2 y 1, que representan cada uno sólo el 3,10% de las empresas.
Seguidamente, el Grupo 5 se centra en actividades de generación de conocimientos, como asesoría técnica y proyectos de I+D. Por otro lado, dentro del aba- carMen MercHán Hernández públicos de investigación situados en su misma provincia.
Esto indica que las dinámicas de relación dentro de la región son básicamente intra-provinciales, lo cual sugiere la existencia de subsistemas regionales más específicos dentro de la región de Andalucía.
Asimismo, estos datos reflejan la importancia de la proximidad geográfica entre la empresa y el grupo de investigación como estímulo para establecer las distintas formas de cooperación.
ii) Motivaciones del sector empresarial para cooperar con las universidades.
La siguiente dimensión analizada se centra en explicar por qué las empresas se embarcan en el desarrollo de relaciones de cooperación con las universidades, es decir, cuáles son los motivos que impulsan a los propios empresarios para establecer este tipo de relaciones.
En general, la principal razón esgrimida por los empresarios para cooperar con las universidades es el acceso a redes de conocimiento científico y técnico no disponibles en el sector empresarial, fundamentalmente referido a conocimiento de tipo genérico y básico.
La demanda de este tipo de conocimiento genérico por parte de las empresas a las universidades como motivo principal de colaboración resulta un denominador común en otros entornos (Bonaccorsi y Piccaluga, 1994; Turpin et al., 1996; Bayona Saéz et al., 1999; Rappert et al., 1999).
Esto refleja la importancia de las universidades y organismos públicos de investigación como motor de la investigación básica en la región de Andalucía.
En un segundo orden de motivos declarados por las empresas para cooperar destaca la razón de adelantarse a los cambios tecnológicos, más enfocada hacia la investigación aplicada, así como la razón de estar en contacto con personas que en el futuro podrían ser contratadas en la empresa.
En un tercer nivel de motivos, se subraya la razón de acceder a las infraestructuras de las universidades.
En cambio, frente a lo que cabe esperar según plantean otros estudios, los motivos de cooperar con universidades para poder acceder a fondos públicos y/o compartir los riesgos y costes no resultan tan relevantes entre las empresas de esta región (Bonaccorsi y Piccaluga, 1994; Bayona Saéz et al., 1999).
Por otra parte, la solución de un problema productivo urgente tampoco destaca como motivo principal para colaborar con las universidades.
Esto refleja el débil papel de las universidades como recurso a corto plazo para solucionar problemas inmediatos y específicos de las empresas de la región.
Análisis del proceso de cooperación
Tal como se indicó en el apartado de antecedentes teóricos, para el análisis detallado del desarrollo y evolución de las relaciones de las empresas con las universidades se han distinguido tres etapas clave: el inicio, la evolución y la finalización del proceso de cooperación.
Para cada una de estas etapas del proceso de cooperación se plantearon una serie de interrogantes que se analizan a continuación.
El inicio del proceso de cooperación i) La localización de los socios.
Esta dimensión analiza con qué universidades u organismos públicos de investigación desarrollan estas actividades de cooperación las empresas encuestadas.
De esta forma, puede detectarse si estas relaciones se han realizado principalmente con la comunidad científica de la región o de otras regiones.
Según los resultados obtenidos, advertimos que la dinámica de cooperación con las universidades se circunscribe fundamentalmente al ámbito regional.
En concreto, el 92,20% de los organismos de investigación con los que han colaborado las empresas se sitúan en la misma región de Andalucía.
Este carácter regional de la cooperación de las empresas andaluzas se extiende a todos los grupos de empresas que presentan diferentes estrategias de relación con las universidades.
Además, el análisis detallado de la localización del grupo de investigación con respecto a la localización de la empresa, advertimos que estas dinámicas de colaboración quedan reducidas fundamentalmente a la misma provincia de la empresa.
En otras palabras, ocho de cada diez empresas que han colaborado lo hacen con organismos No 200 las relaciones de las eMPresas con las uniVersidades: estrateGias Y dináMicas del Proceso de cooPeración a niVel reGional empresas declaran que cooperan para acceder a fondos para la investigación y compartir los costes, así como para adelantarse a los cambios tecnológicos.
El Grupo 2, que desarrolla una estrategia de cooperación más diversificada, es el que más destaca el motivo de acceder a redes de conocimiento en general, pero también sobresale la razón económica (fondos públicos y compartir costes).
En cambio, las empresas del Grupo 3, centradas en el uso de infraestructura universitaria, resaltan el motivo de hacer uso de las instalaciones de estos organismos.
Finalmente, el Grupo 5, cuya estrategia se basa fundamentalmente en actividades de generación y uso del conocimiento, en un segundo orden de razones colabora con las universidades para adelantarse a los cambios tecnológicos y, en menor medida, para acceder a fondos o compartir costes.
Estos resultados confirman que los motivos para cooperar con las universidades dependen de la estrategia y la forma de relación de las empresas con las universidades.
Generalmente las empresas, según sus necesidades, tienen una estrategia y unos objetivos bien delimitados y definidos para colaborar con las universidades.
Por otra parte, se pone de relieve cómo la contribución realizada por los científicos universitarios al tejido empresarial consiste no sólo en sus conocimientos científicos y tecnológicos y Finalmente, otro motivo recogido en la literatura que no resulta significativo entre estas empresas es el de poder acceder a otros mercados (Bonaccorsi y Piccaluga, 1994; Cyert y Goodman, 1997).
Esto puede explicarse, entre otras razones, por la idiosincrasia del tejido empresarial andaluz, caracterizado por una escasa expansión hacia mercados foráneos frente a otras regiones con un tejido empresarial con mayor proyección internacional.
No obstante, cabe preguntarse si este orden de motivos principales para cooperar resulta diferente para cada uno de los grupos de empresas que desarrollan estrategias distintas de relación con las universidades.
Los análisis muestran que existen matices significativos entre los distintos grupos de empresas.
En primer lugar, el acceso a redes de conocimiento complementarias a las de la empresa es la razón de colaboración más sobresaliente por todos los grupos.
La excepción es el Grupo 4, empresas centradas en ser receptoras de recursos humanos, cuya razón principal es la de estar en contacto con personas de la universidad que en el futuro podrían ser contratadas.
Entre el resto de grupos de empresas se distinguen diferencias en un segundo nivel de motivos para cooperar.
Así, en el Grupo 1, más dirigido a la absorción de conocimiento (patentes, spin-off y centros mixtos), las Fuente: IESA (E-E0722).
carMen MercHán Hernández la existencia de relaciones personales previas con algún miembro del grupo de investigación como motor de inicio de los contactos.
Además, destacan como fuentes de inicio de estos primeros contactos, aunque con menos frecuencia, las oficinas de transferencia de conocimiento de las universidades (OTRIs) y los estudiantes o antiguos alumnos.
Sin embargo, otras posibles vías de contacto como organismos de interfaz de la Administración Pública, asociaciones empresariales, parques científicos y tecnológicos no ocupan una posición relevante en la práctica.
Las ferias y congresos tampoco se muestran como una vía adecuada para el inicio del contacto, pese a su importancia como fuentes de conocimiento para las empresas en sus actividades de innovación (Fernández-Esquinas et al., 2010).
Tras estos primeros contactos, la iniciativa de establecer una relación formal y contractual surge fundamentalmente por decisión directa de las propias empresas o de los grupos de investigación.
El 85,23% de las relaciones de cooperación formales surgen desde la iniciativa de alguna de la contraparte (empresas/grupos de investigación), frente a la iniciativa menos frecuente de diferentes instituciones como OTRIS, centros tecnológicos u organismos de la Junta de Andalucía.
Estudios de otras regiones españolas muestran similares dinámicas de inicio de las relaciones de cooperación (García-Aracil et al., 2002).
sus habilidades para resolver problemas, resulta incluso más importante el capital social que pueden ofrecerles.
Las universidades y sus científicos se muestran así por los empresarios como un puente para el acceso a redes sociales que los científicos han ido construyendo durante sus carreras investigadoras.
De esta forma, estas relaciones contribuyen a integrar a estos empresarios en estas redes sociales de la comunidad científica y establecer vínculos progresivamente más sólidos.
iii) Cómo se inicia la cooperación.
Conocidos los motivos principales que han impulsado el desarrollo de relaciones de cooperación, nos planteamos cuál ha sido el motor para iniciar estas relaciones formales.
En este sentido, la pregunta clave es si estas relaciones de cooperación se han desarrollado de forma natural, estimuladas por la existencia de un vínculo personal previo o si, por el contrario, están en cierta medida impulsadas por intermediarios oficiales o programas de financiación desarrollados por la Administración autonómica, nacional y/o comunitaria.
En general, los resultados indican que el inicio de los primeros contactos entre la empresa y el grupo de investigación se basa fundamentalmente en la existencia de una relación personal previa entre los miembros de las dos organizaciones.
Casi la mitad de las empresas reconocen En concreto, los grupos de empresas cuya estrategia de cooperación se dirige a actividades más intensivas en la transferencia de conocimientos son a su vez los que en mayor proporción recurre a organismos de interfaz como intermediarios.
Así, las empresas del Grupo 1, centradas en actividades de absorción y comercialización, han recurrido con mayor proporción a la intermediación de estos organismos de interfaz.
Frente a este Grupo 1, las empresas cuya estrategia de cooperación con las universidades se dirige fundamentalmente a las actividades de recursos humanos (Grupo 4) recurren, en menor medida, a estos organismos de intermediación.
Estos datos sugieren que el recurso por parte de las empresas a la intermediación de organismos de interfaz se incrementa en la evolución de la cooperación y, en concreto, en la negociación de relaciones que implican mayor intensidad de transferencia de conocimiento.
Por tanto, estos organismos de interfaz no parecen el principal estímulo en el conjunto de empresas de la región para iniciar una relación de cooperación, sino que más bien actúan como intermediarios para afianzar las relaciones más intensivas.
Estas fórmulas de inicio de contacto e iniciativa de establecer una relación formal resultan similares para los distintos grupos de empresas, sin existir diferencias significativas según la estrategia de relación con las universidades.
De estos resultados se desprende el peso importante que tienen en las fases iniciales de la cooperación las relaciones personales y redes informales frente a los cauces formales e institucionales.
Las redes informales actúan generalmente como precursoras de los vínculos formales y contractuales entre las organizaciones.
En este contexto, como sugiere Rappert et al. (1999), un elemento clave para asegurar las relaciones y el intercambio de conocimiento entre empresarios y académicos es la confianza personal previa entre ambos agentes.
La evolución del proceso de cooperación i) Intermediarios.
En el proceso de formalización y desarrollo de la relación de cooperación pueden intervenir diferentes organismos de interfaz como intermediarios entre la empresa y el grupo de investigación.
En este sentido, en el sistema regional de innovación andaluz se ha venido construyendo una amplia red de organismos de interfaz que sirven de puente entre el mundo empresarial y la comunidad científica.
Durante la fase inicial del desarrollo de las relaciones de cooperación, veíamos cómo este tipo de instituciones ocupan un papel secundario como motor de inicio de la colaboración frente a los contactos personales.
Si bien en este apartado se advierte que estos organismos de interfaz adquieren mayor protagonismo en la fase de evolución del proceso de cooperación como mediadores en la formalización y gestión de estas relaciones.
El 62,7% de las empresas afirman que intervino algún organismo de interfaz como mediador en la formalización de las relaciones de cooperación con las universidades.
Entre estos organismos de interfaz destacan fundamentalmente las OTRIS de las universidades, seguido de los organismos de interfaz del Gobierno Autonómico, como la Agencia IDEA, y las Fundaciones Universidad-Empresa.
Sin embargo, el recurso a estos organismos de interfaz como intermediarios resulta significativamente distinto según la estrategia de cooperación de las empresas. ii) Duración.
La duración media de los acuerdos de cooperación es de 23,16 meses, cerca de dos años; si bien el 37,70% de los acuerdos no han finalizado todavía.
Nuevamente, resulta significativo que la duración media de estas relaciones de cooperación es mayor según el carMen MercHán Hernández ción de cooperación más intensiva, así como del mayor nivel de capacidad de absorción y actividad innovadora de las empresas.
Este punto del análisis del proceso de cooperación se detiene en analizar el papel de la Administración Pública como agente promotor y financiador de las relaciones u-e.
En este sentido, se parte del siguiente interrogante general: ¿hasta qué punto la financiación pública ha favorecido el desarrollo de estas relaciones de cooperación?
Una primera instantánea de los datos refleja que la mitad de las empresas de la encuesta que cooperan declaran haber recibido algún tipo de financiación externa para desarrollar estas relaciones.
Si bien cabe preguntarse si todas las empresas se benefician de forma equitativa de las ayudas económicas públicas o si, por el contrario, existen diferencias entre las empresas en el acceso a los programas de financiación (Acosta Ballesteros y Modrego Rico, 2001).
En líneas generales, la financiación externa más frecuente de las empresas encuestadas proviene de fondos regionales procedentes de la Junta de Andalucía, fundamentalmente a través de los programas de incentivos del PAIDI (Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación) y la Agencia IDEA.
En segundo lugar, destacan las ayudas económicas de la Administración Nacional provenientes del Plan Nacional de I+D+i y, específicamente, los programas del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) 4.
En este caso, los resultados ponen en evidencia un acceso desigual de las empresas a las ayudas públicas disponibles para este tipo de relaciones con las universidades.
De esta forma, se advierte que a medida que la estrategia de relación de los grupos es menos intensa, la proporción de empresas con financiación externa es menor.
Así, el Grupo 4, cuya estrategia de cooperación se basa fundamentalmente en actividades de recursos humanos, significativamente muestra menor proporción de empresas con financiación externa (38,73%), frente a los grupos 1 y 2 que destacan de forma sobresaliente sobre el resto (el 82,61% de las empresas de estos grupos disponen de financiación externa).
grupo de empresas y su estrategia de relación con las universidades.
Los grupos 1 y 2 de empresas, que desarrollan una estrategia de relación más intensa en cuanto a transferencia de conocimiento, presentan una duración media mayor en sus relaciones con las universidades.
Estos dos grupos de empresas superan en un año la duración media de las relaciones de cooperación en general, frente al resto de grupos que desarrollan relaciones que implican una duración menor.
Las empresas que forman parte de estos dos grupos con mayor duración en las relaciones de cooperación presentan como rasgo distintivo común la mayor capacidad de absorción y el mayor nivel de actividad innovadora.
Sin embargo, si nos detenemos en la relación tamaño de la empresa y la duración de sus relaciones, los resultados obtenidos contradicen los planteamientos de algunos autores que sitúan la mayor duración de las relaciones de cooperación entre las grandes empresas (Santoro y Saparito, 2006).
Por un lado, confirmamos que las grandes empresas, representadas en el Grupo 2, mantienen las relaciones de mayor duración.
Si bien, al mismo tiempo, las empresas de menor tamaño, concentradas en el Grupo 1, también desarrollan relaciones de larga duración con las universidades.
Por tanto, la duración de las relaciones con las universidades no parece depender tanto del tamaño de las empresas, sino del tipo de rela- las relaciones de las eMPresas con las uniVersidades: estrateGias Y dináMicas del Proceso de cooPeración a niVel reGional ii) Valoración de la experiencia de la cooperación.
Entre los objetivos de este estudio no se contempla el análisis de los resultados y beneficios de las relaciones de cooperación, ya que se centra en el estudio del proceso.
Si bien como avance para la evaluación de los resultados de estas relaciones con las universidades se ha querido recoger cuál es la valoración personal de las empresas sobre el desarrollo de estas colaboraciones.
En este sentido, la mayoría de las empresas evalúan positivamente o muy positivamente sus relaciones de cooperación con las universidades.
La cobertura de las expectativas previa de las empresas para 4.2.3.
La finalización del proceso i) Interrupción de la relación.
Finalmente, el estudio de la interrupción de la relación de cooperación y, en última instancia, de la relación formal y contractual entre la empresa y el grupo de investigación resulta un indicador que ofrece información sobre el desarrollo del proceso de cooperación.
En este caso, los resultados indican que se trata de una práctica menor entre las empresas encuestadas.
Así, sólo el 8,8% de las empresas que han cooperado con universidades afirman que interrumpieron esta relación formal.
Entre las principales razones esgrimidas para interrumpir las relaciones, destacan la falta de recursos económicos y la ausencia de resultados visibles en el proceso de cooperación, que no cubría las expectativas deseadas inicialmente.
En definitiva, la interrupción de las relaciones es una práctica poco común.
Además, no se encuentran diferencias significativas entre los distintos grupos de empresas con estrategias distintas de cooperación con las universidades.
Esto sugiere que las relaciones de cooperación, en general, se desarrollan de forma consensuada entre las dos partes y existe un entendimiento previo que se mantiene a lo largo de todo el proceso de relación.
realizados en este trabajo ponen de manifiesto la existencia de diferentes estrategias en el tejido empresarial para relacionarse con las universidades.
En concreto, dentro del abanico de empresas que mantienen relaciones con las universidades, la estrategia más extendida se basa en el desarrollo de relaciones menos intensivas en la generación y uso de conocimiento científico, centradas en recursos humanos.
Mientras tanto, las estrategias más diversificadas de relación con las universidades orientadas hacia una variedad de actividades que implican más intensidad en generación y uso de conocimiento científico, como proyectos de investigación conjuntos, centros mixtos o spin-off, se desarrollan por los grupos de empresas menos representativos en la región.
Por otro lado, tomando como base estas distintas estrategias de relación de las empresas, este trabajo revela pautas diferenciadas en el desarrollo y evolución del proceso de cooperación con las universidades.
En general, las dinámicas de cooperación se circunscriben al entorno geográfico más próximo, la provincia.
Esto sugiere la existencia de subsistemas regionales dentro del sistema regional de innovación de Andalucía.
Además, descubrimos que las relaciones caracterizadas por su mayor duración, la mediación de organismos de interfaz y la financiación a través de programas públicos resultan más significativas entre los grupos de empresas cuya estrategia de cooperación es más diversificada e intensiva en la generación y uso de conocimiento científico.
Si bien estas prácticas más formalizadas de los procesos de cooperación son representativas de un grupo reducido de empresas de la región.
En cambio, se advierte que la mayoría de las empresas que mantienen relaciones de cooperación con las universidades desarrollan estas actividades de manera informal, fruto de una relación personal previa entre las partes.
Se trata de relaciones de menor duración que, generalmente, no cuentan con financiación pública y en las que no intervienen organismos de interfaz entre los empresarios y los investigadores.
Estas pautas más informales del proceso de cooperación están más extendidas entre aquellas empresas cuyas estrategias de relación con las universidades se basan en actividades que implican menor intensidad en la generación y uso del conocimiento científico.
En definitiva, estos resultados sirven de guía para ahondar en la comprensión de las dinámicas de desarrollo de las relacionarse con las universidades está cumpliéndose con toda seguridad por el 49% de las empresas y sólo en cierta medida por el 40%.
Existen diversos estudios que relacionan las experiencias positivas previa con una universidad con la probabilidad de intensificar las relaciones de cooperación con ese grupo de investigación u otro (García-Aracil et al., 2002).
Esta experiencia positiva previa implica a su vez el aumento de confianza y compromiso entre las distintas organizaciones (Rappert et al., 1999).
Ambos factores se confirmaban como claves en la promoción del contacto e inicio de las relaciones formales.
Así, este interés en incrementar la cooperación es reconocido por la mayoría de las empresas encuestadas: el 66% de las empresas con seguridad incrementarán estas relaciones y el 27% probablemente recurran nuevamente a las universidades.
Esta valoración positiva de las relaciones y la intención de incrementarlas se extienden entre todos los grupos de empresas, sin detectarse diferencias significativas según la estrategia de la relación de las empresas con las universidades.
Este trabajo permite avanzar en la compresión de las dinámicas de cooperación del tejido empresarial de una región con las universidades y los organismos públicos de investigación.
Por un lado, los resultados de los análisis No 206 las relaciones de las eMPresas con las uniVersidades: estrateGias Y dináMicas del Proceso de cooPeración a niVel reGional relaciones u-e a nivel regional.
En concreto, queda patente que en regiones donde las relaciones de cooperación no son todavía prácticas consolidadas, los vínculos personales y las redes informales se detectan como principal motor de promoción y desarrollo de estas relaciones, frente a los organismos de intermediación y redes formales que se desarrollan en la región para el fomento de la cooperación con el mundo universitario.
FORMAS GENERALES de COLABORACIÓN con universidades
las relaciones de las eMPresas con las uniVersidades: estrateGias Y dináMicas del Proceso de cooPeración a niVel reGional |
Subsets and Splits
No community queries yet
The top public SQL queries from the community will appear here once available.